El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot

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1. INTRODUCION Las relaciones de los mapuche con el Estado chileno son pletóricas en tensiones y enfrentamientos desde los inicios de la república. La situación se ha vuelto una problemática irresoluble para los distintos gobiernos chilenos desde la conquista definitiva del territorio mapuche hace más de un siglo. Confinado a reducciones e inmersos por la fuerza en la institucionalidad del Estado chileno, los mapuche han debido bregar de distintas maneras y en distintas épocas para luchar por lo que les parece propio. Distintos gobiernos, reformas y leyes se han sucedido, pero lo cierto es que al día de hoy, no existe siquiera un reconocimiento de su condición de pueblo originario y son, según cifras oficiales, el sector más pobre de Chile. La situación de desprotección y relegación de los pueblos originarios no es exclusiva de los mapuche, a lo largo de Latinoamérica podemos constatar que sólo a partir de estas últimas décadas los indígenas han logrado posicionarse como actores políticos de relevancia, haciendo visibles sus distintas problemáticas. Con el arribo de la tercera ola democratizadora, no sólo se verificó uno de los períodos que se ha caracterizado como de mayor estabilidad democrática dentro de Latinoamérica, sino que además se produce un cambio en el escenario y en los actores políticos a nivel continental. Es en este contexto que algunos autores hablan de la emergencia de nuevos actores que asumen protagonismo en un contexto diferente. Otros argumentan que estos siempre estuvieron y que este nuevo escenario les ha permitido volverse visibles.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Lo cierto es que a partir del segundo lustro de la década de los ochenta, comienza un progresivo crecimiento de variados actores dentro de la sociedad latinoamericana, siendo el surgimiento de nuevos movimientos entre los indígenas de la región, de gran relevancia. El cambio en las oportunidades políticas a nivel internacional, las mayores libertades ofrecidas por los nuevos regímenes democráticos o el empoderamiento de los distintos pueblos originarios, son algunas de las explicaciones que se han argüido para intentar dar cuenta de este fenómeno a nivel latinoamericano. Los logros y la significación que han logrado dichos movimientos a nivel continental ha variado; la notoriedad e importancia que han alcanzado les ha permitido, no sólo lograr reconocimientos y reformas legales y constitucionales, sino también, en algunos casos, ser actores protagónicos de la política de sus países. Es así como podemos citar los casos de países como Ecuador o Bolivia, donde los movimientos indígenas han asumido gran relevancia, o de países como Colombia y Venezuela, que no obstante su proporcionalmente baja población indígena, han logrado representación legislativa. En Chile, en tanto, nos encontramos con una situación para los pueblos originarios que varía diametralmente a lo expuesto con antelación. Con una población estimada de entre el 6 y el 10 por ciento de la población, se reparten a lo largo del territorio chileno los pueblos, Aymara, Atacameño, Diaguita, Colla, Mapuche, Rapa Nui y Kawashkar. Cada uno con sus propias especificidades, características, historia y formas de organización tradicionales. Finalizada la dictadura militar e iniciados los gobiernos de la

Concertación en 1990, estos debieron cumplir con los acuerdos que habían adquirido con representantes indígenas antes de las elecciones, 2

El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón por lo tanto, el entonces presidente Patricio Aylwin, envió al congreso nacional un proyecto de Ley Indígena que posteriormente sería modificado y promulgado, distando bastante del original. Dentro de los cambios más importantes que sufrió, fue el no reconocimiento por parte del Estado chileno de la calidad de pueblo de los indígenas. A partir de los años noventa comienzan a desarrollarse en Chile distintas organizaciones desde el mundo indígena, especialmente mapuche, quienes adoptando distintos modos de accionar político, demandaron la resolución de sus problemas territoriales, sociales y, posteriormente, políticos. Estas movilizaciones, que tienen su punto más álgido en 1997 con la quema de camiones de una empresa forestal en la comuna de Lumaco, al sur de Chile. Es este movimiento mapuche actual el que nos interesa analizar en este ensayo. Para esto, revisaremos la historia y analizaremos que nos ayudarán a problemática hitos importantes en la relación del Estado chileno con el pueblo mapuche, vislumbrar la manera en que históricamente el Ahondaremos, específicamente, en el Estado, por un lado, y los mapuche, por el otro, han enfrentado su convivencia. movimiento mapuche surgido especialmente a partir del de los noventa. Utilizando las herramientas analíticas que nos aporta el estudio de las teorías de la acción colectiva, Asimismo, examinaremos el analizaremos la aparición, desarrollo y movimiento mapuche hoy en día, cambios que se han producido al interior del movimiento mapuche. profundizando en el análisis de las organizaciones que se puede argumentar representan las distintas corrientes representativas dentro del mundo mapuche, a saber, el Consejo de Todas las Tierras, la Coordinadora Arauko Malleko, la Coordinación de Identidades Territoriales Mapuche y el partido político mapuche, Wallmapuwen. El objetivo de este trabajo es entregar una aproximación general, una visión panorámica de lo que ha sido el movimiento mapuche desde sus 3

El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón inicios hasta hoy. Para esto se analizará el proceso de creación de un movimiento mapuche durante las últimas décadas a través de los diversos enfoques que estudian los procesos de acción colectiva intentando ver cómo han incidido estos en su aparición. Es decir, se intentará responder si han influido en la conformación de este movimiento mapuche actual, tanto los elementos contextuales como relacionales, pretendiendo de esta forma visualizar su estado actual. Este análisis del movimiento mapuche nos permitirá observar la forma en que se ha producido un cambio sustantivo en la manera de analizar la realidad de parte de las organizaciones mapuche. Han variado sus marcos cognitivos, el discurso que enarbola gran parte de las organizaciones actuales no es el mismo de hace unos años. Por otra parte, y ligado a lo anterior, las formas de participación y organización también han evolucionado, logrando, no obstante en la actualidad no encontrarse en un pico de movilización como hace algunos años, posicionar una serie de ideas y reclamaciones, pero principalmente, en convertirse en un actor político y social con relevancia nivel regional y nacional. Cabe preguntarse la importancia de realizar una investigación de este tipo, pudiéndose argumentar la necesidad de analizar una problemática que se ha vuelto sin solución para los gobiernos de Chile. Las distintas formas de enfrentar las relaciones con los mapuche de parte del Estado han fracasado, pasando por los intentos legislativos, conversaciones colectivas o por sectores, hasta la represión directa y la judicialización del problema. Una aproximación general al movimiento mapuche y las organizaciones más relevantes que la componen o han integrado, permitirá ver en que se encuentran actualmente, cómo han evolucionado sus planteamientos y formas de accionar, y además, visualizar la importancia como actor de cara, especialmente, a las elecciones municipales de 2008.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón 2. Antecedentes históricos. Pareciera importante, antes de abocarnos en concreto y en profundidad a la problemática del pueblo mapuche en la actualidad, hurgar al menos de manera somera entre las raíces de las relaciones del pueblo mapuche con el Estado chileno. 2.1 Relación con el Estado chileno y pueblo mapuche siglo XIX.

Una vez verificada la independencia, entre la novel elite criolla podemos observar una actitud contradictoria hacia el indígena y, por cierto, hacia el mapuche. Por un parte, podemos encontrar posturas iniciales que más bien ensalzan o enaltecen la existencia de lo indígena, destacando su enconada resistencia ante el conquistador, surgiendo de esta manera, una admiración y respeto hacia los mapuche, incluyendo a estos en el discurso patriótico como altivos luchadores por la libertad (Comisión de Verdad y Nuevo Trato; 2006). Se puede argumentar la existencia, en algún momento, de una visión idealizada y mitificada de la figura del indígena mapuche, esta recogía y destacaba en el imaginario colectivo elementos que consideraban identitarios y constituyentes de este pueblo, como el valor, el espíritu guerrero y la resistencia al invasor1. Esta visión iconizada de lo indígena, específicamente de lo mapuche, se enfrentará prontamente a otra mirada totalmente opuesta que los

Juan Egaña, Camilo Henríquez, José Miguel Carrera y José Miguel Infante son algunos de los autores que destacan la resistencia mapuche contra los españoles.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón identificará como seres bárbaros o salvajes, es decir alejados o contrarios a la idea de nación liberal en construcción2. Es así como vemos durante el nacimiento de este nuevo Estado una actitud encontrada hacia los indígenas que, por una parte, los ensalza y otorga valorizaciones icónicas, mientras por otra los niega. Es bajo estos parámetros, por ejemplo, que Bernardo O´Higgins3 afirma, que a los pueblos indígenas "se les conceden los derechos de ciudadanía i los demás de que gozan los chilenos"4. Es decir, muy en consecuencia con el predominio de las ideas liberales de aquellos años, se plantea desde el Estado la voluntad de acabar con las diferencias de raza o étnicas frente a este, pero a la vez, se les niega a los indígenas su calidad de pueblo diferente, con cultura y sociedad distinta, considerando a todos sin excepción como chilenos. Existe una visión unitaria, un Estado para una Nación es la concepción predominante entre la elite criolla. La elite se encontraba ante el desafío de la construcción de esta nueva nación, además por cierto de la conformación de una identidad nacional. Esta desde la independencia, comenzó a elaborar, espacialmente mediante el control estatal, los primeros elementos de identidad nacional. Utilizando al Estado y en ocasiones a las guerras o crisis, esta elite creó las primeras versiones discursivas de identidad nacional que fueron capaces de integrar amplios sectores de la sociedad en un sentido de comunidad imaginada (Larraín; 2001: 88). Es esta construcción nacional e identitaria la que se ve indefectiblemente
Se ha argumentado que una de las razones que incide en este cambio de visión sería la actitud de los mapuche luego de la independencia, quienes se vieron envueltos en una lucha entre realistas y patriotas que no era de ellos, optando, en base a los pactos existentes, algunos líderes mapuche por apoyar al bando realista. La guerra contra remanentes realistas y bandidos, ha sido denominado la “Guerra a muerte”. 3 Bernardo O´Higgins es el primer regente del Chile independiente, gobernó entre los años 1818 y 1823 bajo el cargo de Director Supremo. 4 Anguita Ricardo, "Leyes promulgadas en Chile: Desde 1810 hasta el de junio de 1913", Imprenta y Litografía i Encuadernación Barcelona, Santiago, Chile.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón enfrentada a la existencia de un territorio que no está bajo el control del Estado y, asimismo, a la amenaza de un discurso identitario diferente, el mapuche. Chile logra su independencia de España en 1818 siendo territorialmente bastante menos extenso de lo que hoy conforma la República. Es así como a partir de la segunda mitad del siglo XIX el Estado chileno comienza un proceso de expansión y de ocupación territorial, tanto hacia el sur como hacia el norte. Para las elites de la época era de medular importancia, por razones, políticas, económicas y geopolíticas garantizar la unidad de todo el territorio del incipiente Estado Nación, siendo este de carácter indivisible y unicultural. Con respecto al sur del país, se hacía necesario en el marco de esta consolidación nacional, lograr un control efectivo sobre el territorio mapuche. Entonces, en el contexto de una concepción y praxis de un Estado unitario, se resolvió integrar las tierras agrícolas del sur del país. Ello implicó el despojo de tierra indígena y la creación de condiciones para el establecimiento de colonos europeos. Además, fue una forma concreta de morigerar lo que se consideraba un claro peligro geopolítico. A consecuencia de la ocupación de territorio mapuche al este de los Andes por parte del Estado argentino, el Estado chileno decidió ocupar militarmente el territorio mapuche en Chile. A partir de la segunda mitad del siglo XIX los pueblos indígenas fueron sistemáticamente incorporados al Estado nacional, pero este proceso se efectuó basado en la matriz homogeneizante y excluyente del Estado Nación, de manera forzada y violenta, y específicamente en el caso mapuche, generada desde la derrota y ocupación militar de su territorio (Bello; 2004: 128). El Estado de Chile ocupa definitivamente la totalidad del territorio mapuche a partir del año 1881 mediante una campaña

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón militar denominada eufemísticamente “Pacificación de la Araucanía”5. Es un proceso de conquista, con el fin de someter al mapuche a la soberanía nacional chilena. Esta soberanía es impuesta de manera vehemente, no sólo causando la muerte de miles de mapuche, sino además arrebatándoles el territorio en el cual vivían. A los indígenas se les impone de manera violenta el nuevo Estado nacional, careciendo además su condición de indígenas, su cultura, su lengua, o su historia de un real valor para el Estado o la sociedad chilena (Bello; 2004: 128). Sus tierras y territorio son reducidos; son confinados a vivir en poco más de 3000 reducciones de carácter comunal con una extensión total aproximada de 500 mil hectáreas de las 5 millones que se estima tenían con anterioridad a la invasión 6. El territorio conquistado por el ejército fue destinado por el Estado de Chile para la colonización extranjera o a la conformación del latifundio mediante su remate en subastas públicas. Los mapuche en tanto, pasaban de modo violento e inconsulto ciudadanos chilenos. Se puede argumentar que el proceso de reducción de la población mapuche implicó concretamente la derrota militar de los mapuche, el ejército controló estratégicamente los territorios y rodeó a los indígenas reducidos por una población no mapuche lo suficientemente armada para contenerlos; la apropiación política del territorio mapuche; la formación de una red de fuertes y ciudades y de latifundios privados con
En Argentina se verifica un proceso de similares características denominado Campaña del Desierto, al mando del General Julio Argentino Roca. 6 Basándose en una ley sobre propiedad indígena de 1866, luego de la derrota militar en el año 1883 comienza la expropiación de las tierras, iniciándose de esta forma la radicación de los mapuche en reducciones. Las tierras eran entregadas bajo lo que se conoce como “Título de merced” concedido por la República a nombre de un o unos indígenas, cuya propiedad era inscrita en un registro. En un periodo de 45 años se concedieron 3078 títulos de merced, por un equivalente a 475.422 hectáreas, a 77.841 indígenas.
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a ser

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón tierras entregadas por el Estado a colonos o particulares o adquiridas por estos; el ejercicio del poder político del Estado, la soberanía sobre la población mapuche derrotada; la instalación de familias mapuche en tierras delimitadas otorgadas como merced; y el traspaso de tierras a particulares (Saavedra; 2002:60). Como se puede observar, el pueblo mapuche después de la invasión no sólo se vio conquistado, arrebatadas sus tierras y sometido a políticas de arreduccionamiento, sino que además, es posible argüir que esta reducción que pudiese parecer principalmente territorial, implica también un proceso de asimilación de su cultura. Se debía asimilar, chilenizar a los indígenas sometiéndolos a las leyes, las costumbres de la nación chilena. Existía una confrontación entre la civilización y la barbarie, en la cual la modernidad no podría alcanzarse a no ser que se produjese un nuevo orden para el progreso. En este marco podemos encontrar afirmaciones como esta de segunda mitad del siglo XIX que señalaba que “los hombres no nacieron para vivir inútilmente y como los animales selváticos, sin provecho del género; y una asociación de bárbaros, tan bárbaros como los pampas o los araucanos, no es más que una horda de fieras que es urgente encadenar o destruir en el interés de la humanidad y en bien de la civilización”.7 De esta manera, y en aras de la modernidad y de la civilización, se intenta justificar ideológicamente la conquista y la dominación por la fuerza sobre los pueblos indígenas. Esta nueva ideología basada en los símbolos del “orden” y el “progreso” llevó al nuevo Estado chileno a sumarse a la noción de desarrollo y crecimiento que prevalecía por entonces.
La civilización y la barbarie, El Mercurio 1859, Citado de Grez Sergio y Loyola Manuel (Compiladores), “Los Proyectos Nacionales en el Pensamiento Político y Social Chileno del Siglo XIX,”, Ediciones UCSH, Chile, 2002
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Es así como se puede afirmar que la exclusión del mapuche resolvía el problema de ocupación de sus tierras, fundamentales para distribuirlas entre los colonos del Valle Central y Europa ...El discurso antiindigenista, que está detrás de estas acciones, sólo constituye una justificación ideológica de un proceso de despojo y agresión al mapuche que abrió heridas que aún no cicatrizan.... Significó para Chile la construcción de un Estado que aplastó la diversidad... (Pinto; 2002: citado en Comisión de Verdad y Nuevo Trato; 2006). El retrotraerse a este momento histórico de la relación entre el Estado chileno y el pueblo mapuche, se vuelve necesario pues nos presenta dos elementos interesantes a la hora de analizar esta. Por una parte, la diferencia sustantiva entre las relaciones establecidas entre la corona española y el Estado chileno con los mapuche, manifestadas éstas principalmente por la diferencia de valoración cualitativa de los mapuche. Para los hispanos, constituyó un interlocutor válido, mientras que para los chilenos, significó un escollo insalvable y, por lo mismo, la única solución residía en ser inevitablemente anexionado, territorial y culturalmente al nuevo Estado nación. De acá podemos desprender el segundo elemento a rescatar, la importancia de las consecuencias de la “Pacificación de la Araucanía” y del proceso de asimilación cultural llevados a cabo por la República de Chile a partir de mediados del siglo XIX. Existe quien plantea que lo sucedido en aquellos años puede incluso ser calificado como etnocidio, que hace desaparecer a los grupos étnicos mapuche, a su cultura y sus sociedades libes. No sólo fue un despojo territorial, sino un proceso de destrucción de las sociedades mapuche autónomas y de las principales bases de sustentación de su cultura (Saavedra; 2002: 60). Lo cierto es que, se esté de acuerdo o no con lo afirmado por Saavedra, las consecuencias de esta conquista de tierras mapuche y de su posterior reducción territorial y cultural tiene efectos evidenciables aún 10

El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón hoy. Es por esto que se sostiene que el Estado chileno ha sido el principal actor y responsable de las políticas que se han desarrollado en torno de la sociedad mapuche. Todas las consecuencias que implicó la ocupación militar de la Araucanía constituyen el origen de la situación actual del Pueblo Mapuche. El Estado chileno, al optar por esta integración forzada y violenta, con la consiguiente reducción de las familias mapuches, en miles de pequeñas reservas - reducciones origina buena parte de los actuales conflictos territoriales mapuches: una doble pérdida, tierras y autonomía que tiene un eje común: el no reconocerlos como pueblo (Comisión de Verdad y Nuevo Trato; 2006).

2.2. Los mapuche, la Reforma Agraria y las raíces de un movimiento. Como se ha señalado, el periodo de reducción y de radicación se extendió aproximadamente hasta 1930, entre esta década y comienzos de los 50, podemos observar un incremento en el proceso de reducción territorial mapuche8. Por lo mismo, se hace necesario mostrar la relevancia de este proceso, pues influye directamente en la población mapuche y en su definición como tal, durante estos años gran parte de los mapuche se transformaron en pequeños campesinos asentados en reducciones o en comunidades sin título. Esta campesinización forzada se desarrolla al unísono de la formación de una subcultura étnica de resistencia y una redefinición de la identidad étnica mapuche. Ya no

Entre 1931 y 1948, 832 comunidades indígenas fueron divididas y fraccionadas en 12.737 hijuelas. Los títulos de merced, una vez finalizada la radicación, habían entregado un promedio de 6,3 hectáreas per cápita. En 1949 este promedio había disminuido a 1,5 hectáreas.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón eran grupos étnicos ni sociedades autónomas, se habían transformado en indígenas mapuche integrados por la fuerza a la sociedad chilena. Dentro de las situaciones que deben observarse, al menos de manera somera, de este periodo, está la Reforma Agraria iniciada a principios de la década de los sesenta. Esta se comienza con una débil puesta en marcha durante el gobierno de Arturo Alessandri9, la cual por su poco alcance sería bautizada como la “reforma de los maceteros”. Posterior a esto fue tema de relevancia durante la campaña para las elecciones de 1964, en las cuales resultó electo el demócrata cristiano Eduardo Frei Montalva, con su programa de “Revolución en Libertad”, quien a partir de 1965 comienza un proceso real de expropiación de tierras y de liquidación del latifundio10. Con las palabras “la tierra para el que la trabaja” se intentaba graficar el impulso que se le estaba intentando dar al proceso de reforma agraria, se buscaba la modernización del agro a través de esta redistribución territorial y la legalización de la sindicalización campesina. En este contexto se expropiaron más de mil predios agrícolas (cerca de 3,5 millones de hectáreas) y se sindicalizaron más de 100 mil campesinos. Con la creación por parte del Estado de la INDAP, el Instituto de Desarrollo Agropecuario, los indígenas chilenos pasaron a formar parte de las políticas agrarias, mediante las cuales se aspira a su modernización, y por medio de esta, la consiguiente integración a la nación chilena (Bello;130: 2004). Los indígenas, los mapuche, no son incluidos en la discusión acerca de la reforma, no son considerados como sujetos específicos en esta nueva reforma agraria, sino que son vistos como campesinos(Comisión de Verdad y Nuevo Trato; 85: 2006).
Se aprueba la primera Reforma Agraria chilena, la Ley 15.020, fuertemente promovida por la Alianza para el Progreso. 10 Se aprueba la Ley 16.040, que refuerza la anterior. Desarrollándose también organismos como la Corporación de Reforma Agraria (CORA) y el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP).
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Es en este contexto es que distintas comunidades y organizaciones mapuche comienzan a exigir su participación, la incorporación de sus demandas de tierras en este proceso, logrando la concesión de algunas tierras de los predios expropiados. En enero de 1969 se crea, ligada al Partido Comunista, la Federación de Trabajadores Agrícolas y Mapuches Luis Emilio Recabarren. Esta organización, de campesinos e indígenas, impulsará la toma de terrenos, y la profundización de la reforma agraria, promoviendo también la preservación de la cultura, lengua y tradiciones mapuche Durante este periodo, de los predios expropiados en la región mapuche sólo poco más de treinta beneficiaron a mapuches. Del mismo modo, el gobierno de Frei no logró cumplir con los 90 mil nuevos propietarios prometidos durante la campaña presidencial, llegando a fines de su mandato, periodo de las elecciones de 1970, a sólo 4 mil nuevos propietarios. El nuevo gobierno electo de la Unidad Popular comenzó una

profundización en la aplicación de la reforma agraria. Durante el año 1972, en el gobierno de Salvador Allende, se revisa la ley y la reforma nuevamente. Esta nueva ley que promulgó la Unidad Popular por primera vez en la historia republicana se refiere al conjunto de pueblos indígenas del país11, no se trata de una legislación específica para estos, sin embargo los contempla de manera particular dentro de la reforma agraria12 En este marco el gobierno de Allende crea el Instituto de Desarrollo Indígena (IDI), que se convertiría en el primer intento por

La ley 17.729, entre otras cosas, intentó poner freno al proceso de división de las tierras mapuche, establece la posibilidad de reestablecer las tierras a los indígenas utilizando el mecanismo de la expropiación contemplado en la reforma agraria y crea el Instituto de Desarrollo Indígena. 12 Para un análisis más pormenorizado ver Correa, Martín . La Reforma Agraria y las tierras mapuches, Chile 1962-1975. Lom Ediciones, Chile, 2005.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón abarcar la problemática y las reclamaciones indígenas de una manera más integral (Bello; 131: 2004). Resulta evidente que durante los años que duró el gobierno de la Unidad Popular, la cantidad de tierras entregadas a los mapuche mediante las expropiaciones de la reforma agraria aumentó de manera ostensible. Sin embargo, resulta importante destacar que estas se dieron en un marco específico, en una coyuntura en la cual el gobierno de la época intentó integrar a los mapuche a un proyecto político y social concreto: el “socialismo a la chilena” que pretendía construir el gobierno de Allende. Basados en esta afirmación, podemos argumentar que la lectura de la problemática indígena de la Unidad Popular residía en un análisis de clase, los problemas indígenas se materializaban a partir de su existencia como campesinos explotados, y no por sus diferencias culturales o étnicas, no por su condición de indígenas. Es así como se puede afirmar que, las políticas que el gobierno de Allende aplicó a los mapuche fueron de carácter marcadamente campesinista y siguieron subordinadas a proyectos que no eran definidos por ellos, como había sucedido a lo largo de toda la historia republicana (Informe del Programa de Derechos Indígenas; 2003: 165). Con la reforma Agraria como trasfondo, se produce un hecho que algunos autores destacan por su importancia en la lucha del pueblo mapuche. Ya desde comienzos de siglo que se venía observando el nacimiento de organizaciones mapuche13, pero no fue hasta finales del gobierno de Frei y comienzos del de Allende, que estos lograron una cierta notoriedad a nivel nacional.
En 1911 se fundó la Sociedad Caupolicán Defensora de la Araucanía, con un programa indigenista, pero con un fuerte componente integracionista. También podemos mencionar la Corporación Araucana de Venancio Coñuepan de 1934, de un indigenismo integracionista más moderno. La Federación Araucana de Aburto Panguilef, la Sociedad Caupolicán o la Unión Araucana de Antonio Chiwailaf.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón En el año 1969, en la zona de Cautín de la novena región de Chile, mapuches comienzan la toma de facto de tierras que reclamaban como propias. Este proceso, junto con la posterior instalación en la zona, el año 1971, de la Corporación de Reforma Agraria (CORA) con el nombre de Cautinazo y, se puede sostener, Araucanía14. A partir del análisis de estos dos hechos, la Reforma Agraria y el Cautinazo, podemos observar cómo las comunidades mapuche se organizan y actúan de manera directa para la recuperación y la toma de lo que consideran sus tierras. Los mapuche en su condición de indígenas, pero también de campesinos, se hacen parte del movimiento campesino y los procesos de la reforma agraria, recuperando, sólo en 1971 cerca de 70 mil hectáreas de tierras. El Cautinazo por su parte, representa un punto de inflexión de las relaciones de los mapuche con el Estado de Chile y de la constitución como 38). En este contexto, podemos mencionar también, lo que ha sido conocido como “corridas de cerco”, la primera corrida de cerco la realizó la comunidad Coliqueo Huenchual sobre el fundo El Vergel, el que tenía en su poder 40 hectáreas de las tierras pertenecientes a un Título de Merced. Así el 3 de junio de 1970, actuaron y trasladaron sus cercos hacia el límite original del Título de Merced. Acciones de este tipo afectaron, entre otras, las zonas de Lumaco, Lautaro, Nueva Imperial,
Durante este periodo posterior al inicio de las sesiones de la CORA en Cautín, se expropiaron a favor de comunidades mapuche 14 predios, por un total de 13.416, 2 hectáreas en los que se formaron asentamientos indígenas.
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fue bautizado representa un

primer gran movimiento de organizaciones posterior a la conquista de la

sujeto

político,

se

produce

un

quiebre

simbólico

del

arreduccionamiento mapuche el cual será irreversible (Toledo; 2005:

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Loncoche, Ralco y Panguipulli, llegando a haber a fines de 1979 cerca de 100 mil hectáreas tomadas (Comisión de Verdad y Nuevo Trato; 89: 2006)15. La involucración directa de las comunidades mapuche, tanto en las expropiaciones legales de tierras, como en las tomas de terrenos al margen de la legislación, acarreará nefastas consecuencias para ellos durante la dictadura militar que se instauraría en Chile desde 1973. Porque, tal como acaeció en el resto del país, la represión se hizo presente en las regiones de población mapuche. La participación activa de muchos de estos en los procesos de recuperación de tierras, no sólo los haría cargar con el ahora estigma de comunistas o indios revolucionarios, sino además debieron soportar, como ya antes había sucedido durante la Unidad Popular, la violencia de los latifundistas de la región16.

2.3. Organizaciones mapuche: un racconto. Como se ha descrito de manera sucinta, los mapuche, de una u otra forma, siempre han intentado participar de la vida política chilena. No obstante no ser reconocidos en cuanto a pueblo, ya sea de manera
Esta comisión argumenta como razones de estas movilizaciones mapuche, una larga historia de reclamos, denuncias y peticiones de las comunidades y organizaciones; el aumento demográfico y de las necesidades de los campesinos mapuche y la presencia de agentes externos, específicamente el MCR. 16 Hubo una fuerte resistencia por parte de los dueños de fundos hacia las expropiaciones y recuperaciones de tierras. Durante la Unidad Popular incluso se organizaron comandos para retomar los predios o grupos de vigilancia, muchos de estos muy cercanos a lo paramilitar.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón convencional o no, han intentado influir o participar de las decisiones que les conciernen. Desde comienzos del siglo pasado, una vez consolidada la conquista de la Araucanía, los mapuche se han organizado de variadas maneras. Las primeras organizaciones surgieron en los albores del siglo XX, y su finalidad consistía principalmente en morigerar de alguna manera los efectos de la violencia y el racismo de la época inmediatamente posterior a la invasión, además de defender a los mapuche en el marco del proceso de reducción y radicación implementado por el Estado. Durante este periodo existieron tres organizaciones que sobresalieron en cuanto a la representación mapuche. En 1910 surge en Temuco, bajo el alero del Partido Demócrata y la Iglesia Anglicana, la Sociedad Caupolicán Defensora de la Araucanía, que ya a partir de 1914 incursiona en la política en busca de representación. Algunos años después nace la Sociedad Mapuche de Protección Mutua, que después se conocería como Federación Araucana y que se dedicó a la afirmación de la identidad cultural, la tradición y los ritos religiosos17. La Unión Araucana por su parte, organización cercana a la Iglesia Católica, representaba la negación de lo mapuche tradicional. Estas organizaciones actuaron de diferentes maneras, tuvieron liderazgos muy marcados y por momentos hostiles entre sí, sin

embargo tenían en común la defensa del territorio y el fin de la violencia y los atropellos a las familias radicadas. En 1924 es electo diputado por el Partido Demócrata Francisco Melivilu, quien es considerado el primer parlamentario indígena. El año 1932 la Federación Araucana levanta candidaturas a diputado siendo electo Arturo Huenchullan apoyado por el Partido Demócrata.

La Federación Araucana, entre otras cosas, apoyó la candidatura a diputado de Francisco Melivilu, del Partido Demócrata. En 1931 junto con la Federación Obrera de Chile, proclamó el proyecto de la República Indígena. En 1932 apoya la República Socialista de Marmaduque Grove.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón La Sociedad Caupolican formaría en 1932 el Partido Único de la Araucanía, el Partido Mapuche, iniciativa que perduraría hasta 1945. En 1938 se fusionan las tres organizaciones bajo el nombre de Corporación Araucana, que sería liderada por Venancio Coñuepan; esta organización tuvo una dilatada existencia y apoyó primordialmente en los partidos de derecha, promoviendo también la creación de una secretaría de asuntos indígenas ligada al Estado. Coñuepan fue electo diputado por el Partido Conservador y ocupó el cargo de Ministro de Tierras y Colonización, creando desde allí la Dirección de Asuntos Indígenas a fines de la década 1950. Interesante resulta recordar también la participación de Zoila Quintremil Quintrel, la primera mujer mapuche en presentar una candidatura a diputada el año 1953, adscrita al Partido Democrático del Pueblo, quien sólo obtuvo 399 Todo lo anterior en un contexto donde predominaban los hombres y la Corporación Araucana18. De hecho, por entonces, la Corporación Araucana era la organización con mayor presencia a nivel público y de militancia, participando activamente en elecciones parlamentarias y municipales logrando, además de Coñuepan, el triunfo parlamentario de Esteban Romero y José Cayupi, además de nombrar doce regidores en la región. Durante los sesenta, y producto de la ya mencionada Reforma Agraria, se produce un proceso de organización campesina, en este marco se crea en Ercilla el año 1969 la Confederación Nacional Mapuche que reúne a 48 asociaciones de tipo regional. En esta misma época es importante señalar la participación de muchos mapuche en el marco de partidos políticos tradicionales, especialmente aquellos vinculados al gobierno de la Unidad Popular. Asimismo, en esta época se produce también una importante vinculación de algunos mapuche con la organización MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionario) y su ala campesina el MCR (Movimiento Campesino
Posteriormente en 1953 fue electa vicepresidenta de la Asociación Nacional de Indígenas de Chile.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón 19 Revolucionario) , específicamente mediante recuperaciones de tierra en el proceso conocido como corrida de cercos20. El golpe militar de septiembre 1973 acaba con el gobierno de Salvador Allende y de la Unidad Popular, ilegalizando partidos y organizaciones políticas y sociales e iniciando una época de represión, violencia y muerte. Los mapuche y sus organizaciones no fueron la excepción, siendo estas prohibidas21. Más tarde y como se ha señalado, producto de la nueva división de tierras realizada por la dictadura, los mapuche se vuelven a organizar, inicialmente bajo la figura de centros culturales mapuche, naciendo a partir de estos en 1980 la organización Ad Mapu. Esta organización se convirtió en un importante referente durante aquellos años, sin embargo, debido a un acercamiento de esta con partidos políticos de izquierda, se produce una sucesión de divisiones y de creación de otras agrupaciones que nacen a partir de esta raíz22. A partir del año 1987 estas organizaciones formaron una alianza conocida como Futa Trawun Kiñewan Pu Mapuche, que pervivió hasta 1989. El discurso de las organizaciones, al estar en relación con partidos chilenos fue variado. Las organizaciones miembros de esta alianza trataron de hacer congeniar la ideología y política de sus respectivos partidos, con los intereses del pueblo mapuche. Pero en la práctica terminaban divididas a la hora de tomar posición frente a problemas nacionales. Y, curiosamente, de
El MIR nace en agosto de 1965, reconociéndose como un partido marxista- leninista y reivindicaba el camino de la insurrección armada, su líder más destacado es Miguel Enríquez, muerto en un enfrentamiento en Santiago en 1974. 20 Para una mayor referencia ver, Correa Martín, Molina Raúl y Yañez Nancy, “ La Reforma Agraria y las tierras mapuches, Chile 1962-1975. 21 Para revisar en profundidad esta época de Chile ver Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (Informe Rettig) e Informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura (Informe Valech). Existe también una ingente literatura con respecto a las violaciones los derechos humanos acaecidas en Chile durante la dictadura militar. 22 Muchas de estas organizaciones también estaban ligadas a partidos políticos, es conocida la vinculación de Ad Mapu con el Partido Comunista, Nehuen Mapu con la Democracia Cristiana, Lautaro Ñi Ayllarehue y la Asociación Mapuche Arauco con el Partido Socialista, Callfulican fue formada por ex militantes socialistas, Centro Cultural Mapuche fue creada por un ex-militante de alto rango del partido comunista.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón lado del referente Estado-nacional con el cual se le suponían vínculos (Mariman; 1994). 2.4 . ONG y los mapuche. Importantes resultaron también, por sobre todo durante la dictadura y los primeros años de la transición, los organismos no gubernamentales. Al momento de iniciarse la transición existían 5 ONGs ligadas a temáticas mapuche, la Sociedad Newen, la Casa de la Mujer Mapuche, la Sociedad Lonko Kilapan, la Sociedad Pelondugun y el Centro de Estudios y Documentación Liwen. La Sociedad Newen se origina en 1975, obteniendo reconocimiento legal en 1982, su trabajo se focaliza principalmente en el desarrollo rural de las reducciones mapuche y la solidaridad en las comunidades. La Casa de la Mujer Mapuche nace en 1982 siendo un proyecto para mujeres campesinas mapuche, con la idea de potenciar su desarrollo y capacidad de generar recursos a partir del trabajo artesanal. En 1986 nace la Sociedad Lonko Kilapan, se dedican principalmente a las asesorías, capacitaciones y transferencia tecnológica, además de la promoción y desarrollo de la organización y cultura mapuche. La Sociedad Pelondungun surge en el año 1989, también se aboca al campo de las asesorías, capacitaciones y el apoyo y fomento a la producción mapuche, agregando la publicación de estudios e investigaciones acerca de la realidad mapuche. Por último, ese mismo año, nace el Centro de Estudios y Documentación Mapuche Liwen (CEDM-Liwen), preocupándose desde entonces de la creación de un centro de documentación sobre la temática mapuche y étnico nacionalitaria, además de realizar reflexiones acerca de la situación mapuche23.
Liwen aún continúa existiendo, auque sin la presencia o actividad que alguna vez tuvo. Para una mayor referencia consultar la pagina web http://liwen_temuko.tripod.com/liwen.html
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Por lo tanto, podemos argüir que al momento de terminar la dictadura y comenzar el gobierno de Patricio Aylwin, el primero de la transición, las instituciones habían logrado una legitimidad en la sociedad mapuche y la sociedad estatonacional, así como un impacto no despreciable en el ejercicio de sus programas. Pero, por sobre todo, habían favorecido que cuadros profesionales mapuche intervinieran en los problemas mapuche (Mariman; 1994). 2.5. La dictadura y la implantación neoliberal La represión y la violencia ejercida durante esta primera etapa de la dictadura afectará innegablemente al entonces incipiente movimiento mapuche. Se estima que durante los años de la Unidad Popular existían cerca de 40 organizaciones mapuche de distinto tipo, pero al igual que el resto de organizaciones sociales, luego del golpe de Estado debieron replegarse o simplemente desaparecieron. Se puso fin de manera violenta a la reforma agraria implementada por casi diez años por los gobiernos de Frei y Allende, iniciándose un proceso de contrarreforma agraria, donde se restituyeron terrenos expropiados o se vendieron o remataron muchos de los predios entregados a los campesinos. 64,7% de las tierras fueron devueltas a sus antiguos dueños, se rematan cerca de 1500 hectáreas y se parcelan 63 predios24. Se puede argumentar que todo el proceso de contra reforma estuvo marcado por la represión y la violencia. Se fusiló y se hizo desaparecer a dirigentes y asentados mapuches, se encarceló y torturó a la vez que se revocaron la mayoría de los predios donde los mapuches habían recuperado tierras, retrotrayendo la situación a los años anteriores a la Reforma Agraria (Comisión de Verdad y Nuevo Trato; 2006).
A modo de ejemplo, se revocó un total de 100.392,3 hectáreas de las 155.113,8 hectáreas correspondientes a las tierras expropiadas entre 1972 y 1973.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Además de este proceso que ha sido denominado Contrarreforma agraria, resulta importante remontarse al periodo de la dictadura, pues es durante este que se inicia la implementación de políticas económicas neoliberales. Prácticamente de sus inicios la dictadura llevó a cabo medidas que fueron preparando el camino para una profunda transformación económica, política y social, y que por cierto afectarían indefectiblemente a las comunidades mapuche. Es en este marco como observamos en el sur de Chile, además de la ya mencionada finalización y retroceso de la reforma agraria, medidas como la liquidación de la propiedad comunitaria mapuche, reformas a los regímenes de propiedad de los recursos naturales y la subvención y fomento por parte del Estado de las empresas forestales mediante el Decreto Ley 701 de 1974 25. Esta última norma resulta de primordial importancia para la conformación territorial actual del sur de Chile, además por cierto, de estar directamente ligado a la problemática indígena actual. Otras medidas en este sentido las encontramos a partir del año 1975, por ejemplo, el Banco Central implementó un crédito especial para la liberalización total de los productos fomentar la forestación y

forestales, eliminando cuotas, aranceles y algunos requisitos para la exportación de estos productos. Asimismo, el 22 de marzo de 1979, se promulgó el Decreto Ley 2.568 que modifica la legislación existente con respecto a los indígenas, a partir de ahora se autoriza la división de las reducciones. Esta nueva legislación tuvo por objeto promover el pleno acceso a la propiedad individual mediante la entrega de títulos de dominio a los mapuches. Además de lograr la plena integración de la raza mapuche a la nación chilena. Y de esta forma desarrollar una
Este Decreto estableció subsidios directos a la forestación, beneficiando principalmente a las empresas forestales. Este establece un apoyo de dinero líquido del 75% del valor total de las plantaciones y que demuestren tener un 75% de rendimiento al año de vida. En 1984 este subsidio subió al 90% por un corto periodo de tiempo.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón política agresiva para erradicar la marginalidad del pueblo mapuche (Comisión de Verdad y Nuevo Trato; 2006). La dictadura representó un retroceso en cuanto a su calidad de sujetos de política de Estado, por el contrario sólo fueron objetos de una política que pretendía finalizar la división de las comunidades indígenas (Bello; 131: 2004). Los militares creían que mediante estas medidas los mapuche podrían acceder a la propiedad privada de la tierra, entrando estas además en el mercado, estimulando la inversión y el crecimiento. De esta forma, no sólo se liquidaba las comunidades mapuches, sino que además nuevamente el Estado de Chile intentaba asimilar de manera violenta a los mapuche a su idea de un Estado y una Nación. Como consecuencia de estas medidas, cerca de 2 mil comunidades fueron parceladas en alrededor de 72 mil hijuelas individuales, se dividió definitivamente a las comunidades indígenas en territorios privados, poniendo fin a la propiedad colectiva de las tierras y permitiendo su arriendo a personas no indígenas por 99 años y su venta tras veinte años (Waldman). Como se puede observar, la dictadura asesta un golpe directo al pueblo mapuche, no sólo con la eliminación física durante la represión inicial, sino además mediante la restitución de las tierras otorgadas durante la reforma agraria, la división de la tierra y la penetración de la industria forestal. La segmentación de la tierra, con una noción de esta como bien privado, pasó a llevar la clasificación y ordenamiento espacial cultural mapuche. Por ejemplo, tierras sagradas quedaron separadas entre distintas propiedades privadas, no sólo divididas, sino dispuestas a la libre utilización de quienes las poseyera. En definitiva, las consecuencias de la introducción de las políticas neoliberales aún se manifiestan hoy en lo que fuese el territorio mapuche. Los conflictos territoriales actuales están en directa relación con esta reestructuración territorial y espacial implementada por la dictadura. 23

El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Un factor que no ha sido mencionado, pero que resulta relevante, es la primera movilización indígena durante esta etapa de la historia republicana de Chile. La promulgación del decreto de 1979 fue el inicio de un nuevo movimiento indígena y de la constitución de la cuestión indígena como asunto público en la política chilena. (Toledo; 2005: 73). Según el autor, desde ese año y los decretos militares, se inicia un ciclo que se extendería hasta el gobierno de Eduardo Frei Ruiz Tagle el año 1997. La emergencia del movimiento mapuche en plena dictadura nace en reacción a las políticas de la dictadura, y se manifiesta en un contexto donde el mayor protagonismo lo tenían las agrupaciones de defensa de los derechos humanos. Es así como inicialmente la movilización mapuche se focaliza en este tipo agrupaciones. Sin desmerecer por cierto el trabajo realizado a partir de la conformación de centros culturales o derechamente con los partidos políticos (los cuales estaban ilegalizados), en pro de la consecución de la democracia en Chile. Según el historiador Víctor Toledo Llancaqueo, las razones para esta temprana emergencia de movilización de tipo indígena en Chile las podemos encontrar en varios factores, tantos exógenos como endógenos. Internamente indica en primer lugar el impacto simbólico -político de la liquidación de las comunidades; la ruptura del encierro reduccional que implicó el Cautinazo; y por último, la solidaridad internacional que ayudó a sensibilizar a la opinión pública chilena dando origen a un nuevo indigenismo criollo. A nivel internacional plantea que incidieron el movimiento internacional de los derechos humanos y la cooperación para el desarrollo. Las comunidades y organizaciones no lograron impedir la división de las tierras, sin embargo, se inició la construcción de un movimiento social mapuche y la producción y acción simbólica, afirmando de esta forma su 24

El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón identidad étnica y su condición de pueblo, mediante la instalación de la cuestión indígena en el imaginario chileno y en la demanda por la recuperación de la democracia (Toledo; 2005: 84). Es así como podemos observar en los hechos como durante septiembre del año 1978, antes de la promulgación del decreto de división de las tierras, se reúnen en la ciudad chilena de Temuco, a instancias del Instituto Indígena de la ciudad y el Vicariato de la Araucanía, 115 (algunos autores afirman que 155) representantes de 90 comunidades mapuche de las regiones octava y novena del país. No obstante no lograr la detención de la ley, ni la participación en la elaboración de la misma, a partir de este encuentro se forman los centros culturales mapuche. Dos años después, durante una jornada nacional de centros culturales, estos se alejan de la iglesia católica y crean una nueva organización llamada Ad Mapu. 110 delegados de cerca de 300 comunidades formaron la Asociación Gremial de Pequeños Agricultores ADMAPU. Esta organización se convertiría durante esta etapa en la principal organización representativa del pueblo mapuche. Esta organización asumió en el marco de la dictadura militar la defensa de las reivindicaciones mapuche en cuanto a aspectos económicos, educacionales, culturales y políticos. Discursivamente se produce un cambio cualitativo, por primera vez y en consonancia con lo que sucedía en otras partes de Latinoamérica con los pueblos originarios, los mapuche esbozan ideas acerca de derechos de autodeterminación. A modo de ejemplo, podemos indicar las declaraciones de la asamblea de delegados de 1982, donde se establecía que “los mapuches constituimos un pueblo, con una cultura, una historia propia que nos hace diferenciar del resto de la sociedad chilena.; situado bajo una permanente y sistemática política de dominación aplicada por los diferentes regímenes imperantes en nuestro país (Mariman; 2006:236). Agregando meses después que se inicia a 25

El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón fines de 1978 una nueva etapa en el movimiento indígena, en función de una liberación étnica vinculada con el proyecto societario que postula a constitución de la autonomía superando las ambiciones y objetivos de las organizaciones reivindicacionistas locales, desde las cooperativas a los sindicatos, volcándose a una participación de peso nacional (Toledo; 2005: 86) No obstante la posterior dispersión o creación de otras organizaciones, se sienta la base discursiva sobre la cual actuarán gran parte de estas orgánicas plebiscito a partir del retorno a la democracia. Al momento del de 1988, existían 7 organizaciones que participaban de Arauco,

políticamente de alguna manera Ad Mapu, Nehuen Mapu, Lautaro Ñi Ayllarehue, Asociación Nacional del Pueblo Mapuche Callfulican, Choin Folil Che y Centros Culturales Mapuches, todas nacidas a partir de los centros culturales reunidos el año 1978 y de Ad Mapu (Mariman; 1994). En definitiva, podemos argumentar que desde la conformación de Chile como Estado nacional, no observamos, al menos hasta el fin del periodo dictatorial un reconocimiento o política que incluya la diversidad que implica la existencia de pueblos culturalmente distintos dentro del margen de sus fronteras. Es más, se puede afirmar que todas las políticas fueron aplicadas sin consulta o participación de los pueblos indígenas, variando en el tiempo de acuerdo a la ideología dominante, que osciló desde el liberalismo hasta el intento de socialismo de la Unidad Popular. Todas sin mayor diferencia en cuanto a su objetivo final: asimilar o integrar a los indígenas a modelos de desarrollo de la sociedad mayoritaria. En cuanto a lo cultural, el Estado impulsó medidas tendientes a chilenizar a los indígenas, imponiéndoseles lengua, religión y costumbres de la sociedad chilena (Informe del Programa de Derechos Indígenas; 2003). Es decir, se puede argüir que la asimilación y

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón discriminación responden a políticas impulsadas históricamente desde el Estado de Chile.

3 Movimiento mapuche 3.1. Acción colectiva y el estudio de los movimientos sociales. El ser humano es por esencia gregario, y como tal tiende a vivir en sociedades desarrolladas y organizadas en mayor o menor grado. La forma en la cual se estructuran, organizan y dirigen éstas, ha variado y evolucionado con el tiempo. En un contexto actual de predominio, al menos en occidente, de una mayoría de países que han optado por la democracia como la manera más legítima y aceptada de gobernarse, las formas de hacerse parte o partícipe en esta forma de gobierno puede tomar diferentes formas. La participación en la vida política se puede dar de manera convencional, no convencional e inclusive mediante acciones de violencia. Como maneras convencionales reconocemos cualquier forma de expresarse mediante vías, partidos políticos, instituciones, a través de normas establecidas o aquello comúnmente aceptado como correcto, lo que se corresponde con los valores societales. No convencionales serían aquellas formas de manifestación de la política

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón que salen de lo establecido y aceptado, que no pasa por el marco institucional, aquellas formas de manifestación que no están normadas. La participación política no convencional se puede expresar de forma individual, así como también el actuar políticamente se puede manifestar de manera colectiva, de hecho, la participación tiene una innegable dimensión colectiva., como afirma Vallés, el actuar político de un individuo tiende a integrarse a un conjunto de actos realizados por otros, intentando de esta manera incrementar la influencia sobre la toma de decisiones y asegurar su aceptación (Vallés; 329: 2000). La acción de tipo colectiva se caracteriza por la existencia de un conjunto de individuos, no necesariamente organizados, pero que comparten un interés, un objetivo o necesidad en común; por tenerse la posibilidad de elegir si se quiere o no participar de esta acción; y porque el resultado que produzca esta acción será aprovechado por todos, no sólo por quienes hayan participado de manera directa en su consecución. El resultado de este tipo de acciones se conceptualiza como bien público, es decir, una vez logrado el objetivo todos los individuos sin distinción son partícipes de este bien (Jordana en Caminal; 294: 2004). A lo anterior resulta necesario agregar que cualquier tipo de acción colectiva implica la preexistencia de un conflicto, de una tensión que intenta resolverse. No obstante poderse afirmar que no cualquier conflicto desembocará en acciones de tipo colectivas, la presencia de un conflicto sí es imprescindible para el desarrollo tanto de acción colectiva como de movilizaciones sociales. Para enfrentar este conflicto, los actores pueden asumir distintas formas de acción colectiva, dentro de las que encontramos tres grandes tipos: los partidos políticos, los grupos de interés y los movimientos sociales26.
Estos tres tipos de actores políticos colectivos pueden ser diferenciados a partir de criterios que incluyen la estabilidad de su estructura organizativa, en cuanto al discurso que desarrollen, que puede tener pretensiones de alcance global, específico o transversal; por último, se puede diferenciar en cuanto al escenario preferido de
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Debido al carácter - en términos generales - de participación política no convencional del sujeto de estudio analizado en esta investigación, nos abocaremos principalmente al análisis y comprensión de los movimientos sociales27. Podemos argumentar que los movimientos sociales se distinguen de los otros actores políticos de tipo colectivo, entre otras cosas por la débil y más flexible estructuración orgánica; por su tipo de discurso que generalmente es más temático o transversal; su ámbito preferido de accionar suele ser la política no convencional, lo extra-institucional; suelen tener una relación conflictiva hacia el poder, no pretende ocupar o ejercer el poder, sino ejercer oposición visible con el objetivo de cambiar determinada política, o de influir o introducir temáticas en la agenda pública. Podemos agregar, también, que la estrategia movimientos sociales generalmente es la acción colectiva de los y la

movilización social; finalmente se puede añadir la naturaleza de los recursos de los movimientos sociales, que suelen no ser de tipo material sino más bien de tipo simbólico (Ibarra; 2002). En definitiva, se puede aseverar que los movimientos sociales son actores políticos colectivos movilizadores, que representan un espacio para la participación que busca objetivos de cambio a través de la acción, por lo general de tipo no convencional, y para lo cual actúan con cierta continuidad, con un alto grado de integración simbólica y un bajo nivel en cuanto a la especificación de los roles. Nutriéndose, además, de formas de acción y organización que pueden variar. Es un agente de influencia y persuasión que se enfrenta con las interpretaciones dominantes acerca de diversos aspectos de la realidad, influyendo de
accionar, pudiendo este ser institucional o fuera de los marcos institucionales (Vallés; 330: 2000) 27 Históricamente los mapuche han actuado también mediante medios institucionales y vías convencionales de participación política, sin embargo, en el periodo posterior a la restauración democrática en Chile, la participación de los mapuche se efectuó principalmente de forma no convencional.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón esta manera en todos los ámbitos de la política. En lo simbólico, constituye un sistema de narraciones que tiene por objeto ofrecer nuevos registros culturales, explicaciones y prescripciones de la manera en la cual ciertos conflictos se expresan socialmente y cómo deberían rediseñarse los órdenes establecidos. Influye también en el ámbito interactivo, al ser un actor político de tipo colectivo que incide en el conflicto social y pretende cambiar la correlación de fuerzas existentes en un acápite específico del conflicto. En el ámbito institucional, porque incide e impacta en los espacios que regulan y canalizan las conductas de los actores mediante acciones no convencionales. Por último, se puede agregar que incide en el ámbito sustantivo, porque son instrumento, agentes de transformación de la realidad (Ibarra; 2002). Existen diversos enfoques teóricos que permiten acercarse al estudio de los movimientos sociales, en líneas generales las podemos dividir en tres corrientes, aquellas que se focalizan en los elementos contextuales, en el análisis del contexto donde surgen los movimientos, intentando responder al cuándo surgen, en este marco podemos mencionar la estructura de oportunidades políticas (Tarrow; 1997). Otro enfoque nos propone el estudio a partir de los elementos relacionales, es decir acerca de la manera en la cual los movimientos se organizan, actúan y comunican28, intentando responder al cómo y el por qué aparecen. Acá podemos identificar las tendencias que estudian a los movimientos sociales tomando en consideración sus marcos cognitivos, repertorios de acción colectiva o estructuras conectivas. Finalmente existe un enfoque que se ha dedicado a profundizar estudio acerca del impacto de las acciones realizadas por movimientos sociales. el los

Estos enfoques pueden ser denominados también Externos (Contextual) e Internos (Relacionales).
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3.2. Elementos contextuales La vía convencional de participación política no ha sido una constante en las reivindicaciones de tipo étnicas en Chile. Los mapuche en ocasiones, como se ha señalado, han participado por vías institucionales y partidos tradicionales, empero esto no ha sido lo predominante A partir de la década de 1990 se puede verificar un cambio notorio en la forma de actuar de las organizaciones mapuche, el cual se verá profundizado con el cambio en los marcos discursivos de mediados de los noventa y el cambio sustantivo en los mecanismos de acción colectiva a partir de los hechos acaecidos en la comuna de Lumaco en la novena región del país en 1997. Al remitirnos a los elementos contextuales, estamos haciendo referencia a lo que la literatura ha identificado como estructura de oportunidades políticas, enfoque teórico que se centra en los cambios producidos en el entorno que facilitarían la aparición de los movimientos sociales. Según estas postura, el cuándo respondería el por qué y el cómo de la aparición de un movimiento social. Como estructura de oportunidades aunque no políticas se entiende a las o dimensiones consistentes necesariamente formales

permanentes - del entorno político que ofrecen incentivos o frenos para que la gente participe, o no, en las acciones colectivas, al afectar a sus expectativas de éxito y de fracaso. En este caso se vuelve de mayor relevancia la observación de los recursos externos al grupo, aquellos que reducirían el costo de la acción colectiva. Dentro de estas dimensiones el autor norteamericano destaca la importancia de: la apertura del acceso a la participación de nuevos actores; nuevas 31

El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón alianzas políticas dentro del gobierno; la aparición de aliados influyentes; el surgimiento de divisiones entre las elites; y una disminución de la capacidad o voluntad del Estado de reprimir (Tarrow; 116: 1998)29. Son las variaciones producidas en la estructura de oportunidades políticas, las que generan las oportunidades (o amenazas) que fomentan o desincentivan la acción colectiva de los movimientos sociales. En este punto pareciera interesante alertar acerca de la posibilidad potencial de los mismos movimientos sociales de a generar oportunidades para la acción colectiva Para ello es necesario concebir la relación entre movimientos sociales y oportunidades de manera más fluida y dinámica, no obstante las oportunidades restringir o facilitar la acción colectiva, esta por sí sola puede también generar estas (Martí; 87: 2004). Tarrow llama también la atención acerca de situaciones que se mantienen estables y que son importantes también a la hora de analizar las oportunidades y restricciones en la estructura de oportunidades políticas. En este marco menciona, en primer lugar, la fuerza del Estado, su debilidad o fortaleza al momento de hacer valer su autoridad. Un segundo aspecto de estabilidad señalado por el norteamericano hace referencia a las estrategias que los Estados suelen asumir frente a quienes desafían su poder30. Finalmente, se debe mencionar la disposición de parte del Estado para el uso de la violencia y de la represión (Tarrow; 122: 1998). También hay autores que dentro de estas dimensiones estables destacan la organización y distribución territorial del poder (Martí; 2004)
Se puede argumentar que los recursos externos pueden separarse también en tres dimensiones analíticas: las de carácter sistémico, referidas a los niveles relativos de apertura del régimen político, por lo general resultado de cambios en las reglas que disminuyen el costo de la movilización política. Las de carácter temporal y espacial, que enfatizan la localización del movimiento en el ciclo vital de la contestación a nivel doméstico e internacional. Por último, las de carácter relacional, que se focalizan en la inestabilidad, en la posición de las elites frente a la acción colectiva, la capacidad de acceso a estas elites y la aparición de aliados (Martí; 2004). 30 Pudiendo este asumir estrategias incluyentes o excluyentes.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Antes de analizar específicamente al movimiento mapuche, es

importante señalar lo que Ibarra ha calificado como disfuncionalidades por exceso de la estructura de oportunidades políticas (Ibarra; 2005). Como disfuncionalidades el autor ha identificado, por una parte, lo excesivamente inclusivo que puede resultar este concepto, específicamente en lo concerniente al contexto y procesos políticos, afirmando que si se consideran todas las cadenas y relaciones causales a lo largo del tiempo, se diluiría la posibilidad de relacionarlas con los movimientos sociales. Debiéndose actuar con un espacio temporal más acotado y suponer que los cambios están ahí presentes. Por otra parte, indica la hipercomplejización de las variables que operan en la estructura de oportunidades políticas. La inmensa combinación posible de dimensiones e indicadores hace dificultoso asir de manera cabal la realidad de las movilizaciones sociales31 (Ibarra; 132: 2005). 3.2. Movimiento mapuche y la Estructura de Oportunidades Políticas La década de los noventa comienza para Chile al unísono que la transición hacia la democracia, aquel año terminan 17 años de dictadura militar y asume un gobierno democráticamente electo. Este nuevo régimen32, contó con el apoyo de las organizaciones mapuche durante la campaña presidencial y las elecciones. En base a los acuerdos logrados en la ciudad de Nueva Imperial, los mapuche se

El autor plantea como alternativa seleccionar aquellas dimensiones que más influyan en la vida del movimiento social, operando cada una sólo con dos o tres indicadores, a modo de predicción de resultados (Ibarra; 2005). 32 Asume como Presidente de la República el Demócrata Cristiano Patricio Aylwin, quien encabeza la Concertación de Partidos por la Democracia, alianza de partidos que incluye (en la actualidad) además de la Democracia Cristiana (DC), al Partido Socialista (PS), Partido Radical Social Demócrata (PRSD) y el Partido por la Democracia (PPD). Esta coalición de partidos ha gobernado en Chile desde entonces, habiendo elegido además de Aylwin (1990-1994), al también DC Eduardo Frei (1994-2000), al socialista Ricardo Lagos (2000-2006) y actualmente a Michelle Bachelet (2006-2010)
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón habían comprometido a apoyar al candidato presidencial de la Concertación33. Una vez instaurado el gobierno concertacionista a inicios de 1990, el presidente Aylwin establece la creación de una Comisión Especial para los Pueblos Indígenas (CEPI), la cual estaba presidida por José Bengoa, comisión que sentó las bases de lo que sería la nueva Ley Indígena, Ley Nº 19253, promulgada en 1993. Esta nueva Ley estableció derechos en cuanto a reconocimiento, participación y bases para implementar una política de protección de las tierras indígenas; las personas y comunidades indígenas la promoción del desarrollo; y la promoción y fortalecimiento de la educación y cultura de (Informe del Programa de Derechos Indígenas; 2003: 43). A instancias de la promulgación de la ley, se crea también, la Corporación Nacional Indígena (CONADI) organismo que debía llevar a cabo las políticas indígenas del Estado, siendo una de sus funciones primordiales el promover e impulsar la participación de las personas y comunidades indígenas en la vida nacional (Ley Indígena Nº 19.252; Art39: 1993). La década comenzaba con un potencial acercamiento de parte del Estado hacia la problemática que venían arrastrando los mapuche, en ese entonces principalmente territorial y económica. La democracia en teoría abría la posibilidad a poder hacer patente sus necesidades ante autoridades chilenas ahora electas y que no les reprimirían o utilizarían la violencia en su contra.

En octubre de 1989 en Nueva Imperial, se realiza un Encuentro Nacional Indígena con el entonces candidato presidencial, Patricio Aylwin. En este encuentro se suscribió entre los representantes de las organizaciones indígenas y el candidato el Acta de Nueva Imperial mediante la cual los primeros se comprometían a apoyar los esfuerzos del futuro gobierno en favor de la democratización del país y a canalizar sus demandas a través de los mecanismos contemplados en el programa de la Concertación. Esta, por su parte, se comprometía a instar por el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas, a la creación por ley de una Corporación Nacional de Desarrollo Indígena con la participación activa de estos pueblos, y a la creación al inicio de su gestión de gobierno de una Comisión Especial de Pueblos Indígenas con participación de los distintos pueblos para estudiar una nueva legislación sobre la materia
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón La Ley debía representar este nuevo escenario, sin embargo, ya antes de ser promulgada la nueva Ley Indígena había sido cuestionada por algunas organizaciones indígenas, espacialmente en cuanto a que el proyecto original enviado al Congreso sufrió muchas modificaciones34, la más notoria y cuestionada aún hoy, es el cambio con respecto al reconocimiento constitucional de los pueblos originarios. El artículo primero de nueva Ley35 establece que el Estado chileno reconoce a los indígenas como herederos de pueblos precolombinos, de etnias con manifestaciones culturales propias. Es decir, en la práctica la nueva ley se refiere al concepto de etnia, evitando de esta forma utilizar conceptos que podrían resultar controversiales como pueblo o nación, como lo reclaman algunas organizaciones indígenas. Es más, se puede afirmar, como lo hicieron los representantes de una organización mapuche ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos el año 2005, que
“los derechos que la actual Ley indígena consagra y todo la institucionalidad que ella estatuye, están muy por debajo del estándar internacional de los derechos de los pueblos originarios. No incorpora ninguna norma sobre protección de los recursos naturales, la protección
El ejecutivo envió, basado en las propuestas de la CEPI, tres iniciativas de ley. Un proyecto que contenía parte importante de lo solicitado por las organizaciones indígenas, una reforma constitucional con respecto a los pueblos indígenas y un proyecto para ratificar el Convenio Nº 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) 35 El Estado reconoce que los indígenas de Chile son los descendientes de las agrupaciones humanas que existen en el territorio nacional desde los tiempos precolombinos, que conservan manifestaciones étnicas y culturales propias siendo para ellos la tierra el fundamento principal de su existencia y cultura. El Estado reconoce como principales etnias indígenas de Chile a: a los Mapuche, Aimara, Rapa Nui o Pascuenses, la de las comunidades Atacameñas, Quechuas y Collas del norte del país, las comunidades Kawashkar o Alacalufe y Yámana o Yagán de los canales australes. El Estado valora su existencia por ser parte esencial de las raíces de la Nación Chilena, así como su integridad y desarrollo, de acuerdo a sus costumbres y valores. Es deber de la sociedad en general y del Estado en particular, a través de sus instituciones respetar, proteger y promover el desarrollo de los indígenas, sus culturas, familias y comunidades, adoptando las medidas adecuadas para tales fines y proteger las tierras indígenas, velar por su adecuada explotación, por su equilibrio ecológico y propender a su ampliación.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón
que confiere a la tierra indígena es débil y desarticulada del resto de la legislación, y establece un sistema de consulta insuficiente que tampoco se ha implementado por falta de voluntad política. Dicha Ley no reconoce ningún derecho de autonomía administrativa ni política a los indígenas, y en general, carece de legitimidad, y se ha constituido generalmente en un instrumento del Estado para la aplicación de políticas de desarrollo impuestas desde arriba - en el mejor de los casos -

y en un vehículo para la implementación de proyectos económicos en
territorio Mapuche”36.

En palabras de Pablo Mariman:
“Una forma de hacer operativo las prácticas indigenista en el medio nacional, las cuales están obsoletas, pero que sin embargo cumplen cierta funcionalidad como el fondo de tierras o de cultura, pero no así el asistencialismo ni la folklorización”37

En un contexto de apertura democrática, se verifica también un proceso de aparición ante la opinión pública de, por una parte las reclamaciones indígenas en general, y las mapuche de manera más específica y concreta. Es así como vemos, a comienzos de 1990 la aparición pública de Aukiñ Wallmapu Ngulam o Consejo de Todas las Tierras, el cual, junto con su dirigente más mediático e importante, Aucan Huilcaman, asumirá un rol protagónico en el primer lustro de los noventa. A partir de octubre de 1991 esta organización comienza un proceso que denominaron de “recuperación” de tierras, las cuales no tuvieron el éxito esperado, pasando el año siguiente, a realizar ocupaciones simbólicas de tierras,
Notas de Intervención de delegación mapuche en Audiencia del 3 de marzo ante Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA en su 122° Periodo Ordinario de Sesiones. La delegación estuvo integrada por Adolfo Millabur, alcalde de Tirúa y representante de la Coordinación de Organizaciones e Identidades Territoriales Mapuche; Manuel Santander, vocero del Consejo de Todas las Tierras, y Nancy Yañez, abogada del Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas y representante de diversos equipos de asesoría jurídica, en Mapuexpress.net, Marzo 2005
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Entrevista online realizada a Pablo Mariman, diciembre de 2006.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón con estas acciones lo que intentaba el Consejo era cuestionar la relación de dominación del Estado sobre el pueblo mapuche y elaborar una propuesta de autonomía política y de cogobierno (Saavedra; 129: 2002). Las recuperaciones de tierras llevadas a cabo a partir de octubre de 1991 catapultaron a Huilcaman y a los suyos a las portadas y noticieros a nivel nacional, con la pobreza y la usurpación de sus tierras como argumento, el Consejo se posicionó al frente del incipiente movimiento. La existencia de un gobierno democrático hace suponer que no se emplearán métodos represivos en contra de los movilizados. Al no usarse la fuerza las posibilidades de poder negociar aumentarían, el Consejo se mete, en una brecha abierta por la derrota de la dictadura militar en las elecciones y el nuevo período democrático que comienza. Espacio no aprovechado por otras organizaciones que se enrolaron en la Comisión Especial de Pueblos Indígenas (CEPI) del gobierno, quedando maniatadas frente al poder (Mariman; 1995) Las acciones llevadas a cabo por el Consejo de Todas las tierras fueron iniciáticas en un proceso in crescendo que como se verá, alcanza niveles de movilización importantes, especialmente a partir del año 1997. Por otra parte, existen situaciones contextuales que resulta importante mencionar. A fines de la década de los 80 se inaugura una década en la cual se ha profundizado en la discusión acerca de los derechos de los pueblos indígenas. Estos paulatinamente se venían organizando para reclamar por sus intereses sobre tierra, recursos naturales, autonomía entre otros. Es en este marco es que verificamos el año 1989 la firma del Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales de la Organización Internacional del Trabajo(OIT)38. Este tratado es el único instrumento jurídico internacional obligatorio especialmente

Este Convenio ha sido ratificado por la mayoría de los países latinoamericanos, siendo Chile uno de los pocos que no lo ha hecho.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón referido a los pueblos indígenas, que reconoce a estos como pueblos39, promueve el respeto a las culturas de los pueblos indígenas, sus formas de vida, instituciones y tradiciones como pueblos permanentes con identidad y derechos que derivan de su presencia histórica y actual en los países que habitan. Su derecho a participar en la definición de sus propios asuntos y algunos grados de autogobierno al interior de los Estados. Siendo el texto más completo en cuanto a la protección y promoción de los derechos de los pueblos indígenas, especialmente en lo referido a territorio y tierras indígenas (Aylwin: 2000), (Pantel: 2004)40. Para Pablo Mariman el Convenio representa:
“Una posibilidad de reconocer parte de nuestros derechos colectivos, aunque este no hace mención al autogobierno”.

En el mismo sentido, Francisco Caquilpan afirma que este instrumento es sin duda importante, aunque argumenta que la inexistencia de una voluntad política de asumir realmente lo ahí señalado ha sido una constante, aportando además con respecto a Chile que:
“el Estado conciente de su existencia, en el momento de sopesar los intereses de los grupos económicos o los de derechos de los pueblos, a causa del modelo económico, se ha privilegiado a los grupos económicos”41.

También resulta importante mencionar que el año 1992 se conmemora el V centenario del arribo español al continente americano, en este marco se realizan numerosas manifestaciones y actos en este sentido. La presencia
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de

lo

indígena

se

volvió

fuerte

en

un

contexto

de

Especificando, para evitar controversias, que el término será utilizado pero “no deberá interpretarse en el sentido de que tenga implicación alguna en lo que atañe a los derechos que pueda conferirse a dicho término en el derecho internacional” (Art 1. Nº 3, Convenio 169) 40 En el mismo sentido de protección y promoción de derechos de los pueblos indígenas observamos la redacción de declaraciones y documentos de parte de la ONU y la OEA En 1994, ONU adoptó el Proyecto de Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Poblaciones Indígenas, PDONU, y en 1997, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA aprobó un Proyecto de Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, PDOEA. 41 Entrevista realizada a Francisco Caquilpan, octubre de 2006, Santiago, Chile.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón sensibilización pública ante hechos acaecidos siglos atrás y que representan una coyuntura que marca el inicio del proceso de conquista español, proceso que repercutiría directamente en la muerte de millones de indígenas en los siglos venideros. Probablemente influido por lo anterior, las Naciones Unidas decreta que durante el año 1993 se celebrará el año internacional de los pueblos indígenas. Es en este marco que podemos observar la proliferación de movilizaciones indígenas a lo largo de toda Latinoamérica. En este mismo sentido de especial relevancia resulta también, el alzamiento armado llevado a cabo por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) el 1 de enero de 1994. Se puede argumentar que levantamiento Chiapaneco representa también un punto de importancia sustantiva en un contexto de evolución ascendente de lo étnico e indígena en Latinoamérica. En Chile en tanto, posterior a la promulgación de la ley indígena podemos identificar desde el Estado diversos intentos por enfrentar una problemática indígena que se les volvía irresoluble. Así podemos mencionar, las mesas de diálogo instauradas durante el gobierno del Presidente Eduardo Frei, la Comisión de Nuevo Trato montada por Ricardo Lagos, y la última intentona efectuada durante el gobierno de Michelle Bachelet bautizados como Diálogos Nacionales Indígenas. En cuanto a las acciones tomadas institucionalmente por el Estado se puede argüir que los gobiernos de la Concertación han asumido una posición indigenista y neoindigenista42, combinando acciones tendientes a la integración mapuche a la sociedad nacional, con algunas

Para Saavedra Indigenismo sería la posición respecto a lo indígena correspondiente con las prácticas y acciones tendientes a la integración de los pueblos indígenas, tanto a las sociedades coloniales como a los Estados nación. El Neoindigenismo en tanto, critica el integracionismo indigenista privilegiando la diversidad y diferenciación cultural, ha sido calificado también de etnicismo o de etnopopulismo.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón disposiciones formales y un discurso etnopopulista que reconoce y respeta la diversidad cultural (Saavedra; 169: 2002). Resulta importante destacar en este punto la bipolaridad de los gobiernos de la Concertación, que por una parte, públicamente, promueven medios institucionales para enfrentar la problemática mapuche, mientras por otra, especialmente a partir del año 1997, criminalizan el movimiento, intervienen militarmente las zonas en conflicto, reprimen y encarcelan a los dirigentes de algunas organizaciones o aplican la Ley de Seguridad Interior del Estado y la Ley anti-terrorista. Promulgada esta última durante la dictadura para reprimir a quienes luchaban por la democracia. Es decir, los gobiernos de la Concertación utilizan el mismo marco legal que utilizara la dictadura, en contra de algunos comuneros mapuche. Cuadro resumen dimensiones de EOP: Sistémico 1990-1997 • Democratización • • Temporal/espacial • • • Ley Indígena CONADI Convenio 169 V Centenario Mov. indígenas(Expans ión de los • movimientos a lo largo de América Latina) • 1997-hoy • Mesas de diálogo • • • C. Nuevo Trato Diálogos Nacionales Informe Relator ONU Informe Human Rights Watch Declaración de la Comisión Humanos ONU Pueblos Relacional • Opinión pública • Indígenas 2006 Criminalización DDHH de la sobre

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón favorable conflicto

Aspectos estables de la EOP Fuerza del Estado Organización distribución41 territorial del poder Disposición al uso de la fuerza y la represión • y 1990-1997 • Permanente • 1997-hoy y • Permanente • y

sólida Centralizada con regiones Uso esporádico

sólida Centralizada con regiones

Intervención Policial, territorio mapuche

de la fuerza •

Criminalización movimiento División del Mov. A través de negociación selectiva.

Estrategias del Estado

• •

Primordialmente negociación Represión esporádica

Represión

3.3. Elementos Relacionales

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón 3.3.1 Repertorio de Acción colectiva Dentro de los enfoques relacionales de las teorías de acción colectiva, encontramos aquellas que se han dedicado a analizar la manera de intervención política de los movimientos sociales, observando las variaciones o cambios que se producen en lo que se conoce como repertorios de acción colectiva43. La acción de tipo colectivo responde a la historia, a la memoria con la que cuenta cada grupo. Las formas en que esta se desarrolla, las rutinas que se usan son productos culturales, no se puede utilizar un repertorio de acción colectiva que no se conoce. Los repertorios son un conjunto limitado de rutinas aprendidas, compartidas y llevadas a cabo mediante un proceso de selección relativamente deliberado (Auyero; 188: 2002). Cada sociedad cuenta con sus propios repertorios los cuales varían dependiendo del contexto, existiendo diferencias en cuanto a la aceptación de las maneras de acción colectivas en función también del entrono en el cual se lleven a cabo. Se debe mencionar también que estos repertorios o formas de acción resultan difíciles de cambiar y evolucionan lentamente. Las maneras de actuar de manera colectiva pueden variar desde la utilización de la violencia como mecanismo de participación política, hasta recurrir a formas más convencionales. Es así como podemos agrupar las formas de acción colectiva en tres, enfrentamientos violentos, la alteración del orden y lo convencional (Tarrow; 1997). Por supuesto que estas no son excluyentes pudiendo los movimientos sociales usar distintas formas de acción colectiva en búsqueda de sus objetivos. Como se ha señalado, los repertorios y las formas de acción colectiva pueden evolucionar (por factores del entorno o internos), no

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También llamadas Repertoires of Contention (Repertorios de Contención).

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón sólo apareciendo nuevas, sino pudiendo institucionalizarse algunas que originalmente fuesen disruptivas44. La forma en que los movimientos sociales actúan está determinado entre otras por su identidad, organización o el contexto, pero a la vez, constituyen parte distintiva de la esencia del mismo movimiento (Ibarra; 294: 2005). Mediante sus acciones los movimientos obtienen visibilidad a nivel social, dan a conocer el tema que les interesa, logran o no poner en agenda su objetivo; crean vínculos de solidaridad tanto internos como externos, generando empatía; y potencian la fuerza de la organización; además de desafiar a sus adversarios. Es así como la forma de actuar es uno de los activos más importantes con que cuentan los movimientos sociales para la consecución de sus objetivos, tornándose relevante en este marco la creatividad o innovación en este sentido. Los movimientos tienden a incorporar a su repertorio tradicional de acción colectiva nuevas formas, que al ser aprendidas, experimentadas y asimiladas terminan por integrarse a la cultura del movimiento (Martí; 87: 2004). 3.3.2. Cambios de Repertorio en el movimiento mapuche Al referirnos a las formas de acción colectiva utilizadas por los mapuche, podemos encontrar algunas constancias en las maneras de actuar y también innovaciones, muchas de las cuales (no todas) nacen producto de variaciones y desarrollos en las tecnologías. Como se ha visto, ya en la época de la Unidad Popular (1979-1973) las comunidades mapuche, alentadas por algunos grupos de izquierda actuaban a través de lo que entonces fue calificado de corridas de cerco.

Tarrow divide las tendencias de cambio dentro de los repertorios de acción colectiva en la institucionalización de las formas colectivas de alteración del orden, la innovación en los márgenes de las formas heredadas, la interacción táctica con la policía y el cambio paradigmático (Tarrow 148-151: 1997)
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Es decir, tomas de terreno y enfrentamientos con los terratenientes en el marco del proceso de reforma agraria verificado en aquellos años. Durante la dictadura no se puede observar este tipo de acciones, y las movilizaciones más importantes en el ámbito indígena fueron en el marco de la lucha por la recuperación de la democracia, por los derechos humanos y dentro del marco que ofrecían los ilegalizados partidos políticos chilenos. El comienzo de la década de los noventa no sólo representa el fin de la dictadura, sino también el arribo incipiente de movilizaciones de tipo indígenas, especialmente, como se ha visto en el marco de las celebraciones del bicentenario. Las tomas o ahora denominadas recuperaciones45 de tierras y ocupaciones simbólicas encabezadas por el Consejo de Todas las Tierras, retomaron una metodología ya utilizada en otro gobierno democrático como el de Salvador Allende. Otras agrupaciones mapuche también recurrirían a las tomas de tierras como una de sus maneras de accionar colectivo, es así como vemos recuperaciones de terrenos en Lumaco, Traiguen, Ercilla, Tirúa, entre otros. En este punto sin embargo, podríamos argumentar varía o evoluciona la forma de acción colectiva. Existe una pequeña diferencia entre algunas de las recuperaciones o tomas de los noventa con aquellas llevadas a cabo a fines de la década de los sesenta. En muchas de las tomas más actuales se utiliza la idea que fue conocida como de “recuperación productiva”, es decir, en el marco de la toma de la tierra, no sólo se recuperaba sino además se la trabajaba, la explotaban. En este sentido podemos observar experiencias como las desarrolladas en algunas comunas por la Coordinadora Arauko Malleko (CAM), quienes afirmaban
El término de recuperación ha sido utilizado en Chile especialmente por las organizaciones de izquierda que optaron por como ellos decían, todas las formas de lucha, y hacía referencia a los recursos robados por los ricos que se recuperaban para poder devolverlos al pueblo. En este marco vemos por ejemplo los asaltos a bancos del Mir a fines de los sesenta o algunas acciones realizadas por el FPMR durante la dictadura.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón que para ellos era importante era ocupar espacios territoriales y ejercer control sobre ellos. Desarrollaron experiencias de autonomía territorial en lugares como Tirúa, Traiguen o Pantano, por nombrar algunas, de las cuales
“Se puede mencionar que estas es han sido y seguirán siendo las

recuperaciones

productivas,

decir,

experiencias

donde

comunidades recuperan sus tierras para comenzar a sembrar arbejas, trigo, papas, para producir leña o realizar pastoreo de animales, entre otras actividades (Tricot; 313: 2006)”.

Esta forma de actuar se sustentaba en la idea de que el problema no era de más o menos tierra, sino de la forma en que esa tierra se convertía efectivamente en territorio. no sólo hacerse del lugar de manera testimonial o simbólica, sino agenciar una apropiación en la praxis, mediante su utilización y aprovechamiento. Se puede agregar también transformaciones en las prácticas de protesta o enfrentamiento con la autoridad, que se suman a las recuperaciones de tierra. Los incendios de predios forestales, de instalaciones o maquinarias de empresas forestales o la aparición en las protestas urbanas y rurales de elementos tradicionales mapuche, forman parte del repertorio que ha sido utilizado durante la última década por los mapuche en su accionar colectivo, algunos de los cuales no cuentan con precedente en otros momentos históricos de la lucha reivindicativa mapuche. Por otra parte, la participación por ejemplo de instituciones como la Iglesia Católica o organismos no gubernamentales ya se había verificado durante la dictadura, sin embargo, es a lo largo de esta nueva etapa que el movimiento mapuche logra una mayor internacionalización de su

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón problemática. No sólo seguirán participando en las distintas zonas en conflicto ONGs, sino además los mapuche recurrirán a instancias supranacionales para hacer presente sus demandas y reivindicaciones. Ya no sólo será el Estado chileno el único interlocutor, sino que además plantearán su situación ante entidades internacionales como tribunales internacionales, organismos de derechos humanos, organismos internacionales u otros46. Otro efecto del entorno que podríamos argumentar que ha influido en el repertorio de acción colectiva de los mapuche, ha sido la proliferación de Internet. Esta nueva tecnología ha entregado herramientas para que las distintas organizaciones hagan extensivas sus demandas al mundo global, explotando las potencialidades que implica en cuanto a contactos, difusión y comunicación. Internet ha servido también de marco para la creación de distintos medios de comunicación digital, los cuales han asumido la tarea de plantear de manera masiva la problemática mapuche desde una visión subjetiva, una posición que no es la predominante en los medios chilenos. Realizando un intercambio y exposición libre, económico y masivo de ideas, se intenta, por un lado difundir sus necesidades, legitimar sus demandas y mostrar su situación vigente y, por el otro , tratar por estos medios de desvirtuar la criminalización del movimiento y sus demandas por parte de los medios de comunicación tradicionales y del gobierno de Chile. Esto lo podemos observar, por ejemplo, en uno de los slogan utilizado por uno de los medios electrónicos mapuche más importantes, en el cual se lee “ Dónde leer lo que el Mercurio no dice. Periódico Azkintuwe”. Con simplicidad retratan que en ese medio se verificará una
En este punto podemos observar por ejemplo, Informe del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas, de Rodolfo Stavenhagen. O la carta ante la Comisión de Derechos Humanos de la OEA del ex juez Juan Guzmán y el Consejo de Todas las Tierras.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón posición distinta, alejada de los dos grandes consorcios comunicacionales del país. Enfoque que también intentan retratar la gran cantidad de micromedios que han proliferado entre las distintas organizaciones mapuche. Pequeños periódicos o radios comunitarias se inscriben entre las formas más utilizadas para que las organizaciones promuevan he intenten poder en agenda pública sus objetivos, demandas o aspiraciones47. 3.3.3 Estructuras organizativas Otro enfoque relacional utilizado para estudiar la acción colectiva y los movimientos sociales, tiene que ver con la idea básica de que la manera en que se organizan, afectará directamente el curso, el contenido y los resultados de la acción colectiva. La organización utilizada en el marco de un movimiento, tendrá implicancia sobre la capacidad de obtener recursos, movilizar a la gente y el grado de legitimidad de este. Siendo a la vez importante en cuanto a las potencialidades de relación del movimiento, tanto con otros símiles, como con la institucionalidad (Martí; 88: 2004). Es decir, este enfoque pone énfasis en la capacidad de obtener y gestionar recursos por parte de los movimientos con el fin de ver cómo éstos inciden en la acción colectiva, su estructura organizativa y su potencial de movilización. De esta manera, se puede afirmar que la organización es fundamental a la hora de que el movimiento logre los objetivos que se ha planteado, entre la funciones que podríamos argumentar debe cumplir la organización de un movimiento, podemos mencionar el ampliar e
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En este sentido podemos mencionar por ejemplo, el Colectivo Lientur de

kontrainformación; Mapuexpress, Informativo Mapuche; o el periódico impreso y electrónico mapuche Azkintuwe.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón intensificar el desarrollo polifacético de este, posibilitar y estimular el debate identitario, crear sentido de pertenencia, impulsar las acciones colectivas, obtener nuevos militantes, potenciar la aparición de líderes, lograr apoyo a nivel societal y mediático y lograr impacto con sus trabajo, lograr modificar la realidad de acuerdo a sus planteamientos (Ibarra; 161: 2005). La organización en el marco de un movimiento social puede darse de manera formal o informal, intentando siempre movilizar a la gente, que se participe en la acción colectiva del movimiento. Para esto se tornan relevantes lo que ha sido denominado redes de micromovilización, es decir, aquellos elementos que hacen que una persona participe en un movimiento y no en otra cosa, pudiéndose afirmar que son los contactos personales, directos, los que concretizan y fomentan el potencial de participación. Los contactos cara a cara generan confianza para motivar a participar en la acción, son estos vínculos los intentan agenciar los movimientos sociales. Es decir, según esta visión la organización se vuelve fundamental a la hora de entender las formas de accionar colectiva de un movimiento. 3.3.4. Estructuras organizativas mapuche. La década de 1990 como se ha descrito, comienza con un proceso de transición a la democracia que abre, entre otras cosas, una ventana de oportunidad para la consolidación desarrollo y aparición de distintas organizaciones mapuche que conformarán eventualmente un nuevo movimiento mapuche, el cual tendrá como momentos coyunturales 1992 en el marco del V centenario y 1997, año en el cual se produce un cambio sustantivo en cuanto a la forma de actuar y el discurso sostenido por las organizaciones. Podemos argumentar que han existido a lo largo de estos poco más de tres lustros, variadas instancias de participación agenciadas por las 48

El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón distintas organizaciones mapuche, ya sea trabajando como una sólo organización o como la conjunción de varias. Es así como verificamos organizaciones como Aukiñ Wallmapu Ngulam (Consejo de Todas las Tierras), la Corporación de comunicaciones mapuche Xeg-Xeg, la Identidad Territorial Lafkenche o la Asociación Ñankucheu de Lumaco. De la misma manera, podemos observar a lo largo de este periodo, ya sea por iniciativa propia o en respuesta a estímulos externos, diferentes instancias de participación colectiva de las organizaciones, la conformación de coordinaciones, referentes colectivos o asociaciones de organizaciones. En este marco podemos mencionar por ejemplo, la organización Ad Mapu, Coordinación para la defensa de Ralko48, Coordinadora de Comunidades en Conflicto Arauko Malleko, la Coordinación de Organizaciones e Identidades Territoriales Mapuche, la Coordinación para la libertad de los presos políticos mapuche49 o Coordinación de Organizaciones Mapuche. Resulta complicado analizar el tanto el potencial de movilización como la legitimidad ante la opinión pública de estas distintas instancias de acción colectiva, sin tomar en consideración el contexto en el cual se desarrollaron. Tanto organizaciones específicas como la Asociación Ñankucheu o la Identidad Territorial Lafkenche han logrado importantes avances en cuanto a sus demandas, sin embargo las coordinaciones de organizaciones a su vez, han probado también una importante capacidad de movilización y convocatoria. Generalizando, podríamos argumentar que a la hora de negociar o luchar por cuestiones más locales, de interés más particular, las organizaciones por sí solas han mostrado mayor eficacia. Mientras que,
Coordinadora formada a raíz del proyecto para la construcción de una represa por parte de la empresa ENDESA, en un territorio tradicionalmente Pehuenche, el cual quedaría completamente inundado, debiendo ser trasladadas a otro sector cerca de 80 familias. 49 Coordinación orientada específicamente a lograr la libertad de los presos mapuche, los cuales por entonces se encontraban en huelga de hambre, la cual duró poco más de 60 días.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón de la misma forma, reclamaciones de índole más políticas o autonómicas han sido competencia de las coordinaciones de organizaciones, que no obstante no lograr importantes avances en este sentido, al menos han podido hacer públicas sus demandas, logrando por ejemplo, que el reconocimiento constitucional haya sido tema durante la campaña electoral de 2005 o el discurso de la presidenta Bachelet del 21 de mayo de 2007. Por supuesto que esto no implica que organizaciones específicas hayan hecho reivindicaciones políticos, sin embargo, el poder de negociación o influencia es mayor en la medida que las distintas organizaciones han logrado coordinarse. Es difícil ahondar en cuanto a la obtención de recursos de parte de las distintas organizaciones. Sin embargo, con respecto al apoyo hacia las reivindicaciones mapuche, podemos afirmar que el que estos hayan sido víctimas de violencia por parte de particulares, de represión por parte del Estado, se les hay encarcelado y acusado de terroristas, ha repercutido en un importante apoyo de parte de la sociedad civil chilena y además a nivel internacional. En este sentido podemos ver por ejemplo, condena de organismos internacionales por los abusos a los derechos humanos sufridos por los mapuche, al ya conocido informe del relator especial de la naciones unidas criticando entre otras cosas la aplicación de leyes antiterroristas a los presos50. Podemos agregar el último informe de Amnistía Internacional, donde se deja patente el uso se fuerza excesiva, discriminación y hostigamiento por parte de Carabineros hacia los mapuche, afirmándose que:

Para una mayor información ver Informe del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas, Sr. Rodolfo Stavenhagen, presentado de conformidad con la resolución 2003/56 de la Comisión, Comisión de Derechos Humanos, 60º período de sesiones, Consejo Económico y Social, Naciones Unidas, Noviembre 2003. Con respecto a los abusos cometido, es posible también remitirse a Human Rights Watch o el Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón
“Se recibieron informes de malos tratos a miembros del grupo indígena mapuche (…) Carabineros allanó en julio la comunidad de Temucuicui, en Ercilla, provincia de Malleco (…) Según informes, la policía disparó gas lacrimógeno, balas de goma y de fuego real contra miembros de la comunidad desarmados. Varios resultaron heridos y algunas casas destruidas (…) Mujeres y menores fueron víctimas de malos tratos. La comunidad ya había sido objeto de acciones policiales similares durante el año (2006). Al finalizar 2006, no se tenía noticia del inicio de alguna investigación sobre el allanamiento. En diciembre, según informes, la policía disparó contra varios mapuches de Temucuicui que cobraban sus salarios en la ciudad de Ercilla. Al parecer fueron heridos hasta seis civiles, incluidos menores”. (Diario La Nación)51

Situaciones como estas han logrado posicionar a nivel tanto nacional como internacional la problemática que enfrentan los mapuche. Por último, parece relevante remitirse también en el marco de la organización, la importancia que tienen las mencionadas microrredes de movilización, aquellas redes de confianza interpersonal que otorgan el potencial de movilización más destacado a un movimiento social. En este sentido, podemos formular una argumentación de dos puntos. Por una parte, no obstante la población mayoritaria mapuche encontrarse en centros urbanos de Chile, las acciones realizadas con mayor impacto suelen ser llevadas a cabo por comunidades o comuneros rurales. Lo anterior podríamos argumentar esta ligado con la idea de vivir en comunidad. Sin duda, no hablamos de las comunidades prehispánicas, sin embargo, los lazos de confianza, conocimiento y pertenencia existentes en las distintas comunidades son innegables y definitivamente repercuten en el potencial de movilización. 3.3.5. Creación de Marcos.

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Publicado en diario La Nación, 24 de mayo de 2007, Santiago, Chile.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Los movimientos sociales han sido analizados también, a partir de su capacidad de producción y transmisión de discursos o significados. Son estas interpretaciones de la realidad elaboradas por los movimientos, los que permitirán que la gente defina su situación de agravio o conflicto, de manera colectiva. Son estas cosmovisiones interpretativas del entorno, de la realidad, elaboradas o construidas por los movimientos sociales, los que han sido calificados de marcos cognitivos. Los cuales actuarían a modo de esquema mental mediante el cual los sujetos interpretan y orientan los acontecimientos, una suerte de plantilla mediante la cual las personas filtran la realidad exterior (Ibarra; 181: 2005). Mediante estos los miembros del movimiento social, perciben el mundo, evalúan eventos o situaciones que les conciernen y definen formas de acción colectiva. Es importante resaltar que estos marcos no brotan de manera espontánea o desarraigada, por el contrario, la aparición o desarrollo de estos, depende en importante medida de la recuperación y readaptación de elementos enraizados en la sociedad y del impacto que se logre en los medios de comunicación. En otras palabras, los marcos están estrechamente vinculados a las experiencias personales de los militantes del movimiento, la memoria colectiva e histórica de sus

integrantes y a las prácticas objetivizadoras asociadas a la cultura (Martí; 91: 2004). De manera somera, los marcos cognitivos entregan significados compartidos que estimulan a la acción colectiva. No obstante poder argüirse que la identidad colectiva constituye en sí misma una incentivo selectivo para la acción (Revilla; 6: 1996). Debe destacarse la importancia de tener conciencia del agravio, abuso o injusticia del cual se es objeto, la existencia de este por sí sola no produce movilización u acción colectiva. Es así como se ha afirmado que solamente si los actores son capaces de reconocer su coherencia y continuidad como tales, serán capaces de escribir su propio guión de la

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón realidad social y comparar expectativas y resultados (Melucci en Revilla; 6). Es imprescindible ser conciente de para poder elaborar un discurso que ayude a interpretar la realidad, mediante el cual se justifique e impulse la acción colectiva. Es así como podemos afirmar que el discurso cuenta con tres funciones esenciales en cuanto a la acción colectiva. El construir una identidad colectiva, crear el sentido de pertenencia necesario para que los miembros se reconozcan y los reconozcan como parte de un “nosotros” que se contrapone a un “ellos”. El discurso debe ser capaz también de convencer y movilizar a la gente a participar en la acción colectiva, persuadirlos de que el actuar puede ser eficiente para lograr enfrentar los agravios. Por último, debe poder lograr el apoyo de la opinión publica, lograr que lo que se propone sea asiente bien en la sociedad creando simpatía y apoyo (Ibarra; 168:2005). Es así como los marcos serán estas plantillas o lentes a través de los cuales los integrantes de un movimiento interpretarán la realidad, impulsores de acción colectiva que cumplirán a su vez también con tres tareas. De diagnóstico, el observar y leer la realidad a través de valores concretos mediante los cuales se evalúan los agravios e injusticias. De pronóstico, de visualizar los resultados de la acción colectiva, al cual debe ser optimista si se pretende persuadir a la participación. Y de motivación, es decir, ser capaces de lograra que los individuos se movilicen, de que participen en las acciones colectivas (Martí; 92: 2004). 3.3.6. Marcos en el movimiento mapuche. Podemos argumentar que los marcos interpretativos que han imperado en el movimiento mapuche, han variado a lo largo de los años. Inicialmente, encontramos el predominio de una visión centrada principalmente en reivindicaciones de corte culturales, económicas o por tierra. La reclamación principal era con respecto a la recuperación de las 53

El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón tierras ancestrales a su entender usurpadas por parte del Estado chileno a partir de la pacificación de la Araucanía. Estas demandas por tierra iban acompañadas también de un fuerte componente cultural e identitario que incentivaba la pertenencia al movimiento indígena. Como afirma Aukan Huilcamán werken del Consejo de Todas las Tierras:
“El proceso de recuperación de nuestras tierras no es una acción antojadiza, sino que busca salvaguardar nuestra existencia y futuro. Responde al estado de pobreza y usurpación permanente de nuestro último recurso que es la tierra (Mariman: 1994)”.

Es así como podemos, en cuanto a la creación de un discurso del movimiento mapuche, señalar dos puntos importantes a tener en consideración. El indudable cambio cualitativo que ha significado el paso de demandas principalmente de reconocimiento cultural, por tierras o económicas, por aquel que reivindica la exigencias de tipo autonómicas. En un punto el movimiento mapuche plantea un cambio de escenario en la discusión de sus derechos, en cuanto a presentar estrategias que privilegian la autonomía como meta política. De la reivindicación por tierras52 se pasa a una demanda por territorios 53; de una por participación en el Estado, hacia una que se centra en la autonomía (Lillo; 2001). A las demandas por tierra o de corte economicistas, se agregan elementos de tipo nacionalitarios, derecho a la autodeterminación54, autonomía55, además de demandas culturales. Se evoluciona de una
Entenderán Tierra como aquello visible, tangible, más cercano a la noción de propiedad privada. Es parte del territorio. 53 Territorio en tanto, corresponderá al espacio histórico y ancestral heredado por los mapuche. Se reclaman en este sentido cuestiones referente a tierra, recursos naturales, participación y desarrollo. 54 Es un derecho que promueve nuestra capacidad de autogobernarnos en nuestros territorios. Definición de Pablo Mariman, entrevista realizada en diciembre de 2006. 55 Es un espacio político que permite el control territorial, la creación de una gobernabilidad propia y otra compartida con la sociedad presente en nuestros territorios.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón exigencia por tierras usurpadas hacia una reclamación de tipo territorial, pudiéndose afirmar que los sectores mapuches más nacionalitarios, ya no creen que la restitución de las tierras usurpadas pueda variar la situación de pobreza entre los mapuche, sino que van más allá demandando una restitución territorial (Mariman). A pesar de su larga tradición de levantamientos, la aparición e influencia de estas nuevas movilizaciones indígenas en Chile, es más tardío que en otras latitudes de Latinoamérica.(Toledo; 108: 2005). Sólo una vez finalizado el primer lustro de la década de los noventa, comienza a tomar mayor fuerza, al menos de manera mediática, la situación de los pueblos originarios. Principalmente con posterioridad a los primeros ataques y recuperaciones suscitados en la comuna de Lumaco. A partir de entonces la situación toma ribetes de problemática real, incluida en las agendas no sólo mediáticas, sino además gubernamental. Se puede argumentar que a partir de los eventos acaecidos en octubre de 1997, cuando las comunidades de Pichilinkoyan y Pililmapu dieron comienzo al proceso de recuperación de tierras, comienza una nueva etapa en el movimiento mapuche. A contar de entonces se verifica una nueva ola de movilizaciones mapuche (Saavedra; 121: 2002). Aquel año, la noción de defensa de derechos territoriales pasa a articular y resignificar las reclamaciones mapuche y a articular simbólicamente al movimiento, se recurre ahora al acervo cultural mapuche de sus etnoterritorialiadades (Toledo; 20: 2005). En este marco podemos argumentar que a partir de ahora, se conjugarán una nueva dirigencia, participación colectiva en el proceso de toma de decisiones y en las acciones llevadas a cabo, recuperación de tierras usurpadas, control territorial, autodefensa activa contra represión policial y confrontación directa con empresas forestales, distanciamiento de partidos políticos y
Definición de Pablo Mariman, entrevista realizada en diciembre de 2006.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón surgimiento de nuevas organizaciones y demandas por derechos colectivos y autonomía como expresión específica de la autodeterminación (Tricot; 2006). Las reclamaciones, entonces, trasciende lo meramente económico, y se insertan derechamente en el plano de lo político. La reacción de parte del Estado también se inscribió en este sentido, siendo la respuesta de los distintos gobiernos bipolares, por una parte argumentaban reconocimiento de la problemática y la intención de solucionarlo. Mientras que por otra reprimían, criminalizaban e intervenían policial y militarmente las zonas en conflicto. El cómo se plasma este cambio discursivo es fundamental también a tener en consideración, pues la actitud más o menos confrontacional con el Estado y el gobierno chileno, dependerá también de la lectura de la situación que hagan los miembros del movimiento social, recordando que existen distintas corrientes y formas de analizar y entender la realidad dentro del movimiento mapuche. Para la comprensión de este cambio sustantivo en el discurso, es necesario considerar que en los últimos años se ha verificado un fenómeno que ha adquirido relevancia. Existe una creciente cantidad de profesionales de origen mapuche que de alguna forma van contribuyendo al movimiento y al desarrollo del pensamiento mapuche propio, no sólo en cuanto a la preservación de su cultura, sino también realizando un análisis de su problemática como pueblo originario desde primera persona, con una visión propia, que inevitablemente resulta en un cambio sustantivo en el análisis de los hechos. A esto ha contribuido, a su vez, un evidente cambio generacional, es decir, el surgimiento en el seno del movimiento mapuche de un numero importante de dirigentes jóvenes y educados en centros educacionales chilenos que han adoptado una nueva forma de hacer política desde lo mapuche. Se podría argüir que su discurso y simbologías mapuche también se han adaptado a esta nueva realidad. 56

El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón 4 . Movimiento mapuche en la actualidad No resulta demasiado aventurado afirmar que el movimiento mapuche no se encuentra en un pico de movilización en la actualidad. Otras problemáticas nacionales ocupan el interés de la opinión pública y las organizaciones mapuche bregan por retomar y reposicionar sus demandas en la agenda del país. El mismo movimiento ha mutado, algunos conflictos han finalizado, han aparecido otros y la justicia chilena ha dejado sentir su mano encarcelando allanando y procesando algunos y comuneros, como algunas asimismo, sistemática recurrentemente comunidades

mapuche.56 Lo cierto es que en el momento actual, que podríamos calificar de reorganización o reagrupamiento del movimiento, las distintas organizaciones han debido reordenarse y adaptarse al nuevo contexto. No obstante lo anterior, en la actualidad podemos argumentar que se pueden encontrar cuatro organizaciones que aglutinan de alguna manera las distintas vertientes dentro del movimiento mapuche. A saber, el Consejo de Todas la Tierras, la Coordinadora Arauko-Malleko, la Coordinación de Identidades Territoriales Mapuche y el nuevo partido político mapuche Wallmapuwen57 (Cayuqueo: 2006)58. 4.1. El Consejo de Todas las Tierras (Aukiñ Wallmapu Ngulam) De las organizaciones analizadas, es la más longeva, situando su aparición prácticamente al unísono con el retorno a la democracia de
La comunidad de Temucuicui, en la comuna de Ercilla, IX región, ha sido objeto de constantes allanamientos por parte de la policía. 57 En los últimos meses se ha verificado la aparición de una nueva instancia de organizaciones llamada Coordinación de Organizaciones Mapuche (COM), la cual surge a raíz de la invitación de parte del gobierno de Michelle Bachelet a realizar “diálogos nacionales indígenas”, para enfrentar y resolver la problemática mapuche. La COM incluye alguna de las organizaciones mencionadas. 58 Entrevista realizada en la ciudad de Temuco, Chile, en octubre de 2006.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Chile. Además de poder encontrarse sus raíces más profundas en Ad Mapu, organización indígena existente durante la dictadura. El Consejo de Todas las Tierras (CTT) se escinde, como ya se ha mencionado, de Admapu en 1989, constituyéndose en una organización que estará en la palestra durante los primeros años del movimiento, mediante acciones mediatizadas, como recuperaciones y protestas callejeras, se transformaron en la organización más visible del primer lustro de los noventa, especialmente en torno a la coyuntura que implicó la conmemoración del V centenario del arribo español al continente. Con la aparición del CTT se pueden observar, por una parte, un alejamiento de la manera en que las organizaciones mapuche solían hacer política, es decir, alejado desde ahora tanto de los partidos políticos como de otras instituciones. Y, por otra, un cambio en la forma específica de expresar esta política, adentrándose - aunque no exclusivamente - en el terreno de lo no convencional. Como se ha señalado, su protagonismo lo alcanzó mediante acciones concretas de recuperaciones - concretas o simbólicas - de tierra, pero además porque sacan a la luz y ponen al alcance de la opinión pública conceptos de su discurso tales como nación, territorio, autodeterminación y autonomía. Se puede sostener que un hecho simbólico que marca la importancia de este discurso de corte nacionalitario, es el acto realizado el 10 de octubre de 1992, cuando en un evento público la organización proclamó formalmente la bandera nacional mapuche (Naguil; 41: 2005). El Consejo ha intentado mediante estas acciones poner en tela de juicio la relación de dominación del Estado sobre los mapuche, desarrollando una propuesta de autonomía política y de cogobierno (Saavedra; 129: 2002). El CTT también intenta mediante su discurso y acción revalidar la cultura e instituciones tradicionales mapuche, es así como observamos la recuperación de figuras de autoridad originarias del pueblo, como los longko, el mismo Consejo de Todas las Tierras o del Werken. No obstante existir críticas 58

El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón en este sentido, en cuanto a la veracidad o consistencia de este tipo de reivindicaciones históricas o culturales, los miembros del consejo, especialmente a través de su figura más visible el Werken Aucan Huilcaman argumentan la recuperación de las tradiciones culturales mapuche en todo ámbito. Desde su conformación y su aparición pública el Consejo ha tenido una estrategia bastante sui generis, participando de recuperaciones y tomas, argumentando la subyugación de los mapuche por parte del estado chileno, sosteniendo la necesidad de autonomía y el imperativo de la recuperación de las características culturales tradicionales mapuche. Pero, además, participando en las elecciones legislativas, intentando Huilcaman postular a la presidencia de Chile e interponiendo recursos legales en organismos internacionales. A posteriori del procesamiento y condena de 144 integrantes del CTT por parte de los tribunales nacionales,59 la organización recurrió por primera vez a una instancia internacional para reclamar por lo que consideraban una vulneración a sus derechos. Es así como los afectados interponen una denuncia con respecto a la sentencia condenatoria de los tribunales chilenos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, reclamando que fueron violados sus derechos consagrados en la Convención Americana de Derechos Humanos. Esta reclamación fue acogida. Esta línea de plantear la problemática internacional fue una vertiente abierta a partir de entonces por el Consejo, la cual han imitado también otras organizaciones, y por cierto, ha seguido utilizando el CTT.

El año 1992 el gobierno interpone una querella contra 144 mapuche que se manifestaban en el marco de la conmemoración del V centenario del arribo español, ocupando tierras que argumentaban habían pertenecido a sus comunidades. Se acusó al Consejo como organización constituida para cometer delitos. Los mapuche fueron condenados por usurpación y asociación ilícita
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón No pareciera haber un línea demasiado definida en cuanto a la manera de actuar, como se deja entrever, por ejemplo, de las declaraciones de Aucan Huilcaman con respecto al nacimiento del partido político mapuche Wallmapuwen, donde afirma que esta reproduce una manera de colonialismo interno (La Nación; 2006), pero no obstante participa de la idea del proceso eleccionario chileno. Sin embargo, del mismo modo, podemos afirmar que en cuanto a sus planteamientos, el Consejo se ha mantenido firme en cuanto a sus reivindicaciones de autonomía, autodeterminación, territorio y derechos como pueblo. Reclamando en este marco, el territorio al sur del Bio Bio que consideran históricamente mapuche, demandando también una nueva constitución que reconozca la existencia de la nación mapuche y verifique tres derechos básicos, el derecho a la autodeterminación, el derecho a la restitución de las tierras y el derecho sobre el uso y el control del territorio, tanto suelo como subsuelo (Saavedra; 130: 2002). Se plantea, de manera simultánea, la idea de cogobierno, gobierno paralelo y la de autonomía. La primera referiría a la existencia de dos autoridades políticas para el territorio mapuche. Estas tendrían la misma autoridad siendo su única distinción su diferente pertenencia étnica. Como gobierno paralelo argumentan también una autoridad política dual, sin embargo, en este caso cada una tiene jurisdicción sobre su sociedad por separado, la potestad del gobierno sería entregada por la pertenencia étnica. Por su parte, plantean como autonomía que las leyes aprobadas para una cultura no debiesen válidas para otra, leyes distintas para chilenos y mapuche. Para la consecución de estos objetivos se basarán en la organización tradicional, por sus autoridades originarias, quienes cuentan con la real representatividad para ser portavoces de la problemática mapuche (Mariman: 1997).

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón El año 1999 el Consejo de Todas las Tierras presentó una propuesta de solución para la problemática mapuche que constaba de 8 puntos y que sintetizan su visión de la cuestión mapuche:
“1.- Derecho a la autodeterminación, el que debe expresarse en todas las políticas del Estado que afecten al pueblo mapuche, sus tierras, territorios y recursos. 2.- Reconocimiento constitucional del pueblo mapuche, que debe admitir la preexistencia a la conformación del Estado de la “nación” mapuche y su derecho a la autodeterminación, a la tierra y territorio (incluyendo aprovechamiento del suelo y subsuelo). 3.- Derecho a la participación, manifestado bajo el principio de discriminación positiva en el congreso, que garantice dos parlamentarios mapuches por cámara. 4.- Reconocimiento de un parlamento autónomo mapuche, compuesto por representantes elegidos conforme a la propia cultura. 5.- Restitución de las tierras, reduccionales y ancestrales, como del territorio (Bio-Bio al Sur). 6.- Ratificación de los convenios internacionales aplicables a los pueblos indígenas, en especial el convenio 169 de la OIT. 7.- Respeto al sistema normativo mapuche mediante reforma al código de procedimiento penal que incluya aspecto sustantivos de la cultura mapuche constituidos en el Ad Moguen y Nor Moguen. 8.- Retirada de las forestales del territorio mapuche” (Foerster y Lavanchy: 1999).

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón 4.2. Coordinadora Arauko- Malleko (CAM). La CAM surge a comienzos de 1999 y representa un cambio sustantivo en las formas de actuar de los mapuche. Por primera vez desde el inicio de la transición surge dentro del movimiento mapuche una organización que se plantea en directa confrontación con el Estado chileno. Lo anterior queda patente en un comunicado público de la organización de aquel año donde señalan:
“De las cenizas de los camiones de la Forestal Bosques Arauco quemados en Pichiloncoyan ha comenzado a surgir un Movimiento Autónomo que se plantea en directa confrontación con el Estado chileno y que tiene como eje central de sus demandas la restitución de las tierras usurpadas. Un Movimiento Mapuche Autónomo que es liderado por las autoridades tradicionales de nuestro pueblo, que obedece a nuestras necesidades y reivindicaciones históricas y que se proyecta como un referente político-ideológico de liberación fundamentado en lo más profundo de nuestra realidad, cosmovisión y cultura. En el substrato de los conflictos por recuperaciones de tierras que hoy estallan en el Wallmapu (Territorio Mapuche) se vislumbra una nueva posición políticotáctica de lucha frente al Estado y sus políticas etnocidas de asimilación/exterminio. Esta surge desde el seno de las propias comunidades, plantea la acción directa por sobre la demagogia y la dignidad por sobre aquellas posiciones reformistas de organizaciones e instituciones mapuche que sólo son funcionales a los intereses del Sistema. Esto sin duda que traerá sus consecuencias”60.

Las palabras inevitablemente dejan entrever la actitud confrontacional de esta organización, y por cierto, es esta misma política de enfrentamiento, tanto con el Estado como con las empresas forestales, la que incidirá eventualmente en su carácter de organización cuasi clandestina. Hace tiempo ya que los dirigentes y militantes de la CAM
Comunicado público de http://www.nodo50.org/weftun/
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la

CAM,

del

25

de

marzo

de

1999.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón optan por el anonimato para evitar represalias por sus acciones, tanto del Estado (que los puede acusar principalmente de asociación ilícita) como de los guardias armados de las forestales. Esta actitud se acentúa especialmente a partir de 2002 cuando fueron detenidos y encarcelados los voceros públicos de la Coordinadora. Como explican, adoptar la clandestinidad:
“es parte de nuestra estrategia de resistencia. No nos fuimos a la clandestinidad para asegurarnos, sino para seguir luchando. Y ver a la gente que por un lado nos protege y por otro mantiene un trabajo firme, nos permite tener mayor fuerza y seguir asumiendo esto cada vez con más dignidad. Es importante que la gente vea que lo que decimos, lo hacemos” (Punto Final; abril de 2005).

Para ellos la clandestinidad se vuelve necesaria en el marco de la confrontación en contra de las empresas y el sistema que los oprime, corresponde a una estrategia de reconstrucción de su pueblo, siendo la autodefensa un recurso, un derecho legítimo contra los “paramilitares” de las forestales o agricultores y la represión estatal. La organización ha sido criticada en ocasiones por su poca apertura, no sólo hacia la institucionalidad, sino además hacia otras organizaciones mapuche, a lo cual han respondido que no tienen problema con dialogar con todo el movimiento La CAM argumenta que se diferencia del resto de las organizaciones mapuche, principalmente, en dos factores claves: Que ellos plantean directamente la posibilidad de conseguir resultados por fuera del marco institucional que otorga el Estado, a diferencia de las otras organizaciones, que juegan dentro de los marcos del capital y del Estado chileno, dependiendo así, más de las respuestas externas que de su fuerza propia y potencial de movilización. Agregando que son distintos, a su vez, por el tipo de sociedad que pretenden construir, planteando no sólo un cambio que abarque lo

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón político, sino más global, afirmando no aceptar el modelo capitalista que se les ha impuesto. Por otra parte, la Coordinadora, al igual que otras organizaciones, reivindica los derechos autonómicos de los mapuche, pero como parte de un proceso de liberación nacional, planteando que sus objetivos son:
“La restitución de la autonomía del pueblo mapuche, el autogobierno, la construcción de una economía interna, el control de las relaciones sociales, el respeto a la cultura, a la lengua. Se ha comenzado un proceso de acumulación de fuerzas, proceso necesario para conseguir la autonomía y posterior liberación. Aquí estamos hablando de liberación nacional a futuro (...) Es una lucha de resistencia y de reconstrucción de la nación mapuche, porque estamos convencidos que si no lo hacemos la invasión del capital transnacional significará el exterminio definitivo de nuestro pueblo. Es el derecho soberano de todo pueblo a la rebelión y por eso la lucha pasa por la recuperación de las tierras o derechos culturales, hacia la lucha de nación, por la autodeterminación. Queremos volver s ser un pueblo soberano y libre” (Tricot; 296: 2006).

Por lo tanto, se enfrentan no sólo al Estado y su institucionalidad con esta estrategia de liberación nacional, sino que visualizan como antagonista también al capital, representado por la presencia en la zona de grandes transnacionales forestales61, las que ven como las causantes inmediatas y principales de su situación (Saavedra; 131: 2002).

En 1974 la dictadura dicta el Decreto Ley Nº 701 que establecía un subsidio directo a la actividad forestal. Entre el 75 y 79 el banco central abrió una línea de crédito destinada exclusivamente a fomentar esta área, desprendiéndose también de las empresas del rubro por parte del Estado. A partir de la década de 1980 se produce un aumento de la superficie plantada (especialmente eucaliptos y pinos insigne). En los últimos años Chile se ha transformado en uno de los principales exportadores de productos forestales, especialmente celulosa, representando el 4,8 de las divisas ingresadas al país, las exportaciones forestales chilenas han crecido en los últimos años, a una tasa promedio de 10,8% en la primera mitad de la década del 2000, acumulando retornos, en el año 2005, cercanos a los 3 mil 500 millones de dólares.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón La CAM afirma que su proyecto estratégico tiene dos aristas: la resistencia mapuche y la reconstrucción nacional. La primera plantea la resistencia al capitalismo en el territorio mapuche que, argumentan, los invade a través de sus inversiones forestales, energéticas turísticas u otras. La reconstrucción nacional la plantean a partir de la necesaria consecución de la autonomía política y territorial. Para la CAM la rearticulación organización, de comunidades la permitirá y mayores control niveles de de produciendo ocupación espacios

territoriales cada vez más amplios. Por otra parte afirman que el reposicionamiento de los aspectos históricos, identitarios, culturales y religiosos, darán mayor capacidad ideológica y política a las distintas comunidades. Los miembros de la CAM afirman que su objetivo a mediano plazo es la recuperación de la autonomía política y territorial62 que sienten las bases para un gran proceso de liberación nacional, para ellos la propuesta programática actual es:
“Un proceso de acumulación de fuerzas en donde se van cumpliendo etapas, no en forma mecánica sino de manera dialéctica (proceso), de modo de fusionar todos los aspectos que nos son propios” (Pagina Weftun)

La forma de expresar sus planteamientos nos remite inevitablemente al discurso utilizado por algunas agrupaciones de izquierda durante los setenta y ochenta en Chile, no en vano afirman haber conversado, en especial durante los primeros años, con distintas agrupaciones de la izquierda chilena, entre las que podemos mencionar el EGP 63, el Frente
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Para ellos el concepto de territorio implica espacio vital de donde se proviene, se vive y se proyecta todo lo mapuche. Por lo tanto, las luchas mapuche -sobre todo contra las empresas forestales- no sólo se reducen a la defensa de tierra, sino de los espacios territoriales más amplios entendido como el territorio ancestral mapuche.
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Ejercito Guerrillero de los Pobres

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), con la Surda, con el Partido Comunista y con las distintas facciones del MIR. A pesar de lo anterior, plantean no contar con mucha afinidad con la izquierda, que es con quien deberían tener más proximidad, principalmente porque no ven mayor trabajo de esta a nivel de poblaciones o sectores sociales (Punto Final; mayo/junio de 2003). Las palabras que utilizan los miembros de la organización son claras, directas y simples, sin mayor retórica reclaman lo que consideran les corresponde y les es justo, cuestionando el modelo, al Estado u otras organizaciones Percibiéndose realidad:
”La palabra democracia nos suena hueca. Lo que vemos es dictadura, autoritarismo, militarización de las zonas que luchan por reivindicaciones. (...) No se respetan los derechos territoriales y políticos del pueblo mapuche, y nos vemos obligados a luchar. Hay mucha hipocresía en el gobierno y el Estado chileno. No reconocen que hay presos políticos mapuche, que hay persecución policial y clandestinos en este país. No reconocen que somos luchadores sociales y no terroristas. Desde la posición mapuche, vemos que los ricos son más ricos que antes, incluso más ricos que en la era de Pinochet. Y que el gobierno está coludido con las transnacionales que nos tienen ahogados. Los representantes del gobierno y de la empresa Mininco -del conglomerado Matte- y de la Forestal Arauco -del grupo Angelini- están juntos, querellándose en una artificiosa maquinación contra los mapuche, mientras se gastan muchos millones en tratar de transformar estas tierras en función de las inversiones de las transnacionales". (Pagina Weftun)

los marcos con los cuales analizan su

4.3 Coordinación de Identidades Territoriales Mapuche (CITEM). A fines de 2002 comienza a tomar cuerpo un anhelo largamente gestado dentro de algunos sectores del movimiento mapuche, la idea de formar

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón una coordinación que aglutinara los diferentes referentes mapuche. En un contexto donde la CAM se había vuelto relevante y estaba siendo fuertemente perseguida por el Estado; en la zona de Maquehue, comuna de Padre de las Casas en la novena región de Chile, se impulsa la idea de la formación de la Coordinación de Identidades Territoriales (CITEM). Con la idea explícita de aunar las distintas visiones y expresiones dentro del movimiento, tratando de articular expresiones opositoras al gobierno con vocación unitaria y con la esperanza de armar una propuesta común incluyente (Mariman: 2005). En este encuentro se reúnen representantes de distintas organizaciones, entre los que podemos mencionar al actual alcalde de Tirúa Adolfo Millabur de la Identidad Lafquenche, Galvarino Reiman de los Nagche, Jorge Hueque de la Coordinadora Panguipulli y Pablo Mariman, entre otros. A partir de aquí se sientan las bases del proceso colectivo de lo que será la Coordinación de Identidades Territoriales64. Al estar la Coordinación integrada por distintas asociaciones, resulta difícil estimar cuanta gente adhiere o participa de esta, sin embargo, se puede afirmar que está conformada por cerca de 25 organizaciones mapuche que se extienden desde Santiago hasta Chiloé, contando con miembros tanto urbanos como rurales. En estas organizaciones, no obstante ser parte de esta instancia, se les respeta su autonomía, identidad y forma de organización que le son propias, la Coordinación:
“es donde se van discutiendo temas globales, pero cada organización cuenta con su propia dinámica y la coordinación no se mete en esta. Nos permite ir debatiendo acerca de temas que nos ayuden a avanzar hacia la conformación de una propuesta política más global. Esa es la apuesta como organización, avanzar hacia la creación de una estructura y propuesta política global”. (Caquilpan)
A ese encuentro inaugural se dirigía también Víctor Ancalaf, ex -vocero de la Coordinadora Arauko- Malleko, siendo detenido por la policía y encarcelado hasta hoy.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Es decir, cada organización integrante de la coordinación, tiene la potestad de organizarse y actuar en libertad. En parte esta manera de funcionar está motivada por la idea de evitar caudillismos u otros fenómenos que pueden entorpecer la coordinación y la acción colectiva. Se evita que exista una gran estructura que prime, entendiéndose que deben ser los propios ámbitos donde se organiza la gente, desde sus bases territoriales, los que determinen las decisiones y las políticas a seguir (Seguel; 2006)65. La CITEM ha estado funcionando mediante la institución tradicional del Trawun, a través del cual se reúnen en distintos lugares del territorio mapuche, rotando los encuentros, permitiendo de esta manera que participe más gente, y que las decisiones se tomen de manera colectiva. La intencionalidad última de mover el lugar del Trawun no corresponde sólo a convocar más gente, sino que responde a una forma de reconstruir al pueblo y la sociedad mapuche, es la manera que han encontrado para rearticular y rescatar la confianza de las comunidades, trasmitiendo y extendiendo la diversidad existente en el movimiento, pero poniendo énfasis en algunas ideas comunes (Millapi en Tricot; 392: 2006). Es decir, se ha venido retomando una institucionalidad que es propia los Trawun, a modo de reuniones plenarias donde se toman acuerdos. Se han establecido, además, equipos de trabajo con finalidades específicas, como la capacitación de dirigentes, facilitar la comprensión del derecho internacional, analizar el derecho local y fomentar las comunicaciones, entre otras. Esta instancia de reunión ha servido a manera de reencuentro, de reconocerse, establecer vínculos y crear confianza y solidaridad, intentando fortalecer de esta forma al movimiento mapuche.

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http://www.mapuexpress.net/?act=publications&id=125

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón
“al principio fue difícil, costó mucho tiempo generar confianza, porque había referentes que eran más autonomistas, otros que buscaban la instrumentalización de ciertos espacios de poder u otros en proceso de negociación con ciertas instancias del gobierno. Esto generó ciertas tensiones, pero terminó por resolverse, se llevaron adelante las confianzas, cada referente tiene autonomía en lo que tiene que ver con sus intereses. Pero hay cuestiones de interés colectivo que son de conjunto, se toman las decisiones en los Trawun y son asumidas colectivamente”(Seguel: 2006)

La CITEM se plantea además a partir de un postura inclusiva en cuanto a quienes la conforman, intentando que abarque la mayor representatividad posible, pretendiendo de esta forma crear confianza entre los miembros. Pero además, le parece importante mantener y sostener diálogo con la sociedad no mapuche, con los chilenos, establecer instancias donde se puedan conversar y discutir, no sólo la temática mapuche. Para ellos esto es una definición de tipo política y, en este marco, podemos observar por ejemplo, el primer foro ciudadano organizado en la ciudad de Villarrica, la Coordinación para la libertad de los presos políticos mapuche o lo que fue el foro en contra de la reunión de APEC celebrada en Santiago, donde fueron una de las organizaciones protagonistas. Dentro de las relaciones establecidas también como Coordinación, se cuentan instancias de diálogo con organizaciones de allende Los Andes, de orgánicas mapuche de Neuquen y Río Negro entre otros; además de formar parte de la recientemente creada Coordinación Andina, con miembros de Chile, Bolivia, Perú y Ecuador. A nivel internacional, otro aspecto al que se ha abocado la CITEM, es profundizar en el trabajo con respecto a los derechos indígenas:

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón
asumido una estrategia en el sistema internacional de derecho, haber tenido una audiencia ante la OEA, haber entregado informes propios, ya no al nivel de la dependencia que otros escriban u opinen por ti, sino haberlo hecho como Coordinación, haberlo asumido colectivamente. Esto nos ha permitido tener continuidad en el trabajo, monitorear los

“Una de las cuestiones más importantes que hemos hecho es haber

casos presentados, más visibilidad y generar nuevas alianzas en el sistema internacional”.(Seguel; 2006)66

Esta labor a nivel internacional no implica abandonar lo doméstico, lo local, donde se han centrado, como lo indica su nombre, en rescatar lo que son las identidades territoriales mapuche. Consideran que este concepto representa a cabalidad la realidad del pueblo mapuche, que cuenta en distintos espacios territoriales con diversas identidades:
“aunque seamos wenteche (gente de los llanos), nagche (gente de los valles, o lafquenche (gente de la costa), aunque sean distintos los espacios territoriales, culturalmente se respetan los Meli Witran Mapu, las cuatro direcciones de la tierra, el equilibrio del Nag Mapu, de la tierra. Por eso es importante trabajar de esta forma, porque somos diferentes identidades, pero un solo pueblo-nación con miles de años de existencia en este Wallmapu” (Millapi en Tricot; 395: 2006).

Estas diferencias territoriales se manifiestan también en la existencia de mapuche en el campo y en la ciudad, o mapuche urbano. Es a raíz de esto que plantean que el movimiento mapuche tiene que dar cuenta de toda esta realidad. Argumentando que desde siempre el pueblo mapuche ha tenido diversidad en su interior, sin embargo, se puede afirmar que existen elementos que los pueden unir y hay elementos diferenciadores y eso es positivo, porque una visión centrada en un solo elemento puede reducir la lectura de la realidad (Mariman en Tricot: 2006).
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Entrevista realizada en la ciudad de Temuco, Chile, en octubre de 2006.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Su idea de organización está en directa vinculación con la concepción que separa o diferencia lo que es tierra de territorio. La tierra para ellos es lo visible, lo tangible, en cambio el territorio es:
“todos los recursos del suelo y del subsuelo, en este está implícito la creación de la cosmovisión, los espíritus, las energías, el agua, abarca todo. Los elementos culturales, con los que se ha construido la visión de mundo particular de un territorio determinado” (Caquilpan: 2006).67

Muy en concordancia con su visión de recuperar la cultura e institucionalidad tradicionales, esta concepción de territorio está ligada al concepto de Itrofillmongen o todo el sistema de vida, implica que las cosas no se separan, el río de la tierra, el aire de las aves, las napas subterráneas de la actividad humana o a la persona del mundo espiritual de la naturaleza. Eso representa el territorio, engloba todo, tanto la vida orgánica y la espiritual. Esta concepción vuelve inseparables la idea de identidad y de territorio, lo cual sustenta la idea de las Identidades Territoriales y se puede argumentar que justifica la defensa territorial, el defender el territorio es proteger su cultura como mapuche. En este marco se plantea también la importancia y necesidad de la autonomía. En consecuencia, la CITEM afirma que la autodeterminación es un derecho inherente para el pueblo mapuche, aspirando a la autonomía que se les reconozca como tales, como sujeto colectivo depositario de derechos políticos sobre el territorio que les corresponde. La autonomía correspondería a un espacio político que permite el control territorial, la creación de una gobernabilidad propia y otra sociedad presente en los compartida con la la territorios mapuche, por otra parte,

autodeterminación sería un derecho que promueve nuestra capacidad de autogobernarnos en nuestros territorios (Mariman: 2006).68 Existe una estrecha relación entre los conceptos planteados y la visión tanto retrospectiva como prospectiva, es en este marco que afirman que:
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Entrevista realizada en la ciudad de Temuco, Chile, en octubre de 2006. Entrevista realizada en diciembre de 2006

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón
“Somos un pueblo que fuimos parte de una nación originaria, hoy lo mas importante es comenzar a reconstruir aquellas institucionalidades que fueron derrotadas producto de la post guerra, darnos cuenta que estamos empobrecidos, que hemos perdido la mayoría de nuestro territorio, que sí podemos aspirar colectivamente a tener un territorio digno para poder desarrollarnos, poder sobrevivir e incidir en esos espacios y que si podemos levantar nuestra institucionalidad propia y que no tiene porqué ser calcada a la toma de decisiones que había antes, que sí se puede adecuar a los nuevos tiempos, que sí se puede levantar un autogobierno donde la gente tenga representatividad, que sea abierto, que sea diverso , que sea pluralista, donde todas las expresiones estén dentro de ese espacio y ayude a dirigir de mejor manera los destinos del pueblo”. (Seguel: 2006)69

Pareciera importante a partir de lo anterior señalar que no plantean la independencia, sino la autonomía en el contexto actual, hoy la autonomía es dentro del Estado chileno (Caquilpan: 2006). En este marco se inscribe, por ejemplo, la intención de agenciar espacios de autogobierno y de autonomía, planteándose a nivel de discusión interna aún, cuestiones como la implementación de plebiscitos o un congreso nacional mapuche. En sintonía con lo anterior, se encuentra la idea de la creación e implementación de parlamentos territoriales, una instancia que ya pueda decidir, definir, normar o establecer políticas de alianza internas o externas, facultades que van mucho más allá de lo que puede hacer en la actualidad la CITEM. Es en este contexto que se realizó a comienzos de año un parlamento mapuche en la comunidad de Koz Koz, en conmemoración del parlamento de Koz Koz del año 1907, último realizado entre el Estado chileno y el pueblo mapuche. En este se reunieron representantes de comunidades de distintas identidades territoriales: wenteche, pikunche,
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Entrevista realizada en la ciudad de Temuco, Chile en octubre de 2006.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón lafkenche, nagche, huilliche, pehuenche y puelche se hicieron presentes en este histórico espacio para reflexionar acerca de los temas y problemas que les aquejan.70 El parlamento se extendió por cuatro días, posterior a los cuales, una descendiente de los lonkos participantes del parlamento original leyó las conclusiones allí alcanzadas, donde se destaca, la necesidad de generar estrategias de defensa del territorio, tanto en el Gulumapu (Chile) y en el Puelmapu (Argentina). Asimismo, se enfatiza la necesidad de luchar por la autonomía, el fortalecimiento de las autoridades ancestrales mapuche, el reconocimiento del mapudungun (idioma mapuche), el desarrollo de la economía mapuche preservando el equilibrio natural y, también, se hace un llamado a luchar por la libertad de los presos políticos mapuche (Punto Final: 2006). No es de extrañar entonces, que la instancia que significa la CITEM, sea concebida como un instrumento:
“no puede ser un fin para nosotros, debe ser el desarrollo de una visión autónoma, de un proceso político autonomista y generar articulaciones y convergencias, para que no sólo este involucrada en un proyecto político, 2006)71 y así se involucren muchos otros referentes que no necesariamente deben sentirse parte de esta coordinación”. (Seguel:

Esta misma observación, el de instrumento o medio y no fin, han realizado los miembros de la CITEM con respecto a la aparición de uno de las organizaciones más nuevas en el espectro del movimiento mapuche, el partido político mapuche, Wallmapuwen. 4.4. Partido Político Mapuche, Wallmapuwen.
También se realizó, como parte del Parlamento, un encuentro con representantes de la sociedad civil chilena y Argentina. 71 Entrevista realizada en la ciudad de Temuco, Chile en octubre de 2006.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón No son pocos los ejemplos en los cuales la creación o formación de partidos políticos se encuentra en estrecha relación con movimientos sociales. Así ha sucedido en distintas partes de Latinoamérica, y está sucediendo hoy por hoy en Chile, con la constitución del Partido Político Mapuche Wallmapuwen. Resulta clarificante eso si, afirmar que esta evolución de movilización social a partido no es automático. La formación de partidos de raíz étnica a partir de los movimientos sociales no depende sólo de la cantidad o importancia de la identidad étnica existente, sino que se puede argumentar que los partidos étnicos se forman para representar las dinámicas internas de los grupos étnicos como comunidades específicas y en reacción a otros grupos en la sociedad (Van Cott;7: 2006). La formación de un partido político mapuche es una idea largamente concebida desde el interior del movimiento mapuche, no sólo actual, sino de hace décadas72. Es así como durante el primer lustro de 2000, dirigentes mapuche provenientes de distintas organizaciones inician el diálogo y evalúan la posibilidad de la creación de un partido político o como afirman ellos, de “levantar un instrumento político”. Un núcleo de alrededor de 25 personas comienza trabajar y a constituir Wallmapuwen, con la clara intención de insertarse de lleno en el sistema político chileno. En la actualidad el trabajo y la organización misma es de hecho, se están sentando las bases y haciendo los contactos para eventualmente, antes de las elecciones municipales de 2008, cumplir con los requerimientos y formalidades que exige la Ley de Partidos chilena para la constitución legal de un partido político. Actualmente cuentan con una Comisión Política, comisiones ejecutivas, como la de comunicaciones, logística o relaciones internacionales y con dos representantes o voceros de cara a la comunidad, cumpliendo con la
No obstante no se concretó. A principios de siglo XX aquellos mapuche vinculados a la Sociedad Caupolican habían planteado la idea. Asimismo, durante la década de 1970 apareció el Pamachi, Partido Mapuche de Chile. En 1989 se formó el Partido de la Tierra y la Identidad (PTI) que agrupaba a distintas etnias de Chile
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón figura de representante o presidente Gustavo Quilaqueo. Además, el partido tiene una Asamblea General que tiene como potestad elaborar y sancionar las políticas generales del partido, aprobar el Proyecto Político, la Declaración de Principios, los Planes de Trabajo de las comisiones ejecutivas, las Bases Programáticas y el contenido del futuro Estatuto Partidario. Aquí además se elegirán las autoridades partidarias y responsables de cada una de las comisiones. Por último, por medio de procedimientos democráticos, debe elegir a las autoridades internas del partido (Wallmapuwen.cl). Actualmente:
“Las diversas comisiones se encuentran trabajando para montar el esqueleto de este partido, la capacidad para salir a la calle y hacer trabajo político en terreno, buscar militancia en las comunas, establecer contactos con otros mapuche, agrupaciones, organizaciones sociales y eso se está desarrollando desde diciembre del año pasado. Estamos además a punto de finalizar las bases programáticas 73 que en el fondo es el programa político que tendremos, jamás en la historia del movimiento mapuche una organización ha presentado un programa político, no existe, no puedes encontrar en ningún referente mapuche un documento que explicite sus objetivos” (Cayuqueo: 2006)74.

Resulta importante destacar que en esta construcción partidaria, los miembros de Wallmapuwen no se plantean desde una postura social excluyente, por el contrario, existe conciencia de pertenecer a una sociedad que llaman multinacional. En el Wallmapu o país mapuche conviven desde hace décadas los mapuche con chilenos y argentinos. Por eso se vuelve necesario para agenciar los objetivos planteados contribuir a la articulación de amplios sectores de la sociedad Mapuche y no-mapuche. Además por cierto de desarrollar una estrategia electoral. Afirmando dentro de sus principios políticos que el Partido al que aspiran debe contribuir al progreso social, económico y cultural de todos los
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Estas fueron lanzadas públicamente en noviembre de 2006. Entrevista realizada en Temuco en octubre de 2006.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón ciudadanos del Wallmapu, promoviendo en todos ellos, mapuche y nomapuche, la formación cívica y participación activa en todos los asuntos de intereses para el País Mapuche (Wallmapuwen.cl).
“Creemos que una nación mapuche perfectamente puede convivir con una nación chilena. El planteamiento es de respeto a la plurinacionalidad, respeto a la multiculturalidad y de cómo construimos juntos un país mejor, no es un discurso excluyente ni que fomente la confrontación étnica” (Cayuqueo: 2006)75.

Estas palabras se ven respaldadas por el programa del partido que postula que la propuesta del partido es de generar un Estado pluriétnico y democrático, plurilingüe y multicultural. Que Chile reconozca su realidad plurinacional y que el Estado respete el derecho de las nacionalidades internas a la autodeterminación como derecho humano democrático fundamental, reconocido por los organismos internacionales de los cuales Chile es parte integrante (Programa político Wallmapuwen; 8: 2006). Esta articulación de distintos sectores societales no resulta simple. Desde algunos sectores del movimiento han surgido críticas a la formación de Wallmapuwen, argumentando que el partido político no es una herramienta o estructura organizativa o representativa propia vernácula de la cultura mapuche, sino que responde a la influencia de otras culturas, planteándose incluso como una manera de reproducción de colonialismo. Ante esto los miembros del partido interpelan argumentando la necesidad de definir cuáles son las formas mapuche, entendiendo que, no obstante existir instituciones propias como la comunidad, estas no están exentas de transformaciones, no han estado inermes al paso del tiempo. Afirman que la existencia de la estructura partidaria no se contrapone con las estructuras tradicionales mapuche,
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Entrevista realizada en Temuco en octubre de 2006.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón por el contrario tiene la responsabilidad de fortalecer estas, planteándose que:
“lo que debe hacer ese militante es apoyar y fortalecer su comunidad, evitar que su comunidad sea más parcelada de lo que es, puede ser militante del partido, pero eso no significa que sea un factor de división y no de cohesión dentro de la comunidad” (Naguil: 2006)76.

Las relaciones establecidas a partir del partido han traspasado las fronteras del Wallmapu, no sólo realizando contactos y acercamientos con miembros de la sociedad civil chilena y Argentina, sino además logrando apoyos a nivel internacional, ya no tanto de entidades o instituciones supranacionales como han hecho también otras organizaciones mapuche, sino con organizaciones de raíz similar. En este sentido se han ido estableciendo y construyendo relaciones con Ezquerra Republicana de Catalunya (ERC) y el Bloque Nacionalista Gallego (BNG), con esta última organización se ha firmado incluso un protocolo de colaboración. No obstante lo anterior, la gente de Wallmapuwen afirma no haber recibido financiamiento de ninguna organización internacional, solventándose exclusivamente con las cotizaciones de sus militantes. Como se ha mencionado, una de las intenciones del partido político es poder posicionarse de cara las próximas elecciones municipales, pero además de este fin concreto, Wallmapuwen se plantea como un partido con claras aspiraciones y voluntad de acceder al poder político, lo cual le permitiría desarrollar su proyecto político resolviendo mediante estos los problemas de los ciudadanos mapuche y no mapuche del Wallmapu. Esta voluntad de poder los distancia de otras organizaciones mapuche

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Entrevista realizada en Temuco en octubre de 2006

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón que se han focalizado desde la trinchera de la reivindicación y la demanda, como sostienen:
“La idea es incidir, buscar espacios de poder para seguir haciendo. No podemos seguir a l otro lado de la vereda, solamente con el reclamo, con la piedra, con los actos simbólicos, sino que debemos pasar también a la propuesta y ojalá también a la negociación”77 (Quilaqueo: 2006).

Esta

estrategia

de

poder

político

los

diferenciaría

de

otras

organizaciones, pues se plantean desde dentro del sistema de partidos chileno entregando propuestas de gobierno para la región. El cambio sustantivo radicaría en asumir una actitud proactiva en cuanto a la reconstrucción del país mapuche, actitud que se manifestaría en este actuar político dispuesto a asumir responsabilidades y pasar de lo reivindicativo a lo propositivo, esperando de esta manera cambiar la actitud del Estado para con el pueblo mapuche. Esta estrategia de poder la construirá una organización política que debe ser democrática, lo cual hoy no estaría completamente garantizado dentro del movimiento mapuche, que se ha caracterizado por escisiones intestinas, caudillismos o celos entre dirigentes (Naguil; Cayuqueo: 2006). Es así también que el partido se define como democrático, con la intención declarada de crear una sociedad democrática que establezca relaciones democráticas con otras sociedades, además de generar sus autoridades internas por estos mecanismos. El desarrollo de esta idea política no será fácil y deberá evolucionar paulatinamente, por fases, como afirman:
“Se entiende que es por etapas, que tiene que ver con la construcción, cómo construimos poder, poder social, y cómo pasamos a difundir ideas que tienen que ver con reforzar la identidad nacional de nuestra gente o cómo comenzamos a labrar un camino que sea con identidad nacional propia y que posibilite también la participación de gente no mapuche,

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Entrevista realizada en Temuco en octubre de 2006

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón
construir ese imaginario es la etapa en la que nos encontramos actualmente” (Cayuqueo: 2006)78.

Es decir, se encuentran en una etapa de formación y aprendizaje político mediante la cual pretenden reforzar la identidad nacional mapuche, que posiblemente en términos culturales sea fuerte, pero como señala Pedro Cayuqueo, encargado de comunicaciones, una nación cultural no es una nación política. En este sentido podemos destacar como en su declaración de principios se declaran como autonomistas, en la medida que tienen como objeto la consecución de un estatuto de autonomía. Definiéndose a la vez, como un partido nacionalitario, que fomentará el desarrollo de la identidad nacional mapuche, aspirando a pasar de una conciencia étnica a una conciencia nacional mapuche. Resulta importante destacar que, no obstante ser lo medular la restitución territorial, no comparten la creencia de que un mapuche sin tierra no es mapuche, sino que sostienen que los mapuche Se observa sin en territorio estas jamás serán una nación (Wallmapuwen.cl). palabras variación

sustantiva, no sólo es importante la tierra, es necesario el territorio, el control sobre este, el cual sentará las bases de una construcción o reconstrucción nacional mapuche Como partido pretenden definitivamente alejarse de lo coyuntural, planteándose desde una postura en la cual la participación como partido y su capacidad de incentivar y relacionarse con las otras organizaciones se vuelve necesaria para generar un espacio donde se pueda discutir de autogobierno y autonomía y ver que significarían estas en la práctica. Como agrega Víctor Naguil, encargado de Relaciones Internacionales del partido, el interés es que en algún momento haya un espacio en el cual se pueda articular más gente y se puedan abordar los temas que se

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón están discutiendo, que entre otros tienen que ver con autogobierno y con participación política (Naguil:2006). En este sentido, y basados en la idea de una acumulación de experiencia y sapiencia suficiente, es que desde el partido se plantea que la mapuche deben:
“ser capaces de plantear nuestra propia mirada, probablemente devenga como todo proceso político en una negociación, pero es distinto estar desde dentro, proponiendo y siendo responsable, a simplemente esperar. Debemos estar nosotros, los actores y ese es un espacio que creemos que en el ámbito de lo político podemos conquistar, especialmente en los espacios de poder local” (Quilaqueo; 2006)79.

La propuesta de Wallmapuwen es, entonces,

de largo aliento,

pretendiendo poder generar una institución político administrativa con estatuto de autonomía territorial que sea capaz de gobernarse por un ejecutivo y un parlamento autonómico elegidos por la población (La Nación; 2006). Este estatuto de autonomía o autogobierno para el Wallmapu, entendiendo este como la actual XIX región y algunas comunas adyacentes de la VIII y X regiones80, debe agenciar una mejor convivencia para los ciudadanos, además de garantizar que las instituciones políticas autonómicas así como sus cargos, deben expresar la identidad propia del territorio y del País Mapuche (Programa político de Wallmapuwen; 9: 2006). Se puede argumentar que esta visión se aleja un poco de la visión imperante en el movimiento mapuche que se inclina por el desarrollo y creación de un parlamento mapuche, la diferencia no radica en la idea misma, sino más bien en su implementación y específicamente en la
Entrevista realizada en Temuco en octubre de 2006 Esto, a pesar de afirmar que el territorio del Wallmapu es mucho mayor y corresponde además de Chile a parte de Argentina.
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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón potestad que efectivamente tendrá este, en este sentido no están dispuestos a apoyar una instancia como esta:
“si te dicen que un parlamento mapuche va a decir que si o no simplemente a algunas cuestiones, pero sin ninguna capacidad legislativa, si no tiene ninguna capacidad o atribución con respecto a grandes proyectos de inversión que se puedan hacer o que pueda tomar iniciativas propias, es decir, es crear una instancia para que juguemos un poco a ser parlamentarios, pero sin ningún poder de decisión”(Naguil: 2006).

Es decir, en opinión de la gente del partido, lo anterior no atacaría el punto que a ellos les interesa apuntar, la descentralización del estado y la generación de una región autónoma. Para la consecución de estos ambiciosos objetivos, existe una primera etapa que comprende, además de la formación, el participar y lograr poder local, municipios. La conquista de gobiernos locales es la manera que ven de ir adquiriendo poder en la región y de ir creando opinión con respecto a su visión autonomista y de atropello a los derechos de los mapuche como pueblo. Como partido se ven con la capacidad de participar en la elecciones municipales, no solos, juntos a otros referentes mapuche, algunos de los cuales ya tienen experiencia en este sentido. Lograr ganar espacios de poder municipal les permitiría intentar mostrar a una escala micro lo que pretenden para una futura región autónoma. Desde el partido se afirma que se ocupará un espacio que no ha sido asido por el movimiento mapuche en décadas. Empero, esto no se hará sin el resto del movimiento, las relaciones con otras organizaciones mapuche se tornan imprescindible al participar de este nuevo espacio, es así como no se ven ni sienten fuera del movimiento, por el contrario afirman:

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón
“Nosotros entendemos que Wallmapuwen se inscribe dentro del movimiento social y tiene que ser parte de este, no es una vanguardia de iluminados que va conduciendo la lucha del pueblo mapuche, es un instrumento a disposición del movimiento y creemos que el contacto permanente con hermanos de las otras organizaciones es lo que nos permitirá tener los pies sobre la realidad”.

5. Conclusión Si bien es cierto que el movimiento indígena emerge con mayor ímpetu en Chile a partir de la década de los noventa, no se puede desconocer que desde los albores republicanos los indígenas y especialmente los mapuche, han participado activamente en la defensa de sus derechos de distintas maneras, intentando incidir en las políticas que les conciernen. Los distintos gobiernos de Chile los fueron progresivamente asimilando a su idea unitaria de Estado y nación. La construcción de la identidad nacional chilena se veía indefectiblemente enfrentada con la existencia de otro pueblo dentro de los márgenes de la frontera nacional. La forma en que el Estado se enfrentó a este dilema se tradujo inicialmente en la conquista militar de los territorios bajo el dominio mapuche, el proceso conocido como la Pacificación de la Araucanía condenó a las comunidades mapuche de postguerra a vivir en reducciones y a integrarse por la violencia a la sociedad chilena. Este periodo de reducción y radicación se extendió formalmente hasta inicios de los años treinta, sin embargo, en las décadas posteriores las

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón comunidades mapuche siguieron siendo sistemáticamente parceladas. Es en este contexto histórico general que el proceso de reforma agraria representa un hito importante para los mapuche, por primera vez, y aunque en calidad de campesinos y no de indígenas, comienzan a recuperar algo de las tierras perdidas durante la guerra y las reducciones. Esta época, fines de los sesenta y los años que abarcan el período de la Unidad Popular, no sólo fueron importantes en este sentido, sino porque además se puede observar a los mapuche nuevamente organizados y actuando directamente en política o en la recuperación y tomas de terreno. Aunque muy ligado al trabajo de algunos partidos políticos, los mapuche comenzaron a actuar de manera directa en la recuperación de las tierras que consideraban de ellos y cuya falta incidía en su pobreza y desarrollo. El golpe de Estado del 1973 afectó a la sociedad chilena en su conjunto y la situación no fue distinta para los mapuche. Por el contrario, represión fue violenta y prolongada indígenas, dictadura. No obstante esto, a fines de esa década se verifican, aunque de manera incipiente, nuevos bríos de movilización dentro de la sociedad mapuche. Esta será canalizada a través de la creación de organizaciones que actuarán bajo el alero de distintos partidos políticos, especialmente con objetivos tendientes hacia la consecución de la democracia en el país, sin embargo se puede argumentar que el tema propio, la discusión de los temas que los afectaban como pueblo sí formaban parte de sus discusiones, aunque no eran lo predominante. Pero, sin duda, el tema de la defensa de la tierra ante la intención y acciones de la dictadura tendientes a dividir las comunidades y disolver definitivamente la no sólo vieron nuevamente arrebatados las la en las regiones mapuche y los tierras

recuperadas, sino que sufrieron directamente la represión de la

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón propiedad comunal, fue componente importante del discurso mapuche de esa época. A partir del retorno a la democracia en 1990, se produce una coyuntura en la cual, de la mano con las mayores libertades y posibilidades de participación y expresión, además por cierto del fin del terrorismo de Estado, se verifican una serie de oportunidades políticas, tanto a nivel interno como internacional que influyen en la emergencia y en el desarrollo de una serie de organizaciones mapuche que conformarán un movimiento que paulatinamente se convertirá en un actor político de relevancia en el país. A nivel interno, la democratización en sí produce oportunidades para la aparición de la acción colectiva mapuche. Específicamente con respecto a los indígenas la creación de instituciones como Ley Indígena o la CONADI, proporcionan también elementos que aportarán no sólo al desarrollo de las movilizaciones, sino también a la formación de una opinión publica favorable en este sentido. A nivel internacional en tanto, se pueden observar también situaciones que incidirán de alguna manera en lo que sucedía en la región mapuche. La ratificación del Convenio 169 por la mayoría de los estados en otras latinoamericanos, latitudes del las distintas o la movilizaciones indígenas continente

conmemoración del V centenario del arribo español a América, servirán también para incentivar las oportunidades para la acción colectiva mapuche en Chile. En definitiva, la emergencia del movimiento indígena en Chile, se desarrolla en un contexto específico de apertura. Había finalizado la dictadura y las potenciales posibilidades de libertades individuales y colectivas que entregaba la incipiente democracia otorgaban, al menos en teoría, la posibilidad de reivindicar los derechos de los pueblos 84

El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón indígenas largamente postergados. Esto sumado a las promesas hechas por la Concertación - coalición ahora en el poder - alimentaron las esperanzas de los miembros de los distintos pueblos originarios. La forma en que se cumplieron estas promesas no conformaron a muchos miembros de organizaciones mapuche, catalizando un cambio en la forma de participar y de enfrentarse al Estado. Las organizaciones mapuche se alejaron de los partidos políticos, concentrándose en sus demandas y reivindicaciones pueblo. Coyuntura importante en este sentido resulta ser octubre de 1997, cuando comunidades de Lumaco comienzan un proceso de recuperación de tierras y se produce, además, la quema de dos camiones de empresas forestales. Pudiéndose plantear un antes y un después de este momento, no sólo por el cambio en el interior del movimiento, sino por el que se suscita de parte del Estado y su voluntad de reprimir. Esto no significa que con anterioridad no existiese represión, o que los marcos cognitivos o repertorios cambiaran radicalmente en ese momento, pues antes había acciones y había quienes pregonaban por autonomía. como expresión específica de la autodeterminación Sin embargo, este punto de inflexión suscita un cambio sustantivo en la manera de actuar de algunas organizaciones mapuche, en concordancia con las ideas autonomistas y nacionalitarias que comenzaban a predominar. Además de las recuperaciones de tierras en este marco se inscriben, el control territorial, la autodefensa, el enfrentamiento con las forestales y la aparición de una nueva generación de dirigentes. Pudiéndose agregar a lo anterior, la aparición de nuevas organizaciones como parte del movimiento y que responden a esta nueva realidad discursiva. A la coyuntura internacional y la decepción hacia las políticas indígenas implementadas por la Concertación durante esos años. Puede agregarse además otros factores que influyen en este cambio de actitud y politización del movimiento mapuche. La implementación de 85 propias, como

El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón megaproyectos en territorio históricamente mapuche; y la definitiva consolidación de la multimillonaria industria forestal inciden también en el transito definitivo hacia actitudes políticas más concretas y autonómicas. Lo anterior no sólo influye en ratificar el sentimiento de desprotección de los mapuche de parte del Estado y su nula participación en cuanto a las políticas que les conciernen, sino además crea antagonistas visibles: por una parte el Estado y sus políticas neoliberales, que ven favorecen a las grandes empresas por sobre sus necesidades; y por otra las empresas privadas, especialmente las forestales. El que esta industria sea la segunda en importancia en el país, no obstante ser las comunidades mapuche aquellas que registran los mayores niveles de pobreza nivel nacional, es una contradicción que sin duda potencia las movilizaciones. Se puede verificar una directa relación entre este marco interpretativo más autonómico, alejado de la simple demanda de restitución de tierra o economicista, y la forma de actuar, el repertorio de acción colectiva implementado por la organizaciones. A aquellas formas de acción colectiva heredadas culturalmente, como las recuperaciones de tierras, se les agregarán la utilización de elementos nuevos, y también la adaptación a las nuevas formas que tanto el Estado, como las empresas privadas, han adoptado para enfrentarse con los mapuche. En este marco, podemos mencionar, entre otros, la utilización de medios de comunicación propios o la apelación a instancias judiciales o institucionales internacionales para reclamar por sus derechos. Debe señalarse también en este sentido, la reaparición de la formación de un partido político mapuche, apelando de esta manera a mecanismos institucionales electorales para agenciar los objetivos autonómicos planteados.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Se puede argumentar que, y utilizando la terminología planteada en el ensayo, tanto los elementos contextuales como relacionales han incidido en la aparición y desarrollo del movimiento mapuche actual. El análisis nos permite observar cómo ha ido este movimiento evolucionando hasta erigirse en un actor político de relevancia, especialmente impelido por el cambio en los marcos interpretativos y la consiguiente variación de las formas de acción colectiva. Resulta innegable argumentar que hoy el movimiento mapuche no se encuentra en un pico de movilización o en la palestra pública constantemente, como sucedió hace algunos años. Pudiéndose agregar además, que algunas de las grandes luchas o desafíos emprendidos por estos han finalizado en derrotas. Sin embargo, de la misma manera, se puede decir que el movimiento mapuche en la actualidad ha evolucionado hasta convertirse en un actor político y social, capaz de instaurar y posicionar sus planteamientos ante la opinión pública nacional, además hoy, a pesar de la represión, está evolucionando hacia posiciones más incluyentes que apuntan hacia una mejor convivencia, aunque desde su postura de autonomía, con la sociedad chilena. Es posible afirmar que el mayor triunfo del movimiento mapuche hasta el momento ha sido posicionar las temáticas y demandas mapuche, ante la ciudadanía y la sociedad chilena en general. Sin embargo, su logro no se reduce solo a ello, pues tanto la participación en la vida pública como el desarrollo y dinamismo del movimiento, que se evidencian claramente tras este somero análisis, permite inferir que las distintas organizaciones que conforman parte de este movimiento, seguirán asumiendo el rol de actores activos en la vida política del país.

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón

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Recursos electrónicos http://www.cepchile.cl http://www.lanacion.cl http://www.mapuche.info http://www.mapuexpress.cl http://www.nodo50.org/weftun/ http://www.nodo50.org/azkintuwe/ http://www.observatorio.cl http://www.puntofinal.cl http://www.wallmapuwen.cl

ENTREVISTAS Pedro Cayuqueo, encargado de comunicaciones de Wallmapuwen Francisco Caquilpan, miembro de Coordinación de Identidades Territoriales Mapuche (CITEM). Pablo Mariman, miembro de Coordinación de Identidades Territoriales Mapuche (CITEM). Victor Naguil, encargado de Relaciones Internacionales de Wallmapuwen

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El movimiento mapuche: una aproximación a través de los diversos enfoques de la teoría de la acción colectiva Víctor Salvador Tokichen Tricot Salomón Gustavo Quilaqueo, Presidente de Wallmapuwen Alfredo Seguel, miembro de Coordinación de Identidades Territoriales Mapuche (CITEM).

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