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FEDERICO GUILLERMO LORENZ

EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA

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Capítulo 11 EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA: LAS DIFÍCILES RELACIONES ENTRE TRANSMISIÓN, EDUCACIÓN Y MEMORIA Federico Guillermo Lorenz

En memoria de Dora Schwarzstein, junto a quien aprendí que construir puentes es una parte fundamental del arte del historiador.

INTRODUCCIÓN Tradicionalmente, la historia ha desempeñado un importante papel en la construcción de las identidades nacionales y comunitarias. Los relatos acerca del pasado son espejos en los que mirarse y han sido centrales en la consolidación de los Estados nacionales. Además, han trazado no sólo una genealogía, sino, sobre todo, una causalidad que ubica a los pueblos en un camino predeterminado hacia un futuro “merecido” sobre la base de la historia.1 Pocas épocas han mostrado un interés tan ferviente en el pasado como la actual. Comunidades de todos los rincones del globo fijan fechas conmemorativas, preservan sitios de memoria y homenajean a sobrevivientes.2 Sin embargo, las catástrofes del siglo XX pusieron
1. Al respecto, resultan interesantes: Bertoni, Lilia Ana, Patriotas, cosmopolitas y nacionalistas. La construcción de la nacionalidad argentina a fines del siglo XIX, Buenos Aires, FCE, 2001, y Romero, Luis Alberto (coordinador), La Argentina en la escuela. La idea de nación en los textos escolares, Buenos Aires, Siglo XXI, 2004. 2. La magnitud y también la forma de los actos en ocasión del 60° aniversario de la llegada de las tropas soviéticas al campo de Auschwitz son un indicio de este estado cultural.

1998. Buenos Aires. dos guerras mundiales. “Libres o muertos”… A todas estas consignas subyace una noción de exclusión. Las fuerzas de seguridad desarrollaron complejos mecanismos de represión interna. Los campos clandestinos de concentración fueron el intento más sofisticado de llevar a cabo la idea de la eliminación completa del adversario: como actor político. Colihue. la represión ilegal y la violencia como componentes constitutivos de sus prácticas. el llamado a elecciones y la circulación de relatos 3. ¿Qué hecho elegiríamos para iniciar un relato acerca de ella en el siglo XX? Es difícil establecer una fecha precisa. marcada por la violencia política.268 FEDERICO GUILLERMO LORENZ en crisis la función social de la historia. en la que se es parte de una comunidad o. genocidios y dictaduras han transformado a la disciplina en un espejo incómodo. la lucha política argentina incorporó la eliminación física del adversario. el derrocamiento del segundo gobierno de Juan Domingo Perón (1955) fue un punto de inflexión. al definir a la subversión –cuya eliminación fue su principal argumento para dar el golpe de Estado– como atentatoria contra un núcleo de valores que definían el “ser nacional”: los “subversivos” no eran argentinos. “patria y antipatria”. sencillamente. “Perón o muerte”. El discurso político de esos años muestra lecturas dualistas acerca de la realidad: “peronistas y antiperonistas”. en 1982.3 La derrota en la Guerra de Malvinas. . Matanzas colectivas. “burócratas y revolucionarios”. ¿Cómo incorporar en el pasado hechos aberrantes perpetrados en el seno de la comunidad misma? La historia argentina reciente. impone sin duda esta y otras preguntas. Los miles de desaparecidos y asesinados son la marca de un régimen que buscó no dejar huellas en el camino de una supuesta refundación de la sociedad. “no se es”. Algunas agrupaciones políticas se radicalizaron volcándose a la lucha armada. como persona y como ser humano. Los campos de concentración en Argentina. Poder y desaparición. es insoslayable el libro de Pilar Calveiro. Al respecto. La dictadura militar en el poder entre 1976 y 1983 llevó al extremo esta idea. ¿Los sucesos de la Semana Trágica de 1919? ¿Los fusilamientos de 1921 en la Patagonia? ¿La llamada “Conquista del Desierto”? Si bien hacia principios del siglo XX la violencia estaba presente en la política. produjo la crisis del régimen militar. A partir de ese momento.

la Historia desempeñaba la función “crítica” de volver las cosas a su lugar a partir del rigor analítico y la objetividad del método. Hay una tendencia mundial que consiste en mirar hacia atrás en busca de respuestas: modelos de países ideales frente a otros arrasados o a sociedades actualmente fragmentadas. memorias obreras frente a la exclusión. como el resto de los argentinos. fuertemente influida por los deseos y las posiciones de los individuos. así como algunos de los desafíos que dicha incorporación plantea a los docentes en su práctica cotidiana. . por ejemplo los oficiales. experiencias de clase. MEMORIA E HISTORIA RECIENTE Desde hace cerca de dos décadas. a diferencia de otros compatriotas. Las grandes matanzas del siglo XX y del que comienza. han influido notablemente en la demanda por recordar. tenían el trabajo de transmitir relatos sobre ese pasado. Inicialmente. la palabra “memoria” está instalada con fuerza en el discurso público. Pero. según esta perspectiva primera. desde instituciones oficiales concebidas para la formación de los niños y jóvenes. en una aproximación acrítica al pasado. Los docentes. Pierre Nora. emergieron de esos años más o menos afectados por el terror. ¿Cómo se cuenta el horror? ¿Cómo se cuenta la historia reciente de este país? ¿Qué había sucedido en la Argentina? ¿O todavía está “sucediendo”? ¿Qué pasa cuando los recuerdos de los contemporáneos a los hechos se contradicen con otros discursos dominantes. Para uno de los primeros historiadores preocupados por estos temas. de una parcialidad y sectorialidad manifiestas.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 269 acerca de las violaciones a los derechos humanos durante la década de 1970. por otra parte. muchos historiadores plantearon una división tajante entre “Historia” y “memoria”. Frente a la memoria. Esta última consistía. seres queridos ausentes o simplemente recuerdos personales que buscan ser inscriptos en un gran relato que los contenga y les dé sentido. acerca del pasado? En este texto analizaremos algunos de los mecanismos mediante los que la sociedad argentina incorporó el pasado violento a su historia colectiva.

El primer modo aporta elementos (datos. en el segundo. los historiadores han incorporado en forma creciente la noción de su propia subjetividad en el desarrollo de su trabajo. la condición de haber pasado o no por una situación determinada se suman a criterios de tipo académico. Dos ejemplos: en el primer caso. 4. Sin embargo. La noción de memoria obliga a revisar cuestiones como la de la legitimidad a la hora de hablar acerca del pasado: qué relato o visión tiene más autoridad que el resto para definir los significados de un acontecimiento. el contrapunto entre “historia de divulgación” versus “historia profesional”. previamente.270 FEDERICO GUILLERMO LORENZ memoria e historia. o la literalidad de los testimonios para definir la matriz a partir de la cual pensar la época. el segundo ofrece explicaciones acerca del pasado (bajo la forma de una narración histórica) y el tercero somete a la crítica los discursos de la memoria (Ricœur.4 Otra forma de dar complejidad a estas cuestiones es incorporar la noción de múltiples miradas acerca del pasado que participan en combates simbólicos. Caracteriza a la Historia como “laica” en oposición a una memoria que “instala el recuerdo en lo sagrado” (Nora. una representación del pasado. “luchas por la memoria” (Jelin. La historia critica y se relaciona con el discurso de la memoria bajo tres modalidades: una “documental”. como otra variable que debe ser tenida en cuenta a la hora de formular conclusiones y. 2002) en las que distintos grupos sociales asumen lecturas y convicciones diferentes acerca de la historia. p. de lo que ya no es. hechos. de plantear preguntas analíticas. etc. . La memoria es un fenómeno siempre actual. distintas “memorias”. mientras que la Historia es la reconstrucción. en todo se oponen […] La memoria es la vida. 1984. 1999. Desde esta perspectiva. Esto coloca en un plano de gran importancia la condición de agentes públicos de los historiadores: sus relatos acerca del pasado influyen en la visión que otros actores sociales tienen acerca de éste. la Historia. que confrontan explícita o implícitamente en diferentes escenarios. el peso simbólico de la figura de los “afectados” por la represión. una “explicativa y otro “crítica”. 3).) para la construcción de una memoria. procesos. lejos de ser sinónimos. 41). siempre problemática e incompleta. entre Historia y memoria existe más bien una relación de retroalimentación. un lazo vivido en presente eterno. Cuestiones como la experiencia.

es impotente contra quienes optan por creer los mitos históricos. porque ésta pone en un mismo plano. sincrónico. Sostiene que a la corta. las aproximaciones y las formas en las que se evoca el pasado doloroso se efectúan desde una perspectiva puramente moral. ante todo. especialmente en una época en que van desapareciendo otros medios de conservar el pasado […] Es esencial que los historiadores recuerden esto. es decir. no es fácil. la cotidianeidad de los historiadores y su objeto. si se trata de gente que tiene poder político […] Estas limitaciones no disminuyen la responsabilidad pública del historiador. En ningún espacio aparecen tan fuertemente concentradas estas tensiones como en la historia reciente. 1998. p. desde un marco de pensamiento que dispone de determinados criterios de autoridad y validación para aportar un enfoque particular acerca de un problema. aunque parezca paradójico. Las cosechas que cultivamos en nuestros campos pueden acabar convertidas en alguna versión del opio del pueblo (Hobsbawm. quienes estudian procesos prácticamente coetáneos encuentran en su tarea diaria la confluencia de ambas categorías.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 271 en una disputa por “la verdad” en la que. Muchas veces. De este modo. Ésta se apoya. lo hace desde su práctica profesional. con quienes nos sentimos solidarios? ¿Cómo proponer un . que anula o dificulta la crítica. esta puede no ser determinante. pero la tarea de los historiadores. 275). el problema de la subjetividad y el involucramiento de los investigadores es central para los historiadores del tiempo presente. Lo que no debe perderse de vista. por ejemplo. en este debate. en el hecho […] de que los historiadores profesionales son los principales productores de la materia prima que se transforma en propaganda y mitología. si un historiador interviene en los debates acerca del pasado. en estas cuestiones. El interés por la historia reciente se acentuó con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial. Debemos ser conscientes de que es así. ¿Cuál es el rol social de los historiadores? Para Hobsbawm. Frente a la aparente contradicción entre Historia y memoria. el discurso de las víctimas. en especial. Existe una cercana relación entre el impacto de los crímenes masivos cometidos durante la guerra y la voluntad de recordar y preservar el pasado doloroso. el historiador es un “matador de mitos”. en todo caso. ¿Cómo revisar. es que.

lo opuesto a lo . para cumplir con las reglas de su arte. p. si éste es transmitido en tonos absolutos. con los padres de los alumnos y con los colegas en la sala de maestros o profesores. al desarrollar sus tareas enfrenta la multiplicidad de perspectivas a diario. Un aula es un pequeño mundo. 1998. en el calendario escolar. no se combina bien con la verdad histórica. terminará por hacer trampa con los hechos y caer en un relato desconectado de lo real” (Rousso. la disparidad de visiones acerca del pasado es una realidad con la que hay que trabajar y no sólo una precaución metodológica. En primer lugar. en los libros de texto) no necesariamente coinciden con la visión que el docente tiene acerca del pasado reciente. en algunos casos deberán hacer de aguafiestas. LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA RECIENTE Los dilemas que enfrentan los historiadores se exacerban cuando los trasladamos al aula. cuando se trata del pasado reciente la complejidad cobra una dimensión mucho más importante. la posición del docente se torna muy difícil. las políticas oficiales de memoria (plasmadas en el currículo. 48). una muestra parcial de la disparidad de miradas sociales sobre un tema. también lo es que. Como señala el historiador Henry Rousso. lo que se complica es la posibilidad del proceso de transmisión en la escuela. Para conservar su fuerza edificante. En la escuela. en cambio. “la moral. El resultado. Cuando éstos escriben no se aíslan de su comunidad. el moralismo. pero no la “tienen enfrente”. o más aún. sagrados –y. Más aún.272 FEDERICO GUILLERMO LORENZ discurso crítico acerca de un hecho que “debe ser recordado” de un modo determinado? Los historiadores. Un docente. por ende intangibles–. Y si esto ya es visible en relación con temas más “antiguos” desde el punto de vista histórico. Si es cierto que la enseñanza y la apropiación implican una cierta ruptura con ese pasado que se recibe. Si a esto se le agrega que buena parte de las aproximaciones al pasado reciente tienen la forma de mandatos (tanto en el sentido del deber de memoria como en el de la visión ética desde la que se efectúa el relato). Esta primera instancia de ruptura se reproduce. dicho proceso de ruptura es imposible. en muchos casos.

Básicamente. otra pregunta que es importante hacerse es hasta qué punto el mecanismo de las efemérides no impregna también estas fechas recientes consideradas vitales para la construcción de una sociedad respetuosa de los derechos humanos y los valores democráticos. sino que se contribuye a fijar a los actores sociales en un miedo y un dolor que se dice querer procesar. ARGENTINA: SALIR DE LA DICTADURA ¿Qué sucede cuando una sociedad debe confrontar con un pasado vergonzante y éste es el pasado vivido. las preguntas se desplazaron rápidamente a la llamada “lucha contra la subversión”. la indignación y el estupor resultantes generaron un clima de demanda de explicaciones por parte de la sociedad. es entonces una cristalización de imágenes acerca del pasado. encerraban cuestionamientos a la propia conducta y éstos se transformaron en preguntas que no era fácil ni hacer ni responder. apuntaban a tres cuestiones: ¿qué había . Pero un pasado urgente y aberrante reclamaba no sólo el esclarecimiento. sino también la asunción de responsabilidades por parte de miles de argentinos que habían convivido con esa realidad aparentemente más allá de toda imaginación. Por lo tanto. En las secciones que siguen. comenzó a reclamar una respuesta a principios de los años ochenta. la escuela ha incorporado el pasado doloroso –concretamente. y el papel particular jugado por un emblema de la represión ilegal. necesariamente. El fracaso en las islas Malvinas y el desprestigio militar abrieron una puerta a través de la cual los ciudadanos comenzaron a asomarse a los aspectos más terribles de la represión ilegal. Por lo general. Aunque inicialmente centradas en las causas del fracaso militar en la guerra. Estas demandas. el de la última dictadura militar–. a partir de fechas emblemáticas: el 24 de marzo (aniversario del golpe) y el 16 de septiembre (aniversario de la “Noche de los Lápices”). una ritualización que puede transformar en irrelevante un valor. No sólo el pasado se banaliza. vital para una sociedad. Tras la derrota en la Guerra de Malvinas (1982).EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 273 buscado. analizaremos el contexto en que el pasado dictatorial comenzó a ser revisitado por los docentes. el propio? Ésta fue la pregunta que. en la Argentina.

que hasta ese momento había mantenido un silencio casi monolítico sobre las violaciones a los derechos humanos. en forma creciente. educado a los represores y acompañado con una pasividad consciente o inconsciente –cuando no aprobado abiertamente– la toma del poder en 1976.5 La prensa exhibió macabras fotografías de pilas de huesos y cráneos exhumados por los empleados de los cementerios y. las denuncias y actividades de los organismos de derechos humanos. En octubre de 1982. Las mismas características excepcionales de lo ocurrido llevaban también a hacerse incómodas preguntas en términos de responsabilidad: ¿cómo no lo supe?. EL SHOW DEL HORROR El “qué” y el “cómo” estallaron con fuerza en la opinión pública en la segunda mitad de 1982. Este proceso está detalladamente descripto en el libro de Mauricio Cohen Salama. buscó y difundió por primera vez los testimonios del horror: las voces de las víctimas y de sus victimarios. gracias a las denuncias del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales). También proliferaron los relatos acerca del horror. al mismo tiempo. se encontraron fosas similares en otros lugares del país. acaso la más difícil de responder: ¿Ppor qué había pasado? La dificultad de este último interrogante estaba fundamentalmente dada por el hecho de que responderlo significaba analizar el contexto social que había generado las condiciones para el desarrollo de la violencia insurgente. . probablemente no sólo por la magnitud de los crímenes. acaso. se descubrieron tumbas colectivas de “NN” en el cementerio de Grand Bourg. ¿cómo no me di cuenta? o. en la provincia de Buenos Aires. sino por la dimensión del ocultamiento. sobre todo. Buenos Aires. En la prensa. Amplios sectores de la sociedad reaccionaron con una mezcla de estupor e indignación. 1992.274 FEDERICO GUILLERMO LORENZ pasado? ¿Cómo había pasado? Y. se materializó en imágenes horrendas y. ¿qué es lo que hice para no saber? 5. Catálogos. Tumbas anónimas. aparecieron. Al poco tiempo. en los relatos de los testigos. Informe sobre la identificación de restos de víctimas de la represión ilegal. Lo que durante años habían sido –en muchos casos– rumores en voz baja. producido los mecanismos de la barbarie.

Las dimensiones de los crímenes expuestos. en un proceso que redujo las posibilidades de analizar políticamente la época tanto como agrandaba las proporciones del “mal” que había “caído” sobre la Argentina. . con un énfasis en la descripción del horror y en la historia de las víctimas. conviene no perderlo de vista. Esta operación simbólica se logró fundamentalmente mediante el procedimiento de “inocentizar” a las víctimas: se trataba de realzar las características criminales del Estado argentino. historias aberrantes de vejaciones y torturas y testimonios de algunos represores que aumentaban el cuadro morboso y espeluznante. sus víctimas pasaron de ser “peligrosos guerrilleros” a “inocentes”. en el espacio público. El pasaje del estupor a una condena en términos éticos obturó la revisión de la historia y la política argentinas. el efecto fue mayor frente a hechos particularmente aberrantes. el carácter masivo que comenzaban a adquirir. El rechazo moral a estos crímenes (cometidos. y por lo tanto. Comenzó lo que posteriormente se bautizó como “el show del horror”: la presencia permanente. Pero el “porqué” se revela complejo aún hoy. De este modo. reivindicaciones y programas sectoriales y partidarios. como por ejemplo el secuestro y la desaparición de adolescentes o parturientas. la asignación de las responsabilidades de la tragedia. Esto transformó el relato de la dictadura en un catálogo de aberraciones sin una correspondiente explicación histórica o política. de las víctimas y relatando el daño que les habían infligido sus victimarios. transformándose en un elemento clave de la transición democrática. por un régimen que había contado con un amplio consenso) llevó a que se cambiaran las miradas sobre el gobierno militar y sus acciones: la “lucha contra la subversión” comenzó a llamarse “represión ilegal” y “violaciones a los derechos humanos”. y aunque la simple exposición de los delitos parece hoy suficiente. La actuación pública de los distintos organismos de derechos humanos y el levantamiento de la veda política permitieron la creciente circulación de información más allá del sensacionalismo de la prensa. generaron un sentimiento de repudio e indignación que caló hondo. el “qué” y el “cómo” cobraron forma y contenido. Las denuncias y “revelaciones” fueron inscriptas en plataformas.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 275 La prensa divulgó hasta la saturación relatos del cautiverio de numerosos argentinos.

La “teoría de los dos demonios”. cumplió dos finalidades claves para el desarrollo de la transición: ofreció tanto la posibilidad de identificar responsables de la tragedia (las organizaciones guerrilleras y las Fuerzas Armadas) como la identificación de la democracia como un sistema nuevo ajeno a ambas prácticas. el 24 de marzo de 1976. Nunca Más. al identificar dos agentes como los principales responsables de la violencia. De un modo simple puede decirse que esa “teoría” fue eficaz porque ofreció una explicación para un pasado presentado como aberrante y disruptivo de un devenir histórico más “civilizado”. De este modo. se transformó además en un mecanismo exculpatorio para miles de personas que habían apoyado de un modo u otro los golpes de Estado y que ahora veían con horror las consecuencias de esa acción. Buenos Aires. conocida como “teoría de los dos demonios”. Esto dice el prólogo del informe de la CONADEP: “Durante la década del 70 la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como de la extrema izquierda”. porque identificaba responsables (ajenos a la mayoría de la sociedad) y de este modo abría el inicio de la etapa democrática a aquellos individuos incluidos dentro del sector de “inocentes” y “ajenos” a la violencia.276 FEDERICO GUILLERMO LORENZ LA “TEORÍA DE LOS DOS DEMONIOS” En el clima de la retirada de los militares y la transición a la democracia. las acciones guerrilleras previas al Proceso de Reorganización Nacional fueron equiparadas al terrorismo de Estado en el marco de una condena general de la violencia. 7. 6. 1997. . CONADEP. la sociedad argentina había presenciado pasivamente el enfrentamiento entre dos fuerzas igualmente violentas en sus procedimientos y repudiables por una sociedad democrática. Según esta lectura.6 Esta explicación. sino el medio para realizar un (nuevo) cambio fundacional. EUDEBA. el mal parecían haber nacido abruptamente con el golpe de Estado. En la narrativa histórica. el sistema democrático no era el heredero de un proceso histórico de una violencia inaudita. p.

la voluntad de señalar la magnitud de los crímenes cometidos por la dictadura llevó a enfatizar los rasgos de “inocencia” de las víctimas y una de las claves en este proceso fue la imagen de las víctimas adolescentes de la dictadura militar. El emergente de estos procesos sociales de apropiación. los reclamos de los familiares acerca del paradero de sus hijos evitaron cuidadosamente las causas que habían originado su desaparición. Los adolescentes como víctimas comenzaron a cobrar peso en un sentido inverso al de la propaganda militar. los jóvenes ocuparon un papel central. manteniendo como característica central su inmadurez y propensión a la manipulación. Durante los años de la dictadura. alimentadas por fuertes ideales pero carentes de “elementos políticos y culturales” como para resolverlos. era por lo menos insensato colocarse. En un contexto de escasísimas respuestas a sus demandas. desde una posición minoritaria y frente a un Estado represivo. En este sentido. en el lugar de los estigmatizados por el discurso dictatorial. a la vez. en un arrastre de la respuesta a la propaganda dictatorial y acudiendo a la necesidad de reforzar los elementos de condena al gobierno militar. En consecuencia. estas características refuerzan la imposibilidad de explicar los crímenes que padecieron. el movimiento de derechos humanos. debió enfrentar una propaganda dictatorial que tendió a concentrar en los jóvenes tanto los extremos de la perversidad de la subversión como la propensión a caer bajo la influencia de ideologías extremas. . lo que. los convertía en víctimas inocentes de la dictadura (y de la manipulación por parte de la guerrilla). la figura de las víctimas perdió sus aristas políticas. Se trataba de personas incompletas en su desarrollo. Frente al encomio de sus cualidades morales. fue la imagen de la víctima inocente y joven.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 277 LAS VÍCTIMAS INOCENTES Un complemento necesario en esta visión condenatoria fue la construcción de una imagen de las víctimas libres de todo aquello que pudiera asociarlas a la violencia. como reclamantes. Con el retorno de la democracia.

Todos eran estudiantes secundarios en distintos establecimientos de esa ciudad y militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). Patricia Miranda y Emilce Moler. La escuela elabora el pasado. y a la confluencia de cuatro elementos: el clima de los primeros años de la transición democrática. los jóvenes fueron sometidos a torturas y vejámenes en distintos centros clandestinos: el Pozo de Arana. Entre el 15 y el 21 de septiembre de 1976. Horacio Ángel Ungaro. ¿cómo hacer? La respuesta vino de la mano del episodio conocido como la “Noche de los Lápices”. Madrid-Buenos Aires. Este beneficio había sido removido por el gobierno militar de la provincia poco después del golpe de marzo. Federico (compiladores) (2004).8 7. La noche de los lápices: el deber de memoria y las escuelas”. y funcionó como una vía para que en las escuelas se hablara de la dictadura. Este caso trasladó las imágenes de la represión al espacio educativo y a los adolescentes. “Tomála vos. el Pozo de Banfield y la Brigada de Investigaciones de Quilmes. Pablo Díaz. un libro. en Jelin. con excepción de Pablo Díaz. Salvo María Clara Ciocchini. Durante su cautiverio. y las autoridades estaban en conocimiento de que los grupos estudiantiles preparaban demostraciones al respecto. Retomo y reviso aquí algunas ideas publicadas en Lorenz. . dámela a mí. María Claudia. sobreviviente de la matanza. que venía de Bahía Blanca. Federico (2004). la voz de un testigo: Pablo Díaz. Sólo Pablo Díaz. Daniel Alberto Racero. debido a que concentraba muchas de las imágenes descriptas precedentemente. Siglo XXI. sobre todo. en el contexto de otras acciones de denuncia contra la dictadura militar. Emilce Moler y Patricia Miranda sobrevivieron. Elizaberh y Lorenz. uno de los frentes de masas de los Montoneros. Seis de ellos (Francisco.278 FEDERICO GUILLERMO LORENZ LA “NOCHE DE LOS LÁPICES”: EL TERRORISMO DE ESTADO ENTRA EN LA ESCUELA7 Fue en este contexto que los relatos acerca del pasado reciente comenzaron a ingresar en las escuelas. Educación y memoria. los adolescentes habían participado en las movilizaciones por el boleto estudiantil de la primavera de 1975. María Clara Ciocchini. Horacio Daniel y María Clara) continúan desaparecidos. que había logrado una tarifa preferencial para los estudiantes secundarios. El secuestro y desaparición del grupo de estudiantes secundarios platenses se transformó en un emblema de la represión. Claudio. En esos días fueron secuestrados Francisco López Muntaner. Pero. y. integrante de la Juventud Guevarista. Pero es a través de Díaz que el relato de este episodio de la represión tomó estado público durante la restauración democrática. y que los docentes debieron comenzar a discutir estos temas con sus alumnos. hubo en la ciudad de La Plata un gran operativo represivo contra el movimiento estudiantil. María Claudia Falcone. una película. Claudio de Acha. 8.

la historia del boleto permitía asociar el activismo de las víctimas con un reclamo “justo”. conocida en uno de los primeros testimonios vertidos durante el juicio. comenzó una febril actividad de denuncia y difusión. y eso lo transformó en un emblema viviente del terrorismo de Estado. el 9 de mayo de ese año. Pablo Díaz asumió un rol decisivo como portavoz e impulsor de esa memoria. estrenada el mismo año. lo que sería clave a la hora de la circulación de la historia acerca de los sucesos del 16 de septiembre en el espacio educativo. después de la declaración judicial de Pablo Díaz. Varias ediciones. La noche de los lápices. y completó muchas veces el esquema de las actividades realizadas 9. . Pero con la declaración de Pablo Díaz. y una película. editado por primera vez en junio de 1986. en 1985. La película alcanzó una gran difusión y popularidad. En esta coyuntura. De hecho. se vio reforzado por dos vehículos culturales de primera magnitud: un libro. de carácter gremial (el boleto secundario. sentía frente a sus compañeros desaparecidos el deber de testimoniar. La figura de los jóvenes víctimas de la represión. 10. su objetivo fue lograr la transmisión de la experiencia a los jóvenes estudiantes para que se apropiaran de la historia. el episodio de la “Noche de los Lápices” era muy poco conocido. Héctor (1986). Era una víctima sobreviviente al terrorismo estatal. concentraba varios elementos que influyeron en su difusión: adolescentes frente a adultos que los reprimen (aún estaban estudiando) por un reclamo “apolítico”. este beneficio fue restituido a los estudiantes en 1988. que pocos considerarían injusto o inadecuado. Héctor Olivera. Por otra parte. obtenido en 1975). María y Ruiz Núñez. el caso tomó estado público. Al igual que muchos sobrevivientes. del reclamo y de las prácticas participativas. y también uno de aquellos jóvenes proclives a ser “captados” por la guerrilla de la propaganda dictatorial. Después de su declaración en el Juicio a las Juntas. El relato conformado en los años iniciales de la transición. Seoane. Desde un primer momento.10 Las posibilidades simbólicas del episodio se materializaron de inmediato. La noche de los lápices (1986).EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 279 Hasta el momento del Juicio a las Juntas Militares.9 Pablo Díaz se convirtió en la encarnación de todos estos emblemas.

epitomizada en el reclamo por el boleto. El 26 de septiembre de 1988 fue exhibida en la televisión abierta en un canal privado. apoyado en fuertes demandas sociales de justicia y esclarecimiento. Por estas vías. que estaba fuertemente asociada a la discusión acerca de las violaciones a los derechos humanos. el episodio represivo es parte del calendario escolar. un hecho externo a la política educativa. la represión de los años de la dictadura y las actividades clandestinas y semiclandestinas de principios de los ochenta habían terminado y el 16 de septiembre se transformó en un icono. en las que se organizaba un debate posterior a su exhibición. durante los años ochenta. Las marchas y los actos por la “Noche de los Lápices”. Actualmente. sólo superado por las imágenes de la llegada del hombre a la Luna y el mundial de fútbol. durante los años ochenta el movimiento estudiantil secundario se estaba reorganizando. uno de los más altos ratings en la televisión del país. a la profundización de la democracia. El emblema de la “Noche de los Lápices” cobró una dimensión políticamente atractiva: jóvenes desaparecidos por su actividad gremial estudiantil. Los militantes secundarios ataron su recuerdo al crecimiento de los centros de estudiantes y. todos los años en esa fecha. de un emblema de la represión sobre los jóvenes que reforzó arquetipos presentes en el espacio público acerca de la inocencia de las víctimas. Fue vista por unos tres millones de argentinos. lo que no sorprende dado que el articulador de ambas iniciativas es el testimonio de Pablo Díaz. A esta abundancia de recursos para quien quisiera trabajar el tema en sus clases debemos añadir que la fuerte presencia de la “Noche de los Lápices” en las escuelas se debió al hecho de que el movimiento estudiantil se apropió de la fecha conmemorativa. en paralelo. El emergente de estos tres relatos fue la consolidación. y está en sintonía con visiones domi- 11.280 FEDERICO GUILLERMO LORENZ los 16 de septiembre. Además de las actividades públicas de Pablo Díaz. se instaló con fuerza en las escuelas. y que consolidó el modelo de denuncia de la transición: el énfasis en los crímenes aberrantes por sobre la discusión de la situación histórica y política que los había hecho posibles. .11 El libro y la película se realizaron en forma independiente pero tienen la misma estructura. se transformaron en un clásico de los años de la transición.

presente en las conmemoraciones. puede no coincidir con el mensaje dominante acerca de la “Noche de los Lápices”. Pero.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 281 nantes acerca del pasado. socialmente legitimado. Desde su estreno. Debemos preguntarnos. A numerosos docentes. entonces. a que responde y encarna una serie de sentidos comunes acerca de la violencia estatal y. el trabajo del docente debe pasar por la reposición de un contexto histórico que permita la comprensión de la historia que se narra. entonces. representa para el docente que decida llevar a cabo estas actividades un esfuerzo crítico por partida doble. es determinante reintroducir las variables históricas mínimas necesarias como para dar contexto a la historia narrada por la película. que imágenes sobre la época se obtienen del episodio y de los vehículos que lo encarnan de un modo literal: • En primer lugar. No es posible pensar la vigencia de la “Noche de los Lápices” como emblema de la represión sin concluir que ésta se debe. como ésta se produce críticamente. Así como en los ochenta la entrada de la película en las escuelas había cumplido fundamentalmente la función de la denuncia. por reducir las posibilidades del traslado del relato a un espacio atemporal y por lo tanto de caer en el anacronismo. la caracterización de las víctimas como “inocentes” y “apolíticas” sigue vigente. la película se transformó en un recurso didáctico al que apelamos muchos. en tanto es uno de los pocos materiales de circulación masiva y está. . acaso veinte años después debamos orientarnos hacia la comprensión. sino una versión dominante de los hechos. pues en buena medida estará cuestionando no sólo su propio sentido común en relación con estos temas. de acuerdo con el actual contexto de discusión acerca del pasado. se les plantea la cuestión de qué contar a los alumnos un 16 de septiembre. En todo caso. Pero para superar el estadio conmemorativo y generar algún tipo de reflexión. sobre los años previos a la dictadura. La introducción de la revisión histórica de la película y los hechos evocados es una vía necesaria para evitar tanto la ritualización de una fecha importante para los jóvenes como la parálisis frente al horror o la incomprensión. precisamente. además. Con un emblema tan fuerte como la “Noche de los Lápices”.

Sin embargo. • La lectura dualista de las relaciones humanas y sociales se refuerza. o los casos de gatillo fácil. los informes del CELS. • La excepcionalidad del hecho. por ejemplo. Queda claro que no se trata de justificar el castigo o la persecución. • En relación con estos puntos. sino lo contrario. una categorización en “buenos” y “malos” dificulta analizar posiciones intermedias. Para ello. el desafío para las escuelas y los docentes se reactualiza: repetir un ritual que se puede agotar en el mero hecho de pasar una película (una alusión conmemorativa) o incorporar un tema denso y doloroso considerando su funcionalidad en el contexto de una propuesta educativa. Por otra parte. CONCLUSIONES: ¿QUÉ ENSEÑAR Y PARA QUÉ? Cada 16 de septiembre.282 FEDERICO GUILLERMO LORENZ • No parece haber una “proporcionalidad” entre la dimensión del castigo y la falta cometida por los adolescentes. Por el contrario. El gobierno militar. pero por ello mismo es necesario reponer contexto histórico aun a un hecho bárbaro como éste. lo inexplicable de la época. prácticamente divide la sociedad en víctimas. es un “ingrediente” irrelevante para ellos. dificultan la vinculación causal de ese pasado con el presente de los chicos. no debe sorprender entonces que en ocasiones la reacción de los alumnos no sea de sorpresa o rechazo ante la propuesta de revisar estos temas. pensar histórica y críticamente acerca de situaciones morales concretas en hechos históricos es mucho más difícil. al no ser trabajado históricamente. su cotidianeidad es tanto o más violenta que la que el episodio les muestra. deberían posibilitar alguna vinculación. victimarios y cómplices. es importante reflexionar acerca de las condiciones de instalación de este emblema de la represión. El emblema de la Noche de los Lápices. acerca de la situación de los menores. La demanda por la verdad que caracterizó el escenario público de los ochenta en la Argentina fue el contexto en el que Pablo visitó escuelas y participó en . En muchos casos. por ejemplo. vitales si el objetivo es explicar que el terrorismo de Estado nos afectó en mayor o menor grado a todos.

Sostiene Alejandro Kaufman que “los acontecimientos del horror son formas extremas radicales y paradigmáticas de llevar a cabo transformaciones histórico sociales” (Kaufman. Fue en esos años que se difundió la película y muchos docentes comenzaron a tomarla como recurso. Esta idea no debe abandonarse cuando lo que se busca es la apropiación tanto de un pasado como de determinados valores. a algo “que sucedió en el pasado”. Y al mismo tiempo. el horror que el film evoca. quedara reducido al último de estos términos. si no es resuelto mediante su puesta en contexto. p. que pude constituir la prolongación del terror infligido y el miedo impuesto. Por otra parte.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 283 marchas. Las escuelas constituyen un escenario importante de los procesos sociales de transmisión. El paradigma puede pensarse de dos modos: lo es tanto el hecho histórico (el secuestro. La experiencia del horror es intransferible. la imagen de jóvenes nutridos de altos valores e inocentes que agiganta proporcionalmente la perversidad de la represión impacta con fuerza en los alumnos. 31). y es tanto la principal ventaja como la principal dificultad de un ejercicio de memoria que se impone pero cuyos símbolos no son sometidos a la crítica. que tiñó la circulación de estos temas relacionados con la dictadura y las violaciones a los derechos humanos. fuertemente condicionada por el deber de memoria. entonces. puede ser un elemento paralizante antes que un estímulo al compromiso o el interés. genera una “ajenidad” que dificulta que los alumnos las sientan como parte de su propio pasado. exhibir experiencias intransferibles y que realzan por eso mismo las virtudes de los protagonistas de la tragedia. qué narraciones ofreció para su apropiación –y resignificación– la historia de la “Noche de los Lápices”. la tortura y el asesinato de varios adolescentes) como también su recuerdo. 2001. porque se daría la paradoja de que el “recordar para no repetir”. Cabe preguntarse. quede anclada a una forma particular que conocemos como “terrorismo de Estado”. Pues si bien esta historia protagonizada por jóvenes favorece la empatía por parte de los alumnos. sin un contexto histórico que al mismo tiempo las torne comprensibles. pueden producir otro efecto indeseado: que la idea de la existencia de algo llamado “derechos humanos” se restrinja a ese período histórico. Asimismo. ¿Cómo trabajar las violaciones a los derechos humanos que se producen hoy? ¿Cómo analizar la posibilidad de que existan .

sin relación con la historia reciente. Tampoco hay que olvidar que la imposición. sólo que no del mismo modo. ¿Es posible éste frente a la cerrazón que imponen el dolor o la vergüenza? El peso del deber de memoria puede obliterar la necesaria reflexión acerca de qué se enseña. para los alumnos (Carretero. p. sobre los “contenidos”. es decir. que se ha extendido por todo el sistema educativo argentino. puede ser un obstáculo para la apropiación del tema por parte de los docentes contemporáneos a los acontecimientos. 1994. 18). la respuesta a la pregunta acerca de la utilidad del tema en un curso? Los “valores” que se busca transmitir (y en ese sentido la enseñanza de las Ciencias Sociales ha sido un vehículo habitual para ellos) lo son en función de determinados procesos que son históricos y que requieren un contexto para su comprensión: “la compulsión a enseñar el genocidio.284 FEDERICO GUILLERMO LORENZ relaciones. ¿Cuántas veces lo que parece importante per se impide evaluar la pertinencia del tema y el recurso didáctico. devolverles historicidad a esos valores. el “deber” de recordar a partir de la Noche de los Lápices. la inseguridad. es decir. Una forma de que “cobren sentido en el presente” es justamente pensar en la precariedad actual de esos mismos derechos conculcados sistemáticamente por el Estado hace treinta años. cuando se relaciona con la transmisión de valores ligados a hechos del pasado. y esto se dificulta en el caso de símbolos y modelos asociados a la tragedia y al dolor más profundos y con una fuerte carga ética. tornarlos comprensibles. la pobreza o la protesta social son meros “temas de Ética y Ciudadana”. necesariamente implica herramientas conceptuales y valores que tienen sentido en el presente. entre el ayer y el hoy? ¿Cuántas veces temas como el delito. en su trabajo. la marginalidad de los jóvenes. es decir. Para lograr esta transmisión. por la construcción que implica. Esto nos lleva a llamar la atención sobre una tensión: aquella existente entre el “deber de memoria” y el pluralismo que campea en distintas propuestas educativas. en este aspecto. aún cuando a veces los alumnos los vean con el mismo profesor? El proceso educativo. corre serio peligro de congelar significados que eluden el análisis y con él la posibilidad de apropiación de la historia […] ya no se trata . que pueden sentirse cuestionados por visiones sacralizadas acerca de un pasado que también vivieron. el docente debe lograr.

pues. Es sólo a partir de esta última que el trabajo crítico y de construcción es posible. además. Barcelona. Sergio. Guelerman. Es decir. aparece asociado. Buenos Aires. Paul (1999): La lectura del tiempo pasado: memoria y olvido. Pierre (1984): “Between memory and history”. y no sólo ante lo que muestra. de defender claramente la distinción entre ilustración y evidencia. Se trata. Ricœur. The Construction of the French Past. Henry (1998): La hantisse du passé. Nuevamente. “Prólogo”. Madrid-Buenos Aires. Es lícito preguntarse: ¿para qué hacerlo. Rousso. Buenos Aires. Buenos Aires. Nueva York. en Sobre la historia. y el recuerdo de las heridas y de las luchas adquiere un sentido positivo en términos de apropiación. Aique. Mario (1994): Construir y enseñar las Ciencias Sociales y la Historia. . sino de establecer cuál es el mensaje” (Guelerman. Siglo XXI. Norma. Realms of Memory. Madrid. Jelin. cierro los ojos desde que empieza hasta que termina. BIBLIOGRAFÍA Carretero. Columbia University Press. vol. es más evidente que nunca la necesaria reflexión acerca de los motivos para hacerlo. Memorias en presente.). Alejandro. No es una postura negacionista. Elizabeth (2002): Los trabajos de la memoria. Es mucho para mí”. Kaufman. París. 45). Como una docente nos decía: “yo les paso la película todos los años. en Pierre Nora (ed. Sergio (2001): Memorias en presente. pero yo no la veo. Nora. frente al hecho de que abriremos heridas dolorosas con nuestro trabajo. p.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 285 siquiera de controlar el contenido del mensaje. al tema de la subjetividad. sino constructiva. Identidad y transmisión en la Argentina posgenocidio. Norma. Universidad Autónoma de Madrid/Arrecife. Crítica. Eric (1998): “La historia de la identidad no es suficiente”. Hobsbawm. 2001. Identidad y transmisión en la Argentina posgenocidio. entonces? ¿Por qué pensar que no puede suceder lo mismo con los adolescentes? Imaginemos la situación opuesta: un curso con los ojos abiertos frente a lo que la película representa. en Guelerman. vergüenzas y frustraciones que parecen imposibles de superar. Textuel. I. miradas desde un presente también difícil pero donde la marcha deja de girar alrededor de dolores.

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