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LAZARILLO ESPAÑOL
GUÍA DE VAGOS EN TIERRAS DE ESPAÑA

POR UN PEREGRINO INDUSTRIOSO

PROLOGO

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LIBRERÍA DE FRANCISCO

BELTRÁN

PRÍNCIPE,

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LAZARILLO ESPAÑOL .

Un vol.— Un vol. VOCABULARIO CRIOLLO SUD-AMERICANO.—Un vol. DICCIONARIO — CONVERSACIÓN ESPAÑOL FRANCÉS. EL PEREGRINO EN INDIAS. VIAJES EL PEREGRINO ENTRETENIDO. V . LAZARILLO ESPAÑOL España).—Un vol.—Un vol.—Un vol.OBRAS DEL AUTOR HIGIENE SEXUAL DEL SOLTERO. —Un LA PLATA PERULERA. (Guía de vagos en tierras de vol.

I (.CIRO BAYO LAZAEILLO ESPANO GUÍA DE VAGOS EN TIERRAS DE ESPAÑA POR UN PEREGRINO INDUSTRIOSO PROLOGO DE AZORIN MADRID LIBRERÍA DE FRANCISCO F H í BKLTRÁN Nr I p E . .

53S ES PROPIEDAD DERECHOS RESERVADOS- 870539 . .

nos contaba en la introducción á uno de sus libros. — — — . Hace ya casi un siglo. En todas estas pintorescas andanzas. ó poco menos. parte la curiosidad del artista y del filólogo. El autor describe en estas páginas varias regiones de España que él ha visitado en diversas ocasión-es. Muchos de los parajes recorridos por Ciro Bayo no tienen acceso por ferrocarril unas veque es el medio más seguro y poces andando pular de viajes ^y otras caballero en algún rocín quijotesco. mesones. que un escritor catalán.COMENTARIOS •QUE PUSO AzoRÍN AL Peregrino entretenido y que MUY BIEN pueden SERVIR DE PRÓLOGO AL Lazarillo español. parte del deseo de esparcir y solazar su espíritu. don Antonio de Capmany. cansado por los tráfagos cortesanos. puebloci viejos. nuestro acidante escritor ha ido enterándose de paisajes. natural. VIAJES POR ESPAÑA Ciro Bayo ha publicado un El Peregrino entretenido un libro : libro titulado escrito en es- tilo sencillo. ha guiado á Ciro Bayo. castizo sin afectación. los frutos opimos que él había logrado con ^relación al estudio de la lengua castella. ventas y caminos españoles.

el más sugestivo que se ha escrito sobre España. á la manera que W. ellos agudos y originales Ford. ha sido podado en ediciones posteriores. Pero.— 6 CIRO BAYO na tilla de uno de esitos viajes por ¡las tierras de Casy de Andalucía. andantodo el personal. y hoy el iibro de do los años. por ejemplo. han pasado á ser puramente imipersonales y objetivas. Además de esto. lato. es más bien una obra. Las Guías de las naciones (hablo de España particulaDmente) han sufrido á través de un siglo una cierta é interesante evoilución. España es casi un país inexipdorado las Guías . aun cuando (extranjeras. 'las mejoires) que existen de nuestra no nos hablan sino de Tas grandes ciudades y de aquellos otros lugares á los que se puede llegar con relativa comodidad. personales que eran en sus comienzos. viajaba poír España. coin el fruto de sus ob: servaciones. El libro de Richard Ford. ni aun en un sentido amplio.. casi desconocidos. caprichosamente y por pequeñas jomadas.. se hablara de estos sitios y pueblos en las Guías. de sus charlas con los labriegos y con los señoires de ios pueblos. Acaso sea un bien que tales parajes permanezcan olvidados. pueblos. El libro de Ciro Bayo no es una Guía. patria. quedan excluidos del oonocimiento y de Ta avidez de 'lo-s ambuladores. el más completo. miichos sitiois.. De subjetivas. nacionales y forasteros. **senti'mentar'... trazó aquellas páginas en que se ve el reflejo de un espíritu penetrante. el mejor libro. lufego. ciudades y campiñas en que se halla como condensado mucho del espíritu de E'spaña. todo lo que constituye el encanto de esta Guía singuÜarísima. ni de 'muchois nací onialles. su encanto no podría ser compirendido d'e los extranjeros. de sus visitas á los monumentos. Irving viajó anteriormente. muchos de el autor. en su primera edición contiene juicios é impresiones personalísimos. .

siblemente ha de ajustar la realidad que tiene ante los ojos. cierta sobriedad para no dar al elemento subjetivo demasiada preponderancia. ¿Es un bien ó es un mal la impersonalidad (fe las Guías? Creemos que deben existir Guías enumerativas. tan impasible. el que las escribe lleva un prejuicio. Pero para la redacción y confección de tales libros se necesita un honido sentido del airte. una opinión hecha. Córdoba y Granada? Generalmente en estas Guías sentimentales. sino la España que él veía antes de arribar á ella y de ambular por sus ciudades y por sus campos. impersonales. que se lia formado en su país una idea de nuestra nación y que al llegar á ella. qué punto ¿ el libro de Teófilo Gautier es ¿ Hasta una Guía? Puede ser considerada también como tal la obra de Mauricio Barres. tan impersonal como el tudesco Baedeker. no ve. de la historia. á la que irremi. y algunos editores han publicado Guías sentimentales de los sitios y ciudades más notables del país. Claro está que venir á España con tal preopinión. y al mismo tiempo cierto equiübrio. es un libro tan frío. por ejemplo) se ha querido hacer una mezcla de los dos sistemas. históricas. Aranjuez. aludo principalmente á los extranjeros. objetivas indispensables. indestructible. á pesar de todo cuanto se le ponga delante. Se podrían citar numerosos ejemplos de lo que decimos.. de la raza. es hacer un viaje completamente inútil. etc. en que se habla de Toledo. y que al mismo tiempo debe haber libros en que el viajero reíleje sus impresiones de modo más ó menos sentimental y lírico. Un extranjero que viaja poír España es un señor. no hace falta . Supuesto que se tiene una idea ya firme. Modernamente (en Francia. como se le denomina vulgarmente). de la vida españoda. un literato ó poeta. cierta ponderación. en detrimento de las nociones y noticias reales.LAZARILLO ESPAÑOL 7 Ford (Ó él Murray.

ó por lo míenos. . que no se tomen la molestia (fe visitar nuesítro país si lo visitan voilverán á sus naciones con una moilestia más y sin haber sacado gran cosa en limpio. Ni más tarde el m'ediano poeta Catulo Mendes necesitó tampoco (y no comparo á Balzac con Mendes) hacer una visita á Aviíla ni leer las obras.8 CIRO BAYO para hablar de España. proporcionado amargura y acidia. años después. á cuantos prosadores y poetas deseen pintar cosas de España. : . ellos pondrán en sus libros ilo que ya veían antes de viajar por España. Por eso Bal'zac. por su sinceridad. para describir sus tipos y pintar sus escenas y paisajes tomars'e la molestia de realizar una larga y molesta peregrinación por ella. á reflejar un átomo de verdad. á variar algo. por lo tanto.s proezas realizadas en España á primeros del siglo xix por Alejandro Dumas. no necesitó 'enterarse mi siquiera dfe los nombres patronímicos que salemos llevar en España los que en ella vivimos. la biografía de la mística. Franceses é ling'leses son los que más peregrinan pKDr España. Sin llegar á tanto. padre el viaje de este escritor es verdaderamente maravilloso. para escribir sus narraciones de asunto español El Verdugo (con 'este titulo castellano en el original francés) y La muchacha de los ojos de oro. Teófilo Gautier (cuyo ilibro tiene bastanles ha^brá . Aconsejamos. por escrúpulo artístico. y si se ven forzados. Se cree generalmente (yo mismo lo he consignado alg^inas veces) que los sajones son más veraces. entonces abandonarán á España profundamente contrariados y entristecidos con lo cual su viaje. para urdir su estrafalario y disparatado drama Santa Teresa. Es hora de que abandonemos esta ilusión á los ingleses les perjudica en su fama legítima de mistificadores las grandes y alta. más que de distracción y de esparcimiento. más escrupuilosos que los galos. . aunque pueda ser encontrado antipatriótico.

Raro es el mes en que no aparece en los escaparates de las librerías de ^Madrid algún libro inglés ¿obre España. valga la verdad). de todos los viajeros extranacionales) hay que confesar que no llega ni con mudio á la altura del primero de los eclipsar á su no logró Duma's. les dan quince y raya. los absurdos y los dislates de todo género abundan en tales obras. en traje de "faena" de algún diestro ó novillero de menor cuantía. Isidoro Antillóe merecen algunos de los viajes en España escritos por viajeros ingleses según Antillóe los erroi^es. La norma de los sajones no ha variado desde entonces no hay más que abrir alguno de estos libros que aparecen con frecuencia en los escaparates para ver que sajones y galos se hallan á íla misma altura cuando hablan de nuestras cosas. sí. redactor del Diario de los Debates. de cuerpo entero. Puestos los viajes en España en la tesitura definitiva en que los colocó el autor de Montecrisfo. una escena de gitanos y el retrato. pero aunque e^te señor se da buena maña en describir una fastuosa corrida de toros (la obra de resistencia. fatalmente. . En 1823 un oficial de los que en 1808 \'inieron con Xapoleón á España. publicó un libro (excelente. Pero aun cuando un extranjero por caso raro llegara á escribir de España con entera im. en la cantidad. Bory de Saint-Vincent que tal es el autor de esa Guía cita en el prologo el juicio que á nuestro geógrafo D. inevitablemente. titulado Gnide dii voyageiir en Espagne.LAZARILLO ESPAÑOL tes cosas buenas) triota. g compaAntes que Gautier y después que Dumas anduvo por estos andurriales de España el señor Cuvillier-Fleusy. — — . — — . no era fácil' á los ingleses sobrepujarles en fantasía. digámoslo así. Las ilustraciones de tales libras son casi idénticas en todos de ellas forman parte. una vista del aguaducho de Segovia.

no puede ser comprendido ni hablado sino por ios naturales del país. Ramiro. hay en el El peregrino entretenido del andante calibro ballero D. . que es su lengua nativa. lo más castizo. Giro Bayo. Lo miás hondo. sino de un hombre que. ese sabor de la tierra castellana. falta ese perfume de casticidad.— 10 CIRO BAYO con absolmita escrupulosidad. notabilísimo por m-uchísimos conceptos. Y cuenta que aquí se trata. digno de elogio. además de ser cultísimo y de estar animado de una gran sinceridad. Sin embargo. un distinguiidisimo sud-americano: D. Algo de ese calor castellano. que no se puede adquirir ni con las lecturas copiosas ni con la más prolija erudición. castizo. — . do que es etéreo é impalpable. en su libro. El ejemip^lo lo tenemos en esa novela que sobre Avila ha publicado con el titulo de La Gloria de D. de nuestro ambiente. parcáalid'ad'. no de un firancés ó un inglés. siempre en su Jibro faltaria algo que sólo se puede encontrar 'cn el libro d'e un español algo de nuestro espí'rítu. de una honda escrupiílosidad. habla nuestra misma lengua. Enrique Larreta. y es de nuestra misma raza.

sólo el ponerse bajo la protección de la santa curio- sidad hace á los desarraigados. á los aventureros. secuestros y puñaladas. para quienes la vida andariega es cosa de bohemios y un lío de peligros y de sobresaltos. como piensan muchos extranjeros y tantos otros conciudadanos nuestros. y como se dice. sin di- Pienso que te ella vale la pena de que yo te la cuen- y de que tú la leas.por estos andurriales españoles. á los filósofos trashumantes. y que bien puede uno lanzarse.: DECLARACIÓN DEL AUTOR Carísimo lector Voy nero. . ó por curiosidad ó para solaz del espíritu. á entretenerte con la relación de mi prime- ra salida de Madrid. nobles tu por el espíri- y por la fortaleza del corazón. la pues aprenderás conmigo vieja y de la muchas cosas de nueva. España España No te importe acompañarte de un vago. Verás también cómo el ambular vagamundo es asequible á artistas y excursionistas que gusten salir de las trilladas rutas férreas y polvorientas carreteras. á pie. sin miedo á robos.

como.12 CIRO BAYO Cierto que se pasan fatigas é incomodidades. pero si ellas se reducen á cero al fin de la jornada. bosque agua^\ no encuentra leña para calentarse. uno sabe revestirse de ánimo y se acostumbra á ver las cosas por el lado alegre. De otra manera. se dice "mira el mar y no ve . •en castellano. se fatiga el cuerpo inútilmente y se aplana el espíritu. El hombre que no es observador frán ruso — —dice el el un re-y es como aquel que cruza ó.

Mis únicas fuentes de ingreso eran á la sazón tal cual traducción que me confiaba un editor amigo y una exigua renta proveniente de una casuca allá en Barcelona. .LIBRO PRIMERO PROLEGÓMENOS DE VIAJE LA CASA DE \'ECIXDAD Erase un año climatérico. tanto que de su fecha quiero acordarme. vivir estos dos la terrible me preparé á vencer se dice como en tér- mincKS de farándula. Pero al empezar el mes de Junio ambas fuentes se secaron á un tiempo: el editor fuese á un balneario sin dejarme encargo alguno. como logo. cuesta de verano. pesar de los pesares. ni diría un astró- muy malo para mi. los América y con el Haahorros de dos meses de la renta pagar embarque. y mi apoderado tenia orden terminante mía de no enviarme un cuarto á bía pensado irme á los Madriles. no cambié de resolu- mas como era forzoso hacer tiempo y meses de espera. A ción . es decir malo.

. los segundos lo cor- con la decisión de Alejandro en en Gordio. había de por- tarme como discreto. que por haber sembrado un grano al acaso. y como él ganaba dos ó era tres más cargándose las espaldas y vivía hombre soltero y de buenas costumbres. currido. que da. Gas- última peseta. ¿Obraría yo como débil ó como héroe? Ni como uno ni como otro. débiles : Los en y los fuertes emplean la misma fra- seología el Mañana lo veremos. ya lo veríamos. recogí muy provechoso fruto. despedí nne la de mis viejos amigos hombre dio paz á so- . Véase cómo. en la acera de la calle el tan minúsculo fué favor y tanto el tiempo transello. se lastiman los dedos buscándole las el Los primeros tan vueltas y pierden tiempo. Adiestrado la lucha de la vida. con un cajón de ta. que ya ni me acordaba de Pero sí se acordaba Juan. La diferencia está modo de desatar el nudo de la dificultad. En ocasión que hube de necesitar un cirineo de confianza. confiaba que. alegre como un pájaro. aún seguía con la preben- Por donde me avino. cuando menos. Conocía yo por entonces á Juan. un mozo de cuerda para quien in tempore pedí y obtuve una plaza de repartidor de un diario de la noche. 14 CIRO BAYO lo ¿De qué manera? Ni yo mismo tada la sabia. fui á buscar á Juan en su puesto y lo llevé á mi casa para que cargara libros y el los vendiera por su cuenal No sé ló que vería en mi cara . illo Dábanle por esto una se pesetilla diaria.

Beneficio que se hace á costa de muchos memoriales pierde casi todo su valor: quien da presto da dbs veces. Muchas fábula indiana con que Gil Blas dio á conocer su pobreza al Duque de Lerma. ó escribirles : Su- plico. lo hará otro — repli- qué malhumorado — Eso me estorba. La causa de que porque no si muchos saben ricos tengan tantos ingratos es el arte de obligar. ruego.En qué serviría un faquín Esto me decía como tantos otros para quienes los hijos del pueblo son como habitantes de un país inexplorado. tú no lo haces. los rasgos. Entre los pobres hay la intuición de la ayuda mutua: hoy por . Otra cosa sería previ- niesen las necesidades de sus amigos para excu- . no las ó el día muohos cumplimienmutuos pero no se les ocurre que el amigo pariente que va á verles no haya comido aquel ó le haga falta dinero. son patrimonio de una casta. era que podía remediarlos? á un señorito ? me hacia falta dinero. ti. i5 cuadran- — — Pues me dijo: Yo no saco si esto de aquí. Con los ricos no pega esto como no conocen adivinan.LAZARILLO ESPAÑOL ga con que dose. ¿Qué necesidad tenía de contar mis apuros á quien no . tos las miserias. Hay que repetirles la . imploro y demás expresiones moles- tas y de poco gusto. mañana por finezas. y no es así. Se cree que la nobleza de cora- zón. mí. . se disponía á atar ei bulto y. la hidalguía de sentimientos. la generosidad. en fin. Mentia.

eres un grande hombre. He aquí el bueno de Juan. mi administrador cuando yo segunda parte Escucha — seguí la el diciéndole — . ó. tenía por cierto que cualquiera de ellos tratos Acostumbrado á daría aquella cantidad libros valían diez veces to. satisfecho. Por seis reales diarios tiene uno regular habitación y buena cama. replica: —Está bien. . En efecto: como quien dice. hiciera» lo menor su molestia concediéndoles prontamente que piden. á lo menos. Con el nero de los libros tenía pensado alargar una mana más á costa del estómago y después. cuatro ellos ? duros — contesté. que sin molestarse por mi salida de tono.. Serássea rico. di jome alargándome cinco her- — Bravo. la ¡ Como que el los más por calidad y texI y yo los daba. y contratos con libreros de lance.6 1 CIRO BAYO el sarles manifestarlas. seña/1 evi- dente de haber despachado — Traigo cinco duros en vez de cuatro— Juan con aire mosos discos. á peso de papel en menos de media hora estaba de al el vuelta Juan con la cuerda hombro. sin' regatear. señorito. cargaré con los libros lo puesto que usted se empeña. establecimiento el La Posada del Peine es clase. ahora la Juan. encargo. el veríamos de marras.. Pre- párate á llevar mi baúl á Posada del Peine. el más económico en su más decente y mejor dise- servido de Madrid. ¿Cuánto es me- nos que pido por —'Pues.

descargó Juan y me hizo pasar adentro. La estaba interpelada era una mujer del pueblo que á la sazón pelando patatas. — nos dijo— . enjugaba traigo á bien. Juan . ó despedido de la casa testigo de esta esce- me eché á la calle con Juan. sin si Tan bien me pareció la proposición que. de mí. son ellas las que se han cansado — Pues yo conozco una gase á vivir conmigo ! que tiene mucha cuer: da y que pudiera convenirle á usted. . pero. Ea. dijo mientras Señora Gregoria — — se . en cambio. el sudor con un pañuelo de hierbas al — le usted un huésped que hay que tratar Es persona amiga y además escritor. vén¡ La casa no es un palacio realitos que digamos. La mía precisamente tiene una alcoba disponible. sea. el veía las cosas á bulto. dejándome Llegando á la donde él quisiera.LAZARILLO ESPAÑOL 17 ? — ¿ Se ha cansado usted de al las patronas —pre- guntó Juan como descuido. Entra el equipaje. Seguimos el patio. — Xo. Juan. y esto es todo cuanto puedo decir. porque viniendo deslum- hrado de la calle. se entró resueltamente en un portal y yo tras él. y frente á una puerta abierta. por dos diarios tendrá usted cania y ropa limpia. querer saber más. adelante —Adelante. y saliendo. no sé despidién- dome na. cuesta de San Vicente. cargado éste con llevar mi equipaje. cuchillo sobre La señora Gregoria dejó un tapete de hule Bien venido y salió al umbral.

porque entre gente del pueblo-. pero la cocina. La palabreja era de la efecto. todo muy pe- muy aseado. — Bien.8 : 1 CIRO BAYO ojeada vi De una toda la habitación : una salita de recibo. para las que no hay más literatura que pero en la señora Gregoria lo hojas volan- deras. Cuadros baratos. Ya que es usted escribiente. Y señalaba la mesa de hule con las mondaduras de patata. hombre de leefecto fué ma- yor por que se verá. los vasares empapelados y sendas cortinas que parecian sábanas en la puerta y en Si bien la única ventana que daba al patio. tres alcobas y queño. nos turnaremos en ella sin tratar — re- puse alegremente. usted casa. diciéndome — . señora . de rectificar el dic- tado escriturario que me atizaba. el ñora Gregoria dióme posesión de todo —^Porque —acabó el cuarto. las camias con colchas blancas. A bien que de esto se encargó Juan. la señora Gregoria que el señorito Esto de "periodista" lo dijo al habiéndole recomendaidb dico mi hombre porque director de un perióla me suponía del oficio. la se- yo venía consignado á una alcoba. —¡Hola! ¿Con que escribe usted en los pape- . como yo me paso todo se día en la calle y quedará por amo de la Juan también. diciendo —Advierto á es periodista. flores las de trapo y pitos de verbena en paredes. ahí podrá escribir sin que nadie le moleste. periodista es la síntesis del tras el .

Lo principal es que usted se acosdías. verja de la estación del Norte. de mes á mes vencido. corre prisa. Por lo pronto me pareció estar en fondo . ayudó á Juan á poner mi baúl al pie de la cama. pues entonces somos compañe- ros de gremio. fregó el hule y fuese. . La cuestión era acostumbrarse !".. sino que la buena mujer me enseñó la alcoba. Y naba á continuación hizome saber de cómo se ga- vendiendo periódicos en un puesto junto á la al aire libre. á Al quedarme solo quise pagar viajes. —Lo dicho dicho—acabó diciendo— su mesa de escribir. Lo mismo da que la pague usted por por semanas ó por quincenas. mueque con una percha y una silla. LAZARILLO ESPAÑOL 1-es? 19 —exclamó— la vida . que aho- voy á aprovechar la tarde. porque usted los escribe y yo los voceo. y si no. quitó las patatas ble Y de la mesa. ya la lo — Xo en el arreglaremos —dijo— el Tocante á señora Gregoria tampoco hay que apurarse. no es de las patronas que ponen puñal pecho. no hubo más. Juan sus dos pero no quiso cobrarse. llenaban el dormitorio. amén de la cama. había dicho el Juan. tumbre á esta pobreza. esta será y ya verá qué bonita queda en cuanto baya limpiado el hule. ra Y hasta la noche. puso agua en la jofaina de un palanganero de hierro por si queria lavarme. De "¡ este modo di con mis huesos en una casa de vecindad del paseo de San Vicente.

el sosiego doméstico y el poco aire respirable de sistema de realquilar. con construcción de barriadas para obreros pero en Madrid no se el preocupan de estas cosas.: 20 CIRO BAYO la luz de un pozo. Media hona hace que estoy en mi chiribitil y me siento mareado. á la que se fué ocurriendo . Cada uno hipo- de éstos trata de sacar de balde el alquiler. Total cuarenta. ¡Error y ho! rror Allí se hacina doble gente. la A la codicia del casero se añade de los arrendatarios. Veía resbalar de lo alto por el cubo del patio. y oía el rumor apagado de una y levanté los colmena humana. ojos. por muy madrileño. Salí á la puerta La casa donde me asilo tiene cuatro pisos in- teriores que dan al patio. antes por rio. Cierran la los dos frentes una escalera de caracol y sendos retretes al pared medianera con fondo. Como es á principios de ve- . la habitación mediante el Esto de realquilar era corriente en urbes á causa de lo la carestía las grandes de las habitaciones. colonias. cien personas. tecando su comodidad. amén de ios otros ocho á ras del lo alto patio. esos conventilliois. pero asquerosa y molesta para vivida. contra- tienen por típico. Contando por todo allí pudierais pensar que viven ochenta. casas de vecindad ó "casas de tócame Roque". clase de viviendas muy pin- toresca para vista en revistas y zarzuelas. A entrambos lados los corredores con cuatro cuartos á derecha é izquierda.

por estar tan apretujadas alcobas. los tres durmientes oír la respiración de La verdad que se juzga es que uno las se acostumbra á todo y le va. leva en casa.. duermen arracimadas en colmena. como abejas también. Los hombres son empleados de ferrocarril ó de tranvías. era lo que sucedía en mi alojamiento. asistentas. las además. Que y. podíamos cada cual. el cor- netin del murgiiista que ensaya. y basta la como la noche en que. Al diablo los f alansterios han de ser entre gente I sin educación y sin limpieza Gran ventilador de jo. lavanderas. Juan á sus faenas yo de paseo. los gritos el mal humor el de los hombres. La señora Gregoria á sus papeles.. LAZARILLO ESPAÑOL 21 rano y liay que tener abiertas puerta y ventana de la estrecha habitación. ordenanzas ó albañiles . porque por él la gente joven se reoficiales de taller. Unos y otros entran y salen á sus horas de los cuartos. abejas de sus celdas. peinadoras ó modistillas. ropa húel meda puesta socialistas si á secar en las galerías y ¡ de los míseros oooidimentos. el el tufillo de los retre- de uno para cada piso de la vaho cuartelero de los barridos. las mujeres. sino es de noche en que. se ve y se huele la todo: charla de las comadres. vale decir. verduleras. batir de los al- mireces y á renglón seguido tes comunales.. de cosas segiin á uno La . se oye. de suerte que de la así no se viciaba el aire habitación. estas colmenas es el traba- Esto digo. de los párvulos.

supongo que no . oiga usted le — di jome la primera vez — . . in- yo iba por la otra acera. que todo si Cruz y de Ricardo no traslado al papel es por no y sin dinero. y hasta de creí atisbar la no pocas escenas dignas de Ramón de la Vega. Al ponerse el el sol daba una vuelta á casa para quitarme y luego á rondar por plaza de Oriente hasta los portales. los polvo. A lla los pocos días fuime acostumbrando á aque- especie de vivac. pero de pri- mera..22 CIRO BAYO la prevención. ocioso asco á Madrid. Cuando yo estaba abonado !) á ellas al piri y á las judías Lo digo. A esto. — Pero. Aprovechando la buena estación y las la vecindad de mi albergue con Florida y afueras de la población. me proponía una novedad bucó- —Oiga usted. había tomado sentirme capaz para tamaña empresa. jardines de Ferraz y la hora en que se cerraban Todas las tardes hallaba á Juan de facción en su esquina.(¡ importará co- mer en una taberna. ó bien salía á si mi encuentro las tardes. y todas variablemente. hombre. encaminaba mis pasos ribera del Manzanares ó í>or ia la Moncloa. porque en esta que ahí ve (señalando una de tantas que pueblan el paseo) sirven un pote. Quisiera que lo probara usted.. lica. que casi señorito (este era el tratamiento siempre me daba). repugnancia que á veces tenemos^ desaparecen viendo aquéllas de cerca ó conociéndolas.

. al siguiente. nada — replicaba las sin dejarme decir — las Le emplazo para nueve empiezo el ocho en punto. ! Vaya por Juan Yo que le tenía por el proto- tipo de la templanza y del ahorro y ahora resul- taba que era un gastrónomo abonado á todos los platos del día de la Cuesta de San Vicente. ha entrado buena La señora Gregoria vende más papeles que nunca. la Al otro día resultaba que en na. que no había más remedio que 'hincarle el diente á un conejo estofado con judías. Una . tarde en que me faltaba saber algo más. usted creerlo —me allí dice — . LAZARILLO ESPAÑOL 23 — Nada. ¡ Y así el resto de la semana. misma ó en otra la casa de comidas servían una paella á la valenciaal otro. El gasto que hacíamos no pasaba de una peseta por barba. porque á reparto. fingía creerle. que yo aceptaba sus ágapes ruborizarme de ser parásito de un hijo del trabajo. incluyendo pan y el vino. Mucho pero era lo que por mí hacía buen Juan. Para coel honestar su liberalidad quiso hacerme creer que le había tocado la lotería. desde que la se vino á nuestra casa. Tal era la delicadeza y tanta se Yo la buena voluntad con que sin me brindaba. y Juan se oponía siempre á que yo pagara mi escote. yo hago más viajes que quiero y por contera un décimo premiado. — Puede suerte. que era de probar un bacalao á vizcaína. Me el acordaba de Camoens y de su fiel Antonio.

. el dinero de los libros se iba aca- bando. dije nada. Aquella nodhe no dormí. me lo publicarían sabe entomices no había que pensar en las Cerra- das todas á la de to. no hecho antes por mi. arramblaría con pedirle i . Era . me conmovió. además. Juan no quiso que yo me desprendiese de mis libms.24 CIRO BAYO yo. pensando cómo za- farme de la generosa tutela de aquel hombre. más que el desquite de Juan me botó de la cama al salir el sol. porque lo veliaba la colcha. Adiós embarque adiós América Yo m^e conocía bien y sabia que descabalando una parte de lo que destinaba para el viaje. y hasta coblnarlo. y simulando la venta habíame dado de su dinero más de lo que yo pedía por ellos. No había más remedio Nobleza obliga. imposible seguir así había bastante con una se- mana vista y. dando un arañazo á la poca renta. volvía de vagamun- dear. Iría á Telégrafos y pondría un parte á Barsin . encontré á la señora Gregoria hiaciendo sus camas. Este descubrimiento. puertas no me quedaba y. á la hora de costumbre. cajón de mis libros. y so¡ ! soibre todo ¿ qué pensaría de imí la señora Gregoria. Mas como no no le podía restituirle las veinticinco pesetas. sino llamar mi administrador revocando mi prlopósi- un puñado de duros á cuenta de la renta. Deibajo de la el de Juan vi un bulto que reoonoci en seguida. que duda estaba enterada de todo ? Vergüenza me es decirlo pero esta consideración. Un articulejo que había llevado á una ReDios cuándo. ! todo y se frustraban mis planes aventureros. celona.

Ante mi afirmativa. Sé que escritura antigua y que se dedica á le- esta clase de trabajos. lo necesito á usted. amigo mío. naban una lo escrito. me topé con un académico madrugador lee bien la por de contado. me- nuda y enredada con rasgos y ligación de unos caracteres con otros. y por esto se bien á quien sabe hacerlo. de la Sala de manuscri- traduciendo el Códice. Poco más pensaba sacar de Barcelona. pasé las cuatro sillón horas clavado á un tos. . y con esto mudé de plan. lo Lo que habia de gastar en el sello de telégrafos gasté en cuartillas y fuíme á la Biblioteca. dijo — Oiga —me tra clara — . Con pocas palabras lley con poco trabajo crecía mucho paga En cambio. y el académico pujó cinco duros más. ¿Quiere trasladarme en y corriente un pequeño códice manuscrito que he de dar á la imprenta? Le daré diez duros por la copia. Digo traducir. escritos con letra apretada. sin vantar la le- pluma llana del papel. porque no es otra cosa el traslado de imo de esos manus- critos del siglo XV. puesto á empezar aquel mismo día El establecimiento estaba abierto de diez á dos de la tarde.LAZARILLO ESPAÑOL 25 En la Puerta del Sol y. disla tarea. ahora es labor de benedic- tino desenredar esos garabatos. serian quince duretes. dióme el académico la sig- natura del manuscrito. Ríceme el remolón. lo que hace hoy bien difícil su lección. y durante una semana. Los copistas de entonces escribían lí- neas enteras en una encadenada algarabía.

— —La Ellos. Camino de casa iba paloteando con los dedos. — Señorito—^dijome — —-Amigo Juan . hoy como sábado. hallé como de yo' costumbre á Juan en su esquina. — contesté— — . —¿Qué rando la me da usted? ^dijo asombrado reti- mano. Para plato del día el que yo voy á darte ahora. pues^ En escrito leerla. por plato del día. les apre- tándoles con los puños. asomándose por debajo de la cama. estaba. tene- m. ¡ Gózate en nosotros !. idije. Haréis lo que yo os m>an- ya veréis lo que al Llegado hago con vosotros. Toma este billetcjo de cinco duros. ! en el trayectbi ¡ — Silencio de . lo sé —¿Quién ha dicho — Ah. Carpe diem. Paseo de San Vicente.os calamares en su tinta. diiablillos' tentadores. culpa la tiene la señora Gregoria en no tal estirar la colcha como yo le tenía advertido. ¿qué . todo? se lo —El que no rescate de mis libros. — . Presen tela el al académico. Juan! ¿crees á usted?— respondió ¡ medio confuso. mi códice pero como yo tengo maña para en cosa de una semana terminé la copia. á derecha é izquierda.26 CIRO BAYO esta inf artife letra procesada. le pareció bien y me pagó suelta. — ^¿ Quién dijo miedo? —aparecían decirme. en billetes y Salí de moneda el donde el académico con corazón (hen- chido y los bolsillos repletos. duros y pesetas. precio estipulado. —A propósito de nuestra patrona — .

que no sabía de estas cosas. Diónos tortilla de jamón y depeñas. vi á la señora Gregoria y dila un duro con que nos aderezara una buena cena. aceitunas y buen vino de al \'al- A los postres. Y un Códice ? —volvió es á preguntar mujer. en cuanto acabes la el noche. — Señora —contesté— blanco pia de : . un surtido de jamones y chuletas empapeladas que en los estantes de los archivos dejaron los copistas antiguos Acabó la cena yéndonos los tres á tomar café al aire libre ante unas mesas de un establecimiento vecino. La señora Gregoria. — Xada. la . señorito . le agra- decemos su buena voluntad. académico es un mirlo la un señor que da quince duros por co- un Códice. . hoy me toca á mí reparto de puesta. para se — No meta usted en gastos. señora Gregoria. solomillo. preguntó qué era un académico. cada uno á su camita. Después. pienso encargarla un. qué es — la .LAZARILLO ESPAÑOL cocina? festín 27 Lo pregunto porque los tres. propuse un brindis académico. te esperamos con mesa Llegué á casa. á los copistas modernos. —Un Códice. Lle- gada la hora vi que la buena mujer había hecho prodigios con las cinco pesetas.

dan al paisaje un Aquí y acullá y a cada momento. Jas enormes masas de nieve que cu- bren los picos del Guadarrama. ¡ oh elastici- dad del estómago abstinente quite ! . bien la lejana silueta de Madrid. y lo que es más. En esos montes los prados á la ^stán floridos y espléndidos como en Andalucía . tan pronto una colina. ora un boscaje. porque la buena digestión hizome dormir de un tirón toda la noche. ¡ oh. bien un horizonte velaz- ^ueño. bello y sorprendente. en invierno. preciado des- Ved tres seres atenidos á un parvo condu- mio diario. ora un salto de agua.II LA INICIACIÓN Al acostarme. delec- .. No se comprende cómo tantos madrileños fastidiados del dinero y die los placeres no acuden á diario á estos parajes. ¡ Oh tragaderas del pobre ! ! . carácter alpino. traté de consultar lo's con la almoha- da do que haría con nueve mfermadbis duros que me quedaban. Al levantarme reanudé mis paseos matinales Moncloa y al Pardo. que en una hora han comido por una semana.. os recrea tan pronto una llanura. duermen con digestión beatífica. pero no pudo ser.

. ía visión. de un vuelo. más espléndido que inten. — Será porque no quieres —me ¡ chillaba. las aves del ni cielo. rápidamente. como de mujer anciana.so. — Ea ¡ levántate y mira lo que te conviene . En de lo estos parajes solitarios gózase. que parece convidar á volar por — Ah. — Por que acongojas? —parecían hablarme entre hierba — mira cómo galos . !. de un cielo azul inmaculado. ¡ si pudiera hacerlo día. tiene Madrid . llardeamos fué vestidlo ni aun Salomón con toda su gloria. él. billete equipaje. la . — Cámpatela como nosotros —me decían de megorriones — hurgando en riendas campestres! — Aprende de nosotras — chirriaban rras — vivimos buen día y no nos va mal con tiempo. sentado en un pinar — —pensaba yo en ! ¡ este Con qué gusto de- jaría este [Madrid de mis pecados! Y repetía in mente aquellos versos del catalán Bartrina Yo como sin quisiera hacer un viaje.: LAZARILLO ESPAÑOL taciones y voluptuosidades 29 más íntimas y de más valía que cuantas se proporcionan los paseantes en corte. una agorera picaza atalayada en una rama. sobre todo. los restos las las ciga- . al el i te las florecillas . eso que no tra- bajamos ni hilamos. como una de nosotras.. con voz delgada y turbulenta.

Saturado de estas tomé Sí. fértil verano. filosofías. 3o • CIRO BAYO al —me soplaba nemoroso la al oido un gnomo invisible. pero también descansará en mullidos prados. en frescas majadas. y al fin de la jornada habrá visto mu- chas cosas nuevas. Treinta ó cincuenta pesetas son una semana 4e agonía en Madrid. importa.. saltando zarzas y arroyos. en um"brosos bosquecillos. me lanzaría campo. el peregrino los afrontará con resig- nación. y otras cosas peores. Grande Dios. con valor reflexivo. No fía. siguiendo sendas tortuosas. Se armará de filoso- de buen humor. subiendo montes y altozanos. . Muchos son los inconvenientes del vagamundio. Se quedará á mitad del ca- mino. el el hambre. el señorito? —me dijo — eso no es para usted. ancha es Es- paña. las impertinencias de aquél. El pere- grino tendrá necesidad de fatigar piernas y pulmones. sobre todo. Así que vi á Juan le enteré de mi propósito de —¿Se ha vuelto loco ir á pie á Barcelona.gremente las chanzas de éste. los trabajos agrícolas ó entretenido mirando con animadas pláticas. á vivir como es los el pájaros y las flores. la vuelta de ciudad con un plan resuelto. huésj>ed del pinar. la calor y el cansancio del camino. como sed. para soportar ale- . pero son otros tantos días de despreocupación y de abandono en el campo.

pues ya se las pesetas me alcanzaba que con que poseia no podía llegar á Barcelona. . para Horas después embajada. . — preguntas qué se necesita para andar por los caminos. nos esta conver- <lejó solos y los dos hombres tuvimos sación ante la mesa de una taberna. Es conocido mío. Vestía limrefería Juan. y da peras de marcha. y. hombre de pueblo con ancho sombrero Era un tipo vulgar. efecto: á los pocos pasos que dimos ix)r la vimos en una taberna al individuo á que se Era un hombre alto y robusto. tengo sa- lud y buenas piernas para señorito. dióme su que citado. presentaciones. faltará usted No no nos abandone no desespere otro mirlo blanco que se ponga ¿ á no me tiene usted á mi ? Gracias. pero simpático á Juan hizo las primera vista. de tez curtida como de gañán ó de segador. pio traje de de fieltro.1 LAZARILLO ESPAÍíOL 3 — Lo — Ea. la muchas veces. á pie. Me refería á los trámites para poder cobrar en los pueblos la ración de etapa que se da á los ca- minantes pobres. mientras pa- ladeábamos dos medios chicos de vino. Juan —repliqué— ello. no me arguyas. . casualidad que está en vís- En acera. Es un hombre que ha dado vuelta á España. Juan. volví á encontrarle y — Por ahí andará uno que tengo le informe de la lo que desea. sobre todo. Al primer golfo que encuentres le tiro. —Me informaré — respondió Juan. porque es cosa resuelta. ¡ ! veremos.

es papel menos en Madrid. pero supon- alcaldes de los pueblos del tránsito con ración de etapa al portador del documento. porque los en todos pueblos de la provincia. mojado Son tantos y tantos los pobres caminantes. la hierba ó perder —res- otro —¿Cómo. Ello se reduce á bien poca cosa sacar la carta de socorro aquí en Madrid. Gobierno ci- á la presentación de un papel sellado de diez. con tal de cobrar el socorro Pero no á lo le y venir á la parte. cuanto más. solicitando céntimos y ayuda de viaje para trasladarse de un punto á otro. — Sí los cobro. sabiendo todo esto.. los cobrará usted á un tiempo. porque nunca falta algún vago indocumentado que se allane á llamarse otro nom- bre. Y me por el alargó un papel con el el sello que Gobernador civil recomendaba á los que ayudasen. — . robar ó pedir limosna. —Bien — go que no dije.: 32 CIRO BAYO — Di jome caravana á Juan —empezó hablando él — que quiere usted informarse de las ayudas de una pie. vea usted la muestra. sirve de pasaporte la pareja pide los papeles. devolviéndoselos — . que los Ayuntamientos del tránsito agotan los fondos de socorro á los pocos meses .. les de camino cuando —¿Qué — Comer pondió el remedio ? queda entonces á vergüenza los po- brecitos vagos —pregunté. aconsejo que saque ese documento. del Gobierno. Yo tengo dos á falta de uno. —¿Y —Pues vil esto qué es? el un volante que dan en la cédula. escoge usted á .

quiero los en la vida de caminos. pero esta vez un humilde estofado. según tengo entendido. \ —^repuso mi ¿qué y lo seré hasta que las piernas digan con pena el interpelado — Casi. temprano. que era todo mi equipaje de peregrino. partida seria otro día. —Lo bastante soy. del al Después de hablar algo acerca convinimos en que la itinerario. De madrugada de viaje. me eché resueltamente afuera.. y nos separamos. iniciarle Saldremos juntos. y con menos alegría los tres. LAZARILLO ESPAÑOL 33 Madrid por punto de partida de sus correrías? Porque. ¿ A mi lo Cuándo piensa echar el pecho mismo me da hoy que mjañana. compañero la se- Me vestí me despedí de Juan y de ñora Gregoria. dejé preparados en la percha un traje de batalla y el morral con una muda de el ropa blanca. Pagué otros dos medios chicos. danzas ? teclas toca usted en sus an- — Usted afuera? lo verá. y crea que no me va mal con él. vino á buscarme . —Entonces. 3 . Era como la Cena pascual que yo les daba antes que pa- deciese. es usted incansable peregrino. casi. Al acostarme metí todas mis cosas en el baúl. así como el cajón de los libros á Juan. A la noche volvimos á comer juntos la señora Gregoria. y encargando su custodia. Juan y yo. es oficio. y terciando una manta y empuñan- do una cayada.

;

LIBRO SEGUNDO
POR ESOS TRIGOS
I

LA PRIMERA ESTACIÓN
Mi compañero
vestía
la

como cuando
palo.

le

conocí

pero ahora cargaba á
tate atravesado por

espalda un abultado pe-

un grueso

buen andar cruzamos Madrid, y en menos de una hora llegamos al Puente de Toledo. Lucía el
sol,

A

soplaba

el

viento con poca fuerza y

la

tem-

peratura era suave,

como

del

mes de
que sus

Junio. El

pobre Manzanares empezaba á vestir de verano
sus éticas riberas.

¿Quién

diría

orillas es-

tuvieron pobladas tiempos atrás de frondosas ala-

medas, amenos sotos y praderas, plácidas huertas y misteriosos retiros donde el alegre pueblo de la villa celebraba romerías, verbenas y fiestas
nocturnas, á las que acudían en tropel desde
el

mismo Monarca, acompañado de los más encopetados señores y de las más hermosas damas de su corte en lujosas carrozas?
último vasallo hasta
el

De

todos estos primorosos encantos de

la

vega

36
del

CIRO BAYO
exhausto Manzanares .apenas queda algnín
el li-

geno vestigio; dos ó tres ermitas,
gas-Calientes,
la

soto de
la

Mi-

hoy vivero municipal,
y hacia este lado,

Florida,

Fuente de

la Teja,

la

Pradera

del Corregidor.

El contraste entre una ciudad y sus aledaños
se dulcifica

mucho andando
estepa á
;

á pie. El tren os lleva
;

rápido

'de la

la

urbe

del último villorrio

á la gran ciudad

las

piernas permiten á la vista

gradaciones, matices de perspectiva: de la carretera á la calle, de las casas lugareñas á las quintas,

de las fábricas á los palacios.

Y

á la inversa..

De

esta suerte se atenúa, se

rece ante mis ojos la

difumina y desapavisión de la capital de Es-

paña.

Vamos

á

Getafe.

El camino se despliega

al

través de un ancho sequeral, sin

más
los

relieves

que
el

un cerro aislado á
ombligo
te,

lo lejos, el

de

Angeles,

de

España

asi

llamado

enfáti cámben-

porque

se le considera el centro geográfico dé-

la

Península

^y

una pequeña

colina

donde

se leapli-

vanta Villaverde, nombre que es una lástima
carlo á

un

caserío,

cuya campiña está mermada y
tejareis, sin

esquilmada por líneas de ferrocarril, carreteras,
caminio'S vecinal'es, caleras

y

un árbol
orilleros
les.

que

los

sombree.
tejares son la obsesión

Los

de estos

de Madrid.

Una

noria y un

montón de greda
tierra

entretiene, y

aun muchos

los prefieren á los afa-

nes agrícolas; eso que

la

de estos cam-

.

LAZARILLO ESPAÑOL
pos es apta para
gredosa, melosa,
la

3j
tierra
el

labranza,

como ninguna,

como

ellos dicen,

que embebe

agua y desafía

los solazos.
el

Como no
nos á

nos apremia

tiempo y

el

sol

em-

pieza á estar alto,

mi compañero propone
no

desviar-

mano

izquierda hacia un sotillo del
allí

Manzalle-

nares, río que por
su encuentro con
el

lejos se desliza hasta

Jarama.

A

campo

traviesa

gamos
siauce.

á la ribera y nos sentamos al pie de un

El calor y

el

cansancio emperezaron mi

cuerpo y

me

dormí.

Cuando
porque
bendito

recordé,

hube de frotarme
:

los

ojos,

creí estar
fraile,

soñando

á

mi vera estaba un

pero conocí en seguida era mi com-

pañero de

viaje.

—Es
Míreme

la

primera sorpresa

— dijo

riéndose

usted

—añadió

levantándose

,

¿verdad

que estoy bien caracterizado?
Realmente parecía un lego capuchino, de
esta-

meña, frondosa barba y cabello intonso.

—Le explicaré por qué de mi transformación —repuso, volviendo á sentarse junto á mí — Usel
.

ted se ha vestido de obrero para

emprender sus

andanzas
á
las

ahora va limpio y bien calzado, pero pocas jornadas parecerá un mendigo. Le
;

ladrarán los perros y
puertas.

las

mujeres

le

cerrarán las

—No pienso pedir limosna, compañero —
qué picado de estas palabras.

repli-

— No

lo dije

por tanto

—opuso —
él

;

bien se

38

CIRO BAYO
linilo

ve que es usted un

D. Diego, pero con

la

hi-

dalguía á cuestas no hará usted camino. El pocQ

dinero que lleYQ se lo comerán en ventas y posadas, y aun le será causa de no pocos sobresaltos.

Hay

que industriarse para viajar de gorra, y

esto^

hago yo.

— También
me
acabe
el

pienso industriarme yo, cuando se
;

dinero
las

espigaré, aventaré en las eras,,

ayudaré en

vendimias...

—Esto
reir

es fácil

de decir, pero no de hacer. Es-

torbará usted

— mi interlocutor cambiando de tono —
de los

más que ayudará, y será el hazme gañanes. Camarada siguió diciendo
,

yo

te iniciaré

en

la

vida

vagamunda
lazarillo

yo seré tu

un ciego caminante y hasta Ocaña, pues voy á la
;

eres

Cruz de Caravaca, en

la

provincia de Murcia.

A

fuer de romero visito todos los santuarios célebres

de España, y este año toca

el

turno á este lado.

Desde Ocaña puedes seguir á Valencia ó adonde
quieras.

Y

puesto que te has arrimado
tal

al

her-

mano Pedro, que

me hago
el

llamar y así has de
te

llamarme en adelante,
vida ahora á almorzar.

hermano Pedro

con-

No

venía mal un piscolabis á aquella hora y en

tan alegre paraje, por lo que

yo me refocilaba de
las

antemano con

lo

que sacaría de
así,
el

alforjas

mi

acompañante, pero no fué
dose y cruzando á
la

sino que levantánhato, que

espalda

yo creía

despensa de nuestro almuerzo,

me

dijo:

— Sigue y

verás.

;

LAZARILL O ESPAÑOL
Salimos del
soto,
el

Sg

cruzamos rastrojos y olivares
vi

y en esto oímos

toque de Ángelus, del mediodía.

Miré á todos lados y no campana.

dónde estuviera

la

—¿Oíste?—me
así
le

dijo

el

hermano Pedro, que

llamaré en lo sucesivo

,

es

el

.toque de

nuestro almuerzo.

Apretamos
no
ser por

el

paso y

al

término de un olivar

descubrí un caserón, que por granja diputara á

un pequeño campanario terminado en

cruz.

—Es

la

Trapa de Val de San José

dijo

el

com-

pañero, adelantándose á mi interrogación.

Entonces

me

di

cuenta del por qué de los

oli-

vares, de las bien cuidadas vegas, alegres

cam-

pos y viñedos de aquella zona, tan diferente de los
sequerales comarcanos. Los Trapenses, en pleno
siglo

XX enseñaban

á los madrileños
las

cómo

se

funda
y

una colonia agrícola á
en
sitio

puertas de

la capital

que otros diputan por baldíos y de poco

provecho.

En una
vi

plazoleta frente á la puerta del cenobio

un grupo de gente pobre esperando la sopa. Cuando nos vieron acercar nos ^miraron con la

ojeriza de perros que ven disputarse su comida.

—Anda
si

atando cabos

—díjome

mi

lazarillo

no fueras conmigo tendrías que formar en

la

rueda de estos infelices y espxerar tumo para comer. Xo harás tal y aún comerás mejor (jiie

dios. Siéntate aparte y déjame hacer. Espérame.

40

CIRO BAYO
lo hice,

Así
pie de

desviándome á poca
que
el

distancia, al

un

árbol, en tanto

se sentaba

en un peldaño de

la

hermano Pedro puerta. Al rato
de
-rancho.

ésta se abrió y aparecieron dos legos asiendo

una marmita colimada de humeante
donaido venía con

Otro

un saco de
se
alta

pan.

Uno
de
pie,

de

los

legos

santiguó y empezó

un

Padrenuestro en

voz.

Los pobres, puestos
y en seguida

acabaron an coro
el

la plegaria,

empezó

reparto de la menestra.
alle-

Pero como pudiera suceder, y así era, que guien estuviera falto de plato ó de cuchara, los
gos dejaron
la

marmita en

Al

llegar á la

y se retiraron. puerta tropezaron con el hermano
estaba
descubierto, i-^zando

el suelo

Pedro.

Mi hombre

fervorosamente y besando, á cada amén, un Cristo que del cordón del háJbito colgaba.

—Benedicamus Dofmno—
que
se iban.

que decía á

los le-

gos, viendo

—Deo
Y
la

gratias

—contestó

uno de

ellos

.

Entre

usted, hermano.

puerta se cerró tras los cuatro.

Entre tanto

me

distraje viendo

comer á

los po-

bres, miuy extrañados de
ellos.

que no metiera baza con
entre hombres, mujeres

Eran como una docena
y niños.

Aquellos que se trajeron escudilla y cubierto

comían pHácidamente.

A

la legua se conocía

que era gente de los

al-

rededores, abonada á la sopa de los Trapenses.

Entonces al cómo sonsacaba hermano el Luis. como saboreando la libertad que les daba y al cómo hendían los aires. ? ¿No son ellos tan criaturas de Dios como tú Te tengo mal acostumbrado. te ellos. y de una en una fué soltando las avecillas. Quedaron todos ahitos y aún sobró comida. que haces una herejía.LAZARILLO ESPAÑOL Los en 41 deniás. A la media hora volvió á — Hermano Luis —dijo hoy pájaros? dijo uno de los legos. caídos al acaso ó por primera vez. El lego volvió á entrar. —¿Cuántos traes?— respondió — Mírelos usted— un una pajarera — cuatro pardales muy — Bien. lego. se llegó á . daré im requesón por el . golfillo mostrando lindos. el y un día. Y fué que golfillo era pajarero. metido á redentor de avecillas cautivas. que seguía manducando — . de Antes de que se derritiera la nata el el golfillo se apresuró á untar pan que le quedaba y á engullir á bocados. una voz ¿no compra salir — . merodeando por YdA de San José. volvió á •el salir y entregó requesón ©nrvuelto en una hoja de col á cambio la jaula. y con una corteza del pan. arrebañaban la por turno. golfos madrileños por cuclillas estaban sentados alrededor de la cuchara hecha con marmita. —V^oy viendo que es eres un robón —dijo lo mu- chacho. la pinta. marmita y fuese adentro oí al golfillo jactarse de Y con el lego levantó la ella. El kgo m-etió la mano en la jaula.

A un tiro de piedra del ojo. al despe- dirme. el her- mano lados. éstos no ponía a'l rescate. quedándome sólo hasta cuando el hermano Pedro quisiera. caba hermano Luis una golosina cambio de un mal gorrión que tuvo de enredarse en la liga. viaje. compadecido de al ellos. dijo — se dan muy mala sola Ayunan perpetuamente y hacen una comida com. convento paró en una umibria. y. verlos derones y demás pájaros de calidad. quien á sestear en los vecinos olivares. patatas y legumbres cocidas. hanme regalaldo con esto para ayuda de Y desenvolviendo un envoltorio de papel puso tortilla entre de manifiesto una oronda dos gran- des rebanadas de pan. Una vez comidos se fueron los pobres cada uno por su lado. con dos lonjas de jamón. pan y agua. Pero no tardó en venir. porque los jilgueros. el A distancia me guiñó y con un movimiento de cabeza dióme á entender que le siguiera. así que. propuso cazadoír que los á trueque de vos. quien á su guarida. —Estos Trapenses—me vida.p'ue9ta de una sopeja. comier la sopa del convento el portero. Luis.42 CIRO BAYO . le los pájaros enjausoltara. . ofertó media docena de hueel A al partir de esta fecha chico vio que había el un filón por explotar y raro era día que no sacualiquiera á la desgracia. Pero á los forasteros los tratan á cuerpo de ¡rey . sino que los vendía por buenos dineros. y entonces nos reunimos.

por- que como yo no acostumbro á hacer estas cosas á quédeme con ganas con lo suyo. hubo de decirme: compañero. que en los sucesivos tientos bebí el hasta cansárseme pulso. al final de la refacción. amorosamente puso sobre Abri- mos las navajas y empezamos á comer. sacó la una bota enfundada y la fresca hierba. por mejor decir. ó. come. Cuando llegó el tUTino á la bota Ifué tan breve el tiento la di. Ahora á ganarnos la cena pero prepárate á an- porque esta noche hay que dormir en Ciem- pozuelos.LAZARILL O ESPAÑOL 48 —Ea. el lo que me la dieron bucó- de y he de acompañarte en vino á refrescar. Procure le en sus andanzas que no falte nunca el divino Tal me animó. no sea pacato. que que mi adlátare el — Beba néctar. puesto te di de almorzar. Póngase antes el Desató petate. m-edias ellos lica. mi palabra que — díjome . . — Cumplí vamos dar. comamos.

que me veo obligado á decir su origen tal como le oi al paso Dioese que un día iba un borracho de Pinto á Valdemoro. En una vieja torre. estuvo presa por die orden de Felipe II la Princesa de Eboli. y viceversa. y al encontrarse con el arroyo que hay entre ambos pueblos. saba del lado de Pinto le dio por entretenerse saltando de un lado á otro y diciendo cuando pa: Ya estoy en Valdemoro. Homenaje. Es tan vulgar la frase de hallarse uno "entre Pinto y Va'ldemoro". y una de las veces cayó en medio del arroyo. cuando saltaba de este lado d'ecia: Ya estoy en Pinto.: II LA PRIMERA JORNADA Cortando camino elejamos á un lado Villaverde y Getafe y á las pocas leguas estábamos entre Pinto y Valdemoro. Como en alguna parte habíamos de sentarnos para desean- . Pero cátate que con el movimiento y 'los saltos s-e le fué la vista. restos que llaman Torre del un castillo feudal. exclamando al sentirse mojado: Ahora estoy entre Pinto y Valdemoro. el Valdemoro es antiguo Valle del Moro. que se extiende hasta da ribera del Jarama.

Saludar quiere decir orear con el aliento á rabia. aplicando el crisma infantes y dando á besar Cristo á las madres. Las cuales diéronle. malicia que ingenio y á la carretera más camándulas que pregunté le —¿Ha sido usted donado de algún convento? — Por qué preguntas — Como mueve usted tan holgadamente con ¿ ¡ lo ? se . Parece ser el que la el Apeles. El buen párroco se lo encontró feo y exigió que el retocara . ejemplar del desahogo de un pintor. sobresaliendo entre todas una ventera.: LAZARILLO ESPAÑOL sar. quien una hogaza. Aquí descubrí nuevas excelencias de mi camarada. los 46 dos viajeros lo ihicimos en un banco de la iglesia parroquial. que se sabia de memoria estos lugares. que colmó de morapio la exhausta bota por ciertos latines de ritual que de adehala sirvió el le hermano Pedro. conocí que en este hombre había Aunque al salir más latín. quiso inmorta- haciendo su retrato. quien una limosna en dinero. Otro d'escanso hicimos en un caserío cuyo nombre no recuerdo. un párvulo para inmunizarle contra era de ver la Y cómo mi hombre actuaba de de su hálito á los el pontifical. Las madres le llamaban y se lo disputaban á porfía para que saludara á los pequeñuelos. me hizo ver curioso el cuadro fresco de Felipe Neri. bastante buena por al cierto. para congra- ciarse con lizarle cura de Parroquia. entonces pintor añadió el bigote y la perilla y colgó el muerto á San Felipe Neri. Mi San acompañante.

Por una pequeña limosna cualquier convento cede un hábito de la . los chi- devoción de las mujeres y miedo á camarada quillos. Otra razón tengo para vestirme mjoldo así. 'la siguió diciendo el — . ¿Estás viendo cómo me abre todas las puertas? Pues es- cucha ahora cómo me lo procuré. por ser ila más sufrida y por su matiz humilde de ceniza y polvo. —Y ¿usted cree en ella? —hube de preguntar candorosamente. á las pi'cazas necesidad aviva este hábito el y á los cuervos ? La ingenio.medida que se quiera. y es no luciría ponerme en carácter. el uniforme de todas las órdenes mendi- y ahora le toca el turno á la jerga franciscana. amortajar con un hábito puesto cantes. ademiás. Este hombre. Con tal industria me he se religioso. de otro mi virtud de saludador. parafraseaba aquello de Voltaire : "El traje capuchino la se presta los admi- rablemente á excitar la compasión de el hombres. reza usted en griego —De poca cosa el te al admiras. que yo prefiero á todas. . sin saberlo. Esto hago yo vistiendo pues ya tendrás observado que mundo es de los que visten faldas. don- la piel del león hay que añadir un poco este sael zorra. Ya sabrás la piadosa costumbre de nuestros paisanos de hacer- Es la mortaja más cumplida y miás barata. que parecen hedías á su medida. y. ¿ No oíste decir que hombre enseña y á íiablar papagayo á dar dos buenos días." —Además— de no llega de la de yal.! 46 CIRO BAYO estas faldas.

lo hizo.. El plaintón era ante una casa con la puerta cerrada. Y fué á gran fortuna. ¿no tendrá usted miedo á se burlan los pe- rros? —Los hay tan herejes que Se refería á via de báculo. casi estoy persuadido de que —'Entonces. para pedirles cena y por aquella noche. á fuerza de atribuírla los demás. IvO que fuera no el se sabía. lugar rico y populoso sobre la vega del Jarama. tales los formidable garrota que le ser- Anochecido llegamos á Ciempozuelos. LAZARILLO ESPAÑOL 47 —No mela tengo. á bien que á los con este San Benito de Palenmo. . Los vecinos estaban alarmados y juez indeciso. á cuyo cargo está asilo el hospital provincial. Algo grave ocurría cuando veía allí muy tras intrigados al juez y á los ministriles. pero. Crei que. Al pasar por una calle notamos mucho revuelo estaba el Juzgado y se entre los vecinos y nos paramos á curiosear. la de cruces conjuro y exorcismos. como se Estaba en sus planes presentarse y presentarme á los hermanos de San Juan de Dios. - sé qué te diga. Pero estaba escrito que aviniera mejor. para evitarse cuchufletas y comenalli tarios. se quitaría el hábito mi compañero pero no verá. de la que ladraban furiosamente dos perros.

el . de valor y se Diéronle ia llave y una linterna y abrió. para — Buena hubisteis franceses — Llamada del mis adentros. y yo entre ellos. De orden del señor juez. recibió más estruen- . es decir. que se acerce usted. El juzgado. y salvo. abra y pregúnteles qué ocurre. al salir de la jaula. —Oiga. Ahí dentro (señalando ama «tienda cerrada) ladran dos pela llave. Oh mágico hechizo de mi compadre le ! En mesano nos de dos segundos vimos salir del antro.48 CIRO BAYO esto se vio al alguacil (hablar al juez señaal En lando lo hermano Pedro . señor —Eso — Nada de decires de gente— repuso con voz ó no magistraJdo — acre — Señor juez—^tartamudeó hermano Pedro. entre dos perrazos que le lamían las manos y le brincaban alborozados. rros rabiosos. asentir el magistrado á — — dijo á mi camarada. buen hombre^ — la oí que decía el magis- trado á mi compadre dice ia gente. ¿ Es usted saludador ? ¿ Si ? el no sabiendo por qué lado tirar. la ! úpense ¿ lío éste ? ¿ juez? Cárcel segura. averigüe qué pasa dentro. mirábamos desde la acera opuesta. encomendándose enérgicamente á su San Benito de Palermo. Ningún domador de fieras. Tome El hermano Pedro revistióse dispuso á obedecer. — Qué será i que decía y venir hacia nosotros el ministril. lo ¡ los vecinos. —^Pues va usted á ser mártir ó confesor el — dijo' categóricamente la puerta de juez — . juez. — .

Quedóse seña á la puerta mi héroe. confiaba estaba muy la acreá dueño en que llegaría un acuerdo con los acreedores y conseguiría revo- cación de da sentencia de quiebra.LAZARILLO ESPA5?0L dosros aplausos 49 los ve- que los que él se gamo de cinos de Ciempozuelos. cerró y me lo contó Juzgado había declarado quiebra de un salchichero dueño de un buen días antes el Dos establecimiento. según manda la tienda. Encerrados les. alborotando la vecindad de tal si >uerte. volvieron á salir. Ya todo. la dentro los dos. Entre tanto. que juez se coló adentro con el heiTnano Pedro y los ministriles. O por . selló 'las el Juzgado. llevando atraillados los perros. y que. Como la cantidad que adeudaba era relativala salchichería el mente pequeña. además de embutidos de todas clases que constituían la parte principal de su surtido. puertas de los Pero curiales que practicaron la diligencia el no repararon en que bajo devoraron en mostrador estaban los acurrucados dos perrazos. la ley. rompieron á latlvíiv ferozmente. anima- los dos días cuantos embutidos el pudieron alcanzar y se comieron todo bacalao y todas 'las sardinas que vieron al descubierto. que hubo de llamarse al Juzgado. quien con una la pu-erta me llamó á su lado. se vendían artículos de salazón. Esta noche. donde. hartos y sedientos. al poco rato. y ditada. El ruido de las palmas no me dejó oir lo que j>ero sí vi mi compadre el diría al magistrado.

hi- cimos provisión en las alforjas. Dormimos plácidamente en un colchón que hallamos en la trastienda. hermano Pedro pidió permiso para el que 'íe acoimpañara su coimpañero de viaje. De ahí la llamada y la subsiguiente comisión al Visto por hermano Pedro. Y por si venían mal dadas. ayudándonos á maravilla con el vino de la devota ventera. la tienda da y depositario de hasta la mañana. nadie se atrevía á poner coyuntura. que noche 'dormirías en Ciempozuelos.» 5o CIRO BAYO si había ladrones ó por los perros el estaban rabiosos. pero que colgaban y que no habían tocado lo'S perros. y como no era cosa de . magistrado el enorme destrozo que hecho en la salchichería. ique se proveería. En el tal alguacil. que era sin duda más comprometido. los perros habían al mandó debía alguacil que se los llevara. y lo juez se concedió. en Entonces el por aquella noche. Y como de algún modo le heroísmo de mi compadre. porque estaban á hizo guar- punto de premiar el irabiar. comparusufructo de una salchichería? ca>rificación fué La d-e los muy apropiada. reparó en un hombre de hábito de los que el pueblo juzga en seguida como santero ó saludador y el avisó al juez. e^ahausto saliste esta madrugada de á la tiendo el y alicaído. el cascabel al gato. si —Ya ves —concluyó mi ¿ la fortuina al nos final la deparó buena hombre de su relación — Quién te había de decir que cuando la Corte. porque en seguida nos dimois á comer ricos embutidos.

1 LAZARILLO ESP-A5. . saber lo suce- dido y darse cuenta de su definitiva ruina. se volviera loco y lo encerraran en el manicomio del pueblo. Ni vimos al dueño de salchichería ni supial mos de éd. 5 con el nuevo la día llevamos las lla- ves al Juzgado y nos relevamos del compromiso. Lo más natural es que.0L tentar al diablo.

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el mur de Ontígola. repitiendo á coro la endecha que Sdiiller : pone en labios de su Don Carlos . sin que nos ocurriera nada digno de había por qué aguzar contarse. Cuarreaban atrozmente. Alabé sus sotos y alamedas. altos chopos. pues íbamos bien provistos á costa del quebrado de Ciempozuelos. copudos fresnos. Aranjuez es un delicioso oasis en medio del desierto que circunda á Madrid. A los siete kilómetros. distante unas tres leguas. re- ducido á un charco de ranas. dehesas y fontanas. y saludé all padre Tajo. y á mi se me antojó que lo hacían en ale- mán. Bien es verdad que aio él ingenio para comer. que por allí se desliza entre álamos blancos y negros. enredo- sos quejigos.LIBRO TERCERO EN TIERRA AlANCHEGA I LA RUTA DE DON QUIJOTE De aquí seguimos para Aranjuez. vetustas encinas y seculares robles.

! 54 CIRO BAYO Die schoenen Tage in Aranjuez sind nun su Ende (i). Por qu'e fin llegamos á O caña. : de pan y vino y aquí Esta se bifurca dos direociones á Andalucía y á Valencia. vi solo sentí una vaga sensación de Pregunté por una posada. Hicimos noche en llatmió el la población. Era el primer gasto que hacía cabo de dos días de andanzas. y como da cuestión era hacer tiempo y tenía por delante todo el verano. hice provisión salí á la carretera. siendo lo primero^ vimos su fuente monumental con 19 arcos de silleria. . Mi compañera —^Hasta aquí acompañé—dijome despedirnos — Supongo que no estarás quejoso de mi te al . abundante en caños. hice que me llevaran al pajar. no por la Pasaron los hermosos días de Arainjuez. bebederos y lavaderos. Buen viaje ! ¡ Buen camino Cuando me tristeza. Adiós. Córdoba y Semimucia del di- Y digo (i) valientemiente. opté por el primer camino. y por un real dormí muy al rica- mente. Con ropa. resuelto valientemente á bajar á villa. que abastece de agua al vecindario y con el «obrante se riegan muchas huertas. ¡ á da portería del convento de Dominicos. compaña. el alba me levanté de las pajas. y tan próvida. pilas. y portero il'e recibió por fuero de hermandad. sacudí la me ^en lavé en la pila del patio.

De población á población. pues lo que veía así mesa de Ocaña. Hay puestas de sol mágicas. y en vez de frescas brisas. total de árboles bra al caldeado suelo. y á lo lejos el torre parroquial mástil de un buque en como inmensidad de los ma- res. que bien sabía se 55 me acabaría en una sesalí al mana. sino que realmente hunde como un globo de fuego el ó una roja bala de cañón. La visión es magnífica. hasta diría sus encantos . es Xo ¡la que lo fuese en verdad. niente. el límite po- que ya se no diré trasmonta. en cuando. que den verdor y somde aguas que lo rieguen y de peñas y quebra'das que varíen sus perspectivas nubes de polvo en vez de húmedas fertilicen. la el llamada por . de talco y ópalo. e¿a vasta extensión tiene su belleza. que lentamente se deshacen en nubéculas violáceas y plomizas. sino porque en cuanto camjx) vi ante mí era fía la extensión del desierto. soledad la la completa. como si el cielo se desmoronase en ígneos peñascos.LAZARILLO ESPAÑOL ñero. exceptuando el sol. Así y todo. el abrasado so- plo del desierto. son los efectos de luz de las deslumbrante intensidad. resto del cielo apare- . Generalmente se muestrain á ras del horizonte en anchas fajas de rosa. que tan bien resaltan entre la inmensa planicie des- nuda y el infinito del Cielo. . la topogra- y abundancia del terreno pero la impresión es tremenda para Ausencia pobre caminante que ha de ganar á pie tan dilatada llanura. puestas de sol. nieblas.

y ahoi-a sigo su ruta. sombras tienden. y en todos estos pueblos se me representa al vivo la vuelta de la Don . además. color. esta evocación escénica la vista Pone ra. y en la al fin. así lel colmo á los vio de dos muchachos riñendo también en una prade- como Don Quijote. los pastos resecados exhalan grato y suavísimo olor. el To- boso y Arenas de San Juan. Acercóme á ellos y me entero de su pendencia. Paso por Madridejos. gar . iliuiminado por luna blanca y enorme. No pocas veces relampaguea en los ird'ámpagos toicados del la mande cha negra. Quijote á su aldea. sino que aquel día tocaba al mayor de ellos llevar unos condenados zapatos . Esta tierra sueño. La luz es 'la más cernida . el cura y el bachiller. del Teatro y de Novela. reflejo se antojan cohetes voladores A la hora del crepúsculo es cuando más enamo- ra la llanada. Las su manto sobre la tierra. Las eras. en un Te- resa y Sanchica. para mí tierra de en- 'En ella doy. obscuridad. á la puerta de una casa el ama y la sobrina. Puerto Lápiche.56 CIRO BAYO ce renegrido por los niniibos precursores de una tormenta. No es que riñeran por una jaula de grillos. y del sol caído. es. el cielo se- reno. á entrada del lupradillo . ¿ Por qué no vivir este en- sueño? el Pireci sámente por estos lugares anduvo héroe de Cervantes. á la ventana de otra. solo y errante. mis primerGS pasos por la España la vista á través del Romancero.

porque les duele ese bárbaro calzado. Menos mal que en tarlo con al la ocasión á que aludo pude evireir un esguince que dio no poco que aguador manchego. como horca en ristre por que en las calles más estrechas al dan un encontronazo asesino andante que viene Llaman á este lance cornada de burro. \'eo también los molinos ide viento. como puede suponerse. la más infamante de todas. no quieren cam. Llevan los cántaros en un aparejo que por delante termina en dos afiladas puntas como testuz . en poco estuvo que en uno de los villorrios saliera mal ferido. Este se oponía endoso. ó si se quiere. pegaba. Por divagar y no atender á la realidad. á pretexto de que duran más. tal los como sono- mueve la pluma de Cervantes. y se castiga con pan duro y algunos azotes á los niños que.biárseio de pie de un día para otro. Es el caso que en ellos van y vienen continua- mente recuas de burros acarreando agua á las casas. y el otro le Porque es de advertir los que en estos lugares guen haciéndose zapatos con horma igual. de toro. sitio p>or donde vuelve á apa- . donde acontece distraído. y oigo los ros rebuznos del asno de Sancho.LAZARILLO ESPAÑOL que por ser de 67 horma al igual le hacían mucho daño. si- y á todo trance quería traspasarlos á su hermano. Más Ojos abajo de Arenas de San Juam están los del Guadiana.

. Sólo los cuervos que aletean pe- sadamente sobre nidos fúnebres ciénagas rompen con grazaban- soledad de esta tierra donada. Todo por aqui son llanuras áridas. Ni uin arel bolillo seco. El homíbre rudo y osado que se aventura en ese desierto. Camina al través de la camle- piña siniestra sin esperanza de llegar á unas janías borrosas nerse. . la charcos de agua verde que.58 CIRO BAYO el recer río después de un hundimiento de siete leguas. él. en obscuridad pro- funda.. ni una choza pequeña destácase en las la horizonte gris. valles solitarios. Al dete- solo en medio de ese páramo. una estatua de Aquellas lejanías son los perfiles de Sierra rena. hacia la derecha. anda legua tras legua con miedo de perder el camimo real.. Mo- huertas y fértiles y enfrente las frondosas viñedos de Manzanares. imagínase un gigante.. ser que huyen delante de sílex. campos sembrados de cardos. pantanos. semejan luciérnagas inmensas.

tras bre- encendí ve descanso. á pocos pasos de una camineros. y por ser aún media tarde. ¿ Adonde se va^ . Uno que otro armatoste arrastrado tiro de esas muías manchegas que exceden en pujanza y hermosura á todas las de dentro y fuera de España. las vueltas La escarapela del chala de cuello y solapas de el cha- queta daban claras señales de que era peón caminero. y más con el polvo de la carretera. es menos que quien va montado. le Me buenas tardes. y por aquello que el que va á pata. y algún labriego á pie ó montado á casi en la el cola de suelo. individuo miré. díle yo el primero las miró. apenas iba nadie por la carretera. con los pies tocando En peo y esto me alcanzó un hombre jinete en su rucio y emparejó conmigo. sentéme á un borde del camino. — Muy amigo? buenas — respondió— . un asno. Como por un el calor apretaba.II EL DEIJINXUENTE HONRADO Satisfecho con la aparición de Manzanares. Lié un cigarro. lo casilla de peones y. seguí andando.

cam. en cuanto á imi mí ya compañero. la plaza. tomé por norte la iglesia. el ni irá aJl'ojarse? ^Esta la usted. y daremos alojamiento. Y picando coin los talones en la cabalgadura pasó de largo. y m'ás que todo la sorna con que las pronunció. que. soy ave de paso. sabe dónde á — es verdad. Como no tenía noticia de que en Manzanares que se se recibiera tan hidalgamente á los forasteros. i recibirle. quila. hasta lluego. Pero como tenia la conciencia tran- no imfe preocupé gran cosa. Contemplando estaba sentí cuando tocarme en el hombro.panario aníte y llegué á la plaza. — ¿No que saldrían á . Ea. el A de la la media hora. y aun le darán alojamiento gratis Con. Seguí á los dos hombres por una calle á la dere- cha de icasa y á poco andar paramos ante una grande y de buen aspecto. exla 'recepción trañé grandemente me hacía. el él — Bien venido— díjome caminero. parándome hermosa iglesia (parroquial dé Manzanares. Sus últimas palabras. es un le A guardia municipal. —De imodo ¿que no conoce usted á nadie en pueblo.6o CIRO BAYO la vista estlá — á Manzanares —¿A trabajar? ¿A quedarse — No. . al pueblo. diéronme maila espina. pues era dije recibirle? míe conoce. la gótica Ifachada. véngase con nosotros. —Pues anímese que á su llegada saldrán ^contesté . llegué Como tenía por costumbre. —'A — alli? iseñor.

LAZARILLO ESPAÑOL Llamaron camisa. —me respondió blandiendo —Al menos usted sabrá por qué me han traído aquí. veras que estoy preso? — le pre-^ — Tan el cierto como que está usted en la cárcel por orden gubernativa papel alguacilesco. El ¡portero me miró de pies á cabeza y dijo: — repuso guardia— Ya sabe usted. Quedé anonadado. le 6l al conserje y éste salió en mangas de nicipal —Aquí traemos un huésped— — con boleta para la le dijo el mu- alojarlo. rayo que cayera á mis pies con tiempo se- reno no presa me habría producido tan tremenda sorestas palabras. ¿ como — lo le ¿ Yo preso ? Por qué ? ¿ Por qué ? —repetía en si alta voz. es que lo no que más estupor. el cual. conviene es descansar y no hablar. sería conel mi delito. Aprovechando mi que en opinión de aquellos tres hombres fesión de nicipal. lo leyó. tomando utn manojo de llaves. Y le entregó un papel. se queda preso. amigo— añadió encarándoseme — ahí veremos el . lo . me invitó á que le siguiera. —^Por —Allá Un la pinta 'no es pájaro de cuenta. —Ya dirán á usted mañana. —Pero ¿es de gunté. fuéronse el caminero y mu- dejándome con el conserje. . peón — ahora sabe — respondió se lo el ...

incorporó un hom- bre joven. en quien no tonces. can- sado estoy de estar . Abrió la ver- pasamos un allá en el subimos una escalera. y fondo de un pasadizo metió llave en una rastrillo. reforzadas con barrotes de hierro. Queda prohibido á los reclusos la entrada en el £stahlecimiento con arn^as y bebidas alcohólicas. Como ja. puerta con cerrojo. haiy No pregunto . alcaldada ó lo que fuere. Entraba la luz por dos ventanas grandes. más ajuar que tinaja una ringlera de camastros en banquillos. ya era hora solo.: 62 CIRO BAYO sé nada. • — Verá i usted qué jaula tan alegre! . Me encogí de hombros y espere resignado el desenlace de aquel error judicial. cerrando la puer. un patio y paramos ante una verja de leí En un cartelón atado por alambres. ta —Eh. Reglamento de Prisiones. José — desde adentro — En uno . ! —exclamó— . ¡ me había fijado hasta en- — Recontra. lo que mandan. á la vista estaba que yo no traía unas ni otras. una y un zambullo. Y vi una cuadra muy holgada. dijo el celador. Embocamos un corredor que salía á hierro. — No me compañero. ahí te traigo de los camastros se un compañero. No que apurarse por lo pronto aquí tendrá cena y posada gratis. el celador se ahorró la requisa. —^díjome al abrirla — Le advierto que hay otro pájaro sin dentro.

LAZARILLO ESPAÑOL 63 — Pues ya no sobre el lo estás — repuso el el guardián. término de faena nos convidó á beber. dejando la botella en suelo. fuerte y bien plantado. . señor Paco j El señor Paco sería el el tabernero de enfrente. en albricias convida á un trago. tratándose de uno que. Vi que era una bo- un mocetón tella. El celador encendió un pitillo. limpiándose la boca con revés de ma- — . Tocó el la trompeta el primero celador. Que esté fresco el José ató la botella en un cordel que estaba ata- do en uno de tiento. —Está seca la botella —contestó puso en recluso — pero se llenará. dio una voz: — Señor Paco. luego yo y José el último. y oferté mi petaca. Saltó del camastro y la se pie. preso ¡ porque á seguida añadió —Ahí vino descuelgo la botella. Con menos angustia de lo que pudiera creerse. Cogió y acercándose á ventana más próxima.! ! : . por primera vez en su vida. dejándonos encerrados. . —Acaba no de convidar. los barrotes y la fué la bajando con y al Con mayor cuidado la el izó después. hombre el — dijo el guarla dián. echa un cigarro. volvió á dar otra chupandina á la botella y fuese. Creime obligado á meter baza. senal tándose tranquilamente en camastro de lado que puso además el manojo de el llaves — Ea. tragó una bocanada de humo.

Los rayos del sol una cuadra de cuartel.64 se ai CIRO BAYO ve encarcelado. pues lo siento . por ser tan barato. quedar solo. Code mo que este Manzanares punto de cita todos los vagamundos de España que. acuden al olor del como mos- buen morapio de la tierra. — ¿Qué hazaña el le ha traído á usted aquí —me preguntó mozo. en la plaza. del legítimo A'aldepeñas. . junta de mi compañero. me senté en el camastro. será. más méritos para estar aquí. parecía calabozo. sepa — ^contesté — . ni La verdad es que aquello no mucho menos. porque hacen soltarán en seguida y me la volveré á Así llevo un mes. aquí es de balde. lo ¿ Cree usted que voy á traicionarle declarando que me si diga ? —Recontra. y si. porque si no esto estaría estancia replico aludiendo á es el la — . que yo la — Ninguna. sin peñas. sin más compañía ventana). que este gato (un micifuz asomado en Las pocas horas. visitas que me traen duran veinticuatro' —Esto — ?^o jo fué el quiere decir que habrá hecho usted veinticuatro veces lo crea. cas á la miel. —Vaya justicia le no se haga el inocente. po- niente entraban de soslayo por las abiertas venta- nas y subían hasta nosotros los ruidos de la calle. Acabo de llegar á pie por carretera y me han detenido lleno —Por — vago no él. más bien. La veinticuatrena que aquí me tra- haber sido demasiado generoso.

5 . los vientos por una campesina paisana Con su escopeta y su canana bien provistas. y veraneaba por los tes monal de Sierra Nevada ó de Alcaraz. el donde hasta difícil paso de una rata se advierte. De cuando galo. las quinterías invernaba en de los campos de Ca- latrava ó de Montiel. y me sonreí. óigame y verá cómo dig9 verdad. en cuando. ora como cazador furtivo. y lo Cuando cayó quinto huyó del pueblo declararon prófugo. Y me cuántos. porque andaba bebiendo suya. porque cortejaba á la el también muchacha. sabía á qué atenerse y no ignoraba por qué de sus idas y venidas y cuándo eran lo por que juró prenderle y se quedarse ¡X)r lo llevaran á Ceuta. L AZARILLO ESPAÑOL 05 Me acordé de los galeotes cervantinos que ha- cían ejecutoria de sus culpas.. Un tal él que odiaba á muerte á José. más era al amador furtivo. En vez de expatriarse se dedicó á merodear por los contornos. Aunque te el guardabosque veía prófugo y erraná su rival. contó su historia. espiado tenazmente por un Crispín. Se llamaba José no sé y era manchego. para él amo del cotarro. Si esto es dificil en los pueblos. la —No se ría usted . ora como con- trabandista de tabaco y alcohol. hacia una escapada la pueblo natal para ver á novia y traerla algún re- procurando que no se enterase nadie. lince en figura de guardabosque.

se dispuso á matarlo conejo. Apúntame bien y dispara pero con la humedad que hace va á peta. dejó medio quiso. quien. viendo que se jugaba la vida con aquel joven hercúleo que. en lucha cuerpo á cuerpo. Gózate en tu crimen. asesinarlo. con lo que dio con él en apuntó con su arma. Crispín apretó en los dos gatillos del arma y no salió ningún el Entonces otro se incorporó bravamente. en que había una niebla meona que no dejaba ver á dos pade distancia. como un Y vano tiro. 6Ó CIRO BAYO le Pero como veía armado y le sabia valiente. le la escopeta y zancadilla. arrebató y. diciéndole: en mis manos . sos José fué sorprendido por la el guardabosque. le vencería. —Al fin caíste boca abajo y en- comienda tu alma á Dios. Hasta que una mañana de invierno. tras una brevísima lucha. Y no lo mató porque Dios no . arrebatándole haciéndole tierra. la escola peta. te advierto que fallarte la esco- El guardabosque. murmuró una pequeña ora- ción y *luego dijo serenaimente á su enemi'go: —^Estoy dispuesto á morir. súplica era inútil Comprendió José que toda se quitó el sombrero. dándole con le culata tremendo golpe en la cabeza. ocurrió lo que dijo José. muerto. pues que podía reducirse á atarle las manos. Esto quería. le saltó sobre el guardabosque. nunca se atrevió á echarle el alto. ..

—Un la vida mes escaso. al los civiles sor- prendieron palomo con la paloma y se lo lleva- ron apiolado. —Y de la ¿hace tiempo de esto? —pregunté al final narración. agra- vante de atentado á la la Tanto y tanto revolotear alrededor de la llama. porque Áfri- ca pensaba escapar yo. —Pues conoce estaba se escrito que yo ihabía al de dar con mis huesos en esa tierra. El juzgado recomendó eficazmente el la captura la del prófugo. á establecerme . verdad ? — en África. le —Y usted. pues. Siguiendo la pista el que dio rencoroso guardabosque. pero ahora le quitaría cien <jue tuviera. á Argel. que me mandarán ¿ está en tierra de moros. así ha de calificar él fiscal. El guardabosque está entre que el y la muerte.LAZARILLO ESPAÑOL Esto ñadores le 67 perdió. Crispín fué recogido por unos le- y. se despachó á su gusto. dicen. por haber mentido en su declaración. mariposa se quemó las alas. y hame dicho mi abogado proceso no se substanciará hasta que el el otro sane ó espiche. á Ceuta. cuando pudo hablar. acusando á José de haberle querido asesinar. Le per- doné la vida entonces. según desenlace. Esto —Eso Sí. cura puede estar tranquilo. ¿qué desea? — Recontra Que reviente de una j ! vez. porque el —Pues la justicia si pondrá mar entre los dos. sobre que ahora pesaba autoridad.

— Joselín. En ¡ esto se oyó una voz en ! la acera de enfrente. Cada avechucho de estos que mato se me figura matar á mi enemigo.68 CIRO BAYO con algunos ahorros que tengo y llamar después á la novia. un buho por el hizo caer en y pavimento. José se entretenía en darles cañazo desde la ventana. vio con mucha maña entregándolo tarlo. Casi rozándonos hacían los murciélagos su ron- da vespertina. Para estar más cerca de mí se vino á días Manzanares y todos los nos vemos. El único ruido que subía de zada era de una carreta cargada de heno y los gritos del boyero animando á la yunta. —Esto novia. colarse lo De pronto. — Todavía La pobrecica me no. se llama dejarle á uno compuesto y sin —Eso novia. Se levantó José y nas. que lo zarandeó hasta ma- — Qué bicho tan asqueroso— decía José— ¡ ! Ca- za los pájaros como á mí el guardabosque. haber de perder la —Diga usted mejor. haberla perdido. quedaba aún la cal- bastante luz. servir á este pueblo de tiene más ley que nunca. me llevó á una de las venta- Aunque el el sol se había puesto. es lo que más siento. Joselín . al gato. por sorpresa y en tinieblas. Apostaría que no tarda cinco mi- nutos en aparecer. la otra.

El preso deslió atar el la cuerda.. porque me faltas tú. — ..: . Ya creí no verte hoy. digo — le gritó . que es como yo la tengo. . y á una voz preventiva de la de el abajo. Joselín. téngote dicho (jue no gastes dinero conmigo mal no me hace falta nada el — añadió falta. cuando . Ya te tarde. —Llevóme — pretexto de el ama á la huerta —contestó la el y hasta ahora no despachamos. vi. el cual. Baja con que lo ate. Con la fuente hice esta escapada para se acercó á verte y traerte tabaco. —Oye. ¿sabes en qué nos parecemos tú y yo mayormente cuando Casilda está aquí? En que los dos hemos de contentarnos con una ración de vista. Durante la este diálogo estaba ta de su tienda el asomado á la puertabernero. Empezaba tiempo que ción. ida la moza con cántaro á la la cabeza. dulcificando tono de voz — todo me — Paciencia. José. asomé á la otra y vi plantada en la acera de enfrente una moza aldeana con un cántaro á los —^¿Cómo moza tan tarde? — le dijo José — . pero. que aún seguía en ventana — Oye. á obscurecer y dejamos la la ventana al campana el del pueblo tocaba á ora- Algo esperaría gato á estas horas. mañana será otro día. y me voy. la moza paquete. de arriba izó Casilda el recado. testigo como yo de el entrevista de los amantes. llamó á José. LAZARILL O ESPAÑOL 69 Me pies.

adiós. que Dios quiera —me respondió con Vaya usted con Dios. pero sin brebaje. ^ . Por esto queda usted en —Déjese de medias palabras— repliqué en voz — ¿por qué me trajeron aquí? Estoy cansado : se . . alta . —Amigo de buena ha librado usted —me dijo — pudo mucho. lo las encendió y fuese. y acabada que fué. . instintivamente del encierro abierta la jaula. ser libertad. que á la cuenta me estaba espe- rando. compadijo guardián. mano — .¡c >ic Muy reció el de mañana. En lador con la pequeña marmita del rancho.. no sin darnos ches. — Recoja usted suyo de sopetón — Está usted . No esperaba tan pronto desenlace salí que sin preguntar nada. añadió aceite al farol de la cuadra. de preguntarlo. y no desespere de su tristeza — Sea — En la la lo . y vamonos —me asi libre. dándole suerte. la compañero — hube de decir á José. pero no fué nada. buenas no- Los dos presos y la el gato atacaron con fruición pobre menestra.70 CIRO BAYO apartaba de puerta y daba repetidos efecto: por la puerta apareció el cela no se maullidos. antes de al la hora en que mi el compañero esperaba lo celador con el café.. á dormir. como pájaro que ve —Adiós. portería encontré al guardia municipal de víspera. La dejó en el suelo.

comprendiendo además. levantarse peón caminero de fumar plantio del un lió cigarro. por primera providencia Luego : averiguó que fué nada entre dos platos hacia el el viento corrió la llama camino y el incendio se cortó. vino usted á la cárcel. Pues no. el peón se creyó obli- gado á dar parte contra usted. Como se esta clase de descuidos son punibles. le me envió á ponerle á usted en libertad y que entregue esta peseta para ayuda de viaje. que el siniestro no fué intencionado. señor inmediata fué tomarla y guardármela bonitamente. Y la dirá más de un lector : la inmediata sería re- chazar indignado la vil moneda. al ver tanto humo. soltó usted la colilla encendida y pren- fuego á un garbanzal.AÑOL 7: —Ahora de junto la lo sabrá usted : —me respondió al el empleado municipal casilla — del ayer tarde. señor alcalde. Siendo el alcalde. LAZARILLO ESP. Como la f>érdida se redujo á un puñado de plantas que en el suma hubieran dado un celemín de garbanzos.. .

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frutas : cera y miel. es la el viajero Para entrar en ésta hay que atravesar una barrera de montañas. peñas. La extraña forma que presentan . Es una sor- prendente quebrada entre un conjunto de desnu- dos riscos. Aquí se abre Des'peñap>erros. Sos producciones. que da nombre al última ciudad manchega que encuentra camino de Andalucía. el puerto ó desfiladero de las pretéritas famoso por hazañas de los bandidos andaluces aquí apostados para la limpia de diligencias y sillas de posta. Valdeborgoña español. muchas y variadas criadillas de tierra. el denas. que forman montaña entera á un lado del camino. y ricos caldos. La carretera va subiendo len- horizonte se estrecha y se llega al punto culminante de la ascensión efn Venta de Cár- tamente .LIBRO CUARTO MI ENTRADA EX ANDALUCÍA I EX SIERRA MORENA Los pueblos de por aquí son prósperos. y lar al un profimdo barranco perpendicuotro lado.

ordinario lunch de los trenes. mudando así de aspecto este territorio. jornada era ruda. la sierra á la llanada. el La el carretera recorre." Pero yo los pasé sin que nadie biera. hice. se en lo más fragoso de levantan La Carolina y Santa Elena. Esfamos en corazón de Sierra Morena. poblaciones nuevas que de orden del Rey Carlos III se fundaron con emigrantes alemanes.74 las rocas en CIRO BAYO ha valido rros. veintitantos kilómeeso que. y está á una altura que sitio espectador siente vértigos mirando por llamado Salto del Fraile. á la verdad. los menos de dos van de días. la Y para acortar camino. sajeros. que yo veía pasar con la porque. me lo prohi- De tarde en tarde cruzaban junto á mí los cierta -melancolía. pero con buen ánimo. trenes. la el una y otra falda de esta momtaña les nombre de Órganos de Despeñapetal. Los pa- asomados á las ventanillas. hasta entonces guarida de salteadores. plácida- . carretera y seguí la todos los túneles y puentes había un siniestro rótulo con esta inscripción: ''Se prohibe el En paso. dejé vía del tren. y más de una vez ocurrió que me arrojaban envoltorios de papel con pan y fiambres. me tomaban por im mendigo errante. Con lo que estuve admirablemente servido. á la mitad de la falda. porque me comía las tajadas y guardaba los periódicos en que venían envueltas para leerlos. derecha del barranco. ella. Aquí. enorme quiebra vertical qu€ hace el el camino. Con mucha en tros -que fatiga.

se prestaban gustosas á ello. En consecuencia. qué ricura los ! ¡ Rióme de de los las gazpachos de mis guardesas ! Ellos fue- ron mi único alimento por estos caminos andaluces. otros adminículos. manjar que refresca y alimenta mucho. algo así se transporta como de un cuando una sonata musical .LAZARILLO ESPA5Í0L mente sentado. me mantuve fuerte y ani- moso. i amén gazpachos que antes y después comiera á manteles Qué sabrosidad. Las buenas mujeres. que ponían de su parte del aliño. poco acostumbradas á comer pan tierno. y tan ventajolos so les parecía el trato.ada. que mejor resultado en los pueblos ó en me y el daba. apelar á no pocos expedientes.9e acostumbrando al medio ambiente. duchas de sol y de me hacían recorrer una gama de emociones tono á otro. y. El cambio cotidiano de gentes y lugares. en enterarme de los --b descansos de la marcha y Era tan poco el dinero que me quedaba que temí no me alcanzara para llegar á Córdoba. sin embargo. sensitivas. hube de los sucesos del día. el d'espertaba la vida nóm. ahora que organis- mo se iba . no menos que las el latigazo dado á mi organismo por aire. Uoo de las cantinas de las estaciones las y á los los pocos kilómetros dárselo á mujeres de guarda-vías para que me hicieran gazpacho. Animoso sobre de la Es imposible dar una idea sensación de bienestar y de vida que en mi todo. era comprar pan ellos. El es-píritu afinaba y adelgazaba tanto como el cuerpo.

Como seguía lloviendo. la caseta molido. me obli- gó lá refugiarmie en la caseta de un guarda-via.76 CIRO BAYO soiledad es bien La con poca cosa para el homibre filósofo ú observador. luz En una misma hora. Uno de estos cambios atmosféricos. Tan pronto parecen acortarse las distancias poniéndose las cumbres á plan del terreno. una tem- pestad de verano que descargó da sierra.o Moi- sés á la vista de la tierra de Canaá-n. y cuando me prometía pasar buena noche. y. por . Toda la tairde había estado oteando las amplias llanuras de Vildhes y Las Navas. deteniéndome com. el Las montañas comparten mar el privilegio de no cansar nunca la atencióai. que son íá las tres mojado y hambriencosas peores que pueden ocu- rrir un camimante. tan pronto se alejan éstas y se agigantan en lontananza. según los efectos de y sombra. ¡hete aquí que el adusto cielo ataja mis pasos y 'mi pensamiento. un mismo lugar cambia totalmente de aspecto. Llegué á to. el paisaje más idílico se antoja terrible por un simple cambio atmosférico. El guarda y su mujer me acogieron hospitalarios. Para colmo de desdichas empezaba á obscurecer. pues no había que la pensar en quedarse á dormir en caseta.momento de irme. y vice- versa. les hallé propicios á mi martingala dilataba el gazpachera. llevándose á rastras los ojos y la imaginación. . como á los demás. teniendo por yacija la pratense hierba en vez del pedregoso suelo serrano.

como no sea debajo de alnoche espera. ter- diálogo. hablamos del hombre ¿Le ha visto usted torear alguel — na vez? Hay que rrita advertir que por aquel entonces Gnese había cortado la coleta aún mo y estaba en el apogeo de su fama. lo he visto muchas —Y ¿cuál le parece mejor.LAZARILLO ESPA5Í0L tener 77 prohibido los guardas dar alojamiento á ningún forastero. no hallaré un palmo de tierra seca donde tender la manta y dormir. también el los vi yo en la parada de la es- tación — replicó el guarda. El guarda me miró Estábamos en ba la vajilla al la cocina. Yo. señor —repuso rey de los toreros. — Mala me guna alcantarilla. drilla. donde la mujer limpia- resplandor del farol reglamentario los trenes. y no dijo nada. — — Sí . que sabía esto muy bien. —¿Sabes á quién me ha parecido ver pasar? — que decía á — Al Guerra con su cuaoí ella él . pregunta usted á un madrileño? — re- pliqué con cierto retintín — . Guerritaf —¿Hablan ustedes de ciando en Sí. lo —¿Se veces. pues. que sirve para avisar á pero que ahora hacia veces de farol doméstico. y como sabía . —pregunté . Gucrrita ó Fuentes? al Entonces puse paño pulpito. dije al guarda: Tendré que andar quieras que no.

¡ Qué remedio queda mi ! Hasta Córdoba. y más que todo —'Pues como usted pasan muchos por aquí — puso Bien el re- en su mayoría harapientos y piojosos que no valen el va-so de agua que piden.. y pudiera cogerme en cualquier renuncio. Habíamos luego de 'Madrid y de sus grandezas pero esto interesó más á la mujer que al guarda. usted —^me dijo — . Y para que vea que esta noche. porque el guarda era un andaluz legitimo. sé distinguir. Lo que (hice fué encantarle y hacérmelo amigo. señor — respondi — . gran aficionado á la tauromaquia. Tuve la suerte de no meter la pata. lo visto el le di por gusto diciendo ¡las niendo por nubes y no visto por mi y poarte y da escuela del Califa de Córdoba. Supuse que . la coto- —¿Y guntó él. 78 CIRO BAYO la de antemano el opinión de mi huésped. tal era muletilla para evi- tarme explicaciones innecesarias. le voy á remediar por Vi con el cielo abierto. viene usted á pata desde alli? —me pre- — Si. se ve que usted no es de esa calaña. donde me arreglaré. . porque éste había estado de guarnición en jiada villa. Hablé como un catedrático. dentro el media más ó menos. pasará por aquí tren de car- . Era mentira pero la nota de vago. de —-Mire hora. guarda — . me iba á brindar el refugio de su casa pero el remedio fué otro.

se pone usted al acecho en el andén. no están en y no le encontrarán porsí que tampoco hacen requisa. porque de noche los centinelas las garitas. Dijo que se quedará en la capital pues bien la . digo a Cór¡ ! En Linares tomará usted la carretera de Andújar. Casi todos los vagones van abiertos porque fueron con ganado de Ubeda y vuelven á cargar mineral en Linares. le tira usted el sombrero al redondel en mi nombre después de una de aquellas estocadas que quitan el sentido. se empalme de Vadellano. porque la de Baeza.LAZARILLO ESPAÑOL ga. sino la del ramal. porque va muy y despacio. pero me guardé de hacerlo. primero por altivez de andarín. y cuando al estri- llegue. No es que á mi no me hubiera ocurrido miu[pe- chas veces el asalto de esos trenes que van á queña velocidad y parecen burlarse de los caminantes más que los otros que corren devorando el espacio . Y ¿ si me ven ó me encuentran — — Xo allí ? le verán. Esta es toda la recompensa que le pido á cambio de las instrucciones que se le di. . : primera vez que vea á Gnerrita. Lo que expedición no signe otro la línea debe pro- curar es apearse antes de llegar á Linares. se coge bien de un vagón. segimdo para evitar responsabiun lado Por esta vez dejé escrúpulos á al y me preparé asalto ferroviario. lidades. ycy como lo llamamos. y á las doce leguas se pone en Córdoba. Pues bien: vacíos. se sube bo y se mete dentro. va á Roma. en el Pero por todas partes doba. el tren carreta.

las El frío puertas y quedó abande la madrugay entrando por laterales. las En la obscuridad tropecé unas pajas. sino que llegó el tren á paso perezoso. Envuelto en manta dormí en aquella perrera como en un palacio encantado. la guarda por sus buenos deseos. Creí á cada instante verme desel cubierto por lante. viene —'me dijo el guarda — . las rendijas de los tablones me despertó. —^Ya el farol.8o CIRO BAYO al Di gracias rentes. Naida turbó mi sueño. porque yo me quedo á éste con Al primer hueco que vea bien. 'hasta Linares tren no cargaba la donado en da estación. Que le vaya Y no hubo más. y la extendí para mayor limpieza. más el que todo por entre del suelo. que yo trepé con vigor de asaltante y me escondi en el fondo de un vagón. en el como no sea la parada empalme. me apresté á dejar mi refures . pero el el farol registrador de algún vigi- guardavía estaba bien informado. porque la . se cuela usted. indilfe- seguimos hablando un buen rato de cosas y al tiempo indicado se oyó di silbido de locomotora. Viendo que el trecho era tan corto. Póngase al otro lado de la via. una de ferrocarri- Por ella me informé que de Vadellano á Lina- hay solamente nueve kilómetros. Olía á estiércol de ganado ventaja. á cuyo tiempo trepidó tren y comenzó á andar. pero esto era una boñiga seca servía de alfombra. viaje era Toda mi guía de les.

8l Lié mi petate.LAZARILLO ESPAÑOL gio. y no viendo á nadie atrás si me del apeé como lo hiciera de un tranvía en marcha. . la no sin dar cumplidas gracias á Compañía Sur. ción. asomé la cabeza con precauni adelante.

El Capitán dio una voz de mando. como y. y al son de alegre pasodoble los soldadicos desfi- laron por la plaza. si esperara mi llegada. que á este momento sacaba el porta de la casa- Ayuntamiento. dio un toque á seguida. Llegué á la plaza. causa de todo aquello. ''¡Presenten de atención armas!" Real. y al mediodía arribé á Bailen. y destacándose entre el concurso estaba una compañía de Infantería en correcta formación. sino á la bandera. El cornetín de calles órdenes. Vi las casas engalanadas y mucha animación en y balcones. y dijéronme que en celebración del aniversario de Pregunté cuya era la la batalla. qiie era el que llevaba á Córdoba por Andújar. de nombre como pequeño de vecindario. la banda tocó la Marcha Hice bien en no envanecerme. pueblo tan famoso Crucé unos eriales. no á mí. tales A cuyo tiempo. luego dehesas y quebradas.II RECUERDOS DE BAILEN * Llegado á Linares me desayuné en una can- tina de mineros que á la salida del pueblo liay junto á los hornos del camino real. porque ho- nores se tributaban. y que todos los años venía una compa- .

y sin ver nada. Capitana Gene- por obra y gracia del General Castaños cuando en su mano puso el bastón de rala del Ejército mando. las — Paisano — jome carrero — ¿adonde bueno? —A Andújar. Descansé un buen rato en una taberna. tren de Jaén. pues. banda amarilla este letrero: Regimiento infantería de tallón. \ . que me sabía la batalla de Bailen con toal dos sus pelos y señales. sin parar las mu- ¿ solo ? el cabo. un carro de regimiento. Paré. La Reina. seguí mi camino. A la media hora de andar cubierto. y un cabo furriel. número 2. Lo cierto es que mi lle- gada á Bailen fué un día 20 y que la función había terminado. zón corto y borceguíes con flecos. porque el campo de batalla La noria -estaba — muy lejos y la iglesia cerrada. Aquel desfile de tropa era que la compañía regresaba á Andújar por para tomar allí el la carretera. Yo. Primer ha- Era. que era de oí que dábanme vo- ces á retaguardia. cal- Sentados adentro iban un carrero de calañés. En el toldo se veía pintado el escudo de Es- paña entre dos orlas con y en la los colores nacionales. y con esto un carro me alcanzó donde me llamaban.— LAZARILLO ESPAÑOL ííía 83 de Jaén con bandera y ipúsica para hacer hola nores á Virgen de la Zomeca. había dado ella olvido que fué un 19 de Julio. — repuso —Y va usted di el .

tocándose las uñas piojos. tó gracias mil — dije devolviéndosela después de haber bebido. como aquel que mata . —díjome el carrero envidándome —Amigo. la capital de España —contesté Ole por cho énfasis. . muías y me senté en da trasera sobre un montón de mantas bien dobladas. — Nada de una patena. cuan- más peine y jabón para mi tocado. carretera —Ea.84 CIRO BAYO parece.. Es usted de allí ? preguntó — el carrero. Me verían- tostado del sol y polvoriento. Me las da pena verle andando con este calor por la carretera. El carro se llevaba la toda esta impedimenta á Andújar por para empalmar con el tren. esto — repliqué— estoy limpio como Y to era verdad. siguió dicien^Pues suba usted con nosotros — — do el cabo. tes —¿De Madrid. eche usted un trago la bota. Procuraba ser tan pulcro. y á pie? —exclamó cabo. paisano? —me preguncon mu- el caibo.. —¿De dónde á su vez —^De se viene. pero sucio no. que el hasta cepillo llevaba para quitarme polvo. En el Pararon doble fondo asomaban ñía y el la marmita de la compa- bombo de la música. —Así — Quiero decir guió diciendo el si no lleva usted alojados — si- de los galones. que el los valien- sería andaluz á juzgar por el ¿ — acento y por el ole. de los dos pulgares.

—¿De dónde? —De Guadalajara. apelativo se me antojaba títu- Ahora sabía á ciencia cierta que ese la batalla pueblo era castellano.. las patatas y el Cabo y tocino de la provisión que llevaban. carrero.! : LAZARILLO ESPAÑOL 85 —Madrileño JO soy .. que lo andaluz. las dio un grito á seguidilla muías y á seguida cantó esta Camino de Tendilla va una tendera. después de dejar las . Tenía tan presente el recuer- do Conde de Tendilla. Las cuatro leguas de Bailen á Andújar las hi- <:imos tan despacio. de Tendilla. el primer gobernador el de Granada. con el arroz. ¿Ha oído usted mentar este pueblo? á ser franco. dejó de hablar. Voy del es decir. somos paisanos. ella va pá Tendilla y yo á tendella. con tantas estaciones en los contornos. que era ya anochecido cuando llegamos á la ciudad. y aun me hicieron acostar sobre las del carro. como antes que Bailen se dio un 19 de Julio. pues. —Compañero. También soy castellano nuevo. soy castellano. aderezaron un rancho en mantas la jx^sada. convidándome á comer muías en y á beber. viajes ¡ de los Vaya si enseñan Y como la si del carrero se apoderase repentina- mente nostalgia de la terruca.

y cuando cruzó. carro y carrero marcharon á el Estación á esperar mixto. tuve la suerte de ver asomados á una ventanilla rrero castellano que al cabo andaluz y al ca- me saludaron alegremente remolineando las gorras cuarteleras. un guardavía me detuvo á nel hasta la entrada de un tú- que pasara el tren. la y cabo.86 el CIRO BAYO el pesebre. Despedí me de tan buenos cama radas y eché á andar ipor la vía férrea. A los pocos kilómetros. No tardó éste en anunciarse. . Antes de rayar alba sacó el carrero los animales.

las higueras de tierra sirviendo de bardas de huer- tos y viñedos por la defensa que hacen sus hojas pala. Guadalquivir. te|rial muy apiñadas. que volvi á cruzar en Alcolea por otro magnifico puente de mármol negro. por lo espinosas. aparece un ta- blero de casas bajas. De se vez en cuando el aire trae una tufarada de fragante azahar de los naranjos y limoneros que ven tras los tapiales. Desde Alcolea hasta Córdoba nada entre y Sierra Morena. en forma de que los anti- guos nota las llamaron escudos macedónicos (según Covarrubias en su Tesoro de la Lengua Castellana). verde tierno de los olivos las y el verde sombrio de con el ocre de la tierra labrantía. un edificio iümen- .III BAJO EL PUENTE DE CÓRDOBA En Andújar el había saludado el sagrado Betis. A ces los flancos se despliegan en apretujadas ha- y chumberas aquéllas guardando las lindes con las puntas de sus rudas bayonetas. De el pronto. y en el es toda una lla- rio las ella últimas estribaciones de casan admirablemente el el rubio de los trigales con vides. y señoreando de tejados y azoteas. y pitas . casi sin perspectiva.

muchos callos pobres mercaderes • buenos caballos para ser mujeres. remotal zando perennemente su vetustez. CIRO BAYO sobre el que se destaca la torre cuadrada de la Catedral. Un sol de fuego dora la vieja ciudad. el sol. y tor- ciendo á allí está. y en extremo. la antigua sultana de la España árabe y la gran aljama de Occidente. angostas calles. De codos en el puente miré á Córdoba. . la La visité á mi sabor. Por abajo. y entre la historia y la naturaleza es el tivo de Córdoba. roído por los siglos. •Es un puente venerable de i6 arcos voleados con matas de hierbas entre grielos lagartos. la corriente mansa del río las que hierve en espumas al tropezar con re- presas de unos molinos viejos y destartalados. 88 SO. . buenas mujeres para ser caballos.: . obra i romana reedificada por 'los moros. cuando en su Itinerario describe así Gran obispo plaza. y al otro extremo di con mezquita-catedral. Algún el resentimiento tendría Conde de Villamediana la contra esta ciudad. el sobre robustos pilares. Atravesé la k ciudad. rico. sin elevación. un torreón con almenas que llaman las por que se asoman la Carrahola. Son Córdoba y su mezquita. por el encanto contraste atrac- mayor profundo y me- lancólico que inspira. do- rado por tas. izquierda salí derecho al -puente que á cuatro pasos.

No dijo tan mal V^illamediana. y que acompañaban más. pues las botas que con traía desde Madrid dijeron que había bastante las sesenta no me paso de y pico de leguas andadas. calados ajimeces y frescos patios.LAZARILLO ESPAÑOL 89 En esto ni quito ni pongo rey. entendí que en Córdoba herma- naban muy bien el arte y la naturaleza. cierta ana- andar acompasado de un caballo árabe y una mujer andaluza. . y rojos y frescos labios y ahora veía pasar otras por puente con andar garboso. pues baja á la ribera una ma- nada de potros que llevan á abrevar. Precisamente tengo otro término de compael trapío de ración á la vista. logía plástica entre el Hay. y en las fragosas estribaciones del Norte y Noroeste que coronan las blancas casitas de las huertas y del Desierto de Belén. viejos caserones de amplias por- taladas. Me riz acordé también haber visto en las calles mu- jeres de moreno el rostro. fina na. Pero por lo que vi al la ciudad y por lo que estaba viendo desde mi observatorio. en efecto. desiertas plazuelas. altos de brema ó de copete. Los animales. de negros ojos. más conocido por "Las Ermitas". de cabeza bien puesta. que por seis reales me calzó. cuyo ambiente embalsaman jazmines y azahares. tienen su natural complemento en los fértiles campos del Sur y Sudeste. porque derro- tado como iba no entré en averiguaciones. La única visita que hice en Córdoba fué á un alpargatero. Aquellas sus callejas curvas y tortuosas.

cuello de ciervo y estrecha nariz. la como dice Juan de Herrera en Agricultura. como son maestro clásicos los cor- celes de Velázquez. más que el tomara del na- Es indudable que hombres y generado desde entonces. este soliloquio bajé al río á llavarme los En las inmediaciones del puente hay ó había el dos molinos ruinoisos á disposición de todo do. cuando una mujer me gritó: se íe — Buen hombre. Volví lino vi la ha perdido á usted? los rebalses del el cabeza. sólo que ya no parecen espalos ñoles. capaz de beber en un vaso de vientre de galgo. Es el clásica la descripción del caballo que hace cordobés^ Céspedes. y era la me hablaba. Y esos son los corceles que « pintó D. por tural. En pies. segando bien. ¿qué Esta casa está alquilada.90 CIRO BAYO anchos parietales. y en uno de moque una vieja lavando en río. aguantaban doce y catorce arrobas encima. Diego. pico- teando á cada paso y con la cola en trompa. y fui á veríos para preparar allí mun- mi albergue nocturno. . Andan a buena vela. que era lo que pesaba un jinete con armas de hierro y con la silla acerada. cara plana de martillo. lavados. grupa cortante y cañi. tampoco hay caballos que. dones del siglo XVI hemos deAsí como no hay homcaballos bre en nuestros días capaz de manejar los espa. Iba á entrar en el primero que topé.

Como aún calma. hablamos más. —Esta no. gracias. por cumplimiento. contestó. á afuera. se convida. —¿Pero — Casi. LAZARILLO ESPAÑOL 91 — Ah ¡ ! ¿Dice usted que está alquilada? ¿Es us^ ted la inquilina? —A mucha honra señor—me —¿Y de enfrente?—repuse. lia esto será casi á la la muy tarde? la medianoche. y menos meterme entre gitanos pobres y borrachos pero. porque fami- está en ciudad divirtiéndose. Consi que ya le lo sabe usted. — Ya me guardaré bien de esto — pensé— . quiere acompañar }ws.: . y la elegí el rincón pesebre para pasar prano. que se lo — Xi hubieran dicho — contestó la ella levantándose. y hasta esa los hora no vendrán novios con los amigos. me descalcé. señora. me arremangué pan- talones é hice mi lavatorio. y con mucha sombra los del puente. ella. la al molino de al lado. . salí noche. hube de decir — Muchas No faena y yo micilio. Se fiesta de la casó hoy mi sobrina y aquí será boda. La gitana vieja volvió á su me fui á inspeccionar el nuevo dode un era temla Parecióme bien. y entonces vi que era una gitana — porque esta noche hasta el puente va á bailar. puede usted disponer de —Está bien — repliqué— sepa usted . . sí. que por esta noche seré su vecino. señalando .

que la creí. el escondrijo y salí á la- Junto al molino de los gitanos hael bía algunos de éstos. lo Dormí mejor de sí. dijo uno de Venga osté. quienes tendidos en liados en mantas. (Romance Almansor. y Auf der Thurme wo der Thürmer zum Gebete aufgeruben. Tengo. Nadie me molestó. ni siquiera el ruido de zambra gitana. final- me retiré al molino. y quienes de pie. gasté y. al quebrar la corriente en el los ma- apagaba todos ecos. chavó — ellos — . placer. suelo. sirviéndoles de trípode la vara y ha- durmiendo la blando alto y pasándose una botella.) . pasé la noche á Muy varme temprano dejé al río. de guitarras y de voces. campanas de Cristo ahora envían (i). del río. — (i) Viéronme y me llamaron. pero como el murmullo lecón. esto pisé segunda vez la Mezquita. borrachera. una vaga idea de haber oído sonidos de panderetas. melancólico son Con mente. tonet jetz die Christengloken melancclischies Gesunnen. luego mi última peseta en una taberna.: g2 CIRO BAYO Acabado que fué volvi á subir al puente y oí un campaneo de la vecina Catedral y me acordé de los versos de Heine á la Mezquita de Córdoba Desde cantaban las el alminar donde los muezines " *""" la oración.

Toítos. lo ellos esta noche. que jisieron en decir. —¿Tan pronto? —contesté inocentemente. ahora otro traguito á la salud de la creatura. El mozo tomó un trago de aguardiente en la antes. esto vino la noticia que esperaban los gi- Se abrió un ventanuco la víspera colgó de la ella molino y la tía de una camisa de mujer. de aguardiente. siguió di- apliqué los labios pero al ciéndome — Este fué por los novios. —Es un cámara. No En tanos. Le convida padrino. misma botella que yo avanzó unos pasos y de cara á la ventana cantó con mucho sentimiento. como tres luceros! . entendí lo que quería decir. madre. pero á fuer de discreto libé otro trago infernal. Y me alargó la botella . á la que devolvérsela. Entonces apareció puerta y todos le recibieron con tos. señalando la prenda nupcial En un prado tendi mi pañuelo ¡ verde tres rositas cómo salieron. con las pruebas de virginidad de doncellez perdida. el oles novio en la brazos abier- los y el primero su padrino. la del de la desposada.: : : LAZARILLO ESPAÑOL eche un trago á el g3 la salud de los novios. toos estamos aquí esperando la notisia. Los gitanos de afuera prorrumpieron en y palmadas.

¡Adelante y buen ánimo! Y emprendí la conquista de Sevilla. errante y sin un cuarto para pan? Pensé acortar camino y salir al reino de Murcia. la tragedia. pero al fin me encaré con la suerte. cuidando . vaquero con amarillos zajones y pica muy larga. Qué cara¡ cas ! Como vi Córdoba veré Sevilla. A la de- recha mano.. veré Granada la tres nombres sonoros que despiertan en la ima- ginación tropel de visiones luminosas y alegres. Las chumberas de unas bardas me obsequiaron con sus higos. no precisamente á paso de vencedor. cuando. pero casi. casi. la Giralda y la Alhambra es un español á medias. con fervor del creyente que por pri- mera vez va á la Meca. El español que no ha visto Mezquita. eché a andar por la carretera ¿Qué será de ti solo. pade rsada la Carrahola. El paisaje es genuínamente andaluz. una larga línea de cercas que separan suertes ó cuarteles de deihesas. me dije. sí al el lento y filósofo de peregrino. pero no tan altas aquéllas que no dejen ver las manadas de potros y tal cual galopando con la crin al viento. IV SIGUIENDO EL GUADALQUIVIR Aquí empieza Sevilla. y con esto me reanimé.

s y Bf/A. Es la gión de pradera con pocos árboles. Los tales la son reyezuelos del campo. de perros y de langosta. campo y tomar alimentándo- me de pan y de higos chumbos. casi siempre en una el altura. Mientras dura lo temporada del verde. las seis leguas llegué A á Fosadas. con setos y vallas. y molestan á todo bicho viviente. las tropieza con asi llamados. en esta ruta es las ¡ pocas tal cual cortijo. pero con peste de pastores.y ! LAZARILLO ESPAÑOL el g5 ganado circense. Redujo á pasto alguna labor de pobres colonos cortijeros. siempre blanca le por re- revoque que la dan todos los años. . sacan que quieren. de colonos y aparceros. pero agradable. cotos y vedados. y que si poetas los Campos seríos el Betis fué bautizado los con este nombre. guardas del verde. y gracias. Cuando más descuidado anda uno. fué á causa de muchos ca- que á un lado y otro de él resplandecían (i) (i) Be/. en hebreo. La dehesa señorial lo invade todo. amenazándoles con multas y denuncias. los Quién que eh estos parajes pusieron Elíseos. . es lo mismo que casa. entre ridionales medel de la sierra y la derecha Guadalquivir. Para librarme de dejar el ellos no tuve más remedio que la carretera. la casa del cortijo. porque guardan dehesas en los la época de los pastos. En el fondo. hace del trayecto una carrera de obstáculos. en una las faldas orilla lla- nura estrecha. Lo que más sorprende casas que se ven diría .

como Jesús. que me incorporé dis- puesto á obedecerle. cuchillo al cinto y esco- peta en bandolera. lugar que. la disposición de ánimo con que á el tengo apuntado en mi itinerario con Olívete. sino un arcángel pa- tudo. á trabajar. con rojo ceñidor. torcí á un lado del camino á descansar en un monte de olivos. por él llegué. ¿Que adonde? Pues. — ^^Es usted el hombre que buscaba — di jome sin más preámbulos pesará. que pregunta adon- le llevan. — . Véngase conmigo. Sentí triste nombre de monte mi alma el y. que no le Me parecieron tan bien la llaneza y el buen humior de aquel hombre. pedí al Padre apartara cáliz de amargura. Derrengado y hambriento. hube de preguntarle — Puedo saber adonde me que yo soy —Cualquiera ¿ lleva usted el ? diría secuestrador y usted de el príncipe secuestrado. Entonces se apareció un ángel á consolarme claro está que no de veras. . Sin embargo. por un resto de escama.: . junta del Genil con del Río. población sita en un llano cuajado de palmiches y olivares. Guadalquivir en Palma y á la caída de la tarde di vista á Peñaflor. 96 CIRO BAYO las Otro día crucé pasé la soledades de Hornachuelos el . Yo me asusté creyendo habér- melas con un guardia del verde ú otro sayón de esa ralea de los que no dejan en paz á los pobrecitos vagos.

Pero en poniéndose de madre . sabrosas Lo á de menos eran los seis reales. y yo también tan donosa comparación. porque es faena de niños y mujeres. mientras unas pocas mujeres. aquí traigo un forastero que quiere trabajar. la olla se sale dos platos fuertes. nos trae usted. Tan donosa como gráfica. No pensé en trabajo preliminar de la bucólica. Rieron todos. como el se verá. vamos . personas. porque. No veía una cara triste el que no cantaba. sino en las ollas. con pantalones á las lo hombruno. una ensalada y vino al y música final con guitarras y panderetas. reía ó se divertía á costa del prójimo. ella. el sol. sí — Pues la podrá usted. á realito por hora. En esto salimos Una docena de una plana sembrada de olivos.LAZARILLO ESPAÑOL 97 —Hombre. Pero si este hombre parece tal- mente un Cristo desclavado. ó si no. —¡Jesús. Trabajando de sol á sol pagarán seis reales. porque estoy desfa- y cansado de tantos días de camino. no llecido sé si podré. La tarro. al —dijo guarda saliendo ruedo y presentándome — señó Manuel. Tan el alegre programa me animó. presencia de un extraño alborotó el co- y todos la la tomaron conmigo. le las . En estos olivares están cogiendo falta aceituna y hacen le braceros. gente moza toda estaban vareando los árboles. recogían se aceitunas . Dios mío! —exclamó á esta sazón una de mujeres embragadas — Valiente ayuda —A buena de Dios . en mantas.

rutina que Es una perezosa pero mata muchos al olivares. itkis- y alicaído más que á un Cristo desclavado ? no. yo jaleé aun Pero faltó y poco para que saliera por peteneras. que sería capataz Buen hombre daré trabajo. Otro mote muy oportuno. é hice las méritos para meter cuchara en sabrosas ollas. cállense y al avío el —repuso el en alta voz señor Manuel. un tantico á retiré á los bailadores. que Trabajo fácil aceituna de las y poco penoso ir recogiendo la mantas y apilarla en montones ta: .. no las el fuese que me hiciera encaramar á así se ramas y cogerlas ordeñar las olivas. rea que preferí á les sin la otra. ya que mis greñas y los lentes ahumados que tenía puestos para defenderme del sol y del polvo harían de mí el trasunto vivo del dómine Cabra. á quien se parece es á un maestro de escuela. urracas. 98 CIRO BAYO ¿ á ver. me guardé bien de decirlo capataz. venga. — ^Ea. Los jornaleros después de cenar armaron un baile al son de las guitarras. á'eñor —Pues. de apalear los árbo- compasión. En un par de horas me gané dos reales. — — le siguió diciendo — . tío á quién había de parecerme yo. como llama en el árbol. haciendo saltar hojas y fruto. sentí sueño y me dormir á un co- bertizo. Como la alegría es contagiosa. roto. —añadió otra — . Al otro día tuve una ocupación más apropiada .

con ese goce de la vida que se respira en los pagos andaluces. pues por lo visto ninguno de mis compañeros sabía de números. A los dos días de un régimen así me sentí otro hombre. me pero él me dio un duro en una ¡ pieza. de vinillo endeble que alegra la pajarilla sin alborotarla. k> arrepor gió mejor. Cobré fuerzas. este duro me lancé asalto de Sevilla. pueblo pe- queño. mas que estaba en vena <ie anudarme. Doce rea- correspondían por dos días de jornal y una parte por dos horas sueltas en la primera tarde á . pero que suena mucho en Andalucía . Bien poco dinero era para tan gran ciudad. Ni el lora falla taron de noche las regaladas ollas y tierra. que mí me pareció un sol. Pasé Betis. que ya no se metían conmigo.! LAZARILLO ESPAÑOL 99 á mi al gusto. gran exaltación de ánimo. El lance fué en Mairena. El tercer día fué ción y les el el último. ó porque se acostumbraran á mi pinta ó porque me un veían ascendido en categoría. Se acabó la recolec- capataz me ajustó la cuenta. la jornada sentado como un patriarca del pesando y apuntando arrobas y oyendo los decires de los cargadores. tanto era el tiempo que hacía que no veía ningijno * * al Con el cielo. El capataz hubo de la ir con los carros molino y me encomendó apuntación de car- gas y jornales. y más que todo.

Arzobispo de mitra y báculo en un sipresbiterio. admiel Sacramento al uno y bendecía á la La ceremonia fué tar. Como algulas- nos de los infantes eran muy y tiernos todavía. A cosa de media tarde vi las madres llevando sus crios á la iglesia. allá en el mes de Abril. en visita pastoral. complaciente.. por ser pocos los conal pie del al- firmados.001 CIRO BAYO SU gran feria de ganados que en su tablada se celebra. el señor Ar- zobispo de Sevilla. la población El mismo día que arribé á habia hecho su entrada. y tres ó cuatro acólitos que hacian desfilar los niños en orden. breve. y haciendo aquellas palabras de Cicerón que los "En los ninguna cosa se parecen más hombres á que en hacer bien á sus semejantes". Hallé al llón del y yo me fui con ellas. El buen señor. en la plaza. y poniendo todos y señales : H omines ad ho- Déos nidlá re propiis accedunt. Pedí un pliego de papel y un sobre. cribí inspiración y fui derecho al estanco. á que el Prelado les diera la cache- tina de la Confirmación. ellos se los presentaban al Arzobispo. Las calles estaban enarenadas y los balcones con percalinas y banderas. madres cargaban con nistraba otra. ir donde había recepción de despedida. Tuve una memoria de dioses. quam salutem . El Arzobispo se desvistió y á lo que comprendí por se disponía á la gente que esperaba á la casa del cura. los pelos es- en letra grande que llenaba media página.

LAZARILLO ESPAÑOL lOI minibus dando. y puse en la nema: Venerabili Archicpiscopo Hispalensi. el únisí co que mi señor se dignó abrir y proveer por mismo fué el de usted. Como no había ra á tiempo me eché afueplaza en que la comitiva cruzaba la dirección á rectoral. la fui en derechura á entrada vi escalera. pero doblado y con al tacto como que dos monedas de cinco j>eso. Eché otro trago para cobrar valor y la rectoral. Y feché VIII idus Augusti. le — Buenas tardes — ¿hubo novedad? dije sombrero en mano — — Y muy agradable —me contestó sonriendo— Entre tantos memoriales que aquí llovieron. la á 6 de Agosto. di las gracias al familiar y me retiré. Esperando la contestación hice tiempo en una taberna vecina. conocí iban den-tro pesetas. hora ú hora y media. porque estábamos tiempo que perder.: . No me pareció bien abrirlo allí. y a la entre otras personas de poco fuste á mi curita. Firmé: Paupcr zñator. . Y me más devolvió mi sobre. el familiar. Ni corto los ni perezoso le me en- acerqué al más joven de familiares y tregué mi misiva. A los demás recurrirá cura con las el limosnas que deja monseñor. pero el al paupcr viator quiso archicpiscopus hispaleusis distinguirle con este donativo que ahí le entrego. oí repique de campanas y una música precedida de un la A colegio de niños que iba á acompañar Subí al Arzobispo á la estación.

latino. dos relucientes duros envueltos en el Ya mismo papel que escribi.puerta curioseé Ja entrega. A el fuer de homibre de ingenio y de buen señor Arzobispo me devolvía mi cita ciceronia- na. con otra de Laercio. pueblo del que bien puedosi no vi la feria. . mis aventuras. connú- f Marcellus.. sed hominem. y vi. manera muy delicada la de contestar un memorial. que en buen romance viene á decir: "Haz bien y no mires á quién/* la Haciendo votos por decir que. : Non mores.-02 CIRO BAYO en la . dejé Mairena. y acompañando diva este autógrafo del señor Arzobispo dá- al pie de mis renglones seratus sum. efectivamente. lo tengo apuntado en la. feria de sailud del buen* Arzo- bispo.

implacable. pero la ocultan las arboledas del camino. en la amplitud de la ))ra- Aquí. La aparición de la Giralda. desta- cándose en de marfil. como en Córdoba. á la esbeltez de su airosa fábrica que coel Fama de bronce con lábaro desplega- manera de palladium de la ciudad.LIBRO QUINTO MI SEMANA SANTA DE SEVILLA I AL PIE DE LA GIRALDA Pasada el Itálica famosa comienza á dibu jaree en el perfil fondo del paisaje la de la Giralda. en una mañana de asombrosa luz plateada. ya muy cerca. blanca. y la vida se concentra en las casas con . con toda rona una do. vacuidad del cielo como una torre Insensiblemente se va borrando la vaguedad de las líneas y la blanca torre se muestra rosada. el sol. lo baña todo. Al fin se la descubre. es de inolvidable efecto para el pere- grino que entra á pie en Sevilla está la ciudad. como enorme mancha dera.

Sigue siendo ára'be el ¡la plano de calles ciudad . lo ¡ Qué ! Tan cambiado Guada'lquiviir le vi. en el trozo de la orilla frontera á la Cartuja. arranque del puente. y como. seguí el cinto murado hasta encontrar Las Delicias y río ! ¡ el Guadalquivir. subí lluego sona. pregunté cuánto cobraba por servicio y dijéronme que á diez céntimos cada uno. un fantasmón de puemte. deliciosas CIRO BAYO moradas que uno ve con envidia pero del compacto bloque de re- desde la sartén de la calle. vi al aire libre. y callejas llega al extrarradio el flujo y flujo de la vida de urbe rica y populosa. gracias á las pesetas arzobispales y á las ollas del olivar. guía de mi camino. Me acerqué.. venía la iri'co' rampa con varonil denuedo y me planté en SeCasi en el villa. de plateada banda y sino un lleno de orillas esmaltadas de jaras y cañaverales la río majestuoso. Siguiendo al andén de Ha izquierda orilla Tiriana. . unos tenderetes el' donde unos barberillos rapaban pelo ó descañonaban las barbas á algunos próji- mos pacientes. que no conocía No era el desierto. bajo famoso puente de cuya arcada aseé cuanto pude mi pery brioso. No quiíse entrar en tan famosa ciudad de tan mala facha. y como quiera que á ella llegué por la Puerta de Córdoba. como en Córdoba ni el olivífero Betis. hinchado por marea. buques anclados en los miuelles la la corriente ó el ama- rrados 'á que señorea llegué poliedro almeel nado de Torre del Oro. deslizándose bajo . 104 patios.

LAZARILLO ESPAÍTOL io5 —^¿Quiere de ¿Quién no osté servirse. de natural. y escamonda por veinte céntimos. "Cada maestrito tiene su librito". y barberillo trianero la tomó con mi cabeza. Una rociada de . blar. No podía protestar. el barbero. y afilada. lúcida La una esquilada. porque nuez no me dejaba ha- tampoco podía levantarme. la afeitada la fué desolladura. que no veía sino huecos y hondonadas desde la frente á la jeta. porque con una y la otra no. Me esquiló bonitamente y en seguida puso mis bar- bas en remojo. y en -la aqoíella ocasión tenía chupada por el ayuno y la intemperie. cabayero? — díjome uno los fígaros que estaba ocioso. con la cara enjabonada hasta las cejas y el buche inflado como un mono. ya que mi barberillo necesita de este requilorio para el éxito de su operación. Y me quedé espatarrado é inmóvil. Si el corte del pelo fué cual. y más oyendo que le toman jx^r cabayero f se pela Me el senté en la silla de cara á la ciudad. se creyó en el caso de meterme una nuez en la boca antes de rasurarme. pasaré por ello. Tragando quina y haciendo mil muecas y contorsiones^ aguanté la operación. mejilla afeitada me tomarían por un payaso. me dije para mis adentros . esperando las caricias de la navaja. no tardó en ponerse en contacto con mi cutis. Como yo. soy enteco de cara. dándome por satisfecho con que el rapabarbas no la me hubiese degollado ó cortado yugular.

Algo de eso hay y se trasluce pero no es la el color único de Sevilla. acicalado y ahito. aquí. va asociado ritmo lán- guido y cadencioso de guitarra y castañuelas. á la exhibición de tipos de hombres de cara limpia^ sombrero ancho y capa terciada. aun para españoles que no son andaluces.. Voil'ví á pasar el puente. al sol como sombras heroicas. y un pegote de polvos lo arreglaron todo. que en otro clima aparecerían vetustos y mohosos. el encanto de sus casas blancas ó pintadas esplendor con colores claros. y con esto salí las manos del trianero. el de sus monumentos. Ahora que estaba limpio. las más deliciosas moradas que apetecerse pueden en un país del sol . y como me que en las tabernas de Triana. y andaluz. atravesé el puente y en una cantina del mercado hice por la vida. los al El nombre de Sevilla. No me entretuve en el barrio porque toda mí obsesión era ver Sevilla. Por me guié y me colé en la ciudad. ó de mujeres de saya corta y mantilla. bien podía hacerlo. ella Y al frente la Giralda. I06 CIRO BAYO íla agua de de bacía. aparecen más ricos die color y . con rosas ardientes en los negros cabellos y sonriendo maliciosamente al través del abanico. en da que escupí la nuez. Le pregunté dónde dijese se comía barato.. y á la izquerda ¡las chimeneas de la fábrica de loza. viendo á ila derecha los veleros y vapores. lo que llama la atención es suprema elegancia en cuanto allí se ve.

que por cierto andaban volteretas colgado á aquéllas.LAZARILLO ESPAÑOL 107 si- más ¿"los iluminados. como si no hubieran pasado por ellos. volaimlo Cuando acabó. se siente todo pathos que evolucionó y ha seguido prosperando después de la partida de m'eridional. Aquí el sueña. heroica y romancesca. terrícolas participan del sol de la tierra y del tem- p>eramento andaluz y son tan de Sevilla las otras capitales como de andaluzas. Los demás accidentes regionales son . plata labrada y esclavos de las Indias. se vive. Allí vi al Cuasimodo dando una de la cuer- da. Sevilla es Córdoba. y pesetilla. Pasé á para la Catedral y di al la razón á los señores el prebendados que. dijeron: Fagamos una iglesia para que los de por venir nos tengan por locos. locas tocando á vísperas de alguna fiesta. nos . di En iiente. que persiste triunfante y con energía plástica en medio de una cos^mópolis moderna. los moros. es la impresión más honda que no se el peregrino lleva de Sevilla. : esperando que ya pasó para no volver los pre- gones de mercaderías. que en aquel lugar se vendían á grito herido en pública almoneda. dos días me maña para como un ver lo más sa- Pagué mi Alcázar. la firmar auto ó escritura erección de la fábrica. señor. Esta aureola escultural. Luego estaban trepé á la Giralda y no paré hasta dondelas campanas. por ver el me lo senté en las gradas de la Lonja.

salto no se mató. sin más consecuencias que batacazo y les el susto de los portantes. ! — ¡ Sí.asomamos juntos á ver admirable panoraína que desde panero villa. que yo me turbé pensando hombre quería precipitarme abajo en un arrebato de locura. Acordéme de aquello que cuenta Cervantes. — Noventa y cinco — repuso con mucha ¡ metros hay hasta abajo f/lemia Pues vea. A instancia mía el señalando . que . Fué un chicuelo le ique. en un tris de dar la voltereta á manos de un cortesano loco que le acompañaba. amigo. al campanero. de cómo el Emperador Carlos I esaquel tuvo en la Rotonda. »con risa de conejo. señor. y aliento. No. cam- me fué explicando la topografía de Sedi jome al y cuando acabó salto. pie de la torre: — Buen Lo si ¿eh? dijo en tal tono. porque aquel chico soy yo. tuvo la suerte procesión con música á dhico conservó el la el de caer sobre el bombo. un salto mortal —contesté — . que cre- yeron había caído un bólido encima. al voltear una de estas camj)anas. allí se diescubne.! I08 CIRO BAYO el . te lo —Y — como contaron me lo cuentas —añady yo á guisa de comentario. —¿De veras? — Y tan de veras ¡ ! Toda Sevilla lo sabe. lo que son las cosas ly : yo conozco uno que dio ese . faltaron los pies y salió al espacio despedido pelota. como una «como el A este momento pasaba una vera de la torre.

De ahí que fueran mis repetidas y tan minuciosas. ail sorprende. Se detiene á fruir en paisajes clásicos. secreto maravilloso de la euritmia se empapa de emanaciones apolíneas y dionisíacas. querer ir á ella en ferrocarril ó en vapor parece casi tan absurdo como pretender escalar calera. Córdoba y Granada sin —es hacerlo consagración. la soledad del camino compenetran biente. Felicité lá mi narrador y le deseé muchos años el más de vida para que pudiera contar milagro. Burgos. el pasa lo que estudiante el cual estudia y aprende más que el rico. *** Estos tesoros arquitectónicos están tan juntos como dientes de una pina . 109 aún vivo para contarlo y ia verdad €s que en tal día hará tm año se reza una Misa en la Catedral en acción de gracias. que aunque he vuelto á Sevilla posteriormente con billete kilométrico y billetes de Banco en la cartera. el pie de los monumentos de . ''Querer ir escribe Hauptmann. ninguna estadía me fué más provechosa que le aquélla. como Toledo. pero se necesita mucho visitas tiempo para verlos. y yo lo aplico á á Grecia mi — cuento— el ." cielo de la propia fantasía con una es- . Cualquier otro modo de arribar un peregrino á una ciudad santa —y Sevilla lo es por sus monumentos. pietista y poética. La lentitud de al la marclia.LAZARILLO ESPAÑOL . peregrinante con medio ampiedra. al Al pobre peregrino pobre.

la la arteria aorta de Sevilla. De noche. y. á la luz mate de los focos eléctricos. la se planta á conversar entre lujo- sas tiendas. no pasan coobes por las losas del pa- la ola de peatones circula por hacer más ruido que salón el vimento sin de una ireunión mundana en un ^ente se pasea ó ú otro recinto cerrado. más silenciosa. sin embargo. admiré también sus esla paciosas plazas y señoriales calles y entre todas 4:alle de Sierpes. abiertos de par en par.no Atravesando la CIRO BAYO ciudad. espléndidos cafés y alegres centros de reuinión. . ella . parece aquello ain ¿alón al aire libre.

En estos parajes veía en las horas de bochorno mucha gente de mi calaña. no>s espontaneamos. un hombre joven. Así como quien no quiere. aparte yo. comía en las cocinas económicas. Una como de Jas veces vi sentado en un poyo. as- trosa y miserable. como á lo andaluz se llaman los pordioseros.resignación mía. al fin. tole- raba con más . evitaba la compañía de los que en realidad eran si mis cofrades. un tipo entre cesante y pobre vergonzoso. de la reunión. hablllándoile de mis impresiones de Sevilla y de mi viaje T>edestre. . trabé conversación con él. comprendí que era sevillano hijo de Empezamos por medias palabras. y. me senté á su lado y De buenas á primeras la localidad. pero con cierto sello de distinción. pobre- tnente trajeado. pero ningún mangante. bien una inolinación invencible á ellos. Me la sentía la menos misera- Considerando miseria ajena. sesteaba en los parterres de Las Delicias y pernoctaba en los tinglados del muelle para ahorrarme el gasto de la cama. Consecuente á mi táctica de hidalgo aislamiento.EL CICERONE DEL PEREGRINO A todo esto. y yo el primero. me aproximaba ble á su vera.

. no extraño areópago. — Lo he pero ya no lo soy. un apóstol errante de la enseñanza pri- maria. la Con ella — —¿Qué remedio me quedaba? Como el mártir . defendía. sólo Habrá oído usted hablar de nuestros : barrios populares ila Macarena. — ^Sí. Por no tenerlo me quitaron una escuela que abrí en B renes y con la que me sido. Pues bien: me por trimestre y ponía una escuela al aire libre en el sitio que míe dejaban. hacía po-sible mi subsistencia mi de pobre madre. mes. un maestro sia título. ¡Mala canrera escogió usted!.. y buenas piernas para campárselas. de que habla Froebel. porque tampoco es ahora. Hablo en pasado.112 CIRO BAYO usted' limas feliz — ^Eis que yo —me contestó — . Quiein diez cénti- mos diarios.. .. una viejecita claudicante y y doliente que aún vive. San Berlos irepartia nardo. La gente pobre que al allí vive dábanme porque doctrinara sus hijos des que corresponden las exiguas cantida- haber del mísero obrero. Triana. soy un hombre baldado. Y me enseñó una muleta. mientras que yo soy un iinváiTido que ha de viviir amarrado al potro de una tiene salud Porque usted siquiera vida perra y miserable. Ya le he dicho que no tengo título.. Poco privado muchos días de jornal. —¿'Maestro de escuela?— repuse— verle en este .. en el la que no reparé antes por tenerla tendida en poyo. quien dos reales al era. no sé hacer otra cosa sé eniseñar.

conocer nuevas lástimas y perjudicarnie más. rn la plaza pública aire libre. ¿ — Y dice usted que tampoco es esto —Tampoco— — ¿Quién tu enemigo? ? repitió .\ZARILLO ESPAÑOL ]x>rqu€ pocos eran los ii3 alumnos alii . pero. evocaiido fígaro puente de Triana. Se conoce que ha prodel es los bado usted. — Hombre: ¿tan sensibles somos que no gra el le ale- mal de los demás? — Me p>erjudica — replicó esquivando la la res- puesta á esta pregunta y saliéndose por tcm- 8 . con cinco ó seis duros que por tos juntaba y otros tan- que añadía con el oficio de memorialista. La protesta se corrió por y en todas partes la autoridad el silabario me i prohibió enseñar y hacer palotes. pelar barbas al aire libre. si no quiero nwrirme de hambre.L. en fin. —También verdad. es El de tu oficio. Pues los si ¿no dejan á al sacamuelas despacharse á su gusto aire libre? los el —Y también barberos— añadí. ¡qué sé yo! los cuatro barrios. Esto temlré que hacer yp. n^e sirve más que para arañar miserias ajenas. Los maestros titulares alzaron grito contra el mí : que les quitaba los niños. —Y — No ¿ la gallarda letra que usted' tiene ? — irepuse. callejera. que no pagaba patente. que es á cuanto se reducía mi enseñanza Ya ve usted ! Permiten enseñar juegos de manos y se prohibe -la enseñanza al vamos á ejercicio de industria. iba tirando y sostenia á mi vieja. que no estaba capacitado para enseñar.

¿tan crueles son — Mis paisanos pasarían por generosos no les los sevillanos? todo. porque á que- gana nadie porque lacras . Sucede que por ganarme diez ó quince céntimos que me dan por es-cribir una solicitud limosnera. esto que la la ciudad tiene fa- de ser corte y centro de andante vagamun- dería. que caiga.. pero han tenido que sentirse feroces.114 CIRO BAYO gente — . me perjudica porque. los extranjeros se jaban de las macas y de la miseria pública . cuando llega el tumo de mi memorial conocen la lo letra los señores la Beneficencia. —Y sigue siéndolo. toman á camaradería de pobretes y se escaman. —Un vivero de piojos que que pobres temen más d hambre y el frío. Sólo que se guardan muy bien de en- trar en la ciudad. aunque no Pues de es los INIilagros lo parezca. —Hombre. ¿V^e usted este rodeo de vagos que nos acompaña? uno de tantos destacamentos que envía á recoger colillas la Corte lo y:. —Y la esto ¿qué es? —pregumté los alarmado por cuenta que me traía. pierdo un socoTro de mucha más cuantía cuando me llega la vez. porque darían con ellos en San Cayetano. como á á veces el en un día 'hago diez solicitudes de socorro en vecindario. — Se ma conoce que los pobres están ustedes muy bien servidos en Sevilla. el espantajo con que la ciudad se libra de los pobrcs callejeros. ni un solo pordiosero he visto por las calles.

en punto inviernos si la á salubridad y limpieza. Pero en vano pretenderá. á un continuo destierro. De un aspecto de pulcritud bastante aceptable. tan templado. Pues yo he oído decir que en Sevilla — la Be- neficencia está organiza<la admirablemente. es un obrero quiere una limosna. que le sirve para ser asistido en todo su viaje. En otras partes el obrero recibe aloja- miento y manutención oi casas de trabajo. En otras partes también . y la ciudad gana de año en año. sino que le den la una ocupación. dejaban bastante que deesto se convencieron los malagueños.. Algo parecli- cido aconteció en Málaga. hasta ofrecer ya sear. Muchos de habrá visto en el camino. asilo y hospital á un tiemjx). condenan al infeliz trashu- mante á una forzosa vagancia. tan benigno. por- que camino y de la miseria inspiran poca confianza y dan patente de soslos picaros estragos del ])Cchoso. á ser el eterno reprobo sin esperanza át éstos redención. viaje. que los factiltativos de la difunta Victoria de Ingla- terra no hallaron otro igual en Europa para su Soberana.LAZARILLO ESPAÑOL ii5 y escaseaban sus visitas á la ciudad. hospicio. Xo pongo por caso. y al marchar se le entrega su hoja de ruta. Usted. — en Si lo estuviera otro gallo nos cantara á us- ted y á mí. y á Málaga hubiera venido la Reina los de aquel país á pasar sión Comique estuvo en dicha ciudad no hubiese estimado que las condiciones de la misma. Allí se disfruta un ma tan suave. li(LT)des Y como esto se repite en todas las loca- del tn'msito.

ayuda á vivir. yo tampoco j>ero no pase cuidado. socialismo puro.. coches y seño- vendrán Jos rntumcipales —Pues — Ni y los aventarán. sevillano. arrebatasn este atajo el haber del pobre. . la caridad bien entendida y mejor ejercitada. Sí. — —-No. y no lo que pasa holgazán. —Y ¿por qué han de meter Una persona decente —¿Decente? Como engañan ?. —Y ¿su madre de usted en —La pobre está el ? hospital. Tales son de hampones que nos rodea. no le necesidad de exponerla públicamente para ser socorrido. el vago. Es la hora de la siesta de los sevillanos y las cigarras podemos cantar se al sol. que aún es temprano para que se metan con nosotros. Sólo que boy es día de visi- . precisamente en estos días desahució el i infame del casero y me planta eti la calle. las Soy un pobre vergonzante.. . el astuta simuíador. con usted. apariencias. mo apunto tan la alitjo : ¡concepto más puro y 'humano de entre nosotros.. me pone usted en cuidado — repuse ^ porque yo no les pareceré . wn vago No me se 3o conté todo. señor .. — Il6 el CIRO BAYO pobre honrado como yo que carece de recursos^ vergonzante que trata de ocultar tién-e ¡su el miseria.. Eso me con- suela en parte. ningún milord. los A bien el que en cuanto empiecen á venir río. vamos. que siquiera esté recogida y no- sepa lo que paso yo. que el vida.porque hay una solícita tutela que .

más sesudas que las otras del Académico de Madrid. Pero ¿qué podía hacer... entre Toros y la Puerta de Triana. . lo que me atormenta eiS madre! No poderla convidar á un refresco.. pobre de mí. Esto me sujyonía una ó dos pesetas menos de caudal y también otros tantos días menos de des- canso en Sevilla. Y á paso fuimos á parar á una bodega de la muchas que hay en la ronda.LAZARILLO ESPAÑOL ta y 117 como hace tiempo que no cae tan siquiera le morial no tengo mepara llevarle un ningiín ¡ limón con que hagan refresco. —Por lo pax)nto dos cañitas — dijo el inválido adelantándose á mi respuesta. todo el Ya la ve usted. señores? —nos preguntó el tabernero. mas no imp>ortaba. — Hay que ayudar .. en su ayuda? Entonces {>or me pareció que las pesetillas ungidas manos arzobispales en Mairena. la Plaza de —¿QiJé va á ser. y lo demás. no he comido el en» día y no me atormenta sed de mi hambre . acordándose de su madre. á este Y con igual franqueza que él me contó su in- fortunio yo le dije que fuera servido de aceptar una merienda tabernaria. leto —Decís macuquinas—contesté para mi cohermano. me gritabají desde e'l bolsillo: ¡Memento! Hornines ad Déos. El inválido pareció dudar un momento. bien. pero acabó por coger 5>asito las muleta y ponerse en pie. la Me conmovió piedad filial de aquel hombre que olvidaba sus penas.

si le hambre.. aparte del pan y del vino. entonces el —Mire yor g"asito. á este hay que esperar se abrirán momento para usted un hotel. medio en —¿De balde. Tengo mucho gu'sto en convidarle fuera de que tampoco he co- mido yo y comeremos juntos. apuraba mucho á que se ponga el el sol . —Hay que esperar. — Es que esas dos podemos comer de balde en otra — jAh! Si usted sabe dónde sirven de vamos andando.. Cualcallos. usted —^dijome inválido — he pedido «sta bicoca porque quiero evitarle ma- Es usted un pobre como yo y tal estaría mal explotado. Qué es eso de mirar el una peseta dos tratándose- de llenar bandullo? pesetas pueden ahorrarse y parte.8 . balde... - 11 CIRO BAYO in coiitin-enti sirviéromios el clarete E con sen- das aceitunas. amigo mío — — repil'iicó él — . quier bocado que pida. — respondí— . Muy cerca de donde estamos — replicó — él . Tiene usted mucha hambre ? —¿Pues no ¿ la he de tener? Y ni usted también. — No hay cosa . eh? Pero que no sea el hotel de San Cayetano.. así sea un plato de le ¿ costará una peseta. Y ¿dónde están estos sitios encantados ? —repuse medio en chanza. serio. para mí un comedor. en la duda de si aquel hombre fantaseaba ó me tendía algún lazo. como es de adehala en Andalucía. Por esto le pregunté Sí. A eso iba.

se establece de los tres días. Pero ¿es que usted no sabe que por fuero le de transeúnte la ciudad días cama. LAZARILLO ESPAÑOL 119 Lo que me extraña ¿ es que no ? los conozca usted. Así hube de manifestárselo la á mi interlocutor. —Pues asilo. con este tiempo tan liennoso. amigo. en cualquier parte. ¿ Ha el oído usted hablar de este personaje? Parece ser . tumo brían en —Y los ¿ sigue usted llamándole así ? —repuse ver: daderamente intrigado. Cuántos días lleva en Sevilla —Hoy —¿Dónde me usted? es el tercero. quiero decir. este Refugio de la Hice una mueca de repugnancia.. los sevillanos **el hotel de el pobres" pero su verdadero nombre es Caridad. hace "el falta. dónde duer- —Pues — ahí verá. — el —No replicó esto. Qow tos nom- bre habíanme brindado con otros hoteles gratui- en otras poblaciones del tránsito y los rechacé. hará usted mal en hacer ascos á este CcLsa de por otro nombre Manara. se recoge. cena y otorga durante tres comida al mediodía? — ¡Ola! ¿Esas tenemos? Debiera pregonarse en toda España para conocimiento de los hermanitos pobres. á manta de Dios. Si así no fuera no cael hotel. Prefería dormir al raso á dormir entre mendi- gos. porque lo saben muy bien inválido siguiéndome la corriente — Por porque acuden á pelotones. —Así le llamamos .

porque me voy á ver á mi vieja que está en el mismo Hospital de la Caridad. le dije. nos sen- tamos en lun barwx) de los jardinillos. ahora dígame de su comedor.. —Y yo con usted — Pagué y echamos á andar. hacia una plazoleta donde se levanta la Caridad. Ante asilo esta explicación se desvaneciei'on mis es- crúpulos. Como aún faltaban algunos minutos para la visita de los enfermos. La caridad de Manara purificaba el que había de cobijanne. El peregrino acep- taría la llero cama y la sopa con que el contrito la caba- me brindaba y aún deshojaría le dije al fin flor del agradeci'miento sobre su losa 'sepulcral. Miguel de Manaun calavera que se casa de la que fué Herliizo ra fué un. Bajamos otra vez la Ronda. — Bueno — —Mi hotel : — . arrepintió y fundó esta mano mayor. La verdad es Don Juan Tenorio de la que D. á menos que prefiera venirse conmigo. comedor está junto por junto con su la es la Maestranza á puso el inválido con la — misma imperturbabilidad — hora del rancha re- Con que ya lo sabe usted. ya veo qué me de- ja usted arreglado con -hotel para tres días. leyenda. Al frente se . caballero sevillano. y que en su capilla se los enterrar con este epitafio: Aquí yacen huesos y cenizas del peor hombre que ha habido en el mundo. y casi enfrente á la Torre del Oro torcimos á 'la izquierda. 120 CIRO BAYO el "Burlador de Sevilla". á la caída de la tarde se deja caer por estos alrededores y será ello.

en poco estuvo que nio me pidiera empanadas de talante. haciendo rica el tráfico de ía exportación sevillana.igo mío — — que mos un tantico egoístas y desmemoriados. — Por qué dice usted —Porque nosotros nos regalamos tomando ca^le y con esto me acordé de taba con aquel hombre. que se la guardó en el lx>Isillo. pollos y perdices . mismo i á la caída de la . so- ¿ lo ? y chupando naranjas y no nos acordamos de proveer á la enferma. aliora. lo hacía para llevársela á su la maes- — Paréceme. ? llevarle que más le cumél Y se aquel pobre hombre que tratándose de mostró cicatero y ahorrativo del dinero ajeno. pero quedé en buen lugar dándole dos pesetas con que proveyera á su A este punto. la esquila de la Caridad tocó á visita. y los dos compañeros se separaron queallí dando en reunirse tarde. ñitas El me agradeció con una sonrisa tan delicado recuerdo. deuda en que dije . Un muchacho naranjero cruzó. al tratarse de su madre.LAZARILLO ESPAÑOL destacaba (el ](:« í2I el barrio de Triana sobre la barranca liasta río. Por cinco céntimos com¡)ré dos y di una al inválido. por la plaza pregonando las mandarinas. pliera —¿Qué pudiéramos —pregimté. Adiviné que dre. am. y subían el nosotros los silbidos d€ vap>ores en sereno Guadalquivir.

Pero no me acongojé. casi com ufanía. . como si en aquel instante me bendijese la pobre vieja desde su cama. fui á sentanme pretil del río hasta tanto se abriera la puerta del hotel.122 CIRO BAYO Hurgué en mi bolsillo y conté escasamente dos pesetas más en caklerilla. y con desal preocupación. doblé la frente.

en la ciudad. la Giralda. porque e. y lujosos ría. señorea el ámbito con su grácil cuerpo recortado en grecas y líneas de tradición clásica. El sol y el polvo no castigan ya. van á empezar los visiteos en de los patios. zamestá bras de las guitarras callejeras pero el peregrina > le no verá nada de eso por esa noche.>^>erando la casa de Manara. I^ cinta del Guadalquivir se tiñe con los arreboles el del poniente y aire se satura con las emanacio- nes de los pensiles de San A pocos pasos. el reza para gozar de las delicias estivales. las citas al pie de las rejas. Torre del Oro muestra limpios que le y bruñidos los azulejos sirven de montera. ila Telmo y las Delicias. Tra- . el las oteo los ojos negros desde las ventanas y . al tre- nes afluyen á la parque y á las alamedas. y escalando el cielo. eternamente nueva y eternamente hermosa.III ' LA CASA DE MIAÑARA A la hora en que el vecindario de otras poblaseñorío sevillano se despe- ciones se acuesta. zona alegre la plazo- No <lcl sin cierta melancolía dejé la pa'seo del río y guié los pasos hax:ia el leta donde estaría esperándome inválido. Allá.

Si así no fuese. el tullido. A éstos les faltaba la cédula ó porte de camino. eran conocidos la por vagos profesionales de localidad. Tan quemado más venía del portero comprendió en segnid'a que era un pobre caminante. —Pero. requisitorias me franqueó la A mi lado estaba irse. por donde se iba á la hospedería. Otros la vergonzantes de les ciudad que acuden por si sobran camas y dejan entrar. El Refugio no reza con ellos ni ellos io desean. otros habían cumplido días reglamentarios . dispuesto á despe- dirme é alta al El municipal lo vio y dijo en voz empleado: . al - ¿y esta gente? —contesté randio de desanimado los artilleros ver tanta pobretería. el pasa- los tres otros. y unos entraban y otros no. : . —Vinieron como yo al de la Maestranza. y sin entrada. porque ios preferidos son los forasteros. porque el sitio es- taba convertido en un campamento de miserables pero al fin le vi venir apoyado en su muleta. 124 C^^O BAYO bajo me costó encontrar á éste. y están jugándose á la carteta el pan y las colillas de cigarro.! . Los asilados iban avanzando en hilera. yo también proibaría. ¡ Ea vamos ya . Dijo. y me llevó á un callejón junto á la iglesia. pero pierden el tiempo. En la puerta estaba el' ^portero y un guaixlia municipal. —Creía que no venía usted —me dijo— en el Llega preciso momento que van á dar la entrada. sol. Al fin que el me tocó á mí. en fin. porque necesitan 'Son la noche para pelechar.

con un dormitorio cofnim. Un local amplio y aseado. Los dos hermanos. la Cofradía. Y no hablamos más. dada la calida<l de los huéspedes. ^me dijo —Adiós— — . Dos señores. en competencia.í . nos enjugaban los pies con una toalla y luego nos los besaban. Tras esto se e^iccndieron pillita las dos velas de la ca- y todos rezamos un Padrenuestro y una .LAZARILLO ESPAÑOL i oS —¡El conozco . porque pesó haber entrado en se cerró la puertala casa. Yo les dejé hacer. y con la mano en el ixK:ho recibí el óscuío penitencial del hennano de Manara. —Y usted cómo —Sevilla es muy ¿ se las gran^d'e y no me faltará un hueco para dormir. Elstuve para ceder el — . por esta número y no hay más plaza tullido mi a. sa- lieron á recibir á á quienes estaban mullidas y recién es])erando sendas camas hechas. Le un buen hombre. Que va á arreglar ? pase buenas noclies. No me sencillo. pero no me dio tiempo á decírselo. maestrito de Triana es ! Déjele pasar. sin más arrequives que un re^oj de pared y una capillita al fondo con una Virgen. tradición apostólica que aquí resultaba hi- giénica. ¡limpias. dos hermanos de los -pobres. mañana nos veremos. Preliminar de la cena fué un lavatorio de pies. ser el otro —No puede — respondió nodie está completo camas. Cerré los ojos.

Mucho 'los antes que saliera el sol estábamos todos recogidos despiertos y despavilados. que en la madrugada afuera. Parecíamos golondrinas hospedadas en un granero. y tengo el vago recuerdo de haber hablado con la la señora Gregoria papelera y con Juan el mozo mi de cuerda.la Lo cual hicimos. Soñé también con compañero de la tarde. llida fuese.. encamado cada quisque.. después de dormir tantos días en santo suelo. y negra idea de oír golpe de su muleta por de Sevilla en busca de un rincón^ donde cobijarse. por primera vez en mi aquello parecía una sala de hospital. con más de una vez me despertó á deshoras de la noche las calles el el la pobre inválido. Aquella nociie soñé con mi cama de Madrid.126 SaílVe CIRO BAYO por ias ánimas benditas de los hermanos facena. LuegiQ fué vos. ¡Como quiera que sentado. que seguían tan buenos amigos míos é interesándose por mi suerte. bien cenado y bien apo- tomando la horizo-ntal á mi sabor en muel cama. la campana y los asilados hicieron . ío tarse. aletean impacientes ansiando salir Tocó. al fin. una sopa con un par de huebastante para calentar el estómago y acos. beza un birrete ailmohadas. llecidos. viaje dormí reverenciado. ceñimos antes á la caó galocha para no manchar las sin no En tal guisa. esperanel do toque de diana de la esquila.

Aquellos que habían de volver. de- jaron su petate á la cabecera de la cama. ridad. cargaron con sus pachó en a}TJnas . empuñando á copa por barba. que no. A todos se les des- pero al mediodía los prim-eros volvieron á entrar y fueron obsequiados con plato substancioso y exquisito. . un un dedal de vino rancio muy Hacía de Hebe una hennana de la Cala clásica veneiicia. y los líos.LAZARILLO ESPAÑOL 127 SUS abluciones.

que á dicha pude encontrar. día. y que añora me da cama y cena á condición de que siga enseñando al muchacho. Ahí tiene explicado por tiempo en una de mis escuelas qué no me vio en esos dos días . escondrijo en las afueras. ime encontré al cojitranco donde la vez primera. no vi al inválido. pasa? — usted ¿cómo ha dormido? ¿Se agenció bergue — Albergue — con — un lioy es el lo siento. Hoy fué día de asueto y . trató a usted Manara ? —me pretoaio.. porque los empleé en montar mi escuela. lo al es tener la i ^Y al- ? ^ ¿ ? replicó triste sonrisa .- I IV ' • LUZ EN LAS SOMBRAS Este día y el siguiente. en que se cumplía mi estancia en el asilo. nrtá-s la lo Sí . pero al tercero. e¡l —A cuerpo de rey—repuse en mismo último —Ya sabe usted que que todo por —De veras que demás. en jardinillos frente á uno de los — I Qué tal le San Telmo. guntó jovial. por más que estuve esperando.. Una pobre viuda cuyo hijo desasné ha al aire libre. cama. pues por donde pobre no que mata — noche.

y al llegar á un cuartel de tugurios con puertas de estera y techos de hojas de lata afianzadas con 9 . Es aquel uno de más desolados de Sevilla y contribuyen á aumen- tar su tristeza la vecindad del presidio redones por donde van los y los pacaños de Carmona. me acababa de resolver. Un la veía aire un ser viviente traía húmedo densa humareda de fábrica y la extendía como un sudario de niebla sobre El Humero. me permito ofrecerle mi nue- vo domicilio. Tenia resuelto en aquella tarde tomar el camino de Granada pero no . al Matadero. chimenea de una fábrica por los sitios donde salen humos. el y si bien entendi que albergue de mi cojitranco allá no sería un palacio encantado. {X)rque estaba la No se lloviendo. convertidas en guarida de gente pobre. no lejos 'de la fundición de artillería. con ganas de ver. con barro hasta los tobillos. y avivamos el paso. porllo- que el tiempo andaba revuelto. hay un sitio da ese nombre la los denominado El Humero. me fui con él Emj>ezó á llover menudo. I2g Con que ya lo sabe : caso que continúe en Sevilla. Cruzamos el solar. El Humero son las ruinas de otra fábrica de paredes agrietadas y vacilantes. Eo í^e estos parajes. Salimos á la Fábrica de Tabacos. y pasado el arroyo del Tagarete nos encontramos de circunvalación que une la con la línea las vías de Córdoba y de Cádiz y da vuelta á Sevilla. la peor cosa que más temía en mis andanzas. á ganar la noche.LAZARILLO ESPAÑOL vine á verle á usted.

CIRO BAYO piedras y ladrillos. Entramos y vi lo que suponía. —Adelante. un día otro no.. un cajón para sentarse y una mesa sucia formaban todo el mobiliario. —Le presento á inválido tenido. sucede que el que . que con tiempo hemos de hacer de así. señora Angustias? La señora Angustias. sonriente. Esto merece una explicación. respondió: —^Paco en venir. Dos sillas viejas. á cuanitos llegasen á pedirlas á la casa de labor. hay un las cortijo del ganadero de aquel nombre. pero no ha de tardar fué día de reparto de pan en lo envié allí Como hoy Miura. el madre del mejor alumno que he Vaya un primor de chico Con qué faci'. ¡ ini patrona — 'dijo. que una familia tiene para más de un día.. y junto á la lumbre uina mujer cocinando. Un cuartucho obscuro con una trébedes en miedio y unos camastros en los rincones. Las hogazas son tan grandes. paró mi guia ante una de las viviendas. pero como se lajs disputan tantos pedigüeños. don Gaspar la — ^dijo' una mujer — Buenas noches con compañía. guas de la Iftmdición. en el A le- camino de Utrera. cortijo de le temprano para dos ó tres que no tomaran ila delantera. Entre ra sí mandas piadosas que éste dejara al morir figuel repanto de un número de hogazas. muy alabanzas del pedagogo á su hijo. él un señor ingeniero satisfecha con las ó cosa ¿Por dónde anda. el salió esta mañana.— i3o . la ! ¡ lidad aprende cuanto se le enseña el ! Vaya.

besando pan. el fundador de la ganadería. entregándola iniciando el un saludo con la . dijo. mas y que encontrarían tirado en Con . La pobre viuda. doai Gaspar y^a sabemos su nombre —me —pues mostró los enseres le su escuela: la mesa donde escribía el mucha- dio y su encerado bla. muy negro. —Que Dios tenga en su santa tonio por el g'loria á don An- bien que hace á los pobres el — dijo la señora Angustias. Con esto. Cierto Sunamita hospedando le profeta que mi compañero no tendría que resucitar el hijo. una hermosa hogaza de más de tres libras. nombre de Miura. Este era el temor de la señora Angustias pero se tranel quilizó cuando. Mientras se freían los ajos. pero fué porque me entretuve en la dehesa de Miura. el —Buenas noches.LAZARILLO ESPAÑOL llega tarde se vuelve i3i con las manos . . adherido á una ta- hecho con el hule alquitranado de esos que las sirven para resguardar mercaderías marítilos muelles. En medio :ierta / el de tanta pobreza allí se respiraba unción patriarcal. la pobre mujer empezó á cortar rebanadas de pan y á hacer una rica es el Don Antonio sopa de ajo. punta de los dedos en ala del sombrero — hoy hice novillos. llegó el chico con la enorme hogaza en sobaco. pero lo sacaba del limbo de la ignorancia. su hijo el inválido traían á mis mientes bíblico real nierdo de la EUias. á poco de nosotros. vacías. y sí lo resucitaba espiritualmente. madre— pan— Señor maestro— añadió.

el inválido^ . en ique lucían emparejadas del Cristo del Valle. una €sponja sacade lustre.. le . noche se presenta ^Majla pavi'lando la medha del — candil — dijo la viuda. gracias. — que yo soy muy gustosa.1 32 CIRO BAYO humiedieicidá. Por mí parte convido á cenar. porque ya estaba iniciándose en trigonometría. un forastero amigo mío íAllá usted. arrimada á la pared. Paco se entretenía en y en seguida trazaba círculos y polígonos. — que dejara dormir conmigo á favor. y oía compla- cida las correociones y advertencias del profesor al discípulo. El simulaoro de lección hubo de interrumpirse por failta luz. ila cual puso sobre la mesa. revolvió las brasas en las cenizias y. tal una estampa — Gran Poder y otra de la Virgen del como se les representa en los Pasos. Yo estaba sentado junto á la horni- secándome de : da ropa. cruzó dos tablas en forma de. siera pedirle — Señora Angustias— repuso — un —Usted don Gaspar. cuando- apagó la lumbre. Entonces candiil la viuda encendió dos del. des. qui- ^Pues este se- ñor . el p'ávilo hace moco y esto anuncia tmás agua. lla. dirá. Doña Angustias se apartó la cazuela de la tré- bedes. ya ve usted.. Su imadre k dejaba hacer.- . con esta noclhe. señora — Muchas —exclamé canmovido- por aquel retruco de obsequios. luminarias un de garabato colgante techo y una mariposa nadando en un vaso de aceite.

LAZARILLO ESPAÑOL

i33

aspa, por detrás de la estera que servia de cortina

y

puerta juntamente.

Sobre

la

mesa de
lo«

la mariposilla

de aceite hu-

meaba
titoso

la

oronda cazuela, incensando con su ape-

vaho

cromos de

las

venerandas imá-

genes.

Y

á ella se sentaron silenciosos, con humildad
la

de corazón,

viuda y

el

peregrino,

el

pedagogo y
el

su discípulo; en tanto que afuera ladraban los
perros á las sombras de
die

la

noche, y sobre

techo

cinc de la pobre vivienda sonaban con metá-

lico son las gotas

de agua que llovían del

cielo.

Con

esta música cogimos el sueño, acurrucado

cada uno en su rincón.

!

:

V

UN CIRCULO DANTESCO
Al a*manec'er nos
desipertó uin in-sólito ruido.

Da-

ban golpes á los tablones en equis que cruzaban la
puerta y se oían voces de mando.

Nos incorporamos sobresaltados, y por habernos acostado medio vestiídos, en un repente nos pusimos en
pie.

Cayeron

las tablas

y aparecieron dos

guardias de Orden público.

—¿Quién

vive aquí?

—preguntó
me
las

uno de

ellos^

malhumorado, y sin esperar respuesta, añadió: Afuera todos á declarar

¡

;

Era

la

tercera vez que

había con

la.

autoridad y no saqué nada de bueno.

La señora Angustias

se limitó á decir

— Jesús me valga
¡

!

¿

Qué habrá
el al

ocurrido

?

Y

santiguándose ante

Gran Poder,

se

echó

afuera con nosotros obediente
nativo.

mandato guber-

Lo que
cindario,

ocurriera lo vimos en seguida. El ve-

un montón de pobres, hombres, mujeres

y niños estaba agrupado en derredor de un cadáver esperando la llegada del juez de guardia.

Y averigüé lo siguiente
en aquel barrio de

:

allí

en aquellos tabucos,,

las Injurias

habitan veinte

6

LAZARILLO ESPAÑOL
treinta personas, casi todos

i35

mendigos de profe;

sión

:

viejos los más, tullidos algunos

haraposos,
la

hambrientos, desamparados todos del cielo y de
tierra.

Hombres y mujeres viven
rondando por
las calles
;

revueltos; mez-

clan sus gemidos, sus horrores, sus ansias.
el 'día

Pasan
sór-

impetrando piedad
el

á las puertas de los cuarteles, aguardando

dido

maná de

la

migaja sobrante que ha de en-

gañar su hambre.

No

es aquello

ila

''G>rte de

'los

milagros"

;

los

hampones desprecian aquel escondrijo de ruinas
plebeyas, demasiado aireadas, demasiado ruinosas, visitadas

en demasía por

la

Guardia de Se-

guridad montada que vigila

los contornos.

Esta mañana, cuando empezaba á clarear, unos
vecinos del

Humero
ellos

llamaron á

la

primera pa~
inaudita,

reja que vieron. Tenían

un muerto, cosa

porque no son

gente que busca asilo cuando

se siente morir. \'an

quedándose desparramados
depósito del hospital, bajo
si

por
las

el

arroyo, en

el

ruedas de un tren,

las

últimas congojas

les

apuran demasiado;

y, á lo

sumo, caen en campo
la tierra es

raso, bajo pleno cielo,
latada...

donde

más

di-

Los guardias desmontaron,
el

se

internaron

en

cuartel y vieron lo

que todos veíamos ahora.

Un hombre
muy

muerto, un viejo que estaba tendido
el

boca abajo, sobre
abiertos.
;

lodo del solar, con los ojos

trapos

tenía

Apenas le cubrían las carnes unos las manos crispadas y las piernas

1

36

CIRO BAYO

contraídas, con los talones de sus desnudos pies

hincados en

el

barro profundamente. Se conoce

que

al

sentirse morir salió arrastrándose de su
allí

agujero, quiso erguirse y

quedó.

A
dias.
v-er

todo esto llegó

el

juez, avisado por los guarel

Los vecinos que contemplábamos
isilencio,

cadá-

en
la

abrimos paso respetuosamente.

A

primera indicación prestáronse varios á

declarar lo que sabían, aunque sabían

porque estos muertos dejan historia

muy poco, muy escasa.
el

No

sé por

qué

el

juez hubo de fijarse en

maestro y en mí, y

me

preguntó

el

primero:

—¿Cómo
Se
lo dije.

se llama usted?

—¿Edad?

—Treinta y cinco años.
El juez se detuvo un momento para pedirme
profesión.
ble,
la

A

la vista estaba,

un vago, un misera-

pero quiso cumplir todos los trámites rigo-

rosamente.

— Su profesión —Abogado —contesté
¿ ?

imperturbable.
la ley
el

El digno representante de

creyó haber
actuario.

oído mal, pero dejó que apuntara

—Y
ñero

usted
,

—volvió

á preguntar á

mi compatres años.

— —

¿cómo se llama? Gaspar Mira Bravo, de ¿Su profesión?
el

treinta

y

—Maestro de instrucción primaria.
También creyó
juez haber oído mal, pero

:

LAZARILLO ESPAJ^OL
en
los ojos

187

de los circunstantes leyó una ratifi-

cación enérgica. "Sí, ya ve usted
cirle

—parecían
de

deins-

con aire de reproche

es maestro

trucción primaria... y está aquí."

Compareció otro

testigo,

Antonio Borrajo Ló-

pez, de sesenta y cinco años y... presbítero.

Sí,

señor juez

—repetía

el

pobre hombre, casi

llorando

;

presbítero, presbítero.

Me

retiraron las

licencias,

fui perseguido,

pero Dios sabe que he

sido su sacerdote.

Y

entonces se destacó del grupo una mujer vie-

ja, 'semi idesnuda,

con

la

negra cara medio oculta

por feroces greñas, que espontáneamente dijo

—Y

yo, Paula Benito Aleco, de cincuenta y tres

años, modista y profesora de labores.

El juez no quiso preguntar á ios demás.
El cura y
barrio,
la

.

modista, antiguos habitantes del
a)l

que conocían
la

imiierto, se

mostraron acor-

des en

declaración.

— El

mendigo

muerto

dijeron

^e

llamaba

Robustiano, y nada más que Robustiano, que ya
es bastante para

un mendigo. Tenía cincuenta y

tantos años y vivía

como

los

demás, del rancho

y

la lirhosna

á hurtadillas.

Hace
andar
ni

cinco días se sintió enfermo.

No

podía
las

podía pedir.

Como

el

huésped de

ruinas aquellas que no sale á la calle no come,

porque no tiene
para

la

suerte del pájaro que halla

y para su nido, temió morir de hambre, y arrastrándose, marchó al hospital. Allí le admi-

!

1

38

CIRO BAYO
;

tieron

pero como en realidad no estaba enfermo,
le

porque no tenía más que hambre,
alta á los tres días.

dieron

el

Del hospital

se

dirigió

al

Refugio. Se había
E^n
el

heoho

las

camas

calientes.

Refugio

le

tuvieron una noche.

Ayer por

la

mañana
el

llegó á su domicilio.

No
le
llu-

podía tenerse en pie y se tumbó en su lecho.

Su

lecho,

es decir,

pedazo de

tierra

que
la

correspondía, había sido maltratado por
via de la noche.
sucio.

Era una masa blanca de barro

Los otros mendigos compañeros de hospedaje se

observaron que se movía con inquietud, que

quejaba luego de hondos dolores que
(las

le

par-

tían

entrañas. Agieron, después que se revolcaba
la

bramando, que hundía
carvaba,

cara en

el

lodo y ex-

como
las
'la

si

quisiera sepultarse y, por último,

que daba m^dia vuelta, que se quedaba quieto mirando á
le

nubes

;

que entre aquel cieno que

cubría

frente, las mejillas

y

las

barbas sólo

se vera del rostro las blancas córneas, vidriosas

y

fijas.

Pasaren angustias, y aun vertieron lágrimas, viéndole sufrir; pero no se les ocurrió avisar á
nadie,
ellos
j

Tan hechos estaban
vieron muerto,

á la idea de que para

no hay amparo
le
sí.

Cuando
á

Entonces avisaron

á la policía, porque saben que es un delito ocultar

un muerto...

. para donde salgo esta tarde. y á la« pocas horas tomé ruta de Granada. siguiéndole la guasa. sin título. — Pues de viaje. le vaya bien magistrado — — repuso pieza. sino como dieta de Código. por Arahal y Osuna. Acepte usted esta pequeña ayuda Y dióme un duro en una que acepté. no como dádiva. desde la ventana del coche en que se — Sin si título. pero me graduaré en Osuna. señor letrado!. señor juez. iba. Con él almorzamos aquella mañana los cuatro huéspedes de la la víspera. díjome el socarrón del juez. sonriendo el .LAZA RILLO ESPAÑOL iSg —¡Adiós. usía no manda otra cosa que — contesté.

ít .

y au- menta el la despoblación la práctica : de dividir los terrenos en tres porciones descaniso ó barbecho Sevilla es para el cultivo. pana y para pasto de animales. una capital esplendorosa entre camlo pos abandonados. el de Medinaceli hacia Cádiz. villa ducal si- tuada al pie de un <alto cerro y al principio de una dilatada llanura de labrantíos y dehesas. A partir de Sevilla. Marchitos los laure- . del las reavivando la tradición de los grandes señores castellanos. y Duque de Osuna hacia la serranía de Ronda. efectivamente. á Osuna. El nombre de Osuna va unido al recuerdo alto magnate que con su rumbo deslumhró cortes europeas. El antiguo reino se tieron en feudos el repar- Duque de Arcos hacia la parte el de OSrdoba . estos grandes campos anda- luces tienen un aire de soledad que apena.LIBRO SEXTO POR TIERRA DE MALAGA I SEMI-AXACREOXTICA Llegué. Gran- des latifundios se extienden leguas y leguas.

En ital guisa. y la Universidad. la mar. oo hay pedazo de y montañoiso es calidad. un 'sol que no volverá á encenderse. Osuna. k como im frías «n el que todavía águilas de los salida de y agónicas. como protesto no poderlas numerar. metido como una cuña en tierras de Córdoba y Granada. el tierra que no esté plantado de viñas. El terreno va haciéndose montañoso. que yo. que extendían sus vastagos lio -de la hasta bra.) (Salmo fueron Hago ellos especial las mención de estos viñedos porque posadas de mi hambre en este trayecto. ratillo A esta Universidad de ba- y á su antigua feria de grados el me refería en mi conversación con juez del Humero. en caserón municipal. según parece. negras y de tantas clases. las heráldicos blasones. Pasada La Roda se cruza un trozo de la provincia de Málaga. por lo extendidos que les están por miontes y laderas basta la marina. cuanto más áspero terreno produce vinos de mejor A estos vidueños. esperando la aletean. cubriendo los montes con su som8o. desde las tem- . se puede aplicar de las abundancia y ramificación vides de Judá.142 CIRO BAYO les de ios Ureñas y gastados villa 'aparece los doblones de los astro apagado. porque. al por los pedregosos montJes que salen paso pero . la gótica colegiata se ha conver- tido en panteón de los Duques. ¡ Qué uvas las malagueñas ! Las vi blancas y Virgilio. La entrada por cualquiera parte es penosa é incómoda Sevilla.

que á placer esquilmé porcreí que nadie me veía. Sentí la vergüenza de las bragas. pues. suerte que lo ha visto usted todo? — le . uvas gordas. pareció que los malagueños. perladas de forma y de color. 143 que nuestro Plinio llama forenses. ciudad famosa que á mi frente bre tres colinas á la se mostraba asentada sola extremidad de famosa vega linde de su nombre. Levántese usted y vamos andando ^me dijo — — el hombre de ia escopeta. con lo que dicho se está que ellas fueron mis predilectas. son. con una buena panzada de uvas moscatel y un bocado de pan me dispuse al asialto de Antequera. Apianas las llama también Pli- por ser las abejas muy golosas de ellas. y atacándome me rendí á discreción. pero de comer muy dulce. á fuer de rum- | no guardaban sus viñas y dejaban que las aves del cielo y los pobres viandantes aliviasen las cepas de sus pesados racimos. mi derrota. castellano. hollejo muy recio. Y que los al asalto me disponía cuando casi en la del próvido vidueño. hasta las vwscateles. de lo que les como el pudo venir nombre nio. cuyo olor y sabor es almizcle ó mosqueta.LAZA RILLO ESPAÑOL prana'S. Así. un hombre con es- copeta me sorprendió en la ridicula postura que á viñadores de La Champagne sorprendieron un destacamento de prusianos que se había atracado de uvas en un viñedo. porque madurando antes se venden mejor en las plazas. —¿De dije. ^ Me bosos.

. .. voy á Barcelona y quería llevar . sin más presión que que hacen unas uvas sobre otras. sin ayuda alguna extraña y sin aderezo ni coniposiición. en toda la extensión de espiando 'sin eistuve que usted ilo viese. un vinillo las llamado porque se desliza gota á gota como la lágrimas de los ojos. y si no le envié una perdigonada fué por gracias. —Hombre. ¿Qué ha metido en estiois trotes? —El afán Ya de correr tierras á pie y sin dinero. temor de equivocarme de cara. 'la liace al ladrón. señor — 'siguió diciendo el hombre de aquellais la escopeta — . ide hito hito^ á la no me le parece usted hombre ide mala catadura. porque se cebó en las mejores uvas de estos pagos.. —Lágrimas vierto señor mío— repuse huperjuimildemente — por haberle ocasionado ocasión Bien dicen que —Acepto estas explicaciones— verdad en mirándome —porque yo. y tan estimado de los malagueños. — asi Si... con toida y sabor. ^ calma y sosiego me había comido libra y miedla ó d'o's libras de las que míe parecieron mejores uvas por su mayor color Asi era en verdad . ^contestó el otro. muchas —Bien puede usted > dármelas. ais- ve usted.144 CIRO BAYO retfería al la — Todo—^respondió palabra — Le . Me vendimió usted de el uvas con que hacemos famoso lágrinm. M-e atracón de uvas que él me diicra. que ilo sacan por poistre en sus mesas. Se conoce que es usted persona de gusto. tal cio.

Esto són. — ñeza— que Sí. á Romiero Robledo. Más aún. que sí conocerá. — Hola. le yo perdono ide estropicio de mi viña y le ab- suelvo todo cargo. ¿ del ^añadí. veo que no usted una persona De vulgar— repuso asombrado mi interlocutor — Infante de Antequera? modo que sabe usted aludiendo —Y del húsar de Antequera— es . salió á ver su majuelo y de paso á matar go10 . es suficiente con que conozca y la pita. d compromiso de Casj>e. bien le advierto que lo me sobra de Historia me falta de Botánica. comprendiendo mi extrala soy un modesto herbolario de ciudad. hola. importa. que entonces vivía y era el orgullo de los antequeranos. ¿ vaya — replicó complacido — .LAZARILLO ESPAÑOL tioys noticias de la 146 ciudad famosa que dio nombre rey castellano del á don Femando. está us- ted fuerte en historia antigua y contemporánea. . me place. con muque chísimo gusto. pero con una condición: que vaya usted á herborizar por mí. pues cuanto más supuse fuera un labrador instruido. —Ya — No usted lo creo — repuse alegremente— si . El extrañado ahora fui yo. Son las únicas plantas que por ahora necesito para mis el lentisco simples. señor —añadió. —Vaya. brindo á usted con hospedaje. porque ha de saber que soy herbolario. Pues voy á ponerme á su diapa- Ha oído U'Sted contar de aquellos prisioneros siracusanos á quien Mételo perdonó la vida porque les oyó le recitar versos el de la I liada f A este tenor.

Con que ya lo sabe usted: en cuanto lleallí gue á la Plaza alta se mete en la herboleria que y ¡en ella me espera ó lie espero yo. que torció á mano izquierda hacia Romieral y yo tomé la cuesta que lleva á la ciudad. nos visita toldos encontrará. . que. sino que me dio su el mano. Es mi oa'sa.146 CIRO BAYO rriones. co'mo buen paisano. Y él no hubo miás. los años. porque ahora he de pasarme por el Ro»meral á saludar á dan Francisco (Romero Robledo).

y pónese muy gran re- . porque. — Qué tiene esta agua—pregunté aguador que va tan florida? ¿Es agua bendita? —O poco menos—me respondió antequerano— Bien conoce que es usted forastero. con les tallitos muchas flores pequeñas azu- y blancas. que arrendó á un árbol un borriquillo cargado con unos cántaros de que ceñían guirnaldas de una hierba de inclinados á rojo. Mana de una fuente que está á dos leguas de esta plaza.— II ANACREÓNTICA ENTERA Llegué á Antequera por magnifico paseo. donde tenia puerta su tienda herbolario. la Pregunté á un mancebo que habia á si había llegado el patrón . según confesé al herbol'ario. de los Gigantes di el con la y Plaza Arco alta. se agua es famosa entre todas las de España por la gran fuerza que tiene contra la terrible enferme- dad de la piedra y también porque conforta mucho el estómago. desconocidas para mí. Esta d al el . me senté á esperarlo en se un poyo de Aquí agua me juntó un aguador. crucé la parte donde está su al llegar al calles. ante su negativa la plaza. soy peregrino en estas partes del reino vegetal.

Ahora nos contentamos oon ponérsela á los cántaros. pero esto itieinJpos del sucedía en —^¿Papa que? — Papa iDel Papa Bellotas. poT no darse aquella hierba sino el aguador á la en toda la comarca. de un reloj de torre que á sazón daba —¡¡Ah! p^liqué. que no sic pudieran abrir sin sentirse. También he oído contar á mis abuelos que. (i). —¿Qué? ¿No el había oído usted hablar áe antequerano con lasombro^ — . 'de que la fuente está rodea- y si llegaba la hierba fresca en la guirnalda es señal ide haber llegado cogidb allí el fuente y agua. Por esto los aguadores que vivimos de traji- narla no's poniamios antes unas guirnaldas de esta hierba cambar o da. él —^^exclamó natda. el Rey —Y ¿es de veras que pesa tanto? mismo anuncia — Hombre. cuando llevaban lejos un escribano daba testimonio de la persona. Ni de España lo tiene en su Palacio. así lo él (i) La Saxífraga. mes y año en que se cogía.. aíhí es un reloj que pesa cien quintales. día. ¿Este es el Papa de Antequera? — re- acordándome del ot'ro die Burgos.. 148 CIRO BAYO oaudo en que no se haga falsedad de dar otra por ella. Bellotas^ —recalcó di aguatero^ — ¡ Pues á fe que no se le oye En efecto: desde la torre del castillo la que domina población llovían las la romano campanadas las siete. y después el cura de la iglesia sellaba los cántaros de manera esta agua. .! : .

en cuanto del lecho. como quien pasó la tarde en el campo.. sin más compañia que un mancebo ó ayudante y una vieja ama de llaves y cocinera á un tiempo. póngase usted estos zapatos y este chaquetón. caminante. diciéndome siquiera trató de — Señor averiguar cómo —porque ni me llamaba— señor . al cual vi muy calidad del huésped que recibía Aquella noche palabras . Desayúnese y dispóngase á herborizar. : LAZARILLO ESPAÑOL Papa Bellolas me llamo. Venia el hom- bre con su escopeta terciada y cubierto de polvo. En esto vi venir á la aguador con mi herbolario y dejé á mi palabra en la boca. la la del ayudante. Era solterón. . é hízome arreglar mí cama junto á extrañado de su patrón.. me tomó incógnito por su cuenta. porque ya la cena estaba dispuesta y venía tan hambriento como yo. el herbolario estuvo parco de salté pero á la otra mañana.. Daréle un cuchillo de monte un saco y provisión para el día.s fresco y jugoso que encuentre. porque hasta media tarde no será la \Tielta. Hízome pasar adentro y cenamos en seél guida. Procure cortar lo má. cien quintales peso quien no lo quiera creer me coja en peso y me lleve á la playa y de la playa á mi casa y me llamo Salvador del 149 que Mundo. que bien los necesita y que yo le oferto en nombre de Linneo. Para esto debe trasmontar y á la el cerro del castillo otra falda perderse donde vea manchas de pita'S y lentiscos.

Bondeé la colina ¡donde lestá la del Papa Bellotas y salí al tostadero éel mó^s anduve. atufando á lentisco y con Hallé las al mano's verdes del zumo de las pitas. de jalea queda condensada como la pez . para que destilasen el en unas vasijas jugo y purificarlas en unas calderas á fuego lento. y Anduve y donde veía una las cortaba tal cual hoja.! i5o CIRO BAYO ^di je —Amén— Y torre egidb. tunia salí 'dJe muy satisfecho. Arrebañé con tas ma- de lentisco y en pocas horas colmé el saoo. algunas retorcidas poneiilas como cuernos de cabra. porque dor. á media tarde adonde rio 'mi talego herbola- á cuestas. con más cuidada que pulquero sangra un nopal. la botica vestido de nuevo y con mi talega al hombro. oyendo cantar á las cigarras y balar los recentales. entre tortas y 'a:liaimbiques. pues. re- buen hombre en su laboratorio. especie rubia. E ihízome cortar las hojas. Vacié bien. mi carga y le pareció —^Ahora—^me Vamos le dijo —va usted á servirme de ayuel dante quiniioo. otro está en el mostrael á empezar por sacar acíbar de estas pencas. y lo pasé divinamente porque á la noche me esperaba buena cama y buena cena. i Cuan poco se necesita para hacer apetecibles la los pormenores más elementales de con vida el Volví. pero es facilísimo de hacer. Esto entretendrá algún tiempo. Pasé el día entre pastores y gañanes. hasta que haciéndose una.

cuarto al Comprendí que más alamla biqueo sería alambicar demasiado hospitalidad . con lo que entretuve pie de los alambiques. Mi arsenal es la Historia Natural de Plinio. á modo de apoteg- herbolario —tengo mucho cuidado y estudio ¡ conocimiento de otras hierbas. y el aún quedó mitad por hacer para día siguiente. pero que he leído en autores antiguos. Dejándola secar. los famo- sos remedios que descubrieron los españoles en las hierbas El tercer día me empleó en cosechar también el timas y lentisco. tres de acíbar. en se el el este estilo — ^díjome. que. de ma- Hervimos gran cantidad de hojas en un caldero de agua y recogimos la espuma que sobrenadaba. Gran lástima por cierto. cienso macho. el — Por hoy hay bastante—dijome á última hora herbolario— Mañana echaremos jalea en car. es verdadero hepático de muy que singular virtud purgante. vendíale el herbolario con el nombre de inlimpia y agradable. éste que destila el ó áloe á ío farmacéutico. en vez de tener que recurrir á drogas y hierba jos de los salvajes de las Indias. donde se mencionan de su país.LAZARILLO ESPAÑOL i5l En la esto empleé bastante tiempo. no. Al otro día trabajamos en nipulación lentisco. cuya noticia ha perdido entre nosotros. si más remedios simples tuviéramos. la tuchos de papel y con esto tengo provisión de acíbar para vender á las boticas. las clases Aunque son ia pita. más — Por ma. llamado así porse asemeja al hígado en el amargor el del gusto.

orillé la finca del Romeral. noble caballero de Málaga". al dej^ar su tien- hizome brinda. á favoir de los des- montes acredita d'el ferrocarril. que es me rega'ló con una copa del delicioso vino }áe esa la marca. Por fin. .r ''á la salud de don Pedro Xió. adehala. lo miismio. y á medio camino de las dos leguas que van de Antequera á Archidona vi la Peña de los enamorados. y. ó miedia peña. y antes que me despidiera él. me despedí yo. entré en el reino de Granada. Dióme dos duros de da. lo ménez. pero que de todos modos d 'mal gusto de los amantes que para su refugio escogieron una roca árida y j>elada. dándole las gracias por su bond'ad. (I Bajé cuesta de la ciudad.1 52 CIRO BAYO de aquel buen 'hombre.

vada en blemente las las el azul intenso del cielo. se entra en el paraíso de la vega granadi- na que fecundiza el Genil y aquí comienza. y por nieves eternas de Sierra Ne- Casan allí admirala dos bellezas más opuestas de natu- raleza: la nieve inmaculada del Norte y el sol de fuego d-el Mediodía. regazo d« una con- Una campiña cha inmensa entre un marco de colinas exuberantes de vegetación . Es un vergel delicioso de ocho leguas de largo y cerca de quince de circunferencia. quintas y casa-s de campK). es- I . un vasto parque en el. montañas bañadas de una divina luz encima de todo. idealmente hermoso. verde y fresca. la ciudad levanta sus rojos cubos y colorines torreones. en lontananza un anfiteatro de celeste. hondos desfi- laderos por donde se precipitan cien arroyos y riachos.LIBRO SÉPTIMO GRANADINAS I EX LA ALHAMBRA Pasados ilos infiernos de Loja. En este cuadro. lleno de caseríos.

con igual fe que el más ferviente la cristiano puede pedir á Dios el goce de Jerusa- lén eterna. s Aquí sortija. las altas pruebas y ligerezas de los Alabeces. me propuse parar en prensar ella algunos días. sentado en un poyo. Muzas y Gómeles. sabrosa fruta y úe una encendida flor que sienta como anillo al dedo á el la señora de la Alhambra y paña.. y como no había que ni hoteles. en fondas vivir. mentada por los pasatiem- pos de otrora. más riente de Es- Ante los el encanto de esta ciudad magnifica. juegos d^ músicas adornadas y zambras. Disipuesto á saborear sus encanto's. Aquí donde lucieron las vistosas libreas de los Abencerrajes. tropecé con el mercado y la plaza Vivarrambla. es la plaza tan galaís. Y acordándome de todo esto. me di á husmear la manera de Entré por la famosa puerta Elvira. los costosos trajes d'e los Zegríes. d via- jero comprende muy .: i54 CIRO BAYO caloñados en los declives de tres colinas abiertas como los cascos de una granada. las delicadas invenciones de los Gazules. y dando vueltas. nombre de una oríetitail. á su paisaje. bien el dolor que sintieron dolor que será eterno y que diariamente ®e renovará en sus almas cuando en moros al dejarla sentida plegaria pidan toidavía al Profeta que la -se devuelva. recité con los ojos entornados . justas y torneos.

afuera. aparta. i5S que entra el valeroso muza.: LAZARILLO ESPAÑOL Afuera. Al SON DE LOS AÑAFILES TRABAN EL JUEGO DE CAÑAS. dejando en cada balcón mil damas amarteladas. Los CABALLEROS ZeGRÍES TAMBIÉN ENTRAN EN LA PLAZA SUS LIBREAS ERAN VERDES Y LAS MEDIAS ENCARNADAS. de la que vertía el deHcioso líqui- do sin más que ladear el recipiente por el hombro. Atraviesan cual el viento la plaza de vi v arrambla. sin 'duda para que despertara de mi ensueño. aparta. EL CUAL ANDA MUY REVUELTO. cuadrillero de unas cañas. . . sólo que el granadino cargaba á la espakla ima garrafa envuelta en corcho. —Agua Y vi helada de 'la Alhambra! — oí gritarme casi á las orejas. afuera. Treinta lleva en su cuadrilla Abencerrajes de fama. conformes en las libreas DE AZUL Y tela DE PLATA. aparta. un aguador como en Antequera. PARECE UNA GRAN BATALLA. De listones y de cifras travesadas las adargas yegua de color de cisne con las colas encintadas.

¿ Si h»abré tropezado con otro yo-. no señor .gracias. eres un barbián doy las . ¡ — Heladita de a ! —volvió á cantar. porque á seguida sultar añadió: —Vea. descargando la garrafa. me convidó á hacer un cigarro y acabó diciendo ¿Es que no me quiere agradecer una sed de agua? — — —pensé —Bien. te —¿Tan pobre me crees—^hübe de —que duele cobrarme una perra agua —^Pero tampoco será usted un Marqués—^me decirle d'e ? contestó. las después que coma. falta una hora para las doce (el . aquí en Granada los forasteros muy bien servidos. Pero no fué así. —Dios cho". En seguida sacó la petaca. como quien se dispone á descansar. : — Será como en todas partes pagando. Juan de Dios ? te pero me ilimité á responder: . no tendría ninguna gra—Quiá.: i56 CIRO BAYO i Alhambra Sugestionado por este nombre Quise pagarle y no quiso. -esté ¿ está más lejos y más alto que el ''Pica- No le sería á usted igual dárselas á otro que —Acertaste—^me más cerca ? dije — . esto cia . — gracias dan después de comer— pondió con gravedad. hermano están . oiga usted. le pedí un vaso. — pienso hacer dar gracias á Dios La's se ^me res- 'Esto yo. Este hombre te va á re- San Juan de Dios resucitado para servirte en Granada. Lo menos que va á hacer es convidarte á comer. hombre.

¿ gratis. la agua. ? inte- —Dos dinero. que está en el hay que gritar pidiéndole y hasta allí pan nuestro de cada Pero yo me sentía con pocas ganas de echar un trote hasta aquellos lugares. pero soy guarda de un solar en el que tenel go una casuca. porque A estas horas. más á mano que día. las para dar pronto con ellos. Dios.LAZARILLO ESPAÑOL reloj vecino ID7 de la Catedral daba las once) le . Ya sé dónde come rato. De todos modos. están el cielo. queranas ganadas —Agradezco dor— pero acabo . ó tres. —Pues entonces vamos á hacer un — vida vendiendo me muy formal — Yo me gano trato ílí jo. que no se vende como no sea ailgún inglés chiflado . sobre poco más ó menos. en esta hora los 'del mediodía del esperan con la mesa puesta de la Canónigos Sacro ^lonte y los Jesuítas Cartuja. — Pero estos señores estarán muy — Sí y no. Ahora dime dónde sirven más ba- — Piensa usted estar muchos días en Granada —me preguntó. al como un hidalgo : con la hidalguía de las pesetas anteherbolario. y se dejo el bollo por coscorrón. yo ! Lo que me dure el que no es muoho cinco pesetas. tus indicaciones — dije al agua- de llegar por el la carretera. Además. en vez de responder á mi rrogación. no quería sino entrar en Granada como mendicante. ¡ qué sé . yo enseñaré vueltas le lejos de aquí. agua.

Así se perdieron Sin la y desedificar en una manzana de la me llevó á él casa de la Inquisición. así. estercolero de mise- humanas. destruyendo y arrasando el barrio árabe que allí estaba. — Adiós. como un gancho /el del de la triste Washington Irving Bazofia y lo creo! sonsaca y atrae para su hotel á un príncipe ruso Pero trato me pareció de perlas. acordán- dome rias marras sevillano. Por dos reales le daré sitio de comer al mediodía y á la noche donde reoogeirse. ¡El l>uen aguador se fijó en mí. porque vivo solo y me sobra caridad local. ir mo- rencia. dábame mala espina del de lo del solar. pilas de azulejos. en el solar á que hago refeun montón de materiales de derribo que las delicias hubieran hecho de un arqueólogo: co- lumnas y capiteles árabes. que por aquella parte forma el ensanche de la población. diarios? ¿ dormida por dos Aseguraba unos realitos ¡Ya y durante ellos me daría verde en Granada. por la grande que la han hecho los granadinos. estudiándola á mis anchas. Pero no fué cubrí El aguador un hueco sin calle de la Gran Vía. comiéremos juntos. zapa- . el co- legio de Canónigos y gran cantidad de patios ros. vi más lejos. Sin emdías bargo. San Juan de Dios ! Este hombre iba á su negocio y lo que hizo fué tantearme por si podía hacerme su huésped. i ! ¡ Adiós.! 1 58 CIRO BAYO las calles. calle que debiera llamarse de la Gran Herejía. no anda nadie por mida. Si le voy á ihacerme la co- conviene. caballero figura.

: . el aguador me guió á ella. aderezando un guiso con más patatas que carne. á lo poético. que también aguador. y yo. Acabado de comer. ¿qué castillos son aquéllos? Aitos son y relucían. Aquí está la Chancillería y en frente se divisa un á la cerro verde y frondoso que sirve de ¡>edestal acrópolis abandonada de los Reyes moros. El cual dio principio á mi hospedaje. envidando resto del romance . : LAZARILLO ESPAÑOL mudejares y otras filigranas moros. hiciera al Entonces. la Y. tas <ie 169 los alarifes Y junto á los la preciados escombros. el contestó. y me apresuré á pagar por adelantado los dos realitos correspondientes á mi primer día de pupilaje. si vivienda del guarda. á fuer de buen granadino. hice á mi acompañante aquella pregunta que el Rey don Juan el I moro Abenamar estando en cantan las niñas en el río Genil. á población. aquesta tu cortesía. con las manos en ver la la el bolsillo. ante todo. y que corro —Yo te agradezco Abenamar. Parecióme bonísimo albergue. por la calle el Zacatín llegaba á la Plaza nueva la Por el rey moro Es decir. mi huésped se echó á calle con su garrafa. A lo que mi aguador. Alhambra ciudad de Granada se pasea. un barracón.

Tras esto echamos á andar. huerta que par no tenía. gran señor.: lóo CIRO BAYO — El y ila Alhambra es. el otro Torres Bermejas. es. aparte que. Cuando mayor ra. Pasada la Cuesta de los Gómeles. otra la Mezquita. El moro que los labraba cien doblas ganaba ai día. El otro es Generailife. los otros los Alijares labrados á maravilla. el aguador la tomó por un icamino para los aljibes. por ser aquello una exposición al aire libre de acuarelas y fotografías de Granada. es la obsesión que á uno la le em- barga ansiando ver cuanto antes maravilla mo- sorprende desagradablemente á mitad del ca- mino la aparición de dos pegotes arquitectónicos el Washington Irving y Los Siete Suelos. Gran hispanófilo y admirador de las glorias deGranada fué Washington Irving. pero es un nombre que en andaluz es una guasa. convertida en cuesta de pintores. ir : á llenar su garrafa en y yo por otro el sol una alameda por que se tamiza á través del claro follaje de las : hayas. castillo de gran valía. el día que no labraba otras tantas se perdía. Eso me parecieron vi los señores turistas. que allí entrando y saliendo á paso lento y correctamente vestidos de negro. dos hoteles donde anidan las cucarachas que infestan la Alhambra. . colgárselo además á un hotd en plena Alhambra.

pa- reciéndome que con profanaría las marmó- reas losas de sus salas. Y por añadidura Los Siete Suelos. haellos dejen. l6l Cualquier otro nombre así le hubiera estado mejor. jxDrque no sino descalzo. fuese el del Moro Muza. Estas reflexiones hacía. es algo así la burguesía cos- mopolita en aquella mansión de hadas es una como si en ei coro de ía Catedral de Tdledo viéramos sentado un capítulo de mercaderes y maestros de taller. á la mañana que El Escoriad hubo de cedersie á ios escolapios \' No podía vestido de ser. de tolerarse los indispensables para vestir monunTentos arquitectónicos que luego á los agustinos. Alhambra y que más arriba Los granadinos debían derribar á cañonazo limpio estas verrugas de piedra que afean las ala- medas moras y ceder aduar marroquí .LAZARILLO ESPAÑOL lina nota discordante. Bien es verdad que para visitar habría que ponerse el la Alhambra alquicel y el turbante. Si algún día expulsan á bían los los frailes de España. por cierto reducidos á cuatro. me preparé á ascender ellas Alcázar. y quien dice aljjargatas dice charoladas botas. tendido sultanamcnte II . por porque Los Siete Suelos auténticos. el sitio aunque fuera convertir á un todo menos aquello en viveros de levitas y levitones. gato liebre. colgando del brazo las al alpargatas. La moderna indumentaria de blasfemia estética. moro y con barbuchas. es la la famosa torre por la que salió Boabdil cuando dejó se ve. es decir.

Señorito que por alli como lar- asomaba. y aun amagaba un puntapié ó varapalo. y de barro. por una eslas de sortilegio. Embalsamados la al jardines llenan todos sus rincones. Di. por con la Alhambra. que hicieron del Al- cázar una mansión de hadas viajero cuando entra en pecie el . y así lo piensa el recinto y. se ve encerrado entre . pues sería tan go- como hábil. un limpiabdtas. gorra en mano: — ^Caballero.1 62 CIRO BAYO en un parterre frente de Los Siete Suelos. cada tres manchados. El el limpiabotas se arrodillaba á sus pies. el Indignábase caballerango. había de tropezar nece- sariamente con la patita. levantando pintaba las botas. y hiedras y arrayanes trepan por los rojizos muros. cuando reparé en un can que. No pude menos de loso reír su destreza y regalarle con un trozo de caña dulce. que no desdeñó. que en los descansos alzaba la patita. le el animalillo. A esta sazón acudía su amo. ¿limpio? De lustre. por lo visto. Tan bien enseñado estaba el animal. así hacía su provisión meaba. pero ya el animaJl se había zafado y. sacaba y á cada servicio regalaba á su acólito con un terrón de azúcar. saltaba y ladraba alborozado. diciendo. Es vida de las plantas siempre joven y triunfal través de las mutaciones del tiempo. dos decían amén. el cual. de tiros gos y lustrosas botas. pensaba yo. meneando la cola. fin. sólo que aquí hay que olvidar la naturaleza y convertir la admi- ración al arte de los moros.

con la la Mezquita. el Rey Don Juan dejó el alcázar árabe. tan diáfano y sutil es ambiente. salas y g'a- Desde el mirador de la Torre de la Vela parece el tocarse Sierra Nevada. y vino á dar con la iglesia de Santa la iz- María. bien oiréis lo que decía Si tú quisieres. de Carlos V. río A vista de pájaro vense los el blanco case- de la ciudad y la la verdes macizos del Geneal ralife y de Alhambra. Mas como tardara la contestación.: LAZARILLO ESPAÑOL fantásticas lerías. en el cieuna cúpula de purísimo azul la parte de Pa: raíso que corresponde á la tierra.. anchurosa vega. hoy llamiaída de Los Muertos. á espaldas de quierda. que conduce al Darro. la Colina del Sacro Monte y el . y llegó á una alameda. miró la cuesta del Rey Chico. bordeó el suntuoso palacio. no terminado aún. la verde al- fombra de lo. Enfrente están Albaicín. contigo me casaría. fondo. i63 decoraciones de patios. y arriba. Bajó una rápida pendiente. en opinión de los moros de Granada Allí habló el Rey Don Juan. hacia el admirable palacete de Las Damas y con Después.. y bajando un cobertizo sobre el que descansa la torre. Granada. soberbia Torre de los Picos.

ciudad hube de perderme por los alrededores de él mi hospedaje. Con ojos como desplumados y los cuar- puños miré los tos de reses rías.: ! II EN EL AEBAICIN La visita á la Alhambra causó tanta merma á mi caudal que fbemí que el aguador se quedara siiv huésped en menos de dos días. oí que me decía ¡ — Tome. Granada fué mía por más tiempo. con intención de comprar un puñado de pa- tatas llaba para refuerzo del guiso hospederil. Pasé en la entré Catedral y salí al Mercado. que ha- muy deficiente. pero como tenía la suerte de cara. Parado estaba ante uno de aquellos. volátiles que colgaban en pollerías y carnicepero apartándome de las pecaminosas ten- taciones. esperando mi vez. en tanto que la vendedora despachaba á otros parroquianos. hermano Tendí instintivamente tres mujer me alargó dos céntimos. de pronto. sorteé entre los puestos de las verduleras. Es ia el caso que al segundo día de mi estancia en Zacatín y la Alcaicería. y la buena patatas y una monedita de la diestra . cuando.

las coli- famoso barrio de nas que divide el la gitanería en otra de Darro. allí van lo hacen pensando tal entrar en una guarida de ladrones y no hay Los gitanos en sus casas son tan finos y balleros como cualquier otro ciudadano en las ca- su- yas. resulta simpático y alegre en aquel jirón de Granada. señora lo — contesté. mismo una patatita ó dos sucesivamente. La que no daba cebolla y. la monedita de dos céntimos. En m-enos de media hora. Más exóticos y más chocajntes les parecerá á los gitanos esas parejas sueltas y caravanas de ex- . y lo que de ellos desplace visto suelto y es- temporáneo. santas mujeres de Granada! Vosotras forzasteis re- mi ágape en ¡ este día pagar el alojamiento. en actitud expectante y lo centimitos. me quedé .. pague creo que añadí Si será — y aur\ : ¡ Dios se costumbre en Granada tratar ? asi á los peregrinos —pensé— Y así Veámoslo. Albaicín para conocido en un Tampoco día. haciéndome el santi- to. llené el pañuelo de tubérculos y el bolsillo de céntimos. como lo vio Fortuny cuando lo reprodujo en sus acuarelas. ¡Oh. Pasé al puesto inmediato. es es el un diorama de tipo charro y notas de color que haiy que ver despacio.! ! LAZARILLO ESPAÑOL i65 —Muchas ¿ gracias. la Yo y dísteisme para os bendigo el Aquella tarde dediqué á visitar Albaicín. en último patatas daba un ajo ó una caso. Los señorones que cosa. plantado.

el rey de los gitanois. con traje y aun le jaleaban. . El establecimiento hacía esquina á un callejón sin salida. pero que á mí me tenia sin cuidado. — Naide. Y y quien no ilos 'dejaba era un cañí de calañés borracho perdido. en la misma tienda. Vierdad es que llovieron sobre cañis pidiéndome perras y tabaco.1 66 CIRO BAYO tranjeros que se quedan boquiabiertos y dos mirando. hombre no los y mujer. ''aguadbdho". ni á pase atrevía á llevarle la contraria gitanillos lo tomaban á risa Algunos el inglés. el embobaesquileo de UR burro. dejáronme en paz y se dedicar om á huéspedes de más calidad que por alli discurrían. ni María zanticima j 1 Nadie sar por allí. nadie se metió conmigo. taba plantado en la bocacalle proclamando. y anuncio de un me senté á ik parte de afuera á tomar un refresco. vi el Cansado de corretear. faja. pero en cuanto se convencieron de lo inútil de su porfía. esta- ban impacientes una pareja de ingleses. allí. y grito herido. Como yo mi algunos fui con mi disfraz de peregrino. aunque más no sea. Sin ir imás lejos. pero no así una esde cuadros y gorra de plato. y la inglesa. que por allí no pasaba naide. que navaja en mano esá. personaje que era la great atraction del Albaicín. donde á temporadas vivía Mariano. porque querían ver á Mariano y dejaban.

ver tu rey — repetía pasas te alborotado el —Ni rey Y le el ni Faraón. que venía dispuesto á pelear. —Atrás j el extranjero puesta del otro — — fué ! la inmediata resnaidito. llave im trompis de en el pecho que dio con cañí en tierra. Al fin vi al sajón levantarse. pero él se reía sueco. Si pincho. —Yo darte dinero si dejarme pasar.. Por aquí no pasa — Querer inglés. antes bien. poniéndose al en guardia se encaró valientemente gitano. ! j — Jezú la Marecita de mi arma gritó el gitano. ! que me si trai.^an Unción — el como de veras se estuviera mu ríen rio. con un cenacho de flores en la cabeza y enseñando unos pies muy grandes. . él no hizo caso. y le tendero. gitano. — Oh Pero John la ! — gritó asustada su mujer. ó porque no se atrevía con el beodo ó porque á más parada más despacho. Yo que- rer ver tu rey. la El ruido de gente que contienda había llamado más famoso paso de Suero de Quiñones. el Hablaban con remonioso. . un gitano pulido y les el ce- exhortaban á que y hacíase despejara la ruta. amagó un golpe. in- Milord temblaba de coraje y milady decía á tervalos : — ¡ Oh ! Schoking. ceñirse al puño una llave inglesa é ir ¡ ! ¡ en derechura al cañí.LAZARILLO ESPAÑOL 167 pátula vestida de blanco.. el tambaleándose. Entonces asestó el i inglés.

. junto á su cara mitad. Las mujeres. al supuesto Para mayor complicación. tomaron su defensa. que rara vez pasean aquel barrio. un barbero gitano se asomó á la ventana á ver lo que ocurría. los guardias desenvainaron calle. Para mayor complicación corrió la notioia de que los dos extranjeros eran yanquis. sintió un arranque tribunicio. sobre los sajones. hacían tiros muy certeros. Entonces bles. la providencial La oportuna. pareció salvar pero no fué así. el conñicto. Los guardias se veían y se deseaban para contener la ava- lancha de gente que pretendía linchar yanqui. los sa- y valientemente abrieron y milady. la tribu se alborotó. arengó á las masas predi- cando el odio al extranjero. desde parabólicos patatas portales. El acoso y la escandalera duraban más que una película de dos mil metros. más que oportuna.1 68 CIRO BAYO Los otros gitanos. en cuanto vieron revolcarse y gritar á su pariente. y con su arrebatada elocuencia profesional. El inglés vio el pleito mal parado y fué á refugiarse en el aguaducho. aparición de dos guardias urbanos. Lo apiñado instante al escoltando los á milord del grupo que rodeó imípedía ver en qué acabaría la aquello. Y en lo que aquello acabó fué en que á los cuatro. con y tronchos de lechuga. y como por aquel entonces estaba muy los fresco el recuerdo de Santiago y de Cavite. á gitanería comenzó á abuchear sil- barlos y á perseguirlos camino abajo.

como paloma que acaba de cruzar Milord daba las gracias : un túnel. Los ron el civiles sacaron los sables. . se atrevió á decir: —¿De veras? ¿No haber peligro? —De veras — replicó caballero el oficial — . con mucha chunga. los echó á la calle. Entonces Allí los ingleses entraron en el cuartelillo. y abrieron plaza. y nal. y toda med'rosica. milady aún dudaba. sobre la todo. A fuerza áé retóricas con- vencieron á los gitanos para que despejaran. por un oficial. ella fueron amablemente consolados. acompañándoles á puerta. oí que les aseguraba podían salir sin peligro. quien. si lo duda usted. la doble bina llegó cerca de les puerta de Faj alanza. más de Guardia doscientos gi- yo entre El escándalo era fenomela Del cuartelillo de civil salieron cuatro números y un cabo. yo lo certifico.LAZARILLO ESPAÑOL 169 la Cuando tanos. seguían éstos. Y así. que se vieron forzados á adoptar una actitud resuelta. pero el al fin saca- convencimiento de que suceso debía con- cluirse sin violencias. donde tomaron un coche y se perdieron de vista.

tuve abundantísima cosecha de hortalizas y monedas de dos céntimos. Me .' III . me anunció que aquella tarde había toros lidiados por Guerrita y Reverte. quién una grande. y que él pensaba ir. están enterrados los católicos Reyes Isabel y Fernando. quién una perra chica. cocinando que añadió algunas de el condumio societario. quise pagarles mi tributo de peregrino. La entrada sobre poco de sol costaba reales. el más ó pareció menos. pues así lo requerían la calidad de las reses y de seis los matadores. fui á la Catedral á oir allí misa. " EN LA PLAZA El tercer día cayó en domingo. ha- aguador con lumbre encendida. pero acordándome que mismo. aplicándola en sufragio de sus almas. A pilla fuer de buen católico. Al llé al ir á vaciar mi carga la al solar hospitalario. Hasta los carniceros y polleros echaban mano al cajón y dábanme. lo que recaudé en Mercado. y en la capilla oí misa. en la Ca- Real. al mis provisiones. que era. por- que al asomarme á la plaza del Mercado. Dios quiso premiar tan piadosa intención. Comido que fué.

que es como debía ser. Y fuimos á que estaba muy cerca de nosotros. no era limosna. Ni soy fanático toros . como toreros pro- uno. cajón de mesa atestado de . más sangre y los También los toreros más Aquella tarde los bichos fueron bravucones . La lidia de Granada me tal entusiasmó. hasta el frenesí.LAZARILL O ESPAÑOL era 171 más digno de mi y de asi los granadinos destinar este dinero á divertidos ocios. toros parecen tener arrestos. pero decidido y atropellado de puro valiente. pues por algo la fiesta se llama lidia de reses bravas. pero ninguna en los cosos andaluces. que la hace aparecer nueva aun para un español. del ruido del primero hasta el rojo de sangre del segimdo.. ni enemigo de las corridas de había visto muchas. mostrábase arrestado.. quieto. —Y pensar—me decía exponen así la piel el el aguador la olla —que los dos teniendo la asegurada tobi- dos los días y lletes!. el cordobés. . Una alegre concurrencia bajo el cielo azu'l y amante del ramento andaluz pone color y . lucíase por su arte otro. sino ayuda de En tal guisa. que no en cosas de comer. porque huésped. tranquilo. mataron muchos caballos y dieron muchos sustos á las cuadrillas. El tempe- marco á la fiesta. la Plaza. á inmediaciones de la plaza del Triunfo. el fino y clásico el sevillano. sereno. dije al aguador que yo iba también á los toros. Guerrita y Reverte toreaban fesionales .

porque estaba Guerra. al me oía. á fuer- anjunciar sustos si percances. El público aplaudió á rabiar y yo también. de dolor y de san- Ep esto de los toros. muy para- muy erguido. . ni corto ni perezoso. Entonces la me acordé de deuda que tenía con el guarda-agu- jas de Sierra —''La primera vez que vea á Guerrita. la Con lo tiumbó de un volapié magnífico. Pero me avino porque en el de gente que se iba yendo y con la barabúnda de brazos que pugnaban por recoger los sombreros que. daba cada pase que era una sorpresa gratísima y una explosión de ¡oles! y de palmadas. y aun de no de gravedad. El cual. Toreó luego de capa con los pies fijos. así lo hice sin darme tropel cuenta. dejando llegar á según la y largando los brazos cantidad de gas que traía el enemigo." Y bien. la tela muleta estuvo aún más seguro y mejor. usted el Morena: despules de una de aquellas suertes que quitan le tira el sentido. al vuelo. Tras de un pinchazo bajo en la suerte de recibir. Pero mi compañero no embebido mirando do. Esto fué en el último toro. devolvían los de la cuadrilla. gre.172 CIRO BAYO esto son de tronío —Por iza d'e — le contesté — . Mis vecinos los del tendido de sol exteriorizaron su entusiasmo lanzando ail redondel uoa lluvia de sombreros. y coscorrones. sombrero al redondel en mi nom- bre. la leyenda hace más los pronto su camino de fama y estrépito que en demás órdenes de la vida.

y como nadie el salí de la Plaza mejor vestido que cuando en ella entré. Ajustaba á mi medida. y me lo puse. que que yo usé antes.LAZARILLO ESPAÑOL cogí un sombrero nuevecito de la lyS misma hechura lo estorbó. ¡ Tuve un día completo 1 ..

Aún hoy se distinguen las torres los moras de las las roma- nas y también socavones de ruinas que . El trayecto es á trechos montañoso. parando. . Los traqueteados viajeros. Por fin. á trechos llano. alegre y despreocupado. en la clásica conserva este Venta del Molinillo. famosos apostaderos de bandidos.Iv LAS CUEVAS DE PURULLENA Muy satisfecho de Granada y de el los granadi- nos. se despedían de Granada y se santiguaban porque habían de pasar los desfiladeros de Prado del Rey y los Dientes de la vieja. ferrocarril que enlaza Antes de construirse ambas ciudades. me puse en dos días á la vera de Guadix. hice rumbo á Almería. al llegar á la Crus del Puerto. en la tercera Venta de Doña María Almería. salpicado de vigías ó atalayas ruinosas. tras mucho gojas. aun en verano fras muichos sustos y nmischas confrío. que aún nombre y sigue siendo obligado paradero de muleteros y peatones. en la primera jornada. dormían en Guadix la la primera noche. segunda y en Yo. porque en estas alturas hace mucho. la posta corría este camino en tres días.

un burro desde su excelsa cuadra y yo sentado abajo en la cuneta de la carretera. como conejos en madriguera. ha- cían los socavones de las minas también redondos.: LAZARILLO ESPAÍíOL 175 unos y otros allí abrieron. la y sus mineros. edificaban cuadradas sus torres y cuadrados los socavones de las minas. siguiendo costumbre militar. que tenían otro sistema de castrametación y de ataque. el le miré. resulta que muchas veces se ven asomados á las ventanas de arriba orejudos asnos. porque aquéllas corresponden á cuadras ó caballerizas. con gra- das en espiral para subir á ellos. Me saludé miró. En pues. cuando cruzó ante mi un hombre. este plano visual estábamos mirándonos. Debido á esta superposición de viviendas. preguntándole . Los moros. Llámanlas cuevas ó covachas. Los romanos hacían redondas las torres de sus fortalezas para eludir cuanto podían la fuerza del golpe de los arietes. Algunas se escalonan forman barriada y en pisos. y en sus agrietados muros hallé para mi consuelo viejas higueras. parecía labrador ni gitano. Hago mención de estos detalles porque algunas de estas ruinas fueron mi reparo. y en al ellas viven divinamente sin pagar casero. le primero. los pájaros muy golosos de Entre Purullena y Guadix hay una llanada erizada de colinas de greda que sirven de albergue á gitanos y otra gente pobre. y como me traía cuenta. como cuaiqnier vecino. que ni p)or la tez ni por la indumentaria. cuyo dulce fruto compartí con él.

bre: me llamo Pedro Marqués. No creo que le quite tanto tiempo contestar á mi pregunta para que haya necesidad de hablar andando. excelentísimo darse —añadió campechanamenofemdidio— Acertó con mi nom.. le demanda que no se niega al andante más Marqués excelentísimo. entretenido — Sin te.. —Muy buenas testó : ¿Me hace usted el favor de decir qué tiempo tardaré en llegar á Guadix? El viandante hizo alto y con mucha flema con- —Vamos andando y —No me da gana— la se lo diré. servidor de usted. Otra cosa es que me hubiera pedido las le-^ guas que hay de este punto á ¡ la ciudad. Vamos á ver. isiti — repuse |x>r con sorna. llegará antes ó después. perdone que — haya. Y aur> . la negativa de ese hombre á una ínfimo.: Í76 CIRO BAYO tardes. Por esto le decía que echase á andar. porque así úni- camente puedo contestar cumplidamente á su pregunta. iba á responderle — . buen hombre. ¿ No hay más sino arrear continuamente á los pobrecitos vagos y no dejarles descansar. gurar que por camino empleo dos horas otro. Me indignó estoy descansando. ¿cómo quiere que le diga si el tiempo que tardará en llegar á Guadix no sé lo que anda usted? esite Yo de mí puedo ase. según sea el paso. y lo que le respondí fué —Hombre.. como si fueran el judio errante? Pero me contuve. lo Qué hombre tan raro ! Comprendí razona- ble del discurso y me deshice en excusas.

es larga. de reemplazo cuando animal ha ce- Y á esto llaman contramarcar. seré franco estos gitanos son tan pillos. hago -de falta para disimular algiunas enfermedala redhibi- des animales que pueden dar lugar á ción. y como ahí vive mucha gitanería. Mi cueva es mi oficina.: LAZARILLO ESPAfíOL hube de decirle que supuesto que andaba acansinado. soy cómplice ó encubridor suyo la cuando adelantan ó retrasan llo. ¡ Pero ! si estos agujeros parecen nichos de ce. edad de un caba- ya arrancando los los incisivos de el leche. Yo : le llevaré á uno de esos agujeros. por- — Pues — hará bien en pedir albergue en una de estas cuevas la distancia —me respondió. señalando á las cuevas. oyendo aquel hombre se acusaba á sí que mismo. ya buri- lando rrado. porque no no me emplea- A este tenor. Y hago 12 lo . si yo he de ha- cerme su compadre. y no ha de encontrar posada donde pernoctar. por- que ha de saber usted que soy herrador con honores de aibéitar. menterio — repuse— Vamos á estar muy estre- chos todos. pero. y verá cómo ni es nidio quiera le parecerá cueva á la mía. El sol va de caída. le — Se hace como rían. yo necesitaría doble tiempo. lo que se puede. él '77 ponía dos horas hasta Guadix. —A lies temporadas. ni si- — Aíh ¡ ! ¿De (m<xio que es U's>ted de fla colonia? —dije. —Las apariencias engañan. —¿Disimular ó curar? — repuse yo.

como me doy por albéitar. es el caso que. Otras veces hay caballos cuyas articulaciones están ya fatigadas.178 CIRO BAYO el mismo en tila caso de muermo. El chalán que quiere deshacerse de un animal reposo de algunas horas que se encuentra en este caso. soy la culpa : me hicieron serlo á la fuerza. y el reposo hace desaparecer esta claudicación para que un nuevo ejercicio la desenvuelva: á veces basta un y otras de algunos dias. viéndome su olviden. lo declaro sano. espera á que desaparezca el alifafe para poner ? el animal en venta.. . los tapujos que le dije vecino. En cambio me hará usted ¿es allí . — — no ¿ Y usted va á la parte Si. lo hago yo. . porque si míe llaman. pero de esto además de no tengo yo albéitar. pues ayuda á esto animal parece gozar de buena salud y aun está á veces en muy buen estado de carnes. el como sucede que el generalmiente. —Usted —Pues curandero dirá. y si hace un veterinario cualquiera. señor pero no se asuste. los gitanos no me donde quiere usted llevarme? le cobraSí. que cojean en el trabajo por más ó menos tiempo. —Y — gran favor. á favor de medica- mentos ó introduciendo una esponja cuando des- ima sola nariz. que no un ré el hospedaje. La tengo únicamente para y para que. lo y el trato se cierra. —¿Y con tan socorrido oficio vive usted en una covacha? —No vivo en ella..

La familia está indignada conmigo porque dice que . un buen día que estaba algo bebido en rueda con algunos de sus parientes. Muerto lo ¡ Juan Ci- garrón cayó en la percha. porque parecía ver venir á un moscardón. lanes uno con : la Tuve entre mis clientes chamanía más rara que puede usted la figurarse la de aventarse nariz con la mano á le cada instante. pero que se iba quedando tullido del brazo derecho á fuerza de amagar moquetes. está ! — Vaya —exclamé— ! ¡ . fué mi con- sagración médica. y antes que se repuhice que cogía le siese de la sorpresa. la manía de aventarse La noticia cundió y los demás gitanos me pu- sieron por las nubes. el Santo remedio el Tan convencido quedó que que le bicho aquel era atormentaba. el él ¡ algo del suelo. buena sangre le hice verter . palos. me incliné. él A este fin. Era un hombre con todos sus cabales.\ÑOL 179 — Como quien dice médico á porque una bofetada — Casi. casi. como quien caza moscas. y abriendo puño mostré un moscardón muerto que en tenía guardado. el Mi hombre miró insecto. Y sucedió lo que debía ser en una de : tantas se me ha ido un enfermo. de golpe y porrazo le asesté um puñete en la nariz que si no se la aplasté. me vi convertido en curandero. y quieras que no. se me murió. que poco á poco se curó de la nariz. Y se me ocurrió curarlo. Como curé á uno quisieron que curara á los demás.! LAZARILLO ESP. el palpó y acabó por espachurrarlo con pie.

la que se celebra por baiile na niño 'muerto. Además. pues ya ve usted dije lo otro diría esto. j no. niño. —¿De modo que acompañe adivinando á lo lo que usted quiere es que le á velar por sus intereses? —pregunté. si que ! iba. le : como el es loostumbre en estos pagos. porque me ven abrasan vivo. y más cuando están borrachos. — Ca. lo cual no es verdad. esto que me quemen. Qué — mlás ? 'Pues. Y d'esie'aínido acabara pronto y me ¿ eil favor -que quería de mí.1 8o CIRO BAYO Jo maté... . viendo que allí entra un forastero. Lo que me temo es. porque el cielo y beberatiene un angelito más.. capaces son de romper la puerta ó una ventana é incendiar un pajar que allí tengo. Y como mi muerto fué un aquí. me —¿Está usted seguro? — Segurísimo. Ya sabe usted lo que los di- es esto guardia que se hace de noche á funtos. para la que convida la familia á toda la ve- cindad. hoy hacen la velatorio. respetarán la cueva. añadí — :. va acompañada de je. con usted no se meterán. Como estos gitanos son tan bárbaros. mi franqueza. En esípecial. y con el pajar algunos útiles- de herrador. El caso es salvar . es que en esta noche peligre mi oficina. Dejaré que pasen unos días y se amansen en cambio. todo esto habrá esta noche —¿Será —Todo la usted de los convidados? lo contrario. y como — Lo creo— d'iíjiena ^contesté. señor Yo no voy allá.

i8i Le daré pajar. el Me ca- encontrará usted en una nevería que hay en llejón que va de la Plaza Mayor cuando nos veamos haremos el llave y el dinero. la llave y dormirá muy rica- mente -en el — •que ¿ Ricamente dice usted ? ¿ Y si á los gitanos se les ocurre dar un asalto? Pues bien: para que vea no soy cobarde. ella se ¿ mía. mercado. Déme usted la llave No se ve desde y dígame cuál es aquí . —Esto ni que decir tiene . pero las señas son mor- A espalda de estas covachas hay otras. en la linde del camino. Si me viese pregunta por mí en Pasé por dos pesetas.. la covacha antes que . y daca y toma de la al pe- porque las cosas van llamo. me avengo á hacer de centi- nela. rótulo que dice •en la pared. le gratificaré como do. ? —Está bien y dónde nos veremos mañana — En Guadix. nevería. pues ahora me •dejé caer por aquí para ver si había novedad. mañana. — Pues — tales. para donde voy. muy la mal. no hay más que hablar — respondi — la cueva. pero á condición que al pajar añada algo más. despidiéndonos. No puedo darle más de dos setas. LAZARILLO ESPAÑOL «sta noche. porque es la en . y. Favor con favor se paga. cuando nos es debi- veamos donde le diré. Donde vea usted una con un Herrería y un número 2 pintado mete. ¡ Ah ! Ya no sabe usted cómo me las Pedro Marqués. me preparé á tomar posesión de viniera la noche.

porque coventanillo. Dormido el primer sueño. el cual aún seguía olfateando desde su ventano el heno pra- y en seguida topé con la herrería. Todos los enseres se reducían á un banco de herrador. Como alargue en el el campo no hay luz artificial que día. con paredes de ladrillos hasta el techo. á otros por . Saludé á unas vecinas que por allí estaban cosiendo y charlando. una hornilla. pero nadie me molestó. Algunos me miraban extrañados de ver una cara nueva. Lo mo sal.i82 CIRO BAYO la colina del Di un rodeo á dial. Ya tenía cena. burro. En la habitación inmediata estaba el pajar con un y colgado de una escarpia toqué un saco de patatas. porque iban alegres. oí los ruidos de fiesta la que armaban mis vecinos: guitarreo. A unos cantadores les daba por los cantes de sentimiento. oles y cante jondo. un yunque y una fragua. díjelas que venía de parte del señor Mar- qués. me había acostumbrado á acos- tarme temprano. muy bajo y algo cóncavo^ de suerte que la covachuela parecía como un san- tuario con bóveda. donde asaban las pa- De vez en cuando me asomaba muy á la ventana y veía pasar gitanos y otra clase de gente que irían al velatorio. abrí. dejé venir la Y noche á la tenue lumbrada del se car'bón d'e tatas. palmadas. Era un recinto casi cuadrado. entre mis avíos llevaba siempre un canuto de con una patatada asada tenía bastante. y así lo hice en esa noche. abrí la puerta y me metí adentro.

. cerré la carretera puerta con llave y fui á tomar camino de Guadix.. ¿Si ¡ lo dirán por el al- Si lo dirán por mi? Anda. i83 En una de las veces rasgó el aire una voz de tenor que cantaba no me vengo en vida vengaré en muerte cómo andaré todas las sepulturas hasta que te encuentre Si me i — ¡Carape! —me béitar? ¿ dije — . se acuesta el Como prano es por mismo que uno al tem- madrugador. ! : LAZARILLO ESPAÑOL los gachonales. la romper alba salí de la covacha.. Y me lo tendi en las pajas. y que te den morcilla!. .

las llaves En cuanto entregué cobré las dos pe- setas convenidas. y despiden un olor muy agradable. Dios gracias —contesté— . lisas y medio cocidas. el como de la tierra seca cuando llueve en las verano. me convidó á almor- y esto más gané. —Ninguna. Luego nos separamos. —¿Con el que no hubo novedad? á —^me preguntó herrador. . porosas. mu- cho ruido alegre y nada más. hallé á Pedro Marqués en la nevería que me apuntó establecimiento que es aguaducho y tupinamba á un tiempo como que en él me des: . mantienen siempre húmeda la superficie exterior. delgadas. De la mis- ma arcilla. ayuné con una talina tacita de café. Guadix es una ciudad pequeña pero bonita. Satisfecho con la noticia. y entre sus bellezas. Agua fresca y crisat- me la sirvieron «después en una de esas carrazas guadacitanas. roja. que sirven para refrescar agua. que. que es hácense aquellos vasos el el que llaman búcaros. el panorama de la vega desde la terraza de la Catedral. cosa que gusta mucho á damas. zar. echándoles agua.GUADIX En efecto.

.do muy abar- y muy grande. vistoso solar de hidalgos y prebendados. y la es de verks cómo matan el ocio en la el Pretil de Alcazaba.LAZARILLO ESPAÑOL i85 Es. en los pórticos de plaza y en la puerta de las boticas. además. Ni es raro verles á ciertas horas infringir contra una pared un bando de policía urbana como el magistral de El sombrero de tres picos. Unos y otros emparejan admirablemente. Entre los racioneros catedralicios vense tipos acabados del Don Basilio de la ópera de Rossini. con amplio manteo y sombrero de teja quillr.

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móvil llanura deslumbrante de luz y de vida. gritaban alegres los ex- pedicionarios de Xenofonte á la vista de aquel. Con igual emoción saludé yo la sierra al Mediterráneo al transponer de Gador.. aurirrollante les traía saludos de la lejana Grecia.LIBRO OCTAVO EN LA PLAYA Y POR LA SIERRA DL ALMERÍA- ¡THALASSA! ¡THALASSA! ¡Thalassa! ¡El Mar!.. Me pareció haber puesto una pica en Flandes. aun- que se la se vea desierta. y que en llegando á la costa iría mejor servido. bien así como el comle batiente se anima viendo raciona. los ya apacible y seductor. que. parece que él cuerpo quiere lanzarse también en para go- zarse en aquella glorificación de la naturaleza. invitando con oreos- . De igual alma el abisma en lo infinito del manera que el mar. el convoy marino que protege y le Es difícil sustraerse á la especie de atracción magnética que causa en nosotros esa inmensa. Va furibundo con las convulsiones del huracán.

mirando los 'minerales .l88 -<Í€ CIRO BAYO SUS brisas y los murmullos de sus olas á la bienel hechora calma. Desde allí se extiende la playa libre. dice Jeremías jamás está en reipaso. higueras. cairntando la zaloma. Chumberas. muelle de ail izquierdo. y extensas plantaciones de naranjos y limo- neros cuyos -dorados frutos parece han de encenderse para alegrar de noche -del sol. . no parece sino que en calcan las transiciones mar se de la vida humana. muralla árabe que une se la Paralelamente á Alcazaba con la Alta extiende al el el puerto. la espléndida fiesta interpolados aquí y acullá pueblecitos y caseríos. En el eterno vaivén de las olas. besan y acarician las espumas del Mediterráneo. yo paré en el último. Como es de suponer. mar. Dos filas die >éstos. parras y más tierra con sus verdes pámpalas nos. 6l de los laincheros. una vega de un color tipáco no parecido á otra región alguna. pal- mas esbeltas como parras que tejen la de África. de andaluz y levantino. con azo- morunas. Lamartine ve la inspiración de la libertad en el hombre. tiraban ide la red que empujando un bote desde el mar. mezcla de árabe y español. como manchas deslumbrantes de blan- E cura entre teas el tono más suave la del paisaje. la Pero antes de -donde llegar ai mar hay que atravesar vega almeriense. En el relevo de uno de los gañanes le tomé el corcho y quise iba . pisada únicamente por carabineros y pescadores. Al extremo derecho. que se extiende hasta la la ribera. Hay pesadumbre en el mar.

Se sale del agua sin y la reacción viene en seguida á favor deuna atmósfera tibia. Norte y en mar de ordinario ceñudo. como sucede en playas mediterráneas. la resaca á la playa.LAZARILLO ESPAÑOL probar á tirar . comunica cierta sensación voluptuosa y ble del dificil de experimentar bajo el cielo varia- éste se el otro.. Apenas si el cuerpo se enfría en templadas ondas levantinas. . Y ¡ para tonificar mi humanidad me aparté á ho- nesta distancia á bañarme. y siguiendo devolvió las arenoso fondo en declive. En baña uno por higiene. casi sin querer. i8q las pero me engañaron fuerzas. Me me zambullí. nadé como un atún. Con qué deleite lo hice ! Un baño tomado en las rientes el seno de ondas mansas y acariciadoras. tiritar. bajo una cúpula de azur. lavé bien el la piel. casi ardorosa. casi á la fuerza en . por recreo.

apresuré á tapar mis vergüenzas. como estaba vínose á mi En cuanto se llegó me dijo. Lo que más lo decía le envidio es plancha horizontal. LORD STANHOPE Así estaba echado desnudo en la playa. hablaba muy bien el castellano. ¡Algún cofrade de la Santa Hermandad — ! ¡ — — .. —Le nadar y estoy encantado de le vi lo bien la que lo hace usted. para —que asi más decencia. y sí más bien un moro el del Rif. — Buenas tardes—me —Muy buenas— contesté. por la delgadez del cuerpo y por color y lo avellanado de su cara. escar- vando chillas la arena. El sí hizo caso de mí. haciendo pozos ó cogiendo con- y caracolillos. Como quiera que fue- se. Se podía apostar doble contra sencillo á que era un inglés pero . que yo nunca he podido hacer. . en un tono que á la le- Todo esto me gua transcendía á extranjero. porque lado. por el tipo no lo parecía. Vaya pensé Dios los cría y ellos se juntan. á los taparrabos — haciendo cabriolas y zapatetas al aire. de la vagancia ! —Y no tal le hice caso^ — . que vi á pocas varas de don- de yo estaba otro hombre con baticola llamaré.

Juan Revilla Oyuela en su curioso libro La enseñanza de la gimnasia. gente no recibe en toda su vida más agua que como la del Bautismo. el agua. Sepulcros blanqueados. fumando y salir —¿Es dudas. . usted inglés? — le pregunté para di — Y ¿ Sí. como dicen barrios bajos. marca ? London —repuso jovial ^. El cuerpo queda entonces su- mergido. dejando ver únicamente los pies y parte de los brazos. afirma que en esta posición ha echado algunas siestas en plena alta mar y que podría dorniir así toda una no-che mejor que en mullida cama. el hacer ningún movies- quedando completamente tirado en agua. es natural. ni esfuerzo. usted —Majdríleño de Madrid. allá en los —¿Madrileño? Allí.: — Í91 LAZARILLO ESPAÑOL La plancha miento horizontal á que se refería consiste sin en tenderse boca arriba. Pero yo hube de defensa de mis paisanos salir en (i) El Licenciado D. señor. á tantos conciuda- danos nuestros hidrófobos. En tal posición muchos están horas enteras en hasta leyendo (i). que se contentan bue- namente con lavarse cara y manos. Se refería. dejando el resto del cuerpo con una capa de mugre que buen año para el ladrillo con que Job se rascaba en el mula- dar. aparatosos por fuera y hediondos por dentro. manos y cara. ¿Y sabe usted nadar tan bien? la según tengo entendido.

antojó un dios marino. y por poco Púseme en no doy una zapateta de alegría. para dar lecciones de nata- Cabalmente por no tener fuerzas para nadar íhuibe id'e más recurrir á Ha plancha. agua. Hubo un momento que. —Estas son exageraciones te limpia en Madrid hay gen- — y gente sucia. á que me Si ción. Comprendí que había topado con un inglés aquieJl En iimsítante vi extravagante y que su chifladura haría provechoso mi paso por Almería. Pero entonces se sentó él.: . como en todas partes. — Será como usted cha en el pero aquí estamos un la español de tierra adentro que sabe hacer plan- —A eso venía. así. ¡92 CIRO BAYO . que se lo —añadió. la y ahora isalía el inglés con que se enseñara. Pan. para eso estaba. se sé me !. un minero. Me llamo Jorge . entre nosotros. Neptuno. la enseñara usted. un descargador del pagaré bien muelle ó cosa —Es de mí . qué yo surgido de las ondas para salvarme. . pie para oírle mejor. entre los ingleseSp por el la purificación agua está en dice el rango de una virtud : la virtud de la limpieza. Toda Almería sabe diré quien soy. . ¡Oh! no. compren- diendo que yo no quería ser maestro de balde — Veo que no me conoce pero yo le usted. olvidando que era un mortal como ¡ yo. y ai compás que jugaba con la arena fué diciéndome —Ante todo la presentación. y un inglés que no sabe hacerla. Y ¿qué inglés sería? Algún pelagatos. cie'los y mar de cdloír die rosa.

sería. soy lord en pelota. alardear de par Reino Unido sería caricaturesco. porque á tabardillo. Pero á ¡ me segunda de aquéllas. ¿Usted enfermo y el desafía en piruetas á estas horas sol andaluz? —Como que formal este sol es mi médico — repuso muy de la — . me empapo de tes rayos del sol. el título. si que también mis órganos a<lquieren suma tonicidad. la Me limitaré. por consiguiente. que con la mucha hacienda y bien ganada son las tres cosas que hacen feliz á aní un hombre. No solamente voy curando de mi enfermedad. buen rostro y buena salud. tumbado en los ardien- playa horas y horas. es de- i3 . la medici- me trasladé á este litoral. Casi estoy sano. Excuso ó míster. con poner á nealogía á cabeza de mi ge- Adán de Stanhope y á Eva de Stan- hope. — Dichoso y vienaventurado — I ^exclanié sin po- derlo remediar.LAZARILLO ESPAÑOL de Stanhope. porque del así. ' Padezco de una afección edematosa. si á la riqueza añadiera lo demás. la del aire y del sol con la medicatriz de las aguas del mar . y á decirle que soy hombre ¡ rico. según falta la ! la balada escocesa. los recursos Harto de apurar todos na. — Cómo. sir —repuse. dándole tratamiento. sir. —Lo esto es. pues entendí que era realmente un milord por su apellido y por su elocución — . ¿Tengo ó no tengo razón en decir que este es sol de Almería mi médico? lo — Pues no confíe mucho en mejor mata de un — Para eso asocio acción tónica se lo él. 193 si es decir. y aquí.

iq4 cir. Pero para entrar en sé mar hay que saber nadar. y yo muy poco. en perdiendo el miedo. que á la primera lección se aprende . brisas marinas á cuya sin cesar y amarga acción la Oinda. quiso aprender esto también. con lo que hubo de aplazarse para otra se- sión ó sesiones. pero como además milord me veía remar adelante y atrás. ora con los brazos. el us- ted que empecemos? mismo. y como lo que yo quiero es estar más tiempo en el agua. me expongo el en la playa. notar él. de ahí mis deseos de aprender á hacer la plancha. para no dar tiempo al cuerpo de la espalda. en el seno tibio Al agua. — — Sir. tanteó luego agua mocintura y rodillas. Milord se corrió á un cañizo donde tenía su ropa . nadando se cansa uno mucho. CIRO BAYO los tres agentes que combino el de la medicación los marítiimia: ed dima donde y ¡las se toman baños. Es cosa tan fácil. la y acabó por arrojarse con súbita inmersión. Después. porque sentíamos los primeros escalofríos. ! Y yo con y como los patos nadamos. enseñé á mi discípulo á tender el cuerpo boca arriba é inmóvil. ¡ el cambio brusco de temperatura. agiua ddl mar. ora sólo con las piernas. De todos modos. que por esto llamamos salado. chapoteamos y nos zambullimos para acelerar la circulación de la sangre. y mimoso de las ondas. patos . al si Pu«es ahora le es El inglés se acercó jándose primero después las mar. estoy á sus órdenes. ¿ Cuándo quiere á usted igual.

erla población. vivo en \ la Fon- da del Vapor. y me dijo: lecciones y de el esperando ^tianá. liollando la arena. que el hombre. y así. — Milord. — repuse. dióme un billete de cinco. á medio vestir. no tengo suelto — repuse. Usted escoja venga. porque toda mi sábana eran los rayos del sol. un trago de brandy para quitar gusto del agua del mar. con su maletín. se internó en En dos días más aprendió milord que quería. Ah tome ! usted sus honorarios de <:sta tarde. Por lo ila el sol hasta que va le hora que con- que pudiera ocurrir. el —Y. además. Vi le ensabanarse. estando bueno el día. —Mientras por sesión. pagándome llamaba. —Muchas Y gracias. ellas duren le pagaré á usted á duro Me es indiferente por la mañana ó por porque. la tarde. en vez del duro. — ¡Sir.. encantado. inclinándome. aquí estoy desde que empieza á calentar apagándose. secarse con una toalla y en un santiamén vestirse. lord Stanhope.LAZARILLO ESPAÑOL 19: y su maletín de baño. Yo no pude hacerlo tan aprisa. me en- contró el inglés lo —Estoy muy satisfecho de sus discreto de su conducta. sir. dándome . echó á andar. como él los La tarde última me di tal maña en ser- un embuchado de Historia y de Literatura inglesas. virle á toca teja los honorarios. Y me largó un duro. lo guido y á paso largo.. y cuando pisó tierra firme.

que amaneciera un sol de fuego para que no me faltara el maná. á aventuras. solamente no le enteré de ir mi vagabundez. ai sino que me guardé de el á su alojamiento. donde nos veíamos en traje de bañoi y éramois parigualles. renové la ropa interior. cuyas día. de tan mala facha se avergonzara de su maes- Otra cosa era en la playa. tiene. verdad. aún me sobró dinero para .ue sí hite en estos dbs idías fué pedir al cielo por lia noche. me diera primer no fuese que ver- me tro. integro para usted. calzado y Con tantas pesetas lo pasé hidalgamente en Alel mería. porque. nada le conté de mi? —No importa—respondió— No señas .196 CIRO BAYO la tono. Lo q. y ni el ca-^ que decir mino.

proseguí vía recta á Murcia. y barrilla. que se exporta Garru- cha. Tropecé con algunas cantinas de mineros y en ellas comí y bebí á la salud de Lord Stanhope. Adra y Águilas de Murcia. á las pocas leguas. por la que se pierden las últimas ramifi- caciones de las sierras de Alhamilla. Las poblaciones son ricas y florecientes. hilazas nas cosechas de granos. Centro y emporio de estas minas argentíferas 5on Vera y Cuevas de Vera. de las Estancias y de la tan famosa de Al- magrera. con abundantes aguas. de los Filabres. por lo que aquella tierra aparece más poblada que ninguna otra de Andalucía. á unas quince leguas .III LANCE SERRANO El cual lx>rca. por En saliendo por la puerta de Purchena. muchas huertas y bueaceite. se anda por tierra pedregosa y empinada. En algunos distritos vi los cables aéreos por los que vienen tífero de la solas las vagonetas con plomo argenf>or Almagrera. La mayoría de los vecinos habitan en las caserías y haciendas de campo.

desde que tiraban también^ aunque con menos insistencia. Eran cinco —¡Bravo! —me En de esto oí el como si pensaran variar de y ios mandaba un oficial. De pronto. Y vi á mi frente una guerrilla de guardias civiles. cuando se me ocurrió sestear en un chamizo abandonado en la ladera de un monte. villas ambas casi limítrofes. tirar hubo de verme y me hizo señas que había fuera á No más remedio que y á él fui corriendo de misdo que volviesen á €n frente. pero asomando la jeta por la curiosidad es malsana en ocasiones. tiroteando por intervalos á una que la parecía corraliza. mira por dónde vas á presenciar una batalla campal. cargas. oficial que mandaobedecerle. dije — . . Y ces como medida de precaución me eché de bruen el suelo. Dormía con esa beatitud que dan el cansancio papulosas. desple- me gada en ala. táctica. que Tan repetidas eran las des- alarmé y miré afuera. silbido de una bala que vendría la corraliza. y eso» el puerta del cobertizo para no perder detalle.. porque la fuerza él. La me ba avino ahora.. igS CIRO BAYO y Almanzora íbame acercando á Huércal Overa. dedicada á uno de los tricornios pero que á mí me hizo muy poca gracia. Siguiendo el río de la capital. vi retirarse herido un guardia y re- plegarse los demás. cuando me sobresaltó un fuego de fusilería no muy lejos de donde yo estaba. ricas de la jornada y el estómago satisfecho.

y volviéoidbme beza. teniente. ? ¿ ¿De modo que has hablado no sabes nada de Ramón él ? No con — Pero. mi usted . teniente. yo no sé de quién me habla ni yo no conozco á nadie de por aquí mientes he hablado con ninguno. mi teniente (haces (que esta era su graduación). lo —No me paii>elito Eso ya me figuraba yo.: : LAZARILLO ESPAÑOL 199 oficial estaba al A fuer de hombre precavido. Se la enseñé. —¿Quién eres? —Un hombre que viaja á —A ver cédula. — Pues no puedo enseñarle más.. mi —¿De dónde vienes? — De Almena. la me miró de pies á cabeza. de Cuevas. vio 'á que eran las dos ó 'dos y onedia. pero no . tronco —¿Qué aquí? —Descansando. el resguardado detrás de un árbol. Aqueiij iba derivando de mal en peor. —Y ¿á qué hora pueblo? —A una. ya me tú enteraré. saliste del la teniente. —Es que si te hago fusilar aqui mismo. y junto fué esta entrevista. y me- neando suya añadió basta. mi es decir.. repuso mimar de pies á ca- —Está bien. la pie. porque esa clase de resulta sieimpre un papel mojado. El oficial miró su reloj .

—contesté. mi el teniente saludo.: 200 CIRO BAYO me intimidé. Al fin topamos con él y alli está. —¿Dice decir?— —'Claro usted. asi que. Pero esto no así. con aplomo y sangre fría. orden. supuesto que ha de caer en manos de Guarde dia civil. pero no fué plugo la me aventura. se lo 'has de decir la sino hacerle ver que queremos perdonarle la vida. Yo quiero ahorrar sangre de los mios. está. mi teniente. que por avanzar á pecho descubierto se ex- ponen en demasia. resueltos y de. —A cididos. Pues bien ahora mismo vas á ''Pedro corraliza el dices Ramón (que así se llama ban- . en aquella corraliza. porque yo m€ incauto de tu perél te sona. creyendo haber oído mal. la cuadrán- dome y haciendo —Así y le me : gustan los hombres. porque ahora mismo desplegaré la fuerza en orden envolvente. mi teniente. que ocurre aqui. y á envío en calidad de parlamentario. repito que entré á sestear en aquella dioza y que no sé nada de lo — Pues ahora lo sabrás en tono más amable — —me contestó el oficial . Creerá cualquiera que se gallina así . me puso la carne de oyendo semejante encargo. que se lo fhe ^recalqué. y aun vi en perspec- tiva una cruz la sencilla del Mérito militar. repuse —Yo no miento. Anda por estos contornos un bandido que nos trae locos y á quien estamos dando caza. te hago auxiliar de la Benemérita. Es imposible que se nos escape.

levanté mi . Una corraliza abandonada. desde el en un reparo de maderos y casque se atisbaban los aproches y muy el particularm-ente sitio donde estaban los seis . soy moro de paz! Y abrí los brazos para que me viera desarma- do y tuviera confianza. ¡ del teniente — res- tires. te da palabra de honor la de perdonarte vida. Anduve unos tro. á ver despaclias pronto. entré por un portillo y el ban- me recibió cotes. la corraliza. ces. Dejad pa- hombre. LAZARILLO ESPAÑOL dido) . Esto iba por mí. á guisa de bandera doscientos metros y llegué al an- de parlamento. y entre la maraña de espesura un hom- bre joven.: 1 . —Acércate y habla. "bastón con el pañuelo atado. 20 el teniente de la Guardia civil estás cercado y te me envía á decirte que si no puedes escapar pero que entregas. que á distancia de pocos pasos me gritó —¿A qué vienes? — A parlamentar de parte ¿eh? ¡Que Xo pondí — . contestaron con una —¡Alto sar á es'te el fuego! ¡ —gritó Ea ! el oficial si — . empuñando una carabina. Llegué á dido la tapia. En este mismo instante silbó cerca de nosotros una bala de descarga. con pequeño tapial y el esqueleto de una choza entre una árboles y matorrales. que estaban replegados junto á nosotros. y los civiles. la Xo hubo de decírmelo dos ve- porque impávido y erguido me encaminé á corraliza y para más prosopopeya.

tido Era un apuesto joven. — me llamo Pedro Ramón. te llevas la de per- te á ^me energía. —Pues Ramón. acompañando una blasfemia los tricornios. —Escapar á —No cómo. —Quiere salvarte vida—contesté— Mándala . sé cercarte. pero con el canana y escopeta.. —¡Pero. dose siniestramente — Que pruebe acercarse. para que me per- donen la vida. queriendo lucirme como fu- parlamentario. jamás bien. —^Eso ya Sí. ¿No como llamas? es asi —repuso el bandido. que perder. — . casi —Entonces. lo veremos . Ramón — repuse. viendo desnudaba — Parece mentira que hahombre! . —'Pedro Ramón. queriendo —Te digo que no. rediós —añadió él. lo verás. digo que sí. porque van á porque no hay tiempo — Pues ahora la sierra. ¿qué piensas hacer? que está á cuatro pasos. rién- te der. matan. y. —¿Qué quiere tricornio?—me preguntó. —Te rioso. Donde me cojan. Tú no me conoces á Les debo muchas. salvarlo.. y — contestó con —Nunca. creo que aconsejo que vengas razón.202 CIRO BAYO tricornios esperando. Dame tu chaqueta y tu sombrero. que así me —exclamé atribulado. gas esto con un pobre caminante que vino á verte . me decirte que estás perdido. vescomo cualquier hombre del campo. sobre todo. pero que si te en- tregas te llevará preso y nada más.

porque no si que no. — No puedo pagártelas. que te pido. que ya no^ hay más remedio para mí que Dios y peta. Ando á salto de mata los tri- cornios me siguen la pista y no puedo parar en oficio tan arriesgado? lo ninguna parte. pido de comer. En j fin. te creería mi espía. Me do : quité la chaqueta y el sombrero.í LAZARILLO ESPAÑOL obligado. recontra!. Me ci- lancé á esta vida por viles vengarme de un cabo de que me maltrató cierto día que faltas. lo haría.. robo á nadie . pero pronto me convencí de lo contrario. —Vete ya—me dijo — cho tiempo y los porque va pasando mu- tricornios pueden armanne . á quienes las debía. —Me alegro. — Pero ¿cómo escogiste —¿Cuál? ¿El de bandido? No ni soy. tequera y de Granada. nada más. Ea Prontito añaSí. 2o3 el Porque has de saber que teniente me- amenazó con fusilarme. . dame lo dió el bandido con mímica expresiva — ¡ ! — — . . le —Y á otro ahora— interrumpí. Mucho siento hacer daño á un pobre^ pero no hay más remedio. exclaman- ¡Oh dulces prendas. darme las suyas. ni mato. cosas se enredaron como cerezas maté un guardia. herí malamente á otro.. cambió sus prendas por Creí que iba á las mías. esta esco- En tanto así hablaba. por pyorque m^e acordé de los mí mal halladas benefactO'res de Anllevo dinero^ .. me las arresta- ron por un juicio de Después..

porque nadie tiraba. Conforme lyandido lo tiro. Al resueltos y de- nodados. cuyo bulto la mostraba inmóvil en la corraliza. veía la temeridad de Pese dro Ramón. porque quieto. como veían al mismo que yo. porque me hace falta lo mío. Estas mismas palabras repetí llegué á su vera con al oficial cuando mi banderín blanco y con la doble vergüenza de mi despojo y de mi fracaso parlamentario. aproxima- ción de los guardias. porque no me el creí en caso de acompañarlos. para aprovechar bien cada tiro. los civiles avanzaban. temente en Desde mi observatorio. al se á la trego. y sin miedo á las Ibalas. con lanzaron sele al el teniente á la cabeza. era irrevocable la Comprendí ^En resolución de aquel hombre. TiO disparaba y seguía viéndose ¿Habría cambiado de resolución y pensaba entregarse? Curioso de ver el desenlace. y — resumen: ¿qué digo teniente? —Que vaya mierda y que yo no me enle me dispuse á dejarlo. esperando. las Debían habér- acabado municiones al bandido.204 tina celada. y los guardias se escamparon para converger valienla cobertiza. fui acercándome al . de enviaban tal cual el pero sin acertarle nunca. porque fin. empezó á dar órdenes. se asalto de la guarida. Oído que hubo el teniente cuanto me pasó con Ramón. los cinco. otro se- guía siempre en su puesto. en mangas de camisa y sombrero. sin duda. sin <^ÍRO BAYO y vete así.

y recabó del alcalde una pesetilla para ayuda de tránsito. viéndome condolido — vente con nosotros á Huércal. Engañados con esta estratagema los civiles. me dejó pasar la noche en el cuartelillo. para esto. En cuanto llegamos á Huércal-Overa. chamber- Y menos mal las si hubiera podido canjear estas prendas por del bandido . pero ni aun esto. —me <Hjo el teniente. quien. El supuesto Pedro Ramón era un estafermo. luciendo la el chaqueta del herbolario antequerano y go del aficionado granadino. se puso mis prendas. y te El caballero oficial cumplió su palabra.LAZARILLO ESPAÑOL lugar de la 2o5 escena. . los guardias cuando fueron — No vestiré. se hala corraliza. y entonces me percaté de todo. la bían ido acercando á en tanto que Ra- món ganaba á rastras vecina sierra. dióme cha- queta y sombrero nuevos. y satisfecho de mi proceder. un el palo vestido con la chaqueta y sombrero del bandido. te apures . porque estaban acribilladas á balazos por los pri- meros disparos de avanzando.

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Y entre la concurrencia eil un cirineo con el palo de un anuncio en r. á las seis de la tarde.lmazarrún : que estaba escrito con Compañía cómico-lírica-acróbata norcionai Función. vi en al mercado. en la Posada del Laurel. . cuya localidad más imporlas tante hacia este lado es la ciudad de Lorca. por ser domingo. El vecindario de Triana está compuesto casi por mitad de labradones y gitanos. á juzgar p>or la clase de gentío que. de cuyo ar- mayor tículo provee á la capital. y situada bierta de ni-eve 'la al Norte de una sierra cuparte del año. con una y hennosa huerta regada con del Sangonera. el de Sevilla y el de Triana. fértil aguas Equidistante de Lorca y Murcia está Totana. que cruza la ciudad.LIBRO NOVENO A TRAVÉS DE MURCIA MIGNON Este poie'blo de Huércal-Overa confina con la provincia de Murcia. distante unas ocho le- guas. partida por gala en dos barrios.

papá. la dejó aniquilada. hiabiame dado Como á la la 'buenia vüda. —-Haré — —Yo bien quisiera —^respondió muy si pálida y ojerosa. Referíase á mí. pero nos vemios partidos. una joven negros y cutis de ella. otra semana de espera. cena y cuchiíla casi desierto. Lo que siento es que la señorita esté enferma.. Anuna. ¿ Son ustedes forasteros ? — Somos cómicos de come di ante la Si — respondió el padre . como se quie- ra llamarnos. no^ se debe hablar de cosas tristes en Vamos á mesa añadió con tierno repro'dhe — . de ojos . padre é hija. Antoni- Además. comedor Los únicos que allí ^estaban eran un ho^mbre y una mujer. . como se verá. ajusté comida. indigestarle la <comida al vecino. Ya ves. Llegamos á Totana y aquí posamos para dar unas representaciones al partido. El ataque de esta mañana me na. hija. ca-mielia — pero no sé podré. Por dos pesetas tril. que habilaban en esta guisa ¿Te encuentras con ánimo para trabajar. 'hallé el Como era ya más de — tonina ? un esfuerzo. de eso — — repuse aprovechando la la aluliber- . y entre la mis tenítaciones fué una de albergarmie en posada.. se —¿Quién — acuerda de eso? Ya pasó. Tegua ó faranduleros.. Pueden ustedes hablar con mayor Estoy hecho á todo. hoy es domingo y convendrá aprovecharlo.: — 2o8 CIRO BAYO por estos días iba boyante. —Nada sión tad. porque si no. que por estar en la mesa del lado era su vecino en verdad.

—Pues ¡ este es nuestro repertorio. y parecía tenerla sin cuidado lo que hablábamos. que así hace de gracioso de saí- como de payaso de pantomima. á pérdidas ó ganancias. esto. otro asalariado. á usted. la compañía. que asume el triple cargo «4 . mi hija Antonina. ¿dónde está? —^pregunté— porque habló usted de una comcoche-cama. un barra- — Los demás están en cón con dos ruedas. LAZARILLO ESP-AÑOL 209 —No k entiendo —Eso quiere á las segundas. su hermano. decir que trabajamos por nuestra cuenta y riesgo. el personal será poco nume- —Pues nete ésta. café posaderil. porque nos ha faltado lo mejor de vini- compañía. sino por espectáculos de feria. y que las primeras superan —El ¿Quién resultado les era de prever — contesté — el mete á ustedes en estos andurriales? arte escéni- Labradores y gitanos no están por co. les —¿Y tampoco gusta? — Ya creo que gusta lo les ! Sól6 que no pode- mos la servírselo. — Según roso.. —Y pañía. La joven estaba tomando un menjurje el negro. en el el que viajamos como zín- garos trashumantes y que nos sirve de casa y guardarropía. que desde que mos á Totana no tiene día bueno. el resto de . esta hija mía. sin empresarios de por medio. un perro sabio y un servidor de usted.

— No papá — dijo la joven—. Y aquí de lo' que le decía mala y habrá que suspender la función. El posadero. —-Lo que muy ¡ 'equivale á decir que eá repertorio es variado. e'l perro sabio de que hablé. no siendo la mienor entre éstas da exhibición de Sultán. donde buenamente quepa gente y se pueda armar el tablado. de barba y de nigro- mántico. y él se gane el doble ó el tri- ple con la concurrencia. Hoy. La joven pálida me miró y se sonrió.210 CIRO BAYO la de director de farándula. según se tercia. Llevo una semana moirtal. en patios —Y ¿dónde son —^En corral de ©1 ó salas de casas desalquiíladas. Con dos diez duros me salvaba y estiraba otra siemana. á que hube de recurrir para atender mejor á Antonina. ! — Figúrese usted con —^Entonoes no será ta la enumeración basta. —^Acertó usted—^repuso tonina tanto sirve para piletista. el 'CÓmico viejo — . lisonja decir que la s'eñori- Antonina es un estucihe de habilidades. tenemos anunciada la función 'en eil patio la de esta posada. Tas representaciones? las posadas. Ancu- dama joven como para funiámbuia y demás habilidades de circo. te apures. porque ahora me acostaré y haré fuer- zas para trabajar. habrá función. porque me encuentro clavado con los á usted: la pobre de mii hija se ha puesto gastos de este hospedaje. . verbi gracia. nos oifrece diez duros porque trabajemos esta tarde en su casa. que nos conoce de Alhama.

- —Di.1 ! LAZARILLO ESPAÑOL 21 como anticipada prueba. quie nos la criada. caía. por toda ceremonia. De su peso se mano de A n tonina y el payaso. un bizco. se dirigieron á joven. . preguntándole á dúo: 3a —¿Cómo Nina? —Añgo mejor. el — . ella. el . después — contestó bizco— Buenas —añadió contoneándose bufamente. Los dos eran muy jóvenes uno. ¿Quieren ustedes acompañarme ? Los recién entrados fueron tan com'edidos que se contentaron con darme las gracias pero yo me . — Muy buenas — repliqué— . sentí espléndido traerme el y dije á café. otro. hicieron su presentación dos nuevos personajes. que legua trascendían á comiqui. ¡ caballeros tardes. dijo ri- sueño el cómico Tas viejo. muchachos —contestó —¿Es que nosotros no somos gente?— estás. acués- . eran el her- Quienes. como si pisara las tablas de un teatro. Y el En la esto. daba pasos por comedor. ¿habrá bolo? llegas- sentar. muy 'á limpios de cara y con cabellos á la romana. Nina — oí que preguntaba el hermano á la hermana tei's —De esto hablábamos papá y yo cuando —contestó joven volviéndose á —No padre — hija— repuso da te sientes. da y patas largas. casi atlético. al tie^mpo de si/nviera una copita de anís á todos. señores sombrero en mano. los — Primero damas. de tij>o arrogante. de cabeza gorllos.

dará comienzo en : : Segunda parte Exhibición de la bella Nini con su — perro amaestrado y de Toni. Rafael dos mal humorado —que me memoria. Rafael pidió recado de escribir y á grandes rasgos escribió Programa de de rel. .acróbata nacional. Posada del LauPrimera parte El prestidigitador Doctor Raf. porque son y hasta las seis. CIRO BAYO que yo ise te llamaré con tiempo. Rafael — repuso comen^ los del carro nosotros sada.: 212 tate cuanto antes. á las seis en punto la la tarde. que en la posada nos vestiremos todo^s. que será ila función. bizco — porque caballos . comemos y ustedes han de pagar la po- — Basta por si de gori gori —interrumpió lo sé de D. Pepe (su hijo) llevará :á Sultán los miendrugos sobrantes en la cocina. Pero las acaso ganemos tiempo. A seguida D. —Me parece que lel las fuerzas le engañan el dió icómiico viejo — —aña- . el —^Pues hay que hacer algo D. Entre ustedes dos se reparten la tarea. pero gra~ ciosa. me dice d corazón que pasaremois domin- go en Manco. Director de la Compañía cómicolírico. La siesta te sentará bien. no sin saludar á todos con una reverencia algo teatral. ¡Pobre hija mía! Mucha- chos. van cuatro horas que se van en un suspiro. el rey de los payasos. usted (el bizco) llevará al Alcalde el iparte de la función y luego ireúnasie con Pepe y traigan dos trajes. la Obediente joven retiró. Rafael Encina. la función que.

habilidades de un perro sabio y las payasadas de un tonto? A lo que hay que añadir que el como jugo estos al di- pueblanos acostumbran á exprimir nero. que una vez adentro ¿ le apencan con todo. la influencia.LAZARILLO ESPAÑOL 2i3 Y tras dirigir la el sobre á nombra del Alcalde al bizco y éste se fué. la que está y que hasta tanto no se pobre irá de mal en f>eor. ¿Qué que tiene? —Esto lo sabe. que todos nos preguntamos y nadie Estaba sana y fuerte. y en menos de dos es lo meses se ha quedado consumida. Mi opinión es enferma de maJ de conjure ojo. El cómico viejo y yo quedamos solos. dio misiva el el menos de deca- — Muchos ben en una títulos lleva la Compañía apenas . Además. es lo delicada. tisis —La anemia. Como don Rafael tuvo la atención de leerme parte antes de entregarlo. ¿la quizá? —Vaya usted á saber. no pude cirle: mayor. . porque otro mancebo se habia ido antes de todo esto. y Nina darse un jaleíto ó cantar unas es éste —Mucho trabajo y más estando para su hija de usted. parece á usted poco las ver por un real: una mujer en traje de mallas. pedirán repetición y se verá obligada á seguidillas. más repetición. — ¿ Y á mí que me parecen pocos ? Aún caben : músico. —¿Y —El caso si los espectadores se llaman á engaño? es que entren.fantástico bailable. y en vez de nacional internacional. línea.

porque la enfermedad de Nina Así lo dice Ovidio. Comúnmente se atribuye este maleficio en las personas á aquellos que tienen dos niñas en cada ojo ó en uno solo (i). riable.214 ' CIRO BAYO usted en esas antiguallas? Muchos han dudado si hay este achaque. ¿También en animales? — — Sí. usted. como lo —No —¿Cree son y se. digo que no sé cómo pueden negar que se ve tan palpa- blemente y se experimenta en personas y animales. tiene muestra. como una retina muy va- —¿Entonces Nina? éste es quien dio mal de ojo á —Así (i) parece. porque. compañero de mi hijo? bizco. señor. ¿No se fijó usted en el y yo certifico esa verdad. Es opinión de se previenen la gente del campo nidos que hasta los pájaros conocen serles nocivo el mal de ojo y ciertas hierbas poniendo en los y hojas de árbol que resistan y detorcazas.. por otro nombre fascinación. Pero con licencia de los doctos que lo así opinan. Tal hacen las contra los cuervos y halcones. lo demostraré. y no son pocos también quienes. en su Arte de amar^ libro I. cogujadas y abubillas fiendan este daño. . aunque no siempre los gatos. tienen esto del aojar por cosa ridicula. — Sólo noté que era —^Pues en ojo derecho el tiene las dos niñas las del maleficio.

que está á cuatro pasos de aquí. quiero decir en acampar a inlos balnearios. A esto se debe mi paso por Totana. —Primero. ¿cómo no pone pronto al re- medio? ¿Por qué no despide bizco fascinador? falta. él 21 5 se vino á vivir con — cir Si tal cree usted. porque en ellas la virtud del maleficio. —Le — Ko compadezco. don Rafael. porte. no encontraré otro A de- como ni como el actor ni como es. en Totana. mediaciones de y con la farándula sacar para los gastos. . porla chacona son del miserere. un bufón como hay pocos. porque dice muy bien verso y además. primeras. cosas ambas parece quebrarse muy eficaces para defensa del aojado. gracioso . - daré el pasa- —Desde Entre la las —¿A qué pruebas se refiere usted? las más sencillas á las más costosas. Entre las segundas. él. clavar una cabeza de lobo en puerta del coche ambulante y colgar del cuello de Nina un cuemecito de coral. porque eso le saldrá por un ojo de la cara.LAZARILLO ESP-\ÍÍOL fué á raíz del día en que nosotros. A bien que ya estoy harle to de pruebas. pues vengo de Alhama. y aquí. como parece á primera que yo me doy bnena maña en bailar tanto al vista. y si despi- do pudiera arrepentirme. Seel le gundo. porque me hace mucha verdad. porque no estoy seguro que sea sante <le la cau- enfermedad de mi hija. andar á tumbos de terma en terma para que Nina tome aguas minerales.

obran de una misma manera ó para cada una y todas sea. las de Argentona. tan famosas por su virtud fecundante que antiguamente los la menestrales acostumboda. don Rafael. —A lo que contestaré con el orgulloso lema de los antiguos baños de Fitero: Este agua todo lo cura menos gálico y locura. que lo mismo pueden matar una enfermedad como Y. . como todos los remedios. sepa usted que soy hijo de catalán. dicen otros que todas termales.. don Rafael? —Mucha. que fué Nina. porque estéril. En esta provincia hay unas aguas. lo que dice la copla de Archena Hay á orillas del Segura un manantial que es de plata á pocos son los que cura. la vida. pefo las aguas. Y es que los médicos no se entienden. Barcelona. según la compoaguas sición química de sus aguas. á muchos son los que mata. : 2l6 CIRO BAYO las —¿Tiene usted fe en aguas. sirve para determi- nada enfermedad. las que sirven igualmente enfermedades crónicas. si no. son armas de dos filos. fui- cabo de los años que mi mujer era allí mos á Argentona y concibió su primer hijo. que sus mujeres estas aguas. para no cargarse de Tenian razón. excepciones. braban estipular antes de no al irían sino una vez en toda su vida á hijos. — Perfectamente. En tanto unos opinan que cada estación. las salvo contadas .

y con las limosnas que recogía hizo una ermita. por- que yo también paro en esta posada. don Rafael.LAZARILLO ESPAJíOL 2lj —Y Nina ? de Alíiama. fuimc á dormir la siesta. una vez. se armaron tantos bailes y tal era el ruido de las castañuelas. y como los andaluces son tan alegres.. ? Los descubrió un perro los estanques enfermo. y después á Málaga á unos baños cuyo solo nombre da ganas de bailar. que suenan carratrá. ¡Qué casualidad! Yo tengo el tres y Nina cuatro. que de ahí vino llamarse el sitio Carratraca. la — Cuáles —Los de Carratraca. librándola antes de la fascinación del — Se sobreentiende. Hasta á ver si allí pienso llegar con mi farándula. acudió un contrabandista que logró salud en vistióse de ermitaño. carratrá. cursos.. ¿dónde piensa usted llevar á —A como ¿ la provincia de Almería. que se metió en uno de y quedó sano. — Pues. tan rica de aguas de Murcia. es usted un hombre de re- Ya tendremos ocasión de hablar más. Acudieron más bañistas. Nina se alegra y sana de ^ — Pero bizco. — Bien. — — el —¿Qué número es el de su cuarto? El número dos. Con este motivo ellas. De aquí empezaron ñarse y á tomar crédito los pastores á ba- las aguas. . Y mándenme ustedes —acabé diciendo. Somos vecinos en toda regla.

cuando me despertó una llamada á la puerta de mi habitación^ Salté del lecho.EL PUÑAL DEL GODO El tiempo reglamentario de una . quien. bando. cansado de aguantarnos y de esperar. mt dijo: 4 — Sucedió patatús. en cuanto cogía una buena cama. el posadero. abrí. y estamos perdidos. dormiría en otra!. nos echará — — ¿ . y me encontré con don Rafael. á quien ya debo una semana. . don Rafael? no pudiendo dar la función de esta tarde. siestecita es media hora pero como yo estaba tan olvidado de los colchones. como esperaba. en ella me eternizaba. muy demudado y cariacontecido. Quién sabe hasta cuándo porque el dinero se iba aca¡ Dos horas buenas habría dormido. A Nina le dio otro — — Porque á la calle. ¿Por qué dice usted esto. Tan necesaria es lo Nina ? ¿ No ha de ser ? No ve usted que á estos brutos lo que más les interesa es ver una mujer «^aJir? medio desnuda? ¿Pues tan grave — —Venga está que no puede usted á verla.

Y Sultán — le salieron á recibirme mis conocidos.os de había desenredado se el cabello á la pobrecita y ahora cabeza.: LAZARILLO ESPAÑOL Y. sin lo embargo. necesita usted mándeme. doblada la como azucena chada. porque se ha puesto mala. Me me apresuré á cumplir el encargo. . Su padre. dijo alguien. sin saber qué hacer. cuatro. cogiéndome del brazo. si algo. — Quieto. Allá donde dijo hallé él. — Vengo de parte de su padre á que vayan ustedes junto á Nina. En los esla epilepsia se le pasm. coche. dije que á cualquiera se le ocurriría en j)arecida situación —Don Rafael. me miraba como queriéndome Ya la ve usted decir: — ¡ ! Yo estaba cohibido. El bueno de su padre me llevó á la cabecera. Viene usted á visitarnos? — —me preguntó el primero. 219 me llevó al cuarto nú- mero Nina estaba acostada. — Pues bien—me contestó— voy á molestar. y subiendo unos escalones recibió ! penetré en ¡ Me un perro ladrando. los labios y en tanto pasaba un pañuelo por de Nina. precursor del accidenhabía acudido á socorrerla. le A espaldas de el la posada verá usted un solar don- de está coche ambulante. y al vemos entrar nos miró con ojos extraviados. . al oir el grito te. mostraba inerte tron- y lívida. y decir á Hágame el bien de acercarse allí los chicos el que vengan. solícito que lanzara. el herma- no de Nina y el bizco. .

Sultán —oímos gritar á Nina. No hagan ustedes ruido — —nos dijo — . atrancada Cuando llegamos á la habitación de Nina. salió don Rafael. cerraron un venta- que en la trasera daba luz á los cajones de los dormitorios. hija. encendida junto que seria la cocina 4el hogar. bral de la puerta di jome don Rafael en el um- —Fíjese usted en No me No la las dos niñas de este hombre. vamos Colgaron de unas perchas que esta- ban amontonados en nillo el suelo. lo Traté de averiguar que me dijo don Rafael. se ha dormido y así se quede. no echamos los cuatro afuera (porque el perro se vino también con nosotros). así estará acom- puerta y nos llevó á su habitación. —Mejor— Cerró la de su amita. queriendo á todo trance ver á su ama. que no entendió estas palabras. porque si no. don Rafael — . ¡ Ea. Hoy es su último día con nosotros. he querido que viera á mi mata. . al no hubo más remedio que dejar al lecho ^dijo perro que saltara pañada. la verá más. Entraron primero los dos jóvenes. . Pero Sultán. y echando agua á una hornilla al vestíbulo.: ! 220 CIRO BAYO Se estropeó el — ¡ asunto ! -displicente — — exclamó los trajes el bizco. — Y ^Sultán. Vénganse á mi icuarto. dejando la puerta. y en un mo- mento que pudo. se puso á ladrar.

no lo lleves tan á punta de lanza. afiar su fascinación y le miré de hito en Sin la duda que mi mirada tendria más influencia que suya. — No — Pues variar sé cuál. : vi borrado el male- los dos puntitos formaban uno solo. Usted (al bizco) encargúese de ponerlo en conocimiento del señor Alacalde. lo el programa y anunciar que la es á causa de haberse indispuesto Nina. gente. le y cuando volvió á mirarme ficio tiré. hice el no obstante. fael —Ya ven ustedes—dijo á todo don Ra— No hay más remedio que suspender . Creo que cabe un arreglo. tres ^¿ súbita inspiraviejo. Adversalud. con cuatro decía — comprender por qué dió don Rafael. ¿qué fun—Esto no cree hombres solos? ción cabe con — Y con cuatro?— repuse yo con cómico apuros condolido de cosa — respon—Hombre. — replicó Pepe — . Además. reparé. curándome en experimento apuntándole con la el este meñique y esto pulgar de lo mano derecha. le ¡ Bonita cara va á podé la noticia nerme hombre cuando papá — Pero. que yo haré lo mismo con el el posadero. que retina del bizco brillaba es de un modo titos extraño.! . la función. la en efecto. porque el bizco parpadeó su ojo derecho. LAZARILLO ESPAÑOL 221 Y fuese por prevención ó porque asi era. ojo. ción. los del sería otra sin lo ¿ Por qué lo pregunta usted ? . que. No que tuviese dos niñas en un desdoblaba en dos pungato. sino que la retina se oblongos y grises como de Quise deshito.

desde principio hasta Lo mismo hago de ermita- ño. porque ha- pareció que yo era el Deux ex machina que usted bía de sacarle del atolladero. le repasaremos el papel de Romano. hace tanto tiempo. creo . muy gunta: ¿ sencillo: que su salvación en esta tarde depende de la respuesta que dé á esta pre- Sabe usted El puñal del godo? lo —Ya dice. Me lo sé íntegro. el eremita. expliqúese — ^dijo impa- —Pues.. como quien los —Y ¿ustedes?— seguí preguntando á venes. la ¡patria. dos jó- —También. don Rafael. ciente. que da comedias y hace trabajos de circo. ¿de •que hará don Rafael ? mente — —A —Ya monje la verdad. — Bien basta. — . ¿ No podríamos combinar un espectáculo con una pieza en verso y luego lo otro ? Este podríamos intrigó le al cómico viejo.222 CIRO BAYO . —Expliqúese. de Teudia ó de Conde •don Julián. El hermano de Nina hará de Teudia. con un papel Se salvó . —Vamos á ver—repliqué— Me dijo usted que su compañía hace á pelo y á pluma. bizco por el él ¿Quién no lo sabe? —contestó el y por Pepe el fin. con él me desteté. i está. que de don Rodrigo. es decir.. señores! — dije alegre- Daremos El puñal del Godo. hombre — repuse— . .

los Padres Escolapios. la me acuerdo Esta es verdad. — Yo. usted. ¿quién hace de don Rodrigo —pre^ntó el bizco. que también le obedece. porque en el colegio los donde tallu- me eduqué ditos. nos dimos prisa á ensa- . usted. —¡Magnífico! del problema. la — Me ¡ salvó amigo mío —dijo don Ra- fael. Es verdad que no hay Nina. estrechándome — . y usted (al bizco) tendrá que echar el resto de sus habilidades. porque tras El Puñal vendrá lo otro. pero en cambio hay drama. El doctor Raf ihará sus escamoteos Pepe se lucirá con . con énfasis — . Sultán.LAZARILLO ESPAÑOL f 223 —Entonces. pero de colegial él he representado este papel y de del Catecismo. y muchos preferirán el cambio. á ensayar los papeles aquí parte de la variación del programa. El resto del programa puede seguir con pequeñas variantes. á preparar de cual- modo la mismo y á dar escena. satisfechos de la solución —Y ahora voy á participárselo á Nina para que se alegre y tranquilice. urgía el Como tiempo. —Con que quier al avio —añadí— mano . á más nos hacían representar El puñal del Godo á troche y moche. ¡Aprobado! —gritaron uno tras otro los dos jóvenes. no soy cómico. — lo tenia — No. y Conde don ¿Qué? ¿Es usted de los nuestros y se callado? dijo con asombro don Rafael. como — señor. me salvó usted. <1q caballero — respondí Julián.

para estar con más comodidad. Y Teudia y el Conde breros estaban al suelo muy mismo. Lo mi de menos eran los trajes. lo más prescindiendo de relámpagos y truenos. Esta fué acudiendo á remesoquienes en parejas y en grupo. traían con- y alfombra. porque en los baúcarro los había de toda clase. quien suelto. la puerta. Estas se sentaban en primer sigo silleta término. El posadero se puso á mientras á la parte la gente. que había. y de es- cenario un pequeño terraplén al fondo. el realito pero todos aflojando mujeres. fuimos al teatro. Momentos empezar la antes de las seis. servido de granero ó de pajar. sirviendo de patio pió suelo apisonado con greda y arena. dimos el visto bueno. la no habría nada que el tachar. y detrás el resto del público. en gentil desplante al presentarse en es- cena. hora en que iba á la función. de afuera un tambor alquilado llamaba á nes. al aire libre. un corral de el lim-^ posada. presario. de pie 6 .. y haciendo memoria y ayudándonos mutuamente. Lo más arduo era aunque decoración. Capas y somaveriados *pero con arrojarlos . pero facilitó posadero. Aunque en la noche con que empieza el drama de Zorrilla es fría y "esropilla tá lloviznando hielo". las de la entrada. á guisa de emindispensable. Las tenderas especialmente. CIRO BAYO los papeles Recitamos en la barraca. porque botas no había. como en misa. ante una mesa. don Rodrigo habría de ense^ lo ñar unas medias arrugadas. porque en mi cuarto no se cabía. les del Yo me probé y no me venía mal.224 yar.

Don se Rafael. hizo muchas tonterías. comedor de las gracias la posada todos. disfrazado las maniobras Sultán.LAZARILLO ESPAÑOL sentados en el 225 suelo. el yo y el bizco. por cierto. es decir. más aliviada ya. Entre todos sumarían unas doscientas personas. y me dio que don Rafael cobró me felicitó efusivas. Las frases gordas que se cruzaron entre Rodrigo y sos. que. siendo currencia. promovieron muchos apdauambiente. La función gustó mucho. y de clown. y las cincuenta pesetas del po- más sadero. Algo quiso darme. hizo al- ])restidigitador. vestido de atleta. pero yo no tentándome con el lo consentí. los sucesivos números Caldeado así el in>erecieDon tam-biérí la aprobación del ilustre se- nado. metamorfoseó en doctor Raf y lucióse como Pepe. concluida (la fu-nción. gunos d-e ejercicios el de fuerza. hazme-reir de la con- Razón tuvo don Rafael cuando rme dijo que este hombre era sin par! Y porque así lo seguía ¡ creyendo. dijo muchas burradas y dióse el grandes batacazos. por tei5 . la cual. hubo de decirme si le que consultaría con saporte ó no. con- regalo de la cena. que había gustado de ermitaño. entre don Conde. la almohada daría el pa- Resultado final el : que aquella noche cenamos alegremente en incluso Nina. dirigió bizco.

Sueché á la carretera. Digo mal gado . la última vez mirándonos estamos. me descontó el patrón. Y ambos á —Sí. lo que me satisfizo y dio por bien pa- fueron las sonrisas de la doliente Nma y bien á mis hermanos pensar que había hecho un de vida errante. fueron tales k conjuro antes que anonadé y neutralicé su lo matara. el poremiendo de esa noche. el daría treguas á otra semana. porque al otro Por cierto que no volví á de Murcia.: 226 CIRO BAYO nerla pagada ya. camino día me pongo que con V entre tanto. engolosinado. lá sentencia el sadero. Y esta fué toda mi paga. perdido mucho de su decíamos —Nos hallamos dos. ¿Y la Es de juntas habrían don Julián. execración del mundo. al fin. las miradas que que Tendía . nos hallamos. verlos. di al fascinador. contra también cómico viejo suspendería pobre Nina? el bizco. cuando nos porque en mi diálogo con de las dos mnas creer que el maleficio influencia.

así como las ordenanzas del el '•iego. estos murcianos son más mo- ros qu€ los andaluces. De ahí yana en fachendoso énfasis . perdió la el ser tras- bondad del clima la vino toda aspereza de su país natal y mejoró mucho sus calidades en delicadeza y gusto. La ciudad rival de las está rodeada por su famosa huerta. noble actitud. viéndose á lo lejos la alta torre de la Catedral de Murcia. . El anel castellano aclimatado en la con las características la el de la raza y del medio ambiente. con lidad del terreno. vegas de Granada y de Valencia un magnifico verjel de vegetación espléndida. son legados y traje los de trasunto vivo de los árabes. que llega á los límites de la hipérbole. plantadas á España. en cuerpo y en alma. complicada red. rega- do por ]^3i Segura y miles de acequias y canales. no menos que negros de el jOS ojos las huertanos y huertanas. Cabe añadir que daluz viene á ser tierra del sol. . Algo al así como y ca- pasó con aquellas vides alemanas que. em- una dilatada llanura.III ^ ^ HABLANDO COX LAS M0N7AS allá Más pieza de Lebrilla. ralimpio decir. pasado el Sangjonera.

que estallan tardías.de pasiofui-^ moreno de tez. serio.. á aquello que escribe cronista Martínez Tornel : es árabe por esencia. se ve que Murla no fué nada 'hasta que los moros amaron como cia.228 CIRO BAYO el El murciano es es moro arraigado en España. suya. Ni go cia . Mi paso por las calles de la por un gracioso sucedido. Calles van desapareciendo. Salieron tranquilamente á la calle con la prechicos entraron en t\ solar ciada carga la . por preciudad se señaló sencia y por potencia. aunque lentamente. crece como por encanto y y callejas los llega á ser capital de un reino. en alegre promiscuidad. El vengador es tipo tan castellano (de su honra. nes reconcentradas. pero minantes. es Ótelo. el que quedan en pie dan que Murcia unido á lo de- más. respecti- Los chicos lograron desaparecer con sus . Después de la invasión agarena. adyacente las huerto de la finca. Murque ci- antes obscurecida. y e-n cos y la del gallo pusieron pies polvorosa. plantel de conejos y gallinas. los murcianos pueden negar ese aboleiila pues consultando Historia. casi taciturno. verbi gracia. Junto al convento de Santa Clara hay un al solar- cercado. donde rico monjas tienen. Una mujer y dos y agarraron cuatrohermosas gallinas y un magnífico gallo. tras- como andaluz. pero plantado á Murcia. mientos de ellas las murallas y aun algunos trozos de la razón. pero alguien que advirtió la maniobra los chi- emprendió á gritos de '*¡A esos!".

El público se dividió en dos bandos: uno persiguió á la mujer y la capturó fácilmente.: LAZARILLO ESPAÑOL •vas gallinas. aleteó bravamente y en dos vuelos se plantó primero en mi brazo y luego en mi cabeza. mucho las calles y el sol picaba más de lo . con el gallo estirado llegué á la portería de la Santa Clara. del ave. Y me en el acordé de ^'Aquí estoy y aquí máxima de Sebastopol me quedo. que se abrió la probidad. Fui á cogerlo. corría tras el gallo. el otro. dando algún que otro picotazo. A riesgo de que las ¡ me clavara uno de los espolones. porque había trotado regular. aké manos y del lo cogí ! por j las patas. soltó al gallo con la buena idea de invitar á un linchamiento publiquita que se aglomeró. al convento voy á entregarlo — contesté •con aplomo. calle arriba y después calle abajo. que el allí estaba de •espectador. falta de fuerzas. -el 22CV pero la mujer. me senté la banco del locutorio á descansar. se retiraron convencidos de mi tocaba la campanilla. — Es -migo. en vez de correr. y en cuanto vieron que puerta y que yo solté el gallo. á pocos pasos de donde fué capsi Siguióme un grupo de curiosos para ver era verdad lo que decía. creyendo que gallo sería con- —Pues Y tura. convento Es del el convento ! —me gritaron algunos." Es decir. que. y animalito. En esto topó conmigo. cansado de tantas carreras se erguía y de vez en cuando embestía.

por mismo procedimiento. El torno lo constituyen dos círculos planos con listones verticales de madera. y conforme el aparato iba gilas suyas. se las devolvían. El reparto de la comida dejó en olorcillo tan agradable. Pongo á Dios por congraciarme con las testigo que no lo hice para monjas. porque oí que la tornera. los llamaba por les nombres y hacía tal cual pregunta. como buen cristiano. Fué- ronse todos y volví á quedar solo. A eso de media hora la tornera dio una pallos mada. Los socorridos serían abonados al rancho conventual. con sendas y pucheretes. por respeto al lugar donde estaba. el rando. señal inequívoca de que venían á las sobras de la comida monjil. y. leiitai y pausadamente. me santigüé. entre niños y mujeres. los demás hacían lo mismo con Adentro se las llenaban. y luego. un pobre ponía su olla en el eje. primer hueco. y pobres se acercaron al torno. tocó el Ángelus del mediodía. que giran sobre un mismo y sirve para recibir los recados del convento. Su ollas espera no fué larga. Poco á poco fueron entrando donde yo estaba hasta media docena. sobre todo.23o CIRO BAYO la Al poco rato campana del convento. la estancia un que el apetito se me des- pertó. porque las celosías estaban cerradas con las maderas. que al través de una sus rejilla podía ver sin ser vista. y 3^0. y bien sabía yo que tras ellas no me miraba nadie. Así. . pues.

alcanzó del Sumo Pontífice que. con su correspondiente tenedor. servida por Y la manos blancas de mujer! como respondiendo á mi deseo. — Bien tendré lo en cuenta. quisiera. que tan buena me la el deparó. Con estas últimas palabras se me afilaron los dientes. espérese. porque al muy en breve giró torno y se puso alcance de mi mano un plato colmado de arroz hecho á despaché. cual- . pero no tengo con qué. ¿quería usted algo? — Hermanita — contesté— yo bien . sopa boba de las clarisas. quedando agrade- la paella. festín Sólo faltaba para completar un trago pegajoso p>edir lo de buen vino. porque las clarisas son señoras pobres y no habían de tener bodega. aquí en la paz del locutorio. Y es que dicen que un caballero de que los gallegos este apellido. Pero esto era excusado. la tornera. una voz. de que me decía — Hermano. pues supuse que la tornera me regalaría con un buen plato. Y el no me equivoqué.: 1 LAZARILLO ESPAÑOL 23 — Qué bien ¡ te sentaría la —pensaba yo— oí . viendo eran descui- dados y remisos en dar gracias á Dios después de comer. No sé por qué se me vino á en el reino las mientes lo que de Galicia llaman los perdones de Ri- vadencyra. . lo En un momento cido al gallo. ¡ Ah ! fué usted quien trajo gallo? — hermana. — No hace ¿No Sí. falta —repuso ella el — . porque al el arroz es muy paladar y excita la sed.

. á manera de acción Santa Francisce. veo que es usted un devoto de nuestro santo Padre. diérasele de beber y ganase cien días de perdón. que es la de San Francisco. estaba en su lugar. por- que al volver cara para saludarlas. Y al como con probar nada el se pierde. pater venera-bilis. del Patriarch-a pauperum. lo hice soltando una á una. meliflua madre pero espero en Dios que algún día diré con el Dante lo aveva una corda intorno cinta. Tanto es así. al eco de su voz. abrieron losías los postigos de las ce- para ver quién era yo. pater amabilis. hermanito. Sanie Francisce.. Que me place. otras monjas que adentro estarían. pater admirabilis Sante Francisce. un admirador de San Franno. . —Todavía y reposada. esa letanía. únicas cosas que yo veía. una voz gra- ve. como se reza en la letanía. 232 CIRO BAYO quiera que eso hiciere. Soy. que á : la tercera invocación la tornera con- testó — Ora pro nobis!. Entre ellas estaría la una monja de respeto. sí. Advertí su presencia por cierto bisbiseo y por las manchas blancas de los petos. Sin duda. ¿ me dijo: es usted terciario de la Orden? cisco de Asís. con de gracias religiosa pausa. : —Hermano.. al llamar torno para devolver plato. Como las clarisas son franciscanas y siguen la regla del Patriarca de Asís.: .

tina del firmamento franciscano tola la matuprimera tórestá que acudió al reclamo del Serafin de Asís! 'le hermano. 'hermano. ma del ciclo citadina. madre.. —Madre — respondí ción la con la mayor compun- — soy un fraticelo. Apóstoiles. la esbnella . estábalos. — Sí. .. digalo por mí poeta lego Jacopone: el Povertade poverina. Nuestro Se- ñor. madre: AL VER POVERO PROFESSO L^ALTO REGXO VEX PROMESSO. duerme está en —¡Vaya por Dios. ¿Quién es usted? —Pero. QUESTO DICE CRISTO STESSO.LAZARILLO ESPAÑOL 233 —^Entonces lo será usted también de nuestra madre Santa Clara! — Ya ¡ lo cr€o ! ¡ Santa Oara. —¿Qué es esto? —-Un 'hermanito de vida pobre que. hermano! ¿Y usted contento con su estado? —^Madre. como las y como Cristo. que por cierto me mucha sed. . —En El confío. qué bien enterado nuestras cosas. la pobreza es bija d-el cido. así lo dice Cristo. y lo que El dice lo cumple. Lié- v€ila uisted con pa'ciencia. hermano. un arroz dio muy bueno. ¿Diéronle de comer ? — Sí. y dfmézcasela á Dios. — Si. calza sainidalias.

sea con usted. ¡Que Dios hermano —Y Y usted. prepárese á recibir por el y por su religiositorno una distin- ción que á nadie de fuera se hace. Mucho nos ha placida su santa conversación. dos postigos. No se hizo esperar la distinción la con que quiso honrarme que supuse sería madre abadesa. madre.. hermano. .! 234 CIRO BAYO — Se proveerá.. Por ello. le di las gra- y salí del santo lugar. : ó siquier clavera un platillo con una copa de vina ajerezado entre un montón de acaramelados biz- codhos . lenta los y silenciosamente. obsequio digno del señor Obispo cada visitare el monasterio. á El me encomiende. como alas desplegadas de gigantesco vampiro. los cuando Devolví cias cacharros á la tornera. tras las celosías volvieron á plegarse. dad.

y su recinto uno de los más vistosos España por su amenidad y riega también el ricas pro- La Segura. pecho de Alicante. la población hay un cerro en que se ve el blanco Seminario Conciliar de San MiEl Concorpero porque Orihuela es Sede episcopal. hasta el muy buenos punto que. Será un guano que olerá á incienso quemado. entre otros anuncios éste : del comercio. y lo mismo fecundiza Murcia que esta parte de la provincia alicantina. la A la salida <le la población la carretera sigue las tapias de . leí Guano católico. á desse la disputa.LIBRO DÉCIMO EL PAÍS DE LAS PALMERAS LA PESCA DE ELCHE La vega de Orihuela jardines de ducciones. La verdad es que los orihuelanos se mere- cen esa distinción. porque son tianos. la capital. río que no entiende de jurisdicciones ni de patrias chicas. es continuación de la de Murcia. Dominando guel. que dato de 1851 dio si la razón á como cris- no.

la de sus casas. los bolillos los en mitad de la calle. pueblo pequeño. entre palmeras. que. sobre todo en- han dado en vestir de gorra y blusa negra. y más allá el pueblo de este nombre. tocándose unos con otros.256 CIRO BAYO los jesuitas. pecho. con una iglesia que no se la merece. hacen alpargatas. el último por ser el más corto. la ciudad de las palmeras. como quien dice. Sigue después Albatera. Es un precioso pueblo con las ca- . este- y demás con el esparto que el país da en abundancia. tiene marcado tre los obreros. pues entre Orihuela y Alicante habrá unas nueve leguas. Elche. En seguida el viejo castillo de Cox. mano hom- meneando bres. estos Yo Todos pueblos están. casa noviciado de y pasado el Cerro de Oro. del siglo XVI. atraviesa Callosa de Segura. no dan paz á de hacer encaje. pero es rara la montera entre los hombres. Algunos labradores vigilan desude suscasas 'los rojos tenjda'les de ipimientos y ñoras puesras los á secar en los altozanos del egido. color que es una blasfemia al sol de Alicante. atan por la cintura. y en este punto el viajero puede escoger dos caminos para villente es*cogí ir á Alicante: el de Novelda por Cre- y Aspe. Su vecindario á las puertas es muy laborioso. y el de Elche por Dolores. El airoso traje alicantino tiende á desaparecer. quienes -aspecto árabe. naranjos y otros árboles frutales. Las mujeres siguen ciñéndose cruzado al el pañizuelo. Las mujeres.

otras. en corros. . Precisamente. igual á la describe. solitarias unas. á causa de ese calor. noté que lavandera. que tiejor su gentileza. hube de aco- germe á la sombra del puente. el calor.. la tez morena de sus mujeres. que ese efecto producen los blan- cos terrados. aparte de la suntuosidad. se arremangaba las faldas hasta las corvas y entraba . ne por capricho juez de primera instancia. y que está en realidad sitiado por ejército inmenso de palmeras y de granados. por parecerme el sitio más barato y cómodo para descansar y limpiarme el polvo del camino. se le parece Las las casas. y á pocas varas de distancia. distraído estaba con los pies en la el Cuando más agua. vivientes Y estos alli éramos los únicos seres el que por la estábamos desafiando bo- chorno á hora del mediodía. hacen de Elche un pueblo verdaderamente oriental. LAZA RILLO ESPAÑOL 287 sas descabezadas. como el orgullo. en fin. Para que la ilusión sea más completa no falta tí'e ni el calor sofocante Si la tierra a/f ricana. un hombre bañaba un par de yeguas sujetas por un ronzal. por- que creen que sólo aislándose se ha de apreciar me- más humildes y comunicativas los huertos que han tomado la ciudad por asalto y campan pacíficamente dentro de ella la atmósfera impregnada de aroma. de arquitectura extraña y pintoresca palmeras. MenElche fis. En la otra orilla una mujer estaba lavando. no tal es. como Teófilo Gautier mucho. muy nerviosa. . comités electorales y adtnini&traición de Gxisumos.

rato hacía que saltaba sobre las piedras. entre tanto. Desde á la este momento. j Ahí es nada. las cuenta pesetas. soltando ronzal. : dimensio- sobre todo. pero ninguno cogerlo con diera en el lo conseguía. albora antes. sino^ iporque río abajo venía muy y muy yo estirado. no sólo del yegüero. cuantas veces trataba de mía llamaron la atención. hasta que vino á ilustre Echegaray. como una loca. quien. En cuanto lo vi traté de echarle la garra. por cierto.! 338 c-ii CIRO BAYO corriente. cincuenta pesetas Por fin. la Su maniobra y La mujer. Los curiosos les de arriba nos jaleaban á pero no ha- cíamos caso. La cual. el más afortunado cogió el billete en . porque la cuestión era tiento. le la Supuse que lo . que nos creyeron locos de aitar. 'de cara miiy conocida sustituirla la del de los españoles. Las señas eran mortales nes y. se lanzó pesca del Eramos tres los pescadores. estas fueron el también las del yegüero. los tres . billete. si que también la de tal cual transeúnte de arriba. en oomlpetencia icon la miujer. se escapaba de las manos. como la mujer ser un billete de Banco de cinel color. mani- obrando en persecución de aquella fortuna que darle alcance. con muy el poca prudencia objeto de nues- mostraba con el dedo tras ansias. á fin mucho agua ó de que no se hun- se hiciera trizas. vi un papel que. hacía porque el agua se lento llevaba alguna prenda pero no era por flotando esto. )la 'efigie.

. iba á sumergirse ó perderse río abajo lavandera. discurriendo por la costa del Mediterráneo hacia la playa y puerto de Santa Pola 'algunos vecinos de Elche. según unos . la ciudad se ha- bía celebrado la fiesta de la Asunción. con gran decepción.! . LAZARILLO ESPAÑOL el crítico 289 momento que La éste. que es el Por Mayo de 1266. vieron mis competidores de regata lo que yo. lanzánel dose como un lobo sobre mí para arrebatarme . sin la intervención de un milagro. Pocos días antes de mi llegada á orgullo de los elchanos. muy bien un billete de diez duros El suceso fué tan sonado. me seguía los al- cances. y abierta que fué. Entonces. cuéntase que vieron flotando en te se las aguas un arca que rápidamen- acercaba á la orilla impulsada por el movi- miento de y por otra fuerza maravillosa que. También hallaron. por meterse en un canalillo. no se exlas olas plicaban. me alcanzó el yegüero. por Diciembre de 1370. que y ese fui yo. según otros. gritaba en su lengua hasta enronquecer. ella tres pesetas. para que no faltase nada. .. Extrajeron el arca. que hasta el diario de Elche dio cuenta de él. ¡ el pa- Era una cartulina con imitando el anuncio de una tu- rronería. cuando cogí pel. encontraron dentro una preciosa imagen de Nuestra Señora y un cartelito que decía: ''Para Elche". —¡Dónamel! ¡dámelo! Te daré Antes que papiro. asentáronla sobre la arena.

hablar por boca de . expli- cando cómo habían de celebrarse la dichosa muerte de la de Virgen y su Asunción los misterios triunfante á los Cielos. sus fiestas se han celebrado sin interrupción. edlas dijera seria visto entonces. Y no entro en más pormoiores porque.240 CIRO BAYO libros unos manuales escritos en lemosino. no habiéndolas cuanto de ganso. Desde entonces hasta hoy.

II SESIÓN INFANTIL Alicante. es un magnífico invernadero que pudiera rivalizar con Niza y Cannes. porque á los pueblos hermosos les pasa lo que á que el muchos hombres de quedan á mido. por sus condiciones climatológicas. ¡ Quién lo diría ! El tren botijo. y Alicante se ha convertido la en la estación veraniega de leña. es una conquista democrática de utilidad rnás práctica que tantas franquicias si políti- cas de las que apenas se percatan las muche- dumbres. ha aclimatado la costumbre de veburguesía madri- ranear en las playas. i6 . Por algo dice frán: ''Más hace perro ladrador que león dor- En de estos últimos tiempos. la moda. con todos sus inconvenientes. al servicio la higiene. Y ahí van burgueses y covachuelistas. Sólo que los alicantinos no apelan llamar á los extranjeros y dicen: ''El que quiera venir que venga." las talento. que se quedan en sa . casa y esperan los vayan á buscar con lo se re- buenas noches." al bombo para sistema Por este tardará en convertirse su deliciosa ribera en otra cornisa del Mediterráneo.

todos revueltos y emba- nastados como sardinas. que me vieran hecho una facha y luequitaran el pellejo. Uno como de estos trenes botijos fué causa de que yo pasara de largo por Alicante. alambicando el tema. vine.242 CIRO BAYO horteras y menestrales. donde están los baños. go me diciendo que me habían visto pidiendo limosna en Alicante. á remojarse en las salo- bres ondas é impregnar de yoduro sus pulmones. caravana botijil que salía de Vi entre los forasteros algunas caras conocidas de los driles. del lado de Santa Pola — ^que con el otro cabo de Santa Bárbara forman los dos puntos del arco en cuyo centro está la el bahía de Ali- cante — . Esa aparición escondida. donde presencié largo desfile de una la estación. por el mero hecho de devolverse toda el esa gente á sus hogares con piel limpia. el alma alegre y la tren botijo contribuye como el que las más á la sanidad de grandes trrbes de tierra adentro. el paisaje es árido y pero una vez el viajero atisblí un pa- norama que es un encanto. Hasta tristón . entré en la ciudad por el paseo de San Francisco. la Cruz de piedra allí. pudiera de- cirse. Ma- en las y ante el temor de volvérmelas á encontrar calles. arrinconada detrás de . que. De suerte que. Paralela á la playa del Postiguet corre tera la carre- de la Marina. porque viniendo. salí al muelle. eché camino adelante. y tras un breve descanso en una taberna frente á la playa del Postiguet.

sino que el turrón se me había de in- digestar en Alicante. un garrote émulo de aquel Benito de Palermo del hermano Pedro. A mis gritos y á los ladridos del animal salió su amo. cuando el —\^ea usted nado. hombre en —Muchamiel—me contesta. ción.. —clamé indig- — Pero no le . Como estaba acostumbrado á esas caricias. se tiró á mí. me valió.! LAZARILLO ESPAÍíOL las 248 estéril. y á poca distancia entré en poblado. Qué lindo titulo para el tuel rrón del fabricante aquel que en diera el \^inalopó nos camelo con el fingido billete de cincuenta pesetas No parece palabra. pues los perros están á reñir con los pobrecitos vagos. mal no tenía remedio. El perro me buscó una ya tira y antes que pudiera evitarlo se llevó de mis frágiles pantalones. ladrando furioso y buscándome las pantorrillas. llevaba á preven- por báculo y defensa.. junto al pueblo. cómo me ha puesto mordió. delicioso oasis de unos ocho kilómetros de extensión con profusión de palmeras. Sigúese andando. Pero esta vez no las vueltas. — Cómo llama pueblo —pregunto á un carretera. sinuosidades de un terreno montuoso y üb la pintoresca Huerta de Alicante. porque en cuanto solté la un perrazo que estaba á la puerta de una quinta. ¿ se este ? la ¡ Qué nombre el tan dulce y tan sonoro ¡ ! Da ganas de chuparse dedo.

á recibirme una mujer con hizo quitar los calzones y De uno de tres niños: la familia del quintero. los hice míos pidiéndoles cómo se llamaban. con más despacio. 244 CIRO BAYO ¡ —Hombre. Este me me prestó otros suyos en tanto la mujer ? — ¿ Tiene usted mucha prisa —^me preguntó los remendaría. le pareció bien. usted puede la acompañarnos á le mesa. Juanito y María. Los niños recelosos y no se atrevían á acercarse al me miraban mí . senté en un banco del jardín. .. eso faltaba ! ¿ Le parece á usted el poco dejarme en pernetas? —Eso Y les tiene remedio — repuso muy quintero — venga á mi casa. sabían leer y escribir. chef Al che. para congraciarme con sus padres. la la mujer —porque como comida está acabándose de hacer. pero como santo hay que adorarle por peana. acompañado la casa. que mi mujer dará un cosido. hermanos iban escalonados de dos ert dos años de edad. su marido. huerta éstos salió y pabellones de vivienda. cuánsi tos años tenían. yo. ¿Qué te parece. — Ninguna— —Lo pregunto—añadió contesté. del colono traspasé los umbra- de una quinta alegre con arbo- lado. y la preguntas que se hacen á demás gente menuda para que suelte la lengua. Y me á la y á mi mejor. haré el cosido. siendo sus la niña la más pequeña. y el mayor tendría unas diez Los tres primaveras. ella antes que todo. y asi. Eran nombres Pepe.

los —A mí me trajeron Reyes — dijo á esta sa- . los chicos la me habían oído hablar de Madrid y de Corte. que hizo Pepe Son muy amigos míos. ¿Y á mí? pregimtó Juanito. entre otras cosas. como los artilleros del cas- tillo. de Alicante. y hizo amigo. qué bien — ti .: LAZARILLO ESPAfTOL Poco hasta el 24$ el á poco fueron perdiéndome perro condenado se me miedo. Pues cuando tengas veinte años le contes¿ — Conoces á los Reyes ? té — — — te regalarán. en tanto sus padres andaban por otra parte. y á todo trance querían que con les contara más novedades. acerca de algo que no entendían. Todos los años me dan un juguete. Como. — Ay. un fusil y acaso un caballo. y á cada paso hacían preguntas y más preguntas. la primera pregunta fué esta. sin pedírselo. á instancias de4 marido. Aludía al de Santa Bárbara. La mujer escuchaba y callaba. — — —A también y quién sabe ñón muy grande. La última vez me regalaron un sable. que hubo de preguntarme quién era y de dónde venía. Al poco rato nos llamaron á la mesa. rapaces no al levantarnos de la mesa. á mí ó á su padre. haré pum! pum!. otro sable. pero los niños me oían extasiados. Y así quedé solo ellos. ¡ ! si además un ca4 replicó la inocente criatu- ra — . y aquí des- embuché mi rollo de aventuras. ios me soltaron. El caso es que.

les chicos. Sí. la —La Guitarra—añadí. 246 CIRO BAYO niña zón la —un nacimiento con unas casitas que encima tenían unos copetes de mantecados. entonces. . me escurrí por la tangente. sin duda porque —Otra * Una con vieja loca las tripas la en la boca. diciendo — No sé ninguno. — Serían de nieve. adivinad sois gente. cuéntanos un cuento bonito. además. chiquilla. lo comiera. y. Vamos á ver qué será: Tengue. la De boca hasta si frente. sí. La puso: niña se quedó pensativa . tengue está colgando ñengue. .: : . dinos endimnallas — replicó María— á ver quién acierta más de endivinallas — añadieron — apoyando propuesta de su hermana. — bien—contesté— vaya por adivinanzas. la 'Está . . ñengue está mirando si tengue tengue se cayera. cuando van derramando' sus florecitas blancas ? pues eso es la nieve . viendo que no daban con solución — Vamos á ver: . se Como no eso requería me ocurría ninguno. — Pues. los tres. pero en seguida re- —Ea . ñengue ñengue —El Gato—contestaron á ya lo sabían. mucho tiempo. trío. ¿Viste los almen- dros en Abril. unos capullitos blancos que caen del cielo.

de lástima que me dio rompí el alma á pedazos. llevándose la mano á —Y: Una casita de buen parecer. . ni los carpinteros la pueden hacer. En pero me he olvidado — dijo Pepe. —La Núes. Y —Muy bien. — Esto— contestó los pendientes. madre con mis pantalones ya compuestos. 247 no tiene tripas ni panza.: : LAZARILLO ESPAÑOL Adivinanza balanza. —Lo sabía. ¿ ésta ? Yendo por un caminito me le encontré un niño sin brazos. solamente Dios con su gran poder. la niña. : —Tampoco lo acertáis lo la Sandía. lo Entra duro en blando y los dos quedan colgando. y como no era cosa de dejar á los esto llegó la chicos con la miel en los labios. —La Balanza. tanta ha sido mi desdicha que amarillo me he quedado. largué la última adivinanza En blancos paños nací y en verde me cultivaron.

:

;

;

248

CIRO BAYO
hijos míos

—El Limón,
y también

—contestó

la

mujer

se dice

Ahora que
hagan
justicia

estoy de luto

de mí,

y entonces es
bre

la ciruela.

—me interpeló á mi vez—
Alto padre,
baja madre,
sucesión
si

Vamos
;

á ver, buen

hom-

¿qué es esto?:

tuvieron

éstos

verdes fueron los padres,
nietos amarillos.

blancos fueron los hijos

y
-

>los

— No

lo

puedo

adivinar...

—Las palmeras
dátiles.

de Alicante, sus cogollos y los

Y

aquí acabaron los acertijos, porque, luego de

vestirme,

me

despedí de aquella familia y seguí mi

jornada.

III

UN ENCUENTRO CON "NOSTRAMO"
Dejando
el

jardín de las Hespérides, que esto

€S en puridad la preciosa huerta alicantina, se va

volviendo más áspero

el

camino, merced á

la

comla

plicación de los brazos ó ramales de la cordillera
ibérica que

surcan y envuelven

el

Norte de

provincia.

Así es como se ve Gijona en

la

falda de

la

Peña

de su nombre, con

calles

muy

pinas, en escalinata,

buen caserío y muchos colmenares, de cuya miel se fabrica el famoso turrón de la tierra. De esta
golosina gustan tanto los españoles
tranjeros;
pacotilla

como

los exla

como que muchos turroneros hacen
los antípodas,

yéndose á venderlo á

donde

es Australia.

En Gijona
rretera,

se bifurca el

camino á Alcoy. La casubiendo y ba-

que corren

las diligencias

jando
dell,

las

pendientes del Agullent y del Benicael

hasta ganar

puerto de Albaida

;

y

la

senda

muletera,

muy

escarpada pero

muy

vistosa, y enTihi,

tre sus vistosidades el

pantano de

hermoso

lago artificial orillado por almendros, higuerales y
colinas de vidueños.
la floresta

Cerca de este fresco lugar hallé entre

25o

CIRO BAYO

un

donde estaban puestos á secar en tendederos de caña abundantes 'higos sueltos. Parecobertizo,

cían decirme: ''¡Cómenos!", con su aspecto melifluo y jugoso, en tanto que las aguas de los despe-

ñaderos que van á aumentar

el Tibi,

me

gritaban

con voces cristalinas
sed!"
.

:

'*i

Y

nosotras saciaremos tu

No pude
cen que
este
lel

resistir la tentación,

y mordí en un

higo y en seguida otro y otros, pues

muy

bien di-

comer y

el

rascar todo es empezar.

A

tiempo se nubló

la

tarde y empezaron á caer-

goterones de agua, accidente meteorológico que

me

venía de perlas, porque con

la

tormenta no ven-

dría nadie á molestarme.

Como

así fué

;

pues cerca de un cuarto de hora

estuve á mi talante comiendo higos, éste quiero y éste no quiero, con la doble satisfacción de quien
se

ceba en fruto del cercado ajeno y en fruto tan

sabroso

como

es

el

higo.

Dígalo,

si

no, Jerjes,

que, al olor de las brevas de Grecia,
sar
el

hubo de paguerras

Ponto, y así empezaron en
tan

las

mé-

dicas.

Estaba,

pues,

dulce

entretenimiento,,

cuando
en

oí el

chocar de los cascos de una caballería
de golpe y porrazo, puerta de mi escondite, sorprendién-

las piedras del
la

camino,

y,

pararse á

dome

la

aparición de
el

un
la

jinete

y su criado.
al

Bajó

primero de

cabalgadura, y
el

ampa-

ro de un enorme paraguas rojo que
llevaba abierto, entró en
el

segundo

cobertizo.

Era nada menos que un señor

cura, con habita

LAZARILLO ESPAÑOL
talar

261

y ancho roquete. Iba descubierto, y por la unción con que apretaba algo contra el pecho,

supuse seria portador del Viático á algún moribundo. El sacerdote apenas

me

miró, sino que,
el

con religioso

silencio,
el

se

mantenía de pie en
el

umbral mientras guardo de
Tras
la

criado ataba

animal

al res-

enramada.
menester se metieron dentro del coel

este

bertizo, y en cuanto
la

criado reparó en mí, tocó

campanilla

estaba

como dándome á entender que allí Nostramo (i). A esta señal, me hinqué de
la

rodillas

y adoré al Santísimo. El cura, que venía mojado por
el

tormenta,

colgó

porta-Viático de una escarpia,
la

muy

deel

licadamente, cubriéndole con

banda, y dio

capote

al

espolique, sacristán ó lo
el

que fuese, para

que

le

escurriera

agua.
el

Yo
Pange
po,

estaba arrodillado y á punto de cantar
lingua,

mas

el

sacristán no

me

dio tiem-

porque, llamándome aparte, di jome en voz

baja:

—Ayúdeme á
En un

desensillar la muía.
los

Cosa que entre

dos hicimos prestamente,

llevando adentro el arnés.

pronto cesó de llover y apareció

el

sol.

El cura y su acólito esperaron á que acabara de escampar, y entre tanto, para resarcirse de la mojadura, daban repetidos manoseos á los apetitosos
higos.
Así llaman
Viático los valencianos y cata-

(i)

al

lanes.

aSa

CIRO BAYO
minutos, volvimos á ensillar la bes-

A los ,po(x>s
tia

y

el

cura se dispuso á cabalgar. El espolique

sujetó

el

animal por
el pie la
el

á poner
sa,

en

el

brida y yo ayudé al jinete estribo. Después, á toda prila

cargué

mochila, tercié la manta, y con el

sombrero y
zarles
;

palo en una mano, corrí á alcanla

y cogiendo del ronzal de

muía

fui conla re-

duciéndola por los pedregosos senderos con
verencia debida
¡

al

Sacramento

del altar,
!

Con qué

mística delectación lo hice

¿

^me

decía

,

tú,

pobre errante

;

tú,

miserable, á quien

hasta los perros desprecian, convertido en escu-

dero del Rey de Reyes?
'de fijo que,

A

haber tenido
el

salterio,

como David acompañando

arca de

la Alianza,

voy por delante tañendo, cantando y haciendo cabriolas pero como no lo tenía y ello, además, me hubiera dado patente de chiflado ante
;

-el

cura y

el

sacristán,

me

contenté con musitar

aquellos

versículos del

salmo 63, que hacían á
el
t

mi
te

situación, pues los dijo

Rey
et

Profeta, erran-

— In térra deserta,
tibi

también por los desiertos
et

inma,

inaquosa, sic in

santo apparui

ut viderem virtutem tuam et

gloñaní tuam. Et in velamento alárum tuarum
exultaba... (i).

(1 )

«En

esta tierra desierta, sin ruta y sin agua,

com-

parecí ante tu santuario para contemplar tu poder y tu
gloria.

»Y me

regocijaré á la

sombra de

tus alas.»

IV

EN UNA baronía
No anduvimos
legua, se divisó

mucho, porque,

al

cabo de una.

una especie de

castillejo

en

la

cumbre de un cerro, del que bajaron á recibirnos los colonos, hombres y mujeres, unos con faroles,,
otras con velas ardiendo.

Arrodilláronse devotamente
se apeaba,

mientras

el

cura

bió

el

y precedido de esos acompañantes suSanto Viático la cuestecilla, cabiéndome el
ir

honor de
panilla.
la

yo á su

laxlo

con

el

quitasol
el

y

la

cam-

En

último término venía

espolique con

muía.

Por algunas
tre los
el

])alabras

que cogi

ai

vuelo de en-

que salieron á recibirnos, y á juzgar por paño negro que colgaba del balcón principal,
el

deduje que

enfermo había expirado antes de
de
la Religión.

recibir los auxilios

Así era, en efec-

to

;

pero

ello

no fué óbice para que se recibiera á
la

Nostramo con Pegada á la
llita

debida reverencia.

señorial
el

morada estaba una

capi-

habilitada para

culto, y en ella entró la

comitiva.

El cura abrió
ritual

el

Sagrario, y tras las preces de

hizo

la

reserva del Santísimo.

En

esto

W

el actuaba de cordio. que 'hube de -callar y dar los últimos arpegios. y así como se dice que "el muerto al hoyo y el el vivo al bollo". Era porque barón era á castillejo. me obHgó á acompañarles á la mesa. que también ! me atreví á cantarlo. una mujer sobre un negro paño. En un catafalco. caballero. Pero ¡ ay de mi Tal desafinaba porque tantos eran los estragos que en mi garganta causa- ron el ipolvo y k sequía un de tantos días. y yo tam- bién. acabadas estas ceremonias. y. Quitóse el cura la sobrepelliz y aceptó -complacido. No sólo lo toqué. olvidando ]os gallos del Tantum ergo. . pero el señor barón fué tan bondadoso que. el presbiterio . Hecha ría el la reserva. viudo invitó al celebrante á una pequeña re- facción. llas la La viudo y señor del parca había dejado tan pocas huela el la cuenta en su cara. di de mano donde clavi- á la campanilla. al sacerdote á todos. roció el cadáver con agua bendita.254 CIRO BAYO abierto un armonium en acólito. el Representa^ba unos treinta años de edad. que supuse sela dueño de la mansión. entre flores desparramadas y el cuatro blandones encendidos. guió cámara mortuoria y allá fueron . dejé las gradas del altar. sentándome ante el me puse á tocar si Tantum ergo. á rezar las preces de los difuntos. Aquí terminaba mi coadjutoría. estaba cadáver de baronesa. Rezó el cura un responso. y en naufragio de la muerte conservaba todavía cierta hermosura de facciones. que difunta parecía dormida.

Como casa era muy grande. el mucho que traer el mandadero á cuanto á la muía para allí En éste. Y averigüé que la muerte de la Baronesa había el sido cuestión de pocas horas. clérigo y señor se contaban sus cuitas. por ser entre al- quería y palacete. por espoleara sacerdote. las aserraban y da- . por consiguiente. á cuya feligresía pertenecía la casa. que me vio tan honrado por su señor. resultó ser un pobre al cura de cierta aldehuela por escondida.LAZARILLO ESPAÑOL 255 En tanto yo engullía bravamente lonjas de sal- chichón. pues en espacio de un día se sintió enferma y se murió. Averigüé asimismo que el al otro día temal prano sería traslado del cadáver el cementerio de Alooy. me señaló una habitación donde pasar la noche. el No era de extrañar. El resto de la tarde la pasé muy complacido. que aviso de los Santos Sacramentos llegara tarde. regándolas con repetidas copas de Alicante. barón tenía el enterratorio de Como así es de suponer. el mayordomo. que volvían A todo unos carpinteros improvi- sados cepillaban unas tablas. hablando con los colonos. pues : mataba dos perdices de una pedrada hacía la iría obra de caridad de enterrar á un muerto é bien acompañado á aquella ciudad que estaba en la mi camino. donde su familia. viendo el •ordeñar las vacas en establo y ayudando á los rabadanes á entrar de pastar. me di por invitado. los hatos de cabras esto. y que hubieron de llamar por estar más cerca que el párroco de Tibi.

haciendo ñora. el cena para los pastores y gabarón se sentó á la mesa con el cura. Esto fué tres años antes de ahora. Aparte de esto y del relevo de la guardia á difunta. que demás perdieron y la . Esperaban á que se abriera el testamento y conforme las mandas. que se encomendó á las mujeres. si temieran que les pudiese oír la difunta. Sucedió entonces que uno de cuesta. porque es señora baronesa ya se murió otra vez y había resucitado. regó con sus lágrimas el el cadáver y hedho una imagen del dolor siguió féretro que- llevaban á hombros los criados. la esquila de la capillita dio los tres toques del Ángelus ves-i pertino y en seguida tocó á muerto con plañidos y tristes. ataúd de la se- Entre mugidos de vacas. Pero eso no lo decían paladi- namente. coma Temor nada de saber que la supersticioso ni ridículo. Hízose ñanes . así plañi- rían ó la olvidarían. la la que allí quedóse para despedir á el baronesa. sino con reservas y á media voz. Asunto preferente de tra cena fué la pérdida tían la conversación de nuesla señora. balidos de cabras y golpes de martillo de los carpinteros. los portantes los resbaló á mitad de la el equilibrio.256 CIRO BAYO el ban fuertes martillazos. de No la la sen- mayormente. El barón lloró la mucho. y yo los cené espléndidamente con mayordomo y primeros criados de la casa. en baronía siguió todo igual como si lentos la la no hubiera pa- sado nada.

y como que iban escolta. sino con un letargo mortal. unos huyeron despavoridos. tristes se volvieron regocijadas la esquila de la cambió sus tañidos funerales en locos el repiqueteos de aleluya. no es de extrañar que la servidumbre temiera ver aparecer de un momento á otro á la muerta resucitada. que no estaba muerta. la Al pie de cuesta estaba prevenido un carro al muy adornado con cintas y coronas. Al tremendo bata- cazo. Y entre estos últimos. ni en resto de se deslizó silenciosa. la mándole y diciéndole que estaba y ¡por Dios! que cama. petrificados de asombro. henchido de —pues como quien dice estaba la pareja la en su luna de miel bien —celebró resurrección de su amada como si se hubiera casado de nuevo. la muerta. En cuanto esto vieron los acompañantes. volvió en los sí. estiró brazos y se incorporó. y alegría Barón. «7 una . otros quedaron á pie quieto. la levantaran y llevaran á ¡Todo capillita júbilo fué la gran Toledo! Las caras . Pero no pasó nada la noche. abrió los ojos. la muy viva. la cual . Pero le sacó lla- de su estupor voces que daba su esposa. Con para la el nuevo día hiciéronse los preparativos conducción del cadáver.LAZARILLO ESPAÑOL muerta con do por la aSj la caja fueron poco menos que rodan- rampa del castillejo. enganchadas cuatro muías. ni durante la cena el ni en la larga velada que á ella se siguió. y que yo pasé regaladamente entre sábanas. Con ese precedente. las el barón. viva.

otras tocadas- con mantellina como cuando van á misa. y. despidió con el último responso al cadáver. en seguida. revestido de estola negra y sobrepelliz. la baronesa. A la zaga del féretro iba el luto. unas con pañuelo á la cabeza. los criados cargaron á hombros con las Afuera estaban mujeres aguar- dando. sin despegar los labios. y cuando desfiló el cadáver de la señora siguieron acompañándola cuesta barón vestido de abajo. los conductores llegaron á la mitad de donde fué resurrección tres años antes. y todas con velas encendidas. pero mucho cuidado No se os vaya á caer . impasible. sin pena ni gloria. El cura. Mas cuando la cuesta.! ! 258 CIRO BAYO cabalgaduras para el tartana y buen golpe de séquito. vimosle todos adelantarse y decir en voz alta: ¡ — Mucho cuidado aquí ¡ .

el mayordomo. Como am^. personaje que á última hora se presentó á certificar el fallecimiento de la señora en las caballerías. éste echó á an- <iar despacio. Como primeras de cambio mi la compañero volcó conversación acerca de muerta. y hacíase cruces de la frialdad del señor. quien.: V I LITERATURA MORTUORIA Por citar. En la tartana iban el barón y un médico. la casa. su honestidad. y emparejado con jinete mi persona. en vez de llorar su viu<lez. en buena muía. Alababa sus condiciones de carácter. como quien se quitó un peso de encima. parecía satisfecho. y al mismo paso siguieron la tarta- na y las cabalgaduras. á las la amo. j — Ya lo creo ! —repuso la el mayordomo — . — No cabe duda— voces que dio á <lel le contesté — . la bajada de la cuesta salieron alma. que estaba enterado de mi viaje á Alcoy. su hermosura. algunos criados de éste. por especial designación del es natural. porque le aquella?. que todos oyeron campanada que dio el . esta vez la baronesa no tuvo á bien resu- Puesto el féretro en el carro.

— : 26o CIRO BAYO el- ¡Quiera mi difunta señora perdonárselo desde cielo!. El barón se fijó en mí. pensé hacer tiempo en el cementerio. de papel y de cerillas. al domo.. Los sepultureros levantaron el arriaron caja hasta fondo. porque y algo le diría al mayortiempo de dar éste la propina á .. que por no saber dlónde ir. que cuenta un Plutarco y que viene á cuenHabía un romano repudiado á su mujer y le tal hacían cargo sus amigos. En la el arrabal esperaba al fúnebre convoy pina de amigos del barón. — Pues oiga el señor mayordomo — repliqué lo to. la familia. y el valle la baronesa se quedó en pudridero hasta de Josafat. Los últimos en marcharse fueron el barón. y con ellos se comitiva. ¿No es el hermosa? ¿No es es fecunda?" Y' mostrando calceo ó calzado. la el fué conducido al panteón la losa. Luego fué el desfile de los pésames y la desbandada general. y á hombros de criados que vinieron. el mayordomo y yo. el ¡Pues á fe que no lo entiendo! la Porque señora matrimonio parecía bien avenido y baronesa se lo merecía todo. preguntándole: *'¿No es honesta? él.. que ya no paró hasta la el una aumentó Ios- camposanto. les contestó ''¿No me viene bien? ¿No nuevo? Pues nc^ habrá entre vosotros ninguno que acierte en qué parte del pie me aprieta. A de puerta bajaron el ataúd." Habíamos andado unas tres leguas. cuando llegamos á vista de la ciudad. famosa en toda España por sus fábricas de paños.

junto á los bordes de y yo. ponién- un duro en mano el — Mándame decir usted señor barón que le ha sido ño simpático y que tome usted este pequedonativo en sufragio del alma de la señora. Unos gorriones hambrientos en la tierra removida. Sus píos y el estri- dente bostezo de las válvulas de vapor de las veci- nas fábricas eran los únicos ruidos que hasta mi llegaban. casas de mármol ó de este ladrillos. tiene sus barriadas de ricos y de pobres. una vez. dije al —¡'Pobre baronesa—me panteón — ¿Estás muerta . ó si- .: LAZARILLO ESPAÑOL los Sepultureros. indignado de tamaño sacrilegio. y me senté en llorón. á la sombra de un sauce vinieron á hurgar la losa. le dará las gracias y que sin Tras esto me quedé falta así lo «haré. un toque de campana los camposanto anunciaba á enterradores la donde habían de recibir un huésped mortuorio. mirando de veras? ¿Habrás despertado y estarás arañando tu encierro? quiero pensarlo! ¡No el Y la dejé sola. como ésta. Aquélla. nombre de vecindad porque una ciudad de muertos se parece en un todo á otra ciudad de vivos. -ciome 261 me la llamó aparte y dijo. usted. del isla De vez en cuando. los ahuyenté tirándoles un puñado de arena. sólito á la la vera del panteón. pisos aH'tos Empleo y bajos y en cada cuarto. el bordillo. dándome á divagar por barrio. Colgué mis avíos de verja que lo circundaba. muy —Y de mi parte —contesté — .

románticas. De éstos no se acuerda nadie. na~ . por el contrario. abajo un sacerdote. ostentan sus- y privilegios. la fosa común donde están revueltos los muertos en los hospitales y los pobres de solemnidad. sin ajenos cuidados. á la derecha un septuagenario. En consonancia con las señas de las mortuorios están leyendas ó inscripciones de algunas lápidas: variado florilegio de rimas de todo género. y al lado un nacional que. Algunos. las cuales nacen los huésj>edes- solas.— 262 — nombre ! : CIRO BAYO del huésped. especialisla la doctor por Sorbona Universidades de Madrid y de Mengáwcz. —Ni faltan los excelentísimos é ilustrisimos señores y los caballeros de esta y de la otra orden. por último. pero se acuerda Dios. el casi acompañado siempre de su filiación. murió en tierra extraña y fué repaen el siguiente triado. Aquí yace un miédico. ma de ellos que hace nacer encihumildes florecillas. para que no tituios falte nada. fabricante premiado en las tal Exposición ó cual Zutánez. vulgares. como en algunos : portales de las calles se leen estas placas ta. quier nicho. Ftilánez. allá un abogado. académicas. Cónsul de X. Siguen luego los anónimos. á la izquierda un menor de edad un extranjero que dio con sus huesos en España. y. ¡Cómo que les se reirán los muertos de esas vanidades cuelgan los vivos los humildes. arriba un militar. cha del que se la fe- contentan con las iniciales de su nombre y sepelio.

si no. deten el paso. Puso fin á mi lectura lapidaria la campana. jo el digué que no'J volía ell digué qu'em curarla y en vaix morir á l'endemá. que . mira. espantablemente fúnebre. sois un dia en visita. cu- yos son estos tres epitafios. y mira al paso mi último paso. modelos acabados de su género. no diré quí. que entretiene como cual- quier otra. pasats setanta nou anys robust y trempat visquí un metje. que merece pasar á dad como modelo de estoicismo: Ramón Llorens en diguí. Otro. Uno. calavera al pie de una Tú tan que me miras á mí triste. Es como una biblioteca de piedra. Yo que sense mals. mortal y feo. la posteri- Y otro. pecador de que cual tú te ves y verte has cual me vi yo me veo. Digalo. ti. conceptuoso como éste Viajero que vas de paso.: LAZARILLO ESPAÑOL turalistas. esta del cementerio de Alcoy.: . un vomitíu m'ordená. ni danys. 263 fúnebres y hasta picarescas. por fin.

como nada tenía que hacer en Alcoy. Pasé ante tatua de y allí vi la es- un Ángel que. (parecía decir á los muertos tionis horam mortuorum specto.204 CIRO BAYO la capilla tocaba á cerrar. Resurrec- — ¡Amén! — pagué el dije. Luego. . pasé de largo con ánimo de llegar cuanto antes á la raya de Valencia. apuntando al : Cielo con un dedo. la duro á y con esta piadosa palabra Baronesa.

al fin. donde las cose- chas se suceden sin interrupción y donde nunca faltan flores y frutas y verdor en los campos. solar de inge- nio para comer. Pasé á la vista la Orden del Temple.LIBRO ONCENO EL JARDÍN DE ESPAÑA MI TROPIEZO CON VENUS Caro lector. según me dijeron. pues toda ella son ver- geles de inagotable fecundidad. Con razón llaman á esta provincia el Jardín de España. poco ó nada puedo decirte de mi caravana á Valencia poinque como algi'm dinero me quedaba el no tuve necesidad de aguzar de Montesa. A seis leguas de la capital y una de la costa está Murviedro ó Sagunto. y. De la antigua magnificencia de la colonia romana dan muestra todavía la . cuya ornamentación y riqueza admiré como es debido. nobilísima ciudad. di cuna de con mis huesos en Valencia. pasé por Játiba. rinde honores militares la la tropa cuando andan por carretera. los Borgia. ante cuyo castillo.

rebosando de riqueza agraria en su Pedrera dilatado contorno. que más bien parecía de Agosto que de Vendimiario . moniosas curvas de su lucía el talle. *** Era una tarde de Septiembre cuando pasé por allí. uno de esos días estivales en que el ánimo se siente predispuesto á los deseos más extraños. Vestía al desgaire. Es el cuarto de la ca- hora en que se cae al primer capricho que sualidad nos pone por delante. con natural abanlas ar- dono. La población se apoya en la falda de una montaña de mármol negro ve- teado. los vestigios de algunos templos. fuertes y resistentes del Coliseo. por lo mismo que. sin gran esfuerzo. y. di con una joven que apacentaba un rebaño de ovejas. muerta la volun- tad. En y el est€ valle. Una hermosa aldeana en cuyos ojos brillaba el fuego del sol valenciano. cuyas gradas y puertas de entrada se conservan bastante bien. vino y algarrobas. más que todo. se levantan sinnúmero de pueblos. ricos todos por sus pingües cosechas de aceite. gran- des y pequeños. y tan calurosa. En esta disposición de ánimo. muchas lápidas é inscripciones. entre la cordillera d>e la mar. que hace traste un raro con- con la fecunda llanada que á su alrededor se extiende. dejando adivinar. los restos cintura de muros. Su bronceado el cuti? frescor de la virginidad y sobre pedestal .266 CIRO BAYO como montañas. cualquiera cosa parece bien. de colores tristes.

pero me llaman Dora.. —Dorotea. Largo rato Los rayos carne. rebaño. mero. ¿ ¿cómo te llamas? — le pregunté zala- —Dora. que andes quemándote ¿ al sol guardando ovejas diez y siete t Son muchas ? Las mismas que años tengo — i : La escena ocurría en lo alto de una loma cuel valle. iban bajando por sí solas á abrevarse en el un ojo de agua que al res- plandecía en praderío de abajo. hartas de ramonear. Dora. parecía una ninfa 267 talla- da por el cincel de la un escultor. Por fin me puse á su lado. y yo la acomzagala tiraba una pie- Dora tuvo que seguir pañé. eres linda. tú . muy Qué lástima ? así: Isidora. bonita. casi contemplé sin que del sol caían sobre aquella estatua de dorando las femeniles líneas. —Dora qué Porque hay muchos nombres que acaban Teodora. la dra para castigar á alguna oveja que se separaba . ¿ te lo ? es el lo dice.! LAZARILLO ESPAÑOL de verdura en que estaba.. y el corto zagalejo se henchía al soplo de una brisa retozona. sin que se inquie- tara al verme. como porque —Es un nombre muy tú eres muy —¿De veras? No han dicho otros — Como una primero que me —Usted — Pues. ¡ sí. bonito. ella lo notara. yas laderas descendían suavemente hacia Las ovejas. De vez en cuando. — Zagala. virgen.

hundiendo todo «1 hocico con la cuerpo y asomando sólo bola de lana en los dientes. que dejaron pasar á las más impetuosas que que corrían á primera fila las hubo también que metieron hocico y patas en otras. El zorro andaba muy despacio y con ani- la boca recogía los vellones que las ovejas se dejaron en- tre las zarzas. la charca. y á sus bordes se agolparon las oveel jas á saciar su sed. Es mi amigo de todos . Las hubo pacíficas. Creyendo hacer méritos con la zagala. En me levanté esgrimiendo el palo para ahu- yentar al raposo. y era de ver la su- misión con que Pasito á paso. el demasiado tencia. Verá lo que hace. Saciada la sed. 268 CIRO BAYO del resto del rebaño. animalito atendía la adver- mos rebaño. el Volví á sentarme y puse atención en mal. el rebaño se detuvo á sestear. animal se sumergió en agua. El el . el Como ésta era bastanel te ancha y profunda. Así que hubo recogido una buena pella se encaminó á la poza. le los días. no fuese que se llevara un corderillo. tirándome del brazo— no haga daño. y la zagala y yo nos acogimos á una choza.zorro permaneció así algunos segundos. como antes saciaron el hamlas bre. mientras más limpias. En seguí- . tan 5Ólo los belfos humedecían. esto vi un zorro que se deslizaba á lo largo de unos brezos.. —Déjelo usted—me dijo Dora. siendo de ver que hacían lo mismo que personas. la pastora y yo llegaá la poza.

gas. queda eso — — Adiós y Dora. seis Yo.! LAZARILLO ESPAÑOL da 26Q soltó la lana y á escape se lanzó á la orilla^ el sacudiéndose 'cuerpo de la mojadura. saludándole con mano. guar- —¿Pero tendrás novio? — ¿Qué esto? es . que algunas veces que les me duermo vigila las ovejas. le estuviera agradecido porque las pulgas. meses. se apelotonan en la lana y lo ¡ dejan limpio. para este raposo es muy sabio. con que quitarse es el único Estoy por decir distrae en el dan que pas- amigo que tengo y me estás? toreo. riéndose. somos tan buenos amigos. lindo Qué argumento para un fabulista la es- trategia de este eminente zorro valenciano —¿No dero? te hace daño en . la decir estas palabras? — le pregunté. el ganado? á la zagala — —pregunté ¿Nunca intentó robarte algún cor- —Al como si contrario . — Pues que de pulgas. —¿Tan sola —Madre se ¿No .. por la comida y un par de zapatos cada do este rebaño de sol á sol. Al cabo^ se perdió entre los matorrales. tienes padres? es murió padre leñador y anda perdido por el monte semanas enteras. —¿Qué quieres con i ahí ! dijo. porque las pul- no ahogarse. el Todas las tardes viene á este sitio á recoger vellón de ovejas y á bañarse. se vale Como el animalito está mis comido de esa industria.

^sto es desde hace pocas semanas á partir de una noche. ¿Esto He oido decir que otras chicas lo — Sí. 270 CIRO BAYO chico joven y guapo.. lo te La verdad es que días. —¡Ah! —repuso es un novio? iienen. Dora. p«r- . ¿No pasa á ¿No sientes en tu cuerpo algo así como un Pero •capullo que pugna por abrirse? que fuera usted médico: . ten cuidado con los hombres. cuando les bulle la sangre en te las ti ^enas. \ Si viera usted ama me cómo me hizo po- estorba f —Pues — abrocharle corpino. — Ni lo acertó. Las mejillas me desarrollé mucho en pocos se me pusieron más encarnadas. y el indino se me escurrió entre los dedos como un ama y me melocotón miaduro. haciendo por des- ella sin alamarse — . otro zagal que te diga palabras dulces al oído y de vez en cuando se le —Un escurran los labios y te dé un beso en zagala pensativa la boca. Amanecí tan ojerosa. se me salió un pecho afuera. Entonces el ner esta cotilla. €sto? como queriendo estallar. la — . Quise hacerlo. Lo vio dijo que lo escondiera. —Ahora no—contestó quítatela el repuse. el el y una tarde que estaba ordeñando las vacas en establo. íju-e mi ama me dijo: ''Ya eres mujer." —^¿Y tú entendiste que quiso decir? —Que ya era grande y que debía trabajar más.. que soñé no sé qué cosas de fantasmas alegres que me palpaban todo el cuerpo y me da- ban muchos besos y abrazos.

como dos rosas sobre un mis- mo tallo. quizá que entender sentido de mis palabras — el las . loso cualquiera. Dora. Dora dejó caer los brazos y entornó los ojos como magnetizada. quédate cómoda. j>ero su corazón palpitaba con fuerza. que del prado ve- como hálito de amor . *** Repuesta la zagala díjome muy quedo: —¿Eras miedo que tú quien querias correr al raposo. las 271 ovejas si alguna se me —Ya Y me cuidaré yo. como pudo comer otro gosin es- — Para uvas maduras— repuso Dora. con mucho mimo la fui desabrochando las presillas sin que hiciera resistencia. la estreché en mis brazos. embriagadora. y yo te comí.LAZARILLO ESPAÑOL que tengo que correr á escapa. y en el momento que iba á caer desplomada. Poco á poco. como combatida por un efluvio misterioso. es si que estabas sola del ra- uva que se cae por te cimo. de me robara una ovejuela? Más zorro eres tú. no me llames zorro madura como la . no seas tontuela. que has robado la zagala. parecía arrobada y soñadora. tiera influida como si se sin- por un hechizo. Vaya. Una bocanada nia. tembló de pies á cabeza. Palidecieron sus mejillas. la zagala. de aire nos envolvió en una ema- nación vigorosa. Nuestras dos cabe- zas estaban juntas. — No. extáticos los ojos.

si puede — me Ya contrataré lo . . al amo.272 CIRO BAYO tan vendimiando en las viñas del amo. rato. zagala y peregrino las siguieron á retaguardia en dirección á Pasó otro la alquería. re- coges el rebaño ? —¿Dónde ha de ser? En Veré —Pues iremos juntos. ¿dónde — Por . en la alquería. Ayer. ser. porque miedo á las heladas hace apre- surar la vendimia. creo que podrá ser esta faena se el — replicó alegre la lo zagala — En emplea á cuantos piden. Y Dora. y cuando las ovejas dieron la señal de retirada en busca del redil. y. comí las más tempraneras. de pasar. el —¿Hacia dónde cae esto? —Muy cerca de aquí en camino de Burriana. él ihe tú. la alquería. como vendimiador.

los liños se Entre movian de cepa en cepa los vendimiadores. vi lo que hacían mis compañeros y tomé nota para el día siguiente. en la linde de un vidueño. el A en la la legua se conocía era él amo. pero entré en turno. Un hombre de alguna edad. 1 . porque empezaba á y vino á discreción. como quien se goza contemplación de una buena vendimia. cortando cuidadosamente los car- gados racimos. obscurecer. asi que atravesamos un poblado bosque de algarrobas que lo ocultaba. me al con- Como los demás jornaleros. ofrecí mis servicios. apretando los racimos. y dos parejas de membrudos mozos llevaban á un carro las aportaderas repletas de uvas. dos comidas diarias Aquella tarde no hice nada. en que se veia una cuadrilla de jornaleros. descontando dos horas me- y en cambio daba tres pesetas de jornal. y á paso largo los fui á unos viñedos limitrofes con la granja. sol.8 II LA VENDIMIA Y LA PISA La cual no tardó en verse. y sin titubear Le trató. por ción que todo respiraba. de las pie. había de tra- bajar de sol á diodía. una hogaza para todo el día. metia manos en una de la satisfac- las cubetas. Entonces me adelanté á la pastora.

los vendimiadores nos re- No partimos por una anchurosa viña. y otras me incensaba el aire de los campos. la cual estaría apacentando sus ovejas . solum te virginem dignum. En tal guisa canté. me ceñí por debajo del sombrero una corona de pámpanos para refrescar sienes. evohé virgiliano Evohé.. cabeza. acompañando al amo de la viña. sonreí y saludámonos. otro lado del algarrobal las y con las manos tintas en sangre de mis el uvas. agradable el sol Tan cuando tido. Y como quiera que yo había cantado en voz alta.: 274 CIRO BAYO bien amaneció. envidándonos coplas ó coreando barcarolas. que también se sabía Volví la dándome á entender de memoria á Virgilio. con su correspondiente balandrán. aunque con sombrero de paja. á veces oreaba mi frente la brisa marina de la cercana costa. creyéndome solo. estaba tro segundo: ''Vociferans'*. Los vendimiadores nos ayudábamos mutuael aroma del mente. me Luego nos hicimos tan 'buenos amigos. Eché corvillo mano que ni á un y dime á cortar racimos. Baccus frémens. Pero no había reparado que muy cerca de mí. impreg- nado con romero y del tomillo. que á ia . Yo al enlazaba esta geórgica escena con el idilio de la pastora. el buen señor añadió el principio del hexámelos jornaleros. que vigilaba á un señor cura. me pareció la tarea.. aun empezó á quemar me di |>or resen- Según la dirección del aire.

hasta que una después vinificado. la rectoral cuando hubiese de pasar por la aldea. con otros compañeros. Acabada la vendimia. y él acabó por obligarme á que le hiciera una visita en. entre el vi- ñador y junto al los invitados á la fiesta.: LAZARILLO ESPAÑOL 2/5 hora del descanso hablamos largo y tendido. vi el jaraíz al cura virgiliano entre otro huésped. que fué á los tres días de mi contrata. bailé diabólica danza. pues yo llegué á los últimos. la porque muy empleo de máquina de prensar habrá matado esta fiesta pagana. Lector: ¿viste alguna vez una pisa de uvas en el lagar? ¿No? Pues procura pronto el verla cuanto antes. la conversación en voz alta. mano industriosa lo envase El ¡chas. ata- baleando. saliendo por una canal. se vierte en las tinajas donde ha de fer- mentar. en tanto que mosto. y dándoles esta clásica conferencia amo de viticultura ¡ — Qué riqueza ! —decía— . Los próvidos racimos el se reducen á escobajos. como en mi primer día de vendimia. á se la que añade Aquí. pisando y estrujando montones de uvas con los pies. Allá en el lagar. la con la que tropezaría camino de Castellón de Plana. ¡ Qué variedad la de nuestras vides! Estas son de las que hablan los historiadores y las que han dado en todo* tiempos . quise echar el resto y ayudé á la pisa. chas! del pataleo va acompañado del ritmo onomatopéyico de una alegre tonada.

trepadell.276 CIRO BAYO á sus generosos vinos. —Un andaluz —contestó — Pues mucha el muy entendido en agricultura cura. este Columela. como es dijo Plinio. especiales de España y aun de todo el mundo debiéndose atribuir esta fragancia. el Requena y garnacha. tiene esos mofletes de tan que ni pintados — repuso con soma el . entre bobalet de las la negras: la ferrandella. suavidad y espíritu. presunción fué la suya. Por algo mosén buen color. las montúas y jaénes. entre las doradas. palop. Entre las blancas la server ola. Gracias que conozca : que crían mis viñas. no tanto suaves. la nvelcoche y blancas rosadas. porque yo. las las que soy viñador. fragantes . —Pues la yo hago á más colores 'las — replicó el cu- ra—. las albulos. á la uva. masaguera y monastrell. macamen. aún no he podido saber todas castas de uva valenciana. enentre las bermejas: las cruaznas y Gabrieles. no hay duda fué esto mu- cho — tó el Quién fué amo. Distingo entre duracina. fácil encuentre semejante en Aunque Columela juzgó poder decir^- contar todas las diferencias de vides. se que el tampoco orbe. y tre las verdes. mosén? —pregunde Mosén da á es síncope de mosenyer y título que se la coronilla los clérigos en todo lo que fué Aragón. por ser de los fama más y espirituosos. tir. sino es al terreno.

de donde maldición de Cam le y en Lot. habla us- —Decía que son tantos y tan grandes los prc^- . —Lo soy. como es. rigo— La . mosén — replicó el rural. ¿A qué — pero negarlo? — respondió la sí aficio- el clé- vid. hizo lle- viñas. con todo eso. esto era el tercer personaje al nado mosto. se dice expresamente que Noé para Y la ra- zón de esto que viendo Noé cuan provechosa útil el planta era y cuan linaje humano. y así el lo que tiene de daño el mu- cho vino tiene de provecho poco y moderado. — — . que vino á dar en cosas que tan mal estuvieron. tanto. — No que — pater. Es también medicina y antidoto enfermedades y melancolías. que hacía número tres en el corro del amo.LAZARILLO ESPAÑOL viejecillo 277 el de tipo antipático. toda finura esto es llamarle á dijo el uno borracho con médico . para que. Mosén repuso el viñador si no más claro me quedo en ayunas. Eclesiastés aconseja al hijo que lo beba moderadamente. hombres fruto más copioso y de mejor sabor que ninguno. y para las Horacio: — ted Nunc vino pellite curas. la plantó. doctor. cultivándolas y labrándolas. y que así bebido le será de mucho provecho. demás plantas. varan á los — Y ahora galeno— . el reverso de la medalla —añadió . el los dañosos efectos del mosto en aquel la patriarca. aunque Dios las crió al principio del mundo. y así dijo Tíbulo: Sepe eQo tentazñ curas expeliere vino. —Doctor. el —Con todo.

la sabiduría di- manda dar vino á los tristes y amargos de corazón. para insania y indigestiocensor implacable. mosén. El vino. para la tercera. es ocasión de enfermedad y muerte. En esto terció viñador lo —Diga. nes —concluyó —In medio cura— señor mío— dijo lia la las el virtus. vez. es necesario para la sed. como tristeza. sin comparación. que son. —'Herejes y (Cismáticos tendáis mejor. vino y los imisterios que <x>n él se han obrado.: . para el de- —Y cuarta. el . porque del de Alcázar^ vino. Doctor: ¿no es éste también uno de los secretos de vuestra — — Sí farmacopea? el ^contestó con voz grave el mediquillo — y la razón es porque vino es en segundo grado caiiente. que el sabe todo: ¿quién en- señó á aguar vino? reñidos con ia fuerza y la integridad ddl sagrado licor ó. la alegría . como lo dicen el Galeno é Hipócrates. y mismo Bclesiastés. — Vinuní el ardentem corroborat vel occidit güyó doctor en tono pedantesco — — ar- . taberneros y boticarios. . escribió Baltasar ayuda la digestión mera la leite. que los mialles que ha causado. segunda. los físicos. Por vina tanto. —Así cielo es como como vosotros. También yo sé latín. para que me en. matáis á los el enfermos —repuso cura — . La pricomidas. mucho mayores. 278 CIRO BAYO vedios éé. Hay que lo tservir á la Dios con alegría. á las y enriquece la sangre. 'dice di' aconseja David.

quiero de- de la cepa á uva. señaló á mi personilla.á retrucarle con un cuento muy religioso.. sin más que ver las uvas que está pisando este mi amigo. al pulpito. dejándose pisar dijo el clérigo — — dan •ejemplo de aquellas verdades evangélicas: "El reino de los cielos es de los humildes". déjate pisar si quieres ser estimada si sufrir. conceptos ambos que estas redondillas muy bien expresó Uva. pies. yo os invito. voy. Y el hombre se sonreía impávido. — : LAZARILLO ESPA ÑOL Pues cir. á la si Quevedo en quieres subir cabeza después. no. Las uvas. La un mar de lágrimas y la atmósfera una tempestad de sollozos. Entonces tomó la palabra el médico. cris- á que consideréis un ejemplo de humildad tiana. el —Eche usted por esa boca—dijo entró en — Un feligrés pater. nos largó un sermón. "Hu- míllate y te enaltecerán''. — Ya que mosén. hante de pisar los que no hay medrar sin Uva. la iglesia de un pueblo la en Jueves Santo y oyó iglesia era el sermón de Pasión. poniendo paño religioso. veráste picada ó dej arante pasar. Otro que estaba á su lado le dijo: Tiene usted el corazón de piedra. ¿No le conmueve la . si 279 de la planta pasamos la al fruto. señores míos. que estaba zapatean- Y do y atabaleando con pies y talones los racimos.

rígido Galeno. bombro el viñador — poirque yo ben- dije sus campos. porque á lo que mosén va es á que el amo. la —Entonces me asusto de longevidad á que —repuso cura con mayor yo dad — Figuraos. el la naturali- vino. viéndolo tan aficionado y alabador del miosito. porque ama la traía en ajetreo continuo.. al dando una . *** Entre la vendimia y la pisa llegué á reunir vein- te pesetas. porque yo soy abstinente. aunque apenas hablaba. La homilía vinícola al caso.f 28o CIRO BAYO muerte de Nuestro Señor Jesucristo f que estoy en el el secreto. ail sí no excita mi devoción. No bebo vino. . ¡ mosén. que yo no bebo más que llegaré . — Parece mentira do u'S'ted ! Y ¿ cómo el se las ha arregla- para llegar á viejo? haber bebido tan —En mucho ha contribuido sólo agua en toda mi vida. — Con madita en de lo que nuestro buen amigo obrará muy pal- cristianamente el — replicó el pater. sacerdote ha de vivir del pie Y usted. el . ¿no apetece lo mismo ? — No. doctor. acabe regaílándole una arroba del de esta añada.. Todas las noches veía en le la granja á el Dora. —En por- secreto de que pasado el mañana — Precioso es cuento— repuso cura— pero no veo que venga —^Pues viene caso. y altar. qué secreto resucita. —¿En —:No.

La última noche. rastero. asustada la zagala. ¿ Dora — le dije — . me voy mañana muy ella. víspera de mi partida. le compré un de plata para dedo de mujer. Y setas le puse en dedo el anillo nupcial. no vale nada va mañana. tománregalito para que te acuerdes de mí. temprano. contesté. lo fo- Sí ella . tanto un buhonero que á anillo alquería vino. de ios jornales devengados por los ope- rarios. —No hay más remedio. —¿Ves — seguí diciendo— enseñé—que he —y se las ti puñado de peganado cortando las reparti- y pisando uvas? Por remos. llam^ la aparte á zagala —Oye. Dora— dola una mano— Pero quiero hacerte un . me lo des — repuso — . . viendo tanto dinero el ama creería que los he —Pues se lo entregaré para ti. el Toma este esta sortija. LAZARILLO ESPAÑOL Pero mi pensamiento estaba es así que á al olor fijo la a8l en ella .: : . —No robado. lo dice él cantar Amor ensilla se de forastero su caballo. lo hice y nos Toma estos dos duros y cómprate lo que más te cumpla. — Tan pronto — repuso ¿no sabes que soy? Un — Pero. con melancolía — ya — —contestó ? chiquilla.

que no te la desaten mente como Dora hizo un mohín y bajó las los ojos. pero que tenga muchas lazadas muy fuertes. compraré — replicó ella alborozada — : á que será más bonita que la que llevo puesta. la besé en la frente. . ¿Qué quieres que me compre con él ? Puedes comprarte unas arracadas para que — estés muy —La fe Sí bonita. y. tan fácil- — —añadí — y . me despedí de ella. otra cotilla.282 CIRO BAYO —^Esto me parece mejor. Como na- die nos veía. para la otra. además. y estrechándole dos manos.

que entra atrevidamente en eil mar. me guió en persona. Las casas de los labradores y la iglesia. y lanchas se ven varados en Pese á tanta nomenclatura. algunos de cuyos botes la arena. y era del lugar. de barrio de labradores y de pescadores. El chico de las algarrobas baja adherida á la iglesia. así llamadas porque se co- lumbran desde la costa castellonense. hermosa terraza marial na. la feligresía no pasa de ser una alde- hu^la qu« esícasamente tendrá cien fuegos. cuya moruna torre fué en tiempos almenara ó vigía de p^lajnicie la costa. es cuyo nombre no hace una lengua de tierra con honores de península. en la los pescadores. que en días serenos deja ver frente el grupo de las Columbretes. á aldea. ocupan la del promontorio . Al pie d* que viven la población aita está la baja. y me señaló me dijo: una casita- . al caso. A como La un chicuelo que encontré buscando algarroel bas por bosque le pregunté por él el pueblo .III FRENTE A LAS COLUMBRETES Al rayar el alba abandoné la alquería con áni- mo de ir á ver al cura virgiliano. testigo de mis proezas vitícolas. á esa distinción dcpueblo alto y bajo.

cuando •de me pareció oir el sonido un violín. la gorra para que no se lo quidejó solo al pie me de la rec- Iba á llamar. pieza de diez céntimos que . haciendo dúo con el música. que los madrileños tomaban por un él vil él el heráldico ileón que entendiese ó no esta historieta. el — ^Es cobre — . preguntó lo —¿Dónde está perro. que bien la se conocía cantaba y tocaba á un tiempo. oí cantar á mi amigo cura. verdad replicó — — Niño. se guardó perro en un repliegue de taran sus padres. por .allí le alargué pero como no veía por ningún perro. . se te adelantó un trovador. El chico tomó muy me el contento . —Has Pero la llegado á destiempo — di jeme — . Si nos oye el grabador se vuelve á morir de otro patatús. me tranjquiílicé. Pero causó perro chico. 'qui'lado muchacho mirando el Talmente parece un perro de aguas es'de medio cuerpo abajo. y toría. porque. refería á lo que por ahí se cuenta de que le el artista del grabado murió del pesar que dibujara. noy— contesté— ile Toma la en recom- pensa este perro gordo.: 284 es la CIRO BAY O del recto. Me oír el quita allá — contesté— . que no veo? — No ves este animalito de patas gordas y rabo ¿ erizado que se apoya en león. pero se parece á el escudo? Quiere ser un perro. —Aquesta casa señó —Gracias.

—¿Qué mosén estradivario — —exclamé. Dirélo más elegantemente con mi paisano Ausías March La valledat {vejez) en valcncians mal proba: no sé com jo faqa obra nova (i). y debe pronunciarse cargando el (i) acento sobre la i. á su gabinete. la dice San Isidoro. desde que se gozaba perfil atril sión magnífica del ancho mar y del Junto á una ventana estaba el de la el con violín y un papel de música. Tajii nescio esse niuqiíaui letteras. acompañánla vi- dome costa. trae la otra.: LAZARILLO ESPAÑOL 286 las sumisa correspondencia del instrumento con inflexiones y tonadas de la voz. es esto. dando á entender que música debe ponerse en- tre las ciencias ilustres. —Ola. y á esa edad á los músicos no nos queda compás. Y él mismo bajó á abrir la puerta. llamé fuerte. . señalando el ? Le sabía á usted poeta. porque le estuve oyendo antes de llamar. anacreóntico — dijo el verme — . amice. A riesgo de estorbarle en su melopea.. pero ya paso de los cuarenta. que estaba á altura de al mi cabeza. pero no músico. Dejó el violín de tocar. Ausías March fué caballero valenciano contemporáneo del Marqués de Saniillana. — Mía fe que por lo hace usted muy bien. y el cura se la asomó Salve á la ventana. —Una cosa sicam nescirc. Ausías es una forma popular de Agustx. —Gracias más que el la lisonja.

yo dispusiera de un gabinete de trabajo como éste. creo que haría obras maestras. Estos pescadores represenperpetua tragedia. De iinlproviso surge una nube. porque el cielo azul. . el La madre la tierra alegra más á mi gente que mar. la lira orillas del —También Ovidio pulsó y mi cantó cosas la Ponto muy tristes ¿ neando cabeza — — repuso el cura me- . parque . el viento en calma. En cam- bio. Así me explico que Víctor Hugo. y rniuy alegre. la mar serena. no son sino engañosas apariencias del peligro que se oculta tras esas bellas formas de la poesía del las Océano. Ve usted esos dos barrios de de labradores y el de pescadores ? . — Si — ¿Faltarile la inspiración ante este escenario? contesté señalando el mar — .¿Cuál cree usted que es el más alegre? feligresía. ciendo sin : darme tiempo á responder. No lo comprendo. todo verano. el Y. el huracán rompe sus cadenas y la los muerte aparece entre tad. para que la las niñas los canten los sábados en la iglesia. allá en Jersey. aguas se encrespan. vida del pueblo ellos No hay para un día de plácida confianza. el siguió di- — Pues tan en 'la primero. escribiera lo que escribió. Pero hace días me falta la inspiración.muy agraidabile. la otra parte de mis feligreses no saben del mar sobre sino que en es muy bonito.386 CIRO BAYO —¿Qué estaba usted ensayando? —Unos gozos á Virgen. horrores de la tempes- segando la flor bravia de la costa.

el Y ¡ el cura señaló con ! dedo al cielo. helecíhos y cohombros. ¡Qué de piropos. para las la flores y frutas. q'Ue el real Profeta no halló á qué mejor comy risueña cara pararlo que á un desposado galán que sale del re- gazo -de la esposa y con su ¡ ailegre á todos llena de alegría. y por esto dijo Calimaco: formosus semper. las plantas y las ñores se descogen. espadas y sierras. semper ¡iivcnisqiie. —Entre los ¿á qué carta se queda? la sublimidad del la vista mar y el fiel la poesía de la campos. y dan brincos de placer en viéndolo. ermitaños y otros peces seme- jantes á las cosas del cielo. se esparcen . ó sea delfines y sirenas. pater omnipotens. íe sailudan Su luz alegra el mundo. qué de lindezas le cantan los poetas ! Tan hermoso es el Sol. estrellas y luna. retozan los árboles. porque hay nubes. como le llama nuesitro \^irgilio . cardenales. para las hierbas. Los animales saltan. clavo los en de balanza que sopesa dos elementos. Homero d Con cuánta razón le llama Cien brazos! Porque tiene manos para la dar luz y claridad á luna y las estrellas y para barrer del aire obscuridad y las tinieblas. siempre tan hermoso y tan nuelos vo como el primer día que comenzó á andar orbes. Las aves y con sus harpadas lenguas dan mil parabienes á su venida. — Bl Sol —exclamé. ortigas. — Y usted. pater. Sí . Tiene manos para las plantas. — Phebo.LAZARILLO ESPAÑOL ven en él las 287 mismas cosas que en la tierra : uvas. obispos. truhanes y rameras.

: las grandes es: y sus bajantes los desengaños. triste. la envidia. que . El santo crisma de se sirve en varios Sacramentos está compuesto de aceite de oliva y de bálsamo. el un alma que se resiente la tristeza: de un mal que sufre. El bálsamo. finalmente. pobreza y demás. porque todo des- acíbar y vinagre. los felices sucesos . porque todos nos vemos combatidos por azares y pasiones. y. recibiendo nuevas esperanzas de su deseada salud. que esto es resentimiento interior. no hay cosa creada que no se mejore en gusto cuando d Solí aparece. me va usted resultando tan apolíneo ahora —'Esto ? ¡ como diomisíaoo aintes.. ó un resentimiento exterior. —Pues la Iglesia el hombre ecuánime debe conservar igual su corazón. —Es un razón. Nuestras vidas son los ríos que van á parar al mar^ pero ríos que tienen sus crecidas peranzas. ! — Ya. la sequedad de co- odio. cualesquiera que sean que los suce- sos de la vida. ¿no es gus- cierto Por mi contrarréplica ! medicucho. Los peces muestran sobre las aguas sus plateadas escamas. es decir.288 CIRO BAYO y cobran nuevo ser y nueva hermosura. todos los — Según hombres debieran ser tristes. un como etc. ya de tila ¡ Qué hombre tan sombrío se le ¡ No el tarle el vino ! Se conoce que pegó gusto él las recetas que administra. de<l lo dice por el episodio al lagar. las aflicciones. como enfermedad. Los enfermos se alientan. —Padre cura. este concepto de la tristeza.

!. pater. — Dígame. . la conformidad. mosén... y lo mismo sucede con un filósofo la el alegría del alma. porque los deseos ocu- pan lugar de las ocupaciones que debemos cumplir.LAZARILLO ESPAÑOL 289 por SU peso específico queda por debajo. hay que fabricárselo en y otra dar moradas ¡ — Ah trigo. su suerte? ¡ pater. . vir á Dios. Es máxima tan cristiana como utilitaria. ¿Está usted contento con Desear otro género — Qué remedio me queda do sería perder el el ! de vida incompatible con los deberes de mi estatiempo. Casi siempre nuestros deseos quieren im- . En todos los estados se puede ser- y cada uno de ellos tiene sus particulares goces sólo que á nosotros nos cansan y aun . igual diría. que sobrenada. el aceite. h?xe al es el símbolo de la fortaleza. Por esto dijo que ver siempre las cosas por un prisma alegre vale mías que una renta de miles á-e duros. una cosa es predicar — Si como soy clérigo. come lo necesario y nada más. que hombre superior á sus aflicciones y aquel será hombre perfecto que junte la paciencia con la dulcedumbre de carácter. Gran parte de la salud consiste en querer tenerla . ¿dónde de color de rosa? se vende este prisma —En las ninguna parte del alma. fuera hombre de mun- do. representa la resignación." — Resumiendo. se nos indigestan por no seguir el precepto del sabio: "Si encuentras miel en tu camino.

hay que aplicar también la demás. Persona s-e desasosiega por practicar las tnás soma- . el según dijo Brut- clavarse el puñal en pecho. —Es hay que que. sociedad sino esto ? Puras apa¿ Qué es la ¡ riencias! Hasta la virtud lo es. Esto ¿cómo se entiende? — — Pues. No máxima á nosotros mismos. como el la Esposa de los Can- tares. —Mosén. —Y quien es usted? elástico. ¿no en seria miejor que. dice contento dice feliz. como se dice vulgarmente. sino mortificaciones de nuestra imperfección. de nuestra inferioridad respecto de otras personas? En vez de abrigar en el pecho esas áspides venenosas. como hay que serlo con todo ha de ser sufrir y perdonar las molestias y flaquezas del prójimo. el lleváramos la miel en los labios y la leche pecho. ángel en la calle — al y demonio en casa. en vez de preferir las virtudes más conformes con nuestros 'deberes apetecemos casi siempre las que hailagan nuestro gusto. qué es orgullo. la miel para trato con nuestros se- mejantes y la leche para dulcificar nuestra alma^ se es Faltando una de estas dos cosas medio ángel y medio demonio. el ¿Qué es el amor propio.290 CIRO BAYO posibles: se parecen á esas mujeres en cinta que en invierno apetecen fresas y en verano castañas nuevas. ¿lo es —El concepto de La los la felicidad del feliz hombre muy ciencia de ser consiste en ser piadoso consigo mismo. Puras apariencias.

. el andar descalzo en procesiones. la alegría buena vida es consecuencia de vivirla. Xo es esto : hay que las esco- ger las virtudes . no excelentes. verbi gracia. un vida y aun de la vita buona. las más no las más conmás apara- las más sólidas. ¿qué gasta más? ¿la rir las — Soy un servidor de Dios. — Pero —¿Acaso mosna demás zón sin dejar de darse buena vida. estas últimas son de mayor excelencia y más meritorias que las primeras. callejera los ayunos. á la modestia. á la bon- dad. no son compatibles ambas cosas? A li- los ojos del mundo que vale más. mosén. — Bien. no las de relumbrón. Esto no lo digo yo. sin que esto quiera decir que yo sea un .LAZARILLO ESPAÑOL 291 das. las disciplinas y castigos de la carne.. y. por más que éste sea la otra. Fuera de que es las más decorativas y más fácil practicar la buenas obras que se gasta el las grandes virtudes. pater. que son mejores. sin embargo. quiere ser héroe. que procuro adquivirtudes que me faltan y perfeccionar las pocas que tengo. la la espiritual. sideradas tosas . desde el así es como me lo figuré á usted principio: la enamorado de — La de un optimista de balandrán. á las mortificaciones del espíritu y del cora. magnánimo y olvida ejercitar las que le cumplen. á manera que fusión la sal que más á menudo y con más proazúcar. sino San Francisco de Sales en su Vida devota. sal ó el de más calidad que azúcar 7 —Y usted.

como todos nos iconooemos. sin faltar á la caridad . de caza ó recrearme con alegre conversación. á la madrugada. nuestros mutuos defectos. me doy maña ir para leer mis clásicos favoritos. y me piden mi opinión. antes bien. —-Más divertidas que de — repuso mosén— porque. cirla cunstancia que huélgome haber leído en vida de Carlos Boirromeo. y esto lo tengo muy presente porque. que es el arte de conversar ailegremente. Procuro ser condescendiente. no .292 CIRO BAYO epicúreo. 'á ser como un con mis se ej ercicio de ia A este tenor. tocar el violín. El sabio compara las malas lenguas á una navaja de afeitar. Los pájaros. quien no gar con los suizos. darla con el el mismo tientO' y cuidado que cirujano hace una incisión entre los nervios y los tendones. y en la desdeñaba de ju- de nuestro Loyola. Aparte el cuidado de mi pequeña parroquia. como soy el más calilf icado en las tertud'ias de la aldea. ¿no nos invitan á sacudir el sueño y cantar las alabanzas del Señor ? Pues esto hago yo rezando el santo sacrificio de la Misa. Emípiezo por levantarme temprano. si procuro no ofender ni lastimar á nadie. — ¡Conversaciones de aldea! — repliqué en tono despectivo. como se acos- tumbra entre gente de buen humor. porque mi régimen es 'harto sencillo. algunas tardes de invierno me hallaría jugando al tute feligreses. reimos las sialón . practicando aquella virtud 'que los griegos llamaron Eutrapelia. pero sin zaherirnos. porque la condescendencia viene caridad. que habiendo sido invitado á terciar en un juego.

infierno vais saJltando. — Entre sea por estos aWeanos. porque. le ci- —Vaya. si no bailan . antes para ejercitar ju- ventud y con el ejercicio de las burlas se habiliten y suelten para las veras. y si bailan ha de ser lejos de la iglesia. merece usted que de Apolo. las —Y ¿qué opinan nesto? Porque á ellas mozas de un baile tan holo que más les gusta es el no. muy parecida á la Spata dantza de los vascos y al hall de bastons de los catalanes. el baile no se hace por desla honestidad y lascivia. dulce meneito del agarrao. Si 293 hoy fuese domingo. también convertido en maestro de el acompañando con en la violin las danzas de los mozos — plaza de la iglesia. me baile. porque es un bailar unos con acometiénse otros. es la laurel — No. á modo de escaramuza y es la batalla. Ya sabrá usted la ale- luya del padre Claret Jóvenes que al estáis bailando. ñan el amigo mosén. los sabios griegos inventaron la danza pírrica. A este intento.: LAZARILLO ESPAÑOL desdeñó vería la invitación. y por descontasin las armonías de mi violin. y quiera Dios que así mucho tiempo. . dose y retirándose.. — Se do aguantan. ? ¿ Esto más — repuse— .. Esta estila danza que aquí también. porque enseña triunfal de héroes y emperadores.

me trató á fuer prestándome su muía para que me llevara á Ciastellón y dándome por feligreses. porque usted es émulo de Apolo. se hizo vendimiador y pisador de uvas. dijo Petrarca. despedida. en igual situación.. —Pues también ¿ me lo ceñiré — repuso jovial el >cura — pero á condición de repartírnoslo. 294 CIRO BAYO —Y también de poetas. se ihizo pastor de unas vacas. espoli- que ó escudero á uno de sus . Acabaré diciendo que. usted. llamia así ? — Por qué me usted — Porque como Apolo. á de Ihidalgo. viéndose pobre y neasí cesitado. - Onor d'imperatori c de poeti. Seríia initerminable referir el todo cuanto hablé con la cura.

salen á dar una volada por el campo. . del olivo res y tocados con almendro. que hacen labradobarretina roja ó morada. los paisajes sicilianos de las églogas de Mosco.LIBRO DUODÉCIMO DE TARRAGO A BARCINO U\ PUEBLO IDEAL Los campos tarraconenses. que la brisa del el . son de paisaje más idílico. El sol de Septiembre atravesé — —que es el mes en que los los 'la los baña de plácido resplandor y del la ojos se alegran viendo los clásicos cultivos de vid. son aficionados como ruda el flaviol ó caramillo. si bien tienen mucho parecido con los que quedan atrás. la tierra Los pastores de ninguno á tocar competencia con vos. uno se representa sin querer. Sin gran esfuerzo. en las cigarras atalayadas en los oli- La ribera está tan cerca. del tomillo aromático del es- y del romero y no pocas veces blancas gaviotas. dejando la playa. her- mana gemela del gorro frigio. casi helénico. mar mezcla su hálito salino con pliego.

deja ver izquierda. romanos por ter. del que se conservan restos magníficos. el hacia la derecha. la capi- de la En Reus : nacieron. la y hacia la verde campiña. Dispersados aquí y aculiá se descubren soberibios vestigios del poider de Roma : las tres 'puertas cidópeas de las el murael llas. y paralela á la vía férrea sigue la carretera á Barcelona. deilicioso camino sesgado entre unos pina- y la marina. Lo cierto es tal que ésta supera en importancia á provincia. el pintor Fortuny y. un tiempo colonia romana y cabeza de la España tarraconense. General Prim. Bájase por allí á los azul. :{<^5ií Pasado el Francolí empieza á verse la ciudad de Tarragona. desde tma cornisa que. pero no la traída del agua. arco que dicen de Bará y el grandioso acueducto. Mau- famosa bailarina de lia Opera de París variedad de profesiones que demuestra la flexibilidad el de genio de estos catalanes. París y Londres. que había de ser mi res ruta. doctor Mata. con lo que pretenden echar en cara á los retisenses la valia de su ciudad. El mejor panorama que se disfruta en es ál la ciudad extremo de la Rambla. el cuatro figuras con temipo raneas el ri. Rolsita . Hay este dicho: Reus. .. carác- griegos por el temperamento.296 CIRO BAYO llegar á Antes de Tarragona se pasa par un gran centro de población: Reus. el anfiteatro.. además. mar terrenos de la estación. templo de Augusto.

en Barcelona. Pregunté cómo se llamaba y dijéronme que Constantí. Como quiera que ya las noches eran frías y no era cosa de dormir á manta de Dios. la cocina. arriba un con las alcobas. como llaman en Cataluña á la posada. es pertinente al asunto que voy á *** Era una casa pequeña de un pasillo solo piso . que mi alojamiento fué en fonda los y no en Hostal. á prima nola cena y me la sirvieron en seguida. porque ama y criada se bastaban pai*a el servicio. el patio y la Como che pedí venía cansado y hambriento. nombre catalán por excelencia pues no estará de más saber que de la prime. cuadra. Al internarme tierra adentro di con un pueblo. Y en Constanti di por terminada la jomada de ese día. La fonda parecía estar desierta de huéspedes. .LAZARILLO ESPAÑOL 297 el Como Latino neo. cuanto ella porque tratar. tomé un baño en Mar —como llaman litoral los orientales al Mediterrá- nombre que involuntariamente se pronuncia en este tarraconense erizado de lumbreras y torres antiquísimas que sirvieron de faro á los nautas romanos. fui á hospe- darme á una fonda. como así tenía honda la entrada. es consiguiente. pues. Segunda declaración que hago. vinieron á llamarse demás establecimientos análogos Conste. á estilo de posada. y abajo. ra que se estableció en España. no tanto para que se vea que andaba viento en popa.

298 CIRO BAYO estaba. diario. ¡ay dolor! que ves ahora. Fahio. y como si se tratara de un abonado á la mía. y yo. alabé la hermosura del camipo de Tarragona y los monumentos arqueoilógicos de la ciuidad. converla tido en Capua de todo un gobernador de España . añadió aÜgunos comentarios. porque di con per- sona instruida que. tarle Yo hube de con- mi manera de viajar. No lo hice á humo de pajas. et- cétera. El ama le saludó por su no'mbre. los preliminares. poniéndose á tono conmigo. tantes. entre otras cosas. Lo cuajl hizo á otra mesa junto á El hombre.. muy icaimipechano al parecer. el estado de las : cosechas y demás zarandajas. cuaindo entró en el Comiendo otro comedor j>ersoiiaj'e 'que bien se veía no era forastero^ sino vecino de la localidad. que no le iba en zaga. fueron un tiempo Tárraco famosa. Uno de el los gobernadores romanos en este tiempo fué famoso Poncio lo y es tradi- ción que en esta villa tuvo su quinta de recreo. y entre guiente : 'Otros el si- —Estos. I Figúrese usted ! i que entonces sería este ! rin- cón Qué animación ¡ Qué vida la suya. los Fueron enltre que se acostumbran personas que no se conocen y que nada tienen que decirse la temperatura. luego simpatizamos y traba- mos conversación. Hasta este "pueblo de Consitantí se extendía la gran trópoli. cuando los historiadores la atribuyen un millón de habiPilatos. y. le sirvió la cena en cuanto se sentó. allá me- en la época de su esplendor.

de la cocina. — — exclamé los de . — Soy drón. Riendo ducando. vengo á qiie ted las camas. tráü! ¡¡Tátara. que enseñi las camasT —¿Qué tiene esto de particular. se oyó un ruido de espuelas en ei portal. patrona? — re- . seguimos charlando y man- Al poco rato dragones. sonó en clarines. pa- ésta. me enseñe us- —¡Vara!— replicó indignada l'y la mujer — . y apareció en el comedor un sargento de dijo la — Buenas noches. y el brigada encargado de alojar aquí vendrán á hospedarse el el escua- como Capi- tán y los dos Oficiales.. trí. Pues ya resucitaran romanos. al final este punto con bélica armonía un dúo de ¿ — la Hablaba usted de ellos ? tocata ¡ — Rara casualidad — repuso mi risueño— Será algún escuadrón de 5 .. sucedido. ¡ regreso de una expedición- ¡¡Tatarará. tnH.LAZARILLO ESPAÑOL citerior 299 y en castro de legionarios que montarían su guardia! ¡Qué ir y venir de literas y de ma! ! tronas y patricios con séquito de esclavos ¡ Cómo retemblarían estas calles ecuestres ! ¡ al paso de la los milites las co- Qué sonora al trompetería de hortes á la salida y guerrera!. interlocutor caballería de los que van y vienen de Reus á Tarragona hael ciendo paseos militares. señores — — ¿Está trona? —¿Qué volía?— preguntó saliendo . ¿Qué diu oque "militroncho'*.

dispensi. . y Tecla éste ya se murió. apenas entendía éste el que.. camas son — en camas en y —¡Ah! no m'en recordaba—exclamó confusa mujer— Vosté Venga. las Hits los Hits las castellaino. — ¡Parece mentira coímpañero'— Si —^Pues pueden . y dio el lugar del suceso se habían visto dos novios amartelados. la Hiciéronse investigaciones. Con que usted mi conterlos —^Señora ^dijo á esta sazón . que no se entienden. el quid pro quo! jen — dije á mi lo lo cuento iMadrid. porque equívocos como ese menu- dean entre castellanos y catalanes. Lo cual trae. soltando la carcajada catalán. Necesito verlas para decir á ios oficiales — Ya ¡ son grandes y están limpias. no creerlo. llevó al brigada á en- Y con mucha amabiilidad señarle las camas. Díjole que el agresor había sido un heme ab manta. como nues- castellano. Un juez vino á tomar declaración á un herido tra patrona. se las enseñaré con mucho gusto. oiga lo que pasó en este mismo pueblo hará cosa de un año. venga. los cuales fueron envueltos en la muy el proceso hasta que se aclaró equivocación. que tulio. en ocasiones. ^creen.. la patrona — — . malas consecuencias.300 CIRO BAYO el puso sargento si — . Sin ir más lejos. la . ! 'lo creo que están dimpias — replicó en su enseño más lengua ^que á verá. pero yo no las mi marido. y aun deben saberlo los gobernantes. casualidad que y en el otro entendió: un hombre con una amante.

sin embargo.LAZARILLO ESPAÑOL 3o í — ¿ Esto es verdjad ? —Tan verdad. pueblo de importancia que tiene unos 2. y. y hace tres meses abrumado por ó. Entre muchas virtudes de mis convecinos sobresale su excesiva modestia. sencillamente. — Me deja usted con posible esta anarquía? la boca abierta. Ninguno quiere ser alcailde. Había un secretario. que desde este hecho mis con- vecinos se han escamado tanto de los funcionarios forasteros. una huelga de ciudadanos. se singuel hace nueve meses por hecho inau- dito de no tener Ayuntamiento. . se ha convocado á elecciones munici- y ninguna se han presentado los candidatos . fabrica aguardiente y papel vive tranquilo y lo feliz. es. aceite. me declaré cesante. dimití. por mejor decir. ni cosa que lo parezca.500 habitantes. que para nada los necesita. las no tiene quien administre. y casi casi han declarado en cantón. ¿Cómo es — No es anarquía . Dos veces pales. ni concejal. cereales. porque no sabía á quién presentar mi dimisión. Trátase de un produce vino. —¿Cómo —La se entiende? villa de ConsCantí. ayunos del catalán. sobre no tener ningún funcionario forastero. que no quieren nada con se ellos.^ pues ya saben venir cuando lariza desde les conviene. éste la era yo. ni hay quien transija con que lo sean los demás. soledad del despacho. que el Gobierno les manda.

y nosotros anudamos la conversación. y ha sentido la necesi- dad de entenderse con alguien. . que venian á alojarse pi- en la fonda por aquella noche. ni los electores han acudido á el las urnas (i). Eran los tres oficiales de Dragones. este cuadro de la —Y se lo que te rondaré. se vaya cada concejal á su casa y no vuelvan á aparecer por el Ayuntamiento. k bola.3o2 CIRO BAYO indispensables para formar Municipio. (i) Histórico. pero que antes dieron de comer. morena. Su delegado compondrá un Ayuntamiento en Constantí con exconcej'ales ó como Dios le dé á entender. Y se consi- dera muy probable que. Sentáronse en mesa aparte. Mas como en esto se oyera ruido de voces y sa- bles arrastrando. suspendimos la plática. —^Me deja usted patidifuso con España pintoresca. —Y — Gobernador de la provincia ¿qué hace á todo esto? ¿Qué ha de hacer? Dejar que ruede Pero vinieron las quintas. en cuanto pase esto de las quintas. porque aún no ha dicho todo.

esto ha porque. de servi- — Pero — Al pital él. porque esto no puede seguir urbana ? se así. como no paga á los em- pleados. las alumbrado y demás. vivo en esta fonda esperando meen la calle. repartiéndose por calles cio de limpieza. — En habrá letrado? caso ¿habrá —El tribunal componen cuatro^hombres bueeste tribunal. el exsecretario municipal. no hay quien quiera serlo de balde. cejil en esta huelga con- y como soy soltero y no tengo familia. ¿quién la la justicia administra? Porque ángeles. este vecindario no será un coro de los delincuente en gordo se le envía á la ca- para que Tribunales se se las entiendan con en juicio simples querellas dirimen verbal. como iba diciendo. ¿quién cobra los impuestos municipales? Quién cuida de la policía — Nadie.II SIGUE LO MISMO Habla rrillo. lo nos. me quedé jores tiempos. y aquí sí que reza aquella definición: '*Jus- . —Y . de nombre Ca- — Pues. Con ganado el pueblo. porque los vecinos se el cuidan de todo.

. los — siguió diciendo contertulio. lo como mi mismo con exámenes lia Biblia. civil. lo tes. fui — Sería usted mal —Todo contrario. Llegó^ pues. ¡ modelo de estudianel Como el que empleé todo civil curso en poner en verso Derecho es — vamos. la carrera..! 304 ticia es. que. á que contestara en verso á las preguntas del exa- minador. lo CIRO BAYO que de cuatro quieren Letrado no hace . —¿Cómo se ocurrió — Me imaginé que le tamaño el dislate? el -catedrático me escucharía embobado. tres". sin hacer caso de la alusión y mis compañeros de aula retáronme á que pusiera de . soy yo a:l quien asesora gajes que jurado. porque entre los escolares el día había corrido da voz de que yo contestaría en verso á to'das las preguntas del examinador. y es inútil decir que el aula estaba atestada. manifiesto mi obra en público certamen esto es. —¿Es usted ajbogado? —A medias. Cruzáronse apuestas. falta. pero no la aca- Ale suspendieron en la 'asignatura de Deredho y reñí con la Universidad.. estudiante. que transcendería editor de hecho y que algún Barcelona -del me pediría la obra. y estos son los únicos me ayudan á capear €'1 temporal. juzgia por equidad pero en consideración á mis servicios y á mis conocimientos forenses. sabido. contando porque se con el Fiscal. Empecé bé. se sintió usted Garulla. examen. hizo —^Llegaron Si. . — . y yo los emplacé para el día oportuno.

ó porque tomara á chacota contestar. ó porque entendió mi manera de que mi tratado poéti- co hacía la competencia á su obra de texto. —Lo que mandan Cortes con al ¿ Qué De- las etcétera. ganó usted unas calabazas — añadí. —¿Y decía usted que en Constantí ejerce de abogado ? 20 . en vez de ceñirme una corona de laurel. así lo supuse. porque las respuestas. Verbi gra- — Pregunta: ¿Qué : es Jurisprudencia? puesta Justi atque injiisti scientia.LAZARILLO ESP. redondeando período. el me suspendió. parecen acotaciones las Siete Partidas. nos — Etcétera. la seguridad de de mi em- peño. rrió el suceso. por- que en me la dime de baja Universidad de Barcelona. —Lo que natura enseña animal. en último término. Salí tan airoso. á lo menos en aquellas preguntas que re- quieren definición breve y categórica. que es donde ocudolió la injusticia del fallo. — —Reses el recho natural? — ¿ Qué es ley ? Rey. de la Instituta — Paréceme — respondió Carrillo — tratar con persona perita que me da la razón. y tribunal" fué tan inicuo que con- firmó el fallo.. decir algo. El catedrático de se el ovación y me gané también las apuestas. —Tal lejos creo — repuse— y de . Por ello. la asig- natura.AÑOL 3o5 —No fué por —Tenía c^: pequeño el compromiso salir airoso — repliqué. que al salir d^l meaula me gané una al —Y. de ser incongruentes.. —Lo adivinó usted.

voy á contarle este caso. como asno de Buridán. —También esta aplicación del más la difícil derecho la hallo que la interpretación de la ley. y todos mis dictá- menes están inspirados en la equidad. iiiientras que para otra se necesita ser todo un sabio Salomón. * . Los encuentran rápidos y exla estos ? peditos. condiciones reunir. Pues trabajo le doy. que en otra parte hubiera sido argumento de un enojoso juicio de faltas. sin las excepciones dilatorias de los otros. aunque me esté mal el decirlo. (en- agua y 'sin Yo cebada y no saben por dónde tiprescindo del sentido legal de la justicia la y aplico vacilaciones el sentido moral. —Y gente de Constanti ¿se aviene á procedimientos —^Con mil amores.3o6 CIRO BAYO la justicia : —De leguleyo nada más. esto cabalmente porque estos señores se el ven muchas veces. ahí va! ¡Cuidado!" . en Constanti. y aqui. al que hubo de llamar la atonción. A bien que que yo asesoro es á cada uno lo que lia meramente distributiva dar le pertenece. — Por tre el rar. los jueces se y á pesar de éstas y d^ ven negros para fallar. Para que se entere usted. porque la equidad — es la base de las leyes escritas. aquélla. se ventiló en un leña. gritando: "¡ Ahi va. Para última basta ser ¡la un mediano jurisconsiulto. —No que creo tanto. Yendo un homhre cargado con un haz de vio venir á un vecino. en que se giastan tiempo y dinero. ingenio y siagacidad. santiamén.

es que no sabe qué decir decía: "¡Aparta! ¡Ahí en su defensa. —No do es que esté mudo — se apresuró á contes- tar el de la chaqueta — . señores jurados cailidad de asesor este — —contesté yo. el encuentro. sin — duda por cortedad. tste otro grave. que dilucidé también sin En un más la —como llaman aquí á al las alquerías el — encontraron amo asesinado.lo lo oís. que sin duda iba distraído. pidiendo indemnización del daño. — No está mal. es un rasgo de redes y se retiró con las orejas gachas. Pero antes fui yo al lugar del suce- . porque que 'la hombre ha defendido me- el otro pudiera hacerlo. En ios seguida se citó al hon^bre de 'la leña. llamó al tribunal de los lioimbres buenos. Frente á frente demandante y demandado. la el tribunal oyó chaqueta rota y preguntó al otro qué tenia que decir. se dio parte á Tarragona. ¡ A fe que buenas voces daba cuan- me topó! A gritos me va!" —Ya nñ jor de .LAZARILLO ESPAÑOL 307 El vecino. no pudo evitar •<]ueta. Como asunto no era de camipetencia de los hombres buenos. mucho más ingenio que envidiaría Salomón. Debéis absolver le de- mandado. El ¡hombre de la carga cargos del de no chistaba. en al . El de chaqueta se vio cogido en sus propias señor Carrillo. — Pues tocante á olfato policíaco oiga caso molestias de citas ni careos de testigos. y una astilla le rasgó la cha- Sin más dilación. ¿Estás mudo? le preguntó uno de — los hom- bres buenos.

fijarse en este detalle —rephcamisa es jueves. las partes beneficiadas^ y algo . un hom- colosal. No me equivoqué. éste lo confesó todo^ encontrándose después camisa manchada de sangre de que se había despojado. —No hay más que — Hoy . CIRO BAYO ¡acompañado de dos mozos de escuadra. Pero ¿esto 'le produce? Así. así. las propinejas. y ese hombre lleva la limpia. La pareja y la estrechó á pregun- tas al presunto criminal. En cuanta le — —¿Cómo 'Este eché el ojo dije á la pareja: tes el asesino. es usted uin portento. que yo llamo hono- que quieren darme es algo. los guardias se lo llevaron preso á Tarragona y la justicia se ahorró el — Señor bre — rarios. viaje á Constantí. Carrillo.3o8 SO. lo sabe usted? — replicó el más anti- guo de qu'é los guardias. Entre otros criados del más vi un hombre que hacia grandes demostraciones de duelo y que por cierto fué quien trajo el aviso del crimen. Con esto.

-del las menudeaban al Priorato de ia tierra. á ver — Qué bien me suena habla castellana después de tantos días de oir hablar catalán — Xo gusta á usted nuestra lengua — el ¿ le ? re- puso él. lenguas y lulas libaciones Bien es verdad que para soltar brificar las gargantas. amén de las frecuentes entradas y salidas de ordenanzas.: ! III EL HEREU Y LA PÜBILLA Cr€0 haber dicho que cerca de nosotros cena"ban tajiibién los tres oficiales de Caballería. á juzgar por el limpio acento y la dicción castiza de sus palabras. Serían castellanos de pura cepa. di un vuelco á conversación con Carrillo y lo que decía ¡ le espeté esta exclamación. . Esto daba animación comedor. pero me parece mejor el cas- . ca- bos y sargentos. — No me disgusta tellano. que venían á dar pitán del escuadrón. el parte al Ca- Como el tema de Constantí la estaba ya agotado.

y La Altántida. sin negar la la majestad. Eso es á lo que uno está acostum- brado. parque le advierto que soy de la manga á- ancha. de Mistral. Habla con un madrileño criado en Barcelona. de Verdaguer. en las que por cierto se observan muchas analogías con el catalán en palabras y hasdel ta en fras'es.LAZARILLO ESPAÑOL 3lO —En cambio á nuestra patrona jor el le parecerá me- catalán. el y Lérida. —Norabuena todo va del lenguaje habla. Díganlo. c'lásicos modelos del pro- venzal y del catalán de nuestros días. un tantico aficionado — Pues nombres digo que. no. y. abun- dancia y sonoridad de se conoce lengua castellana. pronuncia como en Valencatalán con más lim- . Mireya. cia dos grandes divisiones por lo que hace á las diferencias locales de pronunciación en Ca- En esta parte se dd Priorato. —Hay taluña. —Pues tienen mucho parecido con leído las Cantigas Rey Sabio. de la orto- grafía y de las conjugaciones. al que se Lo que más disuena al oído de un hijo de pronunciación catalana. provenzal ó catalana — ^que con los tres —no cede á si ella en abundancia y lozanía. la le- mosina. —Y usted ¿qué dice. ¿Las ha leído us- ted? —Las he y admirado. aunque con la natural diferenciía de los diptongos. pero buena diferencia literario al corriente. por consiguiente. Castiílla es la esto. la región. señor Carrillo? Sea usted imparcial.

así. como inclinados ó al interés signados al tráfico. y aun se sustituye la acentuación de Pero estas son nimiedades. —Aun cias á ridionales. volubilidad el y calor de la fantasía de sus moradores. en general. sobre todo en las la que usted por me- mayor delicadeza. señor Carrillo. idioma castellano ha adquirido mayor grandeza y adelanmás énfasis. incomparable fuerza y viveza. porque lo las provincias mismo pasa en de habla castellana. es la carac- terística entre antbos pueblos. y por su expansión imperialista blo de las Américas puso en su lenguaje el — hasello la — de das nobles pasiones de gloria . El castellano. porque el la alianza matrimonial entre amtbos vino cam^- bio de carácter y el desmedro de Cataluña. en Barcelona y Gerona. y á la solicitud.LAZARILLO ESPAÑOL pieza y. el catalán lleva cierta dureza. — Querrá usted — Pues este decir énfasis. el sí . Más allá del Priorato. En miembros ate- —^En esto estamos conformes. que hace que se maneje con aquella dificultad que suelen los ridos de frío. las vocales son menos dimfpias las sílabas. la emulación y de ciertos toques derivados de los muchos y re- diversos sucesos en que han intervenido quienes lo hablaron. es innegable que de Hereu ha deshancado 'á la Pubilla. . el han ca- forzado mino. soy de sentir que en estas provinse refiere. al lenguaje á regularse por mismo su carácter y pronunciación. 3ll como se escribe. tamiento. sin el solio duda por haberse sentado en de los Reyes de España. Los catalanes.

vio que el el y Mediterráneo era vencido islas de Italia por Océano. hi- La puhilla Calas taluña entendió que ena pasado el tiempo de expediciones por su cuenta á las al Oriente. Es que opi- Con la hegemonía castellana. las el aumento —¿Y usted ? qué tal lo hizo ed hereu en opinión de — Bastante sin Abarcó demasiado. se cieron oomlerciantes y fabricantes. Se indignó Llamó se la ¡ ! al orden al Hereu.! ! : 3l2 CIRO BAYO el —Y para remachar j clavo debe usted añadir Ay. 'de el mayorazgo con le trabajo y En poco estuvo que en- tablara demanda divorcio. ¡ — Buena pondría Pubilla —Figtírese usted. y se quedó nada. ya que no podían ser cortesanos y caudillos. le amonestó á que cambiara de la el política. la térra catailana si no t'hagués conegut may Carrillo — No no como voy tan usted. El hereu vínose á . los nietos de los almogávares colgaron sus armas. á cambiar sus castillos por fábricas y sus bajeles a'l por naves mercantes. las últimas posesiones que le quedaban en Améri- ca y Oceanía. lejos — repuso — . á mirar por el casa y acrecentar ahorro. y las perdió. Estas son exageraciones de ios renmxensos. Últimamente se jugó al as de espadas m'al. Castilla castellana. y se resignó á hilar la rueca. (dejando hereu Castilla del patri- empresas militares y monio. y los caballeros catalanes. con raras excepciones.

por haberse retirado ya los ofile ciales. por cuestión de la —De modo que que —Es una nubécula conyugal intereses. En menos quince años figura en primera linea entre los mineros. Alientras el hereu administre bien. agricultores é industriales lo de Europa.. buenas noches Carrillo y yo. á gran satisfacción patrona. . pues no habíamos de las Dímonos volvernos á ver. y con esto nos despedimos. pK>r alií se dice. dolía la luz que gastábamos en el co- medor. navieros. pubilla tan contenta.. tan alegre derivación de la tendenciosa chaal chara dimos fin coloquio. —^lás Con de la vale asi. que. á 'de quien ello mucha cuenta.LAZARILLO ESPAÑOL razón con gran regocijo de le trae 3i3 la pubilla.

Llegada la noche. por lo que no tuve más remedio que cobiabierta. como desde un semáforo.IV f DESENLACE TRIUNFAL lo hice El resto del viaje nés. de gruesas fragatas largando la escandalosa. dando al viento las blancas velas latinas. Las limpias pajas que alli estaban extendidas. junto á la costa de Garraf macizo montañoso erizado de promontorios y hendido por casi de calas y pequeños fondea- deros. cruce de delgados piróscafos vomitando humo. por el litonal barcelo- donde se encuentran poblaciones tan impor- tantes como Villanueva-Geltrú y Sitgcs. daban dlaras señaHies que era abrigo de viñadores 6 de carabineros. brillan los faros . respirando lá bocanadas el aire del el mar y oteando. muy pintoresca. y de laúdes. Era noche cuando llegué á la vista de Sitges. urcas y pailebotes. esta últi- ma en posición . No era la primera vez que habia pernoctado ó sesteado en las casillas de estos guardiíanes costeros. jarmíe en una choza mirando á la playa.

me apresté al amanecer. á ver la última aparición del astro rey. alegría de "Tú me te luminar y sostén de mi camino cobijaste con tu áureo manto y pintaslos con gayos colores paisajes que alegraron mis oíos. "¡Salve. ría como el común de la gente. de la costa los buques de lalto bordo encienden se salpica las luces. y ese mar de Barcelona de puntos luminosos.. donde. .. himno padre del mundo. sin admiración." cabe descripción más sentida y verdadera que esta que hace el maestro León del despertar del día. Quería cantarle un himno de gracias el por la buena ayuda que me había hecho en de recluirme en via- je. parece ser otra cosa y hiere el corazón del hombre con una nueva alegría y )a vista del cielo entonces.. Como el sol iba á salir por la parte del mar. volve- á verlo la s'hi reconocimiento. las tinieblas "La duz. y el colorear de las nu. No Y el cuando se levantó el sol sobre las le aguas pulsé plectro y canté este sol. que alumbra pués de PrÍTriero amaneció. y se halla como viene descomo después de haber sido perdida.: ! 3i5 CIRO BAYO . oh las criaturas . y quería hacerlo antes la gran ciudad. y el descubrirse la aurora los poetas la coronan de sol es —que no causa rosas —y aparecer sin el la hermosura dd una cosa bellísima. con indiferencia que se ve la luz eléctrica al acostarse. como fantástica iluminación de laguna veneciana. bes.

. "¡Salve. se llama esta figura del . refun/fuñando. para congra- ciarme con dejó ¡ el carabinero. quien." En medio por de estos hosannas vime sorprendido la aparición de dos carabineros.3i6 CIRO BAYO ti "Por "ber. que equivaile á decir que allí hay profusión de lla- quintas de recreo ó torres. al des'hi'larse en arroyos y cascadas. diéronme de bepor ti maduraron los árboles sus frutos. 'saJlVe!.reino cierottii no te demás carabineros negaron bospitailidad y aun se hilos amigos tuyos. se enfrió mi numen. *** Sitges es residencia veraniega de muchos colo merciantes y americanos de la ciudad condal. ir sin más consecuencias. por las galas artísticas que en- Cau ferrat de Santiago Rusiñol. Y me con el mayor miramiento volvi á extender las pajas que me sirvieron de cama.. como acostumbran marlas. Notable cierra. que diéronme de comer. —^Dispense usted. y. que. colgando la lira. el ! — Naulf ragio en puerto —pensé— Hete aquí que . es ^contesté. ya me voy— estar dijo ellos . Y claro está. el es. y éstos te echan casi á puntapiés la última noche que te queda para llegar á Barcelona. se —¿No sabe usted que no puede aqui? — uno de — Esta caseta del resguardo y de nadie más. . se fundieron las altas nieves. eché para adelante.

están con una jumera qtie no ven... I Ciro ! Ciro —volvió á gritar con insistencia el que me llamaba. En con- mi odisea. tren. Hemos tú pasa- do toda la noche en juerga con imas el artistas que ya se fueron en que y nosotros no tardaremos en volver á Barcelona en un balandro.: LAZARILLO ESPAÑOL Crucé quinta. cuando sentí llamarme por mi nombre. —Y ¿qué haces aquí?— pr^unté. y siguiendo la playa. ¿Quién será? — — —me dije. avergonzado do y apreté ¡ del encuentro. Entra. I'ba á pasar de largo. el 3i7 pueblo.además. —^Acompañando á unos amigos. saca. . — ¡Quita ¿Con esta facha? — Xo importe es una reunión de camaradas allá! te . híceme el sor- €l j paso. oí alga- rabía de cantos y de voces en la terraza de una una alegre glorieta. visto. de los pocos que dejé en Barcelona. casi las lamida por la re- con jarrones de áloes en barandas y toldo de capricho9as enredaderas. la Di media vuelta y vi un joven á caballo sobre baranda. un ajmigo de de toda la vida. — Pues tú bien me has . llamándome ahora con los dos brazos la infancia. Y. Empezó él por hacer aspavientos y ile acabó riéndose á carcajadas. te presentaré. alegres y de toda mi confianza. A té él me acerqué con la confusión de quien se pocas palabras le mira sucio y derrotado.

Los otros seguían vocif erando y apenas notaron mi presencia. drid. que acaba de dar la vuelta á pie á media España. de Verdi. bebiam! — repitie- ron en italiano. —^Señores— repuso tella — H'urra ¡ ! ¡ !—gritó ani el coro juvenil. digna de un Jenofonte. oon gran proso- popeya. el brindis Y la. Quisieron que repitiese. A partir de este momiento. Destápese otra bo- de Champagne. bebamos por él y por su expedición. Esito no obstante. te presento y due- —Ea. ^o — y te 'embaroas con nosotros. En menos de tres meses se ha plantado aquí desde Masi mío. fui uno de tantos. que hervía oro. — Señores— — dijo : os presento un gran amigo que 'también un gran caminante. —Bebiam! con bebiaml del vino. entré en la quinta. no seas cobarde. pero en un momento el que les vi descuidados. en la llevé á el mis labios néctar de cristalina crátera.3i8 CIRO BAYO sube. y . vertí en tierra ila licor. el amigo hizo mi presenI tación. y pues el viajero se llama Ciro. Bajó mi a/migo á abrir una poterna ded muro. viniendo por AndaÜucía y por burra la co¡sta de Levante. como ofrenda á madre tierra y á los buenos corazones que encontrara en mi camino. recabando silencio—. tú quieres ^Sea icomio — contesté. amigo.

de abandonar la vida. El más sereno parecía más curda. y yo hice lo mismo. fuente de desengaños. Vi que todos estaban en Sig man- gas de camisa. se levantaron como un solo hombre para lanfcarse al agua. para ahogarse en cerca. el anfitrión. amo de la quinta— \^en á ahogarte con nosotros. increpando aquellos energúmenos. — Parece garos sin mí . d mar. la ciencia. Razón tenía mi amigo. y como habían agotado todos los asuntos. el —Tiene razón— repuso corifeo. eran cosas vanas. al principio que era cosa de esto. Con la embriaguez. la reunión una uva. se persuadieron de conveniencia. LAZARILLO ESPAÑOL nadie curó de mí. á eso de las diez de la mañana. y.. por amor. — les —que queráis aho- os creía mejores amigos. continuaron bebiendo y hablando. que allí estaba bien Yo no pensé qvLQ iba sabía qué pensar de aquel desbarajuste... Acabado el brindis. Convinieron igua!lcierto. Los cinco de es-taban hechos él . cayeron sobre la mora>l. 4 Todos aquellos elegantes borrachos. los pesares y la des- natural patrimonio del hombre. y las mujeres. 'á En mi ainigo dijo se interpuso. Convinieron los comensales en que tudio. risa. — No vayamos tan aprisa— replicó mi amigo— el . la finahnente. las máximas mora)les &\ y los preceptos virtuosos no suelen quedar bien el es- parados. animales de placer. mentira . pero vi de veras... dueño de la quinta. mente en que dicha eran el la injusticia. la el hteratura.

cen- de Barcelona. Y aconteció lo que era de supwDner. energúmenos se marea- ron. los Al rato de navegar. La proposición fué aceptada por unanimidad. la balandro ya Era salvas el' 24 de Septiembre al . Mercedes de . y claro no se acordaron de suicidarse. cambiaron la peseta. y la navecilla voló por las cerúleas la En poco tiempo se vio punta del Lio- bregat. Pero despertaron con los cañonazos los castillo. nos arrojaremos en sus brazos. que rápida se infló como seno lácteo.320 CIRO BAYO al no nos lancemos rrachos. allá en seno del mar donde retozan oindinas y sirenas. la fortaleza hacía las de ordenanza. boca del puerto. por ser d santo de la entonces Serenísima Princesa de Asturias. hizome embarcar también. — Ayudé á ondas. Ya que nos suicide- mos. el bail'andro casi al pie de la casa. muramos poéticamente. mediodía. ven á suicidarte con nosotros. y tinela mi amigo hizo rumbo á Montjuich. las Su Alteza Real Doña María de Borbóo y Habsburgo. diciéndomie y guiñándome e*! ojo: Ea. Altracó y se dispusieron al y como mi amigo hacia de piloto. casi al que disparaban del lar el tiempo de enfiestá. y lejos de la costa. izar la vela. se aplacaron Los borrachos embarque. mar como desesperados el el ó bo- Emibarqucmos en balandro que ahí está aparejado. fueron adormilándose y acabaron por tenderse en de la bancos y en las tablas cala.

el nombre es lo como 'una se dice en gráfico romance "Debajo de bebedor." mada capa se esconde un buen VALE 31 .: LAZARILLO ESPAÑOL Por no cha. y ésta te plugo. ufano. y diles que aunque sea relación de vago. alegre. si tanta fué mi suerte que tuviste á el bien acompañanne hasta final de mi leyenda. Y así terminó mi viaje. salté eij e'l artillería. satisfecho. * POST SCRIPTUM Lector. recomiéndala á tus amigos. yo hice mía la y aitivo. ser 321 menos que el Hidalgo 'de la Man> salva que á Barceilona llegó también. de menos. entre el es- truendo de gjuesa principesca. muelle. ó.

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28 esos trigos. I. Libro cuarto. I. 53 L IL La ruta de don Quijote El delincuente honrado 59 en Andalucía. 13 IL La casa de vecindad La iniciación Libro segundo.ÍNDICE Págs. IL La primera estación La primera jornada Libro tercero. 35 44 tierra —En manchega. —Prolegómenos de viaje. —Mi entrada Bailen En Sierra Morena de IL Recuerdos 73 82 . Anteportada i Obras del autor Portada 2 3 Propiedad 4 5 Prólogo Declaración del autor 11 Libro primero. —Por 1.

—Por entera tierra de Málaga. Mág:non El puñal del Godo 207 218 III. ! —En ¡ la playa y por la sierra de Almería.! 324 INDIpE Págs. III. —Mi Semana Santa II. 103 iii Libro quinto. sexto. Un círculo 134 Libro I. Al pie de la Giralda El cicerone del peregrino La casa de Manara IV. Hablando con las monjas 227 . III. II. / Thalassa ! Thalassa 187 190 II. Bajo el puente de Córdoba Siguiendo el Guadalquivir 87 94 de Sevilla. — Granadinas. 153 164 II. En En En la el Albambra Albaicin plaza la 170 174 184 IV. I. Anacreóntica 147 Libro I. 197 —A través de Murcia. 141 Seni'i-anacrieóntica II. séptimo. Las cuevas de Purullena Guadix Libro octavo. I. I. IIL IV. V. Luz en las sombras dantesco 123 128 V. III. Lord Stanhope Lance serrano Libro noveno.

pueblo ideal Sigue lo mismo III. La pesca de Elche Sesión infantil ün encuentro con "Nostramo" IL IIL IV. —El país cíe las palmeras. —De Tarraco á Barcino. Libro utci^Ho. I. —El jardín de IL IIL Mi tropiezo con Venus La vendimia y la pisa Frente á las Columbretes Libro duodécimo.índice 323 Págs. 265 273 2S3 Libro onceno. Desenlace triunfal Post scriptum índice 321 323 Colofón 327 . I. I. Un El II. 295 303 309 314 . Hereu y la Pubilia IV. baronía Literatura mortuoria 249 253 259 España. 235 241 En una V.

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BIBLIOTECAS Y MUSEOS" DE MADRID EL DÍA XXX DE AGOSTO DEL ANO MCMXI ."LAZARILLO ESPAÑOL" SE ACABÓ DE IMPRIMIR EN LA TIPOGRAFÍA DE LA ''REVISTA DE ARCHIVOS.

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en 8. . . . Teoría é historia de la Estética.5o La Venus de las pieles (novela). Madrid. 16.).° con más de 200 grabados y cubierta de Sancha en cromotipia.- (novela).» 3.— 2. Ensayo de mejora. Bernaldo de Quiros . Prólogo de J. (Historias de libertinaje).).5o 2. en 8.— El Santc(novela).— Estética como ciencia de la expresión y lingüística general." (Pioj." (C.0 Daudet (Ernesto). en 8. Tenreiro.0 10. en 12.5o 8elda (Joaquín). novela del porvenir). Ohnet (Jorge). de Luis de Tapia y cuento en prosa. . Maupassant Pedroy Juan Guía alpina del Guadarrama. (novelai.0 Mala hierba (novela). en 3. Prólogo en verso.5o Urbano en (Rafael).*'.5o 3.. — «La . -Creación y Redención (novela).). Poflazzaro (Antonio). (E^a de). .** perio de la muerte. Prólogo de E.— La Esfinge sonríe (Historia de amor).Dolores (novela). en 8. de).— La ilustre Casa de Ramires (novela).— — en 8.— Tinieblas en las cumbres.).®. Pérez Bances.'-El Vicario (novela).'' 3. en 8.".5o 3. tra3. Rojas.5o (Cuy I»— 3. a Busca (novela). los elogios.— La Con."^ .— Los cuarenta y siete capi- Gascón (Teodoro). en 8. en 8.°.i^S OBC ^=^ == 8. . por Ángel González. de Uaamuno.° Aurora roja (novela). zz=: OBI^. en 8. traducción de P. traducción de . .versión castellana. en 8.0. 3.«. .). Posada (Adolfo).— Una Campaña. en S. en 3.— La Gasa de (a calle de Panaderos.— Manual del perfecto enfermo. dos volúmenes.5o Queiroz traducción de J. 3. Gómez Carrillo.— Opiniones. traducción de José R. Morales de Peralta (J). 3. 3 5o tanes." . novela trágica.3.0 Serao 4»- (Matilde).. 2. Tamenaga Shunsuy.5o Santillana (Roque de).5o euevas eroce 3. (Novela original). Delpit (Alberto).". traducción de la Condesa Beretia. en — — — lucha la vida»: í. El terror en Rusia.— La Suegra de Tarquino.— . .5o 2.0 3." . en 8. Revelaciones y documentos sobre las sentencias de muertey lavida en las prisiones rusas. traducida del japonés. versión castellana de (liarlos de BatUe.0. de J. en S.— El Im2. 3.0 Parisiana. bánchez . FONDO Hzorln.5o cio).- quistadora (novela). en 8. versión española. Prólogo de M. . en 8. en 8. en 8. con grabados.^ Cazadores y cazaderos.5o (B. . eubas (Manuel). (Mauri3.) López^Roberts la. 35o Sacher^Masoch (L.*' eiges Aparicio (M. — Más cuentos baturros.". . Bernaldo de Quirós. y Kropotkine (P.5o en 8. — librería de francisco beltrán Principe. . versión española y estudio preliminar de C. de José de Luengo. Francos Rodríguez: 8. (Novela de malas costumbres romanas.— Teresina (novela). en 4. con grabados (Plotino). D. Nove3'5o en8.— El País ae Jesús.— El último héroe.—España: Hombres Korolenlio (W.°.5o .5o Palomero (Antonio)—El Libro de 8.". en i6.— ^ Dar lo (Rubén). traducción é introducción de Ramón M. (Maravillosa Carlos Frontaura.5o Barofa por y paisajes. Dumas( Alejandro). en 8. .5o ducción de Carlos Frontaura.) En 8. en 8. González-Blanco.0 2. . con 27 fotograbados y dos mapas. en 8.— En América. . . 3. . novela..5o <Je La Feria los discretos 8. en : 3.

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