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LEY BUSTOS

La Ley Bustos obliga a los empleadores a pagar las cotizaciones


previsionales que se le deban al trabajador como requisito para poder
despedirlo.

La Ley Bustos se aplica a todos los trabajadores, ya sean trabajadores


temporeros/as o trabajadoras de casa particular.

Para que sea válido el despido del empleador debe acompañar junto con el
aviso de término de contrato, los certificados que acrediten que tiene pagada
las siguientes cotizaciones previsionales:

• Cotizaciones de pensiones, sea que usted pertenezca al INP o AFP.


• Cotizaciones de salud, sea que usted pertenezca a Fonasa o Isapre.
• Todas las cotizaciones establecidas para financiar el seguro social de
accidentes del trabajo y enfermedades profesionales.
• Las cotizaciones del Seguro de Cesantía.

El empleador debe comprobar que todas estas cotizaciones deben estar


pagadas para proceder al despido, de lo contrario éste no ser válido.

La obligación de pagar las cotizaciones previsionales del trabajador antes de


despedirlo, opera por las siguientes causales de término de contrato:

• Vencimiento del plazo convenido en el contrato.


• Conclusión del trabajo o servicio que dio origen al contrato.
• Caso fortuito o de fuerza mayor.
• Necesidades de la empresa, establecimiento o servicio.
• Desahucio.

También opera por las siguientes causales disciplinarias de término de


contrato:

• Falta de probidad, vías de hecho o conducta inmoral.


• Negociaciones ejecutadas por el trabajador dentro del giro del negocio,
cuando se le ha prohibido.
• No concurrencia al trabajo, sin causa justificada, durante dos días seguidos,
dos lunes en el mes o 3 días durante igual periodo de tiempo.
• Abandono del trabajo.
• Actos, omisiones o imprudencias temerarias que afecten la seguridad,
salud, o el funcionamiento del establecimiento.
• Perjuicio material causado intencionalmente a las instalaciones de la
empresa.
• Incumplimiento grave de las obligaciones que impone el contrato de trabajo.

Si el contrato de trabajo termina por renuncia voluntaria o por mutuo


acuerdo de las partes, no es necesario que el empleador acredite que tiene
pagadas las cotizaciones previsionales.

Si el empleador despídela trabajador sin pagarle las cotizaciones


previsionales, este último debe denunciar esta situación a la Inspección del
Trabajo que corresponda al domicilio de la empresa. El trabajador tiene 6
meses para denunciar la nulidad del despido, contados desde la fecha del
despido.

Una vez hecho el reclamo:

• El empleador no puede hacer efectivo el despido.


• El empleador está obligado a pagar al trabajador u remuneración completa
hasta que acredite que pagó las cotizaciones previsionales que le
adeudaba.
• El empleador está obligado a pagar al trabajador las cotizaciones
previsionales del periodo.
• La relación laboral se suspende y el trabajador no está obligado a trabajar
durante este periodo.

El empleador no puede dejar sin efecto el despido unilateralmente, sin


embargo, el despido puede quedar sin efecto si las dos partes están de
acuerdo y la relación laboral continuará vigente en los mismos términos de
antes, pero el empleador deberá ponerse al día en el pago de las
cotizaciones morosas.

El finiquito sólo firma:

• Si el trabajador está absolutamente de acuerdo con los hechos y la causal


invocada de despido.
• Si están pagadas las indemnizaciones correspondientes.
• Si el empleador acredita el pago de las cotizaciones previsionales.

Si el empleador no acredita el pago de las cotizaciones previsionales, el


trabajador no debe firmar el finiquito de trabajo.

Si después de firmado el finiquito el trabajador se da cuenta que el empleador no


había acreditado el pago de las cotizaciones previsionales, se debe solicitar la
nulidad del despido directamente ante los Tribunales del Trabajo.

La Ley Bustos dispone que el trabajador tiene 6 meses para reclamar la nulidad
del despido a los Tribunales de Trabajo.