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Revista Argentina de

Economía y Ciencias Sociales


Volumen XI, Número 16, Verano 2007

Manuel Acevedo Herrera


Director Responsable

Jorge Marchini
Vicedirector

Consejo Editorial

Silvia Anguiano Horacio Rovelli


Universidad Nacional de San Luis Universidad de Buenos Aires

Edison Otero Bello Mariana Vazquez


Universidad Central de Chile Universidad Nacional de Tres de Febrero

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Universidad de Buenos Aires Universidad Nacional de Río Cuarto

Consejo Asesor Internacional

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Instituto Internacional para la Paz Universidad Bolivariana
(Viena, Austria) (Chile)

Rolando Ruiz Valiente Jérôme Gautié


Universidad de La Habana Universidad de Reims
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Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales, Vol. 12, Otoño 2008. Es una publicación propiedad de
Ediciones de la Universidad S.R.L. (Inscripción en trámite), Sucre 1607, P.B. “B”

(1429) Ciudad de Buenos Aires - República Argentina.


Director responsable: Manuel Acevedo Herrera.

Registro de la Propiedad Intelectual en trámite.

© Ediciones de la Universidad

ISSN: 0328-2058

Se autoriza la reproducción total o parcial de los artículos


contenidos en la revista, a condición que se indiquen
expresamente el autor y la fuente de origen.

Diseño y diagramación
Marcelo Kohan

Impresión
Encuadernación Latinoamericana, Zeballos 885,
Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
Marzo de 2007.
Sumario

1 º PA RTE Identidad y desarrollo

5 Los Lugares
Existencias y pertinencias
Bruno Cárdenas

2 º PA RTE Economía argentina y desarrollo

15 La economía argentina post convertibilidad


S A N TI AG O F R A S C H I N A

45 El sistema financiero argentino y la crisis financiera


internacional
H O R AC I O ROV E L L I

3 º PA RTE Aproximaciones teóricas

51 Thomas Nagel y la objetividad


E d ison Oter o

59 Modalidades explicativas y teoría sociológica


J orge G i b ert G alass i

4 º PA RTE Género, participación y desarrollo

69 Guerrilleras en Colombia
Participación política y transgresiones del modelo de feminidad
M A R Í A E U G E N I A I BA R R A M E LO
5 º Parte Reflexiones de coyuntura

93 El conflicto de las papeleras


Una visión desde Finlandia
M A R KU S K RÖ G E R

99 Retenciones
H oracio R ovell i
I.
En el presente trabajo se exponen al-
gunas proximaciones a los lugares defi-
nidos en tanto escenarios en los cuales
acontecen o nos acontecen realmente

Los Lugares
las cosas, para lo cual hemos asumido
la perspectiva de M. Augé, quien tiene
una visión interesante de lo que son es-
Existencias y tos espacios llamados lugares, definidos

pertinencias principalmente por sus características


de ser espacios de pertenencia, espacios
de identidad, espacios de historia, sea
personal o colectiva: “Reservamos el
término “lugar antropológico” para [la]
construcción concreta y simbólica del
espacio que no podría por sí sola dar
cuenta de las vicisitudes y de las con-
Bruno Cárdenas
tradicciones de la vida social… Estos
Universidad de Los Lagos
Osorno, Chile lugares tienen por lo menos tres rasgos
comunes. Se consideran (o los consi-
deran) identificatorios, relacionales e
históricos. El plano de la casa, las reglas
de residencia, los barrios del pueblo,
los altares, las plazas públicas, corres-
ponden para cada uno a un conjunto de
posibilidades, de prescripciones y de
prohibiciones cuyo contenido es a la vez
espacial y social… El lugar de nacimien-
to obedece a la ley de lo “propio”( y del
nombre propio) …El lugar antropológi-
co es histórico en la exacta medida en
que escapa a la historia como ciencia…
El habitante del lugar antropológico
vive en la historia, no hace historia.”
(M. Augé, 2002:57-60).
Se trata de espacios en los que,
como decíamos, acontecen las cosas
y tenemos evidencia de ello. Corres-
ponden a los espacios de nuestra coti-
Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales dianeidad; los demás espacios suelen
Vol. XII, Nº 17, Otoño 2008. 5-14
Ediciones de la Universidad presentarse como ámbitos que sólo es
Buenos Aires - Argentina posible suponer, pues no tenemos la
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evidencia inmediata, aunque proba- del lugar; acaso como la relación entre
blemente pueda ocurrir lo mismo. De la salud y la enfermedad, el punto de
pronto nos informamos de sucesos que partida es el organismo sano; el orga-
están transcurriendo en otras partes y nismo sano es el que se enferma y no
en un acto de confianza y buena fe asu- al revés.
mimos que eso puede ser igualmente Lo anterior es, entonces, la respues-
efectivo. Pero sucesos que ocurren en ta a cuando nos preguntamos qué acon-
lugares más lejanos, en otros continen- tece con estos lugares que son nuestros
tes, tienden a debilitarse, precisamente espacios más cercanos; qué sucede en
por la lejanía de la evidencia que se nos tiempos de globalización donde da la
parece más difusa, hasta un cierto mo- impresión, a juzgar por las primeras
mento pueden parecernos parte de una informaciones que se han tenido, de
realidad que por distante de la nuestra que los lugares habían desaparecido.
sea considerada como una realidad de Los Lugares llamados territorios su-
ficción –que también es un modo de ser fren procesos de desterritorialización,
realidad–, en términos de no ser efecti- lugares de deslugarización o como se
va en la realidad histórica. quiera llamar en equivalencia, es decir,
Lo concreto será siempre el entorno son vistos como una disminución de esa
en el que estamos inclusos, del cual for- condición más natural, a favor de una
mamos parte y que nos dice algo a no- constitución de espacios globales, más
sotros y nosotros somos también algo genéricos. Lo específico, entonces, se
allí. A estos espacios es a lo que se lla- disfuminaría en estas grandes instancias
ma lugares; los llamados No Lugares, y ámbitos en los cuales todos seríamos
(ibid: 81-122) se definen con relación más o menos lo mismo. Sin embargo,
a los lugares, no es que sea una cosa la propia globalización se ha encargado
completamente distinta: “Si un lugar de demostrar que los propios lugares
puede definirse como lugar de identi- no sólo no desaparecen, sino que pare-
dad, relacional e histórico, un espacio cieran renacer a la consideración de la
que no puede definirse ni como espa- comprensión, el sentimiento o la inte-
cio de identidad ni como relacional ni lectualización de estos hechos, porque
como histórico, definirá un no lugar” favorecen a la diversidad y a la hetero-
(ibid: 83). geneidad ; la identidad en la medida en
El lugar es siempre el elemento que que se define con relación al otro hace
permite discernir la condición de no de la globalización que el otro tenga
lugar de ese espacio, que normalmente una presencia mucho más constante y
es una cuestión transitoria, por ejem- evidente; nosotros sabemos mucho más
plo, el no lugar de tránsito o el no lugar de los otros en tiempos de globalización
comercial son, en principio, no lugares que en otros tiempos, porque al otro lo
para aquellos que pasan por allí, pero podemos observar a través de una gran
son lugares para quienes trabajan allí. cantidad de medios. De esta manera el
Si no existieran lugares no existirían, a primer fenómeno que había sido de ho-
su vez, no lugares y no a la inversa. En mogeneización se corrige y se incorpora
este sentido el no lugar es subsidiario la idea de lo heterogéneo.
Los Lugares: existencias y pertinencias | 7

II. sentidos más comunes que contienen es-


tos rituales?, es decir, ¿los sentidos pri-
¿Cómo estos lugares van afectando el
marios o superiores o el sentido desde
plano de nuestras identidades?
los cuales los otros son dependientes?,
Los lugares son escenarios en los
¿qué es lo ritualizable?
cuales definimos lo que hacemos, lo
Tradicionalmente, desde la épo-
que nos pasa, es decir, lo cotidiano, en
ca moderna y desde nuestra tradición
el sentido en que es allí donde las cosas
más inmediata que es la modernidad,
se hacen, es su lugar o tienen lugar, lo
los rituales quedaron atribuidos a los
afirmamos no en un sentido físico o geo-
fenómenos de carácter religioso. Cuan-
gráfico, sino en un ámbito de acontecer.
do se habla de ritual viene a la memoria
El lugar es en ese sentido una serie de
de inmediato un cierto acontecer que le
determinaciones de lo que acontece,
pasa a las personas o ciertos escenarios
por consiguiente, incorpora lo espacial,
lo temporal, los actores que allí partici- en virtud de una serie de interacciones
pan y lo lingüístico, pues el lugar es algo en donde está comprometido lo sagrado
que también se dice a través de nuestras o, por último, queda la impresión que lo
propias acciones, a veces sin proponer- que está siendo ritualizado, lo está sien-
lo, por ejemplo, alguien puede estar di- do de manera eminente en o desde el pla-
ciendo con su sola presencia el lugar de no de la sacralidad, más que en el plano
proveniencia y con mayor razón cuando de lo laico o de lo profano. Al respecto es
habla. Existen marcas identitarias que necesario precisar que si bien hablar de
remiten a lugares. ritualidad se asocia al de los espacios de
la sacralidad, también es absolutamente
válido el considerar que el ritualizar es a
III. toda la vida social, por tanto, el ritual en
Los Lugares desde algunas perspectivas tanto ámbito de acción, no se reconoce
del acontecer social son propios, pero porque se haya acentuado en un deter-
ciertas situaciones pueden estar en otros minado momento sólo el aspecto religio-
espacios, en otros paisajes en tanto terri- so. La vida social en términos genéricos
torios adecuados, en todos los no luga- puede ser también objeto de ritual.
res; tal es el caso de ciertos fenómenos Existe, por otra parte, la tenden-
sociales que son recurrentes, entre ellos cia a pensar que las cosas han perdido
el tema que tiene que ver con la ritua- sentido, así como se habla del fin de la
lidad. historia, el fin de las ideologías, de las
El concepto de ritual –visto desde utopías, se habla también del fin de las
Augé– nos remite a la idea de sentido, religiones, por consiguiente, el fin de los
de modo que el desgaste de un ritual rituales lo que significa la pérdida de su
acarrea el desgaste del sentido y vice- sentido. Esta idea naturalmente se pos-
versa. El debate se está planteando en el tula a favor de la emergencia de rituali-
sentido siguiente : ¿ qué es lo que resulta dades que tienen que ver con ideas más
afectado por los rituales, o qué es lo que profanas, pero autores como Augé están
realmente se ritualiza? ¿ cuáles son los en una especie de equilibrio; sin ser anti-
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rreligioso pareciera estar dando la pasa- perdiera esa condición, no tendría senti-
da a la emergencia de rituales de la vida do incorporarlo ¿ hasta dónde los actos
común y corriente. más banales de la existencia pudieran
Otros como M. Eliade, que tradicio- tener esa configuración ritual?
nalmente se lo sitúa en el ámbito de los El concepto de ritualidad no emer-
estudios de las religiones, sitúa de ma- ge de la vida social en sentido profano o
nera muy preclara las diferencias entre cotidiano, siempre está relacionado con
los mundos sagrados y profanos, sin em- actitud, con conducta o situaciones que
bargo, en sus estudios deja apertura sufi- representan lo excepcional, motivo por
ciente para pensar que en el mundo con- el cual no se ritualiza lo banal, se ritua-
temporáneo existen fenómenos diversos liza algo que tiene un sentido; ahora se
que tienen tanta relevancia que hace que trivializan muchos rituales cuando éstos
la relación profano-sagrado cambie un se mecanizan, en una mera iteración sin
tanto su significación. Algo similar como el sentido de vivencia profunda, pero no
lo que sucede en nuestro lenguaje habi- porque se trivialicen en ese plano pier-
tual; nosotros tenemos evidencia que lo den su carácter, porque basta con que
religioso es parte de lo social y que éste se transgredan para que de inmediato
se asimila a lo religioso. Muchas veces recupere esa condición que pudo estar
hablamos del término religioso para re- banalizada, por ejemplo, estar pronun-
ferirnos a cuestiones que son más bien ciando una oración religiosa incorpo-
profanas, por ejemplo, cuando decimos rándole expresiones que no correspon-
que estamos en condiciones de “cumplir den para que el sujeto inmediatamente
religiosamente con algo”, en el consa- se autoadvierta.
bido que lo sagrado implica e impone Lo sagrado siempre va a estar pre-
exigencias, compromisos y obligaciones, sente, pero bajo la forma de un debate,
proponiéndose como depositario de la pues todo está siendo discutido, incluso
conjunción: acción y valor como parte frente a aquello que es percibido como
de su identidad. Se trata, indudablemen- perdiendo su sentido. El sujeto no se
te, del uso de un término para aplicarlo conforma con encontrarse con algo que
a otro campo, pero cuando uno dice “yo perdió su sentido, quiere saber cómo
doy la palabra y voy a ser fiel a esa pa- lo perdió y cómo lo puede recuperar;
labra hasta las últimas consecuencias, hay todo un movimiento de rescate de
porque eso es sagrado para mí”, se le da cosas, cuestión que se puede observar,
al término sagrado una connotación que por ejemplo, con los patrimonios o todo
no es precisamente sagrado en el senti- el proceso de memorialización que está
do religioso, sin embargo, su uso marca pasando el mundo contemporáneo. Esto
algún contacto con esa significación re- es así precisamente porque la memoria
ligiosa. readquirió sentido, fue necesitada de
Podemos entender que el concepto ser repensada, reimaginada; las mismas
de “lo ritual” no se agota al campo de lo identidades se rebelan cuando empie-
religioso, sino que se abre a campos que zan a desidentizarse. En este punto( cf.
no tienen que ver con ello, sin perder en- Augé, 2004) considera necesario poner
teramente su condición de ritual, pues si en primer lugar los términos en el que
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está el debate y a partir de ellos empezar tas a un ícono natural que se le dota un
a tomar decisiones, ya que no hay nada rol simbólico en función de la calidad de
definitivo; para poner un ejemplo, vale la vida en perspectiva de una trascenden-
pregunta ¿qué hace sagrado a algo, a una cia que forma parte de lo social y como
acción o a un objeto?; si ponemos una tal de lo cotidiano en términos de lo que
ofrenda en un altar ¿qué hace sagrado al nos acontece diariamente.
altar? ¿la postura de la ofrenda en él o Lo cotidiano es aquello que abarca el
es el altar lo sagrado que hace sagrado a conjunto de los pensamientos y acciones
la ofrenda que allí se puso? Ciertamente humanas como aquellas que venimos re-
que desde la mirada bíblica será el altar firiendo, por consiguiente, allí tendrá ca-
lo sagrado y mediante él se hará sagrado bida tanto lo trivial como lo excepcional;
todo lo demás puesto allí. Lo que sucede desde lo ordinario a extraordinario y ma-
aquí es que los rituales que se realizan ravilloso. Todo lo que hay en la vida está
son sagrados porque se está en un ámbi- dentro de ella,en consecuencia, no tiene
to que es sagrado y no al revés. sentido plantearse qué hay más allá de lo
La otra condición es que la gente cotidiano, todo cabe en él, incluida la di-
que está comprometida con esos rituales vinidad que sólo tiene existencia dentro
tiene que creer en ellos. Las ceremonias de ella (c.f. Giannini, 1987).
no se realizan en cualquier lugar, siem- Por otra parte, lo ritual se construye
pre hay un espacio básico de lo sagrado; y constituye a partir de unas determina-
eventualmente también pueden hacerse das prácticas formales específicas que
en otros lugares de reemplazo, pero siem- se siguen y que se relacionan con seres
pre existirá un sitio básico de lo sagrado, o poderes místicos, siendo el símbolo un
tal como puede suceder con las animitas factor central del ritual, en tanto es una
y su espacio básico de sacralización que representación o referencia de otra cosa,
corresponde al sitio público de la muerte en la medida que posee cualidades aná-
trágica ; no es posible encender las velas logas por asociación. De tal manera que
en otro sitio de la calle o camino distin- la acción de socialización del rito se ma-
to, eso no sería un lugar sagrado, pues terializa desde su(s) símbolo(s), pues en
no habría nada que lo haga ser tal; por él (ellos) están contenidas las principales
el contrario, el sitio “oficializado”como propiedades del rito, siendo así un factor
sagrado lo será aun cuando no tenga dominante de la ritualidad, v.gr. los dis-
ninguna vela porque también puede ser tintos símbolos intrumentales relacio-
eventuado. nados con la religión tales como iglesias,
Por otra parte existen espacios que grutas, santuarios y demás lugares a los
no tienen nada de religioso, pero en los que conduce la condición humana que
cuales el sujeto se comporta en ellos busca protección a cambio de revertir
como si lo fuesen, por ejemplo, los lla- una situación negativa, lo que significa
mados “santuarios de la naturaleza”, en sin más una forma de control social .
los cuales se percibe una impresión de En general, las prácticas rituales, y
creación de una ritualidad acaso como con ellas todas las expresiones de religio-
en un propósito de invención de nueva sidad, responden a necesidades básicas
ritualidad, susceptibles de dar respues- de la vida social y personal, v.gr. distin-
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tos aspectos relacionados con la agricul- simbólico. El sentido para poder ser sen-
tura como las cosechas en lo que tiene tido tiene que ser simbolizado; existen
que ver con la subsistencia, la conviven- ritos recurrentes y regulares, por tanto
cia social, la solidaridad; la expresión de habría otros ritos que no tienen esa ca-
emociones de los sentimientos, princi- racterística.
palmente el miedo, todas las cuales se En todas las culturas del mundo
vivencian en situaciones rituales desde los cambios de estación, por ejemplo la
aquellas iniciales de incorporación como primavera, constituyen la ocasión para
lo es el del Bautismo u otros ritos perió- celebrar uno o varios ritos asociados en
dicos o de situaciones de crisis vitales o un verdadero escenario ritual, asimismo
rupturas, etc., y que forman parte de las en todas las culturas del mundo los mo-
distintas circunstancias de origen en los mentos de transición de la vida indivual
cuales se escenifica el rito. son objeto de intenso tratamiento ritual:
Augé, plantea tres condiciones para la el nacimiento, la pubertad, el acceso a la
materialización del rito (cf.Augé,2002): edad adulta, la muerte, constituyen dis-
1. La condición espacial. No existe rito tintos momentos en los que se conjunta
en el vacío tanto en lugares como en lo habitual con lo extraño; lo singular
lo no lugares. Lo que no parece po- con lo común.
sible es que materialicen en espacios Los acontecimientos sociales son
abstractos, sino tiene que ser en es- complementarios de esta evolución na-
pacios concretos, vívidos. tural y en este sentido están ritualizados,
2. Los espacios comprometen al tiempo por ejemplo, la asignación del nombre,
son temporales en un doble sentido: el matrimonio y los funerales que deben
2.1. En que acontecen a la vez poner en orden al grupo que aca-
2.2 En que forman parte de la histo- ba de perder a uno de los suyos y garan-
ricidad de aquellos que realizan tizar la buena muerte de éste. El ritual
el ritual o se constituyen o afec- es aquello que garantiza que la persona
tan dentro del ritual. haya muerto como corresponde, y no de
3. El tercer elemento es que son com- cualquier manera, por tanto, no puede
portamientos que comprometen a por el hecho de estar muerto ser dejado
los seres humanos unos con otros, ahí sin más ni más. De allí es que se en-
es decir, el ritual es algo que realizan tienda plenamente la importancia que
determinadas personas, en un espa- tiene darle sepultura al occiso; a estas al-
cio y en un tiempo. turas cobra absoluto sentido la frase de
Augé que dice que “el rito es la consagra-
Estos tres componentes: ritual– ción de un tránsito”; en esta afirmación
tiempo; ritual–espacio; ritual y otros se se resume el factor humano que significa
completa con la noción de sentido que la práctica de la ritualidad. Se pasa del
está dado, por ejemplo, por el compor- espacio callejero que no es precisamente
tamiento de un grupo humano en un es- el espacio para morir, a un espacio que
pacio y tiempo determinados constitu- si es pertinente para la muerte mediada
yendo el sentido de esas acciones como por la ritualidad. Esta transitividad se
un cuarto componente y que Augé llama dará igualmente de una edad a otra, de
Los Lugares: existencias y pertinencias | 11

un estatus a otro, de la vida a la muerte, tamiento ritual específico, existen unos


de una estación a otra, etc. que son más privilegiados que otros;
En la idea general anterior, se pue- para Augé los espacios que atraen más a
de intercalar y retrotraer en parte la la ritualidad son los límites, las fronteras
propensión humana por la fiesta - que entendidas no sólo en términos geográ-
es una oposición al orden, y que etimo- ficos, es más, dos fenómenos pueden ser
lógicamente se vincula con los lugares: fronterizos aunque no sean fronteras na-
limpiar, despejar y luego como un com- cionales, v.gr., decir “estoy en el límite”
ponente clave de lo religioso, pues las referido a algunas conductas o compor-
prohibiciones están allí para mantener tamientos . Los Límites son espacios pri-
el orden, el tutelaje, el confesar los ac- vilegiados, los cruces, en los cuales uno
tos; toda posibilidad de cambio espanta, se enfrenta a un dilema, una cierta incer-
de allí su conservadurismo y la elección tidumbre, como acontece con esos “ san-
de aquellos sujetos que mejor lo repre- tuarios de encuentros y esperas intermi-
senten: “La Sociedad y la naturaleza nables” como nos refiere de las esquinas
descansan sobre la conservación de un callejeras Carlos Monsiváis.En ellas, nos
orden universal, protegido por múltiples dice el escritor mexicano, se certifican
prohibiciones que aseguran la integridad las situaciones previsibles, pero también
de las instituciones, la regularidad de los lo inconcebible, en que geométricamente
fenómenos. Todo lo que parece garanti- está todo calculado, pero no el azar, pues
zar su salud, su estabilidad, está consi- por una parte la esquina es móvil y, por
derado como santo; todo lo que parece otra, inmóvil; la esquina en el día y en
comprometerlas se tiene por sacrílego. tiempo de noche; la esquina de amores,
La mezcla y el exceso, la innovación y el de adulterios y complicidades; tesis y an-
cambio, son igualmente temido. Las di- títesis; esquinas que como encrucijadas
versas clases de ritos tienden a expiarlos, nos invitan a pensar la decisión, algo tan
es decir, a restaurar el orden que pertur- propio del símbolo.
baron y admitirlos a ellos mismos en ese Espacios públicos todos, lugares de
orden, neutralizando la fuerza peligro- ritualización actualmente casi extremos,
sa…” ( Callois, 2006: 137); momento en principalmente los mercados, que son
el que se vivencian acciones distintas de lugares de encuentros e intercambio por
lo habitual, por ejemplo, en pueblos y excelencia; pero también están esos otros
ciudades el día domingo se prepara una espacios públicos que se alteran ( y/o
comida mejor, es un tiempo dedicado al transgreden), de momento que en ellos
ocio y cierto placer como el deporte, que pueda suceder un hecho extraordinario,
en el caso religioso se denominan cele- vgr. una muerte violenta, y que dado
braciones, en el sentido más plenario del algunos rasgos particulares, ese hecho
término, es decir, aquella que abarca no puede convertir el espacio callejero de
sólo el goce, sino también la pena, la li- la muerte en un lugar sagrado como en
beración . el caso de las llamadas “animitas”, que
Toda la temporalidad tiene que re- abundan en calles y caminos de ciudades
conocerse en una dimensión espacial ; en tanto parte de la tendencia humana
ahora, no todo espacio es objeto de tra- al acercamiento hacia lo sagrado a tra-
12 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

vés de la consagración y ritualización de IV.


todos los aspectos de la vida.
Como decíamos en el inicio, existen lu-
En el caso anterior de animitas, se
gares en términos de entenderlos como
trata de lugares que se insuflan de inten-
ámbitos en los cuales acontecen o nos
ciones, de valoraciones y recuerdos, in-
acontecen las cosas, pero que quedan
terconectados con la temporalidad. Son
fuera de nuestra realidad experiencial
espacios en el que la vida se desenvuelve
basada en la razón pura, ya sea por ex-
de un modo diferente; el lugar de lo que
traños, enigmáticos y extraordinarios.
siendo lo que es, se resignifica y nos re-
Es lo que acontece con los lugares en
mite a lo extremo susceptible de miste-
los cuales se localizan las narraciones
rio y extrañeza, en tanto sus rituales dan
populares, los sueños y los mitos y que
cuenta de las emociones de la muerte,
pero con una capacidad redentora y pro- resultan propicios para la ocurrencia de
vocativa de hechos extraordinarios, mi- acontecimientos no regidos por las le-
lagrosos y sobrenaturales. Tal es el caso yes de la realidad histórica; entre estos
de la “Difunta Correa”, cuya muerte por lugares están los bosques, los volcanes,
inanición debido a la falta de agua, hace las cuevas, los mares, etc., o bien, los
que el espacio cúltico sacralizado con- lugares domésticos que se resignifican
tenga botellas de agua que los devotos y personalizan en espacios sacralizados
depositan en ella como parte del ritual. para prácticas rituales que responden a
Un aspecto interesante que destaca lo imaginario.
Augé en relación a estos casos de ritua- En principio, lo que tiene que ver con
lización lo constituye el de la relación lo sagrado se caracteriza por la diversi-
humana en sus múltiples dimensiones: dad y heterogeneidad de las prácticas
yo y los otros; uno y los otros; los demás sagradas y por el involucramiento de
y uno mismo. Son los actores los que seres de muy variado género, pudiendo
realizan el ejercicio de la ritualización ser el hábitat –terrestre, acuícola, aéreo
en virtud de las condiciones espaciales y y cósmico– lo más próximo de similitud;
temporales que van va acompañadas del estos seres pueden ser o adquirir formas
sentido. Lo que Augé denomina sentido humanas, de peces, aves, o bien hibrida-
no es, por tanto, una significación me- jes en un solo ser. Del mismo modo se
tafísica o trascendente, sino sólo la con- pueden movilizar en distintos espacios,
ciencia compartida del vínculo represen- con lo cual habitan en distintos mundos.
tado e instituido en el otro. Ritualizamos Uno de los espacios de interés tiene que
algo porque encontramos, suponemos, ver con la sacralización de ambientes do-
sospechamos o queremos, que entre no- miciliarios surgidos desde la creencia en
sotros y los otros haya un vínculo, el cual la intervención de seres sobrenaturales,
tiene que institucionalizarse y para ello capaces de intervenir y contrarrestar en-
tiene que simbolizarse; sin ambos com- fermedades, crisis y, en general, conflic-
ponentes no es posible el ritual, pues tos con lo cual se evita la consumación
éste lo que hace es el ejercicio a partir de de problemas, o bien sanando o provo-
estas condiciones de institución y sím- cando la rápida curación de un “mal”,
bolo. es decir, deshaciendo entuertos a través
Los Lugares: existencias y pertinencias | 13

de respuestas de carácter sobrenatural, curre para pedir, rogar, incluso solici-


sin necesidad de la participación de un tar intercesiones para castigar o desear
pastor(a) o ministro de la iglesia. “males”, entendiendo que dicha con-
En las religiones evangélicas, entre ducta es también parte del oficio divino,
ellas la católica, los imaginarios siguen que situándose por encima de lo real se
prácticas rituales de índole mágico-reli- construye y percibe como posibilidad,
giosas, basadas en la creencia de que los haciendo tangible lo mágico.
seres del transmundo entre los que desta- En estos Lugares se generan los es-
ca un amplísimo repertorio de Vírgenes y pacios relacionantes en los que acontece
Santos, tendrían la capacidad para inter- la realidad vital tanto en sus dimensio-
venir deteniendo reparando el problema nes de espacio y tiempo histórico, como
y/o enfermedad, generando las condicio- aquellos vivenciados desde los sueños,
nes para restituir las carencias. Para tal deseos y utopías, constituyéndose como
efecto se ha diseñado institucionalmente partes del espacio de la realidad existen-
un sistema de prácticas que el pueblo cial, vivenciada, simbolizada, ritualizada
asume, adapta y ritualiza en función de y narrativizada.
su repertorio cultural, en el entendido Sin embargo, el problema que plan-
que los seres sobrenaturales se movilizan tea la modernidad, según el análisis que
en favor de lo solicitado, a cambio de un hace M. Augé en su trabajo sobre Los No
compromiso, a modo de contrato consis- Lugares, tiene que ver con el desborda-
tente en ofrendas, promesas, mandas y miento de lugares en que la modernidad
bienes, en una dialéctica de dar (“hasta nos ha situado y que él denomina como
que duela”) para recibir. No Lugares en el sentido que se trata de
Uno de los lugares relacionales de espacios que no nos dan cuenta del pa-
identificación para estas prácticas ritua- sado y de los tejidos relacionantes e ima-
les de devoción ya mencionadas, son las ginantes y, por por mismo, se nos pre-
grutas domiciliarias, construidas en el sentan furtivos desde la fugacidad del
frontis de algunos hogares, generalmen- momento; en ese sentido se presentan
te como parte de la promesa contraída y deshistorizados, carentes de un discur-
que ha sido cumplida; en consecuencia, so, que es lo que sustenta el pasado y las
se trata de un testimonio de la capacidad tradiciones de pertenencia: una “animi-
del santo(a) de la devoción en una inter- ta” como el Gauchito Gil existe a partir
cesión importantísima. Estas grutas son del discurso de lo que se dice de él, no
expresiones materiales no sólo del rito solamente de quién fue y qué le ocurrió,
de agradecimiento, sino adquieren una sino que la devoción popular se encarga
dimensión social, pues al situárseles en de “lenguajear” ambientes de sentimien-
los exteriores del hogar se está dando tos y devociones populares trasmisibles
cuenta de su capacidad sobrenatural, a través de la palabra.
siendo percibidas por los demás desde La existencia de los No Lugares, nos
esa dimensión de poder, por consiguien- dice Augé, corresponde a los espacios del
te, el frontis del hogar se convierte en un anonimato y son particularmente transi-
lugar de peregrinación, principalmente tivos, ejemplo de ello: los terminales de
para la comunidad vecindaria, que con- aeropuertos, estaciones de locomoción,
14 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

hoteles, supermercados, carrereteras, ca- ficaciones imaginarias –dadas desde


jeros automáticos, espacios en general de la dimensión también imaginaria del
desplazamiento en velocidad, en los que lenguaje– emanan del colectivo social,
la comunicación se realiza con ausencia que se encarga de materializarlas en
de la palabra,incluidas las filas de espera, instituciones de poder como son, entre
aunque eso sí, tienen su propio modo de otras, las de carácter religioso. En todos
ser significativos En estas situaciones se estos lugares, la sociedad encuentra los
trata más bien de vínculos contractuales sentidos de cohesión, al punto que estas
eminentemente individuales en base a significaciones pueden determinar la
tarjetas para compra, para retiro de dine- vida a puntos extremos, incluso morir
ro, para pago de peajes, para compra en por ellas, pues están dotadas de un gran
el supermercado y con ello la demanda empoderamiento que se sitúa por sobre
del carné, situaciones todas en las que la las capacidades humanas, y que inversa-
persona del no lugar, no solamente es un mente proyecta un sujeto humano desde
hombre anónimo, sino también un hom- sus precariedades e insignificancias, que
bre solo, que se habilita desde una tarjeta nada puede hacer ante quien lo sabe y vi-
que le da la identidad. gila todo y de quien(es) depende la vida
Los Lugares son aquellos espacios y la muerte, asumiendo sin perturbación
desde los cuales habla el hombre y su alguna las creencias que desafían abier-
imaginario y desde los cuales se han te- tamente lo lógica de la realidad histórica,
jido las redes que lo vinculan a lo per- pues el misterio nutre al imaginario.
manente, en cuanto son lugares que per-
duran junto a las palabras vitalizadas y
Bibiografía
animadas por su itinerario y morosidad
de tiempo. El lugar favorece la posibili- AUGÉ, Marc. 2002. Los no lugares. Espacios
de anonimato. Barcelona :Gedisa, 7ma. Im-
dad de saber quién soy, permitiendo que
presión.
la persona se cubra con su propia ropa —.2004. ¿Porqué Vivimos?. Por una antropo-
y comida; actúe desde su propio pensa- logía de los fines.
miento, desde sus sueños más profundos CAILLOIS, Roger.2006. El hombre y lo sagra-
do. México: Fondo de Cultura Económica,
que llevan a aquellos universos simbóli- 3ª. Ed.
cos que han acompañado a los pueblos CASTORIADIS, Cornelius. 2004. Sujeto y Ver-
como bagaje que el hombre ha metaboli- dad en el Mundo Histórico-Social. Semi-
zado de generación en generación y que narios 1986-1987. La Creación Humana I.
Buenos Aires : D.R© 2004 Fondo de Cultu-
dan cuenta de un modo de existencial ra Económica de Argentina,S.A.
personal y colectiva,a través de las ins- DE CERTEAU, Michel. 1999. La Cultura en
tituciones imaginarias de las que forma Plural. Buenos Aires : Nueva Visión. [©]
Editions du Seuil, 1974 y 1994)
parte y desde las cuales vive.
GINANNINI, Humberto. 1987. La “reflexión”
Estas instituciones en cuanto cons- cotidiana. Santiago de Chile:edit.Universi-
tructoras de sociedad y del sentido de taria S.A.
los lugares, existen en función de una MONSIVÁIS, Carlos. 2004. FÓRUM 2004. “El
Santuario de las Citas” en: Publicación del
funcionalidad y de otras finalidades que
Fórum Universal de las Cultura. Barcelona 9
no necesariamente son funcionales, por mayo- septiembre, pp.22-23.
ejemplo, las imaginarias cuyas signi-
“El tipo que ignora
muere y vive contento,
no sabe que hay cosas
que se puede cambiar.
Será buen ciudadano para el dictador
el que asesina y lo niega,

La economía
y después pedirá que vuelvan
a dictar, sólo por seguridad.”

argentina post
Callejeros
Morir

convertibilidad “Imperios derechistas no tienen


conformidad oro rojo, oro negro, agua
dulce dame más.
Pero saben que los esperan y que nunca
se rendirán como Adán esos villanos
morderán y morirán.
Al grito de guerra las mujeres alistan
un ejercito de niños que no conocen
la paz. Un pueblo de pie nunca pierde
su dignidad envueltos en banderas
marcharan y cantaran”
S A N TI AG O F R A S C H I N A La 25
Universidad de Buenos Aires Escombro en la ciudad
Facultad de Ciencias Sociales

1. Introducción
Luego de la crisis hiperinflacionaria des-
atada a fines de la década del ochenta y
que obligó a la salida anticipada del Dr.
Raúl Alfonsín de la presidencia argenti-
na, asumió el 8 de julio de 1989 el Dr.
Carlos Saúl Menem.
Las políticas iniciada por el gobierno
de Menem a principio de la década del
noventa formaron parte de la aplicación
de un shock institucional neoliberal que
generó profundas transformaciones es-
tructurales en la economía y la sociedad
argentina. Este programa neoliberal se
enmarcó en el denominado Consenso de
Washington.
Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales Este conjunto de políticas neolibe-
Vol. XII, Nº 17, Otoño 2008. 15-44
Ediciones de la Universidad
rales recomendadas por los organismos
Buenos Aires - Argentina internacionales a las economías Latinoa-
16 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

mericanas se circunscriben a la idea ge- último, el 25 de mayo de 2003 asumió


neral que los mercados son más eficien- como primer mandatario de la Argenti-
tes y justos que las intervenciones del na el Dr. Néstor Kirchner.
Estado a la hora de distribuir la riqueza Este artículo trata de analizar los
de un país y generar un crecimiento eco- resultados económicos y sociales del
nómico. De esta forma, las políticas neo- modelo de Convertibilidad y de la eco-
liberales fueron impulsadas con especial nomía post devaluación, con el objetivo
énfasis en la Argentina a partir del go- final de dilucidar si la lógica de funcio-
bierno de Menem en los primeros años namiento de la economía argentina ha
de la década del noventa, retomando los cambiado luego de la caída de la Con-
ejes estratégicos del gobierno militar de vertibilidad o si por el contrario sólo re-
1976 y las recomendaciones del Consen- presentó un cambio de políticas econó-
so de Washington. micas pero reproduciendo las mismas
El 10 de diciembre de 1999 asumió pautas de comportamiento del régimen
como presidente de la Argentina el Dr. convertible.
Fernando de la Rua como resultado de
la conformación de la Alianza entre la
Unión Cívica Radical y el FREPASO
2. La lógica del modelo de
(Frente Grande, País y el socialismo)
convertibilidad
encabezado por Carlos “Chacho” Alva-
rez. El gobierno de la Alianza mantuvo,
2.1. Las políticas económicas
e incluso profundizó los fundamentos
aplicadas a principios de la
del modelo económico establecido por el
década del noventa
gobierno de Menem.
La Convertibilidad consistió en la fijación
Sin embargo, el fin del régimen con-
de una paridad cambiaria de 10.000 aus-
vertible se produjo con la adopción del
trales por dólar. Este régimen cambiario
“corralito” que impedía el libre retiro de
fue sancionado por ley por el Congreso
dinero del sistema bancario argentino
Nacional por medio de la ley 23.928 el
evidenciando el fracaso del modelo eco-
1º de abril de 1991 durante el gobierno
nómico y que generó la salida anticipada
de Carlos Menem. Esta ley se caracterizó
del gobierno de Fernando de la Rua.
por las siguientes medidas1:
Con la caída del gobierno de la Alian-
• La libre convertibilidad de la mone-
za a partir de los episodios del 19 y 20 de
da nacional con respecto a cualquier
diciembre de 2001 se inició la etapa post
moneda extranjera.
convertibilidad de la economía argen-
• Estableció que los contratos tenían
tina. En efecto, intermediado por una
que ser cumplidos en la moneda que
semana de presidencia de Adolfo Rodrí-
habían fijado las partes.
guez Saa, se produjo la presidencia del
• Prohibió la emisión monetaria que
Dr. Eduardo Duhalde, el cual explicito el
no estuviera respaldada en un 100%
fin del modelo de Convertibilidad con la
por reservas de libre disponibilidad,
devaluación de la moneda nacional. Por

1 Rapoport, Mario (2005).


La economía argentina post convertibilidad | 17

es decir, oro, divisas, títulos de otros 2.2 El comportamiento cíclico del


países y títulos nacionales emitidos producto
en moneda extranjera. La década del noventa se inició con un
• Se anularon las indexaciones con el fuerte crecimiento económico que fue
objetivo de evitar que la inflación del interrumpido en 1995 como consecuen-
pasado se trasladara al futuro. cia de la crisis del “tequila”. Este cre-
• Se autorizó al Banco Central de la cimiento inicial se sustentó principal-
República Argentina a cambiar la mente en el aumento del consumo que
denominación del signo monetario, se encontraba deprimido debido a la
con lo cual se estableció a partir del crisis hiperinflacionaria desatada a fines
1º de enero de 1992 el peso como de la década del ochenta. La expansión
moneda de curso legal que equivalía del consumo se produjo como resulta-
a 10.000 australes. De esta forma, el do conjunto del incremento de la oferta
tipo de cambio quedó fijado en un monetaria a partir del ingreso de capita-
peso por dólar. les externos, la reactivación del crédito
• Mientras que los encajes bancarios al consumo y el aumento de los salarios
reales a partir fundamentalmente de la
sobre los depósitos en moneda nacio-
estabilidad de los precios lograda a prin-
nal se redujeron, se incrementaron a
cipios de los años noventa.
los que afectaban a los depósitos en
Este aumento del consumo se juntó
moneda extranjera. El objetivo de
con la capacidad ociosa que poseía el
esta medida era estimular las tran-
sector manufacturero argentino también
sacciones en pesos y desalentar las
como resultado de la crisis económica,
realizadas en divisas.
permitiendo una fuerte expansión del
sector industrial sobre todo en bienes
Con este régimen económico se bus-
de consumo durables y alimentos. Sin
caba, por un lado, prohibir la emisión
embargo es importante destacar que no
monetaria por parte del Banco Central
sólo creció el sector manufacturero sino
para financiar al sector público y, por que también se expandió durante estos
el otro lado, evitar la devaluación de la primeros años el resto de los sectores
moneda nacional por parte del gobierno. económicos, es decir, el sector primario,
Ambos aspectos tendían a lograr el obje- los servicios y el comercio.
tivo explícito del modelo de Convertibi- Luego de la crisis mexicana en 1995
lidad que era detener el incremento ge- y que afectó fuertemente la economía
neralizados de precios, particularmente argentina se produjo una nueva fase de
la hiperinflación desatada a fines de la crecimiento económico que duró hasta
década del ochenta. mediados de 1998, a partir del cual la
Este Plan de Convertibilidad fue com- economía argentina entró en una crisis
plementado con un conjunto de políticas permanente iniciada con la sucesión de
neoliberales que abarcaron el programa shocks externos negativos, como la de-
de privatizaciones, la desregulación de valuación asiática y seguida por el de-
los mercados, la flexibilización del mer- fault ruso en 1998 y la devaluación de
cado de trabajo y la apertura comercial. Brasil en 1999, conduciendo incluso al
18 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

Cuadro Nº1: Evolución del Producto Bruto Interno Argentino, 1990-2001 (millones de
pesos a precios de 1993)

Año Producto Bruto Interno

1990 141.176

1991 189.440

1992 226.847

1993 236.505

1994 250.308

1995 243.186

1996 256.626

1997 277.441

1998 288.131

1999 282.769

2000 276.173

2001 263.997

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec y Rapoport (2005).

fin del modelo de Convertibilidad a prin- 2.3. La insostenibilidad económica del


cipios de 2002. modelo de Convertibilidad:
Estos datos demuestran que el pro-
ducto argentino experimentó un com- Evolución del sector externo:
portamiento cíclico durante el régimen Las reformas estructurales iniciadas a
de Convertibilidad, no pudiendo conse- principio de la década del noventa fue-
guir un crecimiento sostenido en el largo ron aplicadas en un contexto interna-
plazo. Entre 1991 y el 2001 se verificaron cional de abundancia de capital, lo cual
siete años de crecimiento y cuatro de permitió una entrada masiva de flujos
crisis, siendo de cuatro años el período de recursos a la economía argentina. La
más largo de crecimiento económico gran cantidad de financiamiento inter-
ininterrumpido. Por último, el modelo nacional barato fue lo que permitió en
de Convertibilidad finalizó con la crisis un primer momento el éxito de las po-
económica y social más profunda de la líticas económicas al generar la reactiva-
historia argentina. ción económica. Este ingreso de capital
La economía argentina post convertibilidad | 19

proveniente del extranjero luego de la A partir de la apreciación del tipo de


aplicación de las reformas estructurales cambio real junto con la reducción de los
permitieron incrementar el nivel de re- aranceles a las importaciones y el cre-
servas y del crédito, provocando un fuer- cimiento económico, las importaciones
te aumento de la demanda interna. comenzaron a crecer rápidamente.
Sin embargo, desde los primeros Por su parte, la apreciación cambiaria
años del régimen convertible comenza- generó una estructura de precios a favor
ron a verificarse los problemas estruc- de los bienes no comercializables provo-
turales del nuevo modelo económico cando una mayor cantidad de inversión
instaurado en la década del noventa. En real en dichos sectores, conduciendo a
efecto, en el Plan de Convertibilidad se un estancamiento de las exportaciones.
necesitaba un ingreso superior a la sali- De esta forma, no se verificó un im-
da de divisas para sostener el crecimien- portante crecimiento de las ventas exter-
to en el largo plazo. Pero este requisito nas que permitiera la entrada masiva de
para el sostenimiento de la paridad cam- divisas desde el extranjero, necesarias
biaria se fue debilitando a lo largo de la para sostener el modelo de Convertibi-
década del noventa tanto por cuestiones lidad. Esta situación generaba un déficit
internas del régimen de Convertibili- comercial, que se revertía únicamente
dad como por la existencia de distintos en los períodos recesivos, siendo una de
shocks externos negativos. las causas principales del déficit en la
En primer lugar, como resultado del cuenta corriente de la balanza de pagos
tipo de cambio nominal fijo y la inflación experimentada durante el modelo de
de los primeros años de la Convertibili- Convertibilidad.
dad como resabio del proceso hiperinfla- Dicho de otra forma, si bien la sobre-
cionario se produjo una apreciación del valuación y la apertura comercial gene-
tipo de cambio real. Efectivamente, la raron una reducción drástica de la infla-
desaceleración del aumento de los pre- ción, produjeron un aumento del déficit
cios resulto más lenta de lo que se espe- comercial al estimular las importaciones
raba. Incluso a pesar de la fuerte reduc- y desalentar las ventas externas, provo-
ción que se verificó en la inflación en los cando una balanza comercial desfavo-
primeros años de la década del noventa, rable que únicamente se revertía en los
continuó por algunos meses por encima períodos recesivos como consecuencia
de la inflación promedio a nivel interna- de la caída de las importaciones.
cional; lo cual provocó, con un tipo de Al déficit comercial debemos sumar-
cambio nominal fijo, un retraso cambia- le el pago de la deuda externa en con-
rio. A esto debemos sumarle, como una cepto de intereses y amortizaciones y el
de las causas de la apreciación cambia- crecimiento de la remisión de utilidades
ria, el crecimiento de la demanda sobre como resultado del aumento de la inver-
los sectores no transables que generó un sión extranjera directa. Efectivamente,
incremento de sus precios2. mientras que los intereses pagados por

2
Damill, Mario; Frenkel, Roberto y Juvenal, Luciana (2004).
20 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

Cuadro Nº2: Evolución de los distintos componentes de la cuenta corriente, 1990-2001


(millones de dólares).

Año Saldo Saldo de Saldo de Saldo Cuenta


mercancía servicios reales servicios Corriente
financieros

1991 143 -791 -3.962 -256

1992 -1.396 -2.557 -2.384 -5.548

1993 -2.364 -3.326 -3.069 -8.206

1994 -4.139 -3.779 -3.561 -10.981

1995 2.357 -3.436 -4.622 -5.104

1996 1.760 -3.547 -5.450 -6.755

1997 -2.123 -4.385 -6.123 -12.116

1998 -3.097 -4.444 -7.387 -14.465

1999 -795 -4.111 -7.457 -11.910

2000 2.452 -4.284 -7.522 -8.955

2001 7.385 -3.863 -7.727 -3.780

Acumulado 183 -38.523 -59.264 -88.076

Fuente: Elaboración propia en base a datos de Rapoport, Mario (2005) y Dirección de Cuentas Internaciona-
les del Ministerio de Economía.

la deuda externa acumularon 80.621 mi- y la remisión de utilidades y dividendos


llones de dólares entre 1992 y el 2001, la condujeron a un déficit crónico en la
remisión de utilidades y dividendos ve- cuenta corriente de la balanza de pagos.
rificaron un acumulado de 22.301 millo- En efecto, el déficit acumulado entre
nes de dólares durante el mismo perío- 1991 y el 2001 de la cuenta corriente de
do. Visto de otra manera, entre 1992 y el la balanza de pagos fue de 88.076 millo-
2001 anualmente en promedio se pagó nes de dólares.
por intereses de la deuda externa 8.062 De esta manera, el déficit estructu-
millones de dólares y se remitieron uti- ral de la cuenta corriente que se experi-
lidades y dividendos por 2.230 millones mentó durante este modelo generó una
de dólares. necesidad permanente de divisas para el
Por lo tanto, el déficit comercial, el sostenimiento del Plan de Convertibili-
pago de intereses por la deuda externa dad, lo cual obligaba a obtener un saldo
La economía argentina post convertibilidad | 21

Cuadro Nº3: Evolución de los intereses pagados y de la remisión de utilidades, 1992-2001


(millones de dólares y porcentaje del PBI).

Año Intereses pagados Utilidad y dividendos

Millones de % del PBI Millones de % del PBI


dólares dólares

1992 3.494 1,54 1.259 0,55

1993 3.609 1,52 1.990 0,84

1994 4.774 1,90 2.259 0,90

1995 6.375 2,62 2.619 1,07

1996 7.353 2,86 2.541 0,99

1997 8.826 3,18 2.777 1,00

1998 10.347 3,59 3.162 1,09

1999 11.329 4,00 2.213 0,78

2000 12.352 4,47 2.588 0,93

2001 12.162 4,60 893 0,33

Acumulado 80.621 22.301

Promedio 1992-2001 8.062 2.230

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Rapaoport, Mario (2005) y Dirección de Cuentas Internacio-
nales del Ministerio de Economía.

positivo en la cuenta de capital de la ba- En primer lugar, con respecto a la


lanza de pagos. cuenta de capital de la balanza de pagos
Efectivamente, el superávit acumu- se consolidó otro mecanismo de salida
lado entre 1991 y el 2001 de la cuenta de de divisas. En efecto, como consecuen-
capital fue de 113.205 millones de dó- cia de la consolidación del modelo de
lares. Entonces, la pregunta esencial es valorización financiera durante el ré-
¿qué componente de la cuenta de capital gimen convertible se expandió fuerte-
aportó las divisas necesarias para el sos- mente la fuga de capitales al extranjero,
tenimiento de la paridad cambiaria?. La lo cual implicaba otra salida de divisas
respuesta a esta pregunta es fundamen- de la economía argentina. De esta for-
tal para analizar la sustentabilidad del ma, el stock de capitales locales en el
modelo de Convertibilidad. exterior pasó de 54.936 millones de
22 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

Cuadro Nº4: Evolución de la cuenta de capital y de las reservas, 1990-2001 (millones de


dólares).

Año Cuenta de Capital y financiera Variación de las reservas

1991 2.984 2.728

1992 9.169 3.274

1993 14.196 4.250

1994 13.781 682

1995 7.701 -102

1996 12.249 3.882

1997 17.709 3.273

1998 18.354 3.438

1999 13.772 1.201

2000 8.732 -439

2001 -5.442 -12.083

Acumulado 113.205 10.104

Fuente: Elaboración propia en base a datos de Rapoport, Mario (2005) y Dirección de Cuentas Internaciona-
les del Ministerio de Economía.

dólares en 1991 a 137.805 millones de una entrada indefinida de divisas. Ade-


dólares en el 2001. más, como señalamos anteriormente, la
Por su parte, la inversión extranjera inversión extranjera directa generó una
directa experimentó un fuerte aumento creciente salida de divisas en concepto
durante el régimen convertible. Entre de utilidades y dividendos.
1992 y el 2001 entraron a la economía De esta forma, el régimen conver-
argentina 60.176 millones de dólares en tible dependía del endeudamiento ex-
concepto de inversión extranjera directa. terno para poder equilibrar el balance
Sin embargo, la inversión extranjera de pagos y generar el ingreso de divisas
directa durante el régimen convertible se que se necesitaba. Es decir, si la inver-
caracterizaba en su gran mayoría por la sión extranjero no se expandía en forma
compra de empresas ya existentes, como continua, sobre todo como resultado del
por ejemplo las empresas públicas pri- predominio de la adquisición de firmas
vatizadas. Por lo tanto, no representaba ya existentes, era necesario para soste-
La economía argentina post convertibilidad | 23

Cuadro Nº5: Flujos de la inversión extranjera directa, 1980-2001 (millones de dólares


corrientes).

Periodo Total de IED

Promedio anual

1980-1984 442

1985-1989 730

1980-1989 586

1992-1994 3.620

1995-1998 7.329

1999-2001 12.933

1992-2001 6.018

Acumulados

1980-1989 5.859

1992-2001 60.176

Fuente: Elaboración propia en base a datos de Chudnovsky, Daniel; López, Andrés (2001) y Lavarello, Pablo
José (2004).

ner el régimen cambiario el crecimiento pagos era permanentemente deficitaria


permanente del endeudamiento externo. debido a tres causas fundamentales: el
Asimismo esta necesidad era cada vez déficit comercial, el pago de intereses de
más imperiosa debido al peso creciente la deuda externa y la remisión de utilida-
que tenían la creciente fuga de capitales, des de las empresas extranjeras.
el pago de los servicios de la deuda exter- Por lo tanto, la divisas debía entrar
na y el porcentaje elevado de la repatria- obligatoriamente por la balanza de pa-
ción de utilidades y dividendos por parte gos. Con respecto a este último compo-
de las empresas extranjeras. nente la fuga de capitales al extranjero
En resumen, para el sostenimiento también se transformó en una salida
del modelo de Convertibilidad era fun- permanente de divisas. De esta forma,
damental la entrada de divisas para au- quedaban dos rubros que podían apor-
mentar las reservas del Banco Central. tar las divisas necesarias para el sos-
La cuenta corriente de la balanza de tenimiento de la Convertibilidad: la
24 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

inversión extranjera directa y la deuda terno público fue significativamente su-


externa. perior al pago de los intereses devenga-
Si bien el primer rubro creció fuer- dos por parte del Estado. Efectivamente,
temente durante este período no era su- mientras que el endeudamiento externo
ficiente debido a las características que del Estado entre 1992 y el 2001 fue de
adquirió la inversión extranjera directa 56.465 millones de dólares, el pago de
durante el régimen de Convertibilidad los intereses devengados durante este
que consistía en su mayoría en adqui- mismo período fue de 35.820 millones
sición de empresas ya existente. Enton- de dólares. Estos datos demuestran, por
ces fue la deuda externa la que aportó lo tanto, que fue fundamentalmente la
las divisas necesarias para equilibrar la deuda externa pública la que permitió
cuenta corriente de la balanza de pagos y cubrir el déficit externo del sector priva-
aportar las divisas necesarias para el au- do y aportar las reservas del Banco Cen-
mento de la reservas del Banco Central y tral con el objetivo de sostener el modelo
permitir de esta manera el sostenimien- de Convertibilidad.
to del Plan de Convertibilidad. Con respecto a la balanza de pagos
Pero entonces la pregunta que surge del sector privado, en primer lugar la
es ¿qué sector se endeudó en el extranje- cuenta corriente tuvo un significativo
ro para sostener el modelo de Converti- déficit especialmente como consecuen-
bilidad? Esta pregunta se puede respon- cia del saldo negativo del pago de los
der analizando la balanza de pagos del servicios reales y otras transferencias y
sector público y del sector privado por por el pago devengado por la deuda ex-
separado. terna del sector privado. Asimismo, si
Con respecto a la balanza de pagos bien la balanza comercial verificó entre
durante el modelo de Convertibilidad 1992 y el 2001 un saldo levemente po-
fue el sector publico quien verificó un sitivo, esto se debió a los últimos años
saldo positivo. En cambio, el sector pri- del régimen convertible, donde la crisis
vado experimentó durante este período económica generó una abrupta caída de
un saldo significativamente negativo. las importaciones permitiendo neutrali-
Mientras que el sector público tuvo un zar la balanza comercial negativa de los
saldo positivo en su balanza de pago de años anteriores.
33.098 millones de dólares entre 1992 y Por su parte, si bien la cuenta de
el 2001, el sector privado verificó un sal- capital experimentó un saldo positivo
do negativo de 26.070 millones de dóla- durante el Plan de Convertibilidad, no
res durante el mismo período. permitió cubrir el déficit de la cuenta
Asimismo, el saldo positivo del sec- corriente del sector privado. En efecto,
tor público no sólo alcanzó para cubrir mientras el déficit de la cuenta corriente
el déficit en la balanza de pago del sec- entre 1992 y el 2001 fue de 51.733 millo-
tor privado sino que además permitió nes de dólares, el superávit de la cuenta
obtener la reservas necesarias para el de capital durante el mismo período fue
sostenimiento del modelo de Converti- de 25.664 millones de dólares.
bilidad. Dentro de los diferentes compo-
Por otro lado, el endeudamiento ex- nentes de la balanza de pagos fueron la
La economía argentina post convertibilidad | 25

Cuadro Nº6: Evolución de la balanza de pagos del sector público y del sector privado,
1992-2001 (millones de dólares).

Sector público y Sector privado Total


BCRA (financiero y no
financiero)

Cuenta Corriente -36.881 -51.733 -88.614

Balanza Comercial 0 41 41

Serv Reales y otras transferencias -1.062 -31.904 -32.965

Rentas de la inversión -35.820 -19.870 -55.690

Cuenta Capital y Financiera 69.979 25.664 95.642

Endeudamiento externo 56.465 42.771 99.236

Inversión extranjera directa 10.581 65.859 76.440

Inversión de cartera 3.508 -12.462 -8.954

Fuga de capitales 0 -72.819 -72.819

Otros flujos -575 2.314 1.739

Saldo de la Balanza de Pagos 33.098 -26.070 7.028

Fuente: Basualdo, Eduardo (2006).

deuda externa y la inversión extranjera, cubrir el déficit comercial, la remisión de


directa y de cartera, los rubros que cola- utilidades de las empresas extranjeras,
boraron en mayor medida con el supe- el pago de intereses de la deuda externa
rávit de la cuenta de capital del sector y la fuga de capitales del sector privado
privado. En contraposición la fuga de al extranjero.
capitales se constituyó en el rubro prin-
cipal de la salida de recursos por parte Evolución de la deuda externa
del sector privado. De esta manera, durante el régimen con-
De todo lo anterior, se puede con- vertible se verificó un fuerte crecimiento
cluir que, si bien la inversión extranje- del endeudamiento externo de la econo-
ra y la deuda externa privada crecieron, mía argentina tanto del sector privado
fue el endeudamiento externo público el como del sector público.
que permitió obtener las reservas que se Mientras la deuda externa privada
necesitaban para el sostenimiento de la creció de 8.598 a 51.984 millones de
paridad cambiaria al mismo tiempo de dólares entre 1991 y el 2001, el endeu-
26 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

damiento externo público aumentó de desequilibrio en las cuentas públicas se


52.739 a 88.259 millones de dólares du- profundizó a partir de la crisis final del
rante el mismo período; lo cual implicó régimen convertible debido a la reduc-
que la deuda externa total durante el ción de la recaudación tributaria como
modelo de Convertibilidad creciera de consecuencia de la crisis económica.
61.337 a 140.242 millones de dólares. Con respecto al resultado fiscal du-
En otras palabras, durante este período rante el modelo de Convertibilidad po-
la deuda externa total creció en 78.905 demos destacar tres etapas bien diferen-
millones de dólares. ciadas3.
La primera etapa que se extendió
Evolución del déficit fiscal desde 1991 a 1994 coincidió con la fase
Por otro lado, durante este período se ve- de estabilización de los precios y el
rificó un efecto negativo sobre las cuen- inicio de un fuerte crecimiento econó-
tas fiscales. El déficit fiscal fue una de las mico. Durante este período se produ-
características más sobresalientes del jo una mejora de las cuentas públicas
modelo de Convertibilidad. Incluso este como consecuencia del fin de la hiper-

Cuadro Nº7: Evolución de la deuda externa y la fuga de capitales en Argentina, 1991-2001

Año Deuda externa Deuda externa Deuda externa Total Stock de capitales locales
pública privada en el exterior

1991 52.739 8.598 61.337 54.936

1992 50.678 12.292 62.972 55.096

1993 53.606 18.820 72.425 60.332

1994 61.268 24.641 85.908 68.167

1995 67.192 31.955 99.146 83.884

1996 74.113 36.501 110.614 96.206

1997 74.912 50.139 125.051 112.207

1998 83.111 58.818 141.929 118.383

1999 84.750 60.539 145.289 124.455

2000 84.851 61.724 146.575 131.892

2001 88.259 51.984 140.242 137.805

Fuente: Basualdo, Eduardo (2003)

3
Damill, Mario; Frenkel, Roberto y Juvenal, Luciana (2004).
La economía argentina post convertibilidad | 27

inflación que había licuados los ingre- promedio entre 1991 y 1994 hubiera sido
sos fiscales reales y de la reactivación de 1,16% del Producto Bruto Interno.
económica conseguida en los primeros La segunda fase se inició en 1994,
años de la década del noventa. Incluso año en el cual se produjo la reforma pre-
entre 1992 y 1993 el sector público con- visional, hasta 1997. En relación con las
solidado había alcanzado un superávit cuentas públicas la reforma del sistema
moderado, aunque para todo el período previsional generó un fuerte desequili-
en su conjunto el sector estatal tuvo un brio del sistema de reparto administra-
déficit que fue en promedio de 0,56% do por el sector público como resultado
del producto. del traslado de una gran cantidad de
Pero además en esta recomposición aportantes al régimen privado de capi-
de las cuentas públicas fueron funda- talización. Por lo tanto, los ingresos del
mentales el ingreso de dinero en concep- sistema de la seguridad social público
to de las transferencias de las empresas se redujeron notablemente a partir de
públicas al sector privado. En efecto, si 1994.
descontamos la entrada de dinero como Asimismo se comenzó a recurrir a las
resultado de las privatizaciones, el déficit denominadas “devaluaciones fiscales”.

Cuadro Nº8: Resultados fiscales en la década del noventa, 1991-2001 (base devengada, en
millones de dólares, a precios corrientes)

Periodos Resultado Resultado Resultado Pago de Resultado Resultado Resultado


primario de la primario intereses del sector de las del sector
sin seg. seguridad (3)=(1)+(2) (4) público provincias público
Social (1) social (2) nacional (6) consolidado
(5)=(3)-(4) (7)=(5)+(6)

Acumulado 18.154 -6.495 11.658 10.654 1.004 -6.116 -5.112


1991-94

Acumulado 13.967 -16.193 -2.226 14.036 -16.262 -4.553 -20.815


1995-97

Acumulado 34.851 -29.656 5.195 35.271 -30.076 -15.759 -45.835


1998-01

Acumulado 66.972 -52.345 14.627 59.960 -45.333 -26.428 -71.762


1991-01

Fuente: Damill, Mario; Frenkel, Roberto y Juvenal, Luciana (2004)


(2) No corresponde exactamente al déficit del sistema de seguridad social público, sino a la diferencia
entre los pagos previsionales reflejados en las cuentas del Gobierno Nacional y los ingresos propios de
ese sistema, derivados de aportes patronales y de contribuciones jubilatorias sobre el salario. Ese sistema
también recibe ingresos a partir de otras fuentes, como una parte de la recaudación del impuesto a las
ganancias, entre otras.
28 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

Es decir, el sector estatal empezó a re- se generó a pesar de la suba del Impuesto
ducir la presión tributaria, sobre todo en al Valor Agregado en 1995 con el objetivo
los sectores económicos que fabricaban de incrementar la recaudación tributaria
bienes transables, con el objetivo de re- en medio de la crisis del “tequila”.
vertir los efectos de la apreciación cam- A esto debemos sumarle el incremen-
biaria y así de esta forma poder lograr un to de la participación de los intereses
incremento de las exportaciones. Espe- de la deuda. En efecto, en esta etapa el
cíficamente las desgravaciones practica- déficit financiero fiscal aumentó aproxi-
das en las contribuciones patronales tu- madamente dos puntos del producto en
vieron un impacto fuertemente negativo comparación al período anterior, siendo
sobre las cuentas públicas. las perdidas de los ingresos del sistema
Por lo tanto, como resultado de la previsional público la causa principal del
perdida de ingresos a partir de la reforma crecimiento en el déficit fiscal del sector
previsional y de las “devaluaciones fisca- estatal. Pues, un 60% de la suba del dé-
les” se produjo un importante crecimien- ficit fiscal se produjo por la reforma pre-
to del déficit fiscal. Incluso este aumento visional.

Cuadro Nº9: Evolución del pago del intereses del sector público, 1991-2001 (millones de
dólares y porcentaje del Producto Bruto Interno).

Año Pago de intereses del sector público Pago de intereses del sector
en millones de dólares público en % del PBI

1991 3.939 1,8

1992 4.344 2,0

1993 4.047 1,7

1994 3.089 1,2

1995 3.860 1,5

1996 4.608 1,7

1997 5.745 2,0

1998 6.664 2,2

1999 8.224 2,9

2000 9.656 3,4

2001 9.958 3,7

Fuente: Carrera, Jorge (2004).


La economía argentina post convertibilidad | 29

Sin embargo, también fue impor- el tercer período se debió fundamen-


tante el aumentó del gasto público en talmente al pago de los intereses de la
concepto de servicio de la deuda pública. deuda pública.
En este sentido, un 25% del aumento del Mientras que los intereses de la deu-
desequilibrio fiscal se generó por el in- da en 1991 representaban el 5,6% de los
cremento en la carga de los intereses de ingresos tributarios, este porcentaje se
la deuda pública. incrementó al 23,4% en el 2001. Este
A partir de 1998 se inició el tercer porcentaje comenzó a subir en forma
período que se prolongó hasta la caída sistemática a partir de 1995. Visto de
de la Convertibilidad. En estos años el otra manera la tasa media de interés so-
déficit fiscal tuvo un abrupto crecimien- bre la deuda pública aumentó del 6,6%
to, llegando a representar 6 puntos del en 1992 al 9,4% en el 2001.
producto en el 2001. Por lo tanto, si bien el modelo de
Incluso el déficit anual promedio Convertibilidad resulto eficiente para
del tercer período fue superior al re- prohibir la emisión monetaria con el ob-
gistrado en 1994 en 7.112 millones de jetivo de financiar el déficit del Estado,
dólares. Este importante aumento del no resolvió el problema de los ajustes
déficit fiscal se debió en primer lugar al fiscales y obligó al endeudamiento del
incremento en el pago de intereses de sector público para cubrir los desequi-
la deuda que en promedio superó en librios de las cuentas públicas. En otras
6.784 millones de dólares en compa- palabras, el régimen convertible en lugar
ración a 1994 y en segundo lugar a la de solucionar el problema de los déficits
brecha existente en el sistema de segu- fiscales, sustituyó la emisión de dinero
ridad social que superó en promedio en por parte del Banco Central por deuda
4.867 millones de dólares al desequili- pública para financiar los desajustes
brio existente en 1994. Es decir, el gran entre el gasto público y la recaudación
crecimiento del déficit fiscal durante tributaria.

Cuadro Nº10: Comparación del déficit público promedio de 1998-2001 con el de 1994
(base devengada, en millones de dólares, a precios corrientes).

Variación del déficit consolidado +7.112

Variación del déficit de la seguridad social +4.867

Variación del déficit primario del sector público nacional sin -5.131
seguridad social

Variación del déficit primario provincial +592

Variación de los pagos de intereses del sector público consolidado +6.784

Fuente: Damill, Mario; Frenkel, Roberto y Juvenal, Luciana (2004).


30 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

Cuadro Nº11: Evolución de la presión tributaria del sector público consolidado y peso de
los intereses de la deuda total del sector público consolidado, 1991-2001 (porcentajes).

Año Presión tributaria Tasa media de interés Intereses sobre


(% del PBI) sobre la deuda pública ingresos tributarios

1991 18,8 Nd 5,6

1992 20,8 6,6 8,3

1993 21,3 5,0 6,0

1994 21,1 5,5 6,9

1995 20,9 6,1 9,2

1996 19,6 5,8 9,7

1997 21,0 6,7 10,9

1998 21,4 7,6 12,2

1999 21,4 8,3 15,9

2000 21,9 8,9 18,5

2001 21,1 9,4 23,4

Fuente: Damill, Mario; Frenkel, Roberto y Juvenal, Luciana (2004).

Esta evolución del déficit fiscal se 2.4. La crisis final del modelo de
tradujo en un importante crecimiento de Convertibilidad
la deuda pública durante el modelo de
Convertibilidad. Considerando el perío- De esta forma, la economía argenti-
do en su conjunto mientras que al inicio na durante el Plan de Convertibilidad
del régimen convertible la deuda pública experimentaba un doble déficit que lo
total era de 86.912 millones de dólares tornaba un modelo económico insoste-
(40% del Producto Bruto Interno), en nible. Por un lado, el déficit de la cuen-
el 2001, cuando finalizó este modelo ta corriente que generaba el aumento
económico, la deuda pública total era del endeudamiento externo del Estado
de 145.369 millones de dólares (53,5% para introducir las divisas necesarias
del Producto Bruto Interno). Es decir, para el sostenimiento del régimen cam-
se produjo un incremento del 67% de la biario. Por otro lado, el déficit fiscal que
deuda pública total a lo largo de todo el provocaba el incremento de la deuda
período. pública y que implicaba una necesidad
La economía argentina post convertibilidad | 31

Cuadro Nº12: Evolución de la deuda pública total (millones de dólares y porcentaje del
Producto Bruto Interna).

Año Total deuda pública Total deuda pública (% del PBI)

1991 86.912 40,7

1992 85.196 39,5

1993 81.761 34,6

1994 86.828 33,7

1995 92.091 35,7

1996 104.805 38,5

1997 109.201 37,3

1998 120.457 40,4

1999 130.138 46,0

2000 136.727 48,0

2001 145.369 53,5

Fuente: Carrera, Jorge (2004).

creciente de financiamiento para el sec- incremento de los servicios de la deuda


tor estatal. que eran cubiertos con un mayor endeu-
Asimismo, a partir de la sucesión de damiento. Sin embargo, esta dinámica
shocks externos negativos, iniciados con provocaba un incremento del riesgo
la devaluación asiática y seguido por el país y por lo tanto de los intereses que el
default ruso en 1998 y la devaluación de sector público debía pagar por la deuda
Brasil en 1999, se produjo el raciona- contraída, lo cual obligaba a una nece-
miento de fondos prestables a los países sidad mayor de endeudamiento público
en desarrollo, que en la economía argen- al mismo tiempo que se producía una
tina se agravó debido a los problemas contracción de los capitales internacio-
macroeconómicos que atravesaba a fines nales para los países subdesarrollados
de la década del noventa. en general y para la economía argentina
Este desequilibrio macroeconómi- en particular.
co y el contexto internacional adverso Por otro lado, esta situación eco-
condujo a una lógica explosiva para la nómica afectó en forma negativo en el
economía argentina. En efecto, el au- sistema bancario argentino. Con la cri-
mento de la deuda pública generaba un sis mexicana de 1995 se produjo en la
32 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

economía argentina una gran perdida Con la superación de la crisis del “te-
de depósitos bancarios del 18% en cin- quila” en 1995 se produjo un aumento
co meses, lo cual generó un importante muy significativo de la cantidad de mone-
problema de liquidez. Esto condujo a da y crédito, junto con el ingreso de una
una drástica disminución del crédito con importante cantidad de banco extranje-
la consiguiente crisis económica. ros; lo cual daba la sensación de un sis-
Esta recesión obligó a realizar una tema financiero fuerte y consolidado que
reforma del Banco Central permitién- había podido superar el shock externo.
dole una refinanciación de redescuento Sin embargo, a partir de 1998 con la
más amplia y por períodos más largos. crisis económica a partir de la sucesión
De esta manera, el stock de redescuentos de shoks externos negativos el sistema
se incrementó de 400 millones de dóla- financiero argentino se vio fuertemente
res en marzo de 1995 a 1.800 millones perjudicado, mostrando sus enormes
en julio de 19954. debilidades.

Cuadro Nº13: Evolución de los depósitos y de los créditos, 1991-2001 (millones de dólares
y porcentajes del Producto Bruto Interno).

Año Depósitos totales Depósitos totales Depósitos en Créditos al sector


(millones de (% del PBI) dólares (% total privado (% del
dólares) de los depósitos) PBI)

1991 13.796 6,5 47,6 10,6

1992 25.396 11,8 45,7 15,8

1993 39.920 16,9 49,4 17,8

1994 46.555 18,1 50,6 20,2

1995 43.566 16,9 53,9 19,9

1996 50.491 18,6 51,5 19,9

1997 64.635 22,1 51,2 21,6

1998 73.454 24,6 53,1 23,6

1999 78.788 27,8 58,9 24,2

2000 87.700 30,8 57,1 23,1

2001 66.500 24,5 66,0 22,5

Fuente: Carrera, Jorge (2004).

4
Carrera, Jorge (2004).
La economía argentina post convertibilidad | 33

Pese a la fuerte recesión económi- 1999 se verificó una reducción del stock
ca que estaba atravesando la economía de crédito al sector privado que luego se
argentina y los desajustes macroeconó- junto con la disminución del volumen de
micos que denotaban la insostenibili- los depósitos que a fines de 2001 se tra-
dad del modelo de Convertibilidad, en dujo en una “corrida bancario”5. En efec-
diciembre de 2000 el Fondo Monetario to, ante la desconfianza los ahorristas en
Internacional a cambio de un fuerte un primer momento transformaron los
ajuste fiscal aprobó un paquete de asis- depósitos de pesos a dólares, pero luego
tencia financiera de 39.700 millones de comenzaron a retirar los depósitos de los
dólares para la Argentina. bancos.
Sin embargo, debido a la incapacidad Dicho en otras palabras, en un con-
para restaurar la confianza, el sistema texto de una macroeconomía inestable
bancario continuó perdiendo depósitos se produjo a lo largo del 2001 una “corri-
a lo largo de todo el año 2001. A partir de da” de depósitos bancarios ante el temor

Cuadro Nº14: Evolución de la desocupación, subocupación, trabajo no registrado,


pobreza e indigencia; 1991-2001 (porcentajes, onda octubre).

Año Desocupación Subocupación Trabajo no Hogares Hogares


registrado (Gran Pobres Indigentes
Buenos Aires)

1991 6,0 7,9 30,6 16,2 2,2

1992 7,0 8,1 30,5 13,5 2,5

1993 9,3 9,3 32,1 13,0 3,2

1994 12,2 10,4 28,1 14,2 3,0

1995 16,6 12,5 32,5 18,2 4,4

1996 17,3 13,6 35,8 20,1 5,5

1997 13,7 13,1 35,6 19,0 5,0

1998 12,4 13,6 36,7 18,2 4,5

1999 13,8 14,3 37,4 18,9 4,8

2000 14,7 14,6 37,5 20,8 5,6

2001 18,3 16,3 37,8 25,5 8,3

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec y Lindenboim, Javier y González, Mariana (2004).

5
Bleger, Leonardo (2004).
34 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

de los ahorristas. Este pánico aceleró y presión de los grupos económicos loca-
profundizó el desenlace de la crisis eco- les que habían fugados al extranjero sus
nómica. dólares y de los sectores exportadores, el
Debido a este drenaje de depósitos se gobierno de Duhalde decidió unificar los
produjo el denominado “corralito” adop- dos mercados cambiarios cuando el tipo
tado en noviembre de 2001, es decir, la de cambio libre había llegado a los 2,10
restricción al retiro de dinero por parte pesos por dólar.
del público, lo cual explicitaba el colapso Por lo tanto, se estableció un merca-
bancario producto de la crisis económica do cambiario unificado con un régimen
que generó la salida del modelo de Con- de flotación libre. Pero luego de una
vertibilidad. corrida bancaria el dólar rápidamen-
te ascendió a los 4 pesos, aunque luego
2.5. La insostenibilidad social del tendió a descender paulatinamente alre-
modelo de Convertibilidad dedor de los tres pesos por dólar.
Pero el modelo de Convertibilidad no Asimismo, se introdujeron una serie
solo era insostenible económicamente de retenciones a diferentes productos.
sino también desde el punto de vista so- Entre ellos, se establecieron retenciones
cial. Efectivamente, durante el régimen del 20% a las exportaciones de petróleo
convertible se produjo un crecimiento de crudo, un 10% para los productos prima-
la desocupación, subocupación, trabajos rios y un 5% para las ventas externas de
no registrados, pobreza e indigencia. manufacturas agroindustriales e indus-
triales. Las retenciones tenían como ob-
3. La economía post convertibilidad jetivos entre otras cosas moderar el efec-
to inflacionario de la devaluación de la
3.1. La salida de la Convertibilidad moneda nacional al mismo tiempo que
En un primer momento el gobierno de permitía incrementar la recaudación del
Duhalde, reconociendo explícitamen- Estado nacional.
te el fin del modelo de Convertibilidad, Por otro lado, se produjo una pe-
produjo una devaluación moderada del sificación de las tarifas de los servicios
tipo de cambio. Para esto estableció dos públicos, las cuales por contrato se en-
mercado cambiarios con la expectativa contraban dolarizadas, para evitar el in-
de una posible convergencia en el media- cremento de las mismas y el recrudeci-
no plazo: por un lado, un mercado oficial miento del proceso inflacionario.
para el comercio exterior con una nueva Con respecto al sistema bancario
paridad de 1,40 pesos por dólar y, por en un primer momento el gobierno de
otro lado, un mercado libre determinado Duhalde estableció lo que se denomi-
por la oferta y demanda de divisas6. no el “corralón”, que significaba una
Sin embargo, ante el fuerte incre- extensión del corralito y consistía en la
mento de la demanda de divisas y la inmovilización de los plazos fijos. Ade-

6
Rapoport, Mario (2005).
7
Rapoport, Mario (2005).
La economía argentina post convertibilidad | 35

más, como consecuencia del alto nivel 3.2. La evolución del producto
de dolarización del sistema bancario que Luego de una de las crisis más profunda
se había generado durante el régimen de la historia económica argentina que se
convertible, se pesificaron los depósitos extendió desde mediados de 1998 hasta
a una relación de un dólar por 1,40 pesos el 2002, y que implicó la caída del mode-
para evitar el quiebre masivo de los ban- lo de Convertibilidad a fines de 2001, la
cos. Luego, con el retorno de la confianza economía argentina inició un proceso de
se fue desarticulando paulatinamente el reactivación económica a partir de me-
“corralito” y “corralón” para que los aho- diados de 2002.
rristas pudieran retirar normalmente A partir de 2003 se profundizó el
sus ahorros del sistema financiero. sendero de crecimiento económico, au-
También se estableció la denomi- mentando el Producto Bruto Interno de
nada pesificación asimétrica que impli- 256.023 millones de pesos en el 2003 a
caba la pesificación de los depósitos de 330.534 millones de pesos en el 2006.
los ahorristas al 1,40 pesos más el CER Incluso en el 2005 el Producto Bruto
(un índice que recogía la evolución de la Interno había superado en pesos el nivel
inflación) al mismo tiempo que los pres- del producto de 1998 que había sido de
tamos se pesificaban 1 a 18. Por otro lado, 288.123 millones de pesos y que repre-
con el objetivo de compensar a los ban- sentó el producto más elevado del régi-
cos, el gobierno de Duhalde emitió un men de Convertibilidad.
bono en dólares para hacerse cargo de la En términos porcentuales el Pro-
diferencia que implicaba la pesificación ducto Bruto Interno creció el 8,8% en el
asimétrica. 2003, el 9,0% en el 2004, el 9,2% en el

Cuadro Nº15: Evolución del Producto Bruto Interno argentino, 2002-2006 (en millones
de pesos a precios de 1993 y variación porcentual respecto a igual periodo del año
anterior).

Año En millones de pesos Variación porcentual

2002 235.236 -10,9

2003 256.023 8,8

2004 279.141 9,0

2005 304.764 9,2

2006 330.534 8,5

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.

8
Rapoport, Mario (2005).
36 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

2005 y el 8,5% en el 2006; lo cual impli- económico de China y la India. De esta


ca que entre el 2003 y el 2006 se pro- forma, las exportaciones aumentaron de
dujo un crecimiento promedio anual del 33.123 a 46.275 millones de dólares en-
8,9%. Contabilizando el año 2007, en el tre el 2002 y el 2006.
cual también se experimentó un aumen- Sin embargo, es importante destacar
to del producto, la economía argentina que también se expandieron las impor-
verificó de esta forma su quinto año de taciones como consecuencia del fuerte
crecimiento económico ininterrumpido. crecimiento económico que se viene pro-
duciendo durante este período. En efec-
3.3. La sustentabilidad del to, las compras al exterior crecieron de
crecimiento económico 14.812 a 38.530 millones de pesos entre
el 2002 y el 2006.
Evolución del comercio exterior Este aumento de las importaciones
A partir de la devaluación de la mone- generó que durante el crecimiento post
da nacional con la caída del modelo de convertibilidad se redujera el superávit
Convertibilidad a principios de 2002 y de la balanza comercial, el cual pasó de
que generó un fuerte aumento de las ex- 18.311 a 7.745 millones de pesos entre el
portaciones, la economía argentina co- 2002 y el 2006. Por lo tanto, si bien el
menzó a experimentar un superávit en la superávit comercial es una de las carac-
balanza comercial, lo cual provocó una terísticas más sobresalientes del creci-
entrada permanente de divisas al país. miento económico post devaluación, las
Al efecto de la devaluación debemos importaciones comenzaron a crecer a un
agregarle el fuerte aumento que experi- ritmo más fuerte que las exportaciones,
mentaron los precios internacionales de lo cual genera una reducción constante
las materias primas como consecuen- del superávit comercial.
cia fundamentalmente del crecimiento Con respecto a los distintos rubros

Cuadro Nº16: Evolución de la balanza comercial, 2002-2006 (en millones de pesos, a


precios de 1993).

Año Exportaciones Importaciones Balanza Comercial

2002 33.123 14.812 18.311

2003 35.108 20.376 14.732

2004 37.957 28.551 9.406

2005 43.083 34.301 8.782

2006 46.275 38.530 7.745

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.


La economía argentina post convertibilidad | 37

exportados se produjo una cierta recu- del 48,60% al 34,82% durante el mismo
peración de las ventas externas de los período.
productos industriales. En efecto, la Este fenómeno denota que en estos
participación de las exportaciones de bienes se produjo una cierta sustitución
manufactura de origen industrial en las de importaciones por producción nacio-
ventas externas totales se incrementó nal; lo cual esta asociado a la recupera-
del 29,63% al 31,91% entre el 2002 y el ción experimentada por el sector ma-
2006. nufacturero durante el crecimiento post
Visto de otra manera, mientras las convertibilidad.
exportaciones de producto primario y Sin embargo, aumentó la participa-
de combustible y energía redujeron su ción de la importación de bienes de capi-
participación en las exportaciones tota- tal que pasó del 14,38% al 24,55% entre
les, creció la participación de las ventas el 2002 y el 2006, lo cual muestra que en
externas de las manufacturas de origen este tipo de productos, más sofisticados
agropecuaria e industrial. Esto demues- y con mayor valor agregado, no se expe-
tra el aumento en el valor agregado de rimentó una sustitución por producción
las exportaciones llevadas a cabo a partir nacional.
de la devaluación de la moneda.
Por su parte, con respecto a las com- Evolución del déficit fiscal
pras en el extranjero los rubros que dis- Por otro lado, la economía argentina no
minuyeron su participación en las im- sólo obtuvo un superávit comercial a
portaciones totales fueron los bienes de partir de la salida del régimen de Con-
consumo del 12,65% al 11,27% entre el vertibilidad, sino que además a partir de
2002 y el 2006 y los bienes intermedios 2003 comienza a obtener un superávit

Cuadro Nº17: Evolución de los distintos rubros de las exportaciones de la economía


argentina, 2002-2006 (porcentajes de las exportaciones totales).

Año Productos Manufactura de Manufactura de Combustible y


Primarios origen agropecuario origen industrial energía

2002 20,55 31,73 29,63 18,09

2003 21,61 33,42 26,88 18,09

2004 19,82 34,61 27,69 17,88

2005 19,64 32,82 29,77 17,72

2006 18,57 32,81 31,91 16,70

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.


38 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

Cuadro Nº18: Evolución de los distintos rubros de las importaciones de la economía


argentina, 2002-2006 (en porcentajes de las importaciones totales).

Año Bienes Bienes Combustibles y Piezas y Bienes de Vehículos Resto


de intermedios lubricantes accesorios consumo automotores
capital para bienes de pasajeros
de capital

2002 14,38 48,60 5,36 16,97 12,65 1,93 0,11

2003 18,01 45,25 3,97 16,33 12,67 3,67 0,10

2004 23,75 38,46 4,47 16,14 11,14 5,33 0,71

2005 24,44 36,17 5,39 16,94 11,02 5,59 0,45

2006 24,55 34,82 5,07 17,97 11,27 5,97 0,35

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.

fiscal tanto primario como financiero. versión pública es importante el aumen-


El superávit primario, es decir, antes to que se registró durante este período
de pagar los servicios de la deuda públi- alcanzando los 6.807 millones de pesos
ca, fue de 11.984 millones de pesos en el en el 2005 y superando de esta manera
2003, de 18.076 millones de pesos en el el nivel más elevado del modelo de Con-
2004 y de 16.016 millones de pesos en vertibilidad que fue de 4.691 millones de
el 2005. Por su parte, el superávit finan- pesos en 1998.
ciero, esto es, con posterioridad al pago Este incremento se puede verificar
de los servicios de la deuda, fue de 4.340 en los siguientes datos. La inversión pú-
millones de pesos en el 2003, 11.644 blica pasó del 6,5% de la inversión total
millones de pesos en el 2004 y de 3.706 en el 2002 al 11,2% en el 2005. Por otro
millones de pesos en el 2005. lado, la participación de la inversión
Pero por otro lado, este superávit pública en el Producto Bruto Interno se
fiscal no se consiguió a partir de una po- incrementó del 0,7% al 2,2% durante el
lítica de ajuste, es decir, reduciendo el mismo período. Estos datos muestran
gasto público. En efecto, tanto el consu- un aumento continuo y permanente de
mo como la inversión pública aumenta- la inversión llevada a cabo por el Estado
ron durante este período. Mientras que nacional.
el consumo público se incrementó de El superávit fiscal junto con el per-
33.820 a 37.403 millones de pesos entre manente aumento del gasto público se
el 2002 y el 2005, la inversión pública sostiene debido al fuerte crecimiento de
pasó de 1.722 a 6.807 millones de pesos la recaudación tributaria, que pasó de
durante el mismo período. 52.844 a 122.861 millones de pesos entre
Específicamente con respecto a la in- el 2002 y el 2005. O visto de otra forma,
La economía argentina post convertibilidad | 39

Cuadro Nº19: Evolución del superávit primario y financiero, 2002-2005 (millones de


pesos y porcentaje del PBI).

Año Resultado primario Resultado Financiero

Millones de pesos % del PBI Millones de pesos % del PBI

2002 5.898,3 1,86 -906,7 -0,29

2003 11.984,4 3,19 4.340,5 1,15

2004 18.076,1 4,04 11.644,0 2,60

2005 16.016,8 3,01 3.706,0 0,70

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.

Cuadro Nº20: Evolución del consumo público y de la inversión bruta interna fija
pública de la economía argentina, 2003-2005 (en millones de pesos a precios de 1993 y
porcentaje).

Año Consumo público Inversión pública

Millones de pesos Porcentaje Millones de pesos Porcentaje

2002 33.820 95,2 1.722 4,8

2003 34.314 91,7 3.108 8,3

2004 35.247 88,1 4.748 11,9

2005 37.403 84,6 6.807 15,4

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.

la presión tributario aumentó del 16,91% Evolución de las reservas del Banco
al 23,10% entre el 2002 y el 2005. Central
Este aumento de la recaudación im- Durante el último año del modelo de
positiva se debió fundamentalmente al Convertibilidad y ante la desconfian-
crecimiento económico, a lo cual debe- za generalizada de la sostenibilidad del
mos sumarle la instauración de las re- mismo, los ahorristas, como dijimos, co-
tenciones a las exportaciones. menzaron a cambiar sus pesos por dóla-
40 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

Cuadro Nº21: Evolución de la inversión bruta interna fija pública y privada de la


economía argentina, 2002-2005 (millones de pesos a precios de 1993 y porcentaje de la
IBIF total).

Año IBIF privada IBIF pública IBIF total

Millones de pesos % de la IBIF total Millones de pesos % de la IBIF total

2002 24.811 93,5 1.722 6,5 26.533

2003 33.551 91,5 3.108 8,5 36.659

2004 44.532 90,4 4.748 9,6 49.280

2005 53.651 88,8 6.807 11,2 60.458

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.

Cuadro Nº22: Evolución de la inversión bruta interna fija a precio de 1993, 2002-2005
(en porcentaje del PBI a precio de 1993).

Año IBIF pública IBIF privada IBIF total

2002 0,7 10,6 11,3

2003 1,2 13,1 14,3

2004 1,7 16,0 17,7

2005 2,2 17,6 19,8

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.

Cuadro Nº23: Evolución de la recaudación tributaria de la nación, 2002-2005


(en millones de pesos y porcentaje del PBI).

Año En millones de pesos En porcentaje del PBI

2002 52.844 16,91

2003 75.107 19,98

2004 101.469 22,67

2005 122.861 23,10

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.


La economía argentina post convertibilidad | 41

res y a extraer sus depósitos del sistema miento del sistema financiero argenti-
bancario argentino, lo cual generó una no que se verifica en el aumento de los
abrupta caída de los depósitos banca- depósitos bancarios y la expansión del
rios y de las reservas del Banco Central crédito otorgado por los bancos al sec-
de la República Argentina. Esto condujo tor privado. En efecto, mientras que los
a una crisis bancaria y a la instauración depósitos en el sistema bancario crecie-
del “corralito bancario” para evitar el ron de 75.553 a 169.338 millones de pe-
quiebre generalizado del sistema finan- sos entre enero de 2003 y diciembre de
ciero argentino. 2006, los créditos al sector privado au-
A partir de la reactivación económi- mentaron de 34.854 a 75.064 millones
ca post convertibilidad el Banco Central de pesos durante el mismo período.
de la República Argentina comenzó una
política de acumulación de reservas ge- 3.4. La recomposición de la situación
nuinas, es decir, no a través de deuda social
externa como lo sucedido durante el Por otro lado, la nueva fase de crecimien-
régimen convertible, que permite, entre to económico post devaluación se carac-
otras cosas, poseer una mayor libertad teriza por un alto grado de inclusión
para realizar política monetaria. De esta social en contraposición a lo sucedido
forma, las reservas del Banco Central durante el modelo de Convertibilidad.
aumentaron de 10.501 a 32.037 millones En efecto, a partir de 2002 se observa
de dólares entre enero de 2003 y diciem- una drástica reducción del desempleo, la
bre de 2006. subocupación, la pobreza y el nivel de in-
Por otro lado, junto con el aumento digencia. Con respecto a los trabajos en
de las reservas se produjo un fortaleci- “negro” si bien en un primer momento

Cuadro Nº24: Evolución de la reservas del Banco Central de la República Argentina, de los
depósitos en efectivo en las entidades financieras y de los prestamos de las entidades
financieras al sector privado, 2003-2006 (en millones de dólares y pesos).

Año Reservas en millones de Depósitos en millones de Prestamos en millones de


dólares pesos pesos

02/01/2003 10.501 75.553 34.854

26/05/2003 11.048 80.890 31.059

31/12/2003 14.119 93.744 30.754

31/12/2004 19.595 115.172 38.872

30/12/2005 28.077 135.028 53.614

29/12/2006 32.037 169.338 75.064

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Banco Central de la Rep. Arg.
42 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

aumentaron, a partir del 2004 se inició luación es sustentable desde el punto


un proceso de reducción de los empleos de vista económico y social. Desde el
no registrados. punto de vista económico en la actua-
lidad la economía argentina ha expe-
rimentado cinco años de crecimiento
4. Conclusiones
ininterrumpido superando en pesos al
A partir del análisis de los resultados nivel del producto pico alcanzado en el
económicos y sociales obtenidos du- año 1998. Pero además mientras que en
rante el modelo de Convertibilidad y 1998 la economía argentina marchaba
la economía post devaluación se puede hacia el colapso, el crecimiento post de-
establecer la diferencia no menor entre valuación es acompañado por un supe-
dos conceptos: insostenibilidad y vulne- rávit fiscal y comercial junto al aumento
rabilidad. constante de las reservas del Banco Cen-
El régimen convertible instaurado tral. En otras palabras, el crecimiento
a principios de la década del noventa económico post Convertibilidad no se
durante el gobierno del Dr. Carlos Me- sostiene en el endeudamiento externo
nem y ratificado durante el gobierno de público, lo cual lo transforma en un cre-
la Alianza era insostenible. Insostenible cimiento sustentable desde el punto de
económicamente debido a que se sus- vista económico.
tentaba en el aumento de la deuda pú- Pero también es sustentable desde
blica externa. Insostenible socialmente el punto de vista social. En efecto, y a
debido a que se traducía en un aumento diferencia de los sucedido en el Plan de
del desempleo, subempleo, trabajos no Convertibilidad, a partir del crecimien-
registrados, pobreza e indigencia. to post devaluación se inició una fuerte
En cambio, la economía post deva- reducción del desempleo, subempleo,

Cuadro Nº25: Evolución de la desocupación, subocupación, trabajo no registrado,


pobreza e indigencia, 2002-2006 (porcentajes).

Año Desocupación Subocupación Trabajo no Hogares pobres Hogares


registrado indigentes

2002 17,9 19,9 44,2 45,7 19,5

2003 14,5 11,5 49,5 36,5 15,1

2004 12,1 10,1 48,9 29,8 10,7

2005 10,1 8,6 45,5 24,7 8,4

2006 8,7 7,5 42,9 19,2 6,3

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.


La economía argentina post convertibilidad | 43

pobreza e indigencia y una leve disminu- mento de los créditos a tasas bajas
ción del trabajo en “negro”. para el sector productivo.
Entonces la pregunta que surge, so- • La contención de la inflación al ser
bre todo en un contexto marcado por un fenómeno regresivo que repercu-
una eminente crisis norteamericana, es te en mayor medida en los sectores
¿si la economía actual por ser sustenta- de bajos ingresos.
ble es invulnerable?. La respuesta es no. • La construcción de una infraestruc-
Por su puesto que si se produce una cri- tura adecuada para sostener el creci-
sis mundial indefectiblemente generara miento económico.
resultados negativos sobre la economía • El desendeudamiento del sector pú-
argentina. blico.
Pero la pregunta siguiente entonces • La reducción del desempleo, subem-
es ¿qué economía en el mundo es total- pleo, trabajo en “negro”, pobreza e
mente invulnerable en un contexto de indigencia. El mejoramiento en la
globalización como el actual? Ninguna. distribución del ingreso.
Por su puesto que existen economías
más sólidas que otras para enfrentar una
crisis mundial. Bibliografia
Sin embargo, la economía argentina Basualdo, Eduardo; “Estudio de historia eco-
viene atravesando una desarticulación nómica argentina. Desde mediados del siglo
XX a la actualidad”, FLACSO, Siglo XXI,
progresiva desde mediados de la década 2006.
del setenta y que se profundizó durante el Basualdo, Eduardo; “Las reformas estructura-
modelo de Convertibilidad. Por lo tanto, les y el Plan de Convertibilidad durante la
pretender convertir a la economía argen- década de los noventa”; Realidad Económi-
ca, Nº 200, Buenos Aires, 2003.
tina en una economía sólida en apenas Bleger, Leonardo; “Argentina, laboratorio de la
algunos años es imposible. Sin embargo financiarización de las economías en desa-
el primer paso ya se dio: la construcción rrollo” en La economía argentina y su crisis
de un modelo sustentable desde el punto (1976-2001). Visiones institucionales y re-
gulacionistas, Boyer, Robert y Neffa, Julio
de vista económico y social.
(coordinadores), 2004.
A partir de este primer paso se debe Carrera, Jorge; “Las lecciones de la caja de
profundizar algunos resultados de los conversión de Argentina” en La economía
cuales algunos comenzaron a darse a argentina y su crisis (1976-2001). Visiones
institucionales y regulacionistas, Boyer,
partir de la salida de la Convertibilidad:
Robert y Neffa, Julio (coordinadores),
• La consolidación del superávit co- 2004.
mercial a partir de la diversificación Chudnovsky, Daniel; López, Andrés; “La trans-
de mercados y productos con mayos nacionalización de la economía argentina”,
eudeba, Centro de Investigaciones para la
valor agregado.
transformación, 2001
• La profundización del proceso de Damill, Mario; Frenkel, Roberto y Juvenal,
reindustrialización de la economía Luciana; “Las cuentas públicas y la crisis
argentina. de la Convertibilidad en Argentina” en La
economía argentina y su crisis (1976-2001).
• El fortalecimiento del sistema finan-
Visiones institucionales y regulacionistas,
ciero a partir del aumento de las re- Boyer, Robert y Neffa, Julio (coordinado-
servas del Banco Central y el incre- res), 2004.
44 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

Fraga, Javier González; Lousteau, Martín; “Sin bajo en Argentina” en Trabajo, desigualdad
atajos”; Editorial Temas, 2005. y territorio. Las consecuencias del neolibe-
Lavarello, Pablo José; “Inserción internacio- ralismo, Javier Lindenboim (compilador),
nal y formas de competencias durante los Cuaderno del Centro de Estudio sobre Po-
noventa: el caso de las inversiones extran- blación, Empleo y Desarrollo, N° 8, Facul-
jeras directas en las industrias agroalimen- tad de Ciencias Económicas, Universidad
tarias argentinas” en La economía argenti- de Buenos Aires, 2004.
na y su crisis (1976-2001). Visiones institu- Rapoport, Mario; Historia económica, políti-
cionales y regulacionistas, Boyer, Robert y ca y social de la Argentina (1880-2003)”,
Neffa, Julio (coordinadores), 2004. Ediciones Ariel, Buenos Aires, Argentina,
Lindenboim, Javier y González, Mariana; “El 2005.
neoliberalismo al rojo vivo: mercado de tra-
“...una economía monetaria es, ante
todo, aquella en que los cambios de
opinión respecto al futuro son capaces
de influir en el volumen de ocupación...”
John Maynard Keynes
(Prefacio 13/12/1935)

El sistema
Teoría General de la Ocupación, el
Interés y el Dinero

financiero En primer lugar, se debe observar que

argentino y la
desatada la crisis financiera interna-
cional por los créditos subprime de los

crisis financiera
EEUU y su incidencia por la securiti-
zación con la banca europea y asiática,

internacional
ello tuvo, en la segunda parte del mes de
julio y en la primera del mes de agosto
de 2007, cierto incremento en la deman-
da de dólares en el mercado de nuestro
país, para estabilizarse a posteriori, mer-
ced a la demanda de nuestro dinero por
parte de la población.
H O R AC I O ROV E L L I Quiere decir, que en medio de la cri-
Universidad de Buenos Aires sis internacional, se ha logrado recom-
Facultad de Ciencias Sociales poner la confianza en nuestra moneda
como bien numerario y bien de cambio,
hecho más que meritorio teniendo en
cuenta nuestra historia monetaria, pero
que es insuficiente para que nuestra
moneda sea también considerada como
bien de ahorro.
En la Argentina, tras la crisis finan-
ciera de los años 2001 y 2002, el sistema
financiero se ha reconvertido obtenien-
do, sus entidades, importantes márge-
nes de ganancia, habiendo logrado capi-
talizarse y, saldar las deudas contraídas
durante la crisis financiera de los años
2001-2002 con el Banco Central de la
República Argentina (BCRA).
Los generosos redescuentos otorga-
Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales dos por el BCRA a las entidades finan-
Vol. XII, Nº 17, Otoño 2008. 45-50
Ediciones de la Universidad cieras para que cubrieran el continuo re-
Buenos Aires - Argentina tiro de depósitos que sufrieron en el año
46 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

2001, luego limitado por el “corralito” y los activos públicos en poder de los ban-
el “corralón”, más la compensación que cos se valorizan4. Paralelamente, fruto
la autoridad monetaria central le conce- de su operatoria, las entidades obtienen
dió a las entidades, por la “pesificación” ganancias que les permite consolidarse
asimétrica entre los créditos, que conta- patrimonial y financieramente.
bilizaron cada dólar a un peso1 y los de- Esta reconversión y saneamiento de
pósitos, que lo hicieron a $ 1,40 + CER2, las entidades financieras, es la base que
implicó que a diciembre del año 2002, debería permitir ampliar la generación
más del 60% de los activos de las entida- del crédito, ya que existe un fuerte ex-
des, fueran títulos públicos del Tesoro de cedente entre los depósitos que capta
la Nación, créditos al gobierno y títulos el sistema financiero local, y el crédito
del BCRA que genera. El Sistema Financiero local
Iniciado el año 2002, el BCRA se capta más depósitos que los préstamos
propuso como principal objetivo regular que da.
la emisión monetaria y generar las con- En efecto, al 01 de febrero de 2008,
diciones para que el plazo en los depó- el total de depósitos que captaron el
sitos y en los créditos fuera de menor a conjunto de las entidades financieras
mayor. En efecto, a partir del 15 de mar- del país ascendió a $ 187.987 Millones;
zo de 2002 empezó a colocar en el mer- suma a la que se le debe agregar, los U$s
cado Letras Bancarias (LEBAC), al prin- 7.502 Millones de imposiciones en dó-
cipio de muy corto plazo (7 – 14 días) a lares (aproximadamente unos $ 24.000
tasa fija y, posteriormente alargó el plazo Millones). Con lo cual, el total de depósi-
a meses, a tasa fija y a tasa ajustable por tos alcanzaba los $ 212.000 Millones.
el CER. A medida que se estabilizaban Sin embargo, el crédito al Sector
las variables, y con ello la confianza en Privado otorgado por el conjunto de las
el sistema, el BCRA emite NOBAC (No- entidades en la misma fecha, ascendía
tas de deuda del BCRA) a 3 (tres) años, a a $ 91.902 Millones en pesos, más U$s
tasa fija (que en su primera emisión fue 5.492 Millones en dólares (convertido
del 8% TEA) y a tasa variable (en la pri- en pesos unos $ 17.500 Millones), que
mera emisión fue de CER + 3% TEA). conforma una suma total de $ 109.400
La combinación de la evolución de Millones.
la paridad cambiaria3, decreciente en Quiere decir que el sistema financie-
términos reales desde el año 2002 a la ro en su conjunto capta casi dos veces
fecha; el crecimiento de los precios; y la más depósitos que los préstamos que
tasa de interés; da como resultado que concede al sector privado.

1
La pesificación de los créditos de 1U$s = $ 1.- implicó la licuación de pasivos de los deudores
del sistema, que en parte permite la reconversión productiva de los años posteriores y, también,
explica la rapidez con que el campo y la industria pudieron reiniciar la producción.
2
CER : Coeficiente de Estabilización de Referencia, es la tasa de ajuste preparada por el BCRA en
base al Índice de Precios al Consumidor del INDEC
3
Recordemos que el dólar llegó a cotizar en la plaza financiera local a $ 4.-, en abril de 2002.
4
Los títulos públicos ajustables en poder de los bancos capitalizan la inflación.
El sistema financiero argentino y la crisis financiera internacional | 47

Cuadro Nº1

Indicadores 31/12/2002 31/07/2005 31/08/2006 02/02/2007 13/07/2007 28/12/2007 01/02/2008

Reservas 10.500 24.015 27.410 33.848 43.891 46.176 47.755


Internacionales
(En Mill.U$s)

Base Monetaria 29.302 54.367 67.268 77.460 87.627 98.979 94.218

Circulación 18.901 40.709 65.443


Monetaria 50.823 52.925 74.804 71.329

Dinero en 10.401 13.658 16.445 24.535 22.184 24.175 22.890


los Bancos y
depósito en el
BCRA

LEBAC 3.444 14.460 9.047 12.747 26.166 20.402 24.152

NOBAC 0 1.694 25.310 31.511 35.201 30.861 29.317

Préstamos de 34.854 45.791 66.444 76.000 87.225 107.185 109.400


las E.F. al Sector
Privado

Nota: En millones de pesos corrientes y dólares (según corresponda).


Fuente: Indicadores Monetarios y Financieros del BCRA.

Si observamos las principales varia- tancia macroeconómica. En la actuali-


bles monetarias del sistema financie- dad, el total de créditos concedido por
ro argentino, se ve que es importante el conjunto de las entidades del sistema
la compra de Títulos Públicos NOBAC financiero local al sector privado es de
y LEBAC. Si al stock de los NOBAC al aproximadamente el 13% del PBI, nivel
01/02/2008 ($ 29.317 Millones) le adi- muy inferior al verificado en las princi-
cionamos los LEBAC por $ 24.152 Millo- pales economías desarrolladas.
nes, totalizan $ 53.469 Millones, que re- De alguna manera, la baja participa-
presenta el 48,87% del total de créditos ción del crédito en el actual contexto de
al sector privado y el 56,75 % de la Base fuerte crecimiento económico, está indi-
Monetaria, porcentajes que demuestran cando que las empresas se financian con
claramente que la política de “esteri- su propio capital, o que pueden obtener
lización del BCRA es significativa con financiamiento fuera del sistema finan-
respecto a la generación de dinero y del ciero argentino, lo que también explica
crédito, por más y también es cierto, que la fuerte “extranjerización” sufrida en
desciende en términos relativos y abso- los últimos años.
lutos con respecto a julio de 2007. Un aspecto a tener presente para su-
Otra forma de ver la limitada pre- perar esta restricción, es que el prome-
sencia del crédito, es analizar su impor- dio de captación de la totalidad de los
48 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

depósitos del conjunto de las entidades y, otorga créditos personales para la vi-
financieras de la Argentina ronda los 45 vienda, la compra de bienes de uso y de-
días, fruto de lo que decíamos que nues- más bienes de las familias (claro ejemplo
tra moneda no es considerada bien de de ello es el incremento en los créditos
ahorro. Si bien esto no es determinante, personales y en la financiación de las tar-
es obvio que provoca cierto impedimen- jetas de créditos), con lo que se prioriza
to para financiar el proceso productivo el crédito al consumo por encima de fi-
de largo plazo. Por lo que básicamente, nanciar la producción.
el crédito existente financia al consumo
y al capital de trabajo de las empresas
La colocación de títulos de deuda
y, se muestra insuficiente para financiar
del BCRA
proyectos de inversión5.
Quiere decir que en conjunto el sis- El BCRA, con el fin de esterilizar la crea-
tema financiero básicamente financia a ción de dinero que permite comprar el
la producción en sus gastos corrientes ingreso de divisas al país (ingresos de

Cuadro Nº2: Estructura del Crédito

Tipo de 02/02/2007 13/07/2007 01/02/2008


Crédito
En $ EnU$s En $ EnU$s En $ EnU$s

Adelantos 10.772 14.016 14.816

Documentos 14.135 15.351 17.915

Hipotecarios 10.222 11.694 14.419

Prendarios 3.839 4.550 6.010

Personales 13.728 16.563 22.260

Tarjetas de 7.969 8.135 12.069


Crédito

Otros 3.551 3.416 4.413

TOTAL 64.216 3.840 73.725 4.366 91.902 5.492

Nota: En millones de pesos corrientes y dólares (según corresponda).


Fuente: Indicadores Monetarios y Financieros del BCRA.

5
En la convertibilidad, el total de depósitos que captaba el sistema financiero argentino era en
moneda convertible más del doble que en la actualidad y, el plazo promedio de las imposiciones
rondaba los 90 días. Por ejemplo al 31 de diciembre de 1998 el total de depósitos en pesos y en
dólares captado por el sistema era de 119.946 Millones.
El sistema financiero argentino y la crisis financiera internacional | 49

divisas que superan ampliamente los sustento del modelo de acumulación y


egresos6), y con ello mantener el nivel de recaudación de renta a través de las
del tipo de cambio, coloca títulos ajus- retenciones. Es más, podríamos decir
tables, o a tasas por encima de la infla- que ese hecho (los altos rendimientos
ción, como son los nombrados LEBAC de los títulos del BCRA y de la Secre-
y NOBAC de rendimiento positivo, que taría de Hacienda de la Nación), son
impactan en las cuentas del BCRA. funcionales a la retención de ahorro en
También impacta sobre la tasa de in- nuestro país.
terés de los créditos del mercado finan- A esa política de esterilización debe
ciero local, los altos rendimientos de los agregarse el incremento en los encajes o
títulos públicos del Tesoro de la Nación. efectivos mínimos que se ve claramente
Los datos presentados permiten cuando en el mismo cuadro observamos
apreciar que, la participación del sector que el dinero en poder de las entidades
público en el total de activos de las en- financieras y los depósito que hacen
tidades financieras es importante, fun- en el BCRA, se incrementaron fuerte-
damentalmente por la financiación del mente pasando de $16.455 Millones
BCRA y ello se debe a la política de “es- al 31/08/2006 a $24.535 Millones al
terilizar” la creación de dinero necesaria 02/02/2007 (en un 49 % en cinco me-
para comprar los ingresos de divisas del ses), para disminuir al 13/07/2007 en
exterior por los NOBAC y LEBAC. una suma de $ 22.184 Millones y a $
Es importante remarcar que, este 22.890 Millones al 01/02/2008..
incremento de los títulos del BCRA, se
hace con tasas positivas. Estas tasas, al
El plan financiero del gobierno
convertirse en referencia del sistema,
tornan más caro el financiamiento al El plan del gobierno es continuar con
sector privado7 y, por otra parte, atrae la política de crecimiento, y no solo ha
capitales de corto plazo, condición que rechazado de plano el aumento generali-
limita el objetivo de mantener un tipo de zado de la tasas de los créditos para “fre-
cambio competitivo. nar” la demanda agregada y que, dicha
En efecto, las tasas positivas de las tasa de interés compita con la variación
Letras y Notas del BCRA y, también del del tipo de cambio, sino que incluso, se
rendimiento de los títulos públicos, tie- trata de acordar con los Bancos, la exis-
nen un rol revalorizador del peso con tencia de tasas subsidiadas para finan-
respecto al dólar (baja el precio del dó- ciar determinadas áreas de producción
lar), obstaculizando la política de tipo (Ej: la cadena agroindustrial, las auto-
de cambio alto del Gobierno Nacional, partistas, algunas ramas de la construc-

6
El ingreso de divisas al país es por exportaciones e ingreso de capital del exterior cualquiera sea
el concepto y, supera ampliamente los egresos de divisas que significan las importaciones y el
egreso de capital.
7
El sistema financiero financia capital de trabajo de las empresas y gastos corrientes de las personas,
por ende, de generalizarse la suba de la tasa de interés entorpece el rol de nexo que tiene el dinero
entre los distintos agentes de la producción–distribución– cambio y consumo de la sociedad.
50 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

ción, y la exportación de servicios de alto dotación de capital, de tecnología y de


valor agregado, etc.)8 generación de puestos de trabajo. Estos
Pero la economía tiene sus leyes, por problemas sólo se resuelven con mayor
lo que, si no se hace un replanteo del rol inversión productiva, y para ello, la polí-
que debe jugar el sistema financiero y, de tica financiera debe favorecer la conver-
la política de esterilización de ingresos de sión de los excedentes en inversión.
divisas por parte del BCRA, priorizando Finalmente, debemos ser conscien-
el objetivo de financiar la producción, el tes que la política monetaria es una de
resultado puede ser mucho más limitado las herramientas, pero debe combi-
de lo que el gobierno desea. narse y ajustarse, a una política fiscal,
El BCRA se fija una política de “tar- cambiaria, comercial y de ingresos, que
get cambiario”, que consiste en subor- conformen el plan de mediano y largo
dinar los demás objetivos al de sostener plazo, que permita ser más solvente ante
un tipo de cambio competitivo. Para la existencia de una crisis financiera in-
lograrlo, el BCRA monetiza el actual su- ternacional que impacta principalmente
perávit externo de divisas, siendo ésta sobre la economía de los EEUU y, de ese
la principal causa de creación primaria modo, en mayor o menor medida en el
de dinero. Luego, para esterilizar dicha mundo.
emisión, se colocan títulos a tasas posi- Solo con acrecentamiento de la in-
tivas, mecanismo que, a su vez, limita el versión bruta fija y valorizando nuestra
objetivo primario. producción, se conseguirá que la Argen-
En síntesis, la actual política mone- tina este mejor preparada para sortear
taria se amolda al nivel de actividad y la crisis internacional, que continúe cre-
de demanda de dinero, preservando el ciendo y que distribuya mejor su ingre-
equilibrio alcanzado con un tipo de cam- so. Para ello, el sector financiero debería
bio competitivo9. El problema es que el contribuir con mayores créditos, a ma-
equilibrio logrado, si bien se alcanza con yores plazos y a menores tasas y, como
un crecimiento alto del Producto10, se da los grandes números lo demuestran,
no sin problemas de infraestructura11, de está en condiciones de hacerlo

8
Reunión del Ministro Martín Lousteau con ABAPRA el 31 de enero 2008.
9
Como lo demuestra el sostenido crecimiento de las exportaciones.
10
El PBI creció en los últimos cinco años a una tasa promedio del 8,5 % anual.
11
Donde es clave la falta de inversión en el área energética.
I.
La idea de objetividad ha sido objeto de
persistentes y severos cuestionamientos
a partir de los años ’60, por dar una fe-
cha aproximada. En las décadas siguien-

Thomas Nagel y
tes, y hasta antes del fin de siglo, estos
cuestionamientos a la idea de objetivi-

la objetividad
dad se convirtieron en tema obligado de
planteamientos que, en general, puede
ser recogidos bajo la denominación co-
mún de ‘posmodernismo’. El que se los
recoja, eventualmente, bajo una misma
denominación no puede ocultar el he-
cho de que nos referimos a posturas que
tienen diferencias notorias o, al menos,
de matices. Usar la denominación se
fundamenta, no obstante, en el hecho de
que sostienen algunas tesis comunes. De
E d i s o n Otero acuerdo a Susan Haack, la denomina-
Universidad Central ción incluye, al menos, a constructivis-
Santiago de Chile mos sociales, epistemologías feministas
y sociologías extremistas de la ciencia.
(Haack 2003).
La crítica a la idea de objetividad tie-
ne, al menos, dos variantes. Una, aquella
que simplemente duda de la posibilidad
de alcanzar la objetividad; esta variante
escéptica puede ser subsumida bajo cual-
quiera de las formas del escepticismo
tradicional en teoría del conocimiento.
La segunda variante tiene un tenor po-
lítico y es la que más se identifica con el
postmodernismo; en lo sustantivo, afir-
ma que la objetividad nunca ha existido,
que se trata de una concepción ideológi-
ca, una forma conceptual de enmasca-
rar operaciones de poder y dominación.
Afirmar que un juicio describe objetiva-
mente un hecho o una situación consti-
Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales tuiría, pues, una apelación a aceptar sin
Vol. XII, Nº 17, Otoño 2008. 51-58
Ediciones de la Universidad análisis una condición no epistemoló-
Buenos Aires - Argentina gica sino política. Los estudios de casos
52 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

históricos encabezados por sociólogos de del Altruismo (1970, 2004) e Igualdad y


la ciencia de orientación constructivista Parcialidad (1991, 1996). De la colección
revelarían la existencia de un mito, una de ensayos Otras Mentes (1995, 2000),
historia de la ciencia contada de manera cabe referirse al prefacio y las reseñas de
fraudulenta. La objetividad sería un re- Nagel a libros del filósofo británico Ber-
curso que demanda obligatoriedad y que nard Williams, así como el trabajo “Sub-
ha sido desarrollada por una cultura es- jetivo y Objetivo”, que está incluído en la
pecífica, la cultura occidental, centrada colección Mortal Questions (1979).
en valores de la raza blanca, masculina Poco dado a las autoreferencias, Nagel
y europea, con el propósito de mantener ofrece interesantes referencias a su for-
sus estructuras coloniales o imperiales. mación y trayectoria en el prefacio de la
La idea de objetividad, pues, se disfra- antología Otras Mentes, así como juicios
zaría con ropajes de validez universal explícitos sobre el ambiente filosófico de
y ahistórica, no obstante su condición las últimas décadas que permiten identi-
histórica específica. Según una variedad ficar sus predilecciones intelectuales.
de autores, esta variante tiene evidentes Sobre su formación, Nagel señala:
implicaciones subjetivistas y relativistas “Un ethos más o menos científico sig-
(Dworkin 1996, Koertge 2000, Searle nifica que todo debe ser explícitamente
2003). expuesto y, de ser posible, discutido, y
que la fuerza persuasiva del argumento
es lo que importa; no se puede permi-
II.
tir que la referencia retórica y textual
Se exponen y analizan en esta ponen- conduzca a la inercia. Este es al menos
cia las ideas del filósofo Thomas Nagel. el ideal, aunque a veces se lo viole. La
Formado en Cornell, Oxford y Harvard, comunidad filosófica que me formó,
Nagel enseña actualmente en la Univer- con todas sus variedades de intereses y
sidad de Nueva York, en los ámbitos de perspectivas, también valoraba el argu-
la filosofía y el derecho. Reconoce deu- mento filosófico como una actividad, en
das intelectuales con pensadores y cole- algunos casos más que la filosofía como
gas que conforman una auténtica pléya- producto” (2000, 17). Por otra parte, y al
de intelectual: John Rawls, Saul Kripke, mismo tiempo que reconoce su filiación
Robert Nozick, Ronarld Dworkin, o Ber- analítica, Nagel advierte sobre modas
nard Williams. Sus ideas, con certeza, académicas recientes que le parecen de
contravienen los planteamientos posmo- dudosa especie; así afirma: “Últimamen-
dernistas, aunque- es necesario decirlo- te, algunos sostenedores de la “filosofía
no tienen ese propósito declarado. Los fácil” se han vuelto mundialmente fa-
textos centrales para examinar las ideas mosos, y ha habido un surgimiento del
de Nagel sobre el tema de la objetividad filosofar aficionado fuera de la discipli-
son, indudablemente, Una Visión desde na, que no la ha afectado por dentro.
Ningún Lugar (1986, 1996) y La Ultima La filosofía analítica ha podido escapar
Palabra (1997, 2000). Pero pueden res- casi completamente del relativismo fácil
catarse referencias valiosas desde textos que parece tener tanta influencia en las
menos pertinentes como La Posibilidad otras ciencias humanas, originalmente
Thomas Nagel y la objetividad | 53

iniciado por Derrida y ahora defendido salir de nosotros mismos. Habla incluso
con referencias a Richard Rorty, Paul de un viaje fuera de nosotros mismos.
Feyerabend y Thomas Kuhn. La filosofía Sobre esta metáfora de una viaje, hare-
parece exportar sus peores productos, mos algunos alcances más adelante.
como ocurrió a comienzos del siglo con Digamos que Nagel caracteriza igual-
el conductismo y el positivismo lógico, y mente este proceso de trascendencia
con su influencia en las ciencias sociales como un procedimiento de abstracción,
y la psicología” (2000, 18). puesto que se trata de desimplicarse res-
pecto de las situaciones en las que esta-
mos envueltos personalmente. Abstraer
III.
es, como sabemos, desprender algo res-
En el comienzo de Una Visión de Ningún pecto de sus relaciones, independizarlo
Lugar, Nagel declara que su único tema respecto de sus dependencias.
en este libro tiene que ver con combinar Puesto que el proceso de objetivar
dos instancias: una, la perspectiva de permite alcanzar nuevas concepciones
una persona particular que se encuentra en las que incluímos las perspectivas an-
dentro del mundo y, otra, una concep- teriores que hemos desarrollado, la ob-
ción objetiva sobre ese mismo mundo, jetividad es, entonces, un método para
incluyendo a la persona y su punto de comprender, un modo de entender la
vista (1996, 11). En diversos textos, Na- realidad. La objetividad se incrementa
gel llama a la segunda instancia “punto cada vez que logramos desarrollar una
de vista impersonal”. Esta concepción concepción más ampliada, más abarca-
resultará más objetiva cuanto menos de- dora. Nagel lo dice textualmente así: “Un
penda de la estructura y de la posición avance en la objetividad requiere que las
del individuo en el mundo, o del carác- formas ya existentes de comprensión
ter del tipo particular de criatura de que se conviertan ellas mismas en el obje-
se trate. De este modo, el adquirir una to de una nueva forma de comprensión
comprensión objetiva de algún aspecto que también abarque los objetos de las
de la vida o del mundo, implica retroce- formas originales” (1996, 110). No vio-
der desde nuestra opinión inicial y for- lentamos el sentido de las afirmaciones
marnos una nueva concepción que tiene de Nagel si sostenemos que la expresión
como objeto esa opinión y su relación “una nueva forma de comprensión” pue-
con el mundo. de ser intercambiada, en el plano del co-
La objetividad, en consecuencia, y en nocimiento, como “una nueva creencia”.
una primera aproximación, supone tras- Resulta relevante deternernos aquí
cender nuestro punto de vista particular para decir que la objetividad tal como
y generar un punto de vista ampliado Nagel la entiende no constituye un rasgo
que incluya o integre ese punto de vista o propiedad del objeto sino una deter-
anterior. No se trata de una trascenden- minada disposición respecto de lo que
cia que ocurra en un acto único de ilumi- se convierte en objeto de la reflexión. Es
nación o clarividencia sino de un proce- esta determinada disposición a la que se
so, de una separación gradual desde lo aplica el concepto de objetividad. Se tra-
subjetivo. Nagel emplea la metáfora de ta, pues, de una disposición intelectual,
54 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

de una actitud por relación a nuestras de vista impersonal que es su expre-


propias concepciones convertidas en sión- supone precisamente trascender
objeto de progresivas y más abarcadoras las situaciones particulares, subjetivas y
modalidades de pensamiento. Por eso, locales. De allí que Nagel sostenga que
nuestro autor no trepida en concluir que “una cosa es reconocer las limitaciones
sólo la objetividad puede dar sentido a la que se derivan de manera ineluctable de
idea de progreso intelectual. ocupar una posición particular en la his-
El proceso de objetividad es la úni- toria de una cultura, y otra convertirlas
ca forma de llevar nuestro conocimiento en lo contrario adoptando un historicis-
del mundo más allá de cómo se nos apa- mo que dice que no hay otra verdad que
rece en nuestra perspectiva experiencial la que es interna a un punto de vista his-
personal. Nagel formula así el programa tórico particular” (1996, 22).
intelectual que se nos plantea dadas las
consideraciones ya formuladas: “El pro-
IV.
blema es cómo dar cabida, en un mundo
que sencillamente existe y no tiene nin- Nos proponemos ahora bosquejar la re-
gún centro de perspectiva, a cualquier de lación que une indisolublemente la idea
las cosas siguientes: de objetividad de Nagel con sus tomas de
posición en materia de realismo, racio-
(a) Uno mismo; nalismo, ética y el carácter reciente del
(b) El punto de vista de uno; viaje fuera de nosotros mismos.
(c) El punto de vista de los otros, sean a Enfrentando al solipsismo –dicho
no semejantes a uno; y por contraste, la tesis de que no tene-
(d) Los objetos de diversos tipos de jui- mos la capacidad de vernos a noso-
cio que parecen desprenderse de es- tros mismos y nuestras circunstancias
tas perspectivas”. (1996, 44) de manera impersonal o, para decirlo
convencionalmente, la tesis de que los
Se trata de un problema, pero de un límites del mundo coinciden con los
problema cuya solución –aunque difí- de nuestra mente– Nagel afirma que el
cil y compleja- resulta accesible. Cier- mundo se extiende más allá de donde
tamente, no una solución en el sentido llegan nuestras mentes. Dice: “Al bus-
dogmático de la expresión, puesto que car la objetividad, alteramos nuestra
no existen garantías a priori. Se trata de relación con el mundo, acrecentando la
una solución que requiere un esfuerzo. corrección de algunas de las representa-
La sola idea de que este programa inte- ciones que nos hacemos de él mediante
lectual pueda ser posible opone eviden- una compensación de las peculiaridades
temente a Nagel y a las orientaciones de nuestro punto de vista. Empero, el
que proclaman la irreversibilidad local, mundo es, en sentido fuerte, indepen-
situada y particular de cualquier afirma- diente de nuestras posibles represen-
ción y la imposibilidad de una validez taciones y bien puede extenderse más
que exceda tales condiciones. Nagel las allá de ellas” (1996, 132) Nagel declara,
llama “teorías del cautiverio histórico”. despejando así cualquier ambigüedad al
El proceso de objetividad -y el punto respecto, que su terminología es de clara
Thomas Nagel y la objetividad | 55

orientación realista. Pero su declaración a una visión meramente biológica de los


epistemológicamente más contundente propios pensamientos en general –no
y definitoria es aquella según la cual el meramente un punto de vista psicológi-
realismo sirve de base a todas nuestras co, o sociológico, o económico, o político.
pretensiones de objetividad e imparcia- Todas estas formas externas de enten-
lidad. Ciertamente, el destino de concep- dimiento son ellas mismas ejemplos de
tos como los de ‘objetividad’ e ‘imparcia- pensamiento y, al final, cualquier com-
lidad’ se vuelve decididamente incierto prensión que podamos alcanzar...tienen
–cuando no imposible– si renunciamos que depender de pensamientos que no
a alguna modalidad de franco realismo. están así cualificados –pensamientos
Por otra parte, Nagel sostiene que el cuya validez es impersonal y cuya de-
problema de combinar la perspectiva de manda de nuestra aceptación descansa
una persona particular que se encuen- sólo en su contenido” (1997, 142)
tra dentro del mundo y una concepción Usando una metáfora a nuestro jui-
objetiva sobre ese mismo mundo, inclu- cio sumamente apropiada, Nagel sostie-
yendo a la persona y su punto de vista, ne que la razón puede servir como una
ese problema sólo adquiere sentido en corte de apelaciones no sólo respecto de
el contexto de una epistemología emi- las opiniones recibidas y los hábitos de
nentemente racionalista. Dado que el nuestra comunidad sino también res-
concepto de ‘racionalismo’ alude a una pecto de las peculiaridades de nuestras
variedad rica y compleja de posturas, perspectivas personales. Nos permite
nuestro autor advierte que es posible distanciarnos. Esto significa claramen-
aceptar una forma de racionalismo sin te que el proceso de objetividad es una
comprometerse con un conjunto cerrado experiencia que nos es posible porque
de verdades fundacionales auto-eviden- poseemos la capacidad racional y eso
tes. Esta precisión descarta, de partida, nos proporciona la oportunidad de dis-
una pléyade de planteamientos de la tra- ponernos en términos críticos frente a
dición filosófica; por ejemplo, del tenor las opiniones comunes y las prácticas
de las ideas innatas cartesianas. recibidas. Por cierto, en el ejercicio de
Nagel caracteriza la racionalidad la razón misma podemos equivocarnos
como la capacidad de reconocer razones o pueden surgir toda clase de dudas;
y argumentos objetivamente válidos, lo pero sólo las aplicaciones ulteriores de
cual refiere a métodos no locales y no la razón misma abren a las correcciones.
relativos de justificación. Pero, lo más De aquí que no debamos confundir ja-
sustantivo, es que una vez que iniciamos más entre la crítica a determinados ra-
el camino del pensamiento reflexivo, no zonamientos y el propósito de desafiar a
hay regreso y estamos condenados –en la razón misma, en rigor porque jamás
el mejor sentido e la expresión- a perma- podemos abandonar el territorio de la
necer siempre en el territorio de la jus- validación racional. Cualquiera sea el
tificación y la crítica racionales. Afirma razonamiento cuya validez nos merezca
Nagel: “Una vez que se ha perdido la ino- objeciones, la crítica que desarrollamos
cencia y ha empezado la conciencia re- que funda en razones, y éstas –las que
flexiva no hay, sin embargo, vuelta atrás sean– no pueden eludir la evaluación ra-
56 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

cional. Nuestro filósofo lo reafirma así: versales para juzgar, o cada quien arma
“Para considerar seriamente una afir- su propia corte y se auto-juzga según su
mación…uno tiene que tratar de inter- propia conveniencia.
pretarla como una alternativa genuina
y entonces inevitablemente se compro-
V.
meterá con los mecanismos de la eva-
luación racional. Una propuesta tal no Recapitulemos lo considerado hasta
puede eximirse de los requerimientos de aquí con otra cita de Nagel que nos pone
inteligibilidad y credibilidad: después de en camino del tema de la objetividad y su
todo es una enunciado y se supone que relación con la ética. Se trata de un texto
sea verdadero.¿De qué otra manera po- bastante anterior a aquellos que hemos
demos decidir si lo aceptamos, si no es tenido en cuenta principalmente. Su tí-
pensando acerca de él?” (1997, 31). El tulo es La Posibilidad del Altruismo, y
corolario, en consecuencia, es que no data de 1970. Leemos allí: “Comenzamos
hay modo de establecer que una creencia con un acceso limitado a la verdad, des-
es racionalmente aceptable sino pensan- de un punto de vista limitado y personal,
do si acaso es verdadera, o sea pensando y en el curso de nuestras exploraciones
sobre la evidencia y los argumentos en nos podemos equivocar o perder. Pero
los que eventualmente se basa. podemos hacer descubrimientos, y estos
De este modo Nagel aborda, por descubrimientos alterarán nuestros mo-
ejemplo, los planteamientos de las so- tivos y expandirán nuestros motivos y
ciologías de la ciencia más extremistas. expandirán nuestras perspectivas como
De acuerdo a éstas las proposiciones de agentes” (1970, 227).
la ciencia no dicen nada acerca de la rea- Entonces, no se trata sólo de creen-
lidad y constituyen, más bien, consen- cias –que podemos mejorar mediante
sos negociados a partir de los intereses aproximaciones sucesivas, mediante
de los diversos grupos científicos. Pero, correcciones progresivas– sino también
esta tesis es también una afirmación de acciones. El alcance de los beneficios
acerca del mundo y su relación con las de la objetividad no limita, pues, con la
proposiciones de un cierto tipo de activi- posibilidad real de incrementar nues-
dad; en consecuencia, debe ser juzgada a tra libertad de pensar sino que implica
partir de los mismos requerimientos de también la posibilidad de incrementar
racionalidad: ¿qué evidencia poseemos a nuestra libertad de actuar. A este res-
favor de esa tesis? A menos que la tesis pecto, sostiene Nagel precisamente que
pretenda ser juzgada en función de ca- el pensamiento ético es el proceso me-
tegorías evaluativas ad hoc, hechas a la diante el cual la objetividad llega a refe-
medida, o auto-referenciales, ¿cómo po- rirse a la voluntad. Esto quiere decir que
demos siquiera evaluarla? Y si, después al salir de nosotros mismos y construir
de todo, no tenemos estándar alguno, y comparar opciones es dable alcanzar
entonces no hay manera de establecer la una nueva condición motivacional, en
superioridad cognitiva de una u otra de un nivel de objetividad más alto. Po-
las tesis enfrentadas. O aceptamos una demos distanciarnos, por ende, tanto
corte de apelaciones con criterios uni- de las opiniones y creencias de nuestro
Thomas Nagel y la objetividad | 57

entorno como también de las prácticas autores como, por ejemplo, Bernard
existentes. En tal caso, aclara Nagel, no Williams –haciendo un balance del le-
se trata de una mera elevación de la in- gado de la filosofía clásica y de la trage-
dividualidad. dia griega y reflexionando sobre lo que
Ya hacia el cierre de esta ponencia, la filosofía pudiera a ser en el futuro– o
queremos referirnos a una afirmación de como Alan Cromer, quien ha afirmado el
Nagel que es, probablemente, la más au- carácter reciente de la ciencia en la ex-
daz. Sostiene el filósofo que el viaje fuera periencia humana. La tesis de Cromer
de nosotros mismos que implica el pro- de que la ciencia es sentido no-común
ceso de objetividad se ha iniciado sólo y que la concepción de la objetividad en
recién. De hecho, en algún momento, el pensamiento griego empujó un lento
lo llama ‘el despertar’. Consistentemen- despegarse del egocentrismo intelectual,
te, afirma que todavía mínimo lo que se resulta francamente convergente con las
ha conseguido hasta aquí en la forma de ideas de Nagel (Cromer 1993).
auto-comprensión. Esto lo distancia ra- Se supondría que termináramos ci-
dicalmente de la multitud de autores que tando una vez a Nagel, puesto que de
se entregan a la proclamación de fines de él hemos hablado centralmente. Pero
épocas, clausuras de eras, y términos de vamos a hacerlo citando a Bernard Wi-
ciclos. Dice Nagel: “Demasiadas hipóte- lliams, simplemente porque la coinci-
sis y sistemas de pensamiento, en filoso- dencia entre ambos a este respecto no
fía y en otros dominios, se basan en la necesita ser argumentada, cuestión aún
extravagante visión de que, en este mo- más significativa puesto que se enfren-
mento de la historia, nos encontramos taron polémicamente en materias de éti-
en posesión de las formas básicas de ca, con la integridad y competencia que
comprensión que se necesitan para en- les ha sido reconocida. En un bello libro
tender absolutamente todo”( 1986, 20). titulado Verdad y Veracidad, Williams
No importa lo que se haya logrado, nues- afirma: “En la medida en que perdamos
tro filósofo está convencido de que nos el sentido del valor de la verdad, sin
hallamos –como siempre- en una etapa duda perderemos algo y hasta puede que
pasajera del desarrollo intelectual. lo perdamos todo” (2006, 18)
Sostener que se trata de un viaje
recién iniciado es, por cierto, una te-
sis audaz. Pero lo es en un entorno de Referencias
cierta soberbia intelectual, de una cierta Cromer, Alan (1993): Uncommon Sence. The
obsesión milenarista exportada desde Herethical Nature of Science. New York:
la experiencia religiosa y que se aplica, Oxford University Press.
Dworkin, Ronald (1996): “Objectivity and Tru-
incualificadamente, a todos los asuntos
th: You’d Better Relieve It”. Philosophy and
humanos para imponerles cierta lógica Public Affairs, Vol. 25, Nº 2, 87-139.
abusiva. La tesis de Nagel supone repen- Haack, Susan (2003): Defending Science –wi-
sar nuestra historia intelectual y volver thin reason. Between Scientism and Cyni-
cism. New York: Prometheus Books.
a evaluar la experiencia habida, tarea
Haack, Susan (2008): Ciencia, Sociedad, Cul-
simplemente monumental; una tarea tura. Santiago: Ediciones de la Universidad
en la que deberían sernos útiles otros Diego Portales (en prensa).
58 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

Koertge, Noretta (2000): “New Age Philoso- Press. Otras Mentes. Ensayos Críticos 1969-
phies of Science: Constructivism, Feminism 1994, Barcelona: Editorial Gedisa, 2000.
and Post-Modernism”. British Journal for Nagel, Thomas (1997): The Last Word. New
the Philosophy of Science 51, 667-683. York: Oxford University Press. La Última
Nagel, Thomas (1970): The Possibility of Al- Palabra (2000), Barcelona: Editorial Ge-
truim. Princeton University Press. La Posi- disa.
bilidad del Altruismo (2004), México: Fon- Searle, John (2003): La Universidad Desafia-
do de Cultura Económica. da. El Ataque Postmodernista en las Hu-
Nagel, Thomas (1986): The View From Nowhe- manidades y las Ciencias Sociales. Bravo y
re. New York: Oxford University Press. Una Allende Editores y Universidad Central de
Visión de Ningún Lugar (1996), México: Chile. Traducción de Edison Otero Bello.
Fondo de Cultura Económica. Williams, Bernard (2002): Truth and Tru-
Nagel, Thomas (1991): Mortal Questions. Cam- thfulness. An Essay in Genealogy. Prince-
bridge: Cambridge University Press. ton University Press. Verdad y Veracidad.
Nagel, Thomas (1995): Other Minds.Critical Es- Una Aproximación Genealógica. Barcelo-
says 1969-1994. New York: Oxford University na: Tusquets Editores.
Introducción
La moneda de cambio de la teoría so-
ciológica del último tiempo parece ser la
pluralidad de enfoques. No sólo hay un
desarrollo en la modelación y sociología

Modalidades
matemática (Pearl, 2000), sino que todos
los giros –del lingüístico al “giro practi-

explicativas
cista”– y varios enfoques postestructura-
listas y neofuncionalistas son cultivados

y teoría
(Turner y Giddens, 1995; Turner y Roth,
2003; Calhoun, 2007). Imposible dar

sociológica
cuenta del debate en extenso.
Lo que me propongo es una intro-
ducción al debate, desde una discusión
“antigua” que relaciona los pares liber-
tad –determinismo y explicación– rela-
to. Como excusa y argumento, rondaré
en torno a la obra de tres sociólogos
J o rge G ibert G ala s s i ejemplares del siglo pasado: Durkheim,
Universidad de Viña del Mar Schütz y Luhmann. La elección es arbi-
traria y el único criterio es –precisamen-
Viña del Mar, Chile
te– la diversidad de posturas: mi argu-
mento es que, sin importar la postura de
cada uno, la teoría sociológica ha optado
por el determinismo y la explicación. No
podemos aca desarrollar las consecuen-
cias de ello, pero son de interés y en lo
principal implican: i) el debate expli-
cación comprensión esta caducado en
ciencias sociales y ii) la teoría del agen-
te, fundada en la premisa de la libertad
humana, está aún por desarrollarse en la
sociología1.
Entonces, el objetivo del trabajo con-
sisten en reflexionar si la teoría socioló-
gica, bajo la tensión agente estructura,

1 Para un debate sobre el punto i), ver Mario


Bunge. Las ciencias sociales en discusión.
Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales Sudamericana, Buenos Aires, 1999. Sobre el
Vol. XII, Nº 17, Otoño 2008. 59-68 punto ii), Jorge Gibert. La conexión liber-
Ediciones de la Universidad tad-determinismo. RIL, Santiago de Chile
Buenos Aires - Argentina 2006.
60 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

considera y de qué modo los términos de sofía de la ciencia o epistemología habi-


la antinomia libertad-determinismo y, tualmente ocupa un lugar en toda teoría
finalmente, como tal consideración de- sociológica.
fine una opción explicativa y hasta que Pero, tal y como señala J. Alexander
punto ello aleja a las ciencias sociales (1992), así como también Bunge (1993),
de las meras ilustraciones o relatos del el hecho es que existe una diferencia mo-
pensamiento débil o constructivo en so- numental entre la teoría sociológica y la
ciología. filosofía de las ciencias sociales. Mien-
tras la primera trata de hechos, la segun-
da de presuposiciones. Sin embargo, hay
Ciencia y teoría sociológica
rasgos en común, especialmente cuando
Habría que comenzar diciendo que la teoría se obsesiona con sus “funda-
aceptamos el axioma que “la sociedad mentos”. Se supone que los filósofos de
moldea a los individuos y los individuos la ciencia deberían aportar a mejorar o
moldean a la sociedad”, pero no estamos corregir el desarrollo de las teorías cien-
seguros que significa esto. Hay una tarea tíficas, pero trabajos como los de Knorr-
de dilucidación pendiente. Sin embargo, cetina (1983) o Latour (1983) exhiben
presuponemos que aceptar esto justifica cierta repulsión por ciertas característi-
adoptar un punto de vista compatibilista, cas de la ciencia misma, luego, tal con-
que indica que hay un vínculo real exis- tribución es precaria.
tente entre la libertad o el libre albedrío Ahora bien, ¿qué es la teoría socio-
de los agentes y el determinismo social. lógica? En la práctica, ha sido principal-
Es más, pensamos que no puede haber mente el intento de algunos por descifrar
teoría sociológica sin la aceptación del o enredar lo que dicen otros o han dicho
axioma inicial. los clásicos (Marx, Durkheim, Weber y
Por otro lado, la hipótesis filosófi- Parsons). A ello se ha sumado el proble-
ca que hace posible toda ciencia, es el ma que la teoría sociológica se ha esfor-
determinismo ontológico, que permite zado en un intento inútil por deslindar lo
usar leyes y condiciones para explicar inseparable: el individuo del colectivo; la
realidades. Sin determinismo no hay economía de la cultura; la política de la
explicaciones. Y sin explicaciones, no sociología y demás.
hay ciencia. Luego, pero no por decre- Nuestra postura es que la teoría so-
to, se afirma que las ciencias sociales ciológica debería apuntar a la reflexión,
son ciencias, en el sentido usual, en la plausibilización y perfeccionamiento
medida que provean explicaciones a las de aquellos modelos que predicen o
realidades sociales mediante ciertas teo- describen con riqueza una cantidad su-
rías. Se entiende, entonces, el tamaño lío ficientemente amplia de hechos inter-
que existe a la entrada de la disciplina: conectados. Eso es todo. Su relevancia
¿Cómo la sociología puede ser ciencia si debería estar garantizada por una mejor
su objeto, la sociedad, debe incluir como comprensión y conocimiento de la reali-
parte de ella ciertos “agentes libres”? dad social, pero también por su utilidad
Indudablemente, sólo cabe mencionar social y política. Las teorías imputativas
el problema, pero aclara porqué la filo- o con cultores que solo imputan y criti-
Modalidades explicativas y teoría sociológica | 61

can contingente y arbitrariamente, con- te, cuando es lo suficientemente general


fundiendo realidades con relatos, son para explicar un gran número de otros
socialmente inútiles y constituyen una hechos. Ahora bien, el medio social, es
degradación del trabajo intelectual. La ciertamente, un factor de esta natura-
única posibilidad es retomar el camino leza, pues los caminos que en él se pro-
de las teorías específicas: teoría del con- ducen, sean cuales fueren las causas,
trato, teoría del puesto, teoría del crimen repercuten en todas las direcciones del
y todas las demás. La sociología científi- organismo social y no pueden menos
ca requiere aplicaciones específicas. que afectar en cierta escala a todas las
Es en este panorama general donde funciones” (Durkheim: 1974, p. 130).
se inserta nuestra reflexión, que a par- Aquí, Durkheim aborda el problema de
tir de las ideas centrales de tres autores, la explicación desde la sociología. Nos
intentará algunas reflexiones. Pensamos plantea que lo social se explica por lo so-
que a través de las descripciones de la cial, lo cual no es otra cosa que delimita-
diversidad de los mecanismos explicati- ción del objeto disciplinario.
vos de la vida social propuestos por ellos En el contexto de la discusión deter-
puede ilustrarse la idea que la pluralidad minismo y libertad, Durkheim agrega
de enfoques no es un óbice para la teoría, una interesante reflexión a propósito de
la cual surge sólida como una disciplina la demarcación entre sociología e his-
que adhiere al determinismo ontológico toria y el requisito de predictibilidad.
y postula explicaciones en vez de relatos, Aludiendo a Comte, pero particularmen-
aunque todavía esté en deuda con una te a Spencer, anota: “...ahora bien, esta
teoría del agente que pueda ser integra- tendencia (interna que impulsara a la
da a ella. humanidad a ir sin cesar más allá de los
resultados adquiridos) que se conside-
ra causa de este desarrollo, no es dada,
El programa y la vocación original
sólo es postulada y construida por el
de la sociología: Durkheim
espíritu según los efectos que se le atri-
Emilio Durkheim (1858-1917), vivió en buye. Es una especie de facultad motriz
una época donde el tratamiento de la de- que imaginamos en movimiento, para
terminación se concebía, prácticamente obtener una explicación. Pero la causa
sin más, como tratamiento de la causa- eficiente de un movimiento, ha de ser
lidad. Cuando Durkheim plantea que forzosamente otro movimiento, no una
el individuo está determinado por una virtualidad de éste género. Todo cuanto
realidad moral, está planteando que las obtenemos, pues, experimentalmente en
conductas del individuo tienen causas o la especie, es una serie de cambios entre
están causadas moralmente. los cuales no existe ningún lazo causal.
Plantearemos algunas presuposi- El estado antecedente no produce el que
ciones que Durkheim explicita sobre el le sigue, pues su relación es exclusiva-
tema de la explicación. Dice el autor: “... mente cronológica. En estas condicio-
la ciencia no conoce causas primeras en nes es imposible toda previsión cientí-
el sentido absoluto de la palabra. Para fica. Podremos establecer la manera de
ella, un hecho es primario simplemen- sucederse las cosas hasta el presente,
62 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

no el orden con que se sucederán en lo Durkheim postuló el determinismo


sucesivo; y esto porque la causa de que social y la tesis que lo social se explica
se presume dependen, no está científica- por lo social. La libertad individual era
mente determinada, ni es determinable. aceptada, pero no requerida para los
Es verdad que generalmente se admite fundamentos de su sociología. Luego,
que la evolución continuará en el mismo en rigor, no tocó la antinomia. Eviden-
sentido que en el pasado, pero es en vir- temente, el gran aporte de Dukheim
tud de un simple postulado” (Durkheim: consiste en la definición de una nueva
1974, 131-2). realidad, la social. Es decir, al tratar los
Los estados (entendidos como fases o hechos sociales como choses, Durkheim
etapas de cierta evolución) de los medios postula la existencia de una estructura
plausibilizan y determinarían, según se independiente, con leyes propias, res-
desprende, la ocurrencia de determi- pecto de la realidad humana individual,
nados fenómenos sociales que estarían que venía tratándose de un modo abso-
expresándose en conjuntos o agregados lutamente psicologista. Y aún cuando
de individuos. Tales individuos esta- dicha estructura fuese concebida origi-
rían psicológicamente aislados, pero nalmente como de un único nivel, abre
compartirían una función o existencia con ello un programa de investigación
sociológica en común, transindividual, orientado hacia la profundización de esa
que estaría asociada a una causa social discusión que permitirá más adelante
o medio. descubrir que no todas las dinámicas de
¿Demarca Durkheim la explicación ese nivel operan con las mismas reglas y
de la determinación legal? ¿Visualiza que, por ende, es plausible postular una
que la determinación causal es sólo un estructura más compleja, de más niveles
tipo específico entre éstas? ¿O sólo busca estructurales.
enunciados relacionales del tipo: “así, en
todas partes, sin excepción alguna, los
La sistematización y desarrollo del
protestantes producen mayor número
subjetivismo weberiano: Schütz
de suicidios que los fieles de otros cul-
tos” (Durkheim: 1928, p. 144)? Durkhe- En esta selección intencionada, nuestro
im postula determinaciones de distinto segundo autor fue Alfred Schütz. Este
tipo (estadística, estructural o totalista, sociólogo no sólo reemplazó la pregunta
teleológica), pero postular una determi- “cómo ocurrió eso” (típica de la física me-
nación no es explicar. canicista) por la pregunta motivacional
En rigor, se podría decir que Durkhe- o “porqué ocurrió eso”; sino que fue más
im explicó sólo parcialmente y, a la ma- lejos aún y realizó la distinción entre los
nera de las ciencias naturales, postulo “motivos-porque” y los “motivos-para”.
leyes de tipo kinemático, más que diná- Él pensó que un reemplazo tan grueso
micas. como preguntar “por qué” es inviable o
Por otra parte, el dilema libertad- insuficiente en los estudios humanos.
determinismo y la forma como com- Frente al dilema del reduccionismo
prenderlo (de modo compatibilista o in- psicológico, Schutz propone una feno-
compatibilista) fue omitida en su obra. menología determinista de la actitud
Modalidades explicativas y teoría sociológica | 63

natural, o sea, que el mundo de la vida postula que tales estructuras o formas
cotidiana posee una estructura provista subyacen –como especies de parámetros
de sentido y su objetivo fue estudiar las o marcos de regulación– al fenómeno
presuposiciones, estructura y significa- del comprender y del vivenciar, entre
ción del mundo del ejecutar diario, una otros fenómenos de relevancia.
filosofía de la realidad mundana. En ella, En segundo lugar, las tipificaciones
“la vida diaria no considera el problema están determinadas por tres factores ge-
de cómo accedo a la mente del otro. El nerales concurrentes: a) la situación bio-
mundo de la vida presupone la inter- gráfica; b) el “stock of knowledge at/on
subjetividad como una cualidad obvia hand”; y, c) las coordenadas de la matriz
de nuestro mundo” (Schütz: 1978, p. 19) social (Schütz: 1973).
Schütz acota su objeto de estudio como Analíticamente hablando, Schutz
el mundo del ejecutar diario. afirma que es el acervo de conocimiento
A diferencia de Husserl, que postula (at/on) a mano el conjunto o subuniver-
que la intersubjetividad se deriva del ego so que está compuesto de tipificaciones.
trascendental, para Schütz la factividad Este conjunto, el “stock of knowledge at/
primordial es la intersubjetividad, no on hand”, cumpliría además la función
susceptible de reducción fenomenológi- de situar e interpretar cada relación
ca y ubicada en un nivel cualitativamente social (o el procesamiento de la doble
distinto al mundo de la vida husserliano. contingencia) de acuerdo a la situación
Lo que está en juego es la sociedad, biográfica del individuo y los “elementos
en su forma o modelo mínimo. Schütz complementarios específicos” derivados
postula que la doble contingencia de la de las coordenadas de la matriz social
vida social esta determinada por “el ha- (básicamente, espaciales o geográficas y
blar del otro y nuestro escuchar (que) temporales o históricas). La estructura
son experimentados como una simul- social causaría o generaría tal acervo de
taneidad vivída. Esta simultaneidad es conocimiento a mano, imprimiendo una
la esencia de la intersubjetividad, pues fisonomía determinada al modelo esbo-
significa que capto la subjetividad del zado (Schütz: 1973).
alterego al mismo tiempo que vivo en El problema de sí el acervo de cono-
mi propio flujo de conciencia” (Schütz: cimiento es o no acumulativo, Schütz lo
1978, p. 21). Esta captación es descrita analiza en la descripción de adquisición
mediante el mecanismo de la tipifica- de conocimiento. Esta es la sedimenta-
ción. La contribución de Schütz a las ción de experiencias actuales, de acuerdo
ciencias sociales, se podría decir que se con su significatividad y tipicidad, en es-
centra en la intersubjetividad como aná- tructuras de sentido; y es un proceso en
lisis descriptivo de las tipificaciones del la duración interior, por lo que se articu-
mundo del sentido común. la en las estructuras del tiempo subjetivo
En primer lugar, las tipificaciones son (Schütz: 1973; Cefaï: 1994). Sí el acervo
estructuras o formas de la vida cotidiana; de conocimiento está constituido por ti-
por lo tanto, son múltiples y familiares. pos, entonces, en el caso de que éste sea
Lo típico es que éstas se presuponen, to- acumulativo, debería incrementarse el
das las tipificaciones se presuponen. Se número de tipos disponibles. Schutz opta
64 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

por una respuesta negativa: todo tipo es, losofó sobre los fundamentos metodo-
en términos estrictos, sólo una variación lógicos y epistemológicos de las ciencias
de tipificaciones ya disponibles, por sim- sociales.
ples y poco definidas que sean.
Tales variaciones pueden ser trivia-
La desontologización de la
les, y pueden conducir solamente a un
sociología y la contingencia de la
tipo superior de determinación para el
teoría: Luhmann
tipo ya presente. También puede con-
ducir a una división del tipo en subtipos. Niklas Luhmann, adaptó la teoría bioló-
De allí que el acervo de conocimiento gica autopoiética de Humberto Matura-
pueda ser concebido como una forma na y Francisco Varela (1995), formulada
dúctil, que permite reclasificar y retipifi- originalmente en 1970, y, desde un en-
car experiencias, especialmente aquellas foque que pretende ser un aporte a una
problemáticas. ¿Conduce esta visión a teoría general de la organización bioló-
explicaciones lineales o recursivas de los gica, critica y radicaliza el planteamiento
fenómenos sociales? sociológico-funcional de Parsons (1951).
Schutz fue un determinista pero vin- Lo central, desde nuestra perspectiva, es
culó lo psicológico individual con lo so- que la autopoiesis es un mecanismo, que
ciológico colectivo mediante su famosa podría ser considerado para los efectos
tesis de la intersubjetividad y, más es- de una teoría como forma o modelo ex-
pecíficamente, uno de los tres aspectos plicativo.
claves para la comprensión de la sociali- Desde la publicación de “sistemas
zación del conocimiento: la reciprocidad sociales”, su teoría sociológica sistémi-
de perspectivas. Según el autor, las dife- ca importó el concepto de autopoiesis
rencias entre perspectivas individuales o y sus consecuencias (Luhmann: 1991).
características de los sistemas síquicos, El argumento es que el sentido permite
es superada por el pensamiento de sen- que un sistema seleccione determina-
tido común a través de la idealización de das comunicaciones y no cualquiera,
la intercambiabilidad de los puntos de precisamente aquellas que lo dotan de
vista y la idealización de la congruencia identidad como sistema respecto de un
del sistema de significatividades. entorno. Las comunicaciones generan
Pero al focalizar su discusión en el procesos que producen comunicaciones
concepto de tipificación, nos da la im- que a su vez permiten tales procesos en
presión que concluyó que la libertad una red organizada, autopoiética: las co-
no existe, sino como mero azar (donde municaciones son los componentes au-
nacimos, con quien nos criamos y com- topoiéticos de los sistemas sociales auto-
partimos los primeros años de vida). Los poiéticos. La justificación de tal elección
presupuestos del mundo social están de- teorética es que la producción de comu-
terminados y, quizás, ello permite afir- nicación no puede ser reducida a la acti-
mar que su ontología social era determi- vidad individual, con lo cual se “ahorra”
nista también. Aunque también cabe la todos los problemas de la teoría de la
interpretación más radical que Schutz, acción y formaliza en un nivel más alto y
“jamás” hizo sociología y solamente fi- más abstracto la teoría sociológica.
Modalidades explicativas y teoría sociológica | 65

Abstrae a un nivel más alto la teoría, sería imposible en la vida social y por lo
pues enfatiza el hecho de que la comu- tanto el programa de reducir las expli-
nicación para que sea tal, es decir, para caciones funcionales al modelo causal,
que tenga sentido, debe ser seleccionada inútil. Luhmann captó brillantemente
en una doble contingencia entre un ego la oportunidad de radicalizar el análisis
y un alter. Lo interesante es que en tal funcional de un Parsons y un Merton. El
modelo, ni ego ni alter asumen la pro- sentido de la función consiste en situar
ducción de la comunicación: la comuni- la relación causal como contingente, es
cación sólo se debe a la comunicación, decir, desarrollarla en comparación con
es autopoiética. A partir del concepto de otras posibilidades. Mediante la función
autopoiesis o caracterización de lo cons- se pueden buscar, entonces, posibilida-
titutivo de la organización celular, las des de sustitución y reconocer en sus
ciencias sociales y en particular la socio- condiciones de realización qué tanto
logía, tradujeron esa idea de la siguiente o qué tan poco dependemos de ciertos
forma: la sociedad son sistemas sociales arreglos causales (Luhmann: 1998). ha-
autopoiéticos (clausurados operativa- bría que agregar que, particularmente
mente) y autorreferentes (que integran en el caso de la economía y por razones
los elementos del sistema como unida- bien distintas, varias ciencias sociales
des de función). rara vez confirman empíricamente sus
¿Podemos identificar una teleolo- enunciados, por lo que “reconocer en
gía funcionalista y una argumentación sus condiciones de realización que tanto
circular? ¿Es la teoría de luhmann una o que tan poco dependemos de ciertos
teoría que busca en las funciones del sis- arreglos causales” es, habitualmente,
tema la explicación de para qué (y sólo sólo un decir elegante que no se lleva a
en menor medida “porqué” y “cómo”) la práctica (Bunge:1999). En cualquier
tal sistema es como es? ¿Puede terminar caso, lo relevante para el autor es cómo
esta teoría en la confusión entre sistema el sistema, que no es otra cosa que la
y función ya que la descripción se vuelve distinción entre sistema y entorno que
siempre tautológica? (Provost: 1985). el sistema hace, funciona de acuerdo a
Desde el tema de la explicación, la cierta argumentación autorreferencial.
solución a varios problemas respecto del Como Luhmann asegura que su pos-
alcance explicativo de los enunciados tura es desontologizada, podemos decir
funcionalistas o teleológicos se fundó en que no tocó el problema de la antinomia
la reducción al modelo nomológico. Pero libertad-determinismo directamente. Su
los funcionalistas como R. K. Merton y su sociología idealista sólo permite inter-
famosa distinción entre funciones mani- pretaciones, más o menos arbitrarias.
fiestas y latentes, por ejemplo, abrió la En ese sentido, una de las ideas es que
posibilidad de pensar que determinadas desde su teoría podría definirse la liber-
funciones sociales fueran desempeñadas tad como azar complejo. Cada sistema,
por una multiplicidad de instituciones. al irritarse desde su entorno, puede pro-
Si agregamos las coordenadas espaciales cesar posibilidades de cambio. Al igual
y temporales, la multiplicidad aumenta. que Durkheim, lo social se explica por lo
La demostración de funciones unívocas social. Luego la libertad del individuo la
66 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

define como la redundancia de los pen- psíquico y sistema organizacional). Ta-


samientos del sistema síquico de un in- les desarrollos contradicen su propia
dividuo que esta irritado por el entorno tesis de la desontologización de la teo-
también. El punto de observación o dis- ría y permite sospechar que las teorías
tinción es siempre el mismo: la perspec- se construyen a base de focalizaciones
tiva x (que procesa x). Desde ese punto concretas y no a base de distinciones (a
de vista, la teoría de sistemas sociales es menos que sean distinciones reales).
una teoría imputativa o con cultores que Desde estas breves aportaciones,
solo imputan y critican contingente y ar- vamos a proponer un esquema de repre-
bitrariamente. sentación para futuros debates respecto
Además, como los filósofos román- al problema del pluralismo explicativo y
ticos, Luhmann identifica ontología con la construcción teórica en sociología, en
lógica. No podemos estar de acuerdo la medida que los componentes tienen
con esto. Las distinciones son semánti- posibilidades de integración coherente
cas (por ejemplo, teoría, modelo) y no en un cuerpo “anónimo” de la disciplina.
sintácticas (por ejemplo, teoría / no –
teoría). Es decir, una distinción impide
A modo de conclusión
una confusión pero no de manera tan
burda como la negación. Una distinción El siguiente cuadro podría ilustrar la
cualquiera Blanco y no – blanco, es una posición de los autores mencionados a
mala distinción, aunque lógicamente sea modo de resumen
indiscutible. El problema surge cuando Cada uno de los autores aporta ele-
tratamos de relacionarla con una causa o mentos a nuestra postura sobre la expli-
efecto. Así, podríamos decir A es función cación sociológica (Gibert: 2006). En pri-
de B. Pero al decir –A es función de –B mer lugar, la negación de una “estructura
(modus tollens), tanto A como B quedan lógica única” de la explicación científica y
indeterminados, pues el dominio barrido la correspondencia diferenciación entre
por la negación es mayor tanto a A como ciencias naturales y sociales. El concepto
a B. Al introducir cualquier negación (no de sistema es fundamental como conteni-
– blanco) en una distinción, invalidamos do de las explicaciones sociales. De Luh-
dicha distinción, la hacemos inviable. mann rescatamos su distinción de siste-
Así, la teoría de sistemas no es una ar- ma y entorno, así como su idea que los
quitectura que pueda ser perfeccionada. intercambios sociales son intercambios
Tanto los modelos de conformación de de sentido. La autonomía de lo social y el
sistemas y entornos, al ser contingentes, hecho que la coordinación social sistémica
impiden especificar algo. El entorno es es un hecho objetivo está influida fuerte-
infinito o indeterminable. Sin embargo, mente por Durkheim, pero la elaboración
existen posibilidades, y de hecho existen de Luhmann sobre ese tópico es notable.
teorías específicas que conectan sistémi- Finalmente, de Schütz, hay que mantener
camente sistema y entorno de un modo su idea que la intersubjetividad es la ma-
realista, como por ejemplo, la teoría del teria ontológica de lo social y, desde ahí,
contrato (sistemas parciales: economía- podemos conectar con la doble contingen-
derecho) y teoría del puesto (sistema cia parsoniana. Los mecanismos sociales
Modalidades explicativas y teoría sociológica | 67

CUADRO Nº1: Libertad – Determinismo y tipo de explicación según Durkheim, Schutz y


Luhmann.

Durkheim Schütz Luhmann

Enfoque Externo (medio, hechos) Interno (sentido) Interno/externo


(diferencia)

Determinismo Causal Actitud natural Contingencia

Cambio Conducta moral Variación de Co-determinación e


explicada ex – tipificaciones. interpenetración de
post. Procesos de sistemas de sentido
diferenciación e (síquicos y sociales).
integración social

Libertad No responde. No responde. No responde.

Reduccionismo Lo social por lo social Psicosocial Complejidad


sistemas

Explicación Globalismo. Downward Mecanismo Autorreferencia y


causation. de interacción autopoiesis sistémica.
intersubjetiva. Mecanismos
circulares

son “choses” (Durkheim) “con sentido”, la comunicación es “la” teoría sociológica.


cuya significatividad (Schütz) esta aso- Bastará con recordar que desde un punto
ciada a la dinámica (Luhmann) asociada de vista mecanísmico, las transferencias
al determinismo (reglas convencionales de energía fuertes pueden ser las accio-
volátiles o reglas sedimentadas históri- nes; mientras que las transferencias de
camente) de cada nivel de la estructura señales o transferencias débiles, podrían
multinivel del sistema social societal. Fi- ser las comunicaciones.
nalmente, la incorporación de las expec- Bien podría esto parecer una “ome-
tativas de futuro, como sentido tipificado lette teórica”. Además, es sólo un ejer-
en términos de protensión (Schütz), de- cicio, entre otros que se podrían hacer,
bería ser incorporada como contenido en con otros autores y en otros contextos.
la estructura de las explicaciones sociales. Pero quizás es preferible una omelette
No nos pronunciamos sobre la discusión que defina de una vez los mejores apor-
sobre si la teoría de la acción o la teoría de tes y supuestos de la teoria, en vez de se-
68 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

guir haciendo exégesis de autores, como dy of scientific work: Towards a construc-


hacen los fieles de las sectas sociológicas tivist interpretation of science. En Science
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Los estudios postculturales y postestruc-
turales, que sostienen posiciones antie-
sencialistas, han respondido, entre otras
cuestiones, al carácter construido de la
identidad de género. Por lo tanto, ni las
mujeres ni los hombres somos como se

Guerrilleras en
nos ha descrito, de modo que, las carac-
terísticas asignadas serían resultado de

Colombia
las relaciones de poder. En efecto, las
oposiciones naturaleza/cultura, mujer/
hombre, cuerpo/ mente, entre otras,

Participación política han estado sujetas a críticas, sin embar-


go, ellas constituyen un punto de partida
y transgresiones del para explorar la construcción cultural del
modelo de feminidad género y para entender las asociaciones
simbólicas de las categorías hombre y
mujer como resultado de ideologías cul-
turales y no de características inherentes
o fisiológicas (Moore, 1996). Induda-
blemente, el enfoque constructivista ha
MARÍA EUGENIA IBARRA MELO develado los mecanismos que subrayan
la producción de la historia y la realidad.
Universidad del Valle, Colombia
Centro de Estudios de género, Mujer y En particular, nos ha liberado de las fi-
Sociedad losofías y teologías que proclaman la
primacía de lo naturalmente dado y que
han considerado a los actores sociales
como seres pasivos de la historia, la reli-
gión, la cultura o las estructuras sociales.
La teoría constructivista constituye, por
lo tanto, una de herramienta conceptual
eficaz para develar las fuentes de des-
igualdad y discriminación social hacia
las mujeres. Su desafío es plantear que
no existen categorías inmutables y fun-
damentales por su carácter esencial o
natural, sin negar la necesidad de algún
tipo de categorización, pues toda inves-
tigación y comprensión de la realidad
demandan su manejo. En este sentido,
la identidad de género ha sido construi-
Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales da socialmente, es contextual y está su-
Vol. XII, Nº 17, Otoño 2008. 69-91
jeta a transformaciones, es decir, no es
Ediciones de la Universidad
Buenos Aires - Argentina una identidad esencial ni inmutable. Así
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mismo, la pertenencia a un grupo huma- “difusos”, apenas percibidos. La partici-


no es siempre un problema de contexto y pación en varios de esos nosotros no es,
definición social, que implica privilegiar necesariamente, problemática, pues se
una identidad. trata de entes contenidos unos en otros,
En las nuevas conceptualizaciones convergentes, o, por lo menos, no con-
aparecen representaciones, que si bien tradictorios.
no son exclusivas de la teoría feminista, En el segundo grupo, las visualiza-
dan cuenta del discurrir de una lógica ciones viajeras o de tránsito, la identi-
de la identidad a una lógica de la dife- dad se transforma continuamente como
rencia, “de las fronteras externas a las resultado de los profundos cambios
fronteras internas como configuradoras tecnológicos en el transporte y en las
de subjetividades e identidades colec- comunicaciones, que han acortado las
tivas” (Casado, 1999). Casado (1999) distancias, han comprimido el espacio y
propone dividir estas representaciones han acelerado el tiempo (Harvey, 1998).
en: visualizaciones estrictamente mul- Estos procesos que se han acentuado
tidimensionales; viajeras o de tránsito, en la sociedad de finales del siglo XX
“fronterizas” y metáforas híbridas. En estarían originando identidades glo-
la primera, visualizaciones estrictamen- bales. “Así Lugones habla del «world
te multidimensionales, lo fundamental traveller», del espíritu viajero, muy di-
es la simultaneidad, la convivencia de ferente al espíritu del turista. Clifford
diferentes identidades en la conforma- y Bauman optan por la imagen del pe-
ción del sujeto. Aquí las contradicciones regrino y Braidotti por la «subjetividad
se entrecruzan y se modifican, se hace vi- nómada» (Casado, 1999:86). Para Brai-
sible una multiplicidad de posiciones de dotti, esta figuración expresa el deseo de
sujeto articuladas en torno a un núcleo una identidad hecha de transiciones, de
específico que funciona como “punto desplazamientos sucesivos, de cambios
nodal”, como eje articulador del siste- coordinados, sin una unidad esencial y
ma (Laclau y Mouffe, 1987). En sentido contra ella. La conciencia nómada sería
estricto, sería más preciso referirse a un una forma de resistencia política a las
sistema articulado de múltiples polos visiones hegemónicas y excluyentes de
de identidad, que hablar de una “iden- la subjetividad. Para esta autora la iden-
tidad del sujeto”. Una persona es al mis- tidad es un sitio de diferencias, tal como
mo tiempo: mujer, pobre, colombiana, lo han demostrado los análisis feminis-
indígena, guerrillera, entre otras, sin tas del sistema de género. El desafío que
embargo, para ella cada una de estas ca- enfrenta la teoría feminista es “cómo re-
racterísticas tiene un peso diferente, es codificar o redenominar el sujeto femi-
decir, no se percibe con igual intensidad nista femenino, ya no como otro sujeto
como mujer que como colombiana ni soberano, jerárquico y excluyente, sino
como pobre que como indígena, y bien más bien como entidad múltiple, inter-
puede ser una persona “estable” y “equi- conectada y de final abierto” (Braidotti,
librada”. Indudablemente, unos polos de 2000:184).
identidad son muy intensos, articulan y En el tercer grupo, las visualizacio-
dan estabilidad a los demás, y otros son nes fronterizas, la identidad es un jue-
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go de fronteras, traspasamos límites, no riencia es prioritaria para dar cuenta de


tenemos contornos, rescribimos nuestra la política de la localización. Un debate
historia constantemente. Algunos apor- vigente en el feminismo, y en particular,
tes demuestran que en la construcción en el contexto latinoamericano.
social del concepto de mujer sólo se en-
cuentra una base de creencia en la uni- El Problema de Investigación
dad esencial. Haraway (1995), desde una La investigación sociológica no puede
posición que se puede definir como de- prescindir del concepto de género. Por
construccionista radical, afirma que “no ello, en los estudios actuales se indaga
existe nada en el hecho de ser “mujer” por las relaciones entre mujeres y hom-
que una de manera natural a las muje- bres y el papel del género en la estructu-
res. No existe incluso un estado de “ser” ración de las sociedades, de su historia,
mujer (...). En lo que se considera “feme- sus ideologías, sus sistemas económicos
nino” no hay nada que se ajuste natural- y sus organizaciones políticas, e inten-
mente a la mujer, la propia “feminidad” tan explicar las interrelaciones entre
no es más que un conjunto complejo de la clase, la sexualidad, la nacionalidad,
categorías creadas en el ámbito de un la raza, la etnicidad y la participación
discurso científico sexual, entre otras ac- política, entre otros aspectos. En este
tuaciones sociales” Haraway (1995). Por sentido, es pertinente entender que “La
ello critica el carácter natural-esencial identidad de ninguna mujer individual-
de los roles asumidos por las mujeres. mente considerada (...) estará libre de
En esta misma dirección, Flax conside- las marcas del género, pero el modo en
ra problemática la idea de un punto de que el género marque su vida es perso-
vista imparcial. “Toda persona que in- nal” (Young,1995: 209). En consecuen-
tente pensar desde la perspectiva de las cia, en nuestro estudio, utilizamos esta
mujeres puede iluminar algunos aspec- categoría analítica para poner en cues-
tos de la totalidad social que haya sido tión ciertas construcciones asumidas
suprimida previamente por la visión como “naturales”: el eterno pacifismo y
dominante. No podríamos hablar por la domesticidad de las mujeres. De modo
‘la mujer’ porque no existe tal persona, que podamos empezar a de-construir
excepto dentro de un conjunto específi- esa actitud natural hacia el género que
co de relaciones (ya generizadas) con el “postulaba el sexo como determinante
‘hombre’ y con muchas mujeres concre- de una identidad genérica que surge es-
tas y diferentes” (Flax 1986: 37). Para pontáneamente en la forma natural de la
ella, las relaciones de género no están heterosexualidad y que ordenaba ciertos
determinadas por la naturaleza, sino que racionales roles genéricos aceptados por
han sido estructuradas bajo relaciones individuos con identidades uniformes de
sociales de dominación. Por lo tanto, la género” (Hawkesworth, 1997). Intenta-
teoría feminista debe orientarse hacia la mos explicar la invisibilidad de las gue-
recuperación de las historias de las mu- rrilleras en las estructuras armadas, y
jeres en la descripción y comprensión de cómo la asimilación de rasgos asociados
las relaciones sociales. Indudablemente, a la masculinidad, estructuraron identi-
la deconstrucción del concepto de expe- dades desfeminizadas. Lo que, en buena
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medida, ocurrió porque las representa- tes (El Ejercito de Liberación Nacional,
ciones sociales tradicionales no aceptan a ELN, El Ejército Popular de Liberación,
las mujeres como combatientes. Su tras- EPL; La Corriente de Renovación Socia-
gresión de género, es decir, la irrupción lista, CRS y El Movimiento 19 de Abril,
en un espacio, tradicionalmente, consi- M19), proporcionadas por las investiga-
derado masculino, invalidaba su partici- doras del estudio: Haciendo memoria y
pación social y política y las invisibiliza- dejando rastros. Encuentro con excom-
ba como sujetos políticos en los análisis batientes del Nororiente de Colombia
históricos, antropológicos, sociológicos y publicado por UNIFEM y la Fundación
politológicos de la guerra y sus protago- Mujer y Futuro. Entre las fuentes secun-
nistas. Este propósito, en sí mismo com- darias, se cuentan las entrevistas publi-
plejo, exigía una aproximación teórica cadas en páginas Web y en las diferentes
que permitiera explicar esos procesos de investigaciones realizadas en Colombia.
transformación identitaria sufridos por Para el procesamiento de la información
las mujeres en su emergencia como ac- primaria utilizamos The Ethnograph
toras políticas, por ello, optamos por la 5.07, un versátil software que permite
perspectiva teórica constructivista de la definir un conjunto de categorías axiales
identidad y utilizamos sus herramientas para compararlas y reflexionar sobre las
conceptuales para entender cómo esas diferentes opiniones, juicios, conceptos
construcciones esencialistas de la femi- y apreciaciones de las entrevistadas.
nidad, que habían excluido la presencia
de las mujeres en ciertos espacios polí-
Cooptación para la militancia en los
ticos, han sido subvertidos por ellas con
grupos armados
su ingreso a las guerrillas. También re-
currimos a la teoría feminista, que des- Para enmarcar la incorporación de las
de sus distintas vertientes y posiciones mujeres a las guerrillas comunistas, en
defiende la existencia de múltiples posi- el caso colombiano, es necesario refe-
ciones de ser mujer, para entender este rirse a los años sesenta y setenta. Época
proceso de “auto desidentificación” del en que los partidos políticos de izquier-
género asignado. da y los grupos insurgentes recibieron
el influjo de la Guerra de Vietnam, la
Enfoque Metodológico invasión norteamericana a Cuba, así
Este estudio se apoya en un diseño de in- como a la influencia de los movimientos
vestigación de corte cualitativo, basado pacifistas que se oponían a la guerra de
en los relatos de vida y la observación de Vietnam. Este período constituye el flo-
campo. Analizamos diversas fuentes pri- recimiento de la vinculación de la mujer
marias constituidas por observaciones a los partidos asociados, formalmente,
directas en los territorios controlados con el cambio y a las organizaciones po-
por las guerrillas; por los comentarios de pulares. Sin embargo, se configuraron
tres guerrilleras entrevistadas en la Cár- vivencias que replicaban el modelo so-
cel de Mujeres de la ciudad de Cali, y por cial que se pretendía dejar atrás: “Ellos
las entrevistas realizadas a 21 excomba- ordenaban/ ellas obedecían, ellos escri-
tientes de diferentes grupos insurgen- bían/ pensaban/ arengaban, ellas trans-
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cribían/ ordenaban las sedes (que ellos se olvidaron de sus proyectos religiosos
desarreglaban) /recolectaban los fondos por alentar su búsqueda de libertad. (...)
(que ellos gastaban), repartían los bole- el ritual del ejercicio concentrado del
tines de ellos, gritaban por ellos, votaban poder y del despotismo asumía nuevos
por ellos. A nombre de Cristo o de Marx, ropajes pero en esencia era el mismo. La
ellas rivalizaron entre sí por sus ídolos y actuación en el nuevo escenario exigía
las verdades que les habían revelado (...) la representación de los viejos papeles,
la mujer objeto hizo carrera en sedes y ahora en nombre de la salvación de la
trincheras de quienes veían necesario humanidad pobre y con un cuerpo doc-
tomar las armas para derrotar la fuerza trinal que no admitía preguntas, a riesgo
de la ideología” (Sánchez, 1987: 40). de herejía (Sánchez, 1987: 40).
Así se consiguió la liberación sexual Varias abandonaron la ilusión de un
de las militantes, algunas se convirtie- cambio compatible con sus aspiraciones
ron en esposas y otras en amantes, es de igualdad y comenzaron a producir tí-
decir, en reproductoras del nuevo orden midas rupturas con la ideología que las
social de los futuros revolucionarios. De había persuadido. De manera individual,
acuerdo con la orientación de las orga- pero simultánea, el entusiasmo de estas
nizaciones de izquierda, para lograr el militantes empezó a decrecer, se pro-
cambio revolucionario era indispensa- nunciaron sobre la necesidad de unirse
ble la conformación de “cuadros”, idea a otras mujeres y reflexionar sobre los
derivada del partido de profesionales de asuntos personales que luego se conver-
la revolución de Lenin, que implicaba tirían en hechos políticos. No obstante,
abandonar los trabajos, los oficios y los encuentran escollos en las organizacio-
estudios, acogiendo las políticas de “bol- nes populares que no avalan la lucha
chevización”, “proletarización” y “pies específica de las mujeres, porque el pun-
descalzos” inspiradas en las líneas de to central es el cambio de estructuras
acción de los bolcheviques en Rusia y del socioeconómicas injustas. Por ello sus
Partido Comunista Chino. Inicialmente, esfuerzos, aún en los encuentros feme-
a las mujeres se les solicitó la generación ninos, promueven la solidaridad con el
de ingresos para sostener a los dirigen- movimiento obrero y con el movimiento
tes políticos, dedicados a la transforma- armado. Como demuestran los docu-
ción de la sociedad. Esta era, en la prác- mentos consultados y los testimonios de
tica, la imagen moderna de la Adelita las entrevistadas, las relaciones que esta-
en la Revolución Mexicana: la idea de blecen las mujeres con los grupos arma-
mujer trabajadora, sumisa y mártir que dos en Colombia se remiten a varias dé-
se realiza en la figura del líder revolucio- cadas atrás, lo que permite afirmar que
nario. Su salida de casa, afiliándose a un ellas han sido actoras cuya importancia
grupo armado, procuró el rescate de su en el conflicto ha sido minimizada. Por
identidad a través de la pelea contra el lo tanto, la tarea de comprobación im-
autoritarismo familiar, del grupo social plica aceptar el reto de reconstrucción
y del Estado. Ellas adoptaron, inadver- histórica de sus vivencias, tomando las
tidamente, el modelo cultural vigente, se herramientas de la teoría feminista. Sos-
enfrentaron a los conflictos familiares y tenemos que las mujeres han sido par-
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tícipes del conflicto armado colombiano poración de mujeres en conflictos regio-


desde que éste se inició, aunque apenas nales y de otras latitudes.
han figurado como protagonistas de la Un elemento común en los testimo-
historia nacional. Hasta hace poco, las nios de las entrevistadas es la reminis-
escasas referencias de su presencia en cencia a ese período de gran movilización
las guerrillas, aportadas por las crónicas social de los estudiantes, los obreros, los
periodísticas sensacionalistas, las repre- campesinos y las feministas, sectores
sentaban como mujeres “temerarias” y, que, en su mayoría, daban respaldo y re-
por lo tanto, anormales. Pero ahora, se conocimiento social a las organizaciones
ha empezado a rescatar su participación armadas. También es importante tener
en el espacio de la guerra, considerando, en cuenta que la vinculación depende de
entre otros aspectos, el carácter político diversos aspectos, y algunos de ellos se
de ésta, así como se reconoce su respon- encuentran en la subjetividad e indivi-
sabilidad en la violación de los derechos dualidad de las personas. En este senti-
humanos y en los delitos de lesa huma- do, las circunstancias y antecedentes de
nidad. su biografía, los sueños, las emociones e,
incluso las intuiciones, serían significati-
Principales Estrategias para el vas. En otras palabras, las motivaciones
Reclutamiento: La Seducción de la subjetivas son tan importantes como
Guerra las políticas. Los grupos de izquierda
Las condiciones históricas asociadas a la estaban a la caza de jóvenes talentosos,
trayectoria política de las sociedades la- rebeldes, responsables y destacados en
tinoamericanas impusieron a los grupos sus organizaciones de base. En estos es-
armados la necesidad de incorporar mu- pacios de mutua colaboración y apoyo
jeres en sus filas. Los principales facto- juvenil también las mujeres son convo-
res que estimularon este reclutamiento cadas para la militancia. Por eso a pesar
fueron: a) El que la naturaleza de la lu- de la corta edad de nuestras entrevista-
cha revolucionaria estuviera sometida a das, casi todas eran menores de 18 años
numerosos cambios e influencias, lo que cuando se incorporaron, muchas ya te-
se evidenció en las rupturas y divisiones nían formación política y el análisis de la
de la izquierda, que generaron diversas situación que exponían los dirigentes no
facciones, muchas veces antagónicas e les resultaba ambiguo, todo lo contra-
irreconciliables; b) La percepción del rio, era, completamente, justificado que
peligro que implicaba perder el apoyo fe- personas con la suficiente sensibilidad
menino, ante su masiva vinculación a los social se vincularan a las “propuestas re-
partidos tradicionales y c) La difusión volucionarias”. Varias de ellas describen
del pensamiento feminista que mostra- este momento como algo mágico, pues,
ba la necesidad de luchar por las incon- en esta época, sólo los elegidos podían
formidades propias y que con habilidad entrar al círculo clandestino del grupo
política los dirigentes de izquierda y de armado. En los espacios de adoctrina-
las organizaciones armadas encauzaron miento los discursos y las prácticas se
como una lucha proletaria. También complementaban, eran escenarios de
aprovecharon las experiencias de incor- confrontación y formación política, pero
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también de esparcimiento, que cohe- (PNUD, 2003: 65). En primer lugar ten-
sionaban e identificaban al grupo. Allí dríamos la guerra campesina prolonga-
las mujeres, se sentían acogidas y reco- da que surge como guerrilla y establece
nocidas como iguales, más adelante se “zonas rojas” o “territorios liberados”.
darán cuenta que la responsabilidad de Desde allí se conforma un ejército re-
equiparar las desventajas femeninas, en volucionario que “cerca las ciudades” y
realidad, solo buscaba aumentar las pro- eventualmente derrota al ejército oficial.
babilidades de conseguir el poder ante Podría afirmarse que este es el mode-
un proyecto multitudinario e incluyente. lo que inspira a las FARC y que triunfó
Las mujeres, a veces de manera ingenua, en China y Vietnam. No obstante, para
fueron convencidas por el argumento estos casos se debe precisar que “allí el
de la igualdad sexual del proyecto que enemigo era un ejército extranjero, y que
pregonaba la construcción del “hombre tanto Mao como Ho Chi Minh le dieron
nuevo”. siempre prelación a lo político (propa-
ganda y organización) sobre lo militar”
(PNUD, 2003: 65). Tanto las FARC
Cuando ellas deciden ser guerreras.
como el EPL se han acercado más a la
Tipología de vinculación a los
masa campesina. Sus pretensiones po-
grupos armados
líticas de sustituir al Estado las han lle-
Aunque existen similitudes en la vieja y vado a confinarse en algunos territorios
la nueva forma de vinculación, después para legitimar su proyecto político. Sin
de los noventa, haremos referencia a las que ello limite la militancia de personas
orientaciones ideológicas básicas de las de los sectores urbanos. Las FARC es la
guerrillas en el periodo comprendido guerrilla rural colombiana por excelen-
entre los setenta y los noventa, desde cia: nace en el campo colombiano y no
que se permite su ingreso, donde hay un ha salido de él, por ello los campesinos
mayor auge del movimiento armado, y se identifican con sus luchas. El EPL se
cuando el ingreso es voluntario, en sen- articula a la masa campesina en la pro-
tido estricto. De acuerdo con Laqueuer ducción, el laboreo de la tierra y en la en-
(1990), los métodos para llegar al poder señanza primaria. El desarrollo de estas
por parte de movimientos revoluciona- actividades sería la base de las primeras
rios pueden simplificarse en cuatro ejes: formaciones guerrilleras.
“¿Énfasis sobre lo militar o sobre lo po- El segundo modelo es el denomina-
lítico? ¿Guerrilla o ejército revoluciona- do foquismo o vanguardia de activistas.
rio? ¿Lucha en el campo o en la ciudad? Fue la estrategia propuesta por “El Che”
¿Guerra prolongada o golpe de Estado? Guevara y Regis Debray a los insurgentes
“Las “recetas” de Engels, Lenin, Mao, de América Latina. Los golpes militares
Tito, Guevara –para no hablar de Mala- constituyen una forma de la propagan-
parte o Marighela– combinan y matizan da para convertir la guerrilla rural en un
estos y otros elementos de maneras muy ejército capaz de derrocar al gobierno. El
distintas. Pero entre los movimientos éxito de la estrategia depende del apoyo
guerrilleros del Tercer Mundo han pre- popular. Dos ejemplos dan constancia
dominado tres grandes «modelos»” de ello: el triunfo de Castro en Cuba y el
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fracaso de Guevara en Bolivia. El ELN tivistas urbanos al sur de Santander; el


siguió esta propuesta. Los analistas po- M-19 permanece más tiempo en las ciu-
líticos definen esta formación como un dades. Segundo, el grupo hace más én-
grupo fundamentalista y mesiánico que fasis sobre la consolidación del control
tiene la convicción de ser el deposita- territorial (FARC), sobre la movilización
rio de la verdad. Su consigna es “ven- política del campesino (ELN) o sobre
cer o morir”. Por lo tanto, se evidencia los golpes de opinión urbanos (M-19).
en su concepción la subordinación del Tercero, a cada modelo corresponde un
proyecto político al proyecto militar, al distinto “perfil” del activista típico: cam-
sometimiento de las modalidades de or- pesinos en el de territorios liberados,
ganización de acción política y sindical intelectuales en el modelo foquista, agi-
a la lógica de la acción militar, donde la tadores en la guerrilla urbana” (PNUD,
violencia deja de tener retorno posible 2003: 66).
(Pizarro, 1991). Dadas estas característi- La convocatoria para “hacer la re-
cas es viable encontrar una asimilación volución” descansaba en el argumento
de sus objetivos con los de las urbanas del compromiso de todos los sectores
más politizadas que las rurales, pero sociales en la construcción de una socie-
como sus acciones se han desarrollado, dad más igualitaria. ¿Cuáles fueron los
fundamentalmente, en el campo, habría factores que impulsaron a las mujeres
un grupo importante de campesinas que a vincularse a las organizaciones arma-
sirvieron de retaguardia. Sin embargo, das? ¿Qué características diferencian a
sus ideólogos han sido, fundamental- las mujeres de uno u otro tipo de vin-
mente, universitarios y sindicalistas. culación? ¿Cuáles son las principales
El tercer modelo es La Guerrilla Ur- transformaciones identitarias que su-
bana. Muchas de sus acciones pueden fren estas mujeres como resultado de su
reducirse al terrorismo, pues se consti- participación política? Dar respuestas a
tuye en una fuerza de choque para des- estos interrogantes nos permitirá rea-
hacerse de las facciones rivales dentro lizar una mejor comparación y explica-
de un “frente amplio” o “popular”, desde ción de sus determinaciones frente a la
el que intenta derrocar al gobierno por participación en las estructuras armadas
la vía política. Era el enfoque de Tupa- y en qué medida ella constituyó un es-
maros y Montoneros en el Cono Sur. pacio propicio para subvertir el modelo
En Colombia tuvo algún eco en el M-19 de feminidad tradicional. No obstante,
identificado por desarrollar acciones es preciso aclarar que no hay una úni-
controvertidas que generaron duros ca razón que explique las decisiones
golpes de opinión. “Estas concepciones individuales. Como plantea Bertaux
estratégicas influyen de varios modos (2005:38) “la mayoría de las existen-
sobre la forma de expansión geográfica cias se bambolean a merced de fuerzas
de la guerrilla. Primero -y esquemáti- colectivas que reorientan su recorrido
camente- hay cierta correspondencia de forma imprevista y generalmente in-
entre el enfoque escogido y la ubicación controlable”, es decir, que el curso de las
original del grupo: las FARC nacen en el trayectorias individuales estaría sujeto a
campo; el ELN, de la migración de ac- múltiples transformaciones sociales que
Guerrilleras en Colombia. Participación política y transgresiones del modelo de feminidad | 77

pueden afectarlo. “En fin, una multitud Convicción política 2)Asilo obligado 3)
de acontecimientos microsociales con- Autodefensa organizada por la comu-
tingentes... vienen a modificar también nidad; 4)Socialización; 5)Pertenencia:
el curso de la existencia” (Bertaux, 2005. Niños y jóvenes con déficit emocional 6)
38). Nuestro análisis es un acercamien- Gusto por las armas y el poder que irra-
to interpretativo de las razones que ellas dian 7) Amor 8) Espíritu de aventura;
esgrimen y cómo esa decisión constituye 9) Seguridad personal; 10) Poder o au-
una opción política, en tanto se identifi- toridad; 11) Movilidad social; 12)Carre-
can como revolucionarias. ra profesional; 13)Escape, huida de un
Para este cometido, comparamos los padre que maltrata o un padrastro que
itinerarios biográficos de ex–combatien- abusa sexualmente de la joven; 14) Falta
tes y ex–militantes del ELN, el EPL, la de opciones; 15) Reclutamiento forzado;
CRS, el M19 y las FARC para encontrar 16) Rutina; 17)Miedo; 18) Venganza; 19)
recurrencias en su vinculación o simili- Dinero; 21)Asesinos comunes que se
tudes en sus lógicas de acción. De modo “enmontan” para evitar la cárcel; 22)
que podamos descubrir cómo a través su Guerrilleros que cambian de camiseta y
implicación en estos grupos lo que apa- trabajan con los paras, o viceversa; 23)
rece es un mecanismo social o proceso Mercenarios profesionales, la degrada-
social con un patrón de constitución se- ción final (PNUD, 2003: 93-94).
mejante. A pesar de las escasas fuentes En buena medida compartimos el
documentales nos atrevemos a construir listado anterior, no obstante, el análisis
una tipología de interpretación como re- que proponemos intenta construir una
curso metodológico para entender mejor tipología de interpretación y, en ese sen-
sus decisiones y actuaciones. Las causas tido, consideramos que, estrictamente,
que explican la vinculación a los grupos las motivaciones estarían contenidas en
armados pueden ser tan amplias como cuatro tipos amplios. La denominación
el número de personas que ingresan a que utilizamos destaca la razón principal
ellos, sin embargo, éstas pueden agru- para ingresar al grupo armado. Empe-
parse y simplificarse para entender me- zamos con quienes demuestran sensi-
jor ese proceso. Por ejemplo, el Informe bilidad social y convicción política. Las
Nacional de Desarrollo Humano, 2003, mujeres con mejor formación académi-
plantea que existen más de 20 causas ca, con alguna pertenencia colectiva y las
para la incorporación a las organizacio- que presentaron menos titubeos en su
nes armadas irregulares. En esta lista, se decisión de incorporarse. Continuamos
señalan las motivaciones de los actores con las emancipadas, aquéllas que de-
de acuerdo con la menor o mayor degra- safiaron la autoridad masculina y se re-
dación del conflicto, es decir, desde sus belaron contra la tradición familiar que
inicios hasta hoy. conmina a las mujeres al ámbito domés-
El inventario lo encabezan, por su- tico. En tercer lugar, ubicamos a quienes
puesto, las inspiraciones políticas, en el buscan venganza por la violencia sufrida
intermedio se agrupan las razones socia- y la estructura del grupo armado les pro-
les y culturales y finaliza con los motivos porcionaba el apoyo requerido para sus
económicos o más instrumentales: 1) fines. Por último, analizamos a las que
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sentían atracción por la disciplina mili- y discutir, políticamente, el destino de la


tar, pero que, sobre todo, su ingreso a la sociedad, ellas evocan los mecanismos
guerrilla constituye un medio para mejo- sociales que permitían evaluar la nece-
rar su devaluado estatus y que por esta sidad de cambio en esa estructura des-
vía intentaban ascender socialmente. igual y socialmente injusta, un orden que
Pero antes de explicar porqué ellas no obtiene solución con la aplicación de
se vinculan a las guerrillas tenemos la democracia y que plantea la toma de
que establecer dos categorías diferen- las armas como única alternativa. Para
ciadoras de su pertenencia social. En esta época, años setenta, el concepto de
primer lugar, encontraríamos obreras, democracia tiene un significado muy di-
estudiantes y profesionales universita- ferente en América Latina del que le dan
rias procedentes del sector urbano, con en Europa, mientras en Europa se asocia
una trayectoria política articulada a los con la libertad y la igualdad, en América
partidos de izquierda, los movimientos Latina equivale a la dominación y el po-
sociales y las organizaciones de base. En der oligárquico. La libertad y la igualdad
segundo lugar, tenemos a las mujeres se relacionan con la revolución (Tourai-
residentes en ámbitos rurales, con bajo ne, 1989).
nivel educativo, que excepcionalmente En estos momentos era incuestiona-
realizaban labores productivas extra-do- ble la idoneidad de la vía armada para
mésticas y que tenían una formación po- lograr los cambios sociales, un análisis
lítica limitada a la suscripción partidista que se convierte en la causa fundamen-
de tipo clientelar. Del mismo modo, es tal de su participación política. En ese
pertinente aclarar la dependencia exis- sentido, aparece una combinación de
tente entre las formas de articulación a la factores que impulsan a la acción: los
opción armada y el tipo de organización motivos racional-políticos y las motiva-
a la que ingresan. Pues en un conflicto ciones subjetivas. Se implicaron conven-
prolongado como el colombiano el aba- cidas de la conveniencia de las acciones a
nico de razones para la incorporación se favor de los demás, sentían que esas exi-
ha ampliado. gencias sociales eran ineludibles y, por
lo tanto, participar era su forma de con-
La Sensibilidad Social y la Convicción tribuir como sujetos transformadores
Política de la historia. Tenían claro que los pro-
El componente fundamental de este blemas personales no se resolverían con
grupo lo constituyen las mujeres de sec- su implicación al grupo armado, todo lo
tores populares, obreras, estudiantes y contrario, su apuesta política partía del
profesionales adscritas al movimiento compromiso de avanzar hacia la revolu-
estudiantil, a partidos de izquierda o al ción. La confrontación estaba orientada
voluntariado social, quienes tendrían al derrocamiento del capitalismo como
mayor conciencia de la opresión que sistema opresor.
plantean las desigualdades de clase y del Cuando indagamos en sus caracte-
conflicto que éstas suponen en la socie- rísticas personales, encontramos que
dad entre grupos de poder o dominantes compartían algunas actitudes que inci-
y dominados. En su interés por estudiar dieron en su voluntad de vincularse a
Guerrilleras en Colombia. Participación política y transgresiones del modelo de feminidad | 79

esta opción política. Se esforzaban por Dana, acude a la convocatoria del M19,
construir sus propios referentes, eran porque la propuesta política de este
inconformes y rebeldes, cuestionaban grupo era compatible con sus intereses.
su entorno, se destacaban académica- Nora comenta que desde niña tuvo sen-
mente, practicaban aficiones deportivas sibilidad social con los paros, huelgas y
y eran asiduas en espacios de esparci- revueltas ciudadanas y por eso se vincu-
miento cultural. Aunque estaban en pro- la desde el colegio a las manifestaciones.
ceso de formación política, creían actuar Más adelante ingresará a la estructura
de manera responsable y con suficiente urbana del ELN.
criterio. A pesar de su corta edad y la Pero no necesariamente la conduc-
época no se comportaban de acuerdo ta de las militantes es desinteresada ni
con las normas de género: tenían sensi- completa-mente libre, pues asumieron
bilidad social y ejercían cierto liderazgo su articulación a estas organizaciones
comunitario; se consideraban con la su- como un deber histórico, una obligación
ficiente autoridad moral para represen- señalada por la ideología de la izquier-
tar a otros y actuaban con convencida da al plantear a la clase obrera como el
determinación e irreverencia. Sustentan sujeto revolucionario privilegiado, en
que no permitían las intran-sigencias de el sentido ontológico no práctico, res-
sus mayores ni reconocían la autoridad ponsable de la lucha anticapitalista. Al
ilegítima. En cierto modo, su proceso de incorporarse a la guerrilla abandonaron
subjetivación era diferente al de otras sus estudios, el trabajo, la familia y los
mujeres de su contexto. Un elemento amigos, en últimas, lo que era conside-
valorado por las directivas guerrilleras, rado parte de la condición pequeño bur-
y por el que ellas se liberaron de la culpa, guesa. Sobre todo, las mujeres urbanas
como sentimiento asociado a la femini- fueron presionadas para que limpiaran
dad, para implicarse políticamente. sus pecados de clase, adoptando una
Si bien su situación no era tan pre- vida austera y casi puritana. Vero cuenta
caria, consideraban que merecía la pena que se incorporó a la guerrilla “Porque
encontrar soluciones colectivas para había que ir a hacer la revolución.∕∕ ∕∕ Yo
resolver las profundas inequidades so- me fui para la casa pensando “yo soy una
ciales. Por ello, se involucraron políti- hija de familia, yo estoy estudiando” y
camente, a pesar de los sacrificios indi- pues eso era un pensamiento pequeño
viduales. Más que un comportamiento burgués (…) entonces.. si seguíamos con
altruista tuvieron una actuación proso- ese pensamiento ¿Quién iba a hacer la
cial por su intención de beneficiar a otros revolución? (Vero, M19).
y por la libertad de elección, aunque ésta Este tipo de mujeres adquieren el
se precipita por la obligación moral, la carácter de donantes potenciales en
empatía, la reciprocidad, el aumento de relación asimétrica, rigen su conducta
la autoestima y el reconocimiento gru- como una norma de responsabilidad
pal. Para varias, sus principales inquie- social que debe ser atendida, adoptan-
tudes estaban orientadas hacia el desa- do un comportamiento no planificado a
rrollo comunitario y la reivindicación de un requerimiento de acción inmediata.
los derechos ciudadanos. Por ejemplo, Sobre todo en los momentos de mayor
80 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

tensión política, ellas no tuvieron sufi- volución para mí ni siquiera era un im-
ciente tiempo para considerar el equili- posible, sino una cosa difícil, o sea, que
brio de los costos y recompensas de su se hacía ¡ya!, era cuestión de cinco añitos
actuación. Además, los grupos armados y sale pa’ pintura (se conseguía el triun-
proponían una revolución inminente, fo) (Vero, M19).
que mejoraría las condiciones de opre- Ellas interpretaron esas normas si-
sión y miseria, una posibilidad que sólo tuacionales, resultado de las interaccio-
se lograría vinculándose a un proyecto nes sociales, como un mandato ineludi-
político que requería la toma de las ar- ble. En buena medida también tuvieron
mas. El convencimiento, en el caso de actitudes altruistas y, como plantea
Amary se dio gracias a su experiencia Durkheim (1976: 229), el altruista “es
como docente: “El partido me prometió aquél en que el yo no se pertenece, en que
que no solamente estamos al borde del se confunde con otra cosa que no es él, en
poder, que me lo hizo creer, y yo le creí, el que el polo de su conducta está situado
que ya eso estaba, que ya éramos un mar fuera de él, en uno de los grupos de que
de gente, que lo único que faltaba era forma parte”. Sus acciones presentan el
que yo entrara para que eso se definiera, carácter de ser llevadas a cabo como un
¿si? (Amary, EPL). deber. Se toleraban sacrificios actuales
Según ellas, no podían inhibirse de porque anticipan satisfacciones futuras.
participar, fueron llamadas a ser prota- La altruista no tendría apego a la vida,
gonistas y no meros sujetos pasivos, por renuncia a ella por invitación de las cir-
eso cuando se planteó la política de “pies cunstancias o hasta por simple alarde y
descalzos y bolchevización” acataron la está dispuesta al sacrificio. Su abnegación
orden de la dirección de los partidos y se es exclusiva y su implicación facultativa,
desplazaron a las zonas rurales para con- conserva las esperanzas y tiene claridad
vencer, ideológicamente a los campesi- en sus perspectivas, se implica con en-
nos, de “incendiar el campo”. La famosa tusiasmo y sus impulsos se caracterizan
frase de Mao Zedong: “una sola chispa por una fe impaciente de satisfacción que
basta para incendiar la pradera” ins- se afirma en la energía que le imprime a
piraba esta idea. Uno de los resultados sus actos (Durkheim, 1976).
era la necesidad de actuar rápidamente, Los deseos por recuperar los dere-
bajo el supuesto de que las condiciones chos negados, históricamente, al pueblo
históricas eran las más apropiadas para y en particular a las mujeres motivan su
la toma del poder por la vía violenta. La acción. La empatía hacia los oprimidos
supuesta existencia de una crisis de legi- es un aliciente para su conducta, pues
timidad de las instituciones políticas y, supone una identificación con sus sen-
por lo tanto, de una situación prerrevo- timientos, pensamientos y actitudes.
lucionaria permitían suponer que sólo “Llegué al convencimiento de que la
faltaba un toque final para precipitar el sola lucha sindical y política no basta-
declive del Estado y esa era la función ba sino que había que luchar también
del aparato militar alternativo. Con esa militarmente porque los enemigos del
“claridad”, incluso, se apostó una fecha pueblo tienen ejércitos muy poderosos”
para el triunfo de la revolución. “La re- (Lucía Blasina, FARC, citada en Arango
Guerrilleras en Colombia. Participación política y transgresiones del modelo de feminidad | 81

1985:144). Su participación en estas or- tionamientos. “Yo era muy consecuente,


ganizaciones es positivamente evaluada, yo era convencida de que la única opción
por encima de la valoración del placer era la guerra” (Testimonio No. 18 citado
que encuentren en su acción o por el re- en Blair y Londoño, 2004: 107).
conoci-miento que hallen en los demás. Para muchas mujeres el ingreso lle-
Sol, estudiante de trabajo social, plantea gó naturalmente, pues sus familiares
que tenía sentimientos filantrópicos ha- eran militantes activos, simpatizantes
cia los excluidos, así como la suficiente de los partidos de izquierda o pertene-
capacidad intelectual para incorporarse cían a un sindicato. En este sentido,
a una opción política. Por lo tanto, cuan- habían sido socializadas con estas ideas
do encuentra una plataforma de actua- y terminaron influenciadas por ellas.
ción no duda en incorporarse: “la espe- Vero, del M19, relata que para muchas
ranza de uno –siempre– cuando estaba familias era normal la vinculación de los
en esas organizaciones era que las cosas jóvenes con estas opciones: “(…)cuando
iban a cambiar” (Sol, ELN). yo tenía trece, catorce, quince años que
Al convencimiento con las mejoras me estaba iniciando en la vida política
sociales que provocaría el derrocamien- ya todos mis hermanos o la gran mayo-
to de la sociedad burguesa, las facciones ría estaban formados y tenían su propio
armadas en contienda, enfrascadas en criterio político”. También Nancy come-
una lucha de poder con las elites de fac- ta que en ese entonces, en su casa, “se
to, reclutaban, activamente, el apoyo fe- movía mucho el ambiente político, de
menino para su causa, prometiéndoles la izquierda. Mi madre colaboraba mucho
mejora de su desventajoso estatus social. con organizaciones guerrilleras” (Nancy,
Un ofrecimiento que intentaba motivar ELN). No obstante, se encuentran casos
los cambios sin realizar los suficientes excepcionales, como el de Consuelo, del
esfuerzos para modificar los patrones so- ELN, que sin convertirse en combatien-
ciales que constriñen a las mujeres. Era tes, ingresaron cuando estuvieron sufi-
claro para estos grupos que la igualdad cientemente convencidas del proyecto
entre los sexos no constituía una priori- político o quienes, como Herminia del
dad fundamental y, en este sentido, tal M19, que se asilaron en la guerrilla, para
como afirma Saltzman (1992), el com- salvaguardar su vida ante la represión de
promiso con las desventajas femeninas las fuerzas del Estado. Ambas cuestiona-
se convirtió en un objetivo estratégico. ron las posibilidades reales del aparato
De esta manera, las militantes debieron armado para tomarse el poder y fueron
aceptar, con obediencia y sin discusión, críticas con el proyecto militar. Insistie-
la disciplina impuesta, para ello fue ne- ron en fortalecer la estructura del par-
cesaria una abnegación intelectual poco tido, en fundamentar mejor los ideales
compatible con el individualismo. Su políticos y en avanzar en la democracia y
actuación también era estratégica y ra- debatieron otras posibilidades de trans-
cional, sopesaron los costos, beneficios y formación social.
sus posibilidades de éxito, compartieron Podríamos concluir que este grupo
la entrega, el entusiasmo, la intención al tener mayor fundamentación política
de beneficiar a otros sin mayores cues- era el que más claridad tenía respecto a
82 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

las discriminaciones contra las mujeres, exclusivamente, en la posibilidad de sa-


no obstante, como pudimos observar, lir de casa. No reivindicaban autonomía
este aspecto no fue una de las razones y emancipación para todas las mujeres
más importantes para incorporarse, fue- ni cuestionaban las estructuras de poder
ron otras motivaciones, no precisamente o las designaciones de la cultura patriar-
de género, las que estimularon su parti- cal, lo que reclamaban era esas “peque-
cipación. Estaban imbuidas por la idea ñas libertades de una vida cotidiana”. Su
del triunfo cercano de la revolución, te- reflexión no puede entenderse como una
nían la rebeldía de una juventud incon- solicitud para producir grandes cambios
forme con la situación que vivía el país y sistémicos, tampoco su lucha se daba
por ello consideraron necesario asumir para hacerse con el poder. Pero a pe-
su actuación como un deber histórico. sar de que no consideran aspectos tales
Hacer la revolución era un mandato in- como: la propiedad sobre su cuerpo, la
eludible, por ello demostraron toda su posibilidad de existencia de múltiples
disposición al sacrificio por los demás, géneros, la necesidad de convertirse en
arriesgaron su vida y “se hicieron gue- sujetos políticos, de ser reconocidas en
rrilleras”. la diferencia o de reivindicar la igualdad
de derechos, ellas querían dejar de “vivir
La Emancipación de la Autoridad para los demás” y “vivir su propia vida”.
Masculina y Rebeldía Contra la Su reivindicación inicial es por un poco
Tradición Familiar de vida propia por lo que sentían que
El segundo tipo encuentra en la vincu- debían huir de los modelos que definían
lación a la guerrilla una posibilidad de sus perspectivas vitales.
emanciparse de la autoridad masculina El ingreso a las organizaciones arma-
y de la tradición familiar. Con frecuen- das se daría como una salida del cons-
cia este espacio constituye una salida a treñimiento familiar, de la reclusión del
la violencia contra las mujeres en socie- hogar o de la monotonía de la tradición,
dades con marcada estratificación de los es decir, de los viejos condicionamientos
sexos. Ellas huían de hogares donde las de género vigentes en contextos que exi-
figuras de autoridad: padre, hermanos, gen mujeres abnegadas que vivan para
marido, las sometían a tratos degradan- la familia y se sacrifiquen por ella. Por
tes y desconsiderados. Por la situación ejemplo, Nelly (ELN-CRS) cuenta que el
de precariedad económica y las restric- aliciente para “salir sin permiso” y vin-
ciones en las que vivían, sentían que su cularse a la guerrilla está relacionado
vida era solitaria, que estaban privadas con las condiciones de precariedad, el
de su libertad, que no podían elegir ni desarraigo y el desapego familiar. Tam-
sus amigos, ni sus afectos, ni empren- bién Deisy (EPL) se fugó de su casa con
der proyectos propios. Vivían situacio- un militante de las FARC, para escapar
nes angustiantes que las asfixiaban y del ambiente inquisitorio de su padre.
las consumían. Sin embargo, su lucha Otro ejemplo es el de Socorro (M19)
por la liberación no puede denominarse que, a pesar de su formación política
feminista, en sentido estricto, pues su en la izquierda, tenía fuertes reticencias
conciencia de la opresión se sustenta, para relacionarse con las guerrillas y, sin
Guerrilleras en Colombia. Participación política y transgresiones del modelo de feminidad | 83

embargo, se involucra con el M19 por ellas. En contextos campesinos muchas


su vínculo amoroso con un guerrillero. mujeres permanecían confinadas a las
De acuerdo con estos y otros relatos, los labores domésticas y a las asignadas
problemas domésticos o el enamora- por la tradición en función de su sexo,
miento de un combatiente también ayu- en este espacio ellas aceptaban la ideo-
daron a la huida de la casa. La organiza- logía impuesta por el modelo “correcto”
ción armada en estos casos se convirtió de masculinidad y feminidad y el deber
en la “familia sustituta que compensó de comportarse de acuerdo con las nor-
sus necesidades afectivas” (Leliévre et mas sexuales. Así mismo, admitían esas
al, 2004: 65). disposiciones como estilos adecuados
Las agresiones físicas y psicológicas de conducta y la creencia en la realidad
sufridas en sus hogares constituyen otro expresada por los estereotipos sexuales.
elemento de reflexión que acelera su in- Un caso típico es el de Cristina quien de-
greso al grupo armado. Ellas hablan de cide incorporarse al EPL para liberarse
una autoridad abusiva y violenta des- del trabajo doméstico y productivo no
plegada por sus padres, de la violencia remunerado.
doméstica y de las restricciones a sus Las mujeres del sector rural tenían
libertades, a veces sutiles y otras veces menores posibilidades de incorporación
muy traumáticas. Por ejemplo, Nancy laboral. Cuando conseguían vincularse a
se vincula como activista del ELN, a los un empleo, por lo general, éste se aso-
13 años, en un acto de rebeldía contra la ciaba con las actividades peor remune-
violencia de la autoridad paterna. Soco- radas. Así contribuyeran a la economía
rro se vincula al M19, a los 17 años, por del hogar y no dependieran, económica-
no ceder a las imposiciones de su pa- mente, de sus padres o maridos no logra-
dre y sus hermanas. Paola (M19), que- ban autonomía sobre sus vidas, tampoco
ría escapar del ambiente de violencia y conseguían su autoconfirmación ni el re-
agresión familiar. A estas situaciones conocimiento a sus aportes. Contrario al
se suma, que en contextos rurales o en proceso seguido por las feministas en las
sectores populares las mujeres depen- ciudades, las campesinas seguían atadas
dían, en buena medida, de los recursos a los viejos lazos de dependencia, por lo
que proporcionaban los varones para la que era más difícil afirmar sus derechos.
reproducción material del hogar. A su Su educación también era restringida y
vez ellas equilibraban el intercambio, escasamente valorada, no se hacían ma-
ofreciéndoles deferencia u obediencia, yores esfuerzos por su preparación aca-
porque su aporte a la unidad producti- démica porque su destino se limitaba a
va es escasamente cuantificable. Aunque la reproducción y el cuidado del hogar.
en algunas oportunidades realizaban Liana, por ejemplo, ante la imposibili-
labores por fuera del hogar, siempre es- dad de continuar sus estudios secunda-
taban condi-cionadas a la aprobación de rios, valoró la posibilidad de integrarse
sus padres o cónyuges. Ellos decidían el al EPL. El horizonte de significación de
margen de actividad económica dirigida su experiencia, es decir, sus motivos
al intercambio, otorgándose así su de- para vincularse parten de la desesperan-
pendencia y las ventajas de poder sobre za de encontrar apoyos para mejorar su
84 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

formación, pero también de la posibili- tamiento femenino. Tampoco querían


dad de ampliar sus perspectivas. Como permanecer al margen, y si otras deci-
explican Ulrich y Elisabeth Beck (2003: dieron retar ese orden y entrar en ám-
175) para referirse al proceso de indivi- bitos restringidos, ellas optaron por “el
dualización de las mujeres “en sus bio- camino de la revolución”. Un espacio en
grafías la lógica del proyecto individual el que esperaban transformar su mundo
está imponiéndose paulatinamente y la y el de sus hijos. Por ejemplo, Nancy, del
obligación de solidaridad con la familia ELN y la CRS, y Liana, del EPL, desta-
va perdiendo consistencia”. La familia se can que sus madres, más que sus padres,
convierte en una relación electiva y los insistían en su formación académica y
vínculos que antes unieron a los miem- las impulsaban a luchar por sus sueños.
bros ahora son más frágiles y están ex- Otras, por el contrario, creen que su in-
puestos a romperse. Por eso la decisión comprensión alentó la decisión de vincu-
de abandonar el hogar es quizás lo que larse a la organización armada: “(...) mi
más genera reacciones negativas contra padrastro me maltrataba mucho, tam-
las guerrilleras, pues claramente, en esa bién tuve problemas porque él me aco-
apuesta se rompe con la tradición por- saba y mi mamá no me creía (...) tengo
que ellas han sido socializadas para estar una mamá, que tal vez la forma en la que
conectadas al núcleo familiar. fue criada, trató de criarnos a nosotros
Un aspecto adicional, que aumen- a los golpes (…) Sí, fue un maltrato muy
ta las razones para la incorporación de terrible, o sea mi niñez fue muy terrible
estas mujeres, está asociado con la ima- (Jenny, EPL).
gen de la madre y la mediación de esta Pero, su compulsión por lograr algo
relación por la condición femenina de parecido a una vida propia, en la mayoría
ambas. La constatación de la existencia de los casos, resultó ser un deseo que no
simbólica de la madre reprime en algu- se consolidaría por su vinculación al gru-
nos casos, pero también impulsa a las po armado, a pesar de haber contrave-
jóvenes a replantear su papel en el orden nido los estereotipos de género. Pues se
social. En efecto, como plantea Muraro pasó de unos roles adscritos: de madre,
(1994:47): “en la sociedad en que vi- esposa e hija a un rol adquirido: el de
vimos una mujer puede pensar que la combatiente. Esta nueva pertenencia les
madre es muda para las cosas verdade- trajo dificultades, incertidumbres, con-
ramente importantes, tiránica y a la vez flictos y presiones, porque en este pro-
sumisa al poder”. Con análisis semejan- ceso de individualización se enfrentaron
tes, ellas se oponen a ese supuesto papel a riesgos inexistentes en su condición
asignado a las mujeres, a los irrespetos, femenina tradicional. Al principio les
las infidelidades, los abusos sexuales y costó ser aceptadas en un espacio exclu-
la violencia doméstica, soportado por sivo para los varones, donde tenían que
sus madres con resigna-ción. Al parecer, competir con ellos por la vía de la asimi-
con su ingreso al grupo armado, querían lación. Su proceso de concienciación de
demostrarse que no estaban dispuestas las desigualdades sexuales fue coartado
a ser iguales a sus predecesoras, ni a la con el ingreso a las organizaciones ar-
repetición de las pautas del compor- madas, que explicaban todas las exclu-
Guerrilleras en Colombia. Participación política y transgresiones del modelo de feminidad | 85

siones sociales con las contradicciones el daño sufrido, pero también su ingreso
de clase. En su militancia los objetivos a él se convirtió en una estrategia eficaz
individuales se difuminaron en los co- de supervivencia en el territorio.
lectivos. Afirmaron, igual que las del tipo Este tipo de participación se daría
anterior, que la vía armada era la única más por reacción que por convenci-
posibilidad para consolidar una fuerza miento, pues ellas estaban motivadas
que sustituyera al Estado y modificara por sentimientos de culpa y deseos de
el status quo. La esperanza de conseguir resolver los conflictos internos y por la
las incipientes reivindicaciones feminis- frustración ante los ataques sufridos.
tas que surgen en el frenesí inicial de su Habían visto morir a sus familiares,
partida es fugaz, en la guerrilla se iden- compañeros y amigos y, en buena medi-
tificaran con el sujeto transformador de da, sus sueños y proyectos tuvieron que
la historia y se sentirán más proletarias ser postergados. Su ingreso es posible
que mujeres. porque tienen mayor proximidad con el
grupo armado, su presencia es familiar
Búsqueda de Venganza y gracias a esa cercanía y a las simpatías
El tercer tipo de mujeres sustenta su expresadas fueron creando afinidad con
decisión en la búsqueda de venganza. sus ideas. Varias relatan que a través de
Su principal motivación era desquitarse su vinculación aseguraban su vida ante
de una afrenta asociada con la violencia nuevas incursiones del Ejército o de los
sufrida por su familia o su comunidad. paramilitares, incluso, en algunos casos,
Lo político es secundario, realmente, de otras guerrillas. Su decisión, de algún
no constituye una razón de peso porque modo, estaba prescrita por las disputas
“la política siempre es una cuestión de por el control territorial. Por ejemplo,
hombres” y, por lo tanto, no tiene inte- Jenny, del EPL, se interesó por averi-
rés. Tampoco importan las razones de guar sobre el asesinato de su padrastro
los demás, prima el interés propio por y para lograrlo tuvo que hacer favores
saldar cuentas con el enemigo, utilizan- a los comandantes guerrilleros. En es-
do para ello una estructura de poder que tos contactos esporádicos se convierte
permita el resarcimiento. A diferencia de en colaboradora y simpatizante, hasta
sus homólogos varones, las mujeres han que es aceptada en el frente de combate.
sido relegadas o situadas bajo restriccio- Cuando Flor, del EPL, decidió incorpo-
nes especiales en lo relativo a la conduc- rarse a la guerrilla su familia ya era base
ta política. Sin embargo, el carecer de social del grupo armado. Desde los 12
ésta no era un obstáculo insalvable para años colaboraba en actividades acceso-
ingresar a las organizaciones armadas. rias y a los 14 se enlista con 3 hermanos
Cuando ellas son víctimas directas de más, ante el cerco militar que sufre su
la violencia, ya sea estatal, paramilitar comunidad.
o de otro tipo, no requieren del conven- Como planteamos atrás, las guerri-
cimiento ideológico para la toma de las llas, sobre todo las FARC y el EPL, han
armas. En su razonamiento, el enemigo abanderado la reforma agraria y la mo-
directo es el actor que inflinge violencia dernización del sector rural colombiano.
y el grupo armado permite desagraviar De modo que, las condiciones de pobre-
86 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

za material de los campesinos y el no re- el futuro o la escasa convicción ideoló-


conocimiento de su aporte a la seguridad gica impidieron su ingreso a las orga-
alimentaria del país han posibilitado su nizaciones armadas. En muchos casos,
permanencia, como un aliado en el cam- su participación se vislumbra como una
po. Los guerrilleros han convivido con necesidad. La formación política y, sobre
la comunidad y le alientan en sus recla- todo, el manejo de las armas y el encuen-
maciones al Estado. Esa cercanía facilitó tro con sus pares alentaron su militan-
la asimilación de la vida en los campa- cia y, en alguna medida, contribuyeron
mentos a la vida familiar. Por ello, en sus a aplazar sus deseos, a no cuestionarse,
testimonios se puede observar que ellas a entregarse totalmente. Incluso las ac-
anticiparon su decisión de vincularse a ciones violentas adquirieron visos de
la guerrilla por su propia comprensión normalidad, se volvieron necesarias y
del fenómeno. En sus respuestas sobre cotidianas. A diferencia de los tipos an-
las razones para su ingreso, ellas cons- teriores donde el reproche por sus con-
truyen una realidad que atiende al cómo ductas implicaba el rompimiento de las
vivieron la experiencia de la violencia y relaciones filiales, la mayoría de las mu-
cómo entendieron los acontecimientos. jeres de este tipo acordaron su ingreso
También valoran la impotencia ante el a la guerrilla y, por lo tanto, su decisión
sufrimiento y el cuestionamiento por fue menos traumática para el grupo fa-
su responsabilidad tanto familiar como miliar, que habitualmente, colaboraba
comunitaria. Las más osadas resuelven con ella. En general, aquí esta decisión
ese conflicto vinculándose a un grupo está condicionada por la gravedad de la
armado, haciendo coincidir los objeti- situación que se vive. Las emancipadas,
vos individuales con los colectivos y, por por el contrario, habrían antepuesto sus
lo tanto, sus victorias se convierten en motivos individuales a la solidaridad
un desagravio a las injusticias sufridas familiar o comunitaria y, de ese modo,
personalmente. Los deseos de vengan- habrían transgredido el comportamien-
za mueven la conciencia, una vez en la to femenino. A las que buscan venganza,
militancia se fundamentan ideológica- se les avala su solidaridad.
mente y la lucha armada se transforma El reclutamiento de campesinas en
en la única salida posible: “Yo me metí a esta situación fue relativamente fácil
guerrillera porque en la vereda la India, puesto que no se exigían los rigurosos
en Santander, el Ejército masacró a 50 criterios de selección aplicados en la
campesinos así graneaditos. Los tortura- ciudad. El deseo de vinculación era su-
ba y los mataba. A las mujeres las viola- ficiente para ingresar. Las razones es-
ba. Por eso me decidí a ingresar a la gue- triban en la convivencia de la guerrilla
rrilla para vengar a toda esa gente, para con los campesinos, una cercanía que
luchar por la liberación de los oprimidos facilita su identificación y constituye un
y castigar a los verdugos (Lucía citada en criterio para definir sus intereses y do-
Arango, 1985:166). tar de sentido sus acciones. Por lo tan-
En el caso de estas mujeres, ni el te- to, ese interés, en principio individual,
mor frente a la peligrosidad de la vida se fue redefiniendo, por “lo que surge
guerrillera, ni las incertidumbres sobre de la situación”, en un interés colectivo,
Guerrilleras en Colombia. Participación política y transgresiones del modelo de feminidad | 87

como plantea Goffman (1991). Su expe- su actuación estaba justificada por la


riencia en las filas no habría sido posible violencia sufrida.
en otras circunstancias, ella adquiere
sentido en la situación específica que se Mejoramiento del Devaluado Estatus
presenta. Los acontecimientos ejercen y Gusto por la Vida Militar
una suerte de “influjo sobre su espíritu”, El cuarto tipo lo componen quienes se
por ello no consideran que su ingreso a vincularon a las organizaciones armadas
la guerrilla constituya una violación de para ascender socialmente y mejorar su
las normas sociales, todo lo contrario, devaluado estatus, como si de una carre-
ese acto de rebeldía estaba incentivado ra profesional se tratara. El gusto por la
por su comunidad para modificar ese or- disciplina castrense, el manejo de armas
den social opresor y para ello era nece- y el entrenamiento físico se combinan
saria la afiliación a una propuesta que lo con el deseo de ejercer poder y autori-
posibilitara. En ese sentido, su decisión dad, algo que les ha sido negado a las
es una elección racional, una conducta mujeres, sobre todo, en los contextos
oportunista e interesada, que hace parte sociales de los que proceden. Como en el
de esas complejas formas de interacción tipo anterior, también las de este grupo,
al orden, a la estabilidad y a la coopera- han sido socializadas en regiones donde
ción. Aunque para ello fuera necesario los actores armados tienen presencia. En
acudir a mecanismos que aumentaban el sus interacciones cotidianas se cruzan
nivel de violencia. con sus miembros, han crecido viéndolos
Consideramos que en este tipo se en- transitar por sus tierras y, en algunos ca-
marcan menos mujeres porque él consti- sos, colaboran con ellos porque son sus
tuye más un escape que una decisión libre amigos, vecinos y familiares. Por ejem-
y sopesada. Con un espacio tan limitado plo, en la región donde se realizaron las
de estrategias disponibles, el ingreso a la entrevistas tenían presencia 4 grupos:
guerrilla no implicaría, necesariamente, el EPL, el ELN, las FARC y el M19. Por
un plan formulado de manera conciente. ello es más fácil encontrar en este tipo
Por el contrario, como plantea Swidler a las de procedencia rural, como Katty,
(1986: 277), la decisión aludiría a “una que provenía de una familia campesina y
manera general de organizar su acción”. por sus condiciones económicas no con-
Una acción que incluye hábitos y repre- tinuó los estudios. Se incorporó al EPL a
sentaciones previos, que constituyen sus los 14 años. “Yo soñaba con un maletín
repertorios o cajas de herramientas y en en las costillas, con un fusil en la mano.
los que, como ellas mismas lo indicaron, Me gustaba mucho lo que era lo militar
se contienen “símbolos antagónicos”. y yo sabía que a la policía yo no podía
Pues ellas son afectadas por la violen- ir porque no tenía la edad, no tenía el
cia que ayuda a producir quien intenta estudio, no tenía la estatura que se ne-
“salvarlas” y en su vinculación estarían cesitaba para eso, yo decía pues esta es
postergando sueños y proyectos perso- mi oportunidad de aprender aquí algo
nales. No obstante, desde esta mirada militar (Katty, EPL).
subjetiva, ellas dotan de sentido y cohe- En esta búsqueda del colectivo las
rencia su experiencia y consideran que motiva recibir elogios y atención, tenían
88 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

necesidad de afiliación, de encontrar Gladis, se incorporan por influencias


grupos de referencia y respaldo y de vivir familiares, en este caso de su hermano
experiencias diferentes, pero en espacios que es militante del M19. La identifica-
tan restringidos como los suyos había ción ideológica fue una tarea pendiente
muy pocas opciones, por ello la guerrilla con la organización, muchas veces no
se convierte en una alternativa atractiva. lograron entender los discursos porque
De acuerdo con sus percepciones, la in- desdeñaron las discusiones políticas al
corporación solía perseguir un ascenso privilegiar la formación militar.
de estatus y, en ese sentido, el manejo de En la época de incorporación que
armas, el uniforme y el entrenamiento analizamos, es decir antes de los no-
en tácticas militares, más que la forma- venta, esta es la motivación menos fre-
ción ideológica, concentran su atención, cuente. No obstante, un buen número
en cuanto se incorporan. Su identidad de mujeres demostraron que realmente
subvalorada como mujer, campesina po- lo que las motivaba era igualarse en el
bre, vejada y humillada fue reemplazada terreno militar con los hombres y tener
por la de guerrillera valiente, altiva y de- los mismos beneficios y prebendas que
fensora de los derechos del pueblo. Por otorgaba esta participación. En este tipo
supuesto, también la imagen de mujer no habría una motivación profunda ni
aguerrida, peligrosa, cruel y despiada- subyacente de ayudar a otros, pues ellas
da con el enemigo acompañó su nueva no estaban dispuestas al sacrificio indi-
identidad, un elemento positivo, según vidual como lo estaban las más sensi-
ellas, porque recibían admiración, res- bilizadas y convencidas políticamente.
peto o temor de otros, que ensalzaban su No obstante, ello no quiere decir que
valentía y su heroísmo. tuvieran las mismas razones de quienes
Aunque reconocen la “inferioridad buscaban venganza o que estuvieran dis-
social” de las mujeres cotejada con res- puestas a inmolarse como lo harían las
pecto a los hombres, desde antes de in- kamikases musulmanas. En el caso co-
corporarse tenían la sensación de poseer lombiano, quienes aducen esta razón sa-
las facultades para igualarse con ellos o bían que su militancia comportaba ries-
superarlos. Creían que las habilidades gos, por eso preservaban su vida cuando
femeninas podían ponerse al servicio la arriesgaban. No obstante, como ellas
de la guerra y que era más fácil para las plantean, los incentivos recibidos por su
mujeres desarrollar esas supuestas ta- participación hacían atractiva esta expe-
reas masculinas, que para los hombres riencia y eso sería suficiente. El status
realizar las femeninas. En ese sentido, que persiguen vinculándose al grupo ar-
admiten que desde el principio tuvieron mado se consigue con el porte de armas,
claridad sobre las posibilidades de adap- el “camuflado”, el uniforme militar, y el
tarse al grupo gracias a sus capacidades. reconocimiento en su comunidad. Igua-
Por ejemplo, Susy ingresa al M19 porque larse con los hombres en el combate y
le gustaba el régimen y la disciplina mi- aguantar las difíciles condiciones de la
litar y porque además: “empecé a mane- vida en el campamento también fueron
jar la idea de que éste país se arreglaba retos que ellas asumieron. Este grupo fue
era por la vía de los hechos”. Otras como quizá el que con mayor resolución frac-
Guerrilleras en Colombia. Participación política y transgresiones del modelo de feminidad | 89

turó su identidad femenina tradicional: vindicaciones genéricas no son primor-


modificó sus conductas, transgredió los diales. Por lo tanto, los intereses de gé-
estereotipos de género y asimiló el rol de nero fueron subsumidos o pospuestos,
combatiente sin reparos. Ellas divergen completa e indefinidamente. Aunque
del punto de vista de lo que llamaríamos muchas buscaron la supuesta unidad o
los prejuicios de la comunidad. cohesión entre las mujeres no hallaron
más que una ilusoria afinidad en ciertos
intereses individuales que no siempre
Conclusiones
ameritaron ser discutidos. Al final acep-
A modo de conclusión, podemos afir- taron que las guerrilleras no actuaban
mar que aunque los relatos de estas en tanto agentes de una identidad de-
mujeres constituyen experiencias indi- nominada “mujeres”, aunque se identi-
viduales, sus acciones hacen parte de ficaran como tales y sus valoraciones y
la vida social y, en ese sentido, creemos conductas respecto a distintos ámbitos
que es importante profundizar en la de la vida personal estuvieran condicio-
narración de estas historias personales nadas por este polo de identidad.
con la claridad analítica que nos mo- Por último, podemos decir que todas
vemos en el reino de lo subjetivo. No estas motivaciones implicaron renun-
fue fácil para las mujeres vincularse a cias de sus protagonistas, abdicaciones
las guerrillas y renunciar a la vida civil. que no siempre constituyeron una ga-
Liberarse de los estereotipos sexuales nancia para su individualidad y su ser
implicó un alto costo para ellas, pues sujeto, sobre todo, para las enmarcadas
tuvieron que dejar la familia, los seres en el primer tipo que, más en unos casos
queridos, el trabajo, los amigos y los que en otros, con mayor o menor inten-
proyectos individuales para comenzar sidad, vieron afectada de manera directa
una vida de sacrificios, entrega, valor su subjetividad. Pues las ganancias in-
y, sobre todo, convicción y, en últimas, dividuales, en su proceso de formación
también resignación. Como planteamos política inicial, resultaron disminuidas
al inicio, estas construcciones son típi- en el proceso de asimilación y homolo-
co ideales y no se dan en estado puro, gación al integrarse a la organización
sino mediante la combinación de varios armada. Cada mujer vivió la militancia
factores, pero en esencia por alguno de de un modo diferente al de las demás y,
los señalados en cada tipo. Detrás de la por supuesto, al de los hombres y ello
idea de participar en estos proyectos tuvo que ver, fundamentalmente, con
políticos había un deseo enorme por el grado en que asumieron la pertenen-
contribuir en la construcción de una so- cia al movimiento y la forma en que se
ciedad más justa. Además, hay en ellas identificaron con el rol de guerrilleras o
un deseo colectivo por darle a la lucha militantes.
revolucionaria una impronta femenina, Queremos aclarar que el análisis
aunque a veces fueron imperceptibles anterior constituye más una interpre-
sus oposiciones a la cultura patriarcal tación plausible que una explicación,
dentro del movimiento, ello se justifica en sentido estricto, sobre las formas de
porque en el espacio de la guerra las rei- vinculación de las mujeres a los grupos
90 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

armados. Pues como se ha demostrado incorporarse a una opción política que


recurrimos a la memoria, la reflexión, había privilegiado la vía armada.
los juicios morales, las facultades in-
telectuales, el bagaje cultural y hasta
Bibliografía
la ideología de las entrevistadas para
reconstruir los hechos realmente ocu- ARANGO, Carlos (1985): Guerrilleras FARC-
EP. Crónicas y testimonios de guerra, San-
rridos. Hemos indagado en los relatos,
ta fe de Bogotá, Progreso.
teniendo claro el contexto social, eco- BLAIR, Elsa y LONDOÑO, Luz María (2004):
nómico y político de la época para po- Mujeres en tiempos de guerra, Investi-
der relacionarlos con sus motivaciones, gación financiada por Colciencias, CODI,
INER, Medellín, en prensa.
un ejercicio que nos permitió observar BECK, Ulrich y BECK-Gernsheim Elisabeth
el campo de posibilidades ofrecidas (2003): La individualización. El individuo
para el ingreso a las organizaciones institucionalizado y sus consecuencias so-
armadas y cómo las mujeres se vieron ciales y políticas, Barcelona, Paidós.
BERTAUX, Daniel (2005): Los relatos de vida.
impelidas a participar en el proyecto Perspectiva etnosociológica, Barcelona,
revolucionario que éstas encarnaban. Bellaterra.
Aunque podríamos determinar que la BRAIDOTTI, Rosi (2000): Sujetos nómades,
Buenos Aires, Paidós.
emancipación de la autoridad masculi-
CASADO, Elena (1999): “A vueltas con el sujeto
na y la rebeldía contra la tradición fa- del feminismo” en Revista Política y Socie-
miliar constituye quizás la única razón dad No 30, Universidad Complutense de
específicamente femenina para incor- Madrid, pp.73-91.
DURKHEIM, Emile (1976): El suicidio, Ma-
porarse a las guerrillas, no ahondamos
drid, Akal.
en esa diferencia porque es más rele- FLAX, Jane (1986): “Gender as a Social Pro-
vante destacar que todas las motivacio- blem” en: American Studies/Amerika Stu-
nes constituyen causas fundamentales dien, Journal of the German Association for
American Studies.
por las que ellas participaron y compar-
GRABE, Vera (2000): Razones de vida, Bogotá
tieron un proyecto político. Su implica- D. C., Planeta.
ción en los grupos armados que, en su GOFFMAN, Erving (1980): Estigma: La identi-
momento, constituían una posibilidad dad deteriorada, Buenos Aires, Amorrortu.
HAWKESWORTH, M. (1997): “Counfounding
de transformación social resulta una Gender” en Signs 22 (3), pp.649-685.
conclusión más interesante que resal- HARAWAY, Donna (1995): Ciencia, cyborgs y
tar, sobre todo, si tenemos en cuenta mujeres, Madrid, Cátedra.
las barreras impuestas para el ingreso HARVEY, David (1998): La condición de la
posmodernidad, Buenos Aires, Amorrortu.
de las mujeres en estos espacios. Por úl- LACLAU, Ernesto y MOUFFE, Chantal (1987):
timo, es necesario insistir en que todas Hegemonía y estrategia socialista, Madrid,
las formas de incorporación descritas, Siglo XXI.
anteriormente, fueron voluntarias, no LAQUEUER, Walter (1990): Guerrilla War-
fare. A Historical and Critical Study, Lon-
obstante, por las respuestas obtenidas, dres, Transaction Publishers.
se podría concluir que “hacer guerrilla” LELIÈVRE, Chistiane, MORENO, Graciliana y
o combatir en el frente fue menos atrac- ORTIZ, Isabel (2004): Haciendo memoria
y dejando rastros. Encuentros con mujeres
tivo para unas que para otras y que,
excombatientes del nororiente de Colom-
definitivamente, el contexto y la época bia, Bucaramanga, UNIFEM- Fundación
fueron determinantes en su deseo de Mujer y Futuro.
Guerrilleras en Colombia. Participación política y transgresiones del modelo de feminidad | 91

LONDOÑO, Luz y NIETO, Yoana (2006): Mu- SÁNCHEZ, Luz Helena (1987): “Movimien-
jeres no contadas. Procesos de desmovili- to feminista de América Latina, balance y
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El conflicto de “No a las papeleras” es la frase que se lee
en las paredes, autos, ventanas y puertas

las papeleras de Gualeguaychú. La bandera celeste y


blanca con una banda roja es conside-
rada ya no sólo como la representación
Una visión desde de la Provincia de Entre Ríos, sino como
Finlandia símbolo de resistencia. En el camino ha-
cia el puente internacional que cruza el
Río Uruguay hacia Fray Bentos un cartel
con la bandera azul y blanca de Finlan-
dia apunta a Uruguay. En el mismo se
lee la frase: “5 kms. República Oriental
de Botnia”.
Desde que comenzó la diputa por la
instalación de plantas de pulpa de papel-
M A R KUS K RÖ G E R con Botnia en el foco de atención sien-
Universidad de Helsinki do, con más de 1.000 de euros, la mayor
inversión privada desde Finlandia en el
exterior- algunos argentinos y urugua-
yos han hecho casi todo lo posible para
evitar las inversiones. En las noticias los
descontentos han sido calificados como
“irracionales” y “medioambientalistas” y
que son debidos a una resistencia ideo-
lógica a la modernización.
En realidad la resistencia es mucho
más compleja. Las inversiones a las
plantas de pulpa no son confrontadas
sólo por críticas medioambientales , sino
también por causas económicas, políti-
cas y culturales. La confrontación se lle-
va adelante en niveles muy amplios en
los cuales confluyen distintos motivos.
La industria del papel finlandesa ha
Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales tenido conflictos ambientales en Fin-
Vol. XII, Nº 17, Otoño 2008. 93-98
Ediciones de la Universidad landia y debe confrontarse con agrupa-
Buenos Aires - Argentina mientos tales como los aborígenes Sami
94 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

del norte del país. Los Sami desearían ralizada para la plantación de eucaliptus,
que sus tierras no fueran usadas para la sino ser utilizadas más eficientemente.
cría de venados, en lugar que sus bos- Existe en Finlandia un dicho: “el di-
ques naturales fueran convertidos en nero huele”, y se refiere a la prosperidad
pulpa por el Estado finlandés y el grupo brindada por las fábricas de pulpa y papel
Stora Enso. La disputa no se desarrolla a poblaciones del campo. Ellas han gene-
sólo entre polos “ambientalistas” y “eco- rado trabajos bien pagos y han sido la co-
nómicos”, sino también de economías lumna vertebral para economías de áreas
“tipo A” versus una “tipo B” dentro de rurales distantes haciendo posible un de-
la industria del papel. Ello tambien ocu- sarrollo de Finlandia menos centralizado.
rre a nivel internacional, inclusive en Ahora los puestos de trabajo se mueven
Amèrica Latina. Por ejemplo, en Brasil hacia el exterior, hacia América Latina, el
los movimientos de campesinos “sin tie- futuro hogar de la producciòn de pulpa.
rra” y grupos aborígenes reclaman que En tanto las nuevas plantas de produc-
las plantaciones de eucaliptus son parte ción se ponen en marcha, se cierran en
de la expansión de los agro-negocios y Finlandias instalaciones aún productivas
causa de la imposibilidad del acceso a la y rentables. Los trabajadores finlandeses
tierra los marginados. de esta actividad están aterrorizados:
Ellos tienen razón: las inversiones en ellos y sus pueblos querrían que la indus-
producciòn de pulpa en Amèrica Latina tria se mantuviera en Finlandia.
pueden ser reconocidas como parte de No es el “pueblo finlandés” el que
una profunda transformación estruc- está radicando las plantas de pulpa en
tural del ambito rural por parte de los el exterior. Existen en Finlandia diferen-
agronegocios. La expansion de los agro- tes sectores, y la industria del papel es
negocios es un fenómeno enorme y una uno muy específico, que tiene su propia
inmanente causa estructural en las dis- lógica, y no puede idenficiarse como “el
putas por las inversiones para la fabrica- pueblo finlandés”. Una parte de los fin-
ción de pulpa de papel. landeses puede tener beneficios por las
Los puntos de las resistencia son nuevas instalaciones en América Latina,
támbién relacionables con la evolución pero es un grupo más pequeño que el de
de los agronegocios en el caso de Gua- los que pierden el trabajo. Existe una
leguaychú. Quienes están en contra a la transformación laboral que genera en
instalación de plantas de pulpa de papel Finlandia un nuevo tipo de producción,
son un grupo heterodoxo. Ellos argu- pero en última instancia los resultados
mentan que las plantaciones de árboles de este cambio estructural no son claros.
y sus productos podrían ser utilizados Algunos ganan y otros pierden también
más eficientemente para generar más en Finlandia. En la nuevas fábricas se
empleos y brindar mayores beneficios observa un alto nivel de mecanización, lo
macroeconómicos –en particular loca- cual significa que los trabajos son trans-
les–, por ejemplo a través del desarrollo feridos desde sectores laborales amplios
de las industrias del mueble o de la cons- hacia un número menor de profesiona-
trucción de viviendas. O que las tierras les de clase media, tales como ingenieros
no debiera ser utilizadas en forma gene- químicos y consultores.
El conflicto de las papeleras. Una visión desde Finlandia | 95

Si acaso en Finlandia la pulpa hue- nifestaciones de descontento tildadas


le dinero, en Argentina y Uruguay sólo por sus opositores como “irracionales”.
huele. Los beneficios económicos se con- La industia del papel tiene mucho
centran en las compañías. Por lo tanto que aprender, y ella misma lo reconoce.
en Uruguay y en Argentina quienes de- El demonizar una industria, una com-
ben oler las emanaciones de Botnia de- pañía u otras personas por razones de
bieran lograr alguna compensación por diferencias nacionalistas es destructivo.
sus pérdidas. Necesitamos ahora la construcción de
Sería una buena estrategia para la puentes y no su bloqueo. El sabotaje sólo
Asamblea de Gualeguaychú el transfor- perjudicaría la causa de quienes quie-
mar su “No” absoluto en demanda por ren que la industria del papel realmente
compensaciones. En particular, el daño cambie, se desarrolle una mayor integra-
en sector turístico debiera ser reconoci- ción regional y se profundice la partici-
do tanto por Botnia como por otras em- pación democrática.
presas. Los discursos del Estado finlandés,
La planta de Botnia está allí, operan- la prensa y de la industria del papel
do. Sería muy importante que este caso en torno a las nuevas inversiones para
se convirtiera en un punto de referencia la industrialización de pulpa han sido
global por el cual se respetara la demo- –tristemente– nacionalistas. Dando
cracia local y personas y actividades fue- continuidad al tradicional y fuerte entre-
ran resarcidas. Las fronteras nacionales lazamiento entre el Estado y la industria
fueron violadas, pero la industria del pa- forestal en épocas de alto nacionalismo
pel debiera tomar en cuenta la democra- en la década el 20 y despúes, nosotros
cia local, siendo que su impacto incide tenemos aún en Finlandia la creencia
también en otro país. que podríamos siempre tener simple-
El modelo de la fabricación de la pul- mente en cuenta los intereses de todos.
pa podría ser transformado. En el con- Este mito nacional está protegido por el
flicto en el Río Uruguay una inversión sentido de tabú que envuelve la indus-
se encouentra con una iniciativa demo- tria del papel como “columna vertebral
crática local bien organizada y con una de la economía”. Es muy difícil que haya
frontera internacional. La industria del voces críticas a la industria del papel pu-
papel debe afrontar un país latinoame- blicadas o difundidas en los medios de
ricano con una fuerte democracia y un prensa. De todas formas, resulta crucial
pueblo con capacidad para manifestar que se abra inmediatamente el deba-
sus críticas. El marco de la disputa ha te, cuando observamos tan claramente
traído al “caso Botnia” mucha difusión. que el impacto finlandés en el exterior
Esta fuerza debiera ser utilizada para im- –a través de las inversiones en plantas
pulsar la transformación de las prácticas de pulpa– no es general tan agradable
de la industria del papel a nivel global. como querrían suponer los discursos na-
La Asamblea de Gualeguaychú y Argen- cionalistas.
tina podrían poner en marcha una nueva Se requiere autocrítica para la ase-
tendencia mundial en marco de mayores veración que “nosotros los finlandeses”
negociaciones y no sólo a través de ma- estamos produciendo sólo productos de
96 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

calidad, amigables al medio ambiente, gantes argentinos” gana lugar con estos
con tecnología limpia. En la actualidad actos. El odio alimenta más odio, y sus
esa imagen es reconocida y Finlandia víctimas nunca son los verdaderos cul-
se ubica en lugares preeminentes de pables.
los rankings internacionales. En gran ¿Son empresas como Metsä-Botnia
medida, ello es cierto, pero no parece UPM-Kymmene y Stora Enso “finlan-
fáctico como prueba empírica cuando, desas”? Ellas son firmas multinaciona-
por ejemplo, se producen accidentes en les que han utilizado con éxito sus re-
plantas de pulpa de papel en otros luga- ferencias “finlandesas”, sus discursos y
res del mundo. Los ejemplos negativos opiniones nacionalistas, esto es política.
de la industria finlandesa globalizada Todas las inversiones internacionales
son minimizados por la prensa y el Es- son motorizadas por movimientos en
tado de Finlandia, y los ciudadanos de- torno a la política y la diplomacia y no
ben acceder a la información por cana- sólo por las fuerzas del mercado, los me-
les alternativos. Los finlandeses pueden nores costos o los argumentos ambien-
cuestionarse la vinculación del Estado tales más contundentes que justifiquen
con los nuevos proyectos de la industria nuevos lugares de producción.
del papel en el exterior: ¿resulta de utili- Además del clásico capital econó-
dad brindar apoyo a las inversiones con mico, el capital simbólico puede jugar
el dinero de los contribuyentes para que un rol para asegurar nuevas inversio-
las empresas trasladen sus instalaciones nes. La industria del papel ha utilizado
al exterior? Existe falta de transparencia su imagen finlandesa sin consultar a los
en cuanto a la vinculación de las agencia finlandeses, que en en su mayor parte
de créditos de exportación con inversio- desconocen el peligro y el contexto en
nes externas parcialmente públicas. que su imagen es apropiada para fines
En su conjunto los “finlandeses” no de negocios. Uno debiera preguntar a
son lo mismo que las inversiones de la una empresa que se presenta a si misma
industria papelera. Las manifestaciones como fuertemente “finlandesa” o de un
en la puerta de la Embajada de Finlandia “país con alta tecnología”, si acaso no
en Buenos Aires crean una falsa imagen existe alguna otra razón para resaltar tal
de un conflicto nacionalista “nosotros encuadre. Tales discursos apuntan a le-
vs. ellos”. Seria de alguna forma lo mis- gitimizar las inversiones capitalizando el
mo que imputar a los pueblos de EE.UU. poder simbólico de “Finlandia”.
y Gran Bretaña por lo que sus gobiernos La historia de Finlandia y el rol de la
hacen en Irak. Estas demostraciones no industria del papel en la misma debieran
benefician a nadie, pero ubican el con- ser conocidos antes de aceptar la afirma-
flicto en líneas generadoras de nacio- ción de lo “finlandés” de la industria del
nalismos enteramente mal informados. papel. Lamentablemente, algunos po-
Tampoco lo hacen los ataques contra re- líticos, tal como ocurre en Brasil, han
presentantes de prensa finlandesa. Todo comprado la argumentación y esperán
esto ha causado un gran daño para los que su país vaya a ser tan próspero como
argentinos desde la visión de Finlandia. Finlandia. Pero ello no es necesariamen-
La imagen simplificadora de “los arro- te así: estamos hablando de un desarro-
El conflicto de las papeleras. Una visión desde Finlandia | 97

llo diametralmente distinto de las inver- tierra por parte de las companías fo-
siones de gran escala para la fabricación restales llevando adelante un amplia
de pulpa de papel en “El Sur Global” reforma agraria que abolió los latifun-
cuando hacemos mención del papel his- dios y sus relaciones de poder. Surgió la
tórico de las inversiones de la industria necesidad de competir con la calidad en
del papel en Finlandia. lugar de hacerlo con la cantidad. Se re-
Cuando Argentina y Uruguay ya eran quiríó la cooperación y la innovación, y
hace 100 años países del Primer Mundo, ello llevó al desarrollo de un sistema –o
Finlandia era un país en desarrollo. Las como hoy se denomina, “cluster”– que
naciones europeas occidentales tales distribuyó nacionalmente prosperidad y
como Gran Bretaña demandaban de conocimientos. La sociedad se organizó
Finlandia casí únicamente productos de y utilizó su poder político y estatal para
madera, lo cual llevó a la dependencia y poner límites a los magnates de la indus-
a un fuerte desarrollo basado en la in- tria papelera.
dustria forestal. Decadas de dedicación La estrategia finlandesa de reforma
llevaron a Finlandia a ganar un lugar de agraria y de creación de una estructura
liderazgo mundial en este sector. Pero de regulaciones para la cooperación y la
ello no fue un logro de la industria fo- competencia podría ser usada hoy por
restal, sino de una lucha política amplia los países de América Latina para su
para crear una economía en la cual se fa- muy expansivo sector de agro-negocios,
voreciera la competencia, la cooperación en la perspectiva de alcanzar una mayor
y la igualdad en la distribución. prosperidad general. Ello significaría
Las compañías buscaron maximizar competir con la calidad en lugar que con
sus ganancias, y la concentración de las la cantidad.
actividades económicas fue balanceada Las empresas finlandesas están en la
por la organización de la sociedad civil búsqueda del retorno a la “edad de oro”
y el poder político. Los pequeños propie- de principios del siglo XX a través de un
tarios obtuvieron títulos de propiedad de raudo retroceso hacia los patrones del
tierras forestales y organizaron coopera- siglo XIX. El cambio estructural global
tivas con capacidad y eficiencia de orga- de la industria de la pasta y el papel ha
nización para lograr mayores precios en incluido como tendencia preeminente
la venta de su madera a las industrias cultural la valoración de la “eficiencia”
Los trabajadores reclamaron mayores de los árboles de eucaliptus plantados
salarios y una mayor participación en y ordenados como soldados en línea. La
los beneficios de las empresas. Ninguno industria del papel puede desear tender
ganó la batalla, pero todos alcanzaron a retroceder a los tiempos cuando las
un punto medio para crear un consenso fuerzas de la sociedad no establecían
nacional: ésta fue la clave de la nación regulaciones para sus negocios y sus fir-
finlandesa y el exíto de su industria fo- mas controlaban todo el juego.
restal. Esta es una “Tercera Vía” entre el Las empresas encuentra un contexto
capitalismo y el socialismo. perfecto para lograr sus aspiraciones cul-
El Estado de Finlandia promulgó turales en lugares como América del Sur,
leyes que limitaron la propiedad de la el Sudeste Asiático, y Africa. Ahora que la
98 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

resistencia ha ido creciendo en América La industria del papel debería respe-


Latina algunas inversiones han sido pues- tar la democracia local y la transparencia
tas en duda, lo cual significa que la indus- de sus nuevos proyectos. Si no lo hace
tria puede virar su atención hacia lugares así, tal como ha sido el caso no sólo en el
que suponen más fáciles como Africa. An- Río Uruguay sino en todo el mundo, ella
sían volver a los tiempos y los contextos seguira teniendo siempre problemas.
en los cuales controlaban todo el proceso Esto no puede continuar. Tiene que ha-
desde el principio al fin, sin pequeños pro- ber un modelo más equilibrado de inver-
pietarios o sindicalistas inmiscuyéndose sión que el de las plantas de gran escala
en sus asuntos. Las compañías papeleras y las gigantescas plantaciones de euca-
quieren retomar el poder que perdieron liptus. El modelo debe ser negociado en
en el curso de la formación nacional de conjunto con la población local en cada
Finlandia, que paradójicamente hoy rea- lugar: y la empresas podrían igualmente
segura a la industria del papel su éxito. tener ganancia.
Ahora la industria hace uso del enorme Si las compañías papeleras se pro-
apoyo que había conseguido del Estado mueven a si mismas como “finlande-
para desarrollar su capacidad productiva sas”, ellas podrían favorecer un marco
en Finlandia para irse del país. regulatorio mayor y un desarrollo más
En el proceso de desarrollo de un amplio en lugar de pelear contra todo
marco regulatorio para la industria del tipo y aun las más mínimas regulacio-
papel, Finlandia marchó hacia el “Esta- nes para sus actividades en los países
do de Bienestar” y una economía prós- en los cuales invierten. Tal como se ha
pera cuyos miembros no aceptaron el rol demostrado, al final, en el largo plazo,
pasivo y dominado de las relaciones de ello puede ser lo más ventajoso para la
poder oligárquicas. Podemos observar propia industria. La regulación de las
en la última etapa de la globalización la plantaciones de eucaliptus y el tamaño
intención de retornar a los ideales del de las plantas en paralelo con la aten-
siglo XIX… hasta que los argentinos, ción a la distribucion de la prosperidad
uruguayos y brasileños, por ejemplo, de- debieran ser en realidad el “modelo fin-
manden su propia parte. landés” a seguir.
Retenciones La tendencia es que los precios de los
alimentos y de las materias primas en
los mercados internacionales sigan cre-
ciendo y, esto es así porque los nuevos
primeros actores de la economía mun-
dial (China, India, Rusia, Indonesia;
Malasia; etc.), que son a su vez países
H o raci o Rovelli densamente poblados y representan
Facultad de Ciencias Sociales en conjunto un 40% de la población
Universidad de Buenos Aires mundial, continúan incrementando sus
exportaciones y, eso le da capacidad de
pago para importar alimentos para sus
habitantes.
Esto explica que el trigo en el puerto
de Rosario en febrero del año 2007, esta-
ba a un poco más de U$s 200.- la tonela-
da y, en marzo de 2008 alcanzó los U$s
365.-, aumentando en un 80%. El poroto
de soja en el mismo lapso vio incremen-
tado su precio en un 78%, cotizándose la
tonelada en U$s 315.- El precio del maíz
creció a U$s 205 la tonelada, el girasol
está a U$s 420.- los mil kilos, etc.
Los precios al consumidor medido
por el INDEC nos dice que los mismos
crecieron en todo el año 2007 en un
8,5% y, según estimaciones de estudios
y consultoras que pueden llegar a los
medios masivos de comunicación, di-
cen que el índice de crecimiento de los
precios internos de nuestro país fue no
menos del doble, situándolo en un 17% o
más. Por lo tanto, tanto en uno como en
otro indicador, podemos observar que
Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales no se trasladó mayormente el incremen-
Vol. XII, Nº 17, Otoño 2008. 99-102
Ediciones de la Universidad to de los precios de los alimentos y, esto
Buenos Aires - Argentina fue posible porque las retenciones fun-
100 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

cionan como un freno para el acrecen- a equilibrar los precios y por ende la tasa
tamiento de los precios de los productos de ganancia entre los distintos cultivos y
que exportamos. cría de animales.
En efecto, el productor de cereales y También, a partir del 11 de marzo de
oleaginosas permanentemente compara 2008 se incrementa el derecho de expor-
el precio que obtiene en el exterior con tación del Girasol en un 7,1%, pasando
el precio que vende en el mercado in- a tener una alícuota del 39,1%. Paralela-
terno y, trata de igualar ambos precios. mente se reduce las retenciones del trigo
Al tratarse de retenciones móviles, es en casi un 1% (pasa a tener una alícuota
un porcentaje creciente, significa que el de 24,2%) y del maíz (pasa a tener una
Estado se queda con un porcentaje cada alícuota del 27,1%).
vez más importante de lo que se obtiene La idea es incentivar el cultivo de
en el exterior. maíz y trigo por la importancia que tie-
ne en nuestra alimentación y, gravar
en forma mayor a las oleaginosas que
La sojización
son las que más se beneficiaron con el
En la Argentina actual de las casi aumento de los precios en los últimos
31.000.000 de hectáreas cultivables años y que una vez cubierto el consumo
que se tiene, se cultiva soja en casi interno se destina en su mayor parte a
17.000.000 de hectáreas, esto hace que la exportación.
se sustituya físicamente, geográfica- También el Estado ha puesto en su
mente, otros cultivos por soja, de allí los momento retenciones al petróleo, fijan-
problemas recurrentes en el precio de la do un precio máximo al productor de
papa, del tomate, de la carne, de la leche, U$s 42.- el barril de petróleo crudo, por
etc., porque se restringe su producción ende si en el mercado internacional los
en aras de la mayor ganancia que da el 161 litros de carburante pasaron la ba-
crecimiento de los precios externos de la rrera de los U$s 100.-, esa diferencia se
soja. la queda el Estado Argentino y, es tam-
El gobierno con buen tino, a partir bién, la explicación porque se le exige a
del 11 de marzo 2008 incrementa la re- las empresas expendedoras frenar los
tención de la soja en un 9,1%, llevando el aumentos del precio del combustible en
derecho de exportación de una tasa del nuestro país, donde el costo de produc-
35% a una nueva del 44,1%. Quiere decir ción no supera, según el gobierno nacio-
que por cada U$s 100.- que se exporta nal, los U$s 18.- el barril.
de soja, la Administración Nacional se Igual se hace con las exportaciones
queda con U$s 44,1.- de gas a Chile, dado que por compromi-
Por un lado significa mayor ingreso sos asumidos en la época de Menem, la
al fisco, pero por otra parte es una señal Argentina debe exportar gas al país tra-
de que el precio que obtiene el productor sandino. Entonces se fija una retención
en el país es menor que el internacional a los exportadores locales (que son em-
y, si a eso le sumamos que los otros bie- presas privadas) y con ese ingreso la Ad-
nes tienen una retención menor, se torna ministración Nacional compra fuell oil u
Retenciones | 101

otro combustible que reemplace al gas y rior (paga el precio internacional pleno),
se lo suministra a precio diferencial a los que el exportador recibe y debe girar el
productores. correspondiente derecho de exportación
Finalmente el gobierno ha desco- o retención al Estado
nocido los privilegios impositivos a la También es cierto, que los expor-
actividad minera que les concediera el tadores fijan el precio de compra en el
“menemismo” (exenciones impositivas) mercado interno y, por eso le pagan al
y, le ha impuesto retenciones entre el 5 productor local el precio descontada la
y el 10% según el tipo de mineral, a sus retención, esto explica porque el precio
exportaciones (Que significarán un in- de la soja en el mercado de Rosario hoy,
greso anual estimado de $ 600 a $ 800 es un 44% más bajo que el precio en el
Millones) mercado de Chicago (EEUU), por ende,
termina siendo el productor el que se
pierde ese mayor ingreso.
Quien financia al estado
El gobierno anunció que las reten-
Es importante en la recaudación tribu- ciones eran móviles, esto es, al seguir
taria el ingreso de las retenciones, que creciendo el precio internacional de esos
en el año 2007 implicó un ingreso a la productos, también crece el porcentaje de
AFIP, a través de su Dirección General la retención, con lo que es probable que la
de Aduanas, por $ 20.449,7 Millones medida tomada el 11 de marzo de 2008
(unos U$s 6.500 Millones). Pero el IVA implique como mínimo, un mayor ingre-
(Impuesto al Valor Agregado) que paga- so al fisco por unos U$s 1.100 Millones.
mos todos los consumidores y que sig- Si sumamos linealmente las reten-
nifica para aquellos que no tienen capa- ciones, los U$s 6.500 Millones recauda-
cidad de ahorro que destinen no menos dos en el 2007 y, el ingreso esperado por
del 20% de sus ingresos a pagar dicho la mayor alícuota del 11/03/2008, es-
gravamen, significó un ingreso anual taríamos hablando de una recaudación
ene l año 2007 de $ 62.669,3 Millones estimada en U$s 7.600 Millones para
(unos U$s 19.900 Millones) o sea, tres todo el año 2008. A esa suma se le debe
veces más. agregar los unos U$s 1.400 Millones por
Por ende es un despropósito que el las retenciones a las exportaciones de
campo (y sobre todo los grandes pro- minerales y, el cumplimiento para todo
ductores) puedan quejarse como lo un año de los derechos de exportación
hacen por las retenciones, cuando la del petróleo crudo, con lo que podríamos
población hace años que soporta un im- hablar de U$s 9.000 Millones de recau-
puesto regresivo como el IVA con una dación esperada por retenciones para el
alícuota del 21% en general y del 10,5% presente año.
cuando se trata de productos del campo A su vez los aranceles o derechos
y, lo acepta como contribución al erario de importación significarán unos U$s
público. 2.000 Millones para todo el año 2008,
No debemos olvidar que el que paga con lo que el ingreso en divisas del fisco
las retenciones es el comprador del exte- rondará los U$s 11.000 Millones.
102 | Revista Argentina de Economía y Ciencias Sociales

Para este año 2008 y según la Secre- En síntesis


taría de Hacienda de la Nación, se prevé
A través de las retenciones móviles el Es-
pagar intereses de la deuda externa por
tado se reserva para sí los mecanismos
U$s 5.940 Millones y, a su vez vencen
de intervención en los mercados de ali-
títulos y amortizaciones de capital por
mentos, garantizando un freno al creci-
U$s 7.720 Millones, totalizando U$s
miento de los precios (impidiendo que la
13.660 Millones. inflación de los alimentos impacten en el
Esta es la razón, por la que el gobier- país) y, a la vez, garantiza obtener divi-
no debe colocar títulos de deuda nueva sas con los que afrontar las obligaciones
para cancelar títulos de deuda que ven- externas de la administración pública
cen, por una magnitud que depende, que nacional.
parte de las retenciones se emplearán De esa manera se trata de un me-
para subsidiar los precios de la leche, canismo idóneo de control de precios y
de la producción de la carne de pollo, de de recaudación, al que debe sumarse un
cerdo, de harina, etc., que, por ejemplo, mayor control por parte de la AFIP, de la
en el año 2007 significó la suma de $ Comisión de Defensa de la Competencia
1.300 Millones (Unos U$s 412 Millones) y del Banco Central, para garantizar que
y que en el presente año significará una todo se haga “en su medida y armonio-
suma mucho mayor. samente”.