Está en la página 1de 15

La Sociedad de la Información, las Nuevas Tecnologías de la Información y

la Comunicación, Internet y WWW. Contexto y perspectivas al comienzo


del tercer milenio.
Artículo publicado en CONTEXTOS (Universidad Nacional de Río Cuarto) Años V y VI, Nos.
6 y 7. pp. 279-297. Febrero 2005
Schinitman, Norberto I.; Schinitman, M.
Ester E-mail: nis@post.com

“La vida debe ser una continua


educación”
G. Flaubert (1784-1846)

La información global, la actualización de conocimientos y el aprendizaje


autónomo
Asistimos a una asombrosa revolución mundial sin precedentes, seguramente tan
importante como la Revolución Industrial. La transición de las comunicaciones
convencionales y los documentos impresos sobre papel a las comunicaciones
electrónicas globales, con sus enormes posibilidades, marcan la alborada de una nueva
era, en la que cada uno de nosotros, según su propia visión y expectativas, tiene el
privilegio o la desdicha de hallarse.
Para conformar un marco general de referencia y examinar, en un contexto actual
vinculado con la educación, la cultura y la formación, algunos aspectos primordiales de
la Sociedad de la Información, las Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación
(NTIC), las posibilidades y perspectivas del aprovechamiento de la Internet y la WWW y
otros importantes asuntos conexos, desde un comienzo es preciso tener presente que en
nuestro actual mundo globalizado, aunque no todos los perciban, estamos viviendo en
un momento crucial de la transición de una era industrial a una nueva era, donde las po-
sibilidades y el liderazgo de las personas, organizaciones y naciones son el resultado
primordialmente de una lúcida e imaginativa utilización de la información.
Más aún, la información se ha convertido en un recurso económico primordial, que
sustenta el desarrollo social e favorece la actual globalización. A su vez, estos dos
últimos aspectos están fuertemente vinculados con las posibilidades de buscar y
obtener casi cualquier información o dato en corto tiempo, que Internet nos aporta hoy
en día.
Además, la sociedad actual nos presenta nuevas realidades y nos impone nuevos
estilos de vida y modalidades de trabajo y estudio. Entre ellas, se destaca la necesidad
de una perseverante renovación en la preparación profesional y de un renovado
aprendizaje de conocimientos y habilidades muy importantes, que difícilmente se
encuentran en el currículo escolar actual.
En relación con la educación general y los sistemas educativos, resulta imperativo
adoptar como gran propósito fundamental la formación de ciudadanos capaces de
integrarse eficientemente en la sociedad, de acuerdo con sus capacidades, intereses y
posibilidades personales.
En esta línea, la UNESCO ha puesto de relieve que, para el tercer milenio, los cuatro
aspectos fundamentales de la educación consistirán en aprender a aprender, aprender a
conocer, aprender a hacer y aprender a comprender a las otras personas.
Hoy en día es cada vez más evidente que se ha instalado en la sociedad una
constante necesidad de aprendizaje autónomo destinado a actualizar, cada vez a
intervalos más cortos, nuestros conocimientos y habilidades y a adquirir otros más
recientes, novedosos, casi siempre más amplios y complejos.
Para poder formar personas que sean capaces de adquirir y aplicar de modo
apropiado competencias profesionales y sociales, es necesario motivar y preparar a
todos para insertarse en procesos de educación permanente, por medio del oportuno y

1
conveniente aprendizaje autónomo.
Por otra parte, en estos momentos es notable que, en la actividad privada
principalmente, por lo general se privilegia y se prefiere para ocupar los mejores puestos
de conducción y trabajo, a las personas calificadas para el aprendizaje independiente, es
decir a quienes son aptos para aprender por si mismos continuamente, capaces de reor-
denar, reorganizar y utilizar convenientemente sus conocimientos, adaptarse a nuevos
escenarios y situaciones, y superarlos con eficiencia.
Acerca de esta situación, conviene destacar que

“Globalmente, las empresas y las industrias buscan personas... que sean


flexibles y capaces de organizar y aplicar conocimientos”
(Benson,
1999)

Además, con respecto a la constante renovación, actualización y acrecentamiento del


cúmulo de nuestros conocimientos personales, conviene tener firmemente en
consideración que, para todos,

“... tan importante es olvidar lo viejo y lo inútil como aprender lo nuevo y


lo importante.”
(Asimov, 1981, p.
143)

El sistema escolar convencional que todavía está en funciones en muchos lugares, se


originó sobre la base de una concepción de la educación apropiada para dar respuestas
a los requerimientos de las sociedades industriales de los siglos XIX y XX. Pero la
sociedad del siglo que se inicia, donde se destaca el predominio del valor de la
información y el conocimiento, se enmarca en escenarios intelectuales y sociales
notablemente distintos, y puede avizorarse así,

“Una sociedad del conocimiento será aquella que, a partir de alcanzar el nivel
de una sociedad educada, puede recuperar información para enriquecer su
conocimiento y tomar las decisiones pertinentes a su propio desarrollo
personal y colectivo. Si bien a finales del siglo XX aumentaron las
oportunidades de acceso a la información y al conocimiento, con millones de
personas usando estas tecnologías,... la mayor parte de la población mundial
aún no la puede utilizar para su beneficio. Ante esta realidad, la educación, la
formación profesional, la formación académica y la actualización como pro-
ceso permanente de vida, se convierten en pilares fundamentales de las
reformas sociales, económicas y políticas que deberán enfrentar las
sociedades del siglo XXI”.
(Almada,
2000)

La Sociedad de la Información y la Comunicación


Como consecuencia notable de las innovaciones apuntadas anteriormente, la educa-
ción, los sistemas educativos y las escuelas van evolucionando y, con mayor o menor
rapidez, se van adhiriendo, según los países y sus entornos culturales y económicos, a la
nueva “Sociedad de la Información y la Comunicación”.
Asimismo, en el marco de esta compleja y novedosa sociedad, se han producido al-
gunos hechos remarcables, de gran trascendencia social y cultural, tales como:

“La apertura de un mundo multimedia (sonido, texto, imagen) constituye... un


cambio comparable a la primera Revolución Industrial. ... la posibilidad de
responder a las nuevas necesidades de las sociedades:... redes de
comunicación... acceso generalizado a bases de datos científicos... difusión
del tele trabajo...”
(Libre Blanc de Delors (1993). Comisión de las Comunidades

2
Europeas)

Con respecto a la misma temática de los multimedios, ahora, unos 2700 años después
de un hecho tan extraordinariamente relevante como la introducción del alfabeto en
Grecia, estamos en presencia de un nuevo y grandioso cambio tecnológico, de no menor
importancia, cuyas características vienen dadas por:

“...la integración de varios modos de comunicación en una red interactiva... la


formación de un supertexto y un metalenguaje que por primera vez en la
historia integran en el mismo sistema las modalidades escrita, oral y
audiovisual de la comunicación humana”.
(Castells, 1994 p. 17)

Se trata, indudablemente, de un área altamente creativa en donde predomina la uti-


lización de las NTIC, que influyen y están provocando marcados cambios en la sociedad,
de maneras muy diversas, a tal punto que

"Un nuevo espectro recorre el mundo: las nuevas tecnologías. A su conjuro


ambivalente se concitan los temores y se alumbran las esperanzas de
nuestras sociedades en crisis. Se debate su contenido específico y se
desconocen... sus efectos precisos, pero... nadie pone en duda su importancia
histórica y el cambio cualitativo que introducen en nuestro modo de producir,
de gestionar, de consumir... ".
Castells y otros (1986,
13)

Las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación


Desde una concepción reciente, de acuerdo con sus principales aplicaciones, las Nue-
vas Tecnologías de la Información y la Comunicación pueden ser entendidas como

“...el conjunto de tecnologías que permiten la adquisición, la producción, el


almacenamiento, el procesamiento y la transmisión de datos... por medio de
señales de naturaleza acústica, óptica y electromagnética”.
(Guitert Catasus, 1999, p.12)

Ese conjunto de tecnologías involucra el empleo, por ejemplo, de los multimedios, que
utilizan y permiten combinar textos, imágenes y sonidos, los hipertextos, la WWW o
Gran Red Mundial de la Internet y muchas otras innovaciones tecnológicas más o menos
recientes, aplicables de distintas maneras a la educación.
Con relación a los multimedios, su importancia y su narrativa y representaciones, está
claro que:

“Los multimedios interactivos dejan muy poco librado a la imaginación... la


narrativa de los multimedios incluye representaciones tan específicas, que
cada vez es menos lo que se puede imaginar”.
(Negroponte, 1995, p.18)

En el marco de las NTIC, aunque todavía poco aprovechadas en relación con sus
enormes potencialidades, la Internet y la WWW constituyen una poderosa herramienta
educativa, puesto que nos ofrecen múltiples y muy variadas posibilidades para
mejorar, fluidificar y enriquecer la educación y su impartición, tanto en sus modalidades
formal como no formal.
Por otra parte, y esto es de extrema importancia, en las actuales circunstancias, se
atribuye a las NTIC una relevancia y significación tales que el porvenir de muchos
países,

3
“dependerá en buena medida de su capacidad para potenciar la generación
de nuevo conocimiento, donde el elemento estratégico, para lograr el mayor
beneficio colectivo, será la capacidad para crear, adaptar y adoptar las nuevas
tecnologías”
(Unesco,
1998)

El advenimiento de la Internet y la WWW


Antes de profundizar más sobre la Internet, la Red y sus posibilidades, recordemos que
la primitiva Internet surgió hacia 1960 como una experiencia de la Secretaría de Defensa
de los E.U.A. para ayudar a los investigadores y científicos de zonas alejadas a trabajar
en colaboración y a compartir el uso de las entonces muy escasas y costosas
computadoras, por medio de una red que permitía su interconexión.
Tiempo después, hacia 1989-90, Berners-Lee y Cailliau propusieron la creación de la
WWW, sobre la base de la utilización de principios de hipertexto para conectar
información que se hallaba en distintas computadoras vinculadas por Internet.
Para mayor claridad, recordemos que el mismo Berners-Lee explicó la diferencia entre
la Red o WWW y la Internet, comparándola con la que hay entre el cerebro y la mente;
así, Internet sería el medio físico de comunicación y la Red estaría conformada por la
información en sí misma.
Actualmente, la WWW es uno de los servicios más usados de Internet, puesto que, con
el software adecuado, permite presentar la información en formato multimedia,
combinando texto, gráficos, sonidos, animación, etc. Con referencia a la educación, en
muchos de sus campos, hoy en día se van incorporando, en forma algo lenta pero
generalmente creativa, algunos de los servicios y las herramientas disponibles en la
Internet, aplicándolas a las actividades de enseñanza-aprendizaje y aprovechando una
parte, talvez por ahora muy pequeña, de sus inmensas posibilidades.

Internet, educación y formación


Pero, no todo se soluciona con disponer de computadoras y acceso a Internet. En este
sentido, es necesario que los usuarios adviertan que la Internet constituye un nuevo y
distinto medio de comunicación, que tiene un papel preponderante en la sociedad de la
información. Al mismo tiempo, y esto es importantísimo, deben hacerse grandes
esfuerzos para que todos adviertan que si bien la capacidad de conectarse y navegar
por la WWW es importante, lo verdaderamente sustancial y relevante, desde el punto de
vista de la educación y la cultura, consiste en ser capaz de aprovechar eficientemente
los resultados potenciales de las búsquedas y comunicaciones por medio de la red. En
consecuencia, esto trae aparejado para los usuarios una necesidad importantísima: la de
capacitarse y adquirir aptitudes para adoptar criterios selectivos apropiados y ser
capaces de distinguir y separar -de entre una enorme y enredada maraña multiforme- la
información útil, idónea y valedera.
En efecto, por tratarse la WWW de una Red que inicialmente fue sólo científica, una
adecuada búsqueda y selección puede permitir encontrar en ella una enorme cantidad
de contenidos, información y servicios útiles, aplicables -entre muchas otras cosas- a la
actividad profesional habitual de los educadores. A modo de ejemplo, es posible acceder
a grandes masas de datos sobre muchas ciencias, imágenes de animales en vivo, en
colores, tomadas por cámaras instaladas en la selva africana o en arrecifes de coral,
que nos llegan en tiempo real, revistas científicas completas para leer en pantalla que
nos permiten también imprimir las secciones de nuestro interés, videos educativos,
ingresar a enormes bibliotecas, consultar enciclopedias, diccionarios de todos los
idiomas, periódicos de todas partes, recibir noticias, utilizar programas de traducción
multilingüe de documentos, servicios de correo electrónico, de comunicaciones vocales
y muchísimas otras informaciones y servicios de interés, realmente útiles e importantes.
Por supuesto, es tan grande la diversidad de la oferta actual, que crece día a día, que
sería muy difícil presentar una enumeración exhaustiva.
Es posible también acceder a diversos materiales curriculares para los distintos
niveles educativos, preparados previamente por especialistas, e incluso se puede
explorar repositorios de proyectos, programas y experiencias educativas, documentos

4
destinados a apoyar a los profesores en la preparación de las actividades de
enseñanza-aprendizaje y muchísimos otros. Asimismo, la Red contiene también
extensísimas colecciones de software, tanto de uso general como aplicable a la
educación, en gran parte sin costo alguno (freeware) o de uso compartido y bajo precio
(shareware).

Internet y educación a distancia. E-learning. Teleformación.


Como es sabido, Internet configura una trama mundial de redes informáticas in-
terconectadas, que posibilita la comunicación entre computadoras para transmitir datos,
textos, imágenes y sonido. Los servicios y las técnicas resultantes de la asociación de las
telecomunicaciones y la informática, y el espacio que estos configuran, que en su
conjunto suelen denominarse “telemática”, nos ofrecen, entre otras, enormes
posibilidades favorables para la educación. Algunas propiedades de la telemática son
tan importantes, que en cierto modo están moldeando muchos aspectos de la sociedad
y la educación.
Al respecto, consideremos, en una primera aproximación, que

“El espacio telemático, cuyo mejor exponente actual es la... Internet, no es


presencial, sino representacional, no es proximal, sino distal, no es sincrónico,
sino multicrónico, y no se basa en recintos..., sino que depende de redes
electrónicas cuyos nodos de interacción pueden estar diseminados por
diversos países. De éstas y otras propiedades se derivan cambios importantes
para las interrelaciones entre los seres humanos, y en particular para los
procesos educativos”.
(Echeverría,
2000)

La expresión E-learning, muy empleada hoy en día, que suele traducirse como E-
educación, hace referencia, en general, a diversas formas de educación suministrada,
impartida y/o facilitada a distancia por medio de la web e Internet. Por supuesto,
actualmente son numerosísimos los diversos cursos y carreras que pueden cursarse a
través de la web.
Con respecto a los beneficios y la utilidad de la Web en Internet, tanto en su aplicación
genérica como en especial para la educación y la información, algunas de las posibili-
dades y perspectivas más destacables, valiosas y promisorias se señalan, en términos
amplios, en las siguientes aseveraciones:

“Las tecnologías de la información y la comunicación brindan oportunidades


singulares para contribuir a promover los objetivos del desarrollo económico y
social y reducir la pobreza.”
(Naciones Unidas,
2000)

Asimismo, que

"Internet tiene el potencial de democratizar el acceso al conocimiento"


(Gery, 2000)

como así también, que

“La Internet elimina las fronteras y la distancia en la difusión de nuevas


tecnologías.”
(Demchenko,
1997)

En consecuencia, uno de los campos donde la aplicación de Internet -y de la


telemática- ha resultado más interesante y promisoria es la cada vez más importante y

5
necesaria educación a distancia en versión actualizada. Efectivamente, la Internet ha
contribuido al fortalecimiento y ha influido poderosamente sobre la enseñanza a
distancia. Verdaderamente, como consecuencia de esta novedosa asociación y sus
aportes, se han producido grandes cambios e innovaciones en su estilo, enfoque y for-
mato.
Asimismo, estas innovaciones están modificando también, en forma notable, las
posibilidades y oportunidades educativas de las personas, que ahora se han ampliado
muchísimo. En tal sentido, es de destacar que

“Aparecen nuevos escenarios que cambian las oportunidades... educativas.


Cada uno de estos escenarios viene determinado, no sólo por la disponibilidad
tecnológica, sino también por las características del usuario... “
(Salinas, 1996)

Complementariamente, con relación a la importancia de la comunicación y la


tecnología, sus relaciones y su influencia sobre la educación, conviene tomar en
consideración el siguiente aporte, que resulta congruente e ilustrativo:

“... A lo largo de la historia de la comunicación humana, los avances


tecnológicos han impulsado cambios paradigmáticos en la educación... La
comunicación entre profesor y alumno es un elemento vital para una
educación a distancia exitosa... Los medios (de comunicación) han
desempeñado un rol esencial en el establecimiento de la comunicación entre
profesor y alumno...”
(Nasseh,
1997)

Por otra parte, desde hace cierto tiempo, muchos especialistas vienen empleando el
nuevo término teleformación para referirse a la educación a distancia basada en el em-
pleo de algunas de las herramientas propias de las Nuevas Tecnologías de la Información
y Comunicación, en particular las prestaciones y posibilidades que ofrecen la Internet y
la Web. De acuerdo con este intento de definición, no estarían incluidas en la
teleformación, entre otras, aquellas modalidades más bien convencionales de educación
a distancia que utilizan el fax, el teléfono o el correo.
Está claro que, tanto en general como en el contexto educativo y social, la educación
y la comunicación son temas de gran importancia, que guardan entre sí una estrecha
vinculación. A este respecto, es bueno repasar algunos conceptos que, aunque
difundidos hace varios lustros, se encuentran aún en vigor:

“... la comunicación es uno de los pilares de la vida social. Sin comunicación


sería imposible la vida en grupo y los individuos permanecerían aislados física
y psíquicamente. Considerar la educación como un sistema de comunicación,
abre grandes posibilidades metodológicas, tanto si nos centramos en una
pedagogía ‘clásica’, como si lo hacemos en la tecnología educacional más
avanzada... “
(Sarramona, 1975b, p. 13)

Aunque la comunicación es corrientemente entendida como el proceso de transmisión


y recepción de información, ideas y mensajes, resulta interesante detenerse a
considerar algunas definiciones convencionales como las siguientes:

“Conjunto de ideas y sentimientos en disposición de reciprocidad”


(Dale 1969, p.10)

“... la relación... establecida entre dos -o más- seres, en virtud de la cual...

6
ambos participan entre sí...”
(Redondo, 1959, p.197)

Internet, WWW y educación a distancia

Con referencia a la educación a distancia, tan ampliamente difundida y utilizada, se


registran antecedentes de las últimas décadas del siglo XIX. Desde hace mucho tiempo
se ha venido enfatizando su valor e importancia y, se reconoce asimismo la imposibili-
dad práctica de que enseñanza áulica convencional, de los diversos niveles, pudiera
impartirse a todas las personas.
Sobre las grandes perspectivas de la enseñanza a distancia y sus posibilidades de
suplantar, en numerosos casos, a la enseñanza presencial convencional, examinemos
una reflexión, que fue expuesta hace más de un cuarto de siglo, pero sigue siendo válida
actualmente:

“Cada vez está más claro que la educación a todos los niveles de la totalidad
de la población, no es factible de ser impartida mediante un sistema de
enseñanza presencial en pequeños grupos, al estilo tradicional. Los motivos...
son tanto de orden económico como técnico. Las actuales corrientes
educativas son conscientes de la imposibilidad de seguir reduciendo la
educación al marco rígido del aula. “
(Sarramona 1975a, p. 19)

Por otra parte, y ampliando lo anterior, es de extrema importancia tener en considera-


ción que en muchos casos, la instrucción convencional no puede concretarse debido a
que no pocas personas, aunque hábiles y competentes, pierden sus oportunidades
educativas por tener diversos impedimentos para asistir regularmente a centros de
enseñanza presencial, tales como, por ejemplo, sus situaciones y condiciones laborales,
familiares, de salud y otras. En efecto, no podemos pasar por alto que

“Existen... personas con base, motivación y capacidad suficiente para realizar


estudios... que por condiciones especiales se quedan como un capital
humano subutilizado”.
(Peón Aguirre,
1998)

No obstante, la educación y formación a distancia tradicional, basada en el


aprendizaje autónomo, “solitario” de los alumnos sobre la base de libros de texto y
documentos impresos, con escasa interacción entre profesores y alumnos, a veces con
el apoyo de unas pocas consultas por correo con los Profesores y ninguna con los
compañeros de estudio, ha cedido su vigencia y va dando prioridad a novedosos forma-
tos y modalidades, que focalizan primordialmente su atención en la comunicación e
interacción, y en los alumnos y el aprendizaje, más que en los profesores y la
enseñanza.
Otra ventaja destacable de la moderna educación a distancia, con el empleo de
multimedios, con respecto a la educación formal convencional consiste en que en
algunos casos da mejores posibilidades de transferencia de las capacidades de los
estudiantes. Esto se desprende de la contemplación de los siguientes aspectos, a veces
no tenidos en cuenta:

“Las instituciones educativas tradicionales practican una educación... ‘confi-


nada’, en la que alumnos y alumnas, alejados... del entorno real en el que se
desenvuelve su vida, desarrollan... conocimientos, actitudes y capacidades
que, con mucha dificultad, ellos mismos han de intentar transferir
posteriormente a situaciones reales. Como alternativa, los sistemas

7
educativos multimedia plantean una formación vinculada sobre todo al
contexto de trabajo de los participantes. Estos permanecen en su propio
entorno profesional y social mientras desarrollan su pro-ceso formativo, y es...
en ese ámbito en el que se les insta a que verifiquen y pongan a prueba la
pertinencia de las propuestas de acción que se les formulan”.
(Novo,
1998)

Por otra parte, ahora, la formación a distancia involucra un aprendizaje flexible,


vinculado con las ideas de educación permanente. De este modo, las personas pueden
estudiar cuando juzgan que necesitan aprender, y no sólo en los momentos prefijados
por la estructura y los cronogramas del sistema educativo formal. Asimismo, en la
formación a distancia actual, muchas veces el aprendizaje es abierto y se pone mayor
énfasis sobre el que aprende. A su vez, el aprendizaje abierto da lugar a que el
estudiante avance de modo asincrónico, a su propio ritmo, según sus expectativas,
posibilidades y aptitudes, lo que es particularmente importante en el caso de los profe-
sionales y los adultos.
A modo de ejemplo, entre muchos otros cambios favorables, con la enseñanza a
distancia actual, resulta posible impartir enseñanza a un gran número de estudiantes
residentes en distintos lugares, quienes -además de estudiar en los momentos conve-
nientes para ellos, sin interferir con sus obligaciones laborales y su vida familiar-
pueden mantener contacto frecuente con sus profesores y consultores, y también con
otros estudiantes.
Asimismo, desde un punto de vista práctico, los profesores pueden actualizar y
ampliar los materiales y documentos de estudio y trabajo para los alumnos de una sola
vez, desde una sola computadora. Además, los textos y gráficos, como así también los
avisos, pueden enviarse a todos los alumnos sin demoras ni costos de impresión y
franqueo.
En tales casos, las herramientas de la Internet se convierten en un soporte, facilitador
y transportador conveniente y necesario para las técnicas didácticas. Asimismo, quedan
conformados novedosos y distintos tipos de espacios, como se explicita seguidamente

“Las coordenadas espacio-temporales... en las que se desarrollan las


experiencias de enseñanza-aprendizaje a través de las telecomunicaciones
tienen poco... que ver con las que se han manejado en los sistemas
tradicionales de enseñanza... La creación de un ciberespacio... para la
educación, que anula las barreras del espacio físico, permite la aparición de
nuevos ‘lugares’ educativos y de nuevas relaciones de enseñanza...”
(Salinas,
1996)

Aulas, clases y campus virtuales


Algunos de esos espacios son denominados, en forma genérica y metafórica, “aulas
virtuales". Por su parte, las “clases virtuales” que se imparten o enseñan en las aulas
virtuales, constituyen una de las prácticas propias de la teleformación, que rescata
algunos de los componentes motivacionales de la formación presencial. En este caso, el
o los profesores que diseñan e imparten el curso, actúan más bien como facilitadores.
Acerca de las aulas virtuales, hoy en día, estas son entendidas, en general, como
entornos telemáticos apropiados para impartir teleformación.
Por añadidura, ya existen, desde hace tiempo, las universidades virtuales, a distancia,
que ofrecen y suministran todos sus servicios educativos y de apoyo por medio de
Internet. En éstos entornos de teleformación, los alumnos pueden informarse sobre los
cursos o carreras que se ofrecen, matricularse por e-mail, abonar sus aranceles (si los
hubiere) por medio de tarjetas de crédito, cursar sus estudios, enviar sus trabajos y
exámenes, y comunicarse con profesores y otros alumnos. En algunas de ellas, debido a
disposiciones legales para la emisión de los títulos, los exámenes principales son
presénciales.
Para examinarlas con mayor detenimiento, volvamos sobre las aulas virtuales, que en

8
muchos casos, se incorporan y forman parte de los “Campus Virtuales”, que fueron
descriptos hace ya unos tres lustros como

“... una posibilidad de enseñanza de nivel universitario accesible desde


cualquier lugar y a cualquier hora, a partir de la conexión a una red
telemática...”.
(Hiltz, 1986, p. 95)

Complementariamente, examinemos ahora una visión más amplia y reciente sobre el


mismo tópico:
“... la expresión campus... sugiere que una vez hecha la conexión a la red,
cualquier persona tiene acceso no sólo a posibilidades de formación sino
también a toda clase de servicios académicos y no académicos, propios de un
campus universitario... es virtual porque para conseguir efectos y resultados
equivalentes a los de un campus tradicional no es necesario que exista
físicamente.
(Tiffin y Ragasingham, 1997,
p.16)

Esas “aulas” consisten en entornos de enseñanza aprendizaje figurados, que sólo


existen en el ciberespacio y no en la realidad material, pero que, para el alumno-usuario,
resultan funcionales y útiles, basados en un sistema de comunicaciones
multidireccionales vehiculizadas por una computadora conectada a Internet.
En ellas transcurren las interacciones entre los diversos participantes. Básicamente,
los alumnos tienen a su disposición los documentos o materiales de estudio, las
actividades a realizar y las correspondientes guías o clases preparadas por los
profesores, como así también facilidades de comunicación por “chat” y correo
electrónico.
Al ingresar, desde sus hogares u oficinas, en los campus y las aulas virtuales más
modernos, los participantes disponen de posibilidades de comunicación e intervención,
en tiempo real o en diferido, parecidas a las que se dan en las aulas convencionales.
Las "aulas y los campus virtuales" incluyen, según sus propósitos, "espacios"
cibernéticos para las clases, conferencias, seminarios, bibliotecas, mediatecas, las
“oficinas” de tutores y profesores, el foro para actividades grupales, las carteleras de
anuncios, el espacio de trabajo cooperativo, como así también un “bar virtual”, que es
en realidad un lugar de encuentro para conversaciones informales entre alumnos.
En cuanto a los diversos medios empleados, pueden utilizarse las videoconferencias,
con voz y sonido en tiempo real, la proyección de transparencias y diapositivas, etc., lo
que representaría un equivalente actual, muy ampliado, de las tradicionales clases
magistrales. También se utilizan el correo electrónico y “voice mail” o sea correo
electrónico con mensajes verbales, para las comunicaciones personales con tutores y
profesores, los tablones de anuncios o listas de distribución para las comunicaciones a
todo el grupo, el chat múltiple para la comunicación en pequeños grupos o el chat ce-
rrado, por medio del teclado o verbal, con o sin las imágenes de quienes intervienen,
para conversaciones informales no públicas entre estudiantes. Otras alternativas
disponibles son las carteleras y herramientas de trabajo cooperativo, y las bibliotecas de
recursos (textos, software, hipermedia, simulaciones, etc.).
Por supuesto, en este tipo de entornos, la formación cambia notablemente su enfoque
convencional y ahora puede cumplirse en forma sincrónica o asincrónica, lo que mejora
notablemente sus posibilidades. Por otra parte, hoy en día, las "aulas virtuales" no son
privativas de la educación a distancia, y se han utilizado ventajosamente en conjunción
con diseños de enseñanza de modalidad presencial.
El éxito de experiencias educativas de este tipo depende de numerosos factores. Entre
otros, es muy importante perfeccionar la intermediación tecnológica en las comunicacio-
nes hasta que los actores lleguen prácticamente a no tenerla en consideración u
olvidarla, o sea, a alcanzar una cierta invisibilidad e intangibilidad de los canales de
comunicación, para que los partícipes se concentren totalmente en el mensaje y su
significado.
En entornos de esta naturaleza, las actividades y funciones de los profesores son
similares, pero no idénticas, a las que ejercen convencionalmente, tales como preparar

9
materiales de enseñanza-aprendizaje, asesorar, actuar como tutores, orientar y dirigir
trabajos de investigación y desarrollo, evaluar los aprendizajes y otras. Pero estas
actividades, que deben estar enmarcadas adecuadamente en el entorno en que se
realizan, pueden ser en ciertos casos potenciados y en otros limitadas por las
características propias de la comunicación vehiculizada por la computadora y la Internet.
Es preciso, no obstante, que los profesores, además de dominar las herramientas
informáticas, experimenten sobre la teleformación, reflexionen sobre sus posibilidades y
se adapten a las nuevas tecnologías, adquiriendo una nueva visión de conjunto. De este
modo, podrán percibir, por ejemplo, que una videoconferencia no es una clase
convencional transmitida por televisión, o que, del mismo modo, un hipermedio
elaborado para ser navegado por los alumnos, de ningún modo constituye ni se parece
demasiado a una unidad didáctica contenida en un libro de texto.
Muchas veces, perder de vista que la Internet y sus principales servicios, como la
WWW, conforman un potente y novedoso conjunto de medios completamente diferentes
y entenderlos demasiado simplemente como un sustituto del correo tradicional, puede
llevar a confusiones y errores.
Asimismo, se ha abierto también a los educadores y expertos creativos un extenso
campo para la experimentación e investigación sobre la utilización de la Internet en la
educación. Entre muchos otros temas, resulta de interés investigar sobre las
posibilidades y ventajas del uso de las nuevas tecnologías en asociación con los medios
tradicionales, los diversos factores que influyen la aceptación y uso de los nuevos
medios, el efecto de los nuevos medios sobre la sensación de aislamiento y soledad de
los estudiantes en aulas virtuales y sobre sus experiencias de aprendizaje.

Formación, capacitación, actualización y desarrollo profesional de los educadores


por medio de Internet.

Con respecto a la necesidad imperiosa y demanda creciente de posibilidades de


formación y actualización permanente para todo tipo de profesionales, como así también
a las dificultades para poder obtenerla, reconozcamos que

“... el ritmo de cambio de nuestra sociedad es tan rápido que los sistemas de
formación inicial no pueden dar respuesta a todas las necesidades presentes y
futuras de la sociedad... somos conscientes de que la formación debe
prolongarse durante toda la vida y que el reciclaje y la formación continuada
son elementos clave en una sociedad moderna”.
(Adell,
1997)

Complementariamente, en la misma línea, con respecto a la formación profesional y


académica en el futuro próximo, resulta importante considerar que

“... la educación, la formación profesional, la formación académica y la actuali-


zación como proceso permanente de vida, se convierten en pilares
fundamentales de las reformas sociales, económicas y políticas que deberán
enfrentar las sociedades del siglo XXI”.
(Almada,
2000)

Asimismo, a partir de la aceptación y el reconocimiento de la necesidad de una


permanente actualización, modernización y puesta al día, deben considerarse algunas
posibilidades para poner esa actualización al alcance de todos los que la requieran de
un modo sencillo y práctico, puesto que

“... en la actualidad la formación de los individuos no se puede constreñir úni-


camente a la modalidad en que el alumno es sólo estudiante y tiene que
asistir a un lugar determinado para su aprendizaje. De ser así, se limitaría

10
toda posibilidad de actualización profesional y de progreso social”.
(Peón Aguirre,
1998)

Uno de los principales problemas en la formación permanente de los profesores,


particularmente en los países de gran extensión territorial, es la dispersión geográfica
de sus lugares de residencia y el consiguiente aislamiento e incomunicación.
Algunas iniciativas tales como la formación de grupos regionales o locales de trabajo y
desarrollo de materiales, los centros de perfeccionamiento y capacitación docente, etc.,
son intentos de introducir formas dinámicas de comunicación y formación permanente a
través del intercambio de experiencias e información.
Un medio de comunicación con las posibilidades de la Internet puede y debe ser
aprovechado con éxito para interconectar una multitud de educadores muy dispersos,
dando lugar a iniciativas tendientes a que los maestros, desde sus lugares de residencia,
pueden intercambiar información y experiencias, interactuar con colegas o con
profesores líderes, consultar a especialistas o acceder a grandes repositorios de
materiales curriculares.
Algunas de estas opciones ya están funcionando en países donde la cultura de la
utilización de la Red ha alcanzado un mayor desarrollo.
Por otra parte, ahora se advierte con claridad que las posibilidades de apertura al
exterior de los establecimientos educativos y de quienes enseñan en ellos gracias a la
Internet, representan una auténtica revolución para las escuelas, que hasta hace poco
se encontraban aisladas y encerradas dentro de sus paredes perimetrales, con muy
poca comunicación bidireccional con el exterior.
Actualmente, en muchos países, incluyendo algunos de los eufemísticamente
denominados emergentes, como la Argentina, ya se dispone de la infraestructura
tecnológica y de los conocimientos necesarios para lograr que se vayan concretando
algunas de las notables promesas que la revolución de las comunicaciones digitales, la
informática y la Internet permiten vislumbrar a un amplio mundo soñado: el de la edu-
cación para todos.

Recapitulación
Seguidamente, a modo de cierre, se parafrasean algunos de los pensamientos y
opiniones de los autores presentados anteriormente, a los que se estima como temas de
interés, sobre los que sería deseable que los lectores efectúen una detenida reflexión,
con vistas al mejoramiento de la educación.
Los profundos cambios y las nuevas posibilidades tecnológicas que devienen de la
transición de las comunicaciones y los documentos convencionales impresos sobre
papel a las comunicaciones electrónicas globales.
El valor actual de la información constituye un recurso económico primordial, que sus-
tenta el desarrollo social, favorecido por la actual globalización de la información.
Con el crecimiento del valor de la información y el conocimiento, la sociedad se
enmarca en escenarios intelectuales y sociales nuevos y distintos.
El sistema escolar convencional se originó sobre la base de una concepción de la edu-
cación que no se corresponde con la de la sociedad actual. Difícilmente se encuentren
ahora en el currículo escolar muchos de los conocimientos y habilidades actualmente
demandados, importantes e imprescindibles, requeridos por las nuevas realidades de la
sociedad, que nos imponen otros estilos de vida, de trabajo y de estudio.
Día a día se hace más notorio que se ha instalado una constante necesidad de
aprendizaje autónomo destinado a actualizar, con cierta urgencia, cada vez a intervalos
más cortos, nuestros conocimientos y habilidades y a adquirir otros más recientes y
novedosos, casi siempre más amplios y complejos, lo que está relacionado con el
progreso personal en diversos campos laborales.
Para que las personas sean capaces de adquirir, renovar y aplicar de modo apropiado
competencias profesionales y sociales, es necesario motivarlas y prepararlas para
insertarse con éxito en procesos de educación permanente, por medio del oportuno
aprendizaje autónomo.
Hoy se privilegia para ocupar los mejores puestos de conducción y trabajo a quienes

11
son aptos para aprender por si mismos continuamente, capaces de reordenar,
reorganizar y utilizar convenientemente sus conocimientos, adaptarse a nuevos
escenarios y situaciones, y superarlos con eficiencia.
En el ámbito de la nueva y compleja “Sociedad de la Información y la Comunicación”,
se han producido muchos hechos de gran trascendencia social y cultural, tales como,
por ejemplo, el acceso a un mundo multimedia que asocia y compone varios modos de
comunicación en una red interactiva. Por ello, al presentar la información en formato
multimedia, la WWW es uno de los servicios más usados de Internet.
En el entorno de la enseñanza-aprendizaje se han ido incorporando, en forma creativa,
algunos de los servicios y las herramientas de la Internet, aprovechando una parte,
talvez por ahora muy pequeña, de sus inmensas posibilidades.
No se debe perder de vista que la Internet y la WWW, conforman un potente y nove-
doso conjunto de medios completamente diferentes, y es preciso no entenderlos de-
masiado simplemente, en el caso de la educación, como un sustituto del correo
tradicional.
Conviene advertir que si bien la capacidad de conectarse y navegar por la WWW es
importante, lo verdaderamente sustancial para la educación y la cultura es el
aprovechamiento eficiente de los resultados de las búsquedas y comunicaciones.
Los usuarios de Internet deben capacitarse para adoptar criterios selectivos y
distinguir y separar -de entre una densa maraña multiforme- la información útil, idónea y
valedera.
Uno de los campos donde la aplicación de Internet -y de la telemática- ha resultado
más interesante y promisoria es la cada vez más importante y necesaria educación a
distancia en versión actualizada, con grandes cambios e innovaciones en su estilo,
enfoque y formato.
Hay casos, que podrían salvarse por medio de la Internet, en los que la instrucción
convencional no puede concretarse debido a que no pocas personas, aunque hábiles y
competentes, pierden sus oportunidades educativas por tener diversos impedimentos
para asistir con regularidad a centros de enseñanza presencial, como por ejemplo, sus
situaciones laborales, familiares, de salud y otras. Así, es posible evitar que muchas
personas queden en la sombra como un capital humano subutilizado.
La presente formación a distancia vía Internet involucra modos de aprendizaje flexible,
vinculados con la educación permanente. Así, las personas pueden estudiar cuando
necesitan aprender, y no sólo cuando y como lo prefija el sistema educativo formal.
Asimismo, el aprendizaje abierto da lugar a que el estudiante avance a su propio ritmo,
según sus posibilidades y aptitudes, lo que resulta de interés para los adultos y los
profesionales, por ejemplo.
La utilidad de las aulas y campus virtuales, funcionales y operativas para los alumnos-
usuarios y los profesores, y la importancia de la capacidad de navegar en ellas y usar
sus posibilidades de comunicación e intervención, parecidas a las que se dan en las
aulas y centros educativos convencionales.
La Internet, con sus posibilidades, puede y debe ser aprovechada para interconectar
una multitud de educadores dispersos quienes pueden intercambiar información y
experiencias, interactuar con colegas o con profesores líderes, consultar a especialistas
o acceder a grandes repositorios de materiales curriculares.
Sobre la base de la reflexión propuesta, son múltiples las posibilidades que se abren y
que los educadores podrían concretar en pro de la educación para todos, a partir de la
aplicación eficiente y creativa de algunas de las innovaciones tecnológicas tratadas, que
tienen un destacable impacto sobre la sociedad.
Pero ello ocurrirá sólo si nuestras reflexiones se orientan a los cambios que debemos
proponernos y concretar en lo personal y profesional, como así también en el sistema
educativo y en la sociedad y, si al mismo tiempo se promueve una apertura intelectual
orientada a poner al servicio de las interacciones humanas necesarias para la educación
todas las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías de la información y de la
comunicación.

Bibliografía

12
Adekanmbi, G. (1998). Tutoring in distance Education. Centre for Continuing Education,
University of Botswana. Gaborone. E-mail: adekanmbC@noka.ub.bw.

Adell, J. (1997). Tendencias en educación en la sociedad de las tecnologías de la


información. EDUTEC, 7. http://www.nti.uji.es/~jordi

Almada, M. (2000). Sociedad multicultural de información y educación. Papel de los


flujos electrónicos de información y su organización. Revista Iberoamericana de
Educación, 24. Http: www. campus-oei. org/revista/ frame-anteriores.htm.

Ausubel, P., Novak, J., y Hanesian, H. (1983). Psicología Educativa. Un punto de vista
cognitivo. México: Trillas.

Benson, C. (1999). I don’t think I can do it; I can’t work it out for myself. Connect, XXIV, 4.
Http: www.unesco.org/education/educprogram/ste/newsletter/connects/sommconn1.htm

Berners Lee, T. (1998). Style guide for online hypertext.


http://www.w3.org/Provider/style.

Berners-Lee, T, y Cailliau, R. (1989?). WorldWideWeb: Proposal for a HyperText Project.


Http: www. w3.org/pub/WWW/Proposal.

Bordieu, P. y otros. (1990). Principios para una reflexión sobre los contenidos de la
enseñanza. Revista de Educación, 292, pp. 417-425.

Brna, P., y Dicheva, D. (1998). Meeting the challenge of new technologies. Journal of
Computer Assisted Learning, 14, pp 81-82.

Cabero, J., y Martinez, F. (1995). Nuevos canales de comunicación en la enseñanza.


Madrid: Fundación R. Areces.

Castells, M. (1994). La sociedad red. Madrid: Alianza.

Cerny, J. (1995). How people learns. http://www.hee.hawaii.edu/hcinfo/facdev/8.html.

Comisión de las Comunidades Europeas. (1993). “Crecimiento, competitividad y


empleo. Retos y pistas para entrar en el siglo XXI”. Luxemburgo: Comisión de las
Comunidades Europeas.

Dale, E., (1969). Audiovisual methods in teaching. New York: Holt, Rinehart & Winston.

Demchenko, Y. (1997). New Paradigm of Education in the Global Information


Environment: Learning from the Internet, Contributing to the Internet. Http:
www.gbnic.gb.com.cninternet /1997

Echeverría, J. (2000). Educación y tecnologías telemáticas. Revista Iberoamericana


de Educación, 24. Http: www.campus-oei.org/revista/ frame-anteriores.htm.

Egan, K. (1997). The Educated Mind. Chicago: University of Chicago Press.

Gery, G. (2000). En Dron, D. (2000). E-Learning: el conocimiento es poder. Http:


www.datos en la web.com.ar

Guitert Catasús, M. (1999). Las tecnologías de la información y la comunicación. Bernal:


Universidad Virtual de Quilmes.

Guzmán Franco, M. D. (1999). La Formación del profesorado en la sociedad digital.


Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad de Huelva. http:// marilogu@
olemail.com.

Hiltz, S. R. (1986). The virtual classroom: using computer mediated communications for

13
university teaching, Journal of Communications, 36, p. 95.

Hobbs, V., y Christianson, J. (1997) Virtual Classrooms. Lancaster, PA: Technomic


Publishing Co.

Hoyningen-Huene, P., Weber, M., y Oberheim, R (1999). Science for the Twenty first
Century. Http: www.unesco.org/science/wcs/background/21st-contents.htm

Jacquinot, G. (1995). De la nécessité de rénover l’éducation aux médias.


Communication, Laval, Québec, 16, 1, L’éducation aux médias.

Jacquinot, G. (1996). La escuela frente a las pantallas. Buenos Aires: Aique.

Joyanes, L. (1997). Cibersociedad, los retos sociales ante un nuevo mundo digital.
Madrid: Mc Graw-Hill.

Keegan, D. (1996). Foundations of Distance Education. Londres: Routledge.

Lemke, J. L. (1993). Education, cyberspace, and change. The Arachnet Electronic Journal
on Virtual Culture, 1. ftp:byrd.mu.wvnet.edu/pub/ejvc/LEMKE.V1N1.

Lisett Rangel, A., y Ladrón de Guevara, I. (2000). Educación a Distancia y Tecnología:


Una Combinación para el Cambio. 2º Congreso Nacional de Internet y Psicología, http:
www. Psique uned. net/2Congreso/archivos/Ponencia%20Ana%20Lisett_Texto.zip

Litwin, E. (1997). Enseñanza e innovaciones en las aulas para el nuevo siglo. Buenos
Aires: El Ateneo.

McAteer, E., Tolmie, C., Duffy, P, y Corbett, J. (1997). Computer-mediated communication


as a learning resource. Journal of Computer Assisted Learning, 13, 219-227.

Ministerio de Educación de la Nación (2000). Estudio sobre educadores e internet. Http:


www. prensa. me.gov.ar/does/tics/.doc

Ministerio de Educación de la Nación (2000). Plan Global de Capacitación Docente en el


uso de las Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación. Http:
www.educ.ar.

Morata, J. (1999). La docencia a través de Internet. I Congreso de Psicología e Internet.


Http: www. ceb.net/psiqueuned/docencia_internet.htm.

Naciones Unidas. (2000). 50ª Período de Sesiones. Memoria del Secretario General.
Nueva York. Http: www.un.org/spanish/documents//ga/ss/a551.pdf

Nasseh, B. (1997). A brief history of Distance Education. http: www.seniornet. Org


/edu/art /history. html.

Negroponte, N. (1995). Ser Digital. Buenos Aires:Atlántida.

Organización de Estados Americanos. (1997). Educación en las Américas. Http: www.oas.


org/ udbe / espanol/Edu_en_las_amer.htm.

Organización de Estados Americanos. (2000) 30ª Asamblea General. Http:


www.rcp.net.pe /usa/ wwwhoas.htm.

Owston, R. (1997). The World Wide Web: A Technology to Enhance Teaching and
Learning? Educational Researcher, 26, pp. 27-33.

Peón Aguirre, R. (1998). La Educación a Distancia: la modalidad educativa que posibilita


eficazmente la educación continua. Universidad de Sonora. Http:
www.uson.Mxunisoneducadis.

14
Redondo, E. (1959). Educación y comunicación. Madrid:CSIC.

Salinas, J. M. (1996). Telemática y educación: expectativas y desafíos. Universidad de las


Islas Baleares. Http: www.doe.d5.ub.es/te/any96/salinas-chile/

Sancho, J. (1994). Para una tecnología educativa. Barcelona: Horsori.

Sarramona, J. (1975). La Enseñanza a Distancia. Barcelona: CEAC.

Sarramona, J. (1975). Tecnología de la Enseñanza a Distancia. Barcelona: CEAC.

Tiffin, J., y Ragasingham, L. (1997). En busca de la clase virtual. Buenos Aires: Paidós.

UNESCO. (1997). Declaración de Salónica. Conferencia Internacional sobre Medio


Ambiente y Sociedad. http:www.mma.es/docs/educamb/ceneam/index2.htm.

UNESCO. (1998). Plan de Acción para la Transformación de la Educación en América


Latina y el Caribe.

15