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LA PROPIOCEPCIÓN A diferencia de los seis sentidos de exterocepción (visión, gusto, olfato, tacto, audición y equilibriocepción) por los que percibimos el mundo exterior, la propiocepción es un sentido de interocepción por el que se tiene conciencia del estado interno del cuerpo. La propiocepción es el sentido que: 1. informa al organismo de la posición de los músculos, es la capacidad de sentir la posición relativa de partes corporales contiguas. 2. La propiocepción regula la dirección y rango de movimiento 3. Permite reacciones y respuestas automáticas, 4. interviene en el desarrollo del esquema corporal y en la relación de éste con el espacio, sustentando la acción motora planificada. 5. Otras funciones en las que actúa con más autonomía son el control del equilibrio, la coordinación de ambos lados del cuerpo, el mantenimiento del nivel de alerta del sistema nervioso central y la influencia en el desarrollo emocional y del comportamiento. El sentido de la propiocepción se compone de neuronas sensoriales que están en el oído interno (movimiento y orientación), y de los receptores de estiramiento de los músculos (postura). Existen receptores nerviosos específicos para este tipo de percepción, denominados propioceptores. También receptores específicos para la presión, luz, temperatura, sonido y otras experiencias sensoriales. Los cuales reciben el nombre genérico de receptores de estímulo adecuado. La información es transmitida al cerebro a través de los husos musculares, localizados en el interior de los músculos. Estos husos están compuestos de pequeñas fibras musculares (fibras intrafusales) inervadas por nervios que informan de la longitud del músculo Disfunción del sistema propioceptivo La disfunción de este sistema se expresa en torpeza motriz: dificultad para mantener cabeza y cuerpo erguidos, realizar actividades coordinadas con las dos manos y manejar herramientas. También se observa falta de concentración, por inquietud postural, rigidez de tronco y ausencia de noción de peligro. Sistema cutáneo El sistema cutáneo es el encargado de registrar la información externa relacionada con temperatura, dolor, tacto, frío, calor; de este modo nos permite tanto discriminar los estímulos del medio, como reaccionar cuando éstos son amenazantes. Participa en el conocimiento del cuerpo y también en el desarrollo del vínculo emocional y sentido de seguridad. Junto con el sistema propioceptivo sustenta la acción motora planificada. Disfunción del sistema cutáneo Cuando este sistema no funciona adecuadamente, se puede presentar falta de concentración e hiperactividad, torpeza motriz, dificultad para interaccionar con el medio, desorganización, organización temporal y secuencial pobre, dificultad para construir y manipular materiales y herramientas, retraso en la adquisición de la independencia en actividades de la vida diaria, inestabilidad emocional y dificultad en las relaciones sociales.