Es hora de vivir.

Me alcanzo cuando corría, huía, de mí mismo, del mundo, de la vida. Solo veía sombras, no veía, solo distinguía las sombras, pero olvidaba. Allí, en el sitio solo, en aquel sitio confundido por los gritos de todos, donde la soledad se grita a mil voces, y mil voces se desvanecen en la penumbra. No puedo decir que te vi, solo te sentí, oí un susurro, como un sonido o un quejido: ”Cree en mí y serás libre”, alcance a escuchar. Sera un sueño, o acaso mi final, voces que solo yo escucho. ”El que en mi cree tiene vida eterna” Quién eres? grite… Acaso mi locura? ”Yo soy Jesús, tu Salvador”, Toma mi mano, es hora de vivir… Nada tenía que perder, extendí mi mano al que hablaba… Y me dije, muerto soy, es hora de morir. Allí, en medio del tiempo, cuando todo parece igual. allí, vi la luz, mis ojos vieron lo que los ángeles anhelan mirar, vi a mi redentor, que me jalo hacia su pecho, y vi que me llevo a su corazón. Es hora de vivir, me dijo otra vez, y yo morí. Fue entonces que el dulce susurro del viento de Dios soplo en mi corazón, y allí, en el corazón de Dios, allí nací.

Henry Padilla Londoño

http://www.facebook.com/groups/librosrd/ http://www.scribd.com/HenryPL http://issuu.com/henrypadilla

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful