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*Por Manuel Anido

El PODER

INDICE
Introducción Pág. 2
El Poder y sus redes- Visión de Foucalt Pág. 3
Relacionamiento con Maquiavello Pág. 6
Conclusiones Pág. 8
Bibliografía Pág. 9

Introducción
Se encara este pequeño trabajo, bajo la consigna de realizar una contrastación del
texto aportado por el docente de la cátedra, relativo al Poder, texto en donde se pueden
apreciar al respecto, tanto las visiones de Michel Foucalt, como la concepción de Max
Weber sobre los diversos tipos de dominación, hasta por último, un análisis sistémico,
especificando sobre los Grupos de Interés y de Tensión, los Factores de Poder, sus
caracterizaciones, así como la dinámica que desempeñan dentro del Estado.
La obediencia y el mando como fenómenos de las relaciones de poder han estado
presentes en el desarrollo de la humanidad y lo están incluso en el mundo de los
animales no racionales. Han sido objeto de muchos estudios que no siempre han logrado
considerarlo en todas sus dimensiones, tarea que por otra parte seguramente excederá
las limitadas aspiraciones de este trabajo, que sólo pretende arrojar un poco de luz sobre
algunas cuestiones. El juego del poder no sólo se expresa a través de los grandes
hechos, o realidades de la sociedad, o sea en lo macro, sino también en las pequeñas
realidades cotidianas.
El poder es objeto de estudio de las ciencias sociales, y dentro de ellas
específicamente las ciencias políticas, y constituye un elemento esencial para entender
las relaciones entre los individuos y entre las naciones, y nos revela relaciones de
autoridad o dominación que a veces se presentan como sutiles y complejas, atravesando
los procesos y las relaciones sociales.
El análisis de esos procesos, permite observar que en muchos casos, de forma
inconsciente, los individuos se encuentran comprendidos en relaciones de dominación, no
siempre fácilmente visualizables y abarcan tanto la actividad del que manda, como del
que obedece o del que se espera obediencia. Relaciones que pueden plasmarse en lo
macro a partir de nuestra vida en sociedad y de las organizaciones estatales y
actividades gubernativas así como también e imperceptiblemente en la diaria
cotidianeidad.
Como se conceptualiza en el texto, en la acción de los dominados, se interpone,
frustrándola, la clase dominante, o la alianza de clase dominante, junto con el Estado, o
asumiendo éste su representación. Es así que se manifiestan, líneas de poder real, como
las llevadas adelante, mediante las políticas de ajuste neoliberal, con sus consecuentes
efectos de ampliación de la pobreza y la marginación.
Y en este sentido las recetas políticas y económicas para superar los problemas
de América Latina, han demostrado su impracticabilidad y funestos resultados, no
habiendo conducido sus predicciones básicas a los escenarios prometidos por los gurúes
del mercado. Hoy se presenta cada vez con más fuerza y como un tema central, el papel
de la equidad, de la justicia social y la redistribución del ingreso.

El Poder y sus redes – Visión de Foucalt

2
A lo efectos de no reiterar conceptos expresados en el texto objeto de análisis y
contrastación en este trabajo, se ha creído pertinente, ahondar en la visión de Foucault,
a partir de un texto determinado. Dice Michel Foucault1 en ese texto: "...por dominación
no entiendo el hecho macizo de una dominación global de uno sobre los otros, o de un
grupo sobre otro, sino las múltiples formas de dominación que pueden ejercerse en el
interior de la sociedad"2
Es importante acuñar una noción de poder que no haga exclusiva referencia al
gubernativo, sino que contenga la multiplicidad de poderes que se ejercen en la esfera
social, los cuales se pueden definir como poder social, Foucault nos habla del subpoder,
de una especie de trama de poder, al que él llama microscópico y capilar, que no es el
poder político ni los aparatos de Estado ni el de una clase privilegiada, sino el conjunto
de pequeños poderes e instituciones situadas en un nivel más bajo.
No existe un poder; en la sociedad se dan múltiples relaciones de autoridad
situadas en distintos niveles, apoyándose mutuamente y manifestándose de manera
sutil. Uno de los grandes problemas que se deben afrontar cuando se produzca una
revolución es el que no persistan las actuales relaciones de poder. El llamado de atención
de Foucault va en sentido de analizarlas a niveles microscópicos.
Para el autor de La microfísica del poder, el análisis de este fenómeno sólo se ha
efectuado a partir de dos relaciones: 1) Contrato - opresión, de tipo jurídico, con
fundamento en la legitimidad o ilegitimidad del poder, y 2) Dominación - represión,
presentada en términos de lucha - sumisión.
El problema del poder no se puede reducir a su vez, al de la soberanía, ya que
entre hombre y mujer, alumno y maestro y al interior de una familia existen relaciones
de autoridad que no son proyección directa del poder soberano, sino más bien
condicionantes que posibilitan el funcionamiento de ese poder, son el sustrato sobre el
cual se afianza: "Quiero decir esto: en una sociedad como la nuestra, pero en el fondo de
cualquier sociedad, relaciones de poder múltiples atraviesan, caracterizan, constituyen el
cuerpo social; y estas relaciones de poder no pueden disociarse, ni funcionar sin una
producción, una acumulación, una circulación, un funcionamiento del discurso”3.

1
Michel Foucault (1926-1984), filósofo y psicopatólogo francés, representante del
estructuralismo, trató de detectar estructuras del pensamiento humano continuando la labor de
Lévi-Strauss y Lacan que intentó mostrar que las ideas básicas que se consideran verdades
permanentes sobre la naturaleza humana y la sociedad cambian a lo largo de la historia. Foucault
aportó nuevos conceptos que desafiaron las convicciones de la gente sobre la cárcel, la policía, la
seguridad, el cuidado de los enfermos mentales, los derechos de los homosexuales y el bienestar.
Intelectual comprometido con su tiempo, fue un defensor activo de los derechos del ser humano.
Entre su obra se destacan: La historia de la locura en la Antigüedad (1961), Psicología y locura
(1962), Las Palabras y las Cosas, (1966), Locura y Sociedad (1969), Vigilar y Castigar (1976)
Historia de la Sexualidad, (1978), entre otras.
Fuente: http://www.ciudadpolitica.com/modules/wordbook/entry.php?entryID=728
2
Microfísica del poder. Michel Foucalt 3ra Edición. p. 10 Ediciones de La Piqueta. Madrid 1991.
3
Ibíd. p. 139-140
3
El poder en la concepción de Foucalt no tiene una única fuente ni una única
manifestación, entendiendo por dominación no solamente el hecho macizo de una
dominación global de uno sobre los otros, o de algún grupo en particular sobre otro, sino
como las variadas formas de dominación que se ejercen o manifiestan dentro de una
sociedad, y en este sentido abarcan o comprenden una compleja gama de formas y de
naturaleza.
Es así que en cuanto un grupo social determinado se apodera de los mecanismos
que regulatorios de esas manifestaciones, elabora una superestructura que se aplica a
los potenciales dominados. “No hay ejercicio de poder posible sin una cierta economía de
los discursos de la verdad que funcionen en, y a partir de esta pareja”.4 , aludiendo a la
relación entre esa superestructura y la voluntad de los potenciales dominados,
emparentándose en este sentido con la visión de Max Weber al respecto: “Debe
entenderse por “dominación”,… la probabilidad de encontrar obediencia dentro de un
grupo determinado para mandatos específicos (o para toda clase de mandatos).Un
determinado mínimo de voluntad de obediencia, o sea de interés (externo o interno) en
obedecer, es esencial en toda relación auténtica de autoridad”5.
Y volviendo a los discursos de la verdad, en el planteo de Foucalt está referido a la
creación de un discurso que presenta la realidad como un hecho "natural" y procura
bloquear las posibilidades de aparición de otros discursos que tengan capacidad
cuestionadora. Aparece en escena la disciplina en su doble acepción que mantiene desde
su origen, apuntando tanto al conjunto de conocimientos como al control.
Esa necesidad de contar con un discurso de "respaldo", con una determinada
forma de verdad, lleva necesariamente a establecer una relación entre poder y saber.
Esta relación será clave a partir de la cual interpretar la labor de la escuela como espacio
cerrado.
El poder se construye y funciona, entonces, a partir de otros poderes, de los
efectos de éstos, independientes del proceso económico. Las relaciones de poder se
encuentran estrechamente ligadas a las familiares, sexuales, productivas; íntimamente
enlazadas y desempeñando un papel de condicionante y condicionado.
En el análisis del fenómeno del poder no se debe partir del centro y descender,
sino más bien realizar un análisis ascendente, a partir de los "mecanismos
infinitesimales", que poseen su propia historia, técnica y táctica, y observar cómo estos
procedimientos han sido colonizados, utilizados, transformados, doblegados por formas
de dominación global y mecanismos más generales.
En La microfísica del poder indica que el poder no es un fenómeno de dominación
masiva y homogénea de un individuo sobre los otros, de un grupo sobre otros, de una
clase sobre otras; el poder contemplado desde cerca no es algo dividido entre quienes lo
4
Ibíd. p.140
5
Economía y Sociedad Max Weber p. 1 (Cap. III Los tipos de Dominación) Biblioteca Virtual
Universal. Disponible en: http://www.biblioteca.org.ar/resultados.asp
4
poseen y los que no lo tienen y lo soportan. “El poder tiene que ser analizado como algo
que no funciona sino en cadena. No está nunca localizado aquí o allá, no está nunca en
manos de algunos. El poder funciona, se ejercita a través de una organización reticular.
Y en sus redes circulan los individuos quienes están siempre en situaciones de sufrir o
ejercitar ese poder, no son nunca el blanco inerte o consistente del poder ni son siempre
los elementos de conexión El poder transita transversalmente, no está quieto en los
individuos".6
Aunque este párrafo pudiera hacer pensar que Foucault disuelve, desintegra el
principal tipo de poder, el estatal, o que no lo reconoce, en otro apartado habla del
concepto de subpoder, de los pequeños poderes integrados a uno global. Reconoce al
poder estatal como el más importante, pero su meta es tratar de elaborar una noción
global que contenga tanto al estatal como aquellos poderes marginados y olvidados en el
análisis.
El Estado no se puede entender de una forma rígida, sino como una realidad
dialéctica que va adquiriendo su contenido en el desarrollo histórico, expresándose
idealmente en la cabeza de los diferentes pensadores de la época. El concepto es, en
este sentido, el reflejo de las determinaciones reales, y no al revés, las épocas históricas
reflejo de las ideas, opiniones ilusiones, aspiraciones, etc. de los agentes sociales.

Relacionamiento con Maquiavello

En cuanto al relacionamiento del texto con los capítulos de El Príncipe7, mencionados en


la Introducción, se pueden hacer algunas observaciones:
1. En cuanto a la manifestaciones de poder, y su expresión según Foucalt, y más
concretamente a la primera de ellas: la fuerza física, se lo podría relacionar con
más de un fragmento de la obra de Maquiavello, pero indudablemente, al inicio
del Capítulo XIV, se puede ver muy descarnadamente, la importancia que se le
asigna, como forma de adquisición y conservación de los Estados o Principados.
En este sentido es muy ilustrativo cuando se dice al comienzo del Capítulo: “Un
príncipe, pues no debe tener otro objeto ni otro pensamiento, ni cultivar otro arte
más que la guerra, el orden y la disciplina de los ejércitos, porque este es el único
arte que se espera ver ejercido por el que manda. Y es de tanto valor, que no
solamente mantiene a los que han nacido príncipes, sino que muchas veces, a los
hombres de condición privada, les hace ascender a aquél grado; y por el contrario
se ve que, cuando los príncipes han pensado más en las delicias de la vida que en
las armas, perdieron su Estado.”

6
Foucault Ibíd. p. 142
7
El Príncipe. Nicolás Maquiavello, p 72. Ediciones Orbis S.A. Buenos Aires. 1982
5
2. No obstante ello, esto no debe llevar a creer que Maquiavello, no asignaba
importancia a otros tipos de poder o influencias ideológicas, ya que también se
pueden encontrar en El Príncipe, una preocupación por la legitimidad, más en el
sentido que le da Heller o Ferrero (p.75, texto del docente), que en el de Weber,
cuando dice en el Capítulo XV, sugestivamente titulado “De las cosas por las que
los hombres, y especialmente, los príncipes son alabados o censurados”: “(…) que
sería cosa muy loable que en un príncipe se encontraran todas las cualidades
mencionadas, las que son tenidas por buenas: pero como no se puede tenerlas
todas, no observarlas a la perfección, porque la condición humana no lo
consiente, es necesario que el príncipe sea tan prudente, que sepa evitar la
infamia de los vicios que le harían perder el Estado(…)”. En este pasaje se puede
advertir es búsqueda de legitimidad ante sus súbditos, coincidiendo en parte con
lo que dice Guglielmo Ferrero (p. 75): “un poder es legítimo, cuando los
procedimientos aplicados, primero para conferirlo y después para ejercerlo
estén de acuerdo con los principios éticos construidos históricamente por
las fuerzas sociales y por las reglas que de ella se han extraído” (lo
marcado en negrita, corresponde al presente trabajo.)
3. En cuanto a los Capítulos XVI y XVII de El Príncipe, puede observarse la misma o
similar preocupación que en el Capítulo XV, en cuanto a tomar precauciones en las
conductas y en las políticas a llevar adelante por el príncipe, de manera de
conservar sus principados, y si bien en el texto proporcionado por el docente, se
afirma en la p. 75 2ª Columna: “ La crisis de legitimidad constituye un fenómeno
histórico contemporáneo, es una crisis del cabio en la sociedad moderna(..)”,
cuestión en la que si bien se coincide, en virtud de lo etimológico y la elaboración
conceptual en torno al término “legitimidad”, es posible observar en pasajes de
estos Capítulos de El Príncipe, la preocupación por mantener un estado de cosas
en que los subordinados aceptan voluntariamente la autoridad de otros sobre
ellos, como dice Weber.
Y si la legitimidad se considera como valorativa, pudiéndose comprender
cabalmente a partir del consentimiento, resulta coincidentes algunas de las
recomendaciones de Maquiavello en ese sentido, p. ej. :
“(…) un príncipe así hecho, consumirá en semejantes obras, todas sus riquezas; y
al fin, si quiere conservar su fama de liberal, estará obligado a gravar
extraordinariamente a sus súbditos, y a ser fiscal para hacer todas aquellas cosas
que se puedan hacer para conseguir dinero. Esto empezará a hacerle odioso a sus
súbditos, y al empobrecerlos, perderá la estimación de todos (…)”8
O:

8
Maquiavello. Ibíd. p. 78
6
“Descendiendo después a las demás cualidades alegadas anteriormente, digo que
todo príncipe debe desear ser tenido por clemente y no por cruel. Sin embargo,
debe cuidar, de no usar mal esta clemencia (…) un príncipe, por tanto, no debe
temer la infamia aneja a la crueldad, a fin de tener a sus súbditos unidos y fieles
(…)”9
En esta última cita, cuando habla de crueldad, se refiere a las acciones
coercitivas que un príncipe se puede ver obligado a realizar para mantener la paz
o extinguir las divisiones, por medio de la fuerza, aunque dice debe: “(…)
proceder moderadamente, con prudencia y humanidad, de modo que la confianza
desmedida no lo convierta en incauto, y la desconfianza exagerada no le haga
10
intolerable.”

Conclusiones

En Maquiavello se puede apreciar un pesimismo concebido en los hombres, cuya


naturaleza, él consideraba, era voluble y de alguna forma malvada, como lo expresa en

9
Ibíd. p.78
10
Ibíd. p. 82
7
alguno de los pasajes del libro. Como solución a esta visión del hombre, surge la
necesidad del Estado como único remedio para vencer el individualismo, organizando a
los hombres en una unidad con un fin común.
A pesar de la “mala prensa” que ha tenido Maquiavello y este libro en particular, él
hoy es considerado como el padre del pensamiento político moderno, ya que fue el
primero en dedicarse a describir la realidad política tal cual es, dejando de lado los
planteamientos éticos o religiosos, teniendo la misma un carácter esencialmente
utilitario, está dirigida a un príncipe, dándole reglas practicas sobre como es más eficaz
gobernar. Él describe como son los Estados, no como deben ser, y es de esta forma como
descubre la “verdad efectiva”. Esto queda claro ya en la dedicatoria a Lorenzo cuando
dice: “…porque mi intención ha sido que no exista más pompa y adorno que la verdad de
los hechos…”
Esto se ve claramente también en el Capitulo XV cuando dice: “…siendo mi
intención escribir una cosa útil para quien la comprenda, me ha parecido más
conveniente seguir la verdad real de la materia, que los desvaríos de la imaginación en lo
concerniente a ella. Muchos han imaginado Repúblicas y principados que nunca
existieron en realidad. Hay tanta distancia de cómo se vive a como se debería vivir, que
el que deja el estudio de lo que se hace para estudiar lo que se debería hacer aprende
más bien lo que debe obrar su ruina que lo que debe preservarle de ella.”

Bibliografía

• Microfísica del Poder Michel Foucault 3ra Edición. Ediciones de La Piqueta.


Madrid 1991
• Economía y Sociedad Max Weber (Cap. III Los tipos de Dominación) Biblioteca
Virtual Universal. Disponible en: http://www.biblioteca.org.ar/resultados.asp
• El Príncipe. Nicolás Maquiavello. Ediciones Orbis S.A. Buenos Aires. 1982