Está en la página 1de 98

Doroteo de Gaza

Obras espirituales

DOROTEO DE GAZA

OBRAS ESPIRITUALES

­­­­­­­­­­­­­

Cartuja Sta. Mª Benifaçá

.

en la cual prohibió ciertas cosas y prescribió otras: Haced esto. Dicho de otra manera. Dio los mandamientos. es decir en pecado. En fin: “No tendrás otros dioses ni imagen alguna de lo que hay en lo alto y de lo que hay abajo en la tierra”. todo estaba en su poder. se le ignoraba universalmente. eran muy pocos los que conocían a Dios. en oración y contemplación. 3. es decir. el apego a los placeres de esta vida y en las otras pasiones que le dominaban. y le servirás a él sólo. ni localizado. bondadoso. El hombre vivía en las delicias del paraíso. “No hay ungüento que aplicarle”. un cardenal. como si dijese: Hemos manifestado tu nombre. pero ella no curó” (Jr 28. Jeremías lo declaraba así: “Hemos cuidado a Babilonia. ya que se había hecho su esclavo por su trasgresión. para apartar del politeísmo el espíritu de los israelitas. “le colocó en el paraíso”. no hagáis aquello. colmado de gloria y honor. el mal no es parcial. como dice la Sagrada Escritura. en el estado natural en que había sido creado. indica que él es el único Dios. Porque los hombres adoraban todas las criaturas. Dios envió a los profetas. Dios. SOBRE EL RENUNCIAMIENTO 1. Vino la idolatría. el mal no se corrigió. Siempre proclamó que Dios es único y que no hay otro. sólo algunos hombres. inmortal. los crímenes y las demás perversiones del diablo. el politeísmo. tenían conocimiento de Dios: así Abrahán y los otros Patriarcas. en el amor a la gloria. Como dice Isaías: “No hay más que una herida.INSTRUCCIONES DIVERSAS DE NUESTRO PADRE DOROTEO A SUS DISCÍPULOS I. Ante todo dijo: “El Señor tu Dios es el único Señor”. Pero Dios en su bondad tuvo misericordia de su criatura y le dio por medio de Moisés la ley escrita. El mal sobrepasó todo límite. y no hay ungüento ni aceite ni medicina que aplicarle”. Noé y Job. y luego: “Tú amarás al Señor tu Dios con toda tu alma y todo tu espíritu”. Porque Dios hizo al hombre a su imagen. corregir el mal: sin embargo. el único Señor. Desde entonces. También dice en el Decálogo: “Adorarás al Señor tu Dios. convertir. ya que todo estaba al servicio del pecado. En resumen. envuelve el alma enteramente y aprisiona todas sus facultades. Al decir: ”Amarás al Señor tu Dios”. una llaga en carne viva. En ninguna parte se rendía culto a Dios. después de haberlo adornado de toda clase de virtudes. Como lo dijeron los Padres. el mal aumentó progresivamente y la “muerte reinó”. Te adherirás a él y jurarás por su nombre”. Cuando al comienzo Dios creó al hombre. la brujería. se encontraba en un estado contrario a la naturaleza. libre y ornado de todas las virtudes. etc. dio la ley para socorrer. fue expulsado del paraíso. Entonces el Enemigo desplegó toda su maldad y “reinó el pecado”. Pero cuando trasgredió el precepto al comer del árbol del que Dios le había prohibido comer. poseyendo la integridad de sus facultades. Caído de su estado natural. inspirados por la ley natural. hemos proclamado tus manda2 . sino difundido por todo el cuerpo. 2. y le impuso el precepto de no comer del árbol que se hallaba en medio del jardín.9). pero no pudieron nada.

la concupiscencia no cesará de asediarte interiormente hasta que te arrastre al acto mismo. nos hace darnos cuenta y nos muestra las causas del pecado: “La ley decía: no cometas adulterio. 6. la instrucción. no se arrepintió. 5. cometeríamos el pecado. Dios. liberó así al hombre de la tiranía del enemigo. Notemos que las pasiones son diferentes de los pecados. El santo bautismo perdona y borra todo pecado. Y un salmo dice: “Su alma tuvo horror de todo alimento. el alma con el alma. 4. aún después del santo bautismo. “para curar. Dios envía a su Hijo único. y así. cada cual a su manera.18. la vanagloria. y yo digo: No te encolerices”.mientos. escorpiones y todo poder del enemigo”. le pondrás trampas. sin embargo. como él nos dijo. 3 . lo semejante con lo semejante. y vino a ser un nuevo Adán “a imagen de quien le había creado” (Col 3. hemos anunciado a Babilonia los asaltos de los enemigos y.21). porque sólo Dios podía curar y vencer aquel mal.22. escribió: “El espíritu del hombre es llevado al mal desde su juventud” (Gen 8. purificándonos de toda falta por el santo bautismo. en su bondad y su amor a los hombres. Los pecados son los actos mismos de las pasiones: cuando se ponen en acción. lo libró de la esclavitud y del violento atractivo al pecado. si queremos. Hombre. de las malas disposiciones de nuestro hombre interior (Rom 7. Así podemos. Las pasiones son la cólera. es decir. Porque si tienes malos deseos. y nos liberó de su poderío y de su esclavitud. sino también de nuestras pasiones. restaurando el estado de la naturaleza. el amor del placer. Tomó nuestro mismo ser. y tantas otras expresiones semejantes. Dios nos dio en su bondad mandamientos santos que nos purifican.10). Todavía dice en otra parte: “No aceptaron la lección” (Jr 2. y el mal que no quiero. Dios nos dio. haciéndose hombre por nosotros. Nuestro Señor vino. renovó al hombre caído. la advertencia. La ley decía: no mates. Ef 3. Todos los demás profetas. se realizan corporalmente las obras inspiradas por las pasiones. dada nuestra debilidad y en previsión de que. Destruyó todo su poder. Incluso quienes querían evitar el pecado. el odio. tus beneficios. David lo decía claramente: “¡Tú que te sientas sobre los querubines. Porque se hizo hombre en todo menos en el pecado”. Si te irritas y te excitas contra tu hermano. no se apartó de su malicia. los malos deseos. como he dicho. las primicias de nuestra naturaleza. y restituyendo las facultades a su integridad primera.5). lo cometo”. Los profetas no lo ignoraban. sea para proclamarse seguros de ella. El hombre se hallaba arrastrado por el enemigo con una fuerza tiránica. y llegaron a las puertas de la muerte” (Sal 106. Nos da el discernimiento del bien y del mal. quebrantó su misma fuerza. y todas las disposiciones de este género. no temió. con tal de que no consistamos en pecar. llegará un momento en que hablarás mal de él. sea para suplicar su venida. preceptos que nos purifican incluso de las pasiones. Entonces. dice san Gregorio.16). no lo hago. muéstrate! Descubre tu fuerza y ven a salvarnos!” (Sal 79. eran casi forzados a cometerlo. y yo digo: No tengas malos deseos. aunque actualmente no cometas adulterio.2-3). “poder para pisotear con los pies las serpientes. Porque nos dio. poco a poco. purificarnos de nuevo con la práctica de los mandamientos. Ciertamente es posible tener pasiones y no actuar con ellas.30). ¡inclina los cielos y desciende!” (Sal 143. elevaron con frecuencia la voz. es decir. tus promesas. llegarás finalmente al crimen. “Señor. y no sólo purificarnos de nuestros pecados. Además. Como decía el Apóstol en nombre nuestro: “El bien que quiero. la carne con la carne. “ella no curó”. hecho hombre por nosotros.

Pero el Señor exhorta no sólo a recibir con paciencia una bofetada. De hecho. para que. en lo íntimo del corazón y del espíritu. Porque los pecados oprimen y arrastran a quien les sirve. para que no nos hagan caer de nuevo en los mismos pecados. y él lo hizo. expulsándolo del paraíso. brevemente. sino también a presentar humildemente la otra mejilla. y de no ser arrastrados al mal. Nos impedía. si queremos. en pocas palabras.19). y que es imposible obtener misericordia sin la disposición contraria. sois desgraciados. nos muestra que el ensalzarnos nos hace caer. En una palabra. en cambio. Es decir: Estáis fatigados. Ahora. Si no pasa días malos. Cristo nos enseña. Por ello el Señor dice: “Soy manso y humilde de corazón”. 7. por los santos mandamientos cómo purificarnos incluso de nuestras pasiones. del reposo y de la gloria? ¿No estaba en el paraíso? Se le prescribió: No hagas eso. el designio de Cristo nuestro Señor es precisamente enseñarnos cómo hemos llegado a cometer todos los pecados. se nos manda rechazar incluso el odio. mientras que la verdadera humildad produce. cómo hemos caído todos los días malos. y su remedio. Si no conoce la aflicción. toda la gloria y todo el reposo. ¿Cuál es ese remedio y cuál es la causa del desprecio? Escuchad lo que dice nuestro Señor mismo: “Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y hallaréis el reposo para vuestras almas”. el amor de la gloria y las demás pasiones. vuelvo a decirlo. 8. ¿por qué esto? ¿No fue creado el hombre en la plenitud del bienestar. sin la humildad. concediéndonos el perdón de los pecados. no sabrá lo que es el reposo”. La finalidad de la ley era enseñarnos a no hacer lo que no quisiéramos para nosotros. de la alegría. al quebrantar así los huesos. nos proporciona así el remedio para que podamos obedecer y salvarnos. nos liberó por el santo bautismo. sino una disposición auténticamente humilde. según la palabra del profeta: “Tu rebelión te instruirá” (Jr 2. fuente de todos los bienes. como forzados. Así.La ley decía también: “Ojo por ojo. etc. Nos muestra. sabéis por experiencia 4 . sino que se volvió todavía hacia ella y la llamó de nuevo: “Venid a mí. sino el precepto de Dios. según la expresión: “Cada uno es prisionero de los lazos de sus propias faltas” (Pr 5. la causa que hace llegar al desprecio y a la trasgresión de los preceptos de Dios. no quiere ser dichoso. como digo con frecuencia. El que quiera hallar reposo para su alma. no abandonó a su criatura. La miseria misma de la desobediencia le daría a conocer el reposo de la obediencia. no un abajarse sólo en palabras y en gestos. ¿Veis el orgullo? ¿Veis la arrogancia? ¿Veis la insumisión? “El hombre está loco. Primero. ¡aprenda la humildad! Comprenda que en ella se encuentran toda la alegría. en fin. nos muestra la raíz y la causa de todos los males. la bondad de Dios. Entonces. el amor del placer. como he dicho ya. dijo Dios al ver aquella insolencia. hacer el mal por miedo a tener que sufrirlo.22). aprenda a seguir no su propio gusto. ¿cómo hemos llegado a todas las tribulaciones? ¿Por qué caímos en toda esta miseria? ¿No es a causa del orgullo? ¿Por razón de nuestra locura? ¿No es por haber seguido nuestros malos deseos y habernos apegado al amargor de nuestra voluntad? Pero. diente por diente”. por tanto. todos los que estáis cansados y abrumados y yo os aliviaré”. Con todo. nos dio el poder de hacer el bien. el ensalzarse engendra el desprecio y la funesta desobediencia. se perderá completamente. es decir. en cambio. Desde entonces fue entregado a su egoísmo y a su propia voluntad. Dios le dio lo que merecía. He ahí que. como en el orgullo se halla todo lo contrario. luego.

11. purificado también por así decirlo. concibieron una existencia aparte. y sabiendo que. de modo que tu alma se humille y obtenga misericordia”. una manera de vivir especial. para llegar al reposo y a la gloria. ¡Oh!. Por ello. ¡vamos!. sino que quisieron vencer las mismas pasiones y llegar a ser impasibles: tal fue san Antonio. ¡tampoco logró el “perdóname”! La mujer a su vez respondió: “La serpiente me engañó”. tened piedad de vuestra desnudez! Pero ninguno de los dos se dignó acusarse. son retoños de la humildad. Ahora os dais cuenta claramente del estado al que llegamos: a qué multitud de males nos llevó la manía de justificarnos. como si le dijera: “Tú. no sólo renunciaron a los actos de las pasiones. someterse a las vigilias y otras penitencias corporales. Después de la caída Dios le ha dado todavía ocasión de arrepentirse y de obtener misericordia. quiero decir la vida monástica. me engañó”. el enemigo de Dios. vivid mediante la humildad. Pacomio y los otros Padres teóforos. Tales son los retoños del orgullo. se aleja uno del mal. 9. convertíos por fin. al contrario. Hubo amigos de Dios que. Esto. ¡Vamos!. sino “la mujer que me diste”.lo que es el mal de toda desobediencia. reconoced vuestra falta. ¿dónde estás?” Es decir: ¿De qué gloria has caído? ¿Y en qué vergüenza? Luego. adquiere las virtudes y llega al fin al reposo. renunciando totalmente a la patria. hermanos míos. al menos. como el acusarse a sí mismo. no teme acusar al mismo Dios. le preguntó: “¿Por qué pecaste? ¿Por qué desobedeciste?”.1). como si dijera: “El fardo que me pusiste sobre mi cabeza”. la confianza en nosotros mismos y el apego a la propia voluntad. como si dijera: “Si él pecó. ¡Vamos!. pero él guardó la cabeza erguida. Por eso buscaban unirse a Dios con una vida enteramente humilde. Es así. Pero. ¿qué culpa tengo yo?” Desgraciados. vosotros que habéis muerto por el orgullo. Éstos permiten rehacerse y volver al estado natural gracias a la purificación de los santos mandamientos de Cristo. tú tampoco. Proponiéndose como ideal el purificarse “de toda mancha de la carne y del espíritu”. los Padres comprendieron que. Pero. como hemos dicho. el desconfiar del propio juicio y el odio de la propia voluntad. reconoced vuestra incapacidad y vuestra vergüenza. mi mandamiento?”. como dice el Apóstol (2 Co 7. tratando así de hacerle decir: “Perdóname”. Sin humildad no es posible obedecer a los mandamientos ni alcanzar bien alguno. es guardando los mandamientos cómo el alma se purifica y cómo el espíritu. No dijo: “Mi mujer”. y comenzaron a huir del mundo para habitar en los desiertos y ayunar. “Aprended de mí que soy manso y humilde corazón. a los parientes. después del santo bautismo. no podrían llegar fácilmente a la virtud. ¿dónde se quedó ese “perdóname”? No hubo ni humildad ni arrepentimiento. a las riquezas y 5 . Por medio de la contrición de corazón se aceptan los mandamientos. ¿qué hacéis? ¡Dad al menos un signo de arrepentimiento. no habría caído.9)—. el de la humildad! ¿Qué necesidad había de tantas vueltas? Si desde el comienzo el hombre se hubiese humillado y obedecido a Dios guardando su mandamiento. hermanos: cuando un hombre no quiere reconocer su falta. en el mundo. como decía el abad Marcos: “Sin contrición de corazón no se puede superar el mal y es totalmente imposible adquirir una virtud”. el hombre replicó: “La mujer que me diste. todos los santos lo sabían. recobra la vista y vuelve a su estado natural —pues está escrito: “El mandamiento del Señor es límpido e ilumina los ojos” (Sal 18. 10. y encontraréis reposo para vuestras almas”. y nadie de entrambos mostró humildad alguna. dime: Perdóname. El Señor se dirige luego a la mujer y le dice: “¿Por qué no guardaste. Dios vino a decirle: “Adán. dormir en el suelo. ¿lo que hace el orgullo? ¡Oh! ¡Qué poder.

El que rehúsa pagar los impuesto al rey. hemos crucificado el mundo en nosotros mismos al abandonarlo para venir al monasterio. le hacen además presentes y merecen por ello grandes honores. dalo a los pobres”. no contentos con guardar los mandamientos. ¡nos recreamos con la concupiscencia del mundo! Es un gran error de nuestra parte. las riquezas. damos satisfacción a nuestra concupiscencia con cosas miserables y sin valor. Decíamos que los Padres ofrecieron a Dios como presentes. Ved: no dijo: “Vende lo que tienes”. cuando el doctor de la Ley lo abordó preguntándole: “Maestro. etc. No está bien que hagamos así. y por bagatelas. Tampoco Cristo impuso un mandamiento cuando dijo: “Vende lo que tienes”. los Padres. ofrecieron a Dios presentes. y mortifica sus pasiones. ¿podrá evitar el castigo? Pero hay en el mundo grandes e ilustres personajes que. favores y dignidades. nos apegamos a él: dejamos que ese utensilio sin valor ocupe en nosotros el lugar de un centurión. No son mandamientos. crucificaron el mundo en sí mismos y lucharon luego por crucificarse ellos al mundo. y yo para el mundo”. Como decíamos. ya que lo abandonó y esto es lo que quiere decir el Apóstol: “El mundo está crucificado para mí”. además de las otras virtudes. guardamos su afecto. Cristo añadió: “Si quieres ser perfecto. 14. sino que se aconseja. combate los placeres y las apetencias de las cosas. En ningún sitio está escrito: “Tú no tomarás mujer. como una orden. etc. y asimismo su voluntad.. después de haber crucificado el mundo en sí mismos. entonces está él mismo crucificado al mundo y puede decir con el Apóstol: “El mundo está crucificado para mí. Podríamos decir que son los impuestos debidos al rey. cada uno de nosotros dejó lo que poseía. o lo poco que nos pertenecía. no tendrás hijos”. los bienes. querer dar satisfacción a nuestras pasiones con cosas insignificantes. después de haber renunciado a cosas considerables. gusto por los alimentos y por los vestidos. sentimos atractivo por su gloria. sino que ofrecieron presentes a Dios. según la palabra del Apóstol: “El mundo está crucificado para mí y yo para el mundo”. y. habiendo abandonado las cosas exteriores. las ocupaciones.. porque gozamos todavía de sus placeres. Hemos renunciado al mundo y a las 6 . Y no sólo guardaron los mandamientos. no levantarás falso testimonio contra tu prójimo”. son presentes. y todos los cristianos están obligados a observarlos. En verdad. le respondió: “Conoces los mandamientos: no matarás. ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?. Según nos parece. como he dicho. no robarás. 13. grandes bienes si los teníamos. Así los Padres. Cierto. ¿Cuál es la diferencia? El mundo está crucificado para el hombre. como dice el abad Zósimo. cada cual según lo que podía: luego vinimos al monasterio y aquí. Si un utensilio es bueno. estos presentes son la virginidad y la pobreza.a los bienes. no cometerás adulterio. En una palabra. Ved cómo: los mandamientos de Cristo se dieron para todos los cristianos.. pero rehusamos crucificarnos al mundo. crucificaron el mundo en sí mismos. Pues cuando se dice: “si quieres”. sino como un consejo. 12. Y cuando el interlocutor le dijo que todo eso lo había observado desde su juventud. cuando el hombre renuncia al mundo para vivir en soledad y abandona a los parientes. Aparentemente hemos dejado el mundo y abandonado lo que hay en el mundo al venir al monasterio. vende lo que tienes. los asuntos: el mundo está entonces crucificado para él. no contentos con pagar los impuestos al rey. Pero añade: “Y yo para el mundo”.. la virginidad y la pobreza. como habíamos dicho antes. se esforzaron combatiendo por crucificarse ellos también para el mundo. ¿Cómo está crucificado el hombre para el mundo? Cuando. no se manda.

es decir la insignia real. ¿Por qué llevamos un cinturón? El cinturón que llevamos es ante todo signo de que estamos dispuestos al trabajo. por qué hemos venido al monasterio. Al llevar la marca de púrpura. pues. debemos prestar atención a nuestro hábito y reconocer que no tenemos mangas. hay todavía que renunciar a su mismo atractivo. Nosotros también. de un cinturón de cuero. nuestra túnica lleva una marca de púrpura. Además. golpear o cometer cualquier otro pecado con las manos. Y. para mostrar que pertenecen al rey y que guerrean por él. queremos. de un escapulario y de una cogulla. Tenemos también un cinturón. dice el Geronticón. según se dice. como se ha dicho de la mujer virgen (1 Co 7. que consiste en morir a todo lo que es de este mundo: después de haber dejado la familia. a los bienes y a todo. fornicación. Tenemos además un escapulario. todos sus soldados ponen sobre sus mantos la púrpura.. la potencia concupiscible del alma. y como el soldado no abandona su servicio para hacerse agricultor o comerciante —que sería decaer de su profesión. estando hecho de una piel muerta. que no tenemos manos para hacer lo que es propio del hombre viejo. según lo dicho: “Que vuestra cintura esté ceñida”. El cinturón se coloca en la cintura: a la altura de los riñones. igualmente hay que renunciar al apego a las cosas materiales. comienza por ceñirse. impureza”. donde reside.cosas del mundo. robar. 17. soportar todos sus sufrimientos. Por otra parte. además. nuestro Maestro llevó el manto de púrpura: primeramente.4)—. y ésta nos conduce a la muerte perfecta. Se coloca sobre los hombros en forma de cruz: es decir que llevamos sobre los hombros el símbolo de la cruz. si quiere dar satisfacción a quien lo ha enrolado” (2 Tm 2. igualmente después de haber renunciado a las riquezas.34-35). ¿qué es esa cruz más que la muerte perfecta que realiza en nosotros la fe en Cristo? Porque “la fe. por ejemplo. 16. en conformidad con esta palabra: “Toma tu cruz y sígueme”. y también qué hábito hemos vestido. porque es “el Rey de Reyes y el Señor de los Señores”. ¿Por qué llevamos un túnica sin mangas? ¿Por qué no tenemos mangas cuando todos los demás las tienen? Las mangas son símbolo de las manos. ¿Qué significa esa marca? Todos los soldados al servicio del rey llevan púrpura en sus mantos. según el Apóstol. cubre siempre los obstáculos y nos facilita la práctica”. lo llevó por irrisión por parte de los impíos. El hábito que llevamos se compone de una túnica sin mangas.. Es lo dicho por el Apóstol: “Mortificad vuestros miembros terrestres. hay que luchar contra el afecto que se tiene por ella. para mostrar que somos soldados de Cristo y que debemos soportar todos los sufrimientos que él padeció por nosotros. Como el rey se viste de púrpura. Por ello. Durante su Pasión. como Rey. como decía. Hay que saber lo que es el renunciamiento. Ése es el perfecto renunciamiento. así nosotros debemos luchar para no tener preocupación alguna por las cosas de este mundo y dedicarnos a Dios solo. 7 . etc. como hemos dicho ya. “ningún soldado se embaraza con asuntos de la vida civil. Quien quiere trabajar. es decir. 15. y las manos significan la práctica. para obrar en consecuencia y luchar a ejemplo de nuestros Padres. cuando nos viene el pensamiento de realizar con las manos algo propio del hombre viejo. asiduamente y sin distraernos. el cinturón. y así se pone a la tarea. Estas cosas tienen un simbolismo y debemos saber lo que significan para nosotros. llevamos la marca de la púrpura sobre nuestra túnica. muestra que debemos mortificar nuestro gusto por el placer.

que significa la mortificación del apetito irracional. y así. Si queremos. La cogulla es también símbolo de la gracia de Dios. porque es niño pequeño en cuanto a la malicia. Sabéis también cómo Dios lo glorificó y no permitió que caiga en olvido una tal virtud. 21. sabéis a que cimas lo llevó en poco tiempo la práctica de la obediencia y de la negación de la voluntad propia. se obtiene el desprendimiento y por el desprendimiento se llega.18. para no llevar un hábito que no nos corresponda. se volverá 8 . pues. Terminamos por decir: “Vamos con él hasta el río. no se aflige si se le cogen sus cosas. así es el que avanza por la ruta de la negación de la voluntad: porque al negar su voluntad. Cuando lo haya visto. ¿Qué significa “ser niño pequeño en cuanto a la malicia”? El niño pequeño. no siente vanidad si se le honra. Ved a qué progreso conduce poco a poco la negación de la voluntad propia. Sin embargo. progresando poco a poco con la ayuda de Dios. Como el viajero que. que protege la parte superior del alma y rodea de cuidados nuestra infancia en Cristo. Hemos abandonado el mundo. pero mostraos niños pequeños en cuanto a la malicia”. como dicen los Padres. no teniendo malicia. Lo ha revelado a un santo anciano que vio a Dositeo en medio de todos los santos gozando de la felicidad. a una perfecta apatheia (impasibilidad). que es símbolo de la inocencia y de la infancia en Cristo. el hermano quería partir a causa de la palabra del anciano. como dijo el Apóstol: “No seáis niños en cuanto al juicio. Sobre los hombros llevamos el escapulario. llevan cogullas. Los niños pequeños. aprendamos a negar nuestra voluntad. Hemos dejado las grandes cosas. como he dicho. Llevamos a la cintura el cinturón. sin embargo. que son inocentes. dejemos también las pequeñas. Éste le había dado orden de volver aquella misma tarde a su celda. pues. Vestimos también una cogulla: es un símbolo de la humildad. 19. Voy a contaros otro hecho del que fui testigo. nos atan todavía al mundo sin darnos cuenta. con la ayuda de Dios. Como la cogulla protege y mantiene caliente la cabeza del niño. encuentra un atajo y tomándolo gana una buena parte del trayecto. Verdaderamente por ese medio. Mirad lo que era el bienaventurado Dositeo. ¿De qué vida muelle y sensual venía. llegaremos a estar desprendidos. Le pedíamos que quedase. pero él no se dejaba convencer. que es una cruz. Porque nada es tan provechoso al hombre como negar su propia voluntad. es para que seamos como niños pequeños en cuanto a la malicia. para que aprendáis cómo la obediencia y la ausencia de toda voluntad propia libera al hombre incluso de la muerte. estar perfectamente desligados y libres. Pero sobrevino una violentísima tempestad. pero no los adultos. porque. 20. así la gracia divina protege nuestro espíritu. abandonemos también sus gustos. a causa de quienes se esfuerzan siempre por golpear y herir”. que ni siquiera había oído hablar de Dios? Y. se progresa por así decir más que por todas las virtudes. Estando yo en el monasterio del abad Seridos. Y llevamos también la cogulla. no se encoleriza si se le injuria. un discípulo de un gran anciano de la región de Ascalón vino con una comisión de parte de su abad. en conformidad con nuestro hábito. en su camino. 22. no alimenta las pasiones ni reivindica la gloria. “Vivamos. Si nosotros las llevamos. como lo dijo el Geronticón: “La cogulla es el símbolo de la gracia de Dios nuestro Salvador. chubascos y truenos: el torrente vecino había crecido totalmente. creyendo imposible que saliese del río sano y salvo. esos gustos por cosas ínfimas y miserables que no merecen interés alguno. él.

Ponte en camino”. No le dijo: “Vete”. queremos todos salvarnos”. Llega el hermano y el santo le dice: “Dame con que lavarme”. sino: “Tengo confianza en que por las oraciones de mi padre te protegerá”. Y el santo preguntó todavía: “¿Tienes a alguien que esté en el camino de la salvación?” Esta vez el abad comprendió. Después de haberle probado así. Al verse arrastrado al mal por la hija de aquel personaje. 23. se ciñó su peregrina y se echó al agua. y no conocéis tampoco el reposo que se encuentra en ella. no tenéis la experiencia de esta obediencia que no razona. por las oraciones de mi padre. Y ¿cómo se puede obtener esta gracia. y él atravesó sin peligro gracias a su obediencia. san Basilio le dijo: “Cuando entre en el santuario. Y él no dijo: “Tengo confianza en que Dios te protegerá”. respondió el abad. Cuando vio a san Basilio en el santuario. Estaban en dificultad y el anciano quería enviar al hermano a casa del que hacía las comisiones. en el momento de la tentación. Más tarde la necesidad al ser mayor. el hermano recibió el agua derramada por el santo. le dijo el santo. san Basilio tomó el agua a su vez y dijo al hermano: “Acepta. no dijo: “¡Dios mío. y respondió: “Sí”. Considerad la humildad y la prudencia de ambos. porque él era también un espiritual. En efecto. El hermano obedeció sin discutir. El obispo le impuso las manos y lo tomó consigo. se limitó a decir: “¡Oh Dios. el anciano le dijo: “Vete. Así cada uno de ellos ponía su esperanza en las oraciones de su padre. Una vez lavado. ¡qué auxilio proporciona el mero hecho de apelar a las oraciones de su padre! Aquel hermano dijo: “¡Oh Dios. líbrame!”. Igualmente el hermano. sino: “Oh Dios. Se puso de nuevo su ropa.atrás. usando de violencia para quebrantar la voluntad y abandonándose. – “Tráemelo”. y lávate tú también”. ved el poder de una palabra. vino a recordárselo. Se cuenta que un día san Basilio. líbrame!” Inmediatamente se encontró en el camino de Seté. El hermano va y trae lo necesario. uno de los caballos no puede avanzar al otro. ¿quién merecería mejor que aquel bienaventurado hermano vivir con aquel santo hombre de Dios? 25. De igual modo. por las oraciones de mi padre. Cuando llegamos al río. como he dicho. a su padre. sino el carro se quiebra. sino: “¿Quieres ir?” Igualmente el hermano no respondió: “Voy”. discípulo del abad Barsanufo: “Maestro. la Escritura dice que es por muchas tribulaciones como 9 . preguntó a uno de los higumenos: “¿Tienes a alguien que esté en el camino de la salvación?” –“Gracias a tus oraciones. señor. pero él continuó a nado y pronto llegó a la otra orilla. sin dudar jamás. ayúdame!”. Porque temía a la vez las ocasiones de caer y la desobediencia a su padre. Ved el poder de la virtud. Sin discutir. sino. 24. Quedamos estupefactos y llenos de admiración ante el poder de la virtud: nosotros teníamos miedo con sólo mirar. la ató a la cabeza. sino: “Haré lo que quieras”. Una cosa semejante sucedió a un hermano que su abad había enviado al pueblo por lo necesario. como en el tiro de un carro. líbrame”. a la casa del que hacía las comisiones. Pregunté un día al anciano abad Juan. en la terrible corriente. nos hizo una metania desde lejos. visitando sus monasterios. se despidió y partió corriendo. por las oraciones de mi padre. así la humildad debe ir junto con la obediencia. ven a recordarme que quiero imponerte las manos”. En cuanto a vosotros. Quedamos allí. e inmediatamente se halló en el camino. obrando todo como esos dos hermanos. de vuelta hacia su padre. Ved cómo unieron la humildad a la obediencia. después de Dios. el hermano se quitó la ropa. con la plena seguridad de obedecer a Dios? Entonces se es digno de misericordia y de salvarse. llenos de espanto y temblando por su vida.” Salimos con él.

poseen esa despreocupación y ese reposo”. Cuando comuniqué mi temor al anciano. ¿Qué debo hacer para no perder mi alma?” Porque yo no tenía tribulación alguna. Ésa era mi despreocupación y mi reposo. me declaró: “No te preocupes: a ti. –de hecho. Con todo. y yo no había terminado de escribir que sentía ya alivio y provecho. Los que se entregan a la obediencia de los Padres. tomaba mi pizarra y escribía al anciano. ni ninguna preocupación. yo le preguntaba por escrito. me inquietaba por no tener prueba alguna. antes de estar a su servicio–. como yo ignoraba el poder de la virtud y oía decir que es por muchas tribulaciones como se entra en el Reino de los cielos. eso no te concierne. constato que yo no tengo ni la más mínima tribulación. 10 .nos es preciso entrar en el Reino de los cielos. Si tenía un pensamiento. Ahora bien.

Por eso se le llama no sólo “enemigo”. O. cuál es el poder de la humildad. ¿Alguien quiere orar? Él se opone y pone obstáculos con malos pensamientos. ni la templanza. Tratemos de ver cuál es el sentido de esta palabra del anciano. y no más bien: “Ante todo tenemos necesidad de la templanza”? En realidad el Apóstol dijo: “El luchador se priva de todo” (1 Co 9. Todos los santos avanzaron por ese camino de la humildad y abreviaron los trayectos con las penas. realizar penosos trabajos. Tengo confianza en la misericordia de Dios que lo poco que hagamos humildemente. Brevemente. y debemos estar dispuestos a decir: ¡Perdón! por toda palabra que oímos. sino también “antagonista”? Se le llama “enemigo” por razón de su odio insidioso contra el hombre y contra el bien. dijo un anciano. ¿por qué el anciano no dijo: “Ante todo tenemos necesidad del temor de Dios”. si “el temor del Señor es el comienzo de la sabiduría”. ¿Por qué dijo: “Ante todo.27)? ¿Por qué tampoco: “Ante todo. “el luchador se priva de todo”. se opone a todo bien que emprendemos. 27. somos débiles e incapaces de entregarnos a aquellos trabajos. Considerad. tenemos necesidad de la humildad. Aunque no podamos. La humildad es verdaderamente grande. si. Y si “es imposible agradar sin la fe”. tenemos necesidad de la humildad”. Sí. sino también “antagonista”. ¿Otro quiere velar? Se lo impide con la pereza.18). dejando de lado todo lo demás. con el descuido. “Ante todo. aunque más lentamente”. ¿por qué se le llama al diablo no solamente “enemigo”.27). con la acedía. débiles como somos. “si por las limosnas y la fe los pecados son perdonados”. hermanos. tenemos necesidad de la humildad”. en fin. ya que afirma la Escritura que “el comienzo de la sabiduría es el temor del Señor” (Sal 110. Así “por la humildad son destruidos todos los maleficios de nuestro enemigo y antagonista”. y que se aparte del mal por el temor del Señor” (Pr 15. un poco. según esta palabra: “Mira mis trabajos y mis penas y perdona todos mis pecados” (Sal 24.6). y nos salvaremos. SOBRE LA HUMILDAD 26. ¿Otro quiere dar limosna? Lo detiene con la avaricia. pues. ni la fe. nos valdrá a nosotros para estar entre los santos que han trabajado mucho en el servicio de Dios. la humildad puede. como lo decía el abad Juan. 28. introducirnos. “Incluso sola.25). con distracciones obsesionantes.10). pues es por la humildad que son destruidos todos los maleficios de nuestro enemigo y antagonista”. tenemos necesidad de la humildad. ni ninguna otra virtud puede existir sin la humildad. ya que es por la humildad como son aniquilados todos los maleficios de nuestro enemigo y antagonista”. Ved la eficacia de decir: “¡Perdón!” Pero. con la tacañería. que es necesario? Es que él quiere enseñarnos que ni el temor de Dios. ¿por qué el anciano dijo: “Ante todo. también nosotros. “antagonista” porque se esfuerza por obstaculizar toda obra buena.II. tenemos necesidad de la limosna o de la fe”? De hecho está escrito: “Por las limosnas y la fe los pecados son perdonados” (Pr 15. y debemos estar prontos a decir: ¡Perdón! por toda palabra que oímos. pero ¿no podemos humillarnos? 11 . Por esa razón dijo: “Ante todo. ni la limosna. tratemos de humillarnos. El Apóstol dice también que “sin la fe es imposible agradar a Dios” (Hb 11. Humillémonos. si “por el temor del Señor el hombre se aparta del mal”.

Pero. como si no existiese. Por esto el anciano dijo: “La humildad no se irrita ni irrita a nadie”. hermanos míos. Con razón el santo dijo: “Ante todo. pensemos que nos hallamos todavía en el orgullo 12 . como dijimos. ni que se le eche a otro la culpa. ¡dichoso quien posee la humildad! Grande es la humildad. preguntó a Dios con gemidos: “¿Quién los superará?” Y Dios le respondió: “La humildad los superará”. y fue su ruina. el poder. inmediatamente se echa a sí mismo la culpa. resbala poco a poco a un estado diabólico. con toda tranquilidad. No hay más que Pedro y Pablo”. mejor vestido o más noble que él. el santo que decía: “La humildad no se irrita ni irrita a nadie”. conocí a alguien que había caído en un estado lastimoso. nada le es superior. Al comienzo. Hermanos. Por eso. 32. una vez presente. al punto cree que lo ha merecido. Esto parecería que no es exacto. Por eso “la humildad no se irrita ni irrita a nadie”.29. no hacer caso alguno de él. porque la humildad se opone simplemente a la vanagloria. Luego. creedme. Y ¿qué otra palabra añadió Dios? “Y ellos no tendrán fuerza contra la humildad”. ¿Qué hay más grave que irritarse uno mismo e irritar al prójimo? Envagro lo decía: “No conviene en manera alguna que el monje se encolerice”. Sí. más rico o más numeroso. Cuando nos damos cuenta de que nos glorificamos de esas cosas o de que nuestro monasterio es más grande. Cuando san Antonio contempló todos los tropiezos tendidos por el diablo. El orgullo mundano consiste en elevarse frente a su hermano porque se es rico. Y. ¿Veis. El primer tipo de orgullo consiste en despreciar a su hermano. –“Ciertamente hermano. y no consiente que se haga reproche a nadie más. sin turbarse. Finalmente se levantó contra Dios mismo. veis la gracia de una virtud? En realidad. Hay dos especies de humildad. poco más tarde comenzó a decir: “¿Quiénes son Pedro y Pablo? No hay más que la Santa Trinidad”. ¿qué he dicho? ¿Es solamente de esas dos pasiones de las que nos protege la humildad? Más bien nos protege de toda pasión. uno se irrita a propósito de las riquezas y a propósito de los alimentos. Si no se presta atención inmediatamente con una seria vigilancia. Ahora bien. de la que preserva al hombre. de toda tentación. nada es más poderoso que la humildad. sin angustiarse. ¿Cómo puede decirse entonces que “la humildad no se irrita ni irrita a nadie”? Es porque la humildad es grande. 31. comenzó también a despreciar a éstos y a decir: “No hay más que Macario”. y un poco más tarde: “¿Quién es Macario? No hay más que Basilio y Gregorio”. hermanos respetables. perturbando a los demás y perturbándose él mismo. tenemos necesidad de la humildad”. Él soporta sencillamente. se llega poco a poco a la segunda clase que consiste en elevarse contra el mismo Dios. Si al humilde le acontece algo desagradable. si el que se irrita no se defiende inmediatamente con la humildad. decía. Es tan poderosa que atrae la gracia de Dios al alma. hermanos míos. le dije. cuando un hermano le hablaba. Pero pronto los despreció también a ellos: “¿Quién es Basilio? ¿Quién es Gregorio?. en verdad. debemos luchar contra la primera especie de orgullo para no caer poco a poco en el orgullo completo. y la gracia de Dios. despreciarás también a Pedro y Pablo”. Designaba muy bien al que posee una verdadera humildad. 30. y a atribuirse a sí mismo las buenas obras y no a Dios. como hay dos especies de orgullo. más hermoso. y a creerse superior a él. De hecho. protege al alma contra esas dos graves pasiones. Hay también un orgullo mundano y un orgullo monástico. lo despreciaba diciendo: “¿Quién es éste? En el mundo no hay más que Zósimo y sus discípulos”.

de la piedad. y esto no sólo una primera vez. Si se echa una toca sucia sobre un hombre vestido de seda. de mí!” 35. Enviados por Dios en auxilio de los demás. ¿por quién se consideraría allí? –Inferior a los grandes de aquella ciudad. sin embargo. Si tenemos necesariamente que enorgullecernos. como decía un santo: “Ponerse debajo de todos”. de los ayunos. entonces producen fruto. Todos los santos en general adquirieron la humildad. No lo comprendía y deseaba una explicación: –Señor notable. o incluso de humillarse por vanagloria. Pero si se les suspende una piedra para hacerlas bajar. Nace naturalmente en el alma de la práctica de los mandamientos. Al contrario. de mí!» ¿Veis qué humildad poseía en su corazón? Estaba en la fosa. uno se glorifica de tener una voz hermosa o de salmodiar bien. 33. sino una segunda vez. ¿qué piensa Ud. eso es todavía orgullo mundano. Lo mismo cuando se saca vanidad de las cualidades naturales: por ejemplo. y cuanto más fruto da. estaba extrañado: “¿Cómo es eso posible?”. los santos rehusaban por humildad. Tales son los santos: cuanto más se acercan de Dios. Así sucede con el alma: cuando se humilla. da fruto. Y Jeremías: “Soy demasiado joven”. pues. él trata de evitarlo para no ensuciar su ropa preciosa. Me acuerdo de que hablábamos un día de la humildad. ¡Ved la humildad de los santos! ¡Ved las disposiciones de su corazón! Incluso enviados por Dios en auxilio de los hombres. El orgullo monástico consiste en gloriarse de las vigilias. ser en su ciudad? – Un gran personaje. Estos motivos son más elevados que los primeros. busca la gloria de los hombres. Así el que está desnudo de virtudes. éstos no le hacían daño alguno. le pregunté. yo soy tartamudo y mi lengua es torpe”. y un notable de Gaza al oírnos decir que cuanto más uno se aproxima de Dios. Todo esto es orgullo monástico. se levanta en el aire y se alza derecha. dígame. La primera consiste en tener a su hermano por más inteligente que a sí mismo y superior en todo. más se humilla. –Y ¿si fuese a Antioquia? –Me consideraría como un pueblerino. –Y a Constantinopla. más pecadores se consideran.mundano. Ésa es la perfecta humildad de los santos. el principal de la ciudad. se admiraba y decía: “¡El Señor se acordó. Hemos explicado cuál es la primera clase de orgullo y cuál la segunda. rehusaban por humildad y rehuían los honores. los que desean la gloria semejan al hombre desnudo que no cesa de buscar un harapo de tela o cualquier otra cosa para cubrir su indecencia. más pecadores se consideran. huyen la vanagloria humana por miedo a ensuciarse. Los santos cuanto más se acercan a Dios. de la observancia. sin embargo. de trabajar o servir correctamente. Mirad los árboles cargados con abundancia de frutos: esos frutos hacen doblarse y bajarse las ramas. ¿qué dijo Daniel?: «¡El Señor se acordó. o de ser hábil. ¿junto al Emperador? –Como un miserable. del celo. conviene que nuestro orgullo se refiera al menos a las cosas monásticas y no a las mundanas. En cambio la rama que no tiene fruto. Isaías decía: «¡Miserable e impuro que yo soy!» Igualmente cuando Daniel estaba en la fosa de los leones y Habacuc llegó con la comida diciéndole: «Toma la comida que Dios te envía». en medio de los leones. después de todo ello.27). –Ahí lo tiene. decía. se considera más pecador. Igualmente los santos revestidos de virtudes. Hay algunos árboles cuyas ramas no llevan fruto y se elevan hacia el cielo. –Si Ud. como hemos 13 . fuese a Cesarea. en suma. Moisés decía: “Os suplico: elegid otro que sea capaz. pues. Abrahán cuando vio al Señor se llamó «tierra y ceniza» (Gn 18. La segunda especie de humildad es atribuir a Dios las buenas obras. Mostremos ahora cuales son las dos especies de humildad. 34. hemos definido igualmente el orgullo mundano y el orgullo monástico. es. me respondió. le dije.

Es manifiesto que el hombre humilde y piadoso. el mantenerse debajo de todos y orar a Dios sin cesar”. Pero. comenzó a decir con su santa sencillez: “No me atormentes. este anciano nos abrió los ojos para entrever la humildad y nos indicó un camino para alcanzarla. hice lo posible por guardar los mandamientos. los hermanos le dijeron: “Padre. cómo es o cómo nace en el alma. si el alma no mereció aprenderlo por sus obras. 37. 36. El filósofo. es evidente también que se opone a la segunda especie de orgullo. diciéndome: “Has encontrado la explicación. 38. Los Padres han hablado de lo que la obtiene. ¿Por qué se dijo que los trabajos corporales llevan al alma a la humildad? ¿Cómo los trabajos corporales son virtud del alma? Mantenerse debajo de todos. Un día.dicho. En el Geronticón se cuenta que un hermano preguntó a un anciano: “¿Qué es la humildad?” El anciano respondió: “La humildad es una obra grande y divina. Y el anciano. pero la humildad ella misma es divina e incomprensible. le asediaba para obtener la explicación. nadie podría aprender por las meras palabras. según lo he dicho frecuentemente. le preguntó. pero es así”. en cuanto a la oración continua. temiendo que la pérdida de 14 . que posees virtudes? ¡No ves que practicas los mandamientos! ¿Cómo en estas condiciones puedes creer que eres un pecador?” El anciano no encontraba respuesta que darle. Ciertas palabras de los ancianos nos hacen entrever esa humildad.” Ved. El que se pone por debajo de todos. quedó satisfecho y admitió también el razonamiento. por la práctica de los mandamientos. el abad Zósimo hablaba de humildad y un filósofo que se encontraba presente. Es exacto lo que dices”. Viendo que el anciano no sabía qué responder. yo sé bien que es así”. se opone a la primera especie de orgullo. ¿cómo puedes creerte pecador? ¿No sabes que eres santo. A estas palabras el abad Zósimo se llenó de alegría y me abrazó al punto. él conoce su origen. al oír sus enseñanzas. nadie lograría decirlo. con todo. que no puede explicarse con palabras”. no cesa jamás de invocarle para obtener su misericordia. quiso saber su sentido preciso: “Dime. elevarse en algo. pero le dijo: “No sé cómo decírtelo. pero soy un hombre. no hallando cómo exponérselo. son los trabajos corporales realizados a conciencia. Cómo es o cómo nace en el alma. ¿también tú temes?” Él respondió: “Sin duda. Es a Dios a quien él atribuye toda obra buena y no cesa de darle gracias y de invocarlo. como dije. pero la disposición psíquica nadie lograría decir cuál es. ¿cómo podría creerse más grande que su hermano. Ése es el camino de la humildad. En cuanto al filósofo. sabiendo que en su alma no puede haber nada bueno sin el auxilio y la protección de Dios. El camino de la humildad. nadie puede expresarlo con palabras a quien no lo haya aprendido por experiencia. se adquiere poco a poco por el ejercicio mismo une suerte de costumbre de médico o de filósofo. Quien ora a Dios sin cesar. censurar o despreciar a alguien? Igualmente. y no puede concebir orgullo ni atribuirla a sus propias fuerzas. Lo mismo se puede pensar acerca de la humildad: de la práctica de los mandamientos nace una disposición para la humildad. ¿cómo podría saber si mis obras han agradado a Dios? Porque es diferente el juicio de Dios y el de los hombres. como hemos dicho antes. Cuando el abad Agatón estuvo próximo a morir. e inconscientemente el alma la adquirió por el ejercicio de su arte. Nadie podría decir ni lograría explicar cómo le vino esa costumbre. en cualquier obra que pueda realizar. Poco a poco. le dije: “¿No es esto como la filosofía y la medicina? Cuando uno aprende bien estas artes y las practica. y tampoco se puede saber por un razonamiento.

Esta penalidad no era por la blasfemia. ¿Por qué se dijo. hizo bien en decir que los trabajos corporales conducen también a la humildad. no ignorando en su sabiduría que la blasfemia viene del orgullo y que la humillación del cuerpo produce la humildad en el alma. se entregó. de modo que su cuerpo. sino por la humildad. a la concupiscencia y al libertinaje del error. tanto más se humilla. Que el buen Dios nos conceda la gracia de la humildad que libra al hombre de grandes males y le protege de grandes tentaciones. es afectada ella misma por todo lo que él hace. Y cuanto más bien hace. en quien lleva lujosos vestidos que en quien viste miserablemente. de manera que el anciano tenía razón al decir que incluso el trabajo corporal lleva a la humildad. como dice san Gregorio.uno de sus auxilios no deje aparecer su debilidad y su impotencia. se hizo como una sola cosa con el cuerpo. Por tanto. pues. Tampoco son las mismas en el que está montado a caballo que en el que monta un asno. Por eso el anciano dice que incluso el trabajo corporal conduce a la humildad. por desdicha. Por eso cuando Envagro fue tentado de blasfemia. que los trabajos corporales obtienen la humildad? ¿Qué influencia puede tener el trabajo del cuerpo en una disposición del alma? Voy a decíroslo. tantos más auxilios recibe y progresa gracias a su humildad. producía parásitos. según dice el que lo narra. y cuanto más se humilla. 39. Se recreó en los bienes corporales y. en cierta manera. pues. viniendo a ser enteramente carne. el alma también lo es con él. De hecho. en el hambriento que en el harto. 15 . El anciano. las disposiciones del alma no son las mismas en el sano que en el enfermo. en quien está sentado en un trono que en el que se sienta por tierra. Cuando el alma se apartó del precepto para caer en pecado. cuando el cuerpo es humillado. pasó cuarenta días sin entrar bajo un techo. Así la humildad le hace orar y la oración lo hace humilde. como las bestias salvajes. según la expresión: “Mi espíritu no permanecerá en estos hombres porque son carne”. el trabajo humilla el cuerpo y. Así la desgraciada alma sufre con el cuerpo.

escalón tras escalón. Llama “adversario” a la conciencia. persistiendo en pisotearla. tratando de no incurrir en su censura. Se comienza por decir: “¿Qué importa si digo esta palabra? ¿Qué importa si como este bocado? ¿Qué importa si me ocupo de este asunto? A fuerza de decir: qué importa esto. si le obedecemos. nos fue menester la venida de nuestro Señor Jesucristo por sacarla a relucir y despertarla. De ahí que se dice en el Evangelio: “Métete pronto de acuerdo con tu adversario. mientras vas de camino con él”. 41. y como en un agua cenagosa nadie puede reconocer su rostro. El profeta llora sobre Efraín. está representada por los pozos que excavó Jacob y que colmaron los filisteos. por haberla menospreciado y pisoteado. nos censura si no hacemos lo que debemos hacer. nadie está privado de ella. 42. como lo hemos dicho ya. una suerte de facultad más viva y luminosa como una centella. qué importa lo otro.11). Conformándose a la ley de la conciencia. Cuando Dios creó al hombre depositó en él un germen divino.III. nos recuerda sin cesar nuestro deber. Si nuestra conciencia nos manda hacer tal cosa y nosotros la despreciamos. Por eso se la llama “adversario” y se nos da este consejo: “Métete de acuerdo pronto con tu adversario. y finalmente se corre el peligro de caer. pues. y de no pisotearla nunca en lo más mínimo. y somos nosotros que no la escuchamos. está en nuestro poder o bien enterrarla de nuevo. Según los Padres. por guardar nuestra conciencia mientras estamos en este mundo. los Patriarcas y todos los santos de antes de la ley escrita agradaron a Dios. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo”. el juez a los guardias y éstos te echen en prisión. si nos habla de nuevo y no hacemos lo que ella nos dice. o bien dejar que brille y nos ilumine. se llega a despreciar también las grandes. nos fueron necesarios los profetas. a las que no se da importancia. Ya que sabéis que de las pequeñas cosas. llegamos progresivamente a no percibir la voz de nuestra conciencia. Es lo que se llama conciencia: la ley natural. para reanimar con la práctica de sus santos mandamientos la centella enterrada. por miedo a que te entregue al juez. a pisotear su conciencia. que la cubre. y el peso. según lo dicho. como explica san Basilio. para esclarecer el espíritu y hacerle discernir el bien y el mal. es algo divino que no muere nunca. Desde entonces. terminaremos por enterrarla. mientras que vas de camino con él. le impide en adelante hablarnos claramente. por así decir más oscuramente. El camino. habiéndola sepultado progresivamente los hombres y habiéndola pisoteado con sus pecados. nos fue precisa la ley escrita. comienza a hacernos ver las cosas más confusamente. porque. en una total insensibilidad. diciendo: “Efraín oprimió a su adversario y pisoteó el juicio” (Os 10. se contrae un cáncer maligno e irritante: uno comienza a despreciar incluso las cosas importantes y más graves. Pero. Con todo. sea lo que sea. hasta el punto de creer casi que no la tenemos. e igualmente nos acusa si hacemos lo que no debemos hacer. ¿Por qué llamar “adversario” a la conciencia? Porque se opone constantemente a nuestra mala voluntad. SOBRE LA CONCIENCIA 40. Como una lámpara cuya claridad está oscurecida por las impurezas. hermanos. 16 . es el mundo presente. Esforcémonos.

uno podría llevar todavía su vestido una o dos semanas. ¡Atención! “Métete de acuerdo pronto con tu adversario. en una palabra. mientras que vas de camino con él”. Por eso el Señor dice: “Por miedo a que te entregue al juez…” y lo que sigue. una actitud o una mirada. su propia conciencia se mancha. teniendo cuidado en no menospreciar sus mandamientos. Guardar la conciencia presenta una gran diversidad de aplicaciones. todo lo que se pasa en secreto y que nadie conoce más que Dios y nuestra conciencia. uno extiende la túnica o la manta al sol y se descuida de cocerla de nuevo y la deja estropearse. Luego añade. La conciencia respecto al prójimo consiste en no hacer absolutamente nada que pueda molestarle o herirle. si fija sus ojos en su hermano y comienza a decir: “¿Por qué él tiene aquello y yo no? ¡Qué dichoso es él!”. el que es vigilante cuando surge en el corazón un pensamiento apasionado y no se detiene en él ni lo consiente. Uno podría contentarse con un manto hecho de varias piezas. por frivolidad o porque le disgusta la que tiene. y reclama uno de lana. y sin esperar ese plazo se apresura a ir a lavarlo y batirlo. es evitar hacer malo lo bueno. es la conciencia la que nos instruye sobre el bien y el mal con sus reproches y nos muestra lo que hay que hacer o no hacer. debe ser objeto de nuestra vigilancia. para que no lleguen a ser graves. Cuando debería servirle cinco meses o incluso más. ya que ve bien que tiene intención de dañar o afligir. Como dije. os lo repito con frecuencia. ¡He ahí qué gran progreso! O bien todavía. el que evita sospechar y juzgar al prójimo por las apariencias. por pequeño que sea. Virtud y pecado comienzan por cosas pequeñas. En fin. y tal vez se disgustará si no lo recibe. una palabra. Es ella también quien nos acusará en el siglo futuro. respecto al prójimo. sea una acción. Esto es también obrar contra la conciencia. 45. pero conducen a las grandes. Se debe guardar respecto a Dios. no dejar que se pierda o se descuide nada. Y ¿luego?: “En verdad te digo que no saldrás de ella hasta que hayas pagado el último céntimo”. Por ejemplo. Uno podría contentarse con frecuencia con una simple almohada y desea un gran colchón. 44. Brevemente.Vigilad. Porque hay actitudes que hieren al prójimo. lo gasta a fuerza de lavados y lo hace inutilizable. Guarda su conciencia para con Dios en lo secreto el que. Hay que procurar no obrar de esa manera. No son pequeñas. hermanos. mientras son ligeras. y éstos te metan en prisión”. Respecto a Dios. para mostrar el carácter temible y peligroso de la situación: “Por miedo a que te entregue al juez. respecto a las cosas materiales. Uno tiene una manta de pelo y quiere cambiarla por otra. estemos vigilantes. 17 . procura no ser negligente en la oración. por ejemplo. son un cáncer. guardar su conciencia respecto a las cosas materiales. todas las veces que uno se da cuenta de que trata de molestar al prójimo. para no ser negligentes en las cosas pequeñas. Eso es obrar contra su conciencia. estemos atentos a las cosas ligeras. desgraciado. Además. Por eso el Señor nos exhorta a guardar nuestra conciencia bajo la forma de una advertencia dirigida a alguien en particular: Mira lo que haces. y el juez a los guardias. cuando le ve decir o hacer algo. buenas o malas. Tal es la conciencia respecto a Dios. 43. nueva o más bonita. Y eso es guardar su conciencia respecto al prójimo. evitar también el estropear la ropa. vigilad y no las despreciéis como insignificantes. una mirada también puede herirle. una mala costumbre. no ser negligente en recoger y poner en su lugar un objeto que está fuera de su sitio. incluso en las cosas que no pueden ver los hombres y de las que ninguno de entre ellos pedirá cuentas. Igualmente en cuanto al lecho.

o con algunas aceitunas. Ahora bien. el Señor nos previno. 18 .Lo mismo en cuanto a los alimentos. Como hemos dicho. los Padres dicen que el monje no debe nunca dejar que su conciencia le atormente. Se podría uno contentar con un poco de legumbres verdes o secas. tenemos que permanecer siempre vigilantes y evitar todas las faltas para no ponernos en peligro. hermanos. 46. Que Dios nos conceda entender y guardar esto. para que los dichos de nuestros Padres no vengan a ser para nosotros un motivo de condenación. Todo esto es contra la conciencia. busca otro manjar más agradable o más costoso. Por tanto. Y en lugar de contentarse con eso. por nada.

cumplimos las órdenes recibidas. Si no. como hemos dicho muchas veces. hay tres estados en los que podemos agradar a Dios.IV. quería referirse al temor perfecto nacido del amor. Es claro que él hablaba del temor perfecto. Éste sabe lo que es el bien. y estamos en la condición de esclavos. el otro perfecto. Éste merece oír: “No eres ya un esclavo. le amo”. Si los santos que aman al Señor. y estamos en la condición de hijos. sino porque. uno inicial. no hace el bien por ese mismo bien. el de los santos llegados a la perfección y a la cima del santo amor. cumple la voluntad de Dios por temor del castigo: es todavía un principiante. Por eso san Juan dice: “El amor echa fuera el temor”. teme perderle. sé que temes a Dios”. hace la voluntad de su padre no por temor de ser castigado ni por obtener de él una recompensa.10). San Juan dice en las epístolas católicas: “El amor perfecto echa fuera el temor”. Igualmente el Señor. le temen. amando a su padre. o bien. 19 . el primero podría decirse propio de los principiantes en la piedad. conoce lo que es el estar con Dios. nacido del amor. no por razón del castigo. Porque el hijo.¿Qué quiere significar con eso? ¿De qué amor habla y de qué temor? Porque el Profeta dice en el Salmo: “Temed al Señor. sino que le ama. por ejemplo. Sobre todo. en vista de nuestra propia ventaja. O bien hacemos lo que agrada a Dios por temor del castigo. Otro cumple la voluntad de Dios porque ama a Dios y quiere con cuidado serle agradable. en medio de un pueblo idólatra. Y después de todo esto. había dejado todos sus bienes. y este amor le conduce al temor perfecto. Como dice san Basilio. sino porque habiendo gustado la dulzura de estar con Dios. y así nos semejamos a los mercenarios. Y por eso san Juan dice que “el amor perfecto echa fuera el temor”. el propio de los santos. no ya por temor de un castigo o por obtener una recompensa. o en fin. el otro. sino por amor. Este temor perfecto. como hemos dicho. ¿cómo san Juan puede decir: “El amor expulsa el temor”? Él quiere indicarnos que hay dos temores. había superado la terrible prueba del sacrificio de su hijo. expulsa el temor inicial. Él no teme ya a Dios con el temor inicial de que hablábamos –es evidente–. temiendo hacer algo contra la voluntad de aquel a quien aman. guarda para con él el afecto y el honor debidos a un padre con la convicción de que todos los bienes paternos son suyos. sin pasar por el temor inicial. EL TEMOR DE DIOS 47. sino por temor de la punición. Porque él teme y guarda la voluntad de Dios. ¿cómo habría podido decirle: “Ahora sé…”? Abrahán –que él me perdone– había hecho tantas cosas. había obedecido a Dios. Ya que éstos hacen la voluntad de Dios. sino que temen por amor. cuando llega al uso de razón. realizamos el bien por sí mismo. 48. donde no había signo alguno de culto divino. el Señor le dice: “Ahora sé que temes a Dios”. “el amor perfecto”. como decíamos. Los santos no obran por temor. sus santos” (Sal 33. como dice san Juan. Pero es imposible llegar al temor perfecto. teme estar privado de él. buscando ganar un salario. como decía san Antonio: “No temo ya a Dios. ni por evitar la punición. se había establecido en un país extranjero. Uno. al hablar a Abrahán después de que éste le ofreció su hijo: “Ahora. y encontramos en las sagradas Escrituras otros mil pasajes semejantes. sino un hijo y un heredero de Dios por Cristo”. vosotros todos. He ahí el que posee el verdadero amor.

como dice el Apóstol. Para enseñarnos la diferencia de los temores. como el esclavo que teme a su amo.10. lleva el alma a que se aparte del mal. y también: “El comienzo y el fin es el temor de Dios” (Pr 1. Prestad mucha atención a esa palabra y ved la precisión del santo. que uno no hace el mal. El que se aparta del mal por temor del castigo. sino que dice con seguridad: “Venid. 51. al cual sigue el temor perfecto. separarle del amor de Cristo? Entonces alcanza la perfección del hijo. Ante todo dice: “Venid a mí”. Ése es el temor grande y perfecto. con la ayuda de Dios. sino “ve tras ella” corriendo. los santos llaman “hijos” a los que su palabra hace pasar del vicio a la virtud. Como un esmalte (en el metal). el Profeta decía: “Venid. Prestad atención a cada palabra del Profeta. es decir. 50. escuchadme: os enseñaré el temor del Señor”. con el auxilio de Dios. Después de haber hablado primero de faltas particulares. sino que añade: “Y haz el bien”. ni irritarle.7. el Profeta nos dice: “Os enseñaré el temor del Señor”. ni criticarle. ama el bien por sí mismo y teme porque ama. Ved la seguridad del santo. y la impulsa así a elevarse hasta el bien. Porque.27). consiste en no herir en manera alguna la conciencia del prójimo. “Guardar la lengua del mal”. Ved.4). ni tampoco el bien. para apoderarte de ella. uniéndose paulatinamente a él. él guarda al alma de todo mal. el Profeta nos muestra esta sucesión de los tres estados de que hablamos: por el temor de Dios. Luego añade: “Hijos”. y no quiere ya separarse de él. apártate de todo lo que lleva al pecado. Nosotros. “Guardar los labios de palabras engañosas”. o puede no odiar sin por eso amar. Ése es el temor perfecto. y a hacer el bien con la esperanza de una ganancia como un mercenario. Sucede. 9. para invitarnos a la virtud. sin haber tenido de antemano el temor inicial. A estas palabras el Profeta añade muy justamente: “Busca la paz y ve tras ella”. inmediatamente se abaten 20 . todo hombre se aparta del mal” (Pr 15. El Profeta prosigue: “Apártate del mal”. lo repito. hijos. por quien soporto de nuevo los dolores del parto hasta que Cristo se forme en vosotros”. Luego. consiste en no engañar al prójimo. siguiendo a los santos. así el Apóstol cuando dice: “Hijitos míos. huye absolutamente de todo mal. según lo que está escrito: “Por el temor del Señor. como el mercenario. Uno puede no ser injusto. es siempre el temor de Dios el que impide realizar el mal. escuchadme. ¿Quién podrá en adelante. llega progresivamente a hacer el bien y comienza poco a poco a esperar una retribución por sus buenas obras. Y no se detiene ahí. cuando queremos decir una palabra buena. como el esclavo. en efecto. después de habernos llamado e invitado a esta trasformación. os enseñaré el temor del Señor. Por ello el Profeta tuvo razón al decir: “Apártate del mal y haz el bien”. El temor inicial es el nuestro. y tener una cierta experiencia de él. el engaño. No dice solamente: “busca”. Ved. Pues se ha dicho: “El comienzo de la sabiduría es el temor del Señor”. ¿Quién ama la vida y desea conocer días dichosos?” Y enseña diciendo: “Guarda tu lengua del mal y tus labios de las palabras engañosas”. y persevera así en la virtud. desde el momento en que se llega a no cometer ya el mal y a alejarse de él. pero es imposible llegar a él. ahora habla del vicio en general: “Apártate del mal”. termina por gustar el bien verdadero.49. hijos. a hacer el bien. comenzamos siempre por preguntar: “¿Queréis que conversemos un poco y que hablemos del temor de Dios o de otra virtud?” El santo no habla así. sin ejercitar la misericordia. naturalmente se hace el bien. la crítica. 22. La Escritura llama “comienzo” al temor inicial. Y si prosigue a huir del mal por temor. propio de los santos. y ved cómo cada una tiene su significado. Cuando alguien llega a apartarse del mal y se esfuerza.

a dar bromas o provocar risas inconvenientes. busca esta paz. La parrhesia impulsa a tener discursos vanidosos. poner la mano sobre un hermano para divertirse. que es lo peor de todo y la ruina completa. necesariamente donde no lo hay. con muchos sufrimientos y tormentos. ¿Qué cosa expulsa del alma el temor de Dios como la parrhesia? Por eso el abad Agatón. guardándose de la “paresia” y juntándose a alguien que teme a Dios. ya que ella expulsa del alma el temor de Dios. cuando se levanta. “dichosos quienes obran la paz. con el tacto y con la mirada. porque serán llamados hijos de Dios”. ¿Veis. preguntado sobre la parrhesia. Pero cuando llega el auxilio de Dios y comienza a habituarse al bien. Al contrario. se encuentran todas las pasiones. al no pensar en la muerte ni en los castigos. y por ese mismo hecho de que él teme a Dios. corre en pos de ella para alcanzarla. alejamos de nosotros el temor de Dios al hacer lo opuesto de lo dicho. En los ataques y contraataques de este pugilato con el enemigo él hace el bien. multiforme: se manifiesta de palabra. entonces entrevé el reposo y gusta progresivamente de la paz. 52. el nuestro. Si es siempre por el temor de Dios que nos apartamos del mal. se apresura. examinando cada tarde cómo se pasó la jornada y cada mañana cómo se pasó la noche. por lo demás. ¡Que Dios preserve nuestras almas de esa pasión fatal de la parrhesia! 53. ciertamente. júntate a un hombre temeroso de Dios. al no examinar nuestra conducta. ése descubre también el temor perfecto. Se cuenta que un hermano preguntó a un anciano: “Padre. ¿qué debo hacer para temer a Dios?” El anciano le respondió: “Vete. decía que se parece a un gran viento ardiente que. Henos instruidos acerca del temor perfecto de los santos. porque es la madre de todas las pasiones. conocemos aquello de lo que nos hace huir el temor de Dios y adonde nos conduce.sobre él los ataques del enemigo. del que hemos hablado muchas veces. para poseerla en plenitud y hacerla morar en él. La parrhesia es. En fin. como decíamos del esclavo. sino quien la ha experimentado? Entonces. mirarlo inmodesta21 . el poder de una pasión? ¿Veis su furor? Y a esta segunda pregunta: La parrhesia. y acerca del temor inicial. y. cogerle algo. sino que espera también la retribución del bien como un mercenario. al abandonarnos a la parrhesia. hace huir a todo el mundo delante de él y destruye totalmente los frutos de los árboles. a ti también”. te enseñará a temer a Dios. empujarle. Los Padres dijeron que uno adquiere el temor de Dios acordándose de la muerte y de los castigos. a hablar de cosas mundanas. el abad Agatón respondió: No hay pasión peor que la parrhesia. sin embargo. está abrumado: no sólo teme volver al mal. ¿Quién podría decir de esta alma que obra todavía el bien por otro motivo más que el goce del bien mismo? ¿Quién conoce esa alegría. al no prestar atención a nosotros mismos. El anciano dijo muy bien y con mucha sagacidad que la parrhesia es la madre de todas las pasiones. También la parrhesia hace tocar a alguien sin necesidad. se fatiga. al vivir de cualquier manera y al frecuentar cualquier persona. ¿Hay dicha más grande que la del alma llegada a este punto? Ella se halla en la condición de hijo. ¿es tan maligna?. Sí. hermanos respetables. sobre todo. y se da cuenta de lo que es la tribulación de la guerra y lo que es la alegría y la felicidad de la paz. como hemos dicho con frecuencia. Él lucha. Ahora hemos de aprender cómo alcanzar el temor de Dios y hemos de hablar también de lo que nos aleja de él.

honrémonos mutuamente y tengamos cuidado de no escudriñarnos los unos a los otros. ¿qué utilidad tienen esas palabras vanas? Con frecuencia incluso el hermano se entera de que han hablado de él. Dios decía: “Haced respetuosos a los hijos de Israel”. Si alguno ve a su hermano cometer una falta. hable proponiéndose. todo proviene de que no se tiene en el alma el temor del Señor. me parece que esto quizás no lo hacemos bien”. os afrontáis los unos con los otros. Por eso. expulsa el temor de Dios y engendra el desprecio. sin fingir tampoco que se obra por su bien. Y nada hay más grave y más funesto que hacer daño a su prójimo al mismo tiempo que a sí mismo. cuando se habla por utilidad. sea cual sea. 22 . Tengamos. se lo dirá a otro que pudiera tener la confianza de aquel hermano. la enmienda de su hermano. como hemos dicho. va a hablar de eso y echarlo en el corazón de un hermano. habláis mal los unos de los otros y os herís mutuamente. o bien se dirigirá a su prepósito o al abad. ¿Se debe a que yo haya tenido alguna vez algo contra este hermano? No lo sé. Es la madre de todas las pasiones. respeto. Incluso puede ocurrir que este hermano se estaba dedicando con su espíritu a la oración o a alguna otra obra buena: sobreviene el otro y le ofrece un sujeto de charlatanería: no sólo impide su provecho. sin quererle darle una lección por así decir. Examine su corazón y si se halla movido de la pasión. Si él no escucha. el denigrarlo. El abad le dirá si él debe hablar o no. aunque soy negligente. como finalidad. es una murmuración. es un pecado. sino simplemente por charlar. Y no sólo se daña a sí mismo. Sucede también que uno habla no por utilidad de su hermano. Si uno percibe algo que no está bien. como hemos dicho. evitando los chismes. ábrase humildemente al abad. sin condenarle. sino que daña también a su hermano inoculando en su corazón un veneno pernicioso. y de ahí se llega poco a poco a un desprecio completo. En cambio. Pero. cuando interiormente se está animado de alguna de las disposiciones que acabo de decir. y se perturba. diciéndole el asunto y el de su hermano en estos términos: “Mi conciencia me testimonia que es por el bien que deseo hablar. Si tenéis la parrhesia entre vosotros. pues. Si no hay respeto no se puede ni siquiera honrar a Dios. el desprecio. hermano mío. ¿Se trata de una imaginación engañosa que quiere impedirme hablar o procurar su enmienda? Tampoco lo sé”. pero. ya que excluye el respeto. o también de abrumarle con reproches y de hablar contra él. Todo eso es obra de la parrhesia. Así no hay nada tan temible como la parrhesia. ni obedecer una sola vez a un mandamiento. Si ve claramente que es por compasión y por utilidad que desea hablar. y sólo por eso. o bien diríjase al hermano y dígale con caridad y humildad: “Perdón. ya que también eso es una forma de parrhesia. si habla a su abad y no lo hace buscando la enmienda de su prójimo ni porque él se escandalizó. cállese. De todo eso no sale más que aflicción y aumento del mal. sino que le pone en tentación.mente. Con compasión y temor de Dios refiera la cosa a quien puede corregirle. y no se inquiete más por aquello. ni porque se encuentre él escandalizado. cuando proclamaba los mandamientos de la Ley. según un anciano. temamos el perjudicarnos a nosotros mismos y a los demás. pero siento que se mezcla interiormente un pensamiento turbio. 54. según la gravedad de la falta. guárdese de menospreciarle o de dejarle perecer con su silencio. ni porque esté impulsado por el rencor. con todo un pensamiento apasionado le asedia interiormente. Ahora bien. Porque. Dios no permite que de ahí nazca la turbación ni que se produzca aflicción o daño. hermanos.

cayó enfermo. me puse largo tiempo a sus pies. con su actitud o de cualquier otra manera. se reunían 23 .55. pero. Yo había hecho todo lo que se hallaba en mi poder para que el hermano me fuera preferido. Los Padres han dicho: Respetar la conciencia del prójimo engendra la humildad”. como decíamos. humíllese cada cual ante Dios y ante su hermano. Dios lo sabe. Otra tarde me decía: “Una vez por todas. si alguna vez fui respetado. por obra. Estando yo todavía con el abad Seridos. El que se abaja. incline cada uno la cabeza ante su hermano. Sin embargo. 57. ¡que Dios guarde la caridad! Los Padres han dicho: No he preferido nunca mi voluntad a la de mi hermano”. por Dios. y quiso castigar al hermano. sin embargo. Tened también cuidado. como hemos dicho. hermano. Cada día. él me decía siempre una. Tenía cuatro sentencias. ¡cuánto más amorosamente abracé su servicio! ¡Quién no hubiera deseado ser admitido junto a un tal santo! Sus palabras eran admirables. para probarme o por error. con sólo presentir que un hermano estaba apenado porque quería él servirle. cuando yo estaba a punto de retirarme. yo tenía una carga. como dije. me decía siempre alguna cosa. y digo esto para que no vaya a alegarse que yo no la tenía. ¡que Dios guarde la caridad! –porque antes de cada sentencia tenía la costumbre de decir estas palabras–. cuando me retiraba por la tarde. yo me iba a encontrar al abad y le hacía esta petición: Este servicio convendría mejor a tal hermano. ¡que Dios guarde la caridad! Huye de todo lo que es del hombre y te salvarás”. ¿en qué es culpable ese hermano?” También otro. Esto no conviene a luchadores. 56. que me acuerde. otros hermanos venían a sacudir sus esteras delante de mi celda y yo veía una gran cantidad de chinches entrar en mi aposento y no llegaba a matarlas: eran innumerables dado el calor. creedme. Tened temor del Señor. Ciertamente está bien hacer esto. El abad me envió a servir al anciano. y se expresaba así: “Una vez por todas. Cuando me iba a acostar. Y así miraba yo esas sentencias como un salvoconducto para toda mi vida. no se moleste al punto. hermano. y juntamente respeto. Y. abajarse ante su hermano. Por mi parte. y niegue por él su voluntad. el hermano encargado del servicio del anciano abad Juan. hermano. una palabra desagradable. como se da a alguien un viático. saca más provecho que el otro. cuando yo había acabado de servirle y que le hacía una metania para despedirme. me doy cuenta bien de lo que hizo un hermano que me siguió desde la enfermería hasta la iglesia injuriándome. Pero ni él ni el anciano lo consintieron. Que nadie hable maliciosamente a su prójimo ni le hiera de palabra. no he dicho a nadie. y prevenirle honrándolo. Iba delante de él y no le respondí ni una palabra. y cada tarde. Yo besaba ya exteriormente la puerta de su celda. suplicándole: “No. ¡que Dios guarde la caridad! Llevad las cargas los unos de los otros y así cumpliréis la ley de Cristo”. Otra vez: “Una vez por todas. En fin: “Una vez por todas. hermano. Durante nueve años que pasé allí. ignoro si hice algún bien. Cuando os encontréis. durante un cierto tiempo orinaba durante la noche junto a mi cabeza de modo que mi cama quedaba inundada. Asimismo. Cuando el abad lo supo –no sé por quién–. no responda maliciosamente ni quede molestado contra él. El anciano me daba siempre una de las cuatro sentencias. compañero del abad Barsanufo. No seáis tampoco quisquillosos. si vuestra Reverencia lo encuentra bien. ni conviene a personas que quieren salvarse. la falta es mía. como se adora la Cruz venerable. de guardar la lengua. Si uno de vosotros oye a su hermano una palabra. a pesar de la confianza que yo tenía respecto al santo y el contento que sentía al estar a su servicio. sé que lo fui porque nunca me preferí a mi hermano y siempre lo hice pasar delante de mí.

como dije. Por vanagloria o deseo de agradar. encontraba mi cuerpo devorado. por lo demás no debe preferirse ninguna cosa a la tranquilidad. Ved la diferencia. mientras la calma. sometiéndoos humildemente los unos a los otros. enviado por mí a cualquier asunto. lo cual es. no es para que. poned vuestro celo por hacerla. como un melón que basta una pequeña piedrecilla para herirlo y hacerlo pudrir. Eso no me conviene”. lo cual no es razonable evidentemente. pero. no quiero que obréis con tensión o turbación. dada mi extrema fatiga llegaba a dormir. Al contrario. 59. con un corazón acobardado. ése no cumple su servicio sabiamente. Cierto. 60. mejor sería despreciarlo o abandonarlo. Por tanto. esforzaos ante todo. lo cual equivale a la mitad o a las cuatro octavas partes. que no se encuentre al momento del combate y delante de la ocasión de aprovechar. al despertarme. 58. no se trata de una victoria. perdiendo los ánimos al punto. tened paciencia y que vuestra caridad mutua supere todos los acontecimientos. Si os he dicho esto. Tened más bien un corazón valeroso. ve que le sobreviene la turbación o un daño cualquiera. tanto el que pide como el que responde. Si uno de vosotros tiene un cargo o si ha pedido algo sea al hortelano o al procurador. sin dejaros llevar a la perturbación. no pierda los ánimos inmediatamente. es una derrota. y dañarse a sí mismo o dañar a los demás para cumplir con su cargo. pero. He aquí lo que os digo: Si uno de vosotros. es la mitad o las cuatro octavas partes de la finalidad que buscamos. la octava parte. y no os perturbéis los unos a los otros. incluso muy urgente y grave. No os hagáis nunca daño a vosotros mismos o al prójimo. me haría daño. De lo contrario. hermanos. párese al punto. pasa su tiempo a discutir. Sea cual fuere el asunto. Sin embargo. negligente. poned todo vuestro empeño por cumplir cada cual vuestro servicio con caridad. Aprended. que os alejase del mandamiento de Dios. Y si uno de vosotros oye una palabra desagradable o si algo le contraría. aunque por aquello haya faltas en el servicio. ¡Oh! ¡La gran virtud! No. pequeño o grande. Nada hay 24 . como dije. no es más que la octava parte de lo que buscamos. sino completamente convencidos de que toda obra que realicéis. o al cocinero o a cualquier otro hermano encargado de un servicio. renunciéis a los asuntos o que seáis negligentes y abandonéis inmediatamente las cosas. y guardad intacta vuestra calma. no asumiríais nunca un servicio y no podríais cumplir los mandamientos de Dios. jamás dije a uno de los hermanos: ¡No hagas eso! o: ¿Por qué haces así? Y no recuerdo haber dicho jamás una palabra que pudiese herir o afligir a alguien. no es bueno perder la mitad para salvaguardar la octava parte. a la antipatía. vosotros también. diciendo cada uno: “Yo no puedo hacer eso. Abandónese el asunto y no se haga. es un desastre. Cuando hacéis una cosa y la queréis perfecta y acabada. aprended a respetaros mutuamente. perderíais la mitad. en cualquier asunto en que os encontraréis.todas sobre mí. para realizar una octava parte. Todavía menos es para que rehuséis obedecer. pisoteando vuestra conciencia con el deseo de libraros de toda preocupación. la indiferencia es mala. para oír luego que nadie pudo hacer mejor que él. honrándoos y estimulándoos mutuamente. Si veis que alguien obra de esa manera. ni se irrite al punto. a la pasión ni a voluntad propia alguna o a una pretensión de justicia. a atormentarse y a atormentar al prójimo. sin vigor. Con tal actitud. Si uno se ve obligado a apartarse de lo mandado. grande o pequeña. a “llevar los unos las cargas de los otros”. por guardar la calma. incapaz de soportar la menor molestia. de modo que dañe eventualmente el alma perturbándola.

Sucede con frecuencia. ceded el uno al otro y no esperéis a que se produzca el mal. Esforzaos. la turbación y nos afligimos mutuamente. Meditad sin cesar estos consejos en vuestros corazones. Ahora bien. Así podréis aprovecharos de todos los acontecimientos y progresaréis con el auxilio de Dios.13). Que nuestro Dios en su bondad nos recompense con su temor. El daño será entonces muy diferente. es preferible que el asunto no se realice a vuestro gusto y se haga según se pueda. no por obstinación ni por pretendidas razones. Si uno de vosotros ve en un momento a su hermano en la dificultad o se ve él mismo. Estudiad las palabras de los santos ancianos.tan poderoso como la humildad. que se pierde también la octava parte. Ya sabéis lo que se dice en el Geronticón: “Del prójimo viene la vida y la muerte”. sin hacer nada en absoluto. aunque os pareciere razonable turbaros y afligiros mutuamente. Porque. por buscar vuestro provecho y el de los demás. hermanos. por lo demás. deteneos. en el amor y el temor de Dios. Es cierto seguramente que todas nuestras obras las realizamos para sacar de ellas algún provecho. al contrario. y perder así la mitad. Ésas son las obras de quienes actúan con un mal celo. como se ha dicho: “Teme a Dios y guarda sus mandamientos: ése es el deber de todo hombre” (Ecc 12. como he dicho mil veces. 25 . ¿qué provecho podemos sacar si no nos humillamos los unos ante los otros? Hallamos.

Esto hacía decir al abad Poemen que la voluntad es un muro de bronce entre el hombre y Dios. Mi Dios. Sabe que no queremos esas cosas y no desea hablarnos de lo que nosotros no queremos. Se dice en los Proverbios: “Quienes no tienen guía. las vigilias. Así es el hombre que no tiene guía. Al comienzo no deja de tener fervor por el ayuno. al apagarse ese fervor paulatinamente por no tener guía para alimentarlo e inflamarlo. que hacen de él lo que quieren. el diablo descubrirá en él una voluntad propia o una pretensión de justicia que le permitirán derribarlo. Tenemos necesidad de ayuda. entonces se ve sin reproche el camino de Dios. y no nos damos cuenta de que caminamos a nuestra ruina. la obediencia. Él añadía: “Es una roca de rechazo”. ¿Qué dice la Escritura? “Quienes no tienen guía caen como hojas”. vigorosa y hermosa. 62. sobre todo si él acaba de dejar una vida y costumbres malsanas. y acaba en las manos de sus enemigos. de quienes manifiestan sus pensamientos y hacen todo tomando consejo. Nos pone en guarda contra la confianza en nosotros mismos y contra la ilusión de creernos prudentes y capaces de dirigirnos nosotros mismos. para sugerirle al punto faltas manifiestas. Para quien obra así. Al contrario. Por “abundancia de consejo” no quiere decir que hay que consultar a todo el mundo. Pero he ahí que nos halla en posesión de una sola voluntad propia o de una pretensión de justicia. luego se seca poco a poco. La salvación se encuentra en la abundancia de consejos” (Pr 11. y al fin se la pisotea sin prestar atención. sino consultar para todo claramente a aquél en quien se debe tener plena confianza.30-31). ni “vete a robar”.V. cuyo camino es irreprochable” (Sal 17. NO DEBE SEGUIRSE EL PROPIO JUICIO 61. Si un hombre renuncia a eso. es decir cuando se asocia con nuestra pretendida justicia. el sentido de estas palabras. cuando nace. Luego. en tanto que se opone y obstaculiza la voluntad de Dios. cae. no puede percibir que el camino de 26 . Cada vez que nos apegamos obstinadamente a nuestra voluntad propia y que nos confiamos a nuestras pretensiones de justicia. y ahí nos propone bellas razones. no es tonto en su maldad. pensando que obramos muy bien. ¡Qué palabras admirables! En verdad. cae. Considerad. si ponemos en nosotros mismos la confianza y nos agarramos tenazmente a nuestra propia voluntad? 63. y las demás obras buenas. Por eso se ha escrito también: “El Maligno hace el mal. la soledad. verdaderamente “la salvación se halla en la abundancia de consejo”. ¿Cómo podríamos conocer la voluntad de Dios o buscarla verdaderamente. es siempre verde. Porque entonces es más fuerte y puede obrar y dañar más. hermanos. él se seca insensiblemente. Considerad el sentido de esta palabra. Cuando el diablo ve a alguien decidido a no pecar. No le dirá: “Vete a fornicar”. la Escritura dice: “La salvación se encuentra en la abundancia de consejo”. necesitamos de guías además de Dios. en realidad nos tendemos trampas a nosotros mismos. cuando se ha renunciado a la voluntad propia. y ved lo que nos enseña la sagrada Escritura. puede decir él también: “Con mi Dios pasaré el muro. Nada hay tan miserable ni tan vulnerable como quienes no tienen a nadie para conducirles por los caminos de Dios. no se deben callar unas cosas y decir otras. cuando se junta con una pretensión de justicia”. sino manifestar todo y pedir consejo para todo. Si uno no revela todo lo que hay en él. caen como hojas. Pero si uno la sigue. La hoja.14).

Por eso está escrito: “El Maligno daña cuando se junta una pretensión de justicia. Se dio cuenta de que el hermano no quería confesar su falta y no tenía la costumbre de abrirse. viendo el engaño. Se ha dicho que “detesta la palabra de seguridad”. ¡Oh! ¡Qué lógica en las palabras de los santos! En realidad es una muerte la unión de la pretensión de justicia con la voluntad. ¿cómo el que está apegado a su propia voluntad. la otra es mala. no sólo tiene horror a la seguridad.Dios es irreprochable. tan pronto como me percibe”. y se regocija más bien en quienes no tienen guía. Y no quiso confesar nada hasta que el santo logró hábilmente hacerle decir por fin lo que tenía en el corazón. auxiliarlos y darles la mano. es decir el hecho mismo de hablar para su seguridad. El santo le preguntó: “¿Cómo vas tú. No detesta ni teme nada tanto como ser reconocido. No halló más que al desgraciado hermano que se confiaba en sí mismo y que no recibía auxilio de nadie. huye de ellas. 64. Tiene horror al sonido y al ruido de tales palabras. esta cosa es buena. corrió a revelar sus pensamientos y halló auxilio en el momento de la tentación. encuentra siempre su placer en quienes no son guiados y no se abandonan a alguien que puede. Entonces el diablo no hallará motivo para hacerle daño. Entonces. sino que lo detesta. se rebela. y no hagas aquello. se torna con desprecio. aquello es voluntad propia”. no ha hecho todavía nada. podría escuchar a alguien y seguir el menor consejo? El abad Poemen habla luego de la pretensión de justicia: “Si la pretensión de justicia presta su apoyo a la voluntad. de modo que el Maligno no pudo hacerles nada. ¿Por qué? Porque sabe que su maquinación será descubierta por el solo hecho de preguntar y de hablar sobre la utilidad (de la cosa). siente odio por el mero hecho de preguntar y escuchar un consejo útil. Recibe uno un aviso. En verdad. ¿Por qué? Porque ellos “caen como hojas”. el enemigo le derriba como quiere. y detesta la palabra de seguridad” (Pr 11. Cuando hubo contado esto a san Macario con el nombre del hermano. y el enemigo. El que preguntó acerca de la utilidad (de lo que quiere hacer). y otra vez: “Ahora es el momento”. ¿Quién podría persuadirle que otro conoce mejor que él lo que le conviene? Él se entrega totalmente a su propio pensamiento. e inmediatamente recrimina. sino que no puede ni siquiera oír la voz y detesta su palabra. Esto no lo quiere el Maligno. ni cómo hacerla caer. antes mismo de saber si observará o no lo que se le responderá. Él ama a esos monjes. ¿no fue a todos los hermanos? ¿No las presentó a todos? Pero cada uno de ellos. gracias a tus oraciones. 65. el santo corrió a éste y encontró la causa de su caída. y también: “Éste no es el momento de hacer eso”. Por eso el enemigo le hacía cambiar de parecer a su gusto. hermano?” –Bien. al fin. es un mal para el hombre”. un gran daño. Me explico. La ruina es completa para el desgraciado (que se deja engañar). El demonio. porque.15). Lo que él quiere es hacer el mal. le fortaleció con la palabra de Dios y se volvió de allí. porque entonces no encuentra ya medio de tender trampas a su gusto. al que vio el santo un día llevar todas sus drogas en frascos. es un gran peligro. Se burló de él y se retiró dándole las gracias y maldiciendo a los demás. y. después de Dios. El enemigo tornó 27 . Póngase el alma en seguridad revelando todo y oyendo decir de alguien competente: “Haz esto. Ved: el Maligno amaba al hermano del que decía al abad Macario: “Tengo un hermano que gira como una veleta. –¿No te hacen guerra los pensamientos? –Por el momento voy bien”. esto es pretensión de justicia. porque está constantemente guiada y protegida por todas partes. En ella se realiza que “la salvación se halla en la abundancia de consejo”.

y que llevaba una vestimenta de armiño. qué reposo se halla en eso. y nunca consentí en hacer cosa alguna sin su aprobación. yo tenía un gran descanso. Quien se entrega a la obediencia de los Padres. ahora eso viene del Espíritu Santo. suplicando a Dios que viniese en mi auxilio. Algunos dicen: éste cae por esto. Veis por qué el enemigo “detesta la palabra de seguridad”: él busca constantemente nuestra ruina. tu amigo?”. creedme. Nada hay más grave que dirigirse a sí mismo. Vosotros también. fui una vez asaltado de una tristeza inmensa e intolerable. sino de enemigo. nada más fatal. si no. o por aquello. pues. diciendo: “Él también se apartó de mí y no me escucha ya. Así partió sin haber hecho nada. Este tormento era un engaño del demonio y una prueba semejante procede de su envidia. Así nunca me permitía seguir mi pensamiento sin tomar consejo. Estando todavía en el monasterio (del abad Seridos). pero fue desconcertado porque le halló sólidamente firme y no logró engañarlo. porque yo sabía que “es por muchas tribulaciones que nos es preciso entrar en el Reino de Dios”. y ¡yo me veía sin tribulación alguna! Estaba temeroso y angustiado no sabiendo la causa de tal reposo. Iba. poniéndose a sí mismos engaños. me encontraba un día en el atrio del monasterio. poned cuidado en preguntar y en no dirigiros vosotros mismos. a preguntar al abad Juan y sucedía a veces que su respuesta era precisamente la que yo había previsto. hermanos. vi penetrar en el santuario a alguien que tenía el aspecto de un obispo. descorazonado. Pero ya que os he dicho que no era nunca probado. a tu inteligencia. viene producido por la pasión”. ¿no te va a decir tal cosa? ¿Por qué querer importunarle?” Y yo replicaba: “¡Te condeno a ti y a tu discernimiento. Por eso cuando el santo preguntó después al diablo: “¿Cómo va el hermano. A veces mi pensamiento me decía: “El anciano. eso es malo. Estando. es muy penosa. pero de corta duración. nadie podría soportar. no conozco caída alguna de un monje que no haya sido causada por la confianza en sí mismo. no conozco caída que fuera causada por una razón distinta de la dicha. Veis por qué ama a los que tienen confianza en sí mismos: éstos colaboran con el diablo. Partió. Cuando estaba en el monasterio (del abad Seridos) confiaba todo al anciano. 67. lo repito. a tu prudencia y a tu ciencia! Lo que tú sabes. Estaba abatido y en una angustia tal que estaba a punto de morir. presa de esta prueba y de esta angustia. con la angustia por todas partes y la opresión. se hizo el más huraño de todos”. hermanos. viene de los demonios. Nunca me acercaba a un extraño 28 . posee ese reposo y esa despreocupación”. Gracias a la protección de Dios. De repente. pues. tenebrosa. qué alegría. 66. lo sabes por los demonios”. Ved qué despreocupación. él no lo trató ya de amigo. ¿No has molestado inútilmente al anciano?” Y yo respondía: “Sí. pesada. Yo. como creo habéroslo dicho en otra ocasión. ahora está bien. Por mi parte. Lo que es tuyo. una gran despreocupación. humillado por aquel hermano. a tal punto que me inquieté. hasta que el anciano me hubo esclarecido al decirme: “No te preocupes. sin consolación ni reposo. y lo maldijo. siempre temí ese peligro. Pero la gracia de Dios llega pronto al alma. Y. Entonces mi pensamiento me decía: “¿Lo ves? Eso es lo que te había dicho. ¿Ves caer a alguien? Estate seguro de que se dirigió él mismo. echando una mirada al interior de la iglesia.según su costumbre con el deseo de hacerle caer. el abad Juan. escuchad también a este respecto lo que me sucedió un día.

9). Pero quizás alguno se dice. Cuando cesó de orar. aprended a no fiaros de vosotros mismos. sin creer por ello que la hacemos bien y que sepamos como debe hacerse. Por eso debemos. es humildad. Y él respondió: “He hecho al menos lo que pude. a preguntar. le pueden guiar. que lo hice equivocarse” (Ez 14. Esto es bueno. A medida que él se acercaba. extendió su mano hasta tocar mi pecho y lo golpeó con sus dedos diciendo: “No cesé de aguardar al Señor. debemos tenerla por tal. yo sentía alejarse mi tristeza y mi miedo. Desde aquella hora.sin necesidad o sin una orden. Luego se fue. las manos tendidas hacia el cielo. el Señor. y otro el de los hombres”. según la palabra de la Escritura: “Si un profeta habla y se equivoca. no me acuerdo de haber sido atormentado de tristeza o de temor. Mucho tiempo permaneció de pie. Salí corriendo en su búsqueda. pero no lo hallé. al contrario. porque su vista me llenaba de espanto. escuchó mi oración. de dulzura: no era el mismo hombre. Con todo. Él se inclinó hacia mí. 68. de alegría. no debemos quedarnos sin inquietud. Después de esto. había desaparecido. si es preciso. Aprended. Que Dios nos proteja contra el peligro de dirigirnos a nosotros mismos y que nos conceda mantenernos firmes en el camino de nuestros Padres. El Señor me protegió hasta ahora. Os he contado esto. si uno dirige su corazón hacia la voluntad divina.2-4). hermanos míos. pero no sé si mis obras han agradado a Dios. dirigirnos según la voluntad de Dios y no confiar en nuestro propio corazón. ¿que debe hacer aquel que no tiene a nadie a quien pedir consejo? De hecho si uno busca verdaderamente con todo su corazón la voluntad de Dios. hermanos. alegría. y avancé tras sus pisadas. Tres veces repitió estos versos golpeándome el pecho. Puso en mi boca un cántico nuevo. de consolación. sino esperar el juicio de Dios. Dios pondrá en el corazón del profeta una respuesta conforme a la perversidad de su corazón. Si uno. un niño para hacérsela conocer. por la misericordia divina. después de Dios. no busca sinceramente la voluntad de Dios y va consultar a un profeta. sino que encomiendan todo lo que les concierne a Dios y a los que. como el santo abad Agatón al que le preguntaban: “Padre. Yo estaba detrás de él y oraba con mucho temor. se volvió y vino hacia mí. Sí. descanso. soy yo. Inmediatamente mi corazón se llenó de luz. Detenido ante mí. Dios esclarecerá. algo me atrajo. 29 . sino que le guiará en todo según su voluntad. realmente. pues. Dios no lo abandonará nunca. ¿temes también tú?”. gracias a las oraciones de los santos ancianos. ¿Para qué atormentarse en vano? No es posible salvarse de otra manera. para mostraros el reposo y la despreocupación de que gozan con toda seguridad los que no ponen su confianza en sí mismos. una alabanza a nuestro Dios” (Sal 39. vosotros también. Ya que uno es el juicio de Dios. me retiró de la fosa de perdición y del fango del lodazal: estableció mis pies sobre roca y confirmó mis pasos. con todo nuestro empeño. Si una cosa es buena y oímos a un santo decir que es buena.

nace una mala costumbre en el alma. o: fornicó. Juzgar sobrepasa en gravedad a todos los pecados. Por eso el publicano partió de allí justificado y no él. colérico. o: se encolerizó. de modo que Cristo mismo dijo: “Hipócrita. sino que decía la verdad. Si. Os lo repito siempre. Por cosas ligeras. nada irrita tanto a Dios. fornicario. murmuraciones y desprecios. NO SE DEBE JUZGAR AL PRÓJIMO 69. según la expresión de los Padres. porque juzgaba la persona misma del publicano. las mismas disposiciones de su alma. que juzgar o despreciar al prójimo. quita primero la viga de tu ojo.VI. Y. es por estas cosas que se dicen ser de poca importancia. La falta del prójimo la comparó a una paja y el juicio a una viga. se piensa: ¿Qué importa si escucho lo que dice tal hermano? ¿Qué importa si digo solamente esta palabra yo también? ¿Qué importa si miro lo que va a hacer aquel hermano o aquel extraño? Y el espíritu comienza a olvidar sus propios pecados y a ocuparse del prójimo. más bien. difícil será que pequemos o que seamos negligentes. como el hecho de murmurar del prójimo. y entonces verás claro para quitar la paja del ojo de tu hermano”. más grave quizás que cometer cualquier otro pecado. 71. por ejemplo: “¿Qué es esto? ¿Qué es aquello?”. y otra cosa: es colérico. ¿Veis qué grave es el pecado que se comete al juzgar al prójimo? ¿Qué hay de más grave? ¿Hay algo que Dios deteste tanto y de lo que él se aparte con tanto horror? Los Padres lo han dicho: “Nada es peor que juzgar”. En realidad debemos dar gracias a Dios por el bien que él nos concede realizar. Así no fue condenado por haber dicho: “No soy como los demás hombres”. y lo digo con frecuencia. es decir. Juzgar es decir: aquel es un mentiroso. Se ha murmurado de él. no despreciamos lo que es pequeño y que nos parece insignificante. pues el juzgar es muy grave. y se comienza a despreciar incluso las cosas importantes. como decir. ¿Por qué. 70. Se admite una ligera sospecha contra el prójimo. se ha hablado contra él. no fue condenado por eso. Esto es grave. que se llega a un mal tan grande. si guardamos en la memoria los dichos de los santos ancianos y los meditamos sin cesar. sin embargo. No hay nada más grave. añadió: “Ni como ese publicano”. nada más dañoso. El fariseo que oraba y daba gracias a Dios por sus buenas acciones. sino que se ocupa constantemente del prójimo. pronunciándose así sobre toda su vida. Murmurar. u otra cosa semejante. se ha revelado su pecado. y finalmente se cae en las faltas que se condenaban. no caeremos en faltas graves. He ahí que se juzga la misma disposición de su alma y se aplica a su vida entera. no mentía. Cuando uno es negligente respecto a sus propias miserias. en una palabra su vida entera. de juzgarlo y de despreciarlo. juzgar y despreciar son cosas diferentes. Murmurar es decir de alguien: aquel ha mentido. Hermanos. no. no nos juzgamos nosotros mismos que nos conocemos mejor y que hemos de dar cuenta a Dios de lo que hicimos? ¿Por qué usurpar el juicio a Dios? ¿Qué tenemos que exigir de una criatura suya? ¿No deberíamos temblar al oír lo que le sucedió 30 . Fue condenado cuando. como ellos dicen. De ahí vienen los juicios. vuelto hacia el publicano. no puede absolutamente corregirse. Ahora bien. nada despoja al hombre y le conduce al abandono. y se le juzga como tal. a impulsos de la pasión. Fue entonces cuando fue gravemente culpable. diciendo que él es así. ya que es con su ayuda y su auxilio. Porque una cosa es decir: se encolerizó. cuando uno no llora su propia muerte.

sus dones. la formó en toda clase de buenas obras. y en una palabra le enseñó todo el buen olor de los santos mandamientos de Dios. ¿Quién podría explicarlo? La piadosa virgen tomó la niña. ved su juicio. pagó el precio y tomó a una de las niñas en su casa. el alma del anciano no quiso ser consolada de su amargura hasta la muerte. Recuerdo haber oído narrar este hecho: un navío cargado de esclavos echó ancla en una ciudad en que vivía una piadosa virgen muy atenta a su salvación. aunque la falta sea idéntica. ¿podrá decirse que incurrirán en el mismo juicio? ¿Cómo admitir eso? Una fue instruida sobre el juicio y sobre el Reino de Dios. su comportamiento. aquella malvada. suplicando a Dios que le perdonase aquel pecado. ¿A dónde quieres que lo lleve. al contrario. su temperamento. Con todo. ¿La absuelves? ¿Quieres castigarla? Por ello el santo anciano. Ved el misterio de Dios. Ella se alegró cuando se enteró de la llegada del navío. la educó en el temor de Dios. sus particularidades. las dos fueron llevadas para ser vendidas sin saber ellas adonde irían. con lágrimas y mil penalidades. ¿quién puede conocer esos juicios sino el que solo ha hecho todo.al anciano que. La comediante. ¿qué quieren decir sino esto?: Ya que tú eres el juez de los justos y los pecadores. aplicándose día y noche a las palabras divinas. lo formó todo y lo sabe todo? 73. tomó a la pobre desgraciada para hacerla un instrumento del diablo. porque deseaba comprarse una esclavita. a un anciano y a un joven. llevándose la niña. qué mal obró”? ¿No conocéis la terrible historia que narra respecto de él el Geronticón? Un ángel santo condujo delante de él al alma del culpable y le dijo: “El que has juzgado ha muerto. sino. conforme a mis deseos. ¿Sería posible que sean ambas juzgadas con el mismo rigor? 31 . pasó todo el resto de su vida gimiendo. sus fuerzas. Discutido el precio. Que cada cual piense en sí mismo y en sus propias miserias. deseó comprarla. 72. mientras que la otra desgraciada no vio ni oyó nada bueno. pagó y se fue. había dicho de él: “¡Oh!. a un enfermo y a un sano. le mostró cuanto se refiere a la vida monástica. gozosa. ya tenemos de que ocuparnos. ¿Qué otra cosa podía enseñarle ella. Ya que la palabra del ángel: “He aquí que Dios te mostró cuán grave es juzgar. ¿Puede decirse que Dios exigirá lo mismo a una y a otra? ¿Cómo podría ser así? Y si las dos caen en la fornicación o en otro pecado. todas las perversidades del diablo. El justificar y el condenar pertenece sólo a Dios. viendo la otra niña que le acompañaba. después de haberse postrado a los pies del ángel y haber sido perdonado por él. ¿Por qué querer nosotros también exigir algo del prójimo? ¿Por qué querer cargarnos con la carga de otro? Hermanos. al reino o al suplicio?” ¿Hay algo más terrible que una tal responsabilidad? Porque las palabras del ángel al anciano. Y. Preguntó al patrón del navío y él tenía justamente dos niñas que respondían a su deseo. más que la ruina del alma? ¿Qué podríamos decir de esta terrible diferencia? Las dos eran niñas. Y he aquí que una de ellas se encontró entre las manos de Dios. a un higumene y a un discípulo. no lo hagas más”. significaba ciertamente el perdón. “La educaré. confundido. Y esto. pensaba ella. dame tus órdenes respecto de esta pobre alma. y él juzga teniendo presentes todos estos elementos que él solo conoce. y la otra cayó en las del diablo. al contrario. de modo que ignore totalmente la malicia del mundo”. El patrón del navío había apenas dejado la piadosa mujer y dado unos pasos cuando una miserable comediante le encontró y. Dios juzga diferentemente a un obispo y a un príncipe. Es él quien conoce el estado de cada uno. Inmediatamente. al enterarse de que un hermano había caído en la fornicación.

nos apresuramos a decir al primer hermano que encontramos: “Sucedió esto o lo otro”. Ved los pescadores: cuando. no contento de juzgar al prójimo. Quienes quieren salvarse. y seríamos como los santos cuando ven los defectos de los demás. echado el anzuelo al mar. Dios es el único que comprende y que puede juzgar la conducta de cada uno según su ciencia exclusiva. lo cuidan. tiene piedad de él y le perdona. ¿De dónde nos viene esa desdicha. Los santos. cada vez que vemos. tiene horror de él como de una cosa abominable. Y nosotros. Y: “La caridad no se detiene en el mal. Igualmente los santos con la pacien32 . y tú. ¿están ciegos para no ver los pecados? ¿Quién detesta tanto el pecado como los santos? Y sin embargo. esa caridad cubriría toda falta. seguramente mañana yo”. como quien hace el bien trabaja con los santos ángeles. Lo peor es que. lo cual es peor y mucho más funesto. y de este modo progresan. Y no contento con eso. y le hacemos daño a él también. tenemos aversión y desprecio. ni le juzgan ni huyen de él. Así era el monje que. conforme a la palabra: “La caridad cubre una multitud de pecados” (1 P 4. 76. no contentos con el daño que nos hemos hecho a nosotros mismos. Hay desprecio cuando. Dios tiene piedad de él y ¡tú lo condenas para la ruina de tu alma! Y. Como he dicho ya. El hombre no puede conocer los juicios de Dios. añadiendo: “Él. y evitó así juzgar al prójimo. lo exhortan. ¿Cómo encontró tan pronto el medio para no juzgar a su hermano? Al decir: “Seguramente mañana yo”. excusa todo”. se inspiró en el temor y la inquietud por el pecado que esperaba cometer. Porque ¿qué puede hacer un demonio sino perturbar y dañar? He ahí que colaboramos con los demonios para nuestra ruina y la del prójimo. No tememos al que dijo: “¡Ay de aquel que hace beber a su prójimo una bebida manchada!” (Hb 2. decía gimiendo: “¡Ay de mí! Hoy él. hace penitencia por su falta. A veces no sólo juzgamos. ¿cómo podrías tú conocer todas las lágrimas que él ha derramado por su falta en presencia de Dios? Tú has visto el pecado. etc… Si tuviéramos caridad. ¿te constituyes su juez y hieres así su alma? Y si llega a sucumbir. comienzan a tirar poco a poco. sino siempre de los suyos propios. se abajó por debajo de su hermano. Le sueltan el hilo con destreza y lo dejan ir adonde quiera. siendo tan miserables. porque no tengo fuerza para hacerla”. han apresado un pez grande y lo sienten agitarse y batirse. En realidad. No sólo pudo abstenerse de juzgar al prójimo. Cuando se dan cuenta de que está agotado y que su ardor se calmó. ya que Dios ve la pena y el tormento que él soportó antes. una cosa es juzgar y otra despreciar. porque el hilo rompería y todo se perdería. Ved la presencia de ánimo. El que perjudica a un alma trabaja con los demonios y los ayuda. Al contrario. acontece que un hermano hace con sencillez de corazón una acción que agrada a Dios más que toda tu vida. inoculando el pecado en su corazón. y yo ciertamente no hago penitencia. sino que incluso despreciamos. al ver pecar a su hermano. se compadecen. pero no conoces el arrepentimiento.15) Y hacemos la obra de los demonios y no nos preocupamos por ello. ¿cómo sabrías tú todos los combates que él ha librado y cuántas veces derramó sangre antes de obrar el mal? Quizá su falta es contada ante Dios como una obra de justicia. oímos o sospechamos cualquier cosa. Mirad la luz de esta alma divina. no prestaríamos atención a los defectos del prójimo. no lo sacan inmediatamente con grandes esfuerzos. sino que se consideró inferior a él. no detestan al pecador. sino de nuestra falta de caridad? Si tuviéramos la caridad acompañada de la compasión y de la pena. juzgamos a tontas y a locas. uno lo detesta. como un miembro enfermo: hacen todo por salvarlo. 75. no se ocupan jamás de los defectos del prójimo.74. ni llegaré a hacerla en verdad.8). lo consuelan. Ved la prudencia.

miembros los unos de los otros. ¿Eres pie? Cumple tu servicio. hay una mujer en la celda del hermano tal”? ¡Qué misericordia. tan pronto como encontró el momento favorable. Adquiramos. como a miembros nuestros. lo sanó. En cuanto al culpable. Porque “somos miembros los unos de los otros”. En una palabra. después de haber despedido a todos. no sólo protegiéndolo ante Dios. dice el Apóstol. Si uno está herido en la mano. limpiarlo. vinieron a decirle: “Ven a ver. si formamos un solo cuerpo. en lugar de rechazarlo lejos de ellos con asco. la caridad. escandalizados. les dijo: “Dios os perdone”. abad. y ponerle pomadas y vendas. los que vigilan y corrigen son los ojos. A vuestro parecer. y también para progresar ellos mismos en la caridad de Cristo. son la boca. en el pie o en otra parte. sea consolándole en el tiempo de prueba. los que prestan servicio con la palabra. como he dicho. aunque esté maloliente? ¿No trata más bien de lavarlo. nosotros también. ¿Qué hizo san Amonas cuando los hermanos. los oídos son los que obedecen. Auxiliémonos los unos a los otros. Ya que. no lo mira con horror. Cuanto más unido se está al prójimo. es decir una línea redonda hecha con un compás y un centro. ¿tiene asco de sí mismo? ¿Corta el miembro enfermo. los que hacen las comisiones y aseguran los servicios. Ahora bien. Para que comprendáis el sentido de esta palabra. sea instruyendo o sembrando la palabra de Dios en el corazón de vuestro hermano. adquiramos la misericordia para con el prójimo. los que trabajan. Cuando una madre tiene un hijo deforme. ungirlo con aceite santo. todos los miembros sufren con él. Imaginad que este círculo es el mundo. trabaje en favor del cuerpo. sino también corrigiéndolo. voy a daros una imagen sacada de los Padres: suponed un círculo trazado en la tierra. ¿Eres oído? Obedece. los pies. se sentó encima y ordenó a los demás buscar en toda la celda. Como no la encontraban. ¿qué son los monasterios? ¿No son como un solo cuerpo con muchos miembros? Los que gobiernan son la cabeza. y guardémonos de la terrible murmuración. sino que gustosa lo arregla y hace lo posible por hacerlo gracioso. Así debemos compadecernos los unos de los otros. 78. ¿Eres mano? Trabaja. ayudarnos mutuamente por nosotros mismos o por otros más hábiles. 77. el centro es Dios. como dice el abad Zósimo? En resumen. le cogió solamente la mano y le dijo: “Ten cuidado de ti mismo. no abandona su miembro. procurad estar unidos los unos con los otros. según lo que él puede. para impedirle que dañe a otros. las manos. sino que hace todo por curarlo. hacer todo lo posible en pensamiento y en obra para auxiliarnos a nosotros mismos y los unos a los otros. Inmediatamente el hermano fue transido de dolor y compunción. sea echándole una mano y ayudándole en el trabajo. no detesta su mal olor. más unido se está a Dios. cada uno según sus posibilidades. les ayudó a no creer fácilmente nunca más en el mal contra el prójimo. qué caridad testimonió aquella santa alma! Sabiendo que el hermano había ocultado a la mujer bajo un tonel. y. hermano”. Estar prontos siempre a ayudaros los unos a los otros. cada cual por su parte. Al punto obraron en su alma la bondad y la compasión del anciano. cuando un miembro sufre. ¿Eres boca? Habla útilmente. ¿Eres ojo? Estate atento y observa. ¿Eres la cabeza? Gobierna. del juicio y del desprecio. y los rayos son los dife33 . Que cada uno. Precisamente se llama centro el punto de en medio del círculo.cia y la caridad atraen al hermano. avergonzándolos. Es así como los santos protegen siempre al pecador. Prestad atención a lo que os digo. orar y hacer orar a los santos por él. lo disponen y se encargan de él para corregirlo en el momento oportuno. y si somos.

cuanto más se alejan de Dios. Ésa es la naturaleza de la caridad. tanto más Dios nos dará su luz y nos mostrará su voluntad. y cuanto estemos unidos al prójimo. deseando acercarse de Dios. tanto más se acercan de Dios. en esa misma medida está cada uno alejado respecto del prójimo. cuando uno se aparta de Dios para retirarse hacia lo exterior: es evidente entonces que. avanzan hacia el centro del círculo. tanto más se alejan los unos de los otros.rentes caminos o maneras de vivir los hombres. Y comprendéis que es lo mismo en sentido inverso. Cuando los santos. y cuanto más se acercan unos de los otros. se acercan los unos de los otros al mismo tiempo que de Dios. 34 . y cuanto más se alejan los unos de los otros. tanto como nos acerquemos a Dios amándole. Que Dios nos haga dignos de comprender lo que nos es provechoso y de realizarlo. Cuanto más se acercan de Dios. en la medida en que penetran en el interior. otro tanto lo estamos a Dios. Y si amamos a Dios. tanto más se acercan los unos de los otros. En la medida en que estamos al exterior y que no amamos a Dios. Porque cuanto más cuidado pongamos en cumplir con esmero lo que entendemos. tanto más se alejan de Dios. otro tanto nos unimos al prójimo por la caridad.

en medio de los ultrajes y de todas las penalidades que le hacían sufrir. o bien todavía que él molestó a otro 35 . como si no la hubiera oído. tratemos de saber por qué ocurre que a veces se oye una palabra desagradable y uno la deja pasar sin turbarse. por la misma causa o por otra. Vemos bien que nadie ha hallado el reposo siguiendo otro camino perfectamente recto. Pero turbarse contra un hermano que nos molesta. un hermano que yo no lo veía jamás turbado ni enfadado contra nadie y. antes de que yo lo dejase. pero una sola causa. si uno se examina con temor de Dios. ¿Hay un estado que esté más exento de preocupaciones? 82. perdiendo así todo su trabajo. uno no cesará jamás de hacer sufrir y de sufrir él mismo. 81. es siempre el hecho de no acusarnos a nosotros mismos. No es de admirar que todos los santos digan que no existe otro camino más que ése. He ahí otro que tiene afecto a un hermano. Él soporta a su hermano y pasa adelante sin turbarse.VII. veo muchas. Decía que a veces es por desprecio que uno no se perturba: y eso es manifiestamente un desastre. sea de la aversión que uno siente por ese hermano. He ahí un hermano que acaba de orar y de hacer una buena meditación. Hay todavía otras diversas razones que se pueden alegar. no teniéndolo en cuenta ni a él. Hermanos. se estima de antemano digno de aquello y nunca se turba. puede proceder sea de una mala disposición del momento. como los perritos respecto de sus amos”. ¡de qué alegría y de qué reposo goza. respecto de quienes me hacen todas las injurias. sin embargo. en buena forma. Me explico. como se dice. Voy a contaros una cosa digna de admiración. pidiendo a Dios que nos proteja a los dos. 80. y por eso soporta tranquilamente cuanto le hace ese hermano. Me respondió simplemente y sin ambages: “Tengo la costumbre de permanecer. al examinarme. ni lo que dice ni lo que hace. como si no hubiese absolutamente nadie que le molestase. bajé la cabeza y me dije a mí mismo: “Este hermano encontró el camino”. y otras veces uno se perturba inmediatamente. todas las demás. el que se acusa a sí mismo. De ahí procede que estamos agobiados y que no encontramos nunca reposo. si no se sigue ese camino. se encuentra. aunque se hubiesen realizado mil obras buenas. como dijo el abad Poemen (Poemen 95)! Si le sobreviene un ultraje o una penalidad. Pero la causa de la turbación. para mostrar tal paciencia. Había en el monasterio. como si no existiese. lo dejé. ¿cómo podré acusarme a mí mismo? De hecho. por así decir. A estas palabras. CENSURARSE A SÍ MISMO 79. si la buscamos con cuidado. por todas partes adonde él va. y haciéndole una metania le invité a que me dijera qué pensamiento guardaba siempre en su corazón. Pero se dirá: si un hermano me atormenta y. desechando cuanto procede de él. Después de haberme signado. yo veía que muchos de los hermanos lo maltrataban y lo ultrajaban de diversas maneras. Lo tomé un día aparte. que es muy probable que molestó al hermano otra vez. no prestándole ni siquiera atención. constato que no le he dado motivo para ello. Yo no cesaba de admirarme de su excesiva paciencia y deseaba saber cómo había adquirido aquella virtud. percibirá que dio ciertamente motivo en el caso presente. Aquel joven monje soportaba lo que cada cual le hacía. ¿Cuál es la razón de esa diferencia? ¿Hay una o varias razones? Por mi parte. Al contrario. Sucede también que tal otro desprecia al que quiere molestarle. ¡sin querer jamás acusarnos a nosotros mismos! En verdad.

lleva fácilmente la pesada carga que le han puesto. le es preciso mucha ayuda para levantarse. Si uno tiene necesidad de un huevo y no recibe más que legumbres. El que le ha dicho la palabra. Se debilita cada vez que peca. Porque las pruebas no le agobiarán luego tanto. le resulta progresivamente más ligero. que él diga en su pensamiento: “Si el huevo me fuese útil. pero que. Pero dirá alguno: ¿Cómo no atormentarme si tengo necesidad de una cosa y no la recibo? Pues me encuentro apremiado por la necesidad. debe decirse: “Cristo sabe mejor que yo. arrepiéntase. sobre todo teniendo en cuenta que nada puede sobrevenirnos sin la Providencia de Dios. Dios me lo habría ciertamente dado. y él tiene las veces para mí de esa cosa o de ese alimento”. que esto le será contado como un martirio. Puesto que Dios en su misericordia proporciona a cada uno lo que le es necesario. 83. recibamos bien o mal. al temperamento de cada uno (Sb 16. apenas si se resiente. conformándose. se encontrará de todos modos responsable. Y confío en Dios. sin embargo. Le sobreviene un nada. es un falso razonamiento. Porque si es digno de ser escuchado. purifíquese. es posible que estas legumbres sean para mí como un huevo”. tanto más le parecerán ligeras.21). y verá que debe más bien dar gracias a su hermano por haber sido para él causa de un tal provecho. en la medida en que crece el alma. por una palabra molesta que acaba de decir otro hermano. ¿puso en él la pasión? Sencillamente le ha revelado la pasión que moraba en él. de lo que nos sucede. el maná se hacía para cada uno tal como él la deseaba: salado. para quien lo deseaba salado. Es verdad que a veces uno encuentra más de lo que necesita y a veces menos. en una palabra. Se creía en paz. creyéndose estar en paz y tranquilidad. y con frecuencia por un pecado diferente. Por eso nos es una gran ventaja. Dios determinará el corazón de los sarracenos para que ejerzan la misericordia para con él según sus necesidades. progrese. se perturba. lo que antes le abrumaba. una causa abundante de reposo y de progreso. exteriormente hermoso de aspecto. y juzga que tiene razón al decirse a sí mismo: “Si este hermano no hubiera venido a hablarme y turbarme. Los hijos de Israel comieron el maná en el desierto durante cuarenta años. con su palabra suple la cosa de que él tiene necesidad y le enseña la paciencia. Esto es una ilusión. y no la recibe. dulce para quien lo deseaba dulce. Incluso entonces no hay lugar para acusar a otro ni para incomodarse con nadie. y si cae. Así ocurre con el alma. Por otra parte. no obtendrá satisfacción. Si quiere obtener misericordia. porque el pecado agota y corrompe al pecador. si se examina con temor de Dios y si escruta con cuidado su conciencia. en todo debemos mirar a lo alto. Así. Una sola palabra de su hermano mostró claramente la podredumbre oculta en su corazón. Pero si él no es digno o aquello no le es útil. Sucede como con una acémila: si es robusta. aunque se hiciera un cielo nuevo y una tierra nueva. no hubiera pecado”. y dar gracias por cuanto sobreviene. se hace más fuerte y capaz de soportar cuando le ocurra. y aunque fuese de una sola calidad. como he dicho. Sucede también que un hermano. y ya está agobiado. si uno avanza en la virtud. hacernos responsables nosotros mismos y nadie más. sin nunca cesar de acusarnos nosotros mismos y decir con los Padres: “Si 36 . si quiere. como él dice. le abruma cualquier carga. Al contrario. pero tenía en sí una pasión que él ignoraba. lo que debo obtener. él merece el sufrimiento. Así. una vez partido. Si tropieza. Cuanto más progrese. se levanta inmediatamente. Pero si es débil. para que él se arrepienta. dejaría ver su podredumbre. Si uno tiene necesidad realmente de una cosa.hermano y por eso. En efecto. 84. Ese hermano semejaba a un pan de buen trigo.

Otros dos hermanos.” Notad cómo estos dos hermanos se acusaban recíprocamente. Por eso Dios no le dio la confianza”. El uno debería decir: “Yo hablo con suficiencia. respetables hermanos. ¿cómo nosotros. podríamos decir otro tanto? Cada día pecamos y seguimos nuestras pasiones. Por eso no nos habituamos al bien: basta que recibamos un poco de luz. Dos hermanos. sin observar nada. hemos dejado el camino recto que los Padres indicaron y que consiste en acusarse a sí mismo. cada uno se descuida. recibiría gustoso lo que le dije”. y pasamos todo nuestro tiempo a corrompernos con los pensamientos que tenemos los unos contra los otros. El primero decía: “No es de buen corazón que él me ha hecho la metania. pero permanecían desconfiados. Qué ilusión. fue alabado por quien le había preguntado. sin preocuparse de nada. él se molesta y yo también. y ¿por qué no lo hizo así?” ¿Por qué no pedirnos más bien cuentas a nosotros mismos sobre los mandamientos y censurarnos por no haberlos observado? ¿Dónde se halla el santo anciano a quien se preguntaba: “Qué consideras ser lo más grande en este camino. y a atormentarnos a nosotros mismos. es a causa de nuestros pecados”. miserables. 85. verdaderamente todas nuestras penalidades proceden de nuestros pecados. enfadados el uno contra el otro. por eso Dios no da confianza a mi hermano”. y lo censuremos diciendo: “Debería hacer esto. al contrario. Cada uno debía censurarse a sí mismo. Y el otro: “Yo no tenía disposición alguna de caridad respecto de él antes de la metania. y pedimos cuentas al prójimo sobre los mandamientos. sufren por el nombre de Dios o por la manifestación de su virtud en provecho de muchos. para que pidamos cuentas inmediatamente al prójimo. es por disposición de Dios. Igualmente el abad Poe37 . vinieron un día a encontrarme. pero yo soy indócil y no tengo el temor de Dios”. Cada uno. antes de que yo hiciese mis excusas: así no tuve confianza. Y el otro: “Mi hermano me da órdenes con humildad y caridad. Sería necesario que los dos primeros hiciesen otro tanto. Cada cual se justifica. ¿Veis la perversión del espíritu? Dios sabe cómo me espanté al ver que tomamos incluso las palabras de los Padres para defender nuestras malas voluntades y perder nuestras almas. ni a ser al menos útiles. irritados el uno contra el otro. pienso que mi corazón no tiene confianza. para seguir el camino tortuoso en que se acusa al prójimo. y él añadió: “No hay más camino que ése”. y pedimos cuentas de los mandamientos al prójimo.nos sucede un bien. por eso. según la palabra de los Padres”. cuando sufren. El de mayor edad decía del más joven: “Cuando le doy una orden. ninguno de ellos encontró el camino y no se censuró a sí mismo. culpó a su prójimo. El uno debía decir: “No es de buen corazón que hice la metania a mi hermano. Por eso Dios no le dio la confianza”. Sí. Padre”? Habiendo respondido: “Censurarse a sí mismo en todo”. sin que ni el uno ni el otro se acusase a sí mismo. en toda circunstancia. Cada uno de nosotros. De hecho. Pero. Cada uno vive negligentemente. Y el más joven decía a su vez: “Que tu Reverencia me perdone: sin duda él no me habla con el temor de Dios. como he dicho. según la palabra de los Padres (Poemen 80). porque pienso que si tuviese confianza y caridad para conmigo. yo tampoco”. El otro decía: “Él no tenía para conmigo ninguna disposición de caridad. se hacían una metania. por eso no tuve confianza. Los santos. o para aumento de la recompensa que les vendrá de Dios. se apresura a echar la culpa a su hermano y a imputarle la carga. Ved que de esta manera no logramos progresar. si nos sucede un mal. sino con el deseo de mandarme y. 86.

Como se le preguntase cuál era esa virtud. Dónde está el santo que decía a propósito de Semeí: “Dejadle maldecir. sino que. ¿qué tiene que ver Dios con ese asunto? El hermano se engañó y tu dices: “Si Dios hubiese querido…” ¿Cuál es la relación? “Sí. Apenas hemos oído una palabra suya. con tu silencio. y corremos contra el prójimo: “¿Por qué me ha dicho eso? ¿Por qué me ha hecho aquello?” Cuando hubiéramos podido sacar gran provecho de esas contrariedades. comenzó a afligirse y a decir: “Te he dado muerte.men decía gimiendo: “Todas las virtudes entraron en esta casa salvo una. ya que el Señor le ha dicho que maldiga a David” (2 S 16. hijo mío. ¡Que Dios nos dé la inteligencia por las oraciones de los santos! Amén. como necesitaba. no reconociendo que todo llega por la Providencia de Dios según lo que conviene a cada uno. reaccionamos como el perro al que se tira una piedra: deja al que se la tiró y va a morder la piedra. Nosotros nos guardamos bien de decir respecto a nuestro hermano: “El Señor se lo ha dicho”. abad. ya que el Señor se lo ha dicho”. 88. dijo el anciano. me ha hecho cometer este pecado”. no lo habría dicho”. buen anciano. abrumándole de reproches y acusándole de despreciar y de obrar contra su conciencia. atribuyó aquello al punto a Dios. sin censurar a su hermano interiormente diciendo que había obrado por desprecio. San Antonio decía también que lo más importante para el hombre era echarse a sí mismo la culpa ante Dios. 4. Así se comportó el santo anciano que estaba enfermo y cuyo discípulo echó en la comida en lugar de miel aceite de linaza. Con dulzura el anciano respondió: “No te aflijas. sobre todo las que sobrevienen en tiempo de agobio y de persecución.10). Y así. sin decir tampoco una sola palabra que pudiera entristecerle. si Dios hubiese querido que yo comiese miel. Estaba tan enfermo. ¿Mandaba Dios a un asesino maldecir a un profeta? ¿Cómo iba a decírselo Dios? Pero en su sabiduría. no se enfadó contra el hermano. 38 . decía él. permaneció en paz. si Dios hubiese querido que él comiese miel. hermanos. atribuyendo aquello a Dios. nos ponemos tropiezos. el hermano hubiera puesto miel”. habiendo pasado tantos días sin poder tomar alimento. el profeta sabía bien que nada atrae tanto la misericordia de Dios sobre el alma como las tentaciones. Ved cómo obraba el profeta con sabiduría. encontraron el reposo. sin embargo. incluso las cosas pequeñas. respondió: “Censurarse a sí mismo”. El anciano. si Dios hubiese querido que yo comiese miel. Poemen. y eres tú quien. El anciano habló bien. no dijo nada. el cual es muy nocivo (Apof Nau 151). 125). y con todo. Cuando el hermano se dio cuenta de lo que había hecho. En cuanto a nosotros. Pero. Así hacemos: abandonamos a Dios que permitió que nos asalten las pruebas para purificación de nuestros pecados. tú me hubieras puesto miel”. 87. Se enfadó contra quienes querían castigar a Semeí que le maldecía: “¿Qué tenéis que ver vosotros conmigo. en toda ocasión nos echamos sobre el prójimo. y sin ella es difícil mantenerse en pie”. porque el Señor se lo ha dicho”. Por eso respondió: “Dejad que maldiga a David. y esperar la tentación hasta el último aliento (Antonio. comió en silencio una primera y una segunda porción. hubiese trasformado en miel incluso aquel aceite infecto. Por todas partes encontramos que los Padres. dejadle maldecir. observando esa regla y atribuyendo todo a Dios. ¿Oímos una palabra? Inmediatamente nos volvemos de la mala parte y decimos: “Si no quisiera herirme. porque sabía que. hijos de Saruyá?. Y ¿por qué motivo?: “Quizás el Señor mirará mi humillación y cambiará para mí la maldición en bien”.

Si al comienzo de la turbación. es preciso. A veces uno hace una metania de perdón a su hermano por la turbación o la molestia que debió producirse entre ellos. pero. Si. con el silencio. antes de que se trasforme en cólera. no es más que un pequeño carbón. “la malicia entretenida en los pensamientos conmueve el corazón. Ésta. y rechazarlos inmediatamente. es decir a conmover y a excitar vuestro corazón pensando: “¿Por qué me dijo aquello? ¡Yo también puedo hablarle a él!“. Y esa exaltación. podíais. Si no quisiera ofenderme. Como el que enciende el fuego. antes de que apareciese la turbación. pues. Os doy un ejemplo que os lo hará comprender. continuáis a producir humo. Sucede lo que decía el abad Zósimo cuando le pidieron que explicase esta sentencia: “Donde no hay irritación. extinguís el carbón. al contrario. como os decía. podría decirse. otra la cólera. Soportando una simple palabra de vuestro hermano. Eso es el rencor. tan pronto como aparece el 39 . cooperemos con Dios. perece”. es solamente la ebullición de la sangre en torno al corazón. ha triunfado de los demonios. ¿Qué hay que decir. como dije. Como dijo el abad Marcos. trabajando y calentando el corazón. Ved. hermanos. En cambio. otra la irritación y otra la desavenencia. con una mera metania que brota del corazón. Envagro dijo: “Encolerizarse y contristar a alguien son cosas impropias de los monjes”. llamada también tolmeria. el que es presa de esa pasión está en absoluta oposición a la vida monástica”… etc. Pero incluso la turbación podéis todavía calmarla fácilmente. mucha vigilancia: es necesaria la metania de perdón y es menester el combate. Que él sepa que yo también puedo hacerle daño”. para preservarnos del amargor de esta funesta pasión. y para no ponerse en peligro deteniéndose en él. sin limitarnos a la irritación y la cólera. cuando acaba de producirse. se ha curado de la cólera por el momento. Y también: “Quien ha triunfado de la cólera. llegamos a veces al rencor? ¿Qué hemos de hacer sino llorar nuestro estado tan lastimoso e indigno del hombre? Seamos vigilantes. Él debe dar importancia a esos pensamientos. llamada también oxucholia. podéis aún extinguirla. con la oración. que es la turbación.VIII. 91. La turbación no es más que el movimiento. provocan la llama de la irritación. disipada con la oración y la esperanza. Eso es la irritación. la afluencia de pensamientos que excita y conmueve el corazón. Al hacer la metania de perdón simplemente para cumplir con el precepto. pero aún después de esa metania permanece enfadado y conserva pensamientos contra su hermano. Al principio no obtiene más que un pequeño carbón. Pero si continuáis a turbaros y a perturbar a los demás. SOBRE EL RENCOR 89. 90. Si queréis. Eso representa la palabra del hermano que os ofende. Si al contrario os detenéis a pensar: “¿Por qué de dijo eso? Yo puedo responderle. Es la cólera. la afluencia y la fricción de los pensamientos. no hay combate”. impulsa a vengarse del ofensor. porque ¿qué es una simple palabra de vuestro hermano? Si lo soportáis. de nosotros que. Alguien enciende un fuego. extinguir el pequeño carbón. vosotros estáis echando allí ramillas o cualquier cosa y producís humo. no me habría hablado así. según san Basilio. Una cosa es el rencor. hacéis como el que echa trozos de madera a la hoguera y activa el fuego: se hacen brasas. pero no se ha luchado todavía contra el rencor: se conserva el mal humor contra su hermano.

así la cólera que se prolonga. añadimos: “¡Que pisotee por tierra nuestra vida!” ¿Qué significa “nuestra vida”? Son nuestras virtudes. se parece al que echa madera al fuego y continúa a alimentarlo hasta que se convierte en relucientes brasas. aunque se le eche agua encima.3).19). y responder al mal con el mal. uno no se calma y persiste en la turbación y la exaltación.6): no sólo que la persiga. antes de que se endurezcan en vosotros y que no tengáis que sufrir. se pierde: se está siempre de pie. y ¿qué mal no respondemos? Nos importa poco y no nos preocupamos por ello. es decir que caigamos entre sus manos.5). sino que la aprese. antes de que se eleve la llama de la irritación. hechas carbón y puestas de lado.6) ¿Qué significa “nuestra gloria” más que el conocimiento engendrado en el alma por la observancia de los santos mandamientos? Deseamos. nos cargamos de maldiciones. lo que es la cólera y lo que es el rencor. si hacemos mal a quienes nos lo han hecho a nosotros. Os he dicho la diferencia (de los cuatro grados): comprendedla bien. se gana. sino solamente sensibles y carnales. provocada la irritación. que el enemigo haga de nuestra gloria “nuestra vergüenza”. uno se adelanta y se acusa a sí mismo y hace una metania. se reciben. ¿No deberíamos saber lo que salmodiamos? Decimos siempre: “Si hice mal a los que lo han hecho. sino también de palabra o con una actitud. y desde ese momento uno no se hallará libre hasta verter su sangre.humo y las chispas. Parece que no responde al mal con su obrar. “Caer aniquilado” es carecer de la más mínima virtud que permitiría levantarse. subsisten años y años sin pudrirse. Pero si. ¿cómo por tierra puede lucharse todavía contra nuestros adversarios? Y deseamos no simplemente caer delante de nuestros enemigos. y pedir que nuestra vida sea pisoteada por tierra. Por eso no ceso de recomendároslo. que la reduzca a polvo. ni responder dos o incluso cinco palabras por una sola. como aquellos de los que Dios decía: “Mi espíritu no permanecerá con los hombres. pues. Al contrario. se dan golpes. sin quererse vengar. Pues una cosa es arrancar una pequeña planta y otra desarraigar un gran árbol. que haga terrestres nuestra vida y nuestra gloria. “Caiga”: ¿que significa? Mientras se está de pie. El que se levanta puede todavía restablecerse y volver luego al combate. caiga aniquilado ante mis enemigos” (Sal 7. si respondemos mal por mal. Luego decimos: “Que el enemigo persiga y aprese mi alma” (Sal 7. extirpad vuestras pasiones mientras son jóvenes. 93. en la salmodia. si se hubiese soportado pacientemente la palabra del hermano. Sin detenernos en eso. que le seamos esclavizados en todo y que él nos venza en toda ocasión. sino caer aniquilados. Como las brasas. Se puede responder mal por mal no sólo por obra. el que responde de palabra o incluso con 40 . lo que es la irritación. porque son carne” (Gn 6. Nada me extraña tanto como nuestra ignorancia de lo que cantamos. He ahí todas las maldiciones con que nos cargamos al salmodiar. 92. de manera que no tengamos ya pensamientos acerca de Dios. y no nos damos cuenta de ello. si se cae. Ahora sabéis lo que es la primera turbación. como dice el Apóstol (Flp 3. “¡Y que él reduzca a polvo mi gloria!” (Sal 7. ¿Qué significa “caer aniquilado” delante de sus enemigos? Hemos dicho que “caer” significa que se carece de la fuerza para resistir y se permanece tendido por tierra. se tiene la fuerza para oponerse al adversario. se convierte en rencor. uno queda en paz. es desear hacerse terrenal y tener nuestro pensamiento fijado en lo terreno. Cada día. se podrían evitar todos esos males. ¿Veis cómo una sola palabra llega a producir un mal tan grande? Si desde el comienzo se hubiese uno censurado a sí mismo.

Y otro anciano dijo: “Quien ora por sus enemigos. por la que la herida se vuelve a abrir fácilmente del todo al primer golpe. debe uno hacer lo posible por prestarle servicio y aplicarse en toda circunstancia a honrarle y contentarle. Pero si éste le dice más tarde una cosa desagradable. Así. Y nosotros ¿querríamos adquirir 41 . mediante un trabajo perseverante aprenderá poco a poco el arte con la ayuda de Dios que ve su buena voluntad y su esfuerzo. y así. deshacer. es decir la cólera. incluso después de haber hecho una metania. incluso se aflige si él sufre. hace inmediatamente las paces con él con una metania y palabras de reconciliación y no guarda resentimiento alguno en su corazón contra el autor de la ofensa. pues. Tal es el estado del hermano del que hablamos: tenía una herida y puso un emplasto. Sucede que con una simple actitud. guarda algo de rencor. por una parte ora por su hermano. la palabra no puede hacéroslas captar. Otro todavía no guarda ninguna malicia. destruir. comenzó también a curar el rencor cuidando de no guardar ningún resentimiento en su corazón. todos sus artificios son vanos y aniquilados mediante la humildad del mandamiento de Cristo”. aunque más ligera. diciendo: ¡Oh Dios!. o ha murmurado de él o lo ha injuriado. y comienza inmediatamente a sangrar. He aquí otro. pero no había combatido el rencor. pero si oye decir que alguien le ha hecho mal. es decir la cicatriz. el rencor o cualquier otra pasión? Lo dijo el abad Zósimo: “Aunque el diablo con todos sus demonios ponga en juego todas las maquinaciones de su maldad. un gesto o una mirada se perturba a un hermano. y explicábamos que. ni con una actitud o un gesto. Pero no ha borrado totalmente la huella. Donde se hallan compasión. curó bien la herida. Decíamos al comienzo de esta conferencia que un hermano puede guardar tristeza contra otro. por otra parte. pero en su corazón tiene tristeza para con su hermano y está enfadado con él. ¿Qué hombre. por la metania había curado la cólera. también responder mal por mal. Ése se semeja a un hombre que tiene una herida y se pone un emplasto: gracias a éste la herida curó bien y cicatrizó. ¿cómo podría prevalecer la cólera. y eso es un testimonio de compasión y de caridad. no conocerá el rencor”. 94. ni de palabra. que quiera aprender un arte. se alegra siempre al saberlo: igualmente ése resulta que responde mal por mal en su corazón. entonces se acuerda de lo pasado en su espíritu y se turba a la vez por las injurias pasadas y por las nuevas.una actitud. se contenta con que le hablen de ella? Ciertamente comenzará primero por tratar de hacer. Al contrario. que no quede allí deformidad alguna y que no puede en absoluto percibirse que hubo allí una herida. socorre a mi hermano y a mí por sus oraciones”. no le agrada que aquel hermano sea dichoso. caridad y humildad. 95. la metania. Se puede muy bien herir a su hermano con una mirada o un gesto: eso es. pero el lugar queda más sensible: se desuella más fácilmente que el resto del cuerpo si recibe una pedrada. lo cual corresponde a la cicatrización de la llaga. sin embargo. volver a hacer. Otro tiene cuidado por no responder el mal ni por obra. que recibiendo una ofensa de alguien. Como aquel del que hablábamos en primer lugar. debe uno alegrarse de la dicha de su hermano. Ahí está todavía una forma de rencor. ni se alegra al oír injuriar al que le hizo mal. Porque si no las practicáis. de modo que vuelva a crecer el pelo. se entristece de verlo honrado o satisfecho. Poned en práctica y comprended bien las enseñanzas que recibís. Ved toda la diversidad de estados. Otro no tiene ni siquiera tristeza respecto a su hermano. Ése debe esforzarse por hacer desaparecer completamente la cicatriz. ¿Cómo podrá hacerlo? Orando con todo su corazón por el que le molestó. se humilla pidiendo el auxilio mediante las oraciones de aquel hermano.

para que el día del juicio no sean nuestra condenación.“el arte de las artes” por sola la palabra. pues. y guardarlas. sin practicarla? ¿Cómo iba a ser eso posible? Velemos. sobre nosotros mismos. y trabajemos con celo. 42 . Que Dios nos conceda recordar las palabras que oímos. hermanos. mientras lo podemos todavía.

IX. SOBRE LA MENTIRA

96. Hermanos, quiero recordaros algunas pequeñas cosas acerca de la mentira. Porque no veo que sois cuidadosos en manera alguna de vuestra lengua, y esto acarrea fácilmente numerosas faltas. Hermanos míos, comprended bien que se adquieren costumbres en todo, para el bien como para el mal, y no ceso de decíroslo. Nos es precisa mucha vigilancia para no dejarnos sorprender por la mentira. Ningún mentiroso está unido a Dios; la mentira es extraña a Dios. Está escrito: “La mentira viene del Maligno”. Y: “Él es mentiroso y padre de la mentira”. Así el diablo es llamado padre de la mentira. En cambio, Dios es la Verdad, porque él mismo dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Ved de quien os apartáis y a quien os juntáis con la mentira, ciertamente al Maligno. Si queremos salvarnos realmente, debemos amar con todas nuestras fuerzas y todo el ardor la verdad y guardarnos de la mentira, para no alejarnos de la verdad y de la vida. 97. Hay tres maneras diferentes de mentir: con el pensamiento, con la palabra y con la vida misma. Miente con el pensamiento, el que presta atención a la sospecha. Si ve a alguien hablando con su hermano, él piensa: “Hablan de mí”. Cesan de hablar. Y él sospecha todavía que es a causa de él. Si alguien dice una palabra, sospecha que lo hace para molestarle. Brevemente: por cualquier razón, sospecha del prójimo y dice: “A causa de mí él hace esto, o dice aquello; es por tal razón que hizo lo otro”. Ése es el que miente con el pensamiento: no dice nada según la verdad, sino todo por conjeturas. De ahí las curiosidades indiscretas, las murmuraciones, la costumbre de ponerse a escuchar, de discutir, de juzgar. Sucede por lo demás que alguien se forma sospechas y que los sucesos manifiestan la verdad; por eso, alegando su voluntad de enmendarse, no cesa de cuestionar en torno suyo, diciendo: “Cuando se habla contra mí, me doy cuenta de la falta que se me reprocha y me corrijo”. Pero el principio mismo de tal conducta es del Maligno. Fue por la mentira que comenzó: en su ignorancia hizo la conjetura de lo que no sabía. ¿Cómo un árbol malo podría producir frutos buenos? Si quiere verdaderamente corregirse, no se turbe cuando un hermano le dice: “No hagas eso”, o: “¿Por qué has hecho aquello?” Haga una metania dándole gracias. Entonces se enmendará. Y si Dios ve que ésa es ciertamente su voluntad, no le dejará extraviarse, sino que le enviará ciertamente quien deba corregirle. En cuanto a decir: “Es para mi enmienda que me fío de mis sospechas”, y ponerse luego a espiar y a inquirir por todas partes en torno suyo, es una falsa justificación inspirada por el diablo que quiere engañarnos. 98. Cuando me encontraba en el monasterio (del abad Seridos), estaba tentado a juzgar del estado de cada uno según su manera de andar exterior. Y me sucedió la siguiente aventura: Una vez, ante mí, pasó una mujer, llevando un cántaro de agua; me dejé sorprender, no sé cómo, y la miré en los ojos. Inmediatamente me vino la idea de que era una mujer de mala vida. Con este pensamiento fui muy turbado y me abrí al anciano, el abad Juan: “Maestro, dije, si a pesar mío, al ver las maneras de una persona, mi espíritu deduce su estado, ¿qué debo hacer? –Eh, respondió el anciano. ¿No sucede que alguien tiene un defecto natural y lucha por corregirlo? Por tanto, no es posible conocer su estado por ese defecto. No te fíes jamás de las sospechas,
43

porque una regla torcida hace torcido incluso lo que es recto. Las sospechas son engañosas y nocivas”. Desde entonces, si mi pensamiento me decía del sol: es el sol; y de las tinieblas: son las tinieblas, yo no me fiaba. Nada más grave que las sospechas. Son tan perjudiciales que a la larga llegan a persuadirnos y a hacernos creer con evidencia que vemos las cosas que no hay ni existieron nunca. 99. Voy a referiros a este respecto un hecho admirable del que fui testigo cuando estaba todavía en el monasterio. Había allí un hermano muy dado a ese vicio. Se fiaba tanto de sus sospechas que tenía cada vez la convicción de que las cosas eran exactamente como su espíritu las imaginaba y no admitía que no fuese así. Al crecer el mal con el tiempo, los demonios lograron extraviarle completamente. Un día que había entrado en el huerto para observar lo que allí pasaba (él no cesaba de espiar y de ponerse a escuchar), creyó ver que un hermano volaba higos y los comía. Era un viernes, un poco antes de la segunda hora. Estando persuadido de que había realmente visto aquello, se ocultó, digamos, y salió sin decir nada. Luego, a la hora de la sinaxis, espió todavía para ver lo que haría, respecto a la comunión, el hermano que había robado y comido los higos. Viendo que se lavaba las manos para ir a comulgar, corrió a decir al abad: “Mira al hermano tal, va a recibir la santa comunión con los hermanos. Impídele que se la den, porque esta mañana le he visto robar higos en el huerto y comerlos”. El hermano avanzaba entonces hacia la sagrada Eucaristía con mucha compunción, porque era de los más fervientes. El abad lo vio y lo llamó antes de que se acercase al sacerdote que distribuía la comunión. Lo llamó aparte y le preguntó: “Dime, hermano, ¿qué has hecho hoy? –¿Dónde, Maestro?, respondió extrañado el hermano. –“En el huerto adonde fuiste esta mañana, repuso el abad. ¿Que hacías allí?” Estupefacto el hermano respondió: “Maestro, no he visto el huerto hoy, ni siquiera estaba en el monasterio esta mañana. Heme aquí de vuelta inmediatamente después del fin de la vigilia nocturna: el ecónomo me envió a tal sitio a hacer una comisión”. Se trataba de un trayecto de varias millas, y no había vuelto más que a la hora de la sinaxis. El abad llamó al ecónomo y le dijo: “¿A dónde has enviado el hermano?” El ecónomo respondió como el hermano, que lo había enviado a tal aldea. Luego hizo una metania, diciendo: “Perdóname, Padre, tú te reposabas después de la vigilia, y por eso no lo he enviado a pedirte la permisión”. Plenamente convencido, el abad los envió a comulgar con su bendición. Luego llamó al que había tenido las sospechas, le riñó y le prohibió la sagrada Comunión. Además, convocó a todos los hermanos después de la sinaxis, les contó llorando lo que había pasado, y delante de todos reprobó al hermano culpable, buscando con ello una triple finalidad: confundir al diablo y denunciarlo como sembrador de sospechas, procurar al hermano el perdón de su falta con aquella humillación y el auxilio de Dios para el futuro, y, en fin, hacer que los demás fuesen más atentos a no prestar atención a las sospechas. En la larga amonestación que nos dirigió a este respecto a nosotros y al hermano, dijo que nada era tan nocivo como las sospechas y nos dio como prueba lo que acababa de suceder. 100. Bajo diversas formas, otras cosas semejantes fueron dichas por los Padres para ponernos en guardia ante el peligro de las sospechas. Esmerémonos, pues, hermanos, con todas nuestras fuerzas, y no nos fiemos de nuestras sospechas. Nada aleja tanto al hombre de la atención por sus propios pecados, haciéndole ocuparse constantemente de lo que no le atañe. No se saca ningún bien de ahí, sino mil turbaciones, mil penalidades, y el hombre no tiene nunca sosiego
44

para adquirir el temor de Dios. Cuando nuestra maldad siembre en nosotros sospechas, trasformémoslas al punto en pensamientos buenos, y no nos harán mal alguno. Porque las sospechas están llenas de malicia y no dejan el alma en paz. He ahí lo que es la mentira de pensamiento. 101. El mentiroso de palabra es, por ejemplo, el que tarda en levantarse para la vigilia y que, en vez de decir: “Perdóname, he sido perezoso para levantarme”, dice: “Tenía fiebre y vértigo, no podía ponerme de pie, estaba sin fuerza”. Pronuncia diez palabras falsas en lugar de hacer una sola metania y humillarse. Si alguien le dirige un reproche, se obstina en desfigurar sus palabras y en arreglarlas para no incurrir en la censura. Igualmente, si le sucede haber tenido una disputa con sus hermanos, no cesa de justificarse diciendo: “Eres tú quien lo dijiste, eres tú quien lo hiciste, es esto, es aquello”, únicamente por evitar la humillación. En fin, si desea alguna cosa, no se resuelve a decir: “Tengo ganas de aquello”, sino que usará todavía una circunlocución: “Sufro de tal cosa y tengo necesidad de aquello”; o: “Me lo han prescrito”; y mentirá hasta que haya satisfecho su deseo. Todo pecado viene sea del amor del placer, sea del amor del dinero, sea de la vanagloria. La mentira viene igualmente de esas tres pasiones. Se miente sea para evitar ser reprendido y humillado, sea para satisfacer un deseo, sea para obtener una ganancia. El mentiroso no cesa de dar vueltas en su imaginación todos los subterfugios posibles para alcanzar su objetivo. Así no se le cree: aún cuando diga una palabra verdadera, nadie puede darle crédito, y la verdad que él dice resulta dudosa. 102. Puede presentarse, sin embargo, alguna necesidad en la que, si no se disimula en parte, se seguirá más desorden y daño. En tal caso, si uno se ve constreñido a ello, encubra la palabra por evitar, como dije, un desorden, un mal o un peligro más grave. Es lo que decía el abad Alonio al abad Agatón: “Dos hombres cometieron un crimen ante ti, uno de ellos huye a tu celda. El magistrado lo busca, te interroga: «¿Fuiste testigo del crimen?» Si no usas de artificio, entregas aquel hombre a la muerte”. Si uno se halla así comprometido por una gran necesidad, no ha de tener por ello la mentira como despreciable, sino lamentarla, llorar ante Dios, y mirar aquello como ocasión de prueba. Sobre todo es preciso que eso no suceda más que raras veces, una vez cada mil. Es como la terapia y los purgantes: tomados continuamente hacen mal, pero utilizados de tiempo en tiempo, en caso de necesidad urgente, son provechosos. Así se debe hacer en la cuestión que nos ocupa. Aun cuando haya que mentir por necesidad, que eso sea raro, una vez cada mil, y, lo repito, si se ve que es muy necesario. Conviene entonces con temor y temblor mostrar a Dios a la vez su buena voluntad y la necesidad en que uno se encuentra y uno será absuelto. Si no, aún en ese caso uno se perjudicaría. 103. Hemos hablado del mentiroso en el pensamiento y del mentiroso de palabra. Nos queda por decir quién es el que miente con su misma vida. Miente con su vida el libertino que hace alarde de castidad, el avaro que habla de limosna y hace elogio de la caridad, y también el orgulloso que admira la humildad. No es con la intención de alabar la virtud como la admira, si no, él comenzaría por confesar humildemente su propia debilidad diciendo: “¡Ay de mí! Estoy sin bien alguno”. Después de haber confesado así su miseria, podría admirar y alabar la virtud. Y no es tampoco por el deseo de evitar el escándalo
45

pues. podría aproximarse del bien. sea que trate de evitar la humillación. el mentiroso habla de las virtudes. ya que en ese caso debería decir: “¡Miserable de mí. lleno de pasiones! ¿Por qué iré a escandalizar a mi prójimo? ¿Por qué iré a perjudicar el alma de otro e imponerme una carga de más?” Siendo él mismo pecador. Él no es sencillo. con frecuencia también lo hace para hacer mal y seducir a alguien. Acerca de la verdad hemos dicho: “La Verdad es Dios”. Así. extraño que sus servidores se disfracen también como servidores de la justicia. Ninguna malicia. las alaba y las admira. Toda su vida es doblez y comedia.por lo que hace elogio de la virtud. Tal es el que miente con su vida misma. Huyamos. ni el mismo diablo pueden engañar más que simulando la virtud. otro al exterior. No es. sea que tenga la intención de seducir y engañar a alguien. cuya vergüenza teme. Hemos dicho lo que es propio de la mentira: ella viene del Maligno. Para cubrir su propia vergüenza presenta el nombre de la virtud y habla de ella como si él fuese virtuoso. Considerarse a sí mismo miserable es humildad. ¡Que Dios nos haga dignos de su verdad! 46 . para escapar del partido del Maligno y esforcémonos por poseer la verdad para estar unidos al que dijo: “Yo soy la Verdad”. como si las practicase. según la palabra del Apóstol: el mismo diablo “se trasforma en ángel de luz” (2 Co 11. sino que obra con doblez: uno en el interior. de la mentira. ninguna herejía. Pero el mentiroso no admira la virtud con tales sentimientos.14). hermanos. y evitar el mal del prójimo es compasión. pues.

¿Quién nos devolverá el tiempo presente si lo perdemos? Podríamos buscar los días perdidos. DE LA VIGILANCIA CON LA QUE HAY QUE AVANZAR POR EL CAMINO DE DIOS PARA ALCANZAR LA META 104. del mismo modo. Si quisiéramos de veras combatir. por la tarde. lo guardaba cerca de mí. cuando me retiraba de junto las antorchas. me decía: “Si por la ciencia profana se siente tanta sed y tanto ardor por aplicarse al estudio y adquirir la costumbre ¡cuánto más por la virtud!” Y este pensamiento me estimulaba notablemente. 105. El abad Arsenio se decía sin cesar: “Arsenio. yo tenía alguien que me preparaba ciertamente lo que me hacía falta. Nunca me dejaba arrastrar a comer con uno de mis amigos. Por lo demás. encontraba al principio mucha dificultad. Si alguien desea adquirir la virtud. tengamos cuidado de nosotros mismos. y en la lucha encontraremos auxilio para adquirir virtudes. pues. no teniendo objeti47 . Pero. esforzándome con perseverancia. en la cama. Si ciertamente no hemos llegado todavía a la perfección. Por eso no progresamos y estamos siempre afligidos. Tomaba lo que encontraba preparado por él. Dios me ayudó y me acostumbré tan bien al trabajo que mi ardor por los estudios hacía olvidarme de descansar. y al lado. combatiendo. encendía la lámpara y leía hasta medianoche. Cuando vine al monasterio. Lo mismo. pongamos a la obra y tengamos al menos la voluntad de hacer el bien. violencia también nosotros. a pesar de que me gustaba la tertulia y amaba a mis compañeros. Quienes no obran así. porque. se avanza al menos poco a poco y se termina por obrar en paz. y tan pronto como había dormido un poco. seamos vigilantes. Hagámonos. Durante mi descanso. no debe ser distraído y disipado. y cuando me disponía a coger un libro. Es lo que hacía decir a los Padres: “Da tu sangre y recibe el espíritu”. Yo era incapaz de dejarme distraer ni siquiera para elegir la comida. no tendríamos que sufrir y penar largo tiempo. si a los comienzos uno se esfuerza como debe. combate y entra en posesión de la virtud. sino que. Porque del querer pasaremos con la ayuda de Dios a la lucha. me entregaba inmediatamente a la lectura. el hecho mismo de querer es para nosotros el comienzo de la salvación. pero no podremos encontrarlos. Hermanos. sin saber lo que comería. Luego me iba a casa. los que quieren adquirir el arte del espíritu: no deben ocuparse de otra cosa. No tenía más gusto que el de los estudios. Tan pronto como el profesor nos despedía. iba a tomar un baño. tenía mi libro sobre el que inclinaba de vez en cuando. viendo Dios la violencia que se hace y concediéndonos su auxilio. es decir. no sólo no progresan nada. Esto procede de que nuestro corazón no está atento. El que quiere aprender a ser carpintero no se dedica a otro oficio. de beber y comer. nunca tampoco iba a conversar con ellos durante el tiempo de estudio.X. ¿por qué abandonaste el mundo?” Pero nosotros somos tan negligentes que no sabemos por qué lo hemos abandonado. sobre mi taburete. Cuando yo estudiaba ciencias profanas. sino aplicarse noche y día a los medios para hacerse expertos en ello. pues tenía necesidad de bañarme todos los días por razón de la deshidratación causada por el exceso de trabajo. incluso no sabemos lo que queríamos. era como si fuese a echar mano a una bestia feroz.

Las virtudes están en el medio entre el exceso y la insuficiencia. uno se aleja fácilmente de las virtudes. es decir de la virtud. otros hicieron diez. se fatigan y se extravían. San Basilio dice: “Es recto de corazón aquel cuyo pensamiento no se inclina ni hacia el exceso ni hacia la insuficiencia. bebe y duerme como los demás hombres. Así el alma produce de sí misma el mal. Por eso está escrito: “No desvíes a derecha ni a izquierda” (Pr 4. retroceden cinco. la humildad. o habiendo hecho dos millas. Me explico. se produce sea la abundancia sea la carencia (de humores) y de ahí se sigue un desequilibrio. Antes. y aunque parezca que come. en que estado uno se encuentra. es invadida por las pasiones. ese es el camino real de que habla un santo anciano: “Seguid el camino real. unos progresaron un poco. Eso es lo que nosotros somos. la enfermedad no se halla en parte alguna. Al contrario. De estos.27). cuando abandonaron el mundo para ingresar en el monasterio. De nuevo. sea a derecha. y la ropa cría la polilla. es decir hacia el exceso o hacia la insuficiencia. sino sigue “el camino real” (Nm 20. y luego se han detenido. ¡No lo quiera Dios! Y el alma lo hace cuando. cuando el cuerpo recobra la salud. Por ejemplo. Por eso decimos que las virtudes están en medio. cuanto más que. pero de hecho permanecieron en las cosas del mundo.” Y esto se ve también en los enfermos. Las virtudes se hallan en el medio. pero si se pudre. 106. otros avanzaron un poco más. y allí se quedaron. ya que no tiene ni ser ni substancia. el coraje es el medio entre la cobardía y la audacia. de esa podredumbre nace el gusano que la roe. El hombre que se halla ornado de virtudes. es como la madera: en ella no hay gusano. unos han hecho cinco millas. y a su vez es devorada por el mal. que luego la devora.vo. Hay incluso quienes avanzaron hasta la ciudad adonde iban. el respeto. Todos somos viajeros que tenemos como objetivo la ciudad santa. ni siquiera existía. Hay ciertamente entre nosotros quienes tenían por objetivo la adquisición de las virtudes. algunos hicieron la mitad del trayecto. sin velar por la salud. no hallando en sí su reposo natural. Precisamente es atormentada por el mal. El hierro también produce el óxido y a su vez es roído por el óxido. si falta de vigilancia y no se cuida de sí mismo. 48 . sus virtudes le hacen honorable. algunos llegaron hasta la mitad del camino. en su atmósfera nauseabunda. a que milla se ha llegado. y luego se detuvieron. y contad las millas”. Lo ha dicho bien san Gregorio: “El fuego producido con la madera consume esa madera como el mal consume a los malvados. otros no han dado un paso: salidos de la ciudad quedaron a sus puertas. el cual no tenía antes ni ser ni substancia. sino que se dirige hacia el medio que es la virtud”. Por ejemplo. se aleja fácilmente del camino. entre la vergüenza y la insolencia. pero quedaron fuera y no penetraron en el interior. Las “millas” son las diferentes etapas que hay siempre que medir para darse cuenta en donde se está. Hay quienes no han hecho nada en absoluto: parecía que habían abandonado el mundo. y provoca esa enfermedad que es el mal. 107. He aquí lo que quiero decir: el mal de suyo no es nada. y así respectivamente todas las demás virtudes. Ése es el camino real que siguieron todos los santos. Si se vive de manera desordenada. Partidos de un misma ciudad. Sucede también que algunos hacen dos millas. luego se extravían y tornan sobre sus pasos. sea a izquierda. entre el orgullo y el servilismo. apartándose de la virtud.17). la enfermedad no se hallaba en ninguna parte. Igualmente el mal es la enfermedad del alma privada de su salud natural. sin vigilancia ni lucha. es estimado ante Dios.

Ése es el primer estado. en la hediondez de la ciudad? ¿Avanzó un poco o mucho? ¿Recorrió la mitad del camino? Sin haber avanzado nada. es luchar y hacer los actos contrarios. responde también cinco o diez. de quienes se esfuerzan por dominar la pasión. Decidme: ¿Qué pasión queréis que examinemos? ¿Queréis que hablemos del orgullo? ¿De la fornicación? O más bien. el que está en tal estado no logrará dominar él solo la pasión. que se distinguen de los demás. 109. ya que con frecuencia nos vence? Es por vanagloria que uno no puede soportar una palabra de su hermano. por fin. Le guarda rencor y lamenta no haberle dicho más de lo que le ha dicho. disputa. pero tampoco se alegra. conforme a las palabras de los Padres. pero es llevado de la costumbre. pero no se entristece por el ultraje recibido. continúa a pensar mal contra el hermano que le dijo aquella palabra. Examine cada uno de nosotros en donde se halla. éstos tampoco llegaron a la meta. He ahí un hermano que oye una palabra y se aflige interiormente. de modo que tampoco alcanzaron su objetivo. el mal hecho costumbre. Ejercer la pasión es realizar sus actos y fomentarla. Someterla es no practicarla ni suprimirla. Hay tres estados para el hombre: el que ejerce la pasión. otro no se aflige por ser ultrajado. Otro hermano combate con dificultad. Hablemos ahora de quienes dominan la pasión. guardándola en el corazón. En fin. pero tuvieron orgullo y deprecio por el prójimo: quedaron al exterior de la ciudad y no penetraron en ella. en cuanto que llevan consigo la actividad de una pasión. siembra el desorden. Algunos obran algún bien. No cesa de pensar: “¿Por qué no le dije esto? Tengo todavía tal cosa que responderle”. porque ambos corren el riesgo de 49 . Otro lucha por abstenerse de toda mala palabra. Otros adquirieron las virtudes. siente tristeza y guarda rencor. y. sin embargo. y luego lo destruyen o incluso destruyen más de lo que han hecho. Ése es el estado de quienes luchan. Otro no quiere responder mal. ¿no quedó fuera. pero se entristece de ser maltratado: pero condena su propia tristeza y hace penitencia por ello. Y responde cinco o incluso diez. ¿queréis que hablemos de la vanagloria. y. Desarraigarla. Disputa. Pongamos un ejemplo. todos proceden del infierno. Por ello no ceso de decíroslo: apresuraos a vencer las pasiones antes de que se hagan costumbre. y luego se arrepiente inmediatamente. Hay dos. Estos tres estados tienen una amplia aplicación. Salido de su ciudad. terminada la querella. Pero unos días después se arrepiente. quedaron fuera. como veis. sino ponerse un motivo e ir adelante. ¿no retrocedió dos millas? ¿O retrocedió cinco millas después de haber avanzado dos? ¿Avanzó hasta la ciudad? ¿Entró en Jerusalén? ¿O alcanzó la ciudad sin poder penetrar en ella? Que cada uno sepa en que estado o en donde se halla. Prepara palabras todavía peores por echárselas en cara. el que la somete y el que la desarraiga. si no es ayudado por los santos. dominan la pasión. y termina por sucumbir con el peso de la pasión. ¡Que Dios nos preserve de él! Pues tal disposición está ciertamente destinada al castigo. Ved cuanta variedad de estados. Aunque quiera convertirse. otro un solo día.en sus pasiones y su hediondez. ya está turbado. Otro se irrita. turbado por una palabra que oyó. 108. porque aunque hayan llegado a la puerta de la ciudad. junto a la puerta. a saber el que es vencido en el combate y el que es arrastrado por la costumbre. sino por no haberlo soportado. Y no sale de su furor. se aflige por no haber añadido otras. Una sola palabra que oiga. Todos estos. Uno deja pasar una semana antes de arrepentirse. dado que todo pecado realizado merece el infierno. se turba y perturba a los demás. sin embargo. tres veces peores. Otro.

Lo repito: que cada uno de nosotros examine en que estado se encuentra. Y al ser maltratado. El que. de quienes desarraigan la pasión. porque ser maltratado y atribuirse a sí la causa de ello. Voy a deciros a que se parece el que ejerce la pasión y la fomenta: semeja a un hombre que agarra con sus propias manos los tiros que recibe del enemigo y los hunde en su propio corazón. sino incluso se afligen de la turbación de quien les ultraja. Además de nuestro examen cotidiano debemos examinarnos cada año. Los he puesto entre quienes tratan de vencerla. sino que prueban tristeza y luchan. en fin. Éste desarraiga la pasión sabiamente. pero es por la recompensa que tendrá por ello. diciendo que es para someter la pasión. revestido de una coraza. un hermano guarda el silencio por vanagloria. sino para dominarla. 112. no sólo se alegran del ultraje y se juzgan que lo merecen. tomar como merecidos los ultrajes recibidos. por una consideración humana. en que milla se encuentra. mientras que le humillan exteriormente. otro. en fin. o por otra pasión diferente. al menos primeramente para no obrar según ella. aunque sean juguete de la ilusión. Algunos luchan. Por ejemplo. Quien dice a Dios en su oración: “Señor. si seguimos igual. Debemos hablar. ¡Que Dios nos conceda un tal estado! 111. es el que es blanco del enemigo. Ved lo extenso de estos tres estados. En fin. No quieren ejercer la pasión. por respeto humano: sencillamente. pero. concédeme la humildad”. Esos hermanos son de los que ejercen la pasión. y si no es por eso por lo que son vencidos o arrastrados. hay quienes. una de las causas de la pasión. para humillarse interiormente. o si hemos empeorado. lo hace por respeto humano. si no para desarraigar la pasión. ¿cómo voy ahora?” Hemos de preguntarnos cada vez si hemos progresado. es obra de sabiduría. ¿se aflige por ello? ¿Hace penitencia? ¿Lucha por someter la pasión sabiamente o a impulsos de otra pasión? Dijimos ya que a veces se guarda el silencio por vanagloria. es de corta duración (Poemen 93). En cuanto al que trata de someter la pasión. Porque es verdaderamente grave obrar según la pasión y no dominarla. 110. cada mes y cada semana y preguntarnos: “¿En donde me hallo ahora respecto a la pasión que me agobiaba la semana pasada?” Igualmente cada año: “He sido vencido por tal pasión el año pasado. pero lo hacen por instigación de otra pasión. realizando los actos contrarios a la pasión? Que cada uno se dé cuenta en donde está. El abad Poemen dice que de ninguna manera la iniquidad destruye la iniquidad. ¿Comenzó a desarraigar la pasión? ¿Lo hace sabiamente.quienes ejercen la pasión. es como el que rompiese los dardos que él recibe y los enviase de retorno al corazón de su ene50 . desarraiga la pasión. no la ejerce vencido o arrastrado por la costumbre? Y luego. Ése es de lo que desarraigan la pasión. Esto es curar el mal con el mal. no es alcanzado por los tiros. pero no sabiamente. Otro se alegra también de haber sido ultrajado y está convencido de que el ultraje lo merecía porque él había dado motivo a ello. porque tal es su intención. Esos hermanos deben examinar si no entretienen. debe saber que pide a Dios que le envíe alguien que le maltrate. ¿sin obrar voluntariamente. He ahí un hermano que se alegra de ser maltratado. Los Padres dijeron que todo lo que el alma rehúsa. ¿Ejerce la pasión y la entretiene a sabiendas? O bien. a falta de la pasión misma. Denos Dios la fuerza. debe maltratarse a sí mismo y despreciarse en su corazón.

migo. al menos de no coger los tiros para hundirlos en nuestro corazón. y asimismo revistámonos de una coraza.15). pues. según la palabra del Salmo: “Que su espada penetre en su corazón. Amén. Tratemos. y háganos vigilantes y guíenos por su camino. para que no nos hieran. Protéjanos Dios en su bondad. nosotros también. 51 . si no de devolver la espada contra el corazón. y que sus arcos se hagan añicos” (Sal 36. hermanos.

ya que una pequeña negligencia nos lleva a grandes peligros. A nuestra vista nuestros hermanos parten. la desdicha que hay en perder el equilibrio de la salud. y otra cosa desarraigar un gran árbol. Por otra parte. las despreciamos y no salimos de nuestro letargo. Podemos arrancar nuestras pasiones mientras son recientes. El 52 . pues. una sola hora de ese tiempo. porque son viejos. hace cuarenta días ya. Ahora bien. una cosa es desarraigar una planta que se arranca de un solo tirón. me enteré de que no había tenido fiebre más que siete días. Para el alma. URGENCIA DE VENCER LAS PASIONES ANTES DE QUE EL ALMA NO SE HABITÚE AL MAL 113. necesitará mucho trabajo y tiempo para reponerse. sobre todo siendo de complexión delicada. la templanza contra la sensualidad. más obstáculo que su propio desorden. mientras es tiempo. ¿Cuántos desean oír una palabra de Dios. para hallar auxilio en tiempo de prueba. cómo son las cosas. ¿Por qué ser negligentes? Hagamos el bien. y no lo pueden? Y nosotros que las oímos con tanta frecuencia. Prestemos atención. El médico no es. es decir sus mandamientos que conciernen la humildad contra la vanagloria. tampoco se puede decir que los remedios sean ineficaces. Acabo de visitar a un hermano que hallé convaleciente de su enfermedad. y he ahí que después de tantos días no llegó a restablecerse. hermanos. Considerad con atención. brevemente. y no prestamos atención. Este pobre hermano tuvo fiebre durante siete días. Podemos salvarnos y no queremos. o bien el médico no tiene experiencia y da un remedio por otro. Los mandamientos de Cristo no caducan nunca: incluso se renuevan en la medida en que se utilizan. Hablando con él. Para la salud del alma no hay. sabiendo que nosotros también poco a poco nos acercamos de la muerte. si el cuerpo está algo enfermo. Desde el comienzo de la conferencia hemos gastado dos o tres horas y nos hemos acercado de la muerte. hermanos. hermanos. la limosna contra la avaricia. Dijo a uno de sus discípulos: “Arranca este ciprés”. y no nos preocupamos de ello. Dios sabe bien que estoy admirado de la insensibilidad de nuestras almas.XI. Uno desprecia pequeños achaques e ignora que. ¿Cómo no nos acordamos de esta palabra del anciano: “Quien pierde oro o plata. las despreciamos. puede encontrarlos. y ¿cuánto tiempo habrá que verter sangre para levantarse? Hay diversas razones para la debilidad del cuerpo: o bien los remedios no son eficaces. sin encontrarla. Lo mismo ocurre con el alma: se comete una falta ligera. Veis. 114. pequeños y grandes. no es lo mismo: no podemos decir que el médico sea inexperimentado y que no dé los remedios convenientes. ¿Por qué perder nuestra vida? Oímos tantas instrucciones: poco nos importa. y no ha encontrado todavía el medio de reponerse. y no nos espantamos de perder el tiempo. por haber caducado. cada pasión tiene por remedio el mandamiento conveniente. y no seáis negligentes. o bien el enfermo no obedece y no observa las prescripciones. 115. inexperimentado. Os lo he dicho frecuentemente. seamos vigilantes. pero el que pierde el tiempo no lo encontrará”? De hecho buscaremos. ya que el médico de nuestras almas es Cristo que conoce todo y que da para cada pasión el remedio apropiado. pues. Un gran anciano se entretenía con sus discípulos en un lugar en que había cipreses de tallas diferentes. Las dejamos endurecer en nosotros hasta el último grado del mal.

no llegaremos a deshacernos de ellas. de que no me daba lo que yo le pedía? ¿No he humillado y entristecido al cocinero. la interpreta así según Babel. después de mucho trabajo y sudor no logró arrancarlo. les dijo entonces el anciano. diciéndole: “Arranca también aquel”. que es Cristo (1 Co 10. los estrella contra la roca. cuanto podamos. Son proclamados dichosos los que “devuelven” el pecado: devolverlo es no cometerlo más. quien agarre tus niños pequeños y los haga añicos contra la peña”. sino que. Examinemos una a una las palabras. y cada mañana cómo pasó la noche. es decir los malos pensamientos. Hemos dado nuestra voluntad y hemos recibido en retorno el pecado. incluso interiormente. El hermano lo arrancó sacudiéndolo con las dos manos. desde el comienzo. El anciano le mostró luego otro ciprés más grande. ¿no he mostrado simplemente desagrado en mi interior?” Notemos que es pecado murmurar. el hermano lo arrancó. Entonces el anciano le designó otro más grande. como dirigiéndose a la hija de Babilonia: “Dichoso quien te retribuya todo lo que nos has dado”. 116. El santo Profeta prosigue. Nosotros que cometemos numerosas faltas. “Así ocurre con las pasiones. “Dichoso. y lo que debemos retribuir. el Profeta comprende la confusión. haciendo notar que los manjares no estaban bien? O tal vez. como os he dicho otra vez.4) y los aniquila refugiándose junto a Cristo. aún esforzándonos. hallaremos un gran reposo. Esforcémonos. se endurecen. porque el alma está primeramente en la confusión. porque el mal no tiene ser ni substancia. Llama “miserable” a esa hija de Babilonia. con una sola mano. el anciano le indicó otro árbol todavía más grande. El Profeta nos enseña lo mismo a este respecto. En fin. los agarra. 117. tanto más trabajo exigen. Esto significa: dichoso aquel que. Le indicó uno todavía mayor: el hermano lo sacudió mucho y no logró quitarlo más que a fuerza de trabajo y de sudor. hermanos. Ved la fuerza de las enseñanzas de los santos ancianos. lo que hemos recibido en cambio. inmediatamente. He ahí como los ancianos y la sagrada Escritura están perfectamente de acuerdo en proclamar dichosos quienes combaten para destruir las pasiones todavía recientes antes de experimentar su dolor y de su amargor. y es nuestra enmienda quien de nuevo lo hace desvanecerse en la nada. Por “Babilonia”. y luego comete el pecado. hermanos. que es exactamente Siquén. y esta vez el hermano. mientras que son todavía “niños pequeños” y antes de que hayan crecido y se hayan fortalecido en él. Es nuestra negligencia quien lo hace salir del no ser. ¿no lo he juzgado o despreciado? ¿O no he hablado en contra de él? ¿No he murmurado del procurador. y el hermano tuvo mucho trabajo para arrancarlo. e inmediatamente. y cuanto más se endurecen. Por una pequeña pena de ahora. crezcan en él y realicen el mal. cuando dice en el Salmo: “Miserable hija de Babilonia. dichoso quien te retribuya todo lo que nos has dado.árbol era muy pequeño. Aún más: “Si 53 . Los Padres han dicho cómo cada uno debía periódicamente purificar su conciencia examinando cada tarde cómo pasó el día. de examinarnos incluso cada seis horas para conocer cómo las hemos pasado y en qué hemos pecado. Veamos lo que hemos dado. y haciendo penitencia ante Dios por los pecados que probablemente ha cometido. Si han echado raíces profundas en nosotros. Por “hija de Babilonia” entiende la iniquidad. si no recibimos auxilio de los santos que se ocupan de nosotros. Cuando son pequeñas. Dichoso quien agarre tus niños pequeños para hacerlos añicos contra la peña”. continúa el salmista. no deja que tus retoños. para obtener misericordia. siendo olvidadizos como somos. tenemos realmente necesidad. después de Dios”. Pregúntese cada uno entonces : “¿No he dicho nada que haya herido a mi hermano? Al verlo hacer alguna cosa.

En la iglesia. por razón de su fervor. él no debe irritarse. que están ausentes por grave enfermedad y con el asentimiento de los Padres. porque se hacen indignos”. 119. ¡Cuán agradecidos debemos estarle! En verdad hay que considerarlo en cierto modo como un instrumento de nuestra salvación. Hundía la cuchara en el vaso y. Luego llegaba el turno de los camelleros: yo debía proveer a sus necesidades. 54 . le dijo el personaje resplandeciente. cuando los hermanos comenzaban a salmodiar. pidiéndoles a uno que me despertase y al otro que no me dejase cabecear durante la vigilia. los consideraba como salvadores míos. Voy a contaros a este propósito una historia maravillosa que oí narrar acerca de un gran diorático. el abad. llegaba la hora de la vigilia. 118. marcaba unos sí y otros no. atento al bien que se le hace. Agobiado de sueño. Me hallaba convaleciente de una grave enfermedad. Cuando estaba en el monasterio (del abad Seridos). veía a un personaje resplandeciente salir del santuario con un pequeño vaso que contenía agua bendita y una cuchara. Como no era oportuno que el canonarca quedase constantemente a mi lado. Cuando hallaba sitios vacíos. porque de corazón se hallan con los que salmodian. Un día. me dio el cargo de hospedero. con frecuencia. Pero tan pronto como él se iba. Solamente los que podrían estar allí y están ausentes por negligencia. Padre. o que están ocupados con alguna obediencia. “Soy un ángel de Dios. hermanos. le respondía: “Bien. ya que tenía todavía accesos de fiebre. por consejo de los ancianos. le retuvo. ¿la he soportado bien? ¿No le he contradicho más bien?” Es así como debemos preguntarnos al fin de cada día: cómo lo hemos pasado. le suplicó que le explicase lo que hacía y quien era. Tales deben ser los sentimientos que debéis tener también vosotros respecto a quienes os despiertan para el oficio conventual y para cualquier otra obra buena. Y. su celo y su buena voluntad. al pasar delante de todos los hermanos. Me encontraba destrozado y hecho añicos por razón del trabajo o de la enfermedad. Veis el beneficio que el excitador proporciona al hermano al que despierta para el oficio conventual. se presentaban nuevas necesidades que me obligaban a levantarme. tengo orden de no marcarlos. Padre”.el canonarca u otro hermano me han dicho una palabra. ¿por qué marcáis los sitios de algunos ausentes?” preguntó el anciano. ya voy. Y el santo ángel le respondió : “Todos los hermanos celosos y de buena voluntad. acudí a dos hermanos. dar gracias al hermano sea quien sea. Yo no había apenas dormido. para no estar jamás privados de la marca del ángel. sino. echándose a sus pies. y he recibido la misión de marcar tanto los que están en la iglesia al comienzo de la salmodia como los que permanecen hasta el fin. y tenía casi veneración por ellos. Y creedme. Y para la noche es preciso un examen semejante: ¿Nos hemos levantado con diligencia para la vigilia? ¿No nos hemos impacientado contra el excitador o no hemos murmurado de él? Porque hay que saber que quien nos despierta para la vigilia nos presta un servicio y nos ocasiona grandes bienes: nos despierta para que podamos conversar con Dios. los marcaba con una cruz a cada uno. yo caía rendido de sueño y me afligía mucho levantarme con retraso para la vigilia. pues. –Pero. Los huéspedes venían y yo velaba la tarde con ellos. Cuando la salmodia estaba para terminarse. y el canonarca venía a despertarme. hermanos. Si un hermano se distrae y otro le recuerda su deber. ¡Gracias por tu caridad. el anciano lo veía de nuevo salir del santuario y volver a hacer lo mismo. y. Durante este tiempo. reciben también la marca. orar por nuestros pecados y ser esclarecidos. después de haberme acostado. que Dios te lo pague ! A tus órdenes. Esforzaos.

Pero. unos días más tarde. cuídalo lo mejor que puedas”. nos arranque de las malas costumbres para que no tenga que decirnos: “¿Para qué sirve mi sangre. hermano? le dije. a no ser que reciba la ayuda de algunos santos. ¿Es que no te doy todo lo que quieres? –Sí. y ora por mí. De esta manera. Lo ocultaba bajo el jergón. –¿Por qué. Quien llegue ahí. el desgraciado era arrastrado por la mala costumbre que había adquirido por su negligencia. qué miseria no es eso? Aquel hermano sabía que aquello estaba mal. ¿tienes hambre? –Sí. 122. –¿Por qué? le pregunté. ni impúdico al que comete una sola impureza. pues. no tengo bastante a la mesa con los hermanos y no puedo pedirlo. Padre: he comenzado de nuevo a robar. Vino afligido a decírmelo: “Yo robo todavía. estaba desolado por ello. dime. Fui. –Entonces. a cualquier hora que venga a verte y no le rehúses nada. y luego vino a decirme: “Perdóname. procurando arrepentirse de sus faltas y enmendarse. lloraba. Yo me ocupaba entonces de la enfermería. –¿Por qué?. lo tiraba o lo daba a las bestias. a los hermanos. –¿Tendrías vergüenza de recibir algo de mí? –No. pero no sé por qué. El hermano fue a él algunos días. dátiles. No se llama colérico al que se irrita una vez. ¿Qué desgracia. no sabiendo qué hacer. Padre. ¿Queréis que os hable de un hermano que tenía la costumbre de una pasión? Escuchad su lamentable historia. porque robo para comer. por consejo de los ancianos. Un día. progresando poco a poco con la ayuda de Dios. Y se descubrió que aquel hermano robaba habas. –Entonces. aunque lo desee. así. se impedirá a las pasiones endurecerse. –¿Por qué no vas a decírselo al abad? – Tengo vergüenza. no es capaz él solo de dominar la pasión. Como lo dijo bien el abad Nisteros: “El que es arrastrado por una pasión. El hermano venía a verme y yo le daba todo lo que quería. me había encargado de escucharlos. –En serio. ¿El procurador no te da lo que quieres? –Si. Es un gran peligro caer en la costumbre de una pasión. –De acuerdo”.10). abajarme hasta la muerte?” (Sal 29. ven que te lo daré. en su bondad. como tampoco se dirá caritativo al que una sola 55 . ¡perdón ! me da cuanto quiero. lo repito. les gustaba manifestarme sus pensamientos con sencillez. cuando tengas gana de algo. le pregunté. 121. Que Dios. Cuando yo estaba en el monasterio. ¿por qué robas? –Perdóname. se hace esclavo de la pasión”. Padre”. un hermano viene a decirme: “Perdóname. pues. brevemente.120. higos. Robo. pero tengo vergüenza delante de él. Veis lo que es tener una pasión hecha costumbre. cebollas. Os he dicho ya cómo se cae en una costumbre. al ver que todo se estropeaba. sin embargo. ¿Hemos estado atentos a la salmodia y a la oración? ¿Nos hemos dejado cautivar por pensamientos nacidos de la pasión? ¿Hemos escuchado bien las lecturas divinas? ¿No hemos abandonado la salmodia. –¿Tienes también vergüenza para conmigo? – No. o en otra parte. pero no robes más”. Se decía incluso que el abad. a hablar al abad y me dijo : “Por caridad. disminuirán los pecados: por ejemplo ocho en vez de nueve. me respondió el procurador. –¿Quieres que vaya yo a decírselo? –Como quieras. y. Decíamos que uno debe examinarse cómo pasó el día y la noche. Me encargué de él y le dije al procurador : “Ten la bondad de dar a este hermano todo lo que desee. todo lo que encontraba. Finalmente. yéndonos de la iglesia por ligereza de espíritu? Si uno se examina así cada día. no sé por qué. sencillamente. sabía que obraba mal. ¿qué haces de lo que robas? –Lo doy al asno”. volvió a robar.

Con la práctica del mal. 123. Por eso no ceso de decíroslo. está destinado al castigo. dejando solamente su garra prendida en ella: por esa ligadura insignificante. si una sola garra queda presa ¿no está todavía presa en la red? Y el cazador ¿no podrá matarla cuando quiera? Lo mismo ocurre con el alma: si tiene una sola pasión hecha ya costumbre. que proviene de la costumbre viciosa. Puede llegar a hacer diez buenas acciones por una sola mala según su pasión. lentejas u otra cosa semejante. combatamos. Para el vicio no es lo mismo. que no nos deje caer en la tentación. nuestra humildad y nuestra contrición nos alargará la mano y tendrá misericordia de nosotros. hacen abundar el humor. Como si un águila se hubiera liberado enteramente de la red. etc… Sin embargo. es recobrar el estado propio. Algunos alimentos. y esa costumbre le servirá de castigo. viendo nuestra buena voluntad. Hay que tener mucha vigilancia. Bien puede estar completamente fuera de la red. y Dios. Si uno es de temperamento melancólico a continuación de su negligencia pasada.vez da una limosna. provocan en el sujeto fiebres ardientes y le aportan mil otros inconvenientes. no dejéis que una pasión cree en vosotros una costumbre. Hagamos penitencia. Hemos ya dicho otra vez cómo la virtud proporciona el descanso al alma y cómo el vicio la castiga. Lo mismo ocurre con el cuerpo. pero si se toman continuamente. Si se deja ir solamente una vez a realizar el acto. sin muchas oraciones y lágrimas capaces de excitar en favor nuestro la misericordia de Cristo. por comer una o dos veces col. y si resbalamos en el pecado. como la col. La virtud es natural y está en nosotros. pues somos hombres. hermanos: el que tiene. y no podremos recobrar la salud sin un auxilio abundante. las lentejas. nace en el alma una costumbre viciosa. día y noche. celo y temor para no caer en una mala costumbre. el enemigo la derrumba cuando bien le parezca: la tiene en su poder gracias a esa pasión. Os decía que habituarse a la virtud por la práctica del bien. 56 . Amén. Si somos vencidos. restablecer la salud. o la salud personal y natural después de cualquier otra enfermedad. un solo alimento de esa naturaleza podrá excitarle tal vez e inflamar al punto en él el humor. Luchemos más bien pidiendo a Dios. adquirimos una costumbre extraña y contra nuestra naturaleza. Lo mismo ocurre con el alma: si se persevera en el pecado. corre el riesgo de caer luego inmediatamente en la costumbre de aquella pasión. esta única acción. apresurémonos a levantarnos al punto. Velemos. contraemos una suerte de enfermedad crónica. La virtud y el vicio practicados de una manera proseguida engendran una costumbre en el alma y esta costumbre produce luego el castigo o el descanso del alma. Creedme. aunque sólo sea una pasión hecha ya costumbre. toda su fuerza se encuentra aniquilada. Es lo que constatamos respecto al cuerpo. no basta para producir el humor melancólico. supera a las diez buenas. Lloremos ante la divina bondad. por ejemplo. producen un humor melancólico. Es preciso que sepáis lo siguiente: ocurre que un alma tiene inclinación por una pasión. “Sus gérmenes son indestructibles”. como se recobra la vista normal después de una enfermedad de los ojos.

E. Todo lo que él hace.XII. estamos en este mundo por un gran favor de la divina bondad. Pero como el dolor no me permitía entonces responderos como yo quisiera. Por ejemplo. era. le respondió él. DE NO PERDER EL INTERÉS POR LA PROPIA SALVACIÓN 124. no es así. duerme. sino. Si los considerases atentamente. ni tampoco el castigo futuro. querríamos salvarnos durmiendo. es bueno atribuir todo a Dios y decir que nada se hace sin él. ignorando las cosas del más allá. que había provocado el reuma. pero. ¿No sabéis lo que dice el Geronticón? “Mi alma desea la muerte”. decía un hermano muy probado a un anciano. –“Es que ella huye de la prueba. me preguntaron por la causa del mal. aunque ella tenga también otra causa. una vez que ella pasó? En el mar también. y por ello estaba enfermo. es bueno y muy bueno. y permanecer en paz. respondió el anciano. porque ellos no saben el temible destino que espera a su alma después de partir del cuerpo. como os lo digo sin cesar. EL TEMOR DEL CASTIGO FUTURO Y LA NECESIDAD. 125. tú permanecerías allí sin desagrado”. para confortarme y distraerme un poco de mi sufrimiento. y además para darme ocasión de decirles alguna palabra edificante. aunque tu celda estuviese llena de gusanos y estuvieses hundido en ellos hasta el cuello. y por ello la produce. Pero nosotros. apaciguada la tempestad. cuando deberíamos más bien dar gracias a Dios y juzgarnos dichosos por haber sufrido un poquitín aquí en la tierra. con una doble finalidad: primero. Algunos están tan abrumados por las aflicciones que les sobrevienen. Por tanto no hay razón para inquietarse por lo que sucede. Mientras yo sufría dolores en los pies. habiendo venido hermanos a verme. yo podría decir que había comido con los huéspedes. Y sin embargo. según creo. Hermanos. al enfermo que pidiera a un obrero romper. Gracias a su cuerpo el alma está distraída y aliviada de sus pasiones: come. 126. que renuncian a la vida misma y encuentran agradable morir para ser liberados de ellas. es menester que me oigáis ahora. Hermanos. PARA QUIEN QUIERE SALVARSE. Eso es prueba de cobardía y de mucha ignorancia. como he dicho. y por eso nos descorazonamos en las pruebas. lo más pronto posible. 57 . e ignora que el sufrimiento futuro es mucho más terrible”. es con alegría como hablan todos de lo que pasó. Pero he aquí lo que es más exacto y más provechoso al decirlo: aquello sucedió porque Dios sabía que era útil a mi alma. atribuirlo todo a la Providencia de Dios. Dios sabe perfectamente que tal cosa es buena y útil. Envagro comparaba al hombre lleno de pasiones que suplica a Dios que apresure su muerte. Otro hermano preguntó a un anciano: “¿Por qué siento enojo cuando guardo la celda?” –“Es porque no has todavía contemplado la dicha esperada. que me había esforzado un poco por contentarlos. bebe. mientras se enfurece la tempestad. para hallar algún descanso en el más allá. la cama donde él sufre. todos en la nave están angustiados. Porque no hay nada que Dios haga. que no sea bueno. y podría encontrar todavía otras razones: ellas no faltan para quien las quiere. sentimos agobiantes las de la tierra. que mi estómago se había agravado y se me había producido un flujo en el pie. ¿No resulta agradable hablar de la aflicción.

¡Cuánto más tendrá que sufrir cuando el alma. describir aquellos lugares terribles. sin acordarse nunca de Dios. Lo más espantoso es lo que dice san Juan Crisóstomo: “Aunque no hubiera un río de fuego que fluye. el dolor por ser excluidos de tan grandes bienes. Cuando alguien tiene fiebre. así los pecadores son recibidos en lugares tenebrosos. los pecadores son castigados con los demonios. los hijos. no pueden olvidarse de nada. uno se acordará perpetuamente de aquel a quien ha ayudado y de aquel de quien recibió ayuda. permanece en su memoria y nada se pierde. y verá lo que le harán las pasiones. y los otros mil suplicios de que hablan aquí y allá las divinas Escrituras. por el solo hecho de que. encerrado en una celda oscura. por ejemplo los que tienen por objeto las construcciones. sin salmodiar. sin perecer jamás. Si se ha prestado servicio a alguien o si uno fue ayudado. preparado para el diablo y sus ángeles”. despedazada. horribles y espantables. y los otros echados fuera vergonzosamente e impedidos así de ver la gloria de Dios. Según los Padres las almas se acuerdan de todas las cosas de la tierra: palabras. ¿Qué hay más terrible y más lamentable que los lugares adonde son enviados los demonios? ¿Qué hay más amargo que el castigo al que están condenados? Y. qué combustible produce ese calor ardiente? Y si se tiene un cuerpo melancólico. acciones. estará entregada y abandonada sola a sus pasiones! 127. Eso se desvanece cuando el alma sale del cuerpo. una vez salida del cuerpo. sin ver a nadie. Lo que dice el Salmista: “En aquel día se desvanecerán todos sus pensamientos” (Sal 145. los parientes. sin beber. las tinieblas. 128. como dice el Salmo: “Me acordé de Dios y me llené de alegría” (Sal 76. que vienen a ser su perpetuo castigo. las propiedades. Completamente ocupada en eso.4). debido a ese desequilibrio ¿no le arde. hermanos. se refiere a los pensamientos de este mundo. ¿no serían más amargos que todo el fuego?” Porque entonces el mismo reproche de la conciencia y el recuerdo de las acciones pasadas. los cuerpos que torturan a las almas a las que están asociados en un tal sufrimiento. con todo. pensamientos. por su propia costumbre viciosa. tiene el amargo recuerdo y la penosa compañía de las pasiones que la abrasan siempre y la consumen. Pero lo que ella hizo por virtud o por pasión. Igual58 . pase solamente allí tres días sin comer. ¿Cuánto sufrirá por su parte la desgraciada? Podéis de alguna manera representaros ese tormento según los sufrimientos terrenos. hela ahí sola con sus pasiones. todos ellos adaptados a las acciones y pensamientos perversos de las almas? Como los santos alcanzan lugares de luz y gozan en medio de los ángeles de una dicha proporcionada al bien que han hecho. ¿Queréis un ejemplo para comprender lo que quiero decir? Venga uno de vosotros y. no guarda de eso recuerdo alguno ni se preocupa más de ello. como se ha dicho: “Id lejos de mí. malditos. consumida por su inoportunidad. de modo que no es capaz siquiera de acordarse de Dios. Además. Ahora bien. Y esto. la desdichada.4). como hemos dicho antes. la pena de esta humillación y de este deshonor. sin orar. ni ángeles que exciten el terror. entre los hombres. cuando se está todavía en la tierra. unos son llamados a la gloria y al triunfo. y todo el comercio. sin dormir. son peores que millares de indecibles tormentos. le perturba sin cesar y atormenta su vida? Igualmente el alma presa de la pasión no cesa de estar torturada. mal equilibrado.se entretiene y se divierte con sus amigos. ¿qué es lo que le arde? ¿Qué fuego. como dicen los santos. es el recuerdo de Dios el que consuela al alma. ¿quién podrá. las potencias vengativas que son inexorables. aquel fuego indescriptible. al fuego eterno. Pero cuando sale de su cuerpo. Pero las pasiones no le permiten ni siquiera ese recuerdo.

Igualmente. para hallarlos en el más allá. limpio así de malas hierbas y de espinas. si no prestamos atención a nosotros mismos. porque nada hay peor que una mala costumbre. nada de lo que ha hecho en este mundo. Lo mismo ocurre con el alma. Y sin embargo. nuestra suerte final sería todavía más desgraciada. como dice el Salmo: “la esperanza de todos los que están en los confines de la tierra y de quienes se hallan en el lejano mar” (Sal 64. Por ello no ceso de exhortaros para que cultivéis con esmero los buenos pensamientos.6). al encontrar el suelo fresco y bien preparado. perece. buscando la luz. San Basilio dice: “No es asunto fácil hacerse dueño de ella. pero también contra sus causas. Ante todo hay que suprimir las inclinaciones inveteradas y las malas costumbres. lo repito. Porque lo que tenemos aquí en la tierra. Necesariamente se recoge lo que se ha sembrado. Envagro lo recordaba cuando refería esta palabra de un santo: “Si 59 . y Dios tendrá misericordia. ¿quizá no sea así? El alma debe guardar la costumbre causada por la realización del pecado. Es preciso luchar. Cristo es su esperanza. Hablábamos un día de esto con un anciano y él decía: “El alma salida del cuerpo se acuerda de la pasión que ella ejerció. arará con cuidado la tierra. Los que están en los confines de la tierra son los hombres completamente hundidos en el pecado. le hice notar. las malas hierbas volverían a nacer. y cuando haya puesto de nuevo su campo en buen estado. Tengamos cuidado por escapar de tanta desdicha. Trabajemos para obtener misericordia. tanto más se cubre de espinas y de cardos. dejase el terreno sin sembrar. la cólera tiene otras causas. los que están en el lejano mar. Quien desea limpiar su campo. que son sus raíces. No es menester más que un poco de trabajo. desmenuzará los terrones. Por tanto. Porque se desea el honor. más sangre correrá de las manos de quien quiere arrancar las malas hierbas que su negligencia dejó brotar. echarían raíces profundas y vendrían a ser aún más fuertes y más numerosas. son los que viven en la más profunda ignorancia. viene a ser de ordinario fuerte como la naturaleza”. Algunas pasiones no pueden nada. Porque si no se arrancan las raíces. Si no arrancase todas sus raíces y se limitase a cortar los tallos. contra las malas costumbres y contra las pasiones. 131. irá con nosotros y lo guardaremos allá arriba. Porque él es. Permanecimos largo tiempo discutiendo sobre este punto. e incluso de la persona del cómplice. debe arrancar incluso las raíces. el alma se acordará de todo después de que haya abandonado el cuerpo: incluso su conocimiento será más penetrante y más lúcido. cuanto más lleno esté de espinas. 129. Por ejemplo. suprimidas sus causas. Ya que si después de todo ese gran trabajo. se tiene envidia a quien recibe más honra o estima. debe ante todo desarraigar con cuidado todas las malas hierbas. brotarían de nuevo. pero tiene muchas causas. marcará los surcos. pongamos en esto nuestro celo. necesariamente las espinas volverán a brotar. estando liberada del cuerpo terrestre. y es de esa costumbre de la que ella se acordará”. la envidia por sí misma no es nada. y. En tal caso. como dije. Cuanto más se descuida un campo dejado en barbecho. Lo repito. El anciano no se dejaba persuadir y decía que el alma se acordaba de la forma del pecado. entre las cuales una es el amor de la gloria. –Pero. el alma guardará siempre el recuerdo de quien le ha hecho mal y de aquel a quien ella hizo mal. deberá al fin sembrar una buena semilla. hermanos. en especial el amor del placer.mente. luego. también se acuerda del pecado y de la persona con quien lo cometió. del lugar en donde se cometió. 130. porque una costumbre consolidada con una prolongada práctica. y cuando se va a limpiar. en el campo.

pues. y asimismo adquiera la mansedumbre. sino que son una pasión de la atmósfera. En resumen. Al llegar. como dice el Salmista: “Apártate del mal y haz el bien” (Sal 36. es para quitar todo pretexto de cólera”. es decir. para que produzca fruto. pues no existen más que por la privación de la luz. ¿alguno estaba acostumbrado a cometer injusticias? No las cometa en adelante. Hay. El Salmista dice también: “El Señor es bueno para quienes esperan en él”. Ése es el sentido de la palabra: “Apártate del mal y haz el bien”. o del amor del dinero. Al darnos la naturaleza. se dice: «Voy a volver a mi casa. es decir las buenas obras. Cada pasión tiene una virtud que le es contraria. Dios se las dio. como dice san Basilio. Está escrito: “Sed misericordiosos. “a nuestra semejanza”. Por ejemplo. Por naturaleza poseemos las virtudes. o peor. la mansedumbre. la limosna. o del amor del placer. no sólo debe evitar el mal. ni substancia. después de haberlo limpiado y preparado. le sucede lo que dijo el Señor en el Evangelio: “Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre. echan raíces más profundas. yerra por lugares áridos en busca de reposo. barrida y en orden. es decir sin virtud alguna. ¿Era colérico? Que no se irrite más. Hemos desechado las virtudes e introducido en su lugar las pasiones.suprimo los placeres. la encuentra desocupada. Es imposible que el alma permanezca en el mismo estado: o se hace mejor. contra el desánimo. porque yo soy santo”. va a tomar siete espíritus peores que él. cada pasión tiene su virtud contraria. De igual modo debemos esforzarnos no sólo por rechazar las pasiones. Por otra parte. pero además obre la justicia. el agricultor que 60 . 132. Entonces. y practique además la templanza. porque Dios creó el alma inmortal y libre. y luego las robusteció en ella. “sed santos. y además humíllese. como os he dicho en otras circunstancias. que Dios nos ha dado. Os he dicho a menudo estas cosas. 134. la templanza. de donde salí». por lo demás. la humildad. como decimos. contra la lujuria. contra el amor al dinero. que suprimir no sólo las pasiones. Ellos vienen y se instalan allí. enseñan que cada pasión viene o del amor de la gloria. He ahí en qué consiste la semejanza. Acordaos de lo que hemos dicho del campo: si. y semejan a las tinieblas que no subsisten por ellas mismas. 135. después del buen trabajo. conforme a la virtud. y reformar la conducta con la penitencia y las lágrima. sino también: “Haz el bien”. la paciencia. no se siembra una buena semilla. “A nuestra imagen”. sino también hacer el bien. según la palabra: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”. pues yo soy misericordioso”. las hierbas vuelven y. Contra el orgullo. Si después de haber reformado su conducta y hecho penitencia por sus obras pasadas. la caridad. ¿Era un libertino? Ponga fin a sus desórdenes. Por eso el que quiere salvarse. Al crear al hombre.27). No encontrándolo. y muchas otras expresiones similares. ¿Era orgulloso? Cese de ensalzarse. el alma provocó el nacimiento de las pasiones. Todos los Padres. No dice solamente: “Apártate del mal”. Al alejarse de las virtudes por el amor del placer. contra el odio. Entonces se comenzará a sembrar la buena semilla. no se preocupa de realizar acciones buenas y adquirir virtudes. Lo mismo sucede al hombre. sino también por introducir de nuevo las virtudes y restablecerlas en su propio lugar. Dios nos dio las virtudes. Y el estado final de ese hombre es peor que el primero”. El Apóstol dice: “Sed buenos los unos con los otros”. sino también sus causas. debemos sembrar inmediatamente la buena semilla. Como lo he dicho a propósito del campo. contra la ira. 133. al encontrar una buena tierra recientemente trabajada. Y las pasiones no nos son naturales: no tienen ser.

el diablo logra extraviarlo. Dios le quita un momento su protección y lo abandona. que un malvado viene por odio a quemar la cosecha y destruirla completamente. Igualmente el hombre no debe estar sin inquietud aunque haya podido escapar a todos los peligros que hemos enumerado. sea inspirándole pensamientos de infidelidad o de herejía. Ya que puede suceder. estar tranquilo antes de ver el grano bien limpio y guardado en el granero. Amén. por deseo de agradar a los hombres o por otro motivo humano. sea con el orgullo. Dios no abandona tanto al negligente en su negligencia y al orgulloso en su orgullo. no debe estar sin inquietud hasta el último suspiro. crecido y formado el fruto. arar la tierra y sembrar. la lluvia no vuelve en el tiempo deseado. pues. El agricultor ni siquiera puede estar sin inquietud cuando la mies en el campo no sufrió ningún daño y fue preservada hasta la cosecha. habiendo sido piadosos o humildes. Hay que trabajar mucho y estar atento. Ocurre también que después de haber regado y hecho germinar la semilla. después de haber bregado y cosechado su campo. como decíamos a propósito de las langostas. Habiendo trabajado para purificarse de todas las pasiones y habiéndose aplicado para adquirir todas las virtudes. siendo humilde. él se pierde. las langostas. Ocurre. no sea que. Hemos dicho que la semilla. se deja llevar de la negligencia.siembra su campo. de un tiempo a otro. ya que de otra suerte serían inútiles. abandonada. Y este abandono se produce cuando el hombre obra contra su estado: por ejemplo. Lo mismo ocurre para el hombre. Lo que no logró hacerle con la acción. o si. si lo aceptamos y aprobamos. Es así como debemos obrar. Pues puede haberse dado mil trabajos para limpiar. Después de haberse guardado de estos peligros. si. el granizo u otra plaga destruye la cosecha. Porque el grano germinado. cubrámoslo con la humildad y arrojemos en Dios nuestra debilidad. si no vuelve a llover de tiempo en tiempo. Lo mismo ocurre para el alma. se enorgullece. Incluso sucede a veces que. De donde no se puede estar sin alguna inquietud. Eso es pecar contra su estado y de ahí viene el abandono de parte de Dios. como la semilla. a no hacerlo por vanagloria. se lo hace con un solo pensamiento. si no. siendo piadoso. Puesto que un solo pensamiento puede separarnos de Dios. el germen entonces se seca y muere. al ir echando la semilla. Después de enterrarla. tendrá que esperar de la misericordia de Dios la lluvia y el desarrollo de los granos. reduciendo a nada toda su labor. como a quienes caen en la negligencia o el orgullo. para no perder completamente ese pequeño bien. Por eso san Basilio juzga diferentemente la falta del que es piadoso y la falta del negligente. perezca. las aves vendrían a comerla y se perdería. 61 . que después de lo dicho. sea con pretensiones de justicia. para gloria de su santo nombre. si Dios no hace llover sobre la semilla. toda la faena resulta vana. incluso después de haber germinado. se seca y perece. y no sólo reduce a nada todos sus trabajos. sino que además lo aleja de Dios. para crecer. y pedir sin cesar a Dios que nos proteja y nos salve por su bondad. en efecto. No puede. 137. después de todo lo que él hizo. debe contar con la misericordia y la protección de Dios. si hace algún bien. Quien quiera de veras salvarse. suplicándole que mire nuestros esfuerzos. debe cubrirla y hundirla en la tierra. Si. uno debe velar todavía. 136. Si realizamos algún bien. después de haberse desarrollado el grano y haberse formado la espiga. del granizo o de las otras plagas. tiene necesidad de lluvia.

ya que todo le es posible y nada le es imposible. que nos ha sacado de la nada al ser y que por nosotros se hizo hombre y murió. Todo lo que Dios nos hace. Sabiendo también que todo lo que hace lo hace para favorecernos. para no ser sorprendido ni turbado cuando ella llegue. Del amigo se puede decir también: me ama. nuestro Creador. Por tanto. A menudo se propone esta cuestión: Si en las adversidades el sufrimiento nos lleva al pecado. como dice el Apóstol (1 Ts 5. debemos “dar gracias en todas las cosas” a su bondad y no desanimarnos nunca. Incluso es imposible que las cosas se hagan bien si no es precisamente Dios quien las dispone así en su misericordia. nada le es imposible.XIII. que no queremos sufrir 62 . Y donde actúa la Providencia de Dios. y Dios que es misericordioso. 139. sin querer. persuadidos. debe “preparar su alma a la tentación”. por venir de un Amo bienhechor y bueno. Somos nosotros los que no tenemos paciencia. lo hace por bondad y por amor! Respecto de un amigo. quiere mi bien. y que está bien hecho. como dice la Sabiduría (Sb 2.1). como lo dice el Apóstol: “Dios es fiel. como he dicho. debemos recibirlo. no mira con indiferencia la penalidad que nos sobreviene. y en vista de ello dispone todas las cosas hasta las más mínimas. El abad Poemen dijo con razón que la marca del monje aparece en las tentaciones (Poemen 13). de que todo lo que Dios nos hace. no permitirá que seáis tentados más allá de lo que podéis soportar” (1 Co 10. hacerme daño. Dios no permite que seamos probados más allá de nuestras fuerzas. puedo pensar que obra por afecto hacia mí y por mi bien. Pero de Dios no podemos decir eso. Esto mismo tampoco podemos decirlo de Dios. por amor y benevolencia para con nosotros. lo que sucede es necesariamente bueno y útil al alma. aunque nos sea penoso.13). sino recibir los acontecimientos sin turbarnos. con humildad y confianza en Dios. todo está sometido a su voluntad. lo hace para nuestro bien. pero que no tiene necesariamente toda la inteligencia requerida para ocuparse de mis intereses y por tanto que podría quizás. ¡Cuánto más. El hombre que emprende de veras el servicio de Dios. Sabemos que Dios ama a su criatura y quiere su bien. Si alguien tiene un amigo de quien sabe con certeza que le ama. es él mismo el origen de la sabiduría y conoce cómo ordenar las cosas. ya que es la fuente de la sabiduría. HAY QUE SOPORTAR LAS TENTACIONES SIN TURBARSE Y DANDO GRACIAS 138. lo hace por bondad. sabe todo lo que nos es útil.18). ni aflojar ante nada de lo que nos sucede. y nunca creerá que su amigo haya querido hacerle daño. ¿cómo puede pensarse que son para nuestro bien? En la ocurrencia no pecamos más que porque no tenemos resignación y no queremos soportar la más pequeña penalidad ni sufrir la más mínima contrariedad. creyendo que nada se produce sin la Providencia de Dios. con acción de gracias. es bastante inteligente para ocuparse de mis intereses. Todo sucede por un justo juicio. como hemos dicho. respecto de Dios. tiene por cierto que le fue hecho por amor. cuanto le sobrevenga de parte de él. por amor. pero no tiene la posibilidad de ayudarme como desearía. 140. debemos tener esa convicción de que todo lo que nos hace. aunque sea cosa penosa.

si descienden bajo ella. combate e invoca a Dios. no debemos turbarnos por ello. por “Asirios” entienden los pensamientos apasionados que manchan y perturban el espíritu. ya que voluntariamente nos hemos entregado en sus manos.11). Sabiendo esto. sufre él mismo. Ellos respondieron: “No quedaremos en este país. acusar a todos. Si. Si quieren oponerse a la ola. es imposible que no seamos cautivos de los pensamientos apasionados. a obrar según las pasiones. Luego continúan nadando sin dificultad. 141. Incluso cuando una tentación nos asedia. 63 .19). el Profeta se desolaba y decía: “No vayáis a Egipto” (Jr 49. y ellas se irán”. reducidos a la esclavitud. se hunden cuando les llega la ola y se dejan ir bajo ella hasta que haya pasado. será llevado forzosamente a los Asirios para servir allí a Nabucodonosor. tanto más nos abruman y descorazonan.11): y dice: “Él deseó a Egipto y fue llevado forzado a los Asirios” (Os 7. que nos inclina a dar gusto al cuerpo y hace al espíritu más sensual. más bien. en donde no oiremos más el sonido de la trompeta. cuando uno se dejó llevar a cometer sus actos. 142. Iremos a Egipto. en donde no veremos más la guerra. Allí se fueron y sirvieron gustosos a Faraón. cuando la pone en acción? ¿La tienes y te turbas? Tienes las pruebas de ella y dices: “¿Por qué me atormenta?” Soporta. que no soportamos cosa alguna con humildad. Las tentaciones son provechosas para quien las soporta sin turbarse. Es lo que dice el Profeta a propósito de Efraín que “maltrató a su adversario”. a pesar de él. no tendréis salida. y “pisoteó el juicio” (Os 5. haciendo más agobiante para sí la tentación. desgraciados? Humillaos un poco. al contrario. si la resisten. y queremos adquirir la virtud sin trabajo” (Apoft Nau 297). trabajad por el rey de Babilonia y morad en la tierra de vuestros padres”. “Los instrumentos de las pasiones están en ti. Cuando uno se abandona deliberadamente a la voluptuosidad del cuerpo.11). es por ignorancia y por orgullo. sin que podamos librarnos. Por ello las tentaciones nos quebrantan: cuanto más nos esforzamos por evitarlas. Si uno se entretiene a afligirse. objeto de maldiciones y ultrajes”. Curvad los hombros. Quienes tienen que nadar en el mar y saben nadar. lo llenan de imágenes impuras y lo fuerzan. se hunden bajo la ola. de nuevo son empujados y rechazados: así sólo se fatigan y no avanzan. Tan pronto como vuelven a nadar. no tenemos constancia en las obras que emprendemos.13-14). ¿Por qué el apasionado se extraña al ser molestado por una pasión? ¿Por qué se turba por ello. turbarse. Es imposible no sufrir por una pasión. ella los empuja y los rechaza a una buena distancia. Devuélveles lo que tienes de ellas. en donde no pasaremos más hambre” (Jr 49. pero fueron luego llevados por la fuerza a los Asirios y vinieron a ser sus esclavos. es decir su conciencia. Mientras las amemos y nos sirvamos de ellas. Por “instrumentos” entendía las causas de las pasiones. es porque ignoramos nuestros límites. Les predice seguidamente la desgracia que les sobrevendrá si no obedecen a Dios: “Si vais a Egipto. porque Dios está con vosotros para libraros de su mano” (Jr 49.nada. ¿Qué hacéis. Por “Egipto” los Padres entienden el deseo carnal. y resulta que ésta no sólo no le aprovecha. que nos constriñen. Si en ese momento uno se turba. porque no conoce el propio estado y huye del trabajo. necesariamente. decía el abad Sisoés. ella pasará sin molestarles: ellos continuarán nadando mientras quieran y realizarán lo que tienen que hacer. a cometer el pecado. a su pesar. “Si no progresamos. aunque no lo quiera. una nueva ola les llega. dicen los Padres. sino que le daña. a pesar nuestro. como he dicho. Luego los anima diciendo: “No temáis al rey de Babilonia.

es decir no desanimarse ante la prueba de la tentación que sobreviene. El que no es tentado y que ignora el tormento de las pasiones. es ignorancia y orgullo turbarse cuando se está asediado por una pasión. Si. Nabucodonosor. decía. Pero nosotros que cometemos el pecado y fomentamos siempre las pasiones. Al menos. sufrirla como algo debido. Como hemos dicho. pues. Todo esto se aplica a los que combaten. Por eso el Profeta dice: “Porque de su vida depende la salvación”. aunque sus pensamientos le hagan la guerra. al contrario. equivale a decir: “De su vida depende mi salvación”. 145. Estamos todavía abajo. En eso consiste llevar el yugo con humildad y orar por la vida de Nabucodonosor. miserablemente ocupados en hacer ladrillos para Faraón. no sabemos cuando nacen los pensamientos apasionados. nacen los pensamientos apasionados. creer que no se merece ser liberado de esa carga. Primero. está al menos en su propia ciudad. Cuando los pensamientos apasionados broten en el alma. con la mirada fija en la tierra. 144. respondió el discípulo.143. Considerad el encadenamiento de estas palabras. más bien a Dios que me dé paciencia”. Y el profeta dice entonces a los Israelitas: “Orad por la vida de Nabucodonosor. “Los pecadores que brotan como hierba” son los pensamientos apasionados. Padre. y entonces son aniquiladas. le dijo: “Quieres que pida a Dios que te alivie de ese combate? –Si sufro. ni recalcitrar contra ella. luchando aunque sea poco. El Salmo dice también a este propósito: “Aunque los pecadores broten como hierba y se descubran todos los que obran mal. Cuando las pasiones se manifiestan a quienes combaten. si el 64 . Prestad atención a estas palabras. El anciano lo muestra bien al responder al hermano: “Hoy sé que estás en el camino del progreso y que me superas”. porque de su vida depende vuestra salvación” (Ba 1. ni cuando se manifiestan las pasiones para combatirlas. Quien no ha realizado los actos de una pasión. huye del trabajo y busca el placer corporal. Si se humilla ante él y lleva con acción de gracias el yugo de la penosa tentación.8). es humillado y quebrantado en la lucha. pero el sufrimiento de los combates le purifica poco a poco y le retorna al estado natural. Porque la hierba es frágil y sin fuerza.11-12). son aniquiladas por ellos. no lucha tampoco para purificarse. Uno debe más bien reconocer humildemente sus límites y esperar en la oración que Dios tenga misericordia. luego se muestran las pasiones. sino soportarla humildemente. Igualmente. al menos veo en mí el fruto de ello. “para ser aniquiladas para siempre”. ¿quién nos concederá darnos cuenta de nuestra amarga esclavitud. ¿no soy digno de sufrir un poco?” Está escrito también que un discípulo de un gran anciano fue un día tentado de fornicación. hacían ladrillos. El anciano viéndolo sufrir. Los que hacen ladrillos están constantemente curvados. He ahí quienes quieren de veras salvarse. Pide. es libre y tiene a Dios para ayudarle. Tal era el hermano que se afligía y lloraba porque Dios le había quitado la tentación: “Señor. Decir como aquel hermano: “Veo en mí el fruto de mi sufrimiento”. entonces “se descubren todos los que obran mal”. en Egipto. aunque la causa de ella no se perciba por el momento. En efecto. para humillarnos con ello y hacer que nos esforcemos por obtener misericordia? Cuando los hijos de Israel estaban en Egipto al servicio de Faraón. nada puede venir de Dios que no sea razonable y justo. el auxilio de Dios le librará. sino más bien ver prolongar la tentación y hacerse más fuerte. entonces será llevado por fuerza al país de los Asirios para servirles a pesar suyo. serán aniquilados para siempre” (Sal 91. es decir se revelan las pasiones. con la certeza de que. cuando alguien combate para no pecar y lucha incluso contra los pensamientos apasionados que le sobrevienen al espíritu.

conducidos por Moisés. los hijos de Israel abandonaron Egipto y pasaron el mar Rojo. y la ataca con más violencia. ¿Caes de nuevo? Levántate de nuevo. dice el Profeta.4 y 3. dar gracias y pedir sin cesar a Dios con humildad. mientras que los vientos lo hacen secar poco a poco y le devuelven el vigor. éste hizo todavía más pesados sus trabajos y les dijo: “Sois unos perezosos. Ramesés y On. vuestro Dios. “Nos es preciso pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de los Cielos”. Sabiendo esto. cada uno a su manera. ¡holgazanes! Por eso decís: Vamos a ofrecer sacrificios al Señor nuestro Dios”.22). pero dejad aquí vuestras ovejas y bueyes”. Con los ladrillos que habían hecho. en las tribulaciones nos hemos acordado de ti” (Is 26. los condujo primeramente a Mera. Cuando Dios envió a Moisés para hacerles salir de Egipto y librarles de la esclavitud de Faraón. Dios los condujo al lugar de las setenta palmeras y de las doce fuentes de agua. Cuando la mano de Dios se hizo gravosa para Faraón y sus súbditos y él consintió en dejar partir a los hijos de Israel. nuestro Dios. hijos míos. las tentaciones. y a través de las pruebas entrará en el santo reposo. dijo a Moisés: “Id a sacrificar al Señor. consiste en no desanimarse cuando caen. no hay que turbarse ni desanimarse en las tentaciones. figura de los pensamientos del espíritu de los que Faraón quería permanecer dueño. la recogen y la unen a Dios. ¿no se levanta? Y el que se extravía. el descuido y el reposo la debilitan y disipan. tiende la mano a los que son atacados y atormentados por el enemigo. queriendo que fuesen a las setenta palmeras y a las doce fuentes de agua. Luego. así ocurre al alma: el relajamiento. “Señor. Del mismo modo. Al hacer esto. etc…” Otro explica: “La fuerza de quienes quieren adquirir las virtudes. el diablo pisotea su entendimiento. Uno dice: “¿Caíste? levántate. los Padres se inspiraban en las palabras de la sagrada Escritura: “El que cae. Y como la lluvia frecuente hace pudrir el brote todavía tierno y destruye el fruto. No quedará de ellos ni una pezuña”. al contrario. sino ser pacientes. entonces también él la abruma más aún. Cuando. de una u otra forma. Así el alma que cesó de cometer el pecado y atravesó el mar espiritual debe ante todo sufrir el combate y muchas aflicciones. y os curaré las heridas. Nuestros rebaños vendrán con nosotros. Pero Moisés respondió: “No. debes darnos lo necesario para ofrecer sacrificios y holocaustos al Señor. 147. porque el agua era amarga. origen de todos los pecados. Las tribulaciones excitan la misericordia de Dios para con el alma. de Mera. le impide todo pensamiento espiritual y la obliga a considerar y realizar siempre las cosas terrestres. En resumen. dice el Señor” (Jr 8. como los vientos hacen llover. y reafirmar su resolución”. Dios. Como hemos dicho. bajo el peso de las pasiones. 148. Amén.1). sea mediante la palabra. que es Heliópolis: es decir el amor del placer. Asimismo otros textos semejantes. el amor del dinero y el amor de la gloria. que tenga piedad de nuestra debilidad y que nos proteja contra toda tentación para gloria suya.alma sirve al diablo y comete el pecado. esperando así hacer volver a los hijos de Israel. cuando el diablo ve que Dios se inclina sobre un alma para ejercer en ella su misericordia y aliviarla de sus pasiones. 146. 65 . ¿no retorna? Volveos a mí. sea por medio de sus siervos. los Padres confortan al hombre con sus enseñanzas y no le dejan ser presa del espanto. los hijos de Israel construyeron luego para Faraón tres ciudades fortificadas: Pitón. y el pueblo se desesperó al no encontrar qué beber.

pues uno estaría al descubierto de todos los demás lados. con una piedra de compasión. y que. Por lo demás. ¿cómo podría decirse que construyeron tales casas por haber temido a Dios. descuidando los otros. es decir la fe. porque la mala estación es una gran miseria para quien no tiene albergue. y así lo demás… Sobre todo ha de prestar atención a la constancia y al ánimo. sino que. debe construirla de cada lado y asegurarla de todos los costados. Ved cómo: primero. Así ocurre con el alma. Tengamos también nosotros el temor de Dios. Por tanto. ¿Se trata de casas materiales? Pero. Y así para cada virtud que se presente. trabando los muros entre sí e impidiéndoles que se inclinen y se separen. Vigilémonos. Luego. sin el apoyo de los otros muros.29)? No se trata. ¿Tiene que practicar la templanza? Ponga una piedra de templanza. Semejan a un hombre que construiría un muro solo y lo levantaría tanto como le sería posible. una piedra de abnegación de la voluntad. sino que perdería su trabajo y todos los gastos serían vanos. y ellos no se preocupan por ello y se imaginan poseer algo grandioso. de relámpagos y de truenos. ya que el alma sin ánimos no 66 . y construyamos casas. ya que se halla solo. pues. hicieron casas”. debe poner los cimientos. sino de la casa del alma. El que quiere construir una casa. y elevarlo de esa manera todo alrededor. hermanos. las otras pasiones les engañan y los oprimen. que se construye mediante la observancia de los mandamientos de Dios. Tal vez se destacan en esa virtud y. Sin embargo. cuando. que son las piedras angulares: ésas son las que dan solidez a la construcción. no son molestados por la pasión opuesta. no se puede hacer un albergue con un solo muro. ¿Cómo se edifica la casa del alma? Podemos aprenderlo exactamente en conformidad con la casa material. LA EDIFICACIÓN Y LA ARMONÍA DE LAS VIRTUDES EN EL ALMA 149. de una casa material. Uno no debe descuidar ningún elemento de su edificio. una piedra de mansedumbre. para encontrar en ellas abrigo durante la mala estación. sin darse cuenta de que la primera ráfaga de viento lo tiraría por tierra. debe poner una piedra en su edificio. pensaría haber hecho una gran cosa. consecuentemente. descuidando las otras”. ¿Tiene la ocasión de obedecer? Ponga una piedra de obediencia. debe levantar sus cuatro costados y no limitarse a uno solo. de lo contrario. quien quiere construir una casa para abrigarse en ella. se nos enseña que es ventajoso por temor de Dios abandonar incluso las casas que poseemos (Mt 19. ¿Un hermano se irrita contra él? Ponga una piedra de paciencia. 151. que se agarran a una sola virtud. ha de asegurarla de todos sus lados. Con esta palabra la Escritura nos enseña que el temor de Dios dispone al alma a guardar los mandamientos y que por ellos se edifica la casa del alma. 150. es imposible agradar a Dios” (Hb 11. pues. Es lo que dijo el abad Juan: “Deseo que el hombre tome un poco de cada virtud y no haga como algunos. dice el Apóstol.XIV. considerando su altura. Porque “sin la fe. sobre los cimientos. en caso de lluvia. al contrario. La Escritura dice de las comadronas que dejaban vivir los bebés varones de los Israelitas: “Por haber temido a Dios. Sin ellas no es posible perfeccionar ninguna virtud. se encastillan en ella y no ejercitan más que ésa. no se ha de obrar así. sino hacer que se levante de manera igual y armoniosa. debe construir un edificio bien proporcionado.6). no lograría nada.

¿Cuál es la balaustrada? Está escrito en la Ley: “Cuando construyáis una casa y le pongáis un techo en forma de terraza. porque cree que hace un acto de virtud.8). es tenerse por nada e indigno de ser contado entre los hombres. El que hace una metania con ciencia. Otro practica el silencio. 2). se desunirían y caería la casa. La casa debe también tener lo que se llama armadura: se trata de la discreción que consolida la casa. Por tanto. hay que hacerlo humildemente. ¿No le falta nada? Sí. En esto consiste hacer una metania con ciencia. si se hace algún bien. Por eso dijo el Señor: “Salvaréis vuestras almas mediante vuestra constancia” (Lc 21. El techo es la caridad. progresando por medio de ella. como cada piedra está puesta sobre el mortero. Si no. como no lo hace con ciencia. porque si pusiera las piedras unas sobre otras sin mortero. Hemos omitido una cosa. pero. Por ejemplo. al par que le da buena apariencia. lo rodearéis con una balaustrada. corona y guardiana de todas las virtudes. la balaustrada.19). Tú guardas silencio y haces una metania: has puesto una piedra. No tener demasiado alta opinión de sí con ciencia. Después. se persuade realmente que cometió una falta. Os lo digo siempre: “Cuanto más uno se acerca a Dios. y quitas dos. así la perfección de la virtud tiene todavía necesidad de la humildad y es. como dijo el Geronticón: “Como no puede construirse un navío sin clavos. que es el acabamiento de las virtudes como el techo es el acabamiento de la casa (Col 3. como dicen los Padres. Ved la casa concluida. Acontece incluso que se pone una y se quitan dos. es decir de la perfección de las virtudes. He ahí: habías puesto una piedra. según hemos dicho. tú no eres un hombre y ¿te presentas entre los hombres?” 67 . sin lograr terminar su obra.tiene tampoco constancia. Después del techo. No sólo no le dije nada. pierde su trabajo y queda en la incoherencia. como los santos llegan naturalmente a la humildad. tiene el techo y. ¿Quiénes son los niños pequeños de los que dice la Ley: “para que no caigan del techo”? Son los pensamientos que nacen en el alma: hay que guardarlos mediante la humildad para que no caigan del techo. hay la balaustrada de la terraza. También se puede hacer una metania con el deseo de ser alabado. Del mismo modo que cada virtud debe estar acompañada de la humildad. Una virtud sin humildad no es virtud. tanto más se da cuenta de que es pecador” (Apof Matoés. En resumen. Tiene su armadura. Quien se calla con ciencia se juzga indigno de hablar.14). La balaustrada es la humildad. como el abad Moisés que se decía a sí mismo: “Sucio negro. pues no obra con ciencia. Todavía otro no tiene demasiado alta opinión de sí mismo y cree hacer una cosa grandiosa al humillarse: no se da cuenta de que no hace nada. Uno puede entregarse al trabajo de las virtudes. un día caerá por tierra. hallándose la humildad unida a la vanagloria. Él no hace nada en absoluto. y ése es el silencio practicado con ciencia. al estar mal construida. El mortero es la humildad. pues está hecho de la tierra. para conservarlo con la humildad. y sin constancia nadie puede hacer bien cosa alguna. la casa está terminada. une las piedras entre sí y robustece la construcción. para que vuestros hijos pequeños no caigan del techo” (Dt 22. El constructor debe todavía colocar cada piedra con mortero. pero no con ciencia. está convencido de haber sido la causa del mal. sino que le hice una metania”. se coloca una piedra y se la quita. ¿Cuál? Que el constructor sea hábil. la construcción. en fin. 152. Se pone y se quita una piedra. que todos pisan. El constructor hábil es el que obra “con ciencia”. así es imposible salvarse sin humildad”. vas a decir a otro hermano: “Fulano me ultrajó. me dijo esto y esto. un hermano te dice una palabra desagradable o hiriente.

juzgando al prójimo.153. etc… En una palabra. Conocí a un hermano atormentado por un deseo vergonzoso. Una comparación: Supón dos escaleras. Entonces. el que cuida un enfermo con ciencia. poniendo la confianza en Dios. Así dice la Escritura: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. y eso es “amar a su prójimo como a sí mismo”: Si buscamos. no lo desprecies. puede sobrevenir una prueba del exterior. testimoniándole compasión. buscad y 68 . Examinemos la virtud que queráis. capaz de construir sólidamente su casa. escalón tras escalón. se ha de practicar cada virtud de modo a adquirirla y trasformarla en costumbre. como hemos dicho. Por eso se atreve a despreciar a su hermano. No mires lo alejado que estás de esta virtud y no te pongas a temer y decir: “¿Cómo puedo amar al prójimo como a mí mismo? ¿Cómo puedo preocuparme de sus penas como de las mías. El que se mortifica con ciencia. lo soporta sin turbarse. con la ayuda de Dios. porque no la cumplía con ciencia. Muéstrale tu deseo y tu buena voluntad. respondió: “Nada extingue esas pasiones como la misericordia”. confortando a tu hermano con una palabra. Si tiene esa intención. puede incluso impacientarse contra él el enfermo. y verás cómo te concederá el auxilio necesario para tener éxito. Pues es ayudando a tu prójimo como llegarás también a querer su aprovechamiento y su ventaja como para ti. no lo hieras. llegarás. Esto sería hablar como hombre que no espera el auxilio de Dios o que falta de interés por hacer el más mínimo bien. la otra descendiendo a los infiernos. y que fue liberado de él por haber cuidado con ciencia a un enfermo que padecía de disentería. El que con la ayuda de Dios quiere llegar al estado de perfección. ni Dios te lo pide. una levantada hacia el cielo. atento a su objetivo y sabiendo que el enfermo le hace más bien a él que él al enfermo. y si pedimos a Dios. corre el riesgo de hacer caer el muro entero. 154. pero con miras a la recompensa. y veréis que el éxito depende de nosotros si queremos. no ha de decir: “Las virtudes son elevadas. lo hace para adquirir compasión y entrañas de misericordia. creyéndose él ser algo. dándole una cosa que él necesita. es aliviado de las pasiones y de las tentaciones. Otro ejemplo: Uno cuida un enfermo. se es un buen y hábil constructor. Ése no obra tampoco con ciencia. él nos iluminará. no puedo alcanzarlas”. Envagro cuenta también que un hermano perturbado por sueños nocturnos. Y así. No vayas a decir: “¿Cómo podré volar de la tierra y encontrarme al primer impulso en la cima de la escalera?” Eso no es posible. sino que. Pero al menos ten cuidado de no descender: no hagas mal al prójimo. Al hermano que le preguntaba la razón de ello. El que se libra a la ascesis por vanagloria. Comienza siempre por obrar. sino que lo hace por mortificación y espera obtener la templanza y mediante ésta alcanzar la humildad. “el camino de la humildad son los trabajos corporales realizados con ciencia”. no hables mal de él. encontraremos. o imaginándose que practica la virtud. fue liberado de ellos por un gran anciano que le prescribió el cuidado de los enfermos junto con el ayuno. sobre todo las que están ocultas en su corazón y que yo no las veo ni conozco como las mías?” No fomentes tales pensamientos y no imagines que la virtud es sobremanera difícil. no se tiene por virtuoso y no quiere que le alaben como asceta. no lo hace tampoco con ciencia. Al contrario. Luego comienza a hacer algún bien. Si le sobreviene algo desagradable. Creedme: quien cuida a un enfermo con ciencia. Tú estás en la tierra entre esas dos escaleras. El Señor dice en el Evangelio: “Pedid y se os dará. No sólo pone una piedra y quita dos. renuncia al punto a su buena obra y no la puede realizar. Porque según los Padres. a la cumbre de la escalera. no lo ultrajes.

sea por su voluntad. la recoge y la educa por ser huérfana. sino también buscar y practicar. el Señor. un hombre que encuentra una huérfana pobre y bonita. no lo tratemos con misericordia”. no sólo pedir. sea por la permisión de Dios. ¿Qué se ha de entender por “lo que le es agradable”? Incluso cumpliendo una buena acción. enfermedades. Y si Dios permite que un hermano esté afligido y caiga enfermo. o tomar las hachas y demolerla. “lo que es perfecto” es la limosna hecha no con parsimonia. ¿Qué quería decir con esto? Todo sucede. primero prepara todo lo que le es necesario. Debemos. Y también: “No hay mal en la ciudad que el Señor no lo haya hecho” (Am 3. es lo que se dice “estar presto”. ni que concurramos con ellos. sino por su permisión: él permite que nos sean infligidos para nuestro provecho. Dios no quiere que los queramos. prepara todo hasta la aguja más pequeña y el hilo más insignificante. “Lo que es agradable a Dios” es la limosna hecha. “Llamad” significa cumplir los mandamientos. ni lentitud ni frialdad. enteramente dispuestos para cumplir la voluntad de Dios con ciencia. como lo quiere él y según su voluntad. llamad. ¿Qué quiere decir esto? Si alguien quiere construir un barco. a lo que es según su buena voluntad. no quiere que cooperemos con su voluntad cuando ésta es de esa manera. Tener así preparado todo lo necesario para una cosa. pues. Estos males no llegan en virtud de la buena voluntad de Dios. como he dicho. lo que le es agradable. Desea que seamos buenos cuando no quiere que queramos lo que él hace. 155. hasta los más pequeños trozos de madera. para que imploremos con la oración. hago la luz y creo las tinieblas” (Is 45. pero no “lo que le es agradable”. no quiere por ello que nosotros vayamos a afligirle o que digamos: “Ya que es la voluntad de Dios que este hermano esté enfermo. Hacer cada día ese examen es poner en práctica el “buscad y hallaréis”. esforzándonos por estar “dispuestos para toda obra buena”. Por ejemplo. lo que es perfecto”. Es así como se hace según dice el Apóstol. y se os abrirá”. guerras.17). es decir las pruebas que sobrevienen para nuestra corrección. Me explico. Eso es obrar con ciencia. En fin. He ahí “lo que es agradable a Dios”. Dice: “Pedid”. ser complaciente. Por tanto. porque se llama con las manos y las manos significan la práctica. Estemos nosotros también “prestos para toda obra buena”. lo que debemos hacer para adquirirla. sino con todo lo que se puede y de todo corazón. Entonces.7). etc… Eso es “el bien que Dios quiere”. a causa de nuestra malicia: hambre. Dios no quiere eso. no con un pensamiento humano. no se hace necesariamente lo que es agradable a Dios. Por ejemplo.6). Eso es lo que Dios quiere y es una cosa buena. Es dar como si se sintiese uno mismo obligado. si una mujer quiere montar un bastidor. como dijo el Profeta: “Yo. “el bien que Dios quiere. O bien. lo que ella nos aporta. sequía. lo que es perfecto”. ¿a qué quiere que apliquemos la voluntad? Al bien que él quiere. incluso la pez y la estopa. si la voluntad de Dios permite la destrucción de una ciudad. por eso no quiere que vayamos a ponerle fuego e incendiarla. Por “mal” él comprende todas las desgracias. peste. Encantado por su belleza. examinando cómo obtener la virtud. dar la limosna. lo que le es agradable. El Apóstol dijo: “El bien que Dios quiere.hallaréis. sino a causa del bien mismo y por compasión. He ahí “lo que es perfecto”. como dice el Apóstol (2 Tm 3. “Buscad”. es decir todo lo que es objeto de un precepto: amarse los unos a los otros. 69 .

es propia de Dios. ¿No tienes ni siquiera las dos piececitas? Al menos tienes fuerza y puedes ejercer la misericordia cuidando a tu hermano enfermo. Dios no rechaza a nadie y da a cada uno lo que él quiere. ¿Tú diste la limosna para que tu campo sea bendecido? Dios lo ha bendecido. ¿Tú diste la limosna buscando el honor? Dios te concedió el honor. con él la caridad de palabra y escucha al que dice: “Una palabra es un bien superior a una dádiva” (Si 18. otro todavía. ya que el objetivo que se proponían no era el provecho del alma. Recuerdo habéroslas dicho. 157. hay que tener siempre fijos los ojos en ese objetivo y dar limosna con ciencia. y Dios salva su navío.156. Otro da la limosna para recibir una recompensa. ¿Tú diste la limosna pensando en tus hijos? Dios los guardó. lo hacemos en vista de la recompensa. aquel. Nadie puede decir: “Soy pobre y no tengo con qué dar limosna”. Ejercita. Porque es esa virtud la que imita de un modo especial a Dios. como es pobre vuestro Padre celestial”. y Dios los protege. sino: “Sed misericordiosos. Otro da la limosna para ser preservado del castigo venidero. Obra según Dios. sino porque quiere servirle. Él igualmente da la limosna para ser preservado del castigo y Dios le preserva. Como dice san Basilio. 158. sino porque teme ser castigado. porque está todavía en la condición servil: el esclavo no hace gustosamente la voluntad de su amo.16). pero no como Dios quiere. da dos piececitas. Es así cómo debemos dar la limosna: mirando al bien en sí mismo. Éste obra por su alma.8). tener piedad de él y soportarle durante su cólera. pero no es tampoco como Dios quiere. O bien. ¿qué te debe Dios? Te dio el salario por el que tú actuaste. Ésa es la limosna hecha con ciencia y es así como nos hallaremos en la disposición de hijos. Si tampoco puedes hacer esto. hay tres disposiciones con las que podemos obrar el bien. Se debe conocer el bien de la limosna y su virtud. Existe una gran variedad de motivos en la práctica de la limosna: éste la hace para que su campo sea bendecido. Como decíamos. y Dios bendice su campo. Pero todos esos han recibido su recompensa. para ser honrado. en fin. Porque el hijo no hace la voluntad de su padre por temor. Dios las recibirá de ti más gustoso que los dones de los ricos. según la palabra del Profeta: “El rescate del hombre es su propia riqueza” (Pr 13. otro. honrarle y contentarlo. Tampoco: “Sed pobres. como es misericordioso vuestro Padre celestial”. no han reservado nada ante Dios. 70 . Eso está mejor. por la salvación de su navío. como la viuda. por sus hijos. dando como si nosotros recibiésemos. con tal que no dañe a su alma. como decíamos. ni con el deseo de recibir de él una remuneración. favoreciendo a los otros como si fuéramos los favorecidos. y estamos en el estado de esclavitud. Como el mercenario que no cumple la voluntad de su amo más que para ganar su salario. te es posible dirigir a tu hermano una palabra de aliento. Y en otra parte: “Redime tus pecados con limosnas” (Dn 4. tu puedes. Por tanto. y estamos en la disposición del mercenario. pues. teniendo compasión los unos de los otros como nuestros propios miembros. cuando tu hermano está irritado contra ti. y Dios le procura el honor. O bien. El Señor mismo dijo: “Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso” (Lc 6. él no se halla todavía en la disposición propia del hijo.24). que es grande y tiene incluso el poder de quitar los pecados. O. y entonces estamos en la disposición del hijo. Supongamos que incluso no puedes dar la limosna de una palabra. Él no dijo: “Ayunad como ayuna vuestro Padre celestial”. Porque si no puedes dar como los ricos que echaban sus dones en el tesoro. lo hacemos por razón del bien mismo. lo obramos por temor del castigo.36). él también obra por una remuneración.

hemos dicho. ya que está dicho: “Perdonad y se os perdonará”. de perdonarnos los pecados los unos a los otros. perdonándole las faltas que cometió contra ti. Que el Dios de bondad nos conceda comprender. ¿qué mayor misericordia que ésa? Como el alma es más preciosa que el cuerpo. y practicar lo que comprendemos para que estas palabras no nos sirvan de condenación en el día del juicio. También puedes. Dios nos dio el poder. arrancándosela al enemigo. como lo hemos explicado a propósito de cada virtud. nadie puede decir: “No tengo la posibilidad de practicar la misericordia”. A él sea la gloria por los siglos. con tal que tenga cuidado de realizar con ciencia el bien que hace. El que obra con ciencia. si queremos. tener misericordia de él y perdonarle la falta. lo haces respecto a su alma. 71 . si tu hermano pecó contra ti. Cada uno puede hacerlo según sus medios y su condición. así la misericordia respecto al alma es superior a la misericordia respecto al cuerpo. puedes guardar silencio y ejercer la misericordia respecto a su alma. y. es constructor experimentado y hábil que construye sólidamente su casa. Por tanto.viéndolo atormentado por el enemigo común. Amén. No pudiendo ejercer la misericordia para con el cuerpo de tu hermano. Así ejerces la caridad para con el alma de tu hermano. para obtener tú mismo perdón de parte de Dios. y de él dice el Evangelio: “El hombre sensato construye su casa sobre roca” y nada puede tambalearla. Y. en lugar de decirle una palabra que le excite todavía más.

sin tener en cuenta el ayuno privilegiado del Sábado Santo que es sagrado entre todos y el único ayuno de un sábado en el año. ni sobrecargarse con un exceso de alimento o de bebidas. seis. Hay dos clases de gula. Quien quiera ser purificado de los pecados de todo el año gracias a esos días. Es lo que se llama la “laimargia” o “golosina”. y. Pero las siete semanas. no doblamos las rodillas en la iglesia durante todo el tiempo pascual. 161. si se les resta los sábados y los domingos. Habiendo hecho el cálculo. Otro está tentado por la cantidad. Ellos no asignaron para el ayuno más que siete semanas. pero desea manjares sabrosos. para ser también nosotros benditos en nuestras obras y expiar cada año las faltas de todo el año. celebrando con Dios toda la cincuentena de la santa Pascua. eran benditos en todas sus obras. santificaron para nosotros. dicho de otra manera. no 72 . como se ha dicho. que es “la resurrección del alma”. ocupándose cuidadosamente de su alma con vigilancia y humildad. que lo sabían. es el diezmo de todo el año que los santos Apóstoles consagraron a la penitencia. se acerca con pureza al santo día de la resurrección y. como hombre. Hermanos. Al hacerlo. para procurar a nuestras almas un auxilio bienhechor. hacen treinta y cinco días. saboreándolo más y más.XV. porque si. dichoso el que en esos días santos se guarda bien y como conviene. está tan dominado por el placer que lo guarda largo tiempo en la boca. la indiscreción en los alimentos engendra todo mal en el hombre. Debe también tener cuidado de no romper el ayuno sin una gran necesidad. él se purifique de los pecados de todo el año. y haciendo penitencia durante ese tiempo. medio día: lo cual hace treinta y seis días y medio. Uno puede estar tentado por la delicadeza de la comida: no quiere comer mucho. Dios dio precisamente esos santos días para que. sin los sábados y los domingos. porque. para hacerlo notar. la décima parte de sesenta. se obtienen treinta y seis días y medio. LOS SANTOS AYUNOS 159. se pusieron de acuerdo para añadir otra semana. permanece en el gozo y la alegría espiritual. que es exactamente la décima parte de los trescientos sesenta y cinco días del año. de antemano. luego. las siete semanas de ayuno. debe ante todo guardarse de la indiscreción en la comida. como decíamos. para purificar las faltas del año entero. Cuando un goloso come un alimento que le agrada. a saber la ofrenda del diezmo de los días mismos de nuestra vida. su consagración a Dios. Los santos Apóstoles. Porque las ocho semanas son cuarenta días. y no lo traga más que a disgusto por razón de la concupiscencia que siente. participa a los santos Misterios sin incurrir en condenación. ejercitar y disponer a los que van a entregarse a la penalidad del ayuno y para honrar los ayunos con la cifra de la santa Cuarentena que nuestro Señor pasó ayunando. Dios había prescrito a los hijos de Israel ofrecer cada año el diezmo de todos sus bienes. Por así decir. La décima parte de trescientos es treinta. según los Padres. decidieron trasmitirnos ese precepto bajo una forma más excelente y más elevada. hecho un hombre nuevo por la penitencia de esos santos ayunos. 160. Entonces su alma es aliviada de su carga. y no rebuscar manjares agradables. y la décima parte de cinco. de los trescientos sesenta y cinco días del año. Fueron los Padres los que. En la Ley. Añadiendo el ayuno del Sábado Santo y la mitad (de un día) constituida por la noche gloriosa y luminosa. a la vez para. hubiera pecado por debilidad o por negligencia.

de la cólera. no fijándose en una persona faltando a la modestia. Igualmente en el uso de la comida. Es lo que se llama la “gastrimargia” o “glotonería”. guardando íntegros sus tesoros. continuaron ganando otros medios de los que pueden deshacerse en el momento de la enfermedad o de la vejez. son como hombres que han adquirido una bolsa y no han cesado de trabajar y de meter en ella dinero. Sean buenos o malos. indignos incluso de la vida monástica. no tiene más deseo que comer. la disminuye. sino de la pasión. De esa manera. habiéndose fijado una ración diaria. le dije. ni simplemente pensar que el bienestar es inofensivo para el alma. “Margainein” significa entre los autores paganos “estar fuera de sí”. Come por necesidad el que. aunque comamos por necesidad. es decir “locura del vientre”. es decir “locura de la boca”. es la intención la que hace la diferencia: en el primer caso. Así estos ancianos no cesaron de trabajar y de reunir tesoros. y son pecado si se les tolera. Si. Cuando sobreviene a alguien esta enfermedad y esta locura de querer llenar el vientre. es una misma acción la de comer por necesidad y la de comer por placer. uno no debe prestar atención a eso. ni siquiera hemos ganado la bolsa. Del mismo modo. Cuando se trata solamente del placer de la boca. Hemos hablado sobre la templanza en la comida. al contrario. presta atención. hay que practicar el ayuno de los ojos. se le llama “laimargia”. Voy a deciros la razón de esos nombres. Pero no debemos limitarnos a vigilar nuestro régimen alimenticio. 163. Sean los que sean los manjares. 162. El alimento además hay que tomarlo dando gracias. sin duda a causa de una necesidad o de una urgencia. si.desea manjares agradables y no se preocupa de su sabor. debemos considerarnos indignos de todo alivio. porque ellos no proceden de una necesidad del cuerpo. de las injurias. como dice san 73 . no por placer. El que quiere purificarse de sus pecados. cuando algunos. En el uso legítimo del matrimonio y en la fornicación el acto es el mismo. lejos de producir pesadez. evitando la parrhesia en la vista. y el insensato es llamado “margos”. ni buscar él mismo el bienestar. Pero nosotros. sino con el objetivo de mantener las fuerzas del cuerpo. guardando lo contenido en la bolsa. evitar los desórdenes. Practicando así un ayuno agradable a Dios. Hay también que prohibir a las manos y a los pies toda mala acción. 164. no mirando las vanidades. no mantiene su cuerpo y debe ser ligeramente aumentada. Encontré al hermano encargado de servirle comiendo con él y le dije aparte: “Hermano. Y así. son objeto de cuidados particulares. se da cuenta de que hay que reducir algo. Cuando yo estaba en el monasterio (del abad Seridos). de la mentira. pero el pecado está en la intención. Estos ancianos que tú ves comer y que tienen aparentemente algo de alivio. juzgándose en el corazón ser indigno de tal socorro. iba a ver un día a uno de los ancianos (allí había muchos muy ancianos). se unen para tener hijos. su único deseo es llenar el vientre. para tener con que pagar en caso de necesidad. Hay que evitar igualmente todo otro pecado y ayunar también con la lengua como en la comida. y en el segundo para satisfacer la voluptuosidad. y tomar con temor lo necesario. continuaron a trabajar y han reunido todavía miles de otras monedas. debe con toda circunspección. ¿cómo vamos a hacer dispendios?” Por eso. en una palabra de toda falta cometida con la lengua. no será para nosotros un motivo de condenación. absteniéndonos de la maledicencia. hasta que estuvo llena. valora justamente su necesidad y se acomoda luego a lo que se fijó. de las charlas. Después de haberla sellado. él añade un pequeño suplemento. Después de haberlos sellado. por la pesadez que ella le causa. se la llama “gastrimargia”. esa ración.

se convierta por el Verbo de Dios y se someta a su divinidad. y para que nos hallemos arbolando sus emblemas de victoria. La palma es símbolo de la victoria. “Sentado en un asno”. Primero saldremos al encuentro de nuestro Señor y lo acogeremos con palmas y ramos de olivo. pidiéndoselo. para que el alma hecha estúpida y semejante a los animales sin razón. gracias a las oraciones de todos los santos. cuando. nos aproximaremos del santo día de la Resurrección. pidiendo a gritos misericordia y socorro. renovados. para acogerlo como vencedor.Basilio. y con ramos de olivo implorando su misericordia. como al encuentro de un vencedor. Por tanto. absteniéndonos de todo mal que se comete con cada uno de los sentidos. todos los suyos van a su encuentro con palmas. en honor no sólo de la victoria que él obtuvo por nosotros. Y. Por otra parte. lleva ramas de olivo. para que. como ya hemos dicho. 165. sentado en un asno. porque el olivo es símbolo de la misericordia. como él venció por nosotros.21). seamos también nosotros victoriosos por su medio. cuando alguien sufre una injusticia y quiere recurrir a quien puede vengarla. purificados y dignos de participar en los santos Misterios. ¿qué significa “ir al encuentro con palmas y ramos de olivo”? Cuando alguien fue a guerrear contra su enemigo y vuelve victorioso. 74 . ya que él venció al enemigo por nosotros. ¿qué quiere decir? El Señor se sienta en un asno. como dice el Profeta (Sal 48. sino también de la que habremos obtenido nosotros por su medio. haga su entrada en la ciudad santa. Amén. iremos también nosotros al encuentro de Cristo nuestro Señor con palmas.

según la expresión de Envagro: “La Pascua del Señor es la salida del mal”. sino que vuestro espíritu se ponga de acuerdo con el sentido de las palabras. Y en Isaías: “¿Qué me importa la multitud de vuestros sacrificios? Dice el Señor…” (Is 1. Cuando pasa del pecado a la virtud. etc… San Gregorio nos exhorta a hacer como ellos una fiesta al Señor.XVI. De manera semejante dice el Apóstol: “Ofreced vuestros cuerpos como víctima viviente. 168. holocaustos. que Cristo no quiere. día de fiesta resplandeciente. 167. que murió por nosotros y que resucitó.” En otro tiempo en las fiestas o asambleas. el día de la Pascua de Cristo. EXPLICACIÓN DE ALGUNAS PALABRAS DE SAN GREGORIO CANTADAS POR PASCUA 166. según la palabra: Maldito quien pende del madero. día de la Resurrección de Cristo. del pecado. realiza el “pasaje” en honor del Señor. es decir. ya que está escrito: “No has querido sacrificios ni ofrendas de animales.13) y para “hacer de nosotros hijos”. nuestra Pascua. según la Ley: sacrificios. nos invita a ello diciendo: “Es el día de la Resurrección. hagamos de nosotros mismos una ofrenda. ¿Qué acabamos de cantar? “Es el día de la Resurrección. Pero para agradar a Cristo. Sal 39. qué sacrificio debemos ofrecerle en este día de la Resurrección.7). el “pasaje”. ¿Qué es la Pascua de Cristo? Los hijos de Israel realizaron la Pascua. es el día de la divina asamblea. debemos por nuestra parte ofrecerle un don que le agrade.” Dicho de otra manera. ¿Cómo debemos ofrecer a Dios nuestros cuerpos como víctima viviente y santa? Al no 75 . Traigamos también nosotros dones al Señor. ofrezcamos sacrificios y holocaustos. es el día de la fiesta santa. que clavó el pecado a la cruz. cuando salieron de Egipto. agradable a Dios: ése es el culto que la razón os pide”. ofrendas de primicias. no de bestias irracionales. Gustoso os diría algunas palabras sobre las estrofas que cantamos para que no estéis distraídos con la melodía. santa. Hoy es la Pascua del Señor. para rescatarnos de la maldición de la Ley” (Ga 3.7). para quitar el pecado del mundo.11). ya que no quiere sacrificios de animales irracionales? San Gregorio también nos lo enseña. los hijos de Israel presentaban dones al Señor. y no has aceptado holocaustos de terneros y de corderos” (Hb 10. fue inmolado por nosotros” (1 Co 5. como dice el Apóstol: “Cristo. porque después de haber dicho: “Es el día de la Resurrección” añade: “Hagamos de nosotros mismos una ofrenda”. es la que realiza el alma que sale del Egipto espiritual. y ahora la Pascua que nos manda celebrar san Gregorio.5-6. Puesto que el Cordero de Dios fue inmolado por nosotros. ¿qué don. y puesto que “se hizo por nosotros maldición.

los habría también despreciado. ¿cómo se ofrecieron? No viviendo para sí mismos. A este propósito dice el Apóstol: “Los que son de Cristo Jesús. haciéndolo su rey. es decir. han crucificado la carne con sus pasiones y sus concupiscencias”. y sometiéndose a los mandamientos divinos. y no sólo la más preciosa.3). Y. 170. sacrifiquémonos. Sí. es Cristo quien vive en mí”. a la codicia de los ojos y al orgullo de la vida” (1 Jn 2. como dice David: “Por ti. ¿Qué había abandonado? Él no tenía ni bienes. crucificando el mundo en ellos mismos y crucificándose al mundo. He ahí cómo los santos se ofrecieron. “Que aparezca la tierra”. el hombre es “para Dios la más preciosa”. renunciando a su voluntad por el mandamiento y el amor de Dios y del prójimo. y viviendo sólo para Cristo y sus mandamientos. también nosotros “Hagamos de nosotros mismos una ofrenda”. renunciando a “la codicia de la carne. el hombre es la más preciosa. ni dinero. a toda su voluntad. “He aquí que hemos abandonado todo y te hemos seguido”. Pero él renunció. lo hizo y lo modeló con sus propias manos. por él que murió por nosotros.16). démonos muerte todo el día. y aún en mal estado. decía san Pedro. tomando su cruz. mientras que los santos que se ofrecen ellos mismos a Dios. en verdad.16). como ovejas del matadero” (Sal 43. tomando la cruz y siguiendo a Cristo. a toda la codicia de este mundo. como todos los santos. ordenó para su servicio y para su bien todas las otras criaturas.5).hacer más “los dictados de la carne y de nuestra imaginación” (Ef 2. mortificando en sí mismos toda codicia y toda voluntad propia. se sacrifican viviendo cada día. ¿cómo se dieron muerte los santos? “No amando al mundo ni lo que es del mundo”. siguió a Cristo. al amor del placer. Del mismo modo. y aquello existió. Y también: “Dios creó al 76 . Esa víctima se dice que es “viviente. He ahí cómo los santos se dieron muerte. Eso es lo que dice san Gregorio: “Hagamos de nosotros mismos una ofrenda”. es decir. sino “vivir según el espíritu. “Que se presenten las aguas”. por Cristo nuestro Dios. Pero. Pero el hombre. y es evidente que si tuviera riquezas o bienes superfluos. ni riquezas. sino (prosigue san Gregorio) “la más próxima”. Luego. Y. ya que dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”. como nos exhorta san Gregorio. según esta palabra: “No soy yo ya quien vivo. y apareció. Dios lo volvió a ella con la sangre de su propio Hijo. Las otras el Creador las hizo existir con una palabra: “Que exista esto”. No poseía más que su red. santa y agradable a Dios”. de todas las criaturas visibles. 169. como lo dice. Él quiere que seamos “La cosa más preciosa para Dios”. somos entregados a la muerte. y le proporcionó el goce de las delicias del Paraíso. En esto consiste el “mortificar los miembros terrestres” (Col 3.15). dicen las Cartas católicas (1 Jn 2. Así de todas las criaturas visibles. etc. sin realizar los deseos carnales” (Ga 5. nota san Juan Crisóstomo. al amor del dinero y a la vanagloria. cuando por su propia falta el hombre cayó de aquella condición. cosa todavía más admirable.22). ni oro. ¿Por qué se la llama “víctima viviente” Porque el animal destinado al sacrificio es degollado y muere en ese instante.

es muy exacto lo que san Gregorio dijo del hombre: que es “para Dios la cosa más preciosa y la más próxima”. Hagamos pura y preciosa nuestra imagen. tal cual la hemos recibido. Por tanto. No ignoremos los dones magníficos que nos vinieron de Dios por sola su bondad. De esa belleza David decía en su oración: “Señor. “Honremos el arquetipo”. 171. al verse en el retrato una perfecta semejanza. Al contrario.1). Sepamos que hemos sido hechos a la imagen de Dios. pues.1). Nosotros también evitemos deshonrar a nuestro arquetipo. se hizo hombre por nosotros y aceptó la muerte por todos. Nuestro Señor mismo. que nos había hecho a su imagen. Se esfuerza uno por poner. se emplean colores preciosos y brillantes. Porque si se le castiga al que deshonró el retrato de un rey. nuestra cualidad de imagen. para que. dice él.hombre. a nosotros que estábamos muertos. todos los ornamentos regios. de toda mancha de la carne y del espíritu” (2 Co 7. Aprendamos de qué inmensos bienes fuimos gratificados y a la imagen de quien hemos sido creados. y por qué Cristo murió”. “Demos a la imagen su cualidad de imagen. Reconozcamos nuestra dignidad”. es éste: con el pecado habíamos borrado nuestra cualidad de imagen y así nos habíamos dado muerte. graciosamente diste resplandor a mi belleza” (sal 29. “por nuestras transgresiones y nuestras faltas” (Ef 2. Somos a imagen de Dios. una carne humana. se conmovió de compasión por su criatura y su imagen.27). tomó la naturaleza del hombre. que es solamente un ser visible y de nuestra misma raza. al rey mismo. 172. Pero Dios. pues. digna del arquetipo. un espíritu humano. dignos verdaderamente del retrato del rey. Purifiquemos nuestra imagen. al ser tan magnífica y brillante su imagen. a la vida de la que habíamos 77 . al venir entre nosotros. Quién quisiera pintar el retrato de un rey. como dice el Apóstol. ¿qué castigo mereceremos si despreciamos la imagen divina en nosotros y no le damos su cualidad pura que le es propia. el arquetipo. Purifiquemos. El sentido del misterio de la muerte de Cristo. para devolvernos. introduciendo de este modo al hombre en su familiaridad y apropiándoselo por así decir. porque Dios la quiere en nosotros tal como nos la dio “sin mancha ni arruga ni nada semejante” (Ef 5. como pide san Gregorio? Honremos. No ofendamos la imagen de Dios según la que hemos sido formados.8). ¿Cómo? Aprendámoslo del Apóstol: “Purifiquémonos. parezca verse al modelo. Luego añade más claramente todavía: “Demos a la imagen su cualidad de imagen”. Lo creó a su propia imagen y sopló en su rostro un soplo de vida”. para que su belleza resplandezca en las virtudes. en la medida de lo posible. “Sepamos el sentido del misterio. lavémosla de la suciedad del pecado. ¿se atrevería a poner en él un color descolorido? Sería despreciar al soberano y atraerse un castigo. añadiendo incluso a veces panes de oro. y no por nuestros méritos. en una palabra se hizo hombre en todo salvo el pecado.

estemos atentos simplemente y evitemos el pecado. después de que Cristo nos liberó con su sangre y que nosotros hemos aprendido todo eso? ¿No somos dignos de un castigo todavía más terrible y más lamentable? Que Dios en su amor tenga piedad de nosotros y nos conceda tener despierto el espíritu para comprenderlo y ayudarnos nosotros mismos. ya que el Paraíso estaba cerrado. las almas humanas iban desde entonces al infierno. y hallar así algo de piedad el día del juicio. En otros términos. después de haber vencido y destruido al que nos tenía cautivos. 78 . porque voluntariamente nos abajamos y nos hacemos esclavos nosotros mismos. Hermanos. 173. por cuya causa habíamos merecido ser expulsados del Paraíso. como dice el santo. en cautividad.8). por así decir. ¿No es una vergüenza y una gran desgracia irnos de nuevo a arrojar al infierno. Ef 4. crucificando el pecado. nos arrancó de las manos del enemigo y. a nosotros que estábamos muertos. Con frecuencia os he dicho que todo pecado nos hace de nuevo esclavos del enemigo. “condujo cautiva la cautividad”. “Condujo cautiva la cautividad”.sido despojados por la trasgresión. a su vez. nos llevó. nos sacó por su propia sangre de la cautividad a la que nos había reducido el enemigo debido a la trasgresión. Fuimos arrancados del infierno por el amor de Cristo. y desde entonces está en nuestro poder volver al Paraíso. Al partir del cuerpo. Cristo subido a lo alto de la cruz santa y vivificadora. como dice la Escritura (Sal 67. Subido a su santa cruz.19. puesto que el enemigo no es ya nuestro dueño y no nos tiene en esclavitud como antes. ¿qué quiere decir? Por la trasgresión de Adán el enemigo nos había hecho cautivos y nos tenía en su poder. Ése es “el sentido del misterio”: Cristo murió por nosotros para devolvernos a la vida. He ahí lo que significa “conducir cautiva la cautividad”.

para que. está bien cantar extractos de los santos teóforos. un toro u otro animal cualquiera. el toro o cualquier otra víctima. 176. de los santos mártires o de los Padres. por ejemplo un cordero. como dije. el hombro representa el vigor y las manos. Se puede ofrecer una parte de un animal. se dice: “Víctimas vivientes. ya que en todas partes y siempre desean enseñarnos todo lo que concurre a la iluminación de nuestras almas. pues. que acabamos de recitar y que está sacado de sus discursos. como está dicho: “La cabeza con los pies y los intestinos”. los pies. El que ofrece eso. es decir. cantar con atención y aplicar nuestro espíritu al significado de las palabras de los santos. la anca 79 . En ello encontramos también la ocasión de aprender cada vez por medio de palabras apropiadas el sentido mismo del aniversario que se celebra. como está escrito en la Ley. Y ¿por qué “holocaustos racionales ”? Porque el holocausto es diferente del sacrificio.XVII. Veamos ahora lo que san Gregorio quiere enseñarnos también sobre los santos mártires. Al contrario. aprendiéndolas. solamente sus primicias. Los verdugos les cortaban a veces las manos. 175. se ofrecía la fuerza de la mano derecha. En una palabra. realiza un sacrificio. y se consumen completamente por el fuego. Esos sacrificios y holocaustos eran símbolos de las almas que quieren salvarse y ofrecerse a Dios. Con el cántico precedente. la acción. ¿Por qué san Gregorio dice de los mártires “víctimas vivientes”? El cordero presentado para el sacrificio. Y todos estos tormentos. todo en absoluto. cortado en trozos y ofrecido a Dios. Hermanos. holocaustos racionales”. para que no cante sólo la boca. es decir la práctica de las buenas obras. los soportaban en vida y guardando su espíritu: por esa razón se les llama “víctimas vivientes”. EXPLICACIÓN DE ALGUNAS PALABRAS DE SAN GREGORIO CANTADAS A LA OCASIÓN DE LOS SANTOS MÁRTIRES 174. primero es degollado y muerto. elevéis un poco vuestros pensamientos. Siendo el hombro la fuerza de la mano. y vuestras almas saquen provecho. el holocausto se realiza cuando se ofrecen enteros el cordero. los dos riñones y su grasa. Según ellos. la lengua. En el salmo en su honor. les arrancaban los ojos. Pero los mártires estaban vivos cuando fueron despedazados. Eso es lo que se llama un holocausto. Cuanto a todas las demás partes de que hemos hablado. el hombro derecho. una ofrenda de primicias. el lóbulo del hígado. Voy a deciros a este propósito algunas ideas expresadas por los Padres. Debemos. según pudimos. cortados en trozos en su carne. es decir de cualquier solemnidad. Así realizaban los hijos de Israel los sacrificios y los holocaustos según la Ley. les desgarraban los costados de modo que quedaban al descubierto la forma y la disposición de sus entrañas. ¿Qué quiere decir: “Víctimas vivientes”? “Víctima” es lo que se ofrece en sacrificio a Dios. los santos. desollados. los dos riñones y otras partes similares. Eso es lo que se llama sacrificio. torturados. como hemos dicho ya otra vez. hemos aprendido algo sobre la santa Pascua. como dice el Geronticón. el lóbulo del hígado. porque la derecha significa para los Padres el bien. trátese de una fiesta del Señor. Sucedía que incluso se quemaba la piel y los excrementos. sino nuestro corazón con la boca. luego es despedazado.

con toda tu alma y con todo tu espíritu”. “una cosa es lo que somos. de quienes dicen: “He aquí que hemos abandonado todo y te hemos seguido”. el corazón. como hemos dicho. ofreciéndose no sólo a sí mismos. como hemos dicho. riquezas y todo lo demás. Eso es lo que se llama un sacrificio. nuestro es el cuerpo. Esto quiere decir: no amar nada más que a Dios y preferir el deseo de Dios a todo otro deseo.y la grasa de los muslos. Las costillas. son igualmente símbolos. –¿Cuál? –Ésta: “Toma tu cruz y sígueme”. lo que ella tiene de mejor y de más precioso. se ofrecía así simbólicamente la parte más alta de la potencia apetitiva. la sede de la cólera. Dice el Apóstol: “Todas las cosas les sucedieron en figura y fueron escritas para instrucción nuestra” (1 Co 10. Así todas esas partes son símbolos de la potencia apetitiva. el holocausto es símbolo de los perfectos. la parte más preciosa. Los riñones y su grasa. Y los Padres vieron en el hígado la sede de los deseos. “Conocedoras de Dios”: ¿Cómo? El Señor mismo nos lo mostró diciendo: “Mis ovejas escuchan mi voz. Siendo el lóbulo la extremidad superior. según el precepto de Dios. sus primicias. la grasa de los muslos tienen por analogía la misma significación. con todas sus fuerzas. comprende la potencia apetitiva. Así dicen que por esa razón Moisés. según está escrito: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón. ¿Qué quiere decir: “Mis ovejas escuchan mi voz”? Que ellas obedecen a mi palabra. la potencia irascible y la potencia racional. esposas. Según san Gregorio. y de este modo me 80 . el alma esta formada de tres partes. Es a este grado de perfección al que invitaba el Señor a aquel que le decía: “Todo eso lo he guardado desde mi juventud”. y “víctimas perfectas para Dios”. Por tanto. Ellos despreciaron no sólo hijos. completo. porque también ahí. Se ofrecía el lóbulo del hígado. Según san Basilio. Es de esta manera como los santos mártires se ofrecieron enteramente a Dios. otra lo que es nuestro. ante el Señor. Voy a daros la explicación. 178. San Basilio lo indica al decir: “La cólera es la ebullición y la agitación de la sangre en torno al corazón”. Por eso se les llama “holocaustos”. De este modo.11). reside el deseo. honor. 177. Los santos se ofrecieron a Dios con todo su corazón. porque ése es el simbolismo que le atribuyen los Padres al pecho. Somos el espíritu y el alma. porque le responde: “Una sola cosa te falta todavía”. Pues el salmo continúa: “Ovejas conocedoras de Dios y conocidas por Dios”. Envagro dice que el alma racional obra según la naturaleza cuando su parte apetitiva desea la virtud. El corazón simboliza la potencia irascible. al ser integral. todas esas partes de la víctima son símbolos del alma que. según los Padres. otra lo que está en torno de nosotros”. con toda su alma. un toro u otro animal. Como hemos dicho antes. definitivo. y “holocaustos racionales” porque el hombre es un animal racional. sino también hasta su propio cuerpo. como os he dicho ya en otra ocasión. son figura de la potencia racional. en fin. sino también lo que les pertenecía y lo que les rodeaba. sacaban esas partes de la víctima y las colocaban en el altar. cuando los hijos de Israel ofrecían en sacrificio un cordero. las costillas y lo restante. dicho de otro modo. revistiendo a Aarón con las vestiduras de sumo sacerdote. con la ayuda de Dios. conozco mis ovejas y ellas me conocen”. guardan mis mandamientos. ya que se le ofrecía. porque es. en torno a nosotros están las riquezas y las demás cosas materiales. según los Padres. su parte irascible lucha por obtenerla y su parte racional se entrega a la contemplación de los seres. la anca. se purifica por la práctica y vuelve a su estado de naturaleza. mientras que el holocausto consiste en ofrecer la víctima entera y en quemarla completamente. le puso sobre el pecho el racional.

Se llama “redil” al recinto en donde el pastor reúne y guarda sus ovejas para que no sean desgarradas por los lobos. obtienen funciones importantes y altas dignidades. cuanto más adquieren virtudes los santos por los mandamientos. 179. a condición de estar vigilantes y hacernos alguna violencia. y cuanto más se acercan de Dios. Por la observancia de los mandamientos. esfuércese al menos por no estar lejos de quienes son coronados”. Además. y tanto más es ignorado por él. 81 . si Dios conoce todo. En el palacio. Si el redil tiene una brecha por algún lado. los ladrones no hacen agujeros ni roban”. gracias al amor de Cristo por nosotros. obtener incluso la entrada en el Paraíso. podemos al menos no ser excluidos del Paraíso. “Allí.conocen. del mismo modo. al menos están allí dentro. Roguemos. Es en este sentido como se dice también de Dios que él ignora a los pecadores. por ejemplo: los senadores. Por eso el Señor mismo les dijo: “En verdad os digo que no os conozco”. para merecer. evitemos cuidadosamente cometer pecado. las cosas ocultas y misteriosas. al aproximarse de él por los mandamientos. sucede que. podremos. Pero. incluso las que no existen. ni robadas por los ladrones. Así. será fácil a los lobos y a los ladrones penetrar por ella para realizar sus malas intenciones. Amén. según dije. El redil de los santos está asegurado y guardado por todas partes. están también al interior del palacio y. los generales. aunque no alcancemos la perfección de los santos y no seamos dignos de estar en su gloria. se dirá que lo conoce y que es conocido por él. Nosotros. sin tener la gloria de los grandes. “Su redil es inaccesible a los lobos”. los gobernadores. los santos se aproximan de Dios y son conocidos por él. para escapar al menos del infierno. es como ellos conocen a Dios y son conocidos por él. por las oraciones de todos sus santos. tanto más lo ignora. pastar con ellos y encontrarnos en el lugar de su gozo bienaventurado y de su reposo. Igualmente del que se aproxima. los patricios. Pero en el mismo palacio hay también otros que sirven por un módico salario y se dice igualmente de ellos que están al servicio del emperador. dice el Señor. también nosotros. Por consiguiente. los silenciarios. hermanos. como dice san Clemente: “Si uno no es coronado. en cuanto que los pecadores se alejan de él. avanzando poco a poco. hay grandes e ilustres funcionarios. tanto mejor lo conocen y son conocidos por él. ¿por qué san Gregorio llama a los santos “ovejas conocidas por Dios”? Porque. Éstos reciben grandes sumas. tanto más se acercan de Dios. Porque. Puede decirse que cuanto más uno se aparta y se aleja de alguien. y no pueden maquinar ninguna obra mala.

porque no quiere que las cosas sean como quiere él. Quien no desprecia todo lo material. 11. le sobrevendrá ciertamente la tentación. Nada une tanto como alegrarse de las mismas cosas y tener los mismos sentimientos. no debemos en absoluto fiarnos de nuestro propio corazón: porque una regla torcida hace torcido incluso lo que es recto. 9. Puesto que no tiene voluntad propia. pero es una gran cosa no juzgar al que te contradice apasionado. 4. Quien no tiene voluntad propia. 10. 82 . Estando apasionados. Hay que aceptarla con agradecimiento por pequeña e insignificante que sea. 1. Es propio de la humildad no despreciar la buena acción del prójimo. el reposo del cuerpo. ni liberarse de la cólera y de la tristeza. no probar resentimiento contra él. y luego abandono todo a Dios. No busques el afecto de los demás. y lo que es según Dios no está asegurado mientras no sea probado por la tentación. aunque fracase siguiendo su parecer. No se debe corregir a un hermano en el mismo momento en que peca. la gloria. 5. 8. 3.SENTENCIAS DIVERSAS DEL MISMO ABAD DOROTEO 202. No es una gran cosa no juzgar e incluso tratar con compasión al que está afligido y se arroja a tus pies. e incluso las pretensiones de justicia. le satisface cuanto sucede. y alegrarte con el que es preferido a ti. Es imposible que. más bien que tener éxito siguiendo mi propio parecer. 2. Más bien testimonia caridad al prójimo y proporciónale reposo y de este modo harás que el prójimo crezca en caridad. sino que las quiere como ellas son. Si alguien hace una cosa según Dios. hace siempre lo que quiere. ni tampoco en otro momento. 12. El amor según Dios es más poderoso que el amor natural. y resulta que hace constantemente su voluntad. jamás quise conducirme según la prudencia humana: en cada cosa hago siempre lo poco que puedo. ni procurar el reposo de los demás. quien mantiene su propio parecer o su pensamiento personal. porque toda obra buena es precedida o seguida de la tentación. y ni siquiera aprobar al que le juzga. si se hace por venganza. no puede abnegar su voluntad. 13. En todo lo que me acontece. 14. Porque quien lo busca es perturbado si no lo obtiene. 7. prefiero se haga según el gusto del prójimo. se someta o se adapte al bien del prójimo. En todo lo que me sucedió. En toda ocasión es bueno concederse algo menos de lo necesario. porque no conviene estar plenamente satisfecho. 6.

16. No se debe hacer el mal ni siquiera de broma. Es imposible airarse contra el prójimo si uno se yergue primero contra sí en el corazón y si no ha despreciado al prójimo. sin querer. como se ha dicho: “Los detesté con un odio perfecto” (Sal 138. No hay que querer liberarse de una pasión con la intención de evitar el tormento. Porque se hace primero de broma y luego.22). sino porque uno la detesta verdaderamente. Si uno se turba cuando es censurado o corregido a propósito de una pasión. uno allí se queda. 83 . 18.15. juzgándose superior a él. Soportar al contrario sin turbación la censura o la corrección. 17. es signo de que obraba voluntariamente. muestra que uno era arrastrado o que seguía la pasión inconscientemente.

esforzándose a hacer lo que se dijo del abad Antonio?: el bien que veía en cada uno de los que iba a visitar. ¿no se mira a los hermanos fervientes. obra conforme a lo que han dicho los Padres. A los que habitaban las celdas y que le habían preguntado sobre los encuentros mutuos 180. el conocimiento del propio estado. debéis saber por qué dejáis la celda. por ejemplo. Porque si el monje está atento a ese objetivo. que uno va a comer con los otros. Según los Padres “quien circula sin motivo. pierde su trabajo”. Esta palabra significa que en la celda. reconoce su debilidad y constata que no ha adquirido todavía nada en la soledad. ya que se ha dicho: “Ves a tu hermano. trabaja manualmente y vigila sus pensamientos en cuanto puede. En fin. hace penitencia. ¿no se presta atención a él? ¿No se le juzga? O más bien. el 84 . ¿Qué objetivo debemos proponernos cuando vamos a vernos los unos a los otros? Ante todo la caridad. Si ve que lo ha sufrido. e ir a ver a los ancianos la otra mitad. hay que observar la misma vigilancia y saber por qué se debe guardar la soledad y por qué se debe también ir a ver a los Padres o a los hermanos. que habla mucho o que se relaja bajo cualquier punto. llora. la humildad. como suele suceder. Cuando va a ver a los otros. va de nuevo hacia los hombres y ve si vuelve a caer en las mismas faltas o en otras. e ir a ver a los ancianos es la otra mitad. como fuera de la celda. y los hombres ponen a prueba. Cuando uno se halla. reflexiona y se da cuenta de su estado: ve si gana o no al encontrarse con los hermanos y si es capaz de volver a su celda sin haber sufrido daño. lo pregunta otro. invoca a Dios por su debilidad y permanece así atento a sí mismo. Porque la celda enseña. lo recogía y lo guardaba: de éste. Es cierto que la palabra se anima más en la asamblea: con frecuencia lo que no sabe uno. la mansedumbre. de aquel. y no salir jamás inconsideradamente. Cuando está en la celda. Si la comida se sirve en porciones. El que emprende una cosa. al llanto. vuelve a su celda. Los Padres dicen que quedar en la celda es una mitad. ante manjares variados. 181. de otro. se entrega nuevamente a la penitencia. si es capaz de contenerse y no tomar de él. ¿no se apresura a tomar la mayor para dejar la más pequeña a su hermano? Porque hay quienes no se sonrojan de extender la mano para empujar la porción pequeña delante de su hermano y poner la grande delante de ellos. Vuelve humillado a su celda. ¿no se atraca hasta la saciedad? ¿Se guarda de la parrhesia? ¿No se sufre al ver a su hermano más estimado y mejor tratado que uno? Si se ve a un hermano que se disipa con otro. oír la palabra de Dios. ves al Señor tu Dios”. Uno se observa y ve. o si trata de tener más que su hermano y tomar una cantidad mayor. Además. Luego. ora. cuando se presenta un manjar excelente y apetitoso.CARTAS DIVERSAS DEL MISMO ABAD DOROTEO 1. como he dicho ya. debe necesariamente proponerse un fin y saber por qué obra. implorando a Dios por su estado. ¿Qué diferencia hay entre la grande y la pequeña? ¿Qué hay de considerable entre las dos para que se deje resbalar al pecado rivalizando con su hermano por cosas tan fútiles? También se considerará si se puede retener y no comer demasiado. Supongamos. Los Padres tienen razón al decir que permanecer en la celda es una mitad. medita. Cuando vais los unos a ver a los otros.

Nunca decía de nadie: “Éste es un desordenado”. sacar provecho de todo. deploremos nuestro estado. Y en otro lugar: “Todas las cosas son contrarias para el insensato” (Pr 14. actúa necesariamente según su temperamento y altera los alimentos. alcanzará misericordia” (Pr 12. si queremos. Gracias a su estado excelente. no digo un monje. que no tiene ni quisiera tiempo para arreglar su celda!” Si luego iba junto a otro hermano y encontraba su celda arreglada. La falta no está en el alimento. Tres hombres pasan junto a él. se decía: “La celda del hermano está tan limpia como su alma. éste a su vez. haciendo amarga toda la miel? Es lo que hacemos nosotros: derramamos un poco de nuestra amargura y destruimos el bien del prójimo. semejan a un hombre cuyo cuerpo es sano. hagamos penitencia.amor de la soledad. mirándolo según nuestro estado y cambiándolo según la mala disposición que hay en nosotros. 183. 182. de todo podemos sacar bien o mal. si tenemos buenas costumbres y un buen estado de alma. al ir a ver a otro. sin embargo. y el tercero: “Este hombre llamó a su amigo de la casa vecina y espera a que baje para ir a orar con él a algún lugar”. limpia y perfectamente en orden. como dije. y. He aquí un ejemplo que lo hará comprender. la trasforma según su temperamento en buenos humores y el mal alimento no le hace daño. al verlo: “Éste espera a alguien para ir a fornicar”. y el tercero todavía otra cosa: cada cual según su propio estado. Aunque coma una cosa nociva. y para ello debemos visitarnos los unos a los otros. Y por nuestras faltas. Uno imaginó esto. Los que tienen buenas costumbres. Como dije. se decía entre sí: “¡Qué dichoso es este hermano al estar completamente desapegado de la cosas de la tierra y elevar su espíritu tan alto. Uno piensa. demos gracias a Dios: fue por su protección que hemos salido sin detrimento. Nadie puede dañarnos. El estado de su alma es como el estado de su celda”. como dije. lo repito.13). aquello. si encontraba su celda descuidada y en desorden. Eso es lo que debemos hacer también nosotros. Sucede como con los cuerpos melancólicos y débiles que convierten en mal humor todos los alimentos que absorben. gracias a su buen complexión transforma esos alimentos en carne suculenta. derramemos lágrimas. incluso de aquello que no es provechoso de suyo. para que comprendáis que es así. huesos de dátiles y desperdicios. si el alma es débil. sacaba provecho de todo. Como no ceso de repetíroslo. eso proviene de nuestro estado. al ser de mala complexión. y así se hallaban en él las virtudes de todos. Oí decir de un hermano que. Así nosotros. Sin embargo. El libro de los Proverbios dice muy bien: “El que mira con dulzura. Su comida se compone de algarrobas. que. Igualmente. ¿No se estropea el recipiente entero. debemos examinarnos para darnos cuenta de lo que hemos aprovechado y en lo que hemos faltado. en el mismo cuerpo. Voy a poneros un ejemplo. El cerdo posee un cuerpo de muy buena complexión. Cada uno recibe provecho o perjuicio de su propio estado. incluso le daña lo que es útil. Así los tres vieron al mismo hombre en el mismo sitio. incluso cuando el alimento es sano. sino cualquier habitante de la ciudad. o “éste es frívolo”. En los puntos en que constatamos haber sido preservados. 85 . convierte la comida mala en buenos humores. no tuvieron el mismo pensamiento a propósito de él. en algún sitio. otro: “Éste es un ladrón”. Un individuo se estaciona en la noche. el otro. podemos. conforme a su buena disposición. todo le hace mal.7). si sufrimos algún daño. es que su cuerpo es sano y asimila el alimento según su temperamento. Como decíamos del cuerpo que por su mala complexión trasforma la buena comida en humores malos. De vuelta en nuestras celdas. Imaginad que se echa un poco de ajenjo en un recipiente de miel. sino.

Acuérdate de que tú estás sometido también al mismo juicio de la cólera. la bondad. no os conozco”. Porque se ha dicho: “Perdonad y seréis perdonados”. No mires demasiado las faltas pequeñas.Que Dios en su bondad nos conceda a nosotros también un buen estado para que podamos aprovecharnos de todo y no pensar jamás mal del prójimo. por la sangre de tu Hijo único. censurar. es tu propia pasión que tú satisfaces”. exhortar (2 Tm 4. afabilidad. 2. y que un alma por la que Cristo murió. Da gracias por tener una ocasión de perdonar. gozo. enseñándoles con obras y palabras lo que hay que practicar. Acuérdate más bien de que él es tu hermano. si puedes. amenazada por nuestro enemigo común. Ten piedad de ella. al reprochar a otro. en tu inefable bondad. te turbaste por la cólera. Si eres superior. o si eres débil. hazlo con el modo que conviene. y nadie sensato destruye su casa para construir la del vecino. bondad. ven ahora en ayuda de nuestra debilidad e impón silencio a la perturbación de nuestro corazón. que. os lo he dicho. pues los ejemplos son mucho más eficaces. sobre todo con las obras. Sosegado el corazón con esta oración. y proporciona la paz al prójimo. Enton86 . como en otro tiempo al mar alborotado. sin perturbarte. Por razón de las faltas que se produzcan. según el precepto del Apóstol. sino propón con humildad la cosa al hermano: esta manera de obrar es estimulante y más persuasiva. no la haga morir por el rencor. porque nuestras lámparas estuvieran apagadas por falta de aceite. violenta tu corazón. no te irrites más de la cuenta. que amas las almas. cual a un miembro enfermo. como un juez riguroso. condenados a muerte por el pecado. y con compasión curar y enderezar a tu hermano. Y: “En verdad. a nosotros que nos habíamos apartado de tus mandamientos. y no tengas que decirnos: “¿Para qué sirvió verter mi sangre y descender hasta la muerte?” (Sal 29. un miembro de Cristo y una imagen de Dios. Que tu propia debilidad te haga compasivo para con tu hermano. esperando el momento oportuno. nos has llamado de nuevo. paz. fidelidad. engendra. perezca a causa de tu negligencia. y ora en estos términos: Oh Dios lleno de bondad. Porque no ver el mal del prójimo. cuida de los hermanos con un corazón severo y entrañas de misericordia. Sé modelo incluso en los trabajos manuales. ¿Temes hacer daño a tu hermano con tu paciencia? El Apóstol ordena vencer el mal con el bien. no hagas continuamente reprimendas lo cual es insoportable y la costumbre conduce a la insensibilidad y al desprecio. los Padres dicen: “Si. trasformemos pronto eso en un buen pensamiento. puedes luego con prudencia y humildad. y no el mal con el mal. con la ayuda de Dios. pero muestra. 184. y. reprender. por el buen estado del alma y los frutos del espíritu enumerados por el Apóstol: caridad. A los superiores del monasterio y a sus discípulos. para obtener también tú el perdón de Dios por tus faltas más grandes y más numerosas. 186. por temor de que el diablo no se acapare de ella por razón de la cólera. nuestro Salvador. guarda la lengua para no decir nada encolerizado y no permitas que tu corazón se excite contra él. Si nuestra malicia nos inspira juicios o sospechas. longanimidad. nos has sacado de la nada al ser para hacernos participar de tus bienes. Si un hermano te resiste y te has turbado en ese momento. si es necesario reprochar.2). No mandes imperiosamente. acerca de cómo los superiores deben dirigir a los hermanos y cómo éstos deben estarles sumisos. 185. y que. Por su parte.10). No seas en un solo instante privado de tus dos hijos. Si tu perturbación persiste. mansedumbre y dominio de todas las pasiones. el mal que resulta de ellas.

Si tratas así a tu hermano. Eso es una astucia del Maligno para obstaculizar la sumisión confiada en todo y la salvación que ella causa con seguridad. No trates de conocer el mal de tu prójimo y no aceptes sospechas contra él. En cuanto a ti. Ante todo. por la gracia de Cristo. Que nada te aleje de la santa doctrina de Cristo: “Aprended de mí. y sólo confiados a tu cuidado. respecto a Dios. Si no prestas atención a esto. serás como mi boca” (Jr 15. apresúrate a transformarlas en un buen pensamiento. Persuádete de que quien detesta la humillación. ni siquiera con justo motivo o a propósito de un mandato. porque tienes el deber de cuidarte de ellos con todas tus fuerzas y con todo el celo. Descansa en esa sumisión. no te fíes jamás de tu corazón. y conserva la bondad y la santa caridad. Si no quieres caer en la ira y el rencor. Evita siempre seguir tu propio juicio y no decidas por ti mismo. ya que no querrás más que las cosas sean como tú quieres. esto. todo sucederá según tu deseo. de manera que el corazón no se turbe. Luego. después de haber orado. Esto al menos en las cosas que no implican la violación de un mandamiento de Dios o de los Padres. no como despreciando los bienes del monasterio. Lucha por hallar en todo algo que censurarte a ti mismo y mantén firme la “apsefistón” con ciencia. hayas adquirido la costumbre de vencerte. en efecto. que os hablo. Cree que todo lo que nos concierne. Así. Cree que el desprecio y los ultrajes son para tu alma remedios a tu orgullo y ora por quienes te maltratan. No te imagines ni juzgues que tus pensamientos son más razonables y más justos que los de tu superior. no como si fueran tuyos. dispone. hasta los más pequeños detalles. hablemos o obremos. guárdate de todo apego a las cosas materiales. y soy manso y humilde de corazón”. Esfuérzate en todo y vence tu voluntad. condenando él mismo su dureza. a no apegarse a ellos. Al que tiene el cargo de procurador 188. guardemos todos nuestra conciencia en todos los puntos. respecto al prójimo y a las cosas materiales. y de este modo estarás en paz con todos. y de otra parte a no despreciarlos. Lo alcanzarás si administras esos bienes. porque las antiguas pasiones lo han cegado. y no te perturbes si lo rompen o lo destruyen por negligencia o desprecio. y pongamos ante Dios nuestra impotencia.ces el hermano por su parte recibirá la corrección con toda confianza. y que quien huye de las personas irritantes. no revindiques como tuyo el más mínimo objeto. y seguirás sin peligro ni engaño el camino de los Padres. Da gracias por todo. oirás la voz divina que te dice: “Si separas lo precioso de lo vil. que estás bajo la obediencia. Antes de decir o hacer algo. Debes actuar así. Ante todo hay que esmerarse en guardar un estado sosegado. por una parte. detesta la humildad. pues son verdaderos médicos para ti. huye de la mansedumbre. no te constituyas en censor de sus acciones. sino como consagrados a Dios. depende de la Providencia de Dios. 187. y soportarás sin turbarte lo que te suceda. sin pedir consejo. lo harás sin esfuerzo y sin trabajo. y no lo desprecies tampoco como si fuera insignificante o sin valor. habrás sosegado su corazón. como he dicho. 87 . Y que su bondad nos acompañe en todo. Con tu propia paz. convencidos de que cumplimos todos los mandamientos con miras a la caridad y a la pureza del corazón. un censor que tan frecuentemente se engañó. 3. Cuando. sino que las querrás como ellas son. Si la malicia humana te incita a ellas.19). sino para guardar tu paz y tu serenidad. examinemos con cuidado si es conforme a la voluntad de Dios. estate seguro de que no cesarás de turbarte y de turbar a los demás. Dalo si te lo piden. haciendo siempre ante Dios lo que te es posible.

y pon tu confianza en Dios de que progresarás. ante todo para adquirir así la compasión. Después de haber hablado. obrando en contra de lo que él le sugiere. como lo he dicho muchas veces. si te sucede una prueba corporal o espiritual. por ser el temor del Señor el comienzo de la sabiduría (Sal 110. Porque el juicio de quienes son ciertamente más sabios que tú. Pregunta: Mi espíritu se alegra de tus palabras y quisiera hallarme en esas disposiciones. Si al contrario. corrige lo que es defectuoso o da seguridad a lo que está bien hecho. domina la pasión misma. hasta en el más pequeño detalle. Si se te acusa de haber hecho una cosa que tú no has hecho. seas capaz de soportarla con paciencia. Si quieres tenerlas en el momento oportuno. como dicen los Padres. porque “con la medida con que midáis seréis medidos”. Guarda la libertad en tu conducta y en tus palabras. no te turbes ni te irrites en modo alguno. luego. 5. la pasión se debilita y se hace impotente para combatirle y atormentarle. sin turbación ni agobio. 88 . Luego guarda silencio. pues no tengo esa igualdad de ánimo en las relaciones con los hermanos? Respuesta: No puedes tenerla todavía. porque el temor de Dios precede a toda virtud. Así. y no desees la vanagloria. medítalas constantemente. debes saber y persuadirte de que no conoces todavía el camino verdadero. sin pena y con gozo de que se te diga que te has equivocado en lo que pensabas hacer en conciencia. Al mismo 191.10). como he dicho con frecuencia. lo pone en obra. No busques aparecer en lo que dices o haces. porque le da poder para combatirle y atormentarle más. insiste. 6. Si se te pregunta: “¿Es eso verdad o no?”. haz una metania con humildad y di con toda verdad lo que hay. Une la oración a la meditación. Esfuérzate al menos por no ofenderte en nada. Ten presente que si alguien.6). Al mismo 189. orar al Señor y hacer bien al prójimo? Respuesta: El anciano dijo primero: “Temer al Señor”. por no juzgar a nadie. endurece la pasión en sí. acción o gesto de un hermano que no te sea útil. Esfuérzate por progresar para que. ¿De dónde proviene que no me encuentro así en el momento de actuar? Respuesta: Es porque tú no las meditas sin cesar. lucha y se opone a su pensamiento. ya que “es siempre por el temor del Señor que uno se aparta del mal” (Pr 16. diciéndole humildemente: “Perdóname y ora por mí”. Cuida los enfermos. por no ocuparte de ninguna palabra. combatido o atormentado por un pensamiento apasionado. poco a poco. Trata más bien de edificarte con todo. Haz inmediatamente una metania al que te habla. Cuando te ocupes en hacer algo en conciencia según tus fuerzas. Pregunta: ¿Qué he de hacer. para que Dios suscite alguien para cuidarte cuando estés tú enfermo. por no hablar mal de nadie. y debes aceptar sin turbarte. haz de nuevo una humilde metania y di de nuevo: “Perdóname y ora por mí”.4. Al mismo 190. y también porque sin temor de Dios nadie logra adquirir una virtud ni hacer le menor bien. luchando con el auxilio de Dios. Pregunta: ¿Por qué el abad Poemen dice que hay tres cosas capitales: temer al Señor.

También es bueno acordarse de las grandes tribulaciones humanas. como han dicho los Padres. para conocer “el bien que él quiere junto con la fuerza para estar preparado para toda obra buena. y acordarse de que el alma saldrá del cuerpo y encontrará las terribles Potencias con las que hubo cometido el mal en esta corta y miserable vida y que tendrá también que comparecer ante el tribunal espantoso e incorruptible de Cristo. y lo que se esperaba de una 89 . es sólo útil para sí mismo. “un freno para la ira”. sin el auxilio de Dios. 1 Co 13. practicar la caridad. “hacer bien al prójimo” es la caridad. porque. según la palabra del santo Apóstol (Rm 13. proviene de que acoges los pensamientos de sospecha. contra la insensibilidad del alma es útil leer continuamente las sagradas Escrituras. aunque. Debes. se debe también ser útil al prójimo y hacerle bien. por ser la caridad. pues. te complicas la vida. Hijo mío. id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”. te fías de tu propio corazón y no quieres sufrir nada contra tu voluntad. como también las sentencias “catanícticas” de los Padres teóforos. ante todos sus ángeles y todas las criaturas. lo repito. Cuando vienen a atormentarte pensamientos contrarios. ante todo ignoramos los designios de Dios y debemos abandonarle el gobierno de nosotros mismos. Porque la Providencia de Dios hace muchas cosas contrariamente a nuestros pensamientos y nuestras esperanzas. malditos. suplica a Dios que te dé un espíritu despierto y lúcido. no sólo de sus acciones.Luego dice el anciano. que es la perfección de las virtudes. Por eso el anciano añade: “Hacer bien al prójimo”. “orar al Señor”. para dar cuenta ante Dios. quien teme al Señor y ora a Dios. con el pensamiento de que eso te proporciona grandes beneficios y es un médico que cura en ti el amor del placer. A un hermano que le había preguntado sobre la insensibilidad del alma y el enfriamiento de la caridad 192. el hombre no puede ni adquirir una virtud ni realizar otro bien alguno. Ahora bien. El hombre tiene. A un hermano atormentado por una tentación 193. en vez de arrojar en Dios tu preocupación. 8. pues. siempre necesidad de orar para pedir a Dios que le ayude y que coopere con él en todo lo que hace. debes clamar a Dios: “Señor. arregla tú el asunto”. Aunque se tema a Dios y se ore. eso es lo debemos hacer sobre todo ahora. porque incluso el alma dura e insensible se esforzará por ablandarse y darse cuenta de su propia miseria. En cuanto al debilitamiento de tu caridad fraterna. Es preciso absolutamente nuestro esfuerzo y la colaboración de Dios. En fin. como quieras y como sabes. Así se sosegará tu ira. toda virtud llega a la perfección por la caridad para con el prójimo. Porque en eso consiste. según los santos Padres.13). Recuerda también constantemente las palabras que dirá el Juez temible y justo a quienes se encontrarán a su izquierda: “Alejaos de mí. Pero ante todo. sino incluso de las palabras y los pensamientos. Si quieres juzgar con razonamientos humanos lo que se presenta. con la ayuda de Dios. temiendo a Dios. 7. Si uno de ellos te injuria o te aflige de otro modo. lo quiera y se aplique en ello. ora por él. Por otra parte. y guardar el pensamiento de los temibles juicios de Dios.10. Hermano. no hacer caso alguno de tus sospechas y aplicarte con todas tus fuerzas a humillarte ante los hermanos y vencer tu voluntad propia en favor de ellos. en primer lugar.

como nos es preciso entrar en el Reino de los cielos” (Hch 14. No te extrañes. para hacerte agradable. para que la intención de la Providencia se realice en ti de acuerdo con su voluntad. Al mismo 194. aunque por el momento no encuentres la causa de ella. A un hermano en la tentación 196. 9. El Dios bueno y amigo de las almas. si no los tienes. conforme a esta palabra: Acepta todo lo que te sucede como un bien. Convéncete bien de que has dado ciertamente motivo para la tentación. si tienes pecados. se dirigía a un hombre tentado. como he dicho. pues. encuentra fuerza en el Señor y en sus designios para contigo. Soporta. con acción de gracias. El abad Poemen. porque ese camino está más libre de preocupaciones y es más seguro. en el momento de la tentación hay que permanecer paciente. al mandar al viento y al mar. Tengo confianza en que la ternura de Jesucristo. caen y hacen caer a su vez. Al mismo 197. por prudente que sea.22). dijo el Señor. Que la esperanza del término sea nuestro auxilio en medio de todos los acontecimientos. Convencido de que eso es verdad. Censúrate. prefiero que permanezcas en el camino de la esperanza en Dios. Otro santo declara: “El hombre que no fue probado. con ciencia. todo pensamiento personal. guardará vuestros corazones” (Flp 4. no querer o creer que dominaremos. Amén. ha dicho el gran Job. que lo sabía. hermano.1). sino que dijo de una manera indeterminada: “Por muchas tribulaciones”. y mantén firme la esperanza en Dios “que obra infinitamente más de lo que pedimos o concebimos” (Ef 3. “La vida del hombre en la tierra. para purificarte de las pasiones o procurarte el Reino de los cielos. sé paciente y ora. afirmaba que el consejo de “no preocuparse del día de mañana”. alejará la tentación. “Es por muchas tribulaciones. 11. El santo Apóstol dice para purificarnos en la paciencia: “Dios es fiel: no 90 . en su bondad.7). abandona. Hijo mío. A un hermano aquejado por una prolongada enfermedad y por diversas desgracias 195. los pensamientos demoníacos con razonamientos humanos. para que se conozca nuestro valor y aprendamos a combatir. No precisó: tales y tales tribulaciones. te lo pido: sé paciente y da gracias por todos los enojos que te sobrevienen en la enfermedad. pero no quiero discutir contigo. hijo mío. ni tampoco conmigo mismo. orar. hijo mío. Podría responder a todo lo que decías. caes en las espinas y a veces en el lodo. en el camino que conduce hacia las cimas. Que él te conceda abertura de espíritu para conocer las perversidades del enemigo. 12. que sobrepasa toda inteligencia. Somos probados en el ejercicio de la fe. Brevemente. ¿no es un tiempo de prueba?” (Jb 7. Dios esté contigo. las que te sobrevienen. hijo mío. no está seguro”. hijo mío.20). acuérdate del que dijo: “Es por muchas tribulaciones como tenemos que entrar en el Reino de los cielos “. produjo una gran calma. Quienes se encuentran en el combate. para encontrar luego el camino llano. Que el Señor esté contigo.manera. por experiencia se ve presentarse de otro modo. Hijo mío. Sé animoso. si. La paz sea contigo en Jesucristo. El Apóstol dice: “La paz de Dios. que. mandará también a tu tentación. 10.

permitirá que seáis tentados más allá de vuestras fuerzas. Junto con la tentación dará los medios que os permitirán resistir” (1 Co 10,13). Que nuestro Señor, que es la Verdad, te consuele con estas palabras: “Tendréis que sufrir en el mundo, pero ¡ánimo!, yo vencí al mundo” (Jn 16,33). Medita esto constantemente. Acuérdate del Señor, y su bondad, hijo mío, te acompañará en todo, porque él es misericordia y conoce nuestra incapacidad. De nuevo él mandará a las olas y obrará la calma en tu alma, por las oraciones de sus santos. 13. Al mismo 198. Como las sombras siguen a los cuerpos, así las tentaciones siguen a los mandamientos. Como dice el gran Antonio, “nadie entrará en el Reino de los cielos sin haber sido tentado”. No te extrañes, pues, hijo mío, si, al ocuparte de tu salvación, encuentras de nuevo tentaciones y tribulaciones. Sé paciente simplemente sin turbarte y ora dando gracias de haber merecido ser probado respecto al mandamiento, para que tu alma sea ejercitada y su valor sea reconocido. Que el buen Dios te conceda la gracia de permanecer vigilante y paciente en el momento de la tentación. 14. Al mismo 199. El abad Poemen pensó justamente que el consejo de “no preocuparse del día de mañana” se dirigía a un hombre en la tentación. La palabra: “Arroja tu preocupación en el Señor”, se refiere a la misma situación. Aléjate, pues, hijo mío, de los pensamientos humanos y mantén firme la esperanza en Dios, que realiza mucho más de lo que imaginamos, y la esperanza en Dios te procurará el reposo. Que el Señor te ayude, hijo mío, por la oración de los santos. Tenemos que mantener alejados esos pensamientos, nosotros que no tenemos seguridad en la vida de mañana. 15. Al mismo 200. Somos la obra y la hechura de un Dios bueno y amigo de los hombres, que dijo: “Soy vivo, dice el Señor: no quiero la muerte del pecador, sino que se convierta y que viva”. Y también: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores” a la penitencia. Si esto es así y lo creemos, arrojemos en el Señor nuestra preocupación y él nos alimentará (Sal 54,23), es decir nos salvará. Porque él tiene cuidado de nosotros. Él consolará tu corazón, hijo mío, por las oraciones de los santos. Amén. 16. A un hermano enfermo que tenía diversos pensamientos respecto a quienes se ocupaban de sus necesidades 201. En nombre de Jesucristo, hermano, no tenemos derecho alguno sobre nuestro prójimo. Por caridad debemos superar y soportar esto. Nadie dice al prójimo: “¿Por qué no me amas?” Pero, haciendo él lo que promueve la caridad, impulsa al prójimo a la caridad. Cuanto a las necesidades corporales, si alguien merece ser aliviado, Dios inspirará incluso en el corazón de los sarracenos para que sean misericordiosos con él según lo necesite. Si no lo merece o si, para su corrección, no le es útil ser consolado, aunque se hiciera un nuevo cielo y una nueva tierra, no encontraría reposo. Por otra parte, decir que tú eres una carga para los hermanos, es recono91

cer una pretensión de justicia. Porque cuando uno ocasiona al prójimo, que quiere salvarse, el cumplimiento de un mandamiento de Dios, no se dice: “Yo le soy una carga”. Quien detesta las personas irritantes, detesta la mansedumbre. Quien huye de los fastidiosos, huye del descanso en Cristo. Que el buen Dios, hijo mío, nos proteja con su gracia por las oraciones de los santos. Amén.

92

Intereses relacionados