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PRIMERA ESTACION

Jesús es condenado a muerte

"Adorámoste Cristo y bendecímoste, que


por tu santa cruz redimiste al mundo."

Salió entonces Jesús fuera llevando la corona


de espinas y el manto de púrpura. Díceles
Pilato: «Aquí tenéis al hombre.»
Juan 19:5

Señor Jesús, Tu eres Rey de Reyes y Señor de


Señores. Tu haz sido humillado por causa de
mi orgullo; siento mucho haber entronado el
Reino del mundo en mi corazón, por favor
concédeme la gracia de aferrarme únicamente
a Ti.

SEGUNDA ESTACION
Jesús carga la cruz

"Adorámoste Cristo y bendecímoste, que por tu santa


cruz redimiste al mundo."

Sino que se despojó de sí mismo tomando condición de


siervo haciéndose semejante a los hombres y apareciendo
en su porte como hombre;
Filipenses 2:7

Jesús, tu cargaste esa cruz tan pesada sobre tu hombro


herido, y sin embargo, el peso de la cruz era mi pecado, así
que yo me arrepiento de mis pecados y te ruego que me
concedas tu Salvación. Perdóname Señor porque te he
fallado al no hacer tu Santa Voluntad.

TERCERA ESTACION
Jesús cae por primera vez

"Adorámoste Cristo y bendecímoste, que por


tu santa cruz redimiste al mundo."

Isaiah 42:1-2 1 He aquí mi siervo a quien yo


sostengo, mi elegido en quien se complace mi alma.
He puesto mi espíritu sobre él: dictará ley a las
naciones.
2 No vociferará ni alzará el tono, y no hará oír en la
calle su voz. Señor, en esta tu primer caída tu hiciste reparación por el pecado original
de toda la humanidad, te agradezco y te labo por tu amor ilimitado, por favor Señor,
ayúdame a no pecar mas.

CUARTA ESTACION
Jesús se encuentra con su Madre

"Adorámoste Cristo y bendecímoste,


que por tu santa cruz redimiste al
mundo."

Vosotros, todos los que pasáis por el


camino, mirad y ved si hay dolor
semejante al dolor que me atormenta, con
el que Yahveh me ha herido el día de su
ardiente cólera.

Lamentaciones 1:12
Madre dolorosa, Virgen María, permíteme
compartir tu dolor para que la Santa Pasión de mi Señor permanezca
siempre viva dentro de mi recordándome el amor de Dios por mi. Ven a
encontrarme también en mi camino doloroso hacia el Señor.

QUINTA ESTACION
Simón de Cirene le ayuda a Jesús

"Adorámoste Cristo y bendecímoste,


que por tu santa cruz redimiste al
mundo."

Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de


Cirene, que volvía del campo, el padre de
Alejandro y de Rufo, a que llevara su cruz.
Mark 15:21
Señor, tu quieres compartir con nosotros la
cruz cuando nosotros compartimos y
aliviamos los sufrimientos de aquellos en
necesidad,
concédeme tener
un corazón lleno de Caridad y de Amor para con
el
prójimo.

SEXTA ESTACION
Verónica limpia el sudor del rostro de Jesús
"Adorámoste Cristo y bendecímoste, que
por tu santa cruz redimiste al mundo."
Isaías 53:3-4
3 Despreciable y desecho de hombres, varón de dolores y sabedor de
dolencias, como uno ante quien se oculta el rostro, despreciable, y no le
tuvimos en cuenta.
4 ¡Y con todo eran nuestras dolencias las que él llevaba y nuestros
dolores los que soportaba! Nosotros le tuvimos por azotado, herido de
Dios y humillado.
Señor, Tu nos has creado para tu Gloria, por favor ayúdanos. Limpia las
manchas del pecado en nuestras almas con tu Preciosa Sangre para que
restaures tu Imagen en nosotros.

SEPTIMA ESTACION
Jesús cae por segunda vez

"Adorámoste Cristo y bendecímoste,


que por tu santa cruz redimiste al
mundo."

Isaiah 53:4-5
4 ¡Y con todo eran nuestras dolencias las
que él llevaba y nuestros dolores los que
soportaba! Nosotros le tuvimos por
azotado, herido de Dios y humillado.
5 El ha sido herido por nuestras rebeldías,
molido por nuestras culpas. El soportó el
castigo que nos trae la paz, y con sus llagas hemos sido curados.

Por esta segunda caída, tu confirmas que tan débiles somos. Ayúdanos
Señor a vencer nuestra debilidad con la fortaleza de tus sufrimientos.
Ensénanos a amar el bien y a odiar la maldad.

OCTAVA ESTACION
Jesús consuela las mujeres de Jerusalén

"Adorámoste Cristo y bendecímoste, que por tu


santa cruz redimiste al mundo."

Lucas 23:27-28
27 Le seguía una gran multitud del pueblo y mujeres
que se dolían y se lamentaban por él.
28 Jesús, volviéndose a ellas, dijo: «Hijas de
Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por
vosotras y por vuestros hijos.
Señor, en nuestra debilidad humana nos preocupamos tanto de vivir
nuestras vidas sin incomodidad ni dolor, y sin embargo Tu nos dices que
es mas importante buscar el Reino de los Cielos y llorar por nuestros
pecados, para poder ganar la vida eterna.

NOVENA ESTACION Jesús cae por tercera vez

"Adorámoste Cristo y bendecímoste, que


por tu santa cruz redimiste al mundo."

Isaías 53:6-7 6 Todos nosotros como ovejas


erramos, cada uno marchó por su camino, y
Yahveh descargó sobre él la culpa de todos
nosotros.
7 Fue oprimido, y él se humilló y no abrió la
boca. Como uncordero al degüello era llevado, y
como oveja que ante los que la trasquilan está
muda, tampoco él abrió la boca.

Señor, tu te haz extralimitado en tu generosidad, por favor, perdónanos


por las tantas veces que hemos pecado y "no" recordamos cuanto dolor
tu sufriste para redimirnos.

DECIMA ESTACION
Jesús es despojado de sus vestiduras

"Adorámoste Cristo y bendecímoste,


que por tu santa cruz redimiste al
mundo."
Juan 19:23 Los soldados, después que
crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos,
con los que hicieron cuatro lotes, un lote
para cada soldado, y la túnica. La túnica
era sin costura, tejida de una pieza de
arriba abajo.
Salmo 22:18-19 18 Puedo contar
todos mis huesos; ellos me observan y me
miran,
19 repártense entre sí mis vestiduras y
se sortean mi túnica.
Señor, lo que te hicieron a ti es lo que nosotros le
hacemos a nuestras almas, desnudamos tu imagen que
nos fue dada en el bautismo y corrompemos los templos
de tu Gloria. Viste nuestras almas de nuevo con las
vestimentas de tu Divina Misericordia.

DECIMA PRIMERA ESTACION


Jesús es crucificado
"Adorámoste Cristo y bendecímoste, que por tu santa cruz
redimiste al mundo."

Juan 3:14-15 14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así


tiene que ser levantado el Hijo del hombre,
15 para que todo el que crea tenga por él vida eterna.
Señor, tu me has llamado a ser tu discípulo, a negarme a mi mismo y a
seguirte. Ahora que vengo a ti con mi cruz, crucifico mi voluntad a la
tuya, crucifico todas las tentaciones del mundo, el demonio y la carne y
rezo para que me pueda someter totalmente a tu Santa Voluntad.

DECIMA SEGUNDA STACION


Jesús muere en la cruz
"Adorámoste Cristo y bendecímoste,
que por tu santa cruz redimiste al
mundo."
Pero Jesús, dando de nuevo un fuerte grito,
exhaló el espíritu.
Mateo 27:50
Señor, es aquí en la cruz que tu le pides al
Padre que me perdone; aquí tu me entregas
a tu Madre para que sea mi Madre Celestial,
aquí tu me prometes estar contigo cuando
estés en tu reino.
Yo vengo a encontrarte y a tomar parte de tu
santo sacrificio cuando te recibo en la Sagrada Comunión, concédeme
revivir tu pasión diariamente, úneme a tu Preciosa Sangre, ten
Misericordia de mi Señor y del mundo entero. (oración)

DECIMA TERCERA ESTACION


Jesús es bajado de la cruz

"Adorámoste Cristo y bendecímoste,


que por tu santa cruz redimiste al
mundo."
Derramaré sobre la casa de David y
sobre los habitantes de Jerusalén un
espíritu de gracia y de oración; y mirarán
hacia mí. En cuanto a aquél a quien
traspasaron, harán lamentación por él
como lamentación por hijo único, y le
llorarán amargamente como se llora
amargamente a un primogénito.
Zacarías 12:10 Señor,
así como tu descansaste en los brazos de tu Madre, así también quiero
yo descansar en tu Sacratísimo Corazón; recibe mis quebrantos y
sáname para la vida eterna.

DECIMA CUARTA ESTACION


Jesús es llevado al sepulcro
"Adorámoste Cristo y
bendecímoste, que por tu santa
cruz redimiste al mundo."
Marcos 15:46
José de Arimatéa compró una sábana,
lo descolgó de la cruz, lo envolvió en
ella y lo puso en un sepulcro que
estaba excavado en roca; luego, hizo
rodar una piedra sobre la entrada del
sepulcro.

Señor, déjame morir en Ti, y


permanece enterrado dentro de mi. Yo
ansío el momento de la resurrección de
los muertos cuando tu me revelarás tu Gloria. Por ahora déjame adorarte
en el Santísimo Sacramento y concédeme la gracia de vivir una vida
santa.

La resurrección
AL TERCER DIA JESUS RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS
Subió a los cielos y esta sentado a la diestra de Dios Padre todo
poderoso, para interceder por nosotros, para preparar un lugar
para nuestras almas y para enviarnos El Espíritu Santo a
santificarnos.
Juan 20:19-21
19 Al atardecer de aquel día, el primero de la
semana, estando cerradas, por miedo a los
judíos, las puertas del lugar donde se
encontraban los discípulos, se presentó Jesús en
medio de ellos y les dijo: «La paz sea con
vosotros.»
20 Dicho esto, les mostró las manos y el
costado. Los discípulos se alegraron de ver al
Señor.
21 Jesús les dijo otra vez: «La paz sea con
vosotros. Como el Padre me envió, también yo
os envío.»

Señor, yo creo en la Resurrección, yo confío en ti


y yo te adoro!

Amado Jesucristo: mi Señor, mi Rey, mi Salvador, mi Dios.


Tu que eres Dios, pero que también fuiste hombre, tu que
fuiste tentado por el demonio como cualquier otro ser
humano, por favor dame la fortaleza de rechazar el pecado
y la gracia de permanecer puro como tu eres.
Reina en mi corazón con tu Poder, Sabiduría, Amor, Paz,
Gracia, Pureza, Misericordia, Gloria y Alabanza.

Tu le dijiste a Satanás:
LOS SERES HUMANOS NO VIVEN SOLAMENTE DEL PAN, SINO
DE CADA PALABRA QUE VIENE DE LA BOCA DE DIOS.

Cuantas veces te he fallado mi Señor, cuando no obedecí


tus mandamientos, te rechace como mi Rey cuando permití
que las tentaciones de este mundo reinaran en mi corazón,
te he olvidado mi Dios cuando mi mente ha estado tan
llena de las cosas terrenales.

Mi Señor y mi Dios, dame hambre de tu pan viviente,


aliméntame con tu Palabra y con el Sacramento de tu carne
y tu sangre. Dame la fortaleza para controlar el apetito de
mis sentidos, purifica y nutre mi alma con tu alimento, el
cual es hacer la voluntad del Padre Celestial.

Tu le dijiste a Satán:
TU DEBES HACERLE HOMENAJE AL SEÑOR TU DIOS,
SOLAMENTE A EL DEBES SERVIR.

Cuántas veces las riquezas de este mundo, las tentaciones


del orgullo, de la avaricia, de la envidia, de los celos y del
egoísmo te han destronado mi Dios de mi corazón.
Sinceramente me arrepiento de este insulto a tu Majestad.
Jesús, dame la gracia de poder rechazar las cosas de este
mundo, de separarme de todo lo que me rodea, y de
aferrarme fuertemente a tu espíritu dentro de mi.

Te amo con todo mi corazón, con toda mi mente, con toda


mi alma, con todas mis fuerzas y con el espíritu que has
dado.
Te adoro y te obedezco mi Señor, te honro mi Rey, te alabo
y te bendigo, y mi corazón esta lleno de agradecimiento.
Te serviré amando a mis hermanos y hermanas y con tu
fortaleza conquistaré el mundo, el demonio y de la carne.

Tu le dijiste a Satanás:
NO PONGAS AL SEÑOR TU DIOS A PRUEBA.

Jesús, cada vez que he pecado, he lanzado mi alma contra


las rocas de la muerte, hiriéndola mortalmente. Te he
puesto a prueba. Jesús, tú el Cordero de Dios que quitas el
pecado del mundo, por tus santas tus heridas sana mi
cuerpo, mi mente y mi alma.

Jesús, te he ofendido muchas veces, por favor perdona mis


pecados. Lava mis iniquidades, límpiame de mi pecado,
purifícame, protégeme y sálvame con tu preciosa sangre,
santifícame con tu Espíritu Santo, hazme de nuevo con tu
imagen y semejanza.

Jesús, en la presencia del Inmaculado Corazón de María por


favor dime ahora: “Esta es tu madre”.
Santa Madre de Dios, mi madre, protégeme, guíame y
nútreme con el pan celestial que tu le has dado al mundo.
Cúbreme con tu manto maternal de pureza para que yo
pueda siempre decir NO a las tentaciones de tu adversario,
el enemigo de mi alma.