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En este libro fue publicada la obra de teatro “La desición de Sandra”

En este libro fue publicada la obra de teatro “La desición de Sandra”
En este libro fue publicada la obra de teatro “La desición de Sandra”

Personajes:

LA DECISIÓN DE SANDRA De Luis Guillermo Santana Carvajal.

Obra registrada SEP-INDAUTOR D.R.

Sandra, profesora de orientación educativa. 35 años. Raquel, una cristiana, amiga de Sandra. 33 años. Rashama, vidente. 40 años. Directora, Diana Rojas. 48 años. Lupita, profesora de civismo. 35 años. Personajes de ensamble. Personajes de negro para cambios escenográficos.

ACTO ÚNICO

La historia se compone de siete escenas y tiene lugar en tres escenarios: la Escuela Secundaria para Mujeres Reina Isabel, una calle poco transitada desde la que se ve la puerta del local donde atiende la vidente Rashama y el interior del mismo, con decorado esotérico. Para ambientar algunas escenas se utilizan efectos sonoros, como: autos transitando, timbre escolar, tic tac y escolares platicando. Los personajes de negro realizan los cambios escenográficos. Al inicio de la obra se escucha un tema instrumental, que se repite al final, pero en su versión cantada, ya sea grabada o en vivo. La letra de la canción-tema puede ser alusiva al propósito reflexivo de la obra. En el cuarto de la vidente se sugiere música de meditación de la India, para una sesión de “energía cósmica”. Adicionalmente se incluye algún fragmento musical que transmita una situación inquietante, justo antes del inicio de la escena en que Sandra aparece sola.

ESCENA PRIMERA

Directora, Sandra y Lupita.

Con el escenario oscuro entra tema instrumental de entrada. Después, se van encendiendo las luces. En un lugar, que puede ser el fondo izquierdo, se ve un letrero que dice: “DIRECCIÓN; afuera, frente al supuesto patio, aparece la directora con un micrófono dirigiéndose al público, que será el alumnado; mientras, Sandra y Lupita hacen ademanes como de estar platicando dentro de la Dirección de la escuela.

DIRECTORA Atención escuela. ¡Firmes

Ya!

“3° A” recordar las efemérides de la semana. Estimadas alumnas, al término de las efemérides, deben permanecer formadas en el patio

(Mientras sale del

porque voy a darles un importante aviso

escenario, continúa dando indicaciones.) Maestra Álvarez, pase por favor con el grupo que preparó la exposición de hoy.

Ya! ¡En descanso

Este lunes, corresponde al grupo

Quedan Lupita y Sandra.

LUPITA –Oye, cada día te va mejor en el trabajo, quién como tú, (tratando de sonrojarla) la “consen” de la directora.

SANDRA –Pues la verdad me siento bien. La maestra Diana es una

persona muy entregada y muy sensible brazo derecho, “eh”.

Y tú no te quedas atrás, su

LUPITA –La verdad, la maestra Rojas es un derroche de amabilidad. No me puedo quejar de ella en nada.

DIRECTORA –(Entra a escena; cansada del trabajo, con

documentos en la mano, dirigiéndose amable a las dos.) –“Uf”, qué

pesados son los lunes

estuvieron suene y suene. (Hace una pausa como recordando.)

se me olvidaba maestra Sandrita. Gracias por el “tip” del

viernes, la comida estuvo espléndida. (Suena timbre indicando toque de salida.)

Y este día en particular los teléfonos

Ah,

LUPITA –(Se levanta. Se despide de beso de la directora y después de Sandra.) Bueno, como los burócratas, ya tocaron, ya me voy. Aquí se rompió una taza y cada quién para su casa. ¿Me veo mal,

verdad?

No se crean, tengo un asunto muy importante.

DIRECTORA (Se levanta también.)–Buena suerte maestra Lupita. Gracias por su apoyo con el “2°C”. Bueno, yo aprovecho para ver algunos asuntitos. Hasta luego (Diana sale por la izquierda y Sandra encamina a Lupita por la derecha.)

LUPITA –(Deteniéndose.) Te veo a las cinco como quedamos. No va a pasar nada. Rashama es una persona muy seria con gran conocimiento espiritual.

SANDRA –(Cambiando de tema, choteando) –Gracias por el apoyo maestra Lupita.

LUPITA –(Mismo tono.) Gracias por el “tip” maestra Sandrita

anda, déjate de payasadas. Te veo como quedamos. Adiós. (Mutis.)

Ya,

SANDRA –Sale, hasta luego.

Sandra queda pensativa, congelada. Oscuro. Los personajes de negro colocan los elementos escenográficos de la calle.

ESCENA II Raquel, Sandra y Lupita

Vuelve luz. Se oyen ruidos de autos transitando rápido. Sandra está sola en la calle, observando nerviosamente el reloj. Espera impaciente. Casualmente, entra Raquel a escena.

RAQUEL –(Extrañada.) ¡Hola Sandra!

SANDRA –¡Hola Raquel!

aquí espantan? (Volteando al

consultorio diciendo en tono burlesco.) No me digas, ¿vas a ver a

Rashama?

RAQUEL –¿Sola aquí?

¿Sabes?

SANDRA –Pues sí, aunque te burles. ¿Además, qué tiene de malo? Cada individuo sabe en qué cree y cómo enfrenta sus problemas, ¿no?

RAQUEL –Son por demás tus ansias del saber metafísico. Eso es maldición. Ya te dije dónde está la solución.

SANDRA –Pues sí, pareces disco rayado: (Choteando.) “Jesucristo es la solución a todo. Déjale tus problemas a él. Sólo debes creer en él”. (Molesta.) ¿Sabes Raquel? Yo no he visto ni veré ninguna señal de él. Cristo fue crucificado, no sólo en la Biblia hay información de Jesús, hasta los libros de historia te dicen que murió en la cruz. ( Muestra fastidio) No insistas, él está muerto. Hay mucha maldad en el mundo, cómo puedo creer en él. En pocas palabras, ¿cómo voy a creer en un muerto?

RAQUEL –Sandra, tranquilízate, es más fácil de lo que tú piensas. No es cuestión de ir a la iglesia o a pláticas religiosas; sólo es un salto de fe. Él vive y nos conoce. Recuerda, Jesús ya sufrió por ti y por mí. Pagó en la cruz toda la maldad del mundo. Sólo cree esto: Él

Es cuestión de

puede limpiar tu alma y lo demás viene poco a poco vida o muerte.

Dos personajes de ensamble: “A” y “B”, aparecen en escena con ademanes de estar dialogando. Sin poder concentrarse en lo suyo, les distrae la conversación ajena y después de oír algún rato a Sandra y Raquel, “A” muestra gesto de incomodidad.

SANDRA –(Frívola.) Yo no he visto hacer algo a Jesús para creerle. En cambio, sí he visto a gente recobrar su salud al hacerse “limpias”, a yoguitas levantarse del piso, y si te parece, hasta la magia de “Chen Kai”. Lo de Jesús ya pasó, fue en su momento.

RAQUEL –Sandra ¿no te das cuenta?

fenómenos sobrenaturales y no puedes aceptar a Dios como un ser

sobrenatural?

Aceptas la existencia de

SANDRA –Voy a pensar en tu pregunta, no lo había visto así.

RAQUEL –(Con liderazgo.) Ya te he explicado, Dios no complace caprichos humanos ni busca en nosotros cambios superficiales. Él cambia lo más profundo de tu ser, por eso es Dios. Además, la Escritura dice, el mundo será engañado con señales visibles. Recuerda, también dice que en los últimos tiempos habrá señales milagrosas del anticristo y aquellos creyentes débiles en la fe serán engañados.

Sandra y Raquel quedan congeladas hasta que “A” se dirige a Raquel.

PERSONAJE A –Basta, vámonos

PERSONAJE B –(Sin dejar que “A” termine su frase.) Calma, quedamos de vernos con Fernando en este lugar.

PERSONAJE A –Ni modo, que nos busque por aquí; no soporto

estas pláticas entre fanáticos

(Chotea.) “El mundo será engañado con señales visibles”.

¿Cómo

ves

a

esa

del librito?

PERSONAJE B –Pues no coincido contigo, lo que ella decía estaba bien argumentado, en cambio, la de la bolsita, cree hasta en las limpias; cómo va a ser.

PERSONAJE A –(Con arrebato y enojo, jala a “B” hacia Raquel y dirigiéndose a ella en forma pedante.) Oye, mi amiga quiere escuchar tu plática, le parece interesante.

PERSONAJE B –Ay, no seas sangrona, vente para acá (Voltea hacia Sandra y Raquel.) No le hagan caso, está medio paranoica, discúlpenla. (“A” y “B” salen de escena.)

Mientras “A” y “B” se van, Raquel y Sandra las observan con desconcierto y después, continúan su plática.

RAQUEL –Como te decía, Sandra, no hay alternativa, debemos conocer las enseñanzas de Dios y no seguir tradiciones humanas o filosofías huecas. Nunca olvides: “Todo el que confíe en Él no será jamás defraudado.” Y recuerda esto: “La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.

SANDRA –(Molesta.) Ya, deja de manipularme. Esto sí sé y lo tengo muy claro: necesito sobresalir con algo real y no estar influenciada por creencias. Yo, como Santo Tomás: “Hasta no ver no creer”

RAQUEL –Jesucristo es real. Si los primeros cristianos hubieran visto su cadáver, negando entonces que él resucitó, ¿habría era cristiana? ¿Apoco nomás porque a alguien se le ocurrió estamos en el año 2003? Él cambió el curso de la historia cuando resucitó. Por lo tanto ¡está vivo! Sólo debes creerle para tener vida eterna y salvarte del fuego eterno.

Rashama sale accidentalmente a escena; mira su reloj, aspira lentamente un cigarro y escucha sin querer algo de la conversación.

SANDRA (Pensativa) Sí, reconozco; hay quienes han dicho ser los enviados de Dios, se han rodeado de seguidores, pero cuando mueren, la gente deja de creer en ellos. Suena lógico, un muerto no

Te daría la razón Raquel, pero

nuestro mundo es este y hay que probar de todo.

puede salvarnos de la muerte

RAQUEL –Pero

SANDRA –Óyelo bien, nuestro mundo es este y hay que probar de todo.

Rashama regresa a su consultorio.

RAQUEL –Es tu decisión, Sandra.

Aparece Lupita con prisa, deteniéndose impaciente frente a las

dos.

RAQUEL –Bueno, me voy, llegaron por ti. Hasta luego. (Mutis.)

SANDRA –(Volteando hacia Lupita, pero despidiendo a Raquel con la mano.) Anda, cuídate. Hasta luego.

LUPITA – Perdón Sandra, no pude llegar más temprano.

SANDRA –No te apures Lupita, estaba platicando con una amiga.

LUPITA –Bueno, no perdamos más tiempo, (Señala su reloj, jala a Sandra, y con prisa se dirigen al consultorio.) entremos, Rashama se va a las seis. (Salen de escena.)

Oscuro. Los personajes de negro ponen nueva escenografía del cuarto esotérico. Vuelve luz pero ahora de tonalidad roja. Rashama aparece sentada dizque relajándose, sin conseguirlo, mientras escucha música de cortesanas de la India. Con vestiduras místicas, está sentada en el piso en flor de loto;, abre y cierra los ojos, ve su reloj, y se toca las sienes; casi al término de la música, se levanta impaciente. En eso, escucha que tocan. Va a abrir la puerta.

ESCENA III Rashama, Lupita y Sandra

RASHAMA –Lupita. ¡Salam! (Voltea hacia a Sandra como

reconociéndola.) Sandra, Sabía que vendrías. Te detenían fuerzas extrañas. (Voltea hacia Lupita.) Por poco tu amiga no viene aquí

(Voltea hacia Sandra.) ¿O no, Sandra?

y a la energía cósmica, ya estás aquí. Que el fuego universal divino

te lleve a etapas avanzadas y te libere de las fuerzas de tus anteriores

gracias a la kundalini

Pero

estados vivientes

Vengan, tomen asiento. Relájense

Pero, Sandra, No me mires con extrañeza

(Rashama rodea el cuerpo de Sandra y le toca la cara desagradablemente.) Unamos nuestras manos, cierren sus ojos y establezcamos contacto cósmico. Respiren profundamente.

Sandra muestra desconcierto y desconfianza, titubea al dar su mano, mientras Rashama intenta con los ojos cerrados hacer contacto con ella.

RASHAMA –Sandra, aún con los ojos cerrados puedo sentir tus inquietudes. ¿Acaso temes? Tú has dicho “Nuestro mundo es este y

Lupita,

necesito quedarme a solas con Sandra. Luego nos vemos. (Lupita se

levanta de su lugar. Rashama le sonríe como en complicidad, mientras Sandra, sorprendida, muestra su nerviosismo.

hay que probar de todo”¿O acaso, no lo has dicho?

SANDRA –La que se va soy yo. No quiero estar aquí. (Lamentándose, ensimismada.) Raquel. ¿Por qué no puedo aceptar lo que me dices? ¿Por qué no puedo, Raquel?

Es contigo el

problema. Tu amiga Sandra me ofende con sus actitudes. ¡Qué inmadurez! Llévatela de inmediato. No se le vaya a ocurrir acusarme de rapto.

RASHAMA –(Molesta.) ¡Guadalupe! ¡Óyeme!

LUPITA –¡Sandra! ¿Qué pasa? como una niña. ¿A qué le temes?

Siéntate. Te estás comportando

SANDRA –(Suplicante.) ¿Por qué no te quedas?

LUPITA –(Sin estar convencida.) Rashama ¿Me puedo quedar?

RASHAMA –Váyanse. Que el destino incierto resuelva sus vidas.

Sandra en actitud reflexiva.

LUPITA –Momento, el problema no soy yo, es Sandra.

RASHAMA –Pero tú la trajiste y sabes que mi trabajo es muy profesional. Por eso, me indignan estas actitudes.

SANDRA –Ya, ya. Está bien; ofrezco disculpas: a ti, Lupita y a ti, Rashama. ¿Cómo puedo reparar mi falta?

RASHAMA –Con una decisión madura. Medita diez minutos tu decisión. Cuando estés serena, me dices si te interesa conocer el destino o no.

SANDRA –Ya estoy serena.

LUPITA –No seas necia, espera diez minutos.

RASHAMA –(Se dirige a Sandra. Mira en momentos a Lupita como asintiendo con ella.) Te repito, medita diez minutos. Tu decisión es muy importante. Y toma en cuenta esto: Nadie, óyelo bien, nadie que dude de mi trabajo o desconfíe de mí debe escucharme. Sólo me escucha quien confía en mí. Quien me escucha y aprovecha mis consejos toma ventaja sobre su propio destino. ¿Me entendiste?.

SANDRA –(Convencida.) Entiendo, Rashama. Meditaré, si me lo permites, no diez, sino treinta minutos. Lo sé, es una decisión trascendental.

RASHAMA –No estaba en mis planes tanta espera, pero cederé a tu petición, veo sensatez en ti. Te dejo sola.

LUPITA –Bueno, como yo no tengo nada qué hacer aquí, me retiro. Hasta luego Sandra. Disculpas por lo sucedido. Qué bueno que todo se ha arreglado. “Bay”.

SANDRA –Descuida, por mí no habrá más problema. Gracias por todo. “Bay”. ( Se aparta de ellas y adopta pose de reflexión.)

Rashama camina con Lupita hacia el fondo; allí conversan. Una luz especial se orienta a ellas dos. Mientras, Sandra está absorta en meditación sin escuchar lo que platican.

RASHAMA –Todo aclarado. Luego platicaremos tú y yo, cuando concluyas tu curso de hipnosis. Nos vemos.

LUPITA –Al parecer todo nos está saliendo bien. Si manejas a Sandra con inteligencia, se convencerá de todo

¿Para qué me

necesitas a mí? ¿Por qué no ejerces tus conocimientos de hipnosis?

(Con burla.) ¿No que muy preparada?

RASHAMA –Y tú ¿ esperas algo de todo esto?

LUPITA –Ay sí, no me digas que a ti nunca te han fallado tus

Si aprovechamos la situación, tú y yo podremos salir

beneficiadas. Mira, Sandra te pagará muy bien, así nos ayudamos las

dos

vaticinios

Te explico Rashama, yo sólo busco ejercer influencia sobre

Sandra, por eso solicito tu ayuda.

RASHAMA –¿Y para qué, no te entiendo?

LUPITA –Sandra tiene mucho peso en la escuela, es muy amiga de la directora. No sé si Sandra lo sepa, pero yo me enteré que la

directora está muy enferma. Imagínate, seguramente Sandra tendrá

¿Ya

me entendiste?

pronto una mejor posición; y si yo ejerzo influencia sobre ella

Sandra es un instrumento muy útil para mí.

Además, tengo esta ventaja: es mi amiga. Ya ves, percibo esto

gracias a mis poderes de concentración.

RASHAMA –Entiendo, me parecen medio fantasiosos tus pensamientos, pero te ayudaré en lo que me pides, utilizaré las fuerzas del cosmos y sin temor a equivocarme, ejerceré influencia a tu favor sobre Sandra. (Salen las dos.)

Sandra queda sola en meditación. Con mímica y voz suave plantea dos alternativas: primero, camina hacia la izquierda y representa una reflexión en torno a lo que le ha dicho Raquel. Titubea. Después, cambia de dirección, dando pasos a la derecha, mostrando su convicción por lo que le ofrece Rashama. Se queda estática mientras suena un “tic tac”. Entra Rashama.

ESCENA IV Rashama y Sandra

RASHAMA –(Entrando.) ¿Y bien, me escucharás o no?

SANDRA –(Resuelta.) Sí, por supuesto.

RASHAMA –“Oh”, cuánto gusto. Has tomado la mejor decisión. (Pausa.) Ahora debo decirte: tus grandes deseos pueden materializarse.

SANDRA –¿Cómo?

RASHAMA –Sólo deja entrar la energía cósmica a tu interior. Yo te diré. No preguntes cómo será todo esto ni qué podrá pasar Empecemos. Concéntrate en tu deseo. Renunciarás a tus sentimientos y tu deseo se materializará.

SANDRA –¿Y si materializo mi deseo, qué pasará a mi alrededor?

RASHAMA –Te repito, no preguntes qué pasará. Debes ser fuerte, dominar tus impulsos. En otras palabras, concéntrate en ser tú y nada más que tú.

SANDRA –Y todo esto ¿valdrá la pena?

RASHAMA –Recuerda, si escuchas mis consejos tomarás ventaja

sobre el destino. ¿Quieres algo más? ¿admiras a alguna persona?

voy a ayudar. Dime,

Te

SANDRA –A la directora del colegio donde yo trabajo.

RASHAMA –(Haciendo esfuerzos de concentración antes de

Ahora

precisión cuánto, pero sé que será pronto, llegarás a ser la directora

del colegio donde trabajas y poco tiempo después, una de las principales accionistas de la institución.

hablar.) La imagen es borrosa aún, pero veo algo

Sí, veo que en poco tiempo, no sé decirte con

Espera

Veo algo

SANDRA – ¿La directora?

¿Y además de eso habrá otra cosa ?

¿Una de las principales accionistas?

RASHAMA –Tu ambición es falsa. Te he dicho más de lo que tu mente ha deseado. (Voltea a verla con mirada segura. Sandra reconoce asintiendo.) Desde luego, hay más en tu destino, pero por lo pronto, ésta será tu primera etapa. ¿Y bien, aceptas renunciar a tus sentimientos?

SANDRA –(Dudosa.) Sí

¿Pero

hasta qué límite?

RASHAMA –Hasta el límite de no arrepentirte.

SANDRA –¿Y si me arrepiento?

RASHAMA –Tu vida peligraría. Conocer el destino no es un juego.

SANDRA –(Entre reflexiva e interesada.) ¿Me has dicho una de las

principales accionistas

accionista mayoritaria?

RASHAMA –Por lo menos en tu primera etapa. Depende cómo respondas. Luego volveremos a recibir nuevas noticias del destino.

SANDRA –Bueno, por lo menos dame una señal para saber si hablas en serio. Algo que si no puedo ver, por lo menos pueda comprobarlo.

RASHAMA –Bien, si no te fue suficiente la señal cuando llegaste a mi consultorio, con gusto me esforzaré para darte un adelanto de noticias, si antes meditas sobre lo que te he dicho y renuncias a todos tus sentimientos.

SANDRA –Si mi deseo se materializa, entonces sí renuncio a mis sentimientos.

RASHAMA –Fabuloso, acepto tu condición. Iniciaremos ahora. Conocerás la kundalini y recibirás la energía cósmica. Después, te daré la señal que me pides. ¿Lista?

SANDRA –Lista.

Rashama y Sandra caminan al fondo. Entra música de la India, pero ahora de meditación. Rashama hace contacto con Sandra quien hará diversos movimientos corporales como de relajación. Ambas con cara de regocijo, como restauradas, se sientan. Rashama adopta pose de concentración mientras Sandra observa.

RASHAMA –Oye, no esperaba esto, la noticia no es nada alentadora. Sin embargo, debo decírtela: Algo desagradable sucederá en poco tiempo a una persona muy cercana a ti.

SANDRA –¿Pero cómo? ¿Por qué he de creerte?

RASHAMA Sandra, sucederá. Pronto lo comprobarás. Además, recuerda, si renuncias a tus sentimientos tus deseos se materializarán.

SANDRA

–(Sorprendida.)

Y,

según

¿Ocurrirán

más

desgracias?

RASHAMA –Sandra, si tu propósito está en materializar tus deseos, debes ser más fuerte que nunca. Recuerda, después de haber tomado la decisión de controlar el destino no puede haber marcha atrás. Además, ten en cuenta esto: lo que ocurrirá próximamente será duro, pero podrás superarlo con ejercicios de meditación y mucha disciplina. Debes estar preparada para otros eventos difíciles. Escucha bien: No hay marcha atrás. Pero, no te preocupes, pues este año habrá cambios muy importantes en tu vida.

SANDRA –¿Cómo puedes estar tan segura?

RASHAMA –Si te platicara lo que me ha pasado

heme aquí, nunca antes había estado más convencida de mis acciones y de mis pensamientos. Es necesario entender nuestro destino para sacarle el mayor provecho.

Sin embargo,

SANDRA –¿Entender nuestro destino?

“okey”. No me has convencido del todo pero acepto. Sé que Lupita tuvo una razón de peso para traerme aquí contigo.

(Pensativa.) “Okey”,

RASHAMA –Lupita está muy preparada, confía en ella. Si Lupita te mandó conmigo fue para que creas en las fuerzas cósmicas y para hacerte consciente del más allá. Claro, ella tiene una forma de pensar y yo otra. Tú puedes sacar provecho de nosotras dos. Por ejemplo, yo veo lo que otros no ven, mientras Lupita sabe lo que otros no saben. Así es que mi recomendación para ti es que siempre tomes en cuenta a tu amiga Lupita. Aunque eso no implica que tú y yo dejemos de vernos. ¿Entendido?

Sandra saca un fajo de billetes de su bolso y se Rashama. Salen de escena.

lo

da

a

Oscuro. Personajes de negro ponen escenografía de la escuela. Vuelve luz. Se oyen ruidos de ambiente escolar. Entran Directora y Sandra, llegan a la Dirección y platican allí.

ESCENA V Directora y Sandra

DIRECTORA –No sé si es una coincidencia, pero justo hace un mes, desde que Lupita se accidentó, me he sentido muy mal. Mira, toda esta parte del brazo con frecuencia la siento entumecida.

SANDRA –¿Ya fuiste al médico?

DIRECTORA –Ya; incluso me hicieron unos estudios y temo

decirte que mi corazón no está funcionando bien. Estoy haciendo

unos ejercicios terapéuticos muy buenos. ¿Sabes? delicado, tengo buen ánimo.

aunque es algo

SANDRA –Mis respetos, siempre he admirado tu entereza, aunque no dejo de acongojarme. Me encantaría verte completamente sana.

DIRECTORA –Pues ni hablar Sandra, nadie tiene asegurada la vida, somos hijos de un destino que no podemos controlar, unos tienen más vida, otros menos. Son circunstancias ¿no crees?

SANDRA –¿Circunstancias del destino?

nuestro destino?

¿No podemos controlar

Me dejas muy pensativa maestra Diana.

DIRECTORA –De algo estoy muy convencida: mi problema comenzó cuando se accidentó Lupita.

SANDRA –(Reflexiva.) Sí

qué extraño.

DIRECTORA –Ayer hubo una junta directiva y les comenté de mi malestar. Aquí entre nos, adelantaré mis vacaciones. Quiero mejorar mi estado de salud y relajarme un poco, me tomaré quince días.

SANDRA –Me da mucho gusto escucharte tan serena. Sin embargo, debes ser muy cuidadosa para que todo marche bien en tu ausencia ¿Y quién te suplirá? Últimamente he visto muchas rencillas entre el personal. Incluso, he notado a la maestra Guillén muy cambiada.

DIRECTORA –¿A Beatriz?

SANDRA –Sí a Beatriz Guillén, la subdirectora. La verdad no me inspira mucha confianza. ¿No será ella quien quede en tu lugar, verdad?

DIRECTORA –Eres muy exagerada Sandra, sólo me iré dos semanas. Y bien sabes, los directivos son muy verticales. Sin temor a equivocarme, puedo decirte, es un hecho, pondrán a Beatriz en mi lugar. Nomás escucha esto: En dos ocasiones distintas propuse a Lupita tan sólo para que fuera en mi representación a unos eventos, y el consejo no aceptó. Figúrate, además uno de esos eventos fue el “Sexto Encuentro de Educación con Valores”, y tú sabes, ella es especialista en esa área.

SANDRA –Y si te dejaran elegir a tu candidata ¿a quién escogerías?

DIRECTORA –Pues, ¿a quién crees? (Dirigiéndole una mueca con la mejilla.)

SANDRA –¿A mí?

DIRECTORA –¡Por supuesto!

SANDRA –Y si Lupita estuviera sana ¿a quién escogerías?

DIRECTORA –¿Cuándo dejarás de ser tan orgullosa? ¿Quieres que ”

(Cambia de parecer

te diga la verdad?

Te escogería a “Ttttt

para enfadarla.) Escogería a Lupita

SANDRA –Te encanta hacerme sufrir.

DIRECTORA –Ultimadamente, qué caso tienen tus tontas preguntas si eso no cambia en nada la situación, tú no podrás suplirme.

SANDRA –Tú qué sabes, tú qué sabes

retirarse.) Oye, debo irme, sólo te pido un favor. Pero en serio Proponme por escrito ante el consejo directivo, para que yo te supla en tus vacaciones.

(Se pone de pie para

DIRECTORA –“Okey” necia, yo te propongo, aunque sé que la propuesta no tendrá éxito. (Sale de escena. Sandra queda sola, congelada. Entra fragmento musical que evoque una situación inquietante.)

ESCENA VI Sandra y personajes incidentales.

SANDRA –(Frente al público, como lo hizo al principio la anterior

directora Diana Rojas.) Sociedad de padres de familia, profesoras,

Lo sucedido en los últimos tres meses, nos ha dejado

impactados, tristes y profundamente confundidos. Todavía no asimilábamos el accidente de la profesora Lupita, que por fortuna ya está aquí con nosotros, y viene enseguida la muerte de nuestra

directora, la maestra Diana Rojas, tan fuerte, tan carismática. Ha sido una pérdida lamentable. Y como si esto no fuera muy doloroso, nuestra querida profesora Guillén, resbaló en unas escaleras y ha quedado discapacitada, viéndose obligada a dejar su cargo.

alumnas

Somos tema de prensa, radio y televisión. Y no faltará un escritor que quiera hacer de estos tristes sucesos, una obra de teatro. Hoy, como nunca, siento un fuerte compromiso con la comunidad escolar, prometo responder con mi mejor esfuerzo a mi cargo de Directora del Colegio “Reina Isabel”. (Se escuchan aplausos.)

Hoy, como nunca, debemos esforzarnos y estar muy unidos para ser ejemplo de gente triunfadora, de gente de éxito. Nosotros seremos modelo de una sociedad valiente. Seguro, saldremos adelante. (Puede manejarse efecto de baja luminosidad. Sandra voltea y camina hacia el público sin mirarlo y repite reflexiva.) Nosotros seremos modelo de una sociedad valiente. Seguro, saldremos adelante

Se empiezan a oír murmullos de ambiente escolar; los personajes de ensamble platican caminando por el escenario y algunos saludan a Sandra, quien contesta ensimismada. Mientras desaparecen los personajes, destaca Raquel aproximándose a la dirección.

ESCENA VII Sandra, Raquel y Lupita.

Fuera de escena: voz de Rashama y voces de los personajes de ensamble.

RAQUEL –Te felicito Sandra. Luces muy bien en tu puesto de directora. Tan sólo hace tres meses eras maestra de grupo. Gracias a Dios ya eres la directora, él te ha puesto una gran responsabilidad ¿no crees?

No es muy envidiable la forma como se

dieron las cosas. Lo sucedido en los últimos tres meses ha sido lamentable. De cualquier forma, aunque esto sea maldición, yo no

SANDRA –¿Cómo dices?

voy a rendirme. Por que tengo la conciencia tranquila: No soy culpable de las tragedias del personal de la escuela.

RAQUEL –Entonces ¿no eres la culpable?

no. Percibo que tu corazón de piedra se quiere hacer de algodón, pero tú no lo dejas. No es malo aceptar nuestras debilidades. Piensa que el ser humano es esencialmente un ser emocional. No hay nada

que temer, recuerda lo que hemos platicado.

Pues, yo espero que

SANDRA –(Cediendo.) Pues sí. Reconozco que en estos días he estado muy contrariada con mis sentimientos.

RAQUEL –Claro, Sandra, es lo más normal, nadie puede renunciar a sus sentimientos. Si alguien ha influido en tus pensamientos haciéndote creer que todo depende de ti, te ha engañado. Ablanda tu corazón ¿De qué sirve una “mejor” posición? Ni las riquezas ni todo lo material sirve si lo comparas con el equilibrio de tus sentimientos.

VOZ DE RASHAMA –Desde luego, hay más en tu destino, pero por lo pronto, esto será tu primera etapa. ¿Y bien, aceptas renunciar a tus sentimientos?

SANDRA –(Atormentada. Afina el oído como si conociera de dónde sale la voz. Raquel no oye la voz, pero observa a Sandra con extrañeza.) ¿Hasta qué límite?

VOZ DE RASHAMA –Hasta el límite de no arrepentirte.

RAQUEL –¿Qué tienes, te noto muy atormentada? (Sandra en lo suyo.) Arrepiéntete, pide perdón y Dios restaurará tu vida. Él te perdona. Sólo debes tener el profundo deseo de cambiar tu vida confiándosela a él. Eso es arrepentirse.

SANDRA –(Buscando la voz de Rashama.) ¿Qué pasaría si me arrepiento?

VOZ DE RASHAMA –Tu vida peligraría. Conocer el destino no es un juego.

SANDRA –(Grita.) ¡Noooo! (Comienza a llorar.)

RAQUEL –(Tomándola de los hombros.) Sandra ¿Qué tienes? ¿Con quién hablas?

SANDRA –(Desesperada, pero reaccionando.) ¿Qué tengo que creer, lo que veo y puedo comprobar o lo que oigo que me dices y no puedo comprobar?

RAQUEL –Cuando lo que oyes es palabra de Dios, crees en ella y la aplicas en tu vida, entonces empiezas a tener cambios reales en lo más profundo de tu ser. Va más allá de tus caprichos temporales. Recuerda que Jesús te puede cambiar. Él dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie llega al Padre sino por mí”. Dios no te quiere derrotada, te quiere valiente y esforzada. ¿Apoco estás muy satisfecha con lo que “has conseguido” por “tus esfuerzos”? ¿Apoco has sido muy valiente?

VOZ DE RASHAMA –Es necesario que ahora más que nunca seas

muy fuerte. Recuerda, después de la aceptación no hay marcha atrás.

Además, ten en cuenta, son circunstancias del destino

poco tiempo, no sé decirte con precisión cuánto, aunque sí, será

pronto: Llegarás a ser la directora del colegio y poco tiempo después, una de las principales accionistas de la institución.

Veo que en

RAQUEL –Sandra, estás enloqueciendo, alguien se quiere apoderar de tu mente.

Va entrando Lupita con un brazo vendado.

LUPITA –(Habla con Sandra.) Pero Sandra, ¿qué te pasa? (Habla con Raquel.) ¿Qué le ocurre?

RAQUEL –Alguien la tiene trastornada. Habla delirando.

LUPITA –No, no está delirando, está hablando con Rashama.

RAQUEL – Y tú ¿cómo sabes que habla con esa estafadora? Seguro eres una de ellas. (Se dirige a Sandra.) ¡Sandra, reacciona! ¿No te das cuenta que todo es para manipularte y sacarte dinero? Sandra, dime ¿quién es ella?

SANDRA –(Reaccionando.) Es Lupita, la persona que tiene conocimientos de hipnosis.

Sandra,

Detrás de todo lo que has

vivido hay un interés y una fábrica de mentiras. (Lupita empieza a

retirarse y Raquel le reclama.) ¡Detente, debes aclararlo todo, detente! (Lupita sale del escenario y tras de ella, Raquel.)

te están utilizando, ¿no te das cuenta?

RAQUEL –¿Ella es la que te llevó con Rashama, verdad?

Sandra queda pensativa. Entra Raquel.

RAQUEL – Sandra, dime ¿cuál es tu decisión?

Sandra camina cabizbaja lentamente y se retira del escenario.

RAQUEL –(Baja del escenario y camina hacia las butacas donde está el público.) “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra ustedes, que les he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia, amando a Dios, atendiendo a su voz y siguiéndole a ”

él

la decisión?

(Vuelve al escenario y pregunta con voz fuerte.) ¿De quién es

PERSONAJES DE ENSAMBLE –(En coro, fuera de escena.) ¡La decisión es de Sandra!

Raquel sale de escena lentamente al tiempo se va cerrando el

TELÓN.

Como epílogo de la obra, vuelve a abrirse el telón y entra la canción-tema, de preferencia en vivo. Para dar mayor vivacidad escénica, es recomendable que Sandra ejecute el canto, de ser posible, con acompañamiento musical. Nuevamente se cierra el

TELÓN.

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