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ORIGINAL

Estudio comparativo de dos modelos de rehabilitación en las fracturas de cadera

J.A. MORENO a , I. GARCÍA a , J.A. SERRA b , C. NÚÑEZ a , J.M. BELLÓN c Y A. ÁLVAREZ d

a Servicio de Rehabilitación. Hospital de Cantoblanco-Gregorio Marañón. b Servicio de Geriatría. Hospital General Universitario Gregorio Marañón. c Unidad de Epidemiología Clínica. Hospital General Universitario Gregorio Marañón. d Profesor del Departamento de Rehabilitación y Medicina Física de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.

Resumen.—Introducción. La finalidad de este trabajo ha sido comparar los resultados de dos Unidades con distinto enfoque en la rehabilitación de la fractura de cadera. Pacientes y métodos. Estudio prospectivo de 286 pacientes mayores de 65 años, intervenidos de fractura de cadera du- rante los años 1997-2001; 143 realizaron la rehabilitación en una Unidad de Rehabilitación Geriátrica y otros 143 en una

Unidad de Traumatología. Se analizaron datos sociodemográ- ficos, situación funcional previa, comorbilidad, tipo de fractura

y cirugía, tiempo de ingreso y de rehabilitación, complicacio-

nes y mortalidad. Se compararon la capacidad de marcha (es- cala FAC) y la independencia en las actividades básicas de la

vida diaria (índice de Katz) al alta, a los 3, 6 y 12 meses de

la fractura de cadera entre ambos grupos. Se analizaron qué

factores se asociaban con recuperación de la independencia mediante un análisis de regresión logística múltiple. Resultados. La recuperación de la independencia en la mar- cha y actividades básicas de la vida diaria fue mayor en los pacientes del grupo de Rehabilitación Geriátrica al alta (p < 0,001) y a los 3 meses sólo en la marcha (p < 0,05), pero no al 6.º y 12.º mes de la fractura de cadera. La edad menor y

la ausencia de demencia fueron los factores que se asociaron

con la recuperación de la independencia en las cuatro valo- raciones (p < 0,05). Conclusiones. La atención de las fracturas de cadera en Uni- dades de Rehabilitación Geriátrica mejora los resultados fun- cionales durante los primeros meses, pero se igualan a partir del 6.º mes.

Palabras clave: fractura de cadera, rehabilitación, Geriatría, asistencia en ancianos.

COMPARATIVE STUDY OF TWO REHABILITATION MODELS IN HIP FRACTURE

Summary.—Introduction. This study aims to compare the results of two Units with different approach in Rehabilitation of the hip fracture. Material and methods. Prospective study of 286 patients over 65 years, operated on for hip fracture during the years 1997-2001; 143 had rehabilitation in the Geriatric Rehabili- tation Unit and 143 more in a Traumatology Unit. Sociode- mographic data, previous functional situation, comorbidity, type of fracture and surgery, admission time and rehabilita- tion time, complications and mortality were analyzed. Gait capacity (FAC Scale) and independence in basic activities of daily life (Katz Index) were compared on discharge, at 3, 6, and 12 months of the hip fracture between both groups. Which factors were associated with recovery of indepen- dence were analyzed by a multiple logistic regression analysis. Results. Recovery of independence for gait and basic daily life activities was greater in patients from the Geriatric Re- habilitation group on discharge (p < 0.001) and at 3 months only in the gait (p < 0.05), but not at the 6th and 12th month of the hip fracture. Younger age and absence of dementia were the factors that were associated with recovery of inde- pendence in the four evaluations (p < 0.05). Conclusions. Care given to hip fractures in the Geriatric Rehabilitation Units improves the functional results during the first months, but this becomes equal after the 6th month.

Key words: hip fractures, rehabilitation, Geriatrics, old age assistance.

Correspondencia:

Juan Antonio Moreno Palacios. Hospital de Cantoblanco-Gregorio Marañón. C/ Púrpura, 90. 28760 Tres Cantos. Madrid. Correo electrónico: juanantonio.moreno@tiscali.es.

Trabajo recibido el 3-3-05. Aceptado el 6-2-06.

INTRODUCCIÓN

Las fracturas de cadera (FC) o de la extremidad pro- ximal del fémur suponen una de las patologías más fre- cuentes en los pacientes mayores de 50 años de edad, en el mundo Occidental 1 . El incremento en la esperan- za de vida en las últimas décadas ha propiciado el cre-

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cimiento exponencial de este tipo de fracturas, debido a numerosos factores: reducción en la densidad mineral ósea, aumento en el riesgo de caídas que se produce con la edad, etc. Sin embargo los cambios demográficos por sí solos no explicarían este gran aumento 2 . Cerca del 20 % de mujeres de raza blanca entre 60 y 65 años sufre una caída cada año, proporción que aumenta has- ta el 30 % entre los 80 y 84 años; en el 1 % de estas caí- das se produce una FC 3 . En términos globales se calcu- la que al principio de la década de los 90 en Estados Unidos (EE. UU.) se producían 280.000 FC al año 4 y en Europa 407.000 5 . Datos más recientes señalan que du- rante el año 1999 en los EE. UU., las admisiones hospi- talarias por FC superaron el número de 338.000, que en más del 90 % de los casos precisaron de ingresos superiores a una semana 6 . En España 7 se encontró una incidencia anual de 36.595 FC durante los años 1996-1999 utilizando como fuente el Conjunto Mínimo Básico de Datos del Ministerio de Sanidad. Las FC incrementan de forma notable la morbilidad y la mortalidad de las personas que la sufren. Se estima que la mortalidad durante el primer año se incrementa entre el 12 y el 20 % con respecto a la esperada para una población de similar edad y sexo 8-10 . La repercusión sobre la vida del paciente viene reflejada por el hecho de que entre un 13-21% de los pacientes quedan sin ca- pacidad para salir del domicilio y del 6-10 % son inca- paces de caminar 10-15 . La recuperación del nivel de inde- pendencia prefractura para realizar las actividades básicas de la vida diaria (AVDb) se produce en menos del 55 % de los pacientes 10,16-18 . Estos cambios en la in- dependencia de pacientes ancianos condicionan una institucionalización estimada en el 25% al año de la FC 19 . La evolución de las técnicas y materiales quirúrgicos en los últimos treinta años ha permitido una mayor efi- cacia en el tratamiento de las FC con una reducción del tiempo de descarga, por lo que se puede iniciar pre- cozmente el tratamiento rehabilitador y como conse- cuencia de todo ello disminuir las complicaciones y la mortalidad. Los protocolos de tratamiento quirúrgico son similares en casi todos los países, con pequeñas variaciones respecto al material de osteosíntesis, sin embargo la forma de abordar el tratamiento postqui- rúrgico va a depender de numerosos factores, como las características de los pacientes, del hospital, de los ser- vicios de apoyo disponibles, etc., lo que hace que no exista unanimidad en cuanto a qué modelo resulta más eficaz para utilizar de forma idónea los escasos recur- sos sanitarios. En la revisión sistemática realizada por Cameron et al 20 , sobre más de 2.500 trabajos, de di- versos aspectos de las FC, no se llegaron a encontrar diferencias significativas en cuanto a la eficacia de los distintos modelos de tratamiento posterior a la ciru- gía, si bien en las Unidades de Rehabilitación Ortopé- dica Geriátrica (GORU), en las que colaboran de forma multidisciplinar los distintos especialistas implicados en

esta patología, se observaba una tendencia a que estos pacientes presentasen menor mortalidad y mayor recu- peración funcional y por ello más posibilidades de vol- ver al domicilio, que en las Unidades convencionales de Traumatología (COTc). Dada la ausencia de estudios previos controlados en nuestro país, de este modelo, en 1999 comenzamos en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid (HGUGM) este trabajo, con la finalidad de comprobar si los pacientes con FC que seguían el pro- grama de rehabilitación en una GORU eran dados de alta en mejores condiciones para realizar las AVDb y con una mayor capacidad de marcha que aquellos que seguían el programa de rehabilitación en una COTc.

PACIENTES Y MÉTODOS

Estudio prospectivo, con grupo control histórico, so- bre los beneficios de un sistema de tratamiento inter- disciplinar en los ancianos con FC. Los criterios de inclusión fueron tener una edad igual

o superior a 65 años y fractura de la extremidad proxi-

mal del fémur susceptible de intervención quirúrgica, excluyéndose del estudio aquellos pacientes que no pu- diesen caminar antes de la fractura, con fracturas pato- lógicas, con demencia severa que impidiera una mínima colaboración en el programa de rehabilitación o bien enfermos terminales, con esperanza de vida inferior a seis meses. Se seleccionó un grupo de 143 pacientes con FC que desde el ingreso fue valorado conjuntamente por los Servicios de Traumatología, Geriatría y Rehabilitación del HGUGM. Tras la intervención, aquellos casos que cumplían criterios de iniciar el programa de recupera- ción funcional y que además el paciente o los familiares aceptaban, eran trasladados a la GORU del Hospital de Cantoblanco. Este grupo se comparó con otro gru- po control (histórico 1997-98) con el mismo número de enfermos, 143, resultado de un estudio previo en la misma COTc del HGUGM, en el que el seguimiento

tras la intervención se realizaba por Medicina Interna y

la rehabilitación por parte del Servicio de Rehabilitación

mientras el paciente permanecía ingresado en Trauma- tología. Las técnicas quirúrgicas que se utilizaron, según el tipo de fractura, fueron:

Fractura subcapital sin desplazar, osteosíntesis con tornillos de rosca parcial; fractura subcapital desplaza- da, artroplastia parcial de Moore o bipolar; fractura subcapital desplazada y artrosis de cadera, artroplastia total; fractura pertrocantérea y basicervical, enclavado gamma; fractura pertrocantérea sin desplazar y/o dete- rioro clínico previo importante, tallos de Ender. Se utilizó como protocolo de tratamiento rehabili- tador:

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Postoperatorio inmediato: tratamiento postural, manteniendo el miembro inferior intervenido en ab- ducción y rotación neutra con ayuda de almohadas en- tre las piernas y evitando decúbito lateral y prono. Ejer- cicios respiratorios costo-abdómino-diafragmáticos. Isométricos de cuádriceps y glúteos. Ejercicios de fle- xo-extensión del pie y tobillo. Iniciar sedestación a las

24-48 horas de la intervención. Primera semana: a partir de las 48 horas tras la reti- rada de los drenajes, cinesiterapia activa asistida de fle- xo-extensión y abducción de cadera sin forzar. Isomé- tricos de cuádriceps y glúteos. Potenciar musculatura de extremidades superiores y extremidad inferior con- tralateral. Evitar ejercicios de elevación de la extremi- dad inferior en extensión y ejercicios en cadena abier- ta para glúteos. Bipedestación y marcha progresiva asistida con andador o bastones. Enseñar los movi- mientos recomendados (flexo-extensión de rodilla y tobillo, flexión de cadera menor de 90°) y prohibidos (rotaciones y aducción de cadera).

A partir de la 2.ª-3.ª semana: marcha con dos basto-

nes de apoyo cubital. Tonificar cuádriceps y glúteos de forma progresiva y evitando provocar dolor (más recomendables los ejercicios en cadena cinética cerra- da). Ejercicios de equilibrio. Rampas. Escaleras. Mante- ner dos bastones de apoyo cubital durante 4-6 sema- nas, posteriormente uno durante otro mes. Se recogieron los siguientes datos: variables socio- demográficas, enfermedades previas, presencia o no de demencia, tipo de fractura y de cirugía realizada, nú- mero de sesiones de rehabilitación, complicaciones mé- dicas y quirúrgicas durante la hospitalización, mortali- dad durante el ingreso y a lo largo del primer año tras la cirugía y la estancia media hospitalaria. Se midió la capacidad de marcha y la independencia en las AVDb, previa a la fractura, al ingreso, al alta y a los 3, 6 y 12 meses después de la fractura. La capacidad de marcha se valoró mediante la Func- tional Ambulatory Classification (FAC) 21 : 0 = marcha nula o

ayuda física de dos personas; 1 = marcha con gran ayu- da física de una persona; 2 = marcha con ligero con- tacto físico de una persona; 3 = marcha solo pero necesita supervisión de una persona; 4 = marcha inde- pendiente en llano pero no en escaleras; 5 = marcha independiente en llano y en escaleras.

La valoración de la capacidad funcional se ha realiza-

do mediante el índice de Katz 22 , que valora la capaci-

dad para realizar las AVDb: baño, vestido, retrete,

transferencias, alimentación, continencia. Se da un valor de 0 cuando la persona es incapaz de realizar la activi- dad, de 1 cuando la hace parcialmente o con ayuda y de 2 cuando la hace sin ningún tipo de ayuda. La pun- tuación máxima es de 12 y la mínima 0.

El estado mental fue medido mediante el Mini Mental

State Examination (MMSE). Esta escala tiene un rango de 0-30; puntuaciones menores de 17 son indicativas

de demencia avanzada 23 , aunque se establecen correc- ciones en función de la edad del paciente. El estudio estadístico se llevó a cabo con el progra- ma SPPS versión 12.0. Se realizó un análisis descriptivo de todas las variables utilizando medias y desviaciones típicas para las variables continuas y frecuencias y por- centajes para las variables cualitativas. Para comparar los grupos control y rehabilitación-geriátrica se utilizó la prueba “t” de Student de medidas independientes y la prueba Chi al cuadrado. Se realizó un análisis de la va- rianza de medidas repetidas para medir tanto la capaci- dad de marcha como la capacidad funcional para las AVDb. Para ver qué variables se asociaban con una re- cuperación de la independencia para la marcha y las AVDb realizamos un análisis de regresión logística múl- tiple. Se consideraron como significativos aquellos valo- res de p menores de 0,05.

RESULTADOS

Los datos sociodemográficos completos de los pa- cientes de ambos grupos fueron los que apreciamos en la tabla 1. La mayoría de los pacientes eran mujeres en ambos grupos, 114 (79,7 %) en el grupo control y 124 (86,7 %) en el de la GORU, con una edad media de 82,3 y 82,4 años respectivamente; sólo existían diferen- cias significativas en la ubicación basal de ambos grupos. En ambos grupos la enfermedad más prevalente fue la hipertensión arterial seguida de la diabetes mellitus y la demencia (25,1%). Las diferencias entre ambos gru- pos no fueron significativas para ninguna de las patolo-

TABLA 1. Datos sociodemográficos

Variable

Control

GORU

p

Edad*

82,3 (7,5)

82,4 (7,0)

0,942

Edad agrupada**

0,806

65-74

25 (17,5)

21 (14,7)

75-84

57 (39,9)

62 (43,3)

> 85

61 (42,6)

60 (42,0)

Sexo**

0,114

Mujer

114 (79,7)

124 (86,7)

Hombre

29 (20,3)

19 (13,3)

Estado civil**

0,311

Casado

35 (24,5)

39 (27,2)

Viudo

93 (65,0)

93 (65,0)

Soltero

15 (10,5)

11 (7,8)

Ubicación basal**

0,001

Domicilio

116 (81,1)

136 (95,1)

Residencia

27 (18,9)

7 (4,9)

*Valores expresados como media (desviación típica). Prueba “t” de Student de medidas independientes. **Valores expresados como frecuencias (porcentaje). Prueba Chi al cuadrado de Pearson. GORU: Unidad de rehabilitación ortopédica geriátrica.

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TABLA 2. Tipos de fractura y cirugía

Variable

Control

GORU

p

Tipo de fractura Intracapsulares Extracapsulares Tipo de cirugía Artroplastia parcial Artroplastia total Enclavado gamma Tallos de Ender Otros

 

0,404

59 (41,3)

66 (46,2)

84 (58,7)

77 (53,8)

 

0,637

53 (37,1)

62 (43,4)

2 (1,4)

1 (0,7)

79 (55,2)

74 (51,7)

4 (2,8)

2 (1,4)

5 (3,5)

4 (2,8)

Valores expresados como frecuencias (porcentajes). Prueba Chi al cuadrado. GORU: Unidad de rehabilitación ortopédica geriátrica.

5,0 4,0 3,0 2,0 Grupo 1,0 Control GORU 0,0 er FAC basal FAC alta FAC
5,0
4,0
3,0
2,0
Grupo
1,0
Control
GORU
0,0
er
FAC basal
FAC alta
FAC 3er mes
FAC 6º mes
FAC 12º mes
Media

Fig. 1.—Evolución de ambos grupos según la Escala FAC (Func- tional Ambulatory Classification): 0 = Marcha nula o ayuda fí- sica de dos personas. 1 = Marcha con gran ayuda física de una persona. 2 = Marcha con ligero contacto físico de una perso- na. 3 = Marcha solo pero necesita supervisión de una persona. 4 = Marcha independiente en llano, pero no en escaleras. 5 = Mar- cha independiente en llano y en escaleras. GORU: Unidad de rehabilitación ortopédica geriátrica.

gías referidas. El número medio de enfermedades por paciente era de 2,9. En la tabla 2 mostramos la distribución según el tipo de fractura y el tipo de cirugía. Se objetiva un predomi- nio de las fracturas extracapsulares (pertrocantéreas) intervenidas mediante enclavado gamma en ambos gru- pos. La evolución en la capacidad de marcha por grupos es la que se ve en la figura 1. Cabe destacar la diferencia al alta (p < 0,001) y al 3. er mes (p < 0,05) a favor de los pacientes que siguieron el programa en la GORU. En la valoración al 6.º y 12.º mes los resultados se igualan, no existiendo diferencias significativas. Para ver qué variables se asociaban con una recupe- ración de la independencia para la marcha realizamos un análisis de regresión logística múltiple utilizando como variable dependiente la recuperación del FAC (4-5) al alta, 3. er mes, 6.º mes y 12.º mes; los resultados se exponen en la tabla 3. Los factores más importantes para la recuperación de la capacidad de marcha inde- pendiente fueron la menor edad y la ausencia de de- mencia previa. Pertenecer al grupo tratado en la GORU actuó como factor pronóstico positivo al alta y al 3. er mes pero no a los 6 y 12 meses. No encontra- mos asociación en ningún momento del estudio entre la recuperación de la independencia para la marcha y el sexo, ubicación basal, comorbilidad, tipo de fractura y tipo de cirugía. Al analizar qué pacientes se podrían beneficiar más de su ingreso en una GORU, se encontró que los que tenían una edad entre 75-85 años y no tenían demen- cia previa presentaban una mayor recuperación de la in- dependencia para caminar al alta y a los tres meses con p < 0,001, tras su paso por dicha Unidad. Los menores de 75 años y los mayores de 85, así como los que te- nían demencia, presentaron mejores resultados respec- to a los del grupo control al alta (p < 0,001), pero no a los tres meses. Los resultados que se obtuvieron, en cuanto a la ca- pacidad funcional para realizar las AVDb medidos por el

TABLA 3. Análisis multivariante de la recuperación de la independencia para caminar

Variable

Odds ratio

IC95 %

p

Odds ratio

IC95 %

p

 

Al alta

Al 3. er mes

Grupo GORU

156

31,3; 775,

< 0,001

4,30

2,16;

8,57

< 0,001

Edad

1,19

1,28;

1,09

< 0,001

1,20

1,28;

1,13

< 0,001

No demencia

3,57

10,9; 1,16

0,026

 

Al 6.º mes

 

Al 12.º mes

 

Edad

1,14

1,20; 1,07

< 0,001

1,11

1,18; 1,05

< 0,001

No demencia

3,03

7,14; 1,28

0,011

2,43

5,88; 1,01

0,046

Variables independientes: sexo, edad, comorbilidad, ubicación basal, demencia, grupo de tratamiento, tipo de fractura, tipo de cirugía, complicaciones. GORU: Unidad de rehabilitación ortopédica geriátrica.

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índice de Katz en ambos grupos, son los observados en la figura 2. La valoración previa a la fractura nos dio unos resultados ligeramente superiores para el grupo de la GORU, pero sin que las diferencias fueran significativas; la media en ambos grupos se situaba en un rango consi- derado como de independencia para desarrollar la ma- yoría de las AVDb, superior a 8/12. Al alta los valores se situaron muy por debajo de los previos, 3,67 de media en los pacientes del grupo con- trol y 6,42 en los de la GORU, con diferencias estadís- ticamente significativas entre ambos grupos (p < 0,001). En el resto de las valoraciones los resultados siempre fueron superiores en el grupo de la GORU, pero con tendencia a igualarse. No encontramos asociación en ningún momento del estudio entre la recuperación de la independencia para las AVDb y el sexo, ubicación basal, comorbilidad, com- plicaciones quirúrgicas, tipo de fractura y tipo de ci- rugía. Para ver qué variables se asociaban con una recupe- ración de la independencia en las AVDb realizamos un análisis de regresión logística múltiple utilizando como variable dependiente la recuperación del Katz 8 al alta, 3. er mes, 6.º mes y 12.º mes; los resultados figuran en la tabla 4. El análisis de regresión múltiple mostró que los factores más importantes para la recuperación de la capacidad de realizar las AVDb de forma indepen- diente eran también la menor edad y la ausencia de de- mencia previa. Pertenecer al grupo tratado en una GORU actuó como factor pronóstico positivo tan sólo al alta, pero no a los 3, 6 y 12 meses. La estancia media hospitalaria, complicaciones mé- dicas y quirúrgicas durante el ingreso, así como la de- mora en el inicio del tratamiento rehabilitador y la du- ración del mismo están representadas en la tabla 5. La estancia media para el grupo control fue de 17,8 días, mientras que para el grupo tratado en una GORU fue de 33,8 días, 12,3 en el HGUGM y 21,5 en el Hospital Cantoblanco, es decir 5,5 días menos de estancia en el HGUGM, pero 16 días más en total de estancia hospi- talaria. Esto condiciona la diferencia en el número de sesiones de fisioterapia en ambos grupos: 3,4 y 13,2

10 9 8 7 6 Grupo 5 Control 4 GORU 3 er Katz basal Katz
10
9
8
7
6
Grupo
5
Control
4
GORU
3
er
Katz basal
Katz alta
Katz 3er mes
Katz 6º mes
Katz 12º mes
Media

Fig. 2.—Evolución de ambos grupos según el índice de Katz GORU: Unidad de rehabilitación ortopédica geriátrica.

respectivamente. Las complicaciones más frecuentes fueron las infecciones del tracto urinario, las úlcera por presión, el cuadro confusional agudo y la neumonía. El número de fallecimientos durante la hospitaliza- ción fue de 4 en el grupo control y de 2 en el grupo de la GORU, un 2,8 % y un 1,4 % respectivamente. El nú- mero de pacientes que fallecieron al cabo de 12 meses desde la FC fue de 29 (21,8 %) en el grupo control y de 26 (18,8 %) en el de la GORU. En ambos grupos el pe- ríodo en el que se produjo una mayor mortalidad fue entre el alta hospitalaria y el 3. er mes desde la FC.

DISCUSIÓN

El objetivo de este trabajo ha sido comparar la evo- lución de dos grupos de pacientes con FC que han seguido programas de tratamiento diferentes tras la ci- rugía. En la bibliografía de nuestro país no hemos en- contrado ningún estudio similar que incluya el ingreso en Unidades específicas de Rehabilitación fuera del hos- pital de agudos y que lo compare con la evolución en otros tipos de Unidades. En la mayoría de los artículos

TABLA 4. Análisis multivariante de la recuperación de la independencia previa en las actividades básicas de la vida diaria

Variable

Odds ratio

IC95 %

p

Odds ratio

IC95 %

p

 

Al alta

Al 3. er mes

Edad

1,09

1,17; 1,02

0,006

1,16

1,23; 1,10

< 0,001

 

Al 6.º mes

Al 12.º mes

Edad

1,09

1,16; 1,04

< 0,001

1,12

1,19; 1,05

< 0,001

No demencia

4,54

13,1; 1,58

0,049

5,26

15,6; 1,69

0,042

Variables independientes: sexo, edad, comorbilidad, ubicación basal, demencia, grupo de tratamiento, tipo de fractura, tipo de cirugía, complicaciones.

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TABLA 5. Tiempo de ingreso y complicaciones

 

Control

GORU

p

Estancia media* Días hasta el inicio de rehabilitación* Número de días de rehabilitación* Complicaciones médicas** Complicaciones quirúrgicas**

17,8 (7,5)

33,8

(12,8)

< 0,001

9,4 (4,2)

8,2 (4,3)

0,051

3,4 (3,2)

13,2

(6,4)

< 0,001

109,0 (76,8)

72,0

(50,3)

< 0,001

22,0 (15,6)

19,0 (13,3)

0,579

*Valores expresados como media (desviación típica). Prueba “t” de Student de medidas independientes. **Valores expresados como frecuencias (porcentaje). Prueba Chi al cuadrado de Pearson. GORU: Unidad de rehabilitación ortopédica geriátrica.

se describen los resultados desde un punto de vista fun- cional y clínico de las FC en Unidades de COTc o de Rehabilitación dentro del mismo hospital de agudos. La revisión de Cameron et al 20 sí muestra numerosos tra- bajos de Gran Bretaña, EE. UU., Australia, Nueva Ze- landa, etc. similares al nuestro, encontrando, no obs- tante, dificultad para poder compararlos por la gran variabilidad de los parámetros utilizados así como por la gran diferencia en cuanto a los modelos sanitarios que existen en cada país, lo que condiciona formas di- ferentes de actuación con respecto a este tipo de frac- turas. Los resultados encontrados son muy dispares, pero con la conclusión prácticamente unánime de la va- lidez de los modelos de atención integrada de las frac- turas de cadera por equipos multidisciplinarios de re- habilitación geriátrica. En la revisión realizada por Hernández et al 24 en 20 trabajos sobre FC encuentran que, sin tener en cuenta la situación previa del paciente y consideran- do como marcha independiente la realizada sin ayuda o con un bastón, al alta la consiguen entre el 20 % y el 40 %, a los tres meses de la fractura este valor llega al 50 % y al año entre el 51 % y el 76 %. Cuando lo que se valora es la recuperación del mismo nivel funcional para caminar observan que al año lo han logrado entre el 22% y el 50%, quedando con una incapacidad total para caminar el 8-10 %. En nuestro trabajo recuperaron los valores basales del FAC al alta el 22,3 % del grupo de la GORU y el 1,5 % del grupo control, a los tres meses el 41,1 % y 23,8 % y al año el 58,6 % y 54 % respectivamente, lo que muestra unos valores bajos al alta sobre todo en el gru- po control y altos a partir del tercer mes tras la fractu- ra de cadera. El 9,9 % del grupo tratado en la GORU y el 11,4 % del control no podían caminar ni con máxima ayuda al año de la intervención, cifras similares a las descritas. Los factores predictores negativos para recu- perar la marcha independiente fueron la edad mayor de 82,5 años y demencia previa. El no haber realizado un

programa de rehabilitación adecuado también influyó negativamente en la recuperación de la independencia para caminar antes de los tres meses de la FC, lo que se pone claramente de manifiesto en los pacientes del gru- po control al alta, que tan sólo habían realizado 3 sesio- nes de rehabilitación como media. En la serie de Belmonte et al 25 sobre 552 pacientes con FC, encontraron que tan sólo el 6,3 % no camina- ban al alta y que las variables que mayor asociación te- nían con esto eran el sexo femenino, la demencia pre- via, la necesidad de descarga prolongada y un índice de Barthel < 44 al ingreso. En el trabajo de Moros et al 26 sobre 146 pacientes con FC en la Comunidad de Na- varra, a los tres años el 18,6 % necesitaban silla de rue- das para desplazarse. En el estudio de Graham et al 27 sobre 1.000 fracturas de cadera en Inglaterra, al año de evolución sólo el 6 % estaban inmovilizados, siendo independientes con bastones o sin ellos el 55,8 %. Para Pagés et al 28 los factores que se asociaron con incapa- cidad para caminar al alta fueron: edad > 80 años, de- mencia, dificultad previa para caminar, fracturas intra- capsulares y no haber realizado rehabilitación. El 44 % de su serie de 459 FC eran incapaces de caminar al alta, sin embargo a los 6 meses el 24% habían recuperado su nivel de marcha prefractura. En las series de Koval et al 29 , Parker y Palmer 30 y Calder et al 31 los factores más influyentes en la recuperación de la capacidad de deam- bulación fueron: la edad, la capacidad ambulatoria pre- fractura, el tipo de fractura y el estado físico y mental previo. En el trabajo de Villanueva et al 32 sobre 170 pacien- tes con FC en Asturias entre 1990-1994, al alta el 28 % necesitaban silla de ruedas y sólo el 44 % eran indepen- dientes. Coinciden con la mayoría de los estudios en asociar la recuperación de la capacidad de marcha con la edad, comorbilidad, demencia y capacidad previa de marcha y no encuentran relación con el sexo, el tipo de fractura o de cirugía como en nuestro trabajo. En el trabajo de Santos et al 33 sobre 608 pacientes con frac- tura pertrocantérea de fémur intervenidos mediante enclavado de Ender encuentran malos resultados para la deambulación en el 45,5 % de los casos. Cuando analizamos distintos programas de abordar el tratamiento postquirúrgico de las FC (tabla 6) nos encontramos con resultados dispares. En la mayoría los resultados son mejores en los pacientes que realizaron la rehabilitación en GORU 34-36 , pero en otros 37 los re- sultados son peores, o muy similares independiente- mente de la Unidad de tratamiento 38,39 . En cuanto a la capacidad funcional para las AVDb, re- saltar que la mayoría de los pacientes estudiados (71,6 %) tenían una capacidad funcional basal de inde- pendencia para las AVDb, pero al alta ésta no se había recuperado más que en el 35 % de los del grupo de la GORU y en ninguno del grupo control, suponemos que debido a la precocidad del alta y la mínima rehabilita-

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ción realizada. En las valoraciones posteriores encon- tramos que al 3. er mes ya el 51,5 y el 44,1 % respectiva- mente la habían recuperado y al 6.º mes el 62,1 y el 66,3 %, manteniéndose en valores similares al año (65,2 y 65,4 %). “A partir del 6.º mes desde la FC no existe ninguna diferencia en la situación funcional de los pacientes de ambos grupos, lo cual podría hacer dudar sobre el beneficio de permanecer ingresado en estas Unidades, sin embargo si consideramos que la es- peranza de vida en una persona de 82 años es de 8,4 años 40 , creemos que mejorar su independencia du- rante 6 meses equivale a darle una mejor calidad de vida de una parte importante del tiempo que le queda por vivir”. Desde un punto de vista económico el in- cremento de la estancia media en un hospital de media estancia prácticamente se compensaría con la disminu- ción de la permanencia en el hospital de agudos, por lo que no supone un mayor gasto para el sistema sanitario. En la revisión 24 sobre FC que incluía múltiples trabajos con más de 36.000 casos en total, encontraron que la recuperación de la capacidad funcional para realizar las AVD se suele alcanzar entre el 1.º y 4.º mes, con una mejoría gradual hasta el año. La recuperación en las AVDb la consiguieron entre el 25-55 % de los pacien- tes y la de las AVD instrumentales entre el 20-40%. Los factores que más influyeron en un mejor resultado fun- cional en las AVD después de una FC fueron: tener una edad menor y no tener deterioro cognitivo, pero algu- nos trabajos 41-43 también ponen de manifiesto la im- portancia de una buena situación clínica y nutricional previa a la fractura para poder desarrollar una fuerza y destreza normales con las extremidades superiores. En la tabla 6 se pueden apreciar los resultados de al- gunos de los trabajos con respecto a la recuperación de las AVD. Los estudios de Fordham 37 y Kennie et al 44 utilizaron el índice de Katz para medir la independencia en las AVDb. Otros estudios, como el de Swanson et al 36 , uti- lizando el índice de Barthel encontraron una puntua- ción de 92,8/100 en los ingresados en un hospital con programa geriátrico en fracturas de cadera (GHFP) y de 85,6/100 en los ingresados en COTc. Roder et al 46 publicaron en el 2003 un trabajo utilizando también el índice de Barthel, no encontrando diferencias significa- tivas en los resultados de pacientes con FC sin demen- cia, entre tres grupos: ingresados en COT, ingresados en GORU y alta precoz al domicilio. Huusko et al 47 , sin embargo, en su trabajo del año 2000 en un grupo de 120 pacientes con FC y demencia moderada observa- ron una mayor recuperación en las AVDb en aquellos que siguieron un tratamiento rehabilitador geriátrico más exhaustivo. Koval et al 39 encuentran cifras similares en la recuperación funcional de pacientes que tras FC ingresan en GHFP o Rehabilitación. En algunos de los trabajos sobre FC en nuestro país encontramos resultados muy diversos al valorar las

TABLA 6. Recuperación de la independencia para caminar/ AVDb tras fractura de cadera

Estudio

Indep-alta

Indep-6.º mes

Indep-1 año

Madrid GM/CAN

 

Control 143 pac 1,5/0 %

 

58/66,3 %

64,8/65,4 %

GORU 143 pac

43,2/35 %

59,5/62,1 %

62,2/65,2 %

Zuckerman 34 GHFP 362 pac

56 %/No Val

 

COTc

44 pac

18 %/No

Val

Cameron 35 GORU 127 pac 50 %/No Val

 

COTc 125 pac

41 %/No

Val

Fordham 37 GORU 316 pac COTc 127 pac

 

69/59 %

 

82/59 %

Kramer 38 RH amb 168 pac

 

80 %/65 %-baño,

 

83

%-vestido

 

y

86 %-aseo

 

Enf. dom 89 pac

 

80 %/49 %-baño,

 

61

%-vestido

 

y

57 %-aseo

 

Koval 39 RH amb 308 pac GHFP 301 pac

 

50 %/No Val 45 %/No Val

Kennie 44 GORU 44 pac COTc 36 pac

No Val/48 % No Val/19 %

Hempsall 45 GORU 47 pac COTc 48 pac

 

No Val/45 % No Val/35 %

AVDb: actividades básicas de la vida diaria; GORU: Unidad de rehabilitación ortopédica geriátrica; GHFP: programa geriátrico en fracturas de cadera; COTc: Unidad de Cirugía ortopédica y Traumatología con rehabilitación; RH amb: rehabilitación ambulatoria; Enf. dom: atención de enfermería a domicilio; No Val: no valorado en este estudio.

AVDb: Belmonte et al 25 en Barcelona, sobre 522 FC in- gresadas en una Unidad de Rehabilitación, encuentran un incremento en el índice de Barthel desde 44,4/100 a 75,9/100 tras 18 días de ingreso y 13,5 sesiones de fi- sioterapia. La asociación fue negativa para edad, de- mencia previa, descarga prolongada, complicaciones du- rante el ingreso y mayor comorbilidad previa. Pagés et al 28 en 459 pacientes con FC que siguieron tratamiento en la Unidad de Rehabilitación Osteoarticular tras una FC observaron que al alta el porcentaje de pacientes que eran independientes para distintas AVDb había pa- sado del 65,8 % al 23,2 % para vestirse, del 61 % al 13 % para calzarse y del 56 % al 22 % para el aseo personal tras 26,6 días de ingreso. Santos et al 33 encontraron en 608 pacientes con fractura pertrocantérea de fémur, in-

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tervenidos mediante enclavado de Ender, que al alta al domicilio tras su ingreso en la Unidad de COTc el por- centaje de pacientes independientes se había reducido del 46 % al 32,9 %, con un 45,5 % de malos resultados funcionales que se asociaban con edad > 80 años y si- tuación funcional previa deteriorada. Villanueva et al 32 observaron un claro deterioro de la situación funcional de los pacientes que sufrían una FC con un 36 % de in- dependientes al alta para las AVDb por un 64 % antes de la FC, tras una media de 45 sesiones de fisioterapia. También encontraron asociación de malos resultados con mayor edad, demencia, comorbilidad y mala situa- ción funcional. Izquierdo et al 48 , en 115 FC ocurridas en Zamora, aprecian unos resultados muy positivos en la recuperación de la independencia en las AVDb con un 90 % de casos que recuperan el nivel previo a la FC tras un programa de rehabilitación. Sosa et al 49 encuentran en 211 pacientes con FC en Las Palmas de Gran Cana- ria que el 30,7 % de los casos tienen una incapacidad funcional severa al año. Como conclusión podemos decir que nuestros pa- cientes con FC que realizaron el programa de rehabili- tación geriátrica consiguieron una más rápida indepen- dencia para caminar y realizar las AVDb a cambio de aumentar su estancia hospitalaria.

Los autores declaran que no existe conflicto de intereses

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