V oces

de la luna azul

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Sé que algo te está rasgando lijando en una esquina del cráneo, en un rincón oscuro, debajo de tanto escombro. Será el cristal de tus ojos pulido con tus propias manos, y del brillo quedarás ciego, tuerto, o verás mejor.

Admiro al pez que dejó el agua, obligado o no creó pulmones, ¿qué dios creador, sino él mismo pez creador en su naturaleza? Admiro al hombre que le brotan alas, que se eleva a la luz de la conciencia sobre humanos perezosos ¿qué dios padre? ¡él mismo en su naturaleza! Admiro al ser que brilla cuando la oscuridad le oprime ¿qué dios omnipotente, sino el poder de él mismo en su naturaleza?

Ahora sentirás lo que siento, o tal vez no, pero sentirás el dolor sin escudos ni salvación...

¿Por qué brilla un árbol en plena ciudad? porque brillan las estrellas aunque no las veamos.

Astro celeste, te observo, algo tiene tu brillo que he de quedarme quieto, absorto en contemplación, cruzo el puente, abajo está la razón, cual si fueras una divinidad me elevas, siento ser más pequeño que un grano de arena pero tengo la sensación de que atrapo cada destello tuyo con mis ojos, te veo como no te veré más cuando parpadee, disfruto el instante, de todas tus transformaciones una ha llamado mi atención, y quiero creer que algo me indicas, pues no es en vano para mí el encontrarte, fuego que el frío no extingue, esperanza zigzagueante rumbo al nuevo día: paz, mas nunca estar inmóvil, dar, mas nunca quedar vacío

¡Se ha desatado una racha de cordura, huyan todos a los bares, prostíbulos, antros, galerías, bibliotecas, teatros, balnearios, parques!…

Tus cabellos dorados enredados sobre mi escuálido cuerpo, diciendo tus palabras armónicas en melodía nocturna Embelesado me encuentro buscando tu rostro en una pintura del siglo diecisiete, del recuerdo impalpable se me cae una lágrima… ¡Tras cuál invisible objeto te encuentras que no puedo verte!

Me niego, me resisto, me volteo, agarro vuelo, lo enfrento, lo golpeo, lo aniquilo, lo levanto y lo pongo frente a un espejo junto a mí; me niega, me resiste, se voltea, agarra vuelo, me zarandeada, me deja atónito en el suelo, me levanta, me pone frente al espejo junto a él ¿Cuál es la diferencia?

Una gota de agua para la sed Gota que cae de lo alto, escupida por la nube en una hoja de mango tersa recién brotada, aun morada antes de madurar en verde, resbala hasta mi pie, despojada de su esférica forma estiradas partículas líquidas fluyen por las escamosas grietas ¡agua, agua! ¡renueva mi piel sedienta!

Alma desperfecta de cuerpo irregular, pese a todo simetría radial, estética, orden caos desastre remolino hermoso marejada precisa balanza equilibrada a modo de juego entre el bien y el mal, hoja que el tiempo marchita botón que la aurora despierta escultura en calcio y carne caída de lluvia, tempestad explosión luz de estrella sendero y pies piel escamas guerra autodestructiva soldado ejecutado, bala cañón por donde fluye el agua llano, montaña que se desborda nota melancólica danza canto guitarra desvarío, llanto, árbol respirando instinto salvaje corazón henchido lengua ensangrentada, y al final nada, vacío fina arcilla, viento sueño, alma volátil

Mi religión es la luz que hay en la oscuridad de tus ojos que me hace cambiar el tono del color con que veo, ahora creo que tus destellos tienen que ver con las alas plateadas de la luna, y que atrás de lo visible de su espectro está tu amor apasionado envuelto en un oleaje incontrolable para mi cuerpo; los tonos violetas, verdes, y dorados, son una parte más de tu alma que inmortaliza la luna.

D/O ¿Ya viste la cara de loco que traes, Daniel? ¿Y eso qué? No soy actor ni príncipe, ni una escultura intocable más bien una obra que metamorfosea. ¡Eres un descarado! ¡Tengo mi rostro bien puesto desde que me vi en el agua... …y sé que ya no seré el mismo por eso del fluido! No se puede hablar contigo, ¡cállate! Nunca he dicho nada, sentido de la contradicción, tan solo es mi silencio lo que usted escucha; ¿ya vio usted su cara de hipocresía, falso padre dotado de energías extrañas, rostro adorable de macho? ¡Aayyy!

No constitución, no leyes, no mandamientos: Debo dejar de ser tan yo en su debido momento También otro/otros Conectarme con la cultura de mi pueblo Saber qué muestra, reconocer Ver a los ojos al águila Tocar los rostros de la sangre Caminar en los senderos raíces del árbol Observar las huellas Sembrar No usar mascaras Amar libre Cuidar el amor Dar, estar Reír, abrazar Reencontrarme mientras nado en las aguas de la in - conciencia

Pensar en la Nada y en el Todo Morir, renacer Sentir Ser

¿Qué ha dicho la luna? … La amamos Me enamoro cada noche de diferentes luces sean morados, azules, verdes, rojos, amarillos destellos reflejados en los chorros que brotan de la misma fuente el mar donde se acuesta desnuda esperando impaciente nuestras manos que la toquen como si fuera un amante en embestida; somos tan débiles que caemos una y otra vez en su hechizo, deliramos borrachos, corremos, nos arrastramos, y a veces nos creemos dueños del sueño; o nos subimos a la montaña para tratar de alcanzarla, nos besa y se va. ¡Estamos tan locos! Nos enamoramos Pongo agudos mis oídos

nítidos, afinados, quiero escuchar cada silencio suyo.

Paisaje industrial Tus ríos lloran bajo el peso del aceite por la madre mar transparente Cada vez se aleja más seca, ojerosa, amarilla viscosa, enlutada por los peces que han muerto en honor al hombre pensador y sus islas artificiales; ya no es el sueño el que arrebata los cuerpos por las noches, son los presentimientos de pobreza, la angustia y la asfixia que provocan las monedas de polvo la quiebra de sus empresas maquiladoras o sus éxitos fanfarrones políticos de los cuales se burlan decentemente en las televisoras. Y los muebles se desgastan, montañas de basura chatarra maloliente conquistan las calles, ya no se ve ni al vagabundo, se lo comieron las ratas. La lluvia negra pone triste a tu tierra, lloran tus ríos inconsolables, mareados por la peste llega lo inservible a tus entrañas y vomitas. -¡Bienvenidos sean todos los estúpidos a la coladera del mundo!

¿Cuántos hay que usan título y no escriben poesía cuántos hay que usan título quieren escribir poesía pero nada les sale cuántos hay que usan título escriben poesía pero no con la voz de las aves cuántos hay que usan título escriben poesía con voz galante pero solo son poemas fecales cuántos hay que trasmiten cuántos que pura mierda? “Tú y cuántos más”, dice la famosa frase que utilizan los hombrecillos valientes de mi pueblo para dárselas de machines. Así me siento hoy… ¿¡Tú y cuántos más! tratan de atrapar lo inasible, y quedan esperando rosas que se convierten en reptiles gigantes cuando las tocan, y les mastican sus cerebros? ¡La poesía es en nosotros el lenguaje!

“Hoy he hecho mi día al hacerle el día a otro” Paloma torcasita con su pico agarra ramas, las estruja y si se caen no son buenas Para el nido de sus polluelos varas resistentes, flexibles, moldeables Las raíces enterradas quiere aferradamente aunque su lánguida fuerza no las desate -¿Me has estado observando lo mismo que yo a ti? ¿qué colores ves en mí? Torcaza tornasol de ojos fijos como el vacío Son mis manos las herramientas necesarias para tejer y desamarrar y romper, Úsalas a tu beneficio con la condición de que visites mi jardín y heredes como tradición el ir y venir a tus polluelos.

Lluvia oscura frente a tus ojos, remolino furioso de recuerdos irrecuperables, gota de memoria evaporada cascabeles convulsionan tus oídos, retorciéndose en el suelo la cola de lagartija dándote latigazos en las mejillas pesadillas indisolubles acaparan tu alma, infectado del virus embriagante que secreta el olvido viendo el cielo sin color te encuentras inmóvil, bajo los escombros del ayer en un acto en vano por recuperar lo que ya no se sabe ni se percibe, tres nudos alrededor de tu cuerpo atan tu pensamiento volátil; pataleando, balbuceando allí yaces como una tumba de semillas que mueve el viento.

El barullo de la ciudad forma un embudo donde al final brilla una luz que es una voz: desalámbrate, desgránate tiéndete al sol sin esfuerzo sin espinas las piedras son lijas exfóliate cada partícula de humo capitalino que hay en tus poros Húndete en mí huye de mí. Y la luz se hace más grande. Le cuento a un edificio de mis angustiosas visiones Para que me escuchara subí los treinta pisos y en la terraza, resistí el viento ciclónico Cosquillea mis pies la altura el pasar de coches y fantasmas chillones, así es el cilindro y sus ecos sanguinarios. Llegan llorando palomas a mí. Me quedaré, por esta vez no saltaré Advierto que hay voces incitándome al abismo. Me aflige el final que no conoceré Deambulo escuchando el movimiento de sus extremidades como poseído por la fricción de los engranes estalladas mis pupilas confusas por las luces de allá y aquí.

Atrápame en tus senos húndeme en tu magma derrite mis deseos con tus caderas desnudas apágame en tus labios humedece mi lengua deja que te acaricie la espalda deja que te arranque un suspiro un gemido una risa una lágrima. Quiero respirarte saborear tu cuello tu ritmo tu aroma. Estallas mis sentidos, divinidad humana gran obra delicada y brutal. Cierra tus parpados, siente mis manos mi piel; elevémonos, salgamos del bello encierro llamado cuerpo que arde en llamas. Humo de la fusión orgásmica

de nuestros seres saciados, permanezcamos tendidos en esa nube de éxtasis hasta que amanezca.

La ilusión se vuelve clara cuando con tus ojos amparas la cotidiana desilusión, ya que el cristal es cristal y tus ojos ojos tu imaginación, imaginación, aun en el charco mohoso de la desgracia. Es más horrible no soñar que ver a los monstruos balbuceando cariñosas palabras.

Marginación Terrible deseo irrealizable: involución. Consciencia Confianza: unión. Ramas que se dispersan de un árbol sin sustancia, acostados insectos bajo su sombra otros vuelan sobre sus hojas La música se queda, cayendo, como una piedra en el agua, se expande expandiéndose: Semilla del fruto intacto. Sí asible sí posible, certeza de la armonía de la chicharra al borrego

de los polos al ecuador del hombre al polvo sin exclusión.

Yo veo que en el desierto exterior no ha llovido más que en mi espacio interior, irredimible de tempestades Y no hay una calma sino un calor, insistente claridad, abrupta nube cargada de una electricidad que me mantiene firme, inerte Cuando se desboca agrieta también toda pasividad, movilidad creadora El escuálido viento, las míseras gotas cayendo allí afuera, Analogía de la energía que de todo es partícipe, Si dicho torrente galopara allí afuera, el estrecho y ligado mundo sería menos austero Así tú verías tu interior, con calma, sin preocupación del exterior Yo vería un campo fértil, flores, aves alegres, y no las muecas de desolación

que veo hoy en rostros humanos.

Cuando llevo los brazos al mar, nado, los peces me reconocen, me rodean, es su hábitat, soy el extraño ser llegado del aire que convive con ellos.

Venga a enseñarnos, usted, que dice que así se hacen las cosas, verifique bien el terreno, sí, señor, así somos nosotros aquí, tenga cuidado con los rayos del sol no toque esa planta no vaya a pisar las espinas refúgiese, beba, protéjase, coma, no vea directamente al sol. ¿está seguro que vendrá a enseñarnos? lárguese de aquí con su consumismo con su idolatría con su control mental asfixia espíritus; aquí bebemos el mezkal de la planta desértica, procuramos la noche y el amanecer, las hierbas y las raíces, descansamos como las nubes constantemente cambiando de colores con el sol cual reptil. Comemos las delicias temporales, razonamos los ciclos, vemos la energía de la luna, amamos a la mar. Libremente creamos con nuestras propias manos

el arte de vivir la vida. ¿quiere venir a enseñarnos? ropita kinquirri puño de tierra ¿en dónde crees que paró el águila? aprenda, usted, ande y enséñenos que nuestras técnicas ya mañana serán obsoletas.

Despertar del sueño abrir la puerta de la casa y ver que no ha pasado el tiempo, Cerrar las ventanas para que no entre el viento es absurdo se cuela siempre por las grietas de los muros. Decir que el mundo es irreparable es no percibir el amor. Seguir durmiendo es irreprochable ya que no hay nada mejor. Quien sueña nada ha demostrado, quien entra a los sueños del otro sabrá de qué está hecha la casa. Ahondar en los sueños, en el interior, allí yacen todos los deseos las pasiones, los anhelos, las perturbaciones y monstruos, por eso luchamos. Despertar del sueño salir de la casa y ver como desaparece, ilusión, ninguna constante, casa hecha de polvo nunca existió, los sueños son la verdad. Cabizbajos pasamos de un despertar a otro sueño, para otro despertar, para otro sueño.

Nos sumergimos en nosotros mismos tratando de comprenderlo todo, cuan pretenciosos somos. Nos atareamos, apresamos, ridículamente nos llenamos de quehaceres, buscamos distracciones, disfraces, fiestas pop, trabajo desmesurado, ejercicio exorbitante, borrachera inacabable, orden, para no enamorarnos, porque el amor es doloroso, incomprensible, desalineado, difícil de mantenerlo avivado, irracional cuando vemos el mundo exterior, confuso e ilógico cuando no tenemos fronteras, nudo cuando pretendemos atraparle con diez brazos y correr tras él con piernas motorizadas, lo sencillo que es no se recuerda cuando se vuelve borroso el cristal que le conserva, por tanto escombro. Y las cosas indiferentes nada nos pueden causar, solo placer, el placer de hacer o no hacer lo que uno quiere, de cumplir lo que la mente se ha propuesto, o el olvido rotundo de uno mismo. Apaciguamos el alma, enfriamos el corazón... queremos el equilibrio, pero huimos del amor. (¿?)

Luego que sientas frío del fanfarrón maniquí, en la gran ciudad, con sus chistes de bolsillo y disimulos de etiqueta, regresa al puerto, no antes, porque si llegara a ser antes seguirías dudando. Ahora parte a respirar menudos aires frustrantes. Aquí seguirá la mar alegre, sencilla vida, irrenunciable ola, siempre como siempre constante.

¿Qué le impide amar? Una mezcla de no sé Con quién sabe Una duda incierta Con preguntas sin respuestas, Y no quiere saber… Nada sabe, Simplemente no quiere amar.

Se antoja el cielo opaco, naranja pálido, tan deslavado como mi corazón, a ponerme melancólico. Pienso cabizbajo en tus palabras que me hieren, el sol se oculta y cae la noche; no logro ver ya el suelo donde estoy así que levanto la cabeza, ahí está el cielo de nuestros días, el rayo de luz intensificando el sentir. Si la luna aún se llena, aunque parezca que se va, regresa, por qué ahora dices que no me amas más, ya no sentir nada; si la llama alumbra todavía nuestros rostros, dices que no me ves, no me ausenté por siempre, ahí está la luna llena otra vez, desvelando nuestras almas.

Debo suponer que entiendo algo, nada entiendo. Prefiero ser puro polvo silencioso, viento salvaje. Si mi pretensión es arder haré danzar la llama, el círculo donde todos beben luz embriagante al final de la jornada, mientras la noche abraza todas las miradas. Los cristales, estrellas que de la tierra emanan giran alrededor de mí ser como mi percepción rodea otros astros como el sol lanza su calor a distintas latitudes diferentes estados, reacciones únicas remotas luces como la vida bullendo.

Bajo la lluvia el que no se moja tiene arriba una piedra o un paraguas bajo la lluvia el que se moja toca el agua ¡sí el agua! ¡clara Lluvia derrite los párpados somnolientos Trueno, en los pechos indiferentes revela el espíritu creador! gota, caudal, río, delta, ¡llega, llega ya! la Mar ¡la Mar! Amor

dónde nos reconocemos Reconozco: charcos arroyos nubes rayos tierra húmeda aromas cabellos mojados piel fresca pasos humo viento danza ¡alegría! Reverdece el monte Nos encontramos Nos reconocemos.

El hombre cría ratas y cree que ha creado; son tan solo sus grotescas extremidades desarrolladas bajo el peso de la civilización, sus sombras a distintas horas que tratan de comerse el cascarón de donde emanan. Huye cada noche preso de su confusión a seguir con experimentos, en cuclillas remordiéndose los dedos mirando fijamente su creación, percibe una presencia ajena, extraña, ahí están los muros, las ventanas, allá los libros, los utensilios, ¡el espejo que le asecha! y ve su cuerpo deforme mutando a rata.

Te cambio por quien sea Hoy mañana Una estrella fugaz Ni tan ajena, se esparce Hundida en el aire Sin saber que es el veneno de ayer Respiro Hoy mañana Muero cada segundo Porque siempre te quedas Yo te cambio por quien sea Pero siempre te quedas.

No queda tiempo para nada Es la hora próxima a la muerte Sucumbe en espacio terrenal la carne

“Todo es en vano Nada es absoluto El universo es relativo Cada quién tiene su propia verdad

Migajas de lo que fue Comen los hombres más hambrientos: Los que hablan por hablar, Los que hacen por hacer, Los que quieren por querer;

No hacemos nada Creemos ser todo [Somos egoístas]”

Debes correr No queda tiempo Más que para correr, O enfrentar A la muerte.

Siempre que los dejo ahí, ahí se quedan Quietesitos, viendo lo que hago Y cuando me quedo sin nada hacer Se voltean, sordos, disimulados Sin embargo ahí siguen Quietesitos, murmurando si me distraigo Echo una mirada rápida, pero ya se han esfumado Así que los dejo ahí.

¡Crueles pasiones que te llevan a los límites de la imaginación a través del deseo creador, no hay tregua, solo la muerte apacigua, poseedora de la resurrección, en vida nos acorrala al precipicio: intentar volar es volar, o morir en vuelo, o volar luego morir, o morir volando en el limbo infinito de la imaginación, pero morir para ya no sentir! ¡Dulces pasiones que rondan bebiendo la sangre del cuerpo hasta hinchar los labios, los ojos, la piel, vaginas, falos, hasta que pasiones mayores desprecian al cuerpo y estas nuevas llegan absorbiendo la energía del espíritu hasta quemar la razón!

No el recuerdo ¡su espíritu! que se esconde y se revela frente a estos inicuos sentires Espectro de sus muecas Compañera de la soledad Esa desdichada pero reconfortante arena donde quedan las algas, sin embargo huele mal después de ocho días La que dice el silencio dictando las acciones que debo hacer tan sutil entre el viento El aroma de su estado Caminar en su cuerpo descubriendo senderos nuevos más allá de sus límites ¡Qué alegre muero! Ni el recorrido, ni la fatiga nada de lo hecho sino papel y tinta

ocupa mi sufrimiento para no desearte más que el momento.

Soy un maldito egoísta que solo piensa en él en última instancia, y aunque a veces al momento comparto, al final mi fin único es yo mismo. Soy un maldito egoísta que quisiera dejar de serlo pero mi ego enriquecido de guerra ataca fríamente, algunos pensamientos quisieran escapar del cuerpo, estar desinteresadamente sin ningún otro fin que la armonía, sin yo primero. Ego sacará su cuchillo amenazante y matará todas las estupideces que no dejen sobrevivir en esta sociedad egocentrista.

Puta ciudad cabrona que me haces envejecer deprimirme emborracharme escupir insultos mientras me quito de en sima el stress, tus pesadas técnicas amontonadas en un archivero reposadas en mi espalda, voy y vengo se me ampollan los pies me crujen las rodillas mis ojos se secan se queman ¡sigues creciendo echando basura al costal …que se me cae! Una vez más tirado flotando en el mar me libero de ti.

Hay mucha gente estúpida en las calles ofreciéndote una mano Con la otra mano ofendiéndote Son falsos y oportunistas Eso les hace estúpidos. Cuídate de quiénes hablan sin parar Hazte amigo de quiénes saben compartir el silencio.

Camarada del mar remoto, del horizonte lejano, soy sal, tú, sal, hermano extraviado en un navío de ida y quizás retorno, aquí en el puerto te contemplo impreciso, como somos. En el océano ¿qué importa si vas o vienes? solo es la ola que nos lleva, entre una subida y una bajada coincidiremos, nos reconoceremos, seamos como seamos.

Pensamientos al aire
Ustedes corren hacia una libertad imposible, yo corro de mí mismo. Si la juventud no tiene razón, es porque dice lo que ve, lo que escucha, lo que siente y vive. El trabajo es bueno, más la fiesta; las tradiciones son celebraciones que cuestan trabajo mantener y sobre todo realizar, son tan satisfactorias para el hombre, el alma se eleva en el orgulloso recuerdo, en la danza, en la música, en el teatro, en el trabajo en común; éste tipo de tradiciones son las que debemos sembrar para la cultura. Caída la noche me propongo a descifrarnos, dame un sueño, significado de lo que somos.

Los abuelos pactaron el tiempo, lo afirmaron en el instante, dilucidaron pasado-presente-futuro. La juventud moderna dada a la indiferencia olvidó a los viejos. Entonces, los abuelos lloraron por la ignorancia sobre el pasado y el menosprecio hacia el futuro; un diluvio les arrancó el corazón a los hombres, después fueron desterrados del mundo.

Deja a los muertos en paz Los muertos son difíciles de cargar Deja que se los coman los gusanos

El agua es fuego que no quema sombra de la nube o espejo del sol. El fuego es agua imbebible donde se baña el espíritu, madre de la tierra, hija del sol. En el fuego no puede haber agua, pero sí fuego en el agua. El viento se filtra por todas partes en todo lugar, es el movimiento de la tierra.

Tienes ojos según la luz que te dé, a veces triste, melancolía, otras veces alegría, incitas a la danza a los cuerpos como las olas, finitud o infinitud. Desde aquí percibo tus colores, me pareces una obra en movimiento, hecha en madera tallada, esculpida en roble ya viejo, embarnizada con aceite de agave, con pincelazos claro oscuros, lu mi natica, vertida en un farol de fuego inextinguible que hace notas musicales cuando sopla el viento, cantas al poeta con boca encendida durante la noche, piedra rara, obra de arte natural.

En la cuenca que dejó nuestro amor llegan a beber aves migrantes de los más profundos sentires de la montaña. Los árboles entristecen sin tu presencia, el viento muestra indicios de soledad, polvo y frío. Después de tres días, las hojas cayeron, el suelo heló, el agua se secó, se secó, se secó, algunas aves murieron, otras ya no volverán.

Dame muchas matemáticas, amor, que la vida está forrada de colores, la palabra poética que está flotando se filtra por los poros, la vida está llena de plantas alucinógenas, de formas surrealistas, habitada por seres racionales de pensamientos monstruosos, de seres mata seres, egoístas, parlanchines, generadores de caos; mas yo, ser pasional, amo, ¡me encolerizo por no poder armonizar para ti canciones! si crees que esto es sencillo, no puedo vivir en el tugurio llamado mundo sin las matemáticas ¡Dame las tuyas!

Carta para A.S.A. Para crear el mundo, el cosmos, tenemos que destruir, no nuestra primera noción de él cuando recién llegamos, que esa es la más pura e inocente, sino la que ya está infectada de creencias vanas, obsoletas, cuando ya hemos aprendido “lo que todos dicen” , “lo que todos hacen” , “todos los deberes”, esa parte dolida por las vivencias trágicas, por las penas, agrietada por el peso de la sociedad que nos rodea, la civilización que tortura a los que sueñan la libertad, y agota el manantial de los amantes. Hay que estar en lo más bajo de los pueblos, de las ciudades, en el fondo de los pensamientos, de las actitudes, de la humanidad, en la nada, casi salvaje, quieto, callado, a la intemperie, en el seno de la tierra, conversar con el fuego, bañarse de luz de estrellas, hasta sentir, sentir el alma, al otro, hasta comprender que estamos en un mundo lleno de vida, la misma tierra de siempre, lúcidos, develar las mentiras, destruir los monstruos de la cultura, el ego, todo aquello que está de más, dejarlo, y así ir creado poco a poco con fuerza de ser que vive por su vida, caminando, corriendo, contemplando, reflexionando, meditando, sembrando, cosechando, enérgico,

con la sencillez del árbol y la astucia de las aves, así hasta forjar los valores propios, a través del conocimiento de la naturaleza propia, con el uso de la imaginación, la creatividad, la razón, a modo de juego, siempre fiel al instinto. ¡Para volver a creer en el amor! ¿pero qué amor será este? El más tierno, comprensible, delicado, sincero, noble, arriesgado y sublime. ¡Para volver a creer en el mundo! ¿pero qué mundo será este? El más bello para todos los sentidos. Posdata: Si dios creo el mundo, yo creo mi propio mundo interior, para contemplar, con mi percepción más elevada, el mundo que nos es dado. Pues el mundo que dios dejó, no soy ciego, lo están destruyendo mis enemigos, y si ellos se apoderan de él, ¿qué me queda? el mundo que he creado. Sin embargo, hay algo más en el mundo de dios algo oculto a nuestro simple intelecto que no podré decir si no lo siento,

por eso debo estar en sincronía con su creación, por lo tanto luchar contra mis enemigos, aceptar lo absurdo y la tragedia, cuestionar: ¿si soy creador, porqué debo creer en el mundo de dios, o no soy creador, sino dios a través de mí, o ni dios ni yo, sino meras perplejidades, inventos para estar mejor en un mundo de posibilidades infinitas? por eso es que no sabemos nada, quizás hasta hacerlo. He nacido con la posibilidad de ser quién soy, ese soy, y así es el mundo en el que vivo.

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