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Historia: modelos atómicos

Desde la Antigüedad, el ser humano se ha cuestionado de qué estaba hecha la materia.


Unos 400 años antes de Cristo, el filósofo griego Demócrito consideró que la materia estaba
constituida por pequeñísimas partículas que no podían ser divididas en otras más pequeñas. Por ello,
llamó a estas partículas átomos, que en griego quiere decir "indivisible". Demócrito atribuyó a los
átomos las cualidades de ser eternos, inmutables e indivisibles.
Sin embargo las ideas de Demócrito sobre la materia no fueron aceptadas por los filósofos de su
época y hubieron de transcurrir cerca de 2200 años para que la idea de los átomos fuera tomada de
nuevo en consideración.

Año Científico Descubrimientos experimentales Modelo atómico


La imagen del átomo expuesta por
Durante el s.XVIII y principios del XIX
Dalton en su teoría atómica, para
algunos científicos habían
explicar estas leyes, es la de minúsculas
investigado distintos aspectos de las
partículas esféricas, indivisibles e
1808 reacciones químicas, obteniendo las
inmutables,
llamadas leyes clásicas de la
iguales entre sí en
Química.
cada elemento
John Dalton químico.
De este descubrimiento dedujo que el
Demostró que dentro de los átomos
átomo debía de ser una esfera de
hay unas partículas diminutas, con
materia cargada positivamente, en cuyo
carga eléctrica negativa, a las que se
interior estaban incrustados los
1897 llamó electrones.
electrones.
(Modelo atómico de
Thomson.)
J.J. Thomson
Demostró que los átomos no eran Dedujo que el átomo debía estar
macizos, como se creía, sino que formado por una corteza con los
están vacíos en su mayor parte y en electrones girando alrededor de un
1911 su centro hay un diminuto núcleo. núcleo central cargado positivamente.
(Modelo atómico de
Rutherford.)

E. Rutherford
Espectros atómicos discontinuos Propuso un nuevo modelo atómico,
originados por la radiación emitida según el cual los electrones giran
por los átomos excitados de los alrededor del núcleo en unos niveles
elementos en estado gaseoso. bien definidos.
1913
(Modelo atómico
de Bohr.)

Niels Bohr
Estructura del átomo
En el átomo distinguimos dos partes: el núcleo y la corteza.
- El núcleo es la parte central del átomo y contiene partículas con carga positiva, los protones, y
partículas que no poseen carga eléctrica, es decir son neutras, los neutrones. La masa de un protón
es aproximadamente igual a la de un neutrón.
Todos los átomos de un elemento químico tienen en el núcleo el mismo número de protones. Este
número, que caracteriza a cada elemento y lo distingue de los demás, es el número atómico y se
representa con la letra Z.
- La corteza es la parte exterior del átomo. En ella se encuentran los electrones, con carga negativa.
Éstos, ordenados en distintos niveles, giran alrededor del núcleo. La masa de un electrón es unas
2000 veces menor que la de un protón.
Los átomos son eléctricamente neutros, debido a que tienen igual número de protones que de
electrones. Así, el número atómico también coincide con el número de electrones.

Isótopos
La suma del número de protones y el número de neutrones de un átomo recibe el nombre de
número másico y se representa con la letra A. Aunque todos los átomos de un mismo elemento se
caracterizan por tener el mismo número atómico, pueden tener distinto número de neutrones.
Llamamos isótopos a las formas atómicas de un mismo elemento que se diferencian en su número
másico.
Para representar un isótopo, hay que indicar el número másico (A) propio del isótopo y el número atómico (Z),
colocados como índice y subíndice, respectivamente, a la izquierda del símbolo del elemento.

Corteza atómica: Estructura electrónica


Aunque los conocimientos actuales sobre la estructura electrónica de los átomos son bastante complejos, las ideas
básicas son las siguientes:
1. Existen 7 niveles de energía o capas donde pueden situarse los electrones, numerados del 1, el más interno, al 7,
el más externo.
2. A su vez, cada nivel tiene sus electrones repartidos en distintos subniveles, que pueden ser de cuatro tipos: s, p,
d, f.
3. En cada subnivel hay un número determinado de orbitales que pueden contener, como máximo, 2 electrones cada
uno. Así, hay 1 orbital tipo s, 3 orbitales p, 5 orbitales d y 7 del tipo f. De esta forma el número máximo de electrones
que admite cada subnivel es: 2 en el s; 6 en el p (2 electrones x 3 orbitales); 10 en el d (2 x 5); 14 en el f (2 x 7).
La distribución de orbitales y número de electrones posibles en los 4 primeros niveles se resume en la siguiente tabla:

Niveles de energía 1 2 3 4
Subniveles s sp spd spdf
Número de orbitales de cada tipo 1 13 135 1357
Denominación de los orbitales 1s 2s 2p 3s 3p 3d 4s 4p 4d 4f
Número máximo de electrones en los orbitales 2 2-6 2 - 6 - 10 2- 6- 10- 14
Número máximo de electrones por nivel 2 8 18 32

La configuración electrónica en la corteza de un átomo es la distribución de sus electrones en los distintos niveles y
orbitales. Los electrones se van situando en los diferentes niveles y subniveles por orden de energía creciente
hasta completarlos. Es importante saber cuantos electrones existen en el nivel más externo de un átomo pues son los
que intervienen en los enlaces con otros átomos para formar compuestos.
Moléculas

En la naturaleza raramente aparecen átomos aislados; sólo los gases nobles (He, Ne, Ar,...) que constan de átomos
individuales, no reactivos. Los átomos tienden a combinarse entre sí de varias maneras para formar las distintas
sustancias puras: elementos y compuestos. Las unidades que sirven como bloques de construcción de dichas
sustancias son las moléculas y los iones.
Moléculas
Dos o más átomos pueden combinarse entre sí para formar una molécula. Por ejemplo el oxígeno (O 2) o el nitrógeno
(N2), constituidos por moléculas de elementos. Las moléculas de los compuestos están formadas por átomos de
diferentes tipos, por ejemplo en el agua o el dióxido de carbono. Los átomos involucrados suelen ser de elementos
no metálicos. Dentro de la molécula, los átomos están unidos unos a otros por fuerzas intensas denominadas
enlaces químicos.
Las sustancias moleculares se representan abreviadamente mediante las fórmulas, en las que se indica el número
de átomos de cada elemento por un subíndice escrito después del símbolo del elemento (si un símbolo de un
elemento no lleva subíndice significa que hay un solo átomo del mismo). Así, las fórmulas moleculares para el agua
(H2O), amoníaco (NH3) y metano (CH4), se interpretan del siguiente modo:
En la molécula de agua hay dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno.
En la molécula de amoníaco hay un átomo de nitrógeno y tres átomos de hidrógeno.
En la molécula de metano hay un átomo de carbono y cuatro átomos de hidrógeno.

Iones
Cuando un átomo pierde o gana electrones, se forman partículas cargadas denominadas iones. Los
átomos de los elementos metálicos (los situados a la izquierda y en el centro de la tabla periódica)
tienden a perder electrones para formar iones cargados positivamente llamados cationes. Por
ejemplo, los iones Na+ y Ca2+, se forman a partir de los átomos de los metales sodio y calcio:
Átomo Na Na+ (ion sodio) + 1e-
Átomo Ca Ca2+ (ion calcio) + 2e-
Los átomos de no metales (los elementos situados a la derecha de la tabla periódica) tienden a
ganar electrones y formar iones negativos llamados aniones. Por ejemplo, los átomos de cloro y
oxígeno, al adquirir electrones forman los iones Cl - y O2-:
Átomo Cl + 1e- Cl- (ion cloruro)
-
Átomo O + 2e O2- (ion óxido)
Cuando se forma un ion, el número de protones en el núcleo no cambia. Lo único que varía es el
número de electrones, que aumenta o disminuye.
Los iones vistos hasta este ahora son monoatómicos, es decir, proceden de un único átomo que ha
perdido o ganado electrones. Muchos iones importantes en química son poliatómicos, es decir,
contienen más de un átomo. Ejemplos de este tipo de iones son el ion hidróxido (OH -) y el ion
amonio (NH4+). Estos iones se pueden imaginar como una "molécula cargada".
Enlaces entre átomos
Prácticamente todas las sustancias que encontramos en la naturaleza están formadas por átomos
unidos. Las intensas fuerzas que mantienen unidos los átomos en las distintas sustancias se
denominan enlaces químicos.
¿Por qué se unen los átomos?
Los átomos se unen porque, al estar unidos, adquieren una situación más estable que cuando
estaban separados.
Esta situación de mayor estabilidad suele darse cuando el número de electrones que poseen los
átomos en su último nivel es igual a ocho, estructura que coincide con la de los gases nobles.
Los gases nobles tienen muy poca tendencia a formar compuestos y suelen encontrarse en la
naturaleza como átomos aislados. Sus átomos, a excepción del helio, tienen 8 electrones en su último
nivel. Esta configuración electrónica es extremadamente estable y a ella deben su poca reactividad.
Podemos explicar la unión de los átomos para formar enlaces porque con ella consiguen que su último
nivel tenga 8 electrones, la misma configuración electrónica que los átomos de los gases nobles. Este
principio recibe el nombre de regla del octeto y aunque no es general para todos los átomos, es útil
en muchos casos.
Distintos tipos de enlaces
Las propiedades de las sustancias dependen en gran medida de la naturaleza de los enlaces que
unen sus átomos.
Existen tres tipos principales de enlaces químicos: enlace iónico, enlace covalente y enlace metálico.
Estos enlaces, al condicionar las propiedades de las sustancias que los presentan, permiten
clasificarlas en: iónicas, covalentes y metálicas o metales.
(pulsa en la figura sobre los nombres los tipos de enlaces y sustancias para ver sus características)
Enlace iónico
Este enlace se produce cuando átomos de elementos metálicos (especialmente los situados más a la izquierda en
la tabla periódica -períodos 1, 2 y 3) se encuentran con átomos no metálicos (los elementos situados a la derecha
en la tabla periódica -especialmente los períodos 16 y 17).
En este caso los átomos del metal ceden electrones a los átomos del no metal, transformándose en iones positivos
y negativos, respectivamente. Al formarse iones de carga opuesta éstos se atraen por fuerzas eléctricas intensas,
quedando fuertemente unidos y dando lugar a un compuesto iónico. Estas fuerzas eléctricas las llamamos enlaces
iónicos.
Ejemplo: La sal común se forma cuando los átomos del gas cloro se ponen en contacto con los átomos del metal
sodio

Se forma así el compuesto NaCl o sal común. En realidad reaccionan muchos átomos de sodio con muchos átomos
de cloro, formándose muchos iones de cargas opuestas y cada uno se rodea del máximo número posible de iones de
signo contrario: Cada ion Cl- se rodea de seis iones Na+ y cada ion Na+ de seis iones Cl-. Este conjunto ordenado de
iones constituye la red cristalina de la sal común.

Enlace covalente
Los enlaces covalentes son las fuerzas que mantienen unidos entre sí los átomos no metálicos (los
elementos situados a la derecha en la tabla periódica -C, O, F, Cl, ...).
Estos átomos tienen muchos electrones en su nivel más externo (electrones de valencia) y tienen
tendencia a ganar electrones más que a cederlos, para adquirir la estabilidad de la estructura
electrónica de gas noble. Por tanto, los átomos no metálicos no pueden cederse electrones entre sí
para formar iones de signo opuesto.
En este caso el enlace se forma al compartir un par de electrones entre los dos átomos, uno
procedente de cada átomo. El par de electrones compartido es común a los dos átomos y los
mantiene unidos, de manera que ambos adquieren la estructura electrónica de gas noble. Se forman
así habitualmente moléculas: pequeños grupos de átomos unidos entre sí por enlaces covalentes.
Ejemplo: El gas cloro está formado por moléculas, Cl 2, en las que dos átomos de cloro se hallan
unidos por un enlace covalente.
En otros casos un mismo átomo puede compartir más de un par de electrones con otros átomos. Por ejemplo en la
molécula de agua (H2O) el átomo de oxígeno central comparte un par de electrones con cada uno de los dos átomos
de hidrógeno. Estos pares de electrones compartidos se representan habitualmente por una barra entre los dos
átomos unidos.

Enlace metálico
Para explicar las propiedades características de los metales (su alta conductividad eléctrica y térmica, ductilidad y
maleabilidad, ...) se ha elaborado un modelo de enlace metálico conocido como modelo de la nube o del mar de
electrones:
Los átomos de los metales tienen pocos electrones en su última capa, por lo general 1, 2 ó 3. Éstos átomos pierden
fácilmente esos electrones (electrones de valencia) y se convierten en iones positivos, por ejemplo Na +, Cu2+, Mg2+.
Los iones positivos resultantes se ordenan en el espacio formando la red metálica. Los electrones de valencia
desprendidos de los átomos forman una nube de electrones que puede desplazarse a través de toda la red. De este
modo todo el conjunto de los iones positivos del metal queda unido mediante la nube de electrones con carga
negativa que los envuelve.
Enlaces: Actividades finales

1. Al combinarse los átomos de potasio (un metal alcalino) con los átomos de bromo (un no
metal del grupo de los halógenos), lo más probable es que entre ellos se establezca:

1. Enlace covalente

2. Enlace metálico

3. Enlace por puentes de hidrógeno

4. Enlace iónico

2. Un sólido metálico está formado por:

1. Iones positivos y negativos

2. Iones positivos y una nube de electrones

3. Iones negativos y una nube de electrones


4. Átomos neutros que comparten electrones

3. ¿Cuál será la clase de enlace químico más probable que puede establecerse entre los
átomos de los siguientes elementos?

1. Hierro-hierro:
2. Cloro-magnesio:
3. Carbono-oxígeno:
4. Flúor-flúor:
5. Neón-neón:

4. Señala cuáles de los siguientes compuestos serán de tipo iónico:

1. CaO (óxido de calcio).

2. O2 (oxígeno).

3. NaF (fluoruro de sodio).

4. N2O (óxido de dinitrógeno).

5. NH3 (amoníaco).

5. De los sólidos siguientes, marca los que son muy solubles en agua:

1. Cobre (Cu).

2. Cuarzo (SiO2).

3. Fluorita (CaF2).

4. Hierro (Fe).

5. Silvina (KCl).