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El cinismo: Un elogio a la desvergüenza

The Cinicism: A praise for the shamelessness

Juan Horacio DE FREITAS DE SOUSA
Universidad Católica Andrés Bello/ Universidad Complutense de Madrid diogenes.bautista@gmail.com

Recibido: 15/09/2011 Aprobado: 20/12/2011

Resumen Este artículo tiene como inalidad presentar una explicación de dos de los principios éticos de la ilosofía cínica: “desvergüenza” (anaideia) e “impopularidad” (adoxia). Para que esto sea posible, además de recurrir al anecdotario del cinismo ilosóico, fue necesario acercarnos a las diferentes interpretaciones que se hace sobre esta corriente en la contemporaneidad con estudios como los de: Peter Sloterdijk, Carlos García Gual, Bracht Branham y Marie-Odile Goulet-Cazé. La explicación de estos fundamentos éticos de la “propuesta” cínica, será al mismo tiempo una apología de la pertinencia ilosóica de estos sabios urbanos, que han sido descaliicados desde antaño como simples desvergonzados, además de prescindibles para cualquier historia de la ilosofía por su carencia de “sistema doctrinal”. Palabras Clave: Cinismo, desvergüenza, impopularidad, Diógenes, ascesis. Abstract The aim of this article is to present an explanation of two of the ethical principles of cynical philosophy: “shamelessness” (anaideia) and “unpopularity” (adoxia). To make this possible, besides resorting to anecdotes of philosophical cynicism, it was necessary to approach the different interpretations of this strand that are found in contemporary studies such as those of: Peter SloBAJO PALABRA. Revista de Filosofía. II Época, Nº 7, (2012): 301-311

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pp. 25. en función de los principios del cosmos. VIII. (Cfr. sacriica la comodidad psíquica de la pertenencia a un grupo político.El cinismo: Un elogio a la desvergüenza terdijk. 16.c. 2 Diógenes Laercio. Madrid. VI. Ya no se trata de un ciudadano estrecho de miras en una comunidad urbana casual. así el cínico da una de sus máximas ilosóicas más inluyentes en el pensamiento helenístico. trad. The explanation of these ethical foundations of the cynical “proposal”. necesitarían un Diógenes. p. la existencia cínica se muestra apátrida en el mundo social. de adherirse a la irracionalidad colectiva de su sociedad. (2012): 301-311 . pero. Revista de Filosofía.c. se acerca a la ciudad en su papel de “innegable perturbador. as well as dispensable for any history of philosophy because of their lack of “doctrinal system”. El antiguo ethos patriótico y de pequeño espacio de la polis está a punto de caer en disolución. que más bien apunta a la connotación peyorativa que adquirió el vocablo en la modernidad ilustrada. Crítica de la razón cínica.. Vida de los más ilustres ilósofos griegos. La ilosofía cínica coincide con una época de decadencia en la comunidad urbana ateniense. p. o. II Época. will at the same time be an apologia for the philosophical relevance of these urban sages. Barcelona. who have long been disqualiied as mere shameless individuals. este respondía: “Soy un ciudadano del mundo”2. 1985. D` Alembert. Cuando se le preguntaba a Diógenes por su patria. 5 Diógenes Laercio. Nos dice Sloterdijk al respecto: Allí donde la socialización para el ilósofo es equivalente a la pretensión de contenerse con la razón parcial de su cultura casual. allí la negación quínica3 tiene un sentido utópico4. Filosofía cínica y su “pertienencia” A modo de introducción Cada siglo. y el nuestro sobretodo. 302 BAJO PALABRA. 1985. Sloterdijk deine este segundo como “falsa conciencia ilustrada”. Vida de los más ilustres ilósofos griegos. sino que debe concebirse como un individuo en un cosmos ampliado. Bracht Branham and Marie-Odile Goulet-Caze. Lo que antaño fue el único lugar pensable de una vida llena de sentido. Peter Sloterdijk. crítico de cualquier auto- 1 Cfr. ascesis. renunciando a las condiciones y responsabilidades sociales concretas de alguna polis. Barcelona. 33. ahora muestra su envés1. pero la diicultad es encontrar a hombres que tuvieran el coraje de serlo y hombres que tuvieran el coraje de sufrirlo. 2003. Nº 7. El cínico renuncia a su identidad social. inaugurada por Antístenes. p. Siruela. 259. o. unpopularity. Orbis. Peter Sloterdijk. El sabio cosmopolita. para así salvaguardar su identidad existencial y cósmica: “El único ordenamiento estatal auténtico tiene lugar solamente en el cosmos”5. 258-259. 3 Sloterdijk usa el término “quínismo” para referir a la escuela ilosóica de la antigüedad helénica. Carlos García Gual. shamelessness. De esta manera. Diógenes. trad. Orbis. José Ortiz y Sanz.) 4 Peter Sloterdijk. una disolución que aloja las ataduras que mantienen sujeto al individuo a su carácter de ciudadano. 14. comienza el dominio macedónico con el que se da la transición al helenismo. José Ortiz y Sanz. y lo distingue del término “cínismo”. Keywords: Cynicism.

c. Georg W. Akal. Francisco Bravo. por ejemplo. esta impudicia que los griegos llamaban anaideia. Paidós. Alianza. que nos encargaremos de estudiar en este artículo. 12 Ángel Cappelletti. Carlos García Gual. continúan. Vol. Las cursivas son del texto original 10 Cfr.. Nº 7. Retrato de los ilósofos llamados perros. Si bien Hegel. p. es necesario que la ilosofía sea ante todo una expresión materialista-existencial11. es en los cínicos uno de sus principios éticos-ilosóicos. es producto de una síntesis entre el planteamiento sofístico y el socrático: Los cínicos. Peter Sloterdijk. 60. Nos recuerda Cappelletti. 9 Diógenes Laercio. VIII.: Término que usa Sloterdijk para describir el tipo de ilosofía de los cínicos. con dejar afuera a los cínicos del peritaje ilosóico. 11 Cfr. Seix Barral. Jean Humbert. se ve obligado a preocuparse ante todo de la existencia. Alfonso Reyes. Monte Ávila. p.c. 2009. como lo plantea Hegel. esta preocupación únicamente ética que se desprende y se deduce de una determinada forma de enfrentarse a la realidad. La invención de la ilosofía. sino que de hecho. Bracht Branham y Marie-Odile Goulet-Cazé. Biblos. por una parte el sensualismo y el nominalismo de los soistas y su radicalismo socio-político. Vida de los ilósofos cínicos de Diógenes Laercio. nos referimos al punto de partida lógico-gnoseológico que puede asumir cualquier discípulo con6 Peter Sloterdijk. Revista de Filosofía. noviembre de 1990. La inluencia del soista Gorgias sobre su destacado discípulo Antístenes. 2000. como quieren algunos. o. la manifestación misma de su ilosofía se da en la materialidad de la existencia. Carlos García Gual. que el cinismo ilosóico que nace con Antístenes. Buenos Aires. hace mención a la polémica sobre la legitimidad ilosóica de los cínicos: “(…) pues yo juzgo que esta secta sí fue ilosóica. Madrid. 8 Georg W. II Época. o. Barcelona. que a él (Antístenes) no sin razón pretenden vincularse. es decir. considera que es fundamental la construcción de un sistema de las ciencias para considerar si hubo un desarrollo ilosóico10. Madrid. 260. p. pueden ser considerados como los más fervorosos herederos del aliento ético-religioso de Sócrates12. o mejor dicho. su preocupación es ante todo ética. 1959. Hegel. por otra. Sin embargo. y no en un cúmulo de ideas sistematizadas que no contribuyan en lo más mínimo a la única búsqueda importante para el sabio: la de la felicidad. José A. BAJO PALABRA. Filosofía cínica y crítica ecososcial. pero no en tanto que el in de esta preocupación sea la existencia y su relación con la materialidad. Georg W. estoicos y epicúreos. “Notas de Filosofía Griega. Manuel Fernández Galiano. (2012): 301-311 303 . o.c. Peter Sloterdijk. o. en su obra Vida de los más ilustres ilósofos griegos. 2004. Serbal.c. o. Sócrates y los socráticos menores. 2. 7 Cfr.Juan Horacio DE FREITAS DE SOUSA complacencia dominante y la plaga de todo estrechamiento moral”6. Madrid. trad. para los cínicos. Vida de los ilósofos ilustres. Con “materialismo-existencial” el ilósofo alemán pretende señalar la preocupación. El cínico tomando conciencia de su lugar en el cosmos. Por ello. Los Cínicos. que los argumentos se sustenten y expresen en una determinada forma de vivir con ines eudemonistas. Caracas. por el contrario. Lecciones sobre la ilosofía de la historia universal.” Cuadernos USB. 135. Ya Diógenes Laercio. De Platón a Diógenes. a unos “repugnantes mendigos a quienes produce indecible satisfacción irritar a los demás con sus desvergüenzas”8. 2007. por un lado existencial y por otro lado práctica. Cinismos. Néstor L.. 2008. Barcelona. Buenos Aires. Maria Daraki y Gilbert Romayer-Dherbey. México.. 2008. como veremos. Fondo de cultura económico. Michell Onfray.. fundamenta lo que podríamos denominar la negatividad ilosóica del cinismo. lo cual hace que el término sea totalmente preciso. Cordero. Alianza. 41. 2005. cierto modo de vida”9. Fondo de cultura económica. II. los reduce además. de la ilosofía cínica. y no. incluso. 1964. p. Volveremos a esto más adelante. 2006. Desvergüenza que.. no bastándole al ilósofo alemán. le parece insuiciente a Hegel para incluir al cinismo en la historia de la ilosofía. La ilosofía helenística. 128. El mundo helenístico: cínicos. La discusión gira en torno a una determinada manera de concebir la ilosofía. Hegel. p.c. Cuando hablamos de negatividad. trad. no radica en una simple búsqueda de irritar a los demás con ines hedonistas. 2002. Cuesta. en efecto. Madrid. Taurus. La secta del perro. los estudiosos más importantes del cinismo clásico se concentran en este punto para desarrollar un esquema de los principios ilosóicos de esta corriente helenística7. México. Hegel. del cómo existir. R.

Minucio Félix. que para los cínicos es realmente una sola y no varias como pensaba el nomos: “Muchos son los dioses del pueblo. Vida de los ilósofos griegos. 183-184. la autosuiciencia. 10 y 18-33. 21 Filodemo.. y todo saber que no conduzca a ese in. existe una relación íntima entre la ilosofía y la vivencia en comunidad con lo divino. 181-187. Todos los objetos. 18-25. 7. IX 53. de un objeto no se podrá predicar sino su nombre propio. 18 Cfr. 76. Instituciones divinas. Topic de Arist. pp. Martín García. p. o. p. pp. según el criterio de Antístenes. Sin embargo. si tenemos en cuenta la negación del saber conceptual que. que lo uno es muchas cosas y que muchas cosas son uno. es cuando se da un distanciamiento de la sofística y al mismo tiempo hace eco la herencia socrática que relaciona la autarquía. en ibid. trad. Categ Arist. cientíico y conceptual en general. Akal. en ibid.. por tanto. Marín García. José A.. como la Matemática o la Física22. Con esto se puede explicar la renuencia cínica hacia el conocimiento sistemático. 19 Cfr. Metafísica. Sin embargo. inútil porque pretende subsumir al objeto de un género superior y asignarle una diferencia especíica que no existe. en ibid. VII 3. (divinidad. 37. 18. 304 BAJO PALABRA. a ser orador»20. Esto es. y por lo tanto. 553. “Antístenes se revela como digno discípulo de Gorgias”17. Con esto. Como enuncia el fundador del cinismo en la cita previa. Madrid. y la predicación resulta imposible. pp. le respondió: «A ser ilósofo. 32. o signiicará algo diferente y entonces será falso: “No hay ningún enunciado sobre ninguna otra cosa que sobre aquella de la que es el propio”15. o. toda deinición viene a ser no solo imposible sino también inútil16. Carlos García Gual. Proclo. Alejandro de Afrodisíade. Met de Arist. no solo se niega el carácter trascendente y sustancial de las mismas. 20 Estobeo. p.. Metafísica. Ángel Cappelletti. con la divinidad. p. 22 Cfr. nos dice Cappelletti. I 5. 15 Alejandro de Afrodisíade. Sobre la naturaleza de los dioses I 13.c. 297. II 31. 42. sino también.El cinismo: Un elogio a la desvergüenza secuente de la sofística. Para Antístenes. todo saber gira en función de ese in que es vivir en comunidad con el dios. Alejandro de Afrodisíade. (2012): 301-311 . de todo saber conceptual.c. cabe preguntarse qué entiende por ilosofía. 1043 b 4-32.. Sobre la piedad. o. en Los ilósofos cínicos y la literatura moral serioburlesca I. 13-22. aparecen como absolutamente únicos y como radicalmente aislados en su unicidad. ibid. Madrid. por lo tanto. 353. Topic de Arist. en José A. Revista de Filosofía. 28-32. 31-554. porque la deinición supone un juicio en el que se predican del objeto sus determinaciones esenciales. que tan esencial le parece a Hegel para hablar de legitimidad ilosóica18. además de imposibles. 61. o. Georg W. como hemos visto. 42. Por tales razones. 192. 13-22. Imposible. Cicerón. el planteamiento cínico no se reduce a este ámbito negativo.. Asclepio. Incluso. distingue la práctica propiamente ilosóica de la retórica: Interrogado Antístenes por uno sobre qué le enseñaría a su hijo. Pero entonces. VIII. ed. sino cualquier forma de universalidad. un nominalismo radical que lo lleva a una negación explícita de la teoría de las Ideas platónicas13: “Veo el caballo ¡Oh Platón! Pero no veo la caballidad”14. pues ella implicaría. 14 Simplicio. p. si va a vivir en comunidad con los dioses. 208. Hegel. Nº 7. 16 Cfr. vacuo e inútil. pero uno solo el de la naturaleza”)21. 2008. Por lo tanto. Crat de Platón. 181. 61. ya Antístenes. si con los hombres. 193-194. no solo se vuelve inverosímil la posibilidad de la metafísica. 3-8. p. 130. 7... será. para los cínicos. p. 17 Ángel Cappelletti.c. no se contenta con el resignado ejercicio retórico sin pretensiones de verdad que caracteriza a la sofística y en especial a Gorgias19. Aristóteles. De esta manera. 19. Octavio. proviene del nominalismo de Antístenes. 40. Pero ¿Cómo hace el cínico para lograr ese in? ¿Cómo consigue este vivir en comunidad con el dios? Justamente aquí. Diógenes Laercio. 2009. por suponer el concepto y la deinición. Ángel Cappelletti. 13 Cfr.c. II Época. Lactancio. y entonces será innecesario e inútil. al respecto. cualquier otro nombre que se le atribuya o signiicará lo mismo que el nombre propio. Diógenes Laercio. 62. Alianza.

p. Vida de los ilósofos ilustres. 27 Cfr. 1990-1998. pp. (2012): 301-311 305 . socrática. la ausencia o la contraposición frente a esta opinión convencional. la oposición frente al dictamen nómico. Carlos García Gual. son expuestas simplemente para la provocación. trad. y la construcción de una vida auténtica. o. en ibid. Según Cappelletti. p. VIII. que signiica opinión. a través del esfuerzo (ponós).. Eurípides. repulsión o incluso la del desconocimiento: es siempre una reacción de censura o desaprobación por parte de la convención cívica. 26 Cfr. al igual que las aspiraciones de autarquía que le acompañan25. 25 Cfr. la adoxia no se maniiesta solo como una consecuencia de un determinado modo de vivir. Sexto Empírico. sin duda. de querer algo.c. 6. es imitando a Heracles26. 54. Diógenes Laercio.. el cínico para realizar esta suprema aspiración a la virtud autárquica no necesita hacer un ejercicio estrictamente racional: se trata. Madrid. por imposibilitar el conocimiento de uno mismo. 10. La adoxia sería así. en José A. Los heraclidas y Heracles. 23 Diógenes Laercio. y Diógenes Laercio en boca del cínico Diógenes. o. la del desdén. incluso llega a decir que el cínico “solo promueve estas transgresiones en plano verbal y teórico”30. Alcestis. son estrategias subversivas que tienen como objetivo demostrar que muchas de las cuestiones que algunos se esfuerzan por presentar como certezas reconocidas por todos. y el obtenerla signiica en sí misma un síntoma del buen camino que se está ejerciendo. Gredos.. característica propia de la divinidad. 1980.c.. Alianza. sea este la del escándalo. referida siempre al pensar general o convencional29. La askesis del cínico implica una vida frugal y mendicante. VI. así como Heracles conquistó. para Antístenes no puede haber una ciencia del Bien y de la Virtud. primero debes conseguir la linterna ¿No será el cinismo esa linterna? Friederich Nietzsche. lo siguiente: “Lo divino es no necesitar nada. 30 Michell Onfray. Diógenes Laercio. vida que genera una reacción social frente al individuo que la ejerce. Madrid. Onfray llega a exponer que algunas de las proposiciones de los cínicos. Pero la manera cómo el cínico intenta conseguir esta autosuiciencia. Desde esta perspectiva. Gredos. II Época. Los griegos llamaban esta impopularidad adoxia. Nº 7. ante todo. 24 Cfr. Por lo tanto. 28 Cfr. VI 2. La ilosofía será así. 29 Cfr. esta postura de aliento religioso es. como el incesto o el canibalismo. lo más próximo a lo divino el necesitar lo menos posible”23. I 6. vocablo que proviene de la palabra doxa. Contra los matemáticos. pero en cambio sí se podía persuadir a los hombres sobre la verdad de cualquier proposición28. 62. Si bien para Gorgias no se podía conocer la verdad.c. pero la realidad es que los cínicos convierten la impopularidad o la “mala fama” en una de sus máximas éticas. 2009. Vol I y II. 816 b-c. 138. no son más que convenciones sociales. 281 BAJO PALABRA.105.. el héroe que siendo hombre conquistó para sí la naturaleza divina27. puede ser realizada y puesta en acción por los hombres. Preparación evangélica. o.Juan Horacio DE FREITAS DE SOUSA Jenofonte pone en boca de Sócrates. pág. XV 13. 165 y 174. Ángel Cappelletti. 7. pp. o. Eusebio de Cesarea. Esto podría signiicar un obstáculo en la búsqueda de la felicidad por parte del ilósofo perruno que se encuentra con una sociedad que lo juzga. Impopularidad y desvergüenza El moderno Diógenes: para buscar un hombre. el intento sostenido y constante por lograr esa autosuiciencia. Martín García.c. Revista de Filosofía. la condición divina. Jenofonte. Memorias. p. p. Madrid. Carlos García Gual. pero sí en cambio. característica de la divinidad24. 112-113. al que el cínico se rebela por considerarla privativa y esclavizadora. la del rechazo. de ejercer la voluntad.

372. vanidades que la sociedad tiene en gran estima. este respondía: “¿Pues qué mal he hecho?”31. al airmar que la adoxia es un bien34. 34 Diógenes Laercio. se vuelve un objetivo en sí mismo. Pero realmente Antístenes da aquí un paso más.c. no solo le son indiferentes. preferían la «paradoja». el situarse al margen de la opinión pará dóxan”33. 119 v. Al respecto. sino por el contrario te censuren. Carlos García Gual. o. sino que deben ser combatidas.El cinismo: Un elogio a la desvergüenza sino que además. Si Antístenes airma que lo único importante es la virtud. 743. 166. Pues ahí lo tenemos.c. en ibid. 36 Diógenes Laercio. hay una búsqueda de la impopularidad que se releja en el escándalo social que el cínico provoca. o. a los que iban a participar en el gobierno y no participaban. p. Diógenes Laercio nos dice que su tocayo de Sínope: Daba su aprobación a los que se iban a casar y no se casaban. Vida de los ilósofos cínicos de Diógenes Laercio. Incluso. todas estas cosas son tufos. la crítica y oposición a la opinión general. VI 8. Carlos García Gual..c. 306 BAJO PALABRA. Diógenes Laercio nos cuenta que el ilósofo de Sínope entraba al teatro cuando los demás salían. 97. p. Esta “virtud”. no solo prescinde de esa aprobación colectiva. n. Fernández Galiano nos dice: 31 Diógenes Laercio. 33. en La secta del perro. es despreciada. 32 Códice Vaticano Griego. p. Por esto. La areté clásica está recompensada por el prestigio ante la comunidad que ensalzaba y premiaba con la “buena fama”. convirtiendo su conducta en esencialmente adóxica. (2012): 301-311 . pero cuando nadie lo haga. al que ha destacado por su valer. Policratus. el sabio cínico se ponía en guardia contra los apasionamientos de las gentes irresponsables y su ignorancia. 35 Cfr. 37 Diógenes Laercio. También por esto Diógenes se decía a sí mismo constantemente: “Cuando la mayoría te elogie. La moral tradicional griega se basa en la aprobación que el triunfador recibe de la colectividad35. el cínico deiende sin miramientos los actos que más desafían los convencionalismos sociales. Aunque para las instituciones democráticas atenienses la doxa u opinión mayoritaria es muy importante. piensa entonces que no vales nada. ed. a los que se iban a navegar y no navegaban. f.c. p. sino que además. en palabras de García Gual: “Más que atenerse a la doxa.. El sabio cínico debe guiarse por su propio paradigma y no por opiniones ajenas. VI 29. cuando alguien le decía a Antístenes: “Muchos te elogian”. Madrid. 33. que coincide con el aplauso y la admiración de todo un pueblo. atrae hacia quien se destaca por ella un resplandor de gloria. sin embargo. Revista de Filosofía.. entonces es que vales mucho”32. Esta misma idea en: Gnomologium Vaticanum. dijo: “Es lo que me he dedicado a hacer toda mi vida”36. a los que iban a tener niños y no los tenían. El cínico. ni los placeres carnales. VI 64. Martín García. pero que al verdadero sophos. o. Alianza. II Época. 371. p... ni las riquezas.. 33 Carlos García Gual. Al preguntársele el porqué. en José A. o.c. 6 en José A. Va contra corriente. 305. p. a los que estaban preparados para hacer vida común con los poderosos y no se les acercaban37. desdeñoso de los aplausos y censuras de la muchedumbre. También hay que defenderla con una radical y desenfrenada adoxia. III 14. 2002. El divorcio entre la moral del sabio y la de la gente en general queda de maniiesto. contra una serie de lazos convencionales que la sofocan y atroian. en José A. Por ello. o. Martín García. Por esto. la impopularidad se convertirá para el cínico en una especie de test de la virtud. ni la belleza. generalmente unida a la noción de éxito y triunfo. Nº 7. Martín García. p. al cínico no le basta liberar al alma de la tiranía de los lujos y acomodamientos por medio de una dura askesis. 663. es porque realmente para el cínico no hay nada más que importe. la eudoxia. 9 y Juan Saresberiense.

pp. Justo por esto. al non plus ultra de la doctrina. aceptación del incesto como expresión normal del amor. o. que para los griegos. Pero el comportamiento del perro. Protágoras. se cuenta que Zeus. El Diógenes de la Politeia. el proceso de verdad depende de si hay personas que sean suicientemente agresivas y libres («desvergonzadas») para decir la verdad39. p. p. De los animales irracionales. Ya desde el relato mítico. le llama: “cara de perro” y “tú que tienes mirada de perro”42. Incluso la propia Helena se llama así misma “perra”. parecen ser las abejas el paradigma de civilidad: disciplinadas. 40 Platón. Carlos García Gual. Sin embargo. Madrid. trad. 322 d. dijo Zeus. en cambio. Es más. 17-18. llega al último extremo. Revista de Filosofía. brutal animalismo por otro. Emilio Crespo.c.. 31. 56. cualquier defensor de la vida cívica. trad. BAJO PALABRA. para los mismos griegos. es decir. Madrid.c. p. la insolencia agresiva a la que apela Hegel para descaliicar al cinismo. incluso. el perro. Nos dice García Gual: 38 Manuel Fernández Galiano. 42 Homero. o. el apelativo “perro” no era un halago. Partiendo de esta máxima heredada de la sabiduría clásica. era el animal impúdico por excelencia: Al perro le caracterizaba la falta de aidos. I 159. ¿cómo podría ser la desvergüenza una máxima ética? ¿Qué podría tener de virtuoso o bueno un desvergonzado? Hacer una apología de la anaideia dentro de los parámetros culturales de occidente no es nada sencillo. base del proceso técnico. amoral o bestial. dales de mi parte una ley: que a quien no sea capaz de participar de esta moralidad y de la justicia que lo eliminen como a una enfermedad de la ciudad40. 41 Carlos García Gual. como sucede con los saberes técnicos. Nº 7. 1996. Nos referimos a la anaideia. p. repartió los fundamentos básicos de la moralidad: el aidos (pudor o vergüenza) y díke (sentido de la justicia) y Zeus encargó que a todos los humanos se les dotara de tales sentimientos: A todos. la obra perdida que con tanta curiosidad leeríamos si reapareciese. los cínicos derivan su nombre de un animal abiertamente desvergonzado. Gredos. 225. Hay una conducta propiamente cínica que desató radicalmente la “mala fama” o adoxia de estos ilósofos.. negación hasta del buen gusto y del más elemental decoro al admitir el canibalismo ingiendo no ver diferencia alguna entre la carne del hombre y la del buey o la de la gallina38. son principios básicos para la buena constitución de una moral social. Gredos. esta actitud impúdica es una de las características más valiosas e interesantes a nivel ético de la doctrina cínica. Negación de los lazos familiares y.. Por eso Sloterdijk nos dice al respecto: En una cultura en la que los idealismos endurecidos convierten las mentiras en “formas de vida”. 1990. será un férreo combatiente de cualquier anaideia. II Época. franca y fresca41. esta conducta a la que nos referimos fue la que transformó la palabra “cínico” en un adjetivo peyorativo e injurioso. (2012): 301-311 307 . como lógica consecuencia. cualquier expresión impúdica. Pues no exitirían las ciudades si tan solo unos pocos de ellos lo tuvieran. 43 Ibid. En el Canto I de la Iliada cuando Aquiles se enfurece contra Agamenón. Iliada. 39 Peter Sloterdijk. simbolizaba la anaideia bestial. pero carentes de capacidad política). organizadas en comunidad y ejemplarmente laboriosas. 177. ya que el decoro.Juan Horacio DE FREITAS DE SOUSA Nihilismo por un lado. o. Sin embargo. 102. 133.c.. y que todos participen. p. parece ser de otra naturaleza. Pero. la desvergüenza. desde antiguo. el pudor y las buenas maneras. por abandonar tan impúdicamente a su esposo por Paris43. apiadándose de los hombres (a los que Prometeo ya les había obsequiado el fuego. VI 344.

La vergüenza es un factor esencial de los conformismos sociales. según sus relaciones individuales.c. roba las carnes de los altares y se mea en las estatuas de los dioses. contra las columnas de la estructura social. la máxima de Heracles. independientemente de que sea público o no. Participa de la civilización. donde las desviaciones exteriores se transforman en desviaciones interiores. dejó de hablar y. Es familiar y hasta urbano. me imagino. y está dispuesto a traicionar a la especie canina y pararse al lado de los humanos. aunque convive en un espacio humanizado. Pero recordando. es agresivo y iero. ya que las costumbres. El cínico “se caga literalmente en las normas equivocadas”48. aceptando lo que le echen para comer. Gaspar Morocho Gayo. Así hablaba Diógenes. (2012): 301-311 . incluidos los convencionalismos de pudor.. en José A. Que el hombre tenga que avergonzarse es algo que viene dado totalmente por los convencionalismos sociales.c. parece oponerse a la “humanidad” en el momento en que se proclama a sí mismo “perro”: Decía (Diógenes) de sí mismo que «era un perro de los elogiados por la gente. “él ilósofo de la existencia no puede contentarse con los preijados adiestramientos sociales de la vergüenza”46. Gredos. ed. pueden estar equivocadas. Nº 7. es en sí mismo.El cinismo: Un elogio a la desvergüenza (…) el perro es muy poco gregario. o. iero con los extraños.. Pero entonces. p.. 46 Peter Sloterdijk. Es natural como los animales. pero no se oculta para hacer sus necesidades ni para sus tratos sexuales. Vive junto a los hombres. 48 Ibid. comenzó a hacer una de sus indecencias49. a los parámetros generales de comportamiento. 420. 264. incluso.c. o. es insolidario con los suyos. Sloterdijk nos dice esto porque ciertamente los cínicos muestran que los hombres se avergüenzan justamente de su lado animal. puesto en cunclillas. ¿cómo justiicar y apremiar la vida de un hombre que se hace perruno? El cínico se pronuncia abiertamente contra las normas de civilidad. p. VI 45. y escuchaban muy complacidamente sus palabras. paciente. La vergüenza es la más íntima atadura social que nos une. y se acostumbra a vivir junto a los humanos. pp. por encima de cualquier regla de la consciencia o relexión racional. Martín García. En palabras de Sloterdijk. o. 308 BAJO PALABRA. “Solo el examen bajo el principio de la naturaleza y la razón pueden lograr un fundamento seguro”47. pero mantiene sus hábitos naturales con total impudor. un acto que se opone a los adiestramientos más conservadores 44 Carlos García Gual. Revista de Filosofía. 47 Ibid. y lo rodeaban muchos. II Época. 45 Diógenes Laercio. “De la virtud” X. p. si con ello obtiene ganancias. pero desde un margen de su propia condición de bruto (…) Es sufrido. 343. Hay que comenzar diciendo que la desvergüenza del cínico no se comprende a primera vista. 36. Es cierto que lo que la tradición judeocristiana denominó “onanismo”. 49 Dión de Prusa. ese lado verdaderamente inocente que se encuentra en más íntimo contacto con la physis. De los actos de desvergüenza cínica. Madrid. pero que ninguno de los que lo elogiaban se atrevía a llevarlo consigo de cacería»45. Si el sabio es un ser emancipado. Sencilla es la vida del perro44. 20-21. El cínico deja las muletas del uso general que se nos imponen a través de prescripciones de vergüenza profundamente encarnadas. 1988. o iel y cariñoso. No pretende honores ni tiene ambiciones. en Discursos I-XI. entonces tiene que haber deshecho en sí mismo las instancias interiores de la opresión. la tradición ha destacado y ensalzado con mayor ímpetu la masturbación pública de Diógenes: hay algo en el ocurrente acto de autosatisfacción sexual diogénica que produce especial afección dentro de los parámetros sociales tanto de la antigüedad como los contemporáneos. sin miramientos.

IV 43. 52 Arsenio. Cinismos. R. Carlos García Gual. p. 12-14.c. VI 36. 57 Agustín. en José A. 56 Diógenes Laercio. p. además de un vínculo con la adoxia. o. a la necesidad de llegar al matrimonio para satisfacer sus necesidades sexuales. que fue una seguidora de su ilosofía con tanto ánimo como él: como quisiera acostarse con ella en público. p. J. entrenarse. en José A. Diógenes Laercio. Plutarco.. pp. 21. el que copulaba en las calles con la también ilósofa cínica Hiparquía. ya que. el cínico debe hacer también una dura askesis espiritual para conseguir la impudicia cínica.. 455. Bracht Branham y Marie-Odile Goulet-Cazé. Michell Onfray. al no atreverte a practicar lo que sabes que haces correctamente por haber otros presentes”57. IV 158 f. sin embargo. Revista de Filosofía. Martín García. 53 Carlos García Gual. y se hace totalmente innecesario el pacto social para conseguir saciar los deseos de la carne. Diógenes se canta su canción nupcial con sus propias manos51. Madrid. VI 32. Martín García.c. Sin contar que fue este mismo Crates. riéndose. hombre rico y noble.. no pudo tolerarlo y preirió abandonar las enseñanzas del tebano para fundar una doctrina más prudente56.c. reduciendo al absurdo aquello que la costumbre ha convertido en sentido común: El mismo (Diógenes). Ateneo. 323.. la realidad es que Crates. 344. Pero como aquél lo tirase y se marchara avergonzado. 2004. que es “frescura. Martín García. como dice ruborizada la tradición. VII 3. 22. le dijo: “Hay que ver que un arenque rompiera tu amistad y la mía”54. Esta postura impúdica del cínico es el comienzo de una toma de posición crítica frente a la sociedad y sus banales objetivos. p. p. que el padre del estoicismo. exponiéndose al enjuiciamiento escandalizado o satírico de las masas. no sucumbiendo así. resguardada en los pórticos. decía a los que estaban presentes: “¡Ojalá que así también pudiera frotarme el hambre del vientre!”52. o. Por lo tanto. Cuando el cínico se niega a rendir homenaje a “lo respetable”. Michell Onfray. n. fue un maestro riguroso en cuanto a la desvergüenza. o. Contra la segunda respuesta de Juliano.c. Martín García. dejando atrás cualquier tipo de discreción en lo que toca a la intimación sexual: Es de apreciar aquel hecho de Crates el Tebano.c. no tan mal vistos como las tinajas urbanas o las esquinas mugrientas de las calles atenienses. II Época. tan riguroso. ejercitarse para erradicar de las mientes cualquier rastro de vergüenza instalada por el nomos. que estás aún poco formada en tus opiniones. Los anormales. Además. el ilósofo cínico sazona su expresión pantomímica con algún comentario humorístico que ponga en evidencia la naturalidad de su acto. Un digno aspirante a cínico debía romper las pesadas e internas cadenas del pudor por medio de actos desfachatados. desfachatez y desvergüenza”53 se escuda en la “indecencia” y el “embrutecimiento” para atacar a los falsos ídolos y propugnar un desenmascaramiento ideológico. 54 Diógenes Laercio.c. 50 Cfr. también una relación con la autarquía cínica: se encuentra en el propio cuerpo el autoabastecimiento de complacencia sexual. Muchas veces se intenta reducir este comportamiento desvergonzado a la igura de Diógenes y no al cinismo en general. 203. BAJO PALABRA. fue fustigada por su marido: “Es evidente. Sobre las contradicciones de los estoicos. Esa anaidea.c. 384. en apariencia el más “suave” de los ilósofos cínicos55. o. 508-509. en José A. según cuenta Cornelio Nepote.L. La misma idea en: D.. Entonces le dio un arenque y le ordenó que lo siguiera.. 2001. o. o.. en José A. Akal... 55 Cfr. Michell Foucault.Juan Horacio DE FREITAS DE SOUSA de una política familiar50. Quilmes. cuando se frotaba públicamente el pene con la mano. VI 46. Paidós. que perteneció tan de corazón a la escuela cínica que abandonó los bienes paternos y se trasladó a Atenas con su esposa Hiparquía. le dijo.. y ella pusiera en derredor la envoltura del manto para ocultarlos. o. al encontrárselo pasado un tiempo. 743. o. en ibid. La anaideia masturbadora cobra así. 1044 b. (2012): 301-311 309 . Nº 7. que se suele aceptar por costumbre y comodidad más que por cualquier relexión racional. 374. 51 Cfr. lo que pretende es denunciar la inautenticidad de esa supuesta respetabilidad. Diógenes Laercio nos relata una anécdota donde el perro sinopense somete a un joven a este tipo de entrenamiento: Había uno que quería ilosofar con él (Diógenes). Gnomologium Vaticanum.c. Zenón.

Vida de los más ilustres ilósofos griegos. Madrid.. Madrid. Barcelona. José Ortiz y Sanz. La secta del perro.c. 1985. 58 Cfr. Vida de los ilósofos cínicos de Diógenes Laercio. ya que solo así se puede ver el cuerpo que proyecta aquella sombra que son las palabras. como el Diógenes de la Escuela de Atenas. mirando hacia arriba con los hombros encogidos. de las prepotencias que teniendo la consciencia quínica. M. cuando la insolencia desvergonzada cambia de bando. El mundo helenístico: cínicos. II Época. de los inadaptados. Serbal. de los pequeños. trad. Dión de Prusa. Eurípides. Bibliografía Bracht Branham R. G. (ed. Los heraclidas y Heracles. El cinismo es una ilosofía de los incorregibles. y Goulet-Cazé. Gredos. noviembre de 1990. Lecciones sobre la ilosofía de la historia universal. Barcelona. Daraki M. esa elocuencia sin miramientos que ataca como el mordisco de un perro o advierte como su ladrido. 2001. sino que corresponde al espíritu de la ilosofía cínica. N. Cappelletti. “De la virtud” X. esa genial libertad de palabra que caracteriza a los cínicos. el cinismo comienza no en el verbo sino en el acto. siguen actuando en contra de ese saber. estoicos y epicúreos. Vol I y II. la vivencia del que lo plantea. Cordero. Á. 2000. como podemos ver. Hegel. Madrid. 2008. Madrid. 1990-1998. Akal. J. exclusivamente diogénica. Los Cínicos. “Notas de Filosofía Griega. Fernández Galiano. 1964. cualquier propuesta cínica desde una posición de poder social es esencialmente anti-cínica. L.El cinismo: Un elogio a la desvergüenza La desvergüenza como máxima ética no es. de los desposeídos. Taurus. Peter Sloterdijk. cuando no viene de la mano con la askesis y adoxia. Gaspar Morocho Gayo. además de ser la semilla del desarrollo de la pharresía. —. Revista de Filosofía. Vidas de los ilósofos ilustres. Biblos. Fondo de cultura económico. o franqueza. Buenos Aires. (2012): 301-311 .. 2002.. A. Sin embargo.” Cuadernos USB. 1988. Alcestis. García Gual C. II. es decir. Madrid. Gredos. Filosofía cínica y crítica ecososcial.. W. 2008. 36. Seix Barral. M. Alianza. de los anormales. Carlos García Gual. Cuesta. 310 BAJO PALABRA. 2009. M. o. Barcelona. o el Menipo de Velázquez. como bien explica Sloterdijk. Diógenes Laercio. rindiéndole culto justamente a ese poder al que el verdadero sabio se opone. G. solitario y tirado en el suelo con su burdo manto. la comprensión pasa más por el actuar que por el pensar y todas las invitaciones se hacen desde el ejemplo. Madrid. trad. desde el poder y el reconocimiento social.-O... y más bien es expresada desde arriba. esto es lo que el autor de la Crítica a la razón cínica denomina: “falsa consciencia ilustrada”58. Alianza. Nº 7. 2005. 2006. Akal. Aunque el tema del desarrollo del cinismo desde la escuela ilosóica helenística hasta su connotación despectiva moderna resulta sumamente interesante. De Platón a Diógenes. Vol. entonces estaremos hablando aquí del cinismo en su sentido peyorativo. en Discursos I-XI. Orbis. Es quien lo dice lo que me muestra el valor de una propuesta. ed. Los anormales. escapa de los límites y objetivos de este trabajo. Foucault. y Romayer-Dherbey. necesitando levantar el peril para dirigir su mirada a quien le hable.. La invención de la ilosofía.. México.). Madrid.

Contra los matemáticos. La ilosofía helenística. Cinismos. Sócrates y los socráticos menores. Platón. trad. 1959. Quilmes. (2012): 301-311 311 . Gredos. Marín García. Retrato de los ilósofos llamados perros.Juan Horacio DE FREITAS DE SOUSA Humbert. Reyes. Protágoras.. Madrid. 322 d.. (ed. P. Akal. Buenos Aires. Paidós. M. 2004. A. Carlos García Gual. Crítica de la razón cínica. A. Caracas. México. Paidós. J. 2007. Sloterdijk. 1980. Los ilósofos cínicos y la literatura moral serioburlesca I. 1990. Nº 7. 2003. Fondo de cultura económica. J. Cinismos. Siruela. trad.). Madrid. Revista de Filosofía. BAJO PALABRA. Francisco Bravo. 2008... 2004. Sexto Empírico. Madrid. —. Madrid. Gredos. Onfray. Monte Ávila. II Época.