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RETÓRICA DEL ENSAYO LITERARIO I. Introducción.

Considerando las dificultades de su tarea, el autor de este libro admite ambiciones muy limitadas. Los trabajos que existen lo han ayudado poco a delimitar su tema. Los teóricos de la novela disponen de un corpus que pueden aceptar en bloque e incluso de manera detallada. Por el contrario, el corpus del ensayo queda por realizar, al menos en parte. if!cilmente los cr!ticos parecen haber tomado conciencia de este problema" para ellos, el ensayo ya no est# por definirse$ est# dado, y es menos el %&nero en s! que los escritores quienes plantean los eni%mas. '. (. )outh se*aló los or!%enes del ensayo en +rancia y en In%laterra. ,e extiende mucho sobre la personalidad de los autores, sobre su temperamento, sobre su estilo. -dmite que .ontai%ne no es el creador del %&nero en +rancia. /Por qu& considerarlo, desde entonces, como el modelo de los ensayistas0 /Por qu& excluir del %rupo a los escritores que, habi&ndolo se%uido, se alejaron de su estilo0 Lo mismo valdr!a rehusar a )obbe12rillet la cualidad de novelista por no escribir como 3alzac. 4!midamente, )outh trata de establecer un criterio" el ensayo crea un punto de vista$ su estilo es 5idiom#tico, sinuoso e inconsistente6, capaz de 5%uiarnos en el laberinto6 del universo mental del escritor7. )outh no precisa si existe un v!nculo entre estas dos caracter!sticas. 8 /cu#l es la obra escrita que no crea su punto de vista0 9hitmore se da cuenta de la necesidad de cernir el campo del ensayo. Constata que 3acon y Lamb, .acaulay et Carlyle tienen pocas cosas en com:n. es%raciadamente, no somete estos datos a nin%:n examen cr!tico serio. -cepta como ensayos todas las obras a quienes la tradición ha dado este nombre. La clasificación propuesta nos informa menos sobre la naturaleza del ensayo que sobre la actitud de los escritores e historiadores con respecto a este %&nero. )ecopila opiniones, no hechos. ,in duda, el parecer de los escritores no es despreciable. -simismo, no son menos quienes han empleado la palabra ensayo en sentidos muy diferentes. ,in contar con que, a veces, la etiqueta ha sido puesta a obras que no ten!an nada de literario" por ejemplo, al Ensayo sobre el origen de los conocimientos humanos, de Condillac. 9hitmore se refiere a
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'.(. )outh, 54he ;ri%ins of the <ssay compared in +rench and <n%lish Literatures6, in The Modern Language Review, =(, 7>?@, p. A7.

al%unos ras%os distintivos, como la 5brevedad relativa6 de las obras, su 5tono %eneralmente informal6, el hecho de que el ensayista prefiera una aproximación 5experimental6 a un aproximación 5exhaustiva6 del tema ?. <stos criterios no son falsos pero requieren ser aclarados. /,e aplican &stos al corpus transmitido por la historia literaria0 Bo es se%uro. Buestra intención no es discutir todos los resultados de las investi%aciones emp!ricas. -dem#s, no creemos que sea deseable prescribir de manera abstracta las re%las que el ensayo deber!a se%uir. ,iempre es mejor, en la medida de lo posible, basarse en los hechos. Cn medio de evitar lo arbitrario es inspirarse en el m&todo afinado por 2reimas en su Semántica estructural. ,e tratar# de construir un modelo a partir de al%unas obras consideradas tradicionalmente como ensayos. ,e ver# ense%uida en qu& medida el modelo se aplica al corpus existente. Los cap!tulos I a I( est#n consa%rados al estudio de obras1muestra. ,u objetivo no es reconstituir la historia, aun parcial, del ensayo literario, aunque sirvan para preparar el terreno. <stos cap!tulos corresponden a momentos de la evolución del %&nero, a etapas de la constitución de un sistema nunca terminado. ,eparadas en el tiempo e incluso en el espacio, ya que una de ellas pertenece a la literatura quebequense, cada una de estas obras tiene su propia problem#tica. -unque el hilo oculto sea siempre el mismo Dsaber cómo la obra considerada se constituye en ensayo1, nuestra preocupación por no apartarnos de la personalidad de los autores, de sus preocupaciones, del momento histórico que tienden a expresar, hace que el v!nculo entre los diferentes cap!tulos no parezca evidente, de entrada, m#s que al lector atento" cada uno de ellos lleva a otras avenidas, a otros paisajes. <l cap!tulo de conclusión, de un car#cter voluntariamente m#s abstracto que los precedentes, retoma la mayor!a de las pre%untas que el estudio de las obras ha dejado abiertas. ,u objetivo es acotar el modelo ideoló%ico que las formas históricas del ensayo literario contribuyen a realizar. 5La historia del sistema6, se%:n EaFobson, 5es a su vez un sistemaA6, y no tiene sentido, en efecto, m#s que inte%rada a la ideolo%!a que la hace existir como historia. Por otra parte, como indica el t!tulo de este libro, las obras son abordadas desde el punto de vista de su retórica, es decir, se les considera 5en situación6 o como obras que participan de un modo de conocimiento distinto de los modos cient!ficos de saber y,

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Charles <. 9hitmore, The field of the Essay, in P.L-, vol. ===(I, Bo. 7, 7>?7, p. GG71GG?. )oman EaFobson, Questions de poéti ue HProblemas de po&ticaI, Paris, ,euil, 7>JA, p. GJ.

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lbrechts14yteca parec!a innovar. lu%ar de elección de lo extra*o. 7>??. M Cic&ron. reconstruyendo lo real a partir de evidencias racionales y naturales!6. 7LM. de lo incomprensible. Pero escartes lo hab!a hecho tambalear severamente al proponer un sistema 5que instaura en el corazón del len%uaje el yo del cogito. el Tratado de la argumentaci"n de Ch. para L espu&s de &l. al mostrar que pod!a ser al%o m#s que un repertorio de fi%uras" bastaba. de hecho.ócrates. p. (e l%orateur.lbrechts14yteca la distinción entre demostración y ar%umentaciónL. Poco importa que. ausente de los otros %&neros literarios. la retórica ya no consistir# en recetas al uso de oradores y de escritores aprendices.me. para Platón. I. 4ratado de la ar%umentaciónI. . aun en las obras m#s elaboradas. I. mientras que la literatura. de la usura de las instituciones republicanas. lo esencial de la tradición retórica. G Platon. otra incierta. 7>JA. . I. J aniel elas et Eacques +illiolet. p. <sto exi%e al%una explicación. p. <l reinado de la retórica. 7J17>. Paris. se%:n elas y +illiolet. 53ibliothSque de la pl&iade6. Perelman y L. sino 5la retórica la que nació de la elocuencia M6. 2allimard. Cicerón recuerda que 5no es la elocuencia la que nació de la retórica6. <n la &poca de -u%usto. de las cuales.lbrecht14yteca. en estos d!as. la #ouvelle Rhétori ue$ Traité de l%argumentation Hla Bueva )etórica. ARM. Paris.partir de ese momento. el conocimiento filosófico ser# sometido a la prueba de la evidencia racional. una veros!mil. concebida como 5el estudio del discurso literario adornado6.aunque li%ado a la literariedad del ensayo. GA. 7M. Paris. 7>GR. la dial&ctica sea la :nica puerta abierta al conocimiento. Perelman et L. de lo misterioso. Paris. &euvres compl'tes. t. 8a . I. 7>L@. Presses Cniversitaires de +rance.ccidente. en )oma. Linguisti ue et poéti ue. La retórica parece volver a contar. la oposición entre dos verdades. Larousse. escapar# por definición a todo an#lisis cr!tico. quedar# en el corazón del debate filosófico de Ch. La ascensión de la clase bur%uesa bajo el -nti%uo )&%imen parece haber precipitado el ocaso de la retórica. prueba que se impone incluso a la metaf!sica y a la moral. La decadencia de la retórica Dpalabra que lle%ó a ser tan peyorativa que Cicerón la opone a la elocuencia1 va a la par. en 2or%ias. A . objeto particular no inmediatamente li%ado a la len%ua Pde la que trata la %ram#ticaQ que sirve a las relaciones interhumanas6. retórica y po&tica se fusionan. . fue violentamente puesto en cuestión por los rom#nticos. admite la existencia de 5dos especies de persuasión. . con el favor de los especialistas. Cne vez apartada de este debate. t. <n 7>GR. p. t. mientras que la se%unda es un saber G6. ebemos a ChaKm Perelman y a . Les 3elles Lettres. la primera es un creencia que nos hemos adjudicado sin que realmente sepamos. para permitir 5el nacimiento de la NliteraturaO. <lla funda. .

Cf. la &tica. constataba -lain en 7>J?. J77. )ichards. como el orador. HcomoI la est&tica. >?. 5La re%la de las re%las es que usted comience partiendo de6 la opinión de su interlocutor. anterior a la deformación retórica. 77 I. 7G. 5<n primer lu%ar.-. la psicolo%!a. la noción de separación serv!a para distin%uir el len%uaje fi%urado del len%uaje natural. p. nin%una secuencia hablada justifica completamente la concepción de un len%uaje neutro. se desconf!a menos de &l. se reconocer# con Bietzsche que" 54odo arte entra*a un %rado de retórica>6. 7>J@. pues toda ar%umentación se apoya en lu%ares comunes. Paris. 5no de la suya6. BeV 8orF. <ste problema supone otro. &sta tiende a ser la ciencia del discurso Pel discurso literario incluidoQ.e desea que la fi%ura sea la trans%resión de R > )bid. vi%ilar las reacciones de su p:blico y. <l escritor no puede. Pero yo conozco un mejor exordio" lo que voy a decirle. 4al procedimiento no pone en cuestión el concepto de literatura.comprenderlo.xford Cniversity Press. 7@ -lain. )ichards afirma que no hay len%uaje sin retórica. *oéti ue +. como lo ve!a -lainQ hacen le*a del mismo #rbol. -l contrario. toma en cuenta los sentimientos de sus lectores" 54odo est# dicho6$ as! es como La 3ruy Sre preludia$ un buen prefacio a un libro picante y nuevo. . -hora. e ah! el problema planteado a los especialistas de las ciencias humanas" 5<n las #reas semi1t&cnicas. el arte de persuadir no se apoya en las pruebas6. . L . <sto lo veremos nuevamente en el pre#mbulo del vendedor de cuchillos o de la crema para rasurar" 5Lo que voy a decirle. usted lo sabe tan bien como yo6. 7AR. ir a las fuentes. *ropos )). Bo se pod!a abandonar a este hombre que siempre dec!a" 58o no s& nada7@6. p. p. la sociolo%!a. la simple observación puede mostrarlo6. la pol!tica. . 7>G@. <s decir que el retor y el escritor Po el filósofo.in embar%o. 4odav!a hace poco. la principal dificultad que encontr#bamos constantemente era descubrir cómo utiliz#bamos Hla met#foraI y cómo palabras que cre!amos fijas son desviadas de su sentido776. . que tiene que ver con la definición de la fi%ura" la retórica anti%ua no le ha dado una respuesta satisfactoria.ócrates nunca desatendió este m&todo invencible que consist!a en buscar instruirse con las opiniones del otro. usted lo sabe mejor que yo. por esta razón. la teor!a del len%uaje. Llevando m#s lejos el an#lisis filosófico. The *hilosophy of Rhetoric. entre otras. -un si se profesa una posición moderada. 7>J7. p. 2allimard. como la lin%T!stica es la ciencia del len%uaje. 53ibliothSque de la Pl&iade6. 5Uue la met#fora es el principio omnipresente del len%uaje. nacido del 5desmantelamientoR6 de la retórica.

Por ello. Contrariamente a la suposición de +ontanier 7G. ??@. el escritor6.euil. 2alay. 5hace que su len%uaje no solamente Nexprese su pensamientoO. el an#lisis aislar# la obra literaria de las otras manifestaciones discursivas. al poner el acento en las operaciones textuales. <l m&todo vuelve a combinar ciertos postulados de la retórica tradicional con el an#lisis estructural del discurso. toda palabra es ar%umentativa. una diferencia de naturale. en la medida en que el se%undo tiende a la formalización. I. es decir. destinatario. . La diferencia entre el len%uaje literario y las otras formas de expresión lin%T!stica ya no es una diferencia de naturaleza sino de %rado$ todo len%uaje entra*a fi%uras. y es su funci"n quien condiciona la especificidad del hecho literario. p. did#ctica. <sta observación ayuda a comprender la estructura del ensayo. +ontanier. in *oéti ue -. /igures. por una parte.i la met#fora est# presente en todas las formas de len%uaje. no puede separarse completamente la fi%ura de la catacresis. contin%ente en relación con la discursividad en %eneral.a existe entre el len%uaje literario y el len%uaje de las ciencias y Dteóricamente1 de la filosof!a. ?7A1?7L. y lin%T!sticos. p. 5<squisse pour une th&orie fi%urale du discours6 H5<sbozo para una teor!a fi%ural del discurso6I. pero la norma es inco%noscible. les /igures du discours. /no es m#s simple creer que la norma no existe0 'ipótesis car%ada de consecuencias. A>R. Bo obstante. por la otra7A6. 7>MR.. tomada dentro de una estructura cuyos elementos constitutivos. t. 4oda fi%ura si%nificativa de un texto Dque no puede li%arse a las 7? E. controlan la situaci"n ret"rica. <n consecuencia. pero es necesaria al interior del cuadro operatorio que define un %&nero literario y sus manifestaciones. sino tambi&n que notifique una cualidad &pica. Wd. emisor.una norma. 7G P. G . 7>JL. L@7. las fronteras entre la palabra literaria y la palabra instrumental desaparecen. 5Cada vez que emplea una fi%ura reconocida por el códi%o. 7A )bid. 2enette. <n este nivel. el estudio retórico de las obras es apto para caracterizar el %&nero literario al que ellas pertenecen. Paris. 4odav!a es necesario comprender que la fi%ura no es un simple adorno del discurso. 7>MM. entre otras$ que se desi%ne como len%uaje literario y que ha%a si%nificar a la literatura 7L6. p. p. se%:n 2&rard 2enette. oratoria. sin duda. du . La fi%ura es. Como ha se*alado Eean1Louis 2alay.1L. mensaje. 7L 2. Por otro lado. 8 5el aspecto ar%umentativo de los textos6 literarios est# probablemente 5m#s en relación con los hechos de constitución textual Pmodos de existencia y de operatividad de los textos en tanto obrasQ que con los hechos ló%icos. la retórica actual debe comenzar por 5extender a lo discursivo en %eneral lo que la anti%ua retórica ha se*alado dentro de l!mites determinados7?6. +lammarion.

estima Iouri Lotman7M. que el orador dispon!a de pruebas 5independientes de la retórica6. . 5Le N'ors1texteO. Uuintiliano se*alaba. est# al mismo tiempo planteado como irrealizable. <l ensayo se encuentra as!. 4. est# subtendida por una estructura o por una situación retórica %eneradora de las operaciones textuales. Paris. todo lo que constituye la mayor parte de las discusiones de abo%ac!a 7J6. en porte010fau234. los ruidos. secundando a -ristóteles. in 5hange 6. 2arnier Ps. el sermón. 7R *orte010fau2" en falso. las torturas.ólo la relación del conjunto de los elementos y v!nculos extratextuales puede ser considerada como una descripción completa de la estructura de una obra dada6. 5. 7J Uuintilien.d. Les liaisons extratextuelles de lOoeuvre po&tique6 H5<l fuera1de1texto X extra1texto. (. <l estudio %enoló%ico del ensayo literario tendr# en cuenta estas tentativas de producir un sentido ló%ico que suprima el hiato entre el si%no y el objeto desi%nado. cuya mayor!a de formas deriva del %&nero oratorio. las relaciones entre el sentido1objeto y el referente merecen nuestra atención. . porque el ensayista se consa%ra a su obra e influye no solamente en el lector sino en el mundo que describe. <l referente desempe*a un papel m#s importante en el ensayo que en los otros %&neros literarios. como el filósofo.Q. trad. p. Las relaciones extratextuales de la obra po&tica6I. que es una condición sine ua non de la existencia del texto. aun si parece coincidir con el referente. como su nombre lo indica. t. 7>J@. Lotman. 'enri Bornecque. <ste proyecto. La situación retórica remite a un contexto o un fuera1de1texto que es la causa ocasional de la obra. II.i es verdad que la ar%umentación no reside esencialmente en los hechos ló%icos. los documentos. Por lo tanto. pretende describir estos elementos antes de hacer si%nificar a la literatura.esta cate%or!a 5pertenecen los juicios anteriores. el conjunto de elementos referenciales. entre la literatura y la filosof!a" el ensayista se compromete como el escritor y. en vilo. 7M I. en resumen. <l ensayo literario. MR. p.Q M . cree alcanzar una realidad objetiva$ su discurso hace si%nificar a la literatura. 77>. I. )nstitution oratoire. d. como las construcciones arquitectónicas que no tienen una estructura propiamente dicha que las sosten%a PB. los testi%os.condiciones de la discursividad en %eneral1 es catacr&tica dentro de los l!mites que determinan el modo de existencia de este texto.

que le atribuye un modo de ser independiente de su utilización. 4oda habla entra*a connotaciones retóricas.6 Cn nuevo len%uaje para traducir la duda.ontai%ne esco%ió para expresarse. p. p. II. t. ??A. Bo es el #l%ebra que . p. entonces usted miente6.ontai%ne pone en cuestión la aptitud de las len%uas naturales para librar un sentido. ??L. Lo importante es cuidarse de la ce%uera. 7> ?@ . <n la 7polog8a de Raymond Sebond. G. a buen puerto" 5'ice lo que quise" todo el mundo me reconoce en mi libro. 5(eo que los filósofos pirrónicos no pueden expresar su concepción %eneral con nin%una manera de hablar$ porque les har!a falta un nuevo len%uaje 7>. el por y el contra$ est#n desprovistas de todo valor epistemoló%ico. &stas deber!an poder describir. . >>. y .6 Para alcanzar este objetivo. al mismo tiempo. de . en el sentido propio del t&rmino" esta len%ua ya no es una len%ua natural. espu&s de todo. Paris. 7?. 2arnier. hacerse transparentes al objeto. . renovando la retórica. Wstas expresan. cuando remplaza la proposición afirmativa 5I%noro6 por la pre%unta" 5/Uu& s&0?@6 Cn nuevo len%uaje para 5representar m#s reverentemente y m#s reli%iosamente?76 las verdades de la fe Daunque no lo vemos mucho en los Ensayos. 7>GR. II. .ontai%ne frente a las len%uas naturales se debe a su inscripción en una retórica. <n principio. la desnaturalizamos. )bid. ?7 )bid. p. p. Essais. sin embar%o.. La desconfianza de . y que fuese cierto. el autor de los Ensayos lle%a. )e%enera la len%ua sin alterarla. y a mi libro en m!?A. ?A )bid. J . III.ontai%ne procede como cualquier escritor. Pero &se es un punto de vista teórico. la absurdidad que ve en las costumbres no le impide adherirse a ellas. que reconstruye la len%ua como una esencia anterior a sus pr#cticas sociales. >J.i usted dice" miento. sino un len%uaje al%ebraico.PRIMER CAPÍTULO SOBRE MONTAIGNE Y “LOS COCHES ! 5. Cuando ima%inamos una len%ua como virtual. ?? )bid.ontai%ne. ??A.i%uiendo 5la ruta com:n ??6.ontai%ne lo crea.

. frases como &sta" 5Las ciencias tratan las cosas muy finamente. se%:n . y en )oma$ los romanos la practicaron sobre todo en tiempos de %uerra civil$ en todas las naciones. . /no parece que se quiere hacer si%nificar al%una forma de len%uaje raro y pere%rino0 . Como Platón. en un mismo p#rrafo. p. 77?. . <l autor de los Ensayos confunde con frecuencia el uso cient!fico de los metalen%uajes con la retórica decorativa. R .on nombres que conciernen al parloteo de vuestra recamarera?M. AL@. le falta claridad" ?L ?G )bid. met#fora.6 <l orador es un dema%o%o" en p#%inas di%nas de )ousseau. y 5Bo reconozco en -ristóteles la mayor parte de mis movimientos ordinarios$ se les ha cubierto y revestido con otra prenda para el uso escolar?J.ontai%ne da una razón aparentemente m#s superficial" 5<scuche decir metonimia. define al retor como 5un zapatero que sabe hacer %randes zapatos a un pie peque*o6. . Leemos. G. sino a nuestro juicio. <sparta 5habr!a mandado azotar?L6. p.ontai%ne asocia el desarrollo de la retórica a la decadencia de los <stados. infra. ?R Cf. explotando 5la torpeza y docilidad que se encuentra en la %eneralidad?G6. ?J )bid. <l mismo error es repetido a propósito del len%uaje jur!dico. y envilecen y corrompen la esencia de las cosas. a los que el sabio recurre para representar los objetos o para hacer si%nificar v!nculos. -l zapatero que calza un pie peque*o en %randes zapatos. ale%or!a y otros tales sustantivos de la %ram#tica.ontai%ne reprocha a la retórica ser el atav!o de la mentira. )bid. <n el cap!tulo 5 e la vanidad de las palabras6. el escritor se aleja de su propósito inicial.&ste. p. Mont"i#n$ % &" r$tóric". p.ontai%ne.7. mientras que aqu&llos Hlos retóricosI en%a*an. AAR. . p. I.ontai%ne asimila los si%nos. a las fi%uras con que los escritores visten su discurso.su odio por la retórica.6 <n este pasaje. <l final del cap!tulo apunta menos a la pr#ctica retórica que al empleo de las len%uas especializadas. <l subrayado es m!o. de un modo demasiado artificial y diferente al com:n y natural6. ?M )bid.6 . AA>. 8 a*ade" 5aqu&llos que adornan y maquillan a las mujeres hacen menos da*o$ porque se pierde poco al no verlas al natural. y que no ata*en a nin%una len%ua habitual?R. III. >R. no a nuestros ojos. )odas. &sta en%a*ó. G7. La elocuencia prosperó en -tenas.

Cn cap!tulo del libro III le est# especialmente consa%rado$ en &l. que con frecuencia son tan ordenadas como las m#s desenvueltas Ptoda sapiencia es ins!pida si no se acomoda a la insipiencia com:nQ. -s! los privados como los p:blicos se resuelven con la mediación de aquellas personasA7. <l arte de la conversación toma. III.in embar%o. <s frecuente que ciertas falsas ciencias se envuelvan con palabras rimbombantes que hacen admirar banalidades o enmascaran razonamientos tautoló%icos P5la virtud dormitiva6Q" su terminolo%!a funciona como una retórica.ontai%ne hace %ala de una posición audaz" 5Los otros se ocupan de mantener su mente er%uida$ yo. )bid. no hay que entrometernos ni en nuestros propios asuntos ni en los ajenos. de . que se enredan y embrollan en la infinidad de fi%uras y particiones. AG. p.. si desde*amos ocuparnos de las almas !nfimas y vul%ares. le ahorro la pena de interpretarse. A? )bid. A7L. de descenderla e inclinarlaA?6. > . <n la conversación. una importancia capital. que se aplican con particular atención a clasificar palabras solemnes y formar cl#usulas hilvanadas art!sticamente. p. op. AJ. trato de prevenir su todav!a imperfecta e incipiente ima%inación Pel orden y la pertinencia de su raciocinio me ?> A@ . han pesado cada s!laba y desmenuzado tan hondamente todas las junturas. cit. 7A.ontai%ne. Pero . A7 )bid. y ya no pueden dar con nin%una prescripción ni re%lamento que sean de f#cil entendimiento?>. .ontai%ne. III. el criterio invocado para preferir la len%ua vul%ar a las len%uas especializadas es de orden retórico" se trata de derribar las 5cercas y las barrerasA@6 que se oponen a la comunicación. . y las palabras destinadas a producir efecto. de ah! su odio a las jer%as.HYI Los maestros de este arte. A. reprueba a la vez aqu&llos que se crean para desi%nar nuevas nociones. p. <nse%uida por razones morales" 5<s inhumano e injusto6 hacer sentir a nuestros servidores la distancia que los separa de nosotros. e entrada. . para &l.ontai%ne tiene por re%la ponerse al alcance de su interlocutor. por razones pr#cticas" (ivimos y ne%ociamos con el pueblo$ si su conversación nos importuna. <l autor de los Ensayos quiere ser comprendido por todos. p. hostil a los vocablos que no est#n en el idioma com:n. A7G.. .ontai%ne desarrolla su teor!a de la ar%umentación" -s! como cuando debato con un hombre vi%oroso. me complazco en anticipar sus conclusiones.

>>. <l escritor no se contenta con protestar contra las jer%as. p. p. con estos otros ha%o lo contrario$ no hay que comprender m#s de lo que nos dicen.ontai%ne 5nin%:n sentimiento an#lo%o a este entusiasmo6 que embria%ó 5a . no las de costumbreAJ6. se nota una constante" el rechazo al pedantismo. <n definitiva. Paris. R. no hay que presuponer nadaAA. el %usto por la di%resión responde a una necesidad. 5<n nuestro len%uaje encuentro mucho cuerpo. pensar no es compilar. <n los Ensayos.#s cercano. <l len%uaje humano es ambi%uo. AG E. <mpero. >J. . G. op$ cit. AM . 5-brimos la materia y la expandimos destempl#ndola$ de un tema hacemos mil.ontai%ne var!a su m&todo.. . 7@ . op$ cit.ontai%ne desconf!a de una retórica pomposa que busca compensar la ausencia de ori%inalidad" para &l.. 7M7. . Lo inconsecuente es el mejor medio para lle%ar al objetivo. y descendemos. )bid. todos los usos le vienen bien" 5HYI corrijo las faltas de inadvertencia. a la infinidad de los #tomos de <picuro6. 7>AA. 3oivin et Cie. estir#ndola y ple%#ndola6. p. . cuyas metamorfosis se reflejan en las sinuosidades del discurso. 7M>. <ste car#cter no se explica :nicamente por las imperfecciones de nuestra len%ua. III. traduce tambi&n la inestabilidad del alma humana. p. lo que recusa es el falso saber que nos en%a*a tanto como nos sirve para en%a*ar a los otros. Plattard. AJ )bid. pero un poco carente de modoAM HYI6" al desde*ar pedir prestado a otros idiomas. 7M>. al Clasicismo que al )enacimiento. 4ambi&n se aleja de ellos a causa de su rechazo al purismo. <l escritor pulir# su joya hasta que la escena del mundo espejee en sus innumerables facetas. en este punto.arot.ontai%ne a la retórica es la sinuosidad. Como subraya Eean Plattard. a trav&s de la multiplicidad de las actitudes. 8a que pretende explotar las riquezas de su propia len%ua. 4odo enunciado es susceptible de interpretación. la preocupación por mantener el contacto con el auditor o el lector.advierten y amenazan de lejosQ. . al multiplicar y subdividir. de . <n el plano literario. )etórica absolutamente emp!rica" la naturaleza de los ar%umentos y su disposición dependen del otro. Montaigne et son temps.ontai%ne.tra consecuencia literaria del desprecio de . . a )onsard o a u 3ellayAG6 porque intu!a una trampa.. la explosión del humanismo 5no provocó6 en .ontai%ne se separa de los escritores de la Pl&yade. el autor de los Ensayos aconseja enriquecer la len%ua 5no innov#ndola tanto como llen#ndola de servicios m#s vi%orosos y diversos. p. de . III. &l se subleva contra el abuso de sentencias y fórmulas brillantes AL.ontai%ne est# menos AA AL .ontai%ne.. a )abelais.

+rye. contienen una %ran parte de 5cotilleoLA6. LA )bid. L7 -lian. la fama de los Ensayos fue tan %rande en la primera mitad del si%lo =(III que se vio nacer 5un tipo de literatura irre%ular. 5Wditions de la Pl&iade6.a %usto que cualquier otro 5en terreno llano. las p#%inas Ddes%raciadamente numerosas1 en las que . p. 77 . socr#tico en AR A> . 7natomie de la criti ue. JJ.ontai%ne lle%ó a ser 5el cl#sico de la literatura para la %ente de mundo L@6. y en la que los salones tomaban la estafeta de la corte para la difusión de la cultura y el refinamiento de las costumbres. como en las leyes y. p. ?. LL B. L@ )bid. 7AG. a los lectores de .. una real firmeza de alma" 5. 7>GM. cuyo ras%o m#s aparente es la b:squeda de la di%resión6. A7G. p. <n una &poca en que comenzaba a forjarse el ideal del honn9te homme. Paris.ontai%ne.ontai%ne. 2uy urand. p. Montaigne devant la posterité H. L? -. y qui&n podr!a decirlo. op.ontai%ne ante la posteridadI. p. ciertos caballos que conozco y que tropiezan con mayor frecuencia en la llanuraAR6. 2ide. como Cristo" 5. III. detr#s de la aparente versatilidad de . E& 'ro(&$)" d$ &" unid"d. 7>M>. la m#s fiel a las intenciones del autor0 -lain ve!a. un modelo imitado sin cesar. Por el contrario. 2allimard.ontai%ne" para Pierre (illey.oy la verdad L?6$ si nos avenimos a ello. Ciertos cr!ticos se refieren a una evolución de la filosof!a de . 3oivin et Cie. . en los prejuicios recibidos6. (illey. y conservan su juicio intactoL7.ontai%ne ser!a estoico en el primer libro. 2allimard. de . 7R717R?. Paris. tambi&n.i para la pr#ctica hay que creer en la cortes!a.. La unidad del libro estar!a ase%urada exclusivamente por la presencia del 58o6" se podr!a resumir as! una interpretación a la que muchos lectores contin:an adhiri&ndose.ontai%ne se les dificultó se%uir los caprichos de su procederA>. 7A. p. Essai sur Montaigne. 2ide buscaba en los Ensayos el libro de un hombre que se presenta. P. *ropos. 7L. /Cómo encontrar el hilo conductor de un pensamiento que parece proceder al azar0 /Cómo esco%er. e la misma manera.ontai%ne se olvida.chiffrin. 7>AG. AJL. -l final del si%lo =(I. Borthrop +rye ve en los Ensayos los fra%mentos de una confesiónLL. 53ibl. como. Paris. RR. dice. esc&ptico en el se%undo. de la Pl&iade6. trad. se%:n Pierre (illey. cit. entre la profusión de teor!as. p. Eacques . los verdaderos filósofos no hacen m#s que actuar6. 7>?>. Paris. .

en la dosificaciónLM. no.ontai%neI. por todos lados se hablaba de &l. P. p. la revelación del 5flujo perpetuo6 P5el mundo no es m#s que oscilación sempiterna6Q aporta. 2enSve. 54odo un bello trabajo venido abajo. 2allimard. 5le . ? vol. LL. mars 7>M?.in embar%o. ?GJ. ni yace en la intensidad$ se encuentra.. in 5ahiers de l%7ssociation internationale des études fran?aises.ichaZl 3araz. pero m#s bien por licencia que por descuidoY <s el pobre lector quien pierde mi tema. Essais sur les . . une certidumbre" la constancia del movimiento LR.. 7>AA.ichel 3utor dan forma a la intuición va%a de EasinsFi.6 . p. de tal suerte que para . LG Cf. 3araz.ontai%ne fue imposible utilizarlo G@. reano. 7>MR.Essais6. <s probable que la oposición sem#ntica 5apariencia1realidad6 se impon%a como invariable paradi%m#tica. (illey.ontai%ne. no yoY <llos Hlos di#lo%os de PlatónI tienen una maravillosa %racia de dejarse llevar por el viento. reano cuestiona que la 7polog8a de Raymond Sebond sea el resultado de una crisis esc&ptica" 5<ntre el pirronismo de la 7polog8a y el de los ensayos anteriores. Paris. 7>M7. el cap!tulo central. la unidad de los Ensayos es de orden estructural.ontai%ne6. p..Essais< de Montaigne Hlas +uentes y la evolución de los 5<nsayos6 de . y lue%o en 7GJM. que apunta a la persuasión y a la institución de una ló%ica del sentido. aunque . 5la Crise sceptique de . roz.Ensayos< de . ?e &d. al menos a . probando que el desorden de los Ensayos es ret"rico. 5. en 7GJL. LR . porque el (iscurso de la 3o&tie lle%ó a ser c&lebre.e pierdo. <n oposición a aqu&llos que han pretendido que . ?771??L. in Mélanges d%histoire littéraire de la Renaissance offerts 1 >enri 5hamard. Les 3elles Lettres.entiment de lOunit& cosmique chez . .ontai%ne06 in =iblioth' ue d%humanisme et Renaissance.ur la composition chez . JM. . 7L. ?ML. Paris. t.6 <l autor de los Ensayos lo remplaza por los veintinueve sonetos que constituyen el cap!tulo ==I= del primer libro.e%:n .in nin%una duda. ==III. 7>G7.el terceroLG. Paris. G@ )bid. .ontai%ne y su ami%o hab!an profesado la fe católica doce a*os antes.EasinsFi le corresponde el honor de haber sido el primero en sospechar de la existencia de una unidad estructural en los Ensayos. 3utor.ontai%ne descuidaba el arte de la composición. los calvinistas editan la obra de La 3o&tie. Bizet. o a parecerlo:!6.ontai%ne acompa*a a 5este texto del retrato de lo que un %entilhombre debe serL>6.. Los cambios que afectan a la naturaleza nos llevan a la realidad de la oscilación universal. llama la atención sobre frases como" 5. 'achette et Cie. L> . que deb!a ser su motor" al tomar a La 3o&tie como modelo del perfecto %entilhombre. es decir. 7? . les Sources et l%évolution des . Los Ensayos sobre los . . as! como el desorden en la presentación de las ideas encierra un orden escondido. Paris. la diferencia no es de naturaleza. <l primer libro completa y comenta el (iscurso de la servidumbre voluntaria .in embar%o. LJ )en& EasinsFi. si podemos decirlo.ontai%ne6.. p. LM . p. .

se afirman en el se%undo. y alcanzan su G7 G? )bid.18. con excepción del s&ptimo central. el problema de la composición contin:a dividiendo a los cr!ticos. al i%ual que . 7R>. 7>J?. EouFovsFy. &l analiza los órdenes y los desórdenes del discurso com:nGL6. 4ratando de mostrar que 5el tiempo es la sustancia del libro GG6. p. es necesario que nos instalemos en su lectura.ichel 3utor. Paris. GG +. a su parecer. 7A . >. sino una evoluci"n marcada por el hecho de que ciertos temas. Montaigne et le probl'me du temps. 5<n estas condiciones el centro numérico del se%undo libro. el escritor fue llevado a defender a )aymond .pesar del estudio de . 7>M>. p. puedan aparecer claramente espacios. la obra maestra de . . )bid. 4raductor. los insertan en un conjunto arquitectural. <n efecto. GL E.tro desen%a*o acechaba a . es un cap!tulo de sustitución6 que 5toma el lugar de los Ensayos como los veintinueve sonetos toman el lugar del (iscurso de la servidumbre voluntariaG7. estos cap!tulos. para quien no hay ruptura entre los tres libros de los Ensayos. ejemos de lado las innumerables correspondencias que.ontai%ne" los cap!tulos del tercer libro son como los pilares de una %aler!a entre los que se abren ventanas que dan a este universo que tantos libros y mapas desi%nan al interior$ y para que. p.ontai%ne la desplaza al cap!tulo =II. para considerar el exterior. p. que nos deten%amos con ellos.6 -l momento de comenzar el tercer libro. GA )bid.ayce. Lire les . 7@L. li%ando los cap!tulos o a%rup#ndolos alrededor de un eje. al contrario. Eean18ves Pouilloux se subleva contra toda tentativa de descubrir un orden en los Ensayos porque. el 7>.ontai%ne 5no requiere de nin%:n orden en su discurso. 7?R.. de saltar sobre los espacios en blanco$ para aqu&llos. de la manera m#s resplandeciente. +ran[ois .ebond de sus detractores. para &stos hac!a falta que estuvi&ramos tentados de pasar de uno al otro. Bizet.ontai%ne renunció a 5todos sus sue*os de %randeza nobiliariaG?6 y se consa%ró a la exploración de su ser interior. son alar%ados en relación con la media de los de los libros precedentes. . EouFovsFy pone el acento en la unidad tem#tica. Pouilloux.Essais< de Montaigne HLeer los 5<nsayos6 de . p. 7JG. el extraordinario %enio de composición de .ontai%ne durante la redacción del se%undo libro. en %ermen en el primer libro. de la Teolog8a natural. en 7GM>.aspero.ontai%neI. -qu&lla deb!a ocupar el centro del se%undo libro" . o a nosotrosGA. <l tipo de composición que hab!a prevalecido en los dos primeros libros se puso al servicio de este nuevo objetivo" 8 aqu! aparece. entre ellos. Paris. <l resultado es desolador" la 7polog8a lle%a a minar la fe en lu%ar de consolidarla.

$& 'ro(&$)" d$& '&"n.ontai%neI. en ausencia de todo orden retórico 5cl#sico6. mars 7>M?. <l ensayo es dif!cil de resumir. . decide Wtiemble. 7>J?. el objeto que . <s verdad que uno de ellos. 7>J?. istin%uir!amos. ?JA. postula un 5acuerdo entre mentes.livier Baudeau. Londres. da fe de la dificultad para definir. el m#s libre que . hace reverberar un di#lo%o entre .ontai%ne. el m#s audaz. GR Wtiemble.ontai%ne6 H. Para quien sabe leer.pleno desarrollo en el terceroGM. entonces.entido y estructura en un ensayo de . R.ayce. Bo.ontai%ne haya escrito.ontai%ne es de una claridad 5ce%adora6. 7L. 5es la parte de la prudenciaGR6. La incomodidad de los cr!ticos se convierte en irritación. la estructura del cap!tulo es m#s compleja de lo que Wtiemble deja ver. 9eidenfield and Bicolson. si%uiendo un orden donde la adaptación tiene la mejor parteGJ6. el cap!tulo de los 5Coches6 es un requisitorio violento contra la realeza y el colonialismo. E& c"'*tu&o d$ &o+ 5Coc. -.Essais< H<l pensamiento de . 7L . busca prote%erse$ los coches. roz. 5.$+6. A. GJ . p.in embar%o. barre todos los titubeos de sus predecesores. MQ.ontai%ne aspira a delimitar. 8 nos parece :til recordar las principales subdivisiones" aQ )ntroducci"n a las causas" a los filósofos frecuentemente se les dificulta asi%nar las verdaderas causas de los fenómenos. 5/Pero el t!tulo06 Cn en%a*abobos" . 5bastante inteli%ente para librarse al martirio6.ontai%ne y su lector. A?J1A?R. en los Ensayos. p. 1 os ejemplos Pa t!tulo de pruebasQ" la tesis de -ristóteles acerca de la causa de la 5costumbre de bendecir a los que estornudan6$ la de Plutarco acerca de la causa del GM ). The Essays of Montaigne$ 7 5ritical E2ploration . un doble movimiento dialó%ico" replie%ue en s! y compromiso en el mundo. el m#s desconcertante. <l plan se%uido por . con la impetuosidad que lo caracteriza. p. en cuanto al enfoque fundamental de donde proceden las ideas y el estilo de los Ensayos.ontai%ne y la composición de los 5<nsayos6I. la *ensée de Montaigne et la composition des . en el curso de un intercambio verbal donde lo ló%ico se mezcla con lo psicoló%ico. in 5ahiers de l%7ssociation internationale des etudes fran?aises. Baudeau tiene un punto de vista m#s ori%inal" el discurso de los Ensayos. subraya.ens et structure dans un essai de . y m#s a:n cuando se ocupan del cap!tulo de los 5Coches6 PIII. 2enSve. . <sta diversidad de opiniones.

M. s& bien queYG>6 1Consideración sobre los efectos del temor. 1Bueva transici"n. fQ Los anti%uos pose!an un saber1hacer superior al nuestro. Cada una de las dos tesis est# se%uida de su refutación. bajo forma de ejemplo o 5testimonio M@6" lo que es el verdadero valor.ontai%ne... no para explotarlo Ptercera proposici"nQ$ la virtud de los reyes consiste entonces en la justicia Pcuarta proposici"nQ$ sabidur!a del rey Ciro y de +elipe de . p. que introduce el tema de los coches" 5-hora. que desempe*a el papel de una transici"n entre la se%unda refutación y la proposición que si%ue. t. p. cit. 7?M. M? )bid. 7G . y todo nos lleva G> M@ .i hay al%o que sea excusable en tales excesos. no puedo soportar durante mucho tiempo HYI ni coche ni litera ni barcoY6 dQ #arraci"n" usos %uerreros de los coches.ontai%ne desmiente la se%unda" 5yo. eQ 7mplificaci"n6-" los %astos suntuarios deshonran a los pr!ncipes$ el <stado existe para servir al pueblo. p. cQ #arraci"n o confesión" de la frase 5Bo me siento suficientemente fuerte para soportar el %olpeY6 a 5lo que absolutamente nunca intent&. teniendo por costumbre hacer aparecer los defectos que est#n en m! y domarlosM76. 7?J17?R. es donde la invención y la novedad proveen de admiración. op. La iron!a basta para ridiculizar la primera.mal de mar. p. que soy propenso a ello. %Q E@emplo que permite la aplicación de este relativismo al espacio" la conquista de -m&rica nos hizo descubrir pueblos que estaban en la infancia. )bid. 1Transici"n que equivale a una se%unda proposici"n" vanidad del lujo del que se rodean los monarcas. III. III. 1 e donde se desprende la quinta proposici"n" la historia es 5una perpetua multiplicación y vicisitud de formas6. La experiencia personal de . 7?>17AG P5<l consejo que Isócrates da a su reyY6 a 5. bQ Primera proposici"n. no el %asto6Q. su historia. de . 7?G. 1Transici"n sobre los faustos del Imperio romano. M7 )bid.acedonia Pe@emplosQ.

ni 2recia ni )oma ni <%ipto pueden. . ya sea en utilidad. el final de P%Q y el comienzo de PhQ ser!an superfluos. en medio de la batallaMR6. 7LL. MM )bid. justificar estos pasajes mediante la prudencia. %racias a un tipo de recapitulaci"n" los peruanos i%noraban el uso de los coches$ sus reyes se hac!an llevar por sus hombres$ y en esta situación pereció el :ltimo de ellos. 7AR. p.a creer que 5este otro mundo no conocer# la luz hasta que nosotros sal%amos de ellaMA6 Psexta proposici"nQ. avaricia y hacia todo tipo de inhumanidad y crueldadMM6$ brutalidad y cinismo de los espa*oles en Per: y . 7AJ.. MR )bid. 7LG. por las que entr& en este discurso. los 5m#s civilizados y artistas6 de las naciones de -m&rica. antes que 5ple%arlos6 a nuestro ejemplo 5hacia la traición. PbQ. dificultad o nobleza. p. p.in embar%o. 7M . un asunto de prudencia" los h#bitos de pensamiento MA ML )bid. MJ )bid. p. 1 i%resión sobre la mitolo%!a de los mexicanos. /<ntonces cu#l es el verdadero tema del cap!tulo0 . y los espa*oles no deben su victoria sobre los incas y los aztecas m#s que a su falta de escr:pulos$ la des%racia de estos pueblos es no haber sido conquistados por los %rie%os o por los romanos. . como Wtiemble. 5sentado en una silla de oro. lujuria. una parte de PdQ. hay que admitir que casi una cuarta parte del ensayo est# lleno de paja" PaQ. y que le hayamos vendido car!simo nuestras opiniones y nuestras artesML6$ las ciudades de Cuzco y . PfQ. p. Podemos. 7L@.&xico no ten!an nada que envidiar a la ma%nificencia de las nuestras. 7A>. escribe. p. )bid. PcQ. 14ransición bajo forma de recapitulación" 5<n cuanto a la pompa y ma%nificencia.ayce le produce una cierta incomodidad adoptarla aunque no encuentra nin%una m#s satisfactoria" 5Bo sólo es. MG )bid.&xico. que 5habr!an pulido y desbrozado paulatinamente lo que hab!a de salvajeMG6. este tipo de explicación no es verificable. 1-mplificación" 53ien temo que hayamos apurado su declinación y su ruina mediante nuestro conta%io.i sólo se trata de denunciar la i%nominia de las %uerras coloniales y el despotismo. comparar nin%una de sus obras al camino que se ve en Per:MJ HYI6 hQ )eanudación del tema principal.

tambi&n. el (e amphiteatro de Eustus Lipsius. sea un pla%io de 2ómara0 .ontai%ne en una serie de fra%mentos entre los que no hay solución de continuidad.de los contempor#neos eran tales que resultaba dif!cil decir ciertas cosas si no era de una manera oscura y ambi%ua. cit. p. <s inne%able que el plan del cap!tulo contradice los principios de la dispositio en vi%or en la retórica cl#sica. el objetivo es reducir a . aparece en el exordio y aborda. 7>J7. 7J . . p. . Por supuesto. Ltd. (illey. Incontestablemente. amplificación y conmiseraciónJ7. Las pruebas est#n dispersas en varios lu%ares del texto. <l cap!tulo de los 5Coches6 se ordenar!a en función de la diatriba de . pues no se pod!a terminar con el peso de los prejuicios de un solo %olpeM>6. Rhetoric. distin%uiendo entre lo que dijo y lo que quiso decir Dentre el contenido manifiesto del ensayo y su contenido latente. -dem#s se ver# que esta recapitulación es un trompe0l%oeil ya que no retoma m#s que un punto del desarrollo. que deber!a preceder a la conclusión. el desorden comienzaJ@6. de naturaleza did#ctica. II. el escritor yuxtapone tres meditaciones que desarrolla alrededor de un i%ual n:mero de textos. puntos secundarios. les Sources et l%évolution des .ontai%ne hay fuerzas centr!fu%as que corren el ries%o de hacer explotar el cuadro del ensayo. <l desarrollo presenta seis proposiciones.ayce. Londres. cit. para reconstruir un pensamiento conforme a nuestra concepción de la ló%ica.ontai%ne es oscuro. vemos un exordio y una peroración. p.ontai%ne la introduce en el cuerpo del discurso. <ste procedimiento no es. Peter ixon. la >istoria general de las )ndias de 2ómara$ 5como &stas diver%en y se aventuran bastante lejos en sentidos diferentes. Pero &sta no es una verdadera conclusión.ontai%ne contra el colonialismo.ethuen et Co. La conclusión es remplazada por una recapitulación. el (e honesta disciplina de Crinito.Essais< de Montaigne. en . Casi siempre est#n neutralizadas mediante transiciones que tienden a borrar las divisiones del discurso.. . es renunciar a sondear su riqueza. no encontramos aqu! nin%una de las partes que fi%uran habitualmente" enumeración. P.e%:n Pierre (alley. op. ?R1A@..i esta profusión no es necesariamente condenable si%uiendo las normas de la anti%ua retórica. /Bo es sin%ular que esta diatriba.. 7AA. . -. ?>>. M> J@ ). . J7 5f. s! pone en peli%ro la unidad del pensamiento. <n el fondo. mientras que la refutación.ontai%ne falla en fundirlas en un discurso homo%&neo.tra actitud extrema consiste en dividir el ensayo de . t. -firmar que el pensamiento de .ontai%ne a al%unas ideas simples. <n cuanto a la amplificación. considerada %eneralmente como el plato principal. . op.

-l partir de una experiencia Del espect#culo de un emperador romano que en%ancha su carro a unas avestruces1.i permite pasar de una idea a otra es porque obtiene una conclusión. J? JA . Podr!amos comparar los Ensayos de . como ciertos ejemplos que ocultan.ontai%ne las transiciones crean un llamado de sentido. 4odas las caras del objeto est#n expuestas en el mismo plano. . <l resultado es inesperado y tiende a reequilibrar el conjunto.ontai%ne a la proyección carto%r#fica del %lobo terrestre" el ojo abarca. <s. .a de estas invenciones me trae a la cabe. en el mismo momento. a:n discordante. concedemos que es el producto de una doble intención. III.a este otro pensamientoB ue es una especie de pusilanimidad en los monarcasC y un testimonio de ue no sienten del todo lo ue sonC ue traba@an para hacerse valer y parecer mediante gastos e2cesivosJ?6. como dir!a . porque entre ellas ya no hay jerarqu!a. p. como en el pasaje" 5<l emperador +irmo hizo llevar su coche por avestruces de maravillosa %randeza.ontai%ne deduce que los reyes buscan 5hacerse valer6 ostentando sus riquezas. una simple utilidad o.ontai%ne. en definitiva. 7?>. La e2traAe. en el mapamundi. 7AA17AL1 7R .ontai%ne. de . lo lleva a pensar que la historia no prueba un pro%reso continuo$ los anti%uos romanos pose!an conocimientos m#s vastos que los hombres del si%lo =(IJA.ontai%ne redistribuye los elementos de lo real para inte%rarlos en la coherencia de un punto de vista. inexacto ocultar a la vista lo que el artista quiso mostrar. . para el escritor. op. Wsta puede inducir una proposición e incluso confundirse con ella. proposiciones. <l subrayado es m!o. .ontai%ne le falta profundidad.e abstendr# de eliminar al%:n motivo. -l contrario de Wtiemble. M$ t.eria inexacto reple%arlas bajo pretexto de recrear la ilusión de volumen. Como las transiciones son tan importantes como los elementos que ellas mismas vinculan. <l %ran desaf!o. de manera que m#s parec!a volar que circular. La transición no esconde una di%resión. le aparecen sucesivamente. III. de hecho. Precisemos que esta coherencia es virtual..en los Ensayos. -quel otro pasaje donde el ensayista describe a detalle los jue%os de circo. )bid. los continentes y los mares que. Como la pintura cubista. pondr# la misma atención en todas las partes del texto. p. . cit. una simple 5costura6. <n . junto con el autor" al considerar la obra como una manifestación retórica. el lector ya no distin%ue las ideas principales de las ideas secundarias. o de privile%iarlo. el lector quien la define. al discurso de . es evitar el caos..

sino que este ensayo sobre los perjuicios del lujo conduce necesariamente al elo%io de un pueblo que i%nora la invención de los coches. <l tiempo contiene todos los posibles. que da a luz y arruina. todos los temas abordados por . 5Bo hay nada :nico y sin%ular en la naturaleza. <l hombre del )enacimiento descubre que no est# solo en el mundo. Le basta explorar el pasado o interro%ar a los viajeros para comprender que no tiene el monopolio del saber. s! respecto a nuestro conocimiento. el t!tulo anuncia el tema %eneral del ensayo. 7> . Constata que sus sistemas se derrumban cuando se les opone la experiencia. JL JG )bid. <l lujo tiene un aspecto positivo y un aspecto ne%ativo. Lejos de ser fantasioso.ontai%ne puede ser le!do como una meditación sobre el tiempo. que es un miserable fundamento de nuestras re%las y que nos presenta f#cilmente una muy falsa ima%en de las cosasJG. Para los europeos. . La frase del :ltimo p#rrafo" 5)e%resemos a nuestros cochesJL6. La tesis es cercana al (iscurso sobre las ciencias y las artes de )ousseau. y esta necesidad los empuja a enriquecerse a trav&s de la conquista y la esclavización de los pueblos colonizados. 7LG. que i%nora lo que cre!a saber. <sta meditación convence acerca de la relatividad de las cosas. que crea y destruye. se expande en una nación en el momento en que &sta lle%ó a la cima de su ascensión. <l lujo.ontai%ne se relacionan con el lujo. p.alvo la introducción.ontai%ne reconstituye la historia y los usos$ tal pro%reso material le hace pensar que anuncia una civilización que se precipita hacia su ocaso. en el culmen de su %randeza que una civilización apunta a su decadencia. <s. Pero la mayor parte del tiempo. p. que alumbra y ence%uece. )bid. lle%ó a ser una necesidad.6 <l ensayo de . reconcilia los dos sentidos de la palabra.<l cap!tulo de los 5Coches6 es menos discordante de lo que se ha dicho. pues. <l hombre de occidente pretende conocer la verdad porque desde*a mirar m#s all#.ontai%ne desaprueba la arro%ancia de los filósofos que creen detentar la explicación de todos los fenómenos. La frase no implica que el tema se perdió de vista. consecuencia del desarrollo tecnoló%ico simbolizado por los coches. /qu& relación establecer entre el exordio y el tema central del cap!tulo0 La introducción expresa una lección de escepticismo. favoreciendo el despotismo. 7AJ. <n estas condiciones. . <s el si%no de que un pueblo alcanzó un alto %rado de civilización. e entrada. desi%na una realidad material de la que . como los anti%uos romanos o los ind!%enas de -m&rica central y meridional. entra*a la decadencia de las instituciones pol!ticas.

todos tienen. II. las ideas pol!ticas son diri%idas por el sentimiento que . cit. Por un lado. pero esta filosof!a precede a la cr!tica del colonialismo.is faltas ser#n le!das claramente y mi forma in%enuaYJJ6 <n la sustancia de la obra entran las ideas pol!ticas del escritor as! como su concepción de un tiempo tr#%ico. Pero ser!a un error asimilar esta sustancia a un contenido real que se perfilar!a detr#s de la apariencia del discurso. es con frecuencia la piedra de toque de la verdad. op. (illey. sin tender quiz#s hacia nin%:n objetivo. <l tiempo forma la sustancia de la obra de . se permite refutar la hipótesis de Plutarco JM JJ P.ontai%ne quiere decir. <s evidente que &ste implica el conocimiento del yo en la trama del discurso.ontai%ne se desarrolla como la melod!a de ciertas obras musicales$ caprichosa. usos pol!ticos y morales que la mente se reh:sa a concebir.ontai%ne. 8 por lo que nos dicen los autores. <l descubrimiento del nuevo mundo permitió sin duda la eclosión de una nueva filosof!a de la historia. el pensamiento de . lo dice. ya sirve de premisa al razonamiento del autor. Bo hay mensaje oculto en los Ensayos. Innumerables costumbres nuevas.in embar%o. en la inviolabilidad de sus re%las. reli%iones. La retórica de los Ensayos est# condicionada por una visión del tiempo$ &sta va a la par de la irrupción de la temporalidad en el universo del hombre del )enacimiento. de . no hay modo de buscar sobreentendidos.ontai%ne facilita la inserción de su pensamiento en el tiempo. .<sta revuelta de todas las coordenadas mentales se explica por factores históricos. <n los 5Coches6. imprevisible. les Sources et l%évolution des . /Cómo sorprenderse de que el ensayo no ten%a conclusión0 <n resumen. Pide que su libro sea le!do como un 5libro de buena fe6. I. <n el cap!tulo de los 5Coches6.. 8a interviene para confirmar una opinión. <ste naufra%io de las certidumbres m#s sólidamente ancladas es lo que constituye el sustrato psicoló%ico del ensayo sobre los coches.. ?@ . %racias a ella. otros que no conocen la ley del matrimonio. 7LA17LL1 .ontai%ne. otros que van desnudos sin pudor. 7. en los Ensayos. el escritor. p. p.ccidente desplazan a un infinito insondable los l!mites del mundo. la retórica de . como lo recuerda Pierre (illey" 8 de repente la imprenta trae una invasión de historias anti%uas que abren al pensamiento un %ran retroceso en el tiempo$ que los relatos de los viajeros que recorrieron el . Lo que . pensamiento que se identifica con la dimensión literaria de la obra. la misma confianza inquebrantable que un franc&s puede tener en el valor absoluto de las suyasJM. 5. los hombres que se comen a sus padres. La experiencia personal.riente y el . t. no obedece m#s que a su propio movimiento.ontai%ne tiene de la inestabilidad de las cosas. t.Essais< de Montaigne.

p. Un" 5. t. y la historia se lee en el texto Do si se prefiere. cuando era m#s joven.6 La invoca tambi&n a propósito del miedo y el valor" 5Bo me siento suficientemente fuerte para soportar el %olpe y la impetuosidad de esta pasión del miedoY J>6$ a propósito del lujo" 5.sobre la causa del mal de mar" 58o que soy propenso a ello.er!a peli%roso extender al conjunto de los Ensayos las consideraciones enunciadas a propósito del cap!tulo de los 5Coches6.e pre%unta usted de dónde viene esta costumbre de bendecir a los que estornudan0R?6 L. . y en este sentido tenemos razón de ver en ellos el libro de un hombre que se relata. a falta de otro atav!o. y lo s& no por ar%umento sino por necesaria experiencia JR. . p. en la ciudad y en el campoR7. Bada en com:n. Cna lectura correcta de .ontai%ne se muestra. entre los Ensayos y una autobio%raf!a rom#ntica. Los Ensayos nos informan sobre el d!a a d!a del ser f!sico y moral del escritor. -dem#s.ontai%ne.ontai%ne su tema de los coches" 5ahora. no puedo soportar durante lar%o tiempo Py m#s dif!cilmente en la juventudQ ni coche ni litera ni barco$ y detesto cualquier otro carro que no sea el caballo. . 7?J. y me sentaba bienYR@6 La experiencia vivida brinda a . . Pero esta observación no a%ota la materia de la obra.ontai%ne no se pone solo en escena. p. el texto da testimonio de su propia historia. este libro tiene una historia. La intrusión del tiempo en el discurso no depende solamente de las JR J> )bid. ?7 . %racias al apóstrofe" 5/. si es verdad que este cap!tulo lleva al extremo ciertas tendencias del escritor de los Ensayos. R7 )bid.e %ustaba en%alanarme. p. 7?>. )bid. y bajo reserva de verificación ulterior. 7?J.6 <l lector est# invitado a asociarse con esta experiencia desde el comienzo de cap!tulo. Las interpretaciones propuestas por los diferentes cr!ticos no se excluyen necesariamente. s& bien que esta causa no me concierne. p. III. podemos %eneralizar al%unas de ellas.ontai%ne las reunir!a probablemente en el seno de una explicación %lobal. 7?G. Invita a mirar el mundo con &l. o sin &l.or)" in#$nu"6. porque lo mueve un deseo intenso de saber y comprender. aun cuando . 7?G17?M. R? )bid.in embar%o. R@ )bid.

<lla traiciona las inquietudes del hombre privado de sus puntos de referencia tradicionales.is faltas ser#n le!das claramente. p. Los encontramos teóricamente en cualquier ensayo literario. as! como aclarar este proceso que consiste en deshacer la obra de las %eneraciones precedentes.ontai%ne. t.6 La i%norancia. y mi forma in%enua.ontai%ne en las palabras que diri%e al lector" 5. es parte del juicio. mejor habr!ame ataviado y presentado bajo un proceder estudiado. Euntos forman un todo que se refleja en la retórica de la obra. ordinaria. Lejos de camuflar las rupturas. ella las reproduce fielmente. Pero lo natural no exi%e el abandono de toda retórica. y en oponer una espontaneidad ilusoria a una esclerosis real y a la muerte. <sta retórica difiere de la anti%ua en que no tiende a disimular los desfases de un pensamiento aut&ntico a condición de ser discontinuo.i hubiera sido para buscar el favor del mundo. para . 7. sin contención ni artificio" pues es a m! a quien pinto. natural. RA )bid. del hombre que suscita el torbellino del universo. Wse es el sentido de la 5forma in%enua6 anunciada por . I. e esta manera.e quiere erróneamente privile%iar uno de estos aspectos en detrimento de los otros. . tanto como la reverencia p:blica me lo ha permitidoRA. Uuiero que se me vea en mi manera simple. la expresión de la verdad supone un estilo simple y natural. . <lla hace posible el di#lo%o entre el autor y el lector. Pide :nicamente a la retórica expresar lo que los hombres de una &poca creen que es la naturaleza. ella permite la creación de una obra literaria como expresión de un pensamiento en situación. ?? .circunstancias en que los Ensayos fueron compuestos.