INFORME INICIAL COMUNIDADES DE PRÁCTICA

JENNIFER LEYDEN ROTAWISKY C. SECRETARIA DE EDUCACIÓN DE CALI Informe: 1ª Y 2 ª parte

2013
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Estructuración pedagógica de formación de comunidades de práctica mediadas por TIC
ACERCAMIENTO INICIAL Tomando como base la importancia de las tecnologías de la información y la comunicación TIC en los diferentes escenarios de la sociedad globalizada y por tanto del sector educativo se debe esclarecer la conceptualización del proceso de estructuración pedagógica de formación de comunidades de práctica virtuales como parte del proceso de innovación educativa que el Ministerio de Educación describe como: • “Innovación educativa con uso de TIC es un proceso en el que la práctica educativa con la mediación de TIC, se reconfigura para dar respuesta a una necesidad, expectativa o problemática, desde lo que es pertinente y particular de un contexto, propiciando la disposición permanente al aprendizaje y la generación de mejores condiciones en las realidades de los actores educativos. La innovación educativa cobra relevancia en su uso, apropiación y difusión en y por la comunidad educativa.”

De igual forma la innovación educativa requiere de la conformación del ecosistema digital para el engranaje articulado de entornos educativos que fortalezcan el aprendizaje y la enseñanza, estos ambientes deben contar con la infraestructura tecnológica necesaria para el acceso a las diferentes herramientas y recursos que facilitan el manejo de la información y el desarrollo de diversas competencias en la comunidad educativa. Sin embargo los entornos educativos deben tener un sentido pedagógico, corresponder a los diferentes fines y propósitos de la educación del Siglo XXI, y entre ellos el Ministerio de educación cita “Uno de los propósitos de la educación del siglo XXI, es la formación de personas inteligentes a nivel cognitivo, afectivo y práxico, para lo cual se requiere el desarrollo de las diferentes dimensiones y competencias del ser humano. En este sentido, cualquier proceso de formación debe permitir que los individuos desarrollen competencias para establecer una

relación significativa y duradera entre sus acciones y el conocimiento”, haciendo énfasis en la necesidad de la formación de los maestros y toma como base para preparar a los educadores en la innovación educativa apoyada por TIC la necesidad del desarrollo de las competencias: tecnológica, comunicativa, pedagógica, investigativa y de gestión. La cualificación de los docentes hace parte del ecosistema educativo digital que nos permite fortalecer las competencias del ciudadano del Siglo XXI configurando diferentes momentos de formación necesarios para la transformación efectiva de las prácticas pedagógicas, implementando nuevas metodologías, didácticas a través de recursos y herramientas con carácter multimodal, donde los espacios virtuales integran texto, imagen, audio, video generando nuevas formas de comunicación en la práctica áulica y en los ambientes de aprendizaje fuera de la escuela, donde la comunidad educativa puede trascender y enriquecer sus aprendizajes. Continuando con los elementos del ecosistema educativo digital se tendrá en cuenta en esta propuesta el papel fundamental de la gestión directiva como actores de cambio y cocreadores de la planificación, diseño y direccionamiento de los componentes de gestión educativa de la institución; para ello los directivos docentes deben reconocer los direccionamiento del Ministerio de Educación y de la Secretaria de Educación, así como las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas de su contexto educativo y evidenciar una planeación estratégica que se evidencie en el proyecto Educativo Institucional y en su Plan de Mejoramiento Institucional PMI. Para comprender la importancia de la conformación de comunidades en el marco de la Innovación educativa, la gestión directiva, administrativa, pedagógica y comunitaria no son las únicas que se deben referenciar, ya que es fundamental tener claros algunos conceptos como “sistemas de gestión de contenidos “ y “gestión de aprendizaje” que una vez implementados y teniendo las garantías de sostenibilidad nos permite potenciar las instituciones educativas como verdaderas organizaciones de aprendizaje.

Durante esta disertación se pretende aclarar la conceptualización que presenta los descriptores de desempeño de las COMPETENCIAS TIC PARA EL DESARROLLO PROFESIONAL DOCENTE del MENi:

De las anteriores tablas de competencias abordaremos apartes concernientes a la conformación de comunidades sin pretender desintegrar la articulación de todos los descriptores como una necesidad de formación que se debe abordar en la Ruta de Formación docente:
COMPETENCIA TECNOLÓGICA Capacidad para seleccionar y utilizar de forma pertinente, responsable y eficiente una variedad de herramientas tecnológicas entendiendo los principios que las rigen, la forma de combinarlas y las licencias que las amparan.

Nivel de Competencia

EXPLORADOR Reconoce un amplio espectro de herramientas tecnológicas y algunas formas de integrarlas a la práctica educativa

INTEGRADOR Utiliza diversas herramientas tecnológicas en los procesos educativos, de acuerdo a su rol área de formación, nivel y contexto en el que se desempeña

Descriptores de desempeño

INNOVADOR Aplica el conocimiento de una amplia variedad de tecnologías en el diseño de ambientes de aprendizaje innovadores y para plantear soluciones a problemas identificados en el contexto  Utilizo herramientas tecnológicas complejas o especializadas para diseñar ambientes virtuales de aprendizaje que favorecen el desarrollo de competencias en mis estudiantes y la conformación de comunidades y/o redes de aprendizaje

COMPETENCIA PEDAGÓGICA Capacidad de utilizar las TIC para dinamizar los procesos de enseñanza y aprendizaje, reconociendo alcances y limitaciones de la incorporación de estas tecnologías en los procesos de formación de los estudiantes y el desarrollo profesional propio. Nivel de Competencia EXPLORADOR Identifica nuevas estrategias y metodologías mediadas por las TIC, como herramienta para su desempeño profesional. INTEGRADOR Propone proyectos y estrategias de aprendizaje con el uso de TIC para potenciar el aprendizaje de los estudiantes. INNOVADOR Lidera experiencias significativas que involucran ambientes de aprendizaje diferenciados de acuerdo a las necesidades e intereses propias y de los estudiantes.

Descriptores de desempeño

 Evalúo los resultados obtenidos con la implementación de estrategias que hacen uso de las TIC y promuevo una cultura del seguimiento, realimentación y mejoramiento permanente.

COMPETENCIA INVESTIGATIVA Capacidad de utilizar las TIC para la transformación del saber y la generación de nuevos conocimientos Nivel de Competencia EXPLORADOR Usa las TIC para hacer registro y seguimiento de lo que vive y observa en su práctica, su contexto y el de sus estudiantes. INTEGRADOR Lidera proyectos de investigación propios y con sus estudiantes. INNOVADOR Construye estrategias educativas innovadoras que incluyen la generación colectiva de conocimientos. Participo activamente en redes y comunidades de práctica, para la construcción colectiva de conocimientos con estudiantes y colegas, con el apoyo de TIC.

Descriptores de desempeño

COMPETENCIA COMUNICATIVA Capacidad para expresarse, establecer contacto y relacionarse en espacios virtuales a través de diversos medios digitales y con el manejo de múltiples lenguajes, de manera sincrónica y asincrónica. Nivel de Competencia EXPLORADOR Emplea diversos canales y lenguajes propios de las TIC para comunicarse con la comunidad educativa INTEGRADOR Desarrolla estrategias de trabajo colaborativo en el contexto escolar a partir de su participación en redes y comunidades con el uso de las TIC. INNOVADOR Participa en comunidades y publica sus producciones textuales en diversos espacios virtuales y a través de múltiples medios digitales, usando los lenguajes que posibilitan las TIC

Descriptores de desempeño

Contribuyo con mis conocimientos y los de mis estudiantes a repositorios de la humanidad en Internet, con textos de diversa naturaleza.

COMPETENCIA DE GESTIÓN Capacidad para utilizar las TIC para planear, organizar, administrar y evaluar de manera eficiente los procesos educativos; tanto a nivel de prácticas de aula como de desarrollo institucional. Nivel de Competencia EXPLORADOR Organiza actividades propias de su quehacer profesional con el uso de las TIC. INTEGRADOR Integra las TIC en procesos de dinamización de las gestiones directiva, académica, administrativa y comunitaria de su institución INNOVADOR Propone y lidera acciones para optimizar procesos integrados de la gestión escolar.

Descriptores de desempeño

Dinamizo la formación de mis colegas y los apoyo para que integren las TIC de forma innovadora en sus prácticas Pedagógicas.

Los descriptores señalados permitirán establecer el complemento para concretar la aproximación conceptual necesaria que dinamice procesos consecuentes en la formación de los maestros potenciando habilidades y destrezas innovadoras en sus prácticas pedagógicas y encontrar entornos abiertos de aprendizaje para su formación a lo largo de la vida que a su vez evidencien el mejoramiento profesional y por consiguiente el mejoramiento de la calidad educativa, reduciendo la brecha digital y la brecha en la generación de conocimiento Para alcanzar un estudio base se desarrollará la siguiente estructura de escenarios de acuerdo con la Ruta de formación docente de la Secretaria de Educación de Caliii:

Comunidades de Práctica

Escenario de Innovación

Escenario de Transformación

Escenario de Apropiación

Escenario de Adaptación

Escenario de adopcion

:

Figura 1 Estructura de escenarios de conformación de comunidades de práctica SEGUNDO CAPITULO DEL MARCO CONCEPTUAL Para continuar con este informe es necesario establecer conceptualmente que es una comunidad de práctica, sus relaciones y procesos las articulaciones y coordinaciones entre redes. Entre los conceptos podemos citar: Etienne Wenger ha estudiado las Comunidades de práctica y las ha definido como “grupos de personas que se reúnen con el fin de compartir ideas, encontrar soluciones e innovar, uniendo sus esfuerzos para el desarrollo continuo de un área de conocimiento especializado”, Donde “colaboran y aprenden unos de otros, cara a cara o de forma virtual, se mantienen unidos por un objetivo común y el deseo de compartir experiencias, conocimientos y mejores prácticas dentro de un tema o disciplina”iii

Desde esta óptica las comunidades de práctica generan espacios de interacción identificados por objetivos de aprendizaje comunes y muchas de ellas pertenecen a un mismo contexto profesional o académico. Durante las relaciones establecidas hay diferentes formas de transferencia de conocimiento ya sean formales o informales, permitiendo la cocreación, la coreflexión y el reconocimiento del trabajo colaborativo a través de compartir sus prácticas y experiencias ya sea de manera virtual o presencial. Las identidades de grupo se generan en ese rol de liderazgo distribuido donde la participación genera conocimiento entre pares y su deseo de ampliar y reforzar los aprendizajes les permite reconocerse y reconocer a otros en una espiral que fuera de ser un constructo social potencia de manera exponencial el conocimiento desde la interacción y el intercambio de saberes. Durante la experiencia en la comunidad de práctica los participantes se nutren de diversas maneras unos con otros y su participación dentro de las reglas de juego y estrategias planteadas les permite una comunidad saludable en las interacciones sociales que se desprenden durante su desarrollo. Tomaremos como base el documento de Guía Comunidades de Prácticaiv, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que también describe que Como grupos de personas que son, su funcionamiento y desarrollo son el resultado de un proceso participativo continuo donde se ponen en juego estrategias de cooperación, colaboración y liderazgo, y donde simultáneamente se juegan diversos intereses e incentivos. Al facilitar la conexión e intercambio entre personas, las CoP son espacios que favorecen la puesta en común de conocimiento tácito y contextualizado.v El análisis de este documento nos conduce a la disertación de la necesidad de reconocer para qué una comunidad de práctica, cómo concebirla, como compartirla, como sostenerla. Partimos de la premisa que las comunidades de práctica son núcleos de

participantes, son redes sociales activas con intencionalidades compartidas generadas en los cuestionamientos y situaciones de interés común, de allí que los autores cuestionan ¿para qué propósitos nos puede ser útil una CoP? y agrupan en tres, los principales objetivos de una CoP: “Formación continua de los y las integrantes. Los miembros de una comunidad profesional disponen, a través de una CoP, de un medio interactivo e informal para mantenerse al día de novedades, noticias y opiniones sobre lo que ocurre en su disciplina. Se intercambia en la Comunidad el conocimiento teórico, metodológico y práctico alentando a que los proyectos se alimenten de enfoques multidisciplinarios para el beneficio de experiencias y áreas de especialización de los miembros del grupo. Establecimiento de alianzas. Las CoP son vehículos que facilitan los flujos del conocimiento y refuerzan los lazos entre los y las integrantes de una comunidad profesional. La participación en una CoP, agrega carácter formal a los nexos entre profesionales y forja caminos hacia la colaboración, ya sea facilitando el contacto cara a cara o a través de redes virtuales de conocimiento. Estas plataformas incentivan a las y los participantes a emprender proyectos en colaboración. Las CoP permiten identificar prioridades estratégicas dentro de un grupo de personas que trabajan hacia una misma meta o en una misma organización pero cuyas actividades necesitan coordinación. Generación de nuevo conocimiento. Una Comunidad de Práctica no es solamente una plataforma donde se comparte conocimiento, un reservorio de experiencia y recursos. Es, por su propia naturaleza, un espacio que retroalimenta y construye nuevo conocimiento fruto de la discusión y la reflexión. La participación en una CoP facilita la implementación de proyectos y programas que requieren de procesos de captura, análisis, intercambio y transferencia de conocimiento, articula iniciativas y coordina esfuerzos entre los diferentes actores comprometidos con los temas de desarrollo y derechos humanos.”

También se deben tener presentes los Elementos en una Comunidad de

Práctica como son:
Dominio Práctica Comunidad

El dominio es el elemento que identifica los intereses y la identidad de los participantes, sus roles profesionales y académicos, sus campos de dominio, sus intereses de investigación, en el medio educativo se pueden evidenciar en las comunidades que conforman los docentes de un área especifica que los acerca en sus formas de enseñar y aprender la disciplina que los reúne. La práctica les permite el reconocimiento en el hacer, confrontar y compartir sus actividades que al mismo tiempo desarrolla en los participantes de la comunidad diferentes competencias en niveles de madurez que potencia habilidades personales y profesionales enriqueciendo el conocimiento y abriendo espacios para diferentes formas de interacción sobre sus experiencias o actividad que comparten en común los participantes de la comunidad, los miembros exponen y comparten su experticia en un tema Para referirnos a la comunidad como los participantes miembros de ella, quienes a través de las relaciones establecidas generan procesos que fortalecen el aprendizaje y les identifica en un trabajo colaborativo. Desde este planteamiento es necesario fortalecer las comunidades de práctica en el sistema educativo como elemento fundamental de aprendizaje y de la construcción social de las personas cuando estamos frente a concepciones de cambio que se evidencian en un sistema sobreinformado que a su vez propicia la comunicación tanto sincrónica como asincrónica y facilita la ubicuidad, llevándonos a la necesidad de nuevas formas de enseñar y aprender en el siglo XXI. El impacto de los diferentes lenguajes, de las formas de agrupación informal que se ha venido presentando por medio de las redes sociales y los escenarios no presenciales de participación para compartir información y conocimiento, cada vez son mas evidentes ante las tecnologías emergentes que permiten construcción colectiva, compartida

y reflexionada entre pares o equipos interdisciplinares. Conformar grupos, comunidades no es una actuación social nueva, ya que siempre ha estado presente en las actividades de las personas, pero las competencias del siglo XXI refuerzan la idea de la agrupación con sentido de compartir, aprender y propiciar investigación sobre el quehacer como vehículo de aprendizaje para mejorar su práctica. La flexibilidad de las comunidades de práctica permite que sus miembros dinamicen de manera efectiva, que sus cuestionamientos tengan respuestas colectivas y de manera sistemática construyen sobre sus experiencias, aportando a sus disciplinas y nutriendo incluso otros aspectos que conjugan en variables internas y externas de su práctica. El auge de procesos de formación formales académicos debe a su vez propiciar el fortalecimiento de las comunidades de práctica establecidas y la conformación de escenarios para promover Comunidades de Prácticas que permitan mantener el estado natural de su evolución. En el sistema educativo esta evolución se viene generando y su fomento está en las diferentes actividades de trabajo colaborativo que se presentan en la conformación de procesos disciplinares por áreas, espacios que deben ser reforzados desde las diferentes herramientas y recursos que facilitan las tecnologías de la información y la comunicación, que a su vez por los intereses de sus miembros van identificando puntos comunes con otras disciplinas y acercándose unas con otras privilegiando procesos de enseñanza y aprendizaje integrales. Y es ente apartado cuando retomamos la importancia de proveer escenarios mediados por las tecnologías de la información y la comunicación en los procesos educativos como estrategia para el acercamiento voluntario a la participación y potenciar en los miembros de las comunidades de práctica su interacción. Igualmente es necesario propiciar encuentros de las comunidades de práctica, espacios en los que puedan discernir sobre sus intereses, compartir sus inquietudes y planificar sus actividades, fomentando el liderazgo y compromiso de sus miembros.

Las Comunidades de práctica como se ha evidenciado nacen, crecen y se desarrollan de manera natural y el estado voluntario de sus miembros a pesar de reconocerse por intereses mutuos no es garantía de una participación efectiva y activa de cada uno de ellos; sin embargo, se debe reconocer que sus participantes son los que fijan las estrategias para la comunicación activa, y sobre todo para la generación colectiva de conocimiento sin dejar de lado las prácticas sociales que se derivan de ese intercambio. En la educación se tiende a establecer comunidades de prácticas formalizadas, jerarquizadas, auditadas como parte de programas formales que una vez finalizan la formación muchas de ellas no continúan vigentes, demostrando que las comunidades de prácticas tienen su propia dinámica que nace de la voluntad de sus miembros y del interés más el valor agregado personal que provea a los participantes y el deseo de mejorar en sus procesos comunes. Por esta premisa, en una comunidad de práctica se pueden observan diferentes formas de participación e intervención, se presentan flujos de actividades de acuerdo a los intereses de sus participantes y algunos pertenecen en carácter de coordinadores, líderes, facilitadores, visitantes activos y algunos serán turistas de la comunidad con intervenciones ocasionales. No debemos olvidar que, como señalan Wenger, McDermott y Snyder (2002), “únicamente del 10 al 15% de los miembros de la comunidad asumirán la responsabilidad de su funcionamiento, del 15 al 20% serán miembros activos y que el resto serán personas que desde la periferia observarán y aprenderán las interacciones que se produzcan. Por ello, será fundamental que se invite a participar con la intensidad que cada miembro considere apropiada”.vi Esa participación regular o no de sus miembros debe ser analizada por la misma comunidad e interactuar con sentido social y de conocimiento estableciendo los ritmos de sus encuentros y de sus interacciones, permitiéndose negociaciones para su crecimiento y construcción colectiva de saberes.

Como parte de este marco conceptual también citaremos a Poole (2002)vii citado por Galvis y Leal(2004)viii plantea siete elementos determinantes para vivir en comunidad: las experiencias compartidas, la responsabilidad compartida, la identidad compartida, el tiempo social, los rituales de entrada y salida, las relaciones significativas y la participación. Para el diseño de una comunidad de práctica, Wenger y sus colaboradores proponen en Cultivating Communities of Practice los siguientes roles o niveles de participación: Coordinador: Es quien organiza eventos y conecta a los miembros de la comunidad. Es el miembro que contribuye a que la comunidad esté enfocada en su dominio, mantenga relaciones entre sus miembros y otras comunidades, y desarrolle su práctica. La dedicación de esta persona como coordinador se encuentra típicamente entre el 20 y el 50% de su tiempo, y es usualmente financiada para dicho propósito. Entre sus funciones principales se encuentran:     Identificar cuestiones o temas importantes en el dominio de la comunidad. Planear y facilitar eventos en la comunidad. Siendo este el aspecto más visible del rol de un coordinador. Relacionar informalmente miembros de la comunidad. Contribuir en la construcción de la práctica. Esto incluye trabajar en la administración del conocimiento en la comunidad, lecciones aprendidas, mejores prácticas y métodos para el aprendizaje. Evaluar la salud de la comunidad y la contribución de esta a sus miembros.

El Núcleo: Es un grupo pequeño de miembros que participan activamente en discusiones, debates y proyectos. Se encargan de identificar temas que se deban tratar en la comunidad y guiarla a través de una agenda de actividades. A medida que la comunidad madura, los miembros del núcleo toman buena parte del liderazgo y se vuelven asistentes del coordinador. En general, se trata de un grupo pequeño que comprende solamente del 10 al 15% de la comunidad.

Miembros activos: Son aquellos que atienden a reuniones con regularidad y que participan ocasionalmente en los foros o actividades de la comunidad sin el nivel de intensidad de los del núcleo. También se trata de un grupo relativamente pequeño que comprende del 15 al 20% de la comunidad. Miembros periféricos: Participan en escasas ocasiones y son parte mayoritaria de la comunidad. Sus actividades se centran en observar las interacciones de los miembros activos y del núcleo. Algunos integrantes de este nivel consideran que sus participaciones no son apropiadas para la comunidad o que no cuentan con la autoridad suficiente para que les sea tenida en cuenta. Otros, consideran que no cuentan con el tiempo suficiente para participar de forma más activa. Pese a esto, sus actividades periféricas son de vital importancia para la comunidad ya que gracias a su observación de lo que ocurre al interior de esta, logran obtener una gran variedad de conocimientos que ponen en práctica a su manera. Participantes externos: No son miembros de la comunidad pero tienen un interés en ésta, ya sea como clientes, proveedores o porque comparten temas de interés. Los miembros de una comunidad se mueven entre estos niveles de participación dependiendo de diversos factores. Cuando se trata un tema que sea de interés para algunos, estos pueden asumir el rol de participantes activos o del mismo núcleo por un tiempo mientras se desarrollan actividades en torno a ese tema, y luego volver a ser de la periferia. Este movimiento entre niveles permite mantener a los miembros interesados en la comunidad y es un elemento que debe tenerse en cuenta para sostener la evolución de una comunidad.ix Aspectos Fundamentales de una Comunidad de práctica: Algunos de los aspectos que hacen que las Comunidades de Práctica se mantengan activas, vibrantes y con niveles de participación incluyen: Sentido de pertenencia a la comunidad. Adoptar de manera consensuada un tema común, definir el propósito que se espera y qué

resultados se buscan, son clave en la participación en una CoP y para lograr, por tanto, una ”comunidad viva”. El éxito de una CoP depende, en parte, de que a pesar de la diversidad de áreas que se muestren dentro de un mismo tema se alcance un consenso de expectativas e intereses. Otro aspecto es la actitud personal de las y los participantes de la comunidad, que incluye no solo el interés por el tema sino el tiempo que lleva una persona en la organización, contar con un grupo coordinado que intercambia el deseo de aprender de otros(as) y con otros (as), una actitud positiva hacia el trabajo colectivo, los intereses o motivaciones que cada individuo tiene al participar en una CoP y las capacidades y/o destrezas que se pueden aportar al colectivo. Un tercer aspecto es el relacional y por él entendemos cómo las personas establecen relaciones, interactúan en espacios y, mediante actividades y acciones conjuntas, se fomentan lazos de reciprocidad y colaboración para producir una comunicación más efectiva y horizontal. La construcción de redes de confianza entre las personas y la empatía generada por verse enfrentados a retos comunes fortalece un ambiente que privilegia la cooperación sobre la competencia. Este aspecto relacional es vital para la evolución de una CoP y es uno de los elementos que la facilitación o núcleo de la CoP puede accionar mediante herramientas y actividades. Otro aspecto central es la cultura organizacional en la cual se inserta la CoP. Este aspecto considera los patrones y reglas de juego formales e informales arraigados en la organización. La cultura organizacional y el estilo gerencial pueden facilitar o dificultar la participación de las personas en una CoP. Organizaciones abiertas, horizontales, con liderazgos dinámicos facilitan el desarrollo y continuidad de una CoP. La CoP en conjunto puede desarrollar acciones que busquen incidir en que la gerencia dé mayor relevancia a los temas abordados por sus miembros. Una CoP transita por etapas que se enriquecen y fortalecen si existe una

coordinación y facilitación que promueve y marca un posible camino a seguir. Las actividades que se realizan en una CoP se pueden acordar entre las personas participantes, pero el escenario de interacción, la convocatoria a participar, algunas reglas del juego y sobre todo el reconocimiento de la importancia de elementos metodológicos que facilitan la circulación del conocimiento es responsabilidad del equipo facilitador y del núcleo de personas activas. El rol de la facilitación es, por tanto, clave para el éxito de una comunidad. Y un último aspecto más operativo es el relativo a los mecanismos de comunicación y la estructura organizacional que tendrá la CoP. En una comunidad interactúan personas, procesos y tecnologías. Por tal razón es necesario establecer con claridad los roles y responsabilidades en la CoP y su estructura de funcionamiento. Una CoP puede ser virtual, presencial o combinar estas dos formas de comunicación, y las herramientas cambian de acuerdo a la estructura que se defina. Por ejemplo, para la comunicación virtual se utilizan webs, blogs, correos electrónicos, webinarios, video conferencias, plataformas de intercambio como Teamworks y otras redes sociales. Para la comunicación presencial se utilizan mecanismos como talleres, reuniones, seminarios, encuentros, etc.; estos elementos pueden ser determinantes en la efectividad de una comunidad de práctica. El énfasis en la provisión de estos mecanismos y arreglos es una responsabilidad principalmente de la coordinación y facilitación de la CoP según los recursos disponibles.

Diseño de una Comunidad de Prácticax

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COMPETENCIAS TIC PARA EL DESARROLLO PROFESIONAL DOCENTE , Ministerio de Educación Nacional-agosto 2013

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Metodología Pedagógica EDPT por Maritza Cuartas Jaramillo se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported. Basada en una obra enhttp://punya.educ.msu.edu/publications/journal_articles/mishra-koehler-tcr2006.pdf.
iii iv

Etienne Wenger.”Communities of Practice: learning, meaning, and identity. APQC. “Using Communities of Practice to Drive Organizational Performance and Innovation”. 2005 Guía Comunidades de Práctica Serie Metodológica en Gestión de Conocimiento, Proyecto Comparatir Conocimiento para el DesarrolloUnidad de Gestión de Conocimiento,Centro Regional del PNUD para América Latina y el Caribe v Sobre conocimiento tácito y explícito véase Nonaka y Takeuchi (1995) y Polany, Michael (1969) Knowing and Being, Chicago Press E.U. vi Mónica Gutiérrez Ortega, investigadora y consultora en formación corporativa y gestión del conocimiento de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC)* vii Poole, M. (2002). Developing Online Communities of Practice 32. in Preservice Teacher Education. Paper presented at the CSCL. Conference, Boulder, CO.
viii

I Galvis, A; Leal, D., (2008).Aprendiendo en comunidades: más allá de aprender y trabajar en compañía. México. D.F. Instituto Latinoamericano de Tecnología Educativa.

ix x

http://es.wikipedia.org/wiki/Comunidades_de_pr%C3%A1ctica#cite_note-Wenger_CultivatingCommunities-1 Guía Comunidades de Práctica,Centro Regional del PNUD para América Latina y el Caribe

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