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RBreoóN tB PenBlA: LIN MoDELo eNerÍuco

PARA EL ESTUDIO DE LA FECI.INDIDADs

I. Resumen

El presente trabajo se plantea como objetivo el análisis de un aspecto considerado

ftindamental en el proceso de los fenómenos correlativos existentes entre tipos de sociedad y niveles de fecundidad. Dicho aspecto es el Modelo de Relación de Pareja.

Con tal propósito se efectira un análisis del concepto de sexualidad, llegando a definirla

como una Compleja Conducta de Relación de naturaleza Bio-psico-socia1.

Sobre la base de esta definición y fundamentación conceptual, se consideran hipótesis relativas a la disociación de las conductas sexual y reproductiva en las

sociedades de escaso y mediano desarrollo de América Latina, con el fin de enriquecer

y hacer más preciso el marco teórico que sustenta el análisis de las variables

intervinientes en los fenómenos de fecundidad. Se define el concepto de Modelo de

Relación de Pareja y sus variaciones segitn el tipo de sociedad, destacando su imporlancia como instancia de mediación ineludible en todo análisis a efectuarse

entre tipo de sociedad y fecundidad.

El trabajo se complementa con el estudio de algunas variables asociadas al Modelo de Relación de Pareja, tales como la Comunicación, Percepción anticipada, Decisión

y Coeficiente de Estereotipia, con el fin de elaborar un esquema de carácter

exploratorio, a los efectos de determinar objetivamente el Modelo de Relación de

pareja dentro de un grupo social determinado, y con ello hacer posible la predicción

de su conducta reProdttctiva.

Introducción

Al admitir de una manera bastante generulizadaque los cambios producidos en el

interior de las sociedades colno consecuencia de los procesos de desarrollo económico

y social ejercen una influencia sobre la fecundidad6, de inmediato surge la interrogante

5 Centro Latinoamericano de Demografia. Santiago de Chile, 1976'

6 Carleton, 1968 y 1970.Rosen y Simmons, 1971 '

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de cómo y a través de q,é se ejerce dicha

han

infl,encia.

En

señalado la posible acción de los factores socioeconómicos

este

sentido,

algunos

autores

sobre

;,11h::fn:T:;:;;:;:"'' enrre 10s tipos de ,".;;;; v las te,den";;;i;

ras llamadas

En un área lnás especifica

(contror deriberado cre Ia procreaciór),

(motiva ion,

.upu.ialolregitimia

sincretiza

a través

ra noción de "co,diciones"

A conninss

ad)y

anarii.a

de éstas influencia de 1os

Por otra parte, nnmerosos antores procesos sociares ,obr-. ru.oráLlcta en ra procreación.

se rran ocupacro de estudiar ra

noción qne, sobre

el1 particurar

factores sociares y economicos,

de ros mismos, ,á1""

.or- ra educacióne, ra

ciertas

de dif*sión m"rr""rir, " ombié, sobre

cornu,icación e,tr-e l,

la reproducción rrul,ana, tiene, ros cieftos

procesos parciales derivados

educació, y el contacto con 10s medios

variables

de extracciónpsicosocial,

;;1"

sobre el uso de anticonceptivosl l, el cono

",,u*u¡oá.lri*,,,",i,,o¿ur'rur;;*'.1***ji.",fiitlo,:J{",,:;:,

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existe

entre el conocini",ri"

¿. métodos anrico,ceprivos y Lrso de los

En el presente trabajo se pafte de la

hipótesis general señarada, o sea,

sobre ias ,.n¿"n.lu, seguidas

procesos sociales

y econó,ricos incide,

que los

por ra

fecundidad en virtud

instancias mediadoras

de achla*our" rnu ,.rie de

fenómenos qlle participarían como

planteado.

otras instancias de

intemedias,, y

de contrib,ir

entre ambos extrernos del probre,ra

En esta ocasión ra

diferencia .orrrri. en poner de rerieve

consideruJu, ,nt

iores

mediación, que pueden ser

airn antedores a las "condiciones"

a las .,ru.iubl.,

lnt.nto

señaladas por co,,i,g, ",

a Ia complementación

de dicllos trrb.j;l'

*.lo

. Pata lograr tal propósito, ha sido n

tomar corro urarco de referencia teórica

,"i1#

r?* *,."iones con ra

;J|ffi,,::tTi,:,'frnsobre er renó,reno o. r, '

De acuerdo con

estas concepciones, se considera

sexual-reproductiva

7

Davis y Blake, I956.

global

humana, en cierto mome,to de s, historia se disocia, en virtud

qlle la primitiva conducta

8 Conning, 1973.}a2án,Conning

" Stycos,

l0 Raabe, I973.

?

I 1 Culagovski, 1973.

y deJong,1974.

1968. Miró y Merrens, ióaé. w¡:ri', ióir.

12 Simmons y Cr.rlagovski, 1974.

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:: -¡ cual surge con nitidez una conducta sexual autónoma, con finalidad en sí mislra

. --:e persigue sus propios objetivos.l3

Fi análisis en profundidad de esta conducta sexual autónoma permita 1legar a

:::-lnirla corlo tlna Compleja Conducta de Relación de Naturaleza Bio-psico-socia1. .:-l concebir 1a conducta sexual humana dentro de los términos referidos, se pone de

::lieve su carácter de Relación, al tiempo que y como consecuencia de esto ú1timo,

.: hace posible analizat con un mayor grado de claridad, en dicho fenómeno sexual,

-. destacada participación de los factores socio-culturales e históricos y gracias a

:-1o se facilita la cortprensión de la acción de los factores sociales sobre la conducta

:-'productiva.la

Como resultado de todas estas consideraciones surge ia presencia de una serie de -,'ariables que pemiten definir el Modelo de Relación de Pareja, existente dentro de

.rn grupo social determinado y con ello, a su vez, definir las características estrucftrrales

.'' dinámicas del grupo familiar correspondiente. De este moclo, s'e logr.a co¡occr y

determinar objetivamente el marco de referencia necesario para analizar los procesos

de comunicación y decisión que se producen en slr seno. Ambos fenómenos son

pasos imprescindibles en la adopción deliberada de conductas de control y procreació¡.

Con ello también se hace posible obtener Lrn mayor grado de coherencia y cohesión

en el estudio de la participación de dichos factores en los actos de determinación

hacia el uso o t1o ttso de los medios de controi, cosa qlle hasta el momento no parece

haber sido logrado. Se desprende de 1o dicho que los objetivos perseguidos en el

presente trabajo han sido la birsqueda y determinación de instancias mediadoras entre

tipo de sociedad y fecundidad. Las "variables intermedias" de Davis y Blake, así como las "condiciones" de Conning para el control deliberado de la procreación,

facilitan medios objetivos de análisis de este proceso de mediación, pero entendemos

necesario explicar y comprender cuáles son los fenómenos, a nivel individual y de grllpo, que generan dichas condiciones. Como resultado de este propósito, se llegó al hallazgo de 1o que consideramos la

instancia de mediación básica, elemento y centro de todo este proceso, esto es: el Modelo

de Relación de Pareja y sus vinculaciones con otms variables, tales como el tipo cle sociedad, grupos de procedencia y de referencia, gmpos laborales, ciase social, etc.

13 Carrasco, 1965 y 1966. 14 Carrasco, 1969.

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El resto del trabajo es Lrna traducción del esfuerzo para encontrar los medios que

nos permitan una determinación objetiva de dicho fcnómeno cle relación de pareja.

En síntesis se elabora la hipótesis de que los tipos de sociedad, a través de los grupos de referencia y de procedencia, configuran sus propios Modelos de Relación

de Pareja y con ello se facilita la comprensión de los caracteres estrlrcturales y

dinámicos y de los valores del gnrpo familiar. Considerando al Modelo de Relación de Pareja (y el grupo familiar consecuente) como instancia ineludible entre los tipos de sociedad y las clásicas variables intermedias, surge la conveniencia de proponer un método de evaluación objetiva de dicho modelo de relación. El método propuesto se vale de variables clue está fuertemente asociada al Modelo de Relación de Pareja y que son perfectamente detectables a través de sus propios indicadores en el campo de la experiencia concreta. Dichas variables son: el Tipo de

Percepción Anticipada y el Coeficiente de Estereotipia de la conducta de relación.

Este Írltimo se halla determinado por el valor de otra variable, que es el Proceso de Decisión dentro de la pareja y por sus dos dimensiones: Estereotipos de Relacióri y

Proceso de Comunicación. También se ha considerado, en el presente trabajo, que los diversos procesos

socioeconórticos actuantes en el seno de las sociedades (en circunstancias de cambios)

generan las "condiciones" señaladas por Coruring, influyendo previamente sobre las

variables que convergen en el Modelo de Relación de Pareja. De esta manera, se

hace posible comprender con mayor precisión ios pasos seguidos en dichas

transformaciones y actuar con mayor eficacia sobre ellos.

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II. Análisis del concepto de Sexualidad

1. Dejiniciórt

Un brevísirno resllnlen del proceso filogenético del desanollo de la conducta sexual

reproductiva a nivel de la escala animal ayudará a comprender el concepto de

sexualidad que será adoptado en el presente trabajo. En los primeros niveles de la escala filogenética se ubican las especies constitnidas

por animales unicelulares, En éstos no existen diferenciaciones morfológicas ni

funcionales entre los seres el1 torno a la reproducción.

El fenómeno reproductivo se produce por bipartición celular o por mitosis,

curnpliéndose todas las etapas del mismo, dentro de los límites de un útnico ser, sin

parlicipación de otros seres de la misma especie. Estos hechos nos indican la existencia de un fenómeno reproductivo animal que, conserando enteramente su significado y finalidad biológicas, se produce en forma asexuada. De ello puede deducirse que el sexo no es una condición ineludible de la reproducción en el ámbito de la biología animal.

En estadios más avanzados del proceso evolutivo de las especies aparece la diferenciación por sexos entre los seres que pertenecen a la misma especie. Puede

observarse, entonces, cómo surge una diferenciación morfológica que distingue claramente Lln ser de otro, acompañada de una diferenciación de funciones que

detennina roles precisos respecto al fenómeno de 1a reproducción. La diferenciación por sexos, en el seno de cada especie, trajo consigo la necesidad

de que se produzca una aproximación y acoplamiento de los seres de sexo diferente para qlre pueda consagrarse el fenómeno reproductivo. La aproximación vence el espacio que separa a los seres, y los incorpora con toda

su carga de significaciones, implicando la existencia de un amplio cortejo de

fenómenos que se dan tanto en la interioridad del ser como en el ámbito que 1o rodea y se traduce en conductas de acercamiento, aceptación y galanteo. En síntesis, se

trata de una compleja conducta de Relación en la clue participan manifestaciones

propias de la individualidad del ser, así como también condicionamien#§xteriores

(socio-culturales) que proporcionan estilo y significado a dicha .ona.r.thi:'¡

Este fenómeno de aproximación es 1o que se concibe como sexualidadty,Se'lresenta

en forma de conductas "sexllalizadas".

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Cñ--

i \i.',

,,i',

,l'l-

4r';*¡

El acoplamiento o cópula es la conjunción genital de los seres diferenciados :.-:

e1 sexo. Se trata de nna conducta genital qlre no va más allá del acto mecánico ::

acoplamiento, sin participación de otras connotaciones, a través del cual se ha-:

posible la puesta en marcha del fenómeno reproductivo con sus instancias :.

fecundación, gestación y parto.

Por todo 1o anterior quedan definidos los términos sexo, sexualidad, "genitalida¿'

y reproducción. Clásicamente se han descrito cuatro fases del acto reproductilr

cópula, gestación, fecundación y parto, que abarcan los conceptos de sexi.

"genitalidad" y reproducción pero no necesariamente la de sexualidad. Como puede apreciarse, el término sexualidad tiene un significado mny estricr.-. y como se verá tlás adelaute con mayor claridad, no basta estar en presencia de ul.-,

conducta copulativa para suponer que ella es la cxpresión de nn cortrportamie rl .

"sexttalizado" en el verdadero sentido de este término. Si bien en el comportamient.- primitivo de la especie humana sexualidad, cópula y reproducción tbrmaron parte i:

una conducta global, con el paso de la historia estas instancias fueron disociándose. Por ello, en la actualidad, el uso indiscriminado de las palabras sexual, sexualidad r reproducción ha promoviclo muchas confusiones. La falta de precisión en el empleo

de dichos términos ha tenido collo consecuencia que algunos trabajos e

investigaciones referentes a al reproducción humana choquen a veces con dificultad:.

a menttdo insalvables, er1 sus propósitos de esclarecer la mayor o menor importancr, de ciertos factores intervinientes en eIla. La sexualidad es una compleja conducta de relación en la que participa una amp-:, gama de fenómenos de naturaleza biológica, psicológica y socio-cultural, a propósr::

de la cual puede producirse el encuentro entre dos seres morfológica y funcionalmenl:

diferenciados por el sexo y clrya consecuencia puede sel', o l1o. 1a cópula f i,

fecu ndación reproductiva. La incotporación delespacio al fenómeno reproductivo, como altemativa implícit"

al acto de aproximación, implica la ineludible participación de factores de contexrc

pertenecientes al árnbito en el cual se desarrollan 1as acciones.

Elmovimiento de aproximación se produce por la existencia de factores bioló_gicc ¡ y no biológicos que catalizan el encuentro, es deci¡ demurcian 1a presencia de factorcs

que estimulan, regulan y adecuan el encuentro entre dos seres. La sexualidad httmaua, concebida como una compleja conducta de relación, pone de relieve un fenómeno esencial de la existencia de 1os hombres, esto es: el fenómenc

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de relación. Un análisis más detenido de los mecanismos que participan en dicho

fenómeno de relación penlitirá comprender más claramente la estructura intema de la sexualidad humana y con ello trasladar al centro de gravedad de 1as investigaciones relativas a la fecundidad hacia la consideración y exploración de una serie de variables

clue participan en la conducta humana antes de la cópula y que son particularmente

determinantes del carácter de ésta y del destino reproductivo de la pareja.

III. Estudio de los principales

que intervienen en la

fenómenos

conducta «Sexutlizad,il'

1. Ln relnción

La relación, en su sentido más general y arnplio, es la toura de contacto del hombre

con el ámbito que lo rodea, al tiempo que hace conciencia de su propia existencia

conlo individuols

Esta toma de contacto se efectitan mediaute mecanismos por los cuales se "introyecta" o internalizan contenidos del mundo, por rina parte, y se proyectan o

externalizan contenidos propios por otro. Producido este fenómeno desde las épocas más tempranas de la vida de cada individuo, éste va construyeudo. a través del juego dialéctico entre 1o interno y lo externo, su modo de percibir, sentir y actuar en el mundo.

Los contenidos y situaciones del mundo que 1o rodea van adquiriendo significado 1'valor para é1 a través de irnágenes que elabora de los objetos, y de acuerdo con estas imágenes es la actuación del ser en su relación con dichos objetos.

2. Elaboración de lus imágenes

En una primera instancia, el proceso de elaboración de imágenes se efectira en

función del papel que los objetos juegan en relación a é1, o sea, del significado que

dichos objetos van adquiriendo para el sujeto, tanto si son vehículo adecuado de sus necesidades como si las fntstranl6. Durante este periodo, muy temprano en la vida de 1os seres, la visión del mundo que tienen es subjetiva e individual.

i5

i6

Laplanche y Pontalis, 1967.

Klei¡, 1962.

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A medida que se va produciendo el desarollo individual, el ser accede a través de

éste a estadios más maduros de su propio clrerpo. Su avío sensorial y perceptivo le

va a permitiendo una aprehensión más discriminada y fina de los objetos que lo

rodean. Pero no sólo a través de sus percepciones ("introyecciones" y proyecciones) establece el hombre relación con el mundo que lo circunda. Lo hace también a través

de su actuación. La capacidad de actuación significa para el campo de conocimiento exploración de la realidad, trabajo, crítica, hipótesis, práctica, etc, etc. con ello el

individuo se introduce en el mundo que 1o rodea, lo conoce y al mismo tiempo intenta modificarlo para transformarlo en un ámbito más apto para su existencia.

Como consecuencia de esto, el juego dialéctico primitivo internalización-

proyección y extertalización, se desplaza progresivamente para efectuarse entro los

objetos reales del mundo y el conocimiento que el ser tiene de éstos. La fórmula

dialéctica se constihtye entonces en: objetos reales- conocimientos de los objetos.

Por lo tanto, la cualificación y valoración de los contenidos del mundo y, por

ende, la nattraleza de las imágenes qlle de ellos posee el ser, ya no dependerá tanto de lo subjetivo individual sino del resultado de esta nueva dialéctica.

Pero es menester tener en cuenta que el mundo habitualmente le presenta al

individuo una apariencia de situaciones y de valor de los objetos. Esta apariencia se

elabora segitn las tendencias valorativas de las fuerzas dominantes del contexto, a la

cual se denomina: Dominante Colectivo. Como resultado de esto, el juego dialéctico (objeto real-conocimiento del objeto)

citado a veces, no se produce corno tal sino que es sustihlido por cste otlo; aparieucia

del objeto-conocimiento de su apariencia.

Como es facil de ver, esto ya no constituye un sistema dialéctico pues los polos no poseen fuerua de oposición sino que, por el contrario, es un sistema de refuerzo.

Só1o una actuación suficientemente crítica o una profundización de la práctica

individual o de gmpo pueden rescatar al objeto real y restablecer el sistema dialéctico

que permita a los individllos avanzar en la validación de sus imágenes de los objetos y, por ende, en slls valoraciones de los mismos. Existen, en conseclrencia, tres niveles en 1o que respecta al modo de elaborar las

imágenes de los objetos las situaciones del mundo:

- Primer nivel: Se sustenta sobre la base de los mecanismos de internalización y

extemalización ("introyección" y proyección) que tiene como resultado la elaboración

de una imagen subjetiva individual del objeto.

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- Segundo nivel: Es el resultado de una situación insuficientemente crítica. No

: :::3ndo real oposición entre los polos del sistema dialéctico, éste se constituye en

-. - -:rzo, produciéndola elaboración de imágenes globales y estáticas de los objetos

;::ndo valoradas segÍrn las valoraciones de 1o colectivo dominante.

- Tercer nivel: Surge de una actuación verdaderamente crítica (individual o de ::,:o) a propósito de 1a cual son confrontados de Llna lltanera constaltte y permanente - - :jeto real y el conocimiento de éste. De ello se deriva la elaboración de imágenes

-: :arácter analítico, dinállico y procesal. La valoración de los objetos a rrar,és de

:':-'.s imágenes va adcluiriendo progresivarnente un mayot'grado de obletrvidad de

-: Josas del mundo que 1o rodea. Es importante destacar que estas tres etapas no son excluyentes entre sí. E1 pasar

:: ulla a otra no significa 1a eliminación de la anterior. No hay exclusión sino

, ::erposición y dominio. Pero también puede afinlarse que la supremacía del segundo

-.-,'e1 es 1o corriente, nivel que corresponde a 1o colectivo Dominanteli, a propósito

::1 cual la valoración o cualificación de los objetos y 1a elaboración de 1a irnagen que

-'- ellos se obtiene está ligada a pautas estructurales, socio-culturales y económicas.

3. Lapercepcíón

El paso por los tres niveles descritos señala a su vez las características de la :ercepción de los objetos que tiene el sujeto en cada uno de ellos.

En tanto que la elaboración de la imagen del objeto se efectira por 1os mecanismos

Cescritos por los dos primeros niveles (subjetivo individual y dorninante colectivo),

ia percepción de dichos objetos será difusa. De ello resultarán imágenes globales y 3státicas de los objetos, con escasos elementos pafiicr.tlares discriminados y, como

conseclrencia, susceptibles de ser incorporados a grades

conjuntos pautados y

''categorizados" segítn las tendencias dominantes del sistema o estmctura social dentro de la cual funcionan.

Cuando la elaboración de la imagen se prodnce a través dc 1os mecanisnos dcl tercer nivel, o sea, mediante la actuación crítica individual o de grupo, la percepció¡

será analítica. A través de ésta, la imagen del objeto o situación poseerá un fuerte

17 También puede cotresponder a lo que habitualmente se ha llamado ideología, pero en este trabajo se ha preferido el uso de la expresión colectivo don.rinante para evital connotaciones del tér.mino Ideología, qne no viene al caso y con ello lograr mayor precisión.

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contenido de elementos parliculares discriminados, gracias a 1o cual se recortará

nítidamente del resto de los objetos y situaciones del contexto, haciéndose posible la

"conceptualizaciín y valoración propia del objeto o situación.

4. Lo colectivo donúnsnte

Los seres htrmanos, en la mayor parte de las sociedades, pasan durante el curso de

su existencia por diferentes grupos de pertenencia y referencia. Los gr-r-rpos básicos de pertenencia más destacables son: el gmpo familiar, el de la

educación institucionalizada y el laboral, a través del cual pasa a pertenecer a una

clase social determinada. Todo ello funciona dentro de un contexto que engloba, esto

es el contexto social o sociedad y, más allá airn, el Sistema clne caracteriza

estructuralmente 1os aspectos más generales de dicho contexto. Sería fácil dcmostrar

que dichos tres glLlpos poseen semejanzas muy significativas en cLranto a sn estructLrra,

sus dinár¡icas de cornunicación, su funcionarniento y sus contenidos en términos

valóricos. Lo que irnporla destacar en este rnomento es qlre las pautas vigentes dentro

del ámbito social o de grupo, en 1o que respecta a los modelos de relación

interpersonales establecidos, así como a la valoración de objetos y situaciones, pasall del grupo al individuo y se refuerzan en los grupos básicos de pertenencia señalados, constituyéndose en lo Colectivo Dominante, segÍrn cuya nafriz los sujetos elaboran

imágenes de los objetos y asumirán sus modelos de relación y formas de comunicación.

Por todas las circunstancias anotadas en los párrafos anteriores, la relación del hombre con su ámbito de existencia se efectÍra a través de las imágenes que ac1uel tiene de los objetos y situaciones. Expresado esto de una manera excesivamente resumida, se diría que la relación entre los seres se produce entre las imágenes que recíprocamente tienen los uno de los otros. En concreto, esto significa que la relación

se produce entre imágenes, lo cual pennifa analizar y comprender, en posesión de mirltiples

variables, las vicisitLrdes parliculares y colectivas de las relaciones y, entre otras cosas, de

este modo también se hace posible valorar en toda su extensión la parlicipación de los

factores socioculturales y económicos en las relaciones parliculares.

5. Ls relaciótt ltonúre-nurjer

La relación entre dos seres de sexos diferentes, hombre y mujer, participa

obviamente de las características que han sido descritas. El hombre se vincula con la

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imagen cpre él elabora de la mujer. Esta por su parte se vincula con la imagen que ella elabora del hombre. Vale decir que también la relación hombre-mnjer es Llna relación que se desarrolla entre dos imágenes.

Lo corriente es que cada una de estas imágenes conlleve significaciones que

proceden, por una parte, de la órbita subjetivo individual (dependiente de las

vicisitudes propias de la historia personal) y, por otra, de 1o colectivo dominante

como consecuencia de su paso por 1os diferentes grlrpos de pertenencia. La proporción de elementos discriminados derivados de una actuación crítica en la constitnción de dichas imágenes es fi'ecuentemente, muy baja o inexistente y por

esa razón la relación hombre-mujer en las diferentes sociedades suele adoptar

elementos estereotipados.

La percepción clue el uno tiene del otro es difusa, o sea global, estática, enmarcada

dentro de márgenes rígidos y clasificadores del objeto dentro de categorías establecidas

por el colectivo dominante. Las imágenes de mujer "bllena" y mujer "mala" qlle

existe dentro de ciertas áreas socio-culturales, es un ejemplo de esto. La tipificación de mala o buena refiere, particularmente, a su conducta scxnal. La mujer "buena" cs

la que no se ha "contantinado" con el ejercicio prematrimonial de la "genitalidad".

La mujer "nlala" es la que ha ejercido su "genitalidad" fuera del matrimonio; en

consecuencia, no es ni virgen, ni prra ni ingenua. No es apta para el matrimonio ni

para la matemidad, pero sí es para la práctica genital "libre", a la cual consagran

especial cuidado ciertas sociedades, pues configura la "válvula de escape" necesaria

a la "genitalidad" masculina, denunciando con esto el carácter ambiguo y arbitrario

de sus calif,rcaciones. Estas imágenes snrgerl de una percepción anticipada del objeto,

es decir, la calificación del colectivo dominante ("buena" o "mala), acompañada del

ya descrito cortejo de atributos, es aplicada como cliché al objeto por Ia sola

circunstancia de conocer, o suponer, su conducta genital. La percepción anticipada tipifica el carácter difuso de la percepción del ob