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LAZARILLO ESPAÑOL
GUÍA DE VAGOS EN TIERRAS DE ESPAÑA

POR UN PEREGRINO INDUSTRIOSO

PROLOGO

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LIBRERÍA DE FRANCISCO

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LAZARILLO ESPAÑOL .

V . —Un LA PLATA PERULERA. LAZARILLO ESPAÑOL España). (Guía de vagos en tierras de vol.—Un vol.—Un vol.OBRAS DEL AUTOR HIGIENE SEXUAL DEL SOLTERO.—Un vol. VIAJES EL PEREGRINO ENTRETENIDO. DICCIONARIO — CONVERSACIÓN ESPAÑOL FRANCÉS.— Un vol. VOCABULARIO CRIOLLO SUD-AMERICANO. EL PEREGRINO EN INDIAS.—Un vol.Un vol.

I (.CIRO BAYO LAZAEILLO ESPANO GUÍA DE VAGOS EN TIERRAS DE ESPAÑA POR UN PEREGRINO INDUSTRIOSO PROLOGO DE AZORIN MADRID LIBRERÍA DE FRANCISCO F H í BKLTRÁN Nr I p E . .

.53S ES PROPIEDAD DERECHOS RESERVADOS- 870539 .

nuestro acidante escritor ha ido enterándose de paisajes. En todas estas pintorescas andanzas.COMENTARIOS •QUE PUSO AzoRÍN AL Peregrino entretenido y que MUY BIEN pueden SERVIR DE PRÓLOGO AL Lazarillo español. natural. Hace ya casi un siglo. mesones. VIAJES POR ESPAÑA Ciro Bayo ha publicado un El Peregrino entretenido un libro : libro titulado escrito en es- tilo sencillo. El autor describe en estas páginas varias regiones de España que él ha visitado en diversas ocasión-es. Muchos de los parajes recorridos por Ciro Bayo no tienen acceso por ferrocarril unas veque es el medio más seguro y poces andando pular de viajes ^y otras caballero en algún rocín quijotesco. — — — . que un escritor catalán. parte la curiosidad del artista y del filólogo. ventas y caminos españoles. nos contaba en la introducción á uno de sus libros. cansado por los tráfagos cortesanos. los frutos opimos que él había logrado con ^relación al estudio de la lengua castella. ó poco menos. parte del deseo de esparcir y solazar su espíritu. puebloci viejos. don Antonio de Capmany. ha guiado á Ciro Bayo. castizo sin afectación.

ni de 'muchois nací onialles. han pasado á ser puramente imipersonales y objetivas. caprichosamente y por pequeñas jomadas. **senti'mentar'. por ejemplo. lufego. Pero. ni aun en un sentido amplio. ellos agudos y originales Ford. personales que eran en sus comienzos. coin el fruto de sus ob: servaciones.— 6 CIRO BAYO na tilla de uno de esitos viajes por ¡las tierras de Casy de Andalucía. en su primera edición contiene juicios é impresiones personalísimos. patria. . De subjetivas. casi desconocidos. de sus visitas á los monumentos. pueblos. viajaba poír España.. muchos de el autor. Irving viajó anteriormente. el más sugestivo que se ha escrito sobre España. miichos sitiois. el mejor libro. España es casi un país inexipdorado las Guías . Las Guías de las naciones (hablo de España particulaDmente) han sufrido á través de un siglo una cierta é interesante evoilución. El libro de Ciro Bayo no es una Guía. ha sido podado en ediciones posteriores. á la manera que W.. trazó aquellas páginas en que se ve el reflejo de un espíritu penetrante.. nacionales y forasteros. quedan excluidos del oonocimiento y de Ta avidez de 'lo-s ambuladores. su encanto no podría ser compirendido d'e los extranjeros.. lato. aun cuando (extranjeras. es más bien una obra. Acaso sea un bien que tales parajes permanezcan olvidados. El libro de Richard Ford. todo lo que constituye el encanto de esta Guía singuÜarísima. el más completo. 'las mejoires) que existen de nuestra no nos hablan sino de Tas grandes ciudades y de aquellos otros lugares á los que se puede llegar con relativa comodidad. y hoy el iibro de do los años. Además de esto. andantodo el personal.. de sus charlas con los labriegos y con los señoires de ios pueblos. ciudades y campiñas en que se halla como condensado mucho del espíritu de E'spaña. se hablara de estos sitios y pueblos en las Guías.

históricas. impersonales. etc. Un extranjero que viaja poír España es un señor. tan impasible. por ejemplo) se ha querido hacer una mezcla de los dos sistemas. aludo principalmente á los extranjeros. como se le denomina vulgarmente).siblemente ha de ajustar la realidad que tiene ante los ojos. de la raza. Claro está que venir á España con tal preopinión. que se lia formado en su país una idea de nuestra nación y que al llegar á ella. no hace falta . Se podrían citar numerosos ejemplos de lo que decimos. Córdoba y Granada? Generalmente en estas Guías sentimentales. y algunos editores han publicado Guías sentimentales de los sitios y ciudades más notables del país. sino la España que él veía antes de arribar á ella y de ambular por sus ciudades y por sus campos. tan impersonal como el tudesco Baedeker. y que al mismo tiempo debe haber libros en que el viajero reíleje sus impresiones de modo más ó menos sentimental y lírico.. en que se habla de Toledo. Modernamente (en Francia. y al mismo tiempo cierto equiübrio. es hacer un viaje completamente inútil. objetivas indispensables.LAZARILLO ESPAÑOL 7 Ford (Ó él Murray. una opinión hecha. cierta sobriedad para no dar al elemento subjetivo demasiada preponderancia. en detrimento de las nociones y noticias reales. de la vida españoda. Supuesto que se tiene una idea ya firme. indestructible. es un libro tan frío. ¿Es un bien ó es un mal la impersonalidad (fe las Guías? Creemos que deben existir Guías enumerativas. á pesar de todo cuanto se le ponga delante. cierta ponderación. Pero para la redacción y confección de tales libros se necesita un honido sentido del airte. á la que irremi. un literato ó poeta. no ve. el que las escribe lleva un prejuicio. qué punto ¿ el libro de Teófilo Gautier es ¿ Hasta una Guía? Puede ser considerada también como tal la obra de Mauricio Barres. Aranjuez. de la historia.

más escrupuilosos que los galos. á cuantos prosadores y poetas deseen pintar cosas de España. : . para urdir su estrafalario y disparatado drama Santa Teresa. para describir sus tipos y pintar sus escenas y paisajes tomars'e la molestia de realizar una larga y molesta peregrinación por ella. padre el viaje de este escritor es verdaderamente maravilloso. por lo tanto.s proezas realizadas en España á primeros del siglo xix por Alejandro Dumas. que no se tomen la molestia (fe visitar nuesítro país si lo visitan voilverán á sus naciones con una moilestia más y sin haber sacado gran cosa en limpio. Se cree generalmente (yo mismo lo he consignado alg^inas veces) que los sajones son más veraces.8 CIRO BAYO para hablar de España. Franceses é ling'leses son los que más peregrinan pKDr España. entonces abandonarán á España profundamente contrariados y entristecidos con lo cual su viaje. aunque pueda ser encontrado antipatriótico. ellos pondrán en sus libros ilo que ya veían antes de viajar por España. Es hora de que abandonemos esta ilusión á los ingleses les perjudica en su fama legítima de mistificadores las grandes y alta. ó por lo míenos. años después. á reflejar un átomo de verdad. Sin llegar á tanto. la biografía de la mística. Teófilo Gautier (cuyo ilibro tiene bastanles ha^brá . por escrúpulo artístico. Aconsejamos. no necesitó 'enterarse mi siquiera dfe los nombres patronímicos que salemos llevar en España los que en ella vivimos. á variar algo. . proporcionado amargura y acidia. . Por eso Bal'zac. y si se ven forzados. más que de distracción y de esparcimiento. para escribir sus narraciones de asunto español El Verdugo (con 'este titulo castellano en el original francés) y La muchacha de los ojos de oro. por su sinceridad. Ni más tarde el m'ediano poeta Catulo Mendes necesitó tampoco (y no comparo á Balzac con Mendes) hacer una visita á Aviíla ni leer las obras.

pero aunque e^te señor se da buena maña en describir una fastuosa corrida de toros (la obra de resistencia. inevitablemente. valga la verdad). de cuerpo entero. Raro es el mes en que no aparece en los escaparates de las librerías de ^Madrid algún libro inglés ¿obre España. los absurdos y los dislates de todo género abundan en tales obras. La norma de los sajones no ha variado desde entonces no hay más que abrir alguno de estos libros que aparecen con frecuencia en los escaparates para ver que sajones y galos se hallan á íla misma altura cuando hablan de nuestras cosas. publicó un libro (excelente. redactor del Diario de los Debates. fatalmente. Las ilustraciones de tales libras son casi idénticas en todos de ellas forman parte. titulado Gnide dii voyageiir en Espagne. no era fácil' á los ingleses sobrepujarles en fantasía. les dan quince y raya. . Bory de Saint-Vincent que tal es el autor de esa Guía cita en el prologo el juicio que á nuestro geógrafo D. en la cantidad. de todos los viajeros extranacionales) hay que confesar que no llega ni con mudio á la altura del primero de los eclipsar á su no logró Duma's.LAZARILLO ESPAÑOL tes cosas buenas) triota. Pero aun cuando un extranjero por caso raro llegara á escribir de España con entera im. una vista del aguaducho de Segovia. sí. En 1823 un oficial de los que en 1808 \'inieron con Xapoleón á España. digámoslo así. en traje de "faena" de algún diestro ó novillero de menor cuantía. una escena de gitanos y el retrato. Isidoro Antillóe merecen algunos de los viajes en España escritos por viajeros ingleses según Antillóe los erroi^es. — — . — — . Puestos los viajes en España en la tesitura definitiva en que los colocó el autor de Montecrisfo. g compaAntes que Gautier y después que Dumas anduvo por estos andurriales de España el señor Cuvillier-Fleusy.

falta ese perfume de casticidad. Enrique Larreta. de una honda escrupiílosidad. sino de un hombre que. y es de nuestra misma raza. Ramiro. digno de elogio. — . que es su lengua nativa. siempre en su Jibro faltaria algo que sólo se puede encontrar 'cn el libro d'e un español algo de nuestro espí'rítu. castizo. Giro Bayo. en su libro. lo más castizo.— 10 CIRO BAYO con absolmita escrupulosidad. do que es etéreo é impalpable. parcáalid'ad'. hay en el El peregrino entretenido del andante calibro ballero D. Lo miás hondo. . Algo de ese calor castellano. un distinguiidisimo sud-americano: D. habla nuestra misma lengua. Y cuenta que aquí se trata. no puede ser comprendido ni hablado sino por ios naturales del país. no de un firancés ó un inglés. ese sabor de la tierra castellana. que no se puede adquirir ni con las lecturas copiosas ni con la más prolija erudición. Sin embargo. notabilísimo por m-uchísimos conceptos. además de ser cultísimo y de estar animado de una gran sinceridad. El ejemip^lo lo tenemos en esa novela que sobre Avila ha publicado con el titulo de La Gloria de D. de nuestro ambiente.

para quienes la vida andariega es cosa de bohemios y un lío de peligros y de sobresaltos. . sin di- Pienso que te ella vale la pena de que yo te la cuen- y de que tú la leas. á entretenerte con la relación de mi prime- ra salida de Madrid. á los aventureros. y que bien puede uno lanzarse. á pie. la pues aprenderás conmigo vieja y de la muchas cosas de nueva. á los filósofos trashumantes. como piensan muchos extranjeros y tantos otros conciudadanos nuestros. ó por curiosidad ó para solaz del espíritu.: DECLARACIÓN DEL AUTOR Carísimo lector Voy nero. Verás también cómo el ambular vagamundo es asequible á artistas y excursionistas que gusten salir de las trilladas rutas férreas y polvorientas carreteras. secuestros y puñaladas.por estos andurriales españoles. nobles tu por el espíri- y por la fortaleza del corazón. y como se dice. España España No te importe acompañarte de un vago. sin miedo á robos. sólo el ponerse bajo la protección de la santa curio- sidad hace á los desarraigados.

se fatiga el cuerpo inútilmente y se aplana el espíritu. como. El hombre que no es observador frán ruso — —dice el el un re-y es como aquel que cruza ó.12 CIRO BAYO Cierto que se pasan fatigas é incomodidades. pero si ellas se reducen á cero al fin de la jornada. bosque agua^\ no encuentra leña para calentarse. uno sabe revestirse de ánimo y se acostumbra á ver las cosas por el lado alegre. •en castellano. De otra manera. se dice "mira el mar y no ve .

los América y con el Haahorros de dos meses de la renta pagar embarque. pesar de los pesares. Mis únicas fuentes de ingreso eran á la sazón tal cual traducción que me confiaba un editor amigo y una exigua renta proveniente de una casuca allá en Barcelona. vivir estos dos la terrible me preparé á vencer se dice como en tér- mincKS de farándula. es decir malo. y mi apoderado tenia orden terminante mía de no enviarme un cuarto á bía pensado irme á los Madriles. no cambié de resolu- mas como era forzoso hacer tiempo y meses de espera. . tanto que de su fecha quiero acordarme.LIBRO PRIMERO PROLEGÓMENOS DE VIAJE LA CASA DE \'ECIXDAD Erase un año climatérico. ni diría un astró- muy malo para mi. como logo. cuesta de verano. A ción . Pero al empezar el mes de Junio ambas fuentes se secaron á un tiempo: el editor fuese á un balneario sin dejarme encargo alguno.

14 CIRO BAYO lo ¿De qué manera? Ni yo mismo tada la sabia. recogí muy provechoso fruto. Adiestrado la lucha de la vida. confiaba que. cuando menos. se lastiman los dedos buscándole las el Los primeros tan vueltas y pierden tiempo. Gas- última peseta. había de por- tarme como discreto. débiles : Los en y los fuertes emplean la misma fra- seología el Mañana lo veremos. Véase cómo. ya lo veríamos. con un cajón de ta. En ocasión que hube de necesitar un cirineo de confianza. ¿Obraría yo como débil ó como héroe? Ni como uno ni como otro. los segundos lo cor- con la decisión de Alejandro en en Gordio. alegre como un pájaro. fui á buscar á Juan en su puesto y lo llevé á mi casa para que cargara libros y el los vendiera por su cuenal No sé ló que vería en mi cara . que ya ni me acordaba de Pero sí se acordaba Juan. y como él ganaba dos ó era tres más cargándose las espaldas y vivía hombre soltero y de buenas costumbres. un mozo de cuerda para quien in tempore pedí y obtuve una plaza de repartidor de un diario de la noche. despedí nne la de mis viejos amigos hombre dio paz á so- . La diferencia está modo de desatar el nudo de la dificultad. en la acera de la calle el tan minúsculo fué favor y tanto el tiempo transello. Conocía yo por entonces á Juan.. que da. que por haber sembrado un grano al acaso. aún seguía con la preben- Por donde me avino. illo Dábanle por esto una se pesetilla diaria. currido.

y no es así. mí. Mentia. imploro y demás expresiones moles- tas y de poco gusto. se disponía á atar ei bulto y. Entre los pobres hay la intuición de la ayuda mutua: hoy por . son patrimonio de una casta. en fin.LAZARILLO ESPAÑOL ga con que dose. Beneficio que se hace á costa de muchos memoriales pierde casi todo su valor: quien da presto da dbs veces. Con los ricos no pega esto como no conocen adivinan. la hidalguía de sentimientos. era que podía remediarlos? á un señorito ? me hacia falta dinero. i5 cuadran- — — Pues me dijo: Yo no saco si esto de aquí. La causa de que porque no si muchos saben ricos tengan tantos ingratos es el arte de obligar. ó escribirles : Su- plico. ¿Qué necesidad tenía de contar mis apuros á quien no . mañana por finezas. lo hará otro — repli- qué malhumorado — Eso me estorba. tos las miserias. Se cree que la nobleza de cora- zón. Hay que repetirles la . Muchas fábula indiana con que Gil Blas dio á conocer su pobreza al Duque de Lerma. Otra cosa sería previ- niesen las necesidades de sus amigos para excu- . tú no lo haces. los rasgos. ruego. ti.En qué serviría un faquín Esto me decía como tantos otros para quienes los hijos del pueblo son como habitantes de un país inexplorado. no las ó el día muohos cumplimienmutuos pero no se les ocurre que el amigo pariente que va á verles no haya comido aquel ó le haga falta dinero. la generosidad. .

Serássea rico. á lo menos. En efecto: como quien dice. eres un grande hombre. . di jome alargándome cinco her- — Bravo. Con el nero de los libros tenía pensado alargar una mana más á costa del estómago y después. tenía por cierto que cualquiera de ellos tratos Acostumbrado á daría aquella cantidad libros valían diez veces to. cuatro ellos ? duros — contesté. que sin molestarse por mi salida de tono. satisfecho. señorito. á peso de papel en menos de media hora estaba de al el vuelta Juan con la cuerda hombro. seña/1 evi- dente de haber despachado — Traigo cinco duros en vez de cuatro— Juan con aire mosos discos. y contratos con libreros de lance. mi administrador cuando yo segunda parte Escucha — seguí la el diciéndole — . ahora la Juan. el más económico en su más decente y mejor dise- servido de Madrid. ó.6 1 CIRO BAYO el sarles manifestarlas. Pre- párate á llevar mi baúl á Posada del Peine. replica: —Está bien. encargo. establecimiento el La Posada del Peine es clase. hiciera» lo menor su molestia concediéndoles prontamente que piden.. el veríamos de marras. la ¡ Como que el los más por calidad y texI y yo los daba. ¿Cuánto es me- nos que pido por —'Pues. Por seis reales diarios tiene uno regular habitación y buena cama. He aquí el bueno de Juan. sin' regatear. cargaré con los libros lo puesto que usted se empeña..

no sé despidién- dome na. pero. son ellas las que se han cansado — Pues yo conozco una gase á vivir conmigo ! que tiene mucha cuer: da y que pudiera convenirle á usted. adelante —Adelante. cuchillo sobre La señora Gregoria dejó un tapete de hule Bien venido y salió al umbral. porque viniendo deslum- hrado de la calle. dejándome Llegando á la donde él quisiera. Juan . Juan. se entró resueltamente en un portal y yo tras él. el sudor con un pañuelo de hierbas al — le usted un huésped que hay que tratar Es persona amiga y además escritor.LAZARILLO ESPAÑOL 17 ? — ¿ Se ha cansado usted de al las patronas —pre- guntó Juan como descuido. dijo mientras Señora Gregoria — — se . sin si Tan bien me pareció la proposición que. y esto es todo cuanto puedo decir. — Xo. La mía precisamente tiene una alcoba disponible. vén¡ La casa no es un palacio realitos que digamos. Seguimos el patio. . de mí. enjugaba traigo á bien. Entra el equipaje. ó despedido de la casa testigo de esta esce- me eché á la calle con Juan. por dos diarios tendrá usted cania y ropa limpia. el veía las cosas á bulto. cargado éste con llevar mi equipaje. — nos dijo— . cuesta de San Vicente. La estaba interpelada era una mujer del pueblo que á la sazón pelando patatas. Ea. sea. en cambio. querer saber más. descargó Juan y me hizo pasar adentro. y saliendo. y frente á una puerta abierta.

el ñora Gregoria dióme posesión de todo —^Porque —acabó el cuarto. periodista es la síntesis del tras el . señora . La palabreja era de la efecto. nos turnaremos en ella sin tratar — re- puse alegremente. la señora Gregoria que el señorito Esto de "periodista" lo dijo al habiéndole recomendaidb dico mi hombre porque director de un perióla me suponía del oficio. pero la cocina. para las que no hay más literatura que pero en la señora Gregoria lo hojas volan- deras. Y señalaba la mesa de hule con las mondaduras de patata. la se- yo venía consignado á una alcoba. Cuadros baratos. de rectificar el dic- tado escriturario que me atizaba. las camias con colchas blancas. ahí podrá escribir sin que nadie le moleste. —¡Hola! ¿Con que escribe usted en los pape- . los vasares empapelados y sendas cortinas que parecian sábanas en la puerta y en Si bien la única ventana que daba al patio. Ya que es usted escribiente. diciéndome — . porque entre gente del pueblo-. A bien que de esto se encargó Juan. todo muy pe- muy aseado. usted casa. — Bien. flores las de trapo y pitos de verbena en paredes. como yo me paso todo se día en la calle y quedará por amo de la Juan también. hombre de leefecto fué ma- yor por que se verá. tres alcobas y queño. diciendo —Advierto á es periodista.8 : 1 CIRO BAYO ojeada vi De una toda la habitación : una salita de recibo.

Y naba á continuación hizome saber de cómo se ga- vendiendo periódicos en un puesto junto á la al aire libre. ayudó á Juan á poner mi baúl al pie de la cama. LAZARILLO ESPAÑOL 1-es? 19 —exclamó— la vida . Lo principal es que usted se acosdías. fregó el hule y fuese. á Al quedarme solo quise pagar viajes. y si no. . no es de las patronas que ponen puñal pecho. ya la lo — Xo en el arreglaremos —dijo— el Tocante á señora Gregoria tampoco hay que apurarse. De "¡ este modo di con mis huesos en una casa de vecindad del paseo de San Vicente. Juan sus dos pero no quiso cobrarse. puso agua en la jofaina de un palanganero de hierro por si queria lavarme. porque usted los escribe y yo los voceo. Por lo pronto me pareció estar en fondo . corre prisa. La cuestión era acostumbrarse !". esta será y ya verá qué bonita queda en cuanto baya limpiado el hule. pues entonces somos compañe- ros de gremio. Lo mismo da que la pague usted por por semanas ó por quincenas. quitó las patatas ble Y de la mesa. ra Y hasta la noche. de mes á mes vencido. amén de la cama. mueque con una percha y una silla. no hubo más. llenaban el dormitorio. sino que la buena mujer me enseñó la alcoba. tumbre á esta pobreza. verja de la estación del Norte. que aho- voy á aprovechar la tarde. —Lo dicho dicho—acabó diciendo— su mesa de escribir. había dicho el Juan..

cien personas. ojos. Veía resbalar de lo alto por el cubo del patio. tecando su comodidad. Media hona hace que estoy en mi chiribitil y me siento mareado. el sosiego doméstico y el poco aire respirable de sistema de realquilar. amén de ios otros ocho á ras del lo alto patio. por muy madrileño. ¡Error y ho! rror Allí se hacina doble gente. la habitación mediante el Esto de realquilar era corriente en urbes á causa de lo la carestía las grandes de las habitaciones. contra- tienen por típico. con construcción de barriadas para obreros pero en Madrid no se el preocupan de estas cosas. antes por rio. Contando por todo allí pudierais pensar que viven ochenta. esos conventilliois. casas de vecindad ó "casas de tócame Roque".: 20 CIRO BAYO la luz de un pozo. y oía el rumor apagado de una y levanté los colmena humana. pero asquerosa y molesta para vivida. Salí á la puerta La casa donde me asilo tiene cuatro pisos in- teriores que dan al patio. Como es á principios de ve- . la A la codicia del casero se añade de los arrendatarios. A entrambos lados los corredores con cuatro cuartos á derecha é izquierda. colonias. Cierran la los dos frentes una escalera de caracol y sendos retretes al pared medianera con fondo. Total cuarenta. clase de viviendas muy pin- toresca para vista en revistas y zarzuelas. Cada uno hipo- de éstos trata de sacar de balde el alquiler. á la que se fué ocurriendo .

de cosas segiin á uno La . estas colmenas es el traba- Esto digo.. lavanderas.. y basta la como la noche en que. era lo que sucedía en mi alojamiento. Que y. los gritos el mal humor el de los hombres. ordenanzas ó albañiles . vale decir. Unos y otros entran y salen á sus horas de los cuartos. leva en casa. peinadoras ó modistillas. abejas de sus celdas. por estar tan apretujadas alcobas. Al diablo los f alansterios han de ser entre gente I sin educación y sin limpieza Gran ventilador de jo. el cor- netin del murgiiista que ensaya. La señora Gregoria á sus papeles. de suerte que de la así no se viciaba el aire habitación. Los hombres son empleados de ferrocarril ó de tranvías. Juan á sus faenas yo de paseo. se ve y se huele la todo: charla de las comadres. el el tufillo de los retre- de uno para cada piso de la vaho cuartelero de los barridos. se oye. los tres durmientes oír la respiración de La verdad que se juzga es que uno las se acostumbra á todo y le va. de los párvulos. podíamos cada cual. sino es de noche en que. batir de los al- mireces y á renglón seguido tes comunales. LAZARILLO ESPAÑOL 21 rano y liay que tener abiertas puerta y ventana de la estrecha habitación. duermen arracimadas en colmena. porque por él la gente joven se reoficiales de taller. como abejas también.. asistentas. las además. las mujeres. verduleras. ropa húel meda puesta socialistas si á secar en las galerías y ¡ de los míseros oooidimentos.

me proponía una novedad bucó- —Oiga usted. y todas variablemente. jardines de Ferraz y la hora en que se cerraban Todas las tardes hallaba á Juan de facción en su esquina. A esto. Aprovechando la buena estación y las la vecindad de mi albergue con Florida y afueras de la población. los polvo. que todo si Cruz y de Ricardo no traslado al papel es por no y sin dinero.(¡ importará co- mer en una taberna. Al ponerse el el sol daba una vuelta á casa para quitarme y luego á rondar por plaza de Oriente hasta los portales. pero de pri- mera. había tomado sentirme capaz para tamaña empresa. oiga usted le — di jome la primera vez — . Cuando yo estaba abonado !) á ellas al piri y á las judías Lo digo. ó bien salía á si mi encuentro las tardes. porque en esta que ahí ve (señalando una de tantas que pueblan el paseo) sirven un pote. encaminaba mis pasos ribera del Manzanares ó í>or ia la Moncloa. . lica. que casi señorito (este era el tratamiento siempre me daba). — Pero. repugnancia que á veces tenemos^ desaparecen viendo aquéllas de cerca ó conociéndolas. A lla los pocos días fuime acostumbrando á aque- especie de vivac.. y hasta de creí atisbar la no pocas escenas dignas de Ramón de la Vega. ocioso asco á Madrid. in- yo iba por la otra acera. hombre. Quisiera que lo probara usted.22 CIRO BAYO la prevención.. supongo que no .

misma ó en otra la casa de comidas servían una paella á la valenciaal otro. tarde en que me faltaba saber algo más. Mucho pero era lo que por mí hacía buen Juan. nada — replicaba las sin dejarme decir — las Le emplazo para nueve empiezo el ocho en punto. desde que la se vino á nuestra casa. Me el acordaba de Camoens y de su fiel Antonio. El gasto que hacíamos no pasaba de una peseta por barba. Tal era la delicadeza y tanta se Yo la buena voluntad con que sin me brindaba. ¡ Y así el resto de la semana. que era de probar un bacalao á vizcaína. yo hago más viajes que quiero y por contera un décimo premiado. Para coel honestar su liberalidad quiso hacerme creer que le había tocado la lotería. porque á reparto. al siguiente. que yo aceptaba sus ágapes ruborizarme de ser parásito de un hijo del trabajo. y Juan se oponía siempre á que yo pagara mi escote. fingía creerle. usted creerlo —me allí dice — . — Puede suerte. LAZARILLO ESPAÑOL 23 — Nada. incluyendo pan y el vino. la Al otro día resultaba que en na. ha entrado buena La señora Gregoria vende más papeles que nunca. Una . que no había más remedio que 'hincarle el diente á un conejo estofado con judías. ! Vaya por Juan Yo que le tenía por el proto- tipo de la templanza y del ahorro y ahora resul- taba que era un gastrónomo abonado á todos los platos del día de la Cuesta de San Vicente..

Adiós embarque adiós América Yo m^e conocía bien y sabia que descabalando una parte de lo que destinaba para el viaje. más que el desquite de Juan me botó de la cama al salir el sol. Deibajo de la el de Juan vi un bulto que reoonoci en seguida. y so¡ ! soibre todo ¿ qué pensaría de imí la señora Gregoria. sino llamar mi administrador revocando mi prlopósi- un puñado de duros á cuenta de la renta. me lo publicarían sabe entomices no había que pensar en las Cerra- das todas á la de to. puertas no me quedaba y. Mas como no no le podía restituirle las veinticinco pesetas.24 CIRO BAYO yo. imposible seguir así había bastante con una se- mana vista y. además. dando un arañazo á la poca renta. cajón de mis libros. volvía de vagamun- dear. á la hora de costumbre. ! todo y se frustraban mis planes aventureros. No había más remedio Nobleza obliga. y hasta coblnarlo. Un articulejo que había llevado á una ReDios cuándo. Aquella nodhe no dormí. celona. y simulando la venta habíame dado de su dinero más de lo que yo pedía por ellos. Juan no quiso que yo me desprendiese de mis libms. no hecho antes por mi. el dinero de los libros se iba aca- bando. Era . pensando cómo za- farme de la generosa tutela de aquel hombre. Iría á Telégrafos y pondría un parte á Barsin . que duda estaba enterada de todo ? Vergüenza me es decirlo pero esta consideración. arramblaría con pedirle i . dije nada. . Este descubrimiento. porque lo veliaba la colcha. encontré á la señora Gregoria hiaciendo sus camas. me conmovió.

Ante mi afirmativa. lo necesito á usted. y el académico pujó cinco duros más. dijo — Oiga —me tra clara — . escritos con letra apretada. . ahora es labor de benedic- tino desenredar esos garabatos. y con esto mudé de plan. ¿Quiere trasladarme en y corriente un pequeño códice manuscrito que he de dar á la imprenta? Le daré diez duros por la copia. me topé con un académico madrugador lee bien la por de contado. porque no es otra cosa el traslado de imo de esos manus- critos del siglo XV. amigo mío. me- nuda y enredada con rasgos y ligación de unos caracteres con otros. Con pocas palabras lley con poco trabajo crecía mucho paga En cambio.LAZARILLO ESPAÑOL 25 En la Puerta del Sol y. lo que hace hoy bien difícil su lección. serian quince duretes. puesto á empezar aquel mismo día El establecimiento estaba abierto de diez á dos de la tarde. disla tarea. Poco más pensaba sacar de Barcelona. dióme el académico la sig- natura del manuscrito. y durante una semana. pasé las cuatro sillón horas clavado á un tos. Digo traducir. Ríceme el remolón. Los copistas de entonces escribían lí- neas enteras en una encadenada algarabía. sin vantar la le- pluma llana del papel. y por esto se bien á quien sabe hacerlo. lo Lo que habia de gastar en el sello de telégrafos gasté en cuartillas y fuíme á la Biblioteca. naban una lo escrito. Sé que escritura antigua y que se dedica á le- esta clase de trabajos. de la Sala de manuscri- traduciendo el Códice.

— ^¿ Quién dijo miedo? —aparecían decirme. — Señorito—^dijome — —-Amigo Juan . les apre- tándoles con los puños. Haréis lo que yo os m>an- ya veréis lo que al Llegado hago con vosotros. — . á derecha é izquierda. Presen tela el al académico. —A propósito de nuestra patrona — . duros y pesetas. ¿qué . Para plato del día el que yo voy á darte ahora. Paseo de San Vicente. ¡ Gózate en nosotros !. todo? se lo —El que no rescate de mis libros. pues^ En escrito leerla. tene- m. hoy como sábado. Camino de casa iba paloteando con los dedos. en billetes y Salí de moneda el donde el académico con corazón (hen- chido y los bolsillos repletos. estaba.26 CIRO BAYO esta inf artife letra procesada. culpa la tiene la señora Gregoria en no tal estirar la colcha como yo le tenía advertido. Juan! ¿crees á usted?— respondió ¡ medio confuso. hallé como de yo' costumbre á Juan en su esquina. lo sé —¿Quién ha dicho — Ah. Toma este billetcjo de cinco duros. idije. precio estipulado. — contesté— — .os calamares en su tinta. —¿Qué rando la me da usted? ^dijo asombrado reti- mano. — —La Ellos. ! en el trayectbi ¡ — Silencio de . mi códice pero como yo tengo maña para en cosa de una semana terminé la copia. diiablillos' tentadores. le pareció bien y me pagó suelta. Carpe diem. por plato del día. asomándose por debajo de la cama.

LAZARILLO ESPAÑOL cocina? festín 27 Lo pregunto porque los tres. Después. la . te esperamos con mesa Llegué á casa. aceitunas y buen vino de al \'al- A los postres. cada uno á su camita. académico es un mirlo la un señor que da quince duros por co- un Códice. que no sabía de estas cosas. un surtido de jamones y chuletas empapeladas que en los estantes de los archivos dejaron los copistas antiguos Acabó la cena yéndonos los tres á tomar café al aire libre ante unas mesas de un establecimiento vecino. qué es — la . La señora Gregoria. pienso encargarla un. señora Gregoria. solomillo. — Señora —contesté— blanco pia de : . para se — No meta usted en gastos. Y un Códice ? —volvió es á preguntar mujer. señorito . preguntó qué era un académico. Diónos tortilla de jamón y depeñas. hoy me toca á mí reparto de puesta. — Xada. en cuanto acabes la el noche. propuse un brindis académico. —Un Códice. . á los copistas modernos. vi á la señora Gregoria y dila un duro con que nos aderezara una buena cena. le agra- decemos su buena voluntad. Lle- gada la hora vi que la buena mujer había hecho prodigios con las cinco pesetas.

bien la lejana silueta de Madrid. bello y sorprendente. tan pronto una colina. ¡ oh. os recrea tan pronto una llanura..II LA INICIACIÓN Al acostarme. duermen con digestión beatífica. ora un boscaje. En esos montes los prados á la ^stán floridos y espléndidos como en Andalucía . y lo que es más.. ora un salto de agua. bien un horizonte velaz- ^ueño. ¡ oh elastici- dad del estómago abstinente quite ! . ¡ Oh tragaderas del pobre ! ! . No se comprende cómo tantos madrileños fastidiados del dinero y die los placeres no acuden á diario á estos parajes. Jas enormes masas de nieve que cu- bren los picos del Guadarrama. preciado des- Ved tres seres atenidos á un parvo condu- mio diario. carácter alpino. traté de consultar lo's con la almoha- da do que haría con nueve mfermadbis duros que me quedaban. porque la buena digestión hizome dormir de un tirón toda la noche. en invierno. delec- . Al levantarme reanudé mis paseos matinales Moncloa y al Pardo. pero no pudo ser. dan al paisaje un Aquí y acullá y a cada momento. que en una hora han comido por una semana.

llardeamos fué vestidlo ni aun Salomón con toda su gloria. ía visión. ¡ si pudiera hacerlo día. de un cielo azul inmaculado. — Ea ¡ levántate y mira lo que te conviene . los restos las las ciga- . tiene Madrid .so. de un vuelo. — Por que acongojas? —parecían hablarme entre hierba — mira cómo galos . eso que no tra- bajamos ni hilamos. sobre todo. más espléndido que inten. rápidamente.: LAZARILLO ESPAÑOL taciones y voluptuosidades 29 más íntimas y de más valía que cuantas se proporcionan los paseantes en corte. billete equipaje. las aves del ni cielo. al el i te las florecillas . con voz delgada y turbulenta. como de mujer anciana.. — Será porque no quieres —me ¡ chillaba. como una de nosotras. él. la .. que parece convidar á volar por — Ah. — Cámpatela como nosotros —me decían de megorriones — hurgando en riendas campestres! — Aprende de nosotras — chirriaban rras — vivimos buen día y no nos va mal con tiempo. !. una agorera picaza atalayada en una rama. sentado en un pinar — —pensaba yo en ! ¡ este Con qué gusto de- jaría este [Madrid de mis pecados! Y repetía in mente aquellos versos del catalán Bartrina Yo como sin quisiera hacer un viaje. En de lo estos parajes solitarios gózase.

huésj>ed del pinar. los trabajos agrícolas ó entretenido mirando con animadas pláticas. á vivir como es los el pájaros y las flores. Muchos son los inconvenientes del vagamundio. y al fin de la jornada habrá visto mu- chas cosas nuevas. Treinta ó cincuenta pesetas son una semana 4e agonía en Madrid.. y otras cosas peores. No fía. la vuelta de ciudad con un plan resuelto. la calor y el cansancio del camino. importa. con valor reflexivo. pero también descansará en mullidos prados. las impertinencias de aquél. Grande Dios. . en frescas majadas. el el hambre. Saturado de estas tomé Sí. como sed. filosofías. subiendo montes y altozanos. para soportar ale- . en um"brosos bosquecillos. ancha es Es- paña. Se armará de filoso- de buen humor. me lanzaría campo.gremente las chanzas de éste. fértil verano. Se quedará á mitad del ca- mino. El pere- grino tendrá necesidad de fatigar piernas y pulmones. el señorito? —me dijo — eso no es para usted. pero son otros tantos días de despreocupación y de abandono en el campo. Así que vi á Juan le enteré de mi propósito de —¿Se ha vuelto loco ir á pie á Barcelona. sobre todo. siguiendo sendas tortuosas. 3o • CIRO BAYO al —me soplaba nemoroso la al oido un gnomo invisible. saltando zarzas y arroyos. el peregrino los afrontará con resig- nación.

. Me refería á los trámites para poder cobrar en los pueblos la ración de etapa que se da á los ca- minantes pobres. tengo sa- lud y buenas piernas para señorito. Juan. Juan —repliqué— ello. casualidad que está en vís- En acera. volví á encontrarle y — Por ahí andará uno que tengo le informe de la lo que desea. y da peras de marcha. no me arguyas. pues ya se las pesetas me alcanzaba que con que poseia no podía llegar á Barcelona. hombre de pueblo con ancho sombrero Era un tipo vulgar. —Me informaré — respondió Juan. Es un hombre que ha dado vuelta á España. para Horas después embajada. — preguntas qué se necesita para andar por los caminos. Vestía limrefería Juan. porque es cosa resuelta. dióme su que citado. la muchas veces. mientras pa- ladeábamos dos medios chicos de vino. nos esta conver- <lejó solos y los dos hombres tuvimos sación ante la mesa de una taberna. efecto: á los pocos pasos que dimos ix)r la vimos en una taberna al individuo á que se Era un hombre alto y robusto. ¡ ! veremos. sobre todo. pio traje de de fieltro.1 LAZARILLO ESPAÍíOL 3 — Lo — Ea. y. á pie. pero simpático á Juan hizo las primera vista. . . presentaciones. Al primer golfo que encuentres le tiro. faltará usted No no nos abandone no desespere otro mirlo blanco que se ponga ¿ á no me tiene usted á mi ? Gracias. Es conocido mío. de tez curtida como de gañán ó de segador.

mojado Son tantos y tantos los pobres caminantes. con tal de cobrar el socorro Pero no á lo le y venir á la parte. Y me por el alargó un papel con el el sello que Gobernador civil recomendaba á los que ayudasen.. devolviéndoselos — . los cobrará usted á un tiempo. solicitando céntimos y ayuda de viaje para trasladarse de un punto á otro. Ello se reduce á bien poca cosa sacar la carta de socorro aquí en Madrid. que los Ayuntamientos del tránsito agotan los fondos de socorro á los pocos meses . del Gobierno.. escoge usted á . sabiendo todo esto. cuanto más. vea usted la muestra. porque nunca falta algún vago indocumentado que se allane á llamarse otro nom- bre. Gobierno ci- á la presentación de un papel sellado de diez. — Sí los cobro. Yo tengo dos á falta de uno. es papel menos en Madrid. pero supon- alcaldes de los pueblos del tránsito con ración de etapa al portador del documento. — . porque los en todos pueblos de la provincia. la hierba ó perder —res- otro —¿Cómo. —Bien — go que no dije. aconsejo que saque ese documento. sirve de pasaporte la pareja pide los papeles. robar ó pedir limosna.: 32 CIRO BAYO — Di jome caravana á Juan —empezó hablando él — que quiere usted informarse de las ayudas de una pie. —¿Y —Pues vil esto qué es? el un volante que dan en la cédula. les de camino cuando —¿Qué — Comer pondió el remedio ? queda entonces á vergüenza los po- brecitos vagos —pregunté.

Era como la Cena pascual que yo les daba antes que pa- deciese. quiero los en la vida de caminos. vino á buscarme . es oficio. LAZARILLO ESPAÑOL 33 Madrid por punto de partida de sus correrías? Porque.. y con menos alegría los tres. —Entonces. del al Después de hablar algo acerca convinimos en que la itinerario. Pagué otros dos medios chicos. compañero la se- Me vestí me despedí de Juan y de ñora Gregoria. A la noche volvimos á comer juntos la señora Gregoria. temprano. que era todo mi equipaje de peregrino. partida seria otro día. y encargando su custodia. \ —^repuso mi ¿qué y lo seré hasta que las piernas digan con pena el interpelado — Casi. danzas ? teclas toca usted en sus an- — Usted afuera? lo verá. iniciarle Saldremos juntos. De madrugada de viaje. Juan y yo. 3 . —Lo bastante soy. y terciando una manta y empuñan- do una cayada. es usted incansable peregrino. según tengo entendido. pero esta vez un humilde estofado. dejé preparados en la percha un traje de batalla y el morral con una muda de el ropa blanca. Al acostarme metí todas mis cosas en el baúl. así como el cajón de los libros á Juan. ¿ A mi lo Cuándo piensa echar el pecho mismo me da hoy que mjañana. y crea que no me va mal con él. casi. me eché resueltamente afuera. y nos separamos.

;

LIBRO SEGUNDO
POR ESOS TRIGOS
I

LA PRIMERA ESTACIÓN
Mi compañero
vestía
la

como cuando
palo.

le

conocí

pero ahora cargaba á
tate atravesado por

espalda un abultado pe-

un grueso

buen andar cruzamos Madrid, y en menos de una hora llegamos al Puente de Toledo. Lucía el
sol,

A

soplaba

el

viento con poca fuerza y

la

tem-

peratura era suave,

como

del

mes de
que sus

Junio. El

pobre Manzanares empezaba á vestir de verano
sus éticas riberas.

¿Quién

diría

orillas es-

tuvieron pobladas tiempos atrás de frondosas ala-

medas, amenos sotos y praderas, plácidas huertas y misteriosos retiros donde el alegre pueblo de la villa celebraba romerías, verbenas y fiestas
nocturnas, á las que acudían en tropel desde
el

mismo Monarca, acompañado de los más encopetados señores y de las más hermosas damas de su corte en lujosas carrozas?
último vasallo hasta
el

De

todos estos primorosos encantos de

la

vega

36
del

CIRO BAYO
exhausto Manzanares .apenas queda algnín
el li-

geno vestigio; dos ó tres ermitas,
gas-Calientes,
la

soto de
la

Mi-

hoy vivero municipal,
y hacia este lado,

Florida,

Fuente de

la Teja,

la

Pradera

del Corregidor.

El contraste entre una ciudad y sus aledaños
se dulcifica

mucho andando
estepa á
;

á pie. El tren os lleva
;

rápido

'de la

la

urbe

del último villorrio

á la gran ciudad

las

piernas permiten á la vista

gradaciones, matices de perspectiva: de la carretera á la calle, de las casas lugareñas á las quintas,

de las fábricas á los palacios.

Y

á la inversa..

De

esta suerte se atenúa, se

rece ante mis ojos la

difumina y desapavisión de la capital de Es-

paña.

Vamos

á

Getafe.

El camino se despliega

al

través de un ancho sequeral, sin

más
los

relieves

que
el

un cerro aislado á
ombligo
te,

lo lejos, el

de

Angeles,

de

España

asi

llamado

enfáti cámben-

porque

se le considera el centro geográfico dé-

la

Península

^y

una pequeña

colina

donde

se leapli-

vanta Villaverde, nombre que es una lástima
carlo á

un

caserío,

cuya campiña está mermada y
tejareis, sin

esquilmada por líneas de ferrocarril, carreteras,
caminio'S vecinal'es, caleras

y

un árbol
orilleros
les.

que

los

sombree.
tejares son la obsesión

Los

de estos

de Madrid.

Una

noria y un

montón de greda
tierra

entretiene, y

aun muchos

los prefieren á los afa-

nes agrícolas; eso que

la

de estos cam-

.

LAZARILLO ESPAÑOL
pos es apta para
gredosa, melosa,
la

3j
tierra
el

labranza,

como ninguna,

como

ellos dicen,

que embebe

agua y desafía

los solazos.
el

Como no
nos á

nos apremia

tiempo y

el

sol

em-

pieza á estar alto,

mi compañero propone
no

desviar-

mano

izquierda hacia un sotillo del
allí

Manzalle-

nares, río que por
su encuentro con
el

lejos se desliza hasta

Jarama.

A

campo

traviesa

gamos
siauce.

á la ribera y nos sentamos al pie de un

El calor y

el

cansancio emperezaron mi

cuerpo y

me

dormí.

Cuando
porque
bendito

recordé,

hube de frotarme
:

los

ojos,

creí estar
fraile,

soñando

á

mi vera estaba un

pero conocí en seguida era mi com-

pañero de

viaje.

—Es
Míreme

la

primera sorpresa

— dijo

riéndose

usted

—añadió

levantándose

,

¿verdad

que estoy bien caracterizado?
Realmente parecía un lego capuchino, de
esta-

meña, frondosa barba y cabello intonso.

—Le explicaré por qué de mi transformación —repuso, volviendo á sentarse junto á mí — Usel
.

ted se ha vestido de obrero para

emprender sus

andanzas
á
las

ahora va limpio y bien calzado, pero pocas jornadas parecerá un mendigo. Le
;

ladrarán los perros y
puertas.

las

mujeres

le

cerrarán las

—No pienso pedir limosna, compañero —
qué picado de estas palabras.

repli-

— No

lo dije

por tanto

—opuso —
él

;

bien se

38

CIRO BAYO
linilo

ve que es usted un

D. Diego, pero con

la

hi-

dalguía á cuestas no hará usted camino. El pocQ

dinero que lleYQ se lo comerán en ventas y posadas, y aun le será causa de no pocos sobresaltos.

Hay

que industriarse para viajar de gorra, y

esto^

hago yo.

— También
me
acabe
el

pienso industriarme yo, cuando se
;

dinero
las

espigaré, aventaré en las eras,,

ayudaré en

vendimias...

—Esto
reir

es fácil

de decir, pero no de hacer. Es-

torbará usted

— mi interlocutor cambiando de tono —
de los

más que ayudará, y será el hazme gañanes. Camarada siguió diciendo
,

yo

te iniciaré

en

la

vida

vagamunda
lazarillo

yo seré tu

un ciego caminante y hasta Ocaña, pues voy á la
;

eres

Cruz de Caravaca, en

la

provincia de Murcia.

A

fuer de romero visito todos los santuarios célebres

de España, y este año toca

el

turno á este lado.

Desde Ocaña puedes seguir á Valencia ó adonde
quieras.

Y

puesto que te has arrimado
tal

al

her-

mano Pedro, que

me hago
el

llamar y así has de
te

llamarme en adelante,
vida ahora á almorzar.

hermano Pedro

con-

No

venía mal un piscolabis á aquella hora y en

tan alegre paraje, por lo que

yo me refocilaba de
las

antemano con

lo

que sacaría de
así,
el

alforjas

mi

acompañante, pero no fué
dose y cruzando á
la

sino que levantánhato, que

espalda

yo creía

despensa de nuestro almuerzo,

me

dijo:

— Sigue y

verás.

;

LAZARILL O ESPAÑOL
Salimos del
soto,
el

Sg

cruzamos rastrojos y olivares
vi

y en esto oímos

toque de Ángelus, del mediodía.

Miré á todos lados y no campana.

dónde estuviera

la

—¿Oíste?—me
así
le

dijo

el

hermano Pedro, que

llamaré en lo sucesivo

,

es

el

.toque de

nuestro almuerzo.

Apretamos
no
ser por

el

paso y

al

término de un olivar

descubrí un caserón, que por granja diputara á

un pequeño campanario terminado en

cruz.

—Es

la

Trapa de Val de San José

dijo

el

com-

pañero, adelantándose á mi interrogación.

Entonces

me

di

cuenta del por qué de los

oli-

vares, de las bien cuidadas vegas, alegres

cam-

pos y viñedos de aquella zona, tan diferente de los
sequerales comarcanos. Los Trapenses, en pleno
siglo

XX enseñaban

á los madrileños
las

cómo

se

funda
y

una colonia agrícola á
en
sitio

puertas de

la capital

que otros diputan por baldíos y de poco

provecho.

En una
vi

plazoleta frente á la puerta del cenobio

un grupo de gente pobre esperando la sopa. Cuando nos vieron acercar nos ^miraron con la

ojeriza de perros que ven disputarse su comida.

—Anda
si

atando cabos

—díjome

mi

lazarillo

no fueras conmigo tendrías que formar en

la

rueda de estos infelices y espxerar tumo para comer. Xo harás tal y aún comerás mejor (jiie

dios. Siéntate aparte y déjame hacer. Espérame.

40

CIRO BAYO
lo hice,

Así
pie de

desviándome á poca
que
el

distancia, al

un

árbol, en tanto

se sentaba

en un peldaño de

la

hermano Pedro puerta. Al rato
de
-rancho.

ésta se abrió y aparecieron dos legos asiendo

una marmita colimada de humeante
donaido venía con

Otro

un saco de
se
alta

pan.

Uno
de
pie,

de

los

legos

santiguó y empezó

un

Padrenuestro en

voz.

Los pobres, puestos
y en seguida

acabaron an coro
el

la plegaria,

empezó

reparto de la menestra.
alle-

Pero como pudiera suceder, y así era, que guien estuviera falto de plato ó de cuchara, los
gos dejaron
la

marmita en

Al

llegar á la

y se retiraron. puerta tropezaron con el hermano
estaba
descubierto, i-^zando

el suelo

Pedro.

Mi hombre

fervorosamente y besando, á cada amén, un Cristo que del cordón del háJbito colgaba.

—Benedicamus Dofmno—
que
se iban.

que decía á

los le-

gos, viendo

—Deo
Y
la

gratias

—contestó

uno de

ellos

.

Entre

usted, hermano.

puerta se cerró tras los cuatro.

Entre tanto

me

distraje viendo

comer á

los po-

bres, miuy extrañados de
ellos.

que no metiera baza con
entre hombres, mujeres

Eran como una docena
y niños.

Aquellos que se trajeron escudilla y cubierto

comían pHácidamente.

A

la legua se conocía

que era gente de los

al-

rededores, abonada á la sopa de los Trapenses.

y con una corteza del pan. una voz ¿no compra salir — . caídos al acaso ó por primera vez. A la media hora volvió á — Hermano Luis —dijo hoy pájaros? dijo uno de los legos. arrebañaban la por turno. que haces una herejía. El kgo m-etió la mano en la jaula. ? ¿No son ellos tan criaturas de Dios como tú Te tengo mal acostumbrado. daré im requesón por el . y de una en una fué soltando las avecillas. golfos madrileños por cuclillas estaban sentados alrededor de la cuchara hecha con marmita. se llegó á . —V^oy viendo que es eres un robón —dijo lo mu- chacho. golfillo mostrando lindos. la pinta. marmita y fuese adentro oí al golfillo jactarse de Y con el lego levantó la ella. Entonces al cómo sonsacaba hermano el Luis. como saboreando la libertad que les daba y al cómo hendían los aires. merodeando por YdA de San José. El lego volvió á entrar. el y un día.LAZARILLO ESPAÑOL Los en 41 deniás. Y fué que golfillo era pajarero. lego. que seguía manducando — . metido á redentor de avecillas cautivas. Quedaron todos ahitos y aún sobró comida. de Antes de que se derritiera la nata el el golfillo se apresuró á untar pan que le quedaba y á engullir á bocados. —¿Cuántos traes?— respondió — Mírelos usted— un una pajarera — cuatro pardales muy — Bien. te ellos. volvió á •el salir y entregó requesón ©nrvuelto en una hoja de col á cambio la jaula.

Una vez comidos se fueron los pobres cada uno por su lado. viaje. quien á su guarida. caba hermano Luis una golosina cambio de un mal gorrión que tuvo de enredarse en la liga. convento paró en una umibria. así que. Pero no tardó en venir. quien á sestear en los vecinos olivares. propuso cazadoír que los á trueque de vos. . porque los jilgueros. con dos lonjas de jamón. A un tiro de piedra del ojo. pan y agua. el A distancia me guiñó y con un movimiento de cabeza dióme á entender que le siguiera. éstos no ponía a'l rescate. sino que los vendía por buenos dineros. compadecido de al ellos. comier la sopa del convento el portero. el her- mano lados. le los pájaros enjausoltara. y entonces nos reunimos. y.p'ue9ta de una sopeja. ofertó media docena de hueel A al partir de esta fecha chico vio que había el un filón por explotar y raro era día que no sacualiquiera á la desgracia. hanme regalaldo con esto para ayuda de Y desenvolviendo un envoltorio de papel puso tortilla entre de manifiesto una oronda dos gran- des rebanadas de pan. patatas y legumbres cocidas. Luis. verlos derones y demás pájaros de calidad. dijo — se dan muy mala sola Ayunan perpetuamente y hacen una comida com. Pero á los forasteros los tratan á cuerpo de ¡rey .42 CIRO BAYO . quedándome sólo hasta cuando el hermano Pedro quisiera. al despe- dirme. —Estos Trapenses—me vida.

Póngase antes el Desató petate. amorosamente puso sobre Abri- mos las navajas y empezamos á comer. por- que como yo no acostumbro á hacer estas cosas á quédeme con ganas con lo suyo.LAZARILL O ESPAÑOL 48 —Ea. que que mi adlátare el — Beba néctar. ó. sacó la una bota enfundada y la fresca hierba. — Cumplí vamos dar. que en los sucesivos tientos bebí el hasta cansárseme pulso. mi palabra que — díjome . por mejor decir. Ahora á ganarnos la cena pero prepárate á an- porque esta noche hay que dormir en Ciem- pozuelos. puesto te di de almorzar. al final de la refacción. el lo que me la dieron bucó- de y he de acompañarte en vino á refrescar. no sea pacato. m-edias ellos lica. comamos. . Procure le en sus andanzas que no falte nunca el divino Tal me animó. come. Cuando llegó el tUTino á la bota Ifué tan breve el tiento la di. hubo de decirme: compañero.

que se extiende hasta da ribera del Jarama. estuvo presa por die orden de Felipe II la Princesa de Eboli. restos que llaman Torre del un castillo feudal. En una vieja torre. que me veo obligado á decir su origen tal como le oi al paso Dioese que un día iba un borracho de Pinto á Valdemoro. saba del lado de Pinto le dio por entretenerse saltando de un lado á otro y diciendo cuando pa: Ya estoy en Valdemoro. el Valdemoro es antiguo Valle del Moro. y al encontrarse con el arroyo que hay entre ambos pueblos. Pero cátate que con el movimiento y 'los saltos s-e le fué la vista. exclamando al sentirse mojado: Ahora estoy entre Pinto y Valdemoro.: II LA PRIMERA JORNADA Cortando camino elejamos á un lado Villaverde y Getafe y á las pocas leguas estábamos entre Pinto y Valdemoro. Como en alguna parte habíamos de sentarnos para desean- . y viceversa. y una de las veces cayó en medio del arroyo. Es tan vulgar la frase de hallarse uno "entre Pinto y Va'ldemoro". Homenaje. cuando saltaba de este lado d'ecia: Ya estoy en Pinto.

conocí que en este hombre había Aunque al salir más latín. me hizo ver curioso el cuadro fresco de Felipe Neri. malicia que ingenio y á la carretera más camándulas que pregunté le —¿Ha sido usted donado de algún convento? — Por qué preguntas — Como mueve usted tan holgadamente con ¿ ¡ lo ? se . bastante buena por al cierto.: LAZARILLO ESPAÑOL sar. Parece ser el que la el Apeles. quiso inmorta- haciendo su retrato. quien una hogaza. Mi San acompañante. aplicando el crisma infantes y dando á besar Cristo á las madres. para congra- ciarse con lizarle cura de Parroquia. Otro d'escanso hicimos en un caserío cuyo nombre no recuerdo. Aquí descubrí nuevas excelencias de mi camarada. entonces pintor añadió el bigote y la perilla y colgó el muerto á San Felipe Neri. Las cuales diéronle. que colmó de morapio la exhausta bota por ciertos latines de ritual que de adehala sirvió el le hermano Pedro. ejemplar del desahogo de un pintor. Saludar quiere decir orear con el aliento á rabia. sobresaliendo entre todas una ventera. quien una limosna en dinero. que se sabia de memoria estos lugares. Las madres le llamaban y se lo disputaban á porfía para que saludara á los pequeñuelos. El buen párroco se lo encontró feo y exigió que el retocara . los 46 dos viajeros lo ihicimos en un banco de la iglesia parroquial. un párvulo para inmunizarle contra era de ver la Y cómo mi hombre actuaba de de su hálito á los el pontifical.

Ya sabrás la piadosa costumbre de nuestros paisanos de hacer- Es la mortaja más cumplida y miás barata. que parecen hedías á su medida. ademiás.medida que se quiera. de otro mi virtud de saludador. Otra razón tengo para vestirme mjoldo así." —Además— de no llega de la de yal. á las pi'cazas necesidad aviva este hábito el y á los cuervos ? La ingenio. el uniforme de todas las órdenes mendi- y ahora le toca el turno á la jerga franciscana. ¿Estás viendo cómo me abre todas las puertas? Pues es- cucha ahora cómo me lo procuré. reza usted en griego —De poca cosa el te al admiras. y. sin saberlo. Con tal industria me he se religioso. Esto hago yo vistiendo pues ya tendrás observado que mundo es de los que visten faldas. los chi- devoción de las mujeres y miedo á camarada quillos. y es no luciría ponerme en carácter. parafraseaba aquello de Voltaire : "El traje capuchino la se presta los admi- rablemente á excitar la compasión de el hombres. amortajar con un hábito puesto cantes. Este hombre. por ser ila más sufrida y por su matiz humilde de ceniza y polvo. .! 46 CIRO BAYO estas faldas. don- la piel del león hay que añadir un poco este sael zorra. que yo prefiero á todas. 'la siguió diciendo el — . —Y ¿usted cree en ella? —hube de preguntar candorosamente. ¿ No oíste decir que hombre enseña y á íiablar papagayo á dar dos buenos días. Por una pequeña limosna cualquier convento cede un hábito de la .

IvO que fuera no el se sabía. lo hizo. para pedirles cena y por aquella noche. de la que ladraban furiosamente dos perros. tales los formidable garrota que le ser- Anochecido llegamos á Ciempozuelos.. la de cruces conjuro y exorcismos. ¿no tendrá usted miedo á se burlan los pe- rros? —Los hay tan herejes que Se refería á via de báculo. Pero estaba escrito que aviniera mejor. pero. para evitarse cuchufletas y comenalli tarios. Y fué á gran fortuna. El plaintón era ante una casa con la puerta cerrada. Al pasar por una calle notamos mucho revuelo estaba el Juzgado y se entre los vecinos y nos paramos á curiosear. . casi estoy persuadido de que —'Entonces. á bien que á los con este San Benito de Palenmo. á cuyo cargo está asilo el hospital provincial. se quitaría el hábito mi compañero pero no verá. - sé qué te diga. lugar rico y populoso sobre la vega del Jarama. Algo grave ocurría cuando veía allí muy tras intrigados al juez y á los ministriles. Los vecinos estaban alarmados y juez indeciso. como se Estaba en sus planes presentarse y presentarme á los hermanos de San Juan de Dios. á fuerza de atribuírla los demás. LAZARILLO ESPAÑOL 47 —No mela tengo. Crei que.

averigüe qué pasa dentro. para — Buena hubisteis franceses — Llamada del mis adentros. lo ¡ los vecinos. Oh mágico hechizo de mi compadre le ! En mesano nos de dos segundos vimos salir del antro. que se acerce usted. abra y pregúnteles qué ocurre. —Oiga. asentir el magistrado á — — dijo á mi camarada. Ningún domador de fieras. juez. y yo entre ellos. Tome El hermano Pedro revistióse dispuso á obedecer. el .48 CIRO BAYO esto se vio al alguacil (hablar al juez señaal En lando lo hermano Pedro . mirábamos desde la acera opuesta. recibió más estruen- . es decir. buen hombre^ — la oí que decía el magis- trado á mi compadre dice ia gente. al salir de la jaula. rros rabiosos. ¿ Es usted saludador ? ¿ Si ? el no sabiendo por qué lado tirar. de valor y se Diéronle ia llave y una linterna y abrió. De orden del señor juez. — . la ! úpense ¿ lío éste ? ¿ juez? Cárcel segura. Ahí dentro (señalando ama «tienda cerrada) ladran dos pela llave. —^Pues va usted á ser mártir ó confesor el — dijo' categóricamente la puerta de juez — . — Qué será i que decía y venir hacia nosotros el ministril. encomendándose enérgicamente á su San Benito de Palermo. señor —Eso — Nada de decires de gente— repuso con voz ó no magistraJdo — acre — Señor juez—^tartamudeó hermano Pedro. entre dos perrazos que le lamían las manos y le brincaban alborozados. y salvo. El juzgado.

además de embutidos de todas clases que constituían la parte principal de su surtido. selló 'las el Juzgado. se vendían artículos de salazón. donde. O por . llevando atraillados los perros. la ley. confiaba estaba muy la acreá dueño en que llegaría un acuerdo con los acreedores y conseguiría revo- cación de da sentencia de quiebra. quien con una la pu-erta me llamó á su lado. alborotando la vecindad de tal si >uerte. y ditada. anima- los dos días cuantos embutidos el pudieron alcanzar y se comieron todo bacalao y todas 'las sardinas que vieron al descubierto. y que. cerró y me lo contó Juzgado había declarado quiebra de un salchichero dueño de un buen días antes el Dos establecimiento. El ruido de las palmas no me dejó oir lo que j>ero sí vi mi compadre el diría al magistrado. al poco rato.LAZARILLO ESPA5?0L dosros aplausos 49 los ve- que los que él se gamo de cinos de Ciempozuelos. Ya todo. que hubo de llamarse al Juzgado. puertas de los Pero curiales que practicaron la diligencia el no repararon en que bajo devoraron en mostrador estaban los acurrucados dos perrazos. hartos y sedientos. la dentro los dos. que juez se coló adentro con el heiTnano Pedro y los ministriles. Encerrados les. Como la cantidad que adeudaba era relativala salchichería el mente pequeña. según manda la tienda. rompieron á latlvíiv ferozmente. Entre tanto. Esta noche. Quedóse seña á la puerta mi héroe. volvieron á salir.

Y como de algún modo le heroísmo de mi compadre. ayudándonos á maravilla con el vino de la devota ventera. en Entonces el por aquella noche. y como no era cosa de . porque en seguida nos dimois á comer ricos embutidos. Dormimos plácidamente en un colchón que hallamos en la trastienda. Y por si venían mal dadas. y lo juez se concedió. reparó en un hombre de hábito de los que el pueblo juzga en seguida como santero ó saludador y el avisó al juez. el cascabel al gato. la tienda da y depositario de hasta la mañana. si —Ya ves —concluyó mi ¿ la fortuina al nos final la deparó buena hombre de su relación — Quién te había de decir que cuando la Corte. que era sin duda más comprometido. los perros habían al mandó debía alguacil que se los llevara. De ahí la llamada y la subsiguiente comisión al Visto por hermano Pedro. comparusufructo de una salchichería? ca>rificación fué La d-e los muy apropiada.» 5o CIRO BAYO si había ladrones ó por los perros el estaban rabiosos. hermano Pedro pidió permiso para el que 'íe acoimpañara su coimpañero de viaje. ique se proveería. porque estaban á hizo guar- punto de premiar el irabiar. hi- cimos provisión en las alforjas. nadie se atrevía á poner coyuntura. En el tal alguacil. magistrado el enorme destrozo que hecho en la salchichería. que noche 'dormirías en Ciempozuelos. e^ahausto saliste esta madrugada de á la tiendo el y alicaído. pero que colgaban y que no habían tocado lo'S perros.

5 con el nuevo la día llevamos las lla- ves al Juzgado y nos relevamos del compromiso. Ni vimos al dueño de salchichería ni supial mos de éd. se volviera loco y lo encerraran en el manicomio del pueblo. .1 LAZARILLO ESP-A5. Lo más natural es que. saber lo suce- dido y darse cuenta de su definitiva ruina.0L tentar al diablo.

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pues íbamos bien provistos á costa del quebrado de Ciempozuelos. y á mi se me antojó que lo hacían en ale- mán. repitiendo á coro la endecha que Sdiiller : pone en labios de su Don Carlos . A los siete kilómetros. y saludé all padre Tajo. enredo- sos quejigos. que por allí se desliza entre álamos blancos y negros. copudos fresnos. re- ducido á un charco de ranas. distante unas tres leguas. vetustas encinas y seculares robles. sin que nos ocurriera nada digno de había por qué aguzar contarse. Alabé sus sotos y alamedas. dehesas y fontanas. Bien es verdad que aio él ingenio para comer. altos chopos. el mur de Ontígola. Cuarreaban atrozmente.LIBRO TERCERO EN TIERRA AlANCHEGA I LA RUTA DE DON QUIJOTE De aquí seguimos para Aranjuez. Aranjuez es un delicioso oasis en medio del desierto que circunda á Madrid.

vi solo sentí una vaga sensación de Pregunté por una posada. pilas. ¡ á da portería del convento de Dominicos. . y como da cuestión era hacer tiempo y tenía por delante todo el verano. y tan próvida. hice provisión salí á la carretera. Por qu'e fin llegamos á O caña. y por un real dormí muy al rica- mente. no por la Pasaron los hermosos días de Arainjuez. : de pan y vino y aquí Esta se bifurca dos direociones á Andalucía y á Valencia. siendo lo primero^ vimos su fuente monumental con 19 arcos de silleria. compaña. abundante en caños. Con ropa. Era el primer gasto que hacía cabo de dos días de andanzas. hice que me llevaran al pajar. Hicimos noche en llatmió el la población. que abastece de agua al vecindario y con el «obrante se riegan muchas huertas. opté por el primer camino. sacudí la me ^en lavé en la pila del patio. el alba me levanté de las pajas. Buen viaje ! ¡ Buen camino Cuando me tristeza.! 54 CIRO BAYO Die schoenen Tage in Aranjuez sind nun su Ende (i). resuelto valientemente á bajar á villa. Córdoba y Semimucia del di- Y digo (i) valientemiente. bebederos y lavaderos. y portero il'e recibió por fuero de hermandad. Mi compañera —^Hasta aquí acompañé—dijome despedirnos — Supongo que no estarás quejoso de mi te al . Adiós.

que lentamente se deshacen en nubéculas violáceas y plomizas. . el límite po- que ya se no diré trasmonta. nieblas.LAZARILLO ESPAÑOL ñero. Así y todo. resto del cielo apare- . pues lo que veía así mesa de Ocaña. puestas de sol. la el llamada por . el abrasado so- plo del desierto. es Xo ¡la que lo fuese en verdad. y en vez de frescas brisas. en cuando. de talco y ópalo. hasta diría sus encantos . De población á población. Hay puestas de sol mágicas. sino porque en cuanto camjx) vi ante mí era fía la extensión del desierto. Generalmente se muestrain á ras del horizonte en anchas fajas de rosa. la topogra- y abundancia del terreno pero la impresión es tremenda para Ausencia pobre caminante que ha de ganar á pie tan dilatada llanura. que bien sabía se 55 me acabaría en una sesalí al mana. son los efectos de luz de las deslumbrante intensidad. que den verdor y somde aguas que lo rieguen y de peñas y quebra'das que varíen sus perspectivas nubes de polvo en vez de húmedas fertilicen. sino que realmente hunde como un globo de fuego el ó una roja bala de cañón. total de árboles bra al caldeado suelo. que tan bien resaltan entre la inmensa planicie des- nuda y el infinito del Cielo. La visión es magnífica. soledad la la completa. exceptuando el sol. e¿a vasta extensión tiene su belleza. y á lo lejos el torre parroquial mástil de un buque en como inmensidad de los ma- res. como si el cielo se desmoronase en ígneos peñascos. niente.

y en la al fin. los pastos resecados exhalan grato y suavísimo olor. es. solo y errante. sino que aquel día tocaba al mayor de ellos llevar unos condenados zapatos . el To- boso y Arenas de San Juan. y del sol caído. Quijote á su aldea.56 CIRO BAYO ce renegrido por los niniibos precursores de una tormenta. y ahoi-a sigo su ruta. Las su manto sobre la tierra. á la puerta de una casa el ama y la sobrina. gar . el cura y el bachiller. además. sombras tienden. el cielo se- reno. y en todos estos pueblos se me representa al vivo la vuelta de la Don . Paso por Madridejos. á la ventana de otra. en un Te- resa y Sanchica. del Teatro y de Novela. para mí tierra de en- 'En ella doy. Las eras. así lel colmo á los vio de dos muchachos riñendo también en una prade- como Don Quijote. ¿ Por qué no vivir este en- sueño? el Pireci sámente por estos lugares anduvo héroe de Cervantes. Esta tierra sueño. Puerto Lápiche. color. No es que riñeran por una jaula de grillos. La luz es 'la más cernida . iliuiminado por luna blanca y enorme. esta evocación escénica la vista Pone ra. obscuridad. No pocas veces relampaguea en los ird'ámpagos toicados del la mande cha negra. Acercóme á ellos y me entero de su pendencia. reflejo se antojan cohetes voladores A la hora del crepúsculo es cuando más enamo- ra la llanada. á entrada del lupradillo . mis primerGS pasos por la España la vista á través del Romancero.

ó si se quiere. Menos mal que en tarlo con al la ocasión á que aludo pude evireir un esguince que dio no poco que aguador manchego. y se castiga con pan duro y algunos azotes á los niños que. y el otro le Porque es de advertir los que en estos lugares guen haciéndose zapatos con horma igual. donde acontece distraído. Más Ojos abajo de Arenas de San Juam están los del Guadiana.LAZARILLO ESPAÑOL que por ser de 67 horma al igual le hacían mucho daño. Es el caso que en ellos van y vienen continua- mente recuas de burros acarreando agua á las casas. porque les duele ese bárbaro calzado. pegaba. como horca en ristre por que en las calles más estrechas al dan un encontronazo asesino andante que viene Llaman á este lance cornada de burro. la más infamante de todas. de toro. si- y á todo trance quería traspasarlos á su hermano. tal los como sono- mueve la pluma de Cervantes.biárseio de pie de un día para otro. Llevan los cántaros en un aparejo que por delante termina en dos afiladas puntas como testuz . Este se oponía endoso. en poco estuvo que en uno de los villorrios saliera mal ferido. á pretexto de que duran más. sitio p>or donde vuelve á apa- . no quieren cam. Por divagar y no atender á la realidad. como puede suponerse. y oigo los ros rebuznos del asno de Sancho. \'eo también los molinos ide viento.

pantanos.. Camina al través de la camle- piña siniestra sin esperanza de llegar á unas janías borrosas nerse. ser que huyen delante de sílex. . semejan luciérnagas inmensas. imagínase un gigante. Al dete- solo en medio de ese páramo. ni una choza pequeña destácase en las la horizonte gris. la charcos de agua verde que.. anda legua tras legua con miedo de perder el camimo real. Mo- huertas y fértiles y enfrente las frondosas viñedos de Manzanares... hacia la derecha. Ni uin arel bolillo seco. Sólo los cuervos que aletean pe- sadamente sobre nidos fúnebres ciénagas rompen con grazaban- soledad de esta tierra donada.58 CIRO BAYO el recer río después de un hundimiento de siete leguas. valles solitarios. El homíbre rudo y osado que se aventura en ese desierto. campos sembrados de cardos. una estatua de Aquellas lejanías son los perfiles de Sierra rena. Todo por aqui son llanuras áridas. él. en obscuridad pro- funda.

con los pies tocando En peo y esto me alcanzó un hombre jinete en su rucio y emparejó conmigo. un asno. las vueltas La escarapela del chala de cuello y solapas de el cha- queta daban claras señales de que era peón caminero. le Me buenas tardes. Como por un el calor apretaba. es menos que quien va montado. Lié un cigarro. y por aquello que el que va á pata. y más con el polvo de la carretera. Uno que otro armatoste arrastrado tiro de esas muías manchegas que exceden en pujanza y hermosura á todas las de dentro y fuera de España. á pocos pasos de una camineros. seguí andando. apenas iba nadie por la carretera. ¿ Adonde se va^ . sentéme á un borde del camino. y algún labriego á pie ó montado á casi en la el cola de suelo. — Muy amigo? buenas — respondió— . lo casilla de peones y. individuo miré. díle yo el primero las miró.II EL DEIJINXUENTE HONRADO Satisfecho con la aparición de Manzanares. y por ser aún media tarde. tras bre- encendí ve descanso.

— ¿No que saldrían á . y aun le darán alojamiento gratis Con. Ea. que. tomé por norte la iglesia. .6o CIRO BAYO la vista estlá — á Manzanares —¿A trabajar? ¿A quedarse — No. Y picando coin los talones en la cabalgadura pasó de largo. cam. es un le A guardia municipal.panario aníte y llegué á la plaza. el ni irá aJl'ojarse? ^Esta la usted. el él — Bien venido— díjome caminero. quila. Sus últimas palabras. Como no tenía noticia de que en Manzanares que se se recibiera tan hidalgamente á los forasteros. pues era dije recibirle? míe conoce. Seguí á los dos hombres por una calle á la dere- cha de icasa y á poco andar paramos ante una grande y de buen aspecto. hasta lluego. llegué Como tenía por costumbre. el A de la la media hora. —Pues anímese que á su llegada saldrán ^contesté . la gótica Ifachada. exla 'recepción trañé grandemente me hacía. y m'ás que todo la sorna con que las pronunció. i recibirle. la plaza. Pero como tenia la conciencia tran- no imfe preocupé gran cosa. —'A — alli? iseñor. y daremos alojamiento. Contemplando estaba sentí cuando tocarme en el hombro. diéronme maila espina. —De imodo ¿que no conoce usted á nadie en pueblo. véngase con nosotros. soy ave de paso. en cuanto á imi mí ya compañero. al pueblo. sabe dónde á — es verdad. parándome hermosa iglesia (parroquial dé Manzanares.

peón — ahora sabe — respondió se lo el . El ¡portero me miró de pies á cabeza y dijo: — repuso guardia— Ya sabe usted. me invitó á que le siguiera..LAZARILLO ESPAÑOL Llamaron camisa. tomando utn manojo de llaves. Quedé anonadado. —me respondió blandiendo —Al menos usted sabrá por qué me han traído aquí. . —^Por —Allá Un la pinta 'no es pájaro de cuenta. se queda preso. lo . veras que estoy preso? — le pre-^ — Tan el cierto como que está usted en la cárcel por orden gubernativa papel alguacilesco. el cual. —Pero ¿es de gunté. lo leyó.. Y le entregó un papel. conviene es descansar y no hablar. —Ya dirán á usted mañana. fuéronse el caminero y mu- dejándome con el conserje. sería conel mi delito. amigo— añadió encarándoseme — ahí veremos el . ¿ como — lo le ¿ Yo preso ? Por qué ? ¿ Por qué ? —repetía en si alta voz. le 6l al conserje y éste salió en mangas de nicipal —Aquí traemos un huésped— — con boleta para la le dijo el mu- alojarlo. Aprovechando mi que en opinión de aquellos tres hombres fesión de nicipal. rayo que cayera á mis pies con tiempo se- reno no presa me habría producido tan tremenda sorestas palabras. es que lo no que más estupor.

! —exclamó— . un patio y paramos ante una verja de leí En un cartelón atado por alambres. Abrió la ver- pasamos un allá en el subimos una escalera. can- sado estoy de estar . á la vista estaba que yo no traía unas ni otras.: 62 CIRO BAYO sé nada. reforzadas con barrotes de hierro. el celador se ahorró la requisa. y fondo de un pasadizo metió llave en una rastrillo. Embocamos un corredor que salía á hierro. José — desde adentro — En uno . Reglamento de Prisiones. Queda prohibido á los reclusos la entrada en el £stahlecimiento con arn^as y bebidas alcohólicas. No que apurarse por lo pronto aquí tendrá cena y posada gratis. más ajuar que tinaja una ringlera de camastros en banquillos. ta —Eh. alcaldada ó lo que fuere. Entraba la luz por dos ventanas grandes. Me encogí de hombros y espere resignado el desenlace de aquel error judicial. — No me compañero. cerrando la puer. Como ja. una y un zambullo. en quien no tonces. ahí te traigo de los camastros se un compañero. lo que mandan. • — Verá i usted qué jaula tan alegre! . haiy No pregunto . ¡ me había fijado hasta en- — Recontra. —^díjome al abrirla — Le advierto que hay otro pájaro sin dentro. puerta con cerrojo. ya era hora solo. incorporó un hom- bre joven. dijo el celador. Y vi una cuadra muy holgada.

Creime obligado á meter baza. por primera vez en su vida. Tocó el la trompeta el primero celador. —Está seca la botella —contestó puso en recluso — pero se llenará. señor Paco j El señor Paco sería el el tabernero de enfrente. tragó una bocanada de humo. limpiándose la boca con revés de ma- — . luego yo y José el último. en albricias convida á un trago. hombre el — dijo el guarla dián. dio una voz: — Señor Paco. echa un cigarro. preso ¡ porque á seguida añadió —Ahí vino descuelgo la botella. . volvió á dar otra chupandina á la botella y fuese. Cogió y acercándose á ventana más próxima. fuerte y bien plantado. Vi que era una bo- un mocetón tella. tratándose de uno que. El celador encendió un pitillo. LAZARILLO ESPAÑOL 63 — Pues ya no sobre el lo estás — repuso el el guardián. Con menos angustia de lo que pudiera creerse. Que esté fresco el José ató la botella en un cordel que estaba ata- do en uno de tiento. Saltó del camastro y la se pie. senal tándose tranquilamente en camastro de lado que puso además el manojo de el llaves — Ea. los barrotes y la fué la bajando con y al Con mayor cuidado la el izó después. —Acaba no de convidar. y oferté mi petaca. término de faena nos convidó á beber. dejando la botella en suelo.! ! : . . dejándonos encerrados.

que este gato (un micifuz asomado en Las pocas horas. que yo la — Ninguna. Los rayos del sol una cuadra de cuartel. me senté en el camastro. visitas que me traen duran veinticuatro' —Esto — ?^o jo fué el quiere decir que habrá hecho usted veinticuatro veces lo crea. en la plaza. porque hacen soltarán en seguida y me la volveré á Así llevo un mes. ni La verdad es que aquello no mucho menos. sin peñas. po- niente entraban de soslayo por las abiertas venta- nas y subían hasta nosotros los ruidos de la calle. más méritos para estar aquí. pues lo siento . . y si. La veinticuatrena que aquí me tra- haber sido demasiado generoso. sepa — ^contesté — . parecía calabozo. aquí es de balde. — ¿Qué hazaña el le ha traído á usted aquí —me preguntó mozo. más bien. Code mo que este Manzanares punto de cita todos los vagamundos de España que. sin más compañía ventana). lo ¿ Cree usted que voy á traicionarle declarando que me si diga ? —Recontra. porque si no esto estaría estancia replico aludiendo á es el la — .64 se ai CIRO BAYO ve encarcelado. cas á la miel. quedar solo. acuden al olor del como mos- buen morapio de la tierra. por ser tan barato. será. junta de mi compañero. del legítimo A'aldepeñas. —Vaya justicia le no se haga el inocente. Acabo de llegar á pie por carretera y me han detenido lleno —Por — vago no él.

para él amo del cotarro. las quinterías invernaba en de los campos de Ca- latrava ó de Montiel. ora como con- trabandista de tabaco y alcohol. la —No se ría usted . en cuando. Se llamaba José no sé y era manchego. Y me cuántos. ora como cazador furtivo. espiado tenazmente por un Crispín. De cuando galo. y lo Cuando cayó quinto huyó del pueblo declararon prófugo. lince en figura de guardabosque. óigame y verá cómo dig9 verdad. y veraneaba por los tes monal de Sierra Nevada ó de Alcaraz. porque cortejaba á la el también muchacha. L AZARILLO ESPAÑOL 05 Me acordé de los galeotes cervantinos que ha- cían ejecutoria de sus culpas. 5 . el donde hasta difícil paso de una rata se advierte. sabía á qué atenerse y no ignoraba por qué de sus idas y venidas y cuándo eran lo por que juró prenderle y se quedarse ¡X)r lo llevaran á Ceuta. los vientos por una campesina paisana Con su escopeta y su canana bien provistas. porque andaba bebiendo suya. Aunque te el guardabosque veía prófugo y erraná su rival. contó su historia. Un tal él que odiaba á muerte á José. más era al amador furtivo. En vez de expatriarse se dedicó á merodear por los contornos. Si esto es dificil en los pueblos.. y me sonreí. hacia una escapada la pueblo natal para ver á novia y traerla algún re- procurando que no se enterase nadie.

muerto. Apúntame bien y dispara pero con la humedad que hace va á peta. pues que podía reducirse á atarle las manos. asesinarlo. se dispuso á matarlo conejo. le la escopeta y zancadilla. te advierto que fallarte la esco- El guardabosque. la escola peta. 6Ó CIRO BAYO le Pero como veía armado y le sabia valiente. le saltó sobre el guardabosque. nunca se atrevió á echarle el alto. le vencería. .. Crispín apretó en los dos gatillos del arma y no salió ningún el Entonces otro se incorporó bravamente. en lucha cuerpo á cuerpo. viendo que se jugaba la vida con aquel joven hercúleo que. murmuró una pequeña ora- ción y *luego dijo serenaimente á su enemi'go: —^Estoy dispuesto á morir. —Al fin caíste boca abajo y en- comienda tu alma á Dios. dándole con le culata tremendo golpe en la cabeza. Esto quería. sos José fué sorprendido por la el guardabosque. quien. arrebató y. Y no lo mató porque Dios no . como un Y vano tiro. dejó medio quiso. tras una brevísima lucha. arrebatándole haciéndole tierra. Hasta que una mañana de invierno. súplica era inútil Comprendió José que toda se quitó el sombrero. con lo que dio con él en apuntó con su arma. ocurrió lo que dijo José. en que había una niebla meona que no dejaba ver á dos pade distancia. diciéndole: en mis manos . Gózate en tu crimen.

—Y de la ¿hace tiempo de esto? —pregunté al final narración. según desenlace. á Ceuta. por haber mentido en su declaración. y hame dicho mi abogado proceso no se substanciará hasta que el el otro sane ó espiche. —Pues conoce estaba se escrito que yo ihabía al de dar con mis huesos en esa tierra. verdad ? — en África. á Argel. Siguiendo la pista el que dio rencoroso guardabosque. dicen. El guardabosque está entre que el y la muerte. mariposa se quemó las alas. pero ahora le quitaría cien <jue tuviera. así ha de calificar él fiscal. al los civiles sor- prendieron palomo con la paloma y se lo lleva- ron apiolado. le —Y usted. cura puede estar tranquilo. porque Áfri- ca pensaba escapar yo. agra- vante de atentado á la la Tanto y tanto revolotear alrededor de la llama.LAZARILLO ESPAÑOL Esto ñadores le 67 perdió. cuando pudo hablar. á establecerme . Le per- doné la vida entonces. porque el —Pues la justicia si pondrá mar entre los dos. ¿qué desea? — Recontra Que reviente de una j ! vez. El juzgado recomendó eficazmente el la captura la del prófugo. se despachó á su gusto. sobre que ahora pesaba autoridad. que me mandarán ¿ está en tierra de moros. —Un la vida mes escaso. pues. Esto —Eso Sí. Crispín fué recogido por unos le- y. acusando á José de haberle querido asesinar.

José se entretenía en darles cañazo desde la ventana. por sorpresa y en tinieblas. — Joselín. se llama dejarle á uno compuesto y sin —Eso novia. servir á este pueblo de tiene más ley que nunca. haberla perdido. Joselín . colarse lo De pronto. que lo zarandeó hasta ma- — Qué bicho tan asqueroso— decía José— ¡ ! Ca- za los pájaros como á mí el guardabosque. me llevó á una de las venta- Aunque el el sol se había puesto. quedaba aún la cal- bastante luz. El único ruido que subía de zada era de una carreta cargada de heno y los gritos del boyero animando á la yunta. Casi rozándonos hacían los murciélagos su ron- da vespertina. —Esto novia.68 CIRO BAYO con algunos ahorros que tengo y llamar después á la novia. al gato. un buho por el hizo caer en y pavimento. Para estar más cerca de mí se vino á días Manzanares y todos los nos vemos. Cada avechucho de estos que mato se me figura matar á mi enemigo. En ¡ esto se oyó una voz en ! la acera de enfrente. la otra. es lo que más siento. Se levantó José y nas. haber de perder la —Diga usted mejor. vio con mucha maña entregándolo tarlo. Apostaría que no tarda cinco mi- nutos en aparecer. — Todavía La pobrecica me no.

dulcificando tono de voz — todo me — Paciencia. José. El preso deslió atar el la cuerda. de arriba izó Casilda el recado. Ya creí no verte hoy. vi. cuando . mañana será otro día. ida la moza con cántaro á la la cabeza. ¿sabes en qué nos parecemos tú y yo mayormente cuando Casilda está aquí? En que los dos hemos de contentarnos con una ración de vista. digo — le gritó . y me voy.. porque me faltas tú. llamó á José. Joselín. la moza paquete. Ya te tarde.. que aún seguía en ventana — Oye. Durante la este diálogo estaba ta de su tienda el asomado á la puertabernero. el cual.: . téngote dicho (jue no gastes dinero conmigo mal no me hace falta nada el — añadió falta. —Oye. asomé á la otra y vi plantada en la acera de enfrente una moza aldeana con un cántaro á los —^¿Cómo moza tan tarde? — le dijo José — . . á obscurecer y dejamos la la ventana al campana el del pueblo tocaba á ora- Algo esperaría gato á estas horas. testigo como yo de el entrevista de los amantes. pero. que es como yo la tengo. Empezaba tiempo que ción. —Llevóme — pretexto de el ama á la huerta —contestó la el y hasta ahora no despachamos. y á una voz preventiva de la de el abajo. LAZARILL O ESPAÑOL 69 Me pies. — . Con la fuente hice esta escapada para se acercó á verte y traerte tabaco. Baja con que lo ate.

instintivamente del encierro abierta la jaula. — Recoja usted suyo de sopetón — Está usted . lo las encendió y fuese. pero no fué nada. adiós.70 CIRO BAYO apartaba de puerta y daba repetidos efecto: por la puerta apareció el cela no se maullidos. compadijo guardián. .. alta . . La dejó en el suelo. como pájaro que ve —Adiós.¡c >ic Muy reció el de mañana. ser libertad. y no desespere de su tristeza — Sea — En la la lo . y vamonos —me asi libre. No esperaba tan pronto desenlace salí que sin preguntar nada. pero sin brebaje. añadió aceite al farol de la cuadra. de preguntarlo. y acabada que fué. dándole suerte.. que á la cuenta me estaba espe- rando. buenas no- Los dos presos y la el gato atacaron con fruición pobre menestra. no sin darnos ches. la compañero — hube de decir á José. En lador con la pequeña marmita del rancho. ^ . Por esto queda usted en —Déjese de medias palabras— repliqué en voz — ¿por qué me trajeron aquí? Estoy cansado : se . mano — . —Amigo de buena ha librado usted —me dijo — pudo mucho. que Dios quiera —me respondió con Vaya usted con Dios. portería encontré al guardia municipal de víspera. á dormir. antes de al la hora en que mi el compañero esperaba lo celador con el café.

vino usted á la cárcel. al ver tanto humo.AÑOL 7: —Ahora de junto la lo sabrá usted : —me respondió al el empleado municipal casilla — del ayer tarde.. Siendo el alcalde. Pues no. comprendiendo además. Como se esta clase de descuidos son punibles. Como la f>érdida se redujo á un puñado de plantas que en el suma hubieran dado un celemín de garbanzos. soltó usted la colilla encendida y pren- fuego á un garbanzal. señor inmediata fué tomarla y guardármela bonitamente. levantarse peón caminero de fumar plantio del un lió cigarro. LAZARILLO ESP. por primera providencia Luego : averiguó que fué nada entre dos platos hacia el el viento corrió la llama camino y el incendio se cortó. que el siniestro no fué intencionado. le me envió á ponerle á usted en libertad y que entregue esta peseta para ayuda de viaje. señor alcalde. Y la dirá más de un lector : la inmediata sería re- chazar indignado la vil moneda. . el peón se creyó obli- gado á dar parte contra usted.

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Es una sor- prendente quebrada entre un conjunto de desnu- dos riscos. el denas. el puerto ó desfiladero de las pretéritas famoso por hazañas de los bandidos andaluces aquí apostados para la limpia de diligencias y sillas de posta. La carretera va subiendo len- horizonte se estrecha y se llega al punto culminante de la ascensión efn Venta de Cár- tamente . Sos producciones. que da nombre al última ciudad manchega que encuentra camino de Andalucía. Valdeborgoña español. frutas : cera y miel. y lar al un profimdo barranco perpendicuotro lado. muchas y variadas criadillas de tierra. Aquí se abre Des'peñap>erros. que forman montaña entera á un lado del camino. peñas.LIBRO CUARTO MI ENTRADA EX ANDALUCÍA I EX SIERRA MORENA Los pueblos de por aquí son prósperos. La extraña forma que presentan . y ricos caldos. es la el viajero Para entrar en ésta hay que atravesar una barrera de montañas.

me tomaban por im mendigo errante." Pero yo los pasé sin que nadie biera. dejé vía del tren. mudando así de aspecto este territorio. y más de una vez ocurrió que me arrojaban envoltorios de papel con pan y fiambres. Esfamos en corazón de Sierra Morena. poblaciones nuevas que de orden del Rey Carlos III se fundaron con emigrantes alemanes. hice. la sierra á la llanada. jornada era ruda. ella. pero con buen ánimo. la el una y otra falda de esta momtaña les nombre de Órganos de Despeñapetal. Aquí. el La el carretera recorre. derecha del barranco. ordinario lunch de los trenes. hasta entonces guarida de salteadores. la Y para acortar camino. los menos de dos van de días. se en lo más fragoso de levantan La Carolina y Santa Elena. y está á una altura que sitio espectador siente vértigos mirando por llamado Salto del Fraile. Con lo que estuve admirablemente servido. á la mitad de la falda. sajeros. plácida- . me lo prohi- De tarde en tarde cruzaban junto á mí los cierta -melancolía. Con mucha en tros -que fatiga. enorme quiebra vertical qu€ hace el el camino. trenes. Los pa- asomados á las ventanillas. á la verdad.74 las rocas en CIRO BAYO ha valido rros. porque me comía las tajadas y guardaba los periódicos en que venían envueltas para leerlos. veintitantos kilómeeso que. que yo veía pasar con la porque. carretera y seguí la todos los túneles y puentes había un siniestro rótulo con esta inscripción: ''Se prohibe el En paso.

El es-píritu afinaba y adelgazaba tanto como el cuerpo. algo así se transporta como de un cuando una sonata musical . no menos que las el latigazo dado á mi organismo por aire. Uoo de las cantinas de las estaciones las y á los los pocos kilómetros dárselo á mujeres de guarda-vías para que me hicieran gazpacho. El cambio cotidiano de gentes y lugares. ahora que organis- mo se iba . apelar á no pocos expedientes. el d'espertaba la vida nóm. que mejor resultado en los pueblos ó en me y el daba. en enterarme de los --b descansos de la marcha y Era tan poco el dinero que me quedaba que temí no me alcanzara para llegar á Córdoba.LAZARILLO ESPA5Í0L mente sentado.9e acostumbrando al medio ambiente. sensitivas. y tan ventajolos so les parecía el trato. era comprar pan ellos.ada. Animoso sobre de la Es imposible dar una idea sensación de bienestar y de vida que en mi todo. me mantuve fuerte y ani- moso. se prestaban gustosas á ello. Las buenas mujeres. qué ricura los ! ¡ Rióme de de los las gazpachos de mis guardesas ! Ellos fue- ron mi único alimento por estos caminos andaluces. En consecuencia. sin embargo. que ponían de su parte del aliño. manjar que refresca y alimenta mucho. poco acostumbradas á comer pan tierno. otros adminículos. duchas de sol y de me hacían recorrer una gama de emociones tono á otro. i amén gazpachos que antes y después comiera á manteles Qué sabrosidad. y. hube de los sucesos del día.

76 CIRO BAYO soiledad es bien La con poca cosa para el homibre filósofo ú observador. Para colmo de desdichas empezaba á obscurecer. Llegué á to. un mismo lugar cambia totalmente de aspecto. llevándose á rastras los ojos y la imaginación. por . Como seguía lloviendo. el Las montañas comparten mar el privilegio de no cansar nunca la atencióai. ¡hete aquí que el adusto cielo ataja mis pasos y 'mi pensamiento. El guarda y su mujer me acogieron hospitalarios. y. Tan pronto parecen acortarse las distancias poniéndose las cumbres á plan del terreno. pues no había que la pensar en quedarse á dormir en caseta. deteniéndome com. Uno de estos cambios atmosféricos. la caseta molido. una tem- pestad de verano que descargó da sierra. Toda la tairde había estado oteando las amplias llanuras de Vildhes y Las Navas. . como á los demás. y vice- versa. y cuando me prometía pasar buena noche.o Moi- sés á la vista de la tierra de Canaá-n. luz En una misma hora. según los efectos de y sombra. les hallé propicios á mi martingala dilataba el gazpachera. que son íá las tres mojado y hambriencosas peores que pueden ocu- rrir un camimante. el paisaje más idílico se antoja terrible por un simple cambio atmosférico.momento de irme. tan pronto se alejan éstas y se agigantan en lontananza. teniendo por yacija la pratense hierba en vez del pedregoso suelo serrano. me obli- gó lá refugiarmie en la caseta de un guarda-via.

pregunta usted á un madrileño? — re- pliqué con cierto retintín — . señor —repuso rey de los toreros. — — Sí . Gucrrita ó Fuentes? al Entonces puse paño pulpito. —pregunté . lo he visto muchas —Y ¿cuál le parece mejor. también el los vi yo en la parada de la es- tación — replicó el guarda. — Mala me guna alcantarilla. El guarda me miró Estábamos en ba la vajilla al la cocina. no hallaré un palmo de tierra seca donde tender la manta y dormir. lo —¿Se veces. —¿Sabes á quién me ha parecido ver pasar? — que decía á — Al Guerra con su cuaoí ella él . donde la mujer limpia- resplandor del farol reglamentario los trenes. dije al guarda: Tendré que andar quieras que no. y no dijo nada. como no sea debajo de alnoche espera. que sabía esto muy bien. Guerritaf —¿Hablan ustedes de ciando en Sí. hablamos del hombre ¿Le ha visto usted torear alguel — na vez? Hay que rrita advertir que por aquel entonces Gnese había cortado la coleta aún mo y estaba en el apogeo de su fama. pues. que sirve para avisar á pero que ahora hacia veces de farol doméstico. Yo. ter- diálogo. y como sabía .LAZARILLO ESPA5Í0L tener 77 prohibido los guardas dar alojamiento á ningún forastero. drilla.

me iba á brindar el refugio de su casa pero el remedio fué otro. Y para que vea que esta noche. la coto- —¿Y guntó él. lo visto el le di por gusto diciendo ¡las niendo por nubes y no visto por mi y poarte y da escuela del Califa de Córdoba. y más que todo —'Pues como usted pasan muchos por aquí — puso Bien el re- en su mayoría harapientos y piojosos que no valen el va-so de agua que piden. . porque éste había estado de guarnición en jiada villa. dentro el media más ó menos. Supuse que . porque el guarda era un andaluz legitimo. Era mentira pero la nota de vago. Lo que (hice fué encantarle y hacérmelo amigo. pasará por aquí tren de car- . usted —^me dijo — . 78 CIRO BAYO la de antemano el opinión de mi huésped. sé distinguir. ¡ Qué remedio queda mi ! Hasta Córdoba. señor — respondi — . se ve que usted no es de esa calaña. gran aficionado á la tauromaquia. tal era muletilla para evi- tarme explicaciones innecesarias. guarda — . Hablé como un catedrático. Habíamos luego de 'Madrid y de sus grandezas pero esto interesó más á la mujer que al guarda. y pudiera cogerme en cualquier renuncio. viene usted á pata desde alli? —me pre- — Si. de —-Mire hora.. donde me arreglaré. le voy á remediar por Vi con el cielo abierto. Tuve la suerte de no meter la pata.

primero por altivez de andarín. ycy como lo llamamos. No es que á mi no me hubiera ocurrido miu[pe- chas veces el asalto de esos trenes que van á queña velocidad y parecen burlarse de los caminantes más que los otros que corren devorando el espacio . no están en y no le encontrarán porsí que tampoco hacen requisa. se empalme de Vadellano. Pues bien: vacíos. le tira usted el sombrero al redondel en mi nombre después de una de aquellas estocadas que quitan el sentido. se coge bien de un vagón. lidades. digo a Cór¡ ! En Linares tomará usted la carretera de Andújar. Dijo que se quedará en la capital pues bien la . pero me guardé de hacerlo. se sube bo y se mete dentro. va á Roma.LAZARILLO ESPAÑOL ga. Casi todos los vagones van abiertos porque fueron con ganado de Ubeda y vuelven á cargar mineral en Linares. se pone usted al acecho en el andén. Y ¿ si me ven ó me encuentran — — Xo allí ? le verán. y cuando al estri- llegue. Lo que expedición no signe otro la línea debe pro- curar es apearse antes de llegar á Linares. el tren carreta. : primera vez que vea á Gnerrita. sino la del ramal. porque la de Baeza. Esta es toda la recompensa que le pido á cambio de las instrucciones que se le di. . y á las doce leguas se pone en Córdoba. porque va muy y despacio. segimdo para evitar responsabiun lado Por esta vez dejé escrúpulos á al y me preparé asalto ferroviario. porque de noche los centinelas las garitas. en el Pero por todas partes doba.

se cuela usted. Viendo que el trecho era tan corto. me apresté á dejar mi refures . porque yo me quedo á éste con Al primer hueco que vea bien. Creí á cada instante verme desel cubierto por lante. sino que llegó el tren á paso perezoso. —^Ya el farol. la guarda por sus buenos deseos. pero esto era una boñiga seca servía de alfombra. las El frío puertas y quedó abande la madrugay entrando por laterales. en el como no sea la parada empalme. una de ferrocarri- Por ella me informé que de Vadellano á Lina- hay solamente nueve kilómetros. y la extendí para mayor limpieza. que yo trepé con vigor de asaltante y me escondi en el fondo de un vagón. 'hasta Linares tren no cargaba la donado en da estación.8o CIRO BAYO al Di gracias rentes. viaje era Toda mi guía de les. Olía á estiércol de ganado ventaja. pero el el farol registrador de algún vigi- guardavía estaba bien informado. las En la obscuridad tropecé unas pajas. á cuyo tiempo trepidó tren y comenzó á andar. Naida turbó mi sueño. Envuelto en manta dormí en aquella perrera como en un palacio encantado. más el que todo por entre del suelo. indilfe- seguimos hablando un buen rato de cosas y al tiempo indicado se oyó di silbido de locomotora. las rendijas de los tablones me despertó. porque la . Que le vaya Y no hubo más. viene —'me dijo el guarda — . Póngase al otro lado de la via.

ción. y no viendo á nadie atrás si me del apeé como lo hiciera de un tranvía en marcha. asomé la cabeza con precauni adelante. 8l Lié mi petate. . la no sin dar cumplidas gracias á Compañía Sur.LAZARILLO ESPAÑOL gio.

tales A cuyo tiempo. El cornetín de calles órdenes. sino á la bandera. dio un toque á seguida.II RECUERDOS DE BAILEN * Llegado á Linares me desayuné en una can- tina de mineros que á la salida del pueblo liay junto á los hornos del camino real. no á mí. y al mediodía arribé á Bailen. la banda tocó la Marcha Hice bien en no envanecerme. si esperara mi llegada. ''¡Presenten de atención armas!" Real. Vi las casas engalanadas y mucha animación en y balcones. como y. y destacándose entre el concurso estaba una compañía de Infantería en correcta formación. El Capitán dio una voz de mando. pueblo tan famoso Crucé unos eriales. causa de todo aquello. y dijéronme que en celebración del aniversario de Pregunté cuya era la la batalla. y que todos los años venía una compa- . Llegué á la plaza. y al son de alegre pasodoble los soldadicos desfi- laron por la plaza. porque ho- nores se tributaban. luego dehesas y quebradas. que á este momento sacaba el porta de la casa- Ayuntamiento. qiie era el que llevaba á Córdoba por Andújar. de nombre como pequeño de vecindario.

y con esto un carro me alcanzó donde me llamaban. Primer ha- Era. La Reina.— LAZARILLO ESPAÑOL ííía 83 de Jaén con bandera y ipúsica para hacer hola nores á Virgen de la Zomeca. que era de oí que dábanme vo- ces á retaguardia. Descansé un buen rato en una taberna. tren de Jaén. que me sabía la batalla de Bailen con toal dos sus pelos y señales. \ . Yo. Lo cierto es que mi lle- gada á Bailen fué un día 20 y que la función había terminado. Aquel desfile de tropa era que la compañía regresaba á Andújar por para tomar allí el la carretera. porque el campo de batalla La noria -estaba — muy lejos y la iglesia cerrada. número 2. banda amarilla este letrero: Regimiento infantería de tallón. cal- Sentados adentro iban un carrero de calañés. pues. un carro de regimiento. A la media hora de andar cubierto. había dado ella olvido que fué un 19 de Julio. y un cabo furriel. las — Paisano — jome carrero — ¿adonde bueno? —A Andújar. En el toldo se veía pintado el escudo de Es- paña entre dos orlas con y en la los colores nacionales. — repuso —Y va usted di el . sin parar las mu- ¿ solo ? el cabo. Paré. y sin ver nada. seguí mi camino. zón corto y borceguíes con flecos. Capitana Gene- por obra y gracia del General Castaños cuando en su mano puso el bastón de rala del Ejército mando.

eche usted un trago la bota. como aquel que mata .. Es usted de allí ? preguntó — el carrero. —Así — Quiero decir guió diciendo el si no lleva usted alojados — si- de los galones. tes —¿De Madrid. paisano? —me preguncon mu- el caibo. cuan- más peine y jabón para mi tocado. —¿De dónde á su vez —^De se viene. . El carro se llevaba la toda esta impedimenta á Andújar por para empalmar con el tren. Me las da pena verle andando con este calor por la carretera. —díjome el carrero envidándome —Amigo. muías y me senté en da trasera sobre un montón de mantas bien dobladas. Me verían- tostado del sol y polvoriento.84 CIRO BAYO parece. carretera —Ea. pero sucio no. y á pie? —exclamó cabo. que el hasta cepillo llevaba para quitarme polvo. — Nada de una patena. Procuraba ser tan pulcro. siguió dicien^Pues suba usted con nosotros — — do el cabo.. que el los valien- sería andaluz á juzgar por el ¿ — acento y por el ole. de los dos pulgares. tocándose las uñas piojos. la capital de España —contesté Ole por cho énfasis. tó gracias mil — dije devolviéndosela después de haber bebido. En el Pararon doble fondo asomaban ñía y el la marmita de la compa- bombo de la música. esto — repliqué— estoy limpio como Y to era verdad.

soy castellano. el primer gobernador el de Granada. Las cuatro leguas de Bailen á Andújar las hi- <:imos tan despacio. que era ya anochecido cuando llegamos á la ciudad. las patatas y el Cabo y tocino de la provisión que llevaban. somos paisanos. después de dejar las . Voy del es decir. apelativo se me antojaba títu- Ahora sabía á ciencia cierta que ese la batalla pueblo era castellano. ¿Ha oído usted mentar este pueblo? á ser franco. de Tendilla. viajes ¡ de los Vaya si enseñan Y como la si del carrero se apoderase repentina- mente nostalgia de la terruca. como antes que Bailen se dio un 19 de Julio. y aun me hicieron acostar sobre las del carro. aderezaron un rancho en mantas la jx^sada. dejó de hablar. También soy castellano nuevo. que lo andaluz. las dio un grito á seguidilla muías y á seguida cantó esta Camino de Tendilla va una tendera. con tantas estaciones en los contornos.! : LAZARILLO ESPAÑOL 85 —Madrileño JO soy .. convidándome á comer muías en y á beber. con el arroz. —Compañero. pues. carrero. —¿De dónde? —De Guadalajara. ella va pá Tendilla y yo á tendella.. Tenía tan presente el recuer- do Conde de Tendilla.

Antes de rayar alba sacó el carrero los animales. tuve la suerte de ver asomados á una ventanilla rrero castellano que al cabo andaluz y al ca- me saludaron alegremente remolineando las gorras cuarteleras.86 el CIRO BAYO el pesebre. y cuando cruzó. A los pocos kilómetros. un guardavía me detuvo á nel hasta la entrada de un tú- que pasara el tren. No tardó éste en anunciarse. la y cabo. Despedí me de tan buenos cama radas y eché á andar ipor la vía férrea. carro y carrero marcharon á el Estación á esperar mixto. .

De el pronto. casi sin perspectiva. aparece un ta- blero de casas bajas. y en el es toda una lla- rio las ella últimas estribaciones de casan admirablemente el el rubio de los trigales con vides. un edificio iümen- . Desde Alcolea hasta Córdoba nada entre y Sierra Morena. verde tierno de los olivos las y el verde sombrio de con el ocre de la tierra labrantía. De se vez en cuando el aire trae una tufarada de fragante azahar de los naranjos y limoneros que ven tras los tapiales. las higueras de tierra sirviendo de bardas de huer- tos y viñedos por la defensa que hacen sus hojas pala. por lo espinosas. y pitas . y señoreando de tejados y azoteas. que volvi á cruzar en Alcolea por otro magnifico puente de mármol negro.III BAJO EL PUENTE DE CÓRDOBA En Andújar el había saludado el sagrado Betis. A ces los flancos se despliegan en apretujadas ha- y chumberas aquéllas guardando las lindes con las puntas de sus rudas bayonetas. te|rial muy apiñadas. en forma de que los anti- guos nota las llamaron escudos macedónicos (según Covarrubias en su Tesoro de la Lengua Castellana). Guadalquivir.

do- rado por tas. muchos callos pobres mercaderes • buenos caballos para ser mujeres. Por abajo. buenas mujeres para ser caballos. obra i romana reedificada por 'los moros. sin elevación. Atravesé la k ciudad. CIRO BAYO sobre el que se destaca la torre cuadrada de la Catedral. cuando en su Itinerario describe así Gran obispo plaza. roído por los siglos.: . remotal zando perennemente su vetustez. la antigua sultana de la España árabe y la gran aljama de Occidente. . y entre la historia y la naturaleza es el tivo de Córdoba. De codos en el puente miré á Córdoba. izquierda salí derecho al -puente que á cuatro pasos. Son Córdoba y su mezquita. 88 SO. y en extremo. la La visité á mi sabor. y al otro extremo di con mezquita-catedral. Un sol de fuego dora la vieja ciudad. Algún el resentimiento tendría Conde de Villamediana la contra esta ciudad. angostas calles. por el encanto contraste atrac- mayor profundo y me- lancólico que inspira. rico. y tor- ciendo á allí está. el sobre robustos pilares. la corriente mansa del río las que hierve en espumas al tropezar con re- presas de unos molinos viejos y destartalados. •Es un puente venerable de i6 arcos voleados con matas de hierbas entre grielos lagartos. un torreón con almenas que llaman las por que se asoman la Carrahola. el sol. .

pues las botas que con traía desde Madrid dijeron que había bastante las sesenta no me paso de y pico de leguas andadas. y en las fragosas estribaciones del Norte y Noroeste que coronan las blancas casitas de las huertas y del Desierto de Belén. Precisamente tengo otro término de compael trapío de ración á la vista. viejos caserones de amplias por- taladas. La única visita que hice en Córdoba fué á un alpargatero. de cabeza bien puesta. y rojos y frescos labios y ahora veía pasar otras por puente con andar garboso. desiertas plazuelas. tienen su natural complemento en los fértiles campos del Sur y Sudeste. entendí que en Córdoba herma- naban muy bien el arte y la naturaleza. logía plástica entre el Hay. más conocido por "Las Ermitas". altos de brema ó de copete. en efecto. y que acompañaban más. pues baja á la ribera una ma- nada de potros que llevan á abrevar. No dijo tan mal V^illamediana. porque derro- tado como iba no entré en averiguaciones. Los animales. . Pero por lo que vi al la ciudad y por lo que estaba viendo desde mi observatorio. calados ajimeces y frescos patios. Aquellas sus callejas curvas y tortuosas. Me riz acordé también haber visto en las calles mu- jeres de moreno el rostro. cuyo ambiente embalsaman jazmines y azahares. que por seis reales me calzó. fina na. de negros ojos.LAZARILLO ESPAÑOL 89 En esto ni quito ni pongo rey. cierta ana- andar acompasado de un caballo árabe y una mujer andaluza.

Andan a buena vela. y era la me hablaba. más que el tomara del na- Es indudable que hombres y generado desde entonces. Diego. ¿qué Esta casa está alquilada. como son maestro clásicos los cor- celes de Velázquez. Y esos son los corceles que « pintó D. Iba á entrar en el primero que topé. grupa cortante y cañi. pico- teando á cada paso y con la cola en trompa. capaz de beber en un vaso de vientre de galgo. aguantaban doce y catorce arrobas encima. Es el clásica la descripción del caballo que hace cordobés^ Céspedes. y fui á veríos para preparar allí mun- mi albergue nocturno. por tural. cuello de ciervo y estrecha nariz. lavados.90 CIRO BAYO anchos parietales. Volví lino vi la ha perdido á usted? los rebalses del el cabeza. dones del siglo XVI hemos deAsí como no hay homcaballos bre en nuestros días capaz de manejar los espa. la como dice Juan de Herrera en Agricultura. este soliloquio bajé al río á llavarme los En las inmediaciones del puente hay ó había el dos molinos ruinoisos á disposición de todo do. y en uno de moque una vieja lavando en río. . tampoco hay caballos que. sólo que ya no parecen espalos ñoles. cuando una mujer me gritó: se íe — Buen hombre. En pies. cara plana de martillo. segando bien. que era lo que pesaba un jinete con armas de hierro y con la silla acerada.

y entonces vi que era una gitana — porque esta noche hasta el puente va á bailar. La gitana vieja volvió á su me fui á inspeccionar el nuevo dode un era temla Parecióme bien.: . hube de decir — Muchas No faena y yo micilio. Se fiesta de la casó hoy mi sobrina y aquí será boda. á afuera. . sí. y la elegí el rincón pesebre para pasar prano. me arremangué pan- talones é hice mi lavatorio. y con mucha sombra los del puente. . quiere acompañar }ws. —¿Pero — Casi. puede usted disponer de —Está bien — repliqué— sepa usted . lia esto será casi á la la muy tarde? la medianoche. me descalcé. hablamos más. la al molino de al lado. Consi que ya le lo sabe usted. y menos meterme entre gitanos pobres y borrachos pero. que se lo — Xi hubieran dicho — contestó la ella levantándose. — Ya me guardaré bien de esto — pensé— . señora. salí noche. se convida. porque fami- está en ciudad divirtiéndose. —Esta no. Como aún calma. por cumplimiento. contestó. ella. LAZARILLO ESPAÑOL 91 — Ah ¡ ! ¿Dice usted que está alquilada? ¿Es us^ ted la inquilina? —A mucha honra señor—me —¿Y de enfrente?—repuse. que por esta noche seré su vecino. y hasta esa los hora no vendrán novios con los amigos. gracias. señalando .

una vaga idea de haber oído sonidos de panderetas.: g2 CIRO BAYO Acabado que fué volvi á subir al puente y oí un campaneo de la vecina Catedral y me acordé de los versos de Heine á la Mezquita de Córdoba Desde cantaban las el alminar donde los muezines " *""" la oración.) . Nadie me molestó. al quebrar la corriente en el los ma- apagaba todos ecos. y quienes de pie. borrachera. pasé la noche á Muy varme temprano dejé al río. tonet jetz die Christengloken melancclischies Gesunnen. chavó — ellos — . (Romance Almansor. pero como el murmullo lecón. esto pisé segunda vez la Mezquita. suelo. del río. dijo uno de Venga osté. — (i) Viéronme y me llamaron. placer. final- me retiré al molino. campanas de Cristo ahora envían (i). ni siquiera el ruido de zambra gitana. de guitarras y de voces. y Auf der Thurme wo der Thürmer zum Gebete aufgeruben. quienes tendidos en liados en mantas. que la creí. gasté y. luego mi última peseta en una taberna. sirviéndoles de trípode la vara y ha- durmiendo la blando alto y pasándose una botella. lo Dormí mejor de sí. Tengo. el escondrijo y salí á la- Junto al molino de los gitanos hael bía algunos de éstos. melancólico son Con mente.

toos estamos aquí esperando la notisia. madre. misma botella que yo avanzó unos pasos y de cara á la ventana cantó con mucho sentimiento. No En tanos. —¿Tan pronto? —contesté inocentemente. Los gitanos de afuera prorrumpieron en y palmadas. El mozo tomó un trago de aguardiente en la antes. Y me alargó la botella . el oles novio en la brazos abier- los y el primero su padrino. de aguardiente. Entonces apareció puerta y todos le recibieron con tos. esto vino la noticia que esperaban los gi- Se abrió un ventanuco la víspera colgó de la ella molino y la tía de una camisa de mujer. lo ellos esta noche. señalando la prenda nupcial En un prado tendi mi pañuelo ¡ verde tres rositas cómo salieron. entendí lo que quería decir. á la que devolvérsela. pero á fuer de discreto libé otro trago infernal. Le convida padrino. con las pruebas de virginidad de doncellez perdida. como tres luceros! . la del de la desposada. siguió di- apliqué los labios pero al ciéndome — Este fué por los novios. —Es un cámara. Toítos. que jisieron en decir. ahora otro traguito á la salud de la creatura.: : : LAZARILLO ESPAÑOL eche un trago á el g3 la salud de los novios.

cuando. Las chumberas de unas bardas me obsequiaron con sus higos. pero no tan altas aquéllas que no dejen ver las manadas de potros y tal cual galopando con la crin al viento. vaquero con amarillos zajones y pica muy larga.. la tragedia. con fervor del creyente que por pri- mera vez va á la Meca. A la de- recha mano. y con esto me reanimé. pero casi. Qué cara¡ cas ! Como vi Córdoba veré Sevilla. sí al el lento y filósofo de peregrino. no precisamente á paso de vencedor. El español que no ha visto Mezquita. cuidando . El paisaje es genuínamente andaluz. la Giralda y la Alhambra es un español á medias. pade rsada la Carrahola. me dije. pero al fin me encaré con la suerte. ¡Adelante y buen ánimo! Y emprendí la conquista de Sevilla. IV SIGUIENDO EL GUADALQUIVIR Aquí empieza Sevilla. una larga línea de cercas que separan suertes ó cuarteles de deihesas. veré Granada la tres nombres sonoros que despiertan en la ima- ginación tropel de visiones luminosas y alegres. casi. eché a andar por la carretera ¿Qué será de ti solo. errante y sin un cuarto para pan? Pensé acortar camino y salir al reino de Murcia.

sacan que quieren. y molestan á todo bicho viviente. En el fondo. . de colonos y aparceros. Los tales la son reyezuelos del campo. siempre blanca le por re- revoque que la dan todos los años. porque guardan dehesas en los la época de los pastos. Mientras dura lo temporada del verde. y gracias. pero con peste de pastores. de perros y de langosta. cotos y vedados. con setos y vallas. la casa del cortijo. La dehesa señorial lo invade todo. casi siempre en una el altura. . las seis leguas llegué A á Fosadas. los Quién que eh estos parajes pusieron Elíseos. Redujo á pasto alguna labor de pobres colonos cortijeros. en esta ruta es las ¡ pocas tal cual cortijo. hace del trayecto una carrera de obstáculos. es lo mismo que casa. amenazándoles con multas y denuncias. guardas del verde. fué á causa de muchos ca- que á un lado y otro de él resplandecían (i) (i) Be/.y ! LAZARILLO ESPAÑOL el g5 ganado circense. campo y tomar alimentándo- me de pan y de higos chumbos. pero agradable. y que si poetas los Campos seríos el Betis fué bautizado los con este nombre. Es la gión de pradera con pocos árboles. las tropieza con asi llamados. en una las faldas orilla lla- nura estrecha. Cuando más descuidado anda uno. en hebreo. entre ridionales medel de la sierra y la derecha Guadalquivir.s y Bf/A. Para librarme de dejar el ellos no tuve más remedio que la carretera. Lo que más sorprende casas que se ven diría .

Sentí triste nombre de monte mi alma el y. que no le Me parecieron tan bien la llaneza y el buen humior de aquel hombre. junta del Genil con del Río. — . como Jesús. Sin embargo. 96 CIRO BAYO las Otro día crucé pasé la soledades de Hornachuelos el . cuchillo al cinto y esco- peta en bandolera. que pregunta adon- le llevan. — ^^Es usted el hombre que buscaba — di jome sin más preámbulos pesará. la disposición de ánimo con que á el tengo apuntado en mi itinerario con Olívete. por él llegué. Guadalquivir en Palma y á la caída de la tarde di vista á Peñaflor. que me incorporé dis- puesto á obedecerle. sino un arcángel pa- tudo. pedí al Padre apartara cáliz de amargura. . por un resto de escama. con rojo ceñidor. Yo me asusté creyendo habér- melas con un guardia del verde ú otro sayón de esa ralea de los que no dejan en paz á los pobrecitos vagos. Entonces se apareció un ángel á consolarme claro está que no de veras. hube de preguntarle — Puedo saber adonde me que yo soy —Cualquiera ¿ lleva usted el ? diría secuestrador y usted de el príncipe secuestrado. torcí á un lado del camino á descansar en un monte de olivos. ¿Que adonde? Pues. á trabajar.: . lugar que. Véngase conmigo. población sita en un llano cuajado de palmiches y olivares. Derrengado y hambriento.

en mantas. Tan donosa como gráfica. mientras unas pocas mujeres. reía ó se divertía á costa del prójimo. una ensalada y vino al y música final con guitarras y panderetas. á realito por hora. En estos olivares están cogiendo falta aceituna y hacen le braceros. sí — Pues la podrá usted. recogían se aceitunas . —¡Jesús. no llecido sé si podré. como el se verá. al —dijo guarda saliendo ruedo y presentándome — señó Manuel. nos trae usted. En esto salimos Una docena de una plana sembrada de olivos. el sol. sino en las ollas. ó si no. porque. la olla se sale dos platos fuertes. le las . gente moza toda estaban vareando los árboles. aquí traigo un forastero que quiere trabajar. vamos .LAZARILLO ESPAÑOL 97 —Hombre. La tarro. presencia de un extraño alborotó el co- y todos la la tomaron conmigo. personas. Pero en poniéndose de madre . sabrosas Lo á de menos eran los seis reales. y yo también tan donosa comparación. Trabajando de sol á sol pagarán seis reales. con pantalones á las lo hombruno. No veía una cara triste el que no cantaba. porque es faena de niños y mujeres. No pensé en trabajo preliminar de la bucólica. Pero si este hombre parece tal- mente un Cristo desclavado. Dios mío! —exclamó á esta sazón una de mujeres embragadas — Valiente ayuda —A buena de Dios . Rieron todos. ella. porque estoy desfa- y cansado de tantos días de camino. Tan el alegre programa me animó.

como llama en el árbol. que Trabajo fácil aceituna de las y poco penoso ir recogiendo la mantas y apilarla en montones ta: . rutina que Es una perezosa pero mata muchos al olivares. Los jornaleros después de cenar armaron un baile al son de las guitarras. — ^Ea. En un par de horas me gané dos reales. sentí sueño y me dormir á un co- bertizo. yo jaleé aun Pero faltó y poco para que saliera por peteneras.. un tantico á retiré á los bailadores. Otro mote muy oportuno. á'eñor —Pues. que sería capataz Buen hombre daré trabajo. no las el fuese que me hiciera encaramar á así se ramas y cogerlas ordeñar las olivas. de apalear los árbo- compasión. —añadió otra — . roto. me guardé bien de decirlo capataz. haciendo saltar hojas y fruto. venga. itkis- y alicaído más que á un Cristo desclavado ? no. rea que preferí á les sin la otra. é hice las méritos para meter cuchara en sabrosas ollas. á quien se parece es á un maestro de escuela. — — le siguió diciendo — . Al otro día tuve una ocupación más apropiada . urracas. Como la alegría es contagiosa. cállense y al avío el —repuso el en alta voz señor Manuel. ya que mis greñas y los lentes ahumados que tenía puestos para defenderme del sol y del polvo harían de mí el trasunto vivo del dómine Cabra. 98 CIRO BAYO ¿ á ver. tío á quién había de parecerme yo.

tanto era el tiempo que hacía que no veía ningijno * * al Con el cielo. El capataz hubo de la ir con los carros molino y me encomendó apuntación de car- gas y jornales. la jornada sentado como un patriarca del pesando y apuntando arrobas y oyendo los decires de los cargadores. con ese goce de la vida que se respira en los pagos andaluces. Pasé Betis. este duro me lancé asalto de Sevilla. Ni el lora falla taron de noche las regaladas ollas y tierra. pueblo pe- queño. Se acabó la recolec- capataz me ajustó la cuenta. pero que suena mucho en Andalucía . El lance fué en Mairena. ó porque se acostumbraran á mi pinta ó porque me un veían ascendido en categoría. y más que todo. Doce rea- correspondían por dos días de jornal y una parte por dos horas sueltas en la primera tarde á . gran exaltación de ánimo. k> arrepor gió mejor. de vinillo endeble que alegra la pajarilla sin alborotarla. mas que estaba en vena <ie anudarme. Bien poco dinero era para tan gran ciudad. me pero él me dio un duro en una ¡ pieza. que mí me pareció un sol.! LAZARILLO ESPAÑOL 99 á mi al gusto. pues por lo visto ninguno de mis compañeros sabía de números. que ya no se metían conmigo. El tercer día fué ción y les el el último. Cobré fuerzas. A los dos días de un régimen así me sentí otro hombre.

El buen señor. breve. y tres ó cuatro acólitos que hacian desfilar los niños en orden. los pelos es- en letra grande que llenaba media página. ir donde había recepción de despedida. y haciendo aquellas palabras de Cicerón que los "En los ninguna cosa se parecen más hombres á que en hacer bien á sus semejantes". Pedí un pliego de papel y un sobre. cribí inspiración y fui derecho al estanco.001 CIRO BAYO SU gran feria de ganados que en su tablada se celebra. en la plaza. en visita pastoral. quam salutem . ellos se los presentaban al Arzobispo. A cosa de media tarde vi las madres llevando sus crios á la iglesia. Hallé al llón del y yo me fui con ellas. el señor Ar- zobispo de Sevilla. Arzobispo de mitra y báculo en un sipresbiterio.. Como algulas- nos de los infantes eran muy y tiernos todavía. madres cargaban con nistraba otra. y poniendo todos y señales : H omines ad ho- Déos nidlá re propiis accedunt. allá en el mes de Abril. la población El mismo día que arribé á habia hecho su entrada. complaciente. admiel Sacramento al uno y bendecía á la La ceremonia fué tar. por ser pocos los conal pie del al- firmados. á que el Prelado les diera la cache- tina de la Confirmación. El Arzobispo se desvistió y á lo que comprendí por se disponía á la gente que esperaba á la casa del cura. Las calles estaban enarenadas y los balcones con percalinas y banderas. Tuve una memoria de dioses.

LAZARILLO ESPAÑOL lOI minibus dando. el familiar.: . y puse en la nema: Venerabili Archicpiscopo Hispalensi. Firmé: Paupcr zñator. porque estábamos tiempo que perder. hora ú hora y media. la á 6 de Agosto. conocí iban den-tro pesetas. el únisí co que mi señor se dignó abrir y proveer por mismo fué el de usted. Y feché VIII idus Augusti. y a la entre otras personas de poco fuste á mi curita. la fui en derechura á entrada vi escalera. A los demás recurrirá cura con las el limosnas que deja monseñor. le — Buenas tardes — ¿hubo novedad? dije sombrero en mano — — Y muy agradable —me contestó sonriendo— Entre tantos memoriales que aquí llovieron. pero doblado y con al tacto como que dos monedas de cinco j>eso. . Como no había ra á tiempo me eché afueplaza en que la comitiva cruzaba la dirección á rectoral. di las gracias al familiar y me retiré. oí repique de campanas y una música precedida de un la A colegio de niños que iba á acompañar Subí al Arzobispo á la estación. No me pareció bien abrirlo allí. Y me más devolvió mi sobre. pero el al paupcr viator quiso archicpiscopus hispaleusis distinguirle con este donativo que ahí le entrego. Esperando la contestación hice tiempo en una taberna vecina. Eché otro trago para cobrar valor y la rectoral. Ni corto los ni perezoso le me en- acerqué al más joven de familiares y tregué mi misiva.

que en buen romance viene á decir: "Haz bien y no mires á quién/* la Haciendo votos por decir que.puerta curioseé Ja entrega. y acompañando diva este autógrafo del señor Arzobispo dá- al pie de mis renglones seratus sum. : Non mores. y vi.-02 CIRO BAYO en la . mis aventuras. connú- f Marcellus. A el fuer de homibre de ingenio y de buen señor Arzobispo me devolvía mi cita ciceronia- na. dos relucientes duros envueltos en el Ya mismo papel que escribi. pueblo del que bien puedosi no vi la feria. latino.. con otra de Laercio. . feria de sailud del buen* Arzo- bispo. sed hominem. lo tengo apuntado en la. efectivamente. dejé Mairena. manera muy delicada la de contestar un memorial.

Al fin se la descubre. blanca. implacable. es de inolvidable efecto para el pere- grino que entra á pie en Sevilla está la ciudad.LIBRO QUINTO MI SEMANA SANTA DE SEVILLA I AL PIE DE LA GIRALDA Pasada el Itálica famosa comienza á dibu jaree en el perfil fondo del paisaje la de la Giralda. en una mañana de asombrosa luz plateada. á la esbeltez de su airosa fábrica que coel Fama de bronce con lábaro desplega- manera de palladium de la ciudad. lo baña todo. con toda rona una do. en la amplitud de la ))ra- Aquí. La aparición de la Giralda. desta- cándose en de marfil. y la vida se concentra en las casas con . como en Córdoba. el sol. ya muy cerca. como enorme mancha dera. pero la ocultan las arboledas del camino. vacuidad del cielo como una torre Insensiblemente se va borrando la vaguedad de las líneas y la blanca torre se muestra rosada.

gracias á las pesetas arzobispales y á las ollas del olivar. No quiíse entrar en tan famosa ciudad de tan mala facha. Me acerqué. pregunté cuánto cobraba por servicio y dijéronme que á diez céntimos cada uno. subí lluego sona. arranque del puente. unos tenderetes el' donde unos barberillos rapaban pelo ó descañonaban las barbas á algunos próji- mos pacientes. . hinchado por marea. y callejas llega al extrarradio el flujo y flujo de la vida de urbe rica y populosa. y como quiera que á ella llegué por la Puerta de Córdoba. bajo famoso puente de cuya arcada aseé cuanto pude mi pery brioso. y como. como en Córdoba ni el olivífero Betis. seguí el cinto murado hasta encontrar Las Delicias y río ! ¡ el Guadalquivir. que no conocía No era el desierto. lo ¡ Qué ! Tan cambiado Guada'lquiviir le vi. vi al aire libre. 104 patios. guía de mi camino. buques anclados en los miuelles la la corriente ó el ama- rrados 'á que señorea llegué poliedro almeel nado de Torre del Oro. en el trozo de la orilla frontera á la Cartuja. Siguiendo al andén de Ha izquierda orilla Tiriana. venía la iri'co' rampa con varonil denuedo y me planté en SeCasi en el villa.. un fantasmón de puemte. deliciosas CIRO BAYO moradas que uno ve con envidia pero del compacto bloque de re- desde la sartén de la calle. Sigue siendo ára'be el ¡la plano de calles ciudad . deslizándose bajo . de plateada banda y sino un lleno de orillas esmaltadas de jaras y cañaverales la río majestuoso.

el barbero. Como yo. y en -la aqoíella ocasión tenía chupada por el ayuno y la intemperie. Tragando quina y haciendo mil muecas y contorsiones^ aguanté la operación. Si el corte del pelo fué cual. Una rociada de . mejilla afeitada me tomarían por un payaso. ya que mi barberillo necesita de este requilorio para el éxito de su operación. y escamonda por veinte céntimos. "Cada maestrito tiene su librito". Y me quedé espatarrado é inmóvil. pasaré por ello. blar. cabayero? — díjome uno los fígaros que estaba ocioso. dándome por satisfecho con que el rapabarbas no la me hubiese degollado ó cortado yugular. me dije para mis adentros . lúcida La una esquilada. esperando las caricias de la navaja. soy enteco de cara. se creyó en el caso de meterme una nuez en la boca antes de rasurarme. Me esquiló bonitamente y en seguida puso mis bar- bas en remojo.LAZARILLO ESPAÍTOL io5 —^¿Quiere de ¿Quién no osté servirse. No podía protestar. y barberillo trianero la tomó con mi cabeza. de natural. porque nuez no me dejaba ha- tampoco podía levantarme. no tardó en ponerse en contacto con mi cutis. con la cara enjabonada hasta las cejas y el buche inflado como un mono. que no veía sino huecos y hondonadas desde la frente á la jeta. porque con una y la otra no. y más oyendo que le toman jx^r cabayero f se pela Me el senté en la silla de cara á la ciudad. la afeitada la fué desolladura. y afilada.

ó de mujeres de saya corta y mantilla. en da que escupí la nuez. ella Y al frente la Giralda. aparecen más ricos die color y . y andaluz. y con esto salí las manos del trianero. Ahora que estaba limpio. va asociado ritmo lán- guido y cadencioso de guitarra y castañuelas. bien podía hacerlo. Algo de eso hay y se trasluce pero no es la el color único de Sevilla. con rosas ardientes en los negros cabellos y sonriendo maliciosamente al través del abanico. No me entretuve en el barrio porque toda mí obsesión era ver Sevilla. y á la izquerda ¡las chimeneas de la fábrica de loza. el encanto de sus casas blancas ó pintadas esplendor con colores claros. al sol como sombras heroicas. aquí. atravesé el puente y en una cantina del mercado hice por la vida. lo que llama la atención es suprema elegancia en cuanto allí se ve. y un pegote de polvos lo arreglaron todo. y como me que en las tabernas de Triana. acicalado y ahito. los al El nombre de Sevilla. aun para españoles que no son andaluces. Voil'ví á pasar el puente. viendo á ila derecha los veleros y vapores. Le pregunté dónde dijese se comía barato. el de sus monumentos. que en otro clima aparecerían vetustos y mohosos.. á la exhibición de tipos de hombres de cara limpia^ sombrero ancho y capa terciada.. Por me guié y me colé en la ciudad. I06 CIRO BAYO íla agua de de bacía. las más deliciosas moradas que apetecerse pueden en un país del sol .

plata labrada y esclavos de las Indias. dos días me maña para como un ver lo más sa- Pagué mi Alcázar. heroica y romancesca. dijeron: Fagamos una iglesia para que los de por venir nos tengan por locos. se vive. Allí vi al Cuasimodo dando una de la cuer- da. nos . que persiste triunfante y con energía plástica en medio de una cos^mópolis moderna. la firmar auto ó escritura erección de la fábrica. di En iiente. Luego estaban trepé á la Giralda y no paré hasta dondelas campanas. por ver el me lo senté en las gradas de la Lonja. es la impresión más honda que no se el peregrino lleva de Sevilla.LAZARILLO ESPAÑOL 107 si- más ¿"los iluminados. terrícolas participan del sol de la tierra y del tem- p>eramento andaluz y son tan de Sevilla las otras capitales como de andaluzas. que por cierto andaban volteretas colgado á aquéllas. y pesetilla. Aquí el sueña. como si no hubieran pasado por ellos. señor. Esta aureola escultural. que en aquel lugar se vendían á grito herido en pública almoneda. Sevilla es Córdoba. se siente todo pathos que evolucionó y ha seguido prosperando después de la partida de m'eridional. volaimlo Cuando acabó. los moros. locas tocando á vísperas de alguna fiesta. Los demás accidentes regionales son . : esperando que ya pasó para no volver los pre- gones de mercaderías. Pasé á para la Catedral y di al la razón á los señores el prebendados que.

al voltear una de estas camj)anas. cam- me fué explicando la topografía de Sedi jome al y cuando acabó salto. en un tris de dar la voltereta á manos de un cortesano loco que le acompañaba. amigo. que cre- yeron había caído un bólido encima. Fué un chicuelo le ique. allí se diescubne. Acordéme de aquello que cuenta Cervantes. — Noventa y cinco — repuso con mucha ¡ metros hay hasta abajo f/lemia Pues vea. como una «como el A este momento pasaba una vera de la torre. tuvo la suerte procesión con música á dhico conservó el la el de caer sobre el bombo.! I08 CIRO BAYO el . al campanero. lo que son las cosas ly : yo conozco uno que dio ese . ! — ¡ Sí. —¿De veras? — Y tan de veras ¡ ! Toda Sevilla lo sabe. y aliento.asomamos juntos á ver admirable panoraína que desde panero villa. pie de la torre: — Buen Lo si ¿eh? dijo en tal tono. sin más consecuencias que batacazo y les el susto de los portantes. No. faltaron los pies y salió al espacio despedido pelota. »con risa de conejo. A instancia mía el señalando . porque aquel chico soy yo. que yo me turbé pensando hombre quería precipitarme abajo en un arrebato de locura. señor.salto no se mató. de cómo el Emperador Carlos I esaquel tuvo en la Rotonda. un salto mortal —contesté — . te lo —Y — como contaron me lo cuentas —añady yo á guisa de comentario. que .

ninguna estadía me fué más provechosa que le aquélla. Cualquier otro modo de arribar un peregrino á una ciudad santa —y Sevilla lo es por sus monumentos. como Toledo. *** Estos tesoros arquitectónicos están tan juntos como dientes de una pina . al Al pobre peregrino pobre. el pie de los monumentos de . la soledad del camino compenetran biente. querer ir á ella en ferrocarril ó en vapor parece casi tan absurdo como pretender escalar calera. y yo lo aplico á á Grecia mi — cuento— el . Córdoba y Granada sin —es hacerlo consagración. Felicité lá mi narrador y le deseé muchos años el más de vida para que pudiera contar milagro. Burgos. pero se necesita mucho visitas tiempo para verlos.LAZARILLO ESPAÑOL . secreto maravilloso de la euritmia se empapa de emanaciones apolíneas y dionisíacas. La lentitud de al la marclia." cielo de la propia fantasía con una es- . pietista y poética. Se detiene á fruir en paisajes clásicos. 109 aún vivo para contarlo y ia verdad €s que en tal día hará tm año se reza una Misa en la Catedral en acción de gracias. ail sorprende. De ahí que fueran mis repetidas y tan minuciosas. el pasa lo que estudiante el cual estudia y aprende más que el rico. que aunque he vuelto á Sevilla posteriormente con billete kilométrico y billetes de Banco en la cartera. peregrinante con medio ampiedra. ''Querer ir escribe Hauptmann.

más silenciosa. la se planta á conversar entre lujo- sas tiendas. parece aquello ain ¿alón al aire libre. ella . abiertos de par en par. y. espléndidos cafés y alegres centros de reuinión. admiré también sus esla paciosas plazas y señoriales calles y entre todas 4:alle de Sierpes. no pasan coobes por las losas del pa- la ola de peatones circula por hacer más ruido que salón el vimento sin de una ireunión mundana en un ^ente se pasea ó ú otro recinto cerrado. . De noche. á la luz mate de los focos eléctricos. la la arteria aorta de Sevilla.no Atravesando la CIRO BAYO ciudad. sin embargo.

pero con cierto sello de distinción. bien una inolinación invencible á ellos. y yo el primero. trabé conversación con él. En estos parajes veía en las horas de bochorno mucha gente de mi calaña. y. pobre- tnente trajeado. me aproximaba ble á su vera.resignación mía. comprendí que era sevillano hijo de Empezamos por medias palabras. un tipo entre cesante y pobre vergonzoso. Así como quien no quiere. Una como de Jas veces vi sentado en un poyo. . al fin. me senté á su lado y De buenas á primeras la localidad. Me la sentía la menos misera- Considerando miseria ajena. evitaba la compañía de los que en realidad eran si mis cofrades. de la reunión. pero ningún mangante. hablllándoile de mis impresiones de Sevilla y de mi viaje T>edestre. sesteaba en los parterres de Las Delicias y pernoctaba en los tinglados del muelle para ahorrarme el gasto de la cama.EL CICERONE DEL PEREGRINO A todo esto. aparte yo. Consecuente á mi táctica de hidalgo aislamiento. un hombre joven. comía en las cocinas económicas. tole- raba con más . no>s espontaneamos. como á lo andaluz se llaman los pordioseros. as- trosa y miserable.

no sé hacer otra cosa sé eniseñar... Quiein diez cénti- mos diarios. la Con ella — —¿Qué remedio me quedaba? Como el mártir . hacía po-sible mi subsistencia mi de pobre madre. ¡Mala canrera escogió usted!. sólo Habrá oído usted hablar de nuestros : barrios populares ila Macarena. La gente pobre que al allí vive dábanme porque doctrinara sus hijos des que corresponden las exiguas cantida- haber del mísero obrero. mientras que yo soy un iinváiTido que ha de viviir amarrado al potro de una tiene salud Porque usted siquiera vida perra y miserable. Ya le he dicho que no tengo título. una viejecita claudicante y y doliente que aún vive. Poco privado muchos días de jornal. y buenas piernas para campárselas. un apóstol errante de la enseñanza pri- maria. Pues bien: me por trimestre y ponía una escuela al aire libre en el sitio que míe dejaban.112 CIRO BAYO usted' limas feliz — ^Eis que yo —me contestó — . Hablo en pasado. no extraño areópago. —¿'Maestro de escuela?— repuse— verle en este . de que habla Froebel. San Berlos irepartia nardo.. Triana... defendía. mes. — Lo he pero ya no lo soy.. en el la que no reparé antes por tenerla tendida en poyo. Y me enseñó una muleta. un maestro sia título. . Por no tenerlo me quitaron una escuela que abrí en B renes y con la que me sido. quien dos reales al era. porque tampoco es ahora. soy un hombre baldado. — ^Sí.

—Y — No ¿ la gallarda letra que usted' tiene ? — irepuse. conocer nuevas lástimas y perjudicarnie más. si no quiero nwrirme de hambre. Pues los si ¿no dejan á al sacamuelas despacharse á su gusto aire libre? los el —Y también barberos— añadí. iba tirando y sostenia á mi vieja. Esto temlré que hacer yp. que no estaba capacitado para enseñar. n^e sirve más que para arañar miserias ajenas.\ZARILLO ESPAÑOL ]x>rqu€ pocos eran los ii3 alumnos alii . que no pagaba patente. Los maestros titulares alzaron grito contra el mí : que les quitaba los niños.L. es El de tu oficio. ¡qué sé yo! los cuatro barrios. callejera. ¿ — Y dice usted que tampoco es esto —Tampoco— — ¿Quién tu enemigo? ? repitió . en fin. La protesta se corrió por y en todas partes la autoridad el silabario me i prohibió enseñar y hacer palotes. —También verdad. evocaiido fígaro puente de Triana. con cinco ó seis duros que por tos juntaba y otros tan- que añadía con el oficio de memorialista. Se conoce que ha prodel es los bado usted. pero. — Hombre: ¿tan sensibles somos que no gra el le ale- mal de los demás? — Me p>erjudica — replicó esquivando la la res- puesta á esta pregunta y saliéndose por tcm- 8 . rn la plaza pública aire libre. que es á cuanto se reducía mi enseñanza Ya ve usted ! Permiten enseñar juegos de manos y se prohibe -la enseñanza al vamos á ejercicio de industria. pelar barbas al aire libre.

me perjudica porque. Sucede que por ganarme diez ó quince céntimos que me dan por es-cribir una solicitud limosnera. ¿tan crueles son — Mis paisanos pasarían por generosos no les los sevillanos? todo. Sólo que se guardan muy bien de en- trar en la ciudad. como á á veces el en un día 'hago diez solicitudes de socorro en vecindario. —Y la esto ¿qué es? —pregumté los alarmado por cuenta que me traía. porque darían con ellos en San Cayetano. ni un solo pordiosero he visto por las calles. porque á que- gana nadie porque lacras . —Un vivero de piojos que que pobres temen más d hambre y el frío. cuando llega el tumo de mi memorial conocen la lo letra los señores la Beneficencia. esto que la la ciudad tiene fa- de ser corte y centro de andante vagamun- dería.114 CIRO BAYO gente — .. pierdo un socoTro de mucha más cuantía cuando me llega la vez. pero han tenido que sentirse feroces. — Se ma conoce que los pobres están ustedes muy bien servidos en Sevilla. que caiga. —Hombre. los extranjeros se jaban de las macas y de la miseria pública . —Y sigue siéndolo. ¿V^e usted este rodeo de vagos que nos acompaña? uno de tantos destacamentos que envía á recoger colillas la Corte lo y:. el espantajo con que la ciudad se libra de los pobrcs callejeros. aunque no Pues de es los INIilagros lo parezca. toman á camaradería de pobretes y se escaman.

es un obrero quiere una limosna. á ser el eterno reprobo sin esperanza át éstos redención. En otras partes el obrero recibe aloja- miento y manutención oi casas de trabajo. que le sirve para ser asistido en todo su viaje. á un continuo destierro. hasta ofrecer ya sear. — en Si lo estuviera otro gallo nos cantara á us- ted y á mí. Usted. condenan al infeliz trashu- mante á una forzosa vagancia. asilo y hospital á un tiemjx). En otras partes también . hospicio. dejaban bastante que deesto se convencieron los malagueños. y la ciudad gana de año en año. Pues yo he oído decir que en Sevilla — la Be- neficencia está organiza<la admirablemente. li(LT)des Y como esto se repite en todas las loca- del tn'msito. que los factiltativos de la difunta Victoria de Ingla- terra no hallaron otro igual en Europa para su Soberana.LAZARILLO ESPAÑOL ii5 y escaseaban sus visitas á la ciudad. sino que le den la una ocupación. Muchos de habrá visto en el camino.. Pero en vano pretenderá. y á Málaga hubiera venido la Reina los de aquel país á pasar sión Comique estuvo en dicha ciudad no hubiese estimado que las condiciones de la misma. Allí se disfruta un ma tan suave. De un aspecto de pulcritud bastante aceptable. tan templado. por- que camino y de la miseria inspiran poca confianza y dan patente de soslos picaros estragos del ])Cchoso. tan benigno. Algo parecli- cido aconteció en Málaga. viaje. y al marchar se le entrega su hoja de ruta. en punto inviernos si la á salubridad y limpieza. Xo pongo por caso.

apariencias. con usted. coches y seño- vendrán Jos rntumcipales —Pues — Ni y los aventarán. —Y ¿su madre de usted en —La pobre está el ? hospital. vamos. ningún milord.. Tales son de hampones que nos rodea. —Y ¿por qué han de meter Una persona decente —¿Decente? Como engañan ?. — —-No.. socialismo puro. los A bien el que en cuanto empiecen á venir río.. Es la hora de la siesta de los sevillanos y las cigarras podemos cantar se al sol. ayuda á vivir. Sí. que siquiera esté recogida y no- sepa lo que paso yo. Eso me con- suela en parte. sevillano. wn vago No me se 3o conté todo. mo apunto tan la alitjo : ¡concepto más puro y 'humano de entre nosotros. precisamente en estos días desahució el i infame del casero y me planta eti la calle. — Il6 el CIRO BAYO pobre honrado como yo que carece de recursos^ vergonzante que trata de ocultar tién-e ¡su el miseria. yo tampoco j>ero no pase cuidado. arrebatasn este atajo el haber del pobre. y no lo que pasa holgazán. el vago. que el vida. no le necesidad de exponerla públicamente para ser socorrido. las Soy un pobre vergonzante. señor . me pone usted en cuidado — repuse ^ porque yo no les pareceré .porque hay una solícita tutela que ... la caridad bien entendida y mejor ejercitada. . . el astuta simuíador. que aún es temprano para que se metan con nosotros. Sólo que boy es día de visi- .

LAZARILLO ESPAÑOL ta y 117 como hace tiempo que no cae tan siquiera le morial no tengo mepara llevarle un ningiín ¡ limón con que hagan refresco. señores? —nos preguntó el tabernero. pero acabó por coger 5>asito las muleta y ponerse en pie. acordándose de su madre.. El inválido pareció dudar un momento. todo el Ya la ve usted.. bien. entre Toros y la Puerta de Triana. y lo demás. Esto me sujyonía una ó dos pesetas menos de caudal y también otros tantos días menos de des- canso en Sevilla. mas no imp>ortaba. lo que me atormenta eiS madre! No poderla convidar á un refresco.. no he comido el en» día y no me atormenta sed de mi hambre . Y á paso fuimos á parar á una bodega de la muchas que hay en la ronda. me gritabají desde e'l bolsillo: ¡Memento! Hornines ad Déos. leto —Decís macuquinas—contesté para mi cohermano. más sesudas que las otras del Académico de Madrid. Pero ¿qué podía hacer. la Plaza de —¿QiJé va á ser. —Por lo pax)nto dos cañitas — dijo el inválido adelantándose á mi respuesta. á este Y con igual franqueza que él me contó su in- fortunio yo le dije que fuera servido de aceptar una merienda tabernaria. pobre de mí. la Me conmovió piedad filial de aquel hombre que olvidaba sus penas. — Hay que ayudar . . en su ayuda? Entonces {>or me pareció que las pesetillas ungidas manos arzobispales en Mairena..

Tengo mucho gu'sto en convidarle fuera de que tampoco he co- mido yo y comeremos juntos. balde. — Es que esas dos podemos comer de balde en otra — jAh! Si usted sabe dónde sirven de vamos andando. eh? Pero que no sea el hotel de San Cayetano. — No hay cosa . apuraba mucho á que se ponga el el sol . entonces el —Mire yor g"asito. — respondí— . amigo mío — — repil'iicó él — .. Y ¿dónde están estos sitios encantados ? —repuse medio en chanza.. quier bocado que pida. como es de adehala en Andalucía.. aparte del pan y del vino. Tiene usted mucha hambre ? —¿Pues no ¿ la he de tener? Y ni usted también. A eso iba. usted —^dijome inválido — he pedido «sta bicoca porque quiero evitarle ma- Es usted un pobre como yo y tal estaría mal explotado. medio en —¿De balde. para mí un comedor. Muy cerca de donde estamos — replicó — él . si le hambre.. serio.8 . en la duda de si aquel hombre fantaseaba ó me tendía algún lazo. Por esto le pregunté Sí. Cualcallos. Qué es eso de mirar el una peseta dos tratándose- de llenar bandullo? pesetas pueden ahorrarse y parte. - 11 CIRO BAYO in coiitin-enti sirviéromios el clarete E con sen- das aceitunas. á este hay que esperar se abrirán momento para usted un hotel. así sea un plato de le ¿ costará una peseta. —Hay que esperar..

porque lo saben muy bien inválido siguiéndome la corriente — Por porque acuden á pelotones. con este tiempo tan liennoso. tumo brían en —Y los ¿ sigue usted llamándole así ? —repuse ver: daderamente intrigado. hará usted mal en hacer ascos á este CcLsa de por otro nombre Manara. á manta de Dios. Prefería dormir al raso á dormir entre mendi- gos. los sevillanos **el hotel de el pobres" pero su verdadero nombre es Caridad. dónde duer- —Pues — ahí verá. Qow tos nom- bre habíanme brindado con otros hoteles gratui- en otras poblaciones del tránsito y los rechacé. se establece de los tres días. Así hube de manifestárselo la á mi interlocutor. se recoge. hace "el falta. —Así le llamamos . —Pues asilo. LAZARILLO ESPAÑOL 119 Lo que me extraña ¿ es que no ? los conozca usted. — el —No replicó esto. en cualquier parte. amigo. ¿ Ha el oído usted hablar de este personaje? Parece ser . Pero ¿es que usted no sabe que por fuero le de transeúnte la ciudad días cama.. cena y otorga durante tres comida al mediodía? — ¡Ola! ¿Esas tenemos? Debiera pregonarse en toda España para conocimiento de los hermanitos pobres. este Refugio de la Hice una mueca de repugnancia. Si así no fuera no cael hotel. Cuántos días lleva en Sevilla —Hoy —¿Dónde me usted? es el tercero. quiero decir.

arrepintió y fundó esta mano mayor. —Y yo con usted — Pagué y echamos á andar. El peregrino acep- taría la llero cama y la sopa con que el contrito la caba- me brindaba y aún deshojaría le dije al fin flor del agradeci'miento sobre su losa 'sepulcral. leyenda. Al frente se . nos sen- tamos en lun barwx) de los jardinillos. hacia una plazoleta donde se levanta la Caridad. Ante asilo esta explicación se desvaneciei'on mis es- crúpulos. Miguel de Manaun calavera que se casa de la que fué Herliizo ra fué un. y casi enfrente á la Torre del Oro torcimos á 'la izquierda. ahora dígame de su comedor. caballero sevillano. — Bueno — —Mi hotel : — . Como aún faltaban algunos minutos para la visita de los enfermos. comedor está junto por junto con su la es la Maestranza á puso el inválido con la — misma imperturbabilidad — hora del rancha re- Con que ya lo sabe usted. porque me voy á ver á mi vieja que está en el mismo Hospital de la Caridad. ya veo qué me de- ja usted arreglado con -hotel para tres días. le dije. y que en su capilla se los enterrar con este epitafio: Aquí yacen huesos y cenizas del peor hombre que ha habido en el mundo. La verdad es Don Juan Tenorio de la que D. á menos que prefiera venirse conmigo. La caridad de Manara purificaba el que había de cobijanne. Bajamos otra vez la Ronda.. 120 CIRO BAYO el "Burlador de Sevilla". á la caída de la tarde se deja caer por estos alrededores y será ello.

am. ñitas El me agradeció con una sonrisa tan delicado recuerdo. haciendo rica el tráfico de ía exportación sevillana. ? llevarle que más le cumél Y se aquel pobre hombre que tratándose de mostró cicatero y ahorrativo del dinero ajeno. pero quedé en buen lugar dándole dos pesetas con que proveyera á su A este punto. — Por qué dice usted —Porque nosotros nos regalamos tomando ca^le y con esto me acordé de taba con aquel hombre. en poco estuvo que nio me pidiera empanadas de talante. al tratarse de su madre.LAZARILLO ESPAÑOL destacaba (el ](:« í2I el barrio de Triana sobre la barranca liasta río. lo hacía para llevársela á su la maes- — Paréceme. pliera —¿Qué pudiéramos —pregimté. Adiviné que dre. Por cinco céntimos com¡)ré dos y di una al inválido. y subían el nosotros los silbidos d€ vap>ores en sereno Guadalquivir. pollos y perdices . que se la guardó en el lx>Isillo. so- ¿ lo ? y chupando naranjas y no nos acordamos de proveer á la enferma. mismo i á la caída de la . aliora. y los dos compañeros se separaron queallí dando en reunirse tarde.igo mío — — que mos un tantico egoístas y desmemoriados. Un muchacho naranjero cruzó. la esquila de la Caridad tocó á visita. por la plaza pregonando las mandarinas. deuda en que dije .

122 CIRO BAYO Hurgué en mi bolsillo y conté escasamente dos pesetas más en caklerilla. como si en aquel instante me bendijese la pobre vieja desde su cama. doblé la frente. fui á sentanme pretil del río hasta tanto se abriera la puerta del hotel. Pero no me acongojé. y con desal preocupación. casi com ufanía. .

señorea el ámbito con su grácil cuerpo recortado en grecas y líneas de tradición clásica. ila Telmo y las Delicias.III ' LA CASA DE MIAÑARA A la hora en que el vecindario de otras poblaseñorío sevillano se despe- ciones se acuesta. Tra- . zona alegre la plazo- No <lcl sin cierta melancolía dejé la pa'seo del río y guié los pasos hax:ia el leta donde estaría esperándome inválido. las citas al pie de las rejas. porque e. y escalando el cielo. I^ cinta del Guadalquivir se tiñe con los arreboles el del poniente y aire se satura con las emanacio- nes de los pensiles de San A pocos pasos. Allá. y lujosos ría. el reza para gozar de las delicias estivales. el las oteo los ojos negros desde las ventanas y . van á empezar los visiteos en de los patios.>^>erando la casa de Manara. al tre- nes afluyen á la parque y á las alamedas. la Giralda. eternamente nueva y eternamente hermosa. zamestá bras de las guitarras callejeras pero el peregrina > le no verá nada de eso por esa noche. El sol y el polvo no castigan ya. en la ciudad. Torre del Oro muestra limpios que le y bruñidos los azulejos sirven de montera.

porque ios preferidos son los forasteros. —Vinieron como yo al de la Maestranza. sol. y sin entrada. ¡ Ea vamos ya . al - ¿y esta gente? —contesté randio de desanimado los artilleros ver tanta pobretería. por donde se iba á la hospedería. El Refugio no reza con ellos ni ellos io desean. yo también proibaría. porque necesitan 'Son la noche para pelechar. A éstos les faltaba la cédula ó porte de camino. —Creía que no venía usted —me dijo— en el Llega preciso momento que van á dar la entrada. y me llevó á un callejón junto á la iglesia. —Pero. porque el sitio es- taba convertido en un campamento de miserables pero al fin le vi venir apoyado en su muleta. requisitorias me franqueó la A mi lado estaba irse. Otros la vergonzantes de les ciudad que acuden por si sobran camas y dejan entrar. : . Los asilados iban avanzando en hilera. pero pierden el tiempo. y unos entraban y otros no. Dijo. 124 C^^O BAYO bajo me costó encontrar á éste. el pasa- los tres otros. En la puerta estaba el' ^portero y un guaixlia municipal. y están jugándose á la carteta el pan y las colillas de cigarro.! . el tullido. Si así no fuese. Tan quemado más venía del portero comprendió en segnid'a que era un pobre caminante. otros habían cumplido días reglamentarios . Al fin que el me tocó á mí. dispuesto á despe- dirme é alta al El municipal lo vio y dijo en voz empleado: . eran conocidos la por vagos profesionales de localidad. en fin.

LAZARILLO ESPAÑOL i oS —¡El conozco . Elstuve para ceder el — .í . en competencia. mañana nos veremos. ser el otro —No puede — respondió nodie está completo camas. maestrito de Triana es ! Déjele pasar. Dos señores. nos enjugaban los pies con una toalla y luego nos los besaban. Preliminar de la cena fué un lavatorio de pies. Que va á arreglar ? pase buenas noclies. dada la calida<l de los huéspedes. la Cofradía. porque pesó haber entrado en se cerró la puertala casa. Y no hablamos más. sa- lieron á recibir á á quienes estaban mullidas y recién es])erando sendas camas hechas. Cerré los ojos. sin más arrequives que un re^oj de pared y una capillita al fondo con una Virgen. ^me dijo —Adiós— — . Tras esto se e^iccndieron pillita las dos velas de la ca- y todos rezamos un Padrenuestro y una . Un local amplio y aseado. ¡limpias. y con la mano en el ixK:ho recibí el óscuío penitencial del hennano de Manara. No me sencillo. tradición apostólica que aquí resultaba hi- giénica. con un dormitorio cofnim. Le un buen hombre. pero no me dio tiempo á decírselo. —Y usted cómo —Sevilla es muy ¿ se las gran^d'e y no me faltará un hueco para dormir. Los dos hermanos. por esta número y no hay más plaza tullido mi a. dos hermanos de los -pobres. Yo les dejé hacer.

una sopa con un par de huebastante para calentar el estómago y acos. Parecíamos golondrinas hospedadas en un granero. Aquella nociie soñé con mi cama de Madrid. que seguían tan buenos amigos míos é interesándose por mi suerte. aletean impacientes ansiando salir Tocó. después de dormir tantos días en santo suelo.. bien cenado y bien apo- tomando la horizo-ntal á mi sabor en muel cama. con más de una vez me despertó á deshoras de la noche las calles el el la pobre inválido. y tengo el vago recuerdo de haber hablado con la la señora Gregoria papelera y con Juan el mozo mi de cuerda. ceñimos antes á la caó galocha para no manchar las sin no En tal guisa. Soñé también con compañero de la tarde. beza un birrete ailmohadas. LuegiQ fué vos. esperanel do toque de diana de la esquila. Mucho 'los antes que saliera el sol estábamos todos recogidos despiertos y despavilados. por primera vez en mi aquello parecía una sala de hospital. la campana y los asilados hicieron . y negra idea de oír golpe de su muleta por de Sevilla en busca de un rincón^ donde cobijarse. llida fuese. que en la madrugada afuera.. encamado cada quisque. llecidos. ío tarse.126 SaílVe CIRO BAYO por ias ánimas benditas de los hermanos facena. ¡Como quiera que sentado. viaje dormí reverenciado.la Lo cual hicimos. al fin.

que no. A todos se les des- pero al mediodía los prim-eros volvieron á entrar y fueron obsequiados con plato substancioso y exquisito.LAZARILLO ESPAÑOL 127 SUS abluciones. de- jaron su petate á la cabecera de la cama. Aquellos que habían de volver. empuñando á copa por barba. y los líos. cargaron con sus pachó en a}TJnas . ridad. un un dedal de vino rancio muy Hacía de Hebe una hennana de la Cala clásica veneiicia. .

Ahí tiene explicado por tiempo en una de mis escuelas qué no me vio en esos dos días . en que se cumplía mi estancia en el asilo.. porque los empleé en montar mi escuela. escondrijo en las afueras. y que añora me da cama y cena á condición de que siga enseñando al muchacho. nrtá-s la lo Sí . guntó jovial. Hoy fué día de asueto y . día. Una pobre viuda cuyo hijo desasné ha al aire libre. por más que estuve esperando. ime encontré al cojitranco donde la vez primera.. cama. lo al es tener la i ^Y al- ? ^ ¿ ? replicó triste sonrisa . no vi al inválido. e¡l —A cuerpo de rey—repuse en mismo último —Ya sabe usted que que todo por —De veras que demás. pasa? — usted ¿cómo ha dormido? ¿Se agenció bergue — Albergue — con — un lioy es el lo siento. trató a usted Manara ? —me pretoaio. pero al tercero. que á dicha pude encontrar. pues por donde pobre no que mata — noche.- I IV ' • LUZ EN LAS SOMBRAS Este día y el siguiente. en jardinillos frente á uno de los — I Qué tal le San Telmo.

al Matadero. me permito ofrecerle mi nue- vo domicilio. y pasado el arroyo del Tagarete nos encontramos de circunvalación que une la con la línea las vías de Córdoba y de Cádiz y da vuelta á Sevilla. Es aquel uno de más desolados de Sevilla y contribuyen á aumen- tar su tristeza la vecindad del presidio redones por donde van los y los pacaños de Carmona. Un la veía aire un ser viviente traía húmedo densa humareda de fábrica y la extendía como un sudario de niebla sobre El Humero. Cruzamos el solar. con ganas de ver. no lejos 'de la fundición de artillería. á ganar la noche. El Humero son las ruinas de otra fábrica de paredes agrietadas y vacilantes. me acababa de resolver. la peor cosa que más temía en mis andanzas. chimenea de una fábrica por los sitios donde salen humos.LAZARILLO ESPAÑOL vine á verle á usted. I2g Con que ya lo sabe : caso que continúe en Sevilla. y avivamos el paso. Salimos á la Fábrica de Tabacos. me fui con él Emj>ezó á llover menudo. porllo- que el tiempo andaba revuelto. hay un sitio da ese nombre la los denominado El Humero. Tenia resuelto en aquella tarde tomar el camino de Granada pero no . el y si bien entendi que albergue de mi cojitranco allá no sería un palacio encantado. convertidas en guarida de gente pobre. Eo í^e estos parajes. con barro hasta los tobillos. {X)rque estaba la No se lloviendo. y al llegar á un cuartel de tugurios con puertas de estera y techos de hojas de lata afianzadas con 9 .

. sucede que el que . don Gaspar la — ^dijo' una mujer — Buenas noches con compañía. —Adelante. cortijo de le temprano para dos ó tres que no tomaran ila delantera. —Le presento á inválido tenido. CIRO BAYO piedras y ladrillos. ¡ ini patrona — 'dijo. pero como se lajs disputan tantos pedigüeños. Un cuartucho obscuro con una trébedes en miedio y unos camastros en los rincones. á cuanitos llegasen á pedirlas á la casa de labor. un cajón para sentarse y una mesa sucia formaban todo el mobiliario. el madre del mejor alumno que he Vaya un primor de chico Con qué faci'. Entre ra sí mandas piadosas que éste dejara al morir figuel repanto de un número de hogazas. respondió: —^Paco en venir.— i3o . en el A le- camino de Utrera. hay un las cortijo del ganadero de aquel nombre. guas de la Iftmdición. que una familia tiene para más de un día. pero no ha de tardar fué día de reparto de pan en lo envié allí Como hoy Miura. Las hogazas son tan grandes.. Entramos y vi lo que suponía. el salió esta mañana. paró mi guia ante una de las viviendas. que con tiempo hemos de hacer de así. muy alabanzas del pedagogo á su hijo. la ! ¡ lidad aprende cuanto se le enseña el ! Vaya. Dos sillas viejas. señora Angustias? La señora Angustias. y junto á la lumbre uina mujer cocinando. un día otro no. Esto merece una explicación. sonriente. él un señor ingeniero satisfecha con las ó cosa ¿Por dónde anda.

—Que Dios tenga en su santa tonio por el g'loria á don An- bien que hace á los pobres el — dijo la señora Angustias. En medio :ierta / el de tanta pobreza allí se respiraba unción patriarcal. vacías. doai Gaspar y^a sabemos su nombre —me —pues mostró los enseres le su escuela: la mesa donde escribía el mucha- dio y su encerado bla. la pobre mujer empezó á cortar rebanadas de pan y á hacer una rica es el Don Antonio sopa de ajo. mas y que encontrarían tirado en Con . el fundador de la ganadería. La pobre viuda. Con esto. Este era el temor de la señora Angustias pero se tranel quilizó cuando.LAZARILLO ESPAÑOL llega tarde se vuelve i3i con las manos . punta de los dedos en ala del sombrero — hoy hice novillos. pero fué porque me entretuve en la dehesa de Miura. el —Buenas noches. una hermosa hogaza de más de tres libras. Mientras se freían los ajos. madre— pan— Señor maestro— añadió. adherido á una ta- hecho con el hule alquitranado de esos que las sirven para resguardar mercaderías marítilos muelles. nombre de Miura. Cierto Sunamita hospedando le profeta que mi compañero no tendría que resucitar el hijo. . dijo. entregándola iniciando el un saludo con la . pero lo sacaba del limbo de la ignorancia. y sí lo resucitaba espiritualmente. llegó el chico con la enorme hogaza en sobaco. á poco de nosotros. besando pan. muy negro. su hijo el inválido traían á mis mientes bíblico real nierdo de la EUias.

cuando- apagó la lumbre. Yo estaba sentado junto á la horni- secándome de : da ropa. — que yo soy muy gustosa. noche se presenta ^Majla pavi'lando la medha del — candil — dijo la viuda. cruzó dos tablas en forma de. qui- ^Pues este se- ñor . lla. porque ya estaba iniciándose en trigonometría. dirá. Por mí parte convido á cenar. — que dejara dormir conmigo á favor.. le . siera pedirle — Señora Angustias— repuso — un —Usted don Gaspar. en ique lucían emparejadas del Cristo del Valle. un forastero amigo mío íAllá usted. luminarias un de garabato colgante techo y una mariposa nadando en un vaso de aceite. Entonces candiil la viuda encendió dos del. una €sponja sacade lustre. y oía compla- cida las correociones y advertencias del profesor al discípulo. revolvió las brasas en las cenizias y. Paco se entretenía en y en seguida trazaba círculos y polígonos. tal una estampa — Gran Poder y otra de la Virgen del como se les representa en los Pasos. señora — Muchas —exclamé canmovido- por aquel retruco de obsequios.1 32 CIRO BAYO humiedieicidá. ya ve usted. el inválido^ . el p'ávilo hace moco y esto anuncia tmás agua.- . Doña Angustias se apartó la cazuela de la tré- bedes. gracias.. Su imadre k dejaba hacer. des. ila cual puso sobre la mesa. arrimada á la pared. con esta noclhe. El simulaoro de lección hubo de interrumpirse por failta luz.

LAZARILLO ESPAÑOL

i33

aspa, por detrás de la estera que servia de cortina

y

puerta juntamente.

Sobre

la

mesa de
lo«

la mariposilla

de aceite hu-

meaba
titoso

la

oronda cazuela, incensando con su ape-

vaho

cromos de

las

venerandas imá-

genes.

Y

á ella se sentaron silenciosos, con humildad
la

de corazón,

viuda y

el

peregrino,

el

pedagogo y
el

su discípulo; en tanto que afuera ladraban los
perros á las sombras de
die

la

noche, y sobre

techo

cinc de la pobre vivienda sonaban con metá-

lico son las gotas

de agua que llovían del

cielo.

Con

esta música cogimos el sueño, acurrucado

cada uno en su rincón.

!

:

V

UN CIRCULO DANTESCO
Al a*manec'er nos
desipertó uin in-sólito ruido.

Da-

ban golpes á los tablones en equis que cruzaban la
puerta y se oían voces de mando.

Nos incorporamos sobresaltados, y por habernos acostado medio vestiídos, en un repente nos pusimos en
pie.

Cayeron

las tablas

y aparecieron dos

guardias de Orden público.

—¿Quién

vive aquí?

—preguntó
me
las

uno de

ellos^

malhumorado, y sin esperar respuesta, añadió: Afuera todos á declarar

¡

;

Era

la

tercera vez que

había con

la.

autoridad y no saqué nada de bueno.

La señora Angustias

se limitó á decir

— Jesús me valga
¡

!

¿

Qué habrá
el al

ocurrido

?

Y

santiguándose ante

Gran Poder,

se

echó

afuera con nosotros obediente
nativo.

mandato guber-

Lo que
cindario,

ocurriera lo vimos en seguida. El ve-

un montón de pobres, hombres, mujeres

y niños estaba agrupado en derredor de un cadáver esperando la llegada del juez de guardia.

Y averigüé lo siguiente
en aquel barrio de

:

allí

en aquellos tabucos,,

las Injurias

habitan veinte

6

LAZARILLO ESPAÑOL
treinta personas, casi todos

i35

mendigos de profe;

sión

:

viejos los más, tullidos algunos

haraposos,
la

hambrientos, desamparados todos del cielo y de
tierra.

Hombres y mujeres viven
rondando por
las calles
;

revueltos; mez-

clan sus gemidos, sus horrores, sus ansias.
el 'día

Pasan
sór-

impetrando piedad
el

á las puertas de los cuarteles, aguardando

dido

maná de

la

migaja sobrante que ha de en-

gañar su hambre.

No

es aquello

ila

''G>rte de

'los

milagros"

;

los

hampones desprecian aquel escondrijo de ruinas
plebeyas, demasiado aireadas, demasiado ruinosas, visitadas

en demasía por

la

Guardia de Se-

guridad montada que vigila

los contornos.

Esta mañana, cuando empezaba á clarear, unos
vecinos del

Humero
ellos

llamaron á

la

primera pa~
inaudita,

reja que vieron. Tenían

un muerto, cosa

porque no son

gente que busca asilo cuando

se siente morir. \'an

quedándose desparramados
depósito del hospital, bajo
si

por
las

el

arroyo, en

el

ruedas de un tren,

las

últimas congojas

les

apuran demasiado;

y, á lo

sumo, caen en campo
la tierra es

raso, bajo pleno cielo,
latada...

donde

más

di-

Los guardias desmontaron,
el

se

internaron

en

cuartel y vieron lo

que todos veíamos ahora.

Un hombre
muy

muerto, un viejo que estaba tendido
el

boca abajo, sobre
abiertos.
;

lodo del solar, con los ojos

trapos

tenía

Apenas le cubrían las carnes unos las manos crispadas y las piernas

1

36

CIRO BAYO

contraídas, con los talones de sus desnudos pies

hincados en

el

barro profundamente. Se conoce

que

al

sentirse morir salió arrastrándose de su
allí

agujero, quiso erguirse y

quedó.

A
dias.
v-er

todo esto llegó

el

juez, avisado por los guarel

Los vecinos que contemplábamos
isilencio,

cadá-

en
la

abrimos paso respetuosamente.

A

primera indicación prestáronse varios á

declarar lo que sabían, aunque sabían

porque estos muertos dejan historia

muy poco, muy escasa.
el

No

sé por

qué

el

juez hubo de fijarse en

maestro y en mí, y

me

preguntó

el

primero:

—¿Cómo
Se
lo dije.

se llama usted?

—¿Edad?

—Treinta y cinco años.
El juez se detuvo un momento para pedirme
profesión.
ble,
la

A

la vista estaba,

un vago, un misera-

pero quiso cumplir todos los trámites rigo-

rosamente.

— Su profesión —Abogado —contesté
¿ ?

imperturbable.
la ley
el

El digno representante de

creyó haber
actuario.

oído mal, pero dejó que apuntara

—Y
ñero

usted
,

—volvió

á preguntar á

mi compatres años.

— —

¿cómo se llama? Gaspar Mira Bravo, de ¿Su profesión?
el

treinta

y

—Maestro de instrucción primaria.
También creyó
juez haber oído mal, pero

:

LAZARILLO ESPAJ^OL
en
los ojos

187

de los circunstantes leyó una ratifi-

cación enérgica. "Sí, ya ve usted
cirle

—parecían
de

deins-

con aire de reproche

es maestro

trucción primaria... y está aquí."

Compareció otro

testigo,

Antonio Borrajo Ló-

pez, de sesenta y cinco años y... presbítero.

Sí,

señor juez

—repetía

el

pobre hombre, casi

llorando

;

presbítero, presbítero.

Me

retiraron las

licencias,

fui perseguido,

pero Dios sabe que he

sido su sacerdote.

Y

entonces se destacó del grupo una mujer vie-

ja, 'semi idesnuda,

con

la

negra cara medio oculta

por feroces greñas, que espontáneamente dijo

—Y

yo, Paula Benito Aleco, de cincuenta y tres

años, modista y profesora de labores.

El juez no quiso preguntar á ios demás.
El cura y
barrio,
la

.

modista, antiguos habitantes del
a)l

que conocían
la

imiierto, se

mostraron acor-

des en

declaración.

— El

mendigo

muerto

dijeron

^e

llamaba

Robustiano, y nada más que Robustiano, que ya
es bastante para

un mendigo. Tenía cincuenta y

tantos años y vivía

como

los

demás, del rancho

y

la lirhosna

á hurtadillas.

Hace
andar
ni

cinco días se sintió enfermo.

No

podía
las

podía pedir.

Como

el

huésped de

ruinas aquellas que no sale á la calle no come,

porque no tiene
para

la

suerte del pájaro que halla

y para su nido, temió morir de hambre, y arrastrándose, marchó al hospital. Allí le admi-

!

1

38

CIRO BAYO
;

tieron

pero como en realidad no estaba enfermo,
le

porque no tenía más que hambre,
alta á los tres días.

dieron

el

Del hospital

se

dirigió

al

Refugio. Se había
E^n
el

heoho

las

camas

calientes.

Refugio

le

tuvieron una noche.

Ayer por

la

mañana
el

llegó á su domicilio.

No
le
llu-

podía tenerse en pie y se tumbó en su lecho.

Su

lecho,

es decir,

pedazo de

tierra

que
la

correspondía, había sido maltratado por
via de la noche.
sucio.

Era una masa blanca de barro

Los otros mendigos compañeros de hospedaje se

observaron que se movía con inquietud, que

quejaba luego de hondos dolores que
(las

le

par-

tían

entrañas. Agieron, después que se revolcaba
la

bramando, que hundía
carvaba,

cara en

el

lodo y ex-

como
las
'la

si

quisiera sepultarse y, por último,

que daba m^dia vuelta, que se quedaba quieto mirando á
le

nubes

;

que entre aquel cieno que

cubría

frente, las mejillas

y

las

barbas sólo

se vera del rostro las blancas córneas, vidriosas

y

fijas.

Pasaren angustias, y aun vertieron lágrimas, viéndole sufrir; pero no se les ocurrió avisar á
nadie,
ellos
j

Tan hechos estaban
vieron muerto,

á la idea de que para

no hay amparo
le
sí.

Cuando
á

Entonces avisaron

á la policía, porque saben que es un delito ocultar

un muerto...

siguiéndole la guasa. señor juez. — Pues de viaje. para donde salgo esta tarde. y á la« pocas horas tomé ruta de Granada. le vaya bien magistrado — — repuso pieza. sin título. desde la ventana del coche en que se — Sin si título. sino como dieta de Código. Con él almorzamos aquella mañana los cuatro huéspedes de la la víspera. iba. señor letrado!.LAZA RILLO ESPAÑOL iSg —¡Adiós. por Arahal y Osuna. pero me graduaré en Osuna. . no como dádiva. usía no manda otra cosa que — contesté. Acepte usted esta pequeña ayuda Y dióme un duro en una que acepté. sonriendo el . díjome el socarrón del juez.

ít .

efectivamente. y Duque de Osuna hacia la serranía de Ronda. Gran- des latifundios se extienden leguas y leguas. El antiguo reino se tieron en feudos el repar- Duque de Arcos hacia la parte el de OSrdoba . Marchitos los laure- . pana y para pasto de animales. El nombre de Osuna va unido al recuerdo alto magnate que con su rumbo deslumhró cortes europeas. estos grandes campos anda- luces tienen un aire de soledad que apena. á Osuna. villa ducal si- tuada al pie de un <alto cerro y al principio de una dilatada llanura de labrantíos y dehesas. una capital esplendorosa entre camlo pos abandonados.LIBRO SEXTO POR TIERRA DE MALAGA I SEMI-AXACREOXTICA Llegué. A partir de Sevilla. el de Medinaceli hacia Cádiz. y au- menta el la despoblación la práctica : de dividir los terrenos en tres porciones descaniso ó barbecho Sevilla es para el cultivo. del las reavivando la tradición de los grandes señores castellanos.

que yo. el tierra que no esté plantado de viñas. ratillo A esta Universidad de ba- y á su antigua feria de grados el me refería en mi conversación con juez del Humero. El terreno va haciéndose montañoso. y la Universidad. se puede aplicar de las abundancia y ramificación vides de Judá. oo hay pedazo de y montañoiso es calidad. porque. en caserón municipal.142 CIRO BAYO les de ios Ureñas y gastados villa 'aparece los doblones de los astro apagado. cuanto más áspero terreno produce vinos de mejor A estos vidueños. que extendían sus vastagos lio -de la hasta bra. En ital guisa. la mar. desde las tem- .) (Salmo fueron Hago ellos especial las mención de estos viñedos porque posadas de mi hambre en este trayecto. ¡ Qué uvas las malagueñas ! Las vi blancas y Virgilio. cubriendo los montes con su som8o. un 'sol que no volverá á encenderse. negras y de tantas clases. metido como una cuña en tierras de Córdoba y Granada. como protesto no poderlas numerar. las heráldicos blasones. Pasada La Roda se cruza un trozo de la provincia de Málaga. según parece. Osuna. esperando la aletean. k como im frías «n el que todavía águilas de los salida de y agónicas. por lo extendidos que les están por miontes y laderas basta la marina. al por los pedregosos montJes que salen paso pero . La entrada por cualquiera parte es penosa é incómoda Sevilla. la gótica colegiata se ha conver- tido en panteón de los Duques.

ciudad famosa que á mi frente bre tres colinas á la se mostraba asentada sola extremidad de famosa vega linde de su nombre. porque madurando antes se venden mejor en las plazas. perladas de forma y de color. pero de comer muy dulce. Así. que á placer esquilmé porcreí que nadie me veía. castellano. son. —¿De dije. cuyo olor y sabor es almizcle ó mosqueta. Sentí la vergüenza de las bragas. pareció que los malagueños. pues. un hombre con es- copeta me sorprendió en la ridicula postura que á viñadores de La Champagne sorprendieron un destacamento de prusianos que se había atracado de uvas en un viñedo.LAZA RILLO ESPAÑOL prana'S. hollejo muy recio. á fuer de rum- | no guardaban sus viñas y dejaban que las aves del cielo y los pobres viandantes aliviasen las cepas de sus pesados racimos. Levántese usted y vamos andando ^me dijo — — el hombre de ia escopeta. con una buena panzada de uvas moscatel y un bocado de pan me dispuse al asialto de Antequera. Apianas las llama también Pli- por ser las abejas muy golosas de ellas. 143 que nuestro Plinio llama forenses. con lo que dicho se está que ellas fueron mis predilectas. Y que los al asalto me disponía cuando casi en la del próvido vidueño. hasta las vwscateles. de lo que les como el pudo venir nombre nio. mi derrota. suerte que lo ha visto usted todo? — le . y atacándome me rendí á discreción. uvas gordas. ^ Me bosos.

—Hombre.144 CIRO BAYO retfería al la — Todo—^respondió palabra — Le . — asi Si. temor de equivocarme de cara. voy á Barcelona y quería llevar . sin más presión que que hacen unas uvas sobre otras. ¿Qué ha metido en estiois trotes? —El afán Ya de correr tierras á pie y sin dinero. señor — 'siguió diciendo el hombre de aquellais la escopeta — . en toda la extensión de espiando 'sin eistuve que usted ilo viese. muchas —Bien puede usted > dármelas. Se conoce que es usted persona de gusto... que ilo sacan por poistre en sus mesas. y si no le envié una perdigonada fué por gracias. y tan estimado de los malagueños. ^ calma y sosiego me había comido libra y miedla ó d'o's libras de las que míe parecieron mejores uvas por su mayor color Asi era en verdad . tal cio. ^contestó el otro. M-e atracón de uvas que él me diicra. ide hito hito^ á la no me le parece usted hombre ide mala catadura. ais- ve usted. —Lágrimas vierto señor mío— repuse huperjuimildemente — por haberle ocasionado ocasión Bien dicen que —Acepto estas explicaciones— verdad en mirándome —porque yo. con toida y sabor. un vinillo las llamado porque se desliza gota á gota como la lágrimas de los ojos. porque se cebó en las mejores uvas de estos pagos.. Me vendimió usted de el uvas con que hacemos famoso lágrinm. .. sin ayuda alguna extraña y sin aderezo ni coniposiición.. 'la liace al ladrón.

le yo perdono ide estropicio de mi viña y le ab- suelvo todo cargo. está us- ted fuerte en historia antigua y contemporánea. veo que no usted una persona De vulgar— repuso asombrado mi interlocutor — Infante de Antequera? modo que sabe usted aludiendo —Y del húsar de Antequera— es . bien le advierto que lo me sobra de Historia me falta de Botánica. que sí conocerá. hola. pero con una condición: que vaya usted á herborizar por mí. porque ha de saber que soy herbolario. comprendiendo mi extrala soy un modesto herbolario de ciudad. Esto són. Pues voy á ponerme á su diapa- Ha oído U'Sted contar de aquellos prisioneros siracusanos á quien Mételo perdonó la vida porque les oyó le recitar versos el de la I liada f A este tenor. pues cuanto más supuse fuera un labrador instruido.LAZARILLO ESPAÑOL tioys noticias de la 146 ciudad famosa que dio nombre rey castellano del á don Femando. con muque chísimo gusto. es suficiente con que conozca y la pita. brindo á usted con hospedaje. . señor —añadió. d compromiso de Casj>e. importa. que entonces vivía y era el orgullo de los antequeranos. Más aún. Son las únicas plantas que por ahora necesito para mis el lentisco simples. — Hola. ¿ vaya — replicó complacido — . —Vaya. á Romiero Robledo. — ñeza— que Sí. ¿ del ^añadí. El extrañado ahora fui yo. me place. —Ya — No usted lo creo — repuse alegremente— si . salió á ver su majuelo y de paso á matar go10 .

Es mi oa'sa. nos visita toldos encontrará. Y él no hubo miás. co'mo buen paisano. . sino que me dio su el mano. que torció á mano izquierda hacia Romieral y yo tomé la cuesta que lleva á la ciudad. porque ahora he de pasarme por el Ro»meral á saludar á dan Francisco (Romero Robledo). que. Con que ya lo sabe usted: en cuanto lleallí gue á la Plaza alta se mete en la herboleria que y ¡en ella me espera ó lie espero yo.146 CIRO BAYO rriones. los años.

con les tallitos muchas flores pequeñas azu- y blancas. desconocidas para mí. porque. Mana de una fuente que está á dos leguas de esta plaza.— II ANACREÓNTICA ENTERA Llegué á Antequera por magnifico paseo. Esta d al el . según confesé al herbol'ario. donde tenia puerta su tienda herbolario. — Qué tiene esta agua—pregunté aguador que va tan florida? ¿Es agua bendita? —O poco menos—me respondió antequerano— Bien conoce que es usted forastero. y pónese muy gran re- . que arrendó á un árbol un borriquillo cargado con unos cántaros de que ceñían guirnaldas de una hierba de inclinados á rojo. de los Gigantes di el con la y Plaza Arco alta. se agua es famosa entre todas las de España por la gran fuerza que tiene contra la terrible enferme- dad de la piedra y también porque conforta mucho el estómago. me senté á esperarlo en se un poyo de Aquí agua me juntó un aguador. crucé la parte donde está su al llegar al calles. la Pregunté á un mancebo que habia á si había llegado el patrón . ante su negativa la plaza. soy peregrino en estas partes del reino vegetal.

día. y después el cura de la iglesia sellaba los cántaros de manera esta agua. 'de que la fuente está rodea- y si llegaba la hierba fresca en la guirnalda es señal ide haber llegado cogidb allí el fuente y agua.. Ahora nos contentamos oon ponérsela á los cántaros. . así lo él (i) La Saxífraga. pero esto itieinJpos del sucedía en —^¿Papa que? — Papa iDel Papa Bellotas. mes y año en que se cogía. él —^^exclamó natda. cuando llevaban lejos un escribano daba testimonio de la persona.. aíhí es un reloj que pesa cien quintales. Bellotas^ —recalcó di aguatero^ — ¡ Pues á fe que no se le oye En efecto: desde la torre del castillo la que domina población llovían las la romano campanadas las siete. poT no darse aquella hierba sino el aguador á la en toda la comarca. de un reloj de torre que á sazón daba —¡¡Ah! p^liqué. Ni de España lo tiene en su Palacio. Por esto los aguadores que vivimos de traji- narla no's poniamios antes unas guirnaldas de esta hierba cambar o da. 148 CIRO BAYO oaudo en que no se haga falsedad de dar otra por ella. el Rey —Y ¿es de veras que pesa tanto? mismo anuncia — Hombre. —¿Qué? ¿No el había oído usted hablar áe antequerano con lasombro^ — . que no sic pudieran abrir sin sentirse. (i). También he oído contar á mis abuelos que. ¿Este es el Papa de Antequera? — re- acordándome del ot'ro die Burgos.! : .

diciéndome siquiera trató de — Señor averiguar cómo —porque ni me llamaba— señor . Procure cortar lo má. : LAZARILLO ESPAÑOL Papa Bellolas me llamo. que bien los necesita y que yo le oferto en nombre de Linneo. Venia el hom- bre con su escopeta terciada y cubierto de polvo.. al cual vi muy calidad del huésped que recibía Aquella noche palabras . sin más compañia que un mancebo ó ayudante y una vieja ama de llaves y cocinera á un tiempo. Hízome pasar adentro y cenamos en seél guida. En esto vi venir á la aguador con mi herbolario y dejé á mi palabra en la boca. é hízome arreglar mí cama junto á extrañado de su patrón. póngase usted estos zapatos y este chaquetón.s fresco y jugoso que encuentre. como quien pasó la tarde en el campo. Desayúnese y dispóngase á herborizar. Daréle un cuchillo de monte un saco y provisión para el día. caminante. la la del ayudante.. en cuanto del lecho. Era solterón. Para esto debe trasmontar y á la el cerro del castillo otra falda perderse donde vea manchas de pita'S y lentiscos. . cien quintales peso quien no lo quiera creer me coja en peso y me lleve á la playa y de la playa á mi casa y me llamo Salvador del 149 que Mundo. porque hasta media tarde no será la \Tielta.. porque ya la cena estaba dispuesta y venía tan hambriento como yo. me tomó incógnito por su cuenta. el herbolario estuvo parco de salté pero á la otra mañana.

! i5o CIRO BAYO ^di je —Amén— Y torre egidb. porque dor. algunas retorcidas poneiilas como cuernos de cabra. de jalea queda condensada como la pez . pero es facilísimo de hacer. para que destilasen el en unas vasijas jugo y purificarlas en unas calderas á fuego lento. otro está en el mostrael á empezar por sacar acíbar de estas pencas. atufando á lentisco y con Hallé las al mano's verdes del zumo de las pitas. Pasé el día entre pastores y gañanes. la botica vestido de nuevo y con mi talega al hombro. oyendo cantar á las cigarras y balar los recentales. tunia salí 'dJe muy satisfecho. á media tarde adonde rio 'mi talego herbola- á cuestas. re- buen hombre en su laboratorio. con más cuidada que pulquero sangra un nopal. Esto entretendrá algún tiempo. y lo pasé divinamente porque á la noche me esperaba buena cama y buena cena. mi carga y le pareció —^Ahora—^me Vamos le dijo —va usted á servirme de ayuel dante quiniioo. y Anduve y donde veía una las cortaba tal cual hoja. entre tortas y 'a:liaimbiques. pues. Bondeé la colina ¡donde lestá la del Papa Bellotas y salí al tostadero éel mó^s anduve. i Cuan poco se necesita para hacer apetecibles la los pormenores más elementales de con vida el Volví. especie rubia. Vacié bien. hasta que haciéndose una. E ihízome cortar las hojas. Arrebañé con tas ma- de lentisco y en pocas horas colmé el saoo.

llamado así porse asemeja al hígado en el amargor el del gusto. Al otro día trabajamos en nipulación lentisco. de ma- Hervimos gran cantidad de hojas en un caldero de agua y recogimos la espuma que sobrenadaba. Dejándola secar. no. Gran lástima por cierto. en vez de tener que recurrir á drogas y hierba jos de los salvajes de las Indias. más — Por ma. las clases Aunque son ia pita. cuya noticia ha perdido entre nosotros. en se el el este estilo — ^díjome.LAZARILLO ESPAÑOL i5l En la esto empleé bastante tiempo. pero que he leído en autores antiguos. que. éste que destila el ó áloe á ío farmacéutico. los famo- sos remedios que descubrieron los españoles en las hierbas El tercer día me empleó en cosechar también el timas y lentisco. cuarto al Comprendí que más alamla biqueo sería alambicar demasiado hospitalidad . la tuchos de papel y con esto tengo provisión de acíbar para vender á las boticas. el — Por hoy hay bastante—dijome á última hora herbolario— Mañana echaremos jalea en car. á modo de apoteg- herbolario —tengo mucho cuidado y estudio ¡ conocimiento de otras hierbas. y el aún quedó mitad por hacer para día siguiente. donde se mencionan de su país. con lo que entretuve pie de los alambiques. cienso macho. es verdadero hepático de muy que singular virtud purgante. si más remedios simples tuviéramos. Mi arsenal es la Historia Natural de Plinio. vendíale el herbolario con el nombre de inlimpia y agradable. tres de acíbar.

r ''á la salud de don Pedro Xió. Por fin. me despedí yo. pero que de todos modos d 'mal gusto de los amantes que para su refugio escogieron una roca árida y j>elada. y. (I Bajé cuesta de la ciudad. á favoir de los des- montes acredita d'el ferrocarril. dándole las gracias por su bond'ad. adehala. . entré en el reino de Granada. orillé la finca del Romeral. Dióme dos duros de da. y antes que me despidiera él. lo ménez. al dej^ar su tien- hizome brinda. lo miismio. ó miedia peña. que es me rega'ló con una copa del delicioso vino }áe esa la marca. y á medio camino de las dos leguas que van de Antequera á Archidona vi la Peña de los enamorados.1 52 CIRO BAYO de aquel buen 'hombre. noble caballero de Málaga".

un vasto parque en el. Es un vergel delicioso de ocho leguas de largo y cerca de quince de circunferencia. se entra en el paraíso de la vega granadi- na que fecundiza el Genil y aquí comienza. hondos desfi- laderos por donde se precipitan cien arroyos y riachos. lleno de caseríos. vada en blemente las las el azul intenso del cielo. regazo d« una con- Una campiña cha inmensa entre un marco de colinas exuberantes de vegetación . y por nieves eternas de Sierra Ne- Casan allí admirala dos bellezas más opuestas de natu- raleza: la nieve inmaculada del Norte y el sol de fuego d-el Mediodía. En este cuadro. verde y fresca. es- I . idealmente hermoso. quintas y casa-s de campK). en lontananza un anfiteatro de celeste.LIBRO SÉPTIMO GRANADINAS I EX LA ALHAMBRA Pasados ilos infiernos de Loja. la ciudad levanta sus rojos cubos y colorines torreones. montañas bañadas de una divina luz encima de todo.

bien el dolor que sintieron dolor que será eterno y que diariamente ®e renovará en sus almas cuando en moros al dejarla sentida plegaria pidan toidavía al Profeta que la -se devuelva. sentado en un poyo. sabrosa fruta y úe una encendida flor que sienta como anillo al dedo á el la señora de la Alhambra y paña. nombre de una oríetitail. Disipuesto á saborear sus encanto's. mentada por los pasatiem- pos de otrora. y como no había que ni hoteles. los costosos trajes d'e los Zegríes. Y acordándome de todo esto. me di á husmear la manera de Entré por la famosa puerta Elvira.: i54 CIRO BAYO caloñados en los declives de tres colinas abiertas como los cascos de una granada. me propuse parar en prensar ella algunos días. recité con los ojos entornados . juegos d^ músicas adornadas y zambras.. s Aquí sortija. con igual fe que el más ferviente la cristiano puede pedir á Dios el goce de Jerusa- lén eterna. más riente de Es- Ante los el encanto de esta ciudad magnifica. d via- jero comprende muy . en fondas vivir. las altas pruebas y ligerezas de los Alabeces. las delicadas invenciones de los Gazules. tropecé con el mercado y la plaza Vivarrambla. es la plaza tan galaís. Aquí donde lucieron las vistosas libreas de los Abencerrajes. y dando vueltas. Muzas y Gómeles. á su paisaje. justas y torneos.

conformes en las libreas DE AZUL Y tela DE PLATA. dejando en cada balcón mil damas amarteladas. sólo que el granadino cargaba á la espakla ima garrafa envuelta en corcho. Treinta lleva en su cuadrilla Abencerrajes de fama. .: LAZARILLO ESPAÑOL Afuera. cuadrillero de unas cañas. —Agua Y vi helada de 'la Alhambra! — oí gritarme casi á las orejas. Los CABALLEROS ZeGRÍES TAMBIÉN ENTRAN EN LA PLAZA SUS LIBREAS ERAN VERDES Y LAS MEDIAS ENCARNADAS. aparta. de la que vertía el deHcioso líqui- do sin más que ladear el recipiente por el hombro. Al SON DE LOS AÑAFILES TRABAN EL JUEGO DE CAÑAS. sin 'duda para que despertara de mi ensueño. EL CUAL ANDA MUY REVUELTO. i5S que entra el valeroso muza. aparta. PARECE UNA GRAN BATALLA. afuera. aparta. un aguador como en Antequera. . Atraviesan cual el viento la plaza de vi v arrambla. De listones y de cifras travesadas las adargas yegua de color de cisne con las colas encintadas. afuera.

descargando la garrafa. ¡ — Heladita de a ! —volvió á cantar. Este hombre te va á re- San Juan de Dios resucitado para servirte en Granada. me convidó á hacer un cigarro y acabó diciendo ¿Es que no me quiere agradecer una sed de agua? — — —pensé —Bien. Juan de Dios ? te pero me ilimité á responder: .gracias. no señor . ¿ Si h»abré tropezado con otro yo-. te —¿Tan pobre me crees—^hübe de —que duele cobrarme una perra agua —^Pero tampoco será usted un Marqués—^me decirle d'e ? contestó. oiga usted. Lo menos que va á hacer es convidarte á comer. — gracias dan después de comer— pondió con gravedad. — pienso hacer dar gracias á Dios La's se ^me res- 'Esto yo. -esté ¿ está más lejos y más alto que el ''Pica- No le sería á usted igual dárselas á otro que —Acertaste—^me más cerca ? dije — . no tendría ninguna gra—Quiá. falta una hora para las doce (el . eres un barbián doy las . las después que coma. esto cia . porque á seguida sultar añadió: —Vea. En seguida sacó la petaca.: i56 CIRO BAYO i Alhambra Sugestionado por este nombre Quise pagarle y no quiso. aquí en Granada los forasteros muy bien servidos. como quien se dispone á descansar. —Dios cho". : — Será como en todas partes pagando. le pedí un vaso. hermano están . hombre. Pero no fué así.

ó tres. —Pues entonces vamos á hacer un — vida vendiendo me muy formal — Yo me gano trato ílí jo. las para dar pronto con ellos. y se dejo el bollo por coscorrón. Ahora dime dónde sirven más ba- — Piensa usted estar muchos días en Granada —me preguntó. que no se vende como no sea ailgún inglés chiflado . tus indicaciones — dije al agua- de llegar por el la carretera. no quería sino entrar en Granada como mendicante. están el cielo. queranas ganadas —Agradezco dor— pero acabo . ¿ gratis. De todos modos. Ya sé dónde come rato. la agua. que está en el hay que gritar pidiéndole y hasta allí pan nuestro de cada Pero yo me sentía con pocas ganas de echar un trote hasta aquellos lugares. sobre poco más ó menos. al como un hidalgo : con la hidalguía de las pesetas anteherbolario. en esta hora los 'del mediodía del esperan con la mesa puesta de la Canónigos Sacro ^lonte y los Jesuítas Cartuja. ? inte- —Dos dinero. — Pero estos señores estarán muy — Sí y no. Además. porque A estas horas. agua. en vez de responder á mi rrogación. yo ! Lo que me dure el que no es muoho cinco pesetas. ¡ qué sé . yo enseñaré vueltas le lejos de aquí.LAZARILLO ESPAÑOL reloj vecino ID7 de la Catedral daba las once) le . más á mano que día. Dios. pero soy guarda de un solar en el que tenel go una casuca.

destruyendo y arrasando el barrio árabe que allí estaba. vi más lejos. Así se perdieron Sin la y desedificar en una manzana de la me llevó á él casa de la Inquisición. ir mo- rencia. San Juan de Dios ! Este hombre iba á su negocio y lo que hizo fué tantearme por si podía hacerme su huésped. pilas de azulejos.! 1 58 CIRO BAYO las calles. zapa- . estercolero de mise- humanas. no anda nadie por mida. i ! ¡ Adiós. Sin emdías bargo. Pero no fué cubrí El aguador un hueco sin calle de la Gran Vía. como un gancho /el del de la triste Washington Irving Bazofia y lo creo! sonsaca y atrae para su hotel á un príncipe ruso Pero trato me pareció de perlas. — Adiós. calle que debiera llamarse de la Gran Herejía. así. que por aquella parte forma el ensanche de la población. ¡El l>uen aguador se fijó en mí. Si le voy á ihacerme la co- conviene. Por dos reales le daré sitio de comer al mediodía y á la noche donde reoogeirse. estudiándola á mis anchas. en el solar á que hago refeun montón de materiales de derribo que las delicias hubieran hecho de un arqueólogo: co- lumnas y capiteles árabes. porque vivo solo y me sobra caridad local. caballero figura. por la grande que la han hecho los granadinos. dábame mala espina del de lo del solar. el co- legio de Canónigos y gran cantidad de patios ros. comiéremos juntos. diarios? ¿ dormida por dos Aseguraba unos realitos ¡Ya y durante ellos me daría verde en Granada. acordán- dome rias marras sevillano.

Parecióme bonísimo albergue. y que corro —Yo te agradezco Abenamar. aderezando un guiso con más patatas que carne. con las manos en ver la la el bolsillo. el contestó. envidando resto del romance . A lo que mi aguador. hiciera al Entonces. : LAZARILLO ESPAÑOL mudejares y otras filigranas moros. la Y. si vivienda del guarda. á lo poético. aquesta tu cortesía. á población. por la calle el Zacatín llegaba á la Plaza nueva la Por el rey moro Es decir. y me apresuré á pagar por adelantado los dos realitos correspondientes á mi primer día de pupilaje. que también aguador. Acabado de comer. hice á mi acompañante aquella pregunta que el Rey don Juan el I moro Abenamar estando en cantan las niñas en el río Genil.: . ¿qué castillos son aquéllos? Aitos son y relucían. tas <ie 169 los alarifes Y junto á los la preciados escombros. á fuer de buen granadino. ante todo. mi huésped se echó á calle con su garrafa. Alhambra ciudad de Granada se pasea. y yo. el aguador me guió á ella. un barracón. Aquí está la Chancillería y en frente se divisa un á la cerro verde y frondoso que sirve de ¡>edestal acrópolis abandonada de los Reyes moros. El cual dio principio á mi hospedaje.

convertida en cuesta de pintores. dos hoteles donde anidan las cucarachas que infestan la Alhambra. Cuando mayor ra. Pasada la Cuesta de los Gómeles.: lóo CIRO BAYO — El y ila Alhambra es. el otro Torres Bermejas. el aguador la tomó por un icamino para los aljibes. por ser aquello una exposición al aire libre de acuarelas y fotografías de Granada. huerta que par no tenía. los otros los Alijares labrados á maravilla. el día que no labraba otras tantas se perdía. El moro que los labraba cien doblas ganaba ai día. es. colgárselo además á un hotd en plena Alhambra. ir : á llenar su garrafa en y yo por otro el sol una alameda por que se tamiza á través del claro follaje de las : hayas. castillo de gran valía. pero es un nombre que en andaluz es una guasa. otra la Mezquita. Tras esto echamos á andar. . que allí entrando y saliendo á paso lento y correctamente vestidos de negro. Gran hispanófilo y admirador de las glorias deGranada fué Washington Irving. El otro es Generailife. aparte que. gran señor. Eso me parecieron vi los señores turistas. es la obsesión que á uno la le em- barga ansiando ver cuanto antes maravilla mo- sorprende desagradablemente á mitad del ca- mino la aparición de dos pegotes arquitectónicos el Washington Irving y Los Siete Suelos.

y quien dice aljjargatas dice charoladas botas. Bien es verdad que para visitar habría que ponerse el la Alhambra alquicel y el turbante. Y por añadidura Los Siete Suelos. Si algún día expulsan á bían los los frailes de España. á la mañana que El Escoriad hubo de cedersie á ios escolapios \' No podía vestido de ser. La moderna indumentaria de blasfemia estética. tendido sultanamcnte II . el sitio aunque fuera convertir á un todo menos aquello en viveros de levitas y levitones.LAZARILLO ESPAÑOL lina nota discordante. pa- reciéndome que con profanaría las marmó- reas losas de sus salas. Alhambra y que más arriba Los granadinos debían derribar á cañonazo limpio estas verrugas de piedra que afean las ala- medas moras y ceder aduar marroquí . es algo así la burguesía cos- mopolita en aquella mansión de hadas es una como si en ei coro de ía Catedral de Tdledo viéramos sentado un capítulo de mercaderes y maestros de taller. moro y con barbuchas. gato liebre. l6l Cualquier otro nombre así le hubiera estado mejor. es la la famosa torre por la que salió Boabdil cuando dejó se ve. por porque Los Siete Suelos auténticos. Estas reflexiones hacía. de tolerarse los indispensables para vestir monunTentos arquitectónicos que luego á los agustinos. haellos dejen. es decir. colgando del brazo las al alpargatas. jxDrque no sino descalzo. fuese el del Moro Muza. me preparé á ascender ellas Alcázar. por cierto reducidos á cuatro.

había de tropezar nece- sariamente con la patita. por con la Alhambra. que no desdeñó. por lo visto. sólo que aquí hay que olvidar la naturaleza y convertir la admi- ración al arte de los moros. sacaba y á cada servicio regalaba á su acólito con un terrón de azúcar. el cual. levantando pintaba las botas. que en los descansos alzaba la patita. el Indignábase caballerango. dos decían amén. por una eslas de sortilegio. Di. gorra en mano: — ^Caballero. diciendo. meneando la cola. y así lo piensa el recinto y.1 62 CIRO BAYO en un parterre frente de Los Siete Suelos. A esta sazón acudía su amo. le el animalillo. y hiedras y arrayanes trepan por los rojizos muros. así hacía su provisión meaba. de tiros gos y lustrosas botas. Es vida de las plantas siempre joven y triunfal través de las mutaciones del tiempo. se ve encerrado entre . y aun amagaba un puntapié ó varapalo. un limpiabdtas. ¿limpio? De lustre. pensaba yo. Señorito que por alli como lar- asomaba. El el limpiabotas se arrodillaba á sus pies. que hicieron del Al- cázar una mansión de hadas viajero cuando entra en pecie el . Tan bien enseñado estaba el animal. pues sería tan go- como hábil. fin. y de barro. cuando reparé en un can que. saltaba y ladraba alborozado. pero ya el animaJl se había zafado y. cada tres manchados. No pude menos de loso reír su destreza y regalarle con un trozo de caña dulce. Embalsamados la al jardines llenan todos sus rincones.

Granada. con la la Mezquita. en el cieuna cúpula de purísimo azul la parte de Pa: raíso que corresponde á la tierra. tan diáfano y sutil es ambiente. Enfrente están Albaicín. y llegó á una alameda. bordeó el suntuoso palacio.: LAZARILLO ESPAÑOL fantásticas lerías.. la verde al- fombra de lo. fondo. no terminado aún. miró la cuesta del Rey Chico. Mas como tardara la contestación. salas y g'a- Desde el mirador de la Torre de la Vela parece el tocarse Sierra Nevada.. á espaldas de quierda. en opinión de los moros de Granada Allí habló el Rey Don Juan. contigo me casaría. que conduce al Darro. soberbia Torre de los Picos. i63 decoraciones de patios. el Rey Don Juan dejó el alcázar árabe. la Colina del Sacro Monte y el . anchurosa vega. Bajó una rápida pendiente. río A vista de pájaro vense los el blanco case- de la ciudad y la la verdes macizos del Geneal ralife y de Alhambra. y arriba. y vino á dar con la iglesia de Santa la iz- María. bien oiréis lo que decía Si tú quisieres. hacia el admirable palacete de Las Damas y con Después. y bajando un cobertizo sobre el que descansa la torre. hoy llamiaída de Los Muertos. de Carlos V.

en tanto que la vendedora despachaba á otros parroquianos. oí que me decía ¡ — Tome. ciudad hube de perderme por los alrededores de él mi hospedaje. volátiles que colgaban en pollerías y carnicepero apartándome de las pecaminosas ten- taciones. que ha- muy deficiente. pero como tenía la suerte de cara. de pronto.: ! II EN EL AEBAICIN La visita á la Alhambra causó tanta merma á mi caudal que fbemí que el aguador se quedara siiv huésped en menos de dos días. y la buena patatas y una monedita de la diestra . sorteé entre los puestos de las verduleras. Granada fué mía por más tiempo. esperando mi vez. cuando. hermano Tendí instintivamente tres mujer me alargó dos céntimos. Pasé en la entré Catedral y salí al Mercado. Con ojos como desplumados y los cuar- puños miré los tos de reses rías. Parado estaba ante uno de aquellos. con intención de comprar un puñado de pa- tatas llaba para refuerzo del guiso hospederil. Es ia el caso que al segundo día de mi estancia en Zacatín y la Alcaicería.

es es el un diorama de tipo charro y notas de color que haiy que ver despacio. me quedé . las coli- famoso barrio de nas que divide el la gitanería en otra de Darro. Pasé al puesto inmediato. en último patatas daba un ajo ó una caso. pague creo que añadí Si será — y aur\ : ¡ Dios se costumbre en Granada tratar ? asi á los peregrinos —pensé— Y así Veámoslo. Albaicín para conocido en un Tampoco día. plantado.! ! LAZARILLO ESPAÑOL i65 —Muchas ¿ gracias. como lo vio Fortuny cuando lo reprodujo en sus acuarelas. En m-enos de media hora. haciéndome el santi- to. santas mujeres de Granada! Vosotras forzasteis re- mi ágape en ¡ este día pagar el alojamiento. allí van lo hacen pensando tal entrar en una guarida de ladrones y no hay Los gitanos en sus casas son tan finos y balleros como cualquier otro ciudadano en las ca- su- yas. en actitud expectante y lo centimitos. llené el pañuelo de tubérculos y el bolsillo de céntimos. mismo una patatita ó dos sucesivamente. la Yo y dísteisme para os bendigo el Aquella tarde dediqué á visitar Albaicín. ¡Oh. Los señorones que cosa. la monedita de dos céntimos. y lo que de ellos desplace visto suelto y es- temporáneo. resulta simpático y alegre en aquel jirón de Granada.. señora lo — contesté. La que no daba cebolla y. Más exóticos y más chocajntes les parecerá á los gitanos esas parejas sueltas y caravanas de ex- .

El establecimiento hacía esquina á un callejón sin salida. pero no así una esde cuadros y gorra de plato. Vierdad es que llovieron sobre cañis pidiéndome perras y tabaco. Como yo mi algunos fui con mi disfraz de peregrino. ni María zanticima j 1 Nadie sar por allí. nadie se metió conmigo. Sin ir imás lejos. y anuncio de un me senté á ik parte de afuera á tomar un refresco. esta- ban impacientes una pareja de ingleses. pero que á mí me tenia sin cuidado. ni á pase atrevía á llevarle la contraria gitanillos lo tomaban á risa Algunos el inglés. — Naide. que navaja en mano esá. dejáronme en paz y se dedicar om á huéspedes de más calidad que por alli discurrían.1 66 CIRO BAYO tranjeros que se quedan boquiabiertos y dos mirando. el embobaesquileo de UR burro. personaje que era la great atraction del Albaicín. aunque más no sea. que por allí no pasaba naide. faja. . donde á temporadas vivía Mariano. ''aguadbdho". Y y quien no ilos 'dejaba era un cañí de calañés borracho perdido. en la misma tienda. vi el Cansado de corretear. y la inglesa. y grito herido. pero en cuanto se convencieron de lo inútil de su porfía. el rey de los gitanois. hombre no los y mujer. con traje y aun le jaleaban. allí. porque querían ver á Mariano y dejaban. taba plantado en la bocacalle proclamando.

Yo que- rer ver tu rey.^an Unción — el como de veras se estuviera mu ríen rio. Entonces asestó el i inglés. que venía dispuesto á pelear. él no hizo caso. amagó un golpe. ceñirse al puño una llave inglesa é ir ¡ ! ¡ en derechura al cañí.. llave im trompis de en el pecho que dio con cañí en tierra. con un cenacho de flores en la cabeza y enseñando unos pies muy grandes. —Yo darte dinero si dejarme pasar. Si pincho. — Oh Pero John la ! — gritó asustada su mujer. . ! j — Jezú la Marecita de mi arma gritó el gitano.LAZARILLO ESPAÑOL 167 pátula vestida de blanco. ! que me si trai. y le tendero. antes bien. in- Milord temblaba de coraje y milady decía á tervalos : — ¡ Oh ! Schoking. . Por aquí no pasa — Querer inglés. ver tu rey — repetía pasas te alborotado el —Ni rey Y le el ni Faraón. el tambaleándose. un gitano pulido y les el ce- exhortaban á que y hacíase despejara la ruta. gitano. ó porque no se atrevía con el beodo ó porque á más parada más despacho. Al fin vi al sajón levantarse. poniéndose al en guardia se encaró valientemente gitano. el Hablaban con remonioso. la El ruido de gente que contienda había llamado más famoso paso de Suero de Quiñones. pero él se reía sueco. —Atrás j el extranjero puesta del otro — — fué ! la inmediata resnaidito..

junto á su cara mitad. un barbero gitano se asomó á la ventana á ver lo que ocurría. y como por aquel entonces estaba muy los fresco el recuerdo de Santiago y de Cavite. los sa- y valientemente abrieron y milady. los guardias desenvainaron calle. Lo apiñado instante al escoltando los á milord del grupo que rodeó imípedía ver en qué acabaría la aquello. arengó á las masas predi- cando el odio al extranjero. en cuanto vieron revolcarse y gritar á su pariente. Entonces bles. al supuesto Para mayor complicación. . Las mujeres. con y tronchos de lechuga. Y en lo que aquello acabó fué en que á los cuatro. la tribu se alborotó.1 68 CIRO BAYO Los otros gitanos. desde parabólicos patatas portales. hacían tiros muy certeros. á gitanería comenzó á abuchear sil- barlos y á perseguirlos camino abajo. el conñicto. El inglés vio el pleito mal parado y fué á refugiarse en el aguaducho. sobre los sajones. Para mayor complicación corrió la notioia de que los dos extranjeros eran yanquis. sintió un arranque tribunicio. más que oportuna. tomaron su defensa. y con su arrebatada elocuencia profesional. que rara vez pasean aquel barrio. la providencial La oportuna. aparición de dos guardias urbanos. El acoso y la escandalera duraban más que una película de dos mil metros. pareció salvar pero no fué así. Los guardias se veían y se deseaban para contener la ava- lancha de gente que pretendía linchar yanqui.

Entonces Allí los ingleses entraron en el cuartelillo. yo lo certifico. se atrevió á decir: —¿De veras? ¿No haber peligro? —De veras — replicó caballero el oficial — . oí que les aseguraba podían salir sin peligro. los echó á la calle.LAZARILLO ESPAÑOL 169 la Cuando tanos. y nal. ella fueron amablemente consolados. Y así. si lo duda usted. milady aún dudaba. y toda med'rosica. Los ron el civiles sacaron los sables. que se vieron forzados á adoptar una actitud resuelta. seguían éstos. con mucha chunga. A fuerza áé retóricas con- vencieron á los gitanos para que despejaran. como paloma que acaba de cruzar Milord daba las gracias : un túnel. quien. por un oficial. más de Guardia doscientos gi- yo entre El escándalo era fenomela Del cuartelillo de civil salieron cuatro números y un cabo. la doble bina llegó cerca de les puerta de Faj alanza. . sobre la todo. donde tomaron un coche y se perdieron de vista. y abrieron plaza. pero el al fin saca- convencimiento de que suceso debía con- cluirse sin violencias. acompañándoles á puerta.

' III . el más ó pareció menos. al mis provisiones. Al llé al ir á vaciar mi carga la al solar hospitalario. Hasta los carniceros y polleros echaban mano al cajón y dábanme. que era. pero acordándome que mismo. en la Ca- Real. fui á la Catedral á oir allí misa. pues así lo requerían la calidad de las reses y de seis los matadores. aplicándola en sufragio de sus almas. cocinando que añadió algunas de el condumio societario. A pilla fuer de buen católico. Dios quiso premiar tan piadosa intención. " EN LA PLAZA El tercer día cayó en domingo. quién una grande. ha- aguador con lumbre encendida. y que él pensaba ir. Me . me anunció que aquella tarde había toros lidiados por Guerrita y Reverte. La entrada sobre poco de sol costaba reales. y en la capilla oí misa. lo que recaudé en Mercado. tuve abundantísima cosecha de hortalizas y monedas de dos céntimos. están enterrados los católicos Reyes Isabel y Fernando. quién una perra chica. quise pagarles mi tributo de peregrino. por- que al asomarme á la plaza del Mercado. Comido que fué.

pero decidido y atropellado de puro valiente. . tranquilo.LAZARILL O ESPAÑOL era 171 más digno de mi y de asi los granadinos destinar este dinero á divertidos ocios. que no en cosas de comer. lucíase por su arte otro. cajón de mesa atestado de . El tempe- marco á la fiesta. como toreros pro- uno. Ni soy fanático toros . el cordobés. que la hace aparecer nueva aun para un español. toros parecen tener arrestos. más sangre y los También los toreros más Aquella tarde los bichos fueron bravucones . quieto.. —Y pensar—me decía exponen así la piel el el aguador la olla —que los dos teniendo la asegurada tobi- dos los días y lletes!. ni enemigo de las corridas de había visto muchas. La lidia de Granada me tal entusiasmó. mataron muchos caballos y dieron muchos sustos á las cuadrillas. pues por algo la fiesta se llama lidia de reses bravas. Una alegre concurrencia bajo el cielo azu'l y amante del ramento andaluz pone color y . á inmediaciones de la plaza del Triunfo. sereno. que es como debía ser. porque huésped. pero ninguna en los cosos andaluces. Guerrita y Reverte toreaban fesionales . del ruido del primero hasta el rojo de sangre del segimdo. no era limosna.. sino ayuda de En tal guisa. Y fuimos á que estaba muy cerca de nosotros. dije al aguador que yo iba también á los toros. mostrábase arrestado. hasta el frenesí. el fino y clásico el sevillano. la Plaza.

de dolor y de san- Ep esto de los toros. gre. á fuer- anjunciar sustos si percances. daba cada pase que era una sorpresa gratísima y una explosión de ¡oles! y de palmadas. y coscorrones. al me oía. y aun de no de gravedad. Entonces la me acordé de deuda que tenía con el guarda-agu- jas de Sierra —''La primera vez que vea á Guerrita. la tela muleta estuvo aún más seguro y mejor.172 CIRO BAYO esto son de tronío —Por iza d'e — le contesté — . la leyenda hace más los pronto su camino de fama y estrépito que en demás órdenes de la vida. al vuelo. . Pero mi compañero no embebido mirando do. Pero me avino porque en el de gente que se iba yendo y con la barabúnda de brazos que pugnaban por recoger los sombreros que. dejando llegar á según la y largando los brazos cantidad de gas que traía el enemigo. El público aplaudió á rabiar y yo también. ni corto ni perezoso. Toreó luego de capa con los pies fijos. sombrero al redondel en mi nom- bre. Mis vecinos los del tendido de sol exteriorizaron su entusiasmo lanzando ail redondel uoa lluvia de sombreros. así lo hice sin darme tropel cuenta. usted el Morena: despules de una de aquellas suertes que quitan le tira el sentido. porque estaba Guerra. la Con lo tiumbó de un volapié magnífico. Tras de un pinchazo bajo en la suerte de recibir. devolvían los de la cuadrilla. El cual. muy para- muy erguido. Esto fué en el último toro." Y bien.

que que yo usé antes..LAZARILLO ESPAÑOL cogí un sombrero nuevecito de la lyS misma hechura lo estorbó. y me lo puse. Ajustaba á mi medida. ¡ Tuve un día completo 1 . y como nadie el salí de la Plaza mejor vestido que cuando en ella entré.

Aún hoy se distinguen las torres los moras de las las roma- nas y también socavones de ruinas que .Iv LAS CUEVAS DE PURULLENA Muy satisfecho de Granada y de el los granadi- nos. dormían en Guadix la la primera noche. famosos apostaderos de bandidos. Los traqueteados viajeros. . me puse en dos días á la vera de Guadix. hice rumbo á Almería. en la primera jornada. alegre y despreocupado. que aún nombre y sigue siendo obligado paradero de muleteros y peatones. aun en verano fras muichos sustos y nmischas confrío. la posta corría este camino en tres días. ferrocarril que enlaza Antes de construirse ambas ciudades. en la clásica conserva este Venta del Molinillo. se despedían de Granada y se santiguaban porque habían de pasar los desfiladeros de Prado del Rey y los Dientes de la vieja. tras mucho gojas. porque en estas alturas hace mucho. salpicado de vigías ó atalayas ruinosas. Por fin. á trechos llano. El trayecto es á trechos montañoso. en la tercera Venta de Doña María Almería. segunda y en Yo. parando. al llegar á la Crus del Puerto.

parecía labrador ni gitano. y como me traía cuenta. En pues. y en al ellas viven divinamente sin pagar casero. Los moros. los pájaros muy golosos de Entre Purullena y Guadix hay una llanada erizada de colinas de greda que sirven de albergue á gitanos y otra gente pobre. porque aquéllas corresponden á cuadras ó caballerizas. cuyo dulce fruto compartí con él. un burro desde su excelsa cuadra y yo sentado abajo en la cuneta de la carretera. y en sus agrietados muros hallé para mi consuelo viejas higueras. Me saludé miró. Los romanos hacían redondas las torres de sus fortalezas para eludir cuanto podían la fuerza del golpe de los arietes. que tenían otro sistema de castrametación y de ataque. cuando cruzó ante mi un hombre. Debido á esta superposición de viviendas. le primero. edificaban cuadradas sus torres y cuadrados los socavones de las minas. como conejos en madriguera. Algunas se escalonan forman barriada y en pisos. siguiendo costumbre militar. que ni p)or la tez ni por la indumentaria. ha- cían los socavones de las minas también redondos. Llámanlas cuevas ó covachas. la y sus mineros. preguntándole . el le miré.: LAZARILLO ESPAÍíOL 175 unos y otros allí abrieron. Hago mención de estos detalles porque algunas de estas ruinas fueron mi reparo. resulta que muchas veces se ven asomados á las ventanas de arriba orejudos asnos. este plano visual estábamos mirándonos. como cuaiqnier vecino. con gra- das en espiral para subir á ellos.

y lo que le respondí fué —Hombre. isiti — repuse |x>r con sorna. Y aur> . buen hombre. ¿ No hay más sino arrear continuamente á los pobrecitos vagos y no dejarles descansar.: Í76 CIRO BAYO tardes. —Muy buenas testó : ¿Me hace usted el favor de decir qué tiempo tardaré en llegar á Guadix? El viandante hizo alto y con mucha flema con- —Vamos andando y —No me da gana— la se lo diré. ¿cómo quiere que le diga si el tiempo que tardará en llegar á Guadix no sé lo que anda usted? esite Yo de mí puedo ase. entretenido — Sin te. iba á responderle — .. como si fueran el judio errante? Pero me contuve. Vamos á ver. excelentísimo darse —añadió campechanamenofemdidio— Acertó con mi nom. perdone que — haya. gurar que por camino empleo dos horas otro. Otra cosa es que me hubiera pedido las le-^ guas que hay de este punto á ¡ la ciudad. según sea el paso. No creo que le quite tanto tiempo contestar á mi pregunta para que haya necesidad de hablar andando. porque así úni- camente puedo contestar cumplidamente á su pregunta.. servidor de usted.. llegará antes ó después. Me indignó estoy descansando. bre: me llamo Pedro Marqués. Por esto le decía que echase á andar. lo Qué hombre tan raro ! Comprendí razona- ble del discurso y me deshice en excusas. la negativa de ese hombre á una ínfimo. le demanda que no se niega al andante más Marqués excelentísimo.

ni si- — Aíh ¡ ! ¿De (m<xio que es U's>ted de fla colonia? —dije. edad de un caba- ya arrancando los los incisivos de el leche. ya buri- lando rrado. y no ha de encontrar posada donde pernoctar.: LAZARILLO ESPAfíOL hube de decirle que supuesto que andaba acansinado. oyendo aquel hombre se acusaba á sí que mismo. seré franco estos gitanos son tan pillos. Y hago 12 lo . pero. hago -de falta para disimular algiunas enfermedala redhibi- des animales que pueden dar lugar á ción. de reemplazo cuando animal ha ce- Y á esto llaman contramarcar. si yo he de ha- cerme su compadre. lo que se puede. por- que ha de saber usted que soy herrador con honores de aibéitar. —A lies temporadas. menterio — repuse— Vamos á estar muy estre- chos todos. —¿Disimular ó curar? — repuse yo. por- — Pues — hará bien en pedir albergue en una de estas cuevas la distancia —me respondió. El sol va de caída. Yo : le llevaré á uno de esos agujeros. señalando á las cuevas. le — Se hace como rían. porque no no me emplea- A este tenor. y verá cómo ni es nidio quiera le parecerá cueva á la mía. yo necesitaría doble tiempo. él '77 ponía dos horas hasta Guadix. soy cómplice ó encubridor suyo la cuando adelantan ó retrasan llo. es larga. ¡ Pero ! si estos agujeros parecen nichos de ce. y como ahí vive mucha gitanería. Mi cueva es mi oficina. —Las apariencias engañan.

178 CIRO BAYO el mismo en tila caso de muermo. —¿Y con tan socorrido oficio vive usted en una covacha? —No vivo en ella. lo declaro sano. Otras veces hay caballos cuyas articulaciones están ya fatigadas. espera á que desaparezca el alifafe para poner ? el animal en venta. . y si hace un veterinario cualquiera. es el caso que. que no un ré el hospedaje.. —Y — gran favor. lo y el trato se cierra. á favor de medica- mentos ó introduciendo una esponja cuando des- ima sola nariz. señor pero no se asuste. viéndome su olviden. En cambio me hará usted ¿es allí . como me doy por albéitar. pues ayuda á esto animal parece gozar de buena salud y aun está á veces en muy buen estado de carnes.. . —Usted —Pues curandero dirá. los gitanos no me donde quiere usted llevarme? le cobraSí. lo hago yo. que cojean en el trabajo por más ó menos tiempo. los tapujos que le dije vecino. — — no ¿ Y usted va á la parte Si. soy la culpa : me hicieron serlo á la fuerza. y el reposo hace desaparecer esta claudicación para que un nuevo ejercicio la desenvuelva: á veces basta un y otras de algunos dias. El chalán que quiere deshacerse de un animal reposo de algunas horas que se encuentra en este caso. porque si míe llaman. La tengo únicamente para y para que. el como sucede que el generalmiente. pero de esto además de no tengo yo albéitar.

y antes que se repuhice que cogía le siese de la sorpresa. está ! — Vaya —exclamé— ! ¡ . La familia está indignada conmigo porque dice que . la manía de aventarse La noticia cundió y los demás gitanos me pu- sieron por las nubes. Era un hombre con todos sus cabales. buena sangre le hice verter . lanes uno con : la Tuve entre mis clientes chamanía más rara que puede usted la figurarse la de aventarse nariz con la mano á le cada instante. me vi convertido en curandero. casi. como quien caza moscas. el él ¡ algo del suelo. pero que se iba quedando tullido del brazo derecho á fuerza de amagar moquetes. el Santo remedio el Tan convencido quedó que que le bicho aquel era atormentaba.\ÑOL 179 — Como quien dice médico á porque una bofetada — Casi. de golpe y porrazo le asesté um puñete en la nariz que si no se la aplasté. fué mi con- sagración médica. se me murió. palos. él A este fin. el palpó y acabó por espachurrarlo con pie. porque parecía ver venir á un moscardón. y quieras que no. Y sucedió lo que debía ser en una de : tantas se me ha ido un enfermo. un buen día que estaba algo bebido en rueda con algunos de sus parientes. Muerto lo ¡ Juan Ci- garrón cayó en la percha. el Mi hombre miró insecto. Como curé á uno quisieron que curara á los demás. que poco á poco se curó de la nariz. Y se me ocurrió curarlo. y abriendo puño mostré un moscardón muerto que en tenía guardado. me incliné.! LAZARILLO ESP.

si que ! iba. y más cuando están borrachos. todo esto habrá esta noche —¿Será —Todo la usted de los convidados? lo contrario. Dejaré que pasen unos días y se amansen en cambio.. Y como mi muerto fué un aquí. capaces son de romper la puerta ó una ventana é incendiar un pajar que allí tengo. con usted no se meterán. respetarán la cueva. viendo que allí entra un forastero. Como estos gitanos son tan bárbaros. niño. la que se celebra por baiile na niño 'muerto. . es que en esta noche peligre mi oficina. para la que convida la familia á toda la ve- cindad. pues ya ve usted dije lo otro diría esto. y con el pajar algunos útiles- de herrador. — Ca. le : como el es loostumbre en estos pagos. esto que me quemen. Además.1 8o CIRO BAYO Jo maté. porque el cielo y beberatiene un angelito más. me —¿Está usted seguro? — Segurísimo. y como — Lo creo— d'iíjiena ^contesté. porque me ven abrasan vivo. añadí — :.. lo cual no es verdad. mi franqueza.. —¿De modo que acompañe adivinando á lo lo que usted quiere es que le á velar por sus intereses? —pregunté. El caso es salvar . En esípecial. Ya sabe usted lo que los di- es esto guardia que se hace de noche á funtos. va acompañada de je. Lo que me temo es. j no. hoy hacen la velatorio. Qué — mlás ? 'Pues. señor Yo no voy allá. Y d'esie'aínido acabara pronto y me ¿ eil favor -que quería de mí.

pero las señas son mor- A espalda de estas covachas hay otras. para donde voy. la llave y dormirá muy rica- mente -en el — •que ¿ Ricamente dice usted ? ¿ Y si á los gitanos se les ocurre dar un asalto? Pues bien: para que vea no soy cobarde. pues ahora me •dejé caer por aquí para ver si había novedad. i8i Le daré pajar. no hay más que hablar — respondi — la cueva. me avengo á hacer de centi- nela. No puedo darle más de dos setas. me preparé á tomar posesión de viniera la noche. muy la mal. ¡ Ah ! Ya no sabe usted cómo me las Pedro Marqués. y daca y toma de la al pe- porque las cosas van llamo. le gratificaré como do. despidiéndonos. mañana. y. Favor con favor se paga. la covacha antes que . LAZARILLO ESPAÑOL «sta noche. mercado. rótulo que dice •en la pared. —Esto ni que decir tiene . pero á condición que al pajar añada algo más. nevería. porque es la en . ella se ¿ mía.. en la linde del camino. — Pues — tales. Donde vea usted una con un Herrería y un número 2 pintado mete. Si me viese pregunta por mí en Pasé por dos pesetas. Déme usted la llave No se ve desde y dígame cuál es aquí . cuando nos es debi- veamos donde le diré. ? —Está bien y dónde nos veremos mañana — En Guadix. el Me ca- encontrará usted en una nevería que hay en llejón que va de la Plaza Mayor cuando nos veamos haremos el llave y el dinero.

Era un recinto casi cuadrado. porque iban alegres. dejé venir la Y noche á la tenue lumbrada del se car'bón d'e tatas. abrí. palmadas. A unos cantadores les daba por los cantes de sentimiento. Saludé á unas vecinas que por allí estaban cosiendo y charlando. porque coventanillo. á otros por . En la habitación inmediata estaba el pajar con un y colgado de una escarpia toqué un saco de patatas. Todos los enseres se reducían á un banco de herrador. díjelas que venía de parte del señor Mar- qués. Como alargue en el el campo no hay luz artificial que día. con paredes de ladrillos hasta el techo. Algunos me miraban extrañados de ver una cara nueva. pero nadie me molestó.i82 CIRO BAYO la colina del Di un rodeo á dial. Dormido el primer sueño. abrí la puerta y me metí adentro. oles y cante jondo. Lo mo sal. entre mis avíos llevaba siempre un canuto de con una patatada asada tenía bastante. Ya tenía cena. una hornilla. un yunque y una fragua. burro. me había acostumbrado á acos- tarme temprano. muy bajo y algo cóncavo^ de suerte que la covachuela parecía como un san- tuario con bóveda. donde asaban las pa- De vez en cuando me asomaba muy á la ventana y veía pasar gitanos y otra clase de gente que irían al velatorio. el cual aún seguía olfateando desde su ventano el heno pra- y en seguida topé con la herrería. oí los ruidos de fiesta la que armaban mis vecinos: guitarreo. y así lo hice en esa noche.

. y que te den morcilla!... cerré la carretera puerta con llave y fui á tomar camino de Guadix. ! : LAZARILLO ESPAÑOL los gachonales. . la romper alba salí de la covacha. se acuesta el Como prano es por mismo que uno al tem- madrugador. ¿Si ¡ lo dirán por el al- Si lo dirán por mi? Anda. Y me lo tendi en las pajas. i83 En una de las veces rasgó el aire una voz de tenor que cantaba no me vengo en vida vengaré en muerte cómo andaré todas las sepulturas hasta que te encuentre Si me i — ¡Carape! —me béitar? ¿ dije — .

me convidó á almor- y esto más gané. lisas y medio cocidas. Satisfecho con la noticia. zar. Luego nos separamos. cosa que gusta mucho á damas. porosas. mu- cho ruido alegre y nada más. —¿Con el que no hubo novedad? á —^me preguntó herrador. echándoles agua. hallé á Pedro Marqués en la nevería que me apuntó establecimiento que es aguaducho y tupinamba á un tiempo como que en él me des: . Guadix es una ciudad pequeña pero bonita. que sirven para refrescar agua. mantienen siempre húmeda la superficie exterior. Agua fresca y crisat- me la sirvieron «después en una de esas carrazas guadacitanas.GUADIX En efecto. delgadas. las llaves En cuanto entregué cobré las dos pe- setas convenidas. —Ninguna. roja. . De la mis- ma arcilla. y despiden un olor muy agradable. el panorama de la vega desde la terraza de la Catedral. que es hácense aquellos vasos el el que llaman búcaros. ayuné con una talina tacita de café. que. Dios gracias —contesté— . y entre sus bellezas. el como de la tierra seca cuando llueve en las verano.

Entre los racioneros catedralicios vense tipos acabados del Don Basilio de la ópera de Rossini. además.do muy abar- y muy grande. Ni es raro verles á ciertas horas infringir contra una pared un bando de policía urbana como el magistral de El sombrero de tres picos. vistoso solar de hidalgos y prebendados. con amplio manteo y sombrero de teja quillr. en los pórticos de plaza y en la puerta de las boticas. .LAZARILLO ESPAÑOL i85 Es. Unos y otros emparejan admirablemente. y la es de verks cómo matan el ocio en la el Pretil de Alcazaba.

^ .

gritaban alegres los ex- pedicionarios de Xenofonte á la vista de aquel. y que en llegando á la costa iría mejor servido. móvil llanura deslumbrante de luz y de vida. aun- que se la se vea desierta. Con igual emoción saludé yo la sierra al Mediterráneo al transponer de Gador. parece que él cuerpo quiere lanzarse también en para go- zarse en aquella glorificación de la naturaleza. aurirrollante les traía saludos de la lejana Grecia. Va furibundo con las convulsiones del huracán. De igual alma el abisma en lo infinito del manera que el mar. invitando con oreos- .. bien así como el comle batiente se anima viendo raciona. el convoy marino que protege y le Es difícil sustraerse á la especie de atracción magnética que causa en nosotros esa inmensa. Me pareció haber puesto una pica en Flandes.LIBRO OCTAVO EN LA PLAYA Y POR LA SIERRA DL ALMERÍA- ¡THALASSA! ¡THALASSA! ¡Thalassa! ¡El Mar!.. los ya apacible y seductor. que.

como manchas deslumbrantes de blan- E cura entre teas el tono más suave la del paisaje. tiraban ide la red que empujando un bote desde el mar. Chumberas. la espléndida fiesta interpolados aquí y acullá pueblecitos y caseríos. mirando los 'minerales . y extensas plantaciones de naranjos y limo- neros cuyos -dorados frutos parece han de encenderse para alegrar de noche -del sol.l88 -<Í€ CIRO BAYO SUS brisas y los murmullos de sus olas á la bienel hechora calma. mar. Hay pesadumbre en el mar. no parece sino que en calcan las transiciones mar se de la vida humana. con azo- morunas. cairntando la zaloma. pal- mas esbeltas como parras que tejen la de África. Como es de suponer. muralla árabe que une se la Paralelamente á Alcazaba con la Alta extiende al el el puerto. Desde allí se extiende la playa libre. En el eterno vaivén de las olas. una vega de un color tipáco no parecido á otra región alguna. de andaluz y levantino. . Lamartine ve la inspiración de la libertad en el hombre. que se extiende hasta la la ribera. la Pero antes de -donde llegar ai mar hay que atravesar vega almeriense. Dos filas die >éstos. higueras. pisada únicamente por carabineros y pescadores. dice Jeremías jamás está en reipaso. muelle de ail izquierdo. 6l de los laincheros. Al extremo derecho. En el relevo de uno de los gañanes le tomé el corcho y quise iba . mezcla de árabe y español. yo paré en el último. besan y acarician las espumas del Mediterráneo. parras y más tierra con sus verdes pámpalas nos.

En baña uno por higiene. bajo una cúpula de azur. Y ¡ para tonificar mi humanidad me aparté á ho- nesta distancia á bañarme.LAZARILLO ESPAÑOL probar á tirar . i8q las pero me engañaron fuerzas. Me me zambullí. nadé como un atún. . y siguiendo devolvió las arenoso fondo en declive. la resaca á la playa. casi ardorosa. por recreo. casi á la fuerza en . comunica cierta sensación voluptuosa y ble del dificil de experimentar bajo el cielo varia- éste se el otro.. Apenas si el cuerpo se enfría en templadas ondas levantinas. tiritar. Se sale del agua sin y la reacción viene en seguida á favor deuna atmósfera tibia. como sucede en playas mediterráneas. lavé bien el la piel. Norte y en mar de ordinario ceñudo. casi sin querer. Con qué deleite lo hice ! Un baño tomado en las rientes el seno de ondas mansas y acariciadoras.

para —que asi más decencia.. á los taparrabos — haciendo cabriolas y zapatetas al aire. que yo nunca he podido hacer. por el tipo no lo parecía. haciendo pozos ó cogiendo con- y caracolillos. Lo que más lo decía le envidio es plancha horizontal. —Le nadar y estoy encantado de le vi lo bien la que lo hace usted. hablaba muy bien el castellano. en un tono que á la le- Todo esto me gua transcendía á extranjero. El sí hizo caso de mí. porque lado. LORD STANHOPE Así estaba echado desnudo en la playa. — Buenas tardes—me —Muy buenas— contesté. por la delgadez del cuerpo y por color y lo avellanado de su cara. Se podía apostar doble contra sencillo á que era un inglés pero . como estaba vínose á mi En cuanto se llegó me dijo. y sí más bien un moro el del Rif. Como quiera que fue- se. apresuré á tapar mis vergüenzas. ¡Algún cofrade de la Santa Hermandad — ! ¡ — — . . Vaya pensé Dios los cría y ellos se juntan. de la vagancia ! —Y no tal le hice caso^ — . que vi á pocas varas de don- de yo estaba otro hombre con baticola llamaré. escar- vando chillas la arena.

dejando ver únicamente los pies y parte de los brazos. usted —Majdríleño de Madrid.: — Í91 LAZARILLO ESPAÑOL La plancha miento horizontal á que se refería consiste sin en tenderse boca arriba. el hacer ningún movies- quedando completamente tirado en agua. En tal posición muchos están horas enteras en hasta leyendo (i). es natural. afirma que en esta posición ha echado algunas siestas en plena alta mar y que podría dorniir así toda una no-che mejor que en mullida cama. como dicen barrios bajos. marca ? London —repuso jovial ^. el agua. que se contentan bue- namente con lavarse cara y manos. Juan Revilla Oyuela en su curioso libro La enseñanza de la gimnasia. Sepulcros blanqueados. dejando el resto del cuerpo con una capa de mugre que buen año para el ladrillo con que Job se rascaba en el mula- dar. allá en los —¿Madrileño? Allí. ¿Y sabe usted nadar tan bien? la según tengo entendido. señor. gente no recibe en toda su vida más agua que como la del Bautismo. aparatosos por fuera y hediondos por dentro. ni esfuerzo. manos y cara. Se refería. Pero yo hube de defensa de mis paisanos salir en (i) El Licenciado D. . usted inglés? — le pregunté para di — Y ¿ Sí. El cuerpo queda entonces su- mergido. á tantos conciuda- danos nuestros hidrófobos. fumando y salir —¿Es dudas.

para eso estaba. para dar lecciones de nata- Cabalmente por no tener fuerzas para nadar íhuibe id'e más recurrir á Ha plancha. se sé me !. qué yo surgido de las ondas para salvarme. entre nosotros. ¡Oh! no. — Será como usted cha en el pero aquí estamos un la español de tierra adentro que sabe hacer plan- —A eso venía. Me llamo Jorge . Hubo un momento que. . y ai compás que jugaba con la arena fué diciéndome —Ante todo la presentación. olvidando que era un mortal como ¡ yo. la enseñara usted. agua. un minero. pie para oírle mejor. la y ahora isalía el inglés con que se enseñara. ¡92 CIRO BAYO . Comprendí que había topado con un inglés aquieJl En iimsítante vi extravagante y que su chifladura haría provechoso mi paso por Almería. antojó un dios marino. que se lo —añadió. Neptuno. Pero entonces se sentó él. Pan. un descargador del pagaré bien muelle ó cosa —Es de mí . Toda Almería sabe diré quien soy. cie'los y mar de cdloír die rosa. como en todas partes. —Estas son exageraciones te limpia en Madrid hay gen- — y gente sucia. así. compren- diendo que yo no quería ser maestro de balde — Veo que no me conoce pero yo le usted. y por poco Púseme en no doy una zapateta de alegría. á que me Si ción. entre los ingleseSp por el la purificación agua está en dice el rango de una virtud : la virtud de la limpieza. y un inglés que no sabe hacerla.: . Y ¿qué inglés sería? Algún pelagatos. .

el título. ' Padezco de una afección edematosa. porque á tabardillo. y aquí. 193 si es decir. No solamente voy curando de mi enfermedad. sir —repuse. es de- i3 . con poner á nealogía á cabeza de mi ge- Adán de Stanhope y á Eva de Stan- hope. Pero á ¡ me segunda de aquéllas. y á decirle que soy hombre ¡ rico. pues entendí que era realmente un milord por su apellido y por su elocución — . soy lord en pelota. Casi estoy sano. ¿Tengo ó no tengo razón en decir que este es sol de Almería mi médico? lo — Pues no confíe mucho en mejor mata de un — Para eso asocio acción tónica se lo él. — Dichoso y vienaventurado — I ^exclanié sin po- derlo remediar. si que también mis órganos a<lquieren suma tonicidad. por consiguiente. me empapo de tes rayos del sol. sería. ¿Usted enfermo y el desafía en piruetas á estas horas sol andaluz? —Como que formal este sol es mi médico — repuso muy de la — . dándole tratamiento. tumbado en los ardien- playa horas y horas. la Me limitaré. sir. — Cómo. alardear de par Reino Unido sería caricaturesco. porque del así. buen rostro y buena salud. los recursos Harto de apurar todos na. Excuso ó míster. la del aire y del sol con la medicatriz de las aguas del mar .LAZARILLO ESPAÑOL de Stanhope. que con la mucha hacienda y bien ganada son las tres cosas que hacen feliz á aní un hombre. la medici- me trasladé á este litoral. si á la riqueza añadiera lo demás. —Lo esto es. según falta la ! la balada escocesa.

ora con los brazos. Pero para entrar en sé mar hay que saber nadar. estoy á sus órdenes. de ahí mis deseos de aprender á hacer la plancha. quiso aprender esto también. me expongo el en la playa. porque sentíamos los primeros escalofríos. patos . Es cosa tan fácil. Después. notar él. nadando se cansa uno mucho. chapoteamos y nos zambullimos para acelerar la circulación de la sangre. en el seno tibio Al agua.iq4 cir. y como lo que yo quiero es estar más tiempo en el agua. enseñé á mi discípulo á tender el cuerpo boca arriba é inmóvil. la y acabó por arrojarse con súbita inmersión. y mimoso de las ondas. ¿ Cuándo quiere á usted igual. Milord se corrió á un cañizo donde tenía su ropa . y yo muy poco. pero como además milord me veía remar adelante y atrás. ora sólo con las piernas. — — Sir. que por esto llamamos salado. al si Pu«es ahora le es El inglés se acercó jándose primero después las mar. agiua ddl mar. para no dar tiempo al cuerpo de la espalda. De todos modos. que á la primera lección se aprende . en perdiendo el miedo. ! Y yo con y como los patos nadamos. ¡ el cambio brusco de temperatura. CIRO BAYO los tres agentes que combino el de la medicación los marítiimia: ed dima donde y ¡las se toman baños. tanteó luego agua mocintura y rodillas. brisas marinas á cuya sin cesar y amarga acción la Oinda. el us- ted que empecemos? mismo. con lo que hubo de aplazarse para otra se- sión ó sesiones.

Ah tome ! usted sus honorarios de <:sta tarde. como él los La tarde última me di tal maña en ser- un embuchado de Historia y de Literatura inglesas. y así.LAZARILLO ESPAÑOL 19: y su maletín de baño. estando bueno el día. el —Y. — Milord. en vez del duro. se internó en En dos días más aprendió milord que quería. — repuse. no tengo suelto — repuse. un trago de brandy para quitar gusto del agua del mar. inclinándome. á medio vestir. lo guido y á paso largo. lord Stanhope. Yo no pude hacerlo tan aprisa. encantado... Por lo ila el sol hasta que va le hora que con- que pudiera ocurrir. Usted escoja venga. dióme un billete de cinco. liollando la arena. aquí estoy desde que empieza á calentar apagándose. sir. además. que el hombre. vivo en \ la Fon- da del Vapor. la tarde. erla población. con su maletín. secarse con una toalla y en un santiamén vestirse. dándome . Y me largó un duro. ellas duren le pagaré á usted á duro Me es indiferente por la mañana ó por porque. y cuando pisó tierra firme. Vi le ensabanarse. virle á toca teja los honorarios. porque toda mi sábana eran los rayos del sol. echó á andar. pagándome llamaba. y me dijo: lecciones y de el esperando ^tianá. —Mientras por sesión. me en- contró el inglés lo —Estoy muy satisfecho de sus discreto de su conducta. — ¡Sir. —Muchas Y gracias.

de tan mala facha se avergonzara de su maes- Otra cosa era en la playa. integro para usted. porque. ai sino que me guardé de el á su alojamiento. me diera primer no fuese que ver- me tro. nada le conté de mi? —No importa—respondió— No señas . verdad. calzado y Con tantas pesetas lo pasé hidalgamente en Alel mería. aún me sobró dinero para .196 CIRO BAYO la tono. solamente no le enteré de ir mi vagabundez. cuyas día. donde nos veíamos en traje de bañoi y éramois parigualles. á aventuras. tiene. Lo q. que amaneciera un sol de fuego para que no me faltara el maná. y ni el ca-^ que decir mino. renové la ropa interior.ue sí hite en estos dbs idías fué pedir al cielo por lia noche.

hilazas nas cosechas de granos. por lo que aquella tierra aparece más poblada que ninguna otra de Andalucía. con abundantes aguas. por En saliendo por la puerta de Purchena. Las poblaciones son ricas y florecientes.III LANCE SERRANO El cual lx>rca. La mayoría de los vecinos habitan en las caserías y haciendas de campo. se anda por tierra pedregosa y empinada. de los Filabres. por la que se pierden las últimas ramifi- caciones de las sierras de Alhamilla. de las Estancias y de la tan famosa de Al- magrera. á unas quince leguas . muchas huertas y bueaceite. y barrilla. Centro y emporio de estas minas argentíferas 5on Vera y Cuevas de Vera. á las pocas leguas. En algunos distritos vi los cables aéreos por los que vienen tífero de la solas las vagonetas con plomo argenf>or Almagrera. Adra y Águilas de Murcia. Tropecé con algunas cantinas de mineros y en ellas comí y bebí á la salud de Lord Stanhope. que se exporta Garru- cha. proseguí vía recta á Murcia.

De pronto. tirar hubo de verme y me hizo señas que había fuera á No más remedio que y á él fui corriendo de misdo que volviesen á €n frente. pero asomando la jeta por la curiosidad es malsana en ocasiones. silbido de una bala que vendría la corraliza. Y ces como medida de precaución me eché de bruen el suelo. cuando se me ocurrió sestear en un chamizo abandonado en la ladera de un monte. tiroteando por intervalos á una que la parecía corraliza. cuando me sobresaltó un fuego de fusilería no muy lejos de donde yo estaba.. desde que tiraban también^ aunque con menos insistencia. Dormía con esa beatitud que dan el cansancio papulosas. y eso» el puerta del cobertizo para no perder detalle. desple- me gada en ala. Eran cinco —¡Bravo! —me En de esto oí el como si pensaran variar de y ios mandaba un oficial. La me ba avino ahora. cargas. . vi retirarse herido un guardia y re- plegarse los demás. porque la fuerza él.. igS CIRO BAYO y Almanzora íbame acercando á Huércal Overa. villas ambas casi limítrofes. Siguiendo el río de la capital. dije — . mira por dónde vas á presenciar una batalla campal. táctica. ricas de la jornada y el estómago satisfecho. oficial que mandaobedecerle. Y vi á mi frente una guerrilla de guardias civiles. que Tan repetidas eran las des- alarmé y miré afuera. dedicada á uno de los tricornios pero que á mí me hizo muy poca gracia.

El oficial miró su reloj . mi —¿De dónde vienes? — De Almena. y me- neando suya añadió basta. vio 'á que eran las dos ó 'dos y onedia. pero no . la me miró de pies á cabeza. ? ¿ ¿De modo que has hablado no sabes nada de Ramón él ? No con — Pero. —Y ¿á qué hora pueblo? —A una. teniente. mi teniente (haces (que esta era su graduación). tronco —¿Qué aquí? —Descansando. mi es decir. lo —No me paii>elito Eso ya me figuraba yo. saliste del la teniente. — Pues no puedo enseñarle más. —Es que si te hago fusilar aqui mismo.. y junto fué esta entrevista. de Cuevas. el resguardado detrás de un árbol. repuso mimar de pies á ca- —Está bien. la pie. teniente. —¿Quién eres? —Un hombre que viaja á —A ver cédula. yo no sé de quién me habla ni yo no conozco á nadie de por aquí mientes he hablado con ninguno. porque esa clase de resulta sieimpre un papel mojado.: : LAZARILLO ESPAÑOL 199 oficial estaba al A fuer de hombre precavido. Aqueiij iba derivando de mal en peor. y volviéoidbme beza. ya me tú enteraré. Se la enseñé.. mi usted .

que por avanzar á pecho descubierto se ex- ponen en demasia. Es imposible que se nos escape. resueltos y de. —contesté. está. porque ahora mismo desplegaré la fuerza en orden envolvente. Pero esto no así. pero no fué plugo la me aventura. Pues bien ahora mismo vas á ''Pedro corraliza el dices Ramón (que así se llama ban- . Anda por estos contornos un bandido que nos trae locos y á quien estamos dando caza. te hago auxiliar de la Benemérita. mi teniente. Yo quiero ahorrar sangre de los mios. con aplomo y sangre fría. creyendo haber oído mal. repuse —Yo no miento. —¿Dice decir?— —'Claro usted. que se lo fhe ^recalqué. supuesto que ha de caer en manos de Guarde dia civil. en aquella corraliza. me puso la carne de oyendo semejante encargo. —A cididos. mi teniente. la cuadrán- dome y haciendo —Así y le me : gustan los hombres.: 200 CIRO BAYO me intimidé. y aun vi en perspec- tiva una cruz la sencilla del Mérito militar. y á envío en calidad de parlamentario. repito que entré á sestear en aquella dioza y que no sé nada de lo — Pues ahora lo sabrás en tono más amable — —me contestó el oficial . mi el teniente saludo. asi que. que ocurre aqui. orden. Al fin topamos con él y alli está. se lo 'has de decir la sino hacerle ver que queremos perdonarle la vida. Creerá cualquiera que se gallina así . porque yo m€ incauto de tu perél te sona.

¡ del teniente — res- tires. soy moro de paz! Y abrí los brazos para que me viera desarma- do y tuviera confianza. y los civiles. que estaban replegados junto á nosotros. empuñando una carabina. á guisa de bandera doscientos metros y llegué al an- de parlamento. levanté mi . Esto iba por mí. que á distancia de pocos pasos me gritó —¿A qué vienes? — A parlamentar de parte ¿eh? ¡Que Xo pondí — . Dejad pa- hombre. ces. contestaron con una —¡Alto sar á es'te el fuego! ¡ —gritó Ea ! el oficial si — . la corraliza. "bastón con el pañuelo atado. LAZARILLO ESPAÑOL dido) .: 1 . —Acércate y habla. á ver despaclias pronto. Anduve unos tro. entré por un portillo y el ban- me recibió cotes. En este mismo instante silbó cerca de nosotros una bala de descarga. y entre la maraña de espesura un hom- bre joven. la Xo hubo de decírmelo dos ve- porque impávido y erguido me encaminé á corraliza y para más prosopopeya. te da palabra de honor la de perdonarte vida. con pequeño tapial y el esqueleto de una choza entre una árboles y matorrales. desde el en un reparo de maderos y casque se atisbaban los aproches y muy el particularm-ente sitio donde estaban los seis . 20 el teniente de la Guardia civil estás cercado y te me envía á decirte que si no puedes escapar pero que entregas. Una corraliza abandonada. Llegué á dido la tapia.

—'Pedro Ramón. viendo desnudaba — Parece mentira que hahombre! . lo veremos . Dame tu chaqueta y tu sombrero. pero con el canana y escopeta. — . pero que si te en- tregas te llevará preso y nada más. lo verás. rién- te der. Tú no me conoces á Les debo muchas.202 CIRO BAYO tricornios esperando. dose siniestramente — Que pruebe acercarse. que perder. que así me —exclamé atribulado. —¿Qué quiere tricornio?—me preguntó. Ramón — repuse. sé cercarte. porque van á porque no hay tiempo — Pues ahora la sierra. salvarlo. gas esto con un pobre caminante que vino á verte . —Quiere salvarte vida—contesté— Mándala . Donde me cojan. casi —Entonces. —¡Pero. ¿No como llamas? es asi —repuso el bandido. matan. queriendo —Te digo que no. digo que sí. para que me per- donen la vida. sobre todo. —Escapar á —No cómo. vescomo cualquier hombre del campo. —^Eso ya Sí. jamás bien. rediós —añadió él. te llevas la de per- te á ^me energía. y. y — contestó con —Nunca. creo que aconsejo que vengas razón. ¿qué piensas hacer? que está á cuatro pasos. queriendo lucirme como fu- parlamentario. — me llamo Pedro Ramón. me decirte que estás perdido.. —Pues Ramón.. tido Era un apuesto joven. acompañando una blasfemia los tricornios. —Te rioso.

í LAZARILLO ESPAÑOL obligado. Ea Prontito añaSí. por pyorque m^e acordé de los mí mal halladas benefactO'res de Anllevo dinero^ . darme las suyas. ni mato. cosas se enredaron como cerezas maté un guardia. nada más. . Me do : quité la chaqueta y el sombrero. robo á nadie . lo haría. á quienes las debía. herí malamente á otro.. que te pido. pero pronto me convencí de lo contrario. Me ci- lancé á esta vida por viles vengarme de un cabo de que me maltrató cierto día que faltas. porque no si que no. —Vete ya—me dijo — cho tiempo y los porque va pasando mu- tricornios pueden armanne . — No puedo pagártelas. exclaman- ¡Oh dulces prendas.. te creería mi espía. esta esco- En tanto así hablaba.. 2o3 el Porque has de saber que teniente me- amenazó con fusilarme. me las arresta- ron por un juicio de Después. —Me alegro. dame lo dió el bandido con mímica expresiva — ¡ ! — — . recontra!. Mucho siento hacer daño á un pobre^ pero no hay más remedio. . En j fin.. — Pero ¿cómo escogiste —¿Cuál? ¿El de bandido? No ni soy. que ya no^ hay más remedio para mí que Dios y peta. le —Y á otro ahora— interrumpí. tequera y de Granada. Ando á salto de mata los tri- cornios me siguen la pista y no puedo parar en oficio tan arriesgado? lo ninguna parte. pido de comer. cambió sus prendas por Creí que iba á las mías.

sin duda. cuyo bulto la mostraba inmóvil en la corraliza. y sin miedo á las Ibalas. porque no me el creí en caso de acompañarlos. otro se- guía siempre en su puesto. Estas mismas palabras repetí llegué á su vera con al oficial cuando mi banderín blanco y con la doble vergüenza de mi despojo y de mi fracaso parlamentario. en mangas de camisa y sombrero. aproxima- ción de los guardias. y — resumen: ¿qué digo teniente? —Que vaya mierda y que yo no me enle me dispuse á dejarlo. porque fin. de enviaban tal cual el pero sin acertarle nunca. como veían al mismo que yo. Oído que hubo el teniente cuanto me pasó con Ramón. fui acercándome al . veía la temeridad de Pese dro Ramón. porque me hace falta lo mío. Al resueltos y de- nodados. los civiles avanzaban.204 tina celada. TiO disparaba y seguía viéndose ¿Habría cambiado de resolución y pensaba entregarse? Curioso de ver el desenlace. empezó á dar órdenes. se asalto de la guarida. porque nadie tiraba. al se á la trego. los cinco. las Debían habér- acabado municiones al bandido. era irrevocable la Comprendí ^En resolución de aquel hombre. para aprovechar bien cada tiro. Conforme lyandido lo tiro. temente en Desde mi observatorio. esperando. sin <^ÍRO BAYO y vete así. con lanzaron sele al el teniente á la cabeza. porque quieto. y los guardias se escamparon para converger valienla cobertiza.

y satisfecho de mi proceder. porque estaban acribilladas á balazos por los pri- meros disparos de avanzando. para esto. me dejó pasar la noche en el cuartelillo. dióme cha- queta y sombrero nuevos. chamber- Y menos mal las si hubiera podido canjear estas prendas por del bandido . En cuanto llegamos á Huércal-Overa. y te El caballero oficial cumplió su palabra. —me <Hjo el teniente. y entonces me percaté de todo. Engañados con esta estratagema los civiles. . pero ni aun esto. viéndome condolido — vente con nosotros á Huércal. te apures . se puso mis prendas. se hala corraliza. El supuesto Pedro Ramón era un estafermo. la bían ido acercando á en tanto que Ra- món ganaba á rastras vecina sierra. los guardias cuando fueron — No vestiré. y recabó del alcalde una pesetilla para ayuda de tránsito. un el palo vestido con la chaqueta y sombrero del bandido.LAZARILLO ESPAÑOL lugar de la 2o5 escena. quien. luciendo la el chaqueta del herbolario antequerano y go del aficionado granadino.

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á juzgar p>or la clase de gentío que. vi en al mercado. cuya localidad más imporlas tante hacia este lado es la ciudad de Lorca. distante unas ocho le- guas. en la Posada del Laurel. por ser domingo. el de Sevilla y el de Triana.lmazarrún : que estaba escrito con Compañía cómico-lírica-acróbata norcionai Función. á las seis de la tarde. fértil aguas Equidistante de Lorca y Murcia está Totana. de cuyo ar- mayor tículo provee á la capital. partida por gala en dos barrios. y situada bierta de ni-eve 'la al Norte de una sierra cuparte del año. Y entre la concurrencia eil un cirineo con el palo de un anuncio en r. . con una y hennosa huerta regada con del Sangonera. El vecindario de Triana está compuesto casi por mitad de labradones y gitanos.LIBRO NOVENO A TRAVÉS DE MURCIA MIGNON Este poie'blo de Huércal-Overa confina con la provincia de Murcia. que cruza la ciudad.

la dejó aniquilada. padre é hija. Referíase á mí. 'hallé el Como era ya más de — tonina ? un esfuerzo. indigestarle la <comida al vecino. Ya ves. —Nada sión tad. que habilaban en esta guisa ¿Te encuentras con ánimo para trabajar. una joven negros y cutis de ella. Anuna. como se verá. comedor Los únicos que allí ^estaban eran un ho^mbre y una mujer. Tegua ó faranduleros. como se quie- ra llamarnos. que por estar en la mesa del lado era su vecino en verdad. Por dos pesetas tril. Antoni- Además. no^ se debe hablar de cosas tristes en Vamos á mesa añadió con tierno repro'dhe — . papá. Pueden ustedes hablar con mayor Estoy hecho á todo. Llegamos á Totana y aquí posamos para dar unas representaciones al partido. hoy es domingo y convendrá aprovecharlo.. .: — 2o8 CIRO BAYO por estos días iba boyante. otra semana de espera. pero nos vemios partidos. y entre la mis tenítaciones fué una de albergarmie en posada. ca-mielia — pero no sé podré. —-Haré — —Yo bien quisiera —^respondió muy si pálida y ojerosa. Lo que siento es que la señorita esté enferma. de ojos . porque si no.. se —¿Quién — acuerda de eso? Ya pasó. hiabiame dado Como á la la 'buenia vüda. ¿ Son ustedes forasteros ? — Somos cómicos de come di ante la Si — respondió el padre .. ajusté comida. cena y cuchiíla casi desierto. de eso — — repuse aprovechando la la aluliber- . El ataque de esta mañana me na. hija.

esto. decir que trabajamos por nuestra cuenta y riesgo. en el el que viajamos como zín- garos trashumantes y que nos sirve de casa y guardarropía. el resto de . que asume el triple cargo «4 . y parecía tenerla sin cuidado lo que hablábamos. esta hija mía. su hermano. mi hija Antonina. — Según roso. LAZARILLO ESP-AÑOL 209 —No k entiendo —Eso quiere á las segundas. un perro sabio y un servidor de usted. café posaderil. la compañía. y que las primeras superan —El ¿Quién resultado les era de prever — contesté — el mete á ustedes en estos andurriales? arte escéni- Labradores y gitanos no están por co. á pérdidas ó ganancias. que desde que mos á Totana no tiene día bueno. —Y pañía. á usted. sino por espectáculos de feria. el personal será poco nume- —Pues nete ésta. ¿dónde está? —^pregunté— porque habló usted de una comcoche-cama. porque nos ha faltado lo mejor de vini- compañía. —Pues ¡ este es nuestro repertorio. La joven estaba tomando un menjurje el negro. sin empresarios de por medio.. les —¿Y tampoco gusta? — Ya creo que gusta lo les ! Sól6 que no pode- mos la servírselo. otro asalariado. un barra- — Los demás están en cón con dos ruedas. que así hace de gracioso de saí- como de payaso de pantomima.

verbi gracia. donde buenamente quepa gente y se pueda armar el tablado. —-Lo que muy ¡ 'equivale á decir que eá repertorio es variado. el 'CÓmico viejo — . tenemos anunciada la función 'en eil patio la de esta posada. de barba y de nigro- mántico. no siendo la mienor entre éstas da exhibición de Sultán. nos oifrece diez duros porque trabajemos esta tarde en su casa. te apures. ! — Figúrese usted con —^Entonoes no será ta la enumeración basta. El posadero. en patios —Y ¿dónde son —^En corral de ©1 ó salas de casas desalquiíladas. habrá función. La joven pálida me miró y se sonrió. Llevo una semana moirtal. Y aquí de lo' que le decía mala y habrá que suspender la función. porque me encuentro clavado con los á usted: la pobre de mii hija se ha puesto gastos de este hospedaje. Hoy. según se tercia. Ancu- dama joven como para funiámbuia y demás habilidades de circo. Con dos diez duros me salvaba y estiraba otra siemana.210 CIRO BAYO la de director de farándula. e'l perro sabio de que hablé. que nos conoce de Alhama. y él se gane el doble ó el tri- ple con la concurrencia. porque ahora me acostaré y haré fuer- zas para trabajar. . Tas representaciones? las posadas. lisonja decir que la s'eñori- Antonina es un estucihe de habilidades. á que hube de recurrir para atender mejor á Antonina. — No papá — dijo la joven—. —^Acertó usted—^repuso tonina tanto sirve para piletista.

señores sombrero en mano. que legua trascendían á comiqui. preguntándole á dúo: 3a —¿Cómo Nina? —Añgo mejor. muy 'á limpios de cara y con cabellos á la romana. como si pisara las tablas de un teatro. muchachos —contestó —¿Es que nosotros no somos gente?— estás. da y patas largas. ¡ caballeros tardes. daba pasos por comedor. otro. dijo ri- sueño el cómico Tas viejo. - —Di. de tij>o arrogante. De su peso se mano de A n tonina y el payaso. ella. quie nos la criada. por toda ceremonia. hicieron su presentación dos nuevos personajes. se dirigieron á joven. al tie^mpo de si/nviera una copita de anís á todos. — Muy buenas — repliqué— . el . Los dos eran muy jóvenes uno. caía. ¿Quieren ustedes acompañarme ? Los recién entrados fueron tan com'edidos que se contentaron con darme las gracias pero yo me . Y el En la esto. acués- .1 ! LAZARILLO ESPAÑOL 21 como anticipada prueba. los — Primero damas. ¿habrá bolo? llegas- sentar. un bizco. después — contestó bizco— Buenas —añadió contoneándose bufamente. . eran el her- Quienes. sentí espléndido traerme el y dije á café. casi atlético. el — . de cabeza gorllos. Nina — oí que preguntaba el hermano á la hermana tei's —De esto hablábamos papá y yo cuando —contestó joven volviéndose á —No padre — hija— repuso da te sientes.

Rafael Encina.: 212 tate cuanto antes. Pepe (su hijo) llevará :á Sultán los miendrugos sobrantes en la cocina. me dice d corazón que pasaremois domin- go en Manco. no sin saludar á todos con una reverencia algo teatral. que en la posada nos vestiremos todo^s. dará comienzo en : : Segunda parte Exhibición de la bella Nini con su — perro amaestrado y de Toni. A seguida D. porque son y hasta las seis. —Me parece que lel las fuerzas le engañan el dió icómiico viejo — —aña- . Posada del LauPrimera parte El prestidigitador Doctor Raf. van cuatro horas que se van en un suspiro. á las seis en punto la la tarde. CIRO BAYO que yo ise te llamaré con tiempo. bizco — porque caballos . Rafael — repuso comen^ los del carro nosotros sada. Pero las acaso ganemos tiempo. usted (el bizco) llevará al Alcalde el iparte de la función y luego ireúnasie con Pepe y traigan dos trajes. comemos y ustedes han de pagar la po- — Basta por si de gori gori —interrumpió lo sé de D. la función que. Rafael dos mal humorado —que me memoria. Rafael pidió recado de escribir y á grandes rasgos escribió Programa de de rel. la Obediente joven retiró. Director de la Compañía cómicolírico. que será ila función. Entre ustedes dos se reparten la tarea. el —^Pues hay que hacer algo D. pero gra~ ciosa. el rey de los payasos. .acróbata nacional. La siesta te sentará bien. ¡Pobre hija mía! Mucha- chos.

más repetición. y en vez de nacional internacional.fantástico bailable. Además. tisis —La anemia. no pude cirle: mayor. porque otro mancebo se habia ido antes de todo esto. Como don Rafael tuvo la atención de leerme parte antes de entregarlo. pedirán repetición y se verá obligada á seguidillas. que todos nos preguntamos y nadie Estaba sana y fuerte. línea. . Mi opinión es enferma de maJ de conjure ojo. — ¿ Y á mí que me parecen pocos ? Aún caben : músico. ¿la quizá? —Vaya usted á saber. la influencia. que una vez adentro ¿ le apencan con todo. la que está y que hasta tanto no se pobre irá de mal en f>eor. habilidades de un perro sabio y las payasadas de un tonto? A lo que hay que añadir que el como jugo estos al di- pueblanos acostumbran á exprimir nero. y en menos de dos es lo meses se ha quedado consumida. dio misiva el el menos de deca- — Muchos ben en una títulos lleva la Compañía apenas . parece á usted poco las ver por un real: una mujer en traje de mallas. ¿Qué que tiene? —Esto lo sabe. —¿Y —El caso si los espectadores se llaman á engaño? es que entren.LAZARILLO ESPAÑOL 2i3 Y tras dirigir la el sobre á nombra del Alcalde al bizco y éste se fué. es lo delicada. El cómico viejo y yo quedamos solos. y Nina darse un jaleíto ó cantar unas es éste —Mucho trabajo y más estando para su hija de usted.

compañero de mi hijo? bizco. cogujadas y abubillas fiendan este daño. Pero con licencia de los doctos que lo así opinan. señor. Es opinión de se previenen la gente del campo nidos que hasta los pájaros conocen serles nocivo el mal de ojo y ciertas hierbas poniendo en los y hojas de árbol que resistan y detorcazas. . en su Arte de amar^ libro I. y no son pocos también quienes. ¿No se fijó usted en el y yo certifico esa verdad. como lo —No —¿Cree son y se. Tal hacen las contra los cuervos y halcones. Comúnmente se atribuye este maleficio en las personas á aquellos que tienen dos niñas en cada ojo ó en uno solo (i). — Sólo noté que era —^Pues en ojo derecho el tiene las dos niñas las del maleficio. porque la enfermedad de Nina Así lo dice Ovidio.. aunque no siempre los gatos. riable. ¿También en animales? — — Sí. digo que no sé cómo pueden negar que se ve tan palpa- blemente y se experimenta en personas y animales. usted. tiene muestra. tienen esto del aojar por cosa ridicula.214 ' CIRO BAYO usted en esas antiguallas? Muchos han dudado si hay este achaque. por otro nombre fascinación. como una retina muy va- —¿Entonces Nina? éste es quien dio mal de ojo á —Así (i) parece. lo demostraré. porque.

porque eso le saldrá por un ojo de la cara. don Rafael. A esto se debe mi paso por Totana. porque no estoy seguro que sea sante <le la cau- enfermedad de mi hija.LAZARILLO ESP-\ÍÍOL fué á raíz del día en que nosotros. como parece á primera que yo me doy bnena maña en bailar tanto al vista. porla chacona son del miserere. clavar una cabeza de lobo en puerta del coche ambulante y colgar del cuello de Nina un cuemecito de coral. él 21 5 se vino á vivir con — cir Si tal cree usted. porque dice muy bien verso y además. . quiero decir en acampar a inlos balnearios. porque me hace mucha verdad. cosas ambas parece quebrarse muy eficaces para defensa del aojado. él. pues vengo de Alhama. gracioso . ¿cómo no pone pronto al re- medio? ¿Por qué no despide bizco fascinador? falta. - daré el pasa- —Desde Entre la las —¿A qué pruebas se refiere usted? las más sencillas á las más costosas. mediaciones de y con la farándula sacar para los gastos. en Totana. andar á tumbos de terma en terma para que Nina tome aguas minerales. Entre las segundas. A bien que ya estoy harle to de pruebas. un bufón como hay pocos. no encontraré otro A de- como ni como el actor ni como es. Seel le gundo. primeras. —Primero. —Le — Ko compadezco. porque en ellas la virtud del maleficio. porte. y aquí. que está á cuatro pasos de aquí. y si despi- do pudiera arrepentirme.

las de Argentona. á muchos son los que mata. las que sirven igualmente enfermedades crónicas. : 2l6 CIRO BAYO las —¿Tiene usted fe en aguas. como todos los remedios. lo que dice la copla de Archena Hay á orillas del Segura un manantial que es de plata á pocos son los que cura. para no cargarse de Tenian razón. dicen otros que todas termales. tan famosas por su virtud fecundante que antiguamente los la menestrales acostumboda. que lo mismo pueden matar una enfermedad como Y. — Perfectamente. Y es que los médicos no se entienden. las salvo contadas . . fui- cabo de los años que mi mujer era allí mos á Argentona y concibió su primer hijo. son armas de dos filos. don Rafael. que fué Nina. obran de una misma manera ó para cada una y todas sea. pefo las aguas. según la compoaguas sición química de sus aguas. la vida. si no. sepa usted que soy hijo de catalán. Barcelona. excepciones.. porque estéril. que sus mujeres estas aguas. En esta provincia hay unas aguas. braban estipular antes de no al irían sino una vez en toda su vida á hijos. don Rafael? —Mucha. —A lo que contestaré con el orgulloso lema de los antiguos baños de Fitero: Este agua todo lo cura menos gálico y locura. sirve para determi- nada enfermedad. En tanto unos opinan que cada estación.

acudió un contrabandista que logró salud en vistióse de ermitaño. Somos vecinos en toda regla. Nina se alegra y sana de ^ — Pero bizco. carratrá. es usted un hombre de re- Ya tendremos ocasión de hablar más. .. que se metió en uno de y quedó sano. ¡Qué casualidad! Yo tengo el tres y Nina cuatro. que suenan carratrá. Con este motivo ellas. don Rafael. y con las limosnas que recogía hizo una ermita. cursos. ? Los descubrió un perro los estanques enfermo. — Pues. tan rica de aguas de Murcia. se armaron tantos bailes y tal era el ruido de las castañuelas. por- que yo también paro en esta posada. y después á Málaga á unos baños cuyo solo nombre da ganas de bailar. — — el —¿Qué número es el de su cuarto? El número dos. una vez. y como los andaluces son tan alegres.. Y mándenme ustedes —acabé diciendo. Acudieron más bañistas. fuimc á dormir la siesta. librándola antes de la fascinación del — Se sobreentiende.LAZARILLO ESPAJíOL 2lj —Y Nina ? de Alíiama. Hasta á ver si allí pienso llegar con mi farándula. que de ahí vino llamarse el sitio Carratraca. ¿dónde piensa usted llevar á —A como ¿ la provincia de Almería. De aquí empezaron ñarse y á tomar crédito los pastores á ba- las aguas. la — Cuáles —Los de Carratraca. — Bien.

en ella me eternizaba. dormiría en otra!. A Nina le dio otro — — Porque á la calle. como esperaba. ¿Por qué dice usted esto. el posadero. siestecita es media hora pero como yo estaba tan olvidado de los colchones. cansado de aguantarnos y de esperar. Quién sabe hasta cuándo porque el dinero se iba aca¡ Dos horas buenas habría dormido. muy demudado y cariacontecido. quien. cuando me despertó una llamada á la puerta de mi habitación^ Salté del lecho. en cuanto cogía una buena cama. á quien ya debo una semana. bando. mt dijo: 4 — Sucedió patatús. Tan necesaria es lo Nina ? ¿ No ha de ser ? No ve usted que á estos brutos lo que más les interesa es ver una mujer «^aJir? medio desnuda? ¿Pues tan grave — —Venga está que no puede usted á verla. nos echará — — ¿ . . abrí. y me encontré con don Rafael. don Rafael? no pudiendo dar la función de esta tarde. y estamos perdidos.EL PUÑAL DEL GODO El tiempo reglamentario de una .

En los esla epilepsia se le pasm. si algo. 219 me llevó al cuarto nú- mero Nina estaba acostada. . sin lo embargo. mostraba inerte tron- y lívida. Y Sultán — le salieron á recibirme mis conocidos. al oir el grito te. Me me apresuré á cumplir el encargo. — Vengo de parte de su padre á que vayan ustedes junto á Nina. porque se ha puesto mala. — Pues bien—me contestó— voy á molestar. y al vemos entrar nos miró con ojos extraviados. le A espaldas de el la posada verá usted un solar don- de está coche ambulante. me miraba como queriéndome Ya la ve usted decir: — ¡ ! Yo estaba cohibido. Allá donde dijo hallé él. cuatro. — Quieto. y subiendo unos escalones recibió ! penetré en ¡ Me un perro ladrando. necesita usted mándeme. coche. Su padre. sin saber qué hacer.: LAZARILLO ESPAÑOL Y. Viene usted á visitarnos? — —me preguntó el primero. el herma- no de Nina y el bizco. doblada la como azucena chada. El bueno de su padre me llevó á la cabecera. los labios y en tanto pasaba un pañuelo por de Nina. y decir á Hágame el bien de acercarse allí los chicos el que vengan. . cogiéndome del brazo. solícito que lanzara.os de había desenredado se el cabello á la pobrecita y ahora cabeza. dijo alguien. precursor del accidenhabía acudido á socorrerla. dije que á cualquiera se le ocurriría en j)arecida situación —Don Rafael. .

encendida junto que seria la cocina 4el hogar. Vénganse á mi icuarto. porque si no. atrancada Cuando llegamos á la habitación de Nina. salió don Rafael. . — Y ^Sultán. bral de la puerta di jome don Rafael en el um- —Fíjese usted en No me No la las dos niñas de este hombre.: ! 220 CIRO BAYO Se estropeó el — ¡ asunto ! -displicente — — exclamó los trajes el bizco. que no entendió estas palabras. y echando agua á una hornilla al vestíbulo. . se ha dormido y así se quede. he querido que viera á mi mata. —Mejor— Cerró la de su amita. Sultán —oímos gritar á Nina. y en un mo- mento que pudo. hija. la verá más. no echamos los cuatro afuera (porque el perro se vino también con nosotros). ¡ Ea. don Rafael — . se puso á ladrar. queriendo á todo trance ver á su ama. Entraron primero los dos jóvenes. así estará acom- puerta y nos llevó á su habitación. Hoy es su último día con nosotros. cerraron un venta- que en la trasera daba luz á los cajones de los dormitorios. Pero Sultán. al no hubo más remedio que dejar al lecho ^dijo perro que saltara pañada. vamos Colgaron de unas perchas que esta- ban amontonados en nillo el suelo. No hagan ustedes ruido — —nos dijo — . lo Traté de averiguar que me dijo don Rafael. dejando la puerta.

lo el programa y anunciar que la es á causa de haberse indispuesto Nina. sino que la retina se oblongos y grises como de Quise deshito. — replicó Pepe — . que yo haré lo mismo con el el posadero. gente. Creo que cabe un arreglo. con cuatro decía — comprender por qué dió don Rafael. Usted (al bizco) encargúese de ponerlo en conocimiento del señor Alacalde. la en efecto. Adversalud. Además. fael —Ya ven ustedes—dijo á todo don Ra— No hay más remedio que suspender . tres ^¿ súbita inspiraviejo. afiar su fascinación y le miré de hito en Sin la duda que mi mirada tendria más influencia que suya. que. reparé. hice el no obstante.! . porque el bizco parpadeó su ojo derecho. le y cuando volvió á mirarme ficio tiré. — No — Pues variar sé cuál. que retina del bizco brillaba es de un modo titos extraño. la función. ¿qué fun—Esto no cree hombres solos? ción cabe con — Y con cuatro?— repuse yo con cómico apuros condolido de cosa — respon—Hombre. : vi borrado el male- los dos puntitos formaban uno solo. No que tuviese dos niñas en un desdoblaba en dos pungato. le ¡ Bonita cara va á podé la noticia nerme hombre cuando papá — Pero. ojo. los del sería otra sin lo ¿ Por qué lo pregunta usted ? . no lo lleves tan á punta de lanza. curándome en experimento apuntándole con la el este meñique y esto pulgar de lo mano derecha. LAZARILLO ESPAÑOL 221 Y fuese por prevención ó porque asi era. ción.

que de don Rodrigo. de Teudia ó de Conde •don Julián... —Vamos á ver—repliqué— Me dijo usted que su compañía hace á pelo y á pluma. hace tanto tiempo. expliqúese — ^dijo impa- —Pues. ciente.222 CIRO BAYO . ¿ No podríamos combinar un espectáculo con una pieza en verso y luego lo otro ? Este podríamos intrigó le al cómico viejo. el eremita. muy gunta: ¿ sencillo: que su salvación en esta tarde depende de la respuesta que dé á esta pre- Sabe usted El puñal del godo? lo —Ya dice. hombre — repuse— . El hermano de Nina hará de Teudia. i está. con él me desteté. con un papel Se salvó . que da comedias y hace trabajos de circo. dos jó- —También. señores! — dije alegre- Daremos El puñal del Godo. es decir. como quien los —Y ¿ustedes?— seguí preguntando á venes. — Bien basta. creo . . — . le repasaremos el papel de Romano. porque ha- pareció que yo era el Deux ex machina que usted bía de sacarle del atolladero. desde principio hasta Lo mismo hago de ermita- ño. bizco por el él ¿Quién no lo sabe? —contestó el y por Pepe el fin. don Rafael. —Expliqúese. Me lo sé íntegro. ¿de •que hará don Rafael ? mente — —A —Ya monje la verdad. la ¡patria.

— lo tenia — No. y usted (al bizco) tendrá que echar el resto de sus habilidades. pero de colegial él he representado este papel y de del Catecismo. Sultán. y Conde don ¿Qué? ¿Es usted de los nuestros y se callado? dijo con asombro don Rafael. —¡Magnífico! del problema. Es verdad que no hay Nina. con énfasis — .LAZARILLO ESPAÑOL f 223 —Entonces. estrechándome — . á más nos hacían representar El puñal del Godo á troche y moche. los Padres Escolapios. <1q caballero — respondí Julián. no soy cómico. á preparar de cual- modo la mismo y á dar escena. y muchos preferirán el cambio. pero en cambio hay drama. ¿quién hace de don Rodrigo —pre^ntó el bizco. la — Me ¡ salvó amigo mío —dijo don Ra- fael. usted. nos dimos prisa á ensa- . urgía el Como tiempo. El doctor Raf ihará sus escamoteos Pepe se lucirá con . que también le obedece. porque tras El Puñal vendrá lo otro. como — señor. porque en el colegio los donde tallu- me eduqué ditos. la me acuerdo Esta es verdad. El resto del programa puede seguir con pequeñas variantes. me salvó usted. satisfechos de la solución —Y ahora voy á participárselo á Nina para que se alegre y tranquilice. — Yo. usted. —Con que quier al avio —añadí— mano . ¡Aprobado! —gritaron uno tras otro los dos jóvenes. á ensayar los papeles aquí parte de la variación del programa.

les del Yo me probé y no me venía mal. para estar con más comodidad. traían con- y alfombra. y detrás el resto del público. porque botas no había.224 yar. de pie 6 . y de es- cenario un pequeño terraplén al fondo. hora en que iba á la función. servido de granero ó de pajar. ante una mesa. pero facilitó posadero. dimos el visto bueno. porque en los baúcarro los había de toda clase. porque en mi cuarto no se cabía. y haciendo memoria y ayudándonos mutuamente. como en misa. don Rodrigo habría de ense^ lo ñar unas medias arrugadas. Las tenderas especialmente. Lo mi de menos eran los trajes. las de la entrada. Esta fué acudiendo á remesoquienes en parejas y en grupo. Lo más arduo era aunque decoración. El posadero se puso á mientras á la parte la gente. en gentil desplante al presentarse en es- cena. Estas se sentaban en primer sigo silleta término. un corral de el lim-^ posada. la no habría nada que el tachar. quien suelto. Capas y somaveriados *pero con arrojarlos . lo más prescindiendo de relámpagos y truenos. el realito pero todos aflojando mujeres. de afuera un tambor alquilado llamaba á nes. CIRO BAYO los papeles Recitamos en la barraca. sirviendo de patio pió suelo apisonado con greda y arena. que había.. Aunque en la noche con que empieza el drama de Zorrilla es fría y "esropilla tá lloviznando hielo". fuimos al teatro. al aire libre. presario. Momentos empezar la antes de las seis. Y Teudia y el Conde breros estaban al suelo muy mismo. la puerta. á guisa de emindispensable.

y de clown. La función gustó mucho. la cual. y las cincuenta pesetas del po- más sadero. hubo de decirme si le que consultaría con saporte ó no. la almohada daría el pa- Resultado final el : que aquella noche cenamos alegremente en incluso Nina. dirigió bizco. entre don Conde. Algo quiso darme. más aliviada ya. los sucesivos números Caldeado así el in>erecieDon tam-biérí la aprobación del ilustre se- nado.LAZARILLO ESPAÑOL sentados en el 225 suelo. disfrazado las maniobras Sultán. por cierto. promovieron muchos apdauambiente. vestido de atleta. que había gustado de ermitaño. Las frases gordas que se cruzaron entre Rodrigo y sos. hizo muchas tonterías. hizo al- ])restidigitador. gunos d-e ejercicios el de fuerza. hazme-reir de la con- Razón tuvo don Rafael cuando rme dijo que este hombre era sin par! Y porque así lo seguía ¡ creyendo. y me dio que don Rafael cobró me felicitó efusivas. es decir. el yo y el bizco. siendo currencia. metamorfoseó en doctor Raf y lucióse como Pepe. que. Don se Rafael. Entre todos sumarían unas doscientas personas. pero yo no tentándome con el lo consentí. dijo muchas burradas y dióse el grandes batacazos. por tei5 . con- regalo de la cena. concluida (la fu-nción. comedor de las gracias la posada todos.

Y ambos á —Sí. Y esta fué toda mi paga. Digo mal gado . engolosinado. cuando nos porque en mi diálogo con de las dos mnas creer que el maleficio influencia. perdido mucho de su decíamos —Nos hallamos dos. las miradas que que Tendía . verlos. porque al otro Por cierto que no volví á de Murcia. di al fascinador. nos hallamos. camino día me pongo que con V entre tanto. execración del mundo. el daría treguas á otra semana. Sueché á la carretera. el poremiendo de esa noche. ¿Y la Es de juntas habrían don Julián. la última vez mirándonos estamos.: 226 CIRO BAYO nerla pagada ya. contra también cómico viejo suspendería pobre Nina? el bizco. fueron tales k conjuro antes que anonadé y neutralicé su lo matara. lo que me satisfizo y dio por bien pa- fueron las sonrisas de la doliente Nma y bien á mis hermanos pensar que había hecho un de vida errante. al fin. me descontó el patrón. lá sentencia el sadero.

perdió la el ser tras- bondad del clima la vino toda aspereza de su país natal y mejoró mucho sus calidades en delicadeza y gusto. rega- do por ]^3i Segura y miles de acequias y canales. con lidad del terreno. De ahí yana en fachendoso énfasis . em- una dilatada llanura. Algo al así como y ca- pasó con aquellas vides alemanas que. plantadas á España. pasado el Sangjonera. El anel castellano aclimatado en la con las características la el de la raza y del medio ambiente. vegas de Granada y de Valencia un magnifico verjel de vegetación espléndida. . La ciudad rival de las está rodeada por su famosa huerta. son legados y traje los de trasunto vivo de los árabes. complicada red. Cabe añadir que daluz viene á ser tierra del sol. estos murcianos son más mo- ros qu€ los andaluces. ralimpio decir. en cuerpo y en alma. noble actitud.III ^ ^ HABLANDO COX LAS M0N7AS allá Más pieza de Lebrilla. no menos que negros de el jOS ojos las huertanos y huertanas. . viéndose á lo lejos la alta torre de la Catedral de Murcia. así como las ordenanzas del el '•iego. que llega á los límites de la hipérbole.

nes reconcentradas. y e-n cos y la del gallo pusieron pies polvorosa. verbi gracia. respecti- Los chicos lograron desaparecer con sus . es Ótelo. Mi paso por las calles de la por un gracioso sucedido. se ve que Murla no fué nada 'hasta que los moros amaron como cia. Junto al convento de Santa Clara hay un al solar- cercado. Calles van desapareciendo. serio. adyacente las huerto de la finca. casi taciturno. que estallan tardías. Después de la invasión agarena. Salieron tranquilamente á la calle con la prechicos entraron en t\ solar ciada carga la . El vengador es tipo tan castellano (de su honra. crece como por encanto y y callejas los llega á ser capital de un reino. mientos de ellas las murallas y aun algunos trozos de la razón.de pasiofui-^ moreno de tez. el que quedan en pie dan que Murcia unido á lo de- más. por preciudad se señaló sencia y por potencia. plantel de conejos y gallinas. suya. tras- como andaluz. donde rico monjas tienen. aunque lentamente. pero alguien que advirtió la maniobra los chi- emprendió á gritos de '*¡A esos!". pero minantes. los murcianos pueden negar ese aboleiila pues consultando Historia. Ni go cia . pero plantado á Murcia.228 CIRO BAYO el El murciano es es moro arraigado en España. en alegre promiscuidad. Murque ci- antes obscurecida. Una mujer y dos y agarraron cuatrohermosas gallinas y un magnífico gallo.. á aquello que escribe cronista Martínez Tornel : es árabe por esencia.

del ave. dando algún que otro picotazo. que. convento Es del el convento ! —me gritaron algunos. porque había trotado regular. corría tras el gallo. — Es -migo. y en cuanto vieron que puerta y que yo solté el gallo. mucho las calles y el sol picaba más de lo . creyendo que gallo sería con- —Pues Y tura. que se abrió la probidad.: LAZARILLO ESPAÑOL •vas gallinas. aleteó bravamente y en dos vuelos se plantó primero en mi brazo y luego en mi cabeza. me senté la banco del locutorio á descansar. aké manos y del lo cogí ! por j las patas. Y me en el acordé de ^'Aquí estoy y aquí máxima de Sebastopol me quedo. calle arriba y después calle abajo. -el 22CV pero la mujer. A riesgo de que las ¡ me clavara uno de los espolones. falta de fuerzas. y animalito. con el gallo estirado llegué á la portería de la Santa Clara. á pocos pasos de donde fué capsi Siguióme un grupo de curiosos para ver era verdad lo que decía. al convento voy á entregarlo — contesté •con aplomo. Fui á cogerlo. que el allí estaba de •espectador. En esto topó conmigo. El público se dividió en dos bandos: uno persiguió á la mujer y la capturó fácilmente. cansado de tantas carreras se erguía y de vez en cuando embestía. se retiraron convencidos de mi tocaba la campanilla. soltó al gallo con la buena idea de invitar á un linchamiento publiquita que se aglomeró. el otro." Es decir. en vez de correr.

entre niños y mujeres. por respeto al lugar donde estaba. el rando. por mismo procedimiento. la estancia un que el apetito se me des- pertó. sobre todo. El torno lo constituyen dos círculos planos con listones verticales de madera. Su ollas espera no fué larga. que giran sobre un mismo y sirve para recibir los recados del convento. pues. y luego. Pongo á Dios por congraciarme con las testigo que no lo hice para monjas. con sendas y pucheretes. Poco á poco fueron entrando donde yo estaba hasta media docena. como buen cristiano. tocó el Ángelus del mediodía. primer hueco. un pobre ponía su olla en el eje. y bien sabía yo que tras ellas no me miraba nadie. porque las celosías estaban cerradas con las maderas. los llamaba por les nombres y hacía tal cual pregunta. porque oí que la tornera. y pobres se acercaron al torno. y 3^0. A eso de media hora la tornera dio una pallos mada. Así. y. y conforme el aparato iba gilas suyas. que al través de una sus rejilla podía ver sin ser vista. señal inequívoca de que venían á las sobras de la comida monjil. .23o CIRO BAYO la Al poco rato campana del convento. Los socorridos serían abonados al rancho conventual. El reparto de la comida dejó en olorcillo tan agradable. se las devolvían. me santigüé. leiitai y pausadamente. los demás hacían lo mismo con Adentro se las llenaban. Fué- ronse todos y volví á quedar solo.

la tornera. Con estas últimas palabras se me afilaron los dientes. servida por Y la manos blancas de mujer! como respondiendo á mi deseo. — Bien tendré lo en cuenta. ¿quería usted algo? — Hermanita — contesté— yo bien . porque las clarisas son señoras pobres y no habían de tener bodega. cual- . festín Sólo faltaba para completar un trago pegajoso p>edir lo de buen vino. que tan buena me la el deparó. quisiera. Y el no me equivoqué. quedando agrade- la paella. aquí en la paz del locutorio. sopa boba de las clarisas. viendo eran descui- dados y remisos en dar gracias á Dios después de comer. una voz. alcanzó del Sumo Pontífice que. porque al muy en breve giró torno y se puso alcance de mi mano un plato colmado de arroz hecho á despaché.: 1 LAZARILLO ESPAÑOL 23 — Qué bien ¡ te sentaría la —pensaba yo— oí . espérese. pues supuse que la tornera me regalaría con un buen plato. porque al el arroz es muy paladar y excita la sed. falta —repuso ella el — . . pero no tengo con qué. No sé por qué se me vino á en el reino las mientes lo que de Galicia llaman los perdones de Ri- vadencyra. Y es que dicen que un caballero de que los gallegos este apellido. Pero esto era excusado. lo En un momento cido al gallo. — No hace ¿No Sí. con su correspondiente tenedor. de que me decía — Hermano. ¡ Ah ! fué usted quien trajo gallo? — hermana.

del Patriarch-a pauperum. diérasele de beber y ganase cien días de perdón. lo hice soltando una á una. pater admirabilis Sante Francisce. al eco de su voz. á manera de acción Santa Francisce. : —Hermano. meliflua madre pero espero en Dios que algún día diré con el Dante lo aveva una corda intorno cinta. . Y al como con probar nada el se pierde. Tanto es así. Como las clarisas son franciscanas y siguen la regla del Patriarca de Asís. únicas cosas que yo veía. con de gracias religiosa pausa. Sanie Francisce.. abrieron losías los postigos de las ce- para ver quién era yo. hermanito. Entre ellas estaría la una monja de respeto. un admirador de San Franno. Soy. una voz gra- ve. . —Todavía y reposada. por- que al volver cara para saludarlas. Que me place. estaba en su lugar.. al llamar torno para devolver plato. sí. como se reza en la letanía. Sin duda. 232 CIRO BAYO quiera que eso hiciere. Advertí su presencia por cierto bisbiseo y por las manchas blancas de los petos. que á : la tercera invocación la tornera con- testó — Ora pro nobis!. esa letanía. pater amabilis. pater venera-bilis. otras monjas que adentro estarían. que es la de San Francisco. veo que es usted un devoto de nuestro santo Padre. ¿ me dijo: es usted terciario de la Orden? cisco de Asís.: .

y lo que El dice lo cumple.. la pobreza es bija d-el cido. madre: AL VER POVERO PROFESSO L^ALTO REGXO VEX PROMESSO. — Si. hermano! ¿Y usted contento con su estado? —^Madre. como las y como Cristo. Nuestro Se- ñor.. Apóstoiles. . — Sí. tina del firmamento franciscano tola la matuprimera tórestá que acudió al reclamo del Serafin de Asís! 'le hermano. ¿Quién es usted? —Pero. la esbnella .LAZARILLO ESPAÑOL 233 —^Entonces lo será usted también de nuestra madre Santa Clara! — Ya ¡ lo cr€o ! ¡ Santa Oara. estábalos. —Madre — respondí ción la con la mayor compun- — soy un fraticelo. calza sainidalias. —¿Qué es esto? —-Un 'hermanito de vida pobre que. ma del ciclo citadina. duerme está en —¡Vaya por Dios. hermano. digalo por mí poeta lego Jacopone: el Povertade poverina. un arroz dio muy bueno. 'hermano. que por cierto me mucha sed. QUESTO DICE CRISTO STESSO. ¿Diéronle de comer ? — Sí. así lo dice Cristo. y dfmézcasela á Dios. Lié- v€ila uisted con pa'ciencia. —En El confío. . qué bien enterado nuestras cosas. madre.

los cuando Devolví cias cacharros á la tornera.. . obsequio digno del señor Obispo cada visitare el monasterio. tras las celosías volvieron á plegarse.! 234 CIRO BAYO — Se proveerá. prepárese á recibir por el y por su religiositorno una distin- ción que á nadie de fuera se hace. Por ello. como alas desplegadas de gigantesco vampiro. madre. ¡Que Dios hermano —Y Y usted. á El me encomiende. hermano.. le di las gra- y salí del santo lugar. No se hizo esperar la distinción la con que quiso honrarme que supuse sería madre abadesa. Mucho nos ha placida su santa conversación. sea con usted. lenta los y silenciosamente. dad. dos postigos. : ó siquier clavera un platillo con una copa de vina ajerezado entre un montón de acaramelados biz- codhos .

la población hay un cerro en que se ve el blanco Seminario Conciliar de San MiEl Concorpero porque Orihuela es Sede episcopal. y lo mismo fecundiza Murcia que esta parte de la provincia alicantina. y su recinto uno de los más vistosos España por su amenidad y riega también el ricas pro- La Segura. porque son tianos. Será un guano que olerá á incienso quemado. la capital. leí Guano católico. es continuación de la de Murcia. á desse la disputa. La verdad es que los orihuelanos se mere- cen esa distinción. pecho de Alicante. que dato de 1851 dio si la razón á como cris- no. la A la salida <le la población la carretera sigue las tapias de . río que no entiende de jurisdicciones ni de patrias chicas. hasta el muy buenos punto que. entre otros anuncios éste : del comercio. Dominando guel.LIBRO DÉCIMO EL PAÍS DE LAS PALMERAS LA PESCA DE ELCHE La vega de Orihuela jardines de ducciones.

y más allá el pueblo de este nombre. los bolillos los en mitad de la calle. pueblo pequeño. mano hom- meneando bres. hacen alpargatas. estos Yo Todos pueblos están. sobre todo en- han dado en vestir de gorra y blusa negra. entre palmeras. Algunos labradores vigilan desude suscasas 'los rojos tenjda'les de ipimientos y ñoras puesras los á secar en los altozanos del egido. Sigue después Albatera. la de sus casas. pero es rara la montera entre los hombres. el último por ser el más corto. Su vecindario á las puertas es muy laborioso. quienes -aspecto árabe. atan por la cintura. color que es una blasfemia al sol de Alicante. con una iglesia que no se la merece. naranjos y otros árboles frutales. no dan paz á de hacer encaje.256 CIRO BAYO los jesuitas. Es un precioso pueblo con las ca- . la ciudad de las palmeras. pecho. tocándose unos con otros. El airoso traje alicantino tiende á desaparecer. Las mujeres. tiene marcado tre los obreros. Elche. y el de Elche por Dolores. atraviesa Callosa de Segura. del siglo XVI. que. En seguida el viejo castillo de Cox. casa noviciado de y pasado el Cerro de Oro. este- y demás con el esparto que el país da en abundancia. Las mujeres siguen ciñéndose cruzado al el pañizuelo. pues entre Orihuela y Alicante habrá unas nueve leguas. y en este punto el viajero puede escoger dos caminos para villente es*cogí ir á Alicante: el de Novelda por Cre- y Aspe. como quien dice.

que tiejor su gentileza. por parecerme el sitio más barato y cómodo para descansar y limpiarme el polvo del camino. igual á la describe. el calor. y á pocas varas de distancia. En la otra orilla una mujer estaba lavando. en fin. . vivientes Y estos alli éramos los únicos seres el que por la estábamos desafiando bo- chorno á hora del mediodía. se le parece Las las casas. LAZA RILLO ESPAÑOL 287 sas descabezadas. de arquitectura extraña y pintoresca palmeras. á causa de ese calor. y que está en realidad sitiado por ejército inmenso de palmeras y de granados. que ese efecto producen los blan- cos terrados. Para que la ilusión sea más completa no falta tí'e ni el calor sofocante Si la tierra a/f ricana. se arremangaba las faldas hasta las corvas y entraba . por- que creen que sólo aislándose se ha de apreciar me- más humildes y comunicativas los huertos que han tomado la ciudad por asalto y campan pacíficamente dentro de ella la atmósfera impregnada de aroma. distraído estaba con los pies en la el Cuando más agua. hube de aco- germe á la sombra del puente. un hombre bañaba un par de yeguas sujetas por un ronzal. Precisamente. solitarias unas. ne por capricho juez de primera instancia. comités electorales y adtnini&traición de Gxisumos. como Teófilo Gautier mucho. hacen de Elche un pueblo verdaderamente oriental. la tez morena de sus mujeres. otras. como el orgullo. noté que lavandera. aparte de la suntuosidad. . en corros. muy nerviosa.. no tal es. MenElche fis.

cuantas veces trataba de mía llamaron la atención. Los curiosos les de arriba nos jaleaban á pero no ha- cíamos caso. como la mujer ser un billete de Banco de cinel color. j Ahí es nada. se lanzó pesca del Eramos tres los pescadores. La cual. entre tanto. soltando ronzal. albora antes. mani- obrando en persecución de aquella fortuna que darle alcance.! 338 c-ii CIRO BAYO corriente. En cuanto lo vi traté de echarle la garra. pero ninguno cogerlo con diera en el lo conseguía. se escapaba de las manos. quien. le la Supuse que lo . como una loca. Desde á la este momento. : dimensio- sobre todo. si que también la de tal cual transeúnte de arriba. el más afortunado cogió el billete en . Las señas eran mortales nes y. los tres . vi un papel que. la Su maniobra y La mujer. cincuenta pesetas Por fin. no sólo del yegüero. rato hacía que saltaba sobre las piedras. las cuenta pesetas. 'de cara miiy conocida sustituirla la del de los españoles. billete. por cierto. )la 'efigie. en oomlpetencia icon la miujer. con muy el poca prudencia objeto de nues- mostraba con el dedo tras ansias. á fin mucho agua ó de que no se hun- se hiciera trizas. que nos creyeron locos de aitar. hacía porque el agua se lento llevaba alguna prenda pero no era por flotando esto. hasta que vino á ilustre Echegaray. porque la cuestión era tiento. sino^ iporque río abajo venía muy y muy yo estirado. estas fueron el también las del yegüero.

! . la ciudad se ha- bía celebrado la fiesta de la Asunción. que es el Por Mayo de 1266. que hasta el diario de Elche dio cuenta de él. me alcanzó el yegüero. asentáronla sobre la arena. ella tres pesetas. Entonces. lanzánel dose como un lobo sobre mí para arrebatarme . con gran decepción. vieron mis competidores de regata lo que yo. encontraron dentro una preciosa imagen de Nuestra Señora y un cartelito que decía: ''Para Elche". . Extrajeron el arca. cuéntase que vieron flotando en te se las aguas un arca que rápidamen- acercaba á la orilla impulsada por el movi- miento de y por otra fuerza maravillosa que. según unos . cuando cogí pel. sin la intervención de un milagro.. También hallaron. gritaba en su lengua hasta enronquecer. según otros. por meterse en un canalillo. ¡ el pa- Era una cartulina con imitando el anuncio de una tu- rronería. —¡Dónamel! ¡dámelo! Te daré Antes que papiro. iba á sumergirse ó perderse río abajo lavandera.. Pocos días antes de mi llegada á orgullo de los elchanos. no se exlas olas plicaban. LAZARILLO ESPAÑOL el crítico 289 momento que La éste. por Diciembre de 1370. que y ese fui yo. muy bien un billete de diez duros El suceso fué tan sonado. y abierta que fué. para que no faltase nada. me seguía los al- cances. discurriendo por la costa del Mediterráneo hacia la playa y puerto de Santa Pola 'algunos vecinos de Elche.

Y no entro en más pormoiores porque. no habiéndolas cuanto de ganso. hablar por boca de . sus fiestas se han celebrado sin interrupción. expli- cando cómo habían de celebrarse la dichosa muerte de la de Virgen y su Asunción los misterios triunfante á los Cielos.240 CIRO BAYO libros unos manuales escritos en lemosino. Desde entonces hasta hoy. edlas dijera seria visto entonces.

por sus condiciones climatológicas. la moda. ha aclimatado la costumbre de veburguesía madri- ranear en las playas. casa y esperan los vayan á buscar con lo se re- buenas noches." las talento. ¡ Quién lo diría ! El tren botijo. porque á los pueblos hermosos les pasa lo que á que el muchos hombres de quedan á mido. es un magnífico invernadero que pudiera rivalizar con Niza y Cannes. Por algo dice frán: ''Más hace perro ladrador que león dor- En de estos últimos tiempos. Sólo que los alicantinos no apelan llamar á los extranjeros y dicen: ''El que quiera venir que venga. es una conquista democrática de utilidad rnás práctica que tantas franquicias si políti- cas de las que apenas se percatan las muche- dumbres." al bombo para sistema Por este tardará en convertirse su deliciosa ribera en otra cornisa del Mediterráneo. Y ahí van burgueses y covachuelistas. i6 .II SESIÓN INFANTIL Alicante. con todos sus inconvenientes. al servicio la higiene. que se quedan en sa . y Alicante se ha convertido la en la estación veraniega de leña.

go me diciendo que me habían visto pidiendo limosna en Alicante. donde presencié largo desfile de una la estación. el alma alegre y la tren botijo contribuye como el que las más á la sanidad de grandes trrbes de tierra adentro. alambicando el tema. arrinconada detrás de . la Cruz de piedra allí. pudiera de- cirse. á remojarse en las salo- bres ondas é impregnar de yoduro sus pulmones. que me vieran hecho una facha y luequitaran el pellejo. porque viniendo. y tras un breve descanso en una taberna frente á la playa del Postiguet. entré en la ciudad por el paseo de San Francisco. vine.242 CIRO BAYO horteras y menestrales. caravana botijil que salía de Vi entre los forasteros algunas caras conocidas de los driles. todos revueltos y emba- nastados como sardinas. salí al muelle. eché camino adelante. el paisaje es árido y pero una vez el viajero atisblí un pa- norama que es un encanto. por el mero hecho de devolverse toda el esa gente á sus hogares con piel limpia. Esa aparición escondida. Paralela á la playa del Postiguet corre tera la carre- de la Marina. Uno como de estos trenes botijos fué causa de que yo pasara de largo por Alicante. De suerte que. que. del lado de Santa Pola — ^que con el otro cabo de Santa Bárbara forman los dos puntos del arco en cuyo centro está la el bahía de Ali- cante — . donde están los baños. Ma- en las y ante el temor de volvérmelas á encontrar calles. Hasta tristón .

! LAZARILLO ESPAÍíOL las 248 estéril. — Cómo llama pueblo —pregunto á un carretera. —clamé indig- — Pero no le . cuando el —\^ea usted nado. ción. un garrote émulo de aquel Benito de Palermo del hermano Pedro. me valió. mal no tenía remedio. El perro me buscó una ya tira y antes que pudiera evitarlo se llevó de mis frágiles pantalones. y á poca distancia entré en poblado. Como estaba acostumbrado á esas caricias. hombre en —Muchamiel—me contesta. ladrando furioso y buscándome las pantorrillas. delicioso oasis de unos ocho kilómetros de extensión con profusión de palmeras. A mis gritos y á los ladridos del animal salió su amo. Pero esta vez no las vueltas. sinuosidades de un terreno montuoso y üb la pintoresca Huerta de Alicante. ¿ se este ? la ¡ Qué nombre el tan dulce y tan sonoro ¡ ! Da ganas de chuparse dedo. cómo me ha puesto mordió. llevaba á preven- por báculo y defensa.. junto al pueblo. sino que el turrón se me había de in- digestar en Alicante. pues los perros están á reñir con los pobrecitos vagos. Qué lindo titulo para el tuel rrón del fabricante aquel que en diera el \^inalopó nos camelo con el fingido billete de cincuenta pesetas No parece palabra.. porque en cuanto solté la un perrazo que estaba á la puerta de una quinta. Sigúese andando. se tiró á mí.

haré el cosido. siendo sus la niña la más pequeña. pero como santo hay que adorarle por peana. senté en un banco del jardín. y asi. Y me á la y á mi mejor. acompañado la casa. y la preguntas que se hacen á demás gente menuda para que suelte la lengua. Los niños recelosos y no se atrevían á acercarse al me miraban mí . le pareció bien. — Ninguna— —Lo pregunto—añadió contesté. que mi mujer dará un cosido. sabían leer y escribir. chef Al che. 244 CIRO BAYO ¡ —Hombre. la la mujer —porque como comida está acabándose de hacer. cuánsi tos años tenían. del colono traspasé los umbra- de una quinta alegre con arbo- lado. hermanos iban escalonados de dos ert dos años de edad. usted puede la acompañarnos á le mesa. ¿Qué te parece. los hice míos pidiéndoles cómo se llamaban. para congraciarme con sus padres. ella antes que todo. Este me me prestó otros suyos en tanto la mujer ? — ¿ Tiene usted mucha prisa —^me preguntó los remendaría. . yo.. con más despacio. eso faltaba ! ¿ Le parece á usted el poco dejarme en pernetas? —Eso Y les tiene remedio — repuso muy quintero — venga á mi casa. Eran nombres Pepe. y el mayor tendría unas diez Los tres primaveras. á recibirme una mujer con hizo quitar los calzones y De uno de tres niños: la familia del quintero. su marido. huerta éstos salió y pabellones de vivienda. Juanito y María.

ios me soltaron. que hizo Pepe Son muy amigos míos. ¡ ! si además un ca4 replicó la inocente criatu- ra — .: LAZARILLO ESPAfTOL Poco hasta el 24$ el á poco fueron perdiéndome perro condenado se me miedo. y á cada paso hacían preguntas y más preguntas. qué bien — ti . Y así quedé solo ellos. otro sable. en tanto sus padres andaban por otra parte. haré pum! pum!. Aludía al de Santa Bárbara. los —A mí me trajeron Reyes — dijo á esta sa- . que hubo de preguntarme quién era y de dónde venía. — Ay. sin pedírselo. ¿Y á mí? pregimtó Juanito. pero los niños me oían extasiados. acerca de algo que no entendían. Al poco rato nos llamaron á la mesa. un fusil y acaso un caballo. á mí ó á su padre. y á todo trance querían que con les contara más novedades. Pues cuando tengas veinte años le contes¿ — Conoces á los Reyes ? té — — — te regalarán. y aquí des- embuché mi rollo de aventuras. los chicos la me habían oído hablar de Madrid y de Corte. El caso es que. Como. La última vez me regalaron un sable. como los artilleros del cas- tillo. La mujer escuchaba y callaba. Todos los años me dan un juguete. y hizo amigo. de Alicante. á instancias de4 marido. rapaces no al levantarnos de la mesa. — — —A también y quién sabe ñón muy grande. entre otras cosas. la primera pregunta fué esta.

les chicos. — bien—contesté— vaya por adivinanzas. me escurrí por la tangente. — Serían de nieve. mucho tiempo. — Pues. se Como no eso requería me ocurría ninguno. . Vamos á ver qué será: Tengue. sin duda porque —Otra * Una con vieja loca las tripas la en la boca. lo comiera. unos capullitos blancos que caen del cielo. ñengue está mirando si tengue tengue se cayera. . los tres. diciendo — No sé ninguno. tengue está colgando ñengue. trío.: : . cuéntanos un cuento bonito. la 'Está . viendo que no daban con solución — Vamos á ver: . entonces. la De boca hasta si frente. Sí. y. La puso: niña se quedó pensativa . cuando van derramando' sus florecitas blancas ? pues eso es la nieve . dinos endimnallas — replicó María— á ver quién acierta más de endivinallas — añadieron — apoyando propuesta de su hermana. adivinad sois gente. ¿Viste los almen- dros en Abril. sí. chiquilla. ñengue ñengue —El Gato—contestaron á ya lo sabían. la —La Guitarra—añadí. además. pero en seguida re- —Ea . . 246 CIRO BAYO niña zón la —un nacimiento con unas casitas que encima tenían unos copetes de mantecados.

lo Entra duro en blando y los dos quedan colgando. En pero me he olvidado — dijo Pepe. madre con mis pantalones ya compuestos. 247 no tiene tripas ni panza. la niña. y como no era cosa de dejar á los esto llegó la chicos con la miel en los labios. —La Núes. —Lo sabía. ni los carpinteros la pueden hacer. — Esto— contestó los pendientes. Y —Muy bien. ¿ ésta ? Yendo por un caminito me le encontré un niño sin brazos. . —La Balanza.: : LAZARILLO ESPAÑOL Adivinanza balanza. largué la última adivinanza En blancos paños nací y en verde me cultivaron. de lástima que me dio rompí el alma á pedazos. solamente Dios con su gran poder. tanta ha sido mi desdicha que amarillo me he quedado. llevándose la mano á —Y: Una casita de buen parecer. : —Tampoco lo acertáis lo la Sandía.

:

;

;

248

CIRO BAYO
hijos míos

—El Limón,
y también

—contestó

la

mujer

se dice

Ahora que
hagan
justicia

estoy de luto

de mí,

y entonces es
bre

la ciruela.

—me interpeló á mi vez—
Alto padre,
baja madre,
sucesión
si

Vamos
;

á ver, buen

hom-

¿qué es esto?:

tuvieron

éstos

verdes fueron los padres,
nietos amarillos.

blancos fueron los hijos

y
-

>los

— No

lo

puedo

adivinar...

—Las palmeras
dátiles.

de Alicante, sus cogollos y los

Y

aquí acabaron los acertijos, porque, luego de

vestirme,

me

despedí de aquella familia y seguí mi

jornada.

III

UN ENCUENTRO CON "NOSTRAMO"
Dejando
el

jardín de las Hespérides, que esto

€S en puridad la preciosa huerta alicantina, se va

volviendo más áspero

el

camino, merced á

la

comla

plicación de los brazos ó ramales de la cordillera
ibérica que

surcan y envuelven

el

Norte de

provincia.

Así es como se ve Gijona en

la

falda de

la

Peña

de su nombre, con

calles

muy

pinas, en escalinata,

buen caserío y muchos colmenares, de cuya miel se fabrica el famoso turrón de la tierra. De esta
golosina gustan tanto los españoles
tranjeros;
pacotilla

como

los exla

como que muchos turroneros hacen
los antípodas,

yéndose á venderlo á

donde

es Australia.

En Gijona
rretera,

se bifurca el

camino á Alcoy. La casubiendo y ba-

que corren

las diligencias

jando
dell,

las

pendientes del Agullent y del Benicael

hasta ganar

puerto de Albaida

;

y

la

senda

muletera,

muy

escarpada pero

muy

vistosa, y enTihi,

tre sus vistosidades el

pantano de

hermoso

lago artificial orillado por almendros, higuerales y
colinas de vidueños.
la floresta

Cerca de este fresco lugar hallé entre

25o

CIRO BAYO

un

donde estaban puestos á secar en tendederos de caña abundantes 'higos sueltos. Parecobertizo,

cían decirme: ''¡Cómenos!", con su aspecto melifluo y jugoso, en tanto que las aguas de los despe-

ñaderos que van á aumentar

el Tibi,

me

gritaban

con voces cristalinas
sed!"
.

:

'*i

Y

nosotras saciaremos tu

No pude
cen que
este
lel

resistir la tentación,

y mordí en un

higo y en seguida otro y otros, pues

muy

bien di-

comer y

el

rascar todo es empezar.

A

tiempo se nubló

la

tarde y empezaron á caer-

goterones de agua, accidente meteorológico que

me

venía de perlas, porque con

la

tormenta no ven-

dría nadie á molestarme.

Como

así fué

;

pues cerca de un cuarto de hora

estuve á mi talante comiendo higos, éste quiero y éste no quiero, con la doble satisfacción de quien
se

ceba en fruto del cercado ajeno y en fruto tan

sabroso

como

es

el

higo.

Dígalo,

si

no, Jerjes,

que, al olor de las brevas de Grecia,
sar
el

hubo de paguerras

Ponto, y así empezaron en
tan

las

mé-

dicas.

Estaba,

pues,

dulce

entretenimiento,,

cuando
en

oí el

chocar de los cascos de una caballería
de golpe y porrazo, puerta de mi escondite, sorprendién-

las piedras del
la

camino,

y,

pararse á

dome

la

aparición de
el

un
la

jinete

y su criado.
al

Bajó

primero de

cabalgadura, y
el

ampa-

ro de un enorme paraguas rojo que
llevaba abierto, entró en
el

segundo

cobertizo.

Era nada menos que un señor

cura, con habita

LAZARILLO ESPAÑOL
talar

261

y ancho roquete. Iba descubierto, y por la unción con que apretaba algo contra el pecho,

supuse seria portador del Viático á algún moribundo. El sacerdote apenas

me

miró, sino que,
el

con religioso

silencio,
el

se

mantenía de pie en
el

umbral mientras guardo de
Tras
la

criado ataba

animal

al res-

enramada.
menester se metieron dentro del coel

este

bertizo, y en cuanto
la

criado reparó en mí, tocó

campanilla

estaba

como dándome á entender que allí Nostramo (i). A esta señal, me hinqué de
la

rodillas

y adoré al Santísimo. El cura, que venía mojado por
el

tormenta,

colgó

porta-Viático de una escarpia,
la

muy

deel

licadamente, cubriéndole con

banda, y dio

capote

al

espolique, sacristán ó lo
el

que fuese, para

que

le

escurriera

agua.
el

Yo
Pange
po,

estaba arrodillado y á punto de cantar
lingua,

mas

el

sacristán no

me

dio tiem-

porque, llamándome aparte, di jome en voz

baja:

—Ayúdeme á
En un

desensillar la muía.
los

Cosa que entre

dos hicimos prestamente,

llevando adentro el arnés.

pronto cesó de llover y apareció

el

sol.

El cura y su acólito esperaron á que acabara de escampar, y entre tanto, para resarcirse de la mojadura, daban repetidos manoseos á los apetitosos
higos.
Así llaman
Viático los valencianos y cata-

(i)

al

lanes.

aSa

CIRO BAYO
minutos, volvimos á ensillar la bes-

A los ,po(x>s
tia

y

el

cura se dispuso á cabalgar. El espolique

sujetó

el

animal por
el pie la
el

á poner
sa,

en

el

brida y yo ayudé al jinete estribo. Después, á toda prila

cargué

mochila, tercié la manta, y con el

sombrero y
zarles
;

palo en una mano, corrí á alcanla

y cogiendo del ronzal de

muía

fui conla re-

duciéndola por los pedregosos senderos con
verencia debida
¡

al

Sacramento

del altar,
!

Con qué

mística delectación lo hice

¿

^me

decía

,

tú,

pobre errante

;

tú,

miserable, á quien

hasta los perros desprecian, convertido en escu-

dero del Rey de Reyes?
'de fijo que,

A

haber tenido
el

salterio,

como David acompañando

arca de

la Alianza,

voy por delante tañendo, cantando y haciendo cabriolas pero como no lo tenía y ello, además, me hubiera dado patente de chiflado ante
;

-el

cura y

el

sacristán,

me

contenté con musitar

aquellos

versículos del

salmo 63, que hacían á
el
t

mi
te

situación, pues los dijo

Rey
et

Profeta, erran-

— In térra deserta,
tibi

también por los desiertos
et

inma,

inaquosa, sic in

santo apparui

ut viderem virtutem tuam et

gloñaní tuam. Et in velamento alárum tuarum
exultaba... (i).

(1 )

«En

esta tierra desierta, sin ruta y sin agua,

com-

parecí ante tu santuario para contemplar tu poder y tu
gloria.

»Y me

regocijaré á la

sombra de

tus alas.»

IV

EN UNA baronía
No anduvimos
legua, se divisó

mucho, porque,

al

cabo de una.

una especie de

castillejo

en

la

cumbre de un cerro, del que bajaron á recibirnos los colonos, hombres y mujeres, unos con faroles,,
otras con velas ardiendo.

Arrodilláronse devotamente
se apeaba,

mientras

el

cura

bió

el

y precedido de esos acompañantes suSanto Viático la cuestecilla, cabiéndome el
ir

honor de
panilla.
la

yo á su

laxlo

con

el

quitasol
el

y

la

cam-

En

último término venía

espolique con

muía.

Por algunas
tre los
el

])alabras

que cogi

ai

vuelo de en-

que salieron á recibirnos, y á juzgar por paño negro que colgaba del balcón principal,
el

deduje que

enfermo había expirado antes de
de
la Religión.

recibir los auxilios

Así era, en efec-

to

;

pero

ello

no fué óbice para que se recibiera á
la

Nostramo con Pegada á la
llita

debida reverencia.

señorial
el

morada estaba una

capi-

habilitada para

culto, y en ella entró la

comitiva.

El cura abrió
ritual

el

Sagrario, y tras las preces de

hizo

la

reserva del Santísimo.

En

esto

W

el Representa^ba unos treinta años de edad. roció el cadáver con agua bendita. Hecha ría el la reserva. En un catafalco. que también ! me atreví á cantarlo. Era porque barón era á castillejo. Aquí terminaba mi coadjutoría. y así como se dice que "el muerto al hoyo y el el vivo al bollo". á rezar las preces de los difuntos. que difunta parecía dormida. y. me obHgó á acompañarles á la mesa. Pero ¡ ay de mi Tal desafinaba porque tantos eran los estragos que en mi garganta causa- ron el ipolvo y k sequía un de tantos días. No sólo lo toqué. pero el señor barón fué tan bondadoso que. una mujer sobre un negro paño. di de mano donde clavi- á la campanilla. el presbiterio . dejé las gradas del altar. llas la La viudo y señor del parca había dejado tan pocas huela el la cuenta en su cara. acabadas estas ceremonias. olvidando ]os gallos del Tantum ergo. estaba cadáver de baronesa. que supuse sela dueño de la mansión. Quitóse el cura la sobrepelliz y aceptó -complacido. Rezó el cura un responso. sentándome ante el me puse á tocar si Tantum ergo. que 'hube de -callar y dar los últimos arpegios.254 CIRO BAYO abierto un armonium en acólito. el actuaba de cordio. viudo invitó al celebrante á una pequeña re- facción. y yo tam- bién. entre flores desparramadas y el cuatro blandones encendidos. y en naufragio de la muerte conservaba todavía cierta hermosura de facciones. guió cámara mortuoria y allá fueron . caballero. . al sacerdote á todos.

LAZARILLO ESPAÑOL 255 En tanto yo engullía bravamente lonjas de sal- chichón. regándolas con repetidas copas de Alicante. pues en espacio de un día se sintió enferma y se murió. barón tenía el enterratorio de Como así es de suponer. por espoleara sacerdote. por consiguiente. los hatos de cabras esto. pues : mataba dos perdices de una pedrada hacía la iría obra de caridad de enterrar á un muerto é bien acompañado á aquella ciudad que estaba en la mi camino. me señaló una habitación donde pasar la noche. por ser entre al- quería y palacete. y que hubieron de llamar por estar más cerca que el párroco de Tibi. el mayordomo. El resto de la tarde la pasé muy complacido. me di por invitado. las aserraban y da- . clérigo y señor se contaban sus cuitas. Averigüé asimismo que el al otro día temal prano sería traslado del cadáver el cementerio de Alooy. hablando con los colonos. donde su familia. el mucho que traer el mandadero á cuanto á la muía para allí En éste. Y averigüé que la muerte de la Baronesa había el sido cuestión de pocas horas. viendo el •ordeñar las vacas en establo y ayudando á los rabadanes á entrar de pastar. el No era de extrañar. resultó ser un pobre al cura de cierta aldehuela por escondida. á cuya feligresía pertenecía la casa. Como casa era muy grande. que me vio tan honrado por su señor. que aviso de los Santos Sacramentos llegara tarde. que volvían A todo unos carpinteros improvi- sados cepillaban unas tablas.

balidos de cabras y golpes de martillo de los carpinteros. regó con sus lágrimas el el cadáver y hedho una imagen del dolor siguió féretro que- llevaban á hombros los criados. el cena para los pastores y gabarón se sentó á la mesa con el cura. haciendo ñora. porque es señora baronesa ya se murió otra vez y había resucitado. y yo los cené espléndidamente con mayordomo y primeros criados de la casa. que se encomendó á las mujeres.256 CIRO BAYO el ban fuertes martillazos. en baronía siguió todo igual como si lentos la la no hubiera pa- sado nada. la la que allí quedóse para despedir á el baronesa. Pero eso no lo decían paladi- namente. Asunto preferente de tra cena fué la pérdida tían la conversación de nuesla señora. Hízose ñanes . si temieran que les pudiese oír la difunta. Esperaban á que se abriera el testamento y conforme las mandas. coma Temor nada de saber que la supersticioso ni ridículo. sino con reservas y á media voz. Aparte de esto y del relevo de la guardia á difunta. así plañi- rían ó la olvidarían. que demás perdieron y la . El barón lloró la mucho. los portantes los resbaló á mitad de la el equilibrio. ataúd de la se- Entre mugidos de vacas. la esquila de la capillita dio los tres toques del Ángelus ves-i pertino y en seguida tocó á muerto con plañidos y tristes. Sucedió entonces que uno de cuesta. de No la la sen- mayormente. Esto fué tres años antes de ahora.

las el barón. no es de extrañar que la servidumbre temiera ver aparecer de un momento á otro á la muerta resucitada. petrificados de asombro. Pero no pasó nada la noche. abrió los ojos. ni en resto de se deslizó silenciosa. y alegría Barón.LAZARILLO ESPAÑOL muerta con do por la aSj la caja fueron poco menos que rodan- rampa del castillejo. Y entre estos últimos. la levantaran y llevaran á ¡Todo capillita júbilo fué la gran Toledo! Las caras . otros quedaron á pie quieto. tristes se volvieron regocijadas la esquila de la cambió sus tañidos funerales en locos el repiqueteos de aleluya. sino con un letargo mortal. unos huyeron despavoridos. que no estaba muerta. Pero le sacó lla- de su estupor voces que daba su esposa. viva. Al tremendo bata- cazo. En cuanto esto vieron los acompañantes. volvió en los sí. la muy viva. enganchadas cuatro muías. la cual . estiró brazos y se incorporó. Con para la el nuevo día hiciéronse los preparativos conducción del cadáver. «7 una . henchido de —pues como quien dice estaba la pareja la en su luna de miel bien —celebró resurrección de su amada como si se hubiera casado de nuevo. la mándole y diciéndole que estaba y ¡por Dios! que cama. la muerta. y que yo pasé regaladamente entre sábanas. ni durante la cena el ni en la larga velada que á ella se siguió. y como que iban escolta. la Al pie de cuesta estaba prevenido un carro al muy adornado con cintas y coronas. Con ese precedente.

Mas cuando la cuesta.! ! 258 CIRO BAYO cabalgaduras para el tartana y buen golpe de séquito. unas con pañuelo á la cabeza. sin despegar los labios. y cuando desfiló el cadáver de la señora siguieron acompañándola cuesta barón vestido de abajo. despidió con el último responso al cadáver. A la zaga del féretro iba el luto. impasible. los criados cargaron á hombros con las Afuera estaban mujeres aguar- dando. El cura. y todas con velas encendidas. otras tocadas- con mantellina como cuando van á misa. vimosle todos adelantarse y decir en voz alta: ¡ — Mucho cuidado aquí ¡ . pero mucho cuidado No se os vaya á caer . en seguida. los conductores llegaron á la mitad de donde fué resurrección tres años antes. la baronesa. revestido de estola negra y sobrepelliz. y. sin pena ni gloria.

el mayordomo. j — Ya lo creo ! —repuso la el mayordomo — . la casa. Como am^. parecía satisfecho. quien. y hacíase cruces de la frialdad del señor. en vez de llorar su viu<lez.: V I LITERATURA MORTUORIA Por citar. su hermosura. su honestidad. esta vez la baronesa no tuvo á bien resu- Puesto el féretro en el carro. personaje que á última hora se presentó á certificar el fallecimiento de la señora en las caballerías. éste echó á an- <iar despacio. que todos oyeron campanada que dio el . la bajada de la cuesta salieron alma. y emparejado con jinete mi persona. algunos criados de éste. como quien se quitó un peso de encima. y al mismo paso siguieron la tarta- na y las cabalgaduras. — No cabe duda— voces que dio á <lel le contesté — . á las la amo. porque le aquella?. que estaba enterado de mi viaje á Alcoy. por especial designación del es natural. Alababa sus condiciones de carácter. Como primeras de cambio mi la compañero volcó conversación acerca de muerta. en buena muía. En la tartana iban el barón y un médico.

. Los sepultureros levantaron el arriaron caja hasta fondo. que por no saber dlónde ir. preguntándole: *'¿No es honesta? él. pensé hacer tiempo en el cementerio. y con ellos se comitiva. la familia. de papel y de cerillas. Luego fué el desfile de los pésames y la desbandada general.— : 26o CIRO BAYO el- ¡Quiera mi difunta señora perdonárselo desde cielo!. y á hombros de criados que vinieron. el ¡Pues á fe que no lo entiendo! la Porque señora matrimonio parecía bien avenido y baronesa se lo merecía todo.. En la el arrabal esperaba al fúnebre convoy pina de amigos del barón. ¿No es el hermosa? ¿No es es fecunda?" Y' mostrando calceo ó calzado. cuando llegamos á vista de la ciudad. Los últimos en marcharse fueron el barón. que ya no paró hasta la el una aumentó Ios- camposanto. al domo. la el fué conducido al panteón la losa. el mayordomo y yo." Habíamos andado unas tres leguas. — Pues oiga el señor mayordomo — repliqué lo to. y el valle la baronesa se quedó en pudridero hasta de Josafat. famosa en toda España por sus fábricas de paños.. que cuenta un Plutarco y que viene á cuenHabía un romano repudiado á su mujer y le tal hacían cargo sus amigos. El barón se fijó en mí. les contestó ''¿No me viene bien? ¿No nuevo? Pues nc^ habrá entre vosotros ninguno que acierte en qué parte del pie me aprieta. A de puerta bajaron el ataúd. porque y algo le diría al mayortiempo de dar éste la propina á .

una vez. dándome á divagar por barrio. junto á los bordes de y yo. casas de mármol ó de este ladrillos. indignado de tamaño sacrilegio. pisos aH'tos Empleo y bajos y en cada cuarto. Aquélla. un toque de campana los camposanto anunciaba á enterradores la donde habían de recibir un huésped mortuorio. como ésta. Unos gorriones hambrientos en la tierra removida. tiene sus barriadas de ricos y de pobres. Sus píos y el estri- dente bostezo de las válvulas de vapor de las veci- nas fábricas eran los únicos ruidos que hasta mi llegaban. le dará las gracias y que sin Tras esto me quedé falta así lo «haré. Colgué mis avíos de verja que lo circundaba. á la sombra de un sauce vinieron á hurgar la losa. mirando de veras? ¿Habrás despertado y estarás arañando tu encierro? quiero pensarlo! ¡No el Y la dejé sola. el bordillo.: LAZARILLO ESPAÑOL los Sepultureros. -ciome 261 me la llamó aparte y dijo. sólito á la la vera del panteón. dije al —¡'Pobre baronesa—me panteón — ¿Estás muerta . y me senté en llorón. nombre de vecindad porque una ciudad de muertos se parece en un todo á otra ciudad de vivos. muy —Y de mi parte —contesté — . los ahuyenté tirándoles un puñado de arena. ó si- . del isla De vez en cuando. ponién- un duro en mano el — Mándame decir usted señor barón que le ha sido ño simpático y que tome usted este pequedonativo en sufragio del alma de la señora. usted.

á la derecha un septuagenario. cha del que se la fe- contentan con las iniciales de su nombre y sepelio. ma de ellos que hace nacer encihumildes florecillas. arriba un militar. vulgares.— 262 — nombre ! : CIRO BAYO del huésped. académicas. ¡Cómo que les se reirán los muertos de esas vanidades cuelgan los vivos los humildes. y al lado un nacional que. na~ . especialisla la doctor por Sorbona Universidades de Madrid y de Mengáwcz. Ftilánez. á la izquierda un menor de edad un extranjero que dio con sus huesos en España. ostentan sus- y privilegios. Siguen luego los anónimos. pero se acuerda Dios. las cuales nacen los huésj>edes- solas. por último. —Ni faltan los excelentísimos é ilustrisimos señores y los caballeros de esta y de la otra orden. para que no tituios falte nada. románticas. De éstos no se acuerda nadie. murió en tierra extraña y fué repaen el siguiente triado. Cónsul de X. fabricante premiado en las tal Exposición ó cual Zutánez. como en algunos : portales de las calles se leen estas placas ta. En consonancia con las señas de las mortuorios están leyendas ó inscripciones de algunas lápidas: variado florilegio de rimas de todo género. abajo un sacerdote. Aquí yace un miédico. por el contrario. sin ajenos cuidados. allá un abogado. quier nicho. Algunos. la fosa común donde están revueltos los muertos en los hospitales y los pobres de solemnidad. el casi acompañado siempre de su filiación. y.

263 fúnebres y hasta picarescas. y mira al paso mi último paso. que entretiene como cual- quier otra. no diré quí. Digalo. ni danys. modelos acabados de su género. espantablemente fúnebre. Otro. sois un dia en visita.: . Puso fin á mi lectura lapidaria la campana. que . la posteri- Y otro. que merece pasar á dad como modelo de estoicismo: Ramón Llorens en diguí. mortal y feo. calavera al pie de una Tú tan que me miras á mí triste. por fin. pasats setanta nou anys robust y trempat visquí un metje. deten el paso. Es como una biblioteca de piedra. cu- yos son estos tres epitafios. ti. Yo que sense mals. conceptuoso como éste Viajero que vas de paso. si no. pecador de que cual tú te ves y verte has cual me vi yo me veo. mira.: LAZARILLO ESPAÑOL turalistas. jo el digué que no'J volía ell digué qu'em curarla y en vaix morir á l'endemá. esta del cementerio de Alcoy. un vomitíu m'ordená. Uno.

la duro á y con esta piadosa palabra Baronesa. . Pasé ante tatua de y allí vi la es- un Ángel que. (parecía decir á los muertos tionis horam mortuorum specto. apuntando al : Cielo con un dedo. pasé de largo con ánimo de llegar cuanto antes á la raya de Valencia.204 CIRO BAYO la capilla tocaba á cerrar. Luego. Resurrec- — ¡Amén! — pagué el dije. como nada tenía que hacer en Alcoy.

Con razón llaman á esta provincia el Jardín de España. Pasé á la vista la Orden del Temple. cuya ornamentación y riqueza admiré como es debido. según me dijeron. ante cuyo castillo. poco ó nada puedo decirte de mi caravana á Valencia poinque como algi'm dinero me quedaba el no tuve necesidad de aguzar de Montesa. pues toda ella son ver- geles de inagotable fecundidad. al fin. donde las cose- chas se suceden sin interrupción y donde nunca faltan flores y frutas y verdor en los campos. solar de inge- nio para comer. A seis leguas de la capital y una de la costa está Murviedro ó Sagunto. y. los Borgia.LIBRO ONCENO EL JARDÍN DE ESPAÑA MI TROPIEZO CON VENUS Caro lector. De la antigua magnificencia de la colonia romana dan muestra todavía la . rinde honores militares la la tropa cuando andan por carretera. nobilísima ciudad. di cuna de con mis huesos en Valencia. pasé por Játiba.

que hace traste un raro con- con la fecunda llanada que á su alrededor se extiende. sin gran esfuerzo. moniosas curvas de su lucía el talle. di con una joven que apacentaba un rebaño de ovejas. de colores tristes. más que todo. dejando adivinar. ricos todos por sus pingües cosechas de aceite. se levantan sinnúmero de pueblos. que más bien parecía de Agosto que de Vendimiario . con natural abanlas ar- dono. Es el cuarto de la ca- hora en que se cae al primer capricho que sualidad nos pone por delante. Vestía al desgaire. los restos cintura de muros. por lo mismo que. uno de esos días estivales en que el ánimo se siente predispuesto á los deseos más extraños. gran- des y pequeños. fuertes y resistentes del Coliseo. muerta la volun- tad. cuyas gradas y puertas de entrada se conservan bastante bien. rebosando de riqueza agraria en su Pedrera dilatado contorno. En y el est€ valle. los vestigios de algunos templos. entre la cordillera d>e la mar.266 CIRO BAYO como montañas. vino y algarrobas. Su bronceado el cuti? frescor de la virginidad y sobre pedestal . muchas lápidas é inscripciones. *** Era una tarde de Septiembre cuando pasé por allí. Una hermosa aldeana en cuyos ojos brillaba el fuego del sol valenciano. La población se apoya en la falda de una montaña de mármol negro ve- teado. y. En esta disposición de ánimo. cualquiera cosa parece bien. y tan calurosa.

mero. De vez en cuando. Por fin me puse á su lado. hartas de ramonear. pero me llaman Dora. como porque —Es un nombre muy tú eres muy —¿De veras? No han dicho otros — Como una primero que me —Usted — Pues. casi contemplé sin que del sol caían sobre aquella estatua de dorando las femeniles líneas. ¿ ¿cómo te llamas? — le pregunté zala- —Dora. parecía una ninfa 267 talla- da por el cincel de la un escultor. ¡ sí. ella lo notara. bonita.. muy Qué lástima ? así: Isidora. Dora. y el corto zagalejo se henchía al soplo de una brisa retozona. que andes quemándote ¿ al sol guardando ovejas diez y siete t Son muchas ? Las mismas que años tengo — i : La escena ocurría en lo alto de una loma cuel valle. —Dorotea. tú . — Zagala. y yo la acomzagala tiraba una pie- Dora tuvo que seguir pañé. virgen. sin que se inquie- tara al verme. ¿ te lo ? es el lo dice. yas laderas descendían suavemente hacia Las ovejas. la dra para castigar á alguna oveja que se separaba .. —Dora qué Porque hay muchos nombres que acaban Teodora.! LAZARILLO ESPAÑOL de verdura en que estaba. Largo rato Los rayos carne. bonito. rebaño. iban bajando por sí solas á abrevarse en el un ojo de agua que al res- plandecía en praderío de abajo. eres linda.

Saciada la sed. el Como ésta era bastanel te ancha y profunda. Es mi amigo de todos .zorro permaneció así algunos segundos. hundiendo todo «1 hocico con la cuerpo y asomando sólo bola de lana en los dientes. como antes saciaron el hamlas bre. 268 CIRO BAYO del resto del rebaño. le los días. mientras más limpias. no fuese que se llevara un corderillo. y la zagala y yo nos acogimos á una choza. Verá lo que hace. siendo de ver que hacían lo mismo que personas. la pastora y yo llegaá la poza. la charca. y era de ver la su- misión con que Pasito á paso. el Volví á sentarme y puse atención en mal. esto vi un zorro que se deslizaba á lo largo de unos brezos. Las hubo pacíficas. Así que hubo recogido una buena pella se encaminó á la poza. tan 5Ólo los belfos humedecían. animalito atendía la adver- mos rebaño. tirándome del brazo— no haga daño. En seguí- . que dejaron pasar á las más impetuosas que que corrían á primera fila las hubo también que metieron hocico y patas en otras. el demasiado tencia. El zorro andaba muy despacio y con ani- la boca recogía los vellones que las ovejas se dejaron en- tre las zarzas. En me levanté esgrimiendo el palo para ahu- yentar al raposo. y á sus bordes se agolparon las oveel jas á saciar su sed. el rebaño se detuvo á sestear. Creyendo hacer méritos con la zagala. El el . —Déjelo usted—me dijo Dora. animal se sumergió en agua..

seis Yo. meses. Al cabo^ se perdió entre los matorrales. riéndose. con que quitarse es el único Estoy por decir distrae en el dan que pas- amigo que tengo y me estás? toreo. porque las pul- no ahogarse. queda eso — — Adiós y Dora. el ganado? á la zagala — —pregunté ¿Nunca intentó robarte algún cor- —Al como si contrario . por la comida y un par de zapatos cada do este rebaño de sol á sol. tienes padres? es murió padre leñador y anda perdido por el monte semanas enteras. se vale Como el animalito está mis comido de esa industria. — Pues que de pulgas. que algunas veces que les me duermo vigila las ovejas.! LAZARILLO ESPAÑOL da 26Q soltó la lana y á escape se lanzó á la orilla^ el sacudiéndose 'cuerpo de la mojadura. —¿Tan sola —Madre se ¿No . la decir estas palabras? — le pregunté. gas. saludándole con mano. para este raposo es muy sabio. el Todas las tardes viene á este sitio á recoger vellón de ovejas y á bañarse.. guar- —¿Pero tendrás novio? — ¿Qué esto? es . le estuviera agradecido porque las pulgas. —¿Qué quieres con i ahí ! dijo. se apelotonan en la lana y lo ¡ dejan limpio. somos tan buenos amigos. lindo Qué argumento para un fabulista la es- trategia de este eminente zorro valenciano —¿No dero? te hace daño en .

y el indino se me escurrió entre los dedos como un ama y me melocotón miaduro. —¡Ah! —repuso es un novio? iienen. Dora. Quise hacerlo. lo te La verdad es que días.. cuando les bulle la sangre en te las ti ^enas. que soñé no sé qué cosas de fantasmas alegres que me palpaban todo el cuerpo y me da- ban muchos besos y abrazos. el el y una tarde que estaba ordeñando las vacas en establo. ten cuidado con los hombres. Lo vio dijo que lo escondiera. otro zagal que te diga palabras dulces al oído y de vez en cuando se le —Un escurran los labios y te dé un beso en zagala pensativa la boca. Entonces el ner esta cotilla.. \ Si viera usted ama me cómo me hizo po- estorba f —Pues — abrocharle corpino. ¿Esto He oido decir que otras chicas lo — Sí. p«r- . Las mejillas me desarrollé mucho en pocos se me pusieron más encarnadas. 270 CIRO BAYO chico joven y guapo. la — . haciendo por des- ella sin alamarse — . €sto? como queriendo estallar. Amanecí tan ojerosa. se me salió un pecho afuera. ^sto es desde hace pocas semanas á partir de una noche. — Ni lo acertó. —Ahora no—contestó quítatela el repuse. íju-e mi ama me dijo: ''Ya eres mujer. ¿No pasa á ¿No sientes en tu cuerpo algo así como un Pero •capullo que pugna por abrirse? que fuera usted médico: ." —^¿Y tú entendiste que quiso decir? —Que ya era grande y que debía trabajar más.

como pudo comer otro gosin es- — Para uvas maduras— repuso Dora. tiera influida como si se sin- por un hechizo. parecía arrobada y soñadora. no me llames zorro madura como la . Nuestras dos cabe- zas estaban juntas. es si que estabas sola del ra- uva que se cae por te cimo.LAZARILLO ESPAÑOL que tengo que correr á escapa. quédate cómoda. la estreché en mis brazos. de aire nos envolvió en una ema- nación vigorosa. quizá que entender sentido de mis palabras — el las . y yo te comí. como combatida por un efluvio misterioso. que has robado la zagala. Vaya. Dora. de me robara una ovejuela? Más zorro eres tú. Poco á poco. tembló de pies á cabeza. extáticos los ojos. la zagala. las 271 ovejas si alguna se me —Ya Y me cuidaré yo. embriagadora. Una bocanada nia. j>ero su corazón palpitaba con fuerza. que del prado ve- como hálito de amor . loso cualquiera. — No. como dos rosas sobre un mis- mo tallo. y en el momento que iba á caer desplomada. Palidecieron sus mejillas. Dora dejó caer los brazos y entornó los ojos como magnetizada. con mucho mimo la fui desabrochando las presillas sin que hiciera resistencia. no seas tontuela. *** Repuesta la zagala díjome muy quedo: —¿Eras miedo que tú quien querias correr al raposo.

Y Dora. si puede — me Ya contrataré lo . de pasar. la alquería. creo que podrá ser esta faena se el — replicó alegre la lo zagala — En emplea á cuantos piden. como vendimiador. ser. el —¿Hacia dónde cae esto? —Muy cerca de aquí en camino de Burriana. zagala y peregrino las siguieron á retaguardia en dirección á Pasó otro la alquería. y cuando las ovejas dieron la señal de retirada en busca del redil. Ayer. y. rato. él ihe tú. comí las más tempraneras. en la alquería. al amo. ¿dónde — Por . re- coges el rebaño ? —¿Dónde ha de ser? En Veré —Pues iremos juntos. porque miedo á las heladas hace apre- surar la vendimia. .272 CIRO BAYO tan vendimiando en las viñas del amo.

cortando cuidadosamente los car- gados racimos. me al con- Como los demás jornaleros. sol. por ción que todo respiraba. Entonces me adelanté á la pastora.8 II LA VENDIMIA Y LA PISA La cual no tardó en verse. los liños se Entre movian de cepa en cepa los vendimiadores. vi lo que hacían mis compañeros y tomé nota para el día siguiente. el A en la la legua se conocía era él amo. apretando los racimos. descontando dos horas me- y en cambio daba tres pesetas de jornal. pero entré en turno. Un hombre de alguna edad. y sin titubear Le trató. 1 . y dos parejas de membrudos mozos llevaban á un carro las aportaderas repletas de uvas. como quien se goza contemplación de una buena vendimia. de las pie. metia manos en una de la satisfac- las cubetas. dos comidas diarias Aquella tarde no hice nada. porque empezaba á y vino á discreción. y á paso largo los fui á unos viñedos limitrofes con la granja. una hogaza para todo el día. en la linde de un vidueño. ofrecí mis servicios. obscurecer. en que se veia una cuadrilla de jornaleros. había de tra- bajar de sol á diodía. asi que atravesamos un poblado bosque de algarrobas que lo ocultaba.

acompañando al amo de la viña. aun empezó á quemar me di |>or resen- Según la dirección del aire. otro lado del algarrobal las y con las manos tintas en sangre de mis el uvas. Baccus frémens. evohé virgiliano Evohé. y otras me incensaba el aire de los campos. Yo al enlazaba esta geórgica escena con el idilio de la pastora. agradable el sol Tan cuando tido. que á ia . Y como quiera que yo había cantado en voz alta. el buen señor añadió el principio del hexámelos jornaleros. me pareció la tarea. cabeza. que vigilaba á un señor cura. creyéndome solo. estaba tro segundo: ''Vociferans'*.. Pero no había reparado que muy cerca de mí. Los vendimiadores nos ayudábamos mutuael aroma del mente. la cual estaría apacentando sus ovejas . En tal guisa canté. sonreí y saludámonos. solum te virginem dignum. aunque con sombrero de paja. que también se sabía Volví la dándome á entender de memoria á Virgilio. con su correspondiente balandrán. los vendimiadores nos re- No partimos por una anchurosa viña. impreg- nado con romero y del tomillo..: 274 CIRO BAYO bien amaneció. envidándonos coplas ó coreando barcarolas. Eché corvillo mano que ni á un y dime á cortar racimos. me Luego nos hicimos tan 'buenos amigos. á veces oreaba mi frente la brisa marina de la cercana costa. me ceñí por debajo del sombrero una corona de pámpanos para refrescar sienes.

vi el jaraíz al cura virgiliano entre otro huésped. Acabada la vendimia. á se la que añade Aquí. ¡ Qué variedad la de nuestras vides! Estas son de las que hablan los historiadores y las que han dado en todo* tiempos . la con la que tropezaría camino de Castellón de Plana. y él acabó por obligarme á que le hiciera una visita en. saliendo por una canal. con otros compañeros. entre el vi- ñador y junto al los invitados á la fiesta. hasta que una después vinificado.: LAZARILLO ESPAÑOL 2/5 hora del descanso hablamos largo y tendido. pues yo llegué á los últimos. en tanto que mosto. que fué á los tres días de mi contrata. Lector: ¿viste alguna vez una pisa de uvas en el lagar? ¿No? Pues procura pronto el verla cuanto antes. pisando y estrujando montones de uvas con los pies. mano industriosa lo envase El ¡chas. chas! del pataleo va acompañado del ritmo onomatopéyico de una alegre tonada. se vierte en las tinajas donde ha de fer- mentar. la rectoral cuando hubiese de pasar por la aldea. ata- baleando. la porque muy empleo de máquina de prensar habrá matado esta fiesta pagana. Allá en el lagar. bailé diabólica danza. Los próvidos racimos el se reducen á escobajos. y dándoles esta clásica conferencia amo de viticultura ¡ — Qué riqueza ! —decía— . quise echar el resto y ayudé á la pisa. la conversación en voz alta. como en mi primer día de vendimia.

porque yo. las albulos. trepadell. —Pues la yo hago á más colores 'las — replicó el cu- ra—. tiene esos mofletes de tan que ni pintados — repuso con soma el . por ser de los fama más y espirituosos. las las que soy viñador. entre bobalet de las la negras: la ferrandella. entre las doradas. —Un andaluz —contestó — Pues mucha el muy entendido en agricultura cura. Gracias que conozca : que crían mis viñas. suavidad y espíritu. palop. fácil encuentre semejante en Aunque Columela juzgó poder decir^- contar todas las diferencias de vides. macamen. no tanto suaves. especiales de España y aun de todo el mundo debiéndose atribuir esta fragancia. sino es al terreno. las montúas y jaénes. mosén? —pregunde Mosén da á es síncope de mosenyer y título que se la coronilla los clérigos en todo lo que fué Aragón. Distingo entre duracina. se que el tampoco orbe. enentre las bermejas: las cruaznas y Gabrieles. tir. fragantes . y tre las verdes. á la uva. no hay duda fué esto mu- cho — tó el Quién fué amo. como es dijo Plinio. aún no he podido saber todas castas de uva valenciana. este Columela.276 CIRO BAYO á sus generosos vinos. la nvelcoche y blancas rosadas. el Requena y garnacha. Por algo mosén buen color. presunción fué la suya. masaguera y monastrell. Entre las blancas la server ola.

varan á los — Y ahora galeno— . Mosén repuso el viñador si no más claro me quedo en ayunas. el los dañosos efectos del mosto en aquel la patriarca. habla us- —Decía que son tantos y tan grandes los prc^- . tanto. —Lo soy. el —Con todo. que hacía número tres en el corro del amo. Eclesiastés aconseja al hijo que lo beba moderadamente. para que. como es. con todo eso. Es también medicina y antidoto enfermedades y melancolías. la plantó. hizo lle- viñas. rigo— La . y así dijo Tíbulo: Sepe eQo tentazñ curas expeliere vino. doctor. — — . — No que — pater. esto era el tercer personaje al nado mosto. y que así bebido le será de mucho provecho. toda finura esto es llamarle á dijo el uno borracho con médico . se dice expresamente que Noé para Y la ra- zón de esto que viendo Noé cuan provechosa útil el planta era y cuan linaje humano. hombres fruto más copioso y de mejor sabor que ninguno. aunque Dios las crió al principio del mundo. mosén — replicó el rural. el reverso de la medalla —añadió . cultivándolas y labrándolas. que vino á dar en cosas que tan mal estuvieron.LAZARILLO ESPAÑOL viejecillo 277 el de tipo antipático. —Doctor. de donde maldición de Cam le y en Lot. y para las Horacio: — ted Nunc vino pellite curas. demás plantas. y así el lo que tiene de daño el mu- cho vino tiene de provecho poco y moderado. ¿A qué — pero negarlo? — respondió la sí aficio- el clé- vid.

que el sabe todo: ¿quién en- señó á aguar vino? reñidos con ia fuerza y la integridad ddl sagrado licor ó. Hay que lo tservir á la Dios con alegría. segunda. para la tercera. como tristeza. para insania y indigestiocensor implacable. para el de- —Y cuarta. que son. los físicos. 'dice di' aconseja David. porque del de Alcázar^ vino. mucho mayores. sin comparación. mosén. —'Herejes y (Cismáticos tendáis mejor. la alegría . —Así cielo es como como vosotros. y mismo Bclesiastés. matáis á los el enfermos —repuso cura — . vez. La pricomidas. como lo dicen el Galeno é Hipócrates. para que me en. — Vinuní el ardentem corroborat vel occidit güyó doctor en tono pedantesco — — ar- . que los mialles que ha causado. Doctor: ¿no es éste también uno de los secretos de vuestra — — Sí farmacopea? el ^contestó con voz grave el mediquillo — y la razón es porque vino es en segundo grado caiiente. Por vina tanto. escribió Baltasar ayuda la digestión mera la leite. 278 CIRO BAYO vedios éé. También yo sé latín. á las y enriquece la sangre. . es ocasión de enfermedad y muerte. vino y los imisterios que <x>n él se han obrado. nes —concluyó —In medio cura— señor mío— dijo lia la las el virtus.: . El vino. En esto terció viñador lo —Diga. la sabiduría di- manda dar vino á los tristes y amargos de corazón. taberneros y boticarios. es necesario para la sed. el .

La un mar de lágrimas y la atmósfera una tempestad de sollozos. nos largó un sermón. Otro que estaba á su lado le dijo: Tiene usted el corazón de piedra. que estaba zapatean- Y do y atabaleando con pies y talones los racimos. — Ya que mosén. veráste picada ó dej arante pasar. quiero de- de la cepa á uva. no. señaló á mi personilla. señores míos. pies. poniendo paño religioso. sin más que ver las uvas que está pisando este mi amigo. — : LAZARILLO ESPA ÑOL Pues cir. á la si Quevedo en quieres subir cabeza después. el —Eche usted por esa boca—dijo entró en — Un feligrés pater. al pulpito. hante de pisar los que no hay medrar sin Uva.á retrucarle con un cuento muy religioso. déjate pisar si quieres ser estimada si sufrir. conceptos ambos que estas redondillas muy bien expresó Uva. voy. dejándose pisar dijo el clérigo — — dan •ejemplo de aquellas verdades evangélicas: "El reino de los cielos es de los humildes". "Hu- míllate y te enaltecerán''. la iglesia de un pueblo la en Jueves Santo y oyó iglesia era el sermón de Pasión. cris- á que consideréis un ejemplo de humildad tiana. Las uvas. si 279 de la planta pasamos la al fruto. yo os invito.. ¿No le conmueve la . Y el hombre se sonreía impávido. Entonces tomó la palabra el médico.

la —Entonces me asusto de longevidad á que —repuso cura con mayor yo dad — Figuraos. Todas las noches veía en le la granja á el Dora. —¿En —:No. — Con madita en de lo que nuestro buen amigo obrará muy pal- cristianamente el — replicó el pater. ¡ mosén. ¿no apetece lo mismo ? — No. porque yo soy abstinente. el . que yo no bebo más que llegaré . La homilía vinícola al caso. y altar. No bebo vino. porque ama la traía en ajetreo continuo. *** Entre la vendimia y la pisa llegué á reunir vein- te pesetas. . porque á lo que mosén va es á que el amo. bombro el viñador — poirque yo ben- dije sus campos. al dando una . ail sí no excita mi devoción. — Parece mentira do u'S'ted ! Y ¿ cómo el se las ha arregla- para llegar á viejo? haber bebido tan —En mucho ha contribuido sólo agua en toda mi vida. sacerdote ha de vivir del pie Y usted.. viéndolo tan aficionado y alabador del miosito. aunque apenas hablaba.f 28o CIRO BAYO muerte de Nuestro Señor Jesucristo f que estoy en el el secreto. —En por- secreto de que pasado el mañana — Precioso es cuento— repuso cura— pero no veo que venga —^Pues viene caso. doctor. el la naturali- vino. acabe regaílándole una arroba del de esta añada.. rígido Galeno. qué secreto resucita.

rastero. —¿Ves — seguí diciendo— enseñé—que he —y se las ti puñado de peganado cortando las reparti- y pisando uvas? Por remos. — Tan pronto — repuso ¿no sabes que soy? Un — Pero. tománregalito para que te acuerdes de mí. con melancolía — ya — —contestó ? chiquilla. La última noche. —No hay más remedio. asustada la zagala. me voy mañana muy ella. lo dice él cantar Amor ensilla se de forastero su caballo. —No robado. LAZARILLO ESPAÑOL Pero mi pensamiento estaba es así que á al olor fijo la a8l en ella . temprano. lo fo- Sí ella . ¿ Dora — le dije — . tanto un buhonero que á anillo alquería vino. contesté. viendo tanto dinero el ama creería que los he —Pues se lo entregaré para ti. Dora— dola una mano— Pero quiero hacerte un . Y setas le puse en dedo el anillo nupcial.: : . de ios jornales devengados por los ope- rarios. le compré un de plata para dedo de mujer. me lo des — repuso — . llam^ la aparte á zagala —Oye. el Toma este esta sortija. lo hice y nos Toma estos dos duros y cómprate lo que más te cumpla. víspera de mi partida. no vale nada va mañana. .

que no te la desaten mente como Dora hizo un mohín y bajó las los ojos.282 CIRO BAYO —^Esto me parece mejor. ¿Qué quieres que me compre con él ? Puedes comprarte unas arracadas para que — estés muy —La fe Sí bonita. y. me despedí de ella. y estrechándole dos manos. otra cotilla. pero que tenga muchas lazadas muy fuertes. la besé en la frente. además. Como na- die nos veía. tan fácil- — —añadí — y . . para la otra. compraré — replicó ella alborozada — : á que será más bonita que la que llevo puesta.

III FRENTE A LAS COLUMBRETES Al rayar el alba abandoné la alquería con áni- mo de ir á ver al cura virgiliano. algunos de cuyos botes la arena. A como La un chicuelo que encontré buscando algarroel bas por bosque le pregunté por él el pueblo . que entra atrevidamente en eil mar. y lanchas se ven varados en Pese á tanta nomenclatura. y era del lugar. testigo de mis proezas vitícolas. Las casas de los labradores y la iglesia. cuya moruna torre fué en tiempos almenara ó vigía de p^lajnicie la costa. de barrio de labradores y de pescadores. que en días serenos deja ver frente el grupo de las Columbretes. es cuyo nombre no hace una lengua de tierra con honores de península. hermosa terraza marial na. me guió en persona. ocupan la del promontorio . á esa distinción dcpueblo alto y bajo. en la los pescadores. así llamadas porque se co- lumbran desde la costa castellonense. á aldea. la feligresía no pasa de ser una alde- hu^la qu« esícasamente tendrá cien fuegos. y me señaló me dijo: una casita- . Al pie d* que viven la población aita está la baja. al caso. El chico de las algarrobas baja adherida á la iglesia.

allí le alargué pero como no veía por ningún perro. noy— contesté— ile Toma la en recom- pensa este perro gordo. preguntó lo —¿Dónde está perro. la gorra para que no se lo quidejó solo al pie me de la rec- Iba á llamar. que bien la se conocía cantaba y tocaba á un tiempo. haciendo dúo con el música. me tranjquiílicé. oí cantar á mi amigo cura. que no veo? — No ves este animalito de patas gordas y rabo ¿ erizado que se apoya en león. Me oír el quita allá — contesté— . Pero causó perro chico. se guardó perro en un repliegue de taran sus padres. El chico tomó muy me el contento . —Has Pero la llegado á destiempo — di jeme — . el — ^Es cobre — . pero se parece á el escudo? Quiere ser un perro. pieza de diez céntimos que .: 284 es la CIRO BAY O del recto. refería á lo que por ahí se cuenta de que le el artista del grabado murió del pesar que dibujara. se te adelantó un trovador. y toría. por . cuando •de me pareció oir el sonido un violín. 'qui'lado muchacho mirando el Talmente parece un perro de aguas es'de medio cuerpo abajo. —Aquesta casa señó —Gracias. que los madrileños tomaban por un él vil él el heráldico ileón que entendiese ó no esta historieta. Si nos oye el grabador se vuelve á morir de otro patatús. verdad replicó — — Niño. . porque.

acompañánla vi- dome costa. amice. Ausías es una forma popular de Agustx. —¿Qué mosén estradivario — —exclamé. —Ola. y á esa edad á los músicos no nos queda compás. dando á entender que música debe ponerse en- tre las ciencias ilustres. y el cura se la asomó Salve á la ventana.: LAZARILLO ESPAÑOL 286 las sumisa correspondencia del instrumento con inflexiones y tonadas de la voz. señalando el ? Le sabía á usted poeta. á su gabinete. pero ya paso de los cuarenta. porque le estuve oyendo antes de llamar. A riesgo de estorbarle en su melopea. . Dejó el violín de tocar.. es esto. Y él mismo bajó á abrir la puerta. desde que se gozaba perfil atril sión magnífica del ancho mar y del Junto á una ventana estaba el de la el con violín y un papel de música. Tajii nescio esse niuqiíaui letteras. llamé fuerte. anacreóntico — dijo el verme — . y debe pronunciarse cargando el (i) acento sobre la i. Ausías March fué caballero valenciano contemporáneo del Marqués de Saniillana. trae la otra. Dirélo más elegantemente con mi paisano Ausías March La valledat {vejez) en valcncians mal proba: no sé com jo faqa obra nova (i). pero no músico. —Gracias más que el la lisonja. — Mía fe que por lo hace usted muy bien. —Una cosa sicam nescirc. la dice San Isidoro. que estaba á altura de al mi cabeza.

el huracán rompe sus cadenas y la los muerte aparece entre tad. Ve usted esos dos barrios de de labradores y el de pescadores ? . para que la las niñas los canten los sábados en la iglesia. el siguió di- — Pues tan en 'la primero. En cam- bio. no son sino engañosas apariencias del peligro que se oculta tras esas bellas formas de la poesía del las Océano.muy agraidabile. parque . . el viento en calma. todo verano. el La madre la tierra alegra más á mi gente que mar. yo dispusiera de un gabinete de trabajo como éste. el Y. Pero hace días me falta la inspiración. allá en Jersey. porque el cielo azul. aguas se encrespan. Así me explico que Víctor Hugo. ciendo sin : darme tiempo á responder. vida del pueblo ellos No hay para un día de plácida confianza.386 CIRO BAYO —¿Qué estaba usted ensayando? —Unos gozos á Virgen. y rniuy alegre. No lo comprendo. horrores de la tempes- segando la flor bravia de la costa. creo que haría obras maestras. De iinlproviso surge una nube. la lira orillas del —También Ovidio pulsó y mi cantó cosas la Ponto muy tristes ¿ neando cabeza — — repuso el cura me- . escribiera lo que escribió. Estos pescadores represenperpetua tragedia. la mar serena.¿Cuál cree usted que es el más alegre? feligresía. — Si — ¿Faltarile la inspiración ante este escenario? contesté señalando el mar — . la otra parte de mis feligreses no saben del mar sobre sino que en es muy bonito.

Homero d Con cuánta razón le llama Cien brazos! Porque tiene manos para la dar luz y claridad á luna y las estrellas y para barrer del aire obscuridad y las tinieblas. —Entre los ¿á qué carta se queda? la sublimidad del la vista mar y el fiel la poesía de la campos. estrellas y luna. ortigas. las plantas y las ñores se descogen. truhanes y rameras. el Y ¡ el cura señaló con ! dedo al cielo. y por esto dijo Calimaco: formosus semper. — Bl Sol —exclamé. se esparcen . ¡Qué de piropos.LAZARILLO ESPAÑOL ven en él las 287 mismas cosas que en la tierra : uvas. — Phebo. obispos. porque hay nubes. retozan los árboles. Los animales saltan. siempre tan hermoso y tan nuelos vo como el primer día que comenzó á andar orbes. — Y usted. íe sailudan Su luz alegra el mundo. cardenales. Tiene manos para las plantas. pater. ermitaños y otros peces seme- jantes á las cosas del cielo. para las hierbas. helecíhos y cohombros. y dan brincos de placer en viéndolo. ó sea delfines y sirenas. para las la flores y frutas. q'Ue el real Profeta no halló á qué mejor comy risueña cara pararlo que á un desposado galán que sale del re- gazo -de la esposa y con su ¡ ailegre á todos llena de alegría. como le llama nuesitro \^irgilio . qué de lindezas le cantan los poetas ! Tan hermoso es el Sol. Las aves y con sus harpadas lenguas dan mil parabienes á su venida. semper ¡iivcnisqiie. pater omnipotens. clavo los en de balanza que sopesa dos elementos. Sí . espadas y sierras.

—Es un razón. la envidia. ya de tila ¡ Qué hombre tan sombrío se le ¡ No el tarle el vino ! Se conoce que pegó gusto él las recetas que administra. que . no hay cosa creada que no se mejore en gusto cuando d Solí aparece. me va usted resultando tan apolíneo ahora —'Esto ? ¡ como diomisíaoo aintes. ¿no es gus- cierto Por mi contrarréplica ! medicucho. de<l lo dice por el episodio al lagar. porque todos nos vemos combatidos por azares y pasiones. Los enfermos se alientan. porque todo des- acíbar y vinagre. Nuestras vidas son los ríos que van á parar al mar^ pero ríos que tienen sus crecidas peranzas. el un alma que se resiente la tristeza: de un mal que sufre. un como etc. El bálsamo.288 CIRO BAYO y cobran nuevo ser y nueva hermosura. cualesquiera que sean que los suce- sos de la vida. triste. los felices sucesos . : las grandes es: y sus bajantes los desengaños. la sequedad de co- odio. todos los — Según hombres debieran ser tristes. este concepto de la tristeza. finalmente. es decir. las aflicciones. —Padre cura. pobreza y demás. y. que esto es resentimiento interior. El santo crisma de se sirve en varios Sacramentos está compuesto de aceite de oliva y de bálsamo.. —Pues la Iglesia el hombre ecuánime debe conservar igual su corazón. ó un resentimiento exterior. recibiendo nuevas esperanzas de su deseada salud. como enfermedad. Los peces muestran sobre las aguas sus plateadas escamas. ! — Ya.

el aceite. una cosa es predicar — Si como soy clérigo. — Dígame. h?xe al es el símbolo de la fortaleza. Es máxima tan cristiana como utilitaria. come lo necesario y nada más. porque los deseos ocu- pan lugar de las ocupaciones que debemos cumplir. su suerte? ¡ pater. Gran parte de la salud consiste en querer tenerla . y lo mismo sucede con un filósofo la el alegría del alma. . En todos los estados se puede ser- y cada uno de ellos tiene sus particulares goces sólo que á nosotros nos cansan y aun . vir á Dios. . mosén. que sobrenada.. !. ¿dónde de color de rosa? se vende este prisma —En las ninguna parte del alma. hay que fabricárselo en y otra dar moradas ¡ — Ah trigo. que hombre superior á sus aflicciones y aquel será hombre perfecto que junte la paciencia con la dulcedumbre de carácter. pater. ¿Está usted contento con Desear otro género — Qué remedio me queda do sería perder el el ! de vida incompatible con los deberes de mi estatiempo. Por esto dijo que ver siempre las cosas por un prisma alegre vale mías que una renta de miles á-e duros. se nos indigestan por no seguir el precepto del sabio: "Si encuentras miel en tu camino. fuera hombre de mun- do. Casi siempre nuestros deseos quieren im- . igual diría.. la conformidad. representa la resignación.LAZARILLO ESPAÑOL 289 por SU peso específico queda por debajo." — Resumiendo.

como el la Esposa de los Can- tares. dice contento dice feliz. sociedad sino esto ? Puras apa¿ Qué es la ¡ riencias! Hasta la virtud lo es. en vez de preferir las virtudes más conformes con nuestros 'deberes apetecemos casi siempre las que hailagan nuestro gusto. de nuestra inferioridad respecto de otras personas? En vez de abrigar en el pecho esas áspides venenosas. —Es hay que que. sino mortificaciones de nuestra imperfección. el ¿Qué es el amor propio. —Y quien es usted? elástico. el según dijo Brut- clavarse el puñal en pecho. Persona s-e desasosiega por practicar las tnás soma- . la miel para trato con nuestros se- mejantes y la leche para dulcificar nuestra alma^ se es Faltando una de estas dos cosas medio ángel y medio demonio. como hay que serlo con todo ha de ser sufrir y perdonar las molestias y flaquezas del prójimo. qué es orgullo. Esto ¿cómo se entiende? — — Pues. como se dice vulgarmente. el lleváramos la miel en los labios y la leche pecho.290 CIRO BAYO posibles: se parecen á esas mujeres en cinta que en invierno apetecen fresas y en verano castañas nuevas. ¿no en seria miejor que. ángel en la calle — al y demonio en casa. No máxima á nosotros mismos. ¿lo es —El concepto de La los la felicidad del feliz hombre muy ciencia de ser consiste en ser piadoso consigo mismo. Puras apariencias. —Mosén. hay que aplicar también la demás.

callejera los ayunos. sin embargo. Esto no lo digo yo. pater. que son mejores. mosén. desde el así es como me lo figuré á usted principio: la enamorado de — La de un optimista de balandrán. no las de relumbrón. sino San Francisco de Sales en su Vida devota. Xo es esto : hay que las esco- ger las virtudes . no excelentes. Fuera de que es las más decorativas y más fácil practicar la buenas obras que se gasta el las grandes virtudes. — Pero —¿Acaso mosna demás zón sin dejar de darse buena vida. — Bien. á la bon- dad. á la modestia. sal ó el de más calidad que azúcar 7 —Y usted. no son compatibles ambas cosas? A li- los ojos del mundo que vale más. sideradas tosas . las disciplinas y castigos de la carne. la alegría buena vida es consecuencia de vivirla. que procuro adquivirtudes que me faltan y perfeccionar las pocas que tengo. las más no las más conmás apara- las más sólidas. verbi gracia. y. sin que esto quiera decir que yo sea un .LAZARILLO ESPAÑOL 291 das. estas últimas son de mayor excelencia y más meritorias que las primeras. la la espiritual... quiere ser héroe. á las mortificaciones del espíritu y del cora. á manera que fusión la sal que más á menudo y con más proazúcar. el andar descalzo en procesiones. un vida y aun de la vita buona. ¿qué gasta más? ¿la rir las — Soy un servidor de Dios. magnánimo y olvida ejercitar las que le cumplen. por más que éste sea la otra.

y en la desdeñaba de ju- de nuestro Loyola. Los pájaros. porque mi régimen es 'harto sencillo. cirla cunstancia que huélgome haber leído en vida de Carlos Boirromeo. si procuro no ofender ni lastimar á nadie. —-Más divertidas que de — repuso mosén— porque. algunas tardes de invierno me hallaría jugando al tute feligreses. quien no gar con los suizos. porque la condescendencia viene caridad. y esto lo tengo muy presente porque. y me piden mi opinión.292 CIRO BAYO epicúreo. antes bien. á la madrugada. que habiendo sido invitado á terciar en un juego. que es el arte de conversar ailegremente. no . practicando aquella virtud 'que los griegos llamaron Eutrapelia. — ¡Conversaciones de aldea! — repliqué en tono despectivo. sin faltar á la caridad . tocar el violín. nuestros mutuos defectos. me doy maña ir para leer mis clásicos favoritos. 'á ser como un con mis se ej ercicio de ia A este tenor. como se acos- tumbra entre gente de buen humor. pero sin zaherirnos. como soy el más calilf icado en las tertud'ias de la aldea. Procuro ser condescendiente. Aparte el cuidado de mi pequeña parroquia. Emípiezo por levantarme temprano. como todos nos iconooemos. de caza ó recrearme con alegre conversación. El sabio compara las malas lenguas á una navaja de afeitar. ¿no nos invitan á sacudir el sueño y cantar las alabanzas del Señor ? Pues esto hago yo rezando el santo sacrificio de la Misa. reimos las sialón . darla con el el mismo tientO' y cuidado que cirujano hace una incisión entre los nervios y los tendones.

? ¿ Esto más — repuse— . dose y retirándose. porque. porque es un bailar unos con acometiénse otros. el baile no se hace por desla honestidad y lascivia. Si 293 hoy fuese domingo. Ya sabrá usted la ale- luya del padre Claret Jóvenes que al estáis bailando. . á modo de escaramuza y es la batalla. y si bailan ha de ser lejos de la iglesia. las —Y ¿qué opinan nesto? Porque á ellas mozas de un baile tan holo que más les gusta es el no. — Entre sea por estos aWeanos. merece usted que de Apolo.: LAZARILLO ESPAÑOL desdeñó vería la invitación. también convertido en maestro de el acompañando con en la violin las danzas de los mozos — plaza de la iglesia. le ci- —Vaya. Esta estila danza que aquí también.. antes para ejercitar ju- ventud y con el ejercicio de las burlas se habiliten y suelten para las veras. dulce meneito del agarrao. ñan el amigo mosén.. me baile. porque enseña triunfal de héroes y emperadores. es la laurel — No. infierno vais saJltando. los sabios griegos inventaron la danza pírrica. — Se do aguantan. y quiera Dios que así mucho tiempo. y por descontasin las armonías de mi violin. muy parecida á la Spata dantza de los vascos y al hall de bastons de los catalanes. si no bailan . A este intento.

294 CIRO BAYO —Y también de poetas. usted. se ihizo pastor de unas vacas. á de Ihidalgo. Seríia initerminable referir el todo cuanto hablé con la cura. porque usted es émulo de Apolo. - Onor d'imperatori c de poeti. Acabaré diciendo que. despedida. me trató á fuer prestándome su muía para que me llevara á Ciastellón y dándome por feligreses. en igual situación. llamia así ? — Por qué me usted — Porque como Apolo.. espoli- que ó escudero á uno de sus . —Pues también ¿ me lo ceñiré — repuso jovial el >cura — pero á condición de repartírnoslo. viéndose pobre y neasí cesitado. se hizo vendimiador y pisador de uvas. dijo Petrarca.

son aficionados como ruda el flaviol ó caramillo. uno se representa sin querer. her- mana gemela del gorro frigio. casi helénico. que la brisa del el . El sol de Septiembre atravesé — —que es el mes en que los los 'la los baña de plácido resplandor y del la ojos se alegran viendo los clásicos cultivos de vid. del tomillo aromático del es- y del romero y no pocas veces blancas gaviotas.LIBRO DUODÉCIMO DE TARRAGO A BARCINO U\ PUEBLO IDEAL Los campos tarraconenses. dejando la playa. en las cigarras atalayadas en los oli- La ribera está tan cerca. Sin gran esfuerzo. si bien tienen mucho parecido con los que quedan atrás. del olivo res y tocados con almendro. mar mezcla su hálito salino con pliego. la tierra Los pastores de ninguno á tocar competencia con vos. salen á dar una volada por el campo. son de paisaje más idílico. que hacen labradobarretina roja ó morada. . los paisajes sicilianos de las églogas de Mosco.

. del que se conservan restos magníficos. deilicioso camino sesgado entre unos pina- y la marina..296 CIRO BAYO llegar á Antes de Tarragona se pasa par un gran centro de población: Reus. carác- griegos por el temperamento. mar terrenos de la estación. El mejor panorama que se disfruta en es ál la ciudad extremo de la Rambla. pero no la traída del agua. doctor Mata. desde tma cornisa que. el pintor Fortuny y.. General Prim. Lo cierto es tal que ésta supera en importancia á provincia. París y Londres. con lo que pretenden echar en cara á los retisenses la valia de su ciudad. Hay este dicho: Reus. la capi- de la En Reus : nacieron. Rolsita . Bájase por allí á los azul. romanos por ter. arco que dicen de Bará y el grandioso acueducto. el cuatro figuras con temipo raneas el ri. además. un tiempo colonia romana y cabeza de la España tarraconense. templo de Augusto. Dispersados aquí y aculiá se descubren soberibios vestigios del poider de Roma : las tres 'puertas cidópeas de las el murael llas. deja ver izquierda. que había de ser mi res ruta. :{<^5ií Pasado el Francolí empieza á verse la ciudad de Tarragona. el hacia la derecha. el anfiteatro. y paralela á la vía férrea sigue la carretera á Barcelona. la y hacia la verde campiña. Mau- famosa bailarina de lia Opera de París variedad de profesiones que demuestra la flexibilidad el de genio de estos catalanes.

Y en Constanti di por terminada la jomada de ese día. La fonda parecía estar desierta de huéspedes.LAZARILLO ESPAÑOL 297 el Como Latino neo. y abajo. no tanto para que se vea que andaba viento en popa. como así tenía honda la entrada. que mi alojamiento fué en fonda los y no en Hostal. ra que se estableció en España. Al internarme tierra adentro di con un pueblo. cuanto ella porque tratar. cuadra. Como quiera que ya las noches eran frías y no era cosa de dormir á manta de Dios. tomé un baño en Mar —como llaman litoral los orientales al Mediterrá- nombre que involuntariamente se pronuncia en este tarraconense erizado de lumbreras y torres antiquísimas que sirvieron de faro á los nautas romanos. porque ama y criada se bastaban pai*a el servicio. es consiguiente. . es pertinente al asunto que voy á *** Era una casa pequeña de un pasillo solo piso . Segunda declaración que hago. nombre catalán por excelencia pues no estará de más saber que de la prime. el patio y la Como che pedí venía cansado y hambriento. pues. arriba un con las alcobas. en Barcelona. la cocina. á estilo de posada. Pregunté cómo se llamaba y dijéronme que Constantí. vinieron á llamarse demás establecimientos análogos Conste. fui á hospe- darme á una fonda. á prima nola cena y me la sirvieron en seguida. como llaman en Cataluña á la posada.

cuando los historiadores la atribuyen un millón de habiPilatos. Uno de el los gobernadores romanos en este tiempo fué famoso Poncio lo y es tradi- ción que en esta villa tuvo su quinta de recreo. El ama le saludó por su no'mbre. y yo. y como si se tratara de un abonado á la mía. et- cétera.298 CIRO BAYO estaba. porque di con per- sona instruida que. alabé la hermosura del camipo de Tarragona y los monumentos arqueoilógicos de la ciuidad. I Figúrese usted ! i que entonces sería este ! rin- cón Qué animación ¡ Qué vida la suya. los preliminares. y entre guiente : 'Otros el si- —Estos. añadió aÜgunos comentarios. entre otras cosas. No lo hice á humo de pajas. y. el estado de las : cosechas y demás zarandajas. Hasta este "pueblo de Consitantí se extendía la gran trópoli. tarle Yo hube de con- mi manera de viajar. muy icaimipechano al parecer.. allá me- en la época de su esplendor. luego simpatizamos y traba- mos conversación. los Fueron enltre que se acostumbran personas que no se conocen y que nada tienen que decirse la temperatura. que no le iba en zaga. cuaindo entró en el Comiendo otro comedor j>ersoiiaj'e 'que bien se veía no era forastero^ sino vecino de la localidad. le sirvió la cena en cuanto se sentó. ¡ay dolor! que ves ahora. diario. fueron un tiempo Tárraco famosa. tantes. Fahio. converla tido en Capua de todo un gobernador de España . Lo cuajl hizo á otra mesa junto á El hombre. poniéndose á tono conmigo.

al final este punto con bélica armonía un dúo de ¿ — la Hablaba usted de ellos ? tocata ¡ — Rara casualidad — repuso mi risueño— Será algún escuadrón de 5 . se oyó un ruido de espuelas en ei portal. de la cocina. ¿Qué diu oque "militroncho'*. sucedido. sonó en clarines. y apareció en el comedor un sargento de dijo la — Buenas noches. Pues ya resucitaran romanos.. y el brigada encargado de alojar aquí vendrán á hospedarse el el escua- como Capi- tán y los dos Oficiales. pa- ésta. interlocutor caballería de los que van y vienen de Reus á Tarragona hael ciendo paseos militares. ¡ regreso de una expedición- ¡¡Tatarará. tráü! ¡¡Tátara. me enseñe us- —¡Vara!— replicó indignada l'y la mujer — . — Soy drón. patrona? — re- . que enseñi las camasT —¿Qué tiene esto de particular. vengo á qiie ted las camas. Riendo ducando. señores — — ¿Está trona? —¿Qué volía?— preguntó saliendo . trí. seguimos charlando y man- Al poco rato dragones. — — exclamé los de .. tnH.LAZARILLO ESPAÑOL citerior 299 y en castro de legionarios que montarían su guardia! ¡Qué ir y venir de literas y de ma! ! tronas y patricios con séquito de esclavos ¡ Cómo retemblarían estas calles ecuestres ! ¡ al paso de la los milites las co- Qué sonora al trompetería de hortes á la salida y guerrera!.

300 CIRO BAYO el puso sargento si — . Necesito verlas para decir á ios oficiales — Ya ¡ son grandes y están limpias. malas consecuencias. apenas entendía éste el que. — ¡Parece mentira coímpañero'— Si —^Pues pueden . pero yo no las mi marido. oiga lo que pasó en este mismo pueblo hará cosa de un año. la . Un juez vino á tomar declaración á un herido tra patrona. y Tecla éste ya se murió. llevó al brigada á en- Y con mucha amabiilidad señarle las camas. no creerlo. que no se entienden. el quid pro quo! jen — dije á mi lo lo cuento iMadrid. casualidad que y en el otro entendió: un hombre con una amante. Sin ir más lejos.. soltando la carcajada catalán. venga. dispensi. la patrona — — . . ! 'lo creo que están dimpias — replicó en su enseño más lengua ^que á verá. como nues- castellano. que tulio. Con que usted mi conterlos —^Señora ^dijo á esta sazón . la Hiciéronse investigaciones. los cuales fueron envueltos en la muy el proceso hasta que se aclaró equivocación. camas son — en camas en y —¡Ah! no m'en recordaba—exclamó confusa mujer— Vosté Venga. en ocasiones. porque equívocos como ese menu- dean entre castellanos y catalanes. ^creen. Díjole que el agresor había sido un heme ab manta.. y aun deben saberlo los gobernantes. y dio el lugar del suceso se habían visto dos novios amartelados. se las enseñaré con mucho gusto. Lo cual trae. las Hits los Hits las castellaino.

dimití. Dos veces pales. las no tiene quien administre. por mejor decir. se ha convocado á elecciones munici- y ninguna se han presentado los candidatos . Ninguno quiere ser alcailde. se singuel hace nueve meses por hecho inau- dito de no tener Ayuntamiento. ayunos del catalán. ni hay quien transija con que lo sean los demás. que desde este hecho mis con- vecinos se han escamado tanto de los funcionarios forasteros. es. — Me deja usted con posible esta anarquía? la boca abierta. cereales. y casi casi han declarado en cantón. . soledad del despacho. que el Gobierno les manda. Había un secretario.500 habitantes.LAZARILLO ESPAÑOL 3o í — ¿ Esto es verdjad ? —Tan verdad. que para nada los necesita. y. ni concejal. sobre no tener ningún funcionario forastero. fabrica aguardiente y papel vive tranquilo y lo feliz. y hace tres meses abrumado por ó. ¿Cómo es — No es anarquía . Trátase de un produce vino. sin embargo. Entre muchas virtudes de mis convecinos sobresale su excesiva modestia. pueblo de importancia que tiene unos 2. sencillamente. una huelga de ciudadanos. aceite. ni cosa que lo parezca. que no quieren nada con se ellos. me declaré cesante.^ pues ya saben venir cuando lariza desde les conviene. éste la era yo. porque no sabía á quién presentar mi dimisión. —¿Cómo —La se entiende? villa de ConsCantí.

Y se consi- dera muy probable que. suspendimos la plática. este cuadro de la —Y se lo que te rondaré. que venian á alojarse pi- en la fonda por aquella noche. k bola. Sentáronse en mesa aparte. —Y — Gobernador de la provincia ¿qué hace á todo esto? ¿Qué ha de hacer? Dejar que ruede Pero vinieron las quintas. ni los electores han acudido á el las urnas (i). se vaya cada concejal á su casa y no vuelvan á aparecer por el Ayuntamiento.3o2 CIRO BAYO indispensables para formar Municipio. Su delegado compondrá un Ayuntamiento en Constantí con exconcej'ales ó como Dios le dé á entender. (i) Histórico. —^Me deja usted patidifuso con España pintoresca. morena. y nosotros anudamos la conversación. . Mas como en esto se oyera ruido de voces y sa- bles arrastrando. pero que antes dieron de comer. en cuanto pase esto de las quintas. porque aún no ha dicho todo. Eran los tres oficiales de Dragones. y ha sentido la necesi- dad de entenderse con alguien.

me quedé jores tiempos. — En habrá letrado? caso ¿habrá —El tribunal componen cuatro^hombres bueeste tribunal. las alumbrado y demás. esto ha porque. Con ganado el pueblo. no hay quien quiera serlo de balde. cejil en esta huelga con- y como soy soltero y no tengo familia. como no paga á los em- pleados. como iba diciendo.II SIGUE LO MISMO Habla rrillo. ¿quién la la justicia administra? Porque ángeles. este vecindario no será un coro de los delincuente en gordo se le envía á la ca- para que Tribunales se se las entiendan con en juicio simples querellas dirimen verbal. repartiéndose por calles cio de limpieza. vivo en esta fonda esperando meen la calle. de nombre Ca- — Pues. porque los vecinos se el cuidan de todo. de servi- — Pero — Al pital él. —Y . porque esto no puede seguir urbana ? se así. ¿quién cobra los impuestos municipales? Quién cuida de la policía — Nadie. lo nos. el exsecretario municipal. y aquí sí que reza aquella definición: '*Jus- .

y yo los emplacé para el día oportuno. sabido. contando porque se con el Fiscal.. fui — Sería usted mal —Todo contrario. manifiesto mi obra en público certamen esto es. lo tes. que transcendería editor de hecho y que algún Barcelona -del me pediría la obra. se sintió usted Garulla.! 304 ticia es. sin hacer caso de la alusión y mis compañeros de aula retáronme á que pusiera de . que. lo como mi mismo con exámenes lia Biblia. los — siguió diciendo contertulio. soy yo a:l quien asesora gajes que jurado. juzgia por equidad pero en consideración á mis servicios y á mis conocimientos forenses. falta. .. —¿Es usted ajbogado? —A medias. —¿Cómo se ocurrió — Me imaginé que le tamaño el dislate? el -catedrático me escucharía embobado. y estos son los únicos me ayudan á capear €'1 temporal. pero no la aca- Ale suspendieron en la 'asignatura de Deredho y reñí con la Universidad. á que contestara en verso á las preguntas del exa- minador. porque entre los escolares el día había corrido da voz de que yo contestaría en verso á to'das las preguntas del examinador. Llegó^ pues. la carrera.. tres". — . ¡ modelo de estudianel Como el que empleé todo civil curso en poner en verso Derecho es — vamos. y es inútil decir que el aula estaba atestada. Empecé bé. examen. civil. hizo —^Llegaron Si. Cruzáronse apuestas. estudiante. lo CIRO BAYO que de cuatro quieren Letrado no hace .

. —Tal lejos creo — repuse— y de . el me suspendió. así lo supuse. redondeando período. nos — Etcétera. la seguridad de de mi em- peño. que al salir d^l meaula me gané una al —Y. —Lo que mandan Cortes con al ¿ Qué De- las etcétera. Verbi gra- — Pregunta: ¿Qué : es Jurisprudencia? puesta Justi atque injiisti scientia. que es donde ocudolió la injusticia del fallo. decir algo. Por ello.AÑOL 3o5 —No fué por —Tenía c^: pequeño el compromiso salir airoso — repliqué. á lo menos en aquellas preguntas que re- quieren definición breve y categórica. de ser incongruentes. Salí tan airoso. — —Reses el recho natural? — ¿ Qué es ley ? Rey. porque las respuestas. El catedrático de se el ovación y me gané también las apuestas. por- que en me la dime de baja Universidad de Barcelona.LAZARILLO ESP.. ó porque entendió mi manera de que mi tratado poéti- co hacía la competencia á su obra de texto. de la Instituta — Paréceme — respondió Carrillo — tratar con persona perita que me da la razón. ó porque tomara á chacota contestar. en vez de ceñirme una corona de laurel. —¿Y decía usted que en Constantí ejerce de abogado ? 20 . —Lo adivinó usted. parecen acotaciones las Siete Partidas. —Lo que natura enseña animal. rrió el suceso. la asig- natura. en último término. y tribunal" fué tan inicuo que con- firmó el fallo. ganó usted unas calabazas — añadí.

A bien que que yo asesoro es á cada uno lo que lia meramente distributiva dar le pertenece. * . al que hubo de llamar la atonción. que en otra parte hubiera sido argumento de un enojoso juicio de faltas. santiamén. y aqui. en Constanti. aquélla. y todos mis dictá- menes están inspirados en la equidad. Yendo un homhre cargado con un haz de vio venir á un vecino. Para que se entere usted. porque la equidad — es la base de las leyes escritas. como asno de Buridán. gritando: "¡ Ahi va. condiciones reunir. sin las excepciones dilatorias de los otros. — Por tre el rar. Los encuentran rápidos y exla estos ? peditos. —Y gente de Constanti ¿se aviene á procedimientos —^Con mil amores. aunque me esté mal el decirlo. los jueces se y á pesar de éstas y d^ ven negros para fallar. ingenio y siagacidad. voy á contarle este caso. iiiientras que para otra se necesita ser todo un sabio Salomón.3o6 CIRO BAYO la justicia : —De leguleyo nada más. Pues trabajo le doy. se ventiló en un leña. ahí va! ¡Cuidado!" . en que se giastan tiempo y dinero. (en- agua y 'sin Yo cebada y no saben por dónde tiprescindo del sentido legal de la justicia la y aplico vacilaciones el sentido moral. Para última basta ser ¡la un mediano jurisconsiulto. —También esta aplicación del más la difícil derecho la hallo que la interpretación de la ley. esto cabalmente porque estos señores se el ven muchas veces. —No que creo tanto.

El de chaqueta se vio cogido en sus propias señor Carrillo. no pudo evitar •<]ueta. sin — duda por cortedad. — Pues tocante á olfato policíaco oiga caso molestias de citas ni careos de testigos. Debéis absolver le de- mandado. —No do es que esté mudo — se apresuró á contes- tar el de la chaqueta — . tste otro grave. ¿Estás mudo? le preguntó uno de — los hom- bres buenos. señores jurados cailidad de asesor este — —contesté yo. mucho más ingenio que envidiaría Salomón. que sin duda iba distraído. llamó al tribunal de los lioimbres buenos. pidiendo indemnización del daño. es un rasgo de redes y se retiró con las orejas gachas.lo lo oís. Como asunto no era de camipetencia de los hombres buenos. el encuentro. se dio parte á Tarragona. El ¡hombre de la carga cargos del de no chistaba. Pero antes fui yo al lugar del suce- . ¡ A fe que buenas voces daba cuan- me topó! A gritos me va!" —Ya nñ jor de . que dilucidé también sin En un más la —como llaman aquí á al las alquerías el — encontraron amo asesinado. y una astilla le rasgó la cha- Sin más dilación. — No está mal.LAZARILLO ESPAÑOL 307 El vecino. Frente á frente demandante y demandado. la el tribunal oyó chaqueta rota y preguntó al otro qué tenia que decir. porque que 'la hombre ha defendido me- el otro pudiera hacerlo. En ios seguida se citó al hon^bre de 'la leña. en al . es que no sabe qué decir decía: "¡Aparta! ¡Ahí en su defensa.

las propinejas. Con esto. Carrillo. lo sabe usted? — replicó el más anti- guo de qu'é los guardias. las partes beneficiadas^ y algo . un hom- colosal. Entre otros criados del más vi un hombre que hacia grandes demostraciones de duelo y que por cierto fué quien trajo el aviso del crimen. los guardias se lo llevaron preso á Tarragona y la justicia se ahorró el — Señor bre — rarios.3o8 SO. así. La pareja y la estrechó á pregun- tas al presunto criminal. Pero ¿esto 'le produce? Así. En cuanta le — —¿Cómo 'Este eché el ojo dije á la pareja: tes el asesino. CIRO BAYO ¡acompañado de dos mozos de escuadra. y ese hombre lleva la limpia. No me equivoqué. —No hay más que — Hoy . que yo llamo hono- que quieren darme es algo. es usted uin portento. éste lo confesó todo^ encontrándose después camisa manchada de sangre de que se había despojado. viaje á Constantí. fijarse en este detalle —rephcamisa es jueves.

á juzgar por el limpio acento y la dicción castiza de sus palabras. que venían á dar pitán del escuadrón. di un vuelco á conversación con Carrillo y lo que decía ¡ le espeté esta exclamación. pero me parece mejor el cas- . Serían castellanos de pura cepa. Esto daba animación comedor. amén de las frecuentes entradas y salidas de ordenanzas. lenguas y lulas libaciones Bien es verdad que para soltar brificar las gargantas.: ! III EL HEREU Y LA PÜBILLA Cr€0 haber dicho que cerca de nosotros cena"ban tajiibién los tres oficiales de Caballería. á ver — Qué bien me suena habla castellana después de tantos días de oir hablar catalán — Xo gusta á usted nuestra lengua — el ¿ le ? re- puso él. . ca- bos y sargentos. -del las menudeaban al Priorato de ia tierra. el parte al Ca- Como el tema de Constantí la estaba ya agotado. — No me disgusta tellano.

LAZARILLO ESPAÑOL 3lO —En cambio á nuestra patrona jor el le parecerá me- catalán. cia dos grandes divisiones por lo que hace á las diferencias locales de pronunciación en Ca- En esta parte se dd Priorato. abun- dancia y sonoridad de se conoce lengua castellana. Mireya. de la orto- grafía y de las conjugaciones. de Verdaguer. y. no. por consiguiente. —Y usted ¿qué dice. pero buena diferencia literario al corriente. Díganlo. ¿Las ha leído us- ted? —Las he y admirado. —Hay taluña. Eso es á lo que uno está acostum- brado. —Pues tienen mucho parecido con leído las Cantigas Rey Sabio. la región. señor Carrillo? Sea usted imparcial. parque le advierto que soy de la manga á- ancha. c'lásicos modelos del pro- venzal y del catalán de nuestros días. en las que por cierto se observan muchas analogías con el catalán en palabras y hasdel ta en fras'es. Habla con un madrileño criado en Barcelona. Castiílla es la esto. de Mistral. pronuncia como en Valencatalán con más lim- . un tantico aficionado — Pues nombres digo que. —Norabuena todo va del lenguaje habla. la le- mosina. al que se Lo que más disuena al oído de un hijo de pronunciación catalana. el y Lérida. sin negar la la majestad. y La Altántida. aunque con la natural diferenciía de los diptongos. provenzal ó catalana — ^que con los tres —no cede á si ella en abundancia y lozanía.

la emulación y de ciertos toques derivados de los muchos y re- diversos sucesos en que han intervenido quienes lo hablaron. 3ll como se escribe. así. que hace que se maneje con aquella dificultad que suelen los ridos de frío. sin el solio duda por haberse sentado en de los Reyes de España. sobre todo en las la que usted por me- mayor delicadeza. las vocales son menos dimfpias las sílabas. . En miembros ate- —^En esto estamos conformes. porque lo las provincias mismo pasa en de habla castellana. Los catalanes. volubilidad el y calor de la fantasía de sus moradores. es innegable que de Hereu ha deshancado 'á la Pubilla. porque el la alianza matrimonial entre amtbos vino cam^- bio de carácter y el desmedro de Cataluña. al lenguaje á regularse por mismo su carácter y pronunciación. Más allá del Priorato. tamiento. soy de sentir que en estas provinse refiere. es la carac- terística entre antbos pueblos. el han ca- forzado mino. idioma castellano ha adquirido mayor grandeza y adelanmás énfasis. como inclinados ó al interés signados al tráfico. en Barcelona y Gerona. señor Carrillo. incomparable fuerza y viveza. y á la solicitud. en general. —Aun cias á ridionales. el sí . el catalán lleva cierta dureza. — Querrá usted — Pues este decir énfasis. y aun se sustituye la acentuación de Pero estas son nimiedades. y por su expansión imperialista blo de las Américas puso en su lenguaje el — hasello la — de das nobles pasiones de gloria . El castellano.LAZARILLO ESPAÑOL pieza y.

los nietos de los almogávares colgaron sus armas. Últimamente se jugó al as de espadas m'al.! ! : 3l2 CIRO BAYO el —Y para remachar j clavo debe usted añadir Ay. hi- La puhilla Calas taluña entendió que ena pasado el tiempo de expediciones por su cuenta á las al Oriente. ya que no podían ser cortesanos y caudillos. las últimas posesiones que le quedaban en Améri- ca y Oceanía. y se quedó nada. vio que el el y Mediterráneo era vencido islas de Italia por Océano. Es que opi- Con la hegemonía castellana. le amonestó á que cambiara de la el política. lejos — repuso — . se cieron oomlerciantes y fabricantes. (dejando hereu Castilla del patri- empresas militares y monio. las el aumento —¿Y usted ? qué tal lo hizo ed hereu en opinión de — Bastante sin Abarcó demasiado. y las perdió. á cambiar sus castillos por fábricas y sus bajeles a'l por naves mercantes. Castilla castellana. 'de el mayorazgo con le trabajo y En poco estuvo que en- tablara demanda divorcio. á mirar por el casa y acrecentar ahorro. con raras excepciones. y se resignó á hilar la rueca. ¡ — Buena pondría Pubilla —Figtírese usted. la térra catailana si no t'hagués conegut may Carrillo — No no como voy tan usted. El hereu vínose á . Estas son exageraciones de ios renmxensos. y los caballeros catalanes. Se indignó Llamó se la ¡ ! al orden al Hereu.

. pK>r alií se dice. —^lás Con de la vale asi. dolía la luz que gastábamos en el co- medor. á 'de quien ello mucha cuenta. por cuestión de la —De modo que que —Es una nubécula conyugal intereses. . navieros. y con esto nos despedimos. pubilla tan contenta. pues no habíamos de las Dímonos volvernos á ver. En menos quince años figura en primera linea entre los mineros.. agricultores é industriales lo de Europa. buenas noches Carrillo y yo. á gran satisfacción patrona. Alientras el hereu administre bien.LAZARILLO ESPAÑOL razón con gran regocijo de le trae 3i3 la pubilla. tan alegre derivación de la tendenciosa chaal chara dimos fin coloquio. que. por haberse retirado ya los ofile ciales.

Era noche cuando llegué á la vista de Sitges. Llegada la noche. dando al viento las blancas velas latinas. jarmíe en una choza mirando á la playa. junto á la costa de Garraf macizo montañoso erizado de promontorios y hendido por casi de calas y pequeños fondea- deros. respirando lá bocanadas el aire del el mar y oteando.IV f DESENLACE TRIUNFAL lo hice El resto del viaje nés. daban dlaras señaHies que era abrigo de viñadores 6 de carabineros. brillan los faros . como desde un semáforo. cruce de delgados piróscafos vomitando humo. por lo que no tuve más remedio que cobiabierta. Las limpias pajas que alli estaban extendidas. y de laúdes. No era la primera vez que habia pernoctado ó sesteado en las casillas de estos guardiíanes costeros. de gruesas fragatas largando la escandalosa. muy pintoresca. urcas y pailebotes. por el litonal barcelo- donde se encuentran poblaciones tan impor- tantes como Villanueva-Geltrú y Sitgcs. esta últi- ma en posición .

.. sin admiración. alegría de "Tú me te luminar y sostén de mi camino cobijaste con tu áureo manto y pintaslos con gayos colores paisajes que alegraron mis oíos. á ver la última aparición del astro rey. que alumbra pués de PrÍTriero amaneció. y se halla como viene descomo después de haber sido perdida. Quería cantarle un himno de gracias el por la buena ayuda que me había hecho en de recluirme en via- je. Como el sol iba á salir por la parte del mar. las tinieblas "La duz. y quería hacerlo antes la gran ciudad. como fantástica iluminación de laguna veneciana." cabe descripción más sentida y verdadera que esta que hace el maestro León del despertar del día. parece ser otra cosa y hiere el corazón del hombre con una nueva alegría y )a vista del cielo entonces.. donde. y ese mar de Barcelona de puntos luminosos. ría como el común de la gente. "¡Salve. con indiferencia que se ve la luz eléctrica al acostarse.. de la costa los buques de lalto bordo encienden se salpica las luces. bes. y el colorear de las nu. No Y el cuando se levantó el sol sobre las le aguas pulsé plectro y canté este sol. oh las criaturas . himno padre del mundo. volve- á verlo la s'hi reconocimiento.: ! 3i5 CIRO BAYO . me apresté al amanecer. y el descubrirse la aurora los poetas la coronan de sol es —que no causa rosas —y aparecer sin el la hermosura dd una cosa bellísima.

. —^Dispense usted. Notable cierra. se enfrió mi numen. 'saJlVe!. ya me voy— estar dijo ellos .. que." En medio por de estos hosannas vime sorprendido la aparición de dos carabineros. se fundieron las altas nieves. que equivaile á decir que allí hay profusión de lla- quintas de recreo ó torres. para congra- ciarme con dejó ¡ el carabinero. al des'hi'larse en arroyos y cascadas. que diéronme de comer. y. Y me con el mayor miramiento volvi á extender las pajas que me sirvieron de cama. refun/fuñando.3i6 CIRO BAYO ti "Por "ber. el ! — Naulf ragio en puerto —pensé— Hete aquí que . eché para adelante. diéronme de bepor ti maduraron los árboles sus frutos. ir sin más consecuencias.reino cierottii no te demás carabineros negaron bospitailidad y aun se hilos amigos tuyos. quien. y éstos te echan casi á puntapiés la última noche que te queda para llegar á Barcelona. el es. colgando la lira. "¡Salve. se —¿No sabe usted que no puede aqui? — uno de — Esta caseta del resguardo y de nadie más. *** Sitges es residencia veraniega de muchos colo merciantes y americanos de la ciudad condal. por las galas artísticas que en- Cau ferrat de Santiago Rusiñol. es ^contesté. se llama esta figura del . como acostumbran marlas. Y claro está..

te presentaré. la Di media vuelta y vi un joven á caballo sobre baranda. — ¡Quita ¿Con esta facha? — Xo importe es una reunión de camaradas allá! te . Entra. alegres y de toda mi confianza. de los pocos que dejé en Barcelona. . están con una jumera qtie no ven. —^Acompañando á unos amigos. A té él me acerqué con la confusión de quien se pocas palabras le mira sucio y derrotado.además. Y.. y siguiendo la playa. En con- mi odisea. Empezó él por hacer aspavientos y ile acabó riéndose á carcajadas. un ajmigo de de toda la vida. I Ciro ! Ciro —volvió á gritar con insistencia el que me llamaba. visto. ¿Quién será? — — —me dije. llamándome ahora con los dos brazos la infancia. casi las lamida por la re- con jarrones de áloes en barandas y toldo de capricho9as enredaderas. saca. — Pues tú bien me has .: LAZARILLO ESPAÑOL Crucé quinta. cuando sentí llamarme por mi nombre. avergonzado do y apreté ¡ del encuentro. híceme el sor- €l j paso. el 3i7 pueblo. —Y ¿qué haces aquí?— pr^unté. Hemos tú pasa- do toda la noche en juerga con imas el artistas que ya se fueron en que y nosotros no tardaremos en volver á Barcelona en un balandro. I'ba á pasar de largo. oí alga- rabía de cantos y de voces en la terraza de una una alegre glorieta. tren..

recabando silencio—. Los otros seguían vocif erando y apenas notaron mi presencia. fui uno de tantos. Quisieron que repitiese. pero en un momento el que les vi descuidados. digna de un Jenofonte. bebamos por él y por su expedición. que hervía oro.3i8 CIRO BAYO sube. tú quieres ^Sea icomio — contesté. En menos de tres meses se ha plantado aquí desde Masi mío. como ofrenda á madre tierra y á los buenos corazones que encontrara en mi camino. y . en la llevé á el mis labios néctar de cristalina crátera. ^o — y te 'embaroas con nosotros. Destápese otra bo- de Champagne. vertí en tierra ila licor. y pues el viajero se llama Ciro. bebiam! — repitie- ron en italiano. de Verdi. A partir de este momiento. el brindis Y la. —^Señores— repuso tella — H'urra ¡ ! ¡ !—gritó ani el coro juvenil. drid. Esito no obstante. — Señores— — dijo : os presento un gran amigo que 'también un gran caminante. viniendo por AndaÜucía y por burra la co¡sta de Levante. —Bebiam! con bebiaml del vino. no seas cobarde. que acaba de dar la vuelta á pie á media España. amigo. Bajó mi a/migo á abrir una poterna ded muro. el amigo hizo mi presenI tación. te presento y due- —Ea. entré en la quinta. oon gran proso- popeya.

mente en que dicha eran el la injusticia. fuente de desengaños. de abandonar la vida. se levantaron como un solo hombre para lanfcarse al agua. y yo hice lo mismo. el anfitrión. la ciencia. al principio que era cosa de esto. Con la embriaguez. pero vi de veras.. Convinieron igua!lcierto. y como habían agotado todos los asuntos. amo de la quinta— \^en á ahogarte con nosotros. dueño de la quinta. que allí estaba bien Yo no pensé qvLQ iba sabía qué pensar de aquel desbarajuste... cayeron sobre la mora>l. la reunión una uva. — les —que queráis aho- os creía mejores amigos.. mentira . la el hteratura.. Los cinco de es-taban hechos él . para ahogarse en cerca. eran cosas vanas. — No vayamos tan aprisa— replicó mi amigo— el . 4 Todos aquellos elegantes borrachos. — Parece garos sin mí . 'á En mi ainigo dijo se interpuso. Vi que todos estaban en Sig man- gas de camisa. el —Tiene razón— repuso corifeo. continuaron bebiendo y hablando. á eso de las diez de la mañana. por amor. Razón tenía mi amigo. risa. las máximas mora)les &\ y los preceptos virtuosos no suelen quedar bien el es- parados. y. la finahnente. y las mujeres. Acabado el brindis. d mar. LAZARILLO ESPAÑOL nadie curó de mí. increpando aquellos energúmenos. los pesares y la des- natural patrimonio del hombre. El más sereno parecía más curda. Convinieron los comensales en que tudio. animales de placer. se persuadieron de conveniencia.

y tinela mi amigo hizo rumbo á Montjuich. nos arrojaremos en sus brazos. energúmenos se marea- ron. — Ayudé á ondas. y lejos de la costa. se aplacaron Los borrachos embarque. mediodía. Pero despertaron con los cañonazos los castillo. fueron adormilándose y acabaron por tenderse en de la bancos y en las tablas cala. Mercedes de . boca del puerto.320 CIRO BAYO al no nos lancemos rrachos. Altracó y se dispusieron al y como mi amigo hacia de piloto. diciéndomie y guiñándome e*! ojo: Ea. mar como desesperados el el ó bo- Emibarqucmos en balandro que ahí está aparejado. izar la vela. muramos poéticamente. y la navecilla voló por las cerúleas la En poco tiempo se vio punta del Lio- bregat. por ser d santo de la entonces Serenísima Princesa de Asturias. las Su Alteza Real Doña María de Borbóo y Habsburgo. el bail'andro casi al pie de la casa. casi al que disparaban del lar el tiempo de enfiestá. los Al rato de navegar. Ya que nos suicide- mos. la fortaleza hacía las de ordenanza. cambiaron la peseta. y claro no se acordaron de suicidarse. ven á suicidarte con nosotros. allá en seno del mar donde retozan oindinas y sirenas. cen- de Barcelona. Y aconteció lo que era de supwDner. que rápida se infló como seno lácteo. La proposición fué aceptada por unanimidad. la balandro ya Era salvas el' 24 de Septiembre al . hizome embarcar también.

el nombre es lo como 'una se dice en gráfico romance "Debajo de bebedor.: LAZARILLO ESPAÑOL Por no cha. entre el es- truendo de gjuesa principesca. muelle." mada capa se esconde un buen VALE 31 . salté eij e'l artillería. Y así terminó mi viaje. ufano. satisfecho. ó. alegre. y ésta te plugo. de menos. ser 321 menos que el Hidalgo 'de la Man> salva que á Barceilona llegó también. si tanta fué mi suerte que tuviste á el bien acompañanne hasta final de mi leyenda. y diles que aunque sea relación de vago. recomiéndala á tus amigos. yo hice mía la y aitivo. * POST SCRIPTUM Lector.

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28 esos trigos. 53 L IL La ruta de don Quijote El delincuente honrado 59 en Andalucía. Libro cuarto. —Mi entrada Bailen En Sierra Morena de IL Recuerdos 73 82 . —Por 1. —Prolegómenos de viaje. I.ÍNDICE Págs. Anteportada i Obras del autor Portada 2 3 Propiedad 4 5 Prólogo Declaración del autor 11 Libro primero. 35 44 tierra —En manchega. 13 IL La casa de vecindad La iniciación Libro segundo. I. IL La primera estación La primera jornada Libro tercero.

I. V.! 324 INDIpE Págs. / Thalassa ! Thalassa 187 190 II. Bajo el puente de Córdoba Siguiendo el Guadalquivir 87 94 de Sevilla. IIL IV. 153 164 II. Anacreóntica 147 Libro I. III. En En En la el Albambra Albaicin plaza la 170 174 184 IV. II. 197 —A través de Murcia. 103 iii Libro quinto. —Por entera tierra de Málaga. I. Al pie de la Giralda El cicerone del peregrino La casa de Manara IV. Hablando con las monjas 227 . séptimo. —Mi Semana Santa II. ! —En ¡ la playa y por la sierra de Almería. Mág:non El puñal del Godo 207 218 III. — Granadinas. III. sexto. I. 141 Seni'i-anacrieóntica II. Luz en las sombras dantesco 123 128 V. III. Lord Stanhope Lance serrano Libro noveno. Las cuevas de Purullena Guadix Libro octavo. Un círculo 134 Libro I.

Desenlace triunfal Post scriptum índice 321 323 Colofón 327 . 235 241 En una V. pueblo ideal Sigue lo mismo III. Hereu y la Pubilia IV. —El país cíe las palmeras. Libro utci^Ho. 265 273 2S3 Libro onceno. 295 303 309 314 . I. I. —El jardín de IL IIL Mi tropiezo con Venus La vendimia y la pisa Frente á las Columbretes Libro duodécimo. I. Un El II.índice 323 Págs. —De Tarraco á Barcino. baronía Literatura mortuoria 249 253 259 España. La pesca de Elche Sesión infantil ün encuentro con "Nostramo" IL IIL IV.

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"LAZARILLO ESPAÑOL" SE ACABÓ DE IMPRIMIR EN LA TIPOGRAFÍA DE LA ''REVISTA DE ARCHIVOS. BIBLIOTECAS Y MUSEOS" DE MADRID EL DÍA XXX DE AGOSTO DEL ANO MCMXI .

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° con más de 200 grabados y cubierta de Sancha en cromotipia.— Tinieblas en las cumbres. a Busca (novela). El terror en Rusia. en 8.— Opiniones. . .5o 2. versión española.).— Una Campaña. (novelai. en 8. Teoría é historia de la Estética.5o Palomero (Antonio)—El Libro de 8.5o euevas eroce 3. con grabados.. 3.. traducción de P. (Mauri3.5o Barofa por y paisajes. Pérez Bances.. los elogios. .— La Esfinge sonríe (Historia de amor).0 Daudet (Ernesto).*' eiges Aparicio (M.«.i^S OBC ^=^ == 8. en 8. en 8. Madrid.— El último héroe. Prólogo en verso. dos volúmenes.** perio de la muerte. en 8.5o Urbano en (Rafael).0 Mala hierba (novela). en i6. 3 5o tanes.—España: Hombres Korolenlio (W. en 12. -Creación y Redención (novela). .versión castellana.0. Prólogo de E. 3. con 27 fotograbados y dos mapas. por Ángel González. . Dumas( Alejandro). . (E^a de). . 3. novela trágica.0 3.— Manual del perfecto enfermo. (Novela original). (Novela de malas costumbres romanas.5o 8elda (Joaquín).) En 8. en S. Tenreiro. zz=: OBI^. de J. versión española y estudio preliminar de C. traducida del japonés. Ohnet (Jorge). en 8. en 3.5o Queiroz traducción de J. Delpit (Alberto). en 8. FONDO Hzorln.*'.". 16.— La ilustre Casa de Ramires (novela).— La Suegra de Tarquino. Posada (Adolfo). en 8.) López^Roberts la.0.). en 8. — Más cuentos baturros.5o 3. . en 8. en S. Revelaciones y documentos sobre las sentencias de muertey lavida en las prisiones rusas. en 8. bánchez .— . en : 3. novela. . .5o La Venus de las pieles (novela). 2. Gómez Carrillo.'' 3. — librería de francisco beltrán Principe. . con grabados (Plotino). 3. .5o .— En América.— La Gasa de (a calle de Panaderos.Dolores (novela). .° Aurora roja (novela).).0 2. versión castellana de (liarlos de BatUe.°. . traducción de . de José de Luengo. ."^ . — «La .0 Parisiana. . novela del porvenir).5o (B. en 8." . González-Blanco. Maupassant Pedroy Juan Guía alpina del Guadarrama. Tamenaga Shunsuy. en 8.— El Im2.— La Con.5o Santillana (Roque de). Poflazzaro (Antonio). Francos Rodríguez: 8. y Kropotkine (P. en 4. Rojas.0 Serao 4»- (Matilde). en 8.5o 3.— El Santc(novela).".".5o <Je La Feria los discretos 8. en 3.5o en 8." .» 3.— ^ Dar lo (Rubén)." (Pioj. Prólogo de J. 3." (C.5o (Cuy I»— 3. traducción é introducción de Ramón M.- quistadora (novela).). en 8. tra3.— — en 8. en 8. traducción de José R.5o cio). .'-El Vicario (novela).— El País ae Jesús.— Teresina (novela). en — — — lucha la vida»: í. traducción de la Condesa Beretia. . (Maravillosa Carlos Frontaura. Bernaldo de Quiros .^ Cazadores y cazaderos.°. 35o Sacher^Masoch (L. Bernaldo de Quirós. D. de Uaamuno. Ensayo de mejora.5o ducción de Carlos Frontaura.0 10.). Nove3'5o en8. de Luis de Tapia y cuento en prosa.5o 2.3. Prólogo de M.®.- (novela).— Los cuarenta y siete capi- Gascón (Teodoro).— 2. en 8.". de).— Estética como ciencia de la expresión y lingüística general. Morales de Peralta (J). (Historias de libertinaje). eubas (Manuel).

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Ciro Lazarillo espaSbl .PLEASE DO NOT REMOVE FROM THIS CARDS OR SLIPS POCKET UNIVERSITY OF TORONJO LIBRARY ^? ^2 B35 Bayo.

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