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Lunes 22/abril/ 2013
Lunes 22/abril/ 2013
Lunes 22/abril/ 2013 Universidad Autónoma de Yucatán Facultad de Derecho Unidad de Posgrado e Investigación Maestría

Universidad Autónoma de Yucatán

Facultad de Derecho

Unidad de Posgrado e Investigación

Maestría en Derecho Penal

Artículo:

El Juez de Vigilancia Penitenciaria: Un modelo para la creación de los juzgados de reinserción en las jurisdicciones angloamericanas en aplicación de los principios del “derecho terapéutico”

Alumna:

Eugenia Caridad Ortiz Uc

Asignatura:

Derecho Penitenciario y Penología

Introducción

El artículo en estudio aborda la necesidad de crear juzgados de reinserción en el sistema jurídico de Estados Unidos de América, comparándolo con el Juez de Vigilancia Penitenciaria español, tomando el camino del Derecho comparado y sugiriendo la aplicación del derecho terapéutico (therapeutic jurisprudence). Se explica que anteriormente el sistema de discretionary parole, estaba en manos de un órgano administrativo colegiado, que se encargaba de la concesión de la libertad condicional, pero ahora un órgano jurisdiccional, los llamados tribunales de reinserción social (reentry courts), quienes autorizan, supervisan y en su caso, revocan dicho beneficio. Ahora bien, los jueces anglosajones ya han tenido la experiencia de acercamiento con los sentenciados, y esto se puede apreciar en los juzgados que se especializan en el tratamiento de la drogadicción, los de violencia doméstica y otros problemas muy especializados. En España existe la figura del Juez de Vigilancia Penitenciaria, desempeña las funciones que se proponen para Estados Unidos para los tribunales de reinserción social, con aplicaciones del derecho terapéutico, este tiene como objetivo humanizar el derecho, atendiendo las facetas humanas, psicológicas y emocionales de las normas y los procesos jurídicos, para lograr esto se debe nutrir de los conocimientos de la psicología, criminología y demás ciencias del comportamiento humano. El derecho terapéutico busca modificar el sistema jurídico, de modo que produzca efectos rehabilitadores, salvaguardando la justicia y el debido proceso. Se dice que el abogado, incluso el juez, es un agente terapéutico, pieza clave en la promoción del bienestar de las personas sujetas a un proceso penal, es decir a la reinserción social de los sentenciados, ya que con el tratamiento especializado de parte del juez al delincuente podrá volver a ser parte de la comunidad.

El marco jurídico del Juez de Vigilancia Penitenciaria

El Juez de Vigilancia Penitenciaria fue creado para salvaguardar los derechos de los internos, como control jurisdiccional de la actividad penitenciaria en contra de la arbitrariedad del poder ejecutivo, resuelva cuestiones planteadas desde el ámbito de la ejecución de las penas privativas de libertad, asumiendo funciones que tradicionalmente le corresponderían al tribunal sentenciador. Entre sus funciones destaca el resolver sobre las propuestas de libertad condicional de los sentenciados y acordar las revocaciones cuando resulten prudentes, resolver recursos referentes a la clasificación inicial en base de estudios realizados por los equipos de observación y tratamiento, así como acordar lo que procedo sobre las peticiones que los internos formulen en relación con el régimen y tratamiento penitenciario. En el derecho español, la pena privativa de libertad lo que busca es readaptar socialmente al individuo que ha realizado una conducta delictuosa para evitar que la cometa nuevamente, y así mejorar la convivencia social. El Juez de Vigilancia Penitenciaria tiene un papel muy activo en el proceso de readaptación del interno, junto con la supervisión de especialistas especialmente calificados para ello, su clasificación en las etapas de reinserción se actualiza cada seis meses. Cuando se determina que un interno es apto para que se decrete en su favor la libertad condicional, el Juez de Vigilancia Penitenciaria le fija reglas de conducta que debe seguir para seguir gozando de ese beneficio, como por ejemplo comparecer cada determinado tiempo ante el Juez e informar de sus actividades y justificarlas, participar en programas formativos, laborales, culturales y otros similares, cumplir con los demás deberes que les sean impuestos, siempre y no atenten contra su dignidad como persona.

Elementos principales de la figura del Juez de Vigilancia Penitenciaria

Es de destacar que en el sistema español, a diferencia del angloamericano, la aprobación de la libertad condicional corresponde a un solo órgano, el Juez de Vigilancia Penitenciaria y no a uno colegiado administrativo, esto último supone un impedimento para una relación efectiva de trabajo con el convicto. El Juez español tiene un papel muy activo desde que encarcela a un individuo como sanción a un ilícito, no solo interviene para conceder la libertad condicional, sino vigila su preparación en las etapas del tratamiento penitenciario. Por el contrario en Estados Unidos sólo se hace contacto con el interno al final del cumplimiento de su condena, privándolo de la posibilidad de rehabilitarse socialmente. También cabe destacar que el Juez de Vigilancia Penitenciaria, es uno distinto al que dicto la sentencia, cosa en Estados Unidos está en debate pues hay quien opina que el juez sentenciador debe ser el que ejecute la sentencia y por consiguiente el tratamiento al interno. En España la libertad condicional no se concede automáticamente, está condicionado al progreso del prisionero en las distintas etapas de la condena, en cambió el sistema de Estados Unidos peca de excesiva discrecionalidad en este aspecto. Existen algunos principios del derecho terapéutico que combinándose con el Juez de Vigilancia Penitenciaria podría dar la figura del juez de reinserción social que se necesita en los Estados Unidos, tal como es la relación que se debe a dar entre el juzgador y el convicto, que genere en este último la expectativa de cambio que se desea. Otro factor que se busca reducir es la reincidencia, y esto es a través del desarrollo de aptitudes en el sentenciado para que resuelva sus problemas, de manera que considere sus actividades y conductas alternativas, de manera que en lo posible evite encontrarse en situaciones de riesgo que lo orillen a delinquir. Crear un compromiso con el convicto mediante la libertad condicional, para que cumpla con las reglas de conducta impuestas, esto con ayuda de familiares en su caso, así como las actividades integradoras que le fije el juez.

Conclusiones

La fusión entre la figura del Juez de Vigilancia Penitenciaria y el derecho terapéutico suena como la mezcla adecuada que daría pie a la creación de un Juez o tribunal de reinserción social, sin embargo hay que tomar en cuenta también el aspecto práctico del asunto. Para llevar a cabo tan ambicioso y buen plan es necesario capacitar a los jueces, pero no en el aspecto jurídico propiamente sino en el humanitario, para entender que no sólo es el cumplimiento de un sanción impuesta, sino la oportunidad que tiene el delincuente de regresar a la sociedad y se alguien de utilidad y no con efectos negativos para ello. También hay que tener en cuenta que no sólo es cambiar una norma o un sistema, sino hay que crear, fortalecer a la sociedad para que una vez rehabilitados y reeducados los convictos puedan formar parte de la convivencia social. Y en el caso de los adictos y de los generadores de violencia, hay que tener un especial cuidado, pues necesitan del apoyo de sus familiares, y en caso que no los necesitan apoyo de los conocedores del comportamiento humano. Y aunque el sistema se logre implementar de manera correcta, hay que aceptar que hay individuos que jamás se reinsertarán a la sociedad, y en algunos casos, es la misma sociedad la que los ha hecho delincuentes. En resumen, el resultado de este análisis de derecho comparado hace buenos pronósticos en la teoría, pero se necesita más que un cuerpo normativo para obtener los resultados necesarios.