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FEDERICO GUILLERMO LORENZ

EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA

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Capítulo 11 EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA: LAS DIFÍCILES RELACIONES ENTRE TRANSMISIÓN, EDUCACIÓN Y MEMORIA Federico Guillermo Lorenz

En memoria de Dora Schwarzstein, junto a quien aprendí que construir puentes es una parte fundamental del arte del historiador.

INTRODUCCIÓN Tradicionalmente, la historia ha desempeñado un importante papel en la construcción de las identidades nacionales y comunitarias. Los relatos acerca del pasado son espejos en los que mirarse y han sido centrales en la consolidación de los Estados nacionales. Además, han trazado no sólo una genealogía, sino, sobre todo, una causalidad que ubica a los pueblos en un camino predeterminado hacia un futuro “merecido” sobre la base de la historia.1 Pocas épocas han mostrado un interés tan ferviente en el pasado como la actual. Comunidades de todos los rincones del globo fijan fechas conmemorativas, preservan sitios de memoria y homenajean a sobrevivientes.2 Sin embargo, las catástrofes del siglo XX pusieron
1. Al respecto, resultan interesantes: Bertoni, Lilia Ana, Patriotas, cosmopolitas y nacionalistas. La construcción de la nacionalidad argentina a fines del siglo XIX, Buenos Aires, FCE, 2001, y Romero, Luis Alberto (coordinador), La Argentina en la escuela. La idea de nación en los textos escolares, Buenos Aires, Siglo XXI, 2004. 2. La magnitud y también la forma de los actos en ocasión del 60° aniversario de la llegada de las tropas soviéticas al campo de Auschwitz son un indicio de este estado cultural.

Poder y desaparición. Matanzas colectivas. Las fuerzas de seguridad desarrollaron complejos mecanismos de represión interna. en 1982. Al respecto. Algunas agrupaciones políticas se radicalizaron volcándose a la lucha armada.3 La derrota en la Guerra de Malvinas. la lucha política argentina incorporó la eliminación física del adversario. es insoslayable el libro de Pilar Calveiro. ¿Los sucesos de la Semana Trágica de 1919? ¿Los fusilamientos de 1921 en la Patagonia? ¿La llamada “Conquista del Desierto”? Si bien hacia principios del siglo XX la violencia estaba presente en la política. “Perón o muerte”.268 FEDERICO GUILLERMO LORENZ en crisis la función social de la historia. Los campos clandestinos de concentración fueron el intento más sofisticado de llevar a cabo la idea de la eliminación completa del adversario: como actor político. en la que se es parte de una comunidad o. como persona y como ser humano. Los campos de concentración en Argentina. “Libres o muertos”… A todas estas consignas subyace una noción de exclusión. “no se es”. impone sin duda esta y otras preguntas. produjo la crisis del régimen militar. “burócratas y revolucionarios”. sencillamente. Buenos Aires. ¿Qué hecho elegiríamos para iniciar un relato acerca de ella en el siglo XX? Es difícil establecer una fecha precisa. “patria y antipatria”. 1998. el llamado a elecciones y la circulación de relatos 3. marcada por la violencia política. El discurso político de esos años muestra lecturas dualistas acerca de la realidad: “peronistas y antiperonistas”. La dictadura militar en el poder entre 1976 y 1983 llevó al extremo esta idea. Los miles de desaparecidos y asesinados son la marca de un régimen que buscó no dejar huellas en el camino de una supuesta refundación de la sociedad. al definir a la subversión –cuya eliminación fue su principal argumento para dar el golpe de Estado– como atentatoria contra un núcleo de valores que definían el “ser nacional”: los “subversivos” no eran argentinos. genocidios y dictaduras han transformado a la disciplina en un espejo incómodo. Colihue. el derrocamiento del segundo gobierno de Juan Domingo Perón (1955) fue un punto de inflexión. la represión ilegal y la violencia como componentes constitutivos de sus prácticas. A partir de ese momento. ¿Cómo incorporar en el pasado hechos aberrantes perpetrados en el seno de la comunidad misma? La historia argentina reciente. dos guerras mundiales. .

tenían el trabajo de transmitir relatos sobre ese pasado. Las grandes matanzas del siglo XX y del que comienza. Hay una tendencia mundial que consiste en mirar hacia atrás en busca de respuestas: modelos de países ideales frente a otros arrasados o a sociedades actualmente fragmentadas. acerca del pasado? En este texto analizaremos algunos de los mecanismos mediante los que la sociedad argentina incorporó el pasado violento a su historia colectiva. Para uno de los primeros historiadores preocupados por estos temas.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 269 acerca de las violaciones a los derechos humanos durante la década de 1970. seres queridos ausentes o simplemente recuerdos personales que buscan ser inscriptos en un gran relato que los contenga y les dé sentido. muchos historiadores plantearon una división tajante entre “Historia” y “memoria”. a diferencia de otros compatriotas. por ejemplo los oficiales. han influido notablemente en la demanda por recordar. la Historia desempeñaba la función “crítica” de volver las cosas a su lugar a partir del rigor analítico y la objetividad del método. memorias obreras frente a la exclusión. emergieron de esos años más o menos afectados por el terror. por otra parte. . desde instituciones oficiales concebidas para la formación de los niños y jóvenes. MEMORIA E HISTORIA RECIENTE Desde hace cerca de dos décadas. así como algunos de los desafíos que dicha incorporación plantea a los docentes en su práctica cotidiana. de una parcialidad y sectorialidad manifiestas. la palabra “memoria” está instalada con fuerza en el discurso público. ¿Cómo se cuenta el horror? ¿Cómo se cuenta la historia reciente de este país? ¿Qué había sucedido en la Argentina? ¿O todavía está “sucediendo”? ¿Qué pasa cuando los recuerdos de los contemporáneos a los hechos se contradicen con otros discursos dominantes. Frente a la memoria. Esta última consistía. en una aproximación acrítica al pasado. Inicialmente. según esta perspectiva primera. Los docentes. como el resto de los argentinos. experiencias de clase. Pierre Nora. Pero. fuertemente influida por los deseos y las posiciones de los individuos.

p. . de plantear preguntas analíticas. hechos. 1999. el contrapunto entre “historia de divulgación” versus “historia profesional”. siempre problemática e incompleta.270 FEDERICO GUILLERMO LORENZ memoria e historia. Esto coloca en un plano de gran importancia la condición de agentes públicos de los historiadores: sus relatos acerca del pasado influyen en la visión que otros actores sociales tienen acerca de éste. 4. distintas “memorias”. 41). mientras que la Historia es la reconstrucción.4 Otra forma de dar complejidad a estas cuestiones es incorporar la noción de múltiples miradas acerca del pasado que participan en combates simbólicos. 3). previamente. el peso simbólico de la figura de los “afectados” por la represión.) para la construcción de una memoria. El primer modo aporta elementos (datos. Desde esta perspectiva. Sin embargo. La noción de memoria obliga a revisar cuestiones como la de la legitimidad a la hora de hablar acerca del pasado: qué relato o visión tiene más autoridad que el resto para definir los significados de un acontecimiento. en el segundo. la Historia. Caracteriza a la Historia como “laica” en oposición a una memoria que “instala el recuerdo en lo sagrado” (Nora. el segundo ofrece explicaciones acerca del pasado (bajo la forma de una narración histórica) y el tercero somete a la crítica los discursos de la memoria (Ricœur. procesos. como otra variable que debe ser tenida en cuenta a la hora de formular conclusiones y. la condición de haber pasado o no por una situación determinada se suman a criterios de tipo académico. que confrontan explícita o implícitamente en diferentes escenarios. un lazo vivido en presente eterno. una “explicativa y otro “crítica”. “luchas por la memoria” (Jelin. etc. en todo se oponen […] La memoria es la vida. una representación del pasado. entre Historia y memoria existe más bien una relación de retroalimentación. Dos ejemplos: en el primer caso. o la literalidad de los testimonios para definir la matriz a partir de la cual pensar la época. lejos de ser sinónimos. los historiadores han incorporado en forma creciente la noción de su propia subjetividad en el desarrollo de su trabajo. La memoria es un fenómeno siempre actual. La historia critica y se relaciona con el discurso de la memoria bajo tres modalidades: una “documental”. de lo que ya no es. 2002) en las que distintos grupos sociales asumen lecturas y convicciones diferentes acerca de la historia. 1984. Cuestiones como la experiencia.

que anula o dificulta la crítica. pero la tarea de los historiadores. en todo caso. El interés por la historia reciente se acentuó con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial. especialmente en una época en que van desapareciendo otros medios de conservar el pasado […] Es esencial que los historiadores recuerden esto. ¿Cuál es el rol social de los historiadores? Para Hobsbawm. el discurso de las víctimas. el historiador es un “matador de mitos”. si se trata de gente que tiene poder político […] Estas limitaciones no disminuyen la responsabilidad pública del historiador. 275). esta puede no ser determinante. ante todo. Existe una cercana relación entre el impacto de los crímenes masivos cometidos durante la guerra y la voluntad de recordar y preservar el pasado doloroso. en especial. quienes estudian procesos prácticamente coetáneos encuentran en su tarea diaria la confluencia de ambas categorías. p. porque ésta pone en un mismo plano. Ésta se apoya. en este debate. Las cosechas que cultivamos en nuestros campos pueden acabar convertidas en alguna versión del opio del pueblo (Hobsbawm.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 271 en una disputa por “la verdad” en la que. no es fácil. Frente a la aparente contradicción entre Historia y memoria. en estas cuestiones. es que. las aproximaciones y las formas en las que se evoca el pasado doloroso se efectúan desde una perspectiva puramente moral. Sostiene que a la corta. De este modo. el problema de la subjetividad y el involucramiento de los investigadores es central para los historiadores del tiempo presente. desde un marco de pensamiento que dispone de determinados criterios de autoridad y validación para aportar un enfoque particular acerca de un problema. lo hace desde su práctica profesional. Muchas veces. en el hecho […] de que los historiadores profesionales son los principales productores de la materia prima que se transforma en propaganda y mitología. con quienes nos sentimos solidarios? ¿Cómo proponer un . si un historiador interviene en los debates acerca del pasado. 1998. es impotente contra quienes optan por creer los mitos históricos. Debemos ser conscientes de que es así. En ningún espacio aparecen tan fuertemente concentradas estas tensiones como en la historia reciente. sincrónico. aunque parezca paradójico. Lo que no debe perderse de vista. la cotidianeidad de los historiadores y su objeto. por ejemplo. es decir. ¿Cómo revisar.

Más aún. Un aula es un pequeño mundo. en muchos casos. Y si esto ya es visible en relación con temas más “antiguos” desde el punto de vista histórico. Un docente. Como señala el historiador Henry Rousso.272 FEDERICO GUILLERMO LORENZ discurso crítico acerca de un hecho que “debe ser recordado” de un modo determinado? Los historiadores. en algunos casos deberán hacer de aguafiestas. en cambio. dicho proceso de ruptura es imposible. Cuando éstos escriben no se aíslan de su comunidad. con los padres de los alumnos y con los colegas en la sala de maestros o profesores. la disparidad de visiones acerca del pasado es una realidad con la que hay que trabajar y no sólo una precaución metodológica. El resultado. al desarrollar sus tareas enfrenta la multiplicidad de perspectivas a diario. p. también lo es que. lo que se complica es la posibilidad del proceso de transmisión en la escuela. si éste es transmitido en tonos absolutos. Esta primera instancia de ruptura se reproduce. en los libros de texto) no necesariamente coinciden con la visión que el docente tiene acerca del pasado reciente. una muestra parcial de la disparidad de miradas sociales sobre un tema. pero no la “tienen enfrente”. Si a esto se le agrega que buena parte de las aproximaciones al pasado reciente tienen la forma de mandatos (tanto en el sentido del deber de memoria como en el de la visión ética desde la que se efectúa el relato). 1998. LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA RECIENTE Los dilemas que enfrentan los historiadores se exacerban cuando los trasladamos al aula. 48). Para conservar su fuerza edificante. sagrados –y. lo opuesto a lo . Si es cierto que la enseñanza y la apropiación implican una cierta ruptura con ese pasado que se recibe. por ende intangibles–. en el calendario escolar. no se combina bien con la verdad histórica. “la moral. terminará por hacer trampa con los hechos y caer en un relato desconectado de lo real” (Rousso. cuando se trata del pasado reciente la complejidad cobra una dimensión mucho más importante. En la escuela. el moralismo. la posición del docente se torna muy difícil. las políticas oficiales de memoria (plasmadas en el currículo. para cumplir con las reglas de su arte. En primer lugar. o más aún.

encerraban cuestionamientos a la propia conducta y éstos se transformaron en preguntas que no era fácil ni hacer ni responder. vital para una sociedad. y el papel particular jugado por un emblema de la represión ilegal. El fracaso en las islas Malvinas y el desprestigio militar abrieron una puerta a través de la cual los ciudadanos comenzaron a asomarse a los aspectos más terribles de la represión ilegal. apuntaban a tres cuestiones: ¿qué había . el propio? Ésta fue la pregunta que. otra pregunta que es importante hacerse es hasta qué punto el mecanismo de las efemérides no impregna también estas fechas recientes consideradas vitales para la construcción de una sociedad respetuosa de los derechos humanos y los valores democráticos. Estas demandas. No sólo el pasado se banaliza. Básicamente. sino que se contribuye a fijar a los actores sociales en un miedo y un dolor que se dice querer procesar. En las secciones que siguen. Por lo general. necesariamente. la indignación y el estupor resultantes generaron un clima de demanda de explicaciones por parte de la sociedad. a partir de fechas emblemáticas: el 24 de marzo (aniversario del golpe) y el 16 de septiembre (aniversario de la “Noche de los Lápices”). Tras la derrota en la Guerra de Malvinas (1982). Por lo tanto. Aunque inicialmente centradas en las causas del fracaso militar en la guerra. sino también la asunción de responsabilidades por parte de miles de argentinos que habían convivido con esa realidad aparentemente más allá de toda imaginación. ARGENTINA: SALIR DE LA DICTADURA ¿Qué sucede cuando una sociedad debe confrontar con un pasado vergonzante y éste es el pasado vivido. en la Argentina. analizaremos el contexto en que el pasado dictatorial comenzó a ser revisitado por los docentes. las preguntas se desplazaron rápidamente a la llamada “lucha contra la subversión”. es entonces una cristalización de imágenes acerca del pasado. una ritualización que puede transformar en irrelevante un valor. Pero un pasado urgente y aberrante reclamaba no sólo el esclarecimiento. el de la última dictadura militar–.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 273 buscado. la escuela ha incorporado el pasado doloroso –concretamente. comenzó a reclamar una respuesta a principios de los años ochenta.

Amplios sectores de la sociedad reaccionaron con una mezcla de estupor e indignación. en forma creciente. EL SHOW DEL HORROR El “qué” y el “cómo” estallaron con fuerza en la opinión pública en la segunda mitad de 1982. al mismo tiempo. producido los mecanismos de la barbarie. También proliferaron los relatos acerca del horror. se encontraron fosas similares en otros lugares del país. Al poco tiempo. 1992. . acaso. se materializó en imágenes horrendas y. En octubre de 1982. gracias a las denuncias del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales). Las mismas características excepcionales de lo ocurrido llevaban también a hacerse incómodas preguntas en términos de responsabilidad: ¿cómo no lo supe?. Informe sobre la identificación de restos de víctimas de la represión ilegal. acaso la más difícil de responder: ¿Ppor qué había pasado? La dificultad de este último interrogante estaba fundamentalmente dada por el hecho de que responderlo significaba analizar el contexto social que había generado las condiciones para el desarrollo de la violencia insurgente. Buenos Aires. ¿qué es lo que hice para no saber? 5. ¿cómo no me di cuenta? o. en los relatos de los testigos. Catálogos. sobre todo. Tumbas anónimas. probablemente no sólo por la magnitud de los crímenes. educado a los represores y acompañado con una pasividad consciente o inconsciente –cuando no aprobado abiertamente– la toma del poder en 1976. Lo que durante años habían sido –en muchos casos– rumores en voz baja. que hasta ese momento había mantenido un silencio casi monolítico sobre las violaciones a los derechos humanos. En la prensa. las denuncias y actividades de los organismos de derechos humanos. sino por la dimensión del ocultamiento. Este proceso está detalladamente descripto en el libro de Mauricio Cohen Salama.5 La prensa exhibió macabras fotografías de pilas de huesos y cráneos exhumados por los empleados de los cementerios y. buscó y difundió por primera vez los testimonios del horror: las voces de las víctimas y de sus victimarios.274 FEDERICO GUILLERMO LORENZ pasado? ¿Cómo había pasado? Y. aparecieron. en la provincia de Buenos Aires. se descubrieron tumbas colectivas de “NN” en el cementerio de Grand Bourg.

El pasaje del estupor a una condena en términos éticos obturó la revisión de la historia y la política argentinas. Esto transformó el relato de la dictadura en un catálogo de aberraciones sin una correspondiente explicación histórica o política. y por lo tanto. conviene no perderlo de vista. . generaron un sentimiento de repudio e indignación que caló hondo. De este modo. transformándose en un elemento clave de la transición democrática. historias aberrantes de vejaciones y torturas y testimonios de algunos represores que aumentaban el cuadro morboso y espeluznante. Esta operación simbólica se logró fundamentalmente mediante el procedimiento de “inocentizar” a las víctimas: se trataba de realzar las características criminales del Estado argentino. con un énfasis en la descripción del horror y en la historia de las víctimas. Las denuncias y “revelaciones” fueron inscriptas en plataformas. sus víctimas pasaron de ser “peligrosos guerrilleros” a “inocentes”. reivindicaciones y programas sectoriales y partidarios. La actuación pública de los distintos organismos de derechos humanos y el levantamiento de la veda política permitieron la creciente circulación de información más allá del sensacionalismo de la prensa. Las dimensiones de los crímenes expuestos. en el espacio público.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 275 La prensa divulgó hasta la saturación relatos del cautiverio de numerosos argentinos. Comenzó lo que posteriormente se bautizó como “el show del horror”: la presencia permanente. en un proceso que redujo las posibilidades de analizar políticamente la época tanto como agrandaba las proporciones del “mal” que había “caído” sobre la Argentina. la asignación de las responsabilidades de la tragedia. por un régimen que había contado con un amplio consenso) llevó a que se cambiaran las miradas sobre el gobierno militar y sus acciones: la “lucha contra la subversión” comenzó a llamarse “represión ilegal” y “violaciones a los derechos humanos”. de las víctimas y relatando el daño que les habían infligido sus victimarios. el “qué” y el “cómo” cobraron forma y contenido. como por ejemplo el secuestro y la desaparición de adolescentes o parturientas. El rechazo moral a estos crímenes (cometidos. Pero el “porqué” se revela complejo aún hoy. el efecto fue mayor frente a hechos particularmente aberrantes. el carácter masivo que comenzaban a adquirir. y aunque la simple exposición de los delitos parece hoy suficiente.

De este modo. conocida como “teoría de los dos demonios”. al identificar dos agentes como los principales responsables de la violencia. la sociedad argentina había presenciado pasivamente el enfrentamiento entre dos fuerzas igualmente violentas en sus procedimientos y repudiables por una sociedad democrática.276 FEDERICO GUILLERMO LORENZ LA “TEORÍA DE LOS DOS DEMONIOS” En el clima de la retirada de los militares y la transición a la democracia. el 24 de marzo de 1976. Esto dice el prólogo del informe de la CONADEP: “Durante la década del 70 la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como de la extrema izquierda”. CONADEP. el mal parecían haber nacido abruptamente con el golpe de Estado. 6. Nunca Más. Según esta lectura. 1997.6 Esta explicación. Buenos Aires. 7. p. En la narrativa histórica. La “teoría de los dos demonios”. porque identificaba responsables (ajenos a la mayoría de la sociedad) y de este modo abría el inicio de la etapa democrática a aquellos individuos incluidos dentro del sector de “inocentes” y “ajenos” a la violencia. las acciones guerrilleras previas al Proceso de Reorganización Nacional fueron equiparadas al terrorismo de Estado en el marco de una condena general de la violencia. cumplió dos finalidades claves para el desarrollo de la transición: ofreció tanto la posibilidad de identificar responsables de la tragedia (las organizaciones guerrilleras y las Fuerzas Armadas) como la identificación de la democracia como un sistema nuevo ajeno a ambas prácticas. sino el medio para realizar un (nuevo) cambio fundacional. se transformó además en un mecanismo exculpatorio para miles de personas que habían apoyado de un modo u otro los golpes de Estado y que ahora veían con horror las consecuencias de esa acción. De un modo simple puede decirse que esa “teoría” fue eficaz porque ofreció una explicación para un pasado presentado como aberrante y disruptivo de un devenir histórico más “civilizado”. . el sistema democrático no era el heredero de un proceso histórico de una violencia inaudita. EUDEBA.

la voluntad de señalar la magnitud de los crímenes cometidos por la dictadura llevó a enfatizar los rasgos de “inocencia” de las víctimas y una de las claves en este proceso fue la imagen de las víctimas adolescentes de la dictadura militar. lo que. En consecuencia. manteniendo como característica central su inmadurez y propensión a la manipulación. El emergente de estos procesos sociales de apropiación. la figura de las víctimas perdió sus aristas políticas. a la vez. Con el retorno de la democracia. desde una posición minoritaria y frente a un Estado represivo. En un contexto de escasísimas respuestas a sus demandas. como reclamantes. alimentadas por fuertes ideales pero carentes de “elementos políticos y culturales” como para resolverlos. en el lugar de los estigmatizados por el discurso dictatorial. los convertía en víctimas inocentes de la dictadura (y de la manipulación por parte de la guerrilla). los jóvenes ocuparon un papel central. En este sentido. en un arrastre de la respuesta a la propaganda dictatorial y acudiendo a la necesidad de reforzar los elementos de condena al gobierno militar.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 277 LAS VÍCTIMAS INOCENTES Un complemento necesario en esta visión condenatoria fue la construcción de una imagen de las víctimas libres de todo aquello que pudiera asociarlas a la violencia. los reclamos de los familiares acerca del paradero de sus hijos evitaron cuidadosamente las causas que habían originado su desaparición. Durante los años de la dictadura. estas características refuerzan la imposibilidad de explicar los crímenes que padecieron. fue la imagen de la víctima inocente y joven. Frente al encomio de sus cualidades morales. debió enfrentar una propaganda dictatorial que tendió a concentrar en los jóvenes tanto los extremos de la perversidad de la subversión como la propensión a caer bajo la influencia de ideologías extremas. . era por lo menos insensato colocarse. Se trataba de personas incompletas en su desarrollo. el movimiento de derechos humanos. Los adolescentes como víctimas comenzaron a cobrar peso en un sentido inverso al de la propaganda militar.

Durante su cautiverio. María Claudia Falcone. sobre todo. Este caso trasladó las imágenes de la represión al espacio educativo y a los adolescentes.278 FEDERICO GUILLERMO LORENZ LA “NOCHE DE LOS LÁPICES”: EL TERRORISMO DE ESTADO ENTRA EN LA ESCUELA7 Fue en este contexto que los relatos acerca del pasado reciente comenzaron a ingresar en las escuelas. Seis de ellos (Francisco. y las autoridades estaban en conocimiento de que los grupos estudiantiles preparaban demostraciones al respecto. La escuela elabora el pasado. El secuestro y desaparición del grupo de estudiantes secundarios platenses se transformó en un emblema de la represión. Este beneficio había sido removido por el gobierno militar de la provincia poco después del golpe de marzo. los adolescentes habían participado en las movilizaciones por el boleto estudiantil de la primavera de 1975. María Claudia. Todos eran estudiantes secundarios en distintos establecimientos de esa ciudad y militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). “Tomála vos. Salvo María Clara Ciocchini. Elizaberh y Lorenz. Emilce Moler y Patricia Miranda sobrevivieron. Pablo Díaz. y funcionó como una vía para que en las escuelas se hablara de la dictadura. Pero. Federico (2004). Sólo Pablo Díaz. La noche de los lápices: el deber de memoria y las escuelas”. sobreviviente de la matanza. Pero es a través de Díaz que el relato de este episodio de la represión tomó estado público durante la restauración democrática. María Clara Ciocchini. y a la confluencia de cuatro elementos: el clima de los primeros años de la transición democrática. Siglo XXI. y que los docentes debieron comenzar a discutir estos temas con sus alumnos. Claudio. que venía de Bahía Blanca. dámela a mí. y. los jóvenes fueron sometidos a torturas y vejámenes en distintos centros clandestinos: el Pozo de Arana. Claudio de Acha. en el contexto de otras acciones de denuncia contra la dictadura militar. Retomo y reviso aquí algunas ideas publicadas en Lorenz. Patricia Miranda y Emilce Moler. Daniel Alberto Racero. Horacio Ángel Ungaro.8 7. debido a que concentraba muchas de las imágenes descriptas precedentemente. Madrid-Buenos Aires. Horacio Daniel y María Clara) continúan desaparecidos. Federico (compiladores) (2004). En esos días fueron secuestrados Francisco López Muntaner. Entre el 15 y el 21 de septiembre de 1976. uno de los frentes de masas de los Montoneros. Educación y memoria. la voz de un testigo: Pablo Díaz. ¿cómo hacer? La respuesta vino de la mano del episodio conocido como la “Noche de los Lápices”. 8. un libro. que había logrado una tarifa preferencial para los estudiantes secundarios. con excepción de Pablo Díaz. una película. hubo en la ciudad de La Plata un gran operativo represivo contra el movimiento estudiantil. el Pozo de Banfield y la Brigada de Investigaciones de Quilmes. . en Jelin. integrante de la Juventud Guevarista.

10 Las posibilidades simbólicas del episodio se materializaron de inmediato. editado por primera vez en junio de 1986. La figura de los jóvenes víctimas de la represión. Al igual que muchos sobrevivientes. de carácter gremial (el boleto secundario. después de la declaración judicial de Pablo Díaz. el episodio de la “Noche de los Lápices” era muy poco conocido.9 Pablo Díaz se convirtió en la encarnación de todos estos emblemas. En esta coyuntura. Era una víctima sobreviviente al terrorismo estatal. y también uno de aquellos jóvenes proclives a ser “captados” por la guerrilla de la propaganda dictatorial. estrenada el mismo año. De hecho. El relato conformado en los años iniciales de la transición. María y Ruiz Núñez. el 9 de mayo de ese año.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 279 Hasta el momento del Juicio a las Juntas Militares. y una película. La película alcanzó una gran difusión y popularidad. Pablo Díaz asumió un rol decisivo como portavoz e impulsor de esa memoria. y completó muchas veces el esquema de las actividades realizadas 9. conocida en uno de los primeros testimonios vertidos durante el juicio. que pocos considerarían injusto o inadecuado. . Varias ediciones. Héctor Olivera. La noche de los lápices (1986). Héctor (1986). La noche de los lápices. su objetivo fue lograr la transmisión de la experiencia a los jóvenes estudiantes para que se apropiaran de la historia. concentraba varios elementos que influyeron en su difusión: adolescentes frente a adultos que los reprimen (aún estaban estudiando) por un reclamo “apolítico”. sentía frente a sus compañeros desaparecidos el deber de testimoniar. Pero con la declaración de Pablo Díaz. y eso lo transformó en un emblema viviente del terrorismo de Estado. este beneficio fue restituido a los estudiantes en 1988. Seoane. la historia del boleto permitía asociar el activismo de las víctimas con un reclamo “justo”. el caso tomó estado público. 10. se vio reforzado por dos vehículos culturales de primera magnitud: un libro. lo que sería clave a la hora de la circulación de la historia acerca de los sucesos del 16 de septiembre en el espacio educativo. del reclamo y de las prácticas participativas. comenzó una febril actividad de denuncia y difusión. Desde un primer momento. Después de su declaración en el Juicio a las Juntas. Por otra parte. obtenido en 1975). en 1985.

uno de los más altos ratings en la televisión del país. todos los años en esa fecha. se transformaron en un clásico de los años de la transición.11 El libro y la película se realizaron en forma independiente pero tienen la misma estructura. El 26 de septiembre de 1988 fue exhibida en la televisión abierta en un canal privado. Fue vista por unos tres millones de argentinos.280 FEDERICO GUILLERMO LORENZ los 16 de septiembre. Los militantes secundarios ataron su recuerdo al crecimiento de los centros de estudiantes y. Por estas vías. . que estaba fuertemente asociada a la discusión acerca de las violaciones a los derechos humanos. apoyado en fuertes demandas sociales de justicia y esclarecimiento. la represión de los años de la dictadura y las actividades clandestinas y semiclandestinas de principios de los ochenta habían terminado y el 16 de septiembre se transformó en un icono. Actualmente. el episodio represivo es parte del calendario escolar. un hecho externo a la política educativa. El emblema de la “Noche de los Lápices” cobró una dimensión políticamente atractiva: jóvenes desaparecidos por su actividad gremial estudiantil. El emergente de estos tres relatos fue la consolidación. a la profundización de la democracia. se instaló con fuerza en las escuelas. Las marchas y los actos por la “Noche de los Lápices”. y está en sintonía con visiones domi- 11. Además de las actividades públicas de Pablo Díaz. en las que se organizaba un debate posterior a su exhibición. de un emblema de la represión sobre los jóvenes que reforzó arquetipos presentes en el espacio público acerca de la inocencia de las víctimas. sólo superado por las imágenes de la llegada del hombre a la Luna y el mundial de fútbol. epitomizada en el reclamo por el boleto. durante los años ochenta el movimiento estudiantil secundario se estaba reorganizando. durante los años ochenta. y que consolidó el modelo de denuncia de la transición: el énfasis en los crímenes aberrantes por sobre la discusión de la situación histórica y política que los había hecho posibles. A esta abundancia de recursos para quien quisiera trabajar el tema en sus clases debemos añadir que la fuerte presencia de la “Noche de los Lápices” en las escuelas se debió al hecho de que el movimiento estudiantil se apropió de la fecha conmemorativa. lo que no sorprende dado que el articulador de ambas iniciativas es el testimonio de Pablo Díaz. en paralelo.

Con un emblema tan fuerte como la “Noche de los Lápices”. el trabajo del docente debe pasar por la reposición de un contexto histórico que permita la comprensión de la historia que se narra. sino una versión dominante de los hechos. acaso veinte años después debamos orientarnos hacia la comprensión. pues en buena medida estará cuestionando no sólo su propio sentido común en relación con estos temas. No es posible pensar la vigencia de la “Noche de los Lápices” como emblema de la represión sin concluir que ésta se debe. a que responde y encarna una serie de sentidos comunes acerca de la violencia estatal y. La introducción de la revisión histórica de la película y los hechos evocados es una vía necesaria para evitar tanto la ritualización de una fecha importante para los jóvenes como la parálisis frente al horror o la incomprensión. Desde su estreno. En todo caso.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 281 nantes acerca del pasado. A numerosos docentes. se les plantea la cuestión de qué contar a los alumnos un 16 de septiembre. además. Así como en los ochenta la entrada de la película en las escuelas había cumplido fundamentalmente la función de la denuncia. presente en las conmemoraciones. Pero. de acuerdo con el actual contexto de discusión acerca del pasado. por reducir las posibilidades del traslado del relato a un espacio atemporal y por lo tanto de caer en el anacronismo. es determinante reintroducir las variables históricas mínimas necesarias como para dar contexto a la historia narrada por la película. representa para el docente que decida llevar a cabo estas actividades un esfuerzo crítico por partida doble. precisamente. socialmente legitimado. como ésta se produce críticamente. entonces. puede no coincidir con el mensaje dominante acerca de la “Noche de los Lápices”. Debemos preguntarnos. que imágenes sobre la época se obtienen del episodio y de los vehículos que lo encarnan de un modo literal: • En primer lugar. entonces. . la película se transformó en un recurso didáctico al que apelamos muchos. en tanto es uno de los pocos materiales de circulación masiva y está. la caracterización de las víctimas como “inocentes” y “apolíticas” sigue vigente. sobre los años previos a la dictadura. Pero para superar el estadio conmemorativo y generar algún tipo de reflexión.

sino lo contrario. Para ello. al no ser trabajado históricamente. El gobierno militar. Sin embargo. Por otra parte. dificultan la vinculación causal de ese pasado con el presente de los chicos. La demanda por la verdad que caracterizó el escenario público de los ochenta en la Argentina fue el contexto en el que Pablo visitó escuelas y participó en . CONCLUSIONES: ¿QUÉ ENSEÑAR Y PARA QUÉ? Cada 16 de septiembre. es un “ingrediente” irrelevante para ellos. o los casos de gatillo fácil. no debe sorprender entonces que en ocasiones la reacción de los alumnos no sea de sorpresa o rechazo ante la propuesta de revisar estos temas. lo inexplicable de la época. victimarios y cómplices. su cotidianeidad es tanto o más violenta que la que el episodio les muestra. los informes del CELS. pero por ello mismo es necesario reponer contexto histórico aun a un hecho bárbaro como éste. por ejemplo. una categorización en “buenos” y “malos” dificulta analizar posiciones intermedias. por ejemplo. El emblema de la Noche de los Lápices. el desafío para las escuelas y los docentes se reactualiza: repetir un ritual que se puede agotar en el mero hecho de pasar una película (una alusión conmemorativa) o incorporar un tema denso y doloroso considerando su funcionalidad en el contexto de una propuesta educativa. pensar histórica y críticamente acerca de situaciones morales concretas en hechos históricos es mucho más difícil. acerca de la situación de los menores. Por el contrario.282 FEDERICO GUILLERMO LORENZ • No parece haber una “proporcionalidad” entre la dimensión del castigo y la falta cometida por los adolescentes. vitales si el objetivo es explicar que el terrorismo de Estado nos afectó en mayor o menor grado a todos. En muchos casos. • En relación con estos puntos. Queda claro que no se trata de justificar el castigo o la persecución. es importante reflexionar acerca de las condiciones de instalación de este emblema de la represión. • La lectura dualista de las relaciones humanas y sociales se refuerza. • La excepcionalidad del hecho. deberían posibilitar alguna vinculación. prácticamente divide la sociedad en víctimas.

Por otra parte. La experiencia del horror es intransferible. si no es resuelto mediante su puesta en contexto. a algo “que sucedió en el pasado”. 31). la tortura y el asesinato de varios adolescentes) como también su recuerdo. qué narraciones ofreció para su apropiación –y resignificación– la historia de la “Noche de los Lápices”. 2001. Esta idea no debe abandonarse cuando lo que se busca es la apropiación tanto de un pasado como de determinados valores. y es tanto la principal ventaja como la principal dificultad de un ejercicio de memoria que se impone pero cuyos símbolos no son sometidos a la crítica. que tiñó la circulación de estos temas relacionados con la dictadura y las violaciones a los derechos humanos. Asimismo. quedara reducido al último de estos términos. puede ser un elemento paralizante antes que un estímulo al compromiso o el interés. la imagen de jóvenes nutridos de altos valores e inocentes que agiganta proporcionalmente la perversidad de la represión impacta con fuerza en los alumnos.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 283 marchas. p. Sostiene Alejandro Kaufman que “los acontecimientos del horror son formas extremas radicales y paradigmáticas de llevar a cabo transformaciones histórico sociales” (Kaufman. genera una “ajenidad” que dificulta que los alumnos las sientan como parte de su propio pasado. Fue en esos años que se difundió la película y muchos docentes comenzaron a tomarla como recurso. quede anclada a una forma particular que conocemos como “terrorismo de Estado”. sin un contexto histórico que al mismo tiempo las torne comprensibles. ¿Cómo trabajar las violaciones a los derechos humanos que se producen hoy? ¿Cómo analizar la posibilidad de que existan . porque se daría la paradoja de que el “recordar para no repetir”. entonces. Cabe preguntarse. exhibir experiencias intransferibles y que realzan por eso mismo las virtudes de los protagonistas de la tragedia. pueden producir otro efecto indeseado: que la idea de la existencia de algo llamado “derechos humanos” se restrinja a ese período histórico. Las escuelas constituyen un escenario importante de los procesos sociales de transmisión. Y al mismo tiempo. el horror que el film evoca. fuertemente condicionada por el deber de memoria. Pues si bien esta historia protagonizada por jóvenes favorece la empatía por parte de los alumnos. que pude constituir la prolongación del terror infligido y el miedo impuesto. El paradigma puede pensarse de dos modos: lo es tanto el hecho histórico (el secuestro.

devolverles historicidad a esos valores. sólo que no del mismo modo. corre serio peligro de congelar significados que eluden el análisis y con él la posibilidad de apropiación de la historia […] ya no se trata . la pobreza o la protesta social son meros “temas de Ética y Ciudadana”. Para lograr esta transmisión. cuando se relaciona con la transmisión de valores ligados a hechos del pasado. 1994.284 FEDERICO GUILLERMO LORENZ relaciones. que pueden sentirse cuestionados por visiones sacralizadas acerca de un pasado que también vivieron. ¿Cuántas veces lo que parece importante per se impide evaluar la pertinencia del tema y el recurso didáctico. el docente debe lograr. p. la respuesta a la pregunta acerca de la utilidad del tema en un curso? Los “valores” que se busca transmitir (y en ese sentido la enseñanza de las Ciencias Sociales ha sido un vehículo habitual para ellos) lo son en función de determinados procesos que son históricos y que requieren un contexto para su comprensión: “la compulsión a enseñar el genocidio. 18). ¿Es posible éste frente a la cerrazón que imponen el dolor o la vergüenza? El peso del deber de memoria puede obliterar la necesaria reflexión acerca de qué se enseña. el “deber” de recordar a partir de la Noche de los Lápices. en su trabajo. Tampoco hay que olvidar que la imposición. necesariamente implica herramientas conceptuales y valores que tienen sentido en el presente. que se ha extendido por todo el sistema educativo argentino. tornarlos comprensibles. entre el ayer y el hoy? ¿Cuántas veces temas como el delito. para los alumnos (Carretero. y esto se dificulta en el caso de símbolos y modelos asociados a la tragedia y al dolor más profundos y con una fuerte carga ética. en este aspecto. Una forma de que “cobren sentido en el presente” es justamente pensar en la precariedad actual de esos mismos derechos conculcados sistemáticamente por el Estado hace treinta años. la inseguridad. la marginalidad de los jóvenes. es decir. Esto nos lleva a llamar la atención sobre una tensión: aquella existente entre el “deber de memoria” y el pluralismo que campea en distintas propuestas educativas. sin relación con la historia reciente. sobre los “contenidos”. es decir. aún cuando a veces los alumnos los vean con el mismo profesor? El proceso educativo. puede ser un obstáculo para la apropiación del tema por parte de los docentes contemporáneos a los acontecimientos. por la construcción que implica. es decir.

Guelerman. Norma. es más evidente que nunca la necesaria reflexión acerca de los motivos para hacerlo. Madrid. pues. Siglo XXI. Hobsbawm. Identidad y transmisión en la Argentina posgenocidio. The Construction of the French Past. vol. miradas desde un presente también difícil pero donde la marcha deja de girar alrededor de dolores. en Sobre la historia. Sergio. París. Es mucho para mí”. Como una docente nos decía: “yo les paso la película todos los años. entonces? ¿Por qué pensar que no puede suceder lo mismo con los adolescentes? Imaginemos la situación opuesta: un curso con los ojos abiertos frente a lo que la película representa. y el recuerdo de las heridas y de las luchas adquiere un sentido positivo en términos de apropiación. y no sólo ante lo que muestra.). p. Barcelona. sino de establecer cuál es el mensaje” (Guelerman. Eric (1998): “La historia de la identidad no es suficiente”. Buenos Aires. Paul (1999): La lectura del tiempo pasado: memoria y olvido. al tema de la subjetividad. Henry (1998): La hantisse du passé. Se trata. Crítica. Elizabeth (2002): Los trabajos de la memoria. Nueva York. Identidad y transmisión en la Argentina posgenocidio. Madrid-Buenos Aires. pero yo no la veo. Rousso. aparece asociado. Nora. 2001. Kaufman. Nuevamente. Sergio (2001): Memorias en presente. Aique. . en Guelerman. BIBLIOGRAFÍA Carretero. Es sólo a partir de esta última que el trabajo crítico y de construcción es posible. 45). Jelin. sino constructiva. Ricœur. Es lícito preguntarse: ¿para qué hacerlo. además.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 285 siquiera de controlar el contenido del mensaje. Textuel. Norma. I. Es decir. Alejandro. Universidad Autónoma de Madrid/Arrecife. de defender claramente la distinción entre ilustración y evidencia. Buenos Aires. No es una postura negacionista. Pierre (1984): “Between memory and history”. Mario (1994): Construir y enseñar las Ciencias Sociales y la Historia. vergüenzas y frustraciones que parecen imposibles de superar. frente al hecho de que abriremos heridas dolorosas con nuestro trabajo. “Prólogo”. Realms of Memory. cierro los ojos desde que empieza hasta que termina. Buenos Aires. en Pierre Nora (ed. Memorias en presente. Columbia University Press.

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