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Colombia exporta mariposas

TEMAS: Biología, Zoología, Entomología, Insectos, Lepidoptera, Mariposas

Como las más costosas piedras preciosas, matizadas de un


intenso verde esmeralda, son las cunas de los gusanos que
mañana serán mariposas.

Mientras sus hermanas mayores revolotean por ahí, dentro


de estas llamativas envolturas elaboradas por la naturaleza y conocidas con el
nombre de crisálidas, los pequeños insectos se desarrollan durante tres semanas
antes de abrir sus alas.

Pero a las crisálidas se les ha dado un nuevo uso comercial. Servirán de empaque
para que las mariposas colombianas vuelen a todo el mundo sin tener que abrir
sus alas.

Esta idea nació de un grupo de enamorados de las mariposas, encabezados por el


administrador Evaristo Piedrahíta, que empezará a exportar estos insectos a
Inglaterra, España, Japón y Canadá en los próximos meses. En la actualidad,
están a la espera de una licencia del Ministerio del Medio Ambiente para
comenzar a abrir sus mercados.

“Las mariposas tropicales colombianas son reconocidas porque somos el país con
mayor número de especies en todo el mundo. Este recurso lo vamos a explotar
pero no para comercializarlas disecadas por los coleccionistas, sino para verlas
volar por los cielos de todos los continentes”, cuenta Piedrahíta, propietario de la
empresa Mariposas para el Mundo.

Este nuevo negocio de exportaciones se ha dado a conocer en todo el país no solo


por lo novedoso del producto (las mariposas) sino porque es una fuente de
ingresos para los campesinos diferente a los cultivos y el ganado. Por eso,
Piedrahíta tiene como proyecto capacitar a varios grupos para que monten sus
propios mariposarios y sean sus proveedores.

“Materia prima para tener un mariposario hay en toda Colombia, pues estos
insectos vuelan por todos lados. Lo que debe aprender el campesino es a
propiciar un ambiente apto para su hábitat y reproducción”, afirma el joven
emprendedor, quien desde hace cuatro años se encarretó con el tema y hace un
año tiene su propio mariposario.
Durante este periodo, Piedrahíta se ha dedicado a recolectar y sembrar un
sinnúmero de plantas de diferentes regiones del país y del mundo para atraer
especies de mariposas de todas las latitudes.

Hoy, su jardín experimental es cinco veces más grande que el mariposario que
tiene en Rionegro (Antioquia), donde ha ambientado cinco tipos diferentes de
clima para la reproducción semanal de más de 1.500 insectos de este tipo.

Allí las mariposas están tres semanas en forma de huevo, luego se convierten en
gusano, estado en que se conservan por tres semanas más. Posterior a esta etapa
pasan a la forma de crisálida, para veinte días después abrir sus alas y volar.

“Cada mariposa tiene una planta predilecta para alimentarse y vivir. La labor que
se está desarrollando, más que reproducir en cadena y comercializar estos
insectos, es investigar su hábitat”, explica Piedrahíta.

Por esta razón van a empezar a trabajar en proyectos de investigación con


estudiantes y profesionales entomólogos de la Universidad Nacional con sede en
Medellín.

Pero no solo se comercializa estos insectos dentro de su crisálida. Desde


principios de este año se venden mariposas para certámenes y eventos especiales.
“Que una centena de mariposas blancas vuelen cuando una pareja de recién
casados sale de la iglesia o que inunden los cielos en medio del lanzamiento de
un producto, es una escena que los asistentes nunca olvidan”, afirma Daniel
Jaramillo, administrador de la empresa.

Según Jaramillo, las mariposas preferidas para las bodas, las primeras
comuniones y otros eventos son las delicadas y pequeñas euremas y danaus
plexippus, que van en una gama de tonalidades desde el blanco hasta el amarillo.
Mientras que las preferidas por los compradores internacionales son las
majestuosas monarcas, cuya crisálida parece una piedra preciosa. “En la
actualidad, solo comercializamos estos tres tipos de mariposas, pero tenemos más
de 30 especies en reproducción”, cuenta el administrador.

La empresa ha vendido mariposas para eventos en otras ciudades del país, como
Cali, Barranquilla y Bogotá.

Además de exportar éstos insectos para que hagan parte de los mariposarios en
todos los continentes, esta novedosa empresa tiene entre sus proyectos futuros
comercializar mariposas para ambientar fincas, municipios, empresas o unidades
residenciales.
El mercado de la venta de mariposas ha crecido tanto en Antioquia desde el
2000, que ya son varias las empresas que en el departamento comercializan este
tipo de insectos.

Diana Arboleda y Guillermo Mesa, ingenieros agrónomos de la Universidad


Nacional, fueron los primeros en obtener la licencia para cultivar y comercializar
mariposas. En Heliconia (Antioquia), y desde el 2001, producen semanalmente 4
mil mariposas de 15 especies, que son vendidas para diferentes eventos y
certámenes en todo el país. Los ingenieros esperan apoyo económico para
expandir sus negocios a los mercados internacionales.

Esteban Arango es otro amante de las mariposas que hace cuatro años inició su
negocio. “Empecé a cultivarlas en un pequeño espacio de mi casa en Medellín,
donde producía 50 semanales. Pero fue tanta la acogida que tuve que tecnificar el
mariposario y trasladarlo a Llanogrande”, comenta.

En la actualidad, su empresa, Mariposas Trinidad, produce y comercializa cerca


de mil insectos de esta especie para eventos cada semana.

Fuente: El Tiempo, Natalia Mesa Jaramillo