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26/4/2014

Oliverio Girondo hoy, por Roberto Retamoso

C.I.L.H.T. | Poesía argentina contemporánea

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OLIVERIO GIRONDO HOY Por Roberto Retamoso

COBAYO lívido engendro digo de puna que enquena el aire y en uniqueja isola su yo cotudo de ámbito telúrico (Oliverio Girondo: «En la masmédula») Querríamos comenzar esta nota preguntando(nos) si hay, en estos días finiseculares, una especie de «moda» Girondo. Si la hay, parecería mérito del cine, y no de la literatura, el haberla impuesto. Estas presunciones no tienen, ni pretenden tener, otro basamento empírico que unos pocos comentarios recogidos casi al azar entre algunas personas conocidas, pero que sirven para insinuar, al menos, que la película de Subiela obró como catalizador de ciertos intereses difusos y dispersos orientados hacia el nombre -y quizás la obra- de Oliverio Girondo. En tal sentido, no deja de ser paradójico que, a más de veinte años de su muerte, sea un lenguaje (un discurso) exterior a su obra el que promueve cierta «popularización» de su figura, pero junto con ello deberíamos decir además que no deja de ser inevitable: para estos días que corren, de auge y de inflación de los lenguajes audiovisuales, sería sumamente difícil, por no decir imposible, que la obra de ningún poeta -ni siquiera del mismísimo Girondo- pudiera lograr, por sí misma, la difusión que producen esos modernísimos lenguajes. Por ello, el «rescate» que produce la película de Subiela parecería ser la única (y acaso la última) posibilidad de «recuperar», para el gran público, el nombre y la escritura de un autor valioso que, por el género y el lenguaje en que compuso su obra, parecería condenado al silencio y al ostracismo en el que confinan a la poesía estos tiempos audiovisuales. Y desde ese punto de vista, ese «rescate» cobraría además el halo moralizador de las causas nobles, que vendría a recubrir al film para exaltarlo como el dignísimo intento de «hacer llegar» la poesía a la gente. Lo bienintencionado de esa visión oculta, de todos modos, lo falaz de sus argumentos. Porque en la mediación que se produce al inscribir en el film la escritura y el nombre de Girondo, se sustituye la lectura de su obra por una representación cinematográfica de esa escritura que oblitera toda posibilidad de acceder a la misma. Pero además, esa representación, lejos de entenderse como una suerte de «traducción» o mejor, de «transposición» de un lenguaje a otro, se concibe -como no podría ser de otra manera, dada la lógica específica del medio y su lenguajecomo una simple «versión» de esa escritura. Por ello, el film se permite recortar y parcelar su texto, para escoger algunos fragmentos o pasajes que obedecen a sus necesidades y a sus estrategias narrativas. Obviamente, para nosotros no se trata, en un gesto simétrico y reactivo, de «condenar» a la película de Subiela por el tratamiento que realiza de Girondo. No sólo por la razón «democrática» de admitir que cualquier film puede tratar a cualquier cosa como quiera, sino además por comprender que ningún film podría hacer algo esencialmente distinto de lo que hace esta película, desde el punto de vista de su configuración genérica y discursiva. En todo caso, de lo que se trata es de señalar que el cine y la poesía son cosas distintas, y que por ello ninguna película podría significar de la misma manera como significa el lenguaje poético. Sin embargo, cuando se habla del «rescate» que de Girondo haría la película, parece perderse de vista esta elemental -y decisiva- diferencia. Así, la idea misma del «rescate» no deja de ser una trampa que se echa sobre la poesía de Girondo, dado que implica
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era uno de los jóvenes y conspicuos miembros de la vanguardia poética vernácula. de todos modos. en el caso de Girondo esa necesidad cobraba modalidades radicalizadas. y su lenguaje. «Veinte poemas para ser leídos en el tranvía» (1922) y «Calcomanías» (1925) son dos libros cuyo lenguaje exige nuevas formas de legibilidad. Y en tal caso. no se trataba de un lenguaje que representara «fidedignamente» a la realidad. supuestamente. los cánones de legibilidad son al mismo tiempo cánones de inteligibilidad: se trata siempre. dada la diferencia de naturaleza que la separa. a la manera de los lenguajes «realistas» o «naturalistas».». y el lenguaje con el que se lo decía se exhibía como un lenguaje fracturado que abolía la idea de totalidad y sobre todo de unidad artística y discursiva. la incongruencia deliberada entre los códigos de emisión y los códigos de recepción es una constante que atraviesa buena parte de su obra. básicamente. Por ello. por su mismísima letra. Lugones-. sobre todo en «Veinte poemas. en la medida en que los textos de las lecturas pueden estar compuestos con los lenguajes visuales.. señalemos. Por el contrario. que la inscripción de gran parte de los textos de Girondo en el marco de una poética de vanguardia puede ser una primera aproximación al asunto que permita ir echando luz sobre las razones aludidas.. Y si en esa actitud pueden reconocerse los fundamentos de una estética que se construye sobre el principio de la masificación de su público. Leopoldo Marechal o Raúl González Tuñón. Se dirá: la película es una lectura de Girondo. esos libros suponían una puesta en cuestión de la idea misma de re. Por otra parte. Así. por el contrario. Para éste. Porque además de las diferencias profundas que separan a los lenguajes audiovisuales del lenguaje de la poesía.html 2/5 . y de hacerlo con un lenguaje a tono con las características de los tiempos. Por aquel entonces. se desiste de la única experiencia que de ella puede hacerse: la experiencia de su lectura. Oliverio Girondo publica sus primeros libros a comienzos de la década del veinte. lo que el film dice leyendo a la poesía de Girondo no podría sustituir nunca. ello explica además la búsqueda de congruencia entre los códigos de producción y los códigos de lectura que preside la filmación de cualquier obra cinematográfica. de hecho. En el caso del cine. Se trataba entonces de hablar de ese mundo novedoso que iba surgiendo sobre todo como mundo urbano. http://www. por Roberto Retamoso al mismo tiempo un abandono. Y si todos ellos asumían idéntica postura en cuanto a la necesidad de romper con la tradición -que encarnaba. la confrontación de sus hábitos y modos de lectura con los textos del autor de «Espantapájaros» seguramente que depararían.presentación y de las posibilidades de transmitir algún tipo de representaciones por medio del lenguaje. y más específicamente en el de esta película. puede decirse que para la lógica de la industria cinematográfica. o por lo menos se trata siempre en el cine comercial. Y ello puede aceptarse. En el caso de la poesía de Girondo. En tal sentido. por la literalidad de la escritura de Girondo. y no la del espectador. Pero esa lectura es la del film. Por ello. Porque en la medida en que. Que debería comenzar. el mundo del que hablaban sus poemas se presentaba como un mundo dislocado y fragmentario.com/CILHT/Hispamer/Roberto/girondo. en este caso lo que también se juega es una diferencia profunda en cuanto a los cánones o códigos de legibilidad propuestos por cada uno de esos discursos. formas y convenciones distintas para el conjunto de las artes. las formas de una modernidad expansiva-. al igual que Jorge Luis Borges. a más de uno.26/4/2014 Oliverio Girondo hoy. sumamente escasas. Como es público y notorio. Ese lenguaje acompañaba las nuevas formas sociales y culturales que se imponían no sólo sobre Buenos Aires sino sobre el mundo entero -para decirlo brevemente. más de una sorpresa. y que exigían temas. como no podría ser de otro modo. a su propia lectura de esa poesía. un lenguaje que oscila permanentemente entre el verso y la prosa. Las razones de esa incongruencia pueden ser múltiples y las posibilidades de abordarlas en este trabajo. y en consonancia con el espíritu vanguardista que los animaba. que lo llevaban a distanciarse nítidamente de las convenciones literarias impuestas como tradición y aceptadas por el público. se la recupera cinematográficamente. la actividad de leer (mirar) siempre es sinónimo de comprender. el gran tema de esos libros son las ciudades -ya sean las ciudades del extremo sur del continente o las ciudades europeas e incluso africanas-.bibliele. de hacer globalmente comprensibles los sentidos del film para la mayoría de los espectadores.

sino de la ilegibilidad entendida como la imposibilidad radical de interpretar los sentidos supuestos del texto. según creemos. Pero si la idea misma de representación viene a restituir una poética tradicional que respeta las formas y las proporciones del lenguaje de los versos. En tal sentido. desde el punto de vista «temático». «Persuasión de los días» es. representado como un espacio discontinuo y heterogéneo que se halla poblado por una multitud de objetos y sujetos.html 3/5 . «Campo Nuestro» representa una vuelta a una poética basada en la noción de «mímesis» y en la creencia en la capacidad de representación de las palabras. el que permite articular a todos los demás. una suerte de recusación del mundo que le toca vivir al poeta. por Roberto Retamoso Ese tipo de lenguaje y esa clase de significaciones debieron resultar por lo menos extrañas -por no decir incomprensibles o escandalosas. «Interlunio»). ése es el de la ilegibilidad. Por ello. y que el código primero por excelencia. Oliverio Girondo insistió con esa poética provocativa y publicó en 1932 «Espantapájaros». Paródico. seguramente que se podría decir que en él se había sepultado su espíritu vanguardista. el hecho de compartir una lengua es lo que permite. el «natural». el texto de «Espantapájaros» parece ser el último momento de la euforia y de la risa vanguardista frente a la inminencia de la hecatombe y de la catástrofe. Pero no de la ilegibilidad entendida como una especie de velamiento criptográfico de los sentidos del texto -y por ello como la posibilidad siempre presente de su revelación-. la escena poética deviene en escena rural.para los cánones de legibilidad y para la sensibilidad estética propios de la época. y sea ello como fuere. especie de plegaria destinada a exaltar la pampa. Lejos del optimismo irreverente que caracterizaba a sus textos vanguardistas. sino del «topos» rural. es necesario contar con algún tipo de «código común». Con este libro su escritura comienza a intensificar la serie de mutaciones que la caracterizan. zumbón. Y ello es así porque la escritura de «En la masmédula» se sustrae deliberadamente de todo espacio de significación en común con sus lectores. el comienzo de un retorno hacia las formas abandonadas en el contexto de su poética de vanguardia. y que constituyen a una producción no demasiado voluminosa (Girondo publicó solamente seis libros de poesía y uno de prosa. y con ella volvería a asombrar a sus lectores. De todos modos. Porque entonces podía constatarse que el deslizamiento que comenzara a insinuarse en «Persuasión de los días» y que se intensificara en «Campo Nuestro» no había sido más que un giro provisorio en un movimiento de búsquedas estéticas que se mantendría hasta el final de su obra. Sabemos que para que exista la posibilidad de «hacer sentido» para otros. Pero ello no fue así. ello no se hará para producir una representación diferente de lo urbano. Ese retorno habría de consumarse plenamente en la escritura de «Campo Nuestro» (1946). Años después. grotesco. a la manera de un escenario cultual en el que solamente cabría la palabra mística del poeta. sin duda su obra más significativa. En 1942. Si «Campo Nuestro» hubiese sido el último libro de Girondo. Oliverio Girondo publica «Persuasión de los días». sino para producir una representación de lo rural. la escritura de Girondo ha operado una mutación considerable que la lleva a adoptar las formas y los asuntos negados hasta entonces. su lenguaje se hace prácticamente prosaico y la representación de las cosas sufre una irrisión que lleva tanto a la desmembración del mundo como a la multiplicación de las formas y las instancias de lo subjetivo.com/CILHT/Hispamer/Roberto/girondo. en un espacio heterogéneo a nivel de su configuración estilística y textual.bibliele. significado como un espacio homogéneo pero despoblado y despojado de seres y de cosas. caracterizado por las aristas más negativas y repugnantes de la cultura moderna. Por paradójica que parezca esta afirmación. Si hay un valor que funda la escritura de «En la masmédula». y desde el punto de vista de su lenguaje. Por consiguiente. es el código de la lengua. puede constatarse con relativa facilidad cuando uno se interna en la lectura de sus poemas. producir.26/4/2014 Oliverio Girondo hoy. Oliverio Girondo publicaría «En la masmédula» (1954). transmitir y comprender las significaciones o los sentidos que organizan nuestra percepción y nuestra representación de las cosas y http://www. Porque esta mutación de la escritura de Girondo supone además un desplazamiento a nivel de su objeto: ya no se trata del «topos» urbano. en este libro se tensan las características de su escritura. De ese modo.

dado que se producen como unidades inéditas a nivel del sistema que vienen a instaurar un conjunto de formas irreductibles a toda posibilidad de codificación. la lectura y la reflexión sobre la obra de Girondo -que valdrían como ejemplo de lo que ocurriría con la lectura de cualquier texto poético.bibliele. Como una alucinación que dibujara un universo absolutamente fantasmático. esos sintagmas radicalmente originales vienen a proponer la fantástica ilusión de un lenguaje absolutamente individual. que se sustrae de todo tipo de convención o de legislación en el orden de su experiencia y de su práctica. Los modos de esa operatoria son claros y evidentes. Esos neologismos. De ese modo. para operar. de un simulacro y no de una representación. Concebidos como el espacio de la utopía de una libertad absoluta. Así. pero se trata precisamente de éso. lo que hay es una parodia de sujeción a tales reglas-. o en otros términos. A nivel lexical. A lo largo del libro.html 4/5 . la escritura traza las articulaciones sintácticas y discursivas que sostienen el verosímil de un proceso enunciativo. generando la ficción de un habla que aparenta instituir los lugares del sujeto y su otro. la definición y la metáfora que querían dar cuenta de su escritura. al producir una verdadera irrisión de sus formas. a toda determinación tanto en el plano de lo significante como de lo significado. la construcción del neologismo condensa las tendencias acráticas de la escritura de Girondo. Para ellos no hay reglas gramaticales que presidan su composición -a lo sumo. precisamente.parecen enfrentarse con una disyunción histórica: o se la confina en el lugar marginal e irrelevante de las curiosidades arqueológicas para mantener incólumes su naturaleza y su sustancia. a partir de sus restos. la escritura de Girondo va simulando entonces la inscripción de un sujeto y un mundo. Son este tipo de premisas.26/4/2014 Oliverio Girondo hoy.com/CILHT/Hispamer/Roberto/girondo. obviamente. Por ello. la ilegibilidad radical de «En la masmédula» y la legibilidad de la versión cinematográfica dibujan la parábola que traza la historia posible de una escritura poética.. la escritura de Girondo descompone unidades preexistentes en el código lingüístico y construye. o se la trasviste en http://www. con ello estaríamos diciendo simultáneamente lo mínimo y lo máximo.. porque no hay pactos ni contratos que sancionen lo que deberían significar para los otros. Algo así como la poesía del video-clip. el pasaje de una poética vanguardista practicada a ultranza a una estética de lo masivo parecerían dibujar los límites para una recepción «actualizada» de Girondo. su texto se sitúa estratégicamente en el lugar de la descomposición de la lengua. la única posibilidad de supervivencia de la escritura poética fuese su transmutación en el lenguaje de los íconos. Así. pero esas formas imprevistas y sorpresivas parecen hablar de seres y de cosas que de todos modos nunca pueden ser transpuestos en términos de referencias precisas. una especie de rearticulación significante que genera ya no las formas de la lengua sino las de su parodia o su simulacro. por Roberto Retamoso el mundo. por ejemplo. constituyen verdaderos «inventos» semióticos. En tal sentido. porque no hay ningún tipo de acuerdo previo entre diversos individuos (la institución de la lengua) que establezca el sentido que debería atribuírsele a la singularidad de sus formas. sobre todo los primeros. nunca desdeñaron la perspectiva de los procedimientos característicos de los lenguajes de los nuevos medios de comunicación. O en otros términos. Pero esa libertad verbal también termina reconociendo ciertos límites. auténticos neologismos. es necesario que se mimen las formas lingüísticas que las posibilitan. Y acaso ello no resultaría contradictorio respecto del espíritu vanguardista de Girondo: sus libros. Por ello. las que deroga la escritura de «En la masmédula». con sus restos o fragmentos. Nunca lo sabemos muy bien. Si en esa fórmula pudiera ceñirse el proceso de desborde semiótico que supone «En la masmédula». Alguien habla de algo. Porque además parecería que en función de la hegemonía de los «novísimos» lenguajes audiovisuales. hay una voz que aparenta decir. Como dos polos extremos y antitéticos. porque para que se mantenga por lo menos el simulacro de las relaciones interlocutivas con el lector. ¿Qué cosa?. cualquiera puede leer cualquier cosa en ellos. Pero esa supervivencia se daría al precio de una transformación esencial de su escritura. que terminaría siendo la imagen espectral de lo que ella fue (o es) en tanto que letra impresa. el todo y la nada. la significación literalmente estalla en esos neologismos que se multiplican ilimitadamente a lo largo del libro.

en función de esa realidad hipotética. Por el contrario. o más acá. tal vez se trate de mantener esos lenguajes -ese lenguaje. aspirando a la utopía de una libertad que estaría por encima de todas las constricciones. http://www. Para significar. o en otros términos. aún para aquellos que pretenden decir lo mismo en el vertiginoso lenguaje de una película. Ese ideal estético. Pero ello no implica necesariamente que. se trate de absorver en esas formas presuntamente futuras el universo de los lenguajes estéticos existentes. Y por ello acaso sea uno de los legados más valiosos que nos brinda nuestra cultura. mayoritariamente. Porque una visión utópica y optimista podría afirmar que el arte del futuro será necesariamente audiovisual (suponiendo que en el futuro haya algo equivalente respecto de lo que entendemos por arte).bibliele. es admitido o se impone como tal. de lo que establece el orden de lo convencional y de lo gregario.más.para conservar cierta capacidad humana consistente en significar más allá. seguramente vanguardista y probablemente romántico. por Roberto Retamoso imagen móvil para garantizar su pervivencia en las percepciones y los gustos del público. es decir. las constricciones propias de la lengua. incluso de aquellas que están en la base de todas las de. como lo hace la poesía de Oliverio Girondo.com/CILHT/Hispamer/Roberto/girondo.html 5/5 . poco tiene que ver con las sujeciones respecto de la lógica y la estética impuestas por cualquier mercado. La falacia de esa disyunción seguramente reposa en oponer público (mercado) a su carencia. el de lo poético.26/4/2014 Oliverio Girondo hoy. Y admitamos que ello pueda ser así. en legitimar las formas y los lenguajes estéticos en lo que.