Está en la página 1de 284

FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS

UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA


Dpto. Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural

FERTILIDAD
Y MANEJO
DE SUELOS
(código 727)

Cursada 2013
2
INDICE


Detalle Pág.
orden
1 Presentación de FERTILIDAD Y MANEJO DE SUELOS ….…………… 5
2 Cronograma de Clases Teóricas, Trabajos Prácticos y evaluaciones ……. 8
3 Programa de FERTILIDAD Y MANEJO DE SUELOS …………………. 9
4 TP N°1 - Productividad y Limitaciones del Uso de los suelos ……………. 17
5 TP N°2 - Factores que afectan el comportamiento de los cultivos ……….. 29
6 TP N°3 - Disponibilidad de agua y rendimientos …………………………. 35
7 TP N°4 - Evaluación de la disponibilidad de nutrientes ………………….. 45
8 TP N°5 – Balance de nitrógeno ……………………………………………... 53
9 TP N°6 - Balance de fósforo ............................................................................ 63
10 TP N°7 – Diagnóstico y recomendación de N y P …...……………………... 69
11 TP N°8 - Visita a planta de distribución de fertilizantes ….………………. 85
12 TP N°9 – Labranzas ….……………………………………………………… 87
13 TP N°10 – Combinaciones de cultivos …..………………………………….. 101
14 TP N°11 – Topografía aplicada a la conservación de suelos ……………… 113
15 TP N°12 – Ecuación Universal de Pérdida de Suelo …..…………………... 119
16 TP N°13 – Estimación de escurrimiento …..……………………………….. 129
17 TP N°14 - Diseño de estructuras simples de conservación de suelos .…….. 137
18 TP N°15 - Visita a establecimiento sistematizado …………...…………….. 143
19 ANEXOS …………………………………………………………………….. 145
20 Anexo 1 – Boletín Técnico EEAB N° 125. 1994. .........…………………… 147
21 Anexo 2 – Artículo Informaciones Agronómicas N°8. 2000. ……………. 155
22 Anexo 3 – Capítulos Tecnologías de Análisis de Suelos. 2005. …….……. 161
23 Anexo 4 – Artículo Rural Sudeste. 1996. ………………………………… 169
24 Anexo 5 – Boletín Técnico EEAB N° 140. 1996. ......................................... 177
25 Anexo 6 – Archivo Agronómico N° 11. ........................................................ 191
26 Anexo 7 – Artículo Informaciones Agronómicas N° 16. ............................ 195
27 Anexo 8 - Boletín Técnico EEAB N° 149. 1998. .......................................... 201
28 Anexo 9 – Boletín Técnico EEAB N° 135. 1995. ......................................... 219
29 Anexo 10 – Artículo Ciencia del Suelo 26(2). ……………..……………….. 231
30 Anexo 11 – Artículo Ciencia del Suelo 27(1). ………………..…………….. 243
31 Anexo 12 – Nociones de topografía aplicada. …………………………….. 255
32 Anexo 13 – Prediciendo la pérdida de suelo. …………………………...… 267

3
4
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asingatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013
Presentación de FERTILIDAD Y MANEJO DE SUELOS

¿Por qué esta asignatura? renovable (al menos en el período de vida del ser
Los profesionales de la Agronomía (PA) humano) y lo expuesto, se podrá concluir sobre la
(Ingenieros Agrónomos, Licenciados en importancia de una sólida formación de los PA en
Producción Vegetal, Licenciados en Producción lo que se refiere a los suelos a los efectos de
Animal) deben hacer uso de recursos naturales tender hacia una agricultura sostenible.
para lograr sus objetivos. Por otro lado, manejan, En el curriculum de asignaturas de grado de la
utilizan y/o recomiendan el uso de sustancias que F.C.A. (Fig. 1) se ofrecen 9 UVAc en asignaturas
pueden influir sobre la salud de la población y el cuyo objeto de estudio principal es el suelo (todas
estado del ambiente. Asimismo, el accionar de los obligatorias para Ingeniería Agronómica
PA tiene influencia sobre el comportamiento Licenciatura en Producción Vegetal y algunas
económico-financiero de la empresa agropecuaria. obligatorias y otras optativas para la Licenciatura
A la luz de lo expuesto se considera que los en Producción Animal). A través de esas
planes de docencia deben estar orientados a la asignaturas se construye el conocimiento de los
formación de PA comprometidos con el logro de alumnos comenzando por las características y
agroecosistemas sostenibles. Estos son aquéllos procesos básicos (Edafología Agrícola, 3 UVAc) y
que generan los productos agropecuarios que la siguiendo por la comprensión de su formación,
sociedad demanda, manteniendo y/o restaurando reconocimiento y clasificación (Génesis,
los recursos naturales en uso, no afectando al Clasificación y Cartografía de Suelos, 3 UVAc).
resto de los recursos naturales y velando por la Estas dos asignaturas representan la primera
calidad de vida de la población rural y de la parte de una línea de correlatividad en la que se
sociedad en general. Esto se refiere a la obtención pretende que el alumno aprenda a reconocer las
de una producción continua y lucrativa mediante la características que tienen que ver con la
utilización, adaptación o generación de la capacidad productiva del suelo y su relación con
tecnología que el ambiente.
permita hacer un ICA
La parte final de
uso racional de los Física, Químicas la línea (Fertilidad y
recursos y Biología Manejo de Suelos,
Microbiología
disponibles. Agrometeorología Agrícola 3 UVAc) entiende
El suelo es un ISP sobre los efectos de
Edafología
subsistema de la Agrícola poner el suelo en
gran mayoría de los producción y sobre
agroecosistemas. las prácticas
Gran parte de las Gén., Clasif. y Patología necesarias para
Ecología Cart. de Suelos Vegetal
decisiones que se permitir el uso
tomen sobre la evitando su
producción Mecanización Fertilidad y Zoología degradación y la del
agropecuaria Agrícola Manejo de Suelos Agrícola resto del ambiente.
tendrán un efecto Para ello se
directo y/o indirecto Cereales y Terapéutica profundizan los
sobre el suelo. Por Forrajes Oleaginosas Horticultura Optativas Prod. Vegetal conocimientos
otro lado, muchas Vegetal adquiridos en otras
de esas decisiones Producciones Animales asignaturas sobre
Trabajo de Campo
se toman en función los procesos y
del uso y manejo Figura 1: Ubicación de Fertilidad y Manejo de Suelos en el Plan de Estudio (IA) mecanismos del
que se haga de ese suelo, y se los
recurso. Esto es particularmente así en sistemas integra con otros que permitan conocer cómo son
de producción como los predominantes en la alterados por las distintas prácticas y controlarlos
región pampeana, dado que a través de la forma a través del ajuste de las mismas dentro del
en que se haga uso del suelo se controlan y marco conceptual de la agricultura sostenible. Es
manejan importantes aspectos de la producción así que se entiende a Fertilidad y Manejo de
agropecuaria. Es así que los PA, cualquiera sea Suelos como un nexo integrador entre los cursos
su orientación, tendrán que tomar decisiones o básicos de suelos junto con algunos contenidos
influir sobre las de terceros, que, en definitiva, de otras materias no directamente relacionadas al
tendrán que tener en cuenta al suelo. Si se suelo, y las asignaturas de producción.
considera que éste es un recurso natural no
5
Objetivos de la Asignatura
Objetivo general
Lograr que los estudiantes adquieran los conocimientos y desarrollen la actitud y la habilidad
necesarios para manejar el recurso suelo para el logro de una agricultura sustentable.
Objetivos específicos
Lograr que los estudiantes:
• reconozcan el rol del manejo del suelo en la producción agropecuaria y su incidencia sobre la
integridad de los recursos naturales, y su responsabilidad en ese aspecto como futuros
profesionales de la Agronomía;
• integren los conocimientos adquiridos para comprender y manejar de manera sustentable la
relación entre las propiedades del suelo, las del ambiente y la producción agropecuaria;
• sean capaces de detectar, analizar, interpretar y resolver problemas relacionados con la
productividad del recurso suelo en el contexto del sistema de producción y de las características
de su ambiente;
• conozcan y comprendan los procesos de degradación del suelo y los factores que los producen y
regulan;
• conozcan y comprendan los factores más importantes que regulan la dinámica y la disponibilidad
de los nutrientes y el uso de los fertilizantes;
• conozcan las prácticas de manejo de suelos y de fertilizantes y comprendan la interacción entre
ellas y con las propiedades del suelo y del ambiente y con la producción agropecuaria.
• sean capaces de proponer combinaciones de prácticas de manejo para lograr una producción
agropecuaria continua con el menor efecto sobre los recursos naturales.

Integración del equipo Docente


Ing. Agr. Guillermo A. Studdert, MSc, Dr: Profesor Asociado con dedicación exclusiva
(Responsable de la Asignatura). Dictado de teóricos y participación en trabajos prácticos.
Oficina Nº 226 Área de Investigación en Agronomía. Teléfono interno Nº 766. E-mail:
gstuddert@balcarce.inta.gov.ar.
Ing. Agr. Hernán R. Sainz Rozas, MSc, Dr: Profesor Adjunto con dedicación simple. Dictado de
teóricos y participación en trabajos prácticos. Oficina Nº 198 Área de Investigación en
Agronomía. Teléfono interno Nº 577. E-mail: sainzrozas.hernan@balcarce.inta.gov.ar.
Ing. Agr. Roberto H. Rizzalli, MSc, Dr: Profesor Adjunto con dedicación exclusiva. Participación en
trabajos prácticos. Oficina Nº 212 Área de Investigación en Agronomía. Teléfono interno Nº
519. E-mail: rrizzalli@balcarce.inta.gov.ar.
Ing. Agr. Germán F. Domínguez, MSc: Jefe de Trabajos Prácticos con dedicación exclusiva.
Participación en Trabajos Prácticos. Oficina Nº 226 Área de Investigación en Agronomía.
Teléfono interno Nº 767. E-mail: gdominguez@balcarce.inta.gov.ar.
Ing. Agr. María A. Agostini, MSc: Ayudante de Primera con dedicación exclusiva. Participación en
Trabajos Prácticos. Oficina en Área de Investigación en Producción Animal. Teléfono interno N°
448. E-mail: agostini.maria@balcarce.inta.gov.ar.
Ing. Agr. Juan Pablo Martínez: Becario UNMdP (JTP con dedicación simple). Participación en
Trabajos Prácticos. Oficina Nº 149 Área de Investigación en Agronomía Teléfono interno N°
784. E-mail: juanpablomartinez999@hotmail.com.
Ing. Agr. Magalí N. Domingo: Becaria CIC (Auxiliar Adscripta con dedicación simple). Participación
en Trabajos Prácticos. Oficina Nº 87 Área de Investigación en Agronomía Teléfono interno N°
555. E-mail: magalidomingo@hotmail.com.
A designar: Ayudante alumno con dedicación simple. Participación en Trabajos Prácticos.

Desarrollo de la cursada 2013


Modalidad de promoción de la Asignatura: CON examen final
Modalidad de evaluación de la cursada: Dos (2) instancias de evaluación escritas durante la
cursada de APROBACIÓN OBLIGATORIA: dos (2) exámenes parciales que podrán ser
recuperados. Para aprobar la cursada los estudiantes deberán asistir a al menos el setenta
y cinco por ciento (75%) de los trabajos prácticos obligatorios (10 sobre 13 totales).
Contribución a la calificación global (CG) de las instancias de evaluación:
 Primer examen parcial: 25% (se califica de 1 a 10)
 Segundo examen parcial: 25% (se califica de 1 a 10)

6
 Examen final: 50% (se califica de 1 a 10) (El examen final es oral, salvo que el número de
inscriptos haga necesario elaborar una prueba escrita)
Evaluación de los trabajos prácticos:
 Al inicio de cada trabajo práctico obligatorio (13 trabajos prácticos) se tomará una
evaluación consistente en una pregunta sobre la temática del trabajo práctico anterior y otra
sobre los pre-requisitos para el trabajo práctico del día. En el primer trabajo práctico la
evaluación consistirá en dos preguntas referidas a los pre-requisitos para el mismo.
 Las evaluaciones de los trabajos prácticos no serán eliminatorias. Los resultados serán
utilizados como apoyo de concepto a las calificaciones de los exámenes parciales.
 En los trabajos prácticos obligatorios se tomará asistencia al finalizar el turno de trabajo.
Cronograma de clases y evaluaciones (ver página 8):
 Primera clase: 7 de marzo
 Última clase: 28 de junio
 Cronograma y fechas propuestas de exámenes parciales y recuperatorios (página 8).
Horarios:
* Clases teóricas: jueves 8:30 a 11:20. Habrá dos clases teóricas en horario de trabajo
práctico (3 y 10 de mayo) (ver página 8 y cartelera).
A efectos de compensar horas de clase de días feriados, habrá tres clases
teóricas cuyo horario será 8:30 a 12:20 (ver página 8 y cartelera).
* Clases prácticas: Comisión 1: viernes 8:30 a 11:20.
Comisión 2: viernes 13:00 a 15:50.
Una vez definida la comisión, no se van a permitir cambios.
La asistencia se controlará al final de cada turno (11:20 y 15:50, respectivamente).
Entre las 11:20 y las 12:20 y las 15:50 y las 16:50 para los turnos mañana y tarde,
respectivamente, los docentes permanecerán en el aula para que aquellos
estudiantes que lo deseen, continúen con las actividades del trabajo práctico y
evacuen dudas sobre el mismo y otros contenidos de la Asignatura.
Habrá dos actividades prácticas NO OBLIGATORIAS que se desarrollarán en día
sábado (ver página 8 y cartelera para las fechas propuestas).
* Exámenes parciales y recuperatorios: 8:30 a 11:30 (el horario de los recuperatorios
debe ser acordado: puede ser superpuesto con la clase teórica de ese día o fuera
de hora a la tarde). Luego de los exámenes parciales y recuperatorios (de 11:30 a
12:20) se hará la resolución CONJUNTA y pública de los exámenes entre los
docentes y los estudiantes que deseen participar.
Recomendaciones a los estudiantes que cursan la Asignatura
 asistir a TODAS las clases teóricas.
 considerar a la Asignatura como un todo integrado: todos los contenidos están íntimamente
relacionados aunque que por su especialización los docentes cubran temáticas aparentemente
desconectadas.
 leer la bibliografía recomendada.
 llevar al día la lectura del material bibliográfico y el estudio de los contenidos de la Asignatura.
 poner énfasis en los conceptos, mecanismos y procesos y no sólo en los datos.
 participar en clase con preguntas, opiniones, comentarios, ideas, etc.
 no dudar en recurrir a los integrantes del Equipo Docente para aclarar dudas y/o discutir y/o
aportar ideas sobre el desarrollo de la Asignatura.
 contemplar la reserva de tiempo para completar todas las Evaluaciones de la Asignatura.
 planificar rendir el Examen Final lo antes posible.
Evaluación de la Asignatura y de los integrantes del equipo Docente
Junto con el segundo parcial se entregará una ficha de evaluación del desarrollo del dictado de
la Asignatura y del desempeño de cada uno de los integrantes del equipo Docente, elaborada por el
Dpto. de Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural. Esta evaluación es interna y es
independiente de la que realiza la Universidad para Carrera Docente. Los resultados de las
encuestas en años anteriores están a disposición de quien desee consultarlos (se pueden consultar
en el sitio web de la Facultad en la página de la Asignatura).
Es muy importante que los estudiantes completen estas fichas para que, de ser necesario, los
docentes puedan ajustar sus técnicas de enseñanza. Se ruega que durante la cursada se preste
especial atención al desarrollo de la Asignatura y a las impresiones que genere el desempeño de los
docentes, a efectos de permitir responder objetivamente lo consultado en las fichas de evaluación.

7
Cursada 2010 - Cronograma TENTATIVO de Clases Teóricas, Trabajos Prácticos (TP) y evaluaciones
Sem. Jueves Viernes
Turno
Nº Fecha Actividad Unidad según Programa * Fecha Actividad N°TP Título del TP / Unidad teórico
Mañana Teórico Presentación Asignatura (1) - Unidad 1 (2) TP (Com 1)
1 7-3-13 8-3-13 1 Productividad y limitaciones de uso de los suelos
Tarde TP (Com 2)
Mañana Teórico Unidad 2 (1,5) - Unidad 3 (1,5) TP (Com 1) Factores que afectan el comportamiento de los
2 14-3-13 15-3-13 2
Tarde TP (Com 2) cultivos
Mañana Teórico Unidad 4 (2) - Unidad 5 (1) TP (Com 1)
3 21-3-13 22-3-13 3 Disponibilidad de agua y rendimientos
Tarde TP (Com 2)
Mañana
4 28-3-13 ** 29-3-13 **
Tarde
Mañana Teórico Unidad 5 (2) - Unidad 6 (1) TP (Com 1)
5 4-4-13 5-4-13 4 Evaluación de la disponibilidad de nutrientes
Tarde TP (Com 2)
Mañana Teórico Unidad 6 (2) - Unidad 7 (1) TP (Com 1)
6 11-4-13 12-4-13 5 Balance de N
Tarde TP (Com 2)
Mañana Teórico Unidad 7 (2) - Unidad 8 (1) TP (Com 1)
7 18-4-13 19-4-13 6 Balance de P
Tarde TP (Com 2)
8 Mañana Teórico Unidad 8 (2) - Unidad 9 (1) TP (Com 1)
25-4-13 26-4-13 7 Diagnóstico y recomendación de N y P
Tarde TP (Com 2)
Mañana Teórico Unidad 9 (2) - Unidad 10 (1) Teórico (Com 1)
2-5-13 3-5-13 Unidad 11 (1) - Unidad 12 (2)
9 Tarde Teórico (Com 2)

8
Sábado 4-5-13 TP (no oblig) 8 Visita a Planta de Fertilizantes (ES SÁBADO)
10
Mañana
9-5-13 1er Parcial - Resolución conjunta (RC) 10-5-13
Teórico (Com 1)
Unidad 12 (2) - Unidad 13 (1)
Tarde Teórico (Com 2)
Mañana Teórico Unidad 13 (3) - Unidad 14 (1) TP (Com 1)
11 16-5-13 17-5-13 9 Labranzas
Tarde TP (Com 2)
Mañana Teórico Unidad 14 (3) - Unidad 15 (1) / Recup. 1° - RC TP (Com 1)
12 23-5-13 24-5-13 10 Combinaciones de cultivos
Tarde TP (Com 2)
Mañana Teórico Unidad 15 (4) TP (Com 1)
13 30-5-13 31-5-13 11 Topografía aplicada a la conservación de suelos
Tarde TP (Com 2)
Mañana Teórico Unidad 16 (3) TP (Com 1)
14 6-6-13 7-6-13 12 Ecuación Universal de Pérdida de Suelo
Tarde TP (Com 2)
Mañana 2° Parcial - RC TP (Com 1)
13-6-13 14-6-13 13 Estimación de escurrimiento
15 Tarde TP (Com 2)
Sábado 15-6-13 TP (no oblig) 15 Visita a Establecimiento (ES SÁBADO)
Mañana
16 20-6-13 ** 21-6-13 **
Tarde
Mañana Teórico Unidad 17 (3) / Recup. 2° - RC TP (Com 1)
17 27-6-13 28-6-13 14 Diseño de estructuras de conservación de suelos
Tarde TP (Com 2)
* La denominación de las unidades deben ser observadas en el programa de la materia. Los números entre paréntesis son las horas asignadas a cada unidad
** Feriados
Semanas 11, 12 y 13: teóricos de 4 horas
Uso
Interno
UNIVERSIDAD NACIONAL Facultad de
Folio Nº
DE MAR DEL PLATA Ciencias Agrarias
11

DEPARTAMENTO Prod. Vegetal, Suelos e Ing. Rural AREA ---

PROGRAMA DE FERTILIDAD Y MANEJO DE SUELOS CÓDIGO 727


1- OBJETIVOS:

OBJETIVO GENERAL
Lograr que los estudiantes adquieran los conocimientos y desarrollen la actitud y la habilidad necesarios para
manejar el recurso suelo para el logro de una agricultura sustentable.

OBJETIVOS ESPECIFICOS
Lograr que los estudiantes:
 reconozcan el rol del manejo del suelo en la producción agropecuaria y su incidencia sobre la integridad de
los recursos naturales, y su responsabilidad en ese aspecto como futuros profesionales de la Agronomía;
 integren los conocimientos adquiridos para comprender y manejar de manera sustentable la relación entre
las propiedades del suelo, las del ambiente y la producción agropecuaria;
 sean capaces de detectar, analizar, interpretar y resolver problemas relacionados con la productividad del
recurso suelo en el contexto del sistema de producción y de las características de su ambiente;
 conozcan y comprendan los procesos de degradación del suelo y los factores que los producen y regulan;
 conozcan y comprendan los factores más importantes que regulan la dinámica y la disponibilidad de los
nutrientes y el uso de los fertilizantes;
 conozcan las prácticas de manejo de suelos y de fertilizantes y comprendan la interacción entre ellas y con
las propiedades del suelo y del ambiente y con la producción agropecuaria.
 sean capaces de proponer combinaciones de prácticas de manejo para lograr una producción agropecuaria
continua con el menor efecto sobre los recursos naturales.

2- CONTENIDOS MÍNIMOS:
- El manejo de suelos como fundamental para una producción agropecuaria sustentable. Conceptos de fertilidad
y productividad del suelo en el marco de la relación “suelo-planta-ambiente”. La degradación de los suelos, sus
tipos y su relación con el uso de los mismos. Calidad y salud del suelo.
- Dinámica de macro y micronutrientes en el suelo. Características químicas, físico-químicas y biológicas del
suelo que afectan su disponibilidad y la absorción por los cultivos.
- Características y propiedades físicas y químicas de los fertilizantes y su interacción con el suelo y los cultivos.
Manejo de la fertilización.
- Diagnóstico de fertilidad de suelos: utilización y manejo de la información necesaria; métodos de evaluación e
índices de disponibilidad para macro y micronutrientes.
- Labranzas: definición y tipos. Sistemas de labranzas y sus efectos sobre el suelo, el ambiente y la producción
agropecuaria. Criterios para la selección del sistema de laboreo.
- Combinación de cultivos en el tiempo: Distintos tipos y sus efectos sobre el suelo, el ambiente y la producción
agropecuaria. Sistemas de cultivo: la relación rotaciones-labranzas. Criterios para la implementación y
planificación de los sistemas de cultivo.
- Erosión: Su importancia nacional y regional. Caracterización y evaluación del proceso; tipos (hídrica y eólica),
factores, formas, causas, grados. Control de la erosión: principios básicos y objetivos, prácticas de control de
erosión. Criterios para decidir su utilización.
- Suelos halo-hidromórficos y de zonas áridas y semiáridas: su importancia en la Región Pampeana y sus
características. Criterios para su uso y manejo.

Ciclo lectivo 2009 2010 2011 2012 2013


VIGENCIA
Inicial Resp.

Form. Prog. 1

9
Uso
Interno
UNIVERSIDAD NACIONAL Facultad de
Folio Nº
DE MAR DEL PLATA Ciencias Agrarias
12

DEPARTAMENTO Prod. Vegetal, Suelos e Ing. Rural AREA ---

PROGRAMA DE FERTILIDAD Y MANEJO DE SUELOS CÓDIGO 727


3- PROGRAMA ANALÍTICO:

1.- Introducción al manejo de suelos: Importancia del suelo en el agroecosistema: definición, propiedades y
relaciones. Concepto de agricultura sustentable. Concepto de manejo de suelos y aguas. Concepto de
calidad y salud del suelo. Degradación de suelos: concepto e historia, tipos, efectos, causas y factores que
determinan su intensidad.
2.- Fertilidad y productividad: Conceptos. Formas de los elementos nutritivos en el suelo: fertilidad actual y
fertilidad potencial. La absorción de los nutrientes por las plantas y los factores que la afectan. El concepto
de eficiencia agronómica de nutrientes. El concepto de balance de nutrientes. Aspectos físicos de la
productividad y su relación con la fertilidad. El balance de carbono y su relación con la productividad y la
fertilidad del suelo.
3.- El crecimiento de los cultivos: Efecto de algunos factores edafoclimáticos y de manejo sobre los
rendimientos y la interacción entre ellos. La relación fertilidad del suelo y rendimiento de los cultivos. La
relación disponibilidad de agua y la producción de los cultivos. Requerimientos hídricos y períodos críticos
de los cultivos.
4.- Aspectos generales de los fertilizantes y de la fertilización: Características físicas y químicas de los
fertilizantes. Sistemas de aplicación de fertilizantes: superficiales, subsuperficales, foliares, fertirrigación.
Mezclas de fertilizantes: criterios, compatibilidad.
5.- Nitrógeno: El ciclo del nitrógeno (N) en el sistema suelo-planta-atmósfera. Formas inorgánicas y orgánicas
y sus transformaciones en el suelo. Balance de N en los sistemas agrícolas: pérdidas y ganancias. El
contenido de N total en los suelos pampeanos: su variación según zonas y suelos. Fertilizantes
nitrogenados: obtención, características de los distintos fertilizantes y su reacción en el suelo. Consumo de
fertilizantes nitrogenados en la Argentina.
6.- Diagnóstico de deficiencias de N y manejo de la fertilización para los principales cultivos agrícolas:
Dinámica de absorción y requerimientos y partición de N de los distintos cultivos. El método del balance de
N. Índices directos para evaluar disponibilidad de N en suelos: los índices químicos y biológicos. Índices
indirectos para evaluar disponibilidad de N en suelos: síntomas de deficiencia, contenido total de N en
planta, curva de dilución de N, formas lábiles de N en base de tallo, índice de verdor y avances en el uso
de sensores remotos para diagnóstico de deficiencias de N. Eficiencia de uso agronómica del N y los
factores que la afectan. Fertilización foliar en trigo: su efecto sobre la calidad panadera del grano.
Evaluación económica de la fertilización nitrogenada.
7.- Fósforo: El ciclo del fósforo (P) en el sistema suelo-planta. Formas orgánicas e inorgánicas del P en el
suelo: su contenido y transformaciones. Retención de P en el suelo (fijación y precipitación): factores que
influyen sobre la capacidad de retención y la solubilidad de compuestos inorgánicos. Isotermas de
solubilidad de los minerales fosfatados. Fertilizantes fosfatados: Rocas fosfóricas, origen y características.
Obtención de los fertilizantes fosfatados solubles. Evolución y transformación de los fosfatos incorporados
al suelo. El valor residual del P incorporado.
8.- Diagnóstico de deficiencias de P y manejo de la fertilización para los principales cultivos agrícolas:
Dinámica de absorción y requerimientos y partición de P de los distintos cultivos. Pasos en el desarrollo de
una metodología de diagnóstico: correlación, calibración y recomendación. Métodos para estimar de P
disponible. Criterios para la selección de una adecuada metodología de análisis de P. Índice de
disponibilidad de P en suelos argentinos con especial énfasis en la Región Pampeana. Respuesta a la
fertilización fosfatada de los cultivos según niveles de P índice de disponibilidad en la Región Pampeana.
Criterios de recomendación de fertilización: rápida reconstrucción-mantenimiento y nivel de suficiencia.
Eficiencia de uso agronómica del P y los factores que la afectan. Evaluación económica de la fertilización
fosfatada.

Ciclo lectivo 2009 2010 2011 2012 2013


VIGENCIA
Inicial Resp.

Form. Prog. 2

10
Uso
Interno
UNIVERSIDAD NACIONAL Facultad de
Folio Nº
DE MAR DEL PLATA Ciencias Agrarias
13

DEPARTAMENTO Prod. Vegetal, Suelos e Ing. Rural AREA ---

PROGRAMA DE FERTILIDAD Y MANEJO DE SUELOS CÓDIGO 727


3- PROGRAMA ANALÍTICO (CONTINUACIÓN):

9.- Azufre: El ciclo del azufre (S) en el sistema suelo-planta-atmósfera. Formas inorgánicas y orgánicas y sus
transformaciones en el suelo. Dinámica de absorción y requerimientos y partición de S de los distintos
cultivos. Efecto de la disponibilidad de S sobre la determinación del rendimiento y de la calidad de los
productos agrícolas. Índices de disponibilidad directos e indirectos de S. Fertilizantes y manejo de la
fertilización azufrada.
10.- Potasio, Calcio y Magnesio: El ciclo del potasio (K), Calcio (Ca) y Magnesio (Mg). Contenido en el suelo.
Las formas químicas y su relación con la disponibilidad para las plantas. Dinámica de absorción de K, Ca y
Mg, requerimientos y partición. Índices de disponibilidad de K, Ca y Mg. Los niveles de K disponibles en
distintas regiones del país. Fuentes de K, Ca y Mg.
11.- Micronutrientes: El ciclo del Fe, Mn, Cu, Zn, B, Mo, Co. La química de los micronutrientes en el suelo.
Los factores que afectan su disponibilidad: el pH, la materia orgánica y el potencial Redox. Dinámica de
absorción, requerimientos y partición de los distintos micronutrientes. Diagnóstico y corrección de sus
deficiencias. Fuentes de micronutrientes.
12.- Labranzas: Definición y objetivos. Concepto de dinámica de suelos. Tipos de labranzas según su función
y profundidad de trabajo. Los sistemas de labranza: convencional, reducida, mínima. Labranza
conservacionista. Siembra directa. Efecto de las labranzas sobre las propiedades físicas, químicas y
biológicas del suelo. Las labranzas y la cobertura. Barbecho: definición, objetivos, tipos. Criterios para la
elección de las labranzas a utilizar.
13.- Combinación de cultivos en el tiempo: Conceptos, tipos y objetivos. Sistemas de cultivo: la relación
rotaciones-labranzas. Efecto de las combinaciones de cultivos en el tiempo sobre las propiedades físicas,
químicas y biológicas de los suelos. Rotaciones mixtas y rotaciones de cultivos: objetivos, ventajas y
desventajas. Manejo de los residuos, abonos verdes y cultivos de cobertura. Criterios para la
implementación y planificación de los sistemas de cultivo.
14.- Erosión hídrica y eólica: Importancia en el país y en la región. Factores predisponentes para cada
proceso. Mecánica y formas. Grados. Modelos para predecir su intensidad.
15.- Control de la erosión: Principios básicos y fundamentos. Prácticas agronómicas de control de erosión y
de los escurrimientos. Prácticas mecánicas de control de erosión hídrica y de los escurrimientos: tipos,
descripción y criterios para decidir su utilización. Cortinas rompevientos. Planificación del control de la
erosión.
16.- Manejo de suelos halo-hidromórficos. Caracterización distribución e importancia de los suelos halo-
hidromórficos en la Región Pampeana. Criterios para el manejo de suelos alcalinos. Recuperación de
suelos alcalinos: enmiendas, prácticas hidráulicas. Drenaje. La arada profunda.
17.- Manejo de suelos de zonas áridas y semiáridas: Caracterización distribución e importancia de los
suelos de zonas áridas y semiáridas en la Región Pampeana. Criterios para el manejo de suelos de zonas
áridas y semiáridas: agua, fertilidad.

Ciclo lectivo 2009 2010 2011 2012 2013


VIGENCIA
Inicial Resp.

Form. Prog. 2

11
Uso
Interno
UNIVERSIDAD NACIONAL Facultad de
Folio Nº
DE MAR DEL PLATA Ciencias Agrarias
14

DEPARTAMENTO Prod. Vegetal, Suelos e Ing. Rural AREA ---

PROGRAMA DE FERTILIDAD Y MANEJO DE SUELOS CÓDIGO 727


4- PROGRAMA DE ACTIVIDADES PRÁCTICAS:
OBJETIVO
El presente Programa de Trabajos Prácticos tiene como objetivo contribuir a que los estudiantes desarrollen
una mejor comprensión de los conocimientos adquiridos en las clases teóricas, y sean capaces de manejar e
integrar conceptos, mediante el análisis de información, el diagnóstico de problemas, el conocimiento de
metodologías que apoyen la toma de decisiones y el desarrollo de una actitud crítica y científica en la
búsqueda de soluciones.
El temario enfatiza en tecnologías probadas y de importancia regional, que apuntan a mejorar la
productividad de los suelos a través de un manejo conservacionista del agua y de los nutrientes.
Se desarrollarán los siguientes trabajos prácticos:
1- Productividad y limitaciones de uso de los suelos
Se pretende que los estudiantes logren:
• integrar la información de cartas topográficas y de suelos a fin de identificar las principales limitaciones
de uso de los suelos en distintos ambientes,
• relacionar las limitaciones de uso de los suelos con los requerimientos de manejo.
2- Factores que afectan el comportamiento de los cultivos
Se pretende que los estudiantes logren:
• identificar los factores bióticos y abióticos que afectan el crecimiento y desarrollo de los cultivos y
analizar e interpretar sus interacciones,
• reconocer que el efecto de los factores y la expresión de sus interacciones pueden ser manejados a
través de la combinación de prácticas que inciden sobre los procesos en que intervienen.
3- Disponibilidad de agua y rendimientos
Se pretende que los estudiantes logren:
• identificar al agua como el factor de mayor importancia en la definición de la producción de los cultivos
y de la productividad de los sistemas,
• aplicar conocimientos previamente adquiridos para estimar la disponibilidad de agua y su relación con
la productividad de los cultivos y con la necesidad de aplicación de prácticas de manejo.
4- Evaluación de la disponibilidad de nutrientes
Se pretende que los estudiantes logren:
• familiarizarse con técnicas de muestreo de suelos y su procesamiento para la evaluación de la
disponibilidad de nutrientes,
• realizar un muestreo de suelos bajo diferentes condiciones ambientales y de muestreo y acondicionar
las muestras obtenidas para su ingreso a laboratorio.
5- Balance de N
Se pretende que los estudiantes logren:
• conocer los componentes del balance de N, su variación según prácticas de manejo de suelo y su
aplicación para el diagnóstico de necesidades de fertilización,
• aplicar el balance de N como metodología para estudiar el destino del N del fertilizante según
diferentes prácticas de manejo de la fertilización.
6- Balance de P
Se pretende que los estudiantes logren:
• identificar los principales componentes del balance de P para los sistemas agrícolas de la región
pampeana,
• aplicar la metodología del balance de P para determinar la dosis de P que no produzca cambios en el
nivel de P del suelo.
7- Diagnóstico y recomendación de N y P
Se pretende que los estudiantes logren:

Ciclo lectivo 2009 2010 2011 2012 2013


VIGENCIA
Inicial Resp.

Form. Prog. 3

12
Uso
Interno
UNIVERSIDAD NACIONAL Facultad de
Folio Nº
DE MAR DEL PLATA Ciencias Agrarias
15

DEPARTAMENTO Prod. Vegetal, Suelos e Ing. Rural AREA ---

PROGRAMA DE FERTILIDAD Y MANEJO DE SUELOS CÓDIGO 727


4- PROGRAMA DE ACTIVIDADES PRÁCTICAS (CONTINUACIÓN):
• poner en práctica diferentes metodologías para el diagnóstico de deficiencias de N y P,
• desarrollar criterios para la recomendación de fertilización con N y P.
8- Visita a planta de procesamiento y distribución de fertilizantes (NO OBLIGATORIO, en día distinto
del asignado)
Se pretende que los estudiantes logren:
• familiarizarse con la problemática de la manipulación y distribución comercial de los fertilizantes,
• conocer la estructura y la logística de una empresa de servicio de evaluación, recomendación,
elaboración de mezclas y distribución de fertilizantes.
9- Labranzas
Se pretende que los estudiantes logren:
• identificar la incidencia de distintos sistemas de labranza sobre los procesos edáficos a corto y largo
plazo y el comportamiento de los cultivos, en relación con las condiciones ambientales y de aplicación,
• relacionar a los sistemas de labranza con la magnitud del efecto de los factores que determinan la
productividad de los cultivos y sus interacciones según las condiciones ambientales y de aplicación.
10- Combinaciones de cultivos
Se pretende que los estudiantes logren:
• reconozcan que la combinación de cultivos incide sobre los procesos edáficos a corto y largo plazo y el
comportamiento del sistema de producción,
• relacionar a combinación de cultivos ligada a los sistemas de labranza con la magnitud del efecto de
los factores que determinan la productividad de los cultivos y sus interacciones.
11- Topografía aplicada a la conservación de suelos
Se pretende que los estudiantes logren:
• adquirir los conocimientos básicos de topografía y desarrollar habilidades para la interpretación y uso
de mapas topográficos necesarios para planificar la conservación de suelos de un establecimiento,
• delimitar y caracterizar cuencas hidrográficas como instrumento para el manejo de escurrimientos.
12- Ecuación Universal de Pérdida de Suelo
Se pretende que los estudiantes logren:
• comprender el significado y la forma de cálculo de cada factor de la Ecuación,
• evaluar el efecto de los factores clima, tipo de suelo, relieve y manejo sobre la pérdida de suelo,
• comprender cómo adecuar el manejo de suelos y cultivos para conservar el suelo según el ambiente.
13- Estimación de escurrimiento
Se pretende que los estudiantes logren:
• desarrollar la habilidad de calcular y/o estimar los factores y coeficientes necesarios para el cálculo del
escurrimiento crítico de un área de aporte,
• calcular el volumen y el caudal de escurrimiento crítico de distintas áreas de aporte,
• interpretar el efecto de los factores más relevantes sobre el volumen y el caudal del escurrimiento.
14- Diseño de estructuras de conservación de suelos
Se pretende que los estudiantes logren:
• conocer los factores que determinan la capacidad de retención y conducción de escurrimientos de una
estructura y utilizarlos para diseñar desagües vegetados, canales de guardia y terrazas,
• analizar la factibilidad de construcción de la estructura proyectada y la facilidad de operación, en
función de sus dimensiones de diseño, la pendiente del terreno y la profundidad del horizonte A.
15- Visita a un establecimiento sistematizado (NO OBLIGATORIO, en día distinto del asignado)
Se pretende que los estudiantes logren:
• observar y comprender in situ prácticas de control de escurrimientos, los criterios que fundamentaron
su planificación y las distintas etapas que significó su realización,
• comprender el funcionamiento de un campo sistematizado con obras de conservación de suelos a
través del contacto con los participantes en el manejo de los mismos.
Ciclo lectivo 2009 2010 2011 2012 2013
VIGENCIA
Inicial Resp.

Form. Prog. 3

13
Uso
Interno
UNIVERSIDAD NACIONAL Facultad de
Folio Nº
DE MAR DEL PLATA Ciencias Agrarias
16

DEPARTAMENTO Prod. Vegetal, Suelos e Ing. Rural AREA ---

PROGRAMA DE FERTILIDAD Y MANEJO DE SUELOS CÓDIGO 727


5- BIBLIOGRAFÍA:
ALVAREZ, R. (Ed.). 2012. Fertilización de cultivos y pasturas. Diagnóstico y recomendación en la región
pampeana. 1a edición. Facultad de Agronomía, UBA. Buenos Aires, Argentina. (2 ej.**)
BEASLEY, R.P. 1976. Erosion and Sediment Pollution Control. Iowa State University Press, Ames. Iowa,
Estados Unidos de Norteamérica. (1 ej.*)
BRADY, N.C. 1999. The Nature and Properties of Soil. 9th edition. MacMillan, New York, Estados Unidos de
Norteamérica. (1 ej.**)
BLACK, C.A. 1975. Relación Suelo-Planta. 1a edición. Editorial Hemisferio Sur. Buenos Aires, Argentina. (6
ej.*)
BLANCO, H. and R. LAL. 2008. Principles of soil conservation and Management. Springer, New York, New
York. Estados Unidos de Norteamérica. (1 ej.**)
BUCKMAN, H.O and N.C. BRADY. 1991. Naturaleza y Propiedades de los Suelos. 4a reimpresión. Editorial
Limusa S.A:, México, México. (1 ej.*)
FAO. 1961. La Erosión Eólica y Medidas para Combatirla en los Suelos Agrícolas. Cuaderno de fomento
agropecuario Nº 71. Roma, Italia. (1 ej.*, 1 ej.**)
FAO. 1967. La Erosión del Suelo por el Agua. Cuaderno de fomento agropecuario Nº 81. Roma, Italia. (1 ej.*, 1
ej.**)
FECIC. 1988. El Deterioro del Ambiente en la Argentina. FECIC, Buenos Aires, Argentina. (2 ej.*, 1 ej.**)
ECHEVERRÍA, H.E. y F.O. GARCÍA (Eds.). 2005. Fertilidad de Suelos y Fertilización de Cultivos. Ediciones
INTA, Balcarce, Buenos Aires, Argentina. (4 ej.*)
GOLDBERG, A.D. y A.G. KIN (Eds.). 2003. Viento, Suelo y Plantas. Ediciones INTA. Anguil, La Pampa,
Argentina. (1 ej.*, 1 ej.**)
HAVLIN, J.L., J.D. BEATON, S.L. TISDALE and W.L. NELSON. 2005. Soil Fertility and Fertilizers. An
Introduction to Nutrient Management. 7th edition. Pearson-Prentice Hall. Upper Saddle River, New Jersey.
Estados Unidos de Norteamérica. (1 ej.**)
HUDSON, N. 1982. Conservación del Suelo. Editorial Reverté S.A., Barcelona, España. (2 ej.*)
PRYSTUPA, P. (Ed.). 2007. Tecnología de la Fertilización de Cultivos Extensivos en la Región Pampeana. 1a
edición. Facultad de Agronomía, UBA. Buenos Aires, Argentina. (1 ej.*)
SCHWAB, G.O., D.D: FANDMEIER and W.J. ELLIOT. 1996. Soil and Water Management Systems. 4th
Edition. John Wiley & Sons, Inc., New York, Estados Unidos de Norteamérica. (1 ej.**)
SUAREZ de CASTRO, F. 1979. Conservación de Suelos. IICA. San José de Costa Rica, Costa Rica. (10 ej.*)
THOMPSON, L.M and F.R. TROEH. 1980. Los suelos y su fertilidad. 4a edición. Editorial Reverté S.A.,
Barcelona, España. (8 ej.*)
TISDALE S.L. and W.H. NELSON. 1979. Fertilidad de los Suelos y Fertilizantes. 1a edición. Montaner y
Simmons. Barcelona, España. (9 ej.*)
TISDALE S.L. and W.H. NELSON and J.B. BEATON. 1993. Soil Fertility and Fertilizers. 5th edition. Macmillan
Publishing Company. New York, Estados Unidos de Norteamérica. (1 ej.*)
TROEH, F.R., J.A. HOBBS and R.L. DONAHUE. 1980. Soil and Water Conservation. 1st edition. Prentice Hall
Inc., Englewood Cliffs, New Jersey, Estados Unidos de Norteamérica. (1 ej.*)
TROEH, F.R., J.A. HOBBS and R.L. DONAHUE. 1991. Soil and Water Conservation. 2nd edition. Prentice Hall
Inc., Englewood Cliffs, New Jersey, Estados Unidos de Norteamérica. (1 ej.*)

* en Biblioteca de la Unidad Integrada Balcarce.


** en oficina de los docentes de la Asignatura.

Ciclo lectivo 2009 2010 2011 2012 2013


VIGENCIA
Inicial Resp.

Form. Prog. 4

14
Uso
Interno
UNIVERSIDAD NACIONAL Facultad de
Folio Nº
DE MAR DEL PLATA Ciencias Agrarias
17

DEPARTAMENTO Prod. Vegetal, Suelos e Ing. Rural AREA ---

PROGRAMA DE FERTILIDAD Y MANEJO DE SUELOS CÓDIGO 727


6- INFORMACIÓN ADICIONAL:

Modalidad de promoción de la Asignatura: CON examen final.

Modalidad de evaluación de la cursada: Dos (2) instancias de evaluación escritas durante la cursada de
APROBACIÓN OBLIGATORIA: dos (2) exámenes parciales que podrán ser recuperados. Para
aprobar la cursada los alumnos deberán asistir a al menos al setenta y cinco por ciento (75%) de
los trabajos prácticos obligatorios (10 sobre 13 totales).

Contribución a la calificación global (CG) de las instancias de evaluación:


 Primer examen parcial: 25% (se califica de 1 a 10)
 Segundo examen parcial: 25% (se califica de 1 a 10)
 Examen final: 50% (se califica de 1 a 10) (El examen final es oral, salvo que el número de inscriptos
haga necesario elaborar una prueba escrita)

Evaluación de los trabajos prácticos:


 Al inicio de cada trabajo práctico obligatorio (13 trabajos prácticos) se tomará una evaluación
consistente en una pregunta sobre la temática del trabajo práctico anterior y otra sobre los pre-
requisitos para el trabajo práctico del día.
 En el primer trabajo práctico la evaluación consistirá en dos preguntas referidas a los pre-requisitos
para el mismo.
 Las evaluaciones de los trabajos prácticos no serán eliminatorias. Los resultados serán utilizados como
apoyo de concepto a las calificaciones de los exámenes parciales y sus recuperatorios.
 En los trabajos prácticos obligatorios se tomará asistencia al finalizar el turno de trabajo.

Evaluaciones durante la cursada:


 Los exámenes parciales y sus recuperatorios se tomarán en día de clase teórica (a menos que se
acuerde lo contrario para evitar la superposición de exámenes).
 El horario de los exámenes será 8:30 - 11:30.
 De 11:30 a 12:20 los docentes junto con los estudiantes que deseen participar, realizarán la resolución
conjunta de los exámenes.

Desarrollo de la cursada:
 El horario de clases teóricas será los jueves de 8:30 a 11:20. Para compensar horas perdidas por
feriados, se propondrá que algunos teóricos finalicen a las 12:20 o bien que se dicte algún teórico en
horario diferente del que figura en el horario oficial.
 El horario de trabajos prácticos será: viernes 8:30 - 11:20 (turno mañana) y 13:00 - 15:50 (turno tarde).
Los docentes permanecerán en el aula hasta las 12:20 y hasta las 16:50, respectivamente para
atender a aquellos estudiantes que quisieran completar la temática del trabajo práctico del día.
 Habrá dos temas del programa analítico (Unidades 16 y 17) que se dictarán en horario de trabajos
prácticos en horario a acordar para que todos los estudiantes puedan participar independientemente
del turno de trabajos prácticos en que participen.
 Habrá dos trabajos prácticos (Nº 8 y Nº 15) no obligatorios que se llevarán a cabo en día y horario
distinto del que figura en el horario oficial (posiblemente en días sábado).

Ciclo lectivo 2009 2010 2011 2012 2013


VIGENCIA
Inicial Resp.

Form. Prog. 5

15
Uso
Interno
UNIVERSIDAD NACIONAL Facultad de
Folio Nº
DE MAR DEL PLATA Ciencias Agrarias
18

DEPARTAMENTO Prod. Vegetal, Suelos e Ing. Rural AREA ---

PROGRAMA DE FERTILIDAD Y MANEJO DE SUELOS CÓDIGO 727


Horas semanales (X) o totales ( ) de Clases: Teóricas 3 Prácticas 3 Teórico/prácticas
TOTAL U.V.AC.
VIGENCIA DE ESTE PROGRAMA
Ciclo Lectivo* Firma y aclaración del Docente responsable

2009 Ing. Agr. Guillermo A. Studdert


2010 Ing. Agr. Guillermo A. Studdert
2011 Ing. Agr. Guillermo A. Studdert
2012 Ing. Agr. Guillermo A. Studdert
2013 Ing. Agr. Guillermo A. Studdert

* si es un curso no curricular, indicar período en que se dictará.

VºBº Area: VºBº Departamento:


Firma y aclaración Firma y aclaración Director
FECHA DE ENTRADA Coordinador NÚMERO DE FOLIOS
NÚMERO DE MESA DE ENTRADAS
DESPACHO COMISION DE ENSEÑANZA DE GRADO Y POST-GRADO

Firma Secretario Comisión

APROBADO CONSEJO ACADÉMICO


Firma Secretario Consejo Académico
Fecha
Número de O.C.A. de aprobación: Fecha:
Form. Prog. 6

16
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO Nº 1
Productividad y Limitaciones de Uso de los Suelos
Un sistema de producción que pretenda ser sostenible debe contemplar las acciones
necesarias para que el suelo pueda mantener y/o mejorar su condición y, con ello, la
capacidad de permitir el desarrollo de los cultivos. La tendencia de un sistema de producción
hacia la degradación o hacia la sostenibilidad depende de las decisiones de los protagonistas
de la producción y está directamente ligada a lo que suceda en el suelo, para lo cual es
primordial el conocimiento de sus limitaciones y capacidades.
Las características de los suelos determinan las funciones que pueden desarrollar, definen
sus usos potenciales y limitaciones y son la base para establecer las prácticas de manejo que
conducirán a su aprovechamiento óptimo. El conocimiento de la distribución de los suelos, de
su relación con el paisaje y de sus propiedades es, por lo tanto, crucial e indispensable para
definir las estrategias de manejo. En el presente trabajo práctico se discutirá el efecto de
distintas variables sobre la productividad y la capacidad de uso de los suelos.
El presente trabajo práctico pretende que los estudiantes logren:
 integrar la información de cartas topográficas y de suelos a fin de identificar las
principales limitaciones de uso de los suelos en distintos ambientes,
 relacionar las limitaciones de uso de los suelos con los requerimientos de manejo.
Para alcanzar tales objetivos, es necesario recurrir a los conocimientos básicos
vinculados con esta temática adquiridos en las asignaturas Edafología Agrícola y Genésis,
Clasificación y Cartografía de Suelos. Se sugiere la utilización de la bibliografía recomendada
en las mencionadas Asignaturas.
El parcialito de este trabajo práctico se referirá a los conocimientos previos
necesarios para la resolución del mismo.

Preguntas prerrequisito:
Las siguientes preguntas deberán ser resueltas antes del desarrollo del trabajo práctico a
manera de repaso de los conocimientos necesarios para resolver el mismo.
1) ¿Cuáles son los componentes del suelo? ¿Qué es la textura? ¿Cómo se caracterizan y qué
importancia tienen los “espacios vacíos” en el suelo? ¿Qué diferencia hay entre infiltración
y percolación?, ¿cómo se relacionan? ¿Qué es la estabilidad estructural y qué importancia
tiene?
2) ¿Cuáles son las unidades geomorfológicas presentes en la provincia de Buenos Aires?.
¿Qué características climáticas poseen (temperatura, precipitación y ETo promedio anual)?
¿Cuáles son las características de relieve de cada una de ellas?
3) Explique cómo actuaron los distintos factores formadores de suelo para generar los suelos
representativos de cada unidad geomorfológica de la provincia de Buenos Aires.
4) ¿Qué es la capacidad de intercambio catiónico (CIC)? ¿Qué elementos del suelo la
generan? ¿Cómo se determina? ¿Qué importancia tiene para el funcionamiento del suelo?
¿Qué otra/s determinación/ones adicional/es a ésta contribuye/n a la caracterización del
suelo?
5) Explique los procesos de formación de un horizonte argílico.
6) ¿Cuál es el efecto de la presencia de Na + en el complejo de intercambio sobre los coloides
del suelo? Explique. ¿Qué dificultades le genera a los cultivos?
17
7) ¿Cuál es el rango óptimo de pH para el normal desarrollo de la mayoría de los cultivos?
8) ¿Cuáles son los sistemas de clasificación de las tierras según su aptitud productiva? ¿Qué
variables evalúan?
9) ¿En que unidades se puede expresar el contenido de nutrientes en el suelo?
10) ¿Cómo afectan la temperatura y el régimen de precipitaciones al contenido de materia
orgánica (MO) de un suelo? ¿Y la textura?
11) ¿Cuál es el porcentaje de C y de N en la MO del suelo?
12) ¿Cómo se puede expresar el contenido de agua de un suelo? ¿Qué variables necesita
conocer para calcularlo? ¿Qué es la capacidad total de almacenaje de un suelo? ¿Cuál es la
relación con la capacidad de campo?, ¿y con el agua útil? ¿Cómo influye la textura en la
capacidad de almacenaje de agua del suelo?
13) ¿Qué es una carta topográfica? ¿Qué información provee, cómo esta representada y cuál
es su utilidad? ¿Qué significado tienen los números con la cual se las designa? ¿En que
escalas son publicadas?
14) ¿Qué es un mapa de suelos?, ¿qué características y elementos lo componen?
15) ¿Qué utilidad tienen las fotos aéreas con cubrimiento estereoscópico?

Preguntas a resolver en clase


A continuación se presentan y se requiere analice ejemplos característicos de ambientes
muy diversos de la Región Pampeana. Se incluyen también algunos ejercicios para que
exprese el contenido de nutrientes de los suelos en diferentes unidades.
1.- Con la información adjunta de algunos suelos de la Región Pampeana, grafique en las
planillas que se adjuntan las curvas de distribución en el perfil según el siguiente detalle
(en todos los casos explique sintéticamente el por qué existen las diferencias que
observa):
a) Porcentaje de MO de los siguientes suelos:
a1- Argiudoles Típicos de Pampa Ondulada y Sistema de Tandilia y Haplustol Entico
del Sistema de Ventania;
a2- Hapludol Tapto Árgico y Natracuol Típico de Pampa Deprimida.
b) Porcentaje de arcilla (% As): Argiudoles Típicos de Pampa Ondulada y Sistema de
Tandilia y Hapludol Éntico de Pampa Arenosa.
c) Capacidad de intercambio catiónico (CIC): Argiudol Típico de Pampa Ondulada y
Hapludol Éntico de Pampa Arenosa.
d) Porcentaje de Na+ de intercambio (PSI) y pH: Hapludol Tapto Árgico y Natracuol
Típico de Pampa Deprimida.
2.- Estime el contenido de N total (en %) en el horizonte superficial de los siguientes suelos:
Argiudoles Típicos de Pampa Ondulada y de Sistema de Tandilia y Haplustol Éntico de
Sistema de Ventania. Exprese ese contenido en mg kg-1 y estime la cantidad total de N en
kg ha-1 que se encuentra en los primeros 10 cm. Compare.
3.- En el Hapludol Tapto Árgico y Natracuol Típico de Pampa Deprimida, exprese el
contenido de cada catión en el horizonte superficial en mg kg-1 y en %. Compare.
4.- Estime cuántos mm de agua útil para los cultivos pueden almacenar hasta los 2 m de
profundidad los Argiudoles Típicos de Pampa Ondulada y del Sistema de Tandilia y el
Haplustol Entico del Sistema de Ventania. Estime (Anexo 1, página 147) una capacidad
de almacenaje acorde con la textura del suelo. Compare. Discuta qué sucedería con el
agua útil en un Paleudol Petrocálcico del Sistema de Tandilia.
5.- ¿Qué variables considera que limitan en mayor grado la productividad y la capacidad de
uso de cada uno de los suelos presentados?

18
6.- Identifique el lugar representado en la copia parcial de la carta topográfica 3757-31-2 del
IGM. ¿Cuál es la diferencia de cota entre los puntos A y B indicados en la copia de la
carta? ¿Qué suelos podría encontrar en una toposecuencia de esa zona? Esquematice su
ubicación en el paisaje. ¿Cuáles considera más productivos y por qué? ¿Cuáles son sus
limitaciones de uso?
7.- ¿Qué pasos seguiría para conocer qué suelos están presentes en un establecimiento y en
qué proporción, cómo se distribuyen espacialmente y cuáles son su aptitud, limitaciones
de uso y requerimientos de manejo?

19
Argiudol Típico. Pampa Ondulada.

Horizonte: Ap A1 BA Bt1 Bt2 Bt3 BC Ck


Prof. (cm) 0-13 13-22 22-35 35-60 60-85 85-115 115-155 155-220
6,5 17,5 28,5 47,5 72,5 98 135 187,5
MO (%) 2,9 2,5 1,6 1,1 0,9 0,6 0,3 0,2
pH 5,8 5,8 6,0 6,2 6,5 6,4 6,4 7,9
-1
CIC (meq 100g ) 20,4 19,6 19,6 23,1 29,8 27,3 23,1 21,0
Cationes Interc.

Ca++ 11,4 12,7 12,0 13,8 18,3 17,2 16,5


(meq 100g )
-1

Mg++ 2,9 2,5 3,1 4,5 6,5 6,4 3,8


K+ 1,4 1,0 0,9 1,3 2,3 2,4 2,3 2,4
Na+ 0,2 0,1 0,2 0,1 0,2 0,2 0,3 0,5
PSI 0,9804 0,5102 1,0204 0,4329 0,6711 0,7326 1,2987 2,381
ARCILLA 20,1 24,8 27,9 34,2 46,4 32,0 22,0 14,9
Textura
(%)

LIMO 75,6 70,8 67,2 61,3 50,0 63,0 72,7 79,9


ARENA 4,3 4,4 4,9 4,5 3,6 5,0 5,3 5,2

Hapludol Entico. Pampa Arenosa.

Horizonte: Ap A1 AC C
Prof. (cm) 0-18 18-35 38-68 68-120

MO (%) 2,1 1,2 0,9


pH 6,1 6,1 6,3 6,7
-1
CIC (meq 100g ) 12,4 12,6 11,9 9,1
Cationes Interc.

Ca++ 6,8 6,9 7,7 5,9


(meq 100g-1)

Mg++ 1,3 1,9 1,0 2,0


K+ 2,0 1,5 1,5 1,0
Na+ 0,2 0,4 0,4 0,3
PSI
ARCILLA 16,1 17,4 17,4 6,3
Textura
(%)

LIMO 27,2 20,7 19,1 22,2


ARENA 56,7 61,9 63,5 71,5

20
Argiudol Típico. Sistema de Tandilia.

Horizonte: Ap A1 BA Bt2 BC C
Prof. (cm) 0-12 12-30 30-40 40-70 70-105 105-134
6 21 35 55 87,5 119,5
MO (%) 7,8 6,4 2,1 1,2 0,4 0,2
pH 6,4 6,2 6,8 7,0 7,2 7,3
-1
CIC (meq 100g ) 27,4 29,0 25,3 26,0 18,5 15,8
Cationes Interc.

Ca++ 14,3 17,1 15,4 15,8 12,0 11,1


(meq 100g-1)

Mg++ 2,4 1,2 4,6 5,6 4,9 3,8


K+ 3,6 3,4 2,0 1,3 1,2 1,3
Na+ 0,4 0,3 1,0 0,5 0,5 0,5
PSI 1,4599 1,0345 3,9526 1,9231 2,7027 3,1646
ARCILLA 24,6 25,5 28,4 31,5 24,3 18,7
Textura
(%)

LIMO 39,2 38,7 40,7 32,9 36,4 37,7


ARENA 36,2 35,8 30,9 35,6 39,3 43,6

Argiustol Típico. Pampa Interserrana.

Horizonte: A1 BA Bt1 Bt2 Tosca


Prof. (cm) 0-14 14-25 25-40 40-60
7 19 42,5 50
MO (%) 3,5 3,5 2,3 0,8
pH 7,0 7,1 6,9 7,4
-1
CIC (meq 100g ) 19,7 24,0 27,7 26,1
Cationes Interc.

Ca++ 13,4 18,9 20,7 22,9


(meq 100g )
-1

Mg++ 3,1 2,1 4,2 4,1


K+ 2,7 2,2 1,8 0,9
Na+ 0,4 0,4 0,5 0,6
PSI 2,0305 1,6667 1,8051 2,2989
ARCILLA 21,3 24,4 29,9 26,3
Textura
(%)

LIMO 36,2 35,4 37,8 31,5


ARENA 42,5 40,2 32,3 42,2

21
Haplustol Entico. Sistema de Ventania.

Horizonte: Ap A1 AC Tosca
Prof. (cm) 0-15 15-35 35-60
7,5 25 47,5
MO (%) 1,8 1,3 0,8
pH 7,0 7,0 7,5
-1
CIC (meq 100g ) 14,1 15,5 15,7
Cationes Interc.

Ca++ 7,7 8,7 11,7


(meq 100g-1)

Mg++ 3,8 3,3 3,8


K+ 2,3 2,4 1,0
Na+ 0,5 0,5 0,6
PSI 3,196 3,4194 3,6283
ARCILLA 12,8 13,7 12,0
Textura
(%)

LIMO 29,2 28,6 27,3


ARENA 58,1 57,6 60,6

Hapludol Tapto Argico. Pampa Deprimida.

Horizonte: Ap A1 AC IIBt1 IIBC1 IIBC2 IICk


Prof. (cm) 0-14 14-27 27-38 38-63 63-102 102-122 122-138
7 20 32 50 82,5 112 130
MO (%) 7,3 4,1 1,2 0,8 0,2
pH 6,5 7,3 7,0 7,9 9,1 9,1 9,2
-1
CIC (meq 100g ) 23,8 19,0 9,6 24,6 14,1 16,5
Cationes Interc.

Ca++ 12,5 13,4 5,1 13,0


(meq 100g-1)

Mg++ 2,9 2,5 1,9 6,0


K+ 1,7 1,0 0,9 1,8 1,2 1,2
Na+ 0,3 0,3 0,2 0,6 0,6 0,8
PSI 1,2605 1,5789 2,0833 2,439 4,2553 4,8485
ARCILLA 23,8 26,4 21,6 42,0 23,5 22,8 26,4
Textura
(%)

LIMO 32,7 31,8 27,8 22,6 26,7 29,1 30,2


ARENA 43,5 41,8 50,6 35,4 49,8 48,1 43,4

22
Hapludol Tapto Nátrico. Pampa Deprimida.

Horizonte: A1 AC IIBtn1 IIBtn2 IIBC


Prof. (cm) 0-23 23-39 39-72 72-94 94-110
11 31 55,5 82 99
MO (%) 3,4 0,2 0,5 0,2
pH 6,9 8,2 8,2 8,9 9,0
-1
CIC (meq 100g ) 13,9 4,0 23,5 27,7 21,4
Cationes Interc.

Ca++ 8,7 3,5 13,3


(meq 100g-1)

Mg++ 1,8 1,2 3,4


K+ 0,9 0,5 1,4 1,8 1,6
Na+ 1,0 1,1 4,0 4,7 2,4
PSI 7,1942 27,5 17,021 16,9675 11,21
ARCILLA 18,6 8,8 40,1 25,8 20,2
Textura
(%)

LIMO 33,0 24,2 12,3 31,8 37,9


ARENA 48,4 67,0 47,6 42,4 41,9

Natracuol Típico. Pampa Deprimida.

Horizonte: A1 AB Btn1 Btn2 BC1 BC2


Prof. (cm) 0-10 10-21 21-35 35-47 47-70 70-93
5 15,5 28 41 58,5 81,5
MO (%) 2,9 2,4 1,1 0,7
pH 7,2 8,5 9,5 9,2 9,2 9,3
-1
CIC (meq 100g ) 16,2 23,1 23,3 46,2 22,1 25,9
Cationes Interc.

Ca++ 5,7 6,9 5,4


(meq 100g-1)

Mg++ 5,8 5,0 5,1


K+ 1,3 1,1 1,5 2,2 1,8 2,0
Na+ 2,6 10,3 12,0 22,4 9,0 11,6
PSI 16,049 44,589 51,502 48,485 40,724 44,788
ARCILLA 18,4 23,7 38,2 37,5 28,1 26,2
Textura
(%)

LIMO 41,8 40,4 32,5 28,5 43,6 40,2


ARENA 39,8 35,9 29,3 34,0 28,3 33,6

23
Gráfico pregunta 1 inciso a1) Gráfico pregunta 1 inciso a2)

MO (%) MO (%)
0 1 2 3 4 5 6 7 8 0 1 2 3 4 5 6 7 8
0 0
20 20

40 40
60 60
Profundidad (cm)

Profundidad (cm)
80 80
100 100
120 120
140 140
160 160
180 180
200 200

Gráfico pregunta 1 inciso b) Gráfico pregunta 1 inciso c)

Arcilla (%) CIC (Meq/100 gr)


0 10 20 30 40 50 60 70 0 5 10 15 20 25 30 35 40
0 0

20 20

40 40

60 60
Profundidad (cm)

Profundidad (cm)

80 80

100 100

120 120

140 140

160 160

180 180

200 200

24
Gráficos pregunta 1 inciso d)

PSI (%) pH
0 20 40 60 80 100 3 4 5 6 7 8 9 10 11
0 0
20 20
40 40
60 60
Profundidad (cm)

Profundidad (cm)
80 80
100 100
120 120

140 140
160 160

180 180

200 200

25
Imagen parcial de la CARTA 3757-31-2 (Escala 1:50000 - Equidistancia 5 y 10 m)

A
B

26
27
28
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento: Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013
TRABAJO PRÁCTICO N° 2
Factores que afectan el comportamiento de los cultivos
Los numerosos factores que afectan el crecimiento de los cultivos suelen agruparse, según
su naturaleza, en diferentes categorías. Comúnmente se hace referencia a factores o variables
de orden genético (especie, variedad, etc.), climático (temperatura, precipitaciones, etc.),
edáfico (%MO, pH, agua disponible, nutrientes disponibles, etc.), sanitario (enfermedades,
plagas, etc.) y de manejo (labranzas, fecha de siembra, fertilización, etc.). El conocimiento de
la importancia de los distintos factores sobre la producción, ayuda a tomar las decisiones de
manejo lo más acertadas posible.
El efecto de cada variable con frecuencia depende del nivel en que se encuentran otras
variables, con las que interactúa. Por ejemplo, el efecto de las precipitaciones está
condicionado por la presencia de patógenos; el efecto de la densidad aparente, por las
precipitaciones; el efecto de la labranza por la densidad aparente, etc. Dichas interacciones
pueden ser positivas o negativas y vincular a dos o más variables. Por ejemplo, la respuesta a
la aplicación de fertilizantes (diferencia de producción entre tratamientos fertilizados y el
testigo) resulta afectada por la interacción con factores que regulan los requerimientos de
nutrientes al afectar el crecimiento de los cultivos, la disponibilidad de los mismos en el
suelo y su eficiencia de absorción.
El presente trabajo práctico pretende que los estudiantes logren
 identificar los factores bióticos y abióticos que afectan el crecimiento y desarrollo de
los cultivos y analizar e interpretar sus interacciones,
 reconocer que el efecto de los factores y la expresión de sus interacciones pueden ser
manejados a través de la combinación de prácticas que inciden sobre los procesos en
que intervienen.
Para alcanzar tales objetivos, es necesario que previamente haya resuelto en su
totalidad el trabajo práctico Nº1 de esta asignatura y que tenga presentes los
conocimientos básicos vinculados con esta temática adquiridos en las asignaturas:
Introducción a los Sistemas de Producción, Agrometeorología, Fisiología Vegetal, Edafología
Agrícola y Estadística y Diseño.
Por otro lado se recomienda la lectura previa del siguiente material bibliográfico (presente
en Biblioteca):
 Fertilidad de los Suelos y Fertilizantes. Tisdale S y Nelson W. 1970. Capítulo 2 “El
crecimiento y los factores que lo afectan” y Capítulo 3: “Elementos requeridos en la
nutrición de las plantas” (En Castellano).
 Fertilidad de Suelos y Fertilización de Cultivos. Echeverría, H.E. y García, F.O.
Capítulo 2: “Funciones de los nutrientes en el crecimiento Vegetal”
Existe una edición más nueva del primero de los libros antes mencionados y otros libros
recomendados, los cuales se encuentran en idioma inglés:
 Soil Fertility and Fertilizers. Tisdale S, Nelson W, Beaton J and Havlin J. 1993.
Capítulo 2 “Growth and the factors affecting it” y Capítulo 3: “Elements required in
plant nutrition”.
 Soil Fertility Evaluation and Control. Black C A. 1993. Capítulo I: “Nutrient
supplies and crop yields: response curves”.

29
Preguntas prerrequisito:
Las siguientes preguntas deberán ser resueltas antes del desarrollo del trabajo práctico a
manera de repaso de los conocimientos necesarios para resolver el mismo.
1) Realice un listado de variables que puedan afectar la producción de cultivos. Indique en
forma general y simple de qué manera o a través de qué mecanismos los afectan.
2) ¿Qué entiende por variable dependiente y por variable independiente? Dé varios ejemplos
de cada uno de esos tipos en la producción agropecuaria.
3) Grafique y formule el modelo matemático que describe una relación lineal simple entre
una variable dependiente (A) y una independiente (B). ¿Qué otro tipo de relaciones podrían
existir entre esas dos variables?
4) ¿Qué significa interacción entre dos variables? ¿Qué tipo de variables son las que
interaccionan y a través de qué tipo de variable se manifiesta el efecto de la interacción?
5) ¿Cómo reformularía el modelo matemático formulado en la pregunta 3) si interviniera una
tercera variable (C)?
6) ¿Qué es una interacción positiva y qué una interacción negativa?
7) ¿Qué es un factor limitante?
Preguntas a resolver en clase
1.- Indique las variables que por lo general se consideran como las más importantes en la
determinación del rendimiento de los cultivos.
2.- De las variables mencionadas en la pregunta 1.-, indique una o dos que con mayor
probabilidad podría transformarse en limitante en cada una de las siguientes unidades
geomorfológicas o edafoclimáticas de la provincia de Buenos Aires: Hapludol Típico en
Sistema de Ventana, Hapludol Típico de Pampa Arenosa, Argiudol Típico de Tandilia y
Pampa Ondulada, Paleudol Petrocálcico de Tandilia).
3.- Indique cuáles de las variables mencionadas en la pregunta 1.- pueden ser manejadas en la
producción agropecuaria. ¿A qué deberían tender las prácticas de manejo de cada una para
reducir su impacto negativo? ¿Conoce con qué prácticas de manejo se pueden lograr esos
objetivos?
4.- En la Figura 1 se presentan tres ejemplos (a, b y c) de respuesta a la aplicación de
tratamientos individuales con un primer factor (A, C y E, respectivamente), con un
segundo factor (B, D y F, respectivamente) y a la aplicación combinada de los dos factores
(A+B, C+D y E+F, respectivamente). Analice cómo es la respuesta a la aplicación de los
dos factores combinados respecto a la suma de respuestas de la aplicación de los factores
por separado. Indique para cada caso si existe interacción y, si la hubiera, si ésta es
positiva o negativa. Explique por qué.

4000 4000 4000


a) b) c)
Respuesta a los Factores (kg ha-1)

3500 3500 3500

3000 3000 3000

2500 2500 2500

2000 2000 2000

1500 1500 1500

1000 1000 1000


500 500 500
0 0 0
Factor A Factor B A+B Factor C Factor D C+D Factor E Factor F E+F
Factores o combinacion de Factores Factores o combinacion de Factores Factores o combinacion de Factores

Figura 1: Respuesta a los tratamientos con diferentes factores o variables.

30
6000
a)
5500

5000

Rendimiento (kg ha-1)


4500

4000

3500

3000

2500

2000
Factor A (0)
1500
Factor A (20)
1000
0 20 40 60 80 100 120
Factor B

6000
b)
5500

5000
Rendimiento (kg ha-1)

4500

4000

3500

3000

2500

2000
Factor C (0)
1500
Factor C (20)
1000
0 20 40 60 80 100 120
Factor D
6000
c)
5500

5000
Rendimiento (kg ha-1)

4500

4000

3500

3000

2500

2000
Factor E (0)
1500
Factor E (20)
1000
0 20 40 60 80 100 120
Factor F

Figura 2: Rendimiento en función de distintos niveles de los factores B, D y F para dos niveles de los
factores A, C y E (a, b y c, respectivamente).
31
5.- Con los datos presentados en la Figura 1, complete la Figura 2 para cada uno de los tres
ejemplos (a, b y c), representando en el eje X dos niveles (0 y 100 unidades) de los
Factores B, D y F, respectivamente. En el eje Y el rendimiento y en el cuerpo del gráfico,
dos niveles (0 y 20 unidades) de los Factores A, C y E, respectivamente. Suponga que el
rendimiento del tratamiento testigo es de 2000 kg ha -1.
Comente cómo evalúa gráficamente la existencia o no de interacción entre las dos
variables independientes. Interprete la existencia o no de interacciones.
6.- Formule la ecuación correspondiente para cada situación de la Figura 2. Identifique
gráficamente a qué corresponde cada uno de los términos de la ecuación.
7.- Dé ejemplos de variables que se puedan relacionar de la forma que lo hacen las variables
en cada uno de los ejemplos observados en la Figura 2.
8.- Analice la respuesta al aumento de la densidad de plantas en los distintos niveles de
disponibilidad de N (Figuras 3) y de Agua (Figuras 4) en maíz. ¿Existe interacción en cada
una de las figuras? ¿A qué podría deberse que la densidad a la que se registra el máximo
rendimiento sea distinta para las diferentes disponibilidades de N y de Agua?
8 8

7 N0 7 N0
N1 N1
6
Rendimiento (Mg ha -1)

6
Rendimiento (Mg ha -1)

N2 N2
5 5

4 4

3 3

2 2

1 1
Año Normal Año Seco
0 0
0 20000 40000 60000 80000 100000 0 20000 40000 60000 80000 100000
Densidad de Plantas (Nº Pl ha-1) Densidad de Plantas (Nº Pl ha-1)

Figura 3: Rendimiento de maíz en función de la densidad de plantas y distintos niveles de


disponibilidad de nitrógeno (N0 < N1< N2) en un año normal y un año seco.

14
Déficit Severo
12 Déficit Moderado
Sin Déficit
Rendimiento (Mg ha -1)

10

0
50000 70000 90000 110000 130000
Densidad de Plantas (Nº Pl ha -1)

Figura 4: Rendimiento de maíz en función de la densidad de plantas y distintos niveles de


disponibilidad de agua. (Adaptado de Andrade et. al., 1996).

32
9.- Indique en las distintas porciones de la curva del tratamiento N2 en la Figura 3 cuál es el
factor limitante. Analice la diferencia de comportamiento en año normal y seco.
10.- Utilizando la información presente en la Figura 3, para una densidad de 60.000 pl ha -1
esquematice en la Figura 5 el rendimiento del cultivo en función del nivel de N (N0, N1 y
N2) para un año seco y un año normal. ¿Existe interacción? Interprétela.

6
Rendimiento (mg ha -1)

1
Año Normal Año Seco
0
0 1 2
Nivel de disponibilidad de N
Figura 5: Rendimiento de maíz en función de la disponibilidad de N en año seco y año normal.

11.- ¿En qué suelos y/o ambientes analizados en el trabajo práctico Nº 1 de esta asignatura
cree usted que se podrían dar condiciones de disponibilidad hídrica como las presentadas
en la Figura 4? Comente.
12.- Analizando la información volcada en este trabajo práctico: ¿Qué cosas se deberían tener
en cuenta a la hora de aplicar un insumo o al decidir una práctica de manejo para la
producción de un cultivo?
¿Estas decisiones de manejo serían las mismas en las diferentes zonas agro-climáticas que
podemos encontrar en nuestro país? Ejemplifique para dos regiones contrastantes.

33
34
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento: Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO N° 3
Disponibilidad de agua y rendimientos
El agua es considerada uno de los más importantes factores de producción. Su escasez en
regiones áridas y semiáridas, al igual que en regiones húmedas durante ciertos períodos,
provoca importantes mermas en la producción de cultivos de secano y/o eleva los costos de
producción por la utilización de sistemas de riego.
Los excesos, sobre todo en suelos mal drenados, deprimen también los rendimientos y
obligan en algunos casos a realizar inversiones en sistemas o prácticas que mejoren la
condición de drenaje.
La importancia del agua en la producción radica tanto en las funciones que cumple dentro
de las plantas (es solvente, hidratante, reactivo, etc.), como en el papel que juega en la
relación entre éstas y el medio ambiente (disipa calor desde la canopia a la atmósfera,
transporta nutrientes desde el suelo a la raíz, etc.).
Para que puedan tener lugar las funciones primero citadas, los cultivos necesitan retener
sólo una mínima parte del agua total requerida durante un ciclo de producción (alrededor de 1
a 2%), mientras que la mayor parte es evapotranspirada en respuesta a la demanda
atmosférica. El ciclo se cierra cuando el agua precipita en diferentes formas desde la
atmósfera al suelo (Figura 1).

Intercepción

Figura 1: Ciclo del agua

En el suelo, el agua afecta la actividad microbiana y la dinámica de los nutrientes


(especialmente la de los más móviles) y su absorción, y la exploración del suelo por las raíces
y el intercambio de gases entre éstas y el medio. El agua en el suelo condiciona también el
tipo de labranzas y la oportunidad en que ellas pueden realizarse.
Lo antedicho destaca la necesidad de estudiar la economía del agua en los distintos
ambientes de producción, con el fin de diseñar estrategias de manejo que conduzcan a un uso
más racional y eficiente de este recurso.
Se pretende que los estudiantes logren:

35
 identificar al agua como el factor de mayor importancia en la definición de la
producción de los cultivos y de la productividad de los sistemas,
 aplicar conocimientos previamente adquiridos para estimar la disponibilidad de agua
y su relación con la productividad de los cultivos y con la necesidad de aplicación de
prácticas de manejo.
Para alcanzar tales objetivos, es necesario que previamente haya resuelto en su
totalidad el trabajo práctico Nº1 de esta asignatura y que tenga presentes los
conocimientos básicos vinculados con esta temática adquiridos en las asignaturas
Agrometeorología, Introducción a los Sistemas de Producción, Fisiología Vegetal, Edafología
Agrícola y Génesis, Clasificación y Cartografía de Suelos.
Se requiere la lectura previa del siguiente material bibliográfico (adjunto a esta guía):
 Anexo 1 (página 147) – Estimación de la capacidad de almacenaje de agua en
suelos del sudeste bonaerense. Travasso, M.I. y Suero, E.E. 1994. Boletín Técnico
EEA INTA Balcarce N° 125.
Por otro lado se recomienda la lectura previa del siguiente material bibliográfico (presente
en Biblioteca):
 Relaciones Suelo-Planta. Black, C.A. 1975. Capítulo 2 del Tomo I: “Agua” (En
Castellano).
 Bases para el manejo del maíz, el girasol y la soja. Andrade, F.D. y Sadras, V.O.
2002. Capítulo 6: “Requerimientos Hídricos” y Capítulo 7: “Efectos de la sequía
sobre el crecimiento y rendimiento de los cultivos”.
Preguntas Pre-requisito:
Las siguientes preguntas deberán ser resueltas antes del desarrollo del trabajo práctico a
manera de repaso de los conocimientos necesarios para resolver el mismo.
1) Defina los siguientes términos: saturación, capacidad de campo, punto de marchitez
permanente, agua gravitacional, agua útil disponible, capacidad de retención de agua útil,
capacidad de retención de agua, agua de percolación.
2) ¿En qué unidades se puede expresar el contenido de agua del suelo? ¿Cómo sería la
conversión entre ellas?
3) Relacione el tamaño de poros del suelo con los estados de saturación, capacidad de campo
y punto de marchitez permanente.
4) ¿Qué condiciones deben darse para que se produzca escurrimiento? ¿Y percolación?
¿Cómo se relacionan con la infiltración?
5) ¿Explique de qué variables dependen principalmente las constantes hídricas mencionadas
en la pregunta 1)? ¿Cómo las afectaría un incremento en la densidad aparente? ¿Qué
valores podría tomar la capacidad de retención de agua útil (expresados en porcentaje v/v,
en mm/10cm de profundidad y mm totales) en los suelos presentados en el trabajo práctico
N°1? Analice la siguiente figura (Figura 2) y comente si los valores sugeridos en el
esquema se mantendrían en diferentes tipos de suelo.

36
Figura 2: Representación esquemática del espacio poroso y los sólidos del suelo. Los valores son
orientativos para un suelo de textura franca, considerando una densidad aparente de 1.06 g
cm-3 y una densidad de partícula de sólidos de 2.65 g cm -3.

6) ¿Qué métodos utilizaría para la determinación del contenido de agua de un suelo?


7) En la Tabla 2 se presenta una serie de datos correspondientes a distintas situaciones de
suelo y disponibilidad hídrica. Corrobore si los valores indicados en la primera línea son
los correctos. A manera de ejercitación complementaria de los objetivos de este trabajo
práctico, se propone que complete las celdas vacías.
8) Defina e indique las diferencias entre los siguientes términos: evapotranspiración (ET),
evapotranspiración de referencia (ETo), evapotranspiración máxima del cultivo (ETM),
coeficiente de cultivo (kc) y evapotranspiración real (ETR).
9) ¿Cómo varía la precipitación y la ETo, tanto en cantidad como en distribución anual, entre
los ambientes considerados en el trabajo práctico N°1?
10) ¿De qué variables depende el requerimiento de agua de un cultivo? ¿Qué requerimientos
de agua tienen los cultivos más comunes en esta zona?
11) ¿Cómo se calcula el requerimiento de agua de un cultivo?
12) ¿Qué es la eficiencia de uso de agua (EUA) y cómo puede expresarse? ¿Qué EUA es
posible obtener en esta región en cultivos de trigo, maíz, girasol y soja?
13) ¿Qué factores ambientales y de manejo inciden sobre la ET y la EUA?
14) Formule la ecuación de un balance hídrico para el ciclo de un cultivo, analizando la
importancia de cada uno de los términos.

Preguntas a resolver en clase:


1.- Aproximadamente, ¿qué proporción del volumen del suelo ocupa el agua en los estados
de: saturación, capacidad de campo o límite máximo, y punto de marchitez permanente o
límite mínimo. ¿Qué proporción representa la capacidad de retención de agua útil?
2.- Aproximadamente, ¿qué proporción del volumen de poros ocupa el agua en el estado de:
saturación, capacidad de campo o límite máximo, punto de marchitez permanente o límite
mínimo. ¿Qué proporción representa la capacidad de retención de agua útil?
3.- a.- ¿Cómo varía el requerimiento hídrico diario de un cultivo a través del ciclo?
b.- ¿A partir de qué estado hídrico del suelo en general los cultivos pueden empezar a
resultar afectados por estrés hídrico? ¿De qué depende el grado de afectación del
cultivo por estrés hídrico? ¿Todos los cultivos son afectados de igual manera por tales
factores? ¿Por qué?

37
4.- a.- Bosqueje la acumulación de materia seca de un cultivo (MST) en función del tiempo
(Figura 3) y analice cómo se espera que evolucionen a través del ciclo de crecimiento
del cultivo los componentes del balance hídrico en nuestra región.
b.- Desde un punto de vista productivo, ¿qué términos del balance hídrico buscaría
maximizar y por qué? ¿Qué términos sería deseable reducir y por qué?
c.- Mencione ejemplos de cómo podrían modificarse los términos del balance hídrico con
algunas prácticas de manejo de suelo y de cultivo (por ejemplo, duración del barbecho,
densidad de siembra, labranzas, control de malezas, etc.)
5.- Estime los términos de un balance hídrico en un cultivo de trigo sembrado en Balcarce en
el Argiudol Típico y en el Paleudol Petrocálcico más somero (Figura 4), que se
encontraban a capacidad de campo al momento de la siembra. Realice los cálculos en la
Tabla 1 y grafique la evolución del contenido de agua del suelo en la Figura 6. Las
precipitaciones y la ETM hasta la madurez están representadas en la Figura 5. Evalúe si
pudieron existir deficiencias hídricas en algún período, considerando que la relación
ETR/ETM disminuye de 1 a 0 en forma lineal cuando el agua útil disponible del suelo cae
de 30 a 0 % (punto de marchitez permanente). Evalúe el comportamiento de los distintos
suelos ¿Qué hubiera pasado en un año con sequía severa?
6.- a.- A partir de la Figura 7, estime la eficiencia de uso de agua (expresada en kg de grano
por mm de agua consumido) para trigo, maíz, girasol y soja. ¿Podría usted comentar a
qué se deben las diferencias entre los cultivos mencionados?
b.- Considerando los siguientes índices de cosecha de materia seca, calcule los valores
aproximados de eficiencia de uso de agua expresada en kg de MST por mm de agua
consumido. (IC: Maíz: 0,45, Trigo: 0,40, Girasol: 0,35 y Soja: 0,40)

10000

9000

8000
Materia Seca Total (kg ha -1)

7000

6000

5000

4000

3000

2000

1000

0
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 110 120 130 140
Tiempo (días)

Figura 3: Producción de materia seca total en función del tiempo para alguno de los cultivos
mencionados

38
30

Figura 4: Capacidad de almacenaje de agua útil para tres suelos con diferente profundidad efectiva.

110
100
Evapotranspiración - Precipitación (mm 10 días -

ETM
100 95
PP
90

80

70
60
60 55
50 50
1)

50 45 45 45
40
40 35 35 35 35

30 25
20 20
20 15 15 15
10 10
10 5 5
0 0 0 0
0
10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 110 120 130 140
Tiempo (días)
Figura 5: Evapotranspiración potencial del cultivo (ETM) y precipitaciones (PP) en función del
tiempo (intervalo de 10 días) para un cultivo de trigo en Balcarce año 1983.

39
Tabla 1. Balance hídrico para un cultivo de trigo sobre dos tipos de suelo. Asuma que el 100% de las precipitaciones es precipitación efectiva.
Argiudol Típico Paleudol Petrocálcico
Década Agua Agua
Pp* ETM* ETR* Exceso Pp* ETM* ETR* Exceso
disponible disponible
día ------------------------------------------------------------------------------------------------------- mm -------------------------------------------------------------------------------------------------------
0
1-10
11-20
21-30
31-40

40
41-50
51-60
61-70
71-80
81-90
91-100
101-110
111-120
121-130
131-140
250

225

200
Agua Util en el Suelo (mm)

175

150

125

100

75

50

25

0
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 110 120 130 140
Tiempo (días)
Figura 6: Contenido de agua útil en función del tiempo (intervalo de 10 días) para un cultivo de trigo
en Balcarce año 1983.

10000
Trigo
9000
Maiz
8000 Girasol
Soja
7000
Rendimiento (kg ha-1)

6000

5000

4000

3000

2000

1000

0
0 100 200 300 400 500 600 700
Evapotranspiración del cultivo (mm)

Figura 7: Rendimiento de trigo, maíz, girasol y soja en función de la evapotranspiración de cada


cultivo.

41
Ejercicios de Práctica
Complete los espacios en blanco generados en las siguientes tablas:
Tabla21: Puntos pertenecientes a la curva característica de humedad de suelo, contenidos de humedad volumétrica, gravimétrica, densidad aparente y profundidad de
varios suelos.
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14
Cap Agua
Cap. de Agua Util
Cap. Ret. Humedad Humedad Agua Util Profundidad Ret. Total % Agua Util
Saturación CC PMP DAP Ret. Agua Actual
Agua Util Actual Actual Actual de suelo Agua Actual Actual Suelo
Util Suelo Suelo
Suelo Suelo
------------------------- % v/v --------------------------- % p/p gr cm-3 % v/v cm mm mm mm mm %
60 30 15 15 23 19.17 1.20 8 100 300 150 230 80 53.33
60 36 17 40 1.10 19 150 285 285
60 14 14 14 12.17 1.15 336 168

42
55 26 22.61 1.15 200 520 220 520 220 100.00
50 8 25 18.52 1.35 8 80 144
67 39 21 1.30 12 150 270 495 180 66.67
58 1.10 100 300 150 280 130 86.67
55 29 10 19 13 10.66 1.22 3 60
50 12 6 6 8 5.80 200 240 120 160 40
1) Contenido de humedad volumétrico con el suelo saturado; 2) Contenido de humedad volumétrico con el suelo a capacidad de campo; 3) contenido de
humedad volumétrico en el punto de marchitez permanente; 4) capacidad de retención de agua útil del suelo (volumétrico); 5) Contenido de humedad
volumétrico del suelo en un momento determinado, actual; 6) C Contenido de humedad gravimétrico del suelo en un momento determinado, actual; 7)
2
Densidad aparente del suelo; 8) Contenido de agua útil a la humedad actual del suelo; 9) Profundidad del suelo; 10) Capacidad de retención de agua del suelo
en toda la profundidad dada en 9; 11) Capacidad de retención de agua útil del suelo a la profundidad dada; 12) Contenido de agua total en el suelo a la
profundidad dada; 13) Contenido de agua útil en el suelo hasta la profundidad dada; 14) Porcentaje del total de agua útil que presenta el suelo en un
momento dado, actual.
Tabla Balance hídrico,
2: Balance
Tabla 3: hídrico,rendimiento
rendimientoy eficiencias dede
y eficiencia agua
de de
usouso agua girasol
trigo,trigo,
parapara y soja
maíz, en distintas
girasol y sojasituaciones.
en diferentes situaciones.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13
Eficiencia Indice de Eficiencia
Agua útil Agua útil Precipitac Consumo Rendimiento Rendimiento
Riego Escurrimiento Percolación Cultivo Uso Agua cosecha Uso Agua
Inicial final iones Agua (Grano) (MST)
(Grano) (MS) (MST)
-1 -1 -1 -1
------------------------------------------------- mm --------------------------------------------------- kg mm mm kg ha kg ha kg mm

200 20 200 0 10 10 Trigo 12 360 4320 0.40 10800 30.0

100 0 180 0 20 10 Trigo 250 1750 5000

50 460 0 50 0 Maíz 18 7380 0.45 40.0

43
200 30 120 0 40 Maíz 600 0.5 26400 44.0

300 300 0 40 Girasol 480 3360 9600

100 20 150 0 0 0 Girasol 6 230 1380 0.35 3943 17.1

150 50 350 0 50 Soja 4500 0.38 24


30 250 0 0 10 Soja 460 2300 6053
1) Contenido de agua útil al inicio del ciclo del cultivo; 2) Contenido de agua al final del ciclo del cultivo (madurez fisiológica); 3) Precipitaciones ocurridas
durante el ciclo del cultivo; 4) Riego suplementario 5) escurrimiento superficial; 6) movimiento de agua fuera del alcance de las raíces en el perfil producido por
drenaje; 7) cultivo para el cual se da el ejemplo; 8) eficiencia de uso de agua expresada en kg de grano por mm consumido; 9) consumo de agua total
(evaporación + transpiración del cultivo mas las malezas si estuvieran presentes); 10) Rendimiento en grano; 11) índice de cosecha de materia seca (materia
seca de granos/materia seca total); 12) rendimiento en materia seca total (grano + rastrojo); 13) eficiencia de uso de agua expresada en kg de materia seca
total por mm de agua consumida.
44
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento. Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO N° 4
Evaluación de la disponibilidad de nutrientes
El muestreo de suelos es una técnica cuyo objetivo es obtener una muestra representativa
de un área determinada para su posterior evaluación. Una muestra representativa garantiza
que el valor obtenido a través de una determinación analítica sobre la misma (contenido de
NO3-, P-Bray, contenido de C orgánico, etc.), refleje de manera exacta y precisa el nivel o
magnitud de la variable a analizar en un momento dado. Es por ello que se deben tomar
muchas precauciones, ya que con aproximadamente una muestra de 1 a 2 kg de suelo, se está
queriendo determinar el valor del parámetro en cuestión en millones de kg de suelo. Por
ejemplo, si se obtuviera una muestra de suelo para determinar el contenido de P-Bray en un
área de muestreo de 40 ha a una profundidad de 20 cm, estaríamos intentando representar con
2 kg de suelo, el contenido de P-Bray en 96.000.000 de kg de suelo con una densidad aparente
de 1,2 Mg m-3. Sumado a esto se debe tener en cuenta que para las determinaciones analíticas
en dicha muestra se utiliza una cantidad muy pequeña de suelo (p.e. en la determinación de P-
Bray se utilizan sólo 2.5 g de suelo). Por lo tanto, el resultado de la determinación será tan
bueno como la calidad de la muestra remitida al laboratorio y la del proceso de
acondicionamiento, tratamiento, homogeinización y manipuleo posterior antes y después de
llegar al laboratorio. En general la mayor variabilidad de una muestra para un lote está
asociada al muestreo y el procesamiento de la muestra y, en menor medida, a la calidad del
análisis.
Muestras y Sub-muestras:
Para planificar un muestreo se debe comenzar definiendo el área del potrero a muestrear y
el número de muestras a obtener. Esto está relacionado con la superficie del potrero, la
cantidad de repeticiones que se desee realizar sobre la misma zona, las condiciones de relieve
y la variabilidad espacial de la propiedad a analizar. Dentro de un potrero pueden existir
distintos manejos previos (cultivos, fertilización, labranzas), distinto relieve (loma, media
loma, bajo), distintos tipos de suelo, factores todos que definen zonas dentro de aquél en los
que se puede esperar encontrar diferentes niveles de las variables a evaluar. Por consiguiente,
dichas zonas deberían ser muestreadas por separado. En caso de que se desee tener
repeticiones del muestreo, en cada una de estas zonas se deberían obtener por lo menos dos
muestras. El objetivo de la repetición es corroborar que el muestreo ha sido realizado de
manera correcta, pudiéndose así determinar la reproducibilidad del valor obtenido.
Luego de definir el número de muestras, se debe elegir el número de sub-muestras o
“piques” que van a componer una muestra compuesta. El número de sub-muestras dependerá
de la variabilidad espacial de la propiedad que se desee determinar. La exactitud y precisión
del valor de una determinada variable (P-Bray, NO3-, etc) depende del número de sub-
muestras tomadas. La exactitud refleja cuan cercano está el valor del análisis del promedio
real del área muestreada y la precisión describe la reproducibilidad de los resultados.
Normalmente la exactitud y precisión se incrementan con el número de sub-muestras tomadas
dentro de un área del lote (ver Anexo 2, página 155). Comúnmente se recomienda una
cantidad no menor a 30 sub-muestras por muestra compuesta (Figura 1). En el caso de que se
espere una alta variabilidad espacial (p.e. nutrientes poco móviles como el P aplicados en
líneas de siembra) y/o con sistemas de labranza que no “mezclen” o hayan “mezclado” la capa
de suelo a muestrear, se recomienda aumentar el número de sub-muestras.

45
Figura 1. Disposición del relieve y esquema del recorrido realizado en un muestreo de
suelos en un lote.

Profundidad de muestreo:
La profundidad de muestreo depende del nutriente que se desee evaluar y de la
profundidad de enraizamiento del cultivo. Si la evaluación corresponde a nutrientes poco
móviles en el suelo (p.e. P) y su aplicación se realiza en superficie, normalmente el muestreo
se realiza en los primeros estratos del perfil (p.e. 0-20 cm). Por otro lado, cuando se trata de
un nutriente de gran movilidad (p.e. NO3- y SO4-), el muestreo se realiza a mayor profundidad.
Dicha profundidad varía con las características del suelo (textura, profundidad del perfil) y
con las lluvias previas (cuando se sospecha de que el nutriente se haya podido lavar con el
agua de percolación).
Existen distintos tipos de muestreadotes según la profundidad o metodología de muestreo
(Figura 2). Los muestreadores 1 y 2 en la Figura 2 son utilizados normalmente para muestreos
en profundidad (para la determinación de N-NO3-). El muestreador 1, con una vaina de 40 cm
puede profundizar hasta 60 cm debido a la existencia de un pie fijo que limita su penetración.
El muestreador 2 tiene un vástago interno que se extiende dando posibilidad de obtener
muestras hasta 1 m de profundidad. La longitud de las vainas que se utilizan con los dos
muestreadores anteriormente nombrados varía de 20 a 40 cm de longitud. Dependiendo de
esta longitud y de la profundidad a analizar será las veces que se deba introducir en el mismo
agujero realizado en el suelo para obtener la totalidad de la muestra en profundidad. El
muestreador 3 (Figura 2) permite la extracción de muestras y su almacenamiento temporario
durante el muestreo en el compartimiento superior. Dependiendo del tamaño del calador
inferior se pueden obtener muestras de hasta 20 cm de profundidad. Las vainas utilizadas en
estos muestreadores constan de una punta en formato de cono, que permite obtener una
muestra cilíndrica de menor diámetro que el que tiene la vaina internamente, para que la
muestra se deslice dentro de la vaina sin comprimirse y sea descargada luego con facilidad.
La diferencia de diámetros entre la punta y la parte interna de la vaina varía en función de la
humedad de suelo, siendo mayor la diferencia para suelo húmedo que para suelo seco.
Normalmente estos muestreadotes son provistos con dos vainas o con puntas intercambiables.
El muestreador 4 (Figura 2) se utiliza en condiciones desfavorables para la utilización de los
muestreadores antes mencionados. Estas son: muy bajo o muy alto contenido de agua en el
suelo y en suelos sódicos. Para los muestreadotes 1, 2 y 4 se necesita llevar potes o bolsas
para ir descargando las sub-muestras que compondrán una muestra. El número depende de la
cantidad de estratos en que se realiza el muestreo (p.e. 0-20 cm, 20-40 cm, 40-60 cm, etc).
46
Dichos potes o bolsas deben ir bien identificados, ya que una confusión con la profundidad
volcada en cada uno invalidaría la muestra y se debe empezar nuevamente. La herramienta 5
(no es n muestreador), permite la detección de capas compactas. Es útil para diagnosticar la
presencia de tosca y de esta manera tener idea de la profundidad efectiva del suelo. Se lo
considera complementario a cualquiera de los muestreadores anteriores para obtener mas
información del suelo sobre el que se esta realizando el muestreo.

Figura 2: Muestreadores más comúnmente utilizados para: 1) obtener muestras hasta 60 cm, 2) 100
cm, 3) de 5 a 20 cm y 4) barreno giratorio (solo el largo del mando limita la profundidad.
Utilizado en suelos normales, secos, muy húmedos y/o sódicos donde no funcionan
adecuadamente los anteriores, y 5) Herramienta para verificar existencia de capas compactas
(tosca o roca).
Áreas a excluir del muestreo:
Todas las áreas que se sospecha que puedan presentar una situación especial dentro del
lote respecto al contenido de nutrientes y que no tengan una representación en superficie muy
importante deberán ser excluidas del muestreo de suelos. Estas áreas comprenden zonas de
concentración de hacienda (bebederos, entradas a corrales, cercanías a montes). Dichas áreas
pueden estar contaminadas con heces y orina de los animales y producir valores
anormalmente altos en las determinaciones analíticas (p.e. P-Bray y NO-3) y no son
representativos de la condición del lote. Por otro lado, también se debieran excluir la
cabecera, la cual puede haber sido utilizada para la carga y descarga de fertilizante o ha
recibido doble o triple dosis en las operaciones de fertilización anteriores.

47
Acondicionamiento de la muestra:
Las muestras deben colocarse en bolsas plásticas limpias, se debe comprimir lo suficiente
el suelo como para que quede la menor cantidad de aire posible, sellarse herméticamente, y
refrigerarse tan pronto como sea posible (aproximadamente a 4ºC) (no colocar en freezer, el
congelamiento produce ruptura de membrana celular y liberación de nutrientes a la solución
del suelo). Con alta temperatura, la remoción producida en la muestra de suelo puede generar
una importante mineralización de nutrientes y por lo tanto el resultado remitido luego por el
laboratorio no sería el real que existe en el campo. Por ello, la refrigeración de la muestra y el
envío a la brevedad al laboratorio son necesarios para que aquello no ocurra. El envío de las
mismas deberá realizarse dentro de los 2 o 3 días posteriores al muestreo, preferentemente
antes. Si la muestra no se va a remitir dentro del período mencionado se recomienda su secado
al aire, poniendo una capa fina de suelo (para secado rápido) en un ambiente ventilado. Otra
alternativa sería el secado de la muestra a estufa a temperaturas no mayores que 30ºC.
La bolsa debe estar debidamente identificada con el número de potrero, el número de
muestra, la profundidad, el nombre del establecimiento y la zona del relieve donde se obtuvo,
si correspondiera.
En el caso de que además de la determinación analítica se le pida al laboratorio una
recomendación de fertilización para un cultivo, es necesario el envío de información adicional
a fin de que la persona que realiza la recomendación tenga la mayor cantidad de elementos
posibles para ajustar una dosis. Dentro de la información necesaria podríamos citar: el tipo de
suelo y la profundidad del perfil, la zona donde se obtuvo la muestra, valores de
precipitaciones anteriores al muestreo, manejo previo del lote (sistema de labranza, cultivos y
rendimientos anteriores, fertilización de los cultivos anteriores, cantidad de años de
agricultura, presencia de riego, etc.), cultivo a realizar y rendimiento esperado.

Se pretende que los estudiantes logren:


 familiarizarse con técnicas de muestreo de suelos y su procesamiento para la
evaluación de la disponibilidad de nutrientes,
 realizar un muestreo de suelos bajo diferentes condiciones ambientales y de muestreo
y acondicionar las muestras obtenidas para su ingreso a laboratorio.
 Analizar la variabilidad producida por el relieve en las variables edáficas a
analizar.
 Analizar el efecto del número de sub-muestras dentro de cada área sobre la
exactitud y la precisión de los resultados.
Se requiere la lectura previa del siguiente material bibliográfico (adjunto a esta guía):
 Anexo 2 (página 155) - El muestreo de suelos: los beneficios de un buen
trabajo. Roberts, T.L. y Henry, J.L. 2000. Informaciones Agronómicas N° 8.
 Anexo 3 (página 161) - Tecnologías en Análisis de Suelos. Marbán, L. y Ratto, S.
(eds.). 2005. Capítulo II Parte 1 (Toma de muestra de suelo, Conti, M.) y Parte 2
(Acondicionamiento de la muestra del suelo previo al ensayo: Algunas
consideraciones, Marbán, L.).

Preguntas Pre-Requisito
1) ¿Por qué cree usted que es importante hacer un muestreo de suelos?
2) ¿Qué entiende por exactitud y por precisión?
3) ¿Qué nutrientes son móviles y qué nutrientes son poco móviles en el suelo? ¿Por qué?
¿Qué implicancias puede tener esa condición sobre los criterios a aplicar para definir el
muestreo?

48
4) ¿Analice el efecto que puede provocar el relieve sobre la disponibilidad de nutrientes y
sobre el rendimiento esperado de los cultivo?
5) ¿Cuál considera que es el momento de muestreo más adecuado para un nutriente móvil (N
inorgánico) y para uno poco móvil (P)? ¿Tiene alguna relación con el estado fenológico del
cultivo?
6) ¿Qué sectores de un área de muestreo se deberían descartar al realizar el muestreo? ¿Por
qué?
7) ¿De qué manera se incrementaría la exactitud y la precisión de un muestreo en un sector de
muestreo con una alta variabilidad espacial?
8) ¿Por qué es necesario conservar la muestra en frío? ¿Por qué no congelada? ¿Para qué
nutrientes sería más importante?
9) ¿En qué unidades se puede expresar el contenido de nutrientes en el suelo?

Actividades a desarrollar:
1.- Los estudiantes se dividirán en 9 grupos para llevar a cabo una actividad de muestreo de
suelos, donde se obtendrán muestras con diferente número de submuestras y en diferentes
posiciones del relieve como indica la siguiente tabla.
Tabla 1: Detalle del trabajo de muestreo a realizar en grupos.
Relieve a
Grupo Densidad de piques Profundidad
muestrear
1 Loma Recomendada 0-20 cm y 20-40 cm
2 ½ Loma Recomendada 0-20 cm y 20-40 cm
3 Bajo Recomendada 0-20 cm y 20-40 cm
4 Loma Baja 0-20 cm y 20-40 cm
5 ½ Loma Baja 0-20 cm y 20-40 cm
6 Bajo Baja 0-20 cm y 20-40 cm
7 Todo Recomendada 0-20 cm y 20-40 cm
8 ½ Loma Recomendada 0-20 cm y 20-40 cm
9 ½ Loma Baja 0-20 cm y 20-40 cm
10 ½ Loma Recomendada 0-20 cm y 20-40 cm
11 ½ Loma Baja 0-20 cm y 20-40 cm
Las muestras obtenidas serán homogeneizadas, y se obtendrá una alícuota para la
determinación de contenido de agua por humedad gravimetría.

2.- A partir del esquema presentado en la Figura 3, calcule la superficie y el número de


muestras y submuestras a realizar en cada lote y la zona del relieve donde obtendría cada
muestra.

49
Figura 3: Esquema de la distribución de lotes en el paisaje de un establecimiento del partido de
Balcarce. Las cotas indican altura sobre el nivel del mar. Los números en la parte derecha
indican medidas en metros en la realidad.

50
3.- En la siguiente tabla se encuentran diferentes situaciones en la que Ud. debe decidir sobre el muestreo a realizar. Analizando la información
provista sobre distribución de la superficie de los lotes en el relieve, la variable a determinar en el análisis y la lluvia anterior, complete la tabla
indicando el número de muestras a tomar (col. 8), la profundidad de muestreo (col. 9), la cantidad de estratos en que divide la profundidad de
muestreo (col. 10) y el número de determinaciones analíticas que se deberán realizar en el laboratorio para cada una de las variables a analizar (col.
11 a 14). Si lo desea, puede hacer comentarios adicionales para cada una de las situaciones de muestreo, fundamentando su decisión en cada caso.

Tabla 2. Detalle de distintas situaciones de muestreo


1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14
Relieve Nº Determinaciones en Laboratorio
Superficie Lluvia Nº Profundidad Estratos de
Situación 1/2 Variable a Determinar - -
Total Loma Bajo Anterior Muestras de Muestreo profundidad MO NO 3 P-Bray SO 4
Loma
-------------- ha --------------- mm cm
3 20 1=0-20 cm 3 - 3 -
1 100 30 40 30 MO, P-Bray 15

51
-
2 100 5 65 30 MO, P-Bray, N-NO 3 90

- -
3 40 15 25 - MO, P-Bray, N-NO 3, S-SO 4 20

4 250 75 90 85 MO, P-Bray, N-NO-3, S-SO-4 20

5 90 90 MO, P-Bray, N-NO-3, S-SO-4 20


52
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento. Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO Nº 5
Balance de nitrógeno
El nitrógeno (N) es el principal elemento requerido para la producción de los cultivos de
grano sembrados en la Región Pampeana Argentina. Deficiencias de este elemento reducen la
expansión foliar, provocan su prematura senescencia y afectan la tasa fotosintética, dando
como resultado una menor producción de materia seca y grano. Por otra parte, la
disponibilidad de N afecta su concentración en el grano, interviniendo así en la determinación
del contenido proteico, parámetro principal para definir la calidad comercial del grano
cosechado. La incidencia del N sobre los dos factores, rendimiento y contenido de proteína,
hacen que su manejo sea estratégico para la producción de todos los cultivos. El N debe estar
bien provisto en cantidad y oportunidad como para asegurar un óptimo estado fisiológico de
los cultivos durante los períodos críticos. La provisión de N al cultivo puede provenir de dos
vías: absorción de N de la solución del suelo o fijación atmosférica, simbiótica en el caso de
las leguminosas o no simbiótica en ciertas gramíneas.
El ciclo del N (Figura 1) en el sistema suelo-planta-atmósfera involucra muchas
transformaciones entre formas orgánicas e inorgánicas del mismo. Dentro del ciclo del N
coexisten procesos de ganancia, pérdida y reciclado. Los ecosistemas naturales en estado
estable presentan equilibradas sus Ganancias y Pérdidas (o Entradas y Salidas) de masa y
energía.

Figura 1: Ciclo del N

53
Los sistemas de producción implementados por el hombre producen modificaciones en los
flujos de masa y de energía de manera tal que alteran la condición natural y conducen a
nuevos estados de equilibrio. El tiempo requerido para que esto se dé, si bien es función de la
magnitud del cambio introducido y de la capacidad reguladora del sistema, normalmente lleva
años, en cuyo transcurso suelen introducirse nuevos cambios en la tecnología de producción
que modifican la marcha del proceso. Es por esta razón que las Ganancias y las Pérdidas
comúnmente no se hallen equilibradas.
A fin de lograr altos rendimientos con un uso eficiente de N, es necesario conocer la
magnitud y la dinámica de la liberación de N y de los diferentes procesos de pérdida desde el
suelo. Estos son consecuencia de la interacción de factores edáficos, climáticos y de manejo,
que rigen las transformaciones del N en el suelo.
En agroecosistemas bajo producciones extensivas las entradas más importantes son: la
fijación biológica de nitrógeno (proceso que determina el ingreso del N atmosférico a través
de las raíces mediante bacterias en vida libre o en simbiosis con algunas especies vegetales,
principalmente de la familia de las leguminosas), la fertilización (que aporta N al componente
mineral), así como también la aplicación de abonos. Las pérdidas de mayor magnitud son la
volatilización (por la que se emite amoníaco a la atmósfera desde el amonio del componente
mineral), la desnitrificación (se produce en condiciones de baja concentración de oxígeno en
el suelo y determina la emisión de N2 y óxidos de nitrógeno a la atmósfera) y la lixiviación
(lavado de los nitratos por debajo de la profundidad de enraizamiento). Los principales
procesos de reciclado son la mineralización (transformación del N orgánico a formas
inorgánicas) y la inmovilización (proceso inverso a la mineralización).
La técnica de Balance permite medir la magnitud de este desequilibrio y estudiar hacia qué
nueva condición evoluciona el sistema, cuantificando las Entradas y Salidas y analizando los
factores que las regulan. Este mismo concepto y los principios del balance de masa son
utilizados para estimar las necesidades de fertilización de los cultivos con nutrientes de alta
eficiencia, como el N.
Como en todo balance, es necesario definir los límites del sistema en el espacio y en el
tiempo; identificar los componentes del balance, es decir los distintos términos; reconocer la
importancia relativa de cada uno de ellos y las variables que los afectan, y contar con
metodologías que permitan estimar al menos los componentes del balance más significativos.
Se pretende que los estudiantes logren:
 conocer los componentes del balance de N, su variación según prácticas de manejo de
suelo y su aplicación para el diagnóstico de necesidades de fertilización,
 aplicar el balance de N como metodología para estudiar el destino del N del
fertilizante según diferentes prácticas de manejo de la fertilización.
Para alcanzar tales objetivos, es necesario que previamente tenga presentes los
conocimientos básicos vinculados con esta temática adquiridos en las asignaturas
Agrometeorología, Introducción a los Sistemas de Producción, Fisiología Vegetal, Edafología
Agrícola y Génesis, Clasificación y Cartografía de Suelos.
Por otro lado se recomienda la lectura previa del siguiente material bibliográfico (Adjunto
a esta guía):
 Anexo 4 (página 169) - Dinámica del N en los Sistemas Agrícola-Ganaderos.
W. Baethgen. 1996. Rural Sudeste. Año 6. Nº 36.
 Anexo 5 (página 177) - Ciclo del Nitrógeno en Ecosistemas Agrícolas. F.
García.1996. Boletín Técnico Nº 140.
 Anexo 6 (página 191) - Requerimientos nutricionales de los cultivos. Archivo
agronómico Nº 11. Disponible en: http://www.ipni.net.

54
Además se recomienda la siguiente bibliografía vinculada a la temática (disponible en
biblioteca):
 Fertilidad de Suelos y Fertilización de Cultivos. Echeverría, H.E. y García, F.O.
(Eds.). 2005. Capítulo 4: Nitrógeno. Echeverría, H.E y Sainz Rozas, H. Ediciones
INTA, Balcarce, Buenos Aires, Argentina.
 Soil Fertility and Fertilizers. An Introduction to Nutrient Management. 7th
edition. Havlin, J.L., Beaton, J.D., Tisdale, S.L. and Nelson, W.L. 2005. Chapter
4: Nitrogen. Pearson-Prentice Hall. Upper Saddle River, New Jersey. Estados
Unidos de Norteamérica.
 Fertilidad de los Suelos y Fertilizantes. 1a edición. Tisdale, S.L. y Nelson, W.H.
1979. Capítulo 3: Elementos que requieren las plantas y Capítulo 5: El suelo y los
fertilizantes nitrogenados. Montaner y Simmons. Barcelona, España.

Preguntas pre-requisito:
1) ¿Cuál es la función del N en las plantas?
2) Mencione cuáles son los factores que afectan el contenido de N inorgánico en los suelos.
3) ¿Cuál es el porcentaje de N en la materia orgánica del suelo? Defina nitrógeno
potencialmente mineralizable (N0). ¿Qué proporción del N orgánico es N0?
4) ¿Cuáles son los principales procesos de pérdida de N? Descríbalos. ¿Qué factores afectan
su magnitud?
5) Defina los conceptos de mineralización y de inmovilización? ¿Son procesos independientes
entre sí? ¿De qué depende su intensidad?
6) ¿Cuál es el efecto de la relación C/N de los residuos de cultivo sobre la mineralización y
sobre la inmovilización?
7) ¿Qué entiende por eficiencia agronómica?, ¿y por eficiencia de recuperación o absorción?
¿Cómo inciden los procesos de pérdida mencionados sobre la eficiencia de absorción?
8) ¿Cómo afecta el proceso de inmovilización a la disponibilidad de N y a la eficiencia de
absorción?
9) Defina mineralización neta. ¿Cómo puede estimarse? Aproximadamente, ¿qué valores
puede alcanzar en el sudeste de la provincia de Buenos Aires, durante el ciclo de cultivos
de invierno y de verano en diferentes condiciones de suelo y de manejo? ¿Cómo la afectan
la temperatura y el contenido de agua del suelo?
10) ¿Qué entiende por “factor de requerimiento” de N? ¿y por “índice de cosecha” de N?
11) ¿Cuál es el “factor de requerimiento” de N para los cultivos de soja, maíz, trigo y girasol?
¿Cuál es el “índice de cosecha” de N para cada uno de esos cultivos?
12) En cultivos de trigo (5000 kg ha-1), maíz (9000 kg ha-1), girasol (3000 kg ha-1) y soja
(3500 kg ha-1):
a) ¿Qué cantidad de N es absorbido por el cultivo? ¿Cuánto exporta el grano y cuánto
retorna al suelo con el rastrojo?
b) ¿Qué diferencia encuentra en los términos del balance de N de un cultivo de soja si lo
compara con el resto de los cultivos?
13) Formule la ecuación del balance de N para el ciclo de un cultivo anual tomando como
límite superior la canopia del cultivo y como límite inferior la profundidad de
enraizamiento (1 m). ¿Cuáles son los principales factores que afectan las pérdidas, las
ganancias y las transformaciones de N en el sistema?
14) ¿Cómo cambia la ecuación de balance de N de una pastura mixta (gramíneas y
leguminosas) bajo pastoreo directo extensivo respecto a la de un cultivo de cosecha de
55
grano (p.e. maíz)?, ¿y si la pastura se manejara por corte para reservas forrajeras? Analice
los factores de manejo que pueden afectar las magnitudes de los términos. Calcule la
exportación de N para la pastura de 10000 kg MS ha-1 de producción anual en pastoreo
(40% de eficiencia de cosecha) y bajo corte para reservas forrajeras (85% de eficiencia de
recolección). Asuma que la MS recolectada tiene un 3% de N y que en el caso de pastoreo,
la carga animal es de 1,5 cab ha-1, que la ganancia en peso vivo es de 800 g día-1 cab-1 y
que en cada kg de peso vivo ganado, 150 g son proteína (la proteína tiene 6,25% de N).

Preguntas a resolver en clase

1. En base a la ecuación de balance con límite superior en la canopia del cultivo e inferior a
un metro de profundidad y para un período de un año (julio-junio):
a. Calcule las dosis de N necesarias para balancear los requerimientos del cultivo, las
pérdidas de N del sistema suelo y la inmovilización de N en formas orgánicas para
cultivos de trigo bajo siembra directa luego de antecesor soja y luego de antecesor maíz.
El rendimiento en grano (0% de humedad) del cultivo fue de 5.000 kg ha-1. Asuma
factor de requerimiento e índice de cosecha de N apropiados. Para estimar el N en
raíces asuma que el N en grano y residuos representa el 75% del N total en planta
(grano +residuos+raíces). Complete en la Tabla 1.
b. ¿Qué procesos del ciclo del N fueron diferentes entre antecesores?, ¿por qué? ¿Cómo
impactaron dichos procesos en la dosis de N calculada?
c. ¿Qué inconveniente tendría la aplicación del balance de N para fines de recomendación?
d. ¿Cómo evolucionaría el nivel de N orgánico en suelo con uno u otro antecesor
suponiendo que las secuencias y rendimientos se mantuvieran en el tiempo?

Tabla 1.
Trigo-Soja Trigo-maíz

------------------- kg ha-1 --------------------


N en grano
N residuos
N en raíces
N inmovilizado 0,0 35,0
N mineralizado 120,0 100,0
N inorgánico inicial 40,0 40,0
N inorgánico final 7,9 14,0
N desnitrificado 6,0 6,0
N perdido por lavado 15,0 10,0

Dosis de N (kg N ha-1)

56
2. En relación con los balances de N presentados en las Figuras 2 y 3 (al final de esta guía,
páginas 60 y 61) (Sainz Rozas, 2001) para cultivos de maíz (bajo SD y con riego).
a. Mediante un balance de N, calcule las pérdidas por lavado de N del fertilizante (en kg
ha-1 y en porcentaje del N aplicado) para ambas dosis y momentos de fertilización.
b. Compare los distintos caminos que sigue el N aplicado a la Siembra y en V6, y sus
eficiencias de recuperación aparente por los cultivos, y explique las diferencias.
c. ¿Cuál es el efecto de las dosis de N sobre el balance realizado?

3. Utilizando la ecuación del balance de N con límite superior en la superficie del suelo
calcule la mineralización neta durante el ciclo de un cultivo de maíz no fertilizado teniendo
en cuenta los siguientes datos:
 Acumulación de N en biomasa aérea: 220 kg ha-1
 N inorgánico inicial: 60 kg ha-1
 Eficiencia de recuperación del N inorgánico inicial = 0,5
 Eficiencia de recuperación del N mineralizado = 0,8

4. En base a los datos presentados en la Tabla 2 para dos niveles de fijación biológica de N
(FBN) de un cultivo de soja:
a. calcule el N en grano, residuos y raíces del cultivo derivado de la FBN,
b. calcule la exportación de N del suelo y el resultado del balance de N para el cultivo.
Para estimar el N en raíces asuma que el N en grano y residuos representa el 75% del N
total en planta (grano +residuos+raíces) (Salvagiotti et al., 2008). Completar en Tabla 2.
c. ¿Cómo impactó la FBN en el balance de N del suelo?

Tabla 2.
Cambio de N
N derivado de N proveniente del suelo
Parte de la Materia N total la FBN del suelo (ingreso menos
planta seca acum. salida)
FBN FBN
40% 60%
40% 60% 40% 60%

Grano 3000 216

Residuos 4894 57

Raíces 2631

Total 10525

5. En un lote de la Universidad de Nebraska, Bigeriego et al. (1979) realizaron aplicaciones


crecientes de N en dos momentos de fertilización a un cultivo de maíz bajo riego (Tabla 3).
Se usó fertilizante marcado con el isótopo natural 15N para seguir el destino del fertilizante
en el sistema suelo-planta. El suelo utilizado fue un Argiudol típico con una profundidad de
150 cm, un contenido de materia orgánica del 4% en el horizonte superficial y una
disponibilidad inicial de N mineral de 115 kg ha-1.
a. Defina eficiencia de recuperación de N del fertilizante (ERN). ¿en qué unidades puede
expresarse?

57
b. Para ambos momentos de fertilización, ¿por qué baja la ERN ( 15N) a medida que se
incrementa la dosis de N?
c. En la Tabla 3 se muestra el porcentaje de N del fertilizante recuperado por el cultivo y
el remanente en el suelo en madurez fisiológica (MF). Calcule el % de N recuperado
en el sistema suelo-planta y el % de N no recuperado.

Tabla 3. Rendimiento en grano y eficiencia de recuperación de N (ERN) en función de


la dosis de N (fertilizante marcado con 15N) y el momento de fertilización
para un cultivo de maíz bajo riego. Datos de Bigeriego et al. (1979).

Rendimiento ERN
Dosis de N Momento de fertilización
(kg ha-1) (15N)
kg ha-1 kg ha-1 %
0 9680 c
56 Siembra 10495 b 65,2 b
112 Siembra 10635 ab 61,3 b
168 Siembra 11077 a 56,3 c
56 6 hojas 11013 a 82,8 a
112 6 hojas 11120 a 63,7 b
168 6 hojas 10906 ab 50,1 c
Letras diferentes indican diferencias significativas al 5% según el test de Tukey.

Tabla 4. Eficiencia de recuperación de N (ERN) en planta y en suelo (residual mineral)


a la madurez del cultivo de maíz en función de la dosis y el momento de
fertilización. Datos de Bigeriego et al. (1979).
N recuperado
Dosis y ERN ERN N no recuperado en
en el
momento de Método 15N Método 15N el sistema
sistema
fertilización en planta en suelo suelo-planta
suelo-planta
-------------------------------------%---------------------------------------
56 S 65,2 b 3,6 d
112 S 61,3 b 11,7 c
168 S 56,3 c 22,3 b
56 V6 82,8 a 13,7 c
112 V6 63,7 b 26,9 b
168 V6 50,1 c 40,4 a
S y V6= aplicación en siembra y al estadío de 6 hojas del cultivo.
Letras diferentes indican diferencias significativas al 5% según el test de Tukey.
58
EJERCICIOS DE PRÁCTICA
6. En un ensayo de fertilización en maíz en siembra directa se probaron dos fuentes de N y
formas de colocación, a saber: nitrato de amonio calcáreo (CAN) y urea granulada al voleo
y CAN inyectado en el suelo (10 cm de profundidad). Todos los fertilizantes se aplicaron
en una dosis de 100 kg N ha-1 y fueron aplicados al estadío de seis hojas. El rendimiento y
la absorción de N del testigo y de los tratamientos fueron los siguientes:
Testigo sin N: 8000 kg grano ha-1 y 130 kg N ha-1 en biomasa aérea en madurez.
CAN 100 inyectado: 11000 kg grano ha-1 y 190 kg N ha-1 en biomasa aérea en madurez.
CAN 100 voleo: 11100 kg grano ha-1 y 191 kg N ha-1 en biomasa aérea en madurez.
UREA 100 voleo: 9800 kg grano ha-1 y 169 kg N ha-1 en biomasa aérea en madurez.
a. Calcule la eficiencia de recuperación de N del fertilizante para todos los tratamientos.
b. ¿Qué proceso de pérdida de N habría disminuido la eficiencia de uso del N para el
tratamiento urea aplicada al voleo?
c. Con estos datos, ¿es posible estimar las pérdidas por volatilización para el tratamiento
urea 100? Si su respuesta es afirmativa estime las pérdidas por volatilización como %
del N aplicado para dicho tratamiento.

7. Analice la Figura 4 (Aulak, 1981). ¿Qué efectos tiene el agregado de residuos con respecto
a las pérdidas de N-N2O? ¿Existe interacción entre la disponibilidad de N y de C sobre las
pérdidas de N-N2O? ¿Cómo influyen los sistemas de labranza? Explique.
25.0
0N
0 N + res
20.0
Pérdidas de N-N 2O (kg ha )

100 N
-1

100 N + res

15.0

10.0

5.0

0.0
SD LC
Sistema de labranza

Figura 4: Pérdidas de N-N2O acumuladas durante el ciclo de un cultivo de trigo bajo siembra
directa (SD) y labranza convencional (LC) en función de la dosis de N y del
agregado de residuos de trigo (3000 MS kg ha-1).

59
60
? ?

Figura 2. Destino aparente del N del fertilizante en el sistema suelo - cultivo de maíz irrigado en SD para la dosis de 70 kg ha -1 de N aplicada a la
siembra (a) o al estadío V6 (b). Dichos valores en kg de N ha -1 fueron calculados a partir de la diferencia con el tratamiento control (testigo). Ngr=
N exportado en el grano; Ndes y Nvol= N perdido del sistema por desnitrificación y volatilización, respectivamente; NBM y ΔNinorg= N
inmovilizado en la biomasa microbiana y cambio en el contenido de N mineral en madurez fisiológica; Nres+raíz= N retornado al suelo en los
residuos y raíces de cultivo. Ngr, NBM, Nres+raíz y ΔNinorg= son valores promedios de todas las estaciones de crecimiento. Nvol= son valores
en kg ha-1 promedio de las estaciones de crecimiento 1994-95 y 1995-96. Ndes= son valores en kg ha -1 promedio de las estaciones de
crecimiento 1996-97 y 1998-99. Nlav= lavado de N-NO3- en kg ha-1 promedio de todas las estaciones de crecimiento. Valores entre paréntesis
indican el porcentaje del N aplicado
61
? ?

Figura 3. Destino aparente del N del fertilizante en el sistema suelo - cultivo de maíz irrigado en SD para la dosis de 140 kg ha -1 de N aplicada a la
siembra (a) o al estadío V6 (b). Dichos valores en kg de N ha -1 fueron calculados a partir de la diferencia con el tratamiento control (testigo). Ngr=
N exportado en el grano; Ndes y Nvol= N perdido del sistema por desnitrificación y volatilización, respectivamente; NBM y ΔNinorg= N
inmovilizado en la biomasa microbiana y cambio en el contenido de N mineral en madurez fisiológica; Nres+raíz= N retornado al suelo en los
residuos y raíces de cultivo. Ngr, NBM, Nres+raíz y ΔNinorg= son valores promedios de todas las estaciones de crecimiento. Nvol= son valores
en kg ha-1 promedio de las estaciones de crecimiento 1994-95 y 1995-96. Ndes= son valores en kg ha -1 promedio de las estaciones de
crecimiento 1996-97 y 1998-99. Nlav= lavado de N-NO3- en kg ha-1 promedio de todas las estaciones de crecimiento. Valores entre paréntesis
indican el porcentaje del N aplicado
62
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento. Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO Nº 6
Balance de fósforo

La disponibilidad de nutrientes durante el ciclo del cultivo, principalmente de nitrógeno


(N), fósforo (P), azufre (S) y potasio (K), afecta los procesos que regulan el crecimiento, la
generación de rendimiento y la calidad de los cultivos de grano. Los nutrientes tienen
influencia directa sobre diversos procesos fisiológicos y bioquímicos de las plantas.

El P es un macronutriente fundamental para la vida, es poco móvil, de baja solubilidad y de


baja concentración en la solución del suelo. Interviene en la transferencia metabólica de
energía vía el ATP, forma parte de los ácidos nucleicos, interviene en la división celular,
forma fosfoazúcares, participa en la síntesis de proteínas celulares y en la génesis de almidón,
interviene en el desarrollo de tejidos meristemáticos y reproductivos, etc.

Figura 1: Ciclo del P

El ciclo del P en el suelo (Figura 1) es un sistema dinámico entre suelo-planta-


microorganismos. El P del suelo se encuentra integrado básicamente por dos compartimentos:
el P inorgánico y el orgánico. Dentro de la fracción inorgánica, el P constituye ortofosfatos,
que pueden presentar diferente grado de solubilidad. El fosfato que se encuentra en la
solución puede fijarse y precipitar, estando involucrados mecanismos de: adsorción física,
adsorción química, sustitución de aniones fosfato o precipitaciones por cristales de fosfato de
calcio (Ca) o sobre otro mineral. Por otro lado, el P insoluble puede pasar a la solución por
intercambio iónico (P lábil) y solubilizarse según el pH del medio. El “pool” de P orgánico se
63
encuentra formando parte de la materia orgánica como fitatos, ácidos nucleicos y fosfolípidos.
Aunque el P orgánico es sumamente estable, una porción del mismo (más lábil) puede ser
mineralizada constituyendo una fuente de este nutriente para el cultivo, el cual debería
considerarse al momento de decidir la aplicación de un fertilizante.
Para realizar adecuados balances de P en los sistemas de producción es necesario conocer
los destinos del P agregado al suelo en fracciones orgánicas e inorgánicas de distinta labilidad.
Hedley et al. (1982) propusieron un método para determinar las distintas fracciones que
componen al P total. Este se basa en el uso secuencial de soluciones extractoras cada vez más
fuertes que remueven fracciones de P, que se suponen tienen distinta disponibilidad para las
plantas. El P extractable con la membrana de intercambio aniónica (P-MIA) es una medida
del P soluble y fácilmente desorbible del suelo. El NaHCO 3 extrae el P inorgánico débilmente
adsorbido por compuestos cristalinos y el P orgánico fácilmente hidrolizable, que integra
compuestos como ácido ribonucleico y glicerofosfato. El NaOH extrae el P inorgánico
quimioadsorbido a los oxihidróxidos de Fe y Al, amorfos y algunos cristalinos, y el P
orgánico asociado con compuestos húmicos y adsorbido al Fe y Al. El HCl libera el P
inorgánico asociado a minerales como apatita u octocalcio. Luego de esta última extracción,
se obtiene el P residual mediante digestión con H2SO4 a alta temperatura. Esta fracción está
constituida por el P inorgánico y orgánico, que son químicamente muy estables e insolubles.
El problema del P en la fertilidad del suelo es caracterizado por tres aspectos. Primero, el
nivel de P total en el suelo es bajo, usualmente no más que un décimo a un cuarto del
contenido de N y una vigésima parte del contenido de K. El contenido de P de los suelos varía
de 200 a 2000 kg ha-1 en los primeros 15 cm de suelo, con un promedio de 1000 kg ha -1
(aproximadamente 580 ppm). Segundo, la mayor parte de los compuestos del P comúnmente
encontrados en el suelo son no disponibles para las plantas. Tercero, cuando fuentes de P
soluble son agregadas al suelo, las mismas son fijadas y con el transcurso del tiempo se
pueden volver insolubles dependiendo de las características físico-químicas de los suelos.
En sistemas naturales, prácticamente todo el P utilizado por las plantas retorna al suelo
bajo la forma de residuos vegetales y animales. Por otro lado, en sistemas de producción
agropecuaria, la pérdida de P más importante es el removido en la cosecha y en menor medida
el perdido a través de procesos de erosión y escurrimientos, siendo mínimas las pérdidas por
lavado. Conocer la magnitud de cada fracción del P del suelo es importante ya que el P
disponible para las plantas y microorganismos, depende del reabastecimiento a partir de
fracciones lábiles y del equilibrio de éstas con otras fracciones menos lábiles.
La técnica de balance permite medir la magnitud de este desequilibrio y estudiar hacia qué
nueva condición evoluciona el sistema, cuantificando las entradas y las salidas y analizando
los factores que las regulan. Como en todo balance, es necesario definir los límites del sistema
en el espacio y en el tiempo; identificar sus componentes, es decir los distintos términos;
reconocer la importancia relativa de cada uno de ellos y las variables que los afectan, y contar
con metodologías que permitan estimar al menos aquéllos componentes más significativos.

Se pretende que los estudiantes logren:


 identificar los principales componentes del balance de P para los sistemas agrícolas
de la región pampeana,
 aplicar la metodología del balance de P para determinar la dosis de P que no produzca
cambios en el nivel de P del suelo.
Para alcanzar tales objetivos, es necesario que previamente tenga presentes los
conocimientos básicos vinculados con esta temática adquiridos en las asignaturas
Agrometeorología, Introducción a los Sistemas de Producción, Fisiología Vegetal, Edafología
Agrícola y Génesis, Clasificación y Cartografía de Suelos.

64
Por otro lado se recomienda la lectura previa del siguiente material bibliográfico (adjunto a
esta guía):
 Anexo 6 (página 191) - Requerimientos nutricionales de los cultivos. Archivo
agronómico Nº 11. Disponible en: http://www.ipni.net.
 Anexo 7 (página 195) - Balance y Fertilidad Fosforada en Suelos Productivos
de la Región Pampeana. Mabel. E. Vázquez. Informaciones Agronómicas del
Cono Sur. Nº 16. Diciembre de 2002. INPOFOS.

Además se recomienda la siguiente bibliografía vinculada a la temática (disponible en


biblioteca):
 Fertilidad de Suelos y Fertilización de Cultivos. Echeverría, H.E. y García, F.O.
(Eds.). 2005. Capítulo 5: Fósforo: García, F.O., Picone, L.I y Berardo, A.
Ediciones INTA, Balcarce, Buenos Aires, Argentina.
 Soil Fertility and Fertilizers. An Introduction to Nutrient Management. 7th
edition. Havlin, J.L., Beaton, J.D., Tisdale, S.L. and Nelson, W.L. 2005. Chapter
5: Phosphorus. Pearson-Prentice Hall. Upper Saddle River, New Jersey. Estados
Unidos de Norteamérica.
 Hedley, MJ; JWB Stewart and BS Chauhan. 1982. Changes in organic and
inorganic soil phosphorus fractions induced by cultivation practices and by
laboratory incubations. Soil Sci. Soc. Am. J. 46: 970-976.

Preguntas pre-requisito:
1) Enumere las funciones principales del P en las plantas.
2) ¿Cuál es el principal mecanismo de transporte de P hacia las raíces? ¿Qué factores lo
afectan?
3) ¿Cuál es la relación C/P y N/P en el suelo?
4) ¿Cuáles son los factores que afectan la disponibilidad de P para las plantas?
5) ¿De qué depende el contenido de P total en el suelo? ¿Qué valores de P total hay en los
suelos de la región pampeana?
6) ¿Cuáles son las fracciones del P total y que proporción representan cada una de ellas para
Argiudoles del sudeste bonaerense y Hapludoles de la pampa arenosa? ¿Cuál de esas
fracciones y a través de que procesos pueden abastecer P a la solución del suelo?
7) ¿En qué rango de pH hay mayor disponibilidad de P para los cultivos? ¿Qué ocurre fuera
de dicho rango para que disminuya la disponibilidad de P?
8) ¿Cómo afectan a la disponibilidad, la materia orgánica y la presencia de otros aniones?
Explique brevemente.
9) ¿Cuáles son las entradas y salidas más importantes en el ciclo del P en un cultivo?
10) ¿Cuál es “el factor de requerimiento” de P? ¿y el “índice de cosecha” de P? ¿Cuál es la
eficiencia de absorción de P del fertilizante en un año y la acumulada?
11) ¿Qué fracciones del P en el suelo mide la metodología de Bray and Kurtz?
12) ¿Qué entiende por residualidad de P? ¿Qué factores la afectan? ¿Por qué el P, a diferencia
del N, presenta residualidad?

Preguntas a resolver en clase


1. Basándose en la Figura 1, realice un balance simplificado de P
2. ¿Qué diferencias y/o semejanzas encuentra entre los componentes del balance de P y el de
N?

65
3. En cultivos de trigo (5000 kg ha-1), maíz (9000 kg ha-1), girasol (3000 kg ha-1) y soja (3500
kg ha-1):
a. ¿Qué cantidad de P es absorbido por cada cultivo? ¿Cuánto exporta el grano y cuánto
retorna al suelo con el rastrojo?
b. Aproximadamente, ¿con qué fertilización media anual de P por hectárea quedarían
balanceadas las ganancias y las pérdidas, en un sistema donde los cultivos mencionados
ocuparan igual proporción? Expréselo en kg ha -1 de P2O5, fosfato diamónico y fosfato
monoamónico.
4. ¿Qué entiende por residualidad de P y qué factores de suelo y de cultivo la afectan?
5. En la Figura 2 se presentan los flujos anuales promedio de ingreso y salida de P en suelos
de una cuenca agrícola durante 100 años de agricultura. Calcule los contenidos finales de P
en la fracción orgánica y en la fracción inorgánica, si sus valores originales fueron 314 kg
ha-1 y 275 kg ha-1, respectivamente.

Removido en granos
Ganancia por (10,0)
precipitación (0,14)
Incorporado en
residuos (40,0)
P inorgánico P orgánico

¿? kg ha-1 ¿? kg ha-1
Mineralizado
(40,0)
Ganancia por (1,64)
fertilizante (20,0)

(0,77) Pérdida por


escurrimiento (2,41)

Figura 2. Flujos anuales de P en una cuenca con cien años de agricultura. Los valores entre
paréntesis representan los flujos anuales promedio (kg ha-1 año-1). Adaptado de
Brady and Weil (2008).

6. En la Figura 3 se presentan resultados de un ensayo que se estableció en 1988 en el campo


experimental de la EEA-INTA Balcarce, sobre un suelo Argiudol típico de textura
superficial franca que presentó 36,6 g kg-1 de carbono orgánico, pH 5,8 (relación
suelo:agua, 1:2,5) y 10,3 mg kg–1 P-Bray. Se implantó un monocultivo de trigo, siguiendo
el manejo convencional de la zona. Al iniciarse el ensayo se establecieron 3 dosis de
fertilizante fosfatado como superfosfato triple: 1) dosis alta (176 kg P ha -1); 2) dosis baja
(88 kg P ha-1) y 3) testigo (sin fósforo). Para eliminar las limitaciones por deficiencia de N,
el trigo fue fertilizado anualmente con urea. A los ocho años de iniciado el ensayo (1996)
se tomaron muestras compuestas del horizonte superficial (0-18 cm), antes de la siembra
del siguiente cultivo de trigo.
a. A partir de la información presentada en la Figura 3, ¿por qué se mantienen los niveles
de P-Bray en el testigo? En base a esto, ¿es posible inferir sobre el resultado del balance
de P analizando sólo las variaciones de P-Bray en el corto plazo? ¿En los tratamientos
fertilizados se obtiene el mismo comportamiento?

66
b. ¿Qué cree usted que ocurriría con el P extractable (disponible para los cultivos) si estos
tratamientos se aplicaran en suelos pertenecientes al orden de los Aridisoles con alta
presencia de CO3Ca, Andisoles y Oxisoles? Justifique.
c. Con la información presentada en la Tabla 1 calcule el P removido por el grano y el
balance de P.
d. Calcule la eficiencia de recuperación de P en grano para los tratamientos 4 y 5 a los 7
años (complete la Tabla 1).
e. En función de los resultados obtenidos, ¿cómo cree que es el valor residual del P para
estos suelos?
f. Analizando los valores de P-Bray en la Figura 3, ¿esperaría que se siguiera
manifestando el efecto residual luego de los 7 años? ¿Qué factores de manejo hubieran
determinado una menor duración del efecto residual?

45
40 0-P
88-P
35
176-P
P-Bray (mg kg )
-1

30
25
20
15
10
5
0
0 1 2 3 4 5 6 7 8
Años desde la fertilización

Figura 3: Evolución del contenido de P-Bray para un monocultivo de trigo para diferentes
aplicaciones iniciales de P (176 kg P ha-1; 88 kg P ha-1 y 0 kg P ha-1). Adaptado de
Berardo et al. (1997).

Tabla 1. Balance de fósforo para el monocultivo de trigo desde 1988 hasta 1996.
Concent. Eficiencia de
Producción P
P promedio Δ P en el recuperación de P
Trat. de grano removido
aplicado de P en suelo
acumulada en grano En grano En planta
grano
-------- kg ha-1 --------- %P -------- kg ha–1 -------- ---------- % ----------
1 0 22.650 0,250
2 11 24.333 0,270
3 22 26.188 0,278
4 88 28.685 0,285
5 176 30.249 0,320

67
7. La secuencia de cultivos en un lote de un establecimiento del sudeste bonaerense es
trigo/soja de segunda-maíz-soja de primera. Los rendimientos de los cultivos son
5000/2000, 9000 y 3500 kg ha-1, respectivamente. El productor decide aplicar 150 kg ha-1
de P al inicio de la secuencia (cultivo de trigo) para todos los cultivos. Teniendo en cuenta
el incremento de P-Bray (Figura 4) que produce cada unidad de P en exceso al extraído
por el cultivo (balance con variación de P positiva), ¿cuál sería el nivel de P disponible
(Bray and Kurtz) luego del último cultivo (soja de primera) si el contenido inicial de P-
Bray fue de 10 mg kg-1? Considere el factor de requerimiento de P e índice de cosecha de P
normales para los cultivos mencionados.

8 y = 0.15x - 1.34
6 R2 = 0.80
Var P-Bray (ppm)

4
2
0
-40 -20 -2 0 20 40 60
-4
-6
-8
-1
P aplicado menos P extraído (kg
-1 ha )
Balance de P (kg ha )
Figura 4: Cambios en el P disponible (P-Bray) como consecuencia de la diferencia entre
exportación y reposición de P (Sainz Rozas y Echeverría, 2006).

68
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento. Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO Nº 7
Diagnóstico y recomendación de N y P
La productividad óptima de los cultivos depende de, entre otras cosas, un adecuado
suministro de nutrientes. Cuando el suelo no es capaz de proveerlos en la cantidad y/o el
momento adecuados para satisfacer los requerimientos para el logro de los rendimientos
esperados, los nutrientes deben ser provistos artificialmente. No obstante, un manejo
inadecuado de la fertilización puede tener consecuencias no sólo sobre los rendimientos
deseados, sino también sobre la racionalidad económica de la práctica y sobre el ambiente. La
dependencia de la dinámica de los nutrientes y del crecimiento y desarrollo de los cultivos de
un gran número de factores ambientales y de manejo del suelo y de los cultivos, hacen
necesario realizar diagnósticos de disponibilidad y de requerimiento de nutrientes y
recomendaciones de dosis y manejo de la fertilización, lo más ajustados posible para evitar los
efectos indeseables de la práctica.
El primer paso para el diagnóstico y la recomendación de fertilización, es conocer cuáles
son los requerimientos de los cultivos. Éstos van a estar condicionados por una serie de
factores tanto ambientales como del propio cultivo, de manejo y relacionados con los
nutrientes considerados. El conocimiento de la relación entre esos factores y los procesos y
mecanismos que determinan el rendimiento y la calidad del producto, permitirá no sólo
estimar la magnitud de los mismos que sea posible lograr, sino también la capacidad del
cultivo de utilizar los nutrientes que se le suministren. Para cada región, el factor que más
frecuentemente se presenta como limitante de los rendimientos, además de la disponibilidad
de algunos nutrientes, es la disponibilidad de agua. Las propiedades edáficas que inciden
sobre la dinámica del agua, su almacenamiento y la facilidad con que los cultivos la pueden
absorber, son de fundamental importancia para la definición de los rendimientos esperados.
El segundo paso, es la determinación de la cantidad de nutrientes que el suelo sería capaz
de proveer a los cultivos y si aquéllos estarían disponibles en el momento del ciclo en que
fueran requeridos. Existen métodos directos e indirectos para evaluar la disponibilidad actual
y futura de nutrientes. El muestreo y análisis de suelos permite determinar el contenido actual,
indicadores de la disponibilidad y/o variables edáficas que permitan estimar disponibilidad
futura. Las observaciones o mediciones en los cultivos permiten monitorear el estado
nutricional de los mismos integrando factores que hacen a la manifestación no sólo de la
disponibilidad del nutriente sino también de otros que hacen a la productividad (agua,
radiación, etc.). Con ello, se pueden ajustar los diagnósticos realizados a partir de los
muestreos y análisis de suelo y, consecuentemente, las dosis recomendadas. La información
provista por todos los métodos y la forma en que debe ser utilizada, será distinta según cuál
sea el método empleado, el nutriente que se pretende evaluar, el cultivo que esté siendo
analizado y la información experimental disponible.
El N y el P son los nutrientes que más comúnmente pueden presentarse como deficientes
en los sistemas agrícolas. Las dinámicas particulares de cada uno de esos nutrientes en el
sistema suelo-planta-atmósfera hacen que el diagnóstico y la recomendación presenten sus
particularidades y requieran de distinta información. En esta sección se detallan brevemente
las alternativas con que se dispone para el diagnóstico y recomendación de nutrientes móviles
(N) y no-móviles (P).

69
1) Nutrientes móviles
a) Recomendación de fertilización nitrogenada utilizando el balance de N
Cuando no se cuenta con curvas de respuesta, el diagnóstico y la recomendación de
fertilización puede realizarse utilizando el balance de N completo (con límite superior en la
canopia del cultivo e inferior en la profundidad de enraizamiento) o con límite en la superficie
del suelo. En esta ecuación se contrasta el requerimiento de N, el cual depende del
rendimiento objetivo y del requerimiento de interno de N de la planta y la oferta de N del
suelo, la cual tiene en cuenta el N mineral presente al momento de la siembra y el
mineralizado a lo largo del ciclo. Cada pool de N (mineral inicial, mineralizado y del
fertilizante) tiene asociado un valor de eficiencia de absorción o recuperación, el que
representa la magnitud de los procesos de pérdida de N (lavado de nitratos, desnitrificación, y
volatilización). Dichos valores deben ser elegidos criteriosamente de acuerdo a las
características edafoclimáticas de la región, al manejo del suelo (antecesores, labranzas, etc),
a la fuente, momento y forma de aplicación de N.
La aplicación de la metodología del balance no permite el cálculo de dosis óptimas
económicas dado que asume una relación lineal entre rendimiento y disponibilidad de N,
aunque constituye una valiosa primera aproximación. La determinación del rendimiento
objetivo es un aspecto crucial dado que la sobreestimación del mismo implica
sobrefertilización y la subestimación pérdida de rendimiento. Una alternativa puede ser la de
usar el rendimiento promedio de los últimos 5 años pero una mejor aproximación sería fijarlo
en función del factor que en mayor medida condiciona el rendimiento. Como se mencionó, el
factor que más condiciona el rendimiento en la Región Pampeana es la disponibilidad de
agua, existiendo mayor variabilidad de rendimientos en la región semiárida que en la húmeda
(Figura 1). Por lo tanto, un enfoque racional sería estimar el rendimiento objetivo en función
del agua disponible a la siembra y de la mediana de precipitaciones del área según eficiencia
de uso de agua de cada cultivo.

8 Sin fertilización ni riego 8 Sin fertilización ni riego


Pergamino Bordenave
Con fertilización Con fertilización
7 Con fertilización y riego 7 Con fertilización y riego
Rendimiento de trigo

6 6
5 5
(Mg/ha)

4 4
3 3
2 2
1 1
0 0
0 5 10 15 20 25 0 5 10 15 20 25
Años Años

Figura 1. Rendimiento de trigo simulado con el modelo CERES para dos localidades.
Adaptado de Alvarez y Steinbach (2012).

El otro factor de la ecuación del balance de más difícil predicción es la mineralización de


N durante el ciclo de los cultivos. Diversas aproximaciones pueden ser utilizadas:
1) Estimación a partir del contenido de materia orgánica, asumiendo un coeficiente de
mineralización anual según textura del suelo y asumiendo que un 30 a 40% se
mineraliza durante la estación de crecimiento de cultivos de invierno y un 60-70%
durante la estación de crecimiento de cultivos de verano. La mayor debilidad de esta
metodología es que se asume que todo el N orgánico del suelo tiene la misma
susceptibilidad a mineralizarse.
2) Estimación mediante índices de mineralización biológicos o químicos realizados en
laboratorio.
3) Estimación mediante la absorción de N de una parcela sin aplicación del mismo,
aunque dicha metodología no es de aplicación práctica.

70
b) Diagnóstico y recomendación de fertilización nitrogenada a partir de curvas de
rendimiento
Cuando es posible describir adecuadamente la relación entre el rendimiento y la
disponibilidad de un nutriente con una función (Figura 2), el cambio en el rendimiento por
cada unidad de cambio en la variable independiente representa la eficiencia agronómica (kg
de grano kg N agregado o disponible), lo que hace viable realizar una evaluación económica
de la fertilización. Para esto es necesario contar con las relaciones insumo/producto, es decir
los kg de grano que se van a necesitar para pagar un kg de N. Como se mencionó, la
naturaleza no lineal de la relación entre rendimiento y disponibilidad de nutriente determina
que la dosis necesaria para máximo rendimiento, calculada con el balance de N o con la
función, es mayor que la óptima económica, a no ser que el fertilizante tuviera costo cero.
La fuerte limitación que tiene esta metodología es que la pendiente entre rendimiento y
dosis de N varía con la disponibilidad del mismo en cada lote y también es afectada por
variables ambientales (particularmente disponibilidad de agua). Para salvar parcialmente el
primer aspecto algunos investigadores grafican el rendimiento en función del N disponible
(suelo+fertilizante) (Figura 2), bajo el supuesto de que ambos pooles de N tienen la misma
eficiencia de absorción, lo que tiene su lógica si no existen pérdidas por volatilización desde
el fertilizante.

Figura 2. Relación entre el rendimiento de trigo (variedades tradicionales) y el N


disponible (ND, N inorgánico inicial, 0-60 cm, mas fertilizante) en suelos
del sudeste bonaerense para aplicaciones de N a la siembra (línea llena) o
al macollaje (línea punteada), ajustada mediante un modelo cuadrático-
plateau. Adaptado de Barbieri et al. (2009).

Cuando se cuenta con varios años de experimentación es factible que ocurran situaciones
con precipitaciones superiores a la media, años medios o años con precipitaciones por debajo
de la media. Si ajustamos un modelo para cada situación podremos decidir qué modelo
utilizamos para predecir la respuesta y la dosis óptima económica en función del escenario
climático que fijemos, al cual le podemos asignar una determinada probabilidad de
ocurrencia. Teniendo en cuenta el factor climático, el cual explica en parte la variación en
rendimiento para un mismo nivel de N observado en la Figura 2, el otro factor que influye en

71
esta variación es el potencial de mineralización de cada lote, información que no está
disponible hasta el momento.

2) Nutrientes no-móviles (fósforo)


El diagnóstico de la disponibilidad de P se basa en el establecimiento de un valor crítico de
P extractable en mg kg-1 según el método de Bray, fracción que representa un pool inorgánico
relativamente lábil (fosfatos de Ca y Al) que se relaciona con la concentración de fosfatos en
solución y, por ende, con la absorción de P y el rendimiento de los cultivos. La gran
diferencia con N es que cuando se mide este pool se está estimando una fracción que por
disolución aportará fosfatos a la solución del suelo pero no representa directamente la
cantidad de P que absorberá el cultivo. En cambio, cuando se cuantifica NO3- en la solución
del suelo, debido a su falta de interacción con la matriz sólida del mismo, se determina una
fracción que efectivamente está disponible y la absorción por el cultivo será directamente
proporcional a la misma. Por ejemplo, si hay 100 kg N-NO3- ha-1 a una profundidad
determinada (0-1 m), es altamente probable que el cultivo absorba entre 60 y 70 kg de N ha -1
(dependiendo de la eficiencia) y determine el rendimiento en función directa del N absorbido.
Por lo tanto, con nutrientes no-móviles como el P no se puede realizar el diagnóstico y
recomendación de P por medio de balances como en los nutrientes móviles, en los cuales al
requerimiento de N se le resta directamente la oferta de N mineral. La mayoría de los
estudios de correlación y calibración de P desarrollados, los que muestran la relación entre
rendimiento o respuesta y concentración de P-Bray en suelo, sólo nos indican probabilidad
de respuesta al agregado de P.
Es importante destacar que para nutrientes no-móviles como el P es necesario realizar
estudios de correlación y calibración zonales, dado que características de suelo como materia
orgánica y textura pueden modificar los umbrales de respuesta a la fertilización (Figura 3).

Figura 3. Respuesta del trigo al agregado de P en función del nivel de P-Bray para
suelos de la zona serrana (>MO) y para suelos de la zona triguera (<MO).
Fuente: Berardo (1994).
Teniendo en cuenta las correlaciones entre el rendimiento de los cultivos y la
concentración de P-Bray y habiendo calibrado dichas concentraciones para un cultivo
determinado, corresponde efectuar la etapa de recomendación. La racionalidad de la misma
requiere un conocimiento acabado del clima y de los suelos de la región, y de características a
nivel de lote como disponibilidad hídrica inicial, profundidad de tosca, contenido de materia
orgánica, factores que incidirán sobre la respuesta a P y el rendimiento del cultivo.
Básicamente existen dos filosofías para recomendar dosis de P, la de “nivel de suficiencia” y

72
la de “rápida reconstrucción y mantenimiento”. La evaluación económica de la dosis de P
requiere estudios zonales en los cuales se relacione la respuesta al agregado de una
determinada dosis con la concentración de P-Bray en suelo.

a) Recomendación de fertilización fosfatada según criterio de suficiencia y


reconstrucción parcial
Esta metodología propone la adición de dosis que repongan lo extraído por el cultivo más
la adición de una cantidad extra para ir aumentando gradualmente (en 5 o 6 años) la
concentración de P-Bray hasta el umbral, para aplicar luego dosis de mantenimiento. Si los
suelos tienen valores altos a muy altos de concentración no se recomienda aplicar P. A su vez,
si los niveles P-Bray están en la categoría de muy baja concentración se aumenta aún más la
dosis de P para salir rápidamente de esa categoría. Es de recordar que la aplicación de esta
filosofía de recomendación requiere del monitoreo frecuente de los suelos y de una adecuada
calidad del análisis (exactitud y precisión), dado que una subestimación de la disponibilidad
de P podría llevar a pérdidas de rendimiento. Para la aplicación de esta filosofía de
recomendación se necesita conocer, además del valor del análisis de suelo, el requerimiento
de P por tonelada de grano exportado y el rendimiento objetivo, el cual va a depender de
factores de suelo (profundidad efectiva) y del clima. Por otra parte, la dosis extra de P a
aplicar requiere conocer cuánto aumentará la concentración de P en suelo por cada kg de P
adicionado en exceso al que extraerá el cultivo, lo que va a depender de la capacidad de
fijación del suelo (cantidad y tipo de arcillas, pH y concentración inicial de P-Bray).

b) Recomendación de fertilización fosfatada según criterio rápida reconstrucción y


mantenimiento
Esta filosofía propone llevar el suelo en uno o dos años a niveles altos de concentración de
P-Bray para luego mantenerlo reponiendo la extracción de P de los cultivos, no considerando
por ende el aporte de reservas minerales del suelo. El objetivo es proteger al cultivo de
cualquier pérdida de rendimiento. Esta metodología no requiere muestreos frecuentes de
suelos y a su vez tiene menos dependencia de la calidad del análisis de suelo. Al igual que
para la reconstrucción parcial, la aplicación de esta metodología requiere conocer cuánto se
incrementa el P-Bray por cada kg de P aplicado.

Se pretende que los estudiantes logren:


 poner en práctica diferentes metodologías para el diagnóstico de deficiencias de N y
P,
 desarrollar criterios para la recomendación de fertilización con N y P.
Para alcanzar tales objetivos, es necesario que previamente tenga presentes los
conocimientos básicos vinculados con esta temática adquiridos en esta asignatura y en las
asignaturas Agrometeorología, Introducción a los Sistemas de Producción, Fisiología Vegetal,
Edafología Agrícola y Génesis, Clasificación y Cartografía de Suelos.
Por otro lado se recomienda la lectura previa del siguiente material bibliográfico (Adjunto
a esta guía):
 Anexo 1 (página 147) – Estimación de la capacidad de almacenaje de agua en
suelos del sudeste bonaerense. Travasso, M.I. y Suero, E.E. 1994. Boletín Técnico
EEA INTA Balcarce N° 125.
 Anexo 6 (página 191) - Requerimientos nutricionales de los cultivos. Archivo
Agronómico Nº 11. Disponible en: http://www.ipni.net.
 Anexo 8 (página 201) - Guía para la fertilización fosfatada de trigo, maíz,
girasol y soja. Echeverría, H.E. y García, F.O. 1998. Boletín Técnico 149. EEA
INTA Balcarce. Balcarce, Buenos Aires, Argentina.
73
 Anexo 9 (página 219) - Estimación de la mineralización de nitrógeno en suelos
del sudeste bonaerense. Echeverría, H.E. y Bergonzi, R. 1995. Boletín Técnico
135. EEA INTA Balcarce. Balcarce, Buenos Aires, Argentina.
 Anexo 10 (página 231) - Dosis óptima económica de nitrógeno en maíz bajo
siembra directa en el sudeste bonaerense. Pagani, A.; Echeverría, H.E.; Sainz
Rozas, H.R.; Barbieri, P.A. 2008. Ciencia del Suelo 26(2):183-193.
 Anexo 11 (pagina 243) - Dosis óptima económica de nitrógeno en trigo según
momento de fertilización en el sudeste bonaerense. 2009. Barbieri, P.A.,
Echeverría, H.E. y Sainz Rozas, H. Ciencia del Suelo 27(1):115-125.
Además se recomienda la siguiente bibliografía vinculada a la temática (disponible en
biblioteca):
 Fertilidad de Suelos y Fertilización de Cultivos. Echeverría, H.E. y García, F.O.
(Eds.). 2005. Capítulos 4 (Nitrógeno), 5 (Fósforo), 11 (Trigo), 12 (Maíz), 13
(Soja), 14 (Girasol). Ediciones INTA, Balcarce, Buenos Aires, Argentina.
 Tecnología de la Fertilización de Cultivos Extensivos en la Región Pampeana.
Prystupa, P. (Ed.). 2007. 1a edición. Facultad de Agronomía, UBA. Buenos Aires,
Argentina.
 Soil Fertility and Fertilizers. An Introduction to Nutrient Management. 7th
edition. Havlin, J.L., Beaton, J.D., Tisdale, S.L. and Nelson, W.L. 2005. Chapters
4 (Nitrogen) y 5 (Phosphorus). Pearson-Prentice Hall. Upper Saddle River, New
Jersey. Estados Unidos de Norteamérica.
 Fertilización de Cultivos y pasturas. Diagnóstico y recomendación en la región
pampeana. Alvarez, R. (Ed). 2012. Editorial Facultad de Agronomía, UBA. Buenos
Aires, Argentina.
Preguntas pre-requisito:
1) ¿Qué entiende por “factor de requerimiento” y por “índice de cosecha” de un nutriente?
2) ¿Cuáles son los “factores de requerimiento” de P y de N para los cultivos más comunes? ¿y
los “índices de cosecha” de P y de N?
3) ¿Qué entiende por “eficiencia agronómica” de uso de un nutriente?, ¿y por “eficiencia
fisiológica” y “eficiencia de recuperación”? ¿De qué factores dependen?
4) ¿Qué criterios se emplean para el diagnóstico y la recomendación de la fertilización con P?
5) ¿Qué entiende por residualidad del P aplicado? ¿Qué factores la afectan? ¿Por qué a
diferencia del N el P presenta residualidad? ¿Podría haber residualidad del N aplicado?
¿En qué situaciones?
6) ¿Qué rango de valores podría adquirir la eficiencia de absorción o recuperación de P del
fertilizante en un año y acumulada a lo largo de varios años? ¿De qué depende?
7) ¿Qué criterios se emplean para el diagnóstico y la recomendación de la fertilización con N?
8) Si el resultado del análisis de suelo de 0-20 cm (densidad aparente 1,2 Mg m -3) provisto
por el laboratorio hubiera sido de 60 mg NO3- kg-1, calcule kg NO3- ha-1, mg N-NO3- kg-1 y
kg N-NO3- ha-1.
9) ¿Qué es la mineralización neta? ¿De qué factores depende? ¿Cómo la afectan las
características propias y de manejo del residuo del cultivo antecesor?
10) ¿Cómo estimaría la mineralización de N y P de la materia orgánica?
11) ¿Qué rango de valores podría adquirir la eficiencia de absorción o recuperación de N del
fertilizante en un año y acumulada a lo largo de varios años? ¿De qué depende?
12) En la Tabla 1 se presenta información de contenido de agua útil o agua disponible de
algunos suelos. Exprese esos contenidos en porcentaje en peso y porcentaje en volumen.
Estime la lámina de agua que podría almacenar cada uno de esos suelos y las láminas de
74
agua que efectivamente tienen almacenados los perfiles indicados en la Tabla. Según sus
estimaciones, ¿qué porcentaje del espacio poroso estaría lleno con agua en cada uno de los
perfiles?
13) ¿Qué entiende por precipitación efectiva? ¿De qué depende?

Preguntas a resolver en clase


1. En la Figura 4 (se entregará en mano en el Trabajo Práctico) se presentan los resultados
obtenidos del análisis de las muestras extraídas en el Trabajo Práctico Nº 4. Se graficaron
las variables determinadas (P-Bray, pH, materia orgánica y N-NO3-) en función de la
posición en el relieve, sin diferenciar relieve y según el número de submuestras por
muestra.
a. Teniendo en cuenta el umbral de P-Bray para el cultivo de trigo en el sudeste
bonaerense, ¿en qué zonas del relieve se hubiera decidido fertilizar y en cuáles no?
¿Qué habría sucedido si no se hubieran diferenciado las posiciones del relieve?
b. Si la disponibilidad de N-NO3- a la siembra es una variable fundamental para el
diagnóstico de necesidades de fertilización mediante el balance de N en el cultivo de
trigo o maíz; que sucedería si no se hubieran diferenciado posiciones en el relieve en
cuanto a la dosis recomendada?; ¿en qué posición en el relieve se podría producir sub- o
sobre-fertilización?
c. ¿Cómo afectó el número de submuestras a la precisión de los resultados de
concentración de P-Bray y de contenido de N-NO3-?

2. En un lote ubicado en el sudeste bonaerense se desea realizar un cultivo de trigo bajo


labranza convencional. Debido a que el lote consta de tres tipos de relieve bien
diferenciados (loma, media loma y bajo) se decide manejar cada zona por separado,
obteniendo muestras de suelo y requiriendo una recomendación de fertilización para cada
sector del relieve.
a. A partir de los datos presentados en la Tabla 1 calcule la disponibilidad de agua total
para todo el ciclo del cultivo y el rendimiento esperado sin limitaciones nutricionales.
b. A partir de los valores remitidos de los análisis de laboratorio (Tabla 2) calcule el
contenido de N-NO3- expresados en kg ha-1 por estrato y el total (0-60 cm).
c. Considerando que: 1) La relación entre materia orgánica (MO) y N obtenido en
incubación anaeróbica de 7 días (Nan) para suelos de Balcarce ha sido estimada como:
Nan = 15,8 MO – 11,4; 2) la relación entre el Nan y el N potencialmente mineralizable
(N0, incubación aeróbica) se ha estimado como N0 = 1,40 Nan + 82,7; 3) la
información en la Figura 5 relaciona el N0 con la mineralización de N durante el ciclo
del cultivo de trigo para diferentes contenidos promedio de agua de suelo, calcule los
valores estimados de mineralización en cada zona del relieve. Asuma y justifique un
contenido de agua de suelo que a usted le parezca acorde a cada ambiente.
d. A partir de la disponibilidad de N inicial y del N mineralizado durante el ciclo del
cultivo, calculados en los incisos anteriores, determine el rendimiento de los testigos
(sin fertilización nitrogenada) para las distintas zonas del relieve. Asuma eficiencias de
recuperación de N para cada fuente.
e. Mediante el balance de N, con límite en la superficie del suelo, determine la dosis de N
(expresada en kg de N y de urea ha-1) necesaria para alcanzar los rendimientos
esperados en cada zona del relieve (inciso a). Asuma las eficiencias de absorción de N
del fertilizante. ¿En qué momento realizaría la fertilización? Justifique.
f. Teniendo en cuenta los rendimientos esperados y el nivel de P-Bray en el suelo, calcule
la necesidad de fertilización fosforada utilizando el criterio de suficiencia y
reconstrucción parcial (Boletín Técnico Nº 149, Guía para la fertilización fosfatada de
trigo, maíz, girasol y soja).

75
Incisos de práctica:
g. ¿En qué errores cree usted que se hubiera incurrido si el productor, con motivo de
realizar un ahorro en las determinaciones del laboratorio, hubiera extraído una sola
muestra de suelo con valores promedio (Tabla 3) y hubiera aplicado una dosis para el
promedio de rendimiento esperado en el lote? Fundamente demostrando con cálculos.
h. Analice la información completa y evalúe la relación entre la dosis de fertilizante, el
rendimiento y la posición en el relieve.

Tabla 1. Descripción del relieve presente en lote destinado a trigo.


Agua útil Precipitación Disponibilidad Rendimiento
Relieve Profundidad1 Precipitación3
inicial2 efectiva4 de agua total5 Esperado6
Cm mm mm % mm kg ha-1
Loma 50 35 300 95 320 3840
Media
120 130 300 80 370 4440
Loma
Bajo 200 250 300 100
1: profundidad efectiva el perfil, 2: contenido de agua a la siembra; 3: precipitación ocurrida durante el ciclo del
cultivo; 4: precipitación efectiva (se asume que la totalidad de la precipitación efectiva es agua útil para el
cultivo); 5: disponibilidad de agua total para el cultivo; 6: rendimiento esperado en función de la disponibilidad
de agua total.

Tabla 2. Resultados de análisis de laboratorio. Muestreo discriminando relieve


N-NO3-
Relieve Muestra Profundidad N-NO3- P-Bray MO Dap N-NO3-
(0-60cm)
cm mg kg-1 mg kg-1 % Mg m-3 kg ha-1 kg ha-1
1 0-20 14 10 5.9 1.18 33,0

Loma 1 20-40 6 1.28 15,4 53,8

1 40-60 2 1.36 5,4

2 0-20 12 8 4.7 1.25 30,0


Media
2 20-40 8 1.28 20,5 55,9
Loma
2 40-60 2 1.36 5,4

3 0-20 25 15 6.8 1.15

Bajo 3 20-40 15 1.25

3 40-60 5 1.36

76
180
25% 50% 75%
160

N mineralizado (Nmin) (kg ha-1)


140
Nmin = 0.5213N0 + 2.78
120

100

80
Nmin = 0.386N0 - 2.0571
60

40

20
Nmin = 0.2383N0 - 6.2171
0
0 50 100 150 200 250 300 350
-1
N0 (mg kg )

Figura 5. Relación entre el nitrógeno potencialmente mineralizable (N0, incubación aeróbica)


y el N mineralizado (Nmin) durante un cultivo de invierno para distintos contenidos
de agua útil promedio (25%, 50% y 75% de agua útil) durante el ciclo del cultivo.
Adaptado de Echeverría, 1994.

Tabla 3. Resultados de análisis de laboratorio. Muestreo sin discriminar relieve


N-NO3-
Relieve Muestra Profundidad N-NO3- P-Bray MO Dap N-NO3-
(60cm)
kg ha-
Cm mg kg-1 mg kg-1 % Mg m-3 1 kg ha-1

1 0-20 17 11 5.8 1.19


Loma+Media
1 20-40 9.7 - - 1.27
Loma+Bajo
1 40-60 3 - - 1.36

3. En la Figura 6 se muestra la relación entre rendimiento y N disponible, esto es, N


inorgánico en suelo (0-60 cm) más fertilizante para muestreos y fertilizaciones realizadas a
la siembra y al macollaje, para años con baja (<350 mm, Figura 6a) y media a alta
disponibilidad hídrica (>500 mm, Figura 6b) durante los meses de junio a diciembre. Los
datos fueron ajustados mediante un modelo de respuesta cuadrático-plateau, es decir que
por arriba de los umbrales ajustados el rendimiento se mantuvo constante. Los suelos de
los sitios con bajos y altos rendimientos tenían en promedio 5,08% y 5,28 de MO (0-20
cm), respectivamente, y 33 y 48 kg ha-1 de N-NO3- en el suelo (0-60 cm) al momento del
macollaje, respectivamente. El N en la biomasa aérea del trigo fue en promedio de 15 kg N
ha-1. La densidad aparente de 0-20 cm fue de 1,2 Mg m-3.
a. ¿Por qué los umbrales de respuesta son menores para los diferentes momentos de
fertilización y condición hídrica?
b. Estime mediante el balance con límite inferior en la superficie del suelo el N a aplicar
para el logro del máximo rendimiento para cada condición hídrica. Estime el N aportado
por mineralización asumiendo que el 5% de la M.O es N orgánico, del cual se
mineraliza anualmente un 2,2%, correspondiendo un 40% de ese total al período de
crecimiento del trigo. El rendimiento del cultivo esta expresado al 14% de humedad.
Asuma eficiencias de absorción que considere adecuadas para el N inorgánico y del
fertilizante al macollaje y para el N proveniente de la mineralización.
77
c. Mediante la aplicación de la derivada primera al modelo de respuesta calcule la dosis
óptima económica (DOE) para cada condición hídrica si necesitan 10 kg grano para
pagar un kg de N. No pierda de vista que el eje x es suelo+fertilizante. ¿Cómo afectó la
condición hídrica a la DOE? ¿Cómo variarían las DOE si se necesitaran 15 kg grano por
kg de N aplicado? ¿Cuál factor incide más sobre la DOE, ¿el año (disponibilidad hídrica
en este caso) o la relación de precios?
d. Compare las dosis obtenidas en los puntos b. y c. ¿Por qué son diferentes? ¿Por qué en
los años secos la DOE fue inferior a la calculada por balance?
e. Si no contara con información de curvas de producción o de respuesta al agregado de
fertilizante y tuviera que calcularla mediante el balance de N, ¿cómo haría para obtener
una dosis más cercana a la DOE?
Modelo cuadrático plateau
a) 10000 b) 10000
Rto (M) = -0.145*ND2 + 46.0*ND + 2710
Rto (M) = -0.141*ND2 + 34.0*ND + 1900
r2 = 0.31 r2 = 0.57
U = 145 kg ND ha-1
Rendimiento (kg ha -1)

8000 U = 125 kg ND ha-1 8000

6000 6000
Siembra
4000 4000 Macollaje

2
Rto (S) = -0.123*ND2 + 33.9*ND + 2009 Rto (S) = -0.106*ND + 38.0*ND + 3084
2000 r2 = 0.74 2000 r2 = 0.54
U = 137 kg ND ha-1 U = 178 kg ND ha-1

0 0
0 50 100 150 200 250 0 50 100 150 200 250 300
ND (kg ha -1) ND (kg ha -1)

Figura 6. Relación entre el rendimiento de trigo y el N disponible (ND, inorgánico en el suelo


+ fertilizante) para años con precipitaciones debajo de la media (a) y por encima
de la misma (b). Adaptado de Barbieri et al. (2009) (Anexo 11).

4. El contenido de N-NO3- en suelo (0-30 cm) al estadío de seis hojas (V6) del cultivo de maíz
es un indicador de la capacidad de mineralización del suelo cuando no se aplica N a la
siembra y puede también indicar la necesidad de fertilización suplementaria en V6 cuando
se ha aplicado parte del N a la siembra.
a. ¿Por qué se incrementa el valor umbral de N-NO3- en V6 cuando se incrementa el
rendimiento del maíz (Figura 7a)?, ¿por qué se relaciona el N acumulado en madurez
fisiológica con la concentración de N-NO3- en suelo al estadío de V6?
c. En base a la información presentada en las Figuras 7a y 7b estime la dosis de N a
aplicar en V6 para un rendimiento objetivo de 12 Mg ha-1 (al 14% de humedad)si la
concentración de N-NO3- en ese momento fue de 9 mg kg-1. Asuma valores de
eficiencia de recuperación de N del fertilizante adecuados para la fertilización en V6.
d. Con el umbral estimado, el rendimiento (12 Mg ha-1 al 14% de humedad) y con la
Figura 7b, estime cual la eficiencia fisiológica y el requerimiento de N del cultivo.
e. Utilizando la información presentada en la Figura 8, calcule la dosis a aplicar en V10
(prefloración) para alcanzar el 90% del rendimiento máximo (aproximadamente 11,6
Mg ha-1 al 14% de humedad) si el índice de verdor (IV) determinado con el
clorofilómetro fue de 0.8. Asuma requerimientos de N apropiados para maíz. Considere
un valor de eficiencia de recuperación de N del fertilizante apropiado para aplicaciones
en V10 con riego.
f. Para calcular la dosis a aplicar en V6, algunos autores utilizan la siguiente ecuación:
dosis de N = (mg N-NO3- kg-1 objetivo en V6 - mg N-NO3- kg-1 en V6)*5 ó 6. Si usted
compara esta ecuación con el balance de N (límite en superficie del suelo), ¿A qué
términos del balance representarían el umbral de NO3- en V6 y el contenido real del
suelo en dicho momento?

78
a) b)
30 240

Concentración crítica de N-NO3- (mg kg-1)

N acumulado por el maíz en biomasa


25 200

20 160

aérea (kg ha -1)


15 120
CM

CM 1994/95 NT W
10 80
CM 1995/96 CT W
NCC= -0.05 + 0.002RG
r2= 0.92 CM 1996/97 NT Past
NA= 47.9 + 4.9 NO3--N
5 40 r2= 0.59 CT Past
CM 1997/98
Exp. 2 1997/98
0 0
0 4000 8000 12000 16000 0 5 10 15 20 25 30
- -1
Rendimiento en grano (kg ha )
-1 N-NO3 (mg kg )

Figura 7. Relación entre la concentración crítica de N-NO3- en V6 y el rendimiento en grano


de maíz (a) y entre el N acumulado en madurez fisiológica y la concentración de
N-NO3- en V6 (b). Adaptado de Sainz Rozas et al. (2000).

18000
y = 28353x - 15299
16000
R2 = 0.7665
Rendimiento en grano (kg ha -1)

14000

12000

10000

8000

6000

4000

2000

0
0.00 0.20 0.40 0.60 0.80 1.00 1.20

Índice de verdor

Figura 8. Relación entre el rendimiento de maíz y el índice de verdor (cociente entre el valor
de un tratamiento con supuesta limitación de N y un tratamiento sin deficiencia de
N) medido al estadío de V9. Sainz Rozas com. Pers.

5. En la Figura 9 se presenta la relación entre la respuesta del trigo al agregado de 16 kg P ha -


1
en lotes del sudoeste bonaerense (Ron y Loewy, 1996).
a. ¿Por qué la inclusión de otra variable predictiva (textura del horizonte superficial), la
cual asumió valores clasificatorios de 0 y 1, para suelos de textura fina y gruesa
respectivamente, mejoró el ajuste entre respuesta y nivel de P-Bray en el suelo?
b. ¿Por qué es mayor la respuesta en suelos de textura gruesa?
c. ¿Hasta qué nivel de P-Bray en suelo sería factible una respuesta económica si la relación
de precios fuera de 20:1, es decir que se necesitaran 20 kg de trigo para pagar 1 kg de P.
El precio del kg de P incluye costo de transporte, gastos de aplicación y el interés por
tiempo de capital inmovilizado, y el precio del grano tiene descontado los gastos de
comercialización.

79
Figura 9. Relación entre la respuesta al agregado de 16 kg/ha de P y el nivel de P-Bray en
suelos del sudoeste bonaerense sin discriminar por textura del horizonte
superficial (a) y discriminando por textura (b). Adaptado de Ron y Loewy (1996).

6. Un productor decide realizar una estrategia de rápida reconstrucción y mantenimiento,


llevando el suelo a un umbral de 16 mg kg-1 de P-Bray antes de la siembra, para luego
mantenerlo alrededor de ese valor reponiendo lo que se llevaran los cultivos. Para ello va a
utilizar el modelo desarrollado por Rubio et al. (2007), el cual predice el incremento de P-
Bray en distintos suelos, según la siguiente ecuación:

Δ P-Bray= 0.45369 + 0.00356*P-Bray + 0.1624*Z - 0.00344*% As (r2= 0.61),

donde:
Δ P-Bray= Incremento de P-Bray (mg kg-1 de P-Bray (mg kg-1 P adicionado)-1)
As= contenido de arcilla (%)
Z= Variable discriminatoria de sitio Z=1 zona norte y Z=0 zona sur (ver Figura 10).
a. ¿Qué significado tienen el signo positivo y el signo negativo de las variables P-Bray
inicial y contenido de arcilla, respectivamente, en el modelo?
b. Aplicando el modelo desarrollado por Rubio et al. (2007) (criterio de rápida
reconstrucción y mantenimiento), calcule la dosis de P en kg ha-1 si el suelo fuera un
Argiudol Típico del partido de Balcarce con un contenido de arcilla del 28% en el
horizonte A (0-20 cm) y un nivel de P disponible de 9 mg kg-1.
c. ¿Sería esta estrategia adecuada si el suelo contuviera carbonatos y un pH de 8? ¿Por
qué?

80
Figura 10. Ubicación de los suelos con los que fue desarrollada la experiencia de Rubio et al.
(2007).

7. Se realizó un experimento con dosis crecientes de N aplicadas al estadío de V6 de maíz y se


obtuvo la curva de respuesta descripta adecuadamente mediante un modelo cuadrático
(Figura 11a). Se realizó la derivada primera de la función para calcular la tangente a la
curva, es decir el incremento de rendimiento por cada kg de N disponible (eficiencia
agronómica) (Figura 11b). El N disponible surgió de sumar el N aplicado en V6 (dosis en
incrementos de a 70 kg N ha-1 hasta completar 210 kg N ha-1) al N-NO3- determinado en
suelo (0-30 cm) en ese momento (46,5 kg ha-1).
El precio del maíz (descontados los gastos de comercialización) fue de U$S 83 Mg-1 y el
de la urea puesta en el campo, U$S 700 Mg-1.
a. Calcule la dosis de N expresada en kg ha -1 de urea necesaria para alcanzar el máximo
rendimiento biológico.
b. Calcule los kg de grano necesarios para pagar un kg de N y, utilizando la Figura 11b,
determine la dosis óptima económica (DOE). Compárela con la obtenida en el inciso a.
c. ¿Qué ventaja fundamental tiene el describir la respuesta del cultivo en función del N
disponible y no en función de la dosis de N para el cálculo de la DOE?
d. ¿Qué ventaja adicional representaría la utilización de la medición del contenido de N-
NO3- en suelo en maíz al estadío de V6 respecto de la medición y aplicación de N a la
siembra?

81
14000
a)

Rendimiento en grano (kg ha-1)


12000

10000

8000

6000
yy ==6099
6099 ++44.8
44.8 0.1008 x2 2
x - -0.1008x
2
4000 r = 0.74

2000

0
0 50 100 150 200 250 300

N disponible en suelo kg/ha (0-30 cm

40
b)
Eficiencia agronómica (kg gr kg N disp )
-1

35

30

25

20

15

10

-5 0 50 100 150 200 250 300

-10

N disponible (kg ha -1) (0-30 cm)

Figura 11. Rendimiento en grano (a) y eficiencia agronómica (b) de maíz en


función del N disponible (suelo + fertilizante) al estadío V6 (0-30 cm).

EJERCICIOS DE PRÁCTICA:

8. En un ensayo de fertilización nitrogenada de girasol, realizado bajo labranza convencional


en un Argiudol típico del sudeste bonaerense y con antecesor trigo, se probaron 4 dosis de
N (0, 30, 60 y 90 kg ha-1). El rendimiento se incrementó significativamente hasta la dosis
de 30 kg N ha-1. El rendimiento máximo fue de 3 Mg ha -1, el N mineralizado en
condiciones de anaerobiosis (Nan) fue de 30 mg kg-1 y el N inorgánico inicial (Nini) hasta
los 60 cm fue de 50 kg ha-1. Utilice la información de la Figura 12 para determinar el
aporte por mineralización y asuma valores de eficiencia de recuperación de N para el Nini
y el aportado por mineralización.

82
400
Cultivos de Verano
No = 1,40*Nan + 82,7
300 r2 = 0,6587
No (mg/kg)

200

100 1994-97

Lineal
(1994-97)
0
0 50 100 150 200

Nan (mg/kg)

Figura 12. Relación entre el N mineralizado en incubación anaeróbica corta (7 días) con el N
potencialmente mineralizable (N0) (Izquierda), y relación entre el contenido de
agua útil (expresado como proporción de la capacidad de retención de agua útil)
y el N mineralizado durante el ciclo de un cultivo de verano (Derecha)

a. Si el suelo se mantuvo con un contenido de agua útil del 75% durante toda la estación de
crecimiento, ¿es posible explicar este comportamiento mediante la aplicación del
balance de N? Ver ecuación:

Nf = (Ngr + Nres – eini*Nini – em*Nmin)/ef (Meisinger, 1984).

donde, Nf= N del fertilizante; Ngr: N en grano; Nres= N en rastrojo; Nini= N


inorgánico inicial; eini= eficiencia de absorción del Nini; Nmin: N mineralizado durante
el ciclo del cultivo; em: eficiencia de absorción del Nmin; ef: eficiencia de absorción del
N proveniente del fertilizante.

b. ¿Se habría incrementado la dosis de máxima respuesta si el sistema de labranza utilizado


hubiera sido siembra directa? Justifique.

9. En un establecimiento ubicado en la zona de Balcarce se decidió hacer maíz en 4 lotes. Dos


de esos lotes tuvieron como antecesor al trigo y constaron de una larga historia agrícola (22
años de agricultura continua). Los dos lotes restantes tuvieron antecesor pastura (3 años de
duración). En uno de los lotes de cada antecesor se utilizó labranza convencional (arado de
rejas, rastra de discos y vibro-cultivador) y en el otro lote de cada antecesor, siembra
directa (el lote con antecesor trigo ya ha tenido 3 años previos bajo este sistema de
labranza). En cada lote se dejó una franja sin fertilizante nitrogenado para obtener el
rendimiento del testigo. En la Tabla 4 se presentan los valores de N inicial determinados al
momento de la siembra y la absorción de N por parte de los cultivos testigo (N total en
planta grano+rastrojo). Al analizar los valores de N inicial, tenga en cuenta que el barbecho
sobre antecesor pastura fue más corto y con menos agua en el suelo.
a. Asumiendo valores normales de eficiencia de absorción del N inicial y mineralizado,
calcule el N mineralizado en cada situación (Tabla 4). ¿Existen diferencias entre
antecesores y sistemas de labranza? Comente.
b. Suponiendo que el rendimiento esperado según las condiciones ambientales del año fue
de 10.000 kg ha-1, mediante el método de balance de N (con límite inferior en la
superficie del suelo) calcule la dosis de fertilizante nitrogenado necesaria para alcanzar
este rendimiento en cada situación. Comente cómo afectan el antecesor, la historia
agrícola y el sistema de labranza a la dosis de N.
83
c. Compare los valores determinados de N mineralizado durante el cultivo de maíz después
de pastura con el estimado para el ciclo del cultivo de trigo en el sector del bajo en la
pregunta 2c. ¿A qué se deben las diferencias encontradas? Comente.

Tabla 4.
Años
Antecesor MO Labranza N inicial N mineralizado Nabs Rto Testigo
Agricultura
% kg ha-1 kg ha-1 kg ha-1 kg ha-1
0 Pastura 6,8 LC 50 160
0 Pastura 6,8 SD 50 125
22 Trigo 5,0 LC 60 124
22 Trigo 5,0 SD 60 97
Nabs: N absorbido por el cultivo sin agregado de N en planta entera. LC: labranza convencional con arado de
rejas. SD: siembra directa.

10. Se decide realizar girasol en dos lotes bajo dos sistemas de labranza (LC y SD). De
acuerdo con la información suministrada en la Tabla 5, calcule las necesidades de
aplicación de N y P. A los fines del cálculo, considere igual valor de mineralización de N
durante el ciclo del cultivo que los calculados en la Tabla 4 para antecesor trigo con 22
años de agricultura previa para los dos sistemas de labranza.

Tabla 5.
N Disp. Rto Dosis Dosis
Labranza P-Bray Nmin Rto Testigo
inicial Agua Esperado N P
mg kg-1 kg ha-1 kg ha-1 kg ha-1 mm kg ha -1
kg ha -1
kg ha-1
LC 7 60 30 550
SD 6 40 20 550

84
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento. Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO Nº 8
Visita a planta de procesamiento y distribución de fertilizantes
(NO OBLIGATORIO)
Se visitará la AgroCentro Balcarce de Agroservicios Pampeanos S.A. (ASP) ubicada en
Calle 108 N° 396 (esquina Calle 5) (Ver plano).
La visita comenzará a la hora 9. Se recomienda puntualidad, dado que los que lleguen tarde
no podrán acceder a la planta. No se tomará asistencia.

Calle 108
N
Estación Ferrocarril

Calle D

Calle 5
Entrada
Calle C
Planta ASP
Av. Del Valle

Calle 108 y Calle 5


Calle B

Calle A

Calle 2

Calle 4

Calle 6

Calle 8

Calle 10

Calle 12
Municipalidad
Bco. Nación Calle 14

Calle 16

Av. Kelly Av. Chaves

Calle 18
Plaza Libertad

85
86
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento. Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO Nº 9
Labranzas
El manejo inapropiado de los suelos ha dado como resultado procesos de degradación de
su calidad, que se traducen en el comportamiento de los cultivos a través de reducciones en su
crecimiento y caídas de su rendimiento. Tales procesos se manifiestan a través de la
disminución de los niveles de materia orgánica (MO) del suelo y, por lo tanto, de su fertilidad,
así como de alteraciones físicas como la formación de costras y de capas compactadas. Se
modifica así el estado de agregación del suelo y la relación entre sus fases sólida, líquida y
gaseosa debido al incremento de la densidad aparente y de la resistencia mecánica. Esto afecta
la acumulación y el suministro de agua y de aire por alteración de la porosidad y, con ello, de
la tasa de infiltración y de la capacidad de retención hídrica. También afecta el suministro de
nutrientes por la alteración de los procesos para su transformación y para la absorción por los
cultivos.
Los sistemas de labranza convencionales han sido considerados causa de la aceleración de
la mineralización de la MO, de la pérdida de nutrientes y de la estabilidad estructural del
suelo. Esto podría dar lugar a una menor productividad y además, favorecer el proceso de
erosión hídrica, sobre todo en aquellos suelos que, como los del sudeste bonaerense, se
presentan sobre un relieve ondulado con pendientes que oscilan entre el 2 y el 8%. Sin
embargo, el laboreo con movimiento del suelo permite alcanzar algunos objetivos de manejo,
como por ejemplo: control de malezas, control de algunas plagas y enfermedades y favorecer
la mineralización de algunos nutrientes desde la MO. El laboreo realizado de manera racional
(utilización de labranza en el momento adecuado y con la menor cantidad de pasadas posibles
de los implementos), permitiría contar con sus ventajas y disminuir al mínimo los factores
adversos antes mencionados.
Los sistemas de producción agrícola en el país han sufrido profundos cambios en la última
década, siendo uno de ellos la implementación de sistemas de labranza conservacionistas
propiamente dichos. Dichos sistemas son aquéllos que dejan al menos el 30% del suelo
cubierto con rastrojos, incidiendo de esta manera sobre algunas propiedades físicas, químicas
y biológicas. La labranza mínima implica el laboreo anterior a la siembra con un mínimo de
pasadas de maquinaria. Se provoca la aireación del suelo, pero hay menor inversión y
mezclado de éste. Se aceleran los procesos de mineralización de nutrientes pero a un ritmo
menor que con los laboreos con inversión del pan de tierra. Quedan más residuos vegetales en
superficie mejorando la protección del suelo y reduciendo su tasa de descomposición.
El sistema de labranza conservacionista más difundido en la Argentina es la siembra
directa (SD). Dicho sistema ha tenido gran difusión debido a sus ventajas operativas y,
fundamentalmente, en lo que respecta a la disminución del riesgo de erosión y a la
conservación del agua. La SD es un sistema que busca mantener y conservar en superficie
importantes niveles de cobertura aportada por los rastrojos de los cultivos. Por otro lado,
conduce a condiciones físicas de suelo que se diferencian marcadamente de las producidas en
sistemas convencionales ya que tiende a tener menor temperatura y mayor humedad, lo que
incrementa la disponibilidad de agua para los cultivos y mejora la eficiencia de su uso. Por
otro lado, generalmente se asocia este sistema de labranza a menor disponibilidad de N para
los cultivos y mayores riesgos de compactación (por la continua circulación de maquinaria
pesada y la ausencia de remoción).

87
La magnitud de los cambios causados por los sistemas de labranza depende de las
propiedades del suelo, de las condiciones de humedad con que se aplica el sistema y de la
historia de manejo e intensidad de labranza previa. Es importante tener en cuenta que el efecto
de los sistemas de labranza sobre propiedades físicas, químicas y biológicas y sobre los
cultivos presenta un comportamiento diferencial entre suelos y, por lo tanto, ni el nivel de
afectación ni las posibilidades de reversión de efectos son siempre los mismos.
Con la resolución del presente trabajo práctico se pretende que los estudiantes logren:
 identificar la incidencia de distintos sistemas de labranza sobre los procesos edáficos
a corto y largo plazo y el comportamiento de los cultivos, en relación con las
condiciones ambientales y de aplicación,
 relacionar a los sistemas de labranza con la magnitud del efecto de los factores que
determinan la productividad de los cultivos y sus interacciones según las condiciones
ambientales y de aplicación
Para alcanzar tales objetivos, es necesario que previamente tenga presentes los
conocimientos básicos vinculados con esta temática adquiridos en esta asignatura y en las
asignaturas Agrometeorología, Introducción a los Sistemas de Producción, Mecanización
Agrícola, Fisiología Vegetal, Edafología Agrícola y Génesis, Clasificación y Cartografía de
Suelos.

Preguntas pre-requisito:
Las siguientes preguntas deberán ser resueltas antes del desarrollo del trabajo práctico.
En algunos casos, el resultado de los cálculos realizados se utilizará para la discusión en
el aula.
1) Para los tratamientos representados en la Figura 1, calcule el contenido de N-NO3- a la
siembra de maíz, expresado en mg kg-1. Asuma que la distribución del N se dio de la
siguiente manera: 70% en la capa de 0-20 cm y de 30% en la capa 20-40cm. Asuma una
densidad aparente acorde a un suelo de Argiudol típico de la zona de Balcarce.
2) Analizando la información en la Figura 8, ¿en qué circunstancias esperaría que la cantidad
de plantas logradas luego de la emergencia fuera diferente entre sistemas de labranza?
3) ¿Cuáles son las prácticas de manejo que permiten regular la cantidad de residuos
devueltos al suelo? ¿Sería diferente el efecto sobre el sistema con distintos momento,
forma (picados, enteros) y ubicación (superficial, incorporado) del aporte y distintos tipos
de residuos (soja, maíz, etc.)?
4) ¿Según los datos presentados en la Figura 15, que proporción aproximada de la MO total
es MO particulada? ¿Esta proporción variará con las características edafoclimáticas de la
zona? Comente
5) ¿Qué es la densidad aparente del suelo? ¿Cómo se determina y en qué unidades se la
puede expresar? ¿Lo considera un método de rutina que se puede emplear en un lote de
producción para determinar compactación?
6) ¿Qué otras formas de medir compactación existen? ¿Qué ventajas o desventajas tienen?
¿Qué variables influyen sobre su valor?
7) ¿En función de qué variables cambia la estabilidad de los agregados en el tiempo?
8) ¿Qué relación puede establecer entre estabilidad de agregados y contenido de MO?
¿Podría tener un efecto sobre la erosión?
9) ¿Qué se entiende por capacidad de infiltración de agua de un suelo? ¿Con qué métodos se
puede determinar y en qué unidades se la expresa? ¿Cuál es el sistema de medición que
mejor simula el comportamiento de la infiltración en la realidad? ¿Por qué? ¿Esperaría

88
que los valores de infiltración puedan llevar a conclusiones diferentes según el método de
medición?
10) ¿Qué factores intervienen en la capacidad de infiltración de un suelo?
11) ¿Es esperable que la medida de infiltración varíe en el tiempo y en el espacio? ¿Qué
factores podrían provocar dicha variabilidad?

Preguntas a resolver en clase:

Ensayo de labranzas y barbecho en monocultivo de trigo

Figuras 1 y 2
1. ¿A qué atribuye las diferencias entre labranzas y entre cultivos en la disponibilidad de N?
2. ¿Existe un comportamiento diferencial entre labranzas para cada situación representada en
la Figura 1 (rotación con pasturas vs. agricultura continua)?, ¿a qué lo atribuye?
3. Hipotetice sobre la razón de las diferencias encontradas entre historia de fertilización
nitrogenada observada en la Figura 2 (en los tratamientos indicados como N1 se aplicaba
fertilizante nitrogenado todos los años en la misma parcela en todos los cultivos de la
secuencia).

Figura 3:
1. Analice el efecto de la interacción de las variables fósforo, nitrógeno y duración del
barbecho sobre los rendimientos de trigo.
2. Indique los nutrientes que aplicaría al cultivo con cada duración de barbecho.

Figura 4
Grafique los rendimientos relativos de los cultivos de trigo y maíz, con las siguientes
combinaciones de barbecho y fertilización con N en Balcarce:
a) cultivo de trigo sin limitaciones de disponibilidad de agua: con y sin nitrógeno (N1 y
N0).
b) idem anterior, para el cultivo de maíz.
c) cultivo de trigo sin limitaciones de N: con y sin barbecho (B1 y B0).
d) ídem anterior, para el cultivo de maíz.
En las 4 situaciones el cultivo antecesor es soja. Asigne rendimiento relativo = 1 al mayor
rendimiento de cada situación.

Efecto de la historia previa

Figuras 5 y 6
1. Compare el comportamiento del rendimiento de maíz en función de los años de agricultura
para los dos sistemas de labranza.
2. ¿Cómo espera usted que sea el comportamiento del cultivo de trigo, de girasol y el de soja
puestos en la misma situación? ¿Esperaría una caída de rendimiento en el cultivo de soja
con el avance de los años de agricultura? Si su respuesta es afirmativa, ¿en qué
circunstancias se produciría?

Efecto de los sistemas de labranza sobre la temperatura de suelo, duración de etapas


fenológicas, acumulación de materia seca, nitrógeno y rendimiento del cultivo de maíz.

Figuras 7, 8, y 9
1. Analice la causa de las diferencias en la temperatura de suelo entre sistemas de labranza y
su efecto sobre la velocidad de emergencia y la longitud de las etapas fenológicas del
cultivo.
89
¿La magnitud de las diferencias es igual en las temperaturas máximas que en las
temperaturas mínimas? ¿A qué se debe este efecto?
Esperaría que el alargamiento de las etapas fenológicas bajo SD ocasione pérdidas de
rendimiento? ¿En qué circunstancias?
En el caso de que el cultivo fuera girasol, ¿esperaría igual magnitud de efecto sobre la
duración de las etapas fenológicas? Explique.

Figuras 10, 11, 12, y 13


1. Evalúe y explique las diferencias en el comportamiento del cultivo de maíz bajo dos
sistemas de labranza en las campañas 95/96 y 96/97 (vea además la Figura 33).
2. ¿En qué momentos y bajo qué sistemas de labranza puede haberse producido estrés
hídrico? ¿Siempre que se produce estrés hídrico se afecta el rendimiento? ¿Cuáles son los
momentos en que un estrés hídrico produce mayor caída de rendimientos en los cultivos de
maíz, girasol, trigo y soja?
3. ¿A qué se debe la diferencia de comportamiento entre sistemas de labranza en la dosis de
120 kg N ha-1? ¿Hubiera sido posible igualar el rendimiento entre sistemas de labranza en
la campaña 96/97? ¿De qué manera?

Efecto de las labranzas sobre la materia orgánica (MO)

Figuras 14 y 15
1. ¿Encuentra diferencias importantes en el contenido de MO entre sistemas de labranza en las
dos profundidades analizadas?
2. ¿Qué explicación habría para el aumento en el contenido de MO durante el período
agrícola, entre 2001 y 2004?

Figuras 15, 16, 17, 18 y 19


1. ¿Qué diferencias generales encuentra en los niveles de MO en las distintas zonas
analizadas? ¿A qué se deben?
2. ¿En qué profundidad encuentra mayores diferencias entre sistemas de labranza? ¿A qué se
debe este comportamiento?
3. ¿El efecto de los sistemas de labranza sobre el contenido de MO del suelo es igual en los
distintos ambientes? Explique.
4. Según la información presentada en la Figuras analizadas y los conceptos teóricos que
usted posee, ¿en qué ambientes esperaría encontrar mayores diferencias en el contenido de
MO entre sistemas de labranza y dónde menores diferencias? ¿Por qué?

Efecto del manejo sobre propiedades físicas del suelo

Densidad aparente (Dap)

Figuras 20, 21, 22 y 23


1. Evalúe el comportamiento de la Dap en diferentes condiciones edafoclimáticas. ¿Existen
diferencias importantes entre manejos contrastantes? ¿Cuáles son los estratos de
profundidad más afectados y por qué?
2. ¿En qué condiciones esperaría encontrar mayores niveles de compactación que los
mostrados en estas figuras?
3. ¿Cómo procedería en caso de diagnosticar una capa compactada en un lote de producción?
4. En la Figura 21 se presentan la Dap bajo siembra directa, labranza convencional y una
situación no disturbada o cuasi-pristina para dos zonas: Pampa ondulada y Sudeste
bonaerense. ¿Los resultados presentados son los que usted esperaría? Justifique.
5. Evalúe y discuta el efecto del pastoreo sobre la Dap bajo dos sistemas de labranza.

90
6. ¿En qué estratos de profundidad se registra mayor efecto del pisoteo animal?
7. ¿Esperaría que estos resultados variaran con el contenido de agua del suelo?, ¿y con la
textura del suelo?
8. Además del contenido de agua y la textura del suelo, ¿de qué otros factores podría
depender la magnitud de la compactación?

Resistencia mecánica a la penetración (RM)

Figuras 24, 25, 26 y 27


1. Analice las posibles causas del comportamiento de la RM en los diferentes suelos.
2. ¿Usted esperaría encontrar mayores valores de RM en suelos manejados bajo sistemas de
producción mixta? Explique.
3. Analice la relación entre la RM y el contenido de agua. En función de dicha relación, ¿qué
tendría que tener en cuenta en caso de que deba hacer una evaluación de compactación en
un lote de producción?

Estabilidad de agregados (EA)

Figuras 28, 29 y 30
1. Analice las Figuras 28 y 29 e hipotetice sobre las posibles causas de estos resultados.
¿Influye la agresividad de la labranza en el valor de EA? Enumere las posibles razones por
las cuales el suelo virgen o prístino tiene mayor EA.
2. ¿Esperaría encontrar diferencias en la EA entre diferentes texturas de suelo? ¿Por qué?
¿Qué texturas producirían una mayor y una menor EA, respectivamente?
3. Explique las posibles causas del comportamiento del índice de estabilidad de agregados en
función de los años de agricultura para los dos sistemas de labranza (Figura 30)

Infiltración

Figuras 31 y 32
1. Analice el comportamiento relativo a la situación prístina de los sistemas de labranza en
diferentes clases texturales. ¿El comportamiento de los sistemas de labranza es el mismo
en todas las situaciones? ¿Por qué?
2. Analice y mencione las razones por las cuales a su juicio la conductividad hidráulica es
afectada por la densidad aparente.

91
80 120
Trigo Maíz
70 N0 N1
100
60

80

N-NO3- (kg ha-1)


50
N-NO3- (Kgha-1)

40 60

30
40
20

10 20

0
0
LC SD LC SD
LC SD LV RD
RP RP AC AC Sistema de Labranza
Figura 1. Contenido de N de nitratos obtenidos en Figura 2. Contenido de N de nitratos al momento de la
muestreos a la siembra de trigo y maíz, bajo labranza siembra de maíz bajo labranza convencional con arado
convencional (LC) y siembra directa (SD), con de rejas (LC), siembra directa (SD), labranza vertical
historia de rotación con pastura (RP) y en agricultura con arado de cincel (LV) y labranza con disco liviano
continua (AC) de 0 a 40 cm de profundidad. Año (RD); sin (N0) y con (N1) historia de fertilización anual
1999 para trigo y 2000 para maíz. con nitrógeno. Año 2000.

6000

5000
T N
Rendimiento (kg ha-1)

P NP
4000

3000

2000

1000

0
Enero Junio

Inicio de Barbecho

Figura 3. Rendimiento promedio del cultivo de trigo con diferentes


duraciones de barbecho y fertilización con N y P en Balcarce.
Secuencia: monocultivo de trigo. Sistema de labranza: LC (arado de
rejas, rastra de discos y de dientes).

92
a) Trigo b) Maíz c) Trigo d) Maíz
1,2

1
Rendimiento relativo

0,8

0,6

0,4

0,2

0
N0 N1 N0 N1 B0 B1 B0 B1
Figura 4. Rendimiento relativo de los cultivos de trigo (a y c) y maíz (b y d) con (N1) y sin (N0) agregado de
nitrógeno (a y b), y con (B1) y sin (B0) barbecho (c y d).

100 Rendimiento relativo (%) 100


Rendimiento relativo (%)

90 90

80 80

70 70

60 60

50 50
Sin nitrógeno Con nitrógeno Sin nitrógeno Con nitrógeno
40 40
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Período Agricultura (año) Período Agricultura (año)

Figura 5. Rendimiento de maíz con y sin N en función de los Figura 6. Rendimiento de maíz con y sin N en función de
años de agricultura continua bajo labranza convencional. los años de agricultura continua bajo siembra directa.
Complejo Argiudol Típico y Paleudol Petrocálcico, Balcarce. Complejo Argiudol Típico y Paleudol Petrocálcico,
Balcarce.

35 80
LC SD
30 LC SD
Número de plantas (x 1000)

25 60
Temperatura (ºC)

20
40
15

10
20
5

0
0
0 24 48 72 96 120 144 168 192 216
0 5 10 15 20 25
Horas desde la siembra
Días desde la siembra
Figura 7. Temperatura de suelo bajo siembra directa (SD) y
Figura 8. Evolución de la emergencia del cultivo de
labranza convencional (LC), medida a 4 cm. de profundidad
maíz bajo SD y LC. Año 1997-1998.
desde las siembra del cultivo de maíz.
93
SD 120N

SD 0N

1995
LC 120N S-E
E-V6
LC 0N V6-FL

SD 120N
1996

SD 0N

LC 120N

LC 0N

0 25 50 75 100 125
Días desde la siembra
Figura 9. Duración de las etapas fenológicas del cultivo de maíz desde siembra (S) a
emergencia (E), 6 hojas (V6) y floración (FL), con siembra directa (SD) y labranza
convencional (LC) y con diferente fertilización con N (0 y 120 kg ha -1), en las campañas
95-96 y 96-97.

1995 1996
25 25
SD 0N SD 0N
SD 120N SD 120N
20 20
LC 0N LC 0N
LC 120N LC 120N
MST (Mg ha -1)

MST (Mg ha -1)

FLOR A C I ÓN
FLOR A C I ÓN
15 15

10 10

5 5

0 0
0 50 100 150 200 0 50 100 150 200
Días desde la siembra Días desde la siembra

Figura 10. Materia seca aérea acumulada por el cultivo de maíz con siembra directa (SD) y labranza convencional (LC), con 0 y
120 kg ha-1 de nitrógeno, durante las campañas 95-96 y 96-97. La flecha vertical indica el momento de floración.

1995 1996
300 300
SD 0N SD 0N
N en biomasa aérea (Kg ha-1)

N en Biomasa aérea (Kg ha-1)

SD 120N SD 120N
250 250
LC 0N
LC 0N FLOR A C I ÓN
LC 120N
200 LC 120N 200
FLOR A C I ÓN

150 150

100 100

50 50

0 0
0 50 100 150 200 0 50 100 150 200
Días desde la siembra Días desde la siembra

Figura 11. Acumulación de nitrógeno en biomasa aérea por el cultivo de maíz bajo siembra directa (SD) y labranza convencional
(LC), con 0 y 120 kg ha-1 de nitrógeno, durante las campañas 95-96 y 96-97.

94
Figura 12. Consumo de agua del cultivo de maíz con siembra directa (SD) y labranza convencional (LC), durante las
campañas 95-96 y 96-97. Los símbolos junto al eje indican la fecha de floración (FL). El consumo para cada periodo se
calculó como contenido de agua inicial - final + precipitaciones. *: indican diferencias significativas (p<0,05).

12,0
SD LC
Rendimiento de Maíz (Mg ha -1)

10,0

8,0

6,0

4,0

2,0

0,0
0 60 120 0 60 120
95/96 96/97

Campaña y dosis de N (kg ha -1)

Figura 13. Rendimiento de maíz con siembra directa (D) y labranza convencional
(C) y tres niveles de fertilización con nitrógeno, en las campañas 95-96 y 96-97.

12
a)
Labranza Convencional NS
10 Siembra Directa
*
C devuelto (Mg ha-1)

8 *
NS
6 NS *
NS
4

0
Year 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003
12
Crop b)Maíz SinMaíz
N Girasol Trigo *
Maíz Girasol Trigo
10 Con N
*
*
C devuelto (Mg ha-1)

8
NS
6 NS *

4 NS

0
Año 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003
Cultivo Maíz Maíz Girasol Trigo Maíz Girasol Trigo

Figura 14. Aporte anual de C de los residuos (aéreos + raíces a 20 cm)


de una secuencia maíz-girasol-trigo bajo dos sistemas de labranza entre
las campañas 1997-1998 y 2003-2004 (Domínguez et al., 2009).
95
7.0 7
a) 0-20 cm b) 0-5 cm
6.0 6
Materia Orgánica Total (%)

Materia Orgánica Total (%)


5.0 5

4.0 4

3.0 3

2.0 2

1.0 1

0.0 0
LC SD LC SD LC SD LC SD
2001 2004 2001 2004

2.0 2.0
Materia Orgánica Particulada (%) d) 0-5 cm
c) 0-20 cm
Materia Orgánica Particuladal (%)

1.5 1.5

1.0 1.0

0.5 0.5

0.0 0.0
LC SD LC SD LC SD LC SD
2001 2004 2001 2004

Figura 15. Contenido de materia orgánica total (a y b) y particulada (c y d) luego de 6 (2001) y 9 (2004) años de
agricultura bajo labranza convencional (LC) y siembra directa (SD) con una secuencia de cultivos girasol-trigo-maíz, de
0-5 cm y de 0-20 cm de profundidad. Ensayo de Labranzas de larga duración sobre Argiudol típico, Unidad Integrada
Balcarce (adaptado de Domínguez et al., 2009).

Materia orgánica (%) Materia orgánica (%)


0 1 2 3 4 5 6 7 8 0 1 2 3 4 5 6 7 8

5.6
6,5
Profundidad (cm)

0-5
Profundidad (cm)

3 .8
0-5 4,8
3 .1
3,6

4 .4
4,4
5-15 Pastura
5-15 3,6 Pastura
3 .2
SD
3,8 SD 2 .9
LC
LC

Figura 16. Contenido de materia orgánica en un ensayo Figura 17. Contenido de materia orgánica en suelos de un
de larga duración en INTA Pergamino. Argiudol típico ensayo de larga duración en INTA Rafaela. Argiudol típico
(franco-limoso) bajo Pastura, siembra directa (SD) y (franco-limoso) bajo Pastura, siembra directa (SD) y
labranza convencional con arado de reja y vertedera (LC). labranza convencional con arado de reja y vertedera (LC).
Resultados obtenidos con 16 años de aplicación continua Resultados obtenidos con 9 años de aplicación continua de
de los tratamientos de labranza. los tratamientos de labranza.
96
Materia orgánica (%) Materia orgánica (%)
0 1 2 3 4 5 6 7 8
0 1 2 3 4 5 6 7 8

3.7 3.1
3.5 3.1

Profundidad (cm)
0-5 cm
Profundidad (cm)

0-5
2.8 2.3
2.6 1.7

2.7 Pastura 2.1 SD


2.7 SD 2.2 LMv
0-20 0-20 cm
2.6 LV 1.8 LMd
2.5 LC LC
1.6

Figura 18. Contenido de materia orgánica en un ensayo Figura 19. Contenido de materia orgánica en un ensayo
de larga duración en INTA General Villegas. Hapludol de larga duración en INTA Salta. Ustocrepte údico
típico (franco-arenoso) bajo pastura, siembra directa (SD), (franco) bajo siembra directa (SD), labranza mínima
labranza vertical con arado de cinceles (LV) y labranza vertical con escarificador (LMv) y labranza mínima con
convencional con arado de reja y vertedera (LC). Los rastra de discos (LMd) y labranza convencional con
tratamientos fueron aplicados durante 13 años con una arado de cinceles y rastra de discos (LC). Los
secuencia maíz-soja. El ensayo se inició en un área que tratamientos fueron aplicados durante 12 años en un
poseía 4 años de descanso con pastura. suelo originalmente degradado.

1.4 1.4
LC SD
Densidad aparente (Mg m -3)

P SD LC Densidad aparente (Mg m -3)


1.2 1.2

1 1

0.8 0.8 a

0.6 0.6

0.4 0.4

0.2 0.2

0 0
Pampa Ondulada Sudeste Bonaerense 0-5 5-15
Figura 20. Densidad aparente bajo siembra directa (SD), Profundidad (cm)
labranza convencional (LC), y situación no disturbada, cuasi- Figura 21. Densidad aparente bajo siembra directa (SD) y bajo
pristina (P) en dos zonas (Argiudol Típico de la Pampa labranza convencional (LC) en dos profundidades (0-5 y 5-15
ondulada y Argiudol Típico del sudeste bonaerense (0-18 cm). cm) en un Hapludol Típico de Pampa Arenosa.

1.60 1.60

SD LC SD LC
Densidad aparente (Mg m -3)
Densidad aparente (Mg m -3)

1.20 1.20

0.80 0.80

0.40 0.40

0.00 0.00
0-10 10-20 0-10 10-20
Profundidad (cm) Profundidad (cm)

Figura 22. Densidad aparente bajo dos sistemas de labranza Figura 23. Densidad aparente bajo dos sistemas de labranza
(SD=siembra directa; LC= labranza convencional) hasta los 20 (SD= siembra directa; LC= labranza convencional) hasta los 20
cm antes de un pastoreo. Bordenave, Pcia Bs. As., Haplustol cm de profundidad después del pastoreo. Bordenave, Pcia Bs.
Entico. As., Haplustol Entico.

97
Resistencia a la penetración Resistencia a la penetración
(Mpa) (Mpa)

0.0 2.0 4.0 0.0 2.0 4.0


0.0 0.0

5.0 5.0

Profundidad (cm)
Profundidad (cm)

10.0 10.0

15.0 15.0

20.0 20.0

25.0 25.0

LC SD LC SD
30.0 30.0

Figura 24. Resistencia mecánica bajo dos sistemas de labranza Figura 25. Resistencia mecánica bajo dos sistemas de labranza
(SD: siembra directa; LC: labranza convencional) hasta los 25 (SD: siembra directa; LC: labranza convencional) hasta los 25
cm de profundidad en un Haplustol Éntico de la Pampa cm de profundidad en un Argiudol Típico del Sudeste
Arenosa. bonaerense.

3.0
1.2
Resistencia a la penetración

2.5
Resisencia mecánica

1
2.0 Franco arenoso
0.8
(Mpa)

(Mpa)

1.5
0.6
1.0
0.4
Siembra directa
0.5 Arenoso franco
Laboreados 0.2
0.0
0 10 20 30 40 0
0 10 20 30
Humedad gravimétrica (%) Humedad gravimétrica (%)

Figura 26. Relación entre la resistencia mecánica y el


Figura 27. Relación entre la resistencia mecánica y el
contenido de agua del suelo en Argiudoles Típicos de Pampa
contenido de agua del suelo en Pampa Arenosa. Textura franco-
Ondulada. Textura franco a franco arcillo limosa bajo distintos
arenoso y arenoso-franco.
sistemas de labranza.
Variación del diámetro medio

1.25 1,25
Variación del diámetro medio

ponderadode agregados
ponderado de agregados

1.00
1,00

0.75
0,75

0.50
0,50

0.25
0,25

0.00
0,00
Cuasi pristino Siembra Disco
directa Siembra Disco Arado de reja
directa

Figura 28. Variación del diámetro medio ponderado de Figura 29. Variación del diámetro medio ponderado de
agregados (inestabilidad estructural) en los primeros 5 cm del agregados (inestabilidad estructural) en los primeros 5 cm del
perfil para las situaciones cuasi-prístinas, siembra directa y perfil en 3 situaciones (siembra directa, disco y arado de reja)
laboreadas en un Argiudol Típico de la Pampa Ondulada. en un Hapludol Típico Pampa Arenosa.

98
120

LC IEA = 35.6 - (35.6 - 95.7) * Exp (-0.734 * AA) R 2=0.98


100 p<0.0001

SD IEA = 38.6 - (38.6 - 94.6) * Exp (-0.179 * AA) R 2=0.95


80
p<0.0001

60
IEA

40

20

0
0 5 10 15 20 25 30 35
Años Agricultura

Figura 30. Índice de estabilidad de agregados (IEA) bajo LC: labranza convencional y SD: siembra directa en función de los años
de agricultura en un complejo de Argiudol Típico y Paleudol Petrocálcico en Balcarce (0-20).

120
Infiltración relativa (%)

100

80

60

40

20

0
P SD LC P SD LC P SD LC P RP AC LC SD

Fr a nc o ( P . Fr a nc o l i m osa Fr a nc o l i m osa Fr a nc o a r e nosa Fr a nc o


Ondul a da ) Fr a nc o a r c i l l o- ( Tuc um án) ( C ór doba ) ( Balcar ce)
l i m osa ( P .
Ondul a da )

Textura y zona

Figura 31. Infiltración relativa de diferentes situaciones de manejo (SD: siembra directa; LC: labranza convencional; RP: rotación
con pasturas agrícolo-ganadero bajo siembra directa; AC: agricultura continua bajo siembra directa) con respecto a una situación
prístina (P) en suelos con texturas contrastantes.

120.0

100.0
Conductividad hidráulica

80.0
(mm h-1)

60.0

40.0

20.0

0.0
0.5 0.7 0.9 1.1 1.3 1.5 1.7
-3
Densidad aparente (Mg m )

Figura 32. Relación entre la conductividad hidráulica saturada y la densidad aparente.

99
Figura 33. Precipitaciones anuales y en distintos períodos del año para el período 1985-2007 (Estación Agrometeorológica EEA INTA Balcarce).

Precipitacion (mm) Precipitacion (mm)

1000

100

200

300

400

500

600

700

800
100
200
300
400
500
600
700
800
900

0
0

1985 1985

1986

PP Enero a Julio
1986

PP Agosto a Diciembre
1987 1987

1988 1988

1989 1989

1990 1990

1991 1991

1992 1992
PP Agosto a Diciembre

1993 1993

PP Enero a Julio
1994 1994

1995 1995

1996 1996 Precipitacion (mm)


1997 1997

1000

1200

1400
200

400

600

800
0
1998 1998

1999 1999 1985


2000 2000 1986

PP anual
2001 2001 1987
2002 2002 1988
2003 2003 1989
2004 2004 1990
2005 2005 1991
2006 2006 1992
2007 2007 1993

1994

PP anual
Precipitacion (mm) Precipitacion (mm) 1995

1996
1000

100

200

300

400

500

600
100
200
300
400
500
600
700
800
900

0
0

1997
1985 1998
1985
1986 1999
1986
PP Abril a Junio
PP Octubre a Marzo

1987 2000
1987
1988 2001
1988
1989 2002
1989
1990 2003
1990
1991 2004
1991

1992 1992 2005

1993 2006
PP Octubre a Marzo

1993
1994 2007
PP Abril a Junio

1994

1995 1995

1996 1996

1997 1997

1998 1998

1999 1999

2000 2000

2001 2001

2002 2002

2003 2003

2004 2004

2005 2005

2006 2006

2007 2007

100
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento. Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO Nº 10
Combinaciones de cultivos
El conocimiento de las delicadas relaciones entre los componentes del sistema, los
procesos y mecanismos involucrados en la definición de la producción y el ambiente, es un
aspecto fundamental para el logro de una agricultura más segura. El paso desde una
agricultura tradicional hacia una agricultura sostenible supone la transformación de una
agricultura basada casi exclusivamente en la utilización de insumos externos, en una
agricultura basada en el manejo de las interacciones y de los procesos que permita hacer una
utilización más racional y segura de aquéllos. Para ello será necesario hacer uso de los
servicios que el agroecosistema puede brindar si se lo mantiene en condiciones adecuadas. La
combinación de cultivos en el tiempo es una herramienta de gran valor para el logro de tal
objetivo.
El efecto de la combinación de cultivos sobre la disponibilidad de nutrientes y agua, la
dinámica de plagas y malezas, otros factores edáficos (p.e. materia orgánica, propiedades
físicas) y sobre las relaciones entre los cultivos (p.e. alelopatía), es referido como efecto
rotación. La naturaleza de este efecto no es completamente conocida, y se asume que es la
resultante del efecto combinado de todos aquellos efectos, con importancias relativas
variables de acuerdo con las condiciones ambientales. En términos generales, las ventajas de
la combinación de cultivos se relacionan con la posibilidad de i) manejar la cantidad y la
calidad del material vegetal (raíces y residuos de cosecha) que se devuelven al suelo; ii)
incorporar cultivos que fijen nutrientes (p.e. leguminosas) y/o con distintos patrones de
utilización de nutrientes y agua; iii) manejar las malezas, las plagas y las enfermedades; iv)
manejar la cobertura del suelo y sus propiedades químicas, biológicas y físicas; y v) combinar
sistemas de laboreo y de agroquímicos, permitiendo su utilización más eficiente.
La combinación de cultivos en el tiempo adquiere distintas formas y existen diversas
definiciones e interpretaciones. Se puede hacer una diferenciación entre secuencia de cultivos
y rotación de cultivos. La primera generalmente se entiende como la serie o sucesión de
cultivos ordenados en el tiempo que se siembra sobre una superficie determinada, mientras
que la segunda se refiere a las situaciones en que la secuencia de cultivos es repetida en el
tiempo. Otras formas de combinaciones de cultivos son algunos tipos de cultivos múltiples,
tales como el cultivo secuencial (siembra de dos o más cultivos por año sobre el mismo
terreno) o algunas de las formas de cultivo intercalado (siembra de un segundo cultivo antes
de que finalice el ciclo del primero), son algunos de los casos. Estas definiciones comprenden
el doble o triple cultivo, el intercalado de cultivos de verano en cultivos de invierno o
viceversa, o la utilización de cultivos de cobertura, abonos verdes o cultivos trampa. No
obstante, las distintas formas de combinación de cultivos, en términos generales y
especialmente en lo coloquial, la manera general de referirse a ellas es a través del término
rotación de cultivos.
La definición e implementación de aquellas y de otras formas de combinar cultivos,
ejercen el efecto final sobre el sistema según la manera en que se combinen las ventajas de
cada cultivo involucrado con otras prácticas de manejo en cada ambiente. Es así que es
preferible hablar de sistemas de cultivo más que sólo de combinación de cultivos. La
expresión de los efectos de los cultivos individuales y de sus características en una
combinación con otros, es altamente dependiente de cómo se combinan y utilizan, además,
otras prácticas de manejo asociadas. Los sistemas de labranza, la fertilización, el manejo y la
101
utilización de los residuos, la posibilidad de uso de agroquímicos, y el riego, entre otras,
determinan la forma en que se expresan los efectos de corto o de largo plazo de los cultivos
involucrados en una combinación. Con ello, el resultado final de la combinación de cultivos
sobre el ambiente edáfico en el corto y/o en el largo plazo es definitivamente dependiente de
las características de los cultivos involucrados y de la forma en que se la complemente con
otras prácticas de manejo.
Con la resolución de este trabajo práctico se pretende que los estudiantes logren:
 reconocer que la combinación de cultivos incide sobre los procesos edáficos a corto y
largo plazo y el comportamiento del sistema de producción,
 relacionar la combinación de cultivos ligada a los sistemas de labranza con la magnitud
del efecto de los factores que determinan la productividad de los cultivos y sus
interacciones
Para alcanzar tales objetivos, es necesario que previamente tenga presentes los
conocimientos básicos vinculados con esta temática adquiridos en esta asignatura y en las
asignaturas Agrometeorología, Introducción a los Sistemas de Producción, Fisiología Vegetal,
Edafología Agrícola, Mecanización Agrícola y Génesis, Clasificación y Cartografía de
Suelos.

Preguntas pre-requisito:
Las siguientes preguntas deberán ser resueltas antes del desarrollo del trabajo práctico.
En algunos casos, el resultado de los cálculos realizados se utilizará para la discusión en
el aula.
1) Calcule las dosis de N necesarias para obtener las respuestas en grano de trigo
determinadas sobre antecesores soja, maíz y girasol en la Figura 1 con aplicaciones de N
a la siembra y al macollaje. Asuma un factor de requerimiento y una eficiencia de
absorción acordes a cada situación.
2) Considerando un índice de cosecha de materia seca de 40% calcule la respuesta en materia
seca de rastrojos para el trigo sobre los antecesores soja, maíz y girasol en la Figura 1.
3) A partir de la información presente a la Figura 2, calcule la relación C/N de los residuos
de soja y maíz, asumiendo un contenido de C en la materia seca de 43%.
4) Asumiendo una eficiencia de uso de agua normal para soja, calcule, aproximadamente, la
diferencia en la disponibilidad de agua útil para el cultivo entre los dos años (1991 y
1985) mostrados en la Figura 4.
5) Calcule la dosis de N necesaria en el cultivo de maíz con antecesor maíz en la Figura 6
para igualar el rendimiento del cultivo de maíz con antecesor soja en el año 1991. Realice
los cálculos para aplicación a la siembra y en el estadio V6 del maíz. Asuma un factor de
requerimiento y una eficiencia de absorción acordes a cada situación.
6) Utilizando la información provista en la Figura 7, realice un gráfico con valores
aproximados de la respuesta al agregado de nitrógeno en función de los años de
agricultura.
7) ¿Existe interacción entre años de agricultura y respuesta a N en la Figura 9? Explique por
qué. ¿Cuál es la tasa de caída de la disponibilidad de N en los testigos entre 1 y 4 años de
agricultura? ¿Esperaría que esta tasa de caída se mantuviera, aumentara o disminuyera al
incrementar los años de agricultura?
8) Analice y explique cuál es la causa de que el contenido de materia orgánica después de un
cambio de manejo tienda a un nivel de equilibrio y no aumente o disminuya infinitamente
en la Figura 10.

102
9) Calcule el aporte de carbono de rastrojos en cultivos de trigo, maíz, girasol y soja con
rendimientos en grano de 4500, 9000, 2800 y 2800 kg ha-1, respectivamente. Asuma
índices de cosecha de materia seca de granos normales para dichos cultivos y una
concentración de C en biomasa de 43%.
10) Utilizando los valores de factor de requerimiento de N y del índice de cosecha de N,
calcule en cada caso la relación C/N de los residuos. ¿Podría variar esta relación en
distintas situaciones de manejo? ¿Por qué?

Preguntas a resolver en clase

Efecto de los antecesores sobre la disponibilidad de N

Figuras 1 y 2
1. Compare los rendimientos de los testigos (Figura 1) y explique las causas de las
diferencias debidas al cultivo antecesor. Considere la información presentada en la Figura
2 para evaluar al maíz y a la soja como antecesores del trigo.
2. ¿A qué podría deberse el comportamiento de trigo sobre trigo, aún cuando se fertilizó con
N?
3. Los rendimientos de trigo fertilizado con N sobre los tres cultivos de verano son similares
¿Cómo lo explica? ¿Qué implicancias tiene esto en el manejo de la fertilización
nitrogenada?

Figura 3
1. Compare las cantidades de N mineral en ambos años. ¿Cuáles pueden haber sido las causas
de la diferencia?
2. ¿En cuál de los 2 años la cantidad de N mineral es un indicador de la probable respuesta a
N? De acuerdo con las lluvias ocurridas (ver Figura 20), ¿cuál de los años resultó ser
bueno para fertilizar teniendo en cuenta los rendimientos de trigo en cada uno de los
años que se muestran en la Tabla 1?

Tabla 1. Rendimiento de trigo sobre distintos antecesores sin y con N en dos años
1989 1991
Antecesor
Sin N Con N Sin N Con N
-1
----------------------------- Mg ha ---------------------------
Trigo 3,5 2,8 2,7 2,6
Soja 3,2 2,8 5,4 6,4
Girasol 2,8 2,6 4,7 6,5
Maíz 2,6 2,9 2,9 6,4

3. Si tenemos el dato de N mineral a la siembra, ¿podemos mejorar en algo el diagnóstico


agregando la variable antecesor?

Figura 4
1. El rendimiento del cultivo de soja, ¿puede ser afectado por los antecesores?, ¿cuáles pueden
ser las causas?
2. ¿Cabría esperar en el futuro algún efecto negativo de soja sobre soja?

103
Figura 5
1. El rendimiento de girasol sobre girasol es algo menor que sobre los demás antecesores. ¿A
qué atribuye ese efecto? Esta disminución de rendimiento, ¿es de igual magnitud en los
distintos años? ¿A qué puede deberse dicha diferencia entre años?
2. Comente las posibles causas de la ausencia de diferencias del rendimiento de girasol sobre
los demás antecesores.

Figura 6
1. Compare el efecto antecesor de los distintos cultivos de maíz y explique las causas.
2. ¿Por qué el maíz es mal antecesor de trigo y el trigo no es mal antecesor de maíz?

Figuras 7, 8 y 9
1. Analice las causas de la dispersión de puntos en la Figura 7 ¿Cómo debería ser la dosis de
N necesaria para alcanzar el máximo rendimiento a medida que aumentan los años de
agricultura?
2. Compare los dos años (Figura 8 y 9) en cuanto a niveles de rendimiento y de respuesta a
N.

Efecto de la combinación de cultivos sobre la materia orgánica (MO)

Figuras 10, 11 y 12
1. ¿A qué atribuye la diferencia de comportamiento del contenido de MO en el período
agrícola y el período bajo pastura?
2. ¿De qué dependen los niveles de equilibrio alcanzados bajo agricultura y bajo pastura?
3. ¿Cuál es la posible explicación de que para un mismo aporte de residuos se obtengan
diferentes caídas en el contenido de MO (Figura 11, Grupo 1 vs. Grupo 2)?
4. ¿A qué se deben las diferencias en el contenido de MO entre distintas secuencias de
cultivo? (Figura 12) ¿Qué efecto atribuye a la fertilización con N? ¿Teniendo en cuenta el
valor umbral propuesto para la finalización del período agrícola (Figura 10), ¿definiría su
duración en relación con la secuencia de cultivos utilizada? El sistema de labranza, ¿podría
influir en la duración del período agrícola?

Figura 13
1. Identifique los períodos bajo pastura en los tratamientos bajo rotación mixta. ¿Qué criterio
utilizó para hacerlo y por qué?
2. ¿Cómo son los valores de MO en agricultura continua respecto a las rotaciones mixtas?
3. En un análisis general del agroecosistema, ¿cuáles son las ventajas y las desventajas de
mantener el suelo bajo agricultura continua con un nivel más bajo de MO respecto a la
rotación con pasturas? ¿Qué información requeriría para analizar esas ventajas o
desventajas?

Efecto del manejo sobre propiedades físicas del suelo

Densidad aparente (Dap)

Figuras 14 y 15
1. Evalúe el comportamiento de la Dap (Figura 14) en diferentes situaciones de manejo.
¿Existen diferencias entre manejos?, ¿y entre suelos? ¿A qué cree que se debe dicho
comportamiento?
2. Analice la información presentada en la Figura 15 y en la Tabla 2. ¿Encuentra diferencias
importantes entre los sistemas de cultivo a través de los años?

104
Resistencia mecánica a la penetración (RM)

Figuras 16 y 17
1. Analice las posibles causas del comportamiento de la RM en los diferentes suelos y
situaciones de manejo.
2. ¿A qué se podría atribuir la ausencia de diferencias entre los tratamientos presentados en la
Figura 17? Hipotetice.

Estabilidad de agregados (EA)

Tabla 2 y Figuras 18 y 19
1. Analice y comente el comportamiento de la variación de diámetro medio ponderado de
agregados en las dos situaciones de manejo en diferentes suelos presentadas en la Figura
18.
2. Discuta los resultados presentados en la Figura 19, pertenecientes al ensayo de rotaciones
mixtas de Balcarce (Tabla 2). Comente las diferencias entre años y entre tratamientos.
3. Explique las posibles causas del comportamiento del índice de EA en función de los años
de agricultura para los dos sistemas de labranza. Analice los valores de materia orgánica
para este mismo ensayo en la Figura 13. ¿La caída en el índice de EA podría deberse a la
variación en el contenido de MO? ¿Por qué? ¿Qué otra explicación encuentra para la caída
abrupta del índice de EA determinada bajo labranza convencional?

10000 60
MS N
50
8000

40
MS (kg ha-1)

N (kg ha-1)
6000

30

4000
20

2000
10

0 0
Soja Maíz

Residuo

Figura 1. Rendimiento de trigo con (NP) y sin nitrógeno (P) Figura 2. Cantidad de materia seca y nitrógeno de residuos
sobre distintos antecesores (promedio de varios años). de soja y maíz. Promedio 1991 y 1992.
120
1989 1991
100
N-NO3- (kg ha-1)

80

60

40

20

0
Trigo Soja Girasol Maíz
Cultivo antesesor

Figura 3. Contenido de N mineral del suelo hasta 1 m de Figura 4. Rendimiento de soja sobre distintos antecesores.
profundidad a la siembra de trigo sobre distintos antecesores.

105
3000
T rigo S o ja G ira s o l M a íz T rigo S o ja G ira s o l M a íz
10000
2500
Rendimiento (kg ha -1)

Rendimiento (kg ha -1)


8000
2000

6000
1500

4000
1000

500 2000

0 0
1985 1988 1991 1985 1988 1991

Año Año
Figura 5. Rendimiento de Girasol sobre distintos Figura 6. Rendimiento de Maíz sobre distintos antecesores.
antecesores.
Rendimiento relativo (RR) (kg kg -1)

1.0

0.8

0.6
RR = 0.72 + (1 - 0.72) * exp(-0.29 * t) R2 = 0.77 Sin N
Con N
0.4
0 2 4 6 8 10 12 14 16 18
Años de Agricultura (t)

Figura 7. Rendimiento de trigo en función de los años de agricultura previa con y sin aplicación de N.

6000 6000
P NP P NP
5000 5000
Rendimiento (kg ha -1)

Rendimiento (kg ha -1)

4000 4000

3000 3000

2000 2000

1000 1000

0 0
3 13 13 1 1 4

Año de agricultura previa Año de agricultura previa

Figura 8. Rendimiento de trigo con y sin N con distintos Figura 9. Rendimiento de trigo con y sin N con distintos
períodos de agricultura previa. Hay dos tratamientos en el períodos de agricultura previa. Existen dos tratamientos en el
ensayo con 13 años de agricultura continua. Año 1989. mismo ensayo con 1 año de agricultura. Año 1990.

106
7,0

6,5
Materia Orgánica (%)
Bajo agricultura
6,0 Bajo pastura

5,5
Siembra de la pastura
Nivel de equilibrio
5,0

4,5
0 2 4 6 8 10 12 14 16
Años bajo agricultura o pastura

Figura 10. Evolución del contenido de materia orgánica con los años de agricultura y de pastura en
Balcarce.

1,8

1,5
Grupo 1 Grupo 2
1,3
Caída de MO (%)

1,1

0,9

0,7
0,4

0,2

0,0
1,2 1,4 1,6 1,8 2,0 2,2 2,4 2,6 2,8
-1 -1
C de residuos superficiales (Mg ha año )

Figura 11. Caída de materia orgánica en función del aporte de residuos para secuencias de cultivos
Grupo 1 (menor proporción de cultivos de verano), y Grupo 2 (mayor proporción de cultivos de verano)
bajo labranza convencional.

7,0
G1 G2
6,0
Materia Orgánica (%)

5,0

4,0

3,0

2,0
Con N Sin N
1,0

0,0
TST-STT TGT-GTT TMT-MTT SST SGT-GST MST-SMT GGT MGT-GMT MMT

Secuencia de cultivos
Figura 12. Contenido de materia orgánica a los 7 años de agricultura continua bajo labranza
convencional, para distintas secuencias de cultivo. T:trigo, S:soja, M:maíz, G:girasol. G1: Grupo 1
(menor proporción de cultivos de verano) G2: Grupo 2 (mayor proporción de cultivos de verano). Línea
de puntos horizontal indica nivel de MO propuesto para iniciar el período de pastura.

107
6.5
0-20 cm LC100 SD100
LC75 SD75
LC50 SD50
Materia orgánica total (%)

6.0

5.5

5.0

4.5
1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003
Año

Figura 13. Evolución del contenido de materia orgánica total bajo LC: labranza convencional; SD: siembra directa;
50: 50% agricultura-50% pastura; 75: 75% agricultura-25% pastura; 100: 100% agricultura desde 1976. Complejo de
Argiudol Típico y Paleudol Petrocálcico en Balcarce.

a) 1.6 b) 1.6
AC SM
AC SM 1.4
Densidad aparente (Mg m-3)

1.4
Densidad aparente (Mg m-3)

1.2 1.2

1.0 1.0

0.8 0.8

0.6 0.6

0.4 0.4

0.2 0.2

0.0 0.0
0-5 5-15 0-5 5-15
Profundidad (cm) Profundidad (cm)

Figura 14. Densidad aparente en dos suelos a: Argiudol Típico franco limoso, Chañar Ladeado y b) Hapludol
Típico, Franco, Amenábar, Santa Fe) para dos situaciones de manejo (AC: agricultura continua; SM: sistema
mixto) hasta los 15 cm de profundidad bajo siembra directa.

1.6

1.4 2000 2003 2006

1.2
Densidad aparente (Mg m-3)

1.0

0.8

0.6

0.4

0.2

0.0
PP LC50 SD50 LC75 SD75 LC100 SD100
Sistemas de Cultivo

Figura 15. Densidad aparente para distintos sistemas de cultivo determinada en Balcarce en otoño de 2000,
2003 y 2006 de 0 a 20 cm de profundidad. PP: pastura permanente; LC: labranza convencional; SD: siembra
directa; 50: 50% agricultura-50% pastura; 75: 75% agricultura-25% pastura; 100: 100% agricultura. En la
Tabla 2 se presenta el esquema de combinación de cultivos.
108
Resistencia Mecánica a la Penetración (Mpa)

a) Resistencia mecanica (Mpa) b) Resistencia mecánica (Mpa)


0.0 0.5 1.0 1.5 2.0 2.5 3.0 3.5 0.0 0.5 1.0 1.5 2.0 2.5 3.0 3.5
0

5
Profundidad (cm)

Profundidad (cm)
10

15

20

AC SM
25

Figura 16. Resistencia mecánica en dos suelos a) Argiudol Típico franco limoso, Chañar Ladeado y b) Hapludol
Típico, Franco, Amenábar, Santa Fe) para dos situaciones de manejo (AC: agricultura continua; SM: sistema mixto)
hasta los 20 cm de profundidad bajo siembra directa. La determinación se realizó en los dos suelos con el mismo
contenido hídrico. Las diferencias entre tratamientos son significativas en Argiudol Típico y no significativas en
Hapludol Típico.

Resistencia mecánica (Mpa)


0.0 0.5 1.0 1.5 2.0 2.5 3.0
0.0

2.5

5.0
Profundidad (cm)

7.5

10.0

12.5

15.0

17.5
C UP
AC MP
20.0

Figura 17. Resistencia mecánica (Argiudol típico, textura superficial franca, Azul, Pcia Bs As) hasta los 15 cm de
profundidad. C: clausura (rastrojo sin pastoreo); UP: un pastoreo con carga baja (4 animales ha -1); AC: un pastoreo
inicial y reingreso de los animales con alta carga (12 animales ha -1); MP: manejo del productor (pastoreo continuo
con baja carga, (4 animales ha -1)). Bajo siembra directa.

109
1

Cambio del diámetro medio


AC SM
0.75

ponderado
0.5

0.25

0
Argiudol típico Hapludol típico
Figura 18. Variación del diámetro medio ponderado de agregados (inestabilidad estructural) en capa de 0-20 cm para dos
situaciones de manejo (AC: agricultura continua; SM: sistema mixto) en dos suelos (Argiudol Típico y Hapludol Típico).

Tabla 2. Sistemas de cultivo (SC) correspondientes a la segunda fase (1994-2006) del Ensayo de Rotaciones Mixtas de la
Unidad Integrada Balcarce. PP: pastura permanente; LC: labranza convencional; SD: siembra directa; 50: 50% agricultura-
50% pastura; 75: 75% agricultura-25% pastura; 100: 100% agricultura. Pp: Pastura, M: Maíz, S: Soja y T: Trigo.
Año
SC 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006
PP Pp

LC50 Pp M S T Pp M S T Pp

SD50 Pp M S T Pp M S T Pp

LC75 Pp M S T M S T M S T Pp

SD75 Pp M S T M S T M S T Pp

LC100 M S T M S T M S T M S T M

SD100 M S T M S T M S T M S T M

LABRANZA CONVENCIONAL SIEMBRA DIRECTA

a)
a)
A
A A
A A
100
100 A A
A
2000
2000
2003
2003
80
80 B
B NS
B NS 2006
2006
B

60
60
IEA
IEA

B
B B
B
NS NS
NS NS
NS NS
40
40

20
20

0
0
PP
PP LC50
LC50 SD50
SD50 LC75
LC75 SD75
SD75 LC100
LC100 SD100
SD100
Sistema
Sistema de
de Cultivo
Cultivo
b)
b)
PP LC50 SD50 A
A A
A A
A
100
100 PP LC50 SD50 A
LC75 SD75 LC100 A
LC75 SD75 LC100
SD100
SD100
80
80 A
A B
B
B
B B
B
60
60
IEA
IEA

B
B
B
B B
B C
C
C
C C
C C
C C
C
40 C
C C
40 C

20
20

0
0
2000
2000 2003
2003 2006
2006
Año
Año

Figura 19. Índice de estabilidad de agregados (IEA) para distintos sistemas de cultivo (SC) en diferentes años.
PP: pastura permanente; LC: labranza convencional; SD: siembra directa; 50: 50% agricultura-50% pastura; 75:
75% agricultura-25% pastura; 100: 100% agricultura. Letras diferentes indican diferencias significativas
(p<0.05) para testear distintos años dentro de un SC (a) y para testear distintos SC dentro de un año (b). El
muestreo se realizó en otoño de cada año informado.

110
111
Precipitacion (mm) Precipitacion (mm)
0
100
200
300
400
500
600
700
800

0
1000

100
200
300
400
500
600
700
800
900

1985 1985
1986 1986
1987 1987
1988 1988
PP Enero a Julio

1989 1989
1990 1990
PP Agosto a Diciembre

1991 1991
1992 1992
1993 1993
1994 1994
1995 1995
1996 1996 Precipitacion (mm)
PP Enero a Julio

1997 1997
PP Agosto a Diciembre
0
200
400
600
800
1000
1200
1400

1998 1998
1999 1999 1985
2000 2000 1986
2001 2001 1987
PP anual

2002 2002 1988


2003 2003 1989
2004 2004 1990
2005 2005 1991
2006 2006 1992
2007 2007 1993
1994
Precipitacion (mm) Precipitacion (mm) 1995
PP anual

1996
0
100
200
300
400
500
600

0
100
200
300
400
500
600
700
800
900
1000
1997
1985 1998
1985
1986 1999
1986
1987 2000
1987
1988 2001
1988
PP Abril a Junio

1989 2002
1989

PP Octubre a Marzo
1990 2003
1990
1991 2004
1991
1992 1992 2005
1993 1993 2006
1994 1994 2007
1995 1995
1996 1996

PP Octubre a Marzo
1997

PP Abril a Junio
1997
1998 1998
1999 1999
2000 2000
2001 2001
2002 2002
2003 2003
2004 2004
2005 2005
2006 2006
2007 2007

Figura 20. Precipitaciones anuales y en distintos períodos del año para el período 1985-2007 (Estación Agrometeorológica EEA INTA Balcarce).
112
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO Nº 11
Topografía aplicada a la conservación de suelos
La conservación de suelos y agua requiere el conocimiento del terreno que nos brinda la
topografía. En primer lugar debemos conocer la cuenca hidrográfica en la que está inserto el
lote o campo en estudio. De esta manera podemos determinar los escurrimientos que recibe de
áreas vecinas ubicadas pendiente arriba, así como los que deriva hacia áreas ubicadas
pendiente abajo. Atendiendo a un criterio de racionalidad de esfuerzos e impacto ambiental,
todos los trabajos de conservación de suelos y agua deben planificarse teniendo en cuenta la
cuenca hidrográfica completa. Podemos mencionar a modo de ejemplo que es más fácil para
un productor controlar la erosión en su campo si su vecino de aguas arriba también lo hace.
De lo contrario, para controlar el escurrimiento que recibe de su vecino, deberá construir más
estructuras, o de mayor tamaño, lo cual implica más movimiento de tierra, mayores costos,
más superficie improductiva y mayores dificultades operativas y de traslado de la maquinaria
agrícola.
El conocimiento de la pendiente del terreno, la dirección del movimiento del agua
superficial y sus lugares de concentración es indispensable para decidir las prácticas de
control de escurrimientos necesarias y la proyección de obras para retener o conducir los
excedentes a velocidades no erosivas. Por último, necesitamos conocimientos de topografía y
de utilización de aparatos de mediciones topográficas para emplazar en el terreno las
estructuras proyectadas y dirigir su construcción.
En este trabajo práctico se pretende que los estudiantes logren:
 adquirir los conocimientos básicos de topografía y desarrollar habilidades para la
interpretación y uso de mapas topográficos necesarios para planificar la conservación de
suelos de un establecimiento,
 delimitar y caracterizar cuencas hidrográficas como instrumento para el manejo
de escurrimientos.
Para alcanzar tales objetivos, es necesario recurrir a los conocimientos vinculados con
esta temática adquiridos en la asignatura Genésis, Clasificación y Cartografía de Suelos.
Además, se recomienda la lectura previa del siguiente apunte:
 Anexo 12 (página 255) – Nociones de Topografía Aplicada. Apunte de Fertilidad
y Manejo de Suelos.
Por otro lado, se sugiere la consulta de siguiente bibliografía presente en la Biblioteca:
 HUDSON, N. 1982. Conservación del Suelo. Editorial Reverté S.A., Barcelona,
España.
 SCHWAB, G.O., D.D: FANDMEIER and W.J. ELLIOT. 1996. Soil and Water
Management Systems. 4th Edition. John Wiley & Sons, Inc., New York, Estados
Unidos de Norteamérica.
 SUAREZ de CASTRO, F. 1979. Conservación de Suelos. IICA. San José de Costa
Rica, Costa Rica.
 TROEH, F.R., J.A. HOBBS and R.L. DONAHUE. 1980. Soil and Water
Conservation. 1st edition. (1991, 2nd edition). Prentice Hall Inc., Englewood Cliffs,
New Jersey, Estados Unidos de Norteamérica.
113
Preguntas pre-requisito:
Las siguientes preguntas deberán ser resueltas antes del desarrollo del trabajo práctico a
manera de repaso de los conocimientos necesarios para resolver el mismo.
1) Defina los siguientes términos: topografía, planimetría, altimetría, taquimetría, cota, curva
de nivel, pendiente, divisoria de aguas, vaguada, vertiente, red orográfica y red
hidrográfica, cuenca hidrográfica.
2) En un plano con curvas de nivel:
a. ¿Qué factores se tienen en cuenta para establecer la equidistancia?
b. ¿Cómo se conoce la dirección del escurrimiento en un punto dado?
c. ¿Cómo se reconocen las vaguadas y las divisorias de agua?

Preguntas a resolver en clase


1. ¿Qué superficie (en ha) representan las Cartas Topográficas del IGM o de Suelos del
INTA escala 1:50.000? ¿Qué tipo de información se puede extraer de cada una de ellas y
cuál es su utilidad para el manejo de establecimientos agropecuarios? ¿Cuál es la
superficie que abarca una fotografía aérea escala 1:20.000?
2. Las Figuras 1a, b y c representan un mismo terreno. Las coordenadas x-y-z están
expresadas en m.
a. Determine la escala y la equidistancia del plano de la Figura 1a. Agregue la cota
en las curvas de nivel que no la tienen. Señale la divisoria de aguas principal.
Señale la línea de máxima pendiente que une las curvas de mayor y de menor cota
y determine su valor.
b. Calcule la escala y la equidistancia de los planos de la Figura 1b. ¿Cuál es la
equidistancia más conveniente para este caso? ¿Qué factores deberían tenerse en
cuenta para decidir la equidistancia apropiada?
c. Dadas las representaciones tridimensionales de este terreno en la Figura 1c,
indique cuál corresponde a la vertiente S y cuál a la N.
3. Delimite en la Figura 2 la cuenca hidrográfica para el punto de salida señalado (x).
Identifique los límites en la representación tridimensional.
4. En la Figura 3 se reproduce parcialmente la Carta Topográfica 3757-31-2.
1. Señale la divisoria de aguas principal.
2. Señale la red hidrográfica de la vertiente sur.
3. Delimite la cuenca hidrográfica para el punto de salida señalado (x)

114
Figura 1a

115
Figura 1b Figura 1c

116
Figura 2

117
(X)

Figura 3: Imagen parcial de la CARTA 3757-31-2


Escala aproximada 1:50000 - Equidistancia 5 y 10 m

118
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento. Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO Nº 12
Ecuación Universal de Pérdida de Suelo
La evaluación de la degradación por erosión requiere de una cuantificación de la magnitud
del fenómeno y de cómo puede ser aumentada y reducida por el manejo que se haga del suelo
en particular y del paisaje en general. La cuantificación o medición directa de la cantidad de
suelo perdido es muy engorrosa, como así también lo es la posibilidad de predecir el efecto de
las prácticas que se apliquen debido a la gran cantidad de factores que interviene
interactuando entre si. Los modelos de simulación o predicción podrían permitir combinar
todos esos factores y a través de la representación de sus efectos, dar una estimación bastante
aproximada del nivel de pérdida de suelo dependiendo del modelo y de la información
utilizada para su desarrollo. Si bien se han desarrollado muchos modelos con tal objetivo, la
Ecuación Universal de Pérdida de Suelos fue uno de los primeros y además con un desarrollo
completo y muy sencillo, que lo hace muy útil no sólo como herramienta didáctica sino
también para la planificación.
Esta ecuación es la representación matemática de un modelo desarrollado en la
Universidad de Purdue, Estados Unidos, por W.H. Wischmeier y D.D. Smith entre las
décadas de los ’60 y los ’70. Con ella se puede predecir la tasa anual de pérdida de suelo por
erosión hídrica teniendo en cuenta factores climático/meteorológicos, edáficos, de relieve y de
manejo de suelos y cultivos. También permite estimar el efecto de las prácticas de control de
la erosión hídrica. La finalidad del control de la erosión es disminuirla hasta el valor de
tolerancia para ese suelo, que es un nivel de pérdida de suelo que no compromete la
productividad del mismo. La ecuación constituye entonces una herramienta muy útil en la
planificación de una explotación agropecuaria sustentable.
Para el desarrollo de este trabajo práctico es absolutamente necesaria la lectura previa del
siguiente material bibliográfico (adjunto a esta guía):
 Anexo 13 (página 267) - Traducción del capítulo “Predicting Soil Loss”. Troeh,
F.R., J.A. Hobbs, and R.L. Donahue. 1980. Soil and water conservation for
productivity and environmental protection. Prentice-hall, Inc., Englewood Cliffs,
New Jersey, E.U.A.. Chapter 6: Predicting Soil Loss.

Se pretende que los estudiantes logren:


 comprender el significado y la forma de cálculo de cada factor de la Ecuación,
 evaluar el efecto de los factores clima, tipo de suelo, relieve y manejo sobre la pérdida
de suelo,
 comprender cómo adecuar el manejo de suelos y cultivos para conservar el suelo
según el ambiente.

Para alcanzar tales objetivos, es necesario que previamente tenga presentes los
conocimientos básicos vinculados con esta temática adquiridos en las asignaturas
Agrometeorología, Edafología Agrícola y Génesis, Clasificación y Cartografía de Suelos.
Además se recomienda la siguiente bibliografía vinculada a la temática (disponible en
biblioteca):

119
 Conservación del Suelo. Hudson, N. 1982. Editorial Reverté S.A., Barcelona,
España
 Soil and Water Management Systems. Schwab, G.O., Fangmeier, D.D and Elliot,
W.J. 1996. 4th Edition. John Wiley & Sons, Inc., New York, Estados Unidos de
Norteamérica
 Conservación de Suelos. Suárez de Castro, F. 1979. IICA. San José de Costa Rica,
Costa Rica.
 Soil and Water Conservation. Troeh, F.R., Hobbs, J.A. and Donahue, R.L. 1980.
1st edition. (1991, 2nd edition). Prentice Hall Inc., Englewood Cliffs, New Jersey,
Estados Unidos de Norteamérica.

Se adjuntan también a esta guía figuras, nomogramas y tablas que complementan la


información necesaria para resolver los ejercicios del trabajo práctico. El nomograma para el
cálculo de K considera contenidos de materia orgánica (MO) hasta 4 %. Para contenidos
mayores se puede utilizar la siguiente ecuación:

 K = 2.766 M1.14 10-6 (12-MO) + 0.0428 (E-2) + 0.0329 (P-3)


 M = (100 – As) (Li + Ar mf)
 MO, As, Li y Ar mf en %

Preguntas pre-requisito:
Las siguientes preguntas deberán ser resueltas antes del desarrollo del trabajo práctico a
manera de repaso de los conocimientos necesarios para resolver el mismo:

1) ¿Cuál es el objetivo de la tolerancia de pérdida de suelo? ¿Qué factores la determinan?


2) Indique el significado de cada uno de los factores de la ecuación
3) Indique las variables seleccionadas por los desarrolladores del modelo para el cálculo de R
y de K.
4) Indique el rango de valores posible para los factores L, S, C y P.
5) La erosividad de las lluvias afecta al factor C. Explique.
6) ¿Qué variables intervienen en la determinación del valor de P para cultivo en contorno?
7) ¿Cómo simula la ecuación el efecto de las terrazas?

Ejercicios a resolver en clase


1. Estime la pérdida de suelo anual por erosión hídrica, en peso y en lámina, y el tiempo
requerido para perder los 20 cm superficiales teniendo en cuenta la tolerancia, para un
Argiudol típico de la localidad de Azul, en las siguientes condiciones:
a. MO: 6%; Pendiente: 6%; Longitud de pendiente: 200 m; Agricultura continua,
labranza convencional
b. Idem a) con siembra directa
c. Idem a) con rotaciones mixtas
d. MO: 6%; Pendiente: 3%; Longitud de pendiente: 200 m; Agricultura continua,
labranza convencional
e. Idem d) con siembra directa
f. Idem d) con rotaciones mixtas
120
g. MO: 4%; Pendiente: 3%; Longitud de pendiente: 200 m; Agricultura continua,
labranza convencional
h. Analice los resultados. En los casos que considere necesario controlar la erosión,
decida entre cultivo en contorno y terrazas cultivadas en contorno.

Datos de suelo (serie Azul, mapa de suelos, INTA):


 Li: 34.7 %
 Ar mf: 33.5 %
 Ar: 1.5 %
 As: 30.3 %
 Nº E: 2 (estructura granular fina)
 Nº P: 3 (permeabilidad moderada)
 Tolerancia de pérdida de suelo: 8 Mg ha-1

Valores de C:
 Agricultura continua, labranza convencional: 0.22
 Agricultura continua, siembra directa: 0.08
 Rotaciones mixtas, labranza convencional: 0.17

121
(Rojas y Conde)

122
123
124
125
126
127
128
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento. Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO Nº 13
Estimación del Escurrimiento
Para la planificación y diseño de obras de conservación de suelos y agua es necesario
conocer el escurrimiento, que depende de las características de la cuenca hidrográfica de
aporte y de las precipitaciones. El diseño de una estructura de control del escurrimiento se
realiza en base al escurrimiento crítico, que es el provocado por una lluvia que tiene un
período de retorno (PR) establecido, y bajo la condición superficial del suelo de la cuenca más
favorable para el escurrimiento (p. ej. suelo desnudo si se utiliza labranza convencional).
El PR de un evento de una magnitud determinada, es el número promedio de años que
transcurren hasta que se registre nuevamente un evento igual o mayor. Al aumentar el PR
establecido, aumenta la magnitud de la lluvia esperada con una determinada duración (Figura
1) y, por lo tanto, el escurrimiento estimado. Se deduce entonces que el PR establecido para la
estimación del escurrimiento crítico es determinante del tamaño y el costo de la estructura a
diseñar para controlarlo. Por ese motivo la selección del PR depende de la valoración del
objetivo a proteger (vidas humanas, ciudades, rutas, suelo, etc.), y surge del compromiso más
aceptable entre costo y riesgo. Las estructuras de conservación de suelos se diseñan
usualmente para períodos de retorno de 5 o 10 años, es decir que se estima el escurrimiento
provocado por precipitaciones que tienen una probabilidad de ocurrencia anual de 0,2 o 0,1,
respectivamente.
Estimación del caudal de escurrimiento crítico
Cuando el escurrimiento no puede ser retenido en el sitio donde se origina, entonces el
objetivo de la estructura de control será conducir o derivar el excedente a velocidades no
erosivas hacia lugares adecuados donde no cause inconvenientes. En este caso es necesario
conocer el caudal de escurrimiento crítico, que se puede estimar por medio de la ecuación
Racional o de Ramser:
Ci A
q ,
360
donde q: caudal de escurrimiento crítico [m3 s-1];
C: coeficiente de escurrimiento [mm mm-1] (Tabla 1);
i: intensidad de lluvia esperada [mm h-1] (Figura 1);
A: área de la cuenca [ha].
El coeficiente de escurrimiento (C) es la proporción de la lluvia que escurre y depende de
las características de la cuenca de aporte. Se puede estimar con la tabla aditiva de Turner
(Tabla 1) como la sumatoria de los valores seleccionados para cada factor. La intensidad de
lluvia esperada (i) para distintos períodos de retorno se puede obtener gráficamente en la
Figura 1, donde se observa una relación inversa entre la intensidad y la duración (d) de las
precipitaciones. El método asume que la lluvia que produce el máximo escurrimiento es la
que tiene una duración igual al tiempo de concentración de la cuenca (Tc), que es el tiempo
que demora en llegar al punto de descarga o salida el escurrimiento originado en el punto con
mayor retardo de la cuenca. Este supuesto se basa en que una lluvia de esa duración tendrá la
máxima intensidad posible para un aporte simultáneo de toda la superficie de la cuenca al
punto de descarga. Esto se ilustra en la Figura 2, que muestra los hidrogramas de descarga de
una cuenca originados por lluvias de distinta duración.
129
Figura 2. Hidrograma de descarga de una cuenca para tres lluvias (A, B y C) de distinta
duración (dA < dB =Tc=32 min < dC) con igual período de retorno. Dada la relación
inversa entre la intensidad y la duración de las precipitaciones (Figura 1), se cumple
que iA > iB > iC. q: caudal.
El hidrograma de descarga de una cuenca es un gráfico que muestra el caudal de
escurrimiento que fluye por el punto de descarga o salida de la misma en función del tiempo,
provocado por una lluvia ideal de intensidad constante. El caudal aumenta desde el comienzo
de la lluvia porque conforme transcurre el tiempo, va aumentando el área que aporta
simultáneamente al punto de descarga. La tasa de incremento del caudal es función de la
intensidad de lluvia (iA > iB > iC). El caudal aumenta hasta que cesa la lluvia (lluvia A) o hasta
que se cumple el Tc (lluvia C), lo que ocurra primero. A partir de ese momento el caudal se
mantiene constante hasta que ocurre el suceso restante, para luego disminuir gradualmente a
cero (Figura 2). En el caso de la lluvia B el período de caudal constante no tiene lugar porque
ambos sucesos ocurren simultáneamente, entonces se produce un caudal pico, el cual es
mayor que el máximo caudal provocado por las otras dos lluvias. Este caudal pico producido
por la lluvia B es el caudal de escurrimiento crítico que calcula la ecuación de Ramser.
En términos de la ecuación de Ramser, podemos decir que el caudal máximo de la lluvia C
es menor que el de la lluvia B porque iC < iB. En el caso de la lluvia A, si bien su mayor
intensidad produce un mayor caudal que la lluvia B en la etapa inicial, cesa de llover antes de
que se cumpla el Tc, es decir antes de que se alcance el aporte simultáneo de la superficie total
de la cuenca al punto de salida (Figura 2). En términos de la ecuación de Ramser, podemos
decir entonces que el caudal pico de la lluvia A es inferior al de la lluvia B porque el aumento
de la intensidad de lluvia es proporcionalmente menor que la disminución de la superficie de
aporte simultáneo.
El Tc de la cuenca se puede estimar a partir de la ecuación del Comité Australiano de
Aguas de Tormenta:
1
3
105 n L
Tc  1
,
5
S
donde Tc: tiempo de concentración [min];
n: coeficiente de rugosidad de la superficie de la cuenca (Tabla 3);
L: longitud máxima del cauce principal [m];
S: pendiente promedio del cauce principal [%].
130
Estimación del volumen de escurrimiento crítico
Si el objetivo de la estructura a diseñar es contener o retener el escurrimiento, entonces es
necesario conocer el volumen de escurrimiento crítico, que se puede estimar por medio de la
siguiente ecuación:
V  10 C P A ,
donde V: volumen de escurrimiento crítico [m3];
C: coeficiente de escurrimiento [mm mm-1] (Tabla 1);
P: precipitación diaria máxima esperada [mm] (Tabla 2);
A: área de la cuenca [ha].
A diferencia del caudal de escurrimiento crítico, que es producido por una lluvia de
máxima intensidad, el volumen crítico es producto de una lluvia de máxima lámina (P)
(Tabla 2). A su vez, para realizar el cálculo del coeficiente de escurrimiento (C) es necesario
conocer la intensidad de dicha lluvia. Dado que en este caso no se conoce la duración de la
lluvia para obtener su intensidad a partir de la Figura 1, una aproximación posible para ello
resulta del conocimiento de la relación entre intensidad y lámina de las lluvias. Esta relación
se muestra en la Figura 3, donde se observa que las lluvias de máxima lámina son largas y de
baja intensidad. Por lo tanto, para el cálculo del coeficiente de escurrimiento (C) corresponde
seleccionar el rango de intensidades de lluvia más bajas (Tabla 1).

Figura 3. Relación intensidad-duración-lámina de las precipitaciones (Lluvias registradas en


la Estación Agrometeorológica de la EEA INTA Balcarce en el período 1972-79;
período de retorno: 10 años) (Elaborada a partir de Vidal y Cousillas, 1982).

En este trabajo práctico se pretende que los estudiantes logren:


 desarrollar la habilidad de calcular y/o estimar los factores y coeficientes necesarios
para estimar el escurrimiento,
 estimar el volumen y el caudal de escurrimiento crítico de distintas cuencas de aporte,
 interpretar el efecto de los factores más relevantes sobre el volumen y el caudal del
escurrimiento,
Para alcanzar tales objetivos, es necesario que previamente tenga presentes los
conocimientos básicos vinculados con esta temática adquiridos en las asignaturas
Agrometeorología, Edafología Agrícola y Génesis, Clasificación y Cartografía de Suelos.

131
Además se recomienda la siguiente bibliografía vinculada a la temática (disponible en
biblioteca):
 Conservación de Suelos. Suárez de Castro, F. 1979. IICA. San José de Costa Rica,
Costa Rica.
 Conservación del Suelo. Hudson, N. 1982. Editorial Reverté S.A., Barcelona,
España
 Erosion and Sediment Pollution Control. Beasley, R.P. 1972. 4th printing, 1976.
Iowa State Univerity Press, Ames, EEUU de Norteamérica.
 Soil and Water Management Systems. Schwab, G.O., Fangmeier, D.D and Elliot,
W.J. 1996. 4th Edition. John Wiley & Sons, Inc., New York, Estados Unidos de
Norteamérica
En las oficinas del equipo docente se puede consultar la siguiente publicación:
 Análisis de las precipitaciones del sudeste bonaerense. I: período de retorno
esperado para lluvias máximas. Vidal, N y Cousillas, C. 1982. EUDEM.
Universidad Nacional de Mar del Plata

Preguntas pre-requisito:

Las siguientes preguntas deberán ser resueltas antes del desarrollo del trabajo práctico a
manera de repaso de los conocimientos necesarios para resolver el mismo:

1) Defina escurrimiento, infiltración, escurrimiento crítico, período de retorno, coeficiente de


escurrimiento y tiempo de concentración. Indique los factores que los afectan.
2) Grafique la relación entre la intensidad y la duración de las precipitaciones
3) Indique la duración de la lluvia que produce el caudal de escurrimiento crítico.

Ejercicios a resolver en clase


1. Estime V y q para una cuenca de 1000 ha del sistema de Tandilia con las siguientes
características:
Cauce más largo: 4250 m de longitud, 5 % de gradiente de pendiente promedio.
Superficie con pocas depresiones.
Condición de la superficie: 20 % suelo desnudo, 30 % pobremente empastado y 50 %
medianamente bien empastado.
2. Compare la magnitud del efecto sobre V y q de cada uno de los siguientes cambios:
a. duplicación de la longitud
b. duplicación de la pendiente
c. duplicación del área
d. 100 % suelo desnudo.
3. Haga un listado de los factores que afectan el volumen y el caudal de escurrimiento
crítico.

132
Tabla 1. Tabla aditiva de Turner para la estimación del coeficiente de escurrimiento (C). El
valor del coeficiente surge de la sumatoria de los valores seleccionados para cada
factor.

133
Tabla 2. Precipitaciones diarias máximas esperadas (mm) con diferentes períodos de retorno
para distintas localidades del sudeste de la Prov. de Buenos Aires (Vidal y
Cousillas, 1982).

Tabla 3. Coeficiente de rugosidad (n) para el cálculo del tiempo de concentración (Tc) de una
cuenca.
Condición de la superficie n
Superficie rocosa 0.015
Suelo desnudo 0.0275
Suelo pobremente empastado 0.035
Suelo medianamente bien empastado 0.045
Suelo densamente empastado 0.060

134
135
Figura 1. Relación intensidad-duración de las precipitaciones, para distintos períodos de retorno. (Lluvias registradas en la Estación
Agrometeorológica de la EEA INTA Balcarce en el período 1972-79) (Vidal y Cousillas, 1982).
136
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento. Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO Nº 14
Diseño de estructuras simples de conservación de suelos
La intercepción y la conducción del escurrimiento en forma ordenada y a velocidades no
erosivas hacia cauces naturales se realiza por medio de distintos tipos de estructuras. En este
trabajo práctico nos ocuparemos del diseño de estructuras simples, como canales de guardia,
terrazas y desagües vegetados. Debido a la función que deben cumplir y al lugar del relieve
donde van ubicadas, la forma más apropiada de la sección transversal difiere entre los
distintos tipos de estructuras. En tal sentido, se utiliza una sección trapezoidal para canales de
guardia, triangular para terrazas y parabólicas para desagües vegetados (Figuras 1, 2 y 3).
Las estructuras de retención o absorción deben ser capaces de contener el volumen de
escurrimiento crítico (V), mientras que las estructuras de desagüe o conducción deben ser
capaces de conducir el caudal de escurrimiento crítico (q). La capacidad de contención de una
terraza de absorción se calcula como:
Vc  l a
donde Vc : volumen del canal de la terraza [m3];
l: longitud de la terraza [m];
a: área de la sección transversal del canal [m2].

La capacidad de conducción del canal de una estructura de desagüe se calcula como:


qc  v a
donde qc : caudal del canal de la estructura [m3 s-1];
v: velocidad media del agua [m s-1];
a: área de la sección transversal del canal [m2].

La velocidad con que circula el agua dentro del canal se puede calcular con la ecuación de
Manning:
2 1
3 2
R s
v
n
donde, R: radio hidráulico [m];
s: pendiente del canal [m m-1];
n: coeficiente de rugosidad (Tabla 1).
Para evitar que se erosione el canal, la velocidad no debe superar la máxima permisible,
que depende del tipo de suelo y cobertura (Tabla 2).
El radio hidráulico refleja el efecto relativo de los taludes y del fondo del canal sobre el
flujo del agua sobre el mismo y se calcula como:

137
a
R
pm
donde pm: perímetro mojado [m], es el perímetro de la sección transversal del canal en
contacto con el agua cuando el mismo está funcionando a pleno.
El área y el perímetro mojado de canales parabólicos se calcula como:
2
a t p
3
8p2
pm  t 
3t
donde t: cuerda o ancho del canal [m].

Figura 1: sección transversal de un canal de guardia

Figura 2: sección transversal de una terraza de desagüe

138
Figura 3: sección transversal de un desagüe vegetado

Tabla 1: Coeficiente de rugosidad de Manning (adaptado de Hudson, 1982)

n
Canales revestidos

Asfalto 0.015
Concreto 0.012 - 0.018
Metal liso 0.011 – 0.015
Metal corrugado 0.021 – 0.026
Plástico 0.012 – 0.014
Madera 0.011 – 0.015
Suelo desnudo, sección uniforme

Suelos sedimentarios finos, sin gravilla o grava 0.016


Suelos francos o arcillosos, poca gravilla o grava 0.02
Canales con vegetación densa y uniforme

Vegetación de 5 – 15 cm de altura 0.02 – 0.06


15 – 25 cm 0.03 – 0.085
25 – 60 cm 0.04 – 0.15
Cursos naturales

Limpio, no sinuoso 0.025 – 0.03


Sinuoso, con lagunas 0.033 – 0.04
Sinuoso, muy enmalezado 0.075 – 0.15

139
Tabla 2: Máxima velocidad permisible [m s-1] en canales (adaptado de Hudson, 1982)

Cobertura
Tipo de suelo Desnudo Media Densa
Arenoso grueso 0.75 1.25 1.70
Arenoso 0.75 1.50 2,00
Franco, franco arcilloso 1,00 1.70 2.30
Hardpan, roca blanda 1.80 2.10 -

En este trabajo práctico se pretende que los estudiantes logren:


 conocer los factores que determinan la capacidad de retención y conducción de
escurrimientos de una estructura y utilizarlos para diseñar desagües vegetados, canales
de guardia y terrazas,
 analizar la factibilidad de construcción de la estructura proyectada y la facilidad de
operación, en función de sus dimensiones de diseño, la pendiente del terreno y la
profundidad del horizonte A.

Para alcanzar tales objetivos, es necesario que previamente tenga presentes los
conocimientos básicos vinculados con esta temática adquiridos en la asignatura Génesis,
Clasificación y Cartografía de Suelos.
Además se recomienda la siguiente bibliografía vinculada a la temática (disponible en
biblioteca):
 Conservación de Suelos. Suárez de Castro, F. 1979. IICA. San José de Costa Rica,
Costa Rica.
 Conservación del Suelo. Hudson, N. 1982. Editorial Reverté S.A., Barcelona,
España
 Soil and Water Management Systems. Schwab, G.O., Fangmeier, D.D and Elliot,
W.J. 1996. 4th Edition. John Wiley & Sons, Inc., New York, Estados Unidos de
Norteamérica

Ejercicios a resolver en clase


1. Diseñar un desagüe vegetado para conducir un caudal de 4.5 m 3 s-1, con las siguientes
características:
Gradiente de pendiente: 4 %
Profundidad: 0.3 m
La variable de ajuste es el ancho del canal.
2. Diseñar un canal de guardia para interceptar y conducir un caudal de 0.9 m 3 s-1, con las
siguientes características:
Gradiente de pendiente: 0.3 %
Profundidad: 0.3 m
Talud superior: 4:1; inferior: 2:1.
La variable de ajuste es la base del canal.
3. Diseñar una terraza capaz de conducir un caudal de 0.6 m 3 s-1, con las siguientes
características:
140
Gradiente Pendiente: 0.2 %
Base: 8 m
La variable de ajuste es la profundidad del canal.
4. Diseñar un desagüe vegetado (pregunta 1.), un canal de guardia (pregunta 2.) y una terraza
(pregunta 3.):
a. duplicando la profundidad.
b. duplicando el ancho
c. analice el efecto de a. y b. sobre la velocidad del flujo de agua y el caudal a conducir.
5. Analizar cómo debería ser el movimiento de tierra para la construcción de las estructuras
diseñadas y su posibilidad de laboreo y tránsito con maquinarias.

141
142
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento. Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
Año 2013

TRABAJO PRÁCTICO Nº 15

Visita a un establecimiento sistematizado


(NO OBLIGATORIO)

Se visitará EL Establecimiento “El Volcán” en el partido de Balcarce en Puerta del Abra


(aproximadamente km 42 de la Ruta Nacional 226).
Se anunciará por cartelera y correo electrónico la logística de la visita dado que sólo podrá
accederse en colectivo. No se permite el ingreso de vehículos particulares.

Establecimiento
El Volcán

Estación Terrena A Mar del Plata


de Comunicación Ingreso
por Satélite (km 42)

Puerta
del Abra Laguna
La Brava
Ruta Nac. 226
A Balcarce

143
144
ANEXOS

145
146
ANEXO 1

149
147
ANEXO 1

148
150
ANEXO 1

149
151
ANEXO 1

150
152
ANEXO 1

151
153
ANEXO 1

152
154
ANEXO 1

153
155
154
4
ANEXO 2
EL MUESTREO DE SUELOS:
LOS BENEFICIOS DE UN BUEN TRABAJO
T. L. Roberts1 y J. L. Henry2

Introducción mismo perfil. Como no es práctico muestrear el campo


entero se deben extraer submuestras buscando de esta
Existe una presión constante sobre los laboratorios de forma estimar el nivel de fertilidad de todo el lote. La
suelos por mejores servicios de análisis y intensidad del muestreo para una determinada exactitud
recomendaciones de fertilización. Si bien existen depende de cuan variable sea la fertilidad del campo.
distintas filosofías para diseñar una recomendación de
fertilización, esta recomendación será adecuada Exactitud y precisión
solamente si la muestra enviada al laboratorio es
representativa del lote o campo muestreado. Todos Para entender mejor el muestreo de suelos, es necesario
reconocen la importancia de un buen muestreo de diferenciar entre exactitud y precisión (Swenson et al.,
suelos, sin embargo, siempre existen inquietudes sobre 1984). La exactitud indica cuan cercano está el valor
cuan intensivo y frecuente debe ser el muestreo y a que del análisis de suelo del contenido real del campo, y la
profundidad debe llegar, particularmente por el gran precisión describe la reproducibilidad de los resultados.
interés que genera el manejo por sitio especifico o Tanto la precisión como la exactitud están
agricultura de precisión. Este artículo analiza algunos determinadas por el número de submuestras tomadas
de los principios básicos del muestreo de suelos y en el campo. Los procedimientos con muestreos de
discute algunos aspectos relacionados con esta práctica altos niveles de precisión y exactitud garantizan una
que agricultores, consultores y proveedores de muestra compuesta que representa el campo y cuyos
servicios deben tener en cuenta. resultados son reproducibles consistentemente cuando
se remuestrea el sitio. Como ejemplo, un campo que
Objetivos del muestreo de suelos
fue submuestreado 10 veces, usando un procedimiento
con una exactitud del 10% ( ) y una precisión del 80%,
m
La metodología básica para el muestreo de suelos fue
debería tener 8 de cada 10 muestras dentro del 10% ( )
m
definida hace más de 50 años por Cline (1944) y hasta
hoy no ha cambiado. Siempre se ha reconocido que la del valor real del campo. Investigaciones conducidas en
principal causa de errores en el análisis de suelos es el este tópico demuestran que la exactitud aumenta con el
muestreo, antes que errores propios de los procedi- número de submuestras tomadas.
mientos analíticos. Cline estableció hace mucho tiempo
que "la exactitud de análisis está determinada por el Formas de muestreo
muestreo antes que por el procedimiento analítico".
La parte más crítica de un buen programa de análisis de
El objetivo principal del muestreo de un suelo para suelos es obtener una muestra que sea representativa
obtener una recomendación de fertilización es obtener del campo (Peterson and Calvin, 1986). Existen
una muestra que represente en forma precisa el estado diferentes maneras de obtener una muestra
de fertilidad del lote donde fue tomada. Lo que se busca representativa.
es obtener una medida del nivel promedio de fertilidad
del campo y una medida de la variabilidad de esta El esquema más sencillo, y el más usado, consiste en
fertilidad. La determinación de la variabilidad fue tomar submuetras al azar de todo el campo. Luego se
siempre desechada debido al costo, pero en campos mezclan las submuestras para obtener una muestra
donde se desea iniciar o ya se tienen implantados compuesta que irá al laboratorio. También se puede
sistemas de manejo por sitio específico es necesario llevar al laboratorio cada submuestra individual para
prestar mucha atención a dicha variabilidad. que sea analizada. Una muestra compuesta es adecuada
pero no da idea de la variabilidad del campo. El envío
El suelo no es homogéneo y presenta diferentes tipos de cada submuestra en forma individual es más
de variación. Las propiedades del suelo, incluyendo la costoso, pero provee información de la variabilidad del
fertilidad, varían de un sitio a otro en el campo, campo que puede afectar las recomendaciones de la
inclusive a través de los diferentes horizontes de un fertilización.

1 Potash & Phosphate Institute (PPI) – Potash & Phosphate Institute of Canada (PPIC), Suite 110, 655 Engineering Dr.,
Norcross, Georgia 30092-2837, EE.UU.
2 Departament of Soil Science, University of Saskatchewan, Agriculture Building, 51 Campus Drive, Saskatoon, SK S7N IJ5,
Canada.
155
157
INFORMACIONES AGRONOMICAS No. 42
5

Otro de los sistemas de muestreo utilizado divide ANEXO


el 2
dependen de la movilidad del nutriente. Para formas
campo en subunidades dentro de las cuales se toman móviles de nutrientes como el nitrógeno (N) como
muestras compuestas al azar. Este es un esquema de nitrato (NO3) o el azufre (S) como sulfato (SO4), el
muestreo al azar estratificado y es semejante al muestreo debe ser anual, a una profundidad de 60 cm,
muestreo por paisaje o topografía del terreno. Este o más en algunos casos. El muestreo debe hacerse lo
esquema incrementa la precisión, sin aumentar más cercano a la siembra, o cuando se reduce la
sustancialmente los costos. actividad biológica (temperaturas del suelo <5oC). Para
aquellos nutrientes poco móviles, como fósforo (P) y
El muestreo de áreas de referencia es otro tipo de potasio (K), es suficiente muestrear a una profundidad
muestreo semejante al del azar estratificado. Involucra de 15 cm y no es necesario una frecuencia anual de
la selección de una área pequeña (aproximadamente muestreo.
1/10 de ha) que se considere representativa del campo
que se desea muestrear. Este tipo de muestreo asume Las muestras compuestas deben conservarse en frío o
que existe menor variabilidad porque el área de deben ser transportadas inmediatamente al laboratorio.
muestreo es menor. Las recomendaciones de Algunos laboratorios exigen el secado previo de las
fertilización se basan en los resultados obtenidos en el muestras al aire. Tanto el secado al aire como el
área de muestreo. Si se elige bien el sitio de muestreo, enfriado persiguen el mismo objetivo, prevenir la
este sistema es adecuado y reduce costos, eliminando alteración en la concentración de algún nutriente por
algunos de los problemas asociados con el muestreo de actividad microbiana. La mayoría de laboratorios
una área extensa y de gran variabilidad. tienen guías completas que explican ampliamente las
técnicas del muestreo.
Un sistema de muestreo muy usado actualmente es el
muestreo sistemático por cuadrículas. Las muestras son Finalmente, se debe recordar que generalmente una
tomadas a intervalos regulares en todas las direcciones muestra pesa aproximadamente 500 gramos, esto
en un sitio ubicado en los vértices o en el centro de la quiere decir el 0.00005% del peso promedio de la capa
cuadrícula. Se toman varias submuestras en el sitio que superficial de una hectárea de suelo. Por esta razón no
luego se mezclan para hacer la muestra que va al se debe subestimar la importancia de obtener una
laboratorio. Este tipo de muestreo ha sido extensamente muestra de suelos representativa y luego manejarla
aceptado debido a que evalúa mejor la variabilidad del bien.
suelo. Es el programa de muestreo más caro, pero
entrega información muy valiosa y necesaria para la Preguntas frecuentes sobre muestreo
adopción exitosa de los sistemas de agricultura por sitio
específico en muchas áreas del mundo. ¿Qué impacto tiene la variabilidad del suelo en las
recomendaciones de fertilización?
En general, un plan ideal de muestreo debe determinar
cual es la menor área que el agricultor pueda tratar La variabilidad del suelo tiene gran impacto en las
como una unidad de muestreo. Se busca un recomendaciones de fertilización y como resultado se
compromiso entre el área mínima deseada para mejorar pueden obtener recomendaciones que sugieren la
exactitud y la que tenga menores costos aplicación de cantidades elevadas de nutrientes para
ciertas partes del campo y muy bajas para otras.
Técnicas de muestreo
Investigación de muestreos intensivos ha demostrado
Después de elegir el sistema de muestreo que reduzca que, aún en campos uniformes, la fertilidad puede ser
la variabilidad del suelo al mínimo, se deben utilizar muy variable y que los contenidos de nutrientes no
ciertas técnicas de muestreo que minimicen los errores presentan una distribución normal de población.
que a menudo aparecen en la toma de muestras en el Cuando los resultados presentan una distribución
campo. En primer lugar, siempre es bueno asegurarse normal, los datos se distribuyen de acuerdo a una curva
que la herramienta de muestreo esté limpia. En lo tipo campana y el valor promedio es el valor que ocurre
posible este instrumento debe ser fabricado en acero con mayor frecuencia. Cuando la concentración de
inoxidable, libre de herrumbre o cromados, nutrientes en el campo no sigue una distribución
particularmente si se tiene interés en el análisis de normal, los datos del análisis se distribuyen en forma
micronutrientes. El barreno, o cualquier otra herra- sesgada y el valor promedio no representa el valor de
mienta de muestreo, debe estar bien afilado para pro- mayor frecuencia o modo. Un ejemplo se presenta en la
ducir un corte uniforme de todo el perfil de muestreo. Tabla 1 con resultados de un estudio hecho en Alberta,
Canadá (Penney et al., 1996), en un campo muestreado
El tiempo, la frecuencia y la profundidad de muestreo en cuadrículas de 65 x 65 m (aproximadamente 1
158muestra cada media hectárea).
156
INFORMACIONES AGRONOMICAS No. 42
6
ANEXO
Tabla 1. Comportamiento estadístico del análisis de 2 campo en
suelo de un ¿Si los nutrientes móviles deben
Alberta, Canadá que se dividió en cuadrículas 65 x 65m (Penney et al., muestrearse hasta 60 cm, por qué
1996). algunos laboratorios recomiendan
Año No. de Nutriente Rango Promedio Modo muestreos más superficiales?
Muestras
La respuesta se relaciona con la
-------------------- ppm -------------------- variabilidad del suelo y el número
1993 58 NO3 7-134 24 11 de submuestras necesarias para
58 P 0-90 13 9 obtener una muestra representativa.
58 K 119-618 293 159
Es difícil estimar el contenido de
58 SO4 9-6330 597 11
NO3 o de SO4 en profundidad a
1994 55 NO3 2-24 11 8 partir de una muestra superficial.
55 P 0-104 15 9 Las muestras tomadas a mayor
55 K 127-598 276 155 profundidad pueden no correlacio-
55 SO4 7-9440 480 10 nar bien con las muestras superficia-
1995 55 NO3 4-43 20 15 les (Tabla 2). Estos resultados
55 P 3-98 18 8 indican que el muestreo a 0-30 cm
53 K 112-499 265 183 no puede ser usado para predecir los
52 SO4 7-11800 558 22 niveles de N a mayores profundida-
des. Esto no significa que el mues-
Los valores promedio de los datos de análisis de suelo treo superficial sea malo. Las muestras superficiales
de la Tabla 1 son marcadamente mayores que los son más fáciles de obtener que las muestras a
valores del modo. El modo es el valor que ocurre con profundidad y tienen menor posibilidad de errores.
mayor frecuencia y representa, por lo tanto, la mayor Cuando se muestrea a profundidad, la compactación en
extensión del campo. Este ejemplo no es único y el barreno y la contaminación con suelo superficial que
situaciones como esta ocurren frecuentemente. Los cae de las paredes del hoyo de muestreo puede
mismos investigadores encontraron, en 39 de 42 bases introducir errores significativos que el operador no
de datos, que el promedio era sustancialmente mayor conoce. Una cosa paga por la otra, la muestra
que el modo para N, P, K y S. Esto significa que superficial puede ofrecer una mejor representación del
probablemente las recomendaciones hechas en estos 39 promedio del campo, pero no puede cuantificar la
lotes pudieron haber sido bajas. Frecuentemente, los disponibilidad a mayor profundidad.
análisis de suelo sobrestiman la disponibilidad de un
nutriente debido a unos pocos valores altos que están
fuera del rango promedio.
35
Esto se puede observar fácilmente en la Figura 1 que No. muestras = 40
Rango = 59-310 ppm K
presenta el histograma de distribución de frecuencias 30
Media = 135 ppm K
de un muestreo intensivo en un campo en Alberta, Modo = 108 ppm K
Canadá. De acuerdo con las recomendaciones de la 25
Clases de K (ppm)
zona, el campo no necesitaría fertilización con K, pero
20 1 = 59 - 101
Frecuencia (%)

en realidad los datos demuestran que 33% del campo 2 = 101 - 143
necesitaría K. El área pequeña en el campo con 3 = 143 - 185
15 4 = 185 - 227
contenidos altos de K incrementó el promedio de todo 5 = 227 - 269
el campo. 6 = 269 - 311
10

El problema de sitios dentro del campo con altos 5


contenidos de un nutriente puede ser especialmente
crítico en el caso de S, nutriente con el cual es frecuente 0
la variabilidad extrema (ver Tabla 1). Bastaría que 1 2 3 4 5 6
solamente una o dos submuestras tengan contenidos
Clases de niveles de K
altos de S para sobrestimar el contenido total en el
campo y los resultados del análisis no serían útiles. Esta
variabilidad obliga a cuestionar la validez de un valor Figura 1. Distribución de frecuencias de análisis de K en
un campo en Mundare, Alberta, Canadá muestreado
alto de S, ya que no conoce si este alto contenido
con una cuadrícula de 65 x 65 m (Penney et al.,
representa a todo el lote o son una o dos submuestras 1996).
que contaminan la muestra general.
159
157
INFORMACIONES AGRONOMICAS No. 42
7

Tabla2. Correlación (R2) entre valores de ANEXO 2


NO3 a distintas Es importante recordar que una muestra de
profundidades de muestreo en suelos de Saskatchewan (Henry, suelo provee de un índice de nutrientes
1991). disponibles que se correlaciona con el
Sitio 0-30 vs 0-30 vs. 30-60 vs. crecimiento de las plantas. La absorción de
30-60 cm 60-90 cm 60-90 cm N por la planta puede igual tener una muy
buena correlación con el N a una
Pederson (primavera) 0.05 0.20 0.16 profundidad de 0-30 cm que con el de 0-60
Carlson (primavera) 0.43 0.09 0.31 cm (Gelderman et al., 1988). Además, el N
Keg (primavera) 0.14 0.01 0.08 en el suelo por debajo de los 30 cm no
Keg (otoño) 0.30 0.13 0.15 tiene un efecto mayor en la recomendación
Niska (otoño) 0.08 0.02 0.29 de fertilización como el N en los primeros
30 cm (Carefootet al., 1989).
260
240
¿Cuál es el número de submuestras necesario para que
220
una muestra de suelo sea representativa
200 90 % de precisión
180 El número de submuestras está relacionado con la
Número de submuestras

80 % de precisión
160 precisión y exactitud. Para obtener una muestra
140 representativa del campo se recomienda un mínimo de
120 20 submuestras, pero se debe recordar que la exactitud
100 se incrementa con el número de submuestras. La Figura
80 2 presenta los datos de un estudio realizado en Dakota
60 del Norte, en el cual se evalúa el número de muestras
40 necesario para alcanzar un cierto nivel de exactitud
20 para el análisis del NO3. Se requieren cerca de 60
submuestras para alcanzar una exactitud de 10% y
-+
0
0 5 10 15 20 25
una precisión del 90%. Sin embargo, un muestreo de
esta exactitud no es necesario para la mayoría de las
Nivel de exactitud (desvio de la media)
recomendaciones de fertilización. Por otro lado, menos
de 10 submuestras son necesarias para lograr una
Figura 2. Número de submuestras requeridos para exactitud del 20%
-+
y una precisión del 80%, pero
obtener una muestra compuesta para analizar NO3 este nivel de exactitud no es aceptable para una
con varios niveles de exactitud y precisión (Swenson recomendación de fertilización confiable. Entre 20-30
et al., 1984). submuestras proveen una exactitud y precisión
adecuada para recomendaciones de fertilización.
P NO3 K
35 ¿El tamaño del lote afecta la exactitud de una muestra
de suelo?
30
Trabajos de investigación han demostrado que el
25
número de submuestras se incrementa muy poco a
Número de submuestras

20 medida que se incrementa el tamaño del lote. Por


ejemplo, los datos de Dakota del Norte que se
15 presentan en la Figura 3 indican que existe un ligero
incremento en el número de submuestras a tomarse
10 cuando se incrementa el tamaño del lote, pero que este
incremento no es proporcional al incremento del
5
tamaño del lote. Resultados similares se han
0 documentado en otros estudios. Es más importante
0 10 20 30 40 determinar el tamaño del lote para un muestreo
Tamaño del campo/lote (ha)
correcto teniendo en cuenta los factores discutidos
anteriormente.
Figura 3. Relación entre el tamaño del lote y el número
de submuestras necesarias para obtener una
Continua... Pág. 13
muestra de suelos con un nivel de exactitud del 15%
y una precisión del 80 % (Swenson et al., 1984).
158
160
INFORMACIONES AGRONOMICAS No. 42
13
ANEXO 2

Foto 13. Clásicos síntomas de deficiencia de Fe. La hoja


Foto 14. Deficiencia de Mn que aparece como una
toma un color amarillento mientras las nervaduras
clorosis entre las nervaduras de la hoja.
permanecen verdes.

Manganeso (Mn) Síntomas de deficiencia de Mn

Funciones del Mn en la planta Los síntomas se inician en las hojas viejas como un
amarillamiento entre las nervaduras. La clorosis es
El Mn actua como activador de enzimas que participan más acentuada en las nervaduras primarias y
en los procesos de crecimiento. Además, interviene en secundarias dando la apariencia de espina de pescado
la formación de clorofila. (Foto 14)..

El muestreo de suelos: Los Beneficios ... cont.


Bibliografía

Carefoot, J.M., J.B. Bole and T. Entz. 1989. Relative Penney, D.C., R.C. McKenzie, S.C. Nolan and T.W.
efficiency of fertilizer N and soil nitrate at various Goddard. 1996. Use of crop yield and soil-
dephts for the production of soft white wheat. Can. landscape attribute maps for variable rate
J. Soil Sci. 69-867-874. fertilization. In Proceddings Great Plains Soil
Fertility Conference, Denver, Colorado. 6:126-140.
Cline, M.G. 1994. Principles of Soil Sampling. Soil
Sci. 58:275-288. Petersen, R.G. and L.D. Calvin. 1986. Sampling In a.
Klute (ed.) Methods of Soil Analysis, Part 1.2nd Ed.
Gelderman, R.H., W.C. Dahnke and L. Swenson. 1988.
Agronomy 9(1): 33-51.
Correlation of several soil N indices for wheat.
Commun, Soil Sci. Plan Anal. 19(6): 755-772.
Swenson, L.J.,W.C. Dahnke, and D.D. Patterson. 1984.
Henry, J.L. 1991. Nutrient requirements of irrigated Sampling for soil testing. North Dakota State
crops. Annual Progress Report. Saskatchewan University, Dept. of Soil Sci., Res. Report No. 8..
Water Corporacion.
161
159
INFORMACIONES AGRONOMICAS No. 42
ANEXO 2

160
162
163
161 ANEXO 3
164
162 ANEXO 3
165
163 ANEXO 3
166
164 ANEXO 3
167
165 ANEXO 3
168
166 ANEXO 3
167
169 ANEXO 3
170
168 ANEXO 3
ANEXO 4

171
169
ANEXO 4

170
172
ANEXO 4

171
173
ANEXO 4

172
174
ANEXO 4

175
173
ANEXO 4

176
174
ANEXO 4

177
175
ANEXO 4

178
176
ANEXO 5

179
177
ANEXO 5

180
178
ANEXO 5

181
179
ANEXO 5

182
180
ANEXO 5

183
181
ANEXO 5

184
182
ANEXO 5

185
183
ANEXO 5

186
184
ANEXO 5

187
185
ANEXO 5

188
186
ANEXO 5

187
189
ANEXO 5

190
188
ANEXO 5

191
189
ANEXO 5

192
190
ANEXO 6
REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES - I. CEREALES, OLEAGINOSOS E INDUSTRIALES

REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES.
#11
ABSORCIÓN Y EXTRACCIÓN DE
MACRONUTRIENTES Y NUTRIENTES SECUNDARIOS
I. CEREALES, OLEAGINOSOS E INDUSTRIALES
Ignacio A. Ciampitti y Fernando O. García
IPNI Cono Sur. Av Santa Fe 910, Acassuso, Buenos Aires, Argentina.
iciampitti@ipni.net

E
Archivo Agronómico

l diagnóstico de fertilidad de los cultivos requiere este concepto, utilizamos un ejemplo sencillo, el caso
de un conocimiento previo de los niveles de ab- del cultivo de maíz con la humedad comercial (Hc)
sorción y extracción en el orgáno cosechable para el de 14.5%, para un rendimiento objetivo de 12.000
logro de un rendimiento objetivo. Es importante tener kg/ha (Rto). La cantidad de materia seca (MS) en
siempre presente la diferencia de forma terminoló- una tonelada (tn) de maíz a 14.5% de humedad es
gica que existe entre el significado de las palabras, de 0.873 tn, según la siguiente fórmula
“absorción” y “extracción” de los cultivos. Se entiende MS= MH * (100/(100+%Humedad). Entonces para
por absorción la cantidad total de nutrientes absor- 12 tn de maíz, con la Hc de 14.5%, la extracción total
bidos por el cultivo durante su ciclo de desarrollo. El de nitrógeno (N) sería:
término extracción, es la cantidad total de nutrientes 1. Extracción total N (kg/ha)= Rto (tn/ha) *
en los organos cosechados: grano, forraje u otros. 100/(100+%Hc) * Extracción N grano (kg/tn)
La diferencia entre los términos es significativa al mo- 2. Extracción total N (kg/ha)= 12 tn/ha *
mento de las recomendaciones de fertilización bajo 100/(100+14.5) * 15 kg/tn
el criterio de reposición. La reposición utilizando la
absorción del cultivo implica la aplicación de todos 3. Extracción total N (kg/ha)= 157.2 kg N/ha
los nutrientes que fueron tomados por el cultivo y que Si se considera directamente la concentración de N
se encuentran presente en todos sus tejidos y orgá- en grano por el rendimiento, se hubiera estimado una
nos, cosechables y no cosechables. Sin embargo, la extracción de 180 kg N/ha (12 tn/ha * 15 kg/tn). Por
práctica de fertilización por los niveles de extracción lo tanto, es necesario observar bien los valores de los
de los cultivos, generalmente la más utilizada, sólo análisis de laboratorio para conocer si se encuentran
busca reponer los nutrientes que son absorbidos expresados en base seca, o si es necesario realizar la
y depositados en tejidos y órganos cosechables, y corrección mencionada con antelación.
que por lo tanto no son reciclados debido a que no Los requerimientos nutricionales de los cultivos
vuelven a ingresar al sistema suelo. varían con el nivel de producción (fertilización y
Los requerimientos de absorción y extracción se ex- tecnología de manejo de cultivos), suelo, clima y
presan en términos de kg de nutrientes por tonelada ambiente, por lo que es necesario aclarar que los
de grano u organo cosechable, siempre en base seca. valores publicados en este archivo son orientativos.
Es importante destacar la variabilidad de resultados La información reportada fue extraída de variada
cuando las concentraciones de los nutrientes en bibliografía. Para orientación del lector se citan
granos se expresan con diferentes porcentajes de hu- todas las fuentes consultadas.
medad, sin la corrección necesaria. Para comprender En el presente Archivo Agronómico (AA), focaliza-

Tabla 1. Cereales: cantidad de nutriente total absorbido y extraido en grano expresado en kg de nutriente
por tonelada de grano base seca.
Absorción Total (kg/ton) Extracción en Grano (kg/ton) Fuente
Cultivos Nombre Científico
N P K Ca Mg S N P K Ca Mg S
5,10,11
Trigo Triticum aestivum L. 30 5 19 3 4 5 21 4 4 0.4 3 2
y 14
5,10,11
Maíz Zea mays L. 22 4 19 3 3 4 15 3 4 0.2 2 1
y 14
Arroz Oryza sativa L. 22 4 26 3 2 1 15 3 3 0.1 1 0.6 1 y 11
1,10,11
Cebada Hordeum vulgare L. 26 4 20 - 3 4 15 3 5 - 1 2
y 14
Sorgo 10,11 y
Sorghum bicolor L. 30 4 21 - 5 4 20 4 4 0.9 1 2
granífero 14
Centeno Secale cereale L. 26 4 18 - - - 15 3 5 - - - 10
1,10,11
Avena Avena sativa L. 34 5 20 - 6 6 20 3 3 - 1 1.8
y 14
- Datos no disponibles

AA #11 13

193
191
ANEXO 6
REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES - I. CEREALES, OLEAGINOSOS E INDUSTRIALES

mos los requerimientos de N, fósforo (P), potasio Cereales


(K), calcio (Ca), magnesio (Mg) y azufre (S), en los
principales cultivos extensivos, abarcando cereales, La información de los cultivos de arroz, avena, ceba-
leguminosas, oleaginosas e industriales. En un da, centeno, maíz, sorgo granífero y trigo, se presenta
próximo AA se presentará la información compilada en la Tabla 1, donde se observan los requerimientos
de absorción y extracción de nutrientes en cultivos de absorción total y su correspondiente extracción
forrajeros, hortalizas y frutales. en los organos cosechables.

Figura 1. Extracción de nutrientes, N (a), P (b), K (c) y S (d) para distintos niveles de rendimiento de los ce-
reales: arroz, maíz, trigo y cebada cervecera.

Tabla 2. Leguminosas y Oleaginosas: Cantidad de nutriente total absorbido y extraido en los órganos cose-
chables expresado en kg de nutriente por tonelada de organo cosechable (grano o fruto, éste último para el
caso de maní y olivo) en base seca.

Nombre Extracción en Grano o Fruto


Cultivos Absorción Total (kg/ton) Fuente
Científico (kg/ton)
N P K Ca Mg S N P K Ca Mg S
1,3,5,6,11
Soja Glycine max L. 75 7 39 16 9 4 55 6 19 3 4 3
y 14
Helianthus 1,2, 11 y
Girasol 40 11 29 18 11 5 24 7 6 1 3 2
annus L. 14
Colza/ Brassica napus
60 15 65 33 10 12 38 11 28 - - 7 5, 10 y 14
Canola L.
Linun
Lino 45 12 - - - - 30 6 8 2 0.9 3 9, 10 y 14
usitatissimum L.
Arachis
Maní 69 7 35 19 - 4 44 4 11 2 - 3 1
hypogaea L.
Olea
Olivo 16 5 17 - - - 12 2 7 - - - 10
europaea L.
Carthamus
Cartamo 35 5 23 - - - 27 4 5 - - - 10 y 13
tinctorius L.
Phaseolus
Poroto - - - - - - 35 4 15 3 3 5 10
vulgaris L.
Haba Vicia faba L. 62 7 33 - - - 37 3 12 - - - 10
Cicer
Garbanzo - - - - - - 46 4 33 15 7 6 10
arietinum L.
Lenteja Lens culinaris 65 8 40 - - - 53 5 35 - - - 1y8
Brassica
Mostaza 56 - - - - - 40 - - - - - 9
juncea L.
- Datos no disponibles

AA #11 14

194
192
ANEXO 6
REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES - I. CEREALES, OLEAGINOSOS E INDUSTRIALES

La Figura 1 nos muestra los diversos niveles de extrac- cartamo, poroto, haba, garbanzo, lenteja y mostaza,
#11
ción de N, P, K y S en grano para rendimientos cre- se presentan en la Tabla 2, donde se observan los
cientes de arroz, maíz, trigo y cebada cervecera. En requerimientos de absorción total durante todo el
el caso de N y P, el trigo presenta los mayores niveles ciclo de crecimiento y su correspondiente extracción
de extracción por tonelada de grano producida (Fig. en los organos cosechables.
1 a y b), La extracción de K y S en grano es superior Los niveles de extracción en grano de N, P, K y S,
en cebada cuando se expresa en kg de nutriente por para rendimientos crecientes de soja, girasol, maní y
tonelada producida,. Las extracciones totales para los colza/canola, se muestran en la Figura 2. En el caso
cuatro nutrientes analizados son mayores en maíz, de N y K, el cultivo de soja presenta los mayores ni-
cuando se expresa en kg por hectárea, con respecto veles de extracción por tonelada de grano producida,
a los demás cultivos dada la mayor producción por y también en cantidad total que se exporta cuando
unidad de superficie (ha). la extracción la expresamos en términos de kg de
Archivo Agronómico

nutriente en grano cosechado por hectárea (Fig. 2 a


Leguminosas y Oleaginosas y c). Cabe destacar que los cultivos de soja y maní
establecen una simbiosis con bacterias del género
Los cultivos clasificados como leguminosas y ole- Bradyrhizobium y Rhizobium, que le permite captar
aginosas: soja, girasol, colza, lino, maní, olivo, N2 del aire, a través del proceso de fijación biológica

Figura 2. Extracción de nutrientes, N (a), P (b), K (c) y S (d) para distintos niveles de rendimiento de los cultivos
oleaginosos: soja, maní, girasol y colza.

Tabla 3. Cultivos Industriales: Cantidad de nutriente total absorbido y extraido expresado en kg de nutriente
por tonelada de organo cosechable en base seca
Nombre Organo Absorción Total (kg/ton) Extracción Total (kg/ton) Fuente
Cultivos
Científico Cosechable N P K Ca Mg S N P K Ca Mg S
Gossypium 7,8,11
Algodón Fibra 150 25 100 - 24 25 70 13 33 - - 12
spp. y 15
Caña de Saccharum Caña (Ma- 1,14 y
5 1.3 6 - 0.9 0.4 3.4 0.6 3 0.5 0.5 0.2
azúcar officinarum L. teria Seca)* 16
Remolacha Beta
Raíz 4 2 10 - 1 0.4 2 2 2 - 0.6 0.2 10
azucarera bulgaris L.
Coffea
Café fruto 24 2 19 2 1 1 5 0.5 6 - - - 1 y 10
arabica L.
Te Camellia L. hoja seca 21 3 8 5 2 - 9 2 3 1 0.6 - 10
Ilex
Yerba mate hoja seca - - - - - - 9 0.6 6 1 1 - 12
paraguarensis
Nicotiana 10,11
Tabaco hoja seca 65 9 100 36 8 10 32 6 36 30 4 5
tabacum L. y 14
*En la absorción se considera raíces y partes aéreas, y en la extracción sólo la parte aérea. - Datos no disponibles

AA #11 15

195
193
ANEXO 6
REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES - I. CEREALES, OLEAGINOSOS E INDUSTRIALES

de nitrógeno. Para P y S, el cultivo de colza/canola es Universidad de Buenos Aires-Facultad de Agronomía.


el que presenta el mayor grado de extracción a nivel 4. Figueroa M.M. 1997. Colza-Canola y Lino. La Fertilización de
cultivos y pasturas. En: R. Melgar y M. D. Zorita (eds.) Editorial
de kg por tonelada producida y en su totalidad en
INTA. Argentina . En: R. Melgar y M. D. Zorita (eds.).La Fertilización
producción por unidad de superficie (Fig. 2 b y c). de cultivos y pasturas. Editorial INTA. Argentina. pág. 147-160.
5. García F.O., M. Boxler, J. Minteguiaga, R. Pozzi, L. Firpo,
Industriales G. Deza Marin y A. Berardo. 2006. La Red de Nutrición de la
Región CREA Sur de Santa Fe – Resultados y Conclusiones de los
Los cultivos clasificados como industriales: algodón, primeros seis años 2000-2005. AACREA 2006.
caña de azúcar, remolacha azucarera, café, te, yerba 6. Gutiérrez Boem F.H., M. Barraco, H. Echeverría, G. Ferra-
ris, P. Prystupa, A. Quiroga, F. Salvagiotti y H. Vivas. 2006.
mate y tabaco, se presentan en la Tabla 3, donde se Identificación de sitios deficientes en azufre mediante el análisis
observan los requerimientos de absorción total duran- de grano de soja. III Congreso de Soja del Mercosoja. Rosario,
te todo el ciclo de crecimiento y su correspondiente Argentina. pág. 570-573.
extracción en los organos cosechables. 7.Halevy J. y M. Bazelet. 1992. Fertilización del Cultivo de Algo-
En la Figura 3 podemos observar los niveles de re- dón para rendimientos altos. IPI-INPOFOS. pág. 16-30.
querimientos de N, P, K y S expresados en términos de 8. Halevy J., A. Marani y T. Markovitz. 1987. Growth and NPK
uptake of high-yielding cotton grown at different nitrogen levels in
extracción en los organos cosechables, para rendimien-
a permanent-plot experiment.Plant and soil. 103: 39-44.
tos crecientes de algodón, caña de azúcar, remolacha 9. Hocking P.J., J.A. Kirkegaard, J.F.Angus, A. Bernardi y L.M.
azucarera y tabaco. La extracción de los cuatro nutrientes Mason. 1993. Comparison of canola, Indian mustard and Linola
por tonelada de organo cosechable en base seca y como in two contrasting environments. III Effects of nitrogen fertilizer on
exportación a nivel de producción por unidad de superfi- nitrogen uptake by plants and on soil nitrogen extraction. Field
cie, es superior en los cultivos de tabaco y algodón (Fig. Crops Res. 79:153-172.
3). En el caso de los cultivos de remolacha azucarera 10. IFA. 1992. World Fertilizer Use Manual. International Fertilizer
Industry Association. Paris, France. pág. 37-550.
y caña de azúcar, la extracción es inferior cuando son
11. INPOFOS. Informaciones agronómicas del cono sur Nº 4.
comparados con respecto al tabaco y algodón, cultivos Archivo agronómico N°3: Requerimiento nutricionales de los
exigentes en requerimiento de nutrientes. cultivos. Diciembre1999.
12. INTA Cerro Azul - Misiones. http://www.inta.gov.ar. Con-
Bibliografía consultada sultada 15/11/06.
13. IPI. http://www.ipipotash.org/. Consultada el 20/12/06.
1. Bertsch F. 2003. Absorción de nutrimentos por los cultivos. San José, 14. IPNI NorthCentral-USA. http://www.ipni.net/ppiweb/usanc.
Costa Rica, ACCS-Universidad de Costa Rica-CIA. pág. 62-105. nsf. Consultada el 5/01/07.
2. Blamey F.C., R.K. Zollinger y A.A. Schneiter. 1997. Sunflower 15. IPNI SouthEast-USA. http://www.ipni.net/ppiweb/usams.nsf.
Production and Culture. En Sunflower Technology and Production, Consultada el 25/01/07.
Agronomy Monograph Nº 35, 595-670. 16. Pérez Zamora F. 2006. Caña de azúcar. Pág. 379-397. En:
3. Ferraris GN. 2004. Pautas para el diagnóstico de la fertilidad H.E. Echeverría y F.O. García (eds.). Fertilidad de Suelos y Fertili-
azufrada en Soja (Glycine Max (L) Merr.). Tesis de Maestría (UBA). zación de Cultivos. Editorial INTA, Buenos Aires, Argentina.

Figura 3. Extracción de nutrientes, N (a), P (b), K (c) y S (d) para distintos niveles de rendimiento de los cultivos
industriales: algodón, caña de azúcar, remolacha azucarera y tabaco. Rendimientos expresados en base a
materia seca de los organos cosechables.

AA #11 16

196
194
ANEXO 7

Balance y Fertilidad Fosforada en Suelos Productivos


de la Región Pampeana *
Mabel. E. Vázquez
Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales (UNLP)
mevazquez@infovía.com.ar
Publicado en Informaciones Agronómicas del Cono Sur, Nº16, Diciemb 2002
Introducción

L
a región pampeana se caracteriza por poseer apatita es muy lenta, se la considera prácticamente
contenidos variables de fósforo total en función un resistato (Ollier, 1975). En la Tabla 1 se muestran
de su material original (Vázquez, 1986; Morrás, algunos datos de meteorización química de P citados
1996 a y b; Diez et al., 2000). Sin embargo, la inten- en la literatura internacional, demostrándose que las
sificación agrícola, el aumento considerable de los cifras no superan el kg ha-1 año-1. Parte del P liberado
rendimientos y el bajo empleo de fertilizantes, han a partir de los minerales primarios será incorporado a
contribuido ha generar deficiencias del elemento en minerales secundarios, en especial de Fe, Al y Ca. Parte
zonas tradicionalmente bien provistas para gran parte se adsorberá en óxidos y óxidos hidratados de Fe, Al,
de los cultivos extensivos. En el presente texto se Ti y Mn, donde reemplaza a los OH-, en las arcillas y
desarrollarán algunos conceptos vinculados al balance el CaCO3, será incorporado a organismos vivos, se
neto total y de diferentes fracciones del P del suelo lixiviará en escasa proporción, o permanecerá en la
en sistemas productivos, con especial hincapié en la solución del suelo.
región pampeana argentina.

1. Balance del Fósforo


1.1. Riqueza de los materiales originales.
Como se ha dicho, el contenido de P total en la re-
gión pampeana es variable. Esto ocurre en cierta medi-
da por la diferencia de aporte a través de los materiales
originarios. Morrás en 1996, valiéndose de los 1460
resultados de P total del trabajo de Lavenir (1910),
elaboró mapas del contenido de este elemento, tanto
para horizontes superficiales como subsuperficiales.
Se asume que los horizontes más profundos reflejarían
más fielmente los contenidos provistos por el material
original, ya que éstos se encuentran menos afectados
por la biota. A su vez, estos resultados permitirían una
apreciación aproximada, a nivel regional, del conteni-
do de P total con baja afectación antrópica, dada la
fecha de su evaluación. En la Figura 1 se transcriben
los resultados de Morrás (1996). Transformándolos
a unidades de concentración en peso de P, la figura
Figura 1. Contenido de P total en horizontes subsuperficiales
ilustra que la región poseía subsuperficialmente, desde
-1 (Morrás, 1996a).
120,0 a 1200,0 mg kg de P total aproximadamente.
Los valores mayores de este Tabla 1. Meteorización química de P según diferentes autores.
rango constituyen cifras con-
siderablemente superiores a UBICACIÓN FUENTE P (kg. ha-1 año-1)
las encontradas en suelos bajo South Carolina.USA Gardner (1990) 0,05
producción en la actualidad, en
Río Negro. Brasil ¨ 0,08
la mayoría de los casos.
Amazonas. Brasil ¨ 0,14
1.2.- Meteorización.
Nueva Zelanda Walkers y Syers (1976)
La mayor parte del P en las
rocas está como apatita, siendo Aluvión 0,06
ésta un componente minori- Dunas arenosas 0,30
tario. La meteorización de la Lixiviados glaciares 1,00

INPOFOS Simposio de Fósforo: “Enfoque sistémico de la Fertilización Fosfórica” - p3

195
197
ANEXO 7
Balance y Fertilidad Fosforada

1.3. Aporte de P atmosférico. 1.4. Erosión hídrica


Se produce a través de las precipitaciones o median- De la misma manera que se planteó la existencia de
te las deposiciones de partículas sólidas suspendidas flujos atmosféricos de P, a causa de la erosión eólica, es
en el aire por procesos erosivos eólicos o en forma posible efectuar cálculos debidos a la erosión hídrica.
de aerosoles (Tabla 2). Los procesos erosivos pueden La Tabla 5 ilustra el posible impacto de la erosión en
significar pérdidas de P de importancia variable de la Cuenca del Río Carcarañá sobre la pérdida de P,
acuerdo a la magnitud del proceso, a la vez que apor- calculada a partir de los resultados de Maccarini (1996).
tes igualmente variables en sus fases de deposición. La magnitud de las cifras consignadas son elocuentes
Para ilustrar posibles flujos por vía eólica en la región para dimensionar el posible perjuicio de este proceso
pampeana, se utilizarán algunos resultados publicados sobre el balance fosfórico.
por Aimar et al. (1996) y Hepper et al. (1996) (Tabla
1.5. Exportación a través de la producción.
3). Estas cifras ilustran cuál puede ser la dimensión del
fenómeno en una región donde la erosión es relevante. Con el objetivo de dimensionar esta vía, en la Tabla
El aporte de P vía aerosoles, es decir formando parte 6 se realiza un cálculo aproximado de la pérdida de P,
de partículas sólidas inorgánicas u orgánicas que per-
Tabla 4. Origen de los aerosoles y algunos datos de aportes
manecen en suspensión por un tiempo prolongado, es
de P por esta vía.
ilustrado en la Tabla 4.
Aerosoles
Fino spray a partir de océanos, ríos, etc.
Tabla 2. Deposiciones atmosféricas de P. Cenizas volcánicas
Fragmentos orgánicos (polen, restos vegetales, etc.)
DEPOSICIONES ATMOSFÉRICAS DE P Quemado de combustibles fósiles
1.- PRECIPITACIONES (lluvia, nieve, granizo) Algunos Datos
Newman (1995): intercambio de P en canopias
Newman (1995) ---- P: 10 – 100 ug L-1 forestales
0,3 – 3,2 kg ha-1 año-1
Cálculos: Vitousek y Sanford (1986): intercambio de P en
PRECIPITACIÓN APORTE DE P bosques tropicales
(mm año-1) ( g año-1) < 7,5 kg ha-1 año-1
Lewis et al. (1985): aporte de P vía polen en Pinus
500 50 – 500 contorta
0,16 kg ha-1 año-1
1000 100 – 1000
Kaufman et al. (1994): quemado de Eucalyptus sp.
2.- PARTÍCULAS SÓLIDAS (aerosoles, erosión) 0,3 – 0,4 kg ha-1 año-1
FUENTE APORTE DE P ATMOS- Tabla 5. Cálculo de la pérdida de P producido por la
FÉRICO (kg ha-1 año-1) erosión hídrica.
Graham y Duce (1979) 0,5 PÉRDIDAS DE P POR EROSIÓN HÍDRICA
Cuenca Nro. 3 del Río Carcarañá (Maccarini, 1996) (USLE)
Reichle (1981) 0,3 – 0,5
29,90 – 122,72 tn ha-1 año-1 (Media: 43,5 tn ha-1 año-1)
Parker (1983) 0,15 – 0,08
Asumiendo contenido de P total de 500 mg kg-1
Mabberley (1992) 0,25 – 0,65 Pérdida: 21,75 kg ha-1 año-1

Tabla 3. Cálculo del flujo de P por vía eólica derivado de procesos erosivos en la región semiárida pampeana central
EROSION EÓLICA DE SUELOS REGIÓN SEMIARIDA PAMPEANA (RSPC)
(Aimar et al., 1996)
5800( Fr-A) 8440 (A) kg ha-1
Estimativamente 11600 (fr-A) – 16880 (A) kg .ha –1año-1
CONTENIDO DE P TOTAL EN RSPC ( suelos agrícolas)
(Hepper et al. , 1996)
P (10 cm sup) (mg.kg-1)
Haplustol 617
Haplustol 530
Ustipsamment 540
MOVIMIENTO DE P POR VÍA EÓLICA EN RSPC ( kg ha-1 año-1)
Haplustol 7,2
Haplustol 6,2-9,0
Ustipsamment 9,1

p4 - INPOFOS Simposio de Fósforo: “Enfoque sistémico de la Fertilización Fosfórica”

196
198
ANEXO 7
Balance y Fertilidad Fosforada

como promedio nacional, causada por la exportación equilibrio. Las distintas formas de Pi y Po pueden ser
de los principales cultivos, durante el período 1957-87. estimadas a través de extracciones con ácidos y álcalis.
El cálculo señalaría una reposición de sólo 1 kg de cada A continuación ilustraremos con algunos ejemplos de la
20 kg de P exportados por esta vía. El período señalado región pampeana, las modificaciones registradas en los
se caracterizó por un bajo consumo de fertilizantes: contenidos de P total, así como en sus componentes
maíz, trigo, soja y girasol utilizaron, en promedio, 0,61 inorgánicos y orgánicos, bajo actividad productiva.
kg P/ha. En el período 1994-2001 (Tabla 7), a pesar En un trabajo realizado en suelos de la Serie Ca-
de un aumento de aproximadamente 10 veces en el silda (Vázquez et al., 1991) se evaluaron 3 lotes con
consumo de fertilizante (6,4 kg P/ha/año), el balance diferente intensidad de uso (Tabla 9). Los resultados
sigue siendo negativo. Actualmente se repondría 1 de son significativos, acerca del deterioro de la fertilidad
cada casi 4 kg de P removidos. química general y especialmente fosforada. Tanto el
García (2001) realizó estimaciones comparativas P total como el extractable (Pe) han sufrido un detri-
de la exportación y aplicación de P en suelos de la mento, cuantitativamente muy importante, a causa del
región pampeana para el período 97/99, revelando uso. Sin embargo, el contenido de Pe del lote “C” se
igualmente el saldo deficitario del elemento para la encuentra aún por sobre los niveles críticos de res-
región mencionada. Cabría preguntarse cuál será la puesta al agregado de P para la mayoría de los cultivos,
repercusión de las modificaciones cambiarias, en los especialmente extensivos. En estos casos, el deterioro
años venideros. Por su parte la producción pecuaria, será inadvertido por el productor. También se realizó
que en general es considerada menos extractiva, tiene la extracción secuencial de Hedley et al. (1982) (Tabla
igualmente incidencia negativa en la fertilidad fosforada. 10), con evaluación de P en resina de intercambio (RA),
La producción lechera, en especial, provocaría pérdi- Pi/Po-NaHCO3 (Bi/Bo) y Pi/Po-NaHO (HOi/HOo).
das comparables a las agrícolas. Estos contenidos son considerados decrecientes, en
1.6. Lixiviación. el sentido expuesto, en su aptitud para restablecer P
a la solución del suelo.
En la Tabla 8 se ilustra el proceso a través de in-
formación recogida en la literatura internacional. La Como se aprecia en la Tabla, el P en los extractos
escasa solubilidad de las sales fosforadas presentes en de RA así como Bi/Bo, disminuyeron en cantidades
el suelo, incide en la baja concentración del elemento absolutas con la intensidad de uso de los suelos. Sin
en la solución del mismo y, por ende, en sus posibili- embargo, mientras que las formas más lábiles como
dades de lixiviación. Tabla 7. Cálculo de la reposición de P extraído por la pro-
2. Cambios Cuali-Cuantitativos del P del ducción a través de la fertilización (1994/2001). Fuentes:
Suelo SAGPyA, SENASA
El P del suelo se encuentra bajo la forma de com- Balance de P ( 1994-2001)
puestos inorgánicos (Pi) y orgánicos (Po), con distintas Producción 282 mill. tn grano
proporciones relativas, de acuerdo a otros factores
edáficos y del ambiente. Estos compuestos se en- (maíz, trigo, girasol, soja) (40 mill. tn/año)
cuentran interrelacionados con una dinámica variable.
Las diferentes formas del P del suelo no constituyen Exportación 1,28 mill.tn P
entidades discretas, existen integradas y las transfor- Uso de fertilizantes 898.440 tn P
maciones son dinámicas y continuas, restableciendo el
(40 % cultivos extensivos)
6. Cálculo de la reposición de P extraído por la producción
a través de la fertilización (1957/87). Fuente: SAGPyA
359.400 tn P
BALANCE DE P ( 1957-1987) Exportación neta 0,92 mill. tn P
Producción 750 mill. tn grano Superficie agrícola 20 mill ha
(maíz, trigo, soja) (25 mill. tn/año) Pérdida 46 kg P .ha-1
Reposición 1 de cada 3,6 kg P
Exportación 2,25 –3 mill.tn P Tabla 8. Algunos datos bibliográficos acerca de la lixiviación
Uso de fertilizantes 367.000 tn P (30% cultivos extensivos) de P.
Pérdidas de P por Lixiviación
140.000 tn P
Bruijnzeel (1990): bosques tropicales
Exportación neta 2,14 – 2,89 mill. tn P
0,01 – 0,7 kg ha-1 año-1
Superficie agrícola 20 mill ha
Pérdida 107- 145 kg P ha-1 Crips (1996): pasturas no fertilizadas
REPOSICION 1 DE CADA 20 kg P 0,4 kg ha-1 año-1

INPOFOS Simposio de Fósforo: “Enfoque sistémico de la Fertilización Fosfórica” - p5

197
199
ANEXO 7
Balance y Fertilidad Fosforada

RA y Bi lo hacen también en forma relativa al P total, cuantitativamente de gran importancia, un grupo inter-
Bo, OHi y OH o crecen porcentualmente respecto medio y el tercero, con un saldo ligeramente positivo.
del contenido total y HOo lo hace, también, en forma Los suelos más deteriorados fueron los de Pergamino,
absoluta. Es decir que estos suelos han perdido canti- Saladillo y Gral. Pinto. En el primer caso la pérdida fue
dades totales de P muy importantes. Lo que puede ser de las 2/3 partes del P total, respecto de la referencia.
aún más inquietante, empero, es que el remanente se Los suelos de Gral. Belgrano, Barrow, Tandil y Los
torna biológicamente menos disponible. De esta forma Hornos tuvieron saldos ligeramente positivos debido a
se verifica un cambio cuali-cuantitativo, en detrimento la fertilización. La Figura 2 muestra las fracciones del P
de la fertilidad fosforada. para los 2 grupos más diferenciados de suelos.
Sobre los mismos suelos se realizaron 2 ensayos con- Tanto en los suelos con aumento o disminución del
secutivos de invernáculo, utilizando tomate (Lycopersicum P total, el de las fracciones lábiles y moderadamente
esculentum) como planta índice. Los resultados demos- lábiles (RA, Bt, OHt) (Figura 2(1)) fueron, en prome-
traron que el contenido de P de los diferentes extractos dio, de alrededor del 40%, confirmando los resultados
asocia muy significativamente con variables vegetales (% encontrados por otros investigadores. Las fracciones
P, Peso seco) en sentido positivo, a excepción del HOo inorgánicas medidas en los mismos extractos (RA, Bi,
donde la asociación es negativa. Se reafirma así que los HOi) (Figura 2 (3)) representaron cerca del 20 % del
suelos que padecen un deterioro de la fertilidad fosforada Pi total, también en ambos casos. Las fracciones or-
pueden producir aumentos de esta fracción, poco activa gánicas, en cambio, alcanzaron el 54% del P orgánico
para restituir P a la solución del suelo. total, en promedio para los suelos con balance negativo
Vázquez et al. (2001) realizaron un trabajo sobre y 87% para aquellos con balance positivo (Figura 2(4)).
diferentes suelos de la pradera pampeana (Argiudol En el caso de los suelos con pérdida de P total, ésta
Típico, Éntico y Vértico; Hapludol Thaptoárgico y última proporción es mayor para la situación de uso
Típico) consignando para cada serie taxonómica un respecto de la de referencia, confirmando lo expresado
lote de referencia, sin actividad productiva, constituido con anterioridad en el suelo de Carcarañá. Las frac-
por montes, parques de cascos o bajo alambrados y un ciones lábiles (RA, Bi, Bo) (Figura 2(2)) son inferiores
lote con uso agrícola (A), pastoril (B) o forestal (F). A en los suelos con pérdida de P total. En los suelos
partir de los resultados se evidenciaron 3 grupos de con mayor pérdida, éstas ocurrieron en los extractos
suelos. El primero con un saldo negativo del P total, NaHO, NaHCO3 y RA, en ese orden, confirmando

Tabla 9. Contenido de Carbono, Nitrógeno, pH, P extractable (Bray-Kurtz) y P total en 3 situaciones de uso en suelos de
Carcarañá. (Vázquez et al., 1991).
Evolución de Parámetros Químicos en Suelo de Carcarañá
A: pastura permanente
B: situación intermedia ( 30 años agricultura continua, 4 años de pastura, 10 años de agric. continua)
C: más de 50 años de agricultura continua
SITUACIONES
A B C
C (%) 2,8 1,4 1,3
N (%) 0,33 0,13 0,11
PH 6,4 6,0 5,6
P extractable (mg kg-1) 301 57 38
P total (mg kg-1) 2250 598 380

Tabla 10. Fraccionamiento de P en suelos de Carcarañá. A: pastura permanente, B: situación intermedia, C: más de 50
años de agricultura continua. Los datos porcentuales (%) están expresados respecto de P total (Vázquez et al., 1991).
Situación Resina NaCO3 NaOH
Pi Pi Po Pi Po
mg/kg % mg/kg % mg/kg % mg/kg % mg/kg %
A 470 20,9 200 8,9 27 1,2 303 13,4 54 2,4

B 48 8,1 23 3,8 22 3,6 68 11,4 109 18,1

C 38 9,8 22 5,8 19 5,0 66 17,4 82 21,4

p6 - INPOFOS Simposio de Fósforo: “Enfoque sistémico de la Fertilización Fosfórica”

200
198
ANEXO 7
Balance y Fertilidad Fosforada

la mayor estabilidad de estos últimos por continuas Bibliografía


incorporaciones del elemento, a través de flujos in- ØDiez A; Zamuner E; Picone L. y Berardo A.
ternos en el suelo. 2000. Efecto de la aplicación de dosis única o frac-
Si bien las mediciones de P extractable (Métodos de cionada de fertilizante fosfatado sobre el fósforo del
Bray-Kurtz, Olsen y Resina de Intercambio) reflejaron suelo. Actas XVII Congreso Argentino de la Ciencia
los aumentos y las pérdidas, pueden ser índices de baja del Suelo, AACS., Mar del Plata, Buenos Aires.
eficiencia para expresar la magnitud de dichas pérdidas: ØGarcía F. 2001. Balance de P en los suelos de la
aún en estos casos, podrían registrar valores cercanos región pampeana. Informaciones Agronómicas del
o superiores a los límites críticos para el agregado de Cono Sur 9:1-3.
fertilizantes.
ØHepper E.N; Hevia G; Buschiazzo D; Urioste
Hepper et al. (1996) y Diez et al. (2000) realizaron A.M. y Bono A.A.1996. Efectos de la agricultura
estudios sobre suelos no fertilizados y fertilizados de sobre fracciones de fósforo en suelos de la región
otras áreas de esta región. Sus resultados muestran semiárida pampeana central argentina. Actas XV
puntos comunes con la experiencia descripta, pero Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo, AACS.,
ponen en evidencia algunas diferencias, posiblemente Santa Rosa, La Pampa.
emanadas de las distintas condiciones edafo-climáticas
ØMorrás H. 1996 (a). Diferenciación de sedimentos
y de uso, en el caso de los lotes en producción.
superficiales en la región pampeana en base a los
Palabras Finales contenidos de fósforo y potasio. Acta VI Reunión
A lo largo de esta presentación se han discutido Argentina de Sedimentología, p. 34 – 42. Bahía Blanca,
distintas fuentes de ganancia y pérdida del P del suelo. Buenos Aires, 16-27 de mayo.
Los resultados indican que los aportes serían reducidos ØMorrás H. 1996 (b). Influencias litológicas y climáti-
por la vía de la meteorización, generalmente escasos cas en los contenidos de fósforo en los suelos pam-
y de gran fluctuación en el caso de la vía atmosférica peanos. Acta XIII Congreso Latinoamericano de la
y sumamente variables a causa de las sedimentacio- Ciencia del Suelo, Comisión 2, trabajo 41(CD-Rom).
nes, originadas por procesos erosivos. La fertilización Aguas de Lindoia, Brasil, 4-8 de agosto.
fosfórica ha tenido una evolución histórica favorable
Ø Vázquez Mabel E. - 1986 - Evolución estacional
en lo que a reposición del elemento se trata, pero de
del fósforo extractable del suelo en agrosistemas de
todas maneras insuficiente para restablecer la ferti-
la Prov de Bs As. Rev. A.A.C.S. 4 (1) : 7-14.
lidad natural de los suelos. Los estudios llevados a
cabo en la región pampeana demuestran que la acción Ø Vázquez M; Noellemeyer E. y Coremberg P.
antrópica (producción, fertilización) produce cambios 1991. The dynamics of different organic and inorganic
cuantitativos globales, a la vez que modificaciones en las phosphorus fractions in soils from the south of Santa
cantidades relativas de las distintas fracciones del P, ya Fe province, Argentine. Commun. Soil Sci. Plant Anal.
sea inorgánico como orgánico, afectando su disponibi- 22 (11 & 12): 1151 – 1163.
lidad. Estas modificaciones estarían reguladas, también, Ø Vázquez M.E; Pellegrini A; Millán G. y Deak A.
por otras variables edafo-climáticas así como por las 2001. Cambios cuali y cuantitativos en la fertilidad
características del uso de los suelos. En el futuro será fosforada de algunos suelos de la provincia de Buenos
necesario profundizar acerca del conocimiento de las Aires, Argentina. Agrochimica, XLV (3-4): 120 – 123.
variaciones de la disponibilidad de P en la región, en
un marco de balances negativos del elemento, si se
pretenden sistemas productivos sustentables.

Figura 2. Proporciones de distintas fracciones de P (método de Hedley et al., 1982) en diferentes suelos de la
provincia de Buenos Aires (Vazquez et al., 2001).

INPOFOS Simposio de Fósforo: “Enfoque sistémico de la Fertilización Fosfórica” - p7

201
199
ANEXO 7

202
200
ANEXO 8

203
201
ANEXO 8

202
204
ANEXO 8

205
203
ANEXO 8

204
206
ANEXO 8

205
207
ANEXO 8

206
208
ANEXO 8

207
209
ANEXO 8

208
210
ANEXO 8

209
211
ANEXO 8

212
210
ANEXO 8

211
213
ANEXO 8

214
212
ANEXO 8

213
215
ANEXO 8

214
216
ANEXO 8

215
217
ANEXO 8

218
216
ANEXO 8

219
217
ANEXO 8

218
220
ANEXO 9

221
219
ANEXO 9

222
220
ANEXO 9

221
223
ANEXO 9

224
222
ANEXO 9

225
223
ANEXO 9

226
224
ANEXO 9

227
225
ANEXO 9

228
226
ANEXO 9

229
227
ANEXO 9

230
228
ANEXO 9

231
229
ANEXO 9

230
232
ANEXO 10
DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN MAÍZ 1

DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN MAÍZ BAJO SIEMBRA


DIRECTA EN EL SUDESTE BONAERENSE

A PAGANI; HE ECHEVERRÍA; HR SAINZ ROZAS & PA BARBIERI

Unidad Integrada (UIB) Fac. Ciencias Agrarias (UNMdP) – EEA INTA Balcarce, CC.276, (7620), Balcarce, Argentina.
E-mail: paganiagustin@hotmail.com

Recibido: 00/00/00
Aceptado: 00/00/00

RESUMEN
La fertilización nitrogenada en el cultivo de maíz es una práctica habitual en el SE bonaerense, sin embargo es escasa
la información local para definir la dosis de nitrógeno (N) que responde al máximo beneficio económico. El objetivo
de este trabajo fue determinar la dosis óptima económica (DOE) del fertilizante nitrogenado para el cultivo de maíz
bajo SD en el SE bonaerense, seleccionando el modelo matemático y momento de fertilización más adecuado. Además,
se comparó el efecto de la relación de precios N-grano de maíz y la potencialidad del año sobre la definición de la DOE.
Se utilizó información de 23 experimentos de fertilización nitrogenada, 15 al momento de la siembra (SI) y 8 en el
estadio de seis hojas (V6), para el período 1994-2005 con condiciones ambientales contrastantes (años con diferente
potencialidad). Si bien no se determinó un criterio estadístico para seleccionar el modelo más apropiado, el cuadrático-
plateau arrojó los resultados más racionales desde el punto de vista agronómico. Para el modelo cuadrático-plateau,
se observó que el efecto de la potencialidad del año produjo variaciones en la DOE de 59 y 54 kg N ha-1 para el momento
de SI y V6, respectivamente; mientras que el efecto de la relación de precios produjo variaciones de tan solo de 30 y
23 kg N ha-1 para el momento de SI y V6, respectivamente. Se concluye que el modelo cuadrático-plateau produce los
resultados de mayor racionalidad agronómica. Además, el estadio de V6 se mostró como el momento más apropiado
para la fertilización tanto desde la perspectiva económica como ambiental, y la potencialidad del año condicionó la
DOE en mayor medida que la relación de precios.
Palabras clave. Maíz, nitrógeno, siembra directa, dosis óptima económica.

ECONOMIC OPTIMAL NITROGEN RATE FOR CORN UNDER NO-TILLAGE


IN SOUTHEAST BUENOS AIRES PROVINCE

ABSTRACT
Nitrogen fertilization in corn under no-till is a common practice in SE Buenos Aires Province; however, there is
insufficient local information to define the nitrogen (N) rate that corresponds to the maximum economic benefit.
The aim of this work was to optimize the economic nitrogen rate (DOE) for corn under no-tillage using an improved
mathematical model and by choosing the best moment for N fertilization. In addition, the effect of N-corn grain price
and year potential was compared to the DOE. Data was obtained from 23 N fertilization experiments which took place
from 1994 to 2005 and had contrasting environmental conditions (years with different potentiality).,Fifteen of these
experiments had N applied at planting (SI) and 8 at the six-leaf stage (V6). A statistical criterion to select the best
model for defining the DOE was not found; the quadratic-plateau model presented the most conservative results from
an agronomic point of view. For the quadratic-plateau model, the year potentiality effect produced variations in the
DOE of 59 and 54 kg N ha-1 for SI and V6, respectively; whereas the price relationship effect produced variations of
30 and 23 kg N ha-1 for SI and V6, respectively. In conclusion, the year potentiality affected the DOE more than the
N-corn grain price relationship and the six-leaf stage appeared to be the most appropriate moment for N fertilization
taking into account economic and environmental aspects.
Key word. Corn, nitrogen, no-tillage systems, economic optimal rate.

INTRODUCCIÓN blemente del resto de la Región Pampeana y determina


El SE bonaerense se caracteriza por contar con sue- que los materiales genéticos de maíz utilizados posean
los de muy buena aptitud y clima templado-frío que acorta ciclos de crecimiento intermedios a cortos que se adap-
la estación de crecimiento de los cultivos estivales. Estas tan a la estación de crecimiento y al período libre de
características hacen que dicha zona difiera considera- heladas de alrededor de 150 días (Andrade, 1995). El maíz

CI. SUELO (ARGENTINA) 26(2): 00-00, 2008


233
231
ANEXO 10
2 A PAGANI et al.

presenta una gran importancia en los sistemas produc- en el SE bonaerense, seleccionando el modelo matemá-
tivos del SE bonaerense debido a que constituye un tico y momento de fertilización más adecuado. Además,
componente clave de las rotaciones agrícolas (Domín- se comparó el efecto de la relación de precios N-grano
guez et al., 2005). Dicho cultivo realiza grandes aportes de maíz y la potencialidad del año sobre la definición de
de residuos orgánicos al suelo, mejorando el balance de la DOE.
carbono del mismo (Janzen, 2006) y por lo tanto, contribu-
ye al mantenimiento de su calidad. Además, en el SE bo-
naerense, se ha producido un incremento de la superfi-
cie sembrada con maíz bajo siembra directa (SD) debido
a ventajas operativas, en el almacenamiento de agua y MATERIALES Y MÉTODOS
en la conservación del recurso suelo, entre otras (Tellería, En este trabajo se realizaron estimaciones del nivel de N (NN)
1996; Rizzali, 1998). óptimo económico basado en funciones de respuesta del cultivo
de maíz a la disponibilidad de N al momento de la siembra (SI) o
La adopción del maíz dentro de los planteos produc- al estadio de V6, según la potencialidad del año y la relación de
tivos está mayoritariamente condicionada por la renta- precios N/grano de maíz. El NN se define como los kg N ha-1
bilidad que el cultivo le aporta a la empresa agropecuaria. presentes en el suelo más los aplicados en forma de fertilizante
En este sentido, la relación de precios entre el N y el grano y se asume que la valorización de ambos es equivalente. La DOE
de maíz cobra gran relevancia en la definición de los ni- se determina como la diferencia entre el NN y la disponibilidad
veles de N a aplicar (Álvarez et al., 2003). Teniendo en de N edáfica de 0-60 o 0-30 cm, para SI y V6, respectivamente.
La información utilizada provino de 23 ensayos de fertilización
cuenta que los fertilizantes nitrogenados tienen una alta
nitrogenada realizados en el SE bonaerense (partidos de Gral.
importancia relativa dentro del costo de producción, se Pueyrredón, Balcarce y Tandil) por el Grupo de Suelos de la Unidad
hace necesario contar con herramientas locales que per- Integrada (INTA-FCA) Balcarce, entre los años 1996 y 2007
mitan determinar la dosis óptima económica (DOE), es (Tabla 1). Las poblaciones de datos cubrieron una amplia gama
decir, la cantidad de insumo (fertilizante nitrogenado) que de condiciones meteorológicas y de fertilidad de suelos con el fin
maximiza la renta de este cultivo. El diagnóstico de reque- de contemplar diversos escenarios productivos. Los conjuntos de
rimiento de nitrógeno (N) en maíz más utilizado se basa datos obtenidos representan un abanico de respuestas en rendi-
en la determinación del contenido de N como nitrato (N- miento a la disponibilidad y aplicación de N, no siendo otros nu-
trientes como fósforo y azufre limitantes, ya que se aseguró ade-
NO-3) hasta los 60 cm de profundidad antes de la siembra
cuada disponibilidad de los mismos. La fuente de N fue urea granulada
(Ruiz et al., 2001). Sin embargo, también se ha propuesto aplicada al voleo en cobertura total. En los ensayos en los cuales
como alternativa superadora la determinación de N-NO- las condiciones meteorológicas atentaban contra la superviven-
3
a una profundidad de 30 cm al estadio de seis hojas (V6) cia del cultivo, se recurrió a la aplicación de láminas de agua de
(Ritchie & Hanway, 1992). En estos trabajos se asume que entre 30 y 50 mm para permitir sobrellevar dicho estrés. De esta
el N disponible en el suelo es equivalente al aportado por forma se aseguró la continuidad de los ensayos por lo que el ren-
el fertilizante o sea que su valorización es similar. A su vez, dimiento máximo estuvo determinado principalmente por las
se ha demostrado una mayor eficiencia de recuperación precipitaciones.
del N cuando las aplicaciones se realizan en este estadio Se ajustaron tres modelos matemáticos de respuesta a las
fenológico (Sainz Rozas et al., 2004). poblaciones de datos de rendimiento en función del NN: lineal-
plateau, cuadrático y cuadrático-plateau.
Frecuentemente, los trabajos de investigación gene-
El modelo lineal-plateau es definido como:
ran abundante información acerca de la relación entre el
rendimiento relativo y el contenido de N en suelo al mo-
mento de la siembra o al estadio de V6 (estudios de calibra- Y = a+bX si X < C
ción), pero no se cuenta con información que permita Y=P si X >C
calcular la DOE teniendo en cuenta el N disponible en el
suelo. Tanto para las calibraciones de análisis de suelo donde Y es el rendimiento en grano expresado al 14% de
como para el cálculo de la DOE se recurre a distintos mo- humedad (kg ha-1) y X es el NN (kg ha-1); a (ordenada al origen),
delos de respuesta a la aplicación de N. Estos, frecuen- b (coeficiente lineal), C (NN crítico, donde ocurre la intercepción
temente no coinciden en la identificación de este nivel entre la fase de respuesta lineal y el plateau) y P es el rendimiento
objetivo (Nelson et al., 1985; Barreto & Westerman, plateau.
1987). Para seleccionar el mejor modelo de respuesta se El modelo cuadrático es definido como:
emplean distintos criterios: estadísticos, de convenien-
cia de cálculo o agronómicos. Y = a+bX+cX2
El objetivo de este trabajo fue determinar la DOE de
fertilizante nitrogenado para el cultivo de maíz bajo SD

CI. SUELO (ARGENTINA) 26(2): 00-00, 2008


234
232
ANEXO 10
DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN MAÍZ 3

Tabla 1. Información descriptiva de los sitios experimentales para el análisis a la siembra (SI) y en 6 hojas expandidas (V6). MO:
materia orgánica (0-20 cm) (Walkley, Black 1934), pH: determinado con electrodo de vidrio en suspensión de 1:2,5 suelo/agua
(0-20cm), P: fósforo disponible (0-20) (Bray, Kurtz, 1945), N-NO-3: nitrógeno como nitratos.
Table 1. Soil description of the experimental sites at the planting (SI) and six-leaf stages (V6). MO: organic matter (0-20 cm)
(Walkley, Black 1934), pH: determined with a glass electrode in a suspension of 1:2.5 soil:water ratio (0-20 cm), P: available
phosphorous (0-20) (Bray, Kurtz, 1945), N-NO-3: nitrogen as nitrates.

Ensayo Campaña Sitio Antecesor Riego MO pH P N-NO -3 Dosis N


(g kg-1) (g kg-1) (kg ha-1) (kg ha-1)
SI

1 1994/95 Balcarce Maíz si 55 5,8 18 41 0, 70, 140


2 1995/96 Balcarce Maíz si 55 5,8 20 11 0, 35, 70, 140, 210
3 1996/97 Tandil Maíz si 55 5,8 24 9 0, 70, 210
4 1996/97 Balcarce Maíz si 55 5,8 21,4 32 0, 70, 210
5 1997/98 Balcarce Trigo no 65 6 16,0 55 0, 70, 140, 210, 280
6 1997/98 Gral. Pueyrredón Maíz si 56 5,8 22 85 0, 70, 140, 210, 280
7 1999/00 Tandil Maíz si 55 6 17,2 54 0, 60, 120, 180
8 2000/01 Balcarce Maíz no 55 6,4 36,9 31 0, 70, 180
9 2001/02 Balcarce Maíz si 54 6,4 16,9 22 0, 180
10 2001/02 Balcarce Maíz no 54 6,4 16,9 22 0, 180
11 2002/03 Gral. Pueyrredón Maíz no 54 6,4 18,9 13 0, 180
12 2002/03 Balcarce Maíz no 54 6,4 18,9 13 0, 180
13 2004/05 Balcarce Maíz si 57 5,3 14,9 42 0, 60, 120
14 2005/06 Balcarce Soja 2da si 53 5,9 19,8 65 0, 150
15 2006/07 Balcarce Soja 2da no 53 5,3 8 88 0, 50, 100

V6

16 1994/95 Balcarce Maíz si 55 5,8 18 49 0, 35, 70, 140


17 1995/96 Balcarce Maíz si 55 5,8 20 28 0, 35, 70, 140, 210
18 1996/97 Balcarce Maíz si 55 5,8 24 44 0, 70, 140, 210
19 1997/98 Tandil Maíz si 56 5,8 22 32 0, 60, 120, 180
20 1998/99 Balcarce Maíz no 58 5,8 15 43 0, 70, 140, 210
21 1999/00 Gral. Pueyrredón Maíz si 59 6 17,3 56 0, 60, 180
22 1999/00 Balcarce Maíz si 59 6 17,3 42 0, 60, 180
23 2004/05 Balcarce Maíz si 49 5,6 19,5 56 0, 60, 120

donde Y es el rendimiento en grano expresado al 14% de humedad ciente lineal), c (coeficiente cuadrático), C (NN crítico, donde
(kg ha-1) y X es el NN (kg ha-1); a (ordenada al origen), b (coefi- ocurre la intercepción entre la fase de respuesta cuadrática y el
ciente lineal) y c (coeficiente cuadrático). plateau) y P es el rendimiento plateau.
El modelo cuadrático-plateau es definido como: Se realizó un análisis de residuales (rendimientos observados
menos rendimientos predichos) para cada momento y modelo
utilizado. Todos estos análisis fueron llevados a cabo utilizando
Y = a+bX+cX2 si X < C
el Software Table Curve (Jandel Scientific, Corte Madera, CA).
Y=P si X >C
Los modelos cuadrático y cuadrático-plateau fueron deriva-
dos y las rectas resultantes se graficaron en función de la relación
donde Y es el rendimiento en grano expresado al 14% de humedad de precios entre el N y el grano de maíz a fin de determinar el NN
(kg ha-1) y X es el NN (kg ha-1); a (ordenada al origen), b (coefi- óptimo económico.

CI. SUELO (ARGENTINA) 26(2): 00-00, 2008


235
233
ANEXO 10
4 A PAGANI et al.

La estimación del contenido de N mineral del suelo se realizó Para el cálculo del interés se consideró la tasa mensual y el período
en base a la concentración de N-NO-3 determinado mediante de inmovilización (generalmente 6-8 meses).
microdestilación por arrastre de vapor (Bremner & Keeney,
1966). En el caso del análisis a la SI el muestreo se realizó a 60
cm de profundidad (Ruiz et al., 2001), para lo cual se tomaron
estratos de 20 cm (0-20, 20-40 y 40-60 cm) y se promediaron
las concentraciones de N correspondientes a cada uno de ellos. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Para el caso del análisis en V6, el muestreo fue realizado a 30 cm
En la Figura 1 se presentan los valores de rendimien-
(Meisinger et al., 1992) sin división en estratos (0-30 cm). Para
realizar la transformación a kg N ha-1 se utilizaron valores de
to en grano de maíz en función del NN para los momentos
densidad aparente considerados de referencia para suelos bajo SD de SI y V6. Cada punto representa el promedio de ren-
en el Sudeste bonaerense: 1,2 Mg m-3 para el estrato de 0-30 cm dimiento (de al menos tres repeticiones) correspondien-
y un valor de 1,3 Mg m-3 para el de 0-60 cm. te a cada tratamiento o sea NN (disponibilidad de N inicial
La relación de precios entre el N y el grano de maíz se calculó + dosis de N aplicada) de los diferentes ensayos. Del
de la siguiente manera: ajuste de los tres modelos surgieron ecuaciones cuyos
coeficientes se presentan en la Tabla 2. Si bien las regre-
Precio N costo de siones fueron significativas (p<0,01), los coeficientes de
($/kg N)
+ interés + aplicación determinación (R2) de las mismas, podrían ser mejorados
Relación de precios =
Precio bruto (Tabla 2). Esto se debe a que la relación entre el rendi-
grano ($/kg) – gastos miento de un cultivo y el N disponible está afectada por
factores genéticos, ambientales y de manejo (Carcová,
A su vez, el precio del N depende del precio del fertilizante 2004). Esta limitación fue parcialmente superada cuando
y de su concentración de N: se agruparon los resultados en poblaciones correspon-
dientes a años con diferente potencialidad, para ambos
momentos (SI y V6). Se ajustaron los mismos modelos
Precio fertilizante ($/t) para años cuyos rendimientos máximos fueron superio-
Precio del N ($/kg N) =
kg N/t fertilizante res a 12.000 kg ha-1 (años favorables), entre 12.000 y 10.000
kg ha-1 (años promedio), y para los que no superaron los
En el cálculo de la relación de precios se consideró como costo
10.000 kg ha-1 (años poco favorables). De esta manera se
del fertilizante, el precio del mismo puesto en el campo más el logró cubrir tres escenarios de respuesta a la fertilización
costo financiero (en el caso de existir este) por haber usado crédito (Fig. 2). La construcción de tres curvas de respuesta para
para adquirirlo. El valor del grano utilizado fue el neto, luego de cada momento de muestreo-fertilización permitió redu-
descontados los gastos de cosecha, flete, secado y comercialización. cir la variabilidad aumentando el valor predictivo de los

14.000 14000
14.000
SI V6
12.000 12.000
12000
Rendimiento (kg ha-1)

10.000 10.000
10000

8.000 8.000
8000

6.000 6.000
6000

4.000 4.000
4000

2.000 n = 76 2.000
2000 n = 56
0 0
0 50 100 150 200 250 300 0 50 100 150 200 250 300

-1 -1
NN (kg ha a 0-60 cm) NN (kg ha a 0-30 cm)

Figura 1. Relaciones entre el rendimiento de maíz y el nivel de N (NN) a la siembra (SI) y al estadio de seis hojas (V6) del maíz
en el SE bonaerense.
Figure 1. Relationships between grain yield and N levels (NN) at planting (SI) and six-leaf stage (V6) in SE Buenos Aires Province.

CI. SUELO (ARGENTINA) 26(2): 00-00, 2008


236
234
ANEXO 10
DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN MAÍZ 5

Tabla 2. Coeficientes de las funciones de ajuste de rendimiento al nivel de N (NN) para el momento de la
siembra (SI) y seis hojas (V6) según el modelo matemático utilizado. Lin-plat: lineal-plateau, cuadr:
cuadrático, cuadr-plat: cuandrático-plateau. c: coeficiente cuadrático, b: coeficiente lineal, a: ordenada al
origen, C: NN crítico, donde ocurre la intercepción entre la fase de respuesta lineal o cuadrática y el plateau,
R2: coeficiente de determinación de la regresión.
Table 2. Coefficients for models describing relationships between grain yield and N levels (NN) at planting
(SI) and six-leaf stage (V6). Lin-plat: linear-plateau, cuadr: quadratic, cuadr-plat: quadratic-plateau. c:
quadratic coefficient, b: linear coefficient, a: intercept, C: critical N level at the intersection of the linear
or quadratic response and the plateau lines, R2: coefficient of determination.

Modelo c b a C R2
SI

Lin-plat. - 48,12 4.620 128 0,71


Cuadr. -0,135 59,97 4.488 - 0,71
Cuadr-plat. -0,182 70,44 4.115 177 0,72

V6

Lin-plat. - 44,73 5.465 131 0,65


Cuadr. -0,186 71,97 4.640 - 0,66
Cuadr-plat. -0,223 78,42 4.434 168 0,66

modelos (Tabla 3). Como se mencionó, el N no es el único rológicos que indiquen un efecto “Año Niña” para el ciclo
factor que determina el rendimiento de maíz, por lo que del cultivo, en el cual sean probables precipitaciones
la utilización de tres curvas de respuesta permitió realizar menores a la media. Si no se cuenta con información de
un análisis más detallado y sobre todo de mayor aplica- este tipo, probablemente la utilización de la función de
bilidad para cada situación en particular. Debido a que años promedio sea la que arroje resultados económica-
todos los experimentos fueron conducidos bajo adecua- mente más convenientes a largo plazo (Álvarez et al.,
das prácticas de manejo (selección del material genético, 2003). De todas maneras, la elección de una u otra estra-
fecha de siembra, densidad, espaciamiento entre hileras, tegia forma parte del contexto, racionalidad y filosofía de
control de plagas, malezas y fertilización con otros nu- cada productor.
trientes), es evidente que las diferencias en respuesta a Una vez obtenidas las ecuaciones de respuesta de
N entre las curvas de la Figura 2 se deben a las variaciones rendimiento a la disponibilidad de N para ambos momen-
anuales en las condiciones meteorológicas. Dentro de tos de muestreo-fertilización, se procedió a derivar los
estas variables se encuentran como más relevantes para modelos cuadrático y cuadrático-plateau con el fin de
definir el rendimiento de maíz, la disponibilidad hídrica obtener nuevas funciones que fueron graficadas utilizan-
durante el ciclo del cultivo, sobre todo alrededor de la flo- do el NN como variable independiente, y la relación de
ración (Calviño et al., 2003), aunque también la tempe- precios N-grano de maíz como variable dependiente (Fig.
ratura y la radiación (Carcová, 2004). 3). Este procedimiento no se realizó con el modelo lineal-
La relevancia de esta segregación, radica en la posi- plateau ya que dicha ecuación determina un único NN
bilidad de optar entre curvas de alto o bajo rendimiento, óptimo que coincide con el punto de quiebre de la recta
en los casos que sea posible definir escenarios de pre- cuando la pendiente de la fase lineal es mayor que la re-
cipitación diferente al promedio. En situaciones donde lación de precios (Waugh et al. 1973). La Figura 3 per-
se prevea que no existirán limitaciones hídricas impor- mite, previa selección de la recta a utilizar, ingresar hori-
tantes para el cultivo por aplicación de riego, podría ele- zontalmente con una relación de precios determinada y
girse trabajar con la función de altos rendimientos (años obtener el NN que responde al óptimo beneficio económi-
favorables). Por el contrario, en situaciones donde sean co para la condición seleccionada. Se determinó que los
probables precipitaciones menores que el promedio o que NN óptimos aumentaron a medida que mejoró la poten-
la actitud del productor sea más conservadora, sería cialidad del año, independientemente del momento de
aconsejable estimar la dosis de N a aplicar con la función fertilización o del modelo evaluado. En otras experiencias
de menores rendimientos (años poco favorables). Este también ha sido reportado que los requerimientos nutri-
caso puede darse si se cuenta con pronósticos meteo- cionales de los cultivos aumentan a medida que mejora

CI. SUELO (ARGENTINA) 26(2): 00-00, 2008


237
235
ANEXO 10
6 A PAGANI et al.

Tabla 3. Coeficientes de las funciones de ajuste de rendimiento al nivel de N (NN) para el momento de la siembra (SI)
y seis hojas (V6) según el modelo matemático utilizado (Lin-plat: lineal-plateau, cuadr: cuadrático, cuadr-plat:
cuandrático-plateau) y la potencialidad del año. c: coeficiente cuadrático, b: coeficiente lineal, a: ordenada al origen, C:
NN crítico, donde ocurre la intercepción entre la fase de respuesta lineal o cuadrática y el plateau, R2: coeficiente de
determinación de la regresión.
Table 3. Coefficients for models describing relationships between grain yield and N levels (NN) at planting (SI) and
six-leaf stage (V6) according to the chosen function (Lin-plat: linear-plateau, cuadr: quadratic, cuadr-plat: quadratic-
plateau) and the year potentiality. C: quadratic coefficient, b: linear coefficient, a: intercept, C: critical N level at the
intersection of the linear or quadratic response and the plateau lines, R2: coefficient of determination.

Modelo Años c b a C R2

SI

Lin-plat. Favorables - 59,54 4.249 149 0,96


Promedio - 35,88 5.477 148 0,85
Poco favorables - 41,06 4.048 122 0,94

Cuadr. Favorables -0,203 91,50 3.075 - 0,94


Promedio -0,132 56,58 4.890 - 0,83
Poco favorables -0,147 55,54 3.957 - 0,94

Cuadr-plat. Favorables -0,212 92,89 3.085 209 0,93


Promedio -0,179 67,14 4.425 194 0,85
Poco favorables -0,215 68,54 3.559 160 0,95

V6

Lin-plat. Favorables - 43,96 6.151 150 0,93


Promedio - 52,01 5.138 117 0,82
Poco favorables - 35,74 4.746 111 0,88

Cuadr. Favorables -0,146 65,68 5.617 - 0,94


Promedio -0,163 64,62 5.257 - 0,74
Poco favorables -0,170 60,02 3.985 - 0,80

Cuadr-plat. Favorables -0,208 82,17 4.710 198 0,95


Promedio -0,319 94,65 4.146 145 0,80
Poco favorables -0,293 79,52 3.420 113 0,92

la oferta de las otras variables que condicionan el rendi- de un NN óptimo demasiado bajo. Por otro lado, estos
miento (Andrade et al., 2002) autores señalaron que el modelo cuadrático tendía a so-
Los NN óptimos fueron menores, medios y mayores breestimar: i) los rendimientos en el rango de NN identi-
cuando se utilizaron los modelos lineal-plateau, cua- ficados como óptimo, debido a la convexidad que el mo-
drático-plateau y cuadrático, respectivamente, indepen- delo describe y ii) la pendiente de la curva de respuesta
dientemente de la potencialidad del año y del momento en el rango de NN ligeramente inferiores al óptimo. Por
evaluado (Tabla 3 y Fig. 3). Estos resultados coinciden lo mencionado, la utilización de este modelo determina
con los reportados por Cerrato & Blackmer (1990) quie- NN óptimos que son demasiado altos, desde el punto de
nes indicaron que el modelo lineal-plateau tendía a so- vista agronómico. Cerrato & Blackmer (1990) concluyen
breestimar los rendimientos en la zona de la curva de que el modelo cuadrático-plateau describe en forma más
respuesta cercana al nivel óptimo de N. Dicha sobrees- adecuada el rendimiento del maíz en función del N, ya que
timación es consistente con la naturaleza de este modelo aporta un NN óptimo aparentemente insesgado y agro-
ya que posee una abrupta discontinuidad, que es difícil nómicamente aceptable. En cuanto al momento de
de justificar biológicamente, y resulta en la identificación muestreo-fertilización, en general se observó que los NN

CI. SUELO (ARGENTINA) 26(2): 00-00, 2008


238
236
ANEXO 10
DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN MAÍZ 7

14.0000 14.000
14000
Lin-plat. SI Lin-plat. V 6
12.0000 12.000
12000
Rendimiento (kg ha-1)

10.0000 10.000
10000
8.0000 8.000
8000
6.0000 6.000
6000
4.0000 4.000
4000
2.0000 2000
2.000
0 0
0 50 100
100 150
150 200
200 250
250 300
300 00 50
50 100
100 150
150 200
200 250
250 300
300

14.0000 14.000
14000
C uadr. SI
12.0000 12.000
12000 C uadr. V 6
Rendimiento (kg ha-1)

10.0000 10000
10.000

8.0000 8000
8.000

6.0000 6000
6.000
4.0000 4000
4.000

2.0000 2000
2.000

0 0
00 50
50 100
100 150
150 200
200 250
250 300
300 0 50 100
100 150 200
200 250
250 300
300

14.0000 14.000
14000
C uadr-plat. SI C uadr-plat. V6
12.0000 12000
12.000
Rendimiento (kg ha-1)

10.0000 10000
10.000

8.0000 8000
8.000

6.0000 6000
6.000

4.0000 4000
4.000

2.0000 2000
2.000

00 00
0 50 100 150 200 250 300 0 50 100 150 200 250 300

-1
NN (kg ha a 0-60 cm) -1
NN (kg ha a 0-60 cm)

Figura 2. Relaciones entre el rendimiento de maíz y el nivel de N (NN) determinado a la siembra (SI) y al estadio de seis hojas
(V6) en el SE bonaerense. Las curvas presentan funciones de ajuste de tres modelos (Lin-plat: lineal plateau, Cuadr: cuadrático,
Cuadr-plat: cuadrático plateau.) para los rendimientos correspondientes a años favorables (cuadrados negros), promedio (círculos
blancos) y poco favorables (triángulos negros).
Figure 2. Relationships between grain yield and N levels (NN) at planting (SI) and six-leaf stage (V6) in SE Buenos Aires Province.
Three models are shown (Lin-plat: linear plateau, Cuadr: quadratic, Cuadr-plat: quadratic plateau) for yields under favourable
(black squares), average (white circles) and non favourable years (black triangles).

CI. SUELO (ARGENTINA) 26(2): 00-00, 2008


239
237
ANEXO 10
8 A PAGANI et al.

Tabla 4. Coeficientes de las funciones derivada (para el modelo cuadrático: Cuadr. y cuadrático-plateau:
Cuadr-plat.) de las relaciones entre el rendimiento del cultivo y el nivel de N (NN) en el suelo determinado
a la siembra (SI) y al estadío de seis hojas (V6) en el SE bonaerense. b: coeficiente lineal, a: ordenada al origen.
Table 4. Coefficients of derivative functions (for the quadratic: Cuadr. and the quadratic-plateau model:
Cuadr-plat) of the relationships between grain yield and N levels (NN) at planting (SI) and at the six-leaf
stage (V6) in SE Buenos Aires Province. B: linear coefficient, a: intercept.

SI SI
Modelo Años
b a b a

Cuadr. Favorables -0,407 91,50 -0,292 65,68


Promedio -0,264 56,58 -0,327 64,62
Poco favorables -0,293 55,54 -0,341 60,02

Cuadr-plat. Favorables -0,424 92,89 -0,416 82,17


Promedio -0,357 67,14 -0,639 94,66
Poco favorables -0,429 68,55 -0,586 79,52

200 20
20
Cuadr. SI Cuadr. V6
Rel. de precios ($ granos $N-1)

188 18
18
166 16
16
144 14
14
122 12
12
100 10
10
8 88
6 66
44 44
22 22
00 00
100
100 125
125 150
150 175
175 200
200 225
225 250
250 100
100 125
125 150
150 175
175 200
200 225
225 250
250

200 20
20
Cuadr-plat. SI
Rel. de precios ($ granos $N-1)

188 18
18 Cuadr-plat. V6
166 16
16
144 14
14
122 12
12
100 10
10
8 8
6 6
4 4
2 2
0 0
100 125 150 175 200 225 250 100 125 150 175 200 225 250

NN (kg ha-1 a 0-60 cm) NN (kg ha-1 a 0-60 cm)

Figura 3. Funciones derivadas para el modelo cuadrático (Cuadr) y cuadrático-plateau (Cuadr-plat) de las relaciones entre el
rendimiento del cultivo y el nivel de N (NN) en el suelo a la siembra (SI) y al estadío de seis hojas (V6) en el SE bonaerense. Años
favorables (línea llena), promedio (línea discontinua) y poco favorables (línea punteada).
Figure 3. Derivative functions for the quadratic (Cuadr.) and the quadratic-plateau (Cuadr-plat.) model for the relationships
between grain yield and N levels (NN) at planting (SI) and six-leaf stage (V6) in SE Buenos Aires Province. Favourable (full line),
average (dashed line) and non favourable years (dotted line).

CI. SUELO (ARGENTINA) 26(2): 00-00, 2008


240
238
ANEXO 10
DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN MAÍZ 9

óptimos fueron menores en V6 respecto de SI para todos A fin de evaluar la aptitud de los tres modelos para
los modelos y años. Lo anterior está de acuerdo con los describir los conjuntos de datos, se realizó un análisis
resultados de Sainz Rozas et al. (2004) quienes determi- de residuales para cada uno de ellos (Fig. 4). La disper-
naron menores pérdidas de N del sistema en V6 respecto sión de los valores de cada modelo fue relativamente simi-
de la aplicación a la SI. Esto se traduce en mayores efi- lar en ambos momentos, indicando que no se recopila-
ciencias de recuperación del fertilizante en V6, cuando ron evidencias suficientes, como para seleccionar el mo-
las tasas de absorción de N por el maíz comienzan a ser delo más apto. Estos resultados no están de acuerdo con
significativas (Abbate & Andrade, 2005). los de Cerrato & Blackmer (1990) quienes identificaron

4.000 4.000
4000
L in -p la t. S I L in -p la t. V 6
3.000 3000
3.000
Rtos. Obs.Pred (kg ha-1)

2.000 2000
2.000
1.000 1000
1.000
0 00
-1.000 -1000
-1.000
-2.000 -2000
-2.000
-3.000 -3000
-3.000
-4.000 -4000
-4.000
00 50
50 100
100 150
150 200
200 250
250 300
300 00 50
50 100
100 150
150 200
200 250
250 300
300

4.000 4000
4.000
3.000
C ua d r. S I 3000
C ua d r. V 6
3.000
Rtos. Obs.Pred (kg ha-1)

2.000 2000
2.000
1.000 1000
1.000
0 00
-1.000 -1000
-1.000
-2.000 -2000
-2.000
-3.000 -3000
-3.000
-4.000 -4000
-4.000
00 50
50 100
100 150
150 200
200 250
250 300
300 00 50
50 100
100 150
150 200
200 250
250 300
300

4.000 4000
4.000
C ua d r-p la t. S I C ua d r-p la t. V 6
3.000 3.000
3000
Rtos. Obs.Pred (kg ha-1)

2.000 2.000
2000
1.000 1.000
1000
0 00
-1.000 -1.000
-1000
-2.000 -2.000
-2000
-3.000 -3.000
-3000
-4.000 -4.000
-4000
0 50 100 150 200 250 300 0 50 100 150 200 250 300
-1
-1
NN (kg ha a 0-60 cm) NN (kg ha a 0-60 cm)

Figura 4. Residuales (rendimientos observados – rendimientos predichos) en función del nivel de N (NN) a la siembra (SI) y al
estadio de seis hojas (V6) para los tres modelos utilizados (Lin-plat: lineal plateau, Cuadr: cuadrático, Cuadr-plat: cuadrático
plateau.).
Figure 4. Residuals (observed – predicted yields) as a function of N levels (NN) at planting (SI) and six-leaf stage (V6) for the
three models (Lin-plat: linear plateau, Cuadr: quadratic, Cuadr-plat: quadratic plateau).

CI. SUELO (ARGENTINA) 26(2): 00-00, 2008


241
239
ANEXO 10
10 A PAGANI et al.

un importante sesgo en el modelo cuadrático y determi- promedio y poco favorables). Cuando se considera el
naron que el cuadrático-plateau representaba mejor la efecto de potencialidad del año para el mismo modelo y
relación entre el NN y el rendimiento del maíz. Por otro rango de relación de precios, las variaciones en el NN y
lado, en la fertilización a la SI se observó que la disper- la DOE, prácticamente se duplican, puesto que se deter-
sión de los puntos tendió a incrementarse a medida que minaron valores de 59 y 54 kg N ha-1 para SI y V6, respec-
aumentaba el NN indicando que el supuesto de homo- tivamente (diferencia entre los años favorables y poco
geneidad de varianzas no se estaría cumpliendo en tér- favorables). Considerando que, para una situación de-
minos estrictos. Este comportamiento fue menos mar- terminada, es muy poco probable definir la potencialidad
cado para el muestreo-fertilización en V6, donde los va- del año y que, por el contrario las fluctuaciones en la rela-
lores se ubicaron insesgadamente y manteniendo simi- ción de precios son de menor magnitud que la mencio-
lar variabilidad (Fig. 4). A raíz de lo discutido, y teniendo nada, el impacto del efecto año sobre los cambios en el
en cuenta que no se encontró un método estadístico que NN y por lo tanto en la DOE es aún mayor. Estos resul-
permita la identificación del mejor modelo para describir tados enfatizan la importancia del nivel de rendimiento
la respuesta del rendimiento del cultivo de maíz al NN, máximo como mayor condicionante de la DOE. En este
probablemente el criterio agronómico sea la mejor herra- sentido, es más factible definir acertadamente el rendi-
mienta para realizar dicha selección. En este sentido, el miento máximo en V6 que a la SI debido a que general-
mente se cuenta con mayor información disponible en
modelo cuadrático-plateau se presentaría como más apto
ese momento (disponibilidad hídrica en el suelo, pronós-
que el lineal-plateau, debido a que responde a cambios
ticos climáticos, relaciones de precios).
en la relación de precios, y que el cuadrático por definir
NN menores, más compatibles con la sustentabilidad Para otros ambientes de la Región Pampeana, si bien
ambiental. los rendimientos absolutos y la respuesta a la fertiliza-
ción nitrogenada sean diferentes a los del SE bonaeren-
En la Figura 5 se presenta la evolución de la relación se, es altamente probable que el modelo seleccionado en
de precios N-grano de maíz para los últimos diez años en este trabajo siga siendo el más apropiado. Sin embargo,
Argentina, donde se observa que dicho valor fluctuó es posible que los efectos del momento de fertilización
entre un mínimo de 5,3 y un máximo de 17,5. Este amplio y de la relación de precios sobre el NN óptimo económico
rango de oscilación de precios, para el modelo cuadrático- y la DOE sean diferentes. Probablemente, sea mayor el
plateau provoca variaciones en el NN óptimo económi- efecto producido por cambios en la relación de precios
co, y por lo tanto en la DOE de 30 y 23 kg N ha-1 para SI y menor el del momento de fertilización. Sin embargo, sería
y V6, respectivamente (promedio de años favorables, conveniente confirmar estas hipótesis de trabajo.

200
Rel. de precios ($ granos $N-1)

188
166
144
122
100
8
6
4
2
0
dic - dic - dic - dic - dic - dic - dic - dic - dic - dic - dic - dic - dic -
95 96 97 98 99 00 01 02 03 04 05 06 07

Año

Figura 5. Relación de precios N-grano de maíz durante el período 1997-07 en la Argentina. Fuente: Series de precios AACREA.
Figure 5. Nitrogen/corn grain price ratio during the 1997-07 period in Argentina. Source: Price series AACREA.

CI. SUELO (ARGENTINA) 26(2): 00-00, 2008


242
240
ANEXO 10
DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN MAÍZ 11

Se concluye que el modelo cuadrático-plateau pro- Carcova, J; G Abeledo & M López Pereira. 2004. Análisis de la
duce los resultados más racionales desde el punto de generación del rendimiento: crecimiento, partición y com-
ponentes. En: Producción de granos. Bases funcionales para
vista agronómico. Además, el estadio de V6 se mostró
su manejo. H Satorre; RL Vence; GA Slafer; EB de la Fuente;
como el momento más apropiado para la fertilización tanto DJ Miralles; ME Otegui & R Savin (eds.). Editorial Facultad
desde la perspectiva económica como ambiental, y la de agronomía. Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires,
potencialidad del año condicionó la DOE en mayor medida Argentina. pp. 75-95.
que la relación de precios. Cerrato, ME & AM Blackmer. 1990. Comparison of models for
describing corn yield response to nitrogen fertilizer. Agron.
J. 82: 138-143.
Domínguez, G; G Studdert & HE Echeverría. 2005. Propiedades del
AGRADECIMIENTOS suelo: efectos de las practicas de manejo. En: HE Echeverría &
Trabajo financiado por el proyecto INTA AERN5656, el FO García (eds.). Fertilidad de Suelos y Fertilización de Cultivos.
AGRxx/08 de la FCA-UNMP y con recursos de la Est. Exp. INTA Editorial INTA, Buenos Aires, Argentina. pp. 207-229.
Balcarce. Janzaen, JJ. 2006. The soil carbon dilemma. Shall we hoard it or
use it? Soil boil. Biochem. 38: 419-424.
Meisinger, JJ; VA Bandel; JS Angle; BE O’keefe & CM Reynolds.
Presidedress soil nitrate test evaluation in Maryland. Soil Sci.
REFERENCIAS Soc. Am. J. 56: 1527-1532.
Abbate, P & FH Andrade. 2005. Los nutrientes del suelo y la Nelson, LA; RD Voss & JT Pesek. 1985. Agronomic and statistical
determinación del rendimiento de los cultivos de granos. En: evaluation of fertilizer response. In: OP Engelstad (ed.)
HE Echeverría & FO Garcia (eds.). Fertilidad de Suelos y Fertilizer technology and use, 3rd ed. ASA, Madison.
Fertilización de Cultivos. Ediciones INTA. Buenos Aires, Sainz Rozas, HR; HE Echeverría & PA Barbieri. 2004. Nitrogen
Argentina. pp. 43-66. Balance as Affected by Application Time and Nitrogen
Álvarez, R; HS Steinbach; CR Álvarez & MS Grigera. 2003. Fertilizer Rate in Irrigated No-Tillage Maize. Agron. J. 96:
Recomendaciones para la fertilización nitrogenada de trigo 1622-1631.
y maíz en la Pampa Ondulada. Informaciones Agronómicas Ritchie, SW & JJ Hanway. 1992. How a corn plant develops. Iowa
del Cono Sur Nº 18. State University of Science and Technology. Cooperative
Andrade, FH. 1995. Analysis of growth and yield of maize, sunflower Extension Service Ames, Iowa. Special Report Nº 48.
and soybean grown at Balcarce, Argentina. Field Crop Res. Rizzalli, RH. 1998. Siembra directa y convencional de maíz ante
41: 1-12. distintas ofertas de N. Tesis de Magíster Scientiae. Fac. Cien-
Andrade, FH; EH Echeverría; NS González & SA Uhart. 2002. cias agrarias. UNMP, Balcarce, Argentina. 60 pp.
Capítulo 8: Requerimientos de nutrientes minerales. En: Bases Ruiz, R; E Satorre; G Maddoni; J Carcova & ME Otegui. 2001.
para el manejo del maíz, el girasol y la soja. EEA INTA Balcarce- Umbrales de decisión para la fertilización nitrogenada en Maíz.
Fac. de Ciecias Agrárias UNMdP. pp. 211-237. VII Congreso Nacional de Maíz. AIANBA. Pergamino, Buenos
Aires. Argentina.
Barreto, HJ & LR Westerman. 1987. YIELDFIT: A computer
program for determining economic fertilization rates. J. Tellería, JG. 1996. Siembra Directa de Maíz. En: Maíz, Cuaderno
Agron. Educ. 16: 11-14. de Actualización Técnica Nº57. CREA. Buenos Aires, Argen-
tina. pp. 90-96.
Bray, RH & LT Kurtz. 1945. Determination of total, organic and
Walkley, A & IA Black. 1934. An examination of the Degtjareff
available forms of phosphate in soils. Soil Sci. 59: 39-45.
meted for determining soil organic matter and proposed
Bremner, J & D Keeney. 1966. Determination and isotope-ratio modification of the chromic acid tritaion meted. Soil Sci. 37:
analysis of different forms of nitrogen in soil: 3. Exchangeable 29-37.
ammonium, nitrate and nitrite by extraction-distilation Waugh, DL; RB Cate & LA Nelson. 1973. Discontinuous models
methods. Soil Sci. Soc. Am. Proc. 30: 577-582 for rapid correlation, interpretation, and utilization of soil
Calviño, PA; FH Andrade & VO Sadras. 2003. Maize Yield as analysis and fertilizer response data. Techn. Bull. 7.
Affected by Water Availability, Soil Depth, and Crop International Soil Fertility Evaluation and Improvement
Management. Agron. J. 95: 275-281. Program. North Carolina State Univ., Raleigh, NC.

CI. SUELO (ARGENTINA) 26(2): 00-00, 2008


243
241
ANEXO 10

244
242
ANEXO 11

DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN TRIGO 115

DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN TRIGO SEGUN MOMENTO


DE FERTILIZACIÓN EN EL SUDESTE BONAERENSE

PABLO A BARBIERI1; HERNÁN E ECHEVERRÍA & HERNÁN R SAINZ ROZAS1,2


1
Unidad Integrada (UIB) EEA INTA Balcarce - Fac. Ciencias Agrarias (UNMP). CC. 276 (7620), Balcarce, Argentina.
2
CONICET - Correo electrónico: pbarbieri@balcarce.inta.gov.ar

Recibido: 22-11-08
Aceptado: 27-05-09

RESUMEN
La fertilización nitrogenada en el cultivo de trigo es una práctica habitual en el SE Bonaerense, sin embargo es escasa
la información local para definir la dosis de nitrógeno (N) que responde al máximo beneficio económico. El objetivo
de este trabajo fue determinar la dosis óptima económica (DOE) de fertilizante nitrogenado para el cultivo de trigo en
función de la variedad (tradicional o francesa) y momento de aplicación del N (siembra o macollaje) en dicha región,
considerando dos modelos matemáticos (cuadrático y cuadrático-plateau). Se utilizó información de ensayos de fer-
tilización en trigo de diferentes sitios (Otamendi, Balcarce, Mar del Plata y Tandil) y años (2002/03 a 2007/08). El
modelo cuadrático-plateau produjo los resultados más racionales desde el punto de vista agronómico determinando
DOEs menores que el cuadrático. El estadío de macollaje permitió determinar DOEs menores que al momento de la
siembra. La diferencia en la DOE entre momentos de fertilización fue menor para las variedades francesas que para las
tradicionales, lo que sería explicado por una mayor EUN de las primeras. Por último, para las variedades francesas la
potencialidad del año condicionó la DOE en mayor medida que la relación de precios N-grano de trigo. Estos resultados
enfatizan la importancia de identificar con precisión el rendimiento objetivo del cultivo ya que el mismo tendría un
impacto mayor que los cambios en las relaciones de precios N-grano de trigo a la hora de definir la DOE.
Palabras clave. Trigo, nitrógeno, dosis óptima económica, variedades tradicionales y francesas.

ECONOMIC OPTIMAL NITROGEN RATE FOR WHEAT AS AFFECTED BY FERTILIZATION


TIMING IN SOUTHEASTERN BUENOS AIRES PROVINCE

ABSTRACT
Nitrogen fertilization in wheat is a common practice in the SE of Buenos Aires Province. However, there is a lack of local
information to define the nitrogen (N) rate that responds to the maximum economic benefit. The objective of this work
was to determine the economic optimal nitrogen rate (DOE) for genotypes of wheat (traditional or french) fertilized at
sowing or tillering in this region. Two mathematic models were evaluated (quadratic and quadratic-plateau). Twenty-
two N fertilization experiments from different sites (Otamendi, Balcarce, Mar del Plata y Tandil) and years (from 2002
to 2007) were used. The quadratic-plateau model produced the most rational results from an agronomic point of view
because it gave lower DOEs than the quadratic model. Fertilization at tillering showed lower DOEs compared to
fertilization at sowing. The difference in DOE between fertilization times was lower in french genotypes than traditional
ones, and this difference would be explained by the greater N use efficiency determined in french genotypes. In french
genotypes, the potential grain yield produced more variations in the DOE than the N- grain wheat price relationship. These
results emphasize the importance of knowing the potential grain yield at the time of defining the DOE.
Key words. Wheat, nitrogen, economic optimal rate, traditional and french genotypes.

INTRODUCCIÓN recta (SD) (Falotico et al., 1999). En tal sentido, el N es


El trigo (Triticum aestivum L) es el cultivo de invier- el nutriente que con mayor frecuencia limita la produc-
no más importante en los sistemas productivos del sudeste ción vegetal, debido a las grandes cantidades requeridas
Bonaerense, en donde la intensificación de la agricultura por los cultivos y a la frecuencia con que se observa su
en los últimos años ha producido una disminución de la deficiencia en los suelos (Echeverría & Sainz Rozas,
materia orgánica (MO) del suelo (Sainz Rozas & Echeve- 2005).
rría, 2008), y por consiguiente, es frecuente determinar La metodología más difundida de diagnóstico de N
una respuesta generalizada al agregado de nitrógeno (N) para el cultivo de trigo, se basa en la determinación del
(Calviño et al., 2002), particularmente bajo siembra di- contenido de nitrato en el suelo (0-60 cm) al momento de

CI. SUELO (ARGENTINA) 27(1): 115-125, 2009

243
ANEXO 11
116 PABLO A BARBIERI et al.

la siembra (Gonzáles Montaner et al., 1997; Calviño et al.,


2002). Se han reportado distintos umbrales de nitrato a MATERIALES Y MÉTODOS
En este trabajo se realizaron estimaciones del N disponible
la siembra según la zona, el rendimiento objetivo del cul-
(ND) óptimo económico basado en funciones de respuesta del
tivo y el sistema de labranza. Para variedades tradiciona- cultivo de trigo a la disponibilidad de N al momento de la siembra
les con antecesor soja bajo SD y con rendimientos de apro- o al macollaje, según la potencialidad del año y la relación de
ximadamente 5.000 kg ha-1, se requieren 150 kg N ha-1 (N precios N-grano de trigo. El ND se define como los kg N ha-1 pre-
en el suelo de 0-60 cm +N del fertilizante), mientras que sentes en el suelo más los aplicados en forma de fertilizante. La
para variedades francesas con rendimientos superiores a DOE se determina como la diferencia entre el ND óptimo econó-
6.000 kg ha-1, se requieren 170 kg N ha-1 (Calviño et al., mico y la disponibilidad de N en el suelo (Bremner & Keeney,
2002). 1966) en los 0-60 cm para el momento de la siembra y del ma-
collaje. La información utilizada provino de 22 ensayos de fer-
En el sudeste Bonaerense es más frecuente la ocurren- tilización nitrogenada realizados en el SE Bonaerense (Otamen-
cia de excesos hídricos al comienzo que al final de la es- di, Mar del Plata, Balcarce y Tandil) por el grupo de Suelos de la
tación de crecimiento del trigo (Reussi Calvo & Echeve- Unidad Integrada (INTA-FCA) Balcarce, entre los años 2002 y
rría, 2006) y en consecuencia, la aplicación de N de base 2007 (Tabla 1). Las poblaciones de datos cubrieron una amplia
a la siembra podría resultar en mayores pérdidas de N, gama de condiciones meteorológicas y de fertilidad de suelos con
reportándose menores rendimientos y eficiencias de uso el fin de contemplar diversos escenarios productivos. Los sets de
datos obtenidos representan un abanico de respuestas en rendi-
de N (EUN) del fertilizante y de N en planta, respecto de
miento a la disponibilidad y aplicación de N, no siendo otros nu-
la fertilización al macollaje (Melaj et al., 2003; Barbieri trientes como fósforo y azufre limitantes, ya que se aseguró ade-
et al., 2008). En consecuencia, el diagnóstico de reque- cuada disponibilidad de los mismos. Se efectuaron aplicaciones
rimiento y la aplicación de N al estadío de macollaje es preventivas de herbicidas y funguicidas.
una estrate-gia de manejo apropiada que permite incre- Con el objeto de poder agrupar la información surgida de los
mentar la EUN, respecto de la aplicación del fertilizante ensayos y poder analizar el efecto de la dosis de N sobre el cultivo
al momento siembra (Barbieri et al., 2009). de trigo, los rendimientos provenientes de los diferentes sitios, años
La aplicación de los métodos de diagnóstico comen- y variedades fueron agrupados en poblaciones utilizando como
criterio de clasificación los rendimientos simulados utilizando el
tados no contempla la incidencia del costo de los insumos
análisis estacional sin limitaciones de N del modelo CERES-Trigo.
y de su relación con el precio del trigo (relación insumo- Se utilizó la versión DSSAT v4 para simular los efectos de las dosis
producto). Álvarez (2008) analizando redes de ensayos de N usando 27 años de datos climáticos (1978-2005) los que
de fertilización reportó que la utilización de umbrales de fueron obtenidos de la estación de la estación meteorológica de
N fijos permitió lograr márgenes netos positivos de la in- la EEA-INTA de Balcarce. El perfil del suelo utilizado fue Pa-
versión en fertilización sólo en años con relaciones de pre- leudoll Petrocalcico con 5% de materia orgánica y 25 kg ha-1 de
cios favorables. En el último año, se ha incrementado sig- N disponible a la siembra (0-60 cm). El contenido de agua dis-
nificativamente dicha relación y por lo tanto, es necesa- ponible en el suelo a la siembra fue fijado al 80% del agua útil,
valor frecuentemente observado para el área en trigo bajo SD
rio evaluar la incidencia de dichos cambios sobre la dosis
(Calviño & Sadras, 2002). El cultivo antecesor fue soja bajo SD
óptima económica (DOE). En tal sentido, para maíz bajo y las condiciones iniciales del suelo se reajustaban cada año. Para
SD en el sudeste Bonaerense, se ha determinado que la las variedades tradicionales, los rendimientos se clasificaron como
potencialidad del año condicionó la DOE en mayor me- bajos, menores de 4.550 kg ha-1 (años con disponibilidad hídrica
dida que la relación de precios, determinada mediante dos menor a la mediana) y altos, mayores de 4.550 kg ha-1 (años con
modelos matemáticos (Pagani et al., 2008). Numerosos precipitaciones iguales o superiores a la mediana de 425 mm). Los
modelos de respuesta a la aplicación de N han sido uti- rangos determinados para las variedades francesas fueron un 20%
lizados para definir la DOE, no existiendo consenso res- mayor que los establecidos para las variedades tradicionales, esto
es, rendimientos bajos, menores de 5.500 kg ha-1 y altos, mayores
pecto de cuál es el más conveniente (Nelson et al. 1985;
de 5.500 kg ha-1. Esta diferencia en rendimiento entre variedades
Barreto & Westerman, 1987; Blackmer & Meisinger, francesas y tradicionales surge de los datos publicados por Calviño
1990). Para tal fin, en algunos trabajos se recurre al modelo et al. (2002) para diferentes ambientes y niveles de N.
que arroje los resultados más racionales desde el punto
Para ambas variedades, se ajustaron dos modelos matemáti-
de vista agronómico (Pagani et al., 2008). cos de respuesta a las poblaciones de datos de rendimiento en
Para el cultivo de trigo de diferente potencial de ren- función del ND: cuadrático y cuadrático-plateau. El modelo cua-
dimiento en el sudeste Bonaerense, se plantean como drático, responde a la ley de rendimientos no proporcionales y
objetivos determinar: i.- la aptitud de dos modelos para presenta un óptimo alrededor del máximo rendimiento luego del
cual declina más allá del nivel del nutriente donde se alcanza el
describir la respuesta a la fertilización nitrogenada y de
máximo rendimiento (Steinbach, 2005). Si bien este modelo per-
esta manera definir la DOE y ii.- el efecto del momento
mite realizar la evaluación económica de la fertilización, algunas
de aplicación de N (siembra vs macollaje) sobre la DOE. de las desventajas que presenta es que puede distorsionar la forma

CI. SUELO (ARGENTINA) 27(1): 115-125, 2009

244
ANEXO 11
DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN TRIGO 117

Tabla 1. Variables edáficas y de manejo y precipitaciones durante la estación de crecimiento del trigo para los diferentes años
y localidades. MO: materia orgánica, P-Bray: fósforo disponible por el método de Bray I, N-NO3-: nitrógeno como nitrato.
Table 1. Soil and management variables and rainfall during wheat growing season for different years and growing seasons. MO:
organic mater, P-Bray: available phosphorous by Bray I method, N-NO3-: nitrogen as nitrate.
Sitio Año Localidad Variedad Antecesor MO pH P-Bray N-NO3- N-NO3- Precipitaciones
Sitio Año Localidad Variedad Antecesor MO pH P-Bray Siembra Macollaje
Junio-dciembre
% mg kg-1 kg ha-1 kg ha-1 (mm)

01 2002 Otamendi Tradicional Girasol 5,1 6,2 19,7 19,2 13,4 581
02 2002 Balcarce Tradicional Soja 5,7 6,0 14,3 20,7 44,1 731
03 2002 Tandil Tradicional Maíz 5,3 6,0 20,3 10,7 28,2 660
04 2003 Otamendi Tradicional Girasol 5,1 6,2 19,7 26,2 52,3 666
05 2003 Balcarce Tradicional Girasol 4,2 6,2 17,1 22,4 44,1 618
06 2003 Tandil Tradicional Maíz 5,8 6,0 25,9 45,4 28,8 302
07 2004 Balcarce Tradicional Soja 5,7 6,1 11,0 67,8 23,1 450
08 2004 Tandil Tradicional Maíz 6,1 6,2 12,0 63,6 42,2 288
09 2004 Mar del Plata Tradicional Maíz 5,6 5,9 13,0 92,5 26,6 452
10 2005 Balcarce Tradicional Girasol 5,3 6,0 08,2 52,2 27,7 397
11 2002 Otamendi Francesa Girasol 5,1 6,2 17,9 21,0 07,9 581
12 2002 Balcarce Francesa Soja 5,7 6,0 14,3 29,1 34,7 731
13 2002 Tandil Francesa Maíz 5,3 6,0 20,3 07,7 42,1 660
14 2003 Otamendi Francesa Girasol 5,1 6,2 19,7 24,3 69,7 666
15 2003 Balcarce Francesa Girasol 4,2 6,2 17,1 26,2 44,5 618
16 2003 Tandil Francesa Maíz 5,8 6,0 25,9 25,1 22,1 302
17 2005 Mar del Plata Francesa Soja 5,9 5,6 13,8 35,8 36,5 512
18 2006 Mar del Plata Francesa Trigo/Soja 5,2 6,2 17,2 123,8 122,3 471
19 2006 Balcarce Francesa Trigo/Soja 4,7 5,7 08,5 39,2 24,2 404
20 2006 Balcarce Francesa Girasol 4,4 5,7 22,7 09,2 17,0 404
21* 2007 Mar del Plata Francesa Soja 5,4 6,1 40,0 65,0 - 416
21§ 2007 Mar del Plata Francesa Soja 5,4 6,1 40,0 - 67,0 416

* Experimento fertilizado y muestreado a la siembra.


§ Experimento fertilizado y muestreado al macollaje.

real de los datos experimentales. Si los datos muestran un impor- a cabo utilizando el Software Table Curve (Jandel Scientific, Corte
tante incremento para bajo nivel de nutriente y existe un amplio Madera, CA).
rango del nutriente para el máximo rendimiento, la función La relación de precios entre el N y el grano de trigo se calculó
cuadrática tiende a superar el valor de los datos presentando un de manera análoga a la realizada por Pagani et al. (2008):
máximo superior al que muestran los datos (Black, 1993). La con-
secuencia de este comportamiento es que se sobreestima la can-
tidad de nutriente donde se alcanza el máximo beneficio econó- Precio N ($/kg N) + interés
Relación de precios =
mico. Por otra parte, el modelo cuadrático-plateau, responde a Precio bruto grano ($/kg) – gastos
cambios en la relación de precios y permite definir ND menores
respecto del cuadrático siendo más compatible con la susten-
tabilidad ambiental. Por lo tanto, generalmente este modelo es A su vez, el precio del N depende del precio del fertilizante
preferible al cuadrático para predecir los requerimientos de N y de su concentración de N:
(Cerrato & Blackmer, 1990; Bullock & Bullock, 1994). Los
modelos cuadrático y cuadrático-plateau fueron derivados y se
Precio fertilizante ($/t)
graficó la eficiencia agronómica (kg grano kg N disponible-1) en Precio del N ($/kg N) =
función del nivel de N disponible. El ND óptimo económico se kg N/t fertilizante
determinó en la intersección de la recta proveniente de la deriva-
da primera y la línea horizontal correspondiente a diferentes re- En el cálculo de la relación de precios se consideró como costo
laciones insumo-producto. Todos estos análisis fueron llevados del fertilizante, el precio del mismo puesto en el campo más el costo

CI. SUELO (ARGENTINA) 27(1): 115-125, 2009

245
ANEXO 11
118 PABLO A BARBIERI et al.

financiero (en el caso de existir) por haber usado crédito para Para la totalidad de los ensayos (n= 21), el rendimiento
adquirirlo. El valor del grano utilizado fue el neto, luego de des- de las variedades tradicionales y francesas de trigo se
contados los gastos de cosecha, flete, secado y comercialización. relacionó con el ND (N mineral en suelo + fertilizante) en
Para el cálculo del interés se consideró la tasa mensual y el pe-
el suelo al momento de la siembra y al macollaje (Fig. 1).
ríodo de inmovilización (generalmente 6-8 meses).
En dicha Figura, cada punto representa el promedio de
rendimiento (de por lo menos tres repeticiones) correspon-
diente a cada tratamiento. Los coeficientes de determi-
nación (r2) de dicha relación determinados mediante el
RESULTADOS Y DISCUSIÓN modelo cuadrático fueron 0,50 y 0,45, para las varieda-
Para las variedades tradicionales (sitios 1 a 10), los des tradicionales y francesas, respectivamente, cuando no
rendimientos oscilaron según nivel de disponibilidad de se discriminó por sitio de bajo y alto rendimiento y por
N desde 3.114 a 5.092 kg ha-1. Cuando se emplearon momento de fertilización.
variedades francesas los rendimientos oscilaron desde En la Figura 2 se muestra el ajuste de los modelos
2.630 a 4.280 kg ha-1 para los sitios de bajos rendimien- cuadrático y cuadrático-plateau del rendimiento de las
tos (15, 19 y 20) y desde 4.370 a 6.834 kg ha-1 para los variedades tradicionales en función del ND. Para estas
sitios de elevados rendimientos. En los sitios 19 y 20, si variedades, los tratamientos fertilizados con la dosis más
bien las precipitaciones registradas durante la estación de elevada de N se clasificaron solamente dentro de la ca-
crecimiento no fueron escasas (Tabla 1), su distribución tegoría de alto rendimiento, ya que no se registraron
fue inadecuada, ya que se registró déficit hídrico desde rendimientos inferiores a 4.550 kg ha-1. Para las varieda-
antesis hasta madurez fisiológica. En el sitio 15, si bien des francesas, el agrupamiento de los datos en función de
las precipitaciones ocurridas durante toda la estación de los rendimientos (bajos y altos) permitió reducir la varia-
crecimiento y particularmente durante los 60 días ante- bilidad aumentando el valor predictivo de los modelos
riores hasta los 10 días posteriores a antesis fueron ade- (Fig. 1 vs Fig. 3). Debido a que todos los experimentos
cuadas (218 mm), la escasa profundidad efectiva del suelo fueron conducidos bajo adecuadas prácticas de manejo
habría limitado la disponibilidad de agua útil para el cul- (selección del material genético, fecha de siembra, den-
tivo. El rendimiento máximo determinado para la mayor sidad, control de plagas, malezas y fertilización con otros
disponibilidad de N es similar al reportado por Calviño & nutrientes), las diferencias en respuesta al N entre las
Sadras (2002) para suelos someros (50 y 70 cm) con ele- curvas de la Figura 3 para los sitios de bajo y alto rendi-
vada disponibilidad de N y similares precipitaciones du- miento se deberían, como ha sido mencionado, a la ocu-
rante el período mencionado. rrencia de estrés hídrico durante la etapa crítica de deter-

10.000 10.000
10000
V. Tradicionales
Tradicionales V.
V.Francesas
Francesas
Rendimiento (kg ha-1)

8.000 8.000
8000

6000
6.000
6.000

Siembra
Siembra
4.000 4.000
4000
Macollaje
Macollaje

2.000
2000 Rto== -0.0915*ND2
2.000 Rto = -0.076*ND2 +2 30.6*ND + 2091
Rto = -0,076*ND + 30,6*ND + 2.091 Rto -0,0915*ND+2 37.2*ND + 2631
+ 37,2*ND + 2.631
2
rr22 =
= 0.50
0,50 rr2 ==0,45
0.45

0 00
0 50 100 150 200 250 300 0 50 100 150 200 250 300

ND (kg ha )
-1
ND (kg ha ) -1

Figura 1. Relaciones entre el rendimiento de trigo y el N disponible (ND) a la siembra y al macollaje en función de la variedad
en el SE Bonaerense.
Figure 1. Relationship between wheat grain yield and soil available N (ND) at sowing and tillering as a function of genotype
in the SE of Buenos Aires Province.

CI. SUELO (ARGENTINA) 27(1): 115-125, 2009

246
ANEXO 11
DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN TRIGO 119

Modelo cuadrático
8.000
Rto
Rto (M) == -0,105*ND
-0.105*ND ++
2 2
37.7*ND
37,7*ND + 1905
+ 1.905
r 2
= 0,61
r = 0.61
2
U = 176 kg ND ha -1
U = 176 kg ND ha-1
6.000
Rendimiento (kg ha-1 )
Siembra
Siembra
4.000 Macollaje
Macollaje

Rto (S)= -0.060*ND


Rto (S) 2 + 226.1*ND + 2296
= -0,060*ND + 26,1*ND + 2.296
2.000 r2 = 0,40
r 2 = 0.40
U = 215U = kg
215NDkg ND
ha-1ha
-1

0
0 50
50 100
100 150
150 200
200 250
250

Modelo cuadrático plateau


Modelo cuadrático plateau
8.000 Rto (M) = -0,136*ND2 + 42,3*ND + 1.815
rRto
2 (M) = -0.136*ND2 +42.3*ND + 1815
= 0,59
Ur 2 ==155
0.59
kg ND ha-1
U = 155 kg ND ha-1
6.000
Rendimiento (kg ha-1 )

Siembra
Siembra
4.000
Macollaje
Macollaje

2.000 RtoRto (S)(S)


= =-0.080* ND22 ++33,0*ND
-0,080*ND 33.0*ND+ +1.822,0
1822.0
r 2 =r20.38
= 0,38
U =U200 = 200
kgkgND NDhaha-1-1

0
0 50 100 150 200 250

ND (kg ha-1 )

Figura 2. Relaciones entre el rendimiento de las variedades de trigo tradicional y el N disponible (ND) a la siembra (línea llena)
y al macollaje (línea punteada) en el SE Bonaerense descriptas con modelos cuadrático y cuadrático-plateau. U= umbral. Línea
llena corresponde al ajuste de los datos para el momento de la siembra y la línea punteada al macollaje
Figure 2. Relationship between wheat grain yield and soil available N (ND) at sowing (full line) or tillering (dotted line) in the
SE of Buenos Aires Province as described by quadratic and quadratic-plateau models. U= threshold. Full line correspond
adjustment to sowing data and dashed lines to tillering data

minación del rendimiento. Carcova et al. (2004) repor- medio de momento de fertilización) para años de bajo y
taron que la relación entre el rendimiento de los cultivos alto rendimiento, respectivamente, lo que representa un
y el N disponible es afectada por factores genéticos, am- incremento del 23% (Fig. 3). Sin embargo, el rendimien-
bientales y de manejo. to máximo se incrementó de 4.180 a 6.480 kg ha-1, lo que
En las variedades francesas los umbrales de ND para representa un aumento del 53%. Este incremento en el um-
máximo rendimiento determinados con el modelo cuadrá- bral de ND para el máximo rendimiento diferenciado entre
tico-plateau se incrementaron en función del nivel de ren- años se debe a los cambios en la eficiencia de uso de N
dimiento, siendo los mismos de 131 y 162 kg ha-1 (pro- (EUN=kg grano kg ND-1) determinada para el umbral de

CI. SUELO (ARGENTINA) 27(1): 115-125, 2009

247
Modelo cuadrático
120

Modelo cuadrático
10.000 10.000
10000 2
Rto -0.128*ND 2 + 47.0*ND + 2753
2 2 Rto (M)
(M) == -0,128*ND + 47,0*ND + 2.753
Rto (M) =
Rto (M) = -0,107*ND
-0.107*ND + 30,1*ND + 1.872
+ 30.1*ND + 1872
2 r 2r2 == 0.58
0,58
0,66
r2r == 0.66 -1 -1
-1 UU==179 179 kg
kgNDNDhaha
8.000 UU==140140 kg
kgNDNDhaha-1 8000
8.000

6.000 6.000
6000
Siembra
Siembra
4.000 4000
4.000 Macollaje
Macolllaje
2
Rto (S) = -0.121*ND + 35.0*ND + 1943 Rto 2 2
-0.091*ND + 36.5*ND + 2997
Rto (S) = -0,121*ND2 + 35,0*ND + 1.943 Rto(S)
(S) == -0,091*ND + 36,5*ND + 2.997

Rendimiento (kg ha-1 )


2.000 rr22 = 0.77
= 0,77 2.000
2000 0,54
r 2r2== 0.54
UU== 144 -1 -1 -1
144 kg
kgND
NDhaha UU==200 200 kg
kg NDNDhaha-1

CI. SUELO (ARGENTINA) 27(1): 115-125, 2009


0 00
0 50
50 100
100 150
150 200
200 250
250 300
300 0 50
50 100
100 150
150 200
200 250
250 300
300

Modelo cuadrático
Modelo plateau
cuadrático plateau
10.000 10.000
10000 2
Rto -0.145*ND 2 + 46.0*ND + 2710
Rto
Rto (M) -0.141*ND
(M) ==-0,141*ND 2 2 + 34.0*ND + 1900
+ 34,0*ND + 1.900 Rto (M)
(M) == -0,14*ND + 46,0*ND + 2.710
rr22 = 0.31
= 0,31 0,57
r2r2 == 0.57
-1
145 kg

248
-1 -1 UU== 145 kgND NDhaha-1
8.000 U 125 kg
U == 125 kgNDNDhaha 8.000
8000
ANEXO 11

6.000 6.000
PABLO A BARBIERI et al.

6000
Siembra
Siembra
4.000 4.000
4000 Macollaje
Macollaje

2 2
Rto -0.123*ND 2 + 33.9*ND + 2009 Rto -0.106*ND 2 + 38.0*ND + 3084

Rendimiento (kg ha-1 )


Rto(S)
(S) =
= -0,123*ND + 33,9*ND + 2.009 Rto (S)
(S)==-0,106*ND + 38,0*ND + 3.084
2.000 r 2r2==0.74
0,74 2.000
2000 rr22 = 0.54
= 0,54
-1 -1 UU == 178
178 kgkg
NDNDha-1ha-1
UU==137 kg ND
137 kg NDha
ha

0 0
0 50 100 150 200 250 0 50 100 150 200 250 300

ND (kg ha-1) ND (kg ha-1 )

Figura 3. Relaciones entre el rendimiento de las variedades de trigo francesas y el N disponible (ND) a la siembra y al macollaje en el SE Bonaerense en función de los rendimientos
bajos (izquierda) y altos (derecha). Las curvas presentan funciones de ajuste de los modelos cuadrático y cuadrático-plateau. U= umbral. Línea llena corresponde al ajuste de los
datos para el momento de la siembra y la línea punteada al macollaje
Figure 3. Relationship between wheat grain yield and soil available N (ND) at sowing or tillering in the SE of Buenos Aires Province in a function of low (right) and high (left)
grain yield. Two models are shown quadratic and quadratic plateau. U= threshold. Full line correspond adjustment to sowing data and dashed lines to tillering data.
ANEXO 11
DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN TRIGO 121

ND, es decir, el valor de ND en el cual se alcanza el máxi- por Fowler (2003) quien determinó una relación inversa
mo rendimiento, fue de 40 y 32 kg grano kg ND-1, para entre nivel de rendimiento y proteína, aún en suelos con
los años de alto y bajo rendimiento, respectivamente. Se elevada disponibilidad de N.
han reportado variaciones en la EUN por efecto de la dis- Por otra parte, para ambos modelos y variedades, es
ponibilidad hídrica desde -10 hasta 44 kg grano kg ND-1 válido mencionar que para los años sin deficiencias hí-
(Anderson, 1992; Fischer et al., 1993 y Asseng et al., 2001). dricas, la relación entre el rendimiento y el ND para el
Para ambas variedades y momentos de fertilización, muestreo de suelo y la fertilización realizados al macollaje
el umbral de ND para máximo rendimiento del modelo presentó un mayor valor de r2 y un menor umbral de ND
cuadrático-plateau fue inferior al del modelo cuadrático que el muestreo y fertilización realizados a la siembra (Figs.
(Figs. 2 y 3). Para la situación de alto rendimiento, los um- 2 y 3). Este mejor ajuste y menor umbral de ND se explica
brales de ND determinados con el modelo cuadrático-pla- en parte por la existencia de menores pérdidas de N, par-
teau fueron de 178 y 162 kg ha-1 (promedio de momentos ticularmente por lavado de nitratos, en la fertilización al
de fertilización) para las variedades tradicionales y fran- macollaje (Barbieri et al., 2008).
cesas, respectivamente (Figs. 2 y 3). Estos umbrales no Una vez obtenidas las ecuaciones de respuesta de
coinciden con los reportados por Calviño et al. (2002), rendimiento versus la disponibilidad de N para años de
a pesar de que los rendimientos máximos de ambas va- alto y bajo rendimiento, momentos de muestreo-fertiliza-
riedades determinados en esta experiencia fueron simi- ción y variedades, se procedió a derivar los modelos
lares a los reportados por dichos autores. El menor um- cuadrático y cuadrático-plateau con el fin de obtener nue-
bral de ND para las variedades francesas sería explicado vas funciones que fueron graficadas utilizando el ND como
por la diferente EUN determinada para máximos rendi- variable independiente, y la eficiencia agronómica, kg
mientos, la cual fue de 30 y 40 kg grano kg ND-1 (prome- grano kg ND-1 como variable dependiente (Figs. 5 y 6).
dio de momento de fertilización), para variedades tradi- Estas Figuras permiten, previa selección de la recta a uti-
cionales y francesas, respectivamente. Esta diferencia en lizar en función de los rendimientos esperados, ingresar
la EUN sería debida a que para las dosis más elevadas de horizontalmente con una relación de precios determina-
N, las variedades tradicionales presentaron mayores con- da y obtener el ND óptimo económico, lo que a su vez
centraciones de proteína en grano que las variedades fran- permite definir la DOE, como la diferencia entre éste y
cesas (13 vs 10%, promedio de años y momentos de fer- la disponibilidad de N en el suelo a la siembra o al ma-
tilización). Estos resultados coinciden con lo reportado collaje. En la Figura 4 se presenta la evolución de la

16

14
Relación de precio ($grano $ N-1)

12

10

1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006 2008

Año

Figura 4. Relación de precio grano de trigo-N durante el período 1990-2008 en Argentina. Fuente: Series de precios AACREA.
Figure 4: Price relationship wheat grain-N during the 1990-2008 period in Argentina. Source: Price series AACREA.

CI. SUELO (ARGENTINA) 27(1): 115-125, 2009

249
ANEXO 11
122 PABLO A BARBIERI et al.

relación de precios N-grano de trigo durante el período que aporta un ND óptimo aparentemente insesgado y agro-
1990-2008; durante este período el menor y mayor valor nómicamente aceptable. Para maíz bajo SD en el sudeste
determinado para dicha relación fue de 4:1 y 13:1, res- bonaerense Pagani et al. (2008) reportaron similares re-
pectivamente. Este último valor corresponde a setiembre sultados.
del 2008, mientras que el valor promedio hasta el 2007 Para las variedades tradicionales, utilizando la rela-
fue de 5,9:1. ción 5,9:1, el modelo cuadrático-plateau determinó ND
Los ND óptimos económicos determinados para el óptimo económicos más bajos para la fertilización al ma-
modelo cuadrático-plateau fueron inferiores a los del mo- collaje respecto de la fertilización a la siembra (134 y 170
delo cuadrático, independientemente de la variedad, mo- kg ND ha-1), mientras que para la relación de 13:1 estos
mento de fertilización, nivel de rendimiento y relación de valores fueron de 108 y 125 kg ND ha-1 (Fig. 5). Este com-
precios (Figs. 5 y 6), lo que es consecuencia de lo obser- portamiento es debido a que el umbral físico de respuesta
vado en los modelos de respuesta a la fertilización (Figs. a la fertilización fue menor para la fertilización y el
2 y 3). Cerrato & Blackmer (1990) trabajando con maíz, muestreo al macollaje (Figs. 2 y 3). Estos resultados ponen
señalaron que el modelo cuadrático tendía a sobreestimar de manifiesto la importancia de retrasar la aplicación de
los requerimientos de N y la utilización de este modelo N como medio para incrementar la EUN y por ende la ren-
determina ND óptimos que son demasiado altos desde el tabilidad de la fertilización.
punto de vista agronómico. Dichos autores concluyen que Para las variedades francesas y en los sitios con bajos
el modelo cuadrático-plateau describe en forma más ade- rendimientos, utilizando la relación 5,9:1, el modelo
cuada el rendimiento de los cultivos en función del N, ya cuadrático-plateau determinó ND óptimo económicos

Modelo cuadrático
16
14
12
Siembra
10
Macollaje
Eficiencia agronómica (kg grano kg N disponible-1)

8
6
4
2
0
0 50 100 150 200 250
Modelo cuadrático plateau
16
14 0
Siembra
12
Macollaje
10
8
6
4
2
0
0 50 100 150 200 250
ND (kg ha-1)

Figura 5. Funciones derivadas para el modelo cuadrático y cuadrático-plateau de las relaciones entre el rendimiento de las 0
variedades tradicionales y el N disponible (ND) a la siembra y al macollaje) en el SE Bonaerense.
Figure 5 Derivative functions for the quadratic and the quadratic-plateau model of the relationships between grain yield and
available N level (ND) at sowing and tillering in the SE of Buenos Aires Province.

CI. SUELO (ARGENTINA) 27(1): 115-125, 2009

250
ANEXO 11
DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN TRIGO 123

Modelo cuadrático
16 16
14 14
12 12
10 10 Siembra
Siembra
Macollaje
Macollaje
Eficiencia agronómica (kg grano kg N disponible-1)

8 8
6 6
4 4
2 2
0 0
00 50
50 100
100 150 200
200 250 00 50
50 100
100 150
150 200
200 250
250
Modelo
Modelo cuadrático-plateau
cuadrático plateau
16 16
14 14

12 12
10 Siembra
Siembra
10
Macollaje
Macollaje
8 8

6 66

4 44
2 22

0 00
0 50 100 150 200 250 0 50 100 150 200 250

ND (kg ha-1) ND (kg ha-1)

Figura 6. Funciones derivadas para el modelo cuadrático y cuadrático-plateau de las relaciones entre el rendimiento bajo
(izquierda) y alto (derecha) de las variedades francesas y el nivel de N disponible (ND) a la siembra y al macollaje en el SE
Bonaerense.
Figure 6. Derivative functions for the quadratic and the quadratic-plateau model of the relationships between grain yield and
available N level (ND) at sowing and tillering in the SE of Buenos Aires Province.

levemente más bajos para la fertilización al macollaje Por otra parte, para las variedades francesas, el aumen-
respecto de la fertilización a la siembra (100 y 113 kg ND to de la relación de precio de 5,9:1 a 13:1 disminuyó el
ha-1), mientras que para la relación de 13:1 estos valores ND óptimo económico de 126 a 98 kg ha-1 (promedio de
fueron de 75 y 85 kg ND ha-1 (Fig. 6). Para la relación de años y momentos de fertilización). Por lo tanto, el dupli-
5,9:1 pero para altos rendimientos, el ND óptimo econó- car el costo de los fertilizantes provocó una disminución
mico fue de 138 y 152 kg ha-1 para la fertilización y muestreo algo menor en el ND óptimo que el cambio debido al po-
al macollaje y a la siembra, respectivamente, mientras que tencial de rendimiento (Fig. 6). Estos resultados enfatizan
para la relación de 13:1 el ND óptimo económico fue de la importancia de identificar con precisión el rendimien-
113 y 118 kg ha-1 para la fertilización al macollaje y a la to objetivo del cultivo puesto que el mismo tendría un im-
siembra, respectivamente (Fig. 6). Por lo tanto, estos resul- pacto mayor que los cambios en las relaciones de precios
tados indican que el potencial de rendimiento afectó en grano de trigo-N a la hora de definir la DOE. Estos resul-
mucha mayor medida el ND óptimo económico (37-38 kg tados son similares a los informados para el cultivo de maíz
ha-1, promedio de relaciones de precios y momentos de por Pagani et al. (2008).
fertilización) que el momento de fertilización (9,5-11,5 kg Para los años de altos rendimientos y para ambas va-
ha-1, promedio de relaciones de precios y años). riedades los resultados de esta experiencia indican que en

CI. SUELO (ARGENTINA) 27(1): 115-125, 2009

251
ANEXO 11

124 PABLO A BARBIERI et al.

años con relaciones de precios de 5,9:1 los umbrales de ND Barbieri, PA; HR Sainz Rozas & HE Echeverría. 2008. Time of
óptimo económicos oscilaron de 134 a 170 kg ha-1, mien- nitrogen application affects nitrogen use efficiency of wheat
in the humid pampas of Argentina. Canadian Journal of Plant
tras que para relaciones de precios N-grano de 13:1 los ni-
Science 88: 849-857.
veles de ND óptimos económicos fueron de 108-125 kg
Barbieri, PA; HR Sainz Rozas & HE Echeverría. 2009. Nitratos
ha-1. Los niveles de ND óptimos económicos para bajas en el suelo a la siembra o al macollaje como diagnóstico de
relaciones N-grano son similares a los umbrales físicos la nutrición nitrogenada en trigo en el sudeste bonaerense.
de ND en suelo determinados a partir de balances de N Ciencia del suelo 27(1): 41-47.
simplificados reportados para el sudeste bonaerense Barbieri, PA; HR Sainz Rozas & HE Echeverría. 2007. Nitróge-
(García et al., 1998; Calviño et al., 2002; Barbieri et al., no ¿aplicación a la siembra o al macollaje? Disponible en http:/
2008). Sin embargo, estos resultados ponen de manifies- /www.inta.gov.ar/balcarce/noticias/2007/jorntrigo.htm
to la inconveniencia de llevar el suelo a un umbral fijo de Baethgen, WE & MM Alley. 1989. Optimizing soil and fertilizer
N cuando las relaciones de precios N-grano son elevadas, nitrogen use by intensively managed winter wheat. I. Crop
lo que coincide con lo reportado por Álvarez (2008). nitrogen uptake. Agron. J. 81: 116-120.
Barreto, HJ & Westerman RL. 1987. YIEDFIT: A computer pro-
gram for determining economic fertilization rates. J. Agron.
Educ. 16: 11-14.
Black, CA. 1993. Soil fertility evaluation and control. Black CA
(ed.). Lewis Publisher, USA. 721 pp.
CONCLUSIONES
Blackmer, AM & JJ Meisinger. 1990. RE-examination of the
Los resultados de esta experiencia permiten concluir methodology used for selecting nitrogen inputs into crop
que el modelo cuadrático-plateau-produjo los resultados production. J. Contam. Hydrol. 78: 571-575.
más racionales desde el punto de vista agronómico. Para Bremner, J & D Keeney. 1966. Determination and isotope-ratio
ambas variedades, la fertilización en el estadio de ma- analysis of different forms of nitrogen in soil: 3. Exchangeable
collaje permitió determinar DOE menores que la aplica- ammonium, nitrate and nitrite by extraction-distillation
ción al momento de la siembra. Sin embargo, para altas methods. Soil Sci. Soc. Am. Proc. 30: 577-582.
y bajas relaciones de precios la diferencia en la DOE entre Bullock, DG & DS Bullock. 1994. Quadratic and Quadratic-plus-
momentos de fertilización fue menor para las variedades plateau models for predicting optimal nitrógeno rate of corn:
francesas que para las tradicionales, lo que sería explica- a comparison. Agron. J. 86: 191-195.
do por una mayor EUN de las primeras. Por último, para Calviño, PA; HE Echeverría & M Redolatti. 2002. Diagnóstico
de nitrógeno en trigo con antecesor soja bajo siembra directa
las variedades francesas la potencialidad del año condi-
en el sudeste Bonaerense. Ciencia del Suelo 20: 36-42.
cionó la DOE en mayor medida que la relación de pre-
Calviño, PA & VO Sadras 2002.On-farm assesment of constrints
cios N-grano de trigo. to wheat in relation to different previous crops. J. Agric. Sci.
Cambridge 118: 157-163.
Calviño, PA & M Redolatti. 2004. Resultados de dividir la dosis
de nitrógeno en trigos de alto rendimiento en el Sudeste
Bonaerense. XIX Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo,
AGRADECIMIENTOS II Simposio Nacional de Suelos Vertisólicos. Paraná, Entre
Este trabajo fue financiado por el Proyecto Específico INTA Ríos, 22-25 junio de 2004. Actas en CD 7 pp.
5656, el AGR 261/08 de la UNMP y del Convenio INTA- Carcova, J; G Abeledo & M Lopez Pereira. 2004. Análisis de la
PROFERTIL SA. generación del rendimiento: crecimiento, partición y compo-
nentes. En: Producción de granos. Bases funcionales para su
manejo. Satorre, H; Vence, RL; Slafer, GA; de la Fuente, EB;
Miralles, DJ; Otegui, ME & Savin, R (eds.). Editorial Facul-
tad de Agronomía. Universidad de Buenos Aires. Buenos
Aires, Argentina. pp. 75-95.
BIBLIOGRAFÍA
Cerrato, ME & AM Blackmer. 1990. Comparison of models for
Álvarez, R. 2008. Análisis de la conveniencia económica de uti-
describing corn yield response to nitrogen fertilizer. Agron.
lizar umbrales fijos para recomendar la fertilización nitro-
J. 82: 138-143.
genada y fosforada de trigo. VII Congreso Nacional de trigo,
Santa Rosa, La Pampa, 2-4 julio. Conferencia en CD. Echeverría, HE & H Sainz Rosas 2005. Nitrógeno. Pp. 69-95. En:
HE, Echeverría & FO, García (eds.). Fertilidad de Suelos y
Anderson, WK. 1992. Increasing grain yield and water use of wheat Fertilización de Cultivos. Editorial INTA, Buenos Aires, Ar-
in a rainfed Mediterranean type environment. Aust. J. Agric. gentina.
Res. 43: 1-17.
Falotico, JL; GA Studdert & HE Echeverría. 1999. Nutrición
Asseng, S; NC Turner & BA Keating. 2001. Analysis of water- nitrogenada del trigo bajo siembra directa y labranza con-
and nitrogen-use efficiency of wheat in a Mediterranean vencional en condiciones de agricultura continua. Ciencia del
climate. Plant and Soil 233: 127-143. Suelo 17: 15-27.

CI. SUELO (ARGENTINA) 27(1): 115-125, 2009

252
ANEXO 11
DOSIS ÓPTIMA ECONÓMICA DE NITRÓGENO EN TRIGO 125

Fischer, RA; GN Howe & ZM Ibrahim. 1993 Irrigated spring wheat Pagani, A; HE Echeverría; HR Sainz Rozas & PA Barbieri. 2008.
and timing and amount of nitrogen fertilizer. I. Grain yield and Dosis óptima económica de nitrógeno en maíz bajo siembra
protein content. Field Crops Res. 33: 37-56. directa en el sudeste bonaerense. Ciencia del Suelo (en pren-
Fowler, DB. 2003. Crop Nitrogen Demand and Grain Protein sa).
Concentration of Spring and Winter Wheat. Agron. J. 95: 260- Reussi Calvo, N & HE Echeverría 2006. Estrategias de fertiliza-
265. ción nitrogenada en trigo: balance hídrico para el sur bonae-
García, F; K Fabrizi; A Berardo & F Justel. 1998. Fertilización rense. Ciencia del Suelo 24: 115-122.
de trigo en el Sudeste Bonaerense: respuesta, fuentes y mo- SAS. Institute Inc. 1985. User’s guide. Statistics. Version 5. SAS
mentos de aplicación. XVI Congreso Argentino de la Cien- Institute Inc., Cary, Norht Carolina, USA.
cia del Suelo: 109-110. Sainz Rozas, HR & HE Echeverría. 2008. Relevamiento del con-
González Montaner, JL; GA Maddoni & MR Di Napoli. 1997. tenido de material orgánica y pH en suelos agrícolas de la
Modeling grain yield and grain yield response to nitrogen in región Pampeana y extrapampeana. XXI Congreso Argenti-
spring wheat crops in the Argentinean Southern Pampa. Field no de la Ciencia del Suelo, Potrero de los Funes San Luis, 13-
Crops Research 51: 241-252. 16 mayo. Actas en CD 6 p.
Melaj, MA; HE Echeverría; SC López; G Studdert; FH Andrade Steinbach, HS. 2005. Capítulo II: Funciones de producción. En:
& NO Bárbaro. 2003. Timing of nitrogen fertilization in wheat Fertilización de cultivos y pasturas. Diagnóstico y recomen-
under conventional and no-tillage system. Agron. J. 95: 1525- dación en la Región Pampeana. Coordinador Roberto Álvarez.
1531. Editorial Facultad de Agronomía Pp: 13-25.
Nelson, LA; RD Voss & JT Pesek. 1985. Agronomic and statistical
evaluation of fertilizer response. p. 53-90. In: OP Engelstad
(ed.) Fertilizer technology and use, 3rd ed. ASA, Madison.

CI. SUELO (ARGENTINA) 27(1): 115-125, 2009

253
ANEXO 11

254
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos

Anexo 12 - TRABAJO PRÁCTICO Nº 11

Nociones de Topografía Aplicada


Este apunte ha sido elaborado con la finalidad de desarrollar algunos conceptos
elementales de topografía, que ayudarán a comprender el temario de la materia relacionado
con la conservación del suelo y el agua.

1.1.-Concepto y definición:
El termino Topografía deriva del griego “topos” que significa “lugar” y “grafo” que
significa “describir”. La Topografía se define entonces como la ciencia o arte de describir y
delinear detalladamente la superficie de un terreno o territorio de corta extensión, a
través de mediciones que permiten determinar las posiciones relativas de puntos
situados en ella y luego representar los datos obtenidos sobre un plano.
De acuerdo con esta definición, el trabajo topográfico se podría dividir en tres partes
- Trabajo de campo: consiste en la ejecución de todas las mediciones que conducen
a la determinación de la posición relativa de puntos terrestres.
- Trabajo de gabinete: consiste en la ejecución de los cálculos a que dan lugar las
mediciones efectuadas.
- Dibujo: consiste en la confección de mapas y planos a partir de los resultados
obtenidos.
La Topografía es una de las artes más antiguas que el hombre haya practicado, dado que
desde los tiempos más remotos necesitó marcar los limites de sus propiedades, regiones y
países, y la ubicación en ellas de los ríos, montañas, valles y pantanos. En la actualidad, esta
ciencia es indispensable para satisfacer necesidades políticas, económicas, técnicas, militares
científicas y culturales. Por ejemplo, es necesario hacer levantamientos antes y durante el
proyecto y construcción de caminos, vías férreas, edificios, puentes, túneles, canales de
desagüe y riego, represas, sistemas de abastecimiento de agua, obras de conservación de
suelos, etc. También se requiere de la Topografía para la marcación de límites entre países,
para la elaboración de programas de estrategias militar, para la prospección petrolífera y
mineral, etc.
Para el logro de sus objetivos, la Topografía requiere del aporte de otras ciencias, como por
ejemplo la Geodesia; mientras que por otro lado es la base y punto de partida de la
Agrimensura y la Cartografía.
La Geodesia tiene por objeto el estudio del globo terrestre en lo concerniente a su
configuración precisa y a su medida. Es una ciencia matemática que determina la posición
reciproca exacta y la altura relativa de un cierto numero de untos sobre la superficie terrestre,
convenientemente elegidos a gran distancia entre sí. La finalidad es construir una sucesión
continua y más o menos extensa de porciones triangulares de superficies, ya sea con el objeto
de calcular las dimensiones de la tierra, como para permitir la confección de un esquema o
boceto de la forma exterior del terreno y, además, brindar información acerca de las
irregularidades del mismo. La Topografía hace uso de la Geodesia refiriendo sus expresiones
a los puntos fundamentales fijados por esta ciencia.

255
1.2.-La curva de la tierra: su significado e importancia.
La Tierra, considerada en si misma, tiene una forma particular, semejante a una esfera y
que se aproxima bastante a un elipsoide de revolución o rotación, es decir, una superficie
engendrada por un elipse que gira alrededor de su eje menor.
En el caso del globo terrestre, el eje menor es aquel que une imaginariamente el polo norte
con el polo sur y que según Bessel mide 12.712.157,95 m mientras que el eje mayor es aquél
perpendicular al menor a la altura de la línea ecuatorial, siendo su longitud de 12.754.794,3 m
según el mismo autor.
El elipsoide de revolución supone una superficie uniforme y continua, sin ninguna clase de
elevaciones o depresiones. O sea, se imagina a la superficie terrestre como si presentara
solamente la de los océanos en su estado normal de equilibrio, no alterada por las mareas ni
por la acción de los vientos ni las corrientes y prolongada a través de los continentes,
generándose así una superficie ideal y teórica conocida como “geoide”.
El “geoide” sólo se utiliza como superficie de referencia para trabajos científicos
especiales. Siendo el achatamiento terrestre bastante pequeño (aproximadamente 1/300 del
semieje mayor), en muchas cuestiones elementales de topografía se supone un globo terrestre
perfectamente esférico, con un semieje o radio de 6.366.738,06m que es la media aritmética
de los valores obtenidos por Bessel.
La superficie terrestre presenta entonces una curvatura que, como se demostrara, dificulta
su representación en el plano. Sean los puntos A, B y C (Figura 1.1) tres puntos ubicados
sobre la superficie del globo que determinan un triangulo esférico y que deben ser
representados en un plano horizontal P, tangente a la esfera en A. las verticales que pasan por
tales puntos nacen en el centro de la tierra O y se prolongan hasta cortar el plano, dando
origen a los puntos A1, B1 y C1. Dado que el plano P es tangente en A, A1 es igual a A.
En la Figura 1.1 se observa que ha habido una deformación al proyectar la superficie curva
del triangulo esférico ABC sobre el plano P. Tanto los ángulos, como los lados de la
proyección, son distintos de los de la figura original y estas diferencias se hacen tanto
mayores cuando más alejados estén los puntos B y C del punto en que el plano es tangente a
la esfera (en este caso, punto A).

FIGURA 1.1

256
La representación de una parte de la superficie terrestre en un plano sólo responderá a las
necesidades de la práctica, si las magnitudes de los lados y ángulos de la proyección difieren
de los lados y ángulos correspondientes de la superficie esférica en cantidades menores o, al
menos iguales a los errores que se pueden cometer en la medición de tales elementos con los
medios que tengamos a nuestra disposición.
Por lo tanto, para poder llegar a obtener una representación fiel de la superficie del terreno
en el plano, se hace necesario no considerar grandes extensiones, de manera tal que el
casquete esférico que se desea proyectar (plano fundamental) pueda considerarse como una
superficie plana en la que las verticales que pasan por cualquiera de los puntos incluidos en
ellas se puedan asumir como paralelas. De esta forma, el plano fundamental puede trasladarse
paralelamente a si mismo con el mínimo de deformación en la proyección horizontal.
Esto se puede demostrar de la siguiente manera (Figura 1.2): siendo O el centro de la
Tierra, P el plano horizontal tangente a la superficie de la misma en el punto A y BAC el arco
máximo correspondiente al ángulo () de 1º de abertura, la proyección horizontal del
mencionado arco sobre P es el segmento B’AC’.

FIGURA 1.2

La circunferencia del globo terráqueo es igual a:

Circunferncia = 2 *  * r
=2*3,1416*6.366.738,08 m
= 40.003.488,57 m

Por lo tanto, el arco BAC tendrá una longitud de:

BCA = 40.003.488,57 m / 360º


= 111.120,8 m

El segmento B’AC’ será igual a:

257
B’AC’= B’A + AC’
= 2* B’A

Mientras que B’A será:

B’A = OA * tg β
= 6.366.738,06 m * tg 30’
= 55.561,68 m

Entonces, B’AC’ es:

B’AC’ = 2 * B’A
= 2 * 55.561,68 m
= 111.123,36 m
Podemos comprobar así que la diferencia en longitud del arco BCA con su proyección
horizontal es de sólo 2,56 m, lo que demuestra que aun operando en una superficie igual al
casquete esférico correspondiente a una abertura de 1º, que es de aproximadamente 12.347,83
km2, el error es sumamente inferior a los que son inevitables en las operaciones topográficas.
En Topografía se trabaja sobre superficies mucho menores que la mencionada, lo que hace
que los errores por deformación cometidos durante la representación en el plano, sean
reducidos a su mínima expresión.

1.3.- Levantamiento
Levantamiento es toda acción tendiente a determinar los elementos necesarios para
construir la representación geométrica de una extensión de terreno sobre un plano dado. El
levantamiento es, en definitiva, el trabajo topográfico y comprende las tres partes
mencionadas anteriormente: trabajo de campo, trabajo de gabinete y dibujo.
Según la extensión del terreno a levantar y la precisión requerida en la operación, se
pueden diferenciar dos tipos de levantamientos: topográfico y geodésico. En el primero de
ellos, se trabaja con superficies pequeñas y menor precisión y, por tal razón, se desperdicia el
efecto de la curvatura de la Tierra sobre las proyecciones del terreno en el plano.
El levantamiento geodésico se aplica a grandes superficies y líneas largas. Para efectuar las
proyecciones en el plano de tales superficies y líneas, debe tenerse en cuenta la curvatura del
Globo y se requieren procedimientos y cálculos específicos para minimizar su efecto.
Mediante el levantamiento geodésico se fijan puntos adecuados sobre la superficie terrestre
que son utilizados por la Topografía como puntos de apoyo para sus levantamientos. Tales
puntos reciben el nombre de puntos fijos trigonométricos (definidos en el plano) y puntos
fijos altimétricos (definidos en altura).
Tanto en Topografía como en Geodesia el trabajo se divide en dos partes bien
diferenciadas: una es la obtención de las proyecciones horizontales de los puntos dados sobre
el terreno, lo que da origen al levantamiento planimétrico; y la otra, es la determinación de
la altura relativa de tales puntos o levantamiento altimétrico.
La Topografía y la Geodesia quedan entonces divididas en 2 partes: la Planimetría y la
Altimetría.
Cuando el levantamiento planimétrico se efectúa en forma simultánea con el altimétrico,
la operación recibe el nombre de levantamiento taquimétrico y la parte de la Topografía o
de la Geodesia que se ocupa de él, Taquimetría o Celerimensura.

258
1.4.- Planimetría
La Planimetría es la parte de la Topografía que se ocupa de los levantamientos
planimetricos. Es decir, de las operaciones topográficas tendientes a obtener la proyección de
los elementos del terreno (Elementos Planimetricos) sobre un plano horizontal a través de
mediciones horizontales o de posición y a construir en el papel una figura semejante a la
obtenida sobre dicho plano.
Se entiende por Elementos Planimetritos todos los elementos naturales y artificiales que
forman el revestimiento del terreno y que, representados en un mapa, permiten obtener una
imagen fiel de la superficie levantada. Se los puede clasificar de la siguiente manera:
1. Clases de terreno: arenoso, cultivado, salino, afloramientos rocosos, etc.
2. Vegetación: natural (árboles, montes, bosques, etc.), artificial (parques, cercos vivos,
etc.)
3. Hidrografía: natural (mares, ríos, arroyos, pantanos, lagos, etc.), artificial (diques,
canales, etc.)
4. Comunicaciones: líneas telefónicas, caminos, rutas, vías del ferrocarril, etc.
5. Servicios aéreos.
6. Límites y deslindes
7. Signos militares
8. Otros: molinos, aguadas, instalaciones, etc.

La aparición de unos u otros de estos elementos depende del objetivo con que se haya
realizado el levantamiento y del grado de detalle que se pretenda del mapa resultante. Existen
signos convencionales para cada Elemento Planimétrico que se utilice para la elaboración de
mapas y cartas. Estos se encuentran detallados en el Reglamento Cartográfico.

1.5.- Altimetría.
La altimetría es la parte de la Topografía que se ocupa de los levantamientos
altimétricos o nivelación. Es decir, de las operaciones topográficas tendientes a determinar la
altura relativa de los puntos dentro del relieve del terreno a través de mediciones verticales o
de altura y a representar en el papel las irregularidades del mismo. Un mapa o una carta son
completos cuando expresan la planimetría y la altimetría de la superficie levantada.
La representación del relieve del terreno, o sea, aquéllo que destaca la tercera dimensión,
se puede realizar de diferentes maneras. El sistema más utilizado es el de la curvas de nivel
por su nitidez, simplicidad de dibujo e interpretación y por su exactitud. Otros sistemas son el
Trazado de Pendientes y el de Esfumaje.

1.5.1.- Cota: Relativa y Establecida. Puntos Fijos Altimétricos. Plano de Comparación.


Se entiende por Cota el numero que en los mapas y cartas indica la altura de un punto, ya
sea con respecto a un Plano de Comparación (Cota Relativa) o bien, fijada arbitrariamente
(Cota Establecida).
Como se mencionó anteriormente, la Geodesia presta su apoyo a la Topografía mediante la
fijación de dos tipos de puntos. Los puntos definidos en posición planimétrica reciben el
nombre de Puntos Trigonométricos y representan los vértices de triángulos imaginarios
sobre la superficie del terreno que permiten al topógrafo ubicar en el plano todos los detalles
de interés del área a levantar.
Por otro lado, la Geodesia crea los Puntos Fijos Altimétricos. Estos se hallan
materializados en marcas permanentes como placas de bronce empotradas en muros estables
de ciudades o en mojones o pilares en el campo, en las que figura la altura de tales puntos con
respecto a una superficie de comparación llamada Plano de Comparación. Gracias a los

259
Puntos Fijos Altimétricos, el topógrafo puede determinar la Cota Relativa de cualquier
punto ubicado dentro del área de levantamiento.
En muchos casos, la magnitud u objetivo del levantamiento no requiere de tal operación,
razón por la cual el topógrafo simplifica su trabajo otorgando cotas arbitrarias a puntos
perfectamente identificados del terreno a levantar y refiriendo el resto de los puntos del
mismo a tal valor. Las cotas así halladas reciben el nombre de Cotas Establecidas.

1.5.2.- Curvas de Nivel. Equidistancia Natural y Gráfica. Línea de máxima pendiente.


Se denominan curvas de nivel a las proyecciones en el plano de las intersecciones entre la
superficie del terreno y planos horizontales ubicados a distintas alturas. (Figura 1.3).

En otras palabras, las curvas de nivel, también llamadas Curvas Horizontales o Curvas
Hipsométricas, son líneas que unen puntos de igual cota, ya sea ésta relativa o establecida, y
que, por lo tanto, nunca se tocan ni se cortan entre si.
El sistema de curvas de nivel es el más utilizado actualmente para representar el relieve del
terreno levantado en el papel. Dentro de las ventajas del sistema, se pueden citar:
1. los dibujos son claros y simples.
2. da a la expresión del relieve la misma exactitud que la planimetría.
3. las formas del relieve se destacan a simple vista y son fáciles de interpretar.
4. permiten calcular la cota de cualquier punto del terreno.
5. son fáciles de dibujar y no se requiere un entrenamiento especial.
Para el trazado de curvas de nivel se considera que los planos horizontales que cortan el
terreno son equidistantes entre sí, y se denomina Equidistancia Natural a la distancia
vertical constante o diferencia de altura que los separa. Cuando esta magnitud es llevada a
escala para su representación en el papel, recibe el nombre de Equidistancia Gráfica.
La equidistancia se fija de antemano de acuerdo a las características del terreno a levantar
y a la escala con que se va a representar el mismo en el papel, ya que de ella depende el
número de curvas a plantear. A medida que el valor de la equidistancia disminuye, el número
de curvas a dibujar aumenta.
En representaciones del relieve de terrenos quebrados, el uso de equidistancias pequeñas
da como resultado dibujos recargados, difíciles de realizar y de engorrosa lectura, mientras

260
que en representaciones del relieve de terrenos llanos, el empleo de equidistancias de mayor
valor genera mapas incompletos por la desaparición de detalles intermedios (Figura 1.4).

FIGURA 1.4
a) Equidistancia = 0.25 m

b) Equidistancia = 1 m

Por otro lado, la equidistancia a utilizar es, por lo general, mayor cuanto mayor sea el
denominador de la escala a emplear para la representación en el papel. Es decir, a escalas
menores, mayores equidistancias.
Otra manera de representar el relieve del terreno en el plano es a través de las proyecciones
horizontales en éste de las Líneas de Máxima Pendiente. Como su nombre lo indica, estas
líneas representan el máximo gradiente de pendiente que forma el terreno con respecto a un
plano horizontal. Las Líneas de Máxima Pendiente gozan de la propiedad de ser
perpendiculares a las curvas de nivel trazadas en el plano.
En la Figura 1.5 se pueden observar 2 curvas de nivel sobre el terreno (1 y 2) y sus
proyecciones en el plano P (1’ y 2’). Se trazan dos líneas que partan del punto A en la curva 1
y que corten a la curva 2 en los puntos B y C, respectivamente. La línea AB es la de máxima
pendiente y genera la proyección A’B. La línea AC genera la proyeccion A’C.
Quedan así determinados dos triángulos rectángulos: AA’C y AA’B. La tangente del
ángulo ABA’ será:

tg ABA’= AA’/BA’ => BA’ = AA’/ tg ABA’

y la del ángulo ACA’ será:

261
tg ACA’= AA’/CA’ => CA’ = AA’ / tg ACA’

Como ABA’ > ACA’, su tangente también lo será. Por lo tanto, BA’ < CA’, es decir, la
línea de máxima pendiente es aquélla que genera la menor proyección horizontal.

FIGURA 1.5

1.5.3.- Formas y características topográficas del terreno.


El terreno de los continentes se eleva hasta una cierta altura desde la costa hacia el interior
y, pasada dicha altura, desciende hasta alcanzar la costa opuesta.
Quedan así determinadas dos grandes pendientes contrarias denominadas vertientes, que se
unen en una arista llamada Divisoria de Aguas.
La divisoria de aguas es una línea imaginaria que une los puntos del relieve en que las
aguas son separadas hacia un lado u otro de la misma. Imaginemos dos planos rectangulares
(vertientes) unidos por uno de sus lados formando dos pendientes opuestas (Figura 1.6)

FIGURA 1.6

Si vertiésemos agua sobre la línea de unión de los planos (AB), ésta escurriría hacia uno de
los planos, o bien, repartida entre los dos. La línea AB es, por lo tanto, la Divisoria de Aguas.
Tanto las vertientes como las divisorias de aguas pueden clasificarse como primarias o de
primer orden, secundarias, terciarias, etc. las secundarias son perpendiculares u oblicuas a las
primarias y las terciarias lo son a aquéllas.

262
Las vertientes secundarias, terciarias y menores, se unen en sus puntos más bajos
formando una superficie cóncava denominada valle y la línea que une los puntos más bajos de
cada las vertientes recibe el nombre de vaguada o Talweg. Por esta línea corren las aguas
hacia los lugares de concentración.
Tanto las divisorias de aguas, como las vaguadas pueden ser reconocidas fácilmente
mediante la observación de una carta topográfica. Donde las curvas de mayor cota “entran” en
las de menor cota, tenemos una divisoria de aguas (Figuras 1.7 y 1.8). Por el contrario, en las
vaguadas, las curvas de menor cota “entran” en las de mayor cota (Figura 1.9).

FIGURA 1.7

FIGURA 1.8

263
FIGURA 1.9

En la carta se pueden marcar también otras líneas que reciben el nombre de líneas
directrices del terreno y son la red hidrográfica y la red orográfica. En terrenos
accidentados, ambas líneas son igualmente evidentes, pero en terrenos llanos o suavemente
ondulados, la ramificación hidrográfica es la que más se manifiesta.
La red orográfica esta constituida por líneas imaginarias y consecutivas que pasan por los
puntos más altos del terreno. Esta red no es siempre evidente y muchas veces, sobre todo en
terrenos llanos, es dudosa. Las líneas divisorias de aguas pertenecen a la red orográfica.
La red hidrográfica está constituida por las líneas consecutivas de las depresiones o
puntos más bajos del terreno. Puede estar o no definida por cursos de agua permanentes o
temporarios, pero es siempre la más visible (aun en terrenos llanos) y fácil de deducir por las
aguas, bañados, pantanos, lagunas, etc. Es la más importante para definir mejor el conjunto
del terreno y es básica para deducir la red orográfica.

1.5.4.- Nivelación.
Se entiende por nivelación toda aquella operación que conduce a la determinación de una
diferencia de nivel entre dos puntos del terreno. Dos formas o sistemas de nivelación muy
utilizados son la nivelación geométrica y la nivelación trigonometría.

Nivelación geométrica
Se entiende por tal, a la determinación del desnivel entre dos puntos mediante visuales
horizontales hacia miras o reglas graduadas, que se ubican en posición vertical sobre los
puntos a nivelar (Figura 1.10).
El desnivel (Dh) se calcula hallando la diferencia entre las lecturas entre dos puntos:

Dh= L1 - L2 (Figura 1.10)

Para este tipo de nivelación se utilizan aparatos ópticos llamados niveles y la precisión de
las mediciones dependerá fundamentalmente, de las características del instrumental empleado.
Los niveles permiten determinar además la distancia y ángulos horizontales. Este método se
emplea generalmente en terrenos no muy accidentados

264
FIGURA 1.10

Nivelación Trigonométrica:
Mediante este sistema se determinan los desniveles a través de la medición de ángulos
verticales o zenitales y las distancias entre los puntos a nivelar (Figura 1.11).
Este tipo de nivelación se utiliza principalmente en terrenos con pendientes muy
pronunciadas. Se emplean para ello, aparatos ópticos que permiten medir distancias, ángulos
horizontales y verticales. Estos instrumentos reciben el nombre de Teodolitos.

FIGURA 1.11

265
266
UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS
Departamento. Producción Vegetal, Suelos e Ingeniería Rural
Asignatura: Fertilidad y Manejo de Suelos
ANEXO 13 – Trabajo Práctico N° 12
PREDICIENDO LA PERDIDA DE SUELO*

Con el surgimiento y la difusión de los movimientos conservacionistas se volvió evidente la


necesidad de métodos para evaluar la eficacia de las medidas de control de la erosión. A tal efecto se
creó una sección de investigación dentro del Servicio de Conservación de Suelos de los E.E.U.U.
para estudiar todos los aspectos relacionados con la erosión: medir las pérdidas de suelo de las
tierras, evaluar el efecto de las propiedades del suelo, la vegetación, la pendiente, el clima y otros
factores sobre el proceso de erosión, y desarrollar nuevas y más eficaces técnicas de control de la
pérdida de suelo.
Fue ideado un programa de control denominado ¨farm plans¨ para establecimientos
individuales. Los técnicos conservacionistas utilizaron la mejor información disponible en el diseño de
este plan, pero la información algunas veces era inadecuada y la relación precisa entre las medidas
de control y las pérdidas por erosión no eran conocidas. Por lo tanto, los científicos trabajaron para
desarrollar métodos que permitieran predecir las pérdidas de suelo bajo una variedad de condiciones.
Las ecuaciones para predecir la pérdida de suelo fueron desarrolladas tanto para la erosión hídrica,
como para la eólica.
Gracias a eso, los técnicos de campo tienen ahora ecuaciones basadas en investigaciones y
datos precisos para pronosticar la pérdida de suelo bajo condiciones específicas de manejo. Estas
ecuaciones están aún siendo revisadas y actualizadas a la luz de las nuevas informaciones que van
siendo disponibles, de los cambios en las prácticas agrícolas y ante otras aplicaciones que requieran
pronosticar la erosión, tal como reducir la polución.

TOLERANCIA DE LA PERDIDA DE SUELO.


No es posible prevenir la erosión, pero es posible y necesario reducir las pérdidas hasta tasas
tolerables. Una pérdida de suelo tolerable es la máxima tasa de erosión del suelo que permita
mantener indefinidamente la productividad del mismo. Pero ¿qué tasa de pérdida de suelo es
tolerable?.
Una tonelada de suelo por hectárea es igual a una profundidad de 0,075 milímetros. Esta
pérdida de suelo parece insignificante, pero si esto ocurre cada año durante aproximadamente 133
años, se pierde un centímetro de suelo. Si esto continuara por 2300 años, se perderían 17 cm., o sea,
la capa arable. Kohnke y Bertrand (1959) señalaron que el desarrollo de suelo fértil a partir de
sedimentos glaciarios en Indiana Occidental puede predecirse con la siguiente ecuación:

Y = 0,36 t 0,561

donde Y es la profundidad de suelo desarrollado (cm) y t es el tiempo (años).


Esta ecuación puede reordenarse como se indica en la nota 6-1 para permitir calcular la tasa
de desarrollo del suelo a una profundidad determinada:

dt / dY = 11Y0,783

El valor de dt/dY representa el número de años que van a ser necesarios para la formación de
una capa de 1cm de nuevo suelo a partir de sedimentos glaciarios cubiertos por una determinada
profundidad de suelo. La ecuación indica que la tasa de desarrollo de nuevo suelo es de 1cm /
11años a un cm de profundidad, 1 cm / 230 años a 50 cm de profundidad y 1 cm / 405 años a una
profundidad de un metro. Esta tasa, por supuesto, varía según la naturaleza del material parental, las
condiciones climáticas y con la profundidad del suelo. Así, por ejemplo lleva mucho más tiempo el
desarrollo de 1cm de suelo a partir de roca granítica que de sedimentos glaciarios.

*
Traducido por Miguel Redolatti y Guillermo Studdert de Troeh, F.R., J.A. Hobbs, and R.L. Donahue. 1980. Soil and water
conservation for productivity and environmental protection. Prentice-hall, Inc., Englewood Cliffs, New Jersey, E.U.A.. Chapter
6: Predicting Soil Loss.

267
NOTA 6-1 TASA DE DESARROLLO DE SUELO.

La ecuación de Kohnke y Bertrand relacionando la profundidad de


desarrollo de suelo con el tiempo
0,561
Y = 0,36 t

puede ser reordenada hacia la forma:


1,783
t = 6,18 Y

donde t e Y representan tiempo en años y profundidad en centímetros.


La primer derivada de la ecuación anterior es:
0,783
dt/dY = 11Y

Con esta derivada, la tasa de desarrollo del suelo puede ser


calculada en años por centímetro ( dt/dY ) para cada profundidad para
las condiciones existentes en Indiana Occidental.

Hallberg y otros (1978) encontraron que en Iowa oriental, en un relleno de material de horizonte
B de 64 cm, se había desarrollado un horizonte A de 31 cm de profundidad, en 100 a 125 años. Los
primeros 10 cm de ese horizonte A eran iguales en materia orgánica y contenido de P extrectable
(Bray ) del horizonte A de un suelo vecino normal. El contenido de materia orgánica en la capa de 10
a 20 cm fue menos que las dos terceras partes que el de un suelo normal. Esta es una tasa de
desarrollo mayor a la encontrada por Kohnke y Bertrand, pero el material a partir del cual se
desarrollo la capa superficial del suelo había sido ya afectada por los factores formadores de suelo
con anterioridad.
Aunque el suelo se desgasta desde la superficie, el suelo nuevo debe desarrollarse en la base
del perfil para mantener la profundidad constante. De este modo bajas tasas de pérdida de 1 Mg/año
(1cm/ 133 años) pueden no ser completamente compensada con el desarrollo anual de suelo hasta
que la profundidad de éste no se haya reducido hasta aproximadamente 25 cm. Además, debe
recordarse que no todos los materiales parentales son transformados en suelo tan rápidamente como
los sedimentos glaciarios o el loess, ni todos los climas promueven el desarrollo del suelo tan
activamente como en Indiana o Iowa.
Los cuatro factores más importantes que afectan la tasa de erosión tolerable sin una pérdida
permanente de la productividad del suelo son: profundidad del suelo, tipo de material parental,
productividad relativa de la capa superficial del suelo y del subsuelo, y nivel de erosión anterior.
Cuanto más profundos sean el suelo ( horizontes A y B ) y el material permeable a las raíces de las
plantas, puede ocurrir una rápida erosión sin pérdidas irreparables de la capacidad productiva. De la
misma manera materiales parentales fértiles como sedimentos glaciarios o loess son más
rápidamente convertidos en suelo que la roca madre. Donde la capa superficial del suelo es
notablemente más fértil y productiva que el subsuelo o el material parental, la pérdida de pequeñas
cantidades de la superficie del suelo reducirá seriamente la capacidad productiva del mismo. Suelos
que ya han sufrido pérdidas notables por erosión no soportan erosión como aquellos suelos que no la
han tenido.
El Servicio de Conservación de Suelos del los E.E.U.U. ha fijado cinco niveles de tolerancia de
la erosión basados en los factores ya mencionados. Estos niveles son iguales a pérdidas anuales de
11, 9, 7, 5 y 2 Mg/ha. La máxima pérdida tolerable, 11 Mg/ha, corresponde a suelos profundos,
permeables, bien drenados y productivos. La mínima tasa de pérdida, 2 Mg/ha, es para suelos poco
profundos con un subsuelo desfavorable y materiales parentales que restringen seriamente la
penetración de las raíces y el desarrollo del suelo. Suelos que han sufrido erosión severa
anteriormente se ubican generalmente en el grupo anterior al que les hubiese correspondido de no
haber sido así.
Estos niveles de tolerancia para la pérdida de suelo no son los niveles máximos para cada año
en un sistema agrícola sino que son para el promedio de un número de años. En un sistema de
producción, con praderas, cultivos de granos finos y cultivos de escarda, las pérdidas de suelo
producidas bajo los cultivos de escarda pueden superar los valores de tolerancia porque la pradera va
a reducir las pérdidas a valores muy por debajo de los limites tolerables.
Pérdidas de suelo por erosión eólica menores a 34 Mg/ha. por año originalmente eran
consideradas “insignificantes”. Esto era, en parte, porque pérdidas de un campo eran frecuentemente

268
compensadas por ganancias desde campos vecinos, pero, fundamentalmente, porque pérdidas
menores a estas eran imposibles de observar y difíciles de medir. Sin embargo, eventualmente, las
mismas tolerancias de pérdidas fueron aceptadas para ambos tipos de erosión, hídrica y eólica.
Aunque en las partes bajas del terreno la deposición de sedimentos puede hacer que las
pérdidas generales del lote por erosión estén a niveles tolerables, la erosión en las partes altas puede
ser excesiva. Cuando la mayor preocupación es disminuir la polución, sin embargo, la sedimentación
se vuelve el factor limitante, y el movimiento de partículas finas de suelo debe controlarse. La
instalación de prácticas de conservación de suelo dentro de la cuenca (o vertiente) es el mejor camino
para mantener fuera de los cursos de agua partículas del tamaño de la arcilla.
Posiblemente es necesario establecer restricciones más severas que las pérdidas de suelo
mencionadas arriba para reducir la polución y la sedimentación a niveles tolerables en áreas críticas.
De la misma manera es posible que sean necesarios límites de tolerancia menores para prevenir
daños producidos en los cultivos por el material transportado por el viento. Por ejemplo, especies
como la zanahoria, la lechuga, la espinaca y la remolacha son tan sensibles a la abrasión que no
toleran derivas o corrientes de tierra. El tomate puede tolerar 1 Mg/ha; el espárrago, el repollo, el
poroto y la papa pueden tolerar 2 Mg/ha; el maíz y sorgo pueden tolerar 5 Mg/ha, y los cultivos de
grano fino como el trigo pueden soportar más de 11 Mg/ha y producir igual que un cultivo normal. La
producción de plantas más sensibles requiere, por lo tanto, que las pérdidas de suelo sean
mantenidas por debajo de los límites de tolerancia normales.

6.2 DESARROLLO DE UNA ECUACIÓN DE PREDICCIÓN DE EROSIÓN HÍDRICA.


Una primera ecuación de predicción de las pérdidas por erosión hídrica (precipitación y
escurrimiento) fue desarrollada en la década de 1940. Zingg (1940a y 1940b) desarrolló una ecuación
relacionando la pérdida de suelo con el porcentaje de pendiente y la longitud de la misma. El objetivo
inmediato era desarrollar una base científica para determinar el espaciamiento entre terrazas. Smith
(1941) incorporó los factores cultivo y prácticas de conservación en la fórmula de Zingg a fin de
aplicar prácticas de conservación en los suelos del sur del cinturón maicero de los Estados Unidos.
Browning y otros (1947) desarrollaron el sistema para las condiciones específicas de Iowa,
adicionando el factor de erodibilidad del suelo y emplearon tablas para facilitar la utilización del
método a campo. Musgrave (1947) reportó los resultados de un taller en Cincinnati en 1946 en el que
conservacionistas de todas partes de los Estados Unidos revisaron todos los factores y sistemas
previamente utilizados y adicionaron el factor precipitaciones.
En 1954, el Servicio de Investigación Agrícola del Departamento de Agricultura de Estados
Unidos creó el Centro Nacional de Datos de Escurrimiento y Pérdida de Suelos en la Universidad de
Purdue, Lafayatte, Indiana. Este centro hizo dos contribuciones importantes a las predicciones de
pérdida de suelo. La primera fue la creación de un índice de erosión por precipitaciones que estima la
variación proporcional de la pérdida de suelo de acuerdo a tres características de las precipitaciones
(Wischmeier, 1959). La segunda contribución fue el desarrollo de un método de evaluación del factor
manejo del cultivo. (Wischmeier, 1960).

6.3 ECUACIÓN DE PREDICCIÓN DE LA EROSIÓN HÍDRICA.


Wischmeier y Smith (1965) propusieron una ecuación para estimar las pérdidas por erosión
laminar y por surcos en campos cultivados. Ésta fue denominada la Ecuación Universal de la Pérdida
de Suelos. La ecuación fue originalmente propuesta para ser utilizada en campos de cultivo en el
área al este de las Montañas Rocosas de los Estados Unidos. Esta ecuación, sin embargo, fue siendo
probada y utilizada en otras partes de los Estados Unidos, en Europa y en los Trópicos,
especialmente en Hawai y en el oeste de África. También fue probada en praderas y áreas
forestadas. La ecuación fue de utilidad en todos los lugares donde se probó, aunque algunos factores
tuvieron que ser ocasionalmente modificados para poder lograr una predicción efectiva. La ecuación
propuesta por Wischmeier y Smith es:

A = R * K * LS * C * P

Donde A es la estimación de la pérdida anual de suelo en (Mg/ha), R es la erosividad de las


precipitaciones (j/ha); K es la erodibilidad del suelo (pérdida de suelo por unidad de erosividad de las
precipitaciones en un suelo arado con 9% de pendiente y una longitud de la pendiente de 22,1m.,
Mg/j);. LS es el factor longitud y gradiente de pendiente (sin unidades); C es el factor manejo del
cultivo (sin unidades); y P es el factor corrector por prácticas de conservación (sin unidades).
Esta ecuación predice el promedio anual de largo plazo de pérdida de suelo por erosión
laminar y en surcos bajo condiciones físicas y de uso del suelo específicas, y con determinadas

269
prácticas de conservación (Wischmeier, 1976). Las pérdidas representan el total acumulado de suelo
liberado y transportado incluyendo el suelo redepositado en depresiones, vías de agua empastadas o
en otras partes del terreno.

6.3-1 ÍNDICE DE EROSIVIDAD DE LAS PRECIPITACIONES.


Wischmeier (1959) encontró que la característica medible de las precipitaciones que mejor se
relacionaba con la intensidad de la erosión producida era la energía total (E) y la intensidad máxima
en 30 min. ( I30) de la tormenta. El índice de erosividad (R) es la suma de los EI 30 producto de todas
las mayores tormentas en el área durante un año promedio. Las unidades de medida de E son j/ha y
representa la energía o trabajo por unidad de área. El I 30 puede ser medido en mm/h, pero es
cuestionable si la intensidad per se es directamente responsable de la erosión o si lo es a través de
su relación con la energía de la gota. La selección apropiada de las unidades de erosividad de las
precipitaciones es importante en el desarrollo teórico de la ecuación de predicción de la pérdida de
suelo, pero es relativamente poco importante en el uso de la ecuación en predicciones a campo. De
acuerdo con esto, las unidades del I 30 fueron omitidas y su valor numérico sólo se usó como un factor
de escala. Las unidades del factor de erodibilidad del suelo (K) son escogidas de manera tal que el
producto de R y K sea en Mg/ha.
El factor de erosividad de las precipitaciones utilizado por Wischmeier (1959) se basó en pies-
toneladas por acre para energía y en pulgadas por hora para intensidad dividido por 100 para obtener
un número de tamaño adecuado para tormentas individuales y valores anuales. Las unidades de
Wischmeier para R (100 pie-ton/ac * pulg/h) pueden ser convertidas a sus equivalentes métricos (107
j/ha * mm/h ) multiplicando el valor numérico por 1,7. El resultado obtenido utilizando directamente el
sistema métrico es dividido por 107 mm/h para obtener un tamaño de número conveniente en j/ha.
El valor de EI30 es calculado para cada tormenta que exceda los 13 mm de precipitación. Las
fajas de registro de los pluviógrafos proveen los datos para dividir las tormentas en diferentes
períodos según su energía, y los valores individuales de e para cada uno pueden leerse en la tabla 6-
1, éstos pueden sumarse para obtener el valor E para la tormenta. El máximo valor de I 30 puede
también leerse de las fajas.
Los valores de energía de la Tabla 6-1 se basan en el progresivo aumento del tamaño
promedio de la gota, de su velocidad de caída, y de su energía cinética que ocurre cuando la
intensidad de la precipitación se incrementa hasta los 75 mm/h. En este punto el tamaño de gota
promedio alcanza el máximo y luego declina suavemente (Hudson, 1977; Mc Gregor y Mutchler,
1976), por lo tanto, los valores de e para mayores intensidades permanecen cercanos a 283 * 10 3
j/ha.
Tabla 6-1.- Energía cinética, valor e (103 j/ha), por cada milímetro de precipitación sobre 1 ha
en función de la intensidad de lluvia (I) (mm/h) basada en la ecuación: e = 118,9 +
87,3 log10 I
a
Intensidad en mm/h sumados a la intensidad de la columna
mm/h 1 2 3 4 5 6 7 8 9
0 0 119 145 161 172 180 187 193 198 202
10 206 210 213 216 218 222 224 226 228 230
20 232 234 236 238 239 241 242 244 245 247
30 248 249 250 252 253 254 255 256 257 258
40 259 260 261 262 262 263 264 265 266 266
50 267 268 269 269 270 271 272 272 273 274
60 274 275 275 276 277 277 278 278 279 279
70 280 280 281 282 282 283 Toda intensidad mayor tiene un valor e
de 283
a
Leyendo la tabla columna por columna de izquierda a derecha se obtienen los valores e para
precipitaciones de intensidades de 0, 1, 2, 3, ..., 10, 11, 12, ..., 70, 71, 72, 73, 74, 75 mm/h.
El promedio anual de EI30 para los Estados Unidos fue calculado originalmente con datos de
más de 2000 estaciones meteorológicas distribuidas en los dos tercios orientales del país. Estos
valores fueron delineados en un mapa y se trazaron líneas de iso-erosividad atravesando los puntos
con igual erosividad de las precipitaciones (Wischmeier, 1962) Un procedimiento especial de
estimación fue utilizado en 1976 para extender el mapa original de iso-erosivilidad a todo los Estados
Unidos (Wischmeier y Smith,1978). El mapa de iso-erosividad de la parte oeste de los E.E.U.U. es útil
aunque menos preciso que el de la parte oriental.

270
Todos los puntos a lo largo de la línea de iso-erosividad tienen el mismo valor anual de R. Los
valores de R de puntos situados entre dos líneas de iso-erosividad deben estimarse haciendo
interpolación. Los valores obtenidos por interpolación en el área oeste no son exactos por los
cambios irregulares en las precipitaciones asociados con las variaciones en altitud. El mapa de iso-
erosividad de los Estados Unidos se presenta en la Figura 6-1.

Figura 6-1.- Valores del índice de erosividad de las lluvias (R) (107 j/ha) para los Estados Unidos
(modificado de Wischmeier y Smith, 1978).

Valores índices de erosividad fueron establecidos para Hawai (Wischmeier y Smith,1978), para
el oeste de África (Roose, 1977), y para parte del norte de África y Francia (Kalman, 1967; Masson,
1971 ; y Masson y Kalman, 1971).
La contribución a la erosión de los escurrimientos producidos por el agua de derretimiento de la
nieve no fue suficientemente investigada, pero puede ser significativa en los Estados del norte de los
EE.UU. A manera de procedimiento transitorio, el efecto del derretimiento de las nieves sobre el R
puede estimarse multiplicando por 0,1 las precipitaciones (en mm de agua) ocurridas desde
Diciembre a Marzo y sumando ese producto al valor R obtenido de la manera convencional.
La distribución anual de las tormentas erosivas debe ser considerada para valorar la erosividad
del clima. La erosión, es severa si las lluvias más erosivas caen sobre suelo desnudo, pero es leve si
caen cuando cultivos o algún tipo de vegetación están cubriendo el suelo. Por lo tanto, Wischmeier y
Smith (1978) desarrollaron tablas con la distribución de R a lo largo del año para cada una de las
treinta y tres áreas geográficas al este de las Montañas Rocosas, para áreas selectas de los tres
Estados en la costa del Pacífico y para Hawai y Puerto Rico. La Figura 6-2 muestra tres patrones
distintos representando la variación estacional en el índice de erosión en diferentes localidades.

6-3.2 FACTOR DE ERODIBILIDAD DEL SUELO (K).


El factor de erodibilidad del suelo, K, convierte las unidades de R en cantidad de erosión. Los
cálculos originales fueron basados en mediciones realizadas en parcelas estándar con 9% de
pendiente, de 22,1 m de largo, bajo barbecho desnudo continuo y con labranzas a favor de la
pendiente. Las unidades de K son Mg/j para hacer que el producto R * K tenga las unidades Mg/ha. El
valor numérico de K en el sistema métrico es 1,3 veces mayor que en el sistema utilizado por
Wischmeier (ton/ac).

271
Figura 6-2.- Curvas de índice de erosividad acumulado para los patrones continental, Pacífico y
uniforme de distribución de precipitaciones (modificado de Wischmeier y Smith, 1978).

Durante un largo tiempo se realizaron mediciones en estaciones experimentales de


conservación de suelos y se obtuvieron varios valores de K. Otros valores se obtuvieron midiendo la
erosión en cultivos y se hicieron las correcciones por la cobertura vegetal. Muchas más estimaciones
se realizaron utilizando un simulador de lluvias en parcelas de 3,7 m de ancho y 10,7 de largo.
Wischmeier y otros (1971) estudiaron las propiedades del suelo más íntimamente relacionadas con la
erodibilidad y desarrollaron nomogramas relacionando le erodibilidad con propiedades del suelo de
fácil medición o disponibilidad. Estas incluyen el porcentaje de limo y arena muy fina (0,002 a 0,1mm),
el porcentaje del resto de las fracciones de arena (0,1 a 2,0mm), el contenido de materia orgánica, la
estructura del suelo y la permeabilidad. Los datos sobre las tres primeras propiedades del suelo
pueden obtenerse a partir de análisis de laboratorio y para las dos últimas, de una descripción normal
del suelo (Cartas de Suelo). En la Figura 6-3 se presenta una modificación de ese nomograma.
Utilizando como guía valores de K medidos, el Servicio de Conservación de Suelos ha
asignado valores de K a muchos otros suelos sobre la base a propiedades de suelo conocidas y de
erodibilidades observadas. Estos valores pueden no ser exactos. Unos pocos valores de K
representativos de distintas situaciones se presentan en la Tabla 6-2.

6-3.3 FACTOR PENDIENTE (LS).


La longitud de la pendiente es la distancia horizontal, pendiente abajo, desde el punto donde se
generan los escurrimientos hasta tanto donde el agua de escurrimiento ingresa en una vía de
desagüe definida o, donde la pendiente decrece a tal punto que comienza la deposición de
sedimentos. Por ejemplo, la longitud de la pendiente entre dos terrazas es la distancia desde la cima
del camellón de la terraza superior hasta el centro de la terraza inmediata inferior.
La erosión es proporcional a la longitud de la pendiente elevado a una potencia m (Lm), donde
m es un valor que varía entre 0,2 y 0,5. EL valor de 0,2 es utilizado para pendientes menores al 1%,
el valor 0,3 para pendientes entre 1% y 3%, el valor de 0,4 para pendientes de 3,1% a 4,9% y el valor
de 0,5 para pendientes de 5% o más. En terrenos con pendientes excesivamente pronunciadas,
generalmente sujetos a erosión en surcos, el factor m puede tomar valores considerablemente
mayores a 0,5.

272
Figura 6-3.- Un nomograma para determinar el factor erodibilidad del suelo (K) a partir de porcentaje
de limo más arena muy fina (0,002 a 0,1 mm), porcentaje de arena (0,1 a 2,0 mm), porcentaje de
materia orgánica, estructura del suelo, y permeabilidad. La línea punteada muestra como se usa el
nomograma para obtener un valor de K de 0,41 para un suelo con 65% de limo más arena muy fina ,
5% de arena, 2,8% de materia orgánica, estructura granular fina, y permeabilidad lenta a moderada.
Para obtener los valores de K del nomograma, debe usarse siempre este mismo orden de las
propiedades (Modificado de Wischmeier y otros, 1971)

273
Tabla 6-2.- Valores computados de erodibilidad del suelo (K) y tolerancia de pérdida de suelo (T) para
suelos de algunas estaciones de investigación sobre erosión.
Suelo Localización K T
(mt/j) (mt/ha.año)
Albia franco gravoso. Beemerville, N.Y. 0,04 -
Austin arcilloso. Temple, Tex. 0,38 4
Bath flaggy franco limoso
con
Piedras > 5 cm removidas.
Arnot, N.Y. 0,07 7
Boswell franco arenoso Tyler, Tex. 0,33 11
fino.
Cecil franco arcilloso. Watkinsville, Ga. 0,34 9
Cecil franco arcillo-arenoso Watkinsville, Ga. 0,47 7
Cecil franco arenoso. Watkinsville, Ga. 0,3 7
Cecil franco arenoso. Clemson, S.C. 0,37 7
Dunkirk franco limoso Geneva, N.Y. 0,91 7
Fayette franco limoso LaCrosse, Wis. 0,5 11
Freehold franco arenoso. Marlboro, N.Y. 0,11 9
Hagerstown franco arcillo- State 0,41 9
limoso College,Pa.
Honeoye franco limoso. Marcellus, N.Y. 0,37 7
Ida franco limoso. Castana, Iowa. 0,43 11
Keene silt loam Zanesville, Ohio. 0,63 9
Lodi franco. Blacksburg, Va. 0,51 -
Mansic franco arcilloso. Hays, Kans. 0,42 9
Marshall franco limoso. Clarinda, Iowa. 0,43 11
Mexico franco limoso. McCredie, Mo. 0,37 7
Ontario franco. Geneva,N.Y. 0,36 -
Shelby franco. Bethany, Mo. 0,54 11
Tifton arenoso franco. Tifton, Ga. 0,13 9
Zaneis franco arenoso fino. Guthrie, Okla. 0,29 9
Fuente: Modificado por Wischmeier y Smith, 1978.

La longitud de pendiente estándar utilizada en la determinación de los valores de K fue de 22,1


m. De este modo el factor L puede ser calculado con la siguiente ecuación:

L = (long. de la pendiente / 22,1)m

El gradiente de pendiente representa las unidades de caída vertical por unidad de distancia
horizontal, o por 100 unidades de distancia horizontal cuando la pendiente se expresa en porcentaje.
A menudo es conveniente determinar la pendiente sobre la base de la caída vertical por unidad de
distancia sobre la superficie del terreno. La diferencia entre distancia horizontal y distancia sobre la
superficie es negligible para gradientes bajos, pero se incrementa a medida que el gradiente se
incrementa.
El factor gradiente de pendiente (S) relaciona la pendiente medida en el terreno con el valor
estándar de 9% de pendiente, considerando que este último toma el valor relativo de 1. S puede
calcularse a través de la siguiente ecuación:

S= 0,065 + 0.045s + 0,0065 s2

donde s es el gradiente de pendiente en porcentaje a lo largo del terreno. La longitud de la pendiente


y el gradiente de pendiente se combinan en el factor LS con la siguiente ecuación:

LS = (long. de la pendiente / 22,1m)m (0,065 + 0,045s + 0,0065s2)

274
En la Tabla 6-3 se muestran algunos valores de LS calculados para varias pendientes.

Tabla 6-3- Valores para el factor topográfico (LS) para varias longitudes y gradientes de
pendiente.
Pendiente Longuitud de la pendiente (m)
(%) 15 25 50 75 100 150 200 250 300 350
0,5 0,08 0,09 0,1 0,11 0,12 0,13 0,14 0,14 0,15 0,15
1 0,1 0,12 0,15 0,17 0,18 0,21 0,23 0,24 0,25 0,27
2 0,16 0,19 0,23 0,26 0,29 0,32 0,35 0,37 0,4 0,41
3 0,23 0,27 0,33 0,37 0,41 0,46 0,5 0,54 0,57 0,59
4 0,3 0,37 0,48 0,57 0,64 0,75 0,84 0,92 0,99 1,05
5 0,37 0,48 0,68 0,84 0,96 1,18 1,36 1,52 1,67 1,8
6 0,47 0,6 0,86 1,05 1,21 1,48 1,71 1,91 2,1 2,26
8 0,69 0,89 1,26 1,55 1,79 2,19 2,53 2,83 3,1 3,35
10 0,96 1,24 1,75 2,15 2,48 3,04 3,5 3,92 4,29 4,64
12 1,27 1,64 2,32 2,84 3,28 4,02 4,64 5,18 5,68 6,13
14 1,62 2,09 2,96 3,63 4,19 5,13 5,92 6,62 7,25 7,83
16 2,02 2,6 3,68 4,52 5,21 6,38 7,37 8,24 9,02 9,74
18 2,46 3,17 4,48 5,5 6,34 7,77 8,97 10,03 10,98 11,86
20 2,94 3,79 5,36 6,58 7,58 9,29 10,72 11,99 13,13 14,19

Basado en la ecuación LS = (longuitud / 22,1) (0.065+0.045s+0.0065s ), donde m = 0,2 para s  1%, m = 0.3
m 2

para s = 1% a 3%, m = 0.4 para s = 3,1 a 4.9%, y m = 0,5 para s  5%.

La ecuación de LS utilizada para la Tabla 6-3 se basa en los resultados de investigaciones


realizadas sobre pendientes relativamente cortas y simples y funciona bien para condiciones
normales de campo. Cuando las pendientes son complejas o inusualmente largas, los valores
calculados para el promedio de las pendientes pueden no ser exactos. Meyer y Kramer (1968)
demostraron que las pendientes convexas pierden más suelo que las pendientes cóncavas de la
misma longitud y gradiente promedio. Pendientes complejas ( convexas en la cima y cóncavas en la
base) pierden suelo a tasas menores que pendientes uniformes o convexas simples, pero a tasas
mayores que las pendientes cóncavas. Un método para evaluar pendientes largas y complejas fue
propuesto por Foster y Wischmeier (1974), pero otras relaciones entre la forma de la pendiente y el
factor LS no ha sido completamente estudiadas.

6-3.4 MANEJO DEL CULTIVO. FACTOR C


El efecto de los cultivos y de su manejo sobre la erosión es complejo y diverso. Los cultivos
interceptan las precipitaciones, reducen el encharcamiento en la superficie del suelo, ayudan a
mantener la tasa de infiltración y disminuyen la velocidad del agua de escurrimiento. Las raíces de los
cultivos y los residuos que retornan al suelo actúan sobre la estructura del suelo, la tasa de infiltración
y la permeabilidad. Éstos afectan, por su parte, la estabilidad estructural y la erodibilidad del suelo. El
tipo de cultivo, su fase de crecimiento y la manera en que es manejado, determina su importancia
para el proceso de erosión. Algunas secuencias de cultivo mantienen una buena cobertura del suelo
y, por lo tanto, reducen la erosión. Otras, mantienen el suelo desnudo por extensos períodos y
pueden asociarse a graves daños. La densidad del canopeo y, por consiguiente, su efecto sobre la
erosión, dependen del método de siembra y de la productividad. Las labranzas también causan un
gran efecto sobre la erosión ya sea cuando incorporan los restos vegetales bajo la superficie del
suelo o cuando los dejan sobre la superficie.
El factor C de manejo del cultivo es la relación entre la cantidad de suelo perdida bajo la
cobertura lograda con un manejo específico y aquélla producida cuando el suelo está desnudo, en
barbecho continuo y trabajado a intervalos regulares en sentido paralelo a la pendiente. La pérdida de
suelo de un suelo desnudo es el producto de R, K y LS. Las pérdidas en un suelo cultivado
generalmente son mucho menores.
La cobertura cambia lenta pero drásticamente durante la vida del cultivo. Esta cobertura debe
ser cuantificada a fin de calcular su efecto sobre la erosión. Wischmeier (1960) distinguió cinco
estadíos de crecimiento para los cultivos con el fin de evaluar la protección a lo largo del año.

PERIODO F: Suelo desnudo. Preparación de la cama de siembra.


PERIODO 1: Estado de plántula. Desde la siembra hasta un mes después.

275
PERIODO 2: Establecimiento. Segundo mes luego de la siembra para siembras de primavera o
verano. Para cereales de invierno sembrados en otoño, este período se extiende durante el
invierno hasta el crecimiento activo que ocurre bien entrada la primavera (aprox. 1 de Abril en
el sur de EEUU y el 30 de Abril en los Estados del norte).
PERIODO 3: Crecimiento y maduración. Desde que finaliza el período 2 hasta la cosecha.
PERIODO 4: Residuos o rastrojos. Desde la cosecha hasta la próxima labranza (o hasta la próxima
siembra si los residuos no son enterrados por una labranza que invierta el pan de tierra).
Cuando los cereales son sembrados con una pastura el período 4 se extiende por dos meses
en su propio período 4. Luego de ese tiempo se considera que la pradera ya se estableció. El
período 4 se divide en tres tipos según si el residuo del cultivo se deja en el campo (4L), si se
remueve (4R), o si se deja con un cultivo de cobertura de invierno (4L + WC).
Wischmeier y Smith (1978) realizaron una partición más detallada de los estadíos de los
cultivos, pero este fue hecho para ser usado por especialistas. Las explicaciones y tablas
desarrolladas son muy complejas para ser incluidas en este trabajo.
Estimaciones de escorrentía y pérdida de suelo para los diferentes estadíos de una cantidad de
cultivos, fueron desarrolladas en los EE.UU. a través del análisis de aproximadamente 10.000
parcelas por año. Estos representan la relación entre las pérdidas de suelo en parcelas cultivadas con
aquéllas que se producen en tierras aradas. A fin de desarrollar estas estimaciones fue necesario
tener en cuenta todos los factores de la producción de los cultivos que afectaban su crecimiento y que
reducían la erosión. Para ello tuvieron que ser consideradas la secuencia de cultivos (particularmente
cuando se incluyen praderas y abonos verdes) y el rendimiento. También tuvieron que ser evaluados
los métodos de manejo de los residuos.
En la Tabla 6-4 se presentan distintas relaciones de pérdida de suelo para distintos cultivos y
secuencia de cultivos evaluados por Wischmeier y Smith (1965). Los números presentados en la
primera columna corresponden a la publicación original. La línea correspondiente al valor 120 en esa
columna, muestra el efecto benéfico de las pasturas en la reducción de la erosión. La comparación de
las líneas 2, 61 y 93 + 115 revelan los efectos de distintos cultivos sobre la pérdida de suelo. La
influencia de la cobertura vegetal relacionada al nivel de rendimiento de los cultivos se observa
comparando las líneas 2 y 14. El efecto benéfico de las labranzas reducidas sobre la pérdida de suelo
se observa comparando las líneas 9 y 10 con las líneas 2 y 14.

Tabla 6-4.- Relación de pérdida de suelo de tierras bajo cultivo respecto a la pérdida a partir de suelo
bajo barbecho desnudo.
Productividad Tasa de pérdida de suelo por estadío del cultivo
F 1 2 3 4L 4R 4L = WC
Línea Cobertura, rotación y manejo. Rendimiento Rendimiento Con Sin Con residuos
Nro rastrojo grano residuos residuos cobertura de invierno

(mt/ha) (qq/ha) (%) (%) (%) (%) (%) (%) (%)


Maíz en la rotación
Primer año de maíz luego pradera.
2 Labranza convencional en primavera 4-7 >50 10 28 19 12 18 40 11
5 Labranza convencional en primavera 2-4 25-40 15 32 30 19 30 50 15
9 Labranza mínima en primavera 4-7 >50 - 10 10 7 18 40 10
Segundo año de maíz luego de pradera.
14 Labranza convencional en primavera 4-7 >50 32 51 41 22 26 - 15
20 Labranza mínima en primavera 4-7 >50 - 32 32 13 26 60 15
Tercer o cuarto año de maíz luego
de pradera o segundo año luego de
cereales o trébol.
36 Labranza convencional en primavera 7-11 >50 36 63 50 26 30 - -
Algodón en la rotación
61 Primer año de algodón luego pradera. 7-11 - 8 25 30 20 22 - 15
Cereales de invierno en la rotación:
Con granos de pastura luego de disqueado.
93 Segundo o tercer año de maíz luego 7-11 >50 - 32 19 5 3 - -
de pradera.
Sin granos de pastura luego de disqueado.
93+115Segundo o tercer año de maíz. 7-11 >50 - 32 19 10 10 20 -
120 Pradera de gramíneas y leguminosas 7+ - - - - - 0,4

276
La estimación del factor C de cobertura y manejo anual se obtiene sumando los productos del
porcentaje de pérdida de suelo por el porcentaje del R anual que le corresponde a ese estadio del
cultivo o de la secuencia de cultivos. Los pasos específicos del procedimiento se describirán en la
Sección 6-3.6.

6-3.5 PRACTICAS DE CONTROL DE LA EROSIÓN. FACTOR P.


El crecimiento de vegetación, la cobertura del suelo con residuos, y las prácticas normales de
manejo de suelo y cultivos, no siempre son suficientes para prevenir excesivas pérdidas de suelo. A
veces son necesarias prácticas especiales para proveer mayor protección. Las más comunes de
estas prácticas son el cultivo en contorno, el cultivo en franjas siguiendo el contorno, y las terrazas
con vías de desagüe empastadas. El factor P indica la cantidad proporcional de erosión que ocurre
con esas prácticas comparadas con la que se produciría sin ellas.
Cultivo en contorno: El laboreo y la siembra en contorno se opone a esas prácticas realizadas
a favor de la pendiente o de manera paralela a los alambrados. Esta práctica reduce eficazmente la
erosión que podrían producir tormentas suaves a moderadas, pero raramente es efectiva por si
misma en tormentas severas. El cultivo en contorno es efectivo en un rango de pendientes que van
entre 2% y 8%. Wischmeier y Smith (1965) sugirieron valores P para esta práctica en un rango de 0,5
a 0,9 para una longitud de pendiente de entre 15 y 120 m (Tabla 6-5) Los valores P de la tabla 6-5
asumen que la longitud de la pendiente empleada no excede los límites recomendados.

Tabla 6-5.- Valores del factor de prácticas de control de erosión (P) para el cultivo en contorno y
límites de longitud de pendiente para la aplicación de esta práctica en terrenos con
diferentes gradientes de pendiente. Fuente: Modificado por Wischmeier y Smith, 1978.

Pendiente del Valor P Máxima longuituda


terreno (%) (m)
1a2 0,60 120
3a5 0,50 90
6a8 0,50 60
9 a 12 0,60 35
13 a 16 0,70 25
17 a 20 0,80 20
21 a 25 0,90 15
a
La longuitud límite puede ser incrementada un 25% si la cobertura de
rastrojo supera el 50%

El cultivo en contorno no reducirá tanto la erosión en campos con cárcavas como en campos
sin depresiones no vegetadas. Cuanto mayores son las crestas o lomos producidos por las labranzas
o por la plantación en contorno menor será la pérdida de suelo. Consecuentemente, siembras en
contorno con sistema “lister” (que dejen surcos más profundos) van a ser más efectivas para reducir
la erosión que cultivos sembrados con sistema plano.
Cultivos en franjas siguiendo el contorno: Esta práctica consiste en interponer franjas de
pradera en contorno en los campos se cultivo. Las franjas de pradera reducen la erosión en las áreas
que ocupan y colectan el suelo que se mueve desde las franjas cultivadas. Cuanto mayor sea la
proporción de pradera, más efectivo será el sistema. Si el 50% de la superficie corresponde a
pradera, el valor de P para los cultivos en franjas será la mitad del valor de P correspondiente a
cultivo en contorno. Si sólo el 25% del área cultivada corresponde a pradera el valor de P se reduce
sólo en un 25% respecto al correspondiente a cultivo en contorno. La alternancia de cultivos de grano
grueso con cereales sin franjas de pradera es mucho menos efectivo. Se obtiene algún beneficio en
pendientes menores al 3% si las franjas correspondientes al cultivo de grano fino son más anchas e
incluye un cultivo de cobertura durante el invierno, de otra manera no se le acredita control de la
erosión mayor que el proporcionado por el cultivo en contorno. En el Capítulo 8 se recomiendan
algunos anchos de franja.
Terraceado: Las terrazas, combinadas con el cultivo en contorno, son muy efectivas en la
reducción de la erosión. El valor de para esta práctica no está incluído en el factor P. El terraceado es

277
efectivo fundamentalmente porque reduce la longitud de la pendiente. Consecuentemente, el efecto
del terraceado se tiene en cuenta al evaluar la longitud de la pendiente entre terrazas.

6-3.6 PREDICCIÓN DE LA PERDIDA DE SUELO EN UN CAMPO EN PARTICULAR.


Los factores expuestos en las secciones anteriores pueden ser combinados para predecir la
pérdida de suelo en un terreno en particular. Por ejemplo, la pérdida de suelo promedio anual puede
ser calculada en un suelo franco limoso en el sudeste de Iowa para un campo sembrado con el
segundo cultivo de maíz luego de una pradera de leguminosas sobre un suelo Marshal franco limoso
en el sudoeste de Iowa. Asumamos que el campo tiene una pendiente promedio del 8% con una
longitud de 150 metros. Asumamos, además, que todos los residuos son dejados en el campo, que
éste es arado temprano en Abril, que la cama de siembra es preparada con disco y rastra, y la adición
de fertilizantes y otras prácticas adicionales se realizan de acuerdo a obtener un rendimiento de 65
qq/ha. Asumamos también que las fechas de siembra y de cosecha son el 15 de Mayo y el 15 de
Octubre, y que no se emplean prácticas especiales de control de la erosión.
Los valores de R, K y LS se obtienen respectivamente de la Figura 6-1, de las Tablas 6-2 y 6-3.
R = 300 j/ha
K = 0,43 Mg/j
LS = 2,19
El valor del Factor C se calcula a partir de la Tabla 6-6 y es igual a 0,34.

Tabla 6-6.- Cálculos del factor manejo de cultivos (C) para el ejemplo citado en el texto.
Cultivo Estadío del Esadío del Valor de EI para el Tasa de Valor C
cultivo. cultivo la curvaa estadío del pérdida de
(fecha) cultivo suelob

Segundo año de F 1/4-15/5 0,03-0,12 0,09 0,32 0,0288


maíz luego de 1 15/5-15/6 0,12-0,33 0,21 0,51 0,1071
pradera. 2 15/6-15/7 0,33-0,57 0,24 0,41 0,0984
3 15/7-15/8 0,57-0,97 0,40 0,22 0,0880
4 15/8-1/4 0,97-0,03 0,06 0,26 0,0156
1,00 0,3379
a
Valores tomados de la curva para el sud-oeste de Iowa en la Figura 6-2.
b
Línea 14, Tabla 6-4.

El Factor P de prácticas de control de la erosión es igual a 1 por el hecho de que no son


empleadas prácticas especiales.

A = R * K * LS * C * P =
= 300 X 0,43 X 2,19 X 0,34 X 1,0 = 96 Mg/ha.año
La tasa de pérdida de suelo es aproximadamente nueve veces superior a la tolerancia fijada
para un suelo Marshall franco limoso (11 Mg/ha .año). Aún cuando Igual esta pérdida de suelo se
promediara con la que se produjera con los cultivos restantes de la rotación, esta erosión es muy
severa. Por lo tanto, deben hacerse cambios para reducir la tasa de erosión. Hay varias posibilidades:
labranza mínima, labranza en contorno, terrazas o cambios en la rotación de los cultivos.
Una combinación apropiada a considerar como capaz de reducir la erosión con el mínimo
costo, podría ser labranza mínima con cultivo en contorno. El factor C descendería a 0,24 (basado en
la línea 20 de la Tabla 6-4 en lugar de la línea 14 utilizada en los cálculos de la Tabla 6-6) y el factor
P sería igual a 0,5 por introducir el cultivo en contorno.

= 300 X 0,43 X 2,19 X 0,24 X 0,5 = 34 Mg/ha.año

Aún cuando la pérdida de suelo continúa siendo excesiva para un año, debe ser promediada
con las tasas de pérdida de suelo correspondiente a los otros años de la rotación. Éstas pueden
calcularse utilizando las líneas 9, 93 y 120 de la Tabla 6-4 para estimar pérdidas de suelo de 12
Mg/ha para el maíz durante el primer año, 7 Mg/ha para el cereal con pastura, y 1 Mg/ha para la

278
pradera de leguminosas. Como la rotación incluye dos años con maíz, uno con un cereal de invierno y
dos con pradera, el promedio de pérdida de suelo se reduciría a entre 9 y 10 Mg/ha.año.
En los campos de Iowa la pérdida de suelo puede reducirse marcadamente construyendo
terrazas. Terrazas a 30 m reducen el factor LS a alrededor de 1 y la pérdida de suelo se reduce a
menos de la mitad de la que se produciría sin terrazas.

6-4 UTILIZACIÓN A CAMPO DE LA ECUACIÓN DE PREDICCIÓN DE LA EROSIÓN HÍDRICA.


La ecuación de predicción de la erosión hídrica fue desarrollada fundamentalmente para
ayudar a los agricultores y a los conservacionistas a planificar medidas de control de la erosión en
campos cultivados. Utilizando la ecuación se pueden calcular los niveles actuales de erosión y
evaluarse ¨paquetes´ alternativos de control de la erosión. Se necesitan hacer distintos cálculos para
desarrollar una propuesta para cada campo.
A fin de hacer el trabajo más fácil y en menos tiempo, el Servicio de Conservación de Suelos y
otras agencias han desarrollado cálculos simplificados. Por ejemplo, han seleccionado un sólo valor
de R para cada condado y han construído tablas con valores de C promedio para distintos cultivos y
sistemas de cultivoen diferentes áreas. También han sido desarrollados programas de computación
para resolver parte de la ecuación.
Los valores de R, K, LS y T pueden ser obtenidos fácil y rápidamente conociendo la serie del
suelo, el gradiente de pendiente y su longitud. Puede utilizarse una tabla para escoger los valores de
C que permitan mantener las pérdidas de suelo por debajo de los límites tolerables, tanto con como
sin prácticas de control de la erosión.
Un sistema empleado por el Servicio de Conservación de Suelos utiliza una serie de tablas,
cada una desarrollada para un set de valores de R, K y P. Las variables en las tablas individuales
incluyen columnas con valores de LS e hileras con valores de C que dan el valor de erosión (A).
También, conociendo la tolerancia de pérdida de suelo, puede encontrarse el valor de A igual a T
(tolerancia) y puede obtenerse el valor de C requerido para que A sea menor o igual a T. Valores
promedio de C para los cultivos más importantes y para una variedad de prácticas de manejo, fueron
computados para cada distrito y están contenidos en tablas. Utilizando los valores de las tablas es
posible seleccionar en menos de un minuto la secuencia de cultivos y las prácticas de manejo
necesarias para que las pérdidas de suelo por erosión sean menores que las tolerables.

6-5 EXTENSIÓN DEL USO DE LA ECUACIÓN DE PREDICCIÓN.


La ecuación de predicción de la pérdida de suelo por erosión hídrica fue originalmente
concebida para estimar la erosión laminar y en surcos de áreas cultivadas en el este de las montañas
Rocallosas de los EE.UU. (Wischmeier y Smith, 1965). Cuando la Ecuación Universal de Pérdida de
Suelo es aplicada en situaciones para la cual no fue originalmente diseñada, es responsabilidad del
usuario asegurarse de que los valores de los factores sean los apropiados y hayan sido desarrollados
para la situación bajo análisis, de otro modo su aplicación constituye un mal uso de la ecuación
(Wischmeier, 1976). A continuación se presentan ejemplos de uso de la ecuación en distintas áreas y
con distintos propósitos.

6-5.1 REGIONES CONTIGUAS A LOS TREINTA Y SIETE ESTADOS ORIGINALES.


Mc Cool y otros (1976) reportaron sobre la necesidad de modificaciones en el método de
predicción y de investigaciones sobre el efecto del derretimiento rápido de las nieve en suelos con
pendientes pronunciadas en los estados de Washington, Oregon e Idaho en el noroeste de los
Estados Unidos. También están bajo estudio consideraciones concernientes a la utilidad de la
ecuación en Hawai. Singer y otros (1976) en California y McGregor y Mutchler (1976) en Mississippi
están estudiando las condiciones climáticas para desarrollar valores de R más convenientes para
utilizar la ecuación en esas áreas.

6-5.2 REGIONES CON INFORMACIÓN LIMITADA SOBRE EL VALOR DE LOS FACTORES.


El problema de expandir el uso de la ecuación de predicción a nuevas áreas en Norte América
o a algún otro país desarrollado donde hay disponible datos sobre el valor de los factores, es
considerablemente fácil de sobreponer. Es difícil de resolver aquel problema cuando la ecuación es
utilizada en países sin la información básica.
No es esencial tener toda la información detallada para comenzar a utilizar los conceptos
principales de la ecuación de predicción. La mayoría de los países tienen datos disponibles para al

279
menos algunos de los factores. En el oeste de África, por ejemplo, Roose (1977) ha estudiado los
limitados datos climáticos disponibles y delineó el mapa de iso-erodibilidad en el área entre el desierto
y el Atlántico Sur desde Senegal hasta Chad. Este investigador también cree que un índice de
erosividad de las precipitaciones para el oeste de África puede ser desarrollado a partir del promedio
anual de las precipitaciones en milímetros (H) con un error del 5% y a través de la ecuación:
R = 8,85 H

Consecuentemente, los investigadores agrícolas del oeste de África podrían ser capaces de
generar un mapa mostrando las regiones de igual precipitaciones y de hacer una primera
aproximación de la erosividad relativa de las precipitaciones en cada región.
Los investigadores agrícolas deben también entender que a sólo veintitrés suelos en los
Estados Unidos le fueron asignados valores de K en base a mediciones de pérdida de suelo por un
período prolongado. La mayoría de los valores de K asignados se basaron en pérdidas generadas por
tormentas artificiales, en mediciones de las propiedades del suelo, o en las opiniones desarrolladas
por científicos del suelo y conservacionistas sobre la erodibilidad relativa de suelos no analizados. Los
científicos en los países en desarrollo pueden hacer lo mismo, teniendo en cuenta observaciones de
las propiedades del suelo que demuestren relacionarse con la erodibilidad del suelo. Los valores
asignados pueden no ser exactamente correctos, pero pueden ir modificándose a medida que los
resultados de las investigaciones y de las experiencias a campo estén disponibles.
Las ecuaciones que relacionan la longitud y el gradiente de pendiente con la pérdida de suelo
fueron intensivamente estudiadas y, al parecer, pueden ser aplicadas en muchos lugares del mundo.
Éstas servirán hasta que datos de estudios locales indiquen que deban ser modificadas.
La información sobre el factor C de cultivo es posiblemente la más difícil de obtener. Los
valores asignados para los distintos estadios de crecimiento por Wischmeier y Smith (1978) se basan
en el porcentaje de cobertura. Debería ser posible relacionar la protección de una amplia variedad de
cultivos en crecimiento con estos valores y asignar los períodos de crecimiento a los cultivos y
técnicas de producción locales. Los cultivos anuales pueden ofrecer una menor protección en los
países en desarrollo que en los países desarrollados donde las tasas de fertilización son mayores y
se utilizan otros insumos. En algunos países en desarrollo se utilizan cultivos múltiples los cuales
proveen una cobertura más completa y por lo tanto mayor protección que los cultivos simples.
Cultivos en plantaciones como azúcar, cacao, café, té, etc., se asocian a una excesiva erosión en los
estadíos tempranos de implantación a menos que se los plante con un cultivo acompañante o se
provea una cobertura vegetal muerta. Sin embargo, una vez establecidos, aquellos cultivos ofrecen
una excelente protección. Los investigadores y extensionistas deberían ser capaces de hacer buenas
estimaciones iniciales de los valores de C para los cultivos locales.
La mayor parte de los valores del factor de prácticas de control de la erosión tendrán que ser
asignados con poca o sin ninguna investigación local que la sustente. Es al parecer probable, sin
embargo, que la influencia del cultivo en contorno, las terrazas, las coberturas de residuos de cultivos
y otras prácticas específicas de control de la erosión tengan el mismo efecto, o al menos similar, en
otros países que en los EE.UU.

6-5.3 SUBSUELO Y OTROS MATERIALES DE SUELO.


Los valores de K utilizados usualmente corresponden a suelos con la superficie intacta o sólo
parcialmente afectada por la erosión. La predicción de la pérdida de suelo sería útil para sitios en que
se está construyendo y en que el suelo superficial ha sido removido y el subsuelo expuesto. Éstas y
otras áreas no pueden ser evaluadas utilizando los valores de K normales. Las pérdidas de suelo de
estas áreas causan serios daños en las propiedades ubicadas pendiente abajo y la efectividad de las
prácticas de control de la erosión deben ser evaluadas. A fin de hacer esto con cierto grado de
confianza o seguridad, deben encontrarse valores de K específicos para ser empleados en estas
situaciones. El nomograma mostrado en la figura 6-3 fue desarrollado por Wischmeier y otros (1971)
para relacionar las propiedades del suelo en esas situaciones.

6-5.4 CAMPOS DESUNIFORMES.


La Ecuación Universal de Pérdida de Suelo, tal y como fue descripta más arriba, es para ser
utilizada en campos uniformes. Si el suelo, la pendiente o la cobertura varían a lo largo del terreno
pero, no tiene lugar la deposición de sedimentos dentro del mismo, los valores de K, LS, y C pueden
determinarse por el método desarrollado por Foster y Wischmeier (1974).

280
Tabla 6-7.- Pérdidas de suelo a partir de segmentos sucesivos de igual longitud relativas a una
pendiente uniforme.
Número de Número de Fracción de suelo perdida por segmento
segmento en segmento en m = 0,5 m = 0,4 m = 0,3 m = 0,2
la pendiente la secuencia. (pendiente >5%) (pendiente (pendiente (pendiente < 1%)
3,1% a 4,9%) 1% a 3%)
2 1 0,35 0,38 0,41 0,44
2 0,65 0,62 0,59 0,56
3 1 0,19 0,22 0,24 0,27
2 0,35 0,35 0,35 0,35
3 0,46 0,43 0,41 0,38
4 1 0,12 0,14 0,17 0,19
2 0,23 0,24 0,24 0,25
3 0,30 0,29 0,28 0,27
4 0,35 0,33 0,31 0,29
5 1 0,09 0,11 0,12 0,14
2 0,16 0,17 0,18 0,19
3 0,21 0,21 0,21 0,21
4 0,25 0,24 0,23 0,22
5 0,28 0,27 0,25 0,24
Fuente: Modificado por Wischmeier y Smith, 1974.

Este método está basado en la proporción de la de la erosión total ocurrida en una pendiente
uniforme que se produce en cada uno de entre dos y cinco segmentos de longitud uniforme de esa
pendiente, como se muestra en la Tabla 6-7. El terreno es dividido en dos a cinco secciones dentro
de los cuales el suelo, la pendiente y la cobertura pueden considerarse razonablemente uniformes.
Puede determinarse un valor de LS para cada segmento utilizando la Tabla 6-3 utilizando la longitud
total de la pendiente y el gradiente de pendiente correspondiente a cada segmento. Cada uno de
esos se multiplican por el factor correspondiente de la Tabla 6-7 y por el valor de K y C de cada
segmento. El valores totales así obtenidos para los distintos segmentos se suman para obtener el
valor correcto de LS x K x C.
Por ejemplo, si una pendiente compleja de 150 m puede ser dividida en tres segmentos de
igual longitud con 3%; 7% y 2% de pendiente, el valor LS para los 150 m por la Tabla 6-3 es 0,46;
1,34; y 0,32 respectivamente. Estos valores multiplicados por el valor apropiado de la columna para
tres segmentos en la Tabla 6-7 (0,22; 0,35; y 0,43) da 0,10; 0,64; y 0,13. La suma de estos valores da
el valor de LS 0,87.
Este procedimiento también puede incluir el efecto de variaciones en el tipo de suelo en el
terreno. Si el suelo en el segmento superior del ejemplo anterior tiene un valor de K de 0,48 en el
segmento del centro el valor es de 0,54 y el correspondiente al segmento inferior es 0,44, el valor LS *
K para esta situación puede calcularse como sigue:

Erosión
Segmento Valor LS proporcional Valor K K x LS
ro.
N (Tabla 6-3) (Tabla 6-7, 4% de pendiente)

1 0,46 0,22 0,48 0,049


2 1,84 0,35 0,54 0,348
3 0,32 0,43 0,44 0,061
K x LS = 0,458

281
Los efectos de cambios moderados en la cobertura en coincidencia con los cambios en el tipo
de suelo y en el gradiente de pendiente pueden ser evaluados adicionando una columna para C a la
tabla y realizando el mismo procedimiento.

6-5.5 VALORES DE C PARA ÁREAS NO CULTIVADAS.


La Ecuación Universal de Pérdida de Suelo fue desarrollada para ser utilizada en tierras
cultivadas. Todos los valores de C corresponden a cultivos de grano fino, grano grueso y praderas
implantadas. Se están desarrollando actualmente nuevas técnicas para evaluar los valores de C para
sitios con vegetación nativa como praderas o árboles. Desafortunadamente, hay poca información de
largo plazo disponible para chequear la validez de los valores de C propuestos.
Bibliografía.
BROWING, G. M., C. L. PARISH, and J. A. GLASS, 1974. A Method for determining the use and
limitation of soil erosion in Iowa. J. Amer. Soc. Agron. 39:65-73.
CARREKER, J, R.,1966. Wind erosion in the Southeast. J. Soil and Water Cons. 21:86-88.
CHEPIL, W. S., 1960. Conversion of relative field erdibility to annual soil loss by wind. J. Soil. Sci. Soc.
Amer. Proc. 24:143-145.
CHEPIL, W. S., F. H. SIDDOWAY, and D. V. ARMBRUST, 1962. Climatic factor for estimating wind
erodibility of farm fields. J. Soil and Water Cons. 17:162-165.
CHEPIL, W. S., and N. P. WOODRUFF, 1959. Estimation of Wind Erodibility of Farm Fields. USDA
Prod. Res. Report No. 25.
FISHER, P. S., and E. L. SKIDMORE, 1970. WEROS: a Fortran IV Program to Solve the Wind
Erosion Equation. USDA, ARS, 41-174.
FOSTER, G. R., W, H. WISCHMEIER, 1974. Evaluating irregular slopes for soil loss prediction. Trans.
Amer. Soc. Agric. Eng. 17:305-309.
HALLBERG, G. R., N. C. WOLLENHAUPT, and G. A. MILLER, 1974. A century of soil development in
spoil derived from loess in Iowa. J. Soil. Sci. Soc. Amer. Jour. 42:339-343.
HARTWIG, R. O., and J. M. LAFLEN, 1977. A meterstick method for measuring crop residue cover. J.
Soil Water Cons. 33:90-91.
HAYES, W. A., 1965. Wind erosion equation useful in designing northeastern crop protection. J. Soil
Water Cons. 20:153-155.
HUDSON, NORMAN, 1971. Soil Conservation. Cornell Univ. Press, Ithaca, New York, 320 p.
KALMAN, R., 1967. Le Facteur Climatique de L`Erosion dans le Bassin du SEBOU (Maroc). Project
SEBOU, 32 p. (Quoted in ROOSE, E. J., 1977.)
KOHNKE, HELMUT, and A. R. BERTRAND, 1959. Soil Conservation. McGrawHill, New York, 298 p.
LAL, R., 1976. Soil erosion on Alfisols in western Nigeria. III.Effects of rainfall characteristics.
Geoderma 16:389-401.
LAL, R, 1977. Analysis of factors affecting rainfall erosivity and soil erodibility. In D. J. GREENDLAND
and R. LAL (eds.), Soil Conservation and Manegement un the Humid Tropics. John Wiley, New
York, p. 49-56.
MASSON, J. M., 1971. L’Erosion des Sols par I’Eau en Climat Méditerranéen. Méthode Expérimentale
pour I’Etude des Quantités de Terre Érodée a L’Échelle du Champ. These Doct. Ing. Univ. Science
et techniques du Languedoc. CNRS No. AO 5445.213p. (Quoted in ROOSE, E.J., 1977.)
MASSON, J. M., and J. M. KALMS, 1971. Analyse et Synthése des Facteurs de l’Erosion sur le
Bassin Versantnde la TET a VINCA. Note 14/71. EDF/Univ. Montpellier, 90p. . (Quoted in
ROOSE, E.J., 1977.)
McCOOL, D. K., MYRON MOLNAU, R. I. PAPENDICK, and F. L.BROOKS, 1977. Erosion research in
the dryland grain region ef the Pacific Northwest: Recent development and needs. In Soil Erosion:
Prediction and Control. Soil Cons. Soc. Ameer., Ankeny, Iowa, p.50-59.
McGREGOR, K. C., and C. K. MUTCHLER, 1976. Status of the R Factor in northern Mississippi. In
Soil Erosion: Prediction and Control. Soil Cons. Soc. Amer., Ankeny, Iowa, p. 135-142.
MEYER, G. J., P. J. SCHOENEBERGES, and J. H. HUDDLESTON, 1975. Sediment yields from
roadsides: An application of the universal soil loss equation. J. Soil Water Cons. 30:289291.
MEYER, L. D., and L. A. KRAMER, 1968. Relation between Land-Slope and Soil Erosion. Amer. Soc.
Agric. Eng. Paper No. 68-749 (abbreviated paper in Agric. Eng. 50:522-523).
MUSGRAVE, G. W., 1974. The quantitative evaluation of factors in water erosion- A first
approximation. J. Soil Water Cons. 2:133-138.
ROOSE, E. J, 1977. Use of the universal soil loss equation to predict erosion in West Africa. In Soil
Erosion: Prediction and Control. Soil Cons. Soc. Amer., Ankeny, Iowa, p. 60-74.
SINGER, M. J., G. L. HUNTINGTON, and H. R. SKETCHLEY, 1977. Erosion prediction on California
rangeland: Reserch developments and needs. In Soil Erosion: Prediction and Control. Soil Sci.
Soc. Amer., Ankeny, Iowa, p. 143-151.

282
SKIDMORE, E. L., P. S. FISHER, and N. P. WOODRUFF, 1970. Wind erosion equation: Computer
solution and application. Soil Sci. Soc. Amer. Proc. 34: 931-935.
SKIDMORE, E. L., and N. P. WOODRUFF, 1968. Wind Erosion Force in the United States and Their
Use in Predicting Soil Loss. USDA Agric. Handbook No. 346.
SLONEKER, L. L., and W. C. MOLDENHAUER, 1977. Measuring the amounts of crop residue
remaining after tillage. J. Soil Water Cons. 32:231-236.
SMITH, D. D, 1974. Interpretation of soil conservation data for field use Agric. Eng. 22:173-175.
THORNTHWAITE. W.C., 1931. Climates of North America according to a new classification.
Geograph. Rev. 21:633-655.
WHITFIELD, C. J., J. J. BOND, E. BURNETT, W. S. CHEPIL, B. W. GREB, T. M. McCALLA, J. S.
ROBINS, F. H. SIDDOWAY, R. M. SMITH, and N. P. WOODRUFF, 1962. A Standarized
Procedure for Residue Sampling: A Commitee Report. USDA, ARS, 41-68.
WILIAMS, J. R., and H. D. BERNDT, 1977. Determining the universal soil loss equation’s length-slope
factor for watersheds. In Soil Erosion: Prediction and Control. Soil Cons. Soc. Amer., Ankney,
Iowa, p.217-225.
WILSON, LEE, 1975. Aplication of the wind erosion equation in air pollution surveys. J. Soil Water
Cons. 30:215-219.
WISCHMEIER, W. H., 1959. A rainfall-erosion index for a universal soil-loss equation. Soil Sci. Soc.
Amer. Proc. 23:246-249.
WISCHMEIER, W. H., 1960. Croping-manegement factor evaluations for a universal soil-loss
equation. Soil Sci. Soc. Amer. Proc. 23:246-249.
WISCHMEIER, W. H., 1962. Rainfall erosion potential. Agric. Eng. 43:212-215.
WISCHMEIER, W. H., 1974. New developments in estimating water erosion. In Land Use: Persuasion
th
or Regulation? Proc. 29 Annual Meeting, Soil Cons. Soc. Amer., Aug. 11-14, 1974, Syracuse,
New York.
WISCHMEIER, W. H., 1976. Use and misuse of the universal soil loss equation. J. Soil Water Cons.
31:5-9.
WISCHMEIER, W. H., W. H., C. B. JOHNSON, and B. V. CROSS, 1971. A soil erodibility nomograph
for farmland and construction sites. J. Soil Water Cons. 26:189-193.
WISCHMEIER, W. H., and D. D. SMITH, 1965. Predicting Rainfall-Erosion Losses from Cropland East
of the Rocky Mountains. USDA Agric. Handbook No. 282.
WISCHMEIER, W. H., and D. D. SMITH, 1978. Predicting Rainfall-Erosion Losses: A Guide to
Conservation Planning. USDA Agric. Handbook No. 537.
WOODRUFF, N.P. and F. H. SIDDOWAY, 1965. A wind erosion equation. Soil Sci. Soc. Amer. Proc.
29:602-608.
ZINGG, A. W., 1940ª. Degree and length el land slope as it affects soil loss in runoff. Agric. Eng.
21:59-64.
ZINGG, A. W., 1940b. An analysis of degree and length of slope data as applied to terracing. Agric.
Eng. 21:99-101.
ZINGG, A. W., W. S. CHEPIL, and N. P. WOODRUFF, 1952. Analysis of Wind Erosion Phenomena in
Roosvelt and Currie Coutries, New Mexico. Region VI SCS Albuquerque, New Mexico M-436.

283
284