Rev. Int. M´ et. Num. C´ alc. Dis. Ing. Vol.

21, 3, 35-53 (2007)

Revista Internacional de M´ etodos Num´ ericos para C´ alculo y Dise˜ no en Ingenier´ ıa

An´ alisis de uniones atornilladas viga–pilar realizadas con chapa frontal a tope
Antonio Foces y Jos´ e Antonio Garrido†
Aula UVA–CIMNE ETS de Ingenieros Industriales, Universidad de Valladolid Paseo del Cauce, s/n, 47011 Valladolid, Espa˜ na Tel.: 34 983 423386; Fax: 34 983 423631 e–mail: foces@eis.uva.es

Alicia Moreno
Departamento de Ingenier´ ıa Industrial II Escuela Polit´ ecnica Superior, Universidad de A Coru˜ na C/ Mendiz´ abal, s/n, Esteiro, 15403 Ferrol, A Coru˜ na, Espa˜ na Tel.: 34 981 337400; Fax: 34 981 337410 e–mail: amoreno@cdf.udc.es

Resumen
Hoy en d´ ıa est´ a ampliamente reconocido que las uniones y los elementos de una estructura met´ alica presentan un comportamiento semirr´ ıgido y no lineal, teniendo los estudios actuales como objetivo incorporar tales conceptos en los m´ etodos de dise˜ no y an´ alisis. El presente trabajo se centra en el estudio de las uniones atornilladas viga–pilar realizadas con chapa frontal a tope, tipo de uni´ on ampliamente utilizada por ser de f´ acil fabricaci´ on y montaje, con el objetivo de predecir su comportamiento rotacional (curva momento–rotaci´ on) para que pueda ser incorporado en el an´ alisis de la estructura. Para la determinaci´ on del comportamiento rotacional del mencionado tipo de uni´ on se ha realizado un modelo tridimensional de elementos finitos para ser analizado mediante el paquete de software COSMOS/M R . Dicho modelo contempla la compleja interacci´ on entre los diversos elementos que la componen. As´ ı se han modelado la viga, la chapa frontal, los tornillos (pernos y tuercas) y el lado del pilar. Adem´ as, como ley de comportamiento del acero, tanto para los elementos a unir como para los tornillos, se utiliza el diagrama bilineal correspondiente a un comportamiento el´ astico–perfectamente pl´ astico. Para la validaci´ on del modelo propuesto se han comparado los resultados que arroja con los deducidos te´ oricamente siguiendo las recomendaciones del Euroc´ odigo 3 (uni´ on equivalente en T y Teor´ ıa de las L´ ıneas de Rotura) y con los obtenidos experimentalmente.

Palabras clave: uniones viga–pilar, m´ etodo de los elementos finitos, Euroc´ odigo 3.

ANALYSIS OF BEAM–TO–COLUMN BOLTED FLUSH END PLATE CONNECTIONS

Summary
Nowadays it is recognized that connections and members of steel frameworks have a semirigid and nonlinear behaviour. One of the main concerns is how to incorporate the connection characteristics into an analysis. In the present study, beam–to–column bolted flush end plate connections, widely used because of the economy and simplicity of fabrication and assembly, are investigated for predicting their rotational behaviour (moment–rotation curve) that can be used in the frame analysis. In order to predict the rotational behaviour of this type of connection, a three–dimensional finite element model has been developed by the COSMOS/M R code. The proposed model takes into consideration the interaction between the various components that are comprised in the connection. Thus, the modelling domain includes the beam, end plate, bolts and nuts and the column. Besides, the analysis incorporates the effects of material nonlinearity, for the plates and bolts, using the elastic-perfecty plastic stress–strain relationship. The results obtained from the finite element analysis are evaluated and verified by comparing the numerically predicted results with those of the corresponding test carried out. The numerical results are also compared with a simplified theoretical model based on yield line analysis and the stub–tee analogy.

Keywords: beam–to–column joints, finite element method, Eurocode 3.

c Universitat Polit` ecnica de Catalunya (Espa˜ na).

ISSN: 0213–1315 Recibido: Enero 2006 Aceptado: Agosto 2006

anal´ ıtico.36 Antonio Foces. Las normativas modernas (o proyectos de ellas) recogen la idea de que las uniones reales se comportan de una manera intermedia (Figura 1b) entre las correspondientes a los mencionados tipos extremos. Jos´ e Antonio Garrido y Alicia Moreno ´ INTRODUCCION Hoy en d´ ıa est´ a ampliamente reconocido que las uniones de una estructura met´ alica presentan un comportamiento semirr´ ıgido y no lineal. 4 ) y espa˜ nol (CTE DB-SEA5 ) admiten la existencia de uniones semirr´ ıgidas y dan pautas a seguir para predecir el comportamiento rotacional de algunas de ellas. a partir de la cual se pueden deducir todas las variables de las que depende el comportamiento rotacional de la misma. su uso ha quedado relegado a la importante misi´ on de validar los resultados obtenidos por cualquier otro m´ etodo. La curva momento–rotaci´ on de cualquier uni´ on. el AISC (American Institute of Steel Construction) considera en la normativa ASD1 el p´ ortico de nudos semirr´ ıgidos. Es decir. Como es l´ ogico. Los numerosos ensayos de diversos tipos de uniones llevados a cabo en todo el mundo a lo largo del tiempo han permitido la creaci´ on de diversas bases de datos6−9 . debido a la complejidad que supon´ ıa la consideraci´ on de su comportamiento real. Tradicionalmente. en ellas se . Figura 1. Por ejemplo. Por ello. transmiten s´ olo una parte del momento flector y presentan una capacidad de rotaci´ on que contribuye a la distribuci´ on de esfuerzos en toda la estructura. donde las uniones pueden transmitir el esfuerzo cortante y tambi´ en tienen capacidad de transmitir parte del momento flector. mec´ anico o num´ erico (b´ asicamente de elementos finitos). esencialmente a trav´ es de sus curvas momento–rotaci´ on. Asimismo. m´ as concretamente. donde hay que tener en cuenta los efectos de la flexibilidad de la uni´ on en los procedimientos de dise˜ no y an´ alisis de la estructura. y en la LRFD2 define el tipo de construcci´ on PR (Partially Restrained). los proyectos de norma europeo (Euroc´ odigo 33 . a fin de ser incorporada por los m´ etodos de proyecto y c´ alculo de estructuras (la respuesta de las uniones utilizadas habitualmente ante los esfuerzos cortantes y el momento torsor –Figura 2a– es despreciable. para obtener la curva momento– rotaci´ on (Figura 2b) en el plano de flexi´ on predominante. en funci´ on de sus caracter´ ısticas mec´ anicas y geom´ etricas y de los esfuerzos actuantes. Para cada ensayo realizado. debido a la imposibilidad de ensayar toda la casu´ ıstica que puede darse en la pr´ actica. las investigaciones actuales en este campo tienen el objetivo de desarrollar t´ ecnicas para predecir ese comportamiento y. la pr´ actica habitual era aproximar todas las uniones por articulaciones o empotramientos perfectos (Figura 1a. se puede obtener por medio de ensayos experimentales y mediante modelos m´ as o menos sencillos de tipo te´ orico. los ensayos experimentales son el m´ etodo m´ as aproximado para obtener la mencionada curva. sobre todo si se utilizan perfiles de secci´ on abierta). Sin embargo. Tipos de uni´ on seg´ un su comportamiento Las herramientas matem´ aticas y la potencia de c´ alculo disponibles actualmente permiten la consideraci´ on del comportamiento real de las uniones en los m´ etodos de c´ alculo. c).

el primero puede ser predicho mediante un an´ alisis el´ astico del modelo. Tambi´ en se recogen la curva momento–rotaci´ on obtenida. as´ ı como las referencias oportunas. flexi´ on del ala del pilar. M´ as 13 − 15 recientemente. En efecto.An´ alisis de uniones atornilladas viga–pilar realizadas con chapa frontal a tope 37 recopilan las propiedades geom´ etricas y mec´ anicas (tipo de acero) de cada componente de la uni´ on (vigas. mientras que el segundo se puede deducir a partir del an´ alisis pl´ astico de su mecanismo de colapso. obtienen la rigidez rotacional de la uni´ on combinando adecuadamente los desplazamientos el´ asticos . como principal resultado. formaci´ on de un mecanismo pl´ astico en la placa o en la zona de tracci´ on del ala del pilar y plastificaci´ on por cortante. Su uso en la pr´ actica para el dise˜ no de estructuras est´ a muy limitado. La principal ventaja de estos m´ etodos es su facilidad para predecir los dos par´ ametros b´ asicos del comportamiento rotacional de una uni´ on: su rigidez inicial y el momento u ´ltimo resistido. Reconocen cinco fuentes de deformaci´ on en la uni´ on (flexi´ on de la placa de tope. deformaci´ on por cortante y deformaci´ on por compresi´ on del alma del pilar) y seis posibles modos de fallo (rotura de los tornillos. aunque a mayor simplicidad se obtiene una menor exactitud. dada la baja probabilidad que existe de encontrar en ellas la uni´ on concreta (detalles constructivos y materiales) que se va a utilizar. concretamente para validar modelos encaminados a predecir el comportamiento rotacional de un determinado tipo de uni´ on. la no linealidad de la respuesta rotacional real de la uni´ on se obtiene adoptando leyes constitutivas no lineales para las componentes de la uni´ on. alargamiento de los tornillos. Pretenden desarrollar reglas de dise˜ no relativamente simples que puedan ser empleadas de forma rutinaria. En estos modelos. Los primeros intentos de desarrollar una metodolog´ ıa de dise˜ no para las uniones realizadas con chapa frontal se basan en el modelo de uni´ on equivalente en T y la teor´ ıa de las l´ ıneas de rotura10−12 . Chen y sus colaboradores han desarrollado modelos para el an´ alisis de uniones materializadas con angulares. cabe citar a Johnson y Law16 y a Yee y Melchers17 . incluyendo en ´ el las deformaciones que se producen en el pilar. Como precursores de estos modelos. Es evidente que el uso de estas bases de datos s´ olo puede hacerse con fines de investigaci´ on. Esfuerzos que solicitan una uni´ on y curva momento–rotaci´ on predominante Los m´ etodos te´ oricos y anal´ ıticos se basan en la aplicaci´ on de las reglas de la Mec´ anica y de la Resistencia de Materiales a modelos m´ as o menos simplificados. aplastamiento y pandeo del alma del pilar). columna y elementos que materializan la uni´ on). Los modelos mec´ anicos se basan en la simulaci´ on de la uni´ on mediante un conjunto de componentes r´ ıgidas y flexibles (a trav´ es de muelles). Estos u ´ltimos realizaron un completo estudio de las uniones con placa a tope extendida. Figura 2. y el nombre de los investigadores responsables del ensayo.

Murray y Kukreti23.24 y Sherbourne y Bahaari25 . la herramienta m´ as adecuada para investigar su respuesta. La principal novedad aportada reside en que tambi´ en se modela la parte del pilar utilizando elementos s´ olidos (otros investigadores lo consideran un plano r´ ıgido o lo modelan con elementos tipo l´ amina). Krishnamurthy21 lleva a cabo gran n´ umero de an´ alisis de elementos finitos de uniones con distintas configuraciones geom´ etricas. . California. no detectan dicho comportamiento tridimensional. pero en el que no tienen en cuenta la deformaci´ on del ala del pilar. o bien se emplea una malla muy gruesa para investigar el comportamiento de la uni´ on. El modelo desarrollado ser´ a aplicado a una uni´ on previamente dimensionada seg´ un el Euroc´ odigo 3 y ensayada hasta su agotamiento resistente. s´ olo se considerar´ an I ´ c Structural Research and An´ alisis Corporation. de manera que los modelos de elementos finitos antes apuntados de Tarpy y Cardinal22 . en el que modela los componentes de la uni´ on empleando un elemento s´ olido con un n´ umero variable de nudos para las zonas de transici´ on del tama˜ no de la malla. Por u ´ltimo. M´ as recientemente. podr´ ıa decirse que la metodolog´ ıa desarrollada por Yee y Melchers es el primer ejemplo de los hoy en d´ ıa llamados ”modelos de componentes”. como es el recientemente propuesto por el Euroc´ odigo 3. Tarpy y Cardinal22 . En el presente trabajo se avanza en el conocimiento del comportamiento rotacional de las uniones materializadas con chapa frontal a tope al desarrollar un modelo tridimensional de las mismas para ser analizado mediante el paquete COSMOS/MI . desarrollan una relaci´ on momento–rotaci´ on/resistencia para la uni´ on con chapa frontal sin rigidizar. Murray y Kukreti23. El empleo de elementos finitos es. para los cuales se obtiene su expresi´ on anal´ ıtica. sobre los que tratan las investigaciones desarrolladas por Faella18−20 y sus colaboradores. en principio. ya que permite considerar todos y cada uno de los aspectos antes mencionados. la no linealidad del material. Apoyado en el desarrollo de los ordenadores.28 desarrollan un modelo 3D empleando ABAQUS R . Los Angeles. a fin de obtener su validaci´ on por comparaci´ on de resultados.23 . y calculan el momento que agota la uni´ on a partir de lo que resiste la parte m´ as d´ ebil. los modelos num´ ericos (fundamentalmente de Elementos Finitos) proporcionan una forma relativamente sencilla y barata de llevar a cabo un amplio rango de estudios param´ etricos que complementen los resultados experimentales ya existentes o que se hayan obtenido para la validaci´ on del propio modelo num´ erico. que emplean elementos de tensi´ on plana. El comportamiento de la uni´ on con chapa frontal es tridimensional y tales caracter´ ısticas deben ser investigadas mediante el empleo de elementos s´ olidos. entre otros aspectos y adem´ as de la geometr´ ıa. o bien resultan elementos altamente distorsionados en las zonas en las que se emplea una malla m´ as fina. en el que modelan los tornillos como componentes individuales empleando una serie de hip´ otesis en cuanto a su rigidez. obteniendo una curva momento–rotaci´ on y una metodolog´ ıa de dise˜ no recogidas en el AISC Manual of steel construction. elementos l´ amina y elementos s´ olidos. el pretensado de los tornillos y el rozamiento entre chapas en las uniones con tornillos pretensados. Para obtener un modelo num´ erico riguroso de una uni´ on es necesario modelar. Jos´ e Antonio Garrido y Alicia Moreno de las diferentes fuentes de deformaci´ on. Por otro lado.24 investigan la uni´ on con chapa frontal a tope y la uni´ on con chapa frontal extendida y ocho tornillos. A fin de simplificar el modelo a desarrollar.38 Antonio Foces. siendo b´ asicamente una extensi´ on del trabajo realizado por Krishnamurthy. en los modelos tridimensionales desarrollados por Krishnamurthy y Graddy26 y Kukreti et al. Sherbourne y Bahaari25 desarrollan un modelo de elementos finitos en 3D de uniones atornilladas con chapa frontal empleando el ANSYS R . bas´ andose en ensayos y an´ alisis lineales de elementos finitos. Bursi and Jaspart27. y Choi29 confecciona un modelo para ser analizado con ADINA R . tambi´ en 3D. Por ello. la interacci´ on (contacto) entre los distintos componentes.

en la que no haya ning´ un elemento con nudos colapsados que puedan presentar problemas de convergencia cuando se considera un comportamiento pl´ astico de los materiales31 . la uni´ on s´ olo estar´ a sometida a un momento flector. perpendicular al anterior. no se han considerado ni los radios de acuerdo entre alas y almas ni los cordones de soldadura entre la viga y la chapa frontal. el modelo no incluye los tornillos situados en la zona de compresi´ on. la cual se presenta como ejemplo de aplicaci´ on. Asimismo. tornillos (perno y tuerca) y lado del pilar. La respuesta de cualquier uni´ on es el resultado de la compleja interacci´ on entre los distintos componentes de la misma. pues .An´ alisis de uniones atornilladas viga–pilar realizadas con chapa frontal a tope 39 uniones sim´ etricas respecto de dos planos (Figura 9). Asimismo. de la viga. respectivamente. Por tanto. con cuatro tornillos en la zona de tracci´ on y dos en la de compresi´ on. Figura 3. s´ olo se ha modelado la cuarta parte de las mismas a fin de obtener un modelo lo m´ as simplificado posible. El modelo incluye una divisi´ on de la geometr´ ıa en una serie de vol´ umenes adecuados para que el mallado autom´ atico de los mismos genere una malla estructurada. uno paralelo a las alas del pilar que pasa por el centro de su alma y otro paralelo a las almas de las vigas y del pilar. Aprovechando la simetr´ ıa de las uniones que se pretenden analizar. los trozos de viga y de pilar considerados tienen una longitud como m´ ınimo igual a un canto y a dos cantos. Debido a ello y por no complicar el mallado. el dominio del modelo desarrollado incluye todas las partes que constituyen la uni´ on: lado de la viga. tanto en la disposici´ on geom´ etrica como en las cargas. ´ ´ ANALISIS NUMERICO En el presente apartado se describe el modelo realizado para el an´ alisis num´ erico de las uniones con chapa frontal a tope mediante COSMOS/M31 . las longitudes de viga y de pilar que se han considerado son las suficientes como para que se puedan recoger todos los fen´ omenos que ocurren en el entorno de la uni´ on sin que dichas longitudes afecten a los mismos. como el objetivo de los trabajos es la obtenci´ on de la curva momento–rotaci´ on (Figura 2b) en el plano de flexi´ on predominante. que pasa por el plano medio de dichas almas. Como se puede apreciar. Se trata de una uni´ on t´ ıpica. As´ ı. Modelo geom´ etrico de la uni´ on En la Figura 3 se muestran las caracter´ ısticas antes apuntadas para la uni´ on que aparece en la Figura 9.

la viga y las cabezas y tuercas de los tornillos se utiliza el tipo de elemento denominado SOLID8 de la librer´ ıa de COSMOS/M31 . Asimismo. Para mallar el pilar. pero se impide que la chapa frontal “atraviese” el ala del pilar en la zona de compresi´ on. entre los que se establecen los correspondientes elementos de contacto. Figura 4. Se trata de un elemento isoparam´ etrico de 8 nodos e integraci´ on completa en 2 × 2 × 2 puntos de Gauss. De esta manera se permite que las chapas se separen en la zona a tracci´ on de la uni´ on. la chapa frontal. Por id´ entica raz´ on. pero no est´ an pretensados. Esta distribuci´ on se hace efectiva concentr´ andola en una serie de . En los casos analizados se ha considerado ky = 103 kN/m2 . la uni´ on es sometida solamente a un momento flector aplicado en la secci´ on extrema libre de la viga a trav´ es de una distribuci´ on de presiones que var´ ıa linealmente a lo largo de la l´ ınea media del alma y es constante en su espesor. pero lo suficientemente peque˜ no como para no alterar significativamente los resultados. La raz´ on por la que se utiliza este tipo de elemento es que permite introducir f´ acilmente en la espiga la fuerza de pretensado necesaria para simular el apriete del tornillo. ni en el lado de la cabeza de los pernos ni en el de las tuercas. tampoco se han considerado las arandelas. Cada espiga de los tornillos (Figura 4) ha sido modelada empleando ocho elementos de los llamados TRUSS3D (barra tridimensional) en la librer´ ıa de COSMOS/M31 . entre los que se introducen los elementos de contacto (tipo GAP31 ). Con el fin de estabilizar las partes del modelo que sean inestables si se ignora el contacto se introduce una rigidez en la direcci´ on perpendicular al plano de contacto. empleados para modelar la interacci´ on entre las dos chapas. Los elementos de contacto se definen inicialmente cerrados (chapas en contacto) y con capacidad de resistir compresi´ on. puesto que se supone que los tornillos trabajan a cortadura y a aplastamiento. cuyo valor (ky ) sea como m´ ınimo el necesario para soportar adecuadamente el modelo y evitar que se produzcan movimientos de s´ olido r´ ıgido. No se considera la fricci´ on entre las chapas.40 Antonio Foces. Modelado de los tornillos En lo referente a las condiciones de contorno (Figura 5). La chapa frontal y el ala del pilar se mallan de forma que existan nodos coincidentes en ambas superficies. Jos´ e Antonio Garrido y Alicia Moreno se considera que estos no trabajan ya que la compresi´ on entre las chapas se transmite por contacto entre ´ estas. tambi´ en existen nodos coincidentes en las chapas y en las cabezas y tuercas de los tornillos. distribuidos uniformemente en el per´ ımetro del perno real.

obteni´ endose la carga aplicada en cada instante como el producto de la carga nominal por el valor de la curva asociada en ese instante. evita la convergencia hacia soluciones incorrectas producidas por grandes deformaciones unitarias dentro del campo pl´ astico y ajusta el paso de integraci´ on para evitar la terminaci´ on del proceso de soluci´ on por exceder el n´ umero de iteraciones de equilibrio debido a la falta de convergencia del problema. ya que proporciona la optimizaci´ on del tama˜ no del mismo seg´ un la convergencia del problema. De entre todas las t´ ecnicas implementadas en COSMOS/M para el control del tama˜ no del paso de carga. se utiliza el modelo de plasticidad de Huber–von Mises. Como se puede apreciar el modelo desarrollado es altamente no lineal. Concretamente. por la no convergencia en las iteraciones de contacto y por la presencia de un t´ ermino negativo en la diagonal de la matriz de rigidez. El diagrama tensi´ on–deformaci´ on empleado ha sido el elasto–pl´ astico ideal sin endurecimiento por deformaci´ on pl´ astica. Condiciones de contorno En lo referente al tipo de comportamiento del material adoptado. Para la resoluci´ on del problema se utiliza un m´ etodo paso a paso con una t´ ecnica de control por fuerza. en el an´ alisis del modelo desarrollado se ha empleado la t´ ecnica del paso adaptativo autom´ atico31 . en el que la matriz de rigidez se actualiza en cada iteraci´ on dentro de cada paso. En cuanto a las condiciones de borde. El sistema de ecuaciones no lineales al que se llega se resuelve mediante el m´ etodo iterativo de Newton–Raphson. hecho que puede ser debido a un incremento de la carga demasiado grande bajo el m´ etodo de control en fuerza. en el que la carga total est´ a prescrita y donde se da un incremento de carga en cada paso. se aplican las correspondientes a la existencia de simetr´ ıa respecto a los planos anteriormente apuntados. adem´ as de considerar una ley de comportamiento del material no lineal. por ser el recomendado para el modelo de plasticidad empleado31 y porque adem´ as se ha comprobado que en este problema el empleo de otros m´ etodos de resoluci´ on alternativos no supone una disminuci´ on apreciable del tiempo de c´ alculo. Figura 5. . entre la chapa frontal y la cabeza de los tornillos y entre el ala del pilar y las tuercas. la definici´ on de la carga se realiza asociando dichas fuerzas nodales con una curva de tiempo. ya que incluye la simulaci´ on del contacto entre la chapa frontal y el ala del pilar.An´ alisis de uniones atornilladas viga–pilar realizadas con chapa frontal a tope 41 fuerzas equivalentes aplicadas en los nodos de la discretizaci´ on situados en la secci´ on libre de la viga.

42 Antonio Foces. de 1 m de longitud y dispuestos perpendicularmente. ut + uc db (1) . la chapa frontal gira con el centro de rotaci´ on situado en el ala comprimida de la viga o en sus proximidades (Figura 6 y 12). apoyar el pilar y disponer los instrumentos necesarios para obtener el giro introducido por las diversas componentes de la uni´ on (medici´ on directa de los desplazamientos en los tornillos. el giro de la uni´ on en cada instante (φ) se calcular´ a dividiendo la suma de la m´ axima separaci´ on de la chapa frontal a la altura del ala traccionada de la viga (ut ) y el aplastamiento m´ aximo del ala del pilar en torno al centro de compresiones (uc ) entre la distancia que separa los planos medios de las alas de la viga (db ). Jos´ e Antonio Garrido y Alicia Moreno Figura 6. Deformada aproximada En las uniones analizadas. se ha realizado un protocolo para el ensayo experimental en laboratorio de las uniones consideradas. Debido a esas limitaciones t´ ecnicas. φ= ´ ANALISIS EXPERIMENTAL A fin de validar el modelo num´ erico descrito en el apartado anterior. que descansan sobre la cimentaci´ on. como m´ ınimo). tal como hacen otros investigadores25 . las vigas se apoyaron en las proximidades de sus extremos libres sobre la secci´ on central de sendos perfiles IPE–300. entre ambos se coloc´ o un redondo fijado mediante un punto de soldadura. no se dispon´ ıa ni de la m´ aquina de ensayos ni de la instrumentaci´ on necesaria para ello. En cuanto a las condiciones de sustentaci´ on. se opt´ o por la realizaci´ on de ensayos sobre montajes mucho m´ as sencillos (cuyo esquema se muestra en la Figura 7) consistentes en apoyar articuladamente los extremos libres de las vigas. en dichos apoyos articulados se coloc´ o un dispositivo antivuelco. en la chapa frontal y en las alas de la viga. Teniendo esto en cuenta. La carga se aplica verticalmente sobre ´ este u ´ltimo y se mide el desplazamiento del mismo en la direcci´ on de dicha carga. Al objeto de impedir el vuelco lateral de las vigas. Aunque para conseguir el objetivo que se persegu´ ıa (obtenci´ on de la curva momento–rotaci´ on de la uni´ on) lo ideal hubiese sido aplicar las cargas en la viga de modo que s´ olo trabajase a flexi´ on. 30 . permitiendo el desplazamiento del pilar en su direcci´ on axial (vertical). Con objeto de materializar una articulaci´ on.

en la Figura 8a se muestra el modelo te´ orico de la viga simplificado por simetr´ ıa. procedi´ endose a registrar las lecturas de los comparadores una vez que sus valores se hab´ ıan estabilizado. El desplazamiento vertical del pilar (δE ) se calcul´ o como el valor medio de las lecturas de ambos comparadores. L es la longitud de la viga comprendida entre la uni´ on y el apoyo articulado. sujetos al bastidor r´ ıgido y palpando sobre la parte superior del chap´ on. La uni´ on semirr´ ıgida se modela mediante un muelle cuya rigidez secante (S ) depende del momento solicitante (M ). En su parte superior se sold´ o. En este sentido. Como reacciones. condici´ on indicativa de la p´ erdida de rigidez por plastificaci´ on o rotura de alg´ un componente de la uni´ on o por plastificaci´ on de alguna zona de las vigas. Esquema del montaje realizado El desplazamiento vertical sufrido por el pilar durante los ensayos era medido mediante dos comparadores dispuestos al efecto. Para aplicar la carga se utiliz´ o una c´ elula ´ hidr´ aulica de compresi´ on con una capacidad m´ axima de 23 toneladas. Realizando un sencillo an´ alisis est´ atico en el que se consideren las deformaciones debidas al . Los ensayos se dieron por finalizados cuando se observ´ o una desproporci´ on muy acusada entre el incremento de carga aplicado y el desplazamiento producido. q el peso propio de la misma. Esta estaba montada sobre un bastidor suficientemente r´ ıgido y empujaba sobre la parte central del chap´ on de reparto. Durante la realizaci´ on de los ensayos. Figura 7. Dicha c´ elula estaba equipada con la instrumentaci´ on necesaria para conocer en todo momento el valor de la carga que transmit´ ıa a la estructura. En dicha figura. se tienen R sobre la viga de apoyo y M sobre el pilar. Pg es el peso del pilar. tornillos y chap´ on de reparto. previa preparaci´ on adecuada de superficies. Rg y Mg son las cargas derivadas del peso propio del trozo de viga exterior en voladizo y P es la carga aplicada por la c´ elula de carga. A fin de evitar el vuelco del conjunto. se dispusieron unos topes laterales sobre los que deslizaba el pilar (no han sido dibujados en el esquema de la Figura 7). un chap´ on de 25 mm de espesor y de dimensiones algo mayores que las del perfil para conseguir que la transmisi´ on de la carga fuese lo m´ as uniforme posible en todo el ´ area del mismo (pilar trabajando u ´nicamente a esfuerzo axil).An´ alisis de uniones atornilladas viga–pilar realizadas con chapa frontal a tope 43 El trozo de perfil dispuesto a modo de pilar era de longitud suficiente como para que ´ esta no influyera en los resultados. Para obtener la curva momento–rotaci´ on correspondiente a la uni´ on ensayada es preciso realizar algunos c´ alculos te´ oricos. De esta manera se obtuvieron directamente los datos necesarios para representar la curva carga aplicada frente a desplazamiento vertical del pilar. la carga se aplic´ o de forma est´ atica y progresiva en incrementos de 5 kN (media tonelada). uno a cada lado de la c´ elula de carga en la direcci´ on de las vigas.

q1 es su peso propio. En ella. Jos´ e Antonio Garrido y Alicia Moreno esfuerzo cortante. tambi´ en simplificado por simetr´ ıa. En dicho modelo δc = L2 1 R L1 (4 + α1 ) + q1 L2 1 (5 + α1 ) 24 E I1 (7) .44 Antonio Foces. L1 la mitad de su longitud y Mc y Rd las reacciones. siendo G el m´ odulo de rigidez transversal y Ac el ´ area a cortante de la viga. Figura 8. E el m´ odulo de elasticidad de material. Modelo te´ orico del ensayo Para el c´ alculo de δc se analizar´ a el modelo. δc el descenso del apoyo articulado. φ la rotaci´ on en la uni´ on. de la viga de apoyo representada en la Figura 8b. se llega a: M= 1 1 (P + Pg ) L − Mg + q L2 2 2 1 R = (P + Pg ) + q L + Rg 2 (2) (3) 1 1 (P + Pg ) L − Mg + q L2 2 2 (4) δ = δc + L2 L (P + Pg ) (4 + α) L − 12 Mg + q L2 (5 + α) + 24 E I S φ= M 1 = S S 1 1 (P + Pg ) L − Mg + q L2 2 2 (5) donde δ es el descenso del pilar. I el momento de inercia de la viga y α= 12 E I G Ac L2 (6) es el par´ ametro que incluye la deformaci´ on por cortante.

considerando las ecuaciones (4) y (9) 1 1 (P + Pg ) L2 − Mg L + q L2 2 2 (10) de donde. se obtiene la rigidez secante de la uni´ on. sin pretensar (se trata de tornillos trabajando a cortadura y aplastamiento. una por cada lado. despejando. debido a q . Tanto las vigas como el pilar est´ an hechas de acero S275JR. Los tornillos utilizados son de alta resistencia con 20 mm de di´ ametro y en calidad de acero 8. respectivamente. para cada nivel de carga P se ha medido el desplazamiento δE desde la configuraci´ on estabilizada resultante de aplicar las cargas muertas (Figura 8c). No obstante. cuyo l´ ımite el´ astico y resistencia u ´ltima son 640 y 800 MPa. El momento transmitido por ambas vigas es el mismo y de sentido contrario. y sustituir el resultado en (5). asumiendo un comportamiento r´ ıgido de la uni´ on (S = ∞) durante la aplicaci´ on de las cargas muertas. haciendo uso previo de (7). el desplazamiento δg que se produce una vez realizado el montaje. aproximaci´ on que puede hacerse debido al peque˜ no valor de dichas cargas. Sin embargo. Como se aprecia. Se disponen con una holgura de 2 mm y se colocan cuatro en la zona de tracci´ on y dos en la de compresi´ on. Las chapas frontales tienen un espesor de 20 mm. . que sustituida en (5) permite hallar el giro buscado en funci´ on del desplazamiento medido en el ensayo: δE = δ − δg = (4 + α) + φ= 1 P L2 δE − L 24 E I (4 + α) + 1 L3 1 I (4 + α1 ) 2 L3 I1 (11) P L3 24 E I 1 1 L3 1 I (4 + α1 ) + 3 2 L I1 S EJEMPLO Como ejemplo de aplicaci´ on se presenta el an´ alisis de la uni´ on t´ ıpica representada en la Figura 9. Por lo tanto. categor´ ıa D de uniones seg´ un el Euroc´ odigo 3). se unen a la viga mediante cordones de soldadura en ´ angulo con gargantas abatidas de 8 mm en las alas y de 6 mm en el alma y tambi´ en est´ an hechas de acero S275JR. de l´ ımite el´ astico igual a 275 MPa.8.An´ alisis de uniones atornilladas viga–pilar realizadas con chapa frontal a tope 45 con α1 = 12 E I1 G Ac1 L2 1 (8) siendo I1 y Ac1 el momento de inercia y el ´ area a cortante de la secci´ on transversal de la viga de apoyo. En su lugar. se trata de dos vigas con secci´ on IPE–240 unidas a un pilar HEB–180. Pg y Mg . para un nivel de carga P se puede despejar la rigidez S de la ecuaci´ on (4). el desplazamiento δg debido a las mismas puede obtenerse de la ecuaci´ on (4) haciendo S = ∞ y P = 0: L2 Pg L (4 + α) − 12 Mg + q L2 (5 + α) + 24 E I 1 L2 1 Pg + q L + Rg (4 + α1 ) L1 + q1 L2 1 (5 + α1 ) 24 E I1 2 δg = + (9) Como δ = δg + δE (Figura 8c). respectivamente. con lo que a partir de ´ esta y de la expresi´ on (2) se podr´ ıa dibujar la curva momento–rotaci´ on de la uni´ on. no ha podido ser medido. por lo que la uni´ on est´ a equilibrada y no se induce cortante alguno en el alma del pilar. q1 . en los ensayos no se ha podido medir el desplazamiento total δ debido a las limitaciones t´ ecnicas de las instalaciones de que se dispon´ ıa. Es decir.

δg = 368. entre otras.46 Antonio Foces. siendo de 1.445 · 10−7 m M = 484. Para la realizaci´ on del ensayo se dispusieron unas vigas de longitud total 1. Con estos valores. momento que tambi´ en es el m´ aximo que solicita la viga. Geometr´ ıa de la uni´ on En la Figura 13 se ha representado. Pg =502. se pudo comprobar que el agotamiento de la misma se produjo por plastificaci´ on del ala del pilar (chapa de la uni´ on .750 mm.584 kN m. Una vez desmontada la uni´ on.57 P φ = 877.2·10−4 m2 y Ac1 =16.122 kN m.128 + 0.267 kN m). q1 =422 N/m.35·10−3 Nm. resultan Rg =33.415. α = 0.916 y α1 = 6.1·105 MPa.286 M N m/rad.263·10−4 m2 .ensayo = 74. Ac =10.683 kN m y su rigidez inicial es Kφ. A este nivel de carga le corresponde un momento flector en la uni´ on MRd.EC 3 = 2 MRD. considerando que E =2.el´ estas recuperaron su posici´ on astico = 153.14 m la distancia entre el apoyo extremo y la chapa frontal.077·104 MPa.77 N .392 · 10−10 P S= M 180. Es interesante comentar el hecho de que al no superar durante el ensayo el momento el´ astico en ninguna secci´ on. Mg =1857.el´ astico = 89. el momento resistido por la uni´ on es MRd. la curva momento–rotaci´ on de la uni´ on considerada que se deduce de aplicar las recomendaciones dadas por el Anejo J del Euroc´ odigo 34 haciendo todos los coeficientes de seguridad que intervienen en el c´ alculo iguales a la unidad.8 m. Seg´ un ´ estas.EC 3 = 61. La longitud del pilar fue de 0. I1 =8360·10−8 m4 .830 · 10−5 P (12) (13) (14) (15) donde los desplazamientos se consideran en metros. Con ello. midi´ endose un desplazamiento δE = 25. q =307 N/m.626 N . ´ original una vez retirada la carga.810 P = φ 32780. los ´ angulos en radianes y la rigidez en Nm/rad. I =3890·10−8 m4 .EC 3 = 14. Jos´ e Antonio Garrido y Alicia Moreno Figura 9.EC 3 /3 = 41.563 δE − 126.918 · 105 + 21300.146 kN m) como en la viga de apoyo (Mviga1. G=8. constante (comportamiento lineal de la uni´ on) hasta que el momento alcanza el valor Mel´ astico.193 · 10−3 δE − 339. tanto de la viga unida (Mviga. Se dio por agotada la capacidad resistente de la estructura con una carga de 130 kN.25 m.

La curva momento–rotaci´ on corregida de esta forma es la mostrada en la Figura 13. con una brusca disminuci´ on de la pendiente. Para eliminar el efecto que este deslizamiento produce en la curva hay que trasladarla hacia la izquierda un giro φ0 = 0.ensayo = 28. Interpolando mediante una regresi´ on de m´ ınimos cuadrados. para poder comparar con los resultados deducidos aplicando el Euroc´ odigo 3.An´ alisis de uniones atornilladas viga–pilar realizadas con chapa frontal a tope 47 con menor espesor). En la chapa frontal y en los tornillos no se apreciaron deformaciones excesivas durante la realizaci´ on del ensayo ni deformaciones permanentes una vez finalizado el mismo.006 mRad.338/3 = 6. que el momento pl´ astico resistido por la uni´ on es el que corresponde a una rigidez secante de valor Sφ. mayora el momento m´ aximo de comportamiento el´ astico un 41. Interpolando linealmente entre los dos pares de datos correspondientes se obtiene que a esta rigidez secante le corresponden un momento MRd. el Euroc´ odigo la minora un 26.1%.8% y sin embargo. Curva carga–desplazamiento medido en el ensayo En la Figura 10 se ha representado la curva desplazamiento medido en el ensayo frente a la carga aplicada. seg´ un los resultados anteriores.147 kN m y un giro φRd. Adem´ as. el Euroc´ odigo 3 minora la resistencia de la uni´ on un 3.ensayo /3 = 19. En cuanto a la rigidez inicial.952 mRad. De la ecuaci´ on anterior se deduce que la rigidez inicial de la uni´ on es Kφ. se considerar´ a.ensayo = 19.20 ).338 = 0. al igual que en ´ este. por el contrario. Podr´ ıa decirse que dicho punto marca el inicio del comportamiento no lineal de la uni´ on.338 M N m/rad. la intersecci´ on entre ambos tramos tiene el aspecto de ser un “punto anguloso”. La existencia de un t´ ermino libre no nulo (el momento deber´ ıa ser nulo para giro nulo) es debida al deslizamiento de las chapas durante el proceso de carga.9%.338 φ − 0. Como se aprecia. . lineal para momentos inferiores a Mel´ astico. Al igual que hacen otros investigadores (Faella et al. junto con las obtenidas te´ oricamente mediante el Euroc´ odigo 3 y num´ ericamente con el modelo antes propuesto.ensayo = Kφ.ensayo = 64.984 kN m y no lineal para momentos superiores. De nuevo se observan en ella los dos tramos antes aludidos.446 M N m/rad.ensayo = 9. La curva momento–rotaci´ on correspondiente se ha representado en la Figura 13. En ambas se aprecia un primer tramo aproximadamente lineal (desde 0 hasta 50 kN de carga aplicada) seguido de otro tramo (desde 50 kN hasta 130 kN ) claramente no lineal.117 (16) donde el momento se expresa en kNm y el giro en mRad. 140 120 100 P (kN) 80 60 40 20 0 0 5 10 15 20 25 30 δ E (mm) Figura 10.117/19. se obtiene que la recta que mejor se ajusta al tramo lineal es M = 19.

todos ellos con espesor de ala del pilar tf c = 14 mm (HEB 180). en el u ´ltimo paso de carga. Aunque no se muestra la dependencia de la curva momento–rotaci´ on respecto del espesor del ala del pilar. 2824 curvas y 424 vol´ umenes hexa´ edricos (146 en el pilar. Como puede observarse. los valores de deformaci´ on aumentan alrededor del 70% con el refinamiento de la malla. tambi´ en aumenta la rigidez de la uni´ on. El efecto del espesor de la chapa frontal en el comportamiento de la uni´ on se muestra en la Figura 14. el modelo num´ erico resulta ser un poco m´ as r´ ıgido que la uni´ on ensayada.48 Antonio Foces. Para el an´ alisis se consider´ o inicialmente una malla (Figura 11a) estructurada con 3782 nodos. se ha observado que. pero no es aceptable en cuanto a la precisi´ on en los valores de rotaci´ on obtenidos. Incluye 1175 puntos. A medida que aumenta la carga. En la Figura 13 se muestran las curvas momento–rotaci´ on obtenidas. . como era de esperar. Los estudios te´ oricos demuestran que la flexibilidad y la resistencia de la uni´ on dependen del espesor de las chapas unidas. 3497 elementos s´ olidos y 1213 elementos de contacto. El modelo de geometr´ ıa considerado es el mostrado en la Figura 3. En cuanto a la soluci´ on dada por el modelo de elementos finitos con malla gruesa. As´ ı. tanto para la discretizaci´ on gruesa como para la m´ as refinada. junto con la obtenida te´ oricamente aplicando el Anejo J del Euroc´ odigo 3 y la deducida de los datos obtenidos en el ensayo. llegando a otra (Figura 11b) con 7300 nodos. adem´ as de los 16 lineales (TRUSS3D) que modelaban las espigas de los pernos. aunque la sensibilidad es mayor a la variaci´ on del espesor de la chapa frontal. se realiz´ o un afine de la malla hasta agotar las prestaciones del ordenador de que se dispon´ ıa. la soluci´ on correspondiente a la malla fina proporciona pr´ acticamente la misma curva momento–rotaci´ on que los resultados experimentales hasta alrededor del 50% de la carga u ´ltima. Mallas de elementos finitos La deformada obtenida para la malla fina se ha dibujado en la Figura 12. el coste computacional es significativamente menor con respecto al modelo refinado. a medida que aumenta ´ este. 2428 elementos s´ olidos (SOLID8) y 684 elementos de contacto (GAP). 26 en la viga y 120 en los tornillos) que permiten realizar un mallado estructurado de forma autom´ atica. Figura 11. donde se representan las curvas momento–rotaci´ on correspondientes a los modelos de elementos finitos con espesores de chapa frontal tep = 15 mm. tep = 20 mm y tep = 25 mm. adem´ as tambi´ en de los 16 lineales antes apuntados. Jos´ e Antonio Garrido y Alicia Moreno A continuaci´ on se expondr´ a el an´ alisis num´ erico realizado con COSMOS/M. Cuando se logr´ o la convergencia adecuada de la soluci´ on. 132 en la chapa frontal.

Efecto del espesor de la chapa frontal en la curva momento–rotaci´ on . Curvas momento–rotaci´ on 100 90 80 70 60 40 30 20 10 0 0 5 10 15 M 50 (kNm) Chapa de 25 mm Chapa de 20 mm Chapa de 15 mm φ (mRad) Figura 14. Deformada de la uni´ on 90 80 70 60 M 50 (kNm) 40 30 20 10 0 0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 20 EF (Malla Fina) EF (Malla Gruesa) Experimental EC3 φ (mRad) Figura 13.An´ alisis de uniones atornilladas viga–pilar realizadas con chapa frontal a tope 49 Figura 12.

estas dos u ´ltimas contribuciones son muy poco significativas. como ya hab´ ıan deducido los investigadores antes aludidos. tambi´ en se aprecia que el tama˜ no de la zona de contacto decrece al .50 Antonio Foces. que consiste en la aparici´ on de una zona de contacto en los bordes de la zona traccionada entre la chapa y el ala del pilar y que es debido a la deformaci´ on a flexi´ on de la chapa. despeg´ andose toda la chapa en la zona a tracci´ on de la uni´ on. calculadas seg´ un proponen Sherbourne25 y Jenkins30 . donde se muestran los pares de contacto cerrados. 90 80 70 60 M 50 (kNm) 40 30 20 10 0 0 2 4 6 8 10 12 14 Total Flexión chapa frontal Flexión ala del pilar Alargamiento tornillos φ (mRad) Figura 15. ala del pilar y tornillos) a la curva momento–rotaci´ on de la misma. Por lo tanto. al igual que en el resto de uniones analizadas num´ ericamente. Jos´ e Antonio Garrido y Alicia Moreno En la Figura 15 se presentan las contribuciones de cada componente de la uni´ on ensayada (chapa frontal. Contribuci´ on de cada componente de la uni´ on (tep = 20 mm y tf c = 14 mm) Figura 16. Se puede observar que dicha zona est´ a situada s´ olo en la parte comprimida. Zona de contacto entre las chapas (tf c = 14 mm) La zona de contacto entre la chapa frontal y el ala del pilar correspondiente al u ´ltimo paso de carga en algunas de las uniones con chapa a tope que se han analizado se indica en la Figura 16. no se ha producido lo que se conoce como efecto de palanca (prying). Como se aprecia. Adem´ as. mientras que el 3 ÷ 11% se debe a la flexi´ on del ala del pilar y el 2 ÷ 7% a la elongaci´ on de los tornillos. el 80 ÷ 90% de la rotaci´ on total es producida por la flexi´ on de la chapa frontal. Se observa que.

para algunas de las uniones analizadas con el modelo num´ erico presentado.An´ alisis de uniones atornilladas viga–pilar realizadas con chapa frontal a tope 51 aumentar el espesor de la chapa frontal. Asimismo se aprecia que en la chapa frontal disminuye ligeramente la extensi´ on de la zona sometida a las m´ aximas tracciones y mucho m´ as acusadamente la de la sometida a las m´ aximas compresiones a medida que aumenta el espesor de la chapa. Sin embargo. lo cual es l´ ogico. Para finalizar. Para la validaci´ on del modelo propuesto se ha realizado. en el ala del pilar al ir aumentando el espesor de la chapa se aprecia un ligero aumento de ambas zonas sometidas a tensiones extremas. se han obtenido y presentado la curva momento–rotaci´ on completa hasta el agotamiento de la uni´ on. Se puede observar que la m´ axima tensi´ on de tracci´ on se alcanza entre las dos filas de tornillos. correspondientes al u ´ltimo paso de carga. En cuanto a los resultados. Tensiones de von Mises en kN/m2 (tf c = 14 mm) CONCLUSIONES En el presente trabajo se ha desarrollado un modelo tridimensional de elementos finitos que simula el comportamiento real de uniones viga–pilar atornilladas materializadas con chapa frontal a tope. El modelo desarrollado se caracteriza por el empleo de elementos s´ olidos y una malla de elementos finitos razonablemente fina que conjuga la precisi´ on de resultados con el coste computacional asociado al an´ alisis. la distribuci´ on de tensiones de los distintos elementos y la contribuci´ on de cada uno de ellos a la flexibilidad de la uni´ on. un estudio te´ orico de la uni´ on. en primer lugar. en la Figura 17 se muestran las distribuciones de tensiones de von Mises en la chapa frontal y en el ala del pilar. seg´ un propone el Euroc´ odigo 3. se ha realizado un ensayo en el que se carga la uni´ on hasta producirse su agotamiento resistente. pues con ello aumenta la rigidez a flexi´ on de la misma. El modelo destaca por su comportamiento altamente no lineal. ya que tiene en cuenta la compleja interacci´ on (contacto) entre los diversos elementos que componen la uni´ on y considera un comportamiento el´ astico–perfectamente pl´ astico del acero. La . En segundo lugar. mientras que la m´ axima compresi´ on se produce cerca del plano medio del alma. ya que los modelos con elementos l´ amina propuestos por otros investigadores no pueden desarrollar ni recoger los efectos en direcci´ on perpendicular a la superficie media de la l´ amina. Ha sido necesario desarrollar un modelo tridimensional de la uni´ on. Figura 17. basado en la equivalencia de tramos o casquillos en T y en la Teor´ ıa de las L´ ıneas de Rotura.

pp. Agerskov. 6 A. N◦ 5. Mcguire. Gobierno de Espa˜ na.F. 116. 12 A. C´ odigo T´ ecnico de la Edificaci´ on. REFERENCIAS 1 American Institute of Steel Construction (AISC). Proceedings of the 1st COST C1 Workshop.S. 13 N. J. Engrg. Nashville Tennessee (1983). . M. Chicago. Kato y W. “Allowable Stress Design Specification for Structural Steel Buildings (ASD)”.. (1993). Vol. ASCE. complementando y ampliando los resultados experimentales. Struct. Mann y L. Vol. pp. que permita tener en cuenta los efectos de la flexibilidad de la uni´ on en el an´ alisis de la estructura. Chicago (1986). “Analysis of T–stub flange–to–column connections”. N◦ 7. Part 1–1: General rules and rules for buildings. N◦ ST11.. Chen. “Analysis of bolted connections subject to prying”. (1973). tal y como recogen en su filosof´ ıa de dise˜ no las normativas modernas como el Euroc´ odigo 3.G.P.52 Antonio Foces.V. “Load and Resistance Factor Design Specification for Structural Steel Buildings (LRFD)”. (1985).. (1989). a iniciar en el a˜ no 2006”. “A collection of experimental moment–rotation curves and evaluation of prediction equations for semirigid connections”. Vanderdilt University. J revised. 8 N. pp.A. 511–526. J. “Limit design of extended endplate connections”. (1990). Weinand. W. Goto y K. Strasbourg. pp. Struct. (1998). (1996). “Eurocode 3: Design of steel structures. ASCE. Morris. 7 D. 10 B. Vol. Parte 1–1: Reglas generales y reglas para edificaci´ on”. London. Goverdan. 105. J. 103. AISC. AGRADECIMIENTOS Los autores expresan su agradecimiento a la Junta de Castilla y Le´ on por la financiaci´ on del presente trabajo a trav´ es de un proyecto subvencionado en la convocatoria del “Programa de Apoyo a Proyectos de Investigaci´ on para proyectos a realizar por grupos de investigaci´ on y grupos de investigaci´ on noveles. (1977). “Steel beam to column connections: a review of test data and its applicability to the evaluation of joint behaviour in the performance of steel frames”. El modelo tridimensional de elementos finitos presentado en este trabajo puede ser empleado para obtener un modelo matem´ atico del comportamiento rotacional de las uniones con chapa frontal mediante la realizaci´ on de estudios param´ etricos m´ as extensos. “SERICON – Databank of Joints in Building Frames”. 5 Ministerio de Vivienda. Chen. Kishi. J. Matsuoka ”Design aid of semi–rigid connections for frame analysis”. (1979). Thesis. 9 K. “Moment–rotation relations of semi-rigid connections with angles”. pp. 2145–2163.(2006).. N◦ 3. Vol. Jos´ e Antonio Garrido y Alicia Moreno comparaci´ on de la curva momento–rotaci´ on proporcionada por el modelo de elementos finitos desarrollado con los resultados experimentales revela que el modelo propuesto puede simular adecuadamente el comportamiento real de las uniones con chapa frontal a tope. “Euroc´ odigo 3: Proyecto de estructuras de acero. UNE–ENV 1993–1–1/A2. (1992). 4 Comit´ e Europeo de Normalizaci´ on (CEN). 3rd Quarter. 2 American Institute of Steel Construction (AISC). Div. UNE–ENV 1993–1–1. 3 Comit´ e Europeo de Normalizaci´ on (CEN). Y.F. J. 865–888. ASCE. Div.. CIRIA Project Study. Annex G. H. N and Z”. Structural Engrg. 11 H.J. 99. 90–107. England. Div. ASCE. Struct. Kishi y W. American Institute of Steel Construction. 1813–1834. American Institute of Steel Construction. Nethercot.

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