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Resumen

MEYROWITZ, Joshua (1996) “La teoría del Medio de Comunicación” en Talón de


Aquiles.
En URL: www.uchile.cl/facultades/csociales

Las investigaciones sobre medios de comunicación en general enfocan una sola


dimensión de nuestro ambiente: el contenido de los mensajes, sus efectos, la manera en
que representan dimensiones de la realidad, la interpretación de los diferentes públicos
sobre un mismo contenido. Los temas de contenido no agotan el universo de
interrogantes que suscitan los medios de comunicación.
“Un puñado de estudiosos -de campos distintos de las comunicaciones, la sociología y
la psicología- han procurado llamar la atención hacia aquellas influencias potenciales de
las tecnologías de la comunicación que se añaden al contenido que transmiten y son
independientes de él. Utilizo el singular “teoría del medio de comunicación” para
describir esta línea de investigación, con el propósito de diferenciarla de la mayor parte
de las otras “teorías de los medios”. Los interrogantes relativos al medio son relevantes
al menos a dos niveles sociales:
1) Nivel micro o individual-situacional.
2) Luego el nivel macro es el que resulta más interesante para la teoría del medio de
comunicación.
La teoría del medio de Meyrowitz es presentada por él mismo como una teoría de
“segunda generación”; una teoría que intenta “bajar algunos grados el nivel de
abstracción, por la vía de articular principios para la interacción de los ambientes de
medios de comunicación y los roles sociales.”

INTERNET. ¿NUEVO MEDIO O NUEVO CANAL?.


Sitio de los periodistas cubanos para el debate y reflexión sobre temas teórico-
profesionales
28 de octubre de 2006
www.latecla.cu

Autora: Zeus Naya Catalá

PERIODISMO DIGITAL---- Hace años Internet comenzó a popularizarse y las


personas con posibilidades se le fueron arrimando. Sin embargo, en los inicios del tercer
milenio de la era cristiana se puede perder uno en un mar de disquisiciones sobre
aspectos diabólicos o divinos de Internet y antes, mucho antes, está el debate -de querer
analizarse a fondo en cuanto a periodismo digital- en torno a: ¿Internet es un nuevo
medio o un nuevo canal?

Al inicio algunos investigadores le negaban la condición de medio, reducían el carácter


de medio de comunicación masivo a la prensa, la radio y la televisión. Los estudiosos
del fenómeno de comunicación de masas han vivido demasiado tiempo en un universo
cerrado y limitado a los modelos propios de los medios de comunicación impresos, de
radio y televisión. En 1996 José B. Tercieiro definía a Internet como "un medio
universal de comunicación y búsqueda de información a muy bajo coste". (Echeverría,
1999: 313-323)

Hilda García Villa (2000) formulaba: "(...) exponer la relación del quehacer periodístico
con Internet, la tecnología que según Steve Case, presidente de la empresa
estadounidense American Online, está considerada como un nuevo medio de masas.

Sin lugar a dudas, todos los investigadores iban viendo que Internet constituía un modo
efectivo de comunicación y de integración de las diversas formas de transmisión de
información, fuese cual fuese su naturaleza. (De Pablos, 2001: 63)

El profesor español Jose Manuel Pablos refiere que el medio de comunicación de masas
de interés es el que tiene carácter periodístico.

Internet, por tanto, aunque sea con el apoyo de la polisemia un medio de comunicación
de masas, no es un medio informativo en el sentido periodístico. Puede entenderse que
es el canal o soporte a través del cual transita información. Es el canal o soporte que no
dudan en emplear hoy los medios tradicionales (prensa escrita, radio y televisión) y que
sus posibilidades no se reducen a su condición de canal.

En la medida en que se produzca la convergencia, y se está produciendo en contados


periódicos de determinados países, Internet podrá ser considerada como el nuevo medio
de comunicación e información. En él pueden fusionarse simultánea y articuladamente
los medios tradicionales (prensa escrita, radio y televisión). Internet tiene ventajas
algunas ventajas como: Es multimedial, interactivo, hipertextual y mundial.

1-Javier Echeverría divide la Historia en tres entornos. El primer entorno: la especie


humana se adaptó al ambiente natural (la familia, trabajo). Un nuevo entorno, esta vez
social, al que inexorablemente debe adaptarse el ser humano sin pretender lograr algún
tipo de bienestar. El segundo entorno ya no es natural, sino cultural y social y puede ser
denominado entorno urbano. Sus formas canónicas son los pueblos, las ciudades en las
que vive la mayoría de los seres humanos. Tercer entorno o Telépolis (propuso llamar
así la ciudad global, electrónica y digital) un espacio básicamente artificial.
Práctico Seminario Diplomatura
Editorial de en.red.ando 427.Fecha: 08/06/04
Título: Prensa: pasado y presente
LUIS ÁNGEL FERNÁNDEZ HERMANA

“Los periódicos son cosa del pasado”. En realidad, nadie defendía tan lapidaria
sentencia como un todo, sino como la representación de una tendencia cada vez más
acusada: las redes multiplicaban las audiencias, éstas requerían más información, más
segmentada e incluso de nuevo tipo, y estaban apareciendo más y más nuevos medios,
nuevas formas, de generar, gestionar y distribuir esa información. Ante el ímpetu de esta
nueva ola, a los medios tradicionales sólo les quedaba renovarse o morir. Ese era el
sentido de afirmar que los periódicos eran cosa pasado.

Ahora, sin embargo, ya tenemos a los zares más representativos de los grandes
periódicos del mundo proclamando que sus buques insignia están metidos de lleno en
estas tormentas. Y las olas digitales baten contra ellos sin piedad, a pesar de estar
amparados por grandes conglomerados mediáticos y de contar con cuantiosos recursos
humanos, financieros, políticos y de influencia social.

Empieza hablando en Estambul Juan Luis Cebrián, consejero delegado del periódico
español El País, editado por el Grupo Prisa. Por primera vez (que yo recuerde), Cebrián
admitió públicamente que hay un descenso continuado en la venta de periódicos durante
los últimos 10 años en la Unión Europea y desaparición de cabeceras en EEUU,
mientras que, al mismo tiempo, se registraba una ampliación considerable de la
competencia, ya fuera informativos de radio y televisión, o el suministro de información
continuada o a la carta por redes como Internet y la telefonía móvil. En su opinión, si las
cosas siguen así, “los periódicos son cosas del pasado”.

La Red emergió como un sistema de generación, acopio y distribución de información


y conocimiento con vocación universal, comenzó a permear a todos los medios. Esto
permitió que se multiplicaran las audiencias como productoras y consumidoras de
información no generalista. Estas audiencias han propinado un feroz espadazo al nudo
gordiano de la oferta y la demanda de información y conocimiento que las ha
convertido en el motor de una multiplicación extraordinaria de la diversidad de ambos
factores. Hoy, y sobre todo durante un largo mañana, no podrá entenderse la economía
basada en la información y el conocimiento sin analizarla desde este ángulo: la
emergencia de audiencias cada vez más diversas o, lo que es lo mismo, la aparición de
fuerzas sociales, políticas, culturales, económicas, científicas, artísticas, etc., que se
expresan a través de la Red.
Pero, en realidad, son las decisiones de las empresas y, sobre todo, de los
conglomerados mediáticos, las que han venido construyendo una barrera que ha
impedido la búsqueda de soluciones viables para la industria periodística.
La famosa audiencia, la constantemente alabada “voz del lector”, quedaba de nuevo
reducida a un gesto de carácter económico: compro o no compro.
Tampoco ayuda a encontrar soluciones el “ombliguismo” que se extiende como una
metástasis de consecuencias imprevisibles. En el congreso de Estambul, como en tantos
otros estudios al uso sobre el estado de los medios de comunicación, los focos se
centran en las ediciones online de dichos medios y en el comportamiento de los lectores
cuando visitan sus páginas web. En la red, ese paseo es un recorrido infinito por una
diversidad extraordinaria de modalidades de procurarse información e, incluso, de ser
partícipe de su gestación, elaboración y distribución. Hasta que los medios no asuman
como parte de sus políticas informativas esta faceta crucial de ese individuo al que sólo
consideran su potencial cliente cuando visita durante unos minutos la edición digital, los
periódicos no sólo tendrán los pies en el pasado, sino que a lo mejor los tienen ya dentro
de un cajón.