FILOSOFIA. LETRAS.

ARTE Y POESIA

que se detienen en los pueblos.EL CANTAR DEL MIO CID POEMA DE LA HONRA por PEDRO SALINAS Amanecida Allá entre los siglos XI y XII. "suele el pueblo fablar a su vecino". como iba a decir más tarde otro poeta. el castellano. si es la misma. y al són de una sencilla música lanzan al aire los poemas. Castilla empieza a hacerse un pasado. ¿Es la misma lengua? ¿Cómo. tiene ahora un poder. Sobre un vasto silencio de siglos se alzan voces cándidas y derechas. tan nuevo. que jamás se siente cuan-9- . oyen asombradamente que aquellas mismas palabras que ellos se trocaban para los menesteres de su vivir humilde. Pero de pronto. en las que quedan prendidas las hazañas memorables de unos personajes heroicos y legendarios. de un mundo de ficciones imaginarias. que hablar de la lluvia y del sol. Son las de los cantares de gesta. Es el amanecer de una literatura. y las gentes del burgo y de la gleba. el habla primitiva de la gente de Castilla se descubre un nuevo uso. Van por las tierras unos hombres. se transfiguran y dicen ahora cosas inauditas que conforme suenan despiertan en los oyentes secretas resonancias inexplicables. del comer y de la faena. En la lengua vernácula. que todas las verdades de vecino a vecino. así en el canto. Este nuevo uso. tan misterioso es el canto. algo más que el decirse las cosas caseras y campesinas. un dón misterioso. en el corazón de la tierra de España despuntan altos albores. Es un alma que estrena una lengua para la función sin igual de poetizar y de cantar.

Marcas del hombre. Y estas otras. sino que se erigen por la voz del juglar. El espíritu que tomó de servidor a la piedra de la cantera. de la no~he a la mañana. coetánea de tanto edificio de cal y canto. la sólida materia. Nacer de los poemas. Pero aquellas otras invenciones de la fantasía poetizante ¿dónde están? Palabras secas Menéndez Pidal. .s que sirven de guardas. describe el códice del Cantar de Mío Cid. No sé porque me conmueven tan en lo hondo.. Felices fueron las nupcias de lo más rudo. Precaria arquitectura. tiempo del albor.. el ansia del alma por lo supra terrenal: aún nos viven los templos. Dante con Beatrice. El tamaño de la primera hoja es de 198 por 150 milímetros y tiene 25 renglones.. tiempo del estreno de las palabras para su obra suprema. La misma pesadez pétrea la ayuda a la salvación. casi siempre enhiesto y afirmado. el hombre a quien quizá debe más una obra literaria.10- . año tras año. cantantes co¡nstrucciories en el aire. . Sí. castillos. hoy casi desprendidos de las tablas de la encuadernación". de tanto muro almenado y tanta curva de ábside. Arquitectura trémula de los cantares de gesta. su progenie clara y limpia.s. otro día en otro lado. cosidas con unos nervio. ahí queda. haciéndose y deshaciéndose. prueba del acierto del espíritu al desposarse con su única novia posible. como la catedral. que no se Qcurre a nuestra imaginación aquel tiempo de la lengua en que no los había. Castilla se puebla. a oírlos por todas partes. y lo más delicado.do el pueblo fabla a su vecino? Es que se ha encontrado el idioma con la poesía. después de su autor.. Porque vive apoyada en una materia de tan escasa resistencia al embate del tiempo pasajero como son unas hojas de pergamino. como cumple a la ocasión. Incipit vita nova. la roca terrenal. en busca de perturbación. Tan hechos estamos a leer hoy versos. porque con ellas se estrenaban asimismo en las almas fondos y potencias sin descubrir. La hoja 52 tiene 198 por 153 milímetros. Y aquel día en que empezó a haberlOS.. en el mismo sitio. El texto del Cantar comprende las 74 hojas. desde el recto de la primera hasta la línea 22 del recto de la 74. Las hojas fueron cosidas con cinco nervios. hoy aquí. con palabras precisas y secas. en ese per- . iglesias. que no se perfilan seguras. más otras do. de pergamino grueso y mal preparado. de 74 hojas. . "Forma un tomo en 4Q.

Viven en este triste modo de existencia que consite en saber que fueron. o después se forjaron sin duda ninguna y en los que se ensalzaba sobre las ringleras de versos primerizos a la generación inicial de candidatos a héroes-literarios. como el Cantar del Cid. A este solitario tenemos que volvernos. Los malaventurados. para todos los que hablamos español. y en vano busca a los suyos. les llegó su hora de desaparecer. ni un verso. ya casi desprendidas se libró de la muerte el Cantar de Mío Cid. por un mal amor. en ese mazo de hojas. -11- . la voz heroica. Pero Dios sabe dónde. en qué hoyos de la tierra castellana se disgregaría lentamente con la pobre materia. Y sobre su soledad pesa el honor enorme de representar a toda su casta. ¿Qué manos serían de un sér sencillo" las que desgarran las hojas. Anduvieron prendidos a unas hojas de pergamino. Dios sabe cómo. sin más epitafio que la conjetura histórica de su existencia. Héroe de la soledad. sus acometidas. nada más. ¡Santa materia es esta! Qué mazo de pergamino escrito significó nunca tanto para nuestra familia espiritual. o en su tiempo. Los materiales del manuscrito son humildísimos. para vivir sólo en él. Tantos. el Poema del Cid está solo. El de los siete garzones del alfoz de Lara. y tantos. q el de los Andes. como estas hojas del códice único? Porque todos los demás poemas épicos que antes del Cid. o el mejicano. están perdidos. para el hombre de Castilla. quebrada su carrera que arrancó nada menos que hacia la eterna perduración quedan enterrados en el suelo de Castilla. Por eso. descabezados en flor por saña de una mujer. Unico de aquel linaje superviviente de milagro. sin remedio. Los de Don Rodrigo el que perdió a España. y de mala factura. como si los versos les hubieran prestado firmeza contra el tiempo. aquella edad heroica del poetizar español. y qué ventolera empujaría el polvo final? El poema solo Aquellos poemas son los malogrados. se alza en nuestra Edad Media con una figura de grandeza y melancolía. acaso de la misma excelencia. Dios sabe cuándo.gamino grueso. por alrededor. Sin· que nos sea dable apresar otra cosa de su realidad. qué la portaba. o mayor que este Cantar de Mío Cid. perO' resistieron.

en eso consiste. limita y salva. se truecan los signos: ahora vuela a la siniestra. a contemplar cada cual 10 que más le llame los ojos. Salen del poblado. mira a 10 que se deja. vuela el ave a la derecha. vistas a los paisajes. irse por los mundos en busca de otro casual e imprevisible. abierta como una lla. Primero. Sobre el Cid y los suyos pende el gran interrogante de la vida nueva. forma pura de un sentir comunicable a todos. en una proporción enorme de nuestro sér. ¿Fórmula épica eso "de los ojos fuertemientre llorando"? Sí.En el muro macizo. las gentes nuestras. la vida a que han sido lanzados. cuando quiso empezar su canto. de Vivar. yendo y viniendo. es decir dejar de ser nosotros. Por eso el Cid vuelve la cabeza. 10 nuestro. ¿Quién la contestará? Serán quizá las aves. con 10 nuestro. Por el momento. encargada oficialmente por entonces de la profesión agorera. en todo aquello que hemos preferido para tenerlo alrededor. y separándonos de nuestro ámbito vital. presagio de ventura! Pero más allá. Tierra. en bien o en mal. mirando al poema con mirar de técnico. de los que apenas se tiene conciencia en el bienestar. Quién una gran cosa.12- . a camino abierto. en que Ruy Díaz se arranca de su casa solar. con nuestra tierra. Que tiene. Que delante del Cid no se abre ninguna claridad. psicológica y poéticamente. y en la casa muebles y trebejos usuales. Lo que pensaba el Cid al salir de Vivar Empieza el poema por donde mejor podía empezar. oscuro del tiempo sin poemas. a los celajes del alma castellana. Por el momento de la desgarradura del hombre y su tierra. cerrado. allí. y en ella la casa. en el viejo tiempo tenebroso. ¿Qué quiere decir eso? Que esta vez los pájaros no revelan nada. Y esto es 10 que veo en el Cantar de Mío Cid. Y a él acudimos todos. ¡Buena señal. verdad de hombre. en romper esos vínculos. y entre ellos. que tanto contestan? Los desterrados miran a la corneja. él es la única ventana que nos ofrece vistas afuera. ya hecho y querido. y llora. en muchas horas y días próximos. Pero para el lector simple verdad. Es poema de destierro: y la pena del desterrado. la mujer y los hijos y los criados. Desterrarse es arrancarnos de 10 nuestro. Es quedarnos solos. Hoy vengo a mirar también un poco por este cuadro de claridades que él precisa. en su minuto próximo. quién un detalle menudo. entendida del modo más ancho.

aficionada a hacer arrancar las gestas de una situación infortunada del héroe. arrasa su figura social y humana. materia del poema. Corresponde esto con un procedimento frecuente en la poesía heroica. Ruy Díaz era un hombre hecho y derecho. es ella lo más precioso. el retorno a lo que ahora deja. Observemos que figuran estas palabras iniciales dichas por el guerrero. con su orden. a más de su solar familiar. bajo el palio de una realidad imponderable y espiritual: volver llenos de honra. otra vez con el mundo y su esfuerzo. la incertidumbre. Sueña en un acto material. esto. Y en su persona entraba. La labor que se le ofrece al desterrado es rehacerse. a más de sus bienes mat~riales. Por obra de los maliciosos. se encara con el más. El destierro El destierro es el hecho que pone en marcha la acción novelesca del poema. Albar Fáñez. sufrimientos y actos hazañosos. Pero en lo que dice la v01untad del hombre. Pero ese acto material ha de acaecer amparado por algo más grande. lanza a Ruy Díaz a una nueva gran aventura que resultará ser la aventura capital de su existencia. entrará como aspiración suprema el rehacer su honra.mada por donde cabalgar con sus hechos. de una larga cadena de peleas. el mis- y entonces habla. Y le dice: Albricias. De todo lo que perdió. cosa más alta: la honra. al iniciar su destierro? situación. un resorte. Con lo cual el Cid se hace cargo de su tremendo rostro de la realidad. en lo que va pensando es en la honra. el primer héroe español de la noble y firme amistad. cuando el Rey. Ya se oye sueño del hombre hablando: ¿Y qué es qué sueña. Ella es el manadero. echa abajo toda la persona que él se tenía construída y le deja a solas. ca echados somos de tierra. el regreso. terio de la vida nueva a que le empujan. Como. cuan. Por consiguiente en esa faena de volverse a hacer. Cuando Ruy Díaz sale de Castilla. de sus azores y de sus mantos. la condena del Rey le deshace. la breve de Vivar a Burgos.13- . en la Corte del Rey Alfonso. Nada seguido ya asoma el querer. el lo que quiere el Cid? ¿En Más a gran ondra tornaremos a Castiella. Y así en la primera cabalgada del poema. Habla con su fiel Alvar Fáñez. es.

parece doblegarse bajo un peso superior. y no como suerte caprichosa de tómbola. Pero en esa consecución del final venturoso pueden entrar gran variedad de factores. Para eso hay que cabalgar. Traducido al problema moral del héroe. definidor de lo novelesco Entendemos ahora por novelesca toda aCClOnficticia narrada. se le aparece en visión ese es el consejo que le sopla: -14- . y adviene con toda plenitud de hermosura moral. como el poema épico. Cuando el ángel en la última noche que pasa el Cid en tierra castellana.Hasta que vino una concepción opuesta del arte. la firmeza de su corazón enternecida por la escena del adiós a su esposa' e hijas. y desde el punto de vista de la técnica literaria no es gran novedad. madura lentamente. Y entonces el bravo Minaya le conforta con unas palabras. El personaje. Al final. Cuando sale el Cid de Cardeña. He aquí lo que tantos y tantos novelistas se han pasado tanto tiempo en hacer: convertir duelos en gQZos. los huye o los conlleva tristemente como en la novela de traza no heroica. y trocando las especies cambió la dirección de la marcha y se puso a convertir gozos en dueles. Pero el héroe los arrostra. Es el final a lo Hollywood. como premio debido. vuelve a ellos la cara y entabla la pelea. el happy ending. le vemos apuntando hacia una meta dual: volver a Castilla. gracias a la acumulación de esfuerzo sobre esfuerzo. la tarea del Cid se ve así: transformar por obra de sus actos el duelo de la deshonra. el opio barato del pueblo. y volver a su honra. Minaya. en el gozo del recobro de la honra. es una casualidad confeccionada a partes iguales con estupidez y moralidad. de la honra reconocida. o en la prosa que vendrá más tarde. En la gran acción heroica ese final feliz. sabia concurrencia de confianza en Dios y aliento al hombre: Aun todos estos duelos en gozos se tornarán Resumen admirable del proceso de casi toda la novela de aventuras. de la pérdida de la honra.do sus palabras nos abren las vistas de su querer. los duelos se han tornado en go~os. en unos casos. apenas sale al público se ve acosado por los duelos. de sacrificio sobre sacrificio. Al fin y al cabo. el más favorecido en los tiempos modernos en las novelas rosas. el realismo. ya sea en verso.

caballos. Eso es tener buen ángel. precipitándose de botín en botín. en este caso significa hacer. y prometiéndose1as muy felices. en unas palabras que pronuncia antes de atacar a Castejón. haberes de todas clases. y apenas saludado le dice: Sacada me ave des de muchas verguenzas malas -15 - . la acción total. El sentido estricto del verbo. Lo que importa es que acierte con el verbo. Pero todo ángel bueno nuestro nos tiene que susurrar alguna forma de invitación a hacer. y más bella y simplemente que nunca. eso es 10 que encandila al diestro brazo del Cid. igual que a su señor. se le viste la acción con una forma particular. Lidiar por ganar el pan. de Santa. le ordenaría al que iba camino de Gran Almirante. es el camino hacia la reconquista de su sér. La llamada del ángel es la más certera de las vocaciones. Uno de los avisos de la honra. Minaya es de nuevo el que expresa la ambición más empeñosa de la lucha. Navegar. el buen Campeador ca nunca en tan buen punto cabalgó varón Cabalgar. sin peso. La gloria. El ángel no diría lo mismo a todos los héroes. aquella en que se pone toda la energía en busca de algo superior y transcendente. porque gracias a ese cabalgar se alcanzan los bienes mayores. Rezar a la que iba camino. espadas. del botín. Cuando Doña Jimena se vuelve a encontrar con su esposo en Valencia. Cid. tiene bien presente en sus combates la ganancia material. se llama el pan. el Campeador mismo. Cabalgar. Acción que nada tiene que ver con el llamado dinamismo contemporáneo suma de actos que arranca del semi vacío. con un verbo distinto. el que designa el botín supremo. Pero nada más torcido que tomar al Cid por simple hombre de presa. dice: D'aqueste acorro fablará toda España La fama. 10que primero le agradece es esa parte. A cada grande hombre en el momento de salir a su destino. Después de trazado el plan de combate. El gran botín La hueste de Ruy Díaz. en el borde de la batalla. Asume muchos nombres. atraviesa al vacío y en él acaba. Suena a mucho más.Cabalgad. no vale. maltrecho. La acción del hombre entero. y aspectos en el poema: dineros.

manejador destrísimo de la fórmula. También en Castilla se justiprecia lo que va ganando el Cid. La entrada en Valencia es como un reingreso en la honra un ancho respirar de la mujer "ondrada". el pone y depone honrados. manda detenerse a los suyos. a las orillas del Tajo. De un lado el monarca. nos dice Pidal. el que de ese modo aumentarán en honor: demandemos sus fijas para con ellas casar crecemos en nuestra ondra e iremos adelant Así se reconoce que el Cid tiene ya honra sobrada y sobrante. que puede dar luz a satélites. El rey y el Cid tienen concertado su encuentro. lleva como consecuencia el destierro. lleva la acción de la reconquista de la honra por el Cid a su culminar. El autor del poema. Ya el rey está aguardando en el lugar de las vistas. Cuando el Cid le apercibe. Hay que invitar a la imaginación a que se figure esta gran escena. y la ciudad conquistada vale pa~a ella. El reyes la cabeza de esa sociedad de la honra. El guerrero sale de Valencia con gran golpe de caballeros acompañantes. porque allí se puede respirar a plena honra. dan como uno de los motivos. y camina hacia Don Alfonso. o de deshonra. de simple grandiosidad. echa pie a tierra con unos cuantos caballeros escogidos. tan y mientras el rey. no se lo restituya públicamente. "los duelos se tornan gozos". que le condenó a perderlo. en una soberbia escena. Aunque las gentes vayan devolviendo al Cid su buena opinión aún sigue su persona incompleta dentro del orden del honor. el da y quita honor. su séquito de -16- . "Perder el amor del rey". Las yerbas del campo Falta aún el reconocimiento supremo. que trae consigo el destierro. y se ha alzado a la categoría de astro magno en la fama española. Nadie mejor que el envidioso para medir con justeza el bien que acrece a su enemigo. Y así el Conde Don García al enterarse de los triunfos cidianos prorrumpe en estas dolidas palabras: Maravilla es del Cid que su ondra crece tanto De tal modo crece que los infantes de Carrión cuando comienzan su confabulación para casar con las hijas del Cid.Bien se entiende que se refiere al estado de honra disminuída.

que se revela en detalles no por menudos. en cuanto que al tomarla a la letra. puede hacer gran daño a esta escena. por lo visto. Es la incapacidad para comprender el valor puramente simbólico de ciertas fórmulas. a la coacción física. mor-11- . los caballeros salidos de tierra. dicho sea de paso. se pavonea y se las da de independiente y libre con tan simples arbitrios. Frente a frente. en tierra las hincó. Como me dijo un día un compañero mío. dice el verso. Y así el hombre moderno más servil que nunca al dinero. En estrechar la mano. uno de los varones más sabios y nobles co. Bien se entiende que muchos no entiendan la hermosura moral de esa actitud del Cid. forjados en la batalla. a la vanidad. Recuerdo que cuando yo era mozo escolar y el profesor nos pasaba lista. ya no queda rastro de esa humillación que suponía la otra fórmula. Y es porque sentían en la fórmula primera un cierto dejo de humillación. los desterrados. Ese tío. En el trascurso de mi vida universitaria he ido viendo cómo los estudiantes se apartaban de ese vocablo.caballeros cortesanos. La lente de la interpretación positivista del mundo. inspiró una cómica. menos curiosos. acompañado de sus caballeros lidiadores. y muy particularmente en el uso de todas las formas del lenguaje de la cortesía. y el rey que los echó. Nos hemos acostumbrado a una literalidad interpretativa de las cosas humanas. Y con los dientes muerde las yerbas del campo. un descenso en los buenos modales. era. se declaraban servidores del profesor. Arrodillarse. respondíamos invariablemente: "Servidor". del otro el Cid. aunque se la expliquen.n que he dado en el mundo. transacción: "Que estrecha su mano". como expresaba tan delicadamente mi condiscípulo. según podemos apreciar los de más de cincuenta años. fiero defensor de su dignidad personal: "¿Por qué voy yo a llamarme servidor de ese tío? Yo no sirvo a nadie". y lo sustituían con otro secamente declarativo: "Presente". dejo de la visión naturalista. que envuelven la declaración muda de un hecho en una hipérbole de cortesía -lo cual al fin y al cabo no está mal entre personas civilizadaslo que llevó a arrojar una sombra de sospecha sobre las usuales palabras valedictorias en la antefirma de las cartas: "Que besa su mano". La grosería interpretativa ad pedem litterae. que se sirven casi siempre de la ayuda de lo simbóli~o. El gran desterrado se adelanta. Las rodillas y las manos. La consecuencia de la aplicación del enfoque positivo a la cortesía en general va teniendo como resultado.

der la yerba ante el rey? Sí. vemos que gracias a ese simple y externamente bárbaro ritual. Alrededor están los seguidores del rey. se desarrolla otra acción: el Cid solicita con su humildad el perdón del rey que al serle concedido por el monarca le devolverá al mundo del pleno honor. deshonrado ayer. tienen por fondo. Ellos son los testigos de acciones simbólicas por las cuales retorna el Cid a su tierra y a su honra. tal y como lo soñaba su querencia. el rey y el Cid. y se restaura el orden de amor entre el señor y el vasallo. Y la técnica de las compensaciones -duelos. gozos. en su cima. Eso es lo -18 - . Por eso dice el verso siguiente: Llorando de los ojos tanto avié gozo mayor Cuando el rey proclama que le devuelve su amor y le perdona. pero detrás de su materialidad. al contrario. a más de las riberas del Tajo. el único nivel humano en que puede vivir el caballero. y los mesnaderos del Campeador. sino que transparece en lo estilístico. la salida de Vivar y de Burgos. por el camino de Vivar: "a grand ondra". Se ha cerrado un ciclo de la vida del Cid. que presencian cómo se deshace la injusticia. los orgullosos caballeros de la corte. El juglar se ha entregado una Vez más a su alquimia favorita. y acaba una parte del poema. la alegría y la admiración de los caballeros. humillándose se eleva. Vuelve el Campeador a Castilla. Palabras y actos de los dos personajes principales. echado de tierra grande duelo avien las yentes cristianas y ahora dice el poeta que cuando el rey le devuelve su favor y le restaura en su honra "todos eran alegres". la triste cabalgada del deshonor. esos son los aetas corporales del Cid. Al día siguiente dice él que "todos eran alegres". Porque cuando el Cid cruzaba por Burgos. Maravíllanse de Mío Cid todos los que están allí Así se completa estéticamente la escena. En ella el Cid está en lo más bajo de su existencia de caballero. El sentido de los hechos es que el Cid postrándose. en ésta. se alza. se cumple algo así como una purificación del sér moral del Cid. honrado hoy por el rey Alfonso. Esta escena ha de tomarse como el reverso feliz de aquella otra con que se abre el poema.favorita del juglar no sólo opera en la situación del personaje. las transmutación de los duelos en gozos.

Pero el poeta no le quiere dejar aquí. Coge a su personaje. Lo imposible es vivir extrañado de ese otro reino espiritual. en un largo combate. y no él. por fin. porque él la ganó. según nos enseña la literatura donde se narran los hechos humanos. y todos respiramos librados de angustia. pero apenas ha puesto la planta en la arena. en Valencia la clara. ésta es la que importa. contra enemigos de fuera -moros y más morosy de dentro -dudas. De las dos vueltas. El rey intercede en su favor. a un tierra. Y así en este mismo campo del Tajo. Así lo ha preferido siempre al arte del novelista. se comien3a por los -19- . Acre sería el gusto de aquellas hierbecillas del suelo castellano que el Cid mordió. de otro empujón en las ondas de la nueva aventura. el gran personaje de la literatura heroica. Se continuará ¿Por qué no acaba aquí el Cantar? El Cid ha sufrido su prueba. los casamientos se celebran. donde termina la primera parte de "las desventuras de la honra del Cid" se inicia otra segunda. Se despliega en las bodas gran generosidad de alegrías y festivales. Se puede vivir fuera de Vivar. le sigue en sus esfuerzos por salvarse de la marejada. sin parar. Retornará a Valencia. y como sabemos. la adversidad. Pero en aquel sabor singular se escondía una esencia más delicada que ninguna. orgullo. Y él. y empieza de nuevo a funcionar la técnica duelo-gozo. le ha salido al paso. le aupa a tierra. la hará suelo de su vida. la recompensa. lo vuelve a sumir. Sólo que esta vez.esencial. La suerte y la mala ventura se suceden en la vida del hombre. En la hoguera prendida para celebrar el triunfo puede encenderse el incendio de la catástrofe. muy lejos de Castilla. Los infantes de Carrión han pedido al rey que les case con las hijas del Cid. desánimosha debe lado a la enemiga. No basta. poseída por su esfuerzo. que hace constar una y otra vez que el reyes quien las casa. la material. el de la honra. lo echa de cabeza al océano de la peripecia. suma de muchas batallas. del "cabalgar" que en buena hora le aconsejó su ángel. la simbólica. y sale de la prueba más grande que nunca. el premio del esfuerzo a la firmeza de cuerpo y alma. a la honra. a diferencia de la parte del destierro. Porque el caso es que no se queda en Castilla. a un estado. bien a pesar de la voluntad del Cid.

Se abre nueva pelea por la honra. sus esposos -"canes traidores"y caerá sobre la honra del gran guerrero. vuelve a quedar vulnerada en el rol1ledo de Corpes. el rey Alfonso y la corte. El Cid. Sin arte ni parte. Una vez más los gozos se han vUelto duelos.gozos. su familia. Puede decirse que todos los personajes grandes y chicos han sido alcanzados por esta conflagración del honor y están pendientes de sus resultas. Y después de pasarse un largo tiempo pensando dice en palabras de hoy: "Por Jesucristo. segundas partes o comparsas de este nuevo drama de honor. por una nueva perfidia o jugarreta de la malicia humana la honra del Cid. Su mensaje insiste en que la afrenta hecha a Doña Elvira y Doña Sol acarrea deshonra no sólo para él. y la dignidad humana de su figura. todos son primeros actores. por el júbilo de los desposorios. El tema de la honra va cobrando a cada paso mayor volumen en el poema. La nueva deshonra Mío Cid. La tacha será mayor de lo que las aves mismas decían. La honra del Cid se ha erigido en asunto nacional. Nuestro Señor. sus parientes y sus bandos. que las casó. sus caballeros. está nuevamente en entredicho. los de Carrión. golpeadas y afrentadas por los infantes de Carrión. a fuer de hombre agorero. Ruy Díaz despacha a Muño Gustioz en procura del rey y su justicia. "Alegre era el Cid e todos sus vasallos". apenas le llegan las nuevas malas del maltrato sufrido por sus hijas a manos de los infantes de Carrión. que si los infantes han querido deshonrarme. Esta alegría no es más que el pasajero azul del cielo. limpia y rehecha en las riberas del Tajo. que ya empieza a asaltar por los horizontes las nubes tormentosas. en el suceso público de mayor cuantía en todo el reino de Alfonso. Violo en los agüeros el que en buen hora ciñó espada que estos casamientos non serién sin alguna tacha Sí. Caerá sobre las inocentes personas de las hijas del Cid. El Cid lo presiente. el rey debe proceder en consecuencia. 20- . sino para el propio rey Alfonso. no se saldrán con la suya". y el mensajero al avistarse con el monarca le dice bien claro que el Cid "tiénese por deshonrado" pero que la deshonra del reyes más grande. traduce lo sucedido al plano de la honra.

según dice "mejor sodes que nos". Al despedir al enviado del Cid. significan en la concepción de lo caballeresco. inplícitamente. En ningún pasaje del poema luce la figura del Cid. para que ellas oigan el pleito del Cid y sus ofensores y pronuncien su dictamen. la famosa polaridad duelos-gozos. en paz. que dos instrumentos: aunque le estén pesadas a la mano. 21- . El juglar con sabia lentitud nos describe sus preparativos indumentarios. que reciba derecho de infantes de Carrión". con sus saludos reales para el Campeador. un imponderable valor espiritual. cuando las vuelve a ver en sus manos. y todos se maravillan de los aceros famosos. el honor de su dueño.. Y acierto del poeta es que vean todos. Las espadas. armas del caballero de la lid campal. mucho más que dos útiles. los infantes de Carrión que se agitan desconcertados y medrosos. añade el rey: desto que le abino aun bien serán ondrados No puede significar esto sino que todo será para bien. cuando el Cid recibe a Colada y Tizón.Así lo demuestra la convocatoria de Cortes que el rey hace. el Cid vive cabalmente su figura de personaje de honor. A su entrada levántanse los condes Don Raimundo y Don Enrique. y esta tercera a que ahora llama en Toledo la hace "por el amor de Mío Cid . séquito de alto señorío. tan por encima en valor humano de sus deshonradores. y con sus resplandores relumbra la Corte. sus palabras dan a entender que con el recobro de las espadas empieza ya la restitución de su honra: Assis irán vengando doña Elvira e doña Sol. que de los presentes duelos de su honra le llegarán al Cid futuros gozos de su honra. con mayor magnificencia que en las Cortes de Toledo. porque. al deshonrado. Entre las líneas de un verso podemos ver transparentarse. y la cortesía del rey se extrema hasta el punto de ofrecerle su escaño. simbolizan un bien sin peso.. El mismo rey hace notar que durante su reinado no había reunido más que dos Cortes "la una fo en Burgos e la otra en Carrión". al Cid tan asentado y firme en todos sus actos. Por eso.r-cien caballeros. y le conduce hasta las Cortes rodeado po. El Cid se aparece aquí envuelto en la dignidad del hombre seguro de su causa y confiado en la justicia. Cuando el Cid solicita la devolución de las espadas que dio a sus yernos indignos.

Para el coronamiento de ese nuevo estado de honra del Cid y sus hijas. todo ceñido en los esplendorosos rayos que le salen de esa lumbre -fuego central de la perSGna humana según la concepción caballeresca-. su pura honra ardiente. cada vez más crecida ("mayor honra"). limpian la tacha aquella. los infantes traidores. que vienen en solicitud de las manos de las hijas del Cid. Llamadas a reinar. y por último los combates de los tres caballeros del Cid con los tres de Carrión. que más precia el Campeador: Assí crece la ondra a Mío Cid el Campeador Este tema del crecimiento máximo de la honra del Cid es el escogido por el poeta para rematar su obra.Esa restauración de su honor. traída por la felonía de los infantes. introduce en escena el juglar a dos mandaderos de los príncipes de Navarra y Aragón. habrán de humillarse a ellas. lo que él quiere que veamos. la idea se reitera magnificada: A todos alcanza ondra por el que buen hora nació Verso de apoteosis. poéticamente hablando de la obra. en el verso que yo tengo por final. recuerda a esas glorias de los pintores religiosos en que el santo personaje se pierde por los cielos. es ese engrandecimiento cidiana. No parece dudoso. tratarlas como a sus señoras. de la fama En la tercera variante. . más altas que nunca estuvieron. envuelto en áureas luces de consagración. Por ellas se aumenta aún lo. besarles las manos. sus primeros esposos. Estos casamientos dejarán situadas a las hijas del Cid. al acabar el poema.22- . Nuestra última visión del Cid. que el Cid leyó en las aves. va cumpliéndose paso a paso: las Cortes con ~u juicios. para sus señores. El Campeador desaparece del poema. En los diez versos finales se repite tres veces: A mayor ondra las casas que lo que primero yo Ved cual ondra crece al que en buen hora nació y cuando cierra el poema lo que el poeta nos invita a ver ("Ved"). hacia la inmortalidad. Pero las bodas nuevas tienen su consecuencia suprema en el plano de la vida moral.

los del "engrandecimiento progresivo". si en ellas se leen.el señorío de Valencia. a la estructura del poema. como dice Pidal? Si se considera como el tema real de la epopeya. Sucesos de la honra. y no toda. También atañe esto creemos. en cierto modo. que lo mueve todo. las peripecias de su honor. Desgraciada por el destierro. Apenas recobrada se cierne sobre ella nuevo riesgo. Las yrimacías del Cantar Es el Cantar de Mío Cid un punto de concurrencia de varias primacías. su mayor riesgo. se encuentra otra vez cabal y refulgente. con más gloria que nunca. auge del poder político y guerrero. cuando dio pie a más soberbias hazañas de espada tajadora y de reciedumbre moral. y excelsa. El poeta escogió los años aventureros de la honra del Campeador. Termina cuando pasado este y otros. la honra del Cid. la honra. la honra del caballero. de energía y de dignidad. sino en la cima de su honra. en su día el héroe nacional. Primera obra de la literatura española. que va a caer ahora no sobre el guerrero. Primer poema épico de nuestra lengua. La parte última del poema nos cuenta cómo se logra. no se nos ofrece en la batalla. entre las líneas de batalla y aventura. cuando sufrió más alternativas y peligros. su tema profundo. sus hijas. Le veo yo ahora una primacía más. Por eso el último Cid del poema. su estructura es sumamente lógica. sino sobre lo que él más quiere.El tema del Cantar Por eso he llegado a creer que por detrás de las gestas del poema hay un motivo de acción constante. ni en . Primero en muchas cosas. ¿Por qué se limita a contarnos. el honor suyo que en ellas vive. en el ápice del triunfo militar. se entienden por entero. tenida . sólo. ese es el Cantar del Cid.23- . como convendría al propósito de un poema biográfico? ¿No está. Empieza la obra cuando adviene a esa especie de protagonista moral. incompleto? ¿Por qué haber escogido estos años de su existencia? ¿Por ser los del triunfo. la reconquista de la honra del Cid y los suyos. la recupera el Campeador a punta de lanza. Las peripecias y peligros de los personajes. Primera hechura de la figura de un héroe que va a ser. Es el primer caso en la historia de las letras españolas en que la honra. sólo una parte de la vida del Cid. un tema espiritual.

A esta carta de la honra se lo ha jugado España todo. Parece como que el rumbo de la España de los mejores tiempos. no es abstracción desprendida del accidente humano. en esto de volverse a un valor espiritual como la honra. Está entretejida con el vivir de cada día. a Calderón. el Cantar de Mío Cid se me representa -un albor más. en las últimas páginas del Quijote se traza la gran interrogación. al mismo tiempo que se gana la tierra.24- . rumbo al honor. vela un poco la visión del tema profundo. Poema íntegro. otras ha perdido. primer personaje de la ficción literaria española. vive ella. Unas ganó. lo marcaba una brújula con una aguja imantada al norte único de la honra. se hace motivo de invención poética y empuja al poeta a la acción imaginativa. ¿Es la subordinación de todos los actos humanos a un principio ideal de honra. la sucesión de batallas e incidentes del poema. Su protagonista. es también el primer honrado de nuestra literatura. expuesta a riesgos e infortunios. así lo vemos en el Cantar. Pero en eso hay también una nota de admirable fidelidad a la naturaleza humana en su doble faz de materia y espíritu. y a la creación de una obra de arte de valor insigne. ¿acarreará la otra derrota. y tomarlo como eje de las acciones humanas dignas de ser trasmutadas en arte. Dios que hermoso apuntaba. el descalabro total? Sea lo que fuese. La abundancia de la gesta. Así navegamos y así naufragamos. . del pan y la honra es el Cantar. locura o cordura? Esa derrota marina. en ese sueño que plasmado en palabras. A esta salida de la honra cumplen a la perfección las prodigicsas frases que encontró el juglar del Cid.como el soberbio amanecer del ideal de la honra en el largo sueño de un pueblo. habitante de un gélido clima. Cuando el español de verdad más grande crea al español de mentira más grande. se llama su literatura. que se gana el pan. su derrota. El juglar de Medi-. Porque la honra. de acción y alma.por esencia básica de la vida del hombre.nra. hace que le entre la locura de la ho. al vivir en un hombre. nos las deshacen y tenemos que rehacerla. naceli presagia a Lope de Vega. Allí. La derrota española. para traspasarnos la emoción del principio de un día: Ya quiebran los albores y venía la mañana salía el sol. nos la roban y hay que ganarla. muchas veces.