PONENCIA N* 70

Responsabilidad civil de los auxiliares de la justicia: peritos judiciales
Por Carlos Alberto Parellada , Luis Horacio Cuervo, Silvina Furlotti; Fabiana Martinelli y Pablo Quirós

IResponsabilidad Civil del perito judicial: dificultad del tema. Planteo del Problema La trascendencia de la prueba pericial radica en que aporta al proceso un conocimiento más profundo de los hechos que –normalmente- exceden el conocimiento vulgar y por tanto requieren necesariamente la participación de expertos. En la apreciación de esta prueba, el juez -dice Falcón- tiene en cuenta: “La competencia del perito, los principios científicos en que se funda y la concordancia tanto interna como externa del dictamen y de la prueba en general, el pliego de interrogatorio preliminar, el control de la pericia y la crítica de la misma, hecha por la parte, serán elementos valiosos e irremplazables.”[1] Justamente esta “simbiosis dictamen perito – valoración Juez y sentencia Juez (...), es lo que provoca, a juicio del Magistrado y Catedrático español Luis Martínez Calcerrada, la polémica sobre diseñar los factores determinantes de esa responsabilidad y los demás supuestos tendientes a agotar la integración de dicha institución; así en pura teorización personal, se ha repetido que no hay un tratamiento doctrinal ex profeso sobre la responsabilidad civil de los peritos,...”[2].Es decir que la particularidad, y aquí radica la dificultad de esta responsabilidad, es que el daño, en la mayoría de los supuestos, no lo causa directamente el dictamen pericial sino que requiere que el juez funde su resolución en el mismo para que pueda provocar el daño. No hay una relación directa e inmediata entre la mala praxis pericial y el daño sufrido, sino que aquella es “filtrada” por la sentencia judicial. “Por cuanto ese dictamen trasciende en tanto en cuanto lo acoja el órgano judicial en su sentencia, con lo que el obstáculo de la intermediación del filtro judicial es una de las razones de la problemática”.[3] Para el autor español[4] las causas que determinan esta problemática son: ü ü ü ü Dificultades del ilícito y sus efectos dañosos por el filtro judicial; Prueba del daño; Vulnerabilidad del oficio pericial; Vacío legal y jurisprudencial;

A lo que agregaríamos: ü la mayor complejidad de los problemas y de los desarrollos científicos lo que provoca una mayor dependencia del juez al peritaje, lo que influye sobre la relación causal; . Ej: insania; filiación; ruina; delitos contra la libertad sexual; incapacidades laborales;

y abordando los diferentes elementos de la responsabilidad civil. sobre la presencia judicial. por tanto.Martínez Calcerrada.” [7] ü ü 3. destaca la misma problemática: “Finalmente.. ¿ambos? ¿El Estado?. Responsabilidad del Estado: Las tesis anteriores se deben conjugar con la Responsabilidad del Estado por el error judicial y por el anormal funcionamiento de la Justicia. sea éste directamente el responsable frente a la parte litigante que padeció ese MAL informe pericial”. “el perito del mal peritaje. que siempre es presupuesto común en tema de responsabilidad. por eso. y en general cuál fue la actitud del damnificado dentro del proceso que tomando en cuenta el dictamen culmina o no con una sentencia”[5] De lo hasta aquí expuesto surge el siguiente interrogante: ¿Quién debe responder?: ¿el perito?. argumentando que ambos son autores del hecho ilícito. [8] 4. La sana crítica judicial como variante de esta teoría: La alusión al recurso de casación: Responsabilidad de ambos: Es una tesis intermedia. infractor de alguna de las normas antes indicadas. 1. Ello así la conducta que debe desplegar el perito es el aporte del tal conocimiento en el proceso. según sea ésta en un sentido o en otro. conforme las lex artis y las normas procesales. que intenta conciliar las dos anteriores. es interesante analizar algunas particularidades en materia de responsabilidad pericial atento a que se trata de una actividad que se inserta en un proceso judicial. la prueba pericial exige por parte del perito que esté en posesión de determinados conocimientos. Responsabilidad del juez: Esta teoría se “califica de formalista ya que especula. la real causación del daño o menoscabo al litigante. ante la producción del evento dañoso por un facere prestacional del perito. quien. determina con su proyección decisoria. es una tesis además de formalista. en torno a la e xistencia de un proceso litigioso y. ajustada a las peculiaridades del formato instrumental en que tiene lugar la emisión del mal peritaje.- Beatriz Venturini en su trabajo “sobre la responsabilidad civil de los peritos en Uruguay”.- II. cuyo titular es le receptor del peritaje y el que lo acoge en su sentencia y. ¿el juez?..ü la cosa juzgada. señala que en la doctrina española se han sostenido las siguientes teorías: 1. el juez por su mala sentencia”. o la producción del hecho ilícito por parte del perito. fundamentalmente. Responsabilidad del perito: Esta teoría que califica como “realista” sostiene que: “. En este ámbito resulta interesante la incidencia de la existencia o inexistencia de una sentencia. en su trabajo. ya sea por ostentar un título profesional o por ser un práctico en la materia. Análisis de la responsabilidad profesional del perito judicial: Doble naturaleza: profesional y auxiliar de la Justicia Conforme lo expuesto en punto I. o se centra. sincrética. Aquí podemos .[6] 2.

sino las normas procesales. dos tipos distintos de responsabilidad: la responsabilidad in iudicando y la responsabilidad in procedendo.” [9] Además.En cambio la responsabilidad del consultor técnico. merece ser destacada. sin más.. es la que ha gozado en general de mayor aceptación en nuestro medio. porque así actúa y despliega.Enseña Tawil que “dentro de las funciones típicamente judiciales (desarrolladas) en el denominado proceso judicial” se han reconocido. la experiencia o pericia del trabajo desplegado. . única derivada en realidad del ejercicio de la función jurisdiccional en sentido estricto. como profesional[10] su responsabilidad deberá analizarse conforme los parámetros establecidos por la doctrina y jurisprudencia para este tipo de responsabilidad. Porque como explica Martínez Calcerrada “. En el segundo caso no. Ámbito y Naturaleza de la Responsabilidad La responsabilidad del perito designado judicialmente..cuando actúa como perito judicial. b) por esa importancia y singularidad de su profesión o repercusión que puede tener su dictamen en el pleito. o conjunto de prescripciones que marca las pautas de ejercicio de cada profesión.”[11] Por todo ello afirma Guillermina Venini que: “Queda fuera de duda que un perito es un experto en el área de un saber y que en los procesos (fundamentalmente los de alta complejidad. sostener tesis distinta y pensar que la regla general es que los jueces o tribunales no tienen en cuenta el dictamen de los peritos. tradicionalmente.En el primer supuesto puede ocasionar la responsabilidad del Estado por el anormal funcionamiento de la Justicia o por un error en la decisión del juez. está investido de una serie de atribuciones propias del titular del cargo público. que no es auxiliar de la Justicia sino de la parte. para la integración de la convicción judicial correspondiente. auxiliar de la Justicia. que regulan su actuación judicial. [12] 2. no sólo está actuando en base a su pericia y su titularidad profesional . en cierto modo.. es una responsabilidad contractual porque existe un acuerdo entre ambos.. Esta doble naturaleza (profesional – auxiliar de la Justicia) le va ha otorgar cualidades propias y específicas. sino como si estuviese investido de una especial “autoridad” y ello proviene y ello proviene de las siguientes consideraciones: a) por su titularidad o conocimientos.advertir que el perito judicial tiene un plus de exigencia con respecto a otro profesional porque no sólo debe respetar la lex artis. hacia las partes del juicio es extra contractual porque no existen vínculos previos entre ellos. c) por último por el grado de influencia de su dictamen. que no son sino relativos a su respectiva lex artis.. en relación ya con el concreto acto ejecutado. como los que juzgan la responsabilidad médica o los defectos de construcción en una máquina sofisticada). Explica Martínez Calcerrada “que el profesional responde.. supone. pues en el caso concreto del arquitecto al actuar como perito... hace que toda la tramitación de dicha prueba esté total y absolutamente legalizada...en la denominada responsabilidad del Estado por Error judicial . de conformidad con los saberes y conocimientos científicos adquiridos. en concreto.. los jueces apoyan su pronunciamiento en el dictamen”. es indispensable que aporte los mismos.. amén la diligencia o probidad proyectadas en aquel determinado sector de la actividad económica. una conducta no acorde con los principios reguladores de status. por cuanto. La primera. tildar de infructuosa e innecesaria esta prueba..

Ese fue el supuesto resuelto por el Décimo Cuarto Juzgado Civil de la Provincia de Mendoza en la causa “P. no siempre asociados al concepto puro de función jurisdiccional. donde expresamente dijo: “En conclusión. del ejercicio de actividad administrativa por partes de órganos o auxiliares de la Justicia”. c/ Mendoza Pcia de.O. circunscribiendo dentro de la primera “. es necesario remover el obstáculo.”[15] Por el contrario el concepto de funcionamiento anormal de justicia es amplio incluyendo todo el resto de actividad “ desplegada no sólo por quienes juzgan u ordenan ejecutar las decisiones. el proceder de los peritos oficiales fue negligente al afirmar en forma concluyente y categórica (como no podían hacerlo de acuerdo con los principios que informa su propia ciencia) la pertenencia del exiguo texto al puño y letra de M. que intentaremos contestar a continuación. quedando reservado el ámbito del error judicial sólo para cuando. Es preciso distinguir si el daño ha sido “filtrado” por una resolución pasada en autoridad de cosa juzgada.”. como.La responsabilidad in procedendo. formuladas con aparente seriedad y seguridad. entre la responsabilidad del Estado por error judicial y por el anormal funcionamiento de la Justicia. Prescripción de la acción: momento inicial No existe una respuesta única a este interrogante.ü Si el perito (nombrado de oficio) perdió documentación o no concurrió a tiempo al lugar donde debía verificarse su examen.. En este último supuesto surge dos interrogantes: ¿Es necesario remover la cosa juzgada? Y la cocausalidad en la producción del daño. Error Judicial.a los supuestos de ejercicio de la potestad de juzgar o de resolver el modo de ejecutar lo juzgado”[14]. Remoción de la cosa juzgada.P. puesto que de lo contrario el Estado como los peritos podrían invocar la cosa juzgada... [17] Es decir que en principio la responsabilidad del perito estaría enmarcada dentro del anormal funcionamiento de la Justicia. Aquí lógicamente nada tiene que . por ejemplo los integrantes de la policía judicial o los peritos”.”[18] Queda claro que el perito puede ocasionar daños en el proceso que no incidan en la decisión final del juez y daños que son “filtrados” por l a sentencia. sino también por quienes auxilian o colaboran de algún modo con la administración de justicia. resultando producto. al contrario.[13] Esto permite distinguir. “ se produce como consecuencia de una declaración de voluntad de un magistrado y que puede reconocer como origen tanto un error de hecho como de derecho.-Compartimos la síntesis que efectúa Venini: ü “Cuando se dicta una sentencia que tiene por ciertos hechos basados en dictámenes periciales erróneos. No puede olvidarse que la convocatoria a los expertos se realiza a fin de suplir la ignorancia del juez. a juicio de este autor. con fecha 29-12-1989. la parte puede haber perdido una valiosa prueba y con ello la chance de ganar el juicio. 3. en gran número de ocasiones. de aquellos daños ocasionados en otras situaciones... responde a supuestos más vagos. como analizáramos al comienzo.M. Adviértase aquí cómo ese dictamen puede hacer excusable el error del juez.”[16] Considera que “podrá originar responsabilidad del Estado por anormal funcionamiento de la administración de justicia la inadecuada intervención de algunos auxiliares de la Justicia. error judicial no puede identificarse con culpa del juez. el accionar del perito haya ocasionado el error en la decisión del juez.. quien no conocedor de las reglas del arte y técnica grafológica puede haber confiado en las conclusiones técnicas. Justamente por ello.

que no llega a pesar en el ánimo del juzgador y por ello éste desestima la demanda.. sus conclusiones habrían sido otras y. requiere o no que previamente se deje sin efecto el acto judicial al que se atribuye la producción del daño.[21] 4. En efecto. demostrando la culpa o dolo técnico y acreditando que.es la razón suficiente que justifica que el daño sufrido por una persona se desplace o traslade económicamente a otra. Vignone c/Estado Nacional. Cuando esa razón reside en la „reprochabilidad de la conducta‟ estamos en presencia de un factor subjetivo. Responsabilidad del Estado por error judicial.En este sentido se pronunció el Máximo Tribunal de Mendoza en la causa citada: “Esta posición tiene importantes consecuencias en materia de prescripción..conforme esta posición no es posible ca lificar como ilegítimo en un juicio civil por responsabilidad contra el juez lo que se ha tenido por válido y legal en otro juicio.” [19] Si bien existe una gran controversia en torno a si la acción de daños y perjuicios contra el Estado por errores judiciales ( en el caso en estudio el “error judicial estaría provocado por el mal peritaje” ).. con nota de Parellada. Por el contrario. que hay error (CSN 14/6/1988. con nota de Bidart Campos. Factor de Atribución: El factor de atribución –recordamos. JA 1996-III-155 y LL 1996-B-311 con nota aprobatoria de Bustamante Alsina. no es posible admitir la acción indemnizatoria. en aras a la seguridad jurídica y la paz social.La Sala I del Tribunal Mendocino en la causa GUERRERO RAUL L. c/ CLEMENTE SEOANE Y OT. Si la responsabilidad del perito. es lógico concluir que la prescripción de la acción de responsabilidad contra el perito (Y/o contra el Estado) no puede empezar a correr hasta que esté removido el obstáculo de la inmutabilidad de la cosa juzgada.. “La prescripción de la acción indemnizatoria y la responsabilidad del Estado por error judicial”. p/Responsabilidad civil (10/08/98)[20]. LL 49-756) que afirma que «la responsabilidad en cuestión sólo es viable si el acto jurisdiccional que origina el daño es declarado ilegítimo y dejado sin efecto.ü Si el perito realiza un dictamen incompleto. tornándose irrelevante su reprochabilidad.” En suma. por ende. en tanto se mantenga la inmutabilidad de la cosa juzgada. cuando el motivo del desplazamiento finca en otras cuestiones ajenas a la conducta. As. Germán. . c/Provincia de Bs. Judicial 1996-1-993. B alda M. Creemos que sí es necesario remover la sentencia. agrega la Ministro. Fallos 311-1008. en este supuesto requiere la remoción de la cosa juzgada. en caso de perderse el juicio. Doc.. Kemelmajer de Carlucci sostuvo: “Por mi parte. Responsabilidad del Estado por error judicial y prescripción de la acción para demandar indemnización y en JA 1988-III-71. de haber actuado acabadamente de acuerdo a las normas de su técnica o arte... en tanto se mantenga. “. la cual sólo será viable implantándose el procedimiento previo de la revisión de la sentencia para comprobar su error manifiesto. he adherido a la tesis sostenid a desde antiguo por la Corte Federal Argentina (Ver sentencia del 27/12/1947. el carácter de verdad legal que ostenta la decisión impide juzgar. podría efectuarse la reclamación por pérdida de chance. CSN 19/10/1995. nos hallamos en presencia de un factor objetivo. LL 1988-E-225. pues antes de ese momento.hacer la cosa juzgada fraudulenta. conf. Consecuentemente. y en su caso del Estado.. si la acción no nace mientras no haya caído la decisión errónea. distinto el resultado a que se llegara en sede judicial. el plazo no comienza a correr sino a partir del dictado de la decisión que revoca la anterior”. no hay que remover la cosa juzgada fraudulenta.. la Ministro preopinante.”. siguiendo la tesis de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y de la Suprema Corte de Mendoza. ED 129-521. Carlos. Se puede accionar directamente contra los peritos y el Estado.

no alcanza. el factor atribución es la culpa del profesional. 512 CC. que puede ser valorado de maneras diversas por el juez. eximentes y cargas probatorias. se halla la distinción entre obligaciones o deberes de medios y de resultado.En el primer supuesto. determinando el régimen de la carga de la prueba en cada uno de los casos. La que se configura cuando no se respetan las reglas de la lex artis. como lo relevante fue la conducta (culp abilidad) la eximición se logra con la demostración de lo contrario: la conducta diligente. éstos deberán ajustar su actuar a la lex artis y a las normas procesales. según cual sea la naturaleza del encargo judicial. Particularmente. a los efectos de determinar el factor de atribución. abogados y en este caso. Por tanto. El incumplimiento de estos deberes se traduce necesariamente en un dictamen erróneo o incompleto. y como lo relevante es la conducta del deudor. el factor de atribución será subjetivo.Puede acontecer – solo desde la óptica del perito que: . Asimismo.). Si por el contrario. la causal de liberación de responsabilidad reside en la acreditación de la „no culpa‟ o de la „diligencia‟. La utilidad práctica de diferenciar entre medios y resultados se advierte por cuanto esta distinción se proyecta al factor de atribución dividiendo las aguas de la responsabilidad subjetiva y objetiva. la demostración de la diligencia de la conducta resulta intrascendente. como así también las causales de excusación. Pero cuando el sujeto pasivo se compromete derechamente a satisfacer el interés del sujeto activo (interés que ahora pasa a ser „asegurado‟). ergo el factor de atribución será objetivo. en el caso de los peritos judiciales. Cuando el deudor compromete la diligencia de su conducta pero no asegura la satisfacción del interés del acreedor (interés que se torna „aspirado‟ o „aleatorio‟). La misma consistirá en la omisión de las diligencias debidas (art. esto es.). (el interés final del acreedor se hallaba in obligatione. pero „no‟ in solutione). dado que. serán sus obligaciones o deberes calificados como de medio (y el rostro de la culpa generalmente será la „impericia‟ o la „inobservancia de los reglamentos‟) o de resultado. estaremos en presencia de una obligación de resultado. la prueba de la diligencia se torna insuficiente: no basta. la eximente consistirá en acreditar el rompimiento del nexo causal o la „causa ajena‟.Frente al caso concreto la obligación o el deber será de resultado o de medios. hay una infracción típica. En caso de las responsabilidades profesionales (vgr. A su vez la distinción entre medios y resultados puede darse tanto en la órbita contractual (incumplimiento de una obligación) como en la extracontractual (violación de deberes jurídicos). Estrechamente vinculada con la separación entre factores subjetivos y objetivos. peritos judiciales) las obligaciones asumidas son „generalmente‟ de medios –pero también pueden ser de resultado. diremos que la obligación es de medios. según el carácter aleatorio del resultado. conforme la naturaleza del encargo judicial y la mayor o menor complejidad de la tarea que deba efectuar el experto. las que en el supuesto de los profesionales se traduce en el deber de obrar con prudencia y conocimiento de las cosas (art. de donde proviene el encargo judicial. que concierne a ciertos deberes propios de una determinada actividad. como se ha dicho. la inobservancia de los deberes propios y específicos de una actividad. e in solutione). médicos.En el primer caso. y como lo relevante era el éxito. estaremos frente a un factor objetivo. porque lo que se presume no es la culpabilidad sino la causalidad. (el interés final del acreedor se hallaba in obligatione. 902 CC.

teniendo en cuenta como para cualquier supuesto de responsabilidad civil. opinando y emitiendo conclusiones sobre puntos concretos relacionados con hechos o circunstancias. 5.Cobran relevancia en el punto. apreciaciones y valoraciones de manera que se opera un trasvasamiento de los poderes decisorios. únicamente.Así las cosas. en tanto.solo consecuencias administrativas. ya que si bien la pericia es un instrumento al servicio del juez. sus causas. creando si se quiere una mayor dependencia en quien tiene el deber funcional de asegurar la justicia. Relación de causalidad y extensión del daño. entre la pericia y el daño provocado. o efectos. debe ser “adecuada”. junto con otras pruebas . o haberlo hecho fuera de término. mayor influencia ejerce sobre el Juzgador. . asumiendo sin tapujos el pensamiento de Luis Diez Picazo en España [23] que “ el perito da opiniones . 902 CC. honorarios. que tal relación de causalidad. Pérdida Chance La obligación de resarcir del perito supone que el daño se encuentra en relación (de causalidad adecuada) con su conducta. es decir que el quehacer del perito debe tener „in abstracto‟ la posibilidad de ocasionar el daño sufrido por la víctima según el curso normal y ordinario de las cosas.Pueden darse casos particulares en que la conducta relevante es no haber realizado el trabajo. Este fenómeno provoca un desplazamiento relativo de la aptitud para decidir. en armonía con el 904 del mismo Código.A fin de analizar este elemento de la responsabilidad de estos auxiliares de la Justicia. será causa única de los daños que tales conductas .· el juez al sentenciar no se apoye en la pericia ( irresponsabilidad civil del experto – mero incumplimiento sin daño. mayor será el impacto sobre la responsabilidad. es útil volver a recordar aquí. hay responsabilidad del perito.responsabilidad del perito pero mayor dificultad probatoria para el actor –relación de causalidad y extensión del daño-. ello así por la condición de “experto” del perito. Como podemos observar se trata de la tarea de un experto y a mayor complejidad en la cuestión objeto de pericia. De modo que indirectamente el iudice jurídico no es el mismo que el juez del derecho tecnológico”. del juzgador hacia la pericia. mayor sea la dependencia científico-experiencial-tecnológica. · el juez al sentenciar se base en la pericia: . nombrada por la autoridad del proceso. en la medida de su incidencia causal.El iter causal es pues en una aproximación la conexión fáctica existente entre el resultado dañoso y la conducta humana[25] . y la complejidad de los problemas científicos cierran la vía de accesibilidad al juez” [24]. las previsiones del Art. para cuya apreciación son indispensables conocimientos especiales”. a fin de que mediante „juicio técnico‟ dictamine con veracidad e imparcialidad.casos particulares vistos infra). recordaremos su concepto eligiendo uno de los que ha brindado la doctrina. que el perito responderá por los daños que su actuar provoque. Así se ha dicho que el perito [22] “es una persona física.Esto ha hecho decir a Morello . la mayor especialización necesaria.Esto tiene directa incidencia en la relación de causalidad.

Para los demás supuestos en el ámbito del proceso. En cambio para el juez es un “tercero”. ya que si bien la pérdida del juicio por errores u omisiones en el dictamen pericial es un daño cierto. puede operar como eximente. pudiendo el perito.Cuando los daños devienen de los errores. sólo se resar cirá la pérdida de la chance o “posibilidad de éxito”. por ejemplo no impugnó la pericia. y no su causa. falta de idoneidad. o la “posibilidad de evitar pérdidas.Si no la toma en cuenta. es donde aparecen los problemas. la cuestión más ardua es establecer la medida de esa incidencia causal. etc ya no están en . el HLA. en la generalidad de los supuestos. y en la medida en que tal omisión haya incidido en ese resultado disvalioso. Es decir que se deberán indemnizar todos los daños sufridos (en tanto consecuencias mediatas o mediatas previsibles. Ahora bien el juicio de previsibilidad no presenta mayor dificultad.en otras dos posibles. lugares. es técnicamente un “tercero” por el que el juez o el estado no deban responder. cuando se hubiesen solicitado medidas previas para verificar el estado de cosas. En este contexto normativo. HIV.Aquí como en todo el Derecho de Daños rige el principio de la reparación plena. cuyo mayor o menor probabilidad dependerá de las circunstancias de cada caso. no solo en cuanto a la causalidad sino también en cuanto a la cosa juzgada. etc. que el juez se encuentra prácticamente “atado” a la conclusión.Pero en esta materia se presenta una particularidad en la determinación del daño indemnizable. de imparcialidad. por los gastos. que se ve desplazada a la conducta del perito. Su conducta sería “la causa única”. si el juez puede apartarse por las reglas de la sana crítica de las conclusiones periciales.Aclarado este punto.En el caso de que el tema sea tan específico. pareciera ser que su incidencia causal es menor .-. la situación puede derivar –ya vimos. pérdida de elementos probatorios. Queda claro que para el Estado nunca lo es. si demuestra que no le es atribuible el resultado dañoso . y el perito se demora en efectuarla y las cosas. personas. que la conducta del juzgador en tal punto es una simple condición del daño. en tanto su conducta puede interferir en el resultado y de tal modo disminuir las consecuencias atribuibles al obrar del magistrado. la indemnización no podrá consistir en el monto del juicio perdido. [26] También la culpa de la víctima. o falsedad en la experticia. con lo cual ni siquiera es condición del daño que la sentencia pueda provocar. resulta obvio que ningún daño puede causar a través del fallo. cuando. hasta casuales en caso de dolo) . Cuando se analiza con detenimiento. por ello. lugares.provoquen.Por ejemplo. se advierte que en ciertos casos la conducta del perito. por tratarse de resultados que son inciertos y que siempre dependen de otros factores ajenos al perito y además nunca se podrá saber si una “buena pericia” hubiese determinado “una buena sentencia”. evitar las consecuencias de su omitir. o científicamente tan complicado. por ejemplo. si el perito como auxiliar de la justicia. los informes dactiloscópicos.En este supuesto.positiva o negativa. que el juez la tome o no en cuenta. en forma fundada. resulta razonable a nuestro entender. etc. inexactitudes. demoras. con la del juez.es la causa adecuada del daño o cuando menos concurre. Se indemniza la posibilidad de haber podido ganar el juicio. debe determinarse en nuestro criterio. Ahora si el juez la toma en cuenta. o no proporcionó los datos y documentación requerida. pareciera fácil concluir que el único responsable del daño provocado por una sentencia es el juez. Es aquí cuando a nuestro entender cobra otra vez relevancia el artículo 902.

y no lo hizo. El dictamen pericial – vimos. 1. en cualquiera de los supuestos enunciados. Responsabilidad Civil del Estado por el actuar del perito – acción recursoria Hasta aquí hemos analizado la responsabilidad por el hecho propio del perito judicial. de manera concurrente. Producido el daño.El Estado. a pesar de los pedidos de explicaciones. A esto podría sumarse en caso de co causa. siendo el factor de atribución de su responsabilidad objetivo. la responsabilidad del Estado descansará sobre factores objetivos de atribución.1.puede hacer excusable el error del juez quien no conocedor de las reglas del arte y de la técnica puede haber confiado en las conclusiones periciales formuladas con aparente seriedad y seguridad. En este caso pueden responder ambos de manera concurrente.C. pero dada la calidad de “auxiliar de la justicia” que le confieren las leyes procesales. completo.113 C. conexa o “in solidum”.el mismo estado que al solicitar la medida. La parte ha perdido estos elementos para arrimar al proceso.Es importante distinguir en este punto algunos aspectos que en principio relacionan la responsabilidad del perito y del juez. acarrear también la responsabilidad del juez. mientras que respecto del perito el factor de atribución será subjetivo. Se pueden además presentar casos de co causa. y sin poder repetir del perito que obró lícitamente. el juez. es indudable que su accionar dañoso genera la responsabilidad del Estado en virtud del Art. pudiendo la víctima accionar contra tres sujetos: perito.C. 6. Aquí hay un pérdida de chance. en virtud de la causalidad adecuada. ya que el juez tenía circunstancias fácticas suficientes para presumir el error pericial y apartarse de él. en el ejercicio o con motivo de sus funciones. Huelga aclarar que el Estado también podría ser demandado en este supuesto y la víctima contaría con tres responsables que responden concurrentemente por el todo reclamado independientemente del posterior ejercicio de las acciones recursorias contra el causante del daño.C. como ya lo anticipáramos. en caso de abonar la indemnización a la que fue condenado podrá repetir del perito causante del daño por el "mal peritaje". indistinta. con fundamento en el daño injustamente sufrido. juez y Estado.- Conclusiones: .112 C. en forma concurrente o indistinta. puede según las teorías que explicáramos al comienzo. También cuando el perito sea remiso a producir un dictamen. Es decir que el Estado responde directamente -Art. 7. y 1.112 C. exhaustivo. Responsabilidad concurrente El “mal peritaje” que contribuye a “la mala sentencia”. la víctima puede accionar directamente contra el Estado. En este caso.Además puede responder por la irregularidad en el obrar del perito. contra el Estado y el perito (y/o juez) o elegir a uno de ellos..en virtud del daño provocado por el funcionamiento anormal del servicio que presta (peritaje).

el encargo judicial y las normas procesales.6) La distinción entre deberes de medios y de resultado es aplicable a los peritos judiciales. También cuando concurra la responsabilidad del juez.10) El Estado responderá directamente por el accionar lícito del perito e indirectamente cuando la conducta sea ilícita. p. P.4) Si el error trasciende a través de la resolución judicial (error judicial) es necesario remover la cosa juzgada. Pero en algunos supuestos sólo se indemnizará la chance de haber podido triunfar en el juicio.cit.- . ver p. en el segundo no. es extracontractual.[2] Martínez – Calcerrada: “La Responsabilidad Civil Profesional”.8) Rige el principio de la reparación plena.241.- [1] Falcón. Editorial COLEX.1) El perito judicial presenta un doble carácter: es un profesional y un auxiliar de la justicia.2) La responsabilidad del perito. caso contrario no.[4] Op. Enrique. ambos responderán concurrentemente. 119. ello influirá en la determinación del factor de atribución. 241 y ss.113 CC.7) Las dudas en torno a la relación de causalidad se presentan cuando el error pericial trasciende a través de la sentencia.11) Cuando el daño causado genere la responsabilidad del perito y del Estado.5) La prescripción de la acción comienza a correr desde que se removió el obstáculo. Rubinzal.[3] Op. en este último supuesto puede repetir contra el perito. “Prueba Pericial y proceso de daños” en Revista de Derechos de Daños. auxiliar de la Justicia. En el primer caso puede generar la Responsabilidad del Estado. 1. Madrid. En cambio la del consultor técnico es contractual. porque habrá que determinar el grado de incidencia causal de la conducta del juez y del perito en la producción del daño. BsAs. cuando el accionar del perito haya ocasionado el error del juez. en el ámbito del error judicial.112 y 1. Tomo V. p.9) Dada la calidad de “auxiliar de la justicia” el accionar dañoso del perito judicial puede generar responsabilidad del Estado en virtud de los arts.cit. Como profesional debe respetar la “lex artis” y como Auxiliar de la Justicia. la distribución de las reglas de la carga de la prueba y las eximentes. 1996. 1999.3) En principio la responsabilidad del perito judicial estaría enmarcada dentro del anormal funcionamiento de la Justicia y excepcionalmente. 242.

Guillermina “Responsabilidad profesional de los peritos judiciales” en “Responsabilidad profesional”. 250.cit.[9] Martínez Calcerrada. P. op. 1979. Vallespinos . p.cit. P. P. p. 23.[22] Rubianes Carlos j. Bs As.[5] Venturini.cit.cit.[24] Diez Pcazo.[21] Op. Msdrid . 243. P. 437. 50. Tomo VIII. Cit p. Ed.cit.cit.[6] Op. 117 [20] Revista del foro de Cuyo n. 33-201 y Voces Jurídicas 1998-6-154.[16] Op.[14] Op. Lus Derecho y masificación social. en “Obligaciones y Contratos en los albores del siglo XXI”. Es importante recordar que el perito como cualquier profesional también tiene el deber de guardar secreto y de informar. p. BsAs. Instituciones de Derecho Privado. Nuevo rol de los peritos. Para la academia. profesión es “empleo. en Manual de derecho Procesal penal. 6. Abeledo Perrot . Prueba de peritos.cit.[11] Marintez Calcerrada.Civitas. E. 121-967. 67.[17] Op. [23] Morello Augusto.[18] E. Astrea. 70. 246 [8] Op. ps 96 a 101. 1999. 2001.[15] Op. P.D.cit. 2001.. . 1979. 1989. Santa Fe.cit. P. tII pag 347. P. P. 17. 178. ciencia o arte. op. Ed Rubinzal Culzoni. Depalma. T.D. 52. Es profesional aquel que “por profesión o hábito desempeña una actividad que constituye su principal fuente de ingresos.[19] Venini. op.[10] Según Mosset Iturraspe “Se considera profesional” a la persona física que ejerce una profesión. tomo. Santiago “La Responsabilidad del Estado y de los Magistrados y Funcionarios Judiciales por el mal funcionamiento de la administración de justicia”. oficio.[10] Mosset Iturrape.[12] Venini. 51. dic. La complejidad en los litigios como factor coayuvante de la sobrecarga de los tribunales. Ghersi. Beatriz “sobre la responsabilidad civil de los peritos en Uruguay”. Y profesión es sinónimo de ejercicio de una carrera.[7] Op.III. Ed.[13] Tawil.cit.[25] Pizarro.- . obra dirigida por Oscar Ámeal en Homenaje al Dr Roberto LOPEZ CABANA. Jorge. facultad u oficio que cada uno tiene y ejerce públicamente”. P. Alberto. 139-157. Responsabilidad de los Profesionales. pag 94 [26] Ejemplifica la situación el caso jurisprudencial citado en la nota 18. pag. 109. Tecnología y derecho privado. “Responsabilidad por Daños. Ramón Daniel-Gustavo C.

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