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DON IRENEO PAZ

NOVELANDO

SOBRE CONSTITUCIONALISMO EN MÉXICO

Litografía del Padre Cobos que aparece entre páginas 58 y 59 de la novela Amor de Viejo.
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El presente trabajo trata de abordar la idea de que Ireneo paz en su novela amor de

viejo hace un análisis novelado del desarrollo constitucional de nuestro país desde la

constitución de 1824 hasta la constitución de 1857 y algunas de sus consecuencias

histórico sociales.

Ya que tenemos que la forma de hacer una crítica febril a las instituciones legalmente

constituidas sin ser escarnio directo de sus excesos, es mediante la literatura

fantástica o la novela, donde los personajes aparentemente inocentes, sean

representaciones simbólicas de situaciones sociales, o personajes determinados; o

como argumenta Rafael Sánchez “Los seres humanos (actores) utilizan la cultura

(argumento) para interpretar la realidad (el drama)”1.

“Don Ireneo, mi abuelo, es la figura masculina de mayor impacto en mi primera edad.

Dirigió un diario, La Patria, y escribió novelas populares. De hecho, durante una

época, vivimos de las ventas de uno de sus libros, un best-seller. Amaba a los libros

y había logrado reunir una biblioteca de cierta importancia. Desde niño leí libros de

autores mexicanos. En mi familia nuestros escritores no sólo eran vistos con respeto

y con simpatía sino que se exaltaba, a veces de modo inmoderado, a los del siglo

XIX, especialmente a los del bando liberal. La razón de esta anomalía es muy

simple: mi abuelo se había alistado desde su juventud en las filas del liberalismo.”2

1 Sánchez Villegas, Rafael, La Virgen Seducida; Talleres de Acento Editores,


Guadalajara, 2006.

2 Primera edición: periódico Reforma, 6 de abril de 1994, pp. 12D y 13D; OCTAVIO
PAZ POR ÉL MISMO,1914-1924,
http://www.horizonte.unam.mx/cuadernos/paz/pazz.html
3

• EL RELATO.

En un previo uso de la semiótica tenemos que La historia no es la de los personajes

y los acontecimientos, sino, lo entretejido de los símbolos, las alegorías, figura,

fondo, forma, significado y significante, por eso; Como en toda puesta en escena, los

actores de esta historia expresan lo escrito en sus libretos. Tratemos de analizar el

discurso en el sentido de descubrir los mitos, la falsedad, o en contradicción lo

simbólico de los argumentos. Tratando de alejarnos de lo literal del argumento,

permitiendo un proceso lúdico de comprensión. Dejando de lado la rigidez de la letra

escrita, para valorar el discurso desde la imaginación, en una comparación con los

hechos históricos sucintados en la época planteada en la novela; este sentido, los

actores se convertirán en hermeneutas del argumento; «… tiene límites precisos. De

la cultura de su época y de su propia clase nadie escapa, sino para entrar en el

delirio y en la falta de comunicación».3

La novela amor de viejo, tiene argumentos, contextos muy bien definidos. Lo

importante, en todo caso, es entender que estos contextos, estas suerte de micro

historias, plagada de esbozos culturales; que fue expresada en forma novelada, pero

siendo en el fondo un discurso político. Esto es fundamentalmente valioso para el

historiador: ya que mas que contactarse el historiador con los fantasmas del pasado,

logra revivir en un ahora las metáforas ofrecidas, con una visión más amplia ya que

tiene a su alcance los argumentos históricos recopilados.

3 Sánchez Villegas, Rafael. La Virgen Seducida, talleres de Acento Editores. México.


2006.
4

Sin embargo, no es la novela la que nos significa el pasado. Los documentos

históricos serán alguna suerte de eslabón perdido o puente colgante; cuya función es

unir el ayer, logrando un sostenido presente. En estos momentos la novela en su

carácter de documento histórico; no debería importarle tanto al historiador como el

indicio4 que puede contener. Al concepto de indicio se le han atribuido diversos

significados que en ocasiones se confunden puesto que en primer lugar se le

considera como sinónimo de sospecha o conjetura; desde el punto de vista del

derecho probatorio, se utiliza el vocablo como sinónimo de presunción, y, en un

tercer término, se emplea el concepto de indicios para indicar los efectos

restringidos de algunos medios de convicción frente a aquellos que producen la

plena convicción del juzgador; lo tomaremos desde los linderos de la conjetura y las

pruebas que nos lleven a la plena convicción. «Si la realidad es opaca, existen ciertos

puntos privilegiados —señales, indicios— que nos permiten descifrarla».

Esto último nos lleva a considerar la noción de medios probatorios. Las pruebas

nunca son tales o, al menos, no es evidencia de la verdad completa, tal cual fue, de

los hechos o actos en el aquí y el ahora. Así, las huellas siempre pueden ser

aparentes, borrosas o sembradas; siempre estará en duda la prueba por ser un

producto humano, y por tanto dubitable.

Despejar el funcionamiento de los discursos nos permitirá mirar de cerca las

estrategias y estructuras cognitivas que corren como un río subterráneo bajo las

apariencias de los discursos. Hay reservas de ideas e imágenes a partir de las cuáles

4 (Del latín indicare, conocer o manifestar.) Hechos, elementos o circunstancias que


sirven de apoyo al razonamiento lógico del juez para lograr su convicción sobre la
existencia de otros hechos o datos desconocidos en el proceso.
5

pueden ser generadas retóricas que funcionen en «comunidades semióticas»

específicas. En este ensayo buscaremos esas reservas o historias subterráneas.

Las apariencias en los trozos de historia novelada que diseccionaremos en este

estudio son muchas. Sin embargo, guardaremos una distancia adecuada de lo que

dicen los documentos. Iremos mejor por el camino más oscuro y enmarañado. En vez

de lo que dicen los documentos, deberíamos ver lo que callan, lo que oscurecen, los

mensajes entrelineados, o mejor aun; lo misterioso del relato.

Dice Said que, al «menos en cualquier ejemplo de lenguaje escrito, no hay nada que

sea una presencia dada, sino represenda o representación». Esto es particularmente

interesante para nuestro análisis: la novela no sólo son representaciones, imágenes o

estereotipos de algo externo; sino que los argumentos se llaman a sí mismos

«representaciones», pues su propósito más obvio es servir de vehículo para las

presencias, reales o imaginarias, para crear una imagen de un entorno dado, con sus

significados y sus significantes; en un sentido de sustitución: la voz del escritor no está

siendo escuchada, pero las formas de las letras y las metáforas planteadas dan de

forma certera en los ojos del lector, de formas diversas; cuando lo desestructura o

cuando lo reconfigura; según los factores ambientales del espacio tempo. Sin

embargo, la representación también tiene otro sentido, tal vez menos intencional:

construir imágenes de sí mismos, funcionar como espejos para dibujar identidades,

una proyección del alter ego.++++

He aquí las apariencias de los discursos. Los discursos sirven, como una especie de

oración colectiva, donde se «está consciente de que la ceremonia está siendo

repetida simultáneamente por [...] otras personas en cuya existencia confía,


6

aunque no tenga la menor noción de su identidad». No de su identidad, pero si de

nuestra identidad, en un juego de identidad, de legitimación, pero lo más importante

de pertenencia; generalización obligada por la retórica. La escritura de las

representaciones no sólo es comunicación y discurso, es también ceremonial, ritual

de identidad y alteridad, extrañamiento constante sobre sí mismo y lo ajeno.

El ritual es repetido. El sociodrama5 de la alteridad cobra forma de discurso y es

compartido por más de uno. Eso es lo importante al final, el no ser una representación

de mí mismo, sino de todos nosotros, parte del contexto, para ser más que el todo al

momento de expresarse. Por supuesto, más que lo que dicen representar, lo

importante de esta novela es su «aspecto retórico», el uso de metáforas en el sentido

funcional de los estereotipos de carácter nacional, constitucional, e historicos como

«síntesis de una serie de símbolos y valores». Peter Burke nos dice que:

“cuando se produce un encuentro entre culturas distintas, lo más probable es

que las imágenes que una hace de otra sean estereotipadas. [...] El

estereotipo puede no ser completamente falso, pero a menudo exagera

determinados elementos de la realidad y omite otros. El estereotipo puede ser

más o menos cruel, más o menos violento, pero, en cualquier caso, carece

necesariamente de matices, pues el mismo modelo se aplica a situaciones que

difieren considerablemente unas de otras. [...] La mirada a menudo expresa

5 es una forma de psicoterapia, ideada por J. L. Moreno, inspirada en el teatro de


improvisación y concebida inicialmente como grupal o psicoterapia profunda de
grupo.
7

una actitud mental de la que el espectador puede no ser consciente, tanto si

sobre el otro se proyectan odios, como temores o deseos.”

Así, la imagen estereotipada del Otro siempre va acompañada de una mirada parcial,

determinada por un prisma cosificado y alienado, sin detalles, del Yo. Esto es,

precisamente, el relato; que no es simplemente un informe de sucesos; el relato

tiene significación entrañable, por personal y emocional, es un escenario de los

miedos. La experiencia de la vida es contada en el relato. Donde un cuento, como

dice Augusto Monterroso, «retrata bien la vida y la vida es triste, pues el cuento

será triste también». La tristeza del relato de la identidad de la Nación mexicana

consiste en que es, en realidad, un relato del miedo. «La proyección de

ansiedades está expresada en el lenguaje»; este lenguaje es el del relato del

miedo, relato plagado de pequeños cuentos metafóricos que, a su vez, están

cargados en retruécano de puro miedo y de miedo puro.

En el relato de la identidad siempre «entraña una asimetría», pues la «estrategia

salvadora [consiste en la] representación positiva de sí mismo», mientras se degrada al

Otro. El relato de la identidad es una configuración maniqueísta del mundo: lo blanco

y lo negro, el bueno y el malo, el héroe y el villano. El relato de la identidad de la

Nación mexicana es, por ampliación, el relato de la eterna lucha entre el Bien y el

Mal, un relato romántico. Donde sabemos de antemano quién es el bueno del cuento.

Los cuentos de la identidad, en su conjunto, constituyen un solo relato del rostro

amenazado, una novela en su conjunto. En este relato hay explicaciones, sucesos

y temporalidades. Todo comienza en el momento que el administrador del

cementerio comienza a cavar la tumba, que explica los peligros del presente,
8

que ya están aquí; y el narrado intenta esconderse de la muerte ocultando su

nombre entre los tamices de la retorica, o el entramado de las metáforas, para

perderse; logrando convertirse en inmortal.

• EL ESCRITOR.

6
Ireneo Paz Flores: fue un destacado intelectual mexicano, liberal, abogado, escritor

y periodista que también fue el abuelo del escritor mexicano y Premio Nobel Octavio

Paz. He was born July, 3, 1836 in Guadalajara, Mexico. Dio su primer respiro el

domingo día tercero del mes de julio de 1836 en la ciudad de Guadalajara. In 1861

upon completion of his college studies, he was licensed to practice law. Realizó sus

primeros estudios en el Seminario Conciliar de Guadalajara y se graduó de abogado

en la Escuela Nacional de Jurisprudencia en 1861.He married Rosa Solórzano. Se

casó con Rosa Solórzano. Their children included: Octavio (Sr.), Arturo, and Amalia.

Sus hijos incluyen: Octavio (Sr.), Arturo, y Amalia. He died in Mixcoac in 1924. Murió

en 1924 en Mixcoac. During his tenure as editor of La Patria Ilustrada , he became

the first regular employer of famed Mexican cartoonist Jose Guadalupe Posada .

Editor y director durante 35 años del periódico La Patria Ilustrada, que se convirtió

en el primer periodo ordinario de empresario famoso dibujante mexicano José

Guadalupe Posada o el padre Cobos. Durante la guerra de Reforma apoyó a Juárez;

luchó en contra de la intervención francesa alcanzando el grado de coronel; también

6 Del griego: aquel que trae la paz.


9

fue diputado federal.Among Paz' numerous writings were works on the legendary

California bandit Joaquin Murrieta , and the near-legendary historical figure Malinche .

Cultivó la narrativa histórica en novelas (Amor y suplicio, 1873; Doña Marina, 1883) y

en dos series de leyendas (Leyendas históricas de la Independencia, 1894 y

Leyendas históricas, 1914), y la novela de tema amoroso (La piedra del sacrificio,

1871; Guadalupe y Amor de viejo, 1874), todas ellas de corte romántico. También

escribió obras dramáticas y poesías. Apoyó el Plan de la Noria (1871), en el cual

Porfirio Díaz acusaba a Benito Juárez de haber convertido el Congreso en “una

cámara cortesana, obsequiosa y resuelta siempre a seguir los impulsos del

Ejecutivo”. Se le consideró allegado a Porfirio Díaz desde el Plan de Tuxtepec

(1876).

El plan de Tuxtepec fue signado por un grupo de militares encabezados por el

coronel Hermenegildo Sarmiento y redactada por los porfiristas Vicente Riva Palacio,

Ireneo Paz y Protasio Tagle, instigados por el general Porfirio Díaz Mori debido a que

éste había perdido las elecciones en contra de Benito Juárez y posteriormente contra

Sebastián Lerdo de Tejada (Juárez había muerto en 1872, en ese entonces se

encontraba Porfirio Díaz Mori levantado también pero con el Plan de la Noria). Al

ascender al poder Lerdo de Tejada. Porfirio Díaz no lo reconoció como presidente.7

Intento con sus obras poner al alcance de las personas de escasos recursos una

historia fácil de asimilar, dirigida a las damas principalmente, por en las manos de las

madres esta el futuro de los hombres de esta nuestra nación, a lo que argumento:

7 http://es.wikipedia.org/wiki/Plan_de_Tuxtepec
10

“poner al alcance, aun de las personas de más medianos recursos, que no pueden

proporcionarse las obras históricas de mucho costo, el conocimiento de los sucesos

más notables que se han desarrollado en nuestro suelo. De la misma manera, las

personas que se fatigan con la lectura de los libros serios, las que no pueden

dedicarse al estudio, las que por carácter gustan más de los escritos recreativos, las

que en suma, aun conociendo perfectamente los acontecimientos quieren refrescar

su memoria, todas las que siguen con más interés una relación salpicada de

diálogos y de variedad de incidentes que el árido libro de historia sujeto a reglas

especiales…”8

En 1895, al presentar al público su séptima leyenda histórica, Ireneo paz señalo lo

que se proponía al escribir historia novelada:9

“lo que queremos […] es que el conocimiento de nuestra historia patria se difunda

por medio de impresos baratos y de lectura fácil, ya que nos faltan los monumentos

públicos, los museos, los cuadros y todas aquellas reseñas que en otras naciones

están a la vista del público y tanto ayudan a formar el criterio histórico y que aquí

entre nosotros tenemos que suplir con esta clase de obritas puestas al alcance de

todas las clases sociales y que buscan y se adquieren como material de

entretenimiento”.10

8 Irineo, Paz. Maximiliano, decima leyenda histórica, tercera serie, 1899. Pág. 5

9 Clark de Lara, Belem y Speckman Guerra, Elisa, La república de las letras, asomo
a la cultura escrita del México decimonónico, volumen III, UNAM, México, 2005. Pág.
379.

10 Irineo, Paz. Antonio Rojas, primera leyenda histórica, segunda serie, 1895. Pág. 7
11

Así a tono con la historiografía monumental y acorde con la necesidad de crear un

panteón liberal, Ireneo Paz juzgó necesario enaltecer a los héroes y condenar a los

antihéroes. Insistió en que la misión de todos los cronistas era “arrojar el baldón

sobre los malos, sobre los pérfidos, sobre los criminales y hacer el pedestal para que

descanse sobre él la gloria de los buenos”.11 Fue este interés en los héroes – o en

crear mitos heroicos- que lo llevó a titular sus leyendas con nombres de personajes

históricos. Siguiendo este razonamiento, al poner a cada leyenda el nombre de un

individuo, Paz no tuvo la intención de hacer una biografía del mismo sino explicar un

periodo de nuestra historia que fue marcado por la actuación o personalidad –

positiva o negativa – de uno de estos personajes.12

• EL ESCRITOR Y PORFIRIO DÍAZ MORÍ EN NAYARIT.

NAYARIT FUE DECLARADO ESTADO DE LA REPÚBLICA EN 1871 POR EL

«REBELDE» GENERAL PORFIRIO DÍAZ

Don Benito Juárez fue Presidente de la República desde 1857 hasta el 18 de julio

de 1872 en que falleció.

Era el hombre fuerte que la Patria necesitaba para salvar su independencia y para

sostener las ideas progresistas.

11 Irineo, Paz. Antonio ….op. cit. Pág. 7

12 Clark de Lara, Belem y Speckman Guerra, Elisa, La república … op. cit. pág. 389..
12

Sin embargo, el año de 1871 en que se verificaron elecciones presidenciales, ya tuvo

el Benemérito fuerte oposición, porque—decían—se perpetuaba en el Poder, y

aunque triunfó contra Don Sebastián Lerdo de Tejada y el General Porfirio Díaz, éste

se levantó en armas proclamando el Plan de la Noria el 18 de noviembre de 1871,

por el que desconocía a Don Benito Juárez como Presidente de la República.

Queriendo controlar todas las fuerzas del País y conociendo que Manuel Lozada

dominaba en el Cantón de Tepic, para darle la esperanza de llegar a ser su

mandatario expidió un decreto a los dos días de sublevado, el que dice a la letra:

PORFIRIO DÍAZ, General en Jefe del Ejército Constitucionalista de la República, en

uso de las facultades de que estoy investido por el pueblo mexicano, decreto:

ARTÍCULO ÚNICO: Se reconoce y declara ESTADO DEL NAYARIT, la parte

conocida con el nombre de Séptimo Cantón de Jalisco o Distrito Militar de Tepic,

precediéndose desde luego a dársele la organización que le corresponde, con arreglo

a las prescripciones del Código Federativo.

Publíquese para que tenga el debido cumplimiento.

Oaxaca, noviembre 10 de 1871.

(firmado) PORFIRIO DÍAZ.

(firmado) JUSTO BENITEZ, Secretario.

Triunfante al fin Don Porfirio Díaz olvidó su Decreto, pues durante su larguísimo

gobierno continuó la región de Tepic como Territorio Federal.


13

Y fue hasta la constitución de 1917 cuando fue declarado Estado libre dentro de

la Federación Mexicana.

SE DECLARA DISTRITO MILITAR EL 7° CANTÓN DE JALISCO.

El Presidente de la República, Lic. Don Benito Juárez, en acuerdo económico de

mediados de agosto de 1867, declaró Distrito Militar el Séptimo Cantón de Jalisco,

entretanto volvía el orden constitucional alterado por el cabecilla Manuel Lozada.

Terminada la rebelión, volvió a formar parte integrante del Estado de Jalisco.

SE ERIGE TERRITORIO FEDERAL EL 7° CANTÓN DE JALISCO.

El Congreso de la Unión, el 12 de diciembre de 1884, dictó un Decreto erigiendo

Territorio Federal al séptimo Cantón de Jalisco, con un Jefe Político como

autoridad, y dependiendo directamente del Gobierno Federal.

Porfirio Díaz Huésped de Lozada.—Después de la derrota que sufrió el Gral.

Porfirio Díaz en la Sierra de Songolica, Ver., por las fuerzas juaristas, el Caudillo

tuvo que emprender rápida odisea por los Estados de Oaxaca, Puebla, Guerrero,

Morelos, México, Michoacán y Jalisco, con rumbo a Sinaloa, Durango y

Chihuahua.

Al suelo nayarita llegó acompañado por el General Francisco Z. Mena y por el Lic.

Ireneo Paz, con dos mozos montados y una mula de carga, a mediados de 1872,

y pernoctó en la Hacienda de La Labor, perteneciente a Don Manuel Fernández

del Valle, quien los atendió con toda esplendidez.


14

Pensaba Don Porfirio encontrarse a salvo en esta región, entonces sustraída al

Gobierno Federal, pero tuvo desde luego una contrariedad. Domingo Nava,

segundo de Lozada, llegó también a la Hacienda esa misma noche con cincuenta

hombres, y sabiendo que los huéspedes no eran médicos como se decían para

desorientar a las gentes, se empeño en aprehenderlos y juzgarlos.

Pero el señor del Valle hizo saber a Nava que los visitantes venían recomendados

a don Domingo Aguirre, cuya personalidad pesaba mucho en el ánimo de los

lozadeños, y en el acto procedió a llamarlo de Tepic, para evitar una tragedia.

Entonces Aguirre y Nava pasaron a San Luis para hablar con Lozada y quedó la

escolta vigilando a los recién llegados.

Al caer la tarde estaban de vuelta aquellos con Lozada en persona, y éste invitó

al General y a sus acompañantes a pasar a la Sierra, lo que aceptó el Caudillo,

emprendiendo el viaje a los dominios del Tigre de Alica.

Se alojó en San Luis la caravana en la casa del propio Lozada, que era

confortable por los obsequios de las casas Forbes y Barron y Aguirre.

Los viajeros disfrutaron de magníficas cacerías en que abatieron venados y

tigres. Ocuparon sus ocios fundiendo una campana que aún existe en la Iglesia.

Los indígenas les ofrecieron una barbacoa en hermosísima cañada del

Sangangüey. Pero una tarde, mientras tomaban un baño el General Díaz y sus

acompañantes, en el río de Alica, y Lozada pescaba bagres con cohetes de

dinamita, un cartucho le explotó en la mano, hiriéndole a la vez el ojo derecho,

por lo que cayó sin sentido.


15

Se cuenta que el Gral. Díaz lo curó personalmente y lo atendió después

durante varios días.

Llegaron nuevamente a San Luis los señores Fernández del Valle y Domingo

Aguirre para acompañar a don Porfirio, quien continuó su viaje, escoltado por diez

mozos de dichos señores, por Santiago Ixcuintla hacia Acaponeta, Los señores

del Valle y Aguirre se despidieron en San Andrés.

En Acaponeta recibió el Gral. Díaz la noticia de la muerte del Presidente Juárez,

acaecida el 18 de julio, lo que hizo exclamar al Caudillo: ¡Se acabó la Revolución!

Frase que condensaba su júbilo, pues durante la vida del Patricio nunca pudo

triunfar Don Porfirio Díaz.13

• CRITICANDO AL GOBIERNO EN TURNO.

Ireneo Paz mantuvo en circulación El Padre Cobos entre los años de 1869 y 1880, a

través de este periódico y de personajes Fray Machete, Fray Chipote, Fray Quejido,

Fray Tranchete, Fray Mordida, Fray Dentellada y Doña Caralampia Mondongo, Paz

criticó acremente al gobierno en turno. Estando a lo relatado por Lilia Vieyra, el

carácter irónico que el escritor imprimió en el Padre Cobos es notable sobre todo

cuando sus ataques van dirigidos a Benito Juárez y a Lerdo, a los que representa en

13 RAMÍREZ LÓPEZ, IGNACIO. "Apuntes Históricos del Estado de Nayarit".


Imprenta Ruíz. Tepic, 1942.
16

sarcásticas caricaturas y críticas sin ambages en una serie de versillos titulados

“Flecha al gloriosísimo señor San Sebastián” y “Cordonazo al venturosísimo y

humildísimo San Benito de Palermo”. Sentido crítico del periódico que alcanzo años

después al propio Porfirio Díaz, no obstante que fuera su amigo.

• ESTUDIOS ROMÁNTICOS.

Tenemos aquí que el presente ensayo abordara la temática de la novela de amor de

viejo, desde un punto de vista jurídico metafórico, alejándonos de la visión de Claudio

Isaac en el reportaje denominado “La historia del buen viejo y la bella muchacha, de

Italo Svevo”, que a la letra dice:

“[…]

El título de esta nota es una frase de Ireneo Paz, del libro Amor de viejo, escrito en

1874: "... entre los pliegues del alma (disculpe usted la figura)..." De Chaucer a Paz

(Ireneo), de Boccaccio pasando por Goethe hasta Schnitzler, Mann (Heinrich) o

Nabokov, de Villon a Machado de Assís o a Junichiro Tanizaki y a Yasunari

Kawabata —junto con la novela de García Márquez que tributa a La casa de las

bellas durmientes—, el tema del viejo y la joven es tan común que en cada una de

las variantes debemos poner especial atención a los matices, más que a la historia

misma, que resulta, se sobreentiende, un lugar común.

En el citado Amor de viejo, ya existe un elemento de distancia crítica y un juego

humorístico de acotaciones parafrásticas que no dejan de relacionarlo con Diderot o


17

Sterne, y con esa tradición de la literatura que se observa a sí misma, en la que el

sarcasmo sale a relucir repetidamente. Esa tradición viva que ha apasionado por

igual al otro Italo Calvino y Milan Kundera en sus vertientes teóricas.

"Cuando los viejos aman pasan siempre por la paternidad y cada abrazo suyo

tiene el acre sabor del incesto", nos dice Svevo. A final de cuentas, lo más preciado

del libro, su virtud particular, es la gran capacidad para la sentencia, lírica y

sarcástica a un tiempo, siempre cargada de un trasfondo misterioso.”14(sic)

Por otro lado nos dice Óscar Mata:

El tercer libro del coronel Ireneo Paz (1836-1924), quien durante el imperio tomó las

armas en defensa de la República, es una novela corta: Amor de Viejo, editada en la

imprenta y litografía del padre Cobos en 1874. Narra el enamoramiento de un viejo

agiotista, don Facundo Cabeza de Vaca, un viudo que, a los cincuenta años, bebe

los vientos por una muchacha de dieciocho años, Dorotea15 Ramírez. El coronel Paz

nos refiere un amor a destiempo, que coquetea con lo cómico y transforma

radicalmente al avaro agiotista, quien no repara en gastos en sus afanes de

conquista. El amor del vejete, más que fuerza primordial, es fuente de humor, en una

lapidaria sátira, el vetusto galán echa la casa por la ventana para celebrar su enlace,

pero a la hora de la verdad “cayo inánime sobre el pavimento” cuando pretendía

llegar al tálamo nupcial. Ireneo Paz, quien encontró un sitio en nuestra literatura con

sus novelas y leyendas históricas, brinda un relato ameno, que sólo peca en la

14 Letras libres, ISSN 1405-7840, Año nº 7, Nº 82, 2005 , pág. 79

15 Del griego: aquella que posee el don de Dios, es la patrona de los jardineros.
18

medida en que no ahonda en la vena satirica y burlona; en contraparte, se le

agradece que no hay cedido a la tentación de aleccionar.16

• NOVELA AMOR DE VIEJO.

Tenemos al héroe de esta novela Don Facundo17 Cabeza de Vaca; que según la

argumentación podría representar al pueblo de México, después de la guerra de

independencia y varios acontecimientos bélicos, y lo define de la siguiente manera:

“Don Facundo Cabeza de Vaca usaba no hace mucho tiempo un frac raido y sucio

desde el cuello hasta la partícula última de los faldones, sobre que no se lo quitó

para nada durante doce años, haciendo esta cuenta económicamente. En compañía

de ese frac llevaba un sombrero alto tan mantecoso, como quebrado y lleno de

picaduras, sumido hasta las cejas y dejando ver detrás de la cabeza algunos

mechones de pelo lacio y muy desordenado. Su chaleco y su corbata eran dos

hilachas verdaderamente inservibles. De la cintura para abajo traía unos que él

llamaba sus pantalones, pero que no eran sino un surtido de puntadas con hilos de

todos colores y un hacinamiento de sustancias aceitosas. En los pies ostentaba unas

botas llenas de remiendos, con los tacones, es decir, con los restos de tacones

16 Mata, Óscar. La novela corta mexicana en el siglo XIX. UNAM. México. 1999.
Pág.107.

17 Del latín Elocuente o aquel hecho probado.


19

queriendo tocar retirada por sendas opuestas, botas que hubiera desechado el mas

infeliz pordiosero. La camisa……ustedes dirán: acostumbraba mudársela cada dos,

y hasta cada tres semanas. . . . ¿cómo estaría? Con todas estas suciedades, con toda

esta grasa encima, don Facundo estaba asqueroso, repugnante, ¡feo!

Pero de la noche á la mañana se ha presentado con botines y sombrero nuevos....

con levita, chaleco y pantalones llamantes, acabados de salir de la sastrería....con

corbata de raso azul…con camisa y pañuelo limpios con reloj y cadena de oro,

pues esas prendas que eran de plata las vendió en medio de sus ardides por el

doble de lo que le costaron. Por último, se niveló los pocos cabellos que andaban en

confusión por detrás de la cabeza, se afeitó, se cortó las uñas, &c., &c., &c.”18

“una Mañana, á pesar del mucho esmero que tenía con su ropa, amaneció la única

levita que le acompañaba á todas partes, en un rincón de su cuarto

lastimosamente destrozada por las ratas…”19

Posiblemente aquí el autor se refiera a lo lastimoso de la situación económica,

social y política que prevalecía en nuestra nación, y respecto a las constituciones,

que habla de una constitución de 1824, de corte federalista, pero raída por las

fuerzas intestinas y extranjeras que se querían quedar con girones de aquel

harapo, al referirse al sombrero lleno de picaduras, se refiere a los conflictos entre

18Paz, Ireneo. Amor de Viejo. Imprenta y litografía del “Padre Cobos”. México. 1874.
Pág. 5-6.

19 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .10.


20

las logias de diferentes ritos en el país. En cuanto a los pantalones de varios

colores y las botas, se refiere a la clase trabajadora en estado de miseria, pero que

doce años después es sustituida por una constitución de corte centralista la de

1836, que suponemos que al hablar de la corbata de raso, esta refiriéndose a la

masonería azul que intervino para la conformación de esta constitución también

llamada Las Siete Leyes estableció la república central, pero dentro de un esquema

liberal que mantuvo la separación de poderes, con una representación ciudadana,

definió los derechos del mexicano e insistió en la necesidad de abolir el tribunal

militar para igualar la ley; Este burdo refrito de constitución que aún antes

promulgarse había sido el pretexto para la sublevación de Texas, como igual lo sería

para Yucatán (las dos o tres manchas de grasa que refiere el escritor). La

intolerancia religiosa se mantuvo de acuerdo con la tradición católica y borbónica,

ante la convicción de que la única liga real que unía a los mexicanos era la religión.

Los constitucionalistas del 1836, al empeñarse en contrarrestar los problemas

provocados por el federalismo, crearon un exceso dentro de la figura del checks and

balances, crearon un cuarto poder, el “supremo poder conservador”, encargado de

vigilar a los otros tres y de determinar la "voluntad nacional". El ejecutivo quedó

paralizado ante la fuerza del poder del conservador. 20 Aquí tenemos el traje nuevo

que fue una baratija de una peseta, comprada al criado Toribio21 cambiaba su

imagen ante la palestra social.

20 http://www.tau.ac.il/eial/VIII_1/vazquez.htm

21 Del griego: el ruidoso, movido o dinámico.


21

“Toribio se sonrió, pues demasiado sabía que la ropa de don Facundo era no

solo vieja, sino decrépita.

—Bueno, señor, yo buscaré.

—Pero ha de ser ahora mismo. . . el negocio es urjente ya sabes, no me daré por

bien servido.

Toribio volvió con el caballo de su amo, éste montó, y don Facundo que

estaba á la mira hizo al criado una señita. Este subió al entresuelo y volvió

á poco con un frac, un hermoso frac, que salvas tres ó cuatro manchas de grasa,

pecata minuta para don Facundo, estaba como si acabara de salir de la

sastrería.

—Toma, toma esta peseta por ahora para que bebas á mi salud un trago. Solo

espero que me paguen un piquito y verás si soy hombre de pelo en pecho.” 22

Luego leemos una figura escatológica cuando habla de la muerte de la esposa de

don Facundo, doña Dolores23, aquí el discurso habla de la muerte de la constitución

de 1824, ya que según el relato tomo las nupcias cuando tenía 30 años, mientras

Dolores contaba con 23, año del congreso constituyente, y muere en el 25 tras dar

a luz un hijo, el cual muere a los seis meses, por no haberlo alimentado

correctamente, estamos hablando de un país recién salido de un proceso

beligerante, sumido en deudas de guerra y con un proyecto de nación muy joven,

22 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .13.

23 Del latín: Sufrir.


22

pues recién recibían la independencia. Hasta aquí recordemos que el escritor no

había nacido.

• TIEMPOS DE AUSTERIDAD.

“Así es que estaba consagrado enteramente á la austeridad de una vida mercantil

y ascética.”24

“Siguió, pues, el héroe de esta novela aumentando su caudal por espacio de diez y

ocho años.”25

“Durante esos diez y ocho años dos Facundo tuvo tres negocios buenos…”26

“Don Facundo, después de diez y nueve años de abstinencia,…”27

En estos argumentos encontramos los diecinueve años comprendidos entre las

constituciones de 1824, 1836 y 1843; que también serian los tres negocios del

pueblo de México para lograr su legitimación y ser dueños de su territorio.

24 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .9.

25 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .9.

26 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .10.

27 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .14.


23

De alguna manera no toma en cuenta la constitución de 1847 en el sentido de que

se restableció parcialmente la Constitución de 1824 y con el añadido del Acta de

Reformas propuesta por Mariano Otero que entró cabalmente en vigor en 1847.

Aunque hace una referencia sobre el uso de una peluca rubia agregada a su

segundo traje, aquí está haciendo una referencia crítica a la «Intervención

estadounidense», en la que el congreso de Estados Unidos declaró la guerra a

México el 13 de mayo de 1846.

El país se vio obligado a enfrentar a Estados Unidos sin un ejército ni una población

preparada. Conflicto bélico que enfrentó a México y los Estados Unidos entre 1846 y

1848; también fue llamada: la «Guerra México–Estados Unidos». En Estados Unidos

se conoce también como la «Guerra Mexicana» (Mexican War); en México se le

llamó la «Intervención estadounidense». Este conflicto armado se inició por las

pretensiones expansionistas de la relativamente joven nación americana, cuyo

primer paso fue la creación de la República de Texas —a la que el Gobierno

Mexicano consideraba un territorio rebelde que podía reconquistar—, sobre una

parte del territorio de Coahuila, Tamaulipas, Chihuahua y Nuevo México; este hecho,

sumado a la demanda de indemnización al gobierno mexicano por los daños

causados en Texas durante la guerra de independencia de ese antiguo territorio

coahuilense y los intereses estadounidenses en adquirir los territorios de Alta

California y Nuevo México, fueron los motivos que provocaron la invasión del

territorio de la República Mexicana por parte del ejército estadounidense.28

28 http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_M%C3%A9xico-Estados_Unidos
24

Lo anterior dio paso a que fuerzas reales de poder intervinieran en el congreso

constituyente de 1846, crítica que realiza de forma metafórica el autor.

Asimismo tenemos que las potencias extranjeras requerían de nuestra patria pagos

e indemnizaciones, cuestiones mercantiles, delimitadas bajo el marco normativo del

derecho internacional y la ordenanza de Bilbao, como ejemplo de esto tenemos La

guerra de los pasteles que fue el primer conflicto bélico entre México y Francia, que

formalmente tuvo lugar entre el 16 de abril de 1838 y el 9 de marzo de 1839.

De aquí se desprende que a don Facundo no le gustaba pagar contribuciones, según

se desprende de la voz del narrador al principio del capítulo III.

En la realidad nacional teníamos que Anastasio Bustamante se negaba a tratar con

Deffaudis mientras hubiera fuerzas navales francesas frente a Veracruz, el

comandante de éstas, almirante Bazoche, declaró bloqueados todos los puertos del

Golfo, incautó a las naves mercantes mexicanas, comenzando un bloqueo que

duraría ocho meses, desde el 16 de abril de 1838 que se rompieron las relaciones.

Pero don Facundo se decide, compra una casa y paga los impuestos requeridos, así

el 9 de marzo de 1839 se firmó un tratado de paz, en el cual México se comprometió

a pagar las indemnizaciones exigidas (seiscientos mil pesos en total), en plazos

cómodos y del modo que menos podía perjudicar el erario nacional.

El narrador habla de un premio o interés del 12, 25 o hasta el 80 por ciento, esto

reflejado en la realidad financiera nacional estaba traducido en que No había dinero

para pagar, ni para organizar la defensa, por lo que México tuvo que solicitar nuevos

préstamos y pagó a Francia una cantidad injusta y exagerada.


25

Recordemos lo que escribiera don Ireneo Paz:

“enseñarle al pueblo a formar su experiencia propia al presentarle de bulto los males

que trajeron a nuestro país las imprevisiones, la desunión, el espíritu de anarquía

que nos dominaba y falta de juico que precedió a nuestra organización política”.29

• CONSTITUCIÓN 1857.

Pero el autor ya había puesto sus ojos en un nuevo modelo de constitución,

recordemos que nace bajo la egida de la constitución de 1836, y mientras estudia la

carrera de derecho ve nacer un nuevo modelo constitucionalista, por lo que al estar

involucrado en el proceso lo ve de forma dinámica, tanto así que decide casarse don

Facundo con Dorotea, analógicamente el pueblo firma el convenio federal, logrando

un proyecto de nación.

Y crítica la constitución de 1847, por que al ser una copia de la de 1824, se revela

como hombre nacido libre, a ser manipulado jurídicamente, por personas que en

diferente espacio tiempo, determinaron un modelo jurídico, a todas luces caduco.

Por lo que el autor reconoce una oportunidad en la constitución de 1857, un nuevo

matrimonio se vislumbra en el horizonte; que permita a nuestro estado nación

obtener legitimación, certeza jurídica y reconocimiento mundial, por eso nos dice en

la novela.

29 Irineo, Paz. Maximiliano… op. Cit. Pág. 4


26

“Don Facundo, después de diez y nueve años de abstinencia, involuntariamente

había fijado los ojos en una muchacha bonita.”30

“Don Facundo estrenó en este día solemne un segundo traje agregando una peluca

rubia, una dentadura completa y una caña de bejuco con su correspondiente puño

de oro y su gran topacio.”31

Aquí vemos el reconocimiento internacional al movimiento libertario y constitucional

de la América latina, recordemos que el topacio es el emblema de la corona

portuguesa llamado Diamante de Braganza, y en un reconocimiento a la

independencia de América y los procesos de consolidación de la nación reflejados en

una nueva constitución; se da el siguiente hecho histórico que recoge

metafóricamente nuestro escritor, sobre el bastón de mando.

Bartolomé Mitre obsequio un bastón de mando y para este efecto se trasladó a la

provincia de Entre Ríos en dos vapores repletos de militares y políticos, partiendo de

la capital y llegando al otro día a Concepción del Uruguay. Desde allí la comitiva se

dirigió al Palacio San José, donde residía el caudillo. Santiago Derqui, entonces

presidente de la Confederación Argentina, llegó desde Paraná. Fue una fiesta grande

que culminó con el abrazo de dos hombres que habían combatido, frente a frente, en

la Batalla de Cepeda. En ese momento Mitre le entregó la insignia de Buenos Aires a

30 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .14.

31 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .19.


27

Justo José de Urquiza diciéndole: “Gracias a vuestro patriotismo y magnimidad la

Provincia de Buenos Aires es parte integrante de la república, su gobernador no

poseerá más éste bastón que señala la época de la segregación. Os toca conservar

esta prenda en seguridad como una conquista de lo que habéis hecho.”

Por supuesto que Mitre se refería al Pacto de San José de Flores y a la nueva

Constitución Argentina de corte federalista.

El bastón de los Gobernadores bonaerenses, es de legendaria madera y de doble

empuñadura; una de oro y la otra de topacio, y ostenta la inscripción: “Gobernador

del Estado de Buenos Aires”. Se encuentra en la sala “General Justo José de

Urquiza” del Museo Histórico Nacional de Argentina.

En ese sentido continúa el autor descubriendo la importancia de una nueva carta

magna, y de su repercusión tanto en la gobernabilidad interna como en la palestra

internacional, cuando nos otorga una figura literaria, de la siguiente manera:

“Llegó á su casa, tomo un puñado de dinero de su gabeta y subió en el primer coche

que pasaba.

¿A dónde iba? Nada menos que al Teatro Nacional, á tomar un abono en palcos

segundos para su futura familia.”32

32 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .25.


28

Esto aunado a un relicario que le regala a su amada donde viene la foto de don

Facundo, que Dorotea considera desagradable, que no es otra cosa que la

visualización de la realidad de un pueblo diezmado por la guerra, y por el

intervencionismo extranjero, anexo al relicario viene una pequeña carta muy

dobladita, donde le pide matrimonio, o podríamos decir anteproyecto de constitución,

como vemos va haciendo un seguimiento puntual de los acontecimientos nacionales.

• TACUBAYA.

Tacubaya es un barrio de la Ciudad de México, perteneciente a la Delegación Miguel

Hidalgo del Distrito Federal, ubicada al poniente de la ciudad. Originalmente se llamó

"Atlalcuihaya" del cual se derivó su nombre definitivo de Tacubaya para el habla

hispana, empero fue decretado por Benito Juárez como "Tacubaya de los mártires".

Antiguo y bello pueblo con construcciones señoriales, fue tierra de gente acaudalada.

Ahí se creó el Plan de Tacubaya que inició la Guerra de Reforma. Albergó al

Arzobispado, Heroico Colegio Militar, a la primera Academia Militar particular en el

antiguo palacete de la familia Buck y Escandon. Actualmente es un barrio tranquilo

con restaurantes y bares de tradición, donde también se alberga la Residencia Oficial

de los Pinos, donde habita el presidente del país, que por esos tiempos era una de

las fincas más austeras de la región.

Se tiene noticia que se reunieron en Tacubaya por primera vez los integrantes de la

Junta de la sociedad secreta de liberales independentistas denominada los


29

guadalupes, posiblemente la referencia a las cortinas verdes sea simbolico a el

manto del pendón que enherbolara Miguel Hidalgo.

En Tacubaya se suscito el incidente del pastelero francés que dio paso a la guerra de

los pasteles, y a la intervención francesa.

Asimismo se dio el plan de Tacubaya fue un pronunciamiento político formulado por

el general conservador mexicano Félix María Zuloaga el 17 de diciembre de 1857 en

Tacubaya, Distrito Federal de México en nombre de la guarnición militar. La

proclamación pretendía abrogar la constitución de 1857 y consistía de tres

considerandos y seis artículos.

En el año de 1859 ocurrió una disputa civil, siendo uno de sus principales actores el

General conservador Leonardo Márquez; que llegó con sus tropas a la capital del

país; tres días después, a las seis de la mañana, salió con el Primer Cuerpo de

Ejército por la Garita de San Cosme y continuó por Popotla y Tacuba hasta llegar a la

Hacienda de los Morales, continuando su marcha por la parte alta de las Lomas,

hasta llegar a la altura de Santa Fe, en cuyo centro entró por la Loma del Rey,

marchando directamente sobre Tacubaya; donde un grupo de 52 jóvenes del partido

liberal se encontraban trabajando en el campamento de los reformistas en Tacubaya

cuando fueron hechos prisioneros y fusilados por el general Leonardo Márquez.

Fue grande la indignación que causó en aquel tiempo este crimen, a los miembros

del partido liberal que fueron ejecutados esa ocasión se les conoce como Los

Mártires de Tacubaya.
30

Entre los mártires se encontraba el joven escritor y poeta Juan Díaz Covarrubias33,

contemporáneo de Ireneo, quien es uno de los pioneros de la novela histórica en

México, así como uno de los máximos representantes del romanticismo mexicano y

que el autor hace referencia en las páginas 35 y 36 de la novela en comento; al

referirse al diablo, honrándolo por su novela denominada el Diablo de México.

El Congreso de Jalisco protestó contra los desórdenes provocados por el Plan de

Tacubaya, cuya promulgación dio principio a la Guerra de Reforma; igual reacción

tuvo el ayuntamiento de Guadalajara. Y aunadas a las protestas oficiales, se dieron

las de carácter popular; pero todas se unificaban en el propósito de defender la

Constitución y las instituciones que esta respaldaba.

Una vez terminada la Guerra de los Tres Años, a fines de 1860, se inició el camino

de reorganizar a la nación en todos los aspectos, a fin de reanudar el proyecto

liberal.

Aún se vivían las grandes pérdidas de la guerra civil, cuando México se ve

amenazado por la intervención militar extranjera de tres países: Inglaterra, Francia y

España; utilizando éstos como pretexto la suspensión de pagos de la deuda externa

que dispuso Juárez el 17 de junio de 1861.

Ante tal amenaza, Jalisco reaccionó con patriotismo, ya que su gobernador Ignacio L.

Vallarta publicó un llamado a sus coterráneos, el 23 de diciembre de 1861, para que

33 (Jalapa, 1837-Tacubaya, 1859) Novelista mexicano. Su participación en las


luchas civiles de la época le llevaron a la cárcel y al posterior fusilamiento por las
tropas de Márquez. De su obra, de corte romántico y costumbrista, destacan Gil
Gómez el insurgente (1858), La sensitiva (1859) y El diablo de México (1860).
31

defendieran con armas la soberanía e integridad del país, consagrada en la carta

magna.

“Durante aquellos momentos de solaz, don Facundo había oído decir á Dorotea

que le gustaban estraordinariamente las flores, loa árboles, las fuentes, los pájaros,

las ventanas con persianas verdes, en una palabra, esas quintas de recreo en que

nada falta para causar las ilusiones de la vida campestre.

—¿Le gustan á usted las fincas de Tacubaya con jardín y todas esas cosas?

—¡Ay! son mi encanto…..

Don Facundo no habló otra palabra sobre esto, sino que á la mañana siguiente se

fue á Tacubaya á buscar una casa con jardín, que tuviera persianas verdes en las

ventajias la cual compró por el precio que le pidieron, pues ya no hacia

ofrecimientos cuando trataba de complacer á su novia.

Dispuso que en tres días se aseara la casa y se limpiara el jardín perfectamente:

cuando todo estuvo listo conforme á sus deseos, mandó preparar una magnífica

comida que había de ser rociada por los mejores vinos que encontró en los

almacenes de México. El día que designó para dar el convite por sorpresa, fue

llegando muy temprano en su carruaje á la casa de doña Nicanora, y la dijo:

—He comprado una humilde posesión en los extramuros de la ciudad, una casita de

campo con sus arbolitos. . . . cualquiera cosa y he pensado. . . . que ustedes

no tendrían inconveniente en estrenarla. ... he mandado preparar allí un lijero


32

almuerzo. . . . En fin, ustedes me perdonarán todas estas libertades que me tomo

nado en el cariño mas que en la confianza que ustedes me dispensan.”34

• PENSIÓN.

Ireneo hace una crítica cuando se refiere a la facultad de otorgar pensiones de forma

discrecional; que el gobierno mexicano toma a partir de la independencia; sin una

ley, reglamento o decreto mediante el cual estuviera regulada esta situación, ya que

la asignación se realizaba a voluntad del ejecutivo o del congreso, en consecuencia

modificables de acuerdo a los movimientos políticos o grupos en el poder que

estuvieran operando en ese momento, en general solo se respetaron las pensiones

otorgadas a los descendientes de los primero héroes de la independencia y las que

correspondían a militares de cualquier bando. Como dato curioso el primer

pensionado por el gobierno de Jalisco, fue el general Luis Quintanar entre los años

de 1822 a 1824; asimismo fue al primero que se le retira la pensión por cuestiones

políticas, o la pensión a los descendientes de los condes de Miravalles.

Así tenemos que en el gobierno de Ignacio Luís Vallarta comprendido entre los años

de 1871 y 1875; se vivió una de las más graves crisis económicas experimentadas

por Jalisco, agravado por la rebelión de la Noria, encabezada por Porfirio Díaz, como

la rebelión indígena de Manuel Lozada el Tigre de Álica, exigieron grandes sumas de

dinero para avituallar las fuerzas armadas; provocando el descalabro económico a lo

34 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .40.


33

largo del territorio, gobernando Vallarta con facultades extraordinarias y presentando

su informes de gobiernos carentes de cualquier mención a la partida de pensiones.

Haciendo la crítica, el escrito; en la voz de doña Nicanora, cuando habla con su hija,

para convencerla de casarse con don Facundo:

“—Ya es fuerza que pensemos en el porvenir. Hasta ahora hemos vivido y

seguiremos viviendo con esa miserable pensión que me pasa el gobierno por los

servicios que presto mi marido. Eso es muy poco y muy inseguro. Mañana ó pasado

me retiran el socorro y nos quedamos á morir de hambre, y sin que eso suceda

tenemos que estar haciendo continuamente sacrificios, y mas que sacrificios, drogas,

para que tu puedas ponerte uno que otro vestido decente. Muchas veces un solo

perendengue tuyo nos hace apagar la lumbre de la cocina…”35

La crítica del señor Paz continúa.

“Sobrevino la siguiente desgracia á doña Nicanora: en una de tantas veces en que

se vid apurada para cubrir su presupuesto á causa de que el gobierno

suspendía los pagos á las clases pasivas con frecuencia, empeñó la única casita

que tenia. Las gentes de la uña larga, los facinerosos de las poblaciones, los

especuladores de la desgracia, los bandidos que se ocupan en robar a los apurados

35 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .30.


34

so protesto de prestarles dinero con el tanto por ciento, esos vampiros de la

sociedad en fin, compañeros de don Facundo, habían prestado á doña Nicanora

doscientos pesos haciéndola firmar una escritura de quinientos con el pacto de

retroventa. Iba á cumplirse el plazo y doña Nicanora estaba en completa

imposibilidad de pagarlos.

El acreedor implacable se habia presentado á dar el ultimátum: madre é hija

lloraban suplicándole en vano que el plazo se prorogara, cuando llegó don

Facundo. Se enteró de lo que pasaba, unió sus instancias á las de las señoras

también inútilmente, pues el tenedor de la escritura no parecía tener entrañas, era

un compañero. Don Facundo las dijo algunas palabras para que se consolaran y se

despidió corno para no seguir presenciando aquel triste cuadro.

Por la tarde volvió en efecto: llevaba en la mano la escritura chancelada y el recibo

de los quinientos pesos. ¡La querida casita, aquella finca de abolengo estaba

salvada! Doña Nicanora y Dorotea lloraron de agradecimiento.”36

Lo anterior está presentando un problema real sobre el tema de las pensiones, de

forma directa, pero la metáfora puede que vaya más allá, ya que tenemos el caso de

que del señor Je cke r Je a n B a p ti ste e l ag i o ti sta q ue qu i so a po d e ra r se de

la ca si ta d e D o ro te a , de l te rri to ri o na ci o na l .

Hermano del médico y oculista Louis, que emigró a México donde alcanzó un gran

éxito profesional, cuestión que condescendió acumular una gran fortuna. Con motivo

de “la guerra de los pasteles” fue expulsado del país y volvió a reunirse en Europa
36 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .52.
35

con su familia; regresó a México alrededor de 1835 acompañado de dos de sus

hermanos, Pierre y Jean Baptiste.

J ea n a p ren d i ó de su s pa tro n e s i ng l e se s, l a s a rte s d e la usu ra y lo s

c on tra to s le o ni n o s con gobiernos que por estar sujetos a la quiebra e insolvencia

crónicas y a la inestabilidad de las asonadas militares, que para sobrevivir requerían

siempre de recursos frescos que se veían obligados a obtener a cualquier costo.

Era una época en que si bien el capital comercial y usurario era el único importante

en la economía nacional, los prestamistas tenían en los gobiernos una fuente

inagotable de jugosas utilidades. Los principales prestamistas eran extranjeros, se

amparaban en sus consulados y embajadas, se asociaban con empresarios

mexicanos y con funcionarios públicos, lo que estimulaba la corrupción

gubernamental. Los prestamistas operaban con poco efectivo y muchos pagarés y

documentos que luego compraban muy barato, para obligar después a sus deudores

a aceptar su valor nominal con el señuelo de agregar un poco más de efectivo o de

bienes. Así, cada vez que se renegociaban los créditos, debido a la acumulación de

intereses y su capitalización, las deudas se perpetuaban. De este modo se fueron

cediendo a los agiotistas funciones de administración y recaudación fiscal, acuñación

de moneda, manejo de correos, construcción de caminos e incluso llegaron a

controlar a funcionarios de las aduanas marítimas.

Su actividad principal fue la financiera: hipotecas, letras de cambio, pagarés y

libranzas, contratos de avío y demás instrumentos, con tasas de 24% y aun del 48%,

cuando el interés legal era de sólo 6% anual. En materia de créditos

gubernamentales, a partir de 1845, realizó préstamos a diversos gobiernos locales y


36

nacionales como los de Arista, Ceballos, Miramón, Comonfort entre otros, sin

considerar sus diferentes ideologías y posiciones políticas. Tendió a inclinarse por lo

que convenía a los intereses franceses imperialistas. Logró, siendo suizo, que sus

operaciones se clasificaron dentro de la deuda francesa.

En agosto de 1856, el gobierno de Comonfort accedió a los propósitos

intervencionistas de Jecker con la condición de que el plazo de realización fuera de

tres años, cobrara una tercera parte de las tierras deslindadas y se aceptara una

multa de diez mil pesos si incumplía el contrato referido.

Aun durante la guerra de Reforma, Jecker seguió presionando a los gobiernos

paralelos de Miramón y Juárez para hacer ratificar y cumplir los contratos otorgados

por Santa Anna y Comonfort.

El 29 de octubre de 1859, el gobierno conservador de Miramón expidió un decreto en

el que hizo una emisión de bonos por quince millones de pesos, Los tenedores de

bonos anteriores los debían cambiar por los nuevos bonos.

El decreto sufrió modificaciones el 26 y el 30 de enero, así como el 12 de marzo de

1860 para ajustarse a los deseos de Jecker, quien a cambio de una mínima cantidad

de dinero en efectivo, en enseres y vestuario militares, cubrió con papel devaluado

de la deuda anterior (bonos Zuloaga-Peza adquiridos a precios ínfimos) lo principal

de su compromiso, cobró por adelantado su comisión respectiva y trasladó al

gobierno los gastos de la operación. En síntesis: lo que recibió Miramón en efectivo y

especie fue $1,490,428.39, y el total de la emisión fue de $15 millones.

Dada la situación nacional y la escasa aceptación de estos nuevos bonos en el

mercado, el 19 de mayo de 1860, Jecker se declaró en quiebra y suspensión de


37

pagos para proceder a la liquidación de su empresa. El pánico cundió entre los

grandes inversionistas y pequeños ahorradores que habían confiado su dinero a

Jecker, ya que en ese tiempo no existían en México bancos en donde guardar el

dinero.

Con la victoria de los liberales sobre los conservadores, Jecker fue a la ruina porque

el gobierno de Juárez decretó la insubsistencia de los actos y contratos celebrado

por Miramón, de modo que los bonos Jecker ya no fueron aceptados en la Tesorería

General.

En respuesta, Jecker demandó una indemnización al gobierno mexicano por la

cancelación de los contratos, e intentó vender en Francia los derechos para el

deslinde de las tierras de Sonora, por 10 millones de francos. También se dice que

propuso a Napoléon III, por medio del duque de Morny, el establecimiento en el norte

de México de una colonia de confederados norteamericanos, sostenidos por tropas

francesas, belgas y austriacas para contrarrestar la expansión de Estados Unidos.

Al mismo tiempo, Jecker logró el apoyo del gobierno francés para exigir el pago de

los bonos no reconocidos por Juárez.

Saligny negoció el asunto con el secretario de Relaciones Exteriores, Francisco

Zarco, quien ofreció pagar lo que Jecker había entregado realmente a los

conservadores más los intereses respectivos, pero no los quince millones. Saligny

difundió que había logrado el reconocimiento del total de estos bonos y ante una

aclaración negativa por parte del gobierno mexicano, exigió que se indemnizara a los

tenedores de esos bonos o de lo contrario, se usaría la fuerza del ejército francés.

En reunión secreta, el Congreso mexicano rechazó esta pretensión.


38

Juárez declaró nulos los bonos Jecker y decretó la suspensión de pagos de la deuda

externa. Pudo negociar con los acreedores ingleses y españoles, pero no con los

franceses, que marcharon hacia la capital mexicana.

En el últimátum de Saligny enviado a Juárez, antes de iniciar la guerra en su contra,

se exigió también “la ejecución plena, leal e inmediata” del contrato suscrito entre el

gobierno mexicano y la Casa Jecker. Así, los citados bonos se convirtieron en una de

las “causas” de la intervención del ejército francés en México.

Una vez detenido el avance de las fuerzas imperialistas en Puebla el 5 de mayo de

1862, el 2 de octubre siguiente, Juárez decretó la expulsión del país de siete

franceses y de Jecker.

Al afianzarse en el trono Maximiliano, Jecker regresó a México discretamente y

negoció con Carlos Eustaquio Corta, asesor del nuevo emperador, el pago de los

bonos con un fuerte descuento y sujeto a un calendario. Obtenido este arreglo volvió

a Paris.

Tras el fusilamiento de Maximiliano, durante los siguientes tres años, ya en París,

Jecker continuó reclamando a las autoridades francesas el pago no efectuado.

Derrocado Napoleón III, durante la Comuna de París, totalmente arriunado, Jecker

trató obtener un salvoconducto para salir de la capital francesa, pero el 23 de mayo

de 1871 fue detenido por los comuneros y conducido a la prisión de La Roquette.

Tres días después fue fusilado, según la versión de Martín Reyes Vayssade (Jecker,

el hombre que quiso vender México) en la Rue de Puebla, nombrada así en

conmemoración de la toma de esa ciudad por los franceses en 1863 y que hoy es la
39

Rue des Pyrenées: “Qué mejor lugar para fusilarlo que el arroyo de la calle Puebla,

símbolo de las ambiciones colonialistas del odiado imperio?”.

Juárez tuvo noticia de la muerte del banquero, a quien Justo Sierra definió "como

una especie de cuervo siniestro que apareció en las ruinas de la reacción y de los

imperios".

En la boda de don Facundo, realizada en la iglesia; opinaría por que la marcha

nupcial fuera el himno nacional. Una metáfora referente a que el 5 de mayo de 1862

el himno nacional se canto cuando las tropas del Ejercito de Oriente comandado por

el Gral. Ignacio Zaragoza S., se cubrían de gloria luchando en Puebla contra los

invasores franceses.

Aun así las cosas la crítica continua, porque dentro del derecho mercantil, no se

emite ninguna ley de la materia que vaya de acuerdo a la constitución de 1857, sigue

el pueblo de mexicano, bajo las leyes coloniales, entonces posiblemente diría el

autor: que las generaciones presentes estamos siendo gobernadas por una

generación muerta, por un gobierno muerto, expulsado y derrotado; una nación joven

e independiente, sigue manipulada y regida por el derecho español.

Al consumarse la Independencia de México, en 1821, el Derecho privado que rigió

durante la Colonia, principalmente las Siete Partidas en Derecho civil y las

Ordenanzas de Bilbao en la rama mercantil, continuó vigente.

El 15 de noviembre de 1841 Santa Anna, como presidente provisional, promulgó el

"Decreto de Organización de las Juntas de Fomento y Tribunales Mercantiles".

Nuestro primer Código de Comercio se dictó el 16 de marzo de 1854, y fue conocido

como Código de Lares por el ministro de Justicia, don Teodosio Lares, eminente
40

jurista que intervino en su redacción. Tal ordenamiento fue influido por el Código

Español de 1829, del cual copió su estructura y la casi totalidad de sus disposiciones,

y fue creado con la pretensión de ser aplicado en toda la República, de acuerdo con

las llamadas Bases Orgánicas de 1843, que constituyeron un ordenamiento que

instauró un régimen político centralista y no de carácter federal.

El de 1854 tuvo una vida efímera, porque al año de su entrada en vigor fue

derrocado el gobierno de Santa Anna, y el presidente Comonfort abrogó toda la

legislación decretada por aquel, y volvieron a regir las leyes anteriores de 1853.

Con el triunfo de Juárez sobre Maximiliano vino la época de la restauración de la

República, en la que se inició una intensa labor legislativa tendiente a consolidar la

unidad nacional. En materia mercantil se sucedieron dos proyectos, Aclarando solo

proyectos, uno a principios de 1869, que se conoce con el nombre de Proyecto de

Código Mercantil, y otro de enero de 1870, Proyecto de Código de Comercio,

formulado por una comisión nombrada por el Ministerio de Justicia que pretendía ser

de aplicación federal, porque, a juicio de sus autores, la interpretación correcta de la

fracción X del artículo 72 de la Constitución de 1857 atribuía al Congreso de la Unión

la facultad de establecer las reglas de la legislación mercantil.

La necesidad de definir la competencia del Congreso federal para legislar claramente

en materia de comercio se hizo sentir en vísperas de dictarse un nuevo Código de

Comercio que se aplicara en todo el país, tanto para terminar con las incertidumbres

y polémicas como por el hecho de que el anterior de 1854, que se había propuesto

durante el régimen centralista como único y de aplicación nacional, se había


41

declarado vigente en algunos estados. Fue así que el 14 de diciembre de 1883 se

aprobó la reforma relativa por el Constituyente.

Pero en el tiempo comprendido entre 1861 año de egreso de la profesión de

abogado del escritor y 1874 año de la emisión de la novela continuo rigiendo los

negocios mercantiles las leyes emanadas de un imperio derrotado, se estaba

violentando la constitución y sobre todo la independencia de nuestra patria.

El liberalismo no podía aceptar el intervencionismo en la economía.

• LEYES DE REFORMA.

Por fin se llevara a cabo el matrimonio entre don Facundo y Dorotea; a lo que la

muchacha le aclara unas cosa a nuestro héroe, cuando se ponen de acuerdo en la

fecha para el matrimonio.

“—Les parece á ustedes que mañana se firme el contrato civil y que dentro de ocho

días se verifique la ceremonia de la iglesia?”37

37 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .63.


42

Vemos en este texto que la mujer es la que pide el matrimonio por el civil, ósea la

constitución de 1857 tiene una importantísima reforma por la cual se incorporan las

leyes de reforma al texto constitucional el 25 de septiembre de 1873.

Entre las leyes de reforma tenemos la Ley del matrimonio civil; la Ley orgánica del

Registro Civil y la Ley sobre el estado civil de las personas; que legitiman a los

mexicanos como ciudadanos, la constitución eliminaba a la teocracia.

Los dos promotores más grandes de reformas en el texto constitucional de 1857

fueron Porfirio Díaz y Juárez, que en 1867 intento reformarla mediante referéndum

popular.

Así también se plantea una relación feliz y monógama, ya que la constitución de 57

elimino el bicamarismo del poder legislativo, el Senado es reinstaurado con reforma

constitucional de fecha 13 de noviembre de 1874, recordemos que don Facundo se

quiere casar antes de cumplir los 51 años de edad, visto de forma simbólica tenemos

que ver el artículo 51 de la constitución del 57, que habla sobre lo comentado y que a

la letra dice:

“SECCION I

Del poder legislativo

51. Se deposita el ejercicio del supremo poder legislativo en una asamblea que se

denominará Congreso de la Unión.”


43

A la boda asistió todo el pueblo, recordando lo que dijo Francisco Zarco “los hombres

nuevos de la asamblea, son los elegidos del pueblo, son los hijos de la última

revolución que proclamo la reforma…”.

Pasados los efectos del vino Dorotea recordó que:

“[…] ya el juez del registro civil había tomado nota de su consentimiento, ya la

sociedad entera sabia que era una mujer casada…”38

Dorotea y don Facundo se casaron con sus mejores trajes, así la constitución del 57

y sus reformas son la historia reciente de nuestro Derecho Constitucional. A ella se le

llamó “traje de luces”.39

• INDÍGENAS.

La que considero la crítica más fuerte, es la referente a que en la novela no se

aborda el tema de los indios, igual que no se aborda en la constitución del 57, es la

gran deuda nacional, ya que el esfuerzo nacional se enfocaba en la consolidación del

38 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .70.

39González Oropeza, Dr. Manuel. Los Congresos Constituyentes durante los últimos
150 años de México. SCJN. México. 2008.
44

país; y los proyectos de los liberales y los conservadores excluían a la población

indígena, mientras los criollos se erigieron en hegemónico podre sobre un pueblo

golpeado, pobre y analfabeta, hasta con el descaro de en el proyecto de constitución

en su arábigo 40, pretendían que se estableciera que a partir de 1860, para ser

ciudadano, se requería saber leer y escribir, a esto de forma muy somera, pero con

una profunda reflexión escribe Ireneo Paz:

“El bodorrio, diremos: que las puertas de la casa de D. Facundo estuvieron todo el

día y toda la noche abiertas de par en par, como diciendo á todos los transeúntes:

"Pasen ustedes;" que solo el que no quiso no entró á disfrutar de la fiesta aunque

no estuviera convidado; que una tercera parte de la concurrencia pertenecía á este

género abundante en la plaza; que allí hubo comida para reventar y vinos de

distintas clases para pegarse una emborrachada que no dejara lugar para otra; que

en ese dia se encarecieron los artículos de primera necesidad en el mercado, y en

fin, que todos fueron amos en la casa de don Facundo menos el pagano, como

dicen las gentes del bronce.”40

Vemos como es una crítica a la discriminación, aparte la ley lerdo o La Ley de

desamortización de las fincas rústicas y urbanas de las corporaciones civiles y

religiosas de México" . fue expedida el 25 de junio de 1856, por el presidente Ignacio

Comonfort. La Ley es llamada Lerdo por el papel relevante que tuvo Miguel Lerdo de

Tejada en su formulación, reglamentación, interpretación y ejecución. Esta ley tuvo

40 Paz, Ireneo. Amor… op. cit. pág .68.


45

como consecuencia que muchas de las fincas quedaran en manos de extranjeros y

dieran origen a los latifundios o grandes extensiones de tierra en años posteriores.

Esta ley pretendía quitarle sus tierras a los comuneros mediante desamortización de

sus bienes, Debe señalarse, empero, que Maximiliano también tenía algunos

barruntos liberales e incluso cierta sensibilidad social y política. Así, se negó a

ordenar la devolución de los bienes expropiados a la Iglesia y tuvo el propósito de

ganar la simpatía de los grupos indígenas afectados por la desamortización,

devolviéndoles sus tierras. De ese modo, en 1866 regresó a los tarahumaras las

tierras comunales que los liberales habían “desamortizado”. Algo similar intentó en

las llanuras del oriente de Sonora y con los coras y huicholes de Nayarit.41

• LA DAMA SOBERANA DE NUESTRA NACIÓN.

“ […] las cartas magnas de las naciones no han de estar tan ajustadas a éstas

como ceñidos vense los corsés a los cuerpos de las damas, sino que deben ser un

poco holgadas, o dicho en otros términos: han de ser las constituciones de las

sociedades a manera de ideal al que éstas procuren acercarse constantemente

para realizar así continuo progreso.”42

41 http://www.sra.gob.mx/sraweb/sobre-la-sra/historia/colonizar-y-desamortizar/

42Diego Fernández, Lic. D. José. La constitución federal de 1857 y sus reformas.


SCJN. Mexico.2005.
46

Vemos la forma romántica de abordar el constitucionalismo en esa época, lleno de

metáforas y esperanzas sucintas en los procesos democráticos, que permita la

legitimación de las instituciones, para consolidar el proyecto de nación.

No obstante, las criticas son profundas, pero cubiertas de almidonajes, para que no

queden al descubierto a simple vista los encajes tan finos, ya que el gobierno en el

poder se convierte en el represor por excelencia, un gobierno convencido que solo

mediante los procesos bélicos se puede tener control social; y un contrario

convencido que mediante el derramamiento de sangre es la única manera valida,

para poder cambiar el sistema imperante.

Entonces los procesos de mutación constitucional se ofrecen como un bello rosal

regado por el néctar tinto del pueblo, donde el grupo en el poder está plenamente

convencido que el proyecto de nación que pone a disposición de sus gobernados es

el correcto, y está dispuesto a confrontar a cualquiera que dude de los modelos

planteados.

En este caso el licenciado Ireneo Paz recoge de forma magistral este panorama

histórico, al arrastrar la tinta, va invitando al lector a recrearse con una escena

romántica, pero plagada de metáforas chuscas, que necesitan de un análisis

profundo para llegar a su verdad oscura. Como oscuro es el proceso legal en esos

momentos históricos, o podría decir aquí, la novela vista bajo el prisma de nuestros

tiempos es vigente. Contestaría categóricamente claro que tiene aplicación práctica

en nuestro presente constitucional.

La novela nos deja ver que los liberales de esos momentos están dispuestos a ser

mártires, en defensa de su constitución. Que crecen dinámicamente con ella, y hasta


47

si es necesario la desposan, o la arropan en el moisés que se forma con la red tejida

de mimbre, del entramado que forman las relaciones jurídicas que pretenden

sostener el estado y el bien común. Un pueblo que sale a las calles dispuestos a

dejar de continuo, un proceso democrático; donde no existen partidos políticos,

donde existen grupos en el poder, llámense logias yorkinas, logias escocesas,

conservadores, potencias extranjeras o fuerzas intestinas; que conviven para lograr

consolidar un estado nación.

Hombres convencidos de su independencia, enamorados de Dorotea y relegando al

olvido a la Pepa43; recordando que Dorotea es aquella que tiene el don de Dios, o

que podríamos traducir por aquella que contiene la Soberanía, y esta mas que

dispuesta a regalárnosla; y que viene consagrada en la constitución del 57 en su

artículo 39, que reza como sigue:

“TITULO 2º

SECCION I.

De la soberanía nacional y de la forma de gobierno.

ART. 39. La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo

poder público dimana del pueblo y se instituye para su beneficio. “

43 La Constitución española de 1812, también denominada La Pepa, constitución de


Cádiz o Gaditana, fue promulgada por las Cortes Generales de España el 19 de
marzo de 1812, en el mero día de San José, y de ahí el sobrenombre de Pepa que
le dieron los gaditanos.
48

Principio que resalta sobre las anteriores constituciones, pero no solo eso; sino que

cuando desposa a don Facundo, le ofrece y hace depositario del poder soberano,

que dimana de él, mediante los procesos democráticos, la toma de decisiones, para

lograr el bien común, como acertadamente argumentara José María Iglesia en 1876:

“Sobre la Constitución nada, sobre la Constitución nadie”. Teniendo en cuenta que

cuando una ley es promulgada contra la justicia, deja de ser una ley veraz,

tornándose una inequidad siniestra, donde el verdugo es aquel poderoso que la

ejecuta, tan solo el que se opone a su cumplimento y contestatariamente la cuestiona

es un héroe justo.

Pero aquí nace la gran interrogante que ronda la periferia de las páginas de la

novela, o la duda filosófica que deja plasmada para la eternidad el autor; con el

anhelo insano de que algún peregrino la responda antes de que los comejenes

acaben con el libro constitucional, pregunta directa que más o menos se podría leer

así: ¿Tú qué haces por tu constitución?

Tendríamos que ver si la pregunta es válida.

Ya que don Facundo da todo su dinero por conquistar a Dorotea, se queda en la

ruina aparentemente, la caja de metal con cinco cerraduras termina vacía, y los

amantes terminan en una lucha marital de lo más normal. ¿Por qué de lo más

normal?: porque estamos obligados a trabajar, comunicarnos y conocer los secretos

más íntimos de nuestra constitución. De la dama que nos permite las más amplias

libertades, de esa esposa fiel, que pretende que positivemos su contenido, y que en

el transcurso del tiempo logremos los cambios necesarios para poder convivir,

mediante arreglos o leyes reglamentarias, que permitan la armonía en el mejor de los

sentidos.
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