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Psiquiatría

Consejo Editorial

Presidente del Consejo de Ciencia y Tecnología de Nuevo León Ingeniero Juan Antonio González Aréchiga N. L. Gob. Licenciado Omar Cervantes Rodríguez Director del Programa Ciudad Internacional del Conocimiento Ingeniero Jaime Parada Ávila CAINTRA Ingeniero Xavier Lozano Martínez ITESM M. C. Silvia Patricia Mora Castro UANL Doctor Mario César Salinas Carmona

Doctora Diana Reséndez Pérez Doctor Alan Castillo Rodríguez Ingeniero Jorge Mercado Salas

Directorio

Director General Doctor Luis Eugenio Todd Subdirector Licenciado Juan Roberto Zavala Director Editorial Félix Ramos Gamiño Educación Profesor Ismael Vidales Delgado Ciencias Básicas y del Ambiente Doctor Juan Lauro Aguirre Desarrollo Urbano y Social Ingeniero Gabriel Todd Ciencias Médicas Doctor David Gómez Almaguer Ciencias Políticas y / o de Administración Pública Contador Público José Cárdenas Cavazos Ciencias de la Comunicación Doctora Patricia Liliana Cerda Pérez

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Editorial

Las fortalezas y debilidades de la Psiquiatría

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Psiquiatría

Corazón de cinco ventrículos Keith Raniere

Homenaje a los pioneros

Adicciones, enfermedades del siglo XXI Doctor Luis Eugenio Todd

La enseñanza de la psiquiatría: hacia una corresponsabilidad sin estigma Doctora Adelina Alcorta G. de González

Ayudar al hombre y su colectividad, objetivo perenne de la psiquiatría Doctora Patricia Liliana Cerda Pérez

Esquizofrenia, la más paradigmática enfermedad de la locura Doctor Javier Lugoleos Cano

enfermedad de la locura Doctor Javier Lugoleos Cano Psicosis y esquizofrenia Doctor Javier Lugoleos Cano Doctor

Psicosis y esquizofrenia Doctor Javier Lugoleos Cano Doctor Stefan Fernández Zambrano

Violencia familiar y abuso sexual, graves problemas de salud pública Licenciada Silvia E. Tavitas Herrera

El trastorno afectivo bipolar:

nuevas esperanzas de curación Profesor Ismael Vidales Delgado

La depresión: causas, síntomas y tratamiento Doctor Stefan Fernández Zambrano

Clasificación de enfermedades mentales de la American Psychriatric Association (APA) DSM -IV-TR

Características de algunos trastornos psiquiátricos

El efecto dominó en la familia del enfermo psiquiátrico Doctor Stefan Fernández Zambrano

¿Son los enfermos mentales crónicos personas con necesidades especiales? Doctor Javier Lugoleos

El narcisismo y la mentalización de los enfermos Doctor Efraín Bleiberg

Qué es la psicoterapia de niños y adolescentes Doctora Hermelinda Fuentes

CONTENIDO

niños y adolescentes Doctora Hermelinda Fuentes CONTENIDO La psiquiatría Nuestros autores consideran que, dadas

La psiquiatría

Nuestros autores consideran

que, dadas sus características,

la

psiquiatría es una rama de

la

medicina, pero se plantean

analizan el cuestionamiento de si es una ciencia médica

y

per se, página 4; también se presentan datos históricos sobre

el Departamento de Psiquiatría

del Hospital Universitario, nombres de los pioneros, y se

plantean aspectos de su lucha

a lo largo de más de 40 años,

página 11; el doctor Luis E. Todd

presenta un capítulo de su libro próximo a aparecer: Adicciones, enfermedades del siglo XXI, página 15.

Adicciones, enfermedades del siglo XXI , página 15 . Enseñanza de la psiquiatría La enseñanza de

Enseñanza de la psiquiatría

La enseñanza de la psiquiatría debe ser considerada como una responsabilidad compartida,

página18; esta disciplina tiene como objetivo perenne ayudar

al hombre y a la colectividad,

página 21; diversos autores describen a continuación las características de algunas enfermedades psiquiátricas, tales como esquizofrenia, psicosis, violencia familiar y abuso sexual, trastorno bipolar, depresión, página 23.

Psiquiatría

Directorio

La Ciencia es Cultura Licenciado Jorge Pedraza Ingeniera Claudia Ordaz Educación Física y Deporte Doctor Óscar Salas Fraire Las Universidades y la Ciencia Doctor Mario César Salinas Carmona Redacción Licenciada Alma Trejo Licenciado Carlos Joloy Diseño Víctor Eduardo Armendáriz Lindsay Jiménez Espinosa Arte Gráfico Arquitecto Rafael Adame Doria Circulación y Administración Profesor Oliverio Anaya Rodríguez

La revista CONOCIMIENTO es un órgano de difusión del CECyTE, editada por el COCyTE, y abre sus páginas a las instituciones de educación superior para la publicación de artículos y noticias de carácter científico. Teléfonos en la redacción: 8346 7499 y 8346 7351 info@conocimientoenlinea.com Registro solicitado previamente con el nombre de CONOCIMIENTO.

Las opiniones expresadas en los artículos son responsabilidad exclusiva de sus autores.

Psiquiatría

48

Terapia de grupo con adolescentes: un ejemplo de implementación con técnicas de acción Licenciada Hermelinda Fuentes Luis

53

La educación y el desarrollo humano integral Mario Cáceres Vargas

55

Guía para la detección de problemas de salud en niños y jóvenes Licenciada Silvia E. Tavitas Herrera

56

Psicopatologías y Síndrome metabólico Doctora Claudia C. Santos Lozano Doctora María Isabel Vargas Rangel Doctor Francisco Javier Rodríguez Lara

58

Rol de la enfermera en la terapia laboral del enfermo mental Licenciada en Enfermería Lucina Lázaro Sandoval

60

Oportunidades de vida Desarrollo integral, redes de apoyo y terapia psicosocial Doctor Francisco Javier Rodríguez Lara

62

La psicobiografía de un trasplante Testimonio de una psicoterapeuta con enfermedad médica grave Licenciada Martha Cantú Cavazos

64

Importancia de la comunicación para la salud mental Licenciada Silvia E. Tavitas Herrera

66

El Síndrome de la Genialidad Ingeniera Claudia Ordaz

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Cultura y ciencia

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Cartas a la Redacción

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Reconocimiento

71 Cartas a la Redacción 72 Reconocimiento En el umbral de la Eternidad Vincent Van Gogh

En el umbral de la Eternidad Vincent Van Gogh

En el umbral de la Eternidad Vincent Van Gogh CONTENIDO Clasificación y características Se expone

CONTENIDO

En el umbral de la Eternidad Vincent Van Gogh CONTENIDO Clasificación y características Se expone asimismo

Clasificación

y características

Se expone asimismo la clasificación, página 36, y características, página 38, de las enfermedades mentales, de conformidad con los criterios de la American Psychiatric Association. Según esta institución, en su libro DSM –IV-TR, dichos males se pueden ubicar en torno a cinco ejes:

Trastornos clínicos: otros problemas que pueden ser objeto

de atención clínica; trastornos de

la personalidad; enfermedades

médicas; problemas psicosociales

y ambientales, y evaluación de la

actividad global.

y ambientales, y evaluación de la actividad global. Niños y adolescentes Niños y adolescentes son objetivo

Niños y adolescentes

Niños y adolescentes son objetivo particular de estudio y cuidado por parte de los profesionales de

la

psiquiatría, quienes hablan de

la

psicoterapia en relación con

ellos, página 47; de la terapia de grupo con adolescentes, página 48; de educación y desarrollo

humano integral, página 53; brindan una guía para detectar problemas de salud en niños y jóvenes, página 55; y analizan algunos casos particulares en relación con enfermedades psiquiátricas, página 56.

Psiquiatría

EDITORIAL

Las fortalezas y debilidades de la Psiquiatría

E l comportamiento humano ha sido motivo de pre-

ocupación y análisis desde hace miles de años. Lo

anterior ha dado lugar a todo tipo de interpreta-

ciones físicas y metafísicas, porque el ser y el actuar de las personas es tan complejo, que su estudio profundo siempre abre las puertas a la filosofía existencial, para conocer “qué somos y a dónde vamos”.

La respuesta anormal al entorno cultural o a las cir- cunstancias de muchas personas ha obligado a estudiar

la razón de las mismas. Por eso nació la ciencia de la

psiquiatría; la que trata de encontrar procesos repro- ducibles en las llamadas enfermedades de la mente y/o del espíritu.

Por esas razones, esta revista aborda con temor y prudencia esta temática, dado lo complejo de su causo-

logía y la frecuencia de estados límites entre la normali- dad, medida estadísticamente, y las actitudes llamadas anormales. Esta dicotomía ha producido incertidumbre

y grandes dificultades para hacer reproducible el es-

tudio de las respuestas humanas a diferentes estímu-

los. Por eso quizás lo lento del progreso científico en

la psiquiatría, que llegó tarde al conocimiento de la fi-

siología; de la bioquímica cerebral y del sustratum pa- tológico que permite diagnosticar enfermedades reales

y, con base en ello, formular axiomas o postulados re-

producibles dentro del método científico convencional.

Uno de los factores de este retraso fue que durante

el siglo XX la psiquiatría se durmió en el diván brillante

de Sigmund Freud y sus discípulos, que, con base en procesos interpretativos, quisieron entender las dife- rentes enfermedades mentales y la influencia de los es- tados conscientes o subconscientes, en las respuestas individuales. Todo esto produjo extraordinarios pro- cesos de culturización en los temas estudiados, pero muy pobres resultados terapéuticos, que fueron contra- dictorios y difíciles de evaluar.

Por lo complejo del tema, esta edición requirió el apoyo de una institución que en el Estado es pionera en la ciencia de la psiquiatría: la unidad de esa espe- cialidad en el Hospital Universitario de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Por eso acudimos a su actual

directora, Adelina Alcorta G. de González, para tratar de sistematizar algunas de las patologías más comunes

y también profundizar en el estudio de la ansiedad, la

depresión y las adicciones que caracterizan, como lo describió el premio nobel Crick, el siglo XXI.

La importancia de este tema se manifiesta en los siguientes datos: en nuestro país, el ocho por ciento de los enfermos serios son pacientes con problemas mentales; existen más de dos millones de enfermos de

alcoholismo, y el cuatro por ciento de la población son adictos a alguna droga. Además, el 30 por ciento de quienes acuden al médico se quejan de algún trastorno psicológico, agregado a su padecimiento original. La frecuencia de adicciones al alcohol, cigarro, drogas, comida, juego, internet o compras, hablan objetiva- mente de la repercusión sociológica de los padecimien- tos mentales, pues el 50 por ciento de los internos de los penales padecen alteraciones de esta naturaleza. Todo esto repercute en estados violentos o criminales y en temas fundamentales como la disolución familiar y

la falta de un modelo ético de comportamiento social.

Nuestra utopía es hacer que la psiquiatría pueda al- gún día reproducirse en una formula sintética, como el Binomio de Newton, el Teorema de Pitágoras o la Ecu- ación de la vida de Nernst; pero sabemos que esto es imposible, porque, como diría Balzac, célebre escritor francés, todos formamos parte de la normalidad y de la anormalidad que caracteriza la comedia humana.

Pienso, luego existo

DESCARTES

Pienso, luego existo DESCARTES 1596 a 1650 Y como dijo el médico Delafoi : si tengo

1596 a 1650

Y como dijo el médico Delafoi:

si tengo un hijo y es muy inteligente, lo hago médico internista; si es audaz, lo hago

cirujano; si le gustan los niños, lo hago ginecólogo o pediatra; pero

si sufre de angustia existencial

a lo desconocido… entonces lo haré psiquiatra.

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

escrito por

Ivy Nevares

conceptos de

Keith Raniere

Corazón de cinco ventrículos

¿LA PSIQUIATRÍA ES UNA CIENCIA MÉDICA? La medicina generalmente se define como la ciencia y arte de mantener la salud y prevenir y tratar las enfermedades. La psiquiatría se ocupa del estudio y tratamiento de los desórdenes mentales, emocionales y de conducta. Dadas ciertas similitudes significativas (similar formación educa- tiva, habilidad para recetar medicamentos y autorizar tra- tamiento clínico, entre otras) la psiquiatría es considerada una rama de la medicina. Sin embargo, ¿la psiquiatría es ciencia médica per se? Examinar el proceso de diagnóstico de cada disciplina puede empezar a esclarecer esta vital cuestión.

Si un hombre busca atención médica para un cierto padecimiento, la mayoría de los doctores llevan a cabo

concienzudas evaluaciones científicas para diagnosticar el problema. Al principio, el doctor entrevista al paciente, haciéndole una serie de preguntas acerca de cómo percibe

y entiende su padecimiento. La descripción del paciente

sirve de base para que el médico pueda iniciar su inda- gación. A continuación, el practicante lleva acabo un exa- men físico y a veces extrae sangre o muestras de tejido para su análisis en laboratorio. Para concluir el diagnósti-

co inicial, el doctor correlaciona el testimonio del pacien- te, sus propios hallazgos durante el examen físico y los resultados del laboratorio, si los hay. Si el padecimiento físico en verdad existe, el doctor lo encontrará sin impor- tar el sesgo subjetivo del paciente, su nivel de honestidad

o su salud mental. Esto es, si el paciente cree tener las-

timada la espalda pero en realidad está sufriendo de una

falla renal, la disfunción se volverá evidente en los datos recolectados. El paciente puede incluso tratar de engañar

a 100 diferentes médicos acerca de su condición, pero si

estos se adhieren al rigor científico, llegarán a conclusio- nes similares en sus diagnósticos. La única circunstancia en la que el proceso de diagnóstico puede verse coartado por el paciente es si éste se niega a ser examinado y / o a dar permiso de que se lleven a cabo las pruebas de labora- torio. Más allá de esto, el proceso del médico actúa como una red de seguridad: la indagación científica y objetiva siempre trascenderá al sesgo subjetivo del paciente. Si un hombre busca atención psiquiátrica digamos para una depresión, la indagación de los psiquiatras se aseme- jará a la de los doctores únicamente en su primer paso: el paciente describirá sus síntomas, los cuales el psiquiatra considerará como es debido en su diagnóstico. Más allá de

este punto, el proceso de diagnóstico es dramáticamente diferente al de la ciencia médica. Una vez recolectados

estos datos iniciales, el psiquiatra en el mejor de los casos requerirá otras pruebas en las que el paciente se evalúa

a sí mismo y le reporta. El psiquiatra cuenta únicamente

con el testimonio del paciente y las conductas de éste que

le sean observables para su examen; no hay otras pruebas

científicamente mensurables con las cuales evaluar. En la ciencia médica, si una muestra de tejido es enviada a

En la ciencia médica, si una muestra de tejido es enviada a 100 laboratorios para que

100 laboratorios para que se le haga la misma prueba, se obtienen los mismos resultados. En la psiquiatría, si un paciente quiere convencer a 100 psiquiatras de que está deprimido y es lo suficiente hábil, bien puede lograrlo. ¿Por qué? Porque aún no existe un modelo directo, objeti- vo y capaz de brindar predicción científica para el trabajo psiquiátrico. Comparada con la ciencia médica, la psiquiatría es un arte que describe, más que predecir. Esto no implica que la psiquiatría no sea científica; sin embargo su mo- delo y herramientas para el diagnóstico no están basadas en datos experimentales objetivos y reproducibles y / o una explicación matemática de ellos. Durante años los pioneros en la psiquiatría y sus ciencias relacionadas se han esforzado por evolucionarlas para hacerlas “duras”, objetivas, reproducibles y verificables. Sigmund Freud trabajó como fisiólogo y neurólogo para traer rigor cientí-

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

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CONOCIMIENTO PSIQUIATRÍA 5 fico a las ciencias blandas relacionadas con la psique humana. El psiquiatra alemán

fico a las ciencias blandas relacionadas con la psique humana. El psiquiatra alemán Emil Kraepelin es consid- erado por muchos el fundador de la psiquiatría cientí- fica, la psicofarmacología y la genética psiquiátrica mo- dernas. Kraepelin, al igual que su colega, el psiquiatra y neuropatólogo Aloysius Alzheimer, creían que las enfer- medades psiquiátricas eran causadas principalmente por desórdenes biológicos y genéticos. Con el tiempo, la psiquiatría ha tratado de tomar la ciencia blanda que pudiéramos llamar “psicología” y con- vertirla más bien en psicobiología. Más recientemente,

la psiquiatría se ha orientado más a tratamiento en base

a fármacos, una cualidad que comparte con la ciencia

médica. Interesantemente, si Ud. se lesionara la cabeza

y consultara a un psiquiatra, es muy probable que éste le

refiriera a algún otro tipo de médico para atender el pro- blema funcional, biológico, estructural, orgánico.

Todas estas distinciones no invalidan a la psiquiatría; simplemente la presentan bajo una luz diferente. Ningu- na de estas aseveraciones sostienen que la psiquiatría no sea científica; no es una ciencia médica, sino más bien una ciencia descriptiva derivada del estudio de la medicina. Si fallamos en entender lo que es la psiquiatría, especial- mente en yuxtaposición con la ciencia médica, le hacemos un mal a la psiquiatría, a la ciencia médica y al mundo en general. Adicionalmente hay un riesgo mayor: el fingir que la psiquiatría es igual que la ciencia médica trae con- sigo serios peligros.

“CURANDO” LO “ANORMAL” En la ciencia médica, la mayoría de los padecimientos se derivan de un problema origen. Una vez que se logra identificar el problema origen, todas las demás condicio- nes (secundarias, terciarias, etc.) surgidas del problema origen pueden ser examinadas y clasificadas de manera lógica y funcional. Si padece Ud. prolapso de la válvula mitral (MVP por sus siglas en inglés), puede experimentar dolor moderado en el pecho y falta de aire. Sus síntomas se deben a la regurgitación mitral que con frecuencia re- sulta del prolapso. Esta relación hace sentido: el MVP cau- sa la regurgitación mitral, la cual a su vez causa el dolor de pecho y la falta de aire. Estas son relaciones funcionales. La psiquiatría clasifica lo que Keith Raniere llama sus “padecimientos descriptivos” en varias clases. En los Es- tados Unidos, la Asociación Norteamericana de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés) codifica los padecimientos psiquiátricos en su Manual Diagnóstico y Estadístico de Desórdenes Mentales (DSM, por sus siglas en inglés), el cual es utilizado alrededor del mundo como herramienta de diagnóstico. Como el estudio y diagnóstico de estos padecimientos se basa en descripciones subjetivas, su agrupamiento se vuelve cuestión de la perspectiva desde la cual se estén agrupando, y no de la funcionalidad. Los psiquiatras e investigadores examinan un padecimiento, y luego otro, y otro, y si hay una similitud entre ellos en- tonces los agrupan. Las relaciones establecidas en este proceso de clasificación no pueden ser establecidas de la misma manera que en el ejemplo del prolapso mitral. Esto también se puede observar en la física subatómica (una ciencia en su etapa primitiva), pues enfrenta el mismo reto al nombrar y clasificar ciertos fenómenos, ya que actual- mente depende de las cualidades y propiedades de los eventos examinados, los cuales aún no son plenamente entendidos en términos de funcionalidad. Diferentes cien- cias están en diferentes etapas de desarrollo: la ciencia médica, en comparación con la psiquiatría, parece estar en una etapa más avanzada. A fines de los sesentas y principios de los setentas, la APA enfrentó severa oposición respecto a una clasificación en su DSM. El DSM clasificó la homosexualidad como un padecimiento mental. En 1974, la APA retiró la homosex- ualidad de su categoría de padecimientos del DSM, intro- duciendo en su lugar una categoría de “perturbación de la orientación sexual”. Seis años después esta categoría fue reemplazada con “homosexualidad egodistónica” en el DSM-III, la cual también fue eliminada más adelante.

CONOCIMIENTO 6 PSIQUIATRÍA
CONOCIMIENTO
6
PSIQUIATRÍA

Durante esas décadas, los homosexuales eran diagnos- ticados con un “mal”. Actualmente, la homosexualidad está lejos de ser considerada un padecimiento. Entonces y ahora: misma persona, mismas acciones; diagnóstico enteramente diferente. Esto nunca sucedería con la in- suficiencia cardiaca: la insuficiencia cardiaca sigue siendo considerada una insuficiencia cardiaca porque no tratarla resultaría en la muerte del organismo. El concepto mismo de “padecimiento” como lo utiliza la psiquiatría sigue sin estar bien definido. Desafortunadamente, la homosexuali-

dad en aquel tiempo era lo que Keith Raniere denomina un “Síntoma Culturalmente Rechazado”. La reclasificación no es algo nuevo para la ciencia médica. ¿Cuántas veces, por ejemplo, nos han recomen- dado las autoridades médicas renunciar a ciertos alimen- tos, suplementos y fármacos debido a recién descubiertos riesgos para la salud? Por supuesto, tiempo después di- chos riesgos no sólo son descartados, sino que lo que era prohibido ahora se demuestra benéfico. Sin embargo, es enteramente diferente considerar públicamente peligrosa

CONOCIMIENTO
CONOCIMIENTO

a una sustancia que efectuar el mismo juicio respecto a

conductas que varían de la norma social. Al examinar el concepto de una “enfermedad” o “pa- decimiento”, entendemos que es una discapacidad que causa el inadecuado funcionamiento biológico de forma dañina o incluso mortal para un organismo. Cuando

hablamos de una enfermedad, existe la consideración de que el organismo puede “morir del padecimiento”, donde

si el padecimiento no existiera, el organismo viviría más o

mejor. Identificar fenómenos psicológicos dentro de este

PSIQUIATRÍA

marco presenta numerosas dificultades. Considere una conducta altamente irregular en la sociedad, incluso una que sea atemorizante para muchos: ¿quién puede decir que es un verdadero mal psicológico o psiquiátrico? ¿Ex- actamente contra qué estándar estamos midiendo? Surgen graves peligros cuando la humanidad empieza

a comparar cosas contra las normas sociales. Nuestras normas, en esencia, son meras derivaciones teóricas. Si las sostenemos como un estándar, ahora la cola está mo-

viendo al perro: es la derivada convirtiéndose en el modelo del cual derivar. Keith Raniere añade, “Sostener una nor- ma como el estándar meta es tomar cualquier desviación

o varianza y buscar destruirla. Esto destruye nuestra habi-

lidad para evolucionar, nos mantiene estáticos. Para evo- lucionar, debemos encontrar el equilibrio del sistema de integridad estática versus evolución sin integridad.”. Por supuesto no toda la psiquiatría trata de ajustar las cosas a la norma. El psiquiatra y académico Thomas Szasz es una prominente figura en el movimiento anti- psiquiatría. En 1960 publicó el controversial libro, El mito de las enfermedades mentales: fundamentos de una teoría de la conducta personal, en el que argumenta que las enfermedades mentales son una construcción social creada por los médicos. El término “enfermedad mental”, contiende Szasz, sólo puede usarse como una metáfora, ya que una enfermedad debe ser una patología biológica objetivamente demostrable y los desórdenes psiquiátricos no cumplen dicho criterio. Szasz propone que lo que los psiquiatras denominan “enfermedad mental” no es más que una desviación del consenso o la moralidad común. El deseo de hacer las cosas normales a veces motiva ac- ciones muy desafortunadas. Puede motivar a la psiquiatría

a ser muy destructiva, intolerante de lo que es conside-

rado “anormal”, y persecutora de lo que la gente teme. Imagine si esto se tradujera al mundo médico. ¿Cómo de- berían los médicos tratar a un adulto que, por ejemplo, tuviera un corazón con cinco ventrículos? ¿Deberían de tratarle? ¿De ser así, en base a qué? ¿Deberían de tratar

de operarle para librarle de su irregularidad? En la ciencia médica siempre existe la cuestión de la funcionalidad: si

el corazón de cinco ventrículos no presenta un riesgo de

salud, ¿por qué no dejarlo en paz? Luego, por supuesto, está la cuestión de los derechos: aún si su corazón de cin- co ventrículos fuera una amenaza, sigue siendo decisión del individuo si la operación le conviene. Ninguna cien- cia, doctor o sociedad puede elegir por él. A veces en la psiquiatría, la sociedad puede prescribir el tratamiento que recibirá el individuo. ¿Cuándo es esto lo correcto, si es que alguna vez lo es? Esta discusión tiene alcances mayores a lo posible de tratar en este artículo. El lector puede encontrar herramientas útiles para esta discusión en nuestro artículo “Tan libres como el aire que respira- mos”.

DECISIONES, DECISIONES La mayoría de la gente separa la conducta de la elec- ción, de nuestra habilidad para ejercer nuestra voluntad

a través de las decisiones (tan conscientes, inconscientes,

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CONOCIMIENTO 8 PSIQUIATRÍA existentes o inexistentes como estas puedan ser). Tendemos a ver nuestra conducta
CONOCIMIENTO
8
PSIQUIATRÍA
existentes o inexistentes como estas puedan ser). Tendemos a ver nuestra conducta
como algo que “nos sucede”, viéndonos a nosotros mismos como ignorantes vícti-
mas de las consecuencias, negando nuestra participación en nuestra propia vida y
en las vidas de los demás. Esto puede sólo ser una práctica bien aprendida y habi-
tual de enfocarnos en los efectos (conducta), en vez de en las causas (lo que motiva
a la conducta). No sabemos a ciencia cierta si la elección (el libre albedrío) existe.
Sin embargo, la cuestión es irrelevante: si la elección no existe, nuestra percepción
humana de elección sigue siendo igual para nosotros que si sí. En esencia, experi-
mentamos que tenemos elección ya sea que la tengamos o no. El Cuestionamiento
Racional MR , la ciencia creada por Keith Raniere, va más allá de la cuestión de si existe
o no la elección: ya sea que exista o no la verdadera elección esto es independiente
de nuestra experiencia del mundo. Entender y, lo que es más importante, experi-
mentar este sencillo pero profundo concepto nos permite percibir que estamos en
una posición de poder y potencia, a través de la cual creamos y somos la causa de
nuestra experiencia y por lo tanto de nuestra conducta.
Considere a un “niño problema”: en breve, un niño que desafía a la autoridad,
la norma, y reglas intermedias. El niño problema no pone atención en la escuela,
distrae a sus compañeros, descuida su aseo personal y es desobediente. ¿Por qué se
comportaría así un niño? La debilidad en esta pregunta está en la palabra “así”: la
verdadera pregunta es, “¿Por qué los niños se comportan como se comportan?”

CONOCIMIENTO

¿Cuantas veces durante su infancia se le pidió que llevara

a cabo una tarea en particular y se negó? Suponga que le

pidieron que lavara los platos, limpiara su habitación, re- cogiera sus juguetes, hiciera su tarea antes de cierta hora. ¿Por qué se negó? Simplemente porque no sintió ganas de hacerlo, ¿no es así? En verdad, pregúntele a cualquier niño por qué actúa o se niega a actuar y encontrará que la re- spuesta es consistente: por como se siente el niño. En al-

gún punto entre la infancia y la “adultez” se nos olvida que nosotros, como adultos, operamos y tomamos decisiones exactamente de la misma manera: en base a nuestros sen- timientos físicos y emociones (los cuales, por supuesto, experimentamos a través de nuestro cuerpo). La psiquiatría y otras ciencias relacionadas como la psicología entienden este principio a diferentes niveles. Considere el énfasis y uso que le da a los fármacos la psiquiatría. Suponga que yo experimento un alto nivel de ansiedad (en esencia, mi mecanismo pelea o fuga) a un ni-

vel muy fisiológico: siempre que me encuentro con ciertos

estímulos, mi presión arterial y ritmo cardíaco aumentan, mis pupilas se dilatan, empiezo a sudar, la sangre llega a mis músculos principales, empiezo a temblar, y son inhi- bidos mis sistemas digestivo e inmune. A fin de cuentas

no importa cuál sea el estímulo (ya sea un evento externo,

un pensamiento, o incluso una sensación o emoción). Lo

que importa es la consideración de que casi con certeza no

es lo que parece ser (p. ej. “de vida o muerte”). A menos que viviera en un ambiente donde mi supervivencia estu- viera constantemente en juego, es racional considerar que

mi interpretación del estímulo es realmente lo que está

causando mi ansiedad. Ahora, imagine que cada vez que

siento ansiedad, respondo a mi ambiente irracionalmente. Quizás reacciono violentamente hacia la gente, o huyo de situaciones que son en realidad benignas. Al examinar

los efectos de todo este proceso (mi conducta cuando

siento ansiedad) puedo buscar la ayuda de un psiquiatra.

El psiquiatra puede, a su vez, prescribir un psicotrópico como el Rivotril (clonazepam) para ayudarme a cambiar

PSIQUIATRÍA

métodos como la psicología, intratable en el corto plazo. Idealmente, la persona desearía modificar las causas de la conducta indeseable y por lo tanto ser libre de la necesi- dad de curas de corto plazo enfocadas en los efectos. Fuera del ámbito de afectar la conducta a través de fármacos, la psiquiatría y otras disciplinas relacionadas como la psicología y la psicoterapia también son efectivas en facilitar la modificación de la conducta. Por ejemplo, ¿alguna vez ha sentido desánimo o depresión y luego en- tablado una plática positiva con un buen amigo? ¿Cómo se siente después? ¿Experimenta que su perspectiva sobre la vida es diferente? En su modelo, Keith Raniere iden- tifica estas experiencias como formas de afectar la mo- tivación: en estas situaciones somos capaces de cambiar nuestro estado (el cómo nos sentimos) a través de hablar y considerar ciertas opciones y percepciones inhibidas por nuestro estado previo. El psicoanálisis y las terapias psi- cológicas se benefician de este proceso. Estos también son, desafortunadamente, remedios de corto plazo, ya que tratan con efectos (la motivación esencialmente es un efecto). Sin embargo, para muchas personas, una solución así llega en el momento correcto, permitiéndoles llevar a cabo muchos cambios positivos en sus vidas. Desde una perspectiva de proceso, tanto las terapias farmacológicas como las habladas funcionan de la misma manera: cada una facilitando cambios en nuestro estado fisiológico y, al hacerlo, cambiando el cómo nos sentimos respecto a nosotros y el mundo. Quizás la cuestión más importante surja aquí: ¿Qué es lo que a fin de cuentas cau- sa el cómo nos sentimos respecto a nosotros y el mundo? ¿Qué determina nuestra interpretación de los estímulos, ya sean estos eventos reales o simples fragmentos de nuestra imaginación? Estas cuestiones son precisamente las que inspiraron la creación del Cuestionamiento Racional MR .

FUTURO DE DISEÑADOR Algunas personas creen que la vida del futuro humano (la

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mi

ansiolítico y relajante muscular altamente potente) altera

estado fisiológico. El clonazepam (un anticonvulsivo,

tos

(de naturaleza temporal, dependientes de la duración

manera de controlar el cuerpo y por lo tanto controlar la conducta) es a través del uso de fármacos de diseñador.

el funcionamiento de mi cerebro, inhibiendo ciertas ten-

Me siento

triste.

Tómese un Prozac. ¡Caray! No me pue-

dencias fisiológicas al mismo tiempo que habilita otras.

do concentrar. Tómese un Ritalin. Otra vez no puedo

Desde la primera dosis, me siento más relajada, menos

dormir

¡Mañana

voy a estar fatal! Tómese un Valium.

temerosa, y quizás incluso más confiada. Estos sentimien-

Si pudiera controlar diferentes estados en su cuerpo usando fármacos de diseñador, ¿qué tiene eso de malo?

del

efecto de la droga) inspiran cambios en mi percepción,

¿Es diferente que comer chocolate cuando quiere sentirse

estado de ánimo y conducta. En este contexto, la droga provee una solución inmediata aunque temporal con la

contento? ¿Es diferente que tomar café cuando quiere sentirse despierto? ¿Es diferente que tomar vino cuando

cual puedo alterar los efectos a corto plazo (conductas) de

quiere sentirse relajado o desinhibido? De cierto modo, ya

mi

constitución ansiosa.

lo estamos haciendo. ¿Pero es exactamente lo mismo?

Mucha gente reporta muy buenos resultados con me- dicamentos psiquiátricos; hay incluso algunos psiquiatras

Una médica alternativa una vez dijo que jamás había conocido a un niño, analizado a un niño o diagnosticado a

que creen tanto en ellas que se las auto-suministran. Es-

un niño que tuviera una deficiencia de Ritalin. “¡La gente

tas

personas experimentan que al controlar su estado fi-

no nace con deficiencias de Ritalin!” Cuando por pri-

siológico, pueden más fácilmente controlar su conducta.

mera vez escuché esta anécdota, mi pensamiento inicial

A

veces, los medicamentos psiquiátricos bien pueden ser

fue: “¿Tenemos Ritalin en nuestro cuerpo para empe-

la

mejor y más inmediata solución. Esto es especialmente

zar?” La respuesta, que remarca el punto estelar, es “no”.

cierto en casos en los que el “padecimiento” de la persona depende mucho de su estado fisiológico y es, usando otros

¿Qué se hace si un niño tiene problemas para asimi- lar una cierta vitamina esencial para el funcionamiento

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

normal del cuerpo? Bueno, médicamente, sabemos que el cuerpo humano necesita cierto número de sustancias para poder tener ciertas reacciones químicas para poder utili- zar las vitaminas. Si un niño no está utilizando una cierta vitamina, sabemos qué hacer: le damos lo que necesite para completar el proceso. En esencia, le damos al cuerpo lo que necesita, lo que se podría considerar “natural”. ¿Un niño “hiperactivo” necesita Ritalin? La droga clara- mente cambia el estado del niño, por lo tanto ayudando a modificar su conducta. ¿Pero necesita el niño la droga? ¿Tiene el cuerpo del niño una deficiencia en ese sentido? La respuesta es no: de hecho, darle al niño Ritalin parece un poco absurdo. Introducir una sustancia en el cuerpo que jamás ha tenido, y que no tendría (si no fuera por nuestra intervención), es un salto a muchos niveles. El salto es aún mayor cuando en realidad no sabemos cómo funciona detalladamente la sustancia y especialmente a largo plazo. Estas cuestiones no necesariamente nos llevan a la conclusión de que las drogas no son valiosas. Es evidente que la nitroglicerina puede evitar que alguien experimente insuficiencia cardiaca y por lo tanto salvar su vida. ¿De- bería la persona de no tomar nitroglicerina simplemente porque no es algo que el cuerpo consumiría a través de su ingesta natural de alimentos? La elección es, claramente, del individuo. Al considerar el uso de fármacos, debemos entender, ya sea que busquemos un remedio para nuestro cuerpo o nuestra psique, que ya no estamos reequilibrando el cuer- po, reabasteciendo y restaurando cosas que se han ago- tado: estamos creando un nuevo equilibrio con sustancias exógenas que nunca antes han estado presentes. Tenemos la responsabilidad de reconocer que el medicamento no es una cura para el padecimiento: es en el mejor de los casos un tapón artificial de algún tipo de desequilibrio. La causa del desequilibrio sigue siendo, mientras vivamos, una op- ción para nuestro estudio y resolución efectiva.

Todo lo percibido por el ser humano existe, en cierto sentido, en nuestra mente. Nuestras mentes y cómo las tratamos son análogos microcósmicos de todo nuestro uni- verso. La humanidad, la condición humana, la civilización, nuestro prójimo: todos reflejos de esta mente. Si podemos guardar silencio, si podemos acallar el trajín del relato aso- ciativo cotidiano dentro de nuestro domo celestial personal, podemos ver o quizás mejor dicho: podemos “experimen- tar” el universo dentro de nosotros y a nosotros dentro del universo. La ecología de equilibrar este ámbito con nuevas sus-

tancias fabricadas por manos humanas es simplemente

una repetición de equilibrar la naturaleza, la humanidad y

la tecnología humana. En nuestros propios y más privados

ámbitos, donde reinamos absolutos, ¿qué tipo de monarcas somos? ¿Buscamos agresivamente eliminar efectos inde- seables de problemas percibidos, dando a nuestro reino el alivio más veloz? ¿O somos más bien como un sabio jardinero que trabaja en el presente, gozosamente acep- tando todas las cosas dentro del jardín como sólo partes de eso, trabajando para inspirar y cultivar todas las cosas hacia un estado más ordenado: una integridad viviente y en evolución? La próxima vez que no me sienta totalmente bien puedo tender a rápidamente alterar mi estado para evitar la incomodidad. También puedo reconocer que este lapso temporal de incomodidad personal puede ser algo mucho más profundo, más psicológico, espiritual o incluso existencial. Puede ser un reconocimiento periférico (un re- lámpago momentáneo) de cómo tenemos una oportunidad de conducirnos completamente a nuestra propia discreción dentro de nuestros reinos internos para crear un ámbito ecológico equilibrado o un ámbito de remedios rápidos sin consideración de las consecuencias. ¡Consecuencias! ¿Qué tanto realmente necesitamos

preocuparnos por nuestras consecuencias? Si hay hojas secas en mi jardín, las puedo barrer: ¿realmente tiene que importarme a dónde se van? Hay una mujer hambrienta

afuera de mi hogar, en el frío. ¿Necesito hacer más que cer- rar la puerta y poner alguna música relajante? La mujer hambrienta no se va, ni se va la causa que ella meramente representa. Y mientras reposo en mi cómodo sillón me doy cuenta de que estos pensamientos preocupantes están tan sólo en mi mente (ideas extravagantes de una mente ex- travagante). ¿Escucho el sonido de su mano humana, des- nuda, débilmente tratando de conseguir mi atención justo

a la puerta de mi comodidad? ¡Me vuelvo por un instante

sólo para luego incrementar el volumen del magnífico logro humano que ahora envuelve mi habitación! Al calor del hogar, con mi música y mi vino, cómoda- mente aislado de todos los efectos incómodos de este mun- do, me quedo con mi propia persona (mis pensamientos ex- travagantes en mi mente extravagante). Y sin embargo en la esquina la mujer hambrienta y de manos vacías nunca se va del todo: débilmente se aferra a su vida.

Así es con la humanidad como lo es con nuestras men- tes. ¿Cómo tratamos nuestro descontento?

– Keith Raniere

D.R. © 2008, Executive Success Programs, Inc. MR

Traducido del inglés por Farouk Rojas

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

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Homenaje a los pioneros del Departamento de Psiquiatría: HU

E l Hospital Universitario “Doctor José Eleuterio

González” se convirtió en una realidad en 1952,

cuando el doctor Ángel Martínez Villarreal concretó

el sueño visionario de que en la Universidad Autónoma de Nuevo León y en el estado se contara con un Hospital Escuela. El doctor Serapio Muraira fue el primer director de la institución y nombró al doctor Agustín J. González como jefe del Servicio de Psiquiatría, y al doctor Rubén Tamez Garza como sub-jefe.

En 1967, el doctor Hernán Solís Garza propuso la cre- ación de un espacio independiente, que estuviera integra- do a la estructura docente y administrativa del hospital. Fue así como ese mismo año se iniciaron las actividades del Departamento de Psiquiatría. El doctor Rubén Tamez Garza fue el jefe del departamento desde su fundación hasta diciembre de 1982.

REORGANIZACIÓN DE PROGRAMAS En 1977 se llevó a cabo una reorganización radical de los programas de la residencia en Psiquiatría General, bajo la coordinación del doctor César Garza Guerrero, quien in- gresó a la planta de maestros al tomar la Coordinación General de Educación. Esta actualización integró el estu- dio y el entrenamiento, de modo que el residente cubría, de tiempo completo y exclusivo, el programa. Se inició un tronco común para disciplinas con iden- tidades distintas, pero en campos de aplicación conver- gentes: la Residencia en Psiquiatría Hospitalaria y de la Comunidad para Licenciados en Psicología; la Residencia en Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia; la Residencia en Psicología Infantil y de la Adolescencia, a la que más tarde se anexó el curso tutelar de Grupo, Pareja y Familia y Medicina y Psiquiatría de Enlace. La Jefatura del departamento pasó a manos del doctor Ricardo Salinas Ruiz en 1983. Por otra parte, el doctor Gar- za Guerrero dejó la Coordinación de Educación en 1993, al convertirse en el primer jefe por examen de oposición. La doctora Adelina Alcorta Garza de González ejerce esta posición desde el 9 de julio de 2003. De entonces a la fe- cha, se le ha dado impulso a la reorganización del fun- cionamiento y estructura administrativa, especialmente dirigidos a la certificación de programas. Entre los avances que se han logrado en el depar- tamento, se puede destacar que en 2005 se concretó el Máster Internacional en Pedagogía Médica, bajo el convenio de colaboración con la Facultad de Medicina de la Universidad de Castilla-La Mancha, España, apro- bado y firmado por el director del hospital, doctor Donato Saldívar Rodríguez, y el rector de la UANL, ingeniero José Antonio González.

PROFESIONALES DESTACADOS En la historia del departamento han participado muchos profesionales destacados; por mencionar algunos, se des- taca el trabajo del doctor Rubén Hinojosa, quien como parte de la Sociedad de Medicina Psicosomática apoyó la formación dirigida a los médicos que requerían de la espe- cialidad y no podían formarse en otros centros. Se recuer- da también el trabajo del doctor Alfonso Moreno Robles, quien por muchos años fuera supervisor y líder del “Colo- quio” de Psicoterapias comparadas. El doctor Pablo Prieto, luego de haber realizado su pos- grado en Canadá, se dedicó a superar los trámites y así trabajar en abrir la especialidad de Psiquiatría y Psicología Infantil y de la Adolescencia. Se reconoce también el tra- bajo de las clínicas hospital, especialmente las de los doc- tores Eduardo Riojas y Manuel Camelo, en las cuales los alumnos de Medicina interesados en la Psiquiatría hacían guardias para trabajar.

en la Psiquiatría hacían guardias para trabajar. Doctor Serapio Muraira, primer director de la institución.

Doctor Serapio Muraira, primer director de la institución.

PIEZA FUNDAMENTAL DE NUESTRO SISTEMA DE SALUD

Así, a lo largo de 40 años, y después de haber hecho frente –de manera exitosa- a todo tipo de peripecias y dificul- tades, el Departamento de Psiquiatría del Hospital Uni- versitario “Doctor José Eleuterio González”, se ha con- solidado como pieza fundamental en nuestro sistema de salud. Y aunque muchos problemas persisten, y para re- solverlos se ha de sostener una lucha cotidiana, el empuje

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

y determinación de hombres y mujeres que han estado al

frente de la institución o que forman parte de su equipo de trabajo, han hecho que ésta salga adelante y que avi- zore un futuro más promisorio. La jefa del referido departamento del Hospital Uni- versitario, doctora Adelina Alcorta G. de González, hizo una recopilación de retos y logros, de esperanzas y rea- lizaciones, en ocasión de los primeros 40 años de trabajo de la mencionada dependencia universitaria. En el Día del Científico, y ante una selecta asistencia de nuestra comu-

nidad médica, expresó, entre otros, los conceptos siguien-

tes:

Llegar al XL aniversario es apenas una meta alcanzada con nuestro trabajo. Hace diez que nos reunimos, y diez años más se veían muy lejos. Hoy, ya son el pasado. En estos, lo más relevante que ha sucedido es que por fin, en el 33 aniversario, hace siete, nuestro programa aca-

démico de Psiquiatría General pasó de tres años a cuatro. También ha sido relevante que hemos recibido el apoyo de la Secretaría de Salud Nacional, para que desde hace dos años, después de 38 de ejercicio académico asistencial, pasáramos de tener cuatro plazas pagadas de residencia

a ocho. Éstas sólo se han concedido para la formación de

psiquiatras generales, pero no para psicólogos clínicos, que aunque indispensables en nuestro sistema de salud

y sobre todo de salud mental, se siguen viendo como téc-

nicos, por no ser médicos, aunque sean psicoterapeutas.

PROGRAMAS DE TRABAJO Además, en estos años se recertificaron y actualizaron nuestros programas, de Psiquiatría de Adultos y de Psi- coterapia Clínica Hospitalaria, pagándose por 36 años con recursos generados por el mismo estudiante y el departa- mento hasta hace cinco años, y desde hace dos, pagados sólo dos psicólogos por recursos del hospital. Increíble- mente, pero cierto, a pesar de que se aprobó y recertificó el programa de Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia desde 1985 y 2005, contamos con una de cuatro posibles plazas en Psiquiatría Infantil y de la adolescencia pagadas por la Secretaría de Salud y otra por el Hospital Universi- tario. Las 7 generaciones graduadas previamente han sido sostenidas vicareantemente por recursos de familias de la comunidad (primera y segunda generación) y el resto por recursos propios o generados por el mismo estudian- te. El programa de Psicología Infantil, ha sufrido de toda clase de ambivalencias, siendo aceptado, reconsiderado, pagado por el propio departamento a excepción de dos años apoyados por la administración de la dirección del Hospital Universitario, para ser suspendido por cambios de formatos y formularios de certificación. Desde hace años, como ahora, tratamos en todo mo- mento de seguir los principios recomendados por La Or- ganización Mundial de la Salud (OMS), que exhorta hoy, a los países a prestar más apoyo a los servicios

en ese sentido, nosotros lo

hemos tenido con este beneficio de otorgárse- nos estas cuatro plazas para psiquiatras ge- nerales, aunque aún quedan pendientes las

psiquiatras ge- nerales, aunque aún quedan pendientes las de salud mental de las subespecialidades ya aclaradas.

de salud mental

de las subespecialidades ya aclaradas. Como lo dice en su publicación del día 4 de este mes la OMS:

- Los trastornos mentales son aún frecuentes, y a es- cala mundial hasta la mitad de quienes padecen formas graves y una gran mayoría de quienes tienen formas leves o moderadas de dichos trastornos no reciben tratamiento

alguno

mente, la privación de recursos humanos y financieros de los servicios de salud mental. Estamos de acuerdo y viviendo esta aseveración; por ello, mi llamado para que consideremos los argumentos siguiendo a la Organización Panamericana de la Salud

(OPS) que refiere

que los recursos humanos son la clave

La razón de esta situación desoladora es, clara-

para enfrentar el desafío, y se puede hacer con éxito.

APOYO COMUNITARIO Requerimos del apoyo de nuestra comunidad, para que se promueva y se sepa que la buena voluntad debe ir ade- rezada de apoyos concretos. Que el estigma también desa- parece cuando se trata con equidad a los servicios médi- cos de todas las especialidades, respetando las áreas de competencia de cada disciplina. Estos recursos, como lo sabemos, obedecen a reglas y a la sensibilidad de nuestra autoridad y comunidades. Este año, la Salud Mental, la lucha contra la violencia, las adicciones, el estigma, entre otros, nos dan oportunidad de ser incluidos en las prioridades nacionales de salud, para ello, estudiamos y seguiremos profesionalizando nuestras habilidades y equipo de maestros y residentes. Este Congreso Internacional del: XL Aniversario de la Enseñanza de la Psiquiatría en el Hospital Universita- rio nos brindará la oportunidad de reencontrarnos en el diálogo científico, en la fraterna medida que nos brinda la apertura a nuevas preguntas de investigación, una re- visión a las mejores prácticas y al humanismo de nuestra identidad.

las mejores prácticas y al humanismo de nuestra identidad. APOYO DE LAS AUTORIDADES UNIVERSITARIAS También debo

APOYO DE LAS AUTORIDADES UNIVERSITARIAS También debo decir que este programa sobrevive por el apoyo, en justicia y apreciación, primero de nuestras auto- ridades de la Facultad de Medicina y Hospital Universita-

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

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rio, de nuestro rector de la UANL, que como nosotros, ha tenido que rescatar recursos y tiempos para que nuestro departamento supere la visión del estigma, que siempre ha sido el fantasma, no exento de ignorancia, de luchas de grupos, conflictos y envidias, que se traducen en todos los centros y hospitales de salud mental. Distinguidos maestros invitados, amigos, autoridades, reciban y envíen de nuestra parte a nuestra comunidad el mensaje de un afectuoso encuentro, un entusiasta pro- grama, un futuro cada vez más abierto y pro activo por la salud psicosocial. Dedicamos este evento científico a nuestra Comu- nidad; es decir, a todas las personas que han confiado en nosotros: pacientes y familias que han puesto su mano para que la enseñanza fructifique y se formen los recursos humanos necesarios para la atención de los problemas que nos ocupan; la retroalimentación que nos brinda su asistencia es la que hace posible la enseñanza y la reconformación de nuestra identidad profesional.

REGISTRO DE ACTIVIDADES CLÍNICAS, SEÑAL DE SALUD Y CALIDAD EN LA ATENCIÓN

Cuando hablamos de calidad de la atención, los números son fríos, son indicadores de horas de trabajo, de frecuencia de sesiones y consultas brindadas. Los números solos son pobres para medir la calidad. Per- sonalmente creo que las estadísticas son base para estar concientes de una demanda de atención, una oferta de la misma, una ilusión compartida entre quien otorga la confianza de la solicitud y quien está en la mejor dis- posición de atenderla. Por ello anotamos aquí lo que ha sido nuestra oferta y la demanda que hemos recibido con la intención de pla- nificar más científica y profesionalmente la solución de problemas o alivio de los problemas de salud de nuestros pacientes. Un sistema de registro nos permite saber qué de nuestra oferta de educación coincide con la necesidad asistencial de nuestra comunidad.

IMAGEN DISTORSIONADA DE LA PSIQUIATRÍA Trabajamos para merecernos su confianza. Luchamos contra el estigma y éste nos alcanza cada vez que sabe- mos que la imagen de la psiquiatría se proyecta de manera distorsionada y deteriorada en los cines o en las series de TV; también, por desgracia, en la realidad de colegas com- plicados por su propia patología que realizan una mala práctica. ¿Quién está exento? Ni hablar de eso es bueno cuando lo que más duele a nuestros pacientes en realidad es que no comuniquemos más de nuestros logros para que los demás sepan que no es parte de su locura venir al psiquiatra. Usted ¿alguna vez ha criticado a su familiar por ir al dentista cuando le duele la muela?

Tabla 1. Pacientes que consultaron en el 2005 por sexo (SIDEPSI)

Masculino

2094

44%

16427

40%

Femenino

2667

56%

25088

60%

Total General

4761

41515

Número de pacientes (y número de consultas) en 2005 por género

2667

(25,088)

2094

(16,427)

Femenino

Masculino

Tabla 2. Pacientes que consultaron por sexo (SIDEPSI) 2006

Sexo

# Pacientes

% Pacientes

# Consultas

% Consultas

Masculino

1850

43%

15429

40%

Femenino

2417

57%

22873

60%

Total general

4267

38302

No todos son iguales, hay muchos dentistas genera- les, muchos otros especialistas en endodoncias, en orto- doncia, en periodoncia. Todos son generales pero no pue- den entrar a terrenos ajenos a su área de experiencia y especialidad. Esto está y ha estado desde siempre en la Psiquiatría también. Todos los psiquiatras generales deben ejercer con calidad el cuidado de fármacos, pueden evaluar el es- tado mental de los pacientes pero a la hora de aplicar una técnica específica ya sea por necesidad de atender a niños, familias, grupos, ó psicoanálisis es necesario remitir al experto. Muchos pueden hacer generalidades de todo pero no pueden ejercer en las profundas arenas movedizas de las especialidades psicodinámicas o psico- educativas.

LA IMPORTANCIA DE EDUCAR Educar es lo más elaborado que he visto en mi práctica. La prueba de lo complejo que es está en nuestros muchos

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

14 PSIQUIATRÍA CONOCIMIENTO Pintura donada por un paciente, trabajada desde su ingreso hasta su egreso del

Pintura donada por un paciente, trabajada desde su ingreso hasta su egreso del Departamento de Psiquiatría del Hospital universitario “José E. González” UANL (Laborterapia, Arteterapia, 2005)

Tabla 2. Total de consultas por diagnóstico, 2005-2006

Eje I

Masculino

Femenino

Total general

Somatomorfos

19

118

137

Sexuales

187

740

927

Esquizofrenia

3846

2373

6219

Relación

2438

4415

6853

Total general

16317

24905

41222

huecos de conocimiento desde las escuelas elementales. Otra prueba es que poco hemos superado de la psicopa- tología, empezando por el estigma.

Si fuera fácil educar en general la gente sabría que el loco del pueblo tiene su razón de ser, y lo respetaría más. Los encargados de salud y la economía habrían invertido antes y mucho más en salud mental. Pero aunque todos saben que esto puede ser así, no invirtieron en salud men- tal. ¿Cómo explicarlo? También es multifactorial. Uno de cada ocho enfermos que tienen ideas de suicidio acu-

den al médico, uno de cada cinco niños no acabará la es- cuela. Las razones por igual son comunes. Ambos tarde o temprano deberían ser vistos por personal de salud mental. Mire usted nuestra casuística de la tabla 1 y 2. Es posible que la diferencia estribe en que perdimos plazas de apoyo al Servicio de Infantil que este año se cerró por seis meses; teníamos tres residentes de psiquiatría y dos de cuatro aceptados en Psicología. Cada uno son forma- dos con al menos 20 a 30 horas por semana de servicios clínicos en atención directa a pacientes con al menos cinco supervisadas cada semana. Eso hace una gran diferencia en la capacidad de atención de casos difíciles y de los que nosotros atendemos. Esto es tan elaborado como el cuadro que uno de nuestros pacientes pintó ampliando o cerrando el camino según se sentía apoyado y seguro. Si no hay ese seguro parece que el camino se cierra. Así parece que él veía la vida donde las urracas podían esperar su muerte, pero al caminar veía la vida de quien ponía sus esperanzas en la soledad; el caminante parece encontrar más camino y pro- ductividad al andar con más oportunidades. Nuestro cen- tro puede seguir su desarrollo y dejar el estigma atrás. Es- pera abrir cada vez más sus pasos a un camino de mayor productividad en medio de más ofertas y seguridad.

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

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CONOCIMIENTO PSIQUIATRÍA 15 Adicciones, enfermedades del siglo XXI E n el año de 1950 la Asociación

Adicciones, enfermedades del siglo XXI

E n el año de 1950 la Asociación Americana de Medi- cina aceptó la idea que definía el alcoholismo como una enfermedad. Esta aseveración fue posterior-

mente aceptada por la Organización Mundial de la Salud (OMS); sin embargo este padecimiento no ha contado con el sustrato anatómico o químico cerebral necesario para considerarlo dentro de los cánones clásicos de la medici- na, en los cuales los síntomas y la evolución clínica deben contar con una infraestructura anatómica o funcional re- producible para considerarse una enfermedad. Por la anteriormente descrito, el tratamiento de esta y otras adicciones ha sido enfocado sólo a la terapia verbal o grupal de la psiquiatría convencional o de organizaciones como la de Alcohólicos Anónimos (AA) fundada en 1935 y actualmente dando servicio a millones de adictos en todo

el mundo. Esta terapia grupal llamada también espiritual por Wil- liam James ha curado entre el 20 y 40% de alcohólicos, cifra mucho mayor a la lograda por la psicoterapia indi- vidual clásica o tradicional y proporcional a la asiduidad de los enfermos a sus cotidianas reuniones grupales. Comparando estos éxitos se puede deducir que los mismos tienen porcentajes inferiores al de muchos cánce- res ya que la adicción a drogas como la anfetamina puede curarse, pero con menores éxitos que pacientes con carci- nomas. Esto habla de la seriedad de esta patología. A pesar de eso la terapia del alcoholismo y otras adic- ciones no ha cambiado en los últimos 15 años y en la ac- tualidad estudios de Resonancia Magnética Funcional y de la Imagen de la Emisión de Positrones (PET) empiezan a ubicar en ciertas áreas del cerebro las causas de las adic- ciones y así, en esa forma, se podrá entender mejor la par- ticipación de factores genéticos, filogénicos y bioquímicos

evaluando mejor las acciones de los neurotransmisores y encontrando la causología fundamental en el sistema cere- bral de las dopaminas. Esto ha permitido analizar la lucha entre el deseo instintual al placer destructivo, contra la conciencia intelectual y en esa forma comprender la resul- tante de este conflicto entre el deseo irresistible a la droga cuando domina la estructura orgánica instintiva sobre la defensa intelectual. El uso de drogas y tóxicos que producen placer ins- tantáneo y fugaz ha estado presente en la historia de la humanidad desde sus orígenes; sus factores genéticos in- cluyen genes redisponentes, actualmente bien conocidos y así como teorías sobre la evolución filogenética a través de los siglos, coincidentes a la teoría de la respuesta am-

de los siglos, coincidentes a la teoría de la respuesta am- Este documento forma parte del

Este documento forma parte del libro Adicciones, del doctor Luis Eugenio Todd, actualmente en prensa, y que será presentado el 3 de marzo.

CONOCIMIENTO 16 PSIQUIATRÍA biental semejante de los hombres primitivos al miedo o a la necesidad
CONOCIMIENTO
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PSIQUIATRÍA
biental semejante de los hombres primitivos al miedo o a
la necesidad de comida o al sexo que generaba la conser-
vación de la especie. Las toxicomanías entonces tienen
su origen en las áreas básicas del cerebro que buscan
instintualmente los placeres.
La reiteración de las causas envuelve también funcio-
nes básicas cerebrales como las derivadas de la amígdala
cerebral y otras áreas del encéfalo que están en lucha
con aquellas de la corteza prefrontal, que son las que
manejan la razón y almacenan el conocimiento. Por eso
la reiteración de la exposición frecuente que genera el
hábito, igual que sucede al juego o a la comida, pude
producir al margen de la genética un acostumbramiento
perverso, reflexológico, pavloviano que dan lugar a la de-
pendencia.
Por supuesto que no todos los expuestos se vuelven
adictos y por eso es bien aceptado el alcoholismo social;
la explicación de estos hechos se encuentra en los pacien-
tes, que está documentado responden bien cuando sus
pruebas de habilidades y de inteligencia demuestran alto
nivel, mientras que cuando estas pruebas, sobre todo en
pacientes inadaptados o reprobados en las habilidades
intelectuales se observa que son los que recaen más fre-
cuentemente. Por eso según Volkow se puede predecir en

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

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CONOCIMIENTO PSIQUIATRÍA 17 80 por ciento de los casos quienes van a recaer. Las inves- tigaciones

80 por ciento de los casos quienes van a recaer. Las inves- tigaciones médicas han buscado también afanosamente la fisiología bioquímica de las adicciones para encontrar la terapéutica farmacológica. Se puede en la actualidad, entonces, reconocer que ex- iste un grupo particular de receptores cerebrales de dopa- mina, que son los llamados D3, los que se multiplican con la presencia de nicotina, alcohol, cocaína o anfetaminas, los que actúan como amplificadores del efecto celular; razón por la que suena lógico buscar sustancias que las bloquen, para así evitar el deseo irresistible. Con el fin de aumentar el sistema GABA (Gama Amino Butírico Ácido) y en esa forma bloquear el proceso de la dopamina se han utilizado sustancias, que al aumentar la presencia del GABA en las células cerebrales, se impide el deseo irresistible que generan las adicciones. Una de estas sustancias es el Vigapatrin, que también se usa en los problemas epilépticos. Otro factor importante en el análisis de las adicciones es la relación de estas dependencias con el estrés, pues se ha documentado en animales experimentales y en huma- nos que el estrés predispone a la ingesta y a las recaídas y como vivimos en el siglo del estrés esto explica entre otras razones el incremento casuístico de las adicciones tan característico de la época. Un capítulo especial en el que han puesto atención los investigadores es el efecto específico y más severo que tienen tanto el alcohol como las drogas en el sexo femenino ya que durante muchos años se ha sabido que la mujer progresa más rápidamente en el alcoholismo y que los fracasos en el tratamiento son mayores en este sexo. También es bien conocido que la cirrosis alcohólica se desarrolla siete veces más en el sexo femenino que en

el masculino. El tema descrito aquí sobre las diferencias sexuales se puede ampliar datos que muestran a la pre- sencia disminuida de la enzima de hidrogenaza alcohólica en el estómago o hígado de la mujer. Esto propicia que la tendencia a aumentar el deseo irresistible sea más común en la mujer lo cual se potencia también por la característi- cas hormonales elevados de estrógenos y progesteronas, lo que está documentado hace que el alcohol se concentre mas en la sangre y produzca mas placer.

Es también importante mencionar que el deseo cere- bral, según estudios con Resonancia Magnética y PET con- tinúa activado durante más de 14 meses después de haber suprimido la adicción al alcohol o a las drogas. Esto se documenta con los cambios del flujo sanguíneo, niveles de dopamina y el metabolismo de la glucosa cerebral y en muchos casos la recuperación completa de la respuesta orgánica y fisiológica de la células cerebrales tarda más de dos años y la calidad de esta respuesta depende como habíamos señalado anteriormente en la habilidad cognos- citiva y del aprendizaje permanente y asiduo intelectuali- zando los riesgos luchar contra los instintos derivados de las áreas primitivas de la base del cerebro. Otro descubrimiento básico es aquel que señala alto riesgo de recaídas durante los primeros noventa días de abstención ya que es el tiempo que el cerebro recupera su mínima capacidad de articular decisiones racionales para solucionar los problemas cotidianos. La influencia de los factores ambientales y la presencia de estímulos semejantes a los recuerdos biológicos que la ingesta de drogas y alcohol producen siguen un proce- dimiento semejante al de los reflejos que Pavlov celebre investigador ruso describió y los cuales pueden ser evita- dos con un análisis consiente de la situación de riesgo y así tratar de no caer en la respuesta reflexiológica ambiental. Todo lo anterior nos permite entender que el programa racional de los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos, con un enfoque espiritual para elevar el nivel de conciencia y un cambio de sistema de vida, genera patrones que van condicionando respuestas favorables y alteran la tenden- cia natural del alcoholismo a la cronicidad, la enajenación mental y la muerte. En este libro se analizan con más profundidad diver- sos aspectos de estos padecimientos y se ratifica la con- clusión empírica de los fundadores de AA que señalaron que lo que ellos llamaron alergia al alcohol puede tener la fundamentación anatómico-patológica y bioquímica-fun- cional que nos permite diferenciar los verdaderos enfer- mos sobre los que hay que enfocar todo el tratamiento y aquellos que no tienen un riesgo cuando se exponen oca- sionalmente a estos elementos tóxicos y depresivos de la corteza cerebral. Mucho falta todavía por aprender y por investigar para resolver uno de los problemas más serios que existen en el mundo contemporáneo que es el de las dependencias generadas por la depresión y la ansiedad, así como el vacío existencial que genera la cultura del siglo actual.

Luis Eugenio Todd

18 PSIQUIATRÍA
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PSIQUIATRÍA

William Shakespeare.

La enseñanza de la psiquiatría: hacia una corresponsabilidad sin estigma

Adelina Alcorta G. de González

sin estigma Adelina Alcorta G. de González Doctora en Medicina Adelina Alcorta G. de González Jefa

Doctora en Medicina Adelina Alcorta G. de González Jefa del Departamento de Psiquiatría / HU adalcorta@hotmail. com

L opción más práctica, efectiva y económica para

vivir sin estigma es la enseñanza de la Psiquiatría

a

a

toda la comunidad. Todos queremos ayudar a

mejorar nuestras condiciones de vida. Todos queremos hacer algo por la calidad de vida y enseñanza. Entonces, es urgente, y prioritario entre las prioridades, apoyar a nuestra institución, a nuestros estudiantes y pacientes. Si lo hacemos, exigiendo la ética en su práctica, depurada de añejos tabúes y malas alianzas, bajo principios inalie- nables pro salud psicosocial, lograremos apoyar a toda la sociedad. La comunidad profesional entera debería ser ejem- plo de apoyo contra el estigma, con el ánimo conjunto de promover una nueva visión de enseñanza para todos. Si sumamos todas las especialidades de la medicina, la psi- cología y el psicoanálisis, la enseñanza de la psiquiatría

CONOCIMIENTO

podría ser en unas décadas actualizada y la sacaríamos de la sombra de su historia despojada de humanismo, de errores en políticas de salud, de malos profesionales que actuaron más para satisfacer su patología que la de sus pacientes.

UNA CIENCIA PARA TODOS ¿Por qué es para todos? ¿Por qué no sólo para los médi- cos o psicólogos? Trataré de responder con ejemplos co- munes y conocidos: porque es para todos como ir al den- tista a fin de no dejar que una pieza con caries avance a un mayor problema. Los libros de primaria y secundaria lo contemplan y facilitan su enseñanza. Igual deberíamos entender que, por su naturaleza, el ser humano debería asistir a atender el menor síntoma de depresión, ansiedad o problema de conducta. Si desde los griegos, Shakespeare y Octavio Paz se habló de conflictos psíquicos, y éstos se reconocen como universales, causa de malestar y sufrimiento al ser hu- mano, ¡¿por qué reñir con quienes se percatan de ellos y acusarlos de débiles y estigmatizarlos?! Con frecuencia escuchamos el concepto de calidad en la enseñanza; pero, ¿alguien sabe realmente a qué se refie- ren estos términos? Desde mi punto de vista, la calidad en la enseñanza es un proceso dinámico que requiere del sentido común y una gran apertura a ideas creativas e in- novadoras, con argumentos prácticos para el día a día. La Psiquiatría y su enseñanza debe ser prioridad en Salud; es de sentido común, y, si no, al menos aceptemos las estadísticas. Es un reto primordial el generar una cul- tura de enseñanza que desmitifique los miedos al enfer- mo psiquiátrico y su cuidador. El auge de los centros am- bulatorios en medicina y psiquiatría obedecen en mucho a los avances que en cada materia se han dado. Con detección y atención oportuna, los pacientes pue- den ser cuidados en casa, sobre todo cuando la familia es funcional, cuando el entorno del paciente es empático y comprensivo. Si se hace bien y el enfermo responde, se evitará que los trastornos psiquiátricos avancen, simple- mente por evitar cargas extras que complican los casos. Las comorbilidades agravan el pronóstico. Pocos trastornos mentales ocurren libres de comorbilidad, y la disfunción familiar primaria o secundaria es la más fre- cuente. Nadie escapa al impacto de un enfermo deprimi- do o psicótico en casa; todos los trastornos emocionales afectan a por lo menos de cinco a 10 personas a su alre- dedor. Estas cinco a 10 multiplicarán su efecto en otras áreas de la comunidad, familia o trabajo.

TRATO IGUALITARIO Porque todos lo resentimos aun más que si hubiera que convivir a diario con los enfermos cardiópatas, hiperten- sos, diabéticos, o con cáncer, debemos aceptar la urgencia de saber más sobre cómo apoyar a los terapeutas de los enfermos emocionales y psiquiátricos. Además, hay una diferencia básica: nadie censura en los casos primaria- mente médicos (cardiópatas o diabéticos por ejemplo) el que su médico tenga que recomendarles que acepten pasar unos días hospitalizados. Nadie censura en ellos re-

CONOCIMIENTO

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querir de medicamentos costosos, dietas, ejercicios, labo- ratorios y múltiples análisis. ¿Por qué no tratamos igual a los médicos y sus pacientes enfermos del alma, a los enfermos de sus emociones y conducta, a los enfermos

mos otorgarles a sus familias y con ellas a los hijos de sus hijos? Si se les señala por haber estado ahí, estamos dañando más al enfermo y deberían prohibirse los hospi- tales psiquiátricos. Entonces, ¿usted estaría dispuesto a

mentales? ¿Por qué censuramos a quien acudió al psiquia- tra y no censuramos a quien acudió al dentista? ¿Por qué crecen y se da enorme presupuesto a centros de enferme- dades no psiquiátricas y no llega este presupuesto a los

cuidarlos en casa? Hágalo, o dignifiquemos el concepto de hospital psiquiátrico y sus modelos de enseñanza El reto es a que lo hagan porque, si no lo hace nadie profesionalmente y humanamente, los pacientes agudos

centros donde recibimos a enfermos psiquiátricos?

y

complicados con problemas de carácter e impulsividad

Todos estamos de acuerdo en no hospitalizar a los en-

o

suicidas, sólo podrán ser tratados por los programas

fermos psiquiátricos, pero: ¿qué acaso no hemos enten- dido que ellos han pasado el límite de los cuidados am- bulatorios?

ambulatorios después de ser asistidos en esas fases bajo modelos hospitalarios; más aún cuando no tenemos una cultura de detección oportuna; ésta apenas empieza.

CRITERIOS DE INTERNAMIENTO Entre los criterios de internamiento, el intento de suicidio o la idea persistente y resistente a cuidados ambulatorios

UN CASO

El agotamiento de las familias que luchan solas, sin apoyo

hospitalario, testimonia esta necesidad. Un día que con-

es

la más común indicación. Cuando se interna un pacien-

sultaba un menor de 11 años con varios intentos suicidas,

te

suicida, es porque ya no hay forma de control ambulato-

el

residente de guardia me llamó para revisar conmigo la

rio. El suicida niega su derecho a ocupar recursos médicos,

gran parte por su deseo autodestructivo, pero también

por la censura familiar y social que le recrimina el gasto que esta hospitalización implica. Aun si no se internara, hay una gran inversión de tiempo y recursos humanos que conlleva su cuidado y que también se traduce en pro- blemas de economía. ¿Por qué encima de todo esto el enfermo y su fami- lia asumen otro reto agregado: el estigma que le espera ante su “debilidad humana”, genética o familiar, por ser un sujeto que, en lugar de infartarse del cerebro, el pulmón o el corazón, “sólo” tiene ansiedad, depresión y de- seos de morir? ¿Por qué al primero

se le puede internar y ofrecerle todo

tipo de recursos y al segundo lo de- jamos cuestionando sobre lo justo del juicio del clínico? Si vemos la depresión, la enferme-

dad bipolar y la esquizofrenia como se

ve al enfermo del hígado o de cáncer,

deberíamos estar atentos a su trata-

miento, facilitando la investigación diagnóstica terapéutica y sus costos

de hospitalización.

Sabemos que para ninguno es fácil; sabemos que para todos es caro,

para todos hay ventajas y desventa- jas, pero nos esforzamos porque sean mejor atendidos y en lugares más dignos. Nos esforzamos porque sean bienvenidos en todos lados. Que ellos

no lleven cargas agregadas a su lucha por la salud. Que su lucha sea apre- ciada como digna de fe, de esperanza

y caridad. ¿Dónde está la caridad

para los pacientes que se ingresan

y hospitalizan en el Departamento

de Psiquiatría del Hospital Univer- sitario? ¿Dónde está la fe que quere-

oportunidad de internarlo. La madre del paciente venía acompañada de otros tres menores, y aceptó que su hijo fuera internado, pues había estado en lista de espera por una semana, y ella, agotada, pedía y abogaba por un lugar para su hijo. El día que se le llamó para asignarle el lugar, vino a consulta y confesó su deseo de dejar a su hijo, pero a la vez nos dijo cómo venía manejando su carro con la fantasía de estrellarlo con to- dos. Estaba muy deprimida y confirmó su idea suicida al salir de la consulta.

con la fantasía de estrellarlo con to- dos. Estaba muy deprimida y confirmó su idea suicida

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

La hija menor ya jugaba con las tijeras de su casa tratando de cortarse las venas; la hermana mayor había intentado antes hacerlo y ahora cuidaba a un hermano menor. La madre estaba abrumada por su situación e historia de mal- trato; el padre tenía una restricción sugerida por el juez, para aclarar la situación de la pareja y la patria protestad de sus hijos. El residente me preguntaba: “¿A quien in- terno? ¿Cómo evaluamos esto?”. No había un familiar que la señora indicara como responsable. Por situaciones en extremo complejas, los hospitales psiquiátricos deben tener terapeutas familiares de ca- becera. Deben tener psiquiatras infantiles con un equipo de psicólogos y enfermeros y trabajadores sociales que agilicen la tarea. Primero que nada, el médico debe tratar de contactar al familiar responsable, dar aviso a la autoridad y ofrecer vigilancia estrecha para el adulto y menores que se quie- ren hacer daño. ¿Podremos mandar a tratamiento este cuadro a un centro de primer nivel sin antes conocer más alternativas de solución? ¿El estigma de internar el caso es evitable por ahora? Debemos ser reconocidos como unidades de apoyo a en- fermos en situaciones que requieren controles médicos más estrictos, ajustes medicamentosos en situaciones ex- tremas para, con menor demora, tratar la conducta que se ha desviado del autocuidado. ¿Dónde están esos centros de búsqueda de nuevas fórmulas de vida cuando la espe- ranza está perdida y la familia y la sociedad alrededor del enfermo son virtuales?

NUEVA VISIÓN DE LA PSIQUIATRÍA Debemos aprender y enseñar esta Nueva Visión de la Psiquiatría. Pero, mientras, los psiquiatras nos pro- ponemos ser activistas y luchadores ante la adversidad por excelencia. En lo institucional, por decenios no hemos sido prioridad en los planes de desarrollo y, aunado a ello, al querer mitigar el estigma con centros comunitarios am- bulatorios, seguimos agregando estigma a los que requieren in- dispensable hospita- lización. Requerimos aún de ambos. Entiendo que legos en la ma- teria o al servi- cio del sistema quieran cerrar los hospitales psi-

quiátricos por no entrenar y pagar más y mejores y más calificados recursos humanos. Entiendo que la población debe cooperar en estas tareas. Pero ser psiquiatra de un centro como el nuestro no me permite decir mentiras. Hay una demanda creciente de pacientes que no podrían ser tratados ambulatoriamente porque su indicación pri- maria es el internamiento. Los servicios de tercer nivel deben hablar para no sumarnos a errores mayores. Re- querimos recursos humanos calificados en primero, se- gundo y tercer nivel de atención. Es bueno que se promueva otra cultura para prevención de casos que deberán ser atendidos tempranamente por el

médico general, psicólogo o psiquiatra. Pero ese nivel aún no ha evitado los casos que llegan, como el que describí antes. La comunidad y la calidad de vida son prioridad

y superiores a todo esto. Pero los depresivos, bipolares,

psicóticos, alcohólicos, adictos, y sujetos con problemas de carácter grave con riesgos de auto o hetero agresión, resistentes a tratamiento y de difícil manejo ambulato- rio: ¿a dónde van a ir para ser atendidos por ahora y sin estigma? ¿Quién va a tener los recursos humanos suficien- tes y supervisados para estos casos? La enseñanza y psicoeducación complementan, pero

no nos substituyen. Ojalá que pronto se hiciera cierto

que se eviten casos graves por el abordaje temprano. De- seamos ser un centro ambulatorio más. No es el momento

y trabajamos para ello con toda nuestra fuerza de recur-

sos, pero no se puede empezar por la z si el abc no se ha cumplido. Primero hay que aliviar al agudo y estabilizarlo, para luego externarlo. Nuestra Universidad debe entender que, como en el fútbol, los goles llegan con más frecuencia cuando el goleador trae equipo. Pero el goleador no puede fallar a su ética profesional por quedar bien con el árbitro o con el dueño del equipo y decirle que sí a todo, si él sabe que para meter goles hay un abc básico que cumplir. Si el equipo lo hace y se colude con el dueño o alguien más y bloquea al goleador, todos cooperan al autogol tarde o temprano.

al goleador, todos cooperan al autogol tarde o temprano. A ENDEREZAR EL CAMINO Así estamos en

A ENDEREZAR EL CAMINO Así estamos en nuestra historia. Nos duelen los autogoles. ¿Por qué no enderezamos el camino? No se puede negar nuestra prioridad en salud y en salud mental. Hemos teni- do que crear una asociación Civil para trabajar en apoyar a nuestro centro. La asociación te invita a unirte en nuestra búsqueda de recursos para el programa de desarrollo del Departamento de Psiquiatría. Todos se orientan a la Salud Psicosocial. El beneficiario primario eres tú. Por una visión integral profesional Pro Salud Psicosocial www.pro-salud- psicosocial.org. Llama al 83 47- 6147; 83 35- 1408 y 68.

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

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Ayudar al hombre y su colectividad, objetivo perenne de la psiquiatría

Patricia Liliana Cerda Pérez

perenne de la psiquiatría Patricia Liliana Cerda Pérez A sociado en la antigüedad con concepciones primitivas,

A sociado en la antigüedad con concepciones primitivas, tales como “castigos divinos”; incluido luego en clasificaciones científi-

cas que pasaron a modelos sociales y psicoanalíticos, y relacionado hoy con la perspectiva bioquímica y gené- tica, el estudio y alivio de los trastornos o enferme- dades mentales que ocupa a la Ciencia de la Psiquiatría ha experimentado enormes saltos conceptuales y prag- máticos. Desde sus atenciones hechas en el diván, los hospitales o directamente sobre la comunidad, históri- camente esta disciplina ha operado siempre bajo el mismo objetivo: ayudar al hombre y su colectividad.

El estudio de la mente humana ha cautivado por igual a sabios, filósofos, médicos, poetas, literatos y, en los últi- mos 30 años, a genetistas y bioquímicos. Su origen más antiguo se remonta a los textos elaborados en la Era Ayu- védica, donde mil 500 años antes de Cristo, a través del Ayur Veda -en sus textos Charak Samhita y Shushrut Sam- hita-la cultura hindú mencionaba hasta 14 factores que causan disturbios mentales como la depresión o el estrés, entre ellos.

CASTIGOS DIVINOS En Mesopotamia, cerca de cuatro mil años antes de Cristo, se tenían ya documentos elaborados por los sumerios, en

tablillas grabadas bajo escritura cuneiforme, en los que se describen las enfermedades mentales como producto de castigos divinos, impuestos por diferentes demonios, tras haber roto el individuo normas o tabúes de su época. Bajo ese esquema, el médico debía diagnosticar cuál de los seis mil demonios identificados era el causante del problema.

Los griegos, por su parte, argumentaban que las enferme- dades mentales se gestaban en el corazón del hombre; los egipcios las ubicaban en el cerebro, y los aztecas, por su diosa Tlazoltéotl, creían que esta representación de la tie- rra y la fecundidad podía también adueñarse del alma del hombre, y llevarlo así al delirio, las convulsiones o la locura.

PROCESO VINCULADO AL ORGANISMO Los médicos romanos analizaban las enfermedades men- tales bajo una cosmovisión de que éstas son un proceso natural, vinculado al propio organismo del individuo.

Los romanos no admitían los esquemas mágicos o teológi-

cos que se daban como paradigma a tales males, mismos que se retomarían posteriormente, durante el oscuran- tismo de la Edad Media, a excepción, claro está, de Santo Tomás de Aquino, quien argumentaba que el alma, de origen celestial, no podía estar enferma, y atribuye los trastornos de la mente a anomalías del propio cuerpo.

Doctora Patricia Liliana Cerda Pérez Coordinadora del Centro de Investigaciones FCC / UANL

cerda35@hotmail.

com

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

Años atrás los pacientes eran tratados bajo el abordaje de endemoniados, embrujados, y no eran objeto de una visión terapéutica. Solamente se le daba la tutela legal del enfermo a una institución hospitalaria.

la tutela legal del enfermo a una institución hospitalaria. Emil Kraepelin Kraepelin nació el 15 de
Emil Kraepelin Kraepelin nació el 15 de febrero de 1856 en Neustrelitz (Mecklemburgo) y falleció

Emil Kraepelin

Emil Kraepelin Kraepelin nació el 15 de febrero de 1856 en Neustrelitz (Mecklemburgo) y falleció el

Kraepelin nació el 15 de febrero de 1856 en Neustrelitz

(Mecklemburgo) y falleció el 7 de octubre de 1926 en Munich

fue la figura más destacada de la psiquiatría mundial del

siglo XIX. En 1883 publica su Tratado de Psiquiatría, y a lo

largo de las nueve ediciones de su obra construyó un sistema

de clasificación de las enfermedades mentales integrando el

enfoque descriptivo y longitudinal de Kahlbaum, con el sistema

conceptual de enfermedad somática de Griesinger. Además de

su concetualización acerca de la Demencia precoz se abocó al

estudio de las parafrenias y las paranoias. Se atiene a la semiología médica y a la

palabra del paciente.

Para aislar cada enfermedad habrá que basarse en el estudio de su evolución,

a cada evolución idéntica corresponderá, entonces, una causa idéntica. Con

Kraepelin se inicia una nueva etapa en la evolución de la psiquiatria, a él se debe

la clasificación y la descripción de las enfermedades mentales, que son la base de

nuestra actual taxonomía. Divide a las enfermedades mentales en endógenas, o sea

las de origen biológico (heredeitarias, congénitas) y por lo tanto incurables; y las

exógenas, es decir, las psicosis producidas como reacciones a acontecimientos o a

situaciones traumáticas, como la psicosis carcelaria.

En síntesis, Kraepelin introduce la idea de que se puede enfermar no

hereditariamente, sino por algo de la relación del sujeto con el mundo, es decir, por

algo adquirido.

La predisposición está presente por doquier, incluso en algunas rúbricas exógenas;

por otra parte, la psicosis maníaco-depresiva y la paranoia se desencadenanen un

momento preciso de la vida; son degenerativas pero no originarias, los factores

exógenos por lo tanto entran en su producción.

La parania, la locura maníaco-depresiva y la demenia precoz fueron las tres

grandes entidades propuestas por Kraepelin, y coinciden con las tres grandes

psicosis de la nosografía freudiana.

Los avances importantes de la psiquiatría como es- tudio objetivo y rigurosamente científico es nuevo. En el siglo XIX, los enfermos mentales recluidos en asilos recibían “tratamientos morales” para de- volverles la razón, y no fue sino hasta 1896 cuando Emil Kraepelin instrumentó un sistema de identifi- cación y clasificación de los problemas mentales que, a la postre, sería la base de la psiquiatría moderna.

Los asilos, instituciones creadas primero por los ára- bes en Bagdad, hacia el año 792, y que surgieran del nada estimulante título de “Casa Para Locos”, fueron iniciados en Europa hasta 1409, bajo el nombre de “Santo Hospi- tal”, en Valencia. Ahí, los pacientes eran tratados bajo el abordaje de endemoniados, embrujados, y no eran ob- jeto de una visión terapéutica. Solamente se le daba la tutela legal del enfermo a una institución hospitalaria.

DIVERSIFICACIÓN DE LA PSIQUIATRÍA Hoy, el panorama de los trastornos mentales, aún con múltiples incógnitas por resolver, es otro. Existe psiquiatría enfocada a adultos; niños, ancianos; neuropsiquiatría; adicconología; comunitaria; dirigida a la atención de trastor- nos psicóticos; anímicos; alimentarios; psicofarmacología; legal y biológica, donde operan tratamientos orgánicos o in- orgánicos; es decir, algunos aplican fármacos, medicina, y otros simplemente la psicoterapia, dependiendo de la si- tuación del paciente y, lógico, de la raíz de su enfermedad.

Poco a poco se han develado los secretos del siste- ma nervioso, de la psique, a través del revoluciona- rio esquema del psicoanálisis creado por el neurólogo- psiquiatra Freud, y perfeccionado a la fecha por sus colegas, hasta llegar a un nuevo concepto de la enfer- medad mental, vinculado a una concepción orgánica y biologicista, heredada del racionalismo y el positivismo.

Así, concluimos que las visiones de griegos, egipcios y aztecas no estaban tan erradas. En nuestros trastornos mentales pueden intervenir corazón, cerebro y alma, aunque, claro la última palabra es siempre la del médico- psiquiatra.

la última palabra es siempre la del médico- psiquiatra. Diosa azteca Tlazoltéotl; esta civilización creía que

Diosa azteca Tlazoltéotl; esta civilización creía que esta representación de la tierra y la fecundidad podía adueñarse del alma del hombre.

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

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CONOCIMIENTO PSIQUIATRÍA 23 Esquizofrenia, la más paradigmática enfermedad de la locura Javier Lugoleos Cano L a

Esquizofrenia, la más paradigmática enfermedad de la locura

Javier Lugoleos Cano

L a esquizofrenia es, entre las enfermedades mentales, la más paradigmática de la locura. El término psico- sis fue introducido por primera vez en 1845, durante

la época del romanticismo, por Ernst Von Feuchtersleben, para advertir sobre un trastorno mental severo que afec- taba tanto a las partes psicológicas como a las físicas de una persona, refiriéndose al énfasis que se hacía en esa época de la unidad mente- cuerpo.

Esto se traduciría en la clínica por comportamientos incomprensibles, agrupándose en el siglo XIX los sín- tomas más llamativos. Kraepelin, a principios del siglo XX, reunió esos síntomas en una entidad clínica; los de- nominó Demencia Precoz y los definió como una serie de síndromes clínicos, cuya característica común es la destrucción de la armonía interna de la personalidad, con preferente participación de la afectividad y la volun- tad. La llama demencia precoz por la temprana aparición de la enfermedad y por la tendencia al deterioro, aunque

éste no siempre se diera. Posteriormente, Bleuler acuñó el término Esquizofrenia (mente escindida), distinguiendo entre síntomas primarios o fundamentales y accesorios o secundarios.

CÓMO SE PRESENTA La esquizofrenia es una enfermedad mental generalmente crónica, con exacerbaciones y remisiones; cursa con al- teraciones del pensamiento y de la sensopercepción, y suele acompañarse de un deterioro de la personalidad que distancia al paciente del mundo real. Afecta los procesos y contenidos del pensamiento. El pensamiento puede desorganizarse hasta tal punto que las ideas se relacionen entre si de manera tangencial o in- directa. La capacidad para percibir y contactar con la rea- lidad correctamente puede estar igualmente perturbada. Son frecuentes las alteraciones de la percepción (por ejemplo alucinaciones visuales y auditivas) y trastornos

(por ejemplo alucinaciones visuales y auditivas) y trastornos Doctor Javier Lugoleos Cano jlugoleos @hotmail.com

Doctor Javier

Lugoleos Cano

jlugoleos

@hotmail.com

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

del pensamiento (por ejemplo delirios de grandiosidad y paranoides). Por esos motivos, los pacientes esquizo- frénicos interactúan inadecuadamente con los demás, vol- viéndose desconfiados y aislándose socialmente.

LA CAUSA Su etiología es aún desconocida. Existen diversas inves- tigaciones para tratar de explicarla y llegar a una solución; existen estudios genéticos, de factores parinatales, teorías neuroquímicas, de los fosfolípidos, teorías del neurode- sarrollo y neuroprogresivas y de circuitos neurales im- plicados, las más aceptadas para explicarla y estudios de anomalías en la neuroanatomía cerebral. Posee una gran variedad de cuadros de inicio con di- versa sintomatología y distintas formas de evolución. El comienzo de la enfermedad puede ser agudo o brusco, o bien insidioso o lento. En cualquier caso se presentan sín- tomas incipientes.

En cualquier caso se presentan sín- tomas incipientes. TIPOS CLÍNICOS: POSITIVO Y NEGATIVO Crow y colaboradores

TIPOS CLÍNICOS: POSITIVO Y NEGATIVO Crow y colaboradores usaron en los 80 la distinción entre síntomas positivos y negativos, para postular dos tipos de

esquizofrenia: el tipo 1, caracterizado por un inicio agudo, función intelectual usualmente normal, estructura cere- bral normal, buena respuesta a las drogas antipsicóticas, posible incremento de los receptores de Dopamina D2, y la ausencia de síntomas negativos. En contraste, el tipo II está caracterizado por inicio insidioso, deterioro intelec- tual, ventrículos cerebrales agrandados, pobre respuesta

a las drogas antipsicóticas, y síntomas negativos promi-

nentes. Actualmente, para referirnos a síntomas positivos, podemos comenzar aclarando que afectan profunda- mente: 1) El pensamiento (delirios), 2) el lenguaje (in- coherencia), 3) la sensopercepción (alucinaciones, au- ditivas y visuales principalmente), 4) la capacidad de juicio y 5) Al comportamiento motor (comportamiento agresivo). En cuanto a los síntomas negativos, encontramos los siguientes: 1. Pobreza afectiva, 2. Abulia-apatía, 3. Alogia (como pobreza del lenguaje), 4. Anhedonia-insociabilidad, 5. Déficit de atención (disminución de interés en activi- dades). El diagnóstico de la esquizofrenia es actualmente siem- pre clínico; no existen datos de laboratorio a gabinete o al- gún marcador biológico específico que nos lo determine.

DIFERENTES TIPOS O FORMAS DE PRESENTACIÓN Existen diferentes tipos de esquizofrenia, y de éstos la co- morbilidad o coexistencia con otras enfermedades médicas la vuelven un trastorno complejo. Es importante el diag- nóstico diferencial de otros padecimientos que también pueden cursar con los mismos síntomas; así que no sólo encontramos el tipo paranoide, que es el más frecuente, desorganizado, residual, indiferenciado o catatónico, sino también puede complicarse con otros síntomas como los depresivos, obsesivos, etcétera. Hay que diferenciarlo del individuo que sólo tiene un delirio. El individuo delirante o paranoico es de apariencia normal, y su comportamiento es adecuado, excepto en las acciones secundarias a la temática delirante. Por lo general, lleva una vida activa y bien adaptada, sobre todo si el delirio está más o menos encapsulado y afecta el comportamiento sólo en aquellos aspectos rela- cionados con el delirio, como el celotípico que está con- vencido de que su pareja le engaña.

TRATAMIENTO Para el tratamiento de los pacientes que sufren esta en- fermedad, debe partirse de una visión integral e interdis- ciplinaria, donde tienen importancia diversos factores. El tratamiento debe mejorar los déficits cognitivos, la socia- lización del paciente y primeramente mejorar la sintoma-

tología alucinatoria y delirante para re-integrar al paciente

a su vida familiar, laboral y social, buscando el evitar las recaídas y los ingresos al hospital a través de un buen apego al tratamiento.

CONOCIMIENTO PSIQUIATRÍA 25
CONOCIMIENTO
PSIQUIATRÍA
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La terapéutica de la esquizofrenia experimentó un gran avance cuando se descubrió la utilidad de la clor-pro- macina como antipsicótico. Los medicamentos antip- sicóticos son fundamentales para el control de los síntomas positivos y negativos. Existen los llamados antipsicóticos típicos y atípicos. Los neurolépticos clásicos o típicos tienen una eficacia frente a los síntomas positivos de un 60-70 por ciento, efecto antidelirante y antialucinatorio, y su mecanismo básico actúa sobre el sistema dopaminérgico, aunque tienen bastantes efectos secundarios, sobre todo extrapi-

ramidales. Los antipsicóticos atípicos son eficaces frente

a más síntomas, sobre todo los negativos, y son efectivos

en el tratamiento de cuadros agudos, de larga evolución

y de mantenimiento, al tener un mejor perfil de efectos secundarios.

Otro recurso a tener en cuenta en el tratamiento de

la esquizofrenia es la terapia electroconvulsiva, que se

ha de usar de forma complementaria a los neurolépticos

y es eficaz en cuadros agudos y en los que presentan

rasgos afectivos. Los programas de rehabilitación psicosocial (entre- namiento en habilidades sociales, etcétera) son básicos

para conseguir una adecuada adaptación e integración

del paciente en la sociedad. Los ingresos hospitalarios son eficaces cuando se producen recaídas, orientados siempre

a la reeducación y la autosuficiencia del paciente.

FUNDAMENTAL EL PAPEL DE LA FAMILIA En el tratamiento de la esquizofrenia son también im- portantes los programas de psicoeducación y de orien-

tación, centrados en la familia. Los estudios han demos- trado que hay una relación entre el nivel de Emoción Expresada en la familia; es decir, las emociones, acti- tudes y comportamientos expresados por los familiares,

y la evolución de los pacientes. La culpa es uno de los sentimientos que deberá mane-

jarse de forma adecuada, y es imprescindible la educación

e información sobre la enfermedad desde el inicio. La fa-

milia puede llegar a necesitar de terapia familiar para re- estructurar el sistema.

MOTIVOS DE HOSPITALIZACIÓN El ingreso hospitalario es uno de los recursos de los que disponemos y también tiene su utilidad en la esquizofre- nia. Debemos hacer diferencias en función del estado evo- lutivo de la enfermedad, pero en caso de ingreso se debe buscar alguno de estos objetivos:

•Diagnóstico. •Control del tratamiento, ya sea por ineficaz, in- cumplimiento. •Contención del paciente por riesgo de auto o hetero- agresividad. •Conductas o comportamientos inadecuados que difi- cultan el control ambulatorio. •Sacar al paciente de un medio de inestabilidad emocio- nal, reducción del estrés de la vida del paciente.

CONCLUSIONES Es así como estamos ante un reto donde la comprensión de las sociedades de este grupo de personas y sus fa- milias, el apoyo de los programas sociales y la inversión en investigación son fundamentales para llegar a una so- lución; debemos sensibilizarnos más con las necesidades de las personas que padecen esquizofrenia y algún otro trastorno mental severo, para lograr un cambio y hacer a un lado la estigmatización y mitos en torno a estos pa- decimientos.

Referencias

1. Jeffey A Liberman y cols. (2006) Textbook of schizophrenia. The

American Psychiatric Publishing, Inc. 2006.

2. Zipursky RB, Schulz SCh. (2003) Estadios Iniciales de la Esquizofrenia.

Ars Médica. 2003.

3. Lugoleos C. Javier. (1999). Psicopatología, Síntomas Neurológicos y

Funcionamiento Psicosocial en Esquizofrenia. Tesis. 1999.

4. Chinchilla Moreno, A. (1996). Las Esquizofrenias. Barcelona: Editorial

Masson.

5. Chinchilla Moreno, A. (2000). Guía Terapéutica de las Esquizofrenias.

Barcelona: Editorial Masson.

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

Doctor Javier Lugoleos Cano Doctor Stefan Fernández Zambrano Departamento de Psiquiatría / HU

Psicosis y Esquizofrenia

Departamento de Psiquiatría / HU Psicosis y Esquizofrenia Javier Lugoleos Cano Stefan Fernández Zambrano L a

Javier Lugoleos Cano Stefan Fernández Zambrano

L a psicosis es un síntoma como la fiebre. No es un diagnóstico, pero sí está presente. Nuestro primer paso para su evaluación es determinar su

causa, para lo que debemos hacer un ejercicio serio para lo que llamamos diagnóstico diferencial. Esta psicopatología, sigue siendo una de las más complejas médicamente para el clínico. Cualquiera puede saber que el sujeto está mal y psicótico. Pero, determinar el diagnóstico y más aún el tratamiento más adecuado no es sencillo, por las mismas características del paciente y la enfermedad. Otro reto después de lograr instituir el diagnóstico y sacar al pa- ciente de la fase aguda, es lograr que el enfermo siga el

tratamiento y se rehabilite. Espero que este artículo, que explica lo que implica la enfermedad, pueda llevarlo por sí mismo a comprenderlo.

PÉRDIDA DE CONTACTO CON LA REALIDAD La psicosis se distingue porque la persona sufre una pér- dida del contacto con la realidad, y se presentan alucina- ciones, delirios, pensamiento desorganizado, conducta bizarra o catatonia (permanecer por largo tiempo en una sola posición sin moverse ni interactuar con el medio). Este trastorno afecta del tres al cinco por ciento de la población general. La psicosis en sí misma es vista como un síndrome médico, y su evaluación inicial es frecuen- temente hecha por el médico de atención primaria (que puede ser médico general, médico familiar o de cualquier especialidad). El proceso de diagnóstico sigue típica- mente cinco pasos: 1. Reconocimiento del síndrome, 2.

Observar la condición médica general, 3. Descartar si los síntomas son el resultado de otro trastorno psiquiátrico, 4. Si los síntomas resultan de un trastorno de ansiedad primaria y bajo el diagnóstico específico, reconocer los factores psicológicos y físicos que acuden como precipi- tantes del trastorno y 5. Seleccionar y aplicar el trata- miento.

Para ello, el médico requerirá de hacer una historia

clínica completa del paciente, con exploración del estado mental, evaluación médica y pruebas neuropsicológicas. La historia debe tomarse en forma directa del paciente

e indirecta de la familia y observadores más allegados

(compañeros de escuela o trabajo, amigos, por ejemplo). Se debe tomar nota del inicio, duración y curso de los sín- tomas, los cambios en la conducta, interacciones sociales, dificultades con tareas diarias, conductas no característi- cas, enfermedades médicas crónicas y agudas, exposición

a tóxicos o agentes infecciosos. También es importante tomar nota detallada de la historia de abuso de sustancias, si la hay; la historia de enfermedades en la familia, predisposición a trastornos psiquiátricos o abuso de drogas, e interes en su apariencia:

pobre arreglo o higiene, desaliño, vestimenta o arreglo bi- zarro o inapropiado, los hábitos inhabituales, movimien- tos inadecuados, manerismos o movimientos o posturas estereotipadas. Es importante tomar nota de su lenguaje:

observar si hay pobreza del lenguaje, del contenido o qué

y cómo habla, la pérdida de asociaciones, salirse por la

tangente, o si hay fuga o pérdida de ideas mientras habla. No es raro encontrar el habla o discurso alterado, con neo- logismos (palabras inventadas), o con bloqueos.

SENTIMIENTOS INTERNOS DEL PACIENTE Es necesario documentar si hay cambios de humor, el es- tado de sentimientos internos del paciente, desde muy

depresivo, eutímico (sin alteraciones de humor), excitado

o exaltado y con o sin enojo, irritabilidad, y ansiedad.

Las preguntas son simples: ¿Cómo se ha sentido? ¿Se ha sentido especialmente triste o feliz? ¿Se ha sentido triste? ¿Ha llorado recientemente? ¿Ha sentido que vivir está de más? Afecto, la combinación de expresión facial, tono de la voz, contacto ocular, gestos de expresión y pos- turas que refleja y sentimientos que comunica pueden ser inapropiados, constreñidos o lábiles. En el afecto cues- tionamos si hay elevación: ¿Se ha sentido con una energía inusual?; o si su conducta y sentido de seguridad se ha visto frágil o vulnerable y por lo tanto con desconfía de otros: ¿se ha sentido o visto suspicaz?

Los síntomas pueden incluir lo expuesto en el siguien- te cuadro:

Alucinaciones (auditivas, olfatorias, táctiles, visuales) Delirios (místicos, de grandeza, de desconfianza o pa- ranoides, somáticos (sobre el propio cuerpo), etcétera. Ideas de referencia (creer que los demás se burlan o piensan mal de él, entre otros) Ideación suicida (considerar un plan con el deseo de

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PSIQUIATRÍA

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muerte o de dañarse a sí, mismo) Ideación homicida (considerar un plan o deseo de ha- cer daño a terceras personas) Sensorio. Atención y concentración, orientación, me- moria, rigidez del pensamiento, abstracción Al descartar problemas médicos, se debe considerar entre otras las siguientes patologías:

del pensamiento, abstracción Al descartar problemas médicos, se debe considerar entre otras las siguientes patologías:
 

Enfermedades infecciosas:

Encefalitis vírica (herpes, VIH) Meningitis Absceso cerebral Malaria Sífilis Tripanosomiasis Encefalitis hepática Mononucleosis infecciosa

 

Anticolinérgicos Anticonvulsivantes Antidepresivos Antihistamínicos Antiinflamatorios Antipalúdicos Antineoplásicos Antiparasitarios Antiparkinsonianos Antituberculosos Antivirales Beta-bloqueantes adrenérgicos Broncodilatadores Relajantes musculares Corticoesteroides

Enfermedades endócrinas:

Hipertiroidismo Hipotiroidismo Hiperparatiroidismo Hipoparatiroidismo Síndrome de Cushing Enfermedad de Addison Hipoglucemia.

 

Déficits nutricionales:

Deficiencia de tiamina (psicosis de Korsakoff, beriberi), deficiencia de niacina (pelagra), Vitamina B12 (pelagra) Neoplasias:

Tumores del SNC Síndrome Paraneoplásico Otros

 

Causas de psicosis con amenaza potencial hacia la vida:

 

Exposición a metales pesados:

Hipoglucemia Meningitis o encefalitis Hipoxia cerebral Encefalopatía hipertensiva Encefalopatía de Wernicke Hemorragia intracraneal Intoxicación o abstinencia a drogas

Mercurio

Talio

Arsénico

Manganeso

Trastornos neurológicos:

Demencia multi-infarto Enfermedad de Alzheimer Narcolepsia Neurosífilis Enfermedad de Wilson Enfermedad de Huntington Enfermedad de Parkinson Enfermedad de Dick Complejo de convulsiones parciales Esclerosis múltiple Hidrocefalia Cerebritis por lupus

Hay pruebas esenciales que se deben pedir antes de tratar al paciente. Los exámenes médicos: examen físico, niveles de electrolitos séricos (calcio, fósforo y magnesio), pruebas de funcionamiento hepático y renal, perfil toxi- cológico, biometría hemática (BH) completa, pruebas de función tiroidea, niveles séricos de vitamina B12 y fola- tos. A éste es deseable agregar el perfil psicológico y la exploración del estado mental. También se pudieran considerar en forma opcional: pruebas médicas de gabi- nete, como la Tomografía Cerebral (TC) o la Resonancia Magnética Nuclear (IRM) del cerebro; los anticuerpos VIH, electroencefalograma, examen de líquido cefalor- raquídeo (LCR), proteínas, glucosa, conteo celular; VDRL, rango de sedimentación eritrocitario, anticuerpos antinu- cleares, screen de metales pesados, test de tuberculina, porfirina en orina de 24 horas y polisomnografía.

Medicamentos:

Analgésicos

Antiarrítmicos

Antibióticos

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

PRUEBAS PSICOLÓGICAS Las pruebas psicológicas más requeridas son las pruebas neuropsicológicas, pruebas proyectivas, e inventarios de personalidad y síntomas. Todos ellos documentan el perfil de entrada de un paciente a tratamiento, registro que nos es indispensable para una buena práctica clínica y que fa- vorece el mejor seguimiento y calidad de la atención.

Los trastornos psiquiátricos que pueden cursar con psicosis son:

Esquizofrenia Trastorno esquizoafectivo, tipo bipolar (con episodios importantes de manía) Trastorno esquizoafectivo, tipo depresivo (con episo- dios importantes de depresión) Esquizofreniforme (menos de 6 meses de duración) Psicosis crónica “menos grave o rara” Trastorno delirante Trastorno psicótico compartido Psicosis episódica Depresión con síntomas psicóticos Trastorno bipolar (manía o depresión) Trastorno psicótico breve Trastornos de personalidad: borderline, paranoide, esquizoide, esquizotípico (con horas de duración). Trastornos facticios Malingering Otros

Éste es un cuadro que puede orientarnos a esta pa- tología y su diagnóstico:

que puede orientarnos a esta pa- tología y su diagnóstico: ESQUIZOFRENIA Existen discrepancias en la prevalencia,

ESQUIZOFRENIA Existen discrepancias en la prevalencia, la que varía desde 0.2 al 2.0 por ciento. Se estima actualmente entre el 0.5 y el por ciento. La edad media de inicio para el primer episodio psicótico es a mitad de la tercera década d la vida en los varones y al final de esa década en las mujeres. El inicio puede ser brusco o insidioso. La mayoría muestra algún tipo de fase prodrómica. La remisión completa no es habitual en este trastorno.

Las mujeres son más propensas a presentar un ini- cio tardío, síntomas afectivos más acusados y un mejor pronóstico pero la prevalencia es igual para ambos sexos. Tipo paranoide: está caracterizado predominantemente por ideas delirantes y alucinaciones auditivas frecuen- tes. No hay lenguaje desorganizado, ni comportamiento catatónico o desorganizado, ni afectividad aplanada o inapropiada. Suelen ser sujetos de inteligencia normal a brillante, y algunos de inteligencia superior. En el tipo des- organizado se encuentra que predominan: lenguaje des- organizado, comportamiento desorganizado y afectividad aplanada o inapropiada y no se cumplen los criterios para el tipo catatónico.

TIPOS CATATÓNICO E INDIFERENCIADO El Tipo Catatónico, bastante raro en nuestros días, tiene un cuadro que está dominado por al menos dos de los siguientes síntomas: inmovilidad motora manifestada por catalepsia (incluida la flexibilidad cérea) o estupor; actividad motora excesiva (que aparentemente carece de propósito y no está influida por estímulos externos); nega- tivismo extremo (resistencia aparentemente inmotivada a todas las órdenes o mantenimiento de una postura rígida en contra de los intentos de ser movido ) o mutismo; pe- culiaridades del movimiento voluntario manifestadas por la adopción de posturas extrañas (adopción voluntaria de posturas raras o inapropiadas), movimientos estereopita- dos, manierismos marcados o muecas llamativas; además se encuentra ecolalia o ecopraxia (repetir como eco las pa- labras finales que escucha). El tipo Indiferenciado es una forma de esquizofrenia en que están presentes los sínto- mas, pero no suficientes para cumplir los criterios para el tipo paranoide, desorganizado o catatónico. Mucho más se podría hablar sobre este trastorno que ocupa a prestigiados equipos de investigadores en los cen- tros más importantes del mundo en busca de aclarar lo que la causa y como curarla. Hay equipos que estudian teorías genéticas (por su reconocida predisposición fami- liar y genes ya documentados en los sujetos que las su- fren); virales, por los hallazgos que sugieren que pudiera haber virus de incubación larga que afectaron inútero a los que la sufren y por su tendencia estacional de apertura; bioquímicas, por el desbalance en los neurotrasmisores y neuromoduladores de la bioquímica cerebral (dopamina, noradrenalina, serotonina, acetilcolina y GABA, hormona- les y péptidos específicos, entre otros); ambientales, por haber sufrido de temprana falta de estructura en el am- biente, estresores y generadores de sobre o infla estimu- lación de áreas claves de las estructuras cerebrales.

Los psiquiatras estamos en una continua búsqueda

de mejores oportunidades de tratamiento y siguiendo los avances médicos al respecto, pues hasta ahora, seguimos convencidos que su complejidad diagnóstica

y terapéutica, tiene que ver con que esta enfermedad

no es una sola, sino que tiene tal cantidad de factores

y variantes que los profesionales aún estamos por co-

nocer.

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

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CONOCIMIENTO PSIQUIATRÍA 29 Violencia familiar y abuso sexual, graves problemas de salud pública Silvia E. Tavitas

Violencia familiar y abuso sexual, graves problemas de salud pública

Silvia E. Tavitas H.

L a violencia familiar y el abuso sexual se identifican cada vez más en los servicios primarios de salud y en las consultas psicoterapéuticas. Como lo refieren

De la Garza Aguilar y Díaz Michel en un artículo publicado en Medicina Universitaria: “estamos hablando de un pro- blema psicosocial con características socioantropológicas; afecta a todas las poblaciones y no es de reciente apa- rición…” La violencia, entendida como un modo de relacionar- se en la familia, afecta a todos sus miembros y se cons- tituye como un problema de salud mental que puede provocar deficiencias en el desarrollo y funcionamiento de las personas y sus familias. En el abordaje diagnóstico y terapéutico de la violencia familiar y el abuso sexual, es necesario comprender la compleja dinámica relacional de las familias y las personas participantes en este tipo de transacciones; las diferentes formas que adopta la violen- cia y el modo en que cada persona participa en la secuen- cia de actos violentos y/o abusivos. La violencia familiar es una conducta abusiva (por acción u omisión) que se da en el marco de una relación

desequilibrada, causa daño físico y/o psicológico a los que la viven.

VIOLENCIA CONTRA LA MUJER En México, 47 de cada 100 mujeres mayores de 15 años que viven con su pareja en el hogar, sufren violencia emo- cional, económica, física o sexual por parte de su compa- ñero o esposo. (INEGI, 2004). Esta condición las hace vulnerables a desarrollar trastornos psicológicos, principalmente de tipo depresivo y de ansiedad. De la Garza y Díaz Michel confirman lo que cotidia- namente observamos en los servicios de salud y en los reportes de estadísticas locales, nacionales e internacio- nales: “gran parte de los abusos sexuales en menores son cometidos por miembros de la familia”. Lo alarmante de este hecho es que cada uno de los par- ticipantes de estas graves transacciones violentas rehúsa considerarse responsable de lo que ocurre, y con frecuencia acusa o culpa a otros. Paradójicamente, las situaciones de abuso sexual contra menores y la violencia familiar, de

de abuso sexual contra menores y la violencia familiar, de Licenciada Silvia E. Tavitas Herrera s_tavitas@yahoo.

Licenciada Silvia E. Tavitas Herrera s_tavitas@yahoo. com

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

María Elena ChapaDestacada nuevoleonesa que ha incursionado de manera existosa en los ámbitos políticos y académicos en

Destacada nuevoleonesa que ha incursionado de manera existosa en los ámbitos políticos y académicos en el estado y el país. Ha publicado importantes obras de educación y humanidades acerca de la política actual y la problemática de las mujeres contemporáneas y violencia Familiar. Actualmente es la presidenta ejecutiva del Instituto Estatal de las Mujeres de Nuevo León. Es licenciada en Filosofía por la Universidad Autónoma de Nuevo León y tiene dos maestrías una en Filosofía y otra en Recursos Naturales.María Elena Chapa

acuerdo a nuestra experiencia, producen una confusión psicológica en “cascada” en terapeutas, trabajadores so- ciales, médicos, testigos, víctimas y abusadores, lo que dificulta el manejo del problema de una forma objetiva y eficaz, y todo esto causa problemas de revictimización en los pacientes que viven experiencias de maltrato. Las estadísticas nos indican que las personas más susceptibles de sufrir el impacto de la violencia familiar y abuso sexual son las mujeres y los niños. En el Distrito Federal, por ejemplo, el 30 por ciento de los delitos sexua- les denunciados corresponden a menores de 18 años (1). Por otro lado, la literatura menciona que 70 por ciento de las víctimas de abuso sexual infantil son niñas y son de todos los estratos socioeconómicos (2).

SÍNTOMAS Para mejorar la capacidad de detección de la problemática, los profesionales de salud debemos conocer las caracte- rísticas del contexto psicosocial de las víctimas y reco- nocer síntomas sugerentes:

1.Aislamiento social. 2.Disfunción Familiar. 3.Conflictos en la pareja. 4.Antecedentes de maltrato y abuso sexual. 5.Alcoholismo y/o adicciones en algún miembro de la familia.

6.Hacinamiento.

7.Promiscuidad.

8.Ausencia de padres biológicos.

OBJETIVOS DE LA INTERVENCIÓN:

Ayudar a las pacientes a sentirse con la confianza de buscar ayuda.

Promover la adquisición de control y responsabilidad de su proceso curativo.

Que aclaren sus expectativas sobre la atención médica y psicológica.

Fomentar el entendimiento de que pueden elegir un terapeuta con quien se sientan cómodas para hablar de sus problemas.

9.Desinformación sobre aspectos básicos del desa- rrollo y cuidados infantiles. 10.Conceptos distorsionados e irracionales sobre el ejercicio de la autoridad.

ABUSO SEXUAL Y MALTRATO INFANTIL

El abuso sexual y el maltrato infantil deben ser analizados

y tratados como un problema de violencia familiar. Visto

desde este enfoque, el acto violento o abusivo ocurre den- tro de los límites de un espacio íntimo que no permite que trascienda públicamente. Así, el ocultamiento de este grave y complejo problema impide que las instancias ju- rídicas, de salud y de asistencia social intervengan coordi- nadamente para afrontarlo. Por lo tanto, la violencia familiar es un asunto que no puede seguir considerándose una cuestión privada o se-

creto familiar, ya que la salud, la educación, el trabajo, la seguridad personal y los derechos humanos son asuntos públicos y comunitarios. En 1999, la Secretaría de Salud decretó la Norma Ofi- cial Mexicana “Criterios para la Atención Médica de la Violencia Familiar en Instituciones de Salud”. Esta norma incluye los lineamientos que los profesionales y las ins- tituciones de salud deben seguir para la prevención, el diagnóstico y tratamiento de esta compleja problemáti- ca. Cada organización, de acuerdo con su misión institu- cional, establecerá programas y actividades para atender

a la población de conformidad con la norma y el derecho

constitucional a la salud que todos los mexicanos tene- mos. En este contexto, el Hospital Universitario “Doctor José Eleuterio González” de la UANL, como centro médico de concentración de tercer nivel, participa y organiza a través del Servicio de Psiquiatría y Medicina de Enlace la formu- lación de estrategias de evaluación integral a pacientes captados por las diferentes especialidades y servicios del hospital y que son detectados como víctimas o victimarios de violencia familiar. La subdirección de Asistencia Hos- pitalaria y el Departamento de Trabajo Social del Hospi- tal Universitario han sido particularmente sensibles y se comprometen día a día, formando un equipo integrador en apoyo a la prevención y tratamiento de este problema. Actualmente, además de los formatos implementados por la Secretaría de Salud, contamos con otros medios para la detección de casos, como: instrumentos clinimétricos, en- trevistas clínicas, visitas domiciliarias etcétera. La impor- tancia en la detección de los casos tiene relevancia en áreas clínicas, si reconocemos que la omisión del diagnóstico de violencia familiar repercutirá en consecuencias graves a corto plazo, reflejadas en la salud física y psicológica de las víctimas de violencia familiar.

La violencia familiar y el abuso sexual infantil frecuen- temente se expresan a través de síntomas físicos, como ce- faleas, dorsalgias, insomnio, síntomas ginecológicos, etcé- tera, y síntomas psicológicos, como desesperación, sentir que la vida no tiene sentido, tristeza, llanto fácil, sen- timiento de culpa inexplicable, desconfianza y sentimien- to de minusvalía, dificultad para relajarse, sensación de

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

31

fracaso. Esto propicia un alto consumo de consultas médi- cas que no resuelve los síntomas de los pacientes.

En atención a los casos que se presentan en nuestras instituciones de salud, se convierte en una necesidad y una responsabilidad ineludible la realización de un diag- nóstico, para lo cual el especialista Jorge Corsi propone un esquema práctico para definir y distinguir las formas que asume la violencia familiar:

1.Maltrato Infantil:

a) formas activas: abuso físico, psicológico y sexual

b) formas pasivas: abandono físico y negligencia, testigos

de actos violentos o sexuales.

2.Violencia Conyugal:

a) maltrato físico, psicológico, sexual, patrimonial, etcé-

tera hacia la mujer o el hombre.

b) violencia cruzada en donde ambos miembros de la pare-

ja participan activamente.

3.Maltrato a ancianos o discapacitados:

a) abuso físico, psicológico, sexual, patrimonial, negligen-

cia y abandono.

Para concluir, reiteramos que por la naturaleza de su etiología, la violencia familiar y el abuso sexual son problemas de salud que requieren de un abordaje multi- disciplinario e interinstitucional, para lo cual se requiere sensibilización, capacitación y adiestramiento. Es indis- pensable una acción coordinada y un enlace interinstitu- cional, no sólo de las instituciones de salud, sino también del sistema legal y el de asistencia social, con la finalidad de que las víctimas encuentren una red de apoyo social que les permita tomar control y responsabilidad de la re- solución del problema.

control y responsabilidad de la re- solución del problema. Referencias 1. De la Garza-Aguilar J., Díaz

Referencias

1.De la Garza-Aguilar J., Díaz Michel E. Abuso Sexual en el Menor.

Características y algunas Estrategias para se Prevención. Medicina Universitaria 2000;2(8): 184-90.

2. Glaser D. Frosh S. Abuso Sexual en niños. Buenos Aires: Paidós. 1998:

1-34

3. Norma Oficial Mexicana NOM-190-SSA1-1999. Prestación de Servicios

de Salud. Criterios para la atención médica de la Violencia Familiar:

Diario Oficial Marzo 2000:42-56.

4. Corsi J. Violencia Familiar: Una mirada interdisciplinaria sobre un

grave problema social. Buenos Aires: Paidós 1995:15-46.

5. Perrone R. Nannini M. Violencia Familiar y Abusos Sexuales en la

Familia: un abordaje sistémico y comunicacional. Buenos Aires: Paidós, 1997:27-80, 89-101.

6. Richardson J. Feder G. La violencia doméstica contra las mujeres.

Hacen falta acciones por parte de los médicos y de los servicios de salud. Br Med J, edición Latinoamericana 1995;3:246-7

Silvia Elvira Tavitas Herrera Estudió la licenciatura en Trabajo Social en la Facul- tad de Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Nuevo León, y cuenta con una Maestría en Peda- gogía Médica que cursó en la Universidad de Castilla de la Mancha, en Albacete, España.

Actualmente se desempeña como Coordinadora de Comunicación y Enlace de Psiquiatría del Hospital Universitario de la UANL. Es profesora del Depar- tamento de Psiquiatría de la misma institución. Además, trabaja como psicoterapeuta de Grupo Pareja y Familia y como coordinadora de la Clínica de Atención Integral a la Mujer y la Familia en Situa- ción de Maltrato.

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

Profesor Ismael

Vidales Delgado

Director Académico

del CECyTENL

ividales@att.net.mx

El trastorno afectivo bipolar:

Nuevas esperanzas de curación

trastorno afectivo bipolar: Nuevas esperanzas de curación Juana I de Trastámara, conocida como Juana “la Loca”,

Juana I de Trastámara, conocida como Juana “la Loca”, de Castilla y de León.

Ismael Vidales Delgado

U no de los motivos por los que más frecuen-

temente se suele visitar al psiquiatra es el pa-

decimiento del trastorno afectivo bipolar o

TAB, señalado popularmente como “trastorno bipolar” y conocido anteriormente como “psicosis maníaco-depre- siva”.

Se trata de un trastorno del estado del ánimo, que presenta períodos de depresión alternados con otros de gran euforia (fases maníacas). Su causa es un desequilibrio químico en un tipo de biomoléculas del cerebro, llamadas neurotransmisores.

El TAB se presenta en ciclos rápidos alternados con ciclos lentos, que pueden ir asociados con ansiedad y alto riesgo de suicidio. Este trastorno es tratado con medi- cación acompañada de terapia psicológica. En 1948, el doctor John Cade, del Hospital de Bundoora, en Mel- bourne, Australia, descubrió que el carbonato de litio podía ser usado como un tratamiento eficiente para las personas afectadas por el trastorno bipolar.

TRASTORNO MILENARIO El trastorno se conoce desde la época de Hipócrates, y era identificado -de acuerdo con la tipología de los humores- como un cambio de humor caracterizado por la alternan- cia entre la bilis amarilla y la bilis negra. Se considera a Emil Krapelin (1856-1926) el padre de la conceptualización moderna del trastorno bipolar.

No se conocen todos los orígenes biológicos especí- ficos del trastorno, aunque se cree que el mal aprove- chamiento de los neurotransmisores cerebrales, seroto- nina y dopamina aventure es el origen más probable del trastorno de carácter orgánico.

La realidad es que no hay una causa única del trastor- no bipolar, sino muchos factores que actúan en conjunto.

Se dice que de cada mil personas, 10 ó 15 padecen el trastorno bipolar, y si uno de los padres la padece, la posibilidad de que los hijos la padezcan también aumenta hasta en un 15 por ciento.

Pero la heredabilidad general de este trastorno es de un 80 por ciento; cuidando que el diagnóstico sea realizado por un equipo de psiquiatras con experiencia, ya que hay otros trastornos que manifiestan síntomas parecidos; sin embargo, su principal característica es que es “cíclico” (bi- polar); es decir, alterna etapas normales seguidas de epi- sodios maniacos o depresivos, por separado o alternos.

ESPERANZA CIENTÍFICA Los científicos continúan investigando y tienen la espe- ranza de encontrar el gen y las proteínas del cerebro en las que se incuba, lo que haría posible una gran mejora en los tratamientos y en la prevención de la enfermedad. Durante los últimos meses de 2003, investigadores del Hospital McLean (Massachussets) encontraron evidencias tentativas de mejoras de estados de ánimo, durante un tratamiento de resonancia magnética nuclear, por lo que se han realizado diversos intentos para poder aplicar di- cho método y evaluarlo como un posible tratamiento.

di- cho método y evaluarlo como un posible tratamiento. De acuerdo con una nota de Pa-

De acuerdo con una nota de Pa- tricia Huesca, publicada el jueves 5 de mayo de 2005 en la versión electrónica de Crónica , el psiquiatra mexicano Mauricio Tohen, nacido en 1951, es el primero que ha podido controlar con un solo medicamento el trastorno bipolar, lo cual era posi- ble hasta ahora sólo a través de tres

fármacos diferentes. La pastilla crea- da por Tohen se llama “Olanzapi- na”, se vende en el mundo desde enero de 2004, y ha be- neficiado a 16 millones de personas aproximadamente.

Mauricio Tohen

Cifras del Instituto Mexicano de Psiquiatría revelan que tan sólo en México hay tres millones de enfermos que pudieran encontrar curación a su trastorno mediante este innovador medicamento.

El doctor Tohen, investigador del TAB desde hace más de 25 años en la Universidad de Harvard, contri- buye con su invento a reafirmar nuevas y sólidas es- peranzas para los enfermos del trastorno bipolar.

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

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CONOCIMIENTO PSIQUIATRÍA 33 La depresión: causas, síntomas y tratamiento Stefan Fernández Zambrano L a depresión

La depresión: causas, síntomas y tratamiento

Stefan Fernández Zambrano

L a depresión es una enfermedad. Si usted,

además de sentirse triste, tiene la mayoría o to-

dos los síntomas de los que se muestran en el

cuadro, y éstos se viven todos los días, todo el día, durante dos semanas o más, usted padece Depresión Mayor. También existe una forma de “depresión menor” que causa síntomas menos graves.

Los síntomas de depresión son:

No tener interés o sentir placer al hacer las cosas que usted solía disfrutar, incluso el sexo. Sentirse triste o indiferente. Llorar fácilmente o sin razón. Sentirse decaído o inquieto e irritable. Sentir que no vale como persona. Sentirse culpable. Cambios en el apetito y/o de peso sin proponérselo. Dificultad para recordar cosas, para concentrarse o para tomar decisiones. Dolores de cabeza, de espalda o problemas digesti- vos, o bien síntomas inespecíficos del cuerpo. Problemas con el sueño o querer dormir todo el tiem- po. Sentirse cansado todo el tiempo. Pensar en la muerte o en el suicidio.

CAUSAS Teorías diferentes pueden explicar todos estos sínto- mas. Para resumir las más reconocidas, menciono las más frecuentes:

1)Bioquímica: está documentado científicamente que son sustancias químicas las que ayudan a controlar el temperamento y los estados emocionales de las personas (noradrenalina, serotonina, dopamina, entre otras). Si es- tas sustancias no se encuentran en suficiente cantidad o cuando el cerebro no responde a ellas adecuadamente, la persona se deprime. 2)Genética: la depresión puede ser heredada entre las familias y es un hecho que no se puede cambiar por sí solo. 3)El abuso de drogas o de alcohol también, además de que condiciona, puede conducir a la depresión. Sujetos en- fermos cuentan con antecedentes de haber estado eutími- cos (sin depresión) y de pronto, atrapados en la adicción, reconocen cambios no sólo en el descontrol de la ingesta de la sustancia que escapa ya a su voluntad, sino también notarán (ellos o sus familias) cambios en su estado de ánimo. Esto obedece a que el alcohol es un depresor del sistema nervioso, como lo son los tranquilizantes y otros fármacos o drogas. 4)Por causas médicas. Algunos problemas médicos y

4)Por causas médicas . Algunos problemas médicos y Doctor Stefan Fernández Zambrano www.edifam.com

Doctor Stefan

Fernández

Zambrano

www.edifam.com

stefanfernandez@

edifam.com

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

Ernest Hemingway Novelista estadounidense cuyo estilo se caracteriza por los diálogos nítidos y lacónicos y

Ernest Hemingway

Ernest Hemingway Novelista estadounidense cuyo estilo se caracteriza por los diálogos nítidos y lacónicos y por

Novelista estadounidense cuyo estilo se caracteriza por los diálogos nítidos y lacónicos y por la descripción emocional sugerida. Su vida y su obra ejercieron una gran influencia en los escritores estadounidenses de la época. Muchas de sus obras están consideradas como clásicos de la literatura en lengua inglesa. Hemingway nació el 21 de julio de 1899 en Oak Park, Illinois, en cuyo instituto estudió. Trabajó como reportero del Kansas City Star, pero a los pocos meses se alistó como voluntario para conducir ambulancias en Italia durante la I Guerra Mundial. Más tarde fue transferido al ejército italiano resultando herido de gravedad. Después de la guerra fue corresponsal del Toronto Star hasta que se marchó a vivir a París, donde los escritores exiliados Ezra Pound y Gertrude Stein le animaron a escribir obras literarias. A partir de 1927 pasó largas temporadas en Key West, Florida, en España y en África. Volvió a España, durante la Guerra Civil, como corresponsal de guerra, cargo que también desempeñó en la II Guerra Mundial. Más tarde fue reportero del primer Ejército de Estados Unidos. Aunque no era soldado, participó en varias batallas. Después de la guerra, Hemingway se estableció en Cuba, cerca de La Habana, y en 1958 en Ketchum, Idaho. Hemingway utilizó sus experiencias de pescador, cazador y aficionado a las corridas de toros en sus obras. Su vida aventurera le llevó varias veces a las puertas de la muerte: en la Guerra Civil española cuando estallaron bombas en la habitación de su hotel, en la II Guerra Mundial al chocar con un taxi durante los apagones de guerra, y en 1954 cuando su avión se estrelló en África. Murió en Ketchum el 2 de julio de 1961, disparándose un tiro con una escopeta.

medicamentos también pueden conducir a la depre- sión. Recordemos que hay depresión en la apertura de muchas enfermedades virales, en la anemia, cáncer o en- fermedades autoinmunes. Esta teoría sugiere que los cambios hormonales e inmunológicos se suman a factores de riesgo asociados a la depresión. Además, hay depresión secundaria a en- fermedades metabólicas, como la diabetes, y también es secundaria a los procesos de enfermedades crónicas de

es secundaria a los procesos de enfermedades crónicas de todo tipo (hepatitis, cardiopatías, trastornos funcionales

todo tipo (hepatitis, cardiopatías, trastornos funcionales digestivos, problemas reumáticos, hipo o hipertiroidismo

y muchos más).

DEPRESIÓN EN ADULTOS Especial interés reviste el mencionar que la depresión no es una respuesta normal de alguna etapa de la vida. Por ejemplo, se considera normal para la mujer deprimirse un poco antes del período menstrual, o en la menopausia o al llegar a envejecer; también la depresión se presenta ante la pérdida de un ser querido ó la pérdida del empleo. Sin em- bargo, es frecuente que mucha gente responda con cruel- dad, y suele abandonar a estos pacientes, a quienes se les deja de lado, por considerar la depresión como propia de “ser mujer” “estar en sus días” o en los días del “síndrome de nido vacío” (cuando los hijos se van). Erróneamente se considera normal o como parte de ser propio de la tercera edad tanto en hombres como en mujeres, o en jubilados, y esto conlleva al descuido de los pacientes que por sí solos no pueden superar este estado. Si bien es cierto que la tensión premenstrual y otros cambios hormonales de la mujer pueden ser parte de los factores de riesgo para que las mujeres se reporten cuatro

a uno con más depresión, no es cierto que esto deba verse

como normal. Los trastornos depresivos deben ser trata- dos independientemente de la condición femenina, mas- culina, edad o condición socioeconómica. La familia o el mismo interesado que nota decaer su calidad, ritmo y placer de vida, deben hablar con su médi- co y asistir al psiquiatra.

¿DEPRESIÓN EN LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES? Los niños y adolescentes también se pueden deprimir. Los infantes y niños en edad preescolar son más difíciles de diagnosticar, pues sus síntomas son “vagos” entre el mon- to de conductas observadas. Por ejemplo, ellos pueden tener mal apetito y perder peso. Usted puede notar que no parece que disfrutan del juego. Pueden verse irritables y mucho más desorganizados que otros. Lo habitual es que pase como con algunos adultos: se adjudica su conducta a su “temperamento” o a que están “chípiles”. Los niños en edad escolar que están deprimidos pue- den parecer menos seguros de sí mismos, por lo que se quejan frecuentemente de no hacer bien las cosas y creen que no pueden aprender. Esta etiqueta distrae la atención, concentrando a todos a su alrededor en observar sus fallas de aprendizaje y no su estado emocional. En los niños mayores y en los adolescentes deprimidos, destacan sus dificultades interpersonales. Parecen rechazar a otras

personas o a sus familiares; no quieren ir a la escuela, y en general parecen no disfrutar ni de estar solos ni acompa- ñados. Los niños mayores pueden también mostrar señas por cambios en su alimentación o en el tiempo y forma de dormir. Otros indicadores son las quejas físicas, como el tener dolor de cabeza o de estómago, o bien preocu- paciones por su físico y cambios bruscos que los llevan

a perder los estribos y volverse impulsivos y retadores.

Si usted nota estas conductas y quejas, cada día, durante varias semanas, podría ser que el menor este deprimido.

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

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¿POR QUÉ ACUDIR AL MÉDICO? ¿POR QUÉ TRATARSE? La depresión es una enfermedad como cualquiera otra, y la persona que la padece no debe sentirse avergonzada, pues de ninguna manera obedece a una debilidad perso- nal. Simplemente, la depresión es una enfermedad médica que puede tratarse, aliviarse y, posiblemente, curarse si se trata oportunamente en ciertos casos.

¿CÓMO SE DIGNOSTICA LA DEPRESIÓN? Usted puede acudir a su médico y él tendrá que hacer una historia médica y psiquiátrica completa. Podrá incluso pedirle que llene algunos cuestionarios y cheque su estado emocional calificando qué síntomas trae y cuáles presenta en mayor o menor intensidad. Esto es útil para darle un seguimiento que se documente, ya que es fácil que con el tiempo se olvide de qué síntomas tenía y cómo éstos persisten, mejoran o empeoran con el tratamiento que se le otorgó.

TRATAMIENTO Los medicamentos que se usan para tratar la depresión se llaman antidepresivos. Éstos corrigen el desequilibrio químico en su cerebro que causa la depresión; funcionan muy bien, pero pueden tener efectos secundarios. Los efectos secundarios típicamente disminuyen con el tiem- po. Lo normal es que este medicamento tarde de una a ocho semanas para que se note su efecto. Según lo que se le prescriba, en dosis adecuadas, no debe interrumpir el medicamento, pues esto lo que hace es alargar la opor- tunidad de mejoría y los cambios frecuentes no son lo más acertado.

Algunas cosas que debe hacer y que no debe hacer cuan- do está deprimido (a):

No aislarse. No debe quedarse solo, y debe ser vigi- lado estrechamente hasta que desaparezcan las ideas de hacerse daño. Manténgase en contacto con sus seres que-

ridos y amigos, con su consejero, su médico de familia y

el psiquiatra. Si su familia no logra contenerlo, debe pedir

apoyo a un servicio de urgencias y considerar el interna- miento.

• No tome decisiones importantes en su vida, como

por ejemplo separarse o divorciase. Sus decisiones pue-

den no ser las mejores para usted, por los juicios altera- dos a la luz de la depresión (frecuentemente todo se ve gris y negativo). Frecuentemente puede sentir que actuó de manera diferente a como lo hubiera hecho sin depre- sión, y puede arrepentirse. Por ello, es mejor posponer esas decisiones.

• No se culpe de su depresión. El enfermo nunca la

causa; la sufre, y son otros factores fuera de la voluntad los que la generan y sostienen. El enfermo sólo puede co- laborar o no en el tratamiento.

• No se sienta desanimado si, pese a los esfuerzos

suyos o del equipo médico, no se observan resultados rápidamente. La paciencia es necesaria para valorar cam-

bios de tratamiento. El médico le debe explicar los pasos

a seguir y los tiempos de tolerancia y la forma de sobre-

llevarlos. También le dirá cuándo no es posible esperar y se deben tomar otras medidas (de tres a doce semanas).

• No se dé por vencido (a).

• Haga ejercicio todos los días y coma en forma ba- lanceada y saludable, y duerma suficientemente.

• Tome su medicamento y vaya a la terapia psi-

SUICIDIO. ¡ALERTA! Pensar en el suicidio puede ser parte de la depresión. Si esto sucede, hay que acudir con su médico de inmedia-

cológica con la frecuencia con que su médico le dice. El medicamento no le va a funcionar si sólo se lo toma de vez en cuando.

to, buscar compartir sus ideas con amigos o familiares, o

Fíjese metas reales, y será más fácil trabajar sobre

bien acudir a la Consulta de Urgencias de nuestro hospi- tal. Debe recordar que las ideas de suicidio desaparecerán después de que la depresión se trata.

ellas.

hospi- tal. Debe recordar que las ideas de suicidio desaparecerán después de que la depresión se

Clasificación de enfermedad Psychriatric Association (APA)

Eje I. Trastornos clínicos. Otros problemas que pueden ser objeto de atención clínica

Eje II. Trastornos de la personalidad. Retraso mental

Eje III. Enfermed

ÍNDICE

1. Trastornos de inicio en la infancia, la niñez o la adolescencia

7. Trastornos de ansiedad

11. Trastornos sexuales y de la identidad sexual

2. Delirium, demencia, trastornos amnésicos y otros trastornos cognoscitivos

trastornos amnésicos y otros trastornos cognoscitivos 12. Trastornos de la conducta alimentaria 3. Trastornos

12. Trastornos de la conducta alimentaria

3. Trastornos

mentales debidos a enfermedad

médica, no clasificados en otros apartados

8. Trastornos

somatomorfos

13. Trastornos del sueño

4. Trastornos relacionados con sustancias

del sueño 4. Trastornos relacionados con sustancias 14. Trastornos del control de los impulsos no clasificados

14. Trastornos del control de los impulsos no clasificados en otros apartados

5. Esquizofr

y otros

trastornos

psicóticos

9.

Trastorno

ficticios

15. Trastorn

adaptativos

d s mentales de la American

ed

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M -IV-TR

s médicas

Eje IV. Problemas psicosociales y ambientales

Eje V. Evaluación de la actividad global

6. Trastornos del estado del ánimo 10. Trastornos disociativos 17. Otros 16. Trastornos de la
6. Trastornos del
estado del ánimo
10. Trastornos
disociativos
17. Otros
16. Trastornos de
la personalidad
problemas
que pueden
ser objeto de
atención clínica

Características

de algunos trastornos psiquiátricos

RETRASO MENTAL

RETRASO MENTAL El diagnóstico de retraso mental debe usarse cuando existen fuertes indicios del mal, pero

El diagnóstico de retraso mental debe usarse cuando existen fuertes indicios del mal, pero la persona no puede ser analizada correctamente de acuerdo con los tests estándares de inteligencia. En general, mientras menor es la edad, mayor

es la dificultad para establecer la presencia del retraso mental,

a no ser que éste sea verdaderamente profundo.

AUTISMO

AUTISMO Los rasgos más característicos del Desorden Autista son la presencia de un desarrollo notoriamente anormal

Los rasgos más característicos del Desorden Autista son la presencia de un desarrollo notoriamente anormal en la interacción social y en la comunicación, así como un repertorio restringido en actividades e intereses. Con mucha frecuencia, al Desorden Autista se le denomina Autismo Infantil Precoz, Autismo de la Infancia o Autismo de Kanner.

HIPERACTIVIDAD

HIPERACTIVIDAD El rasgo esencial del Déficit de Atención con Hiperactividad es un patrón persistente de falta

El rasgo esencial del Déficit de Atención con Hiperactividad es un patrón persistente de falta de atención y / o de impulsos de hiperactividad, que se despliega con más frecuencia y de manera más intensa que lo que se observa por lo general en individuos de similar nivel de desarrollo. Algunos síntomas deben haberse presentado antes de los siete años, aunque a muchas personas se les diagnostica el mal después de varios años de presentar dichos síntomas.

PICA

PICA El consumo de una o más sustancias no nutritivas por un período de por lo

El consumo de una o más sustancias no nutritivas por un período de por lo menos un mes es el rasgo más distintivo del desorden conocido como PICA. Las sustancias consumidas varían con la edad. Infantes y niños menores, por lo general

ingieren pintura, yeso, hilo, cabellos o trapo. Niños más grandes pueden comer excremento de animales, arena, insectos, hojas

o piedrecillas. Se presenta frecuentemente en el embarazo.

ENURESIS

ENURESIS La enuresis tiene como rasgo fundamental el orinar repetidamente de día o de noche en

La enuresis tiene como rasgo fundamental el orinar repetidamente de día o de noche en la ropa y en la cama. Lo más común es que este problema sea involuntario, pero ocasionalmente puede ser intencional. Para diagnosticar enuresis, el derrame de la orina debe presentarse por lo menos dos veces por semana durante un lapso de al menos tres meses.

DELIRIUM

DELIRIUM La perturbación de la consciencia, acompañada por un cambio en la cognición, que no se

La perturbación de la consciencia, acompañada por un cambio en la cognición, que no se ha de confundir con una demencia preexistente o en desarrollo es el principal síntoma del delirium. El problema se desarrolla durante un corto lapso –horas o días- y es cambiante en el día.

MAL DE ALZHEIMER

MAL DE ALZHEIMER La manifestación del Mal de Alzheimer es gradual e implica una degeneración continua

La manifestación del Mal de Alzheimer es gradual e implica una

degeneración continua de la cognición. Debido a la dificultad

de obtener evidencia patológica directa de la presencia de la enfermedad, el diagnóstico se puede hacer sólo cuando se han descartado otras etiologías de la demencia. La demencia del tipo de Alzheimer es de manifestación precoz cuando se presenta a los 65 años.

RETIRO DE LA NICOTINA

RETIRO DE LA NICOTINA En el retiro de la nicotina se presenta un síndrome característico de

En el retiro de la nicotina se presenta un síndrome característico

de abstinencia que se desarrolla tras el repentino cese, o disminución, en el consumo de productos que contienen nicotina. El síndrome de abstinencia presenta cuatro o más de

estos síntomas: depresión, insomnio, irritabilidad, frustración

o ira, ansiedad, problemas de concentración, inquietud o

impaciencia.

ESQUIZOFRENIA

ESQUIZOFRENIA Los principales rasgos de la esquizofrenia son una mezcla de signos característicos, positivos y negativos.

Los principales rasgos de la esquizofrenia son una mezcla de signos característicos, positivos y negativos. Los positivos reflejan aumento o distorsión de las funciones normales, en tanto que los negativos reflejan disminución o pérdida de las mismas. Los primeros incluyen distorsiones del pensamiento, de la percepción, del lenguaje y proceso del pensamiento. Los segundos implican restricción en el rango e intensidad de la expresión emotiva, en la fluidez y productividad del pensamiento y del proceso del habla.

AMNESIA

AMNESIA Los problemas de amnesia se caracterizan por perturbaciones de la memoria, que pueden tener su

Los problemas de amnesia se caracterizan por perturbaciones de la memoria, que pueden tener su origen en efectos psicológicos de una condición médica general o en efectos duraderos de una sustancia, como abuso de drogas, consumo de medicamentos. Los individuos con este desorden se ven imposibilitados de asimilar información nueva o de recordar.

ALCOHOLISMO

El alcoholismo es una dependencia con características de adicción a las bebidas alcohólicas. Se caracteriza por la constante necesidad de beber, así como por la pérdida del autocontrol, dependencia física y síndrome de abstinencia. El alcoholismo supone un serio riesgo para la salud que a menudo conduce a la muerte como consecuencia de afecciones de tipo hepática, hemorragias internas, intoxicación alcohólica, accidentes o suicidio.

ANOREXIA

El término anorexia proviene del griego a-/an- (negación) + orégo

(tender, apetecer). Consiste en un trastorno de la conducta

alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por

el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. Es un

desorden alimentario que amenaza la vida y se caracteriza por

la privación de comer y por la pérdida excesiva de peso.

BULIMIA

La bulimia o bulimia nerviosa (hambre en exceso) es un trastorno mental relacionado con la comida. La palabra “bulimia” proviene del latín, que a su vez proviene del griego. Su característica esencial consiste en que la persona sufre episodios de atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de pérdida de control.

AGORAFOBIA

La agorafobia se presenta en los problemas de pánico, y su rasgo fundamental es la ansiedad cuando la persona se encuentra en lugares o en situaciones de las que escapar podría resultar difícil (o embarazoso) o en las cuales seria

difícil obtener ayuda en caso de un ataque de pánico. Ejemplo:

estar en medio de una multitud, viajar en automóvil, autobús

o avión o estar en un puente o en un elevador.

DESORDEN OBSESIVO - COMPULSIVO

Los principales rasgos de este desorden son obsesiones

o compulsiones graves que implican pérdida de tiempo o

provocan severa depresión o incapacidad. Las obsesiones son ideas, pensamientos, impulsos o imágenes persistentes que causan ansiedad o preocupación.

DESORDENES ORGÁSMICOS

El desorden orgásmico femenino tiene como rasgo principal

un permanente retraso o falta de orgasmo después de una relación sexual normal. Las mujeres muestran amplia

variación en el tipo o intensidad de estimulación que provoca

el

orgasmo. El diagnóstico de esta disfunción debe basarse en

el

juicio médico de que la capacidad orgásmica de la mujer es

menor de lo razonable para su edad.

DESORDEN BIPOLAR

El desorden bipolar afecta aproximadamente a tres millones de personas en los Estados Unidos, pero con frecuencia es difícil de diagnosticar. Se caracteriza por impredecibles cambios de humor desde la manía (o hipomanía) hasta la depresión.

PEDOFILIA

La pedofilia implica actividad sexual con un niño pre púber (generalmente de 13 o menos años de edad). El pedófilo debe tener 16 años o más y debe ser por lo menos cinco años mayor que el niño. Los pedófilos generalmente se sienten atraídos por los niños de un particular rango de edad. Algunos prefieren varones, otros, mujeres, y algunos se sienten atraídos por ambos sexos.

DESORDEN DE IDENTIDAD EN LOS NIÑOS

Existen dos componentes del desorden de identidad, los cuales deben estar presentes para el diagnóstico. Debe haber evidencia de una fuerte y permanente identificación de sexo equivocado, que es el deseo de ser, o la insistencia de que se es de otro sexo.

INSOMNIO

El insomnio tiene como rasgo fundamental la dificultad para iniciar o conservar el sueño, o bien el sueño no restaurador, situación que se prolonga por lo menos un mes y que provoca angustia o discapacidad en lo social, laboral o en otras importantes áreas de la actividad.

DEPRESIÓN

Prácticamente todo tipo de medicamentos contiene algún agente que puede inducir la depresión. Las drogas contra la hipertensión y los agentes contra el colesterol son por lo general medicamentos que pueden desencadenar los síntomas depresivos. Entre el 20 y el 30 por ciento de los pacientes cardiacos manifiestan un desorden depresivo, y el mal se manifiesta también en enfermos de cáncer o de diabetes y en pacientes con problemas neurológicos.

SOMATOFORMA

En los desórdenes somáticos, los pacientes presentan múltiples quejas de sufrir enfermedades relativas a los diferentes sistemas orgánicos. Su manifestación primaria se presenta por lo general antes de los 30 años, y el desorden es permanente.

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

El “Efecto Dominó” en la familia del enfermo psiquiátrico

Las enfermedades psiquiátricas afectan a los familiares, amigos y compañeros, y generan en cascada el fenómeno señalado.

y compañeros, y generan en cascada el fenómeno señalado. Doctor Stefan Fernández Zambrano www.edifam.com
y compañeros, y generan en cascada el fenómeno señalado. Doctor Stefan Fernández Zambrano www.edifam.com

Doctor Stefan

Fernández

Zambrano

www.edifam.com

stefanfernandez@

edifam.com

Stefan Fernández Zambrano

- Doctor, no sé qué le pasa a la familia de mi amiga; ella no está tan enferma, pero ellos actúan como si fuera el fin del mundo. O no sé si también le suene conocido. Doc- tor, la familia de mi amiga está sufriendo mucho por la enfermedad de ella, y aunque todo el grupo de sus amigas los queremos apoyar, como que se molestan y no nos dejan meternos.

La enfermedad, la incapacidad y la muerte son ex- periencias universales que confrontan a la familia con uno de los retos más fuertes en cuanto a la vida. Entre las variables que afectan de forma importante el pronóstico de la situación, encontramos en qué punto de la vida apa- rece el problema, la forma en que aparece, la intensidad, la duración y, tal vez uno de los puntos más importantes, la forma en la cual el problema afecta la relación familiar.

PATRONES DE COMPORTAMIENTO Nosotros, como individuos y como miembros de una fa- milia, creamos un sistema de creencias que dan forma a nuestros patrones de comportamiento en relación con los retos cotidianos a que nos enfrentamos en nuestro existir. Estas creencias dan coherencia a la vida familiar, y nos brindan un camino a seguir en situaciones nuevas y am- biguas, tal y como una enfermedad grave. Muchas familias

pueden escuchar una discusión sobre la enfermedad, pero frecuentemente se van a desconectar sobre el proceso, si en algún momento se llegan a sentir incomprendidas en cuanto a su sistema de creencias y a su experiencia indi- vidual y familiar sobre la enfermedad.

Al momento de un diagnóstico médico, uno de los retos primarios para la familia es el crear para la en- fermedad un significado que promueva un sentido de competencia y dominio en un contexto de una pérdida parcial, posible deterioro físico o la muerte. Los valores o creencias entre las familias que aceptan tener un problema sin llegar a denigrarse, otorgan a éstas una mayor ventaja en utilizar la ayuda externa y en man- tener una identidad positiva cuando ocurre una enferme- dad crónica. Las creencias que ven como patológico este proceso, generalmente tienen como consecuencia el que se viva como un insulto agregado al dolor ya existente.

También se observa que familias con creencias fuertes en el perfeccionismo y en el desempeño de excelencia como punto de normalidad, son proclives en aplicar a la enfermedad un estándar inapropiado, debido al tipo de control al cual están acostumbradas, y que es imposible bajo la nueva situación.

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

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SALUD FAMILIAR Clínicos y familiares que equiparan la salud familiar con la ausencia de síntomas o problemas médicos se encuentran en alto riesgo de sufrimiento, debido a que continuamente se quedan cortos en cuanto a su inalcanzable definición sobre el tema.

Es importante determinar cómo una familia define el control en general y cómo vive dicho control en situacio- nes de enfermedad. Una orientación hacia aspectos inter- nos da la creencia de que un individuo o la familia pueden afectar el resultado de la situación. En la enfermedad, dichas familias creen que son los responsables directos sobre la salud y que tienen el poder para recuperarse de una enfermedad.

Una orientación hacia aspectos externos da la creen- cia de que el resultado no depende del comportamiento individual o familiar, sino de los profesionales de la salud e inclusive de Dios. También se encuentran familias que ven la enfermedad como una cuestión de suerte, y no hay nada que hacer al respecto; simplemente esperar el destino. Estas variables nos ayudan a entender princi- palmente el apego al tratamiento de la familia ante la en- fermedad, que va desde una responsabilidad total por el resultado, hasta una relación marginal con el sistema de salud involucrado. Otras creencias familiares que comúnmente se ven ante la enfermedad son: esto es un castigo por conductas del pasado; todo es culpa de cierto miembro de la familia; un sentido de injusticia; es de origen genético; negligen- cia por el paciente o sus padres, o simplemente es mala suerte.

por el paciente o sus padres, o simplemente es mala suerte. SIGNIFICADO DE LA ENFERMEDAD PARA

SIGNIFICADO DE LA ENFERMEDAD PARA LA FAMILIA Situaciones estresantes en la vida familiar, tales como una enfermedad, dan como resultado una reorganización en el estilo familiar de funcionamiento. Un factor primordial en esta reorganización es el significado que la familia le da al evento estresante. Generalmente el significado se va más allá del even- to mismo, y da como resultado una visión diferente del sistema familiar, inclusive una visión diferente de la vida. Patterson J.M. divide estos significados en tres niveles: el primero es el significado situacional, el siguiente nivel es la identidad familiar y se termina con la visión global fa- miliar. La adaptación familiar a una enfermedad es un pro- ceso que evoluciona con el tiempo, y durante el cual los significados, las conductas y las emociones se influencian recíprocamente unos a otros. El poner más atención a este aspecto ayuda mucho a que el proceso sea más ex- plícito y adaptativo.

Las creencias y significados que como familia experi- mentamos ante situaciones adversas, como ante la enfer- medad, puede ser tan sólo el comienzo de un proceso que puede ser difícil pero que, bien llevado desde su inicio, dará como resultado el que la familia y sus individuos lo vivan de una forma menos destructiva, con menos su- frimiento y con un mejor pronóstico de bienestar.

Enfermedad y familia

Sistema de creencias familiares Las creencias de la familia acerca de la enfermedad, su sentimiento de que pueden controlarla y su actitud hacia los profesionales de la salud influyen poderosamente en la manera de afrontar la enfermedad. Estas creencias son una combinación de conocimientos médicos, concepto familiar de salud y enfermedad y del medio cultural en que se relacionan. La experiencia que la familia tiene de la enfermedad depende, por una parte, de las características biológicas de la enfermedad y, por otra, de aspectos psicosociales ligados a las características de la familia y del entorno social. En este sentido, el sistema de creencias familiar actúa como un mediador entre la realidad “objetiva” de la enfermedad y su significación específica, determinada por el entorno cultural en el que aparece. Todo ello va

a condicionar, en último extremo, la forma particular en que la familia vivirá la enfermedad, a la luz de su experiencia tanto individual como transgeneracional.

La valoración del sistema de creencias de una familia es especialmente importante, ya que el mismo está en relación con aspectos tales como:

- Sus conceptos acerca de lo que es “normal” y “anómalo”.

- Sus ideas acerca de las relaciones entre la mente y el cuerpo.

- Su sentimiento de control sobre la enfermedad.

- Su tendencia al optimismo o al pesimismo.

- Sus reglas de comunicación.

- La significación específica que en el seno de la familia se da a la enfermedad.

- Sus ideas acerca de por qué la enfermedad ha aparecido así; por ejemplo, es

frecuente la culpabilización del paciente o de uno de sus familiares, la creencia de que es algo genético y lo “heredan todos”, la predestinación o la mala suerte e ideas relacionadas con matices religiosos como es “la voluntad de Dios”.

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

42 PSIQUIATRÍA CONOCIMIENTO ¿Son los enfermos mentales crónicos personas con necesidades especiales? Javier

¿Son los enfermos mentales crónicos personas con necesidades especiales?

Javier Lugoleos Cano

personas con necesidades especiales? Javier Lugoleos Cano Doctor Javier Lugoleos Cano Médico Psiquiatra y

Doctor Javier Lugoleos Cano Médico Psiquiatra y Psicoterapeuta individual, de grupo, pareja, familia y de jlugoleos@hotmail. com

Q ueda claro que no sólo el cuerpo se enferma

de manera crónica; también la mente. El diag-

nóstico de una enfermedad crónica tiene

impacto en la esfera psicológica de la persona, con una serie de reacciones angustiantes; cuánto más, el diag- nóstico de una enfermedad mental que, de por sí, afecta la esfera psicológica de forma primaria. Si ambas coexisten: enfermedad física y mental, el pro- ceso es más complejo, y sobrellevar sus consecuencias es difícil, por el desgaste que implica para el enfermo y su familia, de tal forma que es de vital importancia entender el proceso de una enfermedad catalogada como de larga evolución. Las enfermedades psiquiátricas crónicas se definen como aquéllas que progresan o persisten durante un lapso de tiempo prolongado; esto es: ciertos trastornos psiquiátricos graves, que dificultan o impiden el de- sarrollo de las capacidades funcionales de quienes las padecen, en relación con aspectos de su vida diaria, y que además dificultan el desarrollo o mantenimiento de su auto- suficiencia económica.

PACIENTES CON PROBLEMAS MENTALES CRÓNICOS En nuestro país estamos más preparados para atender padecimientos agudos, y entendemos de la necesidad de hospitales y clínicas que los manejen; sin embargo, no ex- iste infraestructura ni recursos suficientes encaminados

a la atención de pacientes con problemas crónicos, sobre todo de tipo mental. Se hacen intentos por mejorar la calidad de vida para

estos enfermos. En nuestro departamento, y en algunos hospitales psiquiátricos del país, se tratan de implementar programas que atiendan las necesidades sociales específi- cas de las personas con enfermedades mentales crónicas,

y de sus familias.

El objetivo es el desarrollo de sus recursos mentales y habilidades que favorezcan su rehabilitación, su aten- ción residencial y apoyo social; éstos son necesarios para posibilitar la reinserción e integración de estas personas en la vida comunitaria, evitando su institucionalización y, en definitiva, asegurar que puedan vivir y mantenerse en su entorno social y familiar en condiciones de vida lo más autónomas y normales posibles. Con el devenir de los medicamentos antipsicóticos, los antidepresivos y estabilizadores del ánimo que facilitaron la mejoría de los pacientes con enfermedades como la esquizofrenia, la depresión mayor y el trastorno bipolar, entre otros, se concretaron los primeros pasos para la des- institucionalización.

NUEVOS RETOS Ante nosotros se encuentran ahora nuevos retos que re- quieren esfuerzos en conjunto, para que impacten a toda la población. Afortunadamente es así como en la actuali- dad lo demanda nuestra comunidad. Llenando estos huecos con recursos, y que en todas las instituciones vayan dirigidos a programas psicoedu- cativos, con formación de centros de rehabilitación psico- social, centros de rehabilitación laboral, programas de ser- vicios sociales y alternativas residenciales comunitarias (residencias, casas supervisadas, y pensiones concertadas, entre otras) podremos superar nuestras limitaciones an- teriores para la rehabilitación de nuestros seres queridos enfermos crónicamente de su mente, sus afectos o su per- sonalidad.

ADAPTACIÓN A LA ENFERMEDAD El progreso de la readaptación también está en relación

con el umbral de tolerancia a la frustración del sujeto y de

la idea que se hace el paciente de sus posibilidades. Es más

eficaz en aquéllos cuya tolerancia es elevada, soportan el fracaso y aceptan empezar de nuevo. Las motivaciones para hacer un esfuerzo son más intensas si el enfermo se cree capaz de superar las dificultades y estima que el fin justifica sus esfuerzos; es decir, se esforzará más lo- grando un progreso mayor si espera triunfar. Por tanto, la confianza en sí mismo y la energía son factores de buen pronóstico. Otro factor que se debe tener en cuenta en la perspec- tiva de triunfo o de fracaso de la readaptación, es la situa- ción de refugio que puede encontrar el sujeto en la enfer- medad, pudiendo evadirse de esta forma de la realidad. Entre los beneficios secundarios de la enfermedad, no hay que olvidar las ventajas inmediatas de paro laboral, la huida de las dificultades profesionales, la protección de las tensiones y obligaciones familiares y sociales, las

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

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satisfacciones regresivas que encuentra el paciente de los cuidados y atenciones que se le prodigan y el que se convierta en un vehículo para hacer desaparecer situacio- nes que podrían causar decepción. En esta situación, aparentemente cómoda, el enfermo ve en la cronicidad una solución aceptable para sus pro- blemas afectivos y puede que no encuentre motivos para querer abandonarla. La familia va a suponer un pi- lar esencial en la readaptación del paciente. El medio familiar suele ser el entorno habitual de vida del paciente y la separación de él muchas veces constituye un factor agravante del defecto. Por eso es interesante para la readaptación del paciente crear una atmósfera familiar apropiada y preservarla limitando los ingresos a los casos indispensables.

RETOS QUE SE DEBEN ENFRENTAR Tenemos retos por enfrentar como son:

El de apoyar, orientar y colaborar, con movimientos aso-

ciativos cada vez más pujantes, de familiares de enfermos mentales. El de optimizar los recursos El de mejorar la calidad de la atención al enfermo mental El de articular medidas legisla- tivas que apoyen y consoliden la atención comunitaria

El de su integración social norma-

la atención comunitaria El de su integración social norma- lizada Y el reto profesional y de

lizada

Y el reto profesional y de inves-

tigación para avanzar en la fun- damentación de los tratamientos

y prácticas de rehabilitación que

venimos desarrollando.

Necesidades de las familias en la psicoeducación 1.Información sobre la enferme-

dad

2.Asesoramiento en el manejo de

la sintomatología psiquiátrica

3.Asesoramiento con el manejo de los problemas con el seguimiento y la toma de medicamentos 4.Orientación sobre los problemas de conducta 5.Asesoramiento en el manejo del estrés familiar

Objetivos principales del pro- grama de rehabilitación

1.Disminuir la frecuencia de las

recaídas

2.Conseguir en el paciente un me- jor nivel de funcionamiento ocupacional y social 3.Mejorar la habilidad de los familiares para enfrentar los problemas. Disminuir el estrés familiar. 4.Clarificar la comunicación intrafamiliar 5.Reducir la sobreestimulación del ambiente natural sobre el paciente.

Referencias

1.American Psychiatric Association (2002): Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, DSM-IV-TR, 279-322, Barcelona:

Masson. 2.Lugoleos J y cols. Perfil del paciente psiquiátrico crónico en el depar- tamento de psiquiatría del Hospital Universitario. Medicina Universitaria. Suplemento, 2003. 3.Rehabilitación psicosocial de personas con trastornos mentales crónicos. Abelardo Rodríguez (coordinador). Ediciones Pirámide 1997. 4.Tratado de Psiquiatría. Michael G. Gelder, Juan J. López Ibor Jr.(2004) Ed. Ars Médica p. 3-43.

LUCHA CONTRA EL ESTIGMA Las personas con enfermedades mentales de largo plazo tien- den aún a ser objeto de comen- tarios devaluatorios por parte de quienes no entienden el proceso o evolución de un padecimiento mental. Prefieren verlo de lejos, con temor, y es así como se ter- mina por no entender que la in- formación y el acercarse más a las personas con estos problemas puede devenir en un crecimiento personal de quienes les rodean; es así como personas con síndromes cerebrales orgánicos, esquizofre- nia, trastornos depresivos, maniaco-depresivos, psicosis paranoides o de otro tipo; trastornos de ansiedad, de la personalidad y adicciones a sustancias, entre otros, tien- den a la cronicidad y erosionan o impiden el desarrollo de sus capacidades funcionales, afectando desde la higiene personal, las relaciones interpersonales, transacciones so- ciales, aprendizaje, ocio, etcétera., y menoscaban el desar- rollo de la propia autosuficiencia. Se debe entender que un tratamiento oportuno y con- tinuado, precedido de un adecuado diagnóstico y mane- jo integral son de suma importancia para no perpetuar el sufrimiento, y mejorar la adaptación de la persona a todas las áreas de su vida, sin favorecer la “etiquetación”, por así decirlo, de quien las padece, y hacerlo objeto de re- chazo, empezando por el propio paciente, que ve su auto- estima en picada, y su futuro con desesperanza. El individuo vive la enfermedad como una pérdida en todos los sentidos. Acercarse a él de forma empática, y acompañarlo en su proceso de recuperación ayuda en su rehabilitación. Por último, revisemos algunos de los retos en este campo.

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

El narcisismo y la mentalización de los enfermos

M entalización, con este nombre se reconoce la capacidad genéticamente determinada, pre- programada en el cerebro humano, para es-

pontáneamente, generalmente sin esfuerzo consciente, interpretar los estados mentales que le dan dirección, intencionalidad y significado a la conducta humana y nos permiten predecir nuestra conducta y la con- ducta de otras personas. Nos es útil conocer este con- cepto en psiquiatría y psicoterapia, pues nos permite observar uno de los problemas mayores para que una persona pueda atender sus problemas y aliviarlos o curar- los. Cuando no hay avance o cambios en su tratamien- to, a pesar de seguir un trabajo adecuado y suficiente en cuanto a técnica y manejo, podemos decir que su ca- pacidad de mentalización está dañada irreversiblemente, y dará un mal pronóstico o más negativo a ese caso.

Metamorfosis de Ovidio
Metamorfosis de Ovidio

No importa cuántas horas más o menos se trabajen; importa la calidad de la capacidad de “mentalizar”, y por ello el objetivo que se debe seguir en terapia debe conside- rar explicar cómo la persona ha desarrollado sus meca- nismos para la mentalización, y así comprender cómo se llega a la adaptación, vista ésta como protección contra la adversidad y la vulnerabilidad, y la regulación del apego.

Bleiberg, destacado psiquiatra y psicoanalista regio- montano, es una autoridad en el tema en el ámbito inter- nacional, y por su experiencia en la Clínica Menninger, del Departamento de Psiquiatría del Baylor College of Medi- cine, nos compartió su propuesta de un modelo del de- sarrollo patológico de la mentalización que conduce a los trastornos dramáticos de la personalidad en nuestro reciente Congreso Internacional de la Enseñanza de la Psiquiatría, como parte de los festejos del XL Aniversa- rio de nuestro inicio formal como Departamento dentro del Hospital Universitario, de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

UN MECANISMO DE AUTO-CORRECCIÓN (REGULACIÓN NARCISISTA) Bleiberg resume en su presentación citas básicas desde el trabajo clásico de S. Freud, Inhibición, Sintoma y Angustia (pág. 167, 1926) para explicar la vulnerabilidad narcisista ante todo lo que sucede en nuestro ambie-nte social, fa- miliar e interpersonal o individual: Podemos ahora resumir esta secuencia, angustia-peligro-pasividad y desamparo… Una situación de peligro es una situación de pasividad y desamparo que ha sido experimentada, reconocida, recor- dada y anticipada. La angustia es la reacción original a la pasividad y el desamparo durante la experiencia traumáti- ca, y es posteriormente reproducida durante la situación de peligro como una señal para obtener ayuda.

El ego (el yo o la parte de la persona que organiza todo lo que percibimos o sentimos internamente en interacción con el ambiente y en consecuencia ejecuta acciones que resumen respuestas a lo que sucede), que experimentó el trauma pasivamente, ahora lo repite activamente en una versión atenuada, con la esperanza de ser capaz de dirigir su curso… Cambiando de pasividad a actividad intentan controlar la experiencia psíquicamente.

RASGOS Y DISPOSICIONES NECESARIAS PARA LA COOPERACIÓN ADAPTATIVA

1. Disposición a interrumpir el apego y la reciprocidad

para evitar el ser dañado (huida-o-lucha) y poder compe- tir.

2. La capacidad para evaluar cuándo y qué tanto acti-

var una disposición o la otra: mentalización. En el punto 1, la persona tiene que analizar su situa-

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

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CONOCIMIENTO PSIQUIATRÍA 45 ción cuando percibe el peligro o experiencia traumática, y tomar medidas para

ción cuando percibe el peligro o experiencia traumática, y tomar medidas para resguardarse de ese estímulo dañino (situación interpersonal, familiar o social) concluyendo que lo expone a riesgos, a sufrimiento interno o maltrato en toda la extensión de la palabra, pues lo físico es psi- cológico y viceversa. Entonces, tomará decisiones que se asientan en conductas que rompan la pasividad y someti- miento a la adversidad. Para ello debe abandonar la con- ducta de apego a su agresor (pareja, amigos, familia, gru- po social). La segunda condición es que el sujeto decida en qué momento o con qué tiempo hacerlo.

La mentalización es la capacidad para evaluar cuan- do y que tanto activar una disposición o la otra (man- tener o deshacer el apego). Aunque se dice fácil, esto es extremadamente complicado para quienes han sostenido que “madurez” es vivir al servicio de relaciones fraternas, familiares y sociales con lealtad más allá de la forma que

el que la recibe la ofrezca.

Entender las intenciones de quien está frente a nosotros es vital para nuestra sobrevivencia, por lo que neuronas de nuestro cerebro cubren esta función ahora documentada por estudios de las funciones cerebrales específicas.

Las neuronas se denominaron “neuronas en espejo”, por esta capacidad de anticiparse y activar conductas mo- toras que nos resguardan para liberar una agresión cuan- do nosotros identificamos el posible daño. Por ejemplo, si alguien nos avienta una pelota. En el fútbol el portero

puede descifrar si el tiro del goleador va a la izquierda o derecha, pero a veces su capacidad de reacción puede ser engañada por estar el tirador con la intención del engaño

y hacer creer al otro que tirará por un lado cuando final

Apego

El comportamiento de apego se define como toda conducta por la cual un individuo mantiene o busca proximidad con otra persona considerada como más fuerte. Se caracteriza también por la tendencia a utilizar al cuidador principal como una base segura, desde la cual explorar los entornos desconocidos, y hacia la cual retornar como refugio en momentos de alarma.

La amenaza de pérdida despierta ansiedad, y la pérdida ocasiona pena, tristeza, rabia e ira. El mantenimiento de estos vínculos de apego es considerado como una fuente de seguridad que permite tolerar esos sentimientos. El apego es claramente observable en la preocupación intensa que los niños pequeños muestran, con respecto a la localización exacta de las figuras parentales, cuando se encuentran en entornos poco familiares.

En el desarrollo de la personalidad se consideran dos tipos de influencias: el primero se relaciona con la presencia o ausencia de una figura confiable quien proporciona la base segura al niño; y el segundo se refiere a la capacidad del individuo de reconocer cuando otra persona es digna de confianza (factores internos). Un buen apego incluye dos aspectos: base segura y exploración. La principal variable se concentra sobre la capacidad de los padres para proporcionar al niño una base segura, y la de animarlo a explorar a partir de ellos.

El ser humano no nace con la capacidad de regular sus reacciones emocionales. Necesita de un sistema regulador diádico, en el que las señales del niño sobre sus estados sean entendidas y respondidas por sus figuras significativas, lo que le permitirá alcanzar así la regulación de esos estados.

La salud estará relacionada con la capacidad del individuo de reconocer figuras adecuadas para darle una base segura, y su capacidad para colaborar en el establecimiento de una relación mutuamente gratificante.

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

mente lo hace por otro. Quien es portero será exitoso si está “mentalizado” a que ésta es una condición posible de estos sujetos en juego.

ZONAS CEREBRALES La región de actividad máxima: la corteza anterior del paracíngulo es la encargada de descifrar las intenciones de la conducta (Gallagher & Frith Trends in Cognitive Scien- ces 7: 77-83, 2003). Mucho más se puede decir al respec- to, pero el espacio no nos alcanzaría para hacer justicia en unos párrafos a tan importantes hallazgos. Baste con subrayar que, entre otros estudios de interés para la psi- coterapia, psiquiatría y relaciones humanas, está la docu- mentación de las zonas cerebrales de amor, vergüenza, odio, y muchas más relacionadas a porque nos apegamos o desapegamos las personas, así como, cuáles son los me- canismos por los que este apego es seguro o funcional, o inseguro y disfuncional, o desorganizado y de alto riesgo para sufrir abusos en la vida.

La inhibición de la mentalización en respuesta a se- ñales internas o externas de vulnerabilidad o apego, entre otros trastornos, resultan en defensas contra las conse- cuencias como la pérdida de la conexión psicológica que requiere medios físicos concretos para generar vitalidad

Vulnerabilidad La vulnerabilidad es la incapacidad de resistencia cuando se presenta un fenómeno amenazante, o

Vulnerabilidad

La vulnerabilidad es la incapacidad de resistencia cuando se presenta un fenómeno amenazante, o la incapacidad para reponerse después de que ha ocurrido un desastre. Por ejemplo, las personas que viven en la planicie son más vulnerables ante las inundaciones que los que viven en lugares más altos.

Además de las vulnerabilidades asociadas con fenómenos y desastres naturales, existen las sociales que pueden surgir como consecuencia de la concatenación de uno o varios factores económicos, sociales, culturales y ambientales, que se complementan, potencian e interrelacionan estrechamente con los cambios derivados de la transición demográfica y la distribución territorial de la población.

La vulnerabilidad social se manifiesta a lo largo del curso de vida de las personas Las personas están expuestas a distintos tipos de vulnerabilidad en el transcurso de su vida, que tienen origen también en la pertenencia a poblaciones definidas, entre otras: Por su condición étnica (indígenas), de salud (discapacitados

y enfermos crónicos), o por su ubicación en el territorio, sea por vivir en

comunidades aisladas y dispersas, porque habitan en zonas de mayor riesgo de desastres naturales o por habitar en asentamientos urbanos donde se dificulta la integración social y económica de sus habitantes.

La vulnerabilidad social y económica incide negativamente sobre la salud de la población infantil Los rezagos educativos, vinculados con la condición socioeconómica de las familias, no solamente tienen un efecto negativo en la vida de las mujeres, sino que también influye en el desarrollo y la salud de sus hijos.

Ser vulnerable no es ser débil. Al contrario, sólo una persona firme y madura puede permitirse conocer su propia vulnerabilidad, aceptarla y dejar que se sepa. La

persona débil oculta su debilidad, evita los ataques y erige defensa para protegerse

y poder huir.

y coherencia, ligados a: drogas y alcohol, trastornos de la alimentación, promiscuidad sexual, auto-mutilación. Estos hábitos exacerban la desorganización del apego, al acti- var el sistema motivacional normalmente activado por el apego.

No es la falla de la omnipotencia la cual lleva a la aceptación de la realidad, sino la falla de la realidad la cual conduce a la necesidad de afianzarse a la omnipo- tencia como la única manera de mantener una semblan- za de control, seguridad, identidad y apego.

Nuestra sociedad tiene que entender que entre más nos neguemos a aceptar esta realidad y tratarla de frente (fallas a la salud mental por ejemplo), más encontraremos estas consecuencias y otras mayormente irreversibles, como la destrucción y autodestrucción; es decir, mayores índices de patologías graves y suicidio.

FORMACIÓN DE RECURSOS HUMANOS Concluyo recordando nuestra responsabilidad en formar recursos humanos en programas de enseñanza de van- guardia y que asuman los retos de actualización continua ética, humanitaria y que subraye que el ser profesional en temas de psiquiatría es mucho más que ser científicos; es ser personas con apertura y mentalizadas, cuya gestión incluye al otro que nos puede enriquecer la concepción de nosotros mismos y la de los demás.

Efraín Bleiberg, al compartir con nuestro Programa de Enseñanza formatos de trabajo terapéutico reflexivo, nos invita a aspirar a mayor integración para el desarrollo pro- fesional.

formatos de trabajo terapéutico reflexivo, nos invita a aspirar a mayor integración para el desarrollo pro-

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

47

Qué es la psicoterapia de niños y adolescentes

Hermelinda Fuentes

P sicoterapia se refiere a la variedad de técnicas y métodos que se usan para ayudar a niños y ado- lescentes que experimentan dificultades con sus

emociones y comportamiento. Aunque hay diferentes ti- pos de psicoterapia, todos dependen de la comunicación para lograr cambios en las emociones y el comporta- miento de la persona. La psicoterapia puede involucrar al niño individual- mente, a un grupo o a la familia. En el caso de niños y ado- lescentes, el jugar, el dibujar, el construir y el pretender, además del hablar, son formas importantes para compar- tir sentimientos y resolver problemas.

OBJETIVOS Y DURACIÓN DEL TRATAMIENTO Las metas de la terapia pueden ser específicas (cambios en el comportamiento, mejorar sus relaciones con los ami- gos), o más generales (menos ansiedad y mayor autoes- tima). La duración de la psicoterapia depende de la compleji- dad y gravedad de los problemas. Los psiquiatras de niños y adolescentes han sido específicamente entrenados en psicoterapia. Se recomienda a los padres que investiguen y resuel- van dudas respecto a:

¿Por qué se recomienda la psicoterapia? ¿Cuáles son los resultados que podemos esperar? ¿Cuánto tiempo tendrá que estar el niño en psicote- rapia? ¿Cuál es la frecuencia de las sesiones? ¿Es necesario que el niño tome medicamentos? ¿Se reunirá el doctor sólo con mi hijo o con la toda la familia? ¿Cómo nos mantendrán informados del progreso de nuestro hijo y cómo podemos ayudar? ¿Cuándo podemos esperar resultados?

El psiquiatra de niños y adolescentes podrá ofrecerle respuestas a sus dudas y preguntas.

FACTORES IMPORTANTES

Como parte de la evaluación inicial, el psiquiatra de niños

y adolescentes determinará la necesidad de la psicotera-

pia. Esta decisión estará basada en factores tales como los

problemas actuales que presenta el niño, su historial, nivel de desarrollo, habilidad para cooperar con el tratamiento

y qué tipo de intervención es más compatible con las pre-

sentes preocupaciones o inquietudes. La psicoterapia se usa a menudo en combinación con otros tratamientos (medicamentos, control del compor- tamiento, o trabajos con la escuela). La relación que se desarrolla entre el terapeuta y el paciente es muy impor-

tante. El niño o adolescente debe sentirse cómodo, seguro

y

comprendido. Esta clase de ambiente de confianza le permite al niño

expresar sus pensamientos y emociones y usar la terapia de manera eficaz. La psicoterapia ayuda
expresar sus pensamientos y emociones y usar la terapia
de manera eficaz.
La psicoterapia ayuda a los niños y adolescentes de
varias maneras:
1. A recibir apoyo emocional,
2. A resolver conflictos con otras personas,
3. A entender emociones y problemas,
4. A descubrir soluciones nuevas para sus problemas
viejos.

Licenciada

Hermelinda

Fuentes

Psiquiatra de niños y adolescentes

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

48 PSIQUIATRÍA CONOCIMIENTO Terapia de grupo con adolescentes: un ejemplo de implementación con técnicas de acción

Terapia de grupo con adolescentes: un ejemplo de implementación con técnicas de acción

Hermelinda Fuentes Luis

con técnicas de acción Hermelinda Fuentes Luis Licenciada Hermelinda Fuentes Psiquiatra de niños y

Licenciada

Hermelinda

Fuentes

Psiquiatra de niños y adolescentes

L os niños y adolescentes son muy hábiles físicamente; están dotados de fuerza muscular y ósea; desarro- llan con gran agilidad actividades de todo tipo. Sin

embargo, aunque muchos adolescentes y menores se ven muy comunicativos, esta comunicación no es fácil, tratán- dose de problemas psicológicos; en estos casos batallan para dar información de sus propios sentimientos. Surge entonces la opción de compartir éstos en grupo, una inclinación natural a estas edades, cuando los chicos buscan a otros de su camada para compartirles dudas y experiencias. La psicoterapia en grupo facilita esta expre- sión; pero, en un campo terapéutico, ¿cómo trabaja esta técnica para lograr cambios? Las técnicas de acción permiten representar escenas pasadas o futuras, vivenciadas en el presente, haciéndo- las accesibles a la comprensión de los participantes. Por

ello, la terapia de grupo es ideal para trabajar con niños y adolescentes, sobre todo en aquellos grupos de púberes y adolescentes tempranos (de 12 a 14 años) entre los cuales observamos dificultades para que expresen sus ideas y sentimientos. En esta etapa de la vida, los jóvenes también se resisten a hablar de temas que les resultan angustiantes

o que aún consideran prohibidos, por lo que a veces des-

criben sus problemas de manera global. Los terapeutas

que trabajamos tanto en técnicas individuales como en las de grupo, apreciamos cómo éste “auxilia” para que haya una mejor comunicación y apoya para que se desarrolle

la terapia.

DRAMATIZACIÓN Por ejemplo, con las evidencias (conductas observadas entre los miembros del grupo), el terapeuta y el grupo cons-

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

49

truyen una escena que se ha de dramatizar. Resulta sig- nificativo que la escena por representar esté cercana a su reciente experiencia, y al mismo tiempo sea diferente. En estos grupos especiales de terapia, los jóvenes pacientes se encuentran en una etapa de transición en su desarrollo, por lo que es importante el deslinde entre lo que corres- ponde al mundo de la fantasía y lo que es propio de la realidad. En este sentido, uno de los requisitos para la escenifi- cación es que el grupo se mantenga en el nivel de la repre- sentación simbólica, con la conciencia de que los hechos son, a la vez, reales e irreales. En situaciones donde en vez de representación simbólica se cae en actuaciones, es conveniente detener el proceso de la dramatización para evitar la expresión directa del impulso. Una de las ventajas de estos grupos de jóvenes es la uniformidad en sus edades, ya que comparten los mismos intereses y el código de comunicación. Otro punto favo- rable para el proceso terapéutico es cuando, por identi- ficación, comparten igual problemática, como sucedió en el grupo que se expone como ejemplo a continuación: Pú- beres con bajo rendimiento escolar y problemas de con- ducta como actos delictivos de robo y rebeldía, todos con un padre ausente. El tratamiento duró ocho meses, con frecuencia de una hora y media por semana. Se emplearon las técnicas de acción, con el propósito de romper resis- tencias, como los silencios prolongados. Otras representaciones tocaban la problemática gru- pal común, que se seguía elaborando en subsiguientes se- siones de terapia verbal habitual. Las técnicas psicodramáticas que más se emplearon fueron: del espejo, inversión de roles y doblaje. Su apli- cación ayudó a un aumento en la duración y frecuencia en la participación de los jóvenes, y se encontró que sus efectos continuaron después de la dramatización, aspecto que permitió la elaboración del conflicto focalizado del grupo (ausencia del padre). Es conveniente aclarar que el grupo fue seleccionado al azar, de entre las listas de espera para el tratamiento en una institución de salud mental gubernamental.

CRITERIOS DE SELECCIÓN Para seleccionar a los jóvenes que serían integrantes del grupo, se tomaron en cuenta los siguientes criterios:

Que se tratara de jóvenes de 13 a 15 años de edad Que tuvieran un Coeficiente Intelectual Promedio Que no tuvieran problemas de horario matutino Que tuvieran capacidad psicológica para sostener el tra- tamiento.

MOTIVOS DE CONSULTA Por lo que se refiere a los motivos de la consulta, se hicie- ron las siguientes consideraciones:

Que hubiera entre los jóvenes problemas de conducta rebelde Que tuvieran problemas de inquietud Que fueran víctimas de encopresis (defecar en la ropa o mancharla por no darse tiempo o cuenta para ir al sani- tario

Que fueran de bajo rendimiento escolar Que hubieran participado en casos de robo

PARTE II. EJEMPLO CLÍNICO

El grupo estuvo conformado por:

JULIO (J), de 14 años, hijo de la segunda esposa del padre, pues éste vivía aún con su primera esposa. J tenía dos hermanos y dos medios hermanos. Éstos tenían los mismos nombres que los primeros. Cuando J ingresó al grupo, el padre tenía un mes de haber fallecido en un ac- cidente automovilístico. ARTURO, de 13 años de edad, con problemas de im- pulsividad. Vive con sus padres, pero tiene una mala re-

lación con el padre. Su madre es dominante. Arturo es hijo único varón en la familia. JUAN, de 14 años de edad, con una mala relación con

el padre y una madre dominante. Predominan en él las ac-

titudes de timidez y retraimiento. Los padres tienen serios problemas de pareja. ARIEL, de 13 años de edad. Vive con su madre, sus

abuelos maternos y una tía que sostiene a la familia, inclu- sive a Ariel y a su madre. Ésta ayuda en los quehaceres de

la

casa. Ariel tiene problemas de conducta en la casa y en

la

escuela, y una mala relación con toda la familia. FERNANDO, de 15 años de edad. Vive con sus padres

y

sus abuelos paternos. Tiene una mala relación con el

padre, y una madre dominante; problemas de relación con pares, con ingestión de alcohol esporádicamente y, por referencia de la madre, se sospecha de consumo de drogas.

con pares, con ingestión de alcohol esporádicamente y, por referencia de la madre, se sospecha de

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PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

50 PSIQUIATRÍA CONOCIMIENTO DESCRIPCIÓN CLÍNICA técnicas de acción para movilizarlos y romper el silencio

DESCRIPCIÓN CLÍNICA

técnicas de acción para movilizarlos y romper el silencio

Cuando se inician las actividades del grupo, se presentan

y

aprovechar la pauta que el grupo presentó a través de

todos los integrantes, se les da el encuadre y las reglas del mismo. Se muestran callados con una comunicación no verbal de miradas, gestos, señas y risas. (Esta situación se prolonga durante varias sesiones). Ésta era su manera de comunicarse. Primero tenía yo que entenderla para ser aceptada por el grupo. Me in- quietaba y a la vez me preguntaba: ¿Cómo romperla para

Ariel. Éste le quitaba hilos a la alfombra y se los lanzaba a sus compañeros en señal de comunicación. Les pregunté quién traía un pedazo de papel. “Yo”, dijo Fernando. Les pregunté entonces: “¿Qué les parece si hacemos una pelota de papel? La ponemos en el centro y alguien la toma y la lanza a quien quiera, haciéndole una pregunta cualquiera”.

que ellos se expresaran en palabras? ¿Este silencio tenía que ver con un aspecto de duelo como el de Julio, que no se atrevía a hablarlo?, y al revisar sus historias personales, era patente que ninguno tenía la figura de un padre. Todos

INICIO DEL DIÁLOGO “¿Aunque sea indiscreta?”, preguntó Arturo. “¡Claro!”, les contesté. “¿Están de acuerdo?”

estaban de duelo, como Julio. Él al menos podía verbalizarlo ya que su duelo era real

“¡Sí!”, respondieron. “A ver a qué menso se le ocurre agar- rarla” dijo Arturo, al tiempo que Ariel agarraba la pelota

(hacía un mes que su padre había fallecido). Me parecía

y

se la lanzaba a éste. Le preguntaron sobre si tenía novia

importante romper este silencio. Las resistencias a ex-

y

qué hacía con ella cuando se quedaban solos. Aquí se

presar su sentir crecían, y entonces implementé algunas

inicia la interacción de preguntas y respuestas indiscretas

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

51

CONOCIMIENTO PSIQUIATRÍA 51 sobre mujeres, lo que hacen con las novias cuando se que- dan solos,

sobre mujeres, lo que hacen con las novias cuando se que- dan solos, si toman o fuman etcétera. A mí me preguntaron sobre cuántos años tengo, si tengo hijos, etcétera. Fue así como el grupo encontró una manera de comunicarse. Pasaron varias sesiones, y la in- clusión de mujeres en el grupo se hizo imposible. Al cabo de un mes, los integrantes concluyeron que ya no querían mujeres; que así estaban bien y que así se podía hablar con mayor confianza de muchas cosas. Esto me hizo sentir incluida como parte del grupo y no como una figura de autoridad o de censura. Fue un primer paso, y posteriormente a esto se consolidó como grupo y se habló de las reglas internas del mismo, como: Se dará de baja al que falte tres veces seguidas; respetar el pago de las cuotas. Al darse cuenta que Ariel no podía pagar su cuota, por bajos recursos, le dijeron que ya no comprara cigarros y que mejor pagara las cuotas. En esta primera fase del tratamiento se incluyó una técnica de acción que llamaron: “La Conciencia”. El motivo lo dio el mismo grupo, al considerar que Ariel expresaba abiertamente las cosas que hacía, sin represión alguna, movilizando los miedos y temores de todos hacia la locu- ra, el control de sus impulsos y no encontrar una manera o un espacio para expresarlos. Esta técnica consistía en estar uno frente a otro, y a sus espaldas otro de sus compañeros, quienes hacían el papel de la Conciencia; es decir, la Conciencia hablaba de lo que el otro no podía hablar o no se le ocurría preguntar. (Después de siete minutos se intercambiaban los papeles). Los temas fueron de drogas, pandillas, relaciones sexuales

y heterosexuales. La selección de compañeros para la dra-

matización fue entre ellos.

ESCENIFICACIÓN

A continuación se reproduce la escenificación de un diálo-

go:

ARIEL: ¿Tienes novia? ARTURO: No ARIEL sigue esperando otra respuesta ARTURO: Es todo ARIEL: ¿Te has drogado? CONCIENCIA DE ARIEL: ¿Cómo le haces para no drogarte si todos tus amigos se drogan? ARIEL, HABLANDO CON SU CONCIENCIA: es que yo me junto con ellos para jugar fútbol. CONTINUA HABLANDO CON SU CONCIENCIA: yo me junto con una pandilla, nos llaman los inquietos y a veces organizamos pleitos con la banda de otra colonia. ARTURO: habla con la conciencia de Ariel, y ¿que te dice tu mamá? ARIEL: Nada. Ella ni se da cuenta ARTURO: ¿Cómo que no se da cuenta? ARIEL: Sí. Es que me castiga y me voy a mi cuarto, pero me salgo por el techo de la casa CONCIENCIA DE ARTURO: Dile que está loco. ¿Qué tal si se cae del techo o le pasa algo y su mamá ni se da cuen- ta, pues lo cree en su cuarto? ARIEL: Ella me cree lo que yo le digo. ARTURO: A mí se me hace que son puras fantasías, porque si fuera cierto, en los pleitos de pandillas siempre pasa que te pegan, o te rompen la camisa o se te hace algo. CONCIENCIA DE ARIEL: ¿Te ha pasado a ti? ARTURO: Sí. Es que yo tengo una novia que es de otra colonia, y cuando la fui a ver en mi bici, me agarraron y me rompieron la bici y me golpearon, y en mi casa se dieron cuenta. ARIEL: ¿Y cómo te dejaron? ARTURO: Es que no viste como quedó el otro. CONCIENCIA DE ARIEL: ¿Y sigues con esa novia? ARTURO: No, ya no; ya no quiero más problemas. ARIEL: A mí sí me gustan los problemas. Es muy emo- cionante correr a esconderte cuando va llegando la poli. ARTURO: ¿Y nunca te han pescado? ARIEL: No. Nunca; corro mucho y me escapo. CONCIENCIA DE ARIEL: Pero es peligroso, porque en esos pleitos se pueden morir las personas. ARTURO: ¿Tú quieres morirte? ARIEL: No. ARTURO: Así le pasó al papá de mi amigo, que lo hi- rieron, y al papá de otro lo mataron; además, por mi casa hay muchas pandillas, y se pelean con piedras, palos y cuchillos. CONCIENCIA DE ARIEL: Debes de escuchar lo que te dicen. TERAPEUTA: Muy bien. Se terminó el tiempo. Vamos a acomodarnos en círculo, y a expresar cómo nos sentimos en nuestros diferentes papeles, representando a la con- ciencia de otro y a nosotros mismos.

52

PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

ARIEL: Mi conciencia es muy chiquita, porque no pien-

sa.

TERAPEUTA: ¿Será por eso o porque no le hacemos caso? JULIO: (En el papel de conciencia de Ariel): es porque no la escucha, porque yo le decía lo que dijera y él no lo decía, no me hacía caso. ARTURO: Yo no la escuchaba; yo tenía que quedarme callado antes de hablar para poder escucharla. TERAPEUTA: Tu conducta tan inquieta y acelerada es la causa de que tú no te concentres en lo que haces y no te escuches a ti mismo; esto te provoca problemas con los demás y el que no midas las consecuencias de tus acciones (la madre de Arturo mencionaba que si en la calle alguien lo empujaba por error él quería armar pleito y no le impor- taban las consecuencias). JUAN: Por eso te ponen a cada rato; como el pleito donde te falsearon el brazo y te rompieron la bici. TERAPEUTA: Y tú, Fernando, ¿cómo te sentiste como espectador? FER: Bien. JULIO: Claro, como a ti no te gusta hablar. Yo creo que por eso te va mal en la escuela, porque no hablas ni par- ticipas. TERAPEUTA: ¿Y te sientes bien así, sin participar en lo que los demás hacen? FER: Me da igual. TERAPEUTA: ¿Te da igual sentirte relegado? El pertenecer a una familia o a un grupo es tener un lugar, una presencia, una identidad, un saber quiénes somos. JULIO: Mi papá tenía dos familias. Nos puso los mis- mos nombres que a sus primeros hijos, que también son tres, como nosotros. Yo soy de su segunda familia, y esto me da mucho coraje. JUAN: Mis papás se van a separar, porque mi papá tiene otra mujer; yo lo he visto, y a mi mamá no le da dinero, y ella nos manda para pedirle dinero. Y yo me enojo mucho, pero si no voy, no nos da para comer. ARIEL: Yo no conozco a mi papá. Sólo sé que es maes- tro, y yo lo quiero buscar, pero necesito que me ayude mi mamá. TERAPEUTA: Y Arturo y Fernando, ¿cómo se llevan con sus papás? ARTURO: Yo muy mal. A veces quisiera golpearlo. Cuando jugamos a las luchas, yo me aprovecho y me des- quito; le pego muy fuerte, porque él me dice que yo soy maricón, y que sólo me falta la bolsa. TERAPEUTA: ¿Y por qué te dice eso tu papá? ARTURO: Porque no quiero ir al béisbol con él. Es que a mí me gusta el fútbol. TERAPEUTA: Y tú, Fernando, ¿cómo te llevas con tu papá? FERNANDO: Muy mal. Yo casi no lo veo, y cuando lo veo, ni me habla. TERAPEUTA: ¿Y por qué no te habla? FERNANDO: Porque tiene turnos en su trabajo, y cuando él descansa, yo estoy en la escuela y casi no nos vemos.

TERAPEUTA: Entonces, la conciencia a veces se escu-

cha y a veces no, o tenemos que detenernos para escuchar-

la, como dijo Arturo, y al escucharla no le hacemos caso,

como dijo Julio. Sin embargo, el no expresar lo que senti- mos es guardar rencor, coraje y desilusión. Y, ¿dónde nos refugiamos? En actos como el alcohol, las drogas, el ciga- rro, el robo. ¿Cómo, dónde o con quién expresar eso que sentimos? Son preguntas que tal vez nos hacemos día tras día, y la respuesta, ¿quién la sabe? Se los dejo de tarea.

Después de varias sesiones en la segunda fase del tra-

tamiento, el grupo elaboró parte de sus conflictos y Ariel menciona: “Mi conciencia ya creció, porque ya no me brin-

co la barda ni me salgo por el techo; ya lo pienso mejor”.

Este espacio de dramatización abrió canales de comu- nicación, y las defensas bajaron. Los jóvenes fueron más expresivos, sin miedo ni temores, hablando más de sus familias y bromeando al querer emparentar unas familias con otras. Arturo le pregunta a Juan: “¿Y qué tal está tu herma-

na?

Aparece nuevamente Ariel diciendo: “¿y si en una lan- cha fuera toda la familia?

Yo le pregunto: ¿Qué pasaría? ¿Quiénes irían en tu lan-

cha?

ARIEL: “Mi mamá, mi abuelo y yo; mi abuela y mi tía no, porque se hunde la lancha”. JULIO: En mi lancha irían mis papás, mis hermanos y

yo, pero al dejar a mi papá tomarían los remos mi mamá

y mi hermano mayor, y al cansarse mi mamá le ayudaría

yo a mi hermano. ARTURO: Yo llevo a mi papá herido y tengo que ayudar

a mi mamá, porque soy el hombre de la casa después de

mi papá. (Arturo, elaborando su conflicto edípico y conso-

lidando su identidad, pues el papá le decía maricón, pero al llevar herido al padre en su dramatización que expone,

él toma el lugar del padre y pareja de su mamá).

ARIEL: Yo ya dejé a mi abuelo en un puerto, porque la lancha ya no aguanta y tenemos que llegar a un barco grande, tipo Titanic, pero yo no sé manejarlo. Julio le dice: “el capitán del barco te enseña a conducir-

lo”. Ariel está en proceso de elaboración de su conflicto en

la búsqueda del padre y reafirmando su identidad.

Así, cada integrante del grupo iba elaborando sus con- flictos y en las últimas tres sesiones, Juan expresó con dolor y llanto que sus padres ya se habían separado y que era lo mejor para todos. Hubo lágrimas y tristezas, y a la vez aceptación, como un último paso para empezar un

nuevo juego: “El juego de la vida”, donde si llegas a perder

el balón, pierdes también el juego; pero ahora estaban pre-

parados para salir al campo y empezar el partido y termi- narlo hasta el final. Al finalizar el período de tratamiento, fecha que coin- cidía con la Navidad, le regalé un balón a cada uno. Ese balón simbolizaba el grupo en su totalidad y el interna- lizarlo les ayudaría y facilitaría el camino por la vida.

CONOCIMIENTO

PSIQUIATRÍA

53

La educación y el desarrollo humano integral

Mario Cáceres Vargas

L a adolescencia es la etapa de la vida que com- prende de los 12 a los 14 años (temprana), de los 14 a los 16 (media) y de los 16 a los 18 (tardía).

Se caracteriza por una serie de cambios tanto biológicos como psicológicos. Uno de los mayores retos que se en- frentan en esta época de la vida está relacionado con el rendimiento académico, con repercusiones tanto en la función formativa (disciplina, orden, planeación, en- tre otras); como en lo que se refiere a su representación social, ya que se espera que éste sea el preámbulo del desarrollo profesional del adolescente, al consolidar su identidad e intereses en la vida. Si se presentan problemas académicos, el futuro adulto del adolescente se ensom- brece en mayor o menor medida por las huellas de su bajo rendimiento preuniversitario.

PROBLEMAS ACADÉMICOS Conocemos como problemas académicos los que se re- fieren a una serie de dificultades en el ámbito escolar en cuanto a rendimiento y desempeño. Entre las causas de dichos problemas están los siguientes de origen cognosci- tivo, o más relacionados con éste:

Dificultades propias del proceso de aprendizaje, como serían un coeficiente intelectual límite o por debajo de lo normal.

Dificultades específicas en el aprendizaje de las matemáticas, entre otras materias, etcétera. Otra de las causas es lo que concierne al estilo cog- nitivo del aprendizaje; es decir, a su propia y particular manera de entender las cosas; y, que en caso de no existir una sintonía con el medio; es decir, la escuela, resulte en un fracaso académico. Problemas agregados a la cognición, por malos hábi- tos de estudio, que en esta época y con el aumento de la exigencia académica, se traducen en aprietos académicos.

OTROS PROBLEMAS Existen otras causas que generan y contribuyen a que existan los problemas académicos, como son las entidades psicológicas y conflictos, con problemas propios de tem- peramento, biomédicos primarios o secundarios que los potencializan o externalizan, entre ellas:

Depresión. Este trastorno, en muchos casos no se diag- nostica, y como único síntoma puede presentarse una baja en el rendimiento escolar. Problemas de conducta, que se traducen en la difi- cultad de alcanzar logros, por una incapacidad de dife- renciar el mundo externo del interno, y que se observa en el oposicionismo desafiante, en donde existe una actitud prepositiva de rechazo a todo lo que tenga que ver con la figura de los adultos, incluyendo a los maestros.

ver con la figura de los adultos, incluyendo a los maestros. De la misma manera, es

De la misma manera, es importante señalar los pro- blemas de atención dispersa, que suelen pasar desaper- cibidos en la niñez y que es en este momento cuando se

Doctor Mario

Cáceres Vargas

caceresmario

@aol.com

Depresión en la adolescencia

La depresión es una enfermedad caracterizada por tristeza, angustia, llanto, pérdida del apetito, dificultad para dormir, indiferencia, pesimismo, irritabilidad, baja autoestima y lentitud para pensar; además ocasiona disfunciones en diversos ámbitos: familiar, social y laboral.

En adolescentes, el estado anímico depresivo es común, debido al proceso normal de maduración, al estrés asociado con éste, a la influencia de las hormonas sexuales y a los conflictos de independencia con los padres. También puede ser una reacción a un suceso perturbador, como la muerte de un amigo o pariente,

la ruptura con la novia o novio o el fracaso en la escuela. Los adolescentes que

presentan baja autoestima, que son muy autocríticos o que perciben poco sentido de control sobre los eventos negativos presentan un riesgo particular de deprimirse cuando experimentan eventos estresantes.

A menudo es difícil diagnosticar la verdadera depresión en adolescentes, debido a

que su comportamiento normal se caracteriza por altibajos en el estado anímico Estos estados de ánimo pueden alternar en períodos de horas o días. Las niñas adolescentes presentan el doble de posibilidades de experimentar depresión que los niños.

Las opciones terapéuticas para los adolescentes con depresión son similares a las usadas para tratar la depresión en adultos, éstos pueden incluir psicoterapia y medicamentos antidepresivos.

54

PSIQUIATRÍA

CONOCIMIENTO

54 PSIQUIATRÍA CONOCIMIENTO manifiestan clínicamente como una falta de concen- tración, distractibilidad, e

manifiestan clínicamente como una falta de concen- tración, distractibilidad, e incapacidad en la organización de las tareas. En la actualidad es común encontrar lo que cono- cemos como el fenómeno del bully , en donde la víctima regularmente tiene que estar más ocupada en cómo re- solver las agresiones de que es objeto, que de estudiar.

Acoso escolar o Bullying El bullying es el maltrato físico y/o psicológico deliberado y continuado

Acoso escolar o Bullying

El bullying es el maltrato físico y/o psicológico deliberado y continuado que recibe un niño por parte de otro u otros, que se comportan con él cruelmente con el objetivo de someterlo y asustarlo, con vistas a obtener algún resultado favorable para los acosadores o simplemente a satisfacer la necesidad de agredir y destruir que éstos suelen presentar. El bullying implica una repetición continuada de las burlas o las agresiones y puede provocar la exclusión social de la víctima.

Tipos de Bullying

Podemos hablar de varios tipos de acoso escolar que, a menudo, aparecen de forma simultánea:

- Físico: empujones, patadas, agresiones con

objetos, etcétera. Se da con más frecuencia en primaria que en secundaria.

- Verbal: insultos y motes, menosprecios en

público, resaltar defectos físicos. Es el más habitual.

- Psicológico: minan la autoestima del

individuo y fomentan su sensación de temor.

- Social: pretende aislar al joven del resto del grupo y compañeros.

del individuo y fomentan su sensación de temor. - Social : pretende aislar al joven del

El bully también puede ser psicológico y también puede ser ejercido por los maestros. Este problema limita la ca- pacidad del adolescente para estudiar, en virtud de estar su energía y habilidades concentradas en el desgaste emo- cional de sobrevivir a la hostilidad y el acoso del agresor o agresores escolares. El uso y abuso de alcohol y drogas es otra de las causas que repercuten en el desempeño académico, ya que el adolescente está inmerso en un círculo vicioso, en donde la prioridad es su adicción. Del mismo modo, en esta época de la vida es de suma relevancia la representatividad social (la imagen que el adolescente o los adultos creen que deben tener o tienen), y por ende, son muy vulnerables a la opinión de los demás, situación que lleva como consecuencia que, cuando existen dificultades económicas, problemas fami- liares, tengan una repercusión en el interés académico.