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LOS CONTRATOS ADMINISTRATIVOS

El concepto de contrato administrativo, a primera vista, no parece diferir del concepto de contrato en el derecho privado, pero al ser la Administración una de las partes del mismo, con la finalidad de satisfacer necesidades públicas posee determinadas características propias. Y es que la Administración Pública requiere la colaboración de la actividad privada para efectuar acciones que por si misma no puede, lo cual a su vez obliga a que la contratación administrativa posea determinadas características y una regulación que se encuentra sometida a constantes cambios.

En este orden de ideas, puede definirse el contrato administrativo como aquel en que la Administración, que se constituye en parte del mismo, ejerce prerrogativas especiales frente al contratista, las que no poseería en el contexto de un contrato de derecho privado. Dichas prerrogativas, que han dio disminuyendo a través del tiempo, tienen por finalidad permitir que la Administración Pública pueda salvaguardar el interés público con la mayor eficiencia posible. En esta consideración se incluyen conceptos como las garantías, las penalidades como resultado del incumplimiento contractual, la resolución de controversias, la posibilidad de modificar unilateralmente determinados aspectos contractuales – adicionales, reducciones - así como la posibilidad de que los incumplimientos sean sancionados administrativamente por parte Interés del Tribunal de Contrataciones y Adquisiciones del Estado. Público.

Ahora bien, a diferencia de los contratos regidos por el derecho privado, en los contratos administrativos la Administración procura la satisfacción del interés público. Esto explica la gran diferencia existente en su generación. Un contrato civil es el resultado de un proceso volitivo, en el cual la motivación de las manifestaciones de voluntad, desde el punto de vista jurídico, es esencialmente irrelevante. La decisión entonces es por completo subjetiva. En cambio, un contrato administrativo se sustenta en un procedimiento cognitivo – el denominado proceso de selección – en el cual las razones por las cuales se decide contratar con una persona determinada, sea natural o jurídica, son de particular importancia. La decisión tomada se basa en criterios objetivos, los mismos que son susceptibles de control, sea administrativo, sea jurisdiccional, a través de un eventual proceso contencioso administrativo.

Publicado en DERECHO ADMINISTRATIVO a la(s) 12:09 el día martes 20 noviembre por hguzman | Visto: 28545 veces | . Esto evidentemente no pasa por contratar a aquel que brinde el menor precio. proviene precisamente de la idea de la colaboración de los sujetos privados con la Administración. no obstante que pretende un beneficio económico. en donde el particular no se comporta como un contratista ordinario. obtiene dicho beneficio cumpliendo con la tarea de formar parte esencial del cumplimiento de cometidos públicos por parte del Estado. en un primer término. En orden a la colaboración que venimos describiendo debe conjurarse y corregirse el eventual conflicto entre quienes emplean el sistema de contratación administrativa. Una causa fundamental de la trascendencia del contrato administrativo. en términos técnicos y económicos. Pero además. colaboración particulares. razón por la cual el ordenamiento establece mecanismos de composición de conflictos. sino por escoger La aquel que brinde la mayor de calidad al los mejor costo posible. como podría ser la vía administrativa. el contratista es pasible de consecuencias negativas. Caso contrario.Las razones de la existencia de un proceso de selección estriban. en asegurar la debida transparencia y probidad en la determinación de aquel con el cual la Administración va a contratar. que se va a convertir en contratista una vez que efectivamente se celebre el contrato administrativo respectivo. El contratista. El contrato administrativo constituye una de las más relevantes técnicas de colaboración de los administrados con la administración. en el caso de la etapa de selección del contratista. así como la conciliación y el arbitraje en el caso de la etapa de ejecución de los contratos administrativos. a fin de emplear de manera eficiente los recursos públicos en una contratación que generará beneficios efectivos. con las peculiaridades que la misma posee. que no se reducen a la resolución de contrato y la ejecución de la respectiva garantía. la razón más relevante es asegurar que aquel con el que se contrate sea el más idóneo. sino además a la posibilidad de inhabilitación por parte del Tribunal de Contrataciones y Adquisiciones del Estado. sino como un coadyuvante en la satisfacción de necesidades públicas por parte de la Administración Pública.