Está en la página 1de 9

Texto Completo RIBUNAL: Corte Suprema de Justicia de la Nación (CS) FECHA: 1987/06/09 PARTES: E., F. E., suc.

PUBLICACION: LA LEY, 1987-D, 335, con nota de Fernando N. Barrancos y Vedia. Opinión del Procurador General de la Nación. En la sucesión "ab intestato" promovida por la esposa y la hija menor del causante, se presentó la representante legal de una hija extramatrimonial de aquél, solicitando se declarase la "igualdad absoluta" entre ambas hijas, conforme al art. 16 de la Constitución Nacional, calificando como inconstitucional cualquier norma en contrario que se pretendiera invocar en el caso. Añadió luego que debía aplicarse retroactivamente la ley 23.264 por ser de orden público. Contestada la vista pertinente por la otra parte interesada, así como por el fiscal y el asesor de menores, quienes sostuvieron que no correspondía hacer lugar a lo peticionado, la jueza de primera instancia así lo resolvió a fs. 33/35. En primer lugar, consideró que la ley 23.264 no podía ser aplicada al caso de autos por cuanto ella entró en vigencia el día 1° de noviembre de 1985, mientras que el deceso del causante, hecho que fijó definitivamente el derecho aplicable a su sucesión, había acaecido el 25 de abril del mismo año. Observó, asimismo, con base en el art. 3° del Cód. Civil, que no cabía extender retroactivamente los efectos de la ley citada. Por último, desechó el planteo de inconstitucionalidad efectuado por la peticionante por cuanto carecía de los recaudos mínimos de fundamentación, sin perjuicio de consignar que las diferenciaciones entre hijos matrimoniales y extramatrimoniales en materia de vocación hereditaria, que contenía el régimen legal anterior (Código Civil y ley 14.367), no conculcaban el art. 16 de la Constitución Nacional, según la interpretación que la Corte efectuó de dicho precepto. Al apelar el fallo, la parte cuya petición había sido desestimada, reiteró sus planteos e introdujo un argumento nuevo, basado en la Convención Americana sobre Derechos Humanos llamada "Pacto de San José de Costa Rica", particularmente en su art. 17, inc. 5°, donde dice que "la ley debe reconocer iguales derechos tanto a los hijos nacidos fuera del matrimonio como a los nacidos dentro del mismo". Indicó que este convenio internacional estaba vigente con anterioridad al deceso del causante, pues la ley 23.054 que lo aprobó data de marzo de 1984. La sala B de la Cámara Nacional en lo Civil, que intervino en la alzada, confirmó lo resuelto en primera instancia. Para decidir de ese modo, tuvo en consideración que los argumentos de la jueza de primer grado atinentes a la irretroactividad de la ley 23.264 y a la aplicabilidad en el caso del régimen anterior a ella, no habían sido desvirtuados por la apelante. Entendió, asimismo, que el planteo de inconstitucionalidad, por su vaguedad y sus términos abstractos y genéricos, no era admisible. Por último, en cuanto a la convención internacional invocada, ambos integrantes de la sala coincidieron en que ella no importaba crear un nuevo sistema de transmisión, "mortis causae" en la República, sino únicamente el compromiso de sancionar normas que se adaptaran a dicho tratado, de conformidad con las directivas de su art. 2°. Contra ese pronunciamiento dedujo la interesada recurso extraordinario a fs. 67/69, cuya denegatoria de fs. 75 dio origen a la presente queja. En su recurso, insiste la apelante en que la solución dada al caso importaría un quebrantamiento de la igualdad que impone el art. 16 de la Constitución Nacional, y califica de arbitrario al fallo por no haber admitido ese argumento que considera fue el más importante que hiciera contra la sentencia de primer grado. Insiste también,

21 de esa ley. como principio. en la retroactividad de la ley 23. . t. sum. 1978C. Cód. es ajeno a la vía extraordinaria elegida (conf. cabe señalar que la virtual incidencia en el caso de la ley 23. 1977B. salvo disposición en contrario. 2° y sus citas Rev.264. p. ya que las razones expuestas en ambas instancias.264. La Ley. Pero es claro que ello no altera los alcances temporales de la ley. 117. Análoga reflexión me merecen las afirmaciones del a quo en cuanto a la irretroactividad de la ley 23. ley 14. Civil. 2819. 298. 485. XLI. cuando en el párrafo siguiente dice: "en lo sucesivo". t. 306. En la especie. 1312. no cabe inferir esa salvedad del art. ps. 3° Rev. t. Civil. 3287 y concs. 299. en los términos del art. t. Los restantes agravios de la apelante. p. Sostiene.367) y la pretendida incidencia de una norma contenida en una convención internacional en la medida que suponen establecer los alcances de la cláusula constitucional que se dice vulnerada (art. p. son todos puntos concernientes a la aplicación intertemporal de normas de derecho común.supletoriamente. 1016. lo que hace improcedente el recurso extraordinario en ese aspecto. regidos por el art.264. t. por último. Civil. 296. En esa medida. 21 de la ley 23. t. 950. p. estimo que los agravios que se traen a consideración de V. p. inc. 3° del Cód. En cuanto al fondo del asunto. p. 3° del Cód. 3° de la ley 48 (conf. 1978D. empero. t. 8°. Fallos.. La Ley. connotando la vigencia futura del precepto. 301. El análisis de estos agravios exige considerar por separado las cuestiones de diferente naturaleza involucradas en el recurso. sum. al que juzga modificatorio del art. p. cabe admitir la procedencia formal del recurso. La Ley. constituyen fundamento suficiente que excluye la tacha de arbitrariedad articulada. consid. La Ley. 3°. p. 3° del Cód. JZ. La Ley.264 y la posibilidad de su aplicación retroactiva. p. t. p. Rev. 190 Rev. antes citado. inc. 721. 3282. en función de lo establecido por el art. conclusión que intenta extraer del art. 5° de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. como lo corrobora el texto mismo del citado art. Este último sólo autoriza el efecto inmediato de la nueva ley. como pretende la apelante. consid. entre otros). 169. Rep. p. t. 16) e interpretar las disposiciones de tratados internacionales suscriptos por la República. que no se habría tenido en cuenta el art. así como la interpretación del art. 589. arts. No encuentro razones que autoricen un apartamiento de tal principio en este caso. 49. p. concernientes a la inconstitucionalidad del régimen legal aplicable al caso (en particular el art. JZ. La Ley. Civil. sin que obsten a ello las deficiencias que el tribunal a quo observó en el planteamiento del primero de dichos agravios. t. 1786. basadas en que el régimen legal aplicable a la sucesión hereditaria es el vigente en el momento del fallecimiento del causante (conf. t. 1984D. t. 21. tema éste que. t. 700. p. 61. 3° del Cód. t. 467.865) en cuanto expresa que un Estado "no podrá invocar las disposiciones de su derecho interno como justificación del incumplimiento de un tratado". Civil). 14. 17. consid. extendiéndola a cualesquiera disposiciones legales no específicamente contempladas en la reforma. 300. En este orden de ideas. porque ello no surge ni de la letra ni del espíritu de ese precepto. Rep. no retroactivo. y otros). 3283. 27 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados (ratificada por la ley 19. suscitan cuestión federal que habilita la competencia extraordinaria de la Corte. XLI. 2812. Con lo expuesto queda descartada la objeción que se intenta con base en la doctrina de la arbitrariedad. 743. entre otros). 3286. E. 302. toda vez que tales defectos no impiden considerar lo sustancial del reclamo y expedirse sobre él a fin de no incurrir en una eventual frustración del derecho federal invocado (ver Fallos. regla ésta que esgrime para sostener la aplicabilidad del art. cuyo único sentido se agota en preservar la equiparación jurídica de los hijos matrimoniales y extramatrimoniales. Fallos. 175. 306. carecen de entidad suficiente para modificar lo resuelto.

168. salvo la cantidad. muestran. ninguna de estas situaciones puede predicarse del régimen legal que ha sido aplicado en el "sub lite". sustentada en un vínculo matrimonial válido. esto es. 1984B. . 1087. 4 y 1. mi opinión es coincidente con la conclusión a que arribara el tribunal a quo. B. Mas nada hay allí de un espíritu persecutorio o una discriminación arbitraria. en la actualidad. t. 705. 1704. que aquella discriminación era un lugar común en las legislaciones de la época. En ese sentido. p. Sin embargo. con tal que la discriminación no sea arbitraria ni importe ilegítima persecución o indebido privilegio de personas o de grupos de personas. t. t. t. 1601. La Ley. p. 1978A. 482. p. D. t.052S. donde el codificador. 171. sum. p. Para corroborar que no fue así. t. Este agravio. T. no convierte "per se" en inconstitucionales a las leyes modificadas o derogadas. p. luego reemplazado por la ley 14. 506. sums. donde Vélez Sársfield expuso los antecedentes del derecho comparado que había tenido en cuenta al redactar ese artículo. p. t. 1094. 274. no es posible ver una afectación del principio de igualdad ante la ley que él consagra. 146. 1049. aunque su fundamento sea opinable (conf. Por último.264 los equiparó a los matrimoniales también en ese aspecto cuantitativo. cabe recordar la constante doctrina de la Corte acerca de los alcances de la garantía de igualdad. ps. Rep. 1979B. La Ley. t. aun cuando el camino elegido por el legislador pudiera aparecer opinable. XLI. La Ley. 181. En su génesis se hallará el propósito de privilegiar a la familia legítima. 1978C. AI.367 aumentara la alícuota establecida como porción hereditaria de los hijos extramatrimoniales. Los reparos al Código francés y la adopción del sistema previsto por el Código de Haití. t. no cabe silenciar la parte final de la misma nota. en cuanto concierne a la pretendida aplicabilidad de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. 823. apartándose de prestigiosa doctrina francesa. Ciertamente. 299. 673. 16 de la Constitución Nacional. una vez más. 302. impulsada por nuevas concepciones acerca de los problemas sociales. la hoy vigente ley 23. t. 298. Aunque esa directiva pudiera considerarse. ps. bastará releer la nota al art.. la Ley. entre otros. 194. Pero esta actualización o mejoramiento de las leyes. en cuanto limitaba la porción hereditaria de los hijos extramatrimoniales a la mitad de lo que correspondería a los nacidos dentro del matrimonio. 1601. Sólo se advierte en él una distinción normativa basada en una causa objetiva para discriminar supuestos de hechos que se consideran diferentes. debe pues ser desestimado. AI. p. S. 192. en el régimen legal vigente al tiempo del fallecimiento del causante. Y en 1985. He aquí. ps. 3579 del Cód. el art. t. t. ello no implica que deba ser descalificada por lesiva a principios constitucionales. 1986D.367.367. t. 317. XX Rev. 305. 306. El tiempo hizo que en 1954 la ley 14. Civil. ps. p. 300. 457. p.En lo que hace al art. 1980C. 1844 Rev. Rev. 8° de la ley 14. que es lo que repudia el texto constitucional en cuestión. sustentado en la impugnación con base constitucional del derecho aplicable al caso. sentencia del 27 de mayo de 1986 "in re": "Badano y Perazzo. fallo 35. 1981A. en tanto ha dicho que ella no obsta a que el legislador contemple en forma distinta situaciones que considera diferentes. 3. afirma categóricamente que el derecho del hijo natural en la sucesión de los padres "es absolutamente. entre muchos otros). de la misma naturaleza que el de los hijos legítimos". t. XLI. 1185. p. t. 1979B. p. desacertada desde el punto de vista de la política legislativa en la materia. t. Fallos. cuando éstos no se hallan directamente afectados en forma que imponga a la Corte invalidar la norma impugnada en salvaguarda de esos principios. L. ps. C. Rep. 301. p. t. 533. 612. 286. Rev. s/ apelación de multa". La Ley. con todas las implicaciones que ello significa. La Ley. el sesgo humanístico que predominó en nuestra codificación civil.

67. viene a corroborar también la conclusión expuesta. una vez más. Esta directiva pone de relieve. casi es redundante señalarlo. mediante la sanción de la ley 23. inc. Esa aprobación. 17 de la convención. Abril 25 de 1987.". el carácter predominantemente programático de las cláusulas contenidas en el art. la cual fue en verdad cumplida por nuestro país. Un argumento extraído de la letra misma del art. opino que corresponde confirmar el pronunciamiento apelado en cuanto ha podido ser materia de recurso extraordinario. que se trata de una cláusula programática que consagra un principio orientador al cual deberán adecuarse las legislaciones de los Estados signatarios de la convención. aprobada por ley 19. 17. a mi juicio. cobra especial relevancia la naturaleza programática que corresponde. . dentro de ese ámbito. acuerda al Congreso. En este sentido. en caso de no encontrarse ya garantizados en ellos. asignar a la regla de la Convención Americana sobre Derechos Humanos que ha invocado la apelante.264 hubiera sido redundante mas no fue ésa la óptica de los legisladores que la proyectaron. no es ni más ni menos que la efectivización del compromiso asumido en ese punto.En primer lugar. como ya se ha dicho. Se dice allí: "la ley debe reconocer.264.. 19 de la Constitución Nacional. pues. 2° de dicho tratado es bien claro en el sentido de que los derechos y libertades mencionados en el artículo precedente que son todos los que consagra la propia convención deben ser específicamente incorporados al derecho interno de los Estados partes. Pero nada tiene esto que ver con las cuestiones que se han suscitado en autos. cabe atribuir a las reglas de un tratado suscripto por la República. Juan O.. Y es también una silenciosa verificación de lo sostenido antes en cuanto a la necesidad de una incorporación específica de aquel principio en nuestra legislación civil. mediante las disposiciones legislativas o de otra índole que deberán adoptarse con arreglo a los procedimientos constitucionales de cada país. a tenor de las atribuciones que el art. 31 de la misma Convención de Viena. Por lo expuesto. 27). carecería de sentido esta obligación que asumen los Estados que suscriben el tratado en cuanto a adoptar las disposiciones de derecho interno que se requieran para efectivizar la tutela de los derechos que en él se enuncian. inc. a las que no cabe atribuir operatividad propia. en lo concerniente a la materia que nos ocupa.054 no ha podido tener otro sentido. que el de ratificar la asunción de ese compromiso por parte de la República. de la convención. La aprobación exteriorizada a través de la ley 23. 5°. vinculadas a la aplicación intertemporal de normas del derecho interno y a la inteligencia que. lo que patentiza. De no ser así. debatieron y sancionaron. Gauna.264.865. era el único procedimiento admisible para acordar eficacia al aludido compromiso respecto de nuestro país. La ulterior sanción de la ley 23. el compromiso de adecuar su legislación a los principios contenidos en la convención. Esa regla apunta a la situación jurídica de un Estado respecto de otro u otros signatarios de un mismo tratado y es conforme con la regla de la buena fe en la interpretación de los acuerdos internacionales que consagra el art. inc. a fin de juzgar sobre el alcance de los derechos de sus habitantes. En nada obsta a esta conclusión lo establecido en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. el art. es decir. que incorporó en nuestro derecho interno el principio establecido por el art. 17. 5° de la ya citada convención. en cuanto dice: "una parte no podrá invocar las disposiciones de su derecho interno como justificación del incumplimiento de un tratado" (art. pues de otro modo la ley 23.

459 del Cód.Como órgano supremo de uno de los poderes del Gobierno Federal. Agréguese la queja al principal. 2° del Cód. Augusto C. . Y OTRO. le corresponde a la Corte Suprema. 459. se declara procedente el recurso extraordinario y se confirma la sentencia. en cuanto veda la admisibilidad del recurso de casación contra las sentencias de los tribunales en lo criminal en razón del monto de la pena. como garantía mínima para toda persona inculpada de delito. "GIROLDI. -Corresponde declarar la inconstitucionalidad de lo dispuesto por el inc. ya que lo contrario podría implicar responsabilidad de la Nación frente a la comunidad internacional. Bacqué.Jorge A. 1250). Petracchi.Enrique S. aplicar los tratados internacionales a que el país está vinculado. 4. 26. XLIV-B. apartado h) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Adla. Por ello. condenó a Horacio D. 2. TEXTO COMPLETO: Opinión del Procurador General de la Nación. 126/132 la Defensora Oficial interpuso recurso de casación. Procesal Penal de la Nación. en tanto ella no resulta adecuada a la exigencia de doble instancia contenida en el art. en la inconstitucionalidad del art. inc. Hatchondo. El Tribunal Oral en lo Criminal N° 6 de la Capital Federal. Belluscio. I. Fayt. Cód. Penal). inc. la defensa interpuso recurso de casación. 29 inc. Rechazado el recurso.Buenos Aires. . Giroldi y a Raúl B. La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó sin efecto el pronunciamiento SUMARIOS: 1. . en la medida de su jurisdicción. tanto de los tribunales orales en lo criminal como en lo correccional 3.Jorge A. 42. " Corte Suprema de Justicia de la Nación(CS) Fecha: 07/04/1995 HECHOS: Un tribunal oral de la Capital Federal condenó al imputado a la pena de un mes de prisión en suspenso. a la pena de 1 mes de prisión de cumplimiento en suspenso como coautores de tentativa del delito de robo simple (arts. cuya denegación dio origen a la queja. y de conformidad con lo dictaminado por el Procurador General. 44. Bacqué. Reintégrese el depósito de fs.Carlos S. HORACIO D. .La Cámara Nacional de Casación Penal ha sido creada para conocer. junio 9 de 1987. 2° del art. por vía de los recursos de casación e inconstitucionalidad. 114. Procesal Penal por contrariar el derecho a la doble instancia consagrado por la Convención Americana sobre Derechos Humanos. 8. se interpuso el remedio federal. fundándose a los fines de su admisibilidad. Considerando: Que los agravios del apelante encuentran adecuada apreciación en los fundamentos del dictamen del Procurador General que esta Corte comparte y a los que se remite por razón de brevedad. el que fue concedido a fs. sobre los puntos que hacen a su competencia. de las sentencias que se dicten. 45 y 164. 1.El recurso extraordinario no constituye un remedio eficaz para la salvaguarda de la garantía de la doble instancia que debe observarse dentro del marco del proceso penal. A fs. 2°. Contra dicho pronunciamiento. 3°.racchi.

en cuanto limita la posibilidad de recurrir en casación de la sentencia del tribunal oral en lo criminal. que me remita. no resulta aplicable en situaciones en las que. h) del Pacto de San José de Costa Rica. 18. conllevan la DERECHO INTERNACIONAL PUBLICO – WWW. .La apelante en aquella instancia. máxime cuando el art. 167. debe hacer lugar a la queja revocando la sentencia apelada y que. en consecuencia. Subsidiariamente. rechazar el planteo de inconstitucionalidad del art. la cuestión se presenta análoga a la planteada en la causa "Martini. el límite que establece lesiona el principio de igualdad ante la ley (art. Simón A. en la que tuve oportunidad de dictaminar con fecha 1 de febrero del corriente año. en tanto que a otro condenado a igual pena por un tribunal en lo criminal. como en el caso.AR ________________________________________________________________________________ _____ nulidad de la sentencia y que consideró enmarcados dentro de las previsiones de los dos incisos del art. sostuvo que el límite establecido en el inc. en lo pertinente. 459. Sustancialmente. que el límite del art. 459. le está vedado acceder a aquella vía recursiva. fueron tenidos en cuenta los argumentos esgrimidos por la Cámara Nacional de Casación Penal en la sentencia que aquí se recurre. 2° del art. corresponde declarar la inconstitucionalidad del art. corresponde. Constitución Nacional). defensa y sentencia. y donde propicié la declaración de inconstitucionalidad del art. al impedir la Cámara Nacional de Casación Penal examinar cuestiones que afectan derechos de raigambre constitucional por razones de monto de penas. en dicho dictamen. 2° del Cód. fundó sus agravios en la violación a las garantías del debido proceso y la defensa en juicio (art. en Materia Penal. se encuentra gravemente afectada la garantía de defensa en juicio y donde se han conculcado principios básicos del debido proceso referidos a la necesaria intervención del acusador y la defensa. 2°. con fecha 22 de setiembre de 1993.DIPUBLICO. lesionando. de Proced. 459 del Cód. Por lo expuesto. al no observar las formas sustanciales del juicio relativas a la acusación. 456 del Código adjetivo para la habilitación de la vía casatoria.E. a los fundamentos de aquel dictamen. opino que V. inc. planteó la inconstitucionalidad de la referida norma procesal. 16. 459. 2° del Cód. Procesal Penal de la Nación). Cód.COM. inc. restringe la plena vigencia de las normas constitucionales que hacen a la garantía del debido proceso y a la defensa en juicio (art. que impone una pena inferior a los 3 años de prisión. En cuanto a la procedencia formal de aquel recurso. incs. a lo que debo añadir que. Constitución Nacional). Procesal Penal. en honor a la brevedad. 18. argumentando a este respecto que un condenado a 7 meses de prisión por un delito correccional puede recurrir en casación. interpuso recurso extraordinario. evitando incurrir en innecesarias repeticiones. Ello así. garantiza a todo imputado el derecho de recurrir ampliamente el fallo ante un tribunal superior. ya que. XXIV). apart. por último. Constitución Nacional) en que habría incurrido el Tribunal Oral en lo Criminal. 2° del Cód. s/robo y atentado a la autoridad" (M. adjetivo. a su criterio. inc. 8. a su criterio. además. Procesal Penal de la Nación y declaró inadmisible el recurso de casación que fuera concedido por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 6. Contra dicho pronunciamiento el Defensor Oficial ante la Cámara de Casación. La Cámara Nacional de Casación Penal resolvió. defectos que. inc. III. Sostuvo.820. las disposiciones concernientes a la asistencia y representación del imputado (art. 2° y 3°. II. cuya denegatoria dio origen a la articulación de esta queja.

inc. inc. a fin de fundar la admisibilidad del mencionado recurso. Agüero Iturbe. 8°.. la inexistencia de recursos en la ley de rito ha conducido al a quo a sostener que la sentencia del tribunal oral era susceptible del recurso extraordinario ante esta Corte. inc. en cuanto al fondo del litigio. la defensora oficial interpuso recurso de casación. en el que esta Corte resolvió que el requisito de la doble instancia judicial en materia penal quedaba satisfecho con la posibilidad de interponer el recurso extraordinario previsto en el art. 3. y la causa ha fenecido en instancia única. el a quo invocó. 2°.. Buenos Aires. Procesal Penal de la Nación. Procesal Penal no hay posibilidad de recursos de casación ni inconstitucionalidad. ley 48).Angel N. que era inconstitucional el límite impuesto por el art. a fin de que la Cámara Nacional de Casación Penal trate los agravios respectivos de acuerdo con lo expuesto. abril 7 de 1995. Que el recurso es admisible en tanto se ha puesto en tela de juicio la validez de una ley nacional por ser contraria a normas de la Constitución Nacional y de un tratado internacional al que ella hace referencia. 3°. 75. como autor 2DERECHO INTERNACIONAL PUBLICO – WWW.COM. 2°. apart. Que el Tribunal Oral en lo Criminal N° 6 de la Capital Federal condenó a Horacio D. 14 de la ley 48. 4. 2°. en consecuencia. 2° del Cód. declaró inadmisible el recurso de casación. 2. de Proced. entre ellos la Convención Americana sobre Derechos Humanos que. Que la Cámara Nacional de Casación Penal (sala I) rechazó el planteo de inconstitucionalidad y. 8° inc. inc.. de la Convención se hallaba satisfecho por la existencia del recurso extraordinario federal ante este tribunal (Fallos: 311:274. h. 6° del voto . Que la reforma constitucional de 1994 ha conferido jerarquía constitucional a varios acuerdos internacionales (art. 5. Consideró. párr. 2° del Cód. 458 a 462 del Cód. 8°. Sostuvo. en lo que interesa. por contrariar lo dispuesto en el art. -. 2°. 459. en su ya recordado art. h) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.AR ________________________________________________________________________________ _____ penalmente responsable del delito de robo simple en grado de tentativa. dispone que toda persona inculpada de delito tiene derecho "de recurrir del fallo ante juez o tribunal superior". 7. que la sentencia del tribunal oral violaba la garantía de la defensa en juicio.Marzo 20 de 1995. el tribunal consideró que el requisito previsto en el ya señalado art. Giroldi a la pena de 1 mes de prisión en suspenso. -. 22. cuya denegación dio origen a la presente queja. párr. consid. Contra el pronunciamiento de la Cámara de Casación. la defensa interpuso recurso extraordinario. y la decisión ha sido adversa al derecho fundado en estas últimas (art. que otorga a toda persona inculpada de delito el derecho ". Considerando: 1. inc. Para llegar a ese resultado. por lo que su sentencia es final y contra ella cabe el recurso extraordinario de apelación". h. Contra dicho pronunciamiento. Que en virtud de lo expuesto corresponde determinar si dentro del ordenamiento procesal penal existen el órgano y los procedimientos para dar adecuada satisfacción a la garantía constitucional antes invocada.de recurrir del fallo ante juez o tribunal superior".459. sobre la base del precedente "Jáuregui" (citado). En ese sentido.. 6.DIPUBLICO. el caso "Jáuregui" (Fallos: 311:274). además. Que el a quo sostuvo que: "Por virtud de los límites objetivos fijados en los arts. 14. párr. inc. en Materia Penal. Que en el caso antedicho.

incluyeron la creación de la Cámara Nacional de Casación Penal. 8. 62 y 64 Convención Americana y 2°. esto es. 280 del Cód. Procesal Penal de la Nación. el recurso extraordinario no constituye un remedio eficaz para la salvaguarda de la garantía de la doble instancia que debe observarse dentro del marco del proceso penal como "garantía mínima" para "toda persona inculpada de delito" (art. "en las condiciones de su vigencia" (art. que otorgó al tribunal la facultad de rechazar. 8°. La Cámara Nacional de Casación Penal ha sido creada. 12. Constitución Nacional.050 respecto de los distintos órganos judiciales que conforman los "tribunales inferiores" de la Justicia nacional (art. ley 23. en cuanto veda la admisibilidad del recurso de casación contra las sentencias de los tribunales en lo criminal en razón del monto de la pena. párr. por la sola aplicación del art. inc. 20. para conocer. inc. 2 del Cód. sobre los puntos que hacen a su competencia. h. a esta Corte. apart.774. las reglas y excepciones que en aquella época determinaban la competencia apelada de la Corte Suprema sufrieron modificaciones a partir de la reforma introducida en el año 1990 por la ley 23. en 3DERECHO INTERNACIONAL PUBLICO – WWW. 75. De ahí que la aludida jurisprudencia deba servir de guía para la interpretación de los preceptos convencionales en la medida en que el Estado Argentino reconoció la competencia de la Corte Interamericana para conocer en todos los casos relativos a la interpretación y aplicación de la Convención Americana (confr.AR ________________________________________________________________________________ _____ hipótesis como la de autos. 2°. tanto los tribunales orales en lo criminal como los juzgados en lo correccional. 2°. Convención). Que. Que en tales condiciones puede sostenerse hoy con nuevos fundamentos que. párr. Que. Procesal Civil y Comercial de la Nación. como órgano supremo de uno de los poderes del Gobierno Federal. 459. 5°) ha sido establecida por voluntad expresa del constituyente. Que la ya recordada "jerarquía constitucional" de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (consid. las reformas introducidas por las leyes 23. recursos extraordinarios por falta de agravio federal suficiente o cuando las cuestiones planteadas resultaren insustanciales o carentes de trascendencia. es declarar la invalidez constitucional de la limitación establecida en el art.054). h). por vía de los recursos de casación e inconstitucionalidad --y aun de revisión-de las sentencias que dicten. le corresponde --en la medida de su jurisdicción-. 11.de la mayoría. apart. 8°. 2°.COM. 9. 10. 75. precisamente. 7° del voto del juez Caballero y 6° del voto del juez Petracchi). en consecuencia. ya que lo contrario podría implicar responsabilidad de la Nación frente a la comunidad . tal como la Convención citada efectivamente rige en el ámbito internacional y considerando particularmente su efectiva aplicación jurisprudencial por los tribunales internacionales competentes para su interpretación y aplicación. Esta circunstancia modificó la organización del Poder Judicial de la Nación existente para la época en que fue fallado el caso "Jáuregui" --que no contemplaba un "tribunal intermedio" entre la Corte Suprema y las Cámaras Nacionales o Federales de Apelación--. inc. inc. Ley Fundamental). Que lo expuesto determina que la forma más adecuada para asegurar la garantía de la doble instancia en materia penal prevista en la Convención Americana sobre Derechos Humanos (art. 22.aplicar los tratados internacionales a que el país está vinculado en los términos anteriormente expuestos. Sin embargo. 75.984 y 24.DIPUBLICO. asimismo. arts.

sea porque el objeto a revisar por ésta ya sería un producto seguramente más elaborado (Fallos: 308:490 --La Ley. Congreso Nacional.Augusto César Belluscio. Buenos Aires. creados para cimentar las condiciones necesarias para que el tribunal satisfaga el alto ministerio que le ha sido confiado sea porque ante ellos pueden encontrar las partes la reparación de los perjuicios irrogados en instancias anteriores. en general. Nazareno. se dicte un nuevo fallo conforme a lo resuelto en el presente. consid.internacional. En tal sentido. Fayt.Enrique S. a fin de que. habiendo dictaminado el Procurador General. -. Por consiguiente. -. -Eduardo Moliné O'Connor. la Corte Interamericana precisó el alcance del art. todas las estructuras a través de las cuales se manifiesta el ejercicio del poder público. 1° de la Convención. sin necesidad de recurrir ante la Corte Suprema. Acumúlese al principal y devuélvase al tribunal de origen. 34--). parág.1 de la Convención (opinión consultiva N° 11/90 del 10 de agosto de 1990 --"Excepciones al agotamiento de los recursos internos" 4DERECHO INTERNACIONAL PUBLICO párr. de manera tal que sean capaces de asegurar jurídicamente el libre y pleno ejercicio de los derechos humanos" (íd. cumplir acabadamente los compromisos asumidos en materia de derechos humanos por el Estado nacional a la vez que salvaguarda la inserción institucional de la Cámara Nacional de Casación Penal en el ámbito de la Justicia federal y respeta el sentido del establecimiento de órganos judiciales "intermedios" en esa esfera. "el deber de los estados parte de organizar todo el aparato gubernamental y. 13. por quien corresponda. 1961). desde el punto de vista de las garantías del proceso penal.Antonio Boggiano.Julio S. período de 1901. -. con cita del Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores. asimismo. Garantizar entraña. que la solución que aquí se adopta permite. Petracchi. -. 5°.Carlos S. 1986-B. "garantizar" implica el deber del Estado de tomar todas las medidas necesarias para remover los obstáculos que puedan existir para que los individuos puedan disfrutar de los derechos que la Convención reconoce. la tolerancia del Estado a circunstancias o condiciones que impidan a los individuos acceder a los recursos internos adecuados para proteger sus derechos. -. se declara procedente la queja y el recurso extraordinario y se deja sin efecto el pronunciamiento apelado. en cuanto los Estados parte deben no solamente "respetar los derechos y libertades reconocidos en ella". Que síguese de lo expresado.. 1. sino además "garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona sujeta a su jurisdicción". 23). 476--. Según dicha Corte. . constituye una violación del art. Por ello.