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Colectivo Muralista Brigada Ramona Parra
Murales Urbanos en la Lucha por la Revolución Social

Usach, Septiembre de 2003

...y pintaremos hasta el cielo...

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Universidad Academia Humanismo Cristiano Escuela de Antropología Antropología Urbana

Colectivo Muralista Brigada Ramona Parra
Murales Urbanos en la Lucha por la Revolución Social

Profesora: Francisca Márquez Alumnas: Valentina Zelada Leonor Fernández

Diciembre de Dosmilcuatro

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Índice
• • Introducción ...........................................5 Himnos de la Brigada Ramona Parra.......................7

• Primera Parte: El Actor Social
* Capítulo I: Historia de la BRP............................10 - Su Antecedente en 1964 ....................................11 - Nacen las BRP en 1969 .....................................11 - Obstáculos Contra los que Debían Luchar ...................14 - Triunfo de Salvador Allende en 1970 ......................16 - Arte y Cultura en el Programa de Allende .................18 - El Golpe de Estado en 1973 y la Dictadura Militar hasta 1990..................................................19 - Periodo de Transición y Gobierno de la Concertación desde 1990 .................................................22 * Capítulo II: Actualmente: Colectivo Muralista Brigada Ramona Parra ......................................................24 - Quiénes Conforman el Colectivo............................26 - Cómo se Organizan ........................................27 - Método de Trabajo ........................................27 - Dónde Pintan .............................................28 - Autogestión ..............................................29 - Otras Brigadas de Izquierda ..............................29 - Documentación y Registros de la BRP ......................30 - Colectivo BRP en las Campañas Municipales de 2004 ........31 * Capítulo III: Dentro del Nuevo Contexto Urbano y Social...32 - El Estado ................................................33 - La Ciudad ................................................34 - La Juventud Actual .......................................36 - Los Brigadistas: Su Relación de Fraternidad ..............37 - La Lucha Continúa ........................................39 - ¡A Rescatar la Memoria de un Pueblo! .....................40

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• Segunda Parte: Muralismo: Arte Social
* Capítulo I: El Fenómeno del Muralismo Brigadista .........43 - Arte del Pueblo para el Pueblo ...........................44 - Origen Histórico del Muralismo Brigadista como Fenómeno Social y Político ..........................................45 - El Muralismo Brigadista como Arte Social .................46 - Objetivos del Muralismo Brigadista .......................50 * Capitulo II: Gráfica y Diseño del Muralismo Brigadista..52 - Influencias Artísticas que Convergen en el Estilo Gráfico del Muralismo BRP ..............................................53 - El Estilo Gráfico ........................................55 - Simbología del Mensaje ...................................58 * Capítulo III: Algunos Murales ............................59 • • Conclusiones ..........................................64 Bibliografía ..........................................67

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Introducción
Este trabajo se sumerge en el mundo de la lucha política de algunos jóvenes combatientes que en 1969 integraron las Brigadas Ramona Parra, ente propagandístico del Partido Comunista, cuya arma de lucha era y sigue siendo el arte muralista. En más de treinta años ni el paso del tiempo, los cambios históricos, la dictadura ni la represión, han agotado la fuerza de estos jóvenes de espíritu, quienes aún no cesan en su lucha por hacer consecuente la ideología con la acción, incluso insertos en una sociedad actual que se moderniza aceleradamente y cuya prioridad es la ambición y competitividad por el dinero, mientras que los procesos históricos han desplazado la utopía de los ideales sociales al olvido y ya no palpitan en la consigna de la lucha por una sociedad sana, justa brigadas. Hoy los brigadistas son todos mayores de 50 años y cada uno es responsable del bienestar de una familia, y sin embargo siguen fieles a sus ideales políticos, sin permitir que se debilite su compromiso social. En un país que cambia, ellos continúan su lucha, tan aguerridamente como en la Revolución de las Flores de los setenta. Aunque la esencia de su lucha siga siendo el sueño por un porvenir digno, en que mujeres sean libres y solidarios, ella sabe contextos que nacen del devenir histórico de nuestro país. Los protagonistas de este texto trabajan juntos en el proyecto de cambiar el país por uno mejor. Para ello se empeñan en la ardua tarea de convertirse desde minoría en mayoría social o popular, incentivando al pueblo a que se sume en la lucha contra las injusticias y creando coloridos murales para que la gente se identifique con ellos. Su lucha se expresa en su acción concreta, que utiliza el arte como canal para situar dentro de la ciudad murales con contenido político. Su objetivo actual es recuperar la memoria en honor a los compañeros caídos y concienciar a la sociedad denunciando distintos hechos de injusticia social. Sin embargo, sus acciones a lo largo de más de treinta años, han ido adaptándose a los momentos históricos, enfrentándose con más indiferencia social, menos espacios de expresión y una publicidad de mercado cada vez más gobernante. En sus orígenes, las Brigadas Ramona Parra eran entes políticos y cerrados, hoy son un colectivo abierto a quien quiera sumarse, lo que hombres y adaptarse a los nuevos y fraterna, como lo era en el contexto revolucionario en que nacieron las

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permite social. sembrar las semillas de su lucha en la juventud y así dar “No

continuidad en el tiempo, tanto a su lucha política, como a su arte

Revolución la llevan a cabo otras generaciones en un futuro lejano, lo que importa es que la Revolución triunfe y nuestro deber, ahora que ya estamos viejos, es ayudar a asegurar la continuidad de esa lucha” (Mono).
Este trabajo lo hemos dividido en dos partes. La primera aborda al Colectivo BRP como el actor social: luego de narrar su origen dentro del contexto de los sesenta, narramos su historia, desembocando en el Colectivo BRP actual y para interiorizar en él, describimos el nuevo contexto desde su propia visión, su acción concreta que es el arte muralista y sus objetivos actuales. La segunda parte aborda el muralismo de la BRP como arte social, describimos el estilo de su gráfica y la simbología de sus diseños. Antes de que el lector se sumerja en el trabajo mismo, para contextualizar a nuestro actor social, damos una definición nuestra de Santiago: Capital apurada, ciudad caótica en que sus habitantes son anónimos y
corren por las calles en distintas direcciones, todos encerrados en sí mismos y preocupados de sus cosas personales. La mayoría de los sujetos urbanos estamos individualizados, no nos interesa conocer al otro porque preferimos antes que todo pensar en nosotros. Somos egoístas (y lo decimos sin carga peyorativa), el egoísmo consiste en pensar en el ego antes que en los demás, entendiendo a los demás como los desconocidos. “Yo” soy el protagonista de mi mundo, y mi cosmos gira entorno mío. No estamos diciendo que el egoísmo sea bueno o malo, solo decimos que los seres que somos producto de la sociedad moderna, tendemos al egoísmo porque así nos construye la sociedad actual. Así, en el interior de la centralizada capital chilena, cuya sociedad es altamente individualista y competitiva, nos encontramos con la Brigada Ramona Parra, que en su combate contra el individualismo sueña con una sociedad cohesionada que defienda sus derechos y su dignidad y luche por cambiar la estructura injusta del sistema social capitalista.

importa

si

la

Al interiorizarnos en esta aspiración ideológica y política que hace del mural su arma de lucha, nos sumimos en un mundo de pinturas, colores, olores y texturas que se plasman en murales con el fin de sensibilizar, comunicando un mensaje en la ciudad para ser percibido por la conciencia de la masa. Pintar murales de colores vivos y preñados de contenido político, es conquistar espacios dentro de la ciudad. Hace treinta años que trabajan creando murales y ni el tiempo ni la dictadura los ha logrado enmudecer. Así, hoy continúan cultivando su arte popular sin cansarse de decir:

...y pintaremos hasta el cielo...

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Himno Brigadas Ramona Parra
Muchacho chileno fulgor de la nueva brigada las calles del pueblo despiertan con tu claridad. Tu brocha es el canto que pinta el azul del cielo, que llena la patria de luz, amor y fraternidad. Joven camarada que construyes tu esperanza, alumbras los muros con rojo grito de libertad. Tu camino esconde noche y dolor, ansia y valor, tendido allí quedaste, de polvo y sangre creció la flor que tu dejaste. ¡Escribiendo el aire! ¡Escribiendo el aire! ¡Camarada adelante! Tu brocha es el canto que pinta el azul del cielo, que llena la patria de luz, amor y fraternidad. Joven camarada que construyes tu esperanza,

alumbras los muros ¡con rojo grito de Libertad!
(Víctor Jara)

Brigadas Ramona Parra

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Si la tierra nos da el color, solo nacen los pinceles, se abre el fuego en las murallas, trigo, palo más laureles, se abre el fuego en las murallas, trigo, palo más laureles. Que ha pasado en la ciudad, guerra muerte al gris urbano, ¡Vamos jóvenes pintores a pintar al ser humano! ¡Vamos jóvenes pintores A pintar al ser humano!. Las Brigadas Ramona Parra son un ejemplo en la calle, denuncian al vende patria, mil colores y coraje, ¡denuncian al vende patria, mil colores y coraje! Con el azul, blanco, rojo, colores de tierra nueva, hay quienes rayan con odio, ellos pintan la bandera, ¡hay quienes rayan con odio, ellos pintan la bandera!. Las brigadas nos entregan amor revolucionario, amor nacido en el pueblo, tierno, fuerte y solidario, ¡amor nacido en el pueblo, tierno, fuerte y solidario! Las Brigadas Ramona Parra son un ejemplo en la calle, denuncian al vende patria, mil colores y coraje, denuncian al vende patria,

¡mil colores y coraje!

Ángel Parra

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Primera Parte
Colectivo Muralista Brigada Ramona Parra

El Actor Social

...y pintaremos hasta el cielo...

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Capítulo I

Historia de las BRP

¡El Tarro y la Brocha Agarra! ¡Brigadas Ramona Parra!

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Capítulo I

Historia de las Brigadas Ramona Parra
Su Antecedente en 1964
En 1964 el Partido Comunista de Chile (PC), había salido recién de la clandestinidad por la “Ley Maldita” de Gabriel González Videla. En esos años algunos jóvenes, habían comenzado a salir a las calles a manifestarse en marchas y protestas. Cinco jóvenes de las Juventudes Comunistas (JJCC), entre ellos Mono González y Chinchín, por orden del PC salían clandestinamente en un auto a rayar paredes al ancho de la brocha y con letras negras. El rayado era arcaico, chorreado y sin ninguna noción estética, porque debía ser rápido, no podía durar más de tres minutos debido a la fuerte represión policial que recaía sobre ellos: “Ocupábamos

la estrategia de la guerrilla vietnamita, ahora nos damos cuenta de eso, en ese momento uno no se daba cuenta, incluso los mapuches la usan mucho contra los españoles, que consistía en que rayábamos en un lugar y a los cinco minutos estábamos en otro lugar muy lejos y a los cinco minutos estábamos en otro lugar, y así íbamos cambiando rápidamente para no caer presos, si caíamos presos significaba perder tarros, brochas, y más encima muchas veces quedábamos fichados por la policía política” (*).

Nacen las BRP en 1969
Las Brigadas Ramona Parra nacen por una necesidad política del partido Comunista de hacer una fuerte campaña electoral para las presidenciales de 1969. El partido le da a los cinco jóvenes anteriores la misión de formar una brigada política, cuya misión sería sacar la voz del partido a la calle y denunciar distintos hechos (como la masacre de Puerto Montt, las tomas de terreno, las huelgas, etc.). También sería su misión hacer la propaganda de los distintos candidatos comunistas a diputados y senadores y sobretodo apoyar la candidatura en las presidenciales de ese año.

* Chinchín

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En 1969, año en que se realiza la marcha por Vietnam desde Valparaíso

a Santiago, en el Sexto Congreso de la JJCC se da oficialmente el “Vamos” a las Brigadas Ramona Parra, que se llamaron “Ramona Parra” en homenaje a una joven militante del PC que fue asesinada el 28 de enero de 1947 en la Plaza Bulnes en apoyo a las huelgas de los mineros de las salitreras. La conformación de las BRP queda plasmada en los titulares de los periódicos de izquierda de la época, como “El Siglo”, titulares como: “el PC se transforma en gran brigada propagandística”. Así las BRP quedan conformadas como un ente propagandístico de la JJCC, que actuarían clandestinamente y su trabajo concreto consistiría en hacer rayados y pegar afiches en la calle, ambos medios cargados de consignas políticas. Se armaron Brigadas Ramona Parra en distintas poblaciones y comunas de Santiago y a nivel nacional. “Nosotros a través de todo Chile

éramos lo mismo, es decir, una BRP de Temuco, Concepción, Curicó, era lo mismo que una BRP de Santiago. Por eso había un encargado nacional de las BRP” (*). En aquel tiempo el coordinador de las brigadas a nivel nacional
era Chinchín. “¡El Tarro y la Brocha Agarra!” “¡Brigadas Ramona Parra!” La cantidad de jóvenes de cada brigada era relativa, normalmente eran desde 12 a 15 los integrantes. 17 años de Estaban edad, compuestas y también principalmente había por estudiantes secundarios de 14, 15 y 16 años, es decir, la mayoría no sobrepasaba estudiantes universitarios y obreros. Según relata Chinchín, el ingresar a una BRP significaba que el joven tenía que ser el mejor joven comunista, el mejor estudiante o el mejor trabajador, y debía entregar lo mejor de sí a la brigada. “Muchas veces los padres de un joven brigadista acudían a mí para

acusar a su hijo porque había bajado las notas, eso nosotros no se lo podíamos permitir. Ese joven era separado por un tiempo hasta que superara sus notas y regresaba nuevamente a la brigada. Lo mismo con el trabajador, él tenía que ser el mejor obrero. El brigadista tenía que ser un joven ejemplar, debía tener muy buenas notas y estar dispuesto a entregarse por completo a la causa...ingresar a una BRP era un incentivo y un honor para el joven comunista y una vez dentro de la brigada había una disciplina que respetar, que nosotros llamábamos disciplina revolucionaria” (*).

* Ibid

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El grupo que se formaba era bastante heterogéneo en cuanto a las ocupaciones de sus integrantes: “el Mono era un estudiante universitario

de muy pocos recursos, un compañero era zapatero, otro compañero era chofer de camión y yo vendía calugas en las micros”(*). Pero estas
diferencias hermanos: no eran impedimento para que el grupo se cohesionara fuertemente y fuese tan compacto que los brigadistas se sentían como “Nosotros somos muy piel entre los brigadistas, nos hacemos

cariño, nos miramos y sabemos cómo está el otro, nosotros nos queremos mucho, somos muy hermanos, porque por todo lo que pasamos juntos... porque antes cuando salíamos de noche nunca sabíamos qué nos iba a pasar, te podía llegar un balazo, o te caíste del auto, o te quebraste una pata arrancando, te agarraron los pacos y te sacaron la cresta...” (*)
Afiches y rayados decían consignas como: “No al Fascismo”,

“Venceremos”, “Yanki Agresor” y firmaban como “BRP”. Al comienzo idearon un tipo de letra y esa gráfica se transmitió a lo largo de todo Chile, por lo que todas las BRP pintaban igual, en un principio era fondo amarillo y letras negras. Iban aprendiendo en la práctica y con el tiempo iban ideando nuevas formas gráficas estratégicas para llamar más la atención, para ello ocupaban toda la inteligencia del estudiante y la sabiduría del obrero, creando gráficas cada vez más efectivas grandes que lograran derrotar a su principal enemigo: la enorme maquinaria publicitaria de la derecha que era financiada y apoyada por consorcios publicitarios, mientras que los brigadistas eran jóvenes y obreros que aprendían en el muro mismo y no eran financiados. Así ideaban letras destinadas a peatones y distintas letras destinadas a vehículos, éstas últimas eran letras negras chatas y anchas para que cuando el vehículo pasara a una velocidad determinada, pudiera leer el mensaje desde un principio. Para las elecciones presidenciales de 1969, el candidato del Partido Comunista fue Pablo Neruda. Luego el PC se sumó al bloque de izquierda Unidad Popular (UP), cuyo candidato presidencial fue Salvador Allende. En ese momento agarraron fuerza las BRP para hacer la campaña propagandística y salieron a rayar las calles con letras negras por el “3 de Allende”.

* Ibid

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Los periódicos de izquierda se seguían llenando de titulares en que aparecía la labor de las BRP. El diario “El Siglo” decía: “JJCC en la

batalla por un gobierno popular: las Brigadas Ramona Parra: Ayer numerosos muros vacíos del centro de la capital aparecieron rayados con consignas de la izquierda”; “Propaganda popular. Las Brigadas Ramona Parra, de las Juventudes Comunistas, siguen llenando los grandes muros de Chile con las consignas de la Unidad Popular y la Campaña de Allende” (*)

Obstáculos Contra los que debían Luchar 1) La Gran Publicidad que Manejaba la Derecha:
“La única forma que teníamos nosotros para contrarrestar un poco la

propaganda de la derecha, era organizar una brigada. Nosotros somos estudiantes y trabajadores, así que nuestros ratos libres y no tan libres, se lo dedicamos a la brigada”. “La derecha tenía filas de camiones que pasaban rayando, como una plaga de langostas que no dejaban nada. Era una guerra de murallas, ellos nos borraban los rayados a nosotros y nosotros a ellos, y se volvían a pintar varias veces, por ejemplo el muro más importante, que estaba en la intersección de Alameda con Vicuña Mackena, lo pintábamos hasta tres veces al día” (**). La propaganda de la derecha
era gigantesca y financiada, en ella trabajaban grandes consorcios publicitarios, además contaban con vehículos y materiales. Los brigadistas en cambio, eran mayormente personas humildes que se ganaban esforzadamente la plata mínima para sobrevivir; había estudiantes y obreros, y ambos sostenían el trabajo de la brigada con flores de sus propios bolsillos.

2) La Represión Policial:
“Cuando andábamos pegando afiches y nos llevaban los pacos, nos hacían

comer el engrudo, entonces nosotros buscamos la forma y después le poníamos azúcar al engrudo, así que cuando caíamos detenidos nos comíamos el engrudo dulcecito (JaJá)... Otras veces los pacos nos sentaban en un asiento de palo y nos tenían 4 o 5 horas sin movernos” (**).

* Paloma Abett – Marcela Acuña, “Análisis del arte muralista 1969-1989 de la Brigada Ramona Parra en Santiago de Chile, desde una perspectiva Ideológica política” ** Chinchín

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Por la peligrosidad que conllevaba el precio de hacer uso de los espacios estatales, las brigadas llevaban una disciplina estricta: todos los días se acuartelaban a las ocho de la noche y había otras reglas que respetar, puesto que a veces sus carteles estaban vigilados por la policía política quien los quería agarrar. Un extracto del diario “El Siglo” dice: “...En los muros frente al Santa Lucía, los muchachos registraron un

saludo de la juventud a la lucha de los pensionados. Fue interrumpido por carabineros, hecho que no ocurre con la propaganda de Tomic y de Alessandri que, incluso cuentan con protección policial a plena luz del día” (*)

3) Los Escasos Medios Económicos:
“La diferencia es que la derecha contrata gente para que les pinten,

en cambio nosotros jamás hemos recibido un peso, ni vamos a recibir un peso porque no nos interesa”... “Los primeros años de la BRP, nosotros salíamos a pintar, cada uno con dos tarros tomábamos una micro, y después empezamos a tener más posibilidades y nos consiguieron un pequeño camión"(**).
Nunca han tenido apoyo financiero de ningún gobierno. El PC les daba pintura y siempre han tenido apoyo de la gente: “Hay un caso de una señora

que vio morir a la Ramona Parra en Plaza Bulnes, y también se le había muerto una hija, entonces ella le hacía una manda todos los años a la animita de la Ramona Parra y le entregaba a la Brigada una cantidad de mil o dos mil pesos mensuales” (**). De esa forma la brigada subsistía, a
veces recibían apoyo de los sindicatos, y otras veces, la gente les regalaba pintura. “Siempre hemos tenido apoyo del entorno: las juntas de

vecinos, los centros de madres, pactos políticos progresistas, radios comunitarias, colegios, centros de alumnos, en fin, allí nos dan respaldo, en las organizaciones populares. Rechazamos comercializar o ser comercializados, porque lo que nosotros hacemos no es moda” (***).

* Paloma Abett – Marcela Acuña, “Análisis del arte muralista 1969-1989 de la Brigada Ramona Parra en Santiago de Chile, desde una perspectiva Ideológica política” ** Chinchín *** Mono

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4) Las Brigadas de Derecha:
Las Brigadas Ramona Parra hacían rayados de día y de noche, los de noche eran los más arriesgados, puesto que la derecha tenía brigadas y comandos especiales, que a veces pasaban lanzando ráfagas de metralletas hacia las BRP. “Con los compañeros cuando pintábamos de noche cantábamos,

un poco para relajarnos” (*).
Su principal adversario era la brigada de derecha “Rolando Matus” que era apoyada por “Patria y libertad”. Las BRP no andaban armadas puesto que estaban contra la violencia, por lo que debían tener una rigidez en cuanto al trabajo y cumplir estrictamente sus normas. Cuando estaban pintando y aparecían las balaceras, los brigadistas tras una orden se lanzaban al piso boca abajo, y con otra orden echaban a correr como mejor pudiesen.

En los años 1968 y 69 era fuerte el apoyo popular y de las Brigadas Ramona Parra en la campaña para ascender a Salvador Allende a la presidencia. Las BRP ya habían incorporado colores en sus rayados: un color para el fondo, trazado negro o filete para delimitar las letras y otro color para rellenar el interior de las letras. Surgían diversas brigadas por todo el país, otras brigadas de izquierda eran por ejemplo, la Brigada Chacón, la Elmo Catalán, la Inti Peredo. Los muros de Santiago aparecían rayados, se llenaban las calles de contiendas políticas y las brigadas adversarias se peleaban los muros.

Triunfo de Salvador Allende en 1970
Tras el triunfo de Salvador Allende en 1970, según comentaba Chinchín, la gente saludaba a las BRP, cuando pasaban en el camión los aplaudían y en las calles se acercaban a abrazarlos y celebrar el triunfo. Cuando Allende asumió la presidencia de Chile, las BRP pintaron todo Pudahuel y toda la entrada del aeropuerto con saludos dándole la bienvenida a las distintas delegaciones del mundo que venían. En ese momento la nueva tarea que emprenderían las BRP sería apoyar las “40 medidas” del gobierno de la Unidad Popular, pero tras un año de intensa guerra propagandística, Santiago estaba saturado de rayados por todas partes. Los brigadistas se preguntaron cómo lograr una nueva
* Chinchín

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estrategia de gráfica que fuese más efectiva y empezaron a incorporar elementos y “monitos” en los mensajes, primero una pintaron una mano, luego flor. Eso le iba llamando la atención a la gente y así surgieron los José Balmes y Roberto

murales. Comenzaron a florecer coloridos murales por todo Chile y en su realización se iban sumando algunos artistas como Matta, quien incluso le regaló una camioneta a la Brigada.

Con los símbolos de los murales integraban el diseño junto con la consigna para transmitir un mensaje. Algunos mensajes eran por ejemplo: “el medio litro de leche para cada niño (una de las medidas de Allende) y la felicidad de Chile comienza por los niños”, también se hacían murales por la nacionalización del cobre, y así las 40 medidas de la UP las iban plasmando en los murales por las calles de la ciudad. Siempre el mural lleva un mensaje, que por un lado, es optimista y transmite alegría, y a la vez denuncia. En esos años denunciaban hechos contingentes que ocurrían en el país, por ejemplo que se acercaba el golpe de estado, que venía la guerra civil, la presencia de las ITT que eran las empresas de telefónicas y que intervenían la CIA. Los roles en la realización de un mural eran: el trazador, quien trazaba el dibujo con pintura negra, por lo que él era el dibujante; los fondeadores, quienes pintaban el fondo lo más llamativamente; los rellenadores, que rellenaban con colores el dibujo ya trazado; y un cuidador que vigilaba si venía la policía o los adversarios de derecha. “El fin del mural es expresar alegría. En la mayoría de los muros

libres de Santiago estaba esta pintura concientizadora, con un diseño simple, altamente impactante, con colores primarios, que yo asociaba con el muralismo mexicano” (Balmes).

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Arte y Cultura en el Programa de Allende
La Unidad Popular representó para muchas personas una cercanía a la cultura que nunca antes habían podido tener, puesto que antes arte y cultura habían sido privilegio de unos pocos. “Este periodo donde los

proyectos del “arte al servicio del pueblo”, del “arte para el pueblo” y otras consignas de la época se fueron haciendo realidad” (*) “El programa de la UP pretendía crear una cultura nueva para la sociedad, cultura en la que el trabajo humano sea el más alto valor, que consolide la independencia nacional y que conforme una visión crítica de la realidad” (*).
(*) Extractos del Programa de la UP:

“Las profundas transformaciones que se emprenderán requieren de un pueblo socialmente consciente y solidario, educado para ejercer y defender su poder político, apto científica y técnicamente para desarrollar la economía de transición al socialismo y abierto masivamente a la creación y goce de las más variadas manifestaciones del arte y del intelecto”.

“Si ya hoy la mayoría de los intelectuales y artistas luchan contra las deformaciones culturales propias de la sociedad capitalista y tratan de llevar los frutos de su creación a los trabajadores y vincularse a su destino histórico, en la nueva sociedad tendrán un lugar de vanguardia para continuar su acción. Porque la cultura nueva no se creará por decreto: ella surgirá de la lucha por la fraternidad contra el
* Paloma Abett – Marcela Acuña, “Análisis del arte muralista 1969-1989 de la Brigada Ramona Parra en Santiago de Chile, desde una perspectiva Ideológica política”

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individualismo; por la valoración del trabajo humano contra su desprecio; por los valores nacionales contra la colonización cultural; por el acceso de las masas populares al arte, la literatura y los medios de comunicación contra su comercialización”. “El nuevo Estado procurará la incorporación de las masas a la actividad intelectual y artística, tanto a través de un sistema educacional radicalmente transformado, como a través del establecimiento de un sistema nacional de cultura popular. Una extensa red de Centros Locales de Cultura Popular impulsará la organización de las masas para ejercer su derecho a la cultura”.
“El sistema de cultura popular estimulará la creación artística y

literaria y multiplicará los canales de relación entre artistas o escritores con un público infinitamente más vasto que el actual”.
Una característica que tiene el gobierno de la UP es la importancia que se le da a la educación como semilla de futuro. En este periodo coincidían política, educación y arte. El mural BRP era a la vez belleza, identidad y sustento ideológico de un proyecto político. Un mural con la mano izquierda del obrero que tiene agarrada una estrella dice: luchar, trabajar, estudiar. Un mural fácil de entender que representa los deseos de personas comunes que son estudiar y trabajar y para conseguirlos deben luchar con la mano izquierda para alcanzar la victoria simbolizada por la estrella.

El Golpe de Estado en 1973 y la Dictadura Militar hasta 1990
“Ocurre el golpe de Estado, pilla a la BRP acuartelada, nosotros íbamos

a salir a pintar, incluso yo estuve conversando ese día con los milicos en la calle, nadie sabía nada de lo que pasaba, es decir, sabíamos que había golpe de Estado y que en ese momento estaban las tropas en la calle, pero no sabíamos la dimensión que tenía, ni para dónde iba la cosa. Nosotros estuvimos a punto de salir a rayar y a denunciar el golpe de Estado, cuando nos llegó la orden de que teníamos que abandonar el local porque la cosa se venía mala y venía dura, así que abandonamos el local. Pero nosotros seguíamos con la idea durante varios días, quizás un mes, que en

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cualquier momento salíamos a pintar las calles y denunciar. Después la cosa se puso muy dura y el partido nos dio órdenes de que no lo hiciéramos”(*). “La dictadura arrasó con todo, había temor en la gente, era humano sentir temor, todos teníamos temor, y no quiere decir que porque seamos jóvenes revolucionarios y con los ideales bien puestos, te ibas a ir a suicidar. Además los brigadistas no estamos por la violencia, nuestros murales siempre entregan alegría, paz, vida, que nos colgaron carteles de violentos es otra cosa, porque a la derecha le convenía decir que nosotros asaltábamos, matábamos perros, violábamos a las mujeres, y así nos desprestigiaban”(*). “Había terror, la Brigada tuvo que disolverse, no teníamos contacto entre nosotros, sólo sabíamos que el compañero estaba vivo, el vínculo que nos seguía uniendo era como el vínculo de una madre que sabe que su hijo está vivo”(*).
Durante la dictadura los brigadistas que se quedaron en Chile, debían seguir subsistiendo económicamente en condición de clandestinos. La vida estaba en peligro todos los días. La dictadura sustituyó el gobierno de la UP, por un Estado neoliberal. La nueva política económica se orientaba a la exportación de la producción nacional, a la liberación de la economía, es decir, la desregulación del mercado de parte del Estado, y a la privatización del país. La Dictadura cubrió el cielo del país durante 17 años, en los cuales trabajó para arrancar los cimientos y desenraizar de la sociedad las conciencias políticas diversas del pueblo. Quiso eliminar todas las organizaciones que representaran los intereses de los más marginados. Los conflictos nacionales que se daban en escenarios anteriores al Golpe de Estado entre brigadas adversarias que se peleaban los muros de la ciudad, en Dictadura se atenuaron tendiendo a desaparecer, tanto en los espacios de la ciudad como en el tiempo histórico del país. El factor que se sembró para acallar a la sociedad fue el terror.

* ChínChín

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“Se proscribe la Central Única de Trabajadores, uno de los motores,

hasta antes del golpe de Estado, de las principales luchas en este terreno, como también se proscriben las organizaciones sociales, tales como juntas de vecinos, centros de estudiantes, colectivos y asociaciones de mujeres” (*). La sociedad queda desarticulada, segmentada, atomizada y
estratificada. Mientras la nueva política económica amplía cada vez más la brecha de desigualdad económica y social. El sector obrero es metido a la competitividad por trabajo asalariado, y esa competencia es individual.

“Cuando se empezaba a reorganizar nuevamente a las brigadas era difícil porque algunos compañeros vivían clandestinos, otros se habían ido al exilio, otros cayeron detenidos. Una vez que se reagrupaban las brigadas, se iba reorientando a los jóvenes de las distintas poblaciones para que salieran a pintar la calle, ya habían pasado 7 u 8 años, no sé bien, en dictadura se pierde la noción del tiempo, y comenzaron a aparecer los primeros rayados: “Abajo Pinochet”, “Pinochet Asesino”. Las BRP retoman su rol, vamos denunciando y van apareciendo los murales en los años 80 y con mucha más fuerza que antes. Aunque pintar en dictadura era peligroso siempre y a cualquier hora del día”(**). “El muralismo de los años 1970- 73 evidenció su éxito con la reaparición de los murales en 1980, después de siete años de muros vacíos. En las poblaciones marginadas, donde la gente peor sufría la dictadura, 1980 marcó el comienzo de una manifestación de protesta contra la dictadura, la tortura y la desaparición de personas” (***).
En 1980 las brigadas se reagruparon porque el terror no pudo cortar el fuerte vínculo que los unía. Pero en los años 80 su motivo de lucha había cambiado: ya no luchaban por la victoria que se veía cercana de lograr una sociedad de hermandad; ahora luchaban contra la tortura, la vejación, la detención política y por los detenidos desaparecidos. Volvieron a pintar pero sin odio ni rabia, como antes su pintura seguía siendo denuncia, paz y alegría.

“Algunos de los compañeros detenidos fueron liberados, otros no: un compañero de Temuco fue fusilado porque era el jefe de la Brigada Ramona
*Paloma Abett, Marcela Acuña, “Análisis del Arte Muralista entre 1969-1989 de la BRP en Santiago de Chile desde una perspectiva ideológica-política” ** Chinchín *** Kate Nerenberg, “Los muros hablan: El fenómeno del muralismo en CHile”

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Parra de Temuco; un compañero de la X comuna también fue fusilado. Nosotros queremos rescatar la memoria de aquellos jóvenes que lucharon y de los compañeros caídos. Pero no queremos que nos vean como víctimas, si no nos pudo acallar ni la dictadura ni la represión, menos queremos ahora inspirar lástima, los que cayeron eran jóvenes combatientes que dieron la vida por la lucha y nosotros somos sobrevivientes, porque muchos éramos buscados por los cuerpos de inteligencia, pero sobrevivimos y ahora ¡seguimos siendo jóvenes revolucionarios!” (*).

Periodo de Transición y Gobierno de la Concertación desde 1990
Tras el triunfo del “NO” en el plebiscito de 1988 que consultaba al país si quería que Pinochet siguiera en la presidencia, en 1990 salió electo el bloque político Concertación con Patricio Alwyn en la presidencia, quien llevó a cabo el periodo de Transición. Desde ese año la Concertación ha estado a la cabeza del país. La Brigada ya no cuenta, como en el tiempo de la Unidad Popular, con el apoyo político del gobierno. Los gobiernos de la Concertación han continuado con el modelo económico neoliberal y el proceso de privatización del país que venía desde la dictadura. “La Democracia trajo un cambio en el rol del Estado:

de ser “solidario” pasa a “empresario”, y posteriormente, a ser un estado netamente “subsidiario” (**).
“Los muralistas volvieron a salir porque este modelo no les gusta y

sienten que la “seudodemocracia” está en deuda con la gente: una vez que triunfa el “NO” se promete muchas cosas, arco iris, alegría, y con el correr del tiempo vamos viendo que la cosa no era así y que el gobierno se acercaba más a la derecha que a la izquierda, esto obliga a la necesidad de salir a expresar los descontentos, porque la derecha tiene los medios de comunicación, el pueblo solo tiene las murallas” (*)

* Chinchín ** Paloma Abett, Marcela Acuña, “Análisis del Arte Muralista entre 1969-1989 de la BRP en Santiago de Chile desde una perspectiva ideológica-política”

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La modernización acelerada va derrumbando muros de Santiago para instalar en su lugar edificios de grandes empresas. Los muros son la piel de la ciudad, derrumbarlos significa desgarrar lo que en otros tiempos fue la voz del pueblo que se manifestaba. Botaron por ejemplo los murales del Hospital del Trabajador. Pero seguramente el atropello modernizante más importante fue el muro histórico situado estratégicamente en la intersección de Avenida Alameda con Avenida Vicuña Mackena, por el que tanto rivalizaron las brigadas opuestas: “Nuestro muro histórico era el que teníamos en Plaza Italia y que ya no

lo tenemos porque lo botaron y ahora están construyendo un edificio, para nosotros era simbólico porque al frente de él estaba la sede de “Patria y Libertad”, por lo que el muro para nosotros representaba la lucha misma” (*).
La ciudad ha dejado de ser una instancia de expresión popular.

Actualmente la Brigada debe pintar murallas privadas y en lugares cerrados de donde los inviten y se debe pedir autorización. Según nos comentaba Mono González, en el escenario actual de la ciudad los conflictos políticos entre posiciones políticas adversas han ido desapareciendo; los trabajadores han sido disgregados por el sistema laboral de subcontratistas, con lo que se ha disgregado la fuerza laboral y las conciencias de clases se han ido desvaneciendo; la sociedad parece ya no soñar con superarse valóricamente; los ideales de amor, hermandad y justicia han sido desplazados por el precio del dinero; el país ya no hace sentir su conciencia política y su anhelo de libertad. Pese a toda esta jugada histórica, hoy los brigadistas prosiguen en la lucha de hacerse presente con su arte social imprimiéndolo en los poros de Santiago y a lo largo del país.

Mono

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Capítulo II

Actualmente:
Colectivo Muralista Brigada Ramona Parra

¡El Tarro y la Brocha Agarra! ¡Brigadas Ramona Parra!

25 Capítulo II

Actualmente: Colectivo Muralista Brigadas Ramona Parra
“Nos vemos enfrentados a una nueva realidad sociocultural sin precedentes en nuestra historia; asistimos al fenómeno de la globalización, un fenómeno que nos afecta, cambiando dramáticamente nuestros paradigmas, formas culturales y de convivencia, el libre mercado impone una sola visión de mundo, la de él. Los ciudadanos ya no son tal, sino consumidores. Ante esta realidad nos rebelamos, creemos que desde nuestra condición de pintores populares, tenemos un aporte más que hacer. El muralismo en Chile forma parte de la expresión popular, arraigada en la tradición de lucha por la liberación, común con los pueblos hermanos latinoamericanos. Por esto proponemos ir al rescate de esta expresión que hace de lo propio, del sentir del pueblo plasmado en colores sobre muros de nuestra ciudad” (*).
Su acción continúa siendo la intervención social sobre un soporte callejero por medio de un diseño gráfico y con una intención política. Aún los murales que pintan están cargados de contenido político y social y su objetivo sigue siendo transmitir alegría a la gente.

El trabajo sigue

siendo anónimo, es decir, no hay firmas individuales, y voluntario, no remunerado. Hoy existen dos BRP: una es parte de la JJCC; y la otra es la BRP Histórica, conformada por algunos de sus fundadores y que hoy se denomina “Colectivo BRP”. Este trabajo se basa en la BRP Histórica, cuya organización ya no es parte del PC, si sus integrantes militan en el
partido, lo hacen de forma individual. Se denomina “Colectivo” porque es abierto, es decir, trabajan con la participación de jóvenes de izquierda de la USACH, de la universidad ARCIS, y otros sectores. También muchas brigadas de otras ciudades, como Valparaíso, Concepción, Rancagua y distintas partes, bajan los murales de la página web y copian sus diseños. Y por último, en la realización misma de un mural, invitan a pintar a la gente que está mirando. Por todo esto es que ya no son una brigada cerrada

* Cita de BRP en “Análisis del Arte Muralista entre 1969-1989 de la BRP en Santiago de Chile desde una perspectiva ideológica-política”, Paloma Paloma Abett, Marcela Acuña

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de un partido político, sino que actualmente su trabajo es abierto a la participación de quien quiera sumarse, por ello hoy se denominan “Colectivo Muralista”. “Nosotros estamos sembrando la semilla que ya está surgiendo en varias

partes del país con organizaciones de nuevas generaciones de jóvenes muralistas que están continuando el legado de las BRP, estos jóvenes son principalmente de la Jota, pero no necesariamente. Se está dando un fenómeno generacional, por ejemplo, cuando pintábamos en el Estadio Chile éramos tres generaciones pintando: los viejos, los hijos de los viejos y los nietos. Hoy nuestro trabajo es colectivo” (Chinchín).

Quienes Conforman el Colectivo
Actualmente el corazón del colectivo está conformado por los viejos que eran los jóvenes de las BRP históricas. Está integrado por dos de los fundadores de las BRP: el “Chinchín” y el “Mono González”, más otros trabajadores comunistas que se han sumado desde el tiempo de dictadura. El grupo así conformado tiene treinta años de existencia y de experiencias trabajando juntos. Como en sus orígenes, dentro del Colectivo muy pocos son artistas. Continúa siendo un grupo heterogéneo conformado por trabajadores y obreros, todos adultos mayores de 50 años y sostenedores de familia, hay empleados del mercado persa, y trabajadores de muchos oficios distintos. Todos, sin ser artistas, pintan murales con la brocha de su convicción política. No son artistas que se dediquen al arte y vivan de él, excepto el trazador oficial que es el “Mono González”. Mono Gonzáles tiene 57 años de edad, y fue uno de los co-fundadores de la brigada de 1964. En sus años brigadistas de los setenta estudió Diseño Gráfico en la Universidad, recordemos que antes de la Dictadura la universidad era gratuita. Hoy vive de la escenografía del cine y ha participado de grandes rodajes nacionales, por ejemplo, estuvo a cargo de la escenografía de la película Machuca. Chinchín es también co-fundado de las brigadas, tiene 57 años de edad. Fue uno de esos cinco jóvenes comunistas de 1964 que salía a pintar muros. El no se considera artista, sí un trabajador del arte: él es un obrero. En

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sus años brigadistas vendía calugas en las micros y hoy trabaja vendiendo espejos de autos en el Mercado Persa del Bio Bío. “Yo tengo sexto de

preparatoria, soy un obrero y todo lo que sé y lo que he hecho, se lo debo a la JJCC y a la Brigada, yo pinté con Matta, creo que soy uno de los pocos obreros orgullosos de decir “yo pinté con Matta” (Chinchín).

Cómo se Organizan
Hoy todos son adultos con trabajo y familia, con lo que no disponen de mucho tiempo para dedicarlo al colectivo, viven a grandes distancias de Santiago y no cuentan con una sede o lugar oficial, por lo que no se reúnen sistemática y regularmente. Se mantienen en contacto telefónico y se activan orgánicamente sobretodo al momento de pintar un mural. Su modo de organización es práctica, rápida y eficiente: se conectan por medio de teléfono y cada uno tiene a su cargo una función muy específica en relación directa con el oficio que desempeña. Estas funciones son por ejemplo: fotografía, digitación, página web, conseguir ayuda, imprimir en la imprenta, etc. Al momento de pintar un muro, a veces no todos pueden salir, por lo que a la tarea van dos o cuatro. Quienes no pueden faltar son los trazadores, puesto que son los únicos capaces de hacer el boceto y de trazar. El trazado es la tarea más importante y difícil, que no cualquiera puede hacer. Una vez el trazado está hecho, cualquiera puede proceder a pintar puesto que no requiere técnica ni destreza. Por ello, en el momento mismo integran a las personas que están en el lugar mirando o pasando, para que ayuden a pintar el mural.

Método de Trabajo
Su método de trabajo es el siguiente: los trazadores (uno o dos) trazan el boceto que llevaban pensado, pero que ahí espontáneamente lo diseñan en relación con el lugar, después invitan a la gente a que rellene con colores, y por detrás ellos vuelven a hacer el trazado negro para delimitar las imágenes. Su intención es integrar espontáneamente en la tarea a los jóvenes para enseñarles y contarles sobre este colectivo y su modo de trabajo, y así dar continuidad a su tarea social y a su lucha política. “Nosotros incorporamos a las personas que se detienen a mirarnos

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mientras pintamos, y les contamos quiénes somos y qué hacemos, lo más didácticamente, porque nos interesa que los jóvenes conozcan cómo trabajamos, para que antes de morir, ahora que ya estamos viejos, logremos traspasar y esparcir eso que nosotros conquistamos en la calle y asegurar la continuidad de nuestro arte y nuestra lucha en la juventud” (Mono).

Dónde Pintan
Hoy tienen murales en UTEM, USACH, Fundación Pablo Neruda, La Chascona de Cerro San Cristóbal, Colegio de Cerrillos El Libertador, estación del metro de la Universidad Católica, Estadio Víctor Jara, etc. También van a pintar a ciudades y pueblos cercanos a Santiago cuando los llaman, como ejemplo, la ex cárcel de Valparaíso.

Ellos van siempre a donde los invitan y ya no hay guerra por muros.

“Nosotros vamos a la universidad si la universidad nos invita, vamos al colegio si el colegio nos invita, si la junta de vecinos quiere que vayamos, vamos, y así funcionamos, ya no peleamos muros con nadie. Los correos electrónicos de la BRP a veces tienen 200 mensajes por leer, hay bastante demanda de invitaciones, no nos faltan espacios para pintar. En todo caso nosotros decimos: Cuando el espacio no existe, se crea ... Cuando la libertad te la prohíben, se conquista” (BRP)

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Autogestión
En algunos casos, quienes los invitan les proporcionan la

pintura, pero en la mayoría de los casos, como en el de las universidades en que los jóvenes no cuentan con dinero, ellos mismos financian los materiales desde sus propios bolsillos, como dice Chinchín: “La Autogestión se hace con

el gran auspicio de Mono Gonzales (risas)... o a veces nosotros hacemos las monedas para la bencina...”
También tienen a la venta discos compactos con los himnos de las BRP, poleras con diseños de murales y chapitas.

“Nosotros, no hacemos publicidad, nosotros hacemos propaganda: propaganda es luchar con las ideas... Nosotros nos resistimos a ser asimilados por el mercado, como ha ocurrido por ejemplo con los graffitis hip hop, que han sido incorporados y neutralizados por el mercado del arte y vendidos como moda o “arte alternativo”... Nosotros somos realmente un arte marginal al mercado, nos auto financiamos todo y no aceptaremos nunca ser auspiciados por empresas. Por eso, debemos siempre buscar apoyo del entorno: juntas de vecinos, centros de madres, pactos políticos progresistas, radios comunitarias, colegios, centros de alumnos, en fin, allí buscamos respaldo, en las organizaciones populares. Rechazamos rotundamente comercializar o ser comercializados, porque no queremos ser moda, la moda pasa...” (Mono).

Otras Brigadas de izquierda
En los años 1968 y 69 nacieron diversas brigadas a lo largo de todo Chile. Otras brigadas de izquierda eran la “Brigada Camilo Torres” de la Izquierda Cristiana, la “Emo Catalán” del Partido Socialista y otras. Chinchín nos cuenta que “En las campañas presidenciales del 69 muchas

brigadas salían a las calles a pintar murales. Pero con el tiempo se han ido diluyendo, de repente aparecen por ahí haciendo sus muralsitos pero, sin desmerecerlas, la gráfica pertenece a la BRP”.
Debido al exilio de algunos integrantes de la BRP, se produjo en el exterior un movimiento en donde las BRP chilenas fueron conocidas e imitadas en el exterior, asi nació la Brigada “Pablo Neruda” en Italia por medio de “Mono” Carrasco y que luego dió paso a la Brigada “Salvador Allende” en Francia. La técnica que utilizan estas brigadas, es similar a la de la BRP, puesto que los fundadores del movimiento en Europa eran ex brigadistas BRP.

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“Nosotros estos años estuvimos trabajando con la coordinadora nacional de brigadas muralistas, que era dirigida por el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria), pero ahora nuestro mundo volvió a ser el Colectivo BRP y el contacto que tenemos con otras brigadas es poco, pero siempre amistoso, además en estos momentos ya no peleamos los muros con nadie. Nosotros vamos a la universidad si la universidad nos invita, vamos a donde nos inviten, así funcionamos, ya no peleamos muros con nadie” (*).
Ya no hay peleas por los muros. Tampoco con los grafiteros hip hop, con quienes hay una relación de respeto mutuo. Por otro lado, los murales del Colectivo BRP son muy respetados por la gente, jamás son rayados encima, pero cuando eso ha ocurrido, los vecinos del sector los reparan. “Hay un gran

respeto de la gente hacia la Brigada, nosotros sentimos el cariño en la calle” (*).

Documentación y Registros de la Brigada Ramona Parra
Varios trabajos se han hecho sobre la BRP Histórica. Estudiantes de distintas carreras hacen tesis sobre este actor social que ha estado presente en varios procesos históricos de Chile. También en Italia y Estados Unidos se han hecho tesis sobre ellos. Los estudiantes de Licenciatura en Historia, Historia del Arte, Diseño gráfico y Antropología se acercan desde distintos ángulos de vista. Unos abordan el tema netamente histórico; otros abordan el muralismo como el fenómeno de un arte social original chileno; otros analizan el diseño de la gráfica y la simbología de los murales; y nosotras nos interesamos por el actor social. El registro audiovisual, que es notable porque agarra imágenes vivas de los muchachos, jóvenes brigadistas de los años sesenta, que trabajaban en comunidad por una causa común, los muestran siempre en acción y también durmiendo. Sus rostros hablan solos: Jóvenes soñadores. Un video de 1969, creación de un estudiante de la Universidad de Chile, Claudio Sapiin. Hay también un video noticiero de la escuela de periodismo de la USACH de 30 minutos, hecho en 2003. Tres jóvenes estudiantes de Licenciatura en Historia de la Universidad de Chile, están trabajando junto a los brigadistas históricos en la producción * Chinchín

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de una tesis que será presentada en 2004, se la están jugando por el siete puesto que de conseguirlo, el Ministerio de Educación publicaría la obra que lleva por nombre: “Análisis de las Condiciones Históricas y Sociales que determinaron la Gestación del Arte Colectivo Popular de la Brigada Ramona Parra entre 1968 y 1973”. Autores: Paloma Abett, Ernesto Davis y Juan Ulloa. El compañero brigadista Eduardo “Mono” Carrasco (que no es el Mono Carrasco de Quilapayún) en dictadura se fue en exilio a vivir a Italia. Continuó pintando murales Ramona Parra en las calles de Italia. La municipalidad y la gente se interesaron por este arte social original y apoyaron la edición de un libro. La obra se llama: “Un Sueño Pintado” y aborda al mural como diseño, como gráfica artística. Fue lanzado en marzo de 2004. Su elaboración se concretó con el apoyo y financiamiento de la Municipalidad de Seste San Giovanni. En Italia se agotaron todas las copias. En Chile las autoridades aún no se han interesado en publicarlo. También han venido estudiantes de países extranjeros a conocer a este actor social. Kate Nerenberg, estudiante de Historia del Arte en Estados Unidos, vino a Chile para hacer un estudio sobre el muralismo de la BRP. Su obra se llama “Los muros hablan: El fenómeno del muralismo en Chile”.

Colectivo BRP en las Campañas Municipales de 2004
“En las campañas para las elecciones municipales de este año, apoyamos a algunos candidatos del “Podemos”, nosotros hicimos un proyecto propagandístico que fue “postero”, y como esto es comunal se amplió a las distintas comunas, mientras todos tenían lleno de publicidad, los candidatos nuestros ponían un cartelito chico en el poste ,o sea, era un pequeño papel, y eso es baratísimo, solo con el nombre, la figura y el mensaje y lo pusimos en un poste, y no gastamos la cantidad estratosférica que se gastaron los otros. Ese fue nuestro aporte. Luego hicimos el balance de los resultados, en total se subió un diez por ciento, y en casi todos los lugares donde nosotros apoyamos a los candidatos, anduvimos bien.”

* Ibid

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Capítulo III
Dentro del

Nuevo Contexto
Urbano y Social

¡El Tarro y la Brocha Agarra! ¡Brigadas Ramona Parra!

33 Capítulo III

Dentro Del Nuevo Contexto Urbano y Social
El Estado
Actualmente “...Actualmente se presentan dificultades, el Estado les parece

inconsecuente entre lo que promete y lo que hace. Chinchín nos comenta:

el Estado es contradictorio, éste es un gobierno de contradicciones, por ejemplo la semana pasada con bombos y platillos hablaban que la juventud tiene espacios para que se expresen los grafiteros, pero yo tengo ahí un documento que me llegó al mail, que nos informa sobre un proyecto de ley que dice que si nos pillan pintando murallas, nos cobrarán hasta $199.000 de multa por persona... ¿de qué estamos hablando? decimos nosotros”.
El documento decía lo siguiente: ...“Proyecto de ley que sanciona a los responsables de grafitis establece castigo de hasta $199.000 por persona, listo para ser votado por la cámara de diputados se encuentra proyecto pendiente para evitar rayados y grafitos que se realizan en propiedades públicas y privadas donde finalmente nadie responde. Al respecto el diputado Jorge Burgos (DC) explicó que la comisión de seguridad ciudadana de la cámara despachó el proyecto considerando multas de 1 a 4 Unidades tributarias mensuales (UTM) lo que equivale a sumas de 30.000 a 199.000 aprox. Precisamente para evitar que las sanciones queden al arbitrio de las ordenanzas municipales y para evitar la impunidad en esta materia, la iniciativa propone modificar el código penal castigando esta conducta con estas multas” dijo el parlamentario. El proyecto de ley fue presentado además por los diputados: Eduardo Zafirio, Patricio Walker, Gabriela Asencio, Zalko Luxic, Sergio Ojeda, Eduardo Riberos, Ezequiel Silva y María Eugenia Mella”. Chinchín nos comentaba que el proyecto ya fue aprobado. La relación actual que mantiene la BRP con los carabineros, se basa en

la indiferencia, “cero rollo” como nos cuenta Chinchín: “Actualmente existe

represión pero no como antes, no tenemos detenidos desaparecidos, la represión sigue pero sutilmente... La concertación no nos ha dado ni frío ni calor...pero no estamos satisfechos con el mandato actual de nuestro país”.

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La Ciudad
Según nos explica Mono González, el origen de la BRP no se habría dado en otro contexto que no fuese la ciudad, ya que su mensaje iba enfocado hacia los explotados por el sistema capitalista, es decir, los obreros. En aquel tiempo había zonas industriales ubicadas en la periferia de la ciudad que ocupaban miles de trabajadores, por lo que el núcleo de fuerza y conciencia de clase era fuerte en esos lugares, y era allí principalmente donde los brigadistas pintaban sus murales, como también en las poblaciones marginales de la ciudad.

“Nuestro origen es urbano y dentro de la ciudad nuestro rol era hacer propaganda para conquistar los muros de la calle”.
Actualmente el contexto urbano se ha modificado, llenándose de estímulo visual publicitario. Las empresas comerciales invierten sumas colosales de dinero en insertar en la ciudad montajes publicitarios de dimensiones gigantescas y utiliza sofisticadas técnicas de persuasión que permite la última tecnología, como efectos computacionales, imágenes, brillos y colores fantasiosos. “Dentro de la contaminación visual de la ciudad, lo que sobresale

es el mural de la BRP” (*). El mural resalta dentro del contexto publicitario
porque provoca un contraste, según nos explicaba Mono González, el exageramiento de estímulos visuales publicitarios no opacan al mural de las BRP, todo lo contrario, la publicidad satura y agota la vista, mientras que el mural por su imagen sencilla, simple, sincera, y por la pureza y nitidez de sus colores, se presenta al transeúnte como un descanso visual. Preguntamos a Chinchín su visión de Santiago y respondió: “gris, sin

colores vivos”. Le preguntamos cómo define a la sociedad: “No me interesa catalogar a la sociedad, lo que sí me interesa es luchar por construir una sociedad mejor”. Luego preguntamos si considera que la ciudad es violenta y dijo: “Es violentísima, los autos son violentos, el chofer de la micro, etc. Es una ciudad violenta. Por eso nosotros entre los compañeros vivimos nuestro mundo, somos felices y siempre nos estamos ayudando a echarle pa delante”.

* Chinchín

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En la ciudad actual, la BRP está pintando con brocha nostálgica sus muros de colores para rescatar la memoria de un tiempo en que se creyó en esos sueños que hablaban de una ciudad para todos construida

A mi Ciudad
(Santiago del Nuevo Extremo)
¿Quién me ayudaría a desarmar tu historia antigua y a pedazos volverte a conquistar? Una ciudad quiero tener para todos construida y que alimente a quien la quiera habitar Santiago no has querido ser el cerro y tú nunca has conocido el mar Cómo serán ahora tus calles si te robaron tus noches En mi ciudad murió un día el sol de primavera en mi ventana Me fueron a avisar Anda toma tu guitarra Tu voz será de todos los que un día tuvieron algo que contar Golpearé mil puertas preguntando por tus días, si respondes, aprenderé a cantar Recorreremos tu alegría desde el cerro a tus mejillas Y de ahí saldrá un beso a mi ciudad Santiago quiero verte enamorado y a tu habitante mostrarte sin temor En tus calles sentirás mi paso firme Y sabré de quien respira a mi lado En mi ciudad murió un día El sol de primavera en mi ventana Me fueron a avisar Anda toma tu guitarra Tu voz será de todos los que un día tuvieron Algo que contar Canta, es mejor si vienes, tu voz hace falta, quiero verte en mi ciudad Canta, es mejor si vienes, tu voz hace falta, quiero verte en mi ciudad

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La Juventud Actual
“Pienso que la juventud de hoy no tiene sueños, nosotros fuimos un grupo

de jóvenes militantes de las Juventudes Comunistas que soñábamos con un futuro mejor, que soñábamos con una patria libre, y hoy día los hijos de la dictadura y los jóvenes no tienen sueños. Por eso cuando pintamos con los jóvenes, ellos tienden a ensuciar los colores y a ponerse gris. Chile es un país gris y más con la dictadura, porque ni nosotros mismos nos atrevemos a ponernos ropa de colores fuertes. Cuando vamos a las poblaciones y les decimos a los jóvenes que pinten con nosotros, nos vamos dando cuenta de que ellos normalmente tienden a pintar gris, oscuro, a ensuciar los colores, no logran meter un color puro, tienden a mezclarlo. Nosotros tratamos de que el mural sea vida, alegría, cuando pintamos un mural nos estamos riendo todo el rato, nos echamos tallas, los viejos de la BRP somos alegres y jóvenes de espíritu. En cambio, los jóvenes de hoy no se ríen, son más serios. También siento que son más violentos” (*).
“Cuando nacieron las BRP eran jóvenes que aportaban ideas, jóvenes que

tenían muchas cosas que decir. En cambio, hoy día la juventud no tiene dónde explayarse, hoy día el joven qué tiene: la televisión, el internet, pero no se desarrolla él. Nosotros como brigada le damos un espacio a la juventud para que se exprese, si un joven nos dice “me gustaría hacer la letra más ancha”, le decimos “haz la letra más ancha”; si nos dice “quiero hacer este mono con la mano más larga”: “haz el mono con la mano larga”, le damos el espacio para que se vaya soltando. Por eso cuando pintamos le decimos “tú pones el color que tú quieras”, nosotros sólo lo vamos guiando cuando nos pone colores sucios que nos van a botar el mural y no está siguiendo la línea de la BRP, que son los colores alegres, puros, llamativos. Ése es el espacio que nosotros tratamos de entregar en la calle, por eso somos “colectivo” porque invitamos a la gente a que pinte. Después cuando la persona vuelva a pasar por ahí va a decir “eso lo pinté yo”, va a sentir el mural como parte suya y se va sentir orgulloso” (*).
A la juventud le faltan espacios de expresión y el mural es una instancia de expresión: “La otra vez, estábamos pintando en un colegio en Lo Prado,

pintamos un mural en un comedor de niños, habían niñitos de kinder, prekinder, ese era nuestro público, estaban todos sentaditos y nos miraban pintar. Empezaron a llegar los padres y se nos fueron integrando papás y
* Ibid

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mamás a pintar. Y una señora cuando terminamos nos dijo: “huy, la sensación que se siente...es raro, es otra cosa, qué rico lo que ustedes sienten cuando pintan”, ahí nosotros nos damos cuenta de que tal vez ella tenía ganas de expresarse, ella quizás tenía algo guardado y que no podía expresar por sus labores, sus preocupaciones, entonces nosotros le dijimos “pinte”. Una vez que terminamos de pintar el mural, los niños aplaudían así como que era lo máximo. Fue muy lindo, eso nos llena el espíritu, eso nos hace sentirnos más jóvenes, y nos hace seguir con más ganas, más fuerza para seguir luchando” (*).

Los Brigadistas: Su Relación de Fraternidad
“Los brigadistas somos muy piel entre nosotros, nos hacemos cariño, nos

miramos y sabemos cómo está el otro, nosotros nos queremos mucho, somos muy hermanos, porque todo lo que vivimos juntos... antes cuando salíamos a pintar de noche nunca sabíamos qué nos podía pasar, cuando salíamos te podía llegar un balazo, o te podías caer del auto cuando arrancábamos o nos podían llevar los pacos y nos sacaban la cresta... todo eso que vivimos juntos, creó una amistad muy pura, nosotros estamos siempre apoyándonos. Cuando uno está mal, los otros lo empujan pa delante. Qué rico ser amigo del Mono Gonzáles, qué rico ser amigo del Boris, de todos mis compañeros, porque por todo lo que hemos vivido juntos... Incluso no tenemos rencores, si lo único que queremos entregar por medio del muro es alegría” (*).
“...El Mono es el trazador, pero él siempre nos pide la opinión a

todos. Nosotros conversamos en grupo el bosquejo y todos opinamos, si alguien quiere integrar una paloma o una bandera, se integra la paloma o la bandera. Sería feo que yo hiciera un dibujo y te dijera “lo hizo Chinchín”, ¿quién es Chinchín?, es un miembro del colectivo, entonces el dibujo es del colectivo BRP... nosotros somos como hermanos” (*).
“...Nuestras mujeres brigadistas, secas pa la talla, son mujeres muy

lindas, nosotros las queremos mucho, nuestras compañeras son parte esencial del colectivo, creo que en una brigadista se refleja lo mejor de la mujer chilena: ¡abnegada, trabajadora, luchadora!, ¡fiel!. Nosotros las queremos mucho, nosotros le tenemos un gran respeto a nuestras compañeras, hoy día están casadas, con hijos, otras con nietos, pero mantenemos un vínculo” (*).
* Ibid

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“...Y eso también nos ha dado una pauta de vida, es decir, nos pasa con

el que pide una moneda en la calle, se la damos, no importa que se la vaya a tomar, nos pasa con los niños, es nuestra filosofía de vida, tratar de no hacerle daño a los demás, tratar de entregar la mayor cantidad de cariño. Los jóvenes de ahora son más violentos. Los brigadistas cuando pintábamos murales a veces teníamos que salir arrancando porque nos podía llegar un tiro, nosotros conocimos la violencia y sabíamos que nos podía matar, por eso evitamos la violencia, evitamos las peleas, las discusiones. Nosotros preferimos el cariño, la fraternidad...el compañerismo es alegría, los compañeros nos apoyamos y nos echamos pa delante en los momentos difíciles, siempre nos damos fuerza pa seguir” (*).
La amistad los ha mantenido unidos a través del tiempo, son los momentos vividos juntos, las fuertes experiencias compartidas, juntos creyeron, soñaron y luharon...también juntos vivieron el temor, el terror. Haber compartido 40 años de lucha juntos y 17 terribles años de dictadura, hace que los compañeros sean los únicos que realmente se comprenden. Nos hablaban del “amor maternal” que hay entre los brigadistas. Hace 4o años que son compañeros y aún los son, porque siguen compartiendo el sueño de entregar amor a su pueblo y a su tierra. Sin embargo, no se puede desmentir que los mismos sueños que estos jóvenes alguna vez creyeron tan reales, tan tangibles, tan realizables, la dictadura los cortó con la tijera del terror. Hoy esos jóvenes son viejos que inevitablemente, a veces, en la soledad, sienten la angustia más profunda de la frustración, cuando vienen a rondarlos los dolorosos fantasmas del pasado: “A veces me veo totalmente solo con mis recuerdos y es

lo peor que me puede pasar, porque a lo mejor uno de repente cuenta las cosas lindas, lo alegre, ¿pero quien te habla de las secuelas que nos quedaron?... y de repente me encuentro llorando, y mi Negra me preguntaba que qué me pasaba, pero yo le decía, “no nada, nada, eran mis fantasmas”... pero estamos en una sociedad de consumismo, donde tienes que generar recursos, donde hay que preocuparse de llevar pan, leche… ¿y dónde quedan los fantasmas?, es ahí cuando me angustio, porque frente a los recuerdos me encuentro solo, en esos momentos de soledad es cuando no tengo a mis amigos... Por eso cuando nos juntamos, nos reímos y nos olvidamos del mundo por un momento”(*).

* Ibid

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La Lucha Continúa
“No vamos a bajar la guardia, y todos los días que van pasando tenemos

más ganas de salir a pintar, ojalá pudiéramos salir todos los días a pintar como lo hacíamos antes, no podemos por cuestiones económicas, el trabajo, porque tenemos que generar recursos para llevar a la casa, porque nosotros no tenemos el apoyo de nadie, nosotros somos auto gestión. Es difícil, en mi caso a veces pasan 15 o 20 días sin salir a pintar y algo me falta, algo me falta, no estoy tranquilo o estoy haciendo bosquejos” (*).
“Esto lo decimos con mucha fuerza: Si nuestra juventud se la

entregamos al partido, nuestra lucha se la entregamos al partido, luchamos contra la represión, hoy día, el resto de vida que nos queda, tenemos que entregársela a la lucha, porque no vemos otro horizonte nuestro: seguir pintando, dejar nuestras semillas en la nueva juventud, dejar nuestro legado y decir un grupo de jóvenes locos hicimos esto”... (*)

* Ibid

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¡A Rescatar la Memoria de un Pueblo!

En septiembre de 2004 pintaron un mural en el ex Estadio Chile, cuando pasó a llamarse “Estadio Víctor Jara”. Mono González comentaba en una entrevista a El Siglo:

muy fuerte esta responsabilidad... Yo me considero un sobreviviente, pero a parte pienso que hay que dejar huella, hay que dejar algo plasmado y recuperar los espacios. Ninguno de estos recintos fueron hechos para la muerte. La dictadura tomó todos estos lugares donde la gente vibró con la música, con el deporte y los transformaron en la cultura de la muerte. Lo que tenemos que hacer nosotros es reconquistarlos, hacer de estos espacios lo que siempre deberían haber sido” (*)

“Es

* “Análisis del Arte Muralista entre 1969-1989 de la BRP en Santiago de Chile desde una
perspectiva ideológica-política”, Paloma Paloma Abett, Marcela Acuña

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En septiembre de 2003 en el Foro Griego de la Usach, en conmemoración a los 30 años del fin del gobierno de la Unidad Popular, pintaron un mural en homenaje a Salvador Allende, al Rector Enrique Kirberg y a Victor Jara. El encuentro se llamó “Por una cultura universitaria en movimiento”.

Tanto estos muros, como los hechos en homenaje a Pablo Neruda y Andrés Perez, muestran claramente cómo el Colectivo BRP pinta en eventos de conmemoración con el fin de rescatar la memoria del pueblo.

“Lo que nosotros tenemos que dejar claro es el por qué luchamos, para qué
luchamos y cómo luchamos. Esto que está surgiendo es importante en el rescate de la memoria. Un país sin memoria no tiene futuro y nuestra esperanza también se tiene que afirmar en la memoria, y tiene que afirmarse en la verdad y tiene que afirmarse en la justicia” (*) por hoy, con una mirada independiente, sin la urgencia del compromiso político, manteniendo los principios y valores de siempre, con nuestras conciencias y nuestras manos limpias, extenderemos una invitación sincera y honesta, a toda esa generación de chilenos que creyeron en nosotros, también a nuestros detractores, pero sobretodo a los jóvenes, a las nuevas generaciones para que conozcan quiénes fuimos, qué hicimos y qué es lo que hacemos, sin otro interés que el de hacer una contribución a la construcción de la memoria histórica” (**)
* Mono ** www.colectivobrp.cl

“Hoy

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Segunda Parte

Muralismo: Arte Social
Combatiendo con la Brocha

...y pintaremos hasta el cielo...

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Capítulo I

El Fenómeno del

Muralismo Brigadista

¡El Tarro y la Brocha Agarra! ¡Brigadas Ramona Parra!

44 Capítulo I

El Fenómeno del Muralismo Brigadista
Arte del Pueblo para el Pueblo
A continuación exponemos parte de un artículo redactado por el artista y

trazador de la BRP, Alejandro “Mono” González, quien también fue uno de sus cinco fundadores. El artículo fue enviado a “Mono” Carrasco para que lo incorporara en el libro “Un Sueño Pintado” sobre el muralismo BRP que se hizo en Italia:

“Los murales brigadistas surgen en la calle de las ciudades como medio de comunicación política de las luchas tradicionales e históricas de la izquierda chilena: de los explotados, marginados, perseguidos: de los que no tienen

voz. Son espacios que se han ganado en la clandestinidad, la ilegalidad, en
zonas urbanas donde toman posición de grandes muros a los que tiene acceso mucho público, van en busca del espectador que está en movimiento peatonal y en vehículos, aprovechan ángulos, distancias y velocidades. Eso dio origen a la consigna apoyada con imagen: Texto-ilustración. Esta forma de expresión de apoyar el texto con la imagen se inicia después del triunfo popular de Allende en Septiembre de 1970 como una forma de alfabetización visual e ideológica”. “Antes, los artistas plásticos salían en otras campañas a pintar la calle, su firma era individual, era el concepto del arte para el pueblo. El arte brigadista es del pueblo para el pueblo. Es un arte colectivo, anónimo, social y es ejecutado no por artistas, sino por jóvenes que habían hecho la campaña presidencial, surge desde abajo con los métodos del rallado propagandístico en un momento en que todos estábamos teniendo acceso a nuestro propio destino. Así el mural tiene un origen de participación, con un estilo original que genera sus propias Imágenes e Identidades” “En época de la dictadura ingresaron a los espacios “liberados” por las protestas en las poblaciones, en locales de reuniones, iglesias, sindicatos, escuelas: pasaron a ser patrimonios del arte popular urbano al decorar sus espacios como forma de expresión. Al pintar con Matta en 1971 en una comuna popular y obrera al sur de Santiago, en donde el artista diseña un muro de hormigón inclinado para que la lluvia no lo moje y que visto desde frente se veía plano, permitió vislumbrar la posibilidad de que los murales callejeros

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pudieran ser llevados al habitad interior a cumplir una labor estética con sus íconos y que en época de la dictadura se retoman en Villa Francia, La Legua, La Victoria, lugares fuertemente reprimidos”. “Esto es lo que hace ahora en post-dictadura el Colectivo BRP, conformado por antiguos brigadistas que salen con sus hijos y nietos en el rescate de la memoria, en recuperación de esos espacios por la verdad y la justicia”.

Origen Histórico del Muralismo Brigadista como Fenómeno Social y Político
Chile está situado dentro de una cultura globalizada, cuyas importantes aquí. Por ello, si rastreamos en la historia ramificadas

interconexiones hacen que un acontecimiento allá lejos pueda producir efectos las causas del fenómeno muralista florecido en Chile en los años 60 y 70, primero notamos que la agitación de las clases sociales en esos años fue un fenómeno mundial. Por lo que tal vez los conflictos y enfrentamientos sociales y políticos ocurridos en Chile hayan sido parte de un proceso mundial. Y los conflictos e inquietudes sociales que caracterizan a los años 60 y 70 a nivel mundial, seguramente tuvieron como causas los varios Estados Unidos, la Segunda acontecimientos que convulsionaron al siglo Mundial, la explosión industrial y XX: La Revolución Rusa, la Primera Guerra Mundial, la crisis Económica de Guerra publicitaria, la guerra de Vietnam, la crisis atómica, la Revolución Cubana. En los años 60 y 70 el mundo era escenario de alboroto, controversia y debate, de agitación social y polarización política entre dos ideologías, una era el liberalismo económico y la otra se basaba en el marxismo; la primera aspiraba a la libertad de los individuos; la segunda aspiraba a una sociedad horizontal, sin estratificación de clases. Surgían con fuerza movimientos que exigían justicia y respeto por los derechos humanos y que proponían una revolución social y una sociedad igualitaria. La Revolución de las Flores motivó el florecimiento de creaciones

artísticas de arte social, se escuchaba la música de Los Beattles, Jannis Joplin, Jimy Hendrix. En Chile en tanto, se cantaba Quilapayún, Inti Illimani, Los Parra, Quelentaro, Victor Jara, El Temucano, Los Jaivas y se recitaba la poesía de Neruda... “Por primera vez pintores, escritores y músicos se reunían

para reflexionar y discutir juntos su rol en la transformación del país” (*).
* Kate Nerenberg ,“Los muros hablan: El fenómeno del muralismo en Chile”

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La manifestación política de los muralistas en Chile fue la continuación de luchas anteriores por un propósito común: Igualdad Social. En Chile los movimientos populares de 1969 y los años 70, no nacieron de la nada. Ya se gestaban en 1964 en la disputa por la presidencia entre Frei Montalba y Allende, cuando el apoyo popular por Allende ya se manifestaba y en el transcurso del tiempo iba creciendo como una pelota de nieve.

El Muralismo Brigadista como Arte Social
El fenómeno del muralismo en Chile, como arte tiene su antecedente en México, país en que David Siqueiros invitó a una rebelión ante los cánones académicos que gobernaban al arte para lograr la socialización del arte. “En

1922, Siqueiros, José Clemente, Diego Rivera y Javier Guerrero firmaron el Manifiesto del Sindicato de Pintores y Escultores, un documento que contenía un llamado a la renuncia del individualismo burgués y proponía la realización del trabajo en equipo. El manifiesto llamaba a socializar el arte y destruir el individualismo burgués, a producir obras monumentales que sean del dominio público y a producir belleza que sugiera la lucha e impulse a ella. La revolución mexicana y el manifiesto liberaron a los artistas, diciendo que arte es más que un cuadro, más que la creación privada de una persona en un taller. Socializar el arte significa la participación del pueblo, de los artistas y los espectadores” (*).
El manifiesto fue el primer paso que sacó al arte de los museos y galerías exclusivas de la elite para llevarlo a la calle, convirtiéndose así en un arte social, público y anónimo. Que los murales se hagan en espacios públicos logra que todos puedan apreciar y disfrutar del arte y que la gente se pueda sentir identificada con él. Que los murales sean un arte anónimo, enfatiza la idea de lo colectivo: sin una firma individual, cambió el sentido que tenía el arte. Además con el mural, la creación artística dejaba de entrar

necesariamente al circuito del mercado, para convertirse en un arte gratuito y disponible para peatones, vehículos y todos quienes quisiesen disfrutarlo. El arte es expresión y comunicación, antes la comunicación del arte era desde un artista o individuo academizado y tecnificado, hacia un público que paga dinero para consumir arte. En cambio, en la comunicación del arte social, tanto emisor como receptor, son el pueblo.

* Kate Nerenberg ,“Los muros hablan: El fenómeno del muralismo en Chile”

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El fenómeno del muralismo en Chile surgió como una voz popular que denunciaba aquello que se quería cambiar del sistema capitalista que favorecía sólo a una elite, como la injusticia, la represión, la cesantía y el hambre. Manifestaba las necesidades del pueblo y animaba a la lucha popular entregando mensajes de fuerza y esperanza en espacios públicos. Sus raíces están en los acontecimientos históricos mundiales del siglo XX y el agitado clima cultural y político de los años 60 y 70. Los murales son mensajes en imágenes que vienen del pueblo y dirigidas hacia el pueblo. Es un arte horizontal. La brocha plasma sentimientos del movimiento popular y del colectivo, por lo que los murales son el espejo del pueblo, por medio del cual él se mismo para darse coraje y fuerza en la lucha. Su carácter colectivo está dado por el anonimato de sus creadores y porque es impreso en un espacio público para que todos lo vean. Sus mensajes hablaban de valores como la libertad y de humanización del sistema social. El mural esencialmente quiere transmitir alegría. habla a sí

Este arte trataba de cambiar algo, era un rechazo, una voz del descontento social. Por medio del mural, obreros, estudiantes y dueñas de casa hacían un llamado a ser concientes de la realidad política del país, fue una vía que permitió a las personas expresarse, fue una voz de “los sin voz”. Se sumaban obreros, estudiantes y artistas, así el muralismo brigadista se enraizaba en el pueblo y conquistaba la calle. Los muralistas brigadistas no eran artistas, eran solo personas que soñaban con eliminar la pobreza y la marginación. Los muralistas, invitaban a los artistas a sumarse. El arte social nació del pueblo y el pueblo invitó a los artistas. Mientras que antes las creaciones artísticas nacían de un artista que representaba al pueblo y sus

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pensamientos; en el muralismo es la gente misma quien representa sus

pensamientos directamente y con sus propias manos. Una vez creado un mural con la participación de la gente, en ella queda un sentimiento de orgullo y de autorrealización. Además la realización de un mural era una instancia de encuentro social, en que se conversaba, se intercambiaban experiencias y pensamientos, se debatía y se cantaba. “El

muralismo es la forma de arte más social, más política y más popular” (*). El
muralismo como arte social es por un lado una forma pacífica de protesta y por otro, una forma de arte y belleza.

En el periodo de auge muralista en Chile, los murales eran reflejo de los eventos sociales que se vivían, por ello el mural era perecible, efímero, transitorio, porque iba siendo renovado por otros en la sucesión de acontecimientos. El mural cambiaba al ritmo de los acontecimientos. Los murales hoy, después de 30 años, son el testimonio de los procesos históricos que vivió el país en esos momentos.
El muralismo es un arte esencialmente urbano. Los muros son la piel de la ciudad y los murales son los tatuajes de la sociedad. Los muros de la ciudad fueron el soporte de los gritos del pueblo, quien usó la ciudad física para decir lo que quería decir. El muralismo brigadista es un fenómeno urbano y con su uso del espacio público, invitaba a la gente a reflexionar respecto al mundo en que vivía. El muralismo era una actividad ilegal, puesto que significa pintar algo que pertenecía al Estado. El trabajo clandestino era peligroso y había que hacerlo muy rápido. Ese modo de trabajo clandestino tuvo efecto en la estética: con escasez de tiempo, la preocupación principal era crear un mensaje directo. “De la premura nació un arte rápido, directo y simple” (**). Toda la combinación del trabajo clandestino, rápido y peligroso, hizo que el mural adquiriera en la experimentación un estilo único y original compuesto por imágenes sencillas, pero con mucha fuerza, por medio del uso de símbolos y síntesis. Un ejemplo de la síntesis es la mano cuyo dedo gordo es una paloma y tiene los colores de la bandera, con lo que simboliza a la vez paz, libertad, patria, futuro. La sencillez, espontaneidad y limpieza de la imagen con

* Kate Nerenberg ,“Los muros hablan: El fenómeno del muralismo en Chile” ** Mono

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colores puros, producen un descanso visual y hace que el mensaje sea directo. La simpleza de su imagen es también una rebeldía ante el clásico barroco español y logra que el mensaje sea fácil de entender. Los brigadistas en su mayoría no eran artistas, no sabían de técnicas de arte y sin embargo, en la experiencia misma de pintar fueron creando un estilo original y único en el mundo, que ayudó a consolidar la Identidad de un

gran sector social. Esa Identidad popular permitió que la gente de izquierda creyera fervientemente en que podía agarrar el curso del destino con sus manos y cambiar la suerte del país.

La mano-bandera se llama: “Somos Dueños de Nuestro Propio Destino”. Nosotras pensamos que éste es el símbolo que más identifica el sentimiento revolucionario de los años 60 y 70 en Chile, puesto que si los brigadistas y todos los combatientes de izquierda no hubiesen creído que era posible cambiar el destino, no habrían luchado. Lucharon poniendo en riesgo su propia vida, muchos ofrendaron su vida a la lucha por la Revolución y algunos murieron luchando, porque creían en sus sueños, creían realmente que era posible triunfar con el pueblo, lograr la Revolución y se sentían ellos protagonistas en esa lucha. “Nos sentíamos parte de una epopeya heroica. Creíamos que íbamos

a cambiar el mundo y nosotros éramos los pioneros” (Danilo Bahamondes)

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Objetivos del Muralismo Brigadista
Primero, hay que entender que el colectivo existe por y para desempeñar una lucha social y política y que el arte es sólo su método de lucha, la herramienta que utilizan con el objetivo de masificar su causa política y convertirla en una lucha popular. Su acción concreta es su arte político: el muralismo. El muralismo político ha sabido adaptarse a los nuevos contextos urbanos. Sin embargo, al igual que en su origen y en su historia, hoy persiste el objetivo de entregar alegría a las personas y a la ciudad. Pintar una ciudad de colores sinceros es una humilde tarea que sueña con vivir en una ciudad alegre. Un objetivo de la Brigada fundacional, situada en un contexto muy distinto al actual, era mostrar al pueblo lo que ocurría en la sociedad: “Para nosotros

los muros eran como los titulares de los diarios, por ejemplo, en la película Machuca pusimos un mural que decía “NO A LA GUERRA CIVIL”, luego en la medida que la historia avanza, borramos el NO, quedando “SI A LA GUERRA CIVIL” y le incorporamos garabatos, y después del golpe, borramos el mural”. Así, en la
película se ilustran los procesos de yuxtaposición de las fuerzas de cada momento histórico. Por eso, los murales son perecibles, en la medida en que si cumplieron una función ayer, hoy deben que cumplir otra función. En el devenir, Chile se ha transformado y tanto las BRP como sus murales, se han adaptado a los momentos históricos y a sus sociedades. Los objetivos han cambiado: “Hoy la tarea nuestra es ayudar a rescatar la memoria, que el

país no se olvide de los compañeros caídos y de esos jóvenes locos que hicimos lo que hicimos” (*).
Situémonos en el contexto santiaguino: Santiago centro está lleno de miles de personas individualizadas por la que corren y cada apresuradas una en distintas en sus direcciones, hipnotizadas rutina ensimismada

preocupaciones. Si un grupo inserta en el interior de esta caótica ciudad, un mural con un mensaje para ser visto por los transeúntes, pero estos

* Chinchín

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transeúntes son fugaces, van apresurados, preocupados de sí mismos y no tienen tiempo ni interés en detenerse a reflexionar el mensaje que grita desde el mural. Por consiguiente, éste debe tener una fuerza de imagen, de colores y de contenido, que sea capaz de sensibilizar y llamar la atención, para lograr comunicar el mensaje. Entonces, su primer objetivo concreto en el contexto actual es que el mural sea visto, no pasivamente, sino reflexivamente y que logre comunicar algo a quienes lo ven. Por otro lado, la persistencia incansable del muralismo brigadista, además de incentivar a la conciencia social de las personas, también pretende lograr una continuidad en la sociedad de sus ideas de lucha social y política. Para conseguir este objetivo, mientras pintan un mural, los brigadistas trabajan mucho con jóvenes que se integran en el momento mismo, los invitan para que pinten y participen del mural, principalmente con el fin de hablarles del colectivo, de su lucha y de su arte social, y así incentivar a la juventud por la lucha política: “Lo que más nos importa es reconquistar aquella conciencia

social perdida, para darle continuidad a la lucha por una sociedad justa y soberana” (*).

* Mono

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Capítulo II

Gráfica y Diseño
del Muralismo Brigadista

¡El Tarro y la Brocha Agarra! ¡Brigadas Ramona Parra!

53 Capítulo II

Gráfica y Diseño del Muralismo Brigadista
Influencias Artísticas que Convergen en el Estilo Gráfico del Muralismo BRP

Exponemos la continuación del artículo redactado por el artista y brigadita Alejandro “Mono” González para el libro “Un Sueño Pintado”:

“...La clandestinidad le dio una visual lineal de “lectura” de izquierda a derecha, le dio eso “fresco” y espontáneo que exige la “urgencia” en su factura, le dio la síntesis en que una mano es paloma y bandera, es trabajo, paz e identidad, le dio esos colores puros del “rellenador” que vibran en sus espacios monumentales con el “filete” (trazado) negro, más grueso cuando es sombra y más delgado cuando es luz y que hace que se estructure la composición, se una y se amarre. Cuando estoy trazando en él, dándole más énfasis al símbolo o figuras simbólicas que formaban la composición del mural. Unían la gráfica contingente del afichismo: eran los pósters impresos en serigrafía con diseños del Pop-Art o del Op-Art, puestos de moda por los hippies o por la gráfica cubana o la gráfica polaca; el muralismo social mexicano de grandes dimensiones y de un realismo de Rivera o los rasgos de Siqueiros, muy utilizados por Pedro Sepúlveda, brigadista solitario que recorría Chile: con su brigada Pedro Lobos o por algunas otras, o la utilización de los soportes publicitarios que tenía Cuba durante Batista y que la revolución utiliza en las vallas camineras, o el Legerismo de Fernand Léger con sus peronajes obreros o en bicicleta, de colores puros y estructurados con negro, o El Submarino Amarillo de los Beatles, en dibujo animado que recrean algunos murales, o el tipo de letra del afiche de la película Espartaco que utiliza la Brigada Elmo Catalán como su base para la tipografía”. “Se pide prestado y con ello se arman su lenguaje, se reinventa pero se usa en un contexto nuevo, es otra realidad con inquietudes propias. De este modo, a través de símbolos cuyo reconocible significado vinculaba al espectador con el mensaje, el lenguaje gráfico se hizo más fluido y variado, e identificó a las obras de la BRP con un estilo de lenguaje característico. O, en otras palabras, una identidad íntegra, reconocida”.

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“Semióticamente, signos como las cabezas de obreros y dirigentes/heroes de izquierda, la hoz y el martillo, el signo de la mano azul y roja, empuñada, con la estrella blanca en su interior, la paloma, etc, dan cuenta de esta creación de un lenguaje propio, reconocido por el espectador incitando a la alegría (como forma de festejar el triunfo de Allende)”. “A la vez, se encuentra el carácter del trazo negro, que es grueso, en ocasiones ondulados, suaves, tal vez con tendencias copiadas de ciertos afiches o realizaciones gráficas de paises anglosajones, que eran populares durante este periodo, lo que le da un aire de “flotabilidad” a algunas obras. De este modo, considerando la cantidad de posibles influencias que influyeron en el “arte” de las BRP (que muchos de sus miembros desconocen), ¿es apropiado considerarlo arte?”. “Ante todo, está la dificultad de definir qué es arte; y muchos artistas y teóricos de la disciplina han tratado de dar una aproximación más o menos clara que permita incluir y/o rechazar alguna obra como “artística” o “no artística”, pero ninguna tentativa ha conseguido un acuerdo unánime. Desde un punto de vista práctico, podríamos decir que por el hecho de poseer un soporte como un muro, y en el que otros tipos de expresión que sí se han considerado como arte se apoyan (arte rupestre, muralismo mexicano), el trabajo de las BRP sí es arte; no obstante, el tipo de soporte condiciona solo en parte esta característica, ya que se trata más bien de un formato. O porque se alimenta del estilo del mural mexicano y del que llegó a Chile (y otras influencias más) que eran considerados arte. “Sin embargo, los rasgos que sin duda permiten encasillar a una creación cultural como “arte” son el hecho de originarse a partir de una inquietud interna, que bien puede expresarse en un grupo o generación, y que es volcada hacia el exterior de forma que al Otro, o sea, al semejante que actúa (horizontalmente) como espectador o receptor, le provoque un anonimato y al enfrentar el muro sin boceto y con la presión del público que quiere participar, es como la música improvisada, es como el jazz en diálogo, es un arte didáctico, es una conversación, un libro que se va abriendo, es mucho lo que tenemos que decir, cuando se ha arriesgado la vida, se ha tenido terror, se aprecia que el poco tiempo que nos queda tenemos que plasmarlo, hacer pintar a la gente: Hacer decir. Esta improvisación no es tal cuando todo estado contenido, es un cuaderno que hay que colorear, la sorpresa para todos es cómo aparece este lenguaje en el muro, cómo nos habla, ahí están los

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sueños, tradiciones, victorias y derrotas, ahí nace el rescate de la memoria, se rearma la historia desde abajo, de la tierra y con esperanza.
“En todos los lugares que pintamos, lo que genera el mural es dar vida al

entorno y produce “agitación”, por lo cual, agradezco que no sea un lenguaje del olvido y podamos continuar siendo protagonistas en la multitud”

El Estilo Gráfico
brigadas muralistas chilenas son una experiencia absolutamente original. Nacieron con una finalidad práctica: hacer propaganda política. No hubo en ellas ni un maestro ni un grupo de artistas. Todo lo que saben lo aprendieron trabajando. Todo lo que han realizado lo hicieron aprendiendo. Para ellas la academia era el trabajo en la calle, de día o de noche, acosados por sus adversarios o huyendo de la policía. De la premura nació un arte rápido, directo, simple” (*).
El muralismo en Chile prescinde de tecnicismos y aprendió a amoldarse a cualquier muro, a los distintos ángulos de perspectiva, a la fugacidad de los transeúntes y la velocidad de los vehículos. “Las

1) El Trazado Negro o “Filete”:
El trazado negro es la característica de todo el arte revolucionario de la época. Algunas estudiantes de sociología de la Universidad de Chile los critican planteando que el trazado negro tiene influencia de Walt Disney. “Eso

es una mentira muy grande, porque el trazado negro tiene que ver con el origen nuestro. En esa época no existían ni el sprite, ni los rodillos de espuma, y los murales los debíamos concretar con tanta rapidez, que los que pintaban no se preocupaban si se pasaban para el lado, entonces otros volvían a marcar con el trazado negro, que recortaba los colores y los hacía vibrar. Por otro lado, la imprenta no era como ahora, antes pasábamos el papel para imprimir un color, luego se volvía a pasar para incorporar otro color, y así sucesivamente, y los colores nunca calzaban, por lo que lo último que se hacía era un trazado negro que delimitara los colores y esto definió el estilo de los afiches y del arte popular del los 70. Entonces, la tecnología nos daba los elementos para adquirir nuestro estilo: la técnica nos facultaba el estilo. Las influencias que podríamos haber tenido no tienen nada que ver con Walt Disney” (**)
* Kate Nerenberg ,“Los muros hablan: El fenómeno del muralismo en Chile” ** Mono

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2) La Síntesis:
Otro factor que marcó el estilo, era el hecho de que en dictadura pintaban clandestinamente, por lo que debían hacerlo muy rápido y eso marcó en el estilo la característica de la síntesis, porque debían decir el mensaje en muy poco tiempo, con muy pocos materiales y con gente que no era artista, por medio de una simbología simple. “En eso, por ejemplo, nuestra tipografía se

diferencia del estilo “mattiano”, como le llamamos nosotros, y que no nos gusta, porque es una especie de confusión, ya que está muy influido por Matta o por el surrealismo”(mono).

3) La Espontaneidad:
Otra característica del estilo es la espontaneidad. “Yo soy pintor, y lo

que se hace en el taller no tiene la espontaneidad que se da en la calle. En el taller hay preparación de la atmósfera: música clásica, etc, y entra también la intelectualidad, la reflexión, con lo que se puede estar días o semanas pintando”(mono). En la calle en cambio, el trabajo debe demorar unas 3
o 4 horas máximo. Además los trazadores incorporan a mucha gente que se encuentra en el lugar durante la realización misma del mural, con lo que interviene la pintura de personas que nunca han pintado. Todo esto produce un mural espontáneo, gente. directo, fresco y sincero, con lo que llega mejor a la

4) Colores Planos:
Otra característica propia de su estilo es la utilización de colores planos, porque en sus comienzos, el trabajo rápido lo exigía, y porque actualmente, en la realización de un mural hay participación de muchas personas incorporadas en el momento y que no son artistas, con lo que hay distintas intervenciones en los colores. Si, por ejemplo, y perdería espontaneidad. Por ello, porque es más abierto a la gente, se pinta en colores planos. introdujeran volumen y sombras, el trabajo quedaría exclusivo para artistas experimentados, eficiente, más rápido y más

5) Anónimo:
Su estilo, según ellos lo señalan, se diferencia radicalmente de los graffitis hip hop. Primero porque los graffitis son firmas personales,

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mientras el Colectivo prefiere ser anónimo para ser colectivo, sin firmas individuales para que su obra tenga un carácter impersonal. Además los graffiteros se expresan como una tribu pequeña cuya identidad se fortalece diferenciándose y aislándose, por ello complican lo más posible sus letras, por el contrario, la BRP pretende un cambio social, por lo que su mensaje intenta ser explícito e identificatorio. Utilizan íconos y elementos que sean legibles, con el fin de lograr que la gente se identifique con el mensaje.

6) Identidad Original y Local:
Mientras que los graffiteros importaron un estilo surgido en Estados

Unidos e idéntico en los distintos países del mundo. El muralismo de las Brigadas Ramona Parra, adquirió un estilo originalmente local y en los muros plasma realidad local. La idea de los murales es ayudar a consolidar una Identidad Local, cuyas raíces están en la tierra: rostros, manos y personas que aparecen en sus murales tienen rasgos indígenas o aborígenes, rostros redondos, pómulos prominentes, labios gruesos, piel morena.

7) Exclusión del Brillo:
Mientras los graffiteros utilizan mucho el degradé y el brillo, los muralistas utilizan colores planos, para ellos “no todo lo que brilla es oro”. Ideológicamente la Brigada ha discutido bastante la incorporación del brillo, pero concluyen que toda la publicidad, la Coca-cola y los grandes letreros, abusan del brillo. Por su parte, el Colectivo BRP prefiere mantenerse como arte distinto, marginal a la publicidad y no incorporar el brillo.

8) Los Símbolos:
Finalmente, lo que definió en gran parte su estilo es que en el tiempo en que nació la Brigada, en el país había un gran analfabetismo, por lo que la mejor forma de transmitir su sentimiento de lucha a la clase obrera, era mostrando con símbolos, que son la síntesis entre signo y concepto: imágenes que hablan por sí solas. Imágenes palpitantes y colores vivos, delimitados por el trazado negro o filete, lograban que el mensaje se expresara efectivamente también hacia los analfabetos. Para facilitar aún más el entendimiento de su

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arte, los muralistas conjugaron imagen y texto, lo cual asegura la comprensión adecuada del mensaje

Simbología del Mensaje
La mano estirada simboliza al obrero y al trabajo. La mano

izquierda representa la posición política. Nosotras creemos que el que esté estirada hacia delante representa que cree en el futuro. La mano empuñada es el obrero en acción, es el obrero luchando con fuerza por sus derechos y su dignidad. La paloma significa paz. Y el ave representa vuelo en libertad. La mujer es cuidado, amor y protección que nos hace sentir seguros. La fusión entre mujer y bandera, significa protección y cuidado del pueblo hacia la patria y de la patria hacia su pueblo. La estrella simboliza triunfo, victoria.

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Capítulo III

Algunos Murales

Churre Manssur frente a la chascona

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...y pintaremos hasta el cielo...
“El Abanderado”, ubicado en el sitio de Circo Teatro

Ubicado en Cerrillos

Centenario de Neruda, Marzo 2004, en Avenida Alameda: una vez terminado el mural, las personas comenzaron a escribir con tizas versos de Neruda sobre el mural

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Calle Chucre Manzur

Ecológico, en Estación del metro Universidad Católica

Valparaíso, Julio de 2004: Convierten la ex cárcel pública en centro cultural

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Fundación Víctor Jara en Plaza Brasil

Fuerza Gladys, en Carmen 340

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“Fuerza Gladys”, en Carmen 340

Homenaje a Andrés Pérez, mayo 2003

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Homenaje a Salvador Allende a 30 de su muerte

Conclusiones
Cuando terminamos nuestro segundo informe, yo Valentina me sentí inundada por un espíritu revolucionario. Se lo pasamos con mucho temor a los brigadistas, puesto que podía no gustarles. Efectivamente, no les gustó, lo reprobaron, esos de quienes hablábamos no eran ellos, su historia no estaba bien contada, no habíamos captado la esencia de la BRP. Cuando los iba conociendo e iba sintiendo esa alegría y pasión que ellos transmiten, nos sumergíamos en colores vivos de esperanza y lucha ... y cuando nos dijeron: “no queremos que nos miren como víctimas, ¡nosotros somos jóvenes combatientes!”, finalmente comprendí: en ese trabajo inconscientemente habíamos plasmado todo nuestro pesimismo generacional, habíamos plasmado esa carencia de sueños que ellos aludían al referirse a la juventud actual. Darme cuenta de eso me impactó y me llevó a una profunda introspección. En ese segundo informe nosotras admirábamos a nuestros luchadores protagonistas, sin embargo los situamos en un contexto tan patético y adverso de ciudad, que en realidad los brigadistas daban pena, porque estaban luchando en vano, contra un enemigo invencible. No, ellos no quieren ni tienen por qué dar pena, si la sociedad está mal es cosa de ella, pero los brigadistas se realizan día a día haciendo florecer en su apasionada e incansable lucha y en su vida misma, vivos colores de esperanza, amor y alegría... Me di cuenta y me impactó, que en contraste con aquella juventud izquierdista que los brigadistas encarnan, que aún hoy sueña y cree en un futuro de libertad, esta juventud a la que nosotras pertenecemos es insípida y no cree en un porvenir mejor. Incluso los jóvenes que somos izquierdistas y en nuestra infancia fuimos profundamente soñadores, ahora ya no creemos en un

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futuro mejor y cada vez que miramos al futuro nos posee una angustia y un pesimismo, puesto que vemos al capitalismo triunfando con su competitividad, ambición y su dinero fetichista, por sobre la realización de hombres y mujeres. Lo reconozco: soy pesimista y estoy profundamente decepcionada de la humanidad, puesto que en ella veo injusticia y explotación del hombre por el hombre. Respecto a la esperanza de Heggel y de Marx, que creían en la historia, creían que en la dialéctica del amo y el esclavo, finalmente el esclavo se alzaría libre y sin someter a ningún otro, yo en cambio, no creeo ni en la lucha de clases, ni en la dialéctica del amo y el esclavo, puesto que la sociedad en que vivo, no hay conciencia de clase del proletariado o del esclavo, puesto que éste último, en quien se depositaban las esperanzas de los soñadores, hoy se ha aburguesado, y si ya no se reconoce a sí mismo como esclavo, no va a luchar por su libertad, prefiere entregarse a la corriente capitalista y competir por ser burgués. En la realización de este trabajo y en estas personas maravillosas, luchadoras y felices que tuvimos la dicha de conocer, me di cuenta de que soy hija de la historia, y todos los jóvenes hijos de la dictadura somos netamente productos de ese momento histórico y llevamos puesto en nuestro ser el pesimismo de esta generación, es verdad lo que decía Chinchín: nos faltan colores vivos, no creemos en un futuro mejor, no creemos en la humanidad... ¡A pesar de que yo pensaba que sí era soñadora!, me di cuenta que no creo realmente en esos sueños, puesto que aunque me encantaría vivir en un mundo fraterno, no soy optimista, no creo en mis propios sueños pues los veo como “utopías” inalcanzables, y vivo en Santiago angustiada cada segundo, acumulando cada vez más resentimiento contra esta sociedad. En un hermoso contraste, igual que los contrastes coloridos y vivos de sus murales, los brigadistas me transmitieron optimismo, alegría y me estremecí de emoción. De ellos aprendí una importantísima lección y es que sí se puede vivir feliz incluso dentro de Santiago, y que para vivir feliz no es necesario, como yo creía, enajenarse, olvidarse de los ideales para vivir ensimismado en tonterías. Yo creía que había solo dos caminos posibles en este contexto: uno era convertirse (como mis padres lo hicieron) de izquierdistas concientes en conformistas, que son felices porque aceptaron las cosas como están y de tanto conformismo pasaron a ser concertacionistas; y el otro camino era criticar todo lo criticable y llenarse por dentro de angustia e impotencia, ese camino había elegido yo. Sin embargo los brigadistas me enseñaron otra forma de vivir: siendo feliz mirando de frente aquello que es criticable, denunciándolo y luchando de frente contra el enemigo, pero viviendo fraternalmente y con la esperanza intacta. Los brigadistas nos

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mostraron su pasión por la lucha, su pasión por la vida. Ellos fueron jóvenes llenos de sueños y fuerzas, no fueron acallados ni por la dictadura ni por el tiempo, algunos de sus compañeros fueron fusilados, ellos mismos eran buscados por los cuerpos de inteligencia, pero no dejaron de luchar, no se debilitó su fuerza y hoy, con 60 años de edad, siguen con la misma fuerza ofrendando su apasionada vida a la lucha por un futuro mejor. Creo que hoy ningún joven chileno de izquierda podría decir con convicción: “yo creo en la revolución” o “yo creo en la humanidad”. No, los jóvenes somos pesimistas y no es culpa nuestra, ni de nuestras familias, es culpa de la dictadura. Cuando le preguntamos al Chinchín qué opinaba de esta sociedad y nos respondió que no le interesa catalogar a la sociedad, pero que sí le interesa construir una sociedad mejor, me iluminó, y es que nosotros los jóvenes actuales de izquierda vivimos criticándolo todo y nos amargamos porque nos parece que está todo mal. La respuesta del Chinchín fue: No sirve criticar, mejor es construir... Y el ejemplo de la lucha viva por construir es encarnado por los miembros de la Brigada quienes no pierden las esperanzas, el optimismo, ni las fuerzas para seguir luchando y seguir pintando la ciudad de colores. Quiero agradecer profundamente desde el interior de mi ser a los dos hombres que nos abrieron sus puertas para mostrarnos su hermoza historia: Mono y Chinchín. Este trabajo está hecho con el corazón, porque mi fin siempre fue ofrendárselo humildemente a ustedes, que para mí son un ejemplo vivo de cómo vivir dignamente y sin corromperse por la sociedad. Se los ofrendo con el humilde deseo de darles una alegría, porque yo, hija de la dictadura, asumí la deuda que la historia tiene con ustedes, este trabajo pretende ser esa memoria que ustedes merecen. Mono y Chinchín son la encarnación de los dos elementos esenciales de las revoluciones populares, el complemento perfecto de la lucha: el Artista y el Obrero. Gracias compañeros...

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Bibliografía
• • www.colectivobrp.cl “Análisis del Arte Muralista entre 1969-1989 de la Brigada Ramona Parra en Santiago de Chile desde una perspectiva ideológica-política”, Paloma Abett de la Torre y Marcela Acuña, cátedra de Teoría de la Historia, Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile • “Los muros hablan: El fenómeno del muralismo en Chile”, Kate Nerenberg.

Artículo “Arte brigadista” de “Un sueño pintando”, Alejandro González

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