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GUÍA DE VAGOS EN TIERRAS DE ESPAÑA

POR UN PEREGRINO INDUSTRIOSO

PROLOGO

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LIBRERÍA DE FRANCISCO

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LAZARILLO ESPAÑOL .

VOCABULARIO CRIOLLO SUD-AMERICANO.— Un vol.Un vol. V .OBRAS DEL AUTOR HIGIENE SEXUAL DEL SOLTERO.—Un vol. EL PEREGRINO EN INDIAS. —Un LA PLATA PERULERA. LAZARILLO ESPAÑOL España).—Un vol. (Guía de vagos en tierras de vol. VIAJES EL PEREGRINO ENTRETENIDO.—Un vol. DICCIONARIO — CONVERSACIÓN ESPAÑOL FRANCÉS.—Un vol.

CIRO BAYO LAZAEILLO ESPANO GUÍA DE VAGOS EN TIERRAS DE ESPAÑA POR UN PEREGRINO INDUSTRIOSO PROLOGO DE AZORIN MADRID LIBRERÍA DE FRANCISCO F H í BKLTRÁN Nr I p E . . I (.

53S ES PROPIEDAD DERECHOS RESERVADOS- 870539 . .

ó poco menos.COMENTARIOS •QUE PUSO AzoRÍN AL Peregrino entretenido y que MUY BIEN pueden SERVIR DE PRÓLOGO AL Lazarillo español. nos contaba en la introducción á uno de sus libros. don Antonio de Capmany. natural. Muchos de los parajes recorridos por Ciro Bayo no tienen acceso por ferrocarril unas veque es el medio más seguro y poces andando pular de viajes ^y otras caballero en algún rocín quijotesco. En todas estas pintorescas andanzas. puebloci viejos. parte del deseo de esparcir y solazar su espíritu. los frutos opimos que él había logrado con ^relación al estudio de la lengua castella. que un escritor catalán. Hace ya casi un siglo. VIAJES POR ESPAÑA Ciro Bayo ha publicado un El Peregrino entretenido un libro : libro titulado escrito en es- tilo sencillo. El autor describe en estas páginas varias regiones de España que él ha visitado en diversas ocasión-es. ventas y caminos españoles. nuestro acidante escritor ha ido enterándose de paisajes. — — — . parte la curiosidad del artista y del filólogo. castizo sin afectación. cansado por los tráfagos cortesanos. mesones. ha guiado á Ciro Bayo.

y hoy el iibro de do los años. se hablara de estos sitios y pueblos en las Guías. es más bien una obra. coin el fruto de sus ob: servaciones.. su encanto no podría ser compirendido d'e los extranjeros. nacionales y forasteros.. han pasado á ser puramente imipersonales y objetivas. .— 6 CIRO BAYO na tilla de uno de esitos viajes por ¡las tierras de Casy de Andalucía. De subjetivas. Pero. Las Guías de las naciones (hablo de España particulaDmente) han sufrido á través de un siglo una cierta é interesante evoilución. patria. miichos sitiois. pueblos. 'las mejoires) que existen de nuestra no nos hablan sino de Tas grandes ciudades y de aquellos otros lugares á los que se puede llegar con relativa comodidad. ha sido podado en ediciones posteriores. en su primera edición contiene juicios é impresiones personalísimos. andantodo el personal. ellos agudos y originales Ford.. Irving viajó anteriormente. España es casi un país inexipdorado las Guías . aun cuando (extranjeras. de sus charlas con los labriegos y con los señoires de ios pueblos. de sus visitas á los monumentos. Además de esto. Acaso sea un bien que tales parajes permanezcan olvidados. todo lo que constituye el encanto de esta Guía singuÜarísima. viajaba poír España. **senti'mentar'. ni de 'muchois nací onialles. casi desconocidos. el más sugestivo que se ha escrito sobre España. lato. ni aun en un sentido amplio. El libro de Richard Ford. personales que eran en sus comienzos.. muchos de el autor. por ejemplo. el mejor libro. caprichosamente y por pequeñas jomadas. el más completo. á la manera que W. quedan excluidos del oonocimiento y de Ta avidez de 'lo-s ambuladores. El libro de Ciro Bayo no es una Guía. trazó aquellas páginas en que se ve el reflejo de un espíritu penetrante. ciudades y campiñas en que se halla como condensado mucho del espíritu de E'spaña. lufego..

y algunos editores han publicado Guías sentimentales de los sitios y ciudades más notables del país. ¿Es un bien ó es un mal la impersonalidad (fe las Guías? Creemos que deben existir Guías enumerativas. en detrimento de las nociones y noticias reales. como se le denomina vulgarmente). cierta ponderación. no ve. de la historia. es un libro tan frío. tan impersonal como el tudesco Baedeker. sino la España que él veía antes de arribar á ella y de ambular por sus ciudades y por sus campos.siblemente ha de ajustar la realidad que tiene ante los ojos. á la que irremi. un literato ó poeta. qué punto ¿ el libro de Teófilo Gautier es ¿ Hasta una Guía? Puede ser considerada también como tal la obra de Mauricio Barres. tan impasible. Aranjuez. objetivas indispensables. no hace falta . Supuesto que se tiene una idea ya firme. á pesar de todo cuanto se le ponga delante. de la vida españoda. aludo principalmente á los extranjeros. cierta sobriedad para no dar al elemento subjetivo demasiada preponderancia. por ejemplo) se ha querido hacer una mezcla de los dos sistemas.. es hacer un viaje completamente inútil. de la raza. una opinión hecha. Se podrían citar numerosos ejemplos de lo que decimos. Pero para la redacción y confección de tales libros se necesita un honido sentido del airte. el que las escribe lleva un prejuicio. en que se habla de Toledo. impersonales. Modernamente (en Francia. etc. indestructible. y al mismo tiempo cierto equiübrio. Claro está que venir á España con tal preopinión. históricas.LAZARILLO ESPAÑOL 7 Ford (Ó él Murray. Un extranjero que viaja poír España es un señor. que se lia formado en su país una idea de nuestra nación y que al llegar á ella. y que al mismo tiempo debe haber libros en que el viajero reíleje sus impresiones de modo más ó menos sentimental y lírico. Córdoba y Granada? Generalmente en estas Guías sentimentales.

no necesitó 'enterarse mi siquiera dfe los nombres patronímicos que salemos llevar en España los que en ella vivimos. Teófilo Gautier (cuyo ilibro tiene bastanles ha^brá . años después. por escrúpulo artístico. para describir sus tipos y pintar sus escenas y paisajes tomars'e la molestia de realizar una larga y molesta peregrinación por ella. Es hora de que abandonemos esta ilusión á los ingleses les perjudica en su fama legítima de mistificadores las grandes y alta. ó por lo míenos. más escrupuilosos que los galos. : . y si se ven forzados. á variar algo. Sin llegar á tanto. á reflejar un átomo de verdad. aunque pueda ser encontrado antipatriótico. proporcionado amargura y acidia. . Aconsejamos. á cuantos prosadores y poetas deseen pintar cosas de España. Franceses é ling'leses son los que más peregrinan pKDr España. ellos pondrán en sus libros ilo que ya veían antes de viajar por España. Por eso Bal'zac. . padre el viaje de este escritor es verdaderamente maravilloso. para escribir sus narraciones de asunto español El Verdugo (con 'este titulo castellano en el original francés) y La muchacha de los ojos de oro. Se cree generalmente (yo mismo lo he consignado alg^inas veces) que los sajones son más veraces. más que de distracción y de esparcimiento. por su sinceridad. para urdir su estrafalario y disparatado drama Santa Teresa.s proezas realizadas en España á primeros del siglo xix por Alejandro Dumas. Ni más tarde el m'ediano poeta Catulo Mendes necesitó tampoco (y no comparo á Balzac con Mendes) hacer una visita á Aviíla ni leer las obras. la biografía de la mística. entonces abandonarán á España profundamente contrariados y entristecidos con lo cual su viaje. por lo tanto.8 CIRO BAYO para hablar de España. que no se tomen la molestia (fe visitar nuesítro país si lo visitan voilverán á sus naciones con una moilestia más y sin haber sacado gran cosa en limpio.

no era fácil' á los ingleses sobrepujarles en fantasía. — — . redactor del Diario de los Debates. La norma de los sajones no ha variado desde entonces no hay más que abrir alguno de estos libros que aparecen con frecuencia en los escaparates para ver que sajones y galos se hallan á íla misma altura cuando hablan de nuestras cosas. los absurdos y los dislates de todo género abundan en tales obras. En 1823 un oficial de los que en 1808 \'inieron con Xapoleón á España. Bory de Saint-Vincent que tal es el autor de esa Guía cita en el prologo el juicio que á nuestro geógrafo D. Raro es el mes en que no aparece en los escaparates de las librerías de ^Madrid algún libro inglés ¿obre España. . una vista del aguaducho de Segovia. Isidoro Antillóe merecen algunos de los viajes en España escritos por viajeros ingleses según Antillóe los erroi^es.LAZARILLO ESPAÑOL tes cosas buenas) triota. inevitablemente. de todos los viajeros extranacionales) hay que confesar que no llega ni con mudio á la altura del primero de los eclipsar á su no logró Duma's. en la cantidad. les dan quince y raya. sí. fatalmente. en traje de "faena" de algún diestro ó novillero de menor cuantía. publicó un libro (excelente. titulado Gnide dii voyageiir en Espagne. Pero aun cuando un extranjero por caso raro llegara á escribir de España con entera im. digámoslo así. pero aunque e^te señor se da buena maña en describir una fastuosa corrida de toros (la obra de resistencia. valga la verdad). — — . Puestos los viajes en España en la tesitura definitiva en que los colocó el autor de Montecrisfo. g compaAntes que Gautier y después que Dumas anduvo por estos andurriales de España el señor Cuvillier-Fleusy. Las ilustraciones de tales libras son casi idénticas en todos de ellas forman parte. de cuerpo entero. una escena de gitanos y el retrato.

parcáalid'ad'. que no se puede adquirir ni con las lecturas copiosas ni con la más prolija erudición. — . de una honda escrupiílosidad. castizo. hay en el El peregrino entretenido del andante calibro ballero D. y es de nuestra misma raza. no puede ser comprendido ni hablado sino por ios naturales del país. de nuestro ambiente. sino de un hombre que. ese sabor de la tierra castellana. Sin embargo. El ejemip^lo lo tenemos en esa novela que sobre Avila ha publicado con el titulo de La Gloria de D. notabilísimo por m-uchísimos conceptos. que es su lengua nativa. do que es etéreo é impalpable. Enrique Larreta. en su libro. Giro Bayo. . digno de elogio. siempre en su Jibro faltaria algo que sólo se puede encontrar 'cn el libro d'e un español algo de nuestro espí'rítu. falta ese perfume de casticidad. lo más castizo. además de ser cultísimo y de estar animado de una gran sinceridad. Y cuenta que aquí se trata. un distinguiidisimo sud-americano: D.— 10 CIRO BAYO con absolmita escrupulosidad. Algo de ese calor castellano. no de un firancés ó un inglés. habla nuestra misma lengua. Lo miás hondo. Ramiro.

á los filósofos trashumantes. Verás también cómo el ambular vagamundo es asequible á artistas y excursionistas que gusten salir de las trilladas rutas férreas y polvorientas carreteras. á entretenerte con la relación de mi prime- ra salida de Madrid. y que bien puede uno lanzarse. sólo el ponerse bajo la protección de la santa curio- sidad hace á los desarraigados. á los aventureros. secuestros y puñaladas. y como se dice.por estos andurriales españoles. España España No te importe acompañarte de un vago. sin miedo á robos. sin di- Pienso que te ella vale la pena de que yo te la cuen- y de que tú la leas. como piensan muchos extranjeros y tantos otros conciudadanos nuestros. . ó por curiosidad ó para solaz del espíritu. á pie. nobles tu por el espíri- y por la fortaleza del corazón. para quienes la vida andariega es cosa de bohemios y un lío de peligros y de sobresaltos.: DECLARACIÓN DEL AUTOR Carísimo lector Voy nero. la pues aprenderás conmigo vieja y de la muchas cosas de nueva.

se dice "mira el mar y no ve . bosque agua^\ no encuentra leña para calentarse. El hombre que no es observador frán ruso — —dice el el un re-y es como aquel que cruza ó. uno sabe revestirse de ánimo y se acostumbra á ver las cosas por el lado alegre. •en castellano. como.12 CIRO BAYO Cierto que se pasan fatigas é incomodidades. De otra manera. se fatiga el cuerpo inútilmente y se aplana el espíritu. pero si ellas se reducen á cero al fin de la jornada.

A ción . pesar de los pesares. ni diría un astró- muy malo para mi. cuesta de verano. . y mi apoderado tenia orden terminante mía de no enviarme un cuarto á bía pensado irme á los Madriles. Mis únicas fuentes de ingreso eran á la sazón tal cual traducción que me confiaba un editor amigo y una exigua renta proveniente de una casuca allá en Barcelona. es decir malo. Pero al empezar el mes de Junio ambas fuentes se secaron á un tiempo: el editor fuese á un balneario sin dejarme encargo alguno.LIBRO PRIMERO PROLEGÓMENOS DE VIAJE LA CASA DE \'ECIXDAD Erase un año climatérico. como logo. vivir estos dos la terrible me preparé á vencer se dice como en tér- mincKS de farándula. no cambié de resolu- mas como era forzoso hacer tiempo y meses de espera. los América y con el Haahorros de dos meses de la renta pagar embarque. tanto que de su fecha quiero acordarme.

illo Dábanle por esto una se pesetilla diaria. currido. los segundos lo cor- con la decisión de Alejandro en en Gordio. con un cajón de ta. que por haber sembrado un grano al acaso. débiles : Los en y los fuertes emplean la misma fra- seología el Mañana lo veremos. ¿Obraría yo como débil ó como héroe? Ni como uno ni como otro.. Gas- última peseta. un mozo de cuerda para quien in tempore pedí y obtuve una plaza de repartidor de un diario de la noche. se lastiman los dedos buscándole las el Los primeros tan vueltas y pierden tiempo. Adiestrado la lucha de la vida. fui á buscar á Juan en su puesto y lo llevé á mi casa para que cargara libros y el los vendiera por su cuenal No sé ló que vería en mi cara . En ocasión que hube de necesitar un cirineo de confianza. Véase cómo. cuando menos. y como él ganaba dos ó era tres más cargándose las espaldas y vivía hombre soltero y de buenas costumbres. despedí nne la de mis viejos amigos hombre dio paz á so- . que ya ni me acordaba de Pero sí se acordaba Juan. había de por- tarme como discreto. La diferencia está modo de desatar el nudo de la dificultad. Conocía yo por entonces á Juan. alegre como un pájaro. recogí muy provechoso fruto. 14 CIRO BAYO lo ¿De qué manera? Ni yo mismo tada la sabia. ya lo veríamos. aún seguía con la preben- Por donde me avino. confiaba que. en la acera de la calle el tan minúsculo fué favor y tanto el tiempo transello. que da.

ruego.En qué serviría un faquín Esto me decía como tantos otros para quienes los hijos del pueblo son como habitantes de un país inexplorado. tos las miserias. La causa de que porque no si muchos saben ricos tengan tantos ingratos es el arte de obligar. i5 cuadran- — — Pues me dijo: Yo no saco si esto de aquí. se disponía á atar ei bulto y. no las ó el día muohos cumplimienmutuos pero no se les ocurre que el amigo pariente que va á verles no haya comido aquel ó le haga falta dinero. son patrimonio de una casta. mí. y no es así. . en fin. era que podía remediarlos? á un señorito ? me hacia falta dinero. imploro y demás expresiones moles- tas y de poco gusto. Con los ricos no pega esto como no conocen adivinan. ¿Qué necesidad tenía de contar mis apuros á quien no . lo hará otro — repli- qué malhumorado — Eso me estorba. la hidalguía de sentimientos. Muchas fábula indiana con que Gil Blas dio á conocer su pobreza al Duque de Lerma. Hay que repetirles la . la generosidad. Mentia. Se cree que la nobleza de cora- zón. tú no lo haces. Beneficio que se hace á costa de muchos memoriales pierde casi todo su valor: quien da presto da dbs veces. ti. Otra cosa sería previ- niesen las necesidades de sus amigos para excu- . Entre los pobres hay la intuición de la ayuda mutua: hoy por . mañana por finezas. los rasgos. ó escribirles : Su- plico.LAZARILLO ESPAÑOL ga con que dose.

replica: —Está bien. cargaré con los libros lo puesto que usted se empeña. ahora la Juan. Por seis reales diarios tiene uno regular habitación y buena cama. satisfecho. Con el nero de los libros tenía pensado alargar una mana más á costa del estómago y después. el veríamos de marras. sin' regatear. á peso de papel en menos de media hora estaba de al el vuelta Juan con la cuerda hombro.6 1 CIRO BAYO el sarles manifestarlas. seña/1 evi- dente de haber despachado — Traigo cinco duros en vez de cuatro— Juan con aire mosos discos. ó. establecimiento el La Posada del Peine es clase. tenía por cierto que cualquiera de ellos tratos Acostumbrado á daría aquella cantidad libros valían diez veces to. ¿Cuánto es me- nos que pido por —'Pues. y contratos con libreros de lance. encargo. hiciera» lo menor su molestia concediéndoles prontamente que piden. eres un grande hombre. . el más económico en su más decente y mejor dise- servido de Madrid. En efecto: como quien dice. Pre- párate á llevar mi baúl á Posada del Peine. cuatro ellos ? duros — contesté. He aquí el bueno de Juan. señorito. di jome alargándome cinco her- — Bravo. Serássea rico. mi administrador cuando yo segunda parte Escucha — seguí la el diciéndole — . la ¡ Como que el los más por calidad y texI y yo los daba. que sin molestarse por mi salida de tono... á lo menos.

sea. cargado éste con llevar mi equipaje. — Xo. en cambio. descargó Juan y me hizo pasar adentro. dejándome Llegando á la donde él quisiera. Ea. enjugaba traigo á bien. . La mía precisamente tiene una alcoba disponible. Seguimos el patio. por dos diarios tendrá usted cania y ropa limpia. el sudor con un pañuelo de hierbas al — le usted un huésped que hay que tratar Es persona amiga y además escritor. y saliendo. el veía las cosas á bulto. cuesta de San Vicente. y esto es todo cuanto puedo decir.LAZARILLO ESPAÑOL 17 ? — ¿ Se ha cansado usted de al las patronas —pre- guntó Juan como descuido. porque viniendo deslum- hrado de la calle. se entró resueltamente en un portal y yo tras él. Juan . pero. dijo mientras Señora Gregoria — — se . sin si Tan bien me pareció la proposición que. son ellas las que se han cansado — Pues yo conozco una gase á vivir conmigo ! que tiene mucha cuer: da y que pudiera convenirle á usted. Juan. adelante —Adelante. vén¡ La casa no es un palacio realitos que digamos. no sé despidién- dome na. Entra el equipaje. — nos dijo— . La estaba interpelada era una mujer del pueblo que á la sazón pelando patatas. cuchillo sobre La señora Gregoria dejó un tapete de hule Bien venido y salió al umbral. de mí. querer saber más. y frente á una puerta abierta. ó despedido de la casa testigo de esta esce- me eché á la calle con Juan.

Cuadros baratos. —¡Hola! ¿Con que escribe usted en los pape- . nos turnaremos en ella sin tratar — re- puse alegremente. usted casa. diciéndome — . los vasares empapelados y sendas cortinas que parecian sábanas en la puerta y en Si bien la única ventana que daba al patio. diciendo —Advierto á es periodista. la señora Gregoria que el señorito Esto de "periodista" lo dijo al habiéndole recomendaidb dico mi hombre porque director de un perióla me suponía del oficio. porque entre gente del pueblo-. Ya que es usted escribiente. flores las de trapo y pitos de verbena en paredes. ahí podrá escribir sin que nadie le moleste. para las que no hay más literatura que pero en la señora Gregoria lo hojas volan- deras. pero la cocina. la se- yo venía consignado á una alcoba. periodista es la síntesis del tras el . todo muy pe- muy aseado.8 : 1 CIRO BAYO ojeada vi De una toda la habitación : una salita de recibo. — Bien. Y señalaba la mesa de hule con las mondaduras de patata. de rectificar el dic- tado escriturario que me atizaba. las camias con colchas blancas. como yo me paso todo se día en la calle y quedará por amo de la Juan también. el ñora Gregoria dióme posesión de todo —^Porque —acabó el cuarto. tres alcobas y queño. hombre de leefecto fué ma- yor por que se verá. A bien que de esto se encargó Juan. La palabreja era de la efecto. señora .

Juan sus dos pero no quiso cobrarse. Por lo pronto me pareció estar en fondo .. quitó las patatas ble Y de la mesa. ra Y hasta la noche. LAZARILLO ESPAÑOL 1-es? 19 —exclamó— la vida . llenaban el dormitorio. no hubo más. esta será y ya verá qué bonita queda en cuanto baya limpiado el hule. Lo mismo da que la pague usted por por semanas ó por quincenas. La cuestión era acostumbrarse !". puso agua en la jofaina de un palanganero de hierro por si queria lavarme. había dicho el Juan. De "¡ este modo di con mis huesos en una casa de vecindad del paseo de San Vicente. verja de la estación del Norte. mueque con una percha y una silla. y si no. Lo principal es que usted se acosdías. que aho- voy á aprovechar la tarde. . fregó el hule y fuese. tumbre á esta pobreza. sino que la buena mujer me enseñó la alcoba. pues entonces somos compañe- ros de gremio. amén de la cama. ayudó á Juan á poner mi baúl al pie de la cama. porque usted los escribe y yo los voceo. de mes á mes vencido. no es de las patronas que ponen puñal pecho. Y naba á continuación hizome saber de cómo se ga- vendiendo periódicos en un puesto junto á la al aire libre. corre prisa. á Al quedarme solo quise pagar viajes. ya la lo — Xo en el arreglaremos —dijo— el Tocante á señora Gregoria tampoco hay que apurarse. —Lo dicho dicho—acabó diciendo— su mesa de escribir.

Contando por todo allí pudierais pensar que viven ochenta. antes por rio. la habitación mediante el Esto de realquilar era corriente en urbes á causa de lo la carestía las grandes de las habitaciones. colonias. tecando su comodidad. ¡Error y ho! rror Allí se hacina doble gente. amén de ios otros ocho á ras del lo alto patio. ojos. pero asquerosa y molesta para vivida. Como es á principios de ve- . contra- tienen por típico. Veía resbalar de lo alto por el cubo del patio. á la que se fué ocurriendo . A entrambos lados los corredores con cuatro cuartos á derecha é izquierda. Cierran la los dos frentes una escalera de caracol y sendos retretes al pared medianera con fondo. casas de vecindad ó "casas de tócame Roque". Total cuarenta. Cada uno hipo- de éstos trata de sacar de balde el alquiler. con construcción de barriadas para obreros pero en Madrid no se el preocupan de estas cosas. por muy madrileño. clase de viviendas muy pin- toresca para vista en revistas y zarzuelas.: 20 CIRO BAYO la luz de un pozo. Salí á la puerta La casa donde me asilo tiene cuatro pisos in- teriores que dan al patio. y oía el rumor apagado de una y levanté los colmena humana. esos conventilliois. la A la codicia del casero se añade de los arrendatarios. Media hona hace que estoy en mi chiribitil y me siento mareado. cien personas. el sosiego doméstico y el poco aire respirable de sistema de realquilar.

. de cosas segiin á uno La . Unos y otros entran y salen á sus horas de los cuartos. LAZARILLO ESPAÑOL 21 rano y liay que tener abiertas puerta y ventana de la estrecha habitación. por estar tan apretujadas alcobas. de los párvulos. lavanderas. los gritos el mal humor el de los hombres. batir de los al- mireces y á renglón seguido tes comunales. asistentas. podíamos cada cual. estas colmenas es el traba- Esto digo. leva en casa.. los tres durmientes oír la respiración de La verdad que se juzga es que uno las se acostumbra á todo y le va. Que y. La señora Gregoria á sus papeles. se oye. peinadoras ó modistillas. vale decir. y basta la como la noche en que. el cor- netin del murgiiista que ensaya. sino es de noche en que. porque por él la gente joven se reoficiales de taller. ordenanzas ó albañiles . duermen arracimadas en colmena. Juan á sus faenas yo de paseo.. de suerte que de la así no se viciaba el aire habitación. Los hombres son empleados de ferrocarril ó de tranvías. ropa húel meda puesta socialistas si á secar en las galerías y ¡ de los míseros oooidimentos. era lo que sucedía en mi alojamiento. las mujeres. las además. se ve y se huele la todo: charla de las comadres. Al diablo los f alansterios han de ser entre gente I sin educación y sin limpieza Gran ventilador de jo. el el tufillo de los retre- de uno para cada piso de la vaho cuartelero de los barridos. abejas de sus celdas. verduleras. como abejas también.

Quisiera que lo probara usted. supongo que no ...(¡ importará co- mer en una taberna. encaminaba mis pasos ribera del Manzanares ó í>or ia la Moncloa. pero de pri- mera. Aprovechando la buena estación y las la vecindad de mi albergue con Florida y afueras de la población.22 CIRO BAYO la prevención. hombre. ó bien salía á si mi encuentro las tardes. porque en esta que ahí ve (señalando una de tantas que pueblan el paseo) sirven un pote. lica. que casi señorito (este era el tratamiento siempre me daba). me proponía una novedad bucó- —Oiga usted. ocioso asco á Madrid. los polvo. in- yo iba por la otra acera. Al ponerse el el sol daba una vuelta á casa para quitarme y luego á rondar por plaza de Oriente hasta los portales. . repugnancia que á veces tenemos^ desaparecen viendo aquéllas de cerca ó conociéndolas. jardines de Ferraz y la hora en que se cerraban Todas las tardes hallaba á Juan de facción en su esquina. que todo si Cruz y de Ricardo no traslado al papel es por no y sin dinero. oiga usted le — di jome la primera vez — . A esto. y hasta de creí atisbar la no pocas escenas dignas de Ramón de la Vega. A lla los pocos días fuime acostumbrando á aque- especie de vivac. había tomado sentirme capaz para tamaña empresa. — Pero. Cuando yo estaba abonado !) á ellas al piri y á las judías Lo digo. y todas variablemente.

misma ó en otra la casa de comidas servían una paella á la valenciaal otro. que no había más remedio que 'hincarle el diente á un conejo estofado con judías. yo hago más viajes que quiero y por contera un décimo premiado. LAZARILLO ESPAÑOL 23 — Nada. ! Vaya por Juan Yo que le tenía por el proto- tipo de la templanza y del ahorro y ahora resul- taba que era un gastrónomo abonado á todos los platos del día de la Cuesta de San Vicente. tarde en que me faltaba saber algo más. ha entrado buena La señora Gregoria vende más papeles que nunca. Me el acordaba de Camoens y de su fiel Antonio. ¡ Y así el resto de la semana. usted creerlo —me allí dice — . nada — replicaba las sin dejarme decir — las Le emplazo para nueve empiezo el ocho en punto. Una . y Juan se oponía siempre á que yo pagara mi escote. que yo aceptaba sus ágapes ruborizarme de ser parásito de un hijo del trabajo. — Puede suerte. El gasto que hacíamos no pasaba de una peseta por barba.. incluyendo pan y el vino. la Al otro día resultaba que en na. fingía creerle. desde que la se vino á nuestra casa. Tal era la delicadeza y tanta se Yo la buena voluntad con que sin me brindaba. que era de probar un bacalao á vizcaína. al siguiente. porque á reparto. Mucho pero era lo que por mí hacía buen Juan. Para coel honestar su liberalidad quiso hacerme creer que le había tocado la lotería.

sino llamar mi administrador revocando mi prlopósi- un puñado de duros á cuenta de la renta. á la hora de costumbre. Era . y simulando la venta habíame dado de su dinero más de lo que yo pedía por ellos. imposible seguir así había bastante con una se- mana vista y. volvía de vagamun- dear. Deibajo de la el de Juan vi un bulto que reoonoci en seguida. además. . pensando cómo za- farme de la generosa tutela de aquel hombre. Juan no quiso que yo me desprendiese de mis libms. Aquella nodhe no dormí. me lo publicarían sabe entomices no había que pensar en las Cerra- das todas á la de to. que duda estaba enterada de todo ? Vergüenza me es decirlo pero esta consideración. el dinero de los libros se iba aca- bando. No había más remedio Nobleza obliga. Un articulejo que había llevado á una ReDios cuándo. Adiós embarque adiós América Yo m^e conocía bien y sabia que descabalando una parte de lo que destinaba para el viaje. no hecho antes por mi. Este descubrimiento. me conmovió. ! todo y se frustraban mis planes aventureros. encontré á la señora Gregoria hiaciendo sus camas. puertas no me quedaba y. y hasta coblnarlo. arramblaría con pedirle i . Iría á Telégrafos y pondría un parte á Barsin .24 CIRO BAYO yo. cajón de mis libros. porque lo veliaba la colcha. Mas como no no le podía restituirle las veinticinco pesetas. dije nada. dando un arañazo á la poca renta. celona. y so¡ ! soibre todo ¿ qué pensaría de imí la señora Gregoria. más que el desquite de Juan me botó de la cama al salir el sol.

lo Lo que habia de gastar en el sello de telégrafos gasté en cuartillas y fuíme á la Biblioteca. amigo mío. me topé con un académico madrugador lee bien la por de contado. me- nuda y enredada con rasgos y ligación de unos caracteres con otros. serian quince duretes. Ante mi afirmativa. dijo — Oiga —me tra clara — . y durante una semana. Sé que escritura antigua y que se dedica á le- esta clase de trabajos. lo necesito á usted. Con pocas palabras lley con poco trabajo crecía mucho paga En cambio. sin vantar la le- pluma llana del papel. de la Sala de manuscri- traduciendo el Códice. ahora es labor de benedic- tino desenredar esos garabatos. Digo traducir. y con esto mudé de plan. . escritos con letra apretada. puesto á empezar aquel mismo día El establecimiento estaba abierto de diez á dos de la tarde. porque no es otra cosa el traslado de imo de esos manus- critos del siglo XV.LAZARILLO ESPAÑOL 25 En la Puerta del Sol y. dióme el académico la sig- natura del manuscrito. ¿Quiere trasladarme en y corriente un pequeño códice manuscrito que he de dar á la imprenta? Le daré diez duros por la copia. naban una lo escrito. lo que hace hoy bien difícil su lección. y el académico pujó cinco duros más. Poco más pensaba sacar de Barcelona. pasé las cuatro sillón horas clavado á un tos. disla tarea. y por esto se bien á quien sabe hacerlo. Los copistas de entonces escribían lí- neas enteras en una encadenada algarabía. Ríceme el remolón.

idije. tene- m. Presen tela el al académico. Carpe diem. duros y pesetas. — —La Ellos. —A propósito de nuestra patrona — . á derecha é izquierda.os calamares en su tinta. —¿Qué rando la me da usted? ^dijo asombrado reti- mano. hoy como sábado. ! en el trayectbi ¡ — Silencio de . — . estaba.26 CIRO BAYO esta inf artife letra procesada. en billetes y Salí de moneda el donde el académico con corazón (hen- chido y los bolsillos repletos. diiablillos' tentadores. ¿qué . por plato del día. le pareció bien y me pagó suelta. pues^ En escrito leerla. asomándose por debajo de la cama. lo sé —¿Quién ha dicho — Ah. les apre- tándoles con los puños. Juan! ¿crees á usted?— respondió ¡ medio confuso. todo? se lo —El que no rescate de mis libros. culpa la tiene la señora Gregoria en no tal estirar la colcha como yo le tenía advertido. Toma este billetcjo de cinco duros. hallé como de yo' costumbre á Juan en su esquina. ¡ Gózate en nosotros !. mi códice pero como yo tengo maña para en cosa de una semana terminé la copia. Haréis lo que yo os m>an- ya veréis lo que al Llegado hago con vosotros. — contesté— — . Para plato del día el que yo voy á darte ahora. — ^¿ Quién dijo miedo? —aparecían decirme. Camino de casa iba paloteando con los dedos. — Señorito—^dijome — —-Amigo Juan . Paseo de San Vicente. precio estipulado.

te esperamos con mesa Llegué á casa. Diónos tortilla de jamón y depeñas. en cuanto acabes la el noche. para se — No meta usted en gastos. vi á la señora Gregoria y dila un duro con que nos aderezara una buena cena. — Señora —contesté— blanco pia de : . — Xada. solomillo. que no sabía de estas cosas.LAZARILLO ESPAÑOL cocina? festín 27 Lo pregunto porque los tres. propuse un brindis académico. académico es un mirlo la un señor que da quince duros por co- un Códice. Después. señora Gregoria. cada uno á su camita. preguntó qué era un académico. Lle- gada la hora vi que la buena mujer había hecho prodigios con las cinco pesetas. . á los copistas modernos. un surtido de jamones y chuletas empapeladas que en los estantes de los archivos dejaron los copistas antiguos Acabó la cena yéndonos los tres á tomar café al aire libre ante unas mesas de un establecimiento vecino. La señora Gregoria. —Un Códice. qué es — la . hoy me toca á mí reparto de puesta. señorito . pienso encargarla un. la . le agra- decemos su buena voluntad. Y un Códice ? —volvió es á preguntar mujer. aceitunas y buen vino de al \'al- A los postres.

bien la lejana silueta de Madrid. ¡ Oh tragaderas del pobre ! ! . bello y sorprendente. porque la buena digestión hizome dormir de un tirón toda la noche. ¡ oh. que en una hora han comido por una semana. delec- . traté de consultar lo's con la almoha- da do que haría con nueve mfermadbis duros que me quedaban. ¡ oh elastici- dad del estómago abstinente quite ! . Jas enormes masas de nieve que cu- bren los picos del Guadarrama. carácter alpino. bien un horizonte velaz- ^ueño. duermen con digestión beatífica. tan pronto una colina. preciado des- Ved tres seres atenidos á un parvo condu- mio diario. No se comprende cómo tantos madrileños fastidiados del dinero y die los placeres no acuden á diario á estos parajes. dan al paisaje un Aquí y acullá y a cada momento. ora un boscaje. os recrea tan pronto una llanura. Al levantarme reanudé mis paseos matinales Moncloa y al Pardo.II LA INICIACIÓN Al acostarme. en invierno. y lo que es más.. pero no pudo ser.. ora un salto de agua. En esos montes los prados á la ^stán floridos y espléndidos como en Andalucía .

— Será porque no quieres —me ¡ chillaba.. al el i te las florecillas .. una agorera picaza atalayada en una rama. más espléndido que inten. — Por que acongojas? —parecían hablarme entre hierba — mira cómo galos . los restos las las ciga- . de un vuelo. llardeamos fué vestidlo ni aun Salomón con toda su gloria. rápidamente. billete equipaje. tiene Madrid . — Ea ¡ levántate y mira lo que te conviene . sentado en un pinar — —pensaba yo en ! ¡ este Con qué gusto de- jaría este [Madrid de mis pecados! Y repetía in mente aquellos versos del catalán Bartrina Yo como sin quisiera hacer un viaje. de un cielo azul inmaculado. como de mujer anciana.: LAZARILLO ESPAÑOL taciones y voluptuosidades 29 más íntimas y de más valía que cuantas se proporcionan los paseantes en corte. !. ía visión.so. con voz delgada y turbulenta. las aves del ni cielo. que parece convidar á volar por — Ah. ¡ si pudiera hacerlo día. En de lo estos parajes solitarios gózase. como una de nosotras. él. — Cámpatela como nosotros —me decían de megorriones — hurgando en riendas campestres! — Aprende de nosotras — chirriaban rras — vivimos buen día y no nos va mal con tiempo. eso que no tra- bajamos ni hilamos. sobre todo. la .

las impertinencias de aquél. en frescas majadas. huésj>ed del pinar. el el hambre. Así que vi á Juan le enteré de mi propósito de —¿Se ha vuelto loco ir á pie á Barcelona. como sed. me lanzaría campo. Se quedará á mitad del ca- mino. saltando zarzas y arroyos. para soportar ale- . la vuelta de ciudad con un plan resuelto. subiendo montes y altozanos. . y otras cosas peores. filosofías. No fía. Treinta ó cincuenta pesetas son una semana 4e agonía en Madrid. siguiendo sendas tortuosas. con valor reflexivo. sobre todo. á vivir como es los el pájaros y las flores. ancha es Es- paña. Grande Dios. y al fin de la jornada habrá visto mu- chas cosas nuevas. los trabajos agrícolas ó entretenido mirando con animadas pláticas. El pere- grino tendrá necesidad de fatigar piernas y pulmones. Muchos son los inconvenientes del vagamundio. importa. pero también descansará en mullidos prados.gremente las chanzas de éste. pero son otros tantos días de despreocupación y de abandono en el campo. en um"brosos bosquecillos.. fértil verano. 3o • CIRO BAYO al —me soplaba nemoroso la al oido un gnomo invisible. Saturado de estas tomé Sí. el señorito? —me dijo — eso no es para usted. Se armará de filoso- de buen humor. el peregrino los afrontará con resig- nación. la calor y el cansancio del camino.

—Me informaré — respondió Juan. Es conocido mío. hombre de pueblo con ancho sombrero Era un tipo vulgar. no me arguyas. — preguntas qué se necesita para andar por los caminos. para Horas después embajada. Juan. presentaciones. tengo sa- lud y buenas piernas para señorito. dióme su que citado. ¡ ! veremos. Es un hombre que ha dado vuelta á España. pio traje de de fieltro. . mientras pa- ladeábamos dos medios chicos de vino. Juan —repliqué— ello. Vestía limrefería Juan. nos esta conver- <lejó solos y los dos hombres tuvimos sación ante la mesa de una taberna. . la muchas veces. y.1 LAZARILLO ESPAÍíOL 3 — Lo — Ea. . sobre todo. efecto: á los pocos pasos que dimos ix)r la vimos en una taberna al individuo á que se Era un hombre alto y robusto. faltará usted No no nos abandone no desespere otro mirlo blanco que se ponga ¿ á no me tiene usted á mi ? Gracias. casualidad que está en vís- En acera. Me refería á los trámites para poder cobrar en los pueblos la ración de etapa que se da á los ca- minantes pobres. porque es cosa resuelta. volví á encontrarle y — Por ahí andará uno que tengo le informe de la lo que desea. y da peras de marcha. de tez curtida como de gañán ó de segador. Al primer golfo que encuentres le tiro. pues ya se las pesetas me alcanzaba que con que poseia no podía llegar á Barcelona. á pie. pero simpático á Juan hizo las primera vista.

la hierba ó perder —res- otro —¿Cómo. pero supon- alcaldes de los pueblos del tránsito con ración de etapa al portador del documento. sirve de pasaporte la pareja pide los papeles. solicitando céntimos y ayuda de viaje para trasladarse de un punto á otro. mojado Son tantos y tantos los pobres caminantes. vea usted la muestra. del Gobierno. — . Yo tengo dos á falta de uno. con tal de cobrar el socorro Pero no á lo le y venir á la parte. Y me por el alargó un papel con el el sello que Gobernador civil recomendaba á los que ayudasen. cuanto más. —Bien — go que no dije. — Sí los cobro. les de camino cuando —¿Qué — Comer pondió el remedio ? queda entonces á vergüenza los po- brecitos vagos —pregunté. devolviéndoselos — . robar ó pedir limosna. Gobierno ci- á la presentación de un papel sellado de diez. porque nunca falta algún vago indocumentado que se allane á llamarse otro nom- bre. escoge usted á . los cobrará usted á un tiempo. porque los en todos pueblos de la provincia. aconsejo que saque ese documento.. sabiendo todo esto.: 32 CIRO BAYO — Di jome caravana á Juan —empezó hablando él — que quiere usted informarse de las ayudas de una pie. —¿Y —Pues vil esto qué es? el un volante que dan en la cédula. es papel menos en Madrid.. que los Ayuntamientos del tránsito agotan los fondos de socorro á los pocos meses . Ello se reduce á bien poca cosa sacar la carta de socorro aquí en Madrid.

dejé preparados en la percha un traje de batalla y el morral con una muda de el ropa blanca. temprano. según tengo entendido.. Juan y yo. compañero la se- Me vestí me despedí de Juan y de ñora Gregoria. y crea que no me va mal con él. vino á buscarme . es oficio. ¿ A mi lo Cuándo piensa echar el pecho mismo me da hoy que mjañana. pero esta vez un humilde estofado. iniciarle Saldremos juntos. A la noche volvimos á comer juntos la señora Gregoria. y terciando una manta y empuñan- do una cayada. me eché resueltamente afuera. \ —^repuso mi ¿qué y lo seré hasta que las piernas digan con pena el interpelado — Casi. y nos separamos. del al Después de hablar algo acerca convinimos en que la itinerario. —Lo bastante soy. es usted incansable peregrino. danzas ? teclas toca usted en sus an- — Usted afuera? lo verá. —Entonces. que era todo mi equipaje de peregrino. Pagué otros dos medios chicos. 3 . LAZARILLO ESPAÑOL 33 Madrid por punto de partida de sus correrías? Porque. y encargando su custodia. casi. quiero los en la vida de caminos. Era como la Cena pascual que yo les daba antes que pa- deciese. partida seria otro día. y con menos alegría los tres. De madrugada de viaje. Al acostarme metí todas mis cosas en el baúl. así como el cajón de los libros á Juan.

;

LIBRO SEGUNDO
POR ESOS TRIGOS
I

LA PRIMERA ESTACIÓN
Mi compañero
vestía
la

como cuando
palo.

le

conocí

pero ahora cargaba á
tate atravesado por

espalda un abultado pe-

un grueso

buen andar cruzamos Madrid, y en menos de una hora llegamos al Puente de Toledo. Lucía el
sol,

A

soplaba

el

viento con poca fuerza y

la

tem-

peratura era suave,

como

del

mes de
que sus

Junio. El

pobre Manzanares empezaba á vestir de verano
sus éticas riberas.

¿Quién

diría

orillas es-

tuvieron pobladas tiempos atrás de frondosas ala-

medas, amenos sotos y praderas, plácidas huertas y misteriosos retiros donde el alegre pueblo de la villa celebraba romerías, verbenas y fiestas
nocturnas, á las que acudían en tropel desde
el

mismo Monarca, acompañado de los más encopetados señores y de las más hermosas damas de su corte en lujosas carrozas?
último vasallo hasta
el

De

todos estos primorosos encantos de

la

vega

36
del

CIRO BAYO
exhausto Manzanares .apenas queda algnín
el li-

geno vestigio; dos ó tres ermitas,
gas-Calientes,
la

soto de
la

Mi-

hoy vivero municipal,
y hacia este lado,

Florida,

Fuente de

la Teja,

la

Pradera

del Corregidor.

El contraste entre una ciudad y sus aledaños
se dulcifica

mucho andando
estepa á
;

á pie. El tren os lleva
;

rápido

'de la

la

urbe

del último villorrio

á la gran ciudad

las

piernas permiten á la vista

gradaciones, matices de perspectiva: de la carretera á la calle, de las casas lugareñas á las quintas,

de las fábricas á los palacios.

Y

á la inversa..

De

esta suerte se atenúa, se

rece ante mis ojos la

difumina y desapavisión de la capital de Es-

paña.

Vamos

á

Getafe.

El camino se despliega

al

través de un ancho sequeral, sin

más
los

relieves

que
el

un cerro aislado á
ombligo
te,

lo lejos, el

de

Angeles,

de

España

asi

llamado

enfáti cámben-

porque

se le considera el centro geográfico dé-

la

Península

^y

una pequeña

colina

donde

se leapli-

vanta Villaverde, nombre que es una lástima
carlo á

un

caserío,

cuya campiña está mermada y
tejareis, sin

esquilmada por líneas de ferrocarril, carreteras,
caminio'S vecinal'es, caleras

y

un árbol
orilleros
les.

que

los

sombree.
tejares son la obsesión

Los

de estos

de Madrid.

Una

noria y un

montón de greda
tierra

entretiene, y

aun muchos

los prefieren á los afa-

nes agrícolas; eso que

la

de estos cam-

.

LAZARILLO ESPAÑOL
pos es apta para
gredosa, melosa,
la

3j
tierra
el

labranza,

como ninguna,

como

ellos dicen,

que embebe

agua y desafía

los solazos.
el

Como no
nos á

nos apremia

tiempo y

el

sol

em-

pieza á estar alto,

mi compañero propone
no

desviar-

mano

izquierda hacia un sotillo del
allí

Manzalle-

nares, río que por
su encuentro con
el

lejos se desliza hasta

Jarama.

A

campo

traviesa

gamos
siauce.

á la ribera y nos sentamos al pie de un

El calor y

el

cansancio emperezaron mi

cuerpo y

me

dormí.

Cuando
porque
bendito

recordé,

hube de frotarme
:

los

ojos,

creí estar
fraile,

soñando

á

mi vera estaba un

pero conocí en seguida era mi com-

pañero de

viaje.

—Es
Míreme

la

primera sorpresa

— dijo

riéndose

usted

—añadió

levantándose

,

¿verdad

que estoy bien caracterizado?
Realmente parecía un lego capuchino, de
esta-

meña, frondosa barba y cabello intonso.

—Le explicaré por qué de mi transformación —repuso, volviendo á sentarse junto á mí — Usel
.

ted se ha vestido de obrero para

emprender sus

andanzas
á
las

ahora va limpio y bien calzado, pero pocas jornadas parecerá un mendigo. Le
;

ladrarán los perros y
puertas.

las

mujeres

le

cerrarán las

—No pienso pedir limosna, compañero —
qué picado de estas palabras.

repli-

— No

lo dije

por tanto

—opuso —
él

;

bien se

38

CIRO BAYO
linilo

ve que es usted un

D. Diego, pero con

la

hi-

dalguía á cuestas no hará usted camino. El pocQ

dinero que lleYQ se lo comerán en ventas y posadas, y aun le será causa de no pocos sobresaltos.

Hay

que industriarse para viajar de gorra, y

esto^

hago yo.

— También
me
acabe
el

pienso industriarme yo, cuando se
;

dinero
las

espigaré, aventaré en las eras,,

ayudaré en

vendimias...

—Esto
reir

es fácil

de decir, pero no de hacer. Es-

torbará usted

— mi interlocutor cambiando de tono —
de los

más que ayudará, y será el hazme gañanes. Camarada siguió diciendo
,

yo

te iniciaré

en

la

vida

vagamunda
lazarillo

yo seré tu

un ciego caminante y hasta Ocaña, pues voy á la
;

eres

Cruz de Caravaca, en

la

provincia de Murcia.

A

fuer de romero visito todos los santuarios célebres

de España, y este año toca

el

turno á este lado.

Desde Ocaña puedes seguir á Valencia ó adonde
quieras.

Y

puesto que te has arrimado
tal

al

her-

mano Pedro, que

me hago
el

llamar y así has de
te

llamarme en adelante,
vida ahora á almorzar.

hermano Pedro

con-

No

venía mal un piscolabis á aquella hora y en

tan alegre paraje, por lo que

yo me refocilaba de
las

antemano con

lo

que sacaría de
así,
el

alforjas

mi

acompañante, pero no fué
dose y cruzando á
la

sino que levantánhato, que

espalda

yo creía

despensa de nuestro almuerzo,

me

dijo:

— Sigue y

verás.

;

LAZARILL O ESPAÑOL
Salimos del
soto,
el

Sg

cruzamos rastrojos y olivares
vi

y en esto oímos

toque de Ángelus, del mediodía.

Miré á todos lados y no campana.

dónde estuviera

la

—¿Oíste?—me
así
le

dijo

el

hermano Pedro, que

llamaré en lo sucesivo

,

es

el

.toque de

nuestro almuerzo.

Apretamos
no
ser por

el

paso y

al

término de un olivar

descubrí un caserón, que por granja diputara á

un pequeño campanario terminado en

cruz.

—Es

la

Trapa de Val de San José

dijo

el

com-

pañero, adelantándose á mi interrogación.

Entonces

me

di

cuenta del por qué de los

oli-

vares, de las bien cuidadas vegas, alegres

cam-

pos y viñedos de aquella zona, tan diferente de los
sequerales comarcanos. Los Trapenses, en pleno
siglo

XX enseñaban

á los madrileños
las

cómo

se

funda
y

una colonia agrícola á
en
sitio

puertas de

la capital

que otros diputan por baldíos y de poco

provecho.

En una
vi

plazoleta frente á la puerta del cenobio

un grupo de gente pobre esperando la sopa. Cuando nos vieron acercar nos ^miraron con la

ojeriza de perros que ven disputarse su comida.

—Anda
si

atando cabos

—díjome

mi

lazarillo

no fueras conmigo tendrías que formar en

la

rueda de estos infelices y espxerar tumo para comer. Xo harás tal y aún comerás mejor (jiie

dios. Siéntate aparte y déjame hacer. Espérame.

40

CIRO BAYO
lo hice,

Así
pie de

desviándome á poca
que
el

distancia, al

un

árbol, en tanto

se sentaba

en un peldaño de

la

hermano Pedro puerta. Al rato
de
-rancho.

ésta se abrió y aparecieron dos legos asiendo

una marmita colimada de humeante
donaido venía con

Otro

un saco de
se
alta

pan.

Uno
de
pie,

de

los

legos

santiguó y empezó

un

Padrenuestro en

voz.

Los pobres, puestos
y en seguida

acabaron an coro
el

la plegaria,

empezó

reparto de la menestra.
alle-

Pero como pudiera suceder, y así era, que guien estuviera falto de plato ó de cuchara, los
gos dejaron
la

marmita en

Al

llegar á la

y se retiraron. puerta tropezaron con el hermano
estaba
descubierto, i-^zando

el suelo

Pedro.

Mi hombre

fervorosamente y besando, á cada amén, un Cristo que del cordón del háJbito colgaba.

—Benedicamus Dofmno—
que
se iban.

que decía á

los le-

gos, viendo

—Deo
Y
la

gratias

—contestó

uno de

ellos

.

Entre

usted, hermano.

puerta se cerró tras los cuatro.

Entre tanto

me

distraje viendo

comer á

los po-

bres, miuy extrañados de
ellos.

que no metiera baza con
entre hombres, mujeres

Eran como una docena
y niños.

Aquellos que se trajeron escudilla y cubierto

comían pHácidamente.

A

la legua se conocía

que era gente de los

al-

rededores, abonada á la sopa de los Trapenses.

te ellos. golfillo mostrando lindos. Quedaron todos ahitos y aún sobró comida. —V^oy viendo que es eres un robón —dijo lo mu- chacho. que haces una herejía. —¿Cuántos traes?— respondió — Mírelos usted— un una pajarera — cuatro pardales muy — Bien. metido á redentor de avecillas cautivas. El lego volvió á entrar. merodeando por YdA de San José. y con una corteza del pan. como saboreando la libertad que les daba y al cómo hendían los aires. y de una en una fué soltando las avecillas. daré im requesón por el . volvió á •el salir y entregó requesón ©nrvuelto en una hoja de col á cambio la jaula. el y un día. A la media hora volvió á — Hermano Luis —dijo hoy pájaros? dijo uno de los legos. lego. de Antes de que se derritiera la nata el el golfillo se apresuró á untar pan que le quedaba y á engullir á bocados. que seguía manducando — . arrebañaban la por turno. golfos madrileños por cuclillas estaban sentados alrededor de la cuchara hecha con marmita. caídos al acaso ó por primera vez. una voz ¿no compra salir — . la pinta. Entonces al cómo sonsacaba hermano el Luis. marmita y fuese adentro oí al golfillo jactarse de Y con el lego levantó la ella. se llegó á . Y fué que golfillo era pajarero.LAZARILLO ESPAÑOL Los en 41 deniás. El kgo m-etió la mano en la jaula. ? ¿No son ellos tan criaturas de Dios como tú Te tengo mal acostumbrado.

propuso cazadoír que los á trueque de vos. quien á sestear en los vecinos olivares. así que. éstos no ponía a'l rescate. viaje. y. el A distancia me guiñó y con un movimiento de cabeza dióme á entender que le siguiera. le los pájaros enjausoltara. quedándome sólo hasta cuando el hermano Pedro quisiera. compadecido de al ellos. . al despe- dirme. Pero á los forasteros los tratan á cuerpo de ¡rey . caba hermano Luis una golosina cambio de un mal gorrión que tuvo de enredarse en la liga. patatas y legumbres cocidas. y entonces nos reunimos. comier la sopa del convento el portero.42 CIRO BAYO . el her- mano lados. dijo — se dan muy mala sola Ayunan perpetuamente y hacen una comida com. sino que los vendía por buenos dineros. A un tiro de piedra del ojo. —Estos Trapenses—me vida. con dos lonjas de jamón. Pero no tardó en venir. pan y agua. Una vez comidos se fueron los pobres cada uno por su lado. porque los jilgueros. convento paró en una umibria. quien á su guarida. Luis.p'ue9ta de una sopeja. ofertó media docena de hueel A al partir de esta fecha chico vio que había el un filón por explotar y raro era día que no sacualiquiera á la desgracia. hanme regalaldo con esto para ayuda de Y desenvolviendo un envoltorio de papel puso tortilla entre de manifiesto una oronda dos gran- des rebanadas de pan. verlos derones y demás pájaros de calidad.

Procure le en sus andanzas que no falte nunca el divino Tal me animó.LAZARILL O ESPAÑOL 48 —Ea. puesto te di de almorzar. sacó la una bota enfundada y la fresca hierba. . no sea pacato. come. comamos. hubo de decirme: compañero. al final de la refacción. amorosamente puso sobre Abri- mos las navajas y empezamos á comer. Póngase antes el Desató petate. el lo que me la dieron bucó- de y he de acompañarte en vino á refrescar. Ahora á ganarnos la cena pero prepárate á an- porque esta noche hay que dormir en Ciem- pozuelos. mi palabra que — díjome . ó. que que mi adlátare el — Beba néctar. Cuando llegó el tUTino á la bota Ifué tan breve el tiento la di. m-edias ellos lica. — Cumplí vamos dar. que en los sucesivos tientos bebí el hasta cansárseme pulso. por mejor decir. por- que como yo no acostumbro á hacer estas cosas á quédeme con ganas con lo suyo.

que se extiende hasta da ribera del Jarama. estuvo presa por die orden de Felipe II la Princesa de Eboli. Como en alguna parte habíamos de sentarnos para desean- . Homenaje. y viceversa. saba del lado de Pinto le dio por entretenerse saltando de un lado á otro y diciendo cuando pa: Ya estoy en Valdemoro. En una vieja torre. Es tan vulgar la frase de hallarse uno "entre Pinto y Va'ldemoro". que me veo obligado á decir su origen tal como le oi al paso Dioese que un día iba un borracho de Pinto á Valdemoro. exclamando al sentirse mojado: Ahora estoy entre Pinto y Valdemoro. y al encontrarse con el arroyo que hay entre ambos pueblos. y una de las veces cayó en medio del arroyo. el Valdemoro es antiguo Valle del Moro. restos que llaman Torre del un castillo feudal.: II LA PRIMERA JORNADA Cortando camino elejamos á un lado Villaverde y Getafe y á las pocas leguas estábamos entre Pinto y Valdemoro. Pero cátate que con el movimiento y 'los saltos s-e le fué la vista. cuando saltaba de este lado d'ecia: Ya estoy en Pinto.

Aquí descubrí nuevas excelencias de mi camarada. para congra- ciarse con lizarle cura de Parroquia. que se sabia de memoria estos lugares. ejemplar del desahogo de un pintor. quiso inmorta- haciendo su retrato. Parece ser el que la el Apeles. un párvulo para inmunizarle contra era de ver la Y cómo mi hombre actuaba de de su hálito á los el pontifical. malicia que ingenio y á la carretera más camándulas que pregunté le —¿Ha sido usted donado de algún convento? — Por qué preguntas — Como mueve usted tan holgadamente con ¿ ¡ lo ? se . El buen párroco se lo encontró feo y exigió que el retocara . aplicando el crisma infantes y dando á besar Cristo á las madres. entonces pintor añadió el bigote y la perilla y colgó el muerto á San Felipe Neri. Las cuales diéronle. conocí que en este hombre había Aunque al salir más latín. Otro d'escanso hicimos en un caserío cuyo nombre no recuerdo.: LAZARILLO ESPAÑOL sar. Las madres le llamaban y se lo disputaban á porfía para que saludara á los pequeñuelos. quien una hogaza. me hizo ver curioso el cuadro fresco de Felipe Neri. Mi San acompañante. quien una limosna en dinero. Saludar quiere decir orear con el aliento á rabia. que colmó de morapio la exhausta bota por ciertos latines de ritual que de adehala sirvió el le hermano Pedro. bastante buena por al cierto. los 46 dos viajeros lo ihicimos en un banco de la iglesia parroquial. sobresaliendo entre todas una ventera.

por ser ila más sufrida y por su matiz humilde de ceniza y polvo. —Y ¿usted cree en ella? —hube de preguntar candorosamente. ¿Estás viendo cómo me abre todas las puertas? Pues es- cucha ahora cómo me lo procuré. Otra razón tengo para vestirme mjoldo así. los chi- devoción de las mujeres y miedo á camarada quillos. el uniforme de todas las órdenes mendi- y ahora le toca el turno á la jerga franciscana. ademiás. Ya sabrás la piadosa costumbre de nuestros paisanos de hacer- Es la mortaja más cumplida y miás barata. de otro mi virtud de saludador. reza usted en griego —De poca cosa el te al admiras. parafraseaba aquello de Voltaire : "El traje capuchino la se presta los admi- rablemente á excitar la compasión de el hombres. que yo prefiero á todas.! 46 CIRO BAYO estas faldas. Este hombre. don- la piel del león hay que añadir un poco este sael zorra. á las pi'cazas necesidad aviva este hábito el y á los cuervos ? La ingenio.medida que se quiera. y. ¿ No oíste decir que hombre enseña y á íiablar papagayo á dar dos buenos días. Esto hago yo vistiendo pues ya tendrás observado que mundo es de los que visten faldas." —Además— de no llega de la de yal. 'la siguió diciendo el — . que parecen hedías á su medida. y es no luciría ponerme en carácter. . amortajar con un hábito puesto cantes. sin saberlo. Por una pequeña limosna cualquier convento cede un hábito de la . Con tal industria me he se religioso.

la de cruces conjuro y exorcismos. El plaintón era ante una casa con la puerta cerrada.. para evitarse cuchufletas y comenalli tarios. pero. - sé qué te diga. lo hizo. se quitaría el hábito mi compañero pero no verá. casi estoy persuadido de que —'Entonces. Pero estaba escrito que aviniera mejor. IvO que fuera no el se sabía. Y fué á gran fortuna. ¿no tendrá usted miedo á se burlan los pe- rros? —Los hay tan herejes que Se refería á via de báculo. como se Estaba en sus planes presentarse y presentarme á los hermanos de San Juan de Dios. para pedirles cena y por aquella noche. Algo grave ocurría cuando veía allí muy tras intrigados al juez y á los ministriles. Crei que. á cuyo cargo está asilo el hospital provincial. á bien que á los con este San Benito de Palenmo. á fuerza de atribuírla los demás. de la que ladraban furiosamente dos perros. tales los formidable garrota que le ser- Anochecido llegamos á Ciempozuelos. Los vecinos estaban alarmados y juez indeciso. lugar rico y populoso sobre la vega del Jarama. . Al pasar por una calle notamos mucho revuelo estaba el Juzgado y se entre los vecinos y nos paramos á curiosear. LAZARILLO ESPAÑOL 47 —No mela tengo.

Tome El hermano Pedro revistióse dispuso á obedecer. y yo entre ellos. señor —Eso — Nada de decires de gente— repuso con voz ó no magistraJdo — acre — Señor juez—^tartamudeó hermano Pedro. la ! úpense ¿ lío éste ? ¿ juez? Cárcel segura. lo ¡ los vecinos. Ningún domador de fieras. encomendándose enérgicamente á su San Benito de Palermo. mirábamos desde la acera opuesta. es decir. —Oiga. entre dos perrazos que le lamían las manos y le brincaban alborozados. que se acerce usted. abra y pregúnteles qué ocurre. al salir de la jaula. El juzgado. — . juez. asentir el magistrado á — — dijo á mi camarada. buen hombre^ — la oí que decía el magis- trado á mi compadre dice ia gente. —^Pues va usted á ser mártir ó confesor el — dijo' categóricamente la puerta de juez — .48 CIRO BAYO esto se vio al alguacil (hablar al juez señaal En lando lo hermano Pedro . Oh mágico hechizo de mi compadre le ! En mesano nos de dos segundos vimos salir del antro. ¿ Es usted saludador ? ¿ Si ? el no sabiendo por qué lado tirar. recibió más estruen- . De orden del señor juez. averigüe qué pasa dentro. de valor y se Diéronle ia llave y una linterna y abrió. — Qué será i que decía y venir hacia nosotros el ministril. rros rabiosos. el . para — Buena hubisteis franceses — Llamada del mis adentros. Ahí dentro (señalando ama «tienda cerrada) ladran dos pela llave. y salvo.

O por . al poco rato. quien con una la pu-erta me llamó á su lado. cerró y me lo contó Juzgado había declarado quiebra de un salchichero dueño de un buen días antes el Dos establecimiento. llevando atraillados los perros. selló 'las el Juzgado. la ley. que juez se coló adentro con el heiTnano Pedro y los ministriles. Encerrados les. y que. hartos y sedientos. anima- los dos días cuantos embutidos el pudieron alcanzar y se comieron todo bacalao y todas 'las sardinas que vieron al descubierto. rompieron á latlvíiv ferozmente.LAZARILLO ESPA5?0L dosros aplausos 49 los ve- que los que él se gamo de cinos de Ciempozuelos. donde. Entre tanto. El ruido de las palmas no me dejó oir lo que j>ero sí vi mi compadre el diría al magistrado. alborotando la vecindad de tal si >uerte. que hubo de llamarse al Juzgado. la dentro los dos. y ditada. Ya todo. además de embutidos de todas clases que constituían la parte principal de su surtido. Como la cantidad que adeudaba era relativala salchichería el mente pequeña. según manda la tienda. confiaba estaba muy la acreá dueño en que llegaría un acuerdo con los acreedores y conseguiría revo- cación de da sentencia de quiebra. Esta noche. Quedóse seña á la puerta mi héroe. volvieron á salir. puertas de los Pero curiales que practicaron la diligencia el no repararon en que bajo devoraron en mostrador estaban los acurrucados dos perrazos. se vendían artículos de salazón.

hermano Pedro pidió permiso para el que 'íe acoimpañara su coimpañero de viaje. los perros habían al mandó debía alguacil que se los llevara. nadie se atrevía á poner coyuntura. que era sin duda más comprometido. Y por si venían mal dadas. magistrado el enorme destrozo que hecho en la salchichería. Y como de algún modo le heroísmo de mi compadre. porque en seguida nos dimois á comer ricos embutidos. hi- cimos provisión en las alforjas. reparó en un hombre de hábito de los que el pueblo juzga en seguida como santero ó saludador y el avisó al juez. pero que colgaban y que no habían tocado lo'S perros. Dormimos plácidamente en un colchón que hallamos en la trastienda.» 5o CIRO BAYO si había ladrones ó por los perros el estaban rabiosos. porque estaban á hizo guar- punto de premiar el irabiar. De ahí la llamada y la subsiguiente comisión al Visto por hermano Pedro. la tienda da y depositario de hasta la mañana. En el tal alguacil. ique se proveería. si —Ya ves —concluyó mi ¿ la fortuina al nos final la deparó buena hombre de su relación — Quién te había de decir que cuando la Corte. y como no era cosa de . ayudándonos á maravilla con el vino de la devota ventera. el cascabel al gato. y lo juez se concedió. en Entonces el por aquella noche. e^ahausto saliste esta madrugada de á la tiendo el y alicaído. que noche 'dormirías en Ciempozuelos. comparusufructo de una salchichería? ca>rificación fué La d-e los muy apropiada.

se volviera loco y lo encerraran en el manicomio del pueblo. Ni vimos al dueño de salchichería ni supial mos de éd. . 5 con el nuevo la día llevamos las lla- ves al Juzgado y nos relevamos del compromiso. saber lo suce- dido y darse cuenta de su definitiva ruina. Lo más natural es que.0L tentar al diablo.1 LAZARILLO ESP-A5.

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Bien es verdad que aio él ingenio para comer. enredo- sos quejigos. Alabé sus sotos y alamedas. copudos fresnos. y saludé all padre Tajo. altos chopos. re- ducido á un charco de ranas. repitiendo á coro la endecha que Sdiiller : pone en labios de su Don Carlos . distante unas tres leguas. el mur de Ontígola. Cuarreaban atrozmente.LIBRO TERCERO EN TIERRA AlANCHEGA I LA RUTA DE DON QUIJOTE De aquí seguimos para Aranjuez. vetustas encinas y seculares robles. sin que nos ocurriera nada digno de había por qué aguzar contarse. dehesas y fontanas. y á mi se me antojó que lo hacían en ale- mán. que por allí se desliza entre álamos blancos y negros. A los siete kilómetros. pues íbamos bien provistos á costa del quebrado de Ciempozuelos. Aranjuez es un delicioso oasis en medio del desierto que circunda á Madrid.

! 54 CIRO BAYO Die schoenen Tage in Aranjuez sind nun su Ende (i). y por un real dormí muy al rica- mente. Con ropa. ¡ á da portería del convento de Dominicos. . siendo lo primero^ vimos su fuente monumental con 19 arcos de silleria. vi solo sentí una vaga sensación de Pregunté por una posada. que abastece de agua al vecindario y con el «obrante se riegan muchas huertas. y tan próvida. sacudí la me ^en lavé en la pila del patio. : de pan y vino y aquí Esta se bifurca dos direociones á Andalucía y á Valencia. Por qu'e fin llegamos á O caña. compaña. Hicimos noche en llatmió el la población. hice provisión salí á la carretera. opté por el primer camino. Buen viaje ! ¡ Buen camino Cuando me tristeza. abundante en caños. y portero il'e recibió por fuero de hermandad. bebederos y lavaderos. hice que me llevaran al pajar. resuelto valientemente á bajar á villa. el alba me levanté de las pajas. Córdoba y Semimucia del di- Y digo (i) valientemiente. pilas. Mi compañera —^Hasta aquí acompañé—dijome despedirnos — Supongo que no estarás quejoso de mi te al . Adiós. Era el primer gasto que hacía cabo de dos días de andanzas. y como da cuestión era hacer tiempo y tenía por delante todo el verano. no por la Pasaron los hermosos días de Arainjuez.

Hay puestas de sol mágicas.LAZARILLO ESPAÑOL ñero. hasta diría sus encantos . que tan bien resaltan entre la inmensa planicie des- nuda y el infinito del Cielo. como si el cielo se desmoronase en ígneos peñascos. Generalmente se muestrain á ras del horizonte en anchas fajas de rosa. y en vez de frescas brisas. . sino que realmente hunde como un globo de fuego el ó una roja bala de cañón. Así y todo. que den verdor y somde aguas que lo rieguen y de peñas y quebra'das que varíen sus perspectivas nubes de polvo en vez de húmedas fertilicen. soledad la la completa. son los efectos de luz de las deslumbrante intensidad. exceptuando el sol. y á lo lejos el torre parroquial mástil de un buque en como inmensidad de los ma- res. que bien sabía se 55 me acabaría en una sesalí al mana. puestas de sol. La visión es magnífica. es Xo ¡la que lo fuese en verdad. la topogra- y abundancia del terreno pero la impresión es tremenda para Ausencia pobre caminante que ha de ganar á pie tan dilatada llanura. el límite po- que ya se no diré trasmonta. resto del cielo apare- . nieblas. la el llamada por . sino porque en cuanto camjx) vi ante mí era fía la extensión del desierto. de talco y ópalo. en cuando. De población á población. e¿a vasta extensión tiene su belleza. niente. total de árboles bra al caldeado suelo. que lentamente se deshacen en nubéculas violáceas y plomizas. pues lo que veía así mesa de Ocaña. el abrasado so- plo del desierto.

los pastos resecados exhalan grato y suavísimo olor. gar . así lel colmo á los vio de dos muchachos riñendo también en una prade- como Don Quijote. Las eras. Quijote á su aldea. en un Te- resa y Sanchica. á entrada del lupradillo . el cura y el bachiller. á la puerta de una casa el ama y la sobrina. ¿ Por qué no vivir este en- sueño? el Pireci sámente por estos lugares anduvo héroe de Cervantes. sombras tienden. obscuridad. mis primerGS pasos por la España la vista á través del Romancero. No es que riñeran por una jaula de grillos. del Teatro y de Novela.56 CIRO BAYO ce renegrido por los niniibos precursores de una tormenta. además. el To- boso y Arenas de San Juan. sino que aquel día tocaba al mayor de ellos llevar unos condenados zapatos . No pocas veces relampaguea en los ird'ámpagos toicados del la mande cha negra. iliuiminado por luna blanca y enorme. el cielo se- reno. para mí tierra de en- 'En ella doy. y en todos estos pueblos se me representa al vivo la vuelta de la Don . Paso por Madridejos. Las su manto sobre la tierra. Puerto Lápiche. esta evocación escénica la vista Pone ra. y del sol caído. es. La luz es 'la más cernida . Esta tierra sueño. Acercóme á ellos y me entero de su pendencia. solo y errante. y ahoi-a sigo su ruta. y en la al fin. color. reflejo se antojan cohetes voladores A la hora del crepúsculo es cuando más enamo- ra la llanada. á la ventana de otra.

Llevan los cántaros en un aparejo que por delante termina en dos afiladas puntas como testuz . sitio p>or donde vuelve á apa- . á pretexto de que duran más. porque les duele ese bárbaro calzado. la más infamante de todas.biárseio de pie de un día para otro. no quieren cam. Por divagar y no atender á la realidad. de toro. ó si se quiere. \'eo también los molinos ide viento. Menos mal que en tarlo con al la ocasión á que aludo pude evireir un esguince que dio no poco que aguador manchego. pegaba. y el otro le Porque es de advertir los que en estos lugares guen haciéndose zapatos con horma igual. donde acontece distraído. como horca en ristre por que en las calles más estrechas al dan un encontronazo asesino andante que viene Llaman á este lance cornada de burro.LAZARILLO ESPAÑOL que por ser de 67 horma al igual le hacían mucho daño. si- y á todo trance quería traspasarlos á su hermano. en poco estuvo que en uno de los villorrios saliera mal ferido. Es el caso que en ellos van y vienen continua- mente recuas de burros acarreando agua á las casas. como puede suponerse. tal los como sono- mueve la pluma de Cervantes. Este se oponía endoso. y se castiga con pan duro y algunos azotes á los niños que. Más Ojos abajo de Arenas de San Juam están los del Guadiana. y oigo los ros rebuznos del asno de Sancho.

Ni uin arel bolillo seco. Sólo los cuervos que aletean pe- sadamente sobre nidos fúnebres ciénagas rompen con grazaban- soledad de esta tierra donada. una estatua de Aquellas lejanías son los perfiles de Sierra rena. valles solitarios. semejan luciérnagas inmensas. pantanos. Camina al través de la camle- piña siniestra sin esperanza de llegar á unas janías borrosas nerse. Mo- huertas y fértiles y enfrente las frondosas viñedos de Manzanares.58 CIRO BAYO el recer río después de un hundimiento de siete leguas. Todo por aqui son llanuras áridas. él. imagínase un gigante.. la charcos de agua verde que. Al dete- solo en medio de ese páramo. ser que huyen delante de sílex. en obscuridad pro- funda.. El homíbre rudo y osado que se aventura en ese desierto. campos sembrados de cardos. hacia la derecha.. anda legua tras legua con miedo de perder el camimo real.. . ni una choza pequeña destácase en las la horizonte gris.

II EL DEIJINXUENTE HONRADO Satisfecho con la aparición de Manzanares. y por ser aún media tarde. y por aquello que el que va á pata. díle yo el primero las miró. le Me buenas tardes. lo casilla de peones y. tras bre- encendí ve descanso. un asno. con los pies tocando En peo y esto me alcanzó un hombre jinete en su rucio y emparejó conmigo. sentéme á un borde del camino. es menos que quien va montado. Lié un cigarro. las vueltas La escarapela del chala de cuello y solapas de el cha- queta daban claras señales de que era peón caminero. ¿ Adonde se va^ . y más con el polvo de la carretera. Como por un el calor apretaba. — Muy amigo? buenas — respondió— . apenas iba nadie por la carretera. á pocos pasos de una camineros. seguí andando. Uno que otro armatoste arrastrado tiro de esas muías manchegas que exceden en pujanza y hermosura á todas las de dentro y fuera de España. individuo miré. y algún labriego á pie ó montado á casi en la el cola de suelo.

sabe dónde á — es verdad. y daremos alojamiento. —Pues anímese que á su llegada saldrán ^contesté . tomé por norte la iglesia. Contemplando estaba sentí cuando tocarme en el hombro. i recibirle. llegué Como tenía por costumbre. véngase con nosotros. soy ave de paso. Como no tenía noticia de que en Manzanares que se se recibiera tan hidalgamente á los forasteros. parándome hermosa iglesia (parroquial dé Manzanares. Sus últimas palabras. la plaza.6o CIRO BAYO la vista estlá — á Manzanares —¿A trabajar? ¿A quedarse — No.panario aníte y llegué á la plaza. y m'ás que todo la sorna con que las pronunció. la gótica Ifachada. Ea. —De imodo ¿que no conoce usted á nadie en pueblo. al pueblo. exla 'recepción trañé grandemente me hacía. Y picando coin los talones en la cabalgadura pasó de largo. el él — Bien venido— díjome caminero. en cuanto á imi mí ya compañero. el A de la la media hora. que. diéronme maila espina. Seguí á los dos hombres por una calle á la dere- cha de icasa y á poco andar paramos ante una grande y de buen aspecto. hasta lluego. el ni irá aJl'ojarse? ^Esta la usted. pues era dije recibirle? míe conoce. es un le A guardia municipal. Pero como tenia la conciencia tran- no imfe preocupé gran cosa. . cam. — ¿No que saldrían á . y aun le darán alojamiento gratis Con. quila. —'A — alli? iseñor.

El ¡portero me miró de pies á cabeza y dijo: — repuso guardia— Ya sabe usted. le 6l al conserje y éste salió en mangas de nicipal —Aquí traemos un huésped— — con boleta para la le dijo el mu- alojarlo. Y le entregó un papel. Quedé anonadado.. el cual. —^Por —Allá Un la pinta 'no es pájaro de cuenta. lo leyó.. ¿ como — lo le ¿ Yo preso ? Por qué ? ¿ Por qué ? —repetía en si alta voz. se queda preso. conviene es descansar y no hablar. rayo que cayera á mis pies con tiempo se- reno no presa me habría producido tan tremenda sorestas palabras. Aprovechando mi que en opinión de aquellos tres hombres fesión de nicipal. amigo— añadió encarándoseme — ahí veremos el .LAZARILLO ESPAÑOL Llamaron camisa. —Pero ¿es de gunté. me invitó á que le siguiera. sería conel mi delito. peón — ahora sabe — respondió se lo el . . —me respondió blandiendo —Al menos usted sabrá por qué me han traído aquí. lo . fuéronse el caminero y mu- dejándome con el conserje. tomando utn manojo de llaves. —Ya dirán á usted mañana. veras que estoy preso? — le pre-^ — Tan el cierto como que está usted en la cárcel por orden gubernativa papel alguacilesco. es que lo no que más estupor.

dijo el celador. Reglamento de Prisiones. ta —Eh. una y un zambullo. José — desde adentro — En uno . Entraba la luz por dos ventanas grandes. puerta con cerrojo. ¡ me había fijado hasta en- — Recontra. reforzadas con barrotes de hierro. ya era hora solo. Queda prohibido á los reclusos la entrada en el £stahlecimiento con arn^as y bebidas alcohólicas. —^díjome al abrirla — Le advierto que hay otro pájaro sin dentro. cerrando la puer. y fondo de un pasadizo metió llave en una rastrillo. No que apurarse por lo pronto aquí tendrá cena y posada gratis. Y vi una cuadra muy holgada. haiy No pregunto . Como ja. Me encogí de hombros y espere resignado el desenlace de aquel error judicial. incorporó un hom- bre joven. alcaldada ó lo que fuere. en quien no tonces. el celador se ahorró la requisa.: 62 CIRO BAYO sé nada. can- sado estoy de estar . • — Verá i usted qué jaula tan alegre! . — No me compañero. á la vista estaba que yo no traía unas ni otras. Embocamos un corredor que salía á hierro. más ajuar que tinaja una ringlera de camastros en banquillos. ahí te traigo de los camastros se un compañero. ! —exclamó— . lo que mandan. un patio y paramos ante una verja de leí En un cartelón atado por alambres. Abrió la ver- pasamos un allá en el subimos una escalera.

Con menos angustia de lo que pudiera creerse. preso ¡ porque á seguida añadió —Ahí vino descuelgo la botella.! ! : . Tocó el la trompeta el primero celador. Cogió y acercándose á ventana más próxima. tragó una bocanada de humo. dejando la botella en suelo. dejándonos encerrados. echa un cigarro. —Está seca la botella —contestó puso en recluso — pero se llenará. El celador encendió un pitillo. limpiándose la boca con revés de ma- — . hombre el — dijo el guarla dián. término de faena nos convidó á beber. dio una voz: — Señor Paco. los barrotes y la fué la bajando con y al Con mayor cuidado la el izó después. tratándose de uno que. volvió á dar otra chupandina á la botella y fuese. LAZARILLO ESPAÑOL 63 — Pues ya no sobre el lo estás — repuso el el guardián. Creime obligado á meter baza. fuerte y bien plantado. Que esté fresco el José ató la botella en un cordel que estaba ata- do en uno de tiento. señor Paco j El señor Paco sería el el tabernero de enfrente. . luego yo y José el último. senal tándose tranquilamente en camastro de lado que puso además el manojo de el llaves — Ea. en albricias convida á un trago. Saltó del camastro y la se pie. y oferté mi petaca. . Vi que era una bo- un mocetón tella. por primera vez en su vida. —Acaba no de convidar.

visitas que me traen duran veinticuatro' —Esto — ?^o jo fué el quiere decir que habrá hecho usted veinticuatro veces lo crea. junta de mi compañero. acuden al olor del como mos- buen morapio de la tierra. Code mo que este Manzanares punto de cita todos los vagamundos de España que. —Vaya justicia le no se haga el inocente. — ¿Qué hazaña el le ha traído á usted aquí —me preguntó mozo. me senté en el camastro. Los rayos del sol una cuadra de cuartel. cas á la miel. porque si no esto estaría estancia replico aludiendo á es el la — . que este gato (un micifuz asomado en Las pocas horas. del legítimo A'aldepeñas. más bien. más méritos para estar aquí. La veinticuatrena que aquí me tra- haber sido demasiado generoso. lo ¿ Cree usted que voy á traicionarle declarando que me si diga ? —Recontra. sin más compañía ventana). en la plaza. . que yo la — Ninguna. por ser tan barato. pues lo siento .64 se ai CIRO BAYO ve encarcelado. sepa — ^contesté — . aquí es de balde. sin peñas. porque hacen soltarán en seguida y me la volveré á Así llevo un mes. po- niente entraban de soslayo por las abiertas venta- nas y subían hasta nosotros los ruidos de la calle. Acabo de llegar á pie por carretera y me han detenido lleno —Por — vago no él. ni La verdad es que aquello no mucho menos. parecía calabozo. quedar solo. y si. será.

lince en figura de guardabosque. En vez de expatriarse se dedicó á merodear por los contornos. Se llamaba José no sé y era manchego. Si esto es dificil en los pueblos. en cuando. las quinterías invernaba en de los campos de Ca- latrava ó de Montiel. y lo Cuando cayó quinto huyó del pueblo declararon prófugo. 5 . el donde hasta difícil paso de una rata se advierte. Y me cuántos. contó su historia. espiado tenazmente por un Crispín. ora como cazador furtivo. hacia una escapada la pueblo natal para ver á novia y traerla algún re- procurando que no se enterase nadie. L AZARILLO ESPAÑOL 05 Me acordé de los galeotes cervantinos que ha- cían ejecutoria de sus culpas. para él amo del cotarro. Aunque te el guardabosque veía prófugo y erraná su rival. más era al amador furtivo. óigame y verá cómo dig9 verdad. Un tal él que odiaba á muerte á José. ora como con- trabandista de tabaco y alcohol. los vientos por una campesina paisana Con su escopeta y su canana bien provistas. porque andaba bebiendo suya. porque cortejaba á la el también muchacha. y veraneaba por los tes monal de Sierra Nevada ó de Alcaraz. sabía á qué atenerse y no ignoraba por qué de sus idas y venidas y cuándo eran lo por que juró prenderle y se quedarse ¡X)r lo llevaran á Ceuta. De cuando galo. y me sonreí.. la —No se ría usted .

murmuró una pequeña ora- ción y *luego dijo serenaimente á su enemi'go: —^Estoy dispuesto á morir. nunca se atrevió á echarle el alto. le vencería.. asesinarlo. como un Y vano tiro. dejó medio quiso. sos José fué sorprendido por la el guardabosque. dándole con le culata tremendo golpe en la cabeza. arrebatándole haciéndole tierra. arrebató y. con lo que dio con él en apuntó con su arma. te advierto que fallarte la esco- El guardabosque. Hasta que una mañana de invierno. en que había una niebla meona que no dejaba ver á dos pade distancia. ocurrió lo que dijo José. en lucha cuerpo á cuerpo. Esto quería. Gózate en tu crimen. quien. Y no lo mató porque Dios no . viendo que se jugaba la vida con aquel joven hercúleo que. muerto. diciéndole: en mis manos . Crispín apretó en los dos gatillos del arma y no salió ningún el Entonces otro se incorporó bravamente. tras una brevísima lucha. le la escopeta y zancadilla. le saltó sobre el guardabosque. se dispuso á matarlo conejo. 6Ó CIRO BAYO le Pero como veía armado y le sabia valiente. —Al fin caíste boca abajo y en- comienda tu alma á Dios. Apúntame bien y dispara pero con la humedad que hace va á peta. pues que podía reducirse á atarle las manos. súplica era inútil Comprendió José que toda se quitó el sombrero. la escola peta. .

—Pues conoce estaba se escrito que yo ihabía al de dar con mis huesos en esa tierra. acusando á José de haberle querido asesinar. El guardabosque está entre que el y la muerte. se despachó á su gusto. mariposa se quemó las alas. —Y de la ¿hace tiempo de esto? —pregunté al final narración. según desenlace. pues. sobre que ahora pesaba autoridad. Le per- doné la vida entonces. á Ceuta. Crispín fué recogido por unos le- y. verdad ? — en África. porque el —Pues la justicia si pondrá mar entre los dos. le —Y usted. cura puede estar tranquilo. —Un la vida mes escaso. y hame dicho mi abogado proceso no se substanciará hasta que el el otro sane ó espiche. á establecerme . al los civiles sor- prendieron palomo con la paloma y se lo lleva- ron apiolado. ¿qué desea? — Recontra Que reviente de una j ! vez. porque Áfri- ca pensaba escapar yo.LAZARILLO ESPAÑOL Esto ñadores le 67 perdió. así ha de calificar él fiscal. Esto —Eso Sí. á Argel. pero ahora le quitaría cien <jue tuviera. por haber mentido en su declaración. Siguiendo la pista el que dio rencoroso guardabosque. cuando pudo hablar. dicen. que me mandarán ¿ está en tierra de moros. agra- vante de atentado á la la Tanto y tanto revolotear alrededor de la llama. El juzgado recomendó eficazmente el la captura la del prófugo.

Apostaría que no tarda cinco mi- nutos en aparecer. El único ruido que subía de zada era de una carreta cargada de heno y los gritos del boyero animando á la yunta. haberla perdido. es lo que más siento. colarse lo De pronto. por sorpresa y en tinieblas. Para estar más cerca de mí se vino á días Manzanares y todos los nos vemos. vio con mucha maña entregándolo tarlo. — Todavía La pobrecica me no. un buho por el hizo caer en y pavimento. que lo zarandeó hasta ma- — Qué bicho tan asqueroso— decía José— ¡ ! Ca- za los pájaros como á mí el guardabosque. —Esto novia. quedaba aún la cal- bastante luz. me llevó á una de las venta- Aunque el el sol se había puesto. José se entretenía en darles cañazo desde la ventana. En ¡ esto se oyó una voz en ! la acera de enfrente. se llama dejarle á uno compuesto y sin —Eso novia.68 CIRO BAYO con algunos ahorros que tengo y llamar después á la novia. la otra. Cada avechucho de estos que mato se me figura matar á mi enemigo. Joselín . servir á este pueblo de tiene más ley que nunca. — Joselín. Casi rozándonos hacían los murciélagos su ron- da vespertina. al gato. haber de perder la —Diga usted mejor. Se levantó José y nas.

Con la fuente hice esta escapada para se acercó á verte y traerte tabaco. LAZARILL O ESPAÑOL 69 Me pies. porque me faltas tú. que es como yo la tengo. Empezaba tiempo que ción. ida la moza con cántaro á la la cabeza. vi. á obscurecer y dejamos la la ventana al campana el del pueblo tocaba á ora- Algo esperaría gato á estas horas. la moza paquete. asomé á la otra y vi plantada en la acera de enfrente una moza aldeana con un cántaro á los —^¿Cómo moza tan tarde? — le dijo José — . de arriba izó Casilda el recado. téngote dicho (jue no gastes dinero conmigo mal no me hace falta nada el — añadió falta. El preso deslió atar el la cuerda. testigo como yo de el entrevista de los amantes.. digo — le gritó . Ya creí no verte hoy. que aún seguía en ventana — Oye. pero. . Ya te tarde. llamó á José. y á una voz preventiva de la de el abajo. cuando .. Joselín. — . dulcificando tono de voz — todo me — Paciencia. —Oye. y me voy. José. mañana será otro día. ¿sabes en qué nos parecemos tú y yo mayormente cuando Casilda está aquí? En que los dos hemos de contentarnos con una ración de vista. Baja con que lo ate. Durante la este diálogo estaba ta de su tienda el asomado á la puertabernero.: . —Llevóme — pretexto de el ama á la huerta —contestó la el y hasta ahora no despachamos. el cual.

En lador con la pequeña marmita del rancho. ser libertad. pero sin brebaje. y no desespere de su tristeza — Sea — En la la lo .¡c >ic Muy reció el de mañana. ^ . antes de al la hora en que mi el compañero esperaba lo celador con el café. como pájaro que ve —Adiós. — Recoja usted suyo de sopetón — Está usted . alta . instintivamente del encierro abierta la jaula. portería encontré al guardia municipal de víspera. mano — . y vamonos —me asi libre. La dejó en el suelo. adiós. añadió aceite al farol de la cuadra. buenas no- Los dos presos y la el gato atacaron con fruición pobre menestra. no sin darnos ches.70 CIRO BAYO apartaba de puerta y daba repetidos efecto: por la puerta apareció el cela no se maullidos. la compañero — hube de decir á José. á dormir. lo las encendió y fuese. dándole suerte. que á la cuenta me estaba espe- rando.. —Amigo de buena ha librado usted —me dijo — pudo mucho. compadijo guardián.. . . pero no fué nada. de preguntarlo. No esperaba tan pronto desenlace salí que sin preguntar nada. que Dios quiera —me respondió con Vaya usted con Dios. y acabada que fué. Por esto queda usted en —Déjese de medias palabras— repliqué en voz — ¿por qué me trajeron aquí? Estoy cansado : se .

Pues no. LAZARILLO ESP. que el siniestro no fué intencionado. vino usted á la cárcel. Como la f>érdida se redujo á un puñado de plantas que en el suma hubieran dado un celemín de garbanzos. señor alcalde. Como se esta clase de descuidos son punibles. Siendo el alcalde. señor inmediata fué tomarla y guardármela bonitamente. . soltó usted la colilla encendida y pren- fuego á un garbanzal.. al ver tanto humo. el peón se creyó obli- gado á dar parte contra usted. comprendiendo además. por primera providencia Luego : averiguó que fué nada entre dos platos hacia el el viento corrió la llama camino y el incendio se cortó. Y la dirá más de un lector : la inmediata sería re- chazar indignado la vil moneda.AÑOL 7: —Ahora de junto la lo sabrá usted : —me respondió al el empleado municipal casilla — del ayer tarde. le me envió á ponerle á usted en libertad y que entregue esta peseta para ayuda de viaje. levantarse peón caminero de fumar plantio del un lió cigarro.

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La extraña forma que presentan . peñas. es la el viajero Para entrar en ésta hay que atravesar una barrera de montañas. frutas : cera y miel. que da nombre al última ciudad manchega que encuentra camino de Andalucía. Sos producciones.LIBRO CUARTO MI ENTRADA EX ANDALUCÍA I EX SIERRA MORENA Los pueblos de por aquí son prósperos. Es una sor- prendente quebrada entre un conjunto de desnu- dos riscos. muchas y variadas criadillas de tierra. Valdeborgoña español. el puerto ó desfiladero de las pretéritas famoso por hazañas de los bandidos andaluces aquí apostados para la limpia de diligencias y sillas de posta. Aquí se abre Des'peñap>erros. La carretera va subiendo len- horizonte se estrecha y se llega al punto culminante de la ascensión efn Venta de Cár- tamente . que forman montaña entera á un lado del camino. y lar al un profimdo barranco perpendicuotro lado. y ricos caldos. el denas.

Aquí. la Y para acortar camino. ordinario lunch de los trenes. ella. hasta entonces guarida de salteadores. se en lo más fragoso de levantan La Carolina y Santa Elena. trenes. hice. Los pa- asomados á las ventanillas. que yo veía pasar con la porque. pero con buen ánimo. á la verdad. Con lo que estuve admirablemente servido. plácida- . me tomaban por im mendigo errante. porque me comía las tajadas y guardaba los periódicos en que venían envueltas para leerlos. carretera y seguí la todos los túneles y puentes había un siniestro rótulo con esta inscripción: ''Se prohibe el En paso." Pero yo los pasé sin que nadie biera. Esfamos en corazón de Sierra Morena. á la mitad de la falda. los menos de dos van de días. derecha del barranco. y está á una altura que sitio espectador siente vértigos mirando por llamado Salto del Fraile. dejé vía del tren. Con mucha en tros -que fatiga. la el una y otra falda de esta momtaña les nombre de Órganos de Despeñapetal. me lo prohi- De tarde en tarde cruzaban junto á mí los cierta -melancolía.74 las rocas en CIRO BAYO ha valido rros. sajeros. el La el carretera recorre. poblaciones nuevas que de orden del Rey Carlos III se fundaron con emigrantes alemanes. enorme quiebra vertical qu€ hace el el camino. mudando así de aspecto este territorio. veintitantos kilómeeso que. la sierra á la llanada. y más de una vez ocurrió que me arrojaban envoltorios de papel con pan y fiambres. jornada era ruda.

manjar que refresca y alimenta mucho. En consecuencia. era comprar pan ellos. apelar á no pocos expedientes. me mantuve fuerte y ani- moso. Las buenas mujeres. otros adminículos. Uoo de las cantinas de las estaciones las y á los los pocos kilómetros dárselo á mujeres de guarda-vías para que me hicieran gazpacho. El es-píritu afinaba y adelgazaba tanto como el cuerpo. Animoso sobre de la Es imposible dar una idea sensación de bienestar y de vida que en mi todo. que ponían de su parte del aliño. que mejor resultado en los pueblos ó en me y el daba. duchas de sol y de me hacían recorrer una gama de emociones tono á otro. hube de los sucesos del día. no menos que las el latigazo dado á mi organismo por aire. el d'espertaba la vida nóm.LAZARILLO ESPA5Í0L mente sentado.ada. ahora que organis- mo se iba . i amén gazpachos que antes y después comiera á manteles Qué sabrosidad. se prestaban gustosas á ello. y tan ventajolos so les parecía el trato. poco acostumbradas á comer pan tierno. El cambio cotidiano de gentes y lugares. qué ricura los ! ¡ Rióme de de los las gazpachos de mis guardesas ! Ellos fue- ron mi único alimento por estos caminos andaluces. en enterarme de los --b descansos de la marcha y Era tan poco el dinero que me quedaba que temí no me alcanzara para llegar á Córdoba. sensitivas. y. algo así se transporta como de un cuando una sonata musical .9e acostumbrando al medio ambiente. sin embargo.

Como seguía lloviendo.76 CIRO BAYO soiledad es bien La con poca cosa para el homibre filósofo ú observador. Uno de estos cambios atmosféricos. El guarda y su mujer me acogieron hospitalarios. llevándose á rastras los ojos y la imaginación. les hallé propicios á mi martingala dilataba el gazpachera. Para colmo de desdichas empezaba á obscurecer. una tem- pestad de verano que descargó da sierra. según los efectos de y sombra. me obli- gó lá refugiarmie en la caseta de un guarda-via.momento de irme. y cuando me prometía pasar buena noche. el paisaje más idílico se antoja terrible por un simple cambio atmosférico. Toda la tairde había estado oteando las amplias llanuras de Vildhes y Las Navas. la caseta molido. y. Llegué á to. tan pronto se alejan éstas y se agigantan en lontananza. ¡hete aquí que el adusto cielo ataja mis pasos y 'mi pensamiento. por . . el Las montañas comparten mar el privilegio de no cansar nunca la atencióai. un mismo lugar cambia totalmente de aspecto. y vice- versa. deteniéndome com.o Moi- sés á la vista de la tierra de Canaá-n. teniendo por yacija la pratense hierba en vez del pedregoso suelo serrano. que son íá las tres mojado y hambriencosas peores que pueden ocu- rrir un camimante. como á los demás. Tan pronto parecen acortarse las distancias poniéndose las cumbres á plan del terreno. pues no había que la pensar en quedarse á dormir en caseta. luz En una misma hora.

—¿Sabes á quién me ha parecido ver pasar? — que decía á — Al Guerra con su cuaoí ella él . pues. pregunta usted á un madrileño? — re- pliqué con cierto retintín — . —pregunté .LAZARILLO ESPA5Í0L tener 77 prohibido los guardas dar alojamiento á ningún forastero. — — Sí . lo —¿Se veces. que sirve para avisar á pero que ahora hacia veces de farol doméstico. y no dijo nada. ter- diálogo. lo he visto muchas —Y ¿cuál le parece mejor. hablamos del hombre ¿Le ha visto usted torear alguel — na vez? Hay que rrita advertir que por aquel entonces Gnese había cortado la coleta aún mo y estaba en el apogeo de su fama. drilla. no hallaré un palmo de tierra seca donde tender la manta y dormir. que sabía esto muy bien. Gucrrita ó Fuentes? al Entonces puse paño pulpito. y como sabía . — Mala me guna alcantarilla. también el los vi yo en la parada de la es- tación — replicó el guarda. Guerritaf —¿Hablan ustedes de ciando en Sí. señor —repuso rey de los toreros. El guarda me miró Estábamos en ba la vajilla al la cocina. donde la mujer limpia- resplandor del farol reglamentario los trenes. dije al guarda: Tendré que andar quieras que no. Yo. como no sea debajo de alnoche espera.

78 CIRO BAYO la de antemano el opinión de mi huésped. pasará por aquí tren de car- . la coto- —¿Y guntó él. donde me arreglaré. lo visto el le di por gusto diciendo ¡las niendo por nubes y no visto por mi y poarte y da escuela del Califa de Córdoba. Era mentira pero la nota de vago. sé distinguir. porque éste había estado de guarnición en jiada villa. me iba á brindar el refugio de su casa pero el remedio fué otro. dentro el media más ó menos. porque el guarda era un andaluz legitimo. . y más que todo —'Pues como usted pasan muchos por aquí — puso Bien el re- en su mayoría harapientos y piojosos que no valen el va-so de agua que piden. guarda — . Supuse que . le voy á remediar por Vi con el cielo abierto. gran aficionado á la tauromaquia. y pudiera cogerme en cualquier renuncio. Tuve la suerte de no meter la pata. se ve que usted no es de esa calaña. Habíamos luego de 'Madrid y de sus grandezas pero esto interesó más á la mujer que al guarda.. viene usted á pata desde alli? —me pre- — Si. Hablé como un catedrático. tal era muletilla para evi- tarme explicaciones innecesarias. Lo que (hice fué encantarle y hacérmelo amigo. de —-Mire hora. ¡ Qué remedio queda mi ! Hasta Córdoba. usted —^me dijo — . Y para que vea que esta noche. señor — respondi — .

se coge bien de un vagón.LAZARILLO ESPAÑOL ga. se empalme de Vadellano. . el tren carreta. le tira usted el sombrero al redondel en mi nombre después de una de aquellas estocadas que quitan el sentido. ycy como lo llamamos. porque va muy y despacio. se sube bo y se mete dentro. : primera vez que vea á Gnerrita. y cuando al estri- llegue. digo a Cór¡ ! En Linares tomará usted la carretera de Andújar. Dijo que se quedará en la capital pues bien la . Lo que expedición no signe otro la línea debe pro- curar es apearse antes de llegar á Linares. primero por altivez de andarín. Casi todos los vagones van abiertos porque fueron con ganado de Ubeda y vuelven á cargar mineral en Linares. porque de noche los centinelas las garitas. en el Pero por todas partes doba. Esta es toda la recompensa que le pido á cambio de las instrucciones que se le di. porque la de Baeza. pero me guardé de hacerlo. va á Roma. No es que á mi no me hubiera ocurrido miu[pe- chas veces el asalto de esos trenes que van á queña velocidad y parecen burlarse de los caminantes más que los otros que corren devorando el espacio . Pues bien: vacíos. segimdo para evitar responsabiun lado Por esta vez dejé escrúpulos á al y me preparé asalto ferroviario. sino la del ramal. no están en y no le encontrarán porsí que tampoco hacen requisa. lidades. Y ¿ si me ven ó me encuentran — — Xo allí ? le verán. y á las doce leguas se pone en Córdoba. se pone usted al acecho en el andén.

las El frío puertas y quedó abande la madrugay entrando por laterales. porque la . las rendijas de los tablones me despertó. á cuyo tiempo trepidó tren y comenzó á andar. pero el el farol registrador de algún vigi- guardavía estaba bien informado. porque yo me quedo á éste con Al primer hueco que vea bien. una de ferrocarri- Por ella me informé que de Vadellano á Lina- hay solamente nueve kilómetros. Naida turbó mi sueño. Olía á estiércol de ganado ventaja. indilfe- seguimos hablando un buen rato de cosas y al tiempo indicado se oyó di silbido de locomotora. pero esto era una boñiga seca servía de alfombra. se cuela usted. las En la obscuridad tropecé unas pajas. que yo trepé con vigor de asaltante y me escondi en el fondo de un vagón. la guarda por sus buenos deseos. en el como no sea la parada empalme. 'hasta Linares tren no cargaba la donado en da estación. me apresté á dejar mi refures . sino que llegó el tren á paso perezoso. viene —'me dijo el guarda — . viaje era Toda mi guía de les. Que le vaya Y no hubo más.8o CIRO BAYO al Di gracias rentes. Creí á cada instante verme desel cubierto por lante. —^Ya el farol. Póngase al otro lado de la via. Viendo que el trecho era tan corto. Envuelto en manta dormí en aquella perrera como en un palacio encantado. más el que todo por entre del suelo. y la extendí para mayor limpieza.

asomé la cabeza con precauni adelante. y no viendo á nadie atrás si me del apeé como lo hiciera de un tranvía en marcha. .LAZARILLO ESPAÑOL gio. ción. la no sin dar cumplidas gracias á Compañía Sur. 8l Lié mi petate.

El cornetín de calles órdenes. como y. causa de todo aquello. tales A cuyo tiempo. de nombre como pequeño de vecindario. y al mediodía arribé á Bailen. Vi las casas engalanadas y mucha animación en y balcones. ''¡Presenten de atención armas!" Real. porque ho- nores se tributaban. que á este momento sacaba el porta de la casa- Ayuntamiento. Llegué á la plaza. qiie era el que llevaba á Córdoba por Andújar. sino á la bandera. si esperara mi llegada. y dijéronme que en celebración del aniversario de Pregunté cuya era la la batalla. la banda tocó la Marcha Hice bien en no envanecerme. El Capitán dio una voz de mando.II RECUERDOS DE BAILEN * Llegado á Linares me desayuné en una can- tina de mineros que á la salida del pueblo liay junto á los hornos del camino real. luego dehesas y quebradas. pueblo tan famoso Crucé unos eriales. no á mí. y que todos los años venía una compa- . dio un toque á seguida. y al son de alegre pasodoble los soldadicos desfi- laron por la plaza. y destacándose entre el concurso estaba una compañía de Infantería en correcta formación.

había dado ella olvido que fué un 19 de Julio. pues. y con esto un carro me alcanzó donde me llamaban. seguí mi camino. que me sabía la batalla de Bailen con toal dos sus pelos y señales. A la media hora de andar cubierto. Descansé un buen rato en una taberna. zón corto y borceguíes con flecos. \ . un carro de regimiento. Paré. sin parar las mu- ¿ solo ? el cabo. Primer ha- Era. banda amarilla este letrero: Regimiento infantería de tallón. — repuso —Y va usted di el . que era de oí que dábanme vo- ces á retaguardia. cal- Sentados adentro iban un carrero de calañés. Aquel desfile de tropa era que la compañía regresaba á Andújar por para tomar allí el la carretera. las — Paisano — jome carrero — ¿adonde bueno? —A Andújar. En el toldo se veía pintado el escudo de Es- paña entre dos orlas con y en la los colores nacionales. La Reina. Yo. número 2. porque el campo de batalla La noria -estaba — muy lejos y la iglesia cerrada. Capitana Gene- por obra y gracia del General Castaños cuando en su mano puso el bastón de rala del Ejército mando. tren de Jaén. y un cabo furriel.— LAZARILLO ESPAÑOL ííía 83 de Jaén con bandera y ipúsica para hacer hola nores á Virgen de la Zomeca. y sin ver nada. Lo cierto es que mi lle- gada á Bailen fué un día 20 y que la función había terminado.

como aquel que mata . Me las da pena verle andando con este calor por la carretera. — Nada de una patena. y á pie? —exclamó cabo. la capital de España —contesté Ole por cho énfasis. que el los valien- sería andaluz á juzgar por el ¿ — acento y por el ole. eche usted un trago la bota. —¿De dónde á su vez —^De se viene.84 CIRO BAYO parece. El carro se llevaba la toda esta impedimenta á Andújar por para empalmar con el tren. pero sucio no. Me verían- tostado del sol y polvoriento. cuan- más peine y jabón para mi tocado. Procuraba ser tan pulcro. siguió dicien^Pues suba usted con nosotros — — do el cabo.. —díjome el carrero envidándome —Amigo. de los dos pulgares. En el Pararon doble fondo asomaban ñía y el la marmita de la compa- bombo de la música. que el hasta cepillo llevaba para quitarme polvo. muías y me senté en da trasera sobre un montón de mantas bien dobladas. tes —¿De Madrid. paisano? —me preguncon mu- el caibo. esto — repliqué— estoy limpio como Y to era verdad. Es usted de allí ? preguntó — el carrero. tocándose las uñas piojos. carretera —Ea. —Así — Quiero decir guió diciendo el si no lleva usted alojados — si- de los galones. tó gracias mil — dije devolviéndosela después de haber bebido.. .

También soy castellano nuevo. Voy del es decir.. apelativo se me antojaba títu- Ahora sabía á ciencia cierta que ese la batalla pueblo era castellano.. aderezaron un rancho en mantas la jx^sada. las dio un grito á seguidilla muías y á seguida cantó esta Camino de Tendilla va una tendera. de Tendilla. como antes que Bailen se dio un 19 de Julio. después de dejar las . —¿De dónde? —De Guadalajara. que lo andaluz. Tenía tan presente el recuer- do Conde de Tendilla. pues. ¿Ha oído usted mentar este pueblo? á ser franco. que era ya anochecido cuando llegamos á la ciudad. con tantas estaciones en los contornos. el primer gobernador el de Granada. somos paisanos.! : LAZARILLO ESPAÑOL 85 —Madrileño JO soy . soy castellano. las patatas y el Cabo y tocino de la provisión que llevaban. convidándome á comer muías en y á beber. con el arroz. —Compañero. dejó de hablar. y aun me hicieron acostar sobre las del carro. carrero. ella va pá Tendilla y yo á tendella. Las cuatro leguas de Bailen á Andújar las hi- <:imos tan despacio. viajes ¡ de los Vaya si enseñan Y como la si del carrero se apoderase repentina- mente nostalgia de la terruca.

la y cabo. tuve la suerte de ver asomados á una ventanilla rrero castellano que al cabo andaluz y al ca- me saludaron alegremente remolineando las gorras cuarteleras. carro y carrero marcharon á el Estación á esperar mixto. No tardó éste en anunciarse. A los pocos kilómetros. y cuando cruzó. un guardavía me detuvo á nel hasta la entrada de un tú- que pasara el tren. . Antes de rayar alba sacó el carrero los animales. Despedí me de tan buenos cama radas y eché á andar ipor la vía férrea.86 el CIRO BAYO el pesebre.

casi sin perspectiva. verde tierno de los olivos las y el verde sombrio de con el ocre de la tierra labrantía. y en el es toda una lla- rio las ella últimas estribaciones de casan admirablemente el el rubio de los trigales con vides. en forma de que los anti- guos nota las llamaron escudos macedónicos (según Covarrubias en su Tesoro de la Lengua Castellana). Desde Alcolea hasta Córdoba nada entre y Sierra Morena. que volvi á cruzar en Alcolea por otro magnifico puente de mármol negro. te|rial muy apiñadas. por lo espinosas. las higueras de tierra sirviendo de bardas de huer- tos y viñedos por la defensa que hacen sus hojas pala. un edificio iümen- . y pitas . De el pronto. A ces los flancos se despliegan en apretujadas ha- y chumberas aquéllas guardando las lindes con las puntas de sus rudas bayonetas. y señoreando de tejados y azoteas.III BAJO EL PUENTE DE CÓRDOBA En Andújar el había saludado el sagrado Betis. Guadalquivir. De se vez en cuando el aire trae una tufarada de fragante azahar de los naranjos y limoneros que ven tras los tapiales. aparece un ta- blero de casas bajas.

. Un sol de fuego dora la vieja ciudad. roído por los siglos. Atravesé la k ciudad. do- rado por tas. y entre la historia y la naturaleza es el tivo de Córdoba. el sol. sin elevación. un torreón con almenas que llaman las por que se asoman la Carrahola. Algún el resentimiento tendría Conde de Villamediana la contra esta ciudad. la corriente mansa del río las que hierve en espumas al tropezar con re- presas de unos molinos viejos y destartalados. muchos callos pobres mercaderes • buenos caballos para ser mujeres. . obra i romana reedificada por 'los moros. la La visité á mi sabor. •Es un puente venerable de i6 arcos voleados con matas de hierbas entre grielos lagartos. remotal zando perennemente su vetustez. De codos en el puente miré á Córdoba. y en extremo.: . izquierda salí derecho al -puente que á cuatro pasos. cuando en su Itinerario describe así Gran obispo plaza. CIRO BAYO sobre el que se destaca la torre cuadrada de la Catedral. angostas calles. 88 SO. y tor- ciendo á allí está. buenas mujeres para ser caballos. por el encanto contraste atrac- mayor profundo y me- lancólico que inspira. el sobre robustos pilares. rico. la antigua sultana de la España árabe y la gran aljama de Occidente. Por abajo. Son Córdoba y su mezquita. y al otro extremo di con mezquita-catedral.

porque derro- tado como iba no entré en averiguaciones. viejos caserones de amplias por- taladas. La única visita que hice en Córdoba fué á un alpargatero. Pero por lo que vi al la ciudad y por lo que estaba viendo desde mi observatorio. pues baja á la ribera una ma- nada de potros que llevan á abrevar. que por seis reales me calzó. tienen su natural complemento en los fértiles campos del Sur y Sudeste. entendí que en Córdoba herma- naban muy bien el arte y la naturaleza. cuyo ambiente embalsaman jazmines y azahares. No dijo tan mal V^illamediana. fina na. y rojos y frescos labios y ahora veía pasar otras por puente con andar garboso. Los animales. calados ajimeces y frescos patios. Aquellas sus callejas curvas y tortuosas. desiertas plazuelas. . logía plástica entre el Hay. de negros ojos. más conocido por "Las Ermitas". Me riz acordé también haber visto en las calles mu- jeres de moreno el rostro. pues las botas que con traía desde Madrid dijeron que había bastante las sesenta no me paso de y pico de leguas andadas. y que acompañaban más. y en las fragosas estribaciones del Norte y Noroeste que coronan las blancas casitas de las huertas y del Desierto de Belén. cierta ana- andar acompasado de un caballo árabe y una mujer andaluza. Precisamente tengo otro término de compael trapío de ración á la vista.LAZARILLO ESPAÑOL 89 En esto ni quito ni pongo rey. en efecto. altos de brema ó de copete. de cabeza bien puesta.

que era lo que pesaba un jinete con armas de hierro y con la silla acerada. En pies. Es el clásica la descripción del caballo que hace cordobés^ Céspedes. Volví lino vi la ha perdido á usted? los rebalses del el cabeza. Y esos son los corceles que « pintó D. y en uno de moque una vieja lavando en río. Iba á entrar en el primero que topé. segando bien. ¿qué Esta casa está alquilada. grupa cortante y cañi.90 CIRO BAYO anchos parietales. como son maestro clásicos los cor- celes de Velázquez. por tural. cuello de ciervo y estrecha nariz. dones del siglo XVI hemos deAsí como no hay homcaballos bre en nuestros días capaz de manejar los espa. cara plana de martillo. pico- teando á cada paso y con la cola en trompa. Diego. y era la me hablaba. Andan a buena vela. cuando una mujer me gritó: se íe — Buen hombre. . este soliloquio bajé al río á llavarme los En las inmediaciones del puente hay ó había el dos molinos ruinoisos á disposición de todo do. capaz de beber en un vaso de vientre de galgo. la como dice Juan de Herrera en Agricultura. y fui á veríos para preparar allí mun- mi albergue nocturno. más que el tomara del na- Es indudable que hombres y generado desde entonces. aguantaban doce y catorce arrobas encima. lavados. tampoco hay caballos que. sólo que ya no parecen espalos ñoles.

y hasta esa los hora no vendrán novios con los amigos. Consi que ya le lo sabe usted. señora. y menos meterme entre gitanos pobres y borrachos pero. salí noche. puede usted disponer de —Está bien — repliqué— sepa usted . Se fiesta de la casó hoy mi sobrina y aquí será boda. contestó. lia esto será casi á la la muy tarde? la medianoche. y entonces vi que era una gitana — porque esta noche hasta el puente va á bailar. la al molino de al lado. me descalcé. se convida. y la elegí el rincón pesebre para pasar prano. por cumplimiento. porque fami- está en ciudad divirtiéndose. LAZARILLO ESPAÑOL 91 — Ah ¡ ! ¿Dice usted que está alquilada? ¿Es us^ ted la inquilina? —A mucha honra señor—me —¿Y de enfrente?—repuse. gracias. sí. Como aún calma.: . — Ya me guardaré bien de esto — pensé— . —Esta no. quiere acompañar }ws. hablamos más. . y con mucha sombra los del puente. . señalando . me arremangué pan- talones é hice mi lavatorio. que se lo — Xi hubieran dicho — contestó la ella levantándose. ella. que por esta noche seré su vecino. La gitana vieja volvió á su me fui á inspeccionar el nuevo dode un era temla Parecióme bien. —¿Pero — Casi. á afuera. hube de decir — Muchas No faena y yo micilio.

Nadie me molestó. ni siquiera el ruido de zambra gitana. borrachera. el escondrijo y salí á la- Junto al molino de los gitanos hael bía algunos de éstos. — (i) Viéronme y me llamaron.) . del río. lo Dormí mejor de sí. (Romance Almansor. tonet jetz die Christengloken melancclischies Gesunnen. melancólico son Con mente. que la creí. sirviéndoles de trípode la vara y ha- durmiendo la blando alto y pasándose una botella. campanas de Cristo ahora envían (i). chavó — ellos — . dijo uno de Venga osté. gasté y. quienes tendidos en liados en mantas. pasé la noche á Muy varme temprano dejé al río. esto pisé segunda vez la Mezquita.: g2 CIRO BAYO Acabado que fué volvi á subir al puente y oí un campaneo de la vecina Catedral y me acordé de los versos de Heine á la Mezquita de Córdoba Desde cantaban las el alminar donde los muezines " *""" la oración. una vaga idea de haber oído sonidos de panderetas. y quienes de pie. final- me retiré al molino. y Auf der Thurme wo der Thürmer zum Gebete aufgeruben. al quebrar la corriente en el los ma- apagaba todos ecos. suelo. Tengo. placer. pero como el murmullo lecón. de guitarras y de voces. luego mi última peseta en una taberna.

Toítos. toos estamos aquí esperando la notisia. entendí lo que quería decir. con las pruebas de virginidad de doncellez perdida. Le convida padrino. esto vino la noticia que esperaban los gi- Se abrió un ventanuco la víspera colgó de la ella molino y la tía de una camisa de mujer. —¿Tan pronto? —contesté inocentemente. —Es un cámara. siguió di- apliqué los labios pero al ciéndome — Este fué por los novios. el oles novio en la brazos abier- los y el primero su padrino. misma botella que yo avanzó unos pasos y de cara á la ventana cantó con mucho sentimiento. El mozo tomó un trago de aguardiente en la antes. que jisieron en decir. Entonces apareció puerta y todos le recibieron con tos. la del de la desposada. Y me alargó la botella . madre. No En tanos. pero á fuer de discreto libé otro trago infernal.: : : LAZARILLO ESPAÑOL eche un trago á el g3 la salud de los novios. señalando la prenda nupcial En un prado tendi mi pañuelo ¡ verde tres rositas cómo salieron. como tres luceros! . á la que devolvérsela. Los gitanos de afuera prorrumpieron en y palmadas. lo ellos esta noche. de aguardiente. ahora otro traguito á la salud de la creatura.

IV SIGUIENDO EL GUADALQUIVIR Aquí empieza Sevilla. ¡Adelante y buen ánimo! Y emprendí la conquista de Sevilla. A la de- recha mano. no precisamente á paso de vencedor. errante y sin un cuarto para pan? Pensé acortar camino y salir al reino de Murcia. eché a andar por la carretera ¿Qué será de ti solo. El español que no ha visto Mezquita. con fervor del creyente que por pri- mera vez va á la Meca. pade rsada la Carrahola. pero al fin me encaré con la suerte. veré Granada la tres nombres sonoros que despiertan en la ima- ginación tropel de visiones luminosas y alegres. cuidando . pero casi. la Giralda y la Alhambra es un español á medias. El paisaje es genuínamente andaluz.. y con esto me reanimé. la tragedia. Qué cara¡ cas ! Como vi Córdoba veré Sevilla. sí al el lento y filósofo de peregrino. una larga línea de cercas que separan suertes ó cuarteles de deihesas. vaquero con amarillos zajones y pica muy larga. casi. pero no tan altas aquéllas que no dejen ver las manadas de potros y tal cual galopando con la crin al viento. me dije. cuando. Las chumberas de unas bardas me obsequiaron con sus higos.

pero con peste de pastores. entre ridionales medel de la sierra y la derecha Guadalquivir. . y molestan á todo bicho viviente. Lo que más sorprende casas que se ven diría . Redujo á pasto alguna labor de pobres colonos cortijeros. en esta ruta es las ¡ pocas tal cual cortijo. cotos y vedados.s y Bf/A. amenazándoles con multas y denuncias. casi siempre en una el altura. porque guardan dehesas en los la época de los pastos. Los tales la son reyezuelos del campo. Mientras dura lo temporada del verde. campo y tomar alimentándo- me de pan y de higos chumbos.y ! LAZARILLO ESPAÑOL el g5 ganado circense. y gracias. y que si poetas los Campos seríos el Betis fué bautizado los con este nombre. de colonos y aparceros. hace del trayecto una carrera de obstáculos. en una las faldas orilla lla- nura estrecha. . sacan que quieren. Cuando más descuidado anda uno. En el fondo. Para librarme de dejar el ellos no tuve más remedio que la carretera. La dehesa señorial lo invade todo. es lo mismo que casa. guardas del verde. de perros y de langosta. en hebreo. fué á causa de muchos ca- que á un lado y otro de él resplandecían (i) (i) Be/. siempre blanca le por re- revoque que la dan todos los años. los Quién que eh estos parajes pusieron Elíseos. la casa del cortijo. Es la gión de pradera con pocos árboles. con setos y vallas. pero agradable. las seis leguas llegué A á Fosadas. las tropieza con asi llamados.

por él llegué. Sentí triste nombre de monte mi alma el y. la disposición de ánimo con que á el tengo apuntado en mi itinerario con Olívete. Yo me asusté creyendo habér- melas con un guardia del verde ú otro sayón de esa ralea de los que no dejan en paz á los pobrecitos vagos. Sin embargo. que me incorporé dis- puesto á obedecerle. Derrengado y hambriento. — ^^Es usted el hombre que buscaba — di jome sin más preámbulos pesará. . como Jesús. sino un arcángel pa- tudo. á trabajar. que no le Me parecieron tan bien la llaneza y el buen humior de aquel hombre. que pregunta adon- le llevan. junta del Genil con del Río. cuchillo al cinto y esco- peta en bandolera. pedí al Padre apartara cáliz de amargura. ¿Que adonde? Pues. 96 CIRO BAYO las Otro día crucé pasé la soledades de Hornachuelos el . por un resto de escama. Entonces se apareció un ángel á consolarme claro está que no de veras. torcí á un lado del camino á descansar en un monte de olivos. con rojo ceñidor. población sita en un llano cuajado de palmiches y olivares. lugar que. hube de preguntarle — Puedo saber adonde me que yo soy —Cualquiera ¿ lleva usted el ? diría secuestrador y usted de el príncipe secuestrado. Véngase conmigo. Guadalquivir en Palma y á la caída de la tarde di vista á Peñaflor.: . — .

á realito por hora. ella.LAZARILLO ESPAÑOL 97 —Hombre. recogían se aceitunas . porque estoy desfa- y cansado de tantos días de camino. Rieron todos. personas. ó si no. Pero en poniéndose de madre . no llecido sé si podré. reía ó se divertía á costa del prójimo. aquí traigo un forastero que quiere trabajar. en mantas. Tan el alegre programa me animó. No veía una cara triste el que no cantaba. En esto salimos Una docena de una plana sembrada de olivos. En estos olivares están cogiendo falta aceituna y hacen le braceros. con pantalones á las lo hombruno. porque es faena de niños y mujeres. Tan donosa como gráfica. mientras unas pocas mujeres. y yo también tan donosa comparación. presencia de un extraño alborotó el co- y todos la la tomaron conmigo. una ensalada y vino al y música final con guitarras y panderetas. No pensé en trabajo preliminar de la bucólica. Trabajando de sol á sol pagarán seis reales. sino en las ollas. Pero si este hombre parece tal- mente un Cristo desclavado. sabrosas Lo á de menos eran los seis reales. Dios mío! —exclamó á esta sazón una de mujeres embragadas — Valiente ayuda —A buena de Dios . —¡Jesús. como el se verá. gente moza toda estaban vareando los árboles. al —dijo guarda saliendo ruedo y presentándome — señó Manuel. sí — Pues la podrá usted. el sol. vamos . La tarro. le las . nos trae usted. la olla se sale dos platos fuertes. porque.

me guardé bien de decirlo capataz. de apalear los árbo- compasión. haciendo saltar hojas y fruto. yo jaleé aun Pero faltó y poco para que saliera por peteneras. rea que preferí á les sin la otra. á quien se parece es á un maestro de escuela. á'eñor —Pues. cállense y al avío el —repuso el en alta voz señor Manuel. —añadió otra — . un tantico á retiré á los bailadores. no las el fuese que me hiciera encaramar á así se ramas y cogerlas ordeñar las olivas. Los jornaleros después de cenar armaron un baile al son de las guitarras. que sería capataz Buen hombre daré trabajo. urracas. rutina que Es una perezosa pero mata muchos al olivares. sentí sueño y me dormir á un co- bertizo.. Otro mote muy oportuno. — — le siguió diciendo — . é hice las méritos para meter cuchara en sabrosas ollas. 98 CIRO BAYO ¿ á ver. tío á quién había de parecerme yo. que Trabajo fácil aceituna de las y poco penoso ir recogiendo la mantas y apilarla en montones ta: . ya que mis greñas y los lentes ahumados que tenía puestos para defenderme del sol y del polvo harían de mí el trasunto vivo del dómine Cabra. venga. En un par de horas me gané dos reales. Como la alegría es contagiosa. Al otro día tuve una ocupación más apropiada . como llama en el árbol. itkis- y alicaído más que á un Cristo desclavado ? no. roto. — ^Ea.

pueblo pe- queño. mas que estaba en vena <ie anudarme. Pasé Betis. la jornada sentado como un patriarca del pesando y apuntando arrobas y oyendo los decires de los cargadores. este duro me lancé asalto de Sevilla. Se acabó la recolec- capataz me ajustó la cuenta. de vinillo endeble que alegra la pajarilla sin alborotarla. Cobré fuerzas. con ese goce de la vida que se respira en los pagos andaluces. Bien poco dinero era para tan gran ciudad. ó porque se acostumbraran á mi pinta ó porque me un veían ascendido en categoría. El capataz hubo de la ir con los carros molino y me encomendó apuntación de car- gas y jornales. pero que suena mucho en Andalucía . k> arrepor gió mejor. A los dos días de un régimen así me sentí otro hombre. Ni el lora falla taron de noche las regaladas ollas y tierra. tanto era el tiempo que hacía que no veía ningijno * * al Con el cielo. Doce rea- correspondían por dos días de jornal y una parte por dos horas sueltas en la primera tarde á . gran exaltación de ánimo. El tercer día fué ción y les el el último. que mí me pareció un sol. El lance fué en Mairena. pues por lo visto ninguno de mis compañeros sabía de números.! LAZARILLO ESPAÑOL 99 á mi al gusto. que ya no se metían conmigo. me pero él me dio un duro en una ¡ pieza. y más que todo.

los pelos es- en letra grande que llenaba media página. por ser pocos los conal pie del al- firmados. ellos se los presentaban al Arzobispo. Tuve una memoria de dioses. y poniendo todos y señales : H omines ad ho- Déos nidlá re propiis accedunt. El buen señor. cribí inspiración y fui derecho al estanco. admiel Sacramento al uno y bendecía á la La ceremonia fué tar. complaciente. y haciendo aquellas palabras de Cicerón que los "En los ninguna cosa se parecen más hombres á que en hacer bien á sus semejantes". Hallé al llón del y yo me fui con ellas.001 CIRO BAYO SU gran feria de ganados que en su tablada se celebra. madres cargaban con nistraba otra. á que el Prelado les diera la cache- tina de la Confirmación. A cosa de media tarde vi las madres llevando sus crios á la iglesia. Arzobispo de mitra y báculo en un sipresbiterio. Las calles estaban enarenadas y los balcones con percalinas y banderas. allá en el mes de Abril. Pedí un pliego de papel y un sobre. quam salutem . en visita pastoral. en la plaza. el señor Ar- zobispo de Sevilla. la población El mismo día que arribé á habia hecho su entrada. El Arzobispo se desvistió y á lo que comprendí por se disponía á la gente que esperaba á la casa del cura. ir donde había recepción de despedida.. Como algulas- nos de los infantes eran muy y tiernos todavía. y tres ó cuatro acólitos que hacian desfilar los niños en orden. breve.

Como no había ra á tiempo me eché afueplaza en que la comitiva cruzaba la dirección á rectoral. y puse en la nema: Venerabili Archicpiscopo Hispalensi. LAZARILLO ESPAÑOL lOI minibus dando. A los demás recurrirá cura con las el limosnas que deja monseñor. y a la entre otras personas de poco fuste á mi curita. conocí iban den-tro pesetas. Y feché VIII idus Augusti. . le — Buenas tardes — ¿hubo novedad? dije sombrero en mano — — Y muy agradable —me contestó sonriendo— Entre tantos memoriales que aquí llovieron. No me pareció bien abrirlo allí. el familiar. la á 6 de Agosto. Ni corto los ni perezoso le me en- acerqué al más joven de familiares y tregué mi misiva. di las gracias al familiar y me retiré. porque estábamos tiempo que perder. Firmé: Paupcr zñator. Esperando la contestación hice tiempo en una taberna vecina. hora ú hora y media. Eché otro trago para cobrar valor y la rectoral. pero doblado y con al tacto como que dos monedas de cinco j>eso.: . la fui en derechura á entrada vi escalera. pero el al paupcr viator quiso archicpiscopus hispaleusis distinguirle con este donativo que ahí le entrego. el únisí co que mi señor se dignó abrir y proveer por mismo fué el de usted. Y me más devolvió mi sobre. oí repique de campanas y una música precedida de un la A colegio de niños que iba á acompañar Subí al Arzobispo á la estación.

A el fuer de homibre de ingenio y de buen señor Arzobispo me devolvía mi cita ciceronia- na. que en buen romance viene á decir: "Haz bien y no mires á quién/* la Haciendo votos por decir que. dos relucientes duros envueltos en el Ya mismo papel que escribi. y vi. con otra de Laercio.-02 CIRO BAYO en la .. sed hominem. dejé Mairena.puerta curioseé Ja entrega. manera muy delicada la de contestar un memorial. . connú- f Marcellus. pueblo del que bien puedosi no vi la feria. : Non mores. efectivamente. mis aventuras. y acompañando diva este autógrafo del señor Arzobispo dá- al pie de mis renglones seratus sum. lo tengo apuntado en la. latino. feria de sailud del buen* Arzo- bispo.

pero la ocultan las arboledas del camino. en una mañana de asombrosa luz plateada. ya muy cerca. como en Córdoba. es de inolvidable efecto para el pere- grino que entra á pie en Sevilla está la ciudad. Al fin se la descubre. implacable. en la amplitud de la ))ra- Aquí. La aparición de la Giralda. lo baña todo. á la esbeltez de su airosa fábrica que coel Fama de bronce con lábaro desplega- manera de palladium de la ciudad. y la vida se concentra en las casas con . con toda rona una do. como enorme mancha dera.LIBRO QUINTO MI SEMANA SANTA DE SEVILLA I AL PIE DE LA GIRALDA Pasada el Itálica famosa comienza á dibu jaree en el perfil fondo del paisaje la de la Giralda. el sol. vacuidad del cielo como una torre Insensiblemente se va borrando la vaguedad de las líneas y la blanca torre se muestra rosada. blanca. desta- cándose en de marfil.

vi al aire libre. en el trozo de la orilla frontera á la Cartuja. No quiíse entrar en tan famosa ciudad de tan mala facha. y callejas llega al extrarradio el flujo y flujo de la vida de urbe rica y populosa. venía la iri'co' rampa con varonil denuedo y me planté en SeCasi en el villa. Me acerqué. como en Córdoba ni el olivífero Betis. hinchado por marea. y como. lo ¡ Qué ! Tan cambiado Guada'lquiviir le vi. un fantasmón de puemte. unos tenderetes el' donde unos barberillos rapaban pelo ó descañonaban las barbas á algunos próji- mos pacientes. que no conocía No era el desierto. Siguiendo al andén de Ha izquierda orilla Tiriana. y como quiera que á ella llegué por la Puerta de Córdoba. 104 patios. bajo famoso puente de cuya arcada aseé cuanto pude mi pery brioso. arranque del puente. buques anclados en los miuelles la la corriente ó el ama- rrados 'á que señorea llegué poliedro almeel nado de Torre del Oro. pregunté cuánto cobraba por servicio y dijéronme que á diez céntimos cada uno. . deslizándose bajo . guía de mi camino. deliciosas CIRO BAYO moradas que uno ve con envidia pero del compacto bloque de re- desde la sartén de la calle.. Sigue siendo ára'be el ¡la plano de calles ciudad . subí lluego sona. gracias á las pesetas arzobispales y á las ollas del olivar. seguí el cinto murado hasta encontrar Las Delicias y río ! ¡ el Guadalquivir. de plateada banda y sino un lleno de orillas esmaltadas de jaras y cañaverales la río majestuoso.

blar. porque nuez no me dejaba ha- tampoco podía levantarme. y en -la aqoíella ocasión tenía chupada por el ayuno y la intemperie. esperando las caricias de la navaja. Si el corte del pelo fué cual. Como yo. No podía protestar. y barberillo trianero la tomó con mi cabeza. que no veía sino huecos y hondonadas desde la frente á la jeta. se creyó en el caso de meterme una nuez en la boca antes de rasurarme. Y me quedé espatarrado é inmóvil. y afilada. mejilla afeitada me tomarían por un payaso. el barbero. porque con una y la otra no. con la cara enjabonada hasta las cejas y el buche inflado como un mono. de natural. "Cada maestrito tiene su librito". no tardó en ponerse en contacto con mi cutis. Me esquiló bonitamente y en seguida puso mis bar- bas en remojo. y más oyendo que le toman jx^r cabayero f se pela Me el senté en la silla de cara á la ciudad. cabayero? — díjome uno los fígaros que estaba ocioso. la afeitada la fué desolladura. ya que mi barberillo necesita de este requilorio para el éxito de su operación. soy enteco de cara. lúcida La una esquilada. y escamonda por veinte céntimos.LAZARILLO ESPAÍTOL io5 —^¿Quiere de ¿Quién no osté servirse. me dije para mis adentros . Tragando quina y haciendo mil muecas y contorsiones^ aguanté la operación. Una rociada de . dándome por satisfecho con que el rapabarbas no la me hubiese degollado ó cortado yugular. pasaré por ello.

al sol como sombras heroicas.. en da que escupí la nuez. y andaluz. lo que llama la atención es suprema elegancia en cuanto allí se ve. aparecen más ricos die color y . No me entretuve en el barrio porque toda mí obsesión era ver Sevilla. con rosas ardientes en los negros cabellos y sonriendo maliciosamente al través del abanico. Ahora que estaba limpio. va asociado ritmo lán- guido y cadencioso de guitarra y castañuelas.. los al El nombre de Sevilla. y como me que en las tabernas de Triana. Por me guié y me colé en la ciudad. bien podía hacerlo. viendo á ila derecha los veleros y vapores. ella Y al frente la Giralda. el encanto de sus casas blancas ó pintadas esplendor con colores claros. aun para españoles que no son andaluces. que en otro clima aparecerían vetustos y mohosos. Algo de eso hay y se trasluce pero no es la el color único de Sevilla. y un pegote de polvos lo arreglaron todo. y á la izquerda ¡las chimeneas de la fábrica de loza. el de sus monumentos. á la exhibición de tipos de hombres de cara limpia^ sombrero ancho y capa terciada. ó de mujeres de saya corta y mantilla. aquí. y con esto salí las manos del trianero. I06 CIRO BAYO íla agua de de bacía. Le pregunté dónde dijese se comía barato. Voil'ví á pasar el puente. las más deliciosas moradas que apetecerse pueden en un país del sol . acicalado y ahito. atravesé el puente y en una cantina del mercado hice por la vida.

los moros. que persiste triunfante y con energía plástica en medio de una cos^mópolis moderna. di En iiente. Los demás accidentes regionales son . señor. se siente todo pathos que evolucionó y ha seguido prosperando después de la partida de m'eridional. dos días me maña para como un ver lo más sa- Pagué mi Alcázar. Esta aureola escultural. heroica y romancesca. : esperando que ya pasó para no volver los pre- gones de mercaderías. la firmar auto ó escritura erección de la fábrica. que por cierto andaban volteretas colgado á aquéllas. y pesetilla. dijeron: Fagamos una iglesia para que los de por venir nos tengan por locos. que en aquel lugar se vendían á grito herido en pública almoneda. se vive. por ver el me lo senté en las gradas de la Lonja. plata labrada y esclavos de las Indias. locas tocando á vísperas de alguna fiesta. Allí vi al Cuasimodo dando una de la cuer- da. terrícolas participan del sol de la tierra y del tem- p>eramento andaluz y son tan de Sevilla las otras capitales como de andaluzas. Sevilla es Córdoba. Aquí el sueña.LAZARILLO ESPAÑOL 107 si- más ¿"los iluminados. volaimlo Cuando acabó. nos . Pasé á para la Catedral y di al la razón á los señores el prebendados que. Luego estaban trepé á la Giralda y no paré hasta dondelas campanas. es la impresión más honda que no se el peregrino lleva de Sevilla. como si no hubieran pasado por ellos.

te lo —Y — como contaron me lo cuentas —añady yo á guisa de comentario. —¿De veras? — Y tan de veras ¡ ! Toda Sevilla lo sabe.asomamos juntos á ver admirable panoraína que desde panero villa. No. tuvo la suerte procesión con música á dhico conservó el la el de caer sobre el bombo. que yo me turbé pensando hombre quería precipitarme abajo en un arrebato de locura. sin más consecuencias que batacazo y les el susto de los portantes. que cre- yeron había caído un bólido encima. al campanero. que . como una «como el A este momento pasaba una vera de la torre.salto no se mató. un salto mortal —contesté — . en un tris de dar la voltereta á manos de un cortesano loco que le acompañaba. y aliento. amigo. señor. lo que son las cosas ly : yo conozco uno que dio ese .! I08 CIRO BAYO el . Acordéme de aquello que cuenta Cervantes. allí se diescubne. Fué un chicuelo le ique. pie de la torre: — Buen Lo si ¿eh? dijo en tal tono. »con risa de conejo. — Noventa y cinco — repuso con mucha ¡ metros hay hasta abajo f/lemia Pues vea. ! — ¡ Sí. al voltear una de estas camj)anas. de cómo el Emperador Carlos I esaquel tuvo en la Rotonda. A instancia mía el señalando . faltaron los pies y salió al espacio despedido pelota. cam- me fué explicando la topografía de Sedi jome al y cuando acabó salto. porque aquel chico soy yo.

LAZARILLO ESPAÑOL . querer ir á ella en ferrocarril ó en vapor parece casi tan absurdo como pretender escalar calera. Felicité lá mi narrador y le deseé muchos años el más de vida para que pudiera contar milagro. pietista y poética. Se detiene á fruir en paisajes clásicos. Burgos. De ahí que fueran mis repetidas y tan minuciosas. al Al pobre peregrino pobre. Córdoba y Granada sin —es hacerlo consagración. ''Querer ir escribe Hauptmann. pero se necesita mucho visitas tiempo para verlos." cielo de la propia fantasía con una es- . Cualquier otro modo de arribar un peregrino á una ciudad santa —y Sevilla lo es por sus monumentos. el pie de los monumentos de . ail sorprende. que aunque he vuelto á Sevilla posteriormente con billete kilométrico y billetes de Banco en la cartera. como Toledo. ninguna estadía me fué más provechosa que le aquélla. La lentitud de al la marclia. y yo lo aplico á á Grecia mi — cuento— el . 109 aún vivo para contarlo y ia verdad €s que en tal día hará tm año se reza una Misa en la Catedral en acción de gracias. *** Estos tesoros arquitectónicos están tan juntos como dientes de una pina . peregrinante con medio ampiedra. secreto maravilloso de la euritmia se empapa de emanaciones apolíneas y dionisíacas. el pasa lo que estudiante el cual estudia y aprende más que el rico. la soledad del camino compenetran biente.

parece aquello ain ¿alón al aire libre.no Atravesando la CIRO BAYO ciudad. la la arteria aorta de Sevilla. sin embargo. más silenciosa. ella . espléndidos cafés y alegres centros de reuinión. abiertos de par en par. no pasan coobes por las losas del pa- la ola de peatones circula por hacer más ruido que salón el vimento sin de una ireunión mundana en un ^ente se pasea ó ú otro recinto cerrado. y. De noche. admiré también sus esla paciosas plazas y señoriales calles y entre todas 4:alle de Sierpes. la se planta á conversar entre lujo- sas tiendas. á la luz mate de los focos eléctricos. .

pero con cierto sello de distinción. bien una inolinación invencible á ellos. sesteaba en los parterres de Las Delicias y pernoctaba en los tinglados del muelle para ahorrarme el gasto de la cama. no>s espontaneamos.resignación mía. al fin. Me la sentía la menos misera- Considerando miseria ajena. hablllándoile de mis impresiones de Sevilla y de mi viaje T>edestre. aparte yo.EL CICERONE DEL PEREGRINO A todo esto. evitaba la compañía de los que en realidad eran si mis cofrades. de la reunión. me senté á su lado y De buenas á primeras la localidad. Así como quien no quiere. pero ningún mangante. como á lo andaluz se llaman los pordioseros. comprendí que era sevillano hijo de Empezamos por medias palabras. me aproximaba ble á su vera. as- trosa y miserable. y. tole- raba con más . Consecuente á mi táctica de hidalgo aislamiento. . comía en las cocinas económicas. un hombre joven. trabé conversación con él. y yo el primero. En estos parajes veía en las horas de bochorno mucha gente de mi calaña. Una como de Jas veces vi sentado en un poyo. pobre- tnente trajeado. un tipo entre cesante y pobre vergonzoso.

. mientras que yo soy un iinváiTido que ha de viviir amarrado al potro de una tiene salud Porque usted siquiera vida perra y miserable. sólo Habrá oído usted hablar de nuestros : barrios populares ila Macarena.. un apóstol errante de la enseñanza pri- maria. Hablo en pasado. La gente pobre que al allí vive dábanme porque doctrinara sus hijos des que corresponden las exiguas cantida- haber del mísero obrero. porque tampoco es ahora. Ya le he dicho que no tengo título. defendía. no extraño areópago. San Berlos irepartia nardo. Por no tenerlo me quitaron una escuela que abrí en B renes y con la que me sido. de que habla Froebel. un maestro sia título. Triana. quien dos reales al era. una viejecita claudicante y y doliente que aún vive... hacía po-sible mi subsistencia mi de pobre madre.112 CIRO BAYO usted' limas feliz — ^Eis que yo —me contestó — . — Lo he pero ya no lo soy. mes.. y buenas piernas para campárselas. —¿'Maestro de escuela?— repuse— verle en este . no sé hacer otra cosa sé eniseñar. Poco privado muchos días de jornal. — ^Sí. Quiein diez cénti- mos diarios. soy un hombre baldado.. Pues bien: me por trimestre y ponía una escuela al aire libre en el sitio que míe dejaban.. en el la que no reparé antes por tenerla tendida en poyo. Y me enseñó una muleta. ¡Mala canrera escogió usted!. la Con ella — —¿Qué remedio me quedaba? Como el mártir .

¿ — Y dice usted que tampoco es esto —Tampoco— — ¿Quién tu enemigo? ? repitió .\ZARILLO ESPAÑOL ]x>rqu€ pocos eran los ii3 alumnos alii . —También verdad. que no estaba capacitado para enseñar. callejera. conocer nuevas lástimas y perjudicarnie más. es El de tu oficio.L. ¡qué sé yo! los cuatro barrios. que no pagaba patente. Esto temlré que hacer yp. n^e sirve más que para arañar miserias ajenas. si no quiero nwrirme de hambre. pelar barbas al aire libre. — Hombre: ¿tan sensibles somos que no gra el le ale- mal de los demás? — Me p>erjudica — replicó esquivando la la res- puesta á esta pregunta y saliéndose por tcm- 8 . que es á cuanto se reducía mi enseñanza Ya ve usted ! Permiten enseñar juegos de manos y se prohibe -la enseñanza al vamos á ejercicio de industria. iba tirando y sostenia á mi vieja. Se conoce que ha prodel es los bado usted. —Y — No ¿ la gallarda letra que usted' tiene ? — irepuse. pero. con cinco ó seis duros que por tos juntaba y otros tan- que añadía con el oficio de memorialista. en fin. Los maestros titulares alzaron grito contra el mí : que les quitaba los niños. La protesta se corrió por y en todas partes la autoridad el silabario me i prohibió enseñar y hacer palotes. evocaiido fígaro puente de Triana. rn la plaza pública aire libre. Pues los si ¿no dejan á al sacamuelas despacharse á su gusto aire libre? los el —Y también barberos— añadí.

toman á camaradería de pobretes y se escaman. —Hombre. —Un vivero de piojos que que pobres temen más d hambre y el frío. los extranjeros se jaban de las macas y de la miseria pública . porque á que- gana nadie porque lacras .. porque darían con ellos en San Cayetano.114 CIRO BAYO gente — . cuando llega el tumo de mi memorial conocen la lo letra los señores la Beneficencia. aunque no Pues de es los INIilagros lo parezca. pero han tenido que sentirse feroces. ¿tan crueles son — Mis paisanos pasarían por generosos no les los sevillanos? todo. —Y la esto ¿qué es? —pregumté los alarmado por cuenta que me traía. que caiga. — Se ma conoce que los pobres están ustedes muy bien servidos en Sevilla. como á á veces el en un día 'hago diez solicitudes de socorro en vecindario. Sólo que se guardan muy bien de en- trar en la ciudad. —Y sigue siéndolo. ni un solo pordiosero he visto por las calles. esto que la la ciudad tiene fa- de ser corte y centro de andante vagamun- dería. me perjudica porque. el espantajo con que la ciudad se libra de los pobrcs callejeros. pierdo un socoTro de mucha más cuantía cuando me llega la vez. ¿V^e usted este rodeo de vagos que nos acompaña? uno de tantos destacamentos que envía á recoger colillas la Corte lo y:. Sucede que por ganarme diez ó quince céntimos que me dan por es-cribir una solicitud limosnera.

viaje.. condenan al infeliz trashu- mante á una forzosa vagancia. y la ciudad gana de año en año. Pero en vano pretenderá. sino que le den la una ocupación. hospicio. Pues yo he oído decir que en Sevilla — la Be- neficencia está organiza<la admirablemente. — en Si lo estuviera otro gallo nos cantara á us- ted y á mí. por- que camino y de la miseria inspiran poca confianza y dan patente de soslos picaros estragos del ])Cchoso. Allí se disfruta un ma tan suave. dejaban bastante que deesto se convencieron los malagueños. li(LT)des Y como esto se repite en todas las loca- del tn'msito. que los factiltativos de la difunta Victoria de Ingla- terra no hallaron otro igual en Europa para su Soberana. Muchos de habrá visto en el camino. tan benigno. en punto inviernos si la á salubridad y limpieza. que le sirve para ser asistido en todo su viaje.LAZARILLO ESPAÑOL ii5 y escaseaban sus visitas á la ciudad. Xo pongo por caso. á un continuo destierro. De un aspecto de pulcritud bastante aceptable. En otras partes el obrero recibe aloja- miento y manutención oi casas de trabajo. tan templado. Algo parecli- cido aconteció en Málaga. y al marchar se le entrega su hoja de ruta. hasta ofrecer ya sear. En otras partes también . y á Málaga hubiera venido la Reina los de aquel país á pasar sión Comique estuvo en dicha ciudad no hubiese estimado que las condiciones de la misma. Usted. asilo y hospital á un tiemjx). á ser el eterno reprobo sin esperanza át éstos redención. es un obrero quiere una limosna.

— —-No.. apariencias. . Eso me con- suela en parte. ayuda á vivir. —Y ¿por qué han de meter Una persona decente —¿Decente? Como engañan ?. —Y ¿su madre de usted en —La pobre está el ? hospital.porque hay una solícita tutela que . los A bien el que en cuanto empiecen á venir río. — Il6 el CIRO BAYO pobre honrado como yo que carece de recursos^ vergonzante que trata de ocultar tién-e ¡su el miseria. y no lo que pasa holgazán. mo apunto tan la alitjo : ¡concepto más puro y 'humano de entre nosotros. que siquiera esté recogida y no- sepa lo que paso yo. . el astuta simuíador. vamos. arrebatasn este atajo el haber del pobre.. yo tampoco j>ero no pase cuidado. coches y seño- vendrán Jos rntumcipales —Pues — Ni y los aventarán. la caridad bien entendida y mejor ejercitada. Es la hora de la siesta de los sevillanos y las cigarras podemos cantar se al sol. sevillano. Tales son de hampones que nos rodea. Sí. socialismo puro. las Soy un pobre vergonzante. ningún milord... Sólo que boy es día de visi- .. me pone usted en cuidado — repuse ^ porque yo no les pareceré . wn vago No me se 3o conté todo. no le necesidad de exponerla públicamente para ser socorrido. señor . que el vida. que aún es temprano para que se metan con nosotros. con usted. el vago. precisamente en estos días desahució el i infame del casero y me planta eti la calle.

—Por lo pax)nto dos cañitas — dijo el inválido adelantándose á mi respuesta. Pero ¿qué podía hacer.LAZARILLO ESPAÑOL ta y 117 como hace tiempo que no cae tan siquiera le morial no tengo mepara llevarle un ningiín ¡ limón con que hagan refresco. y lo demás. me gritabají desde e'l bolsillo: ¡Memento! Hornines ad Déos. Y á paso fuimos á parar á una bodega de la muchas que hay en la ronda. leto —Decís macuquinas—contesté para mi cohermano. la Me conmovió piedad filial de aquel hombre que olvidaba sus penas.. Esto me sujyonía una ó dos pesetas menos de caudal y también otros tantos días menos de des- canso en Sevilla. acordándose de su madre.. entre Toros y la Puerta de Triana. pero acabó por coger 5>asito las muleta y ponerse en pie. pobre de mí.. la Plaza de —¿QiJé va á ser. señores? —nos preguntó el tabernero. no he comido el en» día y no me atormenta sed de mi hambre . — Hay que ayudar . bien. más sesudas que las otras del Académico de Madrid.. lo que me atormenta eiS madre! No poderla convidar á un refresco. mas no imp>ortaba. á este Y con igual franqueza que él me contó su in- fortunio yo le dije que fuera servido de aceptar una merienda tabernaria. . El inválido pareció dudar un momento. en su ayuda? Entonces {>or me pareció que las pesetillas ungidas manos arzobispales en Mairena. todo el Ya la ve usted.

si le hambre. — No hay cosa .8 . usted —^dijome inválido — he pedido «sta bicoca porque quiero evitarle ma- Es usted un pobre como yo y tal estaría mal explotado. balde... Muy cerca de donde estamos — replicó — él ... entonces el —Mire yor g"asito. eh? Pero que no sea el hotel de San Cayetano. - 11 CIRO BAYO in coiitin-enti sirviéromios el clarete E con sen- das aceitunas. á este hay que esperar se abrirán momento para usted un hotel. Tengo mucho gu'sto en convidarle fuera de que tampoco he co- mido yo y comeremos juntos. aparte del pan y del vino.. —Hay que esperar. como es de adehala en Andalucía. — Es que esas dos podemos comer de balde en otra — jAh! Si usted sabe dónde sirven de vamos andando. en la duda de si aquel hombre fantaseaba ó me tendía algún lazo. Y ¿dónde están estos sitios encantados ? —repuse medio en chanza. Cualcallos. medio en —¿De balde. — respondí— . Por esto le pregunté Sí. apuraba mucho á que se ponga el el sol . amigo mío — — repil'iicó él — . quier bocado que pida. serio. para mí un comedor. así sea un plato de le ¿ costará una peseta. Qué es eso de mirar el una peseta dos tratándose- de llenar bandullo? pesetas pueden ahorrarse y parte. Tiene usted mucha hambre ? —¿Pues no ¿ la he de tener? Y ni usted también. A eso iba.

con este tiempo tan liennoso. —Así le llamamos . este Refugio de la Hice una mueca de repugnancia. cena y otorga durante tres comida al mediodía? — ¡Ola! ¿Esas tenemos? Debiera pregonarse en toda España para conocimiento de los hermanitos pobres. amigo. — el —No replicó esto. en cualquier parte. dónde duer- —Pues — ahí verá. Si así no fuera no cael hotel. se establece de los tres días. á manta de Dios. Pero ¿es que usted no sabe que por fuero le de transeúnte la ciudad días cama. —Pues asilo. LAZARILLO ESPAÑOL 119 Lo que me extraña ¿ es que no ? los conozca usted. hará usted mal en hacer ascos á este CcLsa de por otro nombre Manara. los sevillanos **el hotel de el pobres" pero su verdadero nombre es Caridad. tumo brían en —Y los ¿ sigue usted llamándole así ? —repuse ver: daderamente intrigado. ¿ Ha el oído usted hablar de este personaje? Parece ser . Qow tos nom- bre habíanme brindado con otros hoteles gratui- en otras poblaciones del tránsito y los rechacé. porque lo saben muy bien inválido siguiéndome la corriente — Por porque acuden á pelotones. Prefería dormir al raso á dormir entre mendi- gos. hace "el falta. Cuántos días lleva en Sevilla —Hoy —¿Dónde me usted? es el tercero. Así hube de manifestárselo la á mi interlocutor. quiero decir.. se recoge.

— Bueno — —Mi hotel : — . hacia una plazoleta donde se levanta la Caridad. La verdad es Don Juan Tenorio de la que D. Al frente se . comedor está junto por junto con su la es la Maestranza á puso el inválido con la — misma imperturbabilidad — hora del rancha re- Con que ya lo sabe usted. —Y yo con usted — Pagué y echamos á andar. 120 CIRO BAYO el "Burlador de Sevilla". porque me voy á ver á mi vieja que está en el mismo Hospital de la Caridad.. y casi enfrente á la Torre del Oro torcimos á 'la izquierda. La caridad de Manara purificaba el que había de cobijanne. caballero sevillano. ahora dígame de su comedor. á menos que prefiera venirse conmigo. ya veo qué me de- ja usted arreglado con -hotel para tres días. y que en su capilla se los enterrar con este epitafio: Aquí yacen huesos y cenizas del peor hombre que ha habido en el mundo. le dije. El peregrino acep- taría la llero cama y la sopa con que el contrito la caba- me brindaba y aún deshojaría le dije al fin flor del agradeci'miento sobre su losa 'sepulcral. arrepintió y fundó esta mano mayor. Ante asilo esta explicación se desvaneciei'on mis es- crúpulos. Miguel de Manaun calavera que se casa de la que fué Herliizo ra fué un. Como aún faltaban algunos minutos para la visita de los enfermos. nos sen- tamos en lun barwx) de los jardinillos. á la caída de la tarde se deja caer por estos alrededores y será ello. leyenda. Bajamos otra vez la Ronda.

aliora. en poco estuvo que nio me pidiera empanadas de talante. y subían el nosotros los silbidos d€ vap>ores en sereno Guadalquivir. que se la guardó en el lx>Isillo. ñitas El me agradeció con una sonrisa tan delicado recuerdo. Por cinco céntimos com¡)ré dos y di una al inválido. y los dos compañeros se separaron queallí dando en reunirse tarde. la esquila de la Caridad tocó á visita. mismo i á la caída de la . am. Adiviné que dre.LAZARILLO ESPAÑOL destacaba (el ](:« í2I el barrio de Triana sobre la barranca liasta río. lo hacía para llevársela á su la maes- — Paréceme. — Por qué dice usted —Porque nosotros nos regalamos tomando ca^le y con esto me acordé de taba con aquel hombre. deuda en que dije . pero quedé en buen lugar dándole dos pesetas con que proveyera á su A este punto. por la plaza pregonando las mandarinas. pollos y perdices . pliera —¿Qué pudiéramos —pregimté. ? llevarle que más le cumél Y se aquel pobre hombre que tratándose de mostró cicatero y ahorrativo del dinero ajeno. so- ¿ lo ? y chupando naranjas y no nos acordamos de proveer á la enferma. Un muchacho naranjero cruzó.igo mío — — que mos un tantico egoístas y desmemoriados. haciendo rica el tráfico de ía exportación sevillana. al tratarse de su madre.

fui á sentanme pretil del río hasta tanto se abriera la puerta del hotel.122 CIRO BAYO Hurgué en mi bolsillo y conté escasamente dos pesetas más en caklerilla. casi com ufanía. como si en aquel instante me bendijese la pobre vieja desde su cama. doblé la frente. Pero no me acongojé. . y con desal preocupación.

Allá. Torre del Oro muestra limpios que le y bruñidos los azulejos sirven de montera. en la ciudad. la Giralda. I^ cinta del Guadalquivir se tiñe con los arreboles el del poniente y aire se satura con las emanacio- nes de los pensiles de San A pocos pasos. zamestá bras de las guitarras callejeras pero el peregrina > le no verá nada de eso por esa noche. porque e. van á empezar los visiteos en de los patios. zona alegre la plazo- No <lcl sin cierta melancolía dejé la pa'seo del río y guié los pasos hax:ia el leta donde estaría esperándome inválido. señorea el ámbito con su grácil cuerpo recortado en grecas y líneas de tradición clásica. las citas al pie de las rejas. el las oteo los ojos negros desde las ventanas y . el reza para gozar de las delicias estivales. El sol y el polvo no castigan ya. y lujosos ría. eternamente nueva y eternamente hermosa. y escalando el cielo. al tre- nes afluyen á la parque y á las alamedas.III ' LA CASA DE MIAÑARA A la hora en que el vecindario de otras poblaseñorío sevillano se despe- ciones se acuesta. Tra- .>^>erando la casa de Manara. ila Telmo y las Delicias.

pero pierden el tiempo. el pasa- los tres otros. yo también proibaría. y están jugándose á la carteta el pan y las colillas de cigarro. Los asilados iban avanzando en hilera. ¡ Ea vamos ya . Dijo. requisitorias me franqueó la A mi lado estaba irse. en fin. por donde se iba á la hospedería. porque el sitio es- taba convertido en un campamento de miserables pero al fin le vi venir apoyado en su muleta. dispuesto á despe- dirme é alta al El municipal lo vio y dijo en voz empleado: . porque ios preferidos son los forasteros. Al fin que el me tocó á mí. —Pero. otros habían cumplido días reglamentarios . El Refugio no reza con ellos ni ellos io desean. —Creía que no venía usted —me dijo— en el Llega preciso momento que van á dar la entrada. al - ¿y esta gente? —contesté randio de desanimado los artilleros ver tanta pobretería. eran conocidos la por vagos profesionales de localidad. Si así no fuese.! . Otros la vergonzantes de les ciudad que acuden por si sobran camas y dejan entrar. A éstos les faltaba la cédula ó porte de camino. y me llevó á un callejón junto á la iglesia. y unos entraban y otros no. 124 C^^O BAYO bajo me costó encontrar á éste. Tan quemado más venía del portero comprendió en segnid'a que era un pobre caminante. porque necesitan 'Son la noche para pelechar. En la puerta estaba el' ^portero y un guaixlia municipal. sol. —Vinieron como yo al de la Maestranza. y sin entrada. el tullido. : .

tradición apostólica que aquí resultaba hi- giénica. Que va á arreglar ? pase buenas noclies. y con la mano en el ixK:ho recibí el óscuío penitencial del hennano de Manara. maestrito de Triana es ! Déjele pasar. ser el otro —No puede — respondió nodie está completo camas. Tras esto se e^iccndieron pillita las dos velas de la ca- y todos rezamos un Padrenuestro y una . por esta número y no hay más plaza tullido mi a. ¡limpias. mañana nos veremos. ^me dijo —Adiós— — . Yo les dejé hacer. Y no hablamos más. No me sencillo. Los dos hermanos. dada la calida<l de los huéspedes. la Cofradía. en competencia. Preliminar de la cena fué un lavatorio de pies.í . Dos señores. Cerré los ojos. Elstuve para ceder el — . porque pesó haber entrado en se cerró la puertala casa. Un local amplio y aseado. dos hermanos de los -pobres. sin más arrequives que un re^oj de pared y una capillita al fondo con una Virgen. —Y usted cómo —Sevilla es muy ¿ se las gran^d'e y no me faltará un hueco para dormir. sa- lieron á recibir á á quienes estaban mullidas y recién es])erando sendas camas hechas. pero no me dio tiempo á decírselo. con un dormitorio cofnim. Le un buen hombre. nos enjugaban los pies con una toalla y luego nos los besaban.LAZARILLO ESPAÑOL i oS —¡El conozco .

.126 SaílVe CIRO BAYO por ias ánimas benditas de los hermanos facena. después de dormir tantos días en santo suelo. llida fuese. bien cenado y bien apo- tomando la horizo-ntal á mi sabor en muel cama. al fin. esperanel do toque de diana de la esquila. una sopa con un par de huebastante para calentar el estómago y acos. la campana y los asilados hicieron . llecidos. que seguían tan buenos amigos míos é interesándose por mi suerte. y tengo el vago recuerdo de haber hablado con la la señora Gregoria papelera y con Juan el mozo mi de cuerda. beza un birrete ailmohadas.la Lo cual hicimos. aletean impacientes ansiando salir Tocó. ío tarse. que en la madrugada afuera. LuegiQ fué vos. con más de una vez me despertó á deshoras de la noche las calles el el la pobre inválido. viaje dormí reverenciado. Aquella nociie soñé con mi cama de Madrid.. ¡Como quiera que sentado. Parecíamos golondrinas hospedadas en un granero. por primera vez en mi aquello parecía una sala de hospital. Soñé también con compañero de la tarde. encamado cada quisque. y negra idea de oír golpe de su muleta por de Sevilla en busca de un rincón^ donde cobijarse. Mucho 'los antes que saliera el sol estábamos todos recogidos despiertos y despavilados. ceñimos antes á la caó galocha para no manchar las sin no En tal guisa.

de- jaron su petate á la cabecera de la cama.LAZARILLO ESPAÑOL 127 SUS abluciones. y los líos. . que no. Aquellos que habían de volver. A todos se les des- pero al mediodía los prim-eros volvieron á entrar y fueron obsequiados con plato substancioso y exquisito. cargaron con sus pachó en a}TJnas . empuñando á copa por barba. ridad. un un dedal de vino rancio muy Hacía de Hebe una hennana de la Cala clásica veneiicia.

Ahí tiene explicado por tiempo en una de mis escuelas qué no me vio en esos dos días . lo al es tener la i ^Y al- ? ^ ¿ ? replicó triste sonrisa . escondrijo en las afueras. que á dicha pude encontrar. ime encontré al cojitranco donde la vez primera. no vi al inválido.. día. y que añora me da cama y cena á condición de que siga enseñando al muchacho. trató a usted Manara ? —me pretoaio. en que se cumplía mi estancia en el asilo. pues por donde pobre no que mata — noche. Hoy fué día de asueto y .. guntó jovial. e¡l —A cuerpo de rey—repuse en mismo último —Ya sabe usted que que todo por —De veras que demás. Una pobre viuda cuyo hijo desasné ha al aire libre. pero al tercero. pasa? — usted ¿cómo ha dormido? ¿Se agenció bergue — Albergue — con — un lioy es el lo siento. nrtá-s la lo Sí . cama. por más que estuve esperando. en jardinillos frente á uno de los — I Qué tal le San Telmo. porque los empleé en montar mi escuela.- I IV ' • LUZ EN LAS SOMBRAS Este día y el siguiente.

á ganar la noche. porllo- que el tiempo andaba revuelto. I2g Con que ya lo sabe : caso que continúe en Sevilla. no lejos 'de la fundición de artillería. al Matadero. con ganas de ver. con barro hasta los tobillos. Un la veía aire un ser viviente traía húmedo densa humareda de fábrica y la extendía como un sudario de niebla sobre El Humero. me acababa de resolver. convertidas en guarida de gente pobre. El Humero son las ruinas de otra fábrica de paredes agrietadas y vacilantes. y al llegar á un cuartel de tugurios con puertas de estera y techos de hojas de lata afianzadas con 9 . Salimos á la Fábrica de Tabacos. Tenia resuelto en aquella tarde tomar el camino de Granada pero no . la peor cosa que más temía en mis andanzas. y avivamos el paso. y pasado el arroyo del Tagarete nos encontramos de circunvalación que une la con la línea las vías de Córdoba y de Cádiz y da vuelta á Sevilla. Eo í^e estos parajes. el y si bien entendi que albergue de mi cojitranco allá no sería un palacio encantado.LAZARILLO ESPAÑOL vine á verle á usted. Cruzamos el solar. me fui con él Emj>ezó á llover menudo. Es aquel uno de más desolados de Sevilla y contribuyen á aumen- tar su tristeza la vecindad del presidio redones por donde van los y los pacaños de Carmona. chimenea de una fábrica por los sitios donde salen humos. me permito ofrecerle mi nue- vo domicilio. hay un sitio da ese nombre la los denominado El Humero. {X)rque estaba la No se lloviendo.

Dos sillas viejas. un día otro no. que una familia tiene para más de un día. Esto merece una explicación. un cajón para sentarse y una mesa sucia formaban todo el mobiliario. el madre del mejor alumno que he Vaya un primor de chico Con qué faci'. en el A le- camino de Utrera.— i3o . sonriente. y junto á la lumbre uina mujer cocinando. la ! ¡ lidad aprende cuanto se le enseña el ! Vaya.. respondió: —^Paco en venir. él un señor ingeniero satisfecha con las ó cosa ¿Por dónde anda. pero como se lajs disputan tantos pedigüeños. cortijo de le temprano para dos ó tres que no tomaran ila delantera. sucede que el que . don Gaspar la — ^dijo' una mujer — Buenas noches con compañía. á cuanitos llegasen á pedirlas á la casa de labor. —Le presento á inválido tenido. Un cuartucho obscuro con una trébedes en miedio y unos camastros en los rincones. CIRO BAYO piedras y ladrillos. señora Angustias? La señora Angustias. hay un las cortijo del ganadero de aquel nombre. el salió esta mañana. Entramos y vi lo que suponía. Entre ra sí mandas piadosas que éste dejara al morir figuel repanto de un número de hogazas. muy alabanzas del pedagogo á su hijo. paró mi guia ante una de las viviendas. pero no ha de tardar fué día de reparto de pan en lo envié allí Como hoy Miura.. ¡ ini patrona — 'dijo. Las hogazas son tan grandes. —Adelante. que con tiempo hemos de hacer de así. guas de la Iftmdición.

el fundador de la ganadería. Mientras se freían los ajos. adherido á una ta- hecho con el hule alquitranado de esos que las sirven para resguardar mercaderías marítilos muelles. Este era el temor de la señora Angustias pero se tranel quilizó cuando. La pobre viuda. mas y que encontrarían tirado en Con . En medio :ierta / el de tanta pobreza allí se respiraba unción patriarcal. y sí lo resucitaba espiritualmente. besando pan. . Cierto Sunamita hospedando le profeta que mi compañero no tendría que resucitar el hijo. nombre de Miura. á poco de nosotros. la pobre mujer empezó á cortar rebanadas de pan y á hacer una rica es el Don Antonio sopa de ajo. dijo. una hermosa hogaza de más de tres libras. pero lo sacaba del limbo de la ignorancia. el —Buenas noches. madre— pan— Señor maestro— añadió. llegó el chico con la enorme hogaza en sobaco. Con esto. muy negro.LAZARILLO ESPAÑOL llega tarde se vuelve i3i con las manos . vacías. doai Gaspar y^a sabemos su nombre —me —pues mostró los enseres le su escuela: la mesa donde escribía el mucha- dio y su encerado bla. pero fué porque me entretuve en la dehesa de Miura. su hijo el inválido traían á mis mientes bíblico real nierdo de la EUias. —Que Dios tenga en su santa tonio por el g'loria á don An- bien que hace á los pobres el — dijo la señora Angustias. punta de los dedos en ala del sombrero — hoy hice novillos. entregándola iniciando el un saludo con la .

porque ya estaba iniciándose en trigonometría. ila cual puso sobre la mesa. revolvió las brasas en las cenizias y. señora — Muchas —exclamé canmovido- por aquel retruco de obsequios.. — que yo soy muy gustosa. un forastero amigo mío íAllá usted. el inválido^ . tal una estampa — Gran Poder y otra de la Virgen del como se les representa en los Pasos. cruzó dos tablas en forma de. qui- ^Pues este se- ñor . luminarias un de garabato colgante techo y una mariposa nadando en un vaso de aceite. le . El simulaoro de lección hubo de interrumpirse por failta luz. arrimada á la pared. Doña Angustias se apartó la cazuela de la tré- bedes. — que dejara dormir conmigo á favor. Entonces candiil la viuda encendió dos del.1 32 CIRO BAYO humiedieicidá. Yo estaba sentado junto á la horni- secándome de : da ropa. el p'ávilo hace moco y esto anuncia tmás agua. ya ve usted. siera pedirle — Señora Angustias— repuso — un —Usted don Gaspar. Por mí parte convido á cenar. y oía compla- cida las correociones y advertencias del profesor al discípulo. una €sponja sacade lustre. noche se presenta ^Majla pavi'lando la medha del — candil — dijo la viuda. Paco se entretenía en y en seguida trazaba círculos y polígonos. en ique lucían emparejadas del Cristo del Valle. gracias.. dirá. cuando- apagó la lumbre. Su imadre k dejaba hacer.- . lla. des. con esta noclhe.

LAZARILLO ESPAÑOL

i33

aspa, por detrás de la estera que servia de cortina

y

puerta juntamente.

Sobre

la

mesa de
lo«

la mariposilla

de aceite hu-

meaba
titoso

la

oronda cazuela, incensando con su ape-

vaho

cromos de

las

venerandas imá-

genes.

Y

á ella se sentaron silenciosos, con humildad
la

de corazón,

viuda y

el

peregrino,

el

pedagogo y
el

su discípulo; en tanto que afuera ladraban los
perros á las sombras de
die

la

noche, y sobre

techo

cinc de la pobre vivienda sonaban con metá-

lico son las gotas

de agua que llovían del

cielo.

Con

esta música cogimos el sueño, acurrucado

cada uno en su rincón.

!

:

V

UN CIRCULO DANTESCO
Al a*manec'er nos
desipertó uin in-sólito ruido.

Da-

ban golpes á los tablones en equis que cruzaban la
puerta y se oían voces de mando.

Nos incorporamos sobresaltados, y por habernos acostado medio vestiídos, en un repente nos pusimos en
pie.

Cayeron

las tablas

y aparecieron dos

guardias de Orden público.

—¿Quién

vive aquí?

—preguntó
me
las

uno de

ellos^

malhumorado, y sin esperar respuesta, añadió: Afuera todos á declarar

¡

;

Era

la

tercera vez que

había con

la.

autoridad y no saqué nada de bueno.

La señora Angustias

se limitó á decir

— Jesús me valga
¡

!

¿

Qué habrá
el al

ocurrido

?

Y

santiguándose ante

Gran Poder,

se

echó

afuera con nosotros obediente
nativo.

mandato guber-

Lo que
cindario,

ocurriera lo vimos en seguida. El ve-

un montón de pobres, hombres, mujeres

y niños estaba agrupado en derredor de un cadáver esperando la llegada del juez de guardia.

Y averigüé lo siguiente
en aquel barrio de

:

allí

en aquellos tabucos,,

las Injurias

habitan veinte

6

LAZARILLO ESPAÑOL
treinta personas, casi todos

i35

mendigos de profe;

sión

:

viejos los más, tullidos algunos

haraposos,
la

hambrientos, desamparados todos del cielo y de
tierra.

Hombres y mujeres viven
rondando por
las calles
;

revueltos; mez-

clan sus gemidos, sus horrores, sus ansias.
el 'día

Pasan
sór-

impetrando piedad
el

á las puertas de los cuarteles, aguardando

dido

maná de

la

migaja sobrante que ha de en-

gañar su hambre.

No

es aquello

ila

''G>rte de

'los

milagros"

;

los

hampones desprecian aquel escondrijo de ruinas
plebeyas, demasiado aireadas, demasiado ruinosas, visitadas

en demasía por

la

Guardia de Se-

guridad montada que vigila

los contornos.

Esta mañana, cuando empezaba á clarear, unos
vecinos del

Humero
ellos

llamaron á

la

primera pa~
inaudita,

reja que vieron. Tenían

un muerto, cosa

porque no son

gente que busca asilo cuando

se siente morir. \'an

quedándose desparramados
depósito del hospital, bajo
si

por
las

el

arroyo, en

el

ruedas de un tren,

las

últimas congojas

les

apuran demasiado;

y, á lo

sumo, caen en campo
la tierra es

raso, bajo pleno cielo,
latada...

donde

más

di-

Los guardias desmontaron,
el

se

internaron

en

cuartel y vieron lo

que todos veíamos ahora.

Un hombre
muy

muerto, un viejo que estaba tendido
el

boca abajo, sobre
abiertos.
;

lodo del solar, con los ojos

trapos

tenía

Apenas le cubrían las carnes unos las manos crispadas y las piernas

1

36

CIRO BAYO

contraídas, con los talones de sus desnudos pies

hincados en

el

barro profundamente. Se conoce

que

al

sentirse morir salió arrastrándose de su
allí

agujero, quiso erguirse y

quedó.

A
dias.
v-er

todo esto llegó

el

juez, avisado por los guarel

Los vecinos que contemplábamos
isilencio,

cadá-

en
la

abrimos paso respetuosamente.

A

primera indicación prestáronse varios á

declarar lo que sabían, aunque sabían

porque estos muertos dejan historia

muy poco, muy escasa.
el

No

sé por

qué

el

juez hubo de fijarse en

maestro y en mí, y

me

preguntó

el

primero:

—¿Cómo
Se
lo dije.

se llama usted?

—¿Edad?

—Treinta y cinco años.
El juez se detuvo un momento para pedirme
profesión.
ble,
la

A

la vista estaba,

un vago, un misera-

pero quiso cumplir todos los trámites rigo-

rosamente.

— Su profesión —Abogado —contesté
¿ ?

imperturbable.
la ley
el

El digno representante de

creyó haber
actuario.

oído mal, pero dejó que apuntara

—Y
ñero

usted
,

—volvió

á preguntar á

mi compatres años.

— —

¿cómo se llama? Gaspar Mira Bravo, de ¿Su profesión?
el

treinta

y

—Maestro de instrucción primaria.
También creyó
juez haber oído mal, pero

:

LAZARILLO ESPAJ^OL
en
los ojos

187

de los circunstantes leyó una ratifi-

cación enérgica. "Sí, ya ve usted
cirle

—parecían
de

deins-

con aire de reproche

es maestro

trucción primaria... y está aquí."

Compareció otro

testigo,

Antonio Borrajo Ló-

pez, de sesenta y cinco años y... presbítero.

Sí,

señor juez

—repetía

el

pobre hombre, casi

llorando

;

presbítero, presbítero.

Me

retiraron las

licencias,

fui perseguido,

pero Dios sabe que he

sido su sacerdote.

Y

entonces se destacó del grupo una mujer vie-

ja, 'semi idesnuda,

con

la

negra cara medio oculta

por feroces greñas, que espontáneamente dijo

—Y

yo, Paula Benito Aleco, de cincuenta y tres

años, modista y profesora de labores.

El juez no quiso preguntar á ios demás.
El cura y
barrio,
la

.

modista, antiguos habitantes del
a)l

que conocían
la

imiierto, se

mostraron acor-

des en

declaración.

— El

mendigo

muerto

dijeron

^e

llamaba

Robustiano, y nada más que Robustiano, que ya
es bastante para

un mendigo. Tenía cincuenta y

tantos años y vivía

como

los

demás, del rancho

y

la lirhosna

á hurtadillas.

Hace
andar
ni

cinco días se sintió enfermo.

No

podía
las

podía pedir.

Como

el

huésped de

ruinas aquellas que no sale á la calle no come,

porque no tiene
para

la

suerte del pájaro que halla

y para su nido, temió morir de hambre, y arrastrándose, marchó al hospital. Allí le admi-

!

1

38

CIRO BAYO
;

tieron

pero como en realidad no estaba enfermo,
le

porque no tenía más que hambre,
alta á los tres días.

dieron

el

Del hospital

se

dirigió

al

Refugio. Se había
E^n
el

heoho

las

camas

calientes.

Refugio

le

tuvieron una noche.

Ayer por

la

mañana
el

llegó á su domicilio.

No
le
llu-

podía tenerse en pie y se tumbó en su lecho.

Su

lecho,

es decir,

pedazo de

tierra

que
la

correspondía, había sido maltratado por
via de la noche.
sucio.

Era una masa blanca de barro

Los otros mendigos compañeros de hospedaje se

observaron que se movía con inquietud, que

quejaba luego de hondos dolores que
(las

le

par-

tían

entrañas. Agieron, después que se revolcaba
la

bramando, que hundía
carvaba,

cara en

el

lodo y ex-

como
las
'la

si

quisiera sepultarse y, por último,

que daba m^dia vuelta, que se quedaba quieto mirando á
le

nubes

;

que entre aquel cieno que

cubría

frente, las mejillas

y

las

barbas sólo

se vera del rostro las blancas córneas, vidriosas

y

fijas.

Pasaren angustias, y aun vertieron lágrimas, viéndole sufrir; pero no se les ocurrió avisar á
nadie,
ellos
j

Tan hechos estaban
vieron muerto,

á la idea de que para

no hay amparo
le
sí.

Cuando
á

Entonces avisaron

á la policía, porque saben que es un delito ocultar

un muerto...

no como dádiva. usía no manda otra cosa que — contesté. iba. por Arahal y Osuna. desde la ventana del coche en que se — Sin si título. Con él almorzamos aquella mañana los cuatro huéspedes de la la víspera. sonriendo el . pero me graduaré en Osuna. . sino como dieta de Código.LAZA RILLO ESPAÑOL iSg —¡Adiós. sin título. — Pues de viaje. señor letrado!. díjome el socarrón del juez. siguiéndole la guasa. le vaya bien magistrado — — repuso pieza. señor juez. y á la« pocas horas tomé ruta de Granada. Acepte usted esta pequeña ayuda Y dióme un duro en una que acepté. para donde salgo esta tarde.

ít .

villa ducal si- tuada al pie de un <alto cerro y al principio de una dilatada llanura de labrantíos y dehesas. y Duque de Osuna hacia la serranía de Ronda. El nombre de Osuna va unido al recuerdo alto magnate que con su rumbo deslumhró cortes europeas. Gran- des latifundios se extienden leguas y leguas. y au- menta el la despoblación la práctica : de dividir los terrenos en tres porciones descaniso ó barbecho Sevilla es para el cultivo. pana y para pasto de animales. el de Medinaceli hacia Cádiz.LIBRO SEXTO POR TIERRA DE MALAGA I SEMI-AXACREOXTICA Llegué. El antiguo reino se tieron en feudos el repar- Duque de Arcos hacia la parte el de OSrdoba . Marchitos los laure- . una capital esplendorosa entre camlo pos abandonados. efectivamente. A partir de Sevilla. á Osuna. estos grandes campos anda- luces tienen un aire de soledad que apena. del las reavivando la tradición de los grandes señores castellanos.

la gótica colegiata se ha conver- tido en panteón de los Duques. El terreno va haciéndose montañoso. como protesto no poderlas numerar. En ital guisa. negras y de tantas clases. al por los pedregosos montJes que salen paso pero . un 'sol que no volverá á encenderse. por lo extendidos que les están por miontes y laderas basta la marina. cubriendo los montes con su som8o. oo hay pedazo de y montañoiso es calidad. metido como una cuña en tierras de Córdoba y Granada. Osuna. ratillo A esta Universidad de ba- y á su antigua feria de grados el me refería en mi conversación con juez del Humero. desde las tem- . el tierra que no esté plantado de viñas. y la Universidad. la mar. ¡ Qué uvas las malagueñas ! Las vi blancas y Virgilio.142 CIRO BAYO les de ios Ureñas y gastados villa 'aparece los doblones de los astro apagado. porque.) (Salmo fueron Hago ellos especial las mención de estos viñedos porque posadas de mi hambre en este trayecto. cuanto más áspero terreno produce vinos de mejor A estos vidueños. según parece. Pasada La Roda se cruza un trozo de la provincia de Málaga. que extendían sus vastagos lio -de la hasta bra. en caserón municipal. k como im frías «n el que todavía águilas de los salida de y agónicas. se puede aplicar de las abundancia y ramificación vides de Judá. esperando la aletean. La entrada por cualquiera parte es penosa é incómoda Sevilla. las heráldicos blasones. que yo.

son. pero de comer muy dulce. cuyo olor y sabor es almizcle ó mosqueta. Levántese usted y vamos andando ^me dijo — — el hombre de ia escopeta. hollejo muy recio. con una buena panzada de uvas moscatel y un bocado de pan me dispuse al asialto de Antequera. —¿De dije. Y que los al asalto me disponía cuando casi en la del próvido vidueño. castellano. ciudad famosa que á mi frente bre tres colinas á la se mostraba asentada sola extremidad de famosa vega linde de su nombre. pues. Sentí la vergüenza de las bragas. 143 que nuestro Plinio llama forenses. un hombre con es- copeta me sorprendió en la ridicula postura que á viñadores de La Champagne sorprendieron un destacamento de prusianos que se había atracado de uvas en un viñedo. suerte que lo ha visto usted todo? — le . que á placer esquilmé porcreí que nadie me veía. hasta las vwscateles. con lo que dicho se está que ellas fueron mis predilectas. mi derrota. porque madurando antes se venden mejor en las plazas. ^ Me bosos. de lo que les como el pudo venir nombre nio. á fuer de rum- | no guardaban sus viñas y dejaban que las aves del cielo y los pobres viandantes aliviasen las cepas de sus pesados racimos. perladas de forma y de color. uvas gordas. pareció que los malagueños. Así.LAZA RILLO ESPAÑOL prana'S. Apianas las llama también Pli- por ser las abejas muy golosas de ellas. y atacándome me rendí á discreción.

temor de equivocarme de cara.. ¿Qué ha metido en estiois trotes? —El afán Ya de correr tierras á pie y sin dinero. ^ calma y sosiego me había comido libra y miedla ó d'o's libras de las que míe parecieron mejores uvas por su mayor color Asi era en verdad . 'la liace al ladrón. muchas —Bien puede usted > dármelas. un vinillo las llamado porque se desliza gota á gota como la lágrimas de los ojos. en toda la extensión de espiando 'sin eistuve que usted ilo viese. —Lágrimas vierto señor mío— repuse huperjuimildemente — por haberle ocasionado ocasión Bien dicen que —Acepto estas explicaciones— verdad en mirándome —porque yo. ais- ve usted... que ilo sacan por poistre en sus mesas. ide hito hito^ á la no me le parece usted hombre ide mala catadura. y tan estimado de los malagueños. — asi Si. sin ayuda alguna extraña y sin aderezo ni coniposiición. sin más presión que que hacen unas uvas sobre otras. . ^contestó el otro. porque se cebó en las mejores uvas de estos pagos.144 CIRO BAYO retfería al la — Todo—^respondió palabra — Le . señor — 'siguió diciendo el hombre de aquellais la escopeta — . y si no le envié una perdigonada fué por gracias. Se conoce que es usted persona de gusto. Me vendimió usted de el uvas con que hacemos famoso lágrinm... tal cio. con toida y sabor. voy á Barcelona y quería llevar . M-e atracón de uvas que él me diicra. —Hombre.

bien le advierto que lo me sobra de Historia me falta de Botánica. —Vaya.LAZARILLO ESPAÑOL tioys noticias de la 146 ciudad famosa que dio nombre rey castellano del á don Femando. importa. —Ya — No usted lo creo — repuse alegremente— si . El extrañado ahora fui yo. con muque chísimo gusto. que entonces vivía y era el orgullo de los antequeranos. Más aún. d compromiso de Casj>e. pues cuanto más supuse fuera un labrador instruido. me place. brindo á usted con hospedaje. es suficiente con que conozca y la pita. porque ha de saber que soy herbolario. ¿ del ^añadí. Pues voy á ponerme á su diapa- Ha oído U'Sted contar de aquellos prisioneros siracusanos á quien Mételo perdonó la vida porque les oyó le recitar versos el de la I liada f A este tenor. está us- ted fuerte en historia antigua y contemporánea. pero con una condición: que vaya usted á herborizar por mí. Son las únicas plantas que por ahora necesito para mis el lentisco simples. Esto són. á Romiero Robledo. — ñeza— que Sí. le yo perdono ide estropicio de mi viña y le ab- suelvo todo cargo. veo que no usted una persona De vulgar— repuso asombrado mi interlocutor — Infante de Antequera? modo que sabe usted aludiendo —Y del húsar de Antequera— es . salió á ver su majuelo y de paso á matar go10 . comprendiendo mi extrala soy un modesto herbolario de ciudad. ¿ vaya — replicó complacido — . . señor —añadió. hola. que sí conocerá. — Hola.

. Y él no hubo miás. Es mi oa'sa.146 CIRO BAYO rriones. sino que me dio su el mano. los años. Con que ya lo sabe usted: en cuanto lleallí gue á la Plaza alta se mete en la herboleria que y ¡en ella me espera ó lie espero yo. porque ahora he de pasarme por el Ro»meral á saludar á dan Francisco (Romero Robledo). que. que torció á mano izquierda hacia Romieral y yo tomé la cuesta que lleva á la ciudad. co'mo buen paisano. nos visita toldos encontrará.

y pónese muy gran re- . la Pregunté á un mancebo que habia á si había llegado el patrón . se agua es famosa entre todas las de España por la gran fuerza que tiene contra la terrible enferme- dad de la piedra y también porque conforta mucho el estómago. de los Gigantes di el con la y Plaza Arco alta. porque. según confesé al herbol'ario. Mana de una fuente que está á dos leguas de esta plaza. Esta d al el . con les tallitos muchas flores pequeñas azu- y blancas. crucé la parte donde está su al llegar al calles. desconocidas para mí. que arrendó á un árbol un borriquillo cargado con unos cántaros de que ceñían guirnaldas de una hierba de inclinados á rojo. me senté á esperarlo en se un poyo de Aquí agua me juntó un aguador. — Qué tiene esta agua—pregunté aguador que va tan florida? ¿Es agua bendita? —O poco menos—me respondió antequerano— Bien conoce que es usted forastero.— II ANACREÓNTICA ENTERA Llegué á Antequera por magnifico paseo. ante su negativa la plaza. soy peregrino en estas partes del reino vegetal. donde tenia puerta su tienda herbolario.

(i). Bellotas^ —recalcó di aguatero^ — ¡ Pues á fe que no se le oye En efecto: desde la torre del castillo la que domina población llovían las la romano campanadas las siete. Ni de España lo tiene en su Palacio. y después el cura de la iglesia sellaba los cántaros de manera esta agua. ¿Este es el Papa de Antequera? — re- acordándome del ot'ro die Burgos.. día. pero esto itieinJpos del sucedía en —^¿Papa que? — Papa iDel Papa Bellotas. de un reloj de torre que á sazón daba —¡¡Ah! p^liqué. cuando llevaban lejos un escribano daba testimonio de la persona. él —^^exclamó natda.. poT no darse aquella hierba sino el aguador á la en toda la comarca. . —¿Qué? ¿No el había oído usted hablar áe antequerano con lasombro^ — . Por esto los aguadores que vivimos de traji- narla no's poniamios antes unas guirnaldas de esta hierba cambar o da.! : . 'de que la fuente está rodea- y si llegaba la hierba fresca en la guirnalda es señal ide haber llegado cogidb allí el fuente y agua. aíhí es un reloj que pesa cien quintales. el Rey —Y ¿es de veras que pesa tanto? mismo anuncia — Hombre. También he oído contar á mis abuelos que. así lo él (i) La Saxífraga. Ahora nos contentamos oon ponérsela á los cántaros. mes y año en que se cogía. que no sic pudieran abrir sin sentirse. 148 CIRO BAYO oaudo en que no se haga falsedad de dar otra por ella.

caminante.. como quien pasó la tarde en el campo. Era solterón. porque hasta media tarde no será la \Tielta. : LAZARILLO ESPAÑOL Papa Bellolas me llamo.. en cuanto del lecho. sin más compañia que un mancebo ó ayudante y una vieja ama de llaves y cocinera á un tiempo. al cual vi muy calidad del huésped que recibía Aquella noche palabras . . la la del ayudante. Daréle un cuchillo de monte un saco y provisión para el día. Procure cortar lo má.s fresco y jugoso que encuentre. porque ya la cena estaba dispuesta y venía tan hambriento como yo. En esto vi venir á la aguador con mi herbolario y dejé á mi palabra en la boca.. me tomó incógnito por su cuenta. el herbolario estuvo parco de salté pero á la otra mañana. Para esto debe trasmontar y á la el cerro del castillo otra falda perderse donde vea manchas de pita'S y lentiscos. Desayúnese y dispóngase á herborizar. cien quintales peso quien no lo quiera creer me coja en peso y me lleve á la playa y de la playa á mi casa y me llamo Salvador del 149 que Mundo. que bien los necesita y que yo le oferto en nombre de Linneo. póngase usted estos zapatos y este chaquetón. Hízome pasar adentro y cenamos en seél guida. diciéndome siquiera trató de — Señor averiguar cómo —porque ni me llamaba— señor . Venia el hom- bre con su escopeta terciada y cubierto de polvo. é hízome arreglar mí cama junto á extrañado de su patrón.

i Cuan poco se necesita para hacer apetecibles la los pormenores más elementales de con vida el Volví. pero es facilísimo de hacer. tunia salí 'dJe muy satisfecho. otro está en el mostrael á empezar por sacar acíbar de estas pencas. Arrebañé con tas ma- de lentisco y en pocas horas colmé el saoo. entre tortas y 'a:liaimbiques. con más cuidada que pulquero sangra un nopal. y lo pasé divinamente porque á la noche me esperaba buena cama y buena cena. para que destilasen el en unas vasijas jugo y purificarlas en unas calderas á fuego lento. oyendo cantar á las cigarras y balar los recentales. especie rubia. algunas retorcidas poneiilas como cuernos de cabra. á media tarde adonde rio 'mi talego herbola- á cuestas. Pasé el día entre pastores y gañanes.! i5o CIRO BAYO ^di je —Amén— Y torre egidb. re- buen hombre en su laboratorio. atufando á lentisco y con Hallé las al mano's verdes del zumo de las pitas. pues. Bondeé la colina ¡donde lestá la del Papa Bellotas y salí al tostadero éel mó^s anduve. la botica vestido de nuevo y con mi talega al hombro. Esto entretendrá algún tiempo. hasta que haciéndose una. de jalea queda condensada como la pez . mi carga y le pareció —^Ahora—^me Vamos le dijo —va usted á servirme de ayuel dante quiniioo. Vacié bien. E ihízome cortar las hojas. porque dor. y Anduve y donde veía una las cortaba tal cual hoja.

Mi arsenal es la Historia Natural de Plinio. y el aún quedó mitad por hacer para día siguiente.LAZARILLO ESPAÑOL i5l En la esto empleé bastante tiempo. tres de acíbar. Al otro día trabajamos en nipulación lentisco. si más remedios simples tuviéramos. en vez de tener que recurrir á drogas y hierba jos de los salvajes de las Indias. con lo que entretuve pie de los alambiques. el — Por hoy hay bastante—dijome á última hora herbolario— Mañana echaremos jalea en car. las clases Aunque son ia pita. los famo- sos remedios que descubrieron los españoles en las hierbas El tercer día me empleó en cosechar también el timas y lentisco. á modo de apoteg- herbolario —tengo mucho cuidado y estudio ¡ conocimiento de otras hierbas. no. la tuchos de papel y con esto tengo provisión de acíbar para vender á las boticas. donde se mencionan de su país. éste que destila el ó áloe á ío farmacéutico. cuya noticia ha perdido entre nosotros. Gran lástima por cierto. que. en se el el este estilo — ^díjome. cuarto al Comprendí que más alamla biqueo sería alambicar demasiado hospitalidad . vendíale el herbolario con el nombre de inlimpia y agradable. más — Por ma. llamado así porse asemeja al hígado en el amargor el del gusto. cienso macho. Dejándola secar. pero que he leído en autores antiguos. es verdadero hepático de muy que singular virtud purgante. de ma- Hervimos gran cantidad de hojas en un caldero de agua y recogimos la espuma que sobrenadaba.

pero que de todos modos d 'mal gusto de los amantes que para su refugio escogieron una roca árida y j>elada. al dej^ar su tien- hizome brinda. á favoir de los des- montes acredita d'el ferrocarril. ó miedia peña. y. Dióme dos duros de da. (I Bajé cuesta de la ciudad. noble caballero de Málaga". que es me rega'ló con una copa del delicioso vino }áe esa la marca. y á medio camino de las dos leguas que van de Antequera á Archidona vi la Peña de los enamorados. lo ménez. . lo miismio. entré en el reino de Granada. y antes que me despidiera él. adehala. dándole las gracias por su bond'ad. orillé la finca del Romeral.1 52 CIRO BAYO de aquel buen 'hombre.r ''á la salud de don Pedro Xió. me despedí yo. Por fin.

quintas y casa-s de campK). montañas bañadas de una divina luz encima de todo. Es un vergel delicioso de ocho leguas de largo y cerca de quince de circunferencia. hondos desfi- laderos por donde se precipitan cien arroyos y riachos.LIBRO SÉPTIMO GRANADINAS I EX LA ALHAMBRA Pasados ilos infiernos de Loja. es- I . la ciudad levanta sus rojos cubos y colorines torreones. se entra en el paraíso de la vega granadi- na que fecundiza el Genil y aquí comienza. verde y fresca. en lontananza un anfiteatro de celeste. vada en blemente las las el azul intenso del cielo. un vasto parque en el. lleno de caseríos. idealmente hermoso. y por nieves eternas de Sierra Ne- Casan allí admirala dos bellezas más opuestas de natu- raleza: la nieve inmaculada del Norte y el sol de fuego d-el Mediodía. En este cuadro. regazo d« una con- Una campiña cha inmensa entre un marco de colinas exuberantes de vegetación .

recité con los ojos entornados .. Y acordándome de todo esto. bien el dolor que sintieron dolor que será eterno y que diariamente ®e renovará en sus almas cuando en moros al dejarla sentida plegaria pidan toidavía al Profeta que la -se devuelva. sabrosa fruta y úe una encendida flor que sienta como anillo al dedo á el la señora de la Alhambra y paña.: i54 CIRO BAYO caloñados en los declives de tres colinas abiertas como los cascos de una granada. juegos d^ músicas adornadas y zambras. los costosos trajes d'e los Zegríes. las altas pruebas y ligerezas de los Alabeces. en fondas vivir. sentado en un poyo. es la plaza tan galaís. más riente de Es- Ante los el encanto de esta ciudad magnifica. las delicadas invenciones de los Gazules. á su paisaje. Aquí donde lucieron las vistosas libreas de los Abencerrajes. y como no había que ni hoteles. justas y torneos. mentada por los pasatiem- pos de otrora. Disipuesto á saborear sus encanto's. tropecé con el mercado y la plaza Vivarrambla. con igual fe que el más ferviente la cristiano puede pedir á Dios el goce de Jerusa- lén eterna. Muzas y Gómeles. d via- jero comprende muy . me di á husmear la manera de Entré por la famosa puerta Elvira. me propuse parar en prensar ella algunos días. nombre de una oríetitail. y dando vueltas. s Aquí sortija.

conformes en las libreas DE AZUL Y tela DE PLATA. sin 'duda para que despertara de mi ensueño. un aguador como en Antequera. EL CUAL ANDA MUY REVUELTO. de la que vertía el deHcioso líqui- do sin más que ladear el recipiente por el hombro. PARECE UNA GRAN BATALLA. aparta. aparta. Atraviesan cual el viento la plaza de vi v arrambla. sólo que el granadino cargaba á la espakla ima garrafa envuelta en corcho. i5S que entra el valeroso muza.: LAZARILLO ESPAÑOL Afuera. . afuera. afuera. dejando en cada balcón mil damas amarteladas. cuadrillero de unas cañas. aparta. —Agua Y vi helada de 'la Alhambra! — oí gritarme casi á las orejas. Los CABALLEROS ZeGRÍES TAMBIÉN ENTRAN EN LA PLAZA SUS LIBREAS ERAN VERDES Y LAS MEDIAS ENCARNADAS. . De listones y de cifras travesadas las adargas yegua de color de cisne con las colas encintadas. Treinta lleva en su cuadrilla Abencerrajes de fama. Al SON DE LOS AÑAFILES TRABAN EL JUEGO DE CAÑAS.

hombre. Pero no fué así. falta una hora para las doce (el . me convidó á hacer un cigarro y acabó diciendo ¿Es que no me quiere agradecer una sed de agua? — — —pensé —Bien. Juan de Dios ? te pero me ilimité á responder: . como quien se dispone á descansar. hermano están . porque á seguida sultar añadió: —Vea. eres un barbián doy las . -esté ¿ está más lejos y más alto que el ''Pica- No le sería á usted igual dárselas á otro que —Acertaste—^me más cerca ? dije — . descargando la garrafa. oiga usted.: i56 CIRO BAYO i Alhambra Sugestionado por este nombre Quise pagarle y no quiso. no señor . — pienso hacer dar gracias á Dios La's se ^me res- 'Esto yo. Lo menos que va á hacer es convidarte á comer. — gracias dan después de comer— pondió con gravedad. ¿ Si h»abré tropezado con otro yo-. le pedí un vaso.gracias. las después que coma. En seguida sacó la petaca. : — Será como en todas partes pagando. Este hombre te va á re- San Juan de Dios resucitado para servirte en Granada. esto cia . te —¿Tan pobre me crees—^hübe de —que duele cobrarme una perra agua —^Pero tampoco será usted un Marqués—^me decirle d'e ? contestó. ¡ — Heladita de a ! —volvió á cantar. no tendría ninguna gra—Quiá. —Dios cho". aquí en Granada los forasteros muy bien servidos.

Ahora dime dónde sirven más ba- — Piensa usted estar muchos días en Granada —me preguntó. queranas ganadas —Agradezco dor— pero acabo . yo enseñaré vueltas le lejos de aquí. pero soy guarda de un solar en el que tenel go una casuca. tus indicaciones — dije al agua- de llegar por el la carretera. la agua. ó tres. ¡ qué sé . que está en el hay que gritar pidiéndole y hasta allí pan nuestro de cada Pero yo me sentía con pocas ganas de echar un trote hasta aquellos lugares. las para dar pronto con ellos. al como un hidalgo : con la hidalguía de las pesetas anteherbolario. ? inte- —Dos dinero. ¿ gratis.LAZARILLO ESPAÑOL reloj vecino ID7 de la Catedral daba las once) le . más á mano que día. Además. agua. porque A estas horas. en esta hora los 'del mediodía del esperan con la mesa puesta de la Canónigos Sacro ^lonte y los Jesuítas Cartuja. Dios. De todos modos. están el cielo. en vez de responder á mi rrogación. Ya sé dónde come rato. sobre poco más ó menos. yo ! Lo que me dure el que no es muoho cinco pesetas. —Pues entonces vamos á hacer un — vida vendiendo me muy formal — Yo me gano trato ílí jo. y se dejo el bollo por coscorrón. que no se vende como no sea ailgún inglés chiflado . no quería sino entrar en Granada como mendicante. — Pero estos señores estarán muy — Sí y no.

calle que debiera llamarse de la Gran Herejía. que por aquella parte forma el ensanche de la población. por la grande que la han hecho los granadinos. ir mo- rencia. el co- legio de Canónigos y gran cantidad de patios ros.! 1 58 CIRO BAYO las calles. — Adiós. diarios? ¿ dormida por dos Aseguraba unos realitos ¡Ya y durante ellos me daría verde en Granada. en el solar á que hago refeun montón de materiales de derribo que las delicias hubieran hecho de un arqueólogo: co- lumnas y capiteles árabes. pilas de azulejos. San Juan de Dios ! Este hombre iba á su negocio y lo que hizo fué tantearme por si podía hacerme su huésped. Por dos reales le daré sitio de comer al mediodía y á la noche donde reoogeirse. estudiándola á mis anchas. Si le voy á ihacerme la co- conviene. dábame mala espina del de lo del solar. no anda nadie por mida. vi más lejos. porque vivo solo y me sobra caridad local. zapa- . Sin emdías bargo. así. acordán- dome rias marras sevillano. ¡El l>uen aguador se fijó en mí. como un gancho /el del de la triste Washington Irving Bazofia y lo creo! sonsaca y atrae para su hotel á un príncipe ruso Pero trato me pareció de perlas. caballero figura. Pero no fué cubrí El aguador un hueco sin calle de la Gran Vía. destruyendo y arrasando el barrio árabe que allí estaba. estercolero de mise- humanas. comiéremos juntos. i ! ¡ Adiós. Así se perdieron Sin la y desedificar en una manzana de la me llevó á él casa de la Inquisición.

un barracón. Parecióme bonísimo albergue. : LAZARILLO ESPAÑOL mudejares y otras filigranas moros. que también aguador. por la calle el Zacatín llegaba á la Plaza nueva la Por el rey moro Es decir. con las manos en ver la la el bolsillo. á población. aquesta tu cortesía. y yo. hiciera al Entonces. mi huésped se echó á calle con su garrafa. Alhambra ciudad de Granada se pasea. y me apresuré á pagar por adelantado los dos realitos correspondientes á mi primer día de pupilaje. aderezando un guiso con más patatas que carne. El cual dio principio á mi hospedaje. Aquí está la Chancillería y en frente se divisa un á la cerro verde y frondoso que sirve de ¡>edestal acrópolis abandonada de los Reyes moros. si vivienda del guarda. Acabado de comer. el contestó. envidando resto del romance . ¿qué castillos son aquéllos? Aitos son y relucían. ante todo. A lo que mi aguador. el aguador me guió á ella. tas <ie 169 los alarifes Y junto á los la preciados escombros. á fuer de buen granadino. á lo poético. la Y.: . y que corro —Yo te agradezco Abenamar. hice á mi acompañante aquella pregunta que el Rey don Juan el I moro Abenamar estando en cantan las niñas en el río Genil.

Pasada la Cuesta de los Gómeles. convertida en cuesta de pintores. los otros los Alijares labrados á maravilla. castillo de gran valía. por ser aquello una exposición al aire libre de acuarelas y fotografías de Granada. el aguador la tomó por un icamino para los aljibes. gran señor. dos hoteles donde anidan las cucarachas que infestan la Alhambra. que allí entrando y saliendo á paso lento y correctamente vestidos de negro. pero es un nombre que en andaluz es una guasa. es. colgárselo además á un hotd en plena Alhambra. El otro es Generailife. huerta que par no tenía. otra la Mezquita. es la obsesión que á uno la le em- barga ansiando ver cuanto antes maravilla mo- sorprende desagradablemente á mitad del ca- mino la aparición de dos pegotes arquitectónicos el Washington Irving y Los Siete Suelos. Gran hispanófilo y admirador de las glorias deGranada fué Washington Irving. ir : á llenar su garrafa en y yo por otro el sol una alameda por que se tamiza á través del claro follaje de las : hayas. El moro que los labraba cien doblas ganaba ai día. Cuando mayor ra. el día que no labraba otras tantas se perdía. aparte que. Tras esto echamos á andar.: lóo CIRO BAYO — El y ila Alhambra es. Eso me parecieron vi los señores turistas. . el otro Torres Bermejas.

me preparé á ascender ellas Alcázar. Si algún día expulsan á bían los los frailes de España. es la la famosa torre por la que salió Boabdil cuando dejó se ve. l6l Cualquier otro nombre así le hubiera estado mejor.LAZARILLO ESPAÑOL lina nota discordante. moro y con barbuchas. por porque Los Siete Suelos auténticos. Alhambra y que más arriba Los granadinos debían derribar á cañonazo limpio estas verrugas de piedra que afean las ala- medas moras y ceder aduar marroquí . colgando del brazo las al alpargatas. es algo así la burguesía cos- mopolita en aquella mansión de hadas es una como si en ei coro de ía Catedral de Tdledo viéramos sentado un capítulo de mercaderes y maestros de taller. Bien es verdad que para visitar habría que ponerse el la Alhambra alquicel y el turbante. fuese el del Moro Muza. tendido sultanamcnte II . pa- reciéndome que con profanaría las marmó- reas losas de sus salas. y quien dice aljjargatas dice charoladas botas. gato liebre. el sitio aunque fuera convertir á un todo menos aquello en viveros de levitas y levitones. La moderna indumentaria de blasfemia estética. haellos dejen. de tolerarse los indispensables para vestir monunTentos arquitectónicos que luego á los agustinos. por cierto reducidos á cuatro. jxDrque no sino descalzo. Y por añadidura Los Siete Suelos. Estas reflexiones hacía. es decir. á la mañana que El Escoriad hubo de cedersie á ios escolapios \' No podía vestido de ser.

que en los descansos alzaba la patita. y así lo piensa el recinto y.1 62 CIRO BAYO en un parterre frente de Los Siete Suelos. pero ya el animaJl se había zafado y. que no desdeñó. y hiedras y arrayanes trepan por los rojizos muros. Es vida de las plantas siempre joven y triunfal través de las mutaciones del tiempo. cuando reparé en un can que. se ve encerrado entre . por lo visto. y de barro. un limpiabdtas. sólo que aquí hay que olvidar la naturaleza y convertir la admi- ración al arte de los moros. No pude menos de loso reír su destreza y regalarle con un trozo de caña dulce. así hacía su provisión meaba. saltaba y ladraba alborozado. ¿limpio? De lustre. por con la Alhambra. sacaba y á cada servicio regalaba á su acólito con un terrón de azúcar. dos decían amén. A esta sazón acudía su amo. pensaba yo. pues sería tan go- como hábil. cada tres manchados. El el limpiabotas se arrodillaba á sus pies. por una eslas de sortilegio. el cual. levantando pintaba las botas. el Indignábase caballerango. de tiros gos y lustrosas botas. meneando la cola. Embalsamados la al jardines llenan todos sus rincones. Señorito que por alli como lar- asomaba. gorra en mano: — ^Caballero. le el animalillo. Tan bien enseñado estaba el animal. había de tropezar nece- sariamente con la patita. Di. fin. diciendo. y aun amagaba un puntapié ó varapalo. que hicieron del Al- cázar una mansión de hadas viajero cuando entra en pecie el .

Granada. río A vista de pájaro vense los el blanco case- de la ciudad y la la verdes macizos del Geneal ralife y de Alhambra. que conduce al Darro. Bajó una rápida pendiente. con la la Mezquita. salas y g'a- Desde el mirador de la Torre de la Vela parece el tocarse Sierra Nevada. y arriba. bien oiréis lo que decía Si tú quisieres. tan diáfano y sutil es ambiente. en opinión de los moros de Granada Allí habló el Rey Don Juan. la verde al- fombra de lo. Enfrente están Albaicín. hacia el admirable palacete de Las Damas y con Después.: LAZARILLO ESPAÑOL fantásticas lerías. y bajando un cobertizo sobre el que descansa la torre. en el cieuna cúpula de purísimo azul la parte de Pa: raíso que corresponde á la tierra. soberbia Torre de los Picos. á espaldas de quierda. miró la cuesta del Rey Chico. hoy llamiaída de Los Muertos.. contigo me casaría.. y vino á dar con la iglesia de Santa la iz- María. bordeó el suntuoso palacio. la Colina del Sacro Monte y el . Mas como tardara la contestación. anchurosa vega. no terminado aún. de Carlos V. y llegó á una alameda. i63 decoraciones de patios. fondo. el Rey Don Juan dejó el alcázar árabe.

Pasé en la entré Catedral y salí al Mercado. sorteé entre los puestos de las verduleras. de pronto. en tanto que la vendedora despachaba á otros parroquianos. Con ojos como desplumados y los cuar- puños miré los tos de reses rías. oí que me decía ¡ — Tome. que ha- muy deficiente. y la buena patatas y una monedita de la diestra .: ! II EN EL AEBAICIN La visita á la Alhambra causó tanta merma á mi caudal que fbemí que el aguador se quedara siiv huésped en menos de dos días. volátiles que colgaban en pollerías y carnicepero apartándome de las pecaminosas ten- taciones. hermano Tendí instintivamente tres mujer me alargó dos céntimos. esperando mi vez. pero como tenía la suerte de cara. Granada fué mía por más tiempo. con intención de comprar un puñado de pa- tatas llaba para refuerzo del guiso hospederil. Parado estaba ante uno de aquellos. ciudad hube de perderme por los alrededores de él mi hospedaje. cuando. Es ia el caso que al segundo día de mi estancia en Zacatín y la Alcaicería.

Albaicín para conocido en un Tampoco día.! ! LAZARILLO ESPAÑOL i65 —Muchas ¿ gracias. la monedita de dos céntimos. como lo vio Fortuny cuando lo reprodujo en sus acuarelas. La que no daba cebolla y. es es el un diorama de tipo charro y notas de color que haiy que ver despacio. la Yo y dísteisme para os bendigo el Aquella tarde dediqué á visitar Albaicín. Más exóticos y más chocajntes les parecerá á los gitanos esas parejas sueltas y caravanas de ex- . pague creo que añadí Si será — y aur\ : ¡ Dios se costumbre en Granada tratar ? asi á los peregrinos —pensé— Y así Veámoslo. en último patatas daba un ajo ó una caso. y lo que de ellos desplace visto suelto y es- temporáneo.. Los señorones que cosa. las coli- famoso barrio de nas que divide el la gitanería en otra de Darro. Pasé al puesto inmediato. allí van lo hacen pensando tal entrar en una guarida de ladrones y no hay Los gitanos en sus casas son tan finos y balleros como cualquier otro ciudadano en las ca- su- yas. señora lo — contesté. santas mujeres de Granada! Vosotras forzasteis re- mi ágape en ¡ este día pagar el alojamiento. mismo una patatita ó dos sucesivamente. me quedé . haciéndome el santi- to. en actitud expectante y lo centimitos. En m-enos de media hora. ¡Oh. resulta simpático y alegre en aquel jirón de Granada. plantado. llené el pañuelo de tubérculos y el bolsillo de céntimos.

allí. el rey de los gitanois. que navaja en mano esá. porque querían ver á Mariano y dejaban. pero que á mí me tenia sin cuidado. hombre no los y mujer. .1 66 CIRO BAYO tranjeros que se quedan boquiabiertos y dos mirando. Como yo mi algunos fui con mi disfraz de peregrino. pero no así una esde cuadros y gorra de plato. el embobaesquileo de UR burro. nadie se metió conmigo. que por allí no pasaba naide. El establecimiento hacía esquina á un callejón sin salida. personaje que era la great atraction del Albaicín. ''aguadbdho". ni María zanticima j 1 Nadie sar por allí. y grito herido. taba plantado en la bocacalle proclamando. y la inglesa. ni á pase atrevía á llevarle la contraria gitanillos lo tomaban á risa Algunos el inglés. en la misma tienda. vi el Cansado de corretear. faja. esta- ban impacientes una pareja de ingleses. dejáronme en paz y se dedicar om á huéspedes de más calidad que por alli discurrían. y anuncio de un me senté á ik parte de afuera á tomar un refresco. Sin ir imás lejos. pero en cuanto se convencieron de lo inútil de su porfía. donde á temporadas vivía Mariano. aunque más no sea. con traje y aun le jaleaban. Y y quien no ilos 'dejaba era un cañí de calañés borracho perdido. — Naide. Vierdad es que llovieron sobre cañis pidiéndome perras y tabaco.

— Oh Pero John la ! — gritó asustada su mujer. . amagó un golpe. ! j — Jezú la Marecita de mi arma gritó el gitano. . gitano. Yo que- rer ver tu rey. Entonces asestó el i inglés. ó porque no se atrevía con el beodo ó porque á más parada más despacho.^an Unción — el como de veras se estuviera mu ríen rio. —Atrás j el extranjero puesta del otro — — fué ! la inmediata resnaidito. el tambaleándose. —Yo darte dinero si dejarme pasar. el Hablaban con remonioso. Por aquí no pasa — Querer inglés.. ! que me si trai. un gitano pulido y les el ce- exhortaban á que y hacíase despejara la ruta. la El ruido de gente que contienda había llamado más famoso paso de Suero de Quiñones. Si pincho. con un cenacho de flores en la cabeza y enseñando unos pies muy grandes. ceñirse al puño una llave inglesa é ir ¡ ! ¡ en derechura al cañí. antes bien. in- Milord temblaba de coraje y milady decía á tervalos : — ¡ Oh ! Schoking. que venía dispuesto á pelear. y le tendero. ver tu rey — repetía pasas te alborotado el —Ni rey Y le el ni Faraón. Al fin vi al sajón levantarse. pero él se reía sueco. llave im trompis de en el pecho que dio con cañí en tierra.LAZARILLO ESPAÑOL 167 pátula vestida de blanco.. él no hizo caso. poniéndose al en guardia se encaró valientemente gitano.

Y en lo que aquello acabó fué en que á los cuatro. al supuesto Para mayor complicación. un barbero gitano se asomó á la ventana á ver lo que ocurría. tomaron su defensa. . junto á su cara mitad. y con su arrebatada elocuencia profesional. Para mayor complicación corrió la notioia de que los dos extranjeros eran yanquis. El acoso y la escandalera duraban más que una película de dos mil metros. Los guardias se veían y se deseaban para contener la ava- lancha de gente que pretendía linchar yanqui.1 68 CIRO BAYO Los otros gitanos. la providencial La oportuna. Entonces bles. los guardias desenvainaron calle. á gitanería comenzó á abuchear sil- barlos y á perseguirlos camino abajo. la tribu se alborotó. Lo apiñado instante al escoltando los á milord del grupo que rodeó imípedía ver en qué acabaría la aquello. y como por aquel entonces estaba muy los fresco el recuerdo de Santiago y de Cavite. los sa- y valientemente abrieron y milady. en cuanto vieron revolcarse y gritar á su pariente. aparición de dos guardias urbanos. pareció salvar pero no fué así. arengó á las masas predi- cando el odio al extranjero. hacían tiros muy certeros. más que oportuna. con y tronchos de lechuga. sintió un arranque tribunicio. sobre los sajones. El inglés vio el pleito mal parado y fué á refugiarse en el aguaducho. desde parabólicos patatas portales. que rara vez pasean aquel barrio. Las mujeres. el conñicto.

más de Guardia doscientos gi- yo entre El escándalo era fenomela Del cuartelillo de civil salieron cuatro números y un cabo. Entonces Allí los ingleses entraron en el cuartelillo. quien. y toda med'rosica. pero el al fin saca- convencimiento de que suceso debía con- cluirse sin violencias.LAZARILLO ESPAÑOL 169 la Cuando tanos. se atrevió á decir: —¿De veras? ¿No haber peligro? —De veras — replicó caballero el oficial — . como paloma que acaba de cruzar Milord daba las gracias : un túnel. donde tomaron un coche y se perdieron de vista. acompañándoles á puerta. con mucha chunga. yo lo certifico. A fuerza áé retóricas con- vencieron á los gitanos para que despejaran. Y así. los echó á la calle. por un oficial. y nal. sobre la todo. Los ron el civiles sacaron los sables. seguían éstos. oí que les aseguraba podían salir sin peligro. si lo duda usted. ella fueron amablemente consolados. que se vieron forzados á adoptar una actitud resuelta. la doble bina llegó cerca de les puerta de Faj alanza. milady aún dudaba. . y abrieron plaza.

al mis provisiones. cocinando que añadió algunas de el condumio societario. en la Ca- Real. el más ó pareció menos. pero acordándome que mismo. Hasta los carniceros y polleros echaban mano al cajón y dábanme. A pilla fuer de buen católico. lo que recaudé en Mercado. Al llé al ir á vaciar mi carga la al solar hospitalario. y que él pensaba ir. " EN LA PLAZA El tercer día cayó en domingo. tuve abundantísima cosecha de hortalizas y monedas de dos céntimos. aplicándola en sufragio de sus almas. ha- aguador con lumbre encendida. y en la capilla oí misa. quise pagarles mi tributo de peregrino. quién una grande. por- que al asomarme á la plaza del Mercado. Dios quiso premiar tan piadosa intención. quién una perra chica. fui á la Catedral á oir allí misa. me anunció que aquella tarde había toros lidiados por Guerrita y Reverte.' III . Me . Comido que fué. pues así lo requerían la calidad de las reses y de seis los matadores. que era. La entrada sobre poco de sol costaba reales. están enterrados los católicos Reyes Isabel y Fernando.

que la hace aparecer nueva aun para un español. cajón de mesa atestado de . Y fuimos á que estaba muy cerca de nosotros. la Plaza. pues por algo la fiesta se llama lidia de reses bravas. El tempe- marco á la fiesta. Ni soy fanático toros . sereno. —Y pensar—me decía exponen así la piel el el aguador la olla —que los dos teniendo la asegurada tobi- dos los días y lletes!. . á inmediaciones de la plaza del Triunfo. que no en cosas de comer. que es como debía ser. mataron muchos caballos y dieron muchos sustos á las cuadrillas. ni enemigo de las corridas de había visto muchas. más sangre y los También los toreros más Aquella tarde los bichos fueron bravucones . quieto. Guerrita y Reverte toreaban fesionales . el fino y clásico el sevillano. porque huésped. pero ninguna en los cosos andaluces. no era limosna. sino ayuda de En tal guisa. pero decidido y atropellado de puro valiente. dije al aguador que yo iba también á los toros. mostrábase arrestado. La lidia de Granada me tal entusiasmó.. como toreros pro- uno. lucíase por su arte otro. Una alegre concurrencia bajo el cielo azu'l y amante del ramento andaluz pone color y . hasta el frenesí. del ruido del primero hasta el rojo de sangre del segimdo. toros parecen tener arrestos. tranquilo..LAZARILL O ESPAÑOL era 171 más digno de mi y de asi los granadinos destinar este dinero á divertidos ocios. el cordobés.

Pero mi compañero no embebido mirando do. porque estaba Guerra. Entonces la me acordé de deuda que tenía con el guarda-agu- jas de Sierra —''La primera vez que vea á Guerrita. El cual. El público aplaudió á rabiar y yo también. la leyenda hace más los pronto su camino de fama y estrépito que en demás órdenes de la vida. Mis vecinos los del tendido de sol exteriorizaron su entusiasmo lanzando ail redondel uoa lluvia de sombreros. Esto fué en el último toro. la tela muleta estuvo aún más seguro y mejor. sombrero al redondel en mi nom- bre. daba cada pase que era una sorpresa gratísima y una explosión de ¡oles! y de palmadas. . ni corto ni perezoso. á fuer- anjunciar sustos si percances. Tras de un pinchazo bajo en la suerte de recibir. Toreó luego de capa con los pies fijos. usted el Morena: despules de una de aquellas suertes que quitan le tira el sentido. devolvían los de la cuadrilla.172 CIRO BAYO esto son de tronío —Por iza d'e — le contesté — . al vuelo. gre. y aun de no de gravedad. al me oía. de dolor y de san- Ep esto de los toros. Pero me avino porque en el de gente que se iba yendo y con la barabúnda de brazos que pugnaban por recoger los sombreros que. dejando llegar á según la y largando los brazos cantidad de gas que traía el enemigo. así lo hice sin darme tropel cuenta. y coscorrones. muy para- muy erguido. la Con lo tiumbó de un volapié magnífico." Y bien.

LAZARILLO ESPAÑOL cogí un sombrero nuevecito de la lyS misma hechura lo estorbó.. que que yo usé antes. Ajustaba á mi medida. ¡ Tuve un día completo 1 . y me lo puse. y como nadie el salí de la Plaza mejor vestido que cuando en ella entré.

á trechos llano. que aún nombre y sigue siendo obligado paradero de muleteros y peatones. se despedían de Granada y se santiguaban porque habían de pasar los desfiladeros de Prado del Rey y los Dientes de la vieja. parando. El trayecto es á trechos montañoso. famosos apostaderos de bandidos. Los traqueteados viajeros. salpicado de vigías ó atalayas ruinosas. aun en verano fras muichos sustos y nmischas confrío. tras mucho gojas. hice rumbo á Almería. en la tercera Venta de Doña María Almería. me puse en dos días á la vera de Guadix. dormían en Guadix la la primera noche. Por fin. Aún hoy se distinguen las torres los moras de las las roma- nas y también socavones de ruinas que . porque en estas alturas hace mucho. la posta corría este camino en tres días. ferrocarril que enlaza Antes de construirse ambas ciudades. al llegar á la Crus del Puerto.Iv LAS CUEVAS DE PURULLENA Muy satisfecho de Granada y de el los granadi- nos. en la primera jornada. en la clásica conserva este Venta del Molinillo. segunda y en Yo. . alegre y despreocupado.

como cuaiqnier vecino. Los moros. le primero.: LAZARILLO ESPAÍíOL 175 unos y otros allí abrieron. la y sus mineros. y en sus agrietados muros hallé para mi consuelo viejas higueras. edificaban cuadradas sus torres y cuadrados los socavones de las minas. que ni p)or la tez ni por la indumentaria. En pues. Debido á esta superposición de viviendas. con gra- das en espiral para subir á ellos. ha- cían los socavones de las minas también redondos. parecía labrador ni gitano. un burro desde su excelsa cuadra y yo sentado abajo en la cuneta de la carretera. y en al ellas viven divinamente sin pagar casero. siguiendo costumbre militar. Los romanos hacían redondas las torres de sus fortalezas para eludir cuanto podían la fuerza del golpe de los arietes. y como me traía cuenta. Llámanlas cuevas ó covachas. como conejos en madriguera. resulta que muchas veces se ven asomados á las ventanas de arriba orejudos asnos. Me saludé miró. Algunas se escalonan forman barriada y en pisos. preguntándole . este plano visual estábamos mirándonos. que tenían otro sistema de castrametación y de ataque. cuando cruzó ante mi un hombre. el le miré. Hago mención de estos detalles porque algunas de estas ruinas fueron mi reparo. cuyo dulce fruto compartí con él. porque aquéllas corresponden á cuadras ó caballerizas. los pájaros muy golosos de Entre Purullena y Guadix hay una llanada erizada de colinas de greda que sirven de albergue á gitanos y otra gente pobre.

. y lo que le respondí fué —Hombre. según sea el paso. le demanda que no se niega al andante más Marqués excelentísimo. excelentísimo darse —añadió campechanamenofemdidio— Acertó con mi nom. Vamos á ver. Por esto le decía que echase á andar. perdone que — haya. Otra cosa es que me hubiera pedido las le-^ guas que hay de este punto á ¡ la ciudad. entretenido — Sin te. No creo que le quite tanto tiempo contestar á mi pregunta para que haya necesidad de hablar andando.. Y aur> .: Í76 CIRO BAYO tardes. ¿cómo quiere que le diga si el tiempo que tardará en llegar á Guadix no sé lo que anda usted? esite Yo de mí puedo ase. buen hombre. la negativa de ese hombre á una ínfimo. servidor de usted. porque así úni- camente puedo contestar cumplidamente á su pregunta. —Muy buenas testó : ¿Me hace usted el favor de decir qué tiempo tardaré en llegar á Guadix? El viandante hizo alto y con mucha flema con- —Vamos andando y —No me da gana— la se lo diré. ¿ No hay más sino arrear continuamente á los pobrecitos vagos y no dejarles descansar. Me indignó estoy descansando. gurar que por camino empleo dos horas otro. como si fueran el judio errante? Pero me contuve.. iba á responderle — . llegará antes ó después. bre: me llamo Pedro Marqués. lo Qué hombre tan raro ! Comprendí razona- ble del discurso y me deshice en excusas. isiti — repuse |x>r con sorna.

por- que ha de saber usted que soy herrador con honores de aibéitar. —¿Disimular ó curar? — repuse yo.: LAZARILLO ESPAfíOL hube de decirle que supuesto que andaba acansinado. ¡ Pero ! si estos agujeros parecen nichos de ce. y verá cómo ni es nidio quiera le parecerá cueva á la mía. Mi cueva es mi oficina. seré franco estos gitanos son tan pillos. lo que se puede. yo necesitaría doble tiempo. edad de un caba- ya arrancando los los incisivos de el leche. él '77 ponía dos horas hasta Guadix. hago -de falta para disimular algiunas enfermedala redhibi- des animales que pueden dar lugar á ción. Yo : le llevaré á uno de esos agujeros. por- — Pues — hará bien en pedir albergue en una de estas cuevas la distancia —me respondió. y como ahí vive mucha gitanería. Y hago 12 lo . de reemplazo cuando animal ha ce- Y á esto llaman contramarcar. pero. ya buri- lando rrado. —A lies temporadas. porque no no me emplea- A este tenor. señalando á las cuevas. si yo he de ha- cerme su compadre. soy cómplice ó encubridor suyo la cuando adelantan ó retrasan llo. le — Se hace como rían. —Las apariencias engañan. oyendo aquel hombre se acusaba á sí que mismo. El sol va de caída. es larga. y no ha de encontrar posada donde pernoctar. ni si- — Aíh ¡ ! ¿De (m<xio que es U's>ted de fla colonia? —dije. menterio — repuse— Vamos á estar muy estre- chos todos.

—Y — gran favor. Otras veces hay caballos cuyas articulaciones están ya fatigadas. porque si míe llaman. . lo hago yo. es el caso que. —¿Y con tan socorrido oficio vive usted en una covacha? —No vivo en ella. lo y el trato se cierra. pues ayuda á esto animal parece gozar de buena salud y aun está á veces en muy buen estado de carnes. El chalán que quiere deshacerse de un animal reposo de algunas horas que se encuentra en este caso. — — no ¿ Y usted va á la parte Si. La tengo únicamente para y para que.178 CIRO BAYO el mismo en tila caso de muermo. . el como sucede que el generalmiente. á favor de medica- mentos ó introduciendo una esponja cuando des- ima sola nariz.. En cambio me hará usted ¿es allí . y si hace un veterinario cualquiera. espera á que desaparezca el alifafe para poner ? el animal en venta. y el reposo hace desaparecer esta claudicación para que un nuevo ejercicio la desenvuelva: á veces basta un y otras de algunos dias. soy la culpa : me hicieron serlo á la fuerza. los gitanos no me donde quiere usted llevarme? le cobraSí. que no un ré el hospedaje. viéndome su olviden. que cojean en el trabajo por más ó menos tiempo. señor pero no se asuste. pero de esto además de no tengo yo albéitar. —Usted —Pues curandero dirá.. lo declaro sano. los tapujos que le dije vecino. como me doy por albéitar.

y antes que se repuhice que cogía le siese de la sorpresa. porque parecía ver venir á un moscardón. Muerto lo ¡ Juan Ci- garrón cayó en la percha. Y sucedió lo que debía ser en una de : tantas se me ha ido un enfermo. lanes uno con : la Tuve entre mis clientes chamanía más rara que puede usted la figurarse la de aventarse nariz con la mano á le cada instante. pero que se iba quedando tullido del brazo derecho á fuerza de amagar moquetes. casi. como quien caza moscas. Era un hombre con todos sus cabales. fué mi con- sagración médica. él A este fin. me incliné. palos. La familia está indignada conmigo porque dice que . Y se me ocurrió curarlo.\ÑOL 179 — Como quien dice médico á porque una bofetada — Casi. y quieras que no. buena sangre le hice verter . está ! — Vaya —exclamé— ! ¡ . que poco á poco se curó de la nariz. el palpó y acabó por espachurrarlo con pie. me vi convertido en curandero. la manía de aventarse La noticia cundió y los demás gitanos me pu- sieron por las nubes. se me murió. el él ¡ algo del suelo. y abriendo puño mostré un moscardón muerto que en tenía guardado. un buen día que estaba algo bebido en rueda con algunos de sus parientes.! LAZARILLO ESP. el Mi hombre miró insecto. el Santo remedio el Tan convencido quedó que que le bicho aquel era atormentaba. de golpe y porrazo le asesté um puñete en la nariz que si no se la aplasté. Como curé á uno quisieron que curara á los demás.

para la que convida la familia á toda la ve- cindad. le : como el es loostumbre en estos pagos. El caso es salvar . pues ya ve usted dije lo otro diría esto. —¿De modo que acompañe adivinando á lo lo que usted quiere es que le á velar por sus intereses? —pregunté. añadí — :. esto que me quemen. niño. respetarán la cueva. Como estos gitanos son tan bárbaros. En esípecial. me —¿Está usted seguro? — Segurísimo. hoy hacen la velatorio. si que ! iba. . va acompañada de je. — Ca. es que en esta noche peligre mi oficina. Lo que me temo es. con usted no se meterán. señor Yo no voy allá. viendo que allí entra un forastero. lo cual no es verdad. Ya sabe usted lo que los di- es esto guardia que se hace de noche á funtos. porque el cielo y beberatiene un angelito más. todo esto habrá esta noche —¿Será —Todo la usted de los convidados? lo contrario. Y d'esie'aínido acabara pronto y me ¿ eil favor -que quería de mí. mi franqueza.1 8o CIRO BAYO Jo maté.. Dejaré que pasen unos días y se amansen en cambio. Qué — mlás ? 'Pues. j no.. porque me ven abrasan vivo.. Además. y con el pajar algunos útiles- de herrador. y más cuando están borrachos. capaces son de romper la puerta ó una ventana é incendiar un pajar que allí tengo. Y como mi muerto fué un aquí. y como — Lo creo— d'iíjiena ^contesté. la que se celebra por baiile na niño 'muerto.

¡ Ah ! Ya no sabe usted cómo me las Pedro Marqués.. me avengo á hacer de centi- nela. cuando nos es debi- veamos donde le diré. nevería. pues ahora me •dejé caer por aquí para ver si había novedad. porque es la en . — Pues — tales. Donde vea usted una con un Herrería y un número 2 pintado mete. en la linde del camino. —Esto ni que decir tiene . i8i Le daré pajar. mercado. despidiéndonos. me preparé á tomar posesión de viniera la noche. y daca y toma de la al pe- porque las cosas van llamo. para donde voy. muy la mal. y. Favor con favor se paga. el Me ca- encontrará usted en una nevería que hay en llejón que va de la Plaza Mayor cuando nos veamos haremos el llave y el dinero. LAZARILLO ESPAÑOL «sta noche. le gratificaré como do. No puedo darle más de dos setas. rótulo que dice •en la pared. pero las señas son mor- A espalda de estas covachas hay otras. Si me viese pregunta por mí en Pasé por dos pesetas. mañana. Déme usted la llave No se ve desde y dígame cuál es aquí . pero á condición que al pajar añada algo más. no hay más que hablar — respondi — la cueva. la covacha antes que . ella se ¿ mía. la llave y dormirá muy rica- mente -en el — •que ¿ Ricamente dice usted ? ¿ Y si á los gitanos se les ocurre dar un asalto? Pues bien: para que vea no soy cobarde. ? —Está bien y dónde nos veremos mañana — En Guadix.

Lo mo sal. Algunos me miraban extrañados de ver una cara nueva. Todos los enseres se reducían á un banco de herrador. dejé venir la Y noche á la tenue lumbrada del se car'bón d'e tatas. En la habitación inmediata estaba el pajar con un y colgado de una escarpia toqué un saco de patatas. con paredes de ladrillos hasta el techo.i82 CIRO BAYO la colina del Di un rodeo á dial. y así lo hice en esa noche. un yunque y una fragua. porque coventanillo. Saludé á unas vecinas que por allí estaban cosiendo y charlando. palmadas. A unos cantadores les daba por los cantes de sentimiento. Ya tenía cena. me había acostumbrado á acos- tarme temprano. díjelas que venía de parte del señor Mar- qués. oí los ruidos de fiesta la que armaban mis vecinos: guitarreo. abrí la puerta y me metí adentro. Como alargue en el el campo no hay luz artificial que día. oles y cante jondo. á otros por . porque iban alegres. Era un recinto casi cuadrado. el cual aún seguía olfateando desde su ventano el heno pra- y en seguida topé con la herrería. pero nadie me molestó. donde asaban las pa- De vez en cuando me asomaba muy á la ventana y veía pasar gitanos y otra clase de gente que irían al velatorio. muy bajo y algo cóncavo^ de suerte que la covachuela parecía como un san- tuario con bóveda. abrí. una hornilla. burro. Dormido el primer sueño. entre mis avíos llevaba siempre un canuto de con una patatada asada tenía bastante.

la romper alba salí de la covacha. ... ! : LAZARILLO ESPAÑOL los gachonales. cerré la carretera puerta con llave y fui á tomar camino de Guadix. i83 En una de las veces rasgó el aire una voz de tenor que cantaba no me vengo en vida vengaré en muerte cómo andaré todas las sepulturas hasta que te encuentre Si me i — ¡Carape! —me béitar? ¿ dije — . ¿Si ¡ lo dirán por el al- Si lo dirán por mi? Anda. y que te den morcilla!. se acuesta el Como prano es por mismo que uno al tem- madrugador.. Y me lo tendi en las pajas.

que sirven para refrescar agua. y entre sus bellezas. el panorama de la vega desde la terraza de la Catedral. las llaves En cuanto entregué cobré las dos pe- setas convenidas. y despiden un olor muy agradable. el como de la tierra seca cuando llueve en las verano. que. roja. —Ninguna. me convidó á almor- y esto más gané. Dios gracias —contesté— . cosa que gusta mucho á damas. delgadas. porosas. hallé á Pedro Marqués en la nevería que me apuntó establecimiento que es aguaducho y tupinamba á un tiempo como que en él me des: . Agua fresca y crisat- me la sirvieron «después en una de esas carrazas guadacitanas. que es hácense aquellos vasos el el que llaman búcaros. echándoles agua. Satisfecho con la noticia. Guadix es una ciudad pequeña pero bonita.GUADIX En efecto. . mantienen siempre húmeda la superficie exterior. —¿Con el que no hubo novedad? á —^me preguntó herrador. Luego nos separamos. De la mis- ma arcilla. zar. lisas y medio cocidas. mu- cho ruido alegre y nada más. ayuné con una talina tacita de café.

con amplio manteo y sombrero de teja quillr. en los pórticos de plaza y en la puerta de las boticas.do muy abar- y muy grande. Unos y otros emparejan admirablemente. y la es de verks cómo matan el ocio en la el Pretil de Alcazaba. . además. vistoso solar de hidalgos y prebendados. Entre los racioneros catedralicios vense tipos acabados del Don Basilio de la ópera de Rossini. Ni es raro verles á ciertas horas infringir contra una pared un bando de policía urbana como el magistral de El sombrero de tres picos.LAZARILLO ESPAÑOL i85 Es.

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los ya apacible y seductor. gritaban alegres los ex- pedicionarios de Xenofonte á la vista de aquel.. De igual alma el abisma en lo infinito del manera que el mar. y que en llegando á la costa iría mejor servido. el convoy marino que protege y le Es difícil sustraerse á la especie de atracción magnética que causa en nosotros esa inmensa. Con igual emoción saludé yo la sierra al Mediterráneo al transponer de Gador.LIBRO OCTAVO EN LA PLAYA Y POR LA SIERRA DL ALMERÍA- ¡THALASSA! ¡THALASSA! ¡Thalassa! ¡El Mar!. que. aurirrollante les traía saludos de la lejana Grecia. Va furibundo con las convulsiones del huracán. móvil llanura deslumbrante de luz y de vida. parece que él cuerpo quiere lanzarse también en para go- zarse en aquella glorificación de la naturaleza. bien así como el comle batiente se anima viendo raciona.. aun- que se la se vea desierta. invitando con oreos- . Me pareció haber puesto una pica en Flandes.

. como manchas deslumbrantes de blan- E cura entre teas el tono más suave la del paisaje. de andaluz y levantino. dice Jeremías jamás está en reipaso. con azo- morunas. pisada únicamente por carabineros y pescadores. Desde allí se extiende la playa libre. Hay pesadumbre en el mar. la espléndida fiesta interpolados aquí y acullá pueblecitos y caseríos. cairntando la zaloma. higueras. Al extremo derecho. besan y acarician las espumas del Mediterráneo. Chumberas. yo paré en el último. Lamartine ve la inspiración de la libertad en el hombre. muralla árabe que une se la Paralelamente á Alcazaba con la Alta extiende al el el puerto. Dos filas die >éstos. 6l de los laincheros. tiraban ide la red que empujando un bote desde el mar. mar.l88 -<Í€ CIRO BAYO SUS brisas y los murmullos de sus olas á la bienel hechora calma. parras y más tierra con sus verdes pámpalas nos. y extensas plantaciones de naranjos y limo- neros cuyos -dorados frutos parece han de encenderse para alegrar de noche -del sol. la Pero antes de -donde llegar ai mar hay que atravesar vega almeriense. una vega de un color tipáco no parecido á otra región alguna. mezcla de árabe y español. no parece sino que en calcan las transiciones mar se de la vida humana. En el relevo de uno de los gañanes le tomé el corcho y quise iba . que se extiende hasta la la ribera. En el eterno vaivén de las olas. mirando los 'minerales . pal- mas esbeltas como parras que tejen la de África. muelle de ail izquierdo. Como es de suponer.

Y ¡ para tonificar mi humanidad me aparté á ho- nesta distancia á bañarme. y siguiendo devolvió las arenoso fondo en declive. . por recreo. bajo una cúpula de azur. comunica cierta sensación voluptuosa y ble del dificil de experimentar bajo el cielo varia- éste se el otro. Apenas si el cuerpo se enfría en templadas ondas levantinas. casi á la fuerza en . i8q las pero me engañaron fuerzas. casi sin querer. Me me zambullí. tiritar. la resaca á la playa. lavé bien el la piel. como sucede en playas mediterráneas. Con qué deleite lo hice ! Un baño tomado en las rientes el seno de ondas mansas y acariciadoras.LAZARILLO ESPAÑOL probar á tirar . nadé como un atún. En baña uno por higiene. Se sale del agua sin y la reacción viene en seguida á favor deuna atmósfera tibia. casi ardorosa. Norte y en mar de ordinario ceñudo..

haciendo pozos ó cogiendo con- y caracolillos. Vaya pensé Dios los cría y ellos se juntan. Se podía apostar doble contra sencillo á que era un inglés pero . en un tono que á la le- Todo esto me gua transcendía á extranjero. escar- vando chillas la arena. que yo nunca he podido hacer. ¡Algún cofrade de la Santa Hermandad — ! ¡ — — . por la delgadez del cuerpo y por color y lo avellanado de su cara. para —que asi más decencia. El sí hizo caso de mí. de la vagancia ! —Y no tal le hice caso^ — .. LORD STANHOPE Así estaba echado desnudo en la playa. apresuré á tapar mis vergüenzas. que vi á pocas varas de don- de yo estaba otro hombre con baticola llamaré. á los taparrabos — haciendo cabriolas y zapatetas al aire. hablaba muy bien el castellano. . —Le nadar y estoy encantado de le vi lo bien la que lo hace usted. y sí más bien un moro el del Rif. porque lado. Lo que más lo decía le envidio es plancha horizontal. como estaba vínose á mi En cuanto se llegó me dijo. — Buenas tardes—me —Muy buenas— contesté. por el tipo no lo parecía. Como quiera que fue- se.

Se refería. En tal posición muchos están horas enteras en hasta leyendo (i). manos y cara. afirma que en esta posición ha echado algunas siestas en plena alta mar y que podría dorniir así toda una no-che mejor que en mullida cama. ¿Y sabe usted nadar tan bien? la según tengo entendido. señor. el hacer ningún movies- quedando completamente tirado en agua. allá en los —¿Madrileño? Allí. es natural. . aparatosos por fuera y hediondos por dentro.: — Í91 LAZARILLO ESPAÑOL La plancha miento horizontal á que se refería consiste sin en tenderse boca arriba. ni esfuerzo. marca ? London —repuso jovial ^. usted —Majdríleño de Madrid. el agua. Juan Revilla Oyuela en su curioso libro La enseñanza de la gimnasia. dejando ver únicamente los pies y parte de los brazos. usted inglés? — le pregunté para di — Y ¿ Sí. gente no recibe en toda su vida más agua que como la del Bautismo. que se contentan bue- namente con lavarse cara y manos. El cuerpo queda entonces su- mergido. Pero yo hube de defensa de mis paisanos salir en (i) El Licenciado D. dejando el resto del cuerpo con una capa de mugre que buen año para el ladrillo con que Job se rascaba en el mula- dar. Sepulcros blanqueados. á tantos conciuda- danos nuestros hidrófobos. fumando y salir —¿Es dudas. como dicen barrios bajos.

así. ¡92 CIRO BAYO . como en todas partes. Hubo un momento que. agua. Comprendí que había topado con un inglés aquieJl En iimsítante vi extravagante y que su chifladura haría provechoso mi paso por Almería. antojó un dios marino. . la y ahora isalía el inglés con que se enseñara. y un inglés que no sabe hacerla. ¡Oh! no. Y ¿qué inglés sería? Algún pelagatos. un descargador del pagaré bien muelle ó cosa —Es de mí . Toda Almería sabe diré quien soy. se sé me !. y ai compás que jugaba con la arena fué diciéndome —Ante todo la presentación. — Será como usted cha en el pero aquí estamos un la español de tierra adentro que sabe hacer plan- —A eso venía. la enseñara usted. para dar lecciones de nata- Cabalmente por no tener fuerzas para nadar íhuibe id'e más recurrir á Ha plancha. cie'los y mar de cdloír die rosa.: . un minero. que se lo —añadió. Pero entonces se sentó él. entre nosotros. qué yo surgido de las ondas para salvarme. compren- diendo que yo no quería ser maestro de balde — Veo que no me conoce pero yo le usted. para eso estaba. y por poco Púseme en no doy una zapateta de alegría. olvidando que era un mortal como ¡ yo. Pan. Neptuno. pie para oírle mejor. á que me Si ción. . Me llamo Jorge . entre los ingleseSp por el la purificación agua está en dice el rango de una virtud : la virtud de la limpieza. —Estas son exageraciones te limpia en Madrid hay gen- — y gente sucia.

sir —repuse. y aquí. y á decirle que soy hombre ¡ rico. el título. ¿Usted enfermo y el desafía en piruetas á estas horas sol andaluz? —Como que formal este sol es mi médico — repuso muy de la — . que con la mucha hacienda y bien ganada son las tres cosas que hacen feliz á aní un hombre. soy lord en pelota. ' Padezco de una afección edematosa. sir. Casi estoy sano. No solamente voy curando de mi enfermedad. 193 si es decir. la medici- me trasladé á este litoral. tumbado en los ardien- playa horas y horas. si que también mis órganos a<lquieren suma tonicidad. según falta la ! la balada escocesa. alardear de par Reino Unido sería caricaturesco. me empapo de tes rayos del sol. sería. — Cómo. buen rostro y buena salud.LAZARILLO ESPAÑOL de Stanhope. los recursos Harto de apurar todos na. la del aire y del sol con la medicatriz de las aguas del mar . si á la riqueza añadiera lo demás. con poner á nealogía á cabeza de mi ge- Adán de Stanhope y á Eva de Stan- hope. Excuso ó míster. Pero á ¡ me segunda de aquéllas. ¿Tengo ó no tengo razón en decir que este es sol de Almería mi médico? lo — Pues no confíe mucho en mejor mata de un — Para eso asocio acción tónica se lo él. porque á tabardillo. —Lo esto es. dándole tratamiento. pues entendí que era realmente un milord por su apellido y por su elocución — . es de- i3 . — Dichoso y vienaventurado — I ^exclanié sin po- derlo remediar. porque del así. por consiguiente. la Me limitaré.

con lo que hubo de aplazarse para otra se- sión ó sesiones. tanteó luego agua mocintura y rodillas. quiso aprender esto también. de ahí mis deseos de aprender á hacer la plancha. CIRO BAYO los tres agentes que combino el de la medicación los marítiimia: ed dima donde y ¡las se toman baños. Después. pero como además milord me veía remar adelante y atrás. Pero para entrar en sé mar hay que saber nadar. brisas marinas á cuya sin cesar y amarga acción la Oinda. la y acabó por arrojarse con súbita inmersión. ora con los brazos. ! Y yo con y como los patos nadamos. Es cosa tan fácil. porque sentíamos los primeros escalofríos. notar él. el us- ted que empecemos? mismo. patos . y yo muy poco. y como lo que yo quiero es estar más tiempo en el agua. — — Sir.iq4 cir. y mimoso de las ondas. ¿ Cuándo quiere á usted igual. me expongo el en la playa. enseñé á mi discípulo á tender el cuerpo boca arriba é inmóvil. ¡ el cambio brusco de temperatura. para no dar tiempo al cuerpo de la espalda. estoy á sus órdenes. agiua ddl mar. nadando se cansa uno mucho. chapoteamos y nos zambullimos para acelerar la circulación de la sangre. al si Pu«es ahora le es El inglés se acercó jándose primero después las mar. ora sólo con las piernas. que por esto llamamos salado. en el seno tibio Al agua. De todos modos. en perdiendo el miedo. que á la primera lección se aprende . Milord se corrió á un cañizo donde tenía su ropa .

pagándome llamaba. Por lo ila el sol hasta que va le hora que con- que pudiera ocurrir. la tarde. el —Y. con su maletín. y cuando pisó tierra firme. porque toda mi sábana eran los rayos del sol. á medio vestir. y me dijo: lecciones y de el esperando ^tianá. —Muchas Y gracias. estando bueno el día. erla población. encantado. se internó en En dos días más aprendió milord que quería. y así. lord Stanhope. Ah tome ! usted sus honorarios de <:sta tarde.. Yo no pude hacerlo tan aprisa. además. que el hombre. liollando la arena. sir. echó á andar. — Milord. Y me largó un duro.LAZARILLO ESPAÑOL 19: y su maletín de baño. — repuse. en vez del duro. virle á toca teja los honorarios. secarse con una toalla y en un santiamén vestirse. lo guido y á paso largo. Usted escoja venga. —Mientras por sesión. como él los La tarde última me di tal maña en ser- un embuchado de Historia y de Literatura inglesas. inclinándome. me en- contró el inglés lo —Estoy muy satisfecho de sus discreto de su conducta.. dióme un billete de cinco. ellas duren le pagaré á usted á duro Me es indiferente por la mañana ó por porque. — ¡Sir. un trago de brandy para quitar gusto del agua del mar. dándome . Vi le ensabanarse. no tengo suelto — repuse. vivo en \ la Fon- da del Vapor. aquí estoy desde que empieza á calentar apagándose.

porque.ue sí hite en estos dbs idías fué pedir al cielo por lia noche. nada le conté de mi? —No importa—respondió— No señas . cuyas día. calzado y Con tantas pesetas lo pasé hidalgamente en Alel mería. me diera primer no fuese que ver- me tro. aún me sobró dinero para . integro para usted. solamente no le enteré de ir mi vagabundez. verdad. y ni el ca-^ que decir mino. de tan mala facha se avergonzara de su maes- Otra cosa era en la playa. Lo q. tiene. donde nos veíamos en traje de bañoi y éramois parigualles. que amaneciera un sol de fuego para que no me faltara el maná. ai sino que me guardé de el á su alojamiento. á aventuras. renové la ropa interior.196 CIRO BAYO la tono.

se anda por tierra pedregosa y empinada. Centro y emporio de estas minas argentíferas 5on Vera y Cuevas de Vera. La mayoría de los vecinos habitan en las caserías y haciendas de campo. Las poblaciones son ricas y florecientes.III LANCE SERRANO El cual lx>rca. por la que se pierden las últimas ramifi- caciones de las sierras de Alhamilla. á las pocas leguas. de los Filabres. por En saliendo por la puerta de Purchena. hilazas nas cosechas de granos. proseguí vía recta á Murcia. En algunos distritos vi los cables aéreos por los que vienen tífero de la solas las vagonetas con plomo argenf>or Almagrera. á unas quince leguas . de las Estancias y de la tan famosa de Al- magrera. muchas huertas y bueaceite. por lo que aquella tierra aparece más poblada que ninguna otra de Andalucía. Adra y Águilas de Murcia. y barrilla. que se exporta Garru- cha. con abundantes aguas. Tropecé con algunas cantinas de mineros y en ellas comí y bebí á la salud de Lord Stanhope.

ricas de la jornada y el estómago satisfecho. oficial que mandaobedecerle. . cuando me sobresaltó un fuego de fusilería no muy lejos de donde yo estaba. Siguiendo el río de la capital. La me ba avino ahora. y eso» el puerta del cobertizo para no perder detalle. desple- me gada en ala. táctica. vi retirarse herido un guardia y re- plegarse los demás. villas ambas casi limítrofes. porque la fuerza él. pero asomando la jeta por la curiosidad es malsana en ocasiones. cargas. cuando se me ocurrió sestear en un chamizo abandonado en la ladera de un monte. mira por dónde vas á presenciar una batalla campal. Dormía con esa beatitud que dan el cansancio papulosas. dedicada á uno de los tricornios pero que á mí me hizo muy poca gracia. tiroteando por intervalos á una que la parecía corraliza. silbido de una bala que vendría la corraliza. De pronto. que Tan repetidas eran las des- alarmé y miré afuera.. igS CIRO BAYO y Almanzora íbame acercando á Huércal Overa. Eran cinco —¡Bravo! —me En de esto oí el como si pensaran variar de y ios mandaba un oficial.. tirar hubo de verme y me hizo señas que había fuera á No más remedio que y á él fui corriendo de misdo que volviesen á €n frente. Y ces como medida de precaución me eché de bruen el suelo. Y vi á mi frente una guerrilla de guardias civiles. dije — . desde que tiraban también^ aunque con menos insistencia.

ya me tú enteraré. Aqueiij iba derivando de mal en peor. y junto fué esta entrevista. ? ¿ ¿De modo que has hablado no sabes nada de Ramón él ? No con — Pero. de Cuevas.: : LAZARILLO ESPAÑOL 199 oficial estaba al A fuer de hombre precavido. yo no sé de quién me habla ni yo no conozco á nadie de por aquí mientes he hablado con ninguno. mi —¿De dónde vienes? — De Almena. teniente.. mi teniente (haces (que esta era su graduación). y me- neando suya añadió basta. tronco —¿Qué aquí? —Descansando. la me miró de pies á cabeza. mi usted . —Y ¿á qué hora pueblo? —A una. Se la enseñé. —Es que si te hago fusilar aqui mismo. porque esa clase de resulta sieimpre un papel mojado. — Pues no puedo enseñarle más. el resguardado detrás de un árbol. El oficial miró su reloj . y volviéoidbme beza. teniente. pero no . —¿Quién eres? —Un hombre que viaja á —A ver cédula. vio 'á que eran las dos ó 'dos y onedia. la pie.. saliste del la teniente. repuso mimar de pies á ca- —Está bien. mi es decir. lo —No me paii>elito Eso ya me figuraba yo.

mi el teniente saludo. te hago auxiliar de la Benemérita. que se lo fhe ^recalqué. resueltos y de. Yo quiero ahorrar sangre de los mios. Creerá cualquiera que se gallina así . en aquella corraliza. Anda por estos contornos un bandido que nos trae locos y á quien estamos dando caza. y á envío en calidad de parlamentario. está. se lo 'has de decir la sino hacerle ver que queremos perdonarle la vida. porque yo m€ incauto de tu perél te sona. Pues bien ahora mismo vas á ''Pedro corraliza el dices Ramón (que así se llama ban- . y aun vi en perspec- tiva una cruz la sencilla del Mérito militar. que por avanzar á pecho descubierto se ex- ponen en demasia. mi teniente. mi teniente. —¿Dice decir?— —'Claro usted. repuse —Yo no miento. creyendo haber oído mal. orden. asi que. la cuadrán- dome y haciendo —Así y le me : gustan los hombres. porque ahora mismo desplegaré la fuerza en orden envolvente. Al fin topamos con él y alli está. —A cididos. repito que entré á sestear en aquella dioza y que no sé nada de lo — Pues ahora lo sabrás en tono más amable — —me contestó el oficial . me puso la carne de oyendo semejante encargo. con aplomo y sangre fría. que ocurre aqui. supuesto que ha de caer en manos de Guarde dia civil.: 200 CIRO BAYO me intimidé. pero no fué plugo la me aventura. Es imposible que se nos escape. Pero esto no así. —contesté.

¡ del teniente — res- tires. te da palabra de honor la de perdonarte vida. y entre la maraña de espesura un hom- bre joven. contestaron con una —¡Alto sar á es'te el fuego! ¡ —gritó Ea ! el oficial si — . LAZARILLO ESPAÑOL dido) .: 1 . á ver despaclias pronto. la corraliza. con pequeño tapial y el esqueleto de una choza entre una árboles y matorrales. "bastón con el pañuelo atado. —Acércate y habla. que á distancia de pocos pasos me gritó —¿A qué vienes? — A parlamentar de parte ¿eh? ¡Que Xo pondí — . desde el en un reparo de maderos y casque se atisbaban los aproches y muy el particularm-ente sitio donde estaban los seis . soy moro de paz! Y abrí los brazos para que me viera desarma- do y tuviera confianza. En este mismo instante silbó cerca de nosotros una bala de descarga. Una corraliza abandonada. Dejad pa- hombre. Anduve unos tro. ces. la Xo hubo de decírmelo dos ve- porque impávido y erguido me encaminé á corraliza y para más prosopopeya. á guisa de bandera doscientos metros y llegué al an- de parlamento. empuñando una carabina. levanté mi . y los civiles. 20 el teniente de la Guardia civil estás cercado y te me envía á decirte que si no puedes escapar pero que entregas. Esto iba por mí. entré por un portillo y el ban- me recibió cotes. Llegué á dido la tapia. que estaban replegados junto á nosotros.

y — contestó con —Nunca. jamás bien. queriendo —Te digo que no. Dame tu chaqueta y tu sombrero. pero que si te en- tregas te llevará preso y nada más. viendo desnudaba — Parece mentira que hahombre! . —Escapar á —No cómo. salvarlo. —¿Qué quiere tricornio?—me preguntó. ¿qué piensas hacer? que está á cuatro pasos. sé cercarte. dose siniestramente — Que pruebe acercarse. y. — me llamo Pedro Ramón. acompañando una blasfemia los tricornios. Ramón — repuse. tido Era un apuesto joven. casi —Entonces. —¡Pero. —Pues Ramón. queriendo lucirme como fu- parlamentario. —^Eso ya Sí.. rién- te der. para que me per- donen la vida. matan.202 CIRO BAYO tricornios esperando. vescomo cualquier hombre del campo. Tú no me conoces á Les debo muchas. —Te rioso. Donde me cojan. creo que aconsejo que vengas razón. —'Pedro Ramón. que así me —exclamé atribulado. digo que sí. te llevas la de per- te á ^me energía. me decirte que estás perdido. rediós —añadió él. ¿No como llamas? es asi —repuso el bandido. — . pero con el canana y escopeta. —Quiere salvarte vida—contesté— Mándala . sobre todo. porque van á porque no hay tiempo — Pues ahora la sierra. lo verás. lo veremos .. que perder. gas esto con un pobre caminante que vino á verte .

que te pido. —Vete ya—me dijo — cho tiempo y los porque va pasando mu- tricornios pueden armanne . Ando á salto de mata los tri- cornios me siguen la pista y no puedo parar en oficio tan arriesgado? lo ninguna parte. dame lo dió el bandido con mímica expresiva — ¡ ! — — . cosas se enredaron como cerezas maté un guardia. nada más. porque no si que no.. que ya no^ hay más remedio para mí que Dios y peta.í LAZARILLO ESPAÑOL obligado... Me ci- lancé á esta vida por viles vengarme de un cabo de que me maltrató cierto día que faltas. herí malamente á otro. recontra!. —Me alegro. Mucho siento hacer daño á un pobre^ pero no hay más remedio. Me do : quité la chaqueta y el sombrero. ni mato. esta esco- En tanto así hablaba. me las arresta- ron por un juicio de Después. 2o3 el Porque has de saber que teniente me- amenazó con fusilarme. exclaman- ¡Oh dulces prendas. . por pyorque m^e acordé de los mí mal halladas benefactO'res de Anllevo dinero^ . pero pronto me convencí de lo contrario. tequera y de Granada. á quienes las debía. darme las suyas. En j fin. te creería mi espía. lo haría. — No puedo pagártelas. Ea Prontito añaSí. robo á nadie . le —Y á otro ahora— interrumpí. cambió sus prendas por Creí que iba á las mías. pido de comer. — Pero ¿cómo escogiste —¿Cuál? ¿El de bandido? No ni soy. ..

los cinco. aproxima- ción de los guardias. esperando. otro se- guía siempre en su puesto. y — resumen: ¿qué digo teniente? —Que vaya mierda y que yo no me enle me dispuse á dejarlo. para aprovechar bien cada tiro. y los guardias se escamparon para converger valienla cobertiza.204 tina celada. Al resueltos y de- nodados. cuyo bulto la mostraba inmóvil en la corraliza. porque nadie tiraba. veía la temeridad de Pese dro Ramón. porque no me el creí en caso de acompañarlos. como veían al mismo que yo. Oído que hubo el teniente cuanto me pasó con Ramón. las Debían habér- acabado municiones al bandido. al se á la trego. los civiles avanzaban. porque me hace falta lo mío. porque quieto. y sin miedo á las Ibalas. sin <^ÍRO BAYO y vete así. empezó á dar órdenes. temente en Desde mi observatorio. fui acercándome al . era irrevocable la Comprendí ^En resolución de aquel hombre. Conforme lyandido lo tiro. con lanzaron sele al el teniente á la cabeza. TiO disparaba y seguía viéndose ¿Habría cambiado de resolución y pensaba entregarse? Curioso de ver el desenlace. Estas mismas palabras repetí llegué á su vera con al oficial cuando mi banderín blanco y con la doble vergüenza de mi despojo y de mi fracaso parlamentario. sin duda. se asalto de la guarida. porque fin. de enviaban tal cual el pero sin acertarle nunca. en mangas de camisa y sombrero.

chamber- Y menos mal las si hubiera podido canjear estas prendas por del bandido . quien. y satisfecho de mi proceder. El supuesto Pedro Ramón era un estafermo. —me <Hjo el teniente. se hala corraliza. la bían ido acercando á en tanto que Ra- món ganaba á rastras vecina sierra. y te El caballero oficial cumplió su palabra. pero ni aun esto. porque estaban acribilladas á balazos por los pri- meros disparos de avanzando. viéndome condolido — vente con nosotros á Huércal. y entonces me percaté de todo. para esto. luciendo la el chaqueta del herbolario antequerano y go del aficionado granadino. un el palo vestido con la chaqueta y sombrero del bandido.LAZARILLO ESPAÑOL lugar de la 2o5 escena. te apures . Engañados con esta estratagema los civiles. dióme cha- queta y sombrero nuevos. los guardias cuando fueron — No vestiré. y recabó del alcalde una pesetilla para ayuda de tránsito. me dejó pasar la noche en el cuartelillo. se puso mis prendas. En cuanto llegamos á Huércal-Overa. .

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vi en al mercado. . y situada bierta de ni-eve 'la al Norte de una sierra cuparte del año. con una y hennosa huerta regada con del Sangonera. El vecindario de Triana está compuesto casi por mitad de labradones y gitanos. de cuyo ar- mayor tículo provee á la capital. que cruza la ciudad.lmazarrún : que estaba escrito con Compañía cómico-lírica-acróbata norcionai Función. cuya localidad más imporlas tante hacia este lado es la ciudad de Lorca. á juzgar p>or la clase de gentío que. en la Posada del Laurel. á las seis de la tarde. Y entre la concurrencia eil un cirineo con el palo de un anuncio en r. distante unas ocho le- guas. fértil aguas Equidistante de Lorca y Murcia está Totana. el de Sevilla y el de Triana.LIBRO NOVENO A TRAVÉS DE MURCIA MIGNON Este poie'blo de Huércal-Overa confina con la provincia de Murcia. por ser domingo. partida por gala en dos barrios.

hiabiame dado Como á la la 'buenia vüda. porque si no. cena y cuchiíla casi desierto. hoy es domingo y convendrá aprovecharlo. no^ se debe hablar de cosas tristes en Vamos á mesa añadió con tierno repro'dhe — . que por estar en la mesa del lado era su vecino en verdad. Lo que siento es que la señorita esté enferma. Tegua ó faranduleros. —-Haré — —Yo bien quisiera —^respondió muy si pálida y ojerosa. comedor Los únicos que allí ^estaban eran un ho^mbre y una mujer. una joven negros y cutis de ella. hija. 'hallé el Como era ya más de — tonina ? un esfuerzo. pero nos vemios partidos. Antoni- Además. ajusté comida. Por dos pesetas tril. ¿ Son ustedes forasteros ? — Somos cómicos de come di ante la Si — respondió el padre . de eso — — repuse aprovechando la la aluliber- .: — 2o8 CIRO BAYO por estos días iba boyante... se —¿Quién — acuerda de eso? Ya pasó. El ataque de esta mañana me na. y entre la mis tenítaciones fué una de albergarmie en posada. como se verá. . la dejó aniquilada. Pueden ustedes hablar con mayor Estoy hecho á todo. que habilaban en esta guisa ¿Te encuentras con ánimo para trabajar.. indigestarle la <comida al vecino. padre é hija. —Nada sión tad. Ya ves. Llegamos á Totana y aquí posamos para dar unas representaciones al partido. como se quie- ra llamarnos. Anuna. de ojos . ca-mielia — pero no sé podré. papá. Referíase á mí. otra semana de espera.

que desde que mos á Totana no tiene día bueno. que así hace de gracioso de saí- como de payaso de pantomima. esto. les —¿Y tampoco gusta? — Ya creo que gusta lo les ! Sól6 que no pode- mos la servírselo. la compañía. mi hija Antonina. sino por espectáculos de feria. sin empresarios de por medio. —Y pañía. — Según roso. La joven estaba tomando un menjurje el negro. otro asalariado. un perro sabio y un servidor de usted. ¿dónde está? —^pregunté— porque habló usted de una comcoche-cama. café posaderil. su hermano. el personal será poco nume- —Pues nete ésta. —Pues ¡ este es nuestro repertorio. el resto de .. á usted. que asume el triple cargo «4 . y parecía tenerla sin cuidado lo que hablábamos. y que las primeras superan —El ¿Quién resultado les era de prever — contesté — el mete á ustedes en estos andurriales? arte escéni- Labradores y gitanos no están por co. esta hija mía. porque nos ha faltado lo mejor de vini- compañía. un barra- — Los demás están en cón con dos ruedas. decir que trabajamos por nuestra cuenta y riesgo. á pérdidas ó ganancias. LAZARILLO ESP-AÑOL 209 —No k entiendo —Eso quiere á las segundas. en el el que viajamos como zín- garos trashumantes y que nos sirve de casa y guardarropía.

— No papá — dijo la joven—. á que hube de recurrir para atender mejor á Antonina. La joven pálida me miró y se sonrió. Hoy. tenemos anunciada la función 'en eil patio la de esta posada. ! — Figúrese usted con —^Entonoes no será ta la enumeración basta. porque me encuentro clavado con los á usted: la pobre de mii hija se ha puesto gastos de este hospedaje. e'l perro sabio de que hablé. te apures. El posadero. no siendo la mienor entre éstas da exhibición de Sultán. Llevo una semana moirtal. según se tercia. verbi gracia. el 'CÓmico viejo — . habrá función. nos oifrece diez duros porque trabajemos esta tarde en su casa. Ancu- dama joven como para funiámbuia y demás habilidades de circo. Con dos diez duros me salvaba y estiraba otra siemana. donde buenamente quepa gente y se pueda armar el tablado. en patios —Y ¿dónde son —^En corral de ©1 ó salas de casas desalquiíladas. lisonja decir que la s'eñori- Antonina es un estucihe de habilidades. porque ahora me acostaré y haré fuer- zas para trabajar. —^Acertó usted—^repuso tonina tanto sirve para piletista. y él se gane el doble ó el tri- ple con la concurrencia. de barba y de nigro- mántico. —-Lo que muy ¡ 'equivale á decir que eá repertorio es variado.210 CIRO BAYO la de director de farándula. Y aquí de lo' que le decía mala y habrá que suspender la función. que nos conoce de Alhama. Tas representaciones? las posadas. .

quie nos la criada. ¿habrá bolo? llegas- sentar. otro. eran el her- Quienes. por toda ceremonia. que legua trascendían á comiqui. muchachos —contestó —¿Es que nosotros no somos gente?— estás. el . de tij>o arrogante. después — contestó bizco— Buenas —añadió contoneándose bufamente. Y el En la esto. al tie^mpo de si/nviera una copita de anís á todos. preguntándole á dúo: 3a —¿Cómo Nina? —Añgo mejor. acués- . Los dos eran muy jóvenes uno. ¡ caballeros tardes. se dirigieron á joven. de cabeza gorllos. el — . señores sombrero en mano. caía. da y patas largas. . hicieron su presentación dos nuevos personajes. casi atlético. los — Primero damas. ella. — Muy buenas — repliqué— . dijo ri- sueño el cómico Tas viejo. Nina — oí que preguntaba el hermano á la hermana tei's —De esto hablábamos papá y yo cuando —contestó joven volviéndose á —No padre — hija— repuso da te sientes. sentí espléndido traerme el y dije á café. - —Di. ¿Quieren ustedes acompañarme ? Los recién entrados fueron tan com'edidos que se contentaron con darme las gracias pero yo me .1 ! LAZARILLO ESPAÑOL 21 como anticipada prueba. un bizco. muy 'á limpios de cara y con cabellos á la romana. De su peso se mano de A n tonina y el payaso. daba pasos por comedor. como si pisara las tablas de un teatro.

acróbata nacional. Pero las acaso ganemos tiempo. Entre ustedes dos se reparten la tarea. Rafael Encina. que en la posada nos vestiremos todo^s. La siesta te sentará bien. dará comienzo en : : Segunda parte Exhibición de la bella Nini con su — perro amaestrado y de Toni. van cuatro horas que se van en un suspiro. el —^Pues hay que hacer algo D. usted (el bizco) llevará al Alcalde el iparte de la función y luego ireúnasie con Pepe y traigan dos trajes. . no sin saludar á todos con una reverencia algo teatral. que será ila función. á las seis en punto la la tarde. comemos y ustedes han de pagar la po- — Basta por si de gori gori —interrumpió lo sé de D. me dice d corazón que pasaremois domin- go en Manco. —Me parece que lel las fuerzas le engañan el dió icómiico viejo — —aña- . Posada del LauPrimera parte El prestidigitador Doctor Raf. el rey de los payasos. bizco — porque caballos . CIRO BAYO que yo ise te llamaré con tiempo. Rafael dos mal humorado —que me memoria. Director de la Compañía cómicolírico. ¡Pobre hija mía! Mucha- chos. pero gra~ ciosa.: 212 tate cuanto antes. Rafael pidió recado de escribir y á grandes rasgos escribió Programa de de rel. A seguida D. la Obediente joven retiró. la función que. Pepe (su hijo) llevará :á Sultán los miendrugos sobrantes en la cocina. Rafael — repuso comen^ los del carro nosotros sada. porque son y hasta las seis.

la influencia. no pude cirle: mayor. que todos nos preguntamos y nadie Estaba sana y fuerte. —¿Y —El caso si los espectadores se llaman á engaño? es que entren. habilidades de un perro sabio y las payasadas de un tonto? A lo que hay que añadir que el como jugo estos al di- pueblanos acostumbran á exprimir nero. Como don Rafael tuvo la atención de leerme parte antes de entregarlo. ¿Qué que tiene? —Esto lo sabe. línea. porque otro mancebo se habia ido antes de todo esto. es lo delicada. y en vez de nacional internacional. parece á usted poco las ver por un real: una mujer en traje de mallas. tisis —La anemia. . más repetición.LAZARILLO ESPAÑOL 2i3 Y tras dirigir la el sobre á nombra del Alcalde al bizco y éste se fué. — ¿ Y á mí que me parecen pocos ? Aún caben : músico. Mi opinión es enferma de maJ de conjure ojo. ¿la quizá? —Vaya usted á saber. El cómico viejo y yo quedamos solos. que una vez adentro ¿ le apencan con todo. y en menos de dos es lo meses se ha quedado consumida.fantástico bailable. Además. la que está y que hasta tanto no se pobre irá de mal en f>eor. dio misiva el el menos de deca- — Muchos ben en una títulos lleva la Compañía apenas . y Nina darse un jaleíto ó cantar unas es éste —Mucho trabajo y más estando para su hija de usted. pedirán repetición y se verá obligada á seguidillas.

como lo —No —¿Cree son y se. aunque no siempre los gatos. Tal hacen las contra los cuervos y halcones. y no son pocos también quienes. Es opinión de se previenen la gente del campo nidos que hasta los pájaros conocen serles nocivo el mal de ojo y ciertas hierbas poniendo en los y hojas de árbol que resistan y detorcazas. Comúnmente se atribuye este maleficio en las personas á aquellos que tienen dos niñas en cada ojo ó en uno solo (i). porque.. señor. tienen esto del aojar por cosa ridicula. ¿También en animales? — — Sí.214 ' CIRO BAYO usted en esas antiguallas? Muchos han dudado si hay este achaque. — Sólo noté que era —^Pues en ojo derecho el tiene las dos niñas las del maleficio. en su Arte de amar^ libro I. compañero de mi hijo? bizco. riable. porque la enfermedad de Nina Así lo dice Ovidio. cogujadas y abubillas fiendan este daño. . Pero con licencia de los doctos que lo así opinan. por otro nombre fascinación. digo que no sé cómo pueden negar que se ve tan palpa- blemente y se experimenta en personas y animales. usted. como una retina muy va- —¿Entonces Nina? éste es quien dio mal de ojo á —Así (i) parece. lo demostraré. ¿No se fijó usted en el y yo certifico esa verdad. tiene muestra.

porque dice muy bien verso y además. mediaciones de y con la farándula sacar para los gastos. no encontraré otro A de- como ni como el actor ni como es. —Le — Ko compadezco. A bien que ya estoy harle to de pruebas. y si despi- do pudiera arrepentirme. A esto se debe mi paso por Totana. . porque en ellas la virtud del maleficio. porque no estoy seguro que sea sante <le la cau- enfermedad de mi hija. en Totana. cosas ambas parece quebrarse muy eficaces para defensa del aojado. que está á cuatro pasos de aquí. porque eso le saldrá por un ojo de la cara.LAZARILLO ESP-\ÍÍOL fué á raíz del día en que nosotros. Seel le gundo. gracioso . andar á tumbos de terma en terma para que Nina tome aguas minerales. y aquí. - daré el pasa- —Desde Entre la las —¿A qué pruebas se refiere usted? las más sencillas á las más costosas. pues vengo de Alhama. quiero decir en acampar a inlos balnearios. él 21 5 se vino á vivir con — cir Si tal cree usted. clavar una cabeza de lobo en puerta del coche ambulante y colgar del cuello de Nina un cuemecito de coral. Entre las segundas. porla chacona son del miserere. primeras. don Rafael. porte. porque me hace mucha verdad. como parece á primera que yo me doy bnena maña en bailar tanto al vista. —Primero. un bufón como hay pocos. ¿cómo no pone pronto al re- medio? ¿Por qué no despide bizco fascinador? falta. él.

: 2l6 CIRO BAYO las —¿Tiene usted fe en aguas. Barcelona. don Rafael? —Mucha. sirve para determi- nada enfermedad. braban estipular antes de no al irían sino una vez en toda su vida á hijos. para no cargarse de Tenian razón. fui- cabo de los años que mi mujer era allí mos á Argentona y concibió su primer hijo. que sus mujeres estas aguas.. son armas de dos filos. como todos los remedios. á muchos son los que mata. — Perfectamente. Y es que los médicos no se entienden. tan famosas por su virtud fecundante que antiguamente los la menestrales acostumboda. las de Argentona. que lo mismo pueden matar una enfermedad como Y. las que sirven igualmente enfermedades crónicas. pefo las aguas. obran de una misma manera ó para cada una y todas sea. sepa usted que soy hijo de catalán. las salvo contadas . En esta provincia hay unas aguas. porque estéril. En tanto unos opinan que cada estación. según la compoaguas sición química de sus aguas. dicen otros que todas termales. —A lo que contestaré con el orgulloso lema de los antiguos baños de Fitero: Este agua todo lo cura menos gálico y locura. si no. la vida. lo que dice la copla de Archena Hay á orillas del Segura un manantial que es de plata á pocos son los que cura. don Rafael. . excepciones. que fué Nina.

y después á Málaga á unos baños cuyo solo nombre da ganas de bailar. Con este motivo ellas. ? Los descubrió un perro los estanques enfermo. que suenan carratrá. tan rica de aguas de Murcia. acudió un contrabandista que logró salud en vistióse de ermitaño. se armaron tantos bailes y tal era el ruido de las castañuelas. que se metió en uno de y quedó sano.LAZARILLO ESPAJíOL 2lj —Y Nina ? de Alíiama. una vez. Acudieron más bañistas. Hasta á ver si allí pienso llegar con mi farándula. ¿dónde piensa usted llevar á —A como ¿ la provincia de Almería. Y mándenme ustedes —acabé diciendo. librándola antes de la fascinación del — Se sobreentiende. es usted un hombre de re- Ya tendremos ocasión de hablar más. . la — Cuáles —Los de Carratraca. que de ahí vino llamarse el sitio Carratraca. — Pues. y con las limosnas que recogía hizo una ermita. Somos vecinos en toda regla.. — Bien. fuimc á dormir la siesta. ¡Qué casualidad! Yo tengo el tres y Nina cuatro.. — — el —¿Qué número es el de su cuarto? El número dos. De aquí empezaron ñarse y á tomar crédito los pastores á ba- las aguas. carratrá. por- que yo también paro en esta posada. cursos. Nina se alegra y sana de ^ — Pero bizco. y como los andaluces son tan alegres. don Rafael.

y me encontré con don Rafael. cansado de aguantarnos y de esperar. nos echará — — ¿ . don Rafael? no pudiendo dar la función de esta tarde. bando. cuando me despertó una llamada á la puerta de mi habitación^ Salté del lecho. siestecita es media hora pero como yo estaba tan olvidado de los colchones. muy demudado y cariacontecido. mt dijo: 4 — Sucedió patatús. en ella me eternizaba. dormiría en otra!. . el posadero. A Nina le dio otro — — Porque á la calle. y estamos perdidos. ¿Por qué dice usted esto. Tan necesaria es lo Nina ? ¿ No ha de ser ? No ve usted que á estos brutos lo que más les interesa es ver una mujer «^aJir? medio desnuda? ¿Pues tan grave — —Venga está que no puede usted á verla. en cuanto cogía una buena cama. á quien ya debo una semana. abrí. Quién sabe hasta cuándo porque el dinero se iba aca¡ Dos horas buenas habría dormido. quien. como esperaba.EL PUÑAL DEL GODO El tiempo reglamentario de una .

y al vemos entrar nos miró con ojos extraviados. sin lo embargo. . . le A espaldas de el la posada verá usted un solar don- de está coche ambulante. cuatro. los labios y en tanto pasaba un pañuelo por de Nina. sin saber qué hacer. . Y Sultán — le salieron á recibirme mis conocidos. Allá donde dijo hallé él. necesita usted mándeme. cogiéndome del brazo. — Vengo de parte de su padre á que vayan ustedes junto á Nina. Su padre. solícito que lanzara. me miraba como queriéndome Ya la ve usted decir: — ¡ ! Yo estaba cohibido. dijo alguien. 219 me llevó al cuarto nú- mero Nina estaba acostada. doblada la como azucena chada. al oir el grito te. — Pues bien—me contestó— voy á molestar. el herma- no de Nina y el bizco. Me me apresuré á cumplir el encargo. mostraba inerte tron- y lívida. — Quieto. coche. El bueno de su padre me llevó á la cabecera. y decir á Hágame el bien de acercarse allí los chicos el que vengan. En los esla epilepsia se le pasm. y subiendo unos escalones recibió ! penetré en ¡ Me un perro ladrando.os de había desenredado se el cabello á la pobrecita y ahora cabeza. dije que á cualquiera se le ocurriría en j)arecida situación —Don Rafael. precursor del accidenhabía acudido á socorrerla. porque se ha puesto mala. Viene usted á visitarnos? — —me preguntó el primero.: LAZARILLO ESPAÑOL Y. si algo.

se ha dormido y así se quede. lo Traté de averiguar que me dijo don Rafael. y echando agua á una hornilla al vestíbulo. ¡ Ea. y en un mo- mento que pudo. atrancada Cuando llegamos á la habitación de Nina.: ! 220 CIRO BAYO Se estropeó el — ¡ asunto ! -displicente — — exclamó los trajes el bizco. al no hubo más remedio que dejar al lecho ^dijo perro que saltara pañada. Sultán —oímos gritar á Nina. dejando la puerta. salió don Rafael. encendida junto que seria la cocina 4el hogar. — Y ^Sultán. . bral de la puerta di jome don Rafael en el um- —Fíjese usted en No me No la las dos niñas de este hombre. cerraron un venta- que en la trasera daba luz á los cajones de los dormitorios. Hoy es su último día con nosotros. porque si no. —Mejor— Cerró la de su amita. . se puso á ladrar. hija. así estará acom- puerta y nos llevó á su habitación. Entraron primero los dos jóvenes. queriendo á todo trance ver á su ama. Vénganse á mi icuarto. Pero Sultán. que no entendió estas palabras. la verá más. vamos Colgaron de unas perchas que esta- ban amontonados en nillo el suelo. No hagan ustedes ruido — —nos dijo — . no echamos los cuatro afuera (porque el perro se vino también con nosotros). don Rafael — . he querido que viera á mi mata.

la función. — No — Pues variar sé cuál. que yo haré lo mismo con el el posadero. Además. no lo lleves tan á punta de lanza. — replicó Pepe — . ¿qué fun—Esto no cree hombres solos? ción cabe con — Y con cuatro?— repuse yo con cómico apuros condolido de cosa — respon—Hombre. curándome en experimento apuntándole con la el este meñique y esto pulgar de lo mano derecha. sino que la retina se oblongos y grises como de Quise deshito. tres ^¿ súbita inspiraviejo.! . Adversalud. fael —Ya ven ustedes—dijo á todo don Ra— No hay más remedio que suspender . Creo que cabe un arreglo. le y cuando volvió á mirarme ficio tiré. afiar su fascinación y le miré de hito en Sin la duda que mi mirada tendria más influencia que suya. No que tuviese dos niñas en un desdoblaba en dos pungato. que. : vi borrado el male- los dos puntitos formaban uno solo. reparé. le ¡ Bonita cara va á podé la noticia nerme hombre cuando papá — Pero. gente. ojo. Usted (al bizco) encargúese de ponerlo en conocimiento del señor Alacalde. LAZARILLO ESPAÑOL 221 Y fuese por prevención ó porque asi era. con cuatro decía — comprender por qué dió don Rafael. ción. los del sería otra sin lo ¿ Por qué lo pregunta usted ? . hice el no obstante. que retina del bizco brillaba es de un modo titos extraño. porque el bizco parpadeó su ojo derecho. la en efecto. lo el programa y anunciar que la es á causa de haberse indispuesto Nina.

i está. creo . . señores! — dije alegre- Daremos El puñal del Godo. El hermano de Nina hará de Teudia. hace tanto tiempo. bizco por el él ¿Quién no lo sabe? —contestó el y por Pepe el fin. que da comedias y hace trabajos de circo. ciente.222 CIRO BAYO . expliqúese — ^dijo impa- —Pues. — . don Rafael. el eremita.. muy gunta: ¿ sencillo: que su salvación en esta tarde depende de la respuesta que dé á esta pre- Sabe usted El puñal del godo? lo —Ya dice. ¿ No podríamos combinar un espectáculo con una pieza en verso y luego lo otro ? Este podríamos intrigó le al cómico viejo. porque ha- pareció que yo era el Deux ex machina que usted bía de sacarle del atolladero. —Expliqúese. hombre — repuse— .. desde principio hasta Lo mismo hago de ermita- ño. que de don Rodrigo. la ¡patria. ¿de •que hará don Rafael ? mente — —A —Ya monje la verdad. como quien los —Y ¿ustedes?— seguí preguntando á venes. es decir. de Teudia ó de Conde •don Julián. le repasaremos el papel de Romano. con él me desteté. — Bien basta. dos jó- —También. —Vamos á ver—repliqué— Me dijo usted que su compañía hace á pelo y á pluma. Me lo sé íntegro. con un papel Se salvó .

y Conde don ¿Qué? ¿Es usted de los nuestros y se callado? dijo con asombro don Rafael. usted. satisfechos de la solución —Y ahora voy á participárselo á Nina para que se alegre y tranquilice. usted. Sultán. El resto del programa puede seguir con pequeñas variantes. no soy cómico. estrechándome — . con énfasis — . urgía el Como tiempo. la me acuerdo Esta es verdad. — lo tenia — No. —¡Magnífico! del problema. El doctor Raf ihará sus escamoteos Pepe se lucirá con . y usted (al bizco) tendrá que echar el resto de sus habilidades. los Padres Escolapios. como — señor. ¿quién hace de don Rodrigo —pre^ntó el bizco. á ensayar los papeles aquí parte de la variación del programa. porque en el colegio los donde tallu- me eduqué ditos. nos dimos prisa á ensa- . —Con que quier al avio —añadí— mano . — Yo. <1q caballero — respondí Julián. la — Me ¡ salvó amigo mío —dijo don Ra- fael.LAZARILLO ESPAÑOL f 223 —Entonces. pero en cambio hay drama. me salvó usted. que también le obedece. porque tras El Puñal vendrá lo otro. á preparar de cual- modo la mismo y á dar escena. pero de colegial él he representado este papel y de del Catecismo. ¡Aprobado! —gritaron uno tras otro los dos jóvenes. y muchos preferirán el cambio. á más nos hacían representar El puñal del Godo á troche y moche. Es verdad que no hay Nina.

Aunque en la noche con que empieza el drama de Zorrilla es fría y "esropilla tá lloviznando hielo". Y Teudia y el Conde breros estaban al suelo muy mismo. y detrás el resto del público. presario. en gentil desplante al presentarse en es- cena. ante una mesa. de afuera un tambor alquilado llamaba á nes. como en misa. les del Yo me probé y no me venía mal. para estar con más comodidad. sirviendo de patio pió suelo apisonado con greda y arena. porque en los baúcarro los había de toda clase. al aire libre. la no habría nada que el tachar. porque en mi cuarto no se cabía. Las tenderas especialmente. y de es- cenario un pequeño terraplén al fondo. la puerta. de pie 6 . las de la entrada. y haciendo memoria y ayudándonos mutuamente. hora en que iba á la función. servido de granero ó de pajar. Estas se sentaban en primer sigo silleta término. Esta fué acudiendo á remesoquienes en parejas y en grupo. dimos el visto bueno. CIRO BAYO los papeles Recitamos en la barraca. porque botas no había. fuimos al teatro. pero facilitó posadero. Lo mi de menos eran los trajes. Lo más arduo era aunque decoración.224 yar. á guisa de emindispensable. don Rodrigo habría de ense^ lo ñar unas medias arrugadas. traían con- y alfombra. Momentos empezar la antes de las seis. quien suelto.. Capas y somaveriados *pero con arrojarlos . un corral de el lim-^ posada. que había. El posadero se puso á mientras á la parte la gente. lo más prescindiendo de relámpagos y truenos. el realito pero todos aflojando mujeres.

pero yo no tentándome con el lo consentí. más aliviada ya. con- regalo de la cena. vestido de atleta. siendo currencia. hizo muchas tonterías. concluida (la fu-nción. dijo muchas burradas y dióse el grandes batacazos. la almohada daría el pa- Resultado final el : que aquella noche cenamos alegremente en incluso Nina. es decir.LAZARILLO ESPAÑOL sentados en el 225 suelo. metamorfoseó en doctor Raf y lucióse como Pepe. Entre todos sumarían unas doscientas personas. y las cincuenta pesetas del po- más sadero. Las frases gordas que se cruzaron entre Rodrigo y sos. hubo de decirme si le que consultaría con saporte ó no. que. hizo al- ])restidigitador. y me dio que don Rafael cobró me felicitó efusivas. que había gustado de ermitaño. por cierto. la cual. gunos d-e ejercicios el de fuerza. el yo y el bizco. por tei5 . Algo quiso darme. promovieron muchos apdauambiente. comedor de las gracias la posada todos. hazme-reir de la con- Razón tuvo don Rafael cuando rme dijo que este hombre era sin par! Y porque así lo seguía ¡ creyendo. los sucesivos números Caldeado así el in>erecieDon tam-biérí la aprobación del ilustre se- nado. entre don Conde. La función gustó mucho. disfrazado las maniobras Sultán. y de clown. dirigió bizco. Don se Rafael.

al fin. perdido mucho de su decíamos —Nos hallamos dos. contra también cómico viejo suspendería pobre Nina? el bizco.: 226 CIRO BAYO nerla pagada ya. Y ambos á —Sí. la última vez mirándonos estamos. el daría treguas á otra semana. fueron tales k conjuro antes que anonadé y neutralicé su lo matara. execración del mundo. el poremiendo de esa noche. Digo mal gado . lo que me satisfizo y dio por bien pa- fueron las sonrisas de la doliente Nma y bien á mis hermanos pensar que había hecho un de vida errante. camino día me pongo que con V entre tanto. Sueché á la carretera. me descontó el patrón. lá sentencia el sadero. Y esta fué toda mi paga. di al fascinador. las miradas que que Tendía . nos hallamos. cuando nos porque en mi diálogo con de las dos mnas creer que el maleficio influencia. porque al otro Por cierto que no volví á de Murcia. engolosinado. verlos. ¿Y la Es de juntas habrían don Julián.

con lidad del terreno. ralimpio decir. . perdió la el ser tras- bondad del clima la vino toda aspereza de su país natal y mejoró mucho sus calidades en delicadeza y gusto. plantadas á España. en cuerpo y en alma. em- una dilatada llanura. Algo al así como y ca- pasó con aquellas vides alemanas que.III ^ ^ HABLANDO COX LAS M0N7AS allá Más pieza de Lebrilla. . Cabe añadir que daluz viene á ser tierra del sol. vegas de Granada y de Valencia un magnifico verjel de vegetación espléndida. complicada red. pasado el Sangjonera. viéndose á lo lejos la alta torre de la Catedral de Murcia. noble actitud. no menos que negros de el jOS ojos las huertanos y huertanas. De ahí yana en fachendoso énfasis . La ciudad rival de las está rodeada por su famosa huerta. El anel castellano aclimatado en la con las características la el de la raza y del medio ambiente. que llega á los límites de la hipérbole. estos murcianos son más mo- ros qu€ los andaluces. son legados y traje los de trasunto vivo de los árabes. así como las ordenanzas del el '•iego. rega- do por ]^3i Segura y miles de acequias y canales.

adyacente las huerto de la finca. casi taciturno. pero alguien que advirtió la maniobra los chi- emprendió á gritos de '*¡A esos!". Salieron tranquilamente á la calle con la prechicos entraron en t\ solar ciada carga la . pero minantes.228 CIRO BAYO el El murciano es es moro arraigado en España. Mi paso por las calles de la por un gracioso sucedido. y e-n cos y la del gallo pusieron pies polvorosa. Una mujer y dos y agarraron cuatrohermosas gallinas y un magnífico gallo. El vengador es tipo tan castellano (de su honra. los murcianos pueden negar ese aboleiila pues consultando Historia. Después de la invasión agarena. á aquello que escribe cronista Martínez Tornel : es árabe por esencia. verbi gracia. nes reconcentradas. Murque ci- antes obscurecida. suya. se ve que Murla no fué nada 'hasta que los moros amaron como cia. plantel de conejos y gallinas. crece como por encanto y y callejas los llega á ser capital de un reino. por preciudad se señaló sencia y por potencia. aunque lentamente. pero plantado á Murcia. que estallan tardías. Calles van desapareciendo.de pasiofui-^ moreno de tez. en alegre promiscuidad. es Ótelo. serio. donde rico monjas tienen. Junto al convento de Santa Clara hay un al solar- cercado. Ni go cia . respecti- Los chicos lograron desaparecer con sus . mientos de ellas las murallas y aun algunos trozos de la razón. tras- como andaluz. el que quedan en pie dan que Murcia unido á lo de- más..

convento Es del el convento ! —me gritaron algunos. aké manos y del lo cogí ! por j las patas. porque había trotado regular. que se abrió la probidad. Y me en el acordé de ^'Aquí estoy y aquí máxima de Sebastopol me quedo. creyendo que gallo sería con- —Pues Y tura. cansado de tantas carreras se erguía y de vez en cuando embestía. el otro. aleteó bravamente y en dos vuelos se plantó primero en mi brazo y luego en mi cabeza. que. que el allí estaba de •espectador. calle arriba y después calle abajo. Fui á cogerlo. mucho las calles y el sol picaba más de lo . con el gallo estirado llegué á la portería de la Santa Clara. al convento voy á entregarlo — contesté •con aplomo. A riesgo de que las ¡ me clavara uno de los espolones." Es decir. se retiraron convencidos de mi tocaba la campanilla. falta de fuerzas. dando algún que otro picotazo.: LAZARILLO ESPAÑOL •vas gallinas. — Es -migo. -el 22CV pero la mujer. del ave. corría tras el gallo. En esto topó conmigo. y animalito. me senté la banco del locutorio á descansar. á pocos pasos de donde fué capsi Siguióme un grupo de curiosos para ver era verdad lo que decía. y en cuanto vieron que puerta y que yo solté el gallo. El público se dividió en dos bandos: uno persiguió á la mujer y la capturó fácilmente. en vez de correr. soltó al gallo con la buena idea de invitar á un linchamiento publiquita que se aglomeró.

y. sobre todo. El torno lo constituyen dos círculos planos con listones verticales de madera. que giran sobre un mismo y sirve para recibir los recados del convento. primer hueco. por respeto al lugar donde estaba. pues. como buen cristiano.23o CIRO BAYO la Al poco rato campana del convento. señal inequívoca de que venían á las sobras de la comida monjil. por mismo procedimiento. . Pongo á Dios por congraciarme con las testigo que no lo hice para monjas. leiitai y pausadamente. se las devolvían. El reparto de la comida dejó en olorcillo tan agradable. y 3^0. Su ollas espera no fué larga. los demás hacían lo mismo con Adentro se las llenaban. Poco á poco fueron entrando donde yo estaba hasta media docena. el rando. con sendas y pucheretes. y luego. que al través de una sus rejilla podía ver sin ser vista. tocó el Ángelus del mediodía. A eso de media hora la tornera dio una pallos mada. entre niños y mujeres. me santigüé. la estancia un que el apetito se me des- pertó. Fué- ronse todos y volví á quedar solo. Así. porque las celosías estaban cerradas con las maderas. un pobre ponía su olla en el eje. los llamaba por les nombres y hacía tal cual pregunta. y conforme el aparato iba gilas suyas. y pobres se acercaron al torno. y bien sabía yo que tras ellas no me miraba nadie. Los socorridos serían abonados al rancho conventual. porque oí que la tornera.

aquí en la paz del locutorio. porque al el arroz es muy paladar y excita la sed.: 1 LAZARILLO ESPAÑOL 23 — Qué bien ¡ te sentaría la —pensaba yo— oí . una voz. Y es que dicen que un caballero de que los gallegos este apellido. . sopa boba de las clarisas. con su correspondiente tenedor. la tornera. falta —repuso ella el — . lo En un momento cido al gallo. espérese. porque las clarisas son señoras pobres y no habían de tener bodega. Y el no me equivoqué. de que me decía — Hermano. Pero esto era excusado. — Bien tendré lo en cuenta. servida por Y la manos blancas de mujer! como respondiendo á mi deseo. — No hace ¿No Sí. Con estas últimas palabras se me afilaron los dientes. porque al muy en breve giró torno y se puso alcance de mi mano un plato colmado de arroz hecho á despaché. pues supuse que la tornera me regalaría con un buen plato. ¡ Ah ! fué usted quien trajo gallo? — hermana. cual- . pero no tengo con qué. ¿quería usted algo? — Hermanita — contesté— yo bien . quisiera. viendo eran descui- dados y remisos en dar gracias á Dios después de comer. que tan buena me la el deparó. No sé por qué se me vino á en el reino las mientes lo que de Galicia llaman los perdones de Ri- vadencyra. alcanzó del Sumo Pontífice que. festín Sólo faltaba para completar un trago pegajoso p>edir lo de buen vino. quedando agrade- la paella.

esa letanía.: . pater venera-bilis. Tanto es así. otras monjas que adentro estarían. Soy. Advertí su presencia por cierto bisbiseo y por las manchas blancas de los petos. pater admirabilis Sante Francisce. una voz gra- ve. únicas cosas que yo veía. 232 CIRO BAYO quiera que eso hiciere.. al eco de su voz. un admirador de San Franno. —Todavía y reposada. Sin duda. Que me place. á manera de acción Santa Francisce. con de gracias religiosa pausa. Entre ellas estaría la una monja de respeto. lo hice soltando una á una. sí. . veo que es usted un devoto de nuestro santo Padre. que es la de San Francisco. Sanie Francisce. al llamar torno para devolver plato. abrieron losías los postigos de las ce- para ver quién era yo. que á : la tercera invocación la tornera con- testó — Ora pro nobis!. . Y al como con probar nada el se pierde. meliflua madre pero espero en Dios que algún día diré con el Dante lo aveva una corda intorno cinta. estaba en su lugar. del Patriarch-a pauperum. Como las clarisas son franciscanas y siguen la regla del Patriarca de Asís. hermanito. como se reza en la letanía. por- que al volver cara para saludarlas. diérasele de beber y ganase cien días de perdón. ¿ me dijo: es usted terciario de la Orden? cisco de Asís.. : —Hermano. pater amabilis.

Apóstoiles. 'hermano. así lo dice Cristo. Nuestro Se- ñor. . y dfmézcasela á Dios. —En El confío. la esbnella .. — Sí. la pobreza es bija d-el cido. . ¿Diéronle de comer ? — Sí.. digalo por mí poeta lego Jacopone: el Povertade poverina. estábalos. calza sainidalias. — Si. QUESTO DICE CRISTO STESSO. un arroz dio muy bueno. tina del firmamento franciscano tola la matuprimera tórestá que acudió al reclamo del Serafin de Asís! 'le hermano. ma del ciclo citadina. duerme está en —¡Vaya por Dios.LAZARILLO ESPAÑOL 233 —^Entonces lo será usted también de nuestra madre Santa Clara! — Ya ¡ lo cr€o ! ¡ Santa Oara. como las y como Cristo. hermano! ¿Y usted contento con su estado? —^Madre. ¿Quién es usted? —Pero. hermano. —Madre — respondí ción la con la mayor compun- — soy un fraticelo. y lo que El dice lo cumple. madre: AL VER POVERO PROFESSO L^ALTO REGXO VEX PROMESSO. —¿Qué es esto? —-Un 'hermanito de vida pobre que. que por cierto me mucha sed. qué bien enterado nuestras cosas. Lié- v€ila uisted con pa'ciencia. madre.

.. Mucho nos ha placida su santa conversación. dos postigos.! 234 CIRO BAYO — Se proveerá. hermano. No se hizo esperar la distinción la con que quiso honrarme que supuse sería madre abadesa. . como alas desplegadas de gigantesco vampiro. tras las celosías volvieron á plegarse. madre. ¡Que Dios hermano —Y Y usted. á El me encomiende. sea con usted. Por ello. : ó siquier clavera un platillo con una copa de vina ajerezado entre un montón de acaramelados biz- codhos . le di las gra- y salí del santo lugar. prepárese á recibir por el y por su religiositorno una distin- ción que á nadie de fuera se hace. dad. los cuando Devolví cias cacharros á la tornera. lenta los y silenciosamente. obsequio digno del señor Obispo cada visitare el monasterio.

la A la salida <le la población la carretera sigue las tapias de . leí Guano católico. la población hay un cerro en que se ve el blanco Seminario Conciliar de San MiEl Concorpero porque Orihuela es Sede episcopal. La verdad es que los orihuelanos se mere- cen esa distinción. hasta el muy buenos punto que. la capital. entre otros anuncios éste : del comercio. que dato de 1851 dio si la razón á como cris- no.LIBRO DÉCIMO EL PAÍS DE LAS PALMERAS LA PESCA DE ELCHE La vega de Orihuela jardines de ducciones. río que no entiende de jurisdicciones ni de patrias chicas. pecho de Alicante. Dominando guel. porque son tianos. y lo mismo fecundiza Murcia que esta parte de la provincia alicantina. á desse la disputa. Será un guano que olerá á incienso quemado. es continuación de la de Murcia. y su recinto uno de los más vistosos España por su amenidad y riega también el ricas pro- La Segura.

Las mujeres siguen ciñéndose cruzado al el pañizuelo. Las mujeres. tiene marcado tre los obreros. Es un precioso pueblo con las ca- . tocándose unos con otros. la ciudad de las palmeras. casa noviciado de y pasado el Cerro de Oro. no dan paz á de hacer encaje. atan por la cintura. y más allá el pueblo de este nombre. y en este punto el viajero puede escoger dos caminos para villente es*cogí ir á Alicante: el de Novelda por Cre- y Aspe. atraviesa Callosa de Segura. Algunos labradores vigilan desude suscasas 'los rojos tenjda'les de ipimientos y ñoras puesras los á secar en los altozanos del egido. los bolillos los en mitad de la calle. la de sus casas. este- y demás con el esparto que el país da en abundancia. pueblo pequeño. del siglo XVI. entre palmeras. el último por ser el más corto. pecho. Elche. y el de Elche por Dolores.256 CIRO BAYO los jesuitas. Sigue después Albatera. estos Yo Todos pueblos están. color que es una blasfemia al sol de Alicante. con una iglesia que no se la merece. El airoso traje alicantino tiende á desaparecer. En seguida el viejo castillo de Cox. naranjos y otros árboles frutales. como quien dice. sobre todo en- han dado en vestir de gorra y blusa negra. Su vecindario á las puertas es muy laborioso. hacen alpargatas. mano hom- meneando bres. pero es rara la montera entre los hombres. quienes -aspecto árabe. pues entre Orihuela y Alicante habrá unas nueve leguas. que.

vivientes Y estos alli éramos los únicos seres el que por la estábamos desafiando bo- chorno á hora del mediodía. como Teófilo Gautier mucho. como el orgullo. en fin. solitarias unas. Precisamente. por parecerme el sitio más barato y cómodo para descansar y limpiarme el polvo del camino. hacen de Elche un pueblo verdaderamente oriental.. MenElche fis. otras. noté que lavandera. la tez morena de sus mujeres. un hombre bañaba un par de yeguas sujetas por un ronzal. por- que creen que sólo aislándose se ha de apreciar me- más humildes y comunicativas los huertos que han tomado la ciudad por asalto y campan pacíficamente dentro de ella la atmósfera impregnada de aroma. se arremangaba las faldas hasta las corvas y entraba . aparte de la suntuosidad. ne por capricho juez de primera instancia. . En la otra orilla una mujer estaba lavando. en corros. hube de aco- germe á la sombra del puente. el calor. distraído estaba con los pies en la el Cuando más agua. se le parece Las las casas. que ese efecto producen los blan- cos terrados. y á pocas varas de distancia. . LAZA RILLO ESPAÑOL 287 sas descabezadas. que tiejor su gentileza. no tal es. de arquitectura extraña y pintoresca palmeras. igual á la describe. Para que la ilusión sea más completa no falta tí'e ni el calor sofocante Si la tierra a/f ricana. muy nerviosa. comités electorales y adtnini&traición de Gxisumos. y que está en realidad sitiado por ejército inmenso de palmeras y de granados. á causa de ese calor.

las cuenta pesetas.! 338 c-ii CIRO BAYO corriente. rato hacía que saltaba sobre las piedras. Los curiosos les de arriba nos jaleaban á pero no ha- cíamos caso. cincuenta pesetas Por fin. el más afortunado cogió el billete en . cuantas veces trataba de mía llamaron la atención. como una loca. se escapaba de las manos. j Ahí es nada. entre tanto. soltando ronzal. porque la cuestión era tiento. la Su maniobra y La mujer. sino^ iporque río abajo venía muy y muy yo estirado. 'de cara miiy conocida sustituirla la del de los españoles. Desde á la este momento. vi un papel que. por cierto. La cual. albora antes. le la Supuse que lo . con muy el poca prudencia objeto de nues- mostraba con el dedo tras ansias. estas fueron el también las del yegüero. los tres . hasta que vino á ilustre Echegaray. En cuanto lo vi traté de echarle la garra. se lanzó pesca del Eramos tres los pescadores. )la 'efigie. quien. no sólo del yegüero. en oomlpetencia icon la miujer. á fin mucho agua ó de que no se hun- se hiciera trizas. mani- obrando en persecución de aquella fortuna que darle alcance. pero ninguno cogerlo con diera en el lo conseguía. que nos creyeron locos de aitar. si que también la de tal cual transeúnte de arriba. Las señas eran mortales nes y. billete. : dimensio- sobre todo. hacía porque el agua se lento llevaba alguna prenda pero no era por flotando esto. como la mujer ser un billete de Banco de cinel color.

sin la intervención de un milagro. cuando cogí pel. me seguía los al- cances. muy bien un billete de diez duros El suceso fué tan sonado. discurriendo por la costa del Mediterráneo hacia la playa y puerto de Santa Pola 'algunos vecinos de Elche. y abierta que fué. según otros. ¡ el pa- Era una cartulina con imitando el anuncio de una tu- rronería. para que no faltase nada. me alcanzó el yegüero. por meterse en un canalillo. vieron mis competidores de regata lo que yo. . asentáronla sobre la arena. iba á sumergirse ó perderse río abajo lavandera. que es el Por Mayo de 1266. Entonces. —¡Dónamel! ¡dámelo! Te daré Antes que papiro. que y ese fui yo. Extrajeron el arca. LAZARILLO ESPAÑOL el crítico 289 momento que La éste. la ciudad se ha- bía celebrado la fiesta de la Asunción. ella tres pesetas. con gran decepción. lanzánel dose como un lobo sobre mí para arrebatarme . gritaba en su lengua hasta enronquecer.! . por Diciembre de 1370.. Pocos días antes de mi llegada á orgullo de los elchanos.. según unos . no se exlas olas plicaban. También hallaron. encontraron dentro una preciosa imagen de Nuestra Señora y un cartelito que decía: ''Para Elche". que hasta el diario de Elche dio cuenta de él. cuéntase que vieron flotando en te se las aguas un arca que rápidamen- acercaba á la orilla impulsada por el movi- miento de y por otra fuerza maravillosa que.

hablar por boca de .240 CIRO BAYO libros unos manuales escritos en lemosino. Y no entro en más pormoiores porque. edlas dijera seria visto entonces. Desde entonces hasta hoy. sus fiestas se han celebrado sin interrupción. no habiéndolas cuanto de ganso. expli- cando cómo habían de celebrarse la dichosa muerte de la de Virgen y su Asunción los misterios triunfante á los Cielos.

casa y esperan los vayan á buscar con lo se re- buenas noches. i6 . Por algo dice frán: ''Más hace perro ladrador que león dor- En de estos últimos tiempos. y Alicante se ha convertido la en la estación veraniega de leña. es un magnífico invernadero que pudiera rivalizar con Niza y Cannes. con todos sus inconvenientes. por sus condiciones climatológicas. porque á los pueblos hermosos les pasa lo que á que el muchos hombres de quedan á mido. la moda. ha aclimatado la costumbre de veburguesía madri- ranear en las playas." las talento. que se quedan en sa . Y ahí van burgueses y covachuelistas. al servicio la higiene." al bombo para sistema Por este tardará en convertirse su deliciosa ribera en otra cornisa del Mediterráneo. ¡ Quién lo diría ! El tren botijo. Sólo que los alicantinos no apelan llamar á los extranjeros y dicen: ''El que quiera venir que venga. es una conquista democrática de utilidad rnás práctica que tantas franquicias si políti- cas de las que apenas se percatan las muche- dumbres.II SESIÓN INFANTIL Alicante.

el paisaje es árido y pero una vez el viajero atisblí un pa- norama que es un encanto. alambicando el tema. á remojarse en las salo- bres ondas é impregnar de yoduro sus pulmones. Esa aparición escondida.242 CIRO BAYO horteras y menestrales. que. del lado de Santa Pola — ^que con el otro cabo de Santa Bárbara forman los dos puntos del arco en cuyo centro está la el bahía de Ali- cante — . la Cruz de piedra allí. pudiera de- cirse. go me diciendo que me habían visto pidiendo limosna en Alicante. donde presencié largo desfile de una la estación. De suerte que. y tras un breve descanso en una taberna frente á la playa del Postiguet. Uno como de estos trenes botijos fué causa de que yo pasara de largo por Alicante. salí al muelle. vine. Paralela á la playa del Postiguet corre tera la carre- de la Marina. todos revueltos y emba- nastados como sardinas. que me vieran hecho una facha y luequitaran el pellejo. caravana botijil que salía de Vi entre los forasteros algunas caras conocidas de los driles. eché camino adelante. Ma- en las y ante el temor de volvérmelas á encontrar calles. por el mero hecho de devolverse toda el esa gente á sus hogares con piel limpia. porque viniendo. donde están los baños. entré en la ciudad por el paseo de San Francisco. Hasta tristón . arrinconada detrás de . el alma alegre y la tren botijo contribuye como el que las más á la sanidad de grandes trrbes de tierra adentro.

cómo me ha puesto mordió. cuando el —\^ea usted nado. —clamé indig- — Pero no le .! LAZARILLO ESPAÍíOL las 248 estéril. Pero esta vez no las vueltas. pues los perros están á reñir con los pobrecitos vagos. Qué lindo titulo para el tuel rrón del fabricante aquel que en diera el \^inalopó nos camelo con el fingido billete de cincuenta pesetas No parece palabra. — Cómo llama pueblo —pregunto á un carretera.. se tiró á mí. porque en cuanto solté la un perrazo que estaba á la puerta de una quinta. hombre en —Muchamiel—me contesta. llevaba á preven- por báculo y defensa. un garrote émulo de aquel Benito de Palermo del hermano Pedro. ción. A mis gritos y á los ladridos del animal salió su amo. junto al pueblo. y á poca distancia entré en poblado. Sigúese andando. ladrando furioso y buscándome las pantorrillas. ¿ se este ? la ¡ Qué nombre el tan dulce y tan sonoro ¡ ! Da ganas de chuparse dedo. Como estaba acostumbrado á esas caricias. sinuosidades de un terreno montuoso y üb la pintoresca Huerta de Alicante. mal no tenía remedio.. delicioso oasis de unos ocho kilómetros de extensión con profusión de palmeras. sino que el turrón se me había de in- digestar en Alicante. El perro me buscó una ya tira y antes que pudiera evitarlo se llevó de mis frágiles pantalones. me valió.

á recibirme una mujer con hizo quitar los calzones y De uno de tres niños: la familia del quintero. que mi mujer dará un cosido. pero como santo hay que adorarle por peana. Este me me prestó otros suyos en tanto la mujer ? — ¿ Tiene usted mucha prisa —^me preguntó los remendaría. yo. . del colono traspasé los umbra- de una quinta alegre con arbo- lado. y la preguntas que se hacen á demás gente menuda para que suelte la lengua. para congraciarme con sus padres. los hice míos pidiéndoles cómo se llamaban. ¿Qué te parece. haré el cosido. Juanito y María. la la mujer —porque como comida está acabándose de hacer. ella antes que todo. cuánsi tos años tenían. chef Al che. Los niños recelosos y no se atrevían á acercarse al me miraban mí . acompañado la casa. senté en un banco del jardín. su marido. y asi. huerta éstos salió y pabellones de vivienda.. usted puede la acompañarnos á le mesa. hermanos iban escalonados de dos ert dos años de edad. con más despacio. Y me á la y á mi mejor. Eran nombres Pepe. sabían leer y escribir. eso faltaba ! ¿ Le parece á usted el poco dejarme en pernetas? —Eso Y les tiene remedio — repuso muy quintero — venga á mi casa. le pareció bien. 244 CIRO BAYO ¡ —Hombre. y el mayor tendría unas diez Los tres primaveras. siendo sus la niña la más pequeña. — Ninguna— —Lo pregunto—añadió contesté.

Al poco rato nos llamaron á la mesa. entre otras cosas. Aludía al de Santa Bárbara. ¿Y á mí? pregimtó Juanito. que hizo Pepe Son muy amigos míos. pero los niños me oían extasiados. ios me soltaron. los chicos la me habían oído hablar de Madrid y de Corte. — — —A también y quién sabe ñón muy grande. de Alicante. que hubo de preguntarme quién era y de dónde venía. rapaces no al levantarnos de la mesa. Y así quedé solo ellos. sin pedírselo.: LAZARILLO ESPAfTOL Poco hasta el 24$ el á poco fueron perdiéndome perro condenado se me miedo. El caso es que. en tanto sus padres andaban por otra parte. los —A mí me trajeron Reyes — dijo á esta sa- . y hizo amigo. — Ay. como los artilleros del cas- tillo. haré pum! pum!. Todos los años me dan un juguete. y aquí des- embuché mi rollo de aventuras. otro sable. y á cada paso hacían preguntas y más preguntas. la primera pregunta fué esta. acerca de algo que no entendían. Pues cuando tengas veinte años le contes¿ — Conoces á los Reyes ? té — — — te regalarán. un fusil y acaso un caballo. La mujer escuchaba y callaba. ¡ ! si además un ca4 replicó la inocente criatu- ra — . á instancias de4 marido. á mí ó á su padre. y á todo trance querían que con les contara más novedades. Como. qué bien — ti . La última vez me regalaron un sable.

los tres. — Pues. se Como no eso requería me ocurría ninguno. — Serían de nieve. sin duda porque —Otra * Una con vieja loca las tripas la en la boca. cuando van derramando' sus florecitas blancas ? pues eso es la nieve . entonces. 246 CIRO BAYO niña zón la —un nacimiento con unas casitas que encima tenían unos copetes de mantecados. trío. pero en seguida re- —Ea .: : . viendo que no daban con solución — Vamos á ver: . además. . lo comiera. dinos endimnallas — replicó María— á ver quién acierta más de endivinallas — añadieron — apoyando propuesta de su hermana. unos capullitos blancos que caen del cielo. chiquilla. la 'Está . . ¿Viste los almen- dros en Abril. mucho tiempo. Sí. — bien—contesté— vaya por adivinanzas. ñengue ñengue —El Gato—contestaron á ya lo sabían. adivinad sois gente. sí. tengue está colgando ñengue. ñengue está mirando si tengue tengue se cayera. les chicos. cuéntanos un cuento bonito. me escurrí por la tangente. diciendo — No sé ninguno. la De boca hasta si frente. la —La Guitarra—añadí. y. . Vamos á ver qué será: Tengue. La puso: niña se quedó pensativa .

—La Núes. solamente Dios con su gran poder. largué la última adivinanza En blancos paños nací y en verde me cultivaron. ¿ ésta ? Yendo por un caminito me le encontré un niño sin brazos. — Esto— contestó los pendientes. ni los carpinteros la pueden hacer. lo Entra duro en blando y los dos quedan colgando. . y como no era cosa de dejar á los esto llegó la chicos con la miel en los labios. tanta ha sido mi desdicha que amarillo me he quedado. : —Tampoco lo acertáis lo la Sandía. —La Balanza. la niña. —Lo sabía. Y —Muy bien. madre con mis pantalones ya compuestos. de lástima que me dio rompí el alma á pedazos. En pero me he olvidado — dijo Pepe. 247 no tiene tripas ni panza. llevándose la mano á —Y: Una casita de buen parecer.: : LAZARILLO ESPAÑOL Adivinanza balanza.

:

;

;

248

CIRO BAYO
hijos míos

—El Limón,
y también

—contestó

la

mujer

se dice

Ahora que
hagan
justicia

estoy de luto

de mí,

y entonces es
bre

la ciruela.

—me interpeló á mi vez—
Alto padre,
baja madre,
sucesión
si

Vamos
;

á ver, buen

hom-

¿qué es esto?:

tuvieron

éstos

verdes fueron los padres,
nietos amarillos.

blancos fueron los hijos

y
-

>los

— No

lo

puedo

adivinar...

—Las palmeras
dátiles.

de Alicante, sus cogollos y los

Y

aquí acabaron los acertijos, porque, luego de

vestirme,

me

despedí de aquella familia y seguí mi

jornada.

III

UN ENCUENTRO CON "NOSTRAMO"
Dejando
el

jardín de las Hespérides, que esto

€S en puridad la preciosa huerta alicantina, se va

volviendo más áspero

el

camino, merced á

la

comla

plicación de los brazos ó ramales de la cordillera
ibérica que

surcan y envuelven

el

Norte de

provincia.

Así es como se ve Gijona en

la

falda de

la

Peña

de su nombre, con

calles

muy

pinas, en escalinata,

buen caserío y muchos colmenares, de cuya miel se fabrica el famoso turrón de la tierra. De esta
golosina gustan tanto los españoles
tranjeros;
pacotilla

como

los exla

como que muchos turroneros hacen
los antípodas,

yéndose á venderlo á

donde

es Australia.

En Gijona
rretera,

se bifurca el

camino á Alcoy. La casubiendo y ba-

que corren

las diligencias

jando
dell,

las

pendientes del Agullent y del Benicael

hasta ganar

puerto de Albaida

;

y

la

senda

muletera,

muy

escarpada pero

muy

vistosa, y enTihi,

tre sus vistosidades el

pantano de

hermoso

lago artificial orillado por almendros, higuerales y
colinas de vidueños.
la floresta

Cerca de este fresco lugar hallé entre

25o

CIRO BAYO

un

donde estaban puestos á secar en tendederos de caña abundantes 'higos sueltos. Parecobertizo,

cían decirme: ''¡Cómenos!", con su aspecto melifluo y jugoso, en tanto que las aguas de los despe-

ñaderos que van á aumentar

el Tibi,

me

gritaban

con voces cristalinas
sed!"
.

:

'*i

Y

nosotras saciaremos tu

No pude
cen que
este
lel

resistir la tentación,

y mordí en un

higo y en seguida otro y otros, pues

muy

bien di-

comer y

el

rascar todo es empezar.

A

tiempo se nubló

la

tarde y empezaron á caer-

goterones de agua, accidente meteorológico que

me

venía de perlas, porque con

la

tormenta no ven-

dría nadie á molestarme.

Como

así fué

;

pues cerca de un cuarto de hora

estuve á mi talante comiendo higos, éste quiero y éste no quiero, con la doble satisfacción de quien
se

ceba en fruto del cercado ajeno y en fruto tan

sabroso

como

es

el

higo.

Dígalo,

si

no, Jerjes,

que, al olor de las brevas de Grecia,
sar
el

hubo de paguerras

Ponto, y así empezaron en
tan

las

mé-

dicas.

Estaba,

pues,

dulce

entretenimiento,,

cuando
en

oí el

chocar de los cascos de una caballería
de golpe y porrazo, puerta de mi escondite, sorprendién-

las piedras del
la

camino,

y,

pararse á

dome

la

aparición de
el

un
la

jinete

y su criado.
al

Bajó

primero de

cabalgadura, y
el

ampa-

ro de un enorme paraguas rojo que
llevaba abierto, entró en
el

segundo

cobertizo.

Era nada menos que un señor

cura, con habita

LAZARILLO ESPAÑOL
talar

261

y ancho roquete. Iba descubierto, y por la unción con que apretaba algo contra el pecho,

supuse seria portador del Viático á algún moribundo. El sacerdote apenas

me

miró, sino que,
el

con religioso

silencio,
el

se

mantenía de pie en
el

umbral mientras guardo de
Tras
la

criado ataba

animal

al res-

enramada.
menester se metieron dentro del coel

este

bertizo, y en cuanto
la

criado reparó en mí, tocó

campanilla

estaba

como dándome á entender que allí Nostramo (i). A esta señal, me hinqué de
la

rodillas

y adoré al Santísimo. El cura, que venía mojado por
el

tormenta,

colgó

porta-Viático de una escarpia,
la

muy

deel

licadamente, cubriéndole con

banda, y dio

capote

al

espolique, sacristán ó lo
el

que fuese, para

que

le

escurriera

agua.
el

Yo
Pange
po,

estaba arrodillado y á punto de cantar
lingua,

mas

el

sacristán no

me

dio tiem-

porque, llamándome aparte, di jome en voz

baja:

—Ayúdeme á
En un

desensillar la muía.
los

Cosa que entre

dos hicimos prestamente,

llevando adentro el arnés.

pronto cesó de llover y apareció

el

sol.

El cura y su acólito esperaron á que acabara de escampar, y entre tanto, para resarcirse de la mojadura, daban repetidos manoseos á los apetitosos
higos.
Así llaman
Viático los valencianos y cata-

(i)

al

lanes.

aSa

CIRO BAYO
minutos, volvimos á ensillar la bes-

A los ,po(x>s
tia

y

el

cura se dispuso á cabalgar. El espolique

sujetó

el

animal por
el pie la
el

á poner
sa,

en

el

brida y yo ayudé al jinete estribo. Después, á toda prila

cargué

mochila, tercié la manta, y con el

sombrero y
zarles
;

palo en una mano, corrí á alcanla

y cogiendo del ronzal de

muía

fui conla re-

duciéndola por los pedregosos senderos con
verencia debida
¡

al

Sacramento

del altar,
!

Con qué

mística delectación lo hice

¿

^me

decía

,

tú,

pobre errante

;

tú,

miserable, á quien

hasta los perros desprecian, convertido en escu-

dero del Rey de Reyes?
'de fijo que,

A

haber tenido
el

salterio,

como David acompañando

arca de

la Alianza,

voy por delante tañendo, cantando y haciendo cabriolas pero como no lo tenía y ello, además, me hubiera dado patente de chiflado ante
;

-el

cura y

el

sacristán,

me

contenté con musitar

aquellos

versículos del

salmo 63, que hacían á
el
t

mi
te

situación, pues los dijo

Rey
et

Profeta, erran-

— In térra deserta,
tibi

también por los desiertos
et

inma,

inaquosa, sic in

santo apparui

ut viderem virtutem tuam et

gloñaní tuam. Et in velamento alárum tuarum
exultaba... (i).

(1 )

«En

esta tierra desierta, sin ruta y sin agua,

com-

parecí ante tu santuario para contemplar tu poder y tu
gloria.

»Y me

regocijaré á la

sombra de

tus alas.»

IV

EN UNA baronía
No anduvimos
legua, se divisó

mucho, porque,

al

cabo de una.

una especie de

castillejo

en

la

cumbre de un cerro, del que bajaron á recibirnos los colonos, hombres y mujeres, unos con faroles,,
otras con velas ardiendo.

Arrodilláronse devotamente
se apeaba,

mientras

el

cura

bió

el

y precedido de esos acompañantes suSanto Viático la cuestecilla, cabiéndome el
ir

honor de
panilla.
la

yo á su

laxlo

con

el

quitasol
el

y

la

cam-

En

último término venía

espolique con

muía.

Por algunas
tre los
el

])alabras

que cogi

ai

vuelo de en-

que salieron á recibirnos, y á juzgar por paño negro que colgaba del balcón principal,
el

deduje que

enfermo había expirado antes de
de
la Religión.

recibir los auxilios

Así era, en efec-

to

;

pero

ello

no fué óbice para que se recibiera á
la

Nostramo con Pegada á la
llita

debida reverencia.

señorial
el

morada estaba una

capi-

habilitada para

culto, y en ella entró la

comitiva.

El cura abrió
ritual

el

Sagrario, y tras las preces de

hizo

la

reserva del Santísimo.

En

esto

W

me obHgó á acompañarles á la mesa. que también ! me atreví á cantarlo. y yo tam- bién. di de mano donde clavi- á la campanilla. una mujer sobre un negro paño. al sacerdote á todos. Pero ¡ ay de mi Tal desafinaba porque tantos eran los estragos que en mi garganta causa- ron el ipolvo y k sequía un de tantos días. estaba cadáver de baronesa. y. Era porque barón era á castillejo. olvidando ]os gallos del Tantum ergo. Rezó el cura un responso. entre flores desparramadas y el cuatro blandones encendidos. el Representa^ba unos treinta años de edad. En un catafalco. Aquí terminaba mi coadjutoría. y en naufragio de la muerte conservaba todavía cierta hermosura de facciones. llas la La viudo y señor del parca había dejado tan pocas huela el la cuenta en su cara. roció el cadáver con agua bendita.254 CIRO BAYO abierto un armonium en acólito. . dejé las gradas del altar. sentándome ante el me puse á tocar si Tantum ergo. No sólo lo toqué. pero el señor barón fué tan bondadoso que. que difunta parecía dormida. á rezar las preces de los difuntos. el actuaba de cordio. el presbiterio . guió cámara mortuoria y allá fueron . Quitóse el cura la sobrepelliz y aceptó -complacido. que 'hube de -callar y dar los últimos arpegios. viudo invitó al celebrante á una pequeña re- facción. Hecha ría el la reserva. que supuse sela dueño de la mansión. caballero. y así como se dice que "el muerto al hoyo y el el vivo al bollo". acabadas estas ceremonias.

á cuya feligresía pertenecía la casa. por ser entre al- quería y palacete. barón tenía el enterratorio de Como así es de suponer. me señaló una habitación donde pasar la noche. clérigo y señor se contaban sus cuitas. hablando con los colonos. por consiguiente.LAZARILLO ESPAÑOL 255 En tanto yo engullía bravamente lonjas de sal- chichón. resultó ser un pobre al cura de cierta aldehuela por escondida. que aviso de los Santos Sacramentos llegara tarde. pues en espacio de un día se sintió enferma y se murió. los hatos de cabras esto. El resto de la tarde la pasé muy complacido. pues : mataba dos perdices de una pedrada hacía la iría obra de caridad de enterrar á un muerto é bien acompañado á aquella ciudad que estaba en la mi camino. Averigüé asimismo que el al otro día temal prano sería traslado del cadáver el cementerio de Alooy. y que hubieron de llamar por estar más cerca que el párroco de Tibi. regándolas con repetidas copas de Alicante. donde su familia. que me vio tan honrado por su señor. me di por invitado. Y averigüé que la muerte de la Baronesa había el sido cuestión de pocas horas. el mucho que traer el mandadero á cuanto á la muía para allí En éste. el No era de extrañar. por espoleara sacerdote. viendo el •ordeñar las vacas en establo y ayudando á los rabadanes á entrar de pastar. el mayordomo. Como casa era muy grande. las aserraban y da- . que volvían A todo unos carpinteros improvi- sados cepillaban unas tablas.

ataúd de la se- Entre mugidos de vacas. la la que allí quedóse para despedir á el baronesa. Esto fué tres años antes de ahora. en baronía siguió todo igual como si lentos la la no hubiera pa- sado nada.256 CIRO BAYO el ban fuertes martillazos. regó con sus lágrimas el el cadáver y hedho una imagen del dolor siguió féretro que- llevaban á hombros los criados. Esperaban á que se abriera el testamento y conforme las mandas. Pero eso no lo decían paladi- namente. porque es señora baronesa ya se murió otra vez y había resucitado. haciendo ñora. Hízose ñanes . el cena para los pastores y gabarón se sentó á la mesa con el cura. coma Temor nada de saber que la supersticioso ni ridículo. El barón lloró la mucho. sino con reservas y á media voz. Aparte de esto y del relevo de la guardia á difunta. así plañi- rían ó la olvidarían. la esquila de la capillita dio los tres toques del Ángelus ves-i pertino y en seguida tocó á muerto con plañidos y tristes. que se encomendó á las mujeres. de No la la sen- mayormente. Asunto preferente de tra cena fué la pérdida tían la conversación de nuesla señora. Sucedió entonces que uno de cuesta. los portantes los resbaló á mitad de la el equilibrio. si temieran que les pudiese oír la difunta. y yo los cené espléndidamente con mayordomo y primeros criados de la casa. balidos de cabras y golpes de martillo de los carpinteros. que demás perdieron y la .

Pero le sacó lla- de su estupor voces que daba su esposa. Con para la el nuevo día hiciéronse los preparativos conducción del cadáver.LAZARILLO ESPAÑOL muerta con do por la aSj la caja fueron poco menos que rodan- rampa del castillejo. sino con un letargo mortal. ni durante la cena el ni en la larga velada que á ella se siguió. y como que iban escolta. no es de extrañar que la servidumbre temiera ver aparecer de un momento á otro á la muerta resucitada. «7 una . En cuanto esto vieron los acompañantes. petrificados de asombro. la levantaran y llevaran á ¡Todo capillita júbilo fué la gran Toledo! Las caras . y que yo pasé regaladamente entre sábanas. Al tremendo bata- cazo. estiró brazos y se incorporó. Pero no pasó nada la noche. Con ese precedente. viva. la cual . y alegría Barón. abrió los ojos. volvió en los sí. Y entre estos últimos. la muy viva. henchido de —pues como quien dice estaba la pareja la en su luna de miel bien —celebró resurrección de su amada como si se hubiera casado de nuevo. otros quedaron á pie quieto. las el barón. la muerta. enganchadas cuatro muías. la Al pie de cuesta estaba prevenido un carro al muy adornado con cintas y coronas. que no estaba muerta. la mándole y diciéndole que estaba y ¡por Dios! que cama. unos huyeron despavoridos. ni en resto de se deslizó silenciosa. tristes se volvieron regocijadas la esquila de la cambió sus tañidos funerales en locos el repiqueteos de aleluya.

y cuando desfiló el cadáver de la señora siguieron acompañándola cuesta barón vestido de abajo. los criados cargaron á hombros con las Afuera estaban mujeres aguar- dando. sin pena ni gloria. pero mucho cuidado No se os vaya á caer .! ! 258 CIRO BAYO cabalgaduras para el tartana y buen golpe de séquito. sin despegar los labios. y todas con velas encendidas. y. vimosle todos adelantarse y decir en voz alta: ¡ — Mucho cuidado aquí ¡ . unas con pañuelo á la cabeza. Mas cuando la cuesta. El cura. en seguida. la baronesa. A la zaga del féretro iba el luto. los conductores llegaron á la mitad de donde fué resurrección tres años antes. impasible. revestido de estola negra y sobrepelliz. despidió con el último responso al cadáver. otras tocadas- con mantellina como cuando van á misa.

la casa. Alababa sus condiciones de carácter. su hermosura. — No cabe duda— voces que dio á <lel le contesté — . su honestidad. En la tartana iban el barón y un médico. que todos oyeron campanada que dio el . y al mismo paso siguieron la tarta- na y las cabalgaduras. y emparejado con jinete mi persona. Como primeras de cambio mi la compañero volcó conversación acerca de muerta. en vez de llorar su viu<lez. como quien se quitó un peso de encima. en buena muía. éste echó á an- <iar despacio. que estaba enterado de mi viaje á Alcoy. j — Ya lo creo ! —repuso la el mayordomo — . por especial designación del es natural. quien. la bajada de la cuesta salieron alma. parecía satisfecho. á las la amo. porque le aquella?. algunos criados de éste. el mayordomo. esta vez la baronesa no tuvo á bien resu- Puesto el féretro en el carro. Como am^. personaje que á última hora se presentó á certificar el fallecimiento de la señora en las caballerías.: V I LITERATURA MORTUORIA Por citar. y hacíase cruces de la frialdad del señor.

¿No es el hermosa? ¿No es es fecunda?" Y' mostrando calceo ó calzado. — Pues oiga el señor mayordomo — repliqué lo to. la familia. A de puerta bajaron el ataúd. el mayordomo y yo. que por no saber dlónde ir. les contestó ''¿No me viene bien? ¿No nuevo? Pues nc^ habrá entre vosotros ninguno que acierte en qué parte del pie me aprieta.. En la el arrabal esperaba al fúnebre convoy pina de amigos del barón. la el fué conducido al panteón la losa." Habíamos andado unas tres leguas.— : 26o CIRO BAYO el- ¡Quiera mi difunta señora perdonárselo desde cielo!. Luego fué el desfile de los pésames y la desbandada general.. preguntándole: *'¿No es honesta? él. Los últimos en marcharse fueron el barón. cuando llegamos á vista de la ciudad. el ¡Pues á fe que no lo entiendo! la Porque señora matrimonio parecía bien avenido y baronesa se lo merecía todo. de papel y de cerillas. al domo. que ya no paró hasta la el una aumentó Ios- camposanto. famosa en toda España por sus fábricas de paños. y el valle la baronesa se quedó en pudridero hasta de Josafat. y á hombros de criados que vinieron. y con ellos se comitiva. pensé hacer tiempo en el cementerio.. que cuenta un Plutarco y que viene á cuenHabía un romano repudiado á su mujer y le tal hacían cargo sus amigos. Los sepultureros levantaron el arriaron caja hasta fondo. porque y algo le diría al mayortiempo de dar éste la propina á . El barón se fijó en mí.

: LAZARILLO ESPAÑOL los Sepultureros. dije al —¡'Pobre baronesa—me panteón — ¿Estás muerta . nombre de vecindad porque una ciudad de muertos se parece en un todo á otra ciudad de vivos. y me senté en llorón. mirando de veras? ¿Habrás despertado y estarás arañando tu encierro? quiero pensarlo! ¡No el Y la dejé sola. pisos aH'tos Empleo y bajos y en cada cuarto. Sus píos y el estri- dente bostezo de las válvulas de vapor de las veci- nas fábricas eran los únicos ruidos que hasta mi llegaban. del isla De vez en cuando. el bordillo. ponién- un duro en mano el — Mándame decir usted señor barón que le ha sido ño simpático y que tome usted este pequedonativo en sufragio del alma de la señora. los ahuyenté tirándoles un puñado de arena. Aquélla. casas de mármol ó de este ladrillos. -ciome 261 me la llamó aparte y dijo. dándome á divagar por barrio. muy —Y de mi parte —contesté — . un toque de campana los camposanto anunciaba á enterradores la donde habían de recibir un huésped mortuorio. una vez. usted. á la sombra de un sauce vinieron á hurgar la losa. indignado de tamaño sacrilegio. ó si- . Colgué mis avíos de verja que lo circundaba. como ésta. junto á los bordes de y yo. sólito á la la vera del panteón. Unos gorriones hambrientos en la tierra removida. tiene sus barriadas de ricos y de pobres. le dará las gracias y que sin Tras esto me quedé falta así lo «haré.

abajo un sacerdote. Ftilánez. sin ajenos cuidados. quier nicho. las cuales nacen los huésj>edes- solas. ma de ellos que hace nacer encihumildes florecillas. la fosa común donde están revueltos los muertos en los hospitales y los pobres de solemnidad. allá un abogado. na~ . —Ni faltan los excelentísimos é ilustrisimos señores y los caballeros de esta y de la otra orden. fabricante premiado en las tal Exposición ó cual Zutánez. á la derecha un septuagenario. cha del que se la fe- contentan con las iniciales de su nombre y sepelio.— 262 — nombre ! : CIRO BAYO del huésped. En consonancia con las señas de las mortuorios están leyendas ó inscripciones de algunas lápidas: variado florilegio de rimas de todo género. el casi acompañado siempre de su filiación. para que no tituios falte nada. vulgares. murió en tierra extraña y fué repaen el siguiente triado. especialisla la doctor por Sorbona Universidades de Madrid y de Mengáwcz. Aquí yace un miédico. á la izquierda un menor de edad un extranjero que dio con sus huesos en España. arriba un militar. por último. ostentan sus- y privilegios. como en algunos : portales de las calles se leen estas placas ta. Algunos. ¡Cómo que les se reirán los muertos de esas vanidades cuelgan los vivos los humildes. y al lado un nacional que. De éstos no se acuerda nadie. Siguen luego los anónimos. pero se acuerda Dios. y. por el contrario. académicas. románticas. Cónsul de X.

: LAZARILLO ESPAÑOL turalistas. pasats setanta nou anys robust y trempat visquí un metje. esta del cementerio de Alcoy. mortal y feo.: . Otro. mira. que merece pasar á dad como modelo de estoicismo: Ramón Llorens en diguí. que . Yo que sense mals. jo el digué que no'J volía ell digué qu'em curarla y en vaix morir á l'endemá. que entretiene como cual- quier otra. cu- yos son estos tres epitafios. 263 fúnebres y hasta picarescas. si no. modelos acabados de su género. no diré quí. y mira al paso mi último paso. ti. Uno. conceptuoso como éste Viajero que vas de paso. un vomitíu m'ordená. deten el paso. por fin. Es como una biblioteca de piedra. pecador de que cual tú te ves y verte has cual me vi yo me veo. Puso fin á mi lectura lapidaria la campana. Digalo. espantablemente fúnebre. sois un dia en visita. la posteri- Y otro. ni danys. calavera al pie de una Tú tan que me miras á mí triste.

(parecía decir á los muertos tionis horam mortuorum specto.204 CIRO BAYO la capilla tocaba á cerrar. Pasé ante tatua de y allí vi la es- un Ángel que. . como nada tenía que hacer en Alcoy. la duro á y con esta piadosa palabra Baronesa. Luego. apuntando al : Cielo con un dedo. pasé de largo con ánimo de llegar cuanto antes á la raya de Valencia. Resurrec- — ¡Amén! — pagué el dije.

De la antigua magnificencia de la colonia romana dan muestra todavía la . solar de inge- nio para comer. Con razón llaman á esta provincia el Jardín de España. y. los Borgia. cuya ornamentación y riqueza admiré como es debido. según me dijeron. al fin. Pasé á la vista la Orden del Temple. nobilísima ciudad. pues toda ella son ver- geles de inagotable fecundidad.LIBRO ONCENO EL JARDÍN DE ESPAÑA MI TROPIEZO CON VENUS Caro lector. donde las cose- chas se suceden sin interrupción y donde nunca faltan flores y frutas y verdor en los campos. A seis leguas de la capital y una de la costa está Murviedro ó Sagunto. rinde honores militares la la tropa cuando andan por carretera. ante cuyo castillo. pasé por Játiba. poco ó nada puedo decirte de mi caravana á Valencia poinque como algi'm dinero me quedaba el no tuve necesidad de aguzar de Montesa. di cuna de con mis huesos en Valencia.

vino y algarrobas. Una hermosa aldeana en cuyos ojos brillaba el fuego del sol valenciano. los vestigios de algunos templos. con natural abanlas ar- dono. cualquiera cosa parece bien. Vestía al desgaire. Es el cuarto de la ca- hora en que se cae al primer capricho que sualidad nos pone por delante. cuyas gradas y puertas de entrada se conservan bastante bien. di con una joven que apacentaba un rebaño de ovejas. se levantan sinnúmero de pueblos. y. uno de esos días estivales en que el ánimo se siente predispuesto á los deseos más extraños. sin gran esfuerzo. que más bien parecía de Agosto que de Vendimiario . los restos cintura de muros. de colores tristes. En y el est€ valle. entre la cordillera d>e la mar.266 CIRO BAYO como montañas. moniosas curvas de su lucía el talle. *** Era una tarde de Septiembre cuando pasé por allí. gran- des y pequeños. La población se apoya en la falda de una montaña de mármol negro ve- teado. Su bronceado el cuti? frescor de la virginidad y sobre pedestal . y tan calurosa. más que todo. por lo mismo que. rebosando de riqueza agraria en su Pedrera dilatado contorno. dejando adivinar. ricos todos por sus pingües cosechas de aceite. muchas lápidas é inscripciones. En esta disposición de ánimo. fuertes y resistentes del Coliseo. muerta la volun- tad. que hace traste un raro con- con la fecunda llanada que á su alrededor se extiende.

—Dora qué Porque hay muchos nombres que acaban Teodora.. tú . y yo la acomzagala tiraba una pie- Dora tuvo que seguir pañé. Dora. — Zagala. y el corto zagalejo se henchía al soplo de una brisa retozona.! LAZARILLO ESPAÑOL de verdura en que estaba. bonito. muy Qué lástima ? así: Isidora. pero me llaman Dora. ella lo notara. rebaño. ¿ ¿cómo te llamas? — le pregunté zala- —Dora. hartas de ramonear. De vez en cuando. la dra para castigar á alguna oveja que se separaba . yas laderas descendían suavemente hacia Las ovejas. —Dorotea.. sin que se inquie- tara al verme. casi contemplé sin que del sol caían sobre aquella estatua de dorando las femeniles líneas. bonita. mero. virgen. como porque —Es un nombre muy tú eres muy —¿De veras? No han dicho otros — Como una primero que me —Usted — Pues. ¿ te lo ? es el lo dice. que andes quemándote ¿ al sol guardando ovejas diez y siete t Son muchas ? Las mismas que años tengo — i : La escena ocurría en lo alto de una loma cuel valle. iban bajando por sí solas á abrevarse en el un ojo de agua que al res- plandecía en praderío de abajo. Por fin me puse á su lado. Largo rato Los rayos carne. eres linda. parecía una ninfa 267 talla- da por el cincel de la un escultor. ¡ sí.

Las hubo pacíficas. la pastora y yo llegaá la poza. la charca. siendo de ver que hacían lo mismo que personas. Creyendo hacer méritos con la zagala. tan 5Ólo los belfos humedecían. —Déjelo usted—me dijo Dora. Así que hubo recogido una buena pella se encaminó á la poza. Saciada la sed. el Volví á sentarme y puse atención en mal.zorro permaneció así algunos segundos. Verá lo que hace. En me levanté esgrimiendo el palo para ahu- yentar al raposo. Es mi amigo de todos . y era de ver la su- misión con que Pasito á paso. esto vi un zorro que se deslizaba á lo largo de unos brezos. tirándome del brazo— no haga daño. y la zagala y yo nos acogimos á una choza. y á sus bordes se agolparon las oveel jas á saciar su sed. no fuese que se llevara un corderillo. animal se sumergió en agua. que dejaron pasar á las más impetuosas que que corrían á primera fila las hubo también que metieron hocico y patas en otras. el demasiado tencia. mientras más limpias. El zorro andaba muy despacio y con ani- la boca recogía los vellones que las ovejas se dejaron en- tre las zarzas. El el . hundiendo todo «1 hocico con la cuerpo y asomando sólo bola de lana en los dientes. 268 CIRO BAYO del resto del rebaño. el rebaño se detuvo á sestear.. le los días. En seguí- . el Como ésta era bastanel te ancha y profunda. como antes saciaron el hamlas bre. animalito atendía la adver- mos rebaño.

guar- —¿Pero tendrás novio? — ¿Qué esto? es . el Todas las tardes viene á este sitio á recoger vellón de ovejas y á bañarse. se vale Como el animalito está mis comido de esa industria. meses.. la decir estas palabras? — le pregunté. queda eso — — Adiós y Dora. lindo Qué argumento para un fabulista la es- trategia de este eminente zorro valenciano —¿No dero? te hace daño en . riéndose. gas. con que quitarse es el único Estoy por decir distrae en el dan que pas- amigo que tengo y me estás? toreo.! LAZARILLO ESPAÑOL da 26Q soltó la lana y á escape se lanzó á la orilla^ el sacudiéndose 'cuerpo de la mojadura. —¿Tan sola —Madre se ¿No . para este raposo es muy sabio. saludándole con mano. tienes padres? es murió padre leñador y anda perdido por el monte semanas enteras. por la comida y un par de zapatos cada do este rebaño de sol á sol. —¿Qué quieres con i ahí ! dijo. el ganado? á la zagala — —pregunté ¿Nunca intentó robarte algún cor- —Al como si contrario . le estuviera agradecido porque las pulgas. que algunas veces que les me duermo vigila las ovejas. seis Yo. se apelotonan en la lana y lo ¡ dejan limpio. Al cabo^ se perdió entre los matorrales. porque las pul- no ahogarse. — Pues que de pulgas. somos tan buenos amigos.

^sto es desde hace pocas semanas á partir de una noche. Quise hacerlo. —¡Ah! —repuso es un novio? iienen. \ Si viera usted ama me cómo me hizo po- estorba f —Pues — abrocharle corpino. lo te La verdad es que días. se me salió un pecho afuera. cuando les bulle la sangre en te las ti ^enas. que soñé no sé qué cosas de fantasmas alegres que me palpaban todo el cuerpo y me da- ban muchos besos y abrazos. otro zagal que te diga palabras dulces al oído y de vez en cuando se le —Un escurran los labios y te dé un beso en zagala pensativa la boca. 270 CIRO BAYO chico joven y guapo.. Entonces el ner esta cotilla. p«r- . Las mejillas me desarrollé mucho en pocos se me pusieron más encarnadas. el el y una tarde que estaba ordeñando las vacas en establo. íju-e mi ama me dijo: ''Ya eres mujer. Lo vio dijo que lo escondiera. y el indino se me escurrió entre los dedos como un ama y me melocotón miaduro. ¿No pasa á ¿No sientes en tu cuerpo algo así como un Pero •capullo que pugna por abrirse? que fuera usted médico: . ¿Esto He oido decir que otras chicas lo — Sí. €sto? como queriendo estallar. Amanecí tan ojerosa. — Ni lo acertó. —Ahora no—contestó quítatela el repuse. la — ." —^¿Y tú entendiste que quiso decir? —Que ya era grande y que debía trabajar más. ten cuidado con los hombres. Dora.. haciendo por des- ella sin alamarse — .

LAZARILLO ESPAÑOL que tengo que correr á escapa. parecía arrobada y soñadora. de aire nos envolvió en una ema- nación vigorosa. tiera influida como si se sin- por un hechizo. loso cualquiera. que del prado ve- como hálito de amor . Vaya. no seas tontuela. extáticos los ojos. quizá que entender sentido de mis palabras — el las . Dora. Una bocanada nia. de me robara una ovejuela? Más zorro eres tú. Dora dejó caer los brazos y entornó los ojos como magnetizada. tembló de pies á cabeza. Poco á poco. la estreché en mis brazos. quédate cómoda. como combatida por un efluvio misterioso. j>ero su corazón palpitaba con fuerza. Palidecieron sus mejillas. no me llames zorro madura como la . las 271 ovejas si alguna se me —Ya Y me cuidaré yo. embriagadora. como dos rosas sobre un mis- mo tallo. Nuestras dos cabe- zas estaban juntas. y en el momento que iba á caer desplomada. con mucho mimo la fui desabrochando las presillas sin que hiciera resistencia. — No. es si que estabas sola del ra- uva que se cae por te cimo. *** Repuesta la zagala díjome muy quedo: —¿Eras miedo que tú quien querias correr al raposo. y yo te comí. como pudo comer otro gosin es- — Para uvas maduras— repuso Dora. que has robado la zagala. la zagala.

y cuando las ovejas dieron la señal de retirada en busca del redil. la alquería.272 CIRO BAYO tan vendimiando en las viñas del amo. porque miedo á las heladas hace apre- surar la vendimia. . Ayer. rato. en la alquería. el —¿Hacia dónde cae esto? —Muy cerca de aquí en camino de Burriana. como vendimiador. zagala y peregrino las siguieron á retaguardia en dirección á Pasó otro la alquería. creo que podrá ser esta faena se el — replicó alegre la lo zagala — En emplea á cuantos piden. él ihe tú. ser. ¿dónde — Por . si puede — me Ya contrataré lo . Y Dora. re- coges el rebaño ? —¿Dónde ha de ser? En Veré —Pues iremos juntos. de pasar. comí las más tempraneras. y. al amo.

8 II LA VENDIMIA Y LA PISA La cual no tardó en verse. y dos parejas de membrudos mozos llevaban á un carro las aportaderas repletas de uvas. obscurecer. sol. 1 . como quien se goza contemplación de una buena vendimia. pero entré en turno. apretando los racimos. había de tra- bajar de sol á diodía. una hogaza para todo el día. me al con- Como los demás jornaleros. descontando dos horas me- y en cambio daba tres pesetas de jornal. en que se veia una cuadrilla de jornaleros. cortando cuidadosamente los car- gados racimos. Entonces me adelanté á la pastora. por ción que todo respiraba. en la linde de un vidueño. asi que atravesamos un poblado bosque de algarrobas que lo ocultaba. ofrecí mis servicios. de las pie. porque empezaba á y vino á discreción. dos comidas diarias Aquella tarde no hice nada. metia manos en una de la satisfac- las cubetas. los liños se Entre movian de cepa en cepa los vendimiadores. y á paso largo los fui á unos viñedos limitrofes con la granja. y sin titubear Le trató. Un hombre de alguna edad. el A en la la legua se conocía era él amo. vi lo que hacían mis compañeros y tomé nota para el día siguiente.

á veces oreaba mi frente la brisa marina de la cercana costa. me ceñí por debajo del sombrero una corona de pámpanos para refrescar sienes. Yo al enlazaba esta geórgica escena con el idilio de la pastora. agradable el sol Tan cuando tido. cabeza. estaba tro segundo: ''Vociferans'*. y otras me incensaba el aire de los campos. el buen señor añadió el principio del hexámelos jornaleros. la cual estaría apacentando sus ovejas . aunque con sombrero de paja. creyéndome solo. Baccus frémens. me Luego nos hicimos tan 'buenos amigos.. los vendimiadores nos re- No partimos por una anchurosa viña. que á ia .. Los vendimiadores nos ayudábamos mutuael aroma del mente. En tal guisa canté. evohé virgiliano Evohé. Pero no había reparado que muy cerca de mí. sonreí y saludámonos. acompañando al amo de la viña. envidándonos coplas ó coreando barcarolas. aun empezó á quemar me di |>or resen- Según la dirección del aire.: 274 CIRO BAYO bien amaneció. Y como quiera que yo había cantado en voz alta. que vigilaba á un señor cura. me pareció la tarea. otro lado del algarrobal las y con las manos tintas en sangre de mis el uvas. impreg- nado con romero y del tomillo. solum te virginem dignum. Eché corvillo mano que ni á un y dime á cortar racimos. con su correspondiente balandrán. que también se sabía Volví la dándome á entender de memoria á Virgilio.

se vierte en las tinajas donde ha de fer- mentar. y dándoles esta clásica conferencia amo de viticultura ¡ — Qué riqueza ! —decía— . y él acabó por obligarme á que le hiciera una visita en. mano industriosa lo envase El ¡chas. la rectoral cuando hubiese de pasar por la aldea. ¡ Qué variedad la de nuestras vides! Estas son de las que hablan los historiadores y las que han dado en todo* tiempos . quise echar el resto y ayudé á la pisa. pues yo llegué á los últimos. con otros compañeros. Acabada la vendimia. que fué á los tres días de mi contrata. saliendo por una canal. Los próvidos racimos el se reducen á escobajos. la conversación en voz alta. Lector: ¿viste alguna vez una pisa de uvas en el lagar? ¿No? Pues procura pronto el verla cuanto antes. en tanto que mosto. á se la que añade Aquí.: LAZARILLO ESPAÑOL 2/5 hora del descanso hablamos largo y tendido. ata- baleando. vi el jaraíz al cura virgiliano entre otro huésped. pisando y estrujando montones de uvas con los pies. como en mi primer día de vendimia. la porque muy empleo de máquina de prensar habrá matado esta fiesta pagana. la con la que tropezaría camino de Castellón de Plana. chas! del pataleo va acompañado del ritmo onomatopéyico de una alegre tonada. hasta que una después vinificado. Allá en el lagar. entre el vi- ñador y junto al los invitados á la fiesta. bailé diabólica danza.

trepadell. masaguera y monastrell. no hay duda fué esto mu- cho — tó el Quién fué amo. las montúas y jaénes. palop. —Pues la yo hago á más colores 'las — replicó el cu- ra—. suavidad y espíritu. enentre las bermejas: las cruaznas y Gabrieles. Distingo entre duracina. porque yo. —Un andaluz —contestó — Pues mucha el muy entendido en agricultura cura. mosén? —pregunde Mosén da á es síncope de mosenyer y título que se la coronilla los clérigos en todo lo que fué Aragón. las las que soy viñador. Entre las blancas la server ola. tiene esos mofletes de tan que ni pintados — repuso con soma el .276 CIRO BAYO á sus generosos vinos. este Columela. las albulos. Gracias que conozca : que crían mis viñas. el Requena y garnacha. no tanto suaves. por ser de los fama más y espirituosos. entre bobalet de las la negras: la ferrandella. presunción fué la suya. se que el tampoco orbe. aún no he podido saber todas castas de uva valenciana. Por algo mosén buen color. fácil encuentre semejante en Aunque Columela juzgó poder decir^- contar todas las diferencias de vides. fragantes . la nvelcoche y blancas rosadas. como es dijo Plinio. especiales de España y aun de todo el mundo debiéndose atribuir esta fragancia. y tre las verdes. tir. entre las doradas. á la uva. macamen. sino es al terreno.

tanto. con todo eso. — No que — pater. ¿A qué — pero negarlo? — respondió la sí aficio- el clé- vid. esto era el tercer personaje al nado mosto. demás plantas. habla us- —Decía que son tantos y tan grandes los prc^- . rigo— La . —Lo soy. doctor. Eclesiastés aconseja al hijo que lo beba moderadamente. el —Con todo. y así el lo que tiene de daño el mu- cho vino tiene de provecho poco y moderado. que vino á dar en cosas que tan mal estuvieron. y así dijo Tíbulo: Sepe eQo tentazñ curas expeliere vino. como es. aunque Dios las crió al principio del mundo. — — . mosén — replicó el rural. y para las Horacio: — ted Nunc vino pellite curas. Mosén repuso el viñador si no más claro me quedo en ayunas. que hacía número tres en el corro del amo.LAZARILLO ESPAÑOL viejecillo 277 el de tipo antipático. el reverso de la medalla —añadió . la plantó. de donde maldición de Cam le y en Lot. cultivándolas y labrándolas. —Doctor. hombres fruto más copioso y de mejor sabor que ninguno. hizo lle- viñas. toda finura esto es llamarle á dijo el uno borracho con médico . Es también medicina y antidoto enfermedades y melancolías. para que. varan á los — Y ahora galeno— . el los dañosos efectos del mosto en aquel la patriarca. y que así bebido le será de mucho provecho. se dice expresamente que Noé para Y la ra- zón de esto que viendo Noé cuan provechosa útil el planta era y cuan linaje humano.

Por vina tanto. nes —concluyó —In medio cura— señor mío— dijo lia la las el virtus. — Vinuní el ardentem corroborat vel occidit güyó doctor en tono pedantesco — — ar- . También yo sé latín. que el sabe todo: ¿quién en- señó á aguar vino? reñidos con ia fuerza y la integridad ddl sagrado licor ó. que son. .: . para insania y indigestiocensor implacable. y mismo Bclesiastés. —'Herejes y (Cismáticos tendáis mejor. para la tercera. es ocasión de enfermedad y muerte. el . escribió Baltasar ayuda la digestión mera la leite. porque del de Alcázar^ vino. —Así cielo es como como vosotros. como lo dicen el Galeno é Hipócrates. para el de- —Y cuarta. para que me en. sin comparación. matáis á los el enfermos —repuso cura — . En esto terció viñador lo —Diga. Hay que lo tservir á la Dios con alegría. es necesario para la sed. El vino. Doctor: ¿no es éste también uno de los secretos de vuestra — — Sí farmacopea? el ^contestó con voz grave el mediquillo — y la razón es porque vino es en segundo grado caiiente. taberneros y boticarios. vez. que los mialles que ha causado. mucho mayores. mosén. los físicos. á las y enriquece la sangre. 278 CIRO BAYO vedios éé. segunda. La pricomidas. la alegría . 'dice di' aconseja David. como tristeza. la sabiduría di- manda dar vino á los tristes y amargos de corazón. vino y los imisterios que <x>n él se han obrado.

dejándose pisar dijo el clérigo — — dan •ejemplo de aquellas verdades evangélicas: "El reino de los cielos es de los humildes". cris- á que consideréis un ejemplo de humildad tiana. Entonces tomó la palabra el médico. hante de pisar los que no hay medrar sin Uva. La un mar de lágrimas y la atmósfera una tempestad de sollozos. Y el hombre se sonreía impávido. señaló á mi personilla. la iglesia de un pueblo la en Jueves Santo y oyó iglesia era el sermón de Pasión. nos largó un sermón. quiero de- de la cepa á uva. si 279 de la planta pasamos la al fruto. que estaba zapatean- Y do y atabaleando con pies y talones los racimos. — Ya que mosén. yo os invito. á la si Quevedo en quieres subir cabeza después. no. Las uvas. — : LAZARILLO ESPA ÑOL Pues cir. el —Eche usted por esa boca—dijo entró en — Un feligrés pater.. "Hu- míllate y te enaltecerán''. voy. poniendo paño religioso. conceptos ambos que estas redondillas muy bien expresó Uva. al pulpito.á retrucarle con un cuento muy religioso. Otro que estaba á su lado le dijo: Tiene usted el corazón de piedra. déjate pisar si quieres ser estimada si sufrir. señores míos. sin más que ver las uvas que está pisando este mi amigo. veráste picada ó dej arante pasar. ¿No le conmueve la . pies.

la —Entonces me asusto de longevidad á que —repuso cura con mayor yo dad — Figuraos. — Con madita en de lo que nuestro buen amigo obrará muy pal- cristianamente el — replicó el pater. acabe regaílándole una arroba del de esta añada. —¿En —:No. Todas las noches veía en le la granja á el Dora.f 28o CIRO BAYO muerte de Nuestro Señor Jesucristo f que estoy en el el secreto. y altar. sacerdote ha de vivir del pie Y usted.. el la naturali- vino. porque ama la traía en ajetreo continuo. La homilía vinícola al caso.. —En por- secreto de que pasado el mañana — Precioso es cuento— repuso cura— pero no veo que venga —^Pues viene caso. porque á lo que mosén va es á que el amo. ¡ mosén. ail sí no excita mi devoción. viéndolo tan aficionado y alabador del miosito. doctor. — Parece mentira do u'S'ted ! Y ¿ cómo el se las ha arregla- para llegar á viejo? haber bebido tan —En mucho ha contribuido sólo agua en toda mi vida. *** Entre la vendimia y la pisa llegué á reunir vein- te pesetas. el . rígido Galeno. al dando una . que yo no bebo más que llegaré . ¿no apetece lo mismo ? — No. bombro el viñador — poirque yo ben- dije sus campos. porque yo soy abstinente. aunque apenas hablaba. No bebo vino. . qué secreto resucita.

llam^ la aparte á zagala —Oye. LAZARILLO ESPAÑOL Pero mi pensamiento estaba es así que á al olor fijo la a8l en ella . de ios jornales devengados por los ope- rarios. — Tan pronto — repuso ¿no sabes que soy? Un — Pero. lo dice él cantar Amor ensilla se de forastero su caballo. Dora— dola una mano— Pero quiero hacerte un . me voy mañana muy ella. con melancolía — ya — —contestó ? chiquilla. —No hay más remedio. —¿Ves — seguí diciendo— enseñé—que he —y se las ti puñado de peganado cortando las reparti- y pisando uvas? Por remos. no vale nada va mañana. Y setas le puse en dedo el anillo nupcial. lo fo- Sí ella . rastero. tanto un buhonero que á anillo alquería vino. lo hice y nos Toma estos dos duros y cómprate lo que más te cumpla. temprano. me lo des — repuso — . La última noche. —No robado. víspera de mi partida. el Toma este esta sortija. tománregalito para que te acuerdes de mí. asustada la zagala. contesté. ¿ Dora — le dije — .: : . . le compré un de plata para dedo de mujer. viendo tanto dinero el ama creería que los he —Pues se lo entregaré para ti.

y estrechándole dos manos. para la otra. ¿Qué quieres que me compre con él ? Puedes comprarte unas arracadas para que — estés muy —La fe Sí bonita. pero que tenga muchas lazadas muy fuertes. compraré — replicó ella alborozada — : á que será más bonita que la que llevo puesta. Como na- die nos veía.282 CIRO BAYO —^Esto me parece mejor. . tan fácil- — —añadí — y . además. me despedí de ella. que no te la desaten mente como Dora hizo un mohín y bajó las los ojos. la besé en la frente. y. otra cotilla.

al caso. que entra atrevidamente en eil mar. la feligresía no pasa de ser una alde- hu^la qu« esícasamente tendrá cien fuegos.III FRENTE A LAS COLUMBRETES Al rayar el alba abandoné la alquería con áni- mo de ir á ver al cura virgiliano. algunos de cuyos botes la arena. y lanchas se ven varados en Pese á tanta nomenclatura. y me señaló me dijo: una casita- . cuya moruna torre fué en tiempos almenara ó vigía de p^lajnicie la costa. testigo de mis proezas vitícolas. Las casas de los labradores y la iglesia. en la los pescadores. ocupan la del promontorio . es cuyo nombre no hace una lengua de tierra con honores de península. de barrio de labradores y de pescadores. A como La un chicuelo que encontré buscando algarroel bas por bosque le pregunté por él el pueblo . hermosa terraza marial na. y era del lugar. á aldea. así llamadas porque se co- lumbran desde la costa castellonense. á esa distinción dcpueblo alto y bajo. Al pie d* que viven la población aita está la baja. El chico de las algarrobas baja adherida á la iglesia. me guió en persona. que en días serenos deja ver frente el grupo de las Columbretes.

y toría. noy— contesté— ile Toma la en recom- pensa este perro gordo.: 284 es la CIRO BAY O del recto. refería á lo que por ahí se cuenta de que le el artista del grabado murió del pesar que dibujara. que bien la se conocía cantaba y tocaba á un tiempo. . oí cantar á mi amigo cura. Me oír el quita allá — contesté— . por . la gorra para que no se lo quidejó solo al pie me de la rec- Iba á llamar. preguntó lo —¿Dónde está perro. se te adelantó un trovador. —Has Pero la llegado á destiempo — di jeme — . cuando •de me pareció oir el sonido un violín. haciendo dúo con el música. Si nos oye el grabador se vuelve á morir de otro patatús.allí le alargué pero como no veía por ningún perro. pero se parece á el escudo? Quiere ser un perro. que no veo? — No ves este animalito de patas gordas y rabo ¿ erizado que se apoya en león. El chico tomó muy me el contento . porque. me tranjquiílicé. que los madrileños tomaban por un él vil él el heráldico ileón que entendiese ó no esta historieta. pieza de diez céntimos que . verdad replicó — — Niño. se guardó perro en un repliegue de taran sus padres. Pero causó perro chico. —Aquesta casa señó —Gracias. el — ^Es cobre — . 'qui'lado muchacho mirando el Talmente parece un perro de aguas es'de medio cuerpo abajo.

que estaba á altura de al mi cabeza. y á esa edad á los músicos no nos queda compás. trae la otra. Ausías March fué caballero valenciano contemporáneo del Marqués de Saniillana.. Dirélo más elegantemente con mi paisano Ausías March La valledat {vejez) en valcncians mal proba: no sé com jo faqa obra nova (i). desde que se gozaba perfil atril sión magnífica del ancho mar y del Junto á una ventana estaba el de la el con violín y un papel de música. —Gracias más que el la lisonja. y el cura se la asomó Salve á la ventana. Tajii nescio esse niuqiíaui letteras. pero ya paso de los cuarenta. —Ola. la dice San Isidoro. —¿Qué mosén estradivario — —exclamé. es esto. A riesgo de estorbarle en su melopea. dando á entender que música debe ponerse en- tre las ciencias ilustres. Ausías es una forma popular de Agustx. anacreóntico — dijo el verme — . señalando el ? Le sabía á usted poeta.: LAZARILLO ESPAÑOL 286 las sumisa correspondencia del instrumento con inflexiones y tonadas de la voz. porque le estuve oyendo antes de llamar. amice. . —Una cosa sicam nescirc. y debe pronunciarse cargando el (i) acento sobre la i. Y él mismo bajó á abrir la puerta. á su gabinete. llamé fuerte. acompañánla vi- dome costa. — Mía fe que por lo hace usted muy bien. Dejó el violín de tocar. pero no músico.

No lo comprendo. no son sino engañosas apariencias del peligro que se oculta tras esas bellas formas de la poesía del las Océano. para que la las niñas los canten los sábados en la iglesia. el La madre la tierra alegra más á mi gente que mar. todo verano.386 CIRO BAYO —¿Qué estaba usted ensayando? —Unos gozos á Virgen. horrores de la tempes- segando la flor bravia de la costa. De iinlproviso surge una nube. Ve usted esos dos barrios de de labradores y el de pescadores ? . aguas se encrespan. el viento en calma. ciendo sin : darme tiempo á responder. la mar serena. yo dispusiera de un gabinete de trabajo como éste. vida del pueblo ellos No hay para un día de plácida confianza. el siguió di- — Pues tan en 'la primero. En cam- bio.¿Cuál cree usted que es el más alegre? feligresía. escribiera lo que escribió. . porque el cielo azul. parque . — Si — ¿Faltarile la inspiración ante este escenario? contesté señalando el mar — . creo que haría obras maestras. Pero hace días me falta la inspiración. y rniuy alegre. la lira orillas del —También Ovidio pulsó y mi cantó cosas la Ponto muy tristes ¿ neando cabeza — — repuso el cura me- . Así me explico que Víctor Hugo. Estos pescadores represenperpetua tragedia. allá en Jersey.muy agraidabile. el Y. la otra parte de mis feligreses no saben del mar sobre sino que en es muy bonito. el huracán rompe sus cadenas y la los muerte aparece entre tad.

— Phebo. qué de lindezas le cantan los poetas ! Tan hermoso es el Sol. ¡Qué de piropos. Tiene manos para las plantas. ermitaños y otros peces seme- jantes á las cosas del cielo. y dan brincos de placer en viéndolo. helecíhos y cohombros. se esparcen . para las la flores y frutas. las plantas y las ñores se descogen. —Entre los ¿á qué carta se queda? la sublimidad del la vista mar y el fiel la poesía de la campos. semper ¡iivcnisqiie. — Bl Sol —exclamé. como le llama nuesitro \^irgilio . obispos. ortigas. — Y usted. siempre tan hermoso y tan nuelos vo como el primer día que comenzó á andar orbes. pater. espadas y sierras. para las hierbas.LAZARILLO ESPAÑOL ven en él las 287 mismas cosas que en la tierra : uvas. cardenales. porque hay nubes. estrellas y luna. Las aves y con sus harpadas lenguas dan mil parabienes á su venida. Los animales saltan. q'Ue el real Profeta no halló á qué mejor comy risueña cara pararlo que á un desposado galán que sale del re- gazo -de la esposa y con su ¡ ailegre á todos llena de alegría. íe sailudan Su luz alegra el mundo. Homero d Con cuánta razón le llama Cien brazos! Porque tiene manos para la dar luz y claridad á luna y las estrellas y para barrer del aire obscuridad y las tinieblas. Sí . retozan los árboles. el Y ¡ el cura señaló con ! dedo al cielo. pater omnipotens. y por esto dijo Calimaco: formosus semper. truhanes y rameras. ó sea delfines y sirenas. clavo los en de balanza que sopesa dos elementos.

recibiendo nuevas esperanzas de su deseada salud. todos los — Según hombres debieran ser tristes. el un alma que se resiente la tristeza: de un mal que sufre. que esto es resentimiento interior. porque todos nos vemos combatidos por azares y pasiones. los felices sucesos . —Pues la Iglesia el hombre ecuánime debe conservar igual su corazón. este concepto de la tristeza. : las grandes es: y sus bajantes los desengaños. finalmente. no hay cosa creada que no se mejore en gusto cuando d Solí aparece.. porque todo des- acíbar y vinagre. —Padre cura. que . ! — Ya. Los peces muestran sobre las aguas sus plateadas escamas. triste. El santo crisma de se sirve en varios Sacramentos está compuesto de aceite de oliva y de bálsamo. Nuestras vidas son los ríos que van á parar al mar^ pero ríos que tienen sus crecidas peranzas. la envidia. Los enfermos se alientan. pobreza y demás. de<l lo dice por el episodio al lagar. ó un resentimiento exterior. ¿no es gus- cierto Por mi contrarréplica ! medicucho. me va usted resultando tan apolíneo ahora —'Esto ? ¡ como diomisíaoo aintes. y. las aflicciones. la sequedad de co- odio. un como etc. ya de tila ¡ Qué hombre tan sombrío se le ¡ No el tarle el vino ! Se conoce que pegó gusto él las recetas que administra. como enfermedad. cualesquiera que sean que los suce- sos de la vida.288 CIRO BAYO y cobran nuevo ser y nueva hermosura. es decir. El bálsamo. —Es un razón.

Casi siempre nuestros deseos quieren im- . el aceite. una cosa es predicar — Si como soy clérigo. pater. porque los deseos ocu- pan lugar de las ocupaciones que debemos cumplir. Gran parte de la salud consiste en querer tenerla . — Dígame. su suerte? ¡ pater. ¿Está usted contento con Desear otro género — Qué remedio me queda do sería perder el el ! de vida incompatible con los deberes de mi estatiempo. hay que fabricárselo en y otra dar moradas ¡ — Ah trigo. ¿dónde de color de rosa? se vende este prisma —En las ninguna parte del alma. representa la resignación. .LAZARILLO ESPAÑOL 289 por SU peso específico queda por debajo. h?xe al es el símbolo de la fortaleza. come lo necesario y nada más. igual diría." — Resumiendo. Es máxima tan cristiana como utilitaria.. se nos indigestan por no seguir el precepto del sabio: "Si encuentras miel en tu camino. fuera hombre de mun- do. . vir á Dios. que sobrenada.. la conformidad. y lo mismo sucede con un filósofo la el alegría del alma. !. En todos los estados se puede ser- y cada uno de ellos tiene sus particulares goces sólo que á nosotros nos cansan y aun . mosén. Por esto dijo que ver siempre las cosas por un prisma alegre vale mías que una renta de miles á-e duros. que hombre superior á sus aflicciones y aquel será hombre perfecto que junte la paciencia con la dulcedumbre de carácter.

en vez de preferir las virtudes más conformes con nuestros 'deberes apetecemos casi siempre las que hailagan nuestro gusto. dice contento dice feliz. ¿lo es —El concepto de La los la felicidad del feliz hombre muy ciencia de ser consiste en ser piadoso consigo mismo. ángel en la calle — al y demonio en casa. la miel para trato con nuestros se- mejantes y la leche para dulcificar nuestra alma^ se es Faltando una de estas dos cosas medio ángel y medio demonio. hay que aplicar también la demás. el según dijo Brut- clavarse el puñal en pecho. el ¿Qué es el amor propio. sino mortificaciones de nuestra imperfección.290 CIRO BAYO posibles: se parecen á esas mujeres en cinta que en invierno apetecen fresas y en verano castañas nuevas. como se dice vulgarmente. el lleváramos la miel en los labios y la leche pecho. Esto ¿cómo se entiende? — — Pues. ¿no en seria miejor que. No máxima á nosotros mismos. —Y quien es usted? elástico. como el la Esposa de los Can- tares. Persona s-e desasosiega por practicar las tnás soma- . qué es orgullo. —Mosén. Puras apariencias. de nuestra inferioridad respecto de otras personas? En vez de abrigar en el pecho esas áspides venenosas. como hay que serlo con todo ha de ser sufrir y perdonar las molestias y flaquezas del prójimo. sociedad sino esto ? Puras apa¿ Qué es la ¡ riencias! Hasta la virtud lo es. —Es hay que que.

Xo es esto : hay que las esco- ger las virtudes . por más que éste sea la otra. que procuro adquivirtudes que me faltan y perfeccionar las pocas que tengo. sideradas tosas .LAZARILLO ESPAÑOL 291 das. Fuera de que es las más decorativas y más fácil practicar la buenas obras que se gasta el las grandes virtudes. — Bien. á manera que fusión la sal que más á menudo y con más proazúcar. callejera los ayunos.. ¿qué gasta más? ¿la rir las — Soy un servidor de Dios. á la modestia. sin embargo. á las mortificaciones del espíritu y del cora.. la alegría buena vida es consecuencia de vivirla. no excelentes. mosén. que son mejores. sino San Francisco de Sales en su Vida devota. la la espiritual. estas últimas son de mayor excelencia y más meritorias que las primeras. y. el andar descalzo en procesiones. un vida y aun de la vita buona. sal ó el de más calidad que azúcar 7 —Y usted. pater. desde el así es como me lo figuré á usted principio: la enamorado de — La de un optimista de balandrán. — Pero —¿Acaso mosna demás zón sin dejar de darse buena vida. á la bon- dad. Esto no lo digo yo. sin que esto quiera decir que yo sea un . no las de relumbrón. las más no las más conmás apara- las más sólidas. no son compatibles ambas cosas? A li- los ojos del mundo que vale más. quiere ser héroe. verbi gracia. las disciplinas y castigos de la carne. magnánimo y olvida ejercitar las que le cumplen.

pero sin zaherirnos. —-Más divertidas que de — repuso mosén— porque. que es el arte de conversar ailegremente. de caza ó recrearme con alegre conversación. cirla cunstancia que huélgome haber leído en vida de Carlos Boirromeo. si procuro no ofender ni lastimar á nadie. El sabio compara las malas lenguas á una navaja de afeitar. sin faltar á la caridad . practicando aquella virtud 'que los griegos llamaron Eutrapelia. y esto lo tengo muy presente porque. como todos nos iconooemos. me doy maña ir para leer mis clásicos favoritos. á la madrugada. tocar el violín. y en la desdeñaba de ju- de nuestro Loyola. porque la condescendencia viene caridad. que habiendo sido invitado á terciar en un juego. y me piden mi opinión. no . como soy el más calilf icado en las tertud'ias de la aldea. nuestros mutuos defectos. porque mi régimen es 'harto sencillo. darla con el el mismo tientO' y cuidado que cirujano hace una incisión entre los nervios y los tendones. algunas tardes de invierno me hallaría jugando al tute feligreses.292 CIRO BAYO epicúreo. antes bien. Emípiezo por levantarme temprano. Los pájaros. 'á ser como un con mis se ej ercicio de ia A este tenor. — ¡Conversaciones de aldea! — repliqué en tono despectivo. ¿no nos invitan á sacudir el sueño y cantar las alabanzas del Señor ? Pues esto hago yo rezando el santo sacrificio de la Misa. reimos las sialón . Aparte el cuidado de mi pequeña parroquia. como se acos- tumbra entre gente de buen humor. quien no gar con los suizos. Procuro ser condescendiente.

antes para ejercitar ju- ventud y con el ejercicio de las burlas se habiliten y suelten para las veras. también convertido en maestro de el acompañando con en la violin las danzas de los mozos — plaza de la iglesia. á modo de escaramuza y es la batalla. porque es un bailar unos con acometiénse otros. le ci- —Vaya. . y si bailan ha de ser lejos de la iglesia. dose y retirándose.. me baile. porque. el baile no se hace por desla honestidad y lascivia.. las —Y ¿qué opinan nesto? Porque á ellas mozas de un baile tan holo que más les gusta es el no. ñan el amigo mosén. Ya sabrá usted la ale- luya del padre Claret Jóvenes que al estáis bailando. muy parecida á la Spata dantza de los vascos y al hall de bastons de los catalanes. — Entre sea por estos aWeanos. ? ¿ Esto más — repuse— . Esta estila danza que aquí también. dulce meneito del agarrao.: LAZARILLO ESPAÑOL desdeñó vería la invitación. porque enseña triunfal de héroes y emperadores. merece usted que de Apolo. si no bailan . — Se do aguantan. infierno vais saJltando. y quiera Dios que así mucho tiempo. es la laurel — No. los sabios griegos inventaron la danza pírrica. Si 293 hoy fuese domingo. A este intento. y por descontasin las armonías de mi violin.

porque usted es émulo de Apolo. viéndose pobre y neasí cesitado. llamia así ? — Por qué me usted — Porque como Apolo. se hizo vendimiador y pisador de uvas. Seríia initerminable referir el todo cuanto hablé con la cura. - Onor d'imperatori c de poeti. se ihizo pastor de unas vacas.. dijo Petrarca. espoli- que ó escudero á uno de sus . 294 CIRO BAYO —Y también de poetas. en igual situación. Acabaré diciendo que. me trató á fuer prestándome su muía para que me llevara á Ciastellón y dándome por feligreses. —Pues también ¿ me lo ceñiré — repuso jovial el >cura — pero á condición de repartírnoslo. despedida. usted. á de Ihidalgo.

Sin gran esfuerzo.LIBRO DUODÉCIMO DE TARRAGO A BARCINO U\ PUEBLO IDEAL Los campos tarraconenses. casi helénico. mar mezcla su hálito salino con pliego. los paisajes sicilianos de las églogas de Mosco. son aficionados como ruda el flaviol ó caramillo. dejando la playa. son de paisaje más idílico. . que hacen labradobarretina roja ó morada. en las cigarras atalayadas en los oli- La ribera está tan cerca. salen á dar una volada por el campo. del tomillo aromático del es- y del romero y no pocas veces blancas gaviotas. her- mana gemela del gorro frigio. la tierra Los pastores de ninguno á tocar competencia con vos. El sol de Septiembre atravesé — —que es el mes en que los los 'la los baña de plácido resplandor y del la ojos se alegran viendo los clásicos cultivos de vid. si bien tienen mucho parecido con los que quedan atrás. uno se representa sin querer. del olivo res y tocados con almendro. que la brisa del el .

mar terrenos de la estación. General Prim. carác- griegos por el temperamento. la y hacia la verde campiña. un tiempo colonia romana y cabeza de la España tarraconense. Dispersados aquí y aculiá se descubren soberibios vestigios del poider de Roma : las tres 'puertas cidópeas de las el murael llas. doctor Mata. Lo cierto es tal que ésta supera en importancia á provincia.. además. desde tma cornisa que. el anfiteatro.. Hay este dicho: Reus. el pintor Fortuny y. Rolsita . que había de ser mi res ruta. deja ver izquierda. pero no la traída del agua.296 CIRO BAYO llegar á Antes de Tarragona se pasa par un gran centro de población: Reus. templo de Augusto. Bájase por allí á los azul. y paralela á la vía férrea sigue la carretera á Barcelona. del que se conservan restos magníficos. el hacia la derecha. arco que dicen de Bará y el grandioso acueducto. romanos por ter. el cuatro figuras con temipo raneas el ri. París y Londres. :{<^5ií Pasado el Francolí empieza á verse la ciudad de Tarragona. El mejor panorama que se disfruta en es ál la ciudad extremo de la Rambla. la capi- de la En Reus : nacieron. Mau- famosa bailarina de lia Opera de París variedad de profesiones que demuestra la flexibilidad el de genio de estos catalanes. . deilicioso camino sesgado entre unos pina- y la marina. con lo que pretenden echar en cara á los retisenses la valia de su ciudad.

. que mi alojamiento fué en fonda los y no en Hostal. tomé un baño en Mar —como llaman litoral los orientales al Mediterrá- nombre que involuntariamente se pronuncia en este tarraconense erizado de lumbreras y torres antiquísimas que sirvieron de faro á los nautas romanos. porque ama y criada se bastaban pai*a el servicio. Y en Constanti di por terminada la jomada de ese día. arriba un con las alcobas. pues. no tanto para que se vea que andaba viento en popa. ra que se estableció en España. vinieron á llamarse demás establecimientos análogos Conste. Al internarme tierra adentro di con un pueblo. la cocina. es consiguiente. el patio y la Como che pedí venía cansado y hambriento. Como quiera que ya las noches eran frías y no era cosa de dormir á manta de Dios. como así tenía honda la entrada. y abajo. Pregunté cómo se llamaba y dijéronme que Constantí. cuadra. en Barcelona. á estilo de posada. es pertinente al asunto que voy á *** Era una casa pequeña de un pasillo solo piso . nombre catalán por excelencia pues no estará de más saber que de la prime. fui á hospe- darme á una fonda. La fonda parecía estar desierta de huéspedes.LAZARILLO ESPAÑOL 297 el Como Latino neo. Segunda declaración que hago. como llaman en Cataluña á la posada. á prima nola cena y me la sirvieron en seguida. cuanto ella porque tratar.

Fahio. I Figúrese usted ! i que entonces sería este ! rin- cón Qué animación ¡ Qué vida la suya. tantes. y como si se tratara de un abonado á la mía. entre otras cosas.. ¡ay dolor! que ves ahora. los preliminares. allá me- en la época de su esplendor. El ama le saludó por su no'mbre. porque di con per- sona instruida que. y yo. fueron un tiempo Tárraco famosa. muy icaimipechano al parecer. los Fueron enltre que se acostumbran personas que no se conocen y que nada tienen que decirse la temperatura. et- cétera. converla tido en Capua de todo un gobernador de España . cuaindo entró en el Comiendo otro comedor j>ersoiiaj'e 'que bien se veía no era forastero^ sino vecino de la localidad. cuando los historiadores la atribuyen un millón de habiPilatos. Lo cuajl hizo á otra mesa junto á El hombre. luego simpatizamos y traba- mos conversación. añadió aÜgunos comentarios. y entre guiente : 'Otros el si- —Estos. el estado de las : cosechas y demás zarandajas. Hasta este "pueblo de Consitantí se extendía la gran trópoli. Uno de el los gobernadores romanos en este tiempo fué famoso Poncio lo y es tradi- ción que en esta villa tuvo su quinta de recreo. alabé la hermosura del camipo de Tarragona y los monumentos arqueoilógicos de la ciuidad. No lo hice á humo de pajas. poniéndose á tono conmigo.298 CIRO BAYO estaba. diario. tarle Yo hube de con- mi manera de viajar. le sirvió la cena en cuanto se sentó. y. que no le iba en zaga.

patrona? — re- . Pues ya resucitaran romanos. sonó en clarines. al final este punto con bélica armonía un dúo de ¿ — la Hablaba usted de ellos ? tocata ¡ — Rara casualidad — repuso mi risueño— Será algún escuadrón de 5 . que enseñi las camasT —¿Qué tiene esto de particular.. Riendo ducando. — — exclamé los de . se oyó un ruido de espuelas en ei portal. de la cocina. tráü! ¡¡Tátara. pa- ésta. y apareció en el comedor un sargento de dijo la — Buenas noches. vengo á qiie ted las camas. ¿Qué diu oque "militroncho'*. trí. y el brigada encargado de alojar aquí vendrán á hospedarse el el escua- como Capi- tán y los dos Oficiales. — Soy drón. tnH. seguimos charlando y man- Al poco rato dragones. interlocutor caballería de los que van y vienen de Reus á Tarragona hael ciendo paseos militares.. sucedido. ¡ regreso de una expedición- ¡¡Tatarará.LAZARILLO ESPAÑOL citerior 299 y en castro de legionarios que montarían su guardia! ¡Qué ir y venir de literas y de ma! ! tronas y patricios con séquito de esclavos ¡ Cómo retemblarían estas calles ecuestres ! ¡ al paso de la los milites las co- Qué sonora al trompetería de hortes á la salida y guerrera!. me enseñe us- —¡Vara!— replicó indignada l'y la mujer — . señores — — ¿Está trona? —¿Qué volía?— preguntó saliendo .

camas son — en camas en y —¡Ah! no m'en recordaba—exclamó confusa mujer— Vosté Venga. Un juez vino á tomar declaración á un herido tra patrona. la . malas consecuencias. apenas entendía éste el que. en ocasiones. — ¡Parece mentira coímpañero'— Si —^Pues pueden . . ^creen. pero yo no las mi marido. porque equívocos como ese menu- dean entre castellanos y catalanes. soltando la carcajada catalán. el quid pro quo! jen — dije á mi lo lo cuento iMadrid. ! 'lo creo que están dimpias — replicó en su enseño más lengua ^que á verá..300 CIRO BAYO el puso sargento si — .. venga. Con que usted mi conterlos —^Señora ^dijo á esta sazón . la patrona — — . y Tecla éste ya se murió. que tulio. y aun deben saberlo los gobernantes. los cuales fueron envueltos en la muy el proceso hasta que se aclaró equivocación. Lo cual trae. la Hiciéronse investigaciones. dispensi. las Hits los Hits las castellaino. llevó al brigada á en- Y con mucha amabiilidad señarle las camas. Díjole que el agresor había sido un heme ab manta. y dio el lugar del suceso se habían visto dos novios amartelados. oiga lo que pasó en este mismo pueblo hará cosa de un año. Necesito verlas para decir á ios oficiales — Ya ¡ son grandes y están limpias. no creerlo. como nues- castellano. que no se entienden. se las enseñaré con mucho gusto. Sin ir más lejos. casualidad que y en el otro entendió: un hombre con una amante.

y casi casi han declarado en cantón.LAZARILLO ESPAÑOL 3o í — ¿ Esto es verdjad ? —Tan verdad. y hace tres meses abrumado por ó. por mejor decir. cereales. dimití. pueblo de importancia que tiene unos 2. sobre no tener ningún funcionario forastero. porque no sabía á quién presentar mi dimisión. fabrica aguardiente y papel vive tranquilo y lo feliz. Dos veces pales. . sin embargo. es.500 habitantes. soledad del despacho. una huelga de ciudadanos. las no tiene quien administre. ¿Cómo es — No es anarquía . y. ayunos del catalán.^ pues ya saben venir cuando lariza desde les conviene. aceite. ni concejal. Ninguno quiere ser alcailde. que no quieren nada con se ellos. Trátase de un produce vino. que desde este hecho mis con- vecinos se han escamado tanto de los funcionarios forasteros. —¿Cómo —La se entiende? villa de ConsCantí. me declaré cesante. Había un secretario. se singuel hace nueve meses por hecho inau- dito de no tener Ayuntamiento. se ha convocado á elecciones munici- y ninguna se han presentado los candidatos . Entre muchas virtudes de mis convecinos sobresale su excesiva modestia. que el Gobierno les manda. que para nada los necesita. — Me deja usted con posible esta anarquía? la boca abierta. éste la era yo. ni hay quien transija con que lo sean los demás. sencillamente. ni cosa que lo parezca.

—Y — Gobernador de la provincia ¿qué hace á todo esto? ¿Qué ha de hacer? Dejar que ruede Pero vinieron las quintas. porque aún no ha dicho todo. pero que antes dieron de comer. morena. este cuadro de la —Y se lo que te rondaré. . (i) Histórico. Mas como en esto se oyera ruido de voces y sa- bles arrastrando. Su delegado compondrá un Ayuntamiento en Constantí con exconcej'ales ó como Dios le dé á entender. Sentáronse en mesa aparte. que venian á alojarse pi- en la fonda por aquella noche. —^Me deja usted patidifuso con España pintoresca. suspendimos la plática. ni los electores han acudido á el las urnas (i). k bola. Eran los tres oficiales de Dragones. y nosotros anudamos la conversación. se vaya cada concejal á su casa y no vuelvan á aparecer por el Ayuntamiento. y ha sentido la necesi- dad de entenderse con alguien. Y se consi- dera muy probable que.3o2 CIRO BAYO indispensables para formar Municipio. en cuanto pase esto de las quintas.

vivo en esta fonda esperando meen la calle. Con ganado el pueblo. como iba diciendo. —Y . ¿quién cobra los impuestos municipales? Quién cuida de la policía — Nadie. las alumbrado y demás. de servi- — Pero — Al pital él. como no paga á los em- pleados. me quedé jores tiempos. esto ha porque. el exsecretario municipal. y aquí sí que reza aquella definición: '*Jus- . cejil en esta huelga con- y como soy soltero y no tengo familia. lo nos. de nombre Ca- — Pues. no hay quien quiera serlo de balde. porque esto no puede seguir urbana ? se así. ¿quién la la justicia administra? Porque ángeles. repartiéndose por calles cio de limpieza.II SIGUE LO MISMO Habla rrillo. porque los vecinos se el cuidan de todo. — En habrá letrado? caso ¿habrá —El tribunal componen cuatro^hombres bueeste tribunal. este vecindario no será un coro de los delincuente en gordo se le envía á la ca- para que Tribunales se se las entiendan con en juicio simples querellas dirimen verbal.

los — siguió diciendo contertulio. hizo —^Llegaron Si. civil. sabido.! 304 ticia es. se sintió usted Garulla. falta. tres". sin hacer caso de la alusión y mis compañeros de aula retáronme á que pusiera de . á que contestara en verso á las preguntas del exa- minador. estudiante. ¡ modelo de estudianel Como el que empleé todo civil curso en poner en verso Derecho es — vamos. lo tes. pero no la aca- Ale suspendieron en la 'asignatura de Deredho y reñí con la Universidad. .. y yo los emplacé para el día oportuno. y estos son los únicos me ayudan á capear €'1 temporal. fui — Sería usted mal —Todo contrario. — . lo CIRO BAYO que de cuatro quieren Letrado no hace . que. contando porque se con el Fiscal. —¿Cómo se ocurrió — Me imaginé que le tamaño el dislate? el -catedrático me escucharía embobado. porque entre los escolares el día había corrido da voz de que yo contestaría en verso á to'das las preguntas del examinador. que transcendería editor de hecho y que algún Barcelona -del me pediría la obra.. examen. lo como mi mismo con exámenes lia Biblia. Llegó^ pues. soy yo a:l quien asesora gajes que jurado. Cruzáronse apuestas. juzgia por equidad pero en consideración á mis servicios y á mis conocimientos forenses. —¿Es usted ajbogado? —A medias. y es inútil decir que el aula estaba atestada. Empecé bé. manifiesto mi obra en público certamen esto es.. la carrera.

porque las respuestas. —Tal lejos creo — repuse— y de . Salí tan airoso. á lo menos en aquellas preguntas que re- quieren definición breve y categórica. —Lo que mandan Cortes con al ¿ Qué De- las etcétera. la seguridad de de mi em- peño. —Lo adivinó usted. rrió el suceso. que es donde ocudolió la injusticia del fallo. ó porque tomara á chacota contestar. el me suspendió. de la Instituta — Paréceme — respondió Carrillo — tratar con persona perita que me da la razón. por- que en me la dime de baja Universidad de Barcelona. —¿Y decía usted que en Constantí ejerce de abogado ? 20 .. ó porque entendió mi manera de que mi tratado poéti- co hacía la competencia á su obra de texto. nos — Etcétera. El catedrático de se el ovación y me gané también las apuestas. y tribunal" fué tan inicuo que con- firmó el fallo. así lo supuse. decir algo. en último término. ganó usted unas calabazas — añadí. Por ello. —Lo que natura enseña animal. Verbi gra- — Pregunta: ¿Qué : es Jurisprudencia? puesta Justi atque injiisti scientia. redondeando período.LAZARILLO ESP.AÑOL 3o5 —No fué por —Tenía c^: pequeño el compromiso salir airoso — repliqué. de ser incongruentes. — —Reses el recho natural? — ¿ Qué es ley ? Rey. en vez de ceñirme una corona de laurel.. que al salir d^l meaula me gané una al —Y. la asig- natura. parecen acotaciones las Siete Partidas.

Yendo un homhre cargado con un haz de vio venir á un vecino. Para que se entere usted. —Y gente de Constanti ¿se aviene á procedimientos —^Con mil amores. esto cabalmente porque estos señores se el ven muchas veces. voy á contarle este caso. — Por tre el rar. condiciones reunir. Para última basta ser ¡la un mediano jurisconsiulto. Pues trabajo le doy. como asno de Buridán. gritando: "¡ Ahi va. —No que creo tanto. que en otra parte hubiera sido argumento de un enojoso juicio de faltas. —También esta aplicación del más la difícil derecho la hallo que la interpretación de la ley. se ventiló en un leña. en Constanti. santiamén. en que se giastan tiempo y dinero. * . ingenio y siagacidad. (en- agua y 'sin Yo cebada y no saben por dónde tiprescindo del sentido legal de la justicia la y aplico vacilaciones el sentido moral. ahí va! ¡Cuidado!" . aunque me esté mal el decirlo. sin las excepciones dilatorias de los otros. y aqui. aquélla. al que hubo de llamar la atonción. iiiientras que para otra se necesita ser todo un sabio Salomón. los jueces se y á pesar de éstas y d^ ven negros para fallar.3o6 CIRO BAYO la justicia : —De leguleyo nada más. y todos mis dictá- menes están inspirados en la equidad. Los encuentran rápidos y exla estos ? peditos. A bien que que yo asesoro es á cada uno lo que lia meramente distributiva dar le pertenece. porque la equidad — es la base de las leyes escritas.

sin — duda por cortedad. que sin duda iba distraído.lo lo oís. porque que 'la hombre ha defendido me- el otro pudiera hacerlo.LAZARILLO ESPAÑOL 307 El vecino. tste otro grave. — No está mal. — Pues tocante á olfato policíaco oiga caso molestias de citas ni careos de testigos. mucho más ingenio que envidiaría Salomón. la el tribunal oyó chaqueta rota y preguntó al otro qué tenia que decir. el encuentro. señores jurados cailidad de asesor este — —contesté yo. que dilucidé también sin En un más la —como llaman aquí á al las alquerías el — encontraron amo asesinado. Pero antes fui yo al lugar del suce- . no pudo evitar •<]ueta. En ios seguida se citó al hon^bre de 'la leña. Frente á frente demandante y demandado. ¡ A fe que buenas voces daba cuan- me topó! A gritos me va!" —Ya nñ jor de . El de chaqueta se vio cogido en sus propias señor Carrillo. se dio parte á Tarragona. —No do es que esté mudo — se apresuró á contes- tar el de la chaqueta — . Debéis absolver le de- mandado. y una astilla le rasgó la cha- Sin más dilación. es que no sabe qué decir decía: "¡Aparta! ¡Ahí en su defensa. ¿Estás mudo? le preguntó uno de — los hom- bres buenos. pidiendo indemnización del daño. es un rasgo de redes y se retiró con las orejas gachas. en al . El ¡hombre de la carga cargos del de no chistaba. llamó al tribunal de los lioimbres buenos. Como asunto no era de camipetencia de los hombres buenos.

las propinejas. —No hay más que — Hoy . éste lo confesó todo^ encontrándose después camisa manchada de sangre de que se había despojado. CIRO BAYO ¡acompañado de dos mozos de escuadra. un hom- colosal. viaje á Constantí. Con esto. y ese hombre lleva la limpia. así. Pero ¿esto 'le produce? Así. lo sabe usted? — replicó el más anti- guo de qu'é los guardias. No me equivoqué. los guardias se lo llevaron preso á Tarragona y la justicia se ahorró el — Señor bre — rarios. En cuanta le — —¿Cómo 'Este eché el ojo dije á la pareja: tes el asesino. Entre otros criados del más vi un hombre que hacia grandes demostraciones de duelo y que por cierto fué quien trajo el aviso del crimen. fijarse en este detalle —rephcamisa es jueves.3o8 SO. es usted uin portento. Carrillo. que yo llamo hono- que quieren darme es algo. las partes beneficiadas^ y algo . La pareja y la estrechó á pregun- tas al presunto criminal.

el parte al Ca- Como el tema de Constantí la estaba ya agotado.: ! III EL HEREU Y LA PÜBILLA Cr€0 haber dicho que cerca de nosotros cena"ban tajiibién los tres oficiales de Caballería. pero me parece mejor el cas- . Serían castellanos de pura cepa. Esto daba animación comedor. ca- bos y sargentos. á juzgar por el limpio acento y la dicción castiza de sus palabras. que venían á dar pitán del escuadrón. lenguas y lulas libaciones Bien es verdad que para soltar brificar las gargantas. amén de las frecuentes entradas y salidas de ordenanzas. di un vuelco á conversación con Carrillo y lo que decía ¡ le espeté esta exclamación. . á ver — Qué bien me suena habla castellana después de tantos días de oir hablar catalán — Xo gusta á usted nuestra lengua — el ¿ le ? re- puso él. — No me disgusta tellano. -del las menudeaban al Priorato de ia tierra.

no. abun- dancia y sonoridad de se conoce lengua castellana. por consiguiente. al que se Lo que más disuena al oído de un hijo de pronunciación catalana. señor Carrillo? Sea usted imparcial. y. pero buena diferencia literario al corriente. sin negar la la majestad. la le- mosina. pronuncia como en Valencatalán con más lim- .LAZARILLO ESPAÑOL 3lO —En cambio á nuestra patrona jor el le parecerá me- catalán. —Hay taluña. Eso es á lo que uno está acostum- brado. y La Altántida. un tantico aficionado — Pues nombres digo que. Mireya. de Verdaguer. el y Lérida. c'lásicos modelos del pro- venzal y del catalán de nuestros días. ¿Las ha leído us- ted? —Las he y admirado. cia dos grandes divisiones por lo que hace á las diferencias locales de pronunciación en Ca- En esta parte se dd Priorato. Castiílla es la esto. provenzal ó catalana — ^que con los tres —no cede á si ella en abundancia y lozanía. de Mistral. Habla con un madrileño criado en Barcelona. —Pues tienen mucho parecido con leído las Cantigas Rey Sabio. —Y usted ¿qué dice. de la orto- grafía y de las conjugaciones. la región. en las que por cierto se observan muchas analogías con el catalán en palabras y hasdel ta en fras'es. Díganlo. parque le advierto que soy de la manga á- ancha. —Norabuena todo va del lenguaje habla. aunque con la natural diferenciía de los diptongos.

el catalán lleva cierta dureza. el han ca- forzado mino. idioma castellano ha adquirido mayor grandeza y adelanmás énfasis. tamiento. Los catalanes. — Querrá usted — Pues este decir énfasis. es la carac- terística entre antbos pueblos. que hace que se maneje con aquella dificultad que suelen los ridos de frío. el sí . así. En miembros ate- —^En esto estamos conformes. y por su expansión imperialista blo de las Américas puso en su lenguaje el — hasello la — de das nobles pasiones de gloria . las vocales son menos dimfpias las sílabas. incomparable fuerza y viveza. señor Carrillo. 3ll como se escribe. al lenguaje á regularse por mismo su carácter y pronunciación. El castellano. y aun se sustituye la acentuación de Pero estas son nimiedades. como inclinados ó al interés signados al tráfico. soy de sentir que en estas provinse refiere. en Barcelona y Gerona. es innegable que de Hereu ha deshancado 'á la Pubilla.LAZARILLO ESPAÑOL pieza y. porque lo las provincias mismo pasa en de habla castellana. sin el solio duda por haberse sentado en de los Reyes de España. —Aun cias á ridionales. la emulación y de ciertos toques derivados de los muchos y re- diversos sucesos en que han intervenido quienes lo hablaron. volubilidad el y calor de la fantasía de sus moradores. . porque el la alianza matrimonial entre amtbos vino cam^- bio de carácter y el desmedro de Cataluña. en general. sobre todo en las la que usted por me- mayor delicadeza. y á la solicitud. Más allá del Priorato.

Últimamente se jugó al as de espadas m'al. á cambiar sus castillos por fábricas y sus bajeles a'l por naves mercantes. se cieron oomlerciantes y fabricantes. hi- La puhilla Calas taluña entendió que ena pasado el tiempo de expediciones por su cuenta á las al Oriente. á mirar por el casa y acrecentar ahorro. y se quedó nada. vio que el el y Mediterráneo era vencido islas de Italia por Océano. con raras excepciones. Es que opi- Con la hegemonía castellana. ya que no podían ser cortesanos y caudillos. Castilla castellana. 'de el mayorazgo con le trabajo y En poco estuvo que en- tablara demanda divorcio. ¡ — Buena pondría Pubilla —Figtírese usted. la térra catailana si no t'hagués conegut may Carrillo — No no como voy tan usted. Se indignó Llamó se la ¡ ! al orden al Hereu. (dejando hereu Castilla del patri- empresas militares y monio. y se resignó á hilar la rueca. las últimas posesiones que le quedaban en Améri- ca y Oceanía. lejos — repuso — . los nietos de los almogávares colgaron sus armas. y los caballeros catalanes. Estas son exageraciones de ios renmxensos. le amonestó á que cambiara de la el política. El hereu vínose á . las el aumento —¿Y usted ? qué tal lo hizo ed hereu en opinión de — Bastante sin Abarcó demasiado.! ! : 3l2 CIRO BAYO el —Y para remachar j clavo debe usted añadir Ay. y las perdió.

tan alegre derivación de la tendenciosa chaal chara dimos fin coloquio. agricultores é industriales lo de Europa. Alientras el hereu administre bien. En menos quince años figura en primera linea entre los mineros. que.. por haberse retirado ya los ofile ciales.LAZARILLO ESPAÑOL razón con gran regocijo de le trae 3i3 la pubilla. por cuestión de la —De modo que que —Es una nubécula conyugal intereses. pues no habíamos de las Dímonos volvernos á ver. á 'de quien ello mucha cuenta. navieros. á gran satisfacción patrona. . pubilla tan contenta. —^lás Con de la vale asi. buenas noches Carrillo y yo. pK>r alií se dice. y con esto nos despedimos.. dolía la luz que gastábamos en el co- medor.

y de laúdes. Las limpias pajas que alli estaban extendidas. jarmíe en una choza mirando á la playa. dando al viento las blancas velas latinas. respirando lá bocanadas el aire del el mar y oteando. Era noche cuando llegué á la vista de Sitges. daban dlaras señaHies que era abrigo de viñadores 6 de carabineros. urcas y pailebotes. Llegada la noche. esta últi- ma en posición . de gruesas fragatas largando la escandalosa.IV f DESENLACE TRIUNFAL lo hice El resto del viaje nés. junto á la costa de Garraf macizo montañoso erizado de promontorios y hendido por casi de calas y pequeños fondea- deros. como desde un semáforo. por el litonal barcelo- donde se encuentran poblaciones tan impor- tantes como Villanueva-Geltrú y Sitgcs. muy pintoresca. brillan los faros . por lo que no tuve más remedio que cobiabierta. cruce de delgados piróscafos vomitando humo. No era la primera vez que habia pernoctado ó sesteado en las casillas de estos guardiíanes costeros.

. alegría de "Tú me te luminar y sostén de mi camino cobijaste con tu áureo manto y pintaslos con gayos colores paisajes que alegraron mis oíos. como fantástica iluminación de laguna veneciana. las tinieblas "La duz. de la costa los buques de lalto bordo encienden se salpica las luces.. parece ser otra cosa y hiere el corazón del hombre con una nueva alegría y )a vista del cielo entonces. himno padre del mundo. y ese mar de Barcelona de puntos luminosos. oh las criaturas ." cabe descripción más sentida y verdadera que esta que hace el maestro León del despertar del día. sin admiración. donde. y quería hacerlo antes la gran ciudad. á ver la última aparición del astro rey. y se halla como viene descomo después de haber sido perdida. con indiferencia que se ve la luz eléctrica al acostarse. volve- á verlo la s'hi reconocimiento. Quería cantarle un himno de gracias el por la buena ayuda que me había hecho en de recluirme en via- je. ría como el común de la gente.. . "¡Salve. que alumbra pués de PrÍTriero amaneció.: ! 3i5 CIRO BAYO . Como el sol iba á salir por la parte del mar. y el colorear de las nu. No Y el cuando se levantó el sol sobre las le aguas pulsé plectro y canté este sol. y el descubrirse la aurora los poetas la coronan de sol es —que no causa rosas —y aparecer sin el la hermosura dd una cosa bellísima. bes. me apresté al amanecer.

por las galas artísticas que en- Cau ferrat de Santiago Rusiñol. eché para adelante. y éstos te echan casi á puntapiés la última noche que te queda para llegar á Barcelona. para congra- ciarme con dejó ¡ el carabinero." En medio por de estos hosannas vime sorprendido la aparición de dos carabineros. diéronme de bepor ti maduraron los árboles sus frutos. se llama esta figura del . quien. se —¿No sabe usted que no puede aqui? — uno de — Esta caseta del resguardo y de nadie más. se enfrió mi numen. es ^contesté. el ! — Naulf ragio en puerto —pensé— Hete aquí que .reino cierottii no te demás carabineros negaron bospitailidad y aun se hilos amigos tuyos. Y me con el mayor miramiento volvi á extender las pajas que me sirvieron de cama. que diéronme de comer. como acostumbran marlas. "¡Salve. 'saJlVe!.. al des'hi'larse en arroyos y cascadas. *** Sitges es residencia veraniega de muchos colo merciantes y americanos de la ciudad condal. —^Dispense usted. ir sin más consecuencias.. y.3i6 CIRO BAYO ti "Por "ber. refun/fuñando. que equivaile á decir que allí hay profusión de lla- quintas de recreo ó torres. se fundieron las altas nieves. colgando la lira. Notable cierra. ya me voy— estar dijo ellos . que. . el es. Y claro está.

. visto. — Pues tú bien me has . oí alga- rabía de cantos y de voces en la terraza de una una alegre glorieta. I'ba á pasar de largo. —^Acompañando á unos amigos. la Di media vuelta y vi un joven á caballo sobre baranda.además. híceme el sor- €l j paso. alegres y de toda mi confianza. Entra.. I Ciro ! Ciro —volvió á gritar con insistencia el que me llamaba. te presentaré. Hemos tú pasa- do toda la noche en juerga con imas el artistas que ya se fueron en que y nosotros no tardaremos en volver á Barcelona en un balandro. —Y ¿qué haces aquí?— pr^unté. de los pocos que dejé en Barcelona. y siguiendo la playa. el 3i7 pueblo.: LAZARILLO ESPAÑOL Crucé quinta. casi las lamida por la re- con jarrones de áloes en barandas y toldo de capricho9as enredaderas. En con- mi odisea. tren.. Y. saca. ¿Quién será? — — —me dije. avergonzado do y apreté ¡ del encuentro. cuando sentí llamarme por mi nombre. — ¡Quita ¿Con esta facha? — Xo importe es una reunión de camaradas allá! te . Empezó él por hacer aspavientos y ile acabó riéndose á carcajadas. A té él me acerqué con la confusión de quien se pocas palabras le mira sucio y derrotado. llamándome ahora con los dos brazos la infancia. están con una jumera qtie no ven. un ajmigo de de toda la vida.

y . el brindis Y la. —Bebiam! con bebiaml del vino. pero en un momento el que les vi descuidados.3i8 CIRO BAYO sube. En menos de tres meses se ha plantado aquí desde Masi mío. como ofrenda á madre tierra y á los buenos corazones que encontrara en mi camino. —^Señores— repuso tella — H'urra ¡ ! ¡ !—gritó ani el coro juvenil. digna de un Jenofonte. Los otros seguían vocif erando y apenas notaron mi presencia. amigo. no seas cobarde. drid. entré en la quinta. oon gran proso- popeya. — Señores— — dijo : os presento un gran amigo que 'también un gran caminante. bebiam! — repitie- ron en italiano. recabando silencio—. y pues el viajero se llama Ciro. te presento y due- —Ea. Bajó mi a/migo á abrir una poterna ded muro. Quisieron que repitiese. Esito no obstante. tú quieres ^Sea icomio — contesté. Destápese otra bo- de Champagne. el amigo hizo mi presenI tación. vertí en tierra ila licor. fui uno de tantos. de Verdi. bebamos por él y por su expedición. que acaba de dar la vuelta á pie á media España. ^o — y te 'embaroas con nosotros. viniendo por AndaÜucía y por burra la co¡sta de Levante. en la llevé á el mis labios néctar de cristalina crátera. A partir de este momiento. que hervía oro.

. Convinieron igua!lcierto. Convinieron los comensales en que tudio.. los pesares y la des- natural patrimonio del hombre. d mar.. continuaron bebiendo y hablando. 'á En mi ainigo dijo se interpuso. — No vayamos tan aprisa— replicó mi amigo— el . de abandonar la vida. que allí estaba bien Yo no pensé qvLQ iba sabía qué pensar de aquel desbarajuste. la finahnente. al principio que era cosa de esto. la reunión una uva. eran cosas vanas. se persuadieron de conveniencia. á eso de las diez de la mañana. — Parece garos sin mí . y. pero vi de veras. y como habían agotado todos los asuntos. Los cinco de es-taban hechos él .. la el hteratura. Acabado el brindis. Vi que todos estaban en Sig man- gas de camisa. el anfitrión. 4 Todos aquellos elegantes borrachos. increpando aquellos energúmenos. — les —que queráis aho- os creía mejores amigos. por amor. El más sereno parecía más curda. y las mujeres. y yo hice lo mismo. cayeron sobre la mora>l. fuente de desengaños. risa. la ciencia. el —Tiene razón— repuso corifeo. animales de placer. LAZARILLO ESPAÑOL nadie curó de mí. dueño de la quinta. Razón tenía mi amigo. Con la embriaguez. se levantaron como un solo hombre para lanfcarse al agua. mente en que dicha eran el la injusticia.. mentira . para ahogarse en cerca. las máximas mora)les &\ y los preceptos virtuosos no suelen quedar bien el es- parados. amo de la quinta— \^en á ahogarte con nosotros.

el bail'andro casi al pie de la casa. cambiaron la peseta. se aplacaron Los borrachos embarque. por ser d santo de la entonces Serenísima Princesa de Asturias.320 CIRO BAYO al no nos lancemos rrachos. ven á suicidarte con nosotros. mediodía. muramos poéticamente. y lejos de la costa. cen- de Barcelona. mar como desesperados el el ó bo- Emibarqucmos en balandro que ahí está aparejado. Pero despertaron con los cañonazos los castillo. los Al rato de navegar. energúmenos se marea- ron. La proposición fué aceptada por unanimidad. Altracó y se dispusieron al y como mi amigo hacia de piloto. Ya que nos suicide- mos. la balandro ya Era salvas el' 24 de Septiembre al . izar la vela. las Su Alteza Real Doña María de Borbóo y Habsburgo. y tinela mi amigo hizo rumbo á Montjuich. que rápida se infló como seno lácteo. la fortaleza hacía las de ordenanza. hizome embarcar también. y la navecilla voló por las cerúleas la En poco tiempo se vio punta del Lio- bregat. — Ayudé á ondas. diciéndomie y guiñándome e*! ojo: Ea. Y aconteció lo que era de supwDner. fueron adormilándose y acabaron por tenderse en de la bancos y en las tablas cala. Mercedes de . y claro no se acordaron de suicidarse. allá en seno del mar donde retozan oindinas y sirenas. nos arrojaremos en sus brazos. boca del puerto. casi al que disparaban del lar el tiempo de enfiestá.

" mada capa se esconde un buen VALE 31 . * POST SCRIPTUM Lector. y ésta te plugo. alegre. ser 321 menos que el Hidalgo 'de la Man> salva que á Barceilona llegó también. el nombre es lo como 'una se dice en gráfico romance "Debajo de bebedor.: LAZARILLO ESPAÑOL Por no cha. recomiéndala á tus amigos. satisfecho. ó. muelle. si tanta fué mi suerte que tuviste á el bien acompañanne hasta final de mi leyenda. entre el es- truendo de gjuesa principesca. de menos. yo hice mía la y aitivo. y diles que aunque sea relación de vago. salté eij e'l artillería. ufano. Y así terminó mi viaje.

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ÍNDICE Págs. 35 44 tierra —En manchega. 28 esos trigos. —Prolegómenos de viaje. —Por 1. 53 L IL La ruta de don Quijote El delincuente honrado 59 en Andalucía. I. —Mi entrada Bailen En Sierra Morena de IL Recuerdos 73 82 . Anteportada i Obras del autor Portada 2 3 Propiedad 4 5 Prólogo Declaración del autor 11 Libro primero. IL La primera estación La primera jornada Libro tercero. I. 13 IL La casa de vecindad La iniciación Libro segundo. Libro cuarto.

141 Seni'i-anacrieóntica II. Un círculo 134 Libro I. Las cuevas de Purullena Guadix Libro octavo.! 324 INDIpE Págs. —Mi Semana Santa II. IIL IV. 103 iii Libro quinto. séptimo. Bajo el puente de Córdoba Siguiendo el Guadalquivir 87 94 de Sevilla. Hablando con las monjas 227 . En En En la el Albambra Albaicin plaza la 170 174 184 IV. ! —En ¡ la playa y por la sierra de Almería. Al pie de la Giralda El cicerone del peregrino La casa de Manara IV. 153 164 II. I. II. Anacreóntica 147 Libro I. V. III. Lord Stanhope Lance serrano Libro noveno. — Granadinas. III. —Por entera tierra de Málaga. III. I. Luz en las sombras dantesco 123 128 V. Mág:non El puñal del Godo 207 218 III. sexto. I. 197 —A través de Murcia. / Thalassa ! Thalassa 187 190 II.

Hereu y la Pubilia IV. 295 303 309 314 . Desenlace triunfal Post scriptum índice 321 323 Colofón 327 . —De Tarraco á Barcino. I. La pesca de Elche Sesión infantil ün encuentro con "Nostramo" IL IIL IV. 265 273 2S3 Libro onceno. 235 241 En una V. I. Un El II. pueblo ideal Sigue lo mismo III. baronía Literatura mortuoria 249 253 259 España. —El jardín de IL IIL Mi tropiezo con Venus La vendimia y la pisa Frente á las Columbretes Libro duodécimo. —El país cíe las palmeras. I.índice 323 Págs. Libro utci^Ho.

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BIBLIOTECAS Y MUSEOS" DE MADRID EL DÍA XXX DE AGOSTO DEL ANO MCMXI ."LAZARILLO ESPAÑOL" SE ACABÓ DE IMPRIMIR EN LA TIPOGRAFÍA DE LA ''REVISTA DE ARCHIVOS.

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de J.— La Con.0 3." . FONDO Hzorln. eubas (Manuel). — Más cuentos baturros.0.5o euevas eroce 3. Revelaciones y documentos sobre las sentencias de muertey lavida en las prisiones rusas.0 Daudet (Ernesto).— Una Campaña.5o Barofa por y paisajes. . en : 3. en 8. (Novela de malas costumbres romanas. Prólogo en verso.3. Tamenaga Shunsuy. traducción de José R.— Estética como ciencia de la expresión y lingüística general.°. en 8. El terror en Rusia.5o <Je La Feria los discretos 8. los elogios. 3.i^S OBC ^=^ == 8. . de Luis de Tapia y cuento en prosa.— . zz=: OBI^.0 Serao 4»- (Matilde). en 8. en — — — lucha la vida»: í. traducción é introducción de Ramón M. versión española. 16. (Mauri3. .0 10.0 2. versión castellana de (liarlos de BatUe.— Los cuarenta y siete capi- Gascón (Teodoro)." . . en 8. Nove3'5o en8.— 2. de Uaamuno. -Creación y Redención (novela). . en S. Teoría é historia de la Estética. en 3. novela.— En América.— La Esfinge sonríe (Historia de amor).5o cio).5o 3. en 8.— Teresina (novela).). por Ángel González. . Bernaldo de Quiros . dos volúmenes.5o Palomero (Antonio)—El Libro de 8. traducción de P. en S.^ Cazadores y cazaderos. — «La . . en 8. .0 Mala hierba (novela).5o ducción de Carlos Frontaura. en 8.— La Suegra de Tarquino.0 Parisiana. . Posada (Adolfo). . Delpit (Alberto). 3 5o tanes. Bernaldo de Quirós. Pérez Bances.- (novela). traducción de la Condesa Beretia.5o 2. Morales de Peralta (J). 3." (C.— Opiniones. .** perio de la muerte.— El Santc(novela). Rojas. Madrid.*'. traducida del japonés. en i6.5o Santillana (Roque de).5o 2.— El último héroe.—España: Hombres Korolenlio (W. Prólogo de E."^ . .*' eiges Aparicio (M. .- quistadora (novela). Maupassant Pedroy Juan Guía alpina del Guadarrama. en 8. Gómez Carrillo.» 3. en 8. 2. Prólogo de J. con grabados (Plotino). en 8.). en 8. de). . 35o Sacher^Masoch (L.." (Pioj.'-El Vicario (novela)."..) En 8.Dolores (novela).5o .". en 12. traducción de .5o (B.". (E^a de).". Ohnet (Jorge). (Novela original). . en 8. Prólogo de M.5o La Venus de las pieles (novela).). 3. 3.5o Queiroz traducción de J. tra3. Poflazzaro (Antonio). Francos Rodríguez: 8. en 8. y Kropotkine (P. (Maravillosa Carlos Frontaura.5o en 8.5o Urbano en (Rafael). Dumas( Alejandro). . de José de Luengo. Ensayo de mejora.5o 8elda (Joaquín).0.'' 3.— El Im2. en 3. (Historias de libertinaje).— La ilustre Casa de Ramires (novela). .). bánchez . González-Blanco. versión española y estudio preliminar de C.° con más de 200 grabados y cubierta de Sancha en cromotipia. en 4.— Manual del perfecto enfermo.). en 8. a Busca (novela).— La Gasa de (a calle de Panaderos. en 8. con 27 fotograbados y dos mapas.versión castellana. Tenreiro.— El País ae Jesús.) López^Roberts la. en 8. (novelai. — librería de francisco beltrán Principe.. novela del porvenir). .5o 3.° Aurora roja (novela). novela trágica. D.— ^ Dar lo (Rubén).— Tinieblas en las cumbres.5o (Cuy I»— 3.«.®. en 8. con grabados.°. 3.— — en 8.

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