2014

Entrevista a Nicolás González Varela sobre Martin Heidegger y el Nazismo
Por Salvador López Arnal

SLA: Tomo pie en tu artículo –excelente, magnífico en mi opinión- “ aci!mo " #ilo!ofía: So$re lo! Sc%&arze 'efte de 'eidegger() 1 Permíteme preguntarte !o$re *l) +,u* !on e!o! “Sc%&arze 'efte(NGV: Gracias Salvador por tus palabras. Efectivamente los S', literalmente “Cuadernos Negros” por su tipo de encuadernación, consisten en cuadernos, !ue comien"an a inicios de los #$ %&s ' finali"an poco antes de su muerte en #$(), cu'os contenidos la editorial define en tono m*r+eting,filosófico de la siguiente manera: “-abr.a escrito en ellos ideas ' e/periencias importantes de los esfuer"os de su pensamiento a lo largo de m*s de cuatro d0cadas”1 de estos originales faltan dos: .$erlegungen / 2von #$ #3 45 ' Anmer0ungen / 2von #$6)3675, !ue se -an e/traviado. 8eidegger de9ó la e/presa orden de !ue se publicaran al final de sus llamadas “obras completas”, sus pol0micas 1e!amtau!ga$e. :o !ue es m*s preocupante todav.a: seg;n su albacea testamentario, su -i9o 8ermann, planificó “coronar” sus obras con estos te/tos antisemitas ' plenos de una 2eltan!c%auung
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V0ase, en esta edición, !upra, p. 4(.

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nacionalsocialista. Se trata de un 3ac%la!! inesperado, in0dito ' !ue e/-ibe sin pudor al 8eidegger secreto, esot0rico< =odav.a sabemos poco de ellos, salvo lo !ue -a circulado en >rancia gracias al editor ?eter =ra@n' !ue alarmado -i"o circular fotocopias de los manuscritos entre sus colegas, ' fueron le.das en la radio, en el programa “>rance,Culture”. :a editorial anuncia la aparición de dos vol;menes, alrededor de #4%% p*ginas, en mar"o de 4%#6. A$re! tu artículo de!cri$iendo una fotografía 4ue !e tomó en un acto central en el Al$ert%alle de Leipzig) La oca!ión, !e5ala!, “era un rall" de intelectuale! " científico! nacional!ociali!ta! por Alemania, $autizado como “6anife!tación de la 7iencia Alemana(, con el fin de apo"ar la deci!ión del #8%rer de a$andonar la Sociedad de la! 3acione!() +,u* era e!o de la 7iencia Alemana- +'eidegger era partidario de ella:a foto tiene su propia -istoria interna. :a pol.tica de rearme planeada por 8itler deb.a evitar un ata!ue preventivo de sus vecinos m*s belicosos, >rancia ' ?olonia, ' esta idea conformó la conducta de la representación de Alemania en la conferencia de desarme de Ginebra, !ue estaba en pleno proceso cuando 8itler fue nombrado canciller en enero de #$ . 8itler detestaba la participación alemana en ese foro tanto como la pertenencia de este pa.s a la Sociedad de las Naciones, las Naciones Bnidas de la 0poca, establecida despu0s de la Gran Guerra para mantener la pa" mundial. Al no tener armas por el =ratado de Versailles o bien se permit.a !ue el Ceic- se rearmase -asta un grado adecuado de autodefensa, o bien >rancia ' Gran DretaEa reduc.an su potencia militar -asta el nivel de Alemania. Al negarse Fnglaterra 2para apo'ar la intransigencia de >rancia5 8itler tuvo la e/cusa perfecta !ue necesitaba. Era el momento oportuno para de9ar la :iga en unas condiciones en las !ue parec.a !ue la parte “agraviada” era la Alemania desarmada. :a venta9a propagand.stica, especialmente en el interior del pa.s acentuada por el clima de terror pol.tico ' control unipartidista, la famosa 1leic%%altung 2Nivelación5, era una oportunidad plebiscitaria demasiado buena para desaprovec-arla. En octubre de #$ ordenó a su delegación abandonar la conferencia ' al mismo tiempo, anunció la retirada de Alemania de la Sociedad de las Naciones. El Gapón militarista ' racista 'a la -ab.a abandonado a principio del mismo aEo. :a BCSS de Stalin tambi0n. Fnmediatamente disolvió el eic%!tag, pro-ibió los partidos pol.ticos ' anunció la celebración en noviembre de un refer0ndum nacional ex po!t facto para !ue el pueblo alem*n manifestara su ad-esión a las medidas de octubre, en palabras del propio 8itler “pido al ?ueblo alem*n !ue se identifi!ue con la pol.tica de pa" del gobierno del FFFH Ceic- a trav0s de un plebiscito. Con estas medidas privamos al mundo de la posibilidad de acusar a Alemania de una pol.tica agresiva. Este procedimiento proporciona tambi0n la posibilidad de atraer la atención del mundo de una forma completamente nueva.” El #4 de noviembre de #$ , un d.a despu0s de la fec-a de rendición del E90rcito Alem*n en #$#I ' 9ornada de luto para la memoria de todos los alemanes, 8itler convocó a un plebiscito por su pol.tica e/terior ', al mismo tiempo elecciones para las bancas en el Ceic-stag con lista ;nica del NSJA?, !ue logró el $4,#K de los votos 277# bancas5. :a retirada de la :iga de las Naciones obtuvo un $),#K de los votos. El .ndice de rec-a"o 2voto negativo ' abstención5 fue en algunos casos notables 2en ciudades “ro9as” como

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8amburgo o Derl.n5 pero en general fue un triunfo por aclamación plebiscitaria ' el nacimiento de 8itler como caudillo natural, gran e infalible #8%rer. :a tendenciosa pregunta en la papeleta, con estilo pomposo, era la siguiente: “LApruebas t;, alem*n, ' t;, alemana, esta pol.tica de tu gobierno del Ceic- ' est*s dispuesto a declarar !ue es la e/presión de tu propia opinión ' de tu voluntad ' le prestas solemnemente tu apo'o lealM” :a mala fe del r0gimen no era tan sofisticada ' profesional como lo ser.a en los plebiscitos de #$ 7 ' #$ I pero no estaba ausente. :a manipulación ' el engaEo fueron generali"ados. El secreto del voto no estaba garanti"ado. Jespu0s de estas pseudoelecciones se inauguró una nueva c*mara legislativa monopartidista, integrada e/clusivamente por miembros del NSJA?, con la ;nica misión de aprobar un*nimemente resoluciones ' decretos del #8%rer. Este acto de apo'o al SS-Staat 2en realidad 8eidegger participó en tres5 consist.a en el soporte de los “cient.ficos alemanes m*s destacados”, no se aceptaban “no, arios” ni “gente de color” 2sic5, a la pol.tica interna ' e/terna de 8itler. Estos discursos fueron pronunciados por 8eidegger en d.as sucesivos dentro del apo'o militante al pseudoplebiscito de 8itler. El primero dirigido a los estudiantes, el segundo apelando al pueblo alem*n ' el ;ltimo al cuerpo de docentes ' profesores. El 1auo$mann 2gobernador en la 9erga na"i5 de Sa9onia, el SA GNpfert, de !ui0n partió la iniciativa, apo'ó adem*s la publicación de un ostentoso libro con la totalidad de los discursos pronunciados en :eip"ig. :a obra tendr.a una introducción, un 9orrede titulado “:lamamiento a todos los -ombres cultos del Oundo”, manifiesto colectivo aprobado en el mitin, destinado a todos los gobiernos e instituciones educativas e/tran9eras ' -ombres de ciencia eminentes. Se -ab.a pensado en una edición de lu9o in octavo, !ue deb.a ser pagada con fondos del partido na"i ' contribuciones de cada universidad. El e0tor 8eidegger, sin p0rdida de tiempo, env.o una carta personal el # de diciembre de #$ a los restantes decanos pidi0ndoles el urgente apo'o económico: “Jebe ser conservado en la memoria Pel libroQ como un -ito en la -istoria de la ciencia alemana ' su significación debe ponerse al servicio de la pol.tica e/terior de 8itler”. 8eidegger, al parecer informado -asta en los detalles .ntimos del pro'ecto, informa a los decanos !ue el pro'ecto editorial contempla la publicación adem*s de en alem*n en otras lenguas: ingl0s, franc0s, italiano ' espaEol, ' agrega !ue debe testimoniar la voluntad monol.tica de toda la ciencia del Ceic-. ?ide adem*s !ue el manifiesto introductorio sea firmado por la ma'or cantidad posible de acad0micos ' cient.ficos: “?ara evitar !ue en el e/tran9ero se piense !ue las firmas -an sido falsificadas, cada volumen deber* llevar el facs.mil de las firmas originales”. ?ara cubrir los gastos de papel, impresión ' distribución 2unos die" mil reic-smar+s de la 0poca5 8eidegger sugiere contribuciones individuales de los profesores ' !ue cada universidad contribu'a proporcionalmente seg;n su prestigio. :a carta de 8eidegger conclu'e con la siguiente frase ignominiosa: “Cesulta, por cierto, superfluo recomendar !ue en la p*gina destinada a las firmas no figure ning;n noario 2“Nic-tarier”5. :a publicación se llevó a cabo ' m*s de mil docentes e investigadores acad0micos alemanes puramente arios participaron de la suscripción propuesta por 8eidegger. El discurso de ocasión de 8eidegger, titulado “RJocentes Alemanes ' CamaradasS Jeclaración de apo'o a Adolf 8itler ' al Estado Nacional Socialista”, del ## de noviembre de #$ lo -e traducido al espaEol, puede leerse on-line en Cebelión. Como curiosidad, en los te/tos 8eidegger, obsesivo en

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lo le/icogr*fico ' sem*ntico, siempre coloca destacada en it*lica, la cópula del verbo “ser” cuando se refiere al #8%rer Adolf 8itler< :l filó!ofo m;! influ"ente del !iglo << en =ccidente, o uno de lo! m;! influ"ente! cuanto meno!, era un nazi típico !e %a !e5alado) +Lo era en tu opinión8eidegger fue catalogado como “Na"i t"pi4ue”, tal la conclusión lógica ' ob9etiva a la !ue llegaron las fuer"as de ocupación francesas en >reiburg cuando “desna"ificaron” la universidad despu0s de #$6). Jurante la >puration, !ue estuvo a punto de confiscarle su casa 2considerada como un edificio del NSJA?5 ' su amada biblioteca, 8eidegger ba9o 9uramento declaró !ue negaba “la base espiritual ' metaf.sica del Diologismo de la doctrina del partido” por!ue “lo social ' nacional no estaban vinculados esencialmente con la Concepción del Oundo biológica ' racial”, aun!ue -ab.a apo'ado a 8itler “por!ue era la ;nica ' suprema posibilidad de evitar el avance del Comunismo”. :a filosof.a de 8eidegger por supuesto no se reduce ad 'itlerum, es un pensador demasiado comple9o, creativo ' sofisticado como para mec*nicamente asimilarlo sin m*s a la ideolog.a NS, pero s. tiene puntos de contactos vitales ' afinidades electivas con el Oainstream ideológico v?l0i!c%e, popular,racial de la nueva derec-a alemana. 8eidegger no tiene una marginalen Stellen con el =otalitarismo na"i sino una relación nuclear ' necesaria. :a relación de 8eidegger con el partido na"i est* bien testimoniada ' era notoria a mediados de los aEos #$4%&s. A modo de e9emplo: el poeta residente en Daden@eiler, Cen0 Sc-i+ele, anota en su diario personal el 4 de agosto de #$ 4: “...en los c.rculos universitarios de >reiburg se cuenta !ue 8eidegger 'a sólo se relaciona con los nacionalsocialistas...”1 el mismo Gaspers anota en notas póstumas seme9antes rumores. El gran filósofo Edmund 8usserl, maestro ' padrino en su carrerismo acad0mico seEalaba las tendencias pol.ticas evidentes de 8eidegger -acia el nacionalsocialismo, en fec-as tan tempranas como #$4$, as. como de su antisemitismo furioso. En el famoso debate con el neo+antiano 9ud.o Cassirer en Javos en #$4$, =oni, la esposa del filósofo, recuerda en sus memorias !uedar sorprendida por el rampante radicalismo de derec-a ' el antisemitismo de 8eidegger. :os contactos de 8eidegger con el NSJA? se ligaban a su relación con la “NsJStD”, la 3ational!oziali!ti!c%er @eut!c%er StudentenAund , asociación de estudiantes na"is, encuadradas en las SA, ' su estrec-a amistad con su l.der regional, Ger-ard Truger, por lo menos desde #$ #. 8eidegger tambi0n confesó -aber le.do 6ein Bampf de 8itler< Sabemos de su correspondencia con su esposa 2Elfride fue un cuadro pol.tico nacionalsocialista5 !ue le.a diariamente el órgano de prensa del NSJA?, el 9?l0i!c%er Aeo$ac%ter, dirigido por Alfred Cosenberg, cu'o motto era “Tampfblatt der nationalso"ialistisc-en De@egung GroUdeutsc-lands” 2Jiario de combate del Oovimiento Nacionalsocialista de la Gran Alemania5 o !ue 'a en #$ 4 votó las listas nacionalsocialistas. No es casualidad la referencia misteriosa de 8eidegger a las caracter.sticas de semidiós ol.mpico del #8%rer. En estos te/tos 2sus discursos p;blicos5, ' contra la -ermene;tica de la inocencia !ue practican los -eideggerianos, 8eidegger utili"a toda la anal.tica e/istencial de su obra magna, Ser " Tiempo 2#$4(5, en especial la desarrollada a partir del cap.tulo V, “=emporalidad e 8istoricidad” ' en particular el par*grafo (6, “:a constitución fundamental de la -istoricidad” ' el par*grafo (( sobre el problema de la

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8istoricidad. No es ning;n -alla"go, 8eidegger mismo le -ab.a confesado a su e/ alumno ' a'udante, el filósofo Tarl :N@it-, !ue su compromiso pol.tico con el Nacionalsocialismo se encontraba “en su concepto de 8istoricidad”. :a cuestión es triple: por un lado 8eidegger 'a ten.a una filosof.a pol.tica in nuce, orientada -acia los grandes e9es ideológicos de la nueva derec-a alemana ' europea 2Conservadores,revolucionarios1 Nacionalsocialistas, movimiento 9?l0i!c%51 por el otro, en su obra Sein und Ceit se encuentra, en potencia, in pectore, las premisas de su compromiso pol.tico abierto ' militante de #$ 1 en tercer lugar, 8eidegger de alguna manera introduce su filosof.a pr*ctica en la gran corriente ideológica del Nacionalsocialismo, le -ace “coincidir” en una nueva s.ntesis !ue intentar* competir con otros filósofos oficiales del FFFH Ceic-, muc-o m*s mediocres como 8a'se 2por cierto un ep.gono de sus ideas5, Triec+ o Daeumler. Esto es bien visible en el “uso” de palabras,-ongo de la ideolog.a na"i, como “Jecisión”, “Cacial, ?opular”, “Comunidad Cacial,?opular” o “?rincipio del Caudillo”. 8eidegger cre.a fan*ticamente en una reconstrucción, seg;n el modelo griego, de la 9ol0!gemein!c%aft, la antigua vida comunitaria germ*nica, reconstituida sobre la base de una religión “Sangre ' =ierra” est0tica. El uso no inocente de t0rminos como Alut, Aoden, 9ol0!gemein!c%aft, 2eltDudentum, #8%rer, 1efolg!c%aft, fulgurando desde faros filosóficos, es suficiente constancia no sólo de su ad-esión leal ' militante, sino de una aceptación al sustrato racista,biológico del NSJA?. ?or supuesto: esto ;ltimo era negado a ra9atabla por 8eidegger ' por supuesto por el 'eidegg*rianni!me. V entonces aparecen los “Sc-@art"en 8efte”< 7ita! lo explicado por Ea!per! en !u! 6emoria!: “:n ma"o de FGHHI le diDe: +7ómo puede go$ernar a Alemania un %om$re inculto como 'itler- JLa educación e! algo totalmente indiferenteK–, me re!pondió 'eidegger: JL9ea u!ted !u! maravillo!a! mano!MK() +Tuvo 'err 'eidegger un mal momento- +Le 4ui!o tomar el pelo a un Ea!per! entregado- +Se la! da$a de profundo " original- +:!ta$a a atar " no !oltar r;pidamenteNo se trataba de una iron.a. En absoluto. Es una proposición insólita, bi"arra pero filosófica. Va en su libro sobre Tant 2#$)65 8eidegger le confiere a la intuición un papel fundamental, 9u"g*ndola como el origen de todo conocimiento. :a dualidad intuición,concepto, debida a la finitud del “Jasein” ' a su necesidad de recurrir a los conceptos para conocer, ser.a secundaria ' provendr.a de una identidad originaria en la pro'ección de un mundo: “En la medida en !ue la intuición sea la !ue diri9a todo conocimiento, se obtiene una de las partes necesarias para la solución del problema general de la filosof.a trascendental u ontolog.a...”. =ambi0n tiene !ue ver con la propia filosof.a de 8eidegger ' su idea de la “p-rónesis” de Aristóteles. “?-rónesis”, el concepto fundamental de la filosof.a pr*ctica de Aristóteles, significa el actuar racional !ue tiene !ue ver con algo !ue escapa al “estar,dado,de,antemano” de los fines t0cnicos ' a los medios para su reali"ación, ' !ue sólo tiene eficacia en un *mbito inaccesible al mero saber de la “bios t-eori+ós”. Aristóteles tiene como premisa al -ombre libre, !ue posee en acto la intelección pr*ctica, el “p-rónimos”. Su pat%o! anti,Flustrado ' anti,Oodernista lo ven.a desarrollando a trav0s de los #$4%&s, ' 8eidegger dir* !ue 'o puedo ver al ser del -ombre siendo 2“Seiendes”5 en bruto aut0nticamente sólo ' de manera

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e/clusiva cuando 'o “veo” en su -istoria 2“Gesc-ic-te”5. En tanto ' en cuanto ubicada en el conte/to de la 8istoria, sin embargo, la “p-rónesis” es fundamentalmente transfigurada, decidiendo, no por la lu" de la ra"ón, sino por la “iluminación” del mismo tiempo. Je este modo la “:ic-tung”, el despe9amiento, reempla"a al “nous” como otro modo de fabricación de virtudes dian0ticas. :a decisión por la ra"ón pr*ctica del -ombre se convierte en decisión por alg;n tipo de apro/imación a una inspiración en el momento -istórico, el +airós, de origen m.stico,mesi*nico. Bn semidios como 8itler no puede ser 9u"gado cartesianamente, con predicados normales, con modos ' atributos racionalistas, con proposiciones derivadas de las ciencias f.sico,matem*ticas, sino a trav0s de la intuición, el Augen$lic0 de la visión “p-ron0tica” es el !ue nos provee de la respuesta a la cuestión de lo !ue uno puede ' debe -acer, de la decisión. 8eidegger dir* !ue desde su punto de vista, el momento o instante 2“Augenblic+”5 no es otra cosa !ue la mirada o contemplación, el Alic0 de la resolución, en la cual una situación plena de acciones abiertas en s. mismas son pose.das, en ese mismo estado de apertura. Este es el verdadero instante “p-ron0tico” !ue, en una estado de apertura fundamental, posibilita la opción de una aut0ntica e/istencia del “Jasein”. En el instante, en el “Augenblic+” de la visión !ue permite la “p-rónesis”, es a trav0s de la cual puede ser posible la transformación radical ' epocal del “Jasein”. V esta relación con el mundo ' su entorno es de caracter.stica ;nica ' e/traordinaria. Cada decisión, cada “Entsc-eidung” se encuentra colocada en un conte/to particular ' siempre est* determinada, no tanto por una serie de antecedentes causales suficientes, por una cadena de causa ' efecto, sino por una evaluación !ue el futuro guarda en su seno, de las posibilidades !ue est*n siendo abiertas en el “Augenblic+” de la visión “p-ron0tica”. En lo !ue respecta a esta conformación del “Augenblic+”, el car*cter cuasi,m.stico del momento “p-ron0tico”, se aseme9a muc-o m*s a una e/periencia de conversión religiosa, a una suerte de “insig-t” trascendental !ue a un 9uicio deliberativo en el sentido de como lo entend.a Aristóteles. El racionalismo de la Oodernidad impide “ver” el Ser a trav0s de las manos del >W-rer. ?or eso la estupefacción 2incomprensión5 de Gaspers< +Por 4u* !e %a tratado de negar, o$turar o minimizar lo! ra!tro! de !u compromi!o político con el nacional!ociali!mo- 6ic%ael @ummett, por eDemplo, de!cu$rió el pangermani!mo ultracon!ervador de #rege N4ue le %irió %a!ta el fondo de !u almaO " no lo ocultó, en a$!oluto, " @ummett, lo recuerdo innece!ariamente, fue autor del m;! grande e!tudio realizado %a!ta el momento !o$re la o$ra del gran lógico " filó!ofo alem;n) Xui"* ser.a parecido el proceso de la -ermene;tica de la inocencia en sus disc.pulos si >rege fuera el fundamento de toda una corriente ideológica como el ?osmodernismo, fundamental en los procesos de legitimación ' en la reproducción ampliada del capitalismo tard.o. Y si >rege, en lugar de dedicarse a la lógica matem*tica ' simbólica, parcialmente neutra e inmune a la contaminación “espiritual” 2por su propio vac.o de contenido, por sus tautolog.as5, -ubiera practicado filosof.a sin m*s. Si no me e!uivoco >rege fue no solo un pangermanista, sino militarista, antisemita, protofascista 2en su diario escribió su

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admiración por el reaccionario general :udendorff ' por un entonces 9oven 8itler5 < creo !ue algunos dedu9eron una alteración ps.!uica grave, paranoia< 'ace! referencia al li$ro de #aría! " %a$la! de !u! de!m*rito!) “,ue tiene muc%o!( !e5ala!) Por eDemplo El “>all,8eidegger” tuvo varias estaciones pol0micas a partir de #$6). :o !ue 'o considero la cuarta ola de la controversia !ue se inician con las sucesivas ' decisivas pes!uisas debidas al -istoriador local friburgu0s 8ugo Ytt en #$I 2por cierto su libro est* en espaEol5 ' el conocido libro de Victor >ar.as de #$I( !ue seEalas. >arias no podr.a e/istir sin Ytt 2' sin Sc-neeberger5. Aun!ue -a' !ue reconocer !ue fue gracias a la ruptura del libro de >ar.as, !ue incorporó e -i"o masivas las revelaciones terminantes de Ytt. 8asta ese momento solo -ab.an aparecido publicadas en revistas institucionales ' boletines locales de >reiburg, ' por lo tanto inaccesibles para el lector profano1 ser.a por medio de su traba9o arc-ivista incansable !ue, por primera ve" desde #$6), en el “>all,8eidegger”, la cantidad de -ec-os, datos e informaciones se trastocar.an en calidad. Este -ec-o dio como resultado !ue el car*cter de la dedicación ' el compromiso pol.tico total de 8eidegger con el NSJA? primero, ' con el 3S-Staat despu0s, se transformar* en un -ec-o incontrastable, indiscutible ' premisa de cual!uier debate serio sobre el caso. :a incompleta fuente de datos sobre el per.odo #$ %,#$6) en la vida de 8eidegger, muc-as veces planificada, -ab.a permitido, antes del “corte epistemológico” de Ytt, tanto a la -agiograf.a -eideggeriana como al mismo 8eidegger, salvar decorosamente la ropa sucia de su reputación profesional ' clausurar todo intento de interconectar su filosof.a con la pol.tica nacionalsocialista Rdurante casi % aEosS :a defensa del 6ei!ter sólo repet.a, con variaciones personales, las muletillas, las deformaciones ' las pe!ueEas omisiones del canon establecido por 8eidegger 'a en su descargo al comit0 antina"i en #$6), repetido en el famoso “intervie@” póstumo de #$(7 en la revista @er Spiegel. Se podr.a decir, sin e/agerar, !ue es a partir de Ytt 2' una serie de valiosos -istoriadores locales5, ' gracias su divulgación masiva v.a >ar.as, !ue en el debate sobre el compromiso ' la profundidad de la relación entre 8eidegger ' el NSJA?, se -a abierto paso la m*s importante cuestión filosófica: de cómo ' de cu*nto est* implicada la Yntolog.a -eideggeriana en la decisión pol.tica resuelta por el Nacionalsocialismo. El problema de >ar.as, en esto me -ace recordar al caso de :u+*cs con Niet"sc-e, es !ue es mu' e/tr.nseco a la filosof.a de 8eidegger, su Briti0 no toca la m0dula ideológica, no demuestra el ne/o necesario ' la ra"ón suficiente entre la anal.tica -eideggeriana ' la corriente de las SA en el NSJA?. >arias no devela la relación esencial, tanto en el fundamento como en lo fundado, entre la 2eltan!c%auung SA 2b*sicamente un cuerpo paramilitar compuesto de parados ' proletarios5, dir.amos su “StrasserismusFdeologie”, ' la filosof.a pr*ctica -eideggeriana. Jesde 8egel ' Oar/ el traba9o de la Briti0 materialista debe recorrer necesariamente el camino de lo criticado, entenderlo como verdadero, no colocarse como un mero “opuesto”. Si lo -acemos, nos colocamos desde un punto de vista unilateral1 la refutación no debe proceder desde fuera del sistema a abordar, no debe partir de suposiciones, incluso aun!ue sean brillantes, !ue se -allan fuera de a!uel ' a las !ue no le corresponde, por!ue entonces el “defecto” ser* solamente el defecto para !uien

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parte de las necesidades ' e/igencias !ue se fundan sobre a!uellas suposiciones. El valor de la refutación e/tr.nseca se funda entonces en mantener por su cuenta, r.gidas ' firmes, las formas supuestas de las suposiciones del cr.tico. :a verdadera refutación materialista tiene !ue penetrar en la fuer"a del adversario ' colocarse en el *mbito de su vigor. ?or eso 8eidegger no es “refutado”, no es asumido ' superado, por eso subsiste en su esencialidad en el cora"ón posmoderno. ?ara >ar.as, desde la primera p*gina, 8eidegger ser.a, sin m*s, un SA, un camisa parda simple ' llano, un pe!ueEo burgu0s de provincia radicali"ado, seguidor de CN-m, del “ala i"!uierda” del Na"ismo, !ue a partir de #$ 6, luego de la purga en la “Noc-e de los Cuc-illos :argos”, perdió su lugar dentro del movimiento. ?ero al finali"ar su cr.tica no !ueda clara la necesidad entre el fundamento de la filosof.a de 8eidegger ' el condicionamiento de la ideolog.a de las SA. ?or cierto, >ar.as termina sosteniendo la tesis de los “amigos” de 8eidegger !ue declararon a su favor en #$6) ' afirmaban la misma opinión. SLA) :!t;$amo! en #aría!) +So!tiene *!te la te!i! de lo! amigo! de 'eideggerNGV: Se busca obsesivamente un -ito, 'a sea para colocarle el signo positivo o el negativo. V el -ito -ar.a superflua la cr.tica te/tual e ideológica. ?arcialmente s., 'a !ue ellos fi9an 2por e9emplo ?et"et o -eideggerianos franceses como :acoue, :abart-e5 tambi0n como fec-a del “desencanto” de 8eidegger, final de su pe!ueEo tropie"o, de su “aventura” 2Arendt5, el aEo #$ 6, cuando 8itler li!uida de manera sanguinaria a la c;pula de las SA. A partir de ese aEo comen"ar.a, salv.fico, sin pecado, el 8eidegger FF, el del Be%re, el del “retorno” 2al Ser5< 'eidegger, !e5ala! tam$i*n en tu tra$aDo, no era !ólo un !impatizante naive, ni un a$ogado defen!or de la national!oziali!ti!c%e evolution) “:n la ma"oría de lo! ca!o! podría afirmar!e con !eguridad 4ue 'eidegger era plu! ro"ali!te() +P e!to 4u* !ignifica exactamente8eidegger era el m*s radical entre los radicales. Sus tesis contra el Comunismo, contra el Guda.smo Oundial ' toda forma de pensamiento individual ' -umanista son m*s radicales ' m*s -itlerianas !ue a!uellas de la ma'or.a de los intelectuales “promedio” org*nicos del =ercer Ceic-. Cre.a profundamente en “la Verdad ' en la grande"a interna del Nacionalsocialismo”, ' lo demostró con amplitud, 'a sea radicali"ando pol.ticas !ue llegaban desde Derl.n, 'a sea improvisando -acia el esp.ritu de 8itler, 'a sea intentando convertirse en el #8%rer filosófico. ?ara tener una idea concreta sobre lo !ue 8eidegger ten.a en mente se puede enumerar a!u. sus actividades durante el per.odo en !ue fue e0tor de la Bniversidad de >reiburg. En primer lugar, puso en pr*ctica todos estos principios en las tareas de la re, organi"ación institucional de las >acultades, incluidos ceses ' e/pulsiones, todas medidas guiadas por el #8%rerprinzip: todos los departamentos ' *reas de disciplinas individuales fueron presionadas a adaptarse a la nueva visión del ser alem*n, por esta aplicación e/tremista del “?rincipio del :.der” fue 9u"gado en #$6)1 con entusiasmo insertó mod0licamente los e9ercicios paramilitares de las S.A. en la actividad curricular normal, con el ob9etivo de evitar el e/ceso de intelectualismo ' el individualismo burgu0s. Xui"* lo m*s e/tremista fue !ue

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diseEó ' llevó a la pr*ctica un “Campo Cient.fico de =raba9o”, tomando como modelo uno administrado por las S.A. en Deben-ausen. :a e/periencia del campo “-eideggeriano”, poco conocida, duró del 6 al #% de octubre de #$ , pensado como futura escuela de formación de l.deres para las venideras generaciones del NSJA?, !ue como 0l mismo definió: “...el traba9o en el campamento no debe transcurrir seg;n un programa o una teor.a vac.a. Jebe basarse en una verdadera relación entre el Z>W-rer& ' el esp.ritu de obediencia, ', a partir de ese punto, el campamento podr* elaborar sus propias normas... el 0/ito del campamento depende del alcance de un cora9e nuevo, de la claridad ' de la vigilancia de lo !ue est* por venir, de un ma'or desapego respecto a lo !ue -a sido -asta a-ora, de la determinación de una voluntad de fidelidad, sacrificio ' servicio. >uera de estas fuer"as, un verdadero esp.ritu de obediencia ' lealtad corre peligro. V este esp.ritu es el ;nico !ue soporta ' protege a una aut0ntica ZGemeinsc-aft& alemana...” El famoso “Campo Cient.fico de =raba9o” de =odtnauberg ten.a tambi0n la misión de ser una prueba piloto< +Prue$a pilotoS., un laboratorio de ensa'os ' pre,diseEo de la futura academia nacional !ue estar.a situada en Derl.n ' formar.a los futuros .$ermen!c% del imperio ario milenario, sus nuevos -0roes aut0nticamente alemanes. Je esa “Gemeinsc-aft” surgir.a una aut0ntica vinculación de la Bniversidad con la vida profesional del pueblo, !ue deb.a iniciar un traba9o com;n, en todas las distintas especialidades, entre el cuerpo de estudiantes ' los traba9adores intelectuales 'a profesionali"ados. :a idea de la “ciencia pol.tica” alemana, temati"ada en su pro'ecto para la nueva academia, se basaba en su propia definición emitida en la e0torat!rede: “...la ciencia debe ser el centro !ue determina, desde lo profundo, todo su ZJasein& como pueblo ' como estado...el poder !ue abarca ' da dure"a a todo el ZJasein&...la ciencia es el firme mantenerse preguntando en medio de la totalidad del ente, !ue sin cesar se oculta. Este perseverar activo sabe de su impotencia ante el destino...” Se trataba, de tal manera, de inculcar una formación totalmente novedosa ' radical, gracias a la .ntima vinculación con una “[issensc-aft” !ue procede de lo m*s .ntimo del esp.ritu alem*n, una ciencia !ue se -a despertado, como Alemania, a la realidad vital de la naturale"a ' de la -istoria. Esta “Dildung” -abr.a superado la interpretación del mundo teológico,cristiana ' el pensamiento t0cnico,matem*tico del “Bno” liberal. El sentimiento de obediencia era considerado, en perfecta consonancia con el #8%rerprinzip, central ' clave en la estructura de la futura Bniversidad nacionalsocialista ', concretamente, en la relación entre la 9efatura ' la aut0ntica obediencia de a!uellos !ue est*n decididos ' pose.dos por el nuevo valor. :a nueva comunidad deb.a aprovec-ar su tiempo muerto en actividades colectivas ' grupales, recreacionales, inclu'endo e9ercicios marciales, largas marc-as ' celebraciones neopaganas del nuevo calendario del SS-Staat. ?ero no todo era actividad en com;n, por supuesto. AlgQn eDemplo de e!ta! actividade! “no-comune!()

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Jespu0s de las conferencias ' consignas del #8%rer local, !ue serv.an para establecer el ambiente, el clima de base ' la actitud fundamental, llegar.a el tiempo para la soledad ' el recogimiento en pe!ueEas c0lulas de conversación. V -a' m*s: estaba previsto, para cada miembro de la academia nacionalsocialista, su propia ' mon*stica celda. 8eidegger daba siempre un paso m*s en el grado de radicalidad na"i. 8ace muc-o tiempo se cre.a poder disociar las opiniones, cursos ' discursos del universitario na"i de los escritos fundacionales del filósofo. Sin embargo, la publicación en 4%%# del volumen !ue contiene los tomos 73 ( de las Ybras completas vuelve imposible esa disociación acuEada por su amante Arendt, por cierto !ue va contra el esp.ritu de la propia filosof.a -eideggeriana, en contra de la -istoricidad del @a!ein. En ellas 8eidegger formula sobre todo el programa del “e/terminio total” del enemigo interior 2“mit der \iel der VNllingen Vernic-tung”5 al tiempo !ue plantea una definición “racial” de la Verdad. Esa publicación, programada por el propio maestro, incorpora plenamente a su obra filosófica propósitos de esa naturale"a. >ormulado en #$ , 6, dic-o programa ser* -ec-o v*lido en #$64, durante la puesta en obra de la “solución final”: 8eidegger escribe entonces !ue el e/terminio 2das Vernic-ten5 es a!uello !ue “ofrece garant.as P...Q contra la decadencia”, contra el Verfall de Yccidente ' Alemania. 8a' !ue remarcar cómo a lo largo de las lecciones universitarias de 8eidegger entre #$ $ ' #$6), su anal.tica e/istencial se funcionali"a ' se pone a disposición del destino -istórico del FFFH Ceic-. ?ara !ue nos demos una idea de la .ntima cone/ión actualmente -a' en marc-a un pro'ecto multidisciplinario acad0mico coordinado por >ran]ois Castier 2CNCS,?ar.s5 ' ?eter Dlument-al 2Bniversit^t TNln5 para reali"ar una estudio comparativo entre dos corpora digitali"ados: los discursos de 8itler 2incluido el infame 6ein Bampf5 ' los escritos de 8eidegger< +@efinición “racial( de la 9erdad, con racial entrecomillada- +P e!o 4u* e!+Rna verdad o verdade! acce!i$le! !ólo a una raza de !uper%om$re!-, +una verdad !ingular con!truida por ello!, una verdad con !a$or, olor de e!o! !uper%om$re! " con !u valor !em;ntico propio?ara 8eidegger los griegos 'a -ab.an asociado la Verdad con el Ser. Si la Verdad est* en una cone/ión originaria con el Ser, entonces el fenómeno de la Verdad entra en el *mbito, de medio a medio, de la problem*tica de una Yntolog.a fundamental. El Ser “va” 9unto a la Verdad, ' !ue una proposición sea verdadera significa !ue el enunciar es un “estar,vuelto,-acia,la,cosa,misma,!ue,es”.:o !ue se evidencia no es la cl*sica “adae!uatio”, concordancia de conocer ' ob9eto, sino !ue lo !ue necesita ser evidenciado es ;nicamente el “estar,des,cubierto” del Ente mismo, de 0l en el “cómo” de su estar al des,cubierto. :a proposición es verdadera sólo significa: !ue des,cubre al Ente en s. mismo1 enuncia, pro,pone, muestra, permite, “-ace,ver”, al Ente en su estar al des,cubierto. El llamado “Ser verdadero” o Verdad 2“[ar-eit”5 de la proposición debe entenderse como un “Ser des,cubridor”1 la Verdad no tiene de ning;n modo la estructura de una concordancia o adecuación, no es un silogismo, ' el “Ser des,cubridor” sólo es ontológicamente posible en virtud del “in,der,[elt,sein”. Este fenómeno es el >undamento 2“Grund”5 del acontecimiento originario de la Verdad. :a definición de “[ar-eit” !ue nos

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propone no significa, en los t0rminos de Sein und Ceit, un rec-a"o a la tradición de la metaf.sica occidental, sino una apropiación a;n m*s originaria, un volver -acia los presocr*ticos. :a Verdad como “estado de des,cubierto” ' “Ser des,cubridor” surge del an*lisis de los comportamientos del “Jasein” m*s verdaderos ' el “Ser des,cubridor”, en tanto “Ser verdadero”, es una forma del ser del “Jasein”. “Jasein” no es una monada leibni"niana, recordemos es la indicación -ermene;tica del 9ol0 alem*n. Si la Verdad 2[ar-eit5se encuentra en .ntima cone/ión con la Autenticidad 2[a-r-aftig+eit5 ' 0sta remite al suelo de la ?atria 2Doden der 8eimat5, tenemos !ue el pueblo metaf.sico por e/celencia, el alem*n, siempre estar* m*s cerca de la Verdad< Cito a 8eidegger: “El ?ueblo alem*n gana nuevamente la Verdad 2“[ar-eit”5 para su Voluntad de E/istencia 2“Jaseins@illens”5, por verdad entendemos la Cevelación 2“Yffenbar+eit”5 de a!uello !ue -ace a un pueblo seguro, l;cido ' fuerte en sus acciones ' en su conocimiento. :a voluntad genuina sabe elevar tal verdad. V esta voluntad sabe circunscribir el derec-o a conocer. V de all., finalmente, los l.mites son medidos por fuera del interrogatorio genuino ' la investigación debe legitimar ' demostrar. =al es el origen de la Ciencia, !ue es reprimido ' constreEido por la necesidad de la e/istencia de la Autorresponsabilidad popular,racial. Ciencia es as. la pasión por educar a!uello !ue -a sido refrenado por esta necesidad, la pasión !ue necesita saber en el orden !ue -ace el conocimiento. Ser conocidos, “essere sapienti”, para nosotros significa: ser Amo 2“:e-rmeister”5 de las cosas con claridad ' ser resueltas con la acción.” Ybserva adem*s Salvador el concepto politi"ado de Ciencia !ue propone< @e nuevo me apo"o en ti) :l autor de Sein und Ceit, !e5ala!, no apo"ó !implemente “ruido!amente( al 3S-Staat " !u “de!pertar de Alemania(, !ino 4ue –el punto e! e!encial de!de luego- “la elección valorativa " la extrema opción por el 3S@AP emana, !in duda!, de premi!a! interna! de !u =ntología " #ilo!ofía de la :xi!tencia() :n e!pecial de !u concepto de Sorge, de !u idea radical de la 'i!toricidad " del de!arrollo de una aut*ntica #ilo!ofía de la 'i!toria, la “'i!toria del Ser() 3o pretendo 4ue no! de!arrolla! a4uí " a%ora una te!i! doctoral !o$re ello, pero te pregunto !o$re e!a emanación: +de 4u* premi!a! interna! de !u ontología " filo!ofía de la exi!tencia emana e!a elección valorativa " extremaEl concepto de ?ol.tica en 8eidegger, dentro de su amplia filosof.a pr*ctica e/presada en Sein und Ceit, no es pol.ticamente neutral. Se trata de un brillante racconto de la 2eltan!c%auung de la nueva derec-a revolucionaria alemana, como tal tiene como adversarios no solo al Oar/ismo, a la Socialismo reformista, sino a la propia derec-a oficial: al Conservadurismo cl*sico, al :iberalismo, incluso a cierta =eolog.a ortodo/a. 8eidegger es el Niet"sc-e del siglo __ en este aspecto. 6u" $ien vi!to) Je acuerdo a las propias premisas de las @a!einanalit"0, su obra tiene relación vital con el =iempo, con la 8istoricidad, as. muc-as proposiciones de Sein und Ceit son correctas, como indicaciones -ermen0uticas, desde el punto de vista de

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8eidegger, en el Oundo de #$4(, pero 'a no lo ser*n a partir de enero de #$ . Como un segundo nivel ideológico, es evidente en 8eidegger los rescoldos de un 2fallido5 intento de superar a Oar/. En 8eidegger la realidad -istórico,material, el “esp.ritu ob9etivo”, reaparece en la constitución de la -istoricidad, como una simple ' pobre “estructura de acaecer del estar”, reprimida ' reducida a determinaciones de alg;n modo “privadas” ' “pre,racionales”, como cura 2“Sorge”5, -erencia 2“Erbe”5, destino individual 2“Sc-ic+sal”5, golpes del destino 2“S-ic+salssc-l^gen”5, repetición 2“[ieder-olung”5, destino colectivo 2“Gesc-ic+”5, tradición 2“`berlieferung”5, ser deudor 2“Sc-uldigsein”5, deuda 2“Sc-uld”5, etc. ?or un mecanismo eminentemente filosófico, elementos de ine/tirpable procedencia óntica 2material e -istórica5, son inflacionados, elevados 9er*r!uicamente ', una ve" desmateriali"ados, desinfectados de toda -uella de “esp.ritu ob9etivo”, se los presenta como ontológicos. :a famosa “cura”, la “Sorge”, !ue es el ser del “Jasein”, posee una significación ontológica, un e/istenciario !ue le sirve para designar el ser de un posible “in,der,[elt,sein” 2Ser,en,el,Oundo5. :a e/presión, argumentar* 8eidegger, no -a sido elegida por!ue el “Jasein” sea in,mediatamente ' en gran medida un ser económico ' “pr*ctico”, sino por!ue el ser mismo del “Jasein” es “cura”, “Jasein” es “Sorge”. :a palabra “Sorge” 2concepto derivado de San Agust.n5 aparece en un lugar central en 8eidegger: “...la radical apre-ensión e/istencial ' la temporali"ación de la problematicidad1 cuestionarse a s. mismo ' problemati"ar la vida ' los actos decisivos, es el concepto fundamental de todo esclarecimiento ' del m*s radical esclarecimiento...” Se debe filosofar no “sobre” la vida f*ctica, sino “desde” ella misma ', al mismo tiempo, poner en 9uego toda su e/istencia interior ' e/terior. :o caracter.stico de la “:eben” es el “m*s ac*” 2“dieseitig+eit”5 ' el “m*s ac*” no es otra cosa !ue el mal soportar. Si la vida f*ctica se -alla siempre a la fuga ante los principios ' valores, !ue es con lo !ue tiene !ue ver la filosof.a estricta en la visión de 8eidegger, no puede causarnos sorpresa !ue el retorno a la “:eben” no est0 “a-. ' sin m*s”. +P cu;l e! la razón profunda de 4ue e!te regre!o a la vida f;ctica !ea tan difícil:a ra"ón profunda es !ue un %orror vacui nos impulsa -acia un mundo en la b;s!ueda de algo !ue llene ' nos d0 sentido. ?ero -a' algo !ue -ace !ue lo cotidiano ' acostumbrado apare"ca como transfigurado, ' 8eidegger lo llama “cura” o “cuidado”, ' lo define as.: “...la Z:eben& es ZSorge& ' es cuidado en la inclinación a tomarse a s. misma superficialmente, en la tendencia a la -u.da...” “Sorge” es una designación !ue engloba a ese comple9o de actitudes !ue los griegos conoc.an como “pra/is”, ' 8eidegger lo e/plica como un “andar,a,la,b;s!ueda,de, algo”, un “preocuparse,por”, un “velar,por,sus,derec-os”, etc., por lo !ue “Sorge” es el actuar en un -ori"onte espacial ', sobretodo, temporal, en un continuum de pasado, presente ' futuro. ?ero en la “pra/is” no sólo puedo anticiparme a m. mismo, sino !ue, en general, me puedo perder a m. mismo en un mundo de cuidado en el cual vivo fi9ado en los conte/tos de los !ue -e de cuidarme. “...:a vida f*ctica blo!uea el acceso a s. misma ' en el blo!ueo no se des-ace de s.. En un constante apartar la mirada, la vida f*ctica se busca siempre a s. misma...” ', por lo tanto, la nada de la vida f*ctica es el ca.da 2“Verfall”5, ' por ello: “...la vida f*ctica se convierte en una nada en tanto se pierde en el ZJasein& en ruinas...e/iste un no,

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ocurrir de la vida f*ctica en el ZJasein& en ruinas...” :a “Sorge” designa entonces la manera ' el modo de cómo el “Jasein” est* en el mundo ' de !u0 forma puede ser utili"ado1 el “Jasein” no e/iste sino ' en cuanto “cuidado” o “cura” ' los ob9etos de la “pra/is” no son sino el punto imaginario sobre el cual se concentra, moment*neamente, una facultad !ue lo sobrepasa infinitamente. Como estamos siempre “in,der,[elt” es !ue nos orientamos pr*cticamente por 0l ' es all. donde surge el “cuidado” de tal misión, aun!ue la “Sorge” no crea sus ob9etos, pues ambas surgen de el “in,der,[elt,sein” ' entonces el saber comien"a siempre por serle ;til al obrar. :a idea 'a estaba en el ambiente ideológico de la nueva derec-a: el reaccionario Spengler, le.do cuidadosamente por 8eidegger, en La decadencia de =ccidente, -ablaba de la Cura como un sentimiento originario, constitutivo del *nima occidental, ' !ue comporta una custodia de la tradición 2incluido el principio racial5 ' una voluntad de futuro, incluso a la falsa seguridad de la sociedad liberal la llamaba “Sorglos”, o sea: una comunidad privada de cura o cuidado. 8eidegger, igualmente, -ablar*, en los cursos de #$ 6,#$ I, de la cotidianeidad liberal como “Sorg,losig+eit”, ausencia de cura. “Sorge” surgió como un intento de refutación ' superación del concepto mar/ista de “pra/is”, 'a !ue para 8eidegger la cura es el suelo primordial de la “pra/is”, una suerte de “Br,pra/is”< “=eor.a” 2“t-eore.n”5 ' “?r*ctica” 2“pra/is”5 son posibilidades de ser de un ente cu'o ser debe ser siempre definido como “Sorge”, como “cura” o “cuidado”. :a “Sorge”, en cuanto totalidad estructural originaria, se da e/istencialmente a priori, “antes” de toda posición o conducta f*ctica, sea económica o de otro tipo, del “Jasein”. Pro!igo) 'eidegger volver; en $reve a !er Duzgado por !u im$ricación profunda con la ideología v?l0i!c% del 3acional!ociali!mo " a5ade! “pero a%ora e!tamo! en un proce!o m;! profundo " den!o, en un nivel cada vez m;! compleDo, con una novedad: como compa5ero de ruta de !u pen!ar filo!ófico !urge un furi$undo anti!emiti!mo() +@e 4u* va e!te furi$undo anti!emiti!mo- +Pero no !intió 'eidegger profundo amor " re!peto por una filó!ofa 4ue era Dudía- +3o !e comportó correctamente, " con algQn rie!go, en el ca!o de alguno! colega! !u"o! 4ue eran Dudío!:a -agiograf.a -eideggeriana sostiene lo siguiente: 8eidegger no ten.a nada !ue ver con el odio racial a los 9ud.os propio de los na"is, 8eidegger sent.a “e/clusivamente” una cierta aversión cultural a ciertas formas 9ud.as de pensamiento1 este anti9uda.smo ser.a en ese momento una pr*ctica intelectual -abitual alemana, por as. decirlo, una actitud mental “standard” de i"!uierda a derec-a1 ergo: no puede probarse con rotundidad una -ostilidad sistem*tica de 8eidegger frente a los 9ud.os. 8eidegger era un simple pensador conservador de provincias, con un vago antisemitismo espiritual 2geistigen Antisemitismus5, una perversión cultural. +P no e! e!o=odas estas tesis oficiales son mu' cuestionables incluso sin los in0ditos S8, -a' suficientes testimonios, algunos te los -e mencionado, aparte de acciones concretas durante su rectorado o menciones en su correspondencia privada. ?ero en los S8,

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8eidegger -abla e/pl.citamente del “?rincipio de la Ca"a” 2 a!!eprinzip5 ' aEade !ue los 9ud.os ten.an un “talentoa especial para el ac*lculo” 2Cec-nerisc-e5. =enemos !ue e/plicar a!u. !ue lo obtenido mediante c*lculo 2das Cec-nerisc-e5 posee, para 8eidegger, un sentido despectivo, 'a !ue !uien calcula “no piensa”. El dominio del n;mero 2die 8errsc-aft der \a-l est* vac.o, falto de sentido, se agota en el “ingenio sin fondo” ' la “racionalidad abstracta”. :o calculado 2das Cec-nerisc-e5 es la marca de Ca.n de la mente sin esp.ritu, el indicador del “impulso ilimitado de la descomposición de la comprensión”. Jespu0s de la observación de !ue los 9ud.os dotados para el c*lculo -abr.an vivido -istóricamente la ma'or parte del tiempo seg;n el a!!eprinzip sigue una frase ignominiosa. 8eidegger se !ue9a de !ue los 9ud.os -abr.an -ec-o todo lo posible para asegurar !ue el a!!eprinzip no se les aplicara a ellos mismos, ergo: a pesar de !ue viv.an seg;n un criterio racial no !uer.an ser tratados en consecuencia, atribu'endo a los 9ud.os “calculadores” 2rec-nerisc-5 una forma de vida 2viven seg;n el Casseprin"ip5 para luego descalificarlos ' desnaturali"arlos atribu'0ndoles esa misma caracter.stica. Si se aplicara leg.timamente el a!!eprinzip a los 9ud.os, estos no poseer.an pol.tica, cultural ' socialmente el poder !ue no les corresponde de acuerdo con sus propios principios. Cefle/ionemos: 8eidegger escribe con plena conciencia del odio oficial a los 9ud.os impulsado por el Nacionalsocialismo. Esta afirmación evoca, al imputar a los 9ud.os un “talento” 2Degabung5 particular para el “c*lculo” 2Cec-en-afte5, el fundamento de la racionalidad “sin fondo”: 8eidegger alude a la infamia recurrente dentro de la inteligencia NS 2' no solo, basta con pensar en [agner o Niet"sc-e en el siglo _F_5 de !ue los 9ud.os -abr.an inventado el “Bniversalismo” ,la Fgualdad de todas las personas,, para ser ellos mismos reconocidos como iguales, mientras de manera oculta guiaban a su pueblo con el a!!eprinzip. A-ora entendemos en su plenitud su aversión contra todo 8umanismo en la pol0mica con Sartre despu0s de #$6). :a invención 9ud.a de la igualdad ' de la moral 2el Cristianismo, la Flustración, el Anar!uismo, el Socialismo, el Oar/ismo5 era la coartada para conseguir el ?oder ' la influencia -istórica1 fundaron el imperio de la e/istencia 2Jaseins5 sin ra.ces en la profundidad e/istencial de los pueblos metaf.sicos 2los alemanes5, el dominio del mero “ente” 2Seienden5 sobre el “ser” 2Sein5. 8eidegger era el filósofo m*s innovador de Alemania entre #$4( 2recordemos la fec-a de publicación de Sein und Ceit5 ' #$ , 9usto cuando los 9ud.os empe"aron a irse del pa.s por el ascenso del Nacionalsocialismo. No deber.a sorprendernos !ue los 9ud.os alemanes m*s talentosos para la >ilosof.a -ubieran estudiado con 0l, tal era su fama, como lo cuenta la propia Arendt. L?od.an los estudiantes 9ud.os alemanes 2!ue no se sent.an 9ud.os racialmente, se encontraban integrados en [eimar5 en los aEos veinte saber el perverso “camino” !ue el Oeister iba a tomarM 3o, no podían pro$a$lemente aun4ue tal vez tuvieran alguna! pi!ta! delante !u"o) Pero de!pu*!I Jespu0s de #$6), muc-os de ellos como 8erbert Oarcuse, :eo Strauss, GWnt-er Anders, 8ans Gonas o Tarl :N@it- se volvieron cr.ticos abiertos de su letra ' esp.ritu. En cuanto a Arendt siempre fue su amante 9ud.a vergon"osa, oculta ' nocturna, ' creo !ue ten.an afinidades electivas en cuanto a la matri" conservadora

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en filosof.a. El sello de su absolución fue puesto por la Arendt, en un discurso de cumpleaEos difundido por la radio de Alemania Yccidental en #$7$: el Na"ismo de 8eidegger, e/plicó, fue una “aventura”, un error, !ue ocurrió sólo por!ue el pensador, ingenuamente, “sucumbió a la tentación< de Zintervenir& en el mundo de los asuntos -umanos”. Bna variante de la “Danalidad del Oal”< :a morale9a !ue se desprende del caso de 8eidegger fue !ue “el ZVo& pensantea es completamente diferente del 'o de la conciencia”, de modo !ue el pensamiento de 8eidegger no puede estar contaminado por las acciones del simple -ombre. Esta rigurosa ' autoritaria concepción de la no unidad entre obra ' autor, donde el contenido de verdad de una “corpus” filosófico no tiene !ue refle9arse necesariamente en la mentalidad ' en la 0tica de la vida del filósofo, e/acerba ' agudi"a de tal forma la autonom.a “d0bil” de la filosof.a, !ue cual!uier comportamiento o acción en el *mbito de lo pol.tico, de por s. despreciable ' relegada a mera nota biogr*fica, no puede arro9ar ning;n cono de sombra sobre su “opus magnum” o ser utili"ado como “via regia” para nuevas lecturas interpretativas. Jic-o secamente: no puede desacreditarse, al reali"ar la cone/ión entre pol.tica ' filosof.a, la ontolog.a -eideggeriana, ni ninguna otra, poni0ndola a traslu" con asuntos !ue resultan, por definición, “e/ternos”, como lo es una decisión resuelta en pol.tica.?ero: L8eidegger era racista ex ante de #$ M Va -a' pistas de antisemitismo v?l0i!c%, mu' cercano al sentimiento na"i, en #$#7 en una carta a su mu9er Elfride: 8eidegger le -ablaba del “Gudai"ación” 2Ver9udung5 de la Cultura alemana ' de las Bniversidades, ' !ue la Ca"a alemana 2deutsc-e Casse5 deber* encontrar una gran fuer"a interior para superarlo1 en #$4$ 8eidegger volv.a a avisar contra el peligro de die 9erDudung de! deut!c%en 1ei!te! , una “creciente 9udai"ación” de la vida espiritual alemana”. En el *mbito universitario tenemos un caso testimoniado de su antisemitismo acad0mico: el caso de la filósofa 8elene [eiss 3o conozco el ca!o) +Puede! explicarloEn #$ 6 8eidegger la rec-a"ó como candidata al doctorado por el -ec-o de ser 9ud.a 2“@eil Sie GWdin @ar”51 [eiss -ab.a estudiado con 8eidegger desde #$4% ' en la famosa entrevista a @er Spiegel a!u0l la calificó c.nicamente como una de las alumnas “m*s antiguas ' capaces”, seEalando simplemente !ue su doctorado en >reiburg “no fue posible”1 [eiss se fue de Alemania ' se doctoró en #$64 en Dasilea con el profesor Sc-malenbac-, con una tesis sobre la causalidad ' la ca.da en la filosof.a de Aristóteles, en la !ue de9a constancia de su deuda intelectual con el traba9o de -ermen0utica !ue 8eidegger -ab.a practicado sobre el corpu! aristot0lico en los aEos #$4%&s. LSe comportó correctamente con colegas su'os 9ud.osM En la fo9a del 8eideggerbCe+tor na"i figura su violenta denuncia de #$ contra el filósofo 9ud.o Cic-ard 8Nnigs@ald !ue enseEaba filosof.a del lengua9e en la Bniversidad de OWnic- 2Den9amin le -i"o una bella recensión a una de sus obras5 escribiendo un informe a las autoridades utili"ando todo el l0/ico racista del NSJA?1 a 8Nnigs@ald lo acusa de enseEar una filosof.a !ue “no ve la tradición racial fundada en su origen en la Sangre ' el Suelo” 2seiner 8er+unft aus Dlut und Doden5, de utili"ar una Jial0ctica “sin arraigo” para engaEar a los 9óvenes, etc.1 por supuesto gracias al dossier de 8eidegger, 8Nnigs@ald fue e/pulsado ' terminó salvando su vida emigrando a EEBB. El ob9etivo pol.tico de 8eidegger es claro

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+P cu;l e!Asegurar en la universidad lo !ue el NSJA? llamaba “8omogeneidad Cacial” 2la 1leic%artig0eit der a!!e5< SLA: 'eidegger, !e5ala! tam$i*n, coloca como cau!a! del “olvido del Ser( al Platoni!mo, 7ri!tiani!mo, Li$erali!mo, Sociali!mo " al 6arxi!mo) +P de 4u* va todo e!to del olvido del SerNGV: El “Ylvido del Ser” es un terminu! tecnicu! clave, fundamentado en la idea de decadencia, mu' !uerida ' utili"ada por el nuevo universo ideológico de la derec-a europea, de =aine a Niet"sc-e, de ?essoa a ?ound. 8eidegger fue atra.do por el Nacionalsocialismo por!ue cre'ó, -asta su muerte, !ue el movimiento ofrec.a la solución definitiva a la crisis de la civili"ación europea. Esta “Trisis”, tomada en el sentido griego de “+r.nein”, como situación inestable !ue aguarda una decisión, este “estado de perdido del -ombre” o “Selbstverloren-eit des Oensc-en”, era el resultado del “olvido” o “retirada” en torno a la cuestión del ser. 8eidegger va a argumentar !ue el m*s representativo ' la m*s peligrosa forma de este pat-os tecnológico se encuentra en el Americanismo ' el Dolc-evismo o Comunismo. Europa occidental se -a “dis,puesto” en medio del ente ' este empla"amiento fundamental de la Oodernidad es 9ustamente “lo t0cnico”. Jic-a disposición no es t0cnica por!ue -a'a m*!uinas a vapor primero, ' luego motores a e/plosión, sino !ue, continua 8eidegger, al contrario: si -a' tales instrumentos es por!ue la 0poca es “t0cnica”. Eso !ue llamamos “tecnolog.a moderna” no es sólo una -erramienta: previamente a todo es esa “t0cnica” un modo 'a decidido de interpretación del mundo, una 2eltan!c%auung, !ue no sólo determina los medios de transporte, la distribución de alimentos ' la industria del ocio, sino toda la actitud del -ombre en su abanico de posibilidades. :a “=ec-ni+” acuEa previamente al -ombre sus capacidades de e!uipamiento1 por eso ella sólo es dominada all. donde, entrando previamente en ella ' sin reservas o miramientos, se le dice un “s. incondicional”. Esto significa, conclu'e 8eidegger, !ue la dominación pr*ctica de la t0cnica ' su despliegue carente de condiciones, presupone 'a la sumisión metaf.sica a la “=ec-ni+”. :a salvación del Yccidente europeo depende de poner ba9o la cuestión del “Sein” la pregunta por la =0cnica, pero no ba9o los presupuestos del :iberalismo ' el Oar/ismo, estrec-amente ligados. En esta tarea de e9ecución de esa voluntad metaf.sica, !ue no puede verse como un simple “producto” del ego.smo ' arbitrariedad de “dictadores” ' “estados autoritarios”, es donde 8eidegger cree !ue el nacional,socialismo puede garanti"ar el volver al ocaso del inicio griego ' poner en obra a!uello !ue en a!uel comien"o le adivino esencialmente al saber. P e!to e! un punto nodal en !u co!movi!ión político-filo!ófica) Es a!u. donde 0l cree ver, en el NSJA? ' en Adolf 8itler, la respuesta m*s efectiva al problema del olvido del ser !ue culminó con el problema de la t0cnica. 8eidegger abra"ó la causa nacionalsocialista, como lo reconoce 0l mismo, desde posiciones pol.tico,filosóficas cercanas a la corriente nacional,social de >. Naumann

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28eidegger mismo lo -a confesado5, corriente congregada durante la d0cada del &4% en el “Guni,Tlub” de Ooeller van der Druc+, el autor de un libro c0lebre editado en #$4 : @a! @ritte eic%. :a vertiente Naumann sosten.a la idea de un nuevo “Ceic-”, un estado cesarista, una nueva comunidad del pueblo alem*n, el papel rector de una gran Alemania en Europa, todo ello en un programa pol.tico revolucionario, antiliberal, antibolc-evi!ue, antiparlamentario '... socialista “alem*n”. :a enorme seducción !ue e9erció sobre 8eidegger el NSJA? se basaba en la creencia !ue presentaba, aparte de una opción real de poder, la solución final a la “Verfall” de Yccidente ' la promesa de un nuevo “inicio” en la -istoria del ser. Era obvio para un intelectual de la talla de 8eidegger !ue tanto la opción Naumann como la opción m*s tard.a por el NSJA?, ambas enemigas ac0rrimas de la rep;blica de [eimar ' la derrota de #$#I, planteaban una “+onservative Cevolution”, antiliberal, antimar/ista ' con fuertes contenidos antisemitas. :a Trisis en la !ue estaba inmersa Europa era, en la visión apocal.ptica de 8eidegger, una fase, en los -ec-os, “escatológica” ' “clim*tica” de olvido del ser. Esta etapa estaba 9alonada por los nombres de ?latón, Jescartes ' Niet"sc-e, ' en ella la -istoria de la metaf.sica occidental era sólo un refle9o e/acto de !ue la ruina del saber, la pregunta primordial por la cuestión del ser, es proporcional a la tarea pendiente de la 0poca sólo en un sentido: la decadencia, la Verfall, al igual !ue la tarea pendiente, es gigantesca, un traba9o de Sis.fo. En este sentido, Sein und Ceit era el intento, dentro de la visión de 8eidegger en #$ , de recoger el fundamento 2“Grund”5 de ese olvido del Ser, olvido sobre el cual se apo'a ' crece, desde ?latón, la decadencia del Yccidente europeo. :n cam$io, el @a!ein e! otra co!a mu" di!tinta) El “Ja,sein”, lamentablemente, no vive en general como s. mismo, sino del modo en !ue “se” vive1 es vivido por la dictadura del “se”. En su “encontrarse” misterioso, el “Ge-immis”, ' en su “estar de acuerdo con”, no puede el “Ja,sein” plantear “de !u0 2“dass”5 0l es” ' se aparta finalmente del “dass” de su “ser,en,el,mundo”, abri0ndose tan sólo -acia a!uello !ue le sale a su encuentro. ?or ello tiene el “Ja, sein” miedo, ansiedad ' angustia ante la posibilidad de la nada ' la muerte. El lengua9e mismo no permite al “Ja,sein” una apertura del propio “ser,en,el, mundo”, sino !ue -ace “c-*c-ara”, “c-arla”, !ue demora el encuentro con el “Sein”, introduciendo la ambigWedad ' -undi0ndolo en lo impropio de la autenticidad 2Sein und \eit1 par*grafos: )1 7 ' (5. Ybviamente el -ec-o !ue el “Ja,sein” pueda, desde ?latón, -undirse 2“Einfallen”5 muestra !ue, seg;n su ser, este estado puede modificarse1 esto tambi0n !uiere decir, dir* 8eidegger: si -asta a-ora 2el aEo #$4(5 el “Ja,sein” es “impropiamente”, tambi0n puede ser “propiamente”, a trav0s de una revolución radical, !ue e/ige el estado de decisión, la “Entsc-eidung”. V ese momento +airológico ser* la 6ac%tergreifung, la toma del poder por los na"is en #$ < :l 7omuni!mo –“igualado con el Aolc%evi!mo Dudeo-a!i;tico- e! !ólo un de!arrollo m;!, vuelvo a citarte, con el cual pro!igue " !e completa el “de!pliegue del Poder() +:n 4u* poder pen!a$a 'eidegger- +@e 4u* de!pliegue %a$la$a-

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A un alumno ' disc.pulo su'o, 8erbert Oarcuse, 8eidegger le confesaba por carta en #$6( !ue “'o esperaba del Nacionalsocialismo una renovación espiritual de la vida entera, una conciliación de la luc-a de clases ' la salvación de la e/istencia occidental ante el peligro del Comunismo...”. Esas frases son de el per.odo #$ I, #$6#, el despliegue del ?oder es la e/tensión del Ni-ilismo a nivel mundial, por cierto, el famoso Americanismo !ue describ.a Gramsci, es decir, del :iberalismo como mera potencia del Ente 2entendido como p0rdida ' olvido del Ser5 !ue es ilimitado por medio del Oa!uinismo 2traducido de la 9erga de la autenticidad -eideggeriana: el sistema capitalista5. El Dolc-evismo en su variante stalinista es un art.culo in9ertado, una mercader.a e/portada de Yccidente al Yst eslavo, asi*tico, ' con ella lleva de contrabando a Asia su 6ac%en!c%aft, el “Oa!uinismo”, el Americanismo, central en su filosof.a tard.a. En un primer nivel de significado designa la capacidad de posesión de lo real en orden de dominarlo ' -acerlo parte de nuestros fines sub9etivos, el reino liberal del c*lculo ' la utilidad burguesa. ?ara 8eidegger la democracia liberal no puede corresponderse, en una relación adecuada ' de dominio, con la t0cnica. ?ara 0l e/iste, como en GWnger, una estrec-a cone/ión entre el grado de movili"ación de la tecnolog.a, en los niveles parcial, general o total, ' la “ra"ón de estado” !ue le corresponde en grado de controlarla ' manipularla. A la “totale Oobilmac-ung” de la edad de la t0cnica moderna le corresponde el #8%rerPrinzip ' una ra"a especial, la alemana, ra"a !ue tiene el portento e/clusivo de “Oeditar” 2filosofar5 ' no el parlamentarismo como sistema pol.tico ideal ' la me"cla racial o los Rntermen!c%en. 'a! %a$lado en varia! oca!ione! de lo! e!fuerzo! de lo! %eid*gerianne! france!e! en !u %ermen*utica de la inocencia) Rna tontería mía: +por 4u* e!e empe5o inagota$le-, +de dónde la! fuente! del empe5oV no solo franceses. ?or e9emplo el medi*tico filósofo italiano posmoderno Gianni Vattimo todav.a en 4%#4 afirmaba !ue “ma 8eidegger non era ra""ista”, ' con un retorcido argumento seEalaba !ue “afiliarse al Na"ismo, 8eidegger reali"ó una acción valiente P...Q Subió al estrado ' puso en obra su concepción personal del intelectual comprometido. Xue a continuación la idea -a'a resultado errónea es otra -istoria. ?ero se ensució las manos”: Y el filósofo pop, posmoderno de i"!uierda, el inefable \i"e+ afirma claramente !ue 8eidegger no es grande a pesar de su militancia na"i, sino gracias a la misma, ' critica a 8itler por no -aber sido “suficientemente violento”. +Tal cual=al cual. El #all-'eidegger, debido a la e/tensión, alcance ' ve-emencia, -a comen"ado a erosionar los fundamentos de la corriente post,moderna, cu'a deuda con 8eidegger 2' Niet"sc-e5 es obvia ' manifiesta. :a demostración, en la era post, Ytt, de la .ntima cone/ión ' compromiso de 8eidegger con el 3S-Staat, -a puesto inmediatamente en cuestión el sentido pol.tico del pensamiento post,moderno, enrai"ado en un abra"o mortal al sino de la ontolog.a -eideggeriana, como es el caso m*s notorio de Jerrida, :'otard ' pensadores menores como Auben!ue, Gamblet, :acoue,:abart-e, ?almier ' una tercer l.nea de intelectuales,

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comentadores o profesores de liceo. El empeEo inagotable proviene de una defensa a ultran"a de 8eidegger ' Niet"sc-e, !ue dic-o brutalmente, son el nervio motor de la ideolog.a dominante. Lo 4ue lo! 'efte mo!trarían, apunta!, e! 4ue 'eidegger !o!tuvo un compleDo “raci!mo metafí!ico, pero raci!mo al fin, 4ue lo aparta de la! vi!ione! !impli!ta! " $urda! 4ue !o!tenían intelectuale! v?l0i!c%e como :rn!te Briec0 o Alfred ASeumler() +P 4u* !ignifica e!o de raci!mo metafí!ico8eidegger no necesita en el comple9o edificio filosófico !ue erige del argumento 4ua racista. En esto tiene la misma sutile"a !ue Niet"sc-e. Jice 8eidegger, por e9emplo, !ue detr*s de las apócrifas EnseEan"as de los Sabios de Sión 2Ra las !ue le otorga veracidad totalS5 ,' a!u. resuena la vo" del prusiano cr.tico Niet"sc-e, se oculta la “Voluntad de ?oder”, !ue era un mero medio de autoafirmación 9ud.a. :a figura del 9ud.o en la [eltansc-auung de la nueva derec-a alemana ' europea pod.a ser o bien bolc-evi!ue o o bien capitalista, pero en todos los casos era algo inasible pero omnipresente. Su9eto desterritoriali"ado, falso ciudadano, comunitario e/clusivamente en relación con los otros 9ud.o, etc. ?ero el aut0ntico “secreto” de los 9ud.os ser* para 8eidegger el -uir del “Jestino” 2Gesc-ic+5 ' la 8istoria del Ser. :a profec.a de las EnseEan"as< se refiere a un “arte” 9ud.o para protegerse del “Jestino” ' para eludirlo. “Jestinoa 2Gesc-ic+5 es otro concepto clave para 8eidegger como seEalamos antes1 indica el “acontecer global” !ue une al individuo con la “e/periencia b*sica de la Comunidad”, con la “8erencia” pre,dada, con la determinación nacional a la !ue nadie puede escapar, el gran determinismo del suelo ' la sangre. Jic-o en palabras de #$ : se trata del v.nculo con las “fuer"as del Suelo ' la =ierraa del 9ol0. V de eso e/actamente carecen la “Guder.a mundial” 2[elt9uderei, [elt9udentum5. :os 9ud.os no sólo ocultan su “Voluntad de ?oder” ba9o la m*scara de los sabios1 no sólo se niegan a aceptar la “8istoricidad de la 8istoria”1 la 2eltDuderei parece ser tambi0n el responsable de la deplorable situación del Oundo, de su ca.da, su 9erfall. Esta monstruosidad est* escondida en una enigm*tica frase inofensiva, pero !ue compila todas las otras atribuciones. 8eidegger -abla de la “Amundanidad” 2[eltlosig+eit5 del Guda.smo, seguido de la observación de !ue la “-abilidad” para el “calcular” ' el “empu9ar” 2S-ieben5 oculta la !ui"* “m*s vie9a” figura de lo “tit*nico” 2Ciesigen5. El Antisemitismo profundo de 8eidegger es visible en su vida terrestre: por e9emplo en sus refle/iones sobre su amigo, el filósofo Tarl Gaspers ' sobre el afecto profundo !ue siente 0ste por su mu9er, una 9ud.a. “Oe enfurece ver cómo puede este -ombre, puramente alem*n, con el instinto m*s aut0ntico ' !ue percibe la m*s alta e/igencia de nuestro Jestino P<Q seguir vinculado a su mu9er”. “Es en su relación original con los Griegos”, prosigue a 8eidegger, “!ue la metaf.sica del Jasein alem*n podr* convertirse en activa”, ' “Gaspers piensa demasiado indudablemente en función de la -umanidad” 2carta del #$ de mar"o de #$ 5. En resumidas cuentas, 8eidegger !uerr.a !ue el @a!ein alem*n renunciara a todo pensamiento sobre la 8umanidad como tal ' eliminara todo v.nculo con los 9ud.os, para estar vinculado e/clusivamente a una Grecia m't-ifi0e. 8a' !ue e/plicar !ue para 8eidegger lo atit*nicoa es un estado !ue nace cuando el acalculara ' el aempu9ara sufren un cambio repentino, brevemente: cuando la racionali"ación del mundo produce paradó9icamente una

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nueva opacidad, un enorme malestar, !ue es tan omnipresente !ue se vuelve incomprensible para los seres -umanos. Al pro'ectar lo “calculable” en el Guda.smo, acuEarlo en una etnia ' en una confesión religiosa, lo convierte en el origen del deterioro del Oundo, en la primera “ocultación” de lo “tit*nico”. ?ues como lo “m*s vie9o”, el “calcular” se encuentra en el origen del pensamiento occidental, ' despu0s de dos mil aEos, al parecer, lo “tit*nico” oculto -a llegado al ?oder 2tanto en Am0rica como en la BCSS, recordemos la figura del 9ud.o, bolc-evi!ue en la mortal fantas.a na"i5 ' -a infectado a Europa de la “amundanidad”. En los S8, pero en otros te/tos de la 0poca, 8eidegger no revela !ui0nes son los poderes reinantes de la “amundanidad” desplegada: Estados Bnidos 2:iberalismo5 ' la Cusia de Stalin 2Oar/ismo, Comunismo5. 6e apo"o en la! pregunta! finale! de tu artículo: +!e puede, !e5ala!, extender e!te apo"o incondicional al 3S-Staat, como acto filo!ófico, %a!ta el pen!amiento primigenio de 'eidegger, inclu"endo !u magnum opu! trunca Ser " tiempo- +Se puede te pregunto "o a%ora1ro!!o modo ' con la documentación !ue conocemos -o' en d.a se podr.a compendiar la biograf.a pol.tica del pensador 8eidegger de la siguiente manera: #5 inicialmente un católico reaccionario, luego un nacionalista ultraconservador revolucionario de provincias ' desde #$4$ simpati"ante fervoroso del NSJA?1 45 desde #$ , en pleno furor dictatorial de la 1leic%!c%altung na"i, miembro pleno 2pagando religiosamente las cuotas de afiliado -asta abril de #$6)5 ' mu' activo del NSJA?, e0tor de la Bniversidad de >reiburg, aspirante serio a ser el #8%rer filósofo del Nacionalsocialismo1 5 despu0s de su renuncia al rectorado en #$ 6 se aparta de algunos aspectos “vulgares” del 3S-Staat, pero manteniendo el entusiasmo ' el apo'o de sus ideales, incluso la fe en Adolf 8itler1 65 finalmente, despu0s de la derrota del FFFH Ceic- ' la cpuration de #$6), silencio ' retiro de la vida p;blica -asta su re,integración docente en #$)#, manteniendo, -asta su muerte en #$(7, la creencia en la “verdad interna” del movimiento na"i con respecto a la errancia del ser en Yccidente. =al como su propia concepción de la -ermen0utica de la facticidad, su filosof.a se articula ' adapta a estos diferentes momentos -istóricos. La !egunda pregunta) +#ue 'eidegger, el de la filo!ofía tardía de la Be%re, un crítico al 3acional!ociali!mo o !implemente !e di!tanció del 3S@AP por una idealización filo!ófica de la vi!ión del mundo Alut und Aoden- Tu re!pue!ta) Dasta con repasar sus discursos ' lecciones entre #$ ' #$6) para r*pidamente corroborar !ue la especificidad teórica de la intercone/ión entre Oartin 8eidegger ' el Nacionalsocialismo no puede ser encorsetada ni comprendida, so pena de oscurecer ' distorsionar esta relación, con la distinción dicotómica “-umanismo3 anti-umanismo”. A modo de e9emplo: si seguimos la palabra,-ongo Vol+sgemeinsc-aft 2la traducción correcta ser.a “Comunidad popular,racial”5 en la evolución te/tual, podremos ver !ue es una totalidad mu' particular, una 1anz%eit peculiar, una entidad conceptual !ue nada tiene !ue ver con la categor.a universal de “8umanidad” !ue se podr.a asociar al -umanismo occidental, o con la idea de

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“comunidad” o “pueblo” del idealismo alem*n1 o la idea,-ongo de “destino -istórico”, !ue viene fi9ada en 8eidegger por una pre,comprensión vinculante anterior a la Ca"ón ' en la cual -a' !ue buscar resonancias en la cr.tica pre ' anti, iluminista a la sub9etividad moderna, ' por lo tanto, totalmente e/traEa a los contenidos universalistas del 8umanismo, tanto de la ilustración como incluso del positivismo. Si a esto se le suma !ue el 8eidegger “post,Te-re” borra toda tra"a o vestigio “-umano” de responsabilidad individual o grupal,nacional al ascenso ' triunfo del nacionalsocialismo, al atribuir su surgimiento en la -istoria a fuer"as esot0ricas ' nebulosas, totalmente impersonales ' pre,racionales, como “tecnolog.a planetaria”, “americanismo”, “dictadura de la opinión p;blica”, “-istoria acontecida de la metaf.sica occidental”, “Ni-ilismo pleno”, “voluntad de la voluntad”, “Oac-ensc-aftlic-e”, etc. Jesde !ue el 3S-Staat ' todas sus consecuencias catastróficas es, en la “Seinsgesc-ic-te”, meramente un escalón en el ascenso del pensamiento endere"ado a -acer factible lo !ue -a' !ue -acer, la “industriali"ación planetaria”, ' !ue es ella misma s'mptom del olvido del ser !ue -a signado la -istoria de Yccidente desde ?latón, la especificidad ' el espesor -istórico concreto del per.odo #$ ,#$6), sobredeterminado por el supraes!uema anti-umanista de la Sein!ge!c%ic%te, !uedan reducidos a un cap.tulo menor ' un episodio fatal. 8ubo una ideali"ación de 8eidegger de la ideolog.a v?l0i!c% !ue le apartó, en un rasgo t.pico del mandarinado acad0mico alem*n, de la ealpoliti0 de 8itler. ?ero 9am*s dudó de la “grande"a interna” del Oovimiento NS. La tercera: +!e puede %a$lar de una gei!tige 2ider!tand, de una re!i!tencia e!piritual al 3acional!ociali!mo de!de !u! po!icione! filo!ófica! de!pu*! de FGHT como intentan afirmar !u! %agiógrafo! po!moderno!- +Se puede %a$lar de ello en opiniónEs un t0rmino acuEado por su -i9o 8ermann, “Cesistencia Espiritual”, una variante c.nica del concepto de “Emigración interna”, ' !ue, sin prueba alguna, supondr.a !ue a partir de las lecciones sobre Niet"sc-e en #$ ), 8eidegger llevó a cabo en los claustros universitarios una cr.tica total al 3S-Staat. Bna tesis sostenida tambi0n por los posmodernos franceses, como Jerrida o :acoue,:abart-e. Je m*s est* decir !ue la idea fue lan"ada por el mismo 8eidegger despu0s de #$6). Carece de todo fundamento, no e/iste ninguna prueba de ello, ni en la pr*ctica de 8eidegger, ni en sus escritos< :os n;cleos de resistencia no,comunista en >reiburg, ligados al c.rculo cristiano de “:a Cosa Dlanca” 2!ue ser.an e9ecutados en la guillotina, como Sop-ie Sc-oll5 9am*s escuc-aron -ablar de este misterioso 8eidegger resistente espiritual< Simbólicamente, cuando la fracción acad0mica conservadora retomó la conducción de la universidad de >reiburg ' abolieron el obligatorio saludo na"i al comien"o de las clases, sólo 8eidegger lo conservó, por e9emplo en sus lecciones sobre Niet"sc-e< La cuarta, vo" aca$ando: +exi!te un “%ilo de Ariadna(, co%erente " lógico, entre Ser " tiempo, el 3S@AP " una ver!ión %eideggeriana de la vi!ión v?l0i!c%e del nacional!ociali!mo- +7ree! 4ue exi!te?or supuesto, -a' !ue demostrarlo. Bna v.a para apro/imarse a e/aminar los

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conceptos filosóficos de 8eidegger, sin repetir la fórmula de premisa,consecuencia intentada por :N@it-, entrela"*ndolos ' poni0ndolos en contacto con su decisión pol.tica, es la de enfocarlos como un verdadero “-iperte/to”, un lengua9e de enlace entre un nivel “macro” o visible, al nivel del estado ' la pol.tica alemana en general, ' reconducirlos a un nivel “micro”, -acia la microfundación en los diferentes niveles ideológicos: en la pe!ueEa escala de la pol.tica universitaria, el espacio preponderante de la militancia nacionalsocialista de 8eidegger1 en su 9erga filosófica ' finalmente en su enseEan"a acad0mica. Es decir: el te/to filosófico se toma como un con9unto de instrucciones, serie de órdenes o “eti!uetas”, !ue controlan la forma pol.tica, tanto en su nivel “macro” como en el “micro”, en la !ue interviene el concepto filosófico. Jic-as “órdenes” no aparecen en el campo de la filosof.a pr*ctica, ' muc-o menos en las intervenciones terrestres en la pol.tica cotidiana. Es la mediación clave para desmontar la falsa unidad entre autor ' obra. :a tarea de un nuevo traba9o cr.tico sobre el #all-'eidegger se transforma, en realidad, en una labor de visuali"ación de códigos filosóficos !ue est*n “detr*s” de la p*gina biogr*fico,pol.tica. Bno de los conceptos,puente, una verdadera orden de cabecera, !ue produce “enlace” entre lo pol.tico ' lo filosófico, entre el te/to “activo” ' el “pasivo”, es la visión -eideggeriana de la Bri!i! de Yccidente: -ablamos de la definición de “declinación” o “decadencia”, la Rntergang de la -istoria acontecida universal, pre*mbulo del olvido del Ser. U@*Dame u$icarme en otra! coordenada!) 3o !* !i recuerda! la te!i! doctoral de 6anuel Sacri!t;n !o$re la gno!eología de 'eidegger) S* 4ue me !algo un poco$a!tante de tema N'err 6' " el 3azi!moO, pero +cu;l e! tu opinión !o$re ULa! idea! gno!eológica! de 'eideggerU) Es interesante por!ue aun!ue cicunscripto al tema gnoseológico ' limitado por la misma 0poca 2creo !ue noviembre de #$)65, Sacrist*n primero se cuestiona si el pensamiento -eideggeriano puede aportar algo al Cacionalismo ' percibió con meridiana claridad !ue detr*s de la Yntolog.a del @a!ein vibraba un nuevo ' sofisticado Frracionalismo. =ambi0n Sacrist*n descubre en 8eidegger una suerte de materialismo, cierta primac.a de lo ontológico sobre lo óntico, el intento -eideggeriano de superar a Oar/1 ' finalmente la absoluta irresponsabilidad de su filosof.a: correctamente Sacrist*n deduce !ue no e/iste elemento 0tico,moral en la doctrina de 8eidegger. Cecordemos !ue en EspaEa en la d0cada de los cuarenta, el Nacional,Catolicismo convierte a 8eidegger en un paradigma, no solo contra Oar/ ' el Oasonismo sino contra el nuevo E/istencialismo comprometido de Sartre, ' en lo interno contra el -eterodo/o Yrtega ' Gasset. En la revista La"e, Salvador t; me dir*s, creo !ue Sacrist*n recibió una buena dosis de 8eidegger 2un gran referente 9uvenil de su formación filosófica5, !ue fue asimilando cr.ticamente -asta cristali"ar en su cr.tica de la tesis doctoral. >ue todo un a9uste de cuentas de su pasado ideológico, todav.a -o', a pesar de las limitaciones en !ue traba9aba Sacrist*n, es un gran traba9o sobre 8eidegger, en especial -a' !ue leer a contrapelo sus conclusiones, con un enfo!ue ' estilo mu' a lo :u+*cs. Adem*s de la tesis, -a' un art.culo mu' interesante, de #$) , titulado “Verdad: desvelacion ' le'”, en el cual Sacrist*n intenta deconstruir el concepto de Verdad desde Sein und Ceit<

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Rna pregunta final 4ue !* 4ue mu" general " 4ue inclu!o me averg8enza formul;rtela: +de 4u* 'eidegger $e$e el po!tmoderni!mo en alguna! de !u! variante!Grosso modo podr.a decirse !ue toda la obra de Jerrida no es m*s !ue notas a pie de p*gina de 8eidegger, pero Lde cualM Evidentemente el canon cl*sico del ?osmodernismo se sustrae a dos autores: Niet"sc-e ' 8eidegger1 a su ve" esos autores se autolimitan a una selección absurda de su obra, la producida en la ;ltima parte de sus vidas. Curiosamente un pensador reaccionario ' otro nacionalsocialista. En el segundo caso arbitrariamente en el llamado “8eidegger, FF”, algo !ue 'a -ab.a sido sugerido ' recalcado el mismo 8eidegger en el reporta9e a @er Spiegel: !ue fue a partir de sus lecciones sobre Niet"sc-e entre #$ 7,#$6%, !ue se -abr.a iniciado la etapa del 8eidegger FF, el filósofo creador de la Be%re ' cr.tico “espiritual” del Nacionalsocialismo. Esto permite una inteligente operación ideológica,te/tual: el “e/trav.o” de 8eidegger en #$ sólo es pertinente ' v*lida para la obra de 8eidegger pre,#$ ), por lo !ue el 8eidegger post,#$ ) emerge virtualmente “beatificado” ' plenamente utili"able en la academia. El 8eidegger F o pre,“Te-re”, cu'o pensamiento se encuentra sobresaturado de superfluos residuos metaf.sicos, puede ser confrontado ' discutido con el 8eidegger FF, el post, -umanista lector de Niet"sc-e ' autor de la Ariefe 8$er den 'umani!mu!, pero de ninguna manera derivarse 0ste de a!uel. El ?osmodernismo plantea al adversario !ue el 8eidegger primigenio, el de “Ser ' =iempo”, a;n contin;a atrapado en el pantano de la tradición metaf.sica de Yccidente ' !ue, por lo tanto, su “ruptura”, su A$$ruc%, en profundidad ' e/tensión, -a sido insuficiente ' limitada. :a ecuación es !ue Niet"sc-e “salva” a 8eidegger permiti0ndole volver a la b;s!ueda del Ser< El ?osmodernismo, cu'a acta de nacimiento -istórica es la derrota del #$7I, simplemente es una suerte de mimesis, una “repetición devota” de las palabras del maestro. Como consecuencia ilógica de estos argumentos, sostenidos por destacadas figuras como Jerrida o :acoue,:abart-e, es !ue fue un “e/ceso” de 8umanismo ' metaf.sica sub9etiva ...Rlo !ue empu9ó a 8eidegger al campo del NacionalsocialismoS :o !ue -ace !ue el Na"ismo sofisticado de 8eidegger sea un verdadero desaf.o ben comparación con ser simplemente un esc*ndalo privadob es !ue no “deriva” del Oal, sino !ue es un camino para entrar en 0l, es el caso m*s patente de la irresponsabilidad filosófica. El Oal 'a lo conocemos: se trata de el Nacionalsocialismo, ;nica propuesta doctrinaria en !ue seres -umanos racionales e/ig.an program*ticamente el e/terminio de toda una etnia por el sólo -ec-o de serla. V una ve" !ue reconocemos el poderoso atractivo de su obra, adem*s de la constante reproducción ideológica a trav0s del ?osmodernismo ' !ue 0sta es la necesidad ' el fundamento de la ideolog.a burguesa actual, estamos obligados moralmente e intelectualmente a e/plorar !u0 parte de dic-a atracción se debe a las ideas con un potencial para el Oal. Estamos obligados 0ticamente a superarlo por la cr.tica< Nunca m*s v*lido como epitafio de la vida del filósofo Oartin 8eidegger !ue la verdad encerrada en la segunda estrofa del poema: A los Alemanes de 8Nlderlin, !ue recitara, a pedido e/preso de 0l mismo, su -i9o 8ermann a los pies de su tumba: +Surge la acción, como el fruto de la! !om$ría! %oDa! del follaDe, del e!crito apaci$le-(

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6il gracia!, 4uerido " admirado) 6e %e 4uedado !in %a$laI " !in pregunta!) +,uiere! a5adir algo m;!Esperar -aber sido ;til ' pedagógico a los lectores al tratar de e/poner a un filósofo tan decisivo ' comple9o como 8eidegger. -----------------------------------------------

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A PÉNDICE

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Racismo y Filosofía: obre los Schwarzen Hefte de Heidegger
Por 3icol;! 1onz;lez 9arela

Ha' una foto mu' curiosa ' vergon"osa de Oartin 8eidegger, !ue ilustra el
art.culo. Se tomó en ocasión de un acto central en el Albert-alle de :eip"ig1 de i"!uierda a derec-a aparecen el dirigente de las tropas de asalto pardas, las Sturm A$teilung 2SA5 de la NS:D 2asociación de profesores nacionalsocialistas5 Sc-ulrat Ge'er de Sa9onia1 el rector de la Bniversidad de :eip"ig, Jr. Art-ur Golf1 el rector de la Bniversidad de 8amburgo, Jr. Eber-ard Sc-midt1 el Jr. ' teólogo >riedricT. Sc-umann de la Bniversidad de 8alle1 el profesor Jr. Emanuel 8irsc- de la Bniversidad de GNttingen 2Rteólogo ' traductor de Tier+egaardS51 otro dirigente de las SA ' NS:D Art-ur GNpfert de Jresden1 por supuesto con su bigote recortado el e0tor ?rof. Jr. 8eidegger de la Bniversidad de >reiburg1 el Jr. [il-elm ?inder, -istoriador de arte de la Bniversidad de OWnc-en 2!ui0n dec.a !ue el Arte deb.a ser VuWerung un!erer a!!e, “e/presión de nuestra ra"a aria”51 el rector Jr. Eugen >isc-er de la Bniversidad de Derl.n 2un eugenista siniestro ' amigo .ntimo de 8eidegger5 ' finalmente el Jr. en medicina Sauerbruc- de la Bniversidad de Derl.n. :a ocasión era un rall" de intelectuales ' cient.ficos nacionalsocialistas por

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Alemania, bauti"ado como “Oanifestación de la Ciencia Alemana”, con el fin de apo'ar la decisión del #8%rer de abandonar la Sociedad de las Naciones. 8eidegger aparece circunspecto ' orgulloso, deba9o de un muro de -ombres de las SA, s.mbolo arios ' de banderas con la cru" !&a!ti0a. El atrezzo es casi similar al del d.a de la asunción de su rectorado. :a idea del rall' partió del #8%rer de la Asociación de ?rofesores Nacionalsocialistas 2NS:D5 de Sa9onia, el 1auo$mann Art-ur GNpfert, !ue llegar.a a ser una especie de ministro de educación sin cartera. Se supon.a !ue lo m*s granado ' destacado de la /ntelligent!ia na"i m*s destacada diera su apo'o a las ;ltimas medidas tomadas por el gobierno de 8itler, entre ellas la suspensión de todos los derec-os constitucionales, la pro-ibición de los partidos pol.ticos, la disolución del eic%!tag 2?arlamento5, las medidas raciales ', por supuesto, la pol.tica e/terior agresiva del FFFH eic%. LEl filósofo m*s influ'ente del siglo __ en Yccidente era un na"i t.picoM L8eidegger una suerte de ?latón en S'racusaM L8eidegger el filósofo de la reacción parda, del regimen !ue condu9o a Ausc-@it"M El filósofo Tarl Gaspers recordaba en sus memorias parciales 3otizen la siguiente an0cdota: “En ma'o de #$ < le di9e: LCómo puede gobernar a Alemania un -ombre inculto como 8itlerM Z:a educación es algo totalmente indiferente& 2i!t ganz gleic%g8ltig5b, me respondió 8eidegger: ZRVea usted sus maravillosas manosS&”. En #$ ) 8eidegger defin.a mitológicamente al #8%rer Adolf 8itler como un 'al$gott, un semi,Jiós. Son bien conocidas ' documentadas las relaciones .ntimas, las afinidades profundas entre el filósofo ' el Nacionalsocialismo. Sin embargo tanto 0l como sus -agiógrafos ' los %eidegg*rianne! en general, as. como el 6ain!tream acad0mico, -an tratado de negar, obturar o minimi"ar los rastros de este compromiso pol.tico !ue cuestiona el n;cleo de su anal.tica e/istencial ' de la dimensión 0tica de su filosof.a. Es 'a legendario el debate mal planteado de las relaciones del filósofo Oart.n 8eidegger con el Nacionalsocialismo, con su estado racista 2esta es la nueva dimensión del esc*ndalo !ue se avecina5 ' en especial con el c%ari!ma de Adolf 8itler. En su resonancia internacional, la discusión fue estimulada por la aparición, en >rancia, del libro del filósofo c-ileno V.ctor >ar.as: 'eidegger et le 3azi!me, en la casa editorial Verdier en #$I(.4 Aun!ue la discusión viene de muc-o m*s atr*s, casi contempor*nea a su engagement nacionalsocialista. Ser.a demasiado f*cil ' burdo
>ar.as, V.ctor1 'eidegger et le 3azi!me, Editions Verdier, ?aris, #$I(. V.ctor Ernesto >ar.as Soto, un filósofo c-ileno,alem*n, Se graduó en la Bniversidad Católica de C-ile en >ilosof.a ' German.stica en #$7#. Continuó sus estudios en >reiburg, Alemania donde se doctoró en >ilosof.a. Jurante su estad.a en Alemania fue alumno de 8eidegger, participando en el famoso seminario sobre 8er*clito, dado con >in+ en #$773#$7(1 se graduó en #$7( en >reiburg con G. Sc-midt, disc.pulo de >in+, con una tesis sobre >. Drentano1 le -i"o una propuesta a 8eidegger para reali"ar una edición cr.tica de Sein und Ceit al espaEol, para me9orar la deficiente traducción de Gaos, recibiendo como respuesta !ue ser.a un traba9o in;til, dada la evidente inferioridad de la lengua espaEola, con respecto de la alemana, para e/presar su pensamiento e, incluso, el discurso filosófico en general. >ar.as vuelve a C-ile en #$(# ' retorna a Alemania despu0s del Golpe Oilitar de #$( . >ar.as fue investigador ' profesor en la Bniversidad :ibre de Derl.n -asta 4%%7. Actualmente se desempeEa como docente en la Bniversidad Andr0s Dello. Su investigación sobre 8eidegger ' el Na"ismo, publicada por primera ve" al franc0s en #$I(, fue escrita en espaEol ' alem*n, ' el manuscrito estaba finali"ado a fines de #$I) ' no fue retocado. 3 :os te/tos m*s pol.ticos ' nacionalsocialistas de 8eidegger fueron rescatados del polvo ' el olvido por un e/ alumno Guido Sc-neeberger, dentro de un compendio -eterog0neo pero mu' rico ' poco
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esconder las verdaderas motivaciones de esta discusión si sólo -acemos un enfo!ue estrec-o sobre las limitaciones o en torno a los m0ritos ' desm0ritos del libro de >ar.as 2!ue tiene muc-os5, o el m*s moderno ' reciente de >a'e, 6 ' no alcan"amos a ver !ue el #all 'eidegger, la 'eidegger-Bontrover!e, nos permite la posibilidad de intentar reali"ar una constructiva re,e/aminación de la perspectiva filosófica de la obra -eideggeriana entre los aEos #$#$ ' #$6), as. como la cone/ión interna con la decisión pol.tica, !ue nos permitir.a -ablar de una verdadera filosof.a pr*ctica. Es decir: ir incluso m*s all* de su ne/o vital con el Nacionalsocialismo. A;n, tal como los -eideggerianos franceses -icieron reiteradas veces, remarcando los errores evidentes, la e/0gesis e/terna o las conclusiones apresuradas de la investigación de >ar.as, surgen -ec-os incuestionables !ue 'a no se pueden obviar: Oartin 8eidegger no era sólo un simpati"ante naive, ni un abogado defensor de la national!oziali!ti!c%e evolution, m*s all* de estar de moda o de satisfacer algunas reivindicaciones generales de la pe!ueEa burgues.a de provincias, sino !ue en la ma'or.a de los casos podr.a afirmarse con seguridad !ue 8eidegger era plu! ro"ali!te 4ue le oi, donde le oi era nada menos !ue el #8%rer Adolf 8itler. V no sólo apo'ó “ruidosamente” al 3S-Staat ' su “despertar de Alemania”, sino !ue la elección valorativa ' la e/trema opción por el NSJA? emana, sin dudas, de premisas internas de su Yntolog.a ' >ilosof.a de la E/istencia, en especial de su concepto de Cura 2Sorge5, de su idea radical de la 8istoricidad as. como del desarrollo de una aut0ntica >ilosof.a de la 8istoria, la denominada Sein!ge!c%ic%te, “8istoria del Ser”, como lo supieron intuir tempranamente disc.pulos mu' cercanos a 0l, como Tarl :N@it- ' 8erbert Oarcuse. :a industria filosófica francesa siempre remarcó una l.nea ro9a !ue 8eidegger no -ab.a atravesado en absoluto, ' !ue demostrar.a su ideolog.a v?l0i!c% particular, su accidental lia!on con el NSJA?, la naturale"a infantil de su Na"ismo privado ' bi"arro. 8eidegger 9am*s fue racista 2ergo: no era na"i5, 9am*s fue un antisemita 2ergo: no era na"i5. “En toda su obra impresa no e/iste ni una frase antisemita” clamaba desde el reciente ' c-ic @ictionnaire 6artin 'eidegger,) co,director de la obra 8adrien >rance,
utili"ado por los investigadores de 8eidegger, titulado: 3ac%le!!e zu 'eidegger) @o0umente zu !einem Le$en und @en0en, publicado por el autor en Derna, Sui"a, en #$74, ' de circulación privada. El libro contiene once te/tos !ue pertenecen a Oartin 8eidegger ' 4#( fragmentos, en su ma'or.a art.culos de periódicos !ue e/presan la opinión de diversos autores sobre 8eidegger ' sus posiciones pol.ticas ' filosóficas, narrando acontecimientos provinciales ' locales e información pertinente sobre la Bniversidad de >reiburg ' la vida acad0mico,estudiantil entre #$ ' #$ (. Sc-neeberger en su momento no encontró editor por ra"ones obvias. 4 Aun!ue limitado a un per.odo de tiempo ' sin profundi"ar en Sein und Ceit, es ;til su investigación 'eidegger, lXintroduction du nazi!me dan! la p%ilo!op%ie : Autour de! !*minaire! in*dit! de FGHHFGHY, Albin Oic-el, ?aris, 4%%)1 en espaEol: 'eidegger) La introducción del nazi!mo en la filo!ofía) :n torno a lo! !eminario! in*dito! de FGHH-FGHY , A+al, Oadrid, 4%%$. V0ase tambi0n el art.culo “[ie die Na"i,Fdeologie in die ?-ilosop-ie ein"og”, en: @ie Ceit 6, August #I, 4%%), a-ora on,line: -ttp:33@@@."eit.de34%%)3 63Ant@ort8eidegger. Bna cr.tica pertinente !ue podr.amos suscribir, es la de Sonia Si++a en su recensión: “8eidegger&s Ambiguous Na"ism,” en: @ialogue, 6( , 4%%I, pp.#7 b#771 sobre la influencia del “na"i” 8eidegger en la alta ideolog.a filosófica ' en la industria cultural de >rancia, en especial en el ?osmodernismo, su padre Gean,?ierre >a'e, autor de un importante libro sobre los lengua9es totalitarios, acaba de publicar un pol0mico libro: Lettre !ur @errida1 Germina, 4%# . 5 =e/tual: “?as une seule p-rase antis0mite dans toute l&duvre de 8eidegger publi0e e ce 9our”, bueno, salvo en las cartas a su madre ' a su esposa< v0ase la vo": “Antis0mitisme”1 en: Le @ictionnaire 6artin 'eidegger) 9oca$ulaire pol"p%oni4ue de !a pen!*e , dir. par ?-ilippe

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:anord< LEs realmente as.M En el derec-o cl*sico romano e/ist.a una regla de bronce: 3e $i! in idem, es decir: nadie pod.a ser procesado dos veces por el mismo delito. ?ues bien, parece !ue el principio penal universal no es f*cil de aplicar en el debate filosófico ' 8eidegger volver* a ser 9u"gado por su imbricación profunda con al ideolog.a v?l0i!c% del Nacionalsocialismo. ?ero a-ora estamos en un proceso m*s profundo ' denso, en un nivel cada ve" m*s comple9o, con una novedad: como compaEero de ruta de su pensar filosófico surge un furibundo antisemitismo. Je esta manera al 8eideggerianismo se le derrumba el ;ltimo muro de defensa del santasanctórum, otra grieta en el 'eidegger!-Bult, en especial en la capital de su culto, ?ar.s. 7 Se anuncia en Alemania para mar"o de 4%#6 la publicación, dentro del capric-oso plan editorial de sus obras LcompletasM 21e!amtau!ga$e5, del volumen titulado Sc%&azen 'efte 2Cuadernos Negros5, in0ditos. :a primera entrega ser* en tres vol;menes 2alrededor de #4%% p*ginas5 !ue abarcan el in!uietante per.odo #$ , #$67, es decir: la etapa de su estrec-o compromiso filosófico ' pol.tico con el FFFH eic%. Seg;n el m*r+eting editorial se tratar.a de una suerte de diario esot0rico e .ntimo de sus pensamientos, un Tage$uc% !eine! @en0en!, !ue comien"an en #$ # ' se detienen poco antes de su muerte en #$(). ( Sabemos !ue el propio 8eidegger as. como su familia, ten.an muc-as resistencias en la aparición de estos documentos. El editor responsable de este 3ac%la!! ser* ?eter =ra@n', !ue al parecer -a -ec-o circular entre un c.rculo de investigadores europeos, fotocopias de estos escritos in0ditos de 8eidegger ' adem*s un art.culo de pró/ima aparición titulado “8eidegger: los ZSc-@ar"en 8efte” ' el Antisemitismo en la 8istoria del Ser”1 seEala =ra@n' !ue “-a' sobre todo una cr.tica del Guda.smo 2Gudentum5, al Cristianismo, al Ni-ilismo, tambi0n el Americanismo, al Fmperialismo brit*nico, al Dolc-evismo as. como al Na"ismo btodos estos Zismos& toman desde el punto de vista de la cr.tica del 6ac%en!c%aft 2el reinado de la eficiencia total5. I Esto obviamente lo -ace de una manera problem*tica.” El mismo filósofo 8adrien >rance,:anord, mano derec-a del Cid Campeador del 8eidegger inocente, >ran]ois >0dier, asombrado ' estupefacto por los documentos de =ra@n', -a afirmado
Ar9a+ovs+', >ran]ois >0dier, 8adrien >rance,:anord1 Ed. du Cerf, ?aris, 4%# , p. I) ' ss.1 en esta obra pseudocient.fica ' -agiogr*fica, San 8eidegger no solo no era en absoluto un na"i t.pico sino !ue se lo presenta a lo largo de casi #)%% p*ginas “polifónicas” como un ar!uetipo< Rde la resistencia alemana contra 8itlerS 6 Curiosidades del 'eideggerianni!me es !ue en >rancia no e/istió una traducción de la obra principal de 8eidegger, -ablamos de Sein und Ceit -asta el aEo< R#$I)S 7 Aparecer*n en la ;ltima sección de las 1e!amtau!ga$e, FV. Abteilung 2D^nde I4b#%45, !ue por pedido e/preso de 8eidegger, aparecer*n al final de su obra edita1 se trata de cuadernos, cu'os contenidos la editorial define de la siguiente manera: “-ab.a escrito en ellos ideas ' e/periencias importantes de los esfuer"os de su pensamiento a lo largo de m*s de cuatro d0cadas.”1 de los originales faltan dos: .$erlegungen / 2von #$ #3 45 ' Anmer0ungen / 2von #$6)3675, !ue se -an e/traviado1 a este material decisivo -abr.a !ue sumarle la reci0n aparecida correspondencia privada con sus padres ' -ermana: Arief&ec%!el mit !einen :ltern und Ariefe an !eine Sc%&e!ter , Driefausgabe Dand F.#. 8rsg. von Alfred Jen+er und 8olger \aboro@s+i. Verlag Tarl Alber >reiburg, OWnc-en 4%# 1 ' la pró/ima aparición de su correspondencia completa e in0dita con uno de sus grandes referentes ideológicos, el conservador revolucionario Ernst GWnger. 8 Sobre el concepto de 6ac%en!c%aft fungiendo en la cr.tica al Dolc-evismo, remitimos al lector a nuestro estudio preliminar a la traducción al espaEol del te/to de 8eidegger “Toinon 2#$ I.#$6%5, a-ora on-line: -ttp:33@@@.rebelion.org3noticia.p-pMidfI767)

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encontrarse “profond0ment afflig0” por el descubrimiento, estimando !ue los ob9etivos filosóficos finales de 8eidegger en los Sc%&arztenI son “c-o!uants, lamentables, et insupportables”1 incluso -a afirmado !ue su vo" sobre el Antisemitismo en el @ictionnaireI reci0n publicado en >rancia -a !uedado totalmente desactuali"ada. En el 3ac%la!! -eideggeriano, desbordante como en el me9or Sc-mitt de tesis teológico,pol.ticas, brota toda la gama l0/icogr*fica ' sem*ntica del vocabulario na"i m*s vulgar, de la agitprop nacionalsocialista de barricada: “Guder.a” como una Ca"a “sin territorio 2Eret"5”, con “facultad del c*lculo”, !ue posee el don acentuado “para la contabilidad ' el comercio”, el 9ud.o con su tena" -abilidad instintiva “para competir”, el imperio del Ni-ilismo en estado puro a causa “del desarraigo del Ser” producto del “Guda.smo Fnternacional”, etc., etc. 8eidegger coloca como causas del “olvido del Ser” al ?latonismo, Cristianismo, :iberalismo, Socialismo, Oar/ismo ' el Comunismo 2igualado con el Dolc-evismo 9udeo, asi*tico5 es sólo un desarrollo m*s con el cual prosigue ' se completa el “despliegue del ?oder”. El Dolc-evismo en su variante stalinista es un art.culo in9ertado, una mercader.a e/portada de Yccidente al =!t eslavo,asi*tico, ' con ella lleva de contrabando a Asia su 6ac%en!c%aft, el “Oa!uinismo”, central en su filosof.a tard.a. En un primer nivel de significado designa la capacidad de posesión de lo real en orden de dominarlo ' -acerlo parte de nuestros fines sub9etivos, el reino liberal del c*lculo ' la utilidad burguesa. ?ero por primera ve", ' claramente, esta decadencia se relaciona estrec-amente con la figura de la mediación del 9ud.o cosmopolita ' ap*trida. 8eidegger dice !ue en la 1e!c%ic%te de! Se"n! “el papel del Guda.smo Oundial no es un mero asunto racial. Esta una cuestión metaf.sica 2...5 el desarraigo de todo ente fuera del Ser.” :a problem*tica en esos aEos 'a es la de la pregunta sobre la a!!e-!ein, !ue luego devendr* central en los AeitrSge 2#$ 7, #$ I5 ' en las clases de #$64. ?ero 'a muc-o antes de esos aEos, a pesar de los esfuer"os de los %eid*gerianne! franceses en su -ermene;tica de la inocencia, 8eidegger mane9aba plenamente ' con soltura t0rminos t0cnicos racistas funcionales a la a!!en0unde oficial del 3S-Staat, de los !ue pod.a deducirse perfectamente su sesgo antisemita por defecto, como Alut 2Sangre5, Aoden 2Suelo5, a!!egedan0e 2?ensamiento de la Ca"a5, Stamme 2Etnia como diferencia racial5, 1e!c%lec%t 2estamento racial5, 9ol0!gemein!c%aft 2comunidad racial,popular5, 9ol0!geno!!e 2camarada de ra"a5, Cuc%t 2selección5, etc. >inalmente, en un triste p*rrafo, describe 8eidegger la imposibilidad racial, metaf.sica de los 9ud.os de acceder a la refle/ión de las cuestiones filosóficas esenciales, citando a su maestro ' promotor en su carrerismo acad0mico, Edmund 8usserl. No resulta e/traEo !ue >rance,:anord confiese trZ! *$ranl* devant une telle faillite de la pen!*e, es decir: encontrarse conmovido ante tal falla total del pensamiento... :o !ue los 'efteI mostrar.an es !ue 8eidegger sostuvo un comple9o Cacismo metaf.sico, pero Cacismo al fin, !ue lo aparta de las visiones simplistas ' burdas !ue sosten.an intelectuales v?l0i!c%e como Ernste Triec+ o Alfred D^eumler, pero !ue perfectamente pod.an considerarse pertinentes en la 2eltan!c%auung na"i oficial. :as preguntas sobre 8eidegger siguen m*s abiertas a-ora !ue en el esc*ndalo de #$I( con el libro de V.ctor >ar.as o en el de 4%%) con

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el libro de Emmanuel >a'e: de cómo ' de cu*nto est* implicada la ontolog.a -eideggeriana en la decisión pol.tica resuelta por el Nacionalsocialismo. En realidad, esta tesis es toda una serie de cuestiones encadenadas: Lse puede e/tender este apo'o incondicional al 3S-Staat, como acto filosófico, -asta el pensamiento primigenio de 8eidegger, inclu'endo su magnum opu! trunca Ser " TiempoM1 Lfue efectivamente 8eidegger, el de la filosof.a tard.a de la Be%re, un cr.tico al Nacionalsocialismo o simplemente se distanció del NSJA? por una ideali"ación filosófica de la visión del mundo Alut und AodenM1 Lse puede -ablar de una gei!tige 2ider!tand, de una resistencia espiritual al Nacionalsocialismo desde sus posiciones filosóficas despu0s de #$ 6 como intentan afirmar sus -agiógrafos posmodernosM1 Le/iste un “-ilo de Ariadna”, co-erente ' lógico, entre Ser " Tiempo, el NSJA? ' una versión -eideggeriana de la visión v?l0i!c%e del nacionalsocialismoM :os “Sc-@ar"en 8efte” nos dar*n la respuesta incuestionable ' decisiva sobre la verdad del pensamiento del Oaestro de Alemania.
>oto: 'eidegger apo"ando a 'itler) Acto del 3S@AP, Leipzig, noviem$re, FGHH NTomado del diario /llu!trierte CeitungO

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!Heidegger nazi": la falsa #ol$mica del %r& '(nge
Por Nicolás González Varela 244,Noviembre,4%%$5

e -a reavivado en Argentina, a propósito de (n artíc(lo del epistemólogo argentino Oario Dunge en el diario Perfil de Duenos Aires titulado +#ue 'eidegger un filó!ofo nazi-, la ardua cuestión de la ad-esión al nacionalsocialismo del filósofo m*s influ'ente del siglo __, Oartin 8eidegger. El argumento de Dunge contra 8eidegger es vie9o ' conocido: desde el punto de vista del 2iener Brei!, el C.rculo de Viena, del positivismo lógico m*s e/tremo, simplemente se niega !ue lo !ue 8eidegger escribió tenga sentido. Cecordemos !ue las concepciones fundamentales del C.rculo de Viena se pueden agrupar en tres ideas directivas: #5 Ciencia ' Vida est*n separadas, Ciencia es ciencia e/acta 2natural ' lógica51 45 las proposiciones lógicas son anal.tico,tautológicas, las proposiciones de la ciencia real 2emp.rica5 son sint0ticas, se refieren a -ec-os1 5 la referencia de las proposiciones de la ciencia real le corresponde una e/periencia real o posible, a diferencia de las proposiciones “metaf.sicas”. Cuando Cussell puso en claro !ue el empirismo no puede probar emp.ricamente su principio de la concordancia entre realidad ' proposición, los positivistas pusieron entre par0ntesis la referencia a la realidad. ?opper redu9o los enunciados cient.ficos con sentido a un convenio o acuerdo1 Neuratlos interpretó como enunciados co-erentes entre s. 2no con un Oundo e/terior51 Carnap los consideró ba9o un punto de vista de la pura ' formal sinta/is. Dunge repite, sin citarlo, los argumentos del e/perimento de Cudolf Carnap escrito en un ensa'o “`ber@indung der Oetap-'si+ durc- logisc-e Anal'se der Sprac-e”, o sea: la superación de la Oetaf.sica a trav0s del an*lisis 33

lógico del lengua9e 2:r0enntni!, vol. 4, #$ #3#$ 45. =omando como e9emplo el te/to de la conferencia de 8eidegger 2a! i!t 6etap%"!i0- de #$4$, ' seleccionando p*rrafos en los cuales refle/iona sobre la Nada 2Jas Nic-ts5, Carnap pretend.a -aber resuelto, en un pluma"o empirista lógico, toda la tradición idealista alemana demostrando su sinsentido desde el punto de vista lógico,positivista. 8eidegger le responder* en el 3ac%&ort de la edición de #$6 . El modelo de lengua9e era para los empiristas lógicos, el de la f.sica, por lo !ue al pasar los ra"onamientos de 8eidegger por el tami" de la sinta/is ' el vocabulario lógico del lengua9e, simplemente “eso” no pod.a llamarse de ninguna manera filosof.a en sentido estricto. Sein und Ceit, no -ac.a falta leerlo a fondo, era una enorme “pseudoproposición desprovista de sentido”, o como dice Dunge: “bla,bla”. V punto. En otra entrevista a un diario espaEol se atrevió a decir !ue “las frases de 8eidegger son las propias de un es!ui"ofr0nico. Se llama es!ui"ofacia. Es un desorden t.pico del es!ui"ofr0nico avan"ado.” A este punto llegó el autoritarismo conservador de los restos del naufragio positivista ' utilitarista anglosa9ón, -asta cru"ar el l.mite de la demagogia ' el panfleto mal enmascarado. Cuando Dunge cita a 8eidegger es una caricatura, en realidad sólo intenta considerarlo ba9o un punto de vista pura ' formalmente sint*ctico. ?ero si la sinta/is no alcan"a, recurre a la mala fe sartriana. Como e9emplo en el art.culo, para demostrar la c-arlataner.a -eideggeriana, nos trae una cita de la Sein und Ceit de #$4(: “En su familiaridad con la significación, el ser es la condición óntica de la posibilidad de la descubribilidad PEntdec+bar+eitQ del ser, !ue se encuentra en la manera de ser del estado 2disponibilidad5 en un mundo, ' puede conocerse as. en un en s.” 2cita ' traducción de Dunge5. :a transcribimos en alem*n: “@a! @a!ein i!t in !einer 9ertraut%eit mit der Aedeut!am0eit die onti!c%e Aedingung der 6?glic%0eit der :ntdec0$ar0eit von Seiendem, da! in der Sein!art der Ae&andtni! NCu%anden%eitO in einer 2elt $egegnet und !ic% !o in !einem An-!ic% $e0unden 0ann.” 2SC, p. I(, g#I5. Dunge en primer lugar no toma el ra"onamiento -eideggeriano completo, sino lo mutila ex profe!o: -a desaparecido el su9eto de la oración: @a! @a!ein i!t. RCuriosa manera de practicar an*lisis del lengua9eS El 8eidegger bungeano a estas alturas balbucea como un es!ui"ofr0nico. :a traducción 2completa5 !ue proponemos ser.a: “El @a!ein es, en su familiaridad con la significatividad, la condición óntica de posibilidad del descubrimiento del Ente !ue comparece en un Oundo en el modo de ser de la condición respectiva 2estar,a,la,mano5, Ente !ue de esta manera puede darse a conocer en su En,s..” ?ara el logicismo talib*n de Dunge esto no tiene ning;n sentido pero podr.amos e/plicarle !ue deber.a conte/tuali"ar el desarrollo del p*rrafo dentro de la estructura de e/posición de 8eidegger en Sein und Ceit, es decir: dentro de la primera sección, parte FFF, ' el an*lisis de la mundanidad como re! exten!a1 podr.amos e/plicarle !ue el concepto de Cu%anden%eit, literalmente “lo !ue -a' al alcance de la mano”, indica la dimensión instrumental !ue el -ombre a trav0s de su pra/is, encuentra en el Oundo. Curiosamente Dunge destaca en alem*n la palabra menos importante del p*rrafo<

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?ara Dunge 8eidegger ilustra la magnificencia ' solide" del logicismo. No !uiere ni desea entender a 8eidegger 2o a Oar/5. ?ara el C.rculo de Viena la filosof.a tiene la acepción de una disciplina m*s bien ligada a lógica ' el empirismo ingl0s, !ue define lo relevante de los enunciados. :a claridad es el nuevo dogmatismo, claridad basada en la :ógica como un “don del cielo”, !ue es la base, Auf$au, de la concepción cient.fica del Oundo. :o curioso es !ue los positivistas lógicos no aplicaban, ni aplicar*n, esta regla de criterio a la Diblia del movimiento lógico: el Tractatu! de [ittgenstein, un libro lleno de aforismos, de fervor prof0tico misterioso, oscuridad sibilina ' sem*ntica ine/plicable. L[ittgenstein era un aut0ntico filósofo desde la óptica bungeanaM :o cierto es !ue para el empirista lógico el ;nico m0todo de esclarecimiento es el an*lisis lógico, el vie9o sueEo leibni"niano !ue intentaron for9ar >rege, Cussel ' Carnap. ?ero el empirismo lógico, con este an*lisis formal, con esta reducción ad a$!urdum al dictado de un idealista !"nta0ti!c%e Bategorie, en realidad no refuta ni demuestra nada: es una cr.tica totalmente e/terna a la filosof.a de 8eidegger. Su -ipótesis de una @er logi!c%e Auf$au der 2elt , de una estructura lógica del Oundo sub'acente, es una proposición tan metaf.sica como el @a!ein de 8eidegger. En realidad Carnap 2' el positivismo lógico5 9am*s -an logrado refutar en su esencia la filosof.a de 8eidegger. :a ra"ón es simple: el empirismo lógico es una negación in toto de lo !ue en Yccidente entendemos por filosof.a. No suena e/traEo: muc-os ad-erentes al C.rculo de Viena directamente propon.an la supresión de ese rescoldo psicológico, teológico llamado P%ilo!op%ie. Va en la ma'or.a de los abanderados del Logical Po!itivi!m se notaba una tendencia a despreciar o tomar mu' superficialmente la tradición filosófica, o desconocerla en su totalidad la propia -istoria de la filosof.a. El caso m*s patente es [ittgenstein, pero este pat%o! se repite en el mismo Dunge !ue mane9a mu' deficientemente los te/tos ' conte/tos en !ue se desarrolló la filosof.a de Oartin 8eidegger. :o mismo le sucede cuando intenta criticar a 8egel o a Oar/. Fncluso es palpable su desconocimiento escolar de la obra de 8eidegger, -asta en su simple cronolog.a -istórica, en su nivel do/ogr*fico o biogr*fico. Se e!uivoca en datos precisos, como cuando afirma !ue 8eidegger “e/altó la Zgrande"a& de esta doctrina Pel Na"ismoQ al terminar la guerra, por e9emplo en su /ntroducción a la metafí!ica” cuando en realidad el te/to del !ue -abla Dunge es de #$ ). :e corregimos positivamente: en #$) se re,editan las lecciones de #$ ): :inf8%rung de! 6etap%"!i0, en las cuales las referencias originales a la verdad interna ' grande"a del movimiento nacionalsocialista 2“...inneren [ar-eit und Grosse das NS...”5 son conte/tuali"adas ' disfra"adas por 8eidegger a po!teriori. :a “e/altación” -eideggeriana despu0s de la guerra de la !ue -abla Dunge suponemos !ue se refiere al reconocimiento de elementos positivos en el nacionalsocialismo en su enfrentamiento con la cuestión de la =0cnica, afirmaciones de 8eidegger reproducidas en la entrevista a @er Spiegel de #$77. Jif.cilmente pueda criticarse un ob9eto si se lo desconoce de manera tan pueril. O*s all* de la dudosa -ermen0utica bungeana, es parcialmente cierto !ue ciertos sectores de la /ntelligentz!ia del 3S-Staat 2le recordamos a Dunge !ue el nacionalsocialismo no era monol.tico sino una poliar!u.a ideológica5 rec-a"aron o polemi"aron con la anal.tica e/istencial de 8eidegger ' su

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co-erencia con la 2eltan!c%auung de =ierra ' Sangre, pero eso no significa nada: desde otro punto de vista 8eidegger tambi0n fue acusado de !ue su concepto de pra/is, la famosa Sorge, le deb.a muc-o a >euerbac- ' Oar/. =ambi0n Niet"sc-e o [agner eran cuestionados por filósofos ' pensadores na"is si eran de utilidad 2o no5 para el 3S-Staat. ?ero estas cr.ticas desde l.neas internas al Nacionalsocialismo no nos dicen nada sobre el estatuto ' el significado de 8eidegger como filósofo, ni reconstru'en su sistema filosófico. =ambi0n se e!uivoca Dunge cuando dice !ue “es verdad !ue el e/istencialismo ' su progenitora, la fenomenolog.a, sirve al fascismo en !ue, al preconi"ar la superioridad de la intuición sobre la ra"ón, ' al rec-a"ar la ciencia, desarman la independencia de 9uicio ' con ello contribu'en a formar s;bditos cr0dulos, ignorantes ' dóciles. ?ero esto no basta: el fascista ideal est* dispuesto a combatir ' a morir por su l.der.” :a funcionalidad filosófica de 8eidegger al 3S-Staat 2aun!ue Dunge li!uida sin pestaEar con una l.nea toda la filosof.a alemana desde Sc-elling a 8usserl5 se reduce a un vago predominio de intuición ' a,cientificismo. En su libro de #$$( La ciencia, !u m*todo " !u filo!ofía, vuelve sobre el tópico !ue “al fin ' al cabo la teor.a cu*ntica triunfó, en tanto !ue el na"ismo, animado por la filosof.a antiintelectualista, fue derrotado”, olvidando a la misma 8istoria f*ctica. El reconocido premio Nobel en >.sica #$ 4 [. 8eisenberg fue un entusiasta colaborador del r0gimen -itleriano, al igual !ue algunos otros cient.ficos germanos de renombre como [. Gerlac- , Y. 8a-n, ?. 8artec+, C. >. von [ei"s^c+er, T. [irt", 8. Torsc-ning, E. Dagge, ' T. Jiebner 2muc-os relacionados al triunfo de la mec*nica cu*ntica5. Curiosa, por desinformada, es la vetu! et vulgata opinión !ue sostiene Dunge de creer !ue el 3S-Staat 2' los fascismos en general5 se sosten.an sobre un oscurantista a,cientificismo primitivo: basta someter su postura a control emp.rico para refutarla de cabo a rabo. El FFFH eic% era tecnológicamente el pa.s m*s avan"ado entre #$ ' #$6), desde las V,4 a los -elicópteros, de los aviones a propulsión al ordenador, los submarinos el0ctricos a la televisión, de la tecnolog.a infrarro9a a los misiles inteligentes. :os ingenieros ' cient.ficos de las ciencias duras, fueron los sectores acad0micos !ue m*s apo'aron el ascenso de 8itler. En realidad el FFFH eic% fue un modelo del cientificismo m*s radical ' efica". No se trata de defender lo indefendible: Oartin 8eidegger fue un na"i fervoroso ' admirador de la figura del #8%rer Adolf 8itler. 8e escrito, traducido ' tratado de demostrar en m;ltiples art.culos !ue en la ontolog.a -eideggeriana e/iste indicios suficientes para -ablar de una filosof.a pol.tica in nuce, una filosof.a pr*ctica viva, !ue lo llevar*, desde aEos anteriores a #$ , en primer t0rmino a las pro/imidades del polo “nacionalsocialista” ', en segundo t0rmino, esta filosof.a pr*ctica, con su particular re-&or0ing de Aristóteles a trav0s de la Le$en!p%ilo!op%ie, fue la !ue le permitió valorar ' compartir tanto ideales como ob9etivos con el 3S-Staat. Oartin 8eidegger siempre estuvo dentro de la -erradura ideológica del modernismo reaccionario, de la nueva derec-a alemana surgida de la derrota de #$#I. ?ero a Dunge no le interesa nada de esto, 'a !ue su enemigo no es 8eidegger, ni llegar a comprender su compromiso pol.tico,filosófico, sino atacar toda forma de idealismo, todo

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a!uello !ue trascienda el empirismo ' la presunta “ob9etividad” de las ciencias. Se nos esclarece a-ora su afirmación !ue “la filosof.a no -a muerto, pero est* gravemente enferma”. Como dec.a Corneille Le! gen! 4ue vou! tuez !e portent a!!ez $ien. En conclusión: para Dunge 8eidegger nunca fue un “filósofo aut0ntico” 2un a priori del positivismo lógico: la filosof.a debe ser teor.a de la ciencia ' nada m*s5. Ergo: es un mero “c-arlat*n” en el !ue marginalmente coincidieron algunas ideas su'as con el n;cleo duro de la ideolog.a nacionalsocialista. :o !ue le cierra una doble puerta al propio Dunge: a la comple9a anal.tica e/istencial -eideggeriana ' a la comprensión de las filosof.as del nacionalsocialismo ' del fascismo gen0rico. :o cierto es !ue Dunge nunca entender* al propio 8eidegger, ' !ue 9am*s comprender* las cone/iones ' ne/os internos entre el pensamiento filosófico de 8eidegger ' su compromiso con Adolf 8itler. V no es a causa del mismo Dunge sino del propio dogmatismo convencionalista del empirismo lógico. 8eidegger ser* para Dunge un misterio insondable, “un discurso incomprensible ' gimoteador”. Entendemos por !u0<

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)#elaci*n #or la abert(ra de los )rc+ivos Heidegger
Por Emanuel Faye

Traducción e /ntroducción de 3icol;! 1onz;lez 9arela Heidegger ,ars: ?arafraseando a Niet"sc-e, podr.a perfectamente decirse !ue, desde diversos puntos de vista, Oartin 8eidegger -a sido, desde #$ , un campo de batalla m*s !ue un filósofo. :a controversia sobre su relación con el NSJA?, el partido nacionalsocialista, ' su admiración fan*tica por Adolf 8itler, aun!ue pare"ca reciente, es de vie9a data: 'a 8erbert Oarcuse, su antiguo asistente, en una fec-a tan temprana como 9unio de #$ 6, en las p*ginas de la revista del “FnstitWt fWr So"ialforsc-ung”, el Centralorgan de la Escuela de >ran+furt, -ab.a escrito un pun"ante ensa'o donde la ontolog.a e/istencial de 8eidegger se ubicaba naturalmente en la corriente antiliberal de la nueva derec-a alemana. En Ftalia un consternado Denedetto Croce, !ue resist.a dignamente al fascismo de Oussolini, en septiembre de #$ conclu.a consternado: “...>inalmente, -e le.do por completo el discurso de asunción al rectorado de 8eidegger, !ue es necio ' al ve" servil. No me admira el 0/ito !ue su filosofar tendr* durante un tiempo: lo vac.o ' lo general siempre tiene 0/ito, pero no produce nada. Creo !ue en la pol.tica no podr* tener ning;n efecto1 pero des-onra a la filosof.a, ' eso es una l*stima tambi0n para la pol.tica, por lo menos, para la futura...”. En >rancia 'a en #$ el filósofo per!onnali!te Arnaud Jandieu -ab.a notado la afinidad esencial entre el nacionalsocialismo ' el pensamiento de 8eidegger en la “Cevue d&Allemagne”1 ?aul Ni"an arremet.a contra el fino pornógrafo Andr0 Oalrau/ por su filosof.a oculta reaccionaria en su novela “:a Condition 8umaine” 2#$ 5, ?ri/ Goncourt, derivada ingenua ' acr.ticamente de “Ser ' =iempo”1 en #$ 7 la “Nouvelle Cevue =-eologi!ue” publicaba una recensión con la firma de 8enri =-ielemons en la cual se e/pon.a los elementos comunes entre la filosof.a de 8eidegger ' la “m0tap-'si!ue du Na"isme”1 en #$ I el filósofo Gean [a-l, !ue luego en su condición de 9ud.o pasar.a por los campos de la muerte, abr.a su cour!e de filosof.a e/presando su indignación por la función p;blica de 8eidegger en el FFFH Ceic- ' su uso de la 9erga e/istencial para imponer el “>W-rer?rin"ip”. Georges Dataille, en un libro inconcluso !ue nunca conclu'ó, llamaba directamente por primera ve" a 8eidegger p%ilo!op%e du fa!ci!m. 8abr.a !ue esperar la finali"ación de la Segunda Guerra Oundial, fines de #$66, gracias al traba9o de difusión paradó9ico de uno de los ep.gonos de 8usserl ' 8eidegger en >rancia, Gean ?aul Sartre, !uien en su revista “:es =emps Oodernes”, 38

re,lan"ó el “>all,8eidegger” ' un poco m*s tarde, entre #$67 ' #$6(, publicó el seminal ensa'o de Tarl :N@it- 2otro antiguo disc.pulo5, escrito en #$ $, “:es implications politi!ues de la ?-ilosop-ie de l&E/istence c-e" 8eidegger”, en el n;mero #6 del mes de noviembre. Como respuesta, en el n;mero de 9ulio de #$6(, le intentaron responder a :N@it-, en lo !ue podr.a considerarse la primera defensa en regla de los %eideggerianne!, dos filósofos, el belga A. de [ael-ens, traductor del ;ltimo 8usserl ' de 8eidegger, ' el franco,alem*n Eric [eil, un antiguo alumno de Cassirer. Bn segundo momento se inició en #$) , con motivo de la re,edición de las lecciones de #$ ): :inf8%rung de! 6etap%"!i0, en las cuales las referencias originales a la verdad interna ' grande"a del movimiento nacionalsocialista 2“...inneren [ar-eit und Grosse das NS...”5 fueron grotescamente interte/tuali"adas, por el mismo 8eidegger, con par0ntesis ' aclaraciones 9ustificatorias1 en el esc*ndalo posterior intervino con perple9idad ' asombro un desconocido ' 9oven doctorando en filosof.a, GWrgen 8abermas. ?or primera ve", desde la “cpuration” de #$6), 8eidegger se ve obligado a aparecer en p;blico, contestando con una carta al diario @ie Ceit, aEo #I, g $, del 46 de septiembre de #$) , titulada: 2ie lie!t man FGYH SStze von FGHY-, las acusaciones de -aber tergiversado la edición original de #$ ). :a tercera estación se desató despu0s de la publicación de una sucesión de libros !ue, poco a poco, profundi"aban, tanto anal.tica como filológicamente, en la relación 8eidegger,NS,Staat1 en orden de aparición salieron a la lu": el in9ustamente olvidado libro documental de Guido Sc-neeberger 2#$7451 un poco despu0s, casi simult*neamente, el cl*sico ensa'o de =-eodor Adorno 2#$765 sobre la 9erga de la autenticidad ' el de A. Sc-@an 2#$7)5. El impacto sobre la opinión p;blica en Alemania fue de tal magnitud, superando incluso al esc*ndalo de #$) , !ue obligó a 8eidegger a romper su obligado ostracismo ' otorgar a la revista “Jer Spiegel” una larga ' famosa entrevista meticulosamente planificada en #$77. Simult*neamente, en la revista parisina “Criti!ue”, durante #$77 ' #$7(, se pone en pr*ctica la primera defensa en l.nea de los -eideggerianos franceses, encabe"ados por >ran]ois >0dier, la mano derec-a ' disc.pulo del pol0mico antisemita, lXam$a!!adeur de 'eidegger en #rance Gean Deaufret, donde se ataca -ist0ricamente ' en blo!ue, a los libros de Sc-neeberger, Adorno, Sc-@an e incluso un libro poco conocido, ' nunca traducido al franc0s, de ?. 8W-nerfeld, /n Sac%en 'eidegger) 9er!uc% 8$er deut!c%e 1enie , editado en #$)$. Al art.culo de >edier le contestaron, en el n;mero de 9ulio de #$7(, Cobert Oinder, Gean ?ierre >a'e ' Aim0 ?atri. :uego el debate sobre el “>all,8eidegger” poco a poco decae, entra en un per.odo de latencia ' dormita casi una d0cada, tanto en Alemania como en >rancia. :a cuarta fase de la controversia la inauguran una serie de investigaciones !ue se inician con las sucesivas ' decisivas pes!uisas debidas al -istoriador friburgu0s 8ugo Ytt en #$I , el conocido libro de Victor >ar.as de #$I( ' lo cierra las biograf.as menores del -istoriador revisionista Ernst Nolte en #$$ ' CWdiger Safrans+i en #$$6. 8a' !ue reconocer !ue fue gracias al “pat-brea+ing” del libro de >ar.as, !ue incorporó e -i"o masivas las revelaciones terminantes de Ytt !ue -asta

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ese momento solo -ab.an aparecido publicadas en revistas institucionales ' boletines locales de >reiburg, inaccesibles para el lector profano. Ser.a por medio de su traba9o arc-ivista incansable !ue, por primera ve" desde #$6), en el “>all, 8eidegger”, la cantidad de -ec-os, datos e informaciones se trastocar.an en calidad. Este -ec-o dio como resultado !ue el car*cter de la dedicación ' el compromiso pol.tico total de 8eidegger con el NSJA? primero, ' con el NS,Staat despu0s, se transformar* en un -ec-o incontrastable, indiscutible ' premisa de cual!uier debate serio sobre el caso. :a incompleta fuente de datos sobre el per.odo #$ %,#$6) en la vida de 8eidegger, muc-as veces planificada, -ab.a permitido, antes del “corte epistemológico” de Ytt en #$I , tanto a la -agiograf.a -eideggeriana como al mismo 8eidegger, salvar decorosamente la ropa sucia de su reputación profesional ' clausurar todo intento de interconectar su filosof.a con la pol.tica nacionalsocialista durante casi % aEos. :a defensa del 6ei!ter sólo repet.a, con variaciones personales, las muletillas, las deformaciones ' las pe!ueEas omisiones del canon establecido por 8eidegger en el intervie& de la revista “Jer Spiegel”. Se podr.a decir, sin e/agerar, !ue es a partir de Ytt, ' gracias su divulgación masiva v.a >ar.as, !ue en el debate sobre el compromiso ' la profundidad de la relación entre 8eidegger ' el NSJA?, se -a abierto paso la m*s importante cuestión filosófica: de cómo ' de cu*nto est* implicada la ontolog.a -eideggeriana en la decisión pol.tica resuelta por el nacionalsocialismo. LSe puede e/tender este apo'o incondicional al NS,Staat, como acto filosófico, -asta el pensamiento primigenio de 8eidegger, inclu'endo su magnum opu! trunca “Sein und \eit”M. :a !uinta ' L;ltimaM batalla de la guerra 'a -a comen"ado. En 4%%), Emmanuel >a'e 2el -i9o del filósofo Gean,?ierre >a'e, gran investigador de la ideolog.a totalitaria5 publica “8eidegger, l&introduction du na"isme dans la p-ilosop-ie” 2la introducción del na"ismo en la filosof.a5. El libro cita te/tos desconocidos de 8eidegger de los aEos veinte ' se dedica a demostrar los v.nculos del filósofo con pensadores racistas !ue soportaron despu0s el na"ismo como :ud@ig Clauss, EricCot-ac+er, Eugen >isc-er o Alfred Daeumler. El libro -ace -incapi0 en los seminarios del invierno #$ , 6: 8eidegger, como rector, utili"a sus conceptos filosóficos 2entre otros, la diferencia entre el ser ' el siendo5 para anali"ar la relación entre el >W-rer ' el pueblo alem*n. Casi al filo de su salida a ventas el n;cleo duro del %eideggeriani!me, encabe"ado por su figura m*s pol0mica >ran]ois >0dier, decidió salir nuevamente en defensa del m.tico 8eidegger resistente al na"ismo con una obra colectiva. ?ero algo e/traEo sucedió. :os diarios Le 6onde ' Le #igaro est*n de acuerdo: Gallimard acaba de renunciar a publicar un libro sobre 8eidegger despu0s de mandar pruebas a varios periodistas ' profesores. “8eidegger e plus forte raison”, pro'ectado libro colectivo editado por >0dier, llegó a tener reseEas en revistas de filosof.a antes del verano. A-ora, Gallimard se llama al silencio ' no responde a la prensa despu0s de anunciar a >0dier la cancelación de la publicación. ?ero se conoce mu' bien el conte/to de la g0nesis de la obra detenida antes de su llegada a las librer.as. Es para responder a esta visión de la obra de 8eidegger como un cap.tulo de la -istoria de la ideolog.a na"i !ue se formó un :in!atzgruppen de die" personas alrededor de >0dier. Xuer.an 2la en0sima ve"5 la tarea mitológica de “limpiar” al filósofo alem*n de sus

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acusaciones, al e/plicar !ue sus compromisos imprescindibles para sobrevivir en su oficio no !uitaron nada de rigor ' amor al saber a su pensamiento. Seg;n rumores, el libro fallido pon.a en duda la calidad de las traducciones de >a'e del alem*n al franc0s. Es una acusación cl*sica de los debates sobre el na"ismo de 8eidegger 2como el decir !ue los !ue lo relacionan con el nacionalsocialismo nunca lo -an le.do5 pero es tambi0n una posibilidad de demanda 9udicial. V, en especial en Europa, una posibilidad, indirecta, de otra demanda por “N0gationnisme” 2palabra francesa !ue designa el -ec-o de negar la e/istencia de la e/terminación de los 9ud.os por los na"is, un delito castigado por le'5. El te/to !ue presentamos es una campaEa internacional !ue busca la apertura democr*tica ' sin filtros de los arc-ivos de 8eidegger. Se basa en una apelación lan"ada originalmente en el diario franc0s Le 6onde el ) de enero de 4%%7. 8emos traducido el documento completo, eliminando los pasa9es espec.ficos !ue se refieren al sistema educativo franc0s. Ad9untamos los lin+s para sumarse ' conocer la lista de firmantes. :a apelación se encuentra en el sitio @eb de la nueva revista alemana de filosof.a on-line “=-eologie.Gesc-ic-te” de la universidad de SaarbrWc+. 2Nicolas Gon"*le" Varela5.

)#elaci*n #or la abert(ra de los )rc+ivos Heidegger
Por Emanuel Faye :os llamados “Arc-ivos 8eidegger” se encuentran cerrados -asta el aEo 4%47, a gran parte de los investigadores, 'a !ue su -i9o ' albacea 8ermann sólo concede autori"ación a a!uellos !ue demuestren ser suficientemente confiables. >ue de esta manera !ue pro-ibieron el acceso a los arc-ivos a V.ctor >ar.as, autor en #$I( de un libro pionero sobre la relación entre 8eidegger ' el na"ismo. ?or lo tanto, la verdad sólo aparece mu' lentamente. 8a sido necesario, por e9emplo, !ue -ubi0ramos reproc-ado a sus -i9os el -aber ocultado !ue 8eidegger -ab.a votado por el partido na"i desde el aEo #$ 4 para !ue lo reconocieran p;blicamente muc-o m*s tarde en una carta enviada al #ran0furter Allgemeine Ceitung el #) de noviembre de 4%%). Nuevos elementos, sin embargo, son aportados por una antolog.a de cartas con su esposa Elfride ?etri. Esas cartas son abrumadoras. Se descubre en efecto la radicalidad del antisemitismo ' del racismo !ue -abita en 8eidegger a partir de la d0cada de #$#%. 8e a!u. lo !ue dice el #I de octubre de #$#7, en plena guerra, a la entonces su novia: “El Zen9udiamiento& de nuestra cultura ' de las universidades es en efecto espantoso ' pienso !ue la Ca"a alemana deber.a encontrar suficientemente una fuer"a interior para llegar a la cumbre” 2hJie Ver9udung unsrer Tultur u. Bniversit^ten ist allerdings sc-rec+erregend u. ic- meine die deutsc-e Casse sollte noc- soviel innere Traft aufbringen um in die 8N-e "u 41

+ommen.“ [6ein lie$e! Seelc%en M“ Ariefe 6artin 'eidegger! an !eine #rau :lfride FGFY-FG\], -g. von Gertrude 8eidegger, Ounic-, 4%%), p.)#5. ?ara !ue la a!!e alemana llegue a la cumbre necesita un :.der, un Caudillo 2>W-rer5. A este respecto, mu' pronto, 8eidegger decidió tomar partido: en su carta del #( de octubre de #$#I, deplora “la p0rdida completa de ob9etivo ' el vac.o” en “la vida ' la constitución del Estado” alem*n ' conclu'e: “'o recono"co cada ve" de manera m*s urgente la necesidad de un Caudillo 2>W-rer5”. ?or otra parte la le'enda de un 8eidegger apol.tico es barrida por las pruebas presentadas en esta correspondencia. En una carta del 4 de octubre de #$ %, comentando un 9uicio a tres oficiales del Ceic-s@e-r 2el e90rcito de la Cep;blica de [eimar5 acusados de alta traición por formar una c0lula na"i, 8eidegger le confiesa a Elfride !ue posee 'a el ;ltimo e9emplar del diario na"i oficial, el “9?l0i!c%er Aeo$ac%ter, @iario de com$ate del 6ovimiento 3acional!ociali!ta de la 1ran Alemania( ' !ue se alegra !ue “el proceso de :eip"ig parece !ue finalmente caer* sobre los famosos acusadores”. Es pues de un diario na"i de propaganda en el cual 8eidegger conf.a para informarse de la actualidad pol.tica ' comentarla. Si 8eidegger critica, coincidiendo con el incondicional filósofo na"i Alfred Daeumler al !ue menciona en muc-as cartas de este per.odo, el nivel cultural de los nacionalsocialistas ' su prensa, no es obst*culo para !ue desta!ue !ue “el Oovimiento tiene su misión” 2carta del #I de 9ulio de #$ 45. El antisemitismo profundo de 8eidegger se puede ver tambi0n en sus refle/iones sobre Tarl Gaspers ' sobre el afecto profundo !ue siente 0ste por su mu9er, una 9ud.a. “Oe enfurece ver cómo puede este -ombre, puramente alem*n, con el instinto m*s aut0ntico ' !ue percibe la m*s alta e/igencia de nuestro Jestino P<Q seguir vinculado a su mu9er”. “Es en su relación original con los Griegos”, prosigue a 8eidegger, “!ue la metaf.sica del @a!ein alem*n podr* convertirse en activa”, ' “Gaspers piensa demasiado indudablemente en función de la -umanidad” 2carta del #$ de mar"o de #$ 5. En resumidas cuentas, 8eidegger !uerr.a !ue el @a!ein alem*n renunciara a todo pensamiento sobre la -umanidad como tal ' eliminara todo v.nculo con los 9ud.os, para estar vinculado e/clusivamente a una Grecia m"t%ifi*e. =ambi0n se revelan en !u0 t0rminos 8eidegger reali"a comentarios sobre la Segunda Guerra Oundial: el #I de ma'o de #$6%, en el mismo momento !ue las tropas pan"er del FFFH Ceic- se despliegan sobre 8olanda, D0lgica ' >rancia, 8eidegger se congratula de !ue los alemanes conciban “la soberan.a total de la =0cnica” de manera mu' diferente !ue en #$#(, ' no duda en -ablar de la “legalidad interior de la tecnificación incondicionada de la guerra” RJistamos muc-o de sus discursos despu0s de #$6) sobre el car*cter errante de la =0cnica planetaria asimilada al ni-ilismoS A-ora bien las observaciones antisemitas ' racistas de 8eidegger tienen asimismo repercusión en la misma obra. :as fórmulas de #$#7 citadas m*s arriba sobre el “en9udiamiento” 2Ver9udung5 ' sobre la ra"a alemana constitu'en, en efecto, el esbo"o de un programa de dominación racial !ue e/pondr* una !uincena de aEos

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m*s tarde en sus cursos de filosof.a, mientras 8itler se mantiene en el poder. 8abla entonces de “e/plotar con profundidad las posibilidades fundamentales de la Esencia de las ra.ces originalmente germ*nicas ' conducirlas -asta la dominación” 21e!amtau!ga$e, t. 73 (, p.I$5. Oientras tanto se dedicó en su curso del semestre de verano #$4( a destruir el concepto de g0nero -umano, proponiendo traducir el geno! griego por las palabras “ra"a, lina9e” ' -ablando en adelante con el plural “or.genes”. El mismo aEo afirma en “Ser ' =iempo” !ue el @a!ein aut0ntico debe ser entendido como Comunidad 2Gemeinsc-aft5, como ?ueblo, ' !ue 0ste debe elegir 0l mismo “a su 80roe” con el fin de “volverse libre para la continuación del combate”. V a partir del invierno #$4$, %, en el curso titulado los “Conceptos fundamentales de la Oetaf.sica”, donde desaf.a a lo !ue nombra como “el embrollo pol.tico” de la Alemania de [eimar ' llama a “ser duros”, abandona la cuestión “LXu0 es el -ombreM” por la de “LXui0nes somos NosotrosM”. En #$ , 6, precisa en sus cursos !ue el “Nosotros” sólo designa al pueblo alem*n, sólo 0l puede tener a;n un “Jestino”. =ambi0n en dic-a fec-a aclara en un seminario !ue lo !ue designa como “Salud del ?ueblo”, se refiere a “la unidad de Sangre ' Yrigen” ' a la “Ca"a”. Si nos referimos al con9unto de los te/tos citados m*s arriba, es e/tremadamente preocupante ver !ue tanto “Ser ' =iempo” como los dos cursos de los aEos #$4( ' #$4$, %, -an sido incluidos por primera ve" en el programa de la Agr*gation en filosof.a en >rancia. LEra necesario endilgar a la Bniversidad francesa tal cargaM LEl pensamiento no necesita -o' otro tipo de fundamentosM Se desear.a al menos !ue esta situación propiciara una reconsideración a fondo de los escritos de 8eidegger. A-ora bien, para !ue se -aga la lu" sobre sus intenciones profundas ' sobre su implicación en el na"ismo, resulta indispensable !ue todos los investigadores tengan acceso al con9unto de los arc-ivos de los intelectuales m*s comprometidos con el %itl*ri!me, para comen"ar por los arc-ivos 8eidegger de Oarbac- ' los arc-ivos Daeumler de Ounic-. Se sabe, en efecto, por una carta a Elfride, !ue Daeumler continua manteniendo intercambio epistolar con 8eidegger en #$6 , el mismo aEo en el cual aparece su elogio de Alfred Cosenberg. Sin embargo, la carta a Daeumler no se -ace p;blica. El ?residente de la Cep;blica >rancesa -a mostrado el e9emplo desclasificando, en #$II, el e/pediente 8eidegger conservado en los arc-ivos del Xuai diYrsa'. Esta es la ra"ón por la cual lan"amos una llamada solemne a los responsables, tanto alemanes como europeos, para !ue el derec-o a la verdad -istórica ' filosófica est0 por fin garanti"ado ' !ue, sesenta aEos despu0s del final del r0gimen na"i, estos arc-ivos est0n abiertos a todos los investigadores. E,mail para ad-erirse al llamamiento: t-eologie.gesc-ic-tejsulb.uni,saarland.de
%r& Emman(el Faye, ma^tre de conf*rence! en filosof.a, universit0 de ?aris _,Nanterre. 8a publicado entre otros libros “?-ilososp-ie et perfection de l&-omme. Je la Cenaissance e Jescartes” 2Vrin, #$$I5 ' “8eidegger, l&introduction du na"ismo dans la p-ilosop-ie” 2Albin Oic-el, 4%%)5.

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