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F e l i z Navidad -

Feliz Navidad

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Hechos Relevantes:

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Diciembre

Índice

3 El Gozo en la Tranquilidad Financiera

Diciembre Índice 3 El Gozo en la Tranquilidad Financiera Imitando la Fe de Abraham por Gloria
Diciembre Índice 3 El Gozo en la Tranquilidad Financiera Imitando la Fe de Abraham por Gloria

Imitando la Fe de Abraham

por Gloria Copeland En este poderoso extracto del nuevo libro de Gloria Copeland, El Plan Maestro de Dios para Tu Vida, actual éxito de librería del NewYork Times, descubre cómo tus palabras tienen poder para producir o destruir tu victoria.

por Kenneth Copeland Si las noticias sobre la crisis económica han sacudido tu mundo, ¡No te desanimes! Descubre lo que dice la Biblia sobre la recesión económica y el creyente.

dice la Biblia sobre la recesión económica y el creyente. Cuando el Señor nos habló por

Cuando el Señor nos habló por primera vez de lanzar la publicación de la revista La Voz de Victoria del Creyente, (The Believer’s Voice of Victory, por su título en inglés) nos dijo: “Esta es su semilla. Envíensela a todos aquellos que respondan a su ministerio, y nunca permitan que se pague por suscripción a la revista”. Por 35 años ha sido un gozo para nosotros llevarte las buenas nuevas a través de las enseñanzas de ministros, que escriben a partir de una relación viva y personal con Dios, así como también los testimonios de los creyentes que le han creído a Dios por la veracidad de Su Palabra, y han experimentado Su Victoria en la vida diaria.

—Kenneth y Gloria Copeland

7 Boletín de Buenas Nuevas

Lee estos inspiradores relatos de la vida real sobre las victorias de fe, de gente como tú.

9 Calendario de Eventos 2009

¡Vive tu fe y comparte la Palabra de Dios invitando a un ser querido a uno de los eventos de los Ministerios Kenneth Copeland!

14 Calendario de Diciembre del Programa de Televisión La Voz de Victoria del Creyente

LA VOZ DE VICTORIA DEL CREYENTE, volumen 2, número 12, diciembre de 2008. LA VOZ DE VICTORIA DEL CREYENTE es una publicación mensual de Eagle Mountain International Church Inc./Ministerios Kenneth Copeland Inc., organización sin fines de lucro, Fort Worth, Texas. © 2008 Ministerios Kenneth Copeland, Inc. Derechos reservados. Se prohíbe la reproducción parcial o total sin autorización por escrito. LA VOZ DE VICTORIA DEL CREYENTE y el logotipo en la última página son marcas registradas de Eagle Mountain International Church Inc./Kenneth Copeland Ministries Inc. en los Estados Unidos y en los países donde circula LA VOZ DE VICTORIA DEL CREYENTE. El costo de impresión y distribución se financia con donativos de los Socios y Amigos de los Ministerios Kenneth Copeland. Impreso en los Estados Unidos de América. Para suscri- birse gratuitamente (solo versión en inglés), escriba a los Ministerios Kenneth Copeland, Fort Worth, TX 76192-0001 o visita nuestro sitio Web www.kcm.org.Debido a que cada número de LA VOZ DE VICTORIA DEL CREYENTE se planea con anticipación, no recibimos artículos que no hayan sido solicitados. Gerente de Mercadotecnia: Cindy Hames. Coordinadora de Publicidad: Leah Lee. Jefa de Publicaciones: Glenda Bunkofske. Director Editorial: Ronald C Jordan; Editor Colaborador: Don Turner; Editora: Deborah Ide; Asistente Editorial: Camille Wilder; Redactores: Michelle M. Adams, Karen Adlong, Darlene Breed, Carmen Glover,Rick Bunkofske, David Holland, Gina Lynnes, Christopher Maselli, Joe Prestwood; Correctores de Estilo: John Carcomo, Jean De Long, Michelle Harris, Eileen Hooley; Diseñador Principal: Michael Augustat; Directora de Proyectos: Deborah Brister; CoordinadoraTipográfica: Joyce Glasgow. Versión en Español: Martha Sierra y Maritza Sierra.

] por

[ No tenemos que depender del sistema de un mundo caído para obtener nuestro sustento, ni tenemos que sufrir los graves estragos de una economía con fuertes altibajos, con sus recesiones y sus depresiones.

Kenneth

Copeland

El Gozo en la

recesiones y sus depresiones. Kenneth Copeland El Gozo en la Financiera Si alguna noticia reciente sobre

Financiera

Si alguna noticia reciente sobre la recesión ha sacudido tu confianza, tengo una

noticia de primera plana que te infundirá ánimo. Si has estado preocupado por

el efecto que tendrá el estado actual de la economía en tu futuro financiero, tengo

un informe fundamentado en la Biblia que puede traer tranquilidad a tu mente y

librarte de toda preocupación financiera. >> ¡En el reino de Dios no hay recesión!

Fíjate bien que no he dicho que en el cielo no hay recesión. Aunque eso es cierto, las riquezas que disfrutaremos en el cielo, hoy no llenarán nuestro tanque de gasolina. Tampoco ponen comida en nuestra mesa ni un techo sobre nuestra cabeza mientras vivamos en el planeta Tierra. El cielo está en nuestro futuro. Sin embargo, el reino de Dios es una realidad de nuestro presente. No solamente existe en el cielo, sino también en

la Tierra, donde Jesucristo es Rey. Así que, como creyentes, podemos disfrutar de los beneficios del reino de Dios y disponer de sus recursos, no solamente en el promisorio mundo futuro, sino también en este presente tan difícil. Nosotros no tenemos que depender del sistema de un mundo caído para obtener nuestro sustento ni tenemos que sufrir los graves estragos de una economía con fuertes altibajos, con sus recesiones y sus depresiones. Podemos vivir con abundancia en cualquier economía, porque en el reino

de Dios “LA BENDICIÓN del Señor, es la que [¡siempre!] enriquece, y no añade tristeza con ella”, (Proverbios 10:22). Alguna persona podría decirme: “Pero hermano Copeland, si eso es cierto, ¿por qué muchos de nosotros tenemos que trabajar hasta el agotamiento en dos trabajos solo para cubrir nuestras necesidades?” Porque como todo en el reino de Dios, la parte financiera de LA BENDICIÓN funciona mediante la fe, y cuando nos estamos esforzando para suplir nuestras propias necesidades, no estamos obrando con fe. Estamos confiando en nuestro propio esfuerzo. En vez de actuar de acuerdo al reino de Dios actuamos de acuerdo al sistema de las finanzas del mundo. En ese sistema la gente vive haciendo de sí misma su propio dios. Actúan como si fueran su propia fuente de

provisión, de modo que siempre están tratando de cubrir sus necesidades. Se pasan la vida persiguiendo al dinero. Jesús le llamó a eso el sistema de “mammon” (dios de las riquezas y la codicia), y de forma terminante les dijo: “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará [le importará poco

y tomará con ligereza] al otro. No podéis servir a Dios y a [mammon] las riquezas”, (Mateo 6:24).

Una Manera Ardua de Vivir Ningún creyente verdadero debería servir deliberadamente

a mammon, el dios de este mundo. Sin embargo, eso es

exactamente lo que estamos haciendo cuando nos preocupamos por las finanzas y nos afanamos tanto para cubrir nuestras necesidades. Nos estamos atando nosotros mismos al lamentable y lastimoso sistema del mundo, con todas sus limitaciones. En ese sistema, trabajamos más arduamente y aun así no nos alcanza. Si encontramos la forma de salir adelante, pagamos un precio demasiado alto; hasta llegamos a sacrificar nuestro tiempo con la Palabra de Dios o con la familia, o desatendemos nuestra salud. Aun cuando parece que nos estamos enriqueciendo, en realidad nos estamos empobreciendo. Esa es la forma en que opera el sistema económico del mundo. De una manera u otra, siempre acarrea tristeza consigo. ¿Cómo escapamos de ese sistema? Es simple. Confiamos en Dios y hacemos lo que Jesús nos dijo en Mateo 6:26-33:

“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad

los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es,

y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará

mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Este es un pasaje de las Escrituras bastante conocido para la mayoría de nosotros. Sin embargo, frecuentemente nuestra mente natural lo considera impráctico. Nos preguntamos:

“¿Cómo podríamos dejar de preocuparnos por el futuro de nuestras finanzas cuando los expertos del mundo están pronosticando negros y sombríos nubarrones sobre la economía?”¿Cómo podemos creer que Dios nos va a suplir, cuando mamá y papá, la abuela y el abuelo siempre nos han dicho que nosotros debemos proveer para nuestras necesidades? Sólo hay una manera. Si realmente deseamos disfrutar LA BENDICIÓN del reino, debemos ignorar toda voz que contradiga la Palabra de Dios. Debemos admitir que mamá y papá, la abuela y el abuelo estaban equivocados. Su intención era buena, pero su consejo no estaba fundamentado en los principios del reino de Dios; estaba basado en el sistema de un mundo caído.

Libres de la Maldición En ese sistema maldecido por el pecado, la gente tiene que esforzarse y velar por su propio bienestar. También tienen que preocuparse por los altibajos de la economía del mundo. Deben ganarse la vida con arduo esfuerzo y sufrimiento porque están atados a las consecuencias de la caída de Adán, según Génesis 3:17-19, donde Dios dijo: “Maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan”. Antes de la caída, cuando Dios derramó LA BENDICIÓN sobre Adán y Eva les dijo: “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla”, (Génesis 1:28). Adán había recibido una apasionante misión para realizar en todo el mundo. Dios lo había comisionado para bendecir toda la tierra y extender el Huerto del Edén hasta llenar el planeta. Junto con esa comisión, Dios le había dado “toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer”, (versículo 29). Adán no tenía que preocuparse de pasar hambre. Había comida a todo su alrededor. No tenía que ganársela. Sólo la recibía y la disfrutaba. Sin embargo, cuando perdió LA BENDICIÓN por causa del pecado, todo cambió. Adán tuvo que olvidarse de la misión mundial que Dios le había asignado y se enfocó en proveer para sus propias necesidades. Jamás pudo salir del jardín trasero de su casa porque se pasó la vida trabajando

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para que no faltara comida en su mesa ni ropa en su espalda. Tuvo que trabajar ardua y penosamente con el sudor de su frente porque estaba bajo la maldición. Pero ¡tenemos una buena noticia!: Como creyentes ¡ya no estamos bajo esa maldición! Jesús nos redimió de ella y fue “hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)”, (Gálatas 3:13). Gracias Dios, porque nos has hecho libres por medio de Jesús. ¡Nuevamente vivimos en LA BENDICIÓN!

Trabajar para Dios Según lo Asignado por Él

“Hermano Copeland, desde luego que no quiere decir

que si soy cristiano ya no tengo que trabajar para ganarme la

vida, ¿verdad?”. No, no te estoy diciendo que no tengas que trabajar. Te

estoy diciendo que no tienes que vivir sólo para trabajar. No hagas de esto tu forma de vida. No tienes que sudar hasta el cansancio ni afanarte penosamente para ganarte la vida, sino que tu forma de vida debe ser como la de Adán antes de la caída. Hacer dinero no

es tu trabajo. Es trabajo de LA BENDICIÓN. “Es la que enriquece” sin dolorosos efectos secundarios.

Tu trabajo es buscar el reino de Dios, es acudir a tu Padre celestial todos los días y decirle: “Padre, estoy aquí dispuesto

a recibir lo que me asignes. ¿Qué te gustaría que hiciera hoy para ti? Estoy a tus órdenes, para servirte”. Puedo decirte que según la Palabra de Dios y

mi experiencia, si tú hicieras eso, Dios te mantendría

ocupado. Nos ha mantenido ocupados a Gloria y a mí corriendo tan rápido como podemos durante más de 40 años hasta el día de hoy. También te puedo decir que Dios te pagará más de lo que jamás podrías ganar. Él no solamente suplirá tus necesidades; Él satisfará tus anhelos (Salmos 23:1). “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena

obra”, (2 Corintios 9:8). No importa cuánto te esfuerces trabajando, no hay

forma de que siquiera puedas llegar a ganar una riqueza de

tal magnitud. La única forma de recibirla es confiando y

obedeciendo a tu Padre celestial, entrando en el reposo de la

fe y permitiendo que LA BENDICIÓN haga su obra.

¿Por qué no hay más creyentes que hagan eso? La razón principal es que la convicción de que debemos lograr nuestra propia prosperidad está tan arraigada en la

mayoría de nosotros que es difícil vencerla. Yo mismo he luchado contra esa idea hasta que el Señor

me liberó de ella al guiarme a Romanos 4:3-4. Dice: “Creyó

Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda”.

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En una ocasión, mientras estaba en la presencia del Señor meditando sobre esos versículos, Él me señaló que ahí se refiere a recibir LA BENDICIÓN. Y que éstos declaran que no podemos ganar ni una mínima parte de dicha BENDICIÓN si no es por gracia. Luego me dijo Dios: “Kenneth, ¿es posible ganar el nuevo nacimiento?” “Claro que no”, respondí. “Jamás podríamos trabajar tan arduamente como para poder alcanzar la salvación. El esforzarnos no hace más que interponerse. La única forma de nacer de nuevo es por fe mediante la gracia”. ¿Es posible ganar la sanidad? “No, la sanidad divina es el regalo que Jesús nos da por gracia y que pagó con sus llagas. No podemos ganarla. Al igual que el nuevo nacimiento, ésta debe ser recibida simplemente a través de la fe”. ¿Qué me dices del Bautismo del Espíritu Santo? “Ahí sucede exactamente lo mismo. La gente se ha esforzado tratando de ser lo suficientemente buena para obtener el Bautismo del Espíritu Santo durante años, para luego descubrir que las cosas no funcionan así. Descubren que, al igual que cada parte de LA BENDICIÓN, se recibe por fe mediante la gracia”. Kenneth, si no ganaste tu salvación y no ganaste tu sanidad, y no ganaste el Bautismo del Espíritu Santo, ¿qué te hace pensar que podrías obtener tu prosperidad?

No Trabajes para Recibir, Trabaja para Dar… Para mí, eso resolvió el problema para siempre. Yo sabía sin lugar a dudas que nunca más tendría que trabajar afanosamente para ganarme la vida… ¡ni tú tampoco! Si hiciéramos a un lado la mentalidad de las riquezas del mundo, la mentalidad “mammon”, y dejáramos de tratar de suplir nuestras propias necesidades, podríamos mantenernos productivos y ocupados llevando a cabo la misión en nuestro “Huerto del Edén” y podríamos comenzar a disfrutar LA BENDICIÓN que eso conlleva. Podemos pasarnos la vida

haciendo la voluntad de nuestro Padre y siendo una bendición en todo lugar donde Él nos envíe. Si nos manda a una escuela

a trabajar en la limpieza, podemos hacerlo, no para ganarnos

la vida sino porque Dios nos comisionó para llevar su reino a ese lugar. Tal vez alguien diga: “¡Pero si ni siquiera podría ganarme

la vida con ese salario!”

¿Quién dijo algo acerca de ganarse la vida con el salario de un empleado de limpieza? No trabajes para ganar dinero. ¡Trabaja para poder dar de ahí! Usa ese ingreso de empleado de limpieza para bendecir a alguien económicamente. Inviértelo en el reino de Dios. La Biblia dice que cuando haces eso, el Señor Jesús, tu Sumo Sacerdote celestial, multiplicará esa semilla y aumentará su fruto hasta que sean “enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión

puedan ser generosos”, (2 Corintios 9:11, Nueva Versión Internacional). Un empleado de limpieza que ha sido enriquecido para ser generoso, no es un hombre pobre. ¡Es un hombre rico! Puede tener un jet si lo desea. Pero, “¿Para qué querría un jet un empleado de limpieza?”, podrías preguntar. Todo depende de lo que hace los fines de semana. Yo conozco a un granjero de nombre Charles Capps, que hace

algunos años decidió que quería un aeroplano para poder ir

a predicar el evangelio por todos lados cuando no estuviera

trabajando en su granja. Ese aeroplano le permitió bendecir a tantas personas que finalmente su llamado a predicar llegó a ser más importante que su trabajo en la granja. Ahora vuela a todos lados predicando el evangelio todo el tiempo.

Echa tus Redes Aun si Dios no te ha llamado a predicar el evangelio de tiempo completo, quiere hacer por ti lo mismo que vimos en 2 Corintios. Él quiere bendecirte en todo sentido, incluyendo tus finanzas. Puede hacerlo en medio de cualquier circunstancia que atraviese la economía. Dios puede multiplicar tus recursos aun cuando todos los indicadores de la economía señalen que es imposible. Te puede brindar una bendición económica sobrenatural en medio de las situaciones menos propicias. Jesús demostró esto en el Mar de Galilea. Después de predicar desde la barca de Pedro, le dijo: “Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar”, (Lucas 5:4). ¡Háblame de condiciones menos favorables que esas para una bendición económica! Todo pescador en Galilea sabía que no se podía pescar un solo pez a plena luz del día. Es más, Pedro y sus compañeros habían estado pescando toda

la noche y no habían sacado nada. Para cuando el sol salió, ya se habían dado por vencidos, habían limpiado sus redes

y se preparaban para irse a casa. Con todo y eso, como Pedro era judío, una semilla

de Abraham, debería haber sabido lo que Jesús estaba

a punto de hacer por él. Debería haber tenido una

revelación de LA BENDICIÓN que le pertenecía, pero no la tuvo. Tenía una mentalidad de “trabajo duro”, así que le respondió a Jesús: “Maestro, hemos estado trabajando durísimo toda la noche y no hemos pescado nada —le contestó Simón. Pero como tú me lo mandas, echaré las redes”, (versículo 5, Nueva Versión Internacional). Ni siquiera se le ocurrió a Pedro que estaba a punto de ser bendecido. Debido a su mentalidad, lo único que se le ocurrió pensar fue lo pesado que le resultaría tener que volver a lavar esas redes. Si no hubiera respetado a Jesús como ministro y como

maestro, podría haberse negado a su petición. Pero Pedro honró la autoridad espiritual de Jesús aun cuando era

obvio que Él no sabía nada sobre el oficio de la pesca. Así cumplió con su deber religioso. Echó unas redes viejas, rotas y desgastadas, para no tener que lavarlas de nuevo, pensando, sin lugar a duda, que al recoger las redes, estarían vacías. Pésima decisión. Ese es el problema con una mentalidad de “trabajo duro”. Te ciega a las bendiciones de Dios. Si aún sigues viviendo bajo la maldición de una mentalidad de “trabajo arduo” para ganarte la vida”, tu bendición podría estar mirándote fijamente a la cara y tú, sin darte cuenta, la perderías. Incluso cuando estuvieras tratando de ser respetuoso con la Palabra de Dios, tomarías malas decisiones en la misma presencia de Jesús. Eso es lo que Pedro hizo. Se fue de pesca con Jesús asumiendo que no iba a pescar nada, echó una red desgastada y raída, y cuando los peces se empezaron

a amontonar llenando la red, esta se rompió. Así que

Pedro se quedó atascado. Había dejado todas sus redes nuevas en la orilla. Entonces, llamó a sus compañeros en la otra barca para que fueran a ayudarle. “Y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían”, (versículo 7). Usualmente consideramos esto como un milagro. Pero de hecho era LA BENDICIÓN en acción. Los peces

huyen del trabajo arduo pero se amontonan para acercarse

a LA BENDICIÓN, y como LA BENDICIÓN estaba

sobre Jesús, estos brincaron a la red de Pedro aunque el sol aún estaba alto. La misma BENDICIÓN está sobre nosotros hoy, como creyentes, y será efectiva para nosotros, en cualquier momento, en todo lugar, así como lo fue en los tiempos de Pedro. A LA BENDICIÓN no le interesa cuáles sean las condiciones actuales de la economía, ni si los mercados de valores están a la alza, a la baja, o a los lados, tampoco si los analistas expertos pronostican y proclaman un estado de recesión. LA BENDICIÓN continúa siendo efectiva, enriqueciéndonos y no añadiendo tristeza con ella. Si tuviéramos fe en esa BENDICIÓN, si acudiéramos

a nuestro Padre celestial todos los días dispuestos a hacer lo que nos asigne, y nos convirtiéramos en dadores alegres; podríamos dejar de preocuparnos por las carencias del mundo y empezaríamos a regocijarnos de que no hay recesión en el reino de Dios. Nos podríamos levantar cada mañana y decir: “Alabado sea Dios, mis peces financieros están llegando más rápido de lo que puedo recoger la red. Estoy a punto de recibir una bendición tan abundante como una barca repleta de peces. ¡Estoy BENDECIDO!” Victoria

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GENTE REAL, NECESIDADES REALES, VICTORIAS REALES. d e Boletín Buenas Nuevas Sea exaltado Jehová, quien

GENTE REAL, NECESIDADES REALES, VICTORIAS REALES.

de

BoletínBuenasNuevas

Sea exaltado Jehová, quien se goza en la prosperidad de Su siervo.

(Salmos 35:27, traducción libre de The Amplified Bible).

Restauración de la Salud Física

Mi esposo y yo fuimos a la Convención de Creyentes del Suroeste y fue una experiencia que

Las Enseñanzas por Internet Son una Bendición Soy una persona que veo Internet, ya que vivo en un área rural del sur de

Texas y no tengo televisión por satélite pero mis hijos tienen Internet de alta velocidad y esto me permite ver todas las transmisiones de La Voz de Victoria del Creyente (LVVC) en sus casas, en tan sólo un par de días. También veo por Internet la Convención de Creyentes. Solamente quiero darles las gra- cias a Kenneth y a Gloria Copeland, así como a los Ministerios Kenneth Copeland, KCM* , por poner a nuestro alcance y disposición estas transmi- siones por Internet. Es una parte muy importante de mi crecimiento espiri- tual que no solamente me beneficia

a mí, a mis hijos y a mis nietos, sino

también las clases de Biblia que doy dos veces por semana en mi iglesia local. Gracias por enseñar la auténtica Palabra de Dios, no adulterada, aún estando bajo persecución. ¡Mi familia

y yo les amamos!

C.M. | Texas

cambió nuestra vida. Mientras estábamos ahí, sentados bajo la maravillosa unción tanto del hermano Kenneth como la de los otros grandes conferencistas, empecé a sentir cómo mi espalda

recobraba fuerza, la cual me lastimé en una seria caída. Durante los últimos cinco años tuve que usar un estimulador neuromuscular de 10 a 12 horas al día sólo para poder sobrellevar el día, a pesar de tomar muchos medicamentos para el dolor. En verdad creo que recibí mi sanidad total

en la Escuela de Sanidad—y suspendí definitivamente uno de los medicamentos, aunque sentí

que el Señor me había puesto en el grupo de aquellas personas a quienes el hermano Kenneth dijo, —que el Señor quería que colaboraran con Él para que experimentaran y vivieran la plenitud de los resultados, y que los mantuvieran. ¡Alabado sea el Señor! Mi esposo también se alivió de sus problemas respiratorios.

Bette Conrad |

Royal Palm Beach, Fla.

La Palabra de Dios Sí Funciona

He estado llamando a los Ministerios Kenneth Copeland, KCM* para pedir apoyo en oración

por casi un año. Había tantas necesidades en mi vida que yo estaba frustrada por la dirección que

mi vida llevaba. Estaba cansada de vivir con carencias, mi matrimonio se estaba desmoronando

después de dos meses, mi hija de 8 años de edad era muy rebelde y caprichosa, había pleitos en mi

casa y además odiaba mi trabajo. En mi trabajo me pasaban por alto en los proyectos especiales, y

no me sentía valorada después de siete años de servicio. Las cosas fueron de mal en peor.

Muchas veces pensé en empacar, irme y dejar todo atrás, pero yo sabía que esto no le agradaba a Dios. En este tiempo supe del programa La Voz de Victoria del Creyente por Internet, así que lo empecé a ver y escuchar en mi trabajo. ¡Desde entonces, ha sido una tremenda bendición

en mi vida! Estudié las enseñanzas de Kenneth, Gloria y Kellie Copeland, Leroy Thompson,

Billye Brim y Charles Capps. La Palabra de Dios comenzó a hacerse viva en mí. Mi fe se ha ido edificando, y ya no hablo, ni pienso ni me comporto como el mundo a mi alrededor. El Espíritu

de

Dios me movió e inspiró a pagar diezmos de mis ingresos brutos y lo hice en obediencia.

Él

también me instruyó que vigilara mi boca y que dejara de hablar palabras negativas, que

quitara todo pleito y conflicto, y que comenzara a caminar en amor. Paso a paso Dios me iba instruyendo, y yo obedecía sus indicaciones y correcciones. Entonces comencé a ver cambios

en mi vida. Ya no me pasan por alto en mi trabajo, ahora me piden que cubra a mi colega que

lleva la nómina. La actitud de mi esposo empezó a cambiar, el comportamiento de mi hija ha cambiado para bien, y hay paz y armonía en mi hogar. Ya no hay pleitos.

T.A.G. |

Nueva York

Las Bendiciones de Dios Liberan de las Deudas

Queremos darle a Dios toda la alabanza, la gloria y el honor por bendecirnos financieramente, más allá de toda medida. Hemos sido Socios con ustedes ya por algún tiempo y nuestra oración ha sido estar libres de deuda. ¡Dios nos ha bendecido abundantemente, hasta el desbordamiento! Nosotros estamos sumamente agradecidos y felices de poder decir que ¡estamos totalmente libres de deuda! Mi esposo trabaja para una gran compañía y recibe muchos beneficios que nos permiten pagar nuestra hipoteca y la deuda del auto. Estamos en una posición que nos permite poder prestar a muchos, pero nosotros no pedimos prestado. ¡Alabado sea el Señor! ¡Gracias Jesús! Gracias por todas sus oraciones y sus excelentes enseñanzas sobre finanzas, las cuales valoramos verdaderamente.

M.A. |

Sudáfrica

Dios Me Dio una Casa

Comencé a declarar algunas de

las Escrituras que

Gloria Copeland había

recopilado para creer por una

casa. Antes de eso yo me preguntaba

continuamente

¿cómo podría darme Dios una casa? Ahora, tengo

linda casa, con reducidos

una

pagos de hipoteca.

Dios les

bendiga por

estar dispuestos a compartir

lo que han

aprendido.

C.K.

| Reino

Unido

La Oración Es Nuestra Prioridad Por Favor Llama al 800-600-7395.

No Hay Lugar para el Dolor

En enero de 1980, yo estaba postrada en la cama de un hospital

padeciendo un dolor y una profunda que no puedo describir. Acababa de dar a luz a una bebita que nació muerta y una enfermera antes de salir me dijo algo, dándome a entender que Dios era el responsable de lo que me había pasado. Yo sabía que eso no era cierto—Yo crecí en la iglesia, pero vivía en pecado y llevaba una vida mundana. Justo en ese instante, la voz del hermano

Copeland se escuchó por la televisión gritando con autoridad:

“¡Dios no mató a tu bebé!” Todo mi interior se estremeció y quizá mi exterior también, gritando en respuesta: “¡Lo sabía!” Entonces, recuperé el deseo y la voluntad de vivir. Ahora tengo tres hijos y ya no vivo en pecado. Doy mi diezmo, he sido sanada, liberada y camino en el amor de Dios. Gracias por su obediencia a Dios, gracias por todos los años que me han escrito,

y

a y
a
y

por compartir conmigo diariamente la Palabra de Dios.

J.L.P. |

Alabama

Aumenta Tu Capacidad de Dar, y Aumentará Tu Calidad de Vida

Viviendo la Vida Verdadera

Desde el año pasado que aumentamos nuestras ofrendas a la obra del Señor, el negocio de mi esposo ha crecido considerablemente. Él tiene

Hace poco más de dos años fui liberada de maldiciones generacionales, brujería y de palabras negativas dirigidas hacia mí. El Espíritu Santo me reveló todo lo que estaba sucediendo y me guió a una liberación total. Pero fue la siembra de ustedes en mi vida lo que realmente me llevó al lugar donde ahora puedo escuchar al Espíritu Santo a un nivel más profundo. Cuando yo no tenía ni un centavo, ustedes me permitieron ser su Socia. Estaba plagada de enfermedades y maldiciones que me impedían ganarme la vida. Tal parecía que en cuanto algo bueno iba a suceder, algo malo me sobrevenía. Todos los días yo escuchaba el CD que hablaba de La Unción como Socios, al mismo tiempo que oraba. Tanto la unción que hay sobre ustedes, como la vida y el poder que hay en la Palabra de Dios continuaban penetrando la luz y la verdad, dentro de un lugar difícil, oscuro y profundo de esclavitud. Una vez que la gloriosa luz de Dios derribó ese lugar, Satanás perdió su poder y dominio, y

muchísimo trabajo, mientras que a otros se les ha dificultado conseguirlo.

Mi

hija-de 5-años llegó llorando con un dolor

de oído, en el preciso momento en que yo veía la reunión de la Escuela de Sanidad de Gloria desde Bournemouth. Oré con ella y puse mi mano sobre su oído. ¡Se acabó el dolor! ¡Alabado sea Jesús! ¡Gracias a Dios por su maravilloso ministerio!

K.H. | Irlanda del Norte

Protección Sobrenatural

Muchas gracias por sus oraciones y por animarme. El 30 de diciembre del 2007, yo pensaba regresar manejando a mi casa después de haber

visitado a mi madre, de 82 años, quien vive en Bavaria. Después de asistir

a

irme manejando a la casa. Una hora antes de partir el Espíritu Santo me indicó que no manejara, sino que me quedara dos días más. Al día siguiente, los periódicos publicaron un terrible accidente que hubo en la carretera, donde varias personas murieron y algunas salieron seriamente heridas. La carretera estuvo cerrada por varias horas. Justo a esa hora, cuando ocurrió el accidente, yo normalmente me habría encontrado en esa misma zona de la carretera. ¡Gloria a Dios por Su protección!

una reunión cristiana y de tomar café con mi mamá, yo tenía planeado

E.C. | Zambia

sentí el poder total de la resurrección. Entonces, entré

la vida verdadera. Ustedes han bendecido mi vida

me han ayudado a caminar en la vida más hermosa que jamás haya imaginado. Gracias y que Dios los bendiga.

Gracias Por Su Fidelidad

Monika Langguth | Connecticut

Gracias por hacer la diferencia en mi vida. Somos misioneros en Alaska, y hace más de 20 años yo escuché sus enseñanzas sobre la fe. Fueron esas enseñanzas las que me ayudaron a dar el paso, aun siendo madre soltera, para ser misionera en la reserva india Rosebud de Dakota del Sur, y de ahí ¡sólo para adelante! Ahora, veinte años después, mi hija me llama muy emocionada porque ya comenzó a escuchar sus programas y grabaciones. Gracias por la fidelidad de su trabajo.

Loma Henze | Wasilla, Alaska

por la fidelidad de su trabajo. Loma Henze | Wasilla, Alaska P.D. Ya tenemos nuestro primer

P.D. Ya tenemos nuestro primer avión porque escuchamos su testimo-

nio y creímos, liberando nuestra fe para que tuviéramos uno. ¿No es Dios

maravilloso?

Dios Da un Sueño Dulce y Apacible

Un agradecimiento muy especial a su ministerio,

especialmente a su grupo de oración, por sus oraciones en acuerdo, --por conciliar un sueño apacible por la noche. Ahora yo duermo en paz por la noche o durante el día sin tener pesadillas ni malos sueños. Ahora mi sueño es dulce y apacible. Yo sé en mi corazón que nunca más volveré a tener ese problema. ¡Alabanza y gratitud a Dios!— ¡Soy libre, he sido

liberada!

A.J. | Noruega

* KCM, por sus siglas oficiales en inglés - Kenneth Copeland Ministries

* LVVC, programa La Voz de Victoria del Creyente

¡Marca hoy tu calendario para tu gran momento de cambio! en los Eventos del 2009

¡Marca hoy tu calendario para tu gran

momento de cambio!

en

los Eventos del 2009

Conferencia La Palabra de Su Poder

Febrero 8 al 15 Lugar: “Words of Life Fellowship Church | 20051 N.E. 16th Ave. | North Miami Beach, FL 33179

Campaña de Victoria en Branson

North Miami Beach, FL 33179 Campaña de Victoria en Branson Marzo 5 al 7 Lugar: “Faith
North Miami Beach, FL 33179 Campaña de Victoria en Branson Marzo 5 al 7 Lugar: “Faith
North Miami Beach, FL 33179 Campaña de Victoria en Branson Marzo 5 al 7 Lugar: “Faith

Marzo

5 al 7 Lugar: “Faith Life Church” | 3701 W. Highway 76 | Branson, Misuri 65616

Campaña de Victoria en Sidney

Marzo 21 al 23 | Lugar: “Sydney Entertainment Centre” |Sydney, Australia

Campaña de Victoria de Brisbane

Mayo 28 al 30 Lugar: "Brisbane Convention and Exhibition Centre" | Brisbane Australia

Conferencia Palabra de Fe

Junio 19 Lugar: “Word of Faith International Christian Center” | 20000 W. Nine Mile Road | Southfield MI 48075

Convención de Creyentes de la Costa Oeste

Junio 29 a Julio 4 Lugar: “Long Beach Convention Center” | 300 E. Ocean Blvd. | Long Beach, Calif. 90802

Convención de Creyentes del Suroeste

Agosto 3 al 8 Lugar: “Fort Worth Convention Center” | 1201 Houston St. | Fort Worth, Texas 76102

Conferencia de Oración en la Montaña

Octubre

26 a Noviembre 2 Lugar: Hilton Convention Center | 200 E Main St. | Branson, MO 65616

Washington, D.C.

Noviembre 12 al 14 Lugar: “Hylton Memorial Chapel” 14640 Potomac Mills Rd. | Woodbridge, Virginia 22192

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siglas oficiales en inglés - Kenneth Copeland Ministries Acompaña a Gloria Copeland en LA ESCUELA DE

Acompaña a Gloria Copeland en

LA ESCUELA DE SANIDAD

Sábados, 9:30 a.m. en nuestras convenciones y Campañas de Victoria

a Gloria Copeland en LA ESCUELA DE SANIDAD Sábados, 9:30 a.m. en nuestras convenciones y Campañas

por

Gloria

Copeland

Imitando la Fe de

AbrahamAbraham

El poder de la fe no solamente te llevará a

la tierra prometida del Plan Maestro de Dios

para tu vida, también te dará el poder para conquistar a los gigantes una vez que llegues ahí. Además, moverá cada mon- taña que trate de interponerse en tu camino.

La fe llevará el poder de Dios a escena para que realice cualquier cosa que sea necesaria en tu vida. Sanará tu matrimonio y enderezará el camino de tus hijos. Llenará tu cuenta bancaria. La fe en la Palabra de Dios hará todo lo que ésta diga en tu vida. “Y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe”, (1 Juan 5:4). Por eso, Ken y yo nos cambiamos a Tulsa y empezamos a escuchar el mensaje de fe, y simplemente no nos can- sábamos de oírlo. Mientras más lo escuchábamos, más hambre teníamos de ese mensaje de fe de la Palabra de Dios. Queríamos escucharlo sin cesar, una y otra vez. Manejábamos en medio de fuertes tormentas de hielo y en caminos resbaladizos y escabrosos a las reuniones de Kenneth E. Hagin, con tal de escucharlo predicar— mañanas y tardes—a lo largo de tres semanas seguidas. Creo que en cada reunión él siempre enseñaba sobre la fe con base en Marcos 11:22-24. ¡Recibimos su enseñanza y COMPRENDIMOS LA FE!

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En esos versículos, Jesús dijo:

y capacidad. Eso quedó demostrado muy claramente cuando Ken predicó en su primera reunión. Antes de que Ken hablara, el pastor de la iglesia que organizaba la reunión me pidió que me pusiera de pie y dirigiera unas cuantas palabras a la congregación. (Tradicionalmente, eso es lo que se esperaba que hicieran las esposas de los predicadores.) Mi respuesta fue, “No”. Eso es todo lo que dije. Ni siquiera dije: “estoy contenta de estar aquí” ni “Dios te bendiga”. No dije absolutamente nada más. Yo no quise ser descortés, pero, me sentí muy incómoda de hablar enfrente de

la gente y no quería hacerlo. Ese

era el lamentable estado en que yo

estaba cuando recién comenzamos

en el ministerio. Desde luego que después de la reunión me arrepentí. “Señor,

siento haber hecho eso”. Dije: “La próxima vez que alguien me llame, responderé de inmediato, y abriré

mi boca por fe, esperando que Tú

la llenes de palabras”. Y eso es exactamente lo que he hecho desde entonces. Nunca me imaginé que Dios me tomaría la palabra tan en serio.

“Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”.

Cuando Ken y yo comenzamos a estudiar esos versículos, los problemas, circunstancias y

obstáculos que había en nuestra vida sobrepasaban mucho nuestra capacidad para vencerlos. Estábamos derrotados

en casi todos los aspectos de la vida. Teníamos una infinidad de preguntas y muy pocas respuestas. Así que cuando escuchamos que la fe podía mover montañas, nos entusiasmaba mucho poder saber más sobre eso—y desde entonces hemos seguido aprendiendo acerca de esa gran fe. Aún hoy en día, no sabemos todo lo que hay que saber sobre la fe, pero sabemos mucho más que cuando empezamos. Nosotros sabemos, no sólo por lo que dice la Palabra de Dios, sino también por experiencia, que no importa qué clase de problema enfrentemos; la fe en la Palabra de Dios siempre tendrá la solución a tu problema. De hecho aprendí desde el principio, ¡que esa clase de fe hasta a mí me restauraría y renovaría! Ese era un descubrimiento importante porque yo tenía debilidades y defectos que me pudieron haber impedido cumplir el plan de Dios. Yo no poseía los talentos naturales ni las inclinaciones necesarias para poder realizar lo que Él me había llamado a hacer. Como todos aquellos que se proponen hacer la voluntad de Dios, yo tenía lo que tú podrías llamar, falta de habilidad

Oración de Salvación
Oración de Salvación

Si aún no

conoces a

Jesús

como tu Señor y Salvador, sólo dí esta sencilla oración con fe, ¡y Jesús será tu Señor!

Padre celestial, vengo a Ti en

el nombre de Jesús. Tu Palabra

dice: “Y todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo”

y “si confesares

con tu boca que

Jesús es el Señor, y creyeres en

tu corazón que

Dios le levantó

de los muertos, serás salvo”, (Hechos 2:21; Romanos 10:9). Tú

dijiste que sería

salvo cuando Tu

Espíritu Santo venga a vivir en

mí, y me haga

8:9-11) y que si llenarás con Tu

nacer de nuevo

(Juan 3:5-6,15-16; Romanos

te lo pido, me Santo Espíritu

y me darás la

habilidad para lenguas (Lucas

hablar en otras

El Poder de Ver Realizados

los Planes de Dios

A pa r t ir de entonces, he

predicado ante miles de personas una y otra vez. ¿Cómo lo he hecho? Con la habilidad que Dios provee. Cuando yo me conecto a Su gracia por fe, eso siempre me basta.

El poder y la fortaleza de Dios

verdaderamente se perfeccionan en

mi

Ese es un hecho que tú siempre

querrás recordar, porque cuando

tú das el paso y entras al Plan

Maestro de Dios para tu vida, una

de

alguna debes reconocer, es que no

las primeras cosas que sin duda

11:13; Hechos 2:4). Padre, te creo

por la veracidad

de Tu Palabra. Yo confieso que

Jesús es el Señor, y creo en mi

lo levantaste de Jesús, gracias

por venir a mi corazón, por darme Tu Espíritu Santo como lo prometiste, ¡y por ser El Señor de mi vida! Amén.

corazón que Tú los muertos. --

e n

Si has hecho esta oración,

c o n

p o n t e

debilidad.

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nosotros y déjanos saber tu decisión. Tenemos un Paquete de Libros sobre la Salvación que queremos obsequiarte, ¡mismo que te enviaremos completamente gratis para ayudarte a crecer en tu vida nueva en Jesús! Sólo escríbenos y pide la oferta núm. 70801, o llámanos al teléfono

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tienes la habilidad de hacer todo lo que Dios te está pidiendo que hagas. Cuando Él te revela Su plan, quizá sientas la tentación de decir: “Señor, debes estar bromeando. ¿Me has visto últimamente? ¿Has visto el saldo de mi cuenta de cheques? ¿Estás consciente de que tengo una trayectoria de fracasos? ¡No creo que yo sea Tu mejor opción para llevar a cabo este plan!”. Si has tenido pensamientos como este alguna vez, no te desanimes porque no has sido el único. Abraham, el famoso padre de la fe del Antiguo Testamento se sintió de la misma forma cuando Dios le dijo que él y su esposa, quien era estéril y de edad avanzada, iban a tener un bebé. Aunque eso era parte del Plan Maestro de Dios para él y para la nación de Israel, Abraham pensó que la idea era tan descabellada que de hecho le dio un ataque de risa. Cuando Sara oyó la promesa de Dios, ella reaccionó de la misma manera. “Se rió, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo?”, (Génesis 18:12). ¿Por qué Abraham y Sara consideraron que el Plan de Dios era descabellado? Porque ellos se veían a sí mismos y se veían el uno al otro todos los días. ¡Ellos ya eran ancianos! Conocían sus antecedentes de esterilidad. Físicamente era imposible que tuvieran hijos. Así que la idea de que estaban a punto de volverse los padres de las naciones parecía ridícula. Pero cuando Abraham y Sara se dieron cuenta de que Dios realmente hablaba en serio, ellos dejaron de reírse. Entonces tomaron las cosas en serio, e hicieron exactamente lo que Jesús dijo que todos deberíamos hacer: Ellos tuvieron fe en Dios. Ellos empezaron a hablar y a declarar Su Palabra y creyeron que Su promesa se cumpliría en sus vidas. ¡Sara y Abraham comprobaron que la fe funciona! Ellos demostraron que la fe podía vencer todo obstáculo. Hasta puede convertir a ancianos centenarios, arrugados y estériles en los flamantes padres de un bebé varoncito.

Desarrollando la Fe que se Necesita Abraham y Sara creyeron que recibieron la promesa de Dios, justo como dice en Marcos 11:24 ¿Qué significa exactamente creer que recibes? Yo te puedo decir lo que no es. No significa sentarse

sólo cruzado de brazos, y decir: “Bueno pues, voy a aceptar lo que venga. Me gustaría que las promesas de Dios se cumplieran en mi vida pero…Se lo dejaré todo a Dios”. Aunque eso se oiga muy espiritual, de hecho no es bíblico; no es conforme a las Escrituras. Algunas personas tienen la idea de que si Dios quiere darles algo, Él lo hará sin requerir ninguna acción por parte de ellos. De manera que cuando se dan cuenta que las promesas de Dios no se realizan en sus vidas, asumen simplemente que Dios no quiso cumplir esas promesas, en su situación en particular. Pero están equivocados. Dios siempre cumple Sus promesas cuando se cumplen Sus condiciones. Es decir, Dios siempre guarda Sus promesas –-Él nunca rompe Sus promesas. Marcos 11:24 claramente nos exhorta, que creamos que recibimos lo que pedimos cuando oramos. No podemos dejarle a Dios la parte que nos corresponde hacer y que Él dejó en nuestras manos. Y Él nos ha dado la responsabilidad no solamente de creer, sino de recibir las cosas que Él nos ha prometido en Su Palabra. La palabra del griego traducida como recibir en Marcos 11:24 es una palabra de acción, fuerte y agresiva. Significa “tomar, aferrarse a” “recibir para uno mismo”, “recuperar”. Es una palabra de acción. Yo creo que la palabra apoderarse sería una palabra apropiada para describirla. Si no nos apoderamos por fe de lo que Dios nos ha ofrecido en Su Palabra, no es Su culpa, sino la nuestra. Dios ya ha hecho Su parte. Él ha provisto toda bendición, todo buena dádiva y don que pudiéramos necesitar en nuestra vida, y nos ha hecho partícipes de esos dones a través de Su Palabra. Pero todo eso, por sí solo no completa la transacción. Para que un regalo pueda ser intercambiado, tiene que haber alguien que da y alguien que recibe. Bueno, todos sabemos que eso es cierto en el mundo natural. Imagina, por ejemplo, que hoy fuera tu cumpleaños y que yo me acercara a ti con un hermoso regalo. Podría decirte: “¡Feliz Cumpleaños!” y entregártelo. Pero si tú solamente te quedaras viéndolo con las manos a los lados, ese regalo no te serviría de nada. Aún cuando te perteneciera, y yo ya lo hubiera comprado y pagado,

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si tú no extendieras las manos para recibirlo, te irías a tu casa con las manos vacías. Por otro lado, si hubieras recibido el regalo hubieras podido tomar posesión de éste. Podrías haberlo abierto y disfrutarlo. Al momento de abrirlo, tú y yo nos hubiéramos alegrado y bendecido enormemente. Y debemos hacer lo mismo con las promesas de Dios. Para disfrutar sus beneficios, debemos recibirlas. Debemos decir: “Gracias Padre, por esa promesa. Creo que es mía y la tomo por fe ahora mismo”. Debemos comenzar a pensar, hablar y actuar como si esa promesa ya nos perteneciera. De esa manera es como funciona la fe. Entonces, cuando el diablo trate de convencernos de que esa promesa no es nuestra, nosotros debemos rehusarnos a renunciar a ella, y reprender al diablo y ordenarle, en el Nombre de Jesús, que quite sus sucias manos de nuestra situación. Cuando hacemos eso, experimentaremos la victoria.

Deja que Tus Problemas y Circunstancias Escuchen tu Voz Otra lección importante de fe que podemos aprender de Abraham y Sara es que ellos imitaron el ejemplo de Dios al llamar “las cosas que no son como si fueran”, (Romanos 4:17). Dios Mismo los convenció de hacerlo, dándoles sus nuevos nombres. Un año antes de que Isaac naciera, Dios cambió el nombre de Abram a Abraham, el cual significa “padre de muchas naciones”, y el de Sarai a Sara, el cual significa “madre de multitudes”. Así que Abraham y Sara hacían una confesión de fe cada vez que decían sus nombres. ¿Por qué es importante? Porque de acuerdo a Marcos 11:23, una característica esencial de la fe es que habla la Palabra de Dios, y cree que las cosas que dice sucederán. La verdadera fe de la Biblia nunca es silenciosa. Continuamente está hablando la promesa de Dios. La fe tiene una voz: ¡la voz de la victoria! Muchos cristianos no se dan cuenta de eso. Ellos estudian diligentemente la Palabra, y la fe se levanta en sus corazones, tal como lo dice Romanos 10:17. La fe llega a ellos a medida que escuchan la Palabra de Dios. Pero debido a que nunca abren sus bocas para hablar y expresar fe, su fe nunca da fruto ¡y ésta muere antes de nacer! Recuerda esto: ¡La fe viene por escuchar, pero

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la fe entra en acción al hablarla y declararla! Ésta se aplica a la situación a través de palabras de fe. —A lguien podría decir: “Bueno, es que simplemente no creo que mi fe sea lo suficientemente grande para lograr su cometido” (cambiar circunstancias) “Yo creo que ese es mi problema”. Si es así, eso no representa ningún problema porque Jesús nos dijo qué hacer acerca de eso. Cuando los apóstoles se acercaron a Él y dijeron, “Señor, aumenta nuestra fe”, Él respondió:

“Si tuvierais fe (seguridad y confianza en Dios) como un grano de mostaza [tan pequeño], podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería. ¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú?”, (Lucas 17:6-8, RVR 1960 y notas en traducción libre de The Amplified Bible).

De acuerdo a lo que el Señor Jesús dice, no importa qué tan pequeña sea nuestra fe, si la plantamos y la afirmamos, diciendo en voz alta aquello por lo que estamos creyendo, ésta crecerá y logrará su cometido. Cuando liberamos nuestra fe con las palabras de nuestra boca, la fe obra y cumple su cometido para nosotros, tal como lo hace un siervo, haciendo lo que se le mandó a hacer. Ese es uno de los primeros principios que Ken y yo aprendimos cuando comenzamos a estudiar la fe. Nunca olvidaré el día en que recibí y comprendí en su totalidad esa revelación. Yo había estado escuchando las grabaciones de Kenneth E. Hagin, Tú Puedes Tener Lo Que Tú Dices, en una grabadora de carrete. Había tomado muchos apuntes y estaba emocionada por lo que estaba escuchando. La revelación llegaba a mi mente y a mi corazón. En Marcos 11:22-24, Jesús claramente hizo especial énfasis en las palabras que decimos. A medida que yo tomaba mis apuntes y escuchaba al hermano Hagin predicar acerca de la fe, tomando como base esta Escritura, y del poder de nuestras palabras, de repente, el Espíritu Santo habló a mi

corazón. Él me dijo: En la perseverancia está el poder. En ese momento lo entendí. Lo que hace la diferencia, no es únicamente lo que decimos en oración o en la iglesia, sino lo que estamos diciendo continuamente. Lo que decimos y expresamos de forma constante es lo que sucederá en nuestras vidas, porque es lo que realmente creemos en nuestros corazones. Jesús dijo: “Porque de la abundancia del corazón habla la boca”, (Mateo 12:34). Lo que dices continuamente es lo que habita en tu corazón. Si quieres saber lo que hay en tu corazón, pon atención a lo que hablas. Es muy revelador, todo un descubrimiento. La mayoría del tiempo es tan revelador que llega a ser incómodo. Fue un momento decisivo, en el año 1967, sentada en nuestra pequeña y humilde casa rentada, yo decidí tomar control de mis palabras. Tomé la firme determinación de comenzar a hablar palabras de fe, no solamente en la iglesia o cuando leía mi Biblia, sino todo el tiempo. Me di cuenta que no nos funcionaría ni a Ken ni a mí hablar palabras de fe sólo por un rato, para luego rendirnos cuando no veíamos resultados de inmediato y nos sentíamos desanimados. En momentos como ese, no podíamos darnos el lujo de quedarnos acostados sin hacer nada, lamentándonos de nuestros problemas. No podíamos darle tiempo de descanso a la fe, y decir:

“¿Por qué no está funcionando la Palabra de Dios para nosotros?” “¿Por qué no estamos teniendo resultados?” “¿Qué nos va a pasar?” “¿Cómo le vamos a hacer?” “¿Qué vamos a hacer ahora?”. Esas palabras negativas solamente habrían destruido poco a poco todo el proceso de la fe. Literalmente, no podíamos darnos el lujo de decirlas en ningún momento. Cada palabra que decíamos era importante. Estoy absolutamente convencida de que si Ken y yo no hubiéramos seguido el ejemplo de Jesús, de empezar a confesar la Palabra de Dios sobre nuestras vidas, y en su lugar, hubiéramos expresado palabras de incredulidad, nunca habríamos logrado conectarnos con el Plan Maestro de Dios. Nos hubiéramos quedado atrapados en nuestros viejos patrones de derrota e insuficiencia, en vez de dar el paso al nuevo y brillante futuro que Dios había planeado para nosotros. Habríamos seguido dando vueltas y vueltas en los caminos del pasado. Esto mismo es una realidad para ti. Para caminar exitosamente en el Plan Maestro de Dios para tu vida, debes comenzar a decir lo que Dios dice acerca de ti. Tienes que estar en acuerdo con Dios. ¡Eso te colocará donde necesitas estar! Victoria

(Este artículo fue una adaptación del éxito de librería del New York Times, God's Master Plan for Your Life / El Plan Maestro de Dios para Tu Vida).

Calendario del Programa de Televisión La Voz de Victoria del Creyente

Diciembre 7

Quédate Tranquilo, Quieto… ¡Yo Soy Dios!

¿ C ó m o c o m b a t e s l o s pensamientos que agobian tu mente cuando hay presiones

y desafíos en tu vida? Este mensaje te fortalecerá

g r a n d e m e n t e . Ke n n e t h Copeland te revela cómo afrontar estas situaciones y combatir esos pensamientos. Los tesoros del conocimiento

y sabiduría están en Cristo

Jesús, y si has nacido de nuevo Él vive en ti. ¿Cómo logras conectarte a esa sabiduría y liberar tu fe? No te pierdas este poderoso mensaje que cambiará tu forma de ver las circunstancias de tu vida.

Diciembre 14 Quédate Tranquilo, Quieto… ¡Yo Soy Dios! – Parte 2 ¡Qué privilegio es poder estar conectado a la fuente de la sabiduría de Dios! No importa cuáles sean tus circunstancias. La Palabra de Dios siempre tiene la

respuesta. En la conclusión de esta serie, Kenneth Copeland comparte contigo sus propias experiencias que te motivarán

y ayudarán a enfrentar hasta

las situaciones más difíciles.

Diciembre 21 La Fe cuando Naces de Nuevo Pedirle a Dios fe cuando ya has nacido de nuevo es un acto de incredulidad. En este programa de La Voz de Victoria del Creyente, Kenneth Copeland nos habla sobre la fe que ya vive dentro del espíritu de aquellos que han nacido de nuevo. No te pierdas este edificante mensaje.

Diciembre 28

¿Qué es la Fe?

El próximo domingo, Kenneth

Copeland nos explicará un sorprendente mensaje sobre qué es realmente la fe y quién tiene derecho a hacer uso de ella. Dios no hace distinción de personas, pero si de la fe. ¡Acompáñanos en la Voz de Victoria del Creyente!

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¡Dale la Bienvenida al 2009!

en la iglesia Eagle Mountain International Church

Noche de Año Nuevo

¡Celebremos!

El 31 de diciembre a las 8 p.m.

de Año Nuevo ¡Celebremos! El 31 de diciembre a las 8 p.m. Acompaña a Kenneth Copeland
de Año Nuevo ¡Celebremos! El 31 de diciembre a las 8 p.m. Acompaña a Kenneth Copeland

Acompaña a Kenneth Copeland en Eagle Mountain International

Church para recibir un poderoso mensaje y participar en

una gran celebración, con la presentación musical de

Phil Driscoll, ¡y mucho más!

la presentación musical de Phil Driscoll, ¡y mucho más! Eagle Mountain International Church Ubicada en las
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Eagle Mountain International Church Ubicada en las instalaciones de los Ministerios Kenneth Copeland 14355 Morris-Dido Road, Newark,TX 76071 (esta no es una dirección postal para envío de correo)

¿No te es posible asistir? Conéctate por Internet y ¡únete a nosotros EN VIVO!

Para mayor información visita www.emic.org/2008nye

* EMIC… ¡Donde el AMOR es REY!

www.emic.org/2008nye * EMIC… ¡Donde el AMOR es REY! Ministerios Kenneth Copeland (Kenneth Copeland Ministries)

Ministerios Kenneth Copeland (Kenneth Copeland Ministries) Fort Worth, TX 76192-0001

*EMIC, por sus siglas en inglés - Eagle Mountain International Church.