30. septiembre.

2013

PÉREZ NAVARRO BRENDA MARÍA 504
Ensayo sobre

“La Semblanza de Martín Cortés”.

Introduciéndonos al relato del hijo del capitán general Hernán Cortés en sus primeros intentos de independizar la Nueva España; Luis González Obregón narra una historia que nos conduce a la incógnita sobre la trascendente hazaña que el hijo del protagonista de la Conquista fuera pionero de éstas rebeliones. En primer lugar, Martín Cortés, hijo de Hernán Cortés y Juana de Zúñiga, fue tal vez de los primeros mexicanos que saldrían de la Nueva España. Al morir Hernán Cortés, hereda a su hijo D. Martín, a quien se le titula marqués del Valle de Oaxaca, es decir, se le concedieron todas las villas de su padre compensándole el importe de los tributos que de ellas sacaba. Vivió en España contrayendo matrimonio con Ana Ramírez de Arellano y reuniéndose en su casa nobles caballeros, poetas y literatos se le trató como si fuese el mismísimo rey a su regreso en la Nueva España. La gente lo recibía en todas partes con fiestas. A pesar que ningún cronista consigna si la vuelta de D. Martín a México fue casual o meditada se conoce que también vinieron de España sus dos hermanos bastardos de D. Martín: D. Martín (hijo de D. Hernán y la Malinche) y D. Luis Cortés (hijo del conquistador y de Ana de Hermosilla). Ya establecido en la Nueva España el derroche de dinero fue de gran inmensidad, diario se daban grandes fiestas. Entonces surgió el descontento, los hijos de los encomenderos habían oído quejas hacia un rey: quién quería quitarles sus tierras ganadas con tanto esfuerzo, despojarlos de los indios que habían doblegado, y dejar sin herencia alguna a sus descendientes. Lo que significaría el fin para las encomiendas. Esto condujo al plan de la primera rebelión seria y justa que intentarían los criollos, quienes descritos por Suárez de Peralta (historiador español) eran “los legítimos representantes de la nueva nacionalidad en vía de formación, dueños verdaderos de una colonia que tanta lucha y tantas penalidades habían costado a los conquistadores”. La relación entre el virrey con D. Martín se estaba quebrantando ya para cuando la cédula de las encomiendas había sido emitida. Al ver el grave descontento y la situación en la Nueva España, el rey envió a un visitante, Valderrama, para arreglar los asuntos en la colonia, que sería recibido por el virrey y varios caballeros nobles (entre ellos D. Martín) sin embargo, el hijo del conquistador Cortés rechazando la invitación se adelantó y recibió al visitante apenas llegó a México. Esto enojó tanto al virrey que dio la orden de se retirara al paje de la lanza. Sin embargo, D. Martín decidido a ignorarla a pesar de la insistencia del virrey hospedó al mismo visitante en su casa, intimando con él para que visitase a los pueblos de las encomiendas y aumentara los tributos.

Valderrama avisó a Martín sin saber que éste era el alborotador. Sin embargo después. Alonso regresó. y tras la condecorada muerte del virrey D. Entonces encontrando intereses con Alonso de Ávila.. los cuerpos serían arrojados a la plaza pública para ser exhibidos ante el pueblo. como el hombre tenía más derecho a esta tierra que el rey de Castilla.D. Luis de Velasco los encomenderos siguieron trabajando a pesar de los rumores que habían sobre las encomiendas siendo suprimidas. Martín se comportó con una doble conducta. Al reunirse éstos en una audiencia para que desaprobaran la nueva ley y declarándose la perpetuidad de la encomienda. los oficiales y D. Durante dos días el caos siguió para establecerse a rebelión estallaría un viernes donde: 1..Luis Cortés mataría al visitador y sus oidores. Martín para capitán general.Al mismo tiempo. ambos decidieron que estaban para defender sus haciendas y habían de alzar por el rey al marqués. Pero abandonando el plan Alonso de Ávila se fue a Cuautitlán tras haberse disgustado porque Martín aplazaba el plan.-De Ávila y Martín Cortés (el bastardo) se apoderarían de la artillería de la Sala de Armas de las Casas Reales en cuanto mataran a los oidores. Se quemarían todos los papeles en una hoguera para que no quedara el nombre del rey de Castilla escrito en alguna parte. Martín Cortés iría a hacerse de las minas de Zacatecas y matar a los oidores que quedaran en Guadalajara. el visitador. Esto con el propósito de envalentonar al marqués pues esa noche “a la sombra de mascarada y cena los encomenderos se alzaban contra el rey”. Luis de Velasco. 4. por supuesto éste último fingió temores. Entonces.Mientras todo acontecía. 3. Igualmente. y junto con un grupo de hombres disfrazados (aprovechando las célebres fiestas donde los invitados asistían enmascarados) corrieron a alborotar las calles enfrente de la casa del marqués y sus hermanos Luis y Martín asistiéndose una fiesta ante su llegada. Martín había impuesto ya su papel autoritario. Francisco y D.. la que calmaba la rebelión y la que la avivaba. 2. otros hombres vigilarían la entrada en caso de que alguien quisiera socorrer a los oidores lo evitaran. Velázquez de Salazar (regidor) propuso se nombrase como presidente de la Real Audiencia y a D. El ayuntamiento aprobó éstas peticiones desencadenando el principio del plan para la rebelión: En un principio D. por lo que Luis Cortés enseguida se apoderaría de éste y así impedir que la noticia llegara a España. Ya muertos los oidores. otro grupo de caballeros irían a las diversas casas donde vivían los oficiales reales para matarlos. . Era de suma importancia tomar control del puerto de Veracruz pues era esencial para la comunicación con el exterior. de tal manera que sería coronado el marqués.

El pánico creció pues todos los relacionados con los encomenderos temían ser arrestados. pues al fin y al cabo la rebelión nunca se dio por hecha y sólo quedó como una advertencia. entre otros. la sentencia fue cumplida. pues ese día las autoridades acostumbraban salir. su hermano. El alboroto ya estaba hecho y mientras D. Alonso de Ávila. perdonándole la vida a él y a sus hermanos. sus dos hermanos. La gente proclamaba “¡El rey y Don Felipe nuestro señor!” Los Ávila fueron sentenciados a cortarles la cabeza y exhibirlas al público. el nuevo virrey recurrió a la vehemencia. El 16 de julio de 1566 quedaron presos el marqués. Martín fue otra. los oidores procedieron en contra de los principales conspiradores. La gente se juntó en la plaza mayor el 3 de agosto de ése mismo año y se conservó el orden “porque eran jóvenes muy queridos y de los principales y ricos. el hijo quiere liberar? Sin embargo la finalidad de éste ensayo es demostrar que los intereses eran compartidos: la obtención del poder. Martín se pavoneaba y Alonso de Ávila levantaba ánimos no se dieron cuenta de cómo fracasaban.Alonso de Ávila embarcaría a Roma con obsequios para obtener la aprobación del Papa. En un principio puede surgir la pregunta de ¿por qué si el padre conquistó. y tras escuchar a los traidores. . podemos declarar que el primer intento de rebelión de la Nueva España fue un movimiento fomentado por intereses de carácter monetario y no por apoyo a la libertad o exigiendo derechos para el indígena. Pero las denuncias ante una rebelión empezaron a surgir para la Real Audiencia. y a pesar de sus súplicas. pues tras el trágico suceso que habían acontecido los hermanos Ávila. A pesar de que muchos sucesos continúen siendo inéditos para nuestro conocimiento.” La historia para D. y que no hacían mal a nadie. sino antes daban y honraban a su patria. y podemos concluir que los indígenas mexicanos sólo fueron un objeto para servir a los que llevaban a cabo las amenazas. Ha sido un suceso en el que conquistadores pelearon contra conquistadores. Hacia la mitad del siglo XVI De Ávila cayó en cama enfermo por lo que cambiaron la fecha del plan a la víspera del día de San Hipólito.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful