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SOCIOLOGIA

Origen y desarrollo de la Sociología


La sociología es una ciencia social que estudia, describe, analiza y explica la causalidad
de los procesos propios de la vida en la sociedad; busca comprender las interrelaciones
de los hechos sociales desde una perspectiva histórica; mediante el empleo de métodos
sistemáticos de investigación científica, pretende ubicar el carácter de los conflictos y
los problemas de la sociedad y sus relaciones con los individuos. Con un enfoque
comparativo busca examinar las bases del desarrollo social y las tendencias propias de
las comunidades en su nivel socio-político, económico y cultural. Es una ciencia
relativamente nueva que se desarrolló a mediados del siglo XIX.
La sociología aplica métodos de investigación empíricos, análisis de datos, elaboración
de teorías y valoración lógica de los argumentos del texto. Es la rama del conocimiento
que hace de las relaciones humanas su objeto, aplicando de modo sistemático la razón y
la observación e integrando explicación teórica y verificación empírica.
El terreno de investigación de la sociología es bastante amplio. Puede investigar desde
los motivos por los cuales las personas seleccionan sus parejas hasta las razones de la
desigualdad social en una sociedad.
Conceptos o fenómenos importantes estudiados en la sociología son las normas
sociales, la socialización, la interacción social, la relación social, el poder, la ideología,
las clases sociales, el trabajo, y en general: grupos sociales y control social,
Instituciones sociales (Estado y Familia), estratificación social (clase social y
Desigualdades), cambio en el orden social (población y urbanismo).
La creación de la sociología como disciplina está asociada a los nombres de Henri de
Saint-Simon, Auguste Comte, Karl Marx, Herbert Spencer, Émile Durkheim, George
Simmel, Ferdinand Tönnies, Vilfredo Pareto y Max Weber.
Las perspectivas generalmente usadas son el Interaccionismo simbólico, la Teoría del
conflicto, Teoría funcionalista, la Estructura social y la Teoría de sistema
Los cambios económicos (parte A: el atraso económico.
Condiciones previas a la revolución industrial
El crecimiento de la población española
El sector agrario: las desamortizaciones
Consecuencias sociales y económicas
Condiciones previas a la revolución industrial: España encontrará problemas para acondicionarse a
la revolución industrial tardando muchísimo mas en despegar industrialmente que el resto de Europa. La
fecha de este despegue es inexacta llegando algunos a afirmar que este despegue no se producirá hasta
1960 con la dictadura del general Franco.
El economista Gabriel Tortella nos habla de una situación de estancamiento económico, esto significa
que si bien el crecimiento económico no se ha paralizado (se creará la red ferroviaria, la población
aumentará de 14 a 19 millones de habitantes, las ciudades experimentarán ensanches en su crecimiento
y las industrias siderúrgicas y algodoneras se duplicarán) este crecimiento es mucho menor al de los
países de la Europa del norte, nuestra renta nacional (conjunto de bienes y servicios) crece más
lentamente que el resto de Europa con lo que las diferencias se agudizan con el tiempo.
El propio Gabriel Tortella va a relacionar la situación de España con la de el resto de Europa sacando la
siguiente conclusión: los países del sur de Europa (los mediterráneos) se encuentran en clara inferioridad
económica ante los del norte. La situación de España era compartida por Italia, Grecia y en peor
situación los países que formarán Yugoslavia.
Ante esta situación muchos historiadores y economistas se aventuraron a lanzar hipótesis, ninguna de
ellas puede creerse realmente cierta pero según Max Neber esta diferencia económica podía deberse a
una diferencia religiosa.
Max Neber relaciona la ética del catolicismo (imperante en Europa mediterránea) que predica con una
concepción de la vida sumida en la restricción y no dándole valor a las riquezas. Sin embargo, los países
de la Europa del norte (protestantes) si le dan valor a la riqueza porque para ellos significaba una
“señal” de lo que más tarde será su vida después de la muerte, de ahí que los protestantes tengan más
afán por ganar dinero.
Historiadores católicos desmentían esta hipótesis aludiendo a la condición de protestante de Neber y
dan ejemplos de las ricas ciudades italianas y al próspero país belga de ideología católica. Pese a todo
es la hipótesis más aceptada.
Retornando a la España de entonces son evidentes las lagunas tecnológicas aplicadas a la agricultura,
mientras el norte de Europa aplicaba la tecnología al campo en España se utilizaban métodos
artesanales. Políticamente, la Europa protestante aprovechó la ruptura con la iglesia católica para
liberalizar sus terrenos y repartirlos a campesinos mientras que España continuaba sumida en un
mercado de tierras inmóviles.
España presenta pautas que dificultan el progreso, son peculiaridades como la distribución geográfica de
los recursos (se encuentran en la periferia de España como el carbón asturiano, el hierro vasco o
minerales andaluces), los problemas orográficos (la peculiar orografía española dificulta la construcción
de nuevas infraestructuras de comunicación), la climatología (existen amplias zonas de España con
problemas de recursos hídricos)... en el plano histórico mientras los países colonizaban territorios
favoreciendo su desarrollo el imperio Español está en sus últimos momentos ya que ha perdido toda
colonia excepto Cuba y Puerto Rico.
Todos estos problemas pueden minimizarse realizando una correcta política económica pero en España
la política económica también va a ser errónea.
Durante los años 1856 - 1864 a España van a llegar una gran masa de capitales procedentes del
extranjero. Banca extranjera, comerciantes que se asentarán en la periferia va a crear un capital que irá
destinado a las arcas del estado. Ante las dos opciones existentes (mandarlos al capital social fijo o
utilizarlos en actividades directamente productivas) el estado elegirá enviarlos al capital social fijo y
reinvertirlos en la red ferroviaria.
El objetivo de esta inversión era promover la prosperidad nacional a través del crecimiento haciendo un
desarrollo vía “exceso de capacidad”. Esto significa que el estado pretendía facilitar el crecimiento de la
nación mediante comunicaciones por ferrocarril. Esta medida plantea problemas y como el propio
Gabriel Tortella afirmó son medidas de tipo permisivo que no quitan los obstáculos tradicionales a la
industria esta política implica también el llamado “efecto de conexiones hacia atrás” que fortalece las
industrias vinculadas al ferrocarril (acero, maderas) aunque tuvo ese efecto, no fue beneficioso ya que
ayudó a la exportación de acero extranjero.
El capital del inversor de España es invertido en su mayoría al sector público en forma de bonos,
obligaciones y participaciones. El estado necesita de ese capital para cubrir gastos ya que normalmente
con los impuestos no se sufragan los gastos, así se emiten participaciones en los que particulares actúan
de acreedores del estado. El inversor elige al estado para hacer el préstamo por su fiabilidad y su
estabilidad, su aparato administrativo y una campaña publicitaria que llama al inversor provoca que la
mayoría de los capitales fueran invertidos en el propio estado. Conviene recordar que el estado nunca
quiebra y ofrece máxima seguridad económica. Estos pagarés en el pasado habían sobrevivido con
problemas: particulares cedían sus capitales al estado por un plazo cobrando unos intereses pero cuando
ese plazo vencía estos capitales no podían ser devueltos. El gobierno procedía a la renovación de ese
capital por otro plazo de tiempo eternizándose así la devolución. Gracias a las desamortizaciones, todos
aquellos a los que se le debía dinero cobraron el importe de su inversión en tierras, esa era la manera
del gobierno para avalar esos préstamos. La seguridad que este sistema desprende atrae la atención del
inversor hacia el sector público atrasando así el privado, con datos de aquellas fechas el sector privado
debería ofrecer un rendimiento del 12% para poder competir, ante la imposibilidad de competir las
inversiones en el sector privado van a caer.
A costa del déficit público y de su obsesión con la construcción del ferrocarril el gobierno atrajo la
inversión en masa abandonando a su suerte al sector privado lo que obstaculizará gran parte del
crecimiento económico de la nación.
El crecimiento de la población: En esta época en España se va a llevar a cabo (a la vez que en toda
Europa) la transición demográfica que supondrá un salto del régimen preindustrial (altas natalidades y
mortalidades) al régimen industrial (natalidad y mortalidad bajas).
Se puede observar que en la primera mitad del siglo XIX el crecimiento es rápido y superior al de la
media europea, en 1800 pueblan España 10 millones de personas, en 1857 viven en nuestro país 15,5
millones de personas y ya en 1900 la población pasa a 18,5 millones, la segunda mitad del siglo
realentizará el ritmo de crecimiento siendo esta una fase de emigración que anula el crecimiento
vegetativo.
Este crecimiento es alto ( del 5 y 6 por mil acumulativo anual) pero este crecimiento es interrumpido por
periodos epidémicos, crisis alimentarias... La natalidad es muy alta aunque comenzará un tímido
descenso (en 1859 el 35 por mil y en 1900 el 33,8 por mil) y la mortalidad permanecerá estacionaria en
torno al 28 por mil.
El descenso más sensible de la natalidad tendrá lugar en las zonas más integradas en la economía
industrial (mediterráneo) registrando la menor natalidad en Barcelona, la máxima correspondía a
Extremadura y las dos Castillas de economía eminentemente rural.
La mortalidad va a estar condicionada por elementos exteriores: epidemias, las guerras coloniales y
carlistas, las crisis graves de subsistencia que pese a la existencia del ferrocarril para transporte las
malas cosechas repercutían en la alimentación.
La población sigue las pautas del siglo XVIII que busca la periferia (Asturias, Pais Vasco, Cataluña) que
impulsará una “economía dual” con la periferia integrada en una economía industrial y el centro en una
economía eminentemente agraria.
En cuanto a migraciones, la primera mitad del siglo XIX asiste a migraciones muy suaves desde el
mediterráneo a Francia y Argelia de carácter temporal, aparte las migraciones a América van a ser suaves
hasta que en 1825 se cortan radicalmente por la independencia colonial y una corriente de emigraciones
políticas de carácter temporal a Francia o Inglaterra.
En la segunda mitad del siglo la tendencia cambiará, el desfase económico de ciertas regiones impulsarán
migraciones interiores a través de la red ferroviaria. A Barcelona llegan desde Valencia y Murcia, a
Valencia desde Teruel y Cuenca y a Bilbao procedentes de Navarra. En 1890 un movimiento migratorio
de grandes masas provocarán la migración en bloque del sur al norte de España que beneficiará a las
ciudades y transformará a los campesinos en obreros industriales.
Las migraciones exteriores van a ser calificadas de plaga en la segunda mitad de este siglo en la que la
reducción de población provocada por las migraciones estará patente.
La antes se contemplaban medidas que dificultaban las emigraciones pero los trámites van a ser
flexibilizados quitando muchas de las trabas existentes para la salida de los ciudadanos. Este hecho
provocará que en sólo dos décadas desde 1880 hasta 1900 la cifra de 215.000 habitantes abandonan el
país y esta cifra aumentará a lo largo del siglo.
Los emigrantes se dirigen hacia Argelia que acababa de ser colonizada por el método de insertar
colonias europeas en el país. Muchos españoles emigraron para colonizar Argelia aprovechando los
problemas de población que Francia tenía. Una población francesa escasa y envejecida utiliza los
inmigrantes para su expansión.
Sudamérica (sobre todo Argentina y Brasil) serán el segundo foco de emigración. Estos países tienen una
incalculable riqueza (minas, metales, agricultura) pero encuentran problemas en la falta de población,
para subsanarlos se aplican políticas populacionistas para atraer población y lograr así un máximo
rendimiento de sus condiciones. Estos emigrantes van a partir desde los puertos de la periferia, sería un
error censar como gallegos, asturianos, cántabros o canarios pese a que de estas comunidades son de las
que más emigrantes salen. Estos emigrantes solían proceder del interior de la península que por medio
del ferrocarril accedían a los puertos de la periferia peninsular dónde se inscribían como inmigrantes de
ahí que muchos de ellos fueran censados como nativos de estas comunidades sin serlo realmente.
El sector agrario: las desamortizaciones: La agricultura se encuentra afectada en estos momentos
por una gigantesca operación de compraventa de tierras, el 20% del territorio nacional fue objeto de
comercio y en esas tierras se incluían el 40% de la superficie cultivable y afectaba a la 3ª o 4ª parte
del valor de la superficie respecto al conjunto. Estas operaciones se traducen en una expansión notable
de los cultivos, los propietarios institucionales (ayuntamientos, estado, terratenientes, iglesia...) que no
las trabajaban vendían tierras a particulares, personas físicas que trabajaban esos terrenos con la idea
de obtener beneficios. Aportaban capital, deseo de beneficios y de eficacia que se tradujo en la
obtención de pingües beneficios que antes eran impensables para las mismas tierras.
Es difícil conocer la extensión real de los cultivos pero tomando como referencia la vid y el olivo se
puede conocer parte del desarrollo: el trigo pasa de 2.900.000 hectáreas en 1800 a 5.600.000 hectáreas
en 1850 doblando casi su extensión, la vid evoluciona de 400.000 ha en 1800 a 1.200.000 en 1860 y a
1.450.000 en 1900 al igual que ocurrirá con otros cultivos.
El trigo en la primera mitad de siglo va a recibir la mayor expansión debido al crecimiento de la
población, existe mayor demanda por lo que la rentabilidad de estos productos era casi garantizada pero
desde el gobierno se aplicarán medidas proteccionistas ante la importación de grano convirtiendo el
comercio de cereales en exclusivamente interior. Durante la primera mitad de siglo se registran buenas
cosechas y España será autosuficiente pero a partir de 1860 la superficie de cultivo se reducirá y pese a
la aparición de abonos químicos para los cultivos se sucederán las malas cosechas llegando a la
necesidad de importar.
El olivo español en Andalucía y el bajo Aragón es muy estable comenzando un levísimo despegue a
finales de siglo pero sus especiales condiciones naturales le impiden crecer por la geografía española. Su
comercio responde a los hábitos de consumo: el aceite de oliva es un elemento típico en la alimentación
española y en ibero América con la llegada de los españoles se comenzará a consumir este producto
tímidamente provocando exportaciones.
La vid triplica su extensión hasta 1860 y comienza un avance desde sus zonas típicas hasta el interior,
se incrementan sus rendimientos comenzando a cultivarse como grandes extensiones de altos
beneficios. Poco a poco coge peso económico convirtiéndose en un producto fundamental, comienzan la
instauración de bodegas y la crisis del viñedo francés le dejará en posición estratégica. El viñedo francés
en 1868 es invadido por la filoxera dejando inútil sus plantaciones en un plazo de 10 años por lo que un
producto de máximo consumo en Francia debe ser exportado desde España. Estas ventas permiten que
el viñedo y los vinicultores ganen sumas importantes de dinero y se extienda el cultivo.
En 1879 el mismo problema atacará el viñedo español afectando a toda la comunidad vinícola española
creando una grave crisis económica y social llevando a los campesinos a la desesperación y muchos
deciden emigrar. La reconstrucción de esos viñedos va a ser encargada a los catedráticos de agricultura
de los institutos siendo esta una solución cara sólo al alcance de grandísimos propietarios que
arriesgaran capital sin miedo a arruinarse. Esta solución llegará tarde y mal con lo que el mercado
francés recupera su supremacía.
Una nueva agricultura surge bajo la forma de frutales y cultivos de regadío en la fachada mediterránea
para la exportación (avellanas, almendras, frutas, legumbres, naranjas...) que impulsará la creación de
una industria paralela a esta agricultura, la llamada agroindustria. Industrias conserveras y azucareras
de remolacha que ganarán mayor peso con la pérdida de la colonia de Cuba, principal exportador de
azúcar.
Las desamortizaciones son un conjunto de medidas estatales para liberar tierras acumuladas en “manos
muertas” (no trabajadoras de esas tierras) y lograr venderlas para ponerlas en marcha quedando los
nuevos propietarios libres de trabas.
Esta desamortización tiene como objeto provocar un cambio de la propiedad de los terrenos y a la vez de
su situación jurídica. Hasta ahora la iglesia (la mayor perjudicada en todas las desamortizaciones) poseía
grandes extensiones de terrenos que eran meramente representativas ya que nadie las trabajaba. Las
tierras de la iglesia se nacionalizarán ( o sea, pasarán a ser propiedad del estado) y más tarde serán
ofrecidas al mercado en subasta pública todo ello, como establece el concordato de 1851, a cambio del
sostenimiento económico de la iglesia católica.
Antes de la desamortización como tal (se considera la primera a la de Mendizábal) tienen lugar intentos
infructuosos como la llevada a cabo por Godoy tras la guerra contra Francia o un intento en el trienio
liberal que afectarán a pocas tierras con beneficios casi nulos.
En 1836 con la promulgación de unos decretos comienza la llamada primera desamortización o
desamortización de Mendizábal que, sin embargo había comenzado a gestarse en 1834 con medidas
tales como la devolución de las tierras compradas durante los anteriores intentos de desamortización a
sus compradores. Estas tierras, por ejemplo, la desamortización llevada a cabo por el trienio liberal fue
anulada por Fernando VII dejando a los compradores de esas tierras sin ellas y devolviéndosela a los
desamortizados. Mendizábal las va a devolver a sus compradores.
El estado necesita dinero, el ejército carlista está sitiando Madrid y la invasión es inminente por lo que se
necesita dinero para evitar el triunfo del carlismo, se busca además liberalizar tierras y lo más importante:
la desamortización es una medida que puede hacer popular al estado, cara al público la desamortización
es una oportunidad para el pueblo llano de manera que estos apoyarán al régimen liberal.
La desamortización se alargará en el tiempo con periodos de altibajos, las desamortizaciones son ideas
típicamente progresistas y mientras estos estén en el poder esta avanzará, cuando los moderados
alcancen el poder la detendrán. La regencia de Espartero (1841 - 1843) va a significar el auge de las
desamortizaciones pero el retorno del moderantismo en 1843 la frenará en seco, ocurre igual con
gobiernos de Narváez, O´Donell...
Historiadores contemporáneos señalan que la desamortización ha sido sobre valorada, dejan patente su
importancia pero la reducen mucho. Estos historiadores argumentan que los capitales que se han movido
gracias a esta medida son mucho menores que los movidos por el ferrocarril y que no supuso un cambio
radical como cabría esperar en el campesinado (incluso la situación de estos empeoró). No culpan a la
desamortización de los nuevos latifundios creados tras esta y argumentan que la masa de tierras en
mercado no tuvo tanta importancia.
La desamortización se crea de manera que Mendizábal y sus colaboradores deciden crear el mayor
número de lotes de tierras posibles, así se conseguía que las tierras incluidas fueran pequeñas, baratas y
repartidas. Se constituyen comisiones de agricultores locales en cada ayuntamiento encargados de tasar
las tierras como perfectos conocedores del terreno que son limitándose las acciones del intendente a la
resolución de posibles conflictos o discrepancias.
Se establece un método de pago aplazado de estas tierras que con una entrada del 20% del valor de
compra y en 8 plazos (si se pagaba con títulos de deuda pública) o 16 plazos (si el pago era en metálico).
El estado recibía los bonos de deuda publica por el valor de las tierras y daba por liquidada esa deuda
con el contribuyente, el dinero que obtenía por los pagos en metálico era usado para comprar títulos de
venta en la bolsa e ir reduciendo la deuda.
El acreedor del estado se beneficia al conseguir que su préstamo sea devuelto pero existen “listillos” que
enterados de las operaciones del gobierno acuden a la bolsa (antes de la compra del estado de su
deuda, los títulos de deuda se habían devaluado de manera que se pagaban a la mitad de su valor
nominal) y compran estos títulos a mitad de precio. Con estos títulos se compraban tierras o se cobraban
a su valor real sacándoles un alto rendimiento.
Estos compradores compraban así tierras a valores mucho menores que el real convirtiendo la
desamortización en la panacea de los especuladores, grandes caciques terrenales florecen y prosperan.
Para tratar de evitar las irregularidades en las subastas los grandes lotes de terrenos eran subastados
paralelamente en Madrid y en la capital de provincia a la que pertenecieran y el mejor postor acababa
como propietario. La burguesía Madrileña adinerada ganan la mayoría de esas subastas adquiriendo
gran parte del territorio.
La desamortización, por regiones, deja la zona norte sin casi mercado de tierras ( la iglesia tenía muy
pocos terrenos en el norte, por tanto pocos fueron desamortizados) pero el valle del Guadalquivir
(Andalucía), las dos Castillas y Valencia son blanco de la mayoría de las operaciones. La nobleza no
acudirá a estas subastas, ellos ya eran grandes propietarios y no necesitaban más terrenos dejando el
camino llano a los más beneficiados: las burguesías.
La burguesía local compra los peores lotes, disponían de escaso poder monetario para competir y
compran terrenos pequeños. La burguesía provincial aprovechará la ocasión para comprar lotes
aceptables y formar grandes unidades de producción. La burguesía de Madrid compra los mejores lotes,
los más grandes, prósperos y productivos ganando las más importantes subastas.
El 1 de Mayo de 1855 comienza la llamada segunda desamortización o de Madoz con la llamada ley de
desamortización nacional. El estado y sus propiedades va a ser desamortizadas junto con los bienes que
aún conserva la iglesia. Cuatro años antes se había firmado el Concordato con el vaticano que exige el
detenimiento de las desamortizaciones, este acuerdo es conculcado ante el asombro de la comunidad
cristiana.
Los sistemas de pago serán modificados, ya no se puede pagar con deuda pública, los pagos serán en
metálico en 15 plazos y sufrirá los mismos problemas políticos (progresistas - moderados) que la anterior.
La superficie en venta es mucho mayor y se van a establecer medidas para que los sectores humildes
compren tierras, efectivamente que algunos campesinos compraron tierras pero de nuevo los burgueses
compraron la mayoría de las tierras.
Los campesinos más pobres y los jornaleros son perjudicados al perder los llamados “bienes de propios” o
bienes comunales del ayuntamiento. Estos eran terrenos de propiedad municipal cedidos con el objeto
de su explotación a los más pobres. Estos terrenos son vendidos y sus nuevos propietarios, lógicamente,
restringen su uso. Al final de siglo el estado caerá en la cuenta del daño hecho a este sector e impulsará
medidas para que las tierras comunales no vendidas aún fueran recompradas por los ayuntamientos.
Existe además un perjuicio añadido, la ruina de las haciendas locales al ya no poder explotar sus terrenos
propios (cobraban arrendamietos por ellos) dejan sin sustento algunos servicios municipales con lo que
por primera vez el ayuntamiento se verá obligado a cobrar impuestos municipales para sufragar gastos.
Los habitantes de las pequeñas ciudades, en su mayoría gentes humildes, ven como la desamortización
agrava aún más su situación.
La desamortización de Madoz no fue planteada como una reforma agraria (esta no se dará hasta la
segunda república) y agrava las diferencias sociales entre pueblos ya que hundió economías ya de por sí
deprimidas (gracias a los impuestos) y no provocó los cambios en la estructura de la propiedad agraria
que se esperaban.
Consecuencias sociales y económicas: A lo largo del siglo se acabará definitivamente con la sociedad
estamental del siglo pasado y supondrá la superación del antiguo régimen.
La nobleza asistirá a un proceso que pondrá fin a las vinculaciones de bienes (o de tierras), este proceso
se lleva a cabo a lo largo de las diferentes constituciones desde el antiguo régimen (de 1812 en
adelante). En 1820 se pone fin a las vinculaciones de patrimonio de aquí en dos generaciones, en 1836,
1837 y 1841 estas leyes se refuerzan y definitivamente se prohíben las vinculaciones de tierras y rentas.
Pese a estas intervenciones la nobleza no ve alterado su modo de vida, la vasta extensión de sus
propiedades y de sus negocios les permiten continuar en su estatus. Es representativo que en 1854 de
los 53 mayores contribuyentes de España en materia de tierras, 43 sean nobles.
La iglesia sufre un desmantelamiento institucional y de patrimonio. La iglesia poseía atribuciones
específicas estatales, algunas funciones eran delegadas en la iglesia por parte del estado, así tenían
ciertos poderes sobre, no solo clérigos, sino también laicos. Su sistema fiscal mediante el cobro de
impuestos es más prolífico que el estatal incluso, su enorme patrimonio de terrenos y cultural además del
control sobre algunos jornaleros a su servicio les convierte en una potencia económica. Ese poder se va
reduciendo desde la época napoleónica, en esa época los conventos se reducen a un tercio mediante
medidas favorecedoras de la exclaustración. Esos religiosos que decidieran abandonar los conventos
tendrían el apoyo del gobierno, esto provoca que el estado y la iglesia vayan perdiendo relaciones y se
vayan enfrentando hasta que se recrudecen las discrepancias con motivo de las desamortizaciones. Con
la desamortización la mayoría de las órdenes regulares masculinas (las más ricas en tierras y bienes)
desaparecen mientras que las femeninas, carentes de bienes, sobreviven. Los sacerdotes perdieron parte
de su patrimonio e ingresos pero gracias a las atribuciones que el estado les otorgaba (registro civil...) no
sólo perduran sino que incluso crecen.
Con la caída del sistema estamental surge un nuevo modelo social que sustituirá los rígidos estamentos
por flexibles clases sociales. Esta sociedad surge bajo ideas francesas de libertad, igualdad y propiedad
que deberían ser institucionalizados para llegar a organizarlos, regularlos y adaptarlos a la sociedad. Este
proceso durará años.
El principio de libertad se cierne sobre la libertad de las fuerzas productivas (trabajo, ganancias,
comercio...) como algo libre. Se promulgará la libertad de propiedad y uso de las tierras, libertad de
industria, libertad mercantil (incluía una liberalización de precios para dar pie a la competencia, el
estado renunciaba a poner tasas logrando impulsar el comercio), libertad contractual en acuerdo
bipartito (se liberalizan los contratos de trabajo suponiendo un claro peligro de explotación del
trabajador).
La igualdad tiene un desarrollo parcial, sólo se pide la igualdad jurídica. Todos somos iguales ante la ley.
En las relaciones socio económicas se acepta la desigualdad de condiciones como algo natural.
En cuanto a propiedad, esta lleva siendo desde 1812 declarada inviolable pero en 1837 se fija la
posibilidad de expropiación que en leyes futuras será perfeccionada.
Como consecuencia a estos cambios, cara al mundo la sociedad se presenta como renovadora, flexible,
de movilidad social y sin grandes diferencias entre grupos. En esta nueva sociedad de categorías
sociales se va a dividir según el motor de la sociedad: la agricultura.
El número de arrendatarios disminuirá, por el contrario aumentan los propietarios y los jornaleros. Los
propietarios ganarán peso político y formarán grupos de presión convirtiéndoles sus influencias en la
clase dominante e influyente en la política.
El jornalero cobra por días trabajados y se sitúa en el otro extremo, su situación empeora con el tiempo
rozando ya la esclavitud. Para que una minoría mejore su nivel de vida, la gran mayoría empeoró
ostensiblemente sus condiciones.
El sector secundario (industrial) observa a principios de siglo el fenómeno del empresario- empleado (el
empresario no sólo dirige la empresa sino que trabaja con sus empleados) pero poco a poco el fenómeno
del maquinismo y sus beneficios llevarán al empresario a los despachos y a los trabajadores a la creación
de un movimiento obrero. Estos obreros aún eran pocos y las organizaciones tenían un peso nulo, hasta
final de siglo no entenderemos como tal a proletarios y el moviento obrero.
El sector servicios (terciario) va a estar compuesto por la servidumbre doméstica y los empleados
públicos. De los funcionarios destaca la figura del cesante; funcionario contratado por un gobierno que,
cuando este gobierno que le contrató sale del poder es despedido. Esto ocurrirá con cada cambio de
gobierno llevando cerca del caos al estado.
RESUMEN DEL TEMA: LOS CAMBIOS ECONÓMICOS (PARTE A)
Condiciones previas a la revolución industrial: La situación en estos momentos es calificada de
atraso económico, el crecimiento económico no se ha detenido pero este es menor al de la media
europea. El economista Gabriel Tortella estudiará la situación de España y Europa llegando a la
conclusión de una Europa de dos velocidades: el norte superior a la zona mediterránea. Max Neber
justificará este hecho por la ética católica de los países mediterráneos cuyo espíritu ensalza la vida
restrictiva mientras que la Europa del norte, protestante, si le da valor a la riqueza. Esta teoría será
rebatida por algunos historiadores católicos. En España el atraso tecno-agrícola es evidente, se
utilizaban métodos artesanales y la mayoría de las tierras estaban en manos de la iglesia católica
mientras que en el norte de Europa los bienes de esta ya fueron liberados en su transición al
protestantismo. Además, España presenta pautas que dificultan el progreso: la distribución geográfica de
los recursos (todos en la periferia), la orografía montañosa, la climatología y la progresiva pérdida de
colonias frente a la expansión colonial del resto de Europa que unida a las incorrectas políticas
económicas sumirán a España en una crisis considerable. De 1856 a 1864 una gran masa de capitales
extranjeros llegarán a España por la llegada de gentes poderosas a nuestro país, estos capitales serán
reinvertidos en el ferrocarril. El gobierno veía en el ferrocarril la posibilidad de un desarrollo de España
“vía exceso de capacidad” facilitando las comunicaciones, además se pretendía crear un “efecto de
conexiones hacia atrás” que hiciera crecer los sectores vinculados al ferrocarril pero ese efecto benefició
a la importación de productos. Los inversores españoles deciden invertir en deudas del estado, esas
deudas eran solicitadas para sufragar gastos y los inversores verán en ellas seguridad, fiabilidad y un
aval como las desamortizaciones para invertir en el estado. El sector privado se ve imposible de competir
con el estado y las inversiones en el serán mínimas obstaculizando su desarrollo.
El crecimiento de la población: En esta época tendrá lugar la transición demográfica que supondrá el
cambio del antiguo al moderno régimen demográfico. La primera mitad del siglo XIX registrará un
crecimiento superior al europeo que se realentizará en la segunda mitad por las abundantes migraciones.
La natalidad es muy alta aunque comenzará un tímido descenso, la mortalidad permanecerá estacionaria.
En la segunda mitad de siglo disminuirá la natalidad (sobre todo en las zonas más industrializadas) y la
mortalidad se verá condicionada por elementos exteriores. La población continúa las pautas del siglo XIII
buscando las zonas periféricas creando así una economía dual (la periferia con economía industrial y el
centro con agraria). Durante la primera mitad del siglo los españoles emigrarán a Francia, Argelia y hasta
1825, América pero la segunda mitad de siglo observará un cambio: abundan las migraciones interiores y
en 1890 existirá una migración masiva de sur a norte, las migraciones exteriores se convertirán en plaga
por la facilidad de trámites para salir del país. Los emigrantes se dirigen sobre todo hacia Argelia dónde
los españoles fueron usados por Francia para colonizar este territorio y Sudamérica (Argentina y Brasil),
estos emigrantes partían del centro peninsular que por medio del ferrocarril accedían a la periferia
peninsular y de ahí hacia Argelia y América.
El sector agrario: las desamortizaciones: La agricultura se encuentra afectada por un gran
movimiento de compraventa de tierras que afectará al 20% del territorio nacional traduciéndose esto en
una notable expansión de los cultivos ya que tierras en manos muertas pasaron a propiedad de
particulares. El trigo va a recibir en la primera mitad de siglo la mayor expansión gracias al crecimiento
de la población y las medidas proteccionistas del gobierno. Durante esa primera mitad de siglo se
registrarán buenas cosechas y España fue autosuficiente hasta que en 1860 el comienzo de las malas
cosechas obligará a la importación. El olivo cultivado en Andalucía y el bajo Aragón es muy estable ya
que su consumo responde a los hábitos alimenticios de los españoles. Con las migraciones a América los
españoles instauran sus hábitos y el aceite de oliva es exportado.
La vid triplica su extensión hasta 1860 y comienza un avance desde sus zonas típicas al interior,
comenzando su cultivo como grandes extensiones de altos beneficios. Comenzarán la instauración de
bodegas que unida a la crisis del viñedo francés dejará al viñedo español en situación inmejorable. En
1879 la filoxera atacará nuestro viñedo y cesan las exportaciones a Francia creando una grave crisis
económica y social. Una nueva agricultura surgirá en la fachada mediterránea (frutales y cultivos de
regadío) que impulsará la creación de una industria paralela a esa agricultura (agroindustria). Las
desamortizaciones son un conjunto de medidas para liberar tierras en manos muertas teniendo como
objeto un cambio en la propiedad de los terrenos y de su situación jurídica. Tierras de la iglesia serán
nacionalizadas y posteriormente vendidas a cambio del sostenimiento de la iglesia católica. En 1836
comienza la desamortización de Mendizábal que venía gestándose desde años antes, el estado necesita
dinero para evitar el triunfo del carlismo y aprovechar para liberar tierras y hacer más popular el estado.
La desamortización se alargará en el tiempo con periodos de altibajos provocados por los cambios de
gobierno. Historiadores contemporáneos quitan importancia a la desamortización alegando que los
capitales movidos son menores que los del ferrocarril y que no supuso el cambio radical en el
campesinado. Mendizábal y sus colaboradores crean el mayor número de lotes posibles para reducir su
precio para llegar al alcance de los campesinos. Se crea un sistema de pago aplazado con un 20% de
entrada y 8 o 16 plazos pudiendo pagar en deuda pública en esos 8 plazos. El estado recogía la deuda
pública y con el dinero que ganaba era utilizado para recomprar deuda pero multitud de especuladores
aprovechan la ocasión. La burguesía, la local comprará los peores terrenos y la de Madrid, los mejores
lotes. En 1855 comienza la desamortización de Madoz que incluye tierras estatales y las restantes de la
iglesia violando el concordato de 1851, ahora los pagos serán en metálico en 15 plazos siendo la
superficie de venta mucho mayor. Los campesinos y jornaleros se verán perjudicados por la venta de los
terrenos de bienes “de propios” y la ruina de las haciendas locales por la venta de terrenos teniendo que
cobrar impuestos. La desamortización agravará las diferencias hundiendo economías deprimidas.
Consecuencias sociales y económicas: Significa el fin de la sociedad estamental, los nobles perderán
sus vinculaciones de terrenos y patrimonios pero no perderán valor adquisitivo. La iglesia sufrirá un
desmantelamiento institucional y de patrimonio, se abolen ciertas funciones estatales de la iglesia y sus
cobros impositivos, su poder se va reduciendo poco a poco creando un enfrentamiento con el estado
hasta la desamortización. Los sacerdotes perdieron parte de su patrimonio, órdenes monásticas
masculinas desaparecen...Con la caída del antiguo sistema nace uno nuevo de flexibles clases sociales
bajo los principios de libertad, igualdad y propiedad. Se promulga la libertad de fuerzas productivas, de
propiedad y uso de tierras, industria, mercantil y contractual. La igualdad es limitada a igualdad jurídica
aceptando las desigualdades socioeconómicas y la propiedad será declarada inviolable desde 1812 con
derecho a expropiación. Cara al mundo es una sociedad más flexible y sin grandes diferencias, disminuye
el número de arrendatarios y aumenta el de propietarios y jornaleros. Los propietarios ganarán peso
político mientras los jornaleros rozarán la esclavitud. El sector secundario se irá modernizando y
mecanizando haciéndolo prosperar, sentando las bases de un futuro movimiento obrero mientras el
sector terciario (servicios) se limitaba a la servidumbre y el funcionariado

Max Weber

Maximilian Carl Emil Weber (Érfurt, Alemania, 21 de abril 1864 - Múnich,


14 de junio 1920) fue un filósofo, economista, jurista, historiador, politólogo
y sociólogo alemán, considerado uno de los fundadores del estudio
moderno, antipositivista, de la sociología y la administración pública. Sus
trabajos más importantes se relacionan con la sociología de la religión y el
gobierno, pero también escribió mucho en el campo de la economía. Su
obra más reconocida es el ensayo La ética protestante y el espíritu del
capitalismo, que fue el inicio de un trabajo sobre la sociología de la religión.
Weber argumentó que la religión fue uno de los aspectos más importantes
que influyeron en el desarrollo de las culturas occidental y oriental. En otra
de sus obras famosas, La política como vocación, Weber definió el Estado
como una entidad que posee un monopolio en el uso legítimo de la fuerza,
una definición que fue fundamental en el estudio de la ciencia política
moderna en Occidente. Su teoría fue ampliamente conocida a posteriori
como la Tesis de Weber.

Weber y la política alemana [editar]


En 1917 Weber escribió una serie de artículos de prensa titulados "Parlamento y
Gobierno en una Alemania reconstruida". Estos artículos exigían reformas democráticas
en la Constitución del Imperio Alemán de 1871.
Weber argumentó que los problemas políticos de Alemania se debían esencialmente a
un problema de liderazgo. Otto von Bismarck había creado una constitución que
preservaba su propio poder, pero inhabilitaba a otro líder poderoso para sucederlo. En
enero de 1919, Weber era un miembro fundador del Partido Democrático Alemán.
Por su paradójica utilización en las medidas socializantes tanto de la socialdemocracia
como del nacionalsocialismo, las contribuciones del liberalismo de Max Weber a la
política alemana siguen siendo sujeto de controversia.
Weber dejó la política debido a los conflictos con la derecha en 1919 y 1920, cuando
muchos colegas y estudiantes lo despreciaron por su discurso y posición de izquierda
asumido durante la revolución alemana de 1918 y 1919. En efecto, hubo estudiantes de
derecha que llegaron a realizar protestas frente a su casa.
Weber abogaba por la democracia como una herramienta para elegir líderes fuertes.
Weber veía la democracia como una forma de liderazgo carismático donde la
"demagogia imponía su deseo sobre las masas". Por esta razón, la izquierda europea es
muy crítica con Weber, por "haber preparado el terreno intelectual para la posición de
liderazgo de Adolf Hitler", aunque no intencionadamente.
El firme anti-comunismo de Weber y el reclamo insistente por una política agresiva de
imperialismo alemán le ganó la crítica de la mayoría de los marxistas alemanes. Weber
desilusionó aún más a la izquierda cuando uno de sus estudiantes, Carl Schmitt (1888-
1985), incorporó sus teorías en el corpus de la propaganda legal de los nazis. Las cartas
personales y profesionales de Weber muestran un disgusto considerable por el anti-
semitismo de sus días, por lo que, tomando además en consideración el carácter
antiliberal del corporativismo de Estado y el totalitarismo de partido único, sería dudoso
que Weber hubiera tenido la convicción de apoyar a los nazis, como sí hicieron Oswald
Spengler y Werner Sombart.
En los Estados Unidos, las políticas de Weber son menos conocidas. Sus apologistas
mantienen que la distinción que hacía Weber entre la política (evaluativa por definición)
y ciencia (con "valor-neutral") protegía sus teorías sociológicas de la áspera realpolitik
de sus convicciones personales.
El debate sobre la política de Weber continúa hasta nuestros días.
Logros [editar]
Junto a Karl Marx, Vilfredo Pareto, Ferdinand Tönnies y Émile Durkheim, Max Weber
fue uno de los fundadores de la sociología moderna. Mientras Pareto y Durkheim
trabajaron en la tradición positivista siguiendo los postulados de Auguste Comte, Weber
creó y trabajó en una tradición antipositivista, idealista y hermenéutica, al igual que
Werner Sombart, su amigo y para entonces, el más famoso representante de la
sociología alemana. Estos trabajos iniciaron la revolución antipositivista en las ciencias
sociales, que marcó la diferencia entre éstas y las ciencias naturales, especialmente
debido a las acciones sociales de los hombres. Los primeros trabajos de Weber estaban
relacionados con la sociología industrial, pero son más conocidos sus últimos trabajos
sobre sociología de la religión y sociología del gobierno.
Sociología de la religión [editar]
La obra de Weber sobre sociología de la religión se abre con el ensayo La ética
protestante y el espíritu del capitalismo y continúa con La religión en China:
confucianismo y taoísmo, La religión de India: la sociología del hinduismo y budismo y
Judaísmo antiguo. Su trabajo sobre otras religiones fue interrumpido por su muerte en
1920, quedando pendiente la continuación de los estudios sobre judaísmo antiguo con el
estudio de los salmos, el libro de Jacob, el Talmud, cristianismo temprano e Islam.
Sus tres ideas principales eran: el efecto de las ideas religiosas en las actividades
económicas, la relación entre estratificación social e ideas religiosas, y las
características singulares de la civilización occidental.
Su objetivo era encontrar razones que justificaran la diferencia entre el proceso de
desarrollo de las culturas Occidental y Oriental. En el análisis de sus descubrimientos,
Weber mantuvo que las ideas religiosas puritanas (y más ampliamente, cristianas)
habían tenido un impacto importante en el desarrollo del sistema económico de Europa
y los Estados Unidos, pero destacó que esas no eran las únicas causas del desarrollo.
Entre otras causas que mencionó Weber encontramos el racionalismo en la búsqueda
científica, mezclar observación con matemática, estudio sistemático y jurisprudencia,
sistematización racional de la administración gubernamental, y empresa económica. Al
final, el estudio de la sociología de la religión, de acuerdo con Weber, apenas exploraba
una fase de la emancipación de la magia, ese "desencantamiento del mundo" que él
atribuía como un aspecto distintivo importante de la cultura occidental.
Max Weber, sociólogo alemán del siglo XIX y principios del siglo XX, ejerció
una gran influencia, a veces no reconocida, no solo en la sociología burguesa
contemporánea, sino en la concepción de los principios de administración y de
dirección, y en los autores reconocidos más importantes. Dirigido contra la
teoría marxista de las formaciones económico – sociales, se basa en las
construcciones mentales de “tipo ideal” que no refleja la realidad.
El término burocracia describe determinado tipo de organización social y las
relaciones sociales que supone, en el cual el aspecto jerárquico administrativo
a gran escala es el predominante. Esta corriente de pensamiento, su
interpretación e implantación en la práctica desde finales del siglo XIX ha tenido
y tiene aún en pleno siglo XXI una influencia e importancia trascendental.
Su predecesor y estudioso Weber, M. lo consideró una forma de organización
social, política y económica, que a su juicio constituye el instrumento
fundamental del progreso social en el mundo occidental. Para este autor es un
ejemplo supremo de racionalidad en las relaciones sociales, de manera que
burocracia y eficacia son para él casi sinónimas.
A fuerza de repetirlo y de aplicarlo, las principales características, elaboradas y
constituidas en principios de administración han tenido una influencia en todas
las actividades de la vida, que a diario casi no nos damos cuenta de ello. Pero
donde se hace más evidentes es en las actividades cotidianas, en las
instituciones y empresas.
No cabe dudas que las principales características de la organización
burocrática de Weber tuvieron una influencia en los trabajos de Fayol, H. y en
sus principios, y de conjunto sentaron las bases para que a partir de la década
del 20 del siglo XX se pudiera identificar un “movimiento de la dirección
científica” (Maynard, H. B 1967), y dos – tres décadas después se reconociera
la Dirección como disciplina y profesión (“The Practice of Management”,
Drucker, P. 1954).
Regresemos a las características del as organización burocrática de Weber, y
las ideas que nos interesa subrayar:
• “La organización burocrática se basa en primer lugar en la eficacia de la
autoridad disciplinada formalmente”.
• “Las secciones que componen una organización administrativa actúan dentro
de las respectivas esferas jurisdiccionales que fijan oficialmente su
competencia”.
• “las organizaciones de estas oficinas obedecen al principio de jerarquía y por
ello, cada sección de grado inferior permanece bajo el control y la supervisión
de la sección que se encuentra en el nivel inmediatamente superior en la
escala jerárquica”.
• “Los actos administrativos, las decisiones y cualquier otro tipo de
manifestación de voluntad de contenido normativo asumen una forma escrita y
como tales deben ser archivados”.
No se escapa que se subraya la importancia de los aspectos formales y
normativos, y desde luego de la autoridad y jerarquía y el principio de la unidad
de mando, que queda explícita con Farol.
Los trece principios de administración de Fayol, H. que se expresan en
“Industrial and General Administration” (1908), y que es necesario reseñarlos
brevemente, son:
• División del trabajo
Considerada ley de la naturaleza, el objeto es producir más y mejores
resultados con la misma cantidad de esfuerzo, de manera que el trabajador que
se ocupa de hacer siempre lo mismo, adquiere una destreza, seguridad y
exactitud.
• Autoridad y responsabilidad.
Autoridad es el derecho a mandar y de hacerse obedecer. Se reconoce que un
buen director es aquel que tiene autoridad estatutaria otorgada por el cargo y
también la autoridad personal, resultado de sus conocimientos y cualidades
éticas y morales. No se concibe autoridad sin responsabilidad.
• Disciplina.
Consiste en obedecer y guardar una actitud dentro de los límites fijado por el
convenio entre la empresa y sus empleados.
• Unidad de mando.
Un empleado tiene que recibir instrucciones sobre una operación particular de
un solo hombre, regla que se aplica en todo momento y en todas las
circunstancias.
• Unidad de dirección.
Un director y un plan para todas las operaciones que tengan el mismo objeto es
condición esencial para la unidad de acción, para coordinar los recursos y ver
que los esfuerzos se dirijan al mismo fin.
• Subordinación de los intereses individuales a bien común.
Los intereses de los empleados no deben anteponerse al de la empresa en su
conjunto.
• Remuneración del personal.
Es la recompensa por el trabajo realizado, y debe hacerse sobre una base justa
y equitativa.
• Centralización.
Como la división del trabajo, la centralización es una ley de la naturaleza. Es un
problema de grado, es necesario hallar cuál es el mejor grado de
centralización. Se compara la dirección con el cerebro, y es éste, que se
encuentra en un plano superior, el que trasmite las órdenes que ponen en
movimiento todas las partes del organismo.
• Jerarquía.
Es la serie de cargos que se establece por orden de rango desde la autoridad
suprema hasta el último empleado. El conducto jerárquico es al mismo tiempo
vía de comunicación, y para que la información y las órdenes se trasmitan bien
y se asegure la unidad de mando.
La escalera o puente de Fayol representa las líneas de autoridad y las
relaciones verticales y horizontales que convergen en la cúspide. Explican la
jurisdicción, la coordinación, el examen del trabajo y la división de deberes que
deben existir. No es difícil darnos cuenta que esta escalera ha sido el modelo
para diseñar las estructuras de las empresas y el funcionamiento de las
“organizaciones” hasta nuestros días.
• Orden
Un lugar para cada uno y cada uno en su lugar.
• Equidad
Al personal hay que tratarlo con amistad, y la equidad es el resultado de
combinar la amistad con la justicia, sin excluir la energía ni la firmaza.
• Estabilidad del personal
Un empleado necesita algún tiempo para adaptarse a una nueva función.
• Solidaridad
Hay que desarrollar la armonía y la unión entre el personal.
Los requisitos profesionales son considerados méritos, y los puestos de
jerarquía son ocupados a partir de una selección por promoción.
Críticos no faltaron, señalando la insuficiencia de aspectos ideológicos y
técnicos de una sociedad democrática, maximizando “el ejercicio de un control
imperativo sobre los seres humanos”, al decir del autor. El propio Weber dijo
que se había inspirado en la organización burocrática del estado mayor
prusiano.
Subrayamos brevemente las críticas principales:
• La exageración de la estructura formal tiende s olvidar la importancia de las
relaciones sociales entre las personas, y entre el individuo y el grupo al que
pertenece. Esto influye en todo el sistema motivacional y moral, así como en
las comunicaciones y la propia dirección de las personas.
Deberían pasar algunas décadas hasta los planteamientos behavioristas y los
posteriores desarrollos sobre el comportamiento del último cuarto del siglo XX.
• Consideraciones extremas de la formación y el adiestramiento técnico en
detrimento o disminución de las aptitudes y los factores sociales de las
personas.
• Confianza ilimitada en los reglamentos y los procedimientos rutinarios, en
contraposición a las iniciativas.
• Confianza en las promociones que se basan en el conformismo y la
aceptación rígida de lo establecido según las normas dictadas.
• Insensibilidad a cualquier innovación, a las exigencias de renovación, y
considerar los cambios como situaciones conflictivas que es mejor evitar.
Se puede afirmar que a lo largo de casi un siglo, muchos de estos elementos
se han constituido en valores culturales, y ha pesado y pesa enormemente en
el pensamiento empresarial, analítico, reduccionista y mecanicista, muy alejado
del necesario pensamiento y enfoque sistémico, sin el predominio de la
orientación técnica desde la ejecución del trabajo hasta la concepción y
dirección de los procesos.
El líder del movimiento por la calidad, Deming,E. ha dicho: “El sistema de
dirección que prevalece entre nosotros ha destruido a nuestra gente”. Otro
estudioso de la actualidad, Senge,P.(1992) ha dicho: “Es una ironía que, por
someter el trabajo a la aprobación ajena, las corporaciones creen precisamente
las condiciones que las predestinan a un desempeño mediocre…”.
“Forman legiones las burocracias autoritarias tradicionales que reaccionan
demasiado lentamente para sobrevivir a las transformaciones…” (Ibíd.).
El ser humano no es fijo e inmutable, está en un proceso permanente de
devenir. Si no hay una naturaleza humana predeterminada, tampoco puede
haber procedimientos y normas de actuación predeterminadas e inmutables. La
focalización del conocimiento como “recurso competitivo”, hoy día, para buscar
y desarrollar organizaciones de y en aprendizaje, que hagan de la adaptación y
del cambio paradigmas, no tiene nada que ver con las organizaciones
administrativo-burocráticas.

Materialismo histórico
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El materialismo histórico o concepción materialista de la historia es un marco


teórico para explicar desarrollos y cambios en la historia humana a partir de factores
prácticos, tecnológicos o materiales, en especial el modo de producción y las
limitaciones que éste impone al resto de los aspectos organizativos (aspecto económico,
jurídico, ideológico, político, cultural, etc.). Para el materialismo histórico las
condiciones materiales objetivas son los factores principales de cambio social, jurídico y
político, y es en los factores materiales de ese tipo donde deben buscarse las causas
últimas de los cambios.
Aunque históricamente el materialismo histórico se popularizó en el seno del marxismo,
donde sigue siendo un tema principal, el concepto es anterior a éste y está presente en
antropología, teoría de la historia o sociología, haciendo que el materialismo histórico
englobe a toda una serie de elaboraciones teóricas no necesariamente marxistas.

Contenido
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• 1 Materialismo histórico en el marxismo
○ 1.1 Materialismo histórico y materialismo dialéctico
○ 1.2 Citas de Marx sobre el Materialismo Histórico
○ 1.3 Citas de Engels sobre el Materialismo Histórico
• 2 Materialismo histórico moderno
• 3 Véase también

Materialismo histórico en el marxismo [editar]


A. DEFINICIÓN
El Materialismo es una doctrina según la cual todo lo que existe no está determinado y
se explica por algo superior y previo a lo experimentable y aprehendible empíricamente
(Dios, espíritu, inteligencia del mundo, ideas), sino que está determinado en su ser sólo
por algo material y en su comportamiento sólo por la causalidad eficiente.
"Desde la antigua Grecia con Parménides en el 540 al 470, se definen como fundadores
del materialismo a los mismos fundadores del Atomismo: Leucipo (siglo V a.C.), y
Demócrito (460 – 370 a.C.)". Por ello, el materialismo es tan antiguo como la filosofía:
sus exponentes del siglo XIX lo reexpusieron en el lenguaje de la ciencia
contemporánea y lo expresaron como una concepción del mundo que pone la materia
como primer principio de toda la realidad y considera toda forma y toda energía, lo
mismo que la vida y la conciencia, como derivados de la materia misma.
La materia es entendida como sustancia originaria, único fundamento existencial del
mundo. El materialismo "rechaza todo dualismo de materia y espíritu y lleva a la
negación de Dios". La materia no ha sido creada, es eterna e infinita, su causa hay que
buscarla en ella misma. Es importante destacar que en ningún momento Marx se refirió
a su teoría como "materialismo histórico" y que jamás hace la distinción de éste con el
"materialismo dialéctico". Esta separación resulta de suma importancia para ciertas
corrientes del marxismo actual, que atribuyen esa separación dicotómica a las teorías
propias de la epistemología de la Academia de Ciencias de la URSS; por tanto,
políticamente identificables con el estalinismo. Desde esta óptica, tal dicotomía sería
forzada ya que además de los presupuestos epistemológicos de la ontología materialista
soviética (a la que el italiano Antonio Gramsci se refirió como "Materialismo
Metafísico"), conlleva una visión fragmentaria que niega lo que para una escuela de
filósofos marxistas es lo fundamental en la teoría de Marx, a saber, que es una visión
totalizadora de la historia mediada por la praxis humana cuya única ortodoxia responde
a ser una teoría consciente de su carácter revolucionario y de clase (ver Lukacs,
Historia y conciencia de clase).
La visión de Marx del materialismo histórico, resalta el carácter dinámico de las
relaciones sociales de tal modo que, por ejemplo el capitalismo, resulta una etapa
histórica y por lo tanto transitoria en el desarrollo de la humanidad, y no un sistema
estático o el producto de una evolución "natural" del ser humano.
A partir del análisis que Karl Marx realizó de la historia de la humanidad, desarrolló una
concepción materialista de la historia según la cual los seres humanos cambiaban sus
relaciones de producción y por lo tanto el resto de sus relaciones sociales a medida que
el desarrollo de las fuerzas productivas exigían el paso de un modo de producción a
otro. Los principales modos de producción serían, conceptualmente, el comunismo
primitivo, el despotismo oriental, el esclavismo, el feudalismo y el capitalismo. Sin
embargo, Marx no utiliza estos conceptos más que como guías para el análisis concreto.
Marx concibió el socialismo como la etapa que sobrevendría luego de la superación del
modo de producción capitalista, para luego llegar al ideal comunismo pleno.
Entre otros conceptos importantes del materialismo histórico, Marx desarrolló en
distintas obras los conceptos de: modo de producción, explotación, plusvalor o
plusvalía, crisis cíclicas, sobreproducción, y fetichismo de la mercancía, entre otros.
La proposición clásica del materialismo histórico según palabras del propio Marx, se
encuentra en su Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía de 1859.
Materialismo histórico y materialismo dialéctico [editar]
Frecuentemente se considera al materialismo dialéctico como un término intercambiable
con el de materialismo histórico. Sin embargo, el primero es la formulación adoptada
por Friedrich Engels en la aplicación del método del materialismo histórico a las
ciencias naturales. El desarrollo conceptual del materialismo dialéctico fue continuado
posteriormente por diversos autores leninistas. Esta es una cuestión sujeta a fuertes
discusiones dentro del campo marxista. Para Louis Althusser, por ejemplo, debe
considerarse al materialismo histórico como la ciencia marxista y al materialismo
dialéctico como la filosofía marxista.
Citas de Marx sobre el Materialismo Histórico [editar]
En la producción social de su vida, los hombres contraen determinadas
relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de
producción que corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus
fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de
producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre
la que se levanta la superestructura jurídica y política, y a la que
corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de
producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social,
política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que
determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su
conciencia. Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas
productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las
relaciones de producción existentes, o, lo que no es más que la expresión
jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han
desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas,
estas relaciones se convierten en trabas suyas. Y se abre así una época de
revolución social.

Al cambiar la base económica se revoluciona, más o menos rápidamente, toda la inmensa


superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas revoluciones, hay que distinguir
siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción, y
que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas,
políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en una palabra, las formas ideológicas en que los
hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que
no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí, no podemos juzgar tampoco a estas
épocas de revolución por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta
conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas
productivas sociales y las relaciones de producción. Ninguna formación social desaparece antes
de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen
nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales de su
existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua.
Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues,
bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan o, por
lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización.
Con Friedrich Engels manteníamos un constante intercambio escrito de ideas desde la
publicación de su genial bosquejo sobre la crítica de las categorías económicas (en los Anales
franco-alemanes). Él había llegado por distinto camino (véase su libro La situación de la clase
obrera en Inglaterra) al mismo resultado que yo. Y cuando, en la primavera de 1845 se
estableció también en Bruselas, acordamos contrastar conjuntamente nuestro punto de vista con
el ideológico de la filosofía alemana; en realidad, liquidar cuentas con nuestra conciencia
filosófica anterior. El propósito fue realizado bajo la forma de una crítica de la filosofía
posthegeliana [y titulada La Ideología Alemana]. ...Nuevas circunstancias imprevistas impedían
su publicación. En vista de esto entregamos el manuscrito a la crítica roedora de los ratones, de
muy buen grado, pues nuestro objetivo principal, esclarecer nuestras propias ideas, estaba ya
conseguido.
Entre los trabajos dispersos en que por aquel entonces expusimos al público
nuestras ideas, bajo unos u otros aspectos, sólo citaré el Manifiesto del
Partido Comunista, redactado por Engels y por mí, y un Discursos sobre el
librecambio, que yo publiqué. Los puntos decisivos de nuestra concepción
fueron expuestos por vez primera, científicamente, aunque sólo en forma
polémica, en la obra Miseria de la Filosofía, etc., publicada por mí en 1847 y
dirigida contra Proudhon.

Karl Marx, Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía (1859)

Organización y control social

División del trabajo


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La división del trabajo generalmente hablando trata de la especialización y


cooperación de las fuerzas laborales en tareas y roles, con el objetivo de mejorar la
eficiencia.

Contenido
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• 1 Tipología
• 2 Ventajas de la división del
trabajo
• 3 Véase también
• 4 Referencias

Tipología [editar]
La División del Trabajo y Tipos: Cuando un trabajador realiza las distintas tareas
necesarias para fabricar un producto, el rendimiento es lento, por ello hay que repartir
las tareas.
1. División industrial: Se trata de la división de tareas dentro de una
misma industria o empresa.
2. División vertical: Un conjunto de trabajos realizados antes por una
persona o actualmente de lugar a distintas profesiones.
3. División colateral: Es la división por la cual se separan distintas
profesiones.
Ejemplo: Los alfileres del libro "la riqueza de las naciones" de Adam Smith, si una
persona fabrica alfileres hace menos de cien al día mientras que si dividimos el trabajo
puede fabricar hasta 10.000 alfileres.
Ventajas de la división del trabajo [editar]
• Ahorro de capital: cada obrero no tiene que disponer de todas las
herramientas que necesitaría para las distintas funciones.
• Ahorro de tiempo:ya que el operario no tiene que cambiar
constantemente de herramienta.
• Los trabajos a realizar por cada operario son más sencillos, con lo que
el error disminuye. Simplicidad de las funciones a realizar.
• Invención de máquinas.
Cuando el trabajador se centra en una tarea pequeña y sencilla pondrá más atención que
si realiza una donde deba estar rotando de trabajo constantemente con sus compañeros;
es decir, al realizar una tarea más complicada perderá la concentración en el momento
de la rotación. En el texto de Smith "Investigación sobre la naturaleza y causas de las
riquezas de las Naciones" se habla también de la importancia del aporte de las
maquinarias (creadas por los artesanos con el objeto de agilizar el trabajo). Éstas
brindan a la tarea un plus de sencillez y su uso se centra en crear métodos rápidos y
simples de ejecución.
Clase social en Marx [editar]
Para Karl Marx las clases sociales pueden entenderse de dos formas, sea como: 1)
grupos de individuos que se definen por una misma categorización de sus formas de
relacionarse con los medios materiales de producción, o 2) una conciencia de clase
entendida como la creencia en una comunidad de intereses entre un tipo específico de
relaciones socioeconómicas. La doctrina marxista intenta descubrir la objetividad de la
existencia de las clases (clasificaciones) socialmente relevantes a través de la formación
de intereses subjetivos yuxtapuestos a las mismas y en contraposición a otros grupos de
intereses comprendidos en forma similar. Las clases sociales aparecen entonces como
dualidades antagónicas en un contexto histórico de conflicto cuyo eje central es el
materialismo histórico. De ese enfrentamiento mediado por la historia surge la lucha de
clases que es la manifestación misma del conflicto de los intereses económicos de los
individuos. Para Marx, a diferencia de todas las anteriores sociedades de la historia de
Occidente con múltiples grupos de clases antagónicas, en la moderna sociedad
capitalista la repartición desigual del capital se simplifica en la formación de dos
grandes clases caracterizadas por esta "distribución": el proletariado y la burguesía. Esta
última por su función social originaria dispondría del capital físicamente, esto es:
económicamente, y por ende de los medios de producción. Le sería propio a esta clase
el modo de producción denominado capitalismo y su apoyo teórico, el liberalismo. En el
marxismo, para superar esa explotación el proletariado debía de unirse, superando sus
diferencias geográficas y culturales ("proletariados del mundo, uníos" había
sentenciado en la última página del Manifiesto Comunista) y descubrir su conciencia de
clase para así superar la alienación y lograr superar su condición como grupo explotado
en dos etapas finales en la evolución histórica de las formas de producción occidentales,
a diferencia del modo de producción asiático:
• Socialismo: proceso de concienciación del proletariado y socialización
progresiva de la producción y la riqueza
• Comunismo: Fin de la lucha de clases y socialización total de la producción
Si bien la estrategia de Marx no se materializó, su dialéctica provocó un giro total en la
política y la historia moderna. La específica aplicabilidad de la teoría de Marx al orden
capitalista se explicaría, según el marxista Karl Reitter, en los siguientes términos:
El resultado de la relación de clases es acumulable a voluntad en forma monetaria y susceptible
además de ser reutilizado en otro momento y otro lugar al objeto de reproducirse otra vez. Todas
las demás relaciones son diferentes: ninguna de ellas muestra esa particularidad. El hecho de
que esa particularidad pudiera desarrollarse históricamente se explica por el despliegue de lo
socioeconómico en tanto que esfera intratable. De nuevo, la descomposición del feudalismo, la
separación de la esfera del Estado político respecto a la sociedad permitió tematizar la economía
como una relación social. En sentido estricto, sólo puede hablarse de economía dentro del modo
de producción capitalista. Tal y como Polanyi ha puesto de manifiesto, en las sociedades
precapitalistas lo económico se presenta estructural e inextricablemente vinculado a referencias
políticas, morales, señoriales y culturales. Por ejemplo, un análisis de la dinámica económica en
su forma pura, tal y como el que Marx llevó a cabo en el caso del modo de producción
capitalista, no es posible en absoluto para una economía de la antigüedad. Así, pues, hay
motivos para pensar que los conceptos de clase y de modo de producción sólo pueden aplicarse
en sentido categórico al capitalismo.[1]

Las transformaciones sociales al iniciar el siglo XX llevaron a que aparecieran nuevos


aportes, entre ellos los que fueron realizados por Weber y Durkheim.

Institución
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Las instituciones son mecanismos de orden social y cooperación que procuran gobernar
el comportamiento de un grupo de individuos (que puede ser reducido o coincidir con
una sociedad entera). Las instituciones en dicho sentido trascienden las voluntades
individuales al identificarse con la imposición forzosa de un propósito en teoría
considerado como un bien social. Su mecanismo de funcionamiento varía ampliamente
en cada caso, aunque se destaca la elaboración de numerosas reglas, comúnmente
inflexibles.
El término institución se aplica por lo general a las normas de conducta y costumbres
consideradas importantes para una sociedad, como las particulares organizaciones
formales de gobierno y servicio público. Como estructuras y mecanismos de orden
social en la especie humana, las instituciones son uno de los principales objetos de
estudio en las ciencias sociales, como la sociología, las ciencias políticas y la economía.
Las instituciones son también un tema de estudio central para el derecho, el régimen
formal para la elaboración e implantación de reglas. La creación y evolución de las
instituciones es un asunto, desde luego, que ha jugado un papel preponderante en la
historia de las sociedades, existiendo incluso una historia de las instituciones dedicada a
su estudio. El institucionalismo es un enfoque particular o tendencia de algunas
corrientes dentro de estas ciencias sociales.
Derivado del origen etimológico de institutio (en latín educación), una institución es un
establecimiento u organismo que realiza una labor social de tipo educativo y cultural,
como los institutos de enseñanza o investigación o los museos. Del mismo origen
vienen instrucción, instructor e institutriz.

Grupo social
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Un grupo social, llamado también grupo orgánico, es el conjunto de personas que
desempeñan roles recíprocos dentro de la sociedad. Este puede ser fácilmente
identificado, tiene forma estructurada y es duradero. Las personas dentro de él actúan de
acuerdo con unas mismas normas, valores y fines acordados y necesarios para el bien
común del grupo.
El distintivo identidad común o pertenencia es necesario y puede manifestarse en
'cultura semejante', no necesariamente igualdad en nivel económico; interactúan para un
proyecto común o formando un subgrupo discordante, que eventualmente adquiere un
carácter de controlador. La potencialidad de un grupo social es obviamente robusta
porque además forman la trama de la sociedad o su negación como un partido opositor
en el Parlamento o un peligro de destrucción como un subgrupo en el aula. Los líderes
formales o informales son el punto fuerte de la trama de interactuaciones.
Cuando la adscripción a determinado grupo social está fuertemente determinada por
criterios económicos y está fuertemente influida por la clase de la familia en que nace el
individuo, el grupo social de los individuos se suele denominar clase social.
Descripción [editar]
Los grupos sociales son el principal componente de la estructura social, ya que es la
primera estancia en la que se ponen en práctica los estatus y los roles. En los grupos
sociales, las normas de interacción social se promulgan, se aprueban, se negocian. Estos
grupos son dinámicos y requieren de características específicas para formarse como
tales.
Todo grupo implica ventajas y valores para cada uno de sus miembros. Cuando las
personas se dan cuenta de esto, de lo útil que es unirse con otras personas, se puede
llegar a la creación de un grupo con ese fin deseado, lo cual después da origen a la
asociación.
Estos se pueden dividir en diferentes clases de grupos:
1. Grupos primarios: la familia. Formada ante todo por la convivencia
diaria.
2. Grupos secundarios: la escuela, el trabajo, los equipos deportivos y
los grupos artísticos, entre otros. Formados sobre todo por intereses
afines, proyectos claros, el libre acuerdo y cooperación.
Características:
• Por más pequeño que sea el grupo, cada miembro desempeña un
papel.
• Dentro de un grupo hay contacto y comunicación entre sus
miembros.
• El grupo tiene sus normas y comportamientos que con el tiempo se
convierten en costumbres.
• El grupo posee ciertos intereses y valores que llegan a ser aceptados
o rechazados por sus miembros.

Familia
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Para otros usos de este término, véase Familia (desambiguación).

Retrato de familia, por Goya.

Una niña despide a su padre.

La Familia es el nucleo o el epicentro donde se forma la sociedad o el pais por esta


razon esta no debe de ser maltratada, violada, esclavisada, ignorada por su color de piel,
desterrada por sus origenes o pricipios de religion, tampoco debe ser obviada por el sitio
en donde se ubica o vive en este mundo.
Los lazos principales son de dos tipos: vínculos de afinidad derivados del
establecimiento de un vínculo reconocido socialmente, como el matrimonio1 —que, en
algunas sociedades, sólo permite la unión entre dos personas mientras que en otras es
posible la poligamia—, y vínculos de consanguinidad, como la filiación entre padres e
hijos o los lazos que se establecen entre los hermanos que descienden de un mismo
padre. También puede diferenciarse la familia según el grado de parentesco entre sus
miembros:
• familia nuclear, padres e hijos (si los hay); también se conoce como
«círculo familiar»;
• familia extensa, además de la familia nuclear, incluye a los abuelos,
Tíos, primos y otros parientes, sean consanguíneos o afines;
• familia compuesta, es sólo padre o madre y los hijos, principalmente
si son adoptados o si tienen un vínculo consanguíneo con alguno de
los dos padres;
• familia monoparental, en la que el hijo o hijos vive(n) sólo con uno de
los padres;
• otros tipos de familias: aquellas conformadas únicamente por
hermanos, por amigos (donde el sentido de la palabra "familia" no
tiene que ver con un parentesco de consanguinidad, sino sobre todo
con sentimientos como la convivencia, la solidaridad y otros),
etcétera, quienes viven juntos en la mismo espacio por un tiempo
considerable.

Control social
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La exactitud de la información de este artículo


está discutida.
En la página de discusión puedes consultar el debate
al respecto.
El control social es el conjunto de prácticas, actitudes y valores destinados a mantener
el orden establecido en las sociedades. Aunque a veces el control social se realiza por
medios coactivos o violentos, el control social también incluye formas no
específicamente coactivas, como los prejuicios, los valores y las creencias.
Entre los medios de control social están las normas sociales, las instituciones, la
religión, las leyes, las jerarquías, los medios de represión, la indoctrinación, los
comportamientos generalmente aceptados y los usos y costumbres (sistema informal,
que puede incluir prejuicios) y leyes (sistema formal, que incluye sanciones).

Ideología
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Ideologías enfrentadas: Ronald Reagan da un discurso flanqueado por
banderas frente al muro de Berlín, 1987. La puerta de Brandeburgo, a su
vez, nos recuerda el uso del Arte para justificar la construcción del Estado,
como en este caso Prusia-Alemania

Una ideología es el conjunto de ideas sobre el sistema existente (económico, social,


político...), y que pretenden su conservación (ideologías conservadoras), su
transformación (que puede ser radical, súbita y violenta -ideologías revolucionarias- o
paulatina y pacífica -ideologías reformistas-) o la restauración del sistema previamente
existente (ideologías reaccionarias).
Concepto marxista de ideología [editar]
Tal como el materialismo histórico define el concepto, la ideología forma parte de la
superestructura, junto con el sistema político, la religión, el arte y el campo jurídico.
Según la interpretación clásica, está determinada por las condiciones materiales de las
relaciones de producción o estructura económica y social y el reflejo que produce es
denominado "falsa conciencia".
El papel de la ideología, según esa concepción marxista de la historia, es actuar de
lubricante para mantener fluidas las relaciones sociales, proporcionando el mínimo
consenso social necesario mediante la justificación del predominio de las clases
dominantes y del poder político.
Entre los marxistas que se han dedicado al estudio de la ideología, o han hecho
comentarios significativos sobre el tema, están Marx y Engels, Lukács, Althusser,
Gramsci, Theodor Adorno y, más recientemente, Slavoj Zizek.
Pese a que comúnmente suele hablarse de una teoría de la ideología homogénea del
marxismo, ligada al esquema base-superestructura, existen numerosas variaciones
teóricas que tratan este tema. Algunos analistas de la teoría de la ideología marxista, por
ejemplo Terry Eagleton, han llegado a afirmar que en los escritos del propio Marx
existen teorías diferentes sobre el punto.
Durante la etapa estalinista de la URSS, el marxismo quedó reducido al materialismo
dialéctico (o diamat) y a la llamada concepción materialista de la historia. Dichas
doctrinas, codificadas y poco cuestionables, eran enseñadas académicamente, con una
sección incluso en la Academia de Ciencias. Para los marxistas occidentales, y
especialmente para los historiadores de orientación no ortodoxa, que suele llamarse
marxiana, sobre todo en Francia e Inglaterra (más o menos ligados a la renovación
historiográfica de mediados del siglo XX que supuso la Escuela de Annales), es
imposible explicar la historia de un modo tan determinista. Desde ese punto de vista,
suelen encontrarse en la historiografía interpretaciones de la ideología en el sentido que
la inadecuación de la ideología dominante a nuevas condiciones o el surgimiento de
ideologías alternativas que entran en competencia con ella, produce una crisis
ideológica. Así suele admitirse que, aunque desde un punto de vista marxista clásico
suene herético, cuando una ideología dominante no cumple eficazmente su función hace
aumentar la tensión social (lucha de clases) que contribuye a la crisis de un modo de
producción y su transición al siguiente

Represión
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Para otros usos de este término, véase represión política.

Sigmund Freud

La represión es un proceso psicológico que trata de la renuncia del placer, de forma


consciente. También existe una represión inconsciente, que es un mecanismo de
defensa del yo en el cual el individuo se niega a reconocer una realidad determinada. La
represión es fundamental para conocer las patologías, la manera en que se desconecta el
individuo de la funcionalidad.
Sigmund Freud fue quien validó la idea de represión en el psicoanálisis. Según su
teoría, la represión seguirá influyendo en la conducta del individuo y se manifestará de
una forma u otra a través de los sueños, lapsus o determinados síntomas. Uno de los
objetivos del psicoanálisis es reducir este proceso y llevar a la consciencia las
tendencias reprimidas. Para explicar cómo funciona la represión en los niños, Freud
desarrolló la idea del complejo de Edipo. Esta teoría está basada en el héroe mitológico
Edipo, quien mató a su padre y se casó con su madre. Según Freud, cuando el niño nace,
se enamora de su madre y ve a su padre como un oponente a superar. El padre,
convertido en rival, obliga al niño a reprimir sus deseos. De este modo el niño aprende a
vivir en sociedad y a asimilar los valores culturales en pactos totémicos. Según Freud, la
represión es la base de la cultura.
Otros alcances [editar]

Prisión en Latinoamérica

La idea conceptual de represión y su marco teórico mismo va tomando un carácter cada


vez más social a medida que avanza el siglo XX. Si bien anteriormente la represión se
entendía contra el cuerpo (desde el Marqués de Sade) con Freud, en su obra tardía, se
puede entender holísticamente. En sus Cartas a Flies, por ejemplo, la desazón que le
produce el surgimiento de las fuerzas inspiradas que llevaron a las guerras mundiales lo
lleva a dar un carácter social a su estudio de la psique; movimiento de pieza que
provocaría el rechazo de gran parte de los psicólogos y médicos a las tesis freudianas y
el entusiasmo de marxistas y posmarxistas a la obra más comprometida de Freud.
Represión y conciencia se constituyeron en un polo filosófico que derivó en temásticas
tales como derechos humanos, objeción de conciencia, feminismo, etc. La violencia
política en el siglo XX comenzó a ser analizada de esta manera y hoy, debido al avance
de los medios de comunicación, es la propia sociedad la que vigila los niveles de
represión aceptables a través de la opinión pública. Cárceles, líderes, regímenes
políticos e incluso democracias se ven enfrentadas al debate sobre los límites de la
represión. Ejemplos de esto han sido juicios tardíos y contemporáneos a los socialismos
reales, las políticas internacionales de Estados Unidos, las dictaduras latinoamericanas,
el colonialismo y poscolonialismo europeo, sin contar los debates sobre el derecho de
vida, el rol de la mujer, derechos del niño, etc. En la escena privada el debate no es
menor, debido a justamente la fuerza discursiva a fines del siglo XX y principios del
XXI de los derechos universales y los cambios sociales surgidos tras la transformación
de las instituciones sociales. La represión hoy es entendida en esa doble dimensión,
písquica y social, lo que ha aumentado su nivel de complejidad y alcances.

Educación
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Niños en un parvulario de Afganistán.

La educación (del latín educere "guiar, conducir" o educare "formar, instruir") puede
definirse como:
• El proceso multidireccional mediante el cual se transmiten
conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar. La educación
no sólo se produce a través de la palabra: está presente en todas
nuestras acciones, sentimientos y actitudes.
• El proceso de vinculación y concienciación cultural, moral y
conductual. Así, a través de la educación, las nuevas generaciones
asimilan y aprenden los conocimientos, normas de conducta, modos
de ser y formas de ver el mundo de generaciones anteriores, creando
además otros nuevos.
• Proceso de socialización formal de los individuos de una sociedad.
• La Educación se comparte entre las personas por medio de nuestras
ideas, cultura, conocimientos, etc. respetando siempre a los demás.
Esta no siempre se da en el aula. Existen tres tipos de Educación: la
formal, la no formal y la informal.

Sociología y religión [editar]


Artículo principal: Sociología de la religión
La actitud de los primeros sociólogos ante la religión fue diversa a la de los filósofos de
la Ilustración pues no consideraban este fenómeno como un momento pasajero lleno de
supersticiones en la historia de la humanidad, sino como un aspecto casi imprescindible
de la organización social.
Así, Feuerbach en su obra La esencia del cristianismo trata la religión cristiana desde el
punto de vista sociológico y afirma que se trata de una alienación de capacidades
propiamente humanas. Se ocupa además de algunos aspectos de la religión como el
dogma, la liturgia y la simbología.
Por su parte, Alexis de Tocqueville, en La democracia en América, realiza un análisis
del catolicismo y del protestantismo dentro de las sociedades democráticas y desde un
punto de vista sociológico.
A partir de estos primeros pasos de la sociología, otros autores de gran renombre como
Max Weber, Émile Durkheim, Ferdinand Tönnies o Ernst Troeltsch dedicaron atentos
estudios al fenómeno religioso dentro de la sociedad.
En el individuo, la religión existe como una tendencia ajena a lo estrictamente racional.
Pero a la hora de articularse, las religiones desarrollan doctrinas que intentan dar
respuestas globales al individuo. Por este motivo, la mayoría de las grandes doctrinas
religiosas han dado respuestas a preguntas relacionadas con la creación del universo, el
propósito de la vida, la naturaleza humana, la definición de bien y mal, la moral, la
escatología. Y del mismo modo elaboran diferentes códigos éticos, rituales y
simbólicos. No obstante, toda religión intenta ofrecer una posición para vivir y entender
la existencia del ser humano de una forma integral, incluyendo la dimensión espiritual,
por lo que existen elementos comunes en todas ellas.
En las sociedades, a lo largo de la historia también han sido frecuentes las llamadas
guerras de religión y las teocracias; es decir sociedades provistas de un gobierno cuya
legitimidad descansa en un sistema de ideas religiosas. En ellas se atribuía un valor
divino al soberano de la civilización, Mesopotamia, Egipto, Roma, Tíbet y el imperio
Inca son significativos. En estos casos la ley es a la vez autoridad jurídica y religiosa.
Un ejemplo, aproximado, contemporáneo, es el Reino Unido, donde la reina es
«gobernadora suprema» de la Iglesia anglicana, aunque sólo en los territorios de
Inglaterra y Gales, y aprueba el nombramiento de obispos dentro de dichos territorios.
En el siglo XX, Talcott Parsons deja constancia de la relación entre la religión y la
sociedad, incluida la «cibernética»: genera valores, modifica las normas, influye en los
roles sociales, y da una guía para los sistemas de la sociedad, de la personalidad y del
comportamiento. Su sistema es considerado como una nueva aplicación de teorías
evolucionistas a la religión. De ahí que uno de sus alumnos, Robert Bellah haya
publicado Evolución religiosa.

Buda sentado de la dinastía Tang (provincia de Héběi), alrededor del 650


La religión ha sido para algunas sociedades un símbolo de su identidad. Del mismo
modo, la religión aparece como pieza fundamental en la ordenación moral de las
sociedades y actuando de manera influyente en su orden legislativo. Esta relación puede
ser vista como beneficiosa o perjudicial según como ha evolucionado esa
acomodación.23
LA POBREZA EN MÉXICO
Este texto fue
originalmente
presentado como
ponencia y debatido en
el Encuentro
Internacional "Pobreza,
Desigualdad y
Convergencia"
organizado en marzo
2005 por el grupo
eumed.net.
Aquí puede ver un
resumen del Encuentro.
Mtro. Luis Vega Martínez
Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, UNAM
jimenez10_99@yahoo.com.mx

La pobreza definida como la insatisfacción de necesidades básicas en el individuo ha sido tema


de análisis muy amplios en los planos social, económico y psicológico, cuando hay plenitud de
pan, dice Abraham Maslow, otras necesidades (más altas) emergen y éstas, más que las
hambres fisiológicas, dominan el organismo. Las características económicas y sociales
actuales en México permiten definir el concepto de pobreza ligado al primer nivel en la
interpretación del autor citado, es decir la necesidad básica de comer, a continuación
revisamos algunas variables que nos permiten afirmar la urgente necesidad de encontrar
soluciones que nos permitan posteriormente pensar en necesidades “mas altas”.
Para julio del 2003 cuando el FMI y el Banco Mundial cumplían los sesenta años afirmaban
que el malestar social derivado de la falta de progreso económico en América Latina esta
creciendo. Esta afirmación poco usual era expresada por el propio organismo que ha conducido
los programas de reforma en la región durante al menos las pasadas dos décadas. Y afirmaron
también que debía “haber cierto monto de gasto social en los presupuestos de los países (de la
zona) para aliviar las preocupaciones de la gente”, se debe entender que si tales
preocupaciones acerca del “malestar social creciente” eran preocupantes lo eran en el sentido
de ,como afectaría tal malestar a la organización social establecida. Los números macro no son
malos afirmaban también, aunque son incipientes. En la realidad el malestar social crece a
pesar de algunas mejoras en condiciones económicas.
Algunas de las cifras que acompañó esta información señalan que en los pasados 13 años el
desempleo en la región se duplicó, las cifras evidencian tal situación del grupo de países
integrados por Argentina, Bolivia, Brasil Chile, Colombia, ecuador, México, Perú, Uruguay y
Venezuela.
La llamada década perdida, para los países en referencia delinea con una caída del PIB por
persona de 1.4 a 0.1 por ciento y el consiguiente aumento de pobreza de 34.7 a 41 por ciento
del inicio al término de la década.
La región se insertó paulatinamente en el tren de las reformas desde mediados de los años 80.
Estas partieron en Bolivia, Chile, Costa Rica y México, prosiguiendo a principios de los años 90
en Argentina, Brasil, Colombia, Jamaica y Perú.
Para el FMI los países de la región tienen que mantener un control fiscal debido a los altos
niveles de deuda pública y la “fragilidad” de los mercados financieros. Ello limita la posibilidad
de gasto y por tanto la capacidad de los gobiernos de mejorar la situación social en el corto
plazo. Sin embargo, mantener el esfuerzo por reducir los niveles de deuda (que es lo que tiene
limitado los presupuestos, como en el caso de México con todas las deudas publicas como la
bancaria) puede tener un beneficio para las condiciones sociales en el largo plazo.
Las manifestaciones, los “disturbios civiles” del último año han elevado la preocupación del FMI
de que debe haber cierto monto de gasto social en los presupuestos que alivie algunas de las
preocupaciones de la gente, especialmente cuando el crecimiento económico no tiene bases
tan sólidas.
Por su parte el BM afirma que la pobreza en México se mantiene en niveles inaceptablemente
altos y ofrece como estrategia de asistencia al País mayor endeudamiento a partir de 2004 y
hasta el 2008. Y es que los niveles actuales de pobreza, son similares a los registrados a
comienzos de los años 90, hecho que muestra que los últimos 15 años han sido una perdida en
combatir esa condición que afecta a mas de la mitad de los mexicanos, Mas del cincuenta por
ciento de los habitantes del país son pobres, debido en gran medida a la gran desigualdad en
los ingresos, la décima parte mas rica de la población gana mas de 40 por ciento de los
ingresos totales, mientras la décima parte mas pobre solo obtiene 1.1 por ciento. Además
contribuyen a la pobreza la profunda desigualdad regional y étnica y las diferencias en cuanto
al acceso a la salud, a la educación y a los servicios públicos de buena calidad. Según el
mismo BM, alrededor de 53 por ciento de los 104 millones de habitantes están en esta
situación, definida como un nivel de consumo por debajo de las necesidades mínimas de
alimentos básicos y algunos otros bienes no alimentarios básicos.
Cerca del 24 por ciento de la población es considerada ”extremadamente pobre”, es decir, con
un ingreso insuficiente incluso para una nutrición adecuada.
La pobreza en México se extendió debido a que la transición económica ha resultado mas
difícil de lo que se había previsto hace una década, cuando la reducción de la deuda externa
conforme al plan Brady (1990) y la entrada en vigor del TLC(1994) hacían parecer promisorio el
desarrollo económico.
La herencia negativa de la crisis de 1994-95 se mantiene en México, con niveles de pobreza
que apenas están recuperando los que se tenían al comienzo de los años 90. Después de 10,
las ventajas iniciales derivadas del TLC comienzan a ser diluidas por la creciente competencia
mundial, principalmente de China, que a partir del 2003 desplazo a México como segundo
socio comercial de Estados Unidos.
El avance en las variables macroeconómicas como tipo de cambio estable, inflación y tasa de
interés limitadas así como el bajo riesgo país, no han podido elevar la calidad de vida de los
trabajadores.
La EAP(estrategia de asistencia al País)[1] hacia México para los próximos cuatro años se
concentra en la lucha contra la pobreza y la desigualdad, el aumento de la competitividad, el
fortalecimiento de las instituciones y la promoción de la sostenibilidad ambiental en el país.
El FMI[2] señalo en 2003 que la deuda pública de México se mantenía en un nivel mas alto de
lo deseable, y advirtió que el país ha perdido atractivo para las inversiones privadas y crecen
las dudas sobre su competitividad en el mediano plazo, además de que no hay ningún tipo de
previsión para hacer frente a una caída de ingresos por menores precios del petróleo, añadía.
Ese era el pronóstico en el contexto interno y en el externo, la situación no pintaba mejor. El
organismo creía que las tasas de interés de referencia en E.U.A., ivan a aumentar ese año, con
su efecto directo sobre el costo de los pasivos contratados en el exterior y la reducción de los
flujos de inversión hacía países en desarrollo, sin embargo la inversión extranjera directa en
América Latina fue de 30 mil millones de dólares en 2003, menos de la mitad de los 66 mil
millones de 2000.
La capacidad de respuesta de México ante un cambio de condiciones financieras
internacionales es limitada, de acuerdo con el FMI, hasta ahora el país se ha beneficiado de las
bajas tasas de interés en EUA, puesto que la parte sustancial de su deuda externa está
denominada en dólares.
La recuperación de la economía estadunidense a finales de 2003 en realidad no generó
beneficios para México, debido a que estuvo determinada principalmente por el sector
industrial, que tiene poca conexión con el aparato productivo mexicano. La mayor relación entre
ambas es en el ámbito de la actividad industrial.
De acuerdo con la información de la Secretaria de Hacienda, la deuda pública externa e interna
alcanza 1.66 billones de pesos. Adicionalmente la cifra de 447 mil 797 millones de pesos( el
rescate bancario, carretero, etc), ambas cifras representan un tercio del PIB.
El desempleo, indicador de pobreza.
El nivel de desempleo abierto en las principales ciudades del país mostró un crecimiento de 37
por ciento entre marzo de este año y el mismo mes de 2003, mientras todos los indicadores
complementarios de empleo y desempleo evidenciaron deterioro, y 50.6 por ciento de la
población ocupada labora sin ningún tipo de prestaciones.[3]
En marzo apunta el Organismo, la tasa de desocupación abierta afectó a 3.86 por ciento de la
población económicamente activa, aunque un año antes esta proporción de los habitantes en
edad, condiciones para trabajar y en busca de ocupación era de 2.82 por ciento.
El reporte del INEGI, indica que los cinco centros urbanos con mayor proporción de
desempleados en marzo 2003 fueron: Saltillo, con 5.8 por ciento; Toluca, 5.2; Cd. De México, 5;
Pachuca, 4.9 y Durango, 4.8 por ciento de su población económicamente activa sin opción
ocupacional.
Rezago educativo, indicador de pobreza.
En la actualidad hay 1.3 millones de indígenas entre seis y 14 años de edad. De ellos, 16.43
por ciento no asiste a la escuela, aunque hay estados más rezagados, como Chihuahua y
Sinaloa, donde 40 y 61 por ciento de los niños indios no estudian la primaria, respectivamente.
Para el INEE[4] es grave el hecho de que el 57 por ciento de los estudiantes indígenas estén
en el nivel de competencia más bajo, porque eso no sólo les impide aprender español sino
también el resto de las asignaturas. Estos alumnos tienen una comprensión muy literal de lo
que leen, por lo que suelen tener problemas para abstraer ideas principales. Sólo un 12 por
ciento de los alumnos de alguna etnia alcanza un nivel aceptable de lectura en relación con el
promedio nacional de 17 por ciento, en los planteles indígenas apenas 0.67 por ciento del
alumnado alcanza el nivel de competencia más alto mientras que en el ámbito nacional esta
cifra es de 3.18 por ciento.
Dichos resultados, según el mismo instituto, se relacionan directamente con el grado de
marginalidad de las poblaciones indígenas. El mismo estudio del INEE señala que la región
corahuichol-tepehuana de Durango, Nayarit y Jalisco es la mas pobre de México. ¿Por qué el
atraso educativo? Los números también dan la respuesta: 85 por ciento de los planteles
indígenas están en un contexto sociocultural desfavorable.
Los bajos resultados están fuertemente relacionados con aspectos como el nivel educativo
materno, ingreso en el hogar, condiciones de hacinamiento y características de la vivienda, así
como disponibilidad de libros en el hogar.
En promedio dice el INEE, alrededor de 20 por ciento de las escuelas indígenas son
incompletas(no ofrecen los seis grados de primaria) y 28 por ciento tienen un solo profesor
atendiendo los diferentes grados con que cuenta la escuela.
Aunado a esto en un informe de la FAO-UNESCO[5], se dice que en nuestro país se da una
enseñanza en el medio rural pero no una educación dirigida a la población rural creada para y
con las comunidades campesinas e indígenas.
Juan Carlos Tedesco afirma[6]que el 80 por ciento de los resultados del aprendizaje,
corresponden a las condiciones de vida de las familias, es decir que las condiciones del fracaso
escolar son en alto porcentaje de las condiciones sociales y económicas de las familias. Ante la
desnutrición, la violencia o la desintegración familiar el proceso educativo es mucho más
complejo. La nueva pobreza, es más que bajos salarios es una exclusión de la sociedad que no
permite que los menores puedan adquirir un proyecto de vida.

a. Los nuevos movimientos sociales como agentes de cambio


El movimiento social es la forma de adaptación y acomodación de la sociedad como una
reacción a los cambios, de una sociedad sin contradicciones agudas. Los nuevos
movimientos sociales tienen algún potencial logro, tales como la transformación de la
conciencia de los participantes, que llegan a asimilar el poder y ganar confianza
personal, la habilidad para extraer concesiones gubernamentales concretas para los
activistas de los movimientos y sus adherentes y juegan un rol clave en el proceso de
cambio de cultura política y democratización.
Marx concibió los movimientos sociales como los signos de esperanza del cambio
social. Todo el cambio social tiende a ser dialéctico, un movimiento de un solo sentido
usualmente produce tendencias opositoras (Giddens (1994: 122). El movimiento
construido provee una alternativa de una comunidad marginalizada contra la nación que
actúa como un agente social de cambio. Los movimientos desarrollan identidades
colectivas como parte de sus actividades originales, una compleja definición de
procesos como grupos retadores y a través de apostar al conflicto para traer el cambio
social. El Nuevo Movimiento Social reconoce el conflicto como una contradicción
social y acepta también la ausencia del conflicto mientras nuevos valores enfatizan la
ausencia de conflicto pero reconocen la posibilidad del conflicto. Las tácticas de
movimientos contribuyen al éxito o fracaso de los movimientos de protesta, su impacto
en el cambio social y el futuro del activismo. Una eventual desintegración es esencial a
la habilidad de los movimientos para actuar como un agente social de cambio.

La teoría de la conducta colectiva fue la primera en considerar la conducta relacionada


con el cambio en los movimientos sociales, no como reacciones, tratando con dinámicas
inesperadas. El acercamiento de movilización de recursos explica las causas de la
emergencia de movimientos sociales en un intento por renovar el orden social y una
reacción de la sociedad a los nuevos cambios. El acercamiento no explica los contenidos
de los procesos constantes de pequeños cambios sociales que en desarrollo se
consideran normales. Tilly, Zald, Ash, and Kitschelt (1986) están entre los exponentes.

El proceso político o modelo de estructuras de oportunidades políticas (EOPs) al


análisis de los movimientos sociales explora la relación entre cambios en el poder
político y la actividad del movimiento social y refleja en prospectos de una creciente
violencia, el movimiento de la sociedad transnacional (Tarrow, 1994). El movimiento
busca cambio utilizando las estructuras de oportunidad política (EOPs) otorgada por el
Estado (Johnston et al. 1988a: 2). Los movimientos se forman como una respuesta a los
nuevos cambios estructurales que se relacionan con cambos a corto plazo en las
estructuras de oportunidad política (Tarrow 1993: 71). El movimiento esta estructurado
desde arriba y expresa un cambio en la forma en la cual las identidades colectivas, las
orientaciones normativas y las metas comunes se definen (Armony, 2003).

Como parte de este proceso, los cambios ocurren también en la interacción y relaciones
de poder entre los movimientos y el Estado y entre los movimientos y las
organizaciones internacionales. Los movimientos son agentes del cambio social, pero
ambos, Estado y movimiento pueden apoyar la violencia en el logro del cambio social.
La movilización de movimientos sociales contra el Estado tiene un repertorio de
opciones más estratégicas que afectan el cambio político revolucionario que la
formalización del partido político dentro del Estado (Maguire, 1995). Los movimientos
sociales afectan el cambio a través de la influencia en las organizaciones e instituciones
existentes de intermediación política, particularmente partidos políticos. La relación
entre los partidos políticos y los movimientos sociales puede guiar el cambio político a
través de mecanismos que permite a los movimientos crear estrategias y recursos
discursivos. Los movimientos sociales demandan cambio estructural para recrear la
política, para llenar el vacío creado por partidos políticos débiles.

Los movimientos sociales reflejan el cambio social discontinuo en periodos de crisis


cultural e ideológica. Los movimientos se forman como una respuesta a los nuevos
cambios estructurales que se relacionan con cambos a corto plazo en las estructuras de
oportunidad política (Tarrow 1993: 71). Los individuos llegan a estar activos en los
movimientos sociales de apoyo por razones diferentes, como el deseo de conseguir
cambios políticos y sociales en gran escala. La acción colectiva y social de los
movimientos contribuye al cambio social que responde a la necesidad de los individuos
de dar a conocer sus preocupaciones y quejas. Si el movimiento toma el papel de agente
dinámico de cambio social empleando la ideología como un derecho inviable, puede ser
excluido.

El nuevo movimiento social defiende las posiciones de la comunidad dentro de un


sistema político ethno nacionalmente designado, y su garantía social de continuidad en
la cara de cambios sociológicos rápidos (Hobsbawm (1993: 173). El nacionalismo en
los movimientos no entrega una teoría de cambio social o político. Debido a la
flexibilidad, hay una ventaja en mantenerla como una doctrina efectiva de cambio social
(Bugajski 1994: 102-105; Ferrero 1995; Gellner 1983: 1-19; Ramet 1995: 112).

La naturaleza de la actividad del movimiento es determinada por los cambios


sobresalientes en la oportunidad política. Cuando la organización de la sociedad civil
responde a la apertura política, cambios importantes pueden hacerse en el sistema
político (Beer,1997). Los movimientos sociales casi siempre existen porque la sociedad
civil esta en un estado de cambio mientras que las estructuras sociales tienden a
estabilizarse. Las tendencias recientes en gran escala de los movimientos sociales
presentan una amenaza, a pesar de que los movimientos en gran escala pueden no
representar peligros para los sistemas sociales corrientes más que los movimientos
reformistas mas grandes que se dirigen a lograr cambios particulares.

El movimiento de ecología, por ejemplo, debe ajustarse a los cambios necesarios para
traer a la sociedad a balance con la naturaleza y no solamente para preservar y proteger
áreas naturales irremplazables. Los movimientos de la principal corriente ambientalista
tiene cuidado de las interrelaciones entre los problemas ambientales y las
preocupaciones sociales. El movimiento de conservación ambiental ha sido enfocado en
el combate de fuegos pero no pueden lograr cambios en gran escala por si mismo. Los
movimientos de reciclaje se enfoca en la administraron de los desechos bajo parámetros
corrientemente determinados por las decisiones externas pero es en la transición a los
nuevos movimientos de reciclaje que incluyen asuntos que son paralelos a los
movimientos de sustentabilidad comunitaria.

Cada desarrollo en la naturaleza de la formación del régimen trae consigo un


correspondiente cambio estructural en la organización del movimiento (Tarrow 1995:
62). La diversificación y receptividad del cambio de los movimientos sociales determina
su sobre vivencia de los ataques del Estado. A pesar de que los ciclos de protesta y sus
implicaciones para el cambio no coinciden con los ciclos económicos de alguna manera,
los movimientos de protesta aparecen como amalgamientos en periodos identificables y
están asociados con una política de innovación sustancial durante tales periodos
(Tarrow, 1986). El desarrollo de ciclos de la formación del Estado y las relaciones del
movimiento combinan experiencias de contribuciones compartidas de ciclos pasados
que forman la base para el nuevo activismo (Maguire 1990).

Los movimientos sociales son la fuente de las innovaciones sociales en la producción


social, la reorganización de las instituciones sociales de la producción del conocimiento
y los transportadores sociales para los nuevos puntos de vista del mundo o concepciones
del hombre y la naturaleza. El Estado puede manejar el ciclo para mantener la
comunidad relevante en tiempos de cambio. Los cambios en el gobierno provocan
reajustes dentro de los nuevos movimientos sociales los cuales quedan atrapados en la
agenda del poder del Estado.
La creciente expansión de los movimientos sociales es el resultado en el cambio de las
transformaciones de niveles micro a macro (Fals Borda, 1992). Los movimientos
populares son exitosos cuando se asocian con el liderazgo de las elites en crear cambio
institucional con una estructura de oportunidad política favorable que no siempre es
eficiente para el éxito del movimiento. Usando la metáfora de los movimientos sociales
para describir el cambio institucional, Hensmans (2003) estudia a titulares y retadores
como potencialmente antagónicas organizaciones de movimientos sociales (OMSs) que
luchan por homogeneizar a los emprendedores en los diversos campos. La metáfora de
las organizaciones de movimientos sociales (OMSs) tiene sentido en procesos de
multniveles y co – evolucionarios.

La internacionalización de las redes de los movimientos y la solidaridad transfronteriza


son medios para negociar cambios locales con el Estado para asegurar los beneficios.
Hay nuevos movimientos sociales que forman redes globales de resistencia contra el
orden global neoliberal a través de canales electrónicos (Castells, 1997:68). El Segundo
Encuentro Intercontinental por la Humanidad y en Contra del neoliberalismo concentro
a más de 40 mil activistas de base de diversos nuevos movimientos sociales de
alrededor del mundo. Por ejemplo, ambos, movimientos ambientales y de paz tienen
oportunidades de valor agregado e intereses en las redes interconectadas de
organizaciones de cambio social.

b. Actores de nuevos movimientos sociales, valores y objetivos, formas de organización y


acción

Los nuevos movimientos sociales son un grupo heterogéneo de personas que consiste de
varios diferentes actores organizado en estructuras internas y dinámicas que pelean por
un propósito común y que se administran para funcionar como grupos homogéneos. Los
movimientos sociales son redes de interacción entre los oferentes actores, los cuales
pueden incluir organizaciones formales o no, pero los movimientos sociales no son
organizaciones.

Los movimientos sociales fueron estudiados como reacciones no como actores con sus
propias metas. La primera teoría de los movimientos, la teoría del quiebre se enfoco en
las quejas y en la reacción irracional de los actores como causas de los movimientos.

En oposición a la teoría Marxista la cual considera a todos los movimientos sociales


como actores homogéneos estratégicos en la lucha de clases por los conflictos
económicos, emergió en los sesentas en la perspectiva europea de los nuevos
movimientos sociales que buscan diferentes causas. Las teorías de la movilización de
recursos y los Nuevos Movimientos Sociales tienen en común el reconocimiento de la
significación de la relación entre el actor social y los sistemas sociales (Melucci,1992:
240), los cuales emergen del activismo de los movimientos en las sociedades post
industriales (Melucci, 1996: 16).

La investigación en los movimientos sociales puede ser vista como una forma de
investigar la movilización de los recursos considerando que los movimientos sociales no
son esencialmente diferentes de los actores políticos convencionales pero tienen un
conjunto diferente de estrategias. El modelo de movilización de recursos de los
movimientos sociales puede ser aplicado para entender a emergencia de actores
transnacionales enfocándose al estado nación y a las instituciones internacionales.
La teoría de los procesos políticos considera a los movimientos sociales como actores
racionales también, enfatizando la relación de los movimientos sociales con sus medios
ambientes políticos e institucionales. Los movimientos sociales son actores conscientes
que toman decisiones racionales. Los movimientos sociales son actores racionales que
movilizan recursos en formas específicas para alcanzar sus metas. Las diferencias entre
los movimientos sociales y otros actores son estructurales.

Alain Touraine argumenta que los movimientos sociales son actores centrales en la
formación de las sociedades. La dinámica de los movimientos sociales se define como
actores opuestos entre si por relaciones de dominación y conflicto, que tienen las
mismas orientaciones culturales y tienen la misma contención para la administración
social de su cultura y de las actividades que produce (Touraine 1988: 9). El activismo de
movimiento es exitoso cuando es guiado por los actores que poseen recursos
organizacionales e institucionales (Tarrow. 1993. p76).

Los movimientos sociales orientados por los valores defienden nuevos valores. Los
Nuevos Movimientos Sociales y los acercamientos de nuevos valores toman en
consideración la transición de la sociedad industrial a la sociedad post industrial y el
momento de estabilidad. Una de estas distinciones es que el viejo movimiento social
existe en las sociedades industriales que tienen viejos valores y nuevos movimientos
sociales existe en sociedades post industriales que tienen nuevos valores.

Los acercamientos de los Nuevos Movimientos Sociales son apoyados por Habermas
(1981), Offe (1985) y otros. Offe argumenta que los movimientos desarrollan una crítica
meta política fundamental del orden social y de la democracia representativa en el
nombre de la democracia radical, listando las características de los Nuevos
Movimientos Sociales
• Critica hacia la ideología del modernismo y progreso

• Estructuras organizacionales descentralizadas y participatorias

• Solidaridad interpersonal vs burocracia tradicional

• Luchando por el espacio autónomo contra la ventaja material

• Organización abierta y fluida

• Participación inclusive y no ideológica

• Lo "Social" mas importante que lo económico

Los nuevos post materialistas valores según Inglehart se reflejan en la autorrealización,


alta estética y necesidades creativas, en las cuales son esenciales las contradicciones
contra el Estado identificadas por Habermas (1981).

Como los movimientos sociales nacionales, los transnacionales incorporan una amplia
gama de actores políticos que incluyen individuos, grupos de iglesia, asociaciones
profesionales y otros grupos sociales. Los movimientos se distinguen por los actores y
recursos que movilizan y en cierto grado con los cuales tienen comunicación, consultas,
coordinación y cooperación en la arena internacional (Smith 1997, in Cohen and Rai
2000, p.8)

Un movimiento SOCIAL tiene un sentido de acción colectiva que interactúa con y


moviliza otros actores por propósitos políticos. Los actores en los movimientos tienen
aspiraciones y participan en acción colectiva para generar energía social. Los actores de
los movimientos sociales actúan simultáneamente en múltiples niveles en donde existen
algunos movimientos que se entrelazan tales como los movimientos de los campesinos.
Las materias y actividades de los participantes en el nuevo movimiento social son
diferentes de los actores de tradición política y pueden desenvolverse dondequiera en la
sociedad civil y se enfoca más en el consumo que en la producción. Los Nuevos
Movimientos Sociales trascendieron los conflictos tradicionales de la producción y
difieren de los grupos de intereses tradicionales y de las organizaciones basadas en las
clases.

Los Nuevos Movimientos Sociales son importantes actores en la consolidación de las


instituciones democráticas. Los Nuevos Movimientos Sociales se involucran en nuevas
sinergias de desarrollo y democracia deliberativa ligando los actores de base, los
agentes del Estado y las Organizaciones No Gubernamentales transnacionales.
Solamente redes sumergidas y fragmentadas localmente y raramente los cuales
representan un reto para la democracia, se convierte en movimientos sociales visibles y
actores políticamente coherentes. La tolerancia pluralista de los nuevos movimientos
sociales conduce a los procesos de la transición democrática a través de la creación de
un nuevo tipo de democracia que es directa y participativa.

La autonomía es política post jerárquica (Boyne 1990) es una refutación a la hegemonía


que ponen resistencia a la imposición de formas racionales orientadas a las metas por
los actores. Los nuevos movimientos populares urbanos abogan por favores tanto como
demandan sus derechos (Ramírez Saiz, 1990: 235), a pesar de que algunas veces
resisten diferentes formas de control social. Muchos nuevos movimientos sociales son
incapaces de moverse de las tácticas confrontacionales a las estrategias de negociación y
comprometerse con los actores políticos y sociales, porque carecen de un programa y
solamente permanecen como un movimiento de protesta (Scott, 1987). Sin embargo, los
actores colectivos se dispersan, fragmentan y atomizan en redes las cuales rápidamente
desaparecen de la relevancia política en sectas, círculos de apoyo emocional y grupos de
terapia (1989: 71-2).

Los Nuevos actores sociales tales como las mujeres, maestros, estudiantes, grupos
étnicos, movimientos ambientales, aparecieron además los movimientos laborales y de
campesinos existente, los cuales fueron reprimidos o eliminados por el Estado. En el
periodo contemporáneo, Calderón, Piscitelli, and Reyna (1992:19) acertaron que algo
diferente se desenvuelve, la multiplicidad de actores, temas, conflictos y orientaciones
es extenuante y que las preguntas hechas por estos nuevos actores tienen poco que hacer
con aquellas que se observaron hace un cuarto de siglo.

Ejemplos de la multiplicidad de los nuevos actores socioculturales que ahora produce


nuestra sociedad incluyen mexicanos luchando por la democratización de los territorios
urbanos micro locales. Los movimientos sociales dirigen su atención a lo básico,
derechos, justicia y democracia. Los movimientos de derechos humanos son
expresiones de la emergencia de los nuevos actores. El movimiento de los Derechos
Humanos puede ser analizado en términos de las instituciones internacionales y
organizaciones para la exclusión de los actores de base.

c. La sociología de la acción de Alain Touraine


La acción de los movimientos sociales crea espacios nuevos y significativos que
sobresalen independientemente del Estado. Los movimientos sociales significan
acciones colectivas con propósito (Castells 1996: 3) que emerge en la noción central de
actividades que tienen sentido en una sociedad, tales como la función emprendedora
(Hensmans, 2003; Touraine 1988).
La acción colectiva y social de los movimientos contribuye al cambio social que
responde a la necesidad de los individuos de dar a conocer sus preocupaciones y quejas.
Los movimientos sociales y políticos autónomos pueden promover e incrementar el
capital social a través de la acción colectiva sostenida. La acción colectiva de los
movimientos involucra asuntos de normas sociales e identidad y negociaciones y
cálculos menos estratégicas, y la lucha tiene lugar e el campo de la sociedad civil más
que en el campo de la política.

La teoría del movimiento social puede explicar las diferentes dimensiones de la


distribución de la protesta social relacionadas a las nociones de política económica justa
y oportunidades políticas donde la frecuencia de la protesta y su intensidad están
relacionadas a la capacidad organizacional de los grupos quienes tienen la acción. Los
académicos de los movimientos sociales han tomado desde hace mucho tiempo por
dado en adscribir efectos discretos y generales de las acciones de los movimientos
sociales.

El acercamiento del análisis de acción identidad y los movimientos políticos del final de
los sesentas y 1970s: la movilización antinuclear, los levantamientos estudiantiles y as
protestas urbanas. La literatura de los movimientos sociales se ha enfocado en las causas
de la acción colectiva más que en el impacto de los movimientos sociales y las
organizaciones autónomas en un sistema político amplio. En los ochentas, la acción
colectiva se baso en áreas del movimiento. La investigación de la movilización de
recursos es criticada por descuidar las fuentes estructurales del conflicto para crear
movimientos sociales y sobre enfatizar la racionalidad de la acción colectiva cuando
muchos de las elecciones racionales no son muy racionales. Los Nuevos Movimientos
sociales están incorporando nuevas formas de acción directa de protesta tales como los
movimientos ambientalistas los cuales emergieron en los ochentas.

El enfoque de acción identidad considera las diferencias entre las clases de las
sociedades industriales y post industriales, que permanecen como clases con intereses
materiales. Los movimientos sociales bajo la teoría de acción identidad son normales
como la expresión de diferentes intereses de clases que finalizan en contradicciones
agudas. La construcción de la identidad se explica por al análisis del marco de
referencia (Goffman's, 1974), el cual involucra la imputación de la identidad compartida
y los motivos que sirven como ímpetus para la acción colectiva.

La acción de los movimientos sociales crea espacios nuevos y significativos que


sobresalen independientemente del Estado. El movimiento social es un ejemplo de la
democracia y pluralismo dentro de la expresión de descontento a través de la acción.
(Rosenthal and Schwartz, 1990). Los movimientos sociales se organizan para ser
capaces de levantar a sus participantes alrededor de los conflictos y acciones de
protesta. Los viejos movimientos sociales tienen como su principal elemento que sus
acciones son contra el Estado, contra el aparato. Movimientos sociales pasados pueden
guiar expectativas y demandas futuras que requieren coordinación de actividades y
acción colectiva.

La problemática de los movimientos sociales se enfoca en la acción política que


persigue intereses individuales, colectivos, sociales, rasgos y trata otras formas de
actividad como irrelevantes a priori (Cox, 1999). Las acciones de los movimientos
sociales pueden ser de ruptura o moderadas. La causa de conflicto entre el Estado y los
movimientos dentro del ciclo de acción-reacción-acción que a identidad enmarca son
refinados. La relación dinámica entre el Estado y el desarrollo de los movimientos se
basa en el repertorio de acciones de protesta en el ciclo de acción –reacción y acción.
Este ciclo de acciones entre el Estado y los movimientos se determina con las
estructuras de oportunidad política. (Kriesi 1989; Klandermans 1990; McCarthy &
Wolfson 1992)

Los movimientos sociales son acciones colectivas que se enfocan en algún tipo de
conflicto, usando formas de protesta publica para lograr objetivos. Las organizaciones
dentro de un movimiento son capaces de coordinar sus acciones y campañas dentro del
movimiento para conseguir una ampliación de la protesta.

Los movimientos sociales tienen periodos intensos de acción y entre estos periodos más
largos de quietud (Della Porta and Diani, 1999). Una relación dinámica define los
movimientos de acuerdo a un marco de acción que se ubica dentro de una perpetuidad
cíclica de la identidad movilizada de cada uno de los otros (Brubaker 1996: 20-21). La
elite del Estado debe minimizar la oportunidad para la acción de los movimientos para
desarrollar sin mucho riesgo a su propio distrito de votación (Mitchell, 1991). Los
movimientos pueden dictar el ritmo de la reforma del Estado alineando y diversificando
los ataques al Estado y remedando sus acciones.

La violencia, ruptura, convención, entre otras acciones de protesta de los movimientos


sociales activamente responden a una mayor maleabilidad siempre atentos a los cambios
engendrados por el Estado dentro del ciclo perpetuo de reforma, protesta y reforma
(Wilkinson 1977, Wilkinson and Stewart1987; Tomlinson 1980; della Porta & Tarrow
1986; Wasmund 1986; della Porta 1992).Los movimientos se desarrollan dentro de un
ciclo de reforma, protesta y reforma en donde la habilidad de movimiento es dictar el
ritmo de acción, reacción, acción. Los movimientos emergen de los ciclos de acción
reforma acción mas invadidos dentro de la sociedad (Tarrow 1996, Maguire 1996).

La naturaleza de la violencia política usada por los movimientos y los niveles de uso de
la fuerza el Estado debe utilizar como medio para asegurar la estabilidad social (della
Porta 1995, 1996) puede originar la falla de las acciones del movimiento. La identidad
del movimiento dentro de los procesos de acción colectiva por si misma puede ser
codificada por una crisis instigada por el Estado.

Los teóricos de los Nuevos Movimientos (Touraine, 1971) ignoran la influencia de los
regimenes centralistas en la movilización de los movimientos periféricos. Los
movimientos necesitan expandir sus propias estrategias de acción para "mimic" remedar
las diversas estrategias de centralización y en la toma de instituciones (Tarrow 1983;
Snow & Benford 1988). Tilly (1978: 156). Hay algunas características del medio
ambiente político que influencia el crecimiento de movimientos sociales con menos
acción institucionalizada (Della Porta and Diani 1999, p. 9).

La relación dinámica entre el centro del Estado y el desarrollo de la periferia provee un


ambiente político para exclusiones y da forma a la naturaleza del activismo del
movimiento. El centro y la periferia dan forma a todos los métodos futuros de
movilización y acción colectiva del movimiento. El Estado puede proveer un marco
para la movilización del descontento popular y la acción de movimiento que surge de el.
El Estado se resiste a proveer la estructura de oportunidad política para estos
movimientos que emergen y amplían su influencia a través del resto de la sociedad.

La acción social dentro del ciclo de protesta, la percepción de elección e influencia en el


corrimiento del movimiento puede ser controlada. Las actividades de los movimientos
tienen en común la acción colectiva, la cual emerge cuando las redes de movimientos
producen y sus ínter activistas tienden a emerger de la re estructuración de la protesta
(Melucci 1989; Maguire 1995, 1996).

Los teóricos de los Nuevos Movimientos Sociales están preocupados con el enfoque
expresivo en las formas de acción como un acercamiento que enfatiza las necesidades
expresivas y los elementos simbólicos de las disparatadas áreas de la vida social y
política. Las acciones colectivas de resistencia están conectadas para ganar
involucramiento emocional que motive al grupo. Los nuevos movimientos sociales
están inclinados hacia las preocupaciones afectivas, relaciones expresivas, grupos de
orientación y organización horizontal. Algunos elementos de los Nuevos Movimientos
Sociales no son necesariamente nuevos.

La relación de poder para el movimiento no es existente antes del momento de acción


(Havel 1985). Las culturas políticas y la acción colectiva están moldeadas por las
limitaciones puestas en los movimientos por el Estado (Tarrow 1986: 176).

El esencialismo en ambientalismo ofrece una alternativa de política racial y de genero y


un concepto para teorizar directamente el uso del análisis cultural ambiental y la acción
de los movimientos sociales (Sturgeon,1997). Los movimientos están formados
alrededor de marcos de referencias culturales y sociales los cuales pueden proveer
claves y códigos interpretados por los marginados para continuar los viejos agravios en
las nuevas formas de la acción colectiva (Mayer 1996: 261-262). Este culturalista
acercamiento a los movimientos contemporáneos permanece bloqueado por una
priorizacion del instrumental de acción política.

Los movimientos re emergen como vehículos de movilización política, cambio y acción


colectiva en la penumbra del Estado nacional que los movimientos nacionales
desarrollan en sus características de modulares de formas de acción colectiva. El
movimiento nacional significa la lucha y eventual logro del Estado nacional
(Ercegovac, 1999). Tarrow (1993: 85). La esencia de un movimiento y la naturaleza de
la acción colectiva están determinadas por el rol de represión (Tilly 1997: 101). La
represión y centralización de los movimientos por parte del Estado, puede radicalizar la
acción colectiva, dando lugar a la organización de la oposición en colocar al
movimiento en la posición como una alternativa a la posición ideológica del Estado
(Tarrow 1995: 92-93; Deutsch 1969; Ferrarotti 1978; della Porta 1983, 1996).

Los movimientos toman la acción colectiva a través de la absorción del repertorio étnico
nacionalista en un repertorio de protesta más amplio. Los movimientos locales sociales
y ambientales y las Organizaciones No Gubernamentales tienen sus raíces en las
comunidades locales para movilizar a las gentes contra las acciones y desarrollos que
amenazan su entorno. Los analistas de los movimientos sociales sobre miran la practica
de la ecología política indígena y la acción que los movimientos sociales crean para
espacios políticos significativos como un como ponente de negociación entre los
movimientos sociales y el Estado para asegurar los beneficios y para alentar la
capacidad social de las organizaciones de movimientos sociales contra el Estado. Una
nueva ola de movilización ambiental ha emergido radicalizando el no compromiso
simbólico y el rechazo a la institucionalización de las formas de acción.

Estos movimientos radicales son también receptivos a las nuevas tácticas de acción
cibernética directa, a pesar de que las estrategias apenas se están desarrollando. Los
movimientos laborales y sociales tienen capacidad global para la acción mediante la
interconexión de los movimientos autónomos más allá de la solidaridad por las
alternativas y en contra del neoliberalismo. Hay movimientos de solidaridad vía boicots.
El éxito depende de la capacidad de los movimientos en la acción política, para
conectarse con otras redes de grupos y organizaciones y el campo de la política más que
la sociedad civil.

La emergencia de los nuevos movimientos sociales en México es una acción afirmativa


contra el neoliberalismo tal como ha sido ejemplificado por el Tratado de Libre
Comercio de América del Norte (TLCAN-NAFTA) (Smith and Korzeniewicz, 1997).
México es el lugar de nacimiento del movimiento de resistencia al modelo económico
corriente de integración cuando los Zapatistas irrumpieron en la escena el mismo día
que el TLCAN entro en vigencia.

El movimiento de emancipación emergente avalado por un nuevo movimiento retador


anti globalización, las Organizaciones de Movimientos Sociales dirigen la acción
colectiva contra las políticas de las instituciones internacionales financieras y de
comercio titulares tales como el G8, la organización Mundial del Comercio, el Banco
Mundial, el TLCAN y la Unión Europea, etc. Las comunidades son reinventadas como
las bases de los nuevos movimientos de desafío. Los Nuevos Movimientos sociales
están incorporando nuevas formas de acción directa de protesta tales como los
movimientos ambientalistas los cuales emergieron en los ochentas.

Los nuevos movimientos sociales en México trabajan sobre la base de la acción directa
y la movilización de los miembros (Davis 1990; Haber 1994). Los partidos de izquierda
y los sindicatos están interesados en manipular los Nuevos Movimiento Sociales para
reforzar los fines partidarios. Un nuevo movimiento de ciudadanos, Acción Ciudadana
para la Democracia y la Vida, trae junto más de 600 grupos laborales, de comunidad,
derechos humanos, rurales y ecológicos. Es la más amplia coalición en México que
intenta des-partidizar la democracia.

d. La identidad colectiva de Alberto Melucci

El concepto de identidad colectiva ha sido estudiado en la teoría de los movimientos


sociales (Morris and Mueller, 1992; Laraña, Johnson and Gusfield, 1994; Melucci,
1989; 1996). La identidad colectiva como una definición interactiva y compartida
producida por varios individuos interactuando que están preocupados con la orientación
de sus acciones así como también el campo de oportunidades y limitaciones en las
cuales sus acciones tienen lugar (Melucci, 1989:26). La identidad colectiva es la más
importante tarea de la formación del movimiento y éxito. (Melucci, 1996; Laraña et al,
1994).

Un movimiento social es considerado como un grupo de individuos y organizaciones


que protestan porque tienen una visión del mundo y una identidad colectiva que les
permite a los participantes en varios eventos de protesta poner su acción en una
perspectiva amplia (Della Porta and Diani, 1999:19). Un movimiento social es una red
de interacciones informales entre una pluralidad de individuos, grupos y organizaciones
enganchadas en conflictos políticos y culturales sobre la base de identidad colectiva
compartida (Mario Diani). Las preocupaciones por la identidad colectiva combinan con
la ideología y los asuntos estratégicos para influenciar los marcos de referencia de la
acción colectiva.
Estudios europeos en los Nuevos Movimientos Sociales enfatizan la cultura y la religión
pero no consideran las luchas económicas y políticas en la construcción de la identidad
colectiva. La identidad colectiva se basa en ligas socioculturales y en comunicación
simbólica de intereses articulados en circunstancias donde los ciclos de protesta
permiten que el acceso al centro del Estado por los grupos marginados sea limitado
(Melucci 1985, 1996).

Las construcciones de la identidad colectiva juegan múltiples roles en los movimientos


sociales y en las redes de asuntos. El Snow et al. (1986) marco de alineación de
procesos es útil en el análisis de puente, amplificación, transformación y formación
sincrética de la identidad colectiva. La identidad de un movimiento colectivo puede
cambiar cuando el clima político modifica las expansivas oportunidades políticas y se
convierten en mas favorables a los movimientos retadores y sus metas. La identidad
colectiva y acción es socialmente construida a través de redes de comunicación dentro,
entre y más allá de las fronteras inmediatas de los participantes de los movimientos.

Roles y dinámica
Touraine (1997) y Habermas (1973) son los teóricos que argumentan que el principal
role de los movimientos sociales es la movilización de los actores y sujetos. Los roles
que los Nuevos Movimientos Sociales juegan en el desarrollo de la teoría de los
movimientos sociales es considerada por Piven and Cloward (1992), quienes critican
Tarrow (1991, 1994) y Tilly (1984).

Los nuevos movimientos sociales tienen un impacto democratizador en la cultura


política y en la vida diaria y contribuyen a los procesos de democratización (Alvarez
and Escobar, 1991). Los Nuevos Movimientos Sociales tienen el potencial para ser
democratizadores del poder. De acuerdo a la cultura organizacional de una organización
que (Nowé, 2005) estudiada dentro de la tradición de los nuevos movimientos sociales,
una decisión puede ser legitima solamente cuando es tomada en cuenta en un proceso
democrático que involucra todos los movimientos de base, un método el cual puede
contrastar con las necesidades en el proceso de toma de la decisión racional.

Por lo tanto, los métodos descritos en la teoría de administración de la información


pueden contrastar con la cultura organizacional dentro de un movimiento social de este
tipo. La cultura de los movimientos sociales con frecuencia es una contra cultura.
Cualquier organización dentro de un movimiento social puede salvar y organizar el
conocimiento acumulado porque los participantes se mueven libremente en
movimientos sociales laxos.

Los Nuevos Movimientos Sociales están ligados en cualquier forma posible a los
procesos de democratización a pesar de que no tienen el compromiso de ser
democráticos. Los nuevos movimientos sociales no tienen los roles de los partidos
políticos pero pueden tener la capacidad de influenciar la política publica e impactar el
sistema político, promover alternativas de visiones poéticas y contribuir a la erosión de
la hegemonía ideológica tanto como las características básicas del régimen (Haber,
1990: 6, 20, 37; Ramírez Saiz, 1990: 243).
A pesar del concepto de los nuevos movimientos sociales como no políticos es muy
común entre los académicos canadienses, por ejemplo, que los Nuevos Movimientos
Sociales tienen la capacidad para movilizar importantes sectores de sujetos de la
población que han sido ignorados por los partidos tradicionales.

Los Nuevos movimientos Sociales son más defensivos, movilizan el poder social que
atrae a la identidad, moralidad, justicia, y sobre vivencia. A pesar de que los Nuevos
Movimientos Sociales tienen una orientación autónoma, una red institucionalizada entre
otros nuevos movimientos sociales que están emergiendo, entrecruzan la membresía y
permiten la cooperación, coalición, conflictos y competencia.

La emergencia y evolución de los nuevos movimientos sociales bajo crecientes procesos


de globalización económica se han dirigido a elaborar un numero de nuevos conceptos
para explicar la micro dinámica de la psicología individual y la de movimientos
sociales. El grado de presión generada por las redes depende de variables que están
relacionadas a los teóricos de los nuevos movimientos sociales: marcos de referencia de
recursos y capacidades organizacionales, dinámicas inter organizacionales,
oportunidades políticas, identidades colectivas y acciones colectivas y las formas de
contención elegidas.

Organización no gubernamental
De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde ONG)

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Una organización no gubernamental (tanto en singular como en plural ONG) es una


entidad de carácter privado, con fines y objetivos humanitarios y sociales definidos por
sus integrantes, creada independientemente de los gobiernos locales, regionales y
nacionales, así como también de los organismos internacionales. Jurídicamente adopta
diferentes estatus, tales como asociación, fundación, corporación y cooperativa, entre
otras formas. Al conjunto del sector que integran las ONG se le denomina de diferentes
formas, tales como organizaciones de la sociedad civil, sector voluntario, sector no
lucrativo, sector solidario, economía social, tercer sector y sector social.
Su membresía está compuesta por voluntarios. Internamente pueden tener un bajo o alto
grado de organización. El financiamiento de actividades, generalmente, proviene de
diversas fuentes: personas particulares, Estados, organismos internacionales, empresas,
otras ONG, etc.
La expresión Organizaciónes no Gubernamentales (ONG) nació a raíz de la invitación
recibida por algunas organizaciones sociales por parte de la ONU en la década de 1960,
para presenciar sus asambleas como invitadas; dado que la ONU es una organización de
estados se buscó diferenciar los niveles.1
Movimiento antiglobalización
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Protestante de Hong-Kong manifestándose contra la Organización Mundial


del Comercio en 2005.

El término antiglobalización o altermundismo, se da a un conjunto de movimientos


sociales formado por activistas provenientes de distintas corrientes políticas, surgido a
nivel internacional a finales del siglo XX de la convergencia de éstos en la crítica al
llamado pensamiento único1 y a la globalización,2 3 que señalan como un proceso que,
mientras beneficia a las multinacionales, acentúa la precarización del trabajo, consolida
un modelo de desarrollo económico injusto e insostenible, y socava la capacidad
democrática de los Estados, entre otros aspectos negativos.4 5
Generalmente los activistas y simpatizantes mantienen una ideología izquierdista y
colectivista, contraria al liberalismo económico (economía de mercado y comercio
libre),6 exponiendo principalmente tesis estructuralistas (teoría de la dependencia y
nacionalismo económico),5 6 comunitaristas o ecologistas, entre otras.
Existe cierta controversia sobre el término que define a este movimiento. Sus partidarios
prefieren el término "altermundismo" o "alterglobalización" para evitar definirse por
oposición y porque el término "antiglobalización" daría una imagen imprecisa y
negativa. El nombre altermundismo viene precisamente del lema "Otro mundo es
posible" nacido en el Foro Social Mundial,7 que reúne a movimientos de izquierda
política.

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