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Entrevista al Licenciado Ramiro Bisa

En rojo, las fragmentos extraídos que fueron citados en el trabajo “La Nueva Caverna”.

¿Por qué consideras que los medios de comunicación tienen un gran poder de
manipulación? ¿Qué o quiénes les da ese poder?

Manipulación es un concepto amplio que no sólo debería asimilarse a aspectos negativos.


Desde el mismo momento que el proceso implica la aparición o intervención de algo o alguien
existe manipulación. Por supuesto, la manipulación tiene efectos sobre el otro polo de la
comunicación: la audiencia, receptor, interlocutor, o como quieran llamarlo. El efecto principal
es la percepción de una realidad recortada, parcializada, fragmentada que simula ser una
totalidad. En ese sentido sí los medios de comunicación tienen un gran poder de manipulación:
ofrecen una sensación de totalidad que no es tal… pero creo que es parte inherente a su lógica
y, además, todos, en definitiva tenemos una percepción parcial de la realidad que simula ser
total. Y más si lo contextualizamos en la lógica de pensamiento occidental, donde la razón
siempre ha pretendido hacerse pasar por el todo.

Puesto que se conocen ciertos mecanismos de manipulación, ¿en qué creés que se apoya
todavía la credibilidad de los medios?

En la necesidad de creer en algo básicamente. Se está dando desde hace algunas décadas
un proceso de desconfianza en las instituciones: políticas, religiosas, sindicales, culturales, etc.
los medios también entran en este proceso; entonces no sé si si su credibilidad es
impermeable. Yo creo que se les cree cada vez menos. Pero exponerse a un medio no implica
el mismo esfuerzo que sí implica el comprometerse o relacionarse a otras instituciones
históricas / sociales. Uno llega a la casa, aprieta un botón y ya tiene alguien hablándole por una
pantalla. Y lo que más contribuye es que no implica necesariamente una escucha atenta y
reflexiva… entonces, en una época de descreimiento, de abatimiento, de resignaciones, creer
en los medios, confiar en ellos, es más fácil que confiar, creer, actuar en otros espacios. Así y
todo, no se cree en todos los medios o todos los periodistas. Inclusive, creo que los periodistas
más creíbles no aparecen con frecuencia en ellos.

En “Mentiras que matan”, unos de los personajes dice que las cosas pasan “porque
salieron en televisión”. ¿Estamos en una época en donde “el nuevo Dios” son los medios
masivos?

No. El dios sigue siendo el mismo que diagnosticó Marx hace ya casi 150 años: el dinero, la
mercancía. Hoy la mercancía que más se acerca a la divinidad es la imagen. Vivimos insertos en
la cultura de la imagen. Quiero decir, el poder de la televisión es muchísimo más potente y
potenciador que el de la de la radio o los medios gráficos. Y si bien los periódicos basan su
esencia en la imagen, la imagen en movimiento y con audio es muchísimo más fuerte que la
imagen estática. Creo que no es casualidad la obligación de los periódicos por estar en
Internet: le ha aportado dinamismo a su formato y eso hace que “la gente” los elija a la versión
impresa. (Así y todo creo que falta mucho, si es que en algún momento sucede, para que los
diarios impresos desaparezcan).

Si hablamos de guerras o de la llegada del hombre a la luna como ejemplos de


manipulación de la información, ¿es la idea de nación (o patria) el principal motor para
cooptar a las masas por parte de los medios?
Es una buena pregunta que nunca me había puesto a pensar. Creo que no podría ser
definitivo con mi respuesta. Sin embargo, teniendo en cuenta que el capital no tiene patria,
que existen multimedios, glocalización / globalización, multinacionales, empresas que no
tienen un lugar físico de residencia, creo que dudaría antes de afirmar lo que decís en tu
pregunta. Otra cuestión es que en Argentina tenemos incorporado lo ocurrido con la Guerra
de Malvinas y la relación con los medios de Comunicación coaptados por la censura y el
terrorismo de estado. Entonces nos cuesta desidentificar una guerra o una conquista espacial
con el concepto Nación o nacionalismo.
Así y todo, recuerdo que en pleno auge del conflicto con las papeleras el principal colectivo
de identificación que utilizó Clarín (que en ese entonces era cómplice de los K) para alentar a la
defensa justa de una causa justa y aliar al “pueblo” con el gobierno fue el concepto de
“Nación”: era una lucha que el pueblo argentino llevaba adelante contra las pasteras. Y
permanentemente identificaban al gobierno con la Nación. En ese sentido podría contestar
afirmativamente, pero me gustaría darme tiempo para matizar la respuesta y no ser tan
concluyente.

Breve CV
Ramiro Javier Bisa

· Licenciado en Comunicación Social.


· Doctorando en Educación
· Profesor titular de los seminarios “Semiología de la Comunicación” y “Teoría y Estructura
de la Información” de la Licenciatura en Relaciones Públicas de la UCU.
· Trabajó en investigación en la Facultad de Ciencias de la Educación / UNER.
· Colaboró en el proyecto de extensión “Observatorio Crítico de Medios”, de dicha
institución.

Insumos para el trabajo


- Feinmann, José Pablo. “El triunfo de la virtualidad absoluta”. Página 12. 20/07/2009.
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/subnotas/128528-41302-2009-07-20.html

- Mellet, Pierre. “Cómo la estructura ritual del noticiero de televisión formatea nuestras
mentes”.
http://www.voltairenet.org/article151749.html

- Entrevista al Lic. Ramiro Javier Bisa.

- “Mentiras que Matan” (Wag the dog). 1997. EE.UU. Dirección de Barry Levinson. Guión de
David Mamet.

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