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Nº 28 Septiembre de 2012 A.A. 7324 Bogotá, Colombia Contenido: Editorial 2 Este es el
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Nº 28 Septiembre de 2012 A.A. 7324 Bogotá, Colombia

Contenido:

Editorial

2

Este es el punto Tratados de libre comercio: una violencia más contra las mujeres Laura Rangel Fonseca

3

Mi región sabanera Bogotá y Cundinamarca: crecimiento económico hacia fuera Darío Antonio García Cruz

6

Desde todas y todos TLC y los trabajos de las mujeres. Omaira Páez Sepúlveda

10

Resistencias y territorios Red Popular de Mujeres de la Sabana de Bogotá: una experiencia para compartir. Alba Pineda y Luz Marina Peñaloza Badillo

13

Floricultura TLC y floricultura: más de lo mismo!!! Ricardo Zamudio

16

Cuadro a cuadro Viviendo la sabana, ayer y hoy. Andrea Cárdenas y Leonardo Luna

19

¿Quiénes somos?

La Corporación Cactus es una Organización No Gubernamental, ONG, de desarrollo, sin ánimo de lucro, creada en 1995 con Personería Jurídica Res. 066/20 de febrero de 1996 de la Alcaldía Mayor de Bogotá, Colombia.

La finalidad de la Corporación es promover en los medios urbanos y rurales de la Sabana de Bogotá prácticas y relaciones respetuosas de los derechos humanos, económicos, sociales, culturales y am- bientales, orientadas a alcanzar condiciones de vida óptimas especialmente para las trabajadoras, traba- jadores y comunidades, con especial atención a las mujeres y los jóvenes.

Con ese propósito adelanta los programas de:

– Comunicación y participación para el desarrollo

– Mujeres, trabajo y agroexportación

– Agua y soberanía alimentaria

Revista Cactus Nº 28

Dirección:

Aura Rodríguez

Edición:

Aura Rodríguez Ricardo Zamudio Rozo

Diagramación e impresión:

ARFO Editores e Impresores Ltda.

E ditorial Los tratados de libre comercio son asunto de las mujeres L os últimos

Editorial

Los tratados de libre comercio son asunto de las mujeres

L os últimos Gobiernos colombianos han desarrollado como estrategia econó-

mica la negociación y puesta en marcha de tratados de libre comercio con

países y bloques económicos del mundo; ejemplo de esto son el TLC con Es-

tados Unidos, Canadá y la Unión Europea. Pero, ¿qué tanto los hombres y mujeres de Colombia conocemos de este asunto?

Algunas organizaciones colombianas durante años hemos venido observando con detenimiento los TLC, sus procesos de negociación, sus efectos reales y proyecta- dos, los actores que los protagonizan y, en general, las diversas dinámicas que giran en torno a ellos. Por eso, este número de la Revista Cactus está dedicado a este tema y en especial en relación con las mujeres, no porque este tipo de tratados no afecten a los hombres, sino por los efectos diferenciados que tienen para ellas y por la importancia que tienen en sus procesos de resistencia frente a políticas económicas que sumergen a Colombia en la pobreza y la inequidad.

Algunos argumentos que alimentan la oposición y resistencia a los tratados de libre comercio son:

* “Suspender la negociación de la Unión Europea con Perú y Colombia:

freno a la injusticia

y la desigualdad”.

Consenso de

organizaciones,

redes y

movimientos

sociales a partir de la IV Ronda celebrada entre

el 21 y 25 de

septiembre

en Bruselas.

Consultado

en http://www.

observatorioueal-

alop.eu/wcm/

dmdocuments/Pro-

nunciamiento%20

UE-Andinos_

Nov2009_fin.pdf

1. “La crisis económica mundial ha cuestionado el paradigma del ‘libre comercio’

y todo el sistema económico internacional basado en el predominio del capital

financiero y los intereses de las multinacionales, lo que ha conducido a una

catástrofe energética, alimenticia y climática” * . Los tratados de libre comercio profundizan la inequidad y pobreza mundial.

2. Ningún acuerdo comercial puede contribuir a superar la pobreza y la discrimi- nación, si se basa en el aprovechamiento de una legislación laboral que reduce los derechos laborales de las mujeres y si no considera sus necesidades, inte- reses y derechos. Los TLC no reconocen la discriminación económica, social

y cultural que sufren las mujeres.

3. Los tratados de libre comercio no recogen los intereses de la mayoría de los y las colombianas. Estas mayorías no han sido consultadas, ni han participado de estas decisiones.

4. Con los tratados de libre comercio, que se realizan en condiciones de asimetría económica y política, se pone en riesgo la soberanía de los países, favoreciendo los intereses de reducidos sectores privados.

5. Con la inversión extranjera no se garantiza la generación de más y mejor em- pleo. Adicionalmente, los recursos naturales y sectores estratégicos siguen privatizándose de manera acelerada.

Por lo anterior, siguen siendo vigentes los procesos de seguimiento y resistencias sociales a los tratados de libre comercio, que lejos de generar oportunidades pro- fundizan la pobreza, la inequidad y la discriminación hacia las mujeres y la sociedad

colombiana en su conjunto.

ó

E stE Es El punto Tratados de libre comercio: Una violencia más contra las mujeres

EstE Es El punto

Tratados de libre comercio:

Una violencia más contra las mujeres

Por Laura Rangel Fonseca

violencia más contra las mujeres Por Laura Rangel Fonseca Encuentro “Sin la voz de las mujeres

Encuentro “Sin la voz de las mujeres otra América no es posible” en el marco de la Cumbre de los Pueblos: la verdadera voz de las Américas, en Cartagena, del 12 al 14 de abril de 2012.

E l Estado colombiano ha venido consolidando un marco legal que reconoce el derecho a la igualdad, el deber de superar, prevenir, sancionar y erradicar la violencia y la discriminación contra las mujeres. Sin embargo, las múltiples

violencias que viven las mujeres colombianas reflejan que su posición política, eco- nómica y social no ha cambiado de manera significativa. Las diferentes políticas públicas no han logrado modificar la definición del papel de las mujeres como úni- cas responsables de la reproducción y cuidado de la vida ni su subordinación a las decisiones y deseos de los varones.

E stE Es El punto Mujeres y mercado laboral: si no se cualifican, profundiza la

EstE Es El punto

Mujeres y mercado laboral:

si no se cualifican, profundiza la discriminación

de sus derechos laborales. Hoy, muchas mujeres siguen soportando vejámenes físicos y sexuales de sus parejas por sus dificultades para garanti- zar el sostenimiento propio y de las hijas e hijos. La trata de personas, con fines de explotación sexual o servidumbre sigue afectando a mujeres, niñas y niños.

El conjunto de las políticas económicas del país debería partir de estas realidades para buscar la superación de la discriminación y la violen- cia hacia las mujeres. Desafortunadamente no es así.

Las mujeres y la política de comercio exterior

Los últimos gobiernos han negociado y firmado tratados de libre comercio TLC con la prome- sa de que se generarán nuevos empleos en el país. Al profundizar en los términos de la ne- gociación, en ninguno de los TLC que ya se en- cuentran en vigor (Estados Unidos y Canadá) es posible identificar las ventajas que podrían proveer para las mujeres.

En el 2007, el Comité para la Eliminación de la Discrimina- ción contra la Mujer, en su 37º período de sesiones en Washington expresó al Es- tado colombiano que “…Así mismo, sugiere que el Estado Parte estudie el efecto de los acuerdos de libre comercio en las condiciones socioeco- nómicas de la mujer y exami-

ne la posibilidad de adoptar medidas compensatorias que tomen en cuenta sus derechos humanos”.

El

aumento de la participación de las mujeres en

el

mercado laboral se considera un indicador de

superación de la discriminación contra las muje- res, debido a que la salida de las fronteras de lo doméstico abre un mundo de saberes y relacio- nes sociales para ellas, que aportan poder y auto- nomía a su vida por el acceso directo a recursos económicos. No obstante, se ha reconocido que persiste la discriminación a las mujeres porque a ellas, aunque representan el 51,2% de la pobla- ción colombiana, les afecta más el desempleo, la

informalidad y la brecha salarial, lo cual significa que reciben menos ingresos que un hombre por

el mismo trabajo.

La participación laboral de las mujeres se con- centra en sectores de baja remuneración como

el comercio, hoteles y restaurantes, y los servi-

cios comunales, sociales y personales donde pri- ma la informalidad. Las mujeres siguen realizan- do la mayor parte del trabajo reproductivo. La creciente je-

fatura femenina de los hogares colombianos implica que ellas enfrentan todas las responsa- bilidades del sustento y cuida- do de la familia, con menores fuentes de ingreso. La reduc- ción en los servicios sociales del Estado (salud, educación, por ejemplo) han venido re- duciendo su cobertura, lo que acarrea mayores cargas para las mujeres.

“La promoción de sectores exportadores exitosos no es garantía de mejores condiciones de trabajo y vida para las mujeres. Por el contrario, refuerzan prácticas lesivas de los derechos laborales y sindicales para ellas

En este contexto, las mujeres tienen condiciones adversas para enfrentar las violencias económi- cas, por ejemplo, cuando los padres de sus hijos

e hijas se niegan a cumplir con las obligaciones alimentarias. Así mismo, su dependencia de las

fuentes de ingreso inhibe su organización sindical

o el uso de herramientas jurídicas de protección

Esta Recomendación no ha sido tenida en cuenta por el Estado. La perspectiva de género estuvo y está ausente en la política de comercio exterior. La Alta Consejería para la Equidad de las Mu- jeres, que tiene entre sus objetivos “Garantizar

E stE Es El punto los Derechos Humanos Inte- grales e Interdependientes de las Mujeres

EstE Es El punto

los Derechos Humanos Inte- grales e Interdependientes de las Mujeres y la Igualdad de Género, y fortalecer el tema de mujer y género en las ins- tituciones del Estado a nivel nacional y territorial” no ha participado en ninguna nego- ciación. No ha realizado nin- gún estudio que permita iden- tificar los riesgos y amenazas que los TLC tienen para las mujeres y la plena vigencia de sus derechos. Se asume, al parecer, que las políticas ma- croeconómicas no afectan de manera diferenciada a hom- bres y mujeres.

no afectan de manera diferenciada a hom- bres y mujeres. Encuentro “Sin la voz de las

Encuentro “Sin la voz de las mujeres otra América no es posible” en el marco de la Cumbre de los Pueblos: la verdadera voz de las Américas, en Cartagena, del 12 al 14 de abril de 2012.

La Corte Constitucional ignoró el pedido de or- ganizaciones y redes de mujeres de declarar la inconstitucionalidad del TLC con Estados Uni- dos, dado que cláusulas relacionadas con los requisitos de desempeño o con la expropiación indirecta restan capacidad al Estado colombiano para desarrollar políticas afirmativas que pro- muevan la superación de la discriminación hacia las mujeres, puesto que el Estado puede ser de- mandado por empresas multinacionales cuando consideren que este tipo de medidas pueden menoscabar sus expectativas de rentabilidad.

La promoción de sectores exportadores exi- tosos no es garantía de mejores condiciones de trabajo y vida para las mujeres. Por el con- trario, o refuerzan prácticas lesivas de los de- rechos laborales y sindicales para ellas, como viene ocurriendo en la producción de flores, o simplemente no las incluyen como sucede en el sector minero, en el que el desplazamiento de comunidades campesinas, afrocolombianas e in- dígenas tiene efectos desproporcionados en las mujeres, quienes pierden sus medios de vida. El debilitamiento de la industria y la agricultura na- cional por la entrada de mercancías importadas a menores precios va a generar, contrario a lo

prometido, pérdida de puestos de trabajo y por

lo tanto, mayor informalidad.

De esta forma, los TLC van a impedir el cumpli- miento efectivo de la Ley 1257 de 2008, “Por la cual se dictan normas de sensibilización preven-

ción y sanción de formas de violencia y discrimi- nación contra las mujeres”, que en su artículo 12 sobre medidas en el ámbito laboral, establece como funciones adicionales del Ministerio de la Protección Social: 1. Promover el reconocimien- to social y económico del trabajo de las mujeres

e implementar mecanismos para hacer efectivo

el derecho a la igualdad salarial. 2. Desarrollar campañas para erradicar todo acto de discrimi- nación y violencia contra las mujeres en el ámbi- to laboral. 3. Promover el ingreso de las mujeres

a espacios productivos no tradicionales para las mujeres.

De nada sirven los comunicados de las autorida- des sobre crímenes atroces como el que terminó con la vida de Rosa Elvira Cely en Bogotá cuando

el Estado privilegia los derechos de las empresas

multinacionales por encima de los derechos de las mujeres. Los tratados de libre comercio son un eslabón más de violencia contra ellas. Otro más, que tendremos que romper. ó

M i rEgión sabanEra Bogotá y Cundinamarca: Crecimiento económico hacia fuera 1 FEDESARROLLO- Cámara de

Mi rEgión sabanEra

Bogotá y Cundinamarca:

Crecimiento económico hacia fuera

1 FEDESARROLLO-

Cámara de

Comercio de

Bogotá. Impacto Económico del TLC con Estados Unidos en la Región Bogotá- Cundinamarca.

2007.

2 LA REPÚBLICA, en sección Economía. Gobierno rechaza importación masiva de lactosuero. Julio 23 de 2012.

3 Op. cit.

4 MOLINA MOLINA, Ernesto. En busca de una teoría crítica para el desarrollo de América Latina. Fundación editorial El perro y la rana, Venezuela 2007.

Por Darío Antonio García Cruz

y la rana, Venezuela 2007. Por Darío Antonio García Cruz L a materialización y puesta en

L a materialización y puesta en marcha de un tratado de libre comercio con los Estados Unidos resulta ser el fortalecimiento de una política productiva que data al menos de la década de 1960 en el departamento de Cundinamarca.

Pese a que no significa más que la continuación de un determinado modelo de

desarrollo, el idealismo de los empresarios y las administraciones municipales y

departamentales entre otros actores (que no se puede contemplar como un idea-

lismo ingenuo), se verá confrontado con la realidad en términos de los efectos sociales, políticos, económicos y culturales en la región.

Las administraciones departamentales, tanto la pasada como la presente, pese a que tuvieron mínimas reservas respecto de la puesta en marcha de dicho TLC,

M i rEgión sabanEra siempre tuvieron un balance positivo del acuer- do: Promulgaron que este

Mi rEgión sabanEra

siempre tuvieron un balance positivo del acuer- do: Promulgaron que este traería prosperidad y desarrollo. Nada distinto hicieron empresarios y organizaciones empresariales como la Cámara de Comercio de Bogotá, que valoraron una se- rie de falencias en las cadenas productivas pero vieron estas dificultades de una manera amaña- da: el vaso se veía medio lleno y no medio vacío.

Para quien evalúe las características productivas propias del departamento de una manera críti- ca, el balance, no solo a partir de la puesta en marcha sino

desde mucho antes, es que el TLC genera nefastos efectos; pero ello debe comprobarse en el terreno y puede ser muy apresurado un balance dado el corto tiempo en que inició la operación de dicho acuerdo. Pese a ello sí puede esbozarse un contexto productivo que puede arrojar algunas sospe- chas.

tal manera que un eje fundamental ha sido la in- ternacionalización de la economía Bogotana y cundinamarquesa, en perspectiva de la firma, pri- mero del ALCA y después del TLC. Los estudios sobre las condiciones productivas del departa- mento anuncian la existencia de nueve cadenas productivas susceptibles de exportación, aunque de hecho con anterioridad se había planteado que ninguna estaba en condiciones óptimas para la puesta en marcha del tratado.

La evaluación de dichas cade- nas arroja un resultado más o menos coincidente. En lo que tiene que ver con textiles y confecciones el TLC pone en riesgo el desarrollo de esta cadena a menos que exista un efectivo proceso de monopoli- zación de su producción. Para enfrentarse al libre comercio la competencia por menor costo está perdida desde el principio con competidores del talante de China e India,

de manera que la única salida que tiene dicho sector está en sumar valor agregado a sus prendas además de flexibilizar mucho más su mano de obra, ubicarse en zonas francas e impulsar procesos de asocia- ción; es decir, monopolización de la producción con el ánimo de abaratar costos:

“Se trata de una propuesta de integración económica hacia fuera que beneficia a los de afuera; es decir, puede que eventualmente los volúmenes de inversión extranjera aumenten, pero esto no afecta positivamente las condiciones de vida de la población”.

El caso de Bogotá y Cundina- marca puede ser diciente. El sector de la floricultura ha planteado la nece- sidad de impulsar un TLC con Estados Unidos, ya que ese mercado es el más importante; pero, parafraseando a Augusto Solano, con o sin TLC no existe un aumento efectivo de las ventas en el exterior porque ya antes las flores entraban al mercado estadounidense con cero arancel. El mayor logro para este sector tiene que ver con estabilizar las bondades del ATPDEA. Pero eso ya se sabía con anterioridad.

“En caso de no avanzar rápidamente hacia estos pro- pósitos, la cadena textil-confección de la región se ve- ría abocada a seguir luchando en nichos medios y bajos del mercado, donde difícilmente podrá triunfar por sus altos costos” 1 .

¿Qué pasa con otros sectores productivos?

Hubo efectivamente estudios previos, que pre- tendían ser serios, sobre las condiciones del de- partamento ante una eventual puesta en marcha del TLC. De hecho, el modelo de ciudad región para Bogotá y Cundinamarca está diseñado de

Con todo y ello, el mercado interno se verá pro- fundamente afectado vía importaciones, de ma- nera que si no se era competitivo al interior, en el exterior pueden correrse muchos más riesgos. Por último, y lo más importante, las trabajadoras

y trabajadores de este sector se verán sometidas

a pésimas condiciones laborales, mucho más difí- ciles que las existentes.

M i rEgión sabanEra Por su parte, la cadena de productos lácteos se enfrenta a

Mi rEgión sabanEra

Por su parte, la cadena de productos lácteos se enfrenta a los mismos problemas con algunos agravantes. Es conocido el escandalo desatado por el Ministerio de Agricultura sobre el proble- ma de la excesiva importación de suero lácteo que afecta enormemente a los productores. El mismo Juan Camilo Restrepo, actual Ministro de Agricultura, ha dicho que “frente al riesgo de una competencia desleal o indicios de importa- ciones desmesuradas, si es el caso, invocaríamos una salvaguardia porque no vamos a permitir que con una negociación atolondrada, que se hizo hace cuatro a cinco años, se nos vaya a implantar una competencia desleal a los productores de le- che de Colombia que tantas dificultades tienen” 2 .

La situación es preocupante porque el volumen de importaciones viene aumentando, lo cual pa- reciera no se tenía previsto cuando se propuso que el TLC era una oportunidad para Cundina- marca y el país. Durante el primer trimestre de este año se han importado más de tres mil to-

neladas de lactosueros; esto afecta de tal mane- ra al sector lechero que en los meses de julio

y agosto, cuando la producción disminuye y se

espera que la leche aumente su precio, este si- gue en descenso. Por su parte el senador Jorge

Enrique Robledo, ha sido insistente en denunciar que algunas compañías venden derivados lácteos

a base de lactosueros y los ofrecen como si tu- vieran las mismas propiedades de la leche.

Lo anterior solo para referirse a las consecuen- cias que para el mercado interno ha supuesto el “libre comercio”. Hacia fuera la situación tam- bién es preocupante fundamentalmente porque Colombia requiere cumplir con certificaciones

sanitarias y de calidad; además la cadena cundina- marquesa debe realizar procesos de asociación (o monopolización) y mejorar en aspectos como

el empaque y la reestructuración productiva que

impiden la libre exportación de productos lác- teos. El proceso de monopolización ya se viene realizando vía imposiciones sanitarias; sin embar- go el camino que queda es sumamente complica- do pues empobrece mucho más a los pequeños y

medianos productores dejándolos en la quiebra

y obligándolos a cambiar la manera como han subsistido hasta ahora.

En lo que tiene que ver con el sector hortofru-

tícola, la situación no es menos desalentadora. Existen barreras fitosanitarias que están por su- perarse, el sector debe avanzar en su desarro- llo tecnológico que a la fecha se encuentra en el atraso (sobre todo en lo que tiene que ver con las cadenas de frío para la conservación de alimentos), para lo cual la esperanza es poder comprar maquinaria obsoleta proveniente de Es- tados Unidos; la producción a pequeña escala y

la pequeña propiedad no resultan efectivos en la

tarea de vender al exterior y tendrá que some- terse al juego de la monopolización o asociación vertical; ello ya se viene haciendo con megapro- yectos como el MEGA.

La cadena de cuero y calzado por su parte, tal

y como es conocido en el departamento, tiene

que mejorar sus prácticas productivas para eli- minar o disminuir considerablemente el impacto ecológico que genera, requiere realizar recon- versión tecnológica y en el campo de los precios bajos ya tiene la batalla perdida. La mayoría de las empresas que se dedican a esta actividad son micro o pequeñas empresas; las recomendacio- nes que realiza la Cámara de Comercio a este sector son sumar valor agregado y mejorar ma- terias primas de sus productos, hecho que puede realizarse sobre la base de inversión de capital. De la misma manera se tienen dos caminos tra- zados: el monopolio o la extinción.

La cadena de químicos y petroquímica tiene una enorme dependencia de los insumos estadouni- denses y no ha logrado consolidar su cadena productiva, hecho que la hace enormemente vulnerable al mercado de este país. “En el mar- co de estas condiciones generales de la cadena química y petroquímica, cada uno de los subsec- tores que la compone enfrenta retos y opor- tunidades diferenciados que dependen de sus condiciones específicas de producción y com- petitividad” 3 .

M i rEgión sabanEra El sector de metalurgia y metalmecánica (en- samble y demás) requiere

Mi rEgión sabanEra

El sector de metalurgia y metalmecánica (en- samble y demás) requiere de maquinaria sofis- ticada; la esperanza del empresariado está en remanufacturar maquinaria estadounidense, lo que efectivamente los pone en condición de atraso en relación con el mercado norteameri- cano; se espera que dicha renovación tecnológi- ca posicione la productividad de esta cadena en relación con otros países del sur. Si se nos per- mite realizar un análisis de lo anterior, el efecto “colateral” es la agudización de la competencia entre los del sur y el mantenimiento del domi- nio de los del norte.

Por último, en la cadena de servicios de software ya está viéndose cómo las condiciones para los

y las trabajadoras son pésimas. Cundinamarca y

Bogotá serían competitivos en este campo por- que la tercerización de la mano de obra es efec- tiva.

Es visible que este acuerdo de libre comercio no beneficia enormemente, tal y como lo han enun- ciado las autoridades al departamento; además obedece a una forma de integración histórica de

la economía colombiana y Latinoamericana en el

comercio internacional:

“los países de América Latina siguieron un patrón de crecimiento ‘hacia fuera’ vinculado al cuadro de la di- visión internacional del trabajo. Fue así como estos países se especializaron en café, banano, carne y otros productos, y todavía siguen ávidos esperando el benefi- cio del intercambio. Ha sido evidente que como táctica para el logro de la estrategia las potencias han señalado la necesidad de aperturismo comercial, y han hecho que la apliquen los receptores de sus exportaciones. En cambio históricamente ellas han construido muros arancelarios y no arancelarios para detener las expor- taciones tercermundistas hacia sus mercados, aunque hayan seguido enarbolando la bandera teórica de las ventajas comparativas” 4 .

Afirmación de la dependencia

Este básico y muy superficial recorrido por las dificultades que tiene el departamento no tuvo

en cuenta la situación en que están las vías de comunicación, hecho que resulta de una impor- tancia capital y afecta enormemente la capacidad de respuesta ante la puesta en marcha del trata- do de libre comercio.

De manera que, como era de esperar, la región resulta atractiva porque ofrece posibilidades de tercerización de los empleos, zonas francas y demás. Se trata de una propuesta de integra- ción económica hacia fuera que beneficia a los de afuera; es decir, puede que eventualmente los volúmenes de inversión extranjera aumenten, pero esto no afecta positivamente las condicio- nes de vida de la población sino todo lo con- trario, hace que la vida de los sectores más hu- mildes de la población sea cada vez más difícil. Se repite que las potencias compiten con ma- quinaria, manufactura y tecnología de alta y a los tercermundistas les corresponde competir con precios bajos y materias primas (con mínimo o nulo valor agregado) a costa de condiciones cada vez mas precarias de vida de sus habitantes, que resultan ser la mano de obra barata, considerada esta última, y paradójicamente, como una varia- ble de la competitividad.

El libre comercio representa una imposición que realizan los países desarrollados a los demás en su intento por recuperar la tasa general de ganancia del capitalismo; esto se da a costa del atraso de los países subdesarrollados reforzando el lugar de los unos y los otros en la división in- ternacional de trabajo.

Aunque el balance es desfavorable para la pro- ducción local y la agudización de las condiciones precarias de las mayorías solo genera malestar social, no hay nada que los pueblos organizados no puedan lograr. Puede ser este el principio del fin para gobiernos que no respetan la sobera- nía, siempre y cuando organizaciones sociales, colectivos, juntas de acción comunal y procesos regionales decidan hacer algo en favor de las ma- yorías. ó

d EsdE todas y todos TLC y los trabajos de las mujeres Por Omaira Páez

dEsdE todas y todos

TLC y los trabajos de las mujeres

Por Omaira Páez Sepúlveda

y los trabajos de las mujeres Por Omaira Páez Sepúlveda * Se entiende por commodities, materias

* Se entiende por commodities, materias primas brutas que han sufrido procesos de transformación muy pequeños o insignificantes.

L a oposición contra el libre comercio, contra aquel que favorece a países po-

derosos cuando pactan tratados comerciales bajo términos de igualdad con

economías en gran desventaja, se ha dado en todos los países latinoameri-

canos que transitaron por procesos de “negociación” para la implantación de los tratados. Aun hoy, después de la inundación de productos de las grandes potencias y luego de la puesta en marcha de los grandes proyectos de las compañías mineras, las voces opositoras siguen denunciando y exigiendo el cambio de rumbo a pesar de quienes señalan que el tiempo de oponerse ya caducó.

d EsdE todas y todos Siendo claro que los impactos de este modelo en las

dEsdE todas y todos

Siendo claro que los impactos de este modelo en las mujeres han sido desconocidos por los promotores del libre comercio, aún dentro de los movimientos opositores persisten miradas insensibles al tema de género. No obstante,

múltiples organizaciones de mujeres, institucio- nes académicas y feministas, que luchan por ser incluidas en los debates económicos, han pro- fundizado en las discriminaciones que generan violaciones a los derechos económicos, sociales

y culturales de género en relación con el libre comercio.

“naturaleza” de las mujeres, constituye un apor- te de la economía feminista que “ha partido de la crítica a los modelos androcéntricos, los cua- les consideran al hombre como el único actor económico, destacan la relevancia de disciplinas distintas a la economía para entender escenarios actuales y, más recientemente, ponen en entre- dicho una de las supuestas verdades de la eco- nomía, la neutralidad de las políticas macroeco- nómicas en términos de equidad en general y de equidad en particular”. (López, 2004).

La economía del cuidado ha sido más visible desde que

los estados en los procesos de reajuste, que se dieron en forma muy fuerte en la década de 1990 dentro del proceso de liberalización del comercio, recortaron una serie de servicios sociales que antes proveían tenien- do que ser asumidos por las mujeres. Esto implica que a la situación de discriminación

en los trabajos remunerados se suma la responsabilidad asignada a las mujeres de encargarse del trabajo de la casa y de la crianza de los hijos, cuidar a los enfermos y ancianos, que de ninguna manera

En primera instancia, los apor- tes de estos sectores que se enfocan en la relación mujeres

y libre comercio han resaltado

cómo en la globalización eco- nómica se ha venido dando un proceso de feminización del mercado de trabajo, que ha implicado mayor proporción de mujeres en empleos de baja calidad. Es lo que se ha carac- terizado como un aumento de

la empleabilidad femenina, ya que esta mano de obra es con- siderada adecuada para los puestos de trabajo creados en el proceso de ajuste y de implanta- ción del modelo económico neoliberal. Se tra- ta de empleos flexibles, de modalidad temporal, que de hecho son empleos con menos derechos, con largas jornadas y un ritmo muy intenso de trabajo (Lavinas 1999 en Faria 2006). Así mismo esta empleabilidad femenina genera una reconfi- guración en la división sexual del trabajo, ya que las mujeres están concentradas en sectores de la producción internacionalizados como el área agrícola en los países productores de frutas y de- terminados commoddities * , como los espárragos en el Perú, nueces en Bolivia, flores en Colom- bia, pescados en otros.

la “

doble carga de trabajo,

remunerado y no remunerado, sumada al creciente número de mujeres que deben mantener solas a sus hijos, interfiere en las posibilidades de exigir mayor igualdad en el hogar e

impide la participación en las

organizaciones laborales,

”.

la participación en las organizaciones laborales, ”. En el mismo sentido, debe resaltarse que la ca-

En el mismo sentido, debe resaltarse que la ca- tegoría economía del cuidado, que incluye como trabajo actividades que han sido asociadas a la

d EsdE todas y todos de las maquilas, de las agroindustrias de expor- tación como

dEsdE todas y todos

d EsdE todas y todos de las maquilas, de las agroindustrias de expor- tación como la

de las maquilas, de las agroindustrias de expor- tación como la floricultura, de los call centers, de grandes hipermercados, entre otros sectores económicos. Es en las experiencias, en las his- torias sobre las trayectorias laborales de estas mujeres, en donde podemos alcanzar a dimen- sionar los cambios que ha logrado imponer el modelo económico neoliberal y la importancia de una mirada diferencial sobre las implicaciones de los tratados de libre comercio en las mujeres.

Bibliografía

Faria, Nalu. (2006). El feminismo latinoamericano y ca- ribeño: perspectivas frente al neoliberalismo. Mujeres y cambio: construir alternativas en la lucha, Enero 2006 Oxfam, Red de mujeres transformando la eco- nomía.

representa ingresos, recursos, ni protección la- boral y que termina haciéndolas más dependien- tes de cualquier trabajo remunerado que puedan conseguir.

López, Cecilia, (2004). Las mujeres y la globalización ¿oportunidad o amenaza? En Otras Palabras 13-14, Mujeres, globalización y derechos humanos. Enero- diciembre de 2004.

Oxfam, (2004). Más por menos. El trabajo precario de las mujeres en las cadenas de producción globali- zadas. Oxfam Internacional. ó

De esta manera la doble carga de trabajo, remu- nerado y no remunerado, sumada al creciente número de mujeres que deben mantener solas a sus hijos, interfiere en las posibilidades de exigir mayor igualdad en el hogar e impi- de la participación en las organiza- ciones laborales, en los grupos de apoyo social o en la participación política (Oxfam, 2004).

Los argumentos y las estadísticas que revelan la discriminación con- tra las mujeres han constituido una gran herramienta para exigir la transformación de un modelo eco- nómico que ha agudizado las vio- laciones de sus derechos. Sin em- bargo, la mejor y mayor fuente de información que nos debe impulsar a exigir otro modelo de desarrollo son las vivencias de las trabajadoras

fuente de información que nos debe impulsar a exigir otro modelo de desarrollo son las vivencias
r EsistEncias y tErritorios Red Popular de Mujeres de la Sabana de Bogotá: Una experiencia

rEsistEncias y tErritorios

Red Popular de Mujeres de la Sabana de Bogotá:

Una experiencia para compartir

Por Alba Pineda y Luz Marina Peñaloza Badillo

Las mujeres somos esa multitud de mariposas - gatas - panteras y brujas del mundo. Parimos y no parimos y hacemos del amanecer arrullos de bocas frescas. Sacudimos el mantel y en cada cuerpo erotizado emprendemos la lucha cotidiana.

(Trozos de Versos en Resistencia de la hondureña Blanca Guijarro) 1

Versos en Resistencia de la hondureña Blanca Guijarro) 1 Encuentro red mujeres, febrero 2012. 1 Revista

Encuentro red mujeres, febrero 2012.

1 Revista La piragua # 35. Género, mujeres y feminismo. Pág. 145. Panamá 2011. En: http://

www.ceaal.org/v2/

cpiragua.php

2 Ibid. Pág. 148.

r EsistEncias y tErritorios U na voz empieza a escucharse en la Sabana de Bogotá,

rEsistEncias y tErritorios

U na voz empieza a escucharse en la Sabana de Bogotá, las voces de las mujeres re- corren los territorios: voces que se alzan

exigiendo salud, educación, trabajo en condicio- nes dignas, una vida libre de violencias. Mujeres que caminan y se abren paso y espacios en la política, en la radio comunitaria, en la economía

a través de prácticas alternativas solidarias. Vo- ces que proponen y debaten alrededor de te- mas como la tierra, ¿en manos de quiénes está?, ¿quiénes la usufrutuan? y sobre los usos que le dan; todo ello alrededor de los cambios que vie- nen sufriendo los territorios sabaneros debido al modelo de desarrollo que se viene imponiendo en la región en los últimos años, transformando

el paisaje, las prácticas y las relaciones sociales.

andando en el territorio. Ha sido un espacio de articulación que viene permitiendo el accionar conjunto de organizaciones de los municipios de Zipaquirá, Tocancipá, Madrid, Funza, Mosquera, Facatativá y Tenjo. Como escenario de confluen- cia, aún en construcción, las mujeres le vienen apostando a la constitución de un movimiento social de carácter regional que recoja las distin- tas iniciativas y propuestas de las mujeres y de otros sectores sociales para hacer frente al mo- delo de desarrollo que se viene imponiendo en la Sabana de Bogotá, el cual ha dejado por fuera a sus habitantes y le ha dado la bienvenida al capi- tal nacional y extranjero imponiendo formas de vida, alrededor de la precarización del trabajo, el empobrecimiento de las familias, los cambios en los usos del suelo, lo que se traduce en mayores niveles de desigualdad social y explotación.

Las mujeres que hacen parte

del proceso organizativo son

mujeres populares, extra- bajadoras y trabajadoras de empresas de la floricultura, trabajadoras domésticas y de la economía informal, madres cabeza de hogar, estudiantes y profesionales que vienen en un proceso de problematiza- ción de su condición y posi- ción dentro del sistema de relaciones de género, enten- diendo que este no es sólo un

tema exclusivo de las mujeres, sino un “problema social y político que requiere cambios en las relaciones sociales, distribución del trabajo y del poder, que exige la eliminación de todas las trabas, ya sean institucionales, de

tiempos y espacios; o subjetivas, que impiden que las mujeres incursionen en más áreas del quehacer social” 2 .

Las tierras que históricamente han alimentado

las familias de este territorio, poco a poco han venido desapareciendo tras montañas de ladrillos y

cemento. Zonas francas, auto- pistas, puentes y conjuntos re- sidenciales ahora hacen parte del paisaje sabanero que otro- ra destacaba por sus cultivos de papa, arveja, maíz, entre otros productos que hacen parte de la mesa de las familias sabaneras.

a

las “

mujeres le vienen

apostando a la constitución de un movimiento social de carácter regional que recoja las

distintas iniciativas y propuestas de las mujeres y de otros sectores sociales para hacer frente al modelo de desarrollo que se viene imponiendo en la Sabana de

Bogotá,

”.

El territorio puede definirse según los expertos y estudio-

sos del tema desde distintas perspectivas: a partir de la identidad, las rei- vindicaciones políticas o desde emergencias de proyectos a largo plazo. Desde nuestra práctica política el territorio de la Sabana de Bogotá lo

podemos definir como un territorio de luchas y resistencias que se han entretejido y destejido a

lo largo de los años.

Desde las organizaciones de mujeres que han surgido en los últimos años, hoy integradas en la Red Popular de Mujeres de la Sabana, se constru- yen procesos de resistencia y acción que vienen

El entendimiento y la comprensión de sus pro- pias experiencias de vida las ha llevado a plan- tearse el tema de la organización alrededor de la formación política, el conocimiento y la exigibi-

r EsistEncias y tErritorios Celebración Día de la Mujer 2011. Funza. lidad de sus derechos,

rEsistEncias y tErritorios

r EsistEncias y tErritorios Celebración Día de la Mujer 2011. Funza. lidad de sus derechos, la

Celebración Día de la Mujer 2011. Funza.

lidad de sus derechos, la movilización en fechas emblemáticas como el 14 de febrero Día Inter- nacional de las y los Trabajadores de la Flori- cultura, el 8 de marzo Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, el 1 de mayo Día Interna- cional del Trabajo y el 25 de noviembre Día de las No Violencias contra las Mujeres. Así mismo sus procesos organizativos vienen ampliando sus líneas de acción alrededor de proyectos autoges- tionarios de economía e intercambio solidario y la comunicación.

Hoy las mujeres de la Sabana abandonan sus puestos de trabajo históricos para salir a las calles a denunciar, exigir y tejer redes y lazos de unidad y resistencia, para enfrentar decidida- mente las políticas gubernamentales como los

tratados de libre comercio, que favorecen a los grandes inversionistas nacionales y extranjeros en detrimento de las condiciones de vida de las mujeres, jóvenes, hombres, niños y niñas.

Cansadas del silencio, hastiadas de la invisibiliza- ción y la representación las mujeres se deciden

a hablar, opinar y participar de espacios donde

estuvieron ausentes durante mucho tiempo. Hoy se toman la palabra, se toman las calles para exi-

gir sus derechos. La Red Popular de Mujeres de

la Sabana es un espacio para la acción política

y la movilización alrededor de la exigencia de

los derechos en contra de las violencias físicas, emocionales y económicas y, la construcción de alternativas solidarias y emancipadoras. ó

F loricultura TLC y floricultura: Más de lo mismo!!! 1 “ La Ley de Preferencias

Floricultura

TLC y floricultura:

Más de lo mismo!!!

1 “La Ley de

Preferencias

Arancelarias Andinas

(ATPA, por sus siglas en inglés)

es un régimen de

excepción otorgado

unilateralmente por

el Congreso de los

Estados Unidos,… para apoyar la lucha contra el tráfico ilícito de drogas. Fue concedida inicialmente el 4 de diciembre de 1991 ofreciendo ingreso libre de aranceles

a cerca de 5.500

productos y venció por primera vez el

4 de diciembre de 2001. Después de esta interrupción el ATPA fue renovado el 7 de agosto de 2002 hasta

el 31 de diciembre

de 2006 y, a partir de ese momento, ha sido extendido por cortos periodos en diversas ocasiones. …el Congreso de los Estados Unidos, durante el Gobierno del presidente George Bush,

decidió modificar su nombre a ATPDEA,

es decir, Ley de

Preferencias Andinas

y de Erradicación de

Drogas”. Tomado de Boletín de prensa No. 1 Floricultores e importadores de flores en Estados Unidos se alían para conseguir extensión del Atpdea. Febrero 9 de 2011. En www. asocolflores.org.co

2 “E.U. y Colombia celebran vigencia

del TLC”.

Elcolombiano.com,

mayo 15

Por Ricardo Zamudio

TLC Colombia - E.U.: Las flores colombianas son las primeras
TLC Colombia
- E.U.: Las flores colombianas
son las primeras

E l pasado 15 de mayo de 2012 se inició formalmente la implementación del

TLC entre Colombia y Estados Unidos, lo cual para el sector floricultor co-

lombiano representa la posibilidad de mantener las preferencias arancelarias 1

que le permiten colocar su producción en el mercado del país del norte.

El TLC implica entonces para los floricultores la consolidación de su acceso al mercado norteamericano, sin que esto implique necesariamente mayor venta de flores o mayores ingresos de los que ya se han tenido en el pasado. De esta ma- nera lo que se puede esperar con el Tratado, en teoría, es el mantenimiento de lo

que ya existe: un sector agroexportador relativamente consolidado, que genera empleo en condiciones de precariedad dados los impactos sociales, en la salud de trabajadoras y trabajadores, y los impactos ambientales en las regiones donde está presente.

F loricultura “… la industria de la floricultura genera en Colombia unos 170.000 empleos direc

Floricultura

“… la industria de la floricultura genera en Colombia unos 170.000 empleos direc- tos e indirectos, y otros 225.000 empleos en E.U., según cifras oficiales. En 2011, las exportaciones de flores colombianas a Estados Unidos totalizaron 962 millones de dólares 2 .”

Sin embargo, pese a dicha consolidación potencial, es necesario considerar otros factores que vienen afectando al mercado mundial de las flores: la competencia de países africanos por el mismo mercado, la competencia de otros países lati- noamericanos que también son beneficiarios del Atpdea, como Ecuador y Perú, la revaluación del peso y el aumento en los costos de producción por fletes de transporte, materiales como el plástico y otros. Junto a esto, la demanda mundial se ha reducido y pareciera que el mercado mundial de flores se ha saturado.

¿Qué pasará con las y los trabajadores?

Aunque con el TLC los floricultores consoliden su acceso al mercado norteameri- cano existen otras variables que impactarán, o mejor, seguirán impactando, las ya precarias condiciones laborales de las y los trabajadores florícolas 3 , lo cual se ma- nifiesta en prácticas empresariales como el no pago de acreencias laborales cuando se cierran empresas, en inestabilidad en las formas de contratación o en el aumen- to de las cargas laborales para mantener o aumentar los niveles de productividad.

En cambio, cuando han habido épocas “de vacas gordas”, no se han conocido aumentos de sueldo ni un mejoramiento estructural en las condiciones laborales para quienes hacen posible las flores con su trabajo; en ocasiones, ni siquiera se ha cumplido con el pago de lo legal.

Junto a esto, también son conocidas las prácticas estatales de apoyo incondicio- nal a los floricultores cuando se encuentran en situaciones de dificultad, pues reciben apoyos y subsidios del gobierno para poder so- portar las crisis. Ejemplos de ello han sido el Incentivo de Cobertura Cambiaria (ICC) en 2005, para apoyar a flori- cultores y bananeros por los efectos de la revaluación, y el cuestionado Agro Ingreso Seguro (AIS) en 2007, como una manera de incentivar la competitividad de los pro- ductores del campo, dada la apertura de mercados.

los pro- ductores del campo, dada la apertura de mercados. Adicionalmente, cuando tra- bajadoras y trabajadores

Adicionalmente, cuando tra- bajadoras y trabajadores de

de 2012. En http:// www.elcolombiano.

com/BancoConoci-

miento/

E/eu_y_colom-

bia_celebran_vi-

gencia_del_tlc/

eu_y_colombia

celebran_vigen-

cia_del_tlc.asp

3 Para mayor información sobre estos temas ver “La realidad bajo los invernaderos. Informe sobre la floricultura colombiana”; mayo de 2011. Autoría:

Omaira Páez

Sepúlveda.

Consultados en

http://www.cactus.

org.co/archivos/

documentos/Publi-

caciones/informe/

Informe%20de%20

Floricultura%20

Mayo%202011.pdf

4 “En Flores de Las

Indias los obreros

no aguantaron más

y se lanzaron a la huelga”; martes 27 de marzo de 2012. Ver en

http://notasobreras.

net/index.php?opt

ion=comcontent&

view=article&id=

558:la-policia-de-

zipaquira-reprime-

ilegalmente-la-huel-

ga-en-flores-de-las-

indias& catid

=10:movimiento-

obrero&Itemid=18

5 “Colombia -

V Cumbre de los

pueblos: Con el compromiso de articular las luchas sociales a nivel continental se instaló

la Cumbre de los

Pueblos”. Viernes, 13 de abril de 2012 00:16 Notiagen / Red Cartagena informativa/la pluma.

F loricultura determinadas empresas deciden realizar accio- nes legítimas orientadas a que sus patrones pa-

Floricultura

determinadas empresas deciden realizar accio- nes legítimas orientadas a que sus patrones pa- guen y reconozcan lo que por ley les pertene- ce, las respuestas han sido aún más represivas, como en el caso de Flores de las Indias en el mes de marzo de 2011 en el municipio de Zi- paquirá 4 .

Afianzando el modelo agroexportador

De otra parte y coherentemente con las polí- ticas de los últimos gobiernos, en el sentido de consolidar un modelo de desarrollo basado en la agroexportación, el TLC contribuye al afian- zamiento del mismo, fortaleciendo el desplaza- miento de cultivos tradicionales, especialmente de alimentos para el caso de la Sabana de Bogo- tá. Algo similar se vivió en Centroamérica con la firma de TLC: “A esta situación el costarricense (Coronado) dijo que monocultivos de piña, sandía, melón o naranjas así como la palma aceitera están desplazando cultivos tradicionales y afectando la fer- tilidad de los suelos con el uso extensivo de agroquí- micos: cuatro años de cultivo de piña dejan inservible el suelo por diez años 5 ”.

Con el TLC no solo se consolida el negocio, también se mantendrán los diversos impactos

“Con el TLC no solo se

consolida el negocio, también

se mantendrán los diversos

impactos sociales, ambientales

y de salud que conlleva la floricultura”.

sociales, ambientales y de salud que conlleva la floricultura y que han sido documentados desde hace muchos años por diversas organizaciones sociales, de trabajadoras y trabajadores, tanto a nivel nacional como internacional.

En este contexto se hacen imperativos proce- sos de articulación y unidad de organizaciones sindicales del sector y de otras organizaciones sociales, que hagan seguimiento de los mencio- nados impactos, se resistan a la imposición de un modelo agroexportador que ha demostrado no cumplir con las promesas hechas, y que se sigan planteando la construcción de una región y un país distinto, donde se priorice la esperanza y el bienestar de sus habitantes sobre las dinámicas de comercio a ultranza. ó

donde se priorice la esperanza y el bienestar de sus habitantes sobre las dinámicas de comercio
c uadro a cuadro Viviendo la sabana, ayer y hoy Por Andrea Cárdenas y Leonardo

cuadro a cuadro

Viviendo la sabana, ayer y hoy

c uadro a cuadro Viviendo la sabana, ayer y hoy Por Andrea Cárdenas y Leonardo Luna

Por Andrea Cárdenas y Leonardo Luna

H oy acudimos a una

agresiva transforma-

ción de la Sabana

de Bogotá en función de la competitividad y la inserción de la región en la dinámica mercantil global, de tal forma que los ecosistemas propios de la región, los cultivos y la producción agrícola 1 vienen dando paso a la urbanización acelerada, a la construcción de grandes bodegas y zonas francas.

Nuestro territorio Sabanero

se viene adecuando a la lógi- ca de la modernización y el desarrollo: Se amplían vías, se asfaltan los caminos y se supera el supuesto “atra- so” de los pobladores rura-

Bien cabe preguntarse:

les

¿Quiénes se benefician con estos cambios?

Sin duda, la burguesía nacio- nal y las empresas extran- jeras serán beneficiadas. Por ejemplo, los hijos del ex presidente Uribe com- praron tierras rurales de relativamente bajo costo y las valorizaron gracias a que el Alcalde de Mosquera ex-

1 La producción agrícola disminuyó de un 38.1% en los años 60 a un 9.4%

para los 90. Cenelia Serna. Revista Cactus No. 27.

2 http://www.

semana.com/opi-

nion/rompecabe-

zas/177771-3.aspx

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c uadro a cuadro pidió –en tiempo récord– el decreto que creó el plan parcial

cuadro a cuadro

c uadro a cuadro pidió –en tiempo récord– el decreto que creó el plan parcial que

pidió –en tiempo récord– el decreto que

creó el plan parcial que permitió cambiar

el uso de la tierra de ‘expansión industrial’

a ‘industrial’ 2 (Semana, mayo 2012) y, se-

gundo, a que los ministros del gobierno las

convirtieron en zona franca permanente. De esta forma, Jerónimo y Tomás Uribe en pocas horas convirtieron $33.000.000 en $3.000.000.000 (Coronel, 2009).

Aunque se cuenta con los suelos más fér- tiles de Colombia, todos los recursos y es- fuerzos agrícolas, antes que garantizar ali- mento de calidad y a buen precio para la gente de la región, están centrados en la oferta agroexportadora, (flores, hortalizas, hierbas aromáticas, medicinales y condi- mentarías, follajes, tubérculos, productos procesados y frutas), lo cual incrementa la dependencia alimentaria hacia los países del norte y atenta contra la soberanía del país. Esto, sin contar con los daños ambientales que tiene el uso excesivo de maquinaria agrícola y la aplicación indiscriminada de plaguicidas químicos característicos del mo- delo agroindustrial.

Aunque no “todo tiempo pasado fue me- jor” no se pueden cerrar los ojos sobre las consecuencias de la profundización del capitalismo en la Sabana de Bogotá. Por eso son vigentes las preguntas: ¿Cómo soñamos la tierra de la Sabana? ¿En ma- nos de quiénes y para qué? Se necesitan propuestas alternativas que propugnen por un mejor presente y futuro para las familias rurales, los sectores populares, las clases bajas y medias, los sabaneros de a pie, ¡todos y todas! ó

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