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Formación Dual: Un Desafío para Costa Rica.

Mayi Antillón Guerrero.


Ministra de Comunicación y Enlace.

Desde que el Gobierno de la República anunció que la crisis


financiera sería una realidad en nuestro país, uno de los
grandes retos que nos impusimos ha sido como fortalecer el
empleo en tiempos de crisis. Este difícil periodo que enfrentamos nos ha hecho
plantearnos grandes interrogantes sobre la mejor ruta por emprender para que
ésta crisis se vuelva una oportunidad. Uno de los temas que reiteradamente se
han analizado en el Encuentro por el Empleo y las actividades que de él se han
derivado giran en torno a las posibilidades de reforzar el proceso de formación
técnica para el país.

La formación técnica en Costa Rica ha sido un baluarte para mejorar la


condición de vida de miles de costarricenses que día a día laboran gracias a las
capacidades y destrezas que han aprendido en el INA y colegios vocacionales.
Esto les ha permitido la incorporación al mercado laboral y contribuir con el
mejoramiento de la calidad de vida de sus familias. Sin embargo, en los últimos
años el mercado laboral ha demandado mayor cantidad de técnicos en
distintas áreas, obligando al sistema formativo a replantear el mecanismo de
respuesta ante esta creciente demanda. En este sentido la formación dual es
una herramienta que retoma especial importancia.

El sistema de formación dual consiste en la formación de estudiantes –


aprendices- que han terminado su educación general básica, a través de un
contrato con una empresa certificada que les brinda la oportunidad de realizar
su primera experiencia laboral. Lo interesante de éste proceso formativo, es
que el aprendiz pone en práctica su conocimiento en la empresa hasta por tres
días a la semana y el resto asiste al centro de formación, junto a instructores
certificados en ese oficio, donde se refuerzan materias integrales como la
cívica, un segundo idioma, destrezas administrativas y por ende se fomenta un
desarrollo integral.

Así el proceso de formación dual se convierte en un sistema donde se


construye el conocimiento a base de estudio, práctica y guía profesional.
“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo” decía
Benjamin Franklin. Efectivamente, es ésta la oportunidad de que el aprendiz
pueda ser parte activa del proceso formativo, por medio de áreas vocacionales
que le permitan fortalecer sus destrezas en la empresa, quien reconocerá su
trabajo de forma salarial y técnica iniciando su carrera profesional.

El sistema de formación dual ha sido implementado con éxito en Alemania,


Chile, España, así como en muchas otras latitudes, donde los sectores
laborales, el gobierno y el sector productivo han sabido construir juntos el
entorno productivo necesario para que la formación dual sea efectiva. Nuestro
reto es redescubrir el potencial de la formación dual en áreas estratégicas para
la producción nacional, convirtiéndola en la respuesta para el empleo de
muchos jóvenes en tiempos de crisis.

Nos corresponde a nosotros, el generar esos espacios de discusión entre los


diferentes actores responsables de implementar la formación dual en nuestro
país, para lograr identificar cuáles son los oficios que demanda la fuerza
productiva, cuáles son las instituciones de formación que deben participar en
este esfuerzo, así como también buscar las alianzas con las empresas para
impulsar y revitalizar este mecanismo.

Este reto debe estar enmarcado dentro de una política de Estado que
trascienda el esfuerzo de una administración o la visión de un solo partido
político. La misión organizada por la OIT en el 2008, permitió dar el primer paso
en la dirección correcta uniendo esfuerzos de diferentes fuerzas políticas para
conocer la experiencia internacional exitosa sobre esta materia. Este esfuerzo
se retomará durante los próximos días con una nueva misión que convocará de
nuevo a los diferentes actores involucrados.

Será nuestra oportunidad como país el fortalecer a los jóvenes que buscan una
opción para aprender y ganar el sustento para vivir. Será nuestro reto el crear
condiciones favorables a un proyecto que forjará el desarrollo económico y
social para miles de jóvenes que tendrán con éste medio de formación una ruta
entre la escuela y su primer empleo.