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Gimnasia abdominal

hipopresiva y
reeducación postural
Autores:
Jaime Ferrer Morán
Raúl Graells Martínez
Marta Costa Nosàs
Alumnos 3r. de Fisioterapia.
Grupo Ba - E.U. Gimbernat
Dirección de grupos

Este trabajo va dirigido a todas aquellas personas que quieran o deban trabajar la
reeducación postural y la gimnasia abdominal hipopresiva. Podemos definir las
características del grupo como activos, abiertos, adaptable, heterogéneo, dinámico
y postural.

Las personas asistentes a estas sesiones deberán llevar ropa cómoda,


preferiblemente tipo chándal o pantalón corto por lo que refiere a la extremidad
inferior y, por lo que refiere a la superior, lo ideal es trabajar en “top” o ropa
interior. El objetivo de trabajar con tan poca ropa en la extremidad superior no es
otro que el de poder observar bien como se mueve la tripa y la pelvis del paciente
para poder realizar las correcciones oportunas y mejorar, así, el trabajo que se
está realizando.

El material a usar es simple: Solamente precisamos de una colchoneta o similar


por cada paciente.

Para llegar a conseguir el objetivo propuesto se dividirá la sesión en 4 grupos: la


parte inicial será básicamente un trabajo de Feldenkrais, encaminado a pasar del
decúbiro supino a sedestación realizando una correcta higiene postural; la
segunda parte constará de unos ejercicios de control postural, que pretende que el
paciente sienta todo y cada uno de sus órganos internos; la tercera parte consta
de un bloque de ejercicios abdominales hipopresivos como tal, que su máximo
objetivo es el conseguir la coordinación entre vejiga y uretra y, finalmente, la última
parte de la sesión será la de vuelta a la calma y percibir las nuevas sensaciones
que se experimentan después de la sesión.

Al trabajar esta gimnasia abdominal hipopresiva lo que se pretende conseguir es


una reeducación abdomino-pelviana para solucionar, de este modo, el incómodo
problema que supone para muchas mujeres el padecer incontinencia urinaria. El
trabajo en esta sesión, pues, irá encaminado a conseguir el objetivo arriba
propuesto; para ello es evidente que no será suficiente trabajar sólo una sesión,
deberá ser un trabajo continuado en un período de tiempo que oscilará siempre
en función de la gravedad del problema de cada paciente y de su capacidad para
asimilar los nuevos conceptos. Ellas mismas serán las que deberán comprobar la
eficacia del tratamiento y la mejoría de su problema.

Es imprescindible hacer que nuestros pacientes crean en el tratamiento que se les


está aplicando y la única forma será si ellos mismos observan los resultados; para
ello deberemos emplear nuestra atención y conocimiento para procurar realizar
sesiones amenas y diferentes, en la medida de lo posible, cada vez que se trabaje
con ellos.

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INTRODUCCIÓN

La Gimanasia abdominal Hipopresiva es utilizada principalmente en el ámbito


preventivo post-parto, aunque también contribuye a bloquear la columna lumbo-
sacra, por lo que se le atribuye un objetivo terapéutico secundario en el
tratamiento de las lumbalgias. Está contraindicada en personas que sufren
gonartrosis, coxartrosis, que hayan sido intervenidas quirúrgicamente o con
ortopedias a nivel de la rodilla, de la cadera o del pie.
Desde el punto de vista de la fisioterapia, el post parto es un conjunto de medios
técnicos dirigidos a prevenir ciertas afecciones funcionales que sobrevienen a
corto o largo plazo del contexto obstétrico, embarazo y parto.
El objetivo primero es la prevención de prolapsos viscerales pelvianos,
principalmente el prolapso de la unión uretro vesical, con mucho, la más frecuente
causa de la Incontinencia urinaria de esfuerzo.
Las incontinencias urinarias tratadas por el fisioterapeuta son de tipo funcional, es
decir, ajenas a las lesiones orgánicas intrínsecas al aparato urinario bajo (por
ejemplo fístulas vesico-vaginales), al aparato urinario alto (malformaciones renales
o uretrales, aneurisma arterial renal,...) o de una lesión neurológica (esclerosis en
placas,...)etc..
Esta es una de las razones por las que debe existir siempre un diagnóstico médico
completo, previo a la aplicación de las técnicas de rehabilitación urológica o
uroginecológica, excluyendo un origen orgánico o neurológico.
Los ejercicios, las posturas o las manipulaciones de carácter hipopresivo tienen
por objetivo: la tonificación del suelo pelviano, la tonificación de la cincha
abdominal, y más globalmente, la normalización de las tensiones de las
estructutras músculo-aponeuróticas antagonistas.
Al mismo tiempo, se advierte una disminución de la rigidez de las estructuras
músculo-aponeuróticas antagonistas: cúpulas diagragmáticas, cuadrado lumbar,
isquiotibiales...
Las técnicas abdominales hipopresivas se clasifican en tres grupos:
- las técnicas de aspiración diafragmática.
- las técnicas de neurofacilitación refleja.
- los ejercicios de gimnasia hipopresiva.
Todos van a generar una presión negativa y van a activar un reflejo de contracción
involuntaria de la musculatura abdominal, cuya intensidad está en función de la
duración de la fase hipopresiva y de su repetición en el tiempo ( y no del grado de
hipopresión).
Los ejercicios se realizan con un ritmo lento, preferentemente con respiración libre
aunque a menudo, la concentración mental necesaria para realizar los ejercicios
es tal, que se realizan en apnea. Las posturas se mantienen entre 10 y 30
segundo. Una sesión dura de media hora a una hora. Se requiere una docena de
sesiones, una o dos veces por semana, para obtener la integración de los
ejercicios. A continuación, la paciente complementará sus sesiones en
autoreeducación siguiendo un esquema establecido por el terapeuta;
generalmente tres o cuatro ejercicios hipopresivos, varias veces al día y de forma
cotidiana. El efecto hipopresivo a largo plazo, es decir, la tonificación abdominal y

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perineal, se harán efectivas y objetivables de cuatro a seis meses después del


comienzo del tratamiento.
Las pacientes deben estar descalzas y con ropa interior que permitirá visualizar la
zona corporal que comprende los pliegues submamarios hasta el pubis, para
poder verificar la eficacia del ejercicio.
Durante la práctica de estos, el terapeuta podrá observar los suguientes
elementos: abertura del arco costal, movilización del ombligo hacia arriba y hacia
adentro, la aparición de los pilares musculares oblicuos en la zona hipogástrica.
Siendo así, el efecto hipopresivo está activado.
El cierra del arco costal, la elevación de los hombros, la extensión de la cabeza, la
flexión de los dedos del pie, la rotación externa de cadera,... nos llevarán por el
contrario a pensar en la hiperpresión abdominal.
La gimnasia abdominal hipopresiva se realizará en grupos de 15 personas como
máximo.
Consta de 8 tipos de posturas, 33 ejercicios y 8 ejercicios de transición, aunque
nosotros solo nos dedicaremos a ejecutar 4 posturas, ya que no disponemos de
mas tiempo.

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Ejercicios de la sesión

En la primera parte de la práctica realizaremos una toma de conciencia del cuerpo,


intentando notar, percibir, sentir y observar cuales son las partes que más apoyan
del mismo.
Posteriormente realizaremos el paso de decúbito supino a sedestación utilizando
el método Feldenkrais. Éste se desarrolla de la siguiente forma:
Realizamos el ejercicio hacia el lado derecho (ejemplo).
La posición inicial es, en decúbito supino realizamos una flexión de rodillas
máxima y de caderas por encima de 90º, también en flexión. Los brazos los
colocamos en abducción de 90º, codos flexionados a 90º y manos relajadas (esta
posición nos recuerda a un bebé).
Desde esta posición llevamos las piernas al lado derecho, girando el tronco y el
brazo izquierdo. Vamos a un lado y volvemos a la posición del inicial. Este
movimiento se acompaña de la mirada. Las dos manos se juntaran al final del
recorrido.
Realizamos el mismo movimiento anterior pero ahora colocamos la mano
izquierda entre el brazo derecho y la rodilla derecha que esta quieta en el suelo.
Idem al anterior pero añadimos que una vez girado el cuerpo y apoyado la mano
entre rodilla y brazo derechos hacemos una extensión de la pierna izquierda
llevando la pelvis hacia delante (como si nos quisiéramos sentar pero sin
levantarnos).
Para acabar, hacemos los anteriores pasos y finalizamos llevando el brazo
derecho estirado por encima de la cabeza (la cabeza se tendrá que levantar un
poco para que pueda pasar el brazo derecho por debajo) y al final del movimiento
giramos la palma de la mano, se coloca en contacto con el suelo y nos sentamos.
Todos los pasos se repiten varias veces para que nuestro cerebro tome conciencia
del movimiento, Han de ser movimiento lentos y se puede realizar hacia los dos
lados.
Al final de todo pasamos de decúbito supino a sedestación más rápidamente.

Postura Ortostática
Ejercicio 1: Posición de partida

Paciente en bipedestación, rodillas extendidas, pies paralelos: los


Pelvitrocantereos se mantienen en posición neutra durante todo el ejercicio. Las
manos se colocan sobre las crestas iliacas, lateralmente, las muñecas en flexión
dorsal y los dedos extendidos y separados. Los codos flexionados a 90º, se
dirigen hacia delante, los hombros quedan relajados, la cabeza recta y finalmente
el mentón hacia atrás.
En esta posición, pedir una autoelongación y llevar los codos hacia fuera en la
dirección del brazo, manteniendo las manos sobre las crestas iliacas.
Mantener la auto-elongación y la aproxomación de los omoplatos durante 10
segundos y después relajar lentamente. La duración total del ejercicio es de
entorno a 25 segundos.

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Se debe repetir el ejercicio tres veces dejando un tiempo de reposo de unos veinte
segundos entre cada ejercicio.
El terapeuta vigila y corrige lo siguiente: la flexión plantar de tobillos, la rotación
externa de cadera, la anteposición de pelvis, la colocación de manos por delante
de las crestas iliacas, la flexión de muñecas y dedos, la contracción de los
pectorales mayores y la movilización de hombros hacia delante y hacia dentro, la
adducción de los omoplatos, el cierre del arco costal, la contracción de trapecios y
elevación de hombros y la extensión o flexión de cabeza.
El conjunto de ejercicios precisa de mucha concentración por parte de los
pacientes, además, la mayoría estarán en apnea respiratoria. No se ha de
modificar este estado imponiendo un ritmo de respiración, ya que iría en
detrimento del efecto hipopresivo esperado.

Postura de rodillas
Ejercicio 2: Equilibrio Anterior con Apoyo Virtual Lateral

La paciente se coloca de rodillas con la cara anterior de las piernas y dorso de los
pies apoyados en el suelo. Las manos se colocan laterales a las crestas iliacas,
sin apoyarlas, las muñecas flexionadas y los dedos en extensión y separados. Los
codos, flexionados a 90º, se dirigen hacia fuera separando los hombros en
rotación interna.
En esta posición, pedir una autoelongación y desplazar el bloque tronco-pelvis
hacia delante, buscando la posición de equilibrio. Simultáneamente, llevar los
codos hacia fuera, en la dirección del brazo, separando así los omoplatos. Las
manos se elevan progresiva y lateralmente en rotación externa y abducción de
brazos, manteniendo siempre la flexión de codos a 90º y la flexión dorsal de las
muñecas. El movimiento finaliza con las manos por encima de la cabeza.

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Las piernas sirven de balancín, reajustando constantemente la posición de


equilibrio en función del brazo de palanca.
El terapeuta verifica el bloqueo de los brazos, la autoelongación, el movimiento de
los codos hacia arriba y hacia fuera, en la dirección de prolongación de los brazos
y la abducción de los omoplatos.
Corregir si es necesario la retroversión, la anteversión o la anteposición de la
pelvis, la flexión excesiva del tronco hacia delante, la situación posterior de las
nalgas, la extensión de la cabeza, la elevación de hombros, la contracción de
pectorales, el cierre del arco costal y el bloqueo de las cúpulas diafragmáticas en
posición baja.
Mantener esta postura durante 15 segundos, siendo el tiempo gobal de todo el
ejercicio de unos 30 segundos. Repetirlo 3 veces respetando un tiempo de otros
30 segundos entre cada ejercicio.
Durante este ejercicio es frecuente observar la “aparición” de los oblicuos
mayores.

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Postura “Cuadrupedia”
Ejercicio 3: Caída anterior.

La paciente parte de la posición “cudrupédica”.


Las manos quedan apoyadas en el suelo por delante de los hombros, con flexión
dorsal de muñecas y dedos extendidos, ligeramente separados y dirigidos hacia
fuera y hacia delante. La cabeza se deja muerta.
Las rodillas se flexionan a 90º, los tobillos en flexión dorsal y los dedos del pie en
apoyo plantar.
En esta posición, abducir los omoplatos y empujar los codos hacia delante y hacia
fuera, mientras es bloque tronco-pelvis se bascula hacia delante y las rodillas se
extienden hasta 130º aproximadamente. Los codos se mantienen bloqueados a
90º.
Mantener la postura durante 15 segundos. Después, volver progresivamente a la
posición inicial empujando las nalgas hacia atrás. Repetir 3 veces el ejercicio
intercalando 30 segundos de reposo entre cada uno.
Mientras se mantiene la posición en báscula anterior, el terapeuta controla la
dureza de la zona abdominal hipogástrica. Se pueden palpar con facilidad los
relieves de los músculos oblicuos mayores (siempre que la paciente no sea
obesa). La espalda debe mantenerse recta, borrándose las curvas vertebrales.

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Postura en decúbito supino


Ejercicio 4: Apoyo virtual asimétrico

El paciente se coloca en decúbito supino, con las caderas y las rodillas flexionadas
a 15º y los pies en flexión dorsal. Las manos se elevan con respecto al tronco, por
encima de los hombros, con las muñecas en flexión dorsal, los dedos extendidos,
dirigidos hacia dentro, y los codos flexionados a 90º.
En esta posición empujar el mentón hacia atrás, como sí hiciéramos el doble
mentón, y los codos hacia arriba y hacia fuera en la dirección de la prolongación
del brazo, con los omóplatos en abducción y conservando la flexión de codos y
muñecas. Flexionar la cadera izquierda más de 90º manteniendo las rodillas y pies
en el grado de flexión inicial. El plano frontal que pasa por el talón izquierdo queda
por detrás del plano frontal que pasa por las nalgas.
En esta posición, acentuar el movimiento de abducción de omóplatos y la
separación de costillas.
Mantener la postura 15” y volver a la posición inicial de “decúbito supino”
extendiendo la cadera izquierda hasta los 15º de flexión. Inmediatamente repetir el
movimiento anterior con la cadera derecha. Este ejercicio se realiza
alternativamente a izquierda y derecha, tres veces a cada lado.
Es imprescindible que el plano frontal que pasa por el talón que está elevado sea
posterior al plano frontal que pasa por las nalgas; de lo contrario, si el paciente
tiende a despegar la cara posterior del iliaco correspondiente nos encontramos
con una hipertonía del cuadrado lumbar del mismo lado. En este caso es
indispensable ofrecer un apoyo en los talones para evitar la hiperpresión y para
ejercer un efecto miotensivo sobre estos músculos.

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Ejercicios de control postural

Desde la posición de decúbito supino, tal y como muestra el dibujo, separar


ligeramente el culo del suelo y bajar; se trata de llevar el pubis hacia el ombligo,
sin subir mucho la cadera. Es solo una retroversión de la pelvis, no se trata de
levantar demasiado la cadera del suelo. Cada vez que se despega la cadera del
suelo se deben apretar los glúteos, mantener la posición unos 2” y volver a la
posición inicial de un modo suave y progresivo. Realizar unas 20 repeticiones en
cada serie.

En posición de decúbito prono pero con los codos y las rodillas apoyadas en el
suelo. Desde esta posición solicitar al paciente que realice una retroversión de la
pelvis y controle su respiración. Una vez controlada la respiración se tratará de
que al inspirar esconda la tripa, manteniendo la retroversión de la pelvis, y al
espirar relaje su zona abdominal.
Una vez el paciente controle correctamente este ejercicio lo que se le va a pedir es
que incorpore una extensión de rodillas al realizar la inspiración. Por tanto, se
tratará de realizar una retroversión pélvica desde la posición inicial y, al inspirar y
esconder la tripa, realizar al mismo tiempo una extensión suave de rodillas,
separando ligeramente estas del suelo, para volver de nuevo a la posición inicial al
realizar la espiración. Muy importante mantener siempre la retroversión pélvica.
Se realizarán series de entre 10 y 15 repeticiones acompañadas de las
respiraciones. Remarcar la importancia de no avanzar a la segunda fase si no se
controla perfectamente la primera.

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Vuelta a la calma

Una vez realizada la sesión de trabajo es importante terminar siempre con lo que
llamamos “Vuelta a la calma”. En este caso, esta parte de la sesión está enfocada
a la nueva percepción que pueda tener la paciente de su cuerpo. La paciente debe
permanecer tumbada boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies apoyados
en el suelo para que su zona lumbar quede perfectamente recostada en el suelo.
Desde esta posición se debe preguntar si nota alguna modificación en su la
percepción y en las sensaciones de su cuerpo respecto al inicio de la sesión.
Trabajaremos, en esta parte, la respiración controlada del paciente, buscando una
respiración abdominal. A la vez se le irá solicitando que intente percibir las nuevas
sensaciones y las diferencias entre el inicio y el fin de la sesión.
Antes de terminar le vamos a solicitar que se estire, como si se desperezara para
buscar una autoelongación.
Este será un buen momento para que las pacientes puedan dirigirse a nosotros en
caso de que presenten cualquier duda, o bien, si el fisioterapeuta cree necesario
explicar algún detalle de la sesión.

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Corregiremos siempre las posiciones básicas al tumbarse y al levantarse y, al


terminar la sesión, obviamente, no va a ser la excepción.
Finalmente les solicitaremos que intenten ir incorporando las nuevas sensaciones
y las correcciones realizadas en las actividades de la vida diaria y advertirles de
que este no es un problema que se solucione con una sesión, por lo cual se les
pide constancia en el seguimiento de la terapia.

Bibliografía

-Gymnastique Abdominale Hypopressive. Marcel Caufriez.

-El método Feldenkrais. Ediciones Abraxas. Anna Triebel-Thome.

-Apuntes Feldenkrais. E.U.Gimbernat 2004. Van der Vorst.

-Dossier del Plan de Tecnificación Deportiva de la Federación Catalana de


Gimnasia.

-Reeducación Abdomino-pelviana. E.U.Gimbernat 2004. Ana Abelló.

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