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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

EL ESTADO
Y
EL PUEBLO AFROPERUANO
BALANCE Y PROPUESTAS DEL PROCESO AFROPERUANO
ANTE LOS ACUERDOS DE
LA CONFERENCIA REGIONAL DE LAS AMÉRICAS

CEDET
CENTRO DE DESARROLLO ÉTNICO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Serie: ARGUMENTOS / 1

© Centro de Desarrollo Étnico – CEDET


Av. Bolivia 569. Breña, Lima 05.
Teléfono: (00-511) – (01) 330-2653
Correo electrónico: cedetdir@ec-red.com

Diseño de carátula y viñetas: A 2PTO / Arte Afroperuano Para Todo.


Edición, diseño y diagramación: Newton Mori Julca.
Pre-prensa: A2PTO / Arte Afroperuano Para Todo.

Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú:


N° 2005-4379

Prohibida la reproducción total o parcial de las características


gráficas de la presente publicación. Las fotos, salvo que se
indique el autor, pertenecen al Centro de Documentación de
la Cultura Afroperuana – CENDOCAP.

Se autoriza la reproducción de los datos y análisis contenidos


en el presente libro, siempre que se indique la fuente con
los créditos correspondientes y se remitan a nuestra
institución dos ejemplares de las publicaciones que contengan
los mismos.

Primera edición: Noviembre 2005

2,500 ejemplares.

Impreso en Lima, Perú.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

CONTENIDO

Introducción 11

Capítulo I: RECUENTO

• Santiago +5: Recuento del Proceso Afroperuano ante


los Acuerdos de la Conferencia Regional de las Américas 19

• Santiago +5: Respuestas de las Instituciones Públicas y Privadas


ante los Acuerdos de la Conferencia Regional de las Américas
del año 2000 25

Burocracia: Encuentros, desencuentros y evasiones 25

Los acuerdos de Santiago desde la perspectiva Estatal y


de los Afrodescendientes 27
Acuerdo 103 27
Acuerdo 104 31
Acuerdo 105 36
Acuerdo 106 39
Acuerdo 107 40
Acuerdo 108 43
Acuerdo 109 46
Acuerdo 110 47
Acuerdo 111 48
Acuerdo 112 48
Acuerdo 113 53
Acuerdo 114 56
Acuerdo 115 57
Acuerdo 116 59
Acuerdo 117 60
Acuerdo 118 62
Acuerdo 119 62

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Capítulo II: RESULTADOS

• Plataforma de las Comunidades Afroperuanas 65

• 15 Acciones que el Estado debe aplicar para el Desarrollo


del Pueblo Afroperuano 69

• Los Afroperuanos y el Plan Nacional de Derechos Humanos 101

Capítulo III: PERSPECTIVAS

• El Problema de la Discriminación y la Visibilización de


los Afrodescendientes
José Luis Risco Montalván 111

• Evocación y Plática
Margarita Ramirez Mazzetti 115

• Los Afroperuanos y las Políticas Públicas


Agustín Huertas 125

• El Reconocimiento Público de la Tradición Cultural Afroperuana


como parte Constitutiva de la Cultura Nacional
Milagros Ramírez Flores 127

• Afrodescendientes, Partidos y Política en Perú


Augusto Malpartida León 131

• Aspectos de la Incorporación de la Acción de los Afrodescendientes


y la Historia Africana en los Planes Curriculares
Máximo Estupiñán Maldonado 137

• Género y Jóvenes
Mónica Carrillo 147

• Afrodescendientes y Juventud
Evelyn Buenaño 151

• Situación Penitenciaria de los Afroperuanos


Hermes Palma 157

• ¿Quiénes Somos?
Censos, Identidad, Ideología y Exclusión
Newton Mori Julca 159

• Alcances de las Propuestas para el Fortalecimiento


de la Cultura Afroperuana
Humberto Rodríguez Pastor 165

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• El Primer Museo Afroperuano. Recuento de una Experiencia Exitosa


Luis Rocca Torres 169

ANEXO I. Formatos

• Formato Destinado a los Organismos del Estado 177

• Formato Destinado a los Organismos Internacionales 180

• Formato de Trabajo para las Organizaciones Afroperuanas 182

ANEXO II. Discursos

• La Implementación de las Resoluciones de la III Conferencia


Mundial Contra el Racismo
Romero Jorge Rodríguez 185

• Discurso de Apertura de la Audiencia de la Zona Sur.


Mario Solari 191

• Nos Falta Difusión, pero se Necesita También Normar


Carmela Puccinelli Suero 193

• Acciones sin Discriminación


Eduardo Mendoza 195

• Presentación de las Conclusiones de las Audiencias Públicas


Descentralizadas. Discurso de Apertura
Xavier Michon 197

ANEXO III. Instrumentos Internacionales

• El Racismo, la Discriminación Racial, La Xenofobia y


las Formas Conexas de Intolerancia 203

• La Discriminación Basada en la Ascendencia 215

• Carta Social Andina 223

• Carta Andina para la Promoción y Protección de los


Derechos Humanos 231

ANEXO IV. Documentos de los Organismos del Estado

• Respuesta de los Organismos del Estado ante la


Plataforma de los Afroperuanos 257

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INTRODUCCIÓN

El combate contra el racismo,


la discriminación racial, la xenofobia y sus formas conexas
de intolerancia es primordial para la construcción de una
sociedad mundial más integrada, justa y solidaria. Es
fundamental para alcanzar la paz mundial, en la que gran
parte de los conflictos de tipo social se originan en el
enfrentamiento a causa de la diferencia, una diferencia
que se crea por sustentos muchas veces basados en la
situación económica, la defensa de la propiedad, o
simplemente el temor a lo desconocido, pero que como
sustento mismo no tienen ninguna justificación. Esta
diferencia, que ocasiona el rechazo de personas,
agrupaciones, comunidades, países y etnias enteras, que
genera una violencia que llega a niveles de genocidio,
impide la convivencia pacífica de la raza humana y el logro
de proyectos globales unificados.

Si bien la Organización de Naciones Unidas se


constituyó en torno a la amarga experiencia de la guerra
mundial, y uno de sus objetivos primordiales era garantizar
la paz mundial, encontró como sustento de la misma la
Declaración Universal de los Derechos Humanos. Con ello,
las naciones que suscribieron su constitución, y las que
se fueron incorporando, asumían que el cumplimiento

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estricto de los derechos humanos es la base primordial


para la convivencia mundial, lo mismo que para la nacional.

Bien pronto se cae en la cuenta que el papel mediador


no es el único ni el más importante para garantizar la Paz;
que la Paz no es simplemente la ausencia de conflictos
entre naciones; que la violencia atraviesa las fronteras
con diversas formas, manifestándose al interior de cada
nación tanto como en grupos de naciones. Pronto se cae
en la cuenta que existen diversas causas de la violencia;
y que si se tiene el objetivo común de la Paz, hay que
construirla alentando el desarrollo porque la pobreza alienta
la violencia; fomentando la cultura porque es el patrimonio
de los grupos sociales; favoreciendo la educación y el
acceso a ella, entre otras causas por lo que se originan
distintas organizaciones dependientes de Naciones Unidas
especializadas en esos asuntos.

Es así también que, sustentadas en el incumplimiento


de la misma Declaración Universal de los Derechos
Humanos, se encuentran las situaciones de racismo,
discriminación racial, xenofobia y las formas conexas de
intolerancia, que deben ser combatidas. Una serie de
eventos ha constituido la experiencia internacional, hasta
llegar a las Conferencias Mundiales para combatir el racismo
y la discriminación racial:

• Convención para la Prevención y la Sanción del


Delito de Genocidio - 1948

• Declaración sobre la eliminación de todas las formas


de discriminación racial - 1963

• Convención Internacional sobre la eliminación de


todas las formas de discriminación racial - 1965

• 21 de marzo designado Día Internacional para la


Eliminación de la Discriminación Racial - 1966

• Convención Internacional para la Represión y el


Castigo del Crimen de Apartheid - 1973

• Primer Decenio de la Lucha contra el Racismo y la


Discriminación Racial 1973-1982

• Primera Conferencia Mundial para Combatir el


Racismo y la Discriminación Racial , Ginebra 1978

• Segunda Conferencia Mundial para Combatir el


Racismo y la Discriminación Racial, Ginebra 1983

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• Segundo Decenio de la Lucha contra el Racismo y la


Discriminación Racial 1983-1992

• Tercer Decenio de la Lucha contra el Racismo y la


Discriminación Racial 1994-2003

• Conferencia Mundial contra el Racismo, la


Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas
Conexas de Intolerancia, Durban 2001

Estas acciones reflejan la preocupación de la


comunidad internacional por el problema, al mismo tiempo
el avance en la comprensión del tema, cuyo origen en
1948 con el tema de genocidio, no llegó a distinguir la
discriminación racial en 1963. Esto refleja también las
diversas concepciones e intereses que han tenido que
conciliarse hasta llegar a la aprobación de las leyes de
aplicación nacional e internacional y los instrumentos
internacionales contra la discriminación racial. Pese a que
se han logrado éxitos espectaculares como la eliminación
del apartheid en Sudáfrica, el sueño de que el mundo se
vea libre del odio y los prejuicios raciales sólo se ha hecho
realidad a medias, en algunos casos de manera muy
incipiente.

La Conferencia de Durban resultó un hito fundamental,


porque la expectativa estaba en la incorporación de los
elementos históricos condicionantes del racismo, como la
esclavitud, los conflictos étnicos, incluso la discriminación
por las creencias. La expectativa con respecto a esta
Tercera Conferencia fue enorme, aunque también fueron
muchos los que no le auguraban mayor éxito, a causa de
su temática tan intensa. Es importante considerar el
programa provisional temático de la convocatoria:

Tema 1:Orígenes, causas, formas y manifestaciones


contemporáneas del racismo, la discriminación
racial y las formas conexas de intolerancia;

Tema 2: Víctimas del racismo, la discriminación racial y


las formas conexas de intolerancia;

Tema 3: Medidas de prevención, educación y protección


destinadas a erradicar el racismo, la discriminación
racial y las formas conexas de intolerancia en
los ámbitos nacional, regional e internacional;

Tema 4: Establecimiento de remedios eficaces, recursos


de resarcimiento (compensación) y otras medidas
a nivel nacional, regional e internacional;

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Tema 5:Estrategias para lograr una igualdad plena y


efectiva, que abarquen la cooperación
internacional y el fortalecimiento de las Naciones
Unidas y otros mecanismos internacionales en la
lucha contra el racismo, la discriminación racial
y la xenofobia.

El tema más conflictivo era el de compensación.


Algunas naciones se opusieron a que se considerara pero
se mantuvo en discusión. Para poder cubrir esta temática
tan amplia, se establecieron las Conferencias Preparatorias;
la de América se realizó en Santiago de Chile en diciembre
del año 2000.

Las Comunidades Negras de América Latina, habían


desarrollado experiencias organizacionales, configurando
movimientos nacionales reivindicativos, y conformando
redes internacionales que permitieron desarrollar la
temática por el fortalecimiento del sustento de sus
reivindicaciones, el intercambio de experiencias, el debate
ideológico y el reconocimiento de estrategias comunes.
Así, en Santiago de Chile, no sólo se formulan
planteamientos que se consolidarían en Durban, sino que
se establece un Plan de Trabajo que debería cumplirse y
que suscribieron las naciones americanas y este Plan de
Tr a b a j o i n c l u ye u n c a p í t u l o e s p e c í f i c o p a r a l o s
afrodescendientes, en el que, en orden a la temática
propuesta, se establecen medidas que deben cumplirse,
pero además se especifican los agentes responsables del
cumplimiento de las mismas.

A cinco años de realizada la Conferencia Regional


Intergubernamental de las Américas, se requería la
realización de una Conferencia similar, que retomara los
puntos pero que, en especial, evaluara el avance en las
medidas, proceso que se denominó Santiago +5, se
convocaron procesos en las naciones que realizaran la
evaluación. El Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), propuso que este proceso debería ser
realizado por los afroperuanos y propuso al Centro de
Desarrollo Étnico (CEDET) la formulación de la propuesta.

Para dar fuerza al proceso era necesario por un lado


evaluar, pero por otro y tal vez prioritariamente, dar a
conocer lo que fue la Conferencia de Santiago 2000 y su
importancia para los afrodescendientes. Es así que:

• Se desarrollaron campañas mediáticas y se distribuyó


material gráfico con el significado y contenidos básicos

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de la Conferencia, en particular para los


afrodescendientes.

• Se privilegió el conocimiento de las medidas del Plan de


Trabajo, que serían sujeto de evaluación.

• Se estableció un formato de encuesta basada en las


medidas del plan, que se dirigió a las instituciones
responsables directa o indirectamente, principalmente
del sector público.

• Se realizaron tres audiencias regionales en las que


participaron organizaciones de afrodescendientes,
organizaciones de la sociedad civil y representantes del
sector público, incluyendo autoridades regionales.

El presente documento es la síntesis del proceso, se


encuentra dividido en tres capítulos y tres anexos. El primer
capítulo aborda la historia del proceso denominado Santiago
+5 y las respuestas de los organismos estatales y de la
sociedad civil afroperuana, ante la aplicación del Plan de
Acción que suscribió el Perú en el año 2000.

En el segundo capítulo se encuentran los resultados


del proceso, básicamente la Plataforma de las Comunidades
Afroperuanas, que es el primer esfuerzo colectivo en
nuestra historia por definir y plantear una propuesta política
para abordar la problemática de nuestra colectividad,
constituyendo las Organizaciones Afroperuanas un Comité
de Vigilancia, para el cumplimiento de las medidas de
Santiago 2000. Va seguida de las 15 Acciones que el Estado
debe aplicar para el Desarrollo del Pueblo Afroperuano,
que es la parte operativa de la plataforma. Se incluye
también la parte referida a los afroperuanos contenida en
el Plan Nacional de Derechos Humanos, que recoge las
propuestas de nuestra Plataforma.

El tercer capítulo contiene reflexiones de diversos


autores en torno a la temática de la plataforma, que nos
permite ampliar y comprender los alcances y problemática
en la aplicación de los mismos.

Los anexos se presentan en tres partes, en la primera


se encuentran los formatos de encuesta utilizados para
este proceso. En la segunda parte se recogen los
diferentes discursos ofrecidos en los eventos, y finalmente
incluimos en la tercera parte de los anexos diversos
documentos sobre racismo y discriminación. La idea es

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

que este texto sea un instrumento en manos de la


ciudadanía, que fortalezca la lucha contra el racismo, la
discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de
intolerancia, en particular con la población afroperuana, y
que refleje cómo ve, siente, espera y propone este proceso
nuestra población afrodescendiente.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Capítulo I:
RECUENTO

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SANTIAGO +5:
RECUENTO DEL PROCESO AFROPERUANO
ANTE LOS ACUERDOS DE
LA CONFERENCIA REGIONAL DE LAS AMÉRICAS
Oswaldo Bilbao Lobatón
Director Ejecutivo
CEDET

CONTEXTO REGIONAL

La perspectiva de evaluar los


acuerdos de la Conferencia Regional de las Américas contra
el Racismo, la Discriminación, la Xenofobia y otras formas
Conexas de Intolerancia, tuvo como punto de partida la
reunión de evaluación y planificación del Comité Ejecutivo
de la Alianza Estratégica, en Rio de Janeiro en el año 2002,
evento donde los miembros del comité antes mencionado
suscribieron el «Pacto de Rio de Janeiro», donde entre otros
puntos se le encargó a la región andina desarrollar el marco
conceptual del proceso hacia Santiago +5, y éste se plasma
en el evento denominado «JORNADA DE PLANIFICACIÓN
AFRODESCENDIENTE DE LA REGION ANDINA», que se realizó
del 4 al 6 julio del 2003 en la ciudad de Ibarra – Ecuador.

Los participantes en esta jornada estructuramos la


evaluación partiendo de que: la conferencia regional de
Santiago constituyó un punto importante en la visibilización
de los afrodescendientes y en el reconocimiento de que las
condiciones de exclusión, marginalidad y discriminación que
hoy viven son heredadas de la esclavización a la que
estuvieron sometidos durante varios siglos, por efectos de
la trata transatlántica; por lo tanto evaluar los avances de
la implementación de la Declaración y Plan de Acción de

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Santiago, es una posibilidad para presionar por la adopción de medidas


concretas a favor de los afrodescendientes y en general de todas las víctimas
del racismo y discriminación racial.

Respecto a este tema se plantean los siguientes aspectos, que pueden


contribuir a la precisión de esta importante propuesta: con la claridad de lo
que había significado el proceso de la Conferencia Regional de las Américas,
nos formulamos la siguiente pregunta ¿Qué es Santiago + 5?. Es un proceso
de concreción y evaluación de los resultados de la Conferencia Regional de
las Américas, realizado en Santiago de Chile en diciembre de 2000, entre la
sociedad civil y los Estados. Este esfuerzo debe involucrar a todas las víctimas
del racismo y la discriminación racial de América. En tal sentido, en una
eventual reunión para estos efectos deberían participar todos los sectores
presentes en Santiago.

Teniendo claro qué es Santiago +5, nos planteamos un objetivo general


y un objetivo específico.

Objetivo general: evaluar los avances realizados en América en el combate


al racismo, la discriminación racial y la xenofobia y la implementación en cada
país de los compromisos de la Declaración y Plan de Acción de la Conferencia
Regional de Santiago.

Objetivo específico: impulsar la movilización y fortalecer el movimiento


antirracista a nivel nacional, continental y regional, mediante el desarrollo de
acciones de demanda de medidas, de evaluación y de implementación de
mecanismos de seguimiento a las medidas adoptadas por los Estados y los
organismos regionales y continentales, en cumplimiento del Plan de Acción de
Santiago.

Los objetivos fueron construidos


partiendo de la constatación: no hay
avances significativos en la
implementación del Plan de Acción de
Santiago. Los esfuerzos en el terreno
de la difusión de la Conferencia
Regional entre las comunidades son
mínimos, en muy pocos países existen
mecanismos nacionales para el
seguimiento e implementación de las
recomenda-ciones. Las medidas
legislativas, antidiscriminatorias que
se han adoptado son escasas, al igual
que la asignación de recursos
específicos para la definición y
adopción de medidas a favor de las
víctimas.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Asimismo los esfuerzos conjuntos de la sociedad civil por demandas de


medidas son limitados, desordenados, con muy poca presión sobre los gobiernos
y escasa difusión. A pesar de lo que significó la Conferencia Regional de las
Américas en materia de reconocimiento de que en el continente existe racismo,
discriminación racial, este tema sigue sin ocupar un punto privilegiado en las
agendas de derechos humanos en la mayoría de los países.

Con estos elementos, cada uno de los países comenzó a diseñar su


estrategia de implementación.

CONTEXTO NACIONAL
Los preparativos comenzaron en abril del 2003, con la presentación del
proyecto al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el
Perú.

En septiembre del 2003, se efectuó un taller interno de capacitación y


de planificación con el objetivo de afinar el plan de trabajo, el cual se dividió
en:

• Preparación de los instrumentos de recojo de información.

• Promoción y difusión.

• Consulta a los organismos del Estado.

• Talleres de recojo de información.

Preparación de los instrumentos de recojo de información


Los instrumentos de recojo de información fueron del tipo encuestas,
las cuales eran de dos tipos:

a) Para entidades estatales y entidades internacionales de cooperación


(bilaterales y multilaterales).

b) Para las organizaciones de la sociedad civil afroperuana.

La encuesta para las entidades estatales, tenía como objetivo recopilar


información relacionada con la implementación de políticas públicas ejecutadas
por el Estado Peruano y a favor de la población afroperuana y, en caso de los
Organismos de Cooperación (bilaterales y multilaterales), la implementación
de programas de desarrollo para la población afroperuana por intermedio del
Estado o a través de la sociedad civil, en el marco del Plan de Acción de la
Conferencia Regional de las Américas contra el Racismo, la Discriminación, la
Xenofobia y otras formas conexas de Intolerancia.

Las encuestas para la sociedad civil afroperuana (ONGs afroperuanas,


organizaciones de base afroperuanas, etc.), tenían como objetivo recabar
información de cómo ven nuestra problemática y sus propuestas.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Promoción y Difusión
Se realizaron diversas
actividades destinadas a la promoción
y difusión en cada una de las regiones
donde se realizaría este proceso.
Señalamos de modo breve las
siguientes:

En las tres regiones donde se


realizaron las Audiencias Públicas se
mantuvo contacto con la prensa
radial, escrita y televisiva. En varias
ocasiones se participó en paneles o
conferencias públicas.

Se preparó un folleto
informativo, un tríptico y un afiche,
sintetizando los objetivos de Santiago
+5 y brindando información breve
sobre el proceso de la III Conferencia
Mundial Contra el Racismo,
Discriminación Racial, la Xenofobia y
otras formas Conexas de Intolerancia.

El programa de Comunicaciones
de la institución preparó un video
sobre la discriminación racial en el
Perú, el cual sirve como elemento
motivador y de visibilización del
problema racial en nuestro país.

En los meses de octubre y


noviembre del 2004 se hizo llegar una
amplia información a áreas de gobierno, organizaciones no gubernamentales,
universidades, parlamentarios, informando sobre el proceso que se estaba
realizando e invitando públicamente a participar.

Consulta a las organismos del Estado y Organizaciones de Cooperación


La consulta a los organismos del Estado se realizó por intermedio de
cartas anexando una encuesta. Básicamente las pocas respuestas a las que
se tuvo acceso fueron orales y escritas, sobre las cuales comentaremos en el
artículo siguiente.

Talleres de recojo de información


Para organizar las Audiencias Públicas se procedió del modo siguiente:
se confió la organización al promotor de la zona conjuntamente con una
organización afroperuana de la región (en la audiencia pública del norte, el
promotor de la zona trabajó conjuntamente con el Movimiento Nacional

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Afroperuano F.C. y en la zona sur se trabajó con la Organización Margaritas


de Chincha). El promotor se reunía con la organización local y les informaba
sobre los propósitos del proyecto y se armaba una agenda con una amplia
participación de sectores víctimas de discriminación, ONGs, autoridades locales
y regionales.

Antes de iniciar cada reunión, los integrantes del equipo se presentaban


a sí mismos y luego invitaban a sus interlocutores a hacerlo. A continuación
se informaba brevemente sobre los objetivos de la Audiencia, luego se procedía
a realizar los trabajos en grupo, para responder las preguntas que estaban
enmarcadas en los 17 puntos del plan de acción de la Conferencia Regional
de Santiago, las respuestas deberían estar orientadas a dos puntos:

a) Si el Estado ha cumplido un determinado punto; y,

b) Que se habría hecho.

A partir de estas preguntas y ante la evidencia de que era poco lo


actuado, se procedía a construir las propuestas, tomando como base las

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

propuestas de las organizaciones locales, en diálogo con los representantes


de las diferentes instancias de gobierno.

A manera de resumen, presentamos el cuadro de participantes de las


organizaciones e instituciones presentes en las Audiencias:

Norte Centro Sur

Gob. Regional 15 - 07

G. Municipal 06 03 16
Estado
Ministerios 17 13 -

Org. Decentralizado 09 05 -

Medios de Comunicación 08 - -

Sociedad Civil 91 52 76

Total 146 73 99

Audiencia de Jóvenes: 45

Finalmente, se conformó un Comité de Vigilancia, cuyos integrantes son


los representantes de las organizaciones afrodescendientes, quienes se
encargarán de monitorear los avances en cuanto a las propuestas de la
Plataforma Afroperuana y en todo lo concerniente al proceso denominado
Santiago +5.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

SANTIAGO +5:
RESPUESTAS DE LAS INSTITUCIONES
PÚBLICAS Y PRIVADAS ANTE LOS ACUERDOS DE
LA CONFERENCIA REGIONAL DE LAS AMÉRICAS
DEL AÑO 2000

BUROCRACIA: ENCUENTROS, DESENCUENTROS Y EVASIONES

La perspectiva que se puede


extraer desde un enfoque de sensibilidad y responsabilidad,
frente a las políticas aplicadas por parte de los organismos
estatales y privados, en la implementación de políticas
públicas en los cinco últimos años sobre los puntos
estipulados en la Conferencia Regional de las Américas acerca
del «Racismo, la discriminación racial, la xenofobia y sus
formas conexas de intolerancia», en el caso de los
afroperuanos, recogidas en Santiago de Chile en el año 2000
e impulsado por CEDET y por el Programa de las Naciones
Unidas para el desarrollo (PNUD) como encargados de la
difusión y seguimiento directo del mismo, responde a una
realidad nada responsable y de falta de compromiso en la
ejecución de estos acuerdos, ya que ambos organismos (el
estatal y el privado) muestran en sus respuestas y
argumentos un alto grado de desinformación y desinterés
por la ejecución del mismo.

Básicamente las respuestas a las que se tuvo acceso


fueron de dos tipos:

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

• Las orales 1 , con las que se hizo manifiesto el alto grado de


desconocimiento que se tenía de este proceso en las distintas instituciones
a las que se hizo partícipes del documento de recojo de información. En
otros casos hubo extravío del documento cuestionario, lo que contribuyó
en la mayoría de los casos a reenviar el mismo vía fax o correo electrónico,
mientras que por otro lado, se realizaron llamadas de traslado a las áreas
«pertinentes» y relacionadas a esta problemática que en muchos de los
casos obligó a realizar llamadas continuas e insistentes a las personas
encargadas de dichas áreas.

Cabe aclarar que las respuestas obtenidas en su mayoría estuvieron


adscritas en este perfil y mediante las cuales se pudo llegar a la conclusión
de que las instituciones buscaban en su mayoría desligarse sutilmente del
tema al ser conscientes de que no habían hecho nada durante este periodo
del proceso.

• Las escritas, que son la minoría,


dentro de las cuales un porcentaje
de ellas contenia el envío de
información amparada en la ejecución
de distintas estrategias con fines a
este proceso, pero avaladas en leyes
y resoluciones ya promulgadas y
estipuladas por parte del Estado
Peruano antes de este proceso.
Otras, por el contrario, responden a
que no se contempla en su objetivo
laboral la perspectiva étnica y por lo
tanto, no se sienten comprometidas
en el desarrollo del mismo; mientras
que otro tipo de documento busca
principalmente desligarse del tema,
por no encontrarlo pertinente dentro
de su desarrollo y perfil institucional;
tal es así, que solicitaron información
referente al caso y en algunas
oportunidades, trasladaron el
documento a otras áreas para su
debido desarrollo. Sobre estas
respuestas es que se basa la síntesis

1
Las respuestas orales fueron por vía
telefónica, lo que dificulta el reconocimiento
de la persona encargada de la respuesta y
su nivel de responsabilidad, sin embargo si
fue posible reconocer la procedencia
institucional.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

de las respuestas institucionales en la parte correspondiente a la perspectiva


de Santiago +5.

En este último rubro, de los 23 organismos que competen directamente


a instituciones estatales y privadas a los que se les hizo envío el documento
como ministerios e instituciones afines, congresistas y organismos privados
multinacionales y bilaterales, que avalan en su conjunto una política de mejora
en la calidad de vida para todo ciudadano, fueron solamente 7 los que
respondieron mediante un documento oficial escrito sobre las distintas
estrategias realizadas y pertinentes a su perfil laboral, demostrando una vez
más la falta de seriedad, responsabilidad y compromiso frente a este tipo de
iniciativas sociales. La gran mayoría evadió la respuesta directa del
cuestionario, aunque enviaron una sustentación de orden general, como se
podrá observar en los anexos respectivos.

LOS ACUERDOS DE SANTIAGO DESDE LA PERSPECTIVA ESTATAL Y DE LOS


AFRODESCENDIENTES

A continuación incluimos cada uno de los 17 puntos referidos a los


afrodescendientes contenidos en el Plan de Acción de Santiago. Cada uno de
estos puntos fueron derivados a las instancias estatales correspondientes
nacional o regional; asimismo cada punto fue analizado en cada una de las
tres Audiencias Públicas Descentralizadas. La síntesis sigue a continuación.

ACUERDO 103.
Instamos a los Estados a adoptar medidas para remediar
las desigualdades que aún persisten debido al oprobioso
legado de la esclavitud.

La medida parte de una constatación histórica


fundamental: existen desigualdades como consecuencia del
oprobioso legado de la esclavitud. Siendo tan importante esta
constatación en el texto aparece muy rápidamente, recibiendo
el mismo tratamiento como cuando se reconocen las
desigualdades, marginación y las condiciones de pobreza, como
consecuencia de un sistema vigente único y atemporal. Muy
acostumbrados a criterios homogenizadores de la pobreza, se reconocen
soluciones integrales, que superan los problemas de segundo nivel: el racismo
desaparece con la desaparición de la pobreza.

Sin embargo, no sólo son pobres porque se les desplaza de sus territorios,
o porque se apropian de sus terrenos y fuerza de trabajo o porque se les
excluyó de toda forma de propiedad y posibilidad de ser personas. La pobreza
también está incorporada al subconsciente colectivo del grupo afectado, y
éste se va a manifestar en sus aspiraciones. Por ello los movimientos políticos

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

revolucionarios del siglo pasado distinguían entre las aspiraciones del


campesinado de las del proletariado, siendo ambos grupos pobres, sus
aspiraciones dependían de enfrentar la causa de su respectiva situación.

El hecho de que persistan las desigualdades, implica la no aplicación de


medidas que remedien estas desigualdades, es decir la desaparición de las
mismas. Cuando hablamos de pobreza, se puede aplicar la estrategia del
alivio, que significa aminorar los efectos de la situación. Sin embargo para la
desigualdad, se requiere de otras medidas que soluciones esta situación. Es
decir que eliminen o anulen éstas.

Las respuestas del Estado


Aunque la CONAPA, ahora INDEPA, haya considerado su creación como
una medida con incidencia local, sin medidas concretas que remedien la
desigualdad2, su creación significa más bien una posibilidad para mejorar la
incidencia de la participación, como lo reconocen en sus propias respuestas.

Resulta importante la presencia de leyes que servan de marco para


combatir la discriminación. En este sentido el Ministerio de Trabajo y Promoción
del empleo nos dice:

«El Perú mediante Resolución Legislativa Nº 13284 ha ratificado el


convenio Nº 29 sobre trabajo forzoso y mediante Res. Leg. Nº 17687
sobre Discriminación (empleo y ocupación), ambos Convenios son de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT)».

Además informan que periódicamente se presentan las Memorias


respectivas de dichos Convenios a la OIT3. Esto implica dos elementos
fundamentales: por un lado la importancia de las resoluciones internacionales
asumidas y ratificadas por el Estado, y por otro la ausencia de políticas
específicas en forma de leyes o resoluciones como producto de la iniciativa
nacional. Esto es importante pues a lo que se insta es a la adopción de
medidas.

Esto sólo puede ser producto de un diagnóstico que ratifique la existencia


de desigualdades como producto del oprobioso legado de la esclavitud. Este
diagnóstico no necesariamente surge de las evaluaciones estadísticas oficiales,
como los censos, sino de los análisis y estudios de interpretación de la realidad,
que constatan la presencia de dicha desigualdad.

El problema sigue siendo el mirar pero no ver. Es fundamental entender


que la pobreza, marginación, exclusión social, en que vive la mayoría de la
población afrodescendiente en el Perú, si bien es común a la de muchos
pobres con los que conviven, sin embargo surge en gran parte de las condiciones

2
Confrontar las respuestas del Estado: CONAPA en el anexo correspondiente.
3
Cfr. Las respuestas del Estado, Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo.

28
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

legadas por la experiencia de la esclavitud. Estos ciudadanos incorporados en


última instancia por la ley de la manumisión de 1854, son incorporados a la
vida pública ciudadana sin un soporte económico que les permita generar
capital, lo mismo que sin una instrucción suficiente y equitativa que los
equipare a los demás ciudadanos.

Una condición básica de la sociedad democrática es la igualdad de


oportunidades, lo que no sucede con estos nuevos ciudadanos. El Estado se
preocupó de indemnizar a los dueños de los esclavos, lo que significa que en
realidad fue una compra que realizó el Estado, pero no se aplicó ninguna
medida política que favoreciera a los ciudadanos recién incorporados4. Esta
realidad es constante en todos los países en los cuales se vivió el fenómeno
de la esclavitud, y que da origen a este importante punto que se confirma en
Durban.

El ratificar el convenio sobre trabajo forzoso sólo es ratificar la propuesta


abolicionista en general, pero que debe ser perfeccionada por medio de la
remediación de sus consecuencias. El Estado Peruano está en deuda en este
punto.

La visión desde las Audiencias


En las Audiencias Públicas hubo un mayoritario consenso para afirmar
que no se hizo nada, en la zona norte se dice como conclusión «que no hay
práctica de esclavitud», lo que significa: después de la manumisión no se hizo
nada. En la audiencia del Centro, si bien se reconoce la creación de la CONAPA
como una acción positiva, no se han podido recoger medidas concretas que
se hayan realizado.

Esta respuesta es coincidente, en esencia, con las que obtuvimos de


los cuestionarios enviados a las instituciones públicas. Hay que destacar que
en las audiencias participaron representantes de las comunidades y
organizaciones afrodescendientes conjuntamente con representantes del
sector público y de la sociedad civil.

Sobre lo que podría haberse realizado, encontramos las siguientes


respuestas:

• Crear oficinas al interior de las regiones que conozcan la temática afro


nuestra y puedan implementar medidas en beneficio de la salud, educación
y otros ya que nos encontramos en serias desventajas.

• Tener una política clara y precisa con relación a procesos viables.

• Organizarse para ser escuchados por las autoridades de nivel local, regional
y central.

4
Es importante continuar el estudio del proceso de la manumisión en el Perú, del cual existe
una importante y esclarecedora información y análisis por parte de Humberto Rodríguez
Pastor, cuyo trabajo previo puede leerse en la página web del Foro Afroperuano.

29
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

• Planificación para impulsar el


desarrollo de las labores agrícolas.

• Pedir mayor organización, con el


compromiso de trabajar con
trasparencia y resolver problemas.

• Democratizar y fortalecer la
CONAPA y difundir sus actividades.

• Fomentar que una comisión


especial de las organizaciones
afroperuanas integren las funciones
de la CONAPA, para canalizar,
solucionar problemas y remediar así
las desigualdades.

• Memorial a los representantes del gobierno para que se incluya o se


nombre a las comunidades afroperuanas en toda comunicación oficial y
discurso público.

Si bien las medidas no son específicamente concretas, reflejan una


percepción clara de la problemática existente. Las audiencias realizan
implícitamente un diagnóstico en el que destacan como uno de los aspectos
importantes la organización, por ello entidades de participación como la
CONAPA, hoy INDEPA, son importantes, aunque es fundamental que conozcan
la temática afro, que permitan su participación en los procesos. Así, proponen
la democratización de la CONAPA - INDEPA, por que pese a que esta institución
incluye en sus reglamentos la participación democrática, no se ha dado,
reclamándose mecanismos más eficientes de participación como la comisión
de organizaciones afroperuanas.

Es importante destacar, además, la importancia que se atribuye a la


institución regional, lo que implica una expectativa importante en la
descentralización. La creación de oficinas al interior de las regiones, no es
solo una constatación de la ausencia de políticas por parte del Estado Central,
sino también del regional, asi como también se propone la viabilidad de
establecer mecanismos que en lo regional puedan de manera participativa
establecer medidas.

Sin embargo la participación democrática no es lo único que se desprende


de las respuestas desarrolladas, encontramos otros temas fundamentales
como la salud, la educación y el problema agrícola (en las regiones norte y
sur fundamentalmente). Y en cuanto a esto, encontramos que no hay un
tratamiento especial a las enfermedades prevalentes en la población afro,
como la anemia falciforme, el riesgo coronario, la diabetes, etc.

En el nivel educativo tampoco se han aplicado medidas que traten de


manera especial el problema de las comunidades afro, que sufren de una seria
desventaja en este nivel con altos índices de repitencia y abandono escolar5.

5
Puede constatarse con los resultados del Censo Diagnóstico de Tres Comunidades
Afroperuanas, publicado por CEDET. 2004.

30
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

La educación intercultural está orientada principalmente a la variación idiomática


sin embargo las condiciones culturales y sociales en las que se han desarrollado
las comunidades afroperuanas implican también una actitud didáctica especial
y las diferenciaciones que se producen por estas condiciones implicaría aplicar
medidas correctivas, como favorecer la inclusión en niveles de educación
superior, la incorporación de especialidades, etc.

ACUERDO 104.
Instamos a los Estados a facilitar la participación de los
afrodescendientes en todos los aspectos de la vida
política, económica, social y cultural de la sociedad; en el
progreso y el desarrollo económico de sus países; y a
promover un mejor conocimiento y respeto por su
herencia y cultura.

El documento constata la mínima participación de los


afrodescendientes en la vida política, económica, social y
cultural de la sociedad. Relacionado con el numeral anterior,
esta mínima participación es una de las consecuencia de la
oprobiosa práctica de la esclavitud. Pero va en una dirección
más específica: las desigualdades y sus manifestaciones se solucionan con
medidas de política macro; pero en tanto llegan las consecuencias de estas
políticas ciertos aspectos que son claves permanecen, por ello es necesario
aplicar políticas específicas que también atiendan a estos problemas
específicos, pero de igual trascendencia.

Cuando se proponen medidas de participación, por lo general se recurre


a las cuotas de inclusión de un porcentaje de personas pertenecientes a un
determinado grupo, excluido historicamente, dentro de espacios a los cuales
no podrian acceder de manera natural, dando por resultado, muchas veces,
el conceder el acceso a espacios sin trascendencia. Sin embargo no está en
esa visión la opción de cuotas, si fuesen necesarias, o de otras políticas que
favorezcan la participación. Se da en el orden de permitir ejercer el derecho
de contribuir al progreso y desarrollo económico de los países. Si no es
posible establecer cuotas, al menos se puede establecer organismos que
permitan una participación de manera institucional o como comunidad. Esta
participación no se da sino en el orden de contribuir efectivamente al progreso
y desarrollo económico de sus países. Implica, pues, una reivindicación de su
papel de sujeto de la historia.

Estas políticas deben ir en paralelo con otras que permitan el mejor


conocimiento y respeto por su herencia y cultura. Si no se establecen políticas
que incluyan ambos aspectos, la población puede entender como una
concesión gratuita, no como una deuda social, es decir como una dádiva y
no como un derecho de quienes siendo ciudadanos, han sido excluidos por las
condiciones históricas, sociales y económicas, del ejercicio de la ciudadanía.

Las respuestas del Estado


El Estado presenta la creación de la CONAPA como un medio que facilita
la participación de los afrodescendientes en la vida política, económica, social

31
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

y cultural. Por medio del D.S. Nº 111-2001-PCM fue creada esta institución
con el objetivo de propiciar la promoción, desarrollo e integración de los
pueblos indígenas y poblaciones afroperuanas, según lo explica el Ministerio
de Trabajo.

La Presidencia del Consejo de Ministros responde de una manera similar,


por medio de la misma CONAPA, cuando manifiesta que el logro es la
«incorporación del pueblo afroperuano como miembro de la CONAPA a través
de uno de sus dirigentes, organizaciones comunitarias y la creación de la
Mesa Nacional de Trabajo y Diálogo permanente para el desarrollo del pueblo
afroperuano y sus 11 mesas técnicas afroperuanas...».

El Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social coloca como acción del


Estado, desde su ministerio, la creación de la Mesa de Trabajo Afroperuana
(RM Nº 294-2001-PROMUDEH, 26 de Julio del 2001), integrada por la Gerencia
de la Mujer y 12 instituciones y organizaciones vinculadas a la problemática
de mujeres afroperuanas y «establece en sus estudios el objetivo de diseñar
y proponer lineamientos de políticas públicas, visibilizando la problemática de
la mujer afroperuana y promoviendo acciones dirigidas a su desarrollo». Además
tiene elaborada una propuesta para la agenda pública. (ver el anexo
correspondiente)

La incorporación de los afroperuanos en la CONAPA no ha terminado de


evaluarse en cuanto a si ha sido una conquista desde la perspectiva de los
afroperuanos, o un cumplimiento del Estado de su obligación de tomar en
cuenta una población de trascendencia social, cultural e histórica en el Perú.
La creación de la CONAPA se da en circunstancias de una debilidad muy
fuerte de la organización más representativa de los afrodescendientes, como
es el Movimiento Francisco Congo. Éste se encontraba dividido en un
Movimiento Negro y un Movimiento Nacional. La representatividad de los
afroperuanos se atribuyó a organizaciones con mayor antigüedad aunque no
fueran organizaciones comunitarias sino ONGs.

Si los indígenas andinos y amazónicos tuvieron conflictos y


cuestionamientos por su representatividad, en cuanto al número de
comunidades y organizaciones comunitarias que se incorporaban, los
representantes afrodescendientes elegidos por la misma CONAPA eran
representantes de organizaciones no gubernamentales no de organizaciones
comunitarias. Fue el gobierno quien decidió su participación, no las
comunidades ni organizaciones comunitarias negras. Esto responde más bien
a la situación organizacional de los afrodescendientes. Por tanto se podría
argumentar que es una iniciativa del Estado, que inclusive, considerando la
representación inicial, colocaba en su reglamento la participación democrática,
por elección, de los representantes, con plazo incluido. Este plazo no se
cumplió, creemos por la dificultad de generar un instrumento adecuado para
efectivizar la participación democrática6.

6
Debería anotarse que la condición étnica no está incluida en las estadísticas oficiales, por
lo cual no existe un registro de afrodescendientes, sin embargo esto no debe implicar la no
participación por esta falta de inclusión. La pertenencia a una comunidad étnica es por
índole histórico cultural, así por ejemplo las comunidades campesinas o las comunidades
nativas.

32
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

La idea de contar con la CONAPA como medio que facilite la participación


es a todas luces positiva, sin embargo deberían existir medios que fortalezcan
la participación de manera más democrática. Las mayores dificultades de la
CONAPA han estado en esta dirección, no sólo en cuanto a los
afrodescendientes sino a las organizaciones indígenas andinas y amazónicas.
Su trabajo no ha trascendido entre las poblaciones comprendidas, ni en los
ámbitos de trabajo del poder ejecutivo. Menos aún ha sido la trascendencia
en el campo mediático, donde es posiblemente la relación «Primera Dama –
CONAPA» lo más importante, y lo que más trascendió fueron las irregularidades
encontradas en el manejo económico administrativo. En este marco, se explica
la decisión del mismo Estado del cambio de la CONAPA al Instituto Nacional de
Desarrollo de los Pueblos Andinos, Amazónicos y afroperuanos (Indepa),
otorgándole una mayor capacidad institucional (ahora es un Organismo Público
Descentralizado OPD, con rango ministerial), y reiterando la participación
representativa democrática de las poblaciones implicadas, siendo esta
propuesta un pedido de las mismas organizaciones cuyos representantes
integraban la CONAPA.

En el Congreso existe una Comisión para la temática de los asuntos


indígenas, amazónicos y afroperuanos. La trascendencia de esta comisión es
relativa, y aparte de haber servido para recibir propuestas de diversas
organizaciones de los grupos étnicos, no ha presentado propuestas de
importancia en el Congreso mismo, de modo que inclusive corría el riesgo de
desaparecer ante las propuestas de reducción del número de comisiones.
Esto, más que reflejar el desinterés por la temática, refleja la poca capacidad
para desarrollar propuestas a partir de análisis y diagnósticos adecuados. El
Congreso, ha mostrado interés en la temática, no sólo por parte de los
congresistas afrodescendientes sino por otros miembros del congreso, pero
por lo general con ausencia de propuestas concretas.

El problema es saber quienes son los que deben elaborar las propuestas,
si los congresistas oficialmente encargados del Poder Legislativo o la población
afroperuana interesada en ello. La respuesta es «ambos»; por un lado en la
misión del congresista se encuentra el observar la realidad y proponer las
leyes adecuadas para el bienestar y el desarrollo del pueblo, y en este caso
particular de los afrodescendientes. Sin embargo también el pueblo mismo
tiene que ejercer la presión adecuada para generar esas propuestas, para lo
que necesita una forma de expresión organizada que sirva de vocero de las
propuestas.

Es lógico que el Estado no cumpla a cabalidad esta propuesta, si hubiera


satisfacción, posiblemente el resto de propuestas serían inútiles. Es positivo
que se encuentre que hay ciertas respuestas del Estado, porque manifiesta
ya un interés en la problemática, y posibilidades de encontrar mejores caminos
de participación.

La visión desde las Audiencias


En las Audiencias Norte y Sur la respuesta fue tajante, nada se ha
hecho, el único aporte concreto encontrado en torno a esto es la declaración

33
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

del distrito de Morropón como pueblo afroperuano por resolución municipal.


En la zona Centro, realizada en Lima, con la participación de representantes
del Estado, se asume como acción realizada la creación de la CONAPA (RM
1156-2002-PCM) y la incorporación de la Ley de No Discriminación en el
Trabajo 002-98-TR).

La percepción de los afroperuanos de ausencia de medidas, pese a la


creación de una instancia de participación como la CONAPA, refleja el poco
impacto que ha tenido esta institución en la población misma. Por otro lado la
ley de no discriminación en el trabajo no trata sobre la participación sino, más
bien a la no discriminación.

La declaración de la municipalidad del distrito de Morropón (departamento


de Piura), declarándolo «Pueblo afroperuano», es de fundamental trascendencia,
en cuanto a los medios de participación de los afroperuanos en los niveles de
representatividad, y debería tomarse como modelo por las instancias
correspondientes. Cabe señalar que esta denominación no es gratuita ya que
la provincia de Morropón cuenta con la mayor concentración de comunidades
afrodescendientes de la región norte, por ello es de suma importancia que la
misma municipalidad asuma que el pueblo de Morropón es afroperuano, por lo
que cualquier ciudadano poblador del distrito, es considerado miembro del
pueblo afroperuano, por nacimiento y residencia. El ejercicio de ciudadanía se
da en cuanto se pertenece al distrito siendo el marco jurídico legal determinado
por su demarcación territorial, pero las consecuencias de esta declaración no
se han reflejado aún en toda su dimensión y posibilidades. La trascendencia
que esta situación conlleve depende del mismo movimiento afroperuano, sus
bases y organizaciones con la posibilidad de que otras instancias comunales
adopten disposiciones similares por iniciativa popular.

En cuanto a lo que perciben podría haberse hecho encontramos:

• Implementar normas que obliguen a los partidos políticos a que incorporen


en sus listas un porcentaje de afroperuanos.

• Aplicar políticas de financiamiento


a las campañas agrícolas de los
pequeños agricultores
afrodescendientes.

• Salvar la propiedad de las tierras


puestas como garantía para los
créditos agrarios.

• Organización efectiva para


conquistar nuestros derechos.

• Interiorizar los problemas de las


comunidades.

34
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

• Organizar a los productores por línea de cultivo.

• Desarrollar capacidades y participar activamente.

• Recuperar nuestra identidad cultural afro.

• Promover la educación porque de no ser así, es una forma de continuar con


la esclavitud por la ignorancia y dependencia.

• Establecer de manera concertada el Día del Afrodescendiente.

• Ley de cuotas laborales en los sectores públicos y privados.

• Ley de promoción del empleo para afrodescendientes.

• Incluir a las comunidades afrodescendientes en el mapa de extrema pobreza.

• Porcentaje de afrodescendientes en el programa de Pro-Perú.

• Incluir en las listas congresales un porcentaje de afrodescendientes.

• Promover y difundir que jóvenes afrodescendientes accedan y utilicen los


servicios y programas ofrecidos por el Ministerio de Trabajo y otros
ministerios.

La solicitud de cuotas de participación destaca entre las medidas que


podrían haberse aplicado, lo que expresa la necesidad de ser representado y
en todas las instancias. En el Congreso existen tres afrodescendientes de
120, es decir el 2.5 %, algunos afrodescendientes ocupan cargos de relativa
importancia en los sectores público y privado, sin embargo esta presencia no
ha significado la visibilización de la problemática de los afrodescendientes en
dichos espacios.

Por otro lado, es importante notar como se refleja la problemática


económico-social desde la misma perspectiva de los afrodescendientes. En
los Talleres regionales Norte y Sur, se refleja la problemática agraria como
prioritaria: propiedad de la tierra, productividad, créditos, capacitación y
organización, mientras que las perspectivas en el Taller Central
(mayoritariamente de Lima), se enfocan en empleo y en cuotas de participación
política.

La demanda de la inclusión de las comunidades afro en los mapas de


pobreza responde a la realidad de su invisibilización en los proyectos de
cooperación y desarrollo que sí existen para las comunidades indígenas alto
andinas y amazónicas. La Costa es considerada menos pobre que la sierra y
la selva; además, Ica y Piura tienen un desarrollo relativamente mayor en el
mapa nacional de pobreza. Sin embargo, es importante destacar que esta
situación que parte de una realidad tangible (la situación de pobreza en las
comunidades afroperuanas), ha sido propuesta en la audiencia del Centro

35
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

(Lima), mientras que en las audiencias Norte y Sur, sus propuestas giran en
torno a políticas que favorecen las condiciones para el desarrollo directamente.

ACUERDO 105.
Solicitamos a los Estados considerar positivamente la
concentración de inversiones adicionales en los sistemas
de salud, educación, sanidad pública, electricidad, agua
potable y control ambiental así como otras medidas de
acción afirmativa en las comunidades mayoritariamente
afrodescendientes.

Las políticas destinadas a remediar la desigualdad,


también deben estar acompañadas de medidas de acción
afirmativa. La Asamblea pone como eje las inversiones que los
Estados deben «considerar positivamente», y presenta la lista
de sectores en los que es importante invertir. Debemos resaltar
que no se trata de afirmar la inexistencia de inversiones por parte del Estado,
sino de considerarlas acciones afirmativas, es decir, para que remedien la
desigualdad. En realidad la redacción podría haber sido «considerar
positivamente acciones afirmativas», sin embargo, de manera más clara
comienza mostrando la acción afirmativa más importante por su impacto en el
aspecto económico, que son las inversiones adicionales.

Entonces, la propuesta es lo que el documento afirma: un plan de


trabajo, y las acciones afirmativas deben comenzar por aquellas que representen
un mayor impacto: las inversiones en el mejoramiento de la calidad de vida de
las poblaciones o comunidades mayoritariamente afrodescendientes.

Por otro lado es interesante el uso del término comunidades


mayoritariamente afrodescendientes, pues se refiere al destinatario de las
políticas. Muchas veces se arguye que una comunidad no es afrodescendiente
por la presencia de miembros que no lo son en la comunidad. De lo que se
trata es reconocer una identidad cultural que permanece, no negar el
intercambio y asimilación cultural que tiene que existir en toda comunidad. No
se trata de seleccionar una etnia afrodescendiente pura, sino de considerar
las comunidades afrodescendientes por la identidad cultural prevaleciente.

Las respuestas del Estado


En todos los casos no hay respuestas en este punto, salvo en el formato
emitido por la CONAPA. Considerando que lo que se requiere es considerar
inversiones adicionales, es decir asignar partidas monetarias destinadas
expresamente a los sistemas de salud, educación, sanidad pública, electricidad,
agua potable, control ambiental y otras medidas de acción afirmativa, las
respuestas reflejan la real situación de invisibilidad de la población afroperuana,
como grupo étnico, cultural y como comunidad con características propias.
Posiblemente la respuesta podría estar justificada en la ausencia de instancias
que permitan aplicar medidas concretamente, sin embargo esto mismo es
consecuencia de la invisibilidad.

36
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Solo la CONAPA plantea como medidas una serie de Convenios que


habrían asumido con organismos del sector público, pero que no alcanzan
para considerarlas como acciones afirmativas, en todo caso podrían ser
intenciones de iniciar estas acciones.

La visión desde las Audiencias


La afirmación general es que «ninguna acción ha sido realizada desde el
Estado», es decir de manera específica. En el Sur encontraban que el Gobierno
Regional y los gobiernos locales realizan acciones locales no focalizadas ni
identificadas. En Lima, los representantes del Estado mostraron una serie de
trabajos pero no estaban destinados específicamente a la población
afrodescendiente, que sin embargo los beneficiaban por ser parte de la
población objetivo. En educación consideran importantes los ejes transversales
curriculares que tratan de los temas implicados. En salud (MINSA), se habló
de desarrollo de estrategias de salud de los pueblos indígenas y la creación
del equipo técnico de género, equidad e interculturalidad.

Sin embargo en la Audiencia de la Zona Norte las organizaciones


comunitarias reconocieron las acciones realizadas por el Estado que implicaban
a los pobladores afrodescendientes. Así encontramos como acciones la
creación de puestos de salud, la capacitación de técnicas y promotoras de
Salud, la creación de un colegio secundario, mejora de instalaciones educativas,
la instalación de luz eléctrica permanente, la extensión de la red de agua con
tuberías en lugares alejados, una organización para la prevención de la tala
indiscriminada de árboles en Yapatera, control ambiental en La Pilca. Se
reconoce que no hay acciones específicas para afrodescendientes como tal,
y en salud no se han realizado estudios ni políticas sobre los problemas
específicos de salud en los afrodescendientes, pero se reconoce la acción
realizada. Es también importante verificar cómo la política ambiental es
reconocida como una acción favorable y es recibida con aceptación por
parte de la población, en este caso de Yapatera y La Pilca.

Es más evidente su posición cuando observamos lo que piensan que


pudo haberse hecho, en este caso
encontramos:

• Facultar a los gobiernos regionales


y locales la realización de acciones
especificas.

• Previamente dar reconocimiento a


las poblaciones afrodescendiente.

• Mecanismos regulares de
coordinación del caserío con la
alcaldía.

• Aplicar y ejercer el presupuesto


participativo.

37
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

• Insertar a la Costa rural en el mapa de pobreza del Perú.

• Conocer la problemática de los pueblos negros para que se les dé una mejor
atención en aspectos como salud, educación, agricultura y otros.

• Creación de hospitales.

• Sensibilizar a la población para que participe o responda positivamente a


las actividades de capacitación que programa el sector Salud.

• La capacitación en salud para técnicos y promotores que llegue a los


caseríos.

• Capacitar a la población en general en sanidad pública, nutrición, prevención


de enfermedades.

• Ampliación de los centros de salud con presencia permanente de profesionales


de la salud (médicos) y ampliación de las horas de atención.

• Mejorar la calidad de la enseñanza, capacitación y calificación docente,


carga académica.

• Actualización en especial en las tecnologías y el campo laboral.

• Erradicar los focos infecciosos del pueblo, instalación de agua y desagüe


de manera permanente, mejora del servicio de agua potable (clorificación).

• Instalación del servicio de energía eléctrica, y ampliación permanente de


este servicio en las comunidades que lo tienen de manera restringida.

• El control de la tala de árboles, forma de mantener nuestros bosques.


(Yapatera).

• Control y mejora del medio ambiental, programas de capacitación.

• La construcción de carreteras para mejorar la accesibilidad geográfica en


las localidades negras rurales.

Entre otras acciones que podrían haberse realizado, pareciera que hay
un gran interés no sólo en que se realicen las acciones sino que se participe
en ellas. La población desea estar integrada al proceso, reconoce que sin
esta participación muchas iniciativas son inútiles, porque no van a tener ni la
contundencia ni la continuidad necesarias. También es destacable que considere
prioritario tener un reconocimiento, de manera que las acciones se distingan
en su focalización. Las comunidades del Sur saben que las condiciones en las
que viven no son equivalentes a las de la región misma, por ello plantean su
inclusión en el mapa de pobreza. Los recursos del Estado no son dirigidos a
estas comunidades porque están en una zona en la que se supone no hay
pobreza que es precisamente otro signo de invisibilidad.

38
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Si bien no se puede afirmar que plantean la totalidad de cosas que se


podrían haber hecho para revertir las condiciones de pobreza y marginación
como consecuencia de la discriminación racial, es destacable que se tienen
criterios que pueden ser llevados a los planes de desarrollo regional, teniéndose
claros los temas de incidencia: educación, salud, servicios, medio ambiente,
y se reclama la efectividad de los presupuestos participativos.

ACUERDO 106.
Exhortamos a las Naciones Unidas, instituciones
financieras y otros mecanismos internacionales
apropiados a desarrollar programas dirigidos a los
afrodescendientes en las Américas y en el mundo.

La problemática de los afrodescendientes en el mundo


no ha sido relevada en la temática de los organismos
internacionales. La lucha por los derechos civiles en
Norteamérica por ejemplo mereció una presencia mediática
fuerte, en cuanto a la intensidad del combate en el plano
ideológico y sus expresiones en la vida cotidiana. Es importante
notar que existían políticas abiertamente discriminatorias
sustentadas en racismo, y grupos armados racistas. La lucha de los negros
norteamericanos, que de todas formas tuvo que superar varios niveles de
interpretación dentro de los mismos grupos afrodescendientes logró modificar
el marco legal discriminatorio y generar la propuesta de medidas afirmativas.

La situación de África de lucha contra el colonialismo y el apartheid, si


bien forma parte de la lucha contra el racismo en el ámbito mundial, y ha
obtenido importantes y trascendentes logros, éstos no han sido relevantes
para la situación de los afrodescendientes en el resto del mundo, en particular
en los países del tercer mundo, en donde la pobreza, el subdesarrollo, la
dependencia y sus problemas conexos ocultan, de alguna manera, la existencia
de la problemática del racismo. Y no es que se niegue la existencia del
racismo en el mundo y particularmente en el tercer mundo lo que se afirma,
implícitamente, es que siendo consecuencia de los problemas económicos
sociales (y los problemas sociales son consecuencia de los económicos),
cuando estos se resuelvan entonces se resolverán los otros problemas conexos,
como el racismo.

Los organismos internacionales no consideran a los afrodescendientes


de manera especial sino a partir de la evaluación de las políticas en contra de
la pobreza, que en buena parte no atinan en solucionar el problema de las
poblaciones de los países pobres. Las evaluaciones, grosso modo, reafirman
que el bajo impacto de los proyectos sociales se basa en la persistencia de
los factores que condicionan la situación de las mismas poblaciones. Uno de
estos factores es el racismo, que funciona como barrera que frena y hasta
anula la promoción económica de las poblaciones pobres. Entonces se empieza
a tratar de la problemática de la etnicidad, las comunidades originarias, y en
cierta manera de los afrodescendientes.

39
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Es en los años noventa que asoma la temática en las organizaciones


internacionales, de manera tímida va introduciéndose como un anexo a las
problemáticas «más regionales» de los pueblos indígenas y originarios. También
es importante destacar que este tema es especialmente latinoamericano,
debido a que es en este continente donde la incorporación de africanos
forzosamente trasladados es masiva, y se establecen de una manera anormal
en este territorio: esclavos, sin derechos ciudadanos, sin territorio propio, en
una cultura ajena y lejana de sus referentes culturales propios. Para esta
incorporación ha sido trascendental la presencia y lucha de movimientos y
organizaciones afrodescendientes en los diferentes países latinoamericanos,
y el establecimientos de coordinaciones interinstitucionales entre las mismas.

La visión desde las Audiencias


Es evidente que en este tema el Estado no podía responder al nivel de
las Organizaciones Internacionales, como las Naciones Unidas; sin embargo
es importante evaluar desde la percepción de las audiencias. En este sentido
las audiencias Norte y Sur se refieren a lo que piensan podría haberse hecho,
no percibiendo ninguna acción realizada desde su conocimiento.

• Programas educativos que refuercen nuestra identidad y dar a conocer los


aporte de los afrodescendientes aquí y en todo el mundo por ejemplo,
incluir en las escuelas la interculturalidad.

• Programas productivos en agro industria que protejan al productor de las


comunidades de los TLC.

• Asegurar el retorno social en beneficio de las comunidades afroperuanas de


la inversión que ONGs y entidades financieras realizan en el Perú.

ACUERDO 107.
Pedimos a la Comisión de Derechos Humanos que
considere la creación de un grupo de trabajo u otro
mecanismo en las Naciones Unidas para estudiar los
problemas de la discriminación racial de personas de la
diáspora africana, y en particular personas de origen
africano que viven en las Américas, y formular propuestas
para eliminar la discriminación racial contra los
afrodescendientes.

El objetivo de esta propuesta es mantener activa la


discusión de la problemática afrodescendiente, enfocándola
en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
El 25 de abril de 2002, se da la resolución de la creación del
grupo de trabajo, (Resolución 2002/68) bajo el título «El racismo, la
discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia»,
cuyo texto es el que sigue:

Decide también crear un grupo de trabajo sobre las personas de ascendencia


africana - compuesto por cinco expertos independientes nombrados por

40
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

el Presidente de la Comisión en su 58.º período de sesiones, en consulta


con los grupos regionales, teniendo en cuenta la representación geográfica
equitativa, que se reunirá antes del 59.º período de sesiones de la Comisión,
en dos períodos de sesiones, públicas y privadas, de cinco días de duración,
con el siguiente mandato:

Estudiar los problemas de discriminación racial a que hacen frente las


personas de ascendencia africana que viven en la diáspora y, con ese fin,
recopilar toda la información pertinente de los gobiernos, las organizaciones
no gubernamentales y otras fuentes de interés, incluso mediante la
celebración de reuniones públicas con esas entidades;

Proponer medidas para que las personas de ascendencia africana tengan


acceso pleno y efectivo al sistema judicial;

Presentar recomendaciones sobre la concepción, aplicación y vigilancia


del cumplimiento de medidas eficaces para suprimir el establecimiento de
perfiles raciales de las personas de ascendencia africana;

Elaborar propuestas a corto, medio y largo plazo para la eliminación de la


discriminación racial contra las personas de ascendencia africana, en
particular propuestas relativas al establecimiento de un mecanismo para
supervisar y promover todos sus derechos humanos, teniendo presente
la necesidad de colaborar estrechamente con las instituciones
internacionales y de desarrollo y con los organismos especializados del
sistema de las Naciones Unidas para promover los derechos humanos de
las personas de ascendencia africana mediante, entre otras cosas:

El mejoramiento de la situación de las personas de ascendencia africana


en relación con los derechos humanos, entre otras cosas mediante la
preparación de programas de acción específicos;

La elaboración de proyectos especiales, en colaboración con las personas


de ascendencia africana, para respaldar sus iniciativas comunitarias y
facilitar el intercambio de información y de conocimientos técnicos entre
estas poblaciones y los expertos en estas esferas;

La elaboración de programas destinados a las personas de ascendencia


africana en los que se asignen inversiones adicionales a los sistemas de
salud, la educación, la vivienda, la electricidad, el agua potable y las
medidas de control del medio ambiente, y la promoción de la igualdad de
oportunidades en el empleo, así como otras iniciativas de acción afirmativa
o positiva, en el marco de los derechos humanos;

Pide al Grupo de Trabajo de Expertos sobre las Personas de Ascendencia


Africana que presente un informe a la Comisión en su 59.º período de
sesiones;

Pide a los Estados, las organizaciones no gubernamentales, los órganos


pertinentes creados en virtud de tratados de derechos humanos,

41
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

procedimientos especiales y otros mecanismos de la Comisión, instituciones


nacionales, internacionales, financieras y de desarrollo, y organismos
especializados, fondos y programas de las Naciones Unidas que colaboren
con el Grupo de Trabajo de Expertos sobre las Personas de Ascendencia
Africana proporcionándole la información y, de ser posible, los informes
necesarios para que el Grupo de Trabajo pueda desempeñar su mandato.

A partir de esto, es fundamental que las organizaciones establezcan


nexos más directos con el Comisionado de Derechos Humanos y el Grupo de
trabajo creado, ya que la agenda es la misma, y debe tomarse en cuenta que
el problema del racismo no es una exclusividad de orden local, sino universal,
que las causas históricas engloban tres continentes, y en general el racismo
es una situación insostenible para toda la humanidad. Es importante que se
trabaje con la institucionalidad local y nacional, en este orden.

El «Taller regional para la adopción de políticas afirmativas para afro


descendientes de América Latina y El Caribe» que se realizó en Montevideo,
Uruguay, los días 7-9 de mayo de 2003 y que fue convocado por la Oficina del
Alto Comisionado para los Derechos Humanos, es una muestra del camino que
se está recorriendo en este orden. El objetivo del foro fue promover la discusión
e intercambio de experiencias sobre la adopción de medidas de acción afirmativa
hacia los afrodescendientes de la región. Estas medidas fueron consideradas
un «mecanismo adecuado para superar las desigualdades derivadas de la
desventaja histórica en que quedaron las mencionadas comunidades tras la
trata esclavista transatlántica». En ella se encontró que «Los efectos del
pasado se ven hoy reforzados por la exclusión y el racismo, en tanto que las
políticas destinadas a tratar a todos como iguales han mostrado sus
limitaciones». Por lo tanto, la reunión señaló «la necesidad de dar un contenido
concreto a la retórica de igualdad de oportunidades» y consideró que «las
políticas de acción afirmativa no pueden ser puntuales, sino estructurales».

El proceso para combatir el racismo, la discriminación racial, la xenofobia


y sus formas conexas de intolerancia está avanzando también por medio de
estos foros internacionales; podríamos decir que se está avanzando en torno
a la elaboración de propuestas y aunque el impacto no sea el que se desearía,
la posibilidad de discusión y difusión es trascendental.

Por otro lado, es importante destacar las recomendaciones (XXIX) que


el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial aprueba el 1 de
Noviembre del 2002 sobre la discriminación basada en la ascendencia, en la
cual se reafirma, entre otras cosas «la condena de la discriminación de las
personas de ascendencia asiática y africana, así como de ascendencia indígena
o de otro tipo, formulada en la Declaración y el Programa de Acción de
Durban», en especial se destaca la recomendación de incorporar expresamente
en las Constituciones una prohibición expresa de la discriminación basada en
la ascendencia, el fortalecimiento de las instituciones existentes (debería
decir: surgidas de la experiencia viva de la discriminación) o la creación de
instituciones especializadas «para promover el respeto de la igualdad de los
derechos humanos de los miembros de las comunidades cuya condición se

42
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

basa en consideraciones de ascendencia», incorporar estrategias de educación


al Público, además de incorporar en el tema los Derechos Económicos, Sociales
y Culturales7.

En el Perú se debería esperar una mayor respuesta desde la Cancillería,


sin embargo al presentar las encuestas, no se había tomado en cuenta el
tema. Luego del proceso, la Cancillería ha participado más en el Consejo de
Derechos Humanos, y de alguna manera ha iniciado la lectura de las
resoluciones.

ACUERDO 108.
Instamos a las Naciones Unidas, otras organizaciones
internacionales y regionales competentes y a los Estados,
a que rectifiquen la marginación de la contribución de
África a la historia y la civilización del mundo,
desarrollando y aplicando a tal efecto un programa
específico y amplio de investigación, educación y
comunicación social a fin de distribuir ampliamente la
verdad acerca de la contribución esencial y valiosa de
África a la humanidad.

En el mismo orden de ir especificando las tareas, en


esta resolución se recuerda la marginación cultural que académicamente se
da con la contribución de África a la humanidad, y la necesidad de rectificar
esta marginación de la cual son culpables todos aquellos a quienes se insta,
es decir Naciones Unidas, otras organizaciones internacionales y regionales y
los Estados. Por ello, es necesario aplicar programas de investigación y difusión
que abarque, todo el mundo. La historia universal, sustento de las ciencias
sociales y su interpretación, no ha tomado en cuenta este continente, y
como consecuencia muchos han negado la historia del África, con lo que
niegan su cultura y su contribución cultural.

En este orden se ha destacado el trabajo que la UNESCO está


desarrollando con el proyecto de «La Ruta del Esclavo», a propuesta de Haití
y de algunos países africanos, durante la Conferencia General de la UNESCO
en su 27ª reunión de 1993. La idea de «ruta» corresponde a la dinámica del
desplazamiento de poblaciones, civilizaciones y culturas, mientras que la de
«esclavo» alude no sólo al fenómeno universal de la esclavitud, sino también
de modo más concreto y explícito al comercio de esclavos en el Océano
Atlántico, el Océano Índico y el Mar Mediterráneo. El Proyecto «La Ruta del
Esclavo» pretende romper el silencio y dar difusión universal, por medio de un
trabajo científico, al tema del comercio transatlántico de esclavos y la
esclavitud en el Océano Índico y el Mar Mediterráneo, junto con sus causas y
modalidades. Por otro lado, se orienta a poner de relieve de manera objetiva
sus consecuencias, en particular las interacciones entre los pueblos afectados

7
Cfr. El anexo que se incluye en la publicación con la resolución.

43
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

de Europa, África y el Caribe. Sin embargo, y a pesar de la persistencia del


trabajo, no responde a toda la necesidad de comprender la verdad de la
contribución de África a la humanidad, sólo a la situación trascendente pero
históricamente temporal, de la trata de esclavos.

Es fundamental comprender que a pesar de las condiciones en las que


el traslado forzoso se dio, esa población conservó y multiplicó sus valores
culturales. Esa población provenía de culturas con una sabiduría ancestral
que ha contribuido a la humanidad con diversos aportes, en el campo de las
ciencias exactas, las ciencias físicas, las ciencias biológicas, artes, en la
concepción del mundo, en la agricultura, etc. Y se hace necesario, porque
precisamente el mecanismo ideológico que justifica el proceso de esclavitud
es el racismo, una de cuyas manifestaciones es la negación práctica de la
condición humana, el ocultamiento de su historia, la pérdida de identidad.

Este mecanismo se observa inclusive en los procesos de manumisión


que en el caso de Perú es otorgado como una concesión del Estado, el cual
reparó no a los esclavos, a quienes se les arrancó gratis su trabajo, su
capacidad de generar su propia riqueza, su capacidad de guiar su destino y el
de sus hijos, su libertad, su condición de personas; a ellos no se les pagó
indemnización, no se les facilitó tierras para vivir y crear su medio de
reproducción vital, no se les dio educación que los recuperara de la condición
en la que quedaban, no se les pagó un capital de trabajo que los sostuviera
en el cambio de condición. Se indemnizó a los esclavistas, a los dueños de
esclavos, lo que significó una justificación implícita de la condición de la
esclavitud, una compra que decidió el Estado Peruano para proceder a la
manumisión8.

Las respuestas del Estado


No existen acciones realizadas por el Estado en torno a esto. En el
Ministerio de Educación no se ha tocado el tema, y las acciones en torno a
interculturalidad están por ahora centradas en la problemática de las diversas
lenguas existentes, y no se ha tratado mayormente la cultura de los
afrodescendientes en esa dimensión.

La respuesta elaborada por la CONAPA, nos dice que se está coordinando


con las facultades de Historia y Sociología de diversas universidades peruanas
y con el Ministerio de Educación. Además se ha establecido un convenio con
el Ministerio de Educación. Hasta aquí no hay programas específicos, no hay
incorporación en contenidos curriculares. Por ello el Ministerio de Educación
guarda silencio sobre este aspecto, manifestando la intención de rectificar
esta situación.

La visión desde las Audiencias


Los participantes de las audiencias reconocieron que no ha habido mayor
trabajo en este aspecto, no ha sido considerado en el Ministerio de Educación,

8
Cfr. Humberto Rodríguez Pastor , noticias publicadas en al año de la manumisión. Op.cit.

44
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

hay algunas muy puntuales


actividades académicas en algunas
universidades y por parte de INC y
Concytec, aunque no forman parte
de actividades sostenidas.

Lo que planteaban como posible


de realizar:

• Que se implemente en los currículos


educativos la inclusión de los
aportes de los afrodescendientes
en la construcción de la cultura
peruana.

• Así mismo que en los colegios donde hay mayor presencia de afroperuanos,
los docentes sean preparados en lo concerniente a la cultura afro.

• Que en las universidades promuevan dentro de sus planes de estudios la


investigación de la historia de los afroperuanos, para un real conocimiento
de la población peruana en general.

• Creación de un museo afroperuano en las regiones del Perú.

Para esto, es interesante que abarquen los tres niveles de acción


educativa: los planes y programas, el personal docente y los centros
académicos de formación superior. Hay interés en este trabajo por parte de
organizaciones y de académicos afrodescendientes que trabajan en
instituciones de educación del país y el extranjero. Se han realizado por
ejemplo eventos como el Seminario Internacional sobre la Manumisión el 2004,
el Seminario sobre Literatura de Nicomedes Santa Cruz, además de otras
actividades9

Por otro lado, la propuesta de la creación de un museo afroperuano en


las regiones del país surge de la experiencia de creación del primer museo
afroperuano en la localidad de Zaña, por iniciativa de Luis Rocca, inaugurado
el año 2005, en el período en el que se desarrollaban las audiencias de
Santiago + 5. Que está enmarcado en este punto, porque justamente el
museo ayuda en la tarea de hacer visible la cultura afro y sus aportes, desde
los orígenes étnicos en África, el doloroso pasaje de la esclavitud, la heroica
conservación de su tradición y cultura y su incorporación a la cultura nacional.
También es un punto de convocatoria para todas las generaciones a mantener
vivas las tradiciones, continuar la investigación y luchar por sus derechos.

9
Es una suerte que se pueda decir esto, no queremos mencionar nombres por no omitir a
importantes académicos, sin embargo encontramos como destacable el grupo de
académicos que coordina el Dr. José Cheche Campos, quienes asumen el compromiso de
desarrollar y apoyar el desarrollo de la investigación y fomento de la temática afroperuana
en el ámbito académico.

45
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ACUERDO 109.
Invitamos a las instituciones financieras y de desarrollo,
a los programas operacionales y a los organismos
especializados de las Naciones Unidas a que:

a) Asignen mayor prioridad y consideren la posibilidad


de destinar más fondos en sus áreas de competencia y
presupuestos a la mejora de la situación de los
afrodescendientes, prestando especial atención a las
necesidades de esas poblaciones en los países en
desarrollo, incluyendo, entre otros, la preparación de
programas de acción específicos.

b) Realicen proyectos especiales, por los conductos


apropiados y en colaboración con afrodescendientes, para
apoyar sus iniciativas en el ámbito comunitario y facilitar
el intercambio de información y conocimientos técnicos
entre esas poblaciones y expertos en la materia.

La tercera propuesta a los organismos internacionales es a favorecer el


desarrollo de las poblaciones con afrodescendientes, por medio del destino
de fondos y la realización de proyectos especiales. En este sentido, deberían
existir fondos y proyectos ya estructurados y en ejecución.

Los organismos internacionales como Banco Mundial y Banco


Interamericano de Desarrollo, tienen fondos destinados al trabajo con
afrodescendientes, sin embargo en el Perú no ha habido un proyecto sostenible
de magnitud que se haya aplicado directamente a los afrodescendientes. El
Banco Mundial desarrolló el proyecto PDPIA (Programa de Desarrollo de los
Pueblos Indígenas y Afroperuanos) en modalidad de préstamo, cuyo monto
inicial era de cinco millones de dólares. Sin embargo, este proyecto destinado
más al fortalecimiento de la Secretaría de Asuntos Indígenas y la elaboración
de diagnósticos participativos, no ha tenido efectividad luego de más de seis
años de diseñado, siendo más bien motivo de conflictos por los manejos
realizados en la institución responsable de su ejecución. Organizaciones
internacionales como la Fundación Ford, han realizado aportes importantes
en el proceso de Santiago +5 a nivel internacional, pero en Perú no se han
realizado financiamientos específicos para los afrodescendientes.

En realidad no hay diagnósticos, ni población objetivo y menos se han


aplicado iniciativas en torno al tema. Esto es percibido por las organizaciones
afroperuanas como invisibilidad. En algunos casos se espera que la participación
en el Instituto de Desarrollo de los Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos
facilite la incorporación de planes, programas y proyectos enfocados. Por
otro lado se hace necesario el fortalecimiento de sus movimientos para que
sean voceros representativos de la población.

46
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ACUERDO 110.
Pedimos a los Estados que intensifiquen sus actividades
y políticas públicas a favor de los jóvenes varones de
origen africano, dado que el racismo les afecta
profundamente y los sitúa en una situación de mayor
marginación y desventaja.

La referencia a «jóvenes varones», generó algunas


observaciones pues «sería» discriminatorio con respecto a las
«jóvenes mujeres», sin embargo su redacción no es gratuita;
se puede constatar con facilidad la situación particular de los
jóvenes varones de origen africano a quienes el racismo afecta
mucho más, tomando en cuenta los prejuicios sobre su «actitud o inclinación
natural a la delincuencia y el vicio», la mayor limitación de acceso a niveles
de educación, detenciones injustificadas, acusaciones falsas, entre otras
manifestaciones de discriminación racista ponen de manifiesto la manera
peculiar en que son afectados.

En tanto esta situación les genera desventaja, es necesaria la aplicación


de actividades y políticas públicas que reviertan estas situaciones entre ellas
sería necesario establecer mecanismos de defensoría especializada, que vigilen
los casos judiciales de dichos jóvenes, campañas de educación a los miembros
del Poder Judicial y las fuerzas de seguridad sobre la igualdad y las
consecuencias de las políticas y acciones discriminatorias. Por otro lado, hay
la necesidad de contrarrestar las situaciones de pobreza y marginalidad, por
medio de políticas que favorezcan las condiciones sociales de alimentación,
salud, educación, vestido y vivienda, de las familias afroperuanas

Las respuestas del Estado


La observación proviene directamente del Ministerio de la Mujer, que
afirma además que las mujeres afroperuanas son objeto de discriminación en
mayor medida10. Pero no muestra ninguna acción en este ámbito. LA CONAPA,
afirma que se está promoviendo un espacio para los jóvenes afroperuanos en
la institución en el ámbito nacional, lo que significa que no se ha realizado
ninguna acción ni política pública particular en torno a esto.

La visión desde las Audiencias


En la Audiencia Sur, la única respuesta es que no se ha realizado nada,
y su propuesta es «que se considere dentro de los currículos educativos en
sus cuatro niveles, información con respecto a la discriminación». Si bien no
responde a la medida en concreto, es una acción afirmativa específica y
responde a la necesidad de dar a conocer la realidad social de la discriminación,
en particular el racismo, como una situación social negativa.

10
Ver la comunicación que redacta el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social suscrito por la
viceministra María Isabel Rosas Ballinas.

47
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ACUERDO 111.
Requerimos que la Organización Panamericana de la Salud
promueva acciones para el reconocimiento de la variante
raza/etnia/género como variable significativa en el
campo de la salud y que desarrolle proyectos específicos
dirigidos a la prevención, diagnóstico y tratamiento de
los afrodescendientes.

La incorporación de la variante étnica en el aspecto


de salud tiene dos aspectos: la propiedad y la vulnerabilidad.
Ambos aspectos son fundamentales porque las variables
genéticas determinan ciertas condiciones de salud presentes
en los grupos étnicos, y las variables sociales determinan otras. En el caso de
los afrodescendientes ya es conocido que existe una vulnerabilidad mayor en
problemas coronarios, diabetes; una incidencia mayor en cierto tipo de
patologías como a la anemia falciforme con sus correlatos, sin embargo no se
han incorporado estudios y políticas de salud pública. Igualmente los casos
de su vulnerabilidad por la situación social. La respuesta de la OPS a este
pedido ha sido la elaboración del documento «Acciones Afirmativas para Lograr
la Equidad de Salud para los Grupos Étnicos Raciales»11.

El documento de la OPS, presenta una propuesta a trabajar, mostrando


la posibilidad de realizar acciones afirmativas en salud, como medio de corrección
de los procesos de discriminación social, algunas variables en Latinoamérica y
la necesidad de realizar un proceso de selección e identificación de beneficiarios,
y la definición de normas para la regulación de programas de acción afirmativa.
Sin embargo no ha habido dichas acciones afirmativas de manera sustantiva,
con respecto a la población afrodescendiente.

Aparte de estos estudios, no se conocen proyectos específicos, como


fue reconocido por los mismos funcionarios de la OPS ante la encuesta enviada.

ACUERDO 112.
Alentamos al sector público de los Estados a identificar
los factores que impiden el acceso y el ascenso de los
afrodescendientes en el servicio público y a tomar las
medidas adecuadas para eliminar las barreras
identificadas; alentamos también al sector privado a
revisar sus prácticas de contratación, remuneración y
ascenso de personal, con miras a asegurar la presencia
de afrodescendientes en todos los niveles jerárquicos.

11
Documento presentado en el taller regional para la adopción e implementación de políticas
de acción afirmativa para afrodescendientes de América Latina y El Caribe. Montevideo,
Uruguay del 7 al 9 de mayo de 2003, por la Organización Panamericana de la Salud,
Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud. cfr. TORRES, Cristina. Equity in
health as seen from an ethnic focus, Rev Panam Salud Publica, Sept. 2001, vol.10,
n°.3, pp.188-201. ISSN 1020-4989

48
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Esta medida tiene etapas en su propuesta:

Al Estado:
1. Identificar los factores que impiden el acceso y el ascenso de los
afrodescendientes en el servicio público.

2. Tomar las medidas adecuadas para eliminar las barreras identificadas.

Al sector privado:
1. Revisar sus prácticas de contratación, remuneración y ascenso de
personal.

2. Con miras a asegurar la presencia de afrodescendientes en todos los


niveles jerárquicos.

En el caso del Estado, un momento previo es identificar los factores de


la discriminación laboral, asumiendo que aceptan la existencia de estas barreras
discriminatorias. Hay discriminación laboral por razones de ascendencia cuando
se da una menor presencia porcentual de personas de esa ascendencia con
respecto al de otras etnias, con similar capacidad para el trabajo. Para
determinar esto se necesitan indicadores de discriminación como por ejemplo
porcentaje de personal por ascendencia en los diferentes niveles jerárquicos.
Sin embargo, hay otros indicadores evidentes en el caso de Perú como la
absoluta exclusión de afrodescendientes en la oficialidad de la Marina de
Guerra, realidad reconocida de manera general y que al no combatírsele se
asume admitida igualmente.

Es evidente que no se realiza ninguna acción para reconocer oficialmente


esta situación al menos como irregular, y que determine un cambio de esta
«irregularidad». La escandalosa situación, particularmente para los que son
objeto de discriminación, es absolutamente incrementada por la indiferencia
del Estado; este sí es un ejemplo referencial, pues se trata de un servicio
público (las fuerzas armadas son un servicio público), se trata de existencia
de factores que impiden el acceso, se trata de tomar las medidas adecuadas
para eliminar las barreras identificadas.

Es evidente que para los gobiernos latinoamericanos la toma de decisiones


con respecto a las fuerzas armadas pasa por la evaluación de la estabilidad
real de su situación política, pues las fuerzas armadas han estado presentes
en buena parte de las acciones políticas de los Estados Latinoamericanos.
Precisamente por ello el trabajo de erradicar la discriminación en las fuerzas
armadas, particularmente en la marina, tiene un beneficio mayor en la
construcción de la democracia, ya que democratiza la composición de un
servicio público con capacidad de decisión política al tener el control de uso
de las armas.

Las consecuencias de estas consideraciones autonómicas referidas a la


constitución de las fuerzas militares no pueden de ninguna manera pasar por

49
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

encima de los derechos humanos, los cuales no se limitan a la vida o estado


de las víctimas de la violencia, también incluyen los derechos cotidianos; si
éstos no se respetan deben ocasionar las denuncias correspondientes sobre
violación de los mismos. Las organizaciones defensoras de los derechos
humanos asumen la defensa de estos derechos, justamente porque las víctimas
no pueden expresarse por diversas circunstancias. Es el caso de los rechazados
por las prácticas de discriminación (hablamos en general, y en particular de la
oficialidad de la Marina), quienes no pueden expresarse porque no hay una
instancia ante la cual dirigirse.

La solución de la situación de discriminación es urgente pero al mismo


tiempo es una gran tarea, para los dos destinatarios: el Estado y el Sector
Privado. Es en el Estado donde no debería existir ninguna posibilidad de
discriminación; por su capacidad de legislar, ejecutar, administrar justicia y
garantizar la participación política sin discriminación ni racismo la tarea debe
empezar en ese nivel. No puede, por tanto tener en su estructura ninguna
barrera discriminatoria, debe comenzarse por eliminar todas e incluso, vigilar
que no las haya en el sector privado.

Las respuestas del Estado


Referente a su sector, el Ministerio de Trabajo nos presenta en torno a
este tema la Constitución Política del Perú que en el segundo artículo afirma
la igualdad ante la ley, y que nadie puede ser discriminado por motivo de
origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquier
otra índole. Tema que es ratificado en el artículo 26 sobre la igualdad de
oportunidades. Es importante que se comience con la Ley Principal que es la
Constitución ya que toda acción discriminatoria, todo acto de tipo racista,
toda manifestación racista es de por sí inconstitucional; por tanto, no debería
apelarse a la libertad empresarial, como se pretende cuando se han realizado
reclamos con respecto a estas manifestaciones, que no son pocas. En el
caso de la Marina de Guerra, instituciones del Estado estarían implicadas en
faltas contra la Constitución.

Sin embargo, es necesaria la acción social que difunda estas situaciones,


que reclame ante las instancias correspondientes y que presione para que se
reviertan o corrijan, además de que se hagan efectivas las sanciones
correspondientes. A pesar del reconocimiento de permanentes violaciones a
este derecho constitucional, no se presentan las demandas correspondientes
por diversos motivos. Algunos de estos motivos se dan desde la parte estatal
como las limitaciones en personal, presupuesto, especialización, carga de
trabajo, etc; desde la parte afectada, debido al desconocimiento de las
leyes y sus derechos, las limitaciones de orden económico, o quizá la falta de
expectativas en un resultado favorable. Por otro lado podríamos identificar a
los propios discriminadores, por su poder e influencia de tipo económico o
político a quienes no les interesa que se tramiten o difundan estas denuncias
por las «pérdidas» económicas, de tiempo o imagen o simplemente por que lo
consideran «una tonteria».

50
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Al respecto el Estado ha ratificado el convenio 100 de la Organización


Internacional del Trabajo sobre igualdad de remuneración, el cual está
incorporado en la propuesta de nueva Constitución.

La visión desde las Audiencias


Las respuestas apuntan al desconocimiento del sistema legal, y a la
necesidad de concienciar a la población. Esto ratifica la necesidad de hacer
conocer e interiorizar los derechos de la población, particularmente en la
población afrodescendiente. El ejercicio de la ciudadanía parte de un
reconocimiento de su condición de ciudadano, que incluye el reconocimiento
de sus derechos y obligaciones. El tema de los derechos laborales ha sufrido
un silenciamiento como producto de prácticas que los han anulado , sin embargo
ninguno de estos derechos ha sido retirado de la Constitución, los convenios
internacionales han sido ratificados, basados en que el respeto de los derechos
es una forma de elevar la calidad de vida de la población, por tanto del país.

Entre los avances reconocidos en este entorno, los representantes del


sector público presentes en la reunión, anotaron en el Ministerio de Justicia la
descentralización y especialización de los módulos de administración de justicia,
que contribuyen a un mejor marco pero que en realidad impiden el acceso a la
justicia, pero no directamente a la incorporación a una opción laboral sin
discriminaciones. El Ministerio de Educación presenta la mesa intercultural,
que es una posibilidad de apertura a la incorporación del tema aunque se
requieren de acciones más específicas en el orden puntual. En cuanto al
trabajo se presenta como positivo el Programa de Igualdad de Oportunidades,
que corrobora el interés en el tema manifestado ya institucionalmente.

Lo que dicen, podría haberse realizado:

• Concientizar a la población en general sobre cómo le afecta la discriminación


racial.

• Realizar talleres de liderazgo para


la población afro.

• Unificar estrategias.

• Recoger y analizar la problemática


de afro descendientes.

• Buscar una verdadera movilización


social afrodescendiente.

• Reforzar el tema de ciudadanía.

• Fortalecer y/o modificar,


democráticamente los procesos
nacionales existentes.

51
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

• Que las demandas se enmarquen en las políticas publicas.

El primer punto es el más interesante, propuesto en la regional del Sur,


no habla de concienciar sólo a los afrodescendientes sino a la población en
general, aunque luego propongan la realización de talleres de liderazgo para
los afrodescendientes12.

En la propuesta de unificar estrategias, es importante hacer algunas


precisiones. En primera instancia se pensaría en una propuesta a las
organizaciones afrodescendientes, las que, a pesar de que se les ha reclamado
constantemente su falta de unidad, han logrado una importante coordinación
reflejada en el Comité de Vigilancia13, y considerando que la propuesta se
hace en conjunto con los representantes del sector público, que como
afirmamos antes, muestran las acciones o propuestas de su sector, y a la vez
también muestran que entre ellos no hay un verdadero cruce de información
de estas propuestas para unificar estrategias, llamamos al Estado para que
todo el sector público participe de las políticas que también son de entorno
general. Conjuntamente a esto debe recogerse la problemática
afrodescendiente, tarea de la recientemente creada INDEPA, pero que debe
estar incorporada en todos los ámbitos del sector público.

También vemos destacable la propuesta de fortalecimiento del tema


ciudadanía. Es precisamente en esta dirección que camina la lucha contra el
racismo y la discriminación racial, condiciones que sitúan un grupo de población
sin las condiciones de ciudadano que deberían tener todos los seres humanos
por igual. Es además importante destacar que la población entiende el problema
desde el orden social integral, como un problema que afecta a toda la población
del país, y que no se trata de establecer cuotas simplemente, sino de equidad
real.

12
Entre las organizaciones afro peruanas hay una cierta polémica sobre la incidencia de los
talleres de liderazgo, en cuanto a su efectividad actual, ya que desde los primeros trabajos
de las organizaciones, ésta se ha llevado a cabo mayoritariamente con la metodología de
talleres y el tema del liderazgo. Sin embargo esta es una evaluación de tiempo de trabajo,
mas no de incidencia, cobertura y efectividad del trabajo realizado. Por lo menos la
cobertura no es lo suficientemente amplia como para haber llegado al cinco por ciento
mínimo de población afro peruana que existiría, y el permanente reclamo de las
organizaciones de la población por estos talleres, nos hablan claramente de la necesidad
de profundizar y revisar la efectividad del trabajo de capacitación en liderazgo.

13
Existe el prejuicio de falta de unidad entre las organizaciones afro peruanas. Sin embargo
no se considera que la misma existencia de diversas organizaciones refleja la existencia
de diversas formas de pensar o actuar en algún aspecto, cosa normal en todo tipo de
entornos sociales. Es además real que el proceso de los afro peruanos es históricamente
reciente, y comienza en el último cuarto del siglo pasado. Sin embargo este proceso ha ido
calando, de manera que obliga a respuestas del Estado, incorporando el tema en el
Congreso y en el Poder Ejecutivo.

52
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ACUERDO 113.
Exhortamos a los Estados a que tomen medidas concretas
con el fin de asegurar acceso pleno y efectivo a la
administración de justicia a todos los ciudadanos,
particularmente a los afrodescendientes.

El problema detrás de la medida es el no acceso real a


la administración de justicia. Aunque es un reclamo de los
afrodescendientes, el problema es más amplio por que afecta
a todos los ciudadanos.

Diversos mecanismos subjetivos pueden hacer efectiva


una discriminación real, escudada en un proceso establecido y sin capacidad
de reclamo. Por ello se piden medidas que efectivamente permitan minimizar
esos factores que impiden el acceso a la justicia, en particular los
afrodescendientes, muchas veces víctimas de prejuicios y actitudes de
discriminación a diversos niveles.

El problema de la administración de justicia ha exigido de parte del


Estado Peruano, y posiblemente otros Estados, una propuesta de reforma
que no es la primera, que aún presentándose como urgente, choca con serias
dificultades, entre las que se destacan la falta de celeridad para la consecución
de su propuesta, el limitado respaldo del Poder Judicial, los problemas
económicos y administrativos, y por último, la falta de credulidad de la población
en la posibilidad de una reforma efectiva. Aunque no es un problema exclusivo
del país, no por ello deja de ser grave esta situación, mas aún si consideramos
la situación de los grupos étnicos, sus patrones culturales y la vulneración de
sus derechos realizada de manera abusiva que a pesar de ello genera derecho
positivo como en el caso de la propiedad no sólo de terrenos sino de recursos,
de conocimientos y hasta de su medio ambiente. Esto no es lejano a la
situación de los afrodescendientes, a quienes no se les ha reconocido la
deuda por la situación en la que se les privó de libertad y se usufructuó
ilegítimamente de su trabajo y sus productos para el enriquecimiento de
terceros. Esto configura realmente una deuda que de alguna manera se debería
saldar.

En la presentación del Plan Nacional para la Reforma de la Administración


de Justicia se afirma con respecto a la crisis judicial que «No sólo la debilidad
del sistema democrático estuvo en la base de ello, también colaboró la
estrechez cultural y programática de las propuestas de cambio. Estas, en
efecto, afirmaron en arena movediza las columnas de un modelo judicial que
no calzaba con el escenario interno y externo de su patrón originalmente
concebido»14. Es esa estrechez cultural la que impide incorporar los contenidos
culturales originarios territorialmente hablando, no habiéndose considerado la

14
Hugo Sivina Hurtado, Presentación al «Plan Nacional para la Reforma Integral de la
Administración de Justicia». CERIAJUS

53
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

riqueza de las tradiciones culturales indígenas andinas y amazónicas con


experiencias de administración de justicia propias pero en especial con grandes
frustraciones en la administración de justicia expresadas en la discriminación,
el despojo territorial, la apropiación ilegítima de sus conocimientos, el uso
destructivo de su territorio para actividades que destrozan el equilibrio
ambiental y cultural: la gran deuda no saldada.

Efectivamente tras esta afortunada afirmación podríamos encontrar este


sentido reivindicador de la cultura territorialmente originaria, pero también se
estaría cayendo en la misma estrechez cultural de no incorporarse la realidad
histórica cultural de la población afrodescendiente, partiendo de la experiencia
histórica de la esclavitud y considerando la práctica de discriminación y racismo
que se dan de manera persistente. Más adelante en uno de los cambios
propuestos, afirma: «El sistema judicial debe estar provisto de las condiciones
básicas para que todos los ciudadanos puedan acceder a él en forma
igualitaria, y al mismo tiempo debe estar en la capacidad de brindar soluciones
justas desde el punto de vista individual pero también desde el punto de vista
social»15. Y este punto de vista social, se debe tornar en fundamental cuando
detrás de los problemas judiciales se encuentran problemas de entorno social
que resolver. Y se vuelve trascendental porque derechos fundamentales como
los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC), son derechos litigables
y se requiere tratarlos desde este punto de vista.

La Reforma Integral de la Administración de Justicia se ha realizado


sustentada en los aportes de un Acuerdo Nacional, sin embargo sería
fundamental la incorporación participativa de la población culturalmente
representada, y en la cual instituciones como INDEPA deberían servir como
foro que permita la intervención directa de la misma población en su diversidad
e identidad cultural.

Las respuestas del Estado


La respuesta del Ministerio de Trabajo es concreta: «Nuestra Constitución
garantiza la igualdad ante la Ley y su acceso», lo que es correcto, sin
embargo no explicaría la gran exigencia y tarea de la Reforma Judicial, por
mencionar algo. Es que el término garantiza, está colocado en el orden de la
legalidad, sin embargo en la práctica, la verdadera garantía del cumplimiento
de los principios constitucionales es un adecuado marco legal, una
institucionalidad eficiente y una vigilancia social que sea el contrapeso
adecuado. Lamentablemente parece que esos elementos todavía no se dan,
por tanto la sola inclusión en la Constitución no garantiza el acceso equitativo
a la administración de la justicia, como tampoco garantiza la no discriminación
el hecho que se proclame la igualdad de todos los peruanos.

La CONAPA analiza la posibilidad de incorporar un abogado especializado


en los derechos de los afrodescendientes, sin embargo no es esto lo que se
espera del INDEPA, porque como ya lo dijimos, lo acorde a su institucionalidad

15
Id.

54
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

es convocar a la población y servir de foro y medio de cabildeo, en especial


en instancias en las que se discute la reforma del Poder Judicial. El cambio no
es tema del derecho sino es un tema de participación social que está en el
ámbito de las políticas sociales. Un abogado no aportaría nada, menos aún si
no se establece un sistema legal que transforme las condiciones negativas
que impiden la equidad en el acceso a la justicia.

Una de las instituciones que puede considerarse como medio para


favorecer la equidad es la Defensoría del Pueblo, cuyo «principio y derecho a
la igualdad, así como su expresión en el mandato de no discriminación de las
personas por motivo de origen, raza, sexo, idioma, opinión, condición económica
o de cualquier otra índole» es parte esencial de su actuación. Sin embargo no
hay información específica sobre actuaciones o atención en casos relacionados
con la población afrodescendiente.

La visión desde las Audiencias


Ninguna audiencia encontró acción realizada en torno a esta medida
propuesta. Podría parecer en primera instancia un desconocimiento de la
actividad realizada, sin embargo las propuestas de lo que podría haberse
hecho nos muestran una comprensión de la realidad en el aspecto de la
administración de justicia.

• Creación de oficinas regionales de asesoría legal para los afrodescendientes


(frente a la discriminación).

• Sensibilizar a los funcionarios públicos.

• Estudio sobre la realidad carcelaria.

• Establecer una Defensoría Afro.

• Mejorar la administración de justicia.

Estas propuestas, salvo la


última que es de carácter general,
nos acercan a acciones puntuales que
podrían haberse realizado. El
establecimiento de una defensoría en
asuntos afro, no estaba fuera de los
planes de la defensoría, con tal que
no significara esto una discriminación,
lo que falta es un presupuesto que
permita establecer este trabajo
especializado. Por otro lado la
posibilidad de oficinas regionales de
asesoría legal acercaría más a las
necesidades de los afro

55
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

descendientes, en particular frente a la discriminación. Por otro lado es evidente


que la capacitación es una herramienta fundamental orientada al sector de
los funcionarios públicos. La Defensoría del Pueblo manifiesta que esta tarea
es una de las estrategias que aplican con prioridad, aunque debería
considerarse el tema de la no discriminación y del rechazo del racismo y sus
prácticas como parte importante de sus contenidos.

ACUERDO 114.
Instamos a los Estados a impulsar el desarrollo, por parte
de la prensa y medios de comunicación y de publicidad,
de códigos de ética para eliminar estereotipos y asegurar
la presencia justa y equilibrada de afrodescendientes, así
como hacer que se refleje entre sus miembros y lectores
/ audiencia esta diversidad.

El racismo persistente en diversos medios de


comunicación es una problemática que afecta sensiblemente a
la población afrodescendiente con expresiones de corte racista
explícitamente manifestadas o mostradas de manera implícita,
muchas veces dichas sin la «intención» de herir
susceptibilidades. Expresiones cargadas de racismo, no son más que la punta
de un iceberg en el que se esconde un racismo que abarca mucho más que
considerar una raza como inferior. La asignación de roles, patrones estéticos,
expresiones con contenido racista, etc. configuran todo un ámbito en el que
el racismo no solo se manifiesta sino que se cultiva, porque la influencia de
los medios sobre la población actúa de manera directa pero invisible, no solo
con la ratificación de valores negativos, sino incluso al asumir pasivamente
estos antivalores por parte de la población afectada.

Así la misma conciencia de la población es transformada aceptando


como real una minusvalía no existente lo que no se soluciona simplemente
con el cultivo de la autoestima personal, sino que se necesita revertir esta
conciencia de manera social. Sin embargo en el caso particular de los medios
de comunicación y de publicidad , la herramienta inicial es el establecimiento
de Códigos de Ética que eliminen los estereotipos y garanticen una presencia
real y equitativa lo cual es importante porque permite la intervención de la
población afectada, es decir la vigilancia social.

Las respuestas del Estado


La mayor parte de las respuestas se dirigen a la responsabilidad de la
prensa en este tema. En realidad tras el tema se insertan otros como la
libertad de prensa, el acceso a los medios públicos y la libertad económica,
temas que también deben entrar en la temática de los afrodescendientes. La
CONAPA responde que está haciendo coordinaciones, mientras que el Ministerio
de la Mujer y Desarrollo Social nos recuerda haber realizado un foro sobre los
estereotipos raciales y que fue un punto de inicio de una tarea de sensibilización
a los medios de comunicación y sociedad en su conjunto sobre esta
problemática.

56
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

La visión desde las Audiencias


No se reconoce la existencia o
efectividad de un código de ética en
el tratamiento de la diversidad étnica.
Se recuerda el éxito de las estrategias
con respecto a ciertas
manifestaciones en la televisión y
algún tipo de publicidad, pero se
reconoce la persistente presencia de
estereotipos de corte racista.

Algunas cosas de lo que pudiera


haberse hecho:

• Crear una instancia en el ámbito


regional y nacional que observe los
contenidos que transmiten los medios de comunicación e informe cuando
aparezcan mensajes con contenidos racistas.

• Que el Estado dicte leyes con la finalidad de impedir contenidos que atenten
contra la identidad y dignidad de los afroperuanos en los medios de
comunicación.

• Difusión de contenidos culturales de las comunidades afrodescendientes.

Existe un Código de Ética para la Prensa, además de que la Asociación


de Anunciantes se comprometió en vigilar los contenidos, sin embargo la
presencia de estereotipos y contenidos racistas superviven. Las propuestas
repiten de alguna manera las que se recomiendan en el documento de Santiago.
Lo que se puede destacar es la incorporación del nivel regional en la creación
de una instancia de vigilancia.

ACUERDO 115.
Solicitamos a los Estados que impulsen acciones y
políticas públicas en favor de las mujeres
afrodescendientes dado que el racismo las afecta de
manera más profunda y encontrándose en situación de
mayor desventaja.

La mujer afrodescendiente es afectada más


profundamente por el racismo, lo que la coloca en situación de
mayor desventaja. No interesa si son discriminadas en primer
lugar por su condición de afrodescendiente (por racismo) y
dentro de esta situación por la condición de género
(discriminación de género), o en primer lugar por su condición
de género y dentro de ella por su condición étnica. Es probable que se den
ambas situaciones con diversos matices que responden a una sola condición:
son afectadas de manera más profunda, por tanto están en situación de
desventaja.

Tendríamos que repetir la mayoría de los casos en los que se manifiesta


la discriminación, en cuanto a pobreza se les aúna la carga familiar, la necesidad

57
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

de responsabilizarse de la alimentación; si se habla de estereotipos, la mujer


afrodescendiente es afectada de una manera más directa y hasta humillante.
Es importante y necesario, establecer políticas públicas que reviertan la
situación.

En la Asamblea de Santiago 2000, las mujeres afrodescendientes


aportaron de manera especial a la concepción de las líneas estratégicas de
lucha, gracias a su experiencia en el trabajo con organizaciones feministas y
otras que desarrollaron y expandieron el tema de género, lo cual puede haber
ayudado a reconocer la importancia del tema del racismo y la discriminación y
la necesidad de la lucha frontal.

En este contexto es importante destacar que en el Perú las mujeres


afrodescendientes tienen un plan o plataforma de trabajo, que fue realizada
en una mesa convocada en el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social, cuyo
text ha sido presentado por este ministerio como una de las acciones
positivas.

Las respuestas del Estado


El Ministerio de Trabajo recuerda la ratificación por parte de Perú de
eliminar todas las formas de discriminación contra la mujer, así como su protocolo
facultativo. Dentro de este marco ha dado diversas disposiciones orientadas
a superar las condiciones adversas para la mujer. Lo que faltaría en este
contexto es la especificidad de la mujer afrodescendiente.

La CONAPA presenta como acciones la realización de talleres sobre


«elaboración de perfiles de proyectos para la optimización de la comercialización
de productos de las comunidades afroperuanas». Reiteramos que los talleres
no son políticas públicas en sí, aunque pueden formar parte de las estrategias
o políticas públicas del sector; por otro lado, menciona la promoción de una
red nacional de mujeres comercializadoras y la creación de la Mesa Nacional
de la Mujer Afroperuana.

El Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social presenta como parte de las


acciones la constitución (en este caso con resolución ministerial) de la Mesa
de la Mujer Afroperuana, que presenta una propuesta para la Agenda Pública
desarrollada en el año 2002. Por información directa de los miembros, no es la
misma mesa que se menciona en la información remitida por la CONAPA, y
valdría la pena solicitar al Estado una coordinación de sus estrategias, en
especial si las acciones son tan puntuales como en este caso. De todos
modos, es importante incorporar esta propuesta en los documentos remitidos
por el MIMDES, ya que asumen la relevancia del mismo y por tanto su carácter
de documento base para establecer políticas en la Agenda Pública.

Aunque no lo coloquen en este punto, sino más bien en el campo de los


medios de comunicación, es parte de este trabajo el Foro sobre «Cómo
consumimos lo negro en el Perú», en especial por la relevancia de la temática

58
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

de la mujer en el mismo. Sin embargo encontramos que pese a estas dos


acciones puntuales, el MIMDES no se ha preocupado de mantener un
funcionamiento más estable de la Mesa.

La visión desde las Audiencias


Las audiencias de Chincha y Piura son tajantes en la evaluación por
consenso: no hay acciones realizadas. En Lima, admitiendo la presencia de
estereotipos, asumen que uno de los problemas es que no se cumplen las
normas, porque estas no son claras. Aunque en realidad no existen normas
específicas para la mujer afrodescendiente. Existen normas sobre la
discriminación contra la mujer que las incluye, por ello se reconoce el espíritu
legal de no discriminación, pero como acción concreta con respecto a la
mujer no encontraron ninguna.

Lo que consideran pudiera haberse hecho nos da algunas luces de lo


que esperaban:

• Incluir mujeres afrodescendientes dentro de los espacios de decisión.

• Que las mujeres tengan los mismos beneficios que los hombres en los
espacios laborales.

• Considerar en el Plan de Igualdad de Oportunidades la problemática de la


mujer negra.

• Hacer que se valoren los derechos de las mujeres afrodescendientes.

La primera propuesta estaría dirigida también con más intensidad a las


mismas organizaciones afrodescendientes, y cabe en el reclamo de cuotas.
La cuarta propuesta es bastante genérica, y la segunda lo es en el tema de
discriminación de la mujer. La propuesta tercera sí es concreta y nos presenta
las oportunidades para realizar acciones en las cuales se incorporen a los
afrodescendientes, en este caso a la mujer.

ACUERDO 116.
Instamos a los Estados a solucionar los problemas de
propiedad relativos a las tierras ancestralmente ocupadas
por los afrodescendientes de acuerdo con sus respectivos
marcos legales internos, así como a adoptar medidas que
promuevan el desarrollo integral de los
afrodescendientes que las ocupan.

Este numeral está referido a las tierras que


históricamente ocuparon afrodescendientes como respuesta a
la esclavitud donde desarrollaron formas de gobierno propio,
es decir crearon una institucionalidad propia, inclusive con formas
lingüísticas exclusivas, como sucede en Centroamérica,
Colombia, Venezuela y Brasil.

59
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

En Perú, si bien existieron palenques en diversas partes como resultado


de la lucha por la libertad, éstos no llegan a conformarse como territorios
organizados sino que eran estrategias para salvaguardar la vida de los
perseguidos. Aunque hay evidencias sobre la conformación de algunos poblados
afrodescendientes sobre la base de antiguos palenques aún falta mucho por
investigar. La concentración territorial en torno a las haciendas ha dado
origen a las más de treinta comunidades de afrodescendientes existentes en
el país16. Estas comunidades principalmente rurales, han sufrido el problema
de la tenencia de la tierra dado que históricamente los afroperuanos no son
grupo poseedor de derechos territoriales, su papel siempre fue de fuerza
laboral. Con la reforma agraria gran parte de la propiedad pasa a los
trabajadores de las haciendas, sin embargo en este proceso hubo segregación
con los afrodescendientes, como lo muestra el trabajo de APEIDO sobre la
presencia afroperuana en la agricultura en Cañete17. El problema de la tierra
sigue estando vigente en el país; se han aplicado en muy corto plazo diversas
«soluciones», pero se está lejos de haber logrado una situación de bienestar
agrícola.

ACUERDO 117.
Exhortamos a los Estados a promover el ejercicio de los
derechos contemplados en la Declaración sobre la
Eliminación de todas las Formas de Intolerancia y
Discriminación fundadas en la religión o las convicciones,
aprobada por la resolución 36/55 de la Asamblea General,
para evitar la discriminación religiosa en contra de los
afrodescendientes.

El tema fue tocado en las audiencias sólo de manera


tangencial. Sin embargo el papel de los afrodescendientes en
el Perú ha estado permanentemente ligado a la religión católica,

16
El trabajo de identificación lo hace Newton Mori en CEDET con diversos aportes que incluye
el que en las audiencias presentaron los mismos pobladores, el mapa geo étnico ha
incrementado el número de comunidades. En su trabajo sobre comunidades nos presenta
una lista de 85 comunidades, aunque muchas de ellas muy pequeñas o en proceso de
despoblamiento, sin embargo son muestra de la actividad realizada por los
afrodescendientes peruanos por constituir un pueblo. Cfr. «Principales Comunidades
Afroperuanas», Newton Mori Julca, en Identidad Historia y Política, Cedet, febrero 2006.

17
«La Presencia Afroperuana en el Desarrollo de la Agricultura en Cañete», APEIDO, Asociación
Pluriétnica Impulsora del Desarrollo Comunal y Social, Cañete 2003 (Ed. Banco Mundial).
Muestra una serie de testimonios y datos en los que la asignación de tierras durante el
proceso de reforma agraria de los años 70 no incluyó a los afrodescendientes. El tema está
presentado de manera indagatoria inicial, por tanto plantea una serie de preguntas sobre
cuál sería el verdadero destino de las asignaciones de tierra en el proceso, es decir quiénes
realmente se beneficiaron, también si este proceso fue exclusivo con los afrodescendientes,
o se dio en otras comunidades. Es posible que la ausencia de organizaciones afroperuanas
contribuyó a esta manifestación de invisibilidad y exclusión pero también una consecuencia
del origen de esta población, proveniente de una diáspora violenta.

60
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

comenzando con que el segundo santo nacido en el Perú es un


afrodescendiente: Martín de Porras. La tarea de la conquista española tenía
una justificación evangelizadora en lo religioso, y fue fundamental en el orden
cultural e ideológico. El clero instaba a las familias católicas al adoctrinamiento
de sus criados esclavos, a bautizarlos y permitirles participar de las actividades
litúrgicas.

Los afrodescendientes por diversas razones aceptaban esta catequesis,


pues significaba una mejora en su condición, además que les daba acceso a
un ámbito en el que existía en apariencia la igualdad.

Lo que no está estudiado es hasta que punto en Perú existió intolerancia


con las manifestaciones religiosas existentes de los afrodescendientes. La
manifestación católica popular de mayor impacto ha sido la devoción al Señor
de los Milagros en Lima, culto muy vinculado a la población afroperuana y de
un carácter sincrético fundamental que muestra vínculos con cultos andinos
como la devoción al Señor de los Temblores en Cuzco y otras poblaciones. El
estudio de María Rostworowsky muestra este sincretismo, pero quedan algunas
cuestiones pendientes en el ámbito teológico. La presencia de un esclavo
negro de Angola como el autor, responde a la fusión de los oprimidos (negros
e indios), es una apropiación de la cultura dominante (los españoles transforman
el culto a los nativos), o es la manifestación creativa de los negros de Lima
que ya estaban formando cofradías y desarrollando sus manifestaciones de
culto propias.

Hay un campo de investigación muy importante y aun desconocido en


este aspecto, que permitirá recomponer las raíces de la cultura.

Las respuestas del Estado


Se basan en la Constitución, artículo segundo, en el que se declara la
igualdad ante la ley y el derecho a la libertad de conciencia y religión.

La visión desde las Audiencias


Como dijimos, se tocó tangencialmente, aunque se presentaron algunos
aportes de lo que podría haberse
realizado:

• A la Conferencia Episcopal Peruana;


exhortar a una mayor libertad para
manifestaciones culturales afro-
peruanas en la iglesia católica en
el Perú.

• A la Conferencia Episcopal en
América Latina, exhortamos a
promover e implementar la apertura
de las manifestaciones culturales
de los afrodescendientes en la
liturgia y pastoral latino americana.

61
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

• Promover y difundir los aportes religiosos y éticos hechos por los


afrodescendientes a la fe cristiana.

Las tres propuestas están vinculadas a la Iglesia cristiana, recogidas en


Chincha, se dirigen a la misma estructura de la Iglesia Católica, en el ámbito
nacional y latinoamericano, y la última es una tarea compartida, es decir que
no es responsabilidad exclusiva del Estado. Las comunidades afroperuanas
son mayoritariamente católicas, aunque en Yapatera hay un distanciamiento
con la Iglesia y una presencia protestante mayor. Sin embargo una de las
organizaciones de afrodescendientes más activa es la Pastoral Afroperuana,
con especial actividad en Lima.

ACUERDO 118.
Solicitamos a los Estados que practicaron y se beneficiaron
con la trata de esclavos transatlántica y con el sistema
de esclavitud de africanos que inicien un diálogo
constructivo con los afrodescendientes, dirigido a
identificar y aplicar medidas de satisfacción de tipo ético
y moral y otras que pudieran ser convenidas.

Este punto está especialmente destinado a los Estados


colonizadores y otros que obtuvieron ganancias de la trata de
esclavos. También se trata de los Estados como el Peruano,
que de alguna forma se benefició, porque al igual que en muchas
naciones, la manumisión no fue inmediata a la independencia, y esta manumisión
conllevó una satisfacción económica a los esclavistas, por la pérdida que
significaba el proceso.

Es un punto de dignidad, una deuda histórica que exige una satisfacción


adecuada, acorde a la gravedad de ese crimen de lesa humanidad que significó
la diáspora forzada, violenta, y la reducción a la situación de esclavitud de
seres humanos.

ACUERDO 119.
Instamos a los Estados que participen en prácticas
contemporáneas análogas a la esclavitud o las permiten,
a que tomen todas las medidas necesarias y adecuadas
para ponerles fin e inicien un diálogo constructivo,
tomando iniciativas para abordar el problema y reparar
los daños resultantes de ellas.

Este punto no fue abordado.

62
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Capítulo II:
RESULTADOS

63
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

64
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

PLATAFORMA DE LAS
COMUNIDADES AFROPERUANAS

El Pueblo Afroperuano, tomando en cuenta:

1. Que se cumplen cinco años de la Conferencia Regional de


las Américas Contra el Racismo, la Discriminación Racial, la
Xenofobia y otras formas conexas de Intolerancia, en la
cual se determinó un Plan de Acción que incluye 17 puntos
específicos con respecto a los afrodescendientes.

2. Que se han realizado tres Audiencias Públicas


Regionales para las comunidades con población
afrodescendiente en el Norte, Sur y Centro, con participación
de representantes del sector público y de la sociedad civil.

3. Que en estas audiencias se ha constatado la ausencia


de aplicación de medidas específicas para la población
afrodescendiente del país.

4. Que se está incorporando el tema de los


afrodescendientes en diversas instancias del sector público,
como es el caso de la educación intercultural, justicia y
derechos humanos, incluyendo al Instituto Nacional de
Desarrollo de los Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuano.

65
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

5. Que sigue siendo urgente aplicar las propuestas del Plan de Trabajo de la
Asamblea Regional de Santiago por su vigencia y necesidad.

6. Que el racismo y la discriminación racial siguen manifestándose en


los diversos ámbitos de la realidad.

Proponemos:

Para el reconocimiento y visibilización pública de los afrodescendientes

1. Reiterar la necesidad de aplicar las propuestas del Plan de Trabajo de la


Asamblea Regional de Santiago, por parte de los sectores involucrados.

2. Que el Estado realice un reconocimiento público de la tradición cultural


afroperuana como parte constitutiva de la cultura nacional.

3. Que se establezca en los ministerios de Educación, Salud, Mujer y Desarrollo


Humano, Trabajo y Promoción del Empleo, Presidencia, una Oficina de
Asuntos de los Pueblos Afrodescendientes que pueda proponer, evaluar
y monitorear políticas y reporte a la alta dirección del Ministerio, asi como
la incorporación de la responsabilidad temática en el resto de instituciones
públicas en la dependencia a quien corresponda asuntos de Derechos
Humanos, Cultura, Desarrollo Social, y otros relacionados.

4. Que se establezca una Secretaría Técnica de Asuntos de la Población


Afrodescendiente en las regiones y macrorregiones con presencia de
población afrodescendiente, que se responsabilice de la propuesta,
monitoreo y evaluación de políticas y reporte al presidente de la región o
macrorregión.

Para mejorar las condiciones de vida y propiciar el desarrollo

5. Que se dé prioridad a la superación de las condiciones sociales adversas


que viven la mayoría de los afroperuanos como consecuencia del oprobioso
legado de la esclavitud, estableciéndose metas específicas en el corto y
mediano plazo.

6. Que se incorpore la variable étnica en las estadísticas oficiales, de


manera que signifique el reconocimiento del aporte integral en la composición
de la nacionalidad y el orgullo del origen étnico, además de permitir una
constatación de la situación social.

7. Garantizar los servicios básicos en las comunidades afroperuanas


rurales, promoviendo su desarrollo y la reducción de la pobreza.

66
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Para la identidad cultural

8. Que se establezca un Consejo Nacional de la Cultura Afroperuana que


determine la fecha apropiada y la denominación para el día de la cultura
afroperuana, proponga y canalice los estudios, investigaciones y actividades
que pongan en relieve el aporte de la población afroperuana a la cultura
del país.

9. Que se fortalezca el Museo de la Cultura Afroperuana de Zaña,


replicándolo en las otras regiones con presencia afroperuana brindándole
recursos para la recopilación de la tradición cultural afrodescendiente.

10.Que se incorporen en los planes curriculares la acción de los


afrodescendientes como parte constitutiva de la cultura nacional y la
historia de África, como parte importante de la cultura universal para el
país.

11.Favorecer la creación de Programas Académicos Superiores de


Estudios Afros en las universidades, institutos superiores y como
especialización.

Para combatir la discriminación

12.Que se perfeccione el Código de Ética contra la Discriminación y el


Racismo, que se reglamente el tipo de sanciones y se establezca un
tribunal correspondiente y descentralizado.

13.Exigir a los partidos políticos la incorporación del tema de los peruanos


afrodescendientes en sus planes y políticas, y recomendar la inclusión
de afroperuanos entre los candidatos propuestos.

14.Incorporar a los afroperuanos en el Plan de Igualdad de Oportunidades,


y de manera especial a las mujeres y jóvenes afroperuanos.

15.Que se incorpore un apoyo especial que asegure equidad en la


administración de justicia para los detenidos, procesados y reos
afrodescendientes.

Para el cumplimiento de estas propuestas determinamos:

1. Establecimiento de un Consejo de Vigilancia para actuar como contraparte


de las propuestas presentadas al Estado, y que lleve estas propuestas a la
Conferencia Regional de las Américas del año 2006.

2. Este Consejo estará integrado por representantes de las organizaciones y


comunidades afroperuanas a nivel nacional, conformándose el mismo en las
regiones con población afroperuana.

67
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

3. La conformación del Consejo de Vigilancia será por organizaciones y su


finalidad será exclusivamente el cumplimiento del plan propuesto.

Lima 20 de Abril de 2005

Representantes del Consejo de Vigilancia

Organizaciones

Adscritos

Las instituciones comprometidas en llevar adelante las propuestas de


desarrollo del pueblo afrodescendiente en el Perú son:

Asociación Pluriétnica Impulsora del Desarrollo Comunal y Social-APEIDO;


Asociación Negra de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos-ASONEDH;
Asociación Negra Margarita; Asociación Perú Afro; Centro de Desarrollo de la
Mujer Negra Peruana-CEDEMUNEP; Centro de Articulación y Desarrollo Juvenil
Mundo de Ébano; Centro de Desarrollo Étnico-CEDET; Cimarrones Comunicación
Interétnica Global; Grupo Negro MamaIné; Lundú-Centro de Estudios y
Promoción Afroperuano; Movimiento Nacional Afroperuano F.C; Mujer Negra y
Desarrollo; Organización para el Desarrollo de los Afro Chalacos-ODACH y
Todas las Sangres.

68
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

15 ACCIONES QUE EL ESTADO


DEBE APLICAR PARA EL DESARROLLO DEL
PUEBLO AFROPERUANO

Las acciones propuestas a


continuación son la síntesis operativa de la Plataforma de
las Comunidades Afroperuanas, y son las acciones de «inicio»
que se exigen al Estado para el desarrollo material y espiritual
de Pueblo Afrodescendiente en el Perú.

Difícil ha sido la tarea de establecer puntos de partida


debido a los problemas apremiantes que enfrenta nuestra
colectividad, y tambien por los diferentes puntos de vista y
enfoque de desarrollo que tienen los actores involucrados
en el diagnóstico de nuestra línea de base. Por ello estamos
plenamente seguros que estas 15 Acciones no son la solución
al problema afro en nuestro país, sino la estructura a partir
de la cual construir mecanismos que nos permitan evaluar
evances, modificar propuestas y seguir manteniendo los nexos
de negociación a favor de políticas públicas.

De esta forma las instituciones, organizaciones y


personalidades afroperuanas involucradas en la redacción
de la plataforma y en la síntesis de la misma que son las 15
Acciones, estamos plenamente convencidos de que es el
único instrumento con el cual construir mecanismos de
negociación con el Estado, luego de casi 500 años de que el
primero de nuestros ancestros arribara al territorio de nuestro
Perú.

69
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

70
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

APLICACIÓN COMPLETA DEL

1
PLAN DE TRABAJO ACORDADO EN
LA CONFERENCIA REGIONAL DE
LAS AMÉRICAS DEL AÑO 2000.
En el marco de la III Conferencia
Mundial Contra el Racismo, la Discriminación Racial, la
Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, se realizaron
reuniones preparatorias para evaluar los avances en esta
lucha y establecer los mecanismos para enfrentarla.

La Conferencia Regional de las Américas del año 2000,


llevada a cabo en la ciudad de Santiago - Chile, se realizó
teniendo como uno de sus objetivos la III Conferencia, y
marcó un hito importante para la Región al establecer dentro
de su Plan de Acción 17 puntos específicos para los
afrodescendientes. Por ello, al comprometerse los Estados a
cumplir estas acciones, posibilitaron un marco de negociación
entre gobierno y sociedad civil afrodescendiente.

Por la importancia para nuestro pueblo, estos 17 puntos


tienen carácter de integrales, es decir, forman un conjunto
interconectado que permiten afrontar la problemática derivada
del racismo, tanto a nivel material-participativo como el
espiritual-representativo, por lo cual no se pueden aplicar
algunas acciones dejando de lado otras; son también
exigibles, porque son un desarrollo específico y dentro del
marco de los derechos humanos. Por ello el Plan de Trabajo
de Santiago se convierte es nuestro referente inmediato
dentro del conjunto de instrumentos internacionales.

71
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

72
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

RECONOCIMIENTO PÚBLICO DEL

2
APORTE FUNDAMENTAL DE
LA TRADICIÓN CULTURAL AFROPERUANA A
LA CULTURA NACIONAL.
Numerosos trabajos en el campo
de las ciencias sociales han establecido que el tercer
componente fundamental en la conformación de lo que hoy
es el Perú, junto a lo occidental y lo andino, es lo
afrodescendiente.

Sin embargo, nuestra participación y aporte a todo


nivel en el devenir histórico y la conformación de nuestra
nacionalidad es prácticamente desconocida fuera de los
círculos académicos, como producto de la política de
«invisibilidad» desarrollada tanto por el Estado colonial como
el republicano.

El Estado republicano reprodujo los mecanismos de


exclusión heredados de la colonia, animado por la construcción
de una representación del ser nacional a partir de la imagen
y modelos procedentes de occidente y considerados
«modernos», dentro del cual lo afroperuano no tenía cabida,
al igual que las otras «minorías», salvo como un elemento
exótico o vistoso desprovisto del reconocimiento como parte
esencial de lo peruano, que lo colocaría en igualdad de
condiciones y de prestigio frente a lo «moderno». Por ello el
reconocimiento público de nuestros aportes nos coloca en
igualdad de condiciones, pues somos parte esencial y
constitutiva del Perú.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ESTABLECIMIENTO DE
UNA OFICINA DE ASUNTOS AFROPERUANOS
EN LOS DIFERENTES MINISTERIOS,

3
ASÍ COMO LA INCORPORACIÓN DE
NUESTRA PROBLEMÁTICA EN
OTRAS INSTITUCIONES PÚBLICAS.
El racismo y la discriminación
afectan de manera integral la vida de las personas que la
padecen, más aun si estas prácticas son de orden estructural
y forman parte de la manera en que se relaciona el Estado
con la población.

La problemática del Pueblo Afroperuano se manifiesta


en diferentes aspectos interrelacionados: acceso precario a
salud, servicios o educación debido a los bajos ingresos
como producto de empleos mal remunerados, falta de
capacitación u oportunidades de acceso a otros tipos de
formación.

Desde una perspectiva integral, el establecimiento de


oficinas especializadas en los asuntos afros en los diferentes
ministerios, posibilita abordar nuestra problemática como
pueblo, es decir como un colectivo específico e
historicamente determinado. Para completar esta perspectiva,
las demás dependencias públicas como la Defensoría del
Pueblo o centros de estudios por ejemplo, deben incorporar
nuestra problemática dentro de sus agendas de trabajo o
para brindar instrumentos de análisis o diagnósticos que
complementen nuestras iniciativas, concertándose de esta
manera acciones integrales, sostenidas y de largo aliento
que contribuyan a superar los efectos de la exclusión.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

CONFORMACIÓN DE UNA
SECRETARÍA TÉCNICA DE ASUNTOS DEL

4
PUEBLO AFROPERUANO EN LAS REGIONES
Y MACRORREGIONES CON PRESENCIA DE
POBLACIÓN AFRODESCENDIENTE.
Son mas de 80 las comunidades
afroperuanas que se encuentran distribuidas a lo largo de
nuestra costa, concentrándose gran parte de ellas en los
departamentos de Ica y Piura y dentro de ellos algunas
provincias concentran gran parte de los pueblos afro como
son los casos de las provincias de Chincha, Ica y Nasca en
Ica y Morropón en Piura.

La población estimada de los afrodescendientes en el


Perú es de 2 millones 500 mil personas, que no solo es rural
sino que gran parte de la misma se concentra en las capitales
departamentales como es el caso de la ciudad de Lima que
tiene la mayor población afrodescendiente del Perú, por lo
tanto su problemática debe ser abordada atendiendo a esta
realidad distributiva.

Establecer oficinas descentralizadas en las diferentes


regiones y macrorregiones permite dinamizar y hacer
efectivos a nivel local los esfuerzos para atender las
necesidades y requerimientos de los diferentes pueblos
afroperuanos, superando de esta manera el centralismo
inoperante que ha caracterizado el accionar de las diferentes
instancias, que pretendieron solucionar problemáticas de este
tipo desde una sede centralizada o con dependencias sin
ninguna capacidad de decisión.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

5
PRIORIZAR LA SUPERACIÓN DE LAS
CONDICIONES SOCIALES ADVERSAS QUE
VIVEN LA MAYORÍA DE LOS AFROPERUANOS.
Los afroperuanos estamos
sujetos a estereotipos y prejuicios sociales que nos restan
posibilidades para el acceso a una vida digna. La ecuación
afroperuano = pobreza es una dramática realidad para nadie
desconocida, pero sí ignorada dentro de los planes de
desarrollo.

La pobreza estructural a devenido en una característica


de nuestro pueblo, frente a la cual no se emprende ninguna
acción bajo el supuesto de que no generará ningún cambio
sustantivo en nuestra población por carecer de la capacidad
de sostener estos cambios. Frases como «no se esfuerzan
por superarse», «ellos son así», «ya están acostumbrados»
o «forma parte de sus costumbres» encierran un profundo
desprecio y una ignorancia supina sobre las razones y
circunstancias que han generado la ecuación afroperuano =
pobreza.

Y como todo pobre, es sujeto de sospecha y


desconfianza. Ya desde la colonia se temía un levantamiento
masivo de la población afrodescendiente, es decir, era un
componente social a temer; hoy en día para cualquier
individuo un afro es un criminal en potencia. Las condiciones
sociales adversas no solo son las condiciones materiales en
las que está obligada a vivir la gran mayoria del Pueblo
Afroperuano, sino tambien las representaciones sociales que
se tiene de sus integrantes.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

6
INCORPORACIÓN DE
LA VARIABLE ÉTNICA EN
LAS ESTADÍSTICAS OFICIALES.
La última vez que se utilizó la
variable «raza» para distinguir a los diferentes grupos étnicos
que conforman nuestro país fue en el censo nacional de
1940. Desde esa fecha a la actualidad todos pasamos a ser
iguales, ¿iguales a quién o a qué?.

Ocultar las diferentes realidades y brechas sociales


bajo el rótulo de «peruanos» imposibilita definir la
problemática de cada grupo social, a partir de las
circunstancias materiales en la que se encuentra dentro del
espacio geográfico nacional y cómo afronta esta realidad a
partir de su cosmovisión.

Por ello el errático devenir de nuestro país se debe a la


implementación de políticas que no tomaron en cuenta estas
realidades, asumiéndose arbitraria y unilateralmente medidas
únicas para todos sin tener en cuenta el impacto en sus
formas de vida.

Desde décadas atrás las organizaciones afroperuanas


vienen reclamando la inclusión de la variable étnica en los
censos nacionales; según nuestras proyecciones, apoyadas
en estudios de organismos internacionales, la población
afroperuana representa el 10% de la población del país,
aproximadamente 2 millones 500 mil personas que esperamos
ser visibles cuantitativamente en nuestros problemas de salud
educación, ingresos, etc.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

7
GARANTIZAR LOS SERVICIOS
BÁSICOS EN LAS COMUNIDADES
RURALES AFROPERUANAS.
Al examinar la conformación de
los pueblos afroperuanos, encontramos que muchos de ellos
se formaron en las zonas más precarias o agrestes de las
haciendas en donde trabajaron nuestros ancestros. Otro
grupo tiene su origen en antiguos palenques y por lo tanto
están ubicados en zonas menos accesibles. Estas
características han redundado en el acceso a los servicios
básicos y en la calidad de los mismos.

Muchas enfermedades que podrían ser curadas con


una rápida y eficiente ayuda profesional, en las comunidades
afroperuanas derivan en crónicas y llevan en muchos casos
a la muerte. La precariedad de los servicios médicos es una
constante: escasa infraestructura, personal foráneo y
desconocimiento de las enfermedades recurrentes en la
población afrodescendiente, unido al desprestigio de las
prácticas curativas ancestrales fomentado por los
organismos oficiales, hacen que nuestra salud se encuentre
constantemente amenazada.

El acceso restringido a fuentes de agua y el nulo


tratamiento de los residuos orgánicos hacen que de manera
recurrente se generen focos infecciosos. La falta o restricción
del servicio eléctrico es otro factor que imposibilita entre
otras cosas, desarrollar alguna iniciativa económica.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

8
ESTABLECIMIENTO DE UN
CONSEJO NACIONAL DE
LA CULTURA AFROPERUANA.
Los diferentes organismos
estatales encargados del tema cultural circunscriben sus
actividades a la tradición cultural andina y amazónica.
Investigaciones y publicaciones de toda índole dan
preeminencia a esta vertiente de nuestra nacionalidad, pese
a que se reconoce la música y bailes afroperuanos como
una expresión particular que ha merecido el reconocimiento
internacional.

La cultura afroperuana está conformada por numerosas


tradiciones locales, cada una de las cuales tiene sus
características y acervo distintivo; sin embargo, lo que
socialmente es considerado como afroperuano es tan solo
una parte mínima de este universo y responde a una corriente
que acentúa lo «sensual» con fines comerciales.

El universo cultural afroperuano se ve amenazado por


la carencia de recursos locales que motiva la migración y
desarraigo de los jóvenes, dejando prácticas ancestrales y
rompiéndose los nexos culturales con las generaciones
anteriores y los lazos y responsabilidades comunales.

Rescatar, estudiar, difundir y promover esta diversidad


es una tarea urgente que debe emprenderse a nivel nacional
y estratégico para nuestras reivindicaciones como pueblo.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

FORTALECIMIENTO DEL MUSEO DE

9
LA CULTURA AFROPERUANA DE ZAÑA,
REPLICÁNDOLO EN LAS OTRAS REGIONES
CON PRESENCIA AFROPERUANA.
La ciudad de Zaña durante la
época colonia fue una de las ciudades más importantes de
la costa norte con fuerte presencia afrodescendiente. Con
el devenir de los siglos esta herencia cultural constituye un
patrimonio cultural que define a Zaña como una comunidad
afroperuana a pesar de la influencia posterior de la
colectividad china.

El Museo de la Cultura Afroperuana de Zaña, es el


primero de su género en el Perú, que recoge temáticamente
nuestra historia y responde al esfuerzo de la sociedad civil
local por reconocer sus raíces y preservar de manera viva el
legado de los creadores locales, y del pasado representado
en los cepos, carimbas e instrumentos de trabajo tanto
domésticos como del campo, documentos coloniales,
poniendo énfasis en la investigación, el intercambio con otros
museos de la misma índole a nivel continental y la
participación de la comunidad.

Esta experiencia exitosa, de gestión y manejo de un


museo, se convierte en un modelo a replicar en las otras
regiones donde se sigue guardando y recreando nuestras
tradiciones, llegándose a establecer un sistema de museos
que permitan mostrar las particularidades y la diversidad en
que se ha manifestado la tradición afrodescendiente.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

INCORPORAR EN LOS PLANES

10
CURRICULARES LA ACCIÓN DE LOS
AFRODESCENDIENTES Y LA HISTORIA DE
ÁFRICA.
Al privilegiarse el legado
occidental y andino en la conformación de nuestro país, las
otras vertientes de nuestra nacionalidad quedan de lado.
Baste observar los capítulos dedicados a la historia de Europa
frente a la nula referencia de la historia africana y de otros
continentes.

Los afrodescendientes aprenden en las escuelas que


sus ancestros proceden de un continente extraño y que al
ser sometidos a la esclavización se beneficiaron con la
adquisición de la lengua y religión occidentales; aprenden
que su papel fue siempre de subordinación y obediencia;
aprenden que recibieron la libertad como un regalo; aprenden
que desaparecieron como cultura para convertirse en
«ciudadanos»; aprenden en definitiva que ser
afrodescendiente no significa nada para ellos ni para la
sociedad.

De esta manera el proceso de socialización que


adquieren los afroperuanos en el sistema educativo reproduce
modelos excluyentes y discriminatorios, frente al enorme
legado y aporte de los afrodescendientes como depositarios
inclusive de muchas tradiciones andinas, como lo vienen
demostrando estudios recientes y la complejidad de los
procesos sociopolíticos y económicos gestados por nuestros
ancestros.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

INCENTIVAR LA CREACIÓN DE PROGRAMAS

11
ACADÉMICOS SUPERIORES DE ESTUDIOS
AFROS, EN LAS UNIVERSIDADES E
INSTITUTOS SUPERIORES.
El interés académico por el tema
afroperuano data de mediados de la década del 40 del siglo
pasado a cargo de pocos investigadores, es por ello un
esfuerzo reciente y focalizado en la historia de la esclavitud
en la ciudad de Lima. Antes de estos esfuerzos los referentes
para abordar la problemática o la historia de los afroperuanos
eran los documentos y textos coloniales y «estudios» de
corte racista emprendidos por diferentes intelectuales,
políticos y hombres de negocio en las primeras décadas de
la república.

Este conocimiento sesgado y fragmentario incidió en


la representación social de los afrodescendientes y se articuló
al discurso político, inclusive de posiciones supuestamente
progresistas. Por ejemplo, no hay ningún estudio
antropológico sobre nuestras comunidades.

Es en los últimos años que el número de investigadores


e investigaciones se han ampliado notablemente, aunque
repitiendo el mismo patrón geográfico: la ciudad de Lima.
Por ello la historia académica de los afrodescendientes es a
partir de esta realidad específica. Incentivar el esfuerzo
mancomunado de instituciones y universidades en las
diferentes regiones ayudará a ampliar nuestro conocimiento
sobre las diferentes realidades que tuvieron que enfrentar
los afrodescendientes y sobre las peculiaridades,
problemática y potencialidades de nuestra colectividad.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

12
ELABORACIÓN DE
UN CÓDIGO DE ÉTICA CONTRA
EL RACISMO Y LA DISCRIMINACIÓN.
El racismo y la discriminación se
manifiesta de múltiples formas, siendo los patrones de
conducta que se manifiestan en «bromas», marginación,
lenguaje o mensajes ofensivos, los socialmente aceptados
por ser considerados como parte de lo cotidiano y sin ningún
efecto negativo sobre la población hacia la que está dirigida.

Dentro de la difusión de estos patrones de conducta


los medios de comunicación tienen una enorme
responsabilidad al reproducir esteretipos o utilizar frases
como: «día negro» o «mano negra» como sinónimos de
situaciones nefastas o criminales, ¿por qué atribuir un color
a situaciones sociales?.

Si históricamente a los afrodescendientes se les


denomina «negros» la asociación es inmediata: negro=malo
y por ende, blanco=bueno. Esta concepción está tan
enraizada en nuestra sociedad que cuando diferentes
colectivos que luchan por los derechos humanos quieren
demostar transparencia, luchar por la verdad o demostrar el
hartazgo frente a un sistema injusto recurren al color blanco,
reproduciendo ellos mismos estereotipos ofensivos para los
afrodescendientes. Un código de ética que permita visibilizar
como problemático y ofensivo lo socialmente aceptado, forma
parte necesaria en los esfuerzos por reconciliarnos como
sociedad.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

INCORPORACIÓN DE LA PROBLEMÁTICA DE

13
LOS AFROPERUANOS EN LOS PLANES,
POLÍTICAS Y CANDIDATURAS DE LOS
PARTIDOS POLÍTICOS.
Para nadie es novedad que los
partidos políticos se encuentran en una crisis profunda como
producto de su incapacidad para dar respuesta a las
complejas situaciones sociales por las que atravieza nuestro
país, debido a que sus análisis y propuestas fueron formuladas
a partir de otros contextos y situaciones, o partían de
concepciones ideológicas que no tenían en consideración
muchas variables sociales, culturales, económicas o de
cosmovisión presentes en nuestra realidad.

Sin embargo, los partidos y un sistema de partidos es


un elemento clave para la participación política y el
funcionamiento del sistema democrático, por ello urge que
dentro de las diferentes propuestas para reformar y contar
con un sistema de partidos transparente y participativo se
norme la inclusión de candidatos que representen a la
diversidad de pueblos de nuestro país. Formar partidos desde
una perspectiva étnica o que los grupos étnicos tengan sus
partidos sería incurrir en un error de concepción, como lo es
no incluir las propuestas ni los representantes de nuestros
pueblos. Los avances logrados en el tema de la participación
política de la mujer hablan por sí solos de lo que se obtendría
si se incluyera a otros sectores excluidos, en este caso el
pueblo afroperuano, en las aspiraciones de lograr un país
efectivamente para todos los peruanos.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

INCORPORAR AL PUEBLO AFROPERUANO

14
EN EL PLAN DE IGUALDAD DE
OPORTUNIDADES, DE MANERA ESPECIAL A
LAS MUJERES Y JÓVENES.
Tanto el Plan de Igualdad de
Oportunidades como el Mapa de la Pobreza no incluyen a los
afrodescendientes ni sus territorios, lo cual redunda en la
imposibilidad de acceder a los programas de desarrollo o de
alivio a la pobreza, ni a determinadas fuentes de cooperación
internacional.

El pueblo afroperuano se ha conformado sobre la base


de un sistema legal destinado a restarle cualquier posibilidad
de desarrollo. De estar restringida nuestra fuerza laboral a
las haciendas y oficios menores o marginales en las ciudades,
pasamos a integrar la masa social que se disputaba las pocas
plazas de trabajo en las ciudades y en el campo, con pocas
posibilidades de acceder a recursos que posibiliten la
calificación laboral y académica que a la larga generan un
círculo que gira en torno a la marginación y exclusión.

Si sumamos a esta situación la negación sistemática


de que no poseemos territorios, vemos que paulatinamente
nuestras tierras son embargadas, invadidas o compradas
por empresas e industrias, no existiendo ningún mecanismo
jurídico que nos permita enfrentar esta problemática. Al verse
amenazados nuestros recursos o ser restringidos o precarios
los espacios laborales, quienes se encuentran en mayor
desventaja son las mujeres y jóvenes, por ello hacemos
particular énfasis en estos sectores.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ASEGURAR LA EQUIDAD EN LA

15
ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA PARA LOS
DETENIDOS, PROCESADOS Y REOS
AFRODESCENDIENTES.
Forma parte del «sentido
común» asociar a los afrodescendientes con la delincuencia,
de tal manera que a nivel social y en la administración de
justicia prevalece un pre juzgamiento que nos condena frente
a un acto delictivo, hasta demostrarse lo contrario, lo cual
tarda un buen tiempo debido a la enorme carga procesal.

No existen estadísticas oficiales o extraoficiales sobre


la población penitenciaria afrodescendiente, que nos permita
identificar su porcentaje y situación procesal. La gran mayoría
de los reos o procesados afroperuanos lo son por robo y
micro comercialización de drogas y en muchos casos son
encarcelados por períodos de tiempo mucho mayores a lo
que les correspondería por el tipo de delito atribuido.

Para nadie es un secreto que nuestro sistema judicial


se mueve de acuerdo a la importancia atribuida al caso o los
medios económicos de los que se disponga para «agilizarlo»
o «traspapelarlo»; si tenemos en consideración que la gran
mayoría de los acusados afrodescendientes carece de los
recursos económicos para contratar un servicio legal eficiente
no les queda otra posibilidad que recurrir a defensores de
oficio que tampoco son gratuitos. Prejuicios y escasez de
recursos son un binomio que complica la situación jurídica
de cualquier afrodescendiente que tiene la desdicha de ser
acusado de algún delito.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

100
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

LOS AFROPERUANOS Y
EL PLAN NACIONAL DE
DERECHOS HUMANOS 2006 – 2010

Con fecha noviembre de 2005


el Ministerio de Justicia presentó el documento titulado Plan
Nacional de Derechos Humanos 2006-2010, el cual fue fruto
de audiencias regionales que convocaron a autoridades y
organizaciones de la sociedad civil.

El documento establece los lineamientos de las políticas


públicas en materia de derechos humanos y da cabida por
primera vez a acápites específicos referidos a nuestra
colectividad, acogiendo de esta forma la Plataforma de las
Comunidades Afroperuanas.

Consideramos esta incorporación un gran avance en el


diálogo entre la sociedad civil afrodescendiente y las
diferentes instancias del Estado y un resultado del proceso
iniciado frente a los Acuerdos de la Conferencia Regional de
las Américas, que viene a sumarse a otras iniciativas como
la del Gobierno Regional de Ica que establece la inclusión de
la historia y aportes de los afrodescendientes en la currícula
escolar de la región.

A continuación incluimos parte del análisis contenido


en el Plan Nacional, asi como las medidas específicas y los
indicadores que han desarrollado, los cuales son un aporte
importante para nuestro proceso.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

DERECHOS DE LA POBLACIÓN AFRODESCENDIENTE

El Perú, territorio donde convergen los hijos de migrantes europeos,


orientales y de etnias quechuas y aymaras, se encuentra simbólicamente
escindido; proceso que se inició en la Colonia y se agudizó desde el propio
inicio de la República. Sobre este punto, José Matos Mar, en su clásico libro
«La Crisis del Estado y el Desborde Popular», habla de un Perú oficial y un
Perú marginado. Todos sabemos quiénes forman parte del primero y quiénes
del segundo. Sin embargo, siempre hubo un Perú en minoría, en términos
cuantitativos: la comunidad afrodescendiente, invisibilizada por el Estado,
por la sociedad y por la cultura oficial.

Si los indígenas y los mestizos fueron discriminados en su propio terruño,


qué podían esperar el hombre y la mujer afrodescendientes, que fueron
despojados de su lugar de origen, el continente africano, dejando atrás su
acervo cultural e identidad esencial, para devenir en negro/a, despectivamente,
y en esclavo/a. Con el objeto de combatir las connotaciones racistas del
adjetivo «negro», o eufemismos como «gente de color», se ha convenido en
que el término afrodescendiente constituye el mejor vehículo para identificar
a esta comunidad como un solo pueblo de raíces ancestrales africanas en
América Latina y el Caribe.

No obstante comprender a aproximadamente un 10 % del total de la


población peruana – esto es aproximadamente 2.800.000 individuos - estas
comunidades se encuentran en un acusado estado de vulnerabilidad, derivado
de la exclusión social y discriminación racial a las que son sistemáticamente
sometidas. Contra el criterio prevaleciente en algunos estratos, principalmente,
limeños, conforme a los cuales hacer referencia a lo afroperuano equivale a
pensar en una sola región del Perú: Chincha; los afrodescendientes se
encuentran más bien dispersos en toda la costa peruana y especialmente en
los departamentos de Ica, Piura, Lambayeque, La Libertad, Tacna, Tumbes,
Moquegua, Lima y Callao1.

San Luis, por ejemplo, es un distrito de Lima ubicado en el valle de


Cañete, a dos horas de la capital, que pese a encontrarse a esta distancia
del principal centro de poder del país, por su condición de poblado rural se
mantiene alejado de las atenciones del gobierno central. Se trata de un
distrito eminentemente agrícola, con una superficie cultivable de 3.207.4
Km.22. De sus aproximadamente 12.000 pobladores3 más del 60% son
afrodescendientes, pero dada su condición de inmigrantes a la fuerza, en
condición de esclavitud y para el trabajo de la tierra, hoy, aunque hayan

1
Estudios realizados por el Centro de Desarrollo Étnico – CEDET.

2
Tercer Censo Nacional Agropecuario del año 1994.

3
Instituto Nacional de Estadística e Informática - INEI. Proyecciones de Población del año
2002.

102
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

transcurrido 150 años desde la abolición de la esclavitud, aún no logran su


inclusión real en la vida comunitaria y productiva del país.

Ello se debe esencialmente a que, por su antigua condición de esclava,


dicha población fue excluida de los procesos de titulación de tierras; y los
pocos que pudieron adquirir una, alguna vez, debido a la crisis económica se
vieron obligados luego a venderla, debiendo continuar –hasta hoy -
desempeñándose como jornaleros, con ingresos miserables, en la misma tierra
que los vio crecer, trabajar toda su vida y donde murieron sus ancestros...

En el Perú, el racismo y la discriminación racial que sufren las comunidades


afroperuanas se ponen en evidencia en las diversas situaciones de inacceso,
desigualdad de oportunidades y de trato, y en un conjunto de situaciones
que se resumen en exclusión y marginación social.

Otra agresión, que los pueblos afroperuanos sufren es la invisibilidad


que los afecta; de modo que no se los toma en cuenta como sector social
identificado y vulnerable, como sí sucede con las poblaciones indígenas de
las comunidades andinas y amazónicas, a las cuales por lo menos se reconoce
su existencia.

La invisibilidad consiste, además, en la ausencia de eficacia en la atención


de los reclamos; que, en el caso de la población afroperuana, se traduce en
el hecho de que no se la reconoce como pueblo con identidad propia; por lo
tanto, como sujeto de un derecho especial existente. En otras palabras, la
población afroperuana es ignorada dentro del conjunto de la condición de
ciudadanía otorgado al resto de la sociedad peruana. La existencia de la
población afroperuana no es reconocida como ta, porque está integrada a la
sociedad en general, y no existen comunidades autónomas, como no existe
un territorio propio ni apropiado para ellas.

Otra problemática concurrente que igualmente aqueja a la población


afroperuana es el racismo, cuyo origen se encuentra en el traslado forzoso
de miles de personas, nativas del continente africano, y sometidas a la
esclavitud total durante todo el periodo colonial y parte del republicano.
...
La población afroperuana, no organizada u organizada en comunidades,
al modo de las comunidades indígenas, tiene sin embargo una identidad propia,
que se refleja en sus tradiciones, usos y costumbres, los que paradójicamente
sí son reconocidos por la sociedad (a través de expresiones culturales en el
plano musical, artístico, gastronómico, o la poesía, entre otros; pero también
a través de la conservación de vínculos y patrones propios de un pueblo5).

Al respecto ha de llamarse la atención sobre el carácter transversal de


la discriminación padecida por esta población. El discriminado se ve privado
del goce de sus derechos apelando o usando distintos factores o mecanismos,

5
Un ejemplo, es la Comunidad de Yapatera-Cruz Pampa, en la Provincia de Morropón,
Distrito de Chulucanas, en Piura, donde hay un aproximado de 6.000 afroperuanos.

103
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

por su condición económica, social, cultural, racial, etc. Así, en el Perú se


puede discriminar simultáneamente a una persona por ser pobre, negra, mujer,
o simplemente por tener una de estas características.

Todo esto se puede apreciar en la situación de las minorías afroperuanas,


en especial si forman parte de los sectores populares. Los intereses y puntos
de vista de las comunidades negras no son tomados en cuenta en las decisiones
legislativas ni en la formulación e implementación de políticas públicas y
programas...

Tratando el tema de la discriminación en los niños, niñas y adolescentes


en el Perú, la ONG Save the Children publicó un informe7 desarrollando una
explicación acerca de los diferentes factores que influyen en esta problemática.
De acuerdo a dicho informe, son múltiples los criterios empleados en nuestro
país para diferenciar ilegítimamente algunos niños de otros. El status económico,
el origen étnico, cultural, urbano o rural, entre otros, son criterios que tienden
a ser empleados para discriminar a algunos menores de otros.
...

Marco jurídico interno

En cuanto refiere a los aspectos del marco jurídico interno relacionado


con los derechos de las comunidades afroperuanas, cabe señalar que, en
principio, ni la Constitución Política del Estado ni las normas internas que la
desarrollan, mencionan en modo alguno el reconocimiento de los derechos de
los pueblos afroperuanos que habitan el Perú.
...

La discriminación racial es un problema grave, y el menosprecio hacia


grupos étnicos determinados, que son parte de la diversidad cultural de nuestro
país, sólo produce un obstáculo y niega la oportunidad de desarrollo integral
a miles de peruanas y peruanos.
...

La ausencia de políticas de Estado en favor de los derechos de los


pueblos Afroperuanos

Cabe mencionar en este aspecto que:

Aún faltan acciones en favor de los niños y jóvenes afroperuanos, que


son los más vulnerables tanto en el trato como en los aspectos de no
discriminación y acceso a los recursos indispensables para su desarrollo.

7
Save the Children: «La discriminación en el Perú desde las experiencias y perspectivas de
los niños, niñas y adolescentes»– Oficina Regional para América Latina, Lima, enero del
2002.

104
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Existen todavía impedimentos que dificultan que estos pueblos obtengan


el acceso oportuno y apropiado a los servicios públicos de sanidad, electricidad,
agua potable, control ambiental, salud y educación.

Existe para ellos una grave falta de acceso pleno y efectivo a la


administración de justicia.

Se da una total carencia de campañas por parte del Estado y de los


diversos medios de comunicación, a fin de eliminar los estereotipos y asegurar
el debido respeto y consideración de su dignidad.

Se carece de políticas públicas y acciones que concreten medidas en


favor de los hombres y mujeres afroperuanos que, afectados por el racismo,
se encuentran en una situación de desventaja respecto de las oportunidades
laborales.

OE2 GARANTIZAR LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y AFROPERUANOS

R1. Se asegura el cumplimiento del marco jurídico existente de


protección y promoción de los derechos de los pueblos indígenas y de
la población afroperuana.

Actividades para el logro de R1

A1 Se incluye en la Constitución los derechos de los pueblos indígenas y


afrodescendientes en conformidad con los mandatos contenidos en las
normas internacionales de derechos humanos y el Convenio N° 169 de la
OIT; y, en particular, para garantizar el derecho de los pueblos indígenas
y comunidades campesinas y nativas a preservar sus territorios y a
reconocerlos como inalienables, imprescriptibles y inembargables se
estudiará la posibilidad de reconocer los mismos derechos a las
comunidades afrodescendientes.
...

A4 Se promueve la presencia de los representantes de los Pueblos Indígenas


y afroperuanos en los distintos organismos y entidades públicas.
...

A6 Se promueve la participación de los pueblos indígenas y de la sociedad


civil en la formulación de propuestas para el fortalecimiento de una
educación nacional bilingüe intercultural, asegurando, en particular, que
la incorporación a ésta de las tecnologías de la información potencie los
procesos comunicativos de la cultura de los pueblos indígenas y
afroperuanos y contribuya al desarrollo de los instrumentos que posibiliten
el rescate de las lenguas indígenas en riesgo de extinción, así como de
su literatura oral.

105
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

A7 Garantizar la participación y la representación política de los pueblos


indígenas y afrodescendientes a nivel de los gobierno regionales y locales
y en el Congreso de la República.
...

A9 Exigir y promover el cumplimiento y vigencia de la norma que incorpora el


componente étnico en los Censos de Población y Vivienda, que permita
constatar su situación socioeconómica.

A10 Se garantizará la creación de las Oficinas Públicas Descentralizadas


adscritas al Instituto Nacional de Desarrollo de Pueblos Andinos Amazónicos
y Afroperuanos - INDEPA incorporando la participación de los pueblos
indígenas y afrodescendientes en la formulación y aprobación de los
programas y proyectos de alcance regional con incidencia en el desarrollo
integral de éstos pueblos.

R2. Se favorece el ejercicio pleno y no discriminatorio de los derechos


económicos, sociales y culturales de los Pueblos Indígenas y
Afroperuanos, así como sus derechos colectivos, en consulta con estos
pueblos.

A4 Se diseña e implementan políticas y estrategias de educación y salud


con enfoque intercultural, garantizando el acceso y la calidad de estos
servicios para los pueblos indígenas, comunidades campesinas y nativas
y afroperuanos.

A5 Se promueve la investigación científica y tecnológica en el campo de la


interculturalidad en educación y salud para los pueblos indígenas,
comunidades campesinas y nativas y afroperuanos.
...

A7 Se promoverá la implementación del Plan de Acción de Durban del cual el


Perú es signatario con la participación plena de los sectores involucrados.

COMUNIDADES AFROPERUANAS

R3. Se promueve el reconocimiento y visibilización de la población


afrodescendiente como parte constitutiva de la Nación Peruana.

Actividades para el logro del R3

A1 Se implementarán las propuestas del Plan de Acción de la Conferencia


Regional de Santiago de Chile referente al reconocimiento pleno de los
derechos de los Afrodescendientes.

A2 Se promoverá el reconocimiento público de la tradición cultural Afroperuana


como parte constitutiva de la Cultura Nacional.

106
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

A3 Garantizar la participación de las personas de ascendencia africana en el


desarrollo, supervisión y evaluación de programas para reducir la pobreza,
especialmente programas relacionados con el logro de los objetivos de
desarrollo del milenio en lo relativo a la reducción de la pobreza a nivel
nacional.

A4 Incorporar en los planes curriculares de la enseñanza peruana la cultura


de los afrodescendientes como parte constitutiva de la sociedad nacional.

Indicadores de resultado:
...

R3.
a.- Número de (..) afrodescendientes participando en espacios públicos y
privados

b.- Informe del Relator de Afrodescendientes de la OEA.


...

107
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

108
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Capítulo III:
PERSPECTIVAS

109
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

110
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

EL PROBLEMA DE LA DISCRIMINACIÓN
Y LA VISIBILIZACIÓN DE
LOS AFRODESCENDIENTES

José Luis Risco Montalván


Congresista de la República

Desde el descubrimiento de
América Latina, tanto españoles como portugueses llevaron
negros esclavos no solo para la realización de las tareas
domésticas sino también en la categoría de «negros de
guerra», es decir elevados a la categoría de soldados que
eran liberados de sus grilletes y cadenas al inicio de las
diversas confrontaciones bélicas, tanto contra los indios
nativos, como en las guerras entre españoles, para una vez
terminada la contienda volver nuevamente a su condición
de esclavos.

La esclavitud ha existido siempre en toda sociedad


dividida en clases, desde que el hombre descubrió que su
prójimo es el más rentable objeto de explotación que produce
incesantemente bienes y servicios. Todos los pueblos antiguos
han esclavizado a los prisioneros de guerra, los deudores,
los hijos excedentes de la gente pobre, a los vencidos o a
los extranjeros.

La esclavitud como forma legal de trabajo fue abolida


hace más de 150 años en todos los países del mundo, pero
día a día descubrimos que fue tan sólo una abolición de
derecho porque ésta todavía existe en la actualidad habiendo
incorporado nuevas modalidades de esclavitud. Los países

111
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

con alto índice de esclavitud son: Colombia, Brasil, República Dominicana,


Haití, Nicaragua, Honduras, Guatemala, México, Bolivia, Ecuador y Perú. Siendo
los países de destino en Europa: Alemania, España, Suiza, Austria, Italia,
Holanda, Francia, etc. en Europa del Este: República Checa, Polonia y Rusia.
En Asia: Japón, Hong Kong, Singapur, Taiwán y Tailandia. Asimismo se han
encontrado casos en Israel y Estados Unidos. Actualmente existen diversas
formas de esclavitud: servidumbre por deudas, personas esclavizadas en
fábricas, para la elaboración de textiles, ladrilleras, minas, canteras,
plantaciones, servicio doméstico, matrimonios serviles, embarazos forzados,
servidumbre, para la explotación sexual, casos de niños utilizados en los
conflictos armados.

La trata de personas es un fenómeno que va en aumento, siendo algunas


de las causas la falta de educación, la violencia y la situación económica, el
desempleo, la desigualdad social. En algunos países existe una demanda de
personas para ser explotadas, debido a la falta de mano de obra en algunos
sectores de la economía, ya sea formal o informal.

De otro lado, tenemos las redes de traficantes que operan en


determinados países de América Latina habiendo aumentado esta actividad,
en la actualidad se ha expandido a Centroamérica, Bolivia y Brasil. Para ello,
con la finalidad de prevenir y combatir la Trata de Personas la comunidad
internacional elaboró una Convención sobre la Esclavitud firmada en Ginebra
en el año 1926. Asimismo en el año 2000 varios países suscribieron un Protocolo
para sancionar y reprimir la Trata de Personas, obligándolos a legislar
adecuadamente creando mecanismos de protección para las personas
traficadas y capacitar a las autoridades para brindarles protección.

Pero no basta el cumplimiento de estos acuerdos internacionales sino


que los gobiernos deben promover la igualdad y la protección de los derechos
de los individuos y grupos étnicos afectados por esta actividad, así como
toda forma de discriminación a través de la ejecución de políticas con el fin de
superar estas dificultades que en pleno siglo XXI nos agobian.

Otra forma de esclavitud es la que se lleva a cabo en los centros


laborales donde se explota al trabajador de diferentes formas como son:
salarios míseros, deudas, falta de pago, extensas horas de trabajo, posturas
corporales perjudiciales para la salud, grandes esfuerzos físicos y/o mentales,
manipulación de productos tóxicos, ambientes insalubres, tratos inhumanos,
ausencia de descansos, etc.

Un tema controversial en nuestro país es la existencia encubierta o no


de la discriminación y que constituye entre otros un impedimento para alcanzar
una verdadera justicia social. Discriminación que no solamente es racial sino
también económica, política, social y religiosa. Discriminación que en la sociedad
existente se ha dividido en castas raciales y económicas, en clases donde el
negro racialmente es todavía objeto de formas veladas de discriminación a
pesar de que todas las constituciones políticas a partir de la década del 50
del siglo XVIII señalan la igualdad de derechos ciudadanos independientemente
de la raza de la persona.

112
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

La lucha contra la discriminación debe constituir una forma concreta de


accionar por la transformación y la justicia social, porque no será posible
construir un Perú nuevo dentro de un mundo nuevo, mientras las diferentes
formas de discriminación sigan imperando y los Estados y gobiernos, así como
los diferentes grupos sociales no hagan nada por superar estas lacras que
envilecen la dignidad de todo ser humano. Esta es la tarea en la actualidad y
este es el reto más importante en este siglo que está comenzando.

Esta oportunidad de recordar la condición de esclavo del negro y el


camino de integración recorrido es sumamente importante y debe permitir
recordar que valorado en el tiempo es tan pequeño el tiempo transcurrido y
que si bien la esclavitud ha desaparecido, las formas de discriminación siguen
estando en el centro de la atención e impiden alcanzar una sociedad más
justa y solidaria que visibilice la presencia de los afrodescendientes.

113
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

114
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

EVOCACIÓN Y PLÁTICA

Margarita Ramírez Mazzetti


Educadora

Mientras reflexiono cómo


responder a la invitación del CEDET a comentar las Propuestas
del Pueblo Afroperuano para combatir la discriminación,
palabras imborrables acuden a mi memoria:

Martin Luther King Jr. (1929-1968) en su discurso Tengo un


Sueño1 dice:

«… hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a


Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora.
Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las
dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Sueño
que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero
significado de su credo: Afirmamos que estas verdades son
evidentes: que todos los hombres son creados iguales.

Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país


en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por
los rasgos de su personalidad.

1
Luther King, Martin Jr., Pastor baptista estadounidense, defensor de los
derechos civiles. Hijo de un ministro baptista, Martin Luther King estudió
teología en la Universidad de Boston. Discurso leído en las gradas del
Lincoln Memorial durante la histórica Marcha sobre Washington del
28 de agosto de 1963.

115
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que un día… los niños y niñas negras, puedan unir sus manos
con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y
hermanas.
¡Hoy tengo un sueño!

Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en


cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada
del día cuando todos negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y
católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual
negro: «¡Libres al fin! ¡Libres al fin! … ¡somos libres al fin!....»
Entonces fluye el diálogo…

«la urgencia impetuosa del ahora…»

Así como el líder se dirige a las autoridades de su país, asimismo estas


propuestas son planteamientos hechos al Estado peruano, a su Gobierno y
manifiestan también un deseo: la esperanza del pueblo afroperuano de sentirse
libre algún día del agobio cotidiano de la discriminación. Estas demandas,
posibles de alcanzar, son parte de la lucha mundial contra el racismo y la
discriminación racial.

«Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los


hombres son creados iguales».

Los hombres son creados….

En relación a la vida humana Ramón de la Fuente2 dice: La historia del


pensamiento humano, incluida desde luego la ciencia, está plagada de hechos
que revelan que el hombre tiende por naturaleza a dar explicaciones místicas
o sobrenaturales a los fenómenos que no entiende. Por ejemplo, recuérdese
a los vitalistas3, entre los cuales se encontraban muchos ilustres científicos,
que pensaban que los procesos vitales, la vida misma, el «misterio» de la
vida, no podían explicarse por las leyes de la física y la química. Los había de
dos tipos, los exógenos, que consideraban que la vida era un principio externo
superpuesto al cuerpo, al cual dotaba de vida, y los endógenos, que
consideraban que los organismos vivos poseían propiedades vitales únicas,
irreductibles, dada la organización peculiar de la materia de la que estaban
compuestos. En el siglo XIX, el vitalismo floreció con fuerza en Inglaterra,
generalmente asociado con la teología natural, y en Alemania con la
Naturphilosophie.

2
De la Fuente, Ramón, Biología de la Mente (1998). Fondo de Cultura Económica, p.53,
México.
3
Vitalistas: se les llama a los pertenecientes a la corriente científica de la medicina del siglo
XIX.

116
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

La biología molecular, la biofísica y la bioquímica contemporáneas han


derrumbado estrepitosamente las pretensiones del vitalismo. Uno de los
promotores de esta revolución fue Francis Crick, quien en colaboración con
James Watson descubrió las claves del código genético que determinan la
producción y organización de los componentes celulares y de sus interacciones
peculiares, produciéndose el fenómeno de la vida celular. Ésta puede definirse
como un estado característico de un sistema (la célula) compuesto por un
conjunto de elementos que se organizan e interactúan de un modo específico,
siguiendo las leyes de la física y de la química. Si esos componentes o
elementos se asocian e interactúan de otra manera, no habrá vida.

Los hombres son iguales….

En la última década se ha confirmado científicamente que todos los


seres humanos somos iguales. Y no es porque seamos hijos de Dios que
somos iguales, ni es por compasión, ni caridad, ni sólo por justicia; es que
biológicamente la humanidad es una sola. La paleoantropología lo ha demostrado
desde hace buen tiempo. A su vez, resultados de investigaciones científicas
también antropológicas afirman que no hay razas biológicas de seres humanos.
No hay diferencias raciales entre los seres humanos; desde el punto de vista
biológico no existen razas. Esta es una verdad, un axioma como el de que la
tierra es redonda, o que dos más dos son cuatro, o que somos hijos de
nuestros padres, o que un día moriremos. El racismo pues, no tiene ningún
fundamento científico para su existencia. El concepto de raza biológica no es
aplicable a la humanidad. Lo que llamamos razas humanas son categorías
definidas por razones históricas, sociales y culturales; pero esas categorías
no corresponden a divisiones naturales de la especie humana.

Ardea Skybreak4 explica que recientemente un equipo integrado por


los profesores Luca Cavalli-Sforza, Paolo Menozi y Alberto Piazza publicaron
la obra titulada «The History and Geography of Human Genes» (1997), en ella
los autores niegan que exista una base científica del racismo. A través de
técnicas desarrolladas por la genética de poblaciones, estos científicos han
llegado a la innegable conclusión que no existe fundamento científico que
permita clasificar a los seres humanos en razas. Se ha demostrado que la
diversidad bioquímica, genética y sanguínea entre individuos que se suponen
de una misma «raza» es incluso mayor que la que existe entre «razas»
diferentes. Los factores biológicos en los que está basado nuestro concepto
de raza son sólo externos, los datos aportados por nuevas técnicas como: el
análisis de los árboles filogenéticos, de los polimorfismos nucleares y del ADN
mitocondrial, proponen un nuevo escenario en donde el concepto de raza es
irrelevante e incluso inexistente. Frente a este nuevo panorama expuesto por
la biología molecular, algunos científicos aun disienten.
Ardea Skybreak profundizando lo anterior dice que no hay razas biológicas
humanas por una sencilla razón, la única especie humana que existe en la

4
Skybreak, Ardea, Antropóloga, (1998). ¿Qué nos dice la ciencia de la evolución sobre las
«razas» humanas?, El Obrero Revolucionario Número 1183 del 19 de enero, Chicago.

117
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

actualidad, Homo sapiens sapiens, seguramente empezó, como todas las


especies como una pequeña población que evolucionó a partir de una especie
anterior probablemente el Homo ergaster, la versión africana del Homo erectus,
o una especie homínida muy similar; pero también sabemos, por el registro
fósil que el Homo sapiens, tras evolucionar hace unos 200.000 años, se
extendió a una gran variedad de hábitats desde hace unos 50.000 años5, es
decir, en un tiempo relativamente corto se extendió desde África a todos los
hábitats y zonas climáticas: el Medio Oriente, Europa, Asia, Australia y cruzó
del norte de Asia a las Américas hace por lo menos 12.000 años6. La evidencia
científica indica que nuestra especie no ha tenido modificaciones biológicas
significativas en los últimos 100.000 años.

Lo que sí ha cambiado mucho es la cultura humana, nuestra capacidad


de desarrollar, transmitir y ampliar el caudal de conocimientos y experiencias
que se traspasan de generación en generación por medios culturales no
genéticos; esto hizo que fuésemos la primera especie del planeta capaz de
cambiarse y de cambiar el mundo que la rodea por medios culturales, pasando
por encima y superando el mecanismo mucho más lento y limitado de la
evolución biológica. Las diferencias culturales no crean seres superiores o
inferiores.

El hecho de que los rasgos biológicos que nos hicieron diferentes, la


combinación de locomoción bípeda que nos dejó las manos libres y el período
de desarrollo postnatal del cerebro que permitió una mayor cantidad de
aprendizaje social con una concomitante mayor coordinación y comunicación
social, nos dio una capacidad sin precedentes de adaptarnos a cualquier
entorno imaginable por medio de adaptaciones y modificaciones culturales,
en vez del medio más lento y limitado de la evolución biológica; este hecho es
mucho más importante que la variación genética de los individuos.
Somos y siempre hemos sido una sola especie mundial, variada pero
biológicamente indivisible.

«Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no


serán juzgados por el color de su piel…»

Sobre la pigmentación de la piel dice Marvin Harris7: los seres humanos


no son en su mayoría ni muy blancos ni muy oscuros: son morenos. La

5
Rodríguez Pastor, Humberto (2005), etnólogo, arqueólogo, doctor en Antropología. Corrección
al texto: SOBRE ESTO HAY INFORMACION MAS ACTUAL: LA PEREGRINACION DE LOS PRIMEROS
«HUMANOS» SE INICIO HACE MAS DE 1 MILLON DE AÑOS, adonde fueron surgieron nuevas
características fenotípicas que permitían una mejor adaptación. Manuscrito del 25.06,
Lima.

6
Idem. Corrección al texto: no es tampoco, ten en cuenta que solo en el Perú se ha encontrado
grupos humanos hace 15.000 años. Manuscrito del 25.06, Lima.

7
Harris, Marvin, Nuestra Especie (1989). Alianza Ed., p.122, Madrid.

118
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

blanquísima piel de los europeos septentrionales y sus descendientes, y las


negrísimas pieles de los centroafricanos y sus descendientes, no son
probablemente sino adaptaciones especiales. Es posible que los negros y los
blancos contemporáneos hayan compartido, hace tan sólo 10.000 años, los
mismos antepasados de piel morena.
En consecuencia, actualmente podemos encontrar personas de piel blanca
que tienen ancestros mayormente africanos negros y personas negras que
tienen ascendencia europea.

Fidel Castro (1926)8 con respecto al racismo en uno de sus tantos


discursos opina que:
«El problema de la discriminación racial es, desgraciadamente, uno de
los problemas más complejos y más difíciles de los que la Revolución tiene
que abordar. El problema de la discriminación racial no es el problema del
alquiler, no es el problema de las medicinas caras, no es el problema de la
compañía de teléfonos. No es ni siquiera el problema del latifundio, que es
uno de los problemas serios que nosotros tenemos que encarar.

Quizás el más difícil de todos los problemas que tenemos delante,


quizás la más difícil de todas las injusticias de las que han existido en nuestro
medio ambiente, sea el problema que implica para nosotros el poner fin a
esa injusticia que es la discriminación racial, aunque parezca increíble.

Hay problemas de orden mental que para una revolución constituyen


valladares tan difíciles como que pueden constituir los más poderosos intereses
creados. Nosotros no tenemos que luchar solamente contra una serie de
intereses y privilegios que han estado gravitando sobre la nación y sobre el
pueblo; tenemos que luchar contra nosotros mismos, tenemos que luchar
muy fuerte contra nosotros mismos.

Y yo me pregunto qué diferencia hay entre una injusticia y otra injusticia,


qué diferencia hay entre el campesino sin tierra y el negro al que no se le da
oportunidad de trabajar. ¿Es que no se muere igualmente de hambre el
negro que no trabaja como el campesino que no tiene tierra?

¿Y por qué la Revolución ha de tener la obligación de resolver las


injusticias, y no va a estar en la obligación de resolver esa?

Sin embargo, hay gente que va a la iglesia y es racista, hay gente que
se llama revolucionaria y es racista, hay gente que se llama buena y es
racista, hay gente que se llama culta y es racista.

Y acaso he venido a tratar esta injusticia, que la traté con todo el


cuidado con que un gobernante debe tratar los problemas de su país, porque

8
Castro Ruiz, Fidel, desde 1959 ocupa el cargo de Primer Ministro de Cuba y a partir de 1976
el de Presidente del Consejo de Estado y de Ministros. Es el fundador del primer Estado
Socialista en el Hemisferio Occidental.

119
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

dije bien claramente que no debiera ser necesaria una ley para que se
pusiera fin a una injusticia semejante que nacía de un prejuicio absurdo, y yo
soy de los que creen que los prejuicios no se combaten con leyes; se combaten
con argumentos, se combaten con razones, se combaten con persuasión,
se combaten con la educación.»

«El problema de la discriminación racial es, desgraciadamente,


uno de los problemas más complejos y más difíciles…»

La discriminación racial es el sistema que tiende a separar a los ciudadanos


de un país por su «raza» en detrimento de un grupo. Es el trato de inferioridad
a una persona o colectividad. Es una disposición de ánimo exteriorizada del
racista contra el discriminado.

El racismo es una teoría fundamentada en el prejuicio según el cual hay


razas humanas que presentan diferencias biológicas que justifican relaciones
de dominio entre ellas, así como comportamientos de rechazo o agresión. El
término racismo se aplica por tanto a la doctrina como al comportamiento
inspirado en ella y se relaciona frecuentemente con la xenofobia y la
segregación social.

El prejuicio racial es el producto de un estado afectivo-activo el cual


nunca es resultado de una reflexión. Está influido por circunstancias históricas,
políticas y económicas. Los factores que fomentan los prejuicios raciales son
varios entre ellos: la ignorancia, falta de información y comunicación; y la
propaganda tendenciosa.

El etnocentrismo es una actitud de las culturas que creen que sus


modelos raciales son buenos para todos y que los que son inferiores a ellos
tienen que aplicarlos.

La xenofobia es el odio, repugnancia u hostilidad a los extranjeros.

Tanto el racismo, los sentimientos etnocentristas, la xenofobia y los


prejuicios raciales constituyen el ambiente de intolerancia y odio que existen
entre los seres de una misma raza, la raza humana.
«tenemos que luchar contra nosotros mismos, tenemos que luchar
muy fuerte contra nosotros mismos…»

Nosotros mismos… ¿quiénes somos?....

La filosofía china dice que el hombre es el universo y que el universo lo


es todo. En la inscripción conócete a ti mismo en el templo de Apolo en
Delfos, Grecia, quizás está indicado cuál es el camino del que habla Fidel. Y
entonces se trata de mirar dentro de nosotros mismos, hacer el viaje al
interior, adentrarnos en el maravilloso mundo del silencio interno, es decir,
meditar.

120
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Respecto a la meditación dice Buda9: ¿Cómo se puede meditar sin


sabiduría? ¿Cómo se puede ser sabio sin meditación?
Nuestro esfuerzo determina la clase de persona que queremos ser.

«no debiera ser necesaria una ley para que se pusiera fin a una
injusticia semejante que nacía de un prejuicio absurdo, y yo soy de los
que creen que los prejuicios no se combaten con leyes; se combaten
con argumentos, se combaten con razones, se combaten con persuasión,
se combaten con la educación.»

La educación, sí…

Porque aunque somos iguales, somos diversos. Tenemos que educarnos


en la cultura de la diversidad…. Al respecto Olga María de la Rosa10 expresa:
la diversidad es lo más genuinamente natural en el ser humano. Se ha de
aprender a convivir con la incertidumbre que se deriva de la complejidad y la
diversidad. El concepto de diversidad abarca múltiples aspectos. Se puede
hablar de: diversidad de género: mujer, hombre; diversidad por la edad: niños,
ancianos; por discapacidad y/o anomalías; diversidad poblacional; de lenguas;
de religiones; de orígenes económicos: pobreza; diversidad ideológica; por
motivos de justicia: presos; por motivaciones, capacidades y ritmos diferentes;
diversidad y medio ambiente.

La diversidad es un patrimonio irrenunciable. La cumbre de Río de Janeiro


sobre Desarrollo y Medio Ambiente en 1992 garantizó la biodiversidad en la
naturaleza. Tendría que garantizarse también la diversidad humana y cultural,
esto supondría no sólo un cambio estructural, sino un cambio profundo en lo
ideológico y político, así como de relación entre las personas. Es un modelo
alternativo a los que ya existen.

Toda persona tiene derecho a ser diferente...

Con la declaración de los derechos universales en 1948 se avanza


enormemente en la consideración del valor de cada ser humano, independiente
de su etnia, de su lengua, de su religión, de su mayor o menor capacidad.

Cada uno debe aportar al mundo aquello que es en el momento que le


ha tocado vivir. Desde esa realidad, transforma al mundo. Lo que importa es
lo que se es. Porque el valor de la diversidad, supone aportar al mundo lo que
cada uno es.

9
Buda, Siddharta Gautama Sakyamuni, religioso indio que vivió entre los años 563 – 483 a
C., retirado a la selva, alcanzó las Cuatro Verdades, fundando después una orden
monástica.
10
De la Rosa, Olga María, doctora en Psicología, profesora titular de la Universidad de La
Laguna, Chile, directora del Máster Universitario de Postgrado, «Educar en la Diversidad»,
abril, 1998.

121
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Rigoberta Menchu (1959)11 afirma:

«El racismo ha sido históricamente una bandera para justificar las


empresas de expansión, conquista, colonización y dominación y ha marchado
de la mano de la intolerancia, la injusticia y la violencia.»

El racismo ha sido una herramienta usada por los grandes conquistadores


en su afán de obtener poder.

Joseph Arthur conde de Gobineau12 (1816-1882) escribió en el año de


1853 el ensayo sobre la Desigualdad de las Razas Humanas. En él manifiesta
que entre las razas humanas existen las superiores y dominantes, que
pertenecen todas a una misma familia, la aria, y que son las que han dado
vida a las formas culturales más brillantes y a las naciones más poderosas.
Afirma también que la decadencia de naciones y otras culturas diferentes no
arias se han producido por degeneración biológica de las razas, por el mestizaje.
La historia no es otra cosa, dice, que el campo de batalla donde se libran
luchas entre razas.

Esta teoría tuvo gran eco porque en esos momentos Europa estaba
experimentando un gran auge tanto político, militar, tecnológico, científico,
como cultural. Europa estaba a la conquista del mundo. El racismo fue utilizado
por las naciones de raza blanca como ideología de legitimación de las políticas
expansionistas. Por otra parte el contexto científico le dio un realce importante
a esta teoría racista. Poco después que Gobineau diera a conocer su obra,
Darwin expuso sus ideas acerca de la naturaleza, en donde argumentaba que
en la batalla por la vida sólo triunfan los más fuertes y que esto era el motor
de la evolución. Las ideas de Darwin inmediatamente fueron vulgarizadas y
aplicadas al ámbito humano llamándolas darwinismo social.

Se vivía en Europa la época de la Ilustración, momento cumbre de la


intelectualidad y el saber humano, sin embargo el racismo tuvo su origen en
este período. Algunos observadores no han dudado en definir al racismo como
el lado oscuro de la Ilustración. Y aunque desde entonces han pasado muchas
décadas aún hoy en día se difunden estas ideas tanto en diversos ámbitos
sociales como en el selecto mundo académico. En este sentido Louis Dumont13
manifiesta que el racismo es una ideología típicamente moderna y profundamente
emparentada con el individualismo.

11
Menchu, Rigoberta, indígena maya quiché. Premio Nobel de la Paz 1992. Simposio «El
problema del racismo en El umbral del siglo XXI».
12
Conde de Gobineau, Joseph Arthur. Escritor y filósofo francés.
13
Dumont, Louis, (1991), Ensayos sobre el Individualismo. Una Perspectiva Antropológica
sobre la Ideología Moderna, Alianza Ed.

122
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Nelson Mandela (1918)14 dice:

«El racismo es una tragedia, pero el mundo puede encontrar una cura
contra él. El racismo ha sido descrito a menudo como una enfermedad, y es
un problema para todos nosotros. El racismo es una enfermedad de la mente
y del alma. Mata a muchos más que cualquier infección.

Deshumaniza a cualquiera que lo toca. La tragedia es que tenemos la


cura a nuestro alcance, pero todavía no la hemos aprovechado.

La derrota del apartheid es una victoria. El apartheid era sólo un síntoma


de la enfermedad. Para ganar al racismo, tenemos que administrar un
tratamiento que sea completo y holístico.»

La holística es la tendencia, movimiento, actitud psicológica y social,


enraizada en las distintas disciplinas humanas, orientada hacia la búsqueda
de una cosmovisión que esté basada en preceptos comunes para el género
humano.

«el mundo puede encontrar una cura contra el racismo…»

Una cura contra el racismo….

Esta podría consistir en acercarnos a la madre que nos dio la vida: la


naturaleza…. Desde la revolución industrial a mediados del siglo XIX el hombre
ha ido perdiendo contacto con la naturaleza, la fuente de su vida. Su afán ha
sido desde entonces sacar provecho de ella y bajo el lema luchar contra la
naturaleza y dominarla ha hecho abuso desmedido de la que le dio el ser. El
hombre se ha creído superior a la naturaleza y en lugar de cuidar la armonía
de su existencia la ha desequilibrado depredándola e interviniendo en las
leyes que la rigen. El hombre ha perdido así el sentido natural de su vivir en el
mundo ya que la naturaleza no solamente le sirve para alimentar su cuerpo
sino que es fundamento de su bienestar cultural y espiritual.

Cuatro millones de tranquilizantes se producen por segundo en el mundo


para devolverle al hombre la tranquilidad que el sistema de consumo le quita.
Volver a la naturaleza como principio de nuestra existencia es la respuesta
para mejorar las relaciones sociales.

Considero también que la lectura, que es una destreza humana, que


nutre la mente y nos traslada a una dimensión que no puede ser reemplazada
por los medios audiovisuales, es otro de los medios para la cura de la que
habla Nelson Mandela. Aunque no siempre toda persona instruida es menos

14
Mandela Nelson, perteneciente al clan madiba, de la etnia xhosa, y uno de los 15 hijos de
un consejero principal de la casa real Thembu (a su vez nieto de rey). Presidente de Sud
Africa de 1994 a 1999. Discurso en la III Conferencia Mundial contra el Racismo, que se
realizó en la ciudad sudafricana de Durban en septiembre 2001.

123
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

discriminadora, es la lectura la forma por la que se accede a conocimientos


actuales para el cambio de mentalidad por el entendimiento y asimilación de
las nuevas ideas. Hace cuatrocientos años escribía Don Miguel de Cervantes
Saavedra15: «Ahora digo, dijo a esta sazón Don Quijote, que el que lee
mucho y anda mucho, Sancho, ve mucho y sabe mucho».
El día llegará en el que entendamos por fin que la convivencia en paz con
todos los hombres de la tierra es tarea primera de nuestro diario existir sobre
la tierra….

«Sueño que un día… los niños y niñas negras, puedan unir sus
manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como
hermanos y hermanas.»

La apertura hacia los demás radica en el cambio del corazón, de la


voluntad.

En el reconocer que somos el otro con todas sus consecuencias y con


la profundidad de lo que esto significa. Si la humanidad es una porque es así,
entonces disfrutamos de la unidad en la diversidad y el otro es parte nuestra
y nuestra responsabilidad. De esta manera no caben prejuicios, ni
discriminaciones, ni arrogancia. Se es uno y se es todos en el maravilloso
misterio del existir.

Y así… «Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada


aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos
acelerar la llegada del día cuando todos… puedan unir sus manos y
cantar las palabras del viejo espiritual negro: «¡Libres al fin! ¡Libres al
fin! … ¡somos libres al fin!....»

Así es… así será….

Barranco, 26 de Junio de 2005.

15
Cervantes y Saavedra, Miguel, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Ediciones
Océano, Barcelona.

124
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

LOS AFROPERUANOS Y
LAS POLÍTICAS PÚBLICAS
Agustín Huertas
Presidente del Movimiento Nacional
Afroperuano Francisco Congo

Pensar en que se superen las


condiciones sociales adversas en las que vivimos la gran
mayoría de los hombres y mujeres afroperuanos, significa
exigir al Estado peruano el cumplimiento del plan de acción
acordado en Durban, Sudáfrica, donde se llevó a cabo la
Conferencia Mundial de las Naciones Unidas contra el racismo,
la discriminación, la xenofobia y sus formas conexas de
intolerancia, puesto que la firma de este convenio para los
representantes de los Estados, significa implementar las
políticas de desarrollo ante las comunidades afroperuanas.

No se puede desconocer que los afroperuanos somos


un sector de la población peruana que vivimos un estado de
pauperización social como una consecuencia de la trata de
esclavos, arrinconados a los lugares más inaccesibles
geográficamente. A pesar de ello hemos dado muestras de
una valerosa resistencia expresada en el mantenimiento de
nuestro lenguaje, religión, costumbres y cultura. Por tanto,
superar estas condiciones sociales que actualmente vivimos
dependerá de nosotros y de la voluntad política que tenga
el Estado peruano.

Reclamamos la ampliación de una política con presencia


de derechos básicos, como el derecho a una vivienda digna
a una verdadera ciudadanía, a derechos de tipo laboral,

125
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

educativo, etc. porque en definitiva, la discriminación y racismo no es algo


abstracto, está relacionado con la pobreza, con la desigualdad y con los
migrantes.

El que nuestra representación política no esté contemplada en la


Constitución, implica la no aceptación de la población afroperuana en la
sociedad con igualdad de oportunidades a pesar de que representamos
aproximadamente el 10 % de la población peruana, razón por la que la
comunidades afro vivimos en estado de miseria. Esta realidad se expresa en
las cifras de pobreza y exclusión que hoy las ciencias sociales brindan : el
92% de los afroperuanos vivían bajo la línea de pobreza extrema. De que se
priorice la superación de las condiciones sociales que hoy vivimos depende el
mejoramiento de la calidad de vida de nuestros hermanos, con acceso a la
justicia, a la participación política, a los mercados de consumo y de crédito, a
la infraestructura de servicios básicos (agua, luz eléctrica y vivienda) y a los
servicios sociales estratégicos (salud y educación), así como el mercado
laboral, empleo y salarios satisfactorios para lograr una verdadera ciudadanía,
igual que otros grupos humanos.

Sólo sin discriminación lograremos realizar el sueño de un Perú grande y


próspero con equidad de género. El Movimiento Nacional Afroperuano Francisco
Congo, seguirá trabajando arduamente en el fortalecimiento de todas las
bases a nivel nacional, para alcanzar lo que por derecho nos corresponde:
«Un pueblo libre y una democracia sólida para vivir feliz.»

126
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

EL RECONOCIMIENTO PÚBLICO DE
LA TRADICIÓN CULTURAL AFROPERUANA
COMO PARTE CONSTITUTIVA DE
LA CULTURA NACIONAL
Milagros Ramírez Flores
Directora Ejecutiva y Asesora del Área de Jóvenes
Organización para el Desarrollo de los Afrochalacos
ODACH-Quilombo

Se me solicitó que comentara


este punto de la plataforma de las Comunidades Afroperuanas,
que fue o fueron el resultado conjunto de los 15 puntos de
las Audiencias Públicas llevadas a cabo por CEDET. Para entrar
al tema puedo mencionar que este punto es uno de los
asuntos que siempre encontraremos en las agendas de
trabajo de las organizaciones o asociaciones afros de nuestro
país, pero realmente el desafío o reto es: qué deberíamos o
debemos hacer para que nuestra Cultura Afro, sea reconocida
como uno de los pilares importantes de nuestra historia
nacional y lograr el reconocimiento que tanto estamos
exigiendo como derecho que tenemos.

Si recurrimos a la Constitución Política del Perú,


podremos identificar que dentro del Capítulo I Derechos
Fundamentales, artículo 1° de los derechos de la Persona y
de Derecho a la Identidad Étnica, se reconoce que todo
individuo puede y debe ejercer libremente su idioma nativo,
religión. Si partimos de aquí, como uno de los grupos étnicos
minoritarios de nuestro país deberíamos iniciar o continuar
con los procesos de rescate de los aportes de nuestros
ancestros a la vida política, social, económica, cultural del
Perú. Podemos iniciar el proceso con el rescate de los pocos
o muchos de los estudios de recopilación de los aportes de
los afros en nuestro país, realizar un conglomerado de éstos

127
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

y plasmarlos en libros que den a conocer de manera transparente y honesta


la importancia del mismo. Dar a conocer que hubo un proceso inhumano que
sufrieron nuestros ancestros ( Diáspora Africana) como fue la trata de esclavos,
sacados a viva fuerza por intereses económicos de sus tierras, enfrentado
situaciones denigrantes en su traslado desde el África hasta llegar al Perú, y
aquí en estas tierras el hacer frente a las situaciones climáticas y de vida.
Creo – opinión personal- que se ha aportado muchísimo y de manera muy rica
al desarrollo del Perú.

Debo mencionar que el aporte de los afros no solo se debe limitar a los
reconocidos deportistas, profesionales del arte culinario y los cultivadores del
arte afro, permítanme mencionar de manera especial a Perú Negro, ya que es
uno de los grupos que cultiva y difunde el arte afroperuano, rescatando la
historia de las danzas que presentan. También a aquellos afroperuanos que
vienen ocupando y desarrollando un rol en el espacio público como son los
congresistas: Martha Moyano, José Luis Risco y Cecilia Tait. Y si hablamos de
investigadores cómo no mencionar a nuestro gran José «PEPE» Luciano.

Para lograr el reconocimiento público - o iniciarlo - de la tradición cultural


afroperuana como parte constitutiva de la cultura nacional, debemos contar
primero que nada con la cantidad exacta de cuántos somos en el Perú y dejar
de lado las aproximaciones, que si somos o nos encontramos dentro del 3%
al 10% éste creo, a manera personal, sería el punto de partida. Luego como
lo mencioné anteriormente el rescate de la importancia de la religión, con los
dioses africanos «Orishas», nuestros dioses que de algún modo hemos dejado
de lado o cómo las cofradías de negros eran importantes en las fiestas religiosas,
de cómo las mujeres en el aspecto económico contribuyeron al sistema
económico familiar, cómo en lo cultural, citando específicamente la pintura en
la acuarela podemos mencionar al destacado Francisco «Pancho» Fierro, y
cómo luchamos contra la idea que todo peruano tiene sobre nuestra libertad:
QUE NOS LAS DIO CASTILLA, cuando en verdad ÉSTA FUE GANADA POR LA
LUCHA INCESANTE CONTRA TODO SISTEMA POLÍTICO ESTABLECIDO EN EL
PERÚ DE AQUEL ENTONCES, que no velaba por la integridad física, psicológica
y social de nuestros ancestros, y que por consiguiente no reconocía el valioso
y rico aporte que dieron al sistema político, económico y cultural al país.
Hacer sentir y conocer que esta LIBERTAD tuvo un costo demasiado alto: el
derramamiento de sangre, pérdida de vidas de mujeres, hombres, jóvenes,
que lucharon por dejarnos la tan anhelada LIBERTAD.

Solicitar, exigir de manera democrática el reconocimiento de la tenencia


de las tierras; es decir en donde nuestros ancestros dejaron su vida y que
hasta hoy lo hacen nuestros hermanos, como ejemplo se puede mencionar el
caso de la comunidad de LA BANDA, ubicada al sur de nuestro litoral en el
departamento de Ica, provincia de Nazca, distrito El Ingenio, la IMPORTANCIA
de esta comunidad es ser el único poblado que nace de un palenque en el
Perú y eso nos da un argumento para poder decir que los afroperuanos sí
tenemos territorio, que sería como anteriormente lo mencioné, LA BANDA.

128
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Estamos en deuda con ellos, y deberíamos empezar con la reconstrucción


de nuestra historia en este país, en nuestro país, Perú. Dejemos de ser
invisibles para ser concretamente VISIBLES en esta sociedad pero con
argumentos, documentos, investigaciones.

Unámonos en una sola causa que nos motive e impulse a seguir con
esta dura lucha a la que debemos hacer frente. Y por qué no, el iniciar un
proceso de presentación de iniciativas legislativas desde la sociedad civil,
que modifiquen la legislación vigente en relación la tema afroperuano.

129
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

130
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

AFRODESCENDIENTES,
PARTIDOS Y POLÍTICA EN PERÚ
Augusto Malpartida León
Periodista

EL TEMA AFRO Y LOS PARTIDOS POLÍTICOS


El encuentro entre partidos políticos y demandas de la
población afroperuana aún tiene plazos no definidos. Un
análisis breve de los programas partidarios muestra que para
quienes ejercen la política en nuestro país, la población afro
sigue siendo invisible. Esta situación se da tanto en
organizaciones de izquierda como en organizaciones de
derecha.

El Partido Aprista Peruano (PAP), cuyo programa de


gobierno sigue como uno de los misterios mejor guardados
de la política peruana, publica sin embargo en su página
web un resumen de su propuesta económica. No hay una
línea dedicada al tema afro. En el caso de Unidad Nacional
(UN) sucede otro tanto. En el lado de la izquierda, el Partido
Democrático Descentralista (PDD), tiene una propuesta
programática como documento de trabajo que debe ser
aprobado en su Congreso Nacional. No se menciona ni una
vez las palabras afro, afrodescendientes, afroperuanos. Si
bien se hace referencia a que «…somos un país de todas las
sangres, pluriétnico. Nuestras raíces andinas y amazónicas,
sin perder su aporte sustantivo a la identidad nacional, se
han enriquecido a lo largo de la historia, con la incorporación
de distintos grupos étnicos culturales».

131
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

En el caso del Movimiento Nueva Izquierda (MNI), otra organización de


izquierda, se hace mención a los afrodescendientes una sola vez en su propuesta
de Proyecto Nacional: Esta propuesta(…) garantiza los derechos
fundamentales de las personas y su calidad de vida, así como de los pueblos
andinos, de las comunidades amazónicas y de los afrodescendientes.

Otra manera de analizar la relación de los partidos con el tema afro, es


la revisión del accionar de sus representaciones parlamentarias. En general,
en lo que va del período 2001-2006, solamente hay presentados tres proyectos
de Ley referidos al tema, uno de ellos para declarar Chincha como capital de
la música afroperuana presentado por la congresista Martha Moyano, y dos
más presentados por el congresista José Luis Risco, los dos afrodescendientes.
Hay que anotar además que Risco ha presentado en total y sobre diversos
temas 309 proyectos de ley y Martha Moyano 153. Hay una tercera congresista
afrodescendiente, Cecilia Tait, que tiene 74 proyectos presentados, ninguno
referido al tema afroperuano.

Moyano y Risco participaron además en el II Encuentro de


Parlamentarios Afrodescendientes de las Américas y el Caribe, realizado
en Bogotá, Colombia los días el 19, 20 y 21 de mayo de 2004 y suscribieron la
Carta de Bogotá, resultado de ese evento.

La congresista Moyano además organizó el año pasado la Mesa de


Trabajo Afroperuana y asumió su presidencia. Su adhesión a la dictadura
fujimorista sin embargo, le resta credibilidad a su declarada intención de
luchar por los derechos democráticos de la población afroperuana.

Debo señalar, en descargo de los congresistas mencionados, que ninguno


llegó al Parlamento con una plataforma afrodescendiente, por lo que no debieran
tener una deuda con sus electores.

Finalmente hay que mencionar que desde el Ejecutivo se impulsó la


creación de la Comisión Nacional de los Pueblos Andinos, Amazónicos, y
Afroperuanos (CONAPA), los escándalos sobre el manejo indebido de recursos
y el rol de la primera dama en este asunto, colocaron a la institución al borde
del colapso. Esto ha obligado a un cambio de nombre, ahora se llama Instituto
Nacional de Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Amazónicos y Afroperuanos
(INDEPA).

LOS PARTIDOS Y SU CRISIS

A fines de la década de los 80, se abrió un proceso de fuerte crisis de


representación política en el país. Los partidos perdieron su rol de intermediarios
entre el Estado y la sociedad. Un empresario televisivo, sin pedigree político
como le gusta decir a Javier Valle Riestra, gana la Alcaldía de Lima, derrotando
al FREDEMO (agrupamiento de partidos de derecha liderados por Mario Vargas
Llosa) y a la Izquierda Unida que presentaba a sus mejores cuadros municipales
en su lista (Henry Pease y Michael Azcueta, entonces militantes de izquierda).

132
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Al siguiente año, 1990, otro recién llegado a la política, Alberto Fujimori


Fujimori, derrota al Partido Aprista, la Izquierda ya no tan unida y al FREDEMO,
juntos. En el 2000, un economista, improvisado en la política, Alejandro Toledo,
es convertido por la población en el líder de la lucha contra la dictadura de
Fujimori. La población no quería aún darle a los partidos ninguna representación.
Al año siguiente Toledo es elegido Presidente liderando un conglomerado
político amorfo, Perú Posible, dejando en carrera a Unidad Nacional y el Partido
Aprista Peruano.

Son más de 15 años, en los que la población peruana prefiere votar a


un desconocido que entregar una responsabilidad de gobierno a los partidos
tradicionales, con políticos de experiencia.

Por otro lado, los nuevos partidos aparecidos, como dice Rafael
Roncagliolo, ex secretario técnico del Acuerdo Nacional, funcionan como «meras
franquicias para candidaturas individuales» o «microempresas políticas».

Sin duda los partidos tienen asuntos más importantes de qué


preocuparse, aún cuando habría que recordarles que la población afroperuana
bordea el 20% de la población nacional.

EL PARLAMENTO NACIONAL

El desprestigio del Parlamento peruano resulta casi una extensión del


desprestigio de los partidos, aún cuando los congresistas suelen hacer su
propio esfuerzo y poner su granito de arena para acrecentar el rechazo
popular. Ciertamente los parlamentos suelen ser históricamente el blanco del
descontento popular, pero nunca como en los últimos 15 años, los
parlamentarios han hecho tanto para cumplir con ese triste rol histórico.

Es siempre arriesgado generalizar, pero es tan difícil particularizar en


este Congreso. La mayoría de sus componentes son producto de está lógica
de partidos-franquicia, en la que las organizaciones que logran inscribirse
ante el Jurado Nacional de Elecciones se convierten en vehículos de aventureros
que con un poco de dinero repartido, un poco por allí, otro poco por allá,
terminan como padres de la patria.

Esto quizás ayude a explicar que el tema de los afrodescendientes no


ocupe un lugar significativo en la agenda de prioridades del Congreso Nacional.

INCORPORAR LA PROBLEMÁTICA DE LOS AFROPERUANOS


EN LOS PLANES, POLÍTICAS Y CANDIDATURAS DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

La primera idea que el tema me suscita y luego de lo afirmado líneas


arriba, es que de pronto sería más adecuado incorporar la problemática de los
partidos a la plataforma de los afroperuanos. Es probable que en el espacio

133
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

de la comunidad afroperuana se consigan aportes que permitan a los partidos


si no salir de su crisis por lo menos empezar a ver posibilidades de salida.

Pero igual, un acercamiento a la problemática de la población afroperuana


es urgente. Si es cierto que un sistema de partidos fuerte es indispensable
para la democracia, también es indiscutible que los partidos necesitan incorporar
las problemáticas puntuales de diversos sectores de la población en sus
plataformas políticas. Sería una muestra de cambio, de inteligencia y de
compromiso serio por la defensa de los derechos democráticos de las minorías
étnicas en el país.

Renovar la política también es dejar las generalidades para empezar a


tratar las problemáticas particulares. Durante años, la política se llenó de
clasismo, en unos casos para negar las diferencias de clase y en otros para
absolutizarlas. La consecuencia indeseada de este enfoque fue dejar de lado
problemas que tenían que ver con sectores específicos, en nuestro caso el
tema de los afrodescendientes.

Esto pasa por hacer que los partidos constituyan comisiones temáticas
sólidas que puedan abordar con solvencia el tema. Comisiones que sirvan de
puente entre las organizaciones afrodescendientes y sus propios partidos.
Habría que aspirar que así como hay un CADE, en el que los candidatos
exponen sus propuestas ante los empresarios y reciben las propuestas de
éstos; así como hay el encuentro de candidatos con las organizaciones de
trabajadores, igual debiera plantearse un encuentro de candidatos con
organizaciones afroperuanas antes de las elecciones. Sería la primera muestra
de interés de las organizaciones políticas en el tema.

Pero hay otro espacio en el que se debe trabajar la idea de incorporar la


problemática afroperuana a las esferas de debate partidarios, los
presupuestos participativos. Existe en el país un proceso intenso de debates
en la esfera de los gobiernos locales generado por el presupuesto participativo.
Si bien la dinámica de los presupuestos participativos no está exenta de
marchas y contramarchas, y aún es un proceso en construcción, la
incorporación de las organizaciones afroperuanas con identidad propia a este
proceso, obligaría a los protagonistas políticos a tomar el tema y colocarlo en
su agenda. Sobre todo pensando en que éste es un espacio nuevo, en el que
las organizaciones afrodescendientes pueden cumplir un rol de dinamizadores.
Mirado desde otro punto de vista, los espacios locales son indispensables
para visibilizar la problemática afro y dan la posibilidad de desarrollar
experiencias dada la cercanía del gobierno local con la población. Si se logra
que el tema de los afrodescendientes sea parte de los planes concertados en
localidades, sería un avance impresionante para la construcción de espacios
de inclusión de los afrodescendientes en el país.

A MANERA DE CIERRE
En suma, el tema requiere de una mirada desde puntos de vista múltiples,
desde la situación de los partidos, desde las perspectivas de sus

134
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

representaciones en el Estado, desde el proceso de reconstrucción de la


política en el país. Ningún favor se haría la comunidad afrodescendiente al
integrar su problemática a un sistema de partidos tan deteriorado como el
que existe actualmente y menos a un sistema democrático tan en decadencia
como el actual. Esta demanda tiene que ir amarrada a la exigencia de cambios
en el Estado, no solamente administrativos sino y en lo fundamental de
concepciones sobre cómo pensar el desarrollo con la participación de todos
los sectores que forman la población peruana y que constituyen elementos
de construcción en el proceso de articular una nación.

135
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

136
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ASPECTOS DE LA INCORPORACIÓN DE
LA ACCIÓN DE LOS AFRODESCENDIENTES Y
LA HISTORIA AFRICANA EN
LOS PLANES CURRICULARES

Máximo Estupiñán Maldonado


Profesor de Educación e Interculturalidad,
Universidad Católica Sedes Sapientiae

I.- LA AFRODESCENDENCIA EN EL DISEÑO CURRRICULAR NACIONAL DE LA


EDUCACIÓN BASICA REGULAR: UNA MIRADA DENTRO DE LA ESCUELA

Simplemente resulta imposible pensar en el Perú sin el


aporte de su africanidad, por ello referirse a la acción de la
afrodescendencia en el Perú significa considerar una de las
principales matrices culturales de nuestro país y cuya
contribución e influencia en la construcción de nuestra
sociedad no sólo ha sido amplia en todas las etapas de su
historia desde la presencia española, sino que también se
mantiene vigente y trascendente en todas las dimensiones
de la realidad cultural, económica, social, religiosa y
política del Perú.

Consecuentemente, considerar la historia de Africa


representa comprender el rol fundamental desempeñado
por este continente, no sólo como lugar de origen de los
afrodescendientes sino fundamentalmente al origen de la
especie humana en su totalidad, es pues considerar que
todos los seres humanos tenemos un mismo origen y unos
mismos antepasados: el hombre y la mujer africanos.

137
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

I.1. Currículo común, diversidad cultural y afrodescendencia.


Puede entenderse como curriculum a aquella porción de la cultura que
una sociedad tiene intención de enseñar a sus alumnos, sin embargo no
siempre este curriculum es parte de la vida de los que lo estudian; más aun,
muchas veces dicho curriculum selecciona partes de una cultura
pertenecientes a algunos grupos humanos (visibilizándolos), excluyendo la
cultura de los demás (invisibilizándolos) y lo que es peor, suele presentar
imágenes erróneas sobre los grupos menos representados.

Un diseño curricular nacional de la educación básica, debe poseer


entonces una característica fundamental: debe ser pensado, concebido,
entendido y diseñado como una oferta cultural para «todos» los grupos y
para todas las culturas permitiendo que «todas» éstas sean visibles.

Toda pretensión o concepción del currículo contraria a este principio


representa la negación del derecho de toda persona a beneficiarse de una
educación orientada al desarrollo de la igualdad social entre los miembros
que la componen, un derecho estrictamente relacionado con poseer una
imagen digna dentro de los contenidos curriculares.

La educación es un servicio público que todos los países democráticos


deben garantizar a sus habitantes, sin distinción alguna, reconociéndoles no
sólo el derecho de acceder a la cultura, a los recursos y bienes culturales,
sino también a ser representados en su verdadera dimensión histórica, con
dignidad e igualdad.

Sin embargo, quienes necesitan un curriculum verdaderamente


diversificado e intercultural no son sólo los grupos invisibilizados, sino también
e imprescindiblemente todos los alumnos que pertenecen a la cultura
mayoritaria, pues lo contrario dejaría a la mayoría del alumnado de un país en
una situación de incompetencia e ignorancia a nivel multicultural y menos
preparados para relacionarse con las diferencias de los otros.

Este no es un problema de incorporar pequeñas porciones de las culturas


excluidas dentro del currículo oficial, sino que implica comprender que el
problema de la representatividad (visibilidad) en el currículo común es un
problema de igualdad de oportunidades, pues esta falta de visibilidad ocasiona
dos consecuencias: genera desigualdad por un lado y por el otro incapacita
a los alumnos para relacionarse y comprender el mundo tal como éste es:
diverso y multicultural.

I.2. Política curricular marco, diversidad cultural y afrodescendencia.


Todo curriculum escolar es también un instrumento político, que dictamina
qué cultura es legítima para ser transmitida, por ello las leyes son las que
establecen los marcos en los que los planes curriculares se desarrollan.

El análisis de la legislación educativa en el Perú, nos revela los grandes


vacíos y limitaciones que existen para el desarrollo de la afrodescendencia en
el currículo, así como la gran exclusión de la que son objeto las comunidades

138
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

afrodescendientes, partiendo de las bases que la Constitución Política del


Perú establece en el Artículo 2, Numeral 19. Allí se proclama que: «Toda
persona tiene derecho a su identidad étnica y cultural. El Estado reconoce y
protege la pluralidad étnica y cultural de la nación». Artículo 17: «El Estado(…)
fomenta la educación bilingüe intercultural, según las características de
cada zona. Preserva las diferentes manifestaciones culturales y lingüísticas
del país. Promueve la integración nacional».

Veamos ahora la Ley 27818, LEY PARA LA EDUCACIÓN BILINGÜE


INTERCULTURAL, que dice:

Artículo 1 - El Estado y el reconocimiento de la diversidad


cultural.
El Estado reconoce la diversidad cultural peruana como un valor y
fomenta la educación bilingüe intercultural en las regiones donde
habitan los pueblos indígenas. Para tal efecto, el Ministerio de
Educación diseñará el plan nacional de educación bilingüe intercultural
para todos los niveles y modalidades de la educación nacional, con la
participación efectiva de los pueblos indígenas en la definición de la
estrategia metodológica y educativa, en lo que les corresponda.

Como puede verse, el conflicto se genera primero cuando se limita la


legislación intercultural sólo a lo bilingüe, segundo cuando sólo se fomenta en
pueblos indígenas, tercero el Ministerio de Educación debería diseñar un plan
nacional de educación intercultural para todos los niveles y modalidades de la
educación nacional incluyendo las zonas hispanohablantes, ampliando la
cobertura curricular a «todos» los peruanos, y cuarto cuando sólo se posibilita
la participación efectiva de los pueblos indígenas, excluyéndose así a todas
las comunidades afroperuanas de la participación en la definición de la
estrategia metodológica y educativa que habrán de beneficiarlos.

En esta misma Ley 27818, encontramos:

Artículo 2 - Plan Nacional de Educación Bilingüe.


El Plan Nacional de Educación Bilingüe Intercultural deberá incorporar,
la visión y el conocimiento indígenas. La educación para los pueblos
indígenas, debe ser igual en calidad, eficiencia, accesibilidad y en
todos los demás aspectos previstos para la población en general.

El Estado garantiza el derecho de los pueblos indígenas a participar


en la administración de los sistemas e instituciones estatales de
educación bilingüe intercultural, así como en los centros y programas
de la preparación de maestros bilingües interculturales.

Muy por el contrario, un verdadero Plan Nacional de Educación


Intercultural debería incorporar, por supuesto, la visión y el conocimiento
indígenas así como también los aportes históricos y culturales de los distintos
grupos étnicos del país, tales como los amazónicos y afroperuanos entre

139
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

otras minorías, con la finalidad de favorecer el desarrollo de una identidad


nacional consciente de las contribuciones multiétnicas.

El grado de calidad, la eficiencia y accesibilidad en la educación para


los todos los pueblos, sigue siendo una característica que más bien diferencia
a las poblaciones afroperuanas (al igual que las indígenas y amazónicas) del
resto de la población en general.

El Estado aún no ha diseñado lineamientos específicos para la educación


en las comunidades afroperuanas, enfatizando en el derecho de los pueblos
afroperuanos a participar más activamente en las instituciones estatales de
educación, así como en la preparación de maestros con fines de preservación
y valoración de su cultura.

Por otro lado esta Ley continúa y dice:

Artículo 5 - Planes de estudio.


Es deber del Ministerio de Educación promover la elaboración y
aplicación de planes de estudio con contenidos curriculares que reflejen
la pluralidad étnica y cultural de la nación en todos los niveles
educativos. Se prestará particular atención a las necesidades,
intereses y aspiraciones de los pueblos indígenas en sus respectivas
zonas.

Como puede verse, es claro que el bilingüismo monopoliza la concepción


y el discurso, pues la Ley se refiere a la «pluralidad étnica y cultural de la
nación en todos los niveles educativos» y no a sólo algunas manifestaciones
de pluralidad cultural. Por ello el Estado debería reconocer el derecho de
todas las etnias que habitan en el Perú a tener presencia y visibilidad curricular
en los planes y materiales educativos, prestando atención a las necesidades,
intereses y aspiraciones de todos los pueblos andinos, amazónicos y
afroperuanos en sus respectivas zonas.

Esta misma Ley también dice:

Artículo 7 - Eliminación de la discriminación racial.


El Ministerio de Educación deberá adoptar las medidas necesarias
para eliminar dentro del sistema educativo nacional y al interior de
los centros educativos la discriminación, los prejuicios y los adjetivos
que denigren a las personas integrantes de los pueblos indígenas.
Las autoridades educativas promoverán la tolerancia, la comprensión
y la construcción de una relación de justicia entre los pueblos
indígenas y todos los sectores de la sociedad.

En este caso particular debe reconocerse que no se trata sólo de la


eliminación de la discriminación racial sino también de la discriminación cultural.
Por otro lado, no sólo se trata de eliminar la discriminación, los prejuicios y los
adjetivos, sino también los estereotipos o imágenes erróneas y la terminología

140
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

desactualizada que denigren a las personas integrantes de las diversas etnias


del país, no sólo andina o amazónica sino también afroperuanas.

El Ministerio de Educación no esta priorizando en las escuelas la


disminución de la creencia errónea en las «razas» humanas, a través de una
continua y amplia actualización docente acorde con los avances científicos,
así como con la elaboración de textos escolares y material educativo que
incorporen respetuosa y creativamente los aportes históricos de las etnias
que componen la sociedad peruana

I.3. La afrodescendencia en el área de las ciencias sociales: un análisis


de las capacidades de área, los programas, los contenidos básicos y
otros soportes curriculares en el Perú.
El Área de Ciencias Sociales es actualmente la más relacionada con la
imagen que se transmite de los afroperuanos y los otros grupos étnicos del
país. Observaremos a continuación sus componentes curriculares básicos:

a) Las capacidades de Área.- Se han organizado alrededor de: el manejo


de la información, la comprensión espacio temporal y el juicio crítico, en
ningún caso se ha contemplado capacidades relacionadas con la comprensión
de las diferencias y la valoración de la diversidad, no se especifica cuales son
las capacidades interculturales.

b) Los programas curriculares.- No hay articulación de la afrodescendencia


como contenido en los programas de educación inicial, educación primaria y
educación secundaria, ni siquiera en las comunidades afroperuanas.

No se han elaborado unidades didácticas, ni módulos, ni proyectos de


aprendizaje con el componente de interculturalidad y afrodescendencia, ni
para las escuelas de las comunidades afroperuanas ni para comunidades
distintas a éstas. El desarrollo de actividades de aprendizaje aún es lento
pero tiene gran potencial de innovación.

No se ha hecho una reflexión eficiente sobre la diversidad cultural, la


jerarquización de culturas, los grupos étnicos a estudiarse, sobre cómo se
presentan sus formas de vida, sus costumbres, tradiciones y sobre los valores
que se transmiten de éstas.

c) Los contenidos básicos.- En la sección de Historia del Perú en el contexto


mundial, existe un desequilibrio en la atención y el estudio de las tres
principales matrices culturales del Perú (europea, andina y africana). Si bien
la matriz europea e incluso la andina son más estudiadas, la matriz africana
no es considerada dentro de los contenidos, el conocimiento del continente
africano antes de la expansión europea es inexistente, lo cual revela una
tendencia etnocentrista alrededor de Europa, lo cual ya contribuye a la
ignorancia del continente africano y al desarrollo de estereotipos e imágenes
erróneas sobre sus habitantes como primitivos e incivilizados antes del siglo
XV.

141
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Igualmente existe una total desproporción en el estudio de los


componentes étnicos y humanos que forman nuestro país en cada una de las
etapas de nuestra historia, invisibilizando y estereotipando tanto a
afrodescendientes como a andinos y amazónicos (sobre el particular
profundizaremos en el análisis de los contenidos de los textos escolares).

No hay un tratamiento específico del racismo, ni como fenómeno colonial


ni como fenómeno contemporáneo, ni de sus consecuencias y efectos, ni de
las ideas erróneas relacionadas con el prejuicio de las supuestas «razas
humanas» y el «mestizaje». Ideas que perjudican principalmente a los
afroperuanos.

d) Otros soportes curriculares.- Las investigaciones y diagnósticos, no se


han diseñado ni realizado para saber cuál es el nivel de prejuicios raciales y
culturales en los alumnos de las comunidades afroperuanas, y cuáles son los
prejuicios o estereotipos y conductas discriminatorias que otros grupos étnicos
mayoritarios y minoritarios poseen sobre los afroperuanos, de lo contrario en
base a qué tipo de información pueden diseñarse los programas educativos.

Los textos escolares representan un grave problema, muy alarmante y


urgente, pues transmiten una imagen excesivamente relacionada a la
esclavitud, es errónea, sesgada, etnocéntrica, prejuiciosa y estereotipada
sobre la participación de los afroperuanos no sólo en la colonia sino en las
sucesivas etapas de la historia del Perú.

La imagen de exclusión de los afroperuanos del proceso de contribución


a la cultura nacional no sólo es falsa sino completamente ingrata, pues los
aportes de los peruanos afrodescendientes han sido varios, trascendentales
y cuantiosos desde que llegaron prisioneros a estas tierras.

Un análisis cuantitativo de los textos permite establecer que éstos tanto


de nivel inicial como primaria y secundaria, no ofrecen un equilibrio de los
personajes ni de las culturas que aparecen en ellos, siendo por el contrario
muy discriminatorios. El análisis cualitativo de los textos indica que los roles
desempeñados y el modo de presentar el papel de los afroperuanos es
excesivamente estereotipado y limitado.

Por otro lado, el tratamiento que los textos de circulación nacional,


incluso los comprados y otorgados gratuitamente por el Ministerio de Educación
en las escuelas (2005), dan a la idea del «mestizaje» y al indignante prejuicio
sobre las «razas humanas» una categoría de verdad absoluta, ello permite
afirmar que no hay la más mínima actualización ni correlación entre los
conocimientos científicos y lo que ofrecen los textos en este aspecto en
particular.

Las consecuencias graves de este discurso que obedece a una intrusión


del determinismo biológico dentro de las ciencias sociales y la respectiva
comprensión de la sociedad que se transmite en los textos y las escuelas
están reñidas no sólo con la ciencia sino con los principios constitucionales.

142
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Aun es sumamente difícil encontrar textos y otros materiales (títeres,


marionetas, máscaras, juegos, historietas, cuentos, manuales, guías, láminas,
mapas, maquetas, modelos, pósteres, afiches videos películas, documentales,
reportajes, programas de televisión, cassettes, CD´s, CD´s room multimedia,
portales especializados en Internet, foros de discusión e intercambio de
experiencias, correos electrónicos para el envío de información a docentes y
alumnos de distintas comunidades, preguntas, consultas docentes, etc.),
que respeten la diversidad, que estén actualizados, que no trasmitan prejuicios
raciales ni culturales, que no transmitan racismo ni determinismo biológico,
que faciliten el aprecio por la propia cultura, por el territorio, por la diversidad,
por el arte, por la historia de las culturas y finalmente materiales que permitan
a los peruanos reconocerse e integrarse con una imagen auto positiva.

II.-AFRODESCENDENCIA Y EDUCACIÓN INTERCULTURAL EN EL PERÚ


La educación intercultural es uno de los temas transversales más
recientes dentro de los enfoques educativos en el mundo, en nuestro país es
uno de los temas menos desarrollados dentro del sistema educacional,
principalmente en contextos no bilingües.

La situación actual de nuestra Educación Bilingüe Intercultural se torna


compleja debido a las limitaciones que este programa tiene para poder
extenderse a todos los niveles de educación básica en el Perú, de tal forma
que su cobertura se dirija a satisfacer las necesidades de todos los grupos
étnicos del Perú y entre ellos a los afroperuanos.

II.1. El conflicto entre la concepción de educación intercultural


y la cobertura a los grupos étnicos en el Perú
Otro de los aspectos críticos de nuestro sistema educativo es la relación
entre la concepción de Educación Bilingüe Intercultural (que oficialmente se
posee en el Perú y que no es propiamente intercultural) y su repercusión en
la cobertura brindada a los distintos grupos étnicos en el Perú, posibilitando
visualizar a qué poblaciones, de qué culturas, qué departamentos o regiones
no brindan ningún tipo de oferta educativa intercultural, siendo éste un derecho
de todos los pueblos de Perú.

Así en nuestro país sólo se brinda una atención en Educación Intercultural


Bilingüe a las poblaciones andina y amazónica, minorías no hispanohablantes,
lo que ocasiona no sólo una desatención de la mayoría de la población escolar
del país incluyendo a los afrodescendientes, por el simple hecho de ser
hispanohablantes y sin considerarse ni su especificidad cultural ni su situación
de minoría étnica víctima de discriminación racial y cultural.

Es necesaria una reflexión teórica y procedimental sobre las concepciones


oficiales de Educación Intercultural de tendencia Bilingüe, respecto a
parámetros de Educación Intercultural más amplias e integrales que
trasciendan el bilingüismo estrictamente compensatorio y necesario, a un
enfoque que considere el derecho a la visibilidad de las culturas locales como

143
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

punto de partida de los currículos oficiales. ¿Es operativa la concepción de


Educación Bilingüe Intercultural en el Perú? o nuestra realidad requiere de
definiciones más contextualizadas, de mayor rigurosidad científica y
operatividad, equidad y cobertura curricular.

En qué situación de equidad se ubican las comunidades afroperuanas


y sus descendientes si se sigue conceptualizando la interculturalidad como el
aprendizaje de la lectoescritura de las lenguas nativas y en qué situación de
cobertura habrían de ubicarse si se focaliza por lo anterior la atención sólo a
determinadas comunidades.

II.2. Formación de docentes para las comunidades afroperuanas


La formación de docentes en Educación Intercultural es uno de los
mayores vacíos que posee el sistema educativo peruano, como se comprenderá
la E.I. no puede desarrollarse como experiencia educativa si no se especializa
a los docentes profesionales que habrán de ejecutarla.

Por otro lado, las comunidades afroperuanas deberían ejercer el derecho


en base al principio de identidad, de ser atendidos por docentes con una
formación básica en afrodescendencia al igual que las comunidades andinas y
amazónicas.

II.3. Consideraciones básicas para el perfeccionamiento de los


diseños curriculares en el Perú respecto a la afrodescendencia
a nivel nacional.
• Visualizar la historia integral del pueblo afroperuano, destacando los
grandes aportes, el rol activo y su importancia dentro de la formación
histórica, social, política, económica y cultural del Perú, posibilitando el
desarrollo óptimo de su imagen, la identidad democrática nacional y la
autoestima en los afrodescendientes.

• Identificar la realidad multicultural en las distintas comunidades afroperuanas


y su incidencia en el medio educativo y social. Diagnosticar las variedades
de castellano que en ellas se habla.

• Describir y evaluar los servicios y programas educativos dirigidos a la


población afroperuana en sus diferentes modalidades.

• Describir y evaluar los materiales educativos utilizados en las comunidades


afroperuanas.

• Evaluar las actividades de formación o actualización dirigidas a los docentes


de las comunidades afroperuanas. Debe posibilitarse el derecho a contar
con docentes conocedores de la historia, aportes y patrimonios de estas
comunidades.

• Describir la imagen y el discurso que se emite sobre los afroperuanos en


los materiales educativos, currículos oficiales, textos, programas curriculares
y medios de comunicación.

144
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

• Evaluar la coherencia de los servicios y programas educativos dirigidos a


las comunidades afroperuanas respecto a sus necesidades de integración,
participación, presencia, desarrollo, igualdad de oportunidades, intereses,
necesidades, desarrollo de habilidades laborales y desarrollo de
conocimientos.

• Generar un modelo de intervención educativa basado en el patrimonio


cultural, expectativas y necesidades de las comunidades afroperuanas.

• Elaborar propuestas para promover experiencias de educación basadas en


sus diversas prácticas sociales y comunitarias, considerando la dimensión
nacional e internacional.

145
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

146
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

GÉNERO Y JÓVENES

Mónica Carrillo
Lundu

Introducir las perspectivas


étnicas, de género y etárea constituyen temas prioritarios
de la agenda de los/as afroperuanos/as, de cara al interior
del movimiento y desde las políticas públicas que el Estado
diseñe para esta población. La propuesta de que la
perspectiva étnica sea una categoría de análisis, no más ni
menos importante que la de género sino ubicada en su exacta
dimensión, ya que se parte de la lectura de la discriminación
por razones étnico-raciales, han determinado las situaciones
de racismo estructural que colocan hasta el día de hoy a la
población afrodescendiente (y a otras poblaciones alejadas
de la cultura eurocéntrica) en situación de exclusión social,
política y económica. Los proyectos y programas no evalúan
los efectos producidos por el racismo y la discriminación
racial en la idiosincrasia de la población afro y las implicancias
nocivas de estas acciones en y en las aspiraciones y vida
cotidiana de los/as afroperuanos/as.

Dentro de los programas existentes con perspectiva


de género y/o dedicados a la promoción y defensa de los
derechos de las mujeres, es imprescindible introducir la
anterior categoría para que las políticas públicas tomen como
sujetos de derecho a las mujeres afrodescendientes sin
invisibilizar su ascendencia étnica y las perpetuación de un
sistema racista que impide el desarrollo de las mismas.

147
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Actualmente existen en el Perú importantes experiencias organizativas


de jóvenes, de carácter urbano o rural, en representación de los pueblos
andinos y amazónicos. A nivel de Lima y Callao se calculan aproximadamente
100.000 jóvenes que participan en experiencias organizativas de diversa índole,
lo que es un indicador positivo sobre las posibilidades de que los/as jóvenes
se puedan incorporar activa y protagónicamente en la vida social, económica
y política del país. La perspectiva etárea resulta también un enfoque pertinente
ya que desde la niñez hasta la adultez los/as afrodescendientes pasan por
etapas importantes en el crecimiento y desarrollo, que están marcadas por
hechos discriminatorios que implican no sólo la agresión y pérdida de identidad
sino también ausencia de alimentación adecuada para su posterior desarrollo,
educación racista y deficiente, vida bajo la línea de pobreza y otras
consecuencias del racismo estructural que no permite ejercer, ni siquiera
básicamente, sus derechos económicos sociales y culturales. Temas como el
acceso a empleo, educación, migración, desplazamiento forzado trastocan
definitivamente la cosmovisión y dinámica de los/as jóvenes y sus valores
culturales.

Sin embargo, identificamos una carencia organizativa de los/as jóvenes


afrodescendientes. La gran mayoría de las existentes aún se limitan al cultivo
de la danza y el deporte. Los/as jóvenes afro están integrándose a estas
experiencias tratando de promover una movilización hacia el cambio social.

Si bien ha habido participación notable de afroperuanos/as en la lucha


por la reivindicación de derechos, aún no se han establecidos los nexos para
que los movimientos establezcan canales de interlocución ante el Estado, las
organizaciones de derechos humanos y la población en general.

Los jóvenes afroperuano, especialmente las mujeres, se encuentran en


una situación de extrema vulnerabilidad por la agresión racista y sexista de la
sociedad, que se hace manifiesta desde la niñez, pero con consecuencias
directas en el ejercicio de sus derechos desde la adolescencia.

Resulta importante, desde esta perspectiva de los/as jóvenes


afrodescendientes, abordar el tema del empleo, desde la posibilidad de tener
una formación básica que permita competir en igualdad de oportunidades,
hasta la necesidad de que existan políticas públicas que garanticen que no
se cometan actos discriminatorios. Una educación antirracista y que revalorice
aporte de los africanos y afrodescendientes en el proceso de construcción
de la nación.

Algunos temas de agenda son:

RACISMO ENDÓGENO
Para lograr el empoderamiento de los/as afroperuanos/as creemos
importante introducir un enfoque psicodinámico, que permita identificar
los mecanismos de interiorización de los discursos racistas. La asimilación de
los prejuicios genera una autopercepción trastocada y desvalorizada, que

148
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ocasiona que los/as afrodescendientes actúen condicionados por lo que la


sociedad espera de ellos/as. Esto limita el fortalecimiento de una identidad (o
identidades) basada en sus características culturales, expectativas,
necesidades individuales y colectivas.

La autopercepción negativa se manifiesta claramente en los actos del


racismo endógeno (dentro de la comunidad), que promueve conceptos como
el «mejoramiento de la raza». Es decir la tendencia de relacionarse
sexualmente y tener hijos/as que no sean «negros/as», para evitar la
discriminación racial y así ubicarse mejor en la escala de valores raciales
impuesta por nuestra sociedad excluyente.

Los prejuicios existentes atribuyen supuestas ventajas a los/as


afroperuanos. Estos giran alrededor de la supuesta predisposición al
relacionamiento sexual.

DISCRIMINACIÓN CONTRA LA MUJER

Los temas de discriminación, violencia contra la mujer y distribución de


roles, también deben ser analizados tomando en cuenta el racismo. Desde la
adolescencia se identifican relaciones machistas y de violencia contra la
mujer aprendidas en el entorno familiar, que sumado al racismo endógeno
colocan a las mujeres en una situación de vulnerabilidad y de utilización como
objeto sexual y reproductor desde temprana edad. Esta situación se arrastra
desde la colonia donde los esclavistas las utilizaron sexualmente y como
procreadoras.

La participación del varón se caracteriza por una tendencia a la dispersión


o poca responsabilidad. Existen algunas consideraciones a tener en cuenta,
no como justificación sino como interpretación del contexto para poder
desarrollar programas y actividades que tomen en cuenta las prácticas que
se heredaron de la situación de esclavitud. Por ejemplo, una consideración de
algunos investigadores se refiere a la inestabilidad que implicaba para el
varón el tener una familia que permanentemente era separada, producto de
una venta o repartición de esclavos. Este hecho sumado al machismo y a
otros problemas del contexto actual son asuntos a ser considerados.

«Este deterioro de la imagen paterna, tiene un efecto poco constructivo


sobre la identidad y la autoestima de la mujer afroperuana, que provoca la
construcción de imágenes negativas de los hombres y rechazo hacia toda la
comunidad afroperuana. Se vinculan así y se refuerzan e interiorizan en ellas,
el racismo y los estereotipos existentes en la sociedad; lo anterior se va a
poner de manifiesto cuando van a elegir pareja, «era como empezar a acabar
con la raza, que se vaya terminando... yo decía cuando sea grande no me
voy a casar con un hombre que me maltrate, no me voy a casar con un
hombre negro, para que mis hijos no salgan negros, porque si mis hijos salen
negros van a sufrir como yo». (Testimonio de Teresa Aparcana, líder sindical,

149
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

en:La Mujer Afroperuana en los ámbitos político, económico y social, José


Luciano y Rocío Muñoz, MIMDES)

Esta situación se hace manifiesta cuando en las comunidades se presenta


abiertamente el prejuicio de la «hipersexualidad» de la mujer afroperuana,
que es utilizado para promover inescrupulosamente el turismo sexual. Cabe
señalar que estos prejuicios son reforzados por las autoridades locales.

PROBLEMAS DE SALUD

Existen comunidades cuya población ha sido generalmente endogámica


y los matrimonios se han realizado entre los/as miembros de la misma comunidad
como manera de resistencia y preservación de su cultura. Esto se explica
además porque el sistema colonial se encargó de fomentar la división entre
las comunidades como manera de prevenir la unidad entre los/as esclavos/as
y por ende, cualquier posibilidad de rebelión.

Actualmente por ejemplo en centros poblados como El Guayabo existen


problemas de salud específicos como enfermedades mentales o de sangre
que son transmitidas de generación en generación, siendo – según la población-
las agentes activas de la transmisión, las mujeres. Esta versión no es aún
comprobada científicamente y las personas enfermas carecen de atención
especializada.

En el libro Memorias del Guayabo editado por el Grupo Cultural Yuyachkani


(1998) se señala: «El Guayabo tiene un problema especial que los pueblos
aledaños no parecen tener: un alto porcentaje, de la población tiene retraso
mental de algún tipo. El retraso se transmite especialmente por 3 familias
que tienen una gran cantidad de niños. Por ejemplo una mujer tiene 7 niños
retrasados y uno sin retraso. Se dice que los genes del retraso son
transmitidos por las mujeres, pero surgen tanto en los hombres como en las
mujeres. Los niños con retraso no reciben educación alguna, son una carga
demasiado costosa para las familias».

También se evidencian las enfermedades denominadas enfermedades


«étnicas», es decir recurrentes en la población afrodescendienre como la
diabetes B, hipertensión y males cardíacos.

DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS

Al no existir políticas públicas que incluyan la perspectiva de los


afrodescendientes, no podemos identificar información estadística que permita
conocer con claridad los niveles de acceso y vulneraciones a los derechos
sexuales y reproductivos de esta población.

150
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

AFRODESCENDIENTES Y JUVENTUD
Evelyn Buenaño Ramírez
Joven Afroperuana

Tomar a los jóvenes en una doble perspectiva:


como destinatarios de servicios y
como actores estratégicos del desarrollo
participando protagónicamente de los
procesos de cambio de sus países1.

En América Latina y el Caribe


alrededor del 60% de la población está constituida por
personas menores de 30 años2, la gran mayoría de estos
jóvenes crecerá en una época de cambios sociales,
económicos, tecnológicos y políticos, que los involucrará
profundamente. Por tanto, preocuparse por el mantenimiento
y superación del capital humano es indispensable.

En el Perú se considera joven a la población


comprendida entre 15 y 29 años de edad3 que representa el
27% del total de la población peruana, con tendencia a
incrementarse en 600 mil jóvenes para el 2010, la mayor

1
Ernesto Rodríguez.

2
CEPAL. 2003

3
Consejo Nacional de Juventud. CONAJU

151
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

concentración de estos jóvenes se da en el ámbito urbano y en las ciudades


de Lima y Callao4.

Tomando en cuenta que América Latina es la región más inequitativa


del mundo, y que el Perú no se convierte en una excepción, las diferencias en
educación, en salud, en ingreso, son mucho más evidentes en los jóvenes.
Las grandes brechas que existen en nuestras sociedades, el racismo, la
exclusión y la discriminación, hacen que convivan mundos paralelos que a
veces tienen muy poco que ver entre sí.

Es en esta diversidad de «juventudes» que coexisten en el interior de


nuestro país donde podemos ver una gran diferencia en la estructura de
oportunidades, la formación de capacidades individuales para aprovechar esas
oportunidades y los espacios para realizar esas aspiraciones individuales y
sociales, que no comparten beneficios, no comparten metas, no comparten
FUTURO….es más, no comparten sentido de pertenencia a la misma sociedad.

Es por ello que al referirnos a «juventudes» hablamos de grupos de


jóvenes diferenciados ya sea por características particulares o específicas,
hablamos de jóvenes afrodescendientes, jóvenes indígenas, jóvenes del ámbito
rural, jóvenes del ámbito urbano, mujeres jóvenes, jóvenes discapacitados,
etc. La importancia de hacer hincapié en ello radica en el hecho de que la
característica o condición de todas y cada una de estas juventudes logra
determinar el acceso diferenciado a formación, a oportunidades, a aspiraciones,
tanto económicas como políticas y sociales.

Este es el caso de los y las jóvenes afrodescendientes en el Perú, dado


que la población afroperuana se encuentra invisibilizada en distintos ámbitos,
pese a representar entre el 10 y el 15% del total de la población en el país,
asentada en un 55% aproximadamente en Lima y Callao, está sometida a una
serie de mecanismos de exclusión y discriminación que en muchos casos
dificulta y/o invalida la posibilidad de acceder al ejercicio de su ciudadanía en
defensa de sus derechos.

Por tanto los y las jóvenes afrodescendientes en el Perú no se encuentran


exentos de dichos factores psicosociales, económicos y políticos, mismos
que generan una importante crisis de identidad en ellos, y que a su vez
coalicionan con aquellos factores de vulnerabilidad y desigualdad que inciden
en el aumento y la persistencia de la pobreza en personas jóvenes; esto es,
el incremento en el contagio del VIH / SIDA, el consumo de drogas, el embarazo
adolescente, el desempleo, el subempleo juvenil, la exclusión frente a los
espacios de toma de decisión, etc. Por ejemplo, al referirnos al VIH / Sida,
tenemos que las ciudades con mayor concentración de jóvenes portadores
de virus como Lima, Callao, Piura, Lambayeque y Tacna, coinciden con las
ciudades en que hay mayor concentración de población afrodescendiente,

4
ENAHO 2003 - 2004

152
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Lima, Callao, Ica, Piura5; usualmente la ubicación geográfica está en zonas


urbano-marginales con altos índices de delincuencia y drogadicción en donde
los jóvenes, por lo general, cuentan con poca calificación para el trabajo y
ocupan en la estructura laboral posiciones que los vincula a actividades
económicas de baja remuneración y prestigio social como personal de seguridad,
empleadas domésticas, no logrando ocupar cargos públicos de importancia;
los estereotipos raciales atentan contra su dignidad y autoestima que son
manifestados en agresiones, insultos raciales, la privación de los derechos de
ingresar a determinados locales públicos tales como: hoteles, restaurantes,
centros de recreación, discotecas, etc. limitando así la libertad de consumo y
de contratación para ingresar al mercado6.

En este sentido, hay iniciativas que se están generando en el ámbito de


las juventudes, que se enmarcan en las acciones regionales lideradas por
jóvenes afrodescendientes, y que a su vez pretenden incorporarse a otros
espacios de diálogo y concertación tanto a nivel de juventud como a nivel de
desarrollo social. Este es el caso de la Red de Jóvenes Afrodescendientes de
América del Sur, creada con la intención de promover marcos de articulación
para las juventudes afrodescendientes de la sociedad civil organizada de
América Latina conjuntamente con otras instituciones técnicas que trabajan
en la lucha contra el racismo, apuntando a la promoción del diálogo de las
agencias de cooperación internacional, el sector privado, el Estado y otros
actores sociales7.

En tanto en el Perú, este es un proceso que no tiene mucho tiempo de


constitución, pero sí ha desarrollado interesantes experiencias a nivel local y
de acompañamiento y articulación de la red de Jóvenes Afrodescendientes
de la Región. Es el caso de los y las jóvenes afroperuanos que brindan asistencia
e información a otros jóvenes afros portadores de VIH / SIDA; la participación
de jóvenes en organizaciones de la sociedad civil que participan en la
investigación, en la promoción de derechos sexuales y reproductivos, en la
habilitación de espacios de diálogo e intercambio para jóvenes, la
organizaciones de encuentros juveniles, el cultivo y práctica del arte y la
música afroperuana, etc.

Sin embargo el conflicto etáreo, el paternalismo, y la visión de joven


como «beneficiario» y no como actor, no ha sido una excepción en el proceso
de los y las afrodescendientes. Aun es necesario que la sociedad en general
y que los y las afrodescendientes en particular identifiquen a los jóvenes
como «actores sociales» facilitando y respetando la apertura de espacios

5
Los departamentos de Lima Callao, Ica
Lima, Callao Ica, Loreto, La Libertad, Ancash, Piura
Piura, Arequipa,
Junín, Lambayeque
ambayeque, Tumbes y Tacna tienen la mayor tasa de incidencia de casos de
SIDA en el Perú, Ministerio de Salud.

6
Los Afroperuanos, Trayectoria y destino del pueblo negro en el Perú. José Luciano. 2002

7
Red de Jóvenes Afrodescendientes. Orlando Rivero. Montevideo, Uruguay.

153
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

autónomos de participación, que involucren a la población joven en la búsqueda


de soluciones a sus problemas y en la acción para atenderlos, contribuyendo
así en la construcción de una ciudadanía proactiva, que les permita participar
y vincularse al debate nacional, buscando incorporar la perspectiva étnica y
la inclusión de la problemática afrodescendiente.

Para ello planteamos, se parta de la premisa de que los y las jóvenes


debemos asumir de manera conciente que la condición de vulnerabilidad de la
población afrodescendiente involucra a todos y cada uno de sus miembros,
sin obviar la particularidades de género y las etáreas, y que por tanto, la
propuesta de los y las jóvenes es insertarnos como aliados del proceso de
desarrollo que beneficie a nuestro colectivo afrodescendiente y por ende a
nuestro país.

Para ello considero importante definir el enfoque que adoptamos, esto


es, considerar por ejemplo, el paradigma de «Desarrollo Humano»8, cumo el
proceso en el cual se amplían las oportunidades del ser humano, en principio,
en tres oportunidades esenciales que son disfrutar de una vida prolongada y
saludable, adquirir conocimiento y tener acceso a los recursos necesarios
para lograr un nivel de vida decente. Sin estas oportunidades esenciales,
muchas otras alternativas como la libertad política, económica y social, el
respeto a sí mismo y el disfrute de la garantía de los derechos humanos, etc.,
continuarán siendo inaccesibles.

Por tanto el desarrollo humano tiene dos aspectos: la formación de


capacidades humanas, tales como un mejor estado de salud, conocimientos
y destreza, y el uso que la gente hace de las capacidades adquiridas para el
descanso, la producción o las actividades culturales, sociales y políticas. Si
el desarrollo humano no consigue equilibrar estos dos aspectos, puede
generarse una considerable frustración.

Finalmente el desarrollo debe ser más que la expansión de riqueza y de


los ingresos, debe ser de las personas (ampliación de sus capacidades y
oportunidades), por las personas (hecho por ellas mismas); y para las personas
(asumiéndolas como objetivo principal).

A su vez debe tomar en cuenta elementos esenciales de este paradigma9


como: la productividad, es decir, posibilitar que las personas aumenten su
producción y participen plenamente en el proceso de generación de ingresos
y en el empleo remunerado; la equidad, es necesario que las personas tengan
acceso a la igualdad de oportunidades económicas y políticas, de modo que
puedan disfrutar de dichas oportunidades y beneficiarse de ellas; la
sostenibilidad, es menester asegurar el acceso a las oportunidades no solo
para las generaciones actuales sino también para las futuras. Deben reponerse

8
PNUD, Informe sobre el Desarrollo Humano, 1990.

9
PNUD, Informe sobre el Desarrollo Humano, 1995.

154
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

todas las formas de capital físico, humano y medioambiental; y finalmente la


participacion: el desarrollo humano debe ser efectuado por las personas y no
solo para ellas, es preciso que las personas participen plenamente en las
decisiones y los procesos que conforman sus vidas.

Y es bajo este marco que me atrevo a plantear que se generen


estrategias de desarrollo para nosotros las y los afrodescendientes, tanto
por parte del Estado como de la sociedad civil, organismos cooperantes y
demás actores; para ello una de las estrategias fundamentales a considerar
en dicho proceso, es el empoderamiento de nosotros las y los jóvenes
afroperuanos, entendiendo empoderamiento como un proceso que
incrementará los activos de nosotros los afroperuanos para participar, negociar,
cambiar y sostener instituciones responsables ante nosotros y la sociedad,
de modo que influyan en nuestro bienestar, con el incremento al acceso y al
control de los recursos, de las decisiones, en la «elección y la acción». Tanto
que podamos generar cambios que conduzcan a nuestra población no solo en
el proceso de visibilización frente a la sociedad peruana y demás, sino que
apunten básicamente a ampliar y fortalecer nuestras capacidades a nivel
local como a nivel nacional, incorporándonos a nosotros los jóvenes
afrodescendientes como actores estratégicos, partícipes de nuestro bienestar
(bien – estar) y el de nuestras generaciones venideras.

Para ello requerimos una serie de políticas protectoras y habilitadoras,


que acompañen y faciliten nuestra incorporación en el ámbito nacional,
haciendo efectiva una serie de normativas establecidas por el Estado (que no
siempre nos incorporan dentro de sus acciones afirmativas cuando hablan de
inclusión); por mencionar algunas, tomaremos en cuenta el Acuerdo Nacional
en lo referente al II pilar denominado Equidad y Justicia Social y a la Décimo
Sexta Política de Estado, Familia, niñez, adolescencia y juventud, que involucra
a sectores vulnerables de la sociedad como nosotros; tenemos también la
Ley de Bases de Descentralización nº 27783 que señala que los presupuestos
regionales son participativos y dentro de este proceso organizaciones juveniles
vienen teniendo experiencias en los Consejos de Coordinación Local (CCL),
espacios en los que se requiere nuestra inserción y participación a nivel local
y regional.

Por otro lado, es necesario que los lineamientos de políticas de juventud


establecidos por el Consejo Nacional de Juventud, que hacen referencia al
fortalecimiento de las capacidades de los jóvenes que viven en áreas rurales
y comunidades nativas, incorporen dentro de esta perspectiva «inclusiva»,
cosa que aun no se ha hecho, la participación de nosotros los y las
afrodescendientes, de modo que las acciones que desarrolle generen un espacio
en el que podamos incidir socialmente.

Por nuestra parte, nosotros las y los jóvenes requerimos adquirir un


compromiso que vaya mas allá de las palabras la acción, al ejercicio de esa
ciudadanía dejada de lado por la corrupción política de nuestra sociedad,
marcada por la exclusión, la discriminación y el racismo latente, necesitamos
«comprarnos el pleito».

155
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Finalmente termino estas líneas, apelando a que no harán eco en el


vacío, sino que llamarán en alguna medida a la reflexión, al análisis y a la
crítica constructiva, en este proceso en el que yo al igual que muchos y
muchas jóvenes, nos estamos insertando con la firme convicción de lograr
contribuir con el cambio.

156
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

SITUACIÓN PENITENCIARIA DE
LOS AFROPERUANOS
Hermes Palma
Asociación Negra «Margarita»

Es evidente que la situación


carcelaria en el Perú, implica uno de los más grandes
problemas que afrontamos en materia de administración de
justicia y el respeto irrestricto a los derechos humanos.

Si este es el contexto en el orden general, entonces


podemos fácilmente imaginarnos la paupérrima condición en
la que se encuentran los internos (presos) afrodescendientes,
a pesar de los esfuerzos de las autoridades del Instituto
Nacional Penitenciario-INPE. Sin embargo, es necesario
precisar que la mayoría de la población penal en el Perú, no
es afro y entre los procesados y sentenciados por delitos
graves o muy graves, tampoco encontramos a los afros. Ello
significa, que los afroperuanos presos lo están por delitos
menores (hurto, micro comercialización y consumo de
drogas).

Al margen de lo anteriormente expuesto, diremos que


la «triste travesía» o «vía crucis» de los internos afros, se
inicia desde la etapa de intervención policial, la misma que
está plagada de prepotencia, desconocimiento de las normas
de protección a los derechos humanos, discriminación,
racismo, prejuicio y por tanto, equivocado uso de algunos
estereotipos con relación a los afros.

157
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

La policía, jueces y fiscales en su mayoría, adoptan una postura de


pre-juzgamiento y emiten fallos subjetivos que no van de acuerdo con los
hechos ocurridos, pero no realizan un exhaustivo análisis del caso, en base a
la objetividad y aplicación de las normas, que resultaría en una interpretación
seria, jurídica-doctrinaria, en la búsqueda del espíritu de la Ley.

Durante su permanencia en los penales los afros, no tienen la capacidad


de contratar los servicios de un abogado, puesto que los defensores de
oficio, por la recargada labor, amén de otras limitaciones de orden presupuestal
y logístico, no pueden cumplir sus funciones a plenitud.

Dentro del establecimiento penal, los afros tienen que convivir con una
serie de aspectos que imposibilitan su reincorporación efectiva a la sociedad,
con la consiguiente pérdida de valores como la autoestima, identidad y otros.
No existe un verdadero espacio de reformación y los precarios con que se
cuentan, no desarrollan actividades de resocialización desde la perspectiva
afro.

En muchos casos, se encuentran recluidos por buen tiempo esperando


ser sentenciados, debido a la lentitud en la administración de justicia y la
precariedad económica, tanto del interno, como de sus familiares. Igual ocurre
al cumplir la pena o cuando quieren acogerse a los beneficios penitenciarios,
dado que estos últimos demandan gastos y asesoramiento que no están en
condiciones de asumir.

Dentro de este contexto, se hace necesario contar en primera instancia


con un estudio estadístico que refleje el número de la población penal afro y
profundizar respecto al tipo y figura delictiva en las cuales son recurrentes
los afroperuanos.

Los diversos aspectos esbozados, nos obligan a arribar a la siguiente


reflexión. Aquí se hace necesaria la participación de las organizaciones
afroperuanas, los profesionales afros en el campo del Derecho así como la
concurrencia de otros profesionales de carreras que a lo largo de la historia
criminal se constituyeron en auxiliares.

Tenemos que propiciar de parte del Estado peruano, las agencias de


cooperación internacional y otros agentes de la sociedad civil, la generación
de propuestas de orden legal, social, político y cultural, cuya viabilidad
contribuya a mejorar las condiciones penitenciarias de los afros en los penales
del Perú.

Ello implica desarrollar todo un proceso de coordinación y sensibilización


previa, tanto a los estamentos del Estado como a los beneficiarios, a través
de un espacio de actividades conjuntas.

158
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

¿QUIÉNES SOMOS?
CENSOS, IDENTIDAD, IDEOLOGÍA Y EXCLUSIÓN
Newton Mori Julca
Historiador
Centro de Desarrollo Étnico

El último Censo Nacional que


consigna la variable étnica bajo el concepto de «raza» data
del 9 de junio de 1940. Hasta esa fecha los datos sobre la
población afrodescendiente y en general sobre la composición
étnica de nuestro país no son precisos. Por diversas razones,
como señala Paul Gootemberg en su estudio Población y
Etnicidad en el Perú Republicano (siglo XIX). Algunas
Revisiones (IEP. 1995), hasta 1876 todas las cifras sobre la
composición demográfica en nuestro país son equivocadas.

Los datos para construir la evolución demográfica de


la población afrodescendiente en nuestro país son esquivos,
presentan grandes vacíos y están sujetos a las vicisitudes
históricas por las cuales ha pasado nuestro pueblo, por ello
nuestra intención con el siguiente comentario es presentar
los alcances y problemática para cuantificar la población a
partir de la variable étnica.

LA POBLACIÓN AFROPERUANA

La población de origen africano y afrodescendiente


superó largamente a la occidental durante la colonia, algunas
ciudades como Lima eran consideradas como «negras» por
los testimonios de la época y era comparada con las ciudades

159
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

de Santiago de Cuba o Salvador de Bahía en Brasil, por la presencia y predominio


de nuestros ancestros en los diferentes oficios o como servicio. En el área
rural las haciendas se nutrían del trabajo esclavo, no solo en la costa sino
también en la sierra y selva. Sin embargo esta presencia se encuentra graficada
de manera contradictoria en diversas fuentes de la época debido a que:

1. Se cuantificaba a los hombres y muchos esclavistas ocultaban el número


real de sus esclavos para evitar pagar las tasas correspondientes.

2. La población libre, fuera por propia voluntad (cimarrones) o por vía legal
(incluidos libertos), se encontraba al margen de las cuantificaciones por
estar fuera del «orden establecido» como es el caso de los cimarrones que
devenían palenqueros o bandoleros; los otros afrodescendientes salvo que
tuvieran un oficio ejercido en un lugar determinado, no eran considerados.

3. El contrabando intenso de esclavos superaba al tráfico legal en determinadas


coyunturas.

4. Los poblados negros que se fueron formando se encontraban en sitios de


difícil acceso.

No hay hasta la fecha un estudio sistemático sobre estas fuentes, ni


se ha elaborado algún tipo de metodología de demografía histórica que nos
permita abordar el comportamiento poblacional afroperuano ni los problemas
subyacentes a su condición, como por ejemplo salud, tasas de natalidad,
esperanza de vida, etc. Por ejemplo, según testimonios de la época colonial
sabemos que entre la población esclava existía el infanticidio, que es un
fenómeno común en los sistemas esclavistas, para evitar que los hijos sean
esclavos. En algunas haciendas jesuitas se estableció que las mujeres que
lograran 5 hijos vivos y el último en edad de caminar, obtuvieran la libertad.

Al decretarse la abolición de la esclavitud en 1854 y establecerse las


comisiones de entrega de las papeletas correspondientes en 1855, encontramos
que éstas se ubican en las zonas de presencia afrodescendiente inclusive en
lugares como Cerro de Pasco, Puno, Cusco entre otras ciudades de la sierra,
contrariamente a lo que comúnmente se considera, que la población
afrodescendiente nunca se aclimató en la sierra.

Si cruzamos la información de 1855 con los lugares donde se encontraba


la población afroperuana en 1940, ubicamos numerosos sitios donde se
mantienen importantes cifras poblacionales. Sin embargo, los resultados de
este último censo establecen el incremento de la población blanca y una
reducción considerable de los otros grupos étnicos. Por ejemplo en el caso de
Piura, el censo de 1876 establece 5.380 negros para todo el departamento;
el censo de 1940 da como resultado 3.713 negros igualmente para todo
Piura, siguiendo esta «constante», lo lógico sería pensar que la población
afrodescendiente a la actualidad se vería seriamente reducida, pero en 1999
en el marco del 1er Censo Diagnóstico de la Comunidad Negra Peruana,
encontramos que solamente en la comunidad de Yapatera, perteneciente al

160
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

distrito de Chulucanas, había más de 6.000 afrodescendientes. Si Yapatera


es una de las más de 15 comunidades netamente afrodescendiente de Piura
¿cuál ha sido la evolución demográfica en esta región de los poblados
afroperuanos?

IDENTIDAD E IDEOLOGÍA
¿Quiénes somos?, ha sido una de las preguntas más recurrentes en las
ciencias sociales y subyacente en nuestra literatura. Las respuestas han
tomado como matriz nuestra herencia andina y su entroncamiento conflictivo
o subordinado con lo occidental y las múltiples facetas del denominado
«mestizaje». La perspectiva afrodescendiente y el aporte de otras culturas a
la definición de lo que es el Perú y lo peruano son de reciente data. El tema
de la construcción de un tipo de sociedad en la que la modernidad es entendida
como la asimilación plena de occidente, y las demás culturas son asumidas
como un problema para el desarrollo, han estado presente en los diferentes
proyectos políticos y en la implementación de programas socioeconómicos.

Dentro de esta perspectiva, los censos nacionales son la expresión de


la visión de un país donde se consideran a todos sus integrantes como
pertenecientes a una sola matriz cultural y que afrontan las mismas condiciones
sociales o el mismo medio geográfico y no tienen en consideración en su
formulación las profundas fracturas sociales que han signado nuestro devenir
como país. La ideología racista contribuye a esta perspectiva y tiene su
contraparte en la población haciéndola que asumir una identidad diferente a
la occidental, es decir blanca, sea considerado como contraproducente, por
la carga negativa que tiene para nuestra sociedad identificarse como negro,
andino o amazónico.

La afirmación étnica y cultural es una lucha reciente, en el caso de los


afroperuanos surge de la constatación de la exclusión y los numerosos
estereotipos que signan a los afrodescendientes como carentes de capacidades
para desarrollarse plenamente y al igual que otros grupos sociales considerados
«más progresistas», que mediatizan el relacionamiento entre los diversos
componentes de la sociedad y que genera el desconocimiento de la diversidad
cultural y poblacional de los afrodescendientes.

Una de las primeras constataciones a inicios de la década del 80 del


siglo pasado es la existencia de poblados rurales netamente afrodescendientes,
¿cómo surgieron?, ¿cuáles son sus características?, ¿cómo ha sido su evolución
demográfica?. Dar respuesta a estas interrogantes guiaron nuestras
actividades durante la década final del siglo pasado, llegando a las siguientes
conclusiones:

1. Son mas de 80 los poblados rurales afroperuanos.

2. Casi todos surgen en las áreas de las antiguas haciendas o a consecuencia


de ellas.

3. Todas tienen graves problemas socioeconómicos.

161
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

4. Todos guardan tradiciones y costumbres ancestrales o propias.

5. Ninguno ha recibido atención académica por parte de las ciencias sociales,


en particular la Antropología.

6. No existe una tradición única afroperuana, sino múltiples tradiciones.

EXCLUSIÓN

La población afroperuana no solo es rural, sino también y básicamente


urbana (según el censo de 1940) ambas realidades configuran diferentes
problemáticas pero tienen una base histórica común: la esclavitud. Tanto a
nivel material como subjetivo la esclavitud operó numerosas transformaciones
sociales, de tal forma que la población afroperuana estuvo y está mediatizada
por esta «herencia». Si examinamos el conjunto normativo colonial encontramos
que todas las medidas dadas estuvieron dirigidas a controlar la vida y la
fuerza laboral afrodescendiente. Con el inicio de la república todas las medidas
destinadas a favorecer a los afros, o fueron derogadas inmediatamente o no
fueron cumplidas; hasta 1854 en que se decretó la abolición de la esclavitud,
ninguna medida legislativa contribuyó a mejorar sus condiciones sociales e
inclusive el decreto abolicionista en la práctica fue más provechoso para los
esclavistas, pues recibieron cuantiosas compensaciones, que para los esclavos
quienes fueron abandonados a su suerte.

Luego de 1854, los afrodescendientes desaparecen como problema para


el Estado hasta antes de esa fecha los afroperuanos eran una constante
dentro de la problemática del país ya sea ante la posibilidad de un
levantamiento social (como sucedió en el siglo XVIII con los indígenas) o
como la plebe que desbordaba las ciudades. Será recién a mediados del siglo
pasado que los afroperuanos a través de sus organizaciones se plantean
numerosas interrogantes sobre el pasado y el destino de la colectividad de
ascendencia afro en nuestro país.

Constatar que existen numerosos poblados rurales netamente afros que,


pese a todos los inconvenientes, perviven hasta la actualidad, y una población
urbana específica focalizada en numerosos casos en barrios, presentando en
ambos casos una problemática específica derivada de condiciones sociales
históricas impuestas, plantearon la necesidad de saber ¿cuántos somos? y
¿quiénes somos?.

En este contexto llevamos a cabo el 1er Censo Diagnóstico de la


Comunidad Negra Peruana, para el cual realizamos previamente la ubicación
de los poblados afroperuanos, los cuales son en la actualidad únicamente
costeños. Las conclusiones de este trabajo son:

1. Contrariamente a lo sostenido por el Instituto Nacional de Estadística e


Informática (INEI) sí se pueden emprender trabajos censales con la variable
étnica.

162
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

2. La participación de las organizaciones sociales afro locales son de


fundamental importancia en trabajos de este tipo, tanto en la parte de
sensibilización como en la aplicación de los cuadernillos correspondientes.

3. Con una adecuada metodología se puede hacer comprender a la población


la importancia de reconocer su ascendencia.

4. Se pueden establecer formas de acercamiento al término «negro» que no


generen conflicto.

5. Incluir la variable étnica no genera gastos adicionales si se cuenta con la


metodología adecuada.

Se argumentará que siendo comunidades netamente afroperuanas el


trabajo de identificarlas étnicamente sea mucho más fácil que incluir esta
variable a nivel nacional, sin embargo el tema de pertenencia étnica también
es conflictivo en el área rural, en donde el término «negro» dependiendo del
emisor genera diversas reacciones en el receptor, entre ellas el rechazo frontal,
un problema mayúsculo en la concepción de los censos que abordan la
perspectiva étnica es el de relacionarla con el color de la piel y no la ancestría
cultural. Tener la perspectiva del color de la piel como elemento diferenciador
o de identificación es un error fatal de concepción y puede inducir a concluir
en la inutilidad de acciones de este tipo.

PERSPECTIVAS

Cada vez más se va aceptando a nivel mundial la necesidad de incluir la


variable étnica en los censos nacionales, como un acto reivindicatorio y de
derecho de poblaciones invisibilizadas. Las poblaciones de los países no son
uniformes (salvo pocas excepciones que miradas de cerca muestran también
las huellas de la exclusión o de una construcción ideologizada de sus realidades
sociales) y pese a que en el siglo pasado se consideraba que el mundo
avanzaba en una sola dirección, la realidad nos plantea un futuro en el cual la
diversidad generará fuertes conflictos motivados por su negación. Anthony
Giddens señalaba que una de las consecuencias de la globalización era el
fundamentalismo.

En esta perspectiva, la necesidad de contar con instrumentos


cuantitativos que muestren las múltiples realidades poblacionales de nuestro
país no es solo una aspiración de los afrodescendientes sino de todos los
grupos que estuvieron excluidos de los espacios de decisión, y para quienes
se instrumentaron numerosos proyectos sociopolíticos con miras a
desaparecerlos o articularlos a un modelo único.

Sin embargo, incluir la variable étnica requiere de la participación de


los organismos e instituciones de los diferentes grupos involucrados, requiere
además de programas de sensibilización resaltando los logros de los grupos
étnicos históricamente excluidos, requiere que a nivel social se operen cambios

163
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

sustanciales en la percepción y estereotipos que se tienen sobre la composición


social de los grupos involucrados, por lo cual se requiere de políticas públicas
concertadas a todo nivel si se incluye la variable étnica en los censos; como
una acción aislada, los resultados simplemente serán desastrosos y contribuirán
a fortalecer los argumentos que abogan por su inutilidad.

164
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ALCANCES DE LAS PROPUESTAS PARA EL


FORTALECIMIENTO DE
LA CULTURA AFROPERUANA
Humberto Rodríguez Pastor
Antropólogo UNMSM
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología

¿ES CONVENIENTE UN CONSEJO


NACIONAL DE LA CULTURA AFROPERUANA?

No creo que la denominación, tal como es la propuesta,


sea la conveniente. Pues si se crea un Consejo no debe
restringirse solamente a aspectos tales como determinación
de una fecha del día de la cultura afroperuana, ni que proponga
y canalice los estudios, investigaciones y actividades que
pongan en relieve el aporte de la población afroperuana a la
cultura del país. Si ese Consejo queda restringido a lo
afroperuano es limitado, porque el problema tiene mayores
dimensiones.

Sobre este asunto tengo las siguientes sugerencias:

Se especula en estos días (agosto 2005) sobre la


posibilidad de crear el Ministerio de la Cultura, si esto
realmente ocurre, en él debería haber un organismo que no
solo pretenda conocer y estudiar el aporte cultural de una
de las tradiciones culturales de las minorías étnicas no
originarias sino de todas ellas. Ese Consejo debería ser,
entonces, para todos los aportes culturales de las
denominadas minorías que están presentes en la sociedad
peruana. Que desde todas ellas se tracen planes que
conduzcan a conocerlas más, reconocer más sus aportes a

165
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

la identidad nacional, que en lo posible se pretenda recuperar las contribuciones


que han hecho antes y que hayan desaparecido o estén por «desvanecerse».
Y todo esto se hace con estudios, averiguaciones, investigaciones y hasta
conservando patrimonios monumentales de todas esas minorías olvidadas desde
siempre por el Estado Peruano (recuerdo en estos momentos los templos o
locales institucionales de los chinos, casi abandonados o usurpados en los
actuales tiempos, así como los cementerios de japoneses en más de un lugar
del país).

Dentro de esta propuesta, creemos además que debe haber una


vinculación entre las instituciones u ONG´s creadas por los afroperuanos así
como las de las otras minorías con este organismo que debe ser parte del
Ministerio de la Cultura. De esta manera estas instituciones y ONG´s recibirían
apoyo en sus proyectos vinculados con sus tradiciones culturares de antes
y de ahora. Poniendo como ejemplo el mundo afroperuano, ¿por qué no
recuperar danzas afros que existieron antes?, ¿por qué no estudiar más y
mejor lo que se tiene de avanzado sobre las lenguas, religiones,
etnoorganizaciones, gastronomía, etc. de los africanos que llegaron al Perú y
las de sus descendientes? ¿Por qué no llevar los resultados de estos estudios
al Ministerio de Educación para que sean parte de lo que deben aprender los
estudiantes de colegios?

En suma: en estos momentos la puntería debe estar centrada en ese


posible Ministerio de la Cultura y se debe tener propuestas estructuradas y
sugerir personas que puedan desempeñarse en la ejecución de estas ideas.
Por último, si no se crea ese ministerio, buscar que funcione en el Ministerio
de Educación.

LA CULTURA AFROPERUANA Y LOS MUSEOS


Fortalecer únicamente el Museo Afroperuano de Zaña no es del todo lo
conveniente, la propuesta debe tener mayores dimensiones y debe pensarse
en largo plazo. Lo ideal sería crear un sistema nacional de museos de la
cultura afroperuana cuya sede principal debe ser Lima con sedes locales allí
donde la tradición de la presencia afro haya sido intensa.

¿Por qué Lima?:

a) Por la razón histórica que Lima fue el lugar de mayor presencia afronegra
en el Perú.

b) Porque somos un país centralista en el que no se puede prescindir de


Lima como centro administrativo estatal.

No es difícil actualmente determinar en qué lugares de Perú hubo


importante presencia de africanos y afrodescendientes (hay estudios
avanzados) en los que se debería crearse museos afroperuanos en sedes
locales. ¿Qué debería congregarse en los museos afroperuanos de las sedes
locales?. Asuntos similares a los que se ha conseguido para el museo de
Zaña, teniendo en cuenta las realidades particulares de cada lugar.

166
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Ahora bien, tanto en el de Lima como en los museos de las sedes


locales éstos deberían ser a su vez centros de investigaciones históricas de
lo que sucedió con los africanos que llegaron a nuestras costas y con sus
descendientes, para lo cual no es difícil acceder a los archivos cercanos sea
los departamentales como los parroquiales, municipales, particulares, periódicos
de provincias. Todo esto debería estar vinculado con las universidades próximas
para que ellas abastezcan de investigadores y de publicaciones.

LOS AFRODESCENDIENTES, LOS ESTUDIOS ACADÉMICOS Y


LAS MINORÍAS ÉTNICAS.

En esto sigue habiendo una percepción segmentada en las propuestas


originales. Nos parece que si lo afroperuano se incluye dentro del conjunto de
las minorías étnicas no originarias, sería lo correcto. Además que se encontraría
aliados y mayor cantidad de colaboradores que apoyarían estas sugerencias.
Nuestro agregado se debe a que sabemos que la invisibilización de los
afrodescendientes no es la única. Casi podríamos afirmar que todas las minorías
no interesan a la sociedad hegemónica. Por eso mismo, las exigencias al
Estado de esta sociedad se deben hacer en conjunto, al unísono, coordinada
y unitariamente. Hay, pues, todo un largo recorrido por, hacer del que no hay
que cansarse, apenas si se han dado unos pocos pasos y esos pasos,
reconozcamos, han sido los de un autismo lamentable, sin ver al vecino ni
siquiera conocerlo en algo.

167
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

168
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

EL PRIMER MUSEO AFROPERUANO.


RECUENTO DE UNA EXPERIENCIA EXITOSA
Luis Rocca Torres
Sociólogo

El Primer Museo Afroperuano es


una propuesta que emerge desde la sociedad civil, de una
comunidad de base negra rural. Es una entidad autónoma.

Después de un largo ciclo de trabajo de 30 años se


logró en el año 2003 constituir el Museo Afroperuano con
local propio y seis ambientes de exposiciones culminando
así una primera etapa de trabajo. Son objetivos principales
del Museo Afroperuano:

a) contribuir a la afirmación de la identidad de la


población negra;

b) investigar, conservar y difundir el patrimonio cultural


de la etnia negra; y,

c) contribuir al proceso de rearticulación de las


comunidades negras de base. Tratamos de preservar
el patrimonio inmaterial y material de los
afrodescendientes.

ANTECEDENTES
La iniciativa de formar el Primer Museo Afroperuano,
surge a partir de la recopilación de relatos y testimonios

169
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

artísticos de los ancianos negros de la ciudad de Zaña en el año 1974. Es


decir, se realizó un trabajo de rescate de la tradición oral. Producto de ello
hemos elaborado dos libros «La Otra Historia» (Memoria colectiva y canto del
pueblo de Zaña) publicado en 1985 y «Herencia de esclavos»(inédito).

La riqueza de los saberes tradicionales de los afrodescendientes y sus


cantares quedaron registrados en cassettes. Todo ello sirvió de base para la
elaboración del libro «La Otra Historia». Los estudios y diálogos sostenidos
con los pobladores negros de diversos distritos de la costa peruana,
principalmente de aquellos lugares donde existieron haciendas, nos dieron
importantes elementos para trabajar la idea de conservar el patrimonio cultural
de los negros peruanos.

En nuestra experiencia hemos valorado mucho y aprendido de los aportes


de experiencias de otros países como: «La Casa de África» ubicada en La
Habana Vieja y la sala de Musicología de la Biblioteca José Martí de Cuba.
Hemos conocido la grandiosa obra de investigación de Fernando Ortiz (Cuba).
En la experiencia peruana (respecto a la investigación) cabe destacar los
aportes de Fernando Romero, la familia Santa Cruz y la familia Durand.

DESARROLLO DE LA EXPERIENCIA TÉCNICA DE CREACIÓN DEL MUSEO AFROPERUANO

El Museo Afroperuano se ubica en el distrito de Zaña, en el departamento


de Lambayeque-Perú. Se ha establecido en una zona eminentemente rural y
su arquitectura es rústica tradicional.

La región Lambayeque en el Perú es importante como atractivo nacional


e internacional ya que en la actualidad existen cinco museos prehispánicos,
siendo el de mayor dimensión «Tumbas Reales del Señor de Sipán». Su
descubrimiento ha tenido profundo impacto nacional e internacional; por ese
motivo Lambayeque se está convirtiendo en el segundo destino turístico más
importante del Perú, luego de Cusco (Machupicchu).

Es necesario informar que existe una creciente vinculación entre los


pobladores del norte del Perú y los ciudadanos ecuatorianos. Hay intercambio
cultural significativo. En varias oportunidades han llegado artistas negros
ecuatorianos a la ciudad de Zaña.

La diversidad de museos de la región lambayecana permitirá a la población


local y a los visitantes nacionales e internacionales, conocer las
manifestaciones culturales de dos vertientes étnicas: la indígena autóctona
y la negra. Esto permitirá el conocimiento mutuo y el diálogo entre culturas
diferentes.

Cabe destacar que en el departamento de Lambayeque coexisten cuatro


grandes vertientes culturales:

a) La autóctona indígena,

170
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

b) la presencia europea, desde la época colonial,

c) la vertiente negra, y

d) la asiática (inmigrantes chinos y japoneses); debemos precisar que en la


ciudad de Zaña y en el conjunto de la región tales etnias han desarrollado
un intenso proceso de mestizaje.

El contexto donde se desarrolla la experiencia es de diversidad cultural


y de fluidas relaciones interculturales.

RESULTADOS

Los resultados obtenidos son los siguientes:

a) Está constituido el Museo Afroperuano con seis ambientes: el primero,


presenta fotografías de diversas comunidades negras de la costa peruana.
El segundo, muestra artes plásticas. El tercer ambiente es musicología
(instrumentos musicales y una colección de discos, cassettes y CDs de
temas negros). El cuarto ambiente contiene instrumentos de trabajo y
piezas de la vida cotidiana. El quinto ambiente es la sala de castigos y
presenta instrumentos de tortura desde la época de la esclavitud. El sexto
ambiente presenta carretas de madera antigua, utilizadas en las haciendas
para que los negros cargaran caña cortada. Respecto a la parte bibliográfica
hemos empezado a recolectar libros sobre temas negros peruanos y
facsímiles de contratos de compra-venta de esclavos.

b) Nuestra opción ha sido formar el museo en una comunidad de base negra


del norte del Perú, pero con una proyección nacional. Hemos constatado
apoyo permanente de los pobladores negros de diversas partes del país.

c) Es un museo dirigido por una asociación civil sin fines de lucro. Es una
entidad autónoma.

d) El museo desarrolla la idea básica de apropiación social de su cultura, por


parte de las comunidades negras peruanas. Hemos percibido entre los
visitantes negros una afirmación de su propia identidad.

e) Las salas de exposiciones no sólo plasman los elementos propios de la


etnia negra sino aquellas piezas museográficas que reflejan la
interculturalidad. Es decir, la relación con otras etnias y los símbolos de los
diversos procesos de mestizaje. Hay símbolos que demuestran las relaciones
culturales entre negros e indígenas y entre negros y españoles.

f) Ya tiene impacto en la región. La importancia del museo afroperuano ha


sido destacada por diversos medios de difusión y ha tenido acogida en los
ambientes intelectuales y artísticos.

171
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

PERSPECTIVAS
a) La propuesta se orienta a crear un museo vivo, es decir que desde su
interior y en el entorno se desarrollen actividades musicales, danzas,
gastronomía, artesanía y otras expresiones culturales.

b) El museo se orienta a convertirse en un centro de articulación y cohesión


social de las comunidades negras afroperuanas.

c) A partir de su independencia institucional se busca fomentar adecuadas


relaciones entre la sociedad civil, el Estado y los gobiernos locales.

1) Impulsar la ampliación de vínculos con comunidades negras de otros


países de América.

2) Fomentar vínculos entre la asociación que dirige el museo afroperuano


y entidades culturales y sociales africanas.

3) Difundir la cultura de nuestra etnia, a través de diversos medios, ya


sean tradicionales o electrónicos modernos.

LAZOS INCIPIENTES DEL MUSEO AFROPERUANO CON SÍMBOLOS DE DIVERSOS PAÍSES AMERICANOS
En este camino de búsqueda de información, hemos logrado obtener
algunos elementos simbólicos pertenecientes a diversos países de América.
Veamos algunos ejemplos:

a) Respecto a la bibliografía hemos obtenido importantes publicaciones de


Fernando Ortiz, especialista cubano en temas relacionados con la influencia
africana en El Caribe.

b) Acerca de la música cubana hemos logrado obtener parte de una colección


de discos con música negra antigua de la isla caribeña. También algunos
instrumentos musicales.

c) Sobre la religiosidad, tenemos símbolos de orishas afrocubanos (artesanía).

d) De México tenemos una colección de discos de canciones de «Toña la


Negra».

e) Sobre Colombia, hemos conseguido cassettes de intérpretes negros de


dicho país.

f) Sobre Ecuador, tenemos una réplica en pequeña escala de la marimba,


instrumento musical obsequiado por un amigo de Esmeraldas. Antiguamente
en el siglo XVIII también en el Perú se utilizaban marimbas, pero en el
último siglo y medio ya dejaron de usarse.

172
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

g) Las copias de algunos documentos de compra-venta de esclavos revelan


centros de comercio en algunos puntos del continente americano durante
el período colonial.

h) Hemos constatado que hay canciones negras viajeras en el continente.


También algunos géneros musicales y danzas han recorrido el continente
como «La Conga», el «Son de los Diablos» o «Diabladas» y «El Lundú» o
«Landó». Constatamos ciertas coincidencias en los «zapateos» de las
comunidades negras de América. En el área andina y el cono sur existen
tradiciones de «baile tierra» y «zamacuecas».

LA ESTRATEGIA

Los aportes principales para la constitución del Primer Museo Afroperuano


proceden de la participación activa de las comunidades negras de base, lo
cual ha permitido contar con importantes piezas museográficas y valiosas
sugerencias.

173
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

174
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

anexo i
FORMATOS

175
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

176
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

FORMATO DESTINADO A LOS ORGANISMOS DEL ESTADO


INSTAR A LOS ESTADOS
Medida Acción realizada Evaluación

Adoptar medidas para remediar las


desigualdades que aún persisten
debido al oprobioso legado de la
esclavitud

Facilitar la participación de los


afrodescendientes en todos los
aspectos de la vida política,
económica, social y cultural de la
sociedad; en el progreso y el
desarrollo económico de sus países

Promover un mejor conocimiento y


respeto por su herencia y cultura

Que rectifiquen la marginación de la


contribución de África a la historia y la
civilización del mundo, desarrollando
y aplicando a tal efecto un programa
específico y amplio de investigación,
educación y comunicación social a fin
de distribuir ampliamente la verdad
acerca de la contribución esencial y
valiosa de África a la humanidad

Impulsar el desarrollo, por parte de la


prensa y medios de comunicación y
de publicidad, de códigos de ética para
eliminar estereotipos y asegurar la
presencia justa y equilibrada de
afrodescendientes

Hacer que se refleje entre sus


miembros y lectores/audiencia esta
diversidad

Solucionar los problemas de


propiedad relativos a las tierras
ancestralmente ocupadas por los
afrodescendientes de acuerdo con
sus respectivos marcos legales
internos

Adoptar medidas que promuevan el


desarrollo integral de los
afrodescendientes que las ocupan

177
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

SOLICITAR A LOS ESTADOS

Medida Acción realizada Evaluación

Considerar positivamente
inversiones adicionales en:

• sistemas de salud,
• educación,
• sanidad pública,
• electricidad,
• agua potable,
• control ambiental,
• otras medidas de acción afirmativa

Impulsen acciones y políticas públicas


en favor de las mujeres
afrodescendientes dado que el
racismo las afecta de manera más
profunda, encontrándose en situación
de mayor desventaja

PEDIR A LOS ESTADOS

Medida Acción realizada Evaluación

Que intensifiquen sus actividades y


políticas públicas a favor de los
jóvenes varones de origen africano
dado que el racismo les afecta
profundamente y los sitúa en una
situación de mayor marginación y
desventaja

ALENTAR A LOS ESTADOS

Medida Acción realizada Evaluación

Identificar los factores que impiden el


acceso y el ascenso de los
afrodescendientes en el servicio
público

Tomar las medidas adecuadas para


eliminar las barreras identificadas;
alentamos también al sector privado a
revisar sus prácticas de contratación,
remuneración y ascenso de personal,
con miras a asegurar la presencia de
afrodescendientes en todos los niveles
jerárquicos

178
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

EXHORTAR A LOS ESTADOS

Medida Acción realizada Evaluación

Tomen medidas concretas con el fin


de asegurar acceso pleno y efectivo a
la administración de justicia a todos
los ciudadanos, particularmente a los
afrodescendientes

Promover el ejercicio de los derechos


contemplados en la Declaración sobre
la eliminación de todas las formas de
intolerancia y discriminación fundadas
en la religión o las convicciones,
aprobada por la Resolución 36/55 de
la Asamblea General, para evitar la
discriminación religiosa en contra de
los afrodescendientes

179
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

FORMATO DESTINADO A LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES

INSTAR A LAS ORGANIZACIONES

Medida Acción realizada Evaluación

Instamos a las Naciones Unidas, otras


organizaciones internacionales y regionales
competentes y a los Estados a que rectifiquen
la marginación de la contribución de África a
la historia y la civilización del mundo,
desarrollando y aplicando a tal efecto un
programa específico y amplio de
investigación, educación y comunicación
social a fin de distribuir ampliamente la
verdad acerca de la contribución esencial y
valiosa de África a la humanidad.

REQUERIMOS DE LAS ORGANIZACIONES

Medida Acción realizada Evaluación

Requerimos que la Organización


Panamericana de la Salud promueva
acciones para el reconocimiento de la
variante raza/etnia/género como variable
significativa en el campo de la salud y que
desarrolle proyectos específicos dirigidos a
la prevención, diagnóstico y tratamiento de
los afrodescendientes.

INVITAMOS A LAS ORGANIZACIONES

Medida Acción realizada Evaluación

Invitamos a las instituciones financieras y de


desarrollo, a los programas operacionales y
a los organismos especializados de las
Naciones Unidas a que:

a) Asignen mayor prioridad y consideren la


posibilidad de destinar más fondos en sus
áreas de competencia y presupuestos a la
mejora de la situación de los
afrodescendientes, prestando especial
atención a las necesidades de esas
poblaciones en los países en desarrollo,
incluyendo, entre otros, la preparación de
programas de acción específicos.

180
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

INVITAMOS A LAS ORGANIZACIONES

Medida Acción realizada Evaluación

b) Realicen proyectos especiales, por los


conductos apropiados y en colaboración con
afrodescendientes, para apoyar sus
iniciativas a nivel comunitario y facilitar el
intercambio de información y conocimientos
técnicos entre esas poblaciones y expertos
en la materia.

EXHORTAR A LOS ORGANISMOS

Medida Acción realizada Evaluación

Exhortamos a las Naciones Unidas,


instituciones financieras y otros mecanismos
internacionales apropiados a desarrollar
programas dirigidos a los afrodescendientes
en las Américas y en el mundo.

181
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

FORMATO DE TRABAJO PARA LAS ORGANIZACIONES AFROPERUANAS

MEDIDA ACCION A QUE SE PODRIA


REALIZAR HABER HECHO

• Adoptar medidas para remediar la


desigualdad que aún persiste debido al
oprobioso legado de la esclavitud.

• Facilitar la participación de los


afrodescendientes en todos los aspectos de
la vida política, económica, social y cultural
de la sociedad en el progreso y desarrollo
económico de sus países.

• Promover un mejor conocimiento respecto


a su herencia y cultura.

FORMATO DE TRABAJO PROPOSITIVO DE LAS ORGANIZACIONES


AFROPERUANAS

PROPUESTAS ACTIVIDADES COMPROMISOS ALIANZAS PLAZOS

182
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

anexo II
DISCURSOS

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

LA IMPLEMENTACION DE
LAS RESOLUCIONES DE LA
III CONFERENCIA MUNDIAL
CONTRA EL RACISMO.

DISCURSO DE APERTURA DEL PROCESO


AFROPERUANO
Centro Cultural de España, 16 de Agosto de 2004

Romero Jorge Rodríguez


Secretario Ejecutivo.
Alianza Estratégica de Afrodescendientes
de América Latina y el Caribe

Buenas noches.

Reconociendo y aceptando
válidamente los aportes recogidos a través de diversos
contactos efectuados en el ámbito sudamericano y caribeño,
surgen importantes elementos que avalan como necesidad
la realización de lo que proponemos denominar «ENCUENTRO
EVALUATORIO EN EL MARCO DE LOS OBJETIVOS DE LAS METAS
DEL MILENIO Y LA IMPLEMENTACION DE LAS RESOLUCIONES
DE LA III CONFERENCIA MUNDIAL CONTRA EL RACISMO».

Señalando la necesidad de un decidido seguimiento de


los acuerdos y compromisos, tanto vinculantes como éticos,
ya establecidos entre la sociedad civil organizada de
Sudamérica y el Caribe, es que aportamos este «draft» como
punto de partida para un pronunciamiento base elaborado
con la más amplia participación que sea posible.

Entendiendo como fundamento de esta propuesta:

La visibilización y los nuevos desafíos surgidos del activo


relacionamiento entre la Sociedad Civil Organizada y los
Estados, en la problemática y el desarrollo de políticas públicas
dirigidas a combatir la presencia negativa de toda expresión
de racismo, discriminación, xenofobia y ausencia de respeto

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

a la diversidad que caracteriza a la Humanidad en general y a las sociedades


en particular.

La disparidad de respuestas y propuestas en los distintos países del


continente, tanto para el cumplimiento de las Metas del Milenio, como en la
aplicación de los Planes de Acción y Declaraciones relacionadas a estas
expresiones.

Las manifiestas debilidades que situaciones políticas y coyunturales


provocan, entre ellas valen destacar:

La situación internacional de constantes tensiones y/o beligerancias


que (atentan contra) la pacífica convivencia entre los pueblos, afectando
sus posibilidades de desarrollo.

La agitada situación regional; en que se ven especialmente afectados


los sectores sociales minoritarios y las poblaciones históricamente en
desventaja; donde sobresalen (en igual nivel de importancia):

La creciente inestabilidad en la República Bolivariana de Venezuela,


generada en algunos casos a través de medios de comunicación y
caracterizados por aportes de intolerancia y violencia que se manifiestan en
las calles de aquel país;

El conflicto armado en la República de Colombia; el cual (actúa en


forma perjudicial) específicamente a indígenas, comunidades afrodescendientes
y campesinas. La creciente militarización extranjera (de) este conflicto, atenta
contra las tradiciones culturales de los sectores desprotegidos de la población
colombiana, recayendo las peores consecuencias sobre niños, niñas, mujeres.
Alarma el desplazamiento forzado y los padecimientos a que se ven enfrentados
quienes son ajenos/as al conflicto armado;

Las dispares posiciones ante la propuesta y las presiones variadas para


la conformación de un Área de Libre Comercio de las Américas (sigla ALCA, en
ingles: Free Trade Area of the Americas, sigla FTAA)

Las asimetrías registradas a nivel continental en torno al desarrollo de


acciones afirmativas y la conformación de organismos en el marco institucional
de los distintos Estados. Esta asimetría se expresa también en la participación
de las organizaciones de la sociedad civil.

Las situaciones de tensión diplomática generada tanto por históricos


reclamos limítrofes, cuanto por la disparidad de recursos energéticos.

Las situaciones de sectores en particular que no reciben los niveles de


atención que sus especificidades requieren, particular atención merecerían
los vinculados a los MIGRANTES, los PUEBLOS y COMUNIDADES
AFRODESCENDIENTES y PUEBLOS INDÍGENAS, GÉNERO, NIÑEZ Y

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ADOLESCENCIA, SALUD, POBREZA, TERRITORIALIDAD e INTOLERANCIA


RELIGIOSA.

MIGRANTES: La inestabilidad económica, un creciente proceso de


desempleo y la inseguridad social, hace que cada día sean más los hombres y
mujeres que tengan la necesidad de desplazarse desde sus lugares de origen
a otros que representen mejores expectativas de subsistencia. Pocos países
del continente han ratificado la Convención que ampara los derechos de los
trabajadores / as migrantes, lo que hace que éstos / as se encuentren
desamparados jurídicamente y que en muchos casos pasen a configurar la
calidad de «indocumentados e ilegales». Es común, desgraciadamente, que
estas migraciones generen constantes manifestaciones de xenofobia en los
países de recepción.

PUEBLOS INDIGENAS: Finalizado el Decenio de los Pueblos Indígenas


resuelto por la Organización de las Naciones Unidas se constata que fueron
pocos los avances obtenidos. En los documentos, cada vez que se refiere a
ellos como «PUEBLOS» inmediatamente se aclara que tal acepción no tiene el
valor que el término presupone jurídicamente en el ámbito internacional. El
Foro Permanente sobre las Cuestiones Indígenas de la ONU prácticamente no
funciona por falta de los recursos necesarios y por el desinterés en aportarlos.
Existe un real atraso en el reconocimiento de territorios ancestrales, siendo
comunes los desplazamientos forzados motivados por conflictos bélicos o por
la acción de empresas multinacionales.

AFRODESCENDIENTES: Las poblaciones afrodescendientes de las


Américas, víctimas de racismo, discriminación racial y esclavitud durante siglos,
continúan sufriendo, en muchos casos, de la negación histórica de muchos
de sus derechos. Reiteramos que «se les debe reconocer sus derechos a la
cultura y su propia identidad; a participar libremente en igualdad de condiciones
en la vida política, social, económica y cultural, al desarrollo en el marco de
sus propias aspiraciones y costumbres; a tener, mantener y fomentar sus
propias formas de organización, su modo de vida, cultura, tradiciones y
manifestaciones religiosas, a mantener y usar idiomas propios; a la protección
de sus conocimientos tradicionales, patrimonio cultural y artístico; sus tierras
ancestralmente habitadas; al uso, usufructo y conservación de sus recursos
naturales renovables en su hábitat, y a participar de manera activa en su
diseño, implementación y desarrollo de sistemas y programas educativos,
incluidos aquellos de carácter específicos y propios»

GÉNERO: Las debilidades fundamentales se expresan en la falta de


cuotificacion para la participación política en puestos de decisión y en leyes
que aseguren la equidad de derechos en el ámbito laboral. En forma preocupante
hemos sido testigos que en varios países, organismos públicos conformados
casi unánimemente por varones han impedido los derechos de las mujeres a
llevar adelante medidas tendientes a la salud reproductiva y la educación
sexual precoz.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

NIÑEZ Y ADOLESCENCIA: Se observa con suma preocupación las


situaciones a que están expuestos los y las niñas y adolescentes.

Continúa siendo una imperiosa necesidad el diseño de estrategias y


programas para aquellos que viven en situación de calle; los y las víctimas de
tráfico y explotación económica o sexual; los y las afectadas por los conflictos
bélicos, por distintas adicciones perniciosas o por la pobreza extrema.
Entendemos de fundamental importancia atender estas situaciones que son
fuente de racismo, discriminación, xenofobia y falta de respeto a las
diversidades.

SALUD: Las notorias diferencias económicas, sociales y/o étnicas influyen


en el acceso a los programas o servicios de atención a la salud. En este caso
también hay que priorizar las acciones de carácter afirmativo y la desagregación
de datos que identifiquen los sectores de riesgo y se centren en el
reconocimiento de las variables étnicas en cuanto a salud.

POBREZA: Las históricas desventajas sociales, económicas, hacen que


la pobreza se transforme en un serio factor de exclusión. Si bien el Derecho
positivo de la casi totalidad de los países del continente establece la igualdad
de derechos y posibilidades de sus habitantes, las situaciones de pobreza
generan una realidad en la que existen notables diferencias en el acceso a los
más elementales servicios, incluyéndose muchas veces la limitación de los
propios derechos de las personas. Estas personas, víctimas de la pobreza,
son las más expuestas a las expresiones de racismo, discriminación y xenofobia.

TERRITORIALIDAD: Si bien en algunos países existen organismos públicos


encargados del reconocimiento y demarcación de las «tierras ancestrales»;
en los hechos, indígenas y afrodescendientes se ven impedidos en el acceso
a las mismas en forma efectiva y permanente. Debe ser punto de atención el
cumplimiento cabal y efectivo de los organismos y/o leyes específicas en la
materia, allí donde existan. Donde actualmente no se haya desarrollado ninguna
política de carácter afirmativo para el reconocimiento de las territorialidades
debe exigirse la promoción y diseño de las mismas.

INTOLERANCIA RELIGIOSA: El inusual desarrollo de las denominadas


«iglesias electrónicas» – denominadas así por la molesta saturación que éstas
realizan a través de los medios de comunicación – incitan a la sociedad en su
conjunto a claras manifestaciones de intolerancia religiosa, en una forma
inusitadamente agresiva. Esta intolerancia religiosa se extiende, en forma
agraviante, a las expresiones espirituales de raíz afroamericana, pero además
a los judíos, islámicos y pueblos rom.

En este punto deberíamos desarrollar nuestra preocupación por otros


sectores afectados, tales como: DERECHOS HUMANOS, DIVERSIDAD SEXUAL;
SIDA-VIH; CAPACIDAD DIFERENTE, etc.

Algunas de las desigualdades, que influidas por (algunos) proyectos


culturales de homogeneización, presentan la preocupación y generan problemas
en la trasversalización social y (dificultan) asumir políticas de alianzas entre

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

varios de los sectores involucrados, víctimas de las formas que deberían


combatir en forma conjunta. Si bien en Uruguay existe el ejemplo de trabajo
heterogéneo por parte de la sociedad civil (Coordinadora Nacional contra el
Racismo y la Discriminación); esto configura prácticamente una excepción.
En muchos países existen dificultades entre el trabajo conjunto entre los
afrodescendientes y los indígenas. También en el relacionamiento indígenas-
indígenas. Estos fenómenos requieren atención para visualizar las motivaciones
de tales recelos, siempre atendiendo a respetar y priorizar posibles diferencias
culturales.

Reconociendo positivamente el involucramiento e integración en sus


agendas, y en la búsqueda de desagregación de datos por parte de las
Agencias Multilaterales (Banco Mundial, BID, OMS-OPS, UNESCO, PNUD,
UNIFEM, UNICEF, OEA, OIT) creemos que aún deben volcarse mayores
esfuerzos y programas que tiendan al desarrollo de los sectores históricamente
postergados y a la identificación de todo elemento que pueda ser generado
de racismo, discriminación, xenofobia o falta de respeto a las diversidades.

Expresando preocupación porque los DERECHOS HUMANOS en general


no integran las agendas políticas de los Estados del continente, o cuando lo
han hecho llegaron a conclusiones muy limitadas que no laudaron las situaciones
imperantes en los distintos países.

Entendiendo que aún existen fundadas situaciones de debilidad que


deben ser corregidas, tanto por las organizaciones de la Sociedad Civil
Organizada como por los distintos Estados de América del Sur y el Caribe.

Atendiendo al compromiso e interés expresado oportunamente por los


Estados miembros del Grupo Latino América y Caribe (GruLAC) y en los Acuerdos
producidos en la Conferencia Regional de las Américas (Santiago de Chile año
2000)

Iniciamos en Lima-Perú el proceso que nos determinara a l ENCUENTRO


EVALUATORIO EN EL MARCO DE LOS OBJETIVOS DE LAS METAS DEL MILENIO
Y LA IMPLEMENTACION DE LAS RESOLUCIONES DE LA III CMCR; saludando a
las Organizaciones de la Alianza Estratégica de Afrodescendientes de la Región
Andina y muy en especial a CEDET, que han posibilitado este importante
reinicio del proceso. Hacemos un llamado a acompañar esta iniciativa a
movimientos de la sociedad civil, organismos multilaterales y Estados con la
máxima participación democrática imaginable.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

DISCURSO DE APERTURA DE
LA AUDIENCIA DE LA ZONA SUR
Chincha, 24 de noviembre de 2004

Mario Solari

Señora representante del


Gobierno Regional de Ica; amigo Romero Rodríguez, director
de la Alianza Estratégica de Latinoamérica y el Caribe; amigo
Oswaldo Bilbao, director de CEDET, amigos y amigas todos.

Uno de los mandatos del Programa de las Naciones


Unidas para el Desarrollo y como parte de una de sus misiones,
es abrir, promover y establecer puentes de diálogo entre la
sociedad civil y los gobiernos. El PNUD, en los últimos años
se ha esforzado por motivar estos diálogos, a través de
proyectos como la Comisión de la Verdad y Reconciliación,
Acuerdo Nacional, Mesas de Lucha contra la Pobreza, así
como la presentación del Trabajo sobre la Democracia en
América Latina, esfuerzos que están relacionados con la
finalidad de acercar la voz de la sociedad civil al gobierno,
alzar la voz de los que no son escuchados. Algunos procesos
de diálogo también se han iniciado con conversatorios que
hemos tenido con algunos gobiernos locales, como por
ejemplo cuando motivamos discutir acerca del Desarrollo
Humano en nuestras localidades, lo que se ha hecho en Ica
y lo conversaba con la señora Puccinelli, representante del
Gobierno Regional de Ica , lo que también se ha hecho en el
Gobierno Regional de Loreto. A través de estos diálogos,
tendemos este puente y que será un puente con un canal
de coordinación eficiente y que busque la reconciliación de
los peruanos.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Para nosotros es fundamental que el Gobierno ponga en su agenda


como un tema prioritario la lucha contra la discriminación racial, y esto es lo
que estamos logrando con estas reuniones como la que tenemos en estos
momentos en Chincha este día, 24 de noviembre. Esta reunión no es casualidad
que se lleve a cabo, es parte de una acción, de un proceso compuesto por
actividades que se vienen proyectando desde hace varios meses por los
amigos de CEDET con los de la Alianza y el PNUD. Es parte de un proceso que
tiene una estrategia, es por ello que para nosotros es fundamental que
ustedes tomen muy en serio este taller y que sean parte activa de él, y
aporten conclusiones, que se saquen recomendaciones con acciones
concretas, ideas que puedan ser presentadas al Gobierno.

Yo saludo al Gobierno Regional de Ica que siempre ha demostrado esa


apertura, esa disposición para escuchar y apoyar estos procesos. En Piura,
en Lima esperamos se tenga esta misma presencia, esperamos que también
vengan otros representantes de los otros sectores del Gobierno. Todas
estas acciones se realizan con el fin de que el Gobierno tenga presente
dentro de su agenda, como un tema fundamental, la lucha contra la
discriminación racial, que considere valores como la tolerancia, la igualdad,
la aceptación del otro, de nuestro prójimo, esos valores son los que impulsan
a Naciones Unidas, es por ello nuestra presencia.

Saludo la presencia de ustedes, agradezco a CEDET y a la Asociación


Margarita por la organización de este evento, con mucha expectativa
esperamos que al final del día tengamos conclusiones importantes e ideas y
aportes relevantes para que puedan ser propuestos al Gobierno.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

NOS FALTA DIFUSIÓN,


PERO SE NECESITA TAMBIÉN NORMAR
Chincha, 24 de noviembre de 2004

Carmela Puccinelli Suero


Representante del Gobierno Regional de Ica

Muy buenos días.

Soy profesora, mi nombre es


Carmela Puccinelli y vengo en representación del Presidente
Regional, Sr. Vicente Tello Céspedes. Quiero decirle a usted
señor Romero Rodríguez, presidente de la Alianza Estratégica;
a usted señor Oswaldo Bilbao director nacional del Proyecto,
y a usted señor Mario Solari, representante del PNUD y a
ustedes hermanos y hermanas que están en esta sala, que
estoy muy contenta de estar presente; para mí estas
reuniones son las que me animan, las que me fortalecen. He
venido en calidad de invitada, el Presidente Regional me
encargó que representara a nuestro Gobierno Regional, a él
le hubiera gustado estar también acá; estuve participando
en días pasados en un foro, tratando precisamente este
tema, por lo cual me encuentro formulando un proyecto de
Alianza Regional que tiene carácter de ley que se publicará
en El Peruano, sobre igualdad de oportunidades.

De repente nosotros seamos los culpables de que en


parte de la historia del Perú no aparezca el negro, porque
sencillamente las personas que saben de estos temas, no lo
difunden o nosotros no difundimos lo que sabemos. Nosotros
como Gobierno Regional podemos y nos comprometemos a
ello, podemos trabajar este tema y si se pública esta

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ordenanza que tiene carácter de ley, podemos incluir en la currícula de


educación y en todos los sectores que corresponda a la Región el tema
negro.

En estos momentos tenemos que difundir la importancia del negro en el


Perú, muchos negros han sido héroes de guerra, hemos estado en el campo
de las ciencias y letras, y sin embargo la historia lo desconoce, tenemos que
hacer una campaña luego de emitir esta ordenanza, y como consecuencia de
la presente reunión tan importante podemos hacer los lineamientos para formular
esta Alianza regional, y me comprometo a hacerla llegar al Consejo regional y
me comprometo a su aprobación para que el año entrante en esta Región, en
la cual hay un alto porcentaje de afrodescendientes, pueda establecerse en
los cursos de historia, creación del arte y en todos los campos de la educación
los aportes y la perspectiva afrodescendiente.

Nos falta difusión, pero se necesita también normar, cuenten con la


Ordenanza Regional de igualdad de oportunidades, es tiempo que acabemos
con esta discriminación, es tiempo que se diga ¡alto! y si es necesario normarlo.
Bueno, a través del Gobierno Regional de Ica me comprometo a llevar la
propuesta, a llevar la ordenanza y hacerlo ley. También les digo que quisiera
que al concluir esta reunión se logren los objetivos que se han propuesto y
diseñar los lineamientos para elaborar la ordenanza de lo que les estoy hablando
y también quiero comunicarles algo que me ha tenido preocupada todo este
tiempo y es la portada de la Guía Telefónica, en donde se repite el sistema de
estereotipo racial, porque aparece el negro en la parte de abajo y siempre en
calidad de sirviente, por qué no calificar al negro en un rol protagónico o
como un profesional, bueno lo hubieran puesto de futbolista pero no en el
último rol, al final del Perú, en la frontera.

Se que han iniciado una acción legal sobre este tema y me alegra
muchísimo porque ya es tiempo de que digamos ¡alto!. Expreso mi gratitud y
las felicitaciones a todos ustedes que están interesados en este tema y
decirles que me siento muy bien de estar con ustedes, yo también soy negra
y me siento muy orgullosa de serlo.

Muchas gracias.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ACCIONES
SIN DISCRIMINACIÓN
Piura, 18 de febrero de 2005

Eduardo Mendoza
Representante del Gobierno Regional de Piura

Señores representantes de las


Naciones Unidas, Alianza Estratégica, Señores Alcaldes,
representantes de la Defensoría del Pueblo, señores miembros
del Centro de Desarrollo Étnico–CEDET, distinguida
concurrencia.

El titular de esta audiencia pública involucra conceptos


y conductas que no deberían ser aceptadas en absoluto en
una sociedad moderna y progresista pero lamentablemente
la realidad no es así, por eso no me voy a ocupar de lo que
manda la Constitución o la ley; es imposible que no existan
diferencias de raza, sexo, cultura, lingüística, o credo
religioso, lo que no debe existir es la intolerancia, la
discriminación o la agresión de los miembros de un grupo
hacia otro. Por el contrario, debe tenderse a la convivencia
armoniosa y pacífica entre los diferentes grupos que
conforman una misma comunidad y no agredir al grupo de
diferente origen étnico cultural.

Debemos reconocer y aprovechar los aportes de nuestra


diversidad cultural que contribuyen a enriquecer el patrimonio
cultural nacional, ser una nación integradora sin
desigualdades, como lo persigue el proceso de regionalización
y descentralización, en tal razón debemos propiciar la
investigación, revalorización y divulgación de las distintas

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

manifestaciones que caracterizan una determinada cultura como son su música,


danza, gastronomía, vestimenta, artesanía, etc.

Nuestra población afrodescendiente no es considerada igual como la


población indígena de las comunidades andinas y amazónicas, a las cuales
por lo menos se les reconoce su existencia y por ello tienen la posibilidad de
luchar por sus derechos.

Es de suma importancia entonces divulgar, sensibilizar y luchar por la


plataforma de los acuerdos de la Tercera Conferencia Mundial Contra el Racismo
y de la Conferencia Regional de las Américas, expresándole al CEDET nuestro
reconocimiento por su emprendedora tenacidad y labor que vienen realizando
para con los afroperuanos.

Como autoridad he tenido la posibilidad y la obligación de leer todo el


material que me han entregado y también quiero decirles que si nos acompaña
nuestro vicepresidente regional el Dr. Trelles, es porque sin temor a equivocarme
por lo menos el 90% de su tiempo durante los dos años que llevamos de
gobierno ha resultado justamente en obras en nuestra sierra Piurana, por eso
es que es muy reconocido en esa zona y porque también no podemos hablar
de una sociedad íntegra y equitativa si no integramos la Sierra y la Costa en
el plan de inversiones e infraestructura para que las obras que se están
haciendo justamente para desarrollar a Piura sean sin discriminación de ningún
tipo.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

PRESENTACIÓN DE LAS
CONCLUSIONES DE LAS AUDIENCIAS
PÚBLICAS DESCENTRALIZADAS

DISCURSO DE APERTURA
Centro Cultural José María Arguedas - 20 de Abril del 2005

Xavier Michon.
Representante Residente Adjunto del PNUD

Sr. Oswaldo Bilbao, Director Ejecutivo del CEDET.


Sr. Romero Rodríguez, representante de la Alianza
Estratégica Latinoamericana y Caribeña

Amigas y amigos, muy buenos días.

Quisiera extenderles en primer término un muy cordial


saludo en nombre del PNUD, así como es para mí un gran
honor y privilegio poder dirigirme a este distinguido auditorio
para compartir brevemente algunas reflexiones sobre las
conclusiones de las audiencias públicas descentralizadas que
se presentarán hoy.

Cuando el PNUD inició su apoyo a CEDET, lo hizo con la


convicción de llegar a este momento y acercarse al espíritu
que inspiró la organización de la Conferencia Regional de las
Américas, realizada en Santiago de Chile en diciembre de
2000. Quizás a modo de anécdota quiero compartir un
pensamiento que se tenía a la clausura de dicho evento y
que resumía en gran medida el enfoque del tema: en dicha
Conferencia se mencionó que se entró con la denominación
de «negro» y se salió con la de afrodescendiente. Hoy
podemos complementar esta reflexión diciendo que ahora
en el Perú un sector de la población se reconoce con orgullo
como afroperuanos.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

En aquella oportunidad en Santiago, hubo un análisis de las causas del


racismo vinculadas a condiciones históricas, y por lo tanto, se establecieron
propuestas consensuadas para combatirlo, expresadas en un Plan de Trabajo,
dentro de las cuales había un capítulo especial para afrodescendientes.

Pero para trabajar estas propuestas debemos reflexionar previamente


qué se considera racismo. Más que proponer o discutir una definición, considero
importante compartir dos contenidos de esta palabra. Por un lado, una visión
de la sociedad compuesta de grupos intrínsecamente diferentes, diversos; y
por otro lado, la manipulación de ideas para fundamentar un comportamiento
en contra de valores a una mayor integración social.

De estos aspectos, quiero resaltar el tema de la diversidad, como un


eje que en el Perú se debería valorar como base de la convivencia humana. La
diversidad de grupos sociales, es una realidad que más que una traba, debería
ser vista como una riqueza que puede ser aprovechada para el desarrollo del
país. El desarrollo humano tiene como significado crear un entorno en el que
las personas puedan hacer plenamente realidad sus posibilidades y vivir en
forma productiva y creadora de acuerdo con sus necesidades e intereses. Si
este entorno es diverso, las posibilidades son mayores y las alternativas de
solución a los problemas que se presenten, serán mayores y enriquecidas con
esta diversidad.

Los pueblos son la verdadera riqueza de las naciones y, por ende, el


desarrollo consiste en la ampliación de las opciones que ellos tienen para vivir
de acuerdo con sus valores; la diversidad implica mayores opciones y es en
este entorno en donde se desarrolla la cultura afrodescendiente.

En ese sentido es importante resaltar la labor de CEDET, con las


organizaciones afroperuanas y con el apoyo del PNUD, en talleres que reunieron
a todos los grupos y sectores de la sociedad civil que no necesariamente
tenían una uniformidad de criterios. Sobre la base del diálogo, se logró recoger
diversas aspiraciones y expectativas de todos los sectores de la población
afrodescendiente que participó, desde Chincha, pasando por Piura y hasta
Lima, a través de audiencias y talleres en las que hubo aportes de muchas
personas, organizaciones de sociedad civil, autoridades de los gobiernos locales,
regionales, del gobierno central, y jóvenes.

Así mismo, se recibieron respuestas a cuestionarios entregados a los


organismos del sector público nacional e internacionales. Todo este material
ha permitido llegar a valiosas conclusiones y recomendaciones que se plasman
en un conjunto de propuestas que serán alcanzadas a las autoridades,
compartidas con todos los participantes. Estas propuestas constituyen una
plataforma general que ya está en marcha, apoyada por representantes de
las organizaciones civiles afroperuanas, y un comité de vigilancia que acompañe
a dicha plataforma, y que permita que los compromisos y metas que contienen
las ilusiones de los pobladores y las esperanzas de una mejor calidad de vida,
se transformen en posibilidades concretas que permitan la eliminación de
toda forma de discriminación en el Perú. Todo lo cual esperamos propicie la
creación de mejores condiciones para el desarrollo de los afroperuanos.

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

En este contexto, quisiera señalar que el PNUD presentó la semana


pasada su Informe de Desarrollo Humano del Perú, 2005: «Hagamos de la
Competitividad una oportunidad para todos». En este informe, entre otros
aspectos, nos preguntamos: ¿Qué mecanismos son los que han permitido se
perpetué la desigualdad, el hambre, la pobreza, la ignorancia y la exclusión
social?.

La respuesta está en que aún no existe una ciudadanía plena y que


todos estamos trabajando en ello. Si hablamos de ciudadanos plenos,
entendemos que la ciudadanía tiene al menos cuatro dimensiones: igualdad y
protección contra la discriminación; derecho a la vida, a la integridad física y
a la seguridad; administración de justicia; y libertad de prensa y acceso a la
información. En efecto, si existe algún tipo de discriminación, del tipo que
fuere, estamos debilitando la Democracia. En este contexto es que el PNUD
apoya iniciativas como la de CEDET en donde se planteen acciones que
promuevan la igualdad de oportunidades, que se respete el derecho de todos
y todas, que se tolere las diferencias y que se encuentre en la diversidad una
oportunidad para el desarrollo de nuestros pueblos.

Antes de concluir, quisiera resaltar que estos talleres y audiencias


organizados por CEDET con el apoyo del PNUD, han servido para trazar un
camino que nos lleve a superar estos aspectos, viendo en forma positiva que
la diversidad en el Perú es una ventaja que debe permitir una mejora en los
derechos y una mejora en la calidad de vida de todos los peruanos.

Aun más, el intercambio de opiniones de los representantes de las


comunidades afroperuanas con autoridades y representantes del sector público
y otros de la sociedad civil, ha sido catalítico para la formulación de
planteamientos que luego deberán conformar la gran propuesta de los
afroperuanos con miras a la Conferencia Regional de las Américas (Santiago +
5). Estamos seguros que en dicha Conferencia se reconocerá el valioso aporte
de la comunidad afroperuana.

Finalmente, reitero mis felicitaciones al CEDET y a su Director Ejecutivo,


por esta feliz iniciativa y a todos los presentes les deseo los mayores éxitos
en la noble tarea de contribuir a la construcción de una sociedad peruana
más inclusiva y democrática.

Muchas gracias

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

200
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ANEXO III
INSTRUMENTOS
INTERNACIONALES

201
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

202
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

EL RACISMO,
LA DISCRIMINACIÓN RACIAL,
LA XENOFOBIA Y
LAS FORMAS CONEXAS DE INTOLERANCIA
Resolución de la Comisión de Derechos Humanos 2002/68
25 de abril de 2002.

La Comisión de Derechos Humanos,

Recordando su resolución 2001/5, de 18 de abril de 2001,

Acogiendo con beneplácito la Declaración y el Programa de


Acción de Durban, aprobados el 8 de septiembre de 2001
por la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación
Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia
(A/CONF.189/12), celebrada en Durban (Sudáfrica),

Destacando que la Declaración y el Programa de Acción de


Durban constituyen una base firme para luchar contra las
manifestaciones contemporáneas del racismo, la discriminación
racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia,

Reafirmando su firme determinación y empeño en erradicar


total e incondicionalmente el racismo y la discriminación racial,
y su convicción de que el racismo y la discriminación racial
en todas sus formas y manifestaciones constituyen una
negación total de los Propósitos y Principios de la Carta de
las Naciones Unidas y de la Declaración Universal de Derechos
Humanos,

Subrayando la necesidad de seguir manteniendo la voluntad


política y el impulso en los planos nacional, regional e

203
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

internacional a fin de combatir el racismo, la discriminación racial, la xenofobia


y las formas conexas de intolerancia, teniendo en cuenta los compromisos
contraídos en la Declaración y el Programa de Acción de Durban, y recordando
la importancia de intensificar la acción nacional y la cooperación internacional
para esos efectos,

Convencida de que para erradicar el racismo, que es uno de los fenómenos de


exclusión que padecen muchas sociedades, se requieren cooperación y una
acción resuelta,

Observando con profunda preocupación que, a pesar de los intentos constantes


por eliminarlos, el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas
conexas de intolerancia, así como los actos de violencia, persisten e incluso
se agravan, revistiendo continuamente nuevas formas, entre ellas la tendencia
a establecer una política basada en la superioridad o el exclusivismo de tipo
racial, religioso, étnico, cultural y nacional,

Especialmente alarmada por el incremento de la violencia racista y las ideas


xenófobas en muchas partes del mundo, en círculos políticos, en la opinión
pública y en la sociedad en general, como resultado del resurgimiento de las
actividades de asociaciones establecidas sobre la base de plataformas y
estatutos racistas y xenófobos, y por la utilización persistente de esas
plataformas y estatutos para promover las ideologías racistas o instigar a
ellas,

Reafirmando la recomendación general XV (42) aprobada el 17 de marzo de


1993 por el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, relativa al
artículo 4 de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las
Formas de Discriminación Racial, que sostiene que la prohibición de la difusión
de todas las ideas basadas en la superioridad o el odio raciales es compatible
con el derecho a la libertad de opinión y de expresión enunciado en el artículo
19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y en el artículo 5 de la
Convención,

Reafirmando también que la adhesión universal a la Convención Internacional


sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial y su plena
aplicación revisten importancia primordial para promover la igualdad y la no
discriminación en el mundo,

Destacando la importancia de eliminar urgentemente las tendencias violentas


al racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de
intolerancia que persisten, y consciente de que la impunidad, en cualquiera
de sus formas, por delitos motivados por actitudes racistas y xenófobas
contribuye a debilitar el imperio de la ley y la democracia y tiende a propiciar
la repetición de dichos delitos, y de que se necesitan cooperación y una
acción resuelta para erradicarla,

Destacando que se necesitan recursos suficientes en los planos nacional,


regional e internacional para aplicar eficazmente la Declaración y el Programa
de Acción de Durban,

204
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Reconociendo que los gobiernos deben promulgar y hacer cumplir leyes


adecuadas y eficaces para prevenir los actos de racismo, discriminación racial,
xenofobia y formas conexas de intolerancia, contribuyendo así a prevenir
violaciones de los derechos humanos,

Recalcando que la pobreza, el subdesarrollo, la marginación, la exclusión


social y las desigualdades económicas están estrechamente vinculadas con
el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de
intolerancia y contribuyen a la persistencia de actitudes y prácticas racistas,
que a su vez generan más pobreza,

Recordando que en su cuadragésimo quinto período de sesiones la Asamblea


General aprobó la Convención Internacional sobre la protección de los derechos
de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares,

Observando con profunda preocupación que, a pesar de los esfuerzos de la


comunidad internacional, no se han alcanzado los principales objetivos de los
tres decenios de lucha contra el racismo y la discriminación racial y que en la
actualidad un número incontable de personas siguen siendo víctimas del racismo,
la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia,

I. Aplicación general y seguimiento de la Declaración y Programa de


Acción de Durban

1. Pide a todos los Estados que formulen y apliquen sin demora, en los planos
nacional, regional e internacional, políticas y planes de acción para luchar
contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas
de intolerancia, incluidas sus manifestaciones de género;

2. Invita a los Estados a que den amplia publicidad a la Declaración y el


Programa de Acción de Durban;

3. Invita a todos los órganos, organizaciones y organismos competentes del


sistema de las Naciones Unidas a que participen en el seguimiento de la
Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia
y las Formas Conexas de Intolerancia e invita a los organismos especializados
y organizaciones conexas del sistema de las Naciones Unidas a que, en el
marco de sus respectivos mandatos, incrementen y ajusten sus actividades,
programas y estrategias a mediano plazo a fin de tener en cuenta la
aplicación y el seguimiento de la Declaración y el Programa de Acción de
Durban;

4. Subraya que recordar los crímenes e injusticias del pasado, cuando quiera
y dondequiera que ocurrieron, condenar inequívocamente las tragedias
racistas y decir la verdad sobre la Historia son elementos esenciales para
la reconciliación internacional y la creación de sociedades basadas en la
justicia, la igualdad y la solidaridad;

205
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

5. Pide al Secretario General, al Consejo Económico y Social y a otros órganos


y organismos competentes del sistema de las Naciones Unidas que continúen
adoptando medidas con miras a aplicar cabalmente todas las
recomendaciones de la Conferencia Mundial y a que consignen en sus
informes los progresos realizados sobre el particular;

6. Invita a todos los órganos establecidos en virtud de tratados de derechos


humanos y a todos los mecanismos y órganos subsidiarios de la Comisión a
que, en el desempeño de sus respectivos mandatos, tengan en cuenta la
Declaración y el Programa de Acción de Durban;

7. Decide crear un grupo de trabajo intergubernamental con el siguiente


mandato:

a) Formular recomendaciones respecto de la aplicación efectiva de la


Declaración y el Programa de Acción de Durban;

b) Preparar normas internacionales complementarias que fortalezcan y


actualicen los instrumentos internacionales contra el racismo, la
discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia,
en todos sus aspectos.

8. Decide también crear un grupo de trabajo sobre las personas de ascendencia


africana -compuesto por cinco expertos independientes nombrados por el
Presidente de la Comisión en su 58.º período de sesiones, en consulta con
los grupos regionales, teniendo en cuenta la representación geográfica
equitativa-, que se reunirá antes del 59.º período de sesiones de la Comisión,
en dos períodos de sesiones, públicas y privadas, de cinco días de duración,
con el siguiente mandato:

a) Estudiar los problemas de discriminación racial a que hacen frente las


personas de ascendencia africana que viven en la diáspora y, con ese
fin, recopilar toda la información pertinente de los gobiernos, las
organizaciones no gubernamentales y otras fuentes de interés, incluso
mediante la celebración de reuniones públicas con esas entidades;

b) Proponer medidas para que las personas de ascendencia africana tengan


acceso pleno y efectivo al sistema judicial;

c) Presentar recomendaciones sobre la concepción, aplicación y vigilancia


del cumplimiento de medidas eficaces para suprimir el establecimiento
de perfiles raciales de las personas de ascendencia africana;

d) Elaborar propuestas a corto, medio y largo plazo para la eliminación de


la discriminación racial contra las personas de ascendencia africana, en
particular propuestas relativas al establecimiento de un mecanismo para
supervisar y promover todos sus derechos humanos, teniendo presente
la necesidad de colaborar estrechamente con las instituciones
internacionales y de desarrollo y con los organismos especializados del

206
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

sistema de las Naciones Unidas para promover los derechos humanos de


las personas de ascendencia africana mediante, entre otras cosas:

i) El mejoramiento de la situación de las personas de ascendencia africana


en relación con los derechos humanos, entre otras cosas mediante
la preparación de programas de acción específicos;

ii) La elaboración de proyectos especiales, en colaboración con las


personas de ascendencia africana, para respaldar sus iniciativas
comunitarias y facilitar el intercambio de información y de
conocimientos técnicos entre estas poblaciones y los expertos en
estas esferas;

iii) La elaboración de programas destinados a las personas de ascendencia


africana en los que se asignen inversiones adicionales a los sistemas
de salud, la educación, la vivienda, la electricidad, el agua potable y
las medidas de control del medio ambiente, y la promoción de la
igualdad de oportunidades en el empleo, así como otras iniciativas de
acción afirmativa o positiva, en el marco de los derechos humanos;

9. Pide al Grupo de Trabajo de Expertos sobre las Personas de Ascendencia


Africana que presente un informe a la Comisión en su 59.º período de
sesiones;

10. Pide a los Estados, las organizaciones no gubernamentales, los órganos


pertinentes creados en virtud de tratados de derechos humanos,
procedimientos especiales y otros mecanismos de la Comisión, instituciones
nacionales, internacionales, financieras y de desarrollo, y organismos
especializados, fondos y programas de las Naciones Unidas que colaboren
con el Grupo de Trabajo de Expertos sobre las Personas de Ascendencia
Africana proporcionándole la información y, de ser posible, los informes
necesarios para que el Grupo de Trabajo pueda desempeñar su mandato;

11. Hace hincapié en la importancia del nombramiento por el Secretario General


de los cinco eminentes expertos independientes encargados del seguimiento
de las disposiciones de la Declaración y el Programa de Acción de Durban,
con el siguiente mandato:

a) Recibir informes de los Estados, las organizaciones no gubernamentales


y otras instituciones competentes del sistema de las Naciones Unidas
sobre la aplicación y el seguimiento de la Declaración y el Programa de
Acción de Durban y formular recomendaciones a los Estados en relación
con sus planes de acción nacionales, teniendo presente la escasez de
recursos de los países en desarrollo;

b) Formular recomendaciones al Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre


medidas para la aplicación eficaz y coordinada de la Declaración y el
Programa de Acción de Durban, incluidas perspectivas regionales;

207
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

c) Formular recomendaciones al Secretario General, a la Oficina del Alto


Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y a la
Comisión sobre la forma de movilizar los recursos necesarios para las
actividades de lucha contra el racismo;

d) Prestar asistencia al Grupo de Trabajo Intergubernamental en la


preparación de normas internacionales complementarias que fortalezcan
y actualicen los instrumentos internacionales contra el racismo, la
discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia,
en todos sus aspectos;

e) Cooperar con el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, la


Comisión de Derechos Humanos y la Oficina del Alto Comisionado en la
aplicación general de la Declaración y el Programa de Acción de Durban;

12. Decide mantener en examen permanente el mandato de los eminentes


expertos independientes;

13. Acoge complacida los esfuerzos desplegados por la Alta Comisionada para
los Derechos Humanos en el marco de la Conferencia Mundial contra el
Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de
Intolerancia, entre otras cosas para poner de relieve la lamentable situación
de las víctimas y entablar consultas con varias organizaciones internacionales
deportivas y de otro tipo, lo que les ha permitido contribuir a la lucha
contra el racismo y la discriminación racial, así como el establecimiento en
la Oficina del Alto Comisionado de la Dependencia de Lucha contra la
Discriminación;

14. Reconoce que, para que el Programa de Acción de Durban se vea coronado
por el éxito, se necesitarán voluntad política y financiación adecuada en
los planos nacional, regional e internacional, así como cooperación
internacional;

15. Destaca la necesidad de que la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Derechos Humanos tenga recursos suficientes incluso con
cargo al presupuesto ordinario de las Naciones Unidas para desempeñar
eficientemente las funciones que le incumben en la aplicación de la
Declaración y Programa de Acción de Durban;

16. Decide crear un fondo de contribuciones voluntarias con el fin de aportar


recursos adicionales para:

a) La aplicación eficaz de la Declaración y el Programa de Acción de


Durban, en particular en los países en desarrollo;

b) La participación de personas de ascendencia africana, representantes


de países en desarrollo, especialmente de países menos adelantados,
organizaciones no gubernamentales y expertos en las sesiones públicas
de los períodos de sesiones del Grupo de Trabajo de Expertos sobre las
Personas de Ascendencia Africana;

208
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

c) Las actividades del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial;

d) Las actividades nacionales, regionales e internacionales de lucha contra


el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de
intolerancia, incluida la organización de seminarios;

e) Las actividades de lucha contra la discriminación racial de la Dependencia


de Lucha contra la Discriminación;

17. Pide a la Alta Comisionada que nombre embajadores de buena voluntad


de todas las regiones del mundo con miras a movilizar recursos adicionales
para el Fondo de Contribuciones Voluntarias y fomentar la sensibilización
acerca de la lacra del racismo, así como de la necesidad de la aplicación
eficaz de la Declaración y el Programa de Acción de Durban.

II. Aplicación del Programa de Acción para el Tercer Decenio de la Lucha


contra el Racismo y la discriminación racial y coordinación de las
actividades

18. Exhorta encarecidamente a todos los gobiernos, a las organizaciones


intergubernamentales y no gubernamentales y a los particulares en
condiciones de hacerlo a que contribuyan generosamente al Fondo Fiduciario
del Programa de Acción para el Tercer Decenio de la Lucha contra el
Racismo y la Discriminación Racial y, con ese fin, pide al Secretario General
que siga estableciendo los contactos y tomando las iniciativas que procedan
para fomentar las contribuciones, teniendo en cuenta que las actividades
del Tercer Decenio se extenderán más allá de 2003 e incluirán la aplicación
y el seguimiento de la Declaración y el Programa de Acción de Durban;

19. Pide a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos que presente un informe analítico a la Comisión en su próximo
período de sesiones sobre el grado de aplicación del Programa de Acción
para el Tercer Decenio antes de su finalización en 2003;

20. Decide, en ese contexto, examinar el grado de aplicación del Programa de


Acción para el Tercer Decenio antes de su finalización en 2003 y transmitir
recomendaciones a la Asamblea General en su quincuagésimo octavo
período de sesiones;

21. Recomienda que la Asamblea General pida al Secretario General que atribuya
un alto grado de prioridad a las actividades del Programa de Acción para el
Tercer Decenio y prevea recursos suficientes para financiar las actividades
del Programa de Acción;

22. Insta a todos los gobiernos, órganos y organismos especializados de las


Naciones Unidas y organizaciones intergubernamentales, así como a las
organizaciones no gubernamentales interesadas, a que contribuyan
plenamente a la aplicación eficaz del Programa de Acción.

209
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

III. Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas


de Discriminación Racial

23. Exhorta a todos los Estados Partes en la Convención Internacional sobre


la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial a que intensifiquen
sus esfuerzos por cumplir las obligaciones que han contraído en virtud del
artículo 4 de la Convención, teniendo debidamente en cuenta los principios
consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en el
artículo 5 de la Convención;

24. Recuerda con interés la recomendación general XV (42) aprobada por el


Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial el 17 de marzo de
1993, relativa al artículo 4 de la Convención Internacional sobre la Eliminación
de todas las Formas de Discriminación Racial, que sostiene que la prohibición
de la difusión de todas las ideas basadas en la superioridad o el odio
raciales es compatible con el derecho a la libertad de opinión y de expresión
enunciado en el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos
y en el artículo 5 de la Convención;

25. Acoge con beneplácito la recomendación general XXVIII aprobada por el


Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial el 19 de marzo de
2002 en la que se hace hincapié en la importancia del seguimiento de la
Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia
y las Formas Conexas de Intolerancia y se recomiendan medidas para
fortalecer la aplicación de la Convención, así como el funcionamiento del
Comité;

26. Exhorta a los Estados que aún no lo hayan hecho a que, con carácter
urgente, ratifiquen o se adhieran a la Convención, con miras a conseguir
su ratificación universal para el año 2005;

27. Exhorta a los Estados Partes en la Convención que aún no lo hayan hecho
a que consideren la posibilidad de formular la declaración prevista en el
artículo 14 de la Convención;

28. Exhorta a los Estados Partes a que retiren todas las reservas contrarias
al objeto y el propósito de la Convención;

29. Invita a los Estados Partes a que ratifiquen la enmienda del artículo 8 de
la Convención relativo a la financiación del Comité para la Eliminación de la
Discriminación Racial, y pide que se asignen recursos adicionales suficientes
con cargo al presupuesto ordinario de las Naciones Unidas para que el
Comité pueda desempeñar cabalmente su mandato.

IV. Relator Especial sobre las formas contemporáneas de racismo,


discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia, y
seguimiento de sus visitas

30. Acoge con satisfacción el informe del Relator Especial (E/CN.4/2002/24 y


Add.1 y Add.1/Corr.1) y expresa su pleno apoyo y reconocimiento al Relator
Especial por la labor realizada y la que sigue realizando;

210
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

31. Reitera su llamamiento a todos los gobiernos, organizaciones


intergubernamentales y organizaciones pertinentes del sistema de las
Naciones Unidas, así como a las organizaciones no gubernamentales, para
que cooperen plenamente con el Relator Especial;

32. Pide al Relator Especial que prosiga el intercambio de opiniones con los
Estados Miembros, los órganos creados en virtud de tratados y los
mecanismos pertinentes del sistema de las Naciones Unidas con objeto de
aumentar su eficacia y mejorar la cooperación;

33. Pide también al Relator Especial que utilice al máximo todas las fuentes
apropiadas de información, incluidas las visitas a los países y la evaluación
de los medios de comunicación, y que trate de obtener respuesta de los
gobiernos respecto de las denuncias;

34. Elogia a los Estados que hasta la fecha han invitado y acogido al Relator
Especial y pide a todos los Estados que cursen una invitación abierta al
Relator Especial;

35. Insta a los gobiernos a aplicar las recomendaciones contenidas en los


informes del Relator Especial;

36. Pide al Relator Especial que incluya en el informe que habrá de presentar
a la Comisión en su 59.º período de sesiones, en relación con el mismo
tema del programa, información sobre medidas para aplicar esas
recomendaciones, especialmente las que figuran en el informe presentado
en el actual período de sesiones, y que realice visitas de seguimiento de
ser necesario;

37. Insta a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos a que proporcione a los Estados, si así lo solicitan, servicios de
asesoramiento y asistencia técnica para que puedan cumplir plenamente
las recomendaciones del Relator Especial;

38. Decide prorrogar el mandato del Relator Especial por un período de tres
años, y decide nombrar Relator Especial al Sr. Doudou Diène, a fin de
aprovechar su experiencia en este campo.

V. Disposiciones generales

39. Reafirma que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad
y derechos y están dotados de la posibilidad de contribuir constructivamente
al desarrollo y al bienestar de sus sociedades;

40. Destaca que la prohibición de la discriminación racial es una norma


imperativa del derecho internacional que no admite excepción;

41. Expresa su profunda preocupación por todas las formas de racismo y


discriminación racial y las condena de forma inequívoca, incluidos los actos

211
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

conexos de violencia, xenofobia e intolerancia por motivos raciales, así


como todas las actividades de propaganda y todas las organizaciones que
tratan de justificar o promover el racismo, la discriminación racial y la
xenofobia y las formas conexas de intolerancia, en cualquiera de sus
manifestaciones;

42. Reafirma que toda doctrina de superioridad racial es científicamente falsa,


moralmente condenable, socialmente injusta y peligrosa y debe rechazarse;

43. Reafirma también que el racismo y la discriminación racial se cuentan


entre las violaciones más graves de los derechos humanos en el mundo
contemporáneo y expresa su firme determinación y su compromiso de
erradicar, por todos los medios disponibles, el racismo en todas sus formas
y manifestaciones;

44. Destaca que los Estados y las organizaciones internacionales tienen la


responsabilidad de velar porque las medidas adoptadas en la lucha contra
el terrorismo no entrañen discriminación en su objeto o sus efectos por
motivos de raza, color, ascendencia u origen nacional o étnico, y exhorta
a todos los Estados a que se abstengan de recurrir a cualquier forma de
establecimiento de perfiles raciales;

45. Insta a todos los Estados a que actúen con decisión para procesar a los
autores de delitos motivados por el racismo y la xenofobia e insta a los
Estados que no lo han hecho a que consideren la posibilidad de incluir en
su legislación la motivación racista o xenófoba como circunstancia agravante
a la hora de dictar sentencias;

46. Insta también a todos los Estados a que revisen y modifiquen, según
proceda, sus leyes, políticas y procedimientos de inmigración a fin de
eliminar de ellos todo elemento de discriminación racial y hacerlos compatibles
con las obligaciones de los Estados dimanantes de los instrumentos
internacionales de derechos humanos;

47. Decide incluir en su programa simplificado un tema separado titulado


«Aplicación general y seguimiento de la Declaración y el Programa de Acción
de Durban».

56.ª sesión,
25 de abril de 2002.
Aprobada en votación registrada por 37 votos contra 11 y 5 abstenciones.
E/2002/23 - E/CN.4/2002/200

212
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

214
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

LA DISCRIMINACIÓN
BASADA EN LA ASCENDENCIA
Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial
Recomendación general XXIX. 01/11/2002

El Comité para la Eliminación de


la Discriminación Racial,

Recordando los términos de la Declaración Universal de


Derechos Humanos, según los cuales todos los seres humanos
nacen libres e iguales en dignidad y derechos, y que toda
persona tiene los derechos y libertades proclamados en la
Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma,
religión, origen social, nacimiento o cualquier otra condición,

Recordando también los términos de la Declaración y Programa


de Acción de Viena de la Conferencia Mundial de Derechos
Humanos, según los cuales los Estados tienen el deber, sean
cuales fueren sus sistemas políticos, económicos y culturales,
de promover y proteger todos los derechos humanos y las
libertades fundamentales,

Reafirmando su Recomendación general Nº XXVIII, en la


que expresa un apoyo sin reservas a la Declaración y el
Programa de Acción de Durban de la Conferencia Mundial
contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y
las Formas Conexas de Intolerancia,

Reafirmando también la condena de la discriminación de las


personas de ascendencia asiática y africana, así como de

215
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

ascendencia indígena o de otro tipo, formulada en la Declaración y el Programa


de Acción de Durban,

Basando sus medidas en las disposiciones de la Convención Internacional


sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial cuyo objeto
es eliminar la discriminación basada en motivos de raza, color, linaje o
ascendencia, u origen nacional o étnico,

Reafirmando la posición coherente del Comité de que el término «linaje» o


ascendencia, que figura en el párrafo 1 del artículo 1 de la Convención no se
refiere únicamente a la «raza», sino que además tiene un significado y una
aplicación que complementan los demás motivos de discriminación prohibidos,

Reafirmando enérgicamente que la discriminación basada en la «ascendencia»


comprende la discriminación de miembros de diversas comunidades basada en
tipos de estratificación social como la casta y sistemas análogos de condición
hereditaria que anulan o reducen el disfrute por esas personas, en pie de
igualdad, de los derechos humanos,

Observando que la existencia de ese tipo de discriminación ha resultado


evidente tras los exámenes hechos por el Comité de los informes de diversos
Estados Partes en la Convención,

Habiendo organizado un debate temático sobre la discriminación basada en la


ascendencia y habiendo recibido contribuciones al respecto de diversos
miembros del Comité, así como de algunos gobiernos y miembros de otros
órganos de las Naciones Unidas, en particular expertos de la Subcomisión de
Promoción y Protección de los Derechos Humanos,

Habiendo recibido contribuciones de un gran número de organizaciones no


gubernamentales y particulares interesados, de forma oral o en información
presentada por escrito, en que se proporcionan al Comité nuevas pruebas de
las proporciones y la persistencia de la discriminación basada en la ascendencia
existente en diferentes regiones del mundo,

Habiendo llegado a la conclusión de que es necesario desplegar nuevos


esfuerzos, así como redoblar los ya existentes, en el plano del derecho y la
práctica internos para eliminar el flagelo de la discriminación basada en la
ascendencia y para realzar la situación de las comunidades afectadas por
esa discriminación,

Celebrando los esfuerzos de los Estados que han tomado medidas para eliminar
la discriminación basada en la ascendencia y para remediar sus consecuencias,

Alentando decididamente a los Estados afectados que aún no han reconocido


o no se han ocupado de este fenómeno a que tomen medidas en ese sentido,

Recordando el espíritu positivo que animó los diálogos sostenidos entre el


Comité y los gobiernos sobre la cuestión de la discriminación basada en la
ascendencia y previendo nuevos diálogos constructivos de esa naturaleza,

216
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Asignando suma importancia a la labor que lleva adelante para luchar contra
todas las formas de discriminación basada en la ascendencia,

Condenando enérgicamente, como violación de la Convención, la discriminación


basada en el linaje, como la discriminación por motivos de casta y otros
sistemas análogos de condición hereditaria,

Recomienda que los Estados Partes, con arreglo a sus circunstancias


particulares, adopten todas o algunas de las providencias que figuran a
continuación:

1. Medidas generales

1. Adoptar medidas para individualizar las comunidades bajo su jurisdicción


cuya situación se basa en consideraciones de ascendencia y que sufren
discriminación, sobre todo en el marco de sistemas de castas y sistemas
análogos de condición hereditaria y cuya existencia puede constatarse
por la presencia de diversos factores, incluidos todos o algunos de los que
se indican a continuación: incapacidad o capacidad limitada para modificar
la condición hereditaria; imposición de restricciones sociales a los
matrimonios fuera de la comunidad; segregación pública y privada, incluso
en materia de vivienda y educación, de acceso a los espacios públicos,
lugares de culto y fuentes de alimentos y agua de uso público; limitación
de la libertad para rechazar ocupaciones hereditarias o trabajos degradantes
o peligrosos; sujeción a servidumbre por deudas; sujeción a aseveraciones
deshumanizantes relativas a la contaminación o a la condición de intocables;
y falta generalizada de respeto de su dignidad e igualdad como seres
humanos;

2. Considerar la posibilidad de incorporar en sus constituciones nacionales


una prohibición expresa de la discriminación basada en la ascendencia;

3. Reexaminar y promulgar o enmendar leyes a fin de proscribir todas las


formas de discriminación basada en la ascendencia, con arreglo a la
Convención;

4. Poner en práctica decididamente las leyes y otras medidas ya en vigor;

5. Formular y poner en marcha, con la participación de los miembros de las


comunidades afectadas, estrategias nacionales generales, incluida la
adopción de medidas especiales con arreglo a los artículos 1 y 2 de la
Convención, a fin de eliminar la discriminación de los miembros de grupos
cuya condición se basa en consideraciones de ascendencia;

6. Tomar medidas especiales en favor de los grupos y comunidades cuya


condición se base en consideraciones de ascendencia a fin de garantizar
su disfrute de los derechos humanos y las libertades fundamentales, en
particular en lo relativo a su acceso a actividades públicas, el empleo y la
educación;

217
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

7. Establecer, mediante el fortalecimiento de las instituciones existentes o la


creación de instituciones especializadas, mecanismos estatutarios para
promover el respeto de la igualdad de los derechos humanos de los miembros
de las comunidades cuya condición se basa en consideraciones de
ascendencia;

8. Educar al público en general respecto de la importancia de los programas


de acción afirmativa para poner remedio a la situación de las víctimas de la
discriminación basada en la ascendencia;

9. Alentar el diálogo entre los miembros de las comunidades cuya condición


se basa en consideraciones de ascendencia y los miembros de otros grupos
sociales;

10. Llevar a cabo encuestas periódicas sobre el estado de la discriminación


basada en la ascendencia y, en sus informes al Comité, proporcionar
información desglosada sobre la distribución geográfica y la condición
económica y social de las comunidades cuya condición se basa en
consideraciones de ascendencia, con inclusión de una perspectiva de
género;

2. Discriminación múltiple que sufren las mujeres de las comunidades


cuya condición se basa en consideraciones de ascendencia

11. Tener en cuenta, en todos los programas y proyectos planificados y


puestos en práctica, así como en la adopción de medidas, la situación de
las mujeres que pertenecen a esas comunidades, en su condición de víctimas
de discriminación múltiple, explotación sexual y prostitución forzosa;

12. Tomar todas las medidas necesarias para eliminar la discriminación múltiple,
incluida la discriminación basada en la ascendencia, que sufren las mujeres,
sobre todo en los ámbitos de la seguridad personal, el empleo y la educación;

13. Proporcionar datos desglosados sobre la situación de las mujeres afectadas


por la discriminación basada en la ascendencia;

3. Segregación

14. Mantenerse al tanto y proporcionar información con respecto a las


tendencias que dan lugar a la segregación de las comunidades cuya
condición se basa en consideraciones de ascendencia y propugnar la
erradicación de las consecuencias negativas a que da lugar dicha
segregación;

15. Comprometerse a prevenir, prohibir y eliminar las prácticas de segregación


dirigidas contra los miembros de las comunidades cuya condición se basa
en consideraciones de ascendencia, incluso en materia de vivienda,
educación y empleo;

218
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

16. Garantizar a toda persona el derecho de acceso, en pie de igualdad y no


discriminatorio, a todo lugar o servicio cuyo uso se haya previsto para el
público en general;

17. Tomar medidas para promover comunidades mixtas en que los miembros
de las comunidades afectadas se integren con otros elementos de la
sociedad, y velar porque los servicios que se presten a esos asentamientos
estén al alcance, en pie de igualdad, de todas las personas;

4. Difusión de declaraciones de incitación al odio, incluso por conducto


de los medios de información e Internet

18. Tomar medidas contra todo tipo de difusión de ideas de superioridad e


inferioridad de castas o que intenten justificar actos de violencia, odio o
discriminación contra las comunidades cuya condición se basa en
consideraciones de ascendencia;

19. Tomar medidas estrictas contra toda incitación a la discriminación o a la


violencia contra las comunidades, incluso por conducto de Internet;

20. Tomar medidas para crear conciencia entre los profesionales de los medios
de información respecto de la índole y la incidencia de la discriminación
basada en la ascendencia;

5. Administración de justicia

21. Tomar las medidas necesarias para garantizar la igualdad de acceso al


sistema judicial a todos los miembros de las comunidades cuya condición
se basa en consideraciones de ascendencia, incluso proporcionando ayuda
letrada, facilitando las reclamaciones colectivas y alentando a las
organizaciones no gubernamentales a que defiendan los derechos de las
comunidades;

22. Velar, en los casos en que proceda, porque en los fallos judiciales y las
medidas oficiales se tenga plenamente en cuenta la prohibición de la
discriminación basada en la ascendencia;

23. Velar porque se enjuicie a las personas que cometan crímenes contra los
miembros de las comunidades cuya condición se basa en consideraciones
de ascendencia y porque se otorguen indemnizaciones suficientes a las
víctimas de esos crímenes;

24. Alentar la contratación de miembros de las comunidades cuya condición


se basa en consideraciones de ascendencia en la policía y otros órganos
del orden público;

25. Organizar programas de formación para funcionarios públicos y órganos


de orden público con miras a prevenir toda injusticia basada en prejuicios
contra las comunidades cuya condición se basa en consideraciones de
ascendencia;

219
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

26. Alentar y facilitar un diálogo constructivo entre la policía y otros organismos


de orden público, por una parte y los miembros de las comunidades, por la
otra;

6. Derechos civiles y políticos

27. Velar porque en las autoridades, de todo nivel del país de que se trate,
los miembros de las comunidades cuya condición se basa en consideraciones
de ascendencia participen en la adopción de las decisiones que les afecten;

28. Tomar medidas especiales y concretas por las que se garantice a los
miembros de las comunidades cuya condición se basa en consideraciones
de ascendencia el derecho de participar en elecciones, votar y presentarse
a elecciones sobre la base del sufragio universal y en pie de igualdad, y de
estar debidamente representados en los órganos gubernamentales y
legislativos;

29. Fomentar, entre los miembros de las comunidades, la conciencia de que


es importante que participen activamente en la vida pública y política, y
eliminar todo obstáculo que se oponga a esa participación;

30. Organizar programas de formación para mejorar la capacidad en materia


de política, adopción de normas y administración pública de los funcionarios
públicos y los representantes políticos que pertenezcan a las comunidades
cuya condición se basa en consideraciones de ascendencia;

31. Tomar medidas para identificar las zonas expuestas a actos de violencia
basados en consideraciones de ascendencia a fin de que no se repitan;

32. Tomar medidas decididas para garantizar los derechos de matrimonio de


los miembros de comunidades cuya condición se basa en consideraciones
de ascendencia y que deseen contraer matrimonio fuera de sus
comunidades;

7. Derechos económicos y sociales

33. Elaborar, adoptar y poner en práctica planes y programas de desarrollo


económico y social en pie de igualdad y no discriminatorio;

34. Tomar medidas sustanciales y eficaces para erradicar la pobreza en las


comunidades cuya condición se basa en consideraciones de ascendencia
y luchar contra su exclusión social o marginación;

35. Colaborar con diversas organizaciones intergubernamentales, incluidas


las instituciones financieras internacionales, para velar porque en los
proyectos de desarrollo o asistencia a los que presten apoyo se tenga en
cuenta la situación económica y social de los miembros de las comunidades
cuya condición se basa en consideraciones de ascendencia;

220
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

36. Tomar medidas especiales para fomentar el empleo, en los sectores público
y privado, de los miembros de las comunidades afectadas;

37. Elaborar o refinar las leyes y las prácticas de manera que queden prohibidas
expresamente todas las prácticas del mercado del empleo y el trabajo
basadas en consideraciones de ascendencia;

38. Tomar medidas contra los órganos públicos, compañías privadas y otras
entidades que, a los fines del empleo, investiguen la ascendencia de los
candidatos;

39. Tomar medidas contra las prácticas discriminatorias de las autoridades o


propietarios particulares locales respecto de la residencia y el acceso a
una vivienda adecuada de los miembros de las comunidades afectadas;

40. Velar por la igualdad de acceso a los servicios de atención de la salud y


de seguridad social de los miembros de las comunidades cuya condición se
basa en consideraciones de ascendencia;

41. Lograr que las comunidades afectadas participen en el diseño y puesta


en práctica de los programas y proyectos de salud;

42. Tomar medidas para contrarrestar la especial vulnerabilidad a la explotación


del trabajo infantil de los niños de las comunidades cuya condición se basa
en consideraciones de ascendencia;

43. Tomar medidas enérgicas para eliminar la servidumbre por deudas y las
condiciones degradantes de trabajo debidas a la discriminación basada en
la ascendencia;

8. Derecho a la educación

44. Velar porque en los sistemas públicos y privados de enseñanza tengan


cabida niños de todas las comunidades y no se excluya a niño alguno por
consideraciones de ascendencia;

45. Reducir las tasas de deserción escolar de los niños de todas las
comunidades, en particular de las comunidades afectadas, prestando
especial atención a la situación de las niñas;

46. Luchar contra la discriminación por parte de los órganos públicos y privados,
así como contra todo hostigamiento de los alumnos que sean miembros de
comunidades cuya condición se basa en consideraciones de ascendencia;

47. Tomar las medidas necesarias, en colaboración con la sociedad civil, para
educar a toda la población con arreglo a un espíritu de no discriminación y
de respeto de las comunidades que son objeto de discriminación basada
en la ascendencia;

221
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Estudiar todos los casos en que en el idioma utilizado en los libros de


texto se dé cabida a imágenes, referencias, nombres u opiniones estereotipadas
u ofensivas respecto de las comunidades cuya condición se basa en
consideraciones de ascendencia y reemplazarlos por imágenes, referencias,
nombres y opiniones que transmitan el mensaje de la dignidad inherente a
todos los seres humanos y de su igualdad en el disfrute de los derechos
humanos.

61º período de sesiones, 2002

222
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

CARTA SOCIAL ANDINA

El Parlamento Andino, Órgano


Principal, Político, Deliberante, Común y Representativo de
los pueblos de los países miembros del Acuerdo de Cartagena,
ante el preocupante aumento de los niveles de pobreza,
miseria e inestabilidad social en la Subregión y ante la
urgencia de una propuesta social como parte de un solo
esfuerzo integral de solidaridad, tomando como antecedente
y base el documento aprobado en la Cumbre Social Andina,
reunida en la ciudad de Caracas, Venezuela, en el mes de
abril de 1994; en su Décimo Periodo Ordinario de Sesiones
conviene en aprobar la siguiente Carta Social

I. Democracia y Derechos Humanos

1. Reafirmar el compromiso del Parlamento Andino con el


sistema democrático de gobierno, con su fortalecimiento y
perfeccionamiento, en procura de hacerlo más
representativo, participativo y eficiente, estimulando en los
pueblos andinos una cultura de la democracia y la solidaridad.

2. Velar por la universalización y plena aplicación de los


derechos humanos, civiles, políticos, económicos, sociales,
del progreso científico y tecnológico, al desarrollo y a la
integración, considerados en forma indivisible e
interdependiente.

223
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

II. Integración social y erradicación de la pobreza

3. Promover el respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos de


cualquier Estado en el territorio de cualquiera de los países miembros,
considerando que esta actitud constituye un importante avance en la
Integración Social Andina.

4. Fortalecer a las organizaciones locales y comunitarias como mecanismos


de incorporación social al desarrollo y la integración.

5. Contribuir a crear una conciencia comunitaria andina mediante la difusión


de la importancia y la necesidad de la integración.

6. Incorporar a los medios masivos de comunicación social en la difusión de


los procesos de integración y de sus valores culturales y sociales.

7. Recomendar a los gobiernos de la subregión que destinen y reorienten


partidas importantes del gasto público al combate de la pobreza crítica, para
asegurar el derecho a la alimentación, la salud, la vivienda, la educación, al
trabajo y la seguridad social.

8. Desarrollar programas y diseñar políticas sociales y económicas con


participación de la población, orientadas a lograr una mejor redistribución de
la riqueza, a erradicar la pobreza en la subregión y a una asignación equitativa
de los beneficios del desarrollo.

9. Consolidar la integración económica para estimular la inversión extranjera


en la subregión.

III. Defensa de los derechos de la mujer

10. Exhortar a los gobiernos de la subregión al cumplimiento de los compromisos


que se derivan de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de
discriminación contra la mujer.

11. Respaldar la propuesta de que no menos del 20% de los recursos de


cooperación internacional se orienten a programas sociales.

12. Reiterar la petición a los congresos nacionales de la subregión para que


sancionen leyes que erradiquen cualquier forma de violencia contra la mujer.

13. Instar a los gobiernos de la subregión a que apoyen a los organismos


responsables de las políticas públicas de promoción y participación de la
mujer.

14. Recomendar a los gobiernos de la subregión la promoción de programas


encaminados a reducir las altas tasas de mortalidad materna que se registran
en la Subregión Andina.

224
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

IV. Infancia y familia

15. Exhortar a los gobiernos y congresos nacionales de la subregión a diseñar


y sancionar los instrumentos necesarios para el cumplimiento de los
compromisos que derivan de la Convención sobre los Derechos del Niño y de
la Cumbre Mundial a favor de la infancia.

16. Recomendar a los gobiernos y congresos nacionales de la subregión que


se impulse la adopción de instrumentos orientados a consolidar, fortalecer y
mantener los vínculos de unidad de la familia, a fin de que ésta, como base
de la estructura social, sea y continúe siendo el mejor ambiente para el
desarrollo integral del niño y del ciudadano.

17. Exhortar a los gobiernos de la subregión a que se estudien y ejecuten


programas tendientes a incorporar a las personas de la tercera edad en la
actividad social, de acuerdo con sus capacidades y experiencia, así como
establecer acciones de protección y bienestar a favor de la vejez,
especialmente de la más abandonada.

18. Recomendar a los gobiernos y congresos nacionales de la Subregión que


se diseñen y sancionen los instrumentos necesarios para eliminar las causas
de marginalidad infantil.

19. Establecer mecanismos de seguimiento para el cumplimiento de las metas


establecidas en el Compromiso Nariño.

20. Contribuir a la armonización de normas comunes orientadas al desarrollo


familiar para la elaboración de un Código de Familia subregional.

V. Poblaciones indígenas

21. Garantizar el respecto a los derechos fundamentales de las etnias y


pueblos indígenas en el territorio de los países de la subregión.

22. Reconocer que una proporción importante de la población de la subregión


tiene carácter multiétnico, multilingüe y multicultural, condiciones de las cuales
se desprenden valores sociales, educativos y humanos específicos que deben
ser preservados y fortalecidos.

23. Entender que las poblaciones indígenas tienen necesidad de integrarse,


sin perder su identidad en las sociedades nacionales de la Subregión, para
contribuir al fortalecimiento de la conciencia comunitaria.

24. Fortalecer los organismos oficiales de atención a las comunidades y


pueblos indígenas, destinando a ellos los recursos necesarios. Instar a los
gobiernos de la subregión a que contribuyan a la consolidación del Fondo
para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe, con
sede en el área.

25. Fomentar la participación de los indígenas en la formulación de las políticas


y programas de desarrollo sustentable que los afecten.

225
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

26. Ratificar el contenido del Convenio 169 de la Organización Internacional


del Trabajo (OIT), para garantizar el reconocimiento y protección de los
derechos de los pueblos indígenas.

27. Acoger y aprobar el Proyecto de «Declaración Universal de los Derechos


Humanos de los Pueblos Indígenas» de las Naciones Unidas.

28. Exhortar a los países de la subregión, así como a los órganos del Acuerdo
de Cartagena, a participar activamente en el Decenio Mundial de los Pueblos
Indígenas, realizando y respaldando la ejecución de programas de apoyo a
los indígenas.

VI. Salud y nutrición

29. Impulsar el funcionamiento del Convenio «Hipólito Unanue», sobre


cooperación en salud, de los países del área andina.

30. Exhortar a los gobiernos de la subregión a continuar desarrollando políticas


de seguridad agroalimentaria, de asistencia agroalimentaria, de medicinas y
atención médica directas en los sectores de escasos recursos y,
particularmente, para los menores en edad escolar.

31. Fortalecer la inversión en materia de salud. Propiciar la descentralización


administrativa y financiera del sector salud, reforzando y consolidando los
sistemas locales.

32. Promover la armonización legislativa en materia de salud y seguridad


social.

33. Instar a las instituciones del sector salud, públicas y privadas, a que
desarrollen acciones sostenidas de prevención de enfermedades y promoción
de la salud, mediante la vacunación y examen periódico de los sectores de
alto riesgo, con énfasis en los niños y mujeres.

34. Estimular el desarrollo de programas de educación, difusión en materia de


salud y nutrición. Promover la participación de la población en los programas
de salud.

35. Promover en los congresos nacionales de la subregión el perfeccionamiento


institucional de las comisiones legislativas del área social y de salud.

VII. Medio ambiente y vivienda

36. Instar a los gobiernos de la subregión a diseñar y aplicar Políticas uniformes


y equilibradas de protección y preservación del medio ambiente.

37. Desarrollar en todos los sectores de la población programas de educación


y concientización sobre la preservación y defensa del medio ambiente.

226
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

38. Exhortar a los gobiernos de la subregión a desarrollar programas destinados


a cubrir el déficit habitacional.

39. Promover la elaboración y sanción de instrumentos legales para facilitar


el acceso a la vivienda.

40. Propiciar la adopción de una legislación comunitaria para la Subregión en


materia de seguridad y preservación del medio ambiente.

VIII. Educación, ciencia, cultura y deportes

41. Solicitar a los gobiernos de la subregión que refuercen los programas de


alfabetización, educación extra-escolar, educación rural, así como los
programas orientados a la universalización preescolar y básica.

42. Estimular los programas nacionales de mejoramiento de la formación


académica en todos sus niveles, formando recursos humanos acordes con las
exigencias actuales de los procesos de desarrollo en la subregión.

43. Fomentar entre gobiernos e instituciones de la sociedad civil de la subregión,


así como de otras regiones, el intercambio en materia educativa, cultural,
científica y tecnológica, fortaleciendo e impulsando las actividades que
promueve el Convenio Andrés Bello.

44. Promover la asignación de recursos suficientes para la dotación de la


infraestructura educativa en los países de la subregión.

45. Fortalecer el rol de las Universidades Nacionales y de la Universidad


Andina Simón Bolívar en los procesos y tareas del desarrollo económico-
social y de la integración subregional.

46. Promover la progresiva liberación de los aranceles de aduana para material


educativo, cultural y deportivo.

47. Defender y proteger la diversidad y el patrimonio cultural de los pueblos


andinos.

48. Instar a los gobiernos de la subregión a diseñar y ejecutar políticas en


materia de recreación y tiempo libre.

49. Propiciar el desarrollo de políticas orientadas al intercambio juvenil andino


en aspectos educativos, científicos, culturales y deportivos.

IX. Economía solidaria

50. Recordar a los gobiernos de la subregión que el hombre no debe estar al


servicio de la economía, sino que es la economía la que debe estar al servicio
del hombre.

227
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

51. Promover políticas de apoyo económico, crediticio e informativo a la


pequeña y mediana empresa, así como a las microempresas, para que tengan
acceso al mercado andino.

52. Estimular el desarrollo de la economía campesina agroalimentaria e indígena.

53. Insistir en la necesidad de que los países del mundo, particularmente los
más industrializados, brinden términos de intercambio equitativos a los
productos y servicios originarios de la subregión andina y no apliquen requisitos
técnicos, sanitarios u otros con la finalidad de impedir el acceso de nuestros
productos a los mercados de aquellos países.

54. Se debe tener en cuenta que ni un Estado interventor ni un Estado


observador pueden impulsar el desarrollo económico y social. Sólo un Estado
promotor podrá captar, normar y garantizar inversiones que posibiliten generar
empleos productivos.

55. Fomentar el financiamiento y el crédito destinado a los micro, pequeños y


medianos productores.

56. Instar a los gobiernos de la subregión a promover la capacitación para la


producción generadora de empleos, que motive las iniciativas individuales y
colectivas para la creación de fuentes de trabajo, más allá de la tradicional
oferta de trabajo del Estado y la empresa privada.

57. Exhortar a los organismos competentes de los países de la subregión a


que fomenten el respeto a los derechos de los consumidores y eviten el
incremento especulativo de los precios.

X. Trabajo y seguridad social

58. Reconocer como derechos del trabajador andino, entre otros, los siguientes:

A un empleo con remuneración adecuada, que le permita proveerse a él


y su familia de los medios indispensables para su desarrollo como personas.

A dedicarse libremente a la actividad u oficio de su preferencia en el


marco de la legislación vigente.

A su formación y capacitación profesional.

Al libre tránsito por el territorio de los países de la Subregión, de


conformidad a la legislación vigente.

A constituir organizaciones sindicales, sin necesidad de autorización


previa, y a afiliarse a éstas sin más requisito que el compromiso de cumplir
sus estatutos y la legislación vigente.

A prestar sus servicios en condiciones óptimas de higiene y seguridad


ocupacional y a establecer comisiones paritarias para promover el cumplimiento
de dichas normas.

228
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

A igualdad de trato y oportunidades entre hombres y mujeres.

A protección de la maternidad y la familia. La mujer trabajadora deberá


gozar de adecuado amparo y de licencia remunerada durante los períodos pre
y post natal.

A una justa protección en los procesos de privatización de empresas


públicas en los países de la subregión.

A ser informado y amparado acerca de los cambios en las condiciones


de trabajo que son consecuencia de la reconversión industrial y de la
incorporación de nuevas tecnologías.

A la seguridad social. Se promoverá el diseño y la implantación de un


Sistema de Seguridad Social Andina.

Al trabajo, al estudio y al desarrollo profesional del joven estudiante.

Al trabajo, de acuerdo a sus capacidades, para el minusválido.

XI. Aplicación de la Carta Social Andina

59. El Parlamento Andino, como órgano deliberante común del proceso de


integración subregional, y en su condición de evaluador de la aplicación de
los postulados de la Carta Social Andina, ejercerá control a través de la Mesa
Directiva y de las Comisiones principales correspondientes.

60. La Carta Social Andina será presentada a la Cumbre Social Mundial a


realizarse en Copenhague, Dinamarca, en marzo de 1995, como aporte de la
subregión a la búsqueda de soluciones a la problemática social actual.

61. El Parlamento Andino insta a los gobiernos y congresos de Bolivia, Colombia,


Ecuador, Perú y Venezuela, así como a las organizaciones comunitarias, a dar
publicidad a la Carta Social Andina, a hacerla suya y a dar cumplimiento a las
partes que correspondan al ámbito de su competencia.

Es dada en la ciudad de La Paz, en la Sala de Reuniones del Décimo Período


Ordinario de Sesiones del Parlamento Andino, a los treinta días del mes de
septiembre de mil novecientos noventa y cuatro años.
(Fdo.) Víctor Hugo Cárdenas Conde, PRESIDENTE; Luis Añez Alvarez,
SECRETARIO GENERAL PRO TEMPORE.

229
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

230
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

CARTA ANDINA PARA


LA PROMOCIÓN Y PROTECCIÓN
DE LOS DERECHOS HUMANOS

Los Presidentes de Bolivia,


Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, reunidos en Consejo
Presidencial Andino, y en nombre de los pueblos de la
Comunidad Andina,

Inspirados en el pensamiento del Libertador Simón Bolívar,


quien en su Mensaje al Congreso Constituyente de Bolivia
proclamó que es anhelo primordial de todo pueblo obtener la
posesión de sus derechos, ejercer las virtudes políticas y
facilitar a cada persona la adquisición de los talentos
luminosos y el goce que en esencia conlleva pertenecer a la
raza humana;

Convencidos de que los derechos humanos son inmanentes


a todos los seres humanos, quienes son libres e iguales en
dignidad y derechos;

Considerando que el ordenamiento jurídico interno de los


Estados y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos
deben proteger los derechos humanos de manera permanente
y de modo complementario;

Comprometidos a respetar y aplicar la Carta de las Naciones


Unidas, la Carta de la Organización de los Estados Americanos,
la Convención Americana sobre Derechos Humanos -Pacto

231
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

de San José- el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto


Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el Protocolo
Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales -Protocolo de San Salvador-, la
Carta Democrática Interamericana y demás instrumentos internacionales de
derechos humanos de los que los Países Andinos son Estados Parte;

Empeñados en la defensa de los propósitos y principios consagrados en la


Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Declaración Americana de
los Derechos y Deberes del Hombre y la Declaración sobre el Derecho al
Desarrollo de las Naciones Unidas;

Reconociendo los aportes del Parlamento Andino y, en particular, los principios


consagrados en la Carta Social Andina, aprobada el 30 de septiembre de
1994;

Comprometidos en desarrollar el papel cada vez más dinámico que en el


mundo contemporáneo desempeña la Comunidad Andina, conglomerado de
pueblos unidos por la conciencia de un pasado y una geografía comunes y
hermanados en la búsqueda de metas históricas que afirmen y proyecten las
raíces y tradiciones propias de su identidad;

Decididos a consolidar y promover la unidad andina a partir del reconocimiento


de la diversidad de sus territorios, pueblos, etnias y culturas, y con el firme
convencimiento de que la democracia, el desarrollo y el respeto a los derechos
humanos y a las libertades fundamentales son interdependientes y se refuerzan
mutuamente;

Tomando en cuenta las recomendaciones del Seminario Subregional Andino


«Democracia y Derechos Humanos», celebrado en Quito en agosto de 2000,
relativas a la elaboración de una Carta Andina para la Promoción y Protección
de los Derechos Humanos y a la cooperación para el fortalecimiento de la
vigencia de los derechos humanos en la región andina;

Tomando nota de las valiosas contribuciones emanadas del proceso de


consulta realizado para preparar la presente Carta, con los órganos de la
Comunidad Andina, particularmente las recibidas del Tribunal de Justicia de la
Comunidad Andina y del Consejo Laboral Andino, así como con los representantes
de la sociedad civil de los cinco países andinos;

Empeñados en contribuir a la construcción de un mundo solidario y respetuoso


de la diversidad humana a partir de la promoción y protección de los derechos
humanos, y en promover un desarrollo político, económico y social de sus
países, que tenga como centro de referencia y fin último el bienestar del ser
humano;

En cumplimiento de los mandatos del Acta de Carabobo, de 24 de junio de


2001, y de la Declaración de Machu Picchu sobre la democracia, los derechos
de los pueblos indígenas y la lucha contra la pobreza, de 29 de julio de 2001,

232
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

por medio de los cuales los Presidentes de los países andinos encargaron al
Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores la preparación de un
proyecto de Carta Andina para la Protección y Promoción de los Derechos
Humanos que contenga los principios y ejes temáticos de una política
comunitaria en la materia;

Decididos a proclamar de manera conjunta los principios, objetivos y


compromisos de la Comunidad Andina con la promoción y protección de los
derechos humanos; suscriben la siguiente Carta Andina para la Promoción y
Protección de los Derechos Humanos

Parte I. Principios generales

Artículo 1
Los Países Miembros de la Comunidad Andina reconocen que los derechos
humanos son inherentes a la naturaleza y a la dignidad de toda persona.

Artículo 2
Reconocen que todos los derechos humanos deben ser exigibles y reafirman
su compromiso de respetar y hacer respetar los derechos humanos y las
libertades fundamentales consagrados en los instrumentos internacionales, y
en las leyes nacionales, y de adoptar todas las medidas legales y administrativas
necesarias para prevenir e investigar los hechos que puedan constituir
violaciones de los derechos humanos, asegurar la eficacia de los recursos
constitucionales y judiciales, juzgar y sancionar a los responsables de éstas y
reparar integralmente a las víctimas, de conformidad con la ley.

Artículo 3
Afirman el principio de que todos los derechos humanos y las libertades
fundamentales son universales, indivisibles, interdependientes e
interrelacionados y que, en consecuencia, debe prestarse igual y decidida
atención a la aplicación, promoción y protección tanto de los derechos civiles
y políticos como de los económicos, sociales y culturales y del derecho al
desarrollo.

Artículo 4
Dentro del marco de respeto a los Derechos Humanos, reiteran la obligación y
el compromiso de los países de la subregión con la preservación, protección y
defensa de la democracia, tal como lo establecen entre otros instrumentos la
Carta de Conducta de Riobamba, el Protocolo Adicional al Acuerdo de Cartagena
«Compromiso de la Comunidad Andina por la Democracia» y la Carta Democrática
Interamericana.

Artículo 5
Reiteran la voluntad de los Países Miembros de la Comunidad Andina de acatar
las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Asimismo,
de asumir una actitud constructiva para acoger favorablemente las decisiones
y recomendaciones de los mecanismos regionales y universales de naturaleza

233
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

no jurisdiccional, cuando corresponda, de conformidad con los tratados de


derechos humanos y las disposiciones constitucionales pertinentes.

Artículo 6
Ratifican el compromiso de promover las condiciones suficientes para lograr la
vigencia universal y el fortalecimiento de los sistemas de protección de los
derechos humanos, a través de la suscripción, ratificación y/o adhesión a los
instrumentos internacionales de derechos humanos, y de la armonización entre
las legislaciones nacionales y las normas internacionales en materia de derechos
humanos.

Artículo 7
Afirman que se debe promover la participación de la sociedad civil en la
preparación y ejecución de los planes nacionales de acción y programas de
los Países Miembros a favor de la vigencia de los derechos humanos.

Artículo 8
Declaran que toda persona, nacional y extranjera, que se encuentre dentro
del territorio de los Países Miembros de la Comunidad Andina es titular de los
derechos humanos y libertades fundamentales consagrados en el Derecho
Internacional de los Derechos Humanos y en la legislación nacional
correspondiente.

Artículo 9
Reconocen el derecho de todas las personas a someter denuncias, quejas o
peticiones sobre violaciones de derechos humanos y libertades fundamentales
a los órganos judiciales, Defensores del Pueblo y/o instancias administrativas
pertinentes; y a ser atendidas en los términos previstos por la legislación
nacional; así como, reafirman su compromiso de apoyar, en el ámbito de su
competencia, a los órganos judiciales y Defensores del Pueblo.

Parte II. Discriminación e intolerancia

Artículo 10
Reafirman su decisión de combatir toda forma de racismo, discriminación,
xenofobia y cualquier forma de intolerancia o de exclusión en contra de
individuos o colectividades por razones de raza, color, sexo, edad, idioma,
religión, opinión política, nacionalidad, orientación sexual, condición migratoria
y por cualquier otra condición; y, deciden promover legislaciones nacionales
que penalicen la discriminación racial.

Artículo 11
Fortalecerán los planes educativos y programas de educación en derechos
humanos, para promover una cultura social sustentada en la tolerancia, el
respeto a las diferencias y la no discriminación.

Artículo 12
Acuerdan desarrollar las acciones necesarias para asegurar la protección de
los derechos humanos de las minorías y combatir todo acto de discriminación,
exclusión o xenofobia en su contra que las afecte.

234
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Parte III. Democracia y derechos humanos

Artículo 13
Los pueblos andinos tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación
de promoverla y defenderla, para lograr la plena realización de todos los
derechos civiles y políticos, económicos, sociales y culturales, y el derecho al
desarrollo.

Artículo 14
Reiteran su compromiso con el contenido de la Carta Democrática
Interamericana y de la Resolución 2002/46 de la Comisión de Derechos Humanos
de las Naciones Unidas sobre «Nuevas medidas para promover y consolidar la
democracia», especialmente en lo referente a los elementos esenciales
constitutivos de la democracia: el respeto a los derechos humanos y libertades
fundamentales, la libertad de asociación, la libertad de expresión, de opinión,
el acceso al poder y su ejercicio de conformidad con el Estado de Derecho, la
celebración de elecciones periódicas libres, justas e imparciales y basadas en
el sufragio universal y mediante voto secreto como expresión de la voluntad
de la población, un sistema pluralista de organizaciones y partidos políticos,
la participación permanente, ética y responsable de la ciudadanía en la vida
política de sus países, la separación e independencia de poderes, la
transparencia y la rendición de cuentas en la administración pública, y unos
medios de comunicación libres, independientes y pluralistas.

Artículo 15
Confirman su adhesión al Compromiso de la Comunidad Andina por la
Democracia, suscrito en Oporto en 1998, el mismo que está llamado a
constituirse en la cláusula democrática andina.

Artículo 16
Se comprometen a defender el orden democrático en la región andina,
convencidos de que la vigencia de los valores democráticos asegura la
interdependencia y reforzamiento mutuo entre la democracia, el desarrollo y
el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Artículo 17
Reiteran su compromiso con la Carta Democrática Interamericana (2001),
afirman que la vigencia del orden democrático constituye una garantía
indispensable para el ejercicio efectivo de los derechos humanos y las libertades
fundamentales y, en consecuencia, se comprometen a adoptar todas las
medidas posibles para fortalecerlo.

Artículo 18
Reconocen el derecho de todo ciudadano y ciudadana de los Países Miembros
de la Comunidad Andina a elegir y participar en las elecciones del Parlamento
Andino, que deberán realizarse mediante sufragio universal, libre, directo y
secreto.

235
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Parte IV. Derechos civiles y políticos

Artículo 19
Reafirman su compromiso de respeto y garantía de los derechos civiles y
políticos, en particular el derecho a la vida y la integridad personal, tal como
están consagrados en el Pacto de los Derechos Civiles y Políticos y los
instrumentos internacionales sobre la materia y las normas constitucionales
de los Países Miembros.

Artículo 20
Promoverán y protegerán las libertades de pensamiento y de opinión y expresión,
en particular el libre funcionamiento de los medios de comunicación social sin
interferencias ni injerencias políticas, públicas o de grupos de presión privada;
el acceso a medios de información electrónica; y el acceso del individuo a la
información que, sobre su persona, obre en poder de la administración pública
y las corporaciones privadas, conforme a lo establecido en la ley.

Artículo 21
Protegerán el derecho de las personas a solicitar asilo, de conformidad con
las normas nacionales y regionales en vigor, y a acogerse a sus beneficios en
caso de ser concedido.

Artículo 22
Renuevan el compromiso de los Países Miembros de la Comunidad Andina de
aplicar las disposiciones del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos en lo concerniente a
las garantías a los derechos humanos, durante los períodos en que se declaren
legalmente «estados de emergencia», en razón de situaciones excepcionales.

Artículo 23
Pondrán en marcha planes de acción en los que participen las entidades
públicas competentes y la sociedad civil, encaminados a prevenir y eliminar,
así como a investigar, juzgar y sancionar los crímenes de lesa humanidad,
incluyendo toda práctica de tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos
o degradantes, las desapariciones forzadas de personas, las ejecuciones
extrajudiciales.

Parte V. Derechos económicos, sociales y culturales

Artículo 24
Reafirman el compromiso de cumplir y hacer cumplir los derechos y las
obligaciones consagrados en el Pacto Internacional de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales, y en particular el de adoptar las medidas, tanto por
separado como mediante la asistencia y la cooperación internacionales, hasta
el máximo de los recursos de que dispongan, para lograr progresivamente, a
través de los medios apropiados, la plena efectividad de los derechos humanos
reconocidos en el Pacto, entre ellos:

1. A tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente


escogido o aceptado.

236
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

2. A gozar de condiciones de trabajo equitativas y satisfactorias.

3. A fundar y afiliarse a sindicatos, y gozar de otros derechos laborales.

4. A la seguridad social.

5. A la protección y asistencia asequibles a la familia.

6. A un nivel de vida adecuado para el individuo y las familias, incluidos los


derechos a la alimentación, el vestido y vivienda adecuados, y a la
mejora continua de las condiciones de existencia.

7. Al más alto nivel posible de salud física y mental.

8. A la educación.

9. A la cultura y a gozar de los beneficios del progreso científico y la


producción intelectual.

Artículo 25
Promoverán y protegerán los derechos y garantías que amparan a los
trabajadores con apego a las leyes nacionales, al Derecho Internacional de
los Derechos Humanos y a las normas laborales emanadas de la Organización
Internacional del Trabajo.

Artículo 26
Destacan la relevancia de las disposiciones del Protocolo Adicional a la
Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales -Protocolo de San Salvador- para la
realización de tales derechos en la región andina y reiteran su compromiso de
aplicar las estipulaciones del Protocolo en conjunción con las de otros
instrumentos internacionales en la materia y con lo previsto en sus legislaciones
nacionales.

Artículo 27
Apoyan la elaboración de un protocolo facultativo al Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales que permita la presentación de
denuncias individuales o colectivas al Comité de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales por posibles violaciones a los derechos contemplados en el Pacto.

Parte VI. Derecho al desarrollo

Artículo 28
Se comprometen a cumplir y hacer cumplir los principios consagrados en la
Declaración sobre el Derecho al Desarrollo (1986) de la Asamblea General de
las Naciones Unidas y en los instrumentos internacionales que contienen
disposiciones sobre esta materia.

Artículo 29
Con miras a promover el derecho al desarrollo en el ámbito andino, prestarán
atención prioritaria a los siguientes temas:

237
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

1. La creación de condiciones favorables y diseño de políticas de desarrollo


nacional y regional con el fin de mejorar progresivamente el bienestar
social de la población andina, sobre la base de su participación activa,
libre y significativa en el desarrollo y con miras a la equitativa distribución
de los beneficios de éste.

2. La acción nacional y cooperación regional para eliminar los obstáculos


al desarrollo y la lucha contra la pobreza, la pobreza extrema y la
inequidad; la promoción de un orden económico internacional que atienda
los derechos individuales, las necesidades, condiciones, las aspiraciones
de los países andinos y su acceso a los beneficios de la sociedad
global.

3. La promoción de la cooperación subregional, regional e internacional


para que los resultados del progreso científico y tecnológico se orienten
a favor del desarrollo económico y social de las naciones y del
fortalecimiento de la paz y la seguridad internacionales, de conformidad
con los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

4. La actuación conjunta de los países andinos, en colaboración con otros


países y grupos de países, para contrarrestar los efectos derivados de
la volatilidad de los mercados financieros; asegurar el libre acceso de
nuestros bienes y servicios a los mercados internacionales; y promover
la eliminación de políticas y prácticas de dumping o subsidios, y otros
obstáculos al libre comercio.

5. La promoción de la participación de la población en el proceso de


adopción de decisiones tendientes a su desarrollo humano sustentable.

6. La representación ante los organismos financieros internacionales para


que el diseño de las políticas de ajuste estructural y otras medidas
relativas a la deuda externa, considere su impacto en la promoción y
protección de los derechos humanos, particularmente los derechos
económicos, sociales y culturales y el derecho al desarrollo, teniendo
para ello en cuenta las condiciones y necesidades sociales de los países.

7. La gestión nacional y regional de los países andinos para que:

(a) Los organismos financieros internacionales y los países deudores


contemplen mecanismos efectivos de alivio del servicio de la deuda
externa, cuando así lo requiera la situación del país concernido; y.

(b) Los países acreedores y deudores conciertan entendimientos para


atender los impactos negativos que en determinadas circunstancias
pudiera derivarse del servicio de la deuda externa en el derecho al
desarrollo.

8. La importancia de la preservación y protección del medio ambiente y de


su utilización adecuada como factor de desarrollo sostenible,

238
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

especialmente en lo relativo a la vinculación deuda externa-medio


ambiente.

Parte VII. Derecho a un medio ambiente sano y protegido

Artículo 30
Reconocen el derecho de toda persona y de las sociedades a un medio
ambiente sano y protegido.

Artículo 31
Declaran que para la promoción y defensa del derecho a un medio ambiente
sano y protegido dentro de la normativa de los derechos humanos, es menester
tomar en cuenta los instrumentos del Derecho Internacional del medio ambiente,
inter alia, el Convenio sobre la Diversidad Biológica, la Convención sobre el
Cambio Climático, la Convención de lucha contra la desertificación, y
particularmente, la Estrategia Regional de Biodiversidad para los Países del
Trópico Andino, adoptada por el Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores.

Parte VIII. Pueblos indígenas y comunidades de afrodescendientes

Artículo 32
Afirman que los Países Miembros de la Comunidad Andina son multiétnicos y
pluriculturales. La diversidad de sus sociedades es uno de sus fundamentos,
riqueza y características básicas; en consecuencia, reafirman el derecho de
todos los pueblos y comunidades de los países andinos a la preservación y
desarrollo de sus identidades propias y a la consolidación de la unidad nacional
de cada país sobre la base de la diversidad de sus sociedades.

Artículo 33
Se comprometen de manera especial a promover programas a favor de la
interculturalidad, entendida ésta como la preservación y desarrollo de las
identidades ancestrales de pueblos indígenas y comunidades de
afrodescendientes a través del fomento de espacios sociales para el contacto,
el diálogo y la interacción entre tales pueblos y comunidades y el resto de las
sociedades de los países andinos, sobre la base de la reafirmación y vigencia
de sus propias identidades y culturas.

Artículo 34
Adoptarán medidas efectivas para que los sistemas educativos, en todos sus
niveles y modalidades, reflejen los valores propios de la diversidad cultural y
étnica de los países andinos e incorporen en los programas de estudio
contenidos y prácticas que fomenten una actitud de respeto a la diversidad y
alienten los propósitos de la interculturalidad.

Artículo 35
Alentarán que los sistemas educativos difundan la interculturalidad a través
del desarrollo de programas específicos para los pueblos indígenas -como por
medio de la educación intercultural bilingüe- y que promuevan el
establecimiento de programas de estudio sobre las culturas indígenas y
afrodescendientes.

239
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Artículo 36
Reiteran su compromiso de cumplir y hacer cumplir los derechos y obligaciones
consagrados en instrumentos internacionales que tienen como finalidad
promover y proteger los derechos humanos de los pueblos indígenas y los de
las comunidades de afrodescendientes, en particular el Convenio sobre pueblos
indígenas y tribales en países independientes (número 169) de la Organización
Internacional del Trabajo.

Artículo 37
Reconocen que los pueblos indígenas y comunidades de afrodescendientes,
además de los derechos humanos que poseen sus miembros como ciudadanos
a título individual, gozan como grupos humanos de raíz ancestral, de derechos
colectivos, cuyo ejercicio en común promueve su continuidad histórica, la
preservación de su identidad y su desarrollo futuro.

Artículo 38
Reconocen, igualmente, que los pueblos indígenas y comunidades de
afrodescendientes, dentro del marco de las legislaciones nacionales y de la
normativa sobre derechos humanos, tienen derecho a mantener y desarrollar
sus identidades y costumbres en lo cultural, espiritual, político, económico y
jurídico; a la propiedad y posesión de las tierras o territorios que tradicionalmente
ocupan; a no ser desplazados de ellos y a retornar en caso de serlo; a
conservar sus propias formas de organización social, ejercicio de la autoridad
y administración de justicia; a desarrollar y mantener su patrimonio cultural
tangible e intangible; y a la protección de sus conocimientos ancestrales
colectivos y al ejercicio de sus prácticas tradicionales.

Artículo 39
Reconocen, asimismo, el derecho de los pueblos indígenas y comunidades de
afrodescendientes, dentro del marco de los ordenamientos constitucionales y
legislaciones nacionales y de la normativa internacional sobre derechos
humanos, a conservar y promover sus prácticas tradicionales para la
conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica; a participar
en el uso, administración y usufructo sostenibles de los recursos naturales
que se ubican en sus tierras o territorios; a ser consultados en las decisiones
que se tomen sobre la explotación de los recursos naturales no renovables
que se hallan en sus tierras o territorios y sobre toda actividad que afecte al
medio ambiente y formas de vida; de aquellos a participar siempre que sea
posible en los beneficios que reporten actividades de manejo de recursos
naturales en sus tierras y territorios; a percibir una indemnización equitativa
por cualquier daño que puedan sufrir como resultado de estas actividades; a
ser consultados y participar en la formulación, aplicación y evaluación de los
planes de desarrollo que les concierna; y a formular sus propios planes de
desarrollo sostenible y gestionar de los Estados los recursos para su
financiamiento y la cooperación internacional.

Artículo 40
Se comprometen con la adopción de la Declaración Internacional de los
Derechos de los Pueblos Indígenas que se encuentra en preparación en el

240
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

marco de las Naciones Unidas y de la Declaración Interamericana sobre los


Derechos de los Pueblos Indígenas, que se encuentra en proceso de elaboración
en la OEA, y expresan su respaldo a la gestión del Foro Permanente de
Asuntos Indígenas del Consejo Económico y Social de la ONU.

Artículo 41
Recordando que la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación
Racial y Formas Conexas de Intolerancia (Durban, Sudáfrica, 2001) señaló
que los pueblos indígenas y comunidades de afrodescendientes han sido
víctimas de discriminación, esclavitud y pobreza, expresan su compromiso de
diseñar, promover y aplicar en el plano nacional, regional e internacional
estrategias, programas y políticas para fomentar un desarrollo social equitativo
y el ejercicio pleno de sus derechos humanos.

Parte IX. Derechos de grupos sujetos de protección especial


A. Derechos de las mujeres

Artículo 42
Reiteran su compromiso de cumplir y hacer cumplir los derechos y obligaciones
consagrados en la Convención internacional sobre la eliminación de todas las
formas de discriminación contra la mujer (1981) y su Protocolo Facultativo
(1999), la Convención sobre los derechos políticos de la mujer (1954),
Convención Interamericana para prevenir, sancionar y eliminar la violencia
contra la mujer (1995) y demás instrumentos internacionales y regionales
sobre la materia.

Artículo 43
Prestarán atención a los siguientes temas prioritarios con miras a mejorar la
promoción y protección de los derechos humanos de las mujeres, en sus
respectivas jurisdicciones y en el ámbito andino:

1. La protección a las mujeres contra la discriminación -tanto en la esfera


pública como privada- con miras a garantizar sus derechos humanos y
de manera particular los derechos a la vida, la integridad y seguridad
personal, la libertad personal, la participación política, el trabajo, la
salud y el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos, la seguridad
social, la vivienda adecuada, la educación, la propiedad y la participación
en la vida económica de la sociedad, y al acceso a recursos legales y
administrativos efectivos frente a la violación de sus derechos.

2. La adopción de programas para promover activamente la participación


de las mujeres en los ámbitos público y privado de la sociedad, y la
incorporación de la perspectiva de género en las políticas públicas y la
promoción de esta perspectiva en el sector privado.

3. La acción para erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres;
luchar contra la impunidad de quienes las perpetren, tanto en la esfera
pública como en la privada; y desarrollar mecanismos para ofrecer una
efectiva reparación a las víctimas de la violencia de género.

241
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

4. La protección contra el hostigamiento sexual y toda forma de explotación


sexual y laboral; la esclavitud, trata y tráfico de mujeres y niñas -en
especial con fines de explotación sexual-; y la incitación y forzamiento
a la prostitución, el embarazo y la esterilización forzados.

5. La acción frente a todas las formas de discriminación contra las mujeres


en relación con el matrimonio, uniones de hecho y las relaciones familiares,
especialmente en cuanto a los derechos de las mujeres durante el
matrimonio, uniones de hecho y tras su disolución, y con respecto al
trabajo doméstico, la crianza de los hijos e hijas, el ejercicio de derechos
sexuales y reproductivos y el régimen patrimonial.

B. Derechos de los niños, niñas y adolescentes

Artículo 44
Reiteran su compromiso de cumplir y hacer cumplir los derechos y obligaciones
consagrados en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño (1989),
sus Protocolos facultativos relativos a la participación de niños y niñas en
conflictos armados (2000) y a la venta de niños y niñas, la prostitución
infantil y la utilización de niños y niñas en la pornografía (2000), y demás
instrumentos internacionales acordados para promover y proteger los derechos
humanos de los niños, niñas y adolescentes.

Artículo 45
Prestarán atención a los siguientes temas prioritarios con miras a mejorar la
promoción y protección de los derechos humanos de los niños, niñas y
adolescentes, en sus respectivas jurisdicciones y en el ámbito andino:

1. La concreción de la igualdad de derechos de los niños, niñas y


adolescentes con respecto a otros miembros de la sociedad, con arreglo
a la legislación pertinente, y la lucha contra toda forma de discriminación
a niños y niñas en relación con la raza, color, sexo, idioma, religión,
opinión política, nacionalidad, edad, condición económica y social,
estatuto migratorio suyos o de sus padres, y cualquier otra condición.

2. La realización efectiva del interés superior del niño y de la niña consagrado


en la Convención de los Derechos del Niño, en los ámbitos legal e
institucional.

3. La protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes a una


identidad y a que su identidad se mantenga en reserva en los casos
contemplados por la Ley; a tener un nombre y una nacionalidad; a
contar con un representante legal; a conocer, en la medida de lo posible,
la identidad de sus padres y ser cuidado por ellos; y a ser oídos en los
temas que les conciernen.

4. La protección de los derechos fundamentales de los niños, niñas y


adolescentes privados de libertad con arreglo a las normas nacionales e
internacionales sobre la materia.

242
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

5. La protección contra la esclavitud, el tráfico, los traslados ilícitos y la


retención de niños, niñas y adolescentes en el extranjero; y contra su
privación ilegal o arbitraria de la libertad.

6. La erradicación del trabajo infantil a partir de la eliminación de todas las


formas de explotación laboral sobre la base de los convenios de la
Organización Internacional del Trabajo y leyes nacionales aplicables.

7. La protección frente a todas las formas de explotación, abuso sexual y


violencia, incluso la violencia intrafamiliar, a los que puedan estar
sometidos los niños y las niñas, y aplicación de las disposiciones del
Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño
relativo a la venta de niños y niñas, la prostitución infantil y la utilización
de niños y niñas en la pornografía (2000).

8. El combate a la impunidad de quienes afecten los derechos de los niños,


tanto en la esfera pública como en la privada; y el desarrollo de programas
para ofrecer una efectiva reparación a las víctimas de explotación y
violencia.

9. La prevención y sanción a los responsables del reclutamiento y


participación de los niños, las niñas y adolescentes en cualquier conflicto
armado; el respeto de la edad mínima de reclutamiento de 18 años de
conformidad con las disposiciones del Protocolo facultativo de la
Convención de los Derechos del Niño relativo a la participación de niños
y niñas en conflictos armados (2000).

10. La adopción de un sistema de protección social integral que busque


dar atención a los derechos económicos, sociales y culturales de los
niños, las niñas y adolescentes, y en cuyo diseño y ejecución participen
las organizaciones de la sociedad civil involucradas en la promoción y
protección de los derechos de la niñez.

11. El derecho de los adolescentes a recibir una debida educación e


información para una sexualidad responsable.

C. Derechos de los adultos mayores

Artículo 46
Reiteran su compromiso de cumplir y hacer cumplir los derechos y obligaciones
que tienen como finalidad promover y proteger los derechos humanos de los
adultos mayores.

Artículo 47
Prestarán atención a los siguientes temas prioritarios con miras a mejorar la
promoción y protección de los derechos de los adultos mayores, en sus
respectivas jurisdicciones y en el ámbito andino:

1. La protección a los adultos mayores contra toda forma de discriminación


y de violencia, incluida la violencia familiar.

243
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

2. La facilitación de atención oportuna a los adultos mayores en las


dependencias y servicios públicos y privados.

3. La participación de los adultos mayores y sus organizaciones en la toma


de decisiones sobre asuntos públicos que les concierne.

4. La protección efectiva del derecho de los adultos mayores a la seguridad


social, en particular en lo relativo a los derechos y garantías relacionados
con la jubilación laboral.

5. La promoción de la participación e integración de los adultos mayores


en la sociedad.

D. Derechos de personas con discapacidades

Artículo 48
Reiteran su compromiso de cumplir y hacer cumplir los derechos y obligaciones
consagrados en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de
los Impedidos (1975); en instrumentos internacionales que tienen como
finalidad promover y proteger los derechos humanos de las personas con
discapacidades, como la Convención Interamericana a favor de las Personas
con Discapacidad (1999); y en otras declaraciones, resoluciones y convenios
de protección social adoptados en el marco de las Naciones Unidas, la
Organización Internacional del Trabajo, la Organización Mundial de la Salud y
la Organización Panamericana de la Salud;

Artículo 49
Prestarán atención a los siguientes temas prioritarios con miras a mejorar la
promoción y protección de los derechos humanos de las personas con
discapacidades, en sus respectivas jurisdicciones y en el ámbito andino:

1. La protección frente a toda forma de discriminación y violencia contra


las personas con discapacidades.

2. La prevención de causas que originan discapacidades a través de la


educación, la seguridad en el lugar de trabajo y la divulgación pública.

3. La realización del derecho a la seguridad social y a la salud de las


personas con discapacidades.

4. El fomento del desarrollo personal a través de programas que atiendan


las necesidades particulares de las personas con discapacidades.

5. La integración social de las personas con discapacidades a través del


trabajo, la educación y la plena participación en sus respectivas
comunidades nacionales.

6. La facilitación de asistencia temprana, tratamiento médico, rehabilitación,


educación, formación profesional y atención personal a las personas

244
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

con discapacidad, con miras a su inserción en el mundo laboral en


condiciones dignas y equitativas respecto al resto de trabajadores.

7. La información a la población sobre los derechos de las personas con


discapacidades a fin de eliminar prejuicios, estereotipos y discriminaciones
a las que éstas son susceptibles.

8. La elaboración de programas de diseño arquitectónico en las ciudades,


zonas rurales y áreas apartadas que permitan un mejor desplazamiento
y uso de los espacios públicos por parte de las personas discapacitadas.

E. Derechos de los migrantes y sus familias

Artículo 50
Reiteran su compromiso de cumplir y hacer cumplir los derechos y obligaciones
consagrados en instrumentos internacionales que tienen como finalidad
promover y proteger los derechos humanos de los migrantes y sus familias; y
afirman su propósito de continuar haciendo esfuerzos para que sus legislaciones
nacionales hagan posible la adopción de la Convención Internacional sobre la
protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus
familiares (1990), y examinarán como cuestión prioritaria la posibilidad de
firmarla y ratificarla, o de adherirse a ella.

Artículo 51
Prestarán atención a los siguientes temas prioritarios con miras a mejorar la
promoción y protección de los derechos humanos de los migrantes y sus
familias, en sus respectivas jurisdicciones y en el ámbito andino:

1. El respeto del derecho a la migración, al trabajo, al libre tránsito y


circulación de los migrantes y sus familias, y a la libertad de elegir
libremente domicilio, con arreglo a las legislaciones nacionales y a la
normativa comunitaria.

2. La prevención y eliminación de la discriminación a los migrantes andinos


y sus familias en el acceso a los servicios públicos de educación y
salud, vivienda y alojamiento, seguridad social y a fuentes de trabajo,
así como la creación de centros de información y atención a los migrantes.

3. La dotación a los migrantes y sus familias de documentos de identificación,


sin discriminación por su raza, color, sexo, edad, idioma, religión,
nacionalidad, opinión política, orientación sexual y estatuto migratorio.

4. La reunificación en el país de destino de los migrantes y sus familias y la


regularización de su situación migratoria por los medios legales y
administrativos correspondientes.

5. La protección a los familiares de los migrantes, especialmente a los


niños, niñas, adolescentes y adultos mayores que continúen viviendo
en su país de origen y se hayan separado de miembros de su familia
como consecuencia de la migración.

245
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

6. La acción conjunta de los Países de la Comunidad Andina para promover


y proteger los derechos de los migrantes y sus familias ante otros
países y grupos de países, así como en los foros internacionales y
regionales.

F. Derechos de las personas con diversa orientación sexual

Artículo 52
Reconocen que las personas, cualesquiera sean su orientación u opción
sexuales, tienen iguales derechos humanos que todas las demás.

Artículo 53
Combatirán toda forma de discriminación a individuos por motivos de su
orientación u opción sexuales, con arreglo a las legislaciones nacionales y,
para ello, prestarán especial atención a la prevención y sanción de la violencia
y discriminación contra las personas con diversa orientación u opción sexual,
y la garantía de recursos legales para una efectiva reparación por los daños y
perjuicios derivados de tales delitos.

G. Derechos de los desplazados internos

Artículo 54
Reiteran su compromiso de cumplir y hacer cumplir las normas pertinentes de
instrumentos de derechos humanos, el Derecho Internacional Humanitario y
el Derecho Internacional de los Refugiados que protegen a las personas que
son forzadas u obligadas a abandonar su hogar o su lugar de domicilio habitual,
en particular para evitar los efectos de un conflicto armado, situaciones de
violencia generalizada, violaciones masivas de los derechos humanos o
catástrofes naturales o provocadas por el ser humano, y que no han cruzado
una frontera estatal internacionalmente reconocida.

Artículo 55
Con miras a proteger los derechos humanos de los desplazados internos en
sus respectivas jurisdicciones y en el ámbito andino, prestarán atención a las
siguientes prioridades:

1. Velarán por la aplicación por parte de las autoridades públicas de los


«Principios rectores de los desplazamientos internos» (1998) de las
Naciones Unidas y promoverán la incorporación de éstos a la legislación
de cada país.

2. Garantizarán la igualdad de derechos entre los desplazados internos y


demás habitantes de sus países, investigarán, juzgarán y sancionarán a
quienes violen los derechos y libertades fundamentales de las personas
desplazadas.

3. Proporcionarán protección y ayuda humanitaria a los desplazados internos


y/o facilitarán la entrega de asistencia humanitaria por parte de
organizaciones internacionales o no gubernamentales con arreglo a las
normas internacionales y nacionales aplicables.

246
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

4. Procurarán establecer las condiciones y proporcionar los medios que


permitan el regreso voluntario, seguro y digno de los desplazados internos
a su lugar de residencia habitual, o su reasentamiento voluntario en
otra parte del país.

H. Derechos de las personas privadas de la libertad

Artículo 56
Reiteran su compromiso de cumplir y hacer cumplir los derechos y obligaciones
consagrados en instrumentos internacionales con respecto a las personas
privadas de la libertad.

Artículo 57
Prestarán atención a los siguientes temas prioritarios, con miras a garantizar
los derechos humanos de las personas privadas de la libertad:

1. La ejecución de programas para mejorar significativamente las condiciones


de vida en los centros de detención y penitenciarios de cada País Miembro,
que guarden conformidad con los principios y reglas de las Naciones
Unidas aplicables a las personas sometidas a cualquier forma de prisión
o detención, en particular a lo que se refiere a la separación física entre
condenados y procesados.

2. La adopción de medidas para evitar violaciones a los derechos humanos


de las personas detenidas, entre otras, la educación y capacitación del
personal penitenciario en esta materia, y la investigación, juzgamiento
y sanción a quienes cometan tales violaciones.

3. La creación de programas de rehabilitación y reinserción social de las


personas privadas de la libertad, adjuntos a los centros penitenciarios,
y la consideración del establecimiento en la legislación de penas
alternativas al internamiento, como la prestación de trabajos y servicios
a la comunidad.

4. La aplicación del principio de celeridad procesal como prioritario en la


administración de justicia y el juzgamiento y condena respetando los
términos establecidos por las legislaciones nacionales.

I. Derechos humanos y los derechos de los refugiados y apátridas

Artículo 58
Reiteran su compromiso de cumplir y hacer cumplir los derechos y obligaciones
consagrados en instrumentos internacionales que tienen como finalidad
promover y proteger los derechos de refugiados y apátridas de los cuales los
Países Miembros de la Comunidad Andina sean Parte, de conformidad con las
legislaciones nacionales.

Artículo 59
Prestarán atención a los siguientes temas prioritarios, con miras a mejorar la
promoción y protección de los derechos humanos de refugiados y apátridas:

247
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

1. La protección de los refugiados y apátridas contra toda forma de


discriminación y violencia en razón de su raza, color, sexo, idioma, religión,
opinión política, nacionalidad, orientación sexual, estatuto migratorio,
edad y cualquier otra condición.

2. El acceso a la educación, a servicios sociales y de salud, la vivienda y el


trabajo, y el derecho de libre circulación, expresión, religión y a la
dotación de la debida documentación sin distinción alguna en el país de
recepción.

3. El goce efectivo de sus derechos, con arreglo a las legislaciones


nacionales, en particular el derecho a la vida, la seguridad, la propiedad,
a contar con un recurso efectivo frente a la violación de sus derechos,
al respeto de las normas del debido proceso ante los tribunales del país
de recepción, a no ser expulsado -sino de conformidad a la ley, pero
nunca al país donde su vida, seguridad o libertad estén amenazadas-.

Parte X. Otros ámbitos de protección de los derechos humanos

Artículo 60
Reconocen que el desarrollo del Derecho Internacional de los Derechos
Humanos conduce a la consideración de otros temas que tienen relación con
la promoción y protección de tales derechos; y que los Países Miembros de la
Comunidad Andina deben alentar esta dinámica jurídica en los ámbitos
nacionales e internacional y trabajar conjuntamente para impulsar el desarrollo
normativo de los derechos humanos.

Parte XI. Derechos humanos y Derecho internacional humanitario

Artículo 61
Reafirman su sólido respaldo a las normas del Derecho Internacional Humanitario
establecidas en los Convenios de Ginebra de 1949 y en sus Protocolos
Adicionales de 1977, entre otras; reiteran su convencimiento que estos son
los instrumentos Internacionales aplicables para garantizar una mejor
protección a las víctimas de los conflictos armados internacionales y no
internacionales, y en especial a la población civil. Exhortan a las partes en
conflictos armados internacionales y no internacionales a respetar las normas
del derecho internacional humanitario aplicables.

Artículo 62
En el marco del desarrollo jurídico del Derecho Internacional de los Derechos
Humanos, reconocen la importancia de su relación con el Derecho Internacional
Humanitario, en tanto que éste puede ser instrumento para su interpretación;
y respaldan las normas establecidas en los convenios internacionales sobre
las materias.

Parte XII. Mecanismos de promoción y protección de los derechos


humanos

Artículo 63
Declaran que la Carta Andina de Promoción y Protección de los Derechos
Humanos constituye la primera manifestación integral de la Comunidad Andina

248
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

en materia de derechos humanos en el espacio comunitario, y complementa


la normativa nacional, interamericana y universal en el tema. Los programas
que se preparen dentro del marco de las disposiciones de la Carta se deberán
coordinar con las actividades nacionales o que bajo cooperación internacional
ejecuten los Países Miembros en la región andina.

Mecanismos nacionales

A. Administración de justicia

Artículo 64
Para la promoción y protección de los derechos humanos en general, y del
derecho al debido proceso en particular, promoverán que los Países Miembros
de la Comunidad Andina cuenten con administraciones de justicia eficientes,
independientes, imparciales y autónomas.

Artículo 65
Apoyarán directamente y, según corresponda, en coordinación con las
Funciones Judiciales de cada nación, la ejecución de programas dirigidos a
mejorar sus sistemas de administración de justicia, a fin de, entre otros,
promover la eficacia y transparencia de los procedimientos legales; combatir
los actos de corrupción judicial, el retardo injustificado en la administración
de justicia y el abuso de la prisión preventiva; y ofrecer soluciones a la
situación de los presos sin sentencia.

Artículo 66
Destacan el importante papel que tiene la Administración de Justicia de cada
País Miembro de la Comunidad Andina para la protección de los derechos
humanos, a través de la aplicación de las leyes nacionales e instrumentos
internacionales.

Artículo 67
Apoyan, con arreglo a las legislaciones nacionales, la gestión independiente y
autónoma de la Administración de Justicia para investigar, juzgar y sancionar
a los responsables de violaciones de derechos humanos, y para disponer la
reparación de daños y perjuicios a las víctimas de tales violaciones.

Artículo 68
Deciden promover iniciativas legislativas a fin de armonizar la legislación nacional
con la normatividad internacional de los derechos humanos y ofrecer recursos
judiciales en el ámbito nacional para la protección de tales derechos.

Artículo 69
Reconocen el derecho de las personas de acudir a los mecanismos de protección
internacional de los derechos humanos, respetando la naturaleza subsidiaria
de tales mecanismos.

249
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

B. Defensorías del pueblo

Artículo 70
Reconocen el papel de las Defensorías del Pueblo como garantía institucional
de protección de los derechos humanos, y se comprometen a respetar los
estatutos constitutivos y prerrogativas legales de las Defensorías.

Artículo 71
Recomiendan el intercambio de información y experiencias entre las Defensorías
del Pueblo de la Comunidad Andina, a fin de fomentar la más eficaz gestión y
coordinación de sus oficinas.

Artículo 72
Hacen un llamado a las Defensorías del Pueblo a promover mecanismos que
hagan efectivo el derecho de información de la ciudadanía sobre las actividades
de las instituciones públicas, con ajuste a las disposiciones legales y con la
participación de la sociedad civil organizada.

C. Defensores de los derechos humanos

Artículo 73
Reiteran el compromiso de los Países Miembros de la Comunidad Andina con la
protección de los derechos humanos de los defensores de los derechos
humanos y con la legitimidad de su trabajo, con arreglo a las disposiciones de
la «Declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las
instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades
fundamentales universalmente reconocidos» (1999), y su voluntad de colaborar
con la sociedad civil en la promoción y protección de los derechos humanos
dentro de cada país y a escala regional.

Artículo 74
Declaran su compromiso de respetar la autonomía e independencia de los
Defensores de los derechos humanos, facilitarles la información a que
legalmente tienen acceso, brindarles plena protección para el libre desempeño
de sus actividades cuando así lo requieran, e investigar, juzgar y sancionar
con firmeza y efectividad todo acto que atente contra las libertades y garantías
fundamentales que amparan a los Defensores de los derechos humanos y a
sus organizaciones.

D. Planes y programas de derechos humanos

Artículo 75
Acogen la recomendación de la Conferencia Internacional de Derechos Humanos
de Viena (1993) y de otras reuniones y foros internacionales a fin de que
cada país cuente con un Plan Nacional de Derechos Humanos.

Artículo 76
Declaran su compromiso de impulsar la participación de la ciudadanía y de las
organizaciones de Defensores de derechos humanos en la elaboración, ejecución

250
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

y seguimiento de los Planes Nacionales de Derechos Humanos, y de hacer


públicos sus informes sobre la ejecución de dichos Planes Nacionales a las
instituciones públicas de control, a la sociedad civil, y a los Países Miembros
de la Comunidad Andina por conducto de la Secretaría General.

Artículo 77
Alientan las gestiones de los Países Miembros para obtener cooperación bilateral
y de organismos multilaterales que guardan relación con los derechos humanos,
entre otros, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos, a fin de preparar planes y programas nacionales de
derechos humanos o actualizar los existentes.

E. Derechos humanos y la fuerza pública

Artículo 78
Afirman que la plena vigencia de los derechos humanos requiere de la necesaria
acción de la fuerza pública para garantizar que la seguridad ciudadana y el
orden público se ejerzan bajo el principio de la legalidad y el respeto de los
derechos humanos.

Artículo 79
Establecerán canales de cooperación entre las Fuerzas Públicas nacionales
de los Países miembros, a fin de desarrollar actividades orientadas a promover
en dichas instituciones los valores de los derechos humanos y la capacitación
de su personal en el respeto del principio de la legalidad, y, en caso de
conflictos internos, en las normas del derecho internacional humanitario.

Mecanismos internacionales

A. Cooperación con los órganos de vigilancia de los tratados de derechos


humanos

Artículo 80
Reafirman su voluntad de presentar a tiempo los informes periódicos que los
Países Miembros de la Comunidad Andina deben rendir a los órganos de vigilancia
de tratados internacionales de derechos humanos sobre la aplicación de tales
instrumentos. Se propiciará la participación de la sociedad civil en el proceso
de preparación y seguimiento de los informes.

Artículo 81
Evaluarán y atenderán en lo pertinente las observaciones finales de los Órganos
de vigilancia de tratados internacionales de derechos humanos al término del
examen de los informes periódicos de los Países Miembros; y darán a los
informes periódicos y las observaciones finales la más amplia divulgación.

B. Cooperación con el sistema de naciones unidas e interamericano de


promoción y protección de los derechos humanos

Artículo 82
Cooperarán activamente con los sistemas de Naciones Unidas e Interamericano
de protección y promoción de los derechos humanos, y promoverán la
cooperación entre dichos sistemas.

251
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Artículo 83
Destacan la importancia de las recomendaciones de la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos y reiteran su compromiso de acatar las sentencias y
resoluciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

C. Corte Penal Internacional

Artículo 84
Por su significación para el Derecho Internacional de los Derechos Humanos,
destacan la entrada en vigor del Estatuto de Roma que establece la Corte
Penal Internacional, la cual, en su carácter complementario y subsidiario
respecto a las jurisdicciones nacionales, contribuirá a la lucha contra la
impunidad de los responsables de genocidio, delitos de lesa humanidad, crímenes
de guerra y agresión.

Artículo 85
Asumen el compromiso de considerar favorable y prontamente la ratificación
del Estatuto de la Corte Penal Internacional, para lo cual adecuarán sus
legislaciones nacionales.

Parte XIII. Seguimiento de la Carta Andina de Promoción y Protección


de los Derechos Humanos

Artículo 86
Acuerdan promover los principios y propósitos de la Carta Andina de Promoción
y Protección de los Derechos Humanos a través de los mecanismos que se
mencionan en esta sección, sin perjuicio de que se incorporen posteriormente
otros modos y vías de seguimiento por conducto de los canales comunitarios
pertinentes.

Artículo 87
El Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores será el máximo
organismo comunitario encargado de dar seguimiento a las iniciativas
subregionales previstas en la Carta.

Artículo 88
La Secretaría General de la Comunidad Andina prestará la asistencia que
requiera el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores a fin de
cumplir con lo dispuesto en el artículo anterior.

Artículo 89
El Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores acordará con el
Parlamento Andino mecanismos de consulta en torno a la contribución de
este organismo a la ejecución y seguimiento de la Carta Andina de Protección
y Promoción de los Derechos Humanos.

Artículo 90
Invitan a los Defensores del Pueblo de los Países Miembros de la Comunidad
Andina a dar seguimiento y velar por la aplicación de las disposiciones de la

252
EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

Carta Andina que conciernen a sus potestades y a reunirse para acordar las
opiniones y recomendaciones al respecto que transmitirán al Consejo Andino
de Ministros de Relaciones Exteriores, a través de la Secretaría General.

Artículo 91
Invitan a la sociedad civil de los países andinos, y en particular a las
organizaciones de defensores de derechos humanos, a participar en las
actividades de seguimiento de la Carta Andina de Promoción y Protección de
los Derechos Humanos, en coordinación con la Secretaría General y los
Ministerios de Relaciones Exteriores de los Países Miembros.

Articulo 92
Para el seguimiento de la Carta Andina de Promoción y Protección de los
Derechos Humanos y de manera adicional a las actividades establecidas en la
misma, los Países de la Comunidad Andina organizarán programas regionales
para difundir los principios de la Carta Andina, propiciar una cultura andina de
respeto de los derechos humanos, en particular de los derechos de individuos
y colectividades que requieren protección especial, y alentar el desarrollo del
Derecho Internacional de los Derechos Humanos en los nuevos ámbitos, según
lo prescrito en la Parte X de la Carta Andina.

Artículo 93
Recomiendan que los Planes Nacionales de Derechos Humanos y demás
programas establecidos para la protección de los derechos humanos tomen
en consideración el contenido y estipulaciones de la Carta Andina de Promoción
y Protección de los Derechos Humanos, y que coordinen en lo posible las
actividades nacionales con las derivadas de la aplicación y seguimiento de la
Carta Andina.

Parte XIV. Disposiciones generales

Artículo 94
Nada de lo dispuesto en la presente Carta puede ser interpretado en el
sentido de limitar el goce y ejercicio de cualquier derecho o libertad que
puede estar reconocido de acuerdo con las leyes de cualquiera de los Países
Miembros o con los instrumentos internacionales de derechos humanos vigentes
en los mismos.

Artículo 95
Acuerdan adoptar la Carta Andina de Promoción y Protección de los Derechos
Humanos en idioma castellano y traducirla a los principales idiomas ancestrales
de los pueblos indígenas de los países andinos.

Parte XV. Disposición final

Artículo 96
Instruyen a sus Ministros de Relaciones Exteriores para que, dada la dinámica
de la evolución del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, revise

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EL ESTADO Y EL PUEBLO AFROPERUANO

cada cuatro años el contenido de esta Carta con miras a su actualización y


perfeccionamiento. El carácter vinculante de esta Carta será decidido por el
Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores en el momento oportuno.

Dada y firmada en Guayaquil, a los veintiséis días del mes de julio del año dos
mil dos.

Jorge Quiroga Ramírez, Presidente de la República de Bolivia


Andrés Pastrana Arango, Presidente de la República de Colombia
Gustavo Noboa Bejarano, Presidente de la República del Ecuador
Alejandro Toledo Manrique, Presidente de la República del Perú
Hugo Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

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ANEXO IV
DOCUMENTOS
DE LOS
ORGANISMOS
DEL ESTADO

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