José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología

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CIENCIA: MITO E IDEOLOGÍA José Luis Romero
www.alterconsulta.com Romero, J.L. y Álvaro, R. (Eds.). Antipsychologicum. El papel de la psicología académica: de mito científico a mercenaria del sistema. Barcelona: Virus, 200 , !"#s. $$%&' .

El título de la presente intervención 1 obedece a los dos objetivos fundamentales de la misma: por un lado, mostrar cómo la concepción de la ciencia que predomina en la sociedad actual , lo que es si no m!s "rave desde lue"o sí m!s escandaloso, la concepción de la ciencia que prima en el mundo académico científico –como es claramente el caso en las facultades de psicolo"ía–, es, sencillamente, un mito, es decir, falsa# por otro lado, mostrar cómo el mantener ese mito –como de $ec$o se $ace– responde, desde un punto de vista objetivo, fundamentalmente en el caso de las llamadas ciencias %$umanas& –como la psicolo"ía–, a intereses sociopolíticos reaccionarios, esto es, contribu endo a mantener el statu quo vi"ente beneficiando así a quienes ocupan las posiciones privile"iadas del sistema' (or lo tanto, el citado mito de la ciencia, esta concepción mitoló"ica de la realidad científica, se constitu e así en ideolo"ía reaccionaria' )ebido entre otros factores a evidentes limitaciones de e*tensión, la e*posición ser! por fuer+a sumamente esquem!tica con respecto de lo que el asunto en verdad requiere, centr!ndose en temas o tesis no en los diversos autores de las mismas,' 1. ¿A qué llamamos “ ie! ia"# Delimi$a i%! &el o'(e$o &e es$u&io La palabra %ciencia&, $o día-, se considera que $ace referencia a un tipo de conocimiento específico, el llevado a cabo por las llamadas %ciencias&, pero, m!s concretamente, por al"unas de ellas' En efecto, en su sentido fuerte o estricto, $ace referencia al tipo de conocimiento que tiene en la ciencia de la física su modelo m!s ejemplar' La delimitación, en este sentido, de nuestro objeto de estudio, la ciencia, implica precisamente la delimitación del objeto de estudio que posee, en tanto también conocimiento, la propia ciencia'
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.o quiero dejar de e*presar aquí mi a"radecimiento a Lola /lonso 0uirado, 1arlos 1astrode+a Rui+, Juan José 0arcía .orro 2ariano Rodrí"ue+ 0on+!le+ por los oportunos comentarios su"erencias que sobre versiones previas o parciales de este te*to tuvieron a bien $acerme con esa apreciada me+cla de a"ude+a, amabilidad paciencia que es en ellos tan característica' , En este sentido, debe indicarse que los an!lisis consideraciones aquí reali+ados en torno a las a cl!sicas tesis o posturas adoptadas respecto al criterio de valide+ científica o epistémica en la ciencia 3positivismo, falsacionismo, instrumentalismo o pra"matismo relativismo4 son claramente esquem!ticos en modo al"uno pretenden reco"er la rique+a de matices o la evolución del pensamiento tanto de los autores considerados como "enuinos representantes de dic$as tesis 3los cuales a menudo varían notablemente en su pensamiento , en al"unos casos, lle"an incluso a posiciones contrarias a las ori"inariamente tenidas como propias4 como de cualesquiera otros' Efectivamente, el sentido realidad actual de dic$o término resulta $erencia directa de la así llamada %nuova scientia&, sur"ida a partir del Renacimiento afian+ada en el si"lo 5677 con fi"uras como 8acon o 0alileo 3como veremos en al"unos de sus detalles m!s si"nificativos: la relación entre el conocimiento el poder o control, o entre el len"uaje científico el matem!tico4, a cu a concepción podemos oponer, en tanto que previa distinta, aquella otra cu o itinerario es rastreable desde su e*plicitación inicial en la oposición platónica entre %episteme& %do*a& u opinión $asta al"unos de sus m!s recientes tra+os a en el si"lo 55, como fuera el caso de la connotación $usserliana de la %filosofía como ciencia estricta&'

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José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología

(or lo tanto, como primera demarcación9, indicaremos que no se trata de las llamadas ciencias formales: la ló"ica las matem!ticas :, estudiosas de objetos ideales sus estructuras formales' ;in embar"o, el conocimiento de tales ciencias no es, en modo al"uno, i"norado, sino, mu al contrario, totalmente asumido empleado en la medida de la conveniencia' <ampoco se trata de ciencias que podemos denominar deontológicas, que nos $ablan de cómo debería ser la realidad qué debemos $acer para ello, como la ética o la política' Este !mbito del conocimiento sí es –al menos en principio– totalmente i"norado' Las ciencias que estamos considerando merecen el calificativo de empíricas, en tanto se ocupan de objetos de nuestra e*periencia temporal, es decir, realmente e*istentes en el tiempo o en el tiempo el espacio' (ero, dentro de este campo, a=n debemos rec$a+ar el estudio de los fenómenos anímicos 3lo que com=nmente llamamos actos psicoló"icos4, esto es, no espaciales sino sólo temporales –al menos en su presentación inmediata–, como sentimientos, deseos, voliciones, juicios, creencias, etc' > lo mismo sucede con los peculiares fenómenos axiológicos o valores' .os restrin"imos, pues, a los fenómenos materiales, esto es, espaciales o dotados de ubicación espacial –adem!s de temporales–' ;in embar"o, dentro de estos fenómenos, a=n es posible distin"uir entre aquellos que acontecen en nuestra ima"inación o imaginarios, aquellos que suceden en lo que llamamos nuestros sue?os u oníricos, aquellos que tienen lu"ar en lo que com=nmente llamamos realidad física o físicos' ;ólo de estos =ltimos es menester ocuparse'@ /$ora bien, la ciencia que consideramos no se ocupa de los objetos físicos en lo referente a su estructura formal a priori, esto es, elaborando juicios analíticamente deducidos a partir del estudio de la forma esencial de los objetos físicos 3como, por ejemplo, %todo cuerpo ocupa un lu"ar en el espacio& o %dos cuerpos no pueden ocupar, a la ve+, el mismo lu"ar&4' La actividad científica no se ocupa pues de los objetos físicos en lo que refiere a sus características comportamiento analítica o formalmente necesarios, sino en su aspecto formalmente contingente' ;in embar"o, dentro de esta ausencia de necesidad formal, la ciencia no se ocupa, primeramente, del aspecto irregular discontinuo de los fenómenos, sino, m!s bien, de su aspecto continuo regular' Es esta re"ularidad la que permite diri"irnos al presumible car!cter nómico del comportamiento de los fenómenos físicos, si bien se trata de una
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En realidad, como primera demarcación deberíamos distin"uir entre aquella ciencia, conocimiento o estudio que tiene como objeto el propio conocimiento 3 epistemología4 el restante conocimiento no refle*ivo o autorreferente, dentro del cual cabría distin"uir, a su ve+, entre una ontología general las ontologías particulares encar"adas de cada una de las %re"iones& ontoló"icas o tipos de entidades indicadas por la primera' (or otro lado, resulta que el estudio del ente que es el sujeto co"noscente inclu e el consi"uiente estudio del conocimiento la epistemolo"ía toda, por lo que es dentro de una ontolo"ía particular donde se ubica aquel saber o conocimiento que es el primero de todos, pues se presupone en todos los dem!s' : (ero también deberíamos qui+! incluir aquí 3o qui+! no, sino aparte4 el estudio de todos aquellos objetos calificados como ideales, esto es, independientes del espacio del tiempo 3al estilo de las ideas platónicas o los universales o las si"nificaciones en "eneral4' Estas ciencias %ideales& se opondrían a las calificadas como %empíricas& %deontoló"icas&, pero tampoco suele ser lo que de $ec$o se estudia bajo los nombres de %ló"ica& o de %matem!ticas&, aunque estén en íntima relación con ellas' @ 1asi todas estas –por otro lado en modo al"uno e*$austivas o cerradas– disquisiciones 3incluidas las reali+adas en las dos notas precedentes4 suelen ser sistem!ticamente i"noradas por la %ciencia& entendida al modo actual 3que es el objeto del presente escrito4, la cual $abitualmente postula, incluso de forma e*plícita, un cientificismo fisicalista no a erróneo, sino directamente absurdo $asta ridículo, donde a la actitud de i"norancia desprecio se a?ade la arro"ancia se"uridad fundamentadas en el respaldo medi!tico e institucional 3por fortuna el panorama actual ofrece también interesantes e*cepciones, como pueda entre otros ser el caso de la deducción escalar de las ciencias propuesta por Luis 1encillo en su El hombre: noción científica 32adrid: (ir!mide, 1ABC44' Empero, las posturas cientificistas fisicalistas o naturalistas suponen un doble reduccionismo tan evidente como ile"ítimo: reduccionismo epistemoló"ico, presuponiendo que sólo la actividad científica es susceptible de aportar conocimiento v!lido o auténtico# reduccionismo ontoló"ico, presuponiendo el car!cter físico de todo lo real o e*istente, a la par que ne"ando dic$o estatuto de realidad auténtica donde tal car!cter se $alle ausente' 6olveremos sobre ello'

sino al"unos –los denominados %científicos&– en sociedad con los dem!s4. esto es. esto es. prescindiendo de los restantes sentidos aristotélicos del término' .li a i%! / . causa de su aumento' . el vocablo %causa& ser! entendido aquí en el sentido de causa eficiente. reali+ar predicciones concretas en el marco espaciotemporal 3en puntos concretos del espacio del tiempo4. al menos en los =ltimos si"los de nuestra llamada civili+ación occidental' D(or qué o para qué $acemos –o $acen los científicos– cienciaE D(ara qué sirveE )os son los objetivos que aparecen como respuesta a esta pre"unta: e*plicación predicción' 1om=nmente se $a dic$o que la explicación consiste en dar razón de las apariencias. indicando las condiciones por las cuales éstos tienen lu"ar no si"uen el comportamiento deducible si partimos sólo de las le es establecidas' ). el %dar ra+ón& es un dar ra+ón causalB' )e esta manera tiene lu"ar la elaboración de teorías' 3/sí. sino también en otras ciencias que. mediante el cual llevan a cabo la cuantificación de la realidad física que les permita acceder a la oportuna precisión predictiva. ¿*ara qué +a emos ie! ia# Los o'(e$i. obteniendo el consi"uiente control operatividad' Es por ello que la ciencia tan sólo considera aquellos aspectos o propiedades de los fenómenos físicos que resultan ser matemati+ables o cuantificables. entendida se"=n lo descrito. medimos el peso en función de la lon"itud que recorre la a"uja en la b!scula. las le es utili+an el material que les proporciona el lenguaje matemático. efecto de la capacidad operativa o manipuladora . las directrices que "uían el desarrollo de la actividad científica' Ello ocurre no sólo en las llamadas ciencias físicas 3esto es. parece que sólo la lon"itud también la "raduación an"ular. se $an ido paulatinamente estableciendo se"=n este modelo' /sí podemos $ablar B En todo momento. por ejemplo. desde mediados o finales del si"lo 575. damos ra+ón causal del fenómeno de la caída de los cuerpos acudiendo a la instancia teórica que es la fuer+a de la "ravedad'4 8ajo la denominación de predicción se en"loba el otro de los aspectos motores de la actividad científica tal como la conocemos: la b=squeda de control dominio de la realidad física para poder así operar con ella en beneficio nuestro' La consecuencia pr!ctica =ltima de este aspecto es el desarrollo de la tecnología.ólo entonces pretende la ciencia dar ra+ón también de los comportamientos irre"ulares. responder a la pre"unta del por qué los fenómenos 3físicos en este caso4 son como son' El modo de $acerlo es aludir a las relaciones causales que los fenómenos físicos puedan mantener entre sí o con otras entidades no observadas' (or lo tanto. sino empírica' En base a ella tiene lu"ar el establecimiento de leyes científicas.os &e la ie! ia: e-. que es medido en función de la lon"itud'4 <ales son. susceptibles de medición' Fna propiedad medible es aquella en la cual se puede tomar una cierta cantidad o porción de la misma –que se constitu e como unidad– comparar cu!ntas veces se encuentra contenida dic$a cantidad en otras cantidades o porciones de esa propiedad' La =nica propiedad que parece susceptible de tal operación es la extensión 3concretamente. es una actividad que llevamos a cabo los seres $umanos 3no todos cada uno. en el plano teórico.José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología - necesidad no formal.re&i i%! La ciencia.in embar"o. a la ve+. la consecuencia ser! la elaboración de leyes que permitan efectuar la predicción con la ma or precisión posible' (ara llevar a cabo esta tarea predictiva. si bien la "eometría permite establecer correspondencia entre ambas en función del seno o el coseno4' Las dem!s propiedades son consideradas en tanto que es posible establecer su equivalencia con efectos correlacionales de e*tensión medible. esto es. por ejemplo. por lo tanto. reali+ando entonces una medición indirecta' 3/sí. que pretenden ser un correlato de las supuestas le es empíricas naturales por las que se ri"e tal re"ularidad' . o los colores sonidos en función de la lon"itud de onda# incluso el tiempo se mide en función del movimiento. en los diversos campos !reas de la física en la química4.

pero. permitiéndonos también. efectivamente. variables fenoménicas físicas cuantificables' (or ello. e incluso por aquellos que conforman las líneas predominantes dentro de cada uno de los campos citados' En todo caso. se intenta la obtención de este tipo de variables mediante la reducciónGidentificación –por simple correlación– a tales variables de los diversos aspectos de su objeto de estudio o. los dos objetivos de la ciencia resultan ser independientes ' /sí. elaborando teorías sin necesidad de le es que estable+can los par!metros concretos que si"uen las re"ularidades observables 3así. contribu endo así. es posible atender sólo al objetivo de la e*plicación. es cierto que el desarrollo alcan+ado por estas =ltimas sociedades $a sido. por ejemplo. en otros casos. en todo caso. llevando a cabo el control el desarrollo tecnoló"ico que la subsecuente predicción permita. a aumentar el conocimiento pr!ctico efectivo que podemos tener sobre tales campos tem!ticos' <an sólo se pretende de momento indicar el proceso operativo real por el que tales actividades son llevadas a cabo. pero ocurre que son precisamente las partes de estas ciencias que si"uen tal comportamiento 3 . a que. si la filosofía de la ciencia se ocupa de evaluar el alcance de la actividad científica. como por la propia comunidad científica. E"ipto o 1$ina4 dotadas de "ran capacidad predictiva tecnoló"ica sin apenas teorías e*plicativas 3al menos. constatar ciertas re"ularidades en los fenómenos físicos predecir an!lo"os fenómenos futuros a partir del presupuesto mantenimiento de dic$as re"ularidades4' Hue esto es así lo muestra el an!lisis de ello en sí mismo. la biolo"ía. es posible efectuar el establecimiento de tales le es. ésta tiene como objetivos la e*plicación por . como muc$o. eso sí. sin $aber desarrollado el menor atisbo de presupuestos causales metafenoménicos de teoría e*plicativa al"una 3así. esto no ocurre en todos los casos o en todas las !reas de las ciencias mencionadas. que alcan+an la capacidad predictiva perse"uida4 aquellas que son consideradas como los n=cleos fuertes o las partes auténticamente científicas de tales ciencias. $abitualmente se considera que conformarían otro tipo de conocimiento4' > ello es considerado así tanto por la ma or parte de la sociedad con nociones sobre el tema. es preciso resaltar que. sin apenas $aber sido correspondidas por un parejo desarrollo predictivoI tecnoló"ico. por otro lado. así como sociedades 3como 8abilonia. entonces. se"=n parece. como la psicolo"ía. en la medida de lo posible. teoría ésta omnie*plicativa e insuperablemente simple. e*poner claramente la pertinencia de tomar consciencia sobre dic$o proceso' (or otra parte. pese a resultar en principio sorprendente. i"norando directamente tales aspectos si tal reducción no parece posible' 1iertamente. en ocasiones. cuando ciertos aspectos de su objeto de estudio no corresponden directamente con este tipo de variables. lo demuestra el $ec$o $istórico de que $a $abido sociedades 3como la 0recia cl!sica4 que $an elaborado e*plicaciones teóricas en "ran n=mero complejidad. no relacionadas con dic$a capacidad4' . desde el punto de vista de la propia actividad científica. no es pretensión indicar aquí que tal actitud sea en principio reprobable. pero también de la pr!ctica totalidad de las llamadas ciencias sociales. pero en absoluto predictiva4# . donde e*plicación predicción son el objetivo perse"uido' Hui+! podamos decir al"o sobre esto m!s adelante' Lle"ados a este punto podemos establecer que. la concepción teórica de que todo lo que pasa es debido a la acción de una entidad todopoderosa –al modo del dios o "enio mali"no cartesiano–. ampliamente superado por la nuestra. la antropolo"ía o la economía' <odas ellas buscan. tales investi"aciones científicas suelen pro"resar obtener resultados relevantes.9 José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología del otro "ran representante de las llamadas ciencias naturales.o obstante. no sólo el llevar a cabo e*plicaciones satisfactorias mediante teorías que den ra+ón de los fenómenos que tratan. en detrimento de aquellas secciones que no si"uen tales planteamientos 3 que. sobre todo. por ejemplo. sino también alcan+ar la efectividad predictiva que las proporcione el reconocimiento social como auténticas ciencias' (ara lo"rar este objetivo predictivo se ven obli"adas a utili+ar. la sociolo"ía. en ocasiones. $umanas o del espíritu.

entonces. en cada caso. reali+ar un breve an!lisis del campo de la sociolo"ía de la ciencia. compar!ndola con el ideal normativo objeto de la disciplina anterior' La primera disciplina reco"e el tradicional testi"o de la filosofía de la ciencia. que operaría en función de criterios e*clusivamente %racionales& o epistémicos' . esto es. pues su tarea es dilucidar el criterio de valoración epist!mica de la ciencia' 1onsidera. viceversa' La tarea de la sociolo"ía de la ciencia ser! establecer. por lo tanto. en su doble vertiente de %$acer& de %decir o creer que se $ace&' . el %conte*to de justificación epistemoló"ico&' (or su parte. concretamente. cu!les $an sido los caracteres concretos de una teoría por los cuales ésta se $a adaptado al medio' Ello e*i"e el estudio empírico tanto de los caracteres de la teoría como del medio social concreto al cual se $a adaptado o se adaptó.uele afirmarse que la sociolo"ía de la ciencia se ocupa de lo que se conoce como el %conte*to de descubrimiento&. trabajando. la sociolo"ía de la ciencia tendr! como objetivo esclarecer cu!l es el criterio de valoración social de la ciencia. simplificando. en el !mbito social o $istóricoIsocial. estableciendo así dos líneas de investi"ación' La primera se ocuparía de la actividad científica en tanto que normativamente considerada. se $an desarrollado los estudios que. a mi juicio. o paralelamente a ella.ociolo"ía de la ciencia 3inclu endo aquí también investi"aciones en $istoria de la ciencia. así C )istinto del %darJinismo epistemoló"ico& popperiano. entonces.José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología : teorías la predicción por le es. intentado averi"uar la causa por la que. los cuales consideran tan sólo el %conte*to de justificación&' Es posible establecer. de esta manera. tradicionalmente olvidado por los estudios de filosofía de la ciencia. la propiedad de ser adaptativos de los caracteres estar!. que la tesis adecuada para dar ra+ón de estos acontecimientos sería del tipo de lo que podemos denominar como % dar"inismo social de las teorías&C. podría ser denominada Epistemolo"ía de la ciencia. podríamos a"rupar bajo el nombre "enérico de . distin"uir entre estos dos aspectos. psicolo"ía de la ciencia. en función del medio concreto 3que también tendr! sus características propias4' )ebe destacarse que la adaptación no es lo mismo que la adaptabilidad# una teoría puede ser mu adaptable pero no adaptarse a un medio concreto desaparecer. lo que debería ser –o se considera que debería ser– la actividad científica con vistas a lo"rar sus objetivos. mientras otras fracasan desaparecen 3o casi desaparecen4' Es posible establecer. sosteniendo la e*istencia de una %le de la selección& de las teorías en su medio ambiente 3la sociedad4. así como las posibilidades limitaciones de tal finalidad' La se"unda se ocuparía de la actividad científica en tanto que realmente ejecutada o llevada a cabo por los científicos en la sociedad. la concepción de la ciencia que "uió la delimitación de la misma como nuestro objeto de estudio nos indica lo si"uiente: ciencia es lo que los científicos dicen que hacen y califican como tal y como tal acepta la sociedad y lo que los científicos hacen cuando dicen que hacen tal cosa' /sí pues. una demarcación entre ambas disciplinas' . que podríamos denominar %conte*to de justificación social&' (odemos. entonces la filosofía de la ciencia debe ocuparse de la cuestión de la valide+ de tales teorías de tales le es' 0. a su ve+. 1iloso23a &e la ie! ia / so iolo43a &e la ie! ia )entro de la filosofía de la ciencia. en el conte*to de descubrimiento. etc'4' . por la cual tendría lu"ar la supervivencia triunfo de las m!s aptas o adaptadas' La adaptación de una teoría a su medio depender! de los caracteres adaptativos de dic$a teoría. por lo tanto. antropolo"ía de la ciencia. un estudio filosófico de la actividad científica debería reco"erla en todas sus facetas .í parece posible.in embar"o. unas teorías científicas triunfan se mantienen.

de las condiciones concretas que tuvieran el medio social la teoría en cuestión. por tanto. por consi"uiente. posiblemente uno de los m!s completos en lo que refiere a actuali+ación $istórica . que. falta una variable imprescindible.@ José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología como de todos aquellos factores que $a an dado lu"ar a la aparición de nuevas teorías' Krente a la tesis de corte darJinista recién e*puesta.is$émi a El problema del criterio adecuado para la valoración epistémica de las teorías le es científicas $a sido abordado de diversas maneras' . podemos apuntar aquí al"unas de las principales variables: I Los intereses sociales de distinta índole que pudieran e*istir en la sociedad en un lu"ar momento dado: ideoló"icos. relevantes' (ara una e*posición de aquellas –así como también de éstas en m!s detalle de los autores representantes de ambas– puede consultarse el manual de Javier Ec$everría: $ntroducción a la metodología de la ciencia% #a filosofía de la ciencia en el siglo && 32adrid: 1!tedra. en principio. en =ltima instancia. etc' Estas otras variables deben ser anali+adas en cada caso' . "enerali+ando. no se est! aquí afirmando un sociolo"ismo o sociolo"ismo fuerte en filosofía de la ciencia. lo que est! por ver a=n4. se"=n el cual absolutamente todas las teorías científicas triunfan o fracasan en función de criterios e*clusivamente socioló"icoIsubjetivos 3como los arriba indicados4. ser! el estudio de cada caso particular el que nos muestre las circunstancias condiciones en que éste tuvo lu"ar. tiene el principio de autoridad' I La capacidad de influencia pr!ctica que puedan tener los diversos miembros de la comunidad científica la comunidad científica en su conjunto: capacidad económica. Larr Laudan: #a ciencia y el relativismo 32adrid: /lian+a. políticos. cu o an!lisis establecimiento puede llevarse a cabo de modo puramente formal apriorístico por la filosofía de la ciencia. la economía. La ues$i%! &el ri$erio &e . si bien tal cosa pudiera.in embar"o. una característica de las teorías que puede. una de las m!s $abituales maneras de clasificar las posiciones al respecto permite. poder político. e*i"e reali+ar las pertinentes investi"aciones empíricas de las que se ocuparía la sociolo"ía de la ciencia' El estudio de los par!metros adaptativos de las teorías implica. la vi"encia que. por ejemplo. pero ello no le"itima la enunciación de "enerali+aciones omniabarcantes' 1M 6éase. sino que.ali&e6 e. etc' I Lo que a mi juicio podríamos denominar como %principio de inercia de las ideas&. con ma or resistencia al cambio de estado cuanto m!s $a a durado dic$o estado 3 en este sentido va m!s all! del (rincipio de inercia "alileano4' Ello e*plica el "ran peso de la tradición . sino en el socioló"ico4.in embar"o. 1AAA4. capacidad retórica. 1AA-4' Ntras posiciones a veces proclamadas son en realidad ma ormente susceptibles de ubicación en una u otra de las cuatro aquí indicadas que consideramos como las m!s fundamentales . como las dem!s. establecer cuatro posturas diver"entes1M: A 1omo puede observarse. ello depender! de las circunstancias individuales presentes en cada caso. acontecer. capacidad comunicativa. sin dejar opción al"una a casos en los que el criterio determinante de la aceptación o el rec$a+o sea el par!metro objetivo de la valide+ epistémica 3si es que tal cosa puede tener lu"ar. la política 3no en su aspecto deontoló"ico. etc' . principio psicoló"ico se"=n el cual las ideas tienden a permanecer en su estado anterior de reposo pero también de movimiento o sucesión 3 en este sentido va m!s all! del (rincipio de tenacidad Lu$niano4. presti"io. en cierta medida. económicos.o obstante. etc' I Los intereses personales de los científicos: ideoló"icos. la incursión en los campos de la sociolo"ía. económicos. la antropolo"ía. de $ec$o. políticos. influir en el resultado de su aceptación social: la valide+ epistémica' Establecerla es la función de la epistemolo"ía de la cienciaA' 5. la psicolo"ía. la $istoria. el estudio de cu!les puedan ser estas características adaptativas de las distintas teorías cu!les puedan ser los factores que producen la aparición de cambios teóricos nuevas teorías 3características factores concretos en cada caso en función de un medio i"ualmente concreto4. no siendo posible en nin"=n momento establecer conclusiones a priori' Los estudios $istóricoIsocioló"icos parecen indicar que la influencia de los factores socioló"icoIsubjetivos es notablemente superior a la que cabría esperar en un in"enuo primer momento.

3Nviedo: (entalfa. aunque sí podemos considerar que tal observación es o ser! posible. como vimos. se $a venido efectuando una distinción entre los fenómenos de la e*periencia 3e*periencia física. que permite establecer la verdad de las le es teorías' El pro"reso científico consiste en la acumulación de conocimiento' I (alsacionismo: el criterio de valide+ epistémica es la falsabilidad.José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología B I 'ositivismo 3o positivismo ló"ico o neopositivismo4: el criterio de valide+ epistémica es la verificación o la verificabilidad. por contraposición a las entidades observables no teóricas que son los $ec$os11' Es posible que las entidades teóricas lle"uen. observadas. las teorías mediante las cuales se llevan a cabo tales e*plicaciones# distinción entre $ec$os teorías' Los $ec$os son fenómenos. no obstante. de $ec$o. %observable& quiere decir que tenemos conocimiento del modo en que tales entidades pueden ser. pues sólo ser!n teóricas aquellas entidades noIobservables postuladas para dar ra+ón de los $ec$os o entidades observables mediante las correspondientes cone*iones nómicas o causales' . defendiendo la e*istencia de un criterio propiamente epistémico del mismo se"=n el cual es posible conocer la verdad o la falsedad de las teorías científicas. como suele ser $abitual en la propia actividad científica. si bien pudiera ser que no lle"ara a reali+arse' )ebe indicarse. que permite establecer la falsedad de las le es teorías' El pro"reso científico consiste en una apro*imación a la verdad 3conver"entismo4' I $nstrumentalismo o pragmatismo: el criterio de valide+ epistémica es la utilidad u operatividad de las le es teorías' El pro"reso científico consiste en el aumento de la capacidad predictiva de control operatividad. son entidades teóricas noIobservables. ajenas a la e*periencia o metafenoménicas. se establecen o postulan determinadas relaciones causales entre los fenómenos Go entre éstos otras entidades ajenas al campo de nuestra e*periencia' Los sistemas que en"loban tales relaciones capaces de dar ra+ón de ciertos campos fenoménicos son las teorías' Las entidades postuladas. lo cual es ne"ado por el instrumentalismo el relativismo 3si bien el instrumentalismo a=n permite cierta objetividad en su criterio4' . en =ltima instancia. por lo que no podemos estar se"uros de saber como acceder a su observación. que así lo $emos $ec$o. la equivalencia entre entidades teóricas entidades noIobservables no es absoluta. "enerali+ando.uestra investi"ación a$ora debe ir encaminada $acia el objetivo de esclarecer cu!l de estos criterios es 3si es que al"uno lo es4 el adecuado' 7. que no sólo deben ser consideradas como entidades teóricas aquellas entidades postuladas noIobservables pero que qui+! pudieran dejar de serlo.ismo: la se. que a se especificó4 que se pretende e*plicar. observables' El objetivo de la e*plicación es dar ra+ón de los $ec$os o las apariencias' (ara ello. pues sólo el $aber efectuado la observación puede servir de criterio para establecer que tal observación es posible cómo $acerla' (or el contrario. en un momento dado.ro'lema &el rela$i. referencias biblio"r!ficas 3pese a su mu parcial visión de la filosofía postmoderna4' Fna mu interesante clasificación alternativa a la presente es la propuesta por 0ustavo 8ueno. El . a ser observables' (or lo tanto. 1AA:4' 11 1omo puede apreciarse.ara i%! e!$re +e +os / $eor3as Oasta a$ora. por ejemplo en su breve pero denso op=sculo *+u! es la ciencia. objeto de nuestra e*periencia o. %noIobservable& quiere decir que no $an lle"ado a ser observadas. teniendo su reflejo en el pro"reso tecnoló"ico' I )elativismo: no es posible establecer criterio al"uno de valide+ epistémica' . que tenemos también la capacidad pr!ctica para observarlas realmente .o tiene nin"=n sentido $ablar de pro"reso científico' <anto el positivismo como el falsacionismo –que son académicamente los criterios claramente dominantes– suponen la afirmación de una tesis realista respecto del conocimiento científico.

es decir. de $ec$os teorías4. con independencia de que este an!lisis sea o no admitido. al i"ual que las relaciones causales establecidas entre las entidades observables entre sí 3si no parece apropiado calificar de %entidades& a las relaciones. no revela en modo al"uno tal relación de dependencia cone*ión necesaria. los $ec$os. las cuales. por tanto. o derivable de primeros principios4. ju+"o. . establecer como accesible al conocimiento que los acontecimientos tienen sus causas. entre $ec$os teorías' La inmediata consecuencia de esta afirmación es la imposibilidad de identificar los $ec$os de los cuales se supone $a que dar ra+ón. c!mbiese este término por el de %variables&4' Efectivamente. por tanto. del mismo tipo que las relaciones causales que mantienen las entidades observables entre sí' Es preciso distin"uir entre un principio de causalidad "eneral. inseparables de ella' Los $ec$os las teorías estarían me+clados en un todo indistin"uible e inseparable 3 holismo %empírico-teórico&. resulta seriamente afectada por la si"uiente tesis: todo $ec$o est! impre"nado de teoría' Efectivamente. las relaciones causales que pudieran mantener con las entidades observables serían. resulta que el an!lisis correspondiente al primer caso 3caso %a&4. no constitu en relación causal al"una' Este caso 3caso %a&4 es el nuestro' . se"=n la clasificación de los fenómenos llevada a cabo en la primera parte de este artículo. lo que no $aría sino apuntar $acia su presumible estatuto de principio primero no derivable de nin"=n otro' . las relaciones que pudieran darse entre entidades observables noI observables son.i bien a la $ora de e*plicar este %por& no parece que podamos sino enunciar que si"nifica %a causa de&. son indistin"uibles de la teoría . pues éstos. qui+! sea ésta. pues a vimos que este dar ra+ón de los $ec$os es un dar ra+ón causal' )e entre sus posibles formulaciones. la cone*ión necesaria que $a entre ambos que permite confirmar la relación causal' /$ora bien. a de entrada inobservables. en lo que a posibilidad de observación refiere.' /$ora bien. metafísico u ontoló"ico. nada muestra sobre cu!les puedan ser éstas' <radicionalmente se $an distin"uido cuatro tipos de relaciones causales o de causaI efecto que. dado que las entidades teóricas son susceptibles de ser incluidas en el campo de la e*periencia física. sino sólo relaciones de conti"Pidad espacioItemporal. la totalidad de los an!lisis reali+ados en el presente apartado por los cuales se $a establecido la distinción entre $ec$os teorías. obviamente. por sí solas. de las m!s claras a la par que sencilla: todo cambio es cambio de al"o por al"o1. las relaciones causales concretas que puedan tener lu"ar' El principio de causalidad es considerado como un principio que ri"e la realidad empírica en tanto que mutable 3con independencia de si se considera que es un principio primero e irreductible. toda relación causal concreta entre fenómenos físicos 3recordemos que éste es el tipo de fenómenos considerados4 es inobservable 3como veremos a continuación4. los distintos complejos %empíricoIteóricos& serían mutuamente inconmensurables o 1. pues identificamos la relación de dependencia entre el fenómeno causa el fenómeno efecto . desde Oume $abitualmente aceptado cuando conocido.in embar"o. se constitu e como condición de posibilidad de toda e*plicación en tanto que ésta intenta dar ra+ón de los $ec$os.C José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología sino también las relaciones causales establecidas entre éstas las entidades observables. podríamos formular así: a4 entre fenómenos físicos entre sí# b4 entre fenómenos anímicos 3o cierto tipo o complejo de fenómenos anímicos4 fenómenos físicos# c4 entre fenómenos físicos fenómenos anímicos# d4 entre fenómenos anímicos entre sí' El an!lisis de las distintas relaciones puede llevarnos a considerar que sí tenemos e*periencia directa o percepción fenoménica inmediata de la relación de causalidad en los tres =ltimos casos. al ser inobservable uno de los términos entre los cuales se darían tales relaciones' En todo caso. es frecuente ar"umentar que toda descripción de $ec$os que podamos reali+ar soporta el peso de cierta car"a teórica' Esta contaminación teórica de los hechos impide llevar a cabo la distinción entre entidades teóricas entidades observables. entre entidades teóricas entidades observables.

incluso. pero no va m!s all! de ellos' El problema. e incluso su mera percepción o recepción consciente. con %si"nificatividad&' (ero esto no es teoría' )esde lue"o. a su ve+.José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología A incomparables 3inconmensurabilidad entre %teorías&. o qui+!. precisamente. en principio. implican.in embar"o. sino partes de un todo indisociablemente teórico4' (ara ello no es necesario que las %teorías& muestren "randes diferencias entre sí# %teorías& que difieran sólo en peque?os aspectos son i"ualmente inconmensurables' )e ser esto así. pues es de la e*periencia en éste !mbito de la cual se quiere dar ra+ón en primera instancia' . tan sólo ocurriría que no atenderíamos a la totalidad de los $ec$os. esto es. se"=n parece. que sirvan. conceptual o intensional. lo cual es un inconveniente para e*plicar los mismos. veamos si realmente es así' 1uando se afirma que todo $ec$o est! impre"nado de teoría. de lo que la inmediata percepción del $ec$o muestre permita' . a$í reside. ni tiene sentido $ablar de pro"reso científico' /$ora bien. de $ec$o. toda recepción consciente de un $ec$o toda e*presión de un $ec$o e*i"en su demarcación si"nificativa. por lo tanto. no como carentes de si"nificatividad. debemos anali+ar la posibilidad de establecer conceptuali+aciones que se limiten a describir las inmediatas e*periencias fenoménicas físicas que puedan tener . acontece en ma or o menor medida' Los términos conceptos de las teorías científicas son elaborados a partir de los términos conceptos de la vida ordinaria o cotidiana.o ser! teoría. por lo tanto. la mera demarcación conceptual o atribución si"nificativa. tiene lu"ar un proceso de retroalimentación por el que las conceptuali+aciones científicas revierten. a que éstos forman un todo con sus respectivas teorías' 1ada %teoría& 3cada todo unificado e indistin"uible de $ec$os teorías4 sólo puede dar. pero tal demarcación no tiene. se afirma. e*i"e establecer tal demarcación conceptual o si"nificativa. el problema no sería tanto que la descripción intensional no cubriera la totalidad del campo fenoménico. entre cada todo unificado e indistin"uible de $ec$os teorías4. tal posibilidad es factible . es claro que la vida cotidiana suele estar pla"ada de elementos teóricos e*plicativos por los que la propia vida cotidiana intenta dar ra+ón de su e*periencia' (or otro lado. siquiera sea como instrumento descriptivo' (or consi"uiente. que no son realmente tales. el problema' La cuestión es. incluso. no $a problema al"uno siempre cuando la demarcación conceptual se limite a e*presar =nicamente aquello que es mostrado por la e*periencia fenoménica inmediata' /$ora bien. en la amplia ma oría' (ero Des esto siempre necesariamente asíE El dilema estriba en la posibilidad de establecer la percepción de %$ec$os puros&. sino en tanto descripciones fenoménicas que no rebasen lo mostrado por la e*periencia inmediata presente. ra+ón de sí misma 3de sus %$ec$os&. sino sólo aquella que va a m!s all! de la e*periencia fenoménica. por qué ir m!s all! del $ec$o mismo' <eoría implica. inevitablemente. entonces. la conceptuali+ación de dic$o $ec$o' (arece que se identifica %teoría& con %conceptuali+ación& o uso de conceptos . es que la descripción siempre va m!s all! de los $ec$os. en realidad. resulta patente que estaremos abocados a admitir la verdad de la tesis relativista: no $a ni puede $aber criterio al"uno de valide+ epistémica. para dar ra+ón de ellos' .o $a duda de que sería altamente conveniente esclarecer el proceso relación por el cual la e*periencia fenoménica permite e. a que. de anclaje o punto de referencia fijo como elementos de los cuales dar ra+ón en base a los cuales elaborar las teorías' / mi juicio. pues no pueden siquiera intentar dar ra+ón de los mismos $ec$os. sobre las concepciones de la vida ordinaria' /sí pues. pero una investi"ación semejante nos llevaría por caminos mu distantes de los aquí propuestos' 8aste para nosotros a$ora asumir que la conceptuali+ación resulta imprescindible. precisamente. si es posible llevar a cabo una delimitación conceptual o si"nificativa que se limite =nicamente a lo mostrado por la inmediata e*periencia' 2!s concretamente. introduciendo connotaciones que no se corresponden con lo fenoménicamente presentado' DEs esto asíE )esde lue"o. en ese caso. a veces da la impresión de que se afirma tan sólo que la descripción de todo $ec$o. puede serlo en muc$os casos. ir m!s all! de los $ec$os.

dic$a petición. definible en función de otros términos m!s b!sicos o anteriores. ne"ro. sobre un fondo de color cambiante 3a+ul. podemos describir la e*periencia ori"inaria que da pie a las distintas concepciones del . bien por erupción' (ero tales elementos teóricos pueden. topamos finalmente con términos que no son a su ve+ definibles. de descripción le"ítima' (ero. se afirma 3Oanson4 que $ablar de %cr!ter& supone reali+ar referencias a su "énesis. cualesquiera que sean los términos utili+ados en la definición de los iniciales términos descriptivos. sabiendo e*actamente lo que se pretende si"nificar con ellos. que periódicamente aparece desaparece reali+ando movimientos re"ulares por el cielo. se"=n lo anterior.ol o al revés. por consi"uiente. cu a comprensión intensional tan sólo es accesible mediante las distintas pero adecuadas 3pues una sólo o idénticas no bastan4 percepciones fenoménicas que permitieran. reali+ar los pertinentes fundadores juicios deícticos. en base a las cuales tienen lu"ar tanto las e*plicaciones de la cotidianidad como las e*plicaciones científicas' La mejor manera de afirmar la posibilidad de tales conceptuali+aciones es llevarlas a cabo poner ejemplos' . simult!neamente. cu o si"nificado no es compuesto de otros m!s fundamentales o primarios sino que es. donde.i las descripciones reali+adas no se $an limitado –como sin duda $abr! sido– al objetivo perse"uido 3no a?adir nada a lo fenoménicamente presente4. en $abitual contacto. sino que. el suelo. la descripción reali+ada es inevitablemente portadora de una cierta teoría implícita en la pr!ctica totalidad de los términos utili+ados 3forma. como el . ostensivos o se?alativos 3%esto es x&4 . est! la tierra. qui+! debiéramos pensar en claudicar $onradamente4.ol como una especie de disco o forma circular. espacio. las cuales son como puntos brillantes que aparecen cuando apenas $a lu+ el cielo est! oscuro' Eso es la noc$e' 1uando $a lu+ es el día' El . etcétera' > no parece necesario llevar a cabo tal tipo de alusiones para reali+ar estas descripciones' . aquellos sean. definidos en función de otros términos distintos m!s b!sicos' Esta e*i"encia es ile"ítima por dos motivos' (rimero. m!s o menos elevado respecto del nivel de la tierra que le rodea también' Esto sería el $ec$o %cr!ter&' En toda esta descripción no se $a aludido a si la tierra "ira alrededor del . ser eliminados' /sí. puede alber"ar una intención tan ile"ítima como insaciable: e*i"ir que. a+ul. ello ser! debido a la posible in"enuidad con que esta tarea $a a sido reali+ada a los prejuicios o presupuestos inadvertidos de mi persona que $an derivado en los descuidos subsi"uientes. "ris. creo. comprobar si. bien por impacto. luminosa. si el . no podemos afirmar que esta mutante forma blanquecina sea la misma cada ve+' Hui+! tampoco el . debajo. se"undo m!s importante 3pues. un si"nificado simple elemental 3 x4.ol es una bola o qui+!s un a"ujero en el cielo por donde pasa lu+. que es un objeto $abitualmente blanquecino. porque no todo término es. luminoso. penetrable. se adecuan a la e*periencia de forma estricta ri"urosa' /$ora bien. mal que pese.1M José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología lu"ar en la vida ordinaria. color. pero no a que la labor no sea factible'11- Hui+! se afirme que. en el proceso definidor.ol suele aparecer de día. subir. pues sus partes no se mantienen unidas por sí solas' Oa objetos sólidos que se $unden en ella otros no' El relieve o superficie de la tierra es m!s o menos irre"ular# a veces desciende a veces sube# a veces desciende para lue"o subir a veces sube para lue"o descender' / veces $a e*tensiones de tierra m!s o menos circulares que descienden respecto del nivel de la tierra que les rodea.e pedir! entonces la definición de los mismos para. bajo tan le"ítima apariencia. aparecer. es la porción del espacio situada a una determinada distancia sobre nosotros. porque nin"uno de tales términos pretende ir m!s all! de lo fenoménicamente presente' . el cual. por ejemplo.ol o las estrellas. lo que pisamos cuando estamos de pie' La tierra es m!s o menos dura o sólida. a su ve+. a su ve+. porque ello supondría un proceso infinito que $aría absolutamente imposible reali+ar cualquier tipo de definición . a veces de forma circular otras veces no' En verdad.ol las estrellas sean los mismos cada ve+' )ebajo de nosotros. se e*tiende $asta donde alcan+a la vista o $asta donde $a a"ua' El a"ua es f!cilmente penetrable. etc'4' Reafirmaría que no es así. movimiento. a su ve+. circular. a su ve+. lo que si"nifica que normalmente no te $undes en ella porque no es penetrable si no reali+amos ciertas acciones específicas. el cual puede estar. roji+o'''4 se mueven distintos objetos# al"unos de forma periódica re"ular. él mismo. si la tierra es redonda o plana. efectivamente.e $a afirmado que cualquier descripción de $ec$os o fenómenos físicos implica componentes teóricos que van m!s all! de lo meramente presente en tales $ec$os' )e este modo. por la noc$e suelen verse las estrellas la luna.

antes que de cr!teres' /dem!s. no que sean imposibles' (or otro lado. entonces es posible reconstruir el si"nificado definición de los restantes términos compuestos fundamentar la adecuación fenoménica de las descripciones reali+adas' En este sentido. como los cl!sicos ejemplos de %a+ul& o %color&' /sí. posibilitando así el correspondiente juicio e*istencial 3%$a al"o a+ul&4' En todo caso. en nuestra vida ordinaria tendríamos que $ablar. pero ni muc$o menos de todos. de edificios. en =ltima instancia. tiene lu"ar aquí. imposible. tiempo durante el cual concretó ésta su labor bajo los indisociables nombres de epistemolo"ía ontolo"ía 3o el m!s equívoco rótulo de metafísica4 a considerados al inicio de este te*to' . co"noscibles por evidencia intuitiva4 o Leibni+ 3las mónadas o sustancias simples. posibilitaría su aislamiento posterior eliminaciónE (or otro lado. un pato o un conejo. que tal composición es susceptible de unas determinadas interpretaciones' Es m!s.eeteto4 /ristóteles 3/nalíticos segundos4' 19 Los presupuestos son tantos tan difícilmente detectables# la labor se muestra tan ardua arries"ada''' tan radical' DHuién se atreve a reali+arlaE Dla físicaE Dqui+! la psicolo"íaE 6iendo lo que estas las otras ciencias son $acen en nuestra sociedad. entoncesE (udiera ser. se"=n la clasificación de los mismos ofertada al principio de esta e*posición4' La descripción de todo este complejo eleva de forma sumamente notable el nivel de dificultad aquí ofrecido' (ero no parece que tal cosa sea. un bulto o un a"ujero. por el atomismo ló"ico 3Russell. la ciencia. adem!s. pero también en otras épocas por )escartes 3an!lisis $asta lle"ar a las naturale+as simples. lo que. deber! tener en cuenta todas las diversas e*periencias de los distintos sujetos' /$ora bien. para nada $emos $ablado de la descripción física de los procesos bioló"icos sociales 3 muc$o menos de la descripción de las realidades o fenómenos no físicos. coc$es o trenes. %a+ul& sólo ser! apre$ensible mediante sus sucesivas adecuadas presentaciones acompa?adas de las correlativas adjudicaciones deícticas 3del tipo %esto es a+ul&4. aparece también la cuestión de $asta qué punto posee un individuo justificación establecer así el correspondiente juicio e*istencial sobre dic$o término si"nificado 3% x e*iste& o %$a x&4' Fna ve+ delimitados los si"nificados términos simples. en tanto pretende dar cuenta de la totalidad de los fenómenos del !mbito físico. b!sicos o primarios. esto puede plantear el problema de por qué los científicos deberían incluir como variables observables aquellas que no $an observado personalmente' /dem!s del acto de fe o confian+a que. pero otros parecen $aber alcan+ado a la cota m!*ima de simplicidad. pero también $abría de sufrir "randes cambios. adem!s del cielo la tierra. etc'4. aunque en verdad tampoco parece que sea ésa su tarea' <odo apunta a que ser! la vieja filosofía quien deba reco"er el testi"o de un reto que nunca $a soltado con el cual sur"ió. $asta convertirse en al"o mu distinto de lo que $asta a$ora es. Qitt"enstein4. lo son en un "rado tan ínfimo que difícilmente parecen capaces de suscitar diver"encias o desacuerdos reales respecto a su correlato empírico o fenoménico a pesar de su $abitual ausencia de definición e*plícita' El an!lisis reali+ado se sit=a en la línea de las tesis suscritas en el si"lo 55. elementos de las cosas4. por ejemplo. es evidente que la descripción reali+ada es incompleta en el sentido de que no abarca la totalidad del campo fenoménico de la vida ordinaria' Es m!s. no parece que ten"an tal disposición' DLa filosofía de la ciencia. $ar! a dos milenios medio.José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología 11 7ncluso en los dibujos que muestran fi"uras que pueden ser interpretadas de varias formas 3como. pues $abr! individuos que vivan en un medio físico mu distinto' (ero esto indica tan sólo que las descripciones por ellos reali+ables serían distintas en la medida en que responden a fenómenos distintos. afirmar que una descripción va más allá de los fenómenos supone la identificación precisamente de aquella parte de la descripción que no es reflejo fiel de la experiencia inmediata y posibilita de esta manera llevar a cabo la oportuna adecuación fenom!nica' Efectivamente. la "ran pre"unta es: Dcómo es posible afirmar con fundamento que la descripción de un $ec$o est! contaminada de teoría si no es mediante la identificación de dic$a teoría %invasora&. una vieja o una joven. en principio. al"unos de los términos empleados en la descripción llevada a cabo 3circular. apuntando. sino sólo a la forma distribución de las líneas que componen la fi"ura. penetrable'''4 son susceptibles de definición en términos m!s b!sicos. es posible reali+ar una descripción de las fi"uras sin aludir a interpretación al"una. o incluso en los escritos de (latón 3. por lo tanto. oficinas. si bien sí altamente difícil costosa19' Hui+! se ar"umente que los fenómenos descritos pertenecen al campo de la e*periencia personal de al"unos sujetos. por ejemplo. de forma autoconsciente. incluso aquellos términos empleados dotados de naturale+a compuesta.

eso: entidades observables mediante instrumentos o aparatos' . José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología fenoménica para afirmar la e*istencia de otros individuos observadores como él' Resulta patente que semejante problem!tica solipsista sobrepasa ampliamente los dominios de esta investi"ación que. parece que estamos le"itimados para establecer. por la que es posible establecer la verdad o falsedad de las mismas' El pro"reso científico consistía en la acumulación de conocimiento' El positivismo no se detiene en la adecuación empírica de las teorías a los $ec$os que e*plican. pues todo el an!lisis reali+ado muestra la vi"encia de la tesis $olista de forma bien patente. en las que no cree del mismo modo que tampoco cree en la co$erencia4' 6ía positiva. de forma que den ra+ón de ellos' 2antiene que la ciencia consta de un len"uaje 1: Fna refutación total del relativismo 3como la del consi"uiente escepticismo4 $a de llevarse a cabo por una doble vía: ne"ativa positiva' 6ía ne"ativa: refut!ndolo por autorreferencia.e trata. ni tampoco apunta. es decir. precisamente. de $ec$os teorías. pero debe indicarse que la misma cuestión tiene lu"ar en el caso de las entidades directamente observables cuando no las observamos' . a la ve+. este $olismo no sería. el problema queda pr!cticamente disuelto si nos percatamos que estas entidades son. a que las descripciones reali+adas para cada uno de los objetos descritos 3. nuevamente.eri2i a i%! Fna ve+ establecida la distinción entre entidades observables entidades teóricas. tal como fue e*puesto en su momento' . por lo tanto. sin presencia de connotación teórica al"una' La e*posición $olista o "lobal de todo el campo fenoménico sería. o sólo %empírico&.o obstante. pero nada dice acerca de otros posibles ar"umentos a su favor. a favor de nin"una de las tesis alternativas al relativismo1:' .in embar"o. que. etc'4 $acían referencias directas a los dem!s. debe ser obviada aquí' /sí pues.e dir! que la cuestión es si estamos justificados para afirmar tales entidades como observables cuando no las observamos a través del instrumental científico. por a$ora. por el contrario. en =ltima instancia.ol. en modo al"uno. claro est!. se"uramente inalcan+able. difícil trabajosa. mostrando sus inco$erencias contradicciones 3vía insuficiente. otra línea de investi"ación cu o desarrollo no puede ser cursado en el presente estudio' (or otro lado. podría ar"umentarse que tal conclusión es apresurada. pues un relativismo radical %co$erente& es perfectamente capa+ de asumir sus %inco$erencias&. de manera que todos se implicaban mutuamente la descripción de uno de los elementos suponía la descripción de todos ellos' <al cosa es cierta . tiene dos vertientes: mostrando cómo no se cumple de $ec$o lo afirmado por el relativismo 3en este caso. a su ve+.1. por lo tanto. la distinción entre entidades teóricas entidades observables. comen+ando por el positivismo' 1omo vimos. tierra.in embar"o. como a se indicó. con ma or o menor dificultad. aparatos o instrumentos de observación' 8. pero no apriorísticamente imposible 3salvo. que no $a un supuesto $olismo %empíricoIteórico&4 . rec$a+ar así el relativismo que resultaría de no poder establecer tal distinción' . de un holismo fenom!nico. retomamos el objetivo de averi"uar cu!l de las posiciones acerca del criterio de valide+ epistémica de las teorías resulta adecuado. por la incesante mutabilidad de dic$o campo4' (or =ltimo. mostrando la posibilidad facticidad de alternativas reales 3lo que a=n est! por ver aquí4' . entre $ec$os teorías. un $olismo %empíricoIteórico&. El ri$erio &e la . el positivismo afirma que el criterio de valide+ epistémica es la verificación de las teorías.ur"e así. ello sólo implica que no tenemos ar"umentos para sostener el relativismo de momento. no parece posible evitar este tipo de $olismo' /$ora bien. reparemos en el $ec$o de que también los ór"anos sensoriales son. pues $emos rec$a+ado su supuesta fundamentación en el $olismo %empíricoI teórico&. debemos $acer eco de la problem!tica suscitada por el estatuto de aquellas entidades observables que lo son sólo mediante el uso de los aparatos el instrumental científicos' .

con los $ec$os' La contrastación puede ser positiva . el falsacionismo sostiene que el criterio de valide+ epistémica es la falsabilidad. no es posible efectuar la verificación de las le es teorías ni.o es posible. no para dar ra+ón de ellos. por lo tanto. pues. no $a dado el resultado previsto se"=n la teoría4. particular contrastable. justificadamente consideradas como verdaderas o falsas' /dem!s es posible . precisamente. al pasar de lo que $a a lo que debe $aber 3si bien en un sentido nómico no deontoló"ico4' En todo caso. sino para comprobar si todo lo afirmado por la teoría tiene lu"ar en los $ec$os' 6erificar una teoría ser! encontrar en los $ec$os todo lo que la teoría afirma' (ero la teoría consta. la teoría es verificada' Las sucesivas verificaciones de $ipótesis teóricas suponen necesariamente el aumento de conocimiento auténtico' (ero la contrastación de una teoría consiste en su comparación con los $ec$os. como los distintos estados coe*istentes de una partícula' (or lo que a las le es concierne.José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología 1- descriptivo. a partir de las le es dem!s entidades teóricas supuestas por una teoría. establecer su verdad' (ero sí es posible comprobar si tales le es teorías son falsas' Ello es reali+ado con el llamado %método deductivo de contrastación& o el m!s com=nmente denominado m!todo hipot!tico-deductivo. es decir. sino sólo su corroboración provisional' . de $ec$o. que $a a influido en el proceso e impedido su . por lo tanto. a la afirmación universal se"=n la cual no $a nin"una condición en absoluto. encontramos en las teorías referencias a entidades teóricas en términos no traducibles a enunciados observacionales . lo que ocurre entonces es que a no son entidades teóricas# a no forman parte de la teoría' En este sentido. en ocasiones. las le es o teorías pueden ser falsadas o refutadas' (ero la falsación resulta ser tan ile"ítima como la verificación.e"=n la tesis falsacionista. conocida o desconocida. incontrastables e inverificables' . en "eneral. el incumplimiento de las predicciones reali+adas deductivamente a partir de la teoría sí implica la falsedad de la misma' . por el contrario. sucede que. que permite establecer la falsedad de las le es teorías' El pro"reso científico consiste en una apro*imación a la verdad' .i"uiendo esta ar"umentación modus tollens. que este len"uaje es. se"=n el cual es posible. en su totalidad. de la teoría. puesto que inclu e a ésta. de entidades teóricas de le es. por ejemplo. predecirlos' La corrección en las predicciones no implica nunca la corrección o verificación de la teoría. no pueden ser verificadas ni. el establecimiento de las le es . contrastable verificable' Las teorías son susceptibles de contrastación empírica. en ese caso.in embar"o. de variables noobservables . o con las diversas paradojas de la física cu!ntica. El ri$erio &e la 2alsa i%! 1omo a fue e*puesto. en la física contempor!nea. esto es. deducir unos determinados $ec$os. mientras lo son. la verificación de una teoría equivale a su desaparición' Las entidades teóricas. también podríamos considerarlo una variante de la %falacia naturalista&. precisamente. con el espacio curvo de la teoría de la relatividad. e*i"e ir m!s all! de la inducción' 9. a a priori imposibles de observar o verificar' /sí ocurre. $a sido reiteradamente formulada la crítica a la inducción que el establecimiento de tales le es supone' El m!todo inductivo comete una falacia lógica al inferir enunciados universales 3le es4 a partir de enunciados particulares 3$ec$os4' La ile"itimidad de la inducción afecta tanto al aspecto sincrónico 3simult!neo o espacial4 como al diacrónico 3sucesivo o temporal4' (or otro lado. ca endo así también en la consi"uiente falacia induccionista' La falsación supone pasar de la afirmación. por lo tanto. la verificación de las teorías 3 sin teorías no $a ciencia como tal4' Es cierto que entidades teóricas en un momento pueden pasar a ser entidades observables en un momento posterior' (ero. de que no $a nin"una condición conocida que $a a influido en el proceso por la cual éste no $a sido corroborado 3es decir. por lo tanto.

ante el incumplimiento de las previsiones de las teorías.19 José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología corroboración' /$ora bien. es claro que esta proposición e*istencial ne"ativa universal implica un proceso inductivo tan "enerali+ador e incontrastable como injustificado e ile"ítimo' Es imposible establecer la ine*istencia de condiciones no previstas o i"noradas' N. cuando se $abla de %acercarse a la verdad&.orro %Los tres sentidos del término RinfalsabilidadS: las ambi"Pedades del racionalismo crítico&. pero no lo "aranti+a en absoluto' > en un sentido no probabilístico. en )evista de (ilosofía. no resultan posibles ni la contrastación positiva 3verificación4. tan le"ítimo como el rec$a+o total'1@ (or consi"uiente. cuando no se obtiene el resultado predic$o o esperado por una teoría.i entendemos %$ipótesis& como equivalente a %tesis& o %afirmación& en "eneral. noIblanco4 o un cuervo blanco 3o. si lo son al"unos o muc$os cu!les4' Es por eso por lo que. nT . no puede ne"arse que eliminar opciones falsas 3en el caso de que tal cosa fuera posible4 aumenta la probabilidad de acercarse 3a$ora en el sentido no probabilístico4 o acertar con las verdaderas. que una teoría se acerque o apro*ime a la verdad sólo puede si"nificar.os !e4ros (ese a lo anteriormente dic$o. se"=n las cuales nunca es posible conocer la verdad de las teorías' /sí. ello puede entenderse en dos sentidos: probabilístico o no probabilístico' En el primer sentido. se"=n se pretende. no resulta infrecuente oponerse a las conclusiones establecidas acerca del falsacionismo ar"umentar la valide+ de éste mediante la e*posición de $ipótesis que. El aso &e los is!es 'la! os o los uer. en todo caso. bien que las entidades propuestas por la teoría son m!s parecidas a las verdaderas. pp' 1@1I1C: 3Fniversidad 1omplutense de 2adrid. si lo que es erróneo debiera ser falsado modificado es la teoría en cuestión o si lo son las supuestas condiciones iniciales presupuestos teóricos m!s amplios donde se aplica dic$a teoría 3 . no $a manera de ne"ar estos ejemplos' /$ora bien. entonces. m!s bien. bien una me+cla de ambas cosas' (ero es evidente que lo indicado en cualquiera de los tres supuestos es totalmente inco"noscible. en ese caso. es decir. pueden ser efectivamente falsadas' Ejemplos cl!sicos de tales $ipótesis son %todos los cisnes son blancos& o %todos los cuervos son ne"ros&' El $ec$o de encontrar un cisne ne"ro 3o. éstas no suelen ser refutadas rec$a+adas sino. no es posible saber. bien que aumenta el n=mero de entidades propuestas por la teoría que son verdaderas. ni la contrastación ne"ativa 3falsación4' (or otro lado. a que sólo entonces podríamos contrastar las pertinentes coincidencias o similitudes entre ambas entidades' :. noI ne"ro4 supondría la falsación o refutación de la $ipótesis correspondiente de forma indiscutible' Efectivamente.:. . estos ejemplos son $ipótesis' (ero una teoría no es solamente una tesis o 1@ Fn an!lisis m!s amplio de este crucial asunto puede encontrarse por ejemplo en el artículo de J' J' 0arcía . si no es posible conocer la verdad de las teorías. sin duda.MM14' . pues Dcómo podríamos saber que se apro*iman a la verdad si no es porque a sabemos la verdad 3conocemos las teorías verdaderas4 comparamosE Efectivamente. pues sólo podría saberse si compar!ramos las entidades supuestas por la teoría con las verdaderamente e*istentes en la realidad que nos resultan desconocidas. la afirmación de que el pro"reso científico consiste en un acercamiento a la verdad resulta difícilmente concebible incluso desde las propias tesis falsacionistas. complementadas con hipótesis ad hoc que permitan e*plicar las e*cepciones' Ello resulta. desde el punto de vista epistemoló"ico. el punto clave reside en si tales ejemplos lo son realmente. en todo caso. entonces tampoco ser! posible saber si éstas se apro*iman a la verdad. dic$o de otro modo. si se trata de auténticas $ipótesis teóricas' .

no observada' (ero. la inmediata mostración' . pues sólo ello puede dar ra+ón de los $ec$os o apariencias' La "enerali+ación empírica afirma $ec$os 3qui+! no observados4. por lo tanto. sino una tesis sobre entidades no observables con vistas a dar ra+ón de entidades observables o $ec$os. un proceso justificador infinito en el que siempre deba justificarse o dar ra+ón de la ra+ón o justificación que justificaba o daba ra+ón de la anterior' .in embar"o. el caso %. de cualquier manera. cierto material "enético4 no $a a obtenido el efecto $abitual previsible 3el blanco de los cisnes4' . por lo que la totalidad de los cisnes. vemos que. pero sólo si entendemos que %$ipótesis& equivale a %teoría& o %tesis teórica&4' > es precisamente aquí donde radica el desli+ implicado en la e*posición de los ejemplos propuestos u otros similares: los ejemplos ar"Pidos no son hipótesis teóricas. ciertamente. etc'4 que no toda justificación lo es en función de al"o distinto de sí misma. por otro 1B (odría ar"umentarse 3como $i+o (opper4 que insistir en dar ra+ón de al"o supone embarcarse en un viaje sin retorno ni final. a su ve+. las $ipótesis que puedan valer como ejemplos de estudio deben ser $ipótesis teóricas 3o meramente $ipótesis. si no es blanca. de las que no dan ra+ón en modo al"uno' (odemos anali+ar. debe ser blanca .4 todos los cisnes son. Ousserl. no tenemos se"uridad de $aber observado todos los cisnes. sino que también es posible la autojustificación de al"o por sí mismo. por consi"uiente. de una 0generalización empírica1.o se da ra+ón de unos $ec$os afirmando que el mismo tipo de $ec$os tendr! lu"ar en el futuro o $a tenido lu"ar siempre 3lo cual. tampoco es falsable.i consideramos. por el contrario. la tesis %todos los cisnes son blancos&' DHué quiere decir e*actamente esta tesisE (uede. no es una e*plicación científica' Repitamos que una teoría no es simplemente una tesis sobre entidades no observables. blancos' (ero los cisnes su color 3que es lo referido4 son entidades absolutamente observables. de $ec$o. la intromisión de condiciones desconocidas por las que la relación causal entre los cisnes las entidades consideradas como entidadesIcausa en dic$a relación 3por ejemplo. para ser cisne. sino de una proposición %empírica&. por lo tanto. acerca de entidades observables' Lo afirmado es que todos los cisnes son.José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología 1: afirmación' Fna teoría es una tesis o afirmación teórica. Russell. puede si"nificar dos cosas: 1a4 que consideramos que el blanco es una propiedad esencial de los cisnes# 1b4 que $a una relación causal 3le 4 entre los cisnes otras entidades 3teóricas o no4 por la cual los cisnes son blancos' El caso %1a& consiste en una mera definición. sino sólo a entidades observables. sobre entidades teóricas o noI observables con vistas a e*plicar o dar ra+ón de los $ec$os o entidades observables' > sabemos que %dar ra+ón& es dar ra+ón causal. entonces no es cisne' . 8er"son. de derec$o. como ejemplo.&. lo que otor"a el car!cter nómico o necesario de las le es' (or lo tanto. lo que implica postular relaciones causales entre las entidades observables Go entre éstas las teóricas' .e trata. si encontramos cisnes ne"ros o noIblancos. a lo lar"o de la $istoria a $a sido puesto de manifiesto en distintas formas ocasiones 3/ristóteles. decir dos cosas distintas: 14 todos los cisnes son. susceptible de falsación en modo al"uno' El caso %1b& sí constituiría una $ipótesis teórica . e incluso que ello es necesario so pena de incurrir en el citado re"reso infinito in$abilitador de justificación o fundamentación al"una' /sí. precisamente como tal. en principio. pues siempre es posible ar"umentar. blancos# . por la que toda entidad. lo afirmado por la tesis %. acerca de variables teóricas. acudiendo a supuestas relaciones causales entre las diversas entidades. podría ser una entidad no observable o. en todo caso. )escartes. frente a la deducción o inferencia deductiva se $a opuesto –complementando– la intuición o captación directa de lo fenoménicamente presente# frente a la demostración mediata.& no refiere en modo al"uno al car!cter nómico noIobservable del tipo presente en la tesis %1b&' > es precisamente dic$o car!cter nómico causal el que resulta imprescindible para constituir una e*plicación. blancos' El primer caso. de $ec$o. pues no refieren a entidades teóricas. no teóricas' .o es. efectivamente. sí se trata de una proposición falsable' (ero no se trata de una proposición teórica. no de una $ipótesis teórica' . esto es.o obstante. pero no da razón1B de ellos .

equivalentes a %1b& a %. comparar el ejemplo de los cisnes con otras tesis como %los cuerpos se atraen de una manera x&' 6eremos que. en esta tesis.1@ José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología lado. entonces tendremos que interpretar esta sentencia en al"uno de los dos sentidos posibles.ería la si"uiente: el objetivo de predecibilidad o capacidad operativa constituye el criterio de validez explicativa. la capacidad operativa' <ambién vimos cómo estos dos objetivos de la ciencia eran independientes.ólo si acudimos a esta entidad tiene la tesis auténtico sentido' (or supuesto. es decir. que no se trata de juicios analíticos inferidos a partir de las demarcaciones conceptuales que reflejan la inmediata e*periencia fenoménica 3lo cual las constituiría en necesariamente verdaderas4..&. para el instrumentalismo o pra"matismo. de postularse. la opción instrumentalista' 1omo se indicó.&4. se trata de una mera constatación o de una "enerali+ación empírica sin nin"=n alcance teórico ni e*plicativo' En el se"undo caso 3equivalente a %1&4. también. pero no necesariamente' En todo caso. nuevamente. acaso. es evidente que no son evidentes. . se apro*iman unos a otros de una manera x 3caso equivalente a %1&4' En el primer caso 3equivalente a %.&' Es decir. lo que implica el instrumentalismo es que podemos dar un paso m!s en este an!lisis sostener una relación entre los dos objetivos de la ciencia' Esta relación no es. las entidades que no son cuerpos. inverificable e infalsable' (ero si sustituimos la tesis anterior por otra del tipo %los cuerpos se apro*iman unos a otros de una manera x&. esto es. la tesis %. podr!n consistir en al"o an!lo"o a la fuer+a de atracción implícita en la versión ori"inal. la tesis resulta incontrastable. no es verificable4' (ara dar ra+ón de los $ec$os afirmados. en "eneral. se implica la afirmación de una entidad teórica: una fuer+a de atracción' . la tesis %todos los cisnes son blancos& es del mismo tipo que tesis como %todos los bolsillos derec$os de los pantalones cortos tienen el forro a ra as rosas amarillas&. así como predicciones sin el menor atisbo de e*plicación relacionada' /$ora bien. a una e*plicación. o %la familia (ére+ siempre veranea en la costa del 2editerr!neo&' (odemos. se apro*iman unos a otros de una manera x 3caso equivalente a %. esto es. pues no consideran la realidad física en su estructura formal 3como se vio en la primera parte de esta e*posición4' <an sólo resta. no es susceptible de comprobación positiva.& debería transformarse en una tesis del tipo %1b&' En el sentido de %. de $ec$o. de derec$o. se trata de variables teóricas que dan ori"en. como alternativa al relativismo. o bien lo afirmado es que los cuerpos. ciertamente.&4. sino. de dependencia. el criterio de valide+ epistémica es la utilidad u operatividad de las le es teorías científicas. pues podían darse elaboraciones e*plicativas sin aumento de capacidad predictiva u operativa. resulta en todo punto incontrastable' . el pro"reso científico se refleja en el pro"reso tecnoló"ico. como se $a visto. en el sentido de que los cuerpos mantienen entre sí o con otras entidades una relación causal tal que les produce como efecto la apro*imación mutua de la manera x' La relación causal . sino que ésta también buscaba la ma or capacidad predictiva posible. la cual. sólo puede entenderse en el sentido de %1b&. esto es. de %conveniencia&' . entendiendo por capacidad predictiva también la capacidad de control manipulación . resultado del aumento de la capacidad operativa' El an!lisis de la realidad científica nos muestra que las e*plicaciones científicas 3le es Go teorías4 no son verificables ni falsables' (ero debemos recordar que la e*plicación no era el =nico objetivo de la actividad científica. El ri$erio i!s$rume!$alis$a 1omo $a podido comprobarse. o bien que los cuerpos. las teorías e*plicaciones científicas no son contrastables ni por verificación ni por falsación' (or otro lado.

$a de indicarse que qui+! no sea ri"uroso considerar el criterio instrumental como un criterio epistémico en el sentido fuerte o $abitual. medio o instrumento al servicio de quienes la controlan dominan. por su parte. también se?alamos.o es que la e*plicación ten"a como =nico objetivo la predicción' . la posibilidad de encontrar en los enunciados teóricos términos no traducibles a enunciados observacionales' (odemos se?alar. el =nico criterio de selección posible es atender al "rado en que tales e*plicaciones permiten la consecución del objetivo operativo' Las e*plicaciones o teorías se fundan en la realidad. de $ec$o sirve como medio o instrumento para ella' Esto e*plica por qué nuestra civili+ación $a alcan+ado una ma or capacidad operativa que aquellas que no li"aron la b=squeda de operatividad a la finalidad e*plicativa: porque la e*plicación es un instrumento sumamente =til para la predicción cuando se pone al servicio de tal finalidad1C' / su ve+. a que no son contrastables4 las e*plicaciones posibles capaces de dar ra+ón de los $ec$os. por sí sólo. puesto que precisamente se persi"ue la predicción u operatividad.José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología 1B mientras que. esto es. en sí misma. no mantiene una tesis realista respecto del conocimiento científico' . a la par que pro"resar en la finalidad predictiva que las alienta' En sí mismas. no implica la b=squeda de capacidad predictiva u operativa' (ero ocurre que. %todo vale en la medida en que vale& o sirve. el objetivo de la explicación constituye un medio o instrumento sumamente 2til para la operatividad' El objetivo de la predicción u operatividad se convierte. que dejarían de ser teóricas4' (or otro lado. por lo tanto.iempre es posible 1C (or supuesto. un medio o instrumento que puede servir para la predicción u operatividad que. en la medida en que nada dice acerca de la verdad o falsedad de las e*plicaciones teóricas . ciertamente.o se nie"a que las teorías sean. precisamente. ello. ni m!s ni menos. de un criterio – un conocimiento– instrumental. de ser verdadera. pero en la realidad en tanto que predecible susceptible de control' /sí pues. pero no sería la =nica teoría capa+ de tales lo"ros' . de la cual se sirve' Ello implica que la e*plicación es. al tratar la verificación.4.e trata. no todo funciona i"ual' En realidad. en la ciencia. sea. también. todas las e*plicaciones cumplen su objetivo 3el propiamente e*plicativo4 en la medida en que consi"uen dar ra+ón de los $ec$os' .in duda que una teoría. que diríamos vul"armente4 que permite dirimir entre las citadas e*plicaciones teóricas. cómo una mirada mínimamente detallada a la $istoria de la ciencia puede apo ar la tesis instrumentalista frente a las tesis positivista.abemos que la e*plicación tiene como objetivo prioritario el dar ra+ón de las apariencias. a su ve+. en la medida en que es conse"uido. m!s bien. de los cuales depender! el buen o mal uso que se $a"a de la misma' 1omo se ver! después 3punto 1. se trata del =nico criterio objetivo 3o %racional&. funcionaría se"uro daría lu"ar a la ma or operatividad posible. falsacionista relativista' . como afirmaría el relativismo. verdaderas o falsas' Lo que se nie"a es que nosotros podamos conocer su verdad o su falsedad' Recordemos que si una teoría fuera verificada 3en sus afirmaciones e*istenciales sobre entidades teóricas no nómicas. ambos objetivos van a la par. puesto que son m=ltiples 3en realidad. ilimitadas. cu a observación futura es factible# no así en lo que a las le es respecta4. también podemos e*plicar por qué la e*plicación permite. sino que. ello supondría la desaparición de la teoría como tal 3o la desaparición de las entidades teóricas verificadas. aquí considerada como fin de la actividad científica. en sí mismas. la importancia de este asunto alcan+a incluso a la fundamentación establecimiento del criterio instrumentalista como criterio de car!cter neutro objetivamente v!lido' . la predicción: porque es precisamente la predicción el objetivo buscado por la e*plicación científica' . ello en nada contradice el $ec$o de que la capacidad operativa de control. en criterio de valide+ del objetivo de la e*plicación. en ocasiones de forma denostativamente tildada desde el realismo 3(utnam4 como %mila"rosa&. en la medida en que es operativo' 6ale lo que funciona en la medida en que funciona. no %todo vale&.

como con otros distintos' I Coherencia lógica interna: la teoría no debe contener contradicciones ló"icas' I Coherencia lógica externa: la teoría no debe mantener contradicciones con otras teorías científicas. que implica la transmisión instant!nea .e trata. pues nada dicen acerca de la verdad o falsedad de la teoría' . son incompatibles . el criterio popperiano sería. en =ltima instancia. su co$erencia e*plicativa 3los tres primeros4 . e incluso en la física contempor!nea comprobamos que sus dos teorías e*plicativas fundamentales. tanto con aquellos de los cuales da ra+ón. un criterio estético. no sólo es posible elaborar distintas e*plicaciones que den ra+ón de los mismos $ec$os. secundarios.M /sí. tampoco se trata de criterios realmente epistémicos. un criterio de simplicidad de la aplicación o contrastación de dic$as teorías' . m!s bien. son i"ualmente sacrificables si lo demanda la finalidad operativa' )e ello podemos encontrar en la $istoria variados ejemplos de teorías coe*istentes e incompatibles entre sí. la teoría de la relatividad la física cu!ntica. al i"ual que sucede 1A El criterio de simplicidad así propuesto se opone al popperiano. el mismo calificativo podrían perfectamente recibir los dem!s' Estos criterios 3 cualesquiera otros que fueran propuestos4 son. m!s bien. por lo tanto. la teoría de la relatividad afirma que la velocidad de la lu+ 3-MM'MMM LmGs4 es la m!*ima velocidad posible. una velocidad infinita' .1C José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología elaborar teorías alternativas que den ra+ón de los mismos $ec$os con la misma precisión' Ello nos lleva directamente a la cuestión de cómo ele"ir entre teorías con idéntica valide+ %epistémica&. con la misma capacidad operativa' 1<. por ejemplo. una teoría es m!s simple cuantos m!s $ec$os e*plique con menor teoría' <al criterio es indiscutiblemente pr!ctico' (or su parte. tal como $an sido denominados. lo que si"nifica que son perfectamente sacrificables en aras del criterio prioritario que es la capacidad operativa' )e este modo. cu a formulación sería precisamente la inversa: la teoría debe postular el menor n=mero posible de $ec$os para dar ra+ón de las entidades supuestas' En lu"ar de ser propiamente un principio de simplicidad de las teorías. de criterios que "aranti+an su posibilidad ló"ica 3los dos primeros4.M' <ambién el éter tenía propiedades a veces incon"ruentes se"=n los efectos de los cuales pretendía dar ra+ón. tanto e*terna como interna. Cri$erios se u!&arios En lo que a e*plicaciones confiere. pues no produce fomenta la capacidad e*plicativa como sí lo $acen ellos' <an sólo contribu e a la amplitud del alcance e*plicativo. sino que debe ser compatible con ellas' I 3implicidad: la teoría debe postular el menor n=mero posible de entidades tipos de entidades para dar ra+ón de los $ec$os1A' 1omo puede comprobarse. entendiendo por tal la relación entre porción de $ec$os e*plicados porción de teoría e*plicativa' /sí. son criterios de corte pragmático 3 no realista4 que facilitan la manipulación instrumental u operativa de las teorías 3los cuatro4' / veces suele considerarse que la simplicidad es. sino también elaborar e*plicaciones que den ra+ón de los mismos $ec$os que otor"uen la misma capacidad predictiva u operativa' Esto es 3si bien con las limitaciones implicadas en lo que respecta al mismo mejor cumplimiento de la finalidad predictivoIoperativa4 lo que $a venido en llamarse infradeterminación de las teorías por o respecto de los $ec$os' En esos casos es preciso acudir a criterios secundarios de selección entre teorías alternativas' Los m!s relevantes serían los si"uientes: I /decuación empírica: la teoría no debe entrar en conflicto con los $ec$os. mientras que la física cu!ntica afirma el denominado (rincipio de no localidad. los criterios de co$erencia ló"ica. adem!s. es decir. la simplicidad aparece claramente como un criterio pr!ctico que sólo sirve allí donde no interfiere en la capacidad predictiva' (arece sacrificable incluso frente a los dem!s criterios secundarios.

así como su probable reflejo en lo que a desarrollo tecnoló"ico refiere' )e esta manera tiene lu"ar un proceso de retroalimentación entre la evolución o desarrollo de las teorías científicas el pro"reso tecnoló"ico' > dado que no podemos saber de antemano qué nuevos datos empíricos ser!n aportados por el pro"reso tecnoló"ico. por sí mismos. ciertamente. con él también el desarrollo científico' (ero Dcómo podemos saber los recursos que precisar! la .1 (or ejemplo. supone un efectivo aumento del conocimiento empírico real 3que no teórico o sólo instrumental4' . un supuesto criterio de %$etero"eneidad ontoló"ica& 3como el así propuesto por O' Lon"ino como opuesto al criterio de simplicidad4 resulta finalmente reducible a la adecuación empírica a diversos criterios socioló"icos como el interés político' 11. resulta claro que. sería perfectamente factible incluso mantener una teoría que no diera ra+ón de nin"=n $ec$o fuera incompatible con todos ellos. por ejemplo. por lo que el curso de la evolución o desarrollo de las teorías científicas resulta del todo impredecible' /dem!s. si una teoría es incompatible con otra. una teoría que afirmara que los cuerpos. tampoco podemos saber qué teorías podrían dar ra+ón de ellos. al menos. incapa+ desde el punto de vista predictivo. que lue"o justificara tal desajuste acudiendo a 3$ipótesis ad $oc4 la constante intervención de un supuesto a"ente e*terno 3)ios o similar4 o de tantos tan variados a"entes como sea oportuno' . se?alar que otros criterios que también suelen aducirse como v!lidos pueden reducirse. si son apropiadas. complementarse con $ipótesis ad $oc4 pese a resultar inadecuadas respecto de al"unos de los $ec$os de los que pretenden dar ra+ón' El $ec$o de que las repetidas inadecuaciones de una teoría con los $ec$os ten"a como resultado. el pro"reso tecnoló"ico incrementa los límites nuestras observaciones. o. no obedece en modo al"uno a que la acumulación de supuestas %refutaciones& realmente false la teoría 3como cabría interpretar que postuló LaLatos4. al menos en la ma oría de los casos. el abandono de esa teoría. de todas formas. el pro"reso científico parece ser también indefinido' (uede ar"umentarse que el pro"reso tecnoló"ico est! limitado por los recursos naturales económicos. tienden a reali+ar movimientos opuestos a los que de $ec$o reali+an.. adem!s.ro4reso ie!$32i o / la e. sino a que la afirmación de ésta resulta a del todo inoperativa. en todo caso. $aciéndolas cada ve+ m!s precisas aumentando así los $ec$os o entidades observables de las cuales dar ra+ón. podemos afirmar que el progreso científico no consiste sino en el aumento de la capacidad operativa resultante de la aplicación de las teorías científicas' )ic$o incremento operativo. menos capa+ que otras teorías 3adem!s de la influencia de los posibles factores socioló"icos que también puedan entrar en jue"o en cada caso4' )esde un punto de vista estrictamente epistemoló"ico 3 nada pra"m!tico u operativo4.olu i%! &e la ie! ia En función del an!lisis reali+ado. a partir de un cierto n=mero de veces. estas nuevas teorías e*plicativas tendr!n. al menos con al"unos4' (ero. los cuales son limitados. suele tener su correlación en el progreso tecnológico' (or su parte. El .' Estas reconfi"uraciones del panorama empírico suponen la elaboración de variantes teóricas que e*pliquen adecuadamente las novedades introducidas. entonces también ser! incompatible con los $ec$os de ésta 3es decir.José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología 1A actualmente en casos como la tesis de la dualidad ondaIcorp=sculo 3pese al (rincipio de complementariedad de 8o$r4. por lo que lle"ar! un momento en el que el desarrollo tecnoló"ico deba detenerse. a al"uno de los criterios e*puestos o a varios de ellos' /sí. que intenta e*plicar el comportamiento de los electrones' Respecto a la adecuación empírica. a la par que transformando al"unas entidades teóricas en observables . acudiendo para ello a cuantas $ipótesis ad $oc resultara conveniente. Lo que. la consecuente correlación en el incremento de capacidad predictivaGoperativa.1' (or =ltimo.. puesto que nada parece impedir la continuidad del proceso tecnoló"ico. el an!lisis de la falsación reali+ado a nos indicó que las teorías pueden mantenerse 3 .

podríamos considerar que se trataría o debería tratarse de los problemas considerados como importantes por la ma oría de la población de las sociedades en las que. pero Dpor quiénE En principio.in embar"o.in duda que se trata de problemas importantes o así considerados. sí permite establecerse como un criterio objetivo en lo que refiere a los resultados pr!cticos obtenidos por cada teoría. ello sólo sería necesariamente así si fuera la ma oría quien tuviera el control real de la actividad científica. lo que permite ele"ir racional u objetivamente entre ellas. saber $acer o saberIcómo 3LnoJI$oJ4' . pues operatividad implica eficacia' DNperatividad eficacia para qué o respecto de quéE Dpara qué buscamos la operatividad su eficaciaE La respuesta es obvia: para resolver problemas' (ero Dqué tipo de problemasE 1omo a $emos visto. si bien se opone a un auténtico criterio epistémico. siempre presente.e $a e*puesto cómo las teorías e*plicaciones científicas tienen en la operatividad su =nico criterio de valide+.in embar"o. operatividad que en"loba cualesquiera tareas de control predicción sus mediaciones tecnoló"icas. Dde qué operatividad se trataE Dde una cualquieraE .ería desviarnos del tema aquí tratado. de $ec$o. manipulación. el criterio pra"m!tico sit=a como finalidad prioritaria la resolución de problemas pr!cticos' > $e aquí el meollo del asunto: Dqué problemas pr!cticosE Dlos problemas de quiénE . dado el cada ve+ m!s alto coste de la actividad . la actividad científica dirigirá sus esfuerzos a la obtención de aquellos fines determinados por quienes controlen dicha actividad ' Esto es. no la base de la población' D<al ve+ los científicosE (uede que a=n sea así en ciertos casos pero. cosa ésta que. ello es debido. del saber técnico. esto es.ro'lemas &e quié!# .- /dem!s del eventual conocimiento empírico a citado 3nota anterior4 realidad observable como consecuencia del pro"reso tecnoló"ico' resultante de la ampliación de la . es decir. de aquellos problemas considerados como vitales a la par que cotidianos cu a solución obedece al interés de la ma oría' .. acontece la actividad científica. claro est!. si bien el conocimiento alcan+ado. de una operatividad efica+# mas esto es casi una pero"rullada.e tratar!. e incluso desde tiempo atr!s. como en la nuestra. predicción'''4' /$ora bien. optando por aquellas que posibiliten una ma or operatividad manifiesta' 7ncluso sería lícito considerar que ello es propiamente un criterio epistémico. si bien las teorías sirven para resolver problemas teóricos o e*plicativos. pero no parece mu difícil mostrar que a $o día.queda restrin"ido al !mbito del conocimiento pr!ctico o instrumental. de que tuviera lu"ar un cambio ine*plicado o no previsto de cualesquiera de las circunstancias empíricas $asta a$ora conocidas' 1).. ¿Los . el citado criterio instrumental. presente futura. sino incluso para su continua re"eneración. a los diversos intereses de índole socioI políticoIeconómica que "iran en torno su o' (or otra parte. no ocurre' 1omo en el caso de cualquier otro medio o instrumento. no sólo para no tener que lle"ar al a"otamiento de los recursos. resulta patente que no es necesario acudir al pro"reso tecnoló"ico para ar"umentar la impredecibilidad del desarrollo teórico o e*plicativo de la ciencia' 8asta se?alar la posibilidad. $asta para la producción de nuevos recursos# que si las posibilidades de este camino no son e*plotadas.M José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología tecnolo"ía futuraE > adem!s Dno podría la tecnolo"ía. esta objetividad aparentemente indiscutible del criterio pra"m!tico se ve seriamente afectada por una cuestión socioló"ica que es derivada de su propia naturale+a instrumental' El criterio instrumental refiere a la operatividad lo por ella en"lobado 3control. su objetivo ser! la resolución de aquellos problemas considerados como relevantes por quienes la controlan en función de cualesquiera intereses que éstos posean' D> quién controla la actividad científicaE )esde lue"o. $a tecnolo"ía suficiente. que se constitu e como criterio de valide+ puramente instrumental o pra"m!tico' /$ora bien. fundamentalmente. a udar a la renovación de los recursosE .

etc'. mientras que. por otro lado.: 1omo puede observarse aquí a lo lar"o de este estudio. por lo tanto. D$asta qué puntoE Es decir. van Kraassen. ello de manera no sólo contin"ente o circunstancial 3como podría inferirse a partir de las investi"aciones socioló"icas empíricas concretas o estudios de caso4. co"noscitivas. 3urvivre. los conte*tos de descubrimiento 3justificación social4 de justificación 3justificación epistemoló"ica4. en un lado tenemos las ciencias propiamente físicas. Den qué medida afecta lo dic$o a la objetividad del criterio instrumental de la actividad científica. Den qué medida se ve afectada la capacidad operativa de las teorías científicas –no sólo sus aplicaciones pr!cticas concretas– en función del panorama sociopolíticoE D. a la objetividad de su alcance operativoE Responder adecuadamente a esta pre"unta e*i"e distin"uir en la actividad científica entre lo concerniente propiamente a la valide+ u objetividad instrumental de las teorías científicas lo concerniente al desarrollo de los distintos usos aplicaciones pr!cticas de las mismas 3como es el caso de los ejemplos citados en la nota anterior4' En lo que respecta a esto =ltimo. de la mano de los científicos a la de quienes proporcionan los oportunos recursos económicos: los estados las "randes multinacionales# es decir. pues éstas se $allan también en la pr!ctica totalidad de los ejemplos citados considerados como de coincidencia 3así es claro actualmente en casos como las ener"ías atómica no renovables. las ciencias concretas4 que e*aminemos' /sí. Lévi Leblond. que tales derivas sociopolíticas de la posición instrumentalista no $an sido sin embar"o efectuadas por sus representantes m!s insi"nes 3Laudan. en el an!lisis de la realidad científica.: 1omo podremos observar. las tesis en este sentido m!s pró*imas a las aquí e*puestas son las mantenidas –adem!s de por Ke erabend por los sociólo"os de la ciencia dem!s autores de corte marcadamente sociolo"ista relativista– por distintos autores corrientes de rai"ambre o inspiración mar*ista 3Escuela de KranLfurt. los alimentos trans"énicos. en definitiva. a que no es posible evitar tal incursión si queremos lle"ar a e*aminar si $a o no un vínculo real con dic$o campo .1 científica. no obstante. los bienes primarios de ocio. las llamadas ciencias naturales 3pese a inclusión en dic$o "rupo de la biolo"ía. es decir. pero ni siquiera es preciso remitir a casos como las carreras armamentística o espacial para encontrar las diver"encias. cada ve+ m!s. el control de la misma pasa. $nternationale 3ituationiste.9 1oincidir!n frecuentemente en aquellas aplicaciones tecnoló"icas a la vida cotidiana que permitan cierto beneficio económico con su oportuna mercantili+ación comercial. la clase política empresarial 3si bien es claro que no puede entenderse a ésta como una instancia monolítica o desvinculada.ucede. pudiendo incluirse en el !mbito de la sociolo"ía de la ciencia o junto a ella' Respecto a la objetividad del criterio instrumental o de capacidad operativa de las teorías científicas. Oabermas. o.9' (ues bien. cu o objeto es real estrictamente físico. est! claro que podrían ser mu diferentes si el panorama sociopolítico fuera realmente distinto' (ero este asunto corresponde claramente al campo de la sociolo"ía que se ocupara de la tecnociencia. la propia televisión'''4' . descriptivos o e*ternos normativos o internos. de la militar o de la reli"iosa. apetitivas''' que van claramente m!s all! de lo puramente físico4' En este caso sucede que. los !mbitos tradicionalmente relativos a la sociolo"ía de la ciencia a la filosofía de la ciencia. al"unos medios de transporte ener"ía. en "eneral. esto es. por ejemplo. como son los =tiles caseros. en tanto que su objeto posee características sensitivas. en función de las circunstancias concretas de cada momento lu"ar4' Entonces. como la física o la química . la respuesta ser! mu distinta se"=n cu!l sea el campo de la ciencia 3o sea. pues es el caso que $a momentos de mutua implicación lógica en ambas direcciones entre ambos planos' (rimeramente vimos 3punto -4 cómo el plano sociodescriptivo debía tratar el !mbito epistemoló"ico normativo# a$ora vemos cómo éste remite nuevamente a la empiria sociopolítica' .erían i"ualmente susceptibles de alcan+ar operatividad o eficacia las mismas teorías en distintos marcos sociopolíticosE . el an!lisis también se introduce en el campo de la sociolo"ía la sociolo"ía de la ciencia. el transporte privado en automóvil. 3cience for the 'eople'''4' . los cuales. difícilmente coinciden con los de la ma oría de la población en "ran n=mero de casos. Resc$er'''4. cualesquiera que sean los fines o problemas . por otro lado. queda manifiesto que el desarrollo de la actividad científica se ejecuta si"uiendo los intereses de la mencionada clase.José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología . los instrumentos de trabajo. una cierta dependencia respecto del mismo' DLo $a E > si lo $a . se pueden distinguir 3frente a lo $abitualmente postulado por las distintas sociolo"ías del conocimiento científico de corte relativista como consecuencia de aplicar el %principio de naturali+ación& al estudio de dic$o conocimiento4 pero no separar.

desborda ampliamente el campo ontoló"ico de lo meramente físico' . el resultado ineludible es entonces una imagen totalmente cosificada y despersonalizada de la realidad humana. e incluso en el campo de las ciencias formales el apo ar unas teorías frente a otras puede responder a intereses de "rupos intracientíficos entre los cuales cabe obtener una determinada capacidad operativa. ser!n las aplicaciones operaciones reali+adas. éste pasa por operar con los fenómenos físicos de la manera m!s efica+ posible al modo descrito' En este sentido. sino el correspondiente a las ciencias $umanas tratado a continuación' . como a fue indicado.B (or decir escuetamente lo que tampoco parece precisar de ma or comentario: un amplio porcentaje de la "ente sólo quiere ser feli+ disfrutando de un cierto bienestar causando el menor perjuicio posible a los dem!s# por su parte. las clases diri"entes $an orientado la ma or parte de su actividad a mantener aumentar su privile"iado estatuto socioeconómico aun a costa del perjuicio la des"racia de la restante población por mu ma oritaria que sea ésta' . es decir. por lo tanto. se"=n los fines e intereses perse"uidos. por ejemplo. no tanto la capacidad operativa en sí misma. pero en ambos casos el objeto susceptible de tales manipulaciones no es el propio de tales ciencias. si las ciencias $umanas quieren ser conocimiento $an de reducirse a ciencias naturales' 6emos así cómo ello implica directamente tanto el reduccionismo ontoló"ico 3de lo que $a 4 fisicalista –tratado a$ora– como el reduccionismo epistemoló"ico 3del conocimiento de lo que $a 4 cientificista –tratado a continuación–' . los cuales. prescriptivo o ético en un sentido auténtico. que es el si"uiente: el movimiento o despla+amiento la transformación de la ma or cantidad de materia o realidad física en el menor tiempo con el menor esfuer+o posibles' .@' 10. en "eneral. es claro que ciertas teorías en ciencias naturales podrían favorecer unas ideolo"ías frente a otras una consi"uiente ma or manipulación de ciertos "rupos sociales 3por ejemplo..B' En este sentido destaca el reduccionismo 3ontoló"ico4 fisicalista propio del positivismo naturalista. es posible que en un marco sociopolítico diferente se $ubieran desarrollado otras teorías físicas distintas. esto es.ea cual sea el propósito marcado. para su mejor cumplimiento.C cuasi omnipresente en las teorías dominantes también en estas ciencias. alcan+ar la ma or operatividad posible en el campo de lo físico . la situación es bien distinta en el caso de aquellas ciencias com2nmente llamadas %humanas&. que se constitu e así en el e*clusivo criterio de operatividad. donde no cabe $ablar en absoluto de al"o así como a"entes o sujetos conscientes o intencionales. al contrario que en las anteriores. lo que se"uiría caminos claramente distintos de cambiar los fines u objetivos pr!cticos propuestos' (ero todos ellos buscarían. quién sabe si dotadas de ma or o menor operatividad. quiérase o no. esto es.ucede en estas ciencias. lo que. pero ello $abría obedecido a causas socioló"icas ajenas al propósito instrumental u operativo.e admita o no. del naturalismo. cu o le"ítimo objeto de estudio es el ser $umano la acción $umana en cuanto propiamente tales. José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología planteados. con independencia de los fines que pudieran tener en una fase previa. con independencia de los distintos encadenamientos causales . por lo tanto. el cual tiene su inevitable correlato en un determinismo i"ualmente ine*orable' .C N. reli"iosos4 frente a otros. el an!lisis de la realidad muestra que. ec$arían i"ualmente mano de aquellas teorías que así lo permitieran' (or lo tanto. La o!s$i$u i%! &e las ie! ias “+uma!as" e! i&eolo43a rea io!aria Empero. presentan una no menor diver"encia oposición en función de quién de $ec$o los sustenta. entendiendo por tal el presupuesto ontoepistemoló"ico se"=n el cual el =nico conocimiento v!lido es el de las ciencias naturales que. eliminando cualquier oportunidad de introducir o afirmar la e*istencia de un plano normativo. el cual sería siempre idéntico permitiría dirimir objetivamente entre esas cualesquiera otras teorías en el supuesto de poder acontecer la coe*istencia real de las mismas posibilitando así su correspondiente comparación efectiva. precisamente en lo que refiere a su especificidad $umana.@ (or otro lado. la solución de los mismos pasa por el mismo y 2nico medio. de la cu!ntica.. libres o responsables. %del espíritu& o %sociales&. que los medios oportunos pueden ser de índole radicalmente distinta e incluso contrapuesta seg2n los problemas planteados.

a que dic$a operatividad probablemente no cambiaría en absoluto. como sujetos a"entes. no es la operatividad e*clusivamente predictiva tecnoló"ica lo que se vería afectado en un $ipotético deseable cambio en las bases presupuestos ontoepistemoló"icos naturalistas de las teorías actualmente dominantes en las ciencias no estrictamente físicas 3pues junto a las llamadas ciencias %$umanas& también podemos situar la biolo"ía por la a citada ra+ón de que su objeto. intereses sin duda relevantes para dic$as clases. no resulta comparativamente m!s =til ni adecuada tanto en lo que refiere al interés e*plicativo como en lo que concierne al predictivo' 1omo es obvio. pues siempre $a lo que necesariamente $a de $aber no $a opción de enfoques diver"entes. de la manipulación ideológica contundentemente ejercida por medio de la difusión e intro ección de las citadas teorías científicas sus tan injustificados como reaccionarios postulados ontoepistemoló"icos entre el com=n de la población desinformada a este respecto 3la "ran ma oría4. ello beneficia a quienes ocupan las posiciones privile"iadas del sistema que. lo que se constitu e en un e*celente medio o instrumento al servicio de los intereses de las clases diri"entes. capaces de acceder a un plano sustantivamente normativo que nos permite distin"uir entre lo bueno lo malo. al menos en aquello se"=n lo cual nos concebimos a nosotros mismos a los dem!s como personas.e trata. coinciden en "ran o total medida con aquellos que controlan la actividad científica' (or lo tanto. nos encontramos con una concepción determinista se"=n la cual carece de todo sentido formular el menor atisbo de crítica fundamentada. en definitiva. no de la realidad física en sí misma. con lo que ello no afectaría lo m!s mínimo a su capacidad predictiva' . libres responsables. de una desvirtuación o %des$umani+ación& de las ciencias %$umanas&' / ello debe a?adirse el i"ualmente injustificado cientificismo 3reduccionismo epistemoló"ico4. que considera que sólo la ima"en del mundo la realidad ofrecida por la ciencia tiene el adecuado fundamento epistemoló"ico que. el ser vivo. conscientes. lo lícito lo ilícito# a esta concepción las teorías podrían a?adir el estudio de las re"ularidades empíricas mediante la oportuna utili+ación de cualesquiera instrumentos par!metros de medición. no se $ace así# ni parece que pretenda $acerse' )e este modo. sino que lo directamente afectado sería aquella operatividad relativa al control manipulación. como $emos visto. es decir. promoviéndose así la t!cita aceptación del statu quo vi"ente en cada momento' Efectivamente. pero no para los por ellas diri"idos.e trata. la citada aceptación del statu quo parece ser el =nico objetivo ló"icamente co$erente deducible de una concepción de la ciencia que. tal como de $ec$o $acen. reparemos en que sería totalmente factible operar con teorías cu as bases presupuestos ontoló"icos epistémicos fueran acordes a lo e*presado tanto por un estricto an!lisis fenomenoló"ico como por el %sentido com=n& 3considerado en filosofía por la %filosofía del sentido com=n& o en psicolo"ía por la %psicolo"ía popular& o %folL ps c$olo" &4. por lo tanto. pues para estos fines e intereses son mu otros los postulados teorías que permiten la eficacia u operatividad por ellos deseada' /sí pues.- establecidos por las diversas teorías científicas' . teorías que a buen se"uro diferirían en aspectos mu fundamentales de servir a intereses emancipatorios ma oritarios. quienes objetivamente tendrían como eficaces operativas para sus . sino de la realidad $umana en cuanto propiamente tal.in embar"o. en efecto. sólo ella debe ser tenida en cuenta' (or otro lado. lle"amos a la tesis anunciada al comien+o de esta e*posición: la constitución de la concepción de la ciencia imperante –especialmente en el caso de las ciencias %$umanas&– de las teorías de ella derivadas en ideología reaccionaria' 1omo se indicaba. esto es. parece manifiesto cómo en estas ciencias se mantienen justamente aquellas teorías que tienden a secundar 3al menos en su ma or parte4 los intereses prioritarios de las clases dominantes 3aunque es evidente que tan preciso resulta incluir aquí las cuestiones de clase como las de "énero o afines4. posee características que sobrepasan el !mbito de lo estrictamente físico4. precisamente.José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología . de los individuos o seres $umanos: de las personas' .

o qué es el movimiento anali+ando la articulación de la rodilla o el proceso de combustión de la "asolina. nuevamente. la memoria. no presupone tesis al"una 3nos referimos. o qué es sumar destripando el cableado c$ips de una calculadora' Ello no si"nifica que care+ca de sentido estudiar estas cosas. la pra*is sociopolítica est! fuera de lu"ar' -M 1onvendría reparar especialmente en la teoría de la identidad menteIcerebro por ser ésta qui+!s la m!s simple a la par que e*tendida o conocida: pensar que vamos a lle"ar a averi"uar qu! es la percepción.A . $istoricismo o economicismo en sus respectivas ciencias. o cualquier otro acto o realidad anímica o psicoló"ica.9 José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología propios fines e intereses a teorías de mu distintas bases ontoepistemoló"icas sus correspondientes consecuencias pr!cticas e ideoló"icas' En este sentido. el relativismo se constitu e claramente también en una ideolo"ía reaccionaria porque –al i"ual que el determinismo– también rec$a+a la posibilidad de la auténtica acción $umana o con sentido: si todo es relativo. podemos ver que se trata de: 14 teorías naturalistas: los a tratados cientificismo fisicalismo.A (or otro lado. sociolo"ismo. pensar que vamos a lle"ar a saber qué son estas cosas estudiando el cerebro 3o el sistema nervioso en "eneral4. la que "o+amosIpadecemos en las facultades. teorías de la identidad menteIcerebro. la e*presión "enética en biolo"ía o la función de las estructuras neocorticales en psicolo"ía. vemos entonces cómo la pr!ctica totalidad de las teorías que allí florecen cultivan lo $acen inmersas en el m!s puro reduccionismo naturalista al amparo del paradi"ma $o llamado %co"nitivoIconductual&. "racias a estudiar los relojes podremos construir relojes que midan el tiempo correctamente. e i"ualmente "racias a estudiar el cerebro podremos reponernos de lesiones que permitan que mis percepciones. por ejemplo. "racias a estudiar la rodilla podremos reponernos de una lesión. . con el consecuente escepticismo también total de ello resultante4# sin embar"o. no se alteren. las tesis e investi"aciones respecto a. etc'. la emoción. por ejemplo al modo de la sociobiolo"ía cl!sica: todo comportamiento tiene en los "enes su instancia determinante =ltima4. que no se alteren de modos o formas que no deseemos que se vean alteradas' Oace a dos milenios medio discutía contra i"ualmente torpes reducciones fisicalistas (latón en su (edón 3ACcIAAd4. el conocimiento. pues "racias a estudiar el mecanismo de la calculadora podremos utili+arla para sumar adecuadamente. es decir. por ejemplo. memoria.. eliminacionismo. el biolo"ismo 3afirmando. el relativismo no presupone tesis naturalistas ni deterministas# de $ec$o. la creencia. Dqué sentido tiene $acer una cosa no su contrariaE La conclusión es que.4 teorías deterministas: adem!s de las propiamente naturalistas a citadas son también deterministas el sociolo"ismo 3entendiendo por tal la tesis de que todo el comportamiento de los seres $umanos est! determinado por las condiciones sociales4. por lo tanto. o mejor dic$o. la voluntad. sino que absolutamente todo es relativo. al relativismo total o no parcial. que toda realidad es de naturale+a bioló"ica est! determinada. etcétera' En función de las características mencionadas que poseen las citadas teorías científicas en el campo de las ciencias $umanas por las cuales características dic$as teorías se instrumentali+an como elementos de manipulación ideoló"ica con fines reaccionarios. claro est!. cabe indicar que la situación no difiere sustancialmente si oscilamos $asta el e*tremo del radical relativismo que –al menos en apariencia qui+! simplificadora– invariablemente decora el aspecto o ima"en p=blica de ciertas no menos notorias corrientes con $abituales aspiraciones omnie*plicativas en las ciencias $umanas o sociales: evidentemente. funcionalismo computacional o psicolo"ía evolucionista en psicolo"ía 3pero también psicolo"ismos de diversa índole4. an!lo"amente al fisicalismo. el pensamiento. el funcionalismo computacional. es tan absurdo como pensar que vamos a averi"uar qué es el tiempo anali+ando un reloj. no parece que se $a a aprendido todavía la lección a este respecto en nuestros días' . carece de sentido $acer cualquier cosa que. como son los casos de las teorías de la identidad menteIcerebro-M. etc'.i centramos a$ora la mirada en el campo de la psicología dominante. el deseo. etc'. pero no sería así en el caso de los presupuestos fisicalistas sus equivalentes deterministas en estas otras ciencias de la realidad $umana: biolo"ismo "enético o sociobiolo"ismo en biolo"ía. el $istoricismo 3postulando que la $istoria est! determinada4. no que al"o es relativo –en un campo de la realidad o en al"=n sentido–. el economicismo 3cu a determinista preconcepción de la economía sufrimos. aquel que afirma. es decir. cada ve+ que los políticos nos ar"umentan cómo la co untura socioeconómica del momento %e*i"e& que a la "ente se le baje el sueldo mientras ellos se lo suben nuevamente4. se"uirían manteniendo idéntica valide+ operatividad. etc'# . el eliminacionismo.

etc'# e i"ualmente con respecto a los determinismos psicolo"ismos. caos o indeterminismo como elementos e*plicativos de la acción $umana en modo al"uno producen cambios sustanciales en la situación descrita. estatuto por el cual dic$as afirmaciones son asumidas como ciertas e -1 1abe resaltar aquí que el cada ve+ m!s abundante uso actual de los conceptos de a+ar. pues arrojan una ima"en i"ualmente cosificada despersonali+ada del ser $umano 3no en vano son de $ec$o e*trapolados de la física4. en la teoría de la identidad menteIcerebro4' . lo que resulta ser una declaración explícita y directa de intenciones reaccionarias .: la psicolo"ía evolucionista. entonces aparece con claridad la conveniencia de anunciarlas. como paradi"ma e*plicativo de la ciencia. cuando nos repiten insaciablemente que el objetivo del psicólo"o la psicolo"ía 3como. la relación e*plicativa postulada entre dic$o plano el de la acción $umana es en todo caso una relación causal por tanto determinista 3perfectamente en"lobable. donde parece $aber m!s variedad' . determinada– de actos psicoló"icos de los cuales tenemos consciencia como si lo son de otros de los cuales no tenemos consciencia.José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología . en todo caso. efectivamente. sino que tiene motivos o ra+ones –que no causas determinantes4# el caos en física es un determinismo complejo por ello impredecible. mas que narraciones más o menos coherentes entre sí y con los hechos y cuyo 2nico criterio de validez estriba en la operatividad por ellas proporcionada en función de los problemas previamente determinados como relevantes seg2n el criterio e intereses de quienes controlan la actividad científica' Ello c$oca directamente con la concepción ampliamente difundida que de la ciencia se tiene en "eneral en nuestra sociedad actual: la %concepción heredada& del criterio positivista' El positivismo domina. antes bien. desvirtuadores de la misma: libertad no es a+ar. bien que sean de nuestro cerebro. tenemos la conclusión de que las e*plicaciones científicas no son. El mi$o &e la ie! ia Recapitulando.i las tesis de índole instrumentalista aquí e*puestas son acertadas. en definitiva. de las ciencias %$umanas& vi"entes4 es %adaptar el individuo a la sociedad&. etc'. sin que en nin"=n momento sea cuestionada la pertinencia o licitud tanto de la sociedad en cuestión como de la consi"uiente adaptación a la misma. por ejemplo. atribuidas a la ciencia. si bien a=n presentes4 en consecuencia ló"ica con las teorías biopsicolo"istas 3fisicalistas4 m!s e*tendidas dominantes' 15. la sociolo"ía de la ciencia. en casi todas las asi"naturas de la carrera. de la filosofía de la ciencia. relativistas de corte socioló"ico parecen rele"ados al campo de las investi"aciones metacientíficas. esto es. no dudando dentro – también fuera. a que la atribución de un supuesto "obierno inconsciente del ser $umano en nada afecta a la concepción mec!nicoIdeterminista del mismo4-1' (or otro lado. en "eneral. a la par que de denunciar el estatuto ideoló"ico cuasi reli"ioso alcan+ado por las afirmaciones reali+adas por la ciencia o. por tanto. pero i"ualmente determinismo# el indeterminismo cu!ntico acontecería en el plano de las partículas subatómicas. tanto conscientes como inconscientes 3pues tanto da si nuestros actos o acciones se $allan determinados por una concatenación causal – . los estudiantes de psicolo"ía tenemos la incomparable %oportunidad& de escuc$ar en incontable n=mero de ocasiones. se trata de criterios realistas donde supuestamente podemos conocer la verdad o la falsedad de las teorías' Los ar"umentos instrumentalistas. por lo que en realidad no son e*plicativos de la "enuina libertad $umana 3cu o complejo pertinente an!lisis lamentablemente no tiene aquí cabida4 a la que pretenden conceptualmente sustituir sino. si es que se deja $acer a=n la distinción– del campo de la psicoterapia 3campo com=n tanto a la psicolo"ía como a la psiquiatría la medicina en "eneral4 en ec$ar mano para tal fin de cualesquiera f!rmacos que resulten pertinentes 3pues los electros$ocLs otros medios afines parecen $o día rele"ados a circunstancias m!s concretas e*cepcionales. sin sentido absurda. pues no carece de sentido 3una acción libre no es una acción arbitraria. si bien el falsacionismo parece $aberle tomado el relevo en el !mbito de la comunidad científica interesada por reali+ar una cierta refle*ión sobre el estatuto de su propia actividad' En todo caso.

muc$a "ente tiene $abitualmente la posibilidad de leer cualesquiera libros saber tanto o m!s que el especialista oficial de un campo concreto. resulta que. por las que periódicamente podemos comprobar el intento de justificar la puesta en marc$a de diversas decisiones políticas con una supuesta base o fundamentación científica – por tanto indiscutible por el com=n de la "ente– en dic$as ciencias' /sí. autom!ticamente. trans"énica'''4. o para recomendar ciertos $!bitos de consumo en detrimento de otros. por ejemplo. ausencia de inversión educativa en colectivos étnicos o raciales. quienes lo tenemos o estamos en vías de ello4 .. por ejemplo. en un amplio porcentaje de nuestra sociedad.' (or otro lado. cuanto m!s e*perto sea el e*perto. como es evidente en el caso de las llamadas dro"as. consiste en la creencia de que sólo el e*perto es realmente e*perto. no debería sorprender el $ec$o de que son precisamente aquellas personas propietarias de los conocimientos m!s especiali+ados. se alude a diferencias %naturales& li"adas a la ra+a o al se*o para justificar políticas de trabajo educación 3justificación de los roles de trabajo tradicionalmente femeninos masculinos. quienes ser!n objeto de ma ores tentaciones como resultado del poder que tal conocimiento proporciona 3poder que suele tener su reflejo en el car"o. pues casi nunca es sólo una frase que quien sólo sabe de una cosa ni siquiera de eso sabe' . / ello $a que sumar la vi"ente tendencia educativoIformativa de crear e*clusiva e indiscriminadamente especialistas al cuadrado. la bondad nos posea se e*panda $asta los límites de nuestro ser' (or otro lado. o en la mera capacidad comunicativa de persuasión social4' La manipulación susceptible de ser reali+ada a través de las supuestas verdades emitidas por las mitificadas ciencias sus no menos mitificados e*pertos cobra especial relevancia en el caso de las ciencias bioló"icas psicoló"icas 3por no $ablar de las económicas con el postulado economicista a indicado en el punto anterior4. es decir. el mito del e*perto consiste en la creencia de que. electroma"nética. el %"en de la maternidad& 3cu a ausencia en los ratones al parecer provoca que mam! ratona mate a sus reto?os# las mam!s pap!s $umanos a veces $acen eso sin que les falte o quiten "en al"uno4. lo que muestra claramente la independencia entre título conocimientos' <odo lo m!s. sin que medie e*plicación al"una tanto de su ausencia en el @M U restante como del x U de los $eterose*uales en los que se $a a presente4' 7"ualmente se apo an en supuestos estudios %científicos& 3que lue"o resultan no cumplir siquiera los mínimos requisitos e*plícitamente e*i"idos por la propia comunidad científica4 para justificar decisiones políticas respecto al control de ciertos $!bitos sociales. se"=n conven"a al capital de turno. a %ciencia& cierta. lo que no contribu e sino a la proliferación de individuos técnicos tan sustantivamente instrumentali+ados como i"norantes. esto es. como es el caso de los sucesivos estudios contradictorios que. el título indica una ma or probabilidad de $aber adquirido ciertos conocimientos -. por otro lado. especialistas sumamente especiali+ados. podemos $ablar del mito de la ciencia. mejor m!s $onrado $onesto es' <anto tiempo pre"unt!ndose (latón otros si la virtud era o no ense?able cómo se adquiría. por ejemplo. que sólo quien tiene el reconocimiento oficial de e*perto 3titulación o similar4 tiene los conocimientos necesarios sobre el campo en cuestión para reali+ar afirmaciones consistentes fundamentadas' (ero es evidente que la posesión de un título no "aranti+a nada 3como podemos inferir de los an!lisis de la ciencia de nuestra sociedad reali+ados. a$ora resulta que basta con adquirir unos conocimientos precisos sobre un tema concreto para que. si tales conocimientos resulta que son relevantes que sólo unos pocos los poseen. de f!rmacos 3del -. o el %"en de la $omose*ualidad& 3presente en el 9M U de los $omose*uales. el mando. no aplicación de la discriminación positiva. etc'4' <ambién en el !mbito de la se*ualidad se nos informa de supuestos descubrimientos de. al i"ual que también podemos $ablar del mito del experto o especialista que puede ser el científico 3no siempre# $a otros tipos de especialistas4' El mito del e*perto es doble' (or un lado. sobre diversos tipos de tecnolo"ía 3nuclear. como sabemos.@ José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología incontrovertibles' Efectivamente.

pues resulta que un porcentaje cada ve+ ma or de las técnicas de aplicaciones pr!cticas del mismo no le son ense?adas en la carrera. en sin"ular. como justificación del mismo4' (or todo ello. es.irva como muestra de la situación vi"ente la anécdota se"=n la cual un profesor e*plicaba en clase que la intencionalidad de la consciencia es %tener intención de $acer al"o&' La intencionalidad o estructura intencional de la consciencia. por el contrario.ersi$aria cerve+a. sino aquello a lo cual remite mi consciencia de lo cual ella es consciencia: mi consciencia no es un vaso. pudieron escuc$arse afirmaciones como que la sociolo"ía de la ciencia carece de valor sencillamente %porque los científicos no se reconocen& en ella 3afirmación reali+ada por uno de los directores para rec$a+ar en bloque toda tesis de corte sociolo"ista4. cabe se?alar cómo en las facultades de psicología concretamente ello desemboca en la manifiesta ausencia de crítica tanto epistemoló"ica como sociopolítica 3de las cuales se $a intentado mostrar aquí el modo en que mantienen una estrec$a relación4. por ejemplo. pues comprobable es que sólo se ense?a una psicolo"ía. psicoan!lisis varios. así como de reali+ar la oportuna denuncia p=blica' En ello. salvo e*cepciones puntuales tan loables como escasas. ciertamente. etcétera' La situación sería comparable a que en las facultades de filosofía sólo ense?aran. aceites.ociolo"ía de la filosofía la sociolo"ía de la ciencia' )efinitivamente. rec$a+ando sin estudiarlos a todos los dem!s filósofos pasados presentes. sino de un vaso4' )ecir en psicolo"ía que la intencionalidad de la consciencia es tener la intención de $acer al"o es como si en la facultad de físicas se dijera que la teoría de la relatividad es que todo es relativo' -9 . dic$o tele"r!ficamente. la característica esencial de la consciencia por la que ésta consiste en un apuntar o remitir $acia al"o que no es ella de lo cual ella es consciencia 3por ejemplo. mientras que. en la universidad. si ten"o consciencia de un vaso. paradójicamente.José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología . sistémica. $umanista. transpersonal. la tarea de la filosofía de la ciencia la sociolo"ía de la ciencia cobra una importancia fundamental de cara a una labor social informativa educativa' (ero sucede que tampoco los sujetos de estos campos est!n libres de los m!s diversos intereses' /sí. donde apenas $a espacioItiempo real para el pensamiento pertinente siquiera fuera por iniciativa propia' (or =ltimo. contrapsicolo"ía.B pro+ac a la aspirina4 de alimentos 3$uevos. obviando así la rique+a variedad de enfoques escuelas que actualmente e*isten operan en el campo de la psicolo"ía efectiva: fenomenoló"ica--. la situación no merece un calificativo menor que el de ver"on+osa: la actividad universitaria debería ser fomento de crítica. dic$o vaso no es mi consciencia. por ejemplo. así como también de conocimientos de psicolo"ía propiamente: la facultad de psicolo"ía es. para nausea. desesperación sensación de timo del estudiante motivado 3que quedar quedan pese a todo4. en un curso sobre filosofía de la ciencia reali+ado el pasado verano del AA en una conocida universidad espa?ola $o constituido en escuela permanente de verano. o que en las facultades de físicas sólo ense?aran bien la física cu!ntica o bien la con ella incompatible física relativista'-9 -- . de $ec$o se constitu e b!sicamente en proceso de adoctrinamiento f!brica colectiva de conformismo acrítico e i"norante. psico$istoria. punto central de la psicolo"ía fenomenoló"ica. son en buen n=mero . al acabar la carrera tiene lu"ar el descubrimiento de que qui+!s ni siquiera un solo enfoque $a a adquirido. la el enfoque denominado co"nitivoIconductual lo con él acorde. "estalt. transaccional.o obstante. a+=car'''4 suelen tener El panorama e*puesto muestra claramente la necesidad de tomar consciencia del mismo. tiene pleno absoluto sentido su"erir la producción de líneas de investi"ación en lo que sería una . vino lu"ar' <odo esto acontece aquí a$ora' 17. con la que daba comien+o el curso. a Qitt"enstein. La “ r3$i a" u!i. diri"ido por dos reconocidos filósofos de la ciencia de este país. o que %el AM U de la filosofía que se $ace actualmente es filosofía de la ciencia. sino en los correspondientes masters que. de psicolo"ía. el resto es al"o de ética filosofía política& 3afirmación reali+ada por el otro director del curso apro*imadamente a los dos minutos de comen+ar su primera conferencia.

fundiéndose así directamente con el campo epistemoló"ico' . una psicolo"ía que tuviera como objeto de estudio lo propiamente psicoló"ico 3frente a sus inne"ablemente importantes derivaciones conductuales4 tendría como cuestiones prioritarias las investi"aciones acerca de la intencionalidad o la tan traída supuesta %introspección&. voluntad'''4. o la cuestión acerca de la posibilidad de otras formas de conocimiento. cinco o m!s a?os de licenciatura' -: /sí. como aquí $a intentado ser tratada. realmente susceptible de ser afirmado como verdadero no sólo instrumental -:' (ero éstas otras cuestiones e*i"en reali+ar otros an!lisis en al"unos casos alejarnos notablemente del campo de la ciencia tal como ésta es ma ormente concebida en la actualidad. esto es.. en lo que confiere a la introducción de variables no físicoImateriales 3valores. con al"una utilidad' impartidos por los mismos profesores que $a tenido durante los cuatro. espero. podríamos destacar la cuestión del estudio específico de las llamadas %ciencias $umanas&.on ciertamente varios los temas de abordaje aquí insatisfec$o' Entre ellos. m!s auténtico o estricto. o conocimiento de otro tipo de objetos. las disquisiciones epistemoló"icas $abrían de considerar el an!lisis posibilidad de un conocimiento no teórico o $ipotético.C José Luis Romero – Ciencia: mito e ideología I . creencias. deseos. sino estrictamente descriptivo al modo de la fenomenolo"ía' En este sentido.

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