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Origen y evolución de la Tierra

No podemos decir gran cosa de lo que ocurrió durante los dos


primeros tercios de la historia del Universo, sólo que, en algún
momento, se formó una galaxia espiral que llamamos Vía
Láctea. En uno de sus brazos se condensó una estrella, nuestro
Sol, hace unos 4.500 millones de años. A su alrededor
quedaron, girando, diversos cuerpos, entre ellos, la Tierra.

Al principio era una masa incandescente que, lentamente, se fue


enfriando y adquiriendo una forma similar a la que hoy
conocemos. Aunque los cambios en esas primeras épocas
debieron ser más bruscos y abundantes, la Tierra no ha dejado
de evolucionar, y lo sigue haciendo.

La vida apareció cuando se dieron las condiciones apropiadas.


Primero, simples compuestos orgànicos, después, organismos
unicelulares; más tarde lo hicieron los pluricelulares, vegetales y
animales. Los humanos evolucionamos de otros mamíferos hace
apenas unos segundos.

Tanto las religiones como las ciencias han dividido la "creación" en diversas fases. Algunas más
poéticas (como los siete días de la Biblia), otras más rigurosas, como las eras geológicas que
acepta la ciencia. Vamos a centrarnos en estas últimas.

Formación de la Tierra: La tierra que hoy conocemos tiene un aspecto muy distinto del que tenía
poco después de su nacimiento, hece unos 4.500 millones ... [ + ]
Historia geológica de la Tierra: Desde su formación hasta la actualidad, la Tierra ha experimentado
muchos cambios. Las primeras etapas, desde que ... [ + ]
Historia geológica: el Precámbrico: Este larguísimo periodo de la historia de la Tierra abarca desde
su formación, hace unos 4.500 millones de años, ... [ + ]
Historia geológica: el Paleozoico: Esta era antigua duró unos 315 millones de años. El planeta era
muy distinto del actual. Las tierras emergidas ... [ + ]
El Paleozoico: Devónico, Carbonífero y Pérmico: El periodo Devónico, que comenzó hace 408
millones de años, se caracteriza por la aparición de ... [ + ]
Historia geológica: el Mesozoico: Esta era intermedia duró unos 160 millones de años. En sus
inicios todos los continentes, o islas, del periodo ... [ + ]
El Mesozoico: Jurásico y Cretáceo: El Jurásico se ha hecho famoso en nuestros dias gracias al cine.
Fue la época del esplendor de los dinosaurios, ... [ + ]
Historia geológica: el Cenozoico: La última y más reciente era geológica abarca los últimos 65
millones de años. Los continentes adquieren, ... [ + ]
El Cenozoico: Oligoceno, Mioceno y Plioceno: El Oligoceno se inició hace unos 35,4 millones de
años y finalizó hace unos 23,3 millones de años. Las ... [ + ]
Historia geológica: el Cuaternario: El Cuaternario es el periodo del Cenozoico que empezó 1,64
millones de años, y comprende hasta nuestros días. El ... [ + ]

Formación de la Tierra

La tierra que hoy conocemos tiene un aspecto muy distinto del que tenía poco después de su
nacimiento, hece unos 4.500 millones de años. Entonces era un amasijo de rocas conglomeradas
cuyo interior se calentó y fundió todo el planeta. Con el tiempo la corteza se secó y se volvió
sólida. En las partes mas bajas se acumuló el agua mientras que, por encima de la corteza
terrestre, se formava una capa de gases, la atmósfera.

Agua, tierra y aire empezaron a inteactuar de forma bastante violenta ya que, mientras tanto, la
lava manava en abundancia por múltiples grietas de la corteza, que se enriquecía y transformaba
gracias a toda esta actividad.
Formación del Sol y los planetas
Según los científicos, hace unos 15.000 millones de años
se produjo una gran explosión, el Big Bang. La fuerza
desencadenada impulsó la materia, extraordinariamente
densa, en todas direcciones, a una velocidad próxima a
la de la luz. Con el tiempo, y a medida que se alejaban
del centro y reducían su velocidad, masas de esta
materia se quedaron más próximas para formar, más
tarde, las galaxias.

No sabemos qué ocurrió en el lugar que ahora ocupamos


durante los primeros 10.000 millones de años, si hubo
otros soles, otros planetas, espacio vacio o,
simplemente, nada. Hacia la mitad de este periodo, o
quizás antes, debió formarse una galaxia.

Cerca del límite de esta galaxia, que hoy llamamos Vía Láctea, una porción de materia se
condensó en una nube más densa hace unos 5.000 millones de años. Esto ocurría en muchas
partes, pero esta nos interesa especialmente. Las fuerzas gravitatorias hicieron que la mayor
parte de esta masa formase una esfera central y, a su alrededor, quedasen girando masas mucho
más pequeñas.

La masa central se convirtió eu una esfera incandescente, una estrella, nuestro Sol. Las pequeñas
también se condensaron mientras describían órbitas alrededor del Sol, formando los planetas y
algunos satélites. Entre ellos, uno quedó a la distancia justa y con el tamaño adecuado para tener
agua en estado líquido y retener una importante envoltura gaseosa. Naturalmente, este planeta es
la Tierra.

Sólido, líquido y gaseoso


Después de un periodo inicial en que la Tierra era una masa
incandescente, las capas exteriores empezaron a solidificarse,
pero el calor procedente del interior las fundía de nuevo.
Finalmente, la temperatura bajó lo suficiente como para
permitir la formación de una corteza terrestre estable. Al
principio no tenía atmósfera, y recibia muchos impactos de
meteoritos. La actividad volcánica era intensa, lo que motivaba
que grandes masas de lava saliesen al exterior y aumentasen el
espesor de la corteza, al enfriarse y solidificarse.

Esta actividad de los volcanes generó una gran cantidad de


gases que acabaron formando una capa sobre la corteza. Su
composición era muy distinta de la actual, pero fue la primera capa protectora y permitió la
aparición del agua líquida. Algunos autores la llaman "Atmósfera I".

En las erupciones, a partir del oxígeno y del hidrógeno se generaba vapor de agua, que al
ascender por la atmósfera se condensaba, dando origen a las primeras lluvias. Al cabo del tiempo,
con la corteza más fría, el agua de las precipitaciones se pudo mantener líquida en las zonas más
profundas de la corteza, formando mares y océanos, es decir, la hidrosfera.

Historia geológica de la Tierra

Desde su formación hasta la actualidad, la Tierra ha experimentado muchos cambios. Las


primeras etapas, desde que empezó la solidificación de la masa incandescente hasta la aparición
de una corteza permanente, no dejaron evidencias de su paso, ya que las rocas que se iban
generando, se volvían a fundir o, simplemente, eran "tragadas" por una nueva erupción.

Estas etapas primitivas son todavía un misterio para la ciencia. Además, el paso del tiempo, la
erosión, los distintos cambios ... han ido borrando las señales, por lo que, cuanto más antiguo es
el periodo que se pretenda analizar, mayores dificultades vamos a encontrar. La Tierra, no lo
olvidemos, sigue evolucionando y cambiando.

Edad (años) Eon Era Periodo Época

4.500.000.000 Precámbrico Azoica

3.800.000.000 Arcaica

2.500.000.000 Proterozoica

560.000.000 Fanerozoico Paleozoica Cámbrico

510.000.000 Ordovícico

438.000.000 Silúrico

408.000.000 Devónico

360.000.000 Carbonífero

286.000.000 Pérmico

248.000.000 Mesozoica Triásico

213.000.000 Jurásico

144.000.000 Cretáceo

65.000.000 Cenozoica Terciaria Paleoceno

56.500.000 Eoceno

35.400.000 Oligoceno

24.000.000 Mioceno

5.200.000 Plioceno

1.600.000 Cuaternaria Pleistoceno

10.000 Holoceno

Eones, Eras, Periodos y Épocas geológicas


El eón es la unidad más grande de tiempo geológico. Se
divide en diversas eras geológicas. Cada era comprende
algunos periodos, divididos en épocas.

Cuanto más reciente es un periodo geológico, más datos


podemos tener y, en consecuencia, se hace necesario dividirlo
en grupos más pequeños.

Se obtienen registros de la geología de la Tierra de cuatro


clases principales de roca, cada una producida en un tipo distinto de actividad cortical:

1.- erosión y transporte que posibilitan la posterior sedimentación que, por compactación y
litificación, produce capas sucesivas de rocas sedimentarias.

2.- expulsión, desde cámaras profundas de magma, de roca fundida que se enfría en la
superficie de la corteza terrestre, dando lugar a las rocas volcánicas.

3.- estructuras geológicas formadas en rocas preexistentes que sufrieron deformaciones.

4.- actividad plutónica o magmática en el interior de la Tierra.

Datación, las fechas del pasado


Las divisiones de la escala de tiempos geológicos resultante se basan, en primer lugar, en las
variaciones de las formas fósiles encontradas en los estratos sucesivos. Sin embargo, los primeros
4.000 a 600 millones de años de la corteza terrestre están registrados en rocas que no contienen
casi ningún fósil, es decir, sólo existen fósiles adecuados de los últimos 600 millones de años. Por
esta razón, los científicos dividen la extensa existencia de la Tierra en dos grandes divisiones de
tiempo: el precámbrico (que incluye los eones arcaico y proterozoico) y el fanerozoico, que
comienza en el cámbrico y llega hasta la época actual.

El descubrimiento de la radiactividad permitió a los geólogos del siglo XX idear métodos de


datación nuevos, pudiendo así asignar edades absolutas, en millones de años, a las divisiones de
la escala de tiempos.

Historia geológica: el Precámbrico

Este larguísimo periodo de la historia de la Tierra abarca desde


su formación, hace unos 4.500 millones de años, hasta hace
unos 580 millones de años, es decir, casi 4.000 años de historia
del planeta. Ocupa el 88% de la historia de la Tierra. Mucho
parece.

Bueno, no todo el mundo está de acuerdo. Algunos autores


llaman "Azoico" al periodo en que la Tierra estaba todavía en
formación y sitúan el inicio del Precámbrico alrededor de hace
3.800 millones de años, cuando la corteza estaba ya (más o
menos) consolidada y se empezaron a formar las primeras
sustancias orgánicas. Del mismo modo, otros sitúan el final del
periodo entre 590-540 millones de años atrás, cuando aparecen
las primeras algas.

Sea como fuere, dos cosas estaán claras: que es el periodo


geológico más largo y que, en él, la Tierra se estabilizó y aparecieron los primeros organismos
vivos, muy simples, por cierto.

De bola incandescente a casa de la vida


El periodo en el que la tierra se estaba transformando desde una bola incandescente hasta un
planeta con corteza, se conoce como "Azoico" o "Catarqueano". Este proceso se suele dar por
terminado hace unos 3.800 millones de años, cuando la Tierra quedó "un poco más" estabilizada.
La corteza terrestre, al final de este periodo, era muy frágil, más delgada que ahora y con una
enorme cantidad de movimientos provocados por terremotos y erupciones volcánicas.

En lo que sí están de acuerdo casi todos es en que, aproximadamente por estas fechas, la
superficie terrestre quedó establecida. Se inicia la era (o eón, sgún algunos) Arcaica. La corteza se
fue enfriando y se formaron las primeras rocas ígneas y metamórficas. Las abundantes lluvias
generaron los océanos y mares, mientras la temperatura a nivel de superfície seguía
descendiendo.

Hace unos 2.500 millones de años se inició el Proteozoico, palabra que significa "tiempo de vida
inicial". En efecto, algunas moléculas complejas consiguieron unirse, en ese ambiente càlido y
húmedo, para formar los primeros organismos orgánicos, principio de la vida.

Estos primeros organismos unicelulares necesitaron casi 2.000 millones de años para conseguir
organizarse en formas más complejas. Mientras tanto, la corteza siguió enfriándose, la atmósfera
inició una transformación (todavía lo hace) y los océanos se estabilizaron, relativamente. Hace
unos 560 millones de años aparecieron los primeros organismos pluricelulares. A partir de aquí se
da por terminado el Poteozoico y, con él, el Precámbrico.

A lo largo del oscuro Precámbrico se formaron una buena parte de la base material que constituye
la corteza de la Tierra, en la cual se producen los fenómenos geológicos que más nos afectan. Con
la aparición de los organismos pluricelulares se inicia el Fanerozoico, época que se caracteriza por
un gran número de fósiles que demuestran la presencia de vida pluricelular en un planeta
habitable.

Historia geológica: el Paleozoico

Esta era antigua duró unos 315 millones de años. El planeta era muy distinto del actual. Las
tierras emergidas tenían el aspecto de islas más o menos disperas alrededor del ecuador terrestre.
Algunas de estas islas eran América del Sur, Laurentia y Gondwana.

Durante esta época se produjeron numerosos plegamientos. El clima era todavía cálido y húmedo.
Esto favoreció la proliferación de los organismos pluricelulares y su posterior evolución.

La vida en el agua y en la tierra


En un principio, la vida en el mar se hizo muy rica. Los fósiles
de la primera mitad del Paleozoico son algunos invertebrados
como trilobites, graptolitos, y crinoideos. Los correspondientes
a la segunda mitad de esta era, comprenden algunos fósiles de
plantas y de vertebrados, como peces y reptiles.

En el periodo Cámbrico, iniciado hace 560 millones de años, la


vida, vegetal y animal, estaba confinada a los mares. Aparecen
los primeros caracoles, así como los moluscos cefalópodos. En
el reino vegetal las plantas predominantes eran las algas en los
océanos y los líquenes en la tierra. Su enorme proliferación
contribuyo al aumento de oxígeno en la atmósfera terrestre.

En el siguiente periodo, Ordovícico, iniciado hace 510 millones de años, aparecieron animales
que poseían una estructura anatómica precursora de la espina dorsal. Aparecen los primeros
vertebrados, unos peces primitivos, y los corales. Los animales más grandes fueron unos
cefalópodos (moluscos), que tenían un caparazón de unos 3 m de largo. Las plantas de este
periodo eran similares a las del periodo anterior.

Hace 438 millones de años se inicia el Silúrico. El avance evolutivo más importante fue la
aparición del primer animal de respiración aérea, un escorpión. También pertenece a este periodo
el primer fósil clasificado de una planta vascular (plantas terrestres con tejidos que transportan el
alimento), aunque los tallos y las hojas todavía no estaban diferenciados. La aparición de estos
organismos hace creer que la composición de la atmósfera empezaba a parecerse a la actual.
En la siguiente página de sete capítulo se tratan los tres periodos restantes en que se divide el
Paleozoico: Devónico, Carbonífero y Pérmico.

El Paleozoico: Devónico, Carbonífero y Pérmico

El periodo Devónico, que comenzó hace 408 millones de años, se caracteriza por la aparición de
varios tipos de peces, que abarcaban tiburones, dipnoos, peces acorazados y una forma primitiva
de peces con escamas duras, de los cuales evolucionaron probablemente los antepasados de los
anfibios.

También había corales, estrellas de mar, esponjas y trilobites, así como el primer insecto
conocido. Se desarrollaron las plantas leñosas y, a finales del Devónico, lo hicieron otras plantas
terrestres tales como los helechos y helechos con semillas, colas de caballo y unos árboles
escamosos relacionados con los actuales selagos. Aparecen los primeros bosques.

La diversidad de la vida
El periodo Carbonífero comenzó hace unos 360 millones de
años. Un grupo de tiburones, los cestraciontes, predominaron
entre todos los grandes organismos marinos. Los animales
terrestres más notables fueron una especie de lagartijas
anfibias que provenían de los dipnoos. Diversas plantas
terrestres comenzaron a diversificarse y a aumentar de
tamaño, sobre todo en zonas pantanosas.

En la segunda parte del carbonífero surgieron los reptiles, que


evolucionaron a partir de los anfibios y que eran ya terrestres
en su totalidad. Otros animales de este periodo fueron los
arácnidos, las serpientes, los escorpiones, más de 800 especies
de ranas y los insectos más grandes que han existido. Los
vegetales mayores eran unos árboles escamosos, cuyos troncos
medían más de 1,8 m en la base y tenían una altura de 30 metros.

También abundaron en este periodo unas gimnospermas primitivas y la primera conífera


verdadera, una forma avanzada de gimnosperma, que consiste en una planta vascular con
semillas, pero sin flores.

De las antiguas masas terrestres, sólo el protocontinente de Siberia se encontraba al norte de los
trópicos, llegando casi hasta el polo norte. El supercontinente de Gondwana, que comprendía lo
que llegaría a ser Sudamérica, África, India, Australia y Antártida, se encontraba en su totalidad
en el hemisferio sur; abarcaba una vasta superficie centrada en las inmediaciones del polo sur.

El último periodo del Paleozoico, el Pérmico, comenzó hace 286 millones de años. Ocurrieron
sucesos tan relevantes como la desaparición de gran parte de los organismos marinos y la rápida
evolución y expansión de los reptiles, que eran de dos tipos: reptiles semejantes a los lagartos,
completamente terrestres, y reptiles semiacuáticos lentos. De entre todos los reptiles, fueron un
pequeño grupo, los Theriodontia, los que dieron lugar a los mamíferos. La vegetación de este
periodo, muy abundante, estaba constituida sobre todo por helechos y coníferas.

La parte final del paleozoico fue un periodo de agitación generalizada de la corteza terrestre.
Emergieron continentes de debajo de los mares poco profundos del carbonífero precedente. Los
depósitos acumulados en fosas geosinclinales fueron sometidos a presión y elevados en forma de
sistemas montañosos: los Apalaches del centro y del sur en Norteamérica, y los Urales en Rusia.
Europa y Asia se unieron mientras que al oeste una colisión entre placas continentales unía
Norteamérica con el continente de Gondwana. De este modo, todas las masas continentales de la
tierra se reunieron en una sola, llamada Pangea.

Historia geológica: el Mesozoico

Esta era intermedia duró unos 160 millones de años. En sus inicios todos los continentes, o islas,
del periodo anterior se habían reunido en un único continente gigantesco al que llamamos Pangea,
es decir, toda la Tierra.

Los principales plegamientos se produjeron en la vertiente oeste de América, las Montañas


Rocosas en el norte y los Andes en el Sur.

El clima siguió siendo cálido, pero algo más seco. La Tierra estaba dominada por enormes
coníferas por lo que su aspecto, desde el espacio, debería ser mucho más verde que el actual. :-((
Entre los animales aparecieron y, al final, se extinguieron los famosos dinosaurios.

Aparición de los dinosaurios


Durante estos 160 millones de años no se produjeron grandes
movimientos orogénicos. En esta era desaparecieron grandes
grupos de animales como los trilobites, graptolites y peces
acorazados. Se desarrollaron ampliamente los vertebrados,
sobre todo los reptiles, por lo que a la Era Secundaria se le
llama también la Era de los Reptiles o era de los dinosaurios.
También se desarrollan plantas angiospermas, de flores
vistosas.

El mesozoico se divide en tres periodos: Triásico, Jurásico y


Cretáceo. En esta página nos centramos en el primero y
dejamos los otros dos para la siguiente.

El Triásico fue un periodo geológico que se extendió desde alrededor de 248 a 213 millones de
años atrás. Se caracteriza fundamentalmente por la aparición de los grandes dinosaurios. Los
continentes Africa y América del Sur estaban juntos, con una actividad magmática al límite de los
dos continentes.

Durante el triásico, el supercontinente Pangea empezó a desmembrarse. Al ir estirándose la


corteza terrestre, se hundieron grandes bloques, creando cuencas. El clima era cálido en general.
En tierra dominaban los árboles perennifolios, en su mayor parte coníferas, y ginkgos.

El triásico marca la aparición de los primeros mamíferos verdaderos, pero poco se sabe acerca de
su fisiología. Entre los invertebrados, los insectos estaban representados por la primera especie en
experimentar una metamorfosis completa, atravesando las fases de larva, pupa y adulto. En los
mares había belemnites similares a calamares, ammonites y crustáceos.

El 75% de las especies de invertebrados desaparecieron en una extinción en masa a finales del
cretácico, que veremos en la próxima página.

El Mesozoico: Jurásico y Cretáceo

El Jurásico se ha hecho famoso en nuestros dias gracias al cine. Fue la época del esplendor de los
dinosaurios, cuando estos dominaban la Tierra.
Aunque menos famoso, el Cretáceo es un periodo crucial en la historia geológica de la Tierra.
Veremos por qué.

Esplendor y fin de los dinosaurios


El Jurásico abarca desde alrededor de 213 a 144 millones de años
atrás y toma su nombre de los estratos de roca de la cordillera del
Jura. Se caracteriza por la hegemonía de los grandes dinosaurios y
por la escisión de Pangea en los continentes Norteamérica, Eurasia
y Gondwana. De este último se escindió Australia (en el jurásico
superior y principios de cretáceo), dando origen a nuevas especies
de mamíferos.

Mientras que los mares crecían y se unían, zonas de agua marina


poco profundas y cálidas se extendieron por gran parte de Europa y
de otras masas continentales que bordeaban el mar de Tetis.

Hacia el final del jurásico, estos mares bajos empezaron a secarse,


dejando depósitos gruesos de caliza en donde se formaron algunas
de las más ricas acumulaciones de petróleo y de gas.

El Cretáceo o Cretácico empezo hace unos 145 y duró hasta 65 millones de años atrás. La
datación del final de la era es muy precisa, pues ésta se hace coincidir con la de una capa
geológica con fuerte presencia de Iridio, en la península del Yucatán y el golfo de México, y que se
supone coincide con la caída de un enorme meteorito que pudo provocar la extinción de los
dinosaurios. Este acontecimiento marca el fin de la Era Mesozoica. Al final de esta era aparecen los
mamíferos y las aves primitivas.

Durante el cretácico tardío, el nivel del mar subió en todo el mundo, inundando casi un tercio de la
superficie terrestre actual. Así, el calor del sol pudo distribuirse más hacia el norte gracias a las
corrientes marinas, dando lugar a un clima global cálido y suave, sin casquetes de hielo en los
polos y una temperatura en las aguas del Ártico de 14 ºC o más.

A finales del cretácico, la flora había adoptado ya una apariencia moderna e incluía muchos de los
géneros actuales de árboles, como aquellos a los que pertenecen el roble, la haya y el arce.

Historia geológica: el Cenozoico

La última y más reciente era geológica abarca los últimos 65


millones de años. Los continentes adquieren, paulatinamente,
el aspecto y situación actuales aunque, al principio, el océano
Atlántico era bastante más estrecho y lo que ahora es la
península india se encontraba "viajando" desde el sureste de
África hasta su ubicación actual.

En esta época se produce el plegamiento Alpino, creador de


grandes cadenas montañosas como los Alpes, el Atlas y el
Himalaya. El clima se enfría y aparecen las glaciaciones. Entre
los animales destaca la evolución de los mamíferos, siendo el
más conocido el imponente mamut, una especie de elefante
especialmente preparado para los climas helados.

La Era Terciaria se divide en varios periodos que son:


El Paleoceno abarca el intervalo transcurrido entre 65 y 56,5 millones de años atrás. Marca el
paso final en la desmembración del supercontinente Pangea que empezó a separarse en los
comienzos del mesozoico temprano. Los movimientos de la tectónica de placas separaron
finalmente la Antártida de Australia; en el hemisferio norte, el fondo marino en expansión del
Atlántico norte ensanchado alejó Norteamérica de Groenlandia.

Al haber desaparecido los dinosaurios al final del cretácico, el periodo precedente, la vida
mamífera empezó a dominar en la Tierra. Los principales mamíferos que aparecieron fueron los
marsupiales, los insectívoros, los lemures, los creodontos (ancestro carnívoro común de todos los
félidos y los cánidos) y animales ungulados primitivos a partir de los cuales fueron evolucionando
diversos grupos como los caballos, los rinocerontes, los cerdos y los camellos.

El Eoceno comenzó hace unos 56,5 millones de años y finalizó hace unos 35,4 millones de años.
En el hemisferio occidental, el eoceno supuso el alzamiento de las grandes cadenas montañosas
que se extienden hacia el norte y el sur en el oeste de América. El supercontinente de Laurasia
siguió desgajándose. Las fuerzas generadas por las colisiones continentales que habían
comenzado al principio de la era precedente, el mesozoico, condujeron al alzamiento de los
sistemas montañosos alpino e himalayo.

Mientras tanto, sobre las llanuras del noreste de la India corrieron ingentes cantidades de basalto
fundido al unirse este subcontinente recién formado, desgajado de África durante el cretácico, a
Asia. En el hemisferio sur, la Antártida y Australia, que habían estado unidas después de separarse
de Gondwana en el mesozoico, se separaron a su vez y se alejaron la una de la otra.

La rápida evolución de nuevos órdenes de mamíferos, iniciada en el paleoceno, siguió adelante. En


Europa y Norteamérica aparecieron al mismo tiempo formas ancestrales del caballo, el
rinoceronte, el camello y otros grupos modernos, como los murciélagos, los primates y roedores
similares a las ardillas. Muchos de ellos eran muy pequeños en comparación con las formas
actuales. Los carnívoros de aquel entonces, llamados creodontos, fueron el tronco del que
evolucionarían los perros y los gatos modernos. El final de esta época fue testigo de la primera
adaptación de los mamíferos a la vida marina.

En el próximo capítulo se comentan los otros tres periodos la Era Terciaria: Oligoceno, Mioceno y
Plioceno.

El Cenozoico: Oligoceno, Mioceno y Plioceno

El Oligoceno se inició hace unos 35,4 millones de años y finalizó hace unos 23,3 millones de
años. Las colisiones entre las placas de la corteza terrestre continuaron sin pausa desde el eoceno.
En el hemisferio oriental, los restos afroárabes e indios del anterior supercontinente de Gondwana
chocaron con Eurasia al norte, cerrando el extremo oriental del mar de Tetis y dejando en su lugar
un residuo muy mermado, el Mediterráneo.

Las fuerzas de compresión generadas por la colisión contribuyeron a elevar un extenso sistema de
cadenas de montañas, desde los Alpes en el Oeste hasta el Himalaya en el Este.

Mientras tanto, la placa australiana chocaba contra la indonesia, y la norteamericana había


empezado a solaparse sobre la del Pacífico. El clima siguió siendo subtropical y húmedo en toda
Norteamérica y Europa, pero había comenzado una tendencia al enfriamiento global a largo plazo,
que culminaría en los periodos glaciales del pleistoceno.

Los mamíferos estaban ya establecidos como forma de vida terrestre dominante. Équidos
antecesores de los actuales caballos, rinocerontes (un subgrupo, el Baluchitherium de Asia central,
es el mamífero terrestre más grande de todos los tiempos),
Los camellos del tamaño de ovejas, y los primeros elefantes,
carentes tanto de colmillos como de trompa. Los creodontos se
habían diferenciado ya para dar lugar a los antecesores de los
actuales perros y gatos. Los roedores estaban muy extendidos,
y entre los primates se encontraban el tarsero y el lémur. De
los estratos del oligoceno se han extraído huesos de los
primeros monos del Viejo Mundo, así como los de una única
especie de gran simio.

El Mioceno comenzó hace 23,3 millones de años y finalizó hace


5,2 millones de años. La elevación de las grandes cordilleras
montañosas que había comenzado durante el oligoceno, siguió
adelante, acabando de forma los Alpes en Europa, el Himalaya
en Asia y las cadenas montañosas del continente americano. Los sedimentos producidos por la
erosión de estos sistemas se depositaron en cuencas marinas poco profundas, para terminar
convirtiéndose en la localización de ricos depósitos petrolíferos en California, Rumania y la costa
oeste del mar Caspio.

El clima del mioceno era más fresco que el de la época precedente. En el hemisferio sur se había
establecido ya un sistema circumplanetario de corrientes oceánicas, que aislaba a la Antártida de
las corrientes más cálidas del resto del mundo. Esto favoreció la aparición de un gran casquete de
hielo antártico. En el hemisferio norte, grandes áreas antes cubiertas por espesos bosques se
convirtieron en grandes praderas. La fauna del mioceno contempla la aparición del mastodonte, al
igual que el mapache y la comadreja. Durante esta época, los grandes simios, relacionados con el
orangután, vivían en Asia y en la parte sur de Europa.

El Plioceno se extiende desde hace 5,2 millones de años hasta 1,6 millones de años atrás. En el
oeste de Norteamérica, la subducción de la placa tectónica del Pacífico contribuyó a la elevación de
sierra Nevada y de la cordillera volcánica de las Cascadas. En Europa, los Alpes continuaron su
ascensión apoyados por el movimiento de la tectónica de placas que empujaba y combaba la
corteza en una región amplia de este continente. Al final del mioceno, la colisión de las placas
africana e ibérica había formado el sistema bético-rifeño y cortado la comunicación entre el
Mediterráneo y el Atlántico, con lo que se produjo la desecación del primero, en cuya cuenca se
instaló un clima árido depositándose grandes cantidades de sales. Al iniciarse el plioceno se volvió
a abrir el paso y el Mediterráneo se llenó de nuevo.

El clima se hizo más frío y seco. Los mamíferos se habían establecido desde hacía tiempo como la
forma de vida vertebrada dominante y es durante el plioceno cuando se produce la evolución de
un grupo de primates, los homínidos, con diversas especies, desde los Australopitecinos al Homo
habilis y al Homo erectus, consideradas antepasados directos del Homo sapiens.

El próximo capítulo trata sobre los últimos periodos del Cenozoico, conocidos como Era
Cuaternaria.

Historia geológica: el Cuaternario

El Cuaternario es el periodo del Cenozoico que empezó 1,64 millones de años, y comprende hasta
nuestros días. El cuaternario se divide en pleistoceno, la primera y más larga parte del periodo,
que incluye los periodos glaciales, y la época reciente o postglacial, también llamada holoceno,
que llega hasta nuestros días.

El pleistoceno es llamado a veces "la era del Hombre", porque los seres humanos evolucionaron en
este periodo. En el siguiente periodo, el Holoceno, los seres humanos fueron capaces de
desarrollar una vida organizada en grupos sociales a la que llamamos civilización.

El Pleistoceno
En la primera parte del Cuaternario, llamada Pleistoceno, el
hielo se extendió en forma de glaciares sobre más de una
cuarta parte de la superficie terrestre. En las regiones libres de
hielo, la flora y la fauna dominantes eran esencialmente las
mismas que las del plioceno.

Un sistema glaciar estaba centrado sobre Escandinavia, y se


extendía hacia el sur y hacia el este a través del norte de
Alemania y el oeste de Rusia, y hacia el suroeste sobre las islas
Británicas. El segundo gran sistema glaciar del hemisferio norte
cubría la mayor parte de Siberia. Otro sistema glaciar cubrió
Canadá y se extendió hasta Estados Unidos.

Las regiones ártica y antártica estaban también cubiertas de


hielo, al igual que la mayoría de los picos de las montañas altas
de todo el mundo. Los efectos topográficos de la acción de los glaciares durante el pleistoceno son
perceptibles en buena parte del mundo.

A finales del pleistoceno, no obstante, en Norteamérica se habían extinguido muchas especies de


mamíferos, incluidos la llama, el camello, el tapir, el caballo y el yak. Otros grandes mamíferos,
como el mastodonte, el tigre dientes de sable y el perezoso terrestre, se extinguieron en todo el
mundo.

Mientras se acumulaba hielo y nieve en las latitudes altas, en las más bajas aumentaban las
lluvias, lo que permitió que la vida vegetal y animal floreciera en áreas del norte y el este de África
que hoy son yermas y áridas. Se han descubierto pruebas de que el Sahara estuvo ocupado por
cazadores nómadas, así como por jirafas y otros rumiantes durante el pleistoceno tardío.

El Holoceno
Durante la época reciente, el Holoceno, que comenzó hace unos
10.000 años, el deshielo hizo subir treinta o más metros el nivel del
mar, inundando grandes superficies de tierra y ensanchando la
plataforma continental del oeste de Europa y el este de
Norteamérica. En general, es una época de clima cálido, en el que se
asientan las actuales distribuciones geográficas de la fauna y la flora.

Los seres humanos empezaron a organizarse en grupos sociales que


se concentraban en "ciudades" (de ahí proviene la palabra
"civilización"). Paulatinamente empezaron a compaginar la caza y la
pesca con la agricultura y la ganadería, lo que provocó el
asentamiento en lugares estables y el abandono de la vida nómada.

A pesar de que, como periodo geológico, se extiende hasta nuestros


días, el estudio del Holoceno se extiende hasta la invención de la
escritura. El primer escrito que se conoce se atribuye a los sumerios
de Mesopotamia, hace unos 5.000 años. A partir de este momento empieza lo que llamamos
"historia".