Revista Electrónica de Arqueología PUCP Vol. 1 - Nro.

5 - Noviembre 2006



Contextos funerarios del Horizonte Medio en la Necrópolis de Ancón

Francesca G. Fernandini Parodi
*

Resumen
La costa central durante el Horizonte Medio fue escenario de una serie de interacciones e
intercambios que definieron una articulación variada e inclusiva. Este artículo tiene como
objetivo realizar un análisis sistemático de 20 contextos funerarios excavados en 1994 por F.
Kauffmann. Los contextos funerarios de Ancón presentan una evidencia concreta de la
materialización de este dinámico flujo de identidades.

Abstract
During the Middle Horizon, the Central Coast of Peru witnessed a wide variety of interactions
and exchanges that defined a varied and inclusive scene. This article presents a systematic
analysis of 20 funerary contexts excavated in 1994 by F. Kauffmann. The funerary contexts
registered in Ancon show concrete evidence of the materialization of this dynamic flow of
identities.



Introducción
Ancón es una ensenada abierta de aproximadamente 5 kilómetros que se encuentra a 42
kilómetros al norte de Lima. Su área se estima en cerca de 100 hectáreas, que se extienden
desde las colinas de la cordillera occidental hasta el litoral, formando así una franja angosta
que corre paralela a la costa. El sitio arqueológico se ubica al norte de la Bahía de Ancón, al
norte de la pista de acceso al balneario y al oeste de la Carretera Panamericana Sur (Fig. 1).

Debido a su ubicación particular dentro de la costa central, el sitio de Ancón presenta un
medio ambiente dominado por la presencia del mar y con una vegetación incipiente típica de
ambientes salados. Los suelos son de arena y por lo tanto no resultan aptos para ningún
tipo de agricultura. Es por esta situación que desde periodos precerámicos se observa una
especialización en la pesca y recolección de mariscos y moluscos, la cual se produjo a
través de todas las ocupaciones en el sitio. Además, estos grupos de pobladores debieron
obtener recursos complementarios por medio del intercambio o comercio con grupos que
habitasen zonas de producción agrícola.


El sitio arqueológico de Ancón
La zona central se caracteriza por ser un arenal que presenta una serie de montículos de
arena y restos malacológicos, que han sido denominados como conchales o basurales.
Aunque estos conchales han sido en su mayoría ya excavados o huaqueados, aún se
observa una gran cantidad de éstos en superficie.

Inicialmente se consideró que el sitio era de carácter funerario (Menzel 1977), debido a las
grandes cantidades de contextos funerarios que se han recuperado en este sitio a lo largo
de más de 130 años de investigaciones. Sin embargo, el sitio de Ancón se debe tomar,
como ha sido resaltado por Kaulicke (1997) como un yacimiento de ocupación prolongada,
ya que se han registrado en la zona de colinas ocupaciones del periodo Precerámico. En
particular para la zona denominada Necrópolis se ha registrado una serie de viviendas que

*
Especialidad de Arqueología, Pontificia Universidad Católica del Perú. E-mail: a20029916@pucp.edu.pe

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Fig. 1 Fotografía aérea de Ancón (1951).
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pertenecerían probablemente al Horizonte Medio, además de otras más tardías que revelan
una ocupación desde el Intermedio Tardío hasta el siglo XVI.

Desde el punto de vista arqueológico se pueden distinguir diferentes zonas: Ancón I (Las
Colinas o El Tanque), tres murallas al oeste que Uhle denomina como fortaleza, Ancón II o
Necrópolis, Base Aérea (PV 45-11), un basural al pie del Cerro Pasamayo (Polvorín PV45-
57) y una serie de campamentos líticos en las pampas de Ancón y de Piedras Gordas. El
análisis realizado para el presente artículo se centrará específicamente en la zona de
Necrópolis o Ancón II, también conocida como Miramar.


Historia de las investigaciones
Las investigaciones de carácter arqueológico en Ancón se inician a fines del siglo XIX
debido a la construcción del ferrocarril Ancón-Pasamayo, durante la cual se desenterró una
serie de restos que llamaron la atención de diversos investigadores y viajeros. Sin embargo,
Huapaya (1948) resalta que desde los periodos colonial y republicano el sitio de Ancón ya
había sido intensamente saqueado por huaqueros.

En 1875 W. Reiss y A. Stübel realizan excavaciones en diversas zonas de Ancón, tanto
dentro como fuera de la Necrópolis. A pesar de que estos investigadores alemanes no
tomaron en cuenta los contextos y asociaciones específicas dentro de sus excavaciones,
sus litografías y dibujos presentados en tres tomos son de excelente calidad tanto artística
como científica.

C. Wiener (1876), K. J . Stolpe (1884) y G. A. Dorsey visitaron el sitio y realizaron algunas
excavaciones, a través de las cuales extrajeron algunos fardos funerarios; sin embargo, los
resultados de estas actividades no fueron publicados. En 1904, Max Uhle excava otros
contextos funerarios y registra por primera vez el conchal en la zona de Las Colinas. Este
investigador amplía los aportes realizados por Reiss y Stübel, y llega a valiosas
conclusiones en cuanto al significado e importancia de la Necrópolis. Además, W. D. Strong
analiza la cerámica obtenida de estas investigaciones y elabora una secuencia cronológica
(1925). A pesar de esto, Uhle no indica claramente las ubicaciones ni las cantidades
precisas de contextos funerarios que fueron excavados.

Posteriormente, en 1907 P. Berthon llevó a cabo algunas investigaciones, y en 1908 Uhle
vuelve a trabajar en el sitio. En 1941, G. Willey y M. Newman realizan investigaciones
adicionales, excavando 20 contextos en la misma zona trabajada por Reiss, Stübel y Uhle.
Willey trabaja además en la zona de Colinas y elabora una cronología sobre el material que
Uhle había denominado como Early Ancón.

Una serie de investigaciones de rescate se realizaron entre 1945 y 1950 debido a los planes
de urbanización que se tenían para la zona de Miramar, las cuales estuvieron a cargo de
J ulio C. Tello. En el marco de este proyecto se excavó un área de 2000 por 200 metros y se
extrajo un total de 1570 contextos funerarios con 14055 objetos. De los materiales
recuperados, sólo se han analizado los provenientes del sector Noroeste y correspondientes
a alrededor de 100 contextos, de los cuales dos han sido descritos en forma detallada por
Huapaya (1948).

Además, en 1946 Tello excavó 264 contextos en la zona de Las Colinas que fueron
analizados y descritos por R. Carrión Cachot, quien prosiguió el análisis de Tello y publicó
un pequeño catálogo sobre sus estudios en esta zona (Carrión Cachot 1951).

Finalizado este proyecto en 1950, se realizó una segunda campaña de excavaciones a
cargo de la Inspección de Monumentos Arqueológicos. Los trabajos comprendieron un área
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de 1500 metros de largo por 18 metros de ancho en la zona de Miramar, paralela a la pista
Santa Rosa. El proyecto tuvo una duración de tres años, estuvo a cargo de M. González y L.
Ccosi Salas, y permitió la recuperación de 875 contextos funerarios que contuvieron un total
de 11090 piezas. Los resultados de estos trabajos han sido publicados por Ravines de
manera parcial (Ravines 1979, 1983).

Entre 1955 y 1965 la Sección de Exploraciones y Conservación de Monumentos
Arqueológicos de la Dirección de Arqueología e Historia llevó a cabo campañas de
excavación en la zona de Miramar. Estos trabajos se llevaron a cabo bajo la dirección de V.
Segura en las zonas C, D y E. En 1966, H. Vidal y C. Guzmán Ladrón de Guevara dirigieron
excavaciones en los barrios de Las Latas, Las Esteras y Pescadores, de donde se
recuperaron 90 contextos funerarios.

Posteriormente, se realizaron excavaciones en el barrio de Pescadores a cargo de H. Ghersi
y L. Samaniego, entre 1968 y 1970. Finalmente, en 1976 el Instituto Nacional de Cultura
llevó a cabo una campaña de investigación en la Pampa de San J osé, por la cual se
recuperaron 12 contextos. Como se puede observar, aproximadamente 3000 contextos
funerarios han sido excavados con criterio científico desde 1875; sin embargo, estas
investigaciones han dado lugar a muy pocas publicaciones.


Metodología de análisis
El presente trabajo tiene como objetivo realizar un análisis sistemático de 20 contextos
funerarios excavados en 1994 por F. Kauffmann en el sector noroeste de la zona Necrópolis
o Miramar. Este análisis se llevará a cabo teniendo en cuenta tanto la estructura como el
tratamiento del individuo y los objetos asociados a éstos. Para el estudio de la estructura se
han tomado en cuenta los dibujos de planta y el corte de la matriz del contexto, además de
las dimensiones particulares de la boca y base de éstos.

En cuanto al tratamiento del individuo, el análisis se ha centrado en la disposición del
individuo dentro de la estructura y su posición anatómica, así como en los materiales con los
que fue envuelto al momento de ser introducido en el contexto. Además, los objetos
encontrados asociados directamente al cuerpo del individuo también han sido considerados
dentro de esta categoría.

Por último, los objetos asociados incluyen los artefactos o elementos físicos presentes
dentro del contexto. Dentro de éstos no se ha tomado en cuenta los objetos provenientes del
relleno debido a que éstos no han sido especificados en los datos disponibles. En general, el
trabajo trata de vincular estos tres elementos con la articulación espacial de estos contextos,
tanto dentro del área excavada como con el resto de la Necrópolis.

Los restos correspondientes a la ocupación doméstica se encuentran bastante deteriorados
y no han sido estudiados de manera científica. Sin embargo, se puede establecer su
ubicación dentro de la cronología del sitio, previo a la construcción de las murallas
perimetrales, que parecen haber sido construidas durante el Intermedio Tardío.


Ubicación temporal
En particular, los restos arqueológicos registrados se ubican dentro de un espacio temporal
que va entre el horizonte Medio 2B y el horizonte Medio 4. Sin embargo, la cronología de
Menzel será utilizada únicamente como referente temporal ya que ciertos elementos no se
ajustan específicamente a ésta.

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Además se utilizará la cronología propuesta por Kaulicke (1997) para el desarrollo de estas
prácticas funerarias a través de este periodo como “cronología general”. Nuevamente esta
cronología será utilizada como un marco de referencia ya que resulta evidente que en Ancón
se presentaron una serie de prácticas bastante variadas, que en ciertos casos estuvieron
determinadas por cambios temporales pero que frecuentemente se relacionaron con
disposiciones espaciales y en otros simplemente con variaciones dentro de espacios
relacionados.


Cronología general
Kaulicke (1997) ha realizado un análisis general en base a las investigaciones llevadas a
cabo por Reiss y Stübel y en particular por Uhle a comienzos del siglo XX, además de la
publicación de Ravines y los demás datos disponibles. A partir de este estudio se realizó
una cronología con base en las distintas prácticas funerarias que van reflejando cambios
temporales, tanto con relación a la estructura como a los objetos asociados. Esta cronología
abarca desde el Horizonte medio 1B hasta las formas Inca de enterramiento. Para este
análisis sólo se tomarán en cuenta las prácticas registradas para el Horizonte Medio.


Horizonte Medio 1B
Estructura: Foso simple relleno con el material que se extrajo al excavarlo.
Kaulicke (1997) ha diferenciado cuatro categorías (Fig. 2)
- Fosas funerarias superficiales de forma rectangular.
- Fosas funerarias más profundas con contorno rectangular.
- Fosas funerarias profundas con contorno rectangular.
- Formas especiales.

Tratamiento del individuo:
Posición: Mayormente extendida con los brazos sobre la región púbica.
Orientación: Mayormente S-N con el cráneo hacia el sur y el rostro hacia abajo (Fig. 3).

Objetos asociados: En general sorprende la escasez de objetos asociados en la mayoría de
los contextos funerarios. Se registró una mayor cantidad de cerámica y lagenarias; los
artefactos de madera relacionados con la textilería se asociaron mayormente a las mujeres y
los de hueso a los hombres (Fig. 4).


Horizonte Medio 2A
Estructura: Fosa funeraria de 3.9 metros de largo por 2.3 metros de profundidad, con
paredes ligeramente inclinadas y con planta cuadrada o rectangular (Fig. 5).

Tratamiento del individuo:
Posición: Flexionada sentada y con los brazos cruzados delante del rostro, colocados dentro
de fardos cónicos o de forma rectangular horizontal. Todos los ejemplares tienen cabeza
falsa (Fig.6).

Objetos asociados: Debido a que sólo se ha registrado un ejemplar, se ha tomado la cajita
de textiles asociada a éste y los textiles con los que este individuo estuvo enfardelado como
los únicos ejemplos de objetos asociados (Fig. 7).


Horizonte Medio 2B y 3
Estructura: Se ve una unidad caracterizada por estructuras en pozo que en la base se
ensanchan hacia el sur.
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Fig. 2. Forma de las estructuras funerarias correspondientes al Horizonte Medio 1B (Kaulicke 1997).


Fig. 3. Forma de tratamiento del individuo durante el Horizonte Medio 1B.

Fig. 4. Cerámica del Horizonte Medio 1B.
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Fig. 5. Forma de las estructuras funerarias correspondientes al Horizonte Medio 2A (Reiss y Stübel 1887).



Fig. 6. Forma de tratamiento del individuo durante el Horizonte Medio 2A (Reiss y Stübel 1887).

Fig. 7. Tejido de tapiz. Horizonte Medio 2A (Kaulicke 1997).
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Boca: Rectangular o trapezoidal (1.20 – 1.36 metros).
Orientación: Norte – sur

Esta unidad ha sido dividida en dos periodos debido a ciertas diferencias en la forma de la
estructura, como en la base (Fig. 8).

Tratamiento del individuo:
Posición: Flexionada sentada con las manos sobre las sienes.
Orientación: Norte
Se trata de fardos con cabeza postiza rellena de hojas (Fig. 9). En muchos casos se han
registrado individuos enterrados de forma complementaria, mayormente niños.

Objetos asociados: En particular la cerámica estaría marcando la subdivisión de esta
unidad; en cuanto al Horizonte Medio 2B se registra la presencia de elementos Pachacamac
(Fig. 10), mientras que para el Horizonte Medio 3 éstos son reemplazados por estampados
(Fig. 11).


Horizonte Medio 4
Estructura: Ésta mantiene su forma de pozo profundo que se ancha hacia el sur pero
presenta cámaras techadas y plantas rectangulares o cuadradas. Es de base plana y de
paredes rectas o ligeramente rectas (Fig. 12).

Tratamiento del individuo: Por lo general parecen haber sido contextos múltiples. Se
mantiene la orientación norte y el uso de cabezas postizas (Fig. 13).
Posición: Flexionada sentada con las rodillas contraídas y los brazos sobre el pecho.

Objetos asociados: Un elemento característico de este periodo es la tableta funeraria, y
también hacen su aparición los brazos de balanza de madera (Fig. 14).


Excavación de la muestra
La excavación llevada a cabo por Kauffmann y Cornejo en 1994 produjo 20 contextos
funerarios en la zona noroeste de la Necrópolis de Ancón o zona Miramar. Estos contextos
presentaron bocas de tumba tanto en la misma capa como en el mismo nivel estratigráfico:
capa G, nivel VII (Fig. 15 y 16).

Luego de un análisis de cada contexto en particular, los autores presentan una serie de
recurrencias en cuanto a los tipos de tumbas y posición de los individuos que hacen
extensivo a toda la unidad.

Para reflejar estos patrones, los autores toman como ejemplo cuatro contextos que se
consideraron representativos de estas formas distintas de enterramiento. Estos cuatro tipos
se dividieron en:

1. Entierro simple: Niño
2. Entierro simple: Adulto
3. Entierro múltiple: Niño-Adulto
4. Entierro múltiple

Se procedió a analizar un ejemplo de cada uno de estos tipos que serviría como tipo modelo
para entender el resto de los contextos. Para poder realizar un estudio más detallado de los
individuos enterrados se recurrió al análisis de antropología física, mientras que en relación

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Fig. 8. Forma de las estructuras funerarias correspondientes al Horizonte Medio 2B y 3 (Kaulicke 1997).

Fig. 9. Forma de tratamiento del individuo durante el Horizonte Medio 3 (Kaulicke 1997).


Fig. 10. Cerámica del Horizonte Medio 2B (Kaulicke 1997).
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Fig. 11. Cerámica del Horizonte Medio 3 (Kaulicke 1997).




Fig. 12. Forma de las estructuras funerarias correspondientes al Horizonte Medio 4 (Reiss y Stübel 1887). Fig. 13. Forma de
tratamiento del individuo durante el Horizonte Medio 4 (Kaulicke 1997).
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Fig. 14. Objetos asociados a los contextos funerarios del Horizonte Medio 4 (Kaulicke 1997).


Fig. 15. Distribución de las bocas de las tumbas en la unidad 2.


Fig. 16. Vista frontal de la estratigrafía representativa de la Unidad 2 (Kauffmann 1996).
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con los objetos asociados se necesitó de análisis metalográficos, textiles, líticos, cerámicos
y óseos.

En general, se concluyó que dentro del área excavada se podían diferenciar ciertos patrones
funerarios que obedecían a la ubicación del individuo dentro de la sociedad, tanto por edad
como por status social.

Sin embargo, luego de estudiar detenidamente el análisis realizado por estos investigadores,
junto con los datos no presentados por éstos, se puede observar una serie de rasgos y
elementos que permiten una visión más profunda de la articulación de esta área funeraria en
particular. Éstas en general proveen indicadores para ciertas pautas fuera del ritual funerario
como la organización social y económica dentro del sitio de Ancón.


Análisis de la muestra
Existen ciertas regularidades y rasgos que se han observado luego del análisis de la
muestra. Éstas se han observado teniendo en cuenta la tipología de contextos funerarios
utilizada por los autores:
- Todos los individuos analizados estuvieron envueltos en tejidos. En los casos donde
éste no está presente se han mantenido las improntas en el individuo mismo.

Contextos simples:
Las personas adultas (03) fueron halladas:
- En contextos con forma de bota
- Con ajuar de 3 a más niveles
- Con orientación hacia el norte
- En bocas de tumba rectangulares u ovaladas

Los individuos menores a 1 año (infantes) fueron hallados:
- En posición extendida
- Con orientación hacia el este

Los individuos mayores a 2 años (niños) fueron hallados:
- En posición flexionada, semiflexionada o en cuclillas
- Con orientación hacia el norte u oeste

Adultos 3
Niños 5
Infantes 6
Total 4





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Estructura:
Boca de planta:
Rectangular 7
Circular 5
Irregular 1
Ovalada 1
Total 14

Tipo de estructura:

Bota 7
Tubular 5
Acampanada 2
Total 14

Objetos asociados:
Niveles de objetos asociados:
Más de tres niveles 1
Tres niveles 3
Dos niveles 5
Un nivel 3

La distribución de los objetos asociados varía y no responde ni a sexo ni a edad.


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Contextos múltiples:
- Presentan forma de bota o acampanada
- Presentan dos o más niveles de ofrendas
- Niños o mujeres son tomados como individuos satélites

Este análisis estadístico muestra ciertas recurrencias tanto en la estructura como en el
tratamiento del individuo. Sin embargo, para poder tener una idea más clara de la lógica y
articulación de estos contextos es necesario realizar un análisis espacial que integre estos
datos con las características especiales de los objetos asociados y de la ubicación particular
de estos contextos.

Tratamiento del individuo:
Posición:
Extendida 6
Flexionada 4
Semiflexionada 2
Sin información 2


Orientación:

Norte 8
Este 5
Oeste 1
Total 14




Al analizar la ubicación espacial de los 20 contextos excavados se pueden observar ciertas
agrupaciones, más obvias en ciertos casos. En primer lugar, los cinco contextos ubicados en
la zona suroeste de la unidad de excavación se presentan como una agrupación bastante
bien definida; éstos son los contextos funerarios (CF) 11, 12, 13, 15 y 16.

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Luego en la zona oeste, ligeramente hacia el sur, encontramos seis contextos que se
relacionan espacialmente y también en sus características particulares. Este grupo estaría
compuesto por los CF 01, 02, 03, 04, 05 y 06.

La tercera agrupación identificada se ubica en la esquina noreste de la unidad y está
compuesta únicamente por los CF 07 y 17. Hacia el oeste de estos contextos, en la zona
norcentral de la unidad, se diferencia una cuarta agrupación compuesta por los CF 08, 09,
10 y 20.

Finalmente, en la zona noroeste se ubican tres contextos que comparten a su vez un
espacio común; éstos son los CF 14, 18 y 19.

Estas agrupaciones se han definido únicamente para cuestiones analíticas; se puede
observar que algunas de éstas, especialmente las de los grupos suroeste y sureste, se
encuentran mejor definidas, mientras que la separación del resto resulta en algunos casos
ligeramente ambigua. Es por ello que propongo que las agrupaciones noroeste y norcentral
puedan ser consideradas en ocasiones como una sola o como afines.

Al relacionar las alturas de estos contextos con sus características particulares podemos
observar que los cinco contextos funerarios que presentan una estructura de mayores
dimensiones, un mayor número de objetos asociados y múltiples individuosT
1
, tienen la
boca del contexto en un rango que va entre 1.26 y 1.30 metros. Éstos son los CF 01, 03, 07,
08 y 14.
2
Por otro lado, resulta interesante que estos contextos no compartan un mismo tipo
de estructura ni estén ubicados cerca unos de otros.

Al analizar esta disposición especial de los contextos tomando en cuenta tanto edad como
sexo se pueden observar ciertas características que son particulares a estas agrupaciones
mientras que otras resultan siendo compartidas por ciertos contextos.


Grupo Suroeste (SO)
La agrupación que se encuentra en la zona suroeste registra la presencia de dos individuos
en contextos separados que tienen una estructura de mayores dimensiones con una boca
grande y una profundidad que va entre 1.10 y 1.69 metros. Éstos son los CF 16 y 12. Ambos
pertenecen a individuos adultos de sexo masculino que presentan una importante cantidad
de asociaciones. Entre estos dos, el CF 12 presenta una serie de rasgos que podrían
ubicarlo como el contexto más complejo dentro de esta agrupación.

Este contexto presenta una estructura en forma de bota, con una boca de tumba ovalada. El
individuo estuvo en posición flexionada con la cabeza orientada hacia el norte. Asimismo
presentó una cabeza falsa con máscara, única dentro de esta agrupación pero común a los
contextos más elaborados, tanto dentro de esta área de excavación como en el resto de
contextos excavados en la Necrópolis.

Los objetos asociados están conformados por una olla de carácter doméstico y dos vasos,
uno decorado con diseños geométricos y antropomorfos, el otro sin decoración y ambos
perforados en la base; además, se encontró una botella escultórica con la representación de
un búho (Fig. 17). Cabe resaltar la presencia de un señalador de madera que posiblemente
pudo ser observado desde la superficie en el momento en que se selló el contexto.

Por su parte, el CF 16 presenta una estructura un poco más pequeña, con una boca
rectangular que estaría iniciándose a una altura de 1.40 metros del datum, la cual estaría 24
centímetros más profunda que el CF12, a pesar de encontrarse bastante cerca (menos de 2

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Fig. 17. Vistas frontal y lateral de la vasija zooantropomorfa correspondiente al CF12 (Kauffmann 1996).

metros). Esta estructura es en forma de bota aunque no exactamente como las estructuras
de bota vistas para los contextos de la zona este.

El individuo fue enfardelado en posición flexionada y presentó una orientación al norte; sin
embargo, éste no presentó cráneo, debido tal vez a que este contexto fue excavado el
último día, a manera de rescate.

Los objetos asociados que este contexto presenta resultan interesantes debido a la
presencia de cuatro ollas de carácter doméstico, un número bastante elevado en
comparación con el resto de contextos. Además, se registró la presencia de una quena y
una baqueta de hueso. Quenas sólo han sido registradas en el CF 18 en mayor cantidad; sin
embargo, luego del análisis se ha visto que el espécimen del CF 16 es de una elaboración
más sofisticada y fina. Asimismo, se hallaron una jarra cintada, un cuenco y un cántaro cara
gollete que presenta decoración tipo “piel de ganso” poco elaborada en el cuerpo. Esta
última asociación resulta interesante ya que estaría introduciendo en esta zona elementos
relacionados con la costa norte que no se registran en ninguno de los otros cuatro
contextos.

Podemos ver entonces que en este contexto se observan una serie de objetos bastante
distintos a los observados en el CF12; esto además de la gran diferencia en altura podría
llevar a proponer una diferencia temporal entre estos dos contextos.

Por otra parte, los otros tres contextos de esta agrupación, CF 11, 13 y 15, corresponden a
niños y neonatos. Estos contextos presentan bocas circulares que se encuentran a distintas
alturas que van desde 1.32 hasta 1.39 metros, es decir dentro del rango de alturas donde se
ubican los CF 12 y 16. En cuanto a las estructuras observamos que los tres comparten una
forma similar que varía únicamente en cuanto a la profundidad, ya que el CF 15 cuenta con
una matriz de 50 centímetros mientras que el CF 13 y el CF 15 tienen 68 y 67 centímetros
respectivamente.

De éstos, el CF 11 presenta un individuo que ha sido considerado como niño, el cual estuvo
dispuesto en posición semiflexionada con orientación hacia el norte. De igual forma, este
contexto ha presentado dos jarras pequeñas con asa cinta que presentan decoración en
base a pequeñas incisiones que bordean el centro del cuerpo, una olla con decoración
relieve y tres mates (lagenarias). Por su parte, el CF13 contiene un infante neonato en
posición extendida con orientación hacia el este que presenta como asociación una olla de
carácter doméstico, la cual ha sido perforada en la base. Cabe resaltar también que este
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contexto presenta tres acumulaciones de material malacológico, lo cual parece relacionarse
en la mayoría de los contextos con la presencia de infantes.

Finalmente, el CF 15 es un contexto múltiple que presenta dos individuos: un niño entre 2 y
3 años y un infante de 3 a 6 meses. Éstos se encuentran uno al lado del otro; mientras que
el infante se encuentra completamente extendido, el niño se encuentra ligeramente
flexionado, y ambos tienen orientación este. Estos individuos presentaban cinco mates y una
vasija cerámica que parece haber sido una olla de carácter doméstico.
3

De esta manera, si se observa esta agrupación desde un punto de vista temporal, parece
ser que el CF16 fue el primero en crearse y sellarse, mientras que los tres contextos de
niños e infantes parecen haberse realizado entre este primero y el CF 12. Cabe resaltar
además que la presencia de un marcador en este último contexto también es bastante
significativa, ya que de ser verdadera esta hipótesis serviría como un marcador especial que
se relacionaría con el último momento de utilización de este espacio. De este modo, si la
zona iba a dejar de ser usada, un marcador constituye un elemento cultural que no sólo
estaría afectando el paisaje del área funeraria sino que además estaría sellando
definitivamente esta zona (al ser el último), creando así también una canal para el contacto
continuo con las personas enterradas que se refleja de manera material.

Resulta interesante entonces el hecho de que en esta agrupación no se haya registrado
ningún individuo de sexo femenino, ni tampoco artefactos textiles que hayan sido asociados
con ninguno de los niños o infantes.

Esta agrupación en particular presenta una serie de características que lo separan del resto
de contextos del área excavada no sólo por su ubicación especial sino también por los
objetos asociados y por los mismos individuos enterrados ahí. De igual modo, parece ser
que estas características perduraron en el sitio a través de algún tiempo determinado ya que
se observa la elección de este lugar por dos adultos masculinos en distintos momentos,
entre los cuales debió haber existido algún nexo común o relación.


Grupo Sureste (SE)
En la segunda agrupación, ubicada en la zona sureste de la unidad destacan los contextos
CF 01 y CF 03, tanto por su estructura funeraria como por la gran cantidad y calidad de sus
objetos asociados.

La boca de estos dos contextos se encuentra a 1.32 y 1.31 respectivamente, además de
estar bastante cercanos espacialmente; por ello, es muy probable que estos contextos
hayan sido realizados al mismo tiempo.

El CF 01 presenta una estructura acampanada y una boca rectangular bastante amplia. En
cuanto al individuo, éste se encontró en posición flexionada con orientación norte y presentó
una cabeza falsa con máscara, más pequeña y de menor elaboración que la registrada para
el CF 12 (Fig. 18 y 19). Debido a la presencia profusa de elementos para el trabajo textil,
hemos propuesto a este individuo como femenino.

Los objetos asociados a este contexto presentan una confluencia de rasgos foráneos
considerable. Dentro de lo que se ha considerado como influencia típicamente norteña se
encuentra un par de orejeras y un cántaro cara gollete con decoración polícroma que podría
relacionarse con Huari Norteño 2B (Fig. 20). Por otro lado, se ha registrado también una
vasija mamiforme, un cántaro con asa lateral, base plana y una decoración en franjas y un
vaso de base perforada. Estos elementos aparecen en la cronología de Kaulicke (1997)
como relacionables tanto con el Horizonte Medio 3 como con el Horizonte Medio 4.
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Fig. 18. Cráneo humano con máscara funeraria del CF 01 (Kauffmann 1996).


Fig. 19. Máscara funeraria perteneciente al fardo del CF01 con la botella escultórica policroma asociada (Kauffmann 1996).



Fig. 20. Vistas lateral y posterior de la botella escultórica policroma asociada al CF01 (Kauffmann 1996).

De igual modo, podemos observar en este contexto la presencia de estacas de madera
utilizadas para sostener una vasija de cerámica, en el primer nivel de ofrendas. Este rasgo
hace suponer el tipo de ceremonias que se realizaron antes de sellar el contexto.

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Posteriormente, al analizar el CF 03, encontramos múltiples rasgos similares e incluso
iguales a los registrados para el CF 01. Éste presenta una estructura en forma de bota con
una boca de tumba que se asemeja al CF 01 tanto en forma como en tamaño. En cuanto al
individuo, éste fue de sexo femenino y estuvo en posición flexionada con orientación norte.
Presentó además una cabeza falsa y una máscara bastante similares. De igual modo, se
registraron artefactos textiles, estacas sosteniendo una vasija en el primer nivel, un par de
orejeras bastante similares a las del CF 01 y un vaso con agujero en la base.

Al observar los dibujos en corte de ambos contextos se observa una disposición bastante
recurrente de ciertos objetos asociados, como la ubicación de la vasija con las cuatro
estacas justo en medio del contexto o una olla utilitaria, en la base a la derecha del fardo. De
igual modo, el fardo de éstos es bastante similar en la forma y en la disposición de la
máscara funeraria (Fig. 21).

Por otro lado, el CF 03 es múltiple ya que presenta en su nivel superior a un infante entre
ocho meses y un año, y además difieren en la forma de la estructura. De igual modo, luego
del análisis se ha concluido que este contexto fue el que tuvo mayor cantidad de tejidos, y
además éstos fueron de mejor calidad y mayor variedad. Sin embargo, se debe tener en
cuenta que no se pudo obtener especimenes del CF 01 debido al mal estado de
conservación, lo cual es una traba para el análisis comparativo.

A pesar de esto, al comparar ambos contextos se puede observar que el CF 01 tuvo una
mayor profundidad, y por lo tanto tuvo una estructura con 44 centímetros más de largo.
Además, éste último presentó una mayor cantidad de objetos asociados de mejor calidad, y
en particular el cántaro Huari Norteño 2B, que no puede ser comparado con ninguna otra
pieza excavada en el sitio.

En todo caso, al observar los otros cuatro contextos dentro de esta agrupación podemos ver
que, al igual que en la agrupación suroeste, todos tienen estructuras más pequeñas y
contienen niños e infantes. Estos contextos están dispuestos alrededor de los CF 01 y 03, y
presentan estructuras tubulares para los infantes de alrededor de un año y de bota para los
neonatos.

Los dos contextos de infantes neonatos, CF 04 y 06, presentan individuos en posición
extendida orientados el primero hacia el este y el segundo hacia el oeste. Para el CF 04 se
ha registrado un molusco (choro) de gran tamaño sobre el pecho del individuo. Como
objetos asociados presenta un cuenco con decoración blanco y negro sobre rojo y un mate.
El CF 06, por su parte, ha sido afectado por la deposición natural y no presenta ningún
objeto asociado.

Por último, los dos contextos de infantes que bordean el año de edad, CF 02 y 05, contienen
también infantes en posición extendida, ambos con orientación hacia el este. El CF 02 tiene
una estructura pequeña de 68 centímetros, la misma medida que las estructuras observadas
en la agrupación suroeste para contextos de niños e infantes. Como objetos asociados, este
contexto presentó tres cuentas que pudieron ser parte de una pulsera debido a su cercanía
a la muñeca del infante; además, sólo se registró material orgánico marino y dos
agrupaciones de restos óseos de pescado.

Por su parte, el CF 05 presenta un ajuar bastante más numeroso en comparación con otros
contextos de niños e infantes tanto dentro como fuera de este grupo. Estos objetos son un
posible cuenco decorado incompleto, un silbato zoomorfo, un silbato simple, una figurina,
una jarra con asa cinta, un cangrejo, y además un cangrejo, restos de hematita, un mate y
dos acumulaciones de material orgánico que fueron consideradas como ofrendas por el
arqueólogo que excavó el contexto.
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Fig. 21. Cabeza falsa correspondiente al individuo principal adulto del CF03. Fue confeccionada en material textil y presentó
nariz de madera, ojos hechos en concha y pintura facial (Kauffmann 1996).

Al analizar la disposición de los contextos de esta agrupación resalta el hecho que, de los
cuatro contextos de infantes presentes, éstos se dividan en dos a cada lado de los CF 01 y
03; un neonato y un infante de alrededor de un año hacia el norte y otros dos hacia el sur.
De igual forma, son justamente los infantes que tienen objetos asociados de mejor calidad
los que se encuentran al sur de estos contextos de mayores dimensiones.

En general, se puede observar que en oposición al grupo suroeste dentro de esta
agrupación tan sólo se han registrado individuos de sexo femenino acompañados de
infantes. Igualmente, ciertos rasgos como la disposición y cualidades de ciertos objetos
asociados también son particulares a esta agrupación, especialmente a los CF 01 y 03. Por
otro lado, resulta interesante recalcar también que es en esta zona donde se concentran los
contextos con estructura de bota típica, que se relacionan a su vez con los que se registran
también para la zona noreste en una forma bastante similar.

Dentro de esta agrupación encontramos ciertos rasgos que relacionan internamente a estos
contextos, como la falta de individuos de sexo masculino, la presencia de vasijas con
estacas, y en general de objetos asociados con claras referencias norteñas. Asimismo,
existen otra serie de elementos que logran relacionar algunos de estos contextos con otros
fuera de la agrupación, como las características de la estructura de los contextos funerarios
tanto de niños e infantes como de adultos y las mismas piezas de influencia norteña, que
también los estarían relacionando con contextos como el CF 16 o más estrechamente con el
CF 07. Esto puede llevar a pensar en una distribución espacial de agrupaciones de hombres
y mujeres en estos dos grupos analizados, que se relacionan entre sí.


Grupo Noreste (NE)
Estos dos contextos, ubicados en la esquina noreste de la unidad, comparten a su vez una
serie de elementos que los relacionarían tanto con los contextos del grupo sureste como con
los contextos ubicados en la zona norcentral de la unidad. De éstos, resalta el CF 07 debido
a sus mayores dimensiones, múltiples individuos y mayor cantidad de asociaciones. Éste
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presenta una boca de gran tamaño, de forma circular, y una estructura en forma de bota de
2.13 metros de profundidad.

Los individuos que conforman este contexto son un individuo de sexo posiblemente
masculino y un infante neonato ubicado a los pies de este fardo. Esta disposición es
bastante atípica debido a que todos los niños o infantes asociados a adultos se han
encontrado en el primer o segundo nivel de ofrendas pero nunca en la base, a la misma
altura que el fardo. Este fardo principal presentó a su vez una cabeza falsa y una máscara
sobre ésta bastante similares a las registradas para los CF 01 y 03.

En cuanto a los objetos asociados, se puede observar un par de orejeras bastante similares
a las registradas para los contextos CF 01 y 03 (Fig. 22); dos vasos, ambos con agujeros en
la base, y dos cuencos, uno de ellos con decoración interna. Además, se ha registrado un
cántaro cara gollete y dos cántaros simples que presentan nuevamente esta decoración
característica del Horizonte Medio 4. Finalmente, se hallaron también dos ollas de uso
doméstico, una serie de cuentas en chaquira oscura y una lámina de cobre al interior del
fardo. En general, los objetos asociados a este contexto presentan, al igual que los
contextos principales del grupo sureste y en parte como los del grupo suroeste, una serie de
elementos típicamente norteños adicionales a los que se relacionan con influencias más
cercanas.

En cuanto al CF 17, podemos observar que la estructura de este contexto es bastante
similar a la del CF 07 en forma, tanto en corte como en planta, ya que tiene forma de bota y
su boca de tumba es de forma circular; sin embargo, es bastante más pequeña ya que tiene
sólo un metro de profundidad.

El individuo dentro de esta estructura es el niño de mayor edad dentro de la población de
esta unidad. Éste tiene entre siete u ocho años, y debido a sus asociaciones podría
suponerse que fue de sexo femenino. Cabe recalcar que éste ha sido enterrado en posición
semiflexionada, lo cual es consistente con el tratamiento que se le da a estos niños.

Estas asociaciones constaron de una serie de moluscos en el pecho, práctica ya común
especialmente en niños e infantes, además de dos piruros, restos de husos y un mate. En
cuanto a la cerámica, se registró un vaso que podría considerarse como “lira” debido a su
forma característica, un plato con pedestal, una olla decorada y un cántaro pequeño con
decoración en franjas blanco y negro sobre rojo.

Cabe recalcar además que las bocas de tumba de estos dos contextos tienen una altura de
1.30 metros, lo cual las relacionaría a su vez con los CF 01 y 03 (y también el CF 04) del
grupo SE y, como se verá más adelante, con los contextos múltiples de mayor tamaño.

En general, estos dos contextos parecen estar ligeramente separados espacialmente del
resto, lo cual concuerda con la altura que éstos poseen, por lo que posiblemente fueron
contemporáneos. Por otro lado, al igual que en los otros grupos, se puede observar que
éstos comparten una serie de rasgos entre ellos, y que a la vez otros elementos los estarían
relacionando con otros contextos.


Grupo Norcentral
Este grupo estuvo compuesto por los CF 08, 09, 10 y 20, los cuales comparten un espacio
relacionado. En este caso observamos nuevamente un contexto de grandes dimensiones
rodeado por contextos de niños y de infantes; sin embargo, el contexto CF 08 es bastante
diferente a los demás. En este contexto múltiple (CF 08) se han registrado cuatro individuos:
tres adultos –uno de sexo femenino y dos de sexo masculino– y un infante. En cuanto a su
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Fig. 22. Orejeras de cerámica del CF 07 (Kauffmann 1996).

estructura, el CF 08 tiene una boca irregular y en corte presenta una estructura en forma de
bota, con una cámara lateral más grande que las vistas en los otros ejemplares.

En cuanto a la disposición de los individuos, encontramos que al igual que en otros
contextos múltiples el infante aparece en el primer nivel de ofrendas, y se encuentra en
posición extendida y con orientación hacia el oeste. En el segundo nivel aparece un
segundo individuo de sexo femenino y de alrededor de 25 años de edad, que se encuentra
totalmente desarticulado pero con todos los huesos presentes.

En la base del contexto encontramos dos individuos adultos de sexo masculino; el individuo
I, de alrededor de 25 años de edad, aparece en una posición bastante extraña, extendido
con los brazos en la espalda. Por otra parte, el individuo II, de alrededor de 40 años de
edad, se encuentra en posición flexionada, con orientación hacia el norte y presenta una
cabeza falsa con máscara. En general, esta disposición estaría revelando al individuo II
como el individuo principal dentro del contexto, y al resto con individuos asociados a éste.

En cuanto a los objetos asociados, se puede observar una serie de objetos que no se han
registrado en ningún otro contexto del área funeraria. Éstos son una porra lítica bastante
bien elaborada (Fig. 23) y brazaletes y cuentas de oro. Por otra parte, observamos dentro de
la cerámica la presencia de un vaso con un diseño de pez, que es una forma bastante
recurrente en el sitio y que ha sido relacionada con Teatino. Resalta también la presencia de
un cántaro cara gollete con un diseño de serpiente o “S”, que es bastante recurrente en la
costa norte. Además, también se encontraron cuentas de chaquira, dos ollas, un plato y
elementos en metal como un brazalete en su muñeca y placas de oro que formaron parte de
la máscara del fardo.

Los CF 09 y 20 que se encuentran hacia el este de este contexto son de una estructura
bastante más pequeña. El CF 09 tiene una estructura cuadrangular de forma tubular, similar
a las registradas para otros infantes. El individuo está dispuesto en posición extendida, con
orientación hacia el este. Cerca de su muñeca izquierda presenta una serie de cuentas que
podrían haber formado parte de un brazalete, similar a los hallazgos registrados para el
infante del grupo sureste (Fig. 24); además, éstas estuvieron asociadas también a un
pedazo de cobre. Asimismo se encontró nuevamente un molusco (choro) sobre el pecho del
individuo. Los objetos asociados se encuentran en dos niveles distintos; entre éstos se han
registrado cinco mates, una vasija globular, una jarra y un pulidor en piedra, además de
acumulaciones de restos óseos (Fig. 25).

Por su parte, el CF 20 tenía una estructura un poco más pequeña, con boca circular y en
forma de bota. El individuo dentro de esta estructura tuvo alrededor de 3 años, y se encontró
en una posición bastante similar a la registrada para el individuo de 7-8 años en el CF17.
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Fig. 23. Porra lítica encontrada en los primeros niveles de ofrendas del CF 08 (Kauffmann 1996).


Fig. 24. Cuentas, placas, aro y restos de cobre asociados al CF 09 (Kauffmann 1996).



Fig. 25. Vista de planta del infante correspondiente al CF 09 con sus objetos asociados (Kauffmann 1996).

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Asociados directamente al individuo se encontraron un collar de chaquiras, una chaquira de
molusco y una valva de molusco ubicada en su pecho.

Este contexto presentó dos niveles de objetos asociados; en el primero se registró una olla
con perforación en la base, y ubicada precisamente en la boca de la tumba. En el segundo
nivel de ofrendas, en el mismo nivel que el individuo, se halló una vasija y otra olla, además
de un mate y concentraciones de material orgánico y material carbonizado.

Finalmente, el CF 10 es un contexto que corresponde a un niño de aproximadamente 2 a 3
años que se encontró al interior de una estructura de forma tubular con boca cuadrada, y
que sin embargo se encontró en posición flexionada. Esta ambigüedad en los contextos de
niños es bastante común, como ya se ha observado en el resto de contextos de niños que
sobrepasan el año de edad.

Asociados directamente a este individuo se ha registrado una serie de objetos que podrían
estar relacionándolo con elementos femeninos como un piruro y una miniatura en forma de
búho con dos agujeros relacionada con el trabajo textil. También se encontraron chaquiras y
un aro en diferentes zonas del cuerpo del individuo.

Como objetos asociados fuera del fardo, se registró en el primer nivel de la estructura una
vasija con la base perforada, la cual presentó a su vez fragmentos de cerámica a manera de
cuñas que podrían estar cumpliendo una función similar a las estacas encontradas en los
CF 01 y 03. J unto a esta vasija se registró una olla y un mate. En la zona de la base, junto al
individuo enfardelado, se registraron dos ollas y un ceramio fitomorfo.


Grupo Noroeste (NO)
Hacia el oeste del área funeraria encontramos los CF14, 18 y 19, que parecen concentrarse
particularmente en la esquina noroeste de la unidad. En particular el CF14 resalta debido a
sus grandes dimensiones, constituyendo el más grande de la muestra, y conduce
automáticamente a una comparación con el CF 08 ya que éstos son los únicos contextos
múltiples en toda la unidad que presentan individuos adultos de ambos sexos, además de
infantes. El CF14, por su parte, presenta una estructura con boca circular, y vista en corte
tiene una forma descrita por los autores como semiacampanada.

Los individuos dentro de este contexto se encuentran dispuestos de manera que los
individuos satélite “x” e “y” se encuentran en el primer nivel de ofrendas. El individuo “x” es
una mujer entre 40-50 años de edad que estuvo flexionada sobre su lado derecho con la
cabeza dispuesta al noroeste, mientras que el individuo satélite “y” es un infante orientado
hacia el este que presenta parte del tórax removido.

Además, en la base del contexto se registraron tres individuos; dos de estos son de sexo
femenino y parecen estar acompañando al individuo II, de sexo masculino y de mayor edad.
Este individuo II, con una edad que bordea los 40-50 años, estuvo en posición flexionada
con el cráneo orientado al norte. Asociado a éste se encontró un brazalete de cobre en cada
muñeca, un molusco y una vasija asa puente. Por su parte, los individuos I y III se
encontraron uno a cada lado de este individuo. El individuo I es una mujer de 25 a 30 años
de edad que se encontró en una posición bastante inusual: flexionada decúbito ventral con
el rostro hacia el suelo, posición que se asemeja parcialmente a la del individuo I registrado
en el CF08. Asociada a ésta se registró una cesta de implementos textiles y un molusco
colocado en el pecho. Por otro lado, el individuo III presentó una posición extendida con las
piernas flexionadas y el cráneo vuelto al suelo. Este individuo tiene como característica
atípica una deformación craneana mesocéfala, distinta a la braquicéfala observada en el
resto de la muestra.
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Este contexto es también bastante particular en cuanto a los objetos asociados. A pesar de
no ser tan abundantes como el CF08, resulta interesante la presencia de una botella asa
puente escultórica con decoración en blanco y negro sobre rojo asociada al individuo I. Ésta
es similar a ejemplos registrados para la costa central (valles de Lurín y Rímac), y es
bastante común también en los valles de Chancay y Huaura, a manera de importaciones. Un
rasgo bastante peculiar para este contexto fue la presencia de restos de un techo, lo cual no
ha sido registrado para ningún contexto de esta excavación en particular pero resulta
bastante común dentro de la Necrópolis de Ancón, relacionado especialmente con el
Horizonte Medio 4 en la cronología de Kaulicke.

Al comparar los CF08 y CF14 podemos observar una mayor complejización en la
construcción de las estructuras funerarias, con formas relativamente atípicas y de mayor
tamaño, especialmente en el CF14, el cual sobrepasa los 3 metros de profundidad. Cabe
recalcar el hecho adicional de que dentro de estos contextos múltiples que contienen adultos
de ambos sexos se hallan adultos masculinos de edades avanzadas. Además, estos
contextos se encuentran asociados espacialmente en la zona noroeste del área funeraria
excavada, relativamente cerca uno del otro.

El CF18, incluido también dentro de este grupo, resulta bastante atípico debido a que es el
primero que presenta rasgos claros de un entierro secundario. La estructura de este
contexto es igualmente en forma de bota y presenta una boca irregular de dimensiones
similares a los CF01, 03 y 07. Este contexto ha sido considerado por los investigadores
como múltiple debido a la presencia de un miembro inferior, compuesto por una tibia, un
peroné y un calcáneo, articulado y envuelto en una pieza textil a manera de fardo y que
como asociaciones presentó cuatro quenas en hueso. El individuo principal por su parte se
encontró en posición flexionada dentro del fardo pero invertida. Es posible que esta posición
se deba a una confusión al momento de introducirlo dentro de la estructura, ya que este
contexto obedece al resto de patrones de enfardelamiento y disposición observados para el
resto de individuos adultos. Por otro lado, el hecho de que se haya registrado el fardo
conteniendo un miembro inferior al lado de éste, podría estar infiriendo cierta intencionalidad
en la creación de un contexto atípico, diferente del resto de contextos analizados en la
muestra.

Asimismo, los objetos asociados dentro de este contexto son también bastante numerosos,
resaltando sin duda la presencia de cuatro objetos de cerámica: dos vasos con la base
perforada, una botella escultórica con la base perforada y una olla en el primer nivel de
ofrendas, prácticamente en la boca de la tumba. Luego en la base se registraron dos ollas
más y una jarra con asa cinta, junto con los individuos enfardelados.

Resulta interesante la presencia masiva de objetos con perforaciones, relacionados a la
boca de la tumba, lo cual estaría reflejando posiblemente un ritual o una ceremonia tal vez
distinta o más elaborada que la vista en los contextos anteriores. En todo caso, debido a sus
rasgos característicos este contexto revela una serie de características que lo relacionan
con el resto de contextos como la presencia de quenas; sin embargo, debido a ciertos
rasgos anormales no se le puede incluir dentro de la secuencia usual de enterramiento.

Por último, el CF19 es un contexto de niño que presenta una estructura bastante particular
debido a sus escasos 20 centímetros de profundidad. La boca de ésta es rectangular y
relativamente grande, por lo que físicamente refleja una fosa simple. El individuo dentro de
ésta es un niño de 6 años de edad que se encuentra en posición semiflexionada orientado
hacia el este. Este individuo no presenta objetos asociados, tan solo un tejido llano en el
cual estuvo envuelto.

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En general, estas dos últimas zonas analizadas presentan una serie de contextos que
especialmente en el caso de los niños e infantes guardan similitudes estrechas con el resto
del área mientras que los que albergan a individuos adultos tienen características bastante
particulares. De esta manera, esta zona parece estar dominada de acuerdo a la distribución
espacial, por estos dos contextos múltiples de gran tamaño que se encuentran bordeados
por contextos más pequeños en forma tubular o de bota.

Resalta pues la presencia de contextos múltiples de individuos masculinos y femenino
adultos en comparación con la separación por sexos que se observó en los grupos SO y SE.
Esta diferencia, al tomar en cuenta los objetos asociados y los individuos en sí, parece estar
relacionada con la presencia de individuos de edades avanzadas que están acompañados
en su mismo nivel, por otros individuos en posiciones extrañas y en el caso del CF 14
incluso una mujer que parece ser foránea.


Interpretación de las evidencias
Luego del análisis detallado de las distintas características de estos contextos, tanto de
manera colectiva como individual, se han registrado ciertas recurrencias que se suman a las
observadas en el análisis estadístico, las cuales estarían relacionando a su vez prácticas
comunes con ciertos individuos en torno a sexo, edad o status.

En general, se pueden observar en el área excavada tres trasgos distintivos que estarían
diferenciando al espacio utilizado dentro del ritual funerario. Éstos estarían dividiendo la
zona en un espacio para hombres, otro para mujeres y un tercero reservado para individuos
de mayor edad y posiblemente de mayor status, debido a la presencia de otros individuos
adultos más jóvenes a manera de asociaciones.

De igual forma, se pueden observar particularidades que agrupan a todos los individuos
adultos principales. Éstas serían la posición flexionada con orientación al norte que presenta
un enfardelamiento más elaborado y una cabeza falsa con máscara. Además, estos
individuos presentaron en sus primeros niveles de ofrendas vasos con las bases perforadas.

Por su parte, los niños e infantes presentaron una asociación estrecha con material
malacológico, que como se ha observado a lo largo del periodo prehispánico se relaciona no
sólo con la muerte sino también particularmente con el sacrificio. Debido a la presencia
profusa de niños e infantes tanto alrededor como dentro de los contextos de individuos
adultos, se podría suponer que éstos, o al menos algunos de ellos, pudieron haber sido
sacrificados con la intención de asociarlos al muerto o muertos principales de cada zona.

En cuanto a la asociación particular de instrumentos textiles con individuos de sexo
femenino, esto se ha observado en todos los casos registrados en esta muestra para los
que se ha obtenido una determinación de sexo prácticamente segura, y se ha supuesto
además para niños o infantes que presenten este tipo de elementos.


Articulación dentro de su contexto
Al tomar en cuenta tanto los objetos asociados como en general los distintos aspectos de los
contextos funerarios en comparación con lo observado en publicaciones sobre
investigaciones en otros lugares, se ve una cierta separación en cuanto a los rasgos
predominantes en esta unidad en particular. A pesar de que se encuentran ciertas
similitudes como las observadas en los cántaros del CF07 con lo publicado por Kaulicke
(1997), los rasgos presentados parecen poner en evidencia una cierta diferenciación
espacial dentro del sitio de la Necrópolis.

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En general esta muestra puede ser ubicada a grandes rasgos en el Horizonte Medio 4 con
ciertos elementos del Horizonte Medio 3. Sin embargo, las evidencias revelan que la
articulación dentro de esta gran área funeraria fue bastante compleja. Debido a la necesidad
de obtener una serie de recursos básicos por medio de intercambios se sabe que los
habitantes de esta zona mantuvieron vínculos con gente de otras zonas; además, estas
rutas de intercambio parecen haber estado ligadas también a distintos rasgos culturales que
se ven expresados en los objetos asociados.

El sitio de Ancón debió estar articulado dentro de un sistema de redes de comunicación e
interrelación más amplio que parece haber abarcado desde el valle de Lurín hasta zonas
norteñas bastante alejadas, ya que los ejemplares observados en CF01, 03 y 07 se
relacionan con una producción asociada probablemente con los valles de Lambayeque y
J equetepeque. Estas relaciones a larga distancia parecen haber vinculado a los distintos
grupos que vivían dentro de Ancón de manera diferenciada, ya que resulta necesario
suponer que dentro de la extensa área funeraria se concentraron distintas poblaciones con
distintas posiciones dentro de este sistema de intercambio, y que por lo tanto prefirieron o
tuvieron acceso a ciertos rasgos culturales.

Es de esta manera como encontramos que los contextos funerarios excavados por el equipo
de Kauffmann se encuentran estrechamente relacionados con los dos contextos analizados
por Huapaya, mientras que estas evidencias guardan pocas semejanzas con los 100
contextos ubicados a 200 metros hacia el sur del área excavada y trabajados por Ravines.
Asimismo, las estructuras publicadas por Kaulicke tampoco se asemejan a las observadas
en esta muestra; sin embargo, es evidente que existió cierta contemporaneidad entre éstas,
por lo menos entre las propuestas para el Horizonte Medio 3 ó 4.

En conclusión, la articulación dentro de esta gran área funeraria es bastante compleja y
requiere de mayores publicaciones contextualizadas para poder ser analizadas
comparativamente. Sin embargo, por medio de los materiales disponibles se revela desde
ya una diferenciación tanto espacial como temporal que está ligada a su vez con influencias
foráneas.


Conclusiones
A través del análisis espacial y su relación con rasgos particulares dentro de este espacio
funerario excavado, se puede observar una intencionalidad en la disposición de estos
contextos que incluye rasgos tanto temporales como espaciales que parecen estar
interrelacionados. Esta disposición espacial particular a ciertas características de los
individuos enterrados se refleja asimismo en la diferenciación de espacios, la cual parece
obedecer pautas tanto de edad como de posición social al interior del grupo.

En general parece ser que a pesar de haber existido elementos que relacionan a los
distintos individuos fuera de sus agrupaciones, fueron las pautas de diferenciación las que
se siguieron en la práctica funeraria.

Esta intencionalidad en la disposición de los diferentes contextos puede ser asociada a su
vez dentro del ritual funerario en general . Debido a la presencia de distintos niveles de
ofrendas y en particular de objetos, en los niveles superiores que se relacionan con
actividades o ceremonias específicas se puede proponer que la creación de estos contextos
estuvo compuesta por una serie de etapas, durante las cuales se creaba la estructura,
preparaba el individuo y se introducía tanto a éste como a sus objetos asociados. No se
puede especular con confianza el orden de estas actividades; sin embargo, se puede
suponer que previamente a ser sellado, una vez que ya se había ubicado los niveles
inferiores de ofrendas, el individuo y gran parte del relleno, se realizaron actividades
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relacionadas con libaciones, como hemos visto en los diferentes ejemplos de objetos
registrados en este espacio particular con agujeros en las bases, que se relacionan con
características particulares de los individuos como edad, sexo o status.

Estas actividades corresponden a su vez con pautas relacionadas con la muerte; un evento
ligado tanto a la vida biológica como cultural, como un momento de transición donde el
individuo pasa a través de un rito específico a una nueva etapa, y donde se le reconoce una
nueva identidad.

Este momento liminal entre la vida “de los vivos” y la vida más allá de la muerte presenta
una serie de elementos que se van revelando por medio de una estructura ritual, donde
participa el individuo que ha fallecido y principalmente el resto de la comunidad. En
particular, la muerte tiene un significado específico dentro de la conciencia social que es
objeto de la representación colectiva (Hertz 1909); es decir, a través de estos rituales se va
redefiniendo la relación de la comunidad no sólo con el individuo fallecido sino
primordialmente con la transformación de éste luego de la muerte biológica.

De esta manera, la muerte y su ritual específico no sólo reflejan los valores sociales de una
comunidad, sino que a su vez representan una fuerza esencial que continúa dándoles forma
y significado. Estos significados están relacionados a su vez con representaciones
colectivas que unen a los individuos mientras que van marcando específicamente sus
distintas identidades dentro de la sociedad.

Dentro de esta “socialización de la muerte” (Kaulicke 2000) se redefine durante la etapa
transicional la posición que este individuo fallecido ocupará en la siguiente fase. Se trata de
una nueva articulación de significados que desembocan en la creación de una nueva
identidad, distinta a la que tuvo en vida y que se refleja claramente en el enfardelamiento y
en particular en las máscaras utilizadas para darle una nueva apariencia física a este
individuo. A través de esta redefinición del individuo se vislumbra a su vez una
intencionalidad relacionada con una memoria estructurada que está al servicio de la muerte,
no sólo dentro de un plano político sino que además está relacionada con la esfera social
dentro de la cual este individuo se desenvolvió mientras vivió.

Esta nueva identidad a través de la memoria se asocia con la formación de ancestros que
interactúen de manera asimétrica dentro del mundo real, ya que éstos en su nueva posición
tienen poderes que mantienen el presente y garantizan el futuro.

Asimismo, esta relación entre muerte y memoria debe ser observada dentro de la dualidad
entre lo individual y lo colectivo. Se trata de una alteridad que se expresa dentro de la
comunidad, ya que estos individuos al transformarse en ancestros pierden su cualidad
individual a través de una materialización de elementos colectivos con distintos significados
que desembocan en una memoria despersonalizada.

De esta manera, la muerte es un acto social que se encuentra imbuido dentro de un ciclo
permanente donde a través de transformaciones se obtiene una regeneración cultural que
refleja los eventos biológicos, pero que supone una serie de espacios liminales dentro de
estos momentos de transformación que son esenciales para la redefinición de significados e
identidades.






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1925 The Uhle Pottery Collections from Ancon, University of California Publications in
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Revista Electrónica de Arqueología PUCP Vol. 1 - Nro. 5 - Noviembre 2006
Notas

1
Con excepción del CF 01.
2
Dentro de este rango también se encuentran los CF 13 y 15, los cuales serán analizados luego.
3
Esta vasija fue extraviada.
52

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