Está en la página 1de 18

Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.

htm

2 de Reyes 4:1-38: Eliseo, la viuda y la mujer sunamita

Uno de los hombres de Dios al que se le da mucho espacio en la


Palabra de Dios es Eliseo. Eliseo era un seguidor de Elías, cuyo
ministerio él sucedió (ver 1 de Reyes 2). De los muchos milagros que
Dios hizo a través de Eliseo, en este estudio vamos a considerar solo
dos de ellos. En ambos casos, nuestra concentración será en la
habilidad de Dios de librar a aquellos que lo buscan de cualquier
problema que les surja.

1. 2 de Reyes 4:1-7: la viuda con los dos hijos

El primero de los dos casos que vamos a examinar en este estudio se


trata de una viuda y sus dos hijos. 2 de Reyes 4:1 nos habla sobre esta
mujer y el gran problema que enfrentaba después de la muerte de su
esposo.

2 de Reyes 4:1
“Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo,
diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era
temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos
míos por siervos.”

Page 1 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

De acuerdo al pasaje, esta mujer era la esposa de un hombre que


temía y honraba al Señor. Desafortunadamente, su esposo murió
dejando a su familia una deuda que no podían pagar. Como resultado,
el acreedor vino a llevarse a los hijos como siervos. De lo anterior
podemos entender fácilmente la emergencia de la situación: para
enfrentar este problema ella clamó a Eliseo, el varón de Dios. Por
supuesto, acudir al hombre de Dios en esta critica situación no fue
accidental. Cuando el tiempo es tan limitado (“el acreedor había
venido”) acudes a aquellos que en verdad pueden ayudarte.
Obviamente, esta mujer creyó que el hombre que podía ayudarla era
Eliseo, el varón de Dios1. Evidentemente, había determinado PELEAR
esta difícil situación y pelearla CON DIOS. Habiendo visto lo que la
viuda dijo a Eliseo vamos a ver lo que Eliseo le respondió:

2 de Reyes 4:2
“Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa.

Observa la disponibilidad de Eliseo, estaba ahí listo para ayudar a


la viuda. No la condenó por la deuda. En mi opinión personal, debió
haber pasado mucho tiempo antes de que la viuda o su esposo
alcanzaran el estado de insolvencia. Ciertamente no se llega a ese punto
de un día para otro, sin mientras tanto manejar muchas cosas

1
Probablemente debió haber conocido a Eliseo a través de su esposo que era uno de los
hijos de los profetas y un hombre que honraba al Señor.

Page 2 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

erróneamente. Sin embargo, el punto no era lo que había pasado, lo que


pasó pasó. Lo que ahora contaba no era el pasado, sino que en el
presente ella necesitaba apoyo inmediato y para encontrarlo recurrió al
Señor. También observa cómo Eliseo no trató de despacharla porque el
problema era muy grande. Él de seguro no tenía solución alguna para el
problema, antes de que Dios proveiera la maravillosa solución que
leeremos en un momento. No obstante, eso no significa que él no
estaba disponible para ayudarla. De lo contrario, su respuesta dice que
estaba listo para ayudarla de la manera que pudiera. El verso 2 nos da la
respuesta de la mujer a lo que Eliseo respondió:

2 de Reyes 4:2
“Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de
aceite.”

Esta viuda estaba verdaderamente en gran pobreza. No había


nada en su casa mas que una vasija de aceite. Obviamente en su
esfuerzo por querer salir de la deuda vendió todo. No había mesa,
camas, ni utensilios de cocina. Lo único que quedaba era la vasija de
aceite. Sin embargo, esa vasija era suficiente para que Dios la liberara.
Los versículos 3-4 dicen:

2 de Reyes 4:3-4
“El le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos,

Page 3 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

vasijas vacías, no pocas. Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa


en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte.”

Dios a través de Eliseo le dijo a la mujer que pidiera prestadas


vasijas vacías y que les pusiera aceite de la vasija suya. Si no
tomáramos en cuenta a Dios, esas instrucciones sonarían muy locas.
Porque, de acuerdo a las leyes científicas, una vasija de aceite no puede
llenar mas que solo otra vasija de aceite del mismo tamaño. Por lo cual,
científicamente hablando, lo que Eliseo le dijo a la viuda que iba a
suceder era imposible. Sin embargo, iba a ser imposible si, repito, no
tomáramos a Dios en cuenta. Porque, si no tomamos a Dios en cuenta,
las cosas son completamente diferentes. La razón es que Dios no está
limitado por las leyes científicas. Cuando se trata de Él, lo que cuenta
no es si algo es científicamente posible o no, sino si es Su voluntad o
no. Cuando algo es Su voluntad, sucederá, independientemente de lo
que los científicos digan. Obviamente, de lo que ya hemos leído,
podemos concluir que Dios deseaba la liberación de la mujer de su
problema. Por lo cual, hablando bíblicamente, lo que Eliseo dijo
correspondía a la voluntad de Dios en cuanto a esa situación y
ciertamente sucedería al 100% si la viuda hacía lo que Dios le dijo, esto
es i)pedir prestadas las vasijas, ii) encerrarse con sus hijos iii) poner
aceite de su vasija en las vasijas prestadas y vacías. No creo que la
viuda haya visto en su vida que una sola vasija llenara muchas más
vasijas vacías con aceite. Sin embargo, para que Dios ejecutara Su

Page 4 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

voluntad, ella tenía que creer que lo vería por primera vez. Con Dios,
no cuenta si algo ha sucedido con otras personas, lo que cuenta es si
creeremos y actuaremos en lo que Él dice. Entonces, veamos si
finalmente la mujer le creyó a Dios o no:

2 de Reyes 4:5
“Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y
ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite.”

La mujer CREYÓ lo que Dios le dijo y lo hizo. Entonces, tan


pronto como se fue de Eliseo pidió las vasijas prestadas y vacías “se
encerró” con sus hijos, y echó el aceite de su vasija en las demás vasijas
exactamente así como Dios le había dicho. Lo que sucedió después
viene en el verso 6:

2 de Reyes 4:6
“Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún
otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.”

Todas las vacías que pidió prestadas se llenaron con el aceite. El


aceite “cesó” solo hasta cuando ya no hubo más vasijas vacías. Sin
embargo, las vasijas llenas fueron suficientes para pasar a la viuda y a
sus hijos de la bancarrota a la prosperidad. El verso siete dice:

Page 5 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

2 de Reyes 4:7
“Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el
aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.”

El aceite fue tanto, que ella y sus hijos pudieron pagar la deuda y
vivir del resto. Así que la viuda no había sido librada de su problema
sino que fue más que librada: obtuvo un tesoro en el aceite y todo eso
porque buscó la liberación del Señor. Acudió a Dios y a Su varón,
pobre y oprimida y partió rica y librada.

2. 2 de Reyes 4:8-30: La mujer sunamita

El registro anterior de la viuda no es el único en la Biblia donde


vemos el poder libertador de Dios manifestarse. Como dijimos, nuestro
Dios es un Dios de liberación y como consecuencia, la Biblia está llena
de casos que hablan sobre gente que confió en Dios y fue librada. Uno
de esos casos se puede encontrar en el mismo capítulo de 2 de Reyes y
viene después del registro de la viuda con los dos hijos. Empezando
desde el verso 8 leemos:

2 de Reyes 4:8
“Aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y había allí
una mujer importante, que le invitaba insistentemente a que comiese; y

Page 6 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

cuando él pasaba por allí, venía a la casa de ella a comer.”

Una vez más, una mujer es el personaje principal de la historia.


Sin embargo, en comparación con el caso anterior donde la mujer era
muy pobre, la mujer de esta historia era notable, muy probablemente
una persona que estaba en una situación sin problemas económicos.
Ahora, un día en el que Eliseo pasaba por aquel lugar, esa mujer lo
persuadía para que fuera a comer a su casa y cada vez que pasaba por
ahí iba a casa de la mujer a comer. De lo anterior, podemos entender el
respeto y atenciones que tenía esa mujer hacia Eliseo. Porque no invitas
a alguien a comer a tu casa si esa persona no te importa. Pero, ¿porqué
Eliseo le importaba tanto a este mujer? En el verso 9 viene la razón:

2 de Reyes 4:9
“Y ella dijo a su marido: He aquí ahora, yo entiendo que éste que
siempre pasa por nuestra casa, es varón santo de Dios”

Para esta mujer, Eliseo era “varón santo de Dios”. Es por eso que
ella era tan amable con él. Su respeto y atenciones por Eliseo era una
demostración del respeto que tenía hacia él. No obstante, las atenciones
de la mujer no terminaron solo en comida. Los versos 9 y 10 nos dicen
como continuó:

Page 7 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

2 de Reyes 4:9-10
“Y ella dijo a su marido: He aquí ahora, yo entiendo que éste que
siempre pasa por nuestra casa, es varón santo de Dios. Yo te ruego que
hagamos un pequeño aposento de paredes, y pongamos allí cama, mesa,
silla y candelero, para que cuando él viniere a nosotros, se quede en él.”

En verdad, qué considerada era esta mujer con Eliseo. No solo le


ofreció de comer, sino que también mandó construir una habitación
para él para cuando pasara por él pueblo y durmiera por la noche ahí.
No hay necesidad de decir que Dios no podría haber dejado el cuidado
y la amabilidad de esta mujer sin recompensa. Los versos 11 al 14
dicen:

2 de Reyes 4:11-14
“11 Y aconteció que un día vino él por allí, y se quedó en aquel
aposento, y allí durmió. Entonces dijo a Giezi su criado: Llama a esta
sunamita. Y cuando la llamó, vino ella delante de él. Dijo él entonces a
Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este
esmero; ¿qué quieres que haga por ti? ¿Necesitas que hable por ti al rey,
o al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi
pueblo. Y él dijo: ¿Qué, pues, haremos por ella? Y Giezi respondió: He
aquí que ella no tiene hijo, y su marido es viejo.”

Eliseo reconoció las amabilidades de la mujer y estaba

Page 8 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

agradecido con ella. Entonces, devolviéndole su bondad, inicialmente


él le sugirió hablarle de parte de ella al rey o al comandante del ejercito.
Sin embargo, no era eso lo que la sunamita deseaba, ya que estaba
satisfecha y segura viviendo en su pueblo. Lo que ella deseaba
grandemente viene en el siguiente verso:

2 de Reyes 4:14-17
“ Y él dijo: ¿Qué, pues, haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí
que ella no tiene hijo, y su marido es viejo. Dijo entonces: Llámala. Y
él la llamó, y ella se paró a la puerta. Y él le dijo: El año que viene, por
este tiempo, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de
Dios, no hagas burla de tu sierva. Mas la mujer concibió, y dio a luz un
hijo el año siguiente, en el tiempo que Eliseo le había dicho.”

Esta mujer no tenía hijos, y científicamente hablando, no tenía


probabilidades de procrear uno, porque su esposo ya era anciano. No
obstante, eso no significaba que no podría tener uno. Porque hay
alguien que cumple deseos aún cuando la ciencia no da ninguna
probabilidad de que se cumplan. ¿Quién es? La respuesta es Dios.
Como dijimos al examinar el caso de la viuda, para Dios no hay
imposibles y cuando algo es Su voluntad, sucederá,
independientemente de lo que las probabilidades digan. Para la ciencia,
esta mujer no tenía probabilidades de tener hijos, y aun así, porque era
la voluntad de Dios, lo iba a tener.

Page 9 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

Aparte de eso, otro punto que también es notorio, es que Eliseo


desde el principio no sabía el deseo que la mujer tenía. Porque
entonces, no le hubiera sugerido desde el primero momento hablarle al
rey de parte de ella o al comandante del ejercito ni le hubiera
preguntado a Giezi qué podía hacer por ella. Sin embargo, no hay nada
de raro en eso. Porque Eliseo, así como cualquier otro hombre que tenía
al espíritu santo2, pudo haber sabido, ya sea a través de sus cinco
sentidos o a través de revelación de Dios. Obviamente, en nuestro caso,
Dios no le había revelado desde el principio que la mujer deseaba
mucho tener un hijo, sino que Él le dijo a través de Giezi porque pensó
que esa era la mejor manera de obtener la información más pertinente.
Luego, después de que Eliseo supo por Geazi que la mujer no tenía
hijos, Dios le dio revelación directamente diciéndole que en un año la
mujer estaría abrazando un hijo y por eso Eliseo se lo anunció. La
reacción de la mujer frente a tan maravillosa promesa viene en el verso
16:

2 de Reyes 4:16
“Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no hagas burla de tu
sierva.”

2
Hoy en día, la condición para tener el Espíritu Santo es naciendo de nuevo, lo cual
sucede al confesar con nuestra boca al Señor Jesús y creer con el corazón que Dios lo
levantó de los muertos (Romanos 10:9) Para más información ver: Verdades Bíblicas,
Vol. 1, Tema 6, Junio 1996.

Page 10 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

La mujer pensó que Eliseo se estaba burlando de ella o que le


estaba mintiendo. No podía creer que su más grande deseo se iba a
cumplir. Esto no es poco común: a veces nos tardamos en creer las
cosas maravillosas que la Palabra de Dios dice que tenemos o las cosas
que Dios promete que nos va a dar al caminar con Él. Nos parecen
demasiado buenas para ser verdad. Sin embargo, tenemos que entender
que de Dios solo viene toda bondad y don perfecto (Santiago 1:17).
Cuando viene de Él, no hay cosas así como “muy bueno para ser
verdad”, porque de Dios vienen solo cosas BUENAS y
VERDADERAS. Como en Efesios 3:20 dice que Dios “es poderoso
para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que
pedimos o entendemos,” No tiene problema alguno para hacer lo que Él
quiera. Cuando es Su voluntad, CIERTAMENTE LO HARÁ.
Regresando a la mujer, en mi opinión, la promesa de un hijo era para
ella algo que verdaderamente pertenecía a la esfera de “mucho más
abundantemente de lo que pedimos”. Es por eso que pensó que Eliseo
se burlaba de ella o le mentía. Sin embargo, aparte de maravillosa, esta
promesa también era verdadera. En el verso 17 viene su cumplimiento:

2 de Reyes 4:17
“Mas la mujer concibió, y dio a luz un hijo el año siguiente, en el
tiempo que Eliseo le había dicho.”

Page 11 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

Después de un año la mujer dio a luz un hijo exactamente como


Dios le había prometido. Aunque parezca que la historia terminó aquí,
aun no es el final. Y eso porque los versos siguientes nos hablan de un
problema de salud muy grave que le ocurrió al niño cuando creció:

2 de Reyes 4:18-20
“Y el niño creció. Pero aconteció un día, que vino a su padre, que
estaba con los segadores; y dijo a su padre: !!Ay, mi cabeza, mi cabeza!
Y el padre dijo a un criado: Llévalo a su madre. Y habiéndole él tomado
y traído a su madre, estuvo sentado en sus rodillas hasta el mediodía, y
murió.”

Al niño le dio una de esas enfermedades muy serias que le


produjo la muerte rápidamente. Como podemos ver, a pesar del hecho
de que el niño era un regalo de Dios que, de acuerdo a Santiago 1:17,
era perfecto y bueno, el adversario se las arregló para hacerle daño.
Pero de nuevo, eso no es extraño. En ninguna parte de la Palabra de
Dios dice que los hijos de los creyentes (o padres, hermanos, esposas o
los mismos creyentes) nunca se van a enfermar. Hay un enemigo, el
diablo, y su trabajo es causar enfermedad. Es por eso que la Biblia
llama a aquellos que estaban enfermos y que fueron sanados por el
Señor Jesús como “oprimidos por el diablo” (Hechos 10:44): los llama
así porque el diablo los oprime con enfermedad. Así que, muerte o
enfermedad son cosas que no vienen de Dios. Por otro lado, hay cosas

Page 12 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

cuya fuente es lo contrario al poder espiritual de Dios, el diablo. No


obstante, aunque el adversario es capaz, cuando encuentra el modo, de
traer enfermedad, Dios, que es mucho más grande que el diablo (1 de
Juan 4:4), nos puede sanar de todo tipo de enfermedad. Como en el
Salmo 103:3 dice:

Salmo 103:3
“El que sana todas tus dolencias;”

Dios no sana la mitad de nuestras enfermedades sino TODAS ellas,


independientemente de la opinión de la ciencia de si son curables o no.
Volviendo a la mujer, ¿podría Dios haber ido tan lejos como para
revertir el aparente hecho irreversible de la muerte del niño? Vamos a
ver la respuesta en un momento, después de ver primero la reacción de
la mujer ante este hecho:

2 de Reyes 4:21-24
“Ella entonces subió, y lo puso sobre la cama del varón de Dios, y
cerrando la puerta, se salió. Llamando luego a su marido, le dijo: Te
ruego que envíes conmigo a alguno de los criados y una de los asnos,
para que yo vaya corriendo al varón de Dios, y regrese. El dijo: ¿Para
qué vas a verle hoy? No es nueva luna, ni día de reposo. Y ella
respondió: Paz. Después hizo enalbardar el asno, y dijo al criado: Guía
y anda; y no me hagas detener en el camino, sino cuando yo te lo

Page 13 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

dijere.”

De la reacción de la mujer queda claro que no consideró la


muerte de su hijo como una realidad irreversible. En vez de quedarse de
luto junto al niño y decirle a su esposo sobre su muerte, puso al niño en
la cama del varón de Dios y le pidió a su marido que le diera un asno y
un criado para poder ir con él. Obviamente, la mujer reconoció que el
niño era un regalo que Dios le había dado y que su muerte no era la
voluntad de Dios. Así que, ella no aceptó que la muerte de su hijo era
una realidad que no podía cambiar. Por eso se fue apresuradamente con
Eliseo y no le dijo a nadie lo que había pasado. Los versículos 25-28
nos dicen lo que pasó cuando se encontró con Eliseo:

2 de Reyes 4:25-28
“Partió, pues, y vino al varón de Dios, al monte Carmelo. Y cuando el
varón de Dios la vio de lejos, dijo a su criado Giezi: He aquí la
sunamita. Te ruego que vayas ahora corriendo a recibirla, y le digas:
¿Te va bien a ti? ¿Le va bien a tu marido, y a tu hijo? Y ella dijo: Bien.
Luego que llegó a donde estaba el varón de Dios en el monte, se asió de
sus pies. Y se acercó Giezi para quitarla; pero el varón de Dios le dijo:
Déjala, porque su alma está en amargura, y Jehová me ha encubierto el
motivo, y no me lo ha revelado. Y ella dijo: ¿Pedí yo hijo a mi señor?
¿No dije yo que no te burlases de mí?”

Page 14 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

Una vez más podemos ver que el Señor sin haberle dicho, Eliseo,
como cualquier otro hombre, le era imposible saber por anticipado lo
que le estaba pasando a la mujer. La mujer estaba obviamente muy
triste. Sin embargo, a pesar de su gran tristeza, tuvo el coraje de dejar a
su hijo muerto en casa y visitar al varón de Dios. La reacción de Eliseo
fue inmediata:

2 de Reyes 4:29-31
“Entonces dijo él a Giezi: Ciñe tus lomos, y toma mi báculo en tu
mano, y ve; si alguno te encontrare, no lo saludes, y si alguno te
saludare, no le respondas; y pondrás mi báculo sobre el rostro del niño.
Y dijo la madre del niño: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.
El entonces se levantó y la siguió. Y Giezi había ido delante de ellos, y
había puesto el báculo sobre el rostro del niño; pero no tenía voz ni
sentido, y así se había vuelto para encontrar a Eliseo, y se lo declaró,
diciendo: El niño no despierta.”

Giezi llegó primero a la casa, pero a pesar de haber hecho lo que


Eliseo le dijo el niño no despertó. Después de un rato, Eliseo y la madre
llegaron también:

2 de Reyes 4:32-33
“Y venido Eliseo a la casa, he aquí que el niño estaba muerto tendido
sobre su cama. Entrando él entonces, cerró la puerta tras ambos, y oró

Page 15 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

a Jehová.”

Eliseo ORÓ al Señor. Esa fue su reacción ante la situación.


Seguramente estaba en una posición difícil: el niño que Dios le había
prometido a la mujer a través de él ahora estaba muerto, y sin ninguna
señal de recuperación, aun después de que Geazi había hecho lo que
Eliseo le dijo. No obstante, en ningún momento vemos a Eliseo perder
su confianza en Dios, o sentirse frustrado y dejarse caer. Sino que
enfrentó la situación como debió: ORÓ AL Señor. El Señor es la fuente
de todas las respuestas, y Eliseo necesitaba obtener una respuesta sobre
qué hacer en esa situación. Por lo cual, oró al único que sabía la
respuesta: al Senor3. Como resultado, Dios respondió su oración. Los
versos 34-35 dicen:

2 de Reyes 4:34-35
“Después subió y se tendió sobre el niño, poniendo su boca sobre la
boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos
suyas; así se tendió sobre él, y el cuerpo del niño entró en calor.
Volviéndose luego, se paseó por la casa a una y otra parte, y después
subió, y se tendió sobre él nuevamente, y el niño estornudó siete veces,
y abrió sus ojos.”

3
Para más información acerca de la importancia de la oración ver: Verdades Bíblicas,
Vol. 1, Tema 11, Noviembre 1996 .

Page 16 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

Todas esas cosas que vienen en el pasaje anterior que Eliseo hizo,
no fueron cosas que salieron de su mente, sino que fueron hechas
mediante revelación de Dios. Tal es el caso, que vemos el obvio
resultado: el niño fue sanado y Eliseo se lo devolvió a su madre:

2 de Reyes 4:36-38
“Entonces llamó él a Giezi, y le dijo: Llama a esta sunamita. Y él la
llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo. Y así que ella entró, se
echó a sus pies, y se inclinó a tierra; y después tomó a su hijo, y salió.
Eliseo volvió a Gilgal”

Dios liberó a la mujer y revertió el aparente hecho irreversible de la


muerte del niño, demostrando así que Él puede ir tan lejos como se
necesite para libertar a aquellos que buscan Su poder liberador.

3. Conclusión

En este tema examinamos dos casos que nos demostraron el poder


liberador de Dios. Se motiva al lector a estudiar la Palabra de Dios por
sí mismo para encontrar más ejemplos. En ambos casos examinados y
generalmente en todos los casos que uno puede encontrar estudiando la
Biblia, la lección dada es la misma: aquellos que confían en Dios y lo
buscan nunca serán avergonzados por ningún problema que enfrenten.

Page 17 of 18
Verdades Bíblicas, http://www.jba.gr/es/index.htm

Nuestro Dios es un Dios de liberación y no hay límite en su poder.


Puede ir tan lejos como para llenar vasijas vacías de aceite o resucitar
niño muertos para libertar a Su gente. Es verdaderamente “capaz de
darnos más abundantemente de lo que pedimos o entendemos”. Por
eso, en todo lo que puedas necesitar, CONFÍA en el poder libertador de
Dios, estando seguro de que si lo hacemos, solo una cosa va a pasar:
seremos libertados.

Tassos Kioulachoglou
Español: Aleida López de Steinmetz
Versión Bíblica: Reina-Valera 1960

Page 18 of 18

Intereses relacionados