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GUATEMALA AUTORITARISMO Y DEMOCRACIA
GUATEMALA
AUTORITARISMO Y DEMOCRACIA
320.472.81 S688g Solórzano MartÍnez, Mario. Guatemala: autoritarismo y democracia/ Mario Solórzano MartÍnez.- 1.
320.472.81
S688g
Solórzano MartÍnez, Mario.
Guatemala: autoritarismo y democracia/
Mario Solórzano MartÍnez.- 1. ed.- San
José, C.R.: EDUCA - FLACSO, 1987.
342 p.
ISBN 9977-30-097-6
1. Guatemala - Condiciones sociales. 2. Gua-
temala - Aspectos políticos. 1. Facultad La-
tinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO),
coed. 11. Título.
Portada:
Alfredo Aguilar
Ilustración: Oleo
de J osé Miguel Rojas
© Mario Solórzano MartÍnez
mario solórzano martínez GUATEMALA AUTORITARISMO y DEMOCRACIA .,
mario solórzano martínez
GUATEMALA
AUTORITARISMO
y
DEMOCRACIA
.,
PROLOGO 1. Las ciencias sociales en América Latina no han acertado hasta ahora a dar
PROLOGO
1. Las ciencias sociales en América Latina no han
acertado hasta ahora a dar una explicación satisfactoria '
sobre el "fenómeno autoritario" que calificó la natu-
raleza de muchos regt'menes poUticos en pat'ses con
tradición democrática o sin ella. Tampoco han que-
dado aclaradas las causas primarias de su deterioro
paulatino o de su estrepitoso fracaso a mediados de
esta década. En la actual coyuntura, calificada como
transición a la democracia, se hace indispensable tam-
bién analizar el sentido preliminar que tiene en la
mayor parte de pat'ses latin-oamericanos el pert'odo
post-autoritario.
Este conjunto de desaft'os no son sólo teóricos o
susceptibles de resolverse en el plano del ejercicio

abstracto. Corresponden a experiencias humanas que tienen que ver con la forma como se ejerce el poder, cómo se organiza el consenso, de qué manera se con- trola el conflicto social y, en definitiva, cómo se reproduce la sociedad. Politicos y cientlficos revela- ron su estupor frente a golpes de Estado que, como en el Cono Sur, se justificaron como portadores de un proyecto a largo plazo de reordenación de la sociedad. El modelo antidemocrático, con pretensiones re- fundadoras del orden poUtico, tenía también propues- tas en el orden económico y social. El programa autoritario fue neoliberal en lo económico y antipo- pular en lo politico. Profundizar el capitalismo a con- dición de desmovilizar la organización popular para establecer nuevas relaciones entre el Estado y la socie- dad. Tales eran las metas y los motivos.

Hoy día, estamos bien informados de que el cre- cimiento económico no acompañó los esfuerzos del

mercado liberalizado en esos países y que la violencia estatal fue incapaz de disciplinar la fuerza de trabajo

estatal fue incapaz de disciplinar la fuerza de trabajo de crear fuerzas políticas de reemplazo frente
estatal fue incapaz de disciplinar la fuerza de trabajo de crear fuerzas políticas de reemplazo frente
estatal fue incapaz de disciplinar la fuerza de trabajo de crear fuerzas políticas de reemplazo frente
estatal fue incapaz de disciplinar la fuerza de trabajo de crear fuerzas políticas de reemplazo frente

de crear fuerzas políticas de reemplazo frente a los partidos tradicionales. Hubo, pues, un fracaso de diversas magnitudes y en función de esta autoderrota se ha ido abriendo paso la oportunidad de volver o empezar una vida democrática.

y

El tránsito hacia la democracia tiene un sentido de proceso permanentemente inacabado y se opera en paises como Brasil, Argentina, Bolivia o Uruguay desde diversas experiencias locales. Todas ellas tienen en

se opera en paises como Brasil, Argentina, Bolivia o Uruguay desde diversas experiencias locales. Todas ellas
se opera en paises como Brasil, Argentina, Bolivia o Uruguay desde diversas experiencias locales. Todas ellas

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común la derrota de las expresiones más radicales de las fuerzas de izquierda (la guerrilla)
común la derrota de las expresiones más radicales de
las fuerzas de izquierda (la guerrilla) y la reconstitución
de fuerzas políticas centristas, con programas de
claro contenido conservador. El retorno a los cuarte-
les, a su vez, aparece aún en la experiencia argentina,
como una operación ordenada, calculada y oportuna.
La administración de la crisis económica desgasta aún
más que la reiterada aplicación de la contrainsurgencia.
Por sus efectos sociales, la crisis económica erosionó
la pretendida legitimidad del proyecto autoritario.
La experiencia guatemalteca produce menos per-
plejidad, tal vez porque se aparta en sus orígenes de
las histor~as del Cono Sur. Lo particular de Guatemala
es lo prolongado del "Ciclo" autoritario, pues descon-
tados los años del gobierno de Ydzgoras (1958-63)
que hoy día tienen que ser analizados como un intento
democrático desde el lado imprevisible de un partido
y un general conservador, el periodo suma más de
veinticinco años (desde la caz'da de Arbenz en 1954).
No obstante la conocida filiación antidemocrática
de los gobiernos que ocuparon este largo perlodo, la
respuesta a los problemas básicos de la sucesión y la
legitimidad inherentes a toda estructura de poder
fueron resueltos de una manera especial.
¿Cómo califica la ciencia política la naturaleza
de un régimen brutalmente represivo que al mismo
tiempo da cumplimiento al ejercicio formal de elec-
ciones? La ciencia poUtica, cualquiera sea su orien-
tación metodológica, no ha dado cuenta de este tipo
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de regt'menes políticos que son capaces de ser legales e ilegítimos y que con agudo
de regt'menes políticos que son capaces de ser legales
e ilegítimos y que con agudo sentido de la oportunidad
Mario Solórzano llamó 'democracias de fachada', me-
jorando la imprecisión de otro ensayo suyo, también
incluído en este libro , donde habla de 'democracia
con fraude y represión '. Se trata de una estructura de
poder en .que el acto constitucional de elegir por parte
de una ciudadant'a formalmente participatoria, está
disociada de la representación poUtica de los diversos
intereses sociales. Si la democracia es un procedi-
miento para ordenar las relaciones (confiictivas) entre
fuerzas sociales, o un método para establecer pactos y
alianzas que expresen los intereses (dominantes) de
algunas de esas fuerzas, es preferible que el instru-
mento reciba el beneplácito activo de todos. O de
una importante mayort'a. Empleamos a propósito tér-
minos tan ambiguos como 'instrumento', 'beneplácito'
y 'mayoría '. Ello, porque la democracia también es
un programa poUtico y por lo tanto, también es una
meta. Un propósito que se señala hacia el futuro.
Si lo consideramos como instrumento para esta-
blecer consensos, en Guatemala hay muy pocas expe-
riencias democráticas. En cambio, como programa,
todas las fuerzas políticas organizadas en partidos o
no, la establecen. En este sentido, es importante el
reiterado mensaje que aparece en diferentes formas en
los textos que componen este libro. Es sin duda una
propuesta que combina realismo y utopía. Primero,
se establece que la construcción de la democracia es
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un objetivo estratégico, por lo tanto, un proceso de larga duración . Segundo, lo importante
un objetivo estratégico, por lo tanto, un proceso de
larga duración . Segundo, lo importante es dar los pri-
meros pasos en esa dirección, pues sin zarpar no se
llega a la otra orilla. Tercero, la voluntad democrática
sólo se demuestra a través de un amplio esfuerzo de
convergencia política. Finalmente, hay que aceptar li-
mitaciones y ventajas derivadas de la situación inter-
nacional.
Il. Algunos de los ensayos de este libro, contienen
las ideas /"ásicas de u./ programa en torno al cual e!:
posible establecer un gran compromiso histórico en
Guatemala: la vuelta a un estado de legalidad y de paz
social, premisa indispensable para poder resolver cual-
quiera de los agudos problemas que afectan y dividen
esta sociedad. Por la naturaleza de la crisis política
las posibilidades de coincidencia no se sitúan en el
plano de la negociación económica. No se trata de un
pacto social para atenuar los efectos de los des balances
económicos, sino una coincidencia en el plano más
elemental de los derechos humanos, del mínimo insti-
tucional para salvaguardar la existencia personal, para
asegurar la previsibilidad que pueda devolver la legiti-
midad al orden político. En una palabra, una coinci-
dencia fundamental para que la ley se cumpla y se
aplique allí donde hoy día predomina la fuerza irra-
cional aún impropia de las normas de la jungla. El
retorno a la legalidad constituye una condición sin la
cual no es imaginable el camino hacia la democracia.
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Desde diversas trincheras ideológicas y materiales, las fuerzas poUticas en Guatemala han conducido y experimentado
Desde diversas trincheras ideológicas y materiales,
las fuerzas poUticas en Guatemala han conducido y
experimentado un largo período de mutua destruc-
ción. Un profundo desgaste del que nadie ha podido
escapar. No es necesario señalar el nombre de los
contendientes y puntualizar aqut' responsabilidades.
Tal vez es preferible una vez reconocido ese trágico
período de nuestra historia, convencernos de que no
hubo ganadores y en consecuencia, quien perdió fue
el paú. Esta convicción, no se alimenta de sentimien-
tos a los que frecuentemente apela la ideología, sino
de la razón práctica de la sobrevivencia elemental. Y
esto es la base para una gran coincidencia histórica
que tanto se fundamenta en el sentido del orden
como en el instinto de prolongar la vida.
Menos ambicioso que los llamados esfuerzos de
'concertación' social que ahora se intenta en el Cono
Sur, la amplia convergencia poUtica que propone
Solórzano es sólo un punto de partida condicionado
por un cuarto de siglo de violencia. En ese punto de
partida no es posible establecer condiciones. Menos
aún intentar conciliar, desde el inicio, objetivos hoy
día tan aparentemente contradictorios como pueden
ser la democratización poUtica y las transformaciones
económicas sustantivas. Vivimos un tiempo poUtico
y la negociación en su nivel elemental debe ser enten-
dida como una estrategia preliminar para construir un
nuevo consenso nacional. Dar los primeros pasos para
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la construcción de un sistema político que contenga posibilidades democráticas viables. Con lo anteriormente dicho
la construcción de un sistema político que contenga
posibilidades democráticas viables.
Con lo anteriormente dicho simplemente se está
aludiendo a la necesidad urgente de pensar en una so-
ciedad menos fragmentada políticamente, es decir,
una posibilidad de convivencia que no tenga como
primera referencia la polarización ideológica, las leal-
tades defendidas con la violencia (física o de otro tipo).
En otras palabras, pensar y vivir relaciones sociales en
las que el antagonismo sea permitido y la oposición
'absorbida' para darle paso a una cultura poUtica nueva.
Una cultura polt'tica participatoria y democrática.
Ill. Es importante subrayar que estos trabajos, reuni-
dos en libro, han sido hechos por un intelectual per-
manentemente interesado en la polt'tica. El autor,
Mario Solórzano, seguramente lo formulart'a a la in-
versa, calificando como eje de su intensa vida la mili-
tancia partidaria.
Esta conducta frecuentemente en tra
en contradicción con la otra, planteando el dilema de
la verdad y de la práctica. La causa de este dilema
reside en el papel del cientt'fico social como crt'tico
que analiza la sociedad y el del político que al mismo
tiempo forma parte de las fuerzas sociales que quieren
cambiarla (o mantenerla).
La participación política plantea frecuentemente
este tipo de dilemas, que el activista resuelve de in-
mediato por el lado de la acción directa y convencido
además de que es en la práctica donde la realidad se
modifica. El intelectual, a su vez, conf¡'a en el conoci-
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miento de los procesos sociales y en el uso apropiado de la teort'a para darle
miento de los procesos sociales y en el uso apropiado
de la teort'a para darle eficacia a la búsqueda de la
verdad. ¿ Y si tal
búsqueda se consume a sí misma y
con ello sólo se consigue la perpetuidad del orden es-
tablecido? ¿ Y si la
práctica se pierde en el laberinto
de los instrumentos equívocos o de los objetivos des-
calificado.s?
Tal vez es oportuno en ocasión de esta introduc-
ción a un conjunto de textos, hacer breves considera-
ciones sobre las relaciones nunca resueltas de manera
definitiva, entre la ética y la política. Mucho se ha
escrito y cada época o cada quien las resuelve a su
manera. Dejemos planteado el problema en los térmi-
nos en que lo propuso Max Weber, cuando se pregun-
taba si existe una ética absoluta, capaz de servir de
fundamento a cualquier actividad humana o si sólo
existe lo relativo al aquí y ahora que puede justificarse
coyunturalmente. ¿Qué decir sobre la ética del Ser-
món de la Montaña? Los mandamientos evangélicos,
como toda ética absoluta, son incondicionados y uní-
vocos. El 'no matarás' aplicado con el sentido del
mandato religioso impide hacer una guerra justa, tanto
como 'poner la otra mejilla' podrt'a corresponder a
una conducta indigna en el ámbito de la política. El
maestro de Erfurt planteó la contradicción decisiva :
toda acción (éticamente orientada) puede ajustarse a
dos máximas fundamentales distintas y hasta opuestas:
conforme a la ética de la convicción o conforme a la
ética de la responsabilidad. Según la primera, no im-
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portan los resultados ; en la segunda, se valoran los medios. Salvo condiciones extremas, el
portan los resultados ; en la segunda, se valoran los
medios.
Salvo condiciones extremas, el político tiene que
ser capaz de respaldar su acción con una moralidad de
convicciones, es decir dándole sentido a su responsa-
bilidad instrumental. Nadie tiene derecho a desintere-
sarse por las consecuencias de sus actos pero ciertos
medios descalifican por sí mismos los propósitos fina-
les. La vida poUtica en Centroamérica plantea hoy
día a los intelectuales y a los políticos dilemas que
tienen que ver con la ética de la convicción y la moral
de la responsabilidad. No permitamos que se nos
coloque en una situación extrema porque en el límite,
resulta inconciliable sacrificar el éxito a la afirmación
intransigente de los principios u olvidar las conviccio-
nes ante las oportunidades de triunfo.
Ede/berto Torres Rivas
31 de julio de 1986
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INTRODUCCION El año de 1979, significó para la sociedad guate- malteca el inicio de una
INTRODUCCION
El año de 1979, significó para la sociedad guate-
malteca el inicio de una de las etapas más crt'ticas de
su historia polt'tica, particularmente, por la respuesta
violenta del Estado, para contener la eclosión de una
protesta generalizada, frente a los viejos y nuevos pro-
blemas que se presentaron. La ceguera estatal irrumpió
en contra de todos aquéllos que se encontraban dentro
del amplio abanico de la oposición. Fueron persegui-
dos estudiantes, obreros, campesinos, intelectuales y
dirigentes de los partidos políticos democráticos. La
miopía ideológica colocó a todos, sin esclarecer los
planteamientos, como enemigos del sistema, dando
lugar a una violencia indiscriminada que acabó con el
liderazgo popular en el país.
La respuesta a esta situación encontró diferentes canales de expresión en el ámbito de la
La respuesta a esta situación encontró diferentes
canales de expresión en el ámbito de la política. La
ceguera del régimen posibilitó convergencias, incluso
entre opciones claramente diferenciadas. La lucha
por las libertades públicas, pasó por primera vez, del
ámbito nacional al internacional.
Pero además, la crisis centroamericana inició en
este fatidico año para los guatemaltecos, un desarrollo
diferente al abrirse la puerta a una renovación del
viejo sistema autoritario. El triunfo de la revolución
nicaragüense, con un amplio respaldo nacional y mun-
dial: el golpe de Estado en El Salvador, que permitió
por primera vez, el acceso de la oposición históricc: al
gobierno: la actitud de las fuerzas internacionales al
hacerse presentes en la crisis regional y, muchos otros
hechos, marcaron el inicio de esta etapa. Los simplis-
tas, tanto de la izquierda como de la derecha, prego-
naron un triunfo revolucionario inmediato en El
Salvador y posteriormente en Guatemala. Desde otra
perspectiva, pero con el mismo enfoque, Henry
Kissinger alzó su voz, señalando que la teoría del
dominó empezaba a funcionar en Centroamérica y,
que los triunfos de la izquierda armada estaban a la
puerta.
Ambas posiciones, comunes en su simpleza, pron-
tamente demostraron su debilidad. La coyuntura fue
adquiriendo una visión multicolor y se fue encami-
nando en forma diferente a los pronósticos que se
hacían. La revolución nicaragüense se fue ajustando a
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una realidad geopolítica que le impedía desarrollarse como muchos esperaron. En El Salvador la guerra
una realidad geopolítica que le impedía desarrollarse
como muchos esperaron. En El Salvador la guerra se
estancó y el país se dividió; en Honduras, se volvió a
la competencia partidista entre nacionales y liberales
y, como si nada hubiera cambiado. Las elecciones y
el juego político partidista volvió a reinar en toda
Centroamérica, incluyendo a Panamá.
En Guatemala el régimen autoritario cayó como
producto de su propia irracionalidad. ka violencia
rebasó a la sociedad en su conjunto y, ésta le puso
punto final al mecanismo de llevar siempre al Ministro
de la Defensa a Presidente de la República a través de
elecciones fraudulentas. Se inició así el llamado pro-
ceso de apertura, en medio de la desconfianza, la re-
presión y el aislamiento internacional. Nuevas polt'ticas
emergieron, se quebró el pensamiento de la detecha
tradicional, y por fin
se respetaron las elecciones.
Asumió el poder un partido de oposición y un gober-
nante civil.
En medio de este cuadro poUtico de cambios, re-
trocesos y avances se escribieron los artículos que hoy
presentamos en forma de libro. Inmersos en una co-
yuntura tan dinámica y compleja se fue terminando
de consolidar nuestra posición política actual. Pre-
tendimos en todo momento constituir una voz serena
y objetiva ante un proceso tan explosivo y cambiante.
Sin duda, era dif¡'cil erradicar totalmente el subjetivis-
mo. No obstante, la constante de nuestro pensamiento
se mantuvo.
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De ahí, que el discurso fuera madurando de golpe en golpe, hasta llegar el momento
De ahí, que el discurso fuera madurando de golpe
en golpe, hasta llegar el momento de forjar una nueva
acción, con base en los valores democráticos que sal-
varon la tormentosa prueba de la coyuntura.
El libro está compuesto por una serie de artículos
que tienen como preocupación fundamental la cons-
trucción de la democracia en Guatemala. Fueron es-
critos entre 1979 y 1984, publicados en diferentes
revistas y libros, en México, Venezuela, España y
Costa Rica; menos en Guatemala.
Representan un prolongado trabajo intelectual,
por comprender de mejor manera, un período histórico
verdaderamente crítico para la región en su conjunto.
La mayoría de los artículos son análisis de coyun-
tura, trataron de fijar ciertos desarrollos políticos, en
momentos determinados. La intención al escribirlos
fue la de conocer el tipo de régimen autoritario guate-
malteco, la lucha que se impulsaba por diferentes
fuerzas políticas, el movimiento de la crisis regional y
la forma como afectaba al paú, así como, el papel
que jugaban diferentes actores sociales.
Al reunirlos en un solo volumen se aspira lograr
una visión más integral del fenómeno. Por ello, se
seleccionaron articulos que versan sobre momentos
especíjicos de la historia guatemalteca, análisis en
cuanto al modelo económico-social, estudios sobre los
rasgos del régimen político en Centroamérica, sus simi-
litudes y diferencias con el de Guatemala, el papel de
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la democracia cristiana y la socialdemocracia en la región. Aparecen algunas repeticiones en el enfoque
la democracia cristiana y la socialdemocracia en la
región. Aparecen algunas repeticiones en el enfoque
histórico inevitables para mantener la estructura ori-
ginal de los artículos. Por otro lado, era también una
forma de reflejar el trabajo previo por reinterpretar la
historia centroamericana, tratando de explicar el pre-
sente y las perspectivas futuras.
En otro orden, la publicación refleja una situación
muy particular, en virtud de que integra al "científico"
y al "poUtico ", para utilizar una expresión de viejo
cuño weberiano. El estudio teórico permite adquirir
un conocimiento objetivo de los hechos, que si bien
no pareciera indispensable para la acción poUtica,
es ciertamente decisivo para el desarrollo de una acción
razonable.
Sin duda, la comprensión de la realidad centroame-
ricana y guatemalteca, permitió ir consolidando una
visión en cuanto al qué hacer poUtico-práctico. El
desajl'o democrático, partiendo de una investigación
sistematizada cienttficamente del régimen autoritario
y de las relaciones de poder predominantes en el país,
como de las formas de lucha poUtica que se han venido
desarrollando desde hace más de treinta años, permitió
arribar a una convicción teórica que influyó decidida-
mente en la implementación de una acción poUtica
precisa: ponerle fin a la profunda crisis económica,
social y moral que sufre la sociedad guatemalteca a
través de la vía pacífica y democrática.
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Aparecen así, las percepciones de una situación cambiante, de profundas y desgarradoras contradic- cione~, que
Aparecen así, las percepciones de una situación
cambiante, de profundas y desgarradoras contradic-
cione~, que fue encontrando derroteros que han deri-
vado en un tardt'o y lento reencuentro de la sociedad.
No obstante, tenemos que reconocer que la cons-
trucción de la democracia es un proceso lento. Dejar
atrás décadas de autoritarismo, salvar una de las más
profundas crisis económico-sociales, revalorizar una
sociedad afectada por el menosprecio a los derechos
humanos, requiere de una acción seria y realista por
estabLecer un nuevo compromiso histórico de carácter
democrático en el pais.
Las dificultades que la práctica plantea a la con-
vicción teórica del qué hacer, se presentan persistentes
y agigantadas. Sin embargo, el único camino para al-
canzar el objetivo último es el de empezar a hacer uso
de los métodos democráticos. Posiblemente es el
camino más difícil, más tortuoso y peligroso, pero al
fin y al cabo, es el único que puede permitir el flore-
cimiento de un régimen de justicia social y libertad en
un país harto de autoritarismo y violencia.
En esta perspectiva, también se pretende dar a
conocer el proceso de desarrollo intelectual que per-
mitió reafirmar la convicción de una salida pacífica y
democrática para Guatemala. Tratamos de cumplir
con un compromiso ético-polt'tico, rompiendo con la
vieja tradición del polt'tico guatemalteco que no escri-
be, para no comprometerse; que teme que su pensa-
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miento quede claramente registrado, para evitar obstáculos futuros en su afán por alcanzar el ejercicio
miento quede claramente registrado, para evitar
obstáculos futuros en su afán por alcanzar el ejercicio
del poder.
Es frente a esta vlSlon del comprometido con
todos y con nadie que ofrecemos este libro. La pre-
tensión radica en la necesidad de dar un perfil más
ajustado del "político ", del proceso de pensamiento
que se fue estructurando en medio de una situación
dificil y sumamente complicada. Sin duda, la madu-
ración intelectual se va ajustando paulatinamente,
siguiendo directrices que son modificadas, se quiera o
no; por los acontecimientos, en cada coyuntura. Sin
embargo, detrás de cada acción hay una serie de valo-
res, de principios que se confirman o se deterioran.
En nuestro caso se han reafirmado y consolidado,
dando paso a una certeza vital que gut'a nuestro accio-
nar político en la práctica concreta.
Pero también existe una razón más para esta pu-
blicación que no pudo resolverse en el pasado inme-
diato. Tal como se señala al inicio, todo lo escrito y
publicado, se fundamenta en la preocupación por
Guatemala. Sin embargo, durante los últimos años
fue imposible que se conociera en el paú. El régimen
autoritario impedia llevar a conocimiento del público
guatemalteco el debate intelectual que se dio, particu-
larmente, en el seno de la izquierda. Las diferentes
opciones, los enf;Jques ideológicos expresados en las
fuerzas políticas y en las personas, los debates aca-
démicos se quedaron, con sus autores, en el círculo
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de exiliados o en un público ajeno a la realidad gua- temalteca. Por ello, estos
de exiliados o en un público ajeno a la realidad gua-
temalteca.
Por ello, estos escritos del exilio, que por vez pri-
mera serán presentados a las nuevas generaciones del
pais, pretenden satisfacer una exigencia académica y
política, pero además, romper la enorme frustracIón
de quien escribe desde lejos, sabiendo de antemano
que no será leído por el pueblo al que se dirige, y que
además constituye la fuente motivadora de sus refle-
xiones.
Al finalizar de escribir el articulo titulado:
"Guatemala : entre el autoritarismo y la democraciu",
a finales de 1983, los acontecimientos en el paú se
encaminaban con dificultad hacia la llamada apertura
democrática. Sin duda, la perspectiva qu e teníamos
presente era y sigue siendo válida. La construcción de
la democracia requiere de un largo esfuerzo I'n el tiem-
po, que pasa por un desplazamiento politico-ideológico
del pensamiento tradicional, tanto de derecha como
de izquierda; de un amplio esfuerzo de convergencia
poUtica que permita alcanzar acuerdos sociales esta-
bles a efecto de conducir a un nuevo compromiso
histórico; al inicio de un proceso de reformas eco-
nómicas y sociales que permitan una m ejor distribu-
ción de la riqueza.
A dos años y medio de haber hecho público /'ste
enfoque podemos seguir sosteniendo su validez y ne-
cesidad. Sin embargo, los retos que plantea la práctica
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cotidiana de la política enfrentan obstáculos dí' una dimensión muy alta, particularmente en la compren-
cotidiana de la política enfrentan obstáculos dí' una
dimensión muy alta, particularmente en la compren-
sión y confiabilidad de estos esfuerzos que obligall a
despojarse del sectarismo, de la visión malliqueista .Y
de un autoritarismo que va más allá del rpgimclI po/¡'-
tico y que se ha internalizado en la sociedad como un
todo.
La nación no puede limitarse a levantar el acta de
la tragedia y a señalar a los responsables de la misma.
}:;l paú busca un camino de salvación, un camino por
donde salir del abismo en que se encuentra. Nuestra
responsabilidad política es señalar concretamente
dicho camino y tratar de dirigir a una mayoria hacia
el mismo, paso a paso, partiendo de las condicioNes
exactas del momento presente. Debemos de rebasar
el conflicto entre el mundo del deber ser y el mundo
del ser. Aqui, en este segundo mundo se inscribe la
propuesta, teniendo claridad de que no tenemos la
verdad absoluta, sino parte de esa verdad.
Finalmente, es necesario dejar claro que la actitud
"cienttjlca", hoy más que nunca, radica en proponer
caminos de justicia social dentro de un ambiente de
libertad. Por ello, creemos, cada vez más, que no hay
socialismo sin libertad y, que la libertad, únicamente
la alcanzaremos en el socialismo democrático.
Mario Solórzano Martíne'1.
Guatemala, Septiembre de 1986
25
Primera Parte GUATEMALA: LA LUCHA POR LA DEMOCRACIA
Primera Parte
GUATEMALA: LA LUCHA
POR LA DEMOCRACIA
GUATEMALA: ENTRE EL AUTORITARISMO Y LA DEMOCRACIA· 1. INTRODUCCION El desarrollo histórico de la sociedad
GUATEMALA: ENTRE EL AUTORITARISMO
Y LA DEMOCRACIA·
1.
INTRODUCCION
El desarrollo histórico de la sociedad guatemalteca pre-
senta como rasgo distintivo un tipo de relación, entre domi-
nantes y dominados, de carácter autoritario, que desde la
instauración del régimen político liberal u oligárquico ha
tratado de dar la apariencia de una sociedad democrática,
fundamentada en la existencia de constituciones, juego de
partidos políticos y elecciones. Todos los dictadores oli-
gárquicos reformaron constituciones para prorrogar sus
períodos presidenciales o realizaron consultas electorales
para los mismos fines. Esta "preocupación" por la aparien-
• Publicado en Revista Relaciones Internacionales. No. 10. Escuela
de Relaciones Internacionales. Universidad Nacional. Heredia.
Costa Rica. Primer trimestre de 1985.
cia se ha mantenido en el pasado inmedIato, en donde la práctica de los rituales
cia se ha mantenido en el pasado inmedIato, en donde la
práctica de los rituales democráticos se monta en un esce-
nario debidamente adornado por los discursos y los partidos
políticos, para elegir al nuevo presidente de la República.
Si el voto coincide con el candidato previamente escogido
por los grupos dominantes, la consulta se respeta, pero si la
opinión de los ciudadanos contradice el designio institucio-
nal, se hace fraude y se impone al candidato que cuenta con
el respaldo de la institución militar.*
La descripción anterior muestra la primera impresión
que cualquier observador, poco atento, puede tener de la
forma cómo se han venido desarrollando las relaciones de
poder en Guatemala. Sin embargo, la lucha contra el auto-
ritarismo ha estado presente en el país desde siempre, han
existido momentos importantes de vida democrática y , se
han creado espacios de lucha pacífica, a pesar del autorita-
rismo de que hace gala el régimen político.
No obstante, el tipo de régimen político autoritario
ha logrado inducir mecanismos de fuerza que descansan
fundamentalmente en la utilización de la coerción violenta ,
con el fin de lograr la obediencia de la colectividad. La uti-
lización de la imposición, de la fuerza y del terror han dado
lugar a formas de relación política:, marcadas por la violencia.
La disputa del poder, incluso en el seno de los grupos domi-'
nantes, presenta como rasgo definitorio el enfrentamiento
violento.
Es lógico , entonces, entender que esta dominación auto-
ritaria que descansa preponderantemente en la coerción haya
dado lugar a la existencia de un alto grado de polarización
• Ver Cuadro No. 1.
30
Cuadro No. 1 GUATEMALA. FORMAS DE ACCESO AL PODER 1948-1982 Calidad Nombre Período Acceso al
Cuadro No. 1
GUATEMALA. FORMAS DE ACCESO AL PODER
1948-1982
Calidad
Nombre
Período
Acceso al Poder
Personal
Jacobo Arbenz
Carlos Castillo Armas
Luis A. González López
Guillermo Flores Avendaño
Miguel Idígoras Fuentes
Enrique Peralta Azurdia
1950-1954
Militar
1954-1957
Militar
1957
Civil
1957-1958
Militar
1958-1963
Militar
1963-1966
Militar
Julio César Méndez Montenegro 1966-1970
Civil
Carlos M. Arana Osorio 1970-1974
Militar
Kjell Laugerud García
1974-1978
Militar
Romeo Lucas García 1978-1982
Militar
Efraín Ríos Montt 1982-1983
Por elecciones
Impuesto por la contrarrevolución
Sucedió a Castillo cuando éste fue asesinado
Designado por el Congreso
Elecciones
Golpe de Estado
Elecciones
Elecciones
Elecciones (fraude)
Elecciones (fraude)
Golpe de Estado
Militar
Humberto Mejías Víctores 1983-? Golpe de Estado
Militar
Fuente:
Cuadro elaborado por el autor con base en diferentes documentos.
Víctores 1983-? Golpe de Estado Militar Fuente: Cuadro elaborado por el autor con base en diferentes
política y a la utilización de la violencia como método para que los grupos dominantes
política y a la utilización de la violencia como método para
que los grupos dominantes
se mantengan en el poder , al
mismo tiempo para que sectores sociales dominados tam-
bién hagan suyo dicho método para alcanzar el poder.
En un cuadro como el descrito aparece como alternativa
histórica la construcción de una sociedad democrática. Esta
alternativa no se presenta coyunturalmente , ha sido una
constante permanente tanto en el seno de las aspiracione .,
populares en general como dentro de grupos sociales medios
y sectores dominantes. La mejor expresión histórica de
esto la constituye el régimen democrático que se desarrolla
a partir de 1944 y que concluye abruptamente en 1954.
La sociedad democrática tiene, en Guatemala una refe-
rencia histórica importante, que generó una conciencia
nacional-popular y que permanece inserta dentro del pen-
samiento político de la sociedad.
Las experiencias democráticas posteriores han sido poco
exitosas, aunque han demostrado la existencia de espacios
importantes de lucha. El atraso ideológico de los grupos
dominantes, marcado no sólo por el viejo pensamiento
oligárquico, sino fortalecido por los efectos de la guerra
frIa y las concepciones ideológico-políticas contrainsurgen-
tes han permeado a la sociedad en su conjunto.
El parto prematuro que significó el inicio de la lucha
guerrillera en Guatemala, como producto de la radicaliza-
ción de grupos medios entusiasmados por el triunfo de la
revolución cubana, le dio el toque final a la formación de
una cultura política autoritaria y terminó de consolidar el
pensamiento reaccionario de los grupos dominantes, que
eOI1\·irtieron la contrainsurgencia en la política pública
número 1 del Estado guatemalteco.
32-
La violencia política que se ha desarrollado a lo largo de varias décadas marcó a
La violencia política que se ha desarrollado a lo largo
de varias décadas marcó a la sociedad en su conjunto y, no
ha permitido transformaciones importantes en el plano eco-
nómico, social y político. Más bien, pareciera que la violen-
cia ha incidido en un deterioro mayor de la sociedad. En
otras palabras, no ha sido curativa, sino por el contrario, ha
sido determinante para que esa sociedad, enferma desde su
nacimiento, prolongue dicha enfermedad y la agudice, mos-
trando actualmente un cuadro clínico de sumo agotamiento
y de tendencias a un deterioro mayor de la misma.·
¿Es posible curar a ese enfermo a través de un esfuerzo
democratizador, que permita alcanzar, al menos, grados de
civilización en las relaciones políticas?
Esta ponencia está encaminada a tratar de identificar
posibilidades que permitan encontrar el camino de una
transformación democrática de la sociedad guatemalteca.
El reencuentro democrático gira en torno a factores decisivos
de poder, a la definición de estrategias' y tácticas políticas
adecuadas, a la definición de alianzas sociales y, a la creación
de un nuevo pensamiento político de tolerancia qu.:: rompa
con la cultura autoritaria. A favor de la alternativa demo-
crática juegan el deterioro del pensamiento tradicional, las
modificaciones que aparecen en los centros claves de poder
y la voluntad de lucha de los guatemaltecos.
• La irracionalidad violenta en la aplicación de la represión que
muestran los Informes de las instituciones que velan por el respeto
a los derechos humanos, el crecimiento de la delincuencia y el
tipo de crímenes de sangre que se suscitan diariamente, así lo
demuestran.
33
11. APROXIMACION A LA COYUNTURA POLITICA CENTROAMERICANA 'Este apartado persigue situar en el contexto del
11.
APROXIMACION
A LA COYUNTURA POLITICA
CENTROAMERICANA
'Este apartado persigue situar en el contexto del mo-
mento político actual que vive la región el debate sobre la
alternativa democrática guatemalteca. Los acontecimientos
que se han venido produciendo en el curso de los últimos
seis años, aportan elementos de reflexión que necesariamente
deben ser tomados en cuenta para poder presentar alternati-
vas realistas de solución, que recojan las aspiraciones de la
sociedad en su conjunto.
El proceso político centroamericano ha pasado por dos
etapas, tomando como punto de partida el triunfo de la
revolución sandinista (1979). La toma del poder por parte
del Frente Sandinista de Liberación Nacional generó una
ola de entusiasmo colectivo en los grupos políticos que se
ubican del centro a la izquierda. Fue el momento del opti-
mismo y del triunfalismo militarista. Las visiones políticas,
ideologizadas de por sí, encontraron rápidamente elementos
de juicio para presupuéstar que luego del triunfo de la revo-
lución nicaragüense vendría el triunfo de la revolución sal-
vadoreña y que más atrás, pero muy cerca, seguiría el triunfo
de la revolución guatemalteca. La toma del poder político
a través del éxito militar, ensombreció la visÍón política,
relegándola a un segundo plano.
En este sentido, estas tesis convergieron inconsciente-
mente con la visión expuesta con mayor crudeza por Henry
Kissinger, de que si en alguna región podríaaplicarse la
teoría del dominó era en Centroamérica y, que las revolu-
ciones marxista-leninistas se regarían en toda la región,
poniendo en peligro la seguridad de Estados Unidos.
34
Factores internos y externos de poder demostraron que la tesis del dominó esgrimida por tirios
Factores internos y externos de poder demostraron que
la
tesis del dominó esgrimida por tirios y troyanos , partía
de
bases falsas y, de que existen diferencias cualitativas entre
los países que integran la región.
Esta primera etapa cubre aproximadamente el período
que va de 1979 a 1982, configurando un escenario político
que se visualiza como de avanc e del proceso revolucionario
en
Centroamérica, particularme nte en Nicaragua, El Salvador
y
Guatemala. Los componentes que perfilan el escenario
político de esta etapa, se pueden sintetizar en tres: el triunfo
de la revolución nicaragüense , el desarrollo del movimiento
revolucionario salvadoreño y guatemalteco y , el fortaleci-
miento de la solidaridad internacional para la revolución en
Centroamérica.
En El Salvador y Guatemala la vida política se militariza.
En el primero de los países mencionados se produce un
auge impresionante del movimiento de masas, caracterizado
por las movilizaciones populares, las tomas de embajadas y
de ministerios. El derrumbe de la Junta de Gobierno que
había accedido al poder después del golpe de Estado de 1979,
ejemplifica el momento más alto en el desarrollo del movi-
miento de masas. El año 1980 marcará la cúspide y la caída
de la movilización popular. En marzo de ese año se consti-
tuye el Frente Democrático, como un paso previo, a la for-
mación en abril del mismo año del Frení:e Democrático
Revolucionario . En septiembre se forma el Frente Fara-
bundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). A estas
alturas el movimiento de masas ya había sido duramente
golpeado y desaparecido del escenario político.
En Guatemala, el desarrollo del movimiento de masas
se inicia en 1976 y tendrá una permanencia hasta 1980 .
35
El Frente Democrático contra la Represión, que surge pqbli- camente en 1979, nace ya en
El Frente Democrático contra la Represión, que surge pqbli-
camente en 1979, nace ya en la clandestinidad y no logra
hacer vida pública. La represión ya se había iniciado a partir
de 1978.
En ambos casos la respuesta gubernamental al desarrollo
del movimiento de masas fue radical y violenta, a tal punto,
que la movilización popular prácticamente desaparece y la
lucha política adquirirá un contenido estrictamente militar.
En el campo internacional se hace presente una solida-
ridad muy activa por parte de las fuerzas internacionales
que expresan un respaldo político a la causa revolucionaria.
La Declaración Franco-Mejicana, el auge de la Conferencia
Permanente de Partidos Políticos de América Latina
(COPPPAL), el desarrollo de los comités de solidaridad y la
inmensa actividad de los organismos de derechos humanos
así como de sectores ligados a las iglesias (protestantes o
católicas). Se realizan en esta época declaraciones impor-
tantes de la Internacional Socialista, particularmente en el
caso de Nicaragua, El Salvador y de Guatemala.
Todo esto coadyuva a que en esta etapa se profundice
en el seno de los grupos opositores una visión optimista y
triunfalista del proceso revolucionario y, que a contrario
sensu, se cree una visión pesimista y derrotista en el seno de .
los grupos dominantes, que cederán en gran medida el con-
trol de la situación política a los ejércitos nacionales.
A partir de 1981, con el cambio del gobierno en Estados
Unidos se comenzará a desarrollar una estrategia mucho
más agresiva por parte del gobierno norteamericano. La tesis
de la defensa de los derechos humanos cederá lugar a la tesis
del dominó y a la importancia de detener -a costa de lo que
36
sea- el avance del proceso revolucionario. Este cambio de acento en la política norteamericana influirá
sea- el avance del proceso revolucionario. Este cambio de
acento en la política norteamericana influirá en forma deci-
siva en la dinámica política centroamericana y tendrá efectos
en la segunda etapa.
A partir de 1982, se empiezan a generar las variantes
que configuran la actual coyuntura:
1. La ofensiva
militar y política
norteamericana
Parte de una concepción que se puede resumir de la si-
guiente mancra :
o El problema que se vive es de carácter mundial y significa
un enfrentamicnto este-oeste. Por lo tanto, el gobierno
nicaragüense es visto como un enemigo ideológico-polí-
tico y parte de la estrategia soviética implementada a
través de Cuba. Es de aquí que parte el apoyo logístico
para la revolución salvadoreña y para la guatemalteca.
Por lo tanto, es necesario y fundamental para los intere-
ses norteamericanos destruir dicha revolución.
La visión anterior, se pone en práctica, a través de una
serie de acciones entre las que vale la pena mencionar las
siguientes :
o
Apoyo económiCO , político y militar
lución nicaragüense;
para la contrarrevo-
o
Presencia militar y bloqueo a Nicaragua: llegada de barcos
de guerra que hacen presencia en las costas de Centro a-
mérica, lo que muestra una decisión de impedir por la
fuerza un desalineamiento de Nicaragua y un triunfo de
37
la revolución salvadoreña. Esta actitud se confirma con la invasión de! ejército norteamericano a Granada;
la
revolución salvadoreña.
Esta actitud se confirma con
la
invasión de! ejército norteamericano a Granada;
o
Acuerdos militares con e! gobierno hondureño que con-
ducen a la creación de bases norteamericanas en este país,
entrenamiento de los ejércitos de Honduras y El Salvador,
con territorio y cobertura política a la contrarrevolución
nicaragüense. Surge así la amenaza de una invasión mili-
tar de Honduras contra Nicaragua, y se crean las friccio-
nes político-militares entre ambos países;
o
Apoyo amplio (económico, político y militar) al gobierno
de El Salvador . A raíz de esto, la capacidad militar y e!
apoyo logístico de! ejército salvadoreño se fortalecen,
evitándose una posibilidad de romper e! equilibrio de las
fuerzas en pugna;
o
Establecimiento de
mejores relaciones con e! gobierno
guatemalteco;
o
Desarrollo de una ofensiva diplomática, que lleva incluso
a nombrar un representante gubernamental de Estados
Unidos para tratar el caso centroamericano . Stone apa-
rece en e! escenario político y la diplomacia norteameri-
cana empieza a utilizar sus mecanismos de cooptación y
de alineamiento en relación con los otros países que
componen la región.
Esta ofensiva llega a Europa para tratar de romper e!
respaldo político de los países europeos y en particular de
la Internacional Socialista.
38
2. Elecciones como respuesta política a la lucha militar En parte, esto responde a la
2.
Elecciones
como respuesta política
a la lucha militar
En parte, esto responde a la propia estrategia política
norteamericana, que antepone a la toma del poder por la
vla militar, la realización y participación electoral. Sin em-
bargo, también esto responde a intereses de las fuerzas polí-
ticas nacionales, tal el caso, por ejemplo, de la corriente
. demócrata cristiana, tanto en Guatemala, en El Salvador y
en Nicaragua (en este último país se encuentra dividida en
dos fracciones, pero ambas de acuerdo con las elecciones).
Incluso partidos políticos tradicionales (MLN en Guatemala,
por ejemplo), insisten en la realización de elecciones y pre-
sionan a los militares para que fijen un calendario electoral.
El hecho concreto es que se van a desarrollar procesos
eleccionarios en todos los países de la región. Desde Panamá
hasta Guatemala, pasando por Nicaragua.
La realización de elecciones tendrá efectos reveladores
para el caso salvadoreño y guatemalteco. Más adelante se
señalan algunos en lo que concierne a Guatemala.
3. Respuesta militar
En este campo, en mi opinión aparecen como datos,
tres hechos importantes:
o
La apertura de un frente de guerra, que cuenta con res-
paldo abierto de Estados Unidos, en Nicaragua.
o
El fortalecimiento del ejército salvadoreño por parte de
la ayuda norteamericana, que ha impedido un desmoro-
namiento del mismo y una estabilidad de la guerra, en
39
parte de la ayuda norteamericana, que ha impedido un desmoro- namiento del mismo y una estabilidad
donde ambas fuerzas mantienen sus propIOs niveles de desarrollo. o La ofensiva militar del gobierno
donde ambas fuerzas mantienen sus propIOs niveles de
desarrollo.
o
La ofensiva militar del gobierno guatemalteco que obligó
a un repliegue de los grupos guerrilleros en este país.
4.
Las fuerzas
progresistas internacionales
Aquí debemos de hablar de dos iniciativas o de dos
bloques de fuerzas: por un lado, las europeas, que se han
expresado más que todo a través de la Internacional Socia-
lista y de los gobiernos de esta orientación y, las fuerzas que
se expresan por parte de los países que tienen un mayor
liderazgo político en América Latina: México y Venezuela.
El peligro del enfrentamiento militar entre países :
Honduras-Nicaragua, condujo en un primer momento al sur-
gimiento del Grupo Contadora, que fue particularmente
dirigido por México, con el apoyo de Venezuela, Colombia
y Panamá. Contadora ha cumplido hasta el día de hoy con
la tarea de evitar dicha confrontación, creando una arena
propia de discusión acerca de la crisis que involucra a los
gobiernos de la región y no a las fuerzas políticas que se
manifiestan en el escenario político de estos países.
La alternativa Contadora, respaldada teóricamente por
todo el mundo , plantea una salida democrática a la crisis,
tratando de ponerle fin por esta vía al enfrentamiento
militar.
El surgimiento de Contadora, así como el respaldo que
fue obteniendo, han hecho que la Internacional Socialista y
los gobiernos de esta orientación respalden a Contadora
como fórmula política y se involucren en la búsqueda de un
diálogo entre las fuerzas en pugna.
40
La propuesta del Grupo de Contadora plantea una salida a la crisis a través de
La propuesta del Grupo de Contadora plantea una salida
a la crisis a través de la posibilidad de la conciliación nacional,
de la celebración de elecciones amplias y pluralistas y del
respeto a los derechos humanos. Así como la necesidad de
impulsar mecanismos de reforma económica que creen con-
diciones de una mejor distribución de la riqueza.
Esta etapa, que se inició en 1982, y que llega hasta
nuestros días, ha dado lugar a que el triunfalismo de la pri-
mera etapa cambie por una visión mucho más realista, que
obliga a pensar en cuáles podrían ser las fórmulas de enten-
dimiento que permitieran una salida democrática, que con-
temple las demandas que a través de las organizaciones polí-
ticas se manifiestan , así como los puntos en los cuales los
grupos dominantes estarían dispuestos a ceder.
Indiscutiblemente la dinámica de la búsqueda de enten-
dimientos es totalmente distinta en cada uno de los países :
en Nicaragua, el problema está planteado en la posibilidad
de un diálogo serio entre el gobierno nicaragüense y Estados
Unidos, ambos factores decisivos de una solución negociada.
En El Salvador, los interlocutores del diálogo son el FMLN-
FDR Y el gobierno salvadoreño, a tra"és del cual se manifies-
tan los intereses norteamericanos.
El proceso guatemalteco presenta en el momento actual
una situación muy particular, en donde el esfuerzo de una
salida democrática no pasa por un entendimiento expreso
con los grupos insurgentes en armas, en virtud de que la
correlación de fuerzas es contraria al movimiento guerrillero.
No existe en este momento una voluntad de diálogo por
parte del gobierno, ni con la insurgencia en armas, ni con la
oposición de izquierda democrática.
41
El perfil de la coyuntura política que intentamos hacer en las páginas anteriores permite extraer
El perfil de la coyuntura política que intentamos hacer
en las páginas anteriores permite extraer algunos indicadores
válidos para poder pensar en la posibilidad de encontrar una
salida de carácter democrático a la crisis guatemalteca,
tomando en cuenta esos elementos, que iremos puntuali-
zando en su oportunidad. Trataremos de fijar algunos com-
ponentes que son vitales para que la democracia como
régimen político pueda establecerse en el país.
III. EL AUTORITARISMO
La historia política guatemalteca muestra la existencia
de una constante autoritaria en la relación entre dominantes
y dominados. El establecimiento del régimen político
oligárquico en 1871, sustentado en un proyecto económico-
social de desarrollo capitalista, agro-exportador y dependien-
te, dio lugar a que se establecieran relaciones de producción
muy peculiares, en donde el rasgo distintivo es la utilización
de la violencia en contra de la mayoría de la población
indígena.
"El triunfo de GarcÍa Granados y de Barrios no signi-
ficó el desplazamiento de los grupos económicos tra-
dicionales, salvo el caso de la Iglesia Católica. Por el
contrario, trató de ampliar su base de apoyo sociaL
fusionando a la 'aristocracia criolla' en vez de destruir-
la
El proyecto en general tendía a favorecer a todo
el grupo dominante, dinamizando la economía del
país a costa de las comunidades indígenas, que muy
pronto sintieron los efectos del liberalismo en el
poder". *
• Solórzano Martínez, Mario
guatemalteco: 1871-1982.
La naturaleza del régimen político
Mimeografiado.
Trabajo en prepara-
ción.
Pág. 11.
42
Este proyecto dio lugar a un modelo económico que presenta como rasgos distintivos los siguientes:
Este proyecto dio lugar a un modelo económico que
presenta como rasgos distintivos los siguientes:
a) El impulso a la producción del café, lo que significa un
fortalecimiento del latifundio, a costa de los bienes de la
Iglesia Católica, de tierras en poder del Estado y de las
tierras de las comunidades indígenas. Esto dará como
resultado la creación del sistema de latiminifundio;
b) El desarrollo de una política de obtención de mano de
obra basada en la coacción extraeconómica, en virtud de
que era imposible hacer funcionar las leyes de la oferta y
la demanda de fuerza de trabajo a través de incentivos
salariales;
c) La inserción de la economía nacional en las leyes del
mercado internacional, lo que marcará el inicio de nuestra
dependencia económica;
d) La visión hacia fuera de la economía, que impondrá rígi-
dos límites a la expansión del mercado interno, creando
posteriormente serios problemas para lograr una indus-
trialización independiente;
e) La forma de articulación económica, que se describe en
los puntos anteriores, tendrá como consecuencia un
fuerte retraso en la formación de una burguesía y de un
proletariado, realmente capitalistas.
El tipo de régimen político que impulsa esta forma de
articulación económica (vinculado desde priIlcipios de siglo
al capital norteamericano por intermedio de la construcción
ferroviaria y de la explotación de banano), también presen-
tará rasgos muy particulares en la medida en que se adoptan
en el plano de lo real-formal el discurso liberal-burgués y, en
43
muy particulares en la medida en que se adoptan en el plano de lo real-formal el
el plano real-concreto relaciones de tipo autoritario-dictato- rial, que se contradicen y se excluyen mutuamente.
el plano real-concreto relaciones de tipo autoritario-dictato-
rial, que se contradicen y se excluyen mutuamente.
El estilo de gobernar que imponen los liberales, con
Barrios a la cabeza, permanecerá a 10 largo de
todo el perío -
do de dominación oligárquica. Los rasgos particulares de
este régimen político se podrían sintetizar en la existencia
de dictaduras personales (Barrios de 1873-1885, Manuel
Estrada Cabrera de 1898 a 1920, y, Jorge Ubico de 1931
a 1944), participación política restringida y excluyente,
gobiernos autoritarios y represivos, organización jurídico-
administrativa de carácter republicano : división de poderes,
juego de partidos políticos, procesos electorales y discurso
liberal burgués.
La alianza social que le dio permanencia al régimen
político oligárquico estuvo encabezada por los grupos lati-
fundistas cafetaleros y el capital extranjero (alemán y nor-
teamericano). Alrededor de esta alianza giraron otros
sectores de los grupos dominantes.
La experiencia revolucionaria de 1944-1954, trató de
romper con el estilo de gobernar oligárquico y con el prb-
yecto económico-social que le había dado vida.
Sin embargo,
si bien se logró avanzar mucho en el terreno de la conciencia
y de crear patrones de conducta política democrática, el
período fue excesivamente corto para desplazar totalmente
el pensamiento tradicional oligárquico que adquirirá nuevos
contenidos ideológicos como resultado de la guerra fría y
del inicio de la lucha guerrillera en la década de los sesenta.
La derrota de la revolución de octubre de 1954, signi-
ficó el restablecimiento de la vieja alianza oligarquía cafeta-
lera-capital norteamericano, dando lugar a un proyecto
44
económico-social que pretende sostener sobre las viejas bases del lati-minifundio el desarrollo económico del país.
económico-social que pretende sostener sobre las viejas
bases del lati-minifundio el desarrollo económico del país.
Sin embargo, estf' proyecto si bien se estructura sobre esas
bases, va a continuar el proceso de diversificación de la
agricultura que ya se había iniciado en el período revolucio-
nario, así como el desarrollo de un proceso de industrializa-
ción amparado en la creación del Mercado Común Centroa-
mericano.
En el ámbito político, el régimen que se fue estable-
ciendo devendrá nuevamente en formas autoritarias, sobre
todo a partir de 1963, cuando los militares asumen el con-
trol del gobierno y, se convierten en el componente funda-
mental del régimen político.
Es importante observar que el tipo de régimen que se
establece en Guatemala a partir del golpe de Estado de 1963,
presenta diferencias con los llamados regímenes burocrático-
autoritarios del Cono Sur ele América Latina.
La primera de estas diferencias aparece al observar que
los militares sureños se apropian del gobierno, para perma-
necer durante muchos años en él, suprimen el régimen cons-
titucional y de derecho, desaparecen las elecciones como
posibilidades de recambio en la cúspide gubernamental y,
por lo tanto, el sistema de partidos políticos. *
En la situación que analizamos se observa por el contra-
rio un juego mucho más sofisticado, en donde se hace uso
de mecanismos de carácter democrático que se aplican en
• Faletto,
Estilos alternativos de desarrollo y opciones
políticas. Papel del movimiento popular". América Latina:
Desarrollo y perspectivas democráticas. FLACSO. San José.
Colección 25 Aniversario. 1982.
45
América Latina: Desarrollo y perspectivas democráticas. FLACSO. San José. Colección 25 Aniversario. 1982. 45
forma por demás sui-géneris, dado que si bien, promulgan rápidamente una constitución y vuelven formalmente
forma por demás sui-géneris, dado que si bien, promulgan
rápidamente una constitución y vuelven formalmente al
estado de derecho, al juego de partidos políticos y a la reali-
zación de elecciones, el modelo que estructuran dependerá
totalmente de la voluntad de las fuerzas armadas y de los
grupos económicos que comparten el poder con ellos.
La participación política restringida implica una limita-
ción real a la organización política y popular. Unicamente
se permitirá la participación legal de las fuerzas políticas
que ofrecen una oposición aceptable al régimen. Es así como
se impide la participación de las fuerzas spcial-demócratas y
comunistas (ésta última con prohibición constitucional ex-
presa). El modelo únicamente admite la presencia de los
grupos tradicionales de derecha hasta la democracia cristiana.
Al mismo tiempo, se crean impedimentos formales y reales
para la organización institucional del movimiento popular
en general (sindicatos, grupos marginados, etc.).
La celebración de elecciones se mantiene cada cuatro
años, pero cuando el resultado electoral es desfavorable a
sus intereses, no se detienen a respetarlo, sino devienen en
la realización de fraudes electorales y en la imposición por
esa vía, de los candidatos militares, que la institución pre-
viamente ha seleccionado.
En tercer lugar, aplicarán una línea política altamente
represiva que se enmarca dentro de una concepción ideoló-
gica contrainsurgente. En momentos históricos determina-
dos, tal el caso del período 1970-1974, aplicarán dicha línea
política a pesar de que la insurgencia había sido totalmente
derrotada: contrainsurgencia sin insurgencia. Esta visión
política los conducirá a ver como enemigos a todos aquellos
grupos o personas que se oponen al modelo de dominación,
46
sin importar que sean o no subvertores de! orden público y que luchen pacífica o
sin importar que sean o no subvertores de! orden público y
que luchen pacífica o violentamente. Esta política de repre-
sión indiscriminada deviene en una permanente violación a
los derechos humanos.
La legitimación, por lo tanto, no ha operado a través de
los canales que dentro de un régimen democrático son usua-
les . Por e! contrario, se ha propiciado una legitimación de
carácter corporativo, en donde e! ejército busca e! respaldo
y e! apoyo directo de los otros centros de poder fundamen-
tales de! Estado guatemalteco (iniciativa privada, iglesia,
partidos políticos, medios masivos de comunicación).
De esta manera e! ejército se convierte en e! factor fun-
damental de! ejercicio de! poder, cediéndole a los grupos
económico-sociales la responsabilidad directa en e! manejo
gubernamental.
La distorsión de este régimen de democracia de fachada,
descansa en una situación política polarizada que encuentra
sus raíces en la contrarrevolución de 1954, pero particular-
mente en e! surgimiento de! movimiento insurgente armado
en los años sesenta. El inicio de la lucha revolucionaria por
la vía armada vino a condicionar una convergencia ideológica
entre e! viejo pensamiento tradicional (de corte anticomu-
nista) y, e! pensamiento contrainsurgente de inspiración
norteamericana. El fundamento objetivo de esta visión de!
mundo encuentra justificación en la existencia de los grupos
guerrilleros durante las últimas décadas.
En e! momento actual, el régimen político originado en
e! golpe de Estado de 1963, se ha convertido en inoperante
por múltiples razones, entre las que indudablemente pesan
la propia experiencia histórica política que ha vivido la so-
ciedad guatemalteca en su conjunto, e! debilitamiento de
47
los apoyos fundamentales del régimen y la situación critica que existe en la región. Sin
los apoyos fundamentales del régimen y la situación critica
que existe en la región. Sin embargo, esto no permite soste-
ner como hipótesis que se esté planteando un cambio fun-
damental
del
Estado guatemalteco . Lo que
se observa es un
deterioro del régimen político y el surgimiento de alternati-
vas reformistas de derecha, que pretenden generar un nuevo
modelo de dominación, como respuesta a la crisis que se
está viviendo . En este esfuerzo de renovación, también se
inscriben fuerzas políticas que ocupan un espacio en el seno
del movimiento popular.
IV.
MODIFICACIONES
EN EL ESCENARIO NACIONAL
E INTERNACIONAL
En el curso de los últimos años ocurren cambios impor-
tantes en la composición de las fuerzas sociales y en el actuar
de los centros de poder que se manifiestan en el escenario
político nacional, los cuales deben de tomarse en cuenta para
poder pensar en la posibilidad de una salida democrática a
la crisis que vive el
país . En igual forma se puede observar
una actitud política por parte de Estados Unidos respecto de
Guatemala que tiende a buscar una nueva alianza con los
sectores políticos del centro en el país. Perder de vista la
influencia de los factores internos, así como del factor ex-
terno representado por los intereses geo-políticos de Estados
Unidos, sería simplemente tratar de crear un modelo SIn
posibilidades de que encuentre justificación real.
1. El surgimiento
de nuevas fuerzas sociales
Todo régimen político aparece ligado estrechamente al
ejercicio del poder y , por lo tanto, a los grupos sociales que
48
le dan vida . Esto remite al problema de la constitución del poder político, a
le dan vida . Esto remite al problema de la constitución del
poder político, a las alianzas sociales y al estudio de la
hegemonía . Los tres
aspectos mencionados se encuentran
estrechamente vinculados entre sí y son los que en última
instancia determinan el proyecto económico-social y el
estilo de gobernar de un determinado grupo social.
La alternativa democrática desde esta perspectiva re-
quiere de una modificación de las alianzas sociales que le
han dado vida a los regímenes autoritarios que se han desa-
rrollado en la sociedad guatemalteca. Significa, por tanto,
romper con el pensamiento tradicional, desplazando la
hegemonía política de los grupos sociales que lo han asumido
y permitiendo de esa manera el surgimiento de un nuevo
pensamiento acorde con un proyecto democrático real. El
surgimiento de este nuevo pensamiento debe traducirse en
una nueva hegemonía capaz de imponerse sobre el pensa-
miento atrasado en el seno de los sectores dominantes en
primer lugar y, en segundo lugar, establecer una nueva
alianza social, que implique un nuevo compromiso histórico
en el país.
En el momento actual, se pueden observar varios hechos
que pueden llegar a convertirse en decisivos para la estructu-
ración de un nuevo régimen político.
La presencia de las masas
populares en el ámbito urbano
En el curso de los últimos treinta años la relación campo-
ciudad ha cambiado en el país. El espejismo del desarrollo
industrial, la carencia de medios para el autosostenimiento
de la familia campesina y el proceso de proletarización que
se ha dado en el campo y la ciudad, han conducido a que
emerjan grupos sociales considerables que han sido margina-
49
dos. Estos grupos que han pasado a engrosar las filas de los desocupados, que presionan
dos. Estos grupos que han pasado a engrosar las filas de los
desocupados, que presionan en la búsqueda de vivienda
digna, que reclaman servicios médicos, educación, etc., apa-
recen en las ciudades como un contingente de presión que
no existía en el pasado. Este conglomerado no sólo reivin-
dica respuestas por parte del Estado a sus demandas inme-
diatas, sino al mismo tiempo, amplían éstas, exigiendo una
mayor participación en la decisión política. Es interesante
por ejemplo, constatar el grado de organización política a
que llegaron tales grupos en el curso de los últimos años y el
papel que jugaron en la lucha popular en el país durante
el repunte del movimiento popular en 1976 y años sub-
siguientes.
El desarrollo de la conciencia
campesina y sus demandas
En Guatemala, el desarrollo del movimiento campesino
que se había logrado durante la etapa revolucionaria y que
fue eliminado con la contrarrevolución de 1954, ha vuelto a
hacer acto de presencia en forma más amplia y peligrosa para
el sistema dado que reivindicó no sólo los intereses campesi-
nos sobre la tierra, sino que planteó luchas importantes en
el plano de la contradicción indio-ladino. Esta masa mayo-
ritaria del país, al mezclar sus reivindicaciones económico-
sociales con la existencia de valores culturales raciales,
rápidamente alcanzó un grado de politización que condujo
a un fortalecimiento de los grupos insurgentes en armas,
que habían definido previamente como punto débil del régi-
men, cabalmente, la región indígena del país.·
• Fernández, Orlando. "Situación y perspectivas del movimiento
revolucionario guatemalteco". Pensamiento Crítico. La Habana.
Cuba. Abril de 1968.
50
La presencia campesina se manifestó entonces en tres dimensiones, de suyo altamente importantes: a) La
La presencia campesina se manifestó entonces en tres
dimensiones, de suyo altamente importantes: a) La reivin-
dicación por la transformación del sistema de tenencia de la
tierra: reforma agraria; b) La reivindicación por mejoras
salariales, lo que condujo a llevar a cabo enormes moviliza-
ciones y huelgas en el campo; c) La reivindicación política,
en la cual, las organizaciones campesinas se proclamaron
revolucionarias y exigieron una transformación radical del
Estado y no sólo del régimen político.
La irrupción obrera
y popular urbana
El proceso de industrialización que se propició a lo
largo de la década del sesenta, dio lugar también al surgi-
miento de un pequeño estrato obrero, que rápidamente se
organizó para reivindicar sus derechos, tanto en el plano
económico, como político. Este surgimiento de la organiza-
ción obrera, propiciado fundamentalmente por los grupos
marxista-leninistas, se vio prontamente acuerpado por los
sectores populares no obreros: marginados y estudiantes
(universitarios y medios), lo que generó un proceo de eclo-
sión contestataria al régimen político y colocó en las calles
de las ciudades más importantes a contingentes impresio-
nantes de obreros marginados y estudiantes.
La reivindicación
de los sectores medios
La modernización de la economía y del Estado en ge-
neral, también fue generando un crecimiento muy alto de
los grupos medios, que muy pronto reivindicaron sus intere-
ses, tanto en lo económico-social como en lo político. Las
huelgas de empleados públicos, los movimientos estudianti-
les y la lucha que el plano político dieron partidos repre-
51
sentativos de estos sectores, conllevó también a colocarlos en una actitud contestataria al régimen existente.
sentativos de estos sectores, conllevó también a colocarlos
en una actitud contestataria al régimen existente.
En resumen, los últimos años demostraron que el mo-
delo de desarrollo económico-social en el que descansa el
actual régimen político, así como éste, eran incapaces de
responder a la irrupción de los grupos sociales mencionados.
El crecimiento de la pobreza urbana y rural ha demostrado
la ineficacia del modelo económico, que únicamente ha
conducido a una gran polarización económica. Pero al
mismo tiempo, el régimen político de democracia de fachada
evidenció su ineficacia al no poder captar las demandas de
la sociedad y al permitir que la polarización económica se
trasladara al plano político, dando lugar al surgimiento del
movimiento insurgente armado y a la respuesta violenta del
Estado, como único mecanismo para controlar el poder.
2.
Fracturas
en los centros del poder
El otro fenómeno que se presenta es el aparecimiento
de escisiones o fracturas en el seno de los centros de poder
fundamentales, que han permitido el sostenimiento del
régimen autoritario. En este sentido hemos definido como
centros de poder fundamentales a la iglesia, a los partidos
políticos, a las cámaras patronales y al ejército.
En el pasado inmediato se establecieron a través de
estos centros de poder mecanismos de integración que per-
mitieron al régimen sobrevivir sobre la base de un consenso
interno dentro de los mismos. Esto no significa que no
hubiesen contradicciones en el interior de cada uno de ellos
y entre ellos. Sin embargo, en los momentos críticos siem-
pre optaron por el mantenimiento del status qua y por la
52
aceptación de las reglas de juego impuestas. En última ins- tancia, se podría afirmar que
aceptación de las reglas de juego impuestas. En última ins-
tancia, se podría afirmar que este conjunto de centros de
poder compartía el pensamiento tradicional, aunque por
diferentes razones y desde diferentes perspectivas. El quie-
bre interno que se ha producido demuestra, por lo tanto, un
fraccionamiento del pensamiento ideológico dominante en
la sociedad guatemalteca y el surgimiento de un nuevo pen-
samiento, que si bien, no se ha convertido en un nuevo pro-
yecto de sociedad, se encamina en un esfuerzo dirigido a
darle respuesta a la inoperancia actual del régimen político
autoritario y a la crisis correspondiente que esto ha
producido.
El proceso de transformación en el seno de la Iglesia
Católica se encuentra estrechamente vinculado a las n.uevas
corrientes de pensamiento que se producen en la iglesi.a lati-
noamericana, específicamente, a las concepciones de la teo-
logía de la liberación. La asimilación de esta nueva visión
permitió que se fuera rroduciendo un proceso de concienti-
zación respecto de la desigualdad económica y social y a
que la iglesia (particularmente en su base) se involucrara en
el desarrollo de la organización de las comunidades rurales
marginadas. La iglesia entró así en una contradicción interna,
entre una cúpula vinculada al status qua y a la detensa del
sistema y, un sector importante de la misma que se fue radi-
calizando hacia la izquierda.
Actualmente, la Iglesia Católica guatemalteca pareciera
haber llegado a una solución al conflicto, haciendo concesio-
nes hacia ambos sectores. Adopta como política institucio-
nal la denuncia del dolor de la explotación , de la violencia y
reclama el respeto a los derechos humanos; al mismo tiempo,
plantea con serenidad la búsqueda de una alternativa de
solución institucionalizada, de carácter democ~ático.
53
Esta posición obviamente la enfrenta al pensamiento tradicional y a las formas políticas ~utoritarias. Se
Esta posición obviamente la enfrenta al pensamiento
tradicional y a las formas políticas ~utoritarias. Se opone,
en este sentido, a la estrategia militarista de que ha hecho
gala el pensamiento tradicional, debilitando por lo tanto las
bases del régimen político autoritario, que pierde un apoyo
fundamental en el campo de la sociedad civil.
Los partidos políticos, si bien, no han desempeñado un
papel trascendental han sido parte del juego en el escenario
político que el régimen de democracia de fachada les ha im-
puesto. El monopolio político que durante los últimos
veinte años han tenido les permitió gozar de una cuota de
poder relativa, pero importante para su propio desenvolvi-
miento y reproducción. El cuadro político guatemalteco ,
desde 1966 hasta 1982, estullo restringido a cuatro partidos
políticos. tres -MLN, PID, PR- los cuales gozaron durante
determinados períodos de los beneficios del ejercicio del
poder pleno. La democracia cristiana si bien no ha hecho
gobierno ha tenido cuotas de poder en el Congreso de la
República.
A raíz del golpe de Estado de 1982, el cuadro de los
partidos varió, dando lugar al surgimiento de nuevas fuerzas
políticas, algunas de las cuales se quedaron simplemente
como grupos de amigos, sin trascendencia real. Sin embargo ,
es necesario apuntar tres hechos : 1) El debilitamiento de los
partidos tradicionales: Partido Revolucionario, Partido Ins-
titucional Democrático y Movimiento de Liberación Nacio-
nal. El debilitamiento de éste último no está dado por un
quiebre de su potencial eleccionario, aunque no tuvo un
crecimiento cuantitativo en la última elección para constitu-
yente, quedando en un tercer lugar. Sino, en el surgimiento
de' una nueva expresión política en el seno mismo de los
grupos dominantes, fenómeno que no se había dado en el
54
pasado y que es un indicador de un viraje en el pensamiento de estos grupos
pasado y que es un indicador de un viraje en el pensamiento
de estos grupos sociales; 2) El fortalecimiento de los partidos
políticos del centro : la última elección para constituyente
demostró un corrimiento de la votación hacia el centro polí-
tico, representado por la Democracia Cristiana Guatemalteca,
que por primera vez participa sola en una justa electoral ,
habiendo tenido el primer lugar y, el aparecimiento como
segunda fuerza política, de la Unión de Centro Nacional,
que representa un proyecto encabezado por lo que podría
denominarse el empresariado moderno; 3) La presencia
inobjetable de un voto contestatario que se manifestó a
través del voto nulo y en blanco y , que demuestra la des-
confianza hacia el proceso electoral (cuadro No. 2).
Cuadro No. 2
RESULTADOS OFICIALES DE LAS ELECCIONES
PARA ASAMBLEA CONSTITUYENTE 1984
(Unicamente se incluyen los tres primeros lugares
y el voto nulo y en blanco)
Partidos
Total de Votos
Porcentaje
Democracia Cristiana
318.300
15,5
Unión de Centro Nacional
269.372
13,1
Movimiento de LiberaCión
Nacional -
Central
Auténtica Nacionalista
245.514
12,0
Voto nulo y en blanco
428.068
20,9
Fuente :
Cuadro elaborado por el autor, con base en los datos cita-
dos por Miguel Angel Reyes en: " Guatemala : Elementos
para comprender la jornada electoral" . POLEMICA. San
José. (14-15). Marzo-junio de 1984. Pág. 50.
55
Esta situación ha venido a romper con el monopolio de los partidos políticos tradicionales, que
Esta situación ha venido a romper con el monopolio
de los partidos políticos tradicionales, que en el pasado,
negociaron directamente con el poder militar la cuota de
poder wrrespondiente para avalar los fraudes electorales.
En el caso de la llamada iniciativa privada, que sería la
conjunción de los grupos organizados en las cámaras patro-
nales, aparecen dos indicadores entre otros, que es necesario
puntualizar: 1) Su negativa institucional a la continuación
de un régimen político en el cual los militares asuman el
control total. Esto obedece a varias razones, tales como el
problem~-pe la corrupción que privó en la cúpula militar y
que condujo a una competencia "desleal" entre militares e
iniciativa privada. Pero además a una visión de que el pro-
blema de la polarización y de la lucha militar no puede ser
resuelto simplemente en términos militares. Detrás de estos
dos elementos lo que aparece es una acusación (por momen-
tos explícita), de que la crisis económica en que se encuentra
el país es responsabilidad de los militares. Este argumento
lo que significa en el fondo, es que la cuota de ganancia,
que se ha reducido para ellos, obedece a una mala adminis-
tración del país y', que encima, no se ha resuelto el problema
de la insurgencia armada. 2) El otro hecho digno de subra-
yarlo, ya que lo mencionamos anteriormente, es el del res-
paldo que brindan relativamente a las opciones centristas.
Fuera de que el Partido Unión de Centro Nacional nace
como una alternativa proveniente del sector empresarial,
también se ha observado apoyo a la Democracia Cristiana
por parte de algunos sectores de la iniciativa privada. Pero
además, se presenta un cambio en el discurso de los partidos
de la derecha tradicional, que seguramente obedece a una
percepción directa, de que hay un corrimiento de sus bases
de apoyo hacia el centro político.
56
En el seno del ejército obviamente parecieran existir por lo menos dos concepciones, que podrían
En el seno del ejército obviamente parecieran existir por
lo menos dos concepciones, que podrían sintetizarse de la si-
guiente forma: Los que han impulsado el proceso de "aper-
tura democrática" restringida, en donde la visión estaría
dada por la utilización de métodos políticos y militares;
y, los que pretenden mantener firme la opción estricta-
mente militarista. Ambas posiciones se traslucen en el
manejo político de la actual coyuntura. Esta contradicción
pareciera ser la causante del golpe de Estado de 1982.
3. La posición de Estados Unidos
El caso guatemalteco adquiere una dimensión particu-
lar dentro de la óptica norteamericana en virtud de la actitud
contestataria del ejército guatemalteco frente a Estados
Unidos. Durante el período de la administración Carter, el
gobierno guatemalteco adoptó una posición de independen-
cia frente al riesgo de Ul.a mayor presión norteamericana en
el campo de
los derechos humanos . El gobierno encabezado
por Romeo Lucas García prácticamente dejó de considerar
la variable internacional dentro de su propia política nacio-
nal , de ahí, que adoptara una actitud de ignorancia frente a
la crítica externa, tanto del gobierno norteamericano, que
llegó incluso a suspender la ayuda militar, como de los orga-
nismos encargados de velar por los derechos humanos, así
como de gobiernos democráticos .
El mayor problema que ha enfrentado la administración
republicana también se ubica en el campo de la violación
de los derechos humanos y de una política relativamente
independiente del gobierno guatemalteco actual en la región
centroamericana. Sin embargo, existe ahora una mejor
comunicación y diálogo entre ambas administraciones, lo
57
que se pone de manifiesto en el reinicio de la ayuda eco- nómica y militar
que se pone de manifiesto en el reinicio de la ayuda eco-
nómica y militar de los norteamericanos hacia Guatemala.
Es interesante en este sentido señalar que la aprobación del
reinicio de la ayuda económica ha sido condicionada a una
ampliación del espacio político de participación dentro de
la llamada "apertura política" que el gobierno guatemalteco
ha venido desarrollando .
Este dato habría que integrarlo dentro de la propuesta
política que Estados Unidos ha hecho respecto de la crisis
centroamericana, en la cual anteponen a la posibilidad de
la toma del poder político por las
armas, las elecciones , tal
y como lo explicamos en la parte correspondiente a la co-
yuntura política regional.
En Guatemala, el conflicto armado no tiene las mismas
dimensiones que en El Salvador, por lo
tanto , la propuesta
norteamericana adquiere mejores posibilidades que las logra-
das en éste último país . El resultado electoral recién pasado
para Asamblea Constituyente demostró una afluencia de
votación muy alta (73 % de los ciudadanos inscritos) y una
voluntad de respeto al resultado electoral por parte de los
militares. En ese sentido , Estados Unidos
escenario político mucho más completo que
busca crear un
en El Salvador ,
logrando una participación de las fuerzas políticas que per-
manecen en la oposición y que han sido impedidas de par-
ticipar legalmente.
A manen' de hipótesis se podría señalar que la política
norteamericana actual converge con las fuerzas políticas
que pretenden impulsar un proyecto de democratización en
el país , relegando a un plano secundario a los grupos políti-
cos tradicionales. En esta forma la administración Reagan
converge hacia los grupos del centro político (DC-VCN).
58
V. LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA El proceso de construcción de un reglmen político democrático que sustituya
V.
LA ALTERNATIVA
DEMOCRATICA
El proceso de construcción de un reglmen político
democrático que sustituya el autoritarismo existente en las
relaciones entre dominantes y dominados, plantea un estudio
profundo de la realidad guatemalteca, lo cual no es posible
hacer en el marco de este trabajo. Sin embargo, habría que
tratar de situar la discusión distinguiendo entre dos dimen-
. siones: la
del mundo del deber ser , en donde
se abre un
debate en cuanto a las concepciones existentes en relación
con la sociedad por construir y , el del mundo del ser, o sea,
las perspectivas de corto y mediano plazo que podrían per-
mitir ir avanzando en el establecimiento de relaciones polí-
ticas de tipo democrático. Lo anterior, nos lleva a plantear
algunas situaciones particulares que son dignas de dejar
anotadas.
1. Algunas cuestiones previas
o La primera interrogante que aparece dentro de esta
reflexión se refiere al concepto mismo de democracia. En
otras palabras qué entendemos por democracia y hasta
dónde hay un acuerdo entre las fuerzas sociales y sus ex-
presiones políticas en compartir un mismo concepto de
democracia.
Estas interrogantes adquieren validez al observar que
la lucha por la democracia ha sido una constante histórica
en el seno de la sociedad centroamericana y, en particular,
en Guatemala. Sin embargo, el uso del concepto, tanto por
dominantes como por dominados, crea confusiones y dis-
torsiona su contenido .
59
El concepto de democracia presenta de esta manera diversas interpretaciones de conformidad con los sujetos
El concepto de democracia presenta de esta manera
diversas interpretaciones de conformidad con los sujetos
sociales que lo esgrimen. Sin embargo, hay ciertos compo-
nentes que no pueden ser rechazados por ningún grupo
social, salvo, que pretendan el establecimiento de regímenes
políticos autoritarios o totalitarios.
La democracia es "un conjunto de reglas (las llamadas
reglas del juego), que permiten la más amplia y más segura
participación de los ciudadanos, ya sea en forma directa,
ya en forma indirecta, en las decisiones políticas, es decir,
en
las
decisiones que interesan a toda la colectividad". * El
concepto seílalado integraría el sistema de partidos políti-
cos, sin exclusión de ideologías, el sufragio universal, sobre
la base de elegir y ser electo, así como el respeto a la volun-
tad popular; la existencia de alternativas políticas divergen-
tes, con opción de alcanzar el poder político sobre la base
del voto mayoritario y el respeto a la minoría.
Es obvio, que este concepto se reduce a la dimensión
política en sentido estricto, por lo que no debería de pen-
sarse que la misma se agota simplemente en este aspecto. A
pesar de ello ofrece un mínimo de elementos para identifi-
car el régimen político democrático.
Insertos
no sólo en la definición de democracia que
hemos expuesto, sino en el espíritu mismo del concepto,
aparecen
dos
elementos fundamentales:
el
respeto a los
derechos humanos y
lítica.
la amplitud
de la participación po-
• Bobbio, Norberto.
"Qué alternativas a la democracia represen-
tativa". El marxismo y el Estado. Barcelona. 1978. Págs. 49-50 .
60
Ambos elementos son consustanciales a la lucha que los grupos dominados han venido sosteniendo en
Ambos elementos son consustanciales a la lucha que
los grupos dominados han venido sosteniendo en contra del
autoritarismo existente.
o Una segunda cuestión que es importante de aclarar
está referida a las fuerzas políticas y a los proyectos que
éstas plantean frente a la sociedad. Es difícil remitirse a los
programas políticos por razones de inexistencia de éstos y
porque, en la mayoría de casos, se presentan como progra-
. mas de
gobierno y
no como proyectos de sociedad . Sin
embargo, siguiendo la línea de la identificación ideológica
de las fuerzas existentes , se podría ·precisar por lo menos la
existencia de tres proyectos políticos en este momento:
a) El del reformismo de derecha , encabezado por la Demo-
cracia Cristiana y el Partido Unión de Centro Nacional
(UCN), de orientación liberal;*
b) El del reformismo de izquierda, representado por el Par-
tido Socialista Democrático;* * y
c) El proyecto de cambio por la vía armada, encabezado
por la Unión Revolucionaria Nacional Guatemalteca
(URNG), que representa a las organizaciones guerrilleras
del país.
La propuesta reformista de derecha expresa una visión
de sectores sociales dominantes y de clase media.
En ese
• La Uni ó n de Centro Nacional (UCN) mantiene contactos en la
internacional liberal.
•• En Guatemala han existido dos expresiones socialdemócratas,
la representada por el Frente Unido de la Revolución y por el
Partido Socialista Democrático . Además se expresan pequeños
grupos que se identifican como de izquierda democrática. Sin
embargo, la única fuerza política reconocida por la Internacional
Socialista es el PSD, que es miembro pleno de la IS desde 1980.
61
fuerza política reconocida por la Internacional Socialista es el PSD, que es miembro pleno de la
sentido, plantea un cambio que se sitúa más en el plano de la dimensión política,
sentido, plantea un cambio que se sitúa más en el plano de
la dimensión política, tratando de ofrecer una salida a la
crisis sobre la base del respeto a los derechos humanos y a
una ampliación de la participación de las fuerzas políticas
en el país.
En el plano de la economía rechazan toda reforma y
proponen una modernización de la misma. En síntesis, pro-
ponen una democracia formal.
La socialdemocracia plantea como postulados básicos
la libertad, igualdad, justicia social y solidaridad. El pro-
blema lo sitúan en la conjugación de los principios de liber-
tad y justicia social. La lucha por el socialismo dentro de
un sistema de plena libertad. Haciendo suyo el principio de
que sin democracia no hay socialismo.
En el plano de los cambios sociales esgrimen la necesidad
de impulsar una democracia política, social y económica. Y
se identifican como una expresión de la clase trabajadora en
sentido amplio.
Los partidos de la derecha reformista han permanecido
dentro del esquema político estructurado por los grupos de
poder. Por el contrario, el Partido Socialista Democrático
permanece hasta el día de hoy en una actitud de resistencia.
pacífica activa, que lo obliga a adoptar formas de organiza-
ción clandestina.
El proyecto de cambio por la vía armada se define den-
tro de una concepción marxista-leninista, proponiendo un
cambio global de la sociedad y utilizando como forma de
lucha la guerra popular revolucionaria. Sin embargo, en la
proclama unitaria que hicieron pública en enero de 1982,
proponen una alternativa de respeto a los derechos humanos,
62
de libertad de organización, de elección y de no-alinea- miento." o El tercer punto contempla
de
libertad
de
organización,
de
elección y
de no-alinea-
miento."
o El tercer punto contempla el problema del tiempo
histórico , lo cual está ligado estrechamente a las visiones de
las fuerzas políticas que aparecen en el escenario guatemal-
teco.
Al observar sus planteamientos se puede precisar que la
visión reformista de derecha ofrece una solución de corto
plazo , entendiendo por tal, la formación de un régimen po-
lítico democrático-liberal.
La socialdemocracia plantea la necesidad de avanzar en
el proceso de cambio por la vía pacífica, estableciendo con-
diciones para un desarrollo democrático , pero planteando la
lucha por el socialismo en el largo plazo como un objetivo
por alcanzar. En el fondo, con una visión escalonada, en
donde el primer momer::o resulta ser el constituir un régimen
de respeto a los derechos humanos y de amplia participación,
que inicie las reformas económicas fundamentales , pero
teniendo presente que el objetivo de largo plazo es la cons-
trucción de una sociedad socialista democrática.
Los grupos insurgentes en armas plantean la imposibili-
dad de un reformismo gradual : la lucha militar y la toma
del poder. A partir de ese momento se iniciaría el cambio
de la sociedad.
Fuera de cualquier enfoque ideológico-partidista el
hecho concreto es que una transformación de la sociedad
guatemalteca no puede realizarse de la noche a la mañana.
PROCLAMA UNITARIA.
febrero de 1982.
Nuevo
Diario.
Managua.
10
de
63
Tal transformación se ha iniciado desde hace tiempo y las modificaciones que aparecen son producto
Tal transformación se ha iniciado desde hace tiempo y las
modificaciones que aparecen son producto cabalmente de
ese continuo dinamismo. En este sentido, la construcción
de la democracia tiene que visualizarse en el largo plazo ,
aunque puedan irse dando desarrollos importantes en el
curso de los años por venir, lo que posibilitaría un acuerdo
social de las diferentes fuerzas sobre la base de la democra-
tización. Pensar que el escenario y la cultura del autorita-
rismo desaparezcan de inmediato sería caer al plano de la
utopía y del romanticismo.
2. Premisas fundamentales
en la construcción de la democracia
Existen impedimentos reales para poder iniciar un pro-
ceso de construcción democrática, que tienen que ser supe-
rados en el curso mismo de la lucha social. Sin embargo,
para efectos de puntualización y de objetivos tácticos y
estratégicos es necesario el poder identificarlos aunque sea
de una manera general y amplia.
El desplazamiento
poZt'tico-ideológico
del pensamiento tradicional
La visión del mundo que ha mantenido unificados en
términos políticos a los grupos dominantes y a los centros
fundamentales de poder parte de una visión maniquea de la
sociedad . El problema se plantea en blanco y negro. El
mundo occidental frente al mundo oriental. Entre comu-
nistas y anticomunistas. Entre la defensa incondicional a
la propiedad privada y los que atentan contra ella.
En esta
perspectiva, atrasada y excluyente, resultan
enemigos todos aquéllos que no participan de dicha visión y
64
que reclaman modificaciones, que incluso conllevan a una renovación del sistema y a garantizar la
que reclaman modificaciones, que incluso conllevan a una
renovación del sistema y a garantizar la existencia misma de
los grupos dominantes. El mejor ejemplo de esto se puede
observar en el empecinamiento a las reformas económicas
que podrían vitalizar el desarrollo capitalista del país y en la
apertura a la participación política de las diferentes fuerzas
que aparecen en el seno de la sociedad. Esta visión reaccio-
naria de defensa cerrada al status qua, ha logrado imponer
un tipo de relación altamente polarizada y autoritaria, al
hacer uso de mecanismos coercitivos que han demostrado
en la práctica su ineficacia para detener la insubordinación
de importantes grupos sociales.
Hasta el pasado reciente, esta forma de pensamiento
había logrado aglutinar a su alrededor no sólo a los grupos
dominantes , sino también a importantes sectores de la so-
ciedad, particularmente de medianos y pequeños propieta-
rios . Tuvo también , como aliado estratégico a
la Iglesia
Católica, a sectores militares y a expresiones políticas
consistentes.
En el plano internacional Estados Unidos ha jugado un
papel trascendental con su respaldo abierto a dicha visión
del mundo. Baste recordar la intervención directa de Estados
Unidos en 1954. El peso del respaldo norteamericano ha
sido decisivo en la estructuración del modelo de domina-
ción autoritario y en su sostenimiento.
Actualmente , tal como ya se explicó en páginas ante-
riores, aparecen importantes fraccionamientos en los centros
de poder y se observa para el caso guatemalteco, una visión
diferer.te por parte de Estados Unidos.
Debe de agregarse a esto, la constante lucha que han
protagonizado los grupos dominados: tanto en lo que se re-
6S
Debe de agregarse a esto, la constante lucha que han protagonizado los grupos dominados: tanto en
fiere a los campesinos indígenas o no, a los trabajadores de la ciudad y del
fiere a los campesinos indígenas o no, a los trabajadores de
la ciudad y del campo, a los marginados de las ciudades como
a las capas medias.
Estos elementos permiten a manera de hipótesis prever
que el pensamiento tradicional del país se está erosionando,
y que cada vez más irá perdiendo fuerza cohesiva.
Un amplio esfuerzo
de convergencia política
En la práctica cotidiana se percibe la necesidad de un
amplio esfuerzo de convergencia política que permita el
inicio de acuerdos sociales estables, que puedan conducir a
un nuevo compromiso histórico duradero; tal convergencia
pareciera estar presente en el seno de la sociedad. El hecho
vinculante lo constituye la necesidad de luchar por la paz
social. El grado de violencia que ha alcanzado la lucha
política y la irracionalidad en la aplicación de la represión
han conducido a una desvalorización total de la sociedad.
Este fenómeno es percibido por los diferentes componentes
sociales y políticos del país. Hay un sentimiento que se
expresa en la condena a la violación de los derechos huma-
nos, en el reclamo de las viudas y de los familiares de los
desaparecidos, en la protesta al crimen social y en la forma
como se conduce la relación política. En este punto, se
establece una convergencia entre todas las fuerzas políticas
que plantean la renovación de la sociedad: desde la intelec-
tualidad universitaria, la iglesia en sus diferentes expresiones
y los partidos y organizaciones políticas. Sin embargo, esta
convergencia táctica no logra aún alcanzar un nivel de estruc-
turación política que permita la formulación de un proyecto
alternativo y su ejecución.
66
En gran medida esto no se alcanza todavía por los niveles de polarización y de
En gran medida esto no se alcanza todavía por los niveles
de polarización y de ideologización de la lucha política y de
la falta de madurez de fuerzas políticas importantes, que
aún son objeto de la manipulación del pensamiento tradi-
cional.
El establecimiento de esta convergencia pareciera impo-
sible de lograr en el campo de un diálogo previamente es-
tructurado . El proceso guatemalteco no ha llegado a esos
niveles de desarrollo. Más bien, el esfuerzo estaría dado
por los propios acontecimientos y por la presión de la socie-
dad en su conjunto por alcanzar niveles diferentes de convi-
vencia. Sin embargo, se perfilan en el horizonte posibilida-
des de lograrlo, las cuales estarán dadas por la misma lucha
social y política.
El' este sentido, es fundamental el mantener presente
como un objetivo sobre, encima de las ideologías, entre las
fuerzas que pretenden alcanzar un sistema democrático, la
defensa radical de los derechos humanos y el cese de terror
y la represión, así como la ampliación del espacio de parti-
cipación que pueda ir consolidando las expresiones políticas
de los diferentes grupos sociales, para poder alcanzar un
mínimo de compromisos y de acuerdos, que le den salida a
la crisis que se está viviendo.
En este esfuerzo deben trabajar tanto las fuerzas nacio-
nales como internacionales. El paso trascendental estriba
en lograr un nivel de convivencia que posibilite un diálogo
serio y la búsqueda de acuerdos con miras al establecimiento
de un nuevo compromiso histórico de raíces democráticas.
61
y la búsqueda de acuerdos con miras al establecimiento de un nuevo compromiso histórico de raíces
y la búsqueda de acuerdos con miras al establecimiento de un nuevo compromiso histórico de raíces
El inicio de un proceso de reformas económicas que permitan una mejor distribución de la
El inicio de un proceso
de reformas económicas
que permitan una mejor
distribución de la riqueza
La construcción de una sociedad democrática pasa por
crear mejores condiciones de vida para la mayoría del país.
Esto impliéa la necesaria e incuestionable necesidad de im-
pulsar las modificaciones que se requieren . Aquí,
el esfuerzo
debe estar centrado en solventar las necesidades fundamen-
tales dentro de un proceso gradual , en el propio desarrollo
de la economía y en la superación de la crisis actual. Esto
implica hacer concesiones que hasta el día de hoy los grupos
económicamente beneficiados se han negado a conceder.
El alcanzar este objetivo no puede verse tampoco en
términos de un proceso acelerado . Esto no es posible lo-
grarlo ni en el caso de una revolución total de la sociedad.
Lo que es fundamental es iniciarlo , para poder ir posibili-
tando un reencuentro de la sociedad.
En la agenda de la construcción democrática el punto
de la reforma económica es fundamental. En él radica la
posibilidad de un desarrollo de largo plazo que impida los
riesgos de la violencia y del autoritarismo.
El papel de Estados Unidos
El grado de dependencia de la sociedad guatemalteca
respecto de Estados Unidos, sumado a su posición geo-
política obliga a hacer una reflexión en cuanto al rol que
la política norteamericana juega en el país.
En el curso de la historia política guatemalteca (como
en otros países), Estados Unidos ha tenido una responsabi-
68
lidad directa. No es casual que en la embajada norteameri- cana en Guatemala se hayan
lidad directa. No es casual que en la embajada norteameri-
cana en Guatemala se hayan llevado a cabo todos los arreglos
políticos trascendentales para la vida del país. Los unionis-
tas y los liberales negocian en 1920 frente al embajador nor-
teamericano, la salida del dictador Estrada Cabrera; en 1944
frente al mismo embajador, sólo que con otro nombre, se
hacen los acuerdos entre los revolucionarios y los represen-
tantes de ta dictadura poncista; en 1954 es también en la
embajada norteamericana que se toma la decisión de la
salida del gobierno revolucionario. No está demás señalar la
participación de Estados Unidos en el golpe de 1963 yen la
entrega del gobierno a Julio César Méndez Montenegro en
1966.
En todas estas intervenciones, que por razón de espacio
puntualizamos de esa manera, Estados Unidos impuso su
visión de las cosas, la cual fue obviamente compartida por el
pensamiento tradicional.
La actitud política del gobierno de Estados Unidos res-
pecto de Centroamérica demuestra fehacientemente el peso
de la variable política norteamericana. En este sentido, el
establecimiento de un régimen democrático en Guatemala
también está sujeto al tipo de relación con Estados Unidos.
Las fuerzas insurgentes en armas también lo han compren-
dido y de ahí su planteamiento de no alineamiento. Sin
embargo, esto pareciera no ser suficiente, dada la respuesta
norteamericana a Nicaragua y su planteamiento respecto de
El Salvador. Si Estados Unidos no modifica su política e
influye dentro de los grupos dominantes en el país, a efecto
de crear condiciones de un despegue democrático, las fuerzas
tradicionales y autoritarias continuarán polarizando la vida
política y , por lo tanto , cerrando las posibilidades de un
espacio de democratización.
69
Una visión militarista, llevada al extremo, a lo que con- ducirá será a militarizar la
Una visión militarista, llevada al extremo, a lo que con-
ducirá será a militarizar la vida política y a la existencia de
un conflicto militar de carácter regional.
El problema
de la guerra interna
La guerra que se ha vivido en Guatemala, como en el
resto de Centroamérica, no obedece a un enfrentamiento
este-oeste. Este es el primer punto que requiere ser aclarado.
Son las propias condiciones de vida, los niveles de explota-
ción, la pobreza extrema, para decirlo en una palabra,
sumados a la existencia de regímenes autoritarios, excluyen-
tes y cerrados, lo que ha llevado a la insubordinación social
y a la utilización de la guerra como un método para alcan-
zar el poder político.
Esta verdad nos permite al mismo tiempo plantear posi-
bilidades para una superación política de esta etapa. Debe,
por lo tanto, romperse el régimen autoritario, posibilitar
una amplia participación y superar el modelo económico,
para poder dar respuesta a los requerimientos de una mejor
distribución de la riqueza. Unicamente a través de una
renovación de la sociedad será posible evitar que la confron-
tación violenta continúe.
Nadie quiere la guerra. Salvo aquéllos que a través de
una política de polarización han logrado sostenerse en el
poder usufructuando sus beneficios. Es contra este pequeño
grupo económico, político y militar que hay que luchar para
crear condiciones de democratización. La paz social única-
mente podrá alcanzarse a través de acciones directas. De
pasos serios en el proceso de democratización y de impulsar
las reformas económicas fundamentales.
70
VI. A MANERA DE CONCLUSION En el desarrollo de este ensayo hemos tratado de des-
VI. A MANERA DE CONCLUSION
En el desarrollo de este ensayo hemos tratado de des-
cribir la forma cómo se fue estableciendo el autoritarismo
en el país, la situación coyuntural por la que atraviesa la
región y que influye directamente en la realidad guatemal-
teca. Además puntualizamos algunas modificaciones impor-
tantes en el seno del escenario político nacional y, la política
de Estados Unidos respecto de Guatemala.
Estos elementos nos han permitido señalar algunos
puntos trascendentales para posibilitar la construcción de
un régimen político democrático. Sin embargo, en el tras-
fondo de lo que hemos anotado aparece como la espada de
Damocles la permanencia de la guerra, que implica el man-
tenimiento de la polarización .
En el desarrollo del ensayo y al perfilar ciertos elemen-
tos, señalamos que lo importante es iniciar un proceso de
democratización y que la alternativa democrática debe verse
como un objetivo estratégico de largo plazo. Indudable-
mente las opciones políticas que mencionamos tienen una
visión del tiempo histórico muy particular. No obstante, en
nuestra perspectiva el inicio del proceso de democratización
permitiría ir conjugando dicho tiempo históricb con las mo-
dificaciones que necesariamente tienen que darse en el plano
político y económico.
En el momento actual es imposible el pensar en un diá-
logo directo entre las fuerzas políticas militarizadas. De ahí,
que el proceso de entendimiento tenga que darse en la me-
dida en que va siendo desplazado el pensamiento tradicional,
en la apertura real de condiciones de participación de fuerzas
de oposición, en una política real de contención a la repre-
71
real de condiciones de participación de fuerzas de oposición, en una política real de contención a
sión y de respeto a los derechos humanos y, por último, en la medida en
sión y de respeto a los derechos humanos y, por último, en
la medida en que se generan modificaciones importantes en
la economía que permitan empezar a responder a las expec-
tativas de los grupos dominados. En un proceso de conver-
gencia entre las modificaciones políticas y económicas yel
tiempo histórico necesario para irlo alcanzando, se crearán
condiciones para establecer un régimen democrático dura-
dero que ponga fin a la violencia política.
72
GUATEMALA: DEMOCRACIA CON FRAUDE Y REPRESION* Para Alberto Fuentes Mohr, dirigente socialista que cayó asesinado
GUATEMALA:
DEMOCRACIA CON FRAUDE
Y REPRESION*
Para Alberto Fuentes Mohr,
dirigente socialista que cayó asesinado
por su profundo amor a Guatemala.
l.
INTRODUCCION
El área centroamericana atraviesa en esta coyuntura, un
incremento de la lucha social y política, que se encuentra
estrechamente VInculada entre iu~ países que la componen,
aunque caGa IormaClon económica-social mantiene sus pro-
pias particularidades,
Guatemala, a partir de 1954, ha tenido un proceso que
está marcado fundamentalmente por un sistema político
fraudulento y eminentemente represivo; y, por una forma
de pensamiento dominante, que responde a la Doctrina del
Anticomunismo a ultranza, en donde es "comunista", todo
aquel que no piensa igual que los grupos dominantes.
• Publicado en Nueva Sociedad No. 42. Caracas. Mayo-]unio,1979.
Estas características, que también lo son de otros países centroamericanos con la única excepción de
Estas características, que también lo son de otros países
centroamericanos con la única excepción de Costa Rica, se
dan dentro de condiciones materiales que difieren con los
demás; y, que obviamente, hacen que se susciten ciertas
particularidades en términos de la lucha de clases y de la for-
ma como el Estado responde a ellas.
El presente trabajo, pretende explicitar este tipo de
situaciones, con referencia a la realidad guatemalteca, sin
hacer referencia a las implicaciones de la lucha a nivel cen-
troamericano.
Esto no quiere decir que no estemos conscientes de la
incidencia que tiene para Guatemala, los hechos que están
sucediendo a nivel centroamericano y la lucha del pueblo
nicaragüense y del pueblo salvadoreño. El avance de la fron-
tera democrática en el área, obviamente tendrá repercusiones
en los demás países que la componen.
Nuestro trabajo es mucho más modesto. Trata simple-
mente de demostrar, cómo la vía capitalista de desarrollo
terrateniente, ha marcado nuestra historia; y, de qué manera
se ha venido desenvolviendo hasta llegar a imponer un sis-
tema como el que actualmente se vive. Rescatando la última
parte para señalar la necesidad de la búsqueda de la unidad
y el fortalecimiento de la izquierda guatemalteca en su avance
por el largo camino de un orden democrático.
11. ANTECEDENTES HISTORICOS
Guatemala es, en 1979, un país cuya economía depende
fundamentalmente de la producción y exportación de café,
algodón, carne, azúcar, etc. Continúa siendo un país de
74
economía agrícola , manteniendo el café un mayor grado de importancia en el ingreso de
economía agrícola , manteniendo el café un mayor grado de
importancia en el ingreso de divisas al país : "Los ingresos
de divisas provenientes de las exportaciones CIF de café al
31/12/76 arrojaron un total de $293 .5 millones. que en
comparación a lo registrado en el período anterior (CA$162.5
millones) permitió un saldo favorable de CA$131.0 millo-
nes". l
La baja en los precios del café, ocasiona crisis y situacio-
nes difíciles para la economía. Seguimos siendo un país
agrícola, dependiente del mercado externo y, como es
obvio , fuertemente vinculado a
él.
La situación que se vive en 1979, encuentra explicación
científica en los orígenes mismos de nuestro desarrollo capi-
talista a partir del último cuarto de siglo pasado con la Revo-
lución Liberal, en donde se impulsó una vía de desarrollo
capitalista de tipo latifundista, que a la fecha no se ha lo-
grado superar.
La vía latifundista de desarrollo implica, entre otros ele-
mentos, los siguientes:
a) El fortalecimiento y creación del latifundio, como motor
del desarrollo capitalista;
b) La necesaria expropiación de la tierra de sus antiguos
propietarios o poseedores, así como el sometimiento del
trabajador a formas de explotación capitalistas violentas,
con fuertes rasgos serviles;
c) La imposición de rígidos límites a la expansión del mer-
cado interno (problema muy importante para lograr una
industrialización independiente);
1. Inforpress
Centroamericana.
Guatemala : 2
de febrero
de
1978. No. 278. Pág. !.
75
d) Un fuerte retraso en la conformación de una burguesía y de un proletariado, realmente
d) Un fuerte retraso en la conformación de una burguesía y
de un proletariado, realmente capitalista (strictu sensu).
Sin entrar a analizar las condiciones concretas sobre las
cuales se impone esta vía de desarrollo en Guatemala, pode-
mos señalar, que es con la Revolución Liberal donde se
inicia, a través de
una política agraria que: "
se
orientó es-
pecialment!= hacia el reparto de grandes extensiones de tierra
y a la creación de condiciones favorables para la apropiación
privada", 2 esto se llevó a cabo sobre la base de: las tierras
baldías, las de propiedad del Estado y, las provenientes de
la i~lesia.
La creación del latifundio dio lugar al surgimiento de
un grupo económico-social, que se conoce dentro de la lite-
ratura sociológica como la oligarquía terrateniente que
cundió en América Latina, originándose en Guatemala con
el proceso revolucionario encabezado por don Justo Rufino
Barrios y generando al mismo tiempo, su contrario; es decir,
la masa que debía trabajar esa tierra y la cual era indispen-
sable para el desarrollo de un capitalismo agrario.
Para lograr proveer de fuerza de trabajo a los latifundis-
tas, fue necesario dictar una serie de medidas que vienen a
configurar una coacción extra-económica y que le dio al tipo
de trabajador agrario una connotación especial, cuasi-servil:
dentro de este tipo de medidas destaca la relacionada
con el régimen del trabajo agrícola y, de manera especial, la
legislación que prácticamente obligó al trabajo forzado de
"
2. Cazali Avila, Augusto.
"El desarrollo del cultivo del café y su
influencia en el régimen del trabajo agrícola".
Epoca de la
Reforma Liberal (1871-1885). Anuarios de Estudios Centroa-
mericanos.
Costa Rica: Ed. Universidad de Costa Rica, 1976,
pág. 38.
76
los indígenas en las plantaciones cafetaleras 'Estas leyes, reglamentos, circulares y demás disposiciones'
los indígenas en las plantaciones cafetaleras
'Estas leyes,
reglamentos, circulares y demás disposiciones' gubernativas,
dadas en el período del Presidente Justo Rufino Barrios, se
dictaron con el propósito terminante de proveer a los pro-
pietarios de la suficiente mano de obra". 3 Se establecen los
regímenes de las habilitaciones, que concretamente consis-
tían en una venta de por vida del trabajador al patrono, por
medio de loS adelantos en dinero y otras medidas para forzar
al trabajador a prestar sus servicios en los latifundios cafe-
taleros.
Las relaciones de producción establecidas por la Revolu-
ción Liberal de 1871, se mantuvieron a lo largo de un extenso
período , en el cual si bien se dio un desarrollo capitalista,
éste fue limitado tal como se nota al observar las estadísticas
en cuanto a la evolución industrial en 1947. Lo que importa
aquí destacar, es la duración del período oligárquico : "El
desarrollo del capitalismo agrario, a través del crecimiento
de la demanda externa, continuó con vaivenes pero de ma-
nera sostenida hasta 1915. En 1905 , por ejemplo, Guatemala
exportaba 36 .6 millones de kilos de café, y antes de la Pri-
mera Guerra Mundial, el guarismo subió a 50.2 millones de
kilos . Para lograr tales resultados, el gobierno de Estrada
Cabrera no hizo sino continuar, sin imaginación ni propó-
sito, la misma política económica por la que el país había
sido empujado como efecto de su articulación a las líneas
del comercio internacional". 4
3.
Ibidem, pág. 38.
4.
Torres Rivas, Edelberto.
" Guatemala: Medio Siglo de Historia
Política" . Alero. Guatemala : mayo-junio 1977. No. 24.
pág. 163.
77
De igual manera, siguió la situación hasta el período ubiquista en donde se inicia el
De igual manera, siguió la situación hasta el período
ubiquista en donde se inicia el ocaso de la oligarquía cafe-
talera.
El tipo de Estado que genera esta forma de articulación
económica anteriormente descrita que, a principios de siglo,
se vincula con ::~imperialismo norteamericano, por interme-
dio de los ferrocarriles y de la United Fruit Company, res-
ponde al denominado Estado oligárquico, que en Guatem3;la
se expresa en las continuas dictaduras, siendo la última de
ellas, la del general Jorge Ubico: "El'poder de los cafetaleros
se expresó inequívocamente a través de formas de gobierno
autoritarias, en el que fue pivote una estructura político-
burguesa apoyada por el ejército".s
Dentro de este período, la clase dominada y explotada
plantea también reivindicaciones, siendo la coyuntura más
sobresaliente la participación del incipiente movimiento
obrero, en las luchas contra la dictadura cabrerista (1920),
la cual 'es derrotada. Lamentablemente el movimiento
obrero era muy pequeño y poco desarrollado para impulsar
un proyecto propio, de ahí que su fuerza sea aprovechada
por los mismos sectores dominantes y que, en esencia,
continúe el Estado oligárquico. No obstante, la lucha del
movimiento obrero en 1920 va a repercutir en la concien-
cia del pueblo de Guatemala y se va a iniciar un desarrollo
político y económico de la misma, a tal punto que ello. de
mayo de 1923 "fue celebrado con llamamientos a la lucha
y por la solidaridad internacional de los trabajadores
,,6 En
1924 se dan dos movimientos huelguísticos en Puerto
5.
Ibidem, pá¡z. 166.
6.
Gutiérrez, Víctor Manuel. Historia del Movimiento Sindical.
Sin editorial, pág. 23.
78
Barrios, en donde se demandaban jornada de 8 horas y el aumento salarial, lucha que
Barrios, en donde se demandaban jornada de 8 horas y el
aumento salarial, lucha que se dio también en los ferroL':-
rriles de Centroamérica. 7
El desarrollo del movimiento obrero continuó hasta la
llegada de Jorge Ubico, que asciende a la Presidencia de la
República el 14 de febrero de 1931 como el salvador de la
depresión económica que se daba a nivel internacional y
como el encargado de impedir la lucha obrera y campesina
por mayores reivindicaciones económicas y políticas.
El gobierno ubiquista no se salió de los cánones im-
puestos por la vía del desarrollo terrateniente, por el contra-
rio, la sostuvo a través de un gobierno dictatorial y clara-
mente identificado con los intereses de la oligarquía cafe-
talera.
Los problemas en cuanto a la producción de café que
enfrentaba el gobierno , eran de dos tipos : el sostenimiento
de la necesaria cantidad de mano de obra para el cultivo y
producción del grano y el problema de los salarios como
consecuencia de la depresión de 1929. O sea, que al no exis-
tir un sistema capitalista plenamente desarrollado, en térmi-
nos de que la mano de obra se c!ie~o.por el libre juego de la
oferta y la demanda a tr ~.vés del ofrecimiento de un mejor
salario, era necesario continua¡ manteniendo una coacción
extra-económica para proveerla a los terratenientes; y, por
el otro lado, la baja en la producción cafetalera y la baja en
la oferta de compra, ocasionaba también una baja en la tasa
de ganancia de la oligarquía, que pretendía sostenerla a tra-
vés de una baja
en los salarios .
7. Ibíd em, pags. 23-24.
79
Para salvaguardar los intereses oligárquicos, el dictador implementó una política eminentemente represiva en contra
Para salvaguardar los intereses oligárquicos, el dictador
implementó una política eminentemente represiva en contra
del . movimiento obrero, encarcelando, expatriando y asesi-
nando ¡Jvr medio de la famosa "Ley Fuga" a todos aquellos
que intentaron un cambio en la situación, justificando tales
medidas por medio de la ideología basada en la "Ley y el
Orden", con lo que se impedía cualquier tipo de reclamación,
llegando incluso, a bajar los salarios de los trabajadores del
campo: "
al
llegar la crisis de 1929 y repercusión en
Guatemala, el jornal por trabajos agrícolas sufre un descenso
que llega a niveles tan bajos que definitivamente ponen al
mozo en la posición de vender su fuerza de trabajo semi-
gratuitamente a ocho centavos de Quetzal diarios
", 8 tal
como lo establecía la Ley del Jornal emitida en 1936.
Para concluir con esta etapa, podemos decir que la vía
terrateniente de desarrollo capitalista en sentido estricto,
termina en 1944; enfrentando la Revolución de Octubre la
siguiente situación:
a) A nivel económico-social: La estructura era agraria y el
café representaba el producto fundamental de nuestra
economía. Dicha estructura había·generado la formación
de un grupo social oligárquico. La presencia imperialista
norteamericana se había consolidado, ya que tenía el
control de la comercialización y exportación de café,
siendo propietaria de: la energía eléctrica, los ferrocarri-
les, los muelles y los barcos que transportaban el grano,
así como propietario de 230.000 hectáreas, en manos de
la United Fruit Company y su subsidiaria la Compañía
8. Montenegro Ríos, Carlos. La Explotación Cafetalera en
Guatemala. 1930-1940-Guat.: I.lndustriales, 1976, pág. 80.
80
Agrícola de Guatemala. Además existía una fuerte con- centración humana en el campo, formada por
Agrícola de Guatemala. Además existía una fuerte con-
centración humana en el campo, formada por : campesi-
nos, mozos colonos y jornaleros; un pequeño sector
industrial, artesanal y comercial; y una pequeña burguesía.
b) A nivel político-ideológico : La existencia de un Estado
oligárquico dictatorial, que no permitía ninguna expresión
política y de partidos, una total falta de organización a
nivel económico (cámaras, sindicatos, ligas campesinas,
etc.), y una ideología eminentemente conservadora, aun-
que se llamara liberal, apoyada por la iglesia y los medios
de comunicación social que estaban totalmente sometidos
a la dictadura.
111. LA VIA REVOLUCIONARIA
La Revolución de Octubre significó : "un intento de
cambio de vía que buscaba un desarrollo capitalista más
acelerado en el
agro , así como el desarrollo industrial del
país por medio de la consolidación y crecimiento del mer-
cado interno, que sentaría las bases objetivas de una demanda
sostenida y que serviría de estímulo para la producción
industrial". 9
Es un intento , ya que quedará frustrado en 1954 cuando
la oligarquía y el impenalismo recuperan el control del
Estado y del poder político, aunque obviamente no podrán
echar por tierra los avances que se produjeron en los diez
años de revolución y que son los que inciden en la crisis
permanente que se vive desde 1954 hasta nuestros días.
9. Solórzano Martínez,
Mario. La Burguess'a Cafetalera : 1871-
1978. Estudio en preparación sobre la burguesía guatemal-
teca. Guatemala: Instituto de Investigaciones Políticas,
USAC.
81
El cambio de vía se expresa en la constitución de un nuevo bloque histórico en
El cambio de vía se expresa en la constitución de un
nuevo bloque histórico en Guatemala, entendiéndolo como
la "unidad contradictoria estructura-superestructura". Es
por ello que el proceso revolucionario debemos de verlo
como un todo complejo y contradictorio, y no parcialmente
dividido en dos etapas, ya que constituye un fenómeno que
tiene un principio y un final.
Este nuevo bloque histórico, implicó: nuevas alianzas
de clases y/o fracciones; el impulso de una nueva ideología
completamente diferente a la oligárquica, aunque dentro de
una misma formación económico-capitalista, que dio como
resultado un nuevo ordenamiento jurídico y una nueva for-
ma de Estado.
El proceso revolucionario se enfrentaba a característi-
cas estructurales y superestructurales bien definidas, como
producto de más de cincuenta años de un Estado oligárquico,
de ahí que en un primer momento, como en todo proceso,
tenía que iniciar los cambios a nivel superestructural, a
efecto de impulsarlos a nivel de la estructura económica, y
que serán producto de la nueva forma que adopta la lucha
de clases, ello como consecuencia de la reestructuración a
nivel jurídico-político e ideológico. Es por esto que Gramsci
señala que: "
como primera indicación y aproximación la.
actividad política es justamente el primer momento o primer
grado, el momento en el cual la superestructura está aún en
la fas~ inmediata de mera afirmación voluntaria, indistinta
y elemental". 1 o
Desde
nuestro
punto de vista, el proceso de octubre
constituye
una revolución, entendida como: "
.la destruc-
10. Gramsci, Antonio.
Maquiavelo y Lenin . México: Ed. Dióge-
nes, S.A., 1972, págs. 21-22 .
82
ción de la antigua superestructura y la acción independiente de diferentes clases que tratan de
ción de la antigua superestructura y la acción independiente
de diferentes clases que tratan de erigir a su modo una super-
estructura nueva" .11 Sin que por esto pretendamos sostener
que dicha revolución significó un cambio cualitativo en el
sistema. Por el contrario, y sin entrar a la discusión entre
Reforma y Revolución , consideramos que los procesos revo-
lucionarios también operan al interior de una misma forma-
ción económico-social.
La Revolución de Octubre fue pluriclasista, ya que las
condiciones objetivas que existían en ese momento, presen-
taban características muy particulares :
a) La existencia de una dictadura personal, que centraba en
sí misma la atención de todos los sectores sociales, a pesar
de que representaba los intereses de la oligarquía cafeta~
lera y del imperialismo;
b) El retraso en la formación de una burguesía y un proleta-
riado verdaderamente capitalistas, como consecuencia
del lento desarrollo impuesto por la vía latifundista.
Estas características permitieron que no hubiese un
proyecto específico de una clase y que se diera la unidad de
todos los grupos sociales en su acción contra el dictador.
Unidad que más tarde
se rom ? erá como consecuencia de la
nueva etapa en que se desarrollará la lucha de clases dentro
del período revolucionario, en donde los intereses de éstas
se irán perfilando más concretamente, tal como se nota en
el resultado de la elección en que triunfó el Coronel Jacobo
Arbenz Guzmán.
11 .
Lenin , 1. "Nuevas Tareas y Nuevas Fuerzas" . Obras Comple-
ta s.
Tomo VIII , pág . 224 .
83
En esencia, el problema de fondo que enfrentó la Revo- lución de Octubre -como toda
En esencia, el problema de fondo que enfrentó la Revo-
lución de Octubre -como toda revolución- fue la no-corres-
pondencia entre el desarrollo de las fuerzas productivas que
a pesar de la vía de desarrollo impuesta, ellas habían alcan-
zado y las caducas relaciones de producción capitalistas
oligárquicas existentes.
La nueva alianza de clases se configura con la participa-
ción de: la pequeña burguesía, * las clases trabajadoras (prole-
tariado-campesinos), las fracciones de la burguesía (comercio-
industria), frente a la vieja oligarquía.
Esta alianza de clases, se va a manifestar dentro del blo-
que en el poder, en el cual va a estar representada, incluso,
la oligarquía cafetalera, por su enorme peso estructural. A
nivel del bloque en el poder,
encontraremos : a la pequeña
burguesía, a las fracciones de la burguesía y a la oligarquía,
correspondiendo el predominio hegemónico del bloque a la
primera.
La hegemonía de la oligarquía desaparece en este pe-
ríodo, en términos del control ideológico y político. La
oligarquía vela desde dentro del gobierno por sus intereses
económicos y se conforma a regañadientes con eso; sin em-
bargo, desde el primer momento, intentará recuperar su
posición hegemónica, realizando una serie de acciones que
pasan por los intentos de golpes de Estado (28 en la época
de Arévalo); el proceso electoral, en donde es derrotada;
• Por pequeña burguesía entendemos un concepto mucho más am-
plio, que el de pequeño propietario o tendero. El concepto en-
cierra un contenido mucho mayor en términos ideológicos, en
el sentido de que el pequeño burgués del que hablamos, no va
más allá en cuanto a su forma de pensamiento que el pequeño
propietario o el tendero. Para una mejor explicación, ver cita de
Marx, más adelante.
84
hasta llegar finalmente a la intervención desde fuera, en contubernio con el imperialismo en 1954.
hasta llegar finalmente a la intervención desde fuera, en contubernio con el imperialismo en 1954.
hasta llegar finalmente a la intervención desde fuera, en
contubernio con el imperialismo en 1954.
Al señalar el papel hegemónico de la pequeña burguesía
dentro del bloque en el poder, no pretendemos darle el
carácter de propiedad pequeño-burguesa al proyecto que
se va a impulsar, ya que éste va a representar en última ins-
tancia un beneficio para la burguesía como clase. Pero,
quien lo lleva adelante desde el principio hasta el final, es la
pequeña burguesía, como portadora de los intereses de la
burguesía guatemalteca. En otras palabras: "No vaya nadie
a formarse la idea limitada de que la pequeña burguesía
quiere imponer, por principio, un interés egoísta de clase.
Ella cree, por el contrario, que las condiciones particulares
de su emancipación son las condiciones generales fuera de
las cuales no puede ser salvada la sociedad moderna y evitada
la lucha de clases. Tampoco debe creerse que los represen-
tantes democráticos son todos shopkeepers (tenderos) o
gentes que se entusiasman (;un ellos. Pueden estar a un
mundo de distancia de ellos, por su cultura y su situación
individual. Lo que los hace representantes de la pequeña
burguesía es que no van más allá en cuanto a mentalidad;
que por tanto, se ven teóricamente impulsados a los mismos
problemas y a las mismas soluciones que impulsan, práctica-
mente, a los pequeños burgueses: el interés material y la si-
tuación social. Tal es, en general, la relación que existe
entre los representantes políticos y literarios de una clase
y la clase por ellos representada".l:;'
El proyecto revolucionario, que se inicia con una refor-
ma jurídico-política, va a impulsar un tipo de Estado liberal-
12. Marx, Karl.
El 18 Brumario de Luis Bonaparte.
Barcelona:
Ediciones Ariel, 1975, pág. 30.
85
burgués, basado en los supuestos teóricos de este tipo de organización estatal: libertad de empresa,
burgués, basado en los supuestos teóricos de este tipo de
organización estatal: libertad de empresa, libre organización
en lo económico (cámaras patronales, sindicatos, ligas cam-
pesinas -en la última etapa-) , libertad de organización
política (es en esta época en donde se da una amplia parti-
cipación política a todos los sectores), libertad ideológica
(participación. de todas las corrientes de pensamiento, in-
cluso la marxista), libertad de prensa, respeto al sufragio y
las elecciones como sistema de cambio en el ejercicio de
poder; autonomía universitaria y municipal; Código de Tra-
bajo para regular las relaciones obrero-patronales; seguridad
social, etc.
Es en el gobierno del doctor Juan José Arévalo (primer
presidente de la época revolucionaria), que se inicia y con-
solida el rompimiento del bloque intelectual tradicional
(oligárquico), impulsándose al mismo tiempo una nueva
ideología: "El reformismo de Arévalo, adoptó siempre un
tono pedagógico
Ese fue, personalmente su mayor mérito :
educar a la ciudadanía en prácticas democráticas, delibera-
tivas, para crear hábitos cívicos. Combatió el servilismo y la
corrupción
13 El gobierno arevalista, en general, fue el
impulsor de la nueva voluntad colectiva democrático-bur-
guesa. Esta doble tarea, vencer la ideología oligárquica e
imponer en su lugar la nueva, fue una lucha que se llevó a
cabo en términos de readecuar la superestructura jurídico-
política al grado de desarrollo alcanzado por las fuerzas
productivas guatemaltecas.
La readecuación superestructural incidió en la base; la
clase trabajadora en general que salía de un tipo de Estado
como el ubiquista, totalmente dictatorial y represivo, en-
13. Torres Rivas, Edelberto. Op. cit., pág. 174.
86
cuentra en la etapa arevalista, las condiciones para irse desarrollando; de ahí data el impulso
cuentra en la etapa arevalista, las condiciones para irse
desarrollando; de ahí data el impulso a la organización de
masas, que se logrará formar en los primeros seis años y que,
en las próximas elecciones, planteará reivindicaciones ya no
de tipo superestructural sino reformas vitales a nivel eco-
nómico, que impulsarán la vía de desarrollo capitalista
revolucionaria en el agro.
Lo anterior queda claramente descrito tal como ya lo
señalamos, en el resultado de las elecciones cuando triunfa
el coronel Jacobo Arbenz Guzmán: "En las primeras elec-
ciones libres habidas en la historia del país, el 19 de diciem-
bre de 1944, el doctor Arévalo obtuvo la presidencia con
el 86 por ciento del total de los votos emitidos. Seis años
después, cuando la vida política ya había quebrado para
siempre la 'unidad de la familia guatemalteca' como acos-
tumbran a reprochar con rencor los ideólogos anticomunis-
tas, el coronel Jacobo Arbenz sólo obtuvo el 65% del sufra-
gio efectivo".14
Para la segunda elección dentro del proceso revolucio-
nario, las cosas habían cambiado, existía ya un mayor desa-
rrollo de la conciencia de todos los· grupos sociales que
componían la sociedad guatemalteca, es por ello que las
posiciones fueron mucho más cerradas, ya no era la lucha
contra el dictador, en la cual todos habían coincidido. En
esta segunda elección la lucha era en términos más claros, o
se apoyaba el programa de reformas que proponía Arbenz o
se apoyaba a la burguesía terrateniente en general; la unidad
pluriclasista de 1944, se había quebrado.
Jacobo Arbenz y los partidos que lo apoyaban, plantea-
ron un programa mínimo pero de profundo contenido eco-
14. Ibidem, pág. 171.
87
nómico: " transformar al país en una sociedad capitalista independiente y moderna, con el menor
nómico: "
transformar
al
país en una sociedad capitalista
independiente y moderna, con el menor costo y la mayor
dignidad nacional. El arbencismo creyó en el desarrollo
nacional independiente y en la posibilidad histórica de inte-
resar a la burguesía para una doble tarea: fortalecer el mer-
cado interno enfrentando a los terratenientes y ampliarlo
enfrentando al imperialismo. Y por si fuera poco semejante
desafío, bifronte, con (sic) una activa movilización y en
provecho de las masas populares". 1 S
Este planteamiento del gobierno arbencista se concretó
en el Decreto 900, Ley de Reforma Agraria y el impulso
que se dio a la misma : "A partir de junio de 1953 y hasta el
día de su renuncia, Arbenz firmó decretos expropiatorios
de 495.843 hectáreas, tierra ociosa acaparada durante siglos
como símbolos de status y de poder arbitrario j de ese total
un poco más de 150.000 hectáreas arrancadas al 'enclave'
bananero norteamericano, en un acto de soberanía que pre-
cipitó la abierta conspiración del imperialismo contra el
gobierno democrático. En menos de dos años, el régimen
entregó tierra -en propiedad, usufructo o en forma coope-
rativa- a más de 100.000 campesinos y dio créditos por
valor de 18 millones de dólares. Las medidas expropiatorias
respetaron la tierra cultivada, cualquiera que fuese su exten-
sión, así como las
unidades productivas en explotación j se
estableció el pago en dinero y en bonos del Estado por el
valor de la
tierra expropiada". 1 6
Como se puede
ver de la cita anterior,
el proyecto
arbencista estuvo fundamentalmente ubicado en términos
de resolver el problema del agro, con una visión objetiva.
15. Ibídem,
pág. 175 .
16. Ibídem, pág. 175.
88
Hoy, en 1979, al haberse cercenado la Reforma Agraria, el problema de la tierra continúa
Hoy, en 1979, al haberse cercenado la Reforma Agraria,
el problema de la tierra continúa siendo el principal; Panzós, *
refleja, en parte, cuál es la problemática económica, social
y política, derivada de la no resolución del problema agrario.
Por otro lado, el gobierno arbencista planteó en térmi-
nos de "competencia" la resolución de los problemas infra-
estructurales, que se encontraban controlados por el impe-
rialismo : la carretera del Atlántico para poder competir con
los ferrocarriles; la construcción del Puerto de Santo Tomás
para romper el monopolio de la frutera sobre el muelle de
Puerto Barrios; la construcción de la hidroeléctrica Jurún-
Marinala para acabar con el monopolio de la Bond and Share
Co . Y, además , el estímulo a la industrialización y a la
diversificación agrícola, es aquí en donde se impulsa el cul-
tivo del algodón, actividad que adquirió posteriormente un
gran incremento en términos de productividad y de divisas
para el país.
El programa arbencista, en lo político, permltlo una
organización de masas muy fuerte, dado que el plantea-
miento de la Reforma Agraria se hacía sobre la base de una
movilización desde abajo, que dio como resultado la creación
de más de 1.500 comités agrarios locales. 1 7 Para 1954 la
Confederación General de Trabajadores de Guatemala con-
taba con unos 500 sindicatos, que incluían a más de 104.000
afiliados, siendo el 30% más o menos del proletariado ur-
17 .
El autor se refiere a la matanza de más de 100 campesinos en el
pueblo de Panz6s, departamento de Alta Verapaz, ocurrida el
29 de mayo de 1978, con lo que se inicia la última ola represiva
en Guatemala.
Ibídem , pág. 175 .
89
bano,18 lo que nos da una muestra de la organización y mo- vilización de la
bano,18 lo que nos da una muestra de la organización y mo-
vilización de la época.
Frente a esto, los intereses oligárquicos e imperialistas
que habían actuado desde siempre unidos, coincidieron para
evitar la continuación del proceso revolucionario. Es la
época también, y esto no hay que olvidarlo, de la guerra
fría, que va a influir en la toma de decisiones para el derro-
camiento de Arbenz.
Bajo la bendición de la Iglesia Católica y al grito de
¡Abajo los Comunistas!, se inicia la formación del ejército
mercenario que más tarde, con apoyo de la CIA. va a invadir
a Guatemala, rompiendo el esfuerzo de diez años de revo-
lución.
IV. LA CONTRARREVOLUCION
La crisis del sistema actual, en 1979, marcada por los
fraudes electorales, el alto grado de represión en contra de
todos los sectores democráticos, la instauración de un sis-
tema violento y corrupto en todos los niveles, se inicia en
1954 cuando se rompe el proceso revolucionario de octubre.
Esa crisis está marcada por el intento de detener un
proceso histórico irrefrenable, para lo cual no han logrado
establecer un proyecto político que canalice y resuelva las
contradicciones a nivel económico, dado que el problema
fundamental -el de la tierra-, que la revolución había em-
pezado a resolver, quedó trunco. La solución ecléctica en
términos del impulso al desarrollo industrial, sin resolver el
18.
Cardoza y Aragón, Luis.
La
Revolución
Guatemalteca.
México: Cuadernos Americanos, pág. 142.
90
problema agrario, es, y continuará siendo, la esencia del problema socio-político que padece Guatemala. La
problema agrario, es, y continuará siendo, la esencia del
problema socio-político que padece Guatemala.
La supervivencia de esta problemática durante un cuarto
de siglo, únicamente es posible por la fuerza de la represión
y el apoyo internacional por parte de los Estados Unidos a
ese esquema. El pueblo de Guatemala y sus organizaciones
económicas y políticas han venido dando una batalla recia,
a través de 'diferentes estrategias y tácticas, sin encontrar,
hasta el momento, una solución viable para derrotar a quie-
nes se apoderaron del control político en 1954. Han cho-
cado contra intereses económicos poderosos, apoyados por
la fuerza de las armas y por el poder económico y político
del imperialismo. Más, este esquema híbrido impulsado en
1954, se está agotando, la crisis del Mercado Común Cen-
troamericano y la fuerza de la lucha de las clases trabajadoras
al interior de Guatemala y en el resto del área centroameri-
cana, empieza a resquebrajar la homogeneidad de los grupos
dominantes y a impulsar un cambio inevitable.*
El proceso contrarrevolucionario está marcado por una
alianza de clases completamente diferente a la que se dio en
1944; en esta nueva etapa la alianza opera entre la burguesía
y el imperialismo fundamentalmente. La hegemonía es im-
puesta por los intereses de la fracción burguesa agraria, que
se manifiesta desde el principio del proceso. La lucha de la
oligarquía terrateniente (hoy constituida como fracción de
la burguesía guatemalteca), se profundiza contra las fuerzas
revolucionarias desde el momento en que el proyecto de la
• Un análisis del resquebrajamiento del bloque intelectual tradicio-
nal en Guatemala, se hace en: Solórzano Martínez, Mario. "La
Constitución de un Nuevo Bloque Histórico en Guatemala".
Política y Sociedad. Instituto de Investigaciones Políticas, USAC.
Guatemala: enero-junio 1978, No, 5.
91
Reforma Agraria es impulsado por el gobierno arbencista y va siendo capitalizada por estos intereses,
Reforma Agraria es impulsado por el gobierno arbencista y
va siendo capitalizada por estos intereses, a pesar de que
ellos no fueron tocados. La Reforma Agraria en ningún
momento llegó a tentar los intereses del latifundio cafeta-
lero, como una política agrarista; puede ser que en lo indi-
vidual alguna finca cafetalera o algún latifundio productivo,
haya sido tocado, pero la visión de la Reforma Agraria se
encaminaba por otro sendero, estaba dirigida, en contra del
latifundio improductivo y pretendía un desarrollo capitalista
del agro, como forma de crear un mercado interno, que
sentara las bases de un proyecto de industrialización inde-
pendiente.
El artículo 10. del Decreto 900, señala : "La Reforma
Agraria de la Revolución de Octubre tiene por objeto liqui-
dar la propiedad feudal en el campo y las relaciones de pro-
ducción que la originan para desarrollar la forma de explo-
tación y métodos capitalistas de producción en la agri-
cultura y preparar el camino para la industrialización de
Guatemala".19 Este era el proyecto revolucionario, el im-
pulso al desarrollo capitalista, por una vía diferente, revolu-
cionaria y no terrateniente.
El temor que significó para los terratenientes burgueses
(con mentalidad oligárquica) el proyecto de Reforma Agra-
ria, inició la batalla en contra del régimen arbencista, batalla
que se convirtió en una lucha ideológica y política, por parte
de los terratenientes entre "comunistas" y "anticomunistas",
planteamiento ideológico que su pervive y que ha sido el
lente por medio del cual los grupos de poder han medido a
19. Méndez Montenegro, Julio C.
444 años de Legislación Agra-
ria (1533-1957).
"Decreto
900" , pág. 728.
92
todas las alternativas de desarrollo progresista, en lo político e ideológico, que se han venido
todas las alternativas de desarrollo progresista, en lo político
e ideológico, que se han venido dando en el país.
En esos días críticos, la Asociación de Agricultores de
Guatemala señalaba en su boletín semanal, refiriéndose a la
Reforma Agraria, lo siguiente: "
está
siendo un poderoso
instrumento de conquista del Partido Comunista en Guate-
mala. Primero, se trabajó para que así fuera cuando se
elaboró la ley. Carlos Marx dice claramente en su Manifiesto
Comunista que el primer paso en la conquista que el comu-
nismo quiere hacer en todos los países del mundo es "la
abolición de la propiedad privada de la tierra". Y la ley de
Reforma Agraria, en su artículo 40., es tremendamente ex-
plícita
2 o Y, por su parte, la Iglesia Católica, que desem-
peñó un papel muy importante en términos de consolidar
la ideología del "anticomunismo", manifestaba: "Nosotros
tenemos nuestro concepto de la propiedad .y debemos
defenderlo contra todos los que desean destruirlo, porque
sabemos que defendemos la dignidad de la persona humana,
contra los que quisieran ver a los hombres convertidos en
reses o números de una masa proletaria, juguete de camari-
llas sin conciencia, tipo Stalin, Beria, Malenkov". 2 1
La iglesia no sólo avaló la lucha, sino que prácticamente
se lanzó al ataque en una actitud de militancia política que
contradecía sus mismas tesis de apoliticidad. Todavía se
recuerda en Guatemala la salida del "Señor de Esquipulas"
por los pueblos de oriente, como acto de protesta en contra
del "comunismo" del gobierno y las homilías, documentos
20. Boletín de la Asociación General de Agricultores. Guatemala:
11-3-54, pág. 1.
21. Periódico "Acción Social Cristiana. ¿Asalto a la Propiedad
Privada? Guatemala: 5 de noviembre de 1953, pág. 1.
93
y demás, que publicó el Arzobispo Metropolitano Rosell y Arellano. Junto a lo anterior, el
y demás, que publicó el Arzobispo Metropolitano Rosell y
Arellano.
Junto a lo anterior, el imperialismo que al interior de
Guatemala centraba sus intereses concretos en la tierra, al
ser tocados, aunaron esfuerzos y tomaron como lógica con-
secuencia de su propia fuerza, la vanguardia en la lucha contra
el gobierno arbencista, hasta que lograron romper el proceso
revolucionario, por intermedio de un grupo de mercenarios,
la iglesia y el ejército de Guatemala que defeccionó.
La alianza burguesía terrateniente-imperialismo, se fue
dando en la práctica y al triunfo de ella se manifestó clara-
mente: "El gobierno de Castillo Armas, conforme el llamado
'Plan de Tegucigalpa', se propuso básicamente "desovietizar"
el país. A la ilegalización de ~odas las organizaciones sindi-
cales y políticas siguió la disolución del Congreso y la dero-
gatoria de la Constitución de 1945. El Código de Trabajo
fue reformulado y el Decreto 31 sancionó la contrarreforma
agraria que de hecho ya estaban aplicando los propietarios.
Una institución, el Comité Nacional de Defensa contra el
Comunismo (y la ley preventiva penal contra el comunismo)
se erigió como estructura super-administrativa para dirigir
la caza de brujas y legalizar el terror. Un cuidadoso opera-
tivo para desarmar la estrategia nacionalista fue emprendido
en el terreno económico. El gobierno anticomunista recibió,
en los primeros seis meses de su existencia, donativos nor-
teamericanos por valor de 80 millones de dólares, por inter-
medio de la lnternational Corporation Administration (leA),
madre de la futura AID; a esto se suman los préstamos, sin
condiciones, del Banco Mundial y la asesoría de la firma
Klein & Saks. La lógica de este patrocinio descansa en el
cumplimiento del más absoluto laissez-faire recomendado,
94
entre otros, por el Fondo Monetario : presupuesto balan- ceado , estabilidad monetaria, rebajas de
entre otros, por el Fondo Monetario : presupuesto balan-
ceado , estabilidad monetaria, rebajas de salarios para impe-
dir alzas, total respeto a la empresa privada e industrializa-
ción con predominio del capital extranjero". 2 2
De
la
cita de
Edelberto Torres podemos deducir las
bases sobre las que operó la alianza entre terratenientes e
imperialismo :
a) Rompimiento de la vía revolucionaria de desarrollo y
reimplantación de la vía terrateniente en la agricultura;
b) Penetración de capital extranjero: aumento de la depen-
dencia hacia los Estados Unidos;
c) A nivel ideológico: imposición del "anticomunismo"
como el "cemento" que sostendrá la nueva estructura
socio-políti"ca.
Pero lo anterior no era suficiente para contener el desa-
rrollo industrial que se venía dando, así como para contener
el capital extranjero que tenía intereses en llegar a Guatemala.
De ahí , que dicho acuerdo se concre':l" . con la creación en la
década de los 60 del Mercado Común Centroamericano
(MCC), como el mecanismo para impulsar un desarrollo in-
dustrial dependiente , sin afectar los intereses de la burguesía
agraria al interior de estos países.
El MCC no es más que la unión de los mercados de cada
uno de los países , para crear un mercado ampliado a nivel
centroamericano , en virtud
de que los intereses agrarios no
permitieron, en el caso de Guatemala, la formación de un
mercado interno que fuera la base de un proyecto de indus-
trialización independiente.
22 .
Torres Rivas , Edelberto . Op. cit., pág. 179.
95
El MCC, obviamente, logró parte de sus objetivos, en términos de un desarrollo industrial. Es
El MCC, obviamente, logró parte de sus objetivos, en
términos de un desarrollo industrial. Es innegable que en
Guatemala se ha dado una expansión capitalista y que se ha
logrado una ampliación del mercado interno, que aunque
lenta ha caminado: "El impulso que recibió durante la déca-
da de gobiernos democráticos se acrecentó bajo los gobier-
nos anticomunistas. Las nuevas condiciones políticas tor-
cieron el rumbo pero no alteraron el proceso. El crecimiento
económico continuó y hasta podría decirse que se aceleró.
El clima se tornó evidentemente estimulante para el empre-
sario local, al revalorizarse políticamente la propiedad pri-
vada, al ilegalizar el conflicto social y facilitar la sobre.::xplo-
tación de la mano de obra local. El capital extranjero,
sensible como es a los favores políticos, retorn6 para con-
trolar sin embozos la industrialización nacional. La inversión
norteamericana se duplicó entre el fin del gobierno demo-
crático (1954) y las postrimerías del gobierno de Ydígoras
(1963). No fue casual, justamente, que en marzo de 1955
el guatemalteco fuese el tercer gobierno latinoamericano en
firmar el Tratato de Garantías a las Inversiones Extranjeras,
que Estados Unidos impuso en la región . Fue particular-
mente importante la moderni7 : ción y diversificación de
la
agricultura. Bajo les regímenes anticomunistas, el país se
convirtió en exportador de carne, algodón y azúcar, para
subrayar la nueva cuenta del destino agrícola de la nación
y
reforzar, por su intermedio, el carácter dependiente de
la
sociedad nacional". 2 3
Efectivamente así fue y así
continúa siendo . El ingreso
del capital extranjero marcó también el nuevo esquema; en
lugar de una industrialización independiente, se dio una
23 .
Ibidem, pág. 179.
96
industrialización dependiente, a través del Mercado Común Centroamericano: "Actualmente asistimos a un proceso de
industrialización dependiente, a través del Mercado Común
Centroamericano: "Actualmente asistimos a un proceso de
industrialización en el cual se observa como tendencia gene-
ral una creciente acumulación de capital asociada a la cre-
ciente penetración del capital monopólico en todos los
órdenes de la vida económica.
Pero esta tendencia cobró
fuerza en la década del sesenta con la creación del llamado
Mercado Común Centroamericano y ha cobrado mayor vigor
en la década actual,,?4
y más adelante, el mismo autor, señala: "Con la derrota
de la Revolución de Octubre en 1954 se establecieron las
condiciones políticas en el país para una mayor penetración
del capital monopolista en el ámbito de la vida socioeco-
nómica, pero especialmente en lo que a la industria y al
sistema fin.anciero se refieren. La creación del llamado Mer-
cado Común Centroamericano en 1960, del cual se han
beneficiado especial y únicamente las empresas multinacio-
nales, pone en evidencia el cambio en la naturaleza de las
decisiones políticas con posterioridad al
régimen arbencista :
la reducida industria con capitales nacionales y el anhelo de
lograr un desarrollo industrial independiente ceden el paso a
las nuevas modalidades de acumulación que imponen a partir
de 1960 las empresas industriales creadas o absorbidas par-
cial o totalmente por los capitales monopólicos provenientes
sobre
todo,
aunque no exclusivamente, de los Estados
Unidos" .2s
24 .
Cardona , Rokael.
Análisis Descriptivo de la Evolución del
Sector Industrial Fabril. Adelanto de Investigación, Instituto
de Investigaciones Políticas. USAC. Guatemala : enero,
1979. Mecanografiado, págs. 3-4.
25. Ibidem, pág. 5-6.
97
A la par del impulso al MCC, se reimplantó -en el agro- como ya lo
A la par del impulso al MCC, se reimplantó -en el agro-
como ya lo señalábamos, la vieja vía latifundista de desarro-
110 capitalista, basada en el lati-minifundio. El reparto de
tierras en el Departamento de El Petén sobre la base de 16 o
más caballerías de tierra y en la franja transversal del norte, *
demuestran fehacientemente esta tesis.
En lo político, el esquema impuesto, dadas las condi-
ciones estructurales sobre las que se erige, ha devenido en lo
que hemos denominado: "Democracia" con fraude y repre-
sión, para situarlo irónicamente, pero que tiene efectos prác-
ticos y de ocultamiento de una realidad específica.
Para los efectos de la confusión interna y externa, en
los últimos quince años, y ante una sociedad que fue mar-
cada durante la época revolucionaria por un espíritu demo-
crático, se ha mantenido la farsa de los procesos electorales.
Esto, como ya lo indicábamos, a efecto de dar una imagen
por parte de los grupos dominantes de la existencia de una
"democracia". El sistema eleccionario se ha manipulado al
interior por intermedio del fraude electoral en todas sus
variantes, hasta llegar en las últimas dos elecciones generales
a fraudes evidentes y a la desmoralización de las mayorías
en el sistema impuesto. que va acompañado de una contínua
represión, con el objeto de evitar la organización de las clases
trabajadoras en todos los niveles. La represión, que también
ha adoptado diversas formas, es impulsada no sólo para eli-
minar las dirigencias de las diversas organizaciones, sino
también para introducir el terror social y la aceptación silen-
ciosa del sistema impuesto, cubierta esta forma de ejercicio
• El autor se refiere al proyecto ete desarrollo que se viene impul-
sando por la administración pasada y la presente, en el norte de
Guatemala: y, en donde se han repartido tierras en términos de
latifundio. Panzós está situado en esta región.
98
del poder por una ideología "anticomunista", que reduce cualquier oposición a la acusación de comunismo
del poder por una ideología "anticomunista", que reduce
cualquier oposición a la acusación de comunismo y que le
da la pauta a quienes dirigen, para reprimirla. Es así como
se acusa de comunistas a quienes pretenden reclamar sus
derechos por unas mejores condiciones de vida, a quienes
protestan por la expropiación de sus tierras, a quienes con
un espíritu cristiano luchan por reivindicaciones para las
clases trabajadoras, a quienes dentro de tesis socialdemócra-
tas plantean la necesidad del cambio. Esto, a lo largo de
esta etapa histórica contrarrevolucionaria y en defensa del
"orden" y la "paz" social impuesta desde 1954 hasta la
fecha.
Este largo período ha estado marcado por una fuerte
lucha social y política, en donde las clases trabajadoras y
medias, han planteado diferentes estrategias y formas de
lucha, que van desde las tesis de clase contra clase, lucha
armada, de procesos transaccionales de algunos partidos de
la pequeña burguesía, hasta el momento actual en donde se
plantea la posibilidad de un frente amplio y democrático;
todas -con excepción del frente, que apenas se inicia- se
han visto frenadas por la fuerza de la represión y del mante-
nimiento del grupo dominante en su variable inicial, o sea,
con el peso de una burguesía de mentalidad oligárquica y
del imperialismo en sus concepciones más tradicionales,
tipo Departamento de Estado de los Estados Unidos de
Norteamérica.
En términos más concretos podemos decir que el
sistema de la democracia con fraude y represión, les ha
permitido mantenerse en el poder, pero a cambio de una
crisis constante, que convierte cualquier tipo de conflicto
en un hecho de tremenda repercusión y que hace tambalear
99
el sistema a cada instante y en cada momento. Los grupos dominantes han venido por
el sistema a cada instante y en cada momento. Los grupos
dominantes han venido por intermedio de estas situaciones
polarizando cada vez más la situación. Esta estrategia, que
es la que les permite poder reprimir, en términos de "salvar
la democracia" y la "sociedad capitalista", frente a supues-
tos extremismos, comienza a demostrar a ojos internos y
externos, la falsedad del planteamiento y lo absurdo del
sistema impuesto. Además que los problemas de fondo,
económicos y sociales, no se resuelven, sino que cada día
se agravan más.
V. LA ETAPA ACTUAL
La última etapa está marcada en términos de un creci-
miento del movimiento obrero y popular, las recién pasadas
elecciones generales y los hechos de Panzós que marcan el
inicio de la ola represiva que aún se está viviendo en
Guatemala.
El movimiento obrero y popular ha tenido un creci-
miento alto, a partir de la mitad de la anterior administra-
ción, que es resultado de un trabajo de organización a nivel
obrero, campesino y popular de mucho años.
Los dos grandes movimientos se suscitaron, el primero,
en la última semana previa a las elecciones, en que los traba-
jadores del Estado, a través de su organización, plantearon
reivindicaciones de aumento salarial y paralizaron en su
mayoría la administración pública, habiendo salido victo-
riosos en sus pretensiones. Y, la segunda, que se planteó
con motivo del aumento al precio del transporte urbano, en
la cual también los trabajadores del Estado y el Comité Na-
cional de Unidad Sindical, que encierra a la mayoría de los
100
sindicatos y federaciones, se fueron a la huelga, fundamen- talmente los primeros, habiéndose dado una
sindicatos y federaciones, se fueron a la huelga, fundamen-
talmente los primeros, habiéndose dado una movilización
popular que asustó a los grupos dominantes. La lucha tuvo
un resultado positivo en términos de que el aumento al
pasaje no se dio, aunque su costo social y político fue muy
elevado, dada la intensidad de la represión.
En relación con la última elección general y como con-
secuencia de la presión que han venido ejerciendo los traba-
jadores y los partidos políticos de izquierda, sobre todo en
1974, cuando se constituyó el Frente de Oposición, que
incluía únicamente a la Democracia Cristiana Guatemalteca,
al Frente Unido de la Revolución y al Partido Socialista
Democrático· y que ganaron con un amplio margen las
elecciones; la estrategia de los grupos dominantes varió en
1978, en términos de tratar de cambiar la imagen por una
nueva , que denominaron Frente Amplio y se definieron
como de "centro izquierda" aunque en esencia seguían re-
presentando los mismos intereses económicos y sociales.
Este nuevo esquema estuvo
guientes elementos:
caracterizado
por los si-
a) Constituir una nueva alianza de partidos políticos y gru-
pos en la cual excluían al Movimiento de Liberación
Nacional (MLN), como una forma de eliminar la presencia
molesta del partido más identificado con los intereses
agrarios e imperialistas;
b) Conformar esa nueva alianza con un partido que ·a juicio
de ellos tenía características de tipo populista como lo es
• En esa campaña, el PSD, participaba como Partido Revoluciona-
rio Auténtico (PRA).
Posteriormente, en 1978, se define como
Partido Socialista Democrático (PSD).
101
el Partido Revolucionario, con lo que pretendían obtener un mayor margen de votación; integrando dicha
el Partido Revolucionario, con lo que pretendían obtener
un mayor margen de votación; integrando dicha alianza
con el mencionado partido, el Partido Institucional De-
mocrático (que está en el poder desde 1970), la Central
Aranista Organizada (grupo político y hoy partido, que
gira alrededor del General Arana Osorio, ex-presidente
de la República) y un grupo político denominado Acción
Democrática;
c) Hacer un planteamiento electoral de "centro izquierda",
basado fundamentalmente en el aislamiento de lo que
ellos consideran los "extremos", es decir, por un lado, a
la derecha el MLN y, por el otro, a la izquierda la Demo-
cracia Cristiana y el Partido Socialista Democrático; y
sobre el ofrecimiento de la "apertura política" en térmi-
nos de la inscripción de nuevos partidos políticos. Cabe
aquí señalar que, en Guatemala, desde 1966 sólo cuatro
partidos están inscritos: El MLN, el PID, el PR Y la DCG.
Estos elementos, sumados a la división de la izquierda
democrática y a la desmoralización de la clase trabajadora y
popular, les permitía desde su punto de vista garantizar un
proceso electoral, en el cual saldrían ganadores y de esa
manera legitimarse ante la opinión pública nacional e inter-
nacional. No obstante, dicho cálculo falló, ya que de todos
modos perdieron las elecciones y se vieron compelidos (como
siempre) a acudir al fraude electoral, para mantenerse en el
poder.
La importancia de señalar lo anterior consiste en demos-
trar que las tesis esgrimidas por el actual grupo gobernante,
resultaron como siempre demagógicas, ya que no han podido
escapar al signo .que las ha marcado desde 1954 hasta la
fecha, en virtud de que los problemas estructurales no pue-
102
den resolverlos, porque quienes gobiernan son aquéllos que representan esos mismos intereses; es por ello
den resolverlos, porque quienes gobiernan son aquéllos que
representan esos mismos intereses; es por ello que ante la
presión de los campesinos que están siendo expropiados,
para mantener la vía de desarrollo latifundista, hayan tenido
que recurrir nuevamente a la represión, de igual manera que
contra el movimiento obrero, como muestra de su temor
por la organización popular.
Por otro lado, el planteamiento de la apertura demo-
crática, resultó falso, dado que si bien se llegaron a inscribir
varios partidos políticos, éstos han sido controlados por el
actual grupo gobernante y no representan, en verdad, a gru-
pos sociales definidos, sino intereses de minorías; tal es el
caso de la Central Auténtica Nacionalista (CAN) que gira al-
rededor del Ex-presidente Carlos Manuel Arana Osorio; el
Partido Nacional Renovador, que es un ala del Movimiento
de Liberación Nacional y que gira alrededor de la figura del
Licenciado Alejandro Maldonado Aguirre, actual funciona-
rio de gobierno; y, el Partido Frente de Unidad Nacional,
que nació bajo la figura del ex-jefe de gobierno y ex-candi-
dato presidencial del MLN, coronel Enrique Peralta Azurdia.
La única excepción la constituye el Frente Unido de la
Revolución (FUR) de tendencia socialdemócrata, el cual pagó
el costo de su inscripción con el asesinato de su dirigente
máximo Manuel Colom Argueta. Igual cosa sucedió con el
Partido Socialista Democrático que ante el solo anuncio de
presentar la solicitud para su inscripción, un día antes de
hacerla efectiva, fue asesinado el líder del mismo Doctor
Alberto Fuentes Mohr,
partido.
pretendiendo con ello destruir el
Pero también es necesario señalar que la apertura demo-
crática que se ofrece con la inscripción de nuevos partidos y
103
que se da en la forma explicitada, no se plantea a nivel de permitir una
que se da en la forma explicitada, no se plantea a nivel de
permitir una libre organización sindical, campesina o de tra-
bajadores del Estado . Por el contrario, se reprime duramente
asesinando dirigentes, obligando a que otros salgan al exilio
y quitándole incluso personería jurídica por intermedio del
Estado a los gremios ya constituidos.
Para excluirse de responsabilidad, el actual grupo gober-
nante ha insistido en la tesis de que son los "extremos" los
que están en franca lucha, argumentación que carece de
validez, cu~ndo se observa : que la inscripción de partidos
es controlada y que los mismos no significan o no tienen
representatividad ¡ y que, cuando la tienen, se les reprime
como en el caso del FUR; que los asesinatos han ido en
contra de sectores que en ningún momento pueden conside-
rarse como extremistas, aunque sí de oposición al régimen,
como en el caso del Doctor Alberto Fuentes Mohr¡ cuando
se asesina a dirigentes estudiantiles como en el caso del Se-
cretario General de la Asociación de Estudiantes Universi-
tarios (AEU) o a dirigentes sindicales ¡o se expulsa a sacerdotes
católicos por el trabajo de concientización que hacen en el
campo.
Tal acusación, cerno se puede observar de los hechos ,
no es nada más que parte de la Doctrina del Anticomunismo
a ultranza, en la cual son extremistas todos aquéllos que no
están o no encuadran dentro de la forma de pensamiento de
los grupos dominantes, que sigue estando vigente al igual
que en 1954.
Esta nueva ola de violencia y represión, demuestra cla-
ramente que lo del "centro izquierda", la "apertura demo-
crática" y la "guerra de los extremos" no tienen fundamento .
La imagen del gobierno en el interior y en el exterior está
104
desprestigiada y condenada, incluso por aquéllos que lo han apoyado desde siempre, tal como los
desprestigiada y condenada, incluso por aquéllos que lo han
apoyado desde siempre, tal como los Estados Unidos que
han empezado a tomar medidas en su contra: recorte de la
ayuda para entrenamiento de cuadros militares (US.300.000),
medida que es más simbólica que efectiva, pero que denota
una llamada de atención del Centro Hegemónico; así como
la "preocupación" que manifestó el Departamento de Estado,
en fecha reciénte por la situación de los "derechos humanos"
en Guatemala.
La ilegitimidad del gobierno actual continúa amplián-
dose, al ir cayendo uno a uno los planteamientos que han
esgrimido y al demostrarse en los hechos, que siguen siendo
los mismos intereses económicos, sociales y políticos, los
que predominan dentro del actual Estado guatemalteco
desde 1954. La Doctrina del Anticomunismo a ultranza y
l~ represión como método político para sostenerse en el
poder, continúan caracterizando a la actual administración.
Frente a esta situación, es también necesario anotar lo
que ha pasado con las fuerzas democráticas; y , aquÍ es nece-
sario reconocer el atraso y la ineficacia de las fuerzas de
izquierda para convertir los elementos antes narrados en
fuentes que robustezcan un proyecto de transformación re-
formista y de mutación revolucionaria. Lo que no es sólo
atributo de la izquierda guatemalteca, sino latinoamericana,
como señala Marcos Kaplan, en un artículo titulado "Déficit
de la izquierda y radicalización cristiana en América Latina"
(Nueva Sociedad, No. 36).
Lo anterior no quiere decir que no reconozcamos la
abnegación , el esfuerzo y la combatividad de la izquierda,
que en su lucha ha dejado muertos, torturados y desapare-
cidos a lo largo del camino de la revolución.
Guatemala
105
durante estos veinticinco años, ha dado muestras de la lucha tenaz y fuerte de la
durante estos veinticinco años, ha dado muestras de la
lucha tenaz y fuerte de la izquierda en contra de este estado
de cosas, que por ahora no ha logrado alcanzar sus objetivos.
Pero dentro de este largo camino revolucionario, el signo
más notorio es el de la división de las fuerzas de izquierda,
que obedece a planteamientos teóricos e ideológicos dife-
rentes, no sólo en cuanto al contenido, sino también en
cuanto a la forma de llevarlos a la práctica; y así tenemos
tres o más movimientos marxistas-leninistas, dos tendencias
socialdemócratas y tres tendencias socialcristianas; y, en
medio de ello, planteamientos en términos de la lucha clase
contra clase, con la cual se ha pretendido excluir a los sec-
tores reformistas, señalándolos de pequeños burgueses, con
toda la connotación que esto lleva dentro del marxismo or-
todoxo; y que ha conducido a que se genere un sentimiento
de "no contaminación" por parte del movimiento obrero
hacia los partidos políticos que luchan en el plano electoral.
Pero, además, también se han dado tesis "Transaccionistas"
por parte de algunos partidos reformistas, que en su angustia
por alcanzar el poder, pierden la perspectiva del movimiento
global y total de la realidad guatemalteca y se convierten en
simples instrumentos de los grupos dominantes, que los
usan para legitimizar los procesos electorales, o para dividir
los esfuerzos de quienes participan en el campo de la
izquierda.
El esquema anterior, que a grandes rasgos se describe,
obliga a la izquierda a plantearse nuevas estrategias y nuevas
tácticas, para ir avanzando paso a paso, en el camino de la
revolución. Los hechos han ido demostrando tal verdad,
se han planteado todas las estrategias y en todas, hasta el
momento, se ha fracasado, pero la experiencia se ha ido
106
recogiendo y hoy el mOVImIento obrero guatemalteco, a pesar de la cruel represión en su
recogiendo y hoy el mOVImIento obrero guatemalteco, a
pesar de la cruel represión en su contra, está de pie. El sec-
tarismo de la izquierda que existió hasta los últimos meses,
comienza a romperse y ha logrado que por primera vez en
la historia política del país, se plantee la posibilidad de un
Frente de la Izquierda, en donde estén representados todos
los sectores que la componen.
El Frente Democrático contra la Represión, máximo
organismo de oposición en estos momentos y en el cual se
encuentran representadas más de 160 organizaciones, inclu-
yendo dentro de ellas a dos partidos políticos: El Frente
Unido de la Revoluciór. ,FUR) y al Partido Socialista Demo-
crático (PSD), significa el mejor paso que se ha dado para
crear la unidad de todos los sectores de izquierda, en la bús-
queda por la democratización. Este frente significa la posibi-
lidad de encontrar, en conjunto una salida frente a veinticinco
años de oscurantismo y represión.
Alberto Fuentes Mohr señalaba que:
"El socialismo democrático tiene como objetivo fun-
dameutal la realización y afianzamiento constante de
una democracia política, económica y social. Para
adelantar sus propósitos emplea los instrumentos que,
de acuerdo con la realidad de cada país, conduzcan a
distintos grados de transformación de la sociedad ca-
pitalista o a su sl,lstitución total por un sistema socia-
lista".26
El Frente Democrático contra la Represión significa la
posibilidad de encontrar en conjunto una salida democrá-
26. Fuentes Mohr, Alberto. Posibilidades:y limitaciones ilk.
lógicas de alianzas políticas entre los SOCialistas democráticos
de los países de América Latina con otras agrupaciones políti-
cas. Costa Rica, 23 de julio de 1978, pág. 1. Mimeografiado.
107
tica, siempre y cuando las fuerzas políticas al interior del país, coincidan en ella y
tica, siempre y cuando las fuerzas políticas al interior del
país, coincidan en ella y cons~deren, dentro de una estra-
tegia diferente, la necesidad del paso en el camino al socia-
lismo, por un Estado democrático que permita ir creando
las condiciones necesarias para resolver los problemas inme-
diatos y generar un tipo de contradicciones que logre en-
contrar la estrategia que conduzca al objetivo final.
Es importante dejar anotado que en la encrucijada gua-
temalteca, la flexibilidad táctica, en el alcance de los obje-
tivos, debe tenerse presente . El sectarismo y la división de
la izquierda, únicamente favorecen a los grupos de poder.
Frente a los grupos dominantes estrechamente unidos,
no debemos ceder ningún campo de lucha, ya que ello úni-
camente permite que los mismos sigan usufructuando el
poder político y económico a costa del movimiento obrero
y popular, que es el que paga el costo social de la prepoten-
cia de las burguesías latinoamericanas, tal como se está
viendo y viviendo en Guatemala, en esta sangrienta coyun-
tura histórica.
108
GUATEMALA: 1954-1957 LA REACCION, AL PODER· l. LA NUEVA ALIANZA DE CLASES La derrota de
GUATEMALA: 1954-1957
LA REACCION, AL PODER·
l. LA NUEVA ALIANZA
DE CLASES
La derrota de la Revolución de Octubre, significó la re-
composición de una vieja alianza de clases, caracterizada
por el reencuentro en el poder de los aliados oligárquicos, * *
que impuso, dada la diferencia del momento histórico en
que se produce , una nueva dominación ideológica y política
en el país.
• Publicado en
Costa Rica.
Revista Polémica,
No.
4-5.
ICADIS, San José
Octubre de 1982.
•• La vieja alianza estuvo formada por el grupo terrataniente cafe-
talero, los agro-exportadores (nacionales, alemanes y al final
fundamentalmente norteamericanos) y los intereses norteameri-
canos (United Fruit Company, Ferrocarriles Internacionales de
Centroamérica, la empresa eléctrica).
El nuevo régimen está marcado por los diez años de vida democrática que caracterizaron al
El nuevo régimen está marcado por los diez años de vida
democrática que caracterizaron al proceso revolucionario, y
que conmovieron los cimientos del viejo Estado Oligárquico,
generando una forma de pensamiento que impactó y educó
a diferentes grupos sociales durante ese período; o sea, que
el reencuentro de la vieja alianza oligárquica se produce en
un momento histórico cualitativamente diferente, dentro de
un contexto económico, social, político e internacional que
impide el retorno al viejo orden. Por ello, los nuevos gober-
nantes adaptan el viejo pensamiento al
nuevo estado de cosas ,
soportando la presencia, a veces incómoda de nuevos grupos
económico-sociales, que se habían desarrollado en el período
anterior, así como un pensamiento Inserto en las clases
dominadas, que resiste, estoicamente, la nueva avalancha
represiva y el nuevo proyecto económico y político, que
caracterizará al régimen desde 1954 hasta la fecha.
La nueva alianza está constituida fundamentalmente
por la burguesía terrateniente (con sus variantes internas,
pero hegemonizada por los grupos tradicionales)* y por los
representantes de los intereses norteamericanos. Alrededor
de estos dos elementos se cohesionan las otras fracciones de
la burguesía, y los grupos pequeño-burgueses y sectores
medios no revolucionarios.
La alianza oligárquica, que fue desarticulada por el
triunfo de la Revolución, pretendió unificarse a lo largo del
período revolucionario, habiendo intentado, en múltiples
• Es importante señalar que, durante el período revolucionario, se
produce un mayor desarrollo capitalista en el agro, surgiendo,
por ejemplo, el cultivo del algodón y desarrollándose de mejor
manera el cultivo de la caña de azúcar, lo que permite la conso-
lidación de nuevos grupos sociales terratenientes y la aparición
de un proletariado agrícola.
110
ocasiones, retomar el control del gobierno. Recuérdense, por ejemplo, los veintiocho intentos de golpe de
ocasiones, retomar el control del gobierno. Recuérdense,
por ejemplo, los veintiocho intentos de golpe de Estado que
se produjeron en el período arevalista y también , posterior-
mente, con Arbenz.
En el período arevalista, la oligarquía fue excluida del
control
hegemónico , en la dirección de la sociedad, y luego,
con Arbenz, de su presencia en el seno del bloque en el
poder. Sólo así fue posible avanzar en los cambios impulsa-
dos por la revolución .
Su oposición a nivel político se encuadró dentro de las
organizaciones puramente económicas - como la Asociación
General de Agricultores-; en el seno de la iglesia católica,
que jugó Uf, papel trascendental en el proceso de cohesión
de la oposición al régimen; y a través de varias organizacio-
nes políticas, entre las que vale la pena destacar al Partido
de Unificación Anticomunista y algunos sectores del Frente
Popular Libertador que se organizaron alrededor de Mario
Méndez Montenegro, "quien a raíz de la muerte de Javier
Arana,· se dedicó a conspirar por su cuenta". 1
El proceso de articulación de la reacción se inicia en la
campaña política de 1949-50 , cuando se organizan , para
impedir el triunfo del arbencismo , y
la continuación del
proyecto revolucionario. "Arbenz era apoyado por el pro-
letariado organizado, el campesinado y los grupos más radi-
cales de las capas medias, los partidos Acción Revolucionaria
(PAR) y de la Revolución Guatemalteca (PRG)".2
• Javier Arana murió siendo el Jefe del Estado Mayor del Ejército ,
cuando transportaba armas.
Defensa.
Jacobo Arbenz era el Ministro de la
1 . PoUtica y Socil.' dad.
IIPS , Escuela de Ciencia Política, USAC.
Guatemala : abril 1978, pág. 2l.
2
.
Ibidl' 11I, pág. 20 .
111
El triunfo del arbencismo provoca el primer intento de rebelión militar: "Al fracasar en las
El triunfo del arbencismo provoca el primer intento de
rebelión militar:
"Al fracasar en las urnas electorales, la reacción opo-
sitora recurrió al procedimiento tradicional de la
conspiración y el golpe armado . La oferta fue acep-
tada por el teniente coronel Castillo Armas, quien al
mando de un grupo de civiles -entre ellos Mario
Méndez Montenegro* y seguidores del FPL ** - Y mili-
tares, intenta tomar la base militar de La Aurora, el
5 de noviembre del mismo año" .3
El hecho anterior demuestra el rumbo que iba tomando
la reacción y el proceso de consolidación que se estaba dando .
" En
marzo de 1953, se dio otro intento de insurrec-
ción armada anticomunista. Como resultado, fueron
capturados, entre otros, los universitarios Mario
Sandoval Alarcón y Osear Cobos Castillo, quienes
estuvieron encarcelados 15 meses. Otras personas
tuvieron que salir al exilio, probablemente por sus
conexiones con el intento fallido: el Lic. Juan Córdoba
Cerna, abogado de la United Fruit Company (UFCO);
el licenciado Valladares y Aycinena, pertenecientes a
una de las familias de postrimerías de la colonia
,, 4
En 1954, en la reunión de Caracas, donde se conoció la
propuesta norteamericana contra Guatemala, estuvo presente
una delegación anticomunista guatemalteca, y, el 27 Y 30
de mayo de ese mismo año, ya en las postrimerías del pe-
ríodo revolucionario, otra fuerte delegación asistió al Primer
Congreso contra la Intervención Soviética en América
Latina, celebrado en México.
••
Mario Méndez Montenegro, será posteriormente el fundador del
Partido Revolucionario (PR), en 1957.
Frente l'opular Libertador
3.
Ibídem, pág. 23.
4.
Ibldem,
pág.
23 .
112
Los reaccionarios guatemaltecos se movilizaban: "formaron, el 20· de mayo del mismo año, el Comité
Los reaccionarios guatemaltecos se movilizaban:
"formaron, el 20· de mayo del mismo año, el Comité
Coordinador Anticomunista, que coordinó varios
frentes y organizaciones de exiliados anticomunistas
en Honduras, México y El Salvador, así como un frente
en Guatemala. En este frente interno, estaban consi-
deradas las siguientes organizaciones: Comité de Estu-
diantes Universitarios Anticomunistas (CEUA), Partido
Unificación Anticomunista (PUA), Comité de Obreros
Anticomunista (COA), Comité de Locatarias Antico-
munistas (CLA), Comité de Estudiantes de Post-Primaria
(CEPP), Asociación de Madres-Cristianas (AMC), Aso-
ciación General de Agricultores (AGA), Cámara de
Comercio e Industria (CCI), Partido Unificación Demo-
crática (PUD), Asociación Cristiana de Hombres y
Mujeres, comités departamentales, subcomités regio-
nales y filiales" .5
Todos estos movimientos buscaban crear una fachada
de OposlclOn anticomunista, para justificar la invasión
militar, que se preparaba desde Honduras.
Estos movimientos muestran la consolidación y el
inicio del proyecto reaccionario , impulsado por la burguesía
terrateniente y los intereses norteamericanos, que coordi-
naban la acción en contra del proceso revolucionario. *
El proceso rae unificación política de los grupos domi-
nantes y sus aliados, así como la justificación ideológica de
su proyecto, carrera a cargo de la iglesia católica, que asume
una clara oposición política en contra del gobierno, llamando
abiertamente a la rebelión.
5. Ibidem, pág. 24.
• Es importante señalar que la "Operación Guatemala" implicó la
participación directa del Gobierno norteamericano.
Ver Jonas
Susanne : Guatemala: plan piloto para el continente. San José,
EDUCA, 1981.
113
Este trabajo se realiza: a) contra el proyecto de ley de Reforma Agraria, a través
Este trabajo se realiza: a) contra el proyecto de ley de
Reforma Agraria, a través de los periódicos católicos Acción
Social Cristiana y Verbum; b) por intermedio de la partici-
pación directa de la jerarquía eclesiástica, representada por
el Arzobispo Mariano Rossell y Arellano, que impulsa movi-
lizaciones de masas, a través de la manipulación de la creencia
religiosa, cvmo, por ejemplo, las procesiones que se realiza-
ron en el oriente del país, con la imagen del Cristo de Esqui-
pulas, que fue paseado por diferentes pueblos, por los que
entraría luego la invasión militar; y c) a través de la toma
pública de posiciones políticas contrarrevolucionarias:
"El Arzobispo Mariano Rossell y Arellano, jerarca
principal de la Iglesia Católica en Guatemala, tuvo una
participación destacada en esta campaña anticomu-
nÍsta.
Aún no había concluido la peregrinación,
cuando, el 4 de abril de 1954, el Arzobispo Rossell y
Arelhno emitió la carta pastoral Sobre los Avances
del Comunismo en Guatemala, en la cual advierte que,
ya desde 1946, había dado la voz de alarma con res-
pecto a la infiltración del comunismo en Guatemala y
cómo éste ha difundido sus ideas, fomentando la lucha
de clases y ofreciendo una falsa redención, y cómo la
iglesia ha propugnado por una justicia social, que
complementada con la caridad cristiana, ofrece genui-
nas reivindicacIones sociales al proletariado r al
campesinado". 6
La Revolución de Octubre no logró evitar la hegemonía
que los sectores terrateniente e imperialista ejercieron sobre
la totalidad de la clase dominante y sus aliados. La Revolu-
ción de Octubre fracasó en su política de alianzas, como lo
reconoció años más tarde el Partido Guatemalteco del Tra-
bajo, en su III Congreso:
6. Ibidem, pág. 24.
114
" b) No elaboramos ni aplicamos una politica orien- tada a ganar a la burguesía
"
b) No elaboramos ni aplicamos una politica orien-
tada a ganar a la burguesía nacional para la lucha
antifeudal y antiimperialista. Esta tarea era y es
difícil, dada la fuerte influencia que sobre nuestra
débilmente formada burguesía nacional ejerce, prin-
cipalmente, el imperialismo norteamericano; al '
entrelazamiento de muchos intereses de la burguesía
nacional guatemalteca con los imperialistas y los
terratenientes semifeudales, etc".7
El problema era mucho más profundo, e implicaba, por
un lado, una política de alianzas amplia y flexible, que
permitiera consolidar un bloque de fuerzas sociales, para
aislar a los enemigos de la revolución e impedir el embate
ideológico del anticomunismo; pero, además, se produjo
una falta de visión de los dirigentes de la revolución, que no
pudieron atraet: ni neutralizar a la iglesia católica, institución
fundamental, en un país atrasado e ideolizado por más de
cien años de presencia religiosa. En otras palabras, si bien
se avanzó en el rompimiento del pensamiento oligárquico,
como lo demostraron los hechos posteriores, no se logró
romper el bloque intelectual tradicional, en el que la iglesia
católica era el pivote fundamental. Este bloque intelectual
tradicional será el que retome el control ideológico del
Estado, al servicio de la nueva alianza de clases, que ocup<lrá
el Palacio Nacional a partir de 1954.
La fuerza del discurso anticomunista no sólo se en-
contraba en la voz de la Asociación de Agricultores de
Guatemala (AGA), ni tampoco únicamente en la de Monseñor
Rossell y Arellano. Aunque ambas fuerzas, totalmente uni-
ficadas, eran de por sí poderosas, su fuerza política radicó
7. Alvarado
Arellano,
Huberto.
Apuntes para la Historia del
Partido Guatemalteco del Trabajo.
Mimeografiado, pág. 49.
115
en el respaldo y apoyo del Gobierno de los Estados Unidos, como lo reconoció el
en el respaldo y apoyo del Gobierno de los Estados Unidos,
como lo reconoció el Presidente
Eisenhower :
"Hubo una época en que estuvimos en una situación
muy desesperada, o, al menos, creímos quc lo cra, en
Centroamérica, y tuvimos que deshaccrnos de un go-
bierno comunista
,,8
Probablemente, sin e! apoyo
de
los
Estados Unidos , la
fuerza de los terratenientes y la iglesia no hubicse podido
alcanzar con éxito la derrota de la Revolución de Octubre,
debido al poco apoyo
prueba en la necesidad
popular con que contó . Esto se com-
de impulsar una invasión desde fuera ,
compuesta por una serie de individuos, incluso no guatemal-
tecos. En otras palabras, por fuerzas mercenarias, quc triun-
faron por la traición de! ejército, y no por su derrota. *
Es obvio
que , cuando el 3 de julio de 1954 ingresó a
Guatemala e! corond Carlos Castillo Armas , detrL d e él se
encontraban los actores principales de
la victoria . El corone!
Castillo Armas era el instrumento más idóneo, a juicio de
los norteamericanos y de los cafetaleros, para emprender
la recomposición de la vieja alianza e iniciar e! proyecto
político reaccionario que éstos impulsaban.
Marginados por la recomposición de la vieja alianza,
quedaban los excluídos: los obreros, los campesinos y la
pequeña burguesía revolucionaria y democrática derrotada,
8.
lonas, Susanne.
"Anatomía de una intervención: la 'liberación
norteamericana ' en Guatemala".
Guat e mala : una Histo ria imn lJ-
diata, pág. 111 .
El ejército nacional fue incluido y hegemonizado por el antico-
munismo, y su participación fue secundaria, aunque determinante.
Adoptó una actitud pasiva, conciliadora con las fuerzas contrarre-
volucionarias, y de falta de decisión en la defensa del gobierno
constitucional. A eso, coadyuvó indiscutiblemente la renuncia
del Presidente Arbenz.
Ll6
que iniciaban, a partir de ese momento, la larga marcha para retomar el poder. Ellos
que iniciaban, a partir de ese momento, la larga marcha para
retomar el poder.
Ellos son los que en 1982 representan la
nueva fuerza y los que encabezan el actual proceso revolu-
cionario de Guatemala.
El rompimiento de la alianza de clases que se dio durante
la época revolucionaria marcará la historia moderna del país.
11. EL REGIMEN POLITICO
La reconstrucción de la vieja alianza se produce durante
los tres años del gobierno encabezado por Castillo Armas,
bajo la dirección ideológica de la burguesía terrateniente,
a partir de un programa coincidente con el de los Estados
Unidos, que se concreta formalmente en las acciones y
políticas que se impulsaron desde el Ejecutivo. El punto
de homogeneidad social no está dado por la existencia de
un dictador, como sucedió en 1944, sino en términos de la,
lucha ideológica contra el "comunismo" como punto de
convergencia. Por eso, es importante señalar que el elemento
unificador ha sido, desde 1954, el anticomunismo, que se
institucionaliza como ideología oficial del Estado guatemal-
teco, desde el triunfo de la contrarrevolución.
El anticomunismo operará como el cemento que man-
tiene la cohesión de la nueva estructura, y como el parámetro
ideológico sobre el cual se construyen las políticas del Estado
durante estos 28 años de dominación reaccionaria.
Bajo la bandera del anticomunismo, se inició la lucha
contra Arbenz, a quien no le perdonaron jamás su amplitud
democrática al permitir el libre juego político, su amplitud
ideológica, la libertad de organización obrera y campesina,
y la inscripción y participación del Partido Comunista en su
117
gobierno. La democracia burguesa fue calificada de comu- nista por la oligarquía, la iglesia y
gobierno. La democracia burguesa fue calificada de comu-
nista por la oligarquía, la iglesia y los Estados Unidos:
"En el llamado Plan de Tegucigalpa, que hizo las veces
de proyecto general de acción, Castillo Armas señaló
repetidas veces que el objetivo primario de su movi-
miento era la desovietización del país. Acabar con la
influencia rusa (sic) y la conspiración internacional en
esta zona fue el propósito declarado de los Estados
Unidos, de la Asociación General de Agricultores, y
de Rossell y Arellano, cómplices todos de cuanto su-
cedió en aquel período" .9
Efectivamente, el llamado Plan de Tegucigalpa* se con-
virtió en el ideario y en el proyecto político y económico
de las fuerzas de la reacción, y sirvió posteriormente como
marco de referencia a la nueva Constitución Política de
1956, tal como lo señala GarcÍa Laguardia, al indicar que
Castillo Armas:
se apresuró a derogar la constitución rev.oluciona-
ria, que fue sustituida por una nueva, en 1956, que re-
cogía las líneas fundamentales del Plan de Tegucigalpa
-oscuro y farragoso documento, que pretendía ser el
marco ideológico del nuevo régimen-, dictada por
una constituyente integrada sin representación de la
oposición y en un ambiente represivo muy cargado". 1 o
"
En
este
cuerpo
constitucional, se institucionaliza el
nuevo pensamiento:
9. Torres Rivas, Edelberto. El Poder Contrarrevolucionario : análisis
del movimiento guerrillero y la contrainsurgencia en Guatemala.
Mimeografiado, págs. 42-43.
10 . GarcÍa Laguardia, Jorge Mario.
Poil'tica y Constitución
en Gua-
temala. Guatemala, Serviprensa Centroamericana, 1977, pág. 32.
El Plan de Tegucigalpa fue suscrito en Tegucigalpa, Honduras, el
24 de diciembre de 1953, por el llamado "Movimiento de Libera-
ción Nacional".
118
"En general, el texto se inspira en el anticomunismo, que aparece en el país como
"En general, el texto se inspira en el anticomunismo,
que aparece en el país como cruzada continental, y
que proporciona a los partidos derechistas la corona-
ción de sus programas autoritarios y una mística de
fuerte arraigo en los erráticos sectores medios" .!!
La institucionalización de esta nueva ideología impli-
cará acciones inmediatas, como la creación del Comité Na-
cional de Defensa contra el Comunismo y la Ley Preventiva
Penal contra el Comunismo, que se convirtieron en los ins-
trumentos legales de la represión.
El Comité de Defensa contra el Comunismo tuvo como
función:
"". durante mucho tiempo , la de organizar la
cacería de
comunistas y simpatizantes, dentro de una definición
latu-sensu, inspirada dentro del ánimo de revancha
imperante . El Comité preparó extensas listas de ciu-
dadanos culpables , catalogó la literatura que debía
ser prohibida, dictaminó contra actividades privadas y
públicas de
la
más variada naturaleza, prohibiéndolas ;
realizó una paciente caza de brujas en la administra-
ción pública, convirtiéndose en ' una
cial". 2
instancia judi-
O sea, que el Comité se convirtió en el censor ideológico
y político de la sociedad. El nuevo tribunal de la
inquisición ,
que velaría por la salud del pensamiento y por la uniformi-
dad del mismo.
La Ley Preventiva Penal era el marco formal de la actua-
ción del Comité , de ahí que se "buscó definir técnicamente
lo que se entendía por
acti vidad subversiva, estableciendo
un repertorio de sanciones para actos anteriormente legíti-
mos , a los que se castigó retroactivamente".! 3
11. Ibidem, pág. 34.
12. Torres Riva s,
Edelberto . Op. cit., pág. 46 .
13 .
lbidem , pág. 46 .
119
La nueva alianza buscaba destruir la concepción ideoló- gica anterior. Esto implicaba educar a la
La nueva alianza buscaba destruir la concepción ideoló-
gica anterior.
Esto implicaba educar a la población dentro
de la nueva forma de pensamiento, por lo que:
"
se suspendieron los programas de alfabetización,
tildados de adoctrinamiento comunista, y se despidió
a cientos de maestros rurales. El gobierno dispuso la
quema y prohibición de libros subversivos, como las
novelas del guatemalteco Miguel Angel Asturias, los
escritos de Arévalo y otros rcvolucionarios, las novelas
dc Dostoievski, y Los Miserables, de Víctor Hugo".14
Se pretendía así un retorno imposible al viejo orden,
pero los diez años de revolución no pudieron scr borrados
del pensamiento de la mayoría. No obstante, se institucio-
nalizó el anticomunismo como la ideología del nuevo Estado,
producto de la forma de pensamiento de la nueva alianza de
clases en el poder.
Al mismo tiempo, el nuevo Estado impulsó la destruc-
ción, por la violencia, de las organizaciones políticas y sindi-
cales, y estableció un régimen altamente represivo, que buscó
eliminar a toda la oposición política y sindical:
"Las primeras medidas fueron la ilegalización dc todos
los partidos políticos y la disolución de la Confedera-
ción General de Trabajadores de Guatemala (CGTG),
y la Confederación Nacional Campesina (CNC), y de
todas las organizaciones juveniks, sindicales y políticas
ligadas de alguna ma!lera. al proceso revolucionario
anterior. El 27 de julio de 1954, es decir, antes de
cumplir el primer mes de gobierno, Castillo Armas
canceló la personería jurídica de las 533 uniones
campesinas
y reformó de inmediato el Código de
Trabajo, suprimiendo las modificaciones introducidas
en 1951. No fue casual que los primeros sindicatos
14. lonas, Susanne. Op. cit., pág. 141.
120
disueltos hayan sido las dos organizaciones obreras de las plantaciones bananeras de la United Fruit
disueltos hayan sido las dos organizaciones obreras de
las plantaciones bananeras de la United Fruit Company;
el STUFCO, de Puerto Barrios, y la STGAG, de Tiqui-
sate".1 S
Lo anterior era
parte de la campaña de persecución
política, que obligó al exilio a miles de guatemaltecos.
De acuerdo con Edelberto Torres:
los primeros meses del gobierno contrarrevolu-
cionario, había más de seis mil presos políticos, y un
número que se llegó a calcular en 50.000 campesinos
"
en
cruzó ilegalmente la frontera, para refugiarse en las re-
giones rurales de Chiapas y Tabasco, en la república
mexicana
El Ministro de Gobernación, Jorge A.
Serrano, reconoció, el 8 de julio de aquel fatídico mes,
que las cárceles estaban repletas de campesinos; y
cinco días después, anunció que más de 4.000 comu-
nistas
estaban detenidos en
las cárceles de todo el
país" .16
La represión impulsada por la reacción marcó un carác-
ter más de la nueva alianza, que no sólo se manejó institu-
cionalmente, sino que alcanzó niveles de venganza privada.
En este contexto, se desarrolla la legitimación del nuevo
r(·gimen. Las primeras medidas de tipo represivo e ideoló-
gico estaban encaminadas a crear las condiciones de una
iegitimidad relativa, que, desde entonces, pretende cubrir
las apariencias, sin preocuparse de conseguir realmente el
consenso de lit sociedad.
El8 de octubre de 1954, se realizó un plebiscito, con el
que se buscó respaldar el reencuentro de la vieja alianza en
el poder, representada por Carlos Castillo Armas:
15.
Torres Rivas, Edelberto.
Op. cit., págs. 38-39.
16.
lbidem, pág. 45.
121
" que obtuvo a su favor e! 98 por ciento de los votos depositados, aunque
"
que obtuvo a su favor e! 98 por ciento de los votos
depositados, aunque debe recordarse que tras esa cifra
se ocultan dos hechos vergonzosos: e! clima de terror
que desde
el 3 de julio de ese año se abatía sobre la
población
y la arbitraria decisión
de suprimir e! voto
de! analfabeto, medida que recortó la ciudadanía polí-
tica en más de un 50 por ciento
1 7
La importancia de señalar este hecho radica en que per-
mite evidenciar la existencia de una constante contradicción
en el régimen político guatemalteco, que se manifiesta, en este
caso, en el, hecho de pretender una legitimación democrática,
que, al mismo tiempo, se niega, y que deviene en la creación
de un sistema político totalmente distorsionado. La reacción,
supuestamente, surge como respuesta a un régimen comu-
nista; lo que significa, dentro de la concepción anticomunista,
totalitarismo y/o dictadura. Sin embargo, lo cierto y con-
tradictorio es que la lucha de la reacción se desarrolló, pre-
cisamente, frente a un régimcn político democrático, que
se caracterizó, desde 1945, por su amplitud política e ideo-
lógica, y por e! ejercicio de! poder sobrc la base del con-
scnso, expresado en las urnas electorales. A contrario sensu
del nuevo que fundamenta su dominio en la exclusión polí-
tica e ideológica, y en la reprcúm.
Esta contradiCCIón estará presente a lo largo de toda la
historia reciente, y dará lugar a las luchas sociales que carac-
terizan la historia contemporánea del país.
El plebiscito fue una muestra de la concepción política
de los nuevos grupos dominantes, que se recoge en toda su
dimensión en la Constitución de 1956, en la que se regla-
menta lo que podríamos denominar un régimen de demo-
17. Ibidem, pág. 72,
122
cracia restringida, caracterizado por las limitaciones ideoló- gicas y de participación política de la oposición.
cracia restringida, caracterizado por las limitaciones ideoló-
gicas y de participación política de la oposición. Esta ley
" mantiene el reconocimiento constitucional de los parti-
dos, pero constitucionaliza las prohibiciones contra los
partidos de orientación
marxista", 1 8 lo que será una tónica
general en los cuerpos constitucionales siguientes, que ha
permitido legalizar la persecusión contra toda oposición al
régimen, se trate de partidos marxistas o no.
Simultáneamente, y en una acción correlativa, se im-
puso ó. los partidos una participación política formal, ali-
neándose dentro de un rígido esquema anticomunista.
Los partidos políticos que surgieron posteriormente
se han colocado así, por principio constitucional, dentro
del esquema anticomunista; aunque, de cualquier modo,
la gran mayoría de ellos respondía, por principios propios,
a esta forma de pensamiento.
Dentro de esta concepción ideológica surgieron los
partidos .que hoy juegan en el espectro electoral. Los que
salieron de este marcu no han logrado nunca una partici-
pación legal, y su lucha se ha visto restringida totalmente.
Este es el caso del Partido de Unificación Revolucionaria
(PUR), de corta duración, del Frente Unido de la Revolu-
ción (FUR) *, y del Partido Socialista Democrático (PSD),
en los años recientes.
El
24 de agosto
de
1955, se inscribió legalmente el
Partido Democracia Cristiana Guatemalteca, que represen-
18.García Laguardia,
Jorge
Mario.
Subversión contrainsurgencia,
pluralismo restringido.
La cuadratura del drculo político cons-
titucional en Guatemala. México, D.F., 1980. Mimeografía,
pág. 12.
• El FUR logró, por fin, ser inscrito legalmente dieciocho años des-
pués de su fundación.
123
taba, en ese momento, de una manera más o m<.:nos directa, la expresión política de
taba, en ese momento, de una manera más o m<.:nos directa,
la expresión política de la iglesia católica:
"Sus fundadores eran hombres de pensamiento con-
servador, participantes activos de la ideología antico-
munista, que predominaba con una gran intensidad en
esos momentos en Guatemala, a raíz de la derrota del
proceso revolucionario en 1954. Esto queda clara-
mente establecido en la declaración de principios que
se presentó ante el registro electoral con motivo de su
solicitud de inscripción como partido político, en
donde señalan que la crisis que sufre actualmente, el
mundo y muy especialmente nuestra patria, se origina
evidentemente en la existencia de un problema social
en que su solución se ha querido buscar en doctrinas
materialistas, socialistas o comunistas". 1 9
En el mismo año se funda el Partido Movimiento Demo-
crático Nacionalista (MDN):
"
de orientación claramente anticomunista. Entre
sus miembros,
encontramos elementos de la oligarquía
terrateniente, como Lic. Mario EfraÍn Nájera Farfán;
abogado de la UFCO y de otros intereses imperialistas,
como el Lic. Juan Córdoba Cerna, Luis Coronado Lira;
y destacados liberacionistas, como Mario Sandoval
Alarcón, Mario López Villatoro, Leonel Sisniega
Otero, Mig.uel Ortiz P::ssarelli y Manolo Villacorta
Vielman".2o
Este partido, denominado en la actualidad Movimiento
de Liberación Nacional (MLN), mantiene, como proyecto
político, el Plan de Tegucigalpa, que, según hemos visto,
1Y.
Solórzano Martínez, Mario. Centroamérica en la Encrucijada.
N~eva Sociedad. No. 54. Caracas: Mayo/Junio de 1981,
pags. 66-67.
20.
Revista Politicay Sociedad.
No. Extraordinario, pág. 45 .
Guatemala: USAC, Abril de 1978,
124
representa el pensamiento de la reacción. Surgen, además, otras fuerzas políticas de corte anticomunista, que
representa el pensamiento de la reacción.
Surgen, además,
otras fuerzas políticas de corte anticomunista, que no logra-
ron sobrevivir, y muchas de ellas terminaron uniéndose al
MLN.
En este contexto, se realizan las elecciones del 18 de
diciembre de 1955, para elegir diputados y alcaldes :
"
en ellas participan los seis partidos inscritos según
la
Ley Electoral Provisional, recién aprobada por la
Asamblea Constituyente: El Partido Liberación
Anticomunista de Guatemala (PLAG), inscrito con
7.000 afiliados; el Movimiento Democrático Naciona-
lista (MDN), con 17.524; el Partido de Unificación
Anticomunista (PUA) con 5.000; la Asociación Nacio-
nal Democrática (ANDE) con 5.000; la Democracia
Cristiana (OC) con 5.000 y el PlACO con 15.000. En
esta oportunidad los partidos MDN, OC, PLN Y PUA
se unen en la Alianza Nacional Electoral, con el pro-
pósito de unificar los esfuerzos anticomunistas para
llevar a cabo el Plan de Tegucigalpa y hacerle frente
a otros partidos y grupos también anticomunistas
como el Frente Anticomunista Nacional (FAN) cuyo
máximo dirigente era Leonel Sisniega Otero, quien
se hab ía separado del MDN". 2 1
La cita anterior muestra claramente el juego político
limitado que se establece en Guatemala a partir de ese
momento. El proceso electoral, el juego de partidos y el
recambio del poder operan entre los estrechos márgenes de
una democracia restringida, que, bajo una concepción anti-
comunista, pretende únicamente la legitimación corporativa
y la discusión interna de los grupos de poder, montados
sobre un escenario nacional, sin preocuparse en absoluto de
la legitimación popular.
21. Op.
cit. , pág.
32.
125
Como se puede deducir de este análisis, el juego polí- tico, en esta primera etapa,
Como se puede deducir de este análisis, el juego polí-
tico, en esta primera etapa, se realiza con la presencia de un
liderazgo civil que se mantiene hasta 1963, cuando el ejército
irrumpe en el escenario político, convirtiéndose en el com-
ponente fundamental del nuevo modelo.
El ejército quedó derrotado moralmente por los invaso-
res . El hecho de haber transado, en vez de defender la cons-
titucionalidad, lo marcó, en términos institucionales , y lo
colocó en un papel secundario dentro del nuevo régimen . A
pesar de que el período se caracteriza por una gran inestabi-
lidad, producto del reacomodo de fuerzas en el nuevo bloque,
el ejército permanece en la sombra, y no se manifiesta. Está
señalado por el dedo acusador de las mayorías, quc pensaron
que jugarían un papel diferente.
Institucionalmente, mantuvo esta actitud; pero se sus-
citó una serie de actos de rebelión interna, que sirvieron
para realizar las purgas necesarias. La primera de ellas se
produce el 2 de agosto de 1954, cuando "un grupo de altos
oficiales, descontentos con la existencia y abusos del llamado
ejército de liberación
~e :<
vantaron
en armas junto a los
estudiantes de la escuela militar (Escuela Politécnica)" .22
Este
primer intento, que tu vo gran trascendencia , en el sen -
tido del éxito alcanzado, fue derrotado porque carecía de
un proyecto coherente y de respaldo institucional. La
intervención, nuevamente , de Rossell y Arellano convirtió
el levantamiento en un simple incidente.
22. Torres Rivas, Edelberto.
Op. cit., pág. 72.
126
El segundo intento se produce el 20 de enero de 1955 , cuando: " fue
El segundo intento se produce el 20 de enero de 1955 ,
cuando:
" fue
descubierto y abordado un asalto a la base de
la Fuerza Aérea, encabezado por el Coronel Cosenza.
En esta conspiración, participaron varios oficiales de
alta graduación, incluyendo al general Ydígoras
Fuentes. La Conspiración de Enero fue ocasión para
una segunda depuración política en las filas del ejér-
cito, habiendo sido asesinados dos oficiales y varios
civiles, y llevados a la cárcel nueve miembros de la
oposición democrática".2 3
El 31 de diciembre de 1955: "
se pruduce un intento
civil-militar de apoderarse de la ba.se de La Aurora,
estando comprometido en el plan el Coronel Ernesto
Nierderheitmann, Jefe del Estado Mayor del ejército,,24 y
por último, el 25 de junio de 1957, "se frustra otro intento
de tomar por sorpresa la base militar del Puerto de San
José, encabezado por el político derechista Mario Mendez
Montenegro".25
Estos intentos no deben inscribirse dentro de una res-
puesta revolucionaria del ejército, sino, más bien dentro del
marco de la lucha interna que sostuvieron entre sí los grupos
dominantes y el sentimiento popular antiliberacionista, que
surgió a causa de la derrota, a pesar de que ideológicamente
el ejército ha venido réspondiendo, desde 1954, a la tesis
del anticomunismo.
23. lbidem, pág. 73.
24. lbidem,
pág. 73 .
25. lbidem, pág. 74.
127
111. LA CONTRARREFORMA IDEOLOGICA Por último, es necesario definir cuál era el proyecto económico-social de
111. LA CONTRARREFORMA
IDEOLOGICA
Por último,
es necesario definir cuál era el proyecto
económico-social de la nueva alianza:
"Una reforma intelectual y moral no puede dejar rle
estar ligada a un programa de reforma económica, o
mejor, el programa de reforma económica es precisa-
mente la manera concreta de presentarse de toda
reforma intelectual
y moral". 26
Aunque el nuevo bloque histórico no puede calificarse
de reformista en sentido positivo, opera de igual manera, ya
que los grupos sociales que toman el poder político del Es-
tado tienen su propio proyecto económico: el de la contrarre-
forma. Se reimplanta ahora el viejo modelo de desarrollo
capitalista, sustentado en el lati-minifundio, que el período
revolucionario había pretendido superar; de este modo, el
desarrollo económico del país avanzó con un paso mucho
más lento y en condiciones de total dependencia.
El proyecto económico de la nueva alianza se resume
en dos grandes políticas : La reimplantación de la vía de
desarrollo capitalista, basada en el latifundio, que significó
la supresión de la reforma agraria; y la profundización de
la dependencia, como consecuencia del rompimiento de la
política nacionalista.
Es lógico suponer que, al ser la burguesía terrateniente
un elemento fundamental de la alianza, su primera exigencia
estuviese dirigida a la reimplantación del sistema anterior a
la revolución; en otras palabras, que se acabara con el pro-
26.
Gramsci, Antonio.
Maquiavelo y
Lenin.
México: Editorial
Diógenes S.A., 1972, pág. 20.
128
yecto de reforma agraria. De igual manera, una de las exi- gencias del imperialismo era
yecto de reforma agraria. De igual manera, una de las exi-
gencias del imperialismo era la devolución de las tierras de
la United Fruit Company, que habían sido expropiadas por
el Decreto 900.
Esta era la ganancia económica. del~triunfo político de
la reacción.
Pero el problema radica en el proyecto eco-
nómico que impulsaban las nuevas fuerzas políticas, y que
permanecen hasta el momento.
Por ello, es necesario pun-
tualizar algu.nos hechos, para completar los elementos del
modelo de dominación que, impulsado por Castillo Armas,
corno representante de esos intereses, sentó las bases de la
historia reciente.
El pensamiento de los nueVos grupos dominantes se
refleja claramente en la nota del Secretario General del Con-
sejo de Planificación Económica, dirigida al Presidente de
ese organismo, el 20 de diciembre de 1955, con ocasión de
la entrega del Plan de Desarrollo 1955-1960, en la que se
señala:
"Se tiene la convicción de que, sin el concurso de la
iniciativa privada, los presentés lineamientos del desa-
rrollo económico nacional no lograrán a plenitud los
objetiVOs que se persiguen, en tal medida que podría
derivar en un resultado pobre, calificado casi tie fra-
caso. De ahí, que sea absolutamente indispensable
estimular, hasta donde lo permitan las posibilidades
del Estado, el incremento de la productividad de la
producción actual y la formación de nuevas empresas
privadas".27
Esta es la doctrina que impregna el contenido de dicho
plan de desarrollo, y sienta las bases de la estrategia guber-
27.
Plan de Desarrollo Económico de Guatemala 1955-1960.
Se-
gunda Edición.
Guatemala, C.A., 1957, pág. 160.
129
namental en el campo económico; de ahí, se derivarán las concepciones respecto al problema de
namental en el campo económico; de ahí, se derivarán las
concepciones respecto al problema de la tierra y respecto a
la penetración del capital extranjero, que llega precedido
del envío de una serie de intelectuales extranjeros, que pla-
nifican a su antojo la nueva política gubernamental."
En noviembre de 1954, se creó el Consejo Nacional de
Planificación Económica (CNPE), "dotado de personal ex-
perto y con la colaboración de distintas dependencias del
Estado, de especialistas proporcionados por el Banco Mun-
dial y otros organismos internacionales y extranjeros". 28
Estos últimos se encargaron de elaborar el plan de desarrollo ,
tal como lo confirma Susanne Jonas:
"Aunque las versiones oficiales pretenden que el
CNPE redactó el Plan Quinquenal 1955-1960 con
ayuda de asesores extranjeros, en realidad - como el
primer director del Secretariado del CNPE reconoció
ante mí en una entrevista- el autor intelectual del
plan fue David Gordon, representante del Banco
Mundial de Guatemala. Se basaba considerablemente
en el Informe del Banco Mundial de 1950 (que Arbenz
hab ía pasado por alto")". 2 9
El nuevo plan no pudo bbviar el reconocimiento de la
realidad existente en el agro, y reconoció la existencia del
latifundio y del minifundio, seAalando que :
"
para hacer frente a esta situación, la administra-
ción arbencista promulgó el Decreto 900 del Congreso ,
• Aquí se establece claramente la diferencia con el bloque histórico
revolucionario, en términos de las alianzas de clases y de la con-
cepción ideológica que implica este plan de deurrollo.
•• Se refiere a la misión técnica que dirigió el Dr. George E. Britnell,
que estuvo en Guatemala en 1950.
28.Ibidem, pág. 11. (Preámbulo a la lera. edición) .
29.]onas, Susanne.
Escaparate de la Contrarrevolución, Op.
cit.,
pág. 146.
130
mejor conocido por Ley de Reforma Agraria, que a consecuencia de su aplicación demagógica y
mejor conocido por Ley de Reforma Agraria, que a
consecuencia de su aplicación demagógica y anárquica
provocó el caos económico-social del agro guatemal-
teco. El Plan Quinquenal 1955-1960 contiene como
principio básico la necesidad de la reforma agraria,
que desgraciadamente se desprestigió con los desórde-
nes de 1952-54; pero esta vez se trata de desenvolverlo
racionalmente, sin omitir la etapa de los trabajos
preliminares ni los servicios auxiliares que constituyen
la condición sine qua non de una política agraria sen-
sata y eficaz" .3o
La
concepción de
la reforma agraria
castilloarmista,
proponía:
"Para alcanzar los propósitos de los programas de
distribución de tierras, el Estado cuenta con los si-
guientes inmuebles :
a) Los terrenos ociosos propiedades de la nación;
b) las fincas nacionales que sean explotadas en forma
defectuosa o deficiente (lo que implica que no todas
las fincas nacionales);
c) las tierras particulares que adquiera el Estado por
compra o donación; y
d) las grandes extensiones todavía inexplotadas que
constituyen
bienes de la nación". 3 1
El latifundio existente (no productivo) no era tocado
en absoluto, proponiéndose, como medida alterna, la fija-
ción de un período determinado para que las tierras ociosas
pertenecientes a particulares pudieran ser expropiadas.
O sea, qu(' la nueva estrategia, en última instancia, pre-
tendía dejar intacta la estructura de la tenencia de la tierra
en Guatemala.
30 .
Plan Nacional de Desarrollo Económico 1955-1960.
pág. 86.
Op. cit.,
31.
Ibidem, pág. 90.
131
Esta estrategia se regula en la Constitución de 1956, que "protege irrestrictamente la propiedad privada.
Esta estrategia se regula en la Constitución de 1956, que
"protege irrestrictamente la propiedad privada. No le atri-
buye función social (Art. 124), ni prohíbe los latifundios;
autoriza enajenación de bienes nacionales en favor de par-
ticulares (Art. 216), y protege especialmente las inversiones
extranjeras". 3 ¡ Desde otra perspectiva, y en la práctica,
Castillo Armas dejó sin efecto todas las medidas legales que
se habían tomado respecto a la Reforma Agraria . El Decreto
No. 31 canceló todos los decretos de expropiación de
tierras. Se revocó la Ley de Arrendamientos Forzosos y la
Ley de Reforma Agraria: "Para enero de 1956, el 99.6% de
todas las tierras expropiadas de acuerdo con la ley había
sido devuelta a sus antiguos propietarios, incluso a la UFCO
Se desposeyó a casi todos los beneficiarios de la Ley de Re-
forma Agraria y se disolvió a todas las cooperativas". 3 3
Lo anterior condujo a la liquidación de la vía de
desarrollo capitalista revolucionaria que había impulsado el
gobierno arbencista. El 31 de enero de 1956, plazo que se
fijó para la desocupación de las tierras en rtlanos de los bene-
ficiarios del Decreto 900, únicamente permanecía en las
tierras que ocupaban el 0.4 por ciento de esos beneficiarios.
La estructura de la tierra había vuelto a la situación en
que estaba en 1950, como lo señalan René Arturo Orellana
y otros autores:
"Los resultados de esta involución económica y social
se reflejan en que los mismos problemas que resaltaron
en la información censal de 1950, se encuentran en el
32. Jor~e
Garcia Laguarola,
Mario .
Política y
Constitución
en
Guatemala. Op. cit., pago 34.
33. Brown,
Andrea.
"Tierra de unos cuantos : la propiedad del
campo en Guatemala". Guatemala: una historia inmediata.
Op. cit., pág. 46.
132
censo agropecuario de 1964. Así, las propiedades me- nores de una caballería constituyen el 98
censo agropecuario de 1964. Así, las propiedades me-
nores de una caballería constituyen el 98 por ciento
del total de las explotaciones agrícolas y concentran
únicamente el 37.4 por ciento de la superficie en fin-
cas; en tanto que el 2 por ciento restante (mayores de
una caballería) concentra el 62.6 por ciento de la su-
perficie mencionada. Las fincas con régimen de pro-
piedad constituyeron el 57.8 por ciento del total, en
tanto que el 31. 7 por ciento eran arrendadas,
comuna-
les, en colonato y otras formas simples de tenencia.
Bajo cultivo se en.s:ontraba el 29 .8 por ciento de la
tierra en fincas con un uso más intenso en las propie-
dades pequeñas y un desperdicio del recurso suelo en
las
explotaciones
grandes,
aún mayor que para
1950".'34
Las consecuencias económicas y sociales de estas accio-
nes repercutieron en el mediano plazo y marcan la historia
reciente de Guatemala. Todo esto tiene un significado polí-
tico fundamental: implantó y condujo, desde esta etapa
hasta el momento actual, la polarización política, escin-
diendo a la sociedad guatemalteca, y creando las condiciones
de la violencia presente.
Nuestra historia se caracteriza, entre otras cosas, por la
búsqueda constante de reconstruir la alianza con el campe-
sinado, promovida sobre todo por los partidos reformistas,
dentro de la óptica de un modelo político democrático, que,
de alguna manera, ha sido el sueño de la pequeña burguesía,
y su añoranza por los diez años de revolución; así como el
constante veto de los grupos dominantes a que esto se
realice, sin medir las consecuencias reales y objetivas que el
34. Orellana, René Arturo y otros. "Migraciones internas y Estruc-
tura Agraria: el Caso de Guatemala". ~studios Sociales Cen-
troamericanos. San José, Costa Rica, Septiembre-Diciembre,
1975, Año IV, No. 12, pág. 52.
133
rompImIento implicó para ellos mismos. Mientras se fu e reduciendo, cada vez más, el espacio
rompImIento implicó para ellos mismos. Mientras se fu e
reduciendo, cada vez más, el espacio político para los refor-
mistas, se creó el germen de la revolución, reapareciendo las
condiciones de entendimiento entre los viejos aliados del
período revolucionario -la pequeña burguesía revoluciona-
ria, los obreros y los campesinos-, a través de una lucha
violenta, que ha sido la única capaz de conmover, las estruc-
turas del modelo impuesto en 1954, y que hoy, como ayer,
levante entre otras, las banderas de la democracia, de la
reforma agraria y del anti-imperialismo, con una concepción
mucho más profunda de la nueva sociedad.
El
otro
elemento de la contrarreforma fue el rompi-
miento de la política nacionalista ; o
de la dependencia.
sea , la profundización
La participación de los Estados Unidos en la interven-
ción ha quedado clara y comprobada con la documentación
que hoy se conoce . Su participación conduce no sólo a la
derrota de un gobierno, que había manifestado
-e n plena
guerra fría- su voluntad de independencia, sino también el
impulso de un proyecto económico estructurado de confor-
midad con la mentalidad norteamericana. Como dice Susanne
Jonas en su últin:lO libro, Guatemala se convirtió en un esca-
parate, en el cual, los Estados Unidos han sometido a prueba
una serie de estrategias económicas y políticas. Para el país
líder del mundo occidental, Guatemala configuraba una
situación especial, en vista de que la utilizaron para demos-
trarle al mundo la firmeza de su liderazgo y las bondades
de la sociedad occidental :
"Según manifestó el Vicepresidente Nixon
la meta
del Presidente Castillo Armas, 'hacer en dos años más
por el pueblo que lo que pudieron hacer los comunis-
tas en diez', es (muy) importante . Es el primer caso
134
en la historia en que un gobierno comunista ha sido sustituido por un gobierno libre.
en la historia en que un gobierno comunista ha sido
sustituido por un gobierno libre. El mundo entero
está atento para ver quién lo hace mejor. Si se alcanza
la meta de Castillo Armas, e! comunismo habrá reci-
bido un golpe del que nunca podrá recuperarse en
América" . 35
La activa participación de los Estados Unidos, en e! mon-
taje de la derrota, su deseo de ejemplificar con Guatemala,
crearon las condiciones para que los Estados Unidos impul-
saran una serie de medidas de ayuda hacia el nuevo gobierno.
Pero, además, la concepción de los dirigentes de la con-
trarrevolución de los términos Jel desarrollo económico los
obligó presionar sobre e! gobierno norteamericano, para
conseguir cada vez más ayuca. Lo anterior se refleja clara-
mente en las consideraciones que se hacen en el Plan de
Desarrollo Económico 1955-1960:
"En realidad, la experiencia demuestra que las condi-
ciones que estimulan los ahorros y las inversiones
nacionales y la repatriación de fondos guatemaltecos
depositados en e! exterior, son esencialmente las
mismas que dan aliciente a la inversión de! capital
extranjero. Una política nacional de acoger y atraer
inversiones productivas del exterior debe basarse en
consideraciones similares a las que influyen sobre e!
terrateniente o e! dueño de una fábrica, que viendo la
posibilidad de mejorar su producción y sus ganancias
por medio de nuevas inversiones, gestiona un préstamo
en un banco o busca la participación de un socio para
iograr ese propósito". 36
Este fue e! marco teórico de la nueva inteligencia que,
bajo asesoría de David Gordon, representante residente de!
35.
lonas, Susanne.
Escaparate de la contrarrevolución.
Op. cit.,
pág. 140.
36.
Plan de Desarrollo Económico 1955-1960, pág. 33.
135
Banco Mundial, abría las puertas al ingreso masivo de capital extranjero, creando condiciones de seguridad
Banco Mundial, abría las puertas al ingreso masivo de capital
extranjero, creando condiciones de seguridad y trato prefe-
rencial para dicha inversión.
Frente a estas perspectivas, el Gobierno de los Estados
Unidos y las instituciones financieras internacionales impul-
saron sus programas de ayuda, estableciendo las condiciones
para que éstos pudieran darse; de ahí, que el primer paso ,
como ya lo señalamos, haya sido enviar un cuerpo de exper-
tos, con la misión de estudiar el modelo a seguir: "De un
mínimo de 10 empleados norteamericanos y 18 guatemal-
tecos, en julio de 1954, la misión de ayuda norteamericana
en Guatemala aumentó a 165 personas -94 de ellas ciuda-
danos norteamericanos- para mediados de 1959" .37
Tales expertos se ubicaron en todos y cada uno de los
niveles más importantes del gobierno. Desde David Gordon ,
que dio las ideas del Plan Económico de Desarrollo, hasta
los proyectos de la nueva reforma agraria, y, obviamente,
la administración pública, como se deduce del cuadro nú-
mero 1.
Como se desprende de este cuadro, la asistencia técnica
cubría prácticamente todos los campos de la administración
pública, en funciones no sólo de asesoría, sino prácticamente
de dirección, tal
como lo
señala Susanne Jonas : "Mediante
sus funciones de asesoría y de ayuda, aquellas tres agencias
extranjeras -el Banco Mundial, la Misión de Klein and Saks
y la Administración para la Cooperación Internacional Nor-
teamericana- comenzaron a dirigir el Gobierno guatemal-
teco" .38
37.
Jonas Susanne.
pág. 144.
Escaparate de la contrarrevolución.
Op. cit.,
38.
Ibidem, pág. 145.
136