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FILOSOFÍA

TRABAJO PRÁCTICO Nº 2

ARGUMENTO PARA PROBAR


LA EXISTENCIA
O LA INEXISTENCIA DE DIOS

Alumna: María Soledad Ceballos

Curso: 6º “Cs. Sociales”

Fecha de Entrega: 02/06/2009


ACTIVIDAD:

 Desde el punto personal, ¿cómo podría dar razones de la


existencia o de la no existencia de Dios?

ARGUMENTO PARA PROBAR LA EXISTENCIA DE


DIOS.
El hombre siempre ha necesitado creer en un Ser Superior para
poder explicar todo lo que, racionalmente, no tenía ninguna
explicación. De esta manera, la persona le daba un sentido a su vida:
trata de ser mejor cada día porque sabe que esa es la única manera
de acceder a una vida eterna en plenitud. Si se refuta dicha teoría
que el ser humano tiene, éste queda absolutamente desorbitado, sin
saber cómo actuar ni por qué actuar de una determinada manera, y
sin esperanza de una vida eterna de perfecta felicidad. Además, el
mundo debe existir por una causa, por un motivo, no por simple
casualidad ni por una razón meramente científica.

Una prueba de la existencia de Dios es el intenso contacto que


éste mantenía con los representantes del pueblo judío (Abraham,
Moisés, etc.). Éstos llevaron a cabo diversas Alianzas con Dios. La
Antigua Alianza, establecida entre Dios y Moisés, fue respetada en un
principio. Pero, más tarde, los reyes comenzaron a ser infieles a Dios
y a venerar distintos dioses y objetos. Esto hizo que Dios enviara al
mundo a los profetas, para que ellos anticiparan la llegada del Mesías,
quien sería el Salvador del pueblo judío. La llegada de Jesús, el
Mesías, fue la confirmación de la promesa de Dios transmitida por los
profetas. Éste no sólo anunció la Buena Nueva, es decir, el mensaje
de Amor de Dios, sino que llevó a cabo numerosos milagros. ¿Cómo
se puede explicar la realización de éstos milagros? ¿De dónde obtuvo
Jesús la capacidad para llevarlos a cabo? La única respuesta posible a
estas preguntas es nuestro Ser Supremo, Dios.

Otra prueba de la existencia de Dios son los estigmas. Éstos son


heridas similares a las infligidas a Jesús durante su crucifixión que
aparecen en el cuerpo de personas devotas cristianas, como por
ejemplo San Francisco de Asís. ¿Cómo se puede explicar la existencia
de estigmas? Sólo existe una respuesta posible: Dios.

Todas las explicaciones anteriormente realizadas me llevan a creer


en Dios, en ese Ser Supremo que por amarnos infinitamente nos
envió a su Hijo, quien fue crucificado para salvarnos. Este Dios existe,
vive entre nosotros y recordemos que donde dos personas se reúnan
en Su nombre, allí estará”.