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Junichiro Tanizaki nacié on Tokio en 1886. Estudié en la universidad imperial de esta ciudad, simulta rieando sus estudios con los iniciosde su actividad literaria y con una vida desordenada y bohemia, en la que ab refinamiento de la juventud dorada de Tokio se mexelaban los influjos de sus lecturas de Poe, Baudelaire y Wilde. A rats del terremoto de 1923, abandoné Tokio por ta regién de Osaka y este cambio de ambiente tra- jo consigo una profunda transforma= cién de su obra, Tanizaki siente el contraste entre ef mundo en que hasta entonces ha vivido y la vieja y a sus ojos ruda tradicién nacional segtin se mantiene en Osaka; de esta tensién surge el hondo dramatismo que infor- ma su produceién entre los iiltimos afios veinte y la terminacién de la segunda guerra mundial, convirtién= dole en ef mas destacado exponente de las inquictudes culturales y politicas, éticas y estéticas, de los mejores hom- 3 bres de su generacién. Varias obras © tmportantes —AMOR LOCO, TORBELLINO, ‘LAS HERMANAS MAKIOKA, HAY | QUIEN PREFIERE LAS ORTIGAS—, una serie de relatos histéricos y el comienso de una raduccién al japonés moderno de LA LEYENDA DE GENJI, novela clésica del siglo XI, son \ al fruto de su labor durante esos afios. Posteriormente ha publicado una extensa novela, SUSA- MA YUKI, sobre la vida en Osaka durante la época de su prosperidad. Tanizaki fue galardonado con el Premio Imperial de Literatura en 1949. HAY QUIEN PREFIERE LAS ORTIGAS es a la vez que el reflejo de un conflicto cultural, una especie de confesién autobiografiea, ya que la situacién que describe— el naufragio de un matrimonio entre dos personas que han dejado de interesarse fisicamente, pero que se respetan. y estiman demasiado para decidirse a romper y a vivir cada una su’ vida— parece ser trasunto de un episodio central de la historia del autor, quien en 1930 se divorcié amistosamente, tras largas vacilaciones, de su primera esposa. Pero el distanciamiento entre Kaname y Misako, el marido y mujer protagonistas de la novela, no constituye todo el asunto de ésta, sino por asf decirlo uno de sus polos: el otro es el con- traste entre la mentalidad de la joven generacién, fuertemente occiden- talizada, y la que se encarna en el padre de Misako, el afectadamente anciano caballero apegado a las costumbres tradicionales, al teatro de marionetas, a las viejas porcelanas y a Ja antigua manera de resolver, conviviendo con una joven y sumisa concubina, los problemas sexuales que pudieran perturbar su actitud contemplativa. Hay quien prefiere las ortigas