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GUÍA DE VAGOS EN TIERRAS DE ESPAÑA

POR UN PEREGRINO INDUSTRIOSO

PROLOGO

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LIBRERÍA DE FRANCISCO

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LAZARILLO ESPAÑOL .

LAZARILLO ESPAÑOL España).—Un vol. EL PEREGRINO EN INDIAS.OBRAS DEL AUTOR HIGIENE SEXUAL DEL SOLTERO.—Un vol.Un vol. (Guía de vagos en tierras de vol. V .—Un vol.—Un vol. VIAJES EL PEREGRINO ENTRETENIDO. DICCIONARIO — CONVERSACIÓN ESPAÑOL FRANCÉS. VOCABULARIO CRIOLLO SUD-AMERICANO. —Un LA PLATA PERULERA.— Un vol.

I (. .CIRO BAYO LAZAEILLO ESPANO GUÍA DE VAGOS EN TIERRAS DE ESPAÑA POR UN PEREGRINO INDUSTRIOSO PROLOGO DE AZORIN MADRID LIBRERÍA DE FRANCISCO F H í BKLTRÁN Nr I p E .

.53S ES PROPIEDAD DERECHOS RESERVADOS- 870539 .

cansado por los tráfagos cortesanos. parte del deseo de esparcir y solazar su espíritu. El autor describe en estas páginas varias regiones de España que él ha visitado en diversas ocasión-es. Muchos de los parajes recorridos por Ciro Bayo no tienen acceso por ferrocarril unas veque es el medio más seguro y poces andando pular de viajes ^y otras caballero en algún rocín quijotesco. VIAJES POR ESPAÑA Ciro Bayo ha publicado un El Peregrino entretenido un libro : libro titulado escrito en es- tilo sencillo. Hace ya casi un siglo. que un escritor catalán. ó poco menos. castizo sin afectación. nuestro acidante escritor ha ido enterándose de paisajes.COMENTARIOS •QUE PUSO AzoRÍN AL Peregrino entretenido y que MUY BIEN pueden SERVIR DE PRÓLOGO AL Lazarillo español. los frutos opimos que él había logrado con ^relación al estudio de la lengua castella. puebloci viejos. parte la curiosidad del artista y del filólogo. — — — . natural. En todas estas pintorescas andanzas. ha guiado á Ciro Bayo. nos contaba en la introducción á uno de sus libros. don Antonio de Capmany. ventas y caminos españoles. mesones.

miichos sitiois. ellos agudos y originales Ford. España es casi un país inexipdorado las Guías . el más sugestivo que se ha escrito sobre España. personales que eran en sus comienzos. el más completo. . pueblos. trazó aquellas páginas en que se ve el reflejo de un espíritu penetrante. Acaso sea un bien que tales parajes permanezcan olvidados. patria. quedan excluidos del oonocimiento y de Ta avidez de 'lo-s ambuladores. lato. y hoy el iibro de do los años. El libro de Ciro Bayo no es una Guía. Pero.— 6 CIRO BAYO na tilla de uno de esitos viajes por ¡las tierras de Casy de Andalucía. El libro de Richard Ford... muchos de el autor. casi desconocidos. su encanto no podría ser compirendido d'e los extranjeros. el mejor libro. todo lo que constituye el encanto de esta Guía singuÜarísima. ni de 'muchois nací onialles.. andantodo el personal. lufego. han pasado á ser puramente imipersonales y objetivas. caprichosamente y por pequeñas jomadas. Irving viajó anteriormente. se hablara de estos sitios y pueblos en las Guías.. Además de esto. de sus visitas á los monumentos. en su primera edición contiene juicios é impresiones personalísimos. 'las mejoires) que existen de nuestra no nos hablan sino de Tas grandes ciudades y de aquellos otros lugares á los que se puede llegar con relativa comodidad. por ejemplo.. de sus charlas con los labriegos y con los señoires de ios pueblos. ciudades y campiñas en que se halla como condensado mucho del espíritu de E'spaña. ni aun en un sentido amplio. es más bien una obra. aun cuando (extranjeras. **senti'mentar'. coin el fruto de sus ob: servaciones. De subjetivas. nacionales y forasteros. á la manera que W. Las Guías de las naciones (hablo de España particulaDmente) han sufrido á través de un siglo una cierta é interesante evoilución. ha sido podado en ediciones posteriores. viajaba poír España.

sino la España que él veía antes de arribar á ella y de ambular por sus ciudades y por sus campos. es un libro tan frío. cierta sobriedad para no dar al elemento subjetivo demasiada preponderancia. en detrimento de las nociones y noticias reales. Supuesto que se tiene una idea ya firme.LAZARILLO ESPAÑOL 7 Ford (Ó él Murray.. un literato ó poeta. no ve. Pero para la redacción y confección de tales libros se necesita un honido sentido del airte. objetivas indispensables. qué punto ¿ el libro de Teófilo Gautier es ¿ Hasta una Guía? Puede ser considerada también como tal la obra de Mauricio Barres. á pesar de todo cuanto se le ponga delante. es hacer un viaje completamente inútil. Claro está que venir á España con tal preopinión. impersonales. á la que irremi. en que se habla de Toledo. y que al mismo tiempo debe haber libros en que el viajero reíleje sus impresiones de modo más ó menos sentimental y lírico. indestructible. tan impasible. etc. de la raza. por ejemplo) se ha querido hacer una mezcla de los dos sistemas. Un extranjero que viaja poír España es un señor. que se lia formado en su país una idea de nuestra nación y que al llegar á ella. como se le denomina vulgarmente). históricas. de la historia. y al mismo tiempo cierto equiübrio.siblemente ha de ajustar la realidad que tiene ante los ojos. Córdoba y Granada? Generalmente en estas Guías sentimentales. y algunos editores han publicado Guías sentimentales de los sitios y ciudades más notables del país. Modernamente (en Francia. no hace falta . de la vida españoda. una opinión hecha. cierta ponderación. el que las escribe lleva un prejuicio. Aranjuez. Se podrían citar numerosos ejemplos de lo que decimos. ¿Es un bien ó es un mal la impersonalidad (fe las Guías? Creemos que deben existir Guías enumerativas. tan impersonal como el tudesco Baedeker. aludo principalmente á los extranjeros.

y si se ven forzados. Es hora de que abandonemos esta ilusión á los ingleses les perjudica en su fama legítima de mistificadores las grandes y alta. más escrupuilosos que los galos. Se cree generalmente (yo mismo lo he consignado alg^inas veces) que los sajones son más veraces. á variar algo. . Ni más tarde el m'ediano poeta Catulo Mendes necesitó tampoco (y no comparo á Balzac con Mendes) hacer una visita á Aviíla ni leer las obras. . aunque pueda ser encontrado antipatriótico. Teófilo Gautier (cuyo ilibro tiene bastanles ha^brá . por lo tanto. no necesitó 'enterarse mi siquiera dfe los nombres patronímicos que salemos llevar en España los que en ella vivimos. proporcionado amargura y acidia. que no se tomen la molestia (fe visitar nuesítro país si lo visitan voilverán á sus naciones con una moilestia más y sin haber sacado gran cosa en limpio. para describir sus tipos y pintar sus escenas y paisajes tomars'e la molestia de realizar una larga y molesta peregrinación por ella. entonces abandonarán á España profundamente contrariados y entristecidos con lo cual su viaje. Franceses é ling'leses son los que más peregrinan pKDr España. ó por lo míenos.s proezas realizadas en España á primeros del siglo xix por Alejandro Dumas. Sin llegar á tanto. por escrúpulo artístico. ellos pondrán en sus libros ilo que ya veían antes de viajar por España. á reflejar un átomo de verdad. Aconsejamos. la biografía de la mística. padre el viaje de este escritor es verdaderamente maravilloso. por su sinceridad.8 CIRO BAYO para hablar de España. : . Por eso Bal'zac. para urdir su estrafalario y disparatado drama Santa Teresa. á cuantos prosadores y poetas deseen pintar cosas de España. para escribir sus narraciones de asunto español El Verdugo (con 'este titulo castellano en el original francés) y La muchacha de los ojos de oro. más que de distracción y de esparcimiento. años después.

Raro es el mes en que no aparece en los escaparates de las librerías de ^Madrid algún libro inglés ¿obre España. en traje de "faena" de algún diestro ó novillero de menor cuantía. de todos los viajeros extranacionales) hay que confesar que no llega ni con mudio á la altura del primero de los eclipsar á su no logró Duma's. pero aunque e^te señor se da buena maña en describir una fastuosa corrida de toros (la obra de resistencia. Isidoro Antillóe merecen algunos de los viajes en España escritos por viajeros ingleses según Antillóe los erroi^es. Pero aun cuando un extranjero por caso raro llegara á escribir de España con entera im. g compaAntes que Gautier y después que Dumas anduvo por estos andurriales de España el señor Cuvillier-Fleusy. no era fácil' á los ingleses sobrepujarles en fantasía. — — . una vista del aguaducho de Segovia. titulado Gnide dii voyageiir en Espagne. La norma de los sajones no ha variado desde entonces no hay más que abrir alguno de estos libros que aparecen con frecuencia en los escaparates para ver que sajones y galos se hallan á íla misma altura cuando hablan de nuestras cosas. una escena de gitanos y el retrato. En 1823 un oficial de los que en 1808 \'inieron con Xapoleón á España. Las ilustraciones de tales libras son casi idénticas en todos de ellas forman parte.LAZARILLO ESPAÑOL tes cosas buenas) triota. . los absurdos y los dislates de todo género abundan en tales obras. Bory de Saint-Vincent que tal es el autor de esa Guía cita en el prologo el juicio que á nuestro geógrafo D. inevitablemente. en la cantidad. de cuerpo entero. les dan quince y raya. valga la verdad). Puestos los viajes en España en la tesitura definitiva en que los colocó el autor de Montecrisfo. fatalmente. sí. — — . redactor del Diario de los Debates. digámoslo así. publicó un libro (excelente.

de nuestro ambiente. lo más castizo. Giro Bayo. Lo miás hondo. en su libro. sino de un hombre que. notabilísimo por m-uchísimos conceptos. habla nuestra misma lengua. además de ser cultísimo y de estar animado de una gran sinceridad. — . no puede ser comprendido ni hablado sino por ios naturales del país. un distinguiidisimo sud-americano: D. falta ese perfume de casticidad. El ejemip^lo lo tenemos en esa novela que sobre Avila ha publicado con el titulo de La Gloria de D. Y cuenta que aquí se trata. castizo. Ramiro. Enrique Larreta. de una honda escrupiílosidad. do que es etéreo é impalpable.— 10 CIRO BAYO con absolmita escrupulosidad. Algo de ese calor castellano. siempre en su Jibro faltaria algo que sólo se puede encontrar 'cn el libro d'e un español algo de nuestro espí'rítu. Sin embargo. hay en el El peregrino entretenido del andante calibro ballero D. ese sabor de la tierra castellana. que no se puede adquirir ni con las lecturas copiosas ni con la más prolija erudición. no de un firancés ó un inglés. digno de elogio. parcáalid'ad'. . y es de nuestra misma raza. que es su lengua nativa.

sin di- Pienso que te ella vale la pena de que yo te la cuen- y de que tú la leas. á los filósofos trashumantes. la pues aprenderás conmigo vieja y de la muchas cosas de nueva. para quienes la vida andariega es cosa de bohemios y un lío de peligros y de sobresaltos. nobles tu por el espíri- y por la fortaleza del corazón. á entretenerte con la relación de mi prime- ra salida de Madrid. sólo el ponerse bajo la protección de la santa curio- sidad hace á los desarraigados. á los aventureros. y como se dice. ó por curiosidad ó para solaz del espíritu. á pie. y que bien puede uno lanzarse. secuestros y puñaladas. Verás también cómo el ambular vagamundo es asequible á artistas y excursionistas que gusten salir de las trilladas rutas férreas y polvorientas carreteras.: DECLARACIÓN DEL AUTOR Carísimo lector Voy nero. como piensan muchos extranjeros y tantos otros conciudadanos nuestros. España España No te importe acompañarte de un vago.por estos andurriales españoles. sin miedo á robos. .

De otra manera. El hombre que no es observador frán ruso — —dice el el un re-y es como aquel que cruza ó. se fatiga el cuerpo inútilmente y se aplana el espíritu.12 CIRO BAYO Cierto que se pasan fatigas é incomodidades. bosque agua^\ no encuentra leña para calentarse. uno sabe revestirse de ánimo y se acostumbra á ver las cosas por el lado alegre. como. pero si ellas se reducen á cero al fin de la jornada. •en castellano. se dice "mira el mar y no ve .

Pero al empezar el mes de Junio ambas fuentes se secaron á un tiempo: el editor fuese á un balneario sin dejarme encargo alguno. no cambié de resolu- mas como era forzoso hacer tiempo y meses de espera. tanto que de su fecha quiero acordarme. vivir estos dos la terrible me preparé á vencer se dice como en tér- mincKS de farándula. ni diría un astró- muy malo para mi. cuesta de verano. es decir malo. .LIBRO PRIMERO PROLEGÓMENOS DE VIAJE LA CASA DE \'ECIXDAD Erase un año climatérico. pesar de los pesares. Mis únicas fuentes de ingreso eran á la sazón tal cual traducción que me confiaba un editor amigo y una exigua renta proveniente de una casuca allá en Barcelona. A ción . como logo. los América y con el Haahorros de dos meses de la renta pagar embarque. y mi apoderado tenia orden terminante mía de no enviarme un cuarto á bía pensado irme á los Madriles.

aún seguía con la preben- Por donde me avino. y como él ganaba dos ó era tres más cargándose las espaldas y vivía hombre soltero y de buenas costumbres. débiles : Los en y los fuertes emplean la misma fra- seología el Mañana lo veremos. alegre como un pájaro. cuando menos.. en la acera de la calle el tan minúsculo fué favor y tanto el tiempo transello. con un cajón de ta. que ya ni me acordaba de Pero sí se acordaba Juan. se lastiman los dedos buscándole las el Los primeros tan vueltas y pierden tiempo. 14 CIRO BAYO lo ¿De qué manera? Ni yo mismo tada la sabia. Adiestrado la lucha de la vida. En ocasión que hube de necesitar un cirineo de confianza. que da. despedí nne la de mis viejos amigos hombre dio paz á so- . confiaba que. ¿Obraría yo como débil ó como héroe? Ni como uno ni como otro. currido. Conocía yo por entonces á Juan. Gas- última peseta. un mozo de cuerda para quien in tempore pedí y obtuve una plaza de repartidor de un diario de la noche. había de por- tarme como discreto. Véase cómo. La diferencia está modo de desatar el nudo de la dificultad. illo Dábanle por esto una se pesetilla diaria. recogí muy provechoso fruto. que por haber sembrado un grano al acaso. los segundos lo cor- con la decisión de Alejandro en en Gordio. ya lo veríamos. fui á buscar á Juan en su puesto y lo llevé á mi casa para que cargara libros y el los vendiera por su cuenal No sé ló que vería en mi cara .

La causa de que porque no si muchos saben ricos tengan tantos ingratos es el arte de obligar. ó escribirles : Su- plico.LAZARILLO ESPAÑOL ga con que dose. era que podía remediarlos? á un señorito ? me hacia falta dinero. Beneficio que se hace á costa de muchos memoriales pierde casi todo su valor: quien da presto da dbs veces. imploro y demás expresiones moles- tas y de poco gusto. Con los ricos no pega esto como no conocen adivinan. los rasgos. no las ó el día muohos cumplimienmutuos pero no se les ocurre que el amigo pariente que va á verles no haya comido aquel ó le haga falta dinero. Mentia.En qué serviría un faquín Esto me decía como tantos otros para quienes los hijos del pueblo son como habitantes de un país inexplorado. lo hará otro — repli- qué malhumorado — Eso me estorba. i5 cuadran- — — Pues me dijo: Yo no saco si esto de aquí. mí. Muchas fábula indiana con que Gil Blas dio á conocer su pobreza al Duque de Lerma. Entre los pobres hay la intuición de la ayuda mutua: hoy por . ruego. en fin. tos las miserias. tú no lo haces. Otra cosa sería previ- niesen las necesidades de sus amigos para excu- . mañana por finezas. y no es así. Se cree que la nobleza de cora- zón. . se disponía á atar ei bulto y. ti. Hay que repetirles la . la hidalguía de sentimientos. ¿Qué necesidad tenía de contar mis apuros á quien no . son patrimonio de una casta. la generosidad.

En efecto: como quien dice. el más económico en su más decente y mejor dise- servido de Madrid. replica: —Está bien. cargaré con los libros lo puesto que usted se empeña. que sin molestarse por mi salida de tono. ¿Cuánto es me- nos que pido por —'Pues. establecimiento el La Posada del Peine es clase. ó.6 1 CIRO BAYO el sarles manifestarlas. señorito. Pre- párate á llevar mi baúl á Posada del Peine. el veríamos de marras. encargo. Serássea rico. y contratos con libreros de lance. cuatro ellos ? duros — contesté. á peso de papel en menos de media hora estaba de al el vuelta Juan con la cuerda hombro. Por seis reales diarios tiene uno regular habitación y buena cama. He aquí el bueno de Juan. di jome alargándome cinco her- — Bravo. hiciera» lo menor su molestia concediéndoles prontamente que piden. sin' regatear. mi administrador cuando yo segunda parte Escucha — seguí la el diciéndole — . tenía por cierto que cualquiera de ellos tratos Acostumbrado á daría aquella cantidad libros valían diez veces to. eres un grande hombre. á lo menos.. Con el nero de los libros tenía pensado alargar una mana más á costa del estómago y después. seña/1 evi- dente de haber despachado — Traigo cinco duros en vez de cuatro— Juan con aire mosos discos. ahora la Juan. satisfecho. la ¡ Como que el los más por calidad y texI y yo los daba. ..

el veía las cosas á bulto. dijo mientras Señora Gregoria — — se . adelante —Adelante. ó despedido de la casa testigo de esta esce- me eché á la calle con Juan.LAZARILLO ESPAÑOL 17 ? — ¿ Se ha cansado usted de al las patronas —pre- guntó Juan como descuido. La mía precisamente tiene una alcoba disponible. por dos diarios tendrá usted cania y ropa limpia. se entró resueltamente en un portal y yo tras él. dejándome Llegando á la donde él quisiera. y frente á una puerta abierta. Entra el equipaje. pero. enjugaba traigo á bien. el sudor con un pañuelo de hierbas al — le usted un huésped que hay que tratar Es persona amiga y además escritor. Juan. sin si Tan bien me pareció la proposición que. Juan . Seguimos el patio. La estaba interpelada era una mujer del pueblo que á la sazón pelando patatas. no sé despidién- dome na. y saliendo. — Xo. cuchillo sobre La señora Gregoria dejó un tapete de hule Bien venido y salió al umbral. cuesta de San Vicente. — nos dijo— . son ellas las que se han cansado — Pues yo conozco una gase á vivir conmigo ! que tiene mucha cuer: da y que pudiera convenirle á usted. y esto es todo cuanto puedo decir. querer saber más. sea. porque viniendo deslum- hrado de la calle. vén¡ La casa no es un palacio realitos que digamos. . cargado éste con llevar mi equipaje. descargó Juan y me hizo pasar adentro. de mí. Ea. en cambio.

ahí podrá escribir sin que nadie le moleste. de rectificar el dic- tado escriturario que me atizaba. todo muy pe- muy aseado. para las que no hay más literatura que pero en la señora Gregoria lo hojas volan- deras. el ñora Gregoria dióme posesión de todo —^Porque —acabó el cuarto. Y señalaba la mesa de hule con las mondaduras de patata. usted casa. Cuadros baratos. porque entre gente del pueblo-. como yo me paso todo se día en la calle y quedará por amo de la Juan también. pero la cocina. diciéndome — . — Bien. hombre de leefecto fué ma- yor por que se verá. las camias con colchas blancas. A bien que de esto se encargó Juan. La palabreja era de la efecto. diciendo —Advierto á es periodista. periodista es la síntesis del tras el . tres alcobas y queño. nos turnaremos en ella sin tratar — re- puse alegremente.8 : 1 CIRO BAYO ojeada vi De una toda la habitación : una salita de recibo. señora . Ya que es usted escribiente. los vasares empapelados y sendas cortinas que parecian sábanas en la puerta y en Si bien la única ventana que daba al patio. la señora Gregoria que el señorito Esto de "periodista" lo dijo al habiéndole recomendaidb dico mi hombre porque director de un perióla me suponía del oficio. —¡Hola! ¿Con que escribe usted en los pape- . flores las de trapo y pitos de verbena en paredes. la se- yo venía consignado á una alcoba.

amén de la cama. Y naba á continuación hizome saber de cómo se ga- vendiendo periódicos en un puesto junto á la al aire libre. sino que la buena mujer me enseñó la alcoba. esta será y ya verá qué bonita queda en cuanto baya limpiado el hule. Por lo pronto me pareció estar en fondo . había dicho el Juan. y si no. —Lo dicho dicho—acabó diciendo— su mesa de escribir. mueque con una percha y una silla. de mes á mes vencido. puso agua en la jofaina de un palanganero de hierro por si queria lavarme. que aho- voy á aprovechar la tarde.. no hubo más. De "¡ este modo di con mis huesos en una casa de vecindad del paseo de San Vicente. ayudó á Juan á poner mi baúl al pie de la cama. á Al quedarme solo quise pagar viajes. ya la lo — Xo en el arreglaremos —dijo— el Tocante á señora Gregoria tampoco hay que apurarse. Lo mismo da que la pague usted por por semanas ó por quincenas. porque usted los escribe y yo los voceo. Lo principal es que usted se acosdías. La cuestión era acostumbrarse !". . verja de la estación del Norte. pues entonces somos compañe- ros de gremio. LAZARILLO ESPAÑOL 1-es? 19 —exclamó— la vida . quitó las patatas ble Y de la mesa. llenaban el dormitorio. fregó el hule y fuese. ra Y hasta la noche. corre prisa. Juan sus dos pero no quiso cobrarse. tumbre á esta pobreza. no es de las patronas que ponen puñal pecho.

con construcción de barriadas para obreros pero en Madrid no se el preocupan de estas cosas. A entrambos lados los corredores con cuatro cuartos á derecha é izquierda. Contando por todo allí pudierais pensar que viven ochenta. amén de ios otros ocho á ras del lo alto patio. contra- tienen por típico. y oía el rumor apagado de una y levanté los colmena humana. casas de vecindad ó "casas de tócame Roque". colonias. clase de viviendas muy pin- toresca para vista en revistas y zarzuelas.: 20 CIRO BAYO la luz de un pozo. tecando su comodidad. antes por rio. Total cuarenta. ojos. ¡Error y ho! rror Allí se hacina doble gente. esos conventilliois. Cada uno hipo- de éstos trata de sacar de balde el alquiler. la A la codicia del casero se añade de los arrendatarios. cien personas. Veía resbalar de lo alto por el cubo del patio. el sosiego doméstico y el poco aire respirable de sistema de realquilar. Salí á la puerta La casa donde me asilo tiene cuatro pisos in- teriores que dan al patio. pero asquerosa y molesta para vivida. Como es á principios de ve- . por muy madrileño. á la que se fué ocurriendo . Media hona hace que estoy en mi chiribitil y me siento mareado. la habitación mediante el Esto de realquilar era corriente en urbes á causa de lo la carestía las grandes de las habitaciones. Cierran la los dos frentes una escalera de caracol y sendos retretes al pared medianera con fondo.

los gritos el mal humor el de los hombres. ordenanzas ó albañiles . Al diablo los f alansterios han de ser entre gente I sin educación y sin limpieza Gran ventilador de jo. Los hombres son empleados de ferrocarril ó de tranvías. como abejas también. Juan á sus faenas yo de paseo. leva en casa. por estar tan apretujadas alcobas. de suerte que de la así no se viciaba el aire habitación. el el tufillo de los retre- de uno para cada piso de la vaho cuartelero de los barridos. porque por él la gente joven se reoficiales de taller. se ve y se huele la todo: charla de las comadres. sino es de noche en que. verduleras. los tres durmientes oír la respiración de La verdad que se juzga es que uno las se acostumbra á todo y le va. batir de los al- mireces y á renglón seguido tes comunales. duermen arracimadas en colmena. ropa húel meda puesta socialistas si á secar en las galerías y ¡ de los míseros oooidimentos. era lo que sucedía en mi alojamiento.. y basta la como la noche en que. abejas de sus celdas. La señora Gregoria á sus papeles. de los párvulos. las mujeres. de cosas segiin á uno La . estas colmenas es el traba- Esto digo. vale decir. Que y. el cor- netin del murgiiista que ensaya. LAZARILLO ESPAÑOL 21 rano y liay que tener abiertas puerta y ventana de la estrecha habitación. lavanderas. podíamos cada cual.. Unos y otros entran y salen á sus horas de los cuartos. las además. asistentas.. se oye. peinadoras ó modistillas.

. .. ocioso asco á Madrid.22 CIRO BAYO la prevención.(¡ importará co- mer en una taberna. Cuando yo estaba abonado !) á ellas al piri y á las judías Lo digo. repugnancia que á veces tenemos^ desaparecen viendo aquéllas de cerca ó conociéndolas. pero de pri- mera. los polvo. in- yo iba por la otra acera. Aprovechando la buena estación y las la vecindad de mi albergue con Florida y afueras de la población. y todas variablemente. había tomado sentirme capaz para tamaña empresa. ó bien salía á si mi encuentro las tardes. lica. Al ponerse el el sol daba una vuelta á casa para quitarme y luego á rondar por plaza de Oriente hasta los portales. que casi señorito (este era el tratamiento siempre me daba). A lla los pocos días fuime acostumbrando á aque- especie de vivac. A esto. y hasta de creí atisbar la no pocas escenas dignas de Ramón de la Vega. oiga usted le — di jome la primera vez — . porque en esta que ahí ve (señalando una de tantas que pueblan el paseo) sirven un pote. encaminaba mis pasos ribera del Manzanares ó í>or ia la Moncloa. — Pero. hombre. jardines de Ferraz y la hora en que se cerraban Todas las tardes hallaba á Juan de facción en su esquina. me proponía una novedad bucó- —Oiga usted. Quisiera que lo probara usted. supongo que no . que todo si Cruz y de Ricardo no traslado al papel es por no y sin dinero.

que yo aceptaba sus ágapes ruborizarme de ser parásito de un hijo del trabajo. Tal era la delicadeza y tanta se Yo la buena voluntad con que sin me brindaba. usted creerlo —me allí dice — . ! Vaya por Juan Yo que le tenía por el proto- tipo de la templanza y del ahorro y ahora resul- taba que era un gastrónomo abonado á todos los platos del día de la Cuesta de San Vicente. Mucho pero era lo que por mí hacía buen Juan. la Al otro día resultaba que en na. y Juan se oponía siempre á que yo pagara mi escote.. incluyendo pan y el vino. que no había más remedio que 'hincarle el diente á un conejo estofado con judías. porque á reparto. ha entrado buena La señora Gregoria vende más papeles que nunca. LAZARILLO ESPAÑOL 23 — Nada. tarde en que me faltaba saber algo más. misma ó en otra la casa de comidas servían una paella á la valenciaal otro. Para coel honestar su liberalidad quiso hacerme creer que le había tocado la lotería. nada — replicaba las sin dejarme decir — las Le emplazo para nueve empiezo el ocho en punto. — Puede suerte. fingía creerle. El gasto que hacíamos no pasaba de una peseta por barba. que era de probar un bacalao á vizcaína. ¡ Y así el resto de la semana. desde que la se vino á nuestra casa. Me el acordaba de Camoens y de su fiel Antonio. al siguiente. yo hago más viajes que quiero y por contera un décimo premiado. Una .

cajón de mis libros. imposible seguir así había bastante con una se- mana vista y. encontré á la señora Gregoria hiaciendo sus camas. Aquella nodhe no dormí. Este descubrimiento. no hecho antes por mi. . me conmovió. Deibajo de la el de Juan vi un bulto que reoonoci en seguida. Mas como no no le podía restituirle las veinticinco pesetas. Iría á Telégrafos y pondría un parte á Barsin . y simulando la venta habíame dado de su dinero más de lo que yo pedía por ellos. Juan no quiso que yo me desprendiese de mis libms. Un articulejo que había llevado á una ReDios cuándo. y so¡ ! soibre todo ¿ qué pensaría de imí la señora Gregoria. pensando cómo za- farme de la generosa tutela de aquel hombre. me lo publicarían sabe entomices no había que pensar en las Cerra- das todas á la de to. además.24 CIRO BAYO yo. Era . volvía de vagamun- dear. porque lo veliaba la colcha. No había más remedio Nobleza obliga. puertas no me quedaba y. Adiós embarque adiós América Yo m^e conocía bien y sabia que descabalando una parte de lo que destinaba para el viaje. arramblaría con pedirle i . ! todo y se frustraban mis planes aventureros. celona. el dinero de los libros se iba aca- bando. á la hora de costumbre. sino llamar mi administrador revocando mi prlopósi- un puñado de duros á cuenta de la renta. más que el desquite de Juan me botó de la cama al salir el sol. dando un arañazo á la poca renta. dije nada. que duda estaba enterada de todo ? Vergüenza me es decirlo pero esta consideración. y hasta coblnarlo.

Ante mi afirmativa. dijo — Oiga —me tra clara — . Poco más pensaba sacar de Barcelona. disla tarea. escritos con letra apretada. puesto á empezar aquel mismo día El establecimiento estaba abierto de diez á dos de la tarde. y durante una semana. ¿Quiere trasladarme en y corriente un pequeño códice manuscrito que he de dar á la imprenta? Le daré diez duros por la copia. y el académico pujó cinco duros más. porque no es otra cosa el traslado de imo de esos manus- critos del siglo XV. lo necesito á usted. serian quince duretes. sin vantar la le- pluma llana del papel. ahora es labor de benedic- tino desenredar esos garabatos. amigo mío. pasé las cuatro sillón horas clavado á un tos. y con esto mudé de plan. naban una lo escrito. Digo traducir. Ríceme el remolón. Con pocas palabras lley con poco trabajo crecía mucho paga En cambio. y por esto se bien á quien sabe hacerlo. lo Lo que habia de gastar en el sello de telégrafos gasté en cuartillas y fuíme á la Biblioteca. Los copistas de entonces escribían lí- neas enteras en una encadenada algarabía. me topé con un académico madrugador lee bien la por de contado. Sé que escritura antigua y que se dedica á le- esta clase de trabajos. dióme el académico la sig- natura del manuscrito.LAZARILLO ESPAÑOL 25 En la Puerta del Sol y. de la Sala de manuscri- traduciendo el Códice. . lo que hace hoy bien difícil su lección. me- nuda y enredada con rasgos y ligación de unos caracteres con otros.

— contesté— — . Para plato del día el que yo voy á darte ahora. diiablillos' tentadores. Carpe diem. Toma este billetcjo de cinco duros. lo sé —¿Quién ha dicho — Ah. — —La Ellos. á derecha é izquierda. mi códice pero como yo tengo maña para en cosa de una semana terminé la copia. culpa la tiene la señora Gregoria en no tal estirar la colcha como yo le tenía advertido. en billetes y Salí de moneda el donde el académico con corazón (hen- chido y los bolsillos repletos. ! en el trayectbi ¡ — Silencio de . —¿Qué rando la me da usted? ^dijo asombrado reti- mano. Paseo de San Vicente.26 CIRO BAYO esta inf artife letra procesada. — Señorito—^dijome — —-Amigo Juan . duros y pesetas. asomándose por debajo de la cama. Juan! ¿crees á usted?— respondió ¡ medio confuso. tene- m. — . — ^¿ Quién dijo miedo? —aparecían decirme. ¡ Gózate en nosotros !. todo? se lo —El que no rescate de mis libros. estaba. precio estipulado. por plato del día. hallé como de yo' costumbre á Juan en su esquina. idije. —A propósito de nuestra patrona — . le pareció bien y me pagó suelta. Presen tela el al académico. Camino de casa iba paloteando con los dedos. Haréis lo que yo os m>an- ya veréis lo que al Llegado hago con vosotros. ¿qué .os calamares en su tinta. les apre- tándoles con los puños. pues^ En escrito leerla. hoy como sábado.

. La señora Gregoria. señora Gregoria. hoy me toca á mí reparto de puesta. Después. la .LAZARILLO ESPAÑOL cocina? festín 27 Lo pregunto porque los tres. un surtido de jamones y chuletas empapeladas que en los estantes de los archivos dejaron los copistas antiguos Acabó la cena yéndonos los tres á tomar café al aire libre ante unas mesas de un establecimiento vecino. — Señora —contesté— blanco pia de : . preguntó qué era un académico. —Un Códice. qué es — la . propuse un brindis académico. á los copistas modernos. Y un Códice ? —volvió es á preguntar mujer. le agra- decemos su buena voluntad. vi á la señora Gregoria y dila un duro con que nos aderezara una buena cena. cada uno á su camita. aceitunas y buen vino de al \'al- A los postres. te esperamos con mesa Llegué á casa. que no sabía de estas cosas. Lle- gada la hora vi que la buena mujer había hecho prodigios con las cinco pesetas. para se — No meta usted en gastos. Diónos tortilla de jamón y depeñas. solomillo. pienso encargarla un. en cuanto acabes la el noche. — Xada. señorito . académico es un mirlo la un señor que da quince duros por co- un Códice.

preciado des- Ved tres seres atenidos á un parvo condu- mio diario. traté de consultar lo's con la almoha- da do que haría con nueve mfermadbis duros que me quedaban. en invierno.. Jas enormes masas de nieve que cu- bren los picos del Guadarrama. ¡ oh.. carácter alpino. bien la lejana silueta de Madrid. pero no pudo ser. En esos montes los prados á la ^stán floridos y espléndidos como en Andalucía . delec- . y lo que es más. Al levantarme reanudé mis paseos matinales Moncloa y al Pardo. bien un horizonte velaz- ^ueño. dan al paisaje un Aquí y acullá y a cada momento. ¡ Oh tragaderas del pobre ! ! .II LA INICIACIÓN Al acostarme. No se comprende cómo tantos madrileños fastidiados del dinero y die los placeres no acuden á diario á estos parajes. que en una hora han comido por una semana. ora un boscaje. os recrea tan pronto una llanura. tan pronto una colina. ¡ oh elastici- dad del estómago abstinente quite ! . porque la buena digestión hizome dormir de un tirón toda la noche. duermen con digestión beatífica. ora un salto de agua. bello y sorprendente.

— Cámpatela como nosotros —me decían de megorriones — hurgando en riendas campestres! — Aprende de nosotras — chirriaban rras — vivimos buen día y no nos va mal con tiempo. eso que no tra- bajamos ni hilamos. él. — Por que acongojas? —parecían hablarme entre hierba — mira cómo galos . de un cielo azul inmaculado. — Será porque no quieres —me ¡ chillaba.. !. rápidamente. que parece convidar á volar por — Ah. tiene Madrid . ía visión. En de lo estos parajes solitarios gózase. de un vuelo. como una de nosotras.so. billete equipaje.: LAZARILLO ESPAÑOL taciones y voluptuosidades 29 más íntimas y de más valía que cuantas se proporcionan los paseantes en corte. más espléndido que inten.. al el i te las florecillas . sentado en un pinar — —pensaba yo en ! ¡ este Con qué gusto de- jaría este [Madrid de mis pecados! Y repetía in mente aquellos versos del catalán Bartrina Yo como sin quisiera hacer un viaje. los restos las las ciga- . como de mujer anciana. con voz delgada y turbulenta. sobre todo. ¡ si pudiera hacerlo día. una agorera picaza atalayada en una rama. las aves del ni cielo. llardeamos fué vestidlo ni aun Salomón con toda su gloria. — Ea ¡ levántate y mira lo que te conviene . la .

El pere- grino tendrá necesidad de fatigar piernas y pulmones. pero son otros tantos días de despreocupación y de abandono en el campo. Se armará de filoso- de buen humor. la vuelta de ciudad con un plan resuelto. las impertinencias de aquél. filosofías. Se quedará á mitad del ca- mino. los trabajos agrícolas ó entretenido mirando con animadas pláticas. Grande Dios.gremente las chanzas de éste. el peregrino los afrontará con resig- nación. y al fin de la jornada habrá visto mu- chas cosas nuevas. me lanzaría campo. la calor y el cansancio del camino. á vivir como es los el pájaros y las flores. ancha es Es- paña. en frescas majadas. siguiendo sendas tortuosas. huésj>ed del pinar. y otras cosas peores. el el hambre. para soportar ale- . Saturado de estas tomé Sí. Treinta ó cincuenta pesetas son una semana 4e agonía en Madrid.. Así que vi á Juan le enteré de mi propósito de —¿Se ha vuelto loco ir á pie á Barcelona. fértil verano. . pero también descansará en mullidos prados. subiendo montes y altozanos. Muchos son los inconvenientes del vagamundio. sobre todo. en um"brosos bosquecillos. No fía. saltando zarzas y arroyos. como sed. importa. 3o • CIRO BAYO al —me soplaba nemoroso la al oido un gnomo invisible. el señorito? —me dijo — eso no es para usted. con valor reflexivo.

porque es cosa resuelta. Me refería á los trámites para poder cobrar en los pueblos la ración de etapa que se da á los ca- minantes pobres. ¡ ! veremos. dióme su que citado. tengo sa- lud y buenas piernas para señorito. —Me informaré — respondió Juan. Es conocido mío. de tez curtida como de gañán ó de segador.1 LAZARILLO ESPAÍíOL 3 — Lo — Ea. . Al primer golfo que encuentres le tiro. hombre de pueblo con ancho sombrero Era un tipo vulgar. Juan —repliqué— ello. para Horas después embajada. pio traje de de fieltro. casualidad que está en vís- En acera. no me arguyas. . y da peras de marcha. á pie. Es un hombre que ha dado vuelta á España. pues ya se las pesetas me alcanzaba que con que poseia no podía llegar á Barcelona. — preguntas qué se necesita para andar por los caminos. sobre todo. y. presentaciones. mientras pa- ladeábamos dos medios chicos de vino. . nos esta conver- <lejó solos y los dos hombres tuvimos sación ante la mesa de una taberna. faltará usted No no nos abandone no desespere otro mirlo blanco que se ponga ¿ á no me tiene usted á mi ? Gracias. Juan. efecto: á los pocos pasos que dimos ix)r la vimos en una taberna al individuo á que se Era un hombre alto y robusto. Vestía limrefería Juan. pero simpático á Juan hizo las primera vista. la muchas veces. volví á encontrarle y — Por ahí andará uno que tengo le informe de la lo que desea.

— Sí los cobro. solicitando céntimos y ayuda de viaje para trasladarse de un punto á otro. que los Ayuntamientos del tránsito agotan los fondos de socorro á los pocos meses . pero supon- alcaldes de los pueblos del tránsito con ración de etapa al portador del documento. porque nunca falta algún vago indocumentado que se allane á llamarse otro nom- bre. robar ó pedir limosna.: 32 CIRO BAYO — Di jome caravana á Juan —empezó hablando él — que quiere usted informarse de las ayudas de una pie. sabiendo todo esto. devolviéndoselos — . cuanto más. —¿Y —Pues vil esto qué es? el un volante que dan en la cédula. mojado Son tantos y tantos los pobres caminantes. porque los en todos pueblos de la provincia. Yo tengo dos á falta de uno.. les de camino cuando —¿Qué — Comer pondió el remedio ? queda entonces á vergüenza los po- brecitos vagos —pregunté. es papel menos en Madrid. del Gobierno. los cobrará usted á un tiempo. vea usted la muestra. con tal de cobrar el socorro Pero no á lo le y venir á la parte. —Bien — go que no dije. — . Gobierno ci- á la presentación de un papel sellado de diez. Ello se reduce á bien poca cosa sacar la carta de socorro aquí en Madrid. sirve de pasaporte la pareja pide los papeles.. la hierba ó perder —res- otro —¿Cómo. escoge usted á . Y me por el alargó un papel con el el sello que Gobernador civil recomendaba á los que ayudasen. aconsejo que saque ese documento.

así como el cajón de los libros á Juan. y crea que no me va mal con él. \ —^repuso mi ¿qué y lo seré hasta que las piernas digan con pena el interpelado — Casi. Era como la Cena pascual que yo les daba antes que pa- deciese. y encargando su custodia. vino á buscarme . que era todo mi equipaje de peregrino. y terciando una manta y empuñan- do una cayada. casi. —Entonces. es oficio. Juan y yo. temprano. del al Después de hablar algo acerca convinimos en que la itinerario. me eché resueltamente afuera. A la noche volvimos á comer juntos la señora Gregoria. ¿ A mi lo Cuándo piensa echar el pecho mismo me da hoy que mjañana. y con menos alegría los tres. 3 . partida seria otro día. Pagué otros dos medios chicos. y nos separamos. Al acostarme metí todas mis cosas en el baúl. danzas ? teclas toca usted en sus an- — Usted afuera? lo verá. De madrugada de viaje.. quiero los en la vida de caminos. iniciarle Saldremos juntos. es usted incansable peregrino. dejé preparados en la percha un traje de batalla y el morral con una muda de el ropa blanca. LAZARILLO ESPAÑOL 33 Madrid por punto de partida de sus correrías? Porque. —Lo bastante soy. según tengo entendido. pero esta vez un humilde estofado. compañero la se- Me vestí me despedí de Juan y de ñora Gregoria.

;

LIBRO SEGUNDO
POR ESOS TRIGOS
I

LA PRIMERA ESTACIÓN
Mi compañero
vestía
la

como cuando
palo.

le

conocí

pero ahora cargaba á
tate atravesado por

espalda un abultado pe-

un grueso

buen andar cruzamos Madrid, y en menos de una hora llegamos al Puente de Toledo. Lucía el
sol,

A

soplaba

el

viento con poca fuerza y

la

tem-

peratura era suave,

como

del

mes de
que sus

Junio. El

pobre Manzanares empezaba á vestir de verano
sus éticas riberas.

¿Quién

diría

orillas es-

tuvieron pobladas tiempos atrás de frondosas ala-

medas, amenos sotos y praderas, plácidas huertas y misteriosos retiros donde el alegre pueblo de la villa celebraba romerías, verbenas y fiestas
nocturnas, á las que acudían en tropel desde
el

mismo Monarca, acompañado de los más encopetados señores y de las más hermosas damas de su corte en lujosas carrozas?
último vasallo hasta
el

De

todos estos primorosos encantos de

la

vega

36
del

CIRO BAYO
exhausto Manzanares .apenas queda algnín
el li-

geno vestigio; dos ó tres ermitas,
gas-Calientes,
la

soto de
la

Mi-

hoy vivero municipal,
y hacia este lado,

Florida,

Fuente de

la Teja,

la

Pradera

del Corregidor.

El contraste entre una ciudad y sus aledaños
se dulcifica

mucho andando
estepa á
;

á pie. El tren os lleva
;

rápido

'de la

la

urbe

del último villorrio

á la gran ciudad

las

piernas permiten á la vista

gradaciones, matices de perspectiva: de la carretera á la calle, de las casas lugareñas á las quintas,

de las fábricas á los palacios.

Y

á la inversa..

De

esta suerte se atenúa, se

rece ante mis ojos la

difumina y desapavisión de la capital de Es-

paña.

Vamos

á

Getafe.

El camino se despliega

al

través de un ancho sequeral, sin

más
los

relieves

que
el

un cerro aislado á
ombligo
te,

lo lejos, el

de

Angeles,

de

España

asi

llamado

enfáti cámben-

porque

se le considera el centro geográfico dé-

la

Península

^y

una pequeña

colina

donde

se leapli-

vanta Villaverde, nombre que es una lástima
carlo á

un

caserío,

cuya campiña está mermada y
tejareis, sin

esquilmada por líneas de ferrocarril, carreteras,
caminio'S vecinal'es, caleras

y

un árbol
orilleros
les.

que

los

sombree.
tejares son la obsesión

Los

de estos

de Madrid.

Una

noria y un

montón de greda
tierra

entretiene, y

aun muchos

los prefieren á los afa-

nes agrícolas; eso que

la

de estos cam-

.

LAZARILLO ESPAÑOL
pos es apta para
gredosa, melosa,
la

3j
tierra
el

labranza,

como ninguna,

como

ellos dicen,

que embebe

agua y desafía

los solazos.
el

Como no
nos á

nos apremia

tiempo y

el

sol

em-

pieza á estar alto,

mi compañero propone
no

desviar-

mano

izquierda hacia un sotillo del
allí

Manzalle-

nares, río que por
su encuentro con
el

lejos se desliza hasta

Jarama.

A

campo

traviesa

gamos
siauce.

á la ribera y nos sentamos al pie de un

El calor y

el

cansancio emperezaron mi

cuerpo y

me

dormí.

Cuando
porque
bendito

recordé,

hube de frotarme
:

los

ojos,

creí estar
fraile,

soñando

á

mi vera estaba un

pero conocí en seguida era mi com-

pañero de

viaje.

—Es
Míreme

la

primera sorpresa

— dijo

riéndose

usted

—añadió

levantándose

,

¿verdad

que estoy bien caracterizado?
Realmente parecía un lego capuchino, de
esta-

meña, frondosa barba y cabello intonso.

—Le explicaré por qué de mi transformación —repuso, volviendo á sentarse junto á mí — Usel
.

ted se ha vestido de obrero para

emprender sus

andanzas
á
las

ahora va limpio y bien calzado, pero pocas jornadas parecerá un mendigo. Le
;

ladrarán los perros y
puertas.

las

mujeres

le

cerrarán las

—No pienso pedir limosna, compañero —
qué picado de estas palabras.

repli-

— No

lo dije

por tanto

—opuso —
él

;

bien se

38

CIRO BAYO
linilo

ve que es usted un

D. Diego, pero con

la

hi-

dalguía á cuestas no hará usted camino. El pocQ

dinero que lleYQ se lo comerán en ventas y posadas, y aun le será causa de no pocos sobresaltos.

Hay

que industriarse para viajar de gorra, y

esto^

hago yo.

— También
me
acabe
el

pienso industriarme yo, cuando se
;

dinero
las

espigaré, aventaré en las eras,,

ayudaré en

vendimias...

—Esto
reir

es fácil

de decir, pero no de hacer. Es-

torbará usted

— mi interlocutor cambiando de tono —
de los

más que ayudará, y será el hazme gañanes. Camarada siguió diciendo
,

yo

te iniciaré

en

la

vida

vagamunda
lazarillo

yo seré tu

un ciego caminante y hasta Ocaña, pues voy á la
;

eres

Cruz de Caravaca, en

la

provincia de Murcia.

A

fuer de romero visito todos los santuarios célebres

de España, y este año toca

el

turno á este lado.

Desde Ocaña puedes seguir á Valencia ó adonde
quieras.

Y

puesto que te has arrimado
tal

al

her-

mano Pedro, que

me hago
el

llamar y así has de
te

llamarme en adelante,
vida ahora á almorzar.

hermano Pedro

con-

No

venía mal un piscolabis á aquella hora y en

tan alegre paraje, por lo que

yo me refocilaba de
las

antemano con

lo

que sacaría de
así,
el

alforjas

mi

acompañante, pero no fué
dose y cruzando á
la

sino que levantánhato, que

espalda

yo creía

despensa de nuestro almuerzo,

me

dijo:

— Sigue y

verás.

;

LAZARILL O ESPAÑOL
Salimos del
soto,
el

Sg

cruzamos rastrojos y olivares
vi

y en esto oímos

toque de Ángelus, del mediodía.

Miré á todos lados y no campana.

dónde estuviera

la

—¿Oíste?—me
así
le

dijo

el

hermano Pedro, que

llamaré en lo sucesivo

,

es

el

.toque de

nuestro almuerzo.

Apretamos
no
ser por

el

paso y

al

término de un olivar

descubrí un caserón, que por granja diputara á

un pequeño campanario terminado en

cruz.

—Es

la

Trapa de Val de San José

dijo

el

com-

pañero, adelantándose á mi interrogación.

Entonces

me

di

cuenta del por qué de los

oli-

vares, de las bien cuidadas vegas, alegres

cam-

pos y viñedos de aquella zona, tan diferente de los
sequerales comarcanos. Los Trapenses, en pleno
siglo

XX enseñaban

á los madrileños
las

cómo

se

funda
y

una colonia agrícola á
en
sitio

puertas de

la capital

que otros diputan por baldíos y de poco

provecho.

En una
vi

plazoleta frente á la puerta del cenobio

un grupo de gente pobre esperando la sopa. Cuando nos vieron acercar nos ^miraron con la

ojeriza de perros que ven disputarse su comida.

—Anda
si

atando cabos

—díjome

mi

lazarillo

no fueras conmigo tendrías que formar en

la

rueda de estos infelices y espxerar tumo para comer. Xo harás tal y aún comerás mejor (jiie

dios. Siéntate aparte y déjame hacer. Espérame.

40

CIRO BAYO
lo hice,

Así
pie de

desviándome á poca
que
el

distancia, al

un

árbol, en tanto

se sentaba

en un peldaño de

la

hermano Pedro puerta. Al rato
de
-rancho.

ésta se abrió y aparecieron dos legos asiendo

una marmita colimada de humeante
donaido venía con

Otro

un saco de
se
alta

pan.

Uno
de
pie,

de

los

legos

santiguó y empezó

un

Padrenuestro en

voz.

Los pobres, puestos
y en seguida

acabaron an coro
el

la plegaria,

empezó

reparto de la menestra.
alle-

Pero como pudiera suceder, y así era, que guien estuviera falto de plato ó de cuchara, los
gos dejaron
la

marmita en

Al

llegar á la

y se retiraron. puerta tropezaron con el hermano
estaba
descubierto, i-^zando

el suelo

Pedro.

Mi hombre

fervorosamente y besando, á cada amén, un Cristo que del cordón del háJbito colgaba.

—Benedicamus Dofmno—
que
se iban.

que decía á

los le-

gos, viendo

—Deo
Y
la

gratias

—contestó

uno de

ellos

.

Entre

usted, hermano.

puerta se cerró tras los cuatro.

Entre tanto

me

distraje viendo

comer á

los po-

bres, miuy extrañados de
ellos.

que no metiera baza con
entre hombres, mujeres

Eran como una docena
y niños.

Aquellos que se trajeron escudilla y cubierto

comían pHácidamente.

A

la legua se conocía

que era gente de los

al-

rededores, abonada á la sopa de los Trapenses.

—V^oy viendo que es eres un robón —dijo lo mu- chacho. Quedaron todos ahitos y aún sobró comida. y de una en una fué soltando las avecillas. marmita y fuese adentro oí al golfillo jactarse de Y con el lego levantó la ella. daré im requesón por el . El lego volvió á entrar. te ellos. y con una corteza del pan. como saboreando la libertad que les daba y al cómo hendían los aires. arrebañaban la por turno. lego. metido á redentor de avecillas cautivas. Y fué que golfillo era pajarero. ? ¿No son ellos tan criaturas de Dios como tú Te tengo mal acostumbrado. que seguía manducando — . de Antes de que se derritiera la nata el el golfillo se apresuró á untar pan que le quedaba y á engullir á bocados. que haces una herejía. la pinta. volvió á •el salir y entregó requesón ©nrvuelto en una hoja de col á cambio la jaula.LAZARILLO ESPAÑOL Los en 41 deniás. —¿Cuántos traes?— respondió — Mírelos usted— un una pajarera — cuatro pardales muy — Bien. Entonces al cómo sonsacaba hermano el Luis. una voz ¿no compra salir — . golfillo mostrando lindos. golfos madrileños por cuclillas estaban sentados alrededor de la cuchara hecha con marmita. El kgo m-etió la mano en la jaula. se llegó á . el y un día. merodeando por YdA de San José. caídos al acaso ó por primera vez. A la media hora volvió á — Hermano Luis —dijo hoy pájaros? dijo uno de los legos.

quien á sestear en los vecinos olivares. patatas y legumbres cocidas. al despe- dirme. así que. éstos no ponía a'l rescate. pan y agua. verlos derones y demás pájaros de calidad. . sino que los vendía por buenos dineros. viaje. Pero no tardó en venir. Luis. ofertó media docena de hueel A al partir de esta fecha chico vio que había el un filón por explotar y raro era día que no sacualiquiera á la desgracia.42 CIRO BAYO . Pero á los forasteros los tratan á cuerpo de ¡rey .p'ue9ta de una sopeja. —Estos Trapenses—me vida. comier la sopa del convento el portero. y. el her- mano lados. convento paró en una umibria. porque los jilgueros. Una vez comidos se fueron los pobres cada uno por su lado. el A distancia me guiñó y con un movimiento de cabeza dióme á entender que le siguiera. propuso cazadoír que los á trueque de vos. compadecido de al ellos. caba hermano Luis una golosina cambio de un mal gorrión que tuvo de enredarse en la liga. quedándome sólo hasta cuando el hermano Pedro quisiera. con dos lonjas de jamón. hanme regalaldo con esto para ayuda de Y desenvolviendo un envoltorio de papel puso tortilla entre de manifiesto una oronda dos gran- des rebanadas de pan. le los pájaros enjausoltara. quien á su guarida. A un tiro de piedra del ojo. dijo — se dan muy mala sola Ayunan perpetuamente y hacen una comida com. y entonces nos reunimos.

ó. por- que como yo no acostumbro á hacer estas cosas á quédeme con ganas con lo suyo. por mejor decir. m-edias ellos lica. el lo que me la dieron bucó- de y he de acompañarte en vino á refrescar. puesto te di de almorzar. Póngase antes el Desató petate. — Cumplí vamos dar. Cuando llegó el tUTino á la bota Ifué tan breve el tiento la di.LAZARILL O ESPAÑOL 48 —Ea. no sea pacato. amorosamente puso sobre Abri- mos las navajas y empezamos á comer. que que mi adlátare el — Beba néctar. Ahora á ganarnos la cena pero prepárate á an- porque esta noche hay que dormir en Ciem- pozuelos. . come. hubo de decirme: compañero. sacó la una bota enfundada y la fresca hierba. al final de la refacción. Procure le en sus andanzas que no falte nunca el divino Tal me animó. comamos. que en los sucesivos tientos bebí el hasta cansárseme pulso. mi palabra que — díjome .

exclamando al sentirse mojado: Ahora estoy entre Pinto y Valdemoro. cuando saltaba de este lado d'ecia: Ya estoy en Pinto. En una vieja torre. y una de las veces cayó en medio del arroyo. el Valdemoro es antiguo Valle del Moro. que se extiende hasta da ribera del Jarama. Como en alguna parte habíamos de sentarnos para desean- . Pero cátate que con el movimiento y 'los saltos s-e le fué la vista. Es tan vulgar la frase de hallarse uno "entre Pinto y Va'ldemoro". estuvo presa por die orden de Felipe II la Princesa de Eboli.: II LA PRIMERA JORNADA Cortando camino elejamos á un lado Villaverde y Getafe y á las pocas leguas estábamos entre Pinto y Valdemoro. y viceversa. Homenaje. y al encontrarse con el arroyo que hay entre ambos pueblos. restos que llaman Torre del un castillo feudal. que me veo obligado á decir su origen tal como le oi al paso Dioese que un día iba un borracho de Pinto á Valdemoro. saba del lado de Pinto le dio por entretenerse saltando de un lado á otro y diciendo cuando pa: Ya estoy en Valdemoro.

un párvulo para inmunizarle contra era de ver la Y cómo mi hombre actuaba de de su hálito á los el pontifical. malicia que ingenio y á la carretera más camándulas que pregunté le —¿Ha sido usted donado de algún convento? — Por qué preguntas — Como mueve usted tan holgadamente con ¿ ¡ lo ? se . Aquí descubrí nuevas excelencias de mi camarada. Las cuales diéronle. quien una hogaza. que se sabia de memoria estos lugares. conocí que en este hombre había Aunque al salir más latín. entonces pintor añadió el bigote y la perilla y colgó el muerto á San Felipe Neri. sobresaliendo entre todas una ventera. El buen párroco se lo encontró feo y exigió que el retocara . ejemplar del desahogo de un pintor. que colmó de morapio la exhausta bota por ciertos latines de ritual que de adehala sirvió el le hermano Pedro. me hizo ver curioso el cuadro fresco de Felipe Neri. bastante buena por al cierto.: LAZARILLO ESPAÑOL sar. aplicando el crisma infantes y dando á besar Cristo á las madres. Mi San acompañante. Las madres le llamaban y se lo disputaban á porfía para que saludara á los pequeñuelos. quiso inmorta- haciendo su retrato. los 46 dos viajeros lo ihicimos en un banco de la iglesia parroquial. para congra- ciarse con lizarle cura de Parroquia. Saludar quiere decir orear con el aliento á rabia. Parece ser el que la el Apeles. Otro d'escanso hicimos en un caserío cuyo nombre no recuerdo. quien una limosna en dinero.

! 46 CIRO BAYO estas faldas. parafraseaba aquello de Voltaire : "El traje capuchino la se presta los admi- rablemente á excitar la compasión de el hombres. los chi- devoción de las mujeres y miedo á camarada quillos. Esto hago yo vistiendo pues ya tendrás observado que mundo es de los que visten faldas. y es no luciría ponerme en carácter. Con tal industria me he se religioso. por ser ila más sufrida y por su matiz humilde de ceniza y polvo. ¿Estás viendo cómo me abre todas las puertas? Pues es- cucha ahora cómo me lo procuré. y. —Y ¿usted cree en ella? —hube de preguntar candorosamente. Por una pequeña limosna cualquier convento cede un hábito de la . que yo prefiero á todas. Ya sabrás la piadosa costumbre de nuestros paisanos de hacer- Es la mortaja más cumplida y miás barata. Este hombre.medida que se quiera. 'la siguió diciendo el — . sin saberlo." —Además— de no llega de la de yal. . que parecen hedías á su medida. ademiás. Otra razón tengo para vestirme mjoldo así. amortajar con un hábito puesto cantes. el uniforme de todas las órdenes mendi- y ahora le toca el turno á la jerga franciscana. don- la piel del león hay que añadir un poco este sael zorra. ¿ No oíste decir que hombre enseña y á íiablar papagayo á dar dos buenos días. á las pi'cazas necesidad aviva este hábito el y á los cuervos ? La ingenio. reza usted en griego —De poca cosa el te al admiras. de otro mi virtud de saludador.

tales los formidable garrota que le ser- Anochecido llegamos á Ciempozuelos. á cuyo cargo está asilo el hospital provincial. para pedirles cena y por aquella noche. pero. Y fué á gran fortuna. - sé qué te diga. Los vecinos estaban alarmados y juez indeciso. para evitarse cuchufletas y comenalli tarios. Crei que. Algo grave ocurría cuando veía allí muy tras intrigados al juez y á los ministriles. IvO que fuera no el se sabía. casi estoy persuadido de que —'Entonces. lugar rico y populoso sobre la vega del Jarama. ¿no tendrá usted miedo á se burlan los pe- rros? —Los hay tan herejes que Se refería á via de báculo. . lo hizo. se quitaría el hábito mi compañero pero no verá. El plaintón era ante una casa con la puerta cerrada. de la que ladraban furiosamente dos perros. como se Estaba en sus planes presentarse y presentarme á los hermanos de San Juan de Dios. Pero estaba escrito que aviniera mejor. la de cruces conjuro y exorcismos. á fuerza de atribuírla los demás.. á bien que á los con este San Benito de Palenmo. Al pasar por una calle notamos mucho revuelo estaba el Juzgado y se entre los vecinos y nos paramos á curiosear. LAZARILLO ESPAÑOL 47 —No mela tengo.

encomendándose enérgicamente á su San Benito de Palermo. rros rabiosos. Ahí dentro (señalando ama «tienda cerrada) ladran dos pela llave. y yo entre ellos. para — Buena hubisteis franceses — Llamada del mis adentros. al salir de la jaula. recibió más estruen- . El juzgado.48 CIRO BAYO esto se vio al alguacil (hablar al juez señaal En lando lo hermano Pedro . —^Pues va usted á ser mártir ó confesor el — dijo' categóricamente la puerta de juez — . —Oiga. asentir el magistrado á — — dijo á mi camarada. y salvo. es decir. de valor y se Diéronle ia llave y una linterna y abrió. el . que se acerce usted. la ! úpense ¿ lío éste ? ¿ juez? Cárcel segura. ¿ Es usted saludador ? ¿ Si ? el no sabiendo por qué lado tirar. De orden del señor juez. mirábamos desde la acera opuesta. entre dos perrazos que le lamían las manos y le brincaban alborozados. abra y pregúnteles qué ocurre. Oh mágico hechizo de mi compadre le ! En mesano nos de dos segundos vimos salir del antro. buen hombre^ — la oí que decía el magis- trado á mi compadre dice ia gente. juez. Ningún domador de fieras. averigüe qué pasa dentro. lo ¡ los vecinos. Tome El hermano Pedro revistióse dispuso á obedecer. señor —Eso — Nada de decires de gente— repuso con voz ó no magistraJdo — acre — Señor juez—^tartamudeó hermano Pedro. — . — Qué será i que decía y venir hacia nosotros el ministril.

Encerrados les. al poco rato. que juez se coló adentro con el heiTnano Pedro y los ministriles. donde. y ditada. además de embutidos de todas clases que constituían la parte principal de su surtido. Quedóse seña á la puerta mi héroe. la ley. y que. selló 'las el Juzgado. hartos y sedientos. Ya todo. volvieron á salir. rompieron á latlvíiv ferozmente.LAZARILLO ESPA5?0L dosros aplausos 49 los ve- que los que él se gamo de cinos de Ciempozuelos. O por . la dentro los dos. quien con una la pu-erta me llamó á su lado. Esta noche. anima- los dos días cuantos embutidos el pudieron alcanzar y se comieron todo bacalao y todas 'las sardinas que vieron al descubierto. se vendían artículos de salazón. cerró y me lo contó Juzgado había declarado quiebra de un salchichero dueño de un buen días antes el Dos establecimiento. alborotando la vecindad de tal si >uerte. que hubo de llamarse al Juzgado. Como la cantidad que adeudaba era relativala salchichería el mente pequeña. confiaba estaba muy la acreá dueño en que llegaría un acuerdo con los acreedores y conseguiría revo- cación de da sentencia de quiebra. Entre tanto. puertas de los Pero curiales que practicaron la diligencia el no repararon en que bajo devoraron en mostrador estaban los acurrucados dos perrazos. según manda la tienda. llevando atraillados los perros. El ruido de las palmas no me dejó oir lo que j>ero sí vi mi compadre el diría al magistrado.

Dormimos plácidamente en un colchón que hallamos en la trastienda. ique se proveería. que noche 'dormirías en Ciempozuelos. comparusufructo de una salchichería? ca>rificación fué La d-e los muy apropiada. Y como de algún modo le heroísmo de mi compadre.» 5o CIRO BAYO si había ladrones ó por los perros el estaban rabiosos. porque en seguida nos dimois á comer ricos embutidos. magistrado el enorme destrozo que hecho en la salchichería. si —Ya ves —concluyó mi ¿ la fortuina al nos final la deparó buena hombre de su relación — Quién te había de decir que cuando la Corte. el cascabel al gato. nadie se atrevía á poner coyuntura. y lo juez se concedió. porque estaban á hizo guar- punto de premiar el irabiar. hermano Pedro pidió permiso para el que 'íe acoimpañara su coimpañero de viaje. De ahí la llamada y la subsiguiente comisión al Visto por hermano Pedro. Y por si venían mal dadas. reparó en un hombre de hábito de los que el pueblo juzga en seguida como santero ó saludador y el avisó al juez. en Entonces el por aquella noche. e^ahausto saliste esta madrugada de á la tiendo el y alicaído. que era sin duda más comprometido. y como no era cosa de . hi- cimos provisión en las alforjas. pero que colgaban y que no habían tocado lo'S perros. En el tal alguacil. los perros habían al mandó debía alguacil que se los llevara. ayudándonos á maravilla con el vino de la devota ventera. la tienda da y depositario de hasta la mañana.

0L tentar al diablo. saber lo suce- dido y darse cuenta de su definitiva ruina. .1 LAZARILLO ESP-A5. Lo más natural es que. se volviera loco y lo encerraran en el manicomio del pueblo. Ni vimos al dueño de salchichería ni supial mos de éd. 5 con el nuevo la día llevamos las lla- ves al Juzgado y nos relevamos del compromiso.

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dehesas y fontanas. distante unas tres leguas. repitiendo á coro la endecha que Sdiiller : pone en labios de su Don Carlos . re- ducido á un charco de ranas. vetustas encinas y seculares robles. y á mi se me antojó que lo hacían en ale- mán. que por allí se desliza entre álamos blancos y negros. altos chopos. el mur de Ontígola. sin que nos ocurriera nada digno de había por qué aguzar contarse.LIBRO TERCERO EN TIERRA AlANCHEGA I LA RUTA DE DON QUIJOTE De aquí seguimos para Aranjuez. y saludé all padre Tajo. Bien es verdad que aio él ingenio para comer. Alabé sus sotos y alamedas. A los siete kilómetros. Cuarreaban atrozmente. enredo- sos quejigos. pues íbamos bien provistos á costa del quebrado de Ciempozuelos. copudos fresnos. Aranjuez es un delicioso oasis en medio del desierto que circunda á Madrid.

. y portero il'e recibió por fuero de hermandad. resuelto valientemente á bajar á villa. opté por el primer camino. Era el primer gasto que hacía cabo de dos días de andanzas. hice provisión salí á la carretera. Por qu'e fin llegamos á O caña. no por la Pasaron los hermosos días de Arainjuez. pilas. Con ropa. : de pan y vino y aquí Esta se bifurca dos direociones á Andalucía y á Valencia. abundante en caños. Adiós. bebederos y lavaderos. y por un real dormí muy al rica- mente. y como da cuestión era hacer tiempo y tenía por delante todo el verano. siendo lo primero^ vimos su fuente monumental con 19 arcos de silleria. vi solo sentí una vaga sensación de Pregunté por una posada. compaña. Mi compañera —^Hasta aquí acompañé—dijome despedirnos — Supongo que no estarás quejoso de mi te al . Hicimos noche en llatmió el la población. ¡ á da portería del convento de Dominicos. hice que me llevaran al pajar. Buen viaje ! ¡ Buen camino Cuando me tristeza.! 54 CIRO BAYO Die schoenen Tage in Aranjuez sind nun su Ende (i). Córdoba y Semimucia del di- Y digo (i) valientemiente. y tan próvida. el alba me levanté de las pajas. que abastece de agua al vecindario y con el «obrante se riegan muchas huertas. sacudí la me ^en lavé en la pila del patio.

total de árboles bra al caldeado suelo. sino que realmente hunde como un globo de fuego el ó una roja bala de cañón. soledad la la completa. son los efectos de luz de las deslumbrante intensidad. y á lo lejos el torre parroquial mástil de un buque en como inmensidad de los ma- res.LAZARILLO ESPAÑOL ñero. e¿a vasta extensión tiene su belleza. resto del cielo apare- . y en vez de frescas brisas. la el llamada por . hasta diría sus encantos . en cuando. el abrasado so- plo del desierto. Hay puestas de sol mágicas. la topogra- y abundancia del terreno pero la impresión es tremenda para Ausencia pobre caminante que ha de ganar á pie tan dilatada llanura. que bien sabía se 55 me acabaría en una sesalí al mana. La visión es magnífica. De población á población. que tan bien resaltan entre la inmensa planicie des- nuda y el infinito del Cielo. pues lo que veía así mesa de Ocaña. el límite po- que ya se no diré trasmonta. como si el cielo se desmoronase en ígneos peñascos. Generalmente se muestrain á ras del horizonte en anchas fajas de rosa. sino porque en cuanto camjx) vi ante mí era fía la extensión del desierto. . Así y todo. es Xo ¡la que lo fuese en verdad. exceptuando el sol. niente. que lentamente se deshacen en nubéculas violáceas y plomizas. nieblas. de talco y ópalo. puestas de sol. que den verdor y somde aguas que lo rieguen y de peñas y quebra'das que varíen sus perspectivas nubes de polvo en vez de húmedas fertilicen.

No pocas veces relampaguea en los ird'ámpagos toicados del la mande cha negra. para mí tierra de en- 'En ella doy. reflejo se antojan cohetes voladores A la hora del crepúsculo es cuando más enamo- ra la llanada. Acercóme á ellos y me entero de su pendencia. color. así lel colmo á los vio de dos muchachos riñendo también en una prade- como Don Quijote. es. en un Te- resa y Sanchica. Puerto Lápiche. ¿ Por qué no vivir este en- sueño? el Pireci sámente por estos lugares anduvo héroe de Cervantes. además. á la ventana de otra. y ahoi-a sigo su ruta. Las eras. y en todos estos pueblos se me representa al vivo la vuelta de la Don . gar . Paso por Madridejos. mis primerGS pasos por la España la vista á través del Romancero. obscuridad. á entrada del lupradillo . La luz es 'la más cernida .56 CIRO BAYO ce renegrido por los niniibos precursores de una tormenta. Quijote á su aldea. el cielo se- reno. Las su manto sobre la tierra. Esta tierra sueño. iliuiminado por luna blanca y enorme. solo y errante. los pastos resecados exhalan grato y suavísimo olor. del Teatro y de Novela. y del sol caído. el cura y el bachiller. el To- boso y Arenas de San Juan. sino que aquel día tocaba al mayor de ellos llevar unos condenados zapatos . y en la al fin. á la puerta de una casa el ama y la sobrina. No es que riñeran por una jaula de grillos. sombras tienden. esta evocación escénica la vista Pone ra.

Más Ojos abajo de Arenas de San Juam están los del Guadiana. y el otro le Porque es de advertir los que en estos lugares guen haciéndose zapatos con horma igual.LAZARILLO ESPAÑOL que por ser de 67 horma al igual le hacían mucho daño. Menos mal que en tarlo con al la ocasión á que aludo pude evireir un esguince que dio no poco que aguador manchego. tal los como sono- mueve la pluma de Cervantes. si- y á todo trance quería traspasarlos á su hermano. \'eo también los molinos ide viento. á pretexto de que duran más. no quieren cam. ó si se quiere. Llevan los cántaros en un aparejo que por delante termina en dos afiladas puntas como testuz . y oigo los ros rebuznos del asno de Sancho. la más infamante de todas. y se castiga con pan duro y algunos azotes á los niños que. en poco estuvo que en uno de los villorrios saliera mal ferido.biárseio de pie de un día para otro. de toro. Es el caso que en ellos van y vienen continua- mente recuas de burros acarreando agua á las casas. como puede suponerse. sitio p>or donde vuelve á apa- . Por divagar y no atender á la realidad. porque les duele ese bárbaro calzado. Este se oponía endoso. como horca en ristre por que en las calles más estrechas al dan un encontronazo asesino andante que viene Llaman á este lance cornada de burro. pegaba. donde acontece distraído.

hacia la derecha. en obscuridad pro- funda. Al dete- solo en medio de ese páramo. imagínase un gigante. semejan luciérnagas inmensas. Todo por aqui son llanuras áridas... Ni uin arel bolillo seco. valles solitarios. El homíbre rudo y osado que se aventura en ese desierto.. él. Sólo los cuervos que aletean pe- sadamente sobre nidos fúnebres ciénagas rompen con grazaban- soledad de esta tierra donada. Camina al través de la camle- piña siniestra sin esperanza de llegar á unas janías borrosas nerse.. Mo- huertas y fértiles y enfrente las frondosas viñedos de Manzanares. . ser que huyen delante de sílex.58 CIRO BAYO el recer río después de un hundimiento de siete leguas. campos sembrados de cardos. ni una choza pequeña destácase en las la horizonte gris. una estatua de Aquellas lejanías son los perfiles de Sierra rena. anda legua tras legua con miedo de perder el camimo real. pantanos. la charcos de agua verde que.

II EL DEIJINXUENTE HONRADO Satisfecho con la aparición de Manzanares. le Me buenas tardes. individuo miré. es menos que quien va montado. Uno que otro armatoste arrastrado tiro de esas muías manchegas que exceden en pujanza y hermosura á todas las de dentro y fuera de España. Lié un cigarro. díle yo el primero las miró. lo casilla de peones y. apenas iba nadie por la carretera. sentéme á un borde del camino. las vueltas La escarapela del chala de cuello y solapas de el cha- queta daban claras señales de que era peón caminero. Como por un el calor apretaba. ¿ Adonde se va^ . á pocos pasos de una camineros. y más con el polvo de la carretera. tras bre- encendí ve descanso. y algún labriego á pie ó montado á casi en la el cola de suelo. con los pies tocando En peo y esto me alcanzó un hombre jinete en su rucio y emparejó conmigo. seguí andando. y por ser aún media tarde. un asno. — Muy amigo? buenas — respondió— . y por aquello que el que va á pata.

Y picando coin los talones en la cabalgadura pasó de largo. la plaza. diéronme maila espina. y daremos alojamiento. Como no tenía noticia de que en Manzanares que se se recibiera tan hidalgamente á los forasteros. soy ave de paso.6o CIRO BAYO la vista estlá — á Manzanares —¿A trabajar? ¿A quedarse — No. y m'ás que todo la sorna con que las pronunció. al pueblo. el él — Bien venido— díjome caminero. llegué Como tenía por costumbre. en cuanto á imi mí ya compañero. hasta lluego. cam. —De imodo ¿que no conoce usted á nadie en pueblo. que. Contemplando estaba sentí cuando tocarme en el hombro.panario aníte y llegué á la plaza. y aun le darán alojamiento gratis Con. —Pues anímese que á su llegada saldrán ^contesté . tomé por norte la iglesia. es un le A guardia municipal. exla 'recepción trañé grandemente me hacía. pues era dije recibirle? míe conoce. el A de la la media hora. Sus últimas palabras. — ¿No que saldrían á . la gótica Ifachada. el ni irá aJl'ojarse? ^Esta la usted. Pero como tenia la conciencia tran- no imfe preocupé gran cosa. Ea. sabe dónde á — es verdad. véngase con nosotros. . quila. i recibirle. Seguí á los dos hombres por una calle á la dere- cha de icasa y á poco andar paramos ante una grande y de buen aspecto. parándome hermosa iglesia (parroquial dé Manzanares. —'A — alli? iseñor.

Quedé anonadado.LAZARILLO ESPAÑOL Llamaron camisa. Y le entregó un papel. veras que estoy preso? — le pre-^ — Tan el cierto como que está usted en la cárcel por orden gubernativa papel alguacilesco. le 6l al conserje y éste salió en mangas de nicipal —Aquí traemos un huésped— — con boleta para la le dijo el mu- alojarlo. peón — ahora sabe — respondió se lo el .. me invitó á que le siguiera. —^Por —Allá Un la pinta 'no es pájaro de cuenta. . lo leyó. —Ya dirán á usted mañana. el cual. —me respondió blandiendo —Al menos usted sabrá por qué me han traído aquí. tomando utn manojo de llaves. conviene es descansar y no hablar. lo . sería conel mi delito. es que lo no que más estupor. Aprovechando mi que en opinión de aquellos tres hombres fesión de nicipal. amigo— añadió encarándoseme — ahí veremos el . se queda preso. rayo que cayera á mis pies con tiempo se- reno no presa me habría producido tan tremenda sorestas palabras. —Pero ¿es de gunté. El ¡portero me miró de pies á cabeza y dijo: — repuso guardia— Ya sabe usted. fuéronse el caminero y mu- dejándome con el conserje. ¿ como — lo le ¿ Yo preso ? Por qué ? ¿ Por qué ? —repetía en si alta voz..

el celador se ahorró la requisa. un patio y paramos ante una verja de leí En un cartelón atado por alambres.: 62 CIRO BAYO sé nada. reforzadas con barrotes de hierro. —^díjome al abrirla — Le advierto que hay otro pájaro sin dentro. No que apurarse por lo pronto aquí tendrá cena y posada gratis. á la vista estaba que yo no traía unas ni otras. Abrió la ver- pasamos un allá en el subimos una escalera. dijo el celador. Entraba la luz por dos ventanas grandes. Como ja. Me encogí de hombros y espere resignado el desenlace de aquel error judicial. puerta con cerrojo. incorporó un hom- bre joven. ! —exclamó— . ta —Eh. ¡ me había fijado hasta en- — Recontra. ahí te traigo de los camastros se un compañero. y fondo de un pasadizo metió llave en una rastrillo. en quien no tonces. alcaldada ó lo que fuere. Y vi una cuadra muy holgada. — No me compañero. Queda prohibido á los reclusos la entrada en el £stahlecimiento con arn^as y bebidas alcohólicas. ya era hora solo. Reglamento de Prisiones. más ajuar que tinaja una ringlera de camastros en banquillos. • — Verá i usted qué jaula tan alegre! . cerrando la puer. José — desde adentro — En uno . haiy No pregunto . Embocamos un corredor que salía á hierro. una y un zambullo. can- sado estoy de estar . lo que mandan.

echa un cigarro. hombre el — dijo el guarla dián. volvió á dar otra chupandina á la botella y fuese. término de faena nos convidó á beber.! ! : . Tocó el la trompeta el primero celador. por primera vez en su vida. luego yo y José el último. Cogió y acercándose á ventana más próxima. Que esté fresco el José ató la botella en un cordel que estaba ata- do en uno de tiento. en albricias convida á un trago. limpiándose la boca con revés de ma- — . tragó una bocanada de humo. —Acaba no de convidar. preso ¡ porque á seguida añadió —Ahí vino descuelgo la botella. senal tándose tranquilamente en camastro de lado que puso además el manojo de el llaves — Ea. —Está seca la botella —contestó puso en recluso — pero se llenará. Saltó del camastro y la se pie. Con menos angustia de lo que pudiera creerse. y oferté mi petaca. fuerte y bien plantado. señor Paco j El señor Paco sería el el tabernero de enfrente. dejándonos encerrados. dejando la botella en suelo. dio una voz: — Señor Paco. tratándose de uno que. Vi que era una bo- un mocetón tella. El celador encendió un pitillo. . LAZARILLO ESPAÑOL 63 — Pues ya no sobre el lo estás — repuso el el guardián. . Creime obligado á meter baza. los barrotes y la fué la bajando con y al Con mayor cuidado la el izó después.

junta de mi compañero. Acabo de llegar á pie por carretera y me han detenido lleno —Por — vago no él. Code mo que este Manzanares punto de cita todos los vagamundos de España que. parecía calabozo. y si. más bien. pues lo siento . en la plaza. sin peñas. que yo la — Ninguna. que este gato (un micifuz asomado en Las pocas horas. por ser tan barato. Los rayos del sol una cuadra de cuartel. más méritos para estar aquí. ni La verdad es que aquello no mucho menos. lo ¿ Cree usted que voy á traicionarle declarando que me si diga ? —Recontra. sepa — ^contesté — . aquí es de balde. me senté en el camastro. del legítimo A'aldepeñas. La veinticuatrena que aquí me tra- haber sido demasiado generoso. —Vaya justicia le no se haga el inocente. . sin más compañía ventana). será.64 se ai CIRO BAYO ve encarcelado. — ¿Qué hazaña el le ha traído á usted aquí —me preguntó mozo. po- niente entraban de soslayo por las abiertas venta- nas y subían hasta nosotros los ruidos de la calle. porque hacen soltarán en seguida y me la volveré á Así llevo un mes. visitas que me traen duran veinticuatro' —Esto — ?^o jo fué el quiere decir que habrá hecho usted veinticuatro veces lo crea. porque si no esto estaría estancia replico aludiendo á es el la — . acuden al olor del como mos- buen morapio de la tierra. cas á la miel. quedar solo.

para él amo del cotarro. los vientos por una campesina paisana Con su escopeta y su canana bien provistas. Aunque te el guardabosque veía prófugo y erraná su rival. en cuando. contó su historia. lince en figura de guardabosque. y me sonreí. y lo Cuando cayó quinto huyó del pueblo declararon prófugo. Se llamaba José no sé y era manchego. Un tal él que odiaba á muerte á José. el donde hasta difícil paso de una rata se advierte. porque cortejaba á la el también muchacha.. Y me cuántos. más era al amador furtivo. De cuando galo. 5 . porque andaba bebiendo suya. sabía á qué atenerse y no ignoraba por qué de sus idas y venidas y cuándo eran lo por que juró prenderle y se quedarse ¡X)r lo llevaran á Ceuta. hacia una escapada la pueblo natal para ver á novia y traerla algún re- procurando que no se enterase nadie. Si esto es dificil en los pueblos. la —No se ría usted . L AZARILLO ESPAÑOL 05 Me acordé de los galeotes cervantinos que ha- cían ejecutoria de sus culpas. óigame y verá cómo dig9 verdad. ora como cazador furtivo. y veraneaba por los tes monal de Sierra Nevada ó de Alcaraz. En vez de expatriarse se dedicó á merodear por los contornos. espiado tenazmente por un Crispín. las quinterías invernaba en de los campos de Ca- latrava ó de Montiel. ora como con- trabandista de tabaco y alcohol.

como un Y vano tiro. dándole con le culata tremendo golpe en la cabeza. súplica era inútil Comprendió José que toda se quitó el sombrero. se dispuso á matarlo conejo. le la escopeta y zancadilla. le vencería.. . Gózate en tu crimen. muerto. nunca se atrevió á echarle el alto. la escola peta. Hasta que una mañana de invierno. ocurrió lo que dijo José. arrebatándole haciéndole tierra. dejó medio quiso. Y no lo mató porque Dios no . Esto quería. viendo que se jugaba la vida con aquel joven hercúleo que. Crispín apretó en los dos gatillos del arma y no salió ningún el Entonces otro se incorporó bravamente. asesinarlo. pues que podía reducirse á atarle las manos. quien. en que había una niebla meona que no dejaba ver á dos pade distancia. en lucha cuerpo á cuerpo. tras una brevísima lucha. diciéndole: en mis manos . arrebató y. le saltó sobre el guardabosque. con lo que dio con él en apuntó con su arma. Apúntame bien y dispara pero con la humedad que hace va á peta. —Al fin caíste boca abajo y en- comienda tu alma á Dios. sos José fué sorprendido por la el guardabosque. murmuró una pequeña ora- ción y *luego dijo serenaimente á su enemi'go: —^Estoy dispuesto á morir. 6Ó CIRO BAYO le Pero como veía armado y le sabia valiente. te advierto que fallarte la esco- El guardabosque.

—Y de la ¿hace tiempo de esto? —pregunté al final narración. así ha de calificar él fiscal. según desenlace. porque Áfri- ca pensaba escapar yo. verdad ? — en África. que me mandarán ¿ está en tierra de moros. cuando pudo hablar. acusando á José de haberle querido asesinar. sobre que ahora pesaba autoridad. El juzgado recomendó eficazmente el la captura la del prófugo. pero ahora le quitaría cien <jue tuviera. á Ceuta. dicen.LAZARILLO ESPAÑOL Esto ñadores le 67 perdió. y hame dicho mi abogado proceso no se substanciará hasta que el el otro sane ó espiche. le —Y usted. por haber mentido en su declaración. ¿qué desea? — Recontra Que reviente de una j ! vez. Crispín fué recogido por unos le- y. Le per- doné la vida entonces. al los civiles sor- prendieron palomo con la paloma y se lo lleva- ron apiolado. á Argel. Esto —Eso Sí. á establecerme . Siguiendo la pista el que dio rencoroso guardabosque. mariposa se quemó las alas. —Pues conoce estaba se escrito que yo ihabía al de dar con mis huesos en esa tierra. se despachó á su gusto. porque el —Pues la justicia si pondrá mar entre los dos. El guardabosque está entre que el y la muerte. cura puede estar tranquilo. pues. —Un la vida mes escaso. agra- vante de atentado á la la Tanto y tanto revolotear alrededor de la llama.

que lo zarandeó hasta ma- — Qué bicho tan asqueroso— decía José— ¡ ! Ca- za los pájaros como á mí el guardabosque. Se levantó José y nas. servir á este pueblo de tiene más ley que nunca. —Esto novia. José se entretenía en darles cañazo desde la ventana. Cada avechucho de estos que mato se me figura matar á mi enemigo. al gato.68 CIRO BAYO con algunos ahorros que tengo y llamar después á la novia. vio con mucha maña entregándolo tarlo. — Joselín. El único ruido que subía de zada era de una carreta cargada de heno y los gritos del boyero animando á la yunta. Joselín . En ¡ esto se oyó una voz en ! la acera de enfrente. — Todavía La pobrecica me no. un buho por el hizo caer en y pavimento. haberla perdido. colarse lo De pronto. Apostaría que no tarda cinco mi- nutos en aparecer. me llevó á una de las venta- Aunque el el sol se había puesto. Casi rozándonos hacían los murciélagos su ron- da vespertina. la otra. se llama dejarle á uno compuesto y sin —Eso novia. haber de perder la —Diga usted mejor. Para estar más cerca de mí se vino á días Manzanares y todos los nos vemos. quedaba aún la cal- bastante luz. por sorpresa y en tinieblas. es lo que más siento.

Ya creí no verte hoy. á obscurecer y dejamos la la ventana al campana el del pueblo tocaba á ora- Algo esperaría gato á estas horas. El preso deslió atar el la cuerda. José. —Oye. porque me faltas tú.. mañana será otro día. asomé á la otra y vi plantada en la acera de enfrente una moza aldeana con un cántaro á los —^¿Cómo moza tan tarde? — le dijo José — . la moza paquete. — . el cual. llamó á José. dulcificando tono de voz — todo me — Paciencia. téngote dicho (jue no gastes dinero conmigo mal no me hace falta nada el — añadió falta. testigo como yo de el entrevista de los amantes. Baja con que lo ate. que es como yo la tengo. ¿sabes en qué nos parecemos tú y yo mayormente cuando Casilda está aquí? En que los dos hemos de contentarnos con una ración de vista.: . . —Llevóme — pretexto de el ama á la huerta —contestó la el y hasta ahora no despachamos. y me voy. Ya te tarde. Con la fuente hice esta escapada para se acercó á verte y traerte tabaco. y á una voz preventiva de la de el abajo. Empezaba tiempo que ción. de arriba izó Casilda el recado. LAZARILL O ESPAÑOL 69 Me pies. vi. ida la moza con cántaro á la la cabeza. pero. digo — le gritó . que aún seguía en ventana — Oye. Durante la este diálogo estaba ta de su tienda el asomado á la puertabernero.. cuando . Joselín.

y no desespere de su tristeza — Sea — En la la lo . no sin darnos ches. y acabada que fué. añadió aceite al farol de la cuadra.70 CIRO BAYO apartaba de puerta y daba repetidos efecto: por la puerta apareció el cela no se maullidos. En lador con la pequeña marmita del rancho. portería encontré al guardia municipal de víspera. que á la cuenta me estaba espe- rando.¡c >ic Muy reció el de mañana. adiós. alta . dándole suerte. ^ . No esperaba tan pronto desenlace salí que sin preguntar nada. ser libertad. y vamonos —me asi libre. antes de al la hora en que mi el compañero esperaba lo celador con el café. compadijo guardián. mano — . lo las encendió y fuese. la compañero — hube de decir á José. como pájaro que ve —Adiós. — Recoja usted suyo de sopetón — Está usted . que Dios quiera —me respondió con Vaya usted con Dios. buenas no- Los dos presos y la el gato atacaron con fruición pobre menestra.. pero no fué nada. —Amigo de buena ha librado usted —me dijo — pudo mucho. á dormir. pero sin brebaje.. La dejó en el suelo. . instintivamente del encierro abierta la jaula. de preguntarlo. Por esto queda usted en —Déjese de medias palabras— repliqué en voz — ¿por qué me trajeron aquí? Estoy cansado : se . .

Como se esta clase de descuidos son punibles. el peón se creyó obli- gado á dar parte contra usted. por primera providencia Luego : averiguó que fué nada entre dos platos hacia el el viento corrió la llama camino y el incendio se cortó. señor inmediata fué tomarla y guardármela bonitamente. soltó usted la colilla encendida y pren- fuego á un garbanzal. que el siniestro no fué intencionado. vino usted á la cárcel. LAZARILLO ESP. Siendo el alcalde. le me envió á ponerle á usted en libertad y que entregue esta peseta para ayuda de viaje. levantarse peón caminero de fumar plantio del un lió cigarro.AÑOL 7: —Ahora de junto la lo sabrá usted : —me respondió al el empleado municipal casilla — del ayer tarde. Pues no. al ver tanto humo. Y la dirá más de un lector : la inmediata sería re- chazar indignado la vil moneda.. . señor alcalde. comprendiendo además. Como la f>érdida se redujo á un puñado de plantas que en el suma hubieran dado un celemín de garbanzos.

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el puerto ó desfiladero de las pretéritas famoso por hazañas de los bandidos andaluces aquí apostados para la limpia de diligencias y sillas de posta.LIBRO CUARTO MI ENTRADA EX ANDALUCÍA I EX SIERRA MORENA Los pueblos de por aquí son prósperos. Sos producciones. el denas. es la el viajero Para entrar en ésta hay que atravesar una barrera de montañas. y lar al un profimdo barranco perpendicuotro lado. que forman montaña entera á un lado del camino. muchas y variadas criadillas de tierra. Valdeborgoña español. que da nombre al última ciudad manchega que encuentra camino de Andalucía. peñas. y ricos caldos. frutas : cera y miel. La carretera va subiendo len- horizonte se estrecha y se llega al punto culminante de la ascensión efn Venta de Cár- tamente . Es una sor- prendente quebrada entre un conjunto de desnu- dos riscos. Aquí se abre Des'peñap>erros. La extraña forma que presentan .

á la verdad. la Y para acortar camino. Los pa- asomados á las ventanillas. y está á una altura que sitio espectador siente vértigos mirando por llamado Salto del Fraile. se en lo más fragoso de levantan La Carolina y Santa Elena. me tomaban por im mendigo errante. jornada era ruda. el La el carretera recorre. pero con buen ánimo. que yo veía pasar con la porque. la el una y otra falda de esta momtaña les nombre de Órganos de Despeñapetal. sajeros. hasta entonces guarida de salteadores. la sierra á la llanada. me lo prohi- De tarde en tarde cruzaban junto á mí los cierta -melancolía. dejé vía del tren. enorme quiebra vertical qu€ hace el el camino. Esfamos en corazón de Sierra Morena. Aquí. los menos de dos van de días." Pero yo los pasé sin que nadie biera. y más de una vez ocurrió que me arrojaban envoltorios de papel con pan y fiambres. veintitantos kilómeeso que. ordinario lunch de los trenes.74 las rocas en CIRO BAYO ha valido rros. poblaciones nuevas que de orden del Rey Carlos III se fundaron con emigrantes alemanes. carretera y seguí la todos los túneles y puentes había un siniestro rótulo con esta inscripción: ''Se prohibe el En paso. porque me comía las tajadas y guardaba los periódicos en que venían envueltas para leerlos. Con mucha en tros -que fatiga. derecha del barranco. Con lo que estuve admirablemente servido. ella. mudando así de aspecto este territorio. trenes. plácida- . hice. á la mitad de la falda.

El cambio cotidiano de gentes y lugares. no menos que las el latigazo dado á mi organismo por aire. poco acostumbradas á comer pan tierno. En consecuencia. sin embargo. el d'espertaba la vida nóm. qué ricura los ! ¡ Rióme de de los las gazpachos de mis guardesas ! Ellos fue- ron mi único alimento por estos caminos andaluces.LAZARILLO ESPA5Í0L mente sentado. apelar á no pocos expedientes. que mejor resultado en los pueblos ó en me y el daba. Animoso sobre de la Es imposible dar una idea sensación de bienestar y de vida que en mi todo. sensitivas. que ponían de su parte del aliño. otros adminículos. Uoo de las cantinas de las estaciones las y á los los pocos kilómetros dárselo á mujeres de guarda-vías para que me hicieran gazpacho. me mantuve fuerte y ani- moso. era comprar pan ellos. y. y tan ventajolos so les parecía el trato.ada. duchas de sol y de me hacían recorrer una gama de emociones tono á otro. Las buenas mujeres. El es-píritu afinaba y adelgazaba tanto como el cuerpo. ahora que organis- mo se iba . se prestaban gustosas á ello. manjar que refresca y alimenta mucho. hube de los sucesos del día. i amén gazpachos que antes y después comiera á manteles Qué sabrosidad. algo así se transporta como de un cuando una sonata musical . en enterarme de los --b descansos de la marcha y Era tan poco el dinero que me quedaba que temí no me alcanzara para llegar á Córdoba.9e acostumbrando al medio ambiente.

les hallé propicios á mi martingala dilataba el gazpachera.o Moi- sés á la vista de la tierra de Canaá-n.momento de irme. el paisaje más idílico se antoja terrible por un simple cambio atmosférico. una tem- pestad de verano que descargó da sierra. Tan pronto parecen acortarse las distancias poniéndose las cumbres á plan del terreno. la caseta molido. Llegué á to. ¡hete aquí que el adusto cielo ataja mis pasos y 'mi pensamiento. y cuando me prometía pasar buena noche. Toda la tairde había estado oteando las amplias llanuras de Vildhes y Las Navas. que son íá las tres mojado y hambriencosas peores que pueden ocu- rrir un camimante. . un mismo lugar cambia totalmente de aspecto. luz En una misma hora. por . el Las montañas comparten mar el privilegio de no cansar nunca la atencióai. como á los demás. me obli- gó lá refugiarmie en la caseta de un guarda-via. llevándose á rastras los ojos y la imaginación. deteniéndome com. Como seguía lloviendo. Uno de estos cambios atmosféricos. El guarda y su mujer me acogieron hospitalarios. teniendo por yacija la pratense hierba en vez del pedregoso suelo serrano. pues no había que la pensar en quedarse á dormir en caseta. y. y vice- versa. tan pronto se alejan éstas y se agigantan en lontananza.76 CIRO BAYO soiledad es bien La con poca cosa para el homibre filósofo ú observador. según los efectos de y sombra. Para colmo de desdichas empezaba á obscurecer.

El guarda me miró Estábamos en ba la vajilla al la cocina. y no dijo nada. pregunta usted á un madrileño? — re- pliqué con cierto retintín — . también el los vi yo en la parada de la es- tación — replicó el guarda. —pregunté . hablamos del hombre ¿Le ha visto usted torear alguel — na vez? Hay que rrita advertir que por aquel entonces Gnese había cortado la coleta aún mo y estaba en el apogeo de su fama. Gucrrita ó Fuentes? al Entonces puse paño pulpito. dije al guarda: Tendré que andar quieras que no. como no sea debajo de alnoche espera. pues. que sirve para avisar á pero que ahora hacia veces de farol doméstico. Yo. lo —¿Se veces. ter- diálogo. — — Sí . Guerritaf —¿Hablan ustedes de ciando en Sí. y como sabía . — Mala me guna alcantarilla. no hallaré un palmo de tierra seca donde tender la manta y dormir. —¿Sabes á quién me ha parecido ver pasar? — que decía á — Al Guerra con su cuaoí ella él .LAZARILLO ESPA5Í0L tener 77 prohibido los guardas dar alojamiento á ningún forastero. que sabía esto muy bien. lo he visto muchas —Y ¿cuál le parece mejor. donde la mujer limpia- resplandor del farol reglamentario los trenes. señor —repuso rey de los toreros. drilla.

viene usted á pata desde alli? —me pre- — Si. guarda — . porque éste había estado de guarnición en jiada villa. Y para que vea que esta noche. . Supuse que .. ¡ Qué remedio queda mi ! Hasta Córdoba. lo visto el le di por gusto diciendo ¡las niendo por nubes y no visto por mi y poarte y da escuela del Califa de Córdoba. de —-Mire hora. usted —^me dijo — . donde me arreglaré. se ve que usted no es de esa calaña. sé distinguir. Era mentira pero la nota de vago. me iba á brindar el refugio de su casa pero el remedio fué otro. señor — respondi — . gran aficionado á la tauromaquia. Hablé como un catedrático. Lo que (hice fué encantarle y hacérmelo amigo. porque el guarda era un andaluz legitimo. tal era muletilla para evi- tarme explicaciones innecesarias. pasará por aquí tren de car- . Habíamos luego de 'Madrid y de sus grandezas pero esto interesó más á la mujer que al guarda. la coto- —¿Y guntó él. 78 CIRO BAYO la de antemano el opinión de mi huésped. dentro el media más ó menos. y más que todo —'Pues como usted pasan muchos por aquí — puso Bien el re- en su mayoría harapientos y piojosos que no valen el va-so de agua que piden. Tuve la suerte de no meter la pata. y pudiera cogerme en cualquier renuncio. le voy á remediar por Vi con el cielo abierto.

en el Pero por todas partes doba. ycy como lo llamamos. primero por altivez de andarín.LAZARILLO ESPAÑOL ga. Y ¿ si me ven ó me encuentran — — Xo allí ? le verán. va á Roma. lidades. le tira usted el sombrero al redondel en mi nombre después de una de aquellas estocadas que quitan el sentido. se pone usted al acecho en el andén. y á las doce leguas se pone en Córdoba. Casi todos los vagones van abiertos porque fueron con ganado de Ubeda y vuelven á cargar mineral en Linares. Pues bien: vacíos. porque va muy y despacio. segimdo para evitar responsabiun lado Por esta vez dejé escrúpulos á al y me preparé asalto ferroviario. Dijo que se quedará en la capital pues bien la . no están en y no le encontrarán porsí que tampoco hacen requisa. : primera vez que vea á Gnerrita. se sube bo y se mete dentro. pero me guardé de hacerlo. el tren carreta. No es que á mi no me hubiera ocurrido miu[pe- chas veces el asalto de esos trenes que van á queña velocidad y parecen burlarse de los caminantes más que los otros que corren devorando el espacio . sino la del ramal. se coge bien de un vagón. Lo que expedición no signe otro la línea debe pro- curar es apearse antes de llegar á Linares. y cuando al estri- llegue. porque de noche los centinelas las garitas. se empalme de Vadellano. porque la de Baeza. digo a Cór¡ ! En Linares tomará usted la carretera de Andújar. . Esta es toda la recompensa que le pido á cambio de las instrucciones que se le di.

las rendijas de los tablones me despertó. la guarda por sus buenos deseos. á cuyo tiempo trepidó tren y comenzó á andar. Creí á cada instante verme desel cubierto por lante. y la extendí para mayor limpieza. pero esto era una boñiga seca servía de alfombra. porque la . viene —'me dijo el guarda — . Naida turbó mi sueño. se cuela usted. me apresté á dejar mi refures . que yo trepé con vigor de asaltante y me escondi en el fondo de un vagón. en el como no sea la parada empalme. las El frío puertas y quedó abande la madrugay entrando por laterales. 'hasta Linares tren no cargaba la donado en da estación. Viendo que el trecho era tan corto. —^Ya el farol. porque yo me quedo á éste con Al primer hueco que vea bien. viaje era Toda mi guía de les.8o CIRO BAYO al Di gracias rentes. Envuelto en manta dormí en aquella perrera como en un palacio encantado. indilfe- seguimos hablando un buen rato de cosas y al tiempo indicado se oyó di silbido de locomotora. pero el el farol registrador de algún vigi- guardavía estaba bien informado. más el que todo por entre del suelo. una de ferrocarri- Por ella me informé que de Vadellano á Lina- hay solamente nueve kilómetros. las En la obscuridad tropecé unas pajas. sino que llegó el tren á paso perezoso. Que le vaya Y no hubo más. Olía á estiércol de ganado ventaja. Póngase al otro lado de la via.

ción. . asomé la cabeza con precauni adelante. la no sin dar cumplidas gracias á Compañía Sur. 8l Lié mi petate. y no viendo á nadie atrás si me del apeé como lo hiciera de un tranvía en marcha.LAZARILLO ESPAÑOL gio.

y al son de alegre pasodoble los soldadicos desfi- laron por la plaza. y al mediodía arribé á Bailen. de nombre como pequeño de vecindario. El Capitán dio una voz de mando. la banda tocó la Marcha Hice bien en no envanecerme. luego dehesas y quebradas. como y.II RECUERDOS DE BAILEN * Llegado á Linares me desayuné en una can- tina de mineros que á la salida del pueblo liay junto á los hornos del camino real. causa de todo aquello. Llegué á la plaza. pueblo tan famoso Crucé unos eriales. porque ho- nores se tributaban. y dijéronme que en celebración del aniversario de Pregunté cuya era la la batalla. ''¡Presenten de atención armas!" Real. qiie era el que llevaba á Córdoba por Andújar. El cornetín de calles órdenes. no á mí. dio un toque á seguida. y que todos los años venía una compa- . y destacándose entre el concurso estaba una compañía de Infantería en correcta formación. Vi las casas engalanadas y mucha animación en y balcones. que á este momento sacaba el porta de la casa- Ayuntamiento. tales A cuyo tiempo. si esperara mi llegada. sino á la bandera.

sin parar las mu- ¿ solo ? el cabo. y con esto un carro me alcanzó donde me llamaban. un carro de regimiento. seguí mi camino. había dado ella olvido que fué un 19 de Julio. Descansé un buen rato en una taberna. que me sabía la batalla de Bailen con toal dos sus pelos y señales. que era de oí que dábanme vo- ces á retaguardia. A la media hora de andar cubierto. número 2. Yo. porque el campo de batalla La noria -estaba — muy lejos y la iglesia cerrada. Lo cierto es que mi lle- gada á Bailen fué un día 20 y que la función había terminado. En el toldo se veía pintado el escudo de Es- paña entre dos orlas con y en la los colores nacionales. y un cabo furriel. tren de Jaén. Aquel desfile de tropa era que la compañía regresaba á Andújar por para tomar allí el la carretera. Primer ha- Era.— LAZARILLO ESPAÑOL ííía 83 de Jaén con bandera y ipúsica para hacer hola nores á Virgen de la Zomeca. — repuso —Y va usted di el . Capitana Gene- por obra y gracia del General Castaños cuando en su mano puso el bastón de rala del Ejército mando. y sin ver nada. cal- Sentados adentro iban un carrero de calañés. Paré. banda amarilla este letrero: Regimiento infantería de tallón. La Reina. pues. zón corto y borceguíes con flecos. \ . las — Paisano — jome carrero — ¿adonde bueno? —A Andújar.

Me verían- tostado del sol y polvoriento. El carro se llevaba la toda esta impedimenta á Andújar por para empalmar con el tren. carretera —Ea. pero sucio no. tó gracias mil — dije devolviéndosela después de haber bebido. como aquel que mata . tocándose las uñas piojos. — Nada de una patena..84 CIRO BAYO parece. —¿De dónde á su vez —^De se viene. . esto — repliqué— estoy limpio como Y to era verdad. muías y me senté en da trasera sobre un montón de mantas bien dobladas. En el Pararon doble fondo asomaban ñía y el la marmita de la compa- bombo de la música. Me las da pena verle andando con este calor por la carretera. la capital de España —contesté Ole por cho énfasis. eche usted un trago la bota. de los dos pulgares. —Así — Quiero decir guió diciendo el si no lleva usted alojados — si- de los galones. cuan- más peine y jabón para mi tocado. Procuraba ser tan pulcro. tes —¿De Madrid. que el hasta cepillo llevaba para quitarme polvo. y á pie? —exclamó cabo. siguió dicien^Pues suba usted con nosotros — — do el cabo. —díjome el carrero envidándome —Amigo. paisano? —me preguncon mu- el caibo.. Es usted de allí ? preguntó — el carrero. que el los valien- sería andaluz á juzgar por el ¿ — acento y por el ole.

pues. dejó de hablar. —Compañero. que lo andaluz. y aun me hicieron acostar sobre las del carro. aderezaron un rancho en mantas la jx^sada. las dio un grito á seguidilla muías y á seguida cantó esta Camino de Tendilla va una tendera. apelativo se me antojaba títu- Ahora sabía á ciencia cierta que ese la batalla pueblo era castellano. También soy castellano nuevo. carrero. convidándome á comer muías en y á beber. —¿De dónde? —De Guadalajara.. con tantas estaciones en los contornos. como antes que Bailen se dio un 19 de Julio. Voy del es decir.. Las cuatro leguas de Bailen á Andújar las hi- <:imos tan despacio. el primer gobernador el de Granada. somos paisanos.! : LAZARILLO ESPAÑOL 85 —Madrileño JO soy . después de dejar las . Tenía tan presente el recuer- do Conde de Tendilla. ella va pá Tendilla y yo á tendella. ¿Ha oído usted mentar este pueblo? á ser franco. de Tendilla. viajes ¡ de los Vaya si enseñan Y como la si del carrero se apoderase repentina- mente nostalgia de la terruca. soy castellano. que era ya anochecido cuando llegamos á la ciudad. las patatas y el Cabo y tocino de la provisión que llevaban. con el arroz.

. un guardavía me detuvo á nel hasta la entrada de un tú- que pasara el tren. Antes de rayar alba sacó el carrero los animales.86 el CIRO BAYO el pesebre. A los pocos kilómetros. No tardó éste en anunciarse. carro y carrero marcharon á el Estación á esperar mixto. y cuando cruzó. Despedí me de tan buenos cama radas y eché á andar ipor la vía férrea. tuve la suerte de ver asomados á una ventanilla rrero castellano que al cabo andaluz y al ca- me saludaron alegremente remolineando las gorras cuarteleras. la y cabo.

te|rial muy apiñadas. un edificio iümen- . por lo espinosas. en forma de que los anti- guos nota las llamaron escudos macedónicos (según Covarrubias en su Tesoro de la Lengua Castellana). De el pronto. aparece un ta- blero de casas bajas. y señoreando de tejados y azoteas. y en el es toda una lla- rio las ella últimas estribaciones de casan admirablemente el el rubio de los trigales con vides. y pitas . Desde Alcolea hasta Córdoba nada entre y Sierra Morena. verde tierno de los olivos las y el verde sombrio de con el ocre de la tierra labrantía. De se vez en cuando el aire trae una tufarada de fragante azahar de los naranjos y limoneros que ven tras los tapiales.III BAJO EL PUENTE DE CÓRDOBA En Andújar el había saludado el sagrado Betis. las higueras de tierra sirviendo de bardas de huer- tos y viñedos por la defensa que hacen sus hojas pala. casi sin perspectiva. Guadalquivir. que volvi á cruzar en Alcolea por otro magnifico puente de mármol negro. A ces los flancos se despliegan en apretujadas ha- y chumberas aquéllas guardando las lindes con las puntas de sus rudas bayonetas.

y en extremo. rico. remotal zando perennemente su vetustez. el sobre robustos pilares. Por abajo. Un sol de fuego dora la vieja ciudad. obra i romana reedificada por 'los moros. la La visité á mi sabor. . •Es un puente venerable de i6 arcos voleados con matas de hierbas entre grielos lagartos. y al otro extremo di con mezquita-catedral. sin elevación. por el encanto contraste atrac- mayor profundo y me- lancólico que inspira. y entre la historia y la naturaleza es el tivo de Córdoba. . Atravesé la k ciudad. izquierda salí derecho al -puente que á cuatro pasos. cuando en su Itinerario describe así Gran obispo plaza. De codos en el puente miré á Córdoba. la corriente mansa del río las que hierve en espumas al tropezar con re- presas de unos molinos viejos y destartalados. roído por los siglos. un torreón con almenas que llaman las por que se asoman la Carrahola.: . muchos callos pobres mercaderes • buenos caballos para ser mujeres. la antigua sultana de la España árabe y la gran aljama de Occidente. y tor- ciendo á allí está. CIRO BAYO sobre el que se destaca la torre cuadrada de la Catedral. buenas mujeres para ser caballos. angostas calles. el sol. Algún el resentimiento tendría Conde de Villamediana la contra esta ciudad. Son Córdoba y su mezquita. 88 SO. do- rado por tas.

de cabeza bien puesta. calados ajimeces y frescos patios. y en las fragosas estribaciones del Norte y Noroeste que coronan las blancas casitas de las huertas y del Desierto de Belén. tienen su natural complemento en los fértiles campos del Sur y Sudeste. Me riz acordé también haber visto en las calles mu- jeres de moreno el rostro. en efecto. altos de brema ó de copete. Aquellas sus callejas curvas y tortuosas. y que acompañaban más. fina na. viejos caserones de amplias por- taladas. entendí que en Córdoba herma- naban muy bien el arte y la naturaleza. La única visita que hice en Córdoba fué á un alpargatero.LAZARILLO ESPAÑOL 89 En esto ni quito ni pongo rey. pues baja á la ribera una ma- nada de potros que llevan á abrevar. No dijo tan mal V^illamediana. y rojos y frescos labios y ahora veía pasar otras por puente con andar garboso. . de negros ojos. cierta ana- andar acompasado de un caballo árabe y una mujer andaluza. porque derro- tado como iba no entré en averiguaciones. Pero por lo que vi al la ciudad y por lo que estaba viendo desde mi observatorio. Los animales. desiertas plazuelas. cuyo ambiente embalsaman jazmines y azahares. que por seis reales me calzó. pues las botas que con traía desde Madrid dijeron que había bastante las sesenta no me paso de y pico de leguas andadas. más conocido por "Las Ermitas". Precisamente tengo otro término de compael trapío de ración á la vista. logía plástica entre el Hay.

sólo que ya no parecen espalos ñoles. este soliloquio bajé al río á llavarme los En las inmediaciones del puente hay ó había el dos molinos ruinoisos á disposición de todo do. segando bien. y en uno de moque una vieja lavando en río. que era lo que pesaba un jinete con armas de hierro y con la silla acerada. la como dice Juan de Herrera en Agricultura. como son maestro clásicos los cor- celes de Velázquez. . aguantaban doce y catorce arrobas encima. cuello de ciervo y estrecha nariz. dones del siglo XVI hemos deAsí como no hay homcaballos bre en nuestros días capaz de manejar los espa. por tural. Volví lino vi la ha perdido á usted? los rebalses del el cabeza. ¿qué Esta casa está alquilada. grupa cortante y cañi. y era la me hablaba. cara plana de martillo. En pies. Y esos son los corceles que « pintó D. Andan a buena vela. más que el tomara del na- Es indudable que hombres y generado desde entonces.90 CIRO BAYO anchos parietales. cuando una mujer me gritó: se íe — Buen hombre. Diego. y fui á veríos para preparar allí mun- mi albergue nocturno. pico- teando á cada paso y con la cola en trompa. tampoco hay caballos que. capaz de beber en un vaso de vientre de galgo. Iba á entrar en el primero que topé. Es el clásica la descripción del caballo que hace cordobés^ Céspedes. lavados.

contestó. —Esta no. se convida. y entonces vi que era una gitana — porque esta noche hasta el puente va á bailar. —¿Pero — Casi. y hasta esa los hora no vendrán novios con los amigos. señalando . — Ya me guardaré bien de esto — pensé— . . LAZARILLO ESPAÑOL 91 — Ah ¡ ! ¿Dice usted que está alquilada? ¿Es us^ ted la inquilina? —A mucha honra señor—me —¿Y de enfrente?—repuse. salí noche. ella. . y la elegí el rincón pesebre para pasar prano. Como aún calma. Consi que ya le lo sabe usted. y menos meterme entre gitanos pobres y borrachos pero. porque fami- está en ciudad divirtiéndose. por cumplimiento. la al molino de al lado. á afuera. quiere acompañar }ws. me arremangué pan- talones é hice mi lavatorio. señora. lia esto será casi á la la muy tarde? la medianoche. hablamos más. que por esta noche seré su vecino. gracias.: . sí. puede usted disponer de —Está bien — repliqué— sepa usted . y con mucha sombra los del puente. que se lo — Xi hubieran dicho — contestó la ella levantándose. hube de decir — Muchas No faena y yo micilio. La gitana vieja volvió á su me fui á inspeccionar el nuevo dode un era temla Parecióme bien. me descalcé. Se fiesta de la casó hoy mi sobrina y aquí será boda.

al quebrar la corriente en el los ma- apagaba todos ecos. del río. y Auf der Thurme wo der Thürmer zum Gebete aufgeruben. y quienes de pie. campanas de Cristo ahora envían (i). de guitarras y de voces. Tengo. sirviéndoles de trípode la vara y ha- durmiendo la blando alto y pasándose una botella. que la creí. suelo. tonet jetz die Christengloken melancclischies Gesunnen. chavó — ellos — .: g2 CIRO BAYO Acabado que fué volvi á subir al puente y oí un campaneo de la vecina Catedral y me acordé de los versos de Heine á la Mezquita de Córdoba Desde cantaban las el alminar donde los muezines " *""" la oración. quienes tendidos en liados en mantas. — (i) Viéronme y me llamaron. pero como el murmullo lecón. melancólico son Con mente. (Romance Almansor. el escondrijo y salí á la- Junto al molino de los gitanos hael bía algunos de éstos.) . Nadie me molestó. final- me retiré al molino. luego mi última peseta en una taberna. ni siquiera el ruido de zambra gitana. una vaga idea de haber oído sonidos de panderetas. pasé la noche á Muy varme temprano dejé al río. dijo uno de Venga osté. lo Dormí mejor de sí. borrachera. esto pisé segunda vez la Mezquita. placer. gasté y.

que jisieron en decir. No En tanos. madre. misma botella que yo avanzó unos pasos y de cara á la ventana cantó con mucho sentimiento. Entonces apareció puerta y todos le recibieron con tos. Y me alargó la botella . —¿Tan pronto? —contesté inocentemente. como tres luceros! . Los gitanos de afuera prorrumpieron en y palmadas.: : : LAZARILLO ESPAÑOL eche un trago á el g3 la salud de los novios. ahora otro traguito á la salud de la creatura. pero á fuer de discreto libé otro trago infernal. con las pruebas de virginidad de doncellez perdida. entendí lo que quería decir. —Es un cámara. el oles novio en la brazos abier- los y el primero su padrino. lo ellos esta noche. Le convida padrino. toos estamos aquí esperando la notisia. siguió di- apliqué los labios pero al ciéndome — Este fué por los novios. El mozo tomó un trago de aguardiente en la antes. señalando la prenda nupcial En un prado tendi mi pañuelo ¡ verde tres rositas cómo salieron. la del de la desposada. Toítos. á la que devolvérsela. de aguardiente. esto vino la noticia que esperaban los gi- Se abrió un ventanuco la víspera colgó de la ella molino y la tía de una camisa de mujer.

IV SIGUIENDO EL GUADALQUIVIR Aquí empieza Sevilla. casi. y con esto me reanimé. Las chumberas de unas bardas me obsequiaron con sus higos. pade rsada la Carrahola. pero al fin me encaré con la suerte. pero no tan altas aquéllas que no dejen ver las manadas de potros y tal cual galopando con la crin al viento. errante y sin un cuarto para pan? Pensé acortar camino y salir al reino de Murcia. cuidando . la Giralda y la Alhambra es un español á medias. pero casi. El español que no ha visto Mezquita. no precisamente á paso de vencedor. con fervor del creyente que por pri- mera vez va á la Meca. vaquero con amarillos zajones y pica muy larga. la tragedia. A la de- recha mano. Qué cara¡ cas ! Como vi Córdoba veré Sevilla. eché a andar por la carretera ¿Qué será de ti solo. me dije. veré Granada la tres nombres sonoros que despiertan en la ima- ginación tropel de visiones luminosas y alegres.. sí al el lento y filósofo de peregrino. El paisaje es genuínamente andaluz. ¡Adelante y buen ánimo! Y emprendí la conquista de Sevilla. una larga línea de cercas que separan suertes ó cuarteles de deihesas. cuando.

porque guardan dehesas en los la época de los pastos. Los tales la son reyezuelos del campo. sacan que quieren.s y Bf/A. La dehesa señorial lo invade todo. Es la gión de pradera con pocos árboles. de colonos y aparceros. guardas del verde. entre ridionales medel de la sierra y la derecha Guadalquivir. pero agradable. de perros y de langosta. las seis leguas llegué A á Fosadas. casi siempre en una el altura.y ! LAZARILLO ESPAÑOL el g5 ganado circense. amenazándoles con multas y denuncias. y que si poetas los Campos seríos el Betis fué bautizado los con este nombre. en una las faldas orilla lla- nura estrecha. Mientras dura lo temporada del verde. fué á causa de muchos ca- que á un lado y otro de él resplandecían (i) (i) Be/. en esta ruta es las ¡ pocas tal cual cortijo. siempre blanca le por re- revoque que la dan todos los años. pero con peste de pastores. los Quién que eh estos parajes pusieron Elíseos. . y molestan á todo bicho viviente. Cuando más descuidado anda uno. campo y tomar alimentándo- me de pan y de higos chumbos. las tropieza con asi llamados. Para librarme de dejar el ellos no tuve más remedio que la carretera. Redujo á pasto alguna labor de pobres colonos cortijeros. hace del trayecto una carrera de obstáculos. es lo mismo que casa. . cotos y vedados. En el fondo. con setos y vallas. Lo que más sorprende casas que se ven diría . en hebreo. la casa del cortijo. y gracias.

que pregunta adon- le llevan. Sentí triste nombre de monte mi alma el y. pedí al Padre apartara cáliz de amargura. á trabajar. Guadalquivir en Palma y á la caída de la tarde di vista á Peñaflor. Derrengado y hambriento. — ^^Es usted el hombre que buscaba — di jome sin más preámbulos pesará. 96 CIRO BAYO las Otro día crucé pasé la soledades de Hornachuelos el . población sita en un llano cuajado de palmiches y olivares. Véngase conmigo. por un resto de escama. ¿Que adonde? Pues. junta del Genil con del Río. con rojo ceñidor. cuchillo al cinto y esco- peta en bandolera. que me incorporé dis- puesto á obedecerle. como Jesús. sino un arcángel pa- tudo. Yo me asusté creyendo habér- melas con un guardia del verde ú otro sayón de esa ralea de los que no dejan en paz á los pobrecitos vagos. la disposición de ánimo con que á el tengo apuntado en mi itinerario con Olívete. Sin embargo. que no le Me parecieron tan bien la llaneza y el buen humior de aquel hombre. Entonces se apareció un ángel á consolarme claro está que no de veras. lugar que. hube de preguntarle — Puedo saber adonde me que yo soy —Cualquiera ¿ lleva usted el ? diría secuestrador y usted de el príncipe secuestrado. — . . por él llegué. torcí á un lado del camino á descansar en un monte de olivos.: .

vamos . recogían se aceitunas . mientras unas pocas mujeres. presencia de un extraño alborotó el co- y todos la la tomaron conmigo. la olla se sale dos platos fuertes. Rieron todos.LAZARILLO ESPAÑOL 97 —Hombre. ó si no. porque estoy desfa- y cansado de tantos días de camino. sí — Pues la podrá usted. Trabajando de sol á sol pagarán seis reales. nos trae usted. reía ó se divertía á costa del prójimo. No veía una cara triste el que no cantaba. Pero si este hombre parece tal- mente un Cristo desclavado. Tan el alegre programa me animó. no llecido sé si podré. ella. sino en las ollas. le las . Dios mío! —exclamó á esta sazón una de mujeres embragadas — Valiente ayuda —A buena de Dios . porque. una ensalada y vino al y música final con guitarras y panderetas. en mantas. personas. á realito por hora. La tarro. —¡Jesús. con pantalones á las lo hombruno. En esto salimos Una docena de una plana sembrada de olivos. el sol. Pero en poniéndose de madre . En estos olivares están cogiendo falta aceituna y hacen le braceros. porque es faena de niños y mujeres. aquí traigo un forastero que quiere trabajar. al —dijo guarda saliendo ruedo y presentándome — señó Manuel. Tan donosa como gráfica. No pensé en trabajo preliminar de la bucólica. gente moza toda estaban vareando los árboles. y yo también tan donosa comparación. como el se verá. sabrosas Lo á de menos eran los seis reales.

sentí sueño y me dormir á un co- bertizo. como llama en el árbol. En un par de horas me gané dos reales. é hice las méritos para meter cuchara en sabrosas ollas. que sería capataz Buen hombre daré trabajo. me guardé bien de decirlo capataz. que Trabajo fácil aceituna de las y poco penoso ir recogiendo la mantas y apilarla en montones ta: . urracas. itkis- y alicaído más que á un Cristo desclavado ? no. — — le siguió diciendo — . rutina que Es una perezosa pero mata muchos al olivares. Los jornaleros después de cenar armaron un baile al son de las guitarras. Como la alegría es contagiosa. no las el fuese que me hiciera encaramar á así se ramas y cogerlas ordeñar las olivas. de apalear los árbo- compasión. un tantico á retiré á los bailadores. Al otro día tuve una ocupación más apropiada . yo jaleé aun Pero faltó y poco para que saliera por peteneras. venga. á'eñor —Pues. roto. haciendo saltar hojas y fruto. Otro mote muy oportuno. —añadió otra — . cállense y al avío el —repuso el en alta voz señor Manuel. — ^Ea. 98 CIRO BAYO ¿ á ver.. ya que mis greñas y los lentes ahumados que tenía puestos para defenderme del sol y del polvo harían de mí el trasunto vivo del dómine Cabra. tío á quién había de parecerme yo. á quien se parece es á un maestro de escuela. rea que preferí á les sin la otra.

que mí me pareció un sol. Se acabó la recolec- capataz me ajustó la cuenta. El tercer día fué ción y les el el último.! LAZARILLO ESPAÑOL 99 á mi al gusto. Pasé Betis. tanto era el tiempo que hacía que no veía ningijno * * al Con el cielo. pues por lo visto ninguno de mis compañeros sabía de números. Cobré fuerzas. y más que todo. me pero él me dio un duro en una ¡ pieza. con ese goce de la vida que se respira en los pagos andaluces. ó porque se acostumbraran á mi pinta ó porque me un veían ascendido en categoría. Doce rea- correspondían por dos días de jornal y una parte por dos horas sueltas en la primera tarde á . la jornada sentado como un patriarca del pesando y apuntando arrobas y oyendo los decires de los cargadores. El lance fué en Mairena. Ni el lora falla taron de noche las regaladas ollas y tierra. El capataz hubo de la ir con los carros molino y me encomendó apuntación de car- gas y jornales. A los dos días de un régimen así me sentí otro hombre. pueblo pe- queño. que ya no se metían conmigo. k> arrepor gió mejor. gran exaltación de ánimo. Bien poco dinero era para tan gran ciudad. mas que estaba en vena <ie anudarme. de vinillo endeble que alegra la pajarilla sin alborotarla. pero que suena mucho en Andalucía . este duro me lancé asalto de Sevilla.

cribí inspiración y fui derecho al estanco. el señor Ar- zobispo de Sevilla.001 CIRO BAYO SU gran feria de ganados que en su tablada se celebra. allá en el mes de Abril. quam salutem . madres cargaban con nistraba otra. los pelos es- en letra grande que llenaba media página. El buen señor. la población El mismo día que arribé á habia hecho su entrada. complaciente.. breve. en la plaza. Arzobispo de mitra y báculo en un sipresbiterio. Tuve una memoria de dioses. por ser pocos los conal pie del al- firmados. admiel Sacramento al uno y bendecía á la La ceremonia fué tar. Hallé al llón del y yo me fui con ellas. ir donde había recepción de despedida. y poniendo todos y señales : H omines ad ho- Déos nidlá re propiis accedunt. Las calles estaban enarenadas y los balcones con percalinas y banderas. y tres ó cuatro acólitos que hacian desfilar los niños en orden. Como algulas- nos de los infantes eran muy y tiernos todavía. Pedí un pliego de papel y un sobre. ellos se los presentaban al Arzobispo. A cosa de media tarde vi las madres llevando sus crios á la iglesia. á que el Prelado les diera la cache- tina de la Confirmación. y haciendo aquellas palabras de Cicerón que los "En los ninguna cosa se parecen más hombres á que en hacer bien á sus semejantes". El Arzobispo se desvistió y á lo que comprendí por se disponía á la gente que esperaba á la casa del cura. en visita pastoral.

Eché otro trago para cobrar valor y la rectoral. pero el al paupcr viator quiso archicpiscopus hispaleusis distinguirle con este donativo que ahí le entrego.: . y puse en la nema: Venerabili Archicpiscopo Hispalensi. el únisí co que mi señor se dignó abrir y proveer por mismo fué el de usted. . oí repique de campanas y una música precedida de un la A colegio de niños que iba á acompañar Subí al Arzobispo á la estación. pero doblado y con al tacto como que dos monedas de cinco j>eso. y a la entre otras personas de poco fuste á mi curita. Y feché VIII idus Augusti. la á 6 de Agosto. Como no había ra á tiempo me eché afueplaza en que la comitiva cruzaba la dirección á rectoral. el familiar. porque estábamos tiempo que perder. le — Buenas tardes — ¿hubo novedad? dije sombrero en mano — — Y muy agradable —me contestó sonriendo— Entre tantos memoriales que aquí llovieron. di las gracias al familiar y me retiré. A los demás recurrirá cura con las el limosnas que deja monseñor. Firmé: Paupcr zñator. la fui en derechura á entrada vi escalera. hora ú hora y media. Ni corto los ni perezoso le me en- acerqué al más joven de familiares y tregué mi misiva. No me pareció bien abrirlo allí. Esperando la contestación hice tiempo en una taberna vecina. LAZARILLO ESPAÑOL lOI minibus dando. conocí iban den-tro pesetas. Y me más devolvió mi sobre.

lo tengo apuntado en la. y acompañando diva este autógrafo del señor Arzobispo dá- al pie de mis renglones seratus sum. feria de sailud del buen* Arzo- bispo. dos relucientes duros envueltos en el Ya mismo papel que escribi. manera muy delicada la de contestar un memorial. sed hominem. mis aventuras. pueblo del que bien puedosi no vi la feria.-02 CIRO BAYO en la . . connú- f Marcellus.. y vi. A el fuer de homibre de ingenio y de buen señor Arzobispo me devolvía mi cita ciceronia- na. efectivamente.puerta curioseé Ja entrega. latino. que en buen romance viene á decir: "Haz bien y no mires á quién/* la Haciendo votos por decir que. con otra de Laercio. dejé Mairena. : Non mores.

como enorme mancha dera. vacuidad del cielo como una torre Insensiblemente se va borrando la vaguedad de las líneas y la blanca torre se muestra rosada. el sol. lo baña todo. La aparición de la Giralda. en una mañana de asombrosa luz plateada. como en Córdoba. implacable. Al fin se la descubre. á la esbeltez de su airosa fábrica que coel Fama de bronce con lábaro desplega- manera de palladium de la ciudad. ya muy cerca. pero la ocultan las arboledas del camino. desta- cándose en de marfil. es de inolvidable efecto para el pere- grino que entra á pie en Sevilla está la ciudad. blanca.LIBRO QUINTO MI SEMANA SANTA DE SEVILLA I AL PIE DE LA GIRALDA Pasada el Itálica famosa comienza á dibu jaree en el perfil fondo del paisaje la de la Giralda. con toda rona una do. y la vida se concentra en las casas con . en la amplitud de la ))ra- Aquí.

seguí el cinto murado hasta encontrar Las Delicias y río ! ¡ el Guadalquivir. Sigue siendo ára'be el ¡la plano de calles ciudad . un fantasmón de puemte. bajo famoso puente de cuya arcada aseé cuanto pude mi pery brioso. guía de mi camino. Siguiendo al andén de Ha izquierda orilla Tiriana. 104 patios. vi al aire libre. venía la iri'co' rampa con varonil denuedo y me planté en SeCasi en el villa. . y como. No quiíse entrar en tan famosa ciudad de tan mala facha. lo ¡ Qué ! Tan cambiado Guada'lquiviir le vi. unos tenderetes el' donde unos barberillos rapaban pelo ó descañonaban las barbas á algunos próji- mos pacientes. arranque del puente. pregunté cuánto cobraba por servicio y dijéronme que á diez céntimos cada uno. como en Córdoba ni el olivífero Betis. hinchado por marea. y como quiera que á ella llegué por la Puerta de Córdoba. y callejas llega al extrarradio el flujo y flujo de la vida de urbe rica y populosa. de plateada banda y sino un lleno de orillas esmaltadas de jaras y cañaverales la río majestuoso. deliciosas CIRO BAYO moradas que uno ve con envidia pero del compacto bloque de re- desde la sartén de la calle. en el trozo de la orilla frontera á la Cartuja. deslizándose bajo . buques anclados en los miuelles la la corriente ó el ama- rrados 'á que señorea llegué poliedro almeel nado de Torre del Oro. subí lluego sona. que no conocía No era el desierto. gracias á las pesetas arzobispales y á las ollas del olivar. Me acerqué..

que no veía sino huecos y hondonadas desde la frente á la jeta. blar. dándome por satisfecho con que el rapabarbas no la me hubiese degollado ó cortado yugular. pasaré por ello. porque nuez no me dejaba ha- tampoco podía levantarme. y más oyendo que le toman jx^r cabayero f se pela Me el senté en la silla de cara á la ciudad. No podía protestar. cabayero? — díjome uno los fígaros que estaba ocioso. no tardó en ponerse en contacto con mi cutis. de natural. la afeitada la fué desolladura. se creyó en el caso de meterme una nuez en la boca antes de rasurarme. me dije para mis adentros . Si el corte del pelo fué cual. Tragando quina y haciendo mil muecas y contorsiones^ aguanté la operación.LAZARILLO ESPAÍTOL io5 —^¿Quiere de ¿Quién no osté servirse. y escamonda por veinte céntimos. mejilla afeitada me tomarían por un payaso. Como yo. porque con una y la otra no. Una rociada de . Y me quedé espatarrado é inmóvil. soy enteco de cara. y barberillo trianero la tomó con mi cabeza. y afilada. esperando las caricias de la navaja. con la cara enjabonada hasta las cejas y el buche inflado como un mono. el barbero. lúcida La una esquilada. y en -la aqoíella ocasión tenía chupada por el ayuno y la intemperie. Me esquiló bonitamente y en seguida puso mis bar- bas en remojo. ya que mi barberillo necesita de este requilorio para el éxito de su operación. "Cada maestrito tiene su librito".

y como me que en las tabernas de Triana. y con esto salí las manos del trianero. el de sus monumentos. las más deliciosas moradas que apetecerse pueden en un país del sol .. Voil'ví á pasar el puente. los al El nombre de Sevilla. que en otro clima aparecerían vetustos y mohosos. con rosas ardientes en los negros cabellos y sonriendo maliciosamente al través del abanico. va asociado ritmo lán- guido y cadencioso de guitarra y castañuelas. lo que llama la atención es suprema elegancia en cuanto allí se ve. Por me guié y me colé en la ciudad.. en da que escupí la nuez. aparecen más ricos die color y . aun para españoles que no son andaluces. y un pegote de polvos lo arreglaron todo. acicalado y ahito. y á la izquerda ¡las chimeneas de la fábrica de loza. Le pregunté dónde dijese se comía barato. viendo á ila derecha los veleros y vapores. ella Y al frente la Giralda. y andaluz. bien podía hacerlo. aquí. al sol como sombras heroicas. Algo de eso hay y se trasluce pero no es la el color único de Sevilla. I06 CIRO BAYO íla agua de de bacía. Ahora que estaba limpio. ó de mujeres de saya corta y mantilla. No me entretuve en el barrio porque toda mí obsesión era ver Sevilla. el encanto de sus casas blancas ó pintadas esplendor con colores claros. atravesé el puente y en una cantina del mercado hice por la vida. á la exhibición de tipos de hombres de cara limpia^ sombrero ancho y capa terciada.

señor. la firmar auto ó escritura erección de la fábrica. Los demás accidentes regionales son . Allí vi al Cuasimodo dando una de la cuer- da. nos . dos días me maña para como un ver lo más sa- Pagué mi Alcázar. y pesetilla. heroica y romancesca. Aquí el sueña. es la impresión más honda que no se el peregrino lleva de Sevilla. plata labrada y esclavos de las Indias. terrícolas participan del sol de la tierra y del tem- p>eramento andaluz y son tan de Sevilla las otras capitales como de andaluzas. se siente todo pathos que evolucionó y ha seguido prosperando después de la partida de m'eridional. Luego estaban trepé á la Giralda y no paré hasta dondelas campanas. volaimlo Cuando acabó. dijeron: Fagamos una iglesia para que los de por venir nos tengan por locos. Sevilla es Córdoba. locas tocando á vísperas de alguna fiesta. Esta aureola escultural. por ver el me lo senté en las gradas de la Lonja. los moros. Pasé á para la Catedral y di al la razón á los señores el prebendados que. que en aquel lugar se vendían á grito herido en pública almoneda. : esperando que ya pasó para no volver los pre- gones de mercaderías. que persiste triunfante y con energía plástica en medio de una cos^mópolis moderna. que por cierto andaban volteretas colgado á aquéllas. se vive.LAZARILLO ESPAÑOL 107 si- más ¿"los iluminados. como si no hubieran pasado por ellos. di En iiente.

pie de la torre: — Buen Lo si ¿eh? dijo en tal tono. —¿De veras? — Y tan de veras ¡ ! Toda Sevilla lo sabe.! I08 CIRO BAYO el . lo que son las cosas ly : yo conozco uno que dio ese . al campanero. en un tris de dar la voltereta á manos de un cortesano loco que le acompañaba. señor. No. amigo. al voltear una de estas camj)anas. — Noventa y cinco — repuso con mucha ¡ metros hay hasta abajo f/lemia Pues vea. un salto mortal —contesté — .asomamos juntos á ver admirable panoraína que desde panero villa. sin más consecuencias que batacazo y les el susto de los portantes. tuvo la suerte procesión con música á dhico conservó el la el de caer sobre el bombo. como una «como el A este momento pasaba una vera de la torre. allí se diescubne. te lo —Y — como contaron me lo cuentas —añady yo á guisa de comentario. y aliento. »con risa de conejo. ! — ¡ Sí. que . que cre- yeron había caído un bólido encima. que yo me turbé pensando hombre quería precipitarme abajo en un arrebato de locura. Fué un chicuelo le ique. Acordéme de aquello que cuenta Cervantes. faltaron los pies y salió al espacio despedido pelota. de cómo el Emperador Carlos I esaquel tuvo en la Rotonda. A instancia mía el señalando . cam- me fué explicando la topografía de Sedi jome al y cuando acabó salto.salto no se mató. porque aquel chico soy yo.

el pasa lo que estudiante el cual estudia y aprende más que el rico. *** Estos tesoros arquitectónicos están tan juntos como dientes de una pina . como Toledo. pietista y poética. peregrinante con medio ampiedra. Cualquier otro modo de arribar un peregrino á una ciudad santa —y Sevilla lo es por sus monumentos. ninguna estadía me fué más provechosa que le aquélla.LAZARILLO ESPAÑOL . 109 aún vivo para contarlo y ia verdad €s que en tal día hará tm año se reza una Misa en la Catedral en acción de gracias. ail sorprende. Se detiene á fruir en paisajes clásicos. la soledad del camino compenetran biente. De ahí que fueran mis repetidas y tan minuciosas. y yo lo aplico á á Grecia mi — cuento— el ." cielo de la propia fantasía con una es- . Córdoba y Granada sin —es hacerlo consagración. Burgos. La lentitud de al la marclia. secreto maravilloso de la euritmia se empapa de emanaciones apolíneas y dionisíacas. querer ir á ella en ferrocarril ó en vapor parece casi tan absurdo como pretender escalar calera. Felicité lá mi narrador y le deseé muchos años el más de vida para que pudiera contar milagro. al Al pobre peregrino pobre. ''Querer ir escribe Hauptmann. pero se necesita mucho visitas tiempo para verlos. que aunque he vuelto á Sevilla posteriormente con billete kilométrico y billetes de Banco en la cartera. el pie de los monumentos de .

. espléndidos cafés y alegres centros de reuinión. abiertos de par en par. más silenciosa. la la arteria aorta de Sevilla. ella . no pasan coobes por las losas del pa- la ola de peatones circula por hacer más ruido que salón el vimento sin de una ireunión mundana en un ^ente se pasea ó ú otro recinto cerrado. De noche.no Atravesando la CIRO BAYO ciudad. sin embargo. y. admiré también sus esla paciosas plazas y señoriales calles y entre todas 4:alle de Sierpes. la se planta á conversar entre lujo- sas tiendas. á la luz mate de los focos eléctricos. parece aquello ain ¿alón al aire libre.

un hombre joven. hablllándoile de mis impresiones de Sevilla y de mi viaje T>edestre. as- trosa y miserable. al fin. tole- raba con más . En estos parajes veía en las horas de bochorno mucha gente de mi calaña. pobre- tnente trajeado. Así como quien no quiere.EL CICERONE DEL PEREGRINO A todo esto. sesteaba en los parterres de Las Delicias y pernoctaba en los tinglados del muelle para ahorrarme el gasto de la cama. me aproximaba ble á su vera. Me la sentía la menos misera- Considerando miseria ajena. me senté á su lado y De buenas á primeras la localidad. pero ningún mangante. comía en las cocinas económicas. y. Una como de Jas veces vi sentado en un poyo. un tipo entre cesante y pobre vergonzoso. como á lo andaluz se llaman los pordioseros. y yo el primero. no>s espontaneamos. de la reunión. trabé conversación con él. aparte yo. comprendí que era sevillano hijo de Empezamos por medias palabras. bien una inolinación invencible á ellos. .resignación mía. Consecuente á mi táctica de hidalgo aislamiento. evitaba la compañía de los que en realidad eran si mis cofrades. pero con cierto sello de distinción.

no extraño areópago. La gente pobre que al allí vive dábanme porque doctrinara sus hijos des que corresponden las exiguas cantida- haber del mísero obrero. Pues bien: me por trimestre y ponía una escuela al aire libre en el sitio que míe dejaban. no sé hacer otra cosa sé eniseñar. — Lo he pero ya no lo soy. Y me enseñó una muleta. — ^Sí. Quiein diez cénti- mos diarios. mes. defendía.112 CIRO BAYO usted' limas feliz — ^Eis que yo —me contestó — . ¡Mala canrera escogió usted!. —¿'Maestro de escuela?— repuse— verle en este . un maestro sia título. hacía po-sible mi subsistencia mi de pobre madre. Ya le he dicho que no tengo título. Triana. porque tampoco es ahora. y buenas piernas para campárselas.. San Berlos irepartia nardo. Hablo en pasado. sólo Habrá oído usted hablar de nuestros : barrios populares ila Macarena. Por no tenerlo me quitaron una escuela que abrí en B renes y con la que me sido. quien dos reales al era.. mientras que yo soy un iinváiTido que ha de viviir amarrado al potro de una tiene salud Porque usted siquiera vida perra y miserable. .. en el la que no reparé antes por tenerla tendida en poyo.. de que habla Froebel. una viejecita claudicante y y doliente que aún vive.. la Con ella — —¿Qué remedio me quedaba? Como el mártir . Poco privado muchos días de jornal. un apóstol errante de la enseñanza pri- maria. soy un hombre baldado..

—Y — No ¿ la gallarda letra que usted' tiene ? — irepuse. es El de tu oficio. que no estaba capacitado para enseñar. iba tirando y sostenia á mi vieja.\ZARILLO ESPAÑOL ]x>rqu€ pocos eran los ii3 alumnos alii . ¡qué sé yo! los cuatro barrios. n^e sirve más que para arañar miserias ajenas. — Hombre: ¿tan sensibles somos que no gra el le ale- mal de los demás? — Me p>erjudica — replicó esquivando la la res- puesta á esta pregunta y saliéndose por tcm- 8 . Se conoce que ha prodel es los bado usted. Esto temlré que hacer yp. evocaiido fígaro puente de Triana. con cinco ó seis duros que por tos juntaba y otros tan- que añadía con el oficio de memorialista. conocer nuevas lástimas y perjudicarnie más. que es á cuanto se reducía mi enseñanza Ya ve usted ! Permiten enseñar juegos de manos y se prohibe -la enseñanza al vamos á ejercicio de industria. rn la plaza pública aire libre. La protesta se corrió por y en todas partes la autoridad el silabario me i prohibió enseñar y hacer palotes. —También verdad. que no pagaba patente. Los maestros titulares alzaron grito contra el mí : que les quitaba los niños. en fin. pelar barbas al aire libre. Pues los si ¿no dejan á al sacamuelas despacharse á su gusto aire libre? los el —Y también barberos— añadí.L. pero. si no quiero nwrirme de hambre. ¿ — Y dice usted que tampoco es esto —Tampoco— — ¿Quién tu enemigo? ? repitió . callejera.

que caiga. —Un vivero de piojos que que pobres temen más d hambre y el frío. aunque no Pues de es los INIilagros lo parezca. Sucede que por ganarme diez ó quince céntimos que me dan por es-cribir una solicitud limosnera.. pero han tenido que sentirse feroces. —Y sigue siéndolo. porque darían con ellos en San Cayetano. me perjudica porque. —Y la esto ¿qué es? —pregumté los alarmado por cuenta que me traía. ¿tan crueles son — Mis paisanos pasarían por generosos no les los sevillanos? todo. cuando llega el tumo de mi memorial conocen la lo letra los señores la Beneficencia. — Se ma conoce que los pobres están ustedes muy bien servidos en Sevilla. los extranjeros se jaban de las macas y de la miseria pública . ni un solo pordiosero he visto por las calles. —Hombre. como á á veces el en un día 'hago diez solicitudes de socorro en vecindario.114 CIRO BAYO gente — . el espantajo con que la ciudad se libra de los pobrcs callejeros. Sólo que se guardan muy bien de en- trar en la ciudad. ¿V^e usted este rodeo de vagos que nos acompaña? uno de tantos destacamentos que envía á recoger colillas la Corte lo y:. porque á que- gana nadie porque lacras . pierdo un socoTro de mucha más cuantía cuando me llega la vez. toman á camaradería de pobretes y se escaman. esto que la la ciudad tiene fa- de ser corte y centro de andante vagamun- dería.

Algo parecli- cido aconteció en Málaga. Muchos de habrá visto en el camino. por- que camino y de la miseria inspiran poca confianza y dan patente de soslos picaros estragos del ])Cchoso. Pues yo he oído decir que en Sevilla — la Be- neficencia está organiza<la admirablemente. tan benigno. tan templado. y la ciudad gana de año en año. li(LT)des Y como esto se repite en todas las loca- del tn'msito. dejaban bastante que deesto se convencieron los malagueños. En otras partes el obrero recibe aloja- miento y manutención oi casas de trabajo. que le sirve para ser asistido en todo su viaje. hospicio. Pero en vano pretenderá. que los factiltativos de la difunta Victoria de Ingla- terra no hallaron otro igual en Europa para su Soberana. Usted. y al marchar se le entrega su hoja de ruta. y á Málaga hubiera venido la Reina los de aquel país á pasar sión Comique estuvo en dicha ciudad no hubiese estimado que las condiciones de la misma. á ser el eterno reprobo sin esperanza át éstos redención.. Allí se disfruta un ma tan suave.LAZARILLO ESPAÑOL ii5 y escaseaban sus visitas á la ciudad. asilo y hospital á un tiemjx). en punto inviernos si la á salubridad y limpieza. sino que le den la una ocupación. es un obrero quiere una limosna. De un aspecto de pulcritud bastante aceptable. Xo pongo por caso. viaje. condenan al infeliz trashu- mante á una forzosa vagancia. hasta ofrecer ya sear. — en Si lo estuviera otro gallo nos cantara á us- ted y á mí. En otras partes también . á un continuo destierro.

ayuda á vivir. que el vida. Sí. — —-No. arrebatasn este atajo el haber del pobre. las Soy un pobre vergonzante. no le necesidad de exponerla públicamente para ser socorrido. me pone usted en cuidado — repuse ^ porque yo no les pareceré . . vamos. yo tampoco j>ero no pase cuidado. wn vago No me se 3o conté todo. Tales son de hampones que nos rodea. mo apunto tan la alitjo : ¡concepto más puro y 'humano de entre nosotros. socialismo puro. señor . apariencias. y no lo que pasa holgazán.. que siquiera esté recogida y no- sepa lo que paso yo. los A bien el que en cuanto empiecen á venir río. — Il6 el CIRO BAYO pobre honrado como yo que carece de recursos^ vergonzante que trata de ocultar tién-e ¡su el miseria. Sólo que boy es día de visi- . Eso me con- suela en parte.. sevillano. ningún milord. el vago. el astuta simuíador. —Y ¿su madre de usted en —La pobre está el ? hospital.porque hay una solícita tutela que . coches y seño- vendrán Jos rntumcipales —Pues — Ni y los aventarán. con usted.. que aún es temprano para que se metan con nosotros. .. —Y ¿por qué han de meter Una persona decente —¿Decente? Como engañan ?.. la caridad bien entendida y mejor ejercitada. precisamente en estos días desahució el i infame del casero y me planta eti la calle. Es la hora de la siesta de los sevillanos y las cigarras podemos cantar se al sol.

la Me conmovió piedad filial de aquel hombre que olvidaba sus penas. Y á paso fuimos á parar á una bodega de la muchas que hay en la ronda. lo que me atormenta eiS madre! No poderla convidar á un refresco.. más sesudas que las otras del Académico de Madrid. bien. Pero ¿qué podía hacer. acordándose de su madre. y lo demás. —Por lo pax)nto dos cañitas — dijo el inválido adelantándose á mi respuesta. no he comido el en» día y no me atormenta sed de mi hambre ... pero acabó por coger 5>asito las muleta y ponerse en pie. me gritabají desde e'l bolsillo: ¡Memento! Hornines ad Déos. leto —Decís macuquinas—contesté para mi cohermano. á este Y con igual franqueza que él me contó su in- fortunio yo le dije que fuera servido de aceptar una merienda tabernaria. Esto me sujyonía una ó dos pesetas menos de caudal y también otros tantos días menos de des- canso en Sevilla. todo el Ya la ve usted. pobre de mí. El inválido pareció dudar un momento. en su ayuda? Entonces {>or me pareció que las pesetillas ungidas manos arzobispales en Mairena. la Plaza de —¿QiJé va á ser. — Hay que ayudar .LAZARILLO ESPAÑOL ta y 117 como hace tiempo que no cae tan siquiera le morial no tengo mepara llevarle un ningiín ¡ limón con que hagan refresco. mas no imp>ortaba. .. señores? —nos preguntó el tabernero. entre Toros y la Puerta de Triana.

Cualcallos. A eso iba... Y ¿dónde están estos sitios encantados ? —repuse medio en chanza. Qué es eso de mirar el una peseta dos tratándose- de llenar bandullo? pesetas pueden ahorrarse y parte. á este hay que esperar se abrirán momento para usted un hotel.8 . si le hambre. como es de adehala en Andalucía. aparte del pan y del vino.. Tengo mucho gu'sto en convidarle fuera de que tampoco he co- mido yo y comeremos juntos. — No hay cosa . así sea un plato de le ¿ costará una peseta. — respondí— . Por esto le pregunté Sí. balde. amigo mío — — repil'iicó él — . en la duda de si aquel hombre fantaseaba ó me tendía algún lazo. —Hay que esperar. — Es que esas dos podemos comer de balde en otra — jAh! Si usted sabe dónde sirven de vamos andando. Tiene usted mucha hambre ? —¿Pues no ¿ la he de tener? Y ni usted también.. quier bocado que pida. para mí un comedor. entonces el —Mire yor g"asito. - 11 CIRO BAYO in coiitin-enti sirviéromios el clarete E con sen- das aceitunas. Muy cerca de donde estamos — replicó — él .. medio en —¿De balde. eh? Pero que no sea el hotel de San Cayetano. usted —^dijome inválido — he pedido «sta bicoca porque quiero evitarle ma- Es usted un pobre como yo y tal estaría mal explotado. serio. apuraba mucho á que se ponga el el sol .

Qow tos nom- bre habíanme brindado con otros hoteles gratui- en otras poblaciones del tránsito y los rechacé. quiero decir. los sevillanos **el hotel de el pobres" pero su verdadero nombre es Caridad. hará usted mal en hacer ascos á este CcLsa de por otro nombre Manara. amigo. á manta de Dios. —Pues asilo. Así hube de manifestárselo la á mi interlocutor. LAZARILLO ESPAÑOL 119 Lo que me extraña ¿ es que no ? los conozca usted. con este tiempo tan liennoso. tumo brían en —Y los ¿ sigue usted llamándole así ? —repuse ver: daderamente intrigado. se establece de los tres días. cena y otorga durante tres comida al mediodía? — ¡Ola! ¿Esas tenemos? Debiera pregonarse en toda España para conocimiento de los hermanitos pobres. este Refugio de la Hice una mueca de repugnancia.. en cualquier parte. —Así le llamamos . Pero ¿es que usted no sabe que por fuero le de transeúnte la ciudad días cama. Cuántos días lleva en Sevilla —Hoy —¿Dónde me usted? es el tercero. se recoge. porque lo saben muy bien inválido siguiéndome la corriente — Por porque acuden á pelotones. dónde duer- —Pues — ahí verá. — el —No replicó esto. Prefería dormir al raso á dormir entre mendi- gos. hace "el falta. Si así no fuera no cael hotel. ¿ Ha el oído usted hablar de este personaje? Parece ser .

nos sen- tamos en lun barwx) de los jardinillos. ya veo qué me de- ja usted arreglado con -hotel para tres días. Al frente se . arrepintió y fundó esta mano mayor. Bajamos otra vez la Ronda. y casi enfrente á la Torre del Oro torcimos á 'la izquierda. Miguel de Manaun calavera que se casa de la que fué Herliizo ra fué un. Como aún faltaban algunos minutos para la visita de los enfermos. —Y yo con usted — Pagué y echamos á andar. Ante asilo esta explicación se desvaneciei'on mis es- crúpulos. La caridad de Manara purificaba el que había de cobijanne. comedor está junto por junto con su la es la Maestranza á puso el inválido con la — misma imperturbabilidad — hora del rancha re- Con que ya lo sabe usted. porque me voy á ver á mi vieja que está en el mismo Hospital de la Caridad. y que en su capilla se los enterrar con este epitafio: Aquí yacen huesos y cenizas del peor hombre que ha habido en el mundo. caballero sevillano. leyenda. ahora dígame de su comedor. La verdad es Don Juan Tenorio de la que D.. El peregrino acep- taría la llero cama y la sopa con que el contrito la caba- me brindaba y aún deshojaría le dije al fin flor del agradeci'miento sobre su losa 'sepulcral. hacia una plazoleta donde se levanta la Caridad. á la caída de la tarde se deja caer por estos alrededores y será ello. — Bueno — —Mi hotel : — . le dije. 120 CIRO BAYO el "Burlador de Sevilla". á menos que prefiera venirse conmigo.

Por cinco céntimos com¡)ré dos y di una al inválido. pollos y perdices . y subían el nosotros los silbidos d€ vap>ores en sereno Guadalquivir. Un muchacho naranjero cruzó. ? llevarle que más le cumél Y se aquel pobre hombre que tratándose de mostró cicatero y ahorrativo del dinero ajeno. am.LAZARILLO ESPAÑOL destacaba (el ](:« í2I el barrio de Triana sobre la barranca liasta río. la esquila de la Caridad tocó á visita. por la plaza pregonando las mandarinas. — Por qué dice usted —Porque nosotros nos regalamos tomando ca^le y con esto me acordé de taba con aquel hombre. aliora. pero quedé en buen lugar dándole dos pesetas con que proveyera á su A este punto. ñitas El me agradeció con una sonrisa tan delicado recuerdo. deuda en que dije . que se la guardó en el lx>Isillo. en poco estuvo que nio me pidiera empanadas de talante. so- ¿ lo ? y chupando naranjas y no nos acordamos de proveer á la enferma.igo mío — — que mos un tantico egoístas y desmemoriados. mismo i á la caída de la . Adiviné que dre. haciendo rica el tráfico de ía exportación sevillana. al tratarse de su madre. pliera —¿Qué pudiéramos —pregimté. lo hacía para llevársela á su la maes- — Paréceme. y los dos compañeros se separaron queallí dando en reunirse tarde.

Pero no me acongojé.122 CIRO BAYO Hurgué en mi bolsillo y conté escasamente dos pesetas más en caklerilla. y con desal preocupación. como si en aquel instante me bendijese la pobre vieja desde su cama. . fui á sentanme pretil del río hasta tanto se abriera la puerta del hotel. doblé la frente. casi com ufanía.

zamestá bras de las guitarras callejeras pero el peregrina > le no verá nada de eso por esa noche. el reza para gozar de las delicias estivales. en la ciudad. ila Telmo y las Delicias. El sol y el polvo no castigan ya.III ' LA CASA DE MIAÑARA A la hora en que el vecindario de otras poblaseñorío sevillano se despe- ciones se acuesta. las citas al pie de las rejas. la Giralda. Tra- . al tre- nes afluyen á la parque y á las alamedas.>^>erando la casa de Manara. Allá. y escalando el cielo. van á empezar los visiteos en de los patios. Torre del Oro muestra limpios que le y bruñidos los azulejos sirven de montera. eternamente nueva y eternamente hermosa. señorea el ámbito con su grácil cuerpo recortado en grecas y líneas de tradición clásica. y lujosos ría. porque e. I^ cinta del Guadalquivir se tiñe con los arreboles el del poniente y aire se satura con las emanacio- nes de los pensiles de San A pocos pasos. zona alegre la plazo- No <lcl sin cierta melancolía dejé la pa'seo del río y guié los pasos hax:ia el leta donde estaría esperándome inválido. el las oteo los ojos negros desde las ventanas y .

eran conocidos la por vagos profesionales de localidad. Otros la vergonzantes de les ciudad que acuden por si sobran camas y dejan entrar. Los asilados iban avanzando en hilera. Al fin que el me tocó á mí.! . El Refugio no reza con ellos ni ellos io desean. En la puerta estaba el' ^portero y un guaixlia municipal. yo también proibaría. otros habían cumplido días reglamentarios . —Creía que no venía usted —me dijo— en el Llega preciso momento que van á dar la entrada. —Vinieron como yo al de la Maestranza. ¡ Ea vamos ya . requisitorias me franqueó la A mi lado estaba irse. por donde se iba á la hospedería. Tan quemado más venía del portero comprendió en segnid'a que era un pobre caminante. y me llevó á un callejón junto á la iglesia. porque el sitio es- taba convertido en un campamento de miserables pero al fin le vi venir apoyado en su muleta. dispuesto á despe- dirme é alta al El municipal lo vio y dijo en voz empleado: . porque necesitan 'Son la noche para pelechar. en fin. Dijo. porque ios preferidos son los forasteros. —Pero. Si así no fuese. pero pierden el tiempo. y sin entrada. : . y unos entraban y otros no. el pasa- los tres otros. y están jugándose á la carteta el pan y las colillas de cigarro. al - ¿y esta gente? —contesté randio de desanimado los artilleros ver tanta pobretería. A éstos les faltaba la cédula ó porte de camino. el tullido. sol. 124 C^^O BAYO bajo me costó encontrar á éste.

Yo les dejé hacer. dada la calida<l de los huéspedes. con un dormitorio cofnim. Dos señores. ^me dijo —Adiós— — . Que va á arreglar ? pase buenas noclies. sin más arrequives que un re^oj de pared y una capillita al fondo con una Virgen. Preliminar de la cena fué un lavatorio de pies. porque pesó haber entrado en se cerró la puertala casa.LAZARILLO ESPAÑOL i oS —¡El conozco . tradición apostólica que aquí resultaba hi- giénica. por esta número y no hay más plaza tullido mi a. ser el otro —No puede — respondió nodie está completo camas. Y no hablamos más. la Cofradía. sa- lieron á recibir á á quienes estaban mullidas y recién es])erando sendas camas hechas.í . Los dos hermanos. pero no me dio tiempo á decírselo. No me sencillo. —Y usted cómo —Sevilla es muy ¿ se las gran^d'e y no me faltará un hueco para dormir. mañana nos veremos. y con la mano en el ixK:ho recibí el óscuío penitencial del hennano de Manara. Elstuve para ceder el — . Cerré los ojos. dos hermanos de los -pobres. en competencia. maestrito de Triana es ! Déjele pasar. Un local amplio y aseado. Tras esto se e^iccndieron pillita las dos velas de la ca- y todos rezamos un Padrenuestro y una . ¡limpias. nos enjugaban los pies con una toalla y luego nos los besaban. Le un buen hombre.

la campana y los asilados hicieron . con más de una vez me despertó á deshoras de la noche las calles el el la pobre inválido. esperanel do toque de diana de la esquila. ío tarse. ceñimos antes á la caó galocha para no manchar las sin no En tal guisa.. encamado cada quisque. y negra idea de oír golpe de su muleta por de Sevilla en busca de un rincón^ donde cobijarse. Aquella nociie soñé con mi cama de Madrid. ¡Como quiera que sentado. llecidos. viaje dormí reverenciado.. y tengo el vago recuerdo de haber hablado con la la señora Gregoria papelera y con Juan el mozo mi de cuerda. después de dormir tantos días en santo suelo. bien cenado y bien apo- tomando la horizo-ntal á mi sabor en muel cama. que seguían tan buenos amigos míos é interesándose por mi suerte. Mucho 'los antes que saliera el sol estábamos todos recogidos despiertos y despavilados. por primera vez en mi aquello parecía una sala de hospital. que en la madrugada afuera. beza un birrete ailmohadas. LuegiQ fué vos. llida fuese.126 SaílVe CIRO BAYO por ias ánimas benditas de los hermanos facena. aletean impacientes ansiando salir Tocó. Parecíamos golondrinas hospedadas en un granero. Soñé también con compañero de la tarde. al fin. una sopa con un par de huebastante para calentar el estómago y acos.la Lo cual hicimos.

de- jaron su petate á la cabecera de la cama. y los líos.LAZARILLO ESPAÑOL 127 SUS abluciones. Aquellos que habían de volver. un un dedal de vino rancio muy Hacía de Hebe una hennana de la Cala clásica veneiicia. que no. cargaron con sus pachó en a}TJnas . empuñando á copa por barba. ridad. . A todos se les des- pero al mediodía los prim-eros volvieron á entrar y fueron obsequiados con plato substancioso y exquisito.

. pasa? — usted ¿cómo ha dormido? ¿Se agenció bergue — Albergue — con — un lioy es el lo siento. pues por donde pobre no que mata — noche. ime encontré al cojitranco donde la vez primera.- I IV ' • LUZ EN LAS SOMBRAS Este día y el siguiente. escondrijo en las afueras. y que añora me da cama y cena á condición de que siga enseñando al muchacho. nrtá-s la lo Sí . que á dicha pude encontrar. día. Hoy fué día de asueto y . Una pobre viuda cuyo hijo desasné ha al aire libre. por más que estuve esperando. Ahí tiene explicado por tiempo en una de mis escuelas qué no me vio en esos dos días . pero al tercero. guntó jovial. no vi al inválido. lo al es tener la i ^Y al- ? ^ ¿ ? replicó triste sonrisa . en jardinillos frente á uno de los — I Qué tal le San Telmo.. porque los empleé en montar mi escuela. en que se cumplía mi estancia en el asilo. trató a usted Manara ? —me pretoaio. cama. e¡l —A cuerpo de rey—repuse en mismo último —Ya sabe usted que que todo por —De veras que demás.

I2g Con que ya lo sabe : caso que continúe en Sevilla. y pasado el arroyo del Tagarete nos encontramos de circunvalación que une la con la línea las vías de Córdoba y de Cádiz y da vuelta á Sevilla.LAZARILLO ESPAÑOL vine á verle á usted. Salimos á la Fábrica de Tabacos. Es aquel uno de más desolados de Sevilla y contribuyen á aumen- tar su tristeza la vecindad del presidio redones por donde van los y los pacaños de Carmona. chimenea de una fábrica por los sitios donde salen humos. Eo í^e estos parajes. me acababa de resolver. á ganar la noche. y avivamos el paso. y al llegar á un cuartel de tugurios con puertas de estera y techos de hojas de lata afianzadas con 9 . la peor cosa que más temía en mis andanzas. me fui con él Emj>ezó á llover menudo. hay un sitio da ese nombre la los denominado El Humero. porllo- que el tiempo andaba revuelto. me permito ofrecerle mi nue- vo domicilio. el y si bien entendi que albergue de mi cojitranco allá no sería un palacio encantado. al Matadero. con ganas de ver. con barro hasta los tobillos. {X)rque estaba la No se lloviendo. no lejos 'de la fundición de artillería. Tenia resuelto en aquella tarde tomar el camino de Granada pero no . convertidas en guarida de gente pobre. Un la veía aire un ser viviente traía húmedo densa humareda de fábrica y la extendía como un sudario de niebla sobre El Humero. El Humero son las ruinas de otra fábrica de paredes agrietadas y vacilantes. Cruzamos el solar.

guas de la Iftmdición. CIRO BAYO piedras y ladrillos. sonriente. Las hogazas son tan grandes. pero como se lajs disputan tantos pedigüeños. Un cuartucho obscuro con una trébedes en miedio y unos camastros en los rincones. y junto á la lumbre uina mujer cocinando. un día otro no. Dos sillas viejas. don Gaspar la — ^dijo' una mujer — Buenas noches con compañía.— i3o . sucede que el que . el salió esta mañana. á cuanitos llegasen á pedirlas á la casa de labor.. respondió: —^Paco en venir. que con tiempo hemos de hacer de así. —Le presento á inválido tenido. pero no ha de tardar fué día de reparto de pan en lo envié allí Como hoy Miura. Entre ra sí mandas piadosas que éste dejara al morir figuel repanto de un número de hogazas. muy alabanzas del pedagogo á su hijo. Esto merece una explicación. que una familia tiene para más de un día. un cajón para sentarse y una mesa sucia formaban todo el mobiliario. hay un las cortijo del ganadero de aquel nombre. cortijo de le temprano para dos ó tres que no tomaran ila delantera. —Adelante.. paró mi guia ante una de las viviendas. señora Angustias? La señora Angustias. la ! ¡ lidad aprende cuanto se le enseña el ! Vaya. ¡ ini patrona — 'dijo. en el A le- camino de Utrera. el madre del mejor alumno que he Vaya un primor de chico Con qué faci'. Entramos y vi lo que suponía. él un señor ingeniero satisfecha con las ó cosa ¿Por dónde anda.

adherido á una ta- hecho con el hule alquitranado de esos que las sirven para resguardar mercaderías marítilos muelles. dijo. besando pan. la pobre mujer empezó á cortar rebanadas de pan y á hacer una rica es el Don Antonio sopa de ajo. el —Buenas noches. Mientras se freían los ajos. doai Gaspar y^a sabemos su nombre —me —pues mostró los enseres le su escuela: la mesa donde escribía el mucha- dio y su encerado bla. su hijo el inválido traían á mis mientes bíblico real nierdo de la EUias. Este era el temor de la señora Angustias pero se tranel quilizó cuando. En medio :ierta / el de tanta pobreza allí se respiraba unción patriarcal. madre— pan— Señor maestro— añadió. á poco de nosotros. pero fué porque me entretuve en la dehesa de Miura.LAZARILLO ESPAÑOL llega tarde se vuelve i3i con las manos . una hermosa hogaza de más de tres libras. llegó el chico con la enorme hogaza en sobaco. nombre de Miura. —Que Dios tenga en su santa tonio por el g'loria á don An- bien que hace á los pobres el — dijo la señora Angustias. . Cierto Sunamita hospedando le profeta que mi compañero no tendría que resucitar el hijo. el fundador de la ganadería. punta de los dedos en ala del sombrero — hoy hice novillos. muy negro. pero lo sacaba del limbo de la ignorancia. mas y que encontrarían tirado en Con . vacías. La pobre viuda. y sí lo resucitaba espiritualmente. entregándola iniciando el un saludo con la . Con esto.

. lla. una €sponja sacade lustre. el p'ávilo hace moco y esto anuncia tmás agua. revolvió las brasas en las cenizias y. dirá.. tal una estampa — Gran Poder y otra de la Virgen del como se les representa en los Pasos. ya ve usted. con esta noclhe. Paco se entretenía en y en seguida trazaba círculos y polígonos. porque ya estaba iniciándose en trigonometría. El simulaoro de lección hubo de interrumpirse por failta luz. arrimada á la pared. ila cual puso sobre la mesa. y oía compla- cida las correociones y advertencias del profesor al discípulo. siera pedirle — Señora Angustias— repuso — un —Usted don Gaspar.- . señora — Muchas —exclamé canmovido- por aquel retruco de obsequios. un forastero amigo mío íAllá usted. des.1 32 CIRO BAYO humiedieicidá. Yo estaba sentado junto á la horni- secándome de : da ropa. — que dejara dormir conmigo á favor. gracias. el inválido^ . Doña Angustias se apartó la cazuela de la tré- bedes. le . — que yo soy muy gustosa. Su imadre k dejaba hacer. cuando- apagó la lumbre. cruzó dos tablas en forma de. qui- ^Pues este se- ñor . Entonces candiil la viuda encendió dos del. luminarias un de garabato colgante techo y una mariposa nadando en un vaso de aceite. en ique lucían emparejadas del Cristo del Valle. Por mí parte convido á cenar. noche se presenta ^Majla pavi'lando la medha del — candil — dijo la viuda.

LAZARILLO ESPAÑOL

i33

aspa, por detrás de la estera que servia de cortina

y

puerta juntamente.

Sobre

la

mesa de
lo«

la mariposilla

de aceite hu-

meaba
titoso

la

oronda cazuela, incensando con su ape-

vaho

cromos de

las

venerandas imá-

genes.

Y

á ella se sentaron silenciosos, con humildad
la

de corazón,

viuda y

el

peregrino,

el

pedagogo y
el

su discípulo; en tanto que afuera ladraban los
perros á las sombras de
die

la

noche, y sobre

techo

cinc de la pobre vivienda sonaban con metá-

lico son las gotas

de agua que llovían del

cielo.

Con

esta música cogimos el sueño, acurrucado

cada uno en su rincón.

!

:

V

UN CIRCULO DANTESCO
Al a*manec'er nos
desipertó uin in-sólito ruido.

Da-

ban golpes á los tablones en equis que cruzaban la
puerta y se oían voces de mando.

Nos incorporamos sobresaltados, y por habernos acostado medio vestiídos, en un repente nos pusimos en
pie.

Cayeron

las tablas

y aparecieron dos

guardias de Orden público.

—¿Quién

vive aquí?

—preguntó
me
las

uno de

ellos^

malhumorado, y sin esperar respuesta, añadió: Afuera todos á declarar

¡

;

Era

la

tercera vez que

había con

la.

autoridad y no saqué nada de bueno.

La señora Angustias

se limitó á decir

— Jesús me valga
¡

!

¿

Qué habrá
el al

ocurrido

?

Y

santiguándose ante

Gran Poder,

se

echó

afuera con nosotros obediente
nativo.

mandato guber-

Lo que
cindario,

ocurriera lo vimos en seguida. El ve-

un montón de pobres, hombres, mujeres

y niños estaba agrupado en derredor de un cadáver esperando la llegada del juez de guardia.

Y averigüé lo siguiente
en aquel barrio de

:

allí

en aquellos tabucos,,

las Injurias

habitan veinte

6

LAZARILLO ESPAÑOL
treinta personas, casi todos

i35

mendigos de profe;

sión

:

viejos los más, tullidos algunos

haraposos,
la

hambrientos, desamparados todos del cielo y de
tierra.

Hombres y mujeres viven
rondando por
las calles
;

revueltos; mez-

clan sus gemidos, sus horrores, sus ansias.
el 'día

Pasan
sór-

impetrando piedad
el

á las puertas de los cuarteles, aguardando

dido

maná de

la

migaja sobrante que ha de en-

gañar su hambre.

No

es aquello

ila

''G>rte de

'los

milagros"

;

los

hampones desprecian aquel escondrijo de ruinas
plebeyas, demasiado aireadas, demasiado ruinosas, visitadas

en demasía por

la

Guardia de Se-

guridad montada que vigila

los contornos.

Esta mañana, cuando empezaba á clarear, unos
vecinos del

Humero
ellos

llamaron á

la

primera pa~
inaudita,

reja que vieron. Tenían

un muerto, cosa

porque no son

gente que busca asilo cuando

se siente morir. \'an

quedándose desparramados
depósito del hospital, bajo
si

por
las

el

arroyo, en

el

ruedas de un tren,

las

últimas congojas

les

apuran demasiado;

y, á lo

sumo, caen en campo
la tierra es

raso, bajo pleno cielo,
latada...

donde

más

di-

Los guardias desmontaron,
el

se

internaron

en

cuartel y vieron lo

que todos veíamos ahora.

Un hombre
muy

muerto, un viejo que estaba tendido
el

boca abajo, sobre
abiertos.
;

lodo del solar, con los ojos

trapos

tenía

Apenas le cubrían las carnes unos las manos crispadas y las piernas

1

36

CIRO BAYO

contraídas, con los talones de sus desnudos pies

hincados en

el

barro profundamente. Se conoce

que

al

sentirse morir salió arrastrándose de su
allí

agujero, quiso erguirse y

quedó.

A
dias.
v-er

todo esto llegó

el

juez, avisado por los guarel

Los vecinos que contemplábamos
isilencio,

cadá-

en
la

abrimos paso respetuosamente.

A

primera indicación prestáronse varios á

declarar lo que sabían, aunque sabían

porque estos muertos dejan historia

muy poco, muy escasa.
el

No

sé por

qué

el

juez hubo de fijarse en

maestro y en mí, y

me

preguntó

el

primero:

—¿Cómo
Se
lo dije.

se llama usted?

—¿Edad?

—Treinta y cinco años.
El juez se detuvo un momento para pedirme
profesión.
ble,
la

A

la vista estaba,

un vago, un misera-

pero quiso cumplir todos los trámites rigo-

rosamente.

— Su profesión —Abogado —contesté
¿ ?

imperturbable.
la ley
el

El digno representante de

creyó haber
actuario.

oído mal, pero dejó que apuntara

—Y
ñero

usted
,

—volvió

á preguntar á

mi compatres años.

— —

¿cómo se llama? Gaspar Mira Bravo, de ¿Su profesión?
el

treinta

y

—Maestro de instrucción primaria.
También creyó
juez haber oído mal, pero

:

LAZARILLO ESPAJ^OL
en
los ojos

187

de los circunstantes leyó una ratifi-

cación enérgica. "Sí, ya ve usted
cirle

—parecían
de

deins-

con aire de reproche

es maestro

trucción primaria... y está aquí."

Compareció otro

testigo,

Antonio Borrajo Ló-

pez, de sesenta y cinco años y... presbítero.

Sí,

señor juez

—repetía

el

pobre hombre, casi

llorando

;

presbítero, presbítero.

Me

retiraron las

licencias,

fui perseguido,

pero Dios sabe que he

sido su sacerdote.

Y

entonces se destacó del grupo una mujer vie-

ja, 'semi idesnuda,

con

la

negra cara medio oculta

por feroces greñas, que espontáneamente dijo

—Y

yo, Paula Benito Aleco, de cincuenta y tres

años, modista y profesora de labores.

El juez no quiso preguntar á ios demás.
El cura y
barrio,
la

.

modista, antiguos habitantes del
a)l

que conocían
la

imiierto, se

mostraron acor-

des en

declaración.

— El

mendigo

muerto

dijeron

^e

llamaba

Robustiano, y nada más que Robustiano, que ya
es bastante para

un mendigo. Tenía cincuenta y

tantos años y vivía

como

los

demás, del rancho

y

la lirhosna

á hurtadillas.

Hace
andar
ni

cinco días se sintió enfermo.

No

podía
las

podía pedir.

Como

el

huésped de

ruinas aquellas que no sale á la calle no come,

porque no tiene
para

la

suerte del pájaro que halla

y para su nido, temió morir de hambre, y arrastrándose, marchó al hospital. Allí le admi-

!

1

38

CIRO BAYO
;

tieron

pero como en realidad no estaba enfermo,
le

porque no tenía más que hambre,
alta á los tres días.

dieron

el

Del hospital

se

dirigió

al

Refugio. Se había
E^n
el

heoho

las

camas

calientes.

Refugio

le

tuvieron una noche.

Ayer por

la

mañana
el

llegó á su domicilio.

No
le
llu-

podía tenerse en pie y se tumbó en su lecho.

Su

lecho,

es decir,

pedazo de

tierra

que
la

correspondía, había sido maltratado por
via de la noche.
sucio.

Era una masa blanca de barro

Los otros mendigos compañeros de hospedaje se

observaron que se movía con inquietud, que

quejaba luego de hondos dolores que
(las

le

par-

tían

entrañas. Agieron, después que se revolcaba
la

bramando, que hundía
carvaba,

cara en

el

lodo y ex-

como
las
'la

si

quisiera sepultarse y, por último,

que daba m^dia vuelta, que se quedaba quieto mirando á
le

nubes

;

que entre aquel cieno que

cubría

frente, las mejillas

y

las

barbas sólo

se vera del rostro las blancas córneas, vidriosas

y

fijas.

Pasaren angustias, y aun vertieron lágrimas, viéndole sufrir; pero no se les ocurrió avisar á
nadie,
ellos
j

Tan hechos estaban
vieron muerto,

á la idea de que para

no hay amparo
le
sí.

Cuando
á

Entonces avisaron

á la policía, porque saben que es un delito ocultar

un muerto...

iba. para donde salgo esta tarde. Acepte usted esta pequeña ayuda Y dióme un duro en una que acepté. pero me graduaré en Osuna. siguiéndole la guasa. le vaya bien magistrado — — repuso pieza. usía no manda otra cosa que — contesté. y á la« pocas horas tomé ruta de Granada. sonriendo el . . no como dádiva.LAZA RILLO ESPAÑOL iSg —¡Adiós. — Pues de viaje. sin título. desde la ventana del coche en que se — Sin si título. señor juez. señor letrado!. díjome el socarrón del juez. por Arahal y Osuna. Con él almorzamos aquella mañana los cuatro huéspedes de la la víspera. sino como dieta de Código.

ít .

y Duque de Osuna hacia la serranía de Ronda. una capital esplendorosa entre camlo pos abandonados. efectivamente. del las reavivando la tradición de los grandes señores castellanos. Marchitos los laure- . villa ducal si- tuada al pie de un <alto cerro y al principio de una dilatada llanura de labrantíos y dehesas. el de Medinaceli hacia Cádiz. y au- menta el la despoblación la práctica : de dividir los terrenos en tres porciones descaniso ó barbecho Sevilla es para el cultivo.LIBRO SEXTO POR TIERRA DE MALAGA I SEMI-AXACREOXTICA Llegué. á Osuna. El antiguo reino se tieron en feudos el repar- Duque de Arcos hacia la parte el de OSrdoba . estos grandes campos anda- luces tienen un aire de soledad que apena. A partir de Sevilla. Gran- des latifundios se extienden leguas y leguas. pana y para pasto de animales. El nombre de Osuna va unido al recuerdo alto magnate que con su rumbo deslumhró cortes europeas.

el tierra que no esté plantado de viñas. ratillo A esta Universidad de ba- y á su antigua feria de grados el me refería en mi conversación con juez del Humero. la gótica colegiata se ha conver- tido en panteón de los Duques. Osuna. negras y de tantas clases. En ital guisa. cubriendo los montes con su som8o. esperando la aletean. k como im frías «n el que todavía águilas de los salida de y agónicas. que yo. las heráldicos blasones. ¡ Qué uvas las malagueñas ! Las vi blancas y Virgilio.) (Salmo fueron Hago ellos especial las mención de estos viñedos porque posadas de mi hambre en este trayecto. se puede aplicar de las abundancia y ramificación vides de Judá. según parece. oo hay pedazo de y montañoiso es calidad. la mar.142 CIRO BAYO les de ios Ureñas y gastados villa 'aparece los doblones de los astro apagado. desde las tem- . y la Universidad. al por los pedregosos montJes que salen paso pero . que extendían sus vastagos lio -de la hasta bra. en caserón municipal. por lo extendidos que les están por miontes y laderas basta la marina. porque. un 'sol que no volverá á encenderse. La entrada por cualquiera parte es penosa é incómoda Sevilla. cuanto más áspero terreno produce vinos de mejor A estos vidueños. como protesto no poderlas numerar. El terreno va haciéndose montañoso. Pasada La Roda se cruza un trozo de la provincia de Málaga. metido como una cuña en tierras de Córdoba y Granada.

Así. cuyo olor y sabor es almizcle ó mosqueta. uvas gordas. y atacándome me rendí á discreción. á fuer de rum- | no guardaban sus viñas y dejaban que las aves del cielo y los pobres viandantes aliviasen las cepas de sus pesados racimos. Y que los al asalto me disponía cuando casi en la del próvido vidueño. porque madurando antes se venden mejor en las plazas. ciudad famosa que á mi frente bre tres colinas á la se mostraba asentada sola extremidad de famosa vega linde de su nombre. que á placer esquilmé porcreí que nadie me veía. de lo que les como el pudo venir nombre nio. pues. castellano. perladas de forma y de color. ^ Me bosos. suerte que lo ha visto usted todo? — le . un hombre con es- copeta me sorprendió en la ridicula postura que á viñadores de La Champagne sorprendieron un destacamento de prusianos que se había atracado de uvas en un viñedo. Levántese usted y vamos andando ^me dijo — — el hombre de ia escopeta. hollejo muy recio. pero de comer muy dulce. —¿De dije. hasta las vwscateles. 143 que nuestro Plinio llama forenses. mi derrota.LAZA RILLO ESPAÑOL prana'S. pareció que los malagueños. con lo que dicho se está que ellas fueron mis predilectas. con una buena panzada de uvas moscatel y un bocado de pan me dispuse al asialto de Antequera. son. Sentí la vergüenza de las bragas. Apianas las llama también Pli- por ser las abejas muy golosas de ellas.

144 CIRO BAYO retfería al la — Todo—^respondió palabra — Le . sin ayuda alguna extraña y sin aderezo ni coniposiición.. 'la liace al ladrón. con toida y sabor. ais- ve usted.. — asi Si. que ilo sacan por poistre en sus mesas. Se conoce que es usted persona de gusto. temor de equivocarme de cara.. M-e atracón de uvas que él me diicra. y tan estimado de los malagueños. . —Hombre.. Me vendimió usted de el uvas con que hacemos famoso lágrinm. ^contestó el otro. —Lágrimas vierto señor mío— repuse huperjuimildemente — por haberle ocasionado ocasión Bien dicen que —Acepto estas explicaciones— verdad en mirándome —porque yo. ¿Qué ha metido en estiois trotes? —El afán Ya de correr tierras á pie y sin dinero. porque se cebó en las mejores uvas de estos pagos.. sin más presión que que hacen unas uvas sobre otras. señor — 'siguió diciendo el hombre de aquellais la escopeta — . un vinillo las llamado porque se desliza gota á gota como la lágrimas de los ojos. muchas —Bien puede usted > dármelas. ide hito hito^ á la no me le parece usted hombre ide mala catadura. y si no le envié una perdigonada fué por gracias. en toda la extensión de espiando 'sin eistuve que usted ilo viese. voy á Barcelona y quería llevar . ^ calma y sosiego me había comido libra y miedla ó d'o's libras de las que míe parecieron mejores uvas por su mayor color Asi era en verdad . tal cio.

comprendiendo mi extrala soy un modesto herbolario de ciudad. —Ya — No usted lo creo — repuse alegremente— si . Pues voy á ponerme á su diapa- Ha oído U'Sted contar de aquellos prisioneros siracusanos á quien Mételo perdonó la vida porque les oyó le recitar versos el de la I liada f A este tenor. que sí conocerá. ¿ del ^añadí. con muque chísimo gusto. brindo á usted con hospedaje. —Vaya. hola. Son las únicas plantas que por ahora necesito para mis el lentisco simples. veo que no usted una persona De vulgar— repuso asombrado mi interlocutor — Infante de Antequera? modo que sabe usted aludiendo —Y del húsar de Antequera— es . bien le advierto que lo me sobra de Historia me falta de Botánica. El extrañado ahora fui yo. es suficiente con que conozca y la pita. me place. pero con una condición: que vaya usted á herborizar por mí. importa. Esto són. d compromiso de Casj>e. — ñeza— que Sí. ¿ vaya — replicó complacido — . . Más aún. que entonces vivía y era el orgullo de los antequeranos. está us- ted fuerte en historia antigua y contemporánea. le yo perdono ide estropicio de mi viña y le ab- suelvo todo cargo. salió á ver su majuelo y de paso á matar go10 . porque ha de saber que soy herbolario. á Romiero Robledo. señor —añadió. — Hola. pues cuanto más supuse fuera un labrador instruido.LAZARILLO ESPAÑOL tioys noticias de la 146 ciudad famosa que dio nombre rey castellano del á don Femando.

Y él no hubo miás. que torció á mano izquierda hacia Romieral y yo tomé la cuesta que lleva á la ciudad. co'mo buen paisano.146 CIRO BAYO rriones. los años. porque ahora he de pasarme por el Ro»meral á saludar á dan Francisco (Romero Robledo). . sino que me dio su el mano. que. nos visita toldos encontrará. Con que ya lo sabe usted: en cuanto lleallí gue á la Plaza alta se mete en la herboleria que y ¡en ella me espera ó lie espero yo. Es mi oa'sa.

crucé la parte donde está su al llegar al calles. la Pregunté á un mancebo que habia á si había llegado el patrón . ante su negativa la plaza. Mana de una fuente que está á dos leguas de esta plaza. donde tenia puerta su tienda herbolario. que arrendó á un árbol un borriquillo cargado con unos cántaros de que ceñían guirnaldas de una hierba de inclinados á rojo. — Qué tiene esta agua—pregunté aguador que va tan florida? ¿Es agua bendita? —O poco menos—me respondió antequerano— Bien conoce que es usted forastero. porque. desconocidas para mí. se agua es famosa entre todas las de España por la gran fuerza que tiene contra la terrible enferme- dad de la piedra y también porque conforta mucho el estómago. me senté á esperarlo en se un poyo de Aquí agua me juntó un aguador. de los Gigantes di el con la y Plaza Arco alta. soy peregrino en estas partes del reino vegetal. según confesé al herbol'ario. Esta d al el . y pónese muy gran re- . con les tallitos muchas flores pequeñas azu- y blancas.— II ANACREÓNTICA ENTERA Llegué á Antequera por magnifico paseo.

el Rey —Y ¿es de veras que pesa tanto? mismo anuncia — Hombre. él —^^exclamó natda. Bellotas^ —recalcó di aguatero^ — ¡ Pues á fe que no se le oye En efecto: desde la torre del castillo la que domina población llovían las la romano campanadas las siete.! : . Por esto los aguadores que vivimos de traji- narla no's poniamios antes unas guirnaldas de esta hierba cambar o da. de un reloj de torre que á sazón daba —¡¡Ah! p^liqué.. poT no darse aquella hierba sino el aguador á la en toda la comarca. y después el cura de la iglesia sellaba los cántaros de manera esta agua. Ahora nos contentamos oon ponérsela á los cántaros. cuando llevaban lejos un escribano daba testimonio de la persona. así lo él (i) La Saxífraga.. . aíhí es un reloj que pesa cien quintales. 148 CIRO BAYO oaudo en que no se haga falsedad de dar otra por ella. —¿Qué? ¿No el había oído usted hablar áe antequerano con lasombro^ — . Ni de España lo tiene en su Palacio. También he oído contar á mis abuelos que. 'de que la fuente está rodea- y si llegaba la hierba fresca en la guirnalda es señal ide haber llegado cogidb allí el fuente y agua. mes y año en que se cogía. (i). que no sic pudieran abrir sin sentirse. día. pero esto itieinJpos del sucedía en —^¿Papa que? — Papa iDel Papa Bellotas. ¿Este es el Papa de Antequera? — re- acordándome del ot'ro die Burgos.

Daréle un cuchillo de monte un saco y provisión para el día. el herbolario estuvo parco de salté pero á la otra mañana.. : LAZARILLO ESPAÑOL Papa Bellolas me llamo. póngase usted estos zapatos y este chaquetón. diciéndome siquiera trató de — Señor averiguar cómo —porque ni me llamaba— señor . Hízome pasar adentro y cenamos en seél guida. Venia el hom- bre con su escopeta terciada y cubierto de polvo. cien quintales peso quien no lo quiera creer me coja en peso y me lleve á la playa y de la playa á mi casa y me llamo Salvador del 149 que Mundo. como quien pasó la tarde en el campo.. En esto vi venir á la aguador con mi herbolario y dejé á mi palabra en la boca. la la del ayudante.. sin más compañia que un mancebo ó ayudante y una vieja ama de llaves y cocinera á un tiempo.s fresco y jugoso que encuentre. Desayúnese y dispóngase á herborizar. caminante. Procure cortar lo má. que bien los necesita y que yo le oferto en nombre de Linneo. al cual vi muy calidad del huésped que recibía Aquella noche palabras . Para esto debe trasmontar y á la el cerro del castillo otra falda perderse donde vea manchas de pita'S y lentiscos. porque hasta media tarde no será la \Tielta. Era solterón. en cuanto del lecho. . me tomó incógnito por su cuenta. porque ya la cena estaba dispuesta y venía tan hambriento como yo. é hízome arreglar mí cama junto á extrañado de su patrón.

oyendo cantar á las cigarras y balar los recentales. i Cuan poco se necesita para hacer apetecibles la los pormenores más elementales de con vida el Volví. atufando á lentisco y con Hallé las al mano's verdes del zumo de las pitas. E ihízome cortar las hojas. para que destilasen el en unas vasijas jugo y purificarlas en unas calderas á fuego lento. especie rubia. la botica vestido de nuevo y con mi talega al hombro. Vacié bien. Bondeé la colina ¡donde lestá la del Papa Bellotas y salí al tostadero éel mó^s anduve. otro está en el mostrael á empezar por sacar acíbar de estas pencas. Esto entretendrá algún tiempo. entre tortas y 'a:liaimbiques. pero es facilísimo de hacer. y Anduve y donde veía una las cortaba tal cual hoja. pues. y lo pasé divinamente porque á la noche me esperaba buena cama y buena cena. tunia salí 'dJe muy satisfecho. re- buen hombre en su laboratorio. algunas retorcidas poneiilas como cuernos de cabra. con más cuidada que pulquero sangra un nopal. mi carga y le pareció —^Ahora—^me Vamos le dijo —va usted á servirme de ayuel dante quiniioo. porque dor. Pasé el día entre pastores y gañanes. á media tarde adonde rio 'mi talego herbola- á cuestas. de jalea queda condensada como la pez .! i5o CIRO BAYO ^di je —Amén— Y torre egidb. Arrebañé con tas ma- de lentisco y en pocas horas colmé el saoo. hasta que haciéndose una.

donde se mencionan de su país. no. Al otro día trabajamos en nipulación lentisco.LAZARILLO ESPAÑOL i5l En la esto empleé bastante tiempo. Mi arsenal es la Historia Natural de Plinio. de ma- Hervimos gran cantidad de hojas en un caldero de agua y recogimos la espuma que sobrenadaba. en vez de tener que recurrir á drogas y hierba jos de los salvajes de las Indias. con lo que entretuve pie de los alambiques. si más remedios simples tuviéramos. cuya noticia ha perdido entre nosotros. llamado así porse asemeja al hígado en el amargor el del gusto. Gran lástima por cierto. cuarto al Comprendí que más alamla biqueo sería alambicar demasiado hospitalidad . las clases Aunque son ia pita. éste que destila el ó áloe á ío farmacéutico. á modo de apoteg- herbolario —tengo mucho cuidado y estudio ¡ conocimiento de otras hierbas. tres de acíbar. Dejándola secar. que. el — Por hoy hay bastante—dijome á última hora herbolario— Mañana echaremos jalea en car. la tuchos de papel y con esto tengo provisión de acíbar para vender á las boticas. y el aún quedó mitad por hacer para día siguiente. cienso macho. más — Por ma. pero que he leído en autores antiguos. es verdadero hepático de muy que singular virtud purgante. los famo- sos remedios que descubrieron los españoles en las hierbas El tercer día me empleó en cosechar también el timas y lentisco. en se el el este estilo — ^díjome. vendíale el herbolario con el nombre de inlimpia y agradable.

me despedí yo. (I Bajé cuesta de la ciudad. lo miismio. noble caballero de Málaga". . pero que de todos modos d 'mal gusto de los amantes que para su refugio escogieron una roca árida y j>elada. Dióme dos duros de da.r ''á la salud de don Pedro Xió. Por fin. y antes que me despidiera él. lo ménez. ó miedia peña. al dej^ar su tien- hizome brinda. y á medio camino de las dos leguas que van de Antequera á Archidona vi la Peña de los enamorados. orillé la finca del Romeral. adehala. y. dándole las gracias por su bond'ad. que es me rega'ló con una copa del delicioso vino }áe esa la marca. á favoir de los des- montes acredita d'el ferrocarril. entré en el reino de Granada.1 52 CIRO BAYO de aquel buen 'hombre.

En este cuadro. verde y fresca. la ciudad levanta sus rojos cubos y colorines torreones. un vasto parque en el. quintas y casa-s de campK). se entra en el paraíso de la vega granadi- na que fecundiza el Genil y aquí comienza. y por nieves eternas de Sierra Ne- Casan allí admirala dos bellezas más opuestas de natu- raleza: la nieve inmaculada del Norte y el sol de fuego d-el Mediodía. lleno de caseríos. hondos desfi- laderos por donde se precipitan cien arroyos y riachos. idealmente hermoso. montañas bañadas de una divina luz encima de todo. es- I . vada en blemente las las el azul intenso del cielo. en lontananza un anfiteatro de celeste. Es un vergel delicioso de ocho leguas de largo y cerca de quince de circunferencia. regazo d« una con- Una campiña cha inmensa entre un marco de colinas exuberantes de vegetación .LIBRO SÉPTIMO GRANADINAS I EX LA ALHAMBRA Pasados ilos infiernos de Loja.

bien el dolor que sintieron dolor que será eterno y que diariamente ®e renovará en sus almas cuando en moros al dejarla sentida plegaria pidan toidavía al Profeta que la -se devuelva. á su paisaje. nombre de una oríetitail.. los costosos trajes d'e los Zegríes. me di á husmear la manera de Entré por la famosa puerta Elvira. d via- jero comprende muy . las delicadas invenciones de los Gazules.: i54 CIRO BAYO caloñados en los declives de tres colinas abiertas como los cascos de una granada. justas y torneos. con igual fe que el más ferviente la cristiano puede pedir á Dios el goce de Jerusa- lén eterna. en fondas vivir. Disipuesto á saborear sus encanto's. y dando vueltas. Muzas y Gómeles. Y acordándome de todo esto. y como no había que ni hoteles. juegos d^ músicas adornadas y zambras. es la plaza tan galaís. Aquí donde lucieron las vistosas libreas de los Abencerrajes. mentada por los pasatiem- pos de otrora. más riente de Es- Ante los el encanto de esta ciudad magnifica. sentado en un poyo. tropecé con el mercado y la plaza Vivarrambla. me propuse parar en prensar ella algunos días. las altas pruebas y ligerezas de los Alabeces. sabrosa fruta y úe una encendida flor que sienta como anillo al dedo á el la señora de la Alhambra y paña. s Aquí sortija. recité con los ojos entornados .

i5S que entra el valeroso muza. Los CABALLEROS ZeGRÍES TAMBIÉN ENTRAN EN LA PLAZA SUS LIBREAS ERAN VERDES Y LAS MEDIAS ENCARNADAS. Treinta lleva en su cuadrilla Abencerrajes de fama. dejando en cada balcón mil damas amarteladas. de la que vertía el deHcioso líqui- do sin más que ladear el recipiente por el hombro. —Agua Y vi helada de 'la Alhambra! — oí gritarme casi á las orejas.: LAZARILLO ESPAÑOL Afuera. cuadrillero de unas cañas. PARECE UNA GRAN BATALLA. un aguador como en Antequera. conformes en las libreas DE AZUL Y tela DE PLATA. . EL CUAL ANDA MUY REVUELTO. afuera. De listones y de cifras travesadas las adargas yegua de color de cisne con las colas encintadas. sin 'duda para que despertara de mi ensueño. . afuera. Atraviesan cual el viento la plaza de vi v arrambla. aparta. sólo que el granadino cargaba á la espakla ima garrafa envuelta en corcho. aparta. aparta. Al SON DE LOS AÑAFILES TRABAN EL JUEGO DE CAÑAS.

¡ — Heladita de a ! —volvió á cantar. : — Será como en todas partes pagando. eres un barbián doy las . Pero no fué así. Juan de Dios ? te pero me ilimité á responder: . aquí en Granada los forasteros muy bien servidos. Lo menos que va á hacer es convidarte á comer. te —¿Tan pobre me crees—^hübe de —que duele cobrarme una perra agua —^Pero tampoco será usted un Marqués—^me decirle d'e ? contestó.: i56 CIRO BAYO i Alhambra Sugestionado por este nombre Quise pagarle y no quiso.gracias. le pedí un vaso. hermano están . ¿ Si h»abré tropezado con otro yo-. me convidó á hacer un cigarro y acabó diciendo ¿Es que no me quiere agradecer una sed de agua? — — —pensé —Bien. —Dios cho". no tendría ninguna gra—Quiá. descargando la garrafa. — gracias dan después de comer— pondió con gravedad. las después que coma. En seguida sacó la petaca. — pienso hacer dar gracias á Dios La's se ^me res- 'Esto yo. porque á seguida sultar añadió: —Vea. Este hombre te va á re- San Juan de Dios resucitado para servirte en Granada. hombre. esto cia . oiga usted. -esté ¿ está más lejos y más alto que el ''Pica- No le sería á usted igual dárselas á otro que —Acertaste—^me más cerca ? dije — . como quien se dispone á descansar. falta una hora para las doce (el . no señor .

tus indicaciones — dije al agua- de llegar por el la carretera. Además. Dios. que está en el hay que gritar pidiéndole y hasta allí pan nuestro de cada Pero yo me sentía con pocas ganas de echar un trote hasta aquellos lugares. yo ! Lo que me dure el que no es muoho cinco pesetas. ¿ gratis. porque A estas horas. —Pues entonces vamos á hacer un — vida vendiendo me muy formal — Yo me gano trato ílí jo. pero soy guarda de un solar en el que tenel go una casuca. no quería sino entrar en Granada como mendicante. al como un hidalgo : con la hidalguía de las pesetas anteherbolario. De todos modos. agua. están el cielo. sobre poco más ó menos. — Pero estos señores estarán muy — Sí y no. en esta hora los 'del mediodía del esperan con la mesa puesta de la Canónigos Sacro ^lonte y los Jesuítas Cartuja. queranas ganadas —Agradezco dor— pero acabo . Ya sé dónde come rato. yo enseñaré vueltas le lejos de aquí. ? inte- —Dos dinero. ¡ qué sé . Ahora dime dónde sirven más ba- — Piensa usted estar muchos días en Granada —me preguntó. las para dar pronto con ellos. ó tres.LAZARILLO ESPAÑOL reloj vecino ID7 de la Catedral daba las once) le . que no se vende como no sea ailgún inglés chiflado . en vez de responder á mi rrogación. y se dejo el bollo por coscorrón. más á mano que día. la agua.

Sin emdías bargo. diarios? ¿ dormida por dos Aseguraba unos realitos ¡Ya y durante ellos me daría verde en Granada.! 1 58 CIRO BAYO las calles. en el solar á que hago refeun montón de materiales de derribo que las delicias hubieran hecho de un arqueólogo: co- lumnas y capiteles árabes. ir mo- rencia. no anda nadie por mida. Si le voy á ihacerme la co- conviene. San Juan de Dios ! Este hombre iba á su negocio y lo que hizo fué tantearme por si podía hacerme su huésped. como un gancho /el del de la triste Washington Irving Bazofia y lo creo! sonsaca y atrae para su hotel á un príncipe ruso Pero trato me pareció de perlas. zapa- . porque vivo solo y me sobra caridad local. estercolero de mise- humanas. Por dos reales le daré sitio de comer al mediodía y á la noche donde reoogeirse. el co- legio de Canónigos y gran cantidad de patios ros. que por aquella parte forma el ensanche de la población. vi más lejos. por la grande que la han hecho los granadinos. pilas de azulejos. — Adiós. acordán- dome rias marras sevillano. Pero no fué cubrí El aguador un hueco sin calle de la Gran Vía. estudiándola á mis anchas. así. calle que debiera llamarse de la Gran Herejía. i ! ¡ Adiós. comiéremos juntos. Así se perdieron Sin la y desedificar en una manzana de la me llevó á él casa de la Inquisición. destruyendo y arrasando el barrio árabe que allí estaba. ¡El l>uen aguador se fijó en mí. caballero figura. dábame mala espina del de lo del solar.

por la calle el Zacatín llegaba á la Plaza nueva la Por el rey moro Es decir. Parecióme bonísimo albergue. El cual dio principio á mi hospedaje. un barracón. á fuer de buen granadino. A lo que mi aguador. tas <ie 169 los alarifes Y junto á los la preciados escombros. á lo poético. que también aguador. el aguador me guió á ella. y que corro —Yo te agradezco Abenamar. mi huésped se echó á calle con su garrafa. ¿qué castillos son aquéllos? Aitos son y relucían. hiciera al Entonces. si vivienda del guarda. Alhambra ciudad de Granada se pasea. y me apresuré á pagar por adelantado los dos realitos correspondientes á mi primer día de pupilaje. hice á mi acompañante aquella pregunta que el Rey don Juan el I moro Abenamar estando en cantan las niñas en el río Genil. envidando resto del romance .: . con las manos en ver la la el bolsillo. á población. el contestó. Aquí está la Chancillería y en frente se divisa un á la cerro verde y frondoso que sirve de ¡>edestal acrópolis abandonada de los Reyes moros. Acabado de comer. aquesta tu cortesía. y yo. : LAZARILLO ESPAÑOL mudejares y otras filigranas moros. aderezando un guiso con más patatas que carne. la Y. ante todo.

El moro que los labraba cien doblas ganaba ai día. el otro Torres Bermejas. aparte que. ir : á llenar su garrafa en y yo por otro el sol una alameda por que se tamiza á través del claro follaje de las : hayas. El otro es Generailife. . Eso me parecieron vi los señores turistas. otra la Mezquita. Pasada la Cuesta de los Gómeles. que allí entrando y saliendo á paso lento y correctamente vestidos de negro. el día que no labraba otras tantas se perdía. pero es un nombre que en andaluz es una guasa. Tras esto echamos á andar. castillo de gran valía. es la obsesión que á uno la le em- barga ansiando ver cuanto antes maravilla mo- sorprende desagradablemente á mitad del ca- mino la aparición de dos pegotes arquitectónicos el Washington Irving y Los Siete Suelos. por ser aquello una exposición al aire libre de acuarelas y fotografías de Granada.: lóo CIRO BAYO — El y ila Alhambra es. Gran hispanófilo y admirador de las glorias deGranada fué Washington Irving. es. huerta que par no tenía. el aguador la tomó por un icamino para los aljibes. convertida en cuesta de pintores. gran señor. dos hoteles donde anidan las cucarachas que infestan la Alhambra. los otros los Alijares labrados á maravilla. colgárselo además á un hotd en plena Alhambra. Cuando mayor ra.

es algo así la burguesía cos- mopolita en aquella mansión de hadas es una como si en ei coro de ía Catedral de Tdledo viéramos sentado un capítulo de mercaderes y maestros de taller. me preparé á ascender ellas Alcázar. gato liebre. Alhambra y que más arriba Los granadinos debían derribar á cañonazo limpio estas verrugas de piedra que afean las ala- medas moras y ceder aduar marroquí .LAZARILLO ESPAÑOL lina nota discordante. es la la famosa torre por la que salió Boabdil cuando dejó se ve. y quien dice aljjargatas dice charoladas botas. de tolerarse los indispensables para vestir monunTentos arquitectónicos que luego á los agustinos. tendido sultanamcnte II . el sitio aunque fuera convertir á un todo menos aquello en viveros de levitas y levitones. fuese el del Moro Muza. moro y con barbuchas. haellos dejen. por porque Los Siete Suelos auténticos. Si algún día expulsan á bían los los frailes de España. pa- reciéndome que con profanaría las marmó- reas losas de sus salas. á la mañana que El Escoriad hubo de cedersie á ios escolapios \' No podía vestido de ser. colgando del brazo las al alpargatas. es decir. Y por añadidura Los Siete Suelos. Estas reflexiones hacía. l6l Cualquier otro nombre así le hubiera estado mejor. Bien es verdad que para visitar habría que ponerse el la Alhambra alquicel y el turbante. por cierto reducidos á cuatro. La moderna indumentaria de blasfemia estética. jxDrque no sino descalzo.

y hiedras y arrayanes trepan por los rojizos muros. Embalsamados la al jardines llenan todos sus rincones. meneando la cola. diciendo. gorra en mano: — ^Caballero. de tiros gos y lustrosas botas. fin. por lo visto. por con la Alhambra. No pude menos de loso reír su destreza y regalarle con un trozo de caña dulce. que no desdeñó. sólo que aquí hay que olvidar la naturaleza y convertir la admi- ración al arte de los moros. un limpiabdtas. dos decían amén. por una eslas de sortilegio. Es vida de las plantas siempre joven y triunfal través de las mutaciones del tiempo. sacaba y á cada servicio regalaba á su acólito con un terrón de azúcar. pensaba yo. pues sería tan go- como hábil. El el limpiabotas se arrodillaba á sus pies. Señorito que por alli como lar- asomaba. así hacía su provisión meaba. A esta sazón acudía su amo. había de tropezar nece- sariamente con la patita. levantando pintaba las botas. que hicieron del Al- cázar una mansión de hadas viajero cuando entra en pecie el . saltaba y ladraba alborozado. pero ya el animaJl se había zafado y. cuando reparé en un can que. se ve encerrado entre . y aun amagaba un puntapié ó varapalo.1 62 CIRO BAYO en un parterre frente de Los Siete Suelos. el cual. el Indignábase caballerango. le el animalillo. Di. cada tres manchados. ¿limpio? De lustre. que en los descansos alzaba la patita. y de barro. y así lo piensa el recinto y. Tan bien enseñado estaba el animal.

á espaldas de quierda. bien oiréis lo que decía Si tú quisieres.. Granada. soberbia Torre de los Picos. la verde al- fombra de lo. y arriba. Enfrente están Albaicín. anchurosa vega. y bajando un cobertizo sobre el que descansa la torre. tan diáfano y sutil es ambiente. en el cieuna cúpula de purísimo azul la parte de Pa: raíso que corresponde á la tierra. fondo. que conduce al Darro. bordeó el suntuoso palacio. y llegó á una alameda. miró la cuesta del Rey Chico. y vino á dar con la iglesia de Santa la iz- María. contigo me casaría. de Carlos V. río A vista de pájaro vense los el blanco case- de la ciudad y la la verdes macizos del Geneal ralife y de Alhambra. hacia el admirable palacete de Las Damas y con Después. la Colina del Sacro Monte y el . no terminado aún.. Mas como tardara la contestación.: LAZARILLO ESPAÑOL fantásticas lerías. salas y g'a- Desde el mirador de la Torre de la Vela parece el tocarse Sierra Nevada. Bajó una rápida pendiente. en opinión de los moros de Granada Allí habló el Rey Don Juan. con la la Mezquita. i63 decoraciones de patios. el Rey Don Juan dejó el alcázar árabe. hoy llamiaída de Los Muertos.

sorteé entre los puestos de las verduleras. hermano Tendí instintivamente tres mujer me alargó dos céntimos. cuando. que ha- muy deficiente. Pasé en la entré Catedral y salí al Mercado. Es ia el caso que al segundo día de mi estancia en Zacatín y la Alcaicería. Parado estaba ante uno de aquellos. en tanto que la vendedora despachaba á otros parroquianos. de pronto. oí que me decía ¡ — Tome. esperando mi vez. Granada fué mía por más tiempo. pero como tenía la suerte de cara. volátiles que colgaban en pollerías y carnicepero apartándome de las pecaminosas ten- taciones. ciudad hube de perderme por los alrededores de él mi hospedaje.: ! II EN EL AEBAICIN La visita á la Alhambra causó tanta merma á mi caudal que fbemí que el aguador se quedara siiv huésped en menos de dos días. con intención de comprar un puñado de pa- tatas llaba para refuerzo del guiso hospederil. y la buena patatas y una monedita de la diestra . Con ojos como desplumados y los cuar- puños miré los tos de reses rías.

llené el pañuelo de tubérculos y el bolsillo de céntimos. la monedita de dos céntimos. santas mujeres de Granada! Vosotras forzasteis re- mi ágape en ¡ este día pagar el alojamiento. Más exóticos y más chocajntes les parecerá á los gitanos esas parejas sueltas y caravanas de ex- . señora lo — contesté.! ! LAZARILLO ESPAÑOL i65 —Muchas ¿ gracias. mismo una patatita ó dos sucesivamente. en último patatas daba un ajo ó una caso. allí van lo hacen pensando tal entrar en una guarida de ladrones y no hay Los gitanos en sus casas son tan finos y balleros como cualquier otro ciudadano en las ca- su- yas. ¡Oh.. Pasé al puesto inmediato. haciéndome el santi- to. Los señorones que cosa. las coli- famoso barrio de nas que divide el la gitanería en otra de Darro. Albaicín para conocido en un Tampoco día. La que no daba cebolla y. resulta simpático y alegre en aquel jirón de Granada. en actitud expectante y lo centimitos. y lo que de ellos desplace visto suelto y es- temporáneo. la Yo y dísteisme para os bendigo el Aquella tarde dediqué á visitar Albaicín. En m-enos de media hora. pague creo que añadí Si será — y aur\ : ¡ Dios se costumbre en Granada tratar ? asi á los peregrinos —pensé— Y así Veámoslo. como lo vio Fortuny cuando lo reprodujo en sus acuarelas. es es el un diorama de tipo charro y notas de color que haiy que ver despacio. plantado. me quedé .

el rey de los gitanois. pero en cuanto se convencieron de lo inútil de su porfía. y grito herido. porque querían ver á Mariano y dejaban.1 66 CIRO BAYO tranjeros que se quedan boquiabiertos y dos mirando. pero que á mí me tenia sin cuidado. vi el Cansado de corretear. taba plantado en la bocacalle proclamando. nadie se metió conmigo. y anuncio de un me senté á ik parte de afuera á tomar un refresco. con traje y aun le jaleaban. dejáronme en paz y se dedicar om á huéspedes de más calidad que por alli discurrían. ni á pase atrevía á llevarle la contraria gitanillos lo tomaban á risa Algunos el inglés. Como yo mi algunos fui con mi disfraz de peregrino. — Naide. aunque más no sea. que navaja en mano esá. pero no así una esde cuadros y gorra de plato. donde á temporadas vivía Mariano. El establecimiento hacía esquina á un callejón sin salida. Vierdad es que llovieron sobre cañis pidiéndome perras y tabaco. y la inglesa. personaje que era la great atraction del Albaicín. que por allí no pasaba naide. Y y quien no ilos 'dejaba era un cañí de calañés borracho perdido. el embobaesquileo de UR burro. hombre no los y mujer. esta- ban impacientes una pareja de ingleses. en la misma tienda. allí. Sin ir imás lejos. ni María zanticima j 1 Nadie sar por allí. . ''aguadbdho". faja.

poniéndose al en guardia se encaró valientemente gitano.LAZARILLO ESPAÑOL 167 pátula vestida de blanco. el tambaleándose. antes bien. in- Milord temblaba de coraje y milady decía á tervalos : — ¡ Oh ! Schoking..^an Unción — el como de veras se estuviera mu ríen rio. con un cenacho de flores en la cabeza y enseñando unos pies muy grandes. . pero él se reía sueco. . el Hablaban con remonioso. —Yo darte dinero si dejarme pasar. y le tendero. ó porque no se atrevía con el beodo ó porque á más parada más despacho. —Atrás j el extranjero puesta del otro — — fué ! la inmediata resnaidito. que venía dispuesto á pelear. llave im trompis de en el pecho que dio con cañí en tierra. él no hizo caso. un gitano pulido y les el ce- exhortaban á que y hacíase despejara la ruta. ceñirse al puño una llave inglesa é ir ¡ ! ¡ en derechura al cañí. ! j — Jezú la Marecita de mi arma gritó el gitano. gitano. Yo que- rer ver tu rey. la El ruido de gente que contienda había llamado más famoso paso de Suero de Quiñones. Si pincho. ! que me si trai.. Por aquí no pasa — Querer inglés. Al fin vi al sajón levantarse. Entonces asestó el i inglés. ver tu rey — repetía pasas te alborotado el —Ni rey Y le el ni Faraón. amagó un golpe. — Oh Pero John la ! — gritó asustada su mujer.

sobre los sajones. Para mayor complicación corrió la notioia de que los dos extranjeros eran yanquis. y como por aquel entonces estaba muy los fresco el recuerdo de Santiago y de Cavite. hacían tiros muy certeros. pareció salvar pero no fué así. el conñicto. y con su arrebatada elocuencia profesional. arengó á las masas predi- cando el odio al extranjero.1 68 CIRO BAYO Los otros gitanos. El acoso y la escandalera duraban más que una película de dos mil metros. un barbero gitano se asomó á la ventana á ver lo que ocurría. con y tronchos de lechuga. la tribu se alborotó. Entonces bles. los sa- y valientemente abrieron y milady. sintió un arranque tribunicio. Lo apiñado instante al escoltando los á milord del grupo que rodeó imípedía ver en qué acabaría la aquello. desde parabólicos patatas portales. junto á su cara mitad. Los guardias se veían y se deseaban para contener la ava- lancha de gente que pretendía linchar yanqui. Las mujeres. . que rara vez pasean aquel barrio. la providencial La oportuna. á gitanería comenzó á abuchear sil- barlos y á perseguirlos camino abajo. más que oportuna. al supuesto Para mayor complicación. en cuanto vieron revolcarse y gritar á su pariente. Y en lo que aquello acabó fué en que á los cuatro. El inglés vio el pleito mal parado y fué á refugiarse en el aguaducho. los guardias desenvainaron calle. tomaron su defensa. aparición de dos guardias urbanos.

donde tomaron un coche y se perdieron de vista. ella fueron amablemente consolados. más de Guardia doscientos gi- yo entre El escándalo era fenomela Del cuartelillo de civil salieron cuatro números y un cabo. acompañándoles á puerta. Los ron el civiles sacaron los sables. A fuerza áé retóricas con- vencieron á los gitanos para que despejaran. yo lo certifico. que se vieron forzados á adoptar una actitud resuelta. seguían éstos. y toda med'rosica. milady aún dudaba. pero el al fin saca- convencimiento de que suceso debía con- cluirse sin violencias. quien. Y así. se atrevió á decir: —¿De veras? ¿No haber peligro? —De veras — replicó caballero el oficial — . y nal. por un oficial.LAZARILLO ESPAÑOL 169 la Cuando tanos. si lo duda usted. . Entonces Allí los ingleses entraron en el cuartelillo. oí que les aseguraba podían salir sin peligro. la doble bina llegó cerca de les puerta de Faj alanza. y abrieron plaza. con mucha chunga. como paloma que acaba de cruzar Milord daba las gracias : un túnel. sobre la todo. los echó á la calle.

Me . ha- aguador con lumbre encendida. que era. quién una perra chica. " EN LA PLAZA El tercer día cayó en domingo. el más ó pareció menos. quise pagarles mi tributo de peregrino. fui á la Catedral á oir allí misa. cocinando que añadió algunas de el condumio societario. La entrada sobre poco de sol costaba reales. lo que recaudé en Mercado. quién una grande. al mis provisiones. aplicándola en sufragio de sus almas. Al llé al ir á vaciar mi carga la al solar hospitalario. pero acordándome que mismo. y en la capilla oí misa. Hasta los carniceros y polleros echaban mano al cajón y dábanme. pues así lo requerían la calidad de las reses y de seis los matadores. y que él pensaba ir. en la Ca- Real. están enterrados los católicos Reyes Isabel y Fernando. Comido que fué. tuve abundantísima cosecha de hortalizas y monedas de dos céntimos. Dios quiso premiar tan piadosa intención. A pilla fuer de buen católico. me anunció que aquella tarde había toros lidiados por Guerrita y Reverte.' III . por- que al asomarme á la plaza del Mercado.

Una alegre concurrencia bajo el cielo azu'l y amante del ramento andaluz pone color y . Guerrita y Reverte toreaban fesionales . Y fuimos á que estaba muy cerca de nosotros. porque huésped. —Y pensar—me decía exponen así la piel el el aguador la olla —que los dos teniendo la asegurada tobi- dos los días y lletes!. ni enemigo de las corridas de había visto muchas. pero ninguna en los cosos andaluces. hasta el frenesí. toros parecen tener arrestos. La lidia de Granada me tal entusiasmó. del ruido del primero hasta el rojo de sangre del segimdo. dije al aguador que yo iba también á los toros. sereno. á inmediaciones de la plaza del Triunfo. lucíase por su arte otro. que no en cosas de comer. tranquilo. que la hace aparecer nueva aun para un español. pues por algo la fiesta se llama lidia de reses bravas. quieto. la Plaza. que es como debía ser. el fino y clásico el sevillano. mostrábase arrestado. como toreros pro- uno. el cordobés.. . Ni soy fanático toros . sino ayuda de En tal guisa. pero decidido y atropellado de puro valiente.. más sangre y los También los toreros más Aquella tarde los bichos fueron bravucones . mataron muchos caballos y dieron muchos sustos á las cuadrillas. cajón de mesa atestado de . El tempe- marco á la fiesta.LAZARILL O ESPAÑOL era 171 más digno de mi y de asi los granadinos destinar este dinero á divertidos ocios. no era limosna.

y coscorrones. Esto fué en el último toro. la leyenda hace más los pronto su camino de fama y estrépito que en demás órdenes de la vida. usted el Morena: despules de una de aquellas suertes que quitan le tira el sentido. Tras de un pinchazo bajo en la suerte de recibir. ni corto ni perezoso. El público aplaudió á rabiar y yo también. así lo hice sin darme tropel cuenta. Pero me avino porque en el de gente que se iba yendo y con la barabúnda de brazos que pugnaban por recoger los sombreros que. porque estaba Guerra. y aun de no de gravedad.172 CIRO BAYO esto son de tronío —Por iza d'e — le contesté — . la Con lo tiumbó de un volapié magnífico. muy para- muy erguido. al vuelo. gre. á fuer- anjunciar sustos si percances. . devolvían los de la cuadrilla. Toreó luego de capa con los pies fijos." Y bien. al me oía. Mis vecinos los del tendido de sol exteriorizaron su entusiasmo lanzando ail redondel uoa lluvia de sombreros. dejando llegar á según la y largando los brazos cantidad de gas que traía el enemigo. la tela muleta estuvo aún más seguro y mejor. Entonces la me acordé de deuda que tenía con el guarda-agu- jas de Sierra —''La primera vez que vea á Guerrita. de dolor y de san- Ep esto de los toros. sombrero al redondel en mi nom- bre. daba cada pase que era una sorpresa gratísima y una explosión de ¡oles! y de palmadas. Pero mi compañero no embebido mirando do. El cual.

y me lo puse. Ajustaba á mi medida. que que yo usé antes.LAZARILLO ESPAÑOL cogí un sombrero nuevecito de la lyS misma hechura lo estorbó. y como nadie el salí de la Plaza mejor vestido que cuando en ella entré.. ¡ Tuve un día completo 1 .

porque en estas alturas hace mucho. en la clásica conserva este Venta del Molinillo. ferrocarril que enlaza Antes de construirse ambas ciudades. tras mucho gojas. Aún hoy se distinguen las torres los moras de las las roma- nas y también socavones de ruinas que . la posta corría este camino en tres días. salpicado de vigías ó atalayas ruinosas. se despedían de Granada y se santiguaban porque habían de pasar los desfiladeros de Prado del Rey y los Dientes de la vieja. dormían en Guadix la la primera noche. aun en verano fras muichos sustos y nmischas confrío. hice rumbo á Almería.Iv LAS CUEVAS DE PURULLENA Muy satisfecho de Granada y de el los granadi- nos. Los traqueteados viajeros. segunda y en Yo. parando. alegre y despreocupado. á trechos llano. que aún nombre y sigue siendo obligado paradero de muleteros y peatones. El trayecto es á trechos montañoso. en la primera jornada. Por fin. . me puse en dos días á la vera de Guadix. en la tercera Venta de Doña María Almería. famosos apostaderos de bandidos. al llegar á la Crus del Puerto.

y en al ellas viven divinamente sin pagar casero. la y sus mineros. que ni p)or la tez ni por la indumentaria. y como me traía cuenta. cuyo dulce fruto compartí con él. este plano visual estábamos mirándonos. Debido á esta superposición de viviendas. como cuaiqnier vecino. resulta que muchas veces se ven asomados á las ventanas de arriba orejudos asnos. porque aquéllas corresponden á cuadras ó caballerizas. le primero. los pájaros muy golosos de Entre Purullena y Guadix hay una llanada erizada de colinas de greda que sirven de albergue á gitanos y otra gente pobre. Me saludé miró.: LAZARILLO ESPAÍíOL 175 unos y otros allí abrieron. preguntándole . Algunas se escalonan forman barriada y en pisos. como conejos en madriguera. que tenían otro sistema de castrametación y de ataque. Los romanos hacían redondas las torres de sus fortalezas para eludir cuanto podían la fuerza del golpe de los arietes. Hago mención de estos detalles porque algunas de estas ruinas fueron mi reparo. y en sus agrietados muros hallé para mi consuelo viejas higueras. Los moros. cuando cruzó ante mi un hombre. con gra- das en espiral para subir á ellos. un burro desde su excelsa cuadra y yo sentado abajo en la cuneta de la carretera. ha- cían los socavones de las minas también redondos. edificaban cuadradas sus torres y cuadrados los socavones de las minas. el le miré. Llámanlas cuevas ó covachas. En pues. siguiendo costumbre militar. parecía labrador ni gitano.

. bre: me llamo Pedro Marqués. gurar que por camino empleo dos horas otro. entretenido — Sin te. —Muy buenas testó : ¿Me hace usted el favor de decir qué tiempo tardaré en llegar á Guadix? El viandante hizo alto y con mucha flema con- —Vamos andando y —No me da gana— la se lo diré. No creo que le quite tanto tiempo contestar á mi pregunta para que haya necesidad de hablar andando. le demanda que no se niega al andante más Marqués excelentísimo.. Vamos á ver. porque así úni- camente puedo contestar cumplidamente á su pregunta. según sea el paso. como si fueran el judio errante? Pero me contuve. ¿cómo quiere que le diga si el tiempo que tardará en llegar á Guadix no sé lo que anda usted? esite Yo de mí puedo ase. llegará antes ó después. isiti — repuse |x>r con sorna.: Í76 CIRO BAYO tardes. iba á responderle — . Otra cosa es que me hubiera pedido las le-^ guas que hay de este punto á ¡ la ciudad. ¿ No hay más sino arrear continuamente á los pobrecitos vagos y no dejarles descansar. servidor de usted. la negativa de ese hombre á una ínfimo.. buen hombre. perdone que — haya. lo Qué hombre tan raro ! Comprendí razona- ble del discurso y me deshice en excusas. Me indignó estoy descansando. Por esto le decía que echase á andar. y lo que le respondí fué —Hombre. Y aur> . excelentísimo darse —añadió campechanamenofemdidio— Acertó con mi nom.

El sol va de caída. —A lies temporadas. menterio — repuse— Vamos á estar muy estre- chos todos. edad de un caba- ya arrancando los los incisivos de el leche.: LAZARILLO ESPAfíOL hube de decirle que supuesto que andaba acansinado. ya buri- lando rrado. lo que se puede. yo necesitaría doble tiempo. hago -de falta para disimular algiunas enfermedala redhibi- des animales que pueden dar lugar á ción. por- que ha de saber usted que soy herrador con honores de aibéitar. seré franco estos gitanos son tan pillos. señalando á las cuevas. —¿Disimular ó curar? — repuse yo. ¡ Pero ! si estos agujeros parecen nichos de ce. de reemplazo cuando animal ha ce- Y á esto llaman contramarcar. y como ahí vive mucha gitanería. soy cómplice ó encubridor suyo la cuando adelantan ó retrasan llo. le — Se hace como rían. —Las apariencias engañan. si yo he de ha- cerme su compadre. ni si- — Aíh ¡ ! ¿De (m<xio que es U's>ted de fla colonia? —dije. y no ha de encontrar posada donde pernoctar. pero. él '77 ponía dos horas hasta Guadix. porque no no me emplea- A este tenor. y verá cómo ni es nidio quiera le parecerá cueva á la mía. Mi cueva es mi oficina. Yo : le llevaré á uno de esos agujeros. por- — Pues — hará bien en pedir albergue en una de estas cuevas la distancia —me respondió. oyendo aquel hombre se acusaba á sí que mismo. Y hago 12 lo . es larga.

viéndome su olviden. que no un ré el hospedaje. señor pero no se asuste. pues ayuda á esto animal parece gozar de buena salud y aun está á veces en muy buen estado de carnes. espera á que desaparezca el alifafe para poner ? el animal en venta. lo hago yo. En cambio me hará usted ¿es allí . y si hace un veterinario cualquiera. y el reposo hace desaparecer esta claudicación para que un nuevo ejercicio la desenvuelva: á veces basta un y otras de algunos dias. —Y — gran favor. el como sucede que el generalmiente. —¿Y con tan socorrido oficio vive usted en una covacha? —No vivo en ella. es el caso que. . que cojean en el trabajo por más ó menos tiempo. como me doy por albéitar. los tapujos que le dije vecino. lo declaro sano.. pero de esto además de no tengo yo albéitar. los gitanos no me donde quiere usted llevarme? le cobraSí. soy la culpa : me hicieron serlo á la fuerza. La tengo únicamente para y para que. — — no ¿ Y usted va á la parte Si. —Usted —Pues curandero dirá. porque si míe llaman. á favor de medica- mentos ó introduciendo una esponja cuando des- ima sola nariz.178 CIRO BAYO el mismo en tila caso de muermo. Otras veces hay caballos cuyas articulaciones están ya fatigadas. lo y el trato se cierra.. . El chalán que quiere deshacerse de un animal reposo de algunas horas que se encuentra en este caso.

la manía de aventarse La noticia cundió y los demás gitanos me pu- sieron por las nubes. de golpe y porrazo le asesté um puñete en la nariz que si no se la aplasté. casi. Muerto lo ¡ Juan Ci- garrón cayó en la percha. porque parecía ver venir á un moscardón.! LAZARILLO ESP. está ! — Vaya —exclamé— ! ¡ . se me murió. un buen día que estaba algo bebido en rueda con algunos de sus parientes. Era un hombre con todos sus cabales. el él ¡ algo del suelo. y abriendo puño mostré un moscardón muerto que en tenía guardado. pero que se iba quedando tullido del brazo derecho á fuerza de amagar moquetes. fué mi con- sagración médica. él A este fin. y quieras que no. me incliné. La familia está indignada conmigo porque dice que . buena sangre le hice verter . que poco á poco se curó de la nariz. lanes uno con : la Tuve entre mis clientes chamanía más rara que puede usted la figurarse la de aventarse nariz con la mano á le cada instante. me vi convertido en curandero. Como curé á uno quisieron que curara á los demás. el palpó y acabó por espachurrarlo con pie. palos. Y se me ocurrió curarlo. como quien caza moscas. y antes que se repuhice que cogía le siese de la sorpresa. el Santo remedio el Tan convencido quedó que que le bicho aquel era atormentaba. Y sucedió lo que debía ser en una de : tantas se me ha ido un enfermo.\ÑOL 179 — Como quien dice médico á porque una bofetada — Casi. el Mi hombre miró insecto.

lo cual no es verdad. y como — Lo creo— d'iíjiena ^contesté. todo esto habrá esta noche —¿Será —Todo la usted de los convidados? lo contrario.. Además. niño. capaces son de romper la puerta ó una ventana é incendiar un pajar que allí tengo. para la que convida la familia á toda la ve- cindad. es que en esta noche peligre mi oficina. la que se celebra por baiile na niño 'muerto. y más cuando están borrachos. me —¿Está usted seguro? — Segurísimo. Lo que me temo es. si que ! iba.1 8o CIRO BAYO Jo maté. porque el cielo y beberatiene un angelito más. Qué — mlás ? 'Pues.. respetarán la cueva. y con el pajar algunos útiles- de herrador. Y como mi muerto fué un aquí. señor Yo no voy allá. le : como el es loostumbre en estos pagos. — Ca. va acompañada de je. . hoy hacen la velatorio. porque me ven abrasan vivo. —¿De modo que acompañe adivinando á lo lo que usted quiere es que le á velar por sus intereses? —pregunté. esto que me quemen. El caso es salvar . Dejaré que pasen unos días y se amansen en cambio. Como estos gitanos son tan bárbaros. mi franqueza. Y d'esie'aínido acabara pronto y me ¿ eil favor -que quería de mí. con usted no se meterán. viendo que allí entra un forastero.. Ya sabe usted lo que los di- es esto guardia que se hace de noche á funtos. añadí — :. En esípecial. pues ya ve usted dije lo otro diría esto. j no.

. cuando nos es debi- veamos donde le diré. pero á condición que al pajar añada algo más. mañana. despidiéndonos. en la linde del camino. la llave y dormirá muy rica- mente -en el — •que ¿ Ricamente dice usted ? ¿ Y si á los gitanos se les ocurre dar un asalto? Pues bien: para que vea no soy cobarde. porque es la en . nevería. No puedo darle más de dos setas. —Esto ni que decir tiene . ? —Está bien y dónde nos veremos mañana — En Guadix. — Pues — tales. ella se ¿ mía. mercado. muy la mal. i8i Le daré pajar. y. le gratificaré como do. me avengo á hacer de centi- nela. Favor con favor se paga. rótulo que dice •en la pared. ¡ Ah ! Ya no sabe usted cómo me las Pedro Marqués. y daca y toma de la al pe- porque las cosas van llamo. pero las señas son mor- A espalda de estas covachas hay otras. para donde voy. no hay más que hablar — respondi — la cueva. la covacha antes que . Donde vea usted una con un Herrería y un número 2 pintado mete. el Me ca- encontrará usted en una nevería que hay en llejón que va de la Plaza Mayor cuando nos veamos haremos el llave y el dinero. Si me viese pregunta por mí en Pasé por dos pesetas. pues ahora me •dejé caer por aquí para ver si había novedad. me preparé á tomar posesión de viniera la noche. LAZARILLO ESPAÑOL «sta noche. Déme usted la llave No se ve desde y dígame cuál es aquí .

con paredes de ladrillos hasta el techo. A unos cantadores les daba por los cantes de sentimiento. entre mis avíos llevaba siempre un canuto de con una patatada asada tenía bastante. pero nadie me molestó. á otros por . donde asaban las pa- De vez en cuando me asomaba muy á la ventana y veía pasar gitanos y otra clase de gente que irían al velatorio. abrí la puerta y me metí adentro. Dormido el primer sueño. oles y cante jondo. y así lo hice en esa noche. abrí. palmadas. Todos los enseres se reducían á un banco de herrador. porque iban alegres. Lo mo sal. burro. me había acostumbrado á acos- tarme temprano. Como alargue en el el campo no hay luz artificial que día. Era un recinto casi cuadrado.i82 CIRO BAYO la colina del Di un rodeo á dial. Ya tenía cena. díjelas que venía de parte del señor Mar- qués. una hornilla. Saludé á unas vecinas que por allí estaban cosiendo y charlando. el cual aún seguía olfateando desde su ventano el heno pra- y en seguida topé con la herrería. dejé venir la Y noche á la tenue lumbrada del se car'bón d'e tatas. oí los ruidos de fiesta la que armaban mis vecinos: guitarreo. porque coventanillo. En la habitación inmediata estaba el pajar con un y colgado de una escarpia toqué un saco de patatas. un yunque y una fragua. Algunos me miraban extrañados de ver una cara nueva. muy bajo y algo cóncavo^ de suerte que la covachuela parecía como un san- tuario con bóveda.

! : LAZARILLO ESPAÑOL los gachonales.. . y que te den morcilla!. la romper alba salí de la covacha. cerré la carretera puerta con llave y fui á tomar camino de Guadix.. i83 En una de las veces rasgó el aire una voz de tenor que cantaba no me vengo en vida vengaré en muerte cómo andaré todas las sepulturas hasta que te encuentre Si me i — ¡Carape! —me béitar? ¿ dije — . ¿Si ¡ lo dirán por el al- Si lo dirán por mi? Anda. Y me lo tendi en las pajas. se acuesta el Como prano es por mismo que uno al tem- madrugador..

De la mis- ma arcilla. que sirven para refrescar agua. Luego nos separamos. mu- cho ruido alegre y nada más. me convidó á almor- y esto más gané. .GUADIX En efecto. porosas. el como de la tierra seca cuando llueve en las verano. y entre sus bellezas. —Ninguna. ayuné con una talina tacita de café. Guadix es una ciudad pequeña pero bonita. y despiden un olor muy agradable. zar. delgadas. el panorama de la vega desde la terraza de la Catedral. roja. —¿Con el que no hubo novedad? á —^me preguntó herrador. que. cosa que gusta mucho á damas. hallé á Pedro Marqués en la nevería que me apuntó establecimiento que es aguaducho y tupinamba á un tiempo como que en él me des: . Agua fresca y crisat- me la sirvieron «después en una de esas carrazas guadacitanas. que es hácense aquellos vasos el el que llaman búcaros. echándoles agua. las llaves En cuanto entregué cobré las dos pe- setas convenidas. mantienen siempre húmeda la superficie exterior. Dios gracias —contesté— . Satisfecho con la noticia. lisas y medio cocidas.

do muy abar- y muy grande. además.LAZARILLO ESPAÑOL i85 Es. en los pórticos de plaza y en la puerta de las boticas. con amplio manteo y sombrero de teja quillr. Entre los racioneros catedralicios vense tipos acabados del Don Basilio de la ópera de Rossini. Ni es raro verles á ciertas horas infringir contra una pared un bando de policía urbana como el magistral de El sombrero de tres picos. vistoso solar de hidalgos y prebendados. . Unos y otros emparejan admirablemente. y la es de verks cómo matan el ocio en la el Pretil de Alcazaba.

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invitando con oreos- . bien así como el comle batiente se anima viendo raciona. que. gritaban alegres los ex- pedicionarios de Xenofonte á la vista de aquel.. parece que él cuerpo quiere lanzarse también en para go- zarse en aquella glorificación de la naturaleza. Con igual emoción saludé yo la sierra al Mediterráneo al transponer de Gador. Me pareció haber puesto una pica en Flandes. De igual alma el abisma en lo infinito del manera que el mar. Va furibundo con las convulsiones del huracán. y que en llegando á la costa iría mejor servido. el convoy marino que protege y le Es difícil sustraerse á la especie de atracción magnética que causa en nosotros esa inmensa. aun- que se la se vea desierta. aurirrollante les traía saludos de la lejana Grecia.LIBRO OCTAVO EN LA PLAYA Y POR LA SIERRA DL ALMERÍA- ¡THALASSA! ¡THALASSA! ¡Thalassa! ¡El Mar!.. los ya apacible y seductor. móvil llanura deslumbrante de luz y de vida.

Hay pesadumbre en el mar. En el relevo de uno de los gañanes le tomé el corcho y quise iba . muralla árabe que une se la Paralelamente á Alcazaba con la Alta extiende al el el puerto. En el eterno vaivén de las olas. Desde allí se extiende la playa libre. muelle de ail izquierdo. yo paré en el último. mezcla de árabe y español. besan y acarician las espumas del Mediterráneo. la espléndida fiesta interpolados aquí y acullá pueblecitos y caseríos. mirando los 'minerales . la Pero antes de -donde llegar ai mar hay que atravesar vega almeriense. tiraban ide la red que empujando un bote desde el mar. con azo- morunas. y extensas plantaciones de naranjos y limo- neros cuyos -dorados frutos parece han de encenderse para alegrar de noche -del sol. cairntando la zaloma. Como es de suponer. no parece sino que en calcan las transiciones mar se de la vida humana. Chumberas. higueras. de andaluz y levantino. Dos filas die >éstos.l88 -<Í€ CIRO BAYO SUS brisas y los murmullos de sus olas á la bienel hechora calma. parras y más tierra con sus verdes pámpalas nos. como manchas deslumbrantes de blan- E cura entre teas el tono más suave la del paisaje. . Al extremo derecho. dice Jeremías jamás está en reipaso. mar. pisada únicamente por carabineros y pescadores. que se extiende hasta la la ribera. pal- mas esbeltas como parras que tejen la de África. 6l de los laincheros. Lamartine ve la inspiración de la libertad en el hombre. una vega de un color tipáco no parecido á otra región alguna.

En baña uno por higiene. casi sin querer. Norte y en mar de ordinario ceñudo. y siguiendo devolvió las arenoso fondo en declive. .. Me me zambullí. nadé como un atún. la resaca á la playa. casi á la fuerza en . Con qué deleite lo hice ! Un baño tomado en las rientes el seno de ondas mansas y acariciadoras. tiritar. comunica cierta sensación voluptuosa y ble del dificil de experimentar bajo el cielo varia- éste se el otro. lavé bien el la piel. Y ¡ para tonificar mi humanidad me aparté á ho- nesta distancia á bañarme. bajo una cúpula de azur. casi ardorosa. Se sale del agua sin y la reacción viene en seguida á favor deuna atmósfera tibia. Apenas si el cuerpo se enfría en templadas ondas levantinas. i8q las pero me engañaron fuerzas. como sucede en playas mediterráneas. por recreo.LAZARILLO ESPAÑOL probar á tirar .

á los taparrabos — haciendo cabriolas y zapatetas al aire. apresuré á tapar mis vergüenzas. — Buenas tardes—me —Muy buenas— contesté. Como quiera que fue- se. porque lado. por la delgadez del cuerpo y por color y lo avellanado de su cara. de la vagancia ! —Y no tal le hice caso^ — . —Le nadar y estoy encantado de le vi lo bien la que lo hace usted. que yo nunca he podido hacer. hablaba muy bien el castellano. Vaya pensé Dios los cría y ellos se juntan. que vi á pocas varas de don- de yo estaba otro hombre con baticola llamaré. escar- vando chillas la arena. como estaba vínose á mi En cuanto se llegó me dijo. . ¡Algún cofrade de la Santa Hermandad — ! ¡ — — . para —que asi más decencia. LORD STANHOPE Así estaba echado desnudo en la playa. por el tipo no lo parecía. El sí hizo caso de mí. y sí más bien un moro el del Rif. Lo que más lo decía le envidio es plancha horizontal. en un tono que á la le- Todo esto me gua transcendía á extranjero. haciendo pozos ó cogiendo con- y caracolillos. Se podía apostar doble contra sencillo á que era un inglés pero ..

Sepulcros blanqueados. Juan Revilla Oyuela en su curioso libro La enseñanza de la gimnasia. dejando el resto del cuerpo con una capa de mugre que buen año para el ladrillo con que Job se rascaba en el mula- dar. usted —Majdríleño de Madrid. á tantos conciuda- danos nuestros hidrófobos. como dicen barrios bajos. el agua. afirma que en esta posición ha echado algunas siestas en plena alta mar y que podría dorniir así toda una no-che mejor que en mullida cama. allá en los —¿Madrileño? Allí. En tal posición muchos están horas enteras en hasta leyendo (i). manos y cara.: — Í91 LAZARILLO ESPAÑOL La plancha miento horizontal á que se refería consiste sin en tenderse boca arriba. dejando ver únicamente los pies y parte de los brazos. que se contentan bue- namente con lavarse cara y manos. señor. ni esfuerzo. . marca ? London —repuso jovial ^. el hacer ningún movies- quedando completamente tirado en agua. es natural. aparatosos por fuera y hediondos por dentro. Se refería. usted inglés? — le pregunté para di — Y ¿ Sí. Pero yo hube de defensa de mis paisanos salir en (i) El Licenciado D. ¿Y sabe usted nadar tan bien? la según tengo entendido. El cuerpo queda entonces su- mergido. gente no recibe en toda su vida más agua que como la del Bautismo. fumando y salir —¿Es dudas.

¡92 CIRO BAYO . la enseñara usted. se sé me !. qué yo surgido de las ondas para salvarme. la y ahora isalía el inglés con que se enseñara. un minero. como en todas partes. ¡Oh! no. para eso estaba. Hubo un momento que. Neptuno. Comprendí que había topado con un inglés aquieJl En iimsítante vi extravagante y que su chifladura haría provechoso mi paso por Almería. y por poco Púseme en no doy una zapateta de alegría. pie para oírle mejor. Pan.: . — Será como usted cha en el pero aquí estamos un la español de tierra adentro que sabe hacer plan- —A eso venía. . á que me Si ción. para dar lecciones de nata- Cabalmente por no tener fuerzas para nadar íhuibe id'e más recurrir á Ha plancha. y ai compás que jugaba con la arena fué diciéndome —Ante todo la presentación. Toda Almería sabe diré quien soy. entre los ingleseSp por el la purificación agua está en dice el rango de una virtud : la virtud de la limpieza. y un inglés que no sabe hacerla. olvidando que era un mortal como ¡ yo. entre nosotros. agua. un descargador del pagaré bien muelle ó cosa —Es de mí . . —Estas son exageraciones te limpia en Madrid hay gen- — y gente sucia. Y ¿qué inglés sería? Algún pelagatos. así. compren- diendo que yo no quería ser maestro de balde — Veo que no me conoce pero yo le usted. Pero entonces se sentó él. que se lo —añadió. Me llamo Jorge . cie'los y mar de cdloír die rosa. antojó un dios marino.

—Lo esto es. tumbado en los ardien- playa horas y horas. sir. Casi estoy sano. pues entendí que era realmente un milord por su apellido y por su elocución — . según falta la ! la balada escocesa. soy lord en pelota. es de- i3 . ' Padezco de una afección edematosa. y á decirle que soy hombre ¡ rico. el título.LAZARILLO ESPAÑOL de Stanhope. — Cómo. con poner á nealogía á cabeza de mi ge- Adán de Stanhope y á Eva de Stan- hope. por consiguiente. que con la mucha hacienda y bien ganada son las tres cosas que hacen feliz á aní un hombre. si á la riqueza añadiera lo demás. si que también mis órganos a<lquieren suma tonicidad. la Me limitaré. buen rostro y buena salud. No solamente voy curando de mi enfermedad. — Dichoso y vienaventurado — I ^exclanié sin po- derlo remediar. ¿Tengo ó no tengo razón en decir que este es sol de Almería mi médico? lo — Pues no confíe mucho en mejor mata de un — Para eso asocio acción tónica se lo él. la del aire y del sol con la medicatriz de las aguas del mar . porque del así. alardear de par Reino Unido sería caricaturesco. sería. Excuso ó míster. 193 si es decir. los recursos Harto de apurar todos na. me empapo de tes rayos del sol. la medici- me trasladé á este litoral. dándole tratamiento. sir —repuse. y aquí. porque á tabardillo. Pero á ¡ me segunda de aquéllas. ¿Usted enfermo y el desafía en piruetas á estas horas sol andaluz? —Como que formal este sol es mi médico — repuso muy de la — .

chapoteamos y nos zambullimos para acelerar la circulación de la sangre. el us- ted que empecemos? mismo. Es cosa tan fácil. y como lo que yo quiero es estar más tiempo en el agua. Después. Pero para entrar en sé mar hay que saber nadar. quiso aprender esto también. para no dar tiempo al cuerpo de la espalda. Milord se corrió á un cañizo donde tenía su ropa . notar él. ora con los brazos. agiua ddl mar. que á la primera lección se aprende . brisas marinas á cuya sin cesar y amarga acción la Oinda. pero como además milord me veía remar adelante y atrás. de ahí mis deseos de aprender á hacer la plancha. porque sentíamos los primeros escalofríos. estoy á sus órdenes. la y acabó por arrojarse con súbita inmersión. y yo muy poco. ¿ Cuándo quiere á usted igual.iq4 cir. CIRO BAYO los tres agentes que combino el de la medicación los marítiimia: ed dima donde y ¡las se toman baños. ora sólo con las piernas. y mimoso de las ondas. me expongo el en la playa. — — Sir. ! Y yo con y como los patos nadamos. en el seno tibio Al agua. con lo que hubo de aplazarse para otra se- sión ó sesiones. tanteó luego agua mocintura y rodillas. ¡ el cambio brusco de temperatura. que por esto llamamos salado. nadando se cansa uno mucho. De todos modos. patos . en perdiendo el miedo. enseñé á mi discípulo á tender el cuerpo boca arriba é inmóvil. al si Pu«es ahora le es El inglés se acercó jándose primero después las mar.

el —Y. echó á andar. se internó en En dos días más aprendió milord que quería. un trago de brandy para quitar gusto del agua del mar. á medio vestir. —Mientras por sesión. con su maletín. liollando la arena. me en- contró el inglés lo —Estoy muy satisfecho de sus discreto de su conducta. ellas duren le pagaré á usted á duro Me es indiferente por la mañana ó por porque.LAZARILLO ESPAÑOL 19: y su maletín de baño. virle á toca teja los honorarios. estando bueno el día. Yo no pude hacerlo tan aprisa. la tarde. — repuse. además. erla población. y así. no tengo suelto — repuse. aquí estoy desde que empieza á calentar apagándose. en vez del duro... dándome . y cuando pisó tierra firme. Vi le ensabanarse. como él los La tarde última me di tal maña en ser- un embuchado de Historia y de Literatura inglesas. vivo en \ la Fon- da del Vapor. — Milord. Por lo ila el sol hasta que va le hora que con- que pudiera ocurrir. y me dijo: lecciones y de el esperando ^tianá. Ah tome ! usted sus honorarios de <:sta tarde. sir. lord Stanhope. inclinándome. pagándome llamaba. lo guido y á paso largo. encantado. que el hombre. porque toda mi sábana eran los rayos del sol. —Muchas Y gracias. dióme un billete de cinco. Y me largó un duro. — ¡Sir. Usted escoja venga. secarse con una toalla y en un santiamén vestirse.

ai sino que me guardé de el á su alojamiento. de tan mala facha se avergonzara de su maes- Otra cosa era en la playa. calzado y Con tantas pesetas lo pasé hidalgamente en Alel mería. aún me sobró dinero para . renové la ropa interior. cuyas día.ue sí hite en estos dbs idías fué pedir al cielo por lia noche. á aventuras. porque. integro para usted. tiene. solamente no le enteré de ir mi vagabundez. que amaneciera un sol de fuego para que no me faltara el maná. nada le conté de mi? —No importa—respondió— No señas . verdad. donde nos veíamos en traje de bañoi y éramois parigualles. Lo q. y ni el ca-^ que decir mino.196 CIRO BAYO la tono. me diera primer no fuese que ver- me tro.

III LANCE SERRANO El cual lx>rca. La mayoría de los vecinos habitan en las caserías y haciendas de campo. por lo que aquella tierra aparece más poblada que ninguna otra de Andalucía. En algunos distritos vi los cables aéreos por los que vienen tífero de la solas las vagonetas con plomo argenf>or Almagrera. con abundantes aguas. á las pocas leguas. por la que se pierden las últimas ramifi- caciones de las sierras de Alhamilla. y barrilla. de los Filabres. hilazas nas cosechas de granos. de las Estancias y de la tan famosa de Al- magrera. que se exporta Garru- cha. Adra y Águilas de Murcia. Tropecé con algunas cantinas de mineros y en ellas comí y bebí á la salud de Lord Stanhope. proseguí vía recta á Murcia. se anda por tierra pedregosa y empinada. á unas quince leguas . por En saliendo por la puerta de Purchena. Centro y emporio de estas minas argentíferas 5on Vera y Cuevas de Vera. muchas huertas y bueaceite. Las poblaciones son ricas y florecientes.

. cuando se me ocurrió sestear en un chamizo abandonado en la ladera de un monte. tiroteando por intervalos á una que la parecía corraliza. táctica. De pronto. Y vi á mi frente una guerrilla de guardias civiles. pero asomando la jeta por la curiosidad es malsana en ocasiones. villas ambas casi limítrofes. vi retirarse herido un guardia y re- plegarse los demás. cargas. desde que tiraban también^ aunque con menos insistencia. Dormía con esa beatitud que dan el cansancio papulosas. desple- me gada en ala. dedicada á uno de los tricornios pero que á mí me hizo muy poca gracia. ricas de la jornada y el estómago satisfecho. cuando me sobresaltó un fuego de fusilería no muy lejos de donde yo estaba. y eso» el puerta del cobertizo para no perder detalle. igS CIRO BAYO y Almanzora íbame acercando á Huércal Overa. Siguiendo el río de la capital.. que Tan repetidas eran las des- alarmé y miré afuera. mira por dónde vas á presenciar una batalla campal. silbido de una bala que vendría la corraliza. La me ba avino ahora.. tirar hubo de verme y me hizo señas que había fuera á No más remedio que y á él fui corriendo de misdo que volviesen á €n frente. porque la fuerza él. Y ces como medida de precaución me eché de bruen el suelo. Eran cinco —¡Bravo! —me En de esto oí el como si pensaran variar de y ios mandaba un oficial. oficial que mandaobedecerle. dije — .

pero no . ? ¿ ¿De modo que has hablado no sabes nada de Ramón él ? No con — Pero. teniente. teniente. y junto fué esta entrevista.. mi teniente (haces (que esta era su graduación). lo —No me paii>elito Eso ya me figuraba yo. — Pues no puedo enseñarle más. mi —¿De dónde vienes? — De Almena. yo no sé de quién me habla ni yo no conozco á nadie de por aquí mientes he hablado con ninguno. —Y ¿á qué hora pueblo? —A una. mi es decir.. y me- neando suya añadió basta. mi usted . de Cuevas. el resguardado detrás de un árbol. porque esa clase de resulta sieimpre un papel mojado. y volviéoidbme beza. saliste del la teniente. ya me tú enteraré. Aqueiij iba derivando de mal en peor. Se la enseñé. la me miró de pies á cabeza. tronco —¿Qué aquí? —Descansando. vio 'á que eran las dos ó 'dos y onedia. —¿Quién eres? —Un hombre que viaja á —A ver cédula. repuso mimar de pies á ca- —Está bien.: : LAZARILLO ESPAÑOL 199 oficial estaba al A fuer de hombre precavido. la pie. —Es que si te hago fusilar aqui mismo. El oficial miró su reloj .

Creerá cualquiera que se gallina así . pero no fué plugo la me aventura. mi el teniente saludo. se lo 'has de decir la sino hacerle ver que queremos perdonarle la vida. te hago auxiliar de la Benemérita. repito que entré á sestear en aquella dioza y que no sé nada de lo — Pues ahora lo sabrás en tono más amable — —me contestó el oficial . la cuadrán- dome y haciendo —Así y le me : gustan los hombres. me puso la carne de oyendo semejante encargo. que se lo fhe ^recalqué. Anda por estos contornos un bandido que nos trae locos y á quien estamos dando caza. porque ahora mismo desplegaré la fuerza en orden envolvente. está. mi teniente. mi teniente. —contesté. —¿Dice decir?— —'Claro usted. y aun vi en perspec- tiva una cruz la sencilla del Mérito militar. repuse —Yo no miento. con aplomo y sangre fría. orden. supuesto que ha de caer en manos de Guarde dia civil. que ocurre aqui. —A cididos. Al fin topamos con él y alli está. creyendo haber oído mal. y á envío en calidad de parlamentario. Pues bien ahora mismo vas á ''Pedro corraliza el dices Ramón (que así se llama ban- . que por avanzar á pecho descubierto se ex- ponen en demasia. Yo quiero ahorrar sangre de los mios. Pero esto no así.: 200 CIRO BAYO me intimidé. resueltos y de. porque yo m€ incauto de tu perél te sona. en aquella corraliza. asi que. Es imposible que se nos escape.

y los civiles. LAZARILLO ESPAÑOL dido) . desde el en un reparo de maderos y casque se atisbaban los aproches y muy el particularm-ente sitio donde estaban los seis .: 1 . á ver despaclias pronto. que á distancia de pocos pasos me gritó —¿A qué vienes? — A parlamentar de parte ¿eh? ¡Que Xo pondí — . la Xo hubo de decírmelo dos ve- porque impávido y erguido me encaminé á corraliza y para más prosopopeya. y entre la maraña de espesura un hom- bre joven. á guisa de bandera doscientos metros y llegué al an- de parlamento. Anduve unos tro. —Acércate y habla. te da palabra de honor la de perdonarte vida. empuñando una carabina. que estaban replegados junto á nosotros. Esto iba por mí. soy moro de paz! Y abrí los brazos para que me viera desarma- do y tuviera confianza. Llegué á dido la tapia. En este mismo instante silbó cerca de nosotros una bala de descarga. Una corraliza abandonada. Dejad pa- hombre. ¡ del teniente — res- tires. ces. entré por un portillo y el ban- me recibió cotes. 20 el teniente de la Guardia civil estás cercado y te me envía á decirte que si no puedes escapar pero que entregas. levanté mi . "bastón con el pañuelo atado. la corraliza. con pequeño tapial y el esqueleto de una choza entre una árboles y matorrales. contestaron con una —¡Alto sar á es'te el fuego! ¡ —gritó Ea ! el oficial si — .

pero con el canana y escopeta. para que me per- donen la vida. que así me —exclamé atribulado. que perder. creo que aconsejo que vengas razón. digo que sí. Dame tu chaqueta y tu sombrero. — . porque van á porque no hay tiempo — Pues ahora la sierra. —Escapar á —No cómo. queriendo —Te digo que no. ¿qué piensas hacer? que está á cuatro pasos. —Pues Ramón. gas esto con un pobre caminante que vino á verte . lo verás. lo veremos . pero que si te en- tregas te llevará preso y nada más. acompañando una blasfemia los tricornios. sé cercarte. me decirte que estás perdido. viendo desnudaba — Parece mentira que hahombre! .. rién- te der. tido Era un apuesto joven. salvarlo. —'Pedro Ramón. Ramón — repuse. —Quiere salvarte vida—contesté— Mándala . queriendo lucirme como fu- parlamentario. y — contestó con —Nunca. —¿Qué quiere tricornio?—me preguntó. vescomo cualquier hombre del campo. —^Eso ya Sí. y. dose siniestramente — Que pruebe acercarse. te llevas la de per- te á ^me energía. sobre todo. Donde me cojan. jamás bien. —Te rioso.. — me llamo Pedro Ramón. rediós —añadió él. —¡Pero. matan. Tú no me conoces á Les debo muchas. casi —Entonces. ¿No como llamas? es asi —repuso el bandido.202 CIRO BAYO tricornios esperando.

pero pronto me convencí de lo contrario. ni mato. por pyorque m^e acordé de los mí mal halladas benefactO'res de Anllevo dinero^ . — Pero ¿cómo escogiste —¿Cuál? ¿El de bandido? No ni soy. nada más. darme las suyas. á quienes las debía. Ea Prontito añaSí. Me do : quité la chaqueta y el sombrero. En j fin. — No puedo pagártelas. cosas se enredaron como cerezas maté un guardia.í LAZARILLO ESPAÑOL obligado. te creería mi espía. dame lo dió el bandido con mímica expresiva — ¡ ! — — . recontra!. . tequera y de Granada. le —Y á otro ahora— interrumpí. Me ci- lancé á esta vida por viles vengarme de un cabo de que me maltrató cierto día que faltas. pido de comer. —Me alegro. esta esco- En tanto así hablaba. —Vete ya—me dijo — cho tiempo y los porque va pasando mu- tricornios pueden armanne . 2o3 el Porque has de saber que teniente me- amenazó con fusilarme. Ando á salto de mata los tri- cornios me siguen la pista y no puedo parar en oficio tan arriesgado? lo ninguna parte. porque no si que no. Mucho siento hacer daño á un pobre^ pero no hay más remedio.... . que ya no^ hay más remedio para mí que Dios y peta. herí malamente á otro.. cambió sus prendas por Creí que iba á las mías. exclaman- ¡Oh dulces prendas. que te pido. me las arresta- ron por un juicio de Después. robo á nadie . lo haría.

TiO disparaba y seguía viéndose ¿Habría cambiado de resolución y pensaba entregarse? Curioso de ver el desenlace. cuyo bulto la mostraba inmóvil en la corraliza. los cinco. sin duda. porque me hace falta lo mío. porque fin. aproxima- ción de los guardias. veía la temeridad de Pese dro Ramón. Al resueltos y de- nodados. fui acercándome al . era irrevocable la Comprendí ^En resolución de aquel hombre. porque nadie tiraba. Estas mismas palabras repetí llegué á su vera con al oficial cuando mi banderín blanco y con la doble vergüenza de mi despojo y de mi fracaso parlamentario. de enviaban tal cual el pero sin acertarle nunca. en mangas de camisa y sombrero. y los guardias se escamparon para converger valienla cobertiza. otro se- guía siempre en su puesto. las Debían habér- acabado municiones al bandido. porque no me el creí en caso de acompañarlos. se asalto de la guarida. los civiles avanzaban. Conforme lyandido lo tiro. para aprovechar bien cada tiro. al se á la trego. temente en Desde mi observatorio.204 tina celada. sin <^ÍRO BAYO y vete así. Oído que hubo el teniente cuanto me pasó con Ramón. y — resumen: ¿qué digo teniente? —Que vaya mierda y que yo no me enle me dispuse á dejarlo. como veían al mismo que yo. con lanzaron sele al el teniente á la cabeza. porque quieto. empezó á dar órdenes. y sin miedo á las Ibalas. esperando.

un el palo vestido con la chaqueta y sombrero del bandido. me dejó pasar la noche en el cuartelillo. porque estaban acribilladas á balazos por los pri- meros disparos de avanzando. dióme cha- queta y sombrero nuevos. te apures . para esto. la bían ido acercando á en tanto que Ra- món ganaba á rastras vecina sierra. luciendo la el chaqueta del herbolario antequerano y go del aficionado granadino. pero ni aun esto. . se puso mis prendas. chamber- Y menos mal las si hubiera podido canjear estas prendas por del bandido .LAZARILLO ESPAÑOL lugar de la 2o5 escena. El supuesto Pedro Ramón era un estafermo. —me <Hjo el teniente. Engañados con esta estratagema los civiles. quien. y satisfecho de mi proceder. y te El caballero oficial cumplió su palabra. viéndome condolido — vente con nosotros á Huércal. y recabó del alcalde una pesetilla para ayuda de tránsito. y entonces me percaté de todo. los guardias cuando fueron — No vestiré. En cuanto llegamos á Huércal-Overa. se hala corraliza.

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lmazarrún : que estaba escrito con Compañía cómico-lírica-acróbata norcionai Función. y situada bierta de ni-eve 'la al Norte de una sierra cuparte del año. de cuyo ar- mayor tículo provee á la capital. en la Posada del Laurel. á las seis de la tarde. que cruza la ciudad.LIBRO NOVENO A TRAVÉS DE MURCIA MIGNON Este poie'blo de Huércal-Overa confina con la provincia de Murcia. Y entre la concurrencia eil un cirineo con el palo de un anuncio en r. con una y hennosa huerta regada con del Sangonera. distante unas ocho le- guas. fértil aguas Equidistante de Lorca y Murcia está Totana. el de Sevilla y el de Triana. por ser domingo. vi en al mercado. . El vecindario de Triana está compuesto casi por mitad de labradones y gitanos. partida por gala en dos barrios. á juzgar p>or la clase de gentío que. cuya localidad más imporlas tante hacia este lado es la ciudad de Lorca.

Antoni- Además. Ya ves. Tegua ó faranduleros. no^ se debe hablar de cosas tristes en Vamos á mesa añadió con tierno repro'dhe — . ca-mielia — pero no sé podré.. ¿ Son ustedes forasteros ? — Somos cómicos de come di ante la Si — respondió el padre . Referíase á mí. Anuna. indigestarle la <comida al vecino.: — 2o8 CIRO BAYO por estos días iba boyante. una joven negros y cutis de ella. de ojos . y entre la mis tenítaciones fué una de albergarmie en posada. Pueden ustedes hablar con mayor Estoy hecho á todo. hoy es domingo y convendrá aprovecharlo. —-Haré — —Yo bien quisiera —^respondió muy si pálida y ojerosa. Lo que siento es que la señorita esté enferma. —Nada sión tad. papá. El ataque de esta mañana me na.. ajusté comida. porque si no. . otra semana de espera. se —¿Quién — acuerda de eso? Ya pasó. hiabiame dado Como á la la 'buenia vüda. pero nos vemios partidos. como se verá. cena y cuchiíla casi desierto. 'hallé el Como era ya más de — tonina ? un esfuerzo. Por dos pesetas tril. la dejó aniquilada. de eso — — repuse aprovechando la la aluliber- . que por estar en la mesa del lado era su vecino en verdad.. padre é hija. que habilaban en esta guisa ¿Te encuentras con ánimo para trabajar. como se quie- ra llamarnos. hija. Llegamos á Totana y aquí posamos para dar unas representaciones al partido. comedor Los únicos que allí ^estaban eran un ho^mbre y una mujer.

en el el que viajamos como zín- garos trashumantes y que nos sirve de casa y guardarropía. — Según roso. mi hija Antonina.. porque nos ha faltado lo mejor de vini- compañía. sin empresarios de por medio. que así hace de gracioso de saí- como de payaso de pantomima. les —¿Y tampoco gusta? — Ya creo que gusta lo les ! Sól6 que no pode- mos la servírselo. ¿dónde está? —^pregunté— porque habló usted de una comcoche-cama. decir que trabajamos por nuestra cuenta y riesgo. esto. La joven estaba tomando un menjurje el negro. el resto de . á pérdidas ó ganancias. LAZARILLO ESP-AÑOL 209 —No k entiendo —Eso quiere á las segundas. el personal será poco nume- —Pues nete ésta. y parecía tenerla sin cuidado lo que hablábamos. que asume el triple cargo «4 . —Y pañía. á usted. y que las primeras superan —El ¿Quién resultado les era de prever — contesté — el mete á ustedes en estos andurriales? arte escéni- Labradores y gitanos no están por co. su hermano. café posaderil. un barra- — Los demás están en cón con dos ruedas. esta hija mía. —Pues ¡ este es nuestro repertorio. que desde que mos á Totana no tiene día bueno. la compañía. otro asalariado. un perro sabio y un servidor de usted. sino por espectáculos de feria.

. — No papá — dijo la joven—. no siendo la mienor entre éstas da exhibición de Sultán. donde buenamente quepa gente y se pueda armar el tablado. —-Lo que muy ¡ 'equivale á decir que eá repertorio es variado. Ancu- dama joven como para funiámbuia y demás habilidades de circo. ! — Figúrese usted con —^Entonoes no será ta la enumeración basta. á que hube de recurrir para atender mejor á Antonina. e'l perro sabio de que hablé. verbi gracia. —^Acertó usted—^repuso tonina tanto sirve para piletista. de barba y de nigro- mántico. Con dos diez duros me salvaba y estiraba otra siemana. que nos conoce de Alhama. habrá función. La joven pálida me miró y se sonrió. Tas representaciones? las posadas. te apures. porque me encuentro clavado con los á usted: la pobre de mii hija se ha puesto gastos de este hospedaje. tenemos anunciada la función 'en eil patio la de esta posada. el 'CÓmico viejo — . y él se gane el doble ó el tri- ple con la concurrencia. según se tercia. El posadero. lisonja decir que la s'eñori- Antonina es un estucihe de habilidades. nos oifrece diez duros porque trabajemos esta tarde en su casa.210 CIRO BAYO la de director de farándula. Y aquí de lo' que le decía mala y habrá que suspender la función. Llevo una semana moirtal. en patios —Y ¿dónde son —^En corral de ©1 ó salas de casas desalquiíladas. Hoy. porque ahora me acostaré y haré fuer- zas para trabajar.

.1 ! LAZARILLO ESPAÑOL 21 como anticipada prueba. acués- . como si pisara las tablas de un teatro. después — contestó bizco— Buenas —añadió contoneándose bufamente. muchachos —contestó —¿Es que nosotros no somos gente?— estás. — Muy buenas — repliqué— . hicieron su presentación dos nuevos personajes. ¿Quieren ustedes acompañarme ? Los recién entrados fueron tan com'edidos que se contentaron con darme las gracias pero yo me . por toda ceremonia. da y patas largas. dijo ri- sueño el cómico Tas viejo. ella. preguntándole á dúo: 3a —¿Cómo Nina? —Añgo mejor. ¿habrá bolo? llegas- sentar. Y el En la esto. sentí espléndido traerme el y dije á café. eran el her- Quienes. quie nos la criada. señores sombrero en mano. que legua trascendían á comiqui. ¡ caballeros tardes. caía. Nina — oí que preguntaba el hermano á la hermana tei's —De esto hablábamos papá y yo cuando —contestó joven volviéndose á —No padre — hija— repuso da te sientes. daba pasos por comedor. Los dos eran muy jóvenes uno. - —Di. el . al tie^mpo de si/nviera una copita de anís á todos. de tij>o arrogante. un bizco. el — . muy 'á limpios de cara y con cabellos á la romana. los — Primero damas. se dirigieron á joven. otro. de cabeza gorllos. casi atlético. De su peso se mano de A n tonina y el payaso.

porque son y hasta las seis. —Me parece que lel las fuerzas le engañan el dió icómiico viejo — —aña- . Director de la Compañía cómicolírico. . ¡Pobre hija mía! Mucha- chos. A seguida D.: 212 tate cuanto antes. Entre ustedes dos se reparten la tarea. Rafael dos mal humorado —que me memoria. van cuatro horas que se van en un suspiro. Rafael Encina. la Obediente joven retiró.acróbata nacional. el rey de los payasos. bizco — porque caballos . pero gra~ ciosa. no sin saludar á todos con una reverencia algo teatral. la función que. usted (el bizco) llevará al Alcalde el iparte de la función y luego ireúnasie con Pepe y traigan dos trajes. á las seis en punto la la tarde. Rafael pidió recado de escribir y á grandes rasgos escribió Programa de de rel. Posada del LauPrimera parte El prestidigitador Doctor Raf. que en la posada nos vestiremos todo^s. que será ila función. el —^Pues hay que hacer algo D. Pero las acaso ganemos tiempo. me dice d corazón que pasaremois domin- go en Manco. Rafael — repuso comen^ los del carro nosotros sada. dará comienzo en : : Segunda parte Exhibición de la bella Nini con su — perro amaestrado y de Toni. CIRO BAYO que yo ise te llamaré con tiempo. comemos y ustedes han de pagar la po- — Basta por si de gori gori —interrumpió lo sé de D. La siesta te sentará bien. Pepe (su hijo) llevará :á Sultán los miendrugos sobrantes en la cocina.

¿Qué que tiene? —Esto lo sabe. parece á usted poco las ver por un real: una mujer en traje de mallas. porque otro mancebo se habia ido antes de todo esto. ¿la quizá? —Vaya usted á saber. — ¿ Y á mí que me parecen pocos ? Aún caben : músico. más repetición. que todos nos preguntamos y nadie Estaba sana y fuerte. la influencia. El cómico viejo y yo quedamos solos. y en vez de nacional internacional.fantástico bailable. y en menos de dos es lo meses se ha quedado consumida. dio misiva el el menos de deca- — Muchos ben en una títulos lleva la Compañía apenas . . y Nina darse un jaleíto ó cantar unas es éste —Mucho trabajo y más estando para su hija de usted.LAZARILLO ESPAÑOL 2i3 Y tras dirigir la el sobre á nombra del Alcalde al bizco y éste se fué. Como don Rafael tuvo la atención de leerme parte antes de entregarlo. —¿Y —El caso si los espectadores se llaman á engaño? es que entren. Mi opinión es enferma de maJ de conjure ojo. habilidades de un perro sabio y las payasadas de un tonto? A lo que hay que añadir que el como jugo estos al di- pueblanos acostumbran á exprimir nero. la que está y que hasta tanto no se pobre irá de mal en f>eor. tisis —La anemia. no pude cirle: mayor. que una vez adentro ¿ le apencan con todo. pedirán repetición y se verá obligada á seguidillas. línea. es lo delicada. Además.

en su Arte de amar^ libro I. como una retina muy va- —¿Entonces Nina? éste es quien dio mal de ojo á —Así (i) parece. y no son pocos también quienes. Es opinión de se previenen la gente del campo nidos que hasta los pájaros conocen serles nocivo el mal de ojo y ciertas hierbas poniendo en los y hojas de árbol que resistan y detorcazas. tienen esto del aojar por cosa ridicula..214 ' CIRO BAYO usted en esas antiguallas? Muchos han dudado si hay este achaque. . usted. tiene muestra. digo que no sé cómo pueden negar que se ve tan palpa- blemente y se experimenta en personas y animales. riable. ¿No se fijó usted en el y yo certifico esa verdad. ¿También en animales? — — Sí. cogujadas y abubillas fiendan este daño. por otro nombre fascinación. compañero de mi hijo? bizco. Comúnmente se atribuye este maleficio en las personas á aquellos que tienen dos niñas en cada ojo ó en uno solo (i). como lo —No —¿Cree son y se. porque. señor. Tal hacen las contra los cuervos y halcones. aunque no siempre los gatos. Pero con licencia de los doctos que lo así opinan. lo demostraré. porque la enfermedad de Nina Así lo dice Ovidio. — Sólo noté que era —^Pues en ojo derecho el tiene las dos niñas las del maleficio.

mediaciones de y con la farándula sacar para los gastos. porte. - daré el pasa- —Desde Entre la las —¿A qué pruebas se refiere usted? las más sencillas á las más costosas. Seel le gundo. A bien que ya estoy harle to de pruebas. él. . Entre las segundas. quiero decir en acampar a inlos balnearios. porque no estoy seguro que sea sante <le la cau- enfermedad de mi hija. porque me hace mucha verdad. —Primero. no encontraré otro A de- como ni como el actor ni como es.LAZARILLO ESP-\ÍÍOL fué á raíz del día en que nosotros. ¿cómo no pone pronto al re- medio? ¿Por qué no despide bizco fascinador? falta. clavar una cabeza de lobo en puerta del coche ambulante y colgar del cuello de Nina un cuemecito de coral. que está á cuatro pasos de aquí. cosas ambas parece quebrarse muy eficaces para defensa del aojado. porla chacona son del miserere. gracioso . y si despi- do pudiera arrepentirme. pues vengo de Alhama. porque dice muy bien verso y además. él 21 5 se vino á vivir con — cir Si tal cree usted. primeras. y aquí. A esto se debe mi paso por Totana. como parece á primera que yo me doy bnena maña en bailar tanto al vista. andar á tumbos de terma en terma para que Nina tome aguas minerales. un bufón como hay pocos. —Le — Ko compadezco. porque en ellas la virtud del maleficio. don Rafael. en Totana. porque eso le saldrá por un ojo de la cara.

que fué Nina. las de Argentona. sepa usted que soy hijo de catalán. á muchos son los que mata. tan famosas por su virtud fecundante que antiguamente los la menestrales acostumboda. excepciones. las salvo contadas . para no cargarse de Tenian razón. como todos los remedios. la vida. braban estipular antes de no al irían sino una vez en toda su vida á hijos. Barcelona. don Rafael. En tanto unos opinan que cada estación. . Y es que los médicos no se entienden. según la compoaguas sición química de sus aguas. — Perfectamente. don Rafael? —Mucha. las que sirven igualmente enfermedades crónicas. dicen otros que todas termales. que lo mismo pueden matar una enfermedad como Y.. —A lo que contestaré con el orgulloso lema de los antiguos baños de Fitero: Este agua todo lo cura menos gálico y locura. que sus mujeres estas aguas. pefo las aguas. son armas de dos filos. porque estéril. En esta provincia hay unas aguas. : 2l6 CIRO BAYO las —¿Tiene usted fe en aguas. fui- cabo de los años que mi mujer era allí mos á Argentona y concibió su primer hijo. si no. lo que dice la copla de Archena Hay á orillas del Segura un manantial que es de plata á pocos son los que cura. obran de una misma manera ó para cada una y todas sea. sirve para determi- nada enfermedad.

— — el —¿Qué número es el de su cuarto? El número dos. y como los andaluces son tan alegres. que suenan carratrá. fuimc á dormir la siesta. Hasta á ver si allí pienso llegar con mi farándula. ¿dónde piensa usted llevar á —A como ¿ la provincia de Almería. ¡Qué casualidad! Yo tengo el tres y Nina cuatro.. don Rafael. la — Cuáles —Los de Carratraca. se armaron tantos bailes y tal era el ruido de las castañuelas. y después á Málaga á unos baños cuyo solo nombre da ganas de bailar. — Bien. . que se metió en uno de y quedó sano. — Pues. librándola antes de la fascinación del — Se sobreentiende. Y mándenme ustedes —acabé diciendo. Con este motivo ellas. una vez. ? Los descubrió un perro los estanques enfermo. es usted un hombre de re- Ya tendremos ocasión de hablar más. cursos. por- que yo también paro en esta posada.LAZARILLO ESPAJíOL 2lj —Y Nina ? de Alíiama. tan rica de aguas de Murcia.. acudió un contrabandista que logró salud en vistióse de ermitaño. carratrá. y con las limosnas que recogía hizo una ermita. Nina se alegra y sana de ^ — Pero bizco. que de ahí vino llamarse el sitio Carratraca. Somos vecinos en toda regla. De aquí empezaron ñarse y á tomar crédito los pastores á ba- las aguas. Acudieron más bañistas.

. A Nina le dio otro — — Porque á la calle. dormiría en otra!. cansado de aguantarnos y de esperar. Quién sabe hasta cuándo porque el dinero se iba aca¡ Dos horas buenas habría dormido. en ella me eternizaba. don Rafael? no pudiendo dar la función de esta tarde. muy demudado y cariacontecido. quien. en cuanto cogía una buena cama. como esperaba. á quien ya debo una semana. abrí. ¿Por qué dice usted esto. el posadero. nos echará — — ¿ . Tan necesaria es lo Nina ? ¿ No ha de ser ? No ve usted que á estos brutos lo que más les interesa es ver una mujer «^aJir? medio desnuda? ¿Pues tan grave — —Venga está que no puede usted á verla.EL PUÑAL DEL GODO El tiempo reglamentario de una . cuando me despertó una llamada á la puerta de mi habitación^ Salté del lecho. mt dijo: 4 — Sucedió patatús. bando. y me encontré con don Rafael. siestecita es media hora pero como yo estaba tan olvidado de los colchones. y estamos perdidos.

dijo alguien. dije que á cualquiera se le ocurriría en j)arecida situación —Don Rafael. precursor del accidenhabía acudido á socorrerla. le A espaldas de el la posada verá usted un solar don- de está coche ambulante. y al vemos entrar nos miró con ojos extraviados. porque se ha puesto mala. . cogiéndome del brazo. El bueno de su padre me llevó á la cabecera. cuatro. los labios y en tanto pasaba un pañuelo por de Nina. sin saber qué hacer. . Me me apresuré á cumplir el encargo. Y Sultán — le salieron á recibirme mis conocidos. y decir á Hágame el bien de acercarse allí los chicos el que vengan. sin lo embargo. En los esla epilepsia se le pasm. Allá donde dijo hallé él. Viene usted á visitarnos? — —me preguntó el primero. 219 me llevó al cuarto nú- mero Nina estaba acostada. el herma- no de Nina y el bizco. — Vengo de parte de su padre á que vayan ustedes junto á Nina.os de había desenredado se el cabello á la pobrecita y ahora cabeza. — Quieto. al oir el grito te. mostraba inerte tron- y lívida. coche. solícito que lanzara. me miraba como queriéndome Ya la ve usted decir: — ¡ ! Yo estaba cohibido. . Su padre. si algo. — Pues bien—me contestó— voy á molestar.: LAZARILLO ESPAÑOL Y. necesita usted mándeme. doblada la como azucena chada. y subiendo unos escalones recibió ! penetré en ¡ Me un perro ladrando.

la verá más. y en un mo- mento que pudo. y echando agua á una hornilla al vestíbulo. porque si no. no echamos los cuatro afuera (porque el perro se vino también con nosotros). cerraron un venta- que en la trasera daba luz á los cajones de los dormitorios. queriendo á todo trance ver á su ama. . — Y ^Sultán. dejando la puerta. . he querido que viera á mi mata. No hagan ustedes ruido — —nos dijo — . hija. al no hubo más remedio que dejar al lecho ^dijo perro que saltara pañada. atrancada Cuando llegamos á la habitación de Nina. se ha dormido y así se quede. Entraron primero los dos jóvenes. encendida junto que seria la cocina 4el hogar. Pero Sultán. bral de la puerta di jome don Rafael en el um- —Fíjese usted en No me No la las dos niñas de este hombre. se puso á ladrar. vamos Colgaron de unas perchas que esta- ban amontonados en nillo el suelo. —Mejor— Cerró la de su amita. así estará acom- puerta y nos llevó á su habitación. Vénganse á mi icuarto. Sultán —oímos gritar á Nina. ¡ Ea. que no entendió estas palabras. Hoy es su último día con nosotros. lo Traté de averiguar que me dijo don Rafael. salió don Rafael.: ! 220 CIRO BAYO Se estropeó el — ¡ asunto ! -displicente — — exclamó los trajes el bizco. don Rafael — .

afiar su fascinación y le miré de hito en Sin la duda que mi mirada tendria más influencia que suya. Además. que retina del bizco brillaba es de un modo titos extraño. no lo lleves tan á punta de lanza. le ¡ Bonita cara va á podé la noticia nerme hombre cuando papá — Pero. No que tuviese dos niñas en un desdoblaba en dos pungato. gente. ¿qué fun—Esto no cree hombres solos? ción cabe con — Y con cuatro?— repuse yo con cómico apuros condolido de cosa — respon—Hombre. reparé. ojo. que. fael —Ya ven ustedes—dijo á todo don Ra— No hay más remedio que suspender . lo el programa y anunciar que la es á causa de haberse indispuesto Nina. Adversalud. que yo haré lo mismo con el el posadero. curándome en experimento apuntándole con la el este meñique y esto pulgar de lo mano derecha. LAZARILLO ESPAÑOL 221 Y fuese por prevención ó porque asi era.! . ción. la en efecto. con cuatro decía — comprender por qué dió don Rafael. Usted (al bizco) encargúese de ponerlo en conocimiento del señor Alacalde. : vi borrado el male- los dos puntitos formaban uno solo. porque el bizco parpadeó su ojo derecho. — replicó Pepe — . sino que la retina se oblongos y grises como de Quise deshito. tres ^¿ súbita inspiraviejo. le y cuando volvió á mirarme ficio tiré. Creo que cabe un arreglo. hice el no obstante. la función. — No — Pues variar sé cuál. los del sería otra sin lo ¿ Por qué lo pregunta usted ? .

— . dos jó- —También. que de don Rodrigo. hombre — repuse— . i está. como quien los —Y ¿ustedes?— seguí preguntando á venes. El hermano de Nina hará de Teudia.. ¿ No podríamos combinar un espectáculo con una pieza en verso y luego lo otro ? Este podríamos intrigó le al cómico viejo. le repasaremos el papel de Romano. desde principio hasta Lo mismo hago de ermita- ño. —Expliqúese. el eremita. ¿de •que hará don Rafael ? mente — —A —Ya monje la verdad. que da comedias y hace trabajos de circo. porque ha- pareció que yo era el Deux ex machina que usted bía de sacarle del atolladero. hace tanto tiempo. bizco por el él ¿Quién no lo sabe? —contestó el y por Pepe el fin.. es decir. muy gunta: ¿ sencillo: que su salvación en esta tarde depende de la respuesta que dé á esta pre- Sabe usted El puñal del godo? lo —Ya dice. —Vamos á ver—repliqué— Me dijo usted que su compañía hace á pelo y á pluma.222 CIRO BAYO . creo . de Teudia ó de Conde •don Julián. . expliqúese — ^dijo impa- —Pues. la ¡patria. con él me desteté. don Rafael. Me lo sé íntegro. ciente. señores! — dije alegre- Daremos El puñal del Godo. con un papel Se salvó . — Bien basta.

los Padres Escolapios. como — señor. —Con que quier al avio —añadí— mano .LAZARILLO ESPAÑOL f 223 —Entonces. que también le obedece. satisfechos de la solución —Y ahora voy á participárselo á Nina para que se alegre y tranquilice. porque tras El Puñal vendrá lo otro. El resto del programa puede seguir con pequeñas variantes. á ensayar los papeles aquí parte de la variación del programa. Es verdad que no hay Nina. y Conde don ¿Qué? ¿Es usted de los nuestros y se callado? dijo con asombro don Rafael. ¡Aprobado! —gritaron uno tras otro los dos jóvenes. estrechándome — . porque en el colegio los donde tallu- me eduqué ditos. ¿quién hace de don Rodrigo —pre^ntó el bizco. —¡Magnífico! del problema. la me acuerdo Esta es verdad. nos dimos prisa á ensa- . Sultán. urgía el Como tiempo. no soy cómico. me salvó usted. — Yo. á más nos hacían representar El puñal del Godo á troche y moche. y usted (al bizco) tendrá que echar el resto de sus habilidades. pero en cambio hay drama. usted. con énfasis — . <1q caballero — respondí Julián. pero de colegial él he representado este papel y de del Catecismo. y muchos preferirán el cambio. á preparar de cual- modo la mismo y á dar escena. usted. El doctor Raf ihará sus escamoteos Pepe se lucirá con . — lo tenia — No. la — Me ¡ salvó amigo mío —dijo don Ra- fael.

224 yar. don Rodrigo habría de ense^ lo ñar unas medias arrugadas. les del Yo me probé y no me venía mal. para estar con más comodidad. El posadero se puso á mientras á la parte la gente. Lo mi de menos eran los trajes. Momentos empezar la antes de las seis. la puerta. y de es- cenario un pequeño terraplén al fondo. servido de granero ó de pajar. un corral de el lim-^ posada. hora en que iba á la función. quien suelto. á guisa de emindispensable. de pie 6 . porque en los baúcarro los había de toda clase. el realito pero todos aflojando mujeres. dimos el visto bueno. al aire libre. Y Teudia y el Conde breros estaban al suelo muy mismo. porque en mi cuarto no se cabía. Aunque en la noche con que empieza el drama de Zorrilla es fría y "esropilla tá lloviznando hielo". pero facilitó posadero. Esta fué acudiendo á remesoquienes en parejas y en grupo.. Lo más arduo era aunque decoración. Estas se sentaban en primer sigo silleta término. que había. la no habría nada que el tachar. fuimos al teatro. y detrás el resto del público. Las tenderas especialmente. y haciendo memoria y ayudándonos mutuamente. presario. en gentil desplante al presentarse en es- cena. sirviendo de patio pió suelo apisonado con greda y arena. las de la entrada. como en misa. traían con- y alfombra. de afuera un tambor alquilado llamaba á nes. CIRO BAYO los papeles Recitamos en la barraca. Capas y somaveriados *pero con arrojarlos . porque botas no había. ante una mesa. lo más prescindiendo de relámpagos y truenos.

hizo muchas tonterías. pero yo no tentándome con el lo consentí. siendo currencia. es decir. metamorfoseó en doctor Raf y lucióse como Pepe. comedor de las gracias la posada todos. por tei5 . que. promovieron muchos apdauambiente. Las frases gordas que se cruzaron entre Rodrigo y sos. los sucesivos números Caldeado así el in>erecieDon tam-biérí la aprobación del ilustre se- nado. la almohada daría el pa- Resultado final el : que aquella noche cenamos alegremente en incluso Nina.LAZARILLO ESPAÑOL sentados en el 225 suelo. disfrazado las maniobras Sultán. y las cincuenta pesetas del po- más sadero. Don se Rafael. hazme-reir de la con- Razón tuvo don Rafael cuando rme dijo que este hombre era sin par! Y porque así lo seguía ¡ creyendo. gunos d-e ejercicios el de fuerza. La función gustó mucho. y de clown. concluida (la fu-nción. con- regalo de la cena. dirigió bizco. dijo muchas burradas y dióse el grandes batacazos. y me dio que don Rafael cobró me felicitó efusivas. más aliviada ya. el yo y el bizco. hubo de decirme si le que consultaría con saporte ó no. Algo quiso darme. que había gustado de ermitaño. la cual. vestido de atleta. hizo al- ])restidigitador. entre don Conde. por cierto. Entre todos sumarían unas doscientas personas.

: 226 CIRO BAYO nerla pagada ya. di al fascinador. el poremiendo de esa noche. me descontó el patrón. cuando nos porque en mi diálogo con de las dos mnas creer que el maleficio influencia. la última vez mirándonos estamos. Y ambos á —Sí. lá sentencia el sadero. al fin. Sueché á la carretera. execración del mundo. Digo mal gado . ¿Y la Es de juntas habrían don Julián. porque al otro Por cierto que no volví á de Murcia. camino día me pongo que con V entre tanto. contra también cómico viejo suspendería pobre Nina? el bizco. lo que me satisfizo y dio por bien pa- fueron las sonrisas de la doliente Nma y bien á mis hermanos pensar que había hecho un de vida errante. fueron tales k conjuro antes que anonadé y neutralicé su lo matara. engolosinado. nos hallamos. perdido mucho de su decíamos —Nos hallamos dos. verlos. Y esta fué toda mi paga. el daría treguas á otra semana. las miradas que que Tendía .

La ciudad rival de las está rodeada por su famosa huerta. con lidad del terreno. que llega á los límites de la hipérbole. estos murcianos son más mo- ros qu€ los andaluces. viéndose á lo lejos la alta torre de la Catedral de Murcia. noble actitud. em- una dilatada llanura. son legados y traje los de trasunto vivo de los árabes. Cabe añadir que daluz viene á ser tierra del sol.III ^ ^ HABLANDO COX LAS M0N7AS allá Más pieza de Lebrilla. no menos que negros de el jOS ojos las huertanos y huertanas. en cuerpo y en alma. vegas de Granada y de Valencia un magnifico verjel de vegetación espléndida. El anel castellano aclimatado en la con las características la el de la raza y del medio ambiente. perdió la el ser tras- bondad del clima la vino toda aspereza de su país natal y mejoró mucho sus calidades en delicadeza y gusto. rega- do por ]^3i Segura y miles de acequias y canales. Algo al así como y ca- pasó con aquellas vides alemanas que. así como las ordenanzas del el '•iego. De ahí yana en fachendoso énfasis . pasado el Sangjonera. . ralimpio decir. complicada red. . plantadas á España.

El vengador es tipo tan castellano (de su honra. Salieron tranquilamente á la calle con la prechicos entraron en t\ solar ciada carga la . crece como por encanto y y callejas los llega á ser capital de un reino. es Ótelo. suya. Una mujer y dos y agarraron cuatrohermosas gallinas y un magnífico gallo. aunque lentamente. en alegre promiscuidad. adyacente las huerto de la finca. á aquello que escribe cronista Martínez Tornel : es árabe por esencia. nes reconcentradas. y e-n cos y la del gallo pusieron pies polvorosa. Murque ci- antes obscurecida. respecti- Los chicos lograron desaparecer con sus . Calles van desapareciendo. el que quedan en pie dan que Murcia unido á lo de- más.de pasiofui-^ moreno de tez. mientos de ellas las murallas y aun algunos trozos de la razón. los murcianos pueden negar ese aboleiila pues consultando Historia. verbi gracia. donde rico monjas tienen.. pero plantado á Murcia. Ni go cia . pero minantes. pero alguien que advirtió la maniobra los chi- emprendió á gritos de '*¡A esos!". por preciudad se señaló sencia y por potencia.228 CIRO BAYO el El murciano es es moro arraigado en España. se ve que Murla no fué nada 'hasta que los moros amaron como cia. casi taciturno. plantel de conejos y gallinas. que estallan tardías. Junto al convento de Santa Clara hay un al solar- cercado. serio. Después de la invasión agarena. Mi paso por las calles de la por un gracioso sucedido. tras- como andaluz.

que el allí estaba de •espectador. se retiraron convencidos de mi tocaba la campanilla. creyendo que gallo sería con- —Pues Y tura. Fui á cogerlo. del ave. y en cuanto vieron que puerta y que yo solté el gallo. corría tras el gallo. — Es -migo. mucho las calles y el sol picaba más de lo . cansado de tantas carreras se erguía y de vez en cuando embestía. en vez de correr. En esto topó conmigo. y animalito. que. soltó al gallo con la buena idea de invitar á un linchamiento publiquita que se aglomeró. falta de fuerzas. que se abrió la probidad." Es decir. porque había trotado regular. A riesgo de que las ¡ me clavara uno de los espolones. calle arriba y después calle abajo. convento Es del el convento ! —me gritaron algunos. á pocos pasos de donde fué capsi Siguióme un grupo de curiosos para ver era verdad lo que decía. al convento voy á entregarlo — contesté •con aplomo. Y me en el acordé de ^'Aquí estoy y aquí máxima de Sebastopol me quedo.: LAZARILLO ESPAÑOL •vas gallinas. con el gallo estirado llegué á la portería de la Santa Clara. El público se dividió en dos bandos: uno persiguió á la mujer y la capturó fácilmente. aleteó bravamente y en dos vuelos se plantó primero en mi brazo y luego en mi cabeza. aké manos y del lo cogí ! por j las patas. -el 22CV pero la mujer. dando algún que otro picotazo. me senté la banco del locutorio á descansar. el otro.

Fué- ronse todos y volví á quedar solo. Pongo á Dios por congraciarme con las testigo que no lo hice para monjas. y. un pobre ponía su olla en el eje. El torno lo constituyen dos círculos planos con listones verticales de madera. y luego. y pobres se acercaron al torno. primer hueco. Poco á poco fueron entrando donde yo estaba hasta media docena. por mismo procedimiento.23o CIRO BAYO la Al poco rato campana del convento. que al través de una sus rejilla podía ver sin ser vista. Los socorridos serían abonados al rancho conventual. sobre todo. . entre niños y mujeres. y conforme el aparato iba gilas suyas. por respeto al lugar donde estaba. los llamaba por les nombres y hacía tal cual pregunta. con sendas y pucheretes. Su ollas espera no fué larga. El reparto de la comida dejó en olorcillo tan agradable. porque las celosías estaban cerradas con las maderas. A eso de media hora la tornera dio una pallos mada. se las devolvían. señal inequívoca de que venían á las sobras de la comida monjil. me santigüé. como buen cristiano. tocó el Ángelus del mediodía. el rando. Así. pues. y bien sabía yo que tras ellas no me miraba nadie. los demás hacían lo mismo con Adentro se las llenaban. y 3^0. la estancia un que el apetito se me des- pertó. que giran sobre un mismo y sirve para recibir los recados del convento. leiitai y pausadamente. porque oí que la tornera.

pero no tengo con qué. festín Sólo faltaba para completar un trago pegajoso p>edir lo de buen vino. — No hace ¿No Sí. porque al el arroz es muy paladar y excita la sed. quisiera. ¡ Ah ! fué usted quien trajo gallo? — hermana. Con estas últimas palabras se me afilaron los dientes. No sé por qué se me vino á en el reino las mientes lo que de Galicia llaman los perdones de Ri- vadencyra. . lo En un momento cido al gallo. alcanzó del Sumo Pontífice que. Y es que dicen que un caballero de que los gallegos este apellido. con su correspondiente tenedor. ¿quería usted algo? — Hermanita — contesté— yo bien . la tornera. cual- . servida por Y la manos blancas de mujer! como respondiendo á mi deseo. que tan buena me la el deparó. espérese. quedando agrade- la paella. de que me decía — Hermano. Pero esto era excusado. — Bien tendré lo en cuenta. una voz. viendo eran descui- dados y remisos en dar gracias á Dios después de comer. Y el no me equivoqué. aquí en la paz del locutorio.: 1 LAZARILLO ESPAÑOL 23 — Qué bien ¡ te sentaría la —pensaba yo— oí . porque al muy en breve giró torno y se puso alcance de mi mano un plato colmado de arroz hecho á despaché. sopa boba de las clarisas. pues supuse que la tornera me regalaría con un buen plato. porque las clarisas son señoras pobres y no habían de tener bodega. falta —repuso ella el — .

: . al eco de su voz. por- que al volver cara para saludarlas.. del Patriarch-a pauperum. lo hice soltando una á una. con de gracias religiosa pausa. diérasele de beber y ganase cien días de perdón. 232 CIRO BAYO quiera que eso hiciere. estaba en su lugar. al llamar torno para devolver plato. un admirador de San Franno. : —Hermano. hermanito. pater venera-bilis. que á : la tercera invocación la tornera con- testó — Ora pro nobis!. Sanie Francisce. veo que es usted un devoto de nuestro santo Padre. pater admirabilis Sante Francisce. Advertí su presencia por cierto bisbiseo y por las manchas blancas de los petos. . como se reza en la letanía. Y al como con probar nada el se pierde. á manera de acción Santa Francisce. otras monjas que adentro estarían. abrieron losías los postigos de las ce- para ver quién era yo.. una voz gra- ve. sí. meliflua madre pero espero en Dios que algún día diré con el Dante lo aveva una corda intorno cinta. Que me place. Entre ellas estaría la una monja de respeto. . Sin duda. únicas cosas que yo veía. pater amabilis. que es la de San Francisco. Tanto es así. esa letanía. Como las clarisas son franciscanas y siguen la regla del Patriarca de Asís. ¿ me dijo: es usted terciario de la Orden? cisco de Asís. —Todavía y reposada. Soy.

y dfmézcasela á Dios.LAZARILLO ESPAÑOL 233 —^Entonces lo será usted también de nuestra madre Santa Clara! — Ya ¡ lo cr€o ! ¡ Santa Oara. . ma del ciclo citadina. y lo que El dice lo cumple. hermano! ¿Y usted contento con su estado? —^Madre. la esbnella . . Apóstoiles. —En El confío. madre: AL VER POVERO PROFESSO L^ALTO REGXO VEX PROMESSO. hermano. la pobreza es bija d-el cido. —Madre — respondí ción la con la mayor compun- — soy un fraticelo. que por cierto me mucha sed. ¿Quién es usted? —Pero... — Sí. calza sainidalias. QUESTO DICE CRISTO STESSO. —¿Qué es esto? —-Un 'hermanito de vida pobre que. un arroz dio muy bueno. — Si. duerme está en —¡Vaya por Dios. digalo por mí poeta lego Jacopone: el Povertade poverina. madre. 'hermano. Nuestro Se- ñor. tina del firmamento franciscano tola la matuprimera tórestá que acudió al reclamo del Serafin de Asís! 'le hermano. Lié- v€ila uisted con pa'ciencia. así lo dice Cristo. estábalos. qué bien enterado nuestras cosas. ¿Diéronle de comer ? — Sí. como las y como Cristo.

! 234 CIRO BAYO — Se proveerá. sea con usted. tras las celosías volvieron á plegarse. lenta los y silenciosamente. á El me encomiende. le di las gra- y salí del santo lugar. como alas desplegadas de gigantesco vampiro. ¡Que Dios hermano —Y Y usted. los cuando Devolví cias cacharros á la tornera. : ó siquier clavera un platillo con una copa de vina ajerezado entre un montón de acaramelados biz- codhos . . hermano. No se hizo esperar la distinción la con que quiso honrarme que supuse sería madre abadesa. dos postigos. dad... Mucho nos ha placida su santa conversación. obsequio digno del señor Obispo cada visitare el monasterio. madre. Por ello. prepárese á recibir por el y por su religiositorno una distin- ción que á nadie de fuera se hace.

á desse la disputa. que dato de 1851 dio si la razón á como cris- no. pecho de Alicante. y su recinto uno de los más vistosos España por su amenidad y riega también el ricas pro- La Segura. la población hay un cerro en que se ve el blanco Seminario Conciliar de San MiEl Concorpero porque Orihuela es Sede episcopal. Será un guano que olerá á incienso quemado.LIBRO DÉCIMO EL PAÍS DE LAS PALMERAS LA PESCA DE ELCHE La vega de Orihuela jardines de ducciones. río que no entiende de jurisdicciones ni de patrias chicas. hasta el muy buenos punto que. entre otros anuncios éste : del comercio. la capital. La verdad es que los orihuelanos se mere- cen esa distinción. leí Guano católico. y lo mismo fecundiza Murcia que esta parte de la provincia alicantina. Dominando guel. porque son tianos. es continuación de la de Murcia. la A la salida <le la población la carretera sigue las tapias de .

este- y demás con el esparto que el país da en abundancia. quienes -aspecto árabe. la de sus casas. Sigue después Albatera. no dan paz á de hacer encaje. como quien dice. mano hom- meneando bres. color que es una blasfemia al sol de Alicante. tiene marcado tre los obreros. estos Yo Todos pueblos están. pues entre Orihuela y Alicante habrá unas nueve leguas. del siglo XVI. el último por ser el más corto. los bolillos los en mitad de la calle. Es un precioso pueblo con las ca- . que. Elche.256 CIRO BAYO los jesuitas. Su vecindario á las puertas es muy laborioso. El airoso traje alicantino tiende á desaparecer. tocándose unos con otros. casa noviciado de y pasado el Cerro de Oro. la ciudad de las palmeras. con una iglesia que no se la merece. En seguida el viejo castillo de Cox. entre palmeras. pecho. naranjos y otros árboles frutales. atraviesa Callosa de Segura. hacen alpargatas. sobre todo en- han dado en vestir de gorra y blusa negra. y en este punto el viajero puede escoger dos caminos para villente es*cogí ir á Alicante: el de Novelda por Cre- y Aspe. Algunos labradores vigilan desude suscasas 'los rojos tenjda'les de ipimientos y ñoras puesras los á secar en los altozanos del egido. atan por la cintura. pero es rara la montera entre los hombres. pueblo pequeño. y más allá el pueblo de este nombre. Las mujeres. Las mujeres siguen ciñéndose cruzado al el pañizuelo. y el de Elche por Dolores.

ne por capricho juez de primera instancia. se le parece Las las casas. hacen de Elche un pueblo verdaderamente oriental. se arremangaba las faldas hasta las corvas y entraba . LAZA RILLO ESPAÑOL 287 sas descabezadas. en fin. . un hombre bañaba un par de yeguas sujetas por un ronzal. que tiejor su gentileza. En la otra orilla una mujer estaba lavando. de arquitectura extraña y pintoresca palmeras. MenElche fis. aparte de la suntuosidad. y á pocas varas de distancia. por parecerme el sitio más barato y cómodo para descansar y limpiarme el polvo del camino. Para que la ilusión sea más completa no falta tí'e ni el calor sofocante Si la tierra a/f ricana. el calor. como el orgullo. como Teófilo Gautier mucho. igual á la describe. no tal es. muy nerviosa. otras. hube de aco- germe á la sombra del puente. vivientes Y estos alli éramos los únicos seres el que por la estábamos desafiando bo- chorno á hora del mediodía. que ese efecto producen los blan- cos terrados. solitarias unas. y que está en realidad sitiado por ejército inmenso de palmeras y de granados. . en corros. por- que creen que sólo aislándose se ha de apreciar me- más humildes y comunicativas los huertos que han tomado la ciudad por asalto y campan pacíficamente dentro de ella la atmósfera impregnada de aroma. noté que lavandera. á causa de ese calor. la tez morena de sus mujeres.. Precisamente. distraído estaba con los pies en la el Cuando más agua. comités electorales y adtnini&traición de Gxisumos.

por cierto. soltando ronzal.! 338 c-ii CIRO BAYO corriente. pero ninguno cogerlo con diera en el lo conseguía. se escapaba de las manos. cuantas veces trataba de mía llamaron la atención. como una loca. hacía porque el agua se lento llevaba alguna prenda pero no era por flotando esto. sino^ iporque río abajo venía muy y muy yo estirado. estas fueron el también las del yegüero. los tres . á fin mucho agua ó de que no se hun- se hiciera trizas. que nos creyeron locos de aitar. En cuanto lo vi traté de echarle la garra. con muy el poca prudencia objeto de nues- mostraba con el dedo tras ansias. hasta que vino á ilustre Echegaray. las cuenta pesetas. )la 'efigie. si que también la de tal cual transeúnte de arriba. no sólo del yegüero. vi un papel que. el más afortunado cogió el billete en . rato hacía que saltaba sobre las piedras. mani- obrando en persecución de aquella fortuna que darle alcance. Los curiosos les de arriba nos jaleaban á pero no ha- cíamos caso. le la Supuse que lo . en oomlpetencia icon la miujer. Desde á la este momento. porque la cuestión era tiento. 'de cara miiy conocida sustituirla la del de los españoles. cincuenta pesetas Por fin. quien. Las señas eran mortales nes y. se lanzó pesca del Eramos tres los pescadores. La cual. : dimensio- sobre todo. entre tanto. j Ahí es nada. como la mujer ser un billete de Banco de cinel color. billete. albora antes. la Su maniobra y La mujer.

cuéntase que vieron flotando en te se las aguas un arca que rápidamen- acercaba á la orilla impulsada por el movi- miento de y por otra fuerza maravillosa que. con gran decepción.. Pocos días antes de mi llegada á orgullo de los elchanos.. que es el Por Mayo de 1266. Extrajeron el arca. cuando cogí pel. discurriendo por la costa del Mediterráneo hacia la playa y puerto de Santa Pola 'algunos vecinos de Elche. asentáronla sobre la arena. por meterse en un canalillo. Entonces. LAZARILLO ESPAÑOL el crítico 289 momento que La éste. por Diciembre de 1370. —¡Dónamel! ¡dámelo! Te daré Antes que papiro. lanzánel dose como un lobo sobre mí para arrebatarme . según otros. me seguía los al- cances. me alcanzó el yegüero. que y ese fui yo. sin la intervención de un milagro. vieron mis competidores de regata lo que yo. la ciudad se ha- bía celebrado la fiesta de la Asunción. muy bien un billete de diez duros El suceso fué tan sonado. gritaba en su lengua hasta enronquecer. para que no faltase nada. encontraron dentro una preciosa imagen de Nuestra Señora y un cartelito que decía: ''Para Elche". .! . y abierta que fué. según unos . no se exlas olas plicaban. iba á sumergirse ó perderse río abajo lavandera. ¡ el pa- Era una cartulina con imitando el anuncio de una tu- rronería. También hallaron. que hasta el diario de Elche dio cuenta de él. ella tres pesetas.

expli- cando cómo habían de celebrarse la dichosa muerte de la de Virgen y su Asunción los misterios triunfante á los Cielos. edlas dijera seria visto entonces. hablar por boca de . Y no entro en más pormoiores porque.240 CIRO BAYO libros unos manuales escritos en lemosino. Desde entonces hasta hoy. sus fiestas se han celebrado sin interrupción. no habiéndolas cuanto de ganso.

i6 . que se quedan en sa . es una conquista democrática de utilidad rnás práctica que tantas franquicias si políti- cas de las que apenas se percatan las muche- dumbres. es un magnífico invernadero que pudiera rivalizar con Niza y Cannes." las talento. y Alicante se ha convertido la en la estación veraniega de leña. ha aclimatado la costumbre de veburguesía madri- ranear en las playas. Sólo que los alicantinos no apelan llamar á los extranjeros y dicen: ''El que quiera venir que venga. Por algo dice frán: ''Más hace perro ladrador que león dor- En de estos últimos tiempos. al servicio la higiene. Y ahí van burgueses y covachuelistas." al bombo para sistema Por este tardará en convertirse su deliciosa ribera en otra cornisa del Mediterráneo.II SESIÓN INFANTIL Alicante. con todos sus inconvenientes. porque á los pueblos hermosos les pasa lo que á que el muchos hombres de quedan á mido. casa y esperan los vayan á buscar con lo se re- buenas noches. la moda. ¡ Quién lo diría ! El tren botijo. por sus condiciones climatológicas.

el paisaje es árido y pero una vez el viajero atisblí un pa- norama que es un encanto.242 CIRO BAYO horteras y menestrales. y tras un breve descanso en una taberna frente á la playa del Postiguet. Esa aparición escondida. la Cruz de piedra allí. Paralela á la playa del Postiguet corre tera la carre- de la Marina. donde están los baños. por el mero hecho de devolverse toda el esa gente á sus hogares con piel limpia. porque viniendo. Uno como de estos trenes botijos fué causa de que yo pasara de largo por Alicante. que me vieran hecho una facha y luequitaran el pellejo. vine. á remojarse en las salo- bres ondas é impregnar de yoduro sus pulmones. que. arrinconada detrás de . todos revueltos y emba- nastados como sardinas. el alma alegre y la tren botijo contribuye como el que las más á la sanidad de grandes trrbes de tierra adentro. eché camino adelante. del lado de Santa Pola — ^que con el otro cabo de Santa Bárbara forman los dos puntos del arco en cuyo centro está la el bahía de Ali- cante — . go me diciendo que me habían visto pidiendo limosna en Alicante. De suerte que. salí al muelle. Ma- en las y ante el temor de volvérmelas á encontrar calles. donde presencié largo desfile de una la estación. pudiera de- cirse. alambicando el tema. entré en la ciudad por el paseo de San Francisco. Hasta tristón . caravana botijil que salía de Vi entre los forasteros algunas caras conocidas de los driles.

— Cómo llama pueblo —pregunto á un carretera. sinuosidades de un terreno montuoso y üb la pintoresca Huerta de Alicante. —clamé indig- — Pero no le . ladrando furioso y buscándome las pantorrillas. porque en cuanto solté la un perrazo que estaba á la puerta de una quinta. delicioso oasis de unos ocho kilómetros de extensión con profusión de palmeras. Como estaba acostumbrado á esas caricias.! LAZARILLO ESPAÍíOL las 248 estéril. sino que el turrón se me había de in- digestar en Alicante. Qué lindo titulo para el tuel rrón del fabricante aquel que en diera el \^inalopó nos camelo con el fingido billete de cincuenta pesetas No parece palabra. se tiró á mí.. Sigúese andando. y á poca distancia entré en poblado. ¿ se este ? la ¡ Qué nombre el tan dulce y tan sonoro ¡ ! Da ganas de chuparse dedo. un garrote émulo de aquel Benito de Palermo del hermano Pedro. mal no tenía remedio.. Pero esta vez no las vueltas. cómo me ha puesto mordió. ción. cuando el —\^ea usted nado. El perro me buscó una ya tira y antes que pudiera evitarlo se llevó de mis frágiles pantalones. A mis gritos y á los ladridos del animal salió su amo. pues los perros están á reñir con los pobrecitos vagos. llevaba á preven- por báculo y defensa. junto al pueblo. hombre en —Muchamiel—me contesta. me valió.

. sabían leer y escribir. que mi mujer dará un cosido. 244 CIRO BAYO ¡ —Hombre. Este me me prestó otros suyos en tanto la mujer ? — ¿ Tiene usted mucha prisa —^me preguntó los remendaría. siendo sus la niña la más pequeña. hermanos iban escalonados de dos ert dos años de edad. chef Al che. cuánsi tos años tenían. senté en un banco del jardín. — Ninguna— —Lo pregunto—añadió contesté. acompañado la casa. Juanito y María. y el mayor tendría unas diez Los tres primaveras. . ella antes que todo. para congraciarme con sus padres. eso faltaba ! ¿ Le parece á usted el poco dejarme en pernetas? —Eso Y les tiene remedio — repuso muy quintero — venga á mi casa. haré el cosido. del colono traspasé los umbra- de una quinta alegre con arbo- lado. Y me á la y á mi mejor. con más despacio. pero como santo hay que adorarle por peana. la la mujer —porque como comida está acabándose de hacer. y la preguntas que se hacen á demás gente menuda para que suelte la lengua. yo. su marido. huerta éstos salió y pabellones de vivienda. y asi. usted puede la acompañarnos á le mesa. ¿Qué te parece. Los niños recelosos y no se atrevían á acercarse al me miraban mí . le pareció bien. Eran nombres Pepe. los hice míos pidiéndoles cómo se llamaban. á recibirme una mujer con hizo quitar los calzones y De uno de tres niños: la familia del quintero.

un fusil y acaso un caballo. que hizo Pepe Son muy amigos míos. ¡ ! si además un ca4 replicó la inocente criatu- ra — . Como. pero los niños me oían extasiados.: LAZARILLO ESPAfTOL Poco hasta el 24$ el á poco fueron perdiéndome perro condenado se me miedo. de Alicante. á instancias de4 marido. ios me soltaron. Y así quedé solo ellos. que hubo de preguntarme quién era y de dónde venía. y á cada paso hacían preguntas y más preguntas. La última vez me regalaron un sable. rapaces no al levantarnos de la mesa. — Ay. y hizo amigo. La mujer escuchaba y callaba. la primera pregunta fué esta. los chicos la me habían oído hablar de Madrid y de Corte. Pues cuando tengas veinte años le contes¿ — Conoces á los Reyes ? té — — — te regalarán. sin pedírselo. otro sable. Todos los años me dan un juguete. haré pum! pum!. como los artilleros del cas- tillo. en tanto sus padres andaban por otra parte. ¿Y á mí? pregimtó Juanito. entre otras cosas. á mí ó á su padre. — — —A también y quién sabe ñón muy grande. Al poco rato nos llamaron á la mesa. y aquí des- embuché mi rollo de aventuras. acerca de algo que no entendían. Aludía al de Santa Bárbara. qué bien — ti . y á todo trance querían que con les contara más novedades. El caso es que. los —A mí me trajeron Reyes — dijo á esta sa- .

cuéntanos un cuento bonito. 246 CIRO BAYO niña zón la —un nacimiento con unas casitas que encima tenían unos copetes de mantecados. Sí. ñengue está mirando si tengue tengue se cayera. los tres. mucho tiempo. sí. dinos endimnallas — replicó María— á ver quién acierta más de endivinallas — añadieron — apoyando propuesta de su hermana. la 'Está . . diciendo — No sé ninguno. chiquilla. — Serían de nieve. además. la De boca hasta si frente. me escurrí por la tangente. unos capullitos blancos que caen del cielo. adivinad sois gente. ñengue ñengue —El Gato—contestaron á ya lo sabían. . Vamos á ver qué será: Tengue. viendo que no daban con solución — Vamos á ver: . lo comiera. se Como no eso requería me ocurría ninguno. cuando van derramando' sus florecitas blancas ? pues eso es la nieve . trío. — Pues. . — bien—contesté— vaya por adivinanzas. pero en seguida re- —Ea . entonces. tengue está colgando ñengue. les chicos.: : . La puso: niña se quedó pensativa . la —La Guitarra—añadí. y. sin duda porque —Otra * Una con vieja loca las tripas la en la boca. ¿Viste los almen- dros en Abril.

llevándose la mano á —Y: Una casita de buen parecer.: : LAZARILLO ESPAÑOL Adivinanza balanza. Y —Muy bien. — Esto— contestó los pendientes. ni los carpinteros la pueden hacer. la niña. largué la última adivinanza En blancos paños nací y en verde me cultivaron. —La Balanza. madre con mis pantalones ya compuestos. . de lástima que me dio rompí el alma á pedazos. —Lo sabía. ¿ ésta ? Yendo por un caminito me le encontré un niño sin brazos. —La Núes. tanta ha sido mi desdicha que amarillo me he quedado. solamente Dios con su gran poder. lo Entra duro en blando y los dos quedan colgando. En pero me he olvidado — dijo Pepe. 247 no tiene tripas ni panza. y como no era cosa de dejar á los esto llegó la chicos con la miel en los labios. : —Tampoco lo acertáis lo la Sandía.

:

;

;

248

CIRO BAYO
hijos míos

—El Limón,
y también

—contestó

la

mujer

se dice

Ahora que
hagan
justicia

estoy de luto

de mí,

y entonces es
bre

la ciruela.

—me interpeló á mi vez—
Alto padre,
baja madre,
sucesión
si

Vamos
;

á ver, buen

hom-

¿qué es esto?:

tuvieron

éstos

verdes fueron los padres,
nietos amarillos.

blancos fueron los hijos

y
-

>los

— No

lo

puedo

adivinar...

—Las palmeras
dátiles.

de Alicante, sus cogollos y los

Y

aquí acabaron los acertijos, porque, luego de

vestirme,

me

despedí de aquella familia y seguí mi

jornada.

III

UN ENCUENTRO CON "NOSTRAMO"
Dejando
el

jardín de las Hespérides, que esto

€S en puridad la preciosa huerta alicantina, se va

volviendo más áspero

el

camino, merced á

la

comla

plicación de los brazos ó ramales de la cordillera
ibérica que

surcan y envuelven

el

Norte de

provincia.

Así es como se ve Gijona en

la

falda de

la

Peña

de su nombre, con

calles

muy

pinas, en escalinata,

buen caserío y muchos colmenares, de cuya miel se fabrica el famoso turrón de la tierra. De esta
golosina gustan tanto los españoles
tranjeros;
pacotilla

como

los exla

como que muchos turroneros hacen
los antípodas,

yéndose á venderlo á

donde

es Australia.

En Gijona
rretera,

se bifurca el

camino á Alcoy. La casubiendo y ba-

que corren

las diligencias

jando
dell,

las

pendientes del Agullent y del Benicael

hasta ganar

puerto de Albaida

;

y

la

senda

muletera,

muy

escarpada pero

muy

vistosa, y enTihi,

tre sus vistosidades el

pantano de

hermoso

lago artificial orillado por almendros, higuerales y
colinas de vidueños.
la floresta

Cerca de este fresco lugar hallé entre

25o

CIRO BAYO

un

donde estaban puestos á secar en tendederos de caña abundantes 'higos sueltos. Parecobertizo,

cían decirme: ''¡Cómenos!", con su aspecto melifluo y jugoso, en tanto que las aguas de los despe-

ñaderos que van á aumentar

el Tibi,

me

gritaban

con voces cristalinas
sed!"
.

:

'*i

Y

nosotras saciaremos tu

No pude
cen que
este
lel

resistir la tentación,

y mordí en un

higo y en seguida otro y otros, pues

muy

bien di-

comer y

el

rascar todo es empezar.

A

tiempo se nubló

la

tarde y empezaron á caer-

goterones de agua, accidente meteorológico que

me

venía de perlas, porque con

la

tormenta no ven-

dría nadie á molestarme.

Como

así fué

;

pues cerca de un cuarto de hora

estuve á mi talante comiendo higos, éste quiero y éste no quiero, con la doble satisfacción de quien
se

ceba en fruto del cercado ajeno y en fruto tan

sabroso

como

es

el

higo.

Dígalo,

si

no, Jerjes,

que, al olor de las brevas de Grecia,
sar
el

hubo de paguerras

Ponto, y así empezaron en
tan

las

mé-

dicas.

Estaba,

pues,

dulce

entretenimiento,,

cuando
en

oí el

chocar de los cascos de una caballería
de golpe y porrazo, puerta de mi escondite, sorprendién-

las piedras del
la

camino,

y,

pararse á

dome

la

aparición de
el

un
la

jinete

y su criado.
al

Bajó

primero de

cabalgadura, y
el

ampa-

ro de un enorme paraguas rojo que
llevaba abierto, entró en
el

segundo

cobertizo.

Era nada menos que un señor

cura, con habita

LAZARILLO ESPAÑOL
talar

261

y ancho roquete. Iba descubierto, y por la unción con que apretaba algo contra el pecho,

supuse seria portador del Viático á algún moribundo. El sacerdote apenas

me

miró, sino que,
el

con religioso

silencio,
el

se

mantenía de pie en
el

umbral mientras guardo de
Tras
la

criado ataba

animal

al res-

enramada.
menester se metieron dentro del coel

este

bertizo, y en cuanto
la

criado reparó en mí, tocó

campanilla

estaba

como dándome á entender que allí Nostramo (i). A esta señal, me hinqué de
la

rodillas

y adoré al Santísimo. El cura, que venía mojado por
el

tormenta,

colgó

porta-Viático de una escarpia,
la

muy

deel

licadamente, cubriéndole con

banda, y dio

capote

al

espolique, sacristán ó lo
el

que fuese, para

que

le

escurriera

agua.
el

Yo
Pange
po,

estaba arrodillado y á punto de cantar
lingua,

mas

el

sacristán no

me

dio tiem-

porque, llamándome aparte, di jome en voz

baja:

—Ayúdeme á
En un

desensillar la muía.
los

Cosa que entre

dos hicimos prestamente,

llevando adentro el arnés.

pronto cesó de llover y apareció

el

sol.

El cura y su acólito esperaron á que acabara de escampar, y entre tanto, para resarcirse de la mojadura, daban repetidos manoseos á los apetitosos
higos.
Así llaman
Viático los valencianos y cata-

(i)

al

lanes.

aSa

CIRO BAYO
minutos, volvimos á ensillar la bes-

A los ,po(x>s
tia

y

el

cura se dispuso á cabalgar. El espolique

sujetó

el

animal por
el pie la
el

á poner
sa,

en

el

brida y yo ayudé al jinete estribo. Después, á toda prila

cargué

mochila, tercié la manta, y con el

sombrero y
zarles
;

palo en una mano, corrí á alcanla

y cogiendo del ronzal de

muía

fui conla re-

duciéndola por los pedregosos senderos con
verencia debida
¡

al

Sacramento

del altar,
!

Con qué

mística delectación lo hice

¿

^me

decía

,

tú,

pobre errante

;

tú,

miserable, á quien

hasta los perros desprecian, convertido en escu-

dero del Rey de Reyes?
'de fijo que,

A

haber tenido
el

salterio,

como David acompañando

arca de

la Alianza,

voy por delante tañendo, cantando y haciendo cabriolas pero como no lo tenía y ello, además, me hubiera dado patente de chiflado ante
;

-el

cura y

el

sacristán,

me

contenté con musitar

aquellos

versículos del

salmo 63, que hacían á
el
t

mi
te

situación, pues los dijo

Rey
et

Profeta, erran-

— In térra deserta,
tibi

también por los desiertos
et

inma,

inaquosa, sic in

santo apparui

ut viderem virtutem tuam et

gloñaní tuam. Et in velamento alárum tuarum
exultaba... (i).

(1 )

«En

esta tierra desierta, sin ruta y sin agua,

com-

parecí ante tu santuario para contemplar tu poder y tu
gloria.

»Y me

regocijaré á la

sombra de

tus alas.»

IV

EN UNA baronía
No anduvimos
legua, se divisó

mucho, porque,

al

cabo de una.

una especie de

castillejo

en

la

cumbre de un cerro, del que bajaron á recibirnos los colonos, hombres y mujeres, unos con faroles,,
otras con velas ardiendo.

Arrodilláronse devotamente
se apeaba,

mientras

el

cura

bió

el

y precedido de esos acompañantes suSanto Viático la cuestecilla, cabiéndome el
ir

honor de
panilla.
la

yo á su

laxlo

con

el

quitasol
el

y

la

cam-

En

último término venía

espolique con

muía.

Por algunas
tre los
el

])alabras

que cogi

ai

vuelo de en-

que salieron á recibirnos, y á juzgar por paño negro que colgaba del balcón principal,
el

deduje que

enfermo había expirado antes de
de
la Religión.

recibir los auxilios

Así era, en efec-

to

;

pero

ello

no fué óbice para que se recibiera á
la

Nostramo con Pegada á la
llita

debida reverencia.

señorial
el

morada estaba una

capi-

habilitada para

culto, y en ella entró la

comitiva.

El cura abrió
ritual

el

Sagrario, y tras las preces de

hizo

la

reserva del Santísimo.

En

esto

W

roció el cadáver con agua bendita. que también ! me atreví á cantarlo. dejé las gradas del altar. No sólo lo toqué. Aquí terminaba mi coadjutoría. guió cámara mortuoria y allá fueron . al sacerdote á todos. acabadas estas ceremonias. di de mano donde clavi- á la campanilla. á rezar las preces de los difuntos. caballero. . viudo invitó al celebrante á una pequeña re- facción.254 CIRO BAYO abierto un armonium en acólito. Quitóse el cura la sobrepelliz y aceptó -complacido. Era porque barón era á castillejo. y. que 'hube de -callar y dar los últimos arpegios. y así como se dice que "el muerto al hoyo y el el vivo al bollo". llas la La viudo y señor del parca había dejado tan pocas huela el la cuenta en su cara. pero el señor barón fué tan bondadoso que. olvidando ]os gallos del Tantum ergo. el actuaba de cordio. y en naufragio de la muerte conservaba todavía cierta hermosura de facciones. En un catafalco. el Representa^ba unos treinta años de edad. una mujer sobre un negro paño. y yo tam- bién. sentándome ante el me puse á tocar si Tantum ergo. el presbiterio . Rezó el cura un responso. que difunta parecía dormida. estaba cadáver de baronesa. me obHgó á acompañarles á la mesa. que supuse sela dueño de la mansión. Pero ¡ ay de mi Tal desafinaba porque tantos eran los estragos que en mi garganta causa- ron el ipolvo y k sequía un de tantos días. entre flores desparramadas y el cuatro blandones encendidos. Hecha ría el la reserva.

clérigo y señor se contaban sus cuitas. El resto de la tarde la pasé muy complacido. Y averigüé que la muerte de la Baronesa había el sido cuestión de pocas horas. y que hubieron de llamar por estar más cerca que el párroco de Tibi. regándolas con repetidas copas de Alicante. hablando con los colonos. por consiguiente. me di por invitado. barón tenía el enterratorio de Como así es de suponer. á cuya feligresía pertenecía la casa. Averigüé asimismo que el al otro día temal prano sería traslado del cadáver el cementerio de Alooy. el mayordomo. el mucho que traer el mandadero á cuanto á la muía para allí En éste. pues : mataba dos perdices de una pedrada hacía la iría obra de caridad de enterrar á un muerto é bien acompañado á aquella ciudad que estaba en la mi camino. me señaló una habitación donde pasar la noche. que volvían A todo unos carpinteros improvi- sados cepillaban unas tablas. los hatos de cabras esto. que me vio tan honrado por su señor. donde su familia. las aserraban y da- . que aviso de los Santos Sacramentos llegara tarde. el No era de extrañar.LAZARILLO ESPAÑOL 255 En tanto yo engullía bravamente lonjas de sal- chichón. resultó ser un pobre al cura de cierta aldehuela por escondida. por ser entre al- quería y palacete. Como casa era muy grande. pues en espacio de un día se sintió enferma y se murió. por espoleara sacerdote. viendo el •ordeñar las vacas en establo y ayudando á los rabadanes á entrar de pastar.

Esto fué tres años antes de ahora. y yo los cené espléndidamente con mayordomo y primeros criados de la casa. haciendo ñora. regó con sus lágrimas el el cadáver y hedho una imagen del dolor siguió féretro que- llevaban á hombros los criados. Asunto preferente de tra cena fué la pérdida tían la conversación de nuesla señora. que se encomendó á las mujeres. sino con reservas y á media voz. porque es señora baronesa ya se murió otra vez y había resucitado. de No la la sen- mayormente. en baronía siguió todo igual como si lentos la la no hubiera pa- sado nada. Hízose ñanes .256 CIRO BAYO el ban fuertes martillazos. Sucedió entonces que uno de cuesta. coma Temor nada de saber que la supersticioso ni ridículo. que demás perdieron y la . Aparte de esto y del relevo de la guardia á difunta. los portantes los resbaló á mitad de la el equilibrio. si temieran que les pudiese oír la difunta. El barón lloró la mucho. el cena para los pastores y gabarón se sentó á la mesa con el cura. la la que allí quedóse para despedir á el baronesa. balidos de cabras y golpes de martillo de los carpinteros. Esperaban á que se abriera el testamento y conforme las mandas. así plañi- rían ó la olvidarían. ataúd de la se- Entre mugidos de vacas. Pero eso no lo decían paladi- namente. la esquila de la capillita dio los tres toques del Ángelus ves-i pertino y en seguida tocó á muerto con plañidos y tristes.

y como que iban escolta. volvió en los sí. no es de extrañar que la servidumbre temiera ver aparecer de un momento á otro á la muerta resucitada. unos huyeron despavoridos. que no estaba muerta. otros quedaron á pie quieto. Al tremendo bata- cazo. ni en resto de se deslizó silenciosa. sino con un letargo mortal. En cuanto esto vieron los acompañantes. Y entre estos últimos. estiró brazos y se incorporó. henchido de —pues como quien dice estaba la pareja la en su luna de miel bien —celebró resurrección de su amada como si se hubiera casado de nuevo. «7 una . la muy viva. enganchadas cuatro muías. tristes se volvieron regocijadas la esquila de la cambió sus tañidos funerales en locos el repiqueteos de aleluya. Pero no pasó nada la noche. Pero le sacó lla- de su estupor voces que daba su esposa. petrificados de asombro. y alegría Barón. la mándole y diciéndole que estaba y ¡por Dios! que cama. Con para la el nuevo día hiciéronse los preparativos conducción del cadáver. la levantaran y llevaran á ¡Todo capillita júbilo fué la gran Toledo! Las caras . la Al pie de cuesta estaba prevenido un carro al muy adornado con cintas y coronas. abrió los ojos. viva. ni durante la cena el ni en la larga velada que á ella se siguió. la cual . y que yo pasé regaladamente entre sábanas. las el barón. la muerta.LAZARILLO ESPAÑOL muerta con do por la aSj la caja fueron poco menos que rodan- rampa del castillejo. Con ese precedente.

los conductores llegaron á la mitad de donde fué resurrección tres años antes.! ! 258 CIRO BAYO cabalgaduras para el tartana y buen golpe de séquito. en seguida. pero mucho cuidado No se os vaya á caer . impasible. unas con pañuelo á la cabeza. Mas cuando la cuesta. otras tocadas- con mantellina como cuando van á misa. despidió con el último responso al cadáver. vimosle todos adelantarse y decir en voz alta: ¡ — Mucho cuidado aquí ¡ . y. sin pena ni gloria. y todas con velas encendidas. y cuando desfiló el cadáver de la señora siguieron acompañándola cuesta barón vestido de abajo. los criados cargaron á hombros con las Afuera estaban mujeres aguar- dando. El cura. la baronesa. A la zaga del féretro iba el luto. sin despegar los labios. revestido de estola negra y sobrepelliz.

el mayordomo. que todos oyeron campanada que dio el . esta vez la baronesa no tuvo á bien resu- Puesto el féretro en el carro. y emparejado con jinete mi persona. En la tartana iban el barón y un médico. — No cabe duda— voces que dio á <lel le contesté — . y hacíase cruces de la frialdad del señor. personaje que á última hora se presentó á certificar el fallecimiento de la señora en las caballerías. parecía satisfecho.: V I LITERATURA MORTUORIA Por citar. en buena muía. como quien se quitó un peso de encima. éste echó á an- <iar despacio. Alababa sus condiciones de carácter. á las la amo. algunos criados de éste. que estaba enterado de mi viaje á Alcoy. su hermosura. en vez de llorar su viu<lez. la casa. Como am^. su honestidad. j — Ya lo creo ! —repuso la el mayordomo — . y al mismo paso siguieron la tarta- na y las cabalgaduras. Como primeras de cambio mi la compañero volcó conversación acerca de muerta. porque le aquella?. por especial designación del es natural. la bajada de la cuesta salieron alma. quien.

En la el arrabal esperaba al fúnebre convoy pina de amigos del barón. Los últimos en marcharse fueron el barón.— : 26o CIRO BAYO el- ¡Quiera mi difunta señora perdonárselo desde cielo!. de papel y de cerillas. A de puerta bajaron el ataúd." Habíamos andado unas tres leguas.. que por no saber dlónde ir. Los sepultureros levantaron el arriaron caja hasta fondo. el mayordomo y yo. ¿No es el hermosa? ¿No es es fecunda?" Y' mostrando calceo ó calzado. El barón se fijó en mí. famosa en toda España por sus fábricas de paños. el ¡Pues á fe que no lo entiendo! la Porque señora matrimonio parecía bien avenido y baronesa se lo merecía todo. pensé hacer tiempo en el cementerio. que cuenta un Plutarco y que viene á cuenHabía un romano repudiado á su mujer y le tal hacían cargo sus amigos.. la familia.. les contestó ''¿No me viene bien? ¿No nuevo? Pues nc^ habrá entre vosotros ninguno que acierte en qué parte del pie me aprieta. la el fué conducido al panteón la losa. cuando llegamos á vista de la ciudad. — Pues oiga el señor mayordomo — repliqué lo to. que ya no paró hasta la el una aumentó Ios- camposanto. porque y algo le diría al mayortiempo de dar éste la propina á . y á hombros de criados que vinieron. y con ellos se comitiva. Luego fué el desfile de los pésames y la desbandada general. y el valle la baronesa se quedó en pudridero hasta de Josafat. preguntándole: *'¿No es honesta? él. al domo.

: LAZARILLO ESPAÑOL los Sepultureros. sólito á la la vera del panteón. Aquélla. el bordillo. Unos gorriones hambrientos en la tierra removida. los ahuyenté tirándoles un puñado de arena. nombre de vecindad porque una ciudad de muertos se parece en un todo á otra ciudad de vivos. Sus píos y el estri- dente bostezo de las válvulas de vapor de las veci- nas fábricas eran los únicos ruidos que hasta mi llegaban. junto á los bordes de y yo. usted. muy —Y de mi parte —contesté — . -ciome 261 me la llamó aparte y dijo. tiene sus barriadas de ricos y de pobres. casas de mármol ó de este ladrillos. como ésta. ó si- . á la sombra de un sauce vinieron á hurgar la losa. indignado de tamaño sacrilegio. le dará las gracias y que sin Tras esto me quedé falta así lo «haré. dándome á divagar por barrio. y me senté en llorón. ponién- un duro en mano el — Mándame decir usted señor barón que le ha sido ño simpático y que tome usted este pequedonativo en sufragio del alma de la señora. un toque de campana los camposanto anunciaba á enterradores la donde habían de recibir un huésped mortuorio. pisos aH'tos Empleo y bajos y en cada cuarto. Colgué mis avíos de verja que lo circundaba. dije al —¡'Pobre baronesa—me panteón — ¿Estás muerta . una vez. del isla De vez en cuando. mirando de veras? ¿Habrás despertado y estarás arañando tu encierro? quiero pensarlo! ¡No el Y la dejé sola.

ma de ellos que hace nacer encihumildes florecillas. y. ¡Cómo que les se reirán los muertos de esas vanidades cuelgan los vivos los humildes. Cónsul de X. quier nicho. Algunos. como en algunos : portales de las calles se leen estas placas ta.— 262 — nombre ! : CIRO BAYO del huésped. En consonancia con las señas de las mortuorios están leyendas ó inscripciones de algunas lápidas: variado florilegio de rimas de todo género. vulgares. Aquí yace un miédico. Ftilánez. pero se acuerda Dios. cha del que se la fe- contentan con las iniciales de su nombre y sepelio. la fosa común donde están revueltos los muertos en los hospitales y los pobres de solemnidad. —Ni faltan los excelentísimos é ilustrisimos señores y los caballeros de esta y de la otra orden. por último. por el contrario. fabricante premiado en las tal Exposición ó cual Zutánez. románticas. na~ . murió en tierra extraña y fué repaen el siguiente triado. académicas. y al lado un nacional que. las cuales nacen los huésj>edes- solas. allá un abogado. á la derecha un septuagenario. especialisla la doctor por Sorbona Universidades de Madrid y de Mengáwcz. De éstos no se acuerda nadie. arriba un militar. abajo un sacerdote. Siguen luego los anónimos. sin ajenos cuidados. ostentan sus- y privilegios. á la izquierda un menor de edad un extranjero que dio con sus huesos en España. para que no tituios falte nada. el casi acompañado siempre de su filiación.

calavera al pie de una Tú tan que me miras á mí triste. Es como una biblioteca de piedra. un vomitíu m'ordená. Yo que sense mals. si no. jo el digué que no'J volía ell digué qu'em curarla y en vaix morir á l'endemá. mortal y feo. no diré quí. sois un dia en visita. Puso fin á mi lectura lapidaria la campana. por fin. deten el paso. que entretiene como cual- quier otra. la posteri- Y otro. pecador de que cual tú te ves y verte has cual me vi yo me veo. modelos acabados de su género. Otro. espantablemente fúnebre. Digalo.: LAZARILLO ESPAÑOL turalistas. que . y mira al paso mi último paso. conceptuoso como éste Viajero que vas de paso. cu- yos son estos tres epitafios. Uno. ti. pasats setanta nou anys robust y trempat visquí un metje. mira.: . que merece pasar á dad como modelo de estoicismo: Ramón Llorens en diguí. esta del cementerio de Alcoy. ni danys. 263 fúnebres y hasta picarescas.

204 CIRO BAYO la capilla tocaba á cerrar. la duro á y con esta piadosa palabra Baronesa. pasé de largo con ánimo de llegar cuanto antes á la raya de Valencia. como nada tenía que hacer en Alcoy. Resurrec- — ¡Amén! — pagué el dije. apuntando al : Cielo con un dedo. . Luego. Pasé ante tatua de y allí vi la es- un Ángel que. (parecía decir á los muertos tionis horam mortuorum specto.

De la antigua magnificencia de la colonia romana dan muestra todavía la . nobilísima ciudad. cuya ornamentación y riqueza admiré como es debido. solar de inge- nio para comer. los Borgia. al fin. y. pasé por Játiba.LIBRO ONCENO EL JARDÍN DE ESPAÑA MI TROPIEZO CON VENUS Caro lector. según me dijeron. pues toda ella son ver- geles de inagotable fecundidad. ante cuyo castillo. Con razón llaman á esta provincia el Jardín de España. Pasé á la vista la Orden del Temple. donde las cose- chas se suceden sin interrupción y donde nunca faltan flores y frutas y verdor en los campos. A seis leguas de la capital y una de la costa está Murviedro ó Sagunto. poco ó nada puedo decirte de mi caravana á Valencia poinque como algi'm dinero me quedaba el no tuve necesidad de aguzar de Montesa. rinde honores militares la la tropa cuando andan por carretera. di cuna de con mis huesos en Valencia.

En esta disposición de ánimo. *** Era una tarde de Septiembre cuando pasé por allí. con natural abanlas ar- dono. uno de esos días estivales en que el ánimo se siente predispuesto á los deseos más extraños. fuertes y resistentes del Coliseo. Vestía al desgaire. sin gran esfuerzo. se levantan sinnúmero de pueblos.266 CIRO BAYO como montañas. En y el est€ valle. los restos cintura de muros. más que todo. y tan calurosa. La población se apoya en la falda de una montaña de mármol negro ve- teado. Es el cuarto de la ca- hora en que se cae al primer capricho que sualidad nos pone por delante. cualquiera cosa parece bien. Su bronceado el cuti? frescor de la virginidad y sobre pedestal . entre la cordillera d>e la mar. los vestigios de algunos templos. que hace traste un raro con- con la fecunda llanada que á su alrededor se extiende. rebosando de riqueza agraria en su Pedrera dilatado contorno. gran- des y pequeños. y. muchas lápidas é inscripciones. de colores tristes. vino y algarrobas. di con una joven que apacentaba un rebaño de ovejas. dejando adivinar. que más bien parecía de Agosto que de Vendimiario . ricos todos por sus pingües cosechas de aceite. cuyas gradas y puertas de entrada se conservan bastante bien. muerta la volun- tad. por lo mismo que. Una hermosa aldeana en cuyos ojos brillaba el fuego del sol valenciano. moniosas curvas de su lucía el talle.

bonito.. — Zagala. De vez en cuando. iban bajando por sí solas á abrevarse en el un ojo de agua que al res- plandecía en praderío de abajo. ¡ sí. yas laderas descendían suavemente hacia Las ovejas. virgen. parecía una ninfa 267 talla- da por el cincel de la un escultor. Largo rato Los rayos carne. eres linda. mero. muy Qué lástima ? así: Isidora. ¿ ¿cómo te llamas? — le pregunté zala- —Dora. —Dora qué Porque hay muchos nombres que acaban Teodora. bonita. hartas de ramonear. ella lo notara. pero me llaman Dora. Dora. ¿ te lo ? es el lo dice. que andes quemándote ¿ al sol guardando ovejas diez y siete t Son muchas ? Las mismas que años tengo — i : La escena ocurría en lo alto de una loma cuel valle.. y el corto zagalejo se henchía al soplo de una brisa retozona. como porque —Es un nombre muy tú eres muy —¿De veras? No han dicho otros — Como una primero que me —Usted — Pues.! LAZARILLO ESPAÑOL de verdura en que estaba. la dra para castigar á alguna oveja que se separaba . Por fin me puse á su lado. sin que se inquie- tara al verme. —Dorotea. y yo la acomzagala tiraba una pie- Dora tuvo que seguir pañé. casi contemplé sin que del sol caían sobre aquella estatua de dorando las femeniles líneas. rebaño. tú .

siendo de ver que hacían lo mismo que personas. la pastora y yo llegaá la poza. hundiendo todo «1 hocico con la cuerpo y asomando sólo bola de lana en los dientes. Las hubo pacíficas. el rebaño se detuvo á sestear. que dejaron pasar á las más impetuosas que que corrían á primera fila las hubo también que metieron hocico y patas en otras. la charca. El zorro andaba muy despacio y con ani- la boca recogía los vellones que las ovejas se dejaron en- tre las zarzas. y á sus bordes se agolparon las oveel jas á saciar su sed. el demasiado tencia. y era de ver la su- misión con que Pasito á paso. animalito atendía la adver- mos rebaño. el Como ésta era bastanel te ancha y profunda.. tirándome del brazo— no haga daño. el Volví á sentarme y puse atención en mal.zorro permaneció así algunos segundos. esto vi un zorro que se deslizaba á lo largo de unos brezos. 268 CIRO BAYO del resto del rebaño. —Déjelo usted—me dijo Dora. le los días. Creyendo hacer méritos con la zagala. Verá lo que hace. El el . como antes saciaron el hamlas bre. Saciada la sed. En me levanté esgrimiendo el palo para ahu- yentar al raposo. Es mi amigo de todos . y la zagala y yo nos acogimos á una choza. animal se sumergió en agua. mientras más limpias. tan 5Ólo los belfos humedecían. Así que hubo recogido una buena pella se encaminó á la poza. En seguí- . no fuese que se llevara un corderillo.

guar- —¿Pero tendrás novio? — ¿Qué esto? es . por la comida y un par de zapatos cada do este rebaño de sol á sol. —¿Qué quieres con i ahí ! dijo. para este raposo es muy sabio. seis Yo. riéndose. saludándole con mano. tienes padres? es murió padre leñador y anda perdido por el monte semanas enteras. meses. lindo Qué argumento para un fabulista la es- trategia de este eminente zorro valenciano —¿No dero? te hace daño en . se apelotonan en la lana y lo ¡ dejan limpio. le estuviera agradecido porque las pulgas. somos tan buenos amigos. —¿Tan sola —Madre se ¿No . que algunas veces que les me duermo vigila las ovejas. el Todas las tardes viene á este sitio á recoger vellón de ovejas y á bañarse.. con que quitarse es el único Estoy por decir distrae en el dan que pas- amigo que tengo y me estás? toreo. el ganado? á la zagala — —pregunté ¿Nunca intentó robarte algún cor- —Al como si contrario . gas. — Pues que de pulgas.! LAZARILLO ESPAÑOL da 26Q soltó la lana y á escape se lanzó á la orilla^ el sacudiéndose 'cuerpo de la mojadura. porque las pul- no ahogarse. Al cabo^ se perdió entre los matorrales. queda eso — — Adiós y Dora. la decir estas palabras? — le pregunté. se vale Como el animalito está mis comido de esa industria.

— Ni lo acertó. €sto? como queriendo estallar. \ Si viera usted ama me cómo me hizo po- estorba f —Pues — abrocharle corpino.. otro zagal que te diga palabras dulces al oído y de vez en cuando se le —Un escurran los labios y te dé un beso en zagala pensativa la boca." —^¿Y tú entendiste que quiso decir? —Que ya era grande y que debía trabajar más. lo te La verdad es que días. que soñé no sé qué cosas de fantasmas alegres que me palpaban todo el cuerpo y me da- ban muchos besos y abrazos. —¡Ah! —repuso es un novio? iienen. la — . 270 CIRO BAYO chico joven y guapo. —Ahora no—contestó quítatela el repuse. Quise hacerlo. cuando les bulle la sangre en te las ti ^enas. y el indino se me escurrió entre los dedos como un ama y me melocotón miaduro. ten cuidado con los hombres. ¿Esto He oido decir que otras chicas lo — Sí. p«r- . el el y una tarde que estaba ordeñando las vacas en establo. íju-e mi ama me dijo: ''Ya eres mujer. Las mejillas me desarrollé mucho en pocos se me pusieron más encarnadas. Amanecí tan ojerosa. ¿No pasa á ¿No sientes en tu cuerpo algo así como un Pero •capullo que pugna por abrirse? que fuera usted médico: . ^sto es desde hace pocas semanas á partir de una noche. se me salió un pecho afuera. Dora. haciendo por des- ella sin alamarse — . Entonces el ner esta cotilla.. Lo vio dijo que lo escondiera.

no me llames zorro madura como la . que has robado la zagala. Palidecieron sus mejillas. quédate cómoda. Una bocanada nia. parecía arrobada y soñadora. tiera influida como si se sin- por un hechizo. con mucho mimo la fui desabrochando las presillas sin que hiciera resistencia. la zagala. de aire nos envolvió en una ema- nación vigorosa.LAZARILLO ESPAÑOL que tengo que correr á escapa. Poco á poco. tembló de pies á cabeza. embriagadora. las 271 ovejas si alguna se me —Ya Y me cuidaré yo. loso cualquiera. — No. no seas tontuela. Vaya. Dora. *** Repuesta la zagala díjome muy quedo: —¿Eras miedo que tú quien querias correr al raposo. como combatida por un efluvio misterioso. y yo te comí. que del prado ve- como hálito de amor . como dos rosas sobre un mis- mo tallo. quizá que entender sentido de mis palabras — el las . extáticos los ojos. Nuestras dos cabe- zas estaban juntas. de me robara una ovejuela? Más zorro eres tú. es si que estabas sola del ra- uva que se cae por te cimo. la estreché en mis brazos. Dora dejó caer los brazos y entornó los ojos como magnetizada. y en el momento que iba á caer desplomada. j>ero su corazón palpitaba con fuerza. como pudo comer otro gosin es- — Para uvas maduras— repuso Dora.

. de pasar. ser. y. ¿dónde — Por . creo que podrá ser esta faena se el — replicó alegre la lo zagala — En emplea á cuantos piden.272 CIRO BAYO tan vendimiando en las viñas del amo. en la alquería. y cuando las ovejas dieron la señal de retirada en busca del redil. porque miedo á las heladas hace apre- surar la vendimia. la alquería. rato. al amo. si puede — me Ya contrataré lo . comí las más tempraneras. zagala y peregrino las siguieron á retaguardia en dirección á Pasó otro la alquería. Ayer. Y Dora. re- coges el rebaño ? —¿Dónde ha de ser? En Veré —Pues iremos juntos. como vendimiador. el —¿Hacia dónde cae esto? —Muy cerca de aquí en camino de Burriana. él ihe tú.

ofrecí mis servicios. por ción que todo respiraba. metia manos en una de la satisfac- las cubetas. descontando dos horas me- y en cambio daba tres pesetas de jornal. en que se veia una cuadrilla de jornaleros. los liños se Entre movian de cepa en cepa los vendimiadores. el A en la la legua se conocía era él amo. había de tra- bajar de sol á diodía. una hogaza para todo el día. y dos parejas de membrudos mozos llevaban á un carro las aportaderas repletas de uvas. sol. y sin titubear Le trató. y á paso largo los fui á unos viñedos limitrofes con la granja. Un hombre de alguna edad. asi que atravesamos un poblado bosque de algarrobas que lo ocultaba. vi lo que hacían mis compañeros y tomé nota para el día siguiente. pero entré en turno. 1 . Entonces me adelanté á la pastora. dos comidas diarias Aquella tarde no hice nada. obscurecer.8 II LA VENDIMIA Y LA PISA La cual no tardó en verse. en la linde de un vidueño. cortando cuidadosamente los car- gados racimos. me al con- Como los demás jornaleros. como quien se goza contemplación de una buena vendimia. porque empezaba á y vino á discreción. de las pie. apretando los racimos.

me ceñí por debajo del sombrero una corona de pámpanos para refrescar sienes. Eché corvillo mano que ni á un y dime á cortar racimos. agradable el sol Tan cuando tido. solum te virginem dignum. y otras me incensaba el aire de los campos. Y como quiera que yo había cantado en voz alta. Yo al enlazaba esta geórgica escena con el idilio de la pastora.. Baccus frémens. envidándonos coplas ó coreando barcarolas. otro lado del algarrobal las y con las manos tintas en sangre de mis el uvas. creyéndome solo. evohé virgiliano Evohé. que también se sabía Volví la dándome á entender de memoria á Virgilio. aun empezó á quemar me di |>or resen- Según la dirección del aire. me Luego nos hicimos tan 'buenos amigos. la cual estaría apacentando sus ovejas . con su correspondiente balandrán. á veces oreaba mi frente la brisa marina de la cercana costa. impreg- nado con romero y del tomillo. Los vendimiadores nos ayudábamos mutuael aroma del mente..: 274 CIRO BAYO bien amaneció. que á ia . estaba tro segundo: ''Vociferans'*. acompañando al amo de la viña. cabeza. me pareció la tarea. aunque con sombrero de paja. sonreí y saludámonos. Pero no había reparado que muy cerca de mí. En tal guisa canté. el buen señor añadió el principio del hexámelos jornaleros. que vigilaba á un señor cura. los vendimiadores nos re- No partimos por una anchurosa viña.

¡ Qué variedad la de nuestras vides! Estas son de las que hablan los historiadores y las que han dado en todo* tiempos . y él acabó por obligarme á que le hiciera una visita en. chas! del pataleo va acompañado del ritmo onomatopéyico de una alegre tonada. con otros compañeros. entre el vi- ñador y junto al los invitados á la fiesta. Los próvidos racimos el se reducen á escobajos. la conversación en voz alta. quise echar el resto y ayudé á la pisa. hasta que una después vinificado. en tanto que mosto. pues yo llegué á los últimos. que fué á los tres días de mi contrata.: LAZARILLO ESPAÑOL 2/5 hora del descanso hablamos largo y tendido. ata- baleando. pisando y estrujando montones de uvas con los pies. como en mi primer día de vendimia. á se la que añade Aquí. vi el jaraíz al cura virgiliano entre otro huésped. bailé diabólica danza. saliendo por una canal. se vierte en las tinajas donde ha de fer- mentar. Allá en el lagar. la con la que tropezaría camino de Castellón de Plana. Acabada la vendimia. Lector: ¿viste alguna vez una pisa de uvas en el lagar? ¿No? Pues procura pronto el verla cuanto antes. la rectoral cuando hubiese de pasar por la aldea. la porque muy empleo de máquina de prensar habrá matado esta fiesta pagana. mano industriosa lo envase El ¡chas. y dándoles esta clásica conferencia amo de viticultura ¡ — Qué riqueza ! —decía— .

porque yo. las montúas y jaénes. tiene esos mofletes de tan que ni pintados — repuso con soma el . Entre las blancas la server ola. las albulos. especiales de España y aun de todo el mundo debiéndose atribuir esta fragancia. el Requena y garnacha. la nvelcoche y blancas rosadas. tir. entre bobalet de las la negras: la ferrandella. Por algo mosén buen color. no hay duda fué esto mu- cho — tó el Quién fué amo. por ser de los fama más y espirituosos. trepadell. no tanto suaves. sino es al terreno. palop. mosén? —pregunde Mosén da á es síncope de mosenyer y título que se la coronilla los clérigos en todo lo que fué Aragón. —Un andaluz —contestó — Pues mucha el muy entendido en agricultura cura. á la uva. aún no he podido saber todas castas de uva valenciana. —Pues la yo hago á más colores 'las — replicó el cu- ra—. y tre las verdes. masaguera y monastrell. entre las doradas. Distingo entre duracina.276 CIRO BAYO á sus generosos vinos. macamen. se que el tampoco orbe. las las que soy viñador. este Columela. fácil encuentre semejante en Aunque Columela juzgó poder decir^- contar todas las diferencias de vides. presunción fué la suya. como es dijo Plinio. Gracias que conozca : que crían mis viñas. suavidad y espíritu. enentre las bermejas: las cruaznas y Gabrieles. fragantes .

¿A qué — pero negarlo? — respondió la sí aficio- el clé- vid. el los dañosos efectos del mosto en aquel la patriarca. —Doctor. doctor. que vino á dar en cosas que tan mal estuvieron. se dice expresamente que Noé para Y la ra- zón de esto que viendo Noé cuan provechosa útil el planta era y cuan linaje humano. cultivándolas y labrándolas. con todo eso. mosén — replicó el rural. varan á los — Y ahora galeno— . y así dijo Tíbulo: Sepe eQo tentazñ curas expeliere vino. tanto. habla us- —Decía que son tantos y tan grandes los prc^- . toda finura esto es llamarle á dijo el uno borracho con médico . demás plantas. como es. hizo lle- viñas. Es también medicina y antidoto enfermedades y melancolías. hombres fruto más copioso y de mejor sabor que ninguno. aunque Dios las crió al principio del mundo. y que así bebido le será de mucho provecho. la plantó. para que. Eclesiastés aconseja al hijo que lo beba moderadamente. esto era el tercer personaje al nado mosto. y así el lo que tiene de daño el mu- cho vino tiene de provecho poco y moderado. rigo— La . el reverso de la medalla —añadió .LAZARILLO ESPAÑOL viejecillo 277 el de tipo antipático. de donde maldición de Cam le y en Lot. Mosén repuso el viñador si no más claro me quedo en ayunas. — No que — pater. el —Con todo. y para las Horacio: — ted Nunc vino pellite curas. — — . que hacía número tres en el corro del amo. —Lo soy.

También yo sé latín. mosén. los físicos. —Así cielo es como como vosotros. para que me en. como tristeza. para la tercera. la alegría . 'dice di' aconseja David. vez. es ocasión de enfermedad y muerte. sin comparación. á las y enriquece la sangre. taberneros y boticarios. mucho mayores. escribió Baltasar ayuda la digestión mera la leite. que son. porque del de Alcázar^ vino. el . — Vinuní el ardentem corroborat vel occidit güyó doctor en tono pedantesco — — ar- . que los mialles que ha causado. segunda. nes —concluyó —In medio cura— señor mío— dijo lia la las el virtus. vino y los imisterios que <x>n él se han obrado. para insania y indigestiocensor implacable. El vino. que el sabe todo: ¿quién en- señó á aguar vino? reñidos con ia fuerza y la integridad ddl sagrado licor ó. y mismo Bclesiastés. la sabiduría di- manda dar vino á los tristes y amargos de corazón. Hay que lo tservir á la Dios con alegría. como lo dicen el Galeno é Hipócrates. En esto terció viñador lo —Diga.: . es necesario para la sed. —'Herejes y (Cismáticos tendáis mejor. La pricomidas. Doctor: ¿no es éste también uno de los secretos de vuestra — — Sí farmacopea? el ^contestó con voz grave el mediquillo — y la razón es porque vino es en segundo grado caiiente. 278 CIRO BAYO vedios éé. para el de- —Y cuarta. matáis á los el enfermos —repuso cura — . . Por vina tanto.

La un mar de lágrimas y la atmósfera una tempestad de sollozos. pies. al pulpito. quiero de- de la cepa á uva. Entonces tomó la palabra el médico. ¿No le conmueve la .á retrucarle con un cuento muy religioso. Las uvas. no. Y el hombre se sonreía impávido. la iglesia de un pueblo la en Jueves Santo y oyó iglesia era el sermón de Pasión. á la si Quevedo en quieres subir cabeza después. conceptos ambos que estas redondillas muy bien expresó Uva. poniendo paño religioso. déjate pisar si quieres ser estimada si sufrir. "Hu- míllate y te enaltecerán''. hante de pisar los que no hay medrar sin Uva. veráste picada ó dej arante pasar. yo os invito.. cris- á que consideréis un ejemplo de humildad tiana. que estaba zapatean- Y do y atabaleando con pies y talones los racimos. Otro que estaba á su lado le dijo: Tiene usted el corazón de piedra. dejándose pisar dijo el clérigo — — dan •ejemplo de aquellas verdades evangélicas: "El reino de los cielos es de los humildes". si 279 de la planta pasamos la al fruto. sin más que ver las uvas que está pisando este mi amigo. nos largó un sermón. señores míos. voy. — Ya que mosén. señaló á mi personilla. — : LAZARILLO ESPA ÑOL Pues cir. el —Eche usted por esa boca—dijo entró en — Un feligrés pater.

No bebo vino... y altar. — Con madita en de lo que nuestro buen amigo obrará muy pal- cristianamente el — replicó el pater. doctor. sacerdote ha de vivir del pie Y usted. la —Entonces me asusto de longevidad á que —repuso cura con mayor yo dad — Figuraos. — Parece mentira do u'S'ted ! Y ¿ cómo el se las ha arregla- para llegar á viejo? haber bebido tan —En mucho ha contribuido sólo agua en toda mi vida. La homilía vinícola al caso. ¡ mosén. Todas las noches veía en le la granja á el Dora. . viéndolo tan aficionado y alabador del miosito. al dando una . aunque apenas hablaba.f 28o CIRO BAYO muerte de Nuestro Señor Jesucristo f que estoy en el el secreto. rígido Galeno. acabe regaílándole una arroba del de esta añada. porque á lo que mosén va es á que el amo. el . qué secreto resucita. —En por- secreto de que pasado el mañana — Precioso es cuento— repuso cura— pero no veo que venga —^Pues viene caso. porque ama la traía en ajetreo continuo. bombro el viñador — poirque yo ben- dije sus campos. *** Entre la vendimia y la pisa llegué á reunir vein- te pesetas. porque yo soy abstinente. ¿no apetece lo mismo ? — No. ail sí no excita mi devoción. el la naturali- vino. —¿En —:No. que yo no bebo más que llegaré .

: : . el Toma este esta sortija. ¿ Dora — le dije — . asustada la zagala. de ios jornales devengados por los ope- rarios. lo dice él cantar Amor ensilla se de forastero su caballo. me voy mañana muy ella. Dora— dola una mano— Pero quiero hacerte un . — Tan pronto — repuso ¿no sabes que soy? Un — Pero. lo fo- Sí ella . no vale nada va mañana. me lo des — repuso — . —No hay más remedio. . La última noche. Y setas le puse en dedo el anillo nupcial. tománregalito para que te acuerdes de mí. rastero. contesté. —No robado. temprano. llam^ la aparte á zagala —Oye. con melancolía — ya — —contestó ? chiquilla. víspera de mi partida. tanto un buhonero que á anillo alquería vino. viendo tanto dinero el ama creería que los he —Pues se lo entregaré para ti. lo hice y nos Toma estos dos duros y cómprate lo que más te cumpla. LAZARILLO ESPAÑOL Pero mi pensamiento estaba es así que á al olor fijo la a8l en ella . le compré un de plata para dedo de mujer. —¿Ves — seguí diciendo— enseñé—que he —y se las ti puñado de peganado cortando las reparti- y pisando uvas? Por remos.

282 CIRO BAYO —^Esto me parece mejor. me despedí de ella. tan fácil- — —añadí — y . otra cotilla. además. . Como na- die nos veía. y. compraré — replicó ella alborozada — : á que será más bonita que la que llevo puesta. pero que tenga muchas lazadas muy fuertes. para la otra. que no te la desaten mente como Dora hizo un mohín y bajó las los ojos. la besé en la frente. ¿Qué quieres que me compre con él ? Puedes comprarte unas arracadas para que — estés muy —La fe Sí bonita. y estrechándole dos manos.

es cuyo nombre no hace una lengua de tierra con honores de península.III FRENTE A LAS COLUMBRETES Al rayar el alba abandoné la alquería con áni- mo de ir á ver al cura virgiliano. Al pie d* que viven la población aita está la baja. así llamadas porque se co- lumbran desde la costa castellonense. algunos de cuyos botes la arena. la feligresía no pasa de ser una alde- hu^la qu« esícasamente tendrá cien fuegos. y era del lugar. El chico de las algarrobas baja adherida á la iglesia. Las casas de los labradores y la iglesia. al caso. hermosa terraza marial na. A como La un chicuelo que encontré buscando algarroel bas por bosque le pregunté por él el pueblo . testigo de mis proezas vitícolas. que entra atrevidamente en eil mar. cuya moruna torre fué en tiempos almenara ó vigía de p^lajnicie la costa. que en días serenos deja ver frente el grupo de las Columbretes. á esa distinción dcpueblo alto y bajo. ocupan la del promontorio . de barrio de labradores y de pescadores. y me señaló me dijo: una casita- . á aldea. en la los pescadores. me guió en persona. y lanchas se ven varados en Pese á tanta nomenclatura.

por .allí le alargué pero como no veía por ningún perro.: 284 es la CIRO BAY O del recto. el — ^Es cobre — . que no veo? — No ves este animalito de patas gordas y rabo ¿ erizado que se apoya en león. —Has Pero la llegado á destiempo — di jeme — . Pero causó perro chico. haciendo dúo con el música. que bien la se conocía cantaba y tocaba á un tiempo. porque. preguntó lo —¿Dónde está perro. verdad replicó — — Niño. la gorra para que no se lo quidejó solo al pie me de la rec- Iba á llamar. y toría. noy— contesté— ile Toma la en recom- pensa este perro gordo. refería á lo que por ahí se cuenta de que le el artista del grabado murió del pesar que dibujara. El chico tomó muy me el contento . cuando •de me pareció oir el sonido un violín. pieza de diez céntimos que . 'qui'lado muchacho mirando el Talmente parece un perro de aguas es'de medio cuerpo abajo. Me oír el quita allá — contesté— . pero se parece á el escudo? Quiere ser un perro. me tranjquiílicé. oí cantar á mi amigo cura. . Si nos oye el grabador se vuelve á morir de otro patatús. se te adelantó un trovador. —Aquesta casa señó —Gracias. se guardó perro en un repliegue de taran sus padres. que los madrileños tomaban por un él vil él el heráldico ileón que entendiese ó no esta historieta.

desde que se gozaba perfil atril sión magnífica del ancho mar y del Junto á una ventana estaba el de la el con violín y un papel de música. y el cura se la asomó Salve á la ventana. pero ya paso de los cuarenta. —Una cosa sicam nescirc. Dirélo más elegantemente con mi paisano Ausías March La valledat {vejez) en valcncians mal proba: no sé com jo faqa obra nova (i). anacreóntico — dijo el verme — . es esto. —¿Qué mosén estradivario — —exclamé. Tajii nescio esse niuqiíaui letteras. Dejó el violín de tocar. la dice San Isidoro. dando á entender que música debe ponerse en- tre las ciencias ilustres. A riesgo de estorbarle en su melopea. Ausías es una forma popular de Agustx. y debe pronunciarse cargando el (i) acento sobre la i.: LAZARILLO ESPAÑOL 286 las sumisa correspondencia del instrumento con inflexiones y tonadas de la voz. amice.. . pero no músico. señalando el ? Le sabía á usted poeta. Y él mismo bajó á abrir la puerta. porque le estuve oyendo antes de llamar. — Mía fe que por lo hace usted muy bien. —Gracias más que el la lisonja. y á esa edad á los músicos no nos queda compás. Ausías March fué caballero valenciano contemporáneo del Marqués de Saniillana. trae la otra. á su gabinete. —Ola. que estaba á altura de al mi cabeza. acompañánla vi- dome costa. llamé fuerte.

escribiera lo que escribió. el siguió di- — Pues tan en 'la primero. el viento en calma. De iinlproviso surge una nube. vida del pueblo ellos No hay para un día de plácida confianza. Estos pescadores represenperpetua tragedia. Ve usted esos dos barrios de de labradores y el de pescadores ? . la lira orillas del —También Ovidio pulsó y mi cantó cosas la Ponto muy tristes ¿ neando cabeza — — repuso el cura me- . parque . el Y. y rniuy alegre. Así me explico que Víctor Hugo. horrores de la tempes- segando la flor bravia de la costa. creo que haría obras maestras. todo verano. no son sino engañosas apariencias del peligro que se oculta tras esas bellas formas de la poesía del las Océano.386 CIRO BAYO —¿Qué estaba usted ensayando? —Unos gozos á Virgen. Pero hace días me falta la inspiración. la otra parte de mis feligreses no saben del mar sobre sino que en es muy bonito. ciendo sin : darme tiempo á responder. yo dispusiera de un gabinete de trabajo como éste.muy agraidabile. . porque el cielo azul. allá en Jersey.¿Cuál cree usted que es el más alegre? feligresía. En cam- bio. el La madre la tierra alegra más á mi gente que mar. la mar serena. No lo comprendo. el huracán rompe sus cadenas y la los muerte aparece entre tad. aguas se encrespan. — Si — ¿Faltarile la inspiración ante este escenario? contesté señalando el mar — . para que la las niñas los canten los sábados en la iglesia.

Los animales saltan. semper ¡iivcnisqiie. q'Ue el real Profeta no halló á qué mejor comy risueña cara pararlo que á un desposado galán que sale del re- gazo -de la esposa y con su ¡ ailegre á todos llena de alegría. siempre tan hermoso y tan nuelos vo como el primer día que comenzó á andar orbes. Sí . — Bl Sol —exclamé. cardenales. —Entre los ¿á qué carta se queda? la sublimidad del la vista mar y el fiel la poesía de la campos. Las aves y con sus harpadas lenguas dan mil parabienes á su venida. clavo los en de balanza que sopesa dos elementos. para las hierbas. retozan los árboles. para las la flores y frutas. y dan brincos de placer en viéndolo. porque hay nubes. obispos. qué de lindezas le cantan los poetas ! Tan hermoso es el Sol. íe sailudan Su luz alegra el mundo. ¡Qué de piropos. las plantas y las ñores se descogen. Tiene manos para las plantas. — Phebo. estrellas y luna. como le llama nuesitro \^irgilio . pater.LAZARILLO ESPAÑOL ven en él las 287 mismas cosas que en la tierra : uvas. truhanes y rameras. se esparcen . helecíhos y cohombros. ó sea delfines y sirenas. espadas y sierras. — Y usted. y por esto dijo Calimaco: formosus semper. ortigas. ermitaños y otros peces seme- jantes á las cosas del cielo. el Y ¡ el cura señaló con ! dedo al cielo. pater omnipotens. Homero d Con cuánta razón le llama Cien brazos! Porque tiene manos para la dar luz y claridad á luna y las estrellas y para barrer del aire obscuridad y las tinieblas.

la envidia.. los felices sucesos . pobreza y demás. Los peces muestran sobre las aguas sus plateadas escamas. un como etc. me va usted resultando tan apolíneo ahora —'Esto ? ¡ como diomisíaoo aintes. es decir. El santo crisma de se sirve en varios Sacramentos está compuesto de aceite de oliva y de bálsamo. cualesquiera que sean que los suce- sos de la vida. y. ¿no es gus- cierto Por mi contrarréplica ! medicucho. este concepto de la tristeza. todos los — Según hombres debieran ser tristes. —Es un razón.288 CIRO BAYO y cobran nuevo ser y nueva hermosura. que esto es resentimiento interior. porque todos nos vemos combatidos por azares y pasiones. el un alma que se resiente la tristeza: de un mal que sufre. la sequedad de co- odio. de<l lo dice por el episodio al lagar. Nuestras vidas son los ríos que van á parar al mar^ pero ríos que tienen sus crecidas peranzas. ! — Ya. —Pues la Iglesia el hombre ecuánime debe conservar igual su corazón. no hay cosa creada que no se mejore en gusto cuando d Solí aparece. finalmente. triste. recibiendo nuevas esperanzas de su deseada salud. las aflicciones. Los enfermos se alientan. que . porque todo des- acíbar y vinagre. como enfermedad. ó un resentimiento exterior. El bálsamo. : las grandes es: y sus bajantes los desengaños. —Padre cura. ya de tila ¡ Qué hombre tan sombrío se le ¡ No el tarle el vino ! Se conoce que pegó gusto él las recetas que administra.

igual diría. . .LAZARILLO ESPAÑOL 289 por SU peso específico queda por debajo. Por esto dijo que ver siempre las cosas por un prisma alegre vale mías que una renta de miles á-e duros. !. — Dígame. se nos indigestan por no seguir el precepto del sabio: "Si encuentras miel en tu camino. que hombre superior á sus aflicciones y aquel será hombre perfecto que junte la paciencia con la dulcedumbre de carácter. En todos los estados se puede ser- y cada uno de ellos tiene sus particulares goces sólo que á nosotros nos cansan y aun ." — Resumiendo. come lo necesario y nada más. Gran parte de la salud consiste en querer tenerla . Es máxima tan cristiana como utilitaria. su suerte? ¡ pater. y lo mismo sucede con un filósofo la el alegría del alma... fuera hombre de mun- do. h?xe al es el símbolo de la fortaleza. Casi siempre nuestros deseos quieren im- . ¿Está usted contento con Desear otro género — Qué remedio me queda do sería perder el el ! de vida incompatible con los deberes de mi estatiempo. una cosa es predicar — Si como soy clérigo. el aceite. porque los deseos ocu- pan lugar de las ocupaciones que debemos cumplir. hay que fabricárselo en y otra dar moradas ¡ — Ah trigo. ¿dónde de color de rosa? se vende este prisma —En las ninguna parte del alma. representa la resignación. que sobrenada. la conformidad. pater. mosén. vir á Dios.

—Mosén. Puras apariencias.290 CIRO BAYO posibles: se parecen á esas mujeres en cinta que en invierno apetecen fresas y en verano castañas nuevas. Persona s-e desasosiega por practicar las tnás soma- . No máxima á nosotros mismos. el según dijo Brut- clavarse el puñal en pecho. como hay que serlo con todo ha de ser sufrir y perdonar las molestias y flaquezas del prójimo. en vez de preferir las virtudes más conformes con nuestros 'deberes apetecemos casi siempre las que hailagan nuestro gusto. hay que aplicar también la demás. qué es orgullo. sino mortificaciones de nuestra imperfección. ángel en la calle — al y demonio en casa. la miel para trato con nuestros se- mejantes y la leche para dulcificar nuestra alma^ se es Faltando una de estas dos cosas medio ángel y medio demonio. como el la Esposa de los Can- tares. Esto ¿cómo se entiende? — — Pues. el ¿Qué es el amor propio. —Es hay que que. dice contento dice feliz. ¿no en seria miejor que. sociedad sino esto ? Puras apa¿ Qué es la ¡ riencias! Hasta la virtud lo es. de nuestra inferioridad respecto de otras personas? En vez de abrigar en el pecho esas áspides venenosas. —Y quien es usted? elástico. como se dice vulgarmente. el lleváramos la miel en los labios y la leche pecho. ¿lo es —El concepto de La los la felicidad del feliz hombre muy ciencia de ser consiste en ser piadoso consigo mismo.

y. un vida y aun de la vita buona. sino San Francisco de Sales en su Vida devota. las más no las más conmás apara- las más sólidas. callejera los ayunos. no excelentes. sin embargo. verbi gracia.LAZARILLO ESPAÑOL 291 das. — Pero —¿Acaso mosna demás zón sin dejar de darse buena vida. sal ó el de más calidad que azúcar 7 —Y usted. la la espiritual. no son compatibles ambas cosas? A li- los ojos del mundo que vale más. mosén. sin que esto quiera decir que yo sea un .. ¿qué gasta más? ¿la rir las — Soy un servidor de Dios. — Bien. á las mortificaciones del espíritu y del cora. pater. por más que éste sea la otra. á la modestia. Fuera de que es las más decorativas y más fácil practicar la buenas obras que se gasta el las grandes virtudes. á manera que fusión la sal que más á menudo y con más proazúcar. á la bon- dad.. no las de relumbrón. las disciplinas y castigos de la carne. la alegría buena vida es consecuencia de vivirla. que son mejores. magnánimo y olvida ejercitar las que le cumplen. estas últimas son de mayor excelencia y más meritorias que las primeras. que procuro adquivirtudes que me faltan y perfeccionar las pocas que tengo. el andar descalzo en procesiones. sideradas tosas . desde el así es como me lo figuré á usted principio: la enamorado de — La de un optimista de balandrán. quiere ser héroe. Esto no lo digo yo. Xo es esto : hay que las esco- ger las virtudes .

pero sin zaherirnos. y esto lo tengo muy presente porque. practicando aquella virtud 'que los griegos llamaron Eutrapelia. — ¡Conversaciones de aldea! — repliqué en tono despectivo. ¿no nos invitan á sacudir el sueño y cantar las alabanzas del Señor ? Pues esto hago yo rezando el santo sacrificio de la Misa. nuestros mutuos defectos. reimos las sialón . —-Más divertidas que de — repuso mosén— porque. tocar el violín. á la madrugada. quien no gar con los suizos. Aparte el cuidado de mi pequeña parroquia. El sabio compara las malas lenguas á una navaja de afeitar. porque mi régimen es 'harto sencillo. que es el arte de conversar ailegremente. 'á ser como un con mis se ej ercicio de ia A este tenor. como todos nos iconooemos. cirla cunstancia que huélgome haber leído en vida de Carlos Boirromeo. Los pájaros. que habiendo sido invitado á terciar en un juego. y me piden mi opinión. si procuro no ofender ni lastimar á nadie.292 CIRO BAYO epicúreo. antes bien. no . porque la condescendencia viene caridad. Procuro ser condescendiente. como soy el más calilf icado en las tertud'ias de la aldea. me doy maña ir para leer mis clásicos favoritos. Emípiezo por levantarme temprano. y en la desdeñaba de ju- de nuestro Loyola. algunas tardes de invierno me hallaría jugando al tute feligreses. como se acos- tumbra entre gente de buen humor. de caza ó recrearme con alegre conversación. sin faltar á la caridad . darla con el el mismo tientO' y cuidado que cirujano hace una incisión entre los nervios y los tendones.

dulce meneito del agarrao. infierno vais saJltando. las —Y ¿qué opinan nesto? Porque á ellas mozas de un baile tan holo que más les gusta es el no. Ya sabrá usted la ale- luya del padre Claret Jóvenes que al estáis bailando.. y si bailan ha de ser lejos de la iglesia. también convertido en maestro de el acompañando con en la violin las danzas de los mozos — plaza de la iglesia. antes para ejercitar ju- ventud y con el ejercicio de las burlas se habiliten y suelten para las veras. los sabios griegos inventaron la danza pírrica. á modo de escaramuza y es la batalla. porque es un bailar unos con acometiénse otros. porque enseña triunfal de héroes y emperadores. si no bailan . — Se do aguantan. ? ¿ Esto más — repuse— . . y por descontasin las armonías de mi violin. dose y retirándose. Esta estila danza que aquí también. muy parecida á la Spata dantza de los vascos y al hall de bastons de los catalanes. le ci- —Vaya. porque. merece usted que de Apolo. — Entre sea por estos aWeanos.. ñan el amigo mosén. y quiera Dios que así mucho tiempo. es la laurel — No. me baile. A este intento. Si 293 hoy fuese domingo.: LAZARILLO ESPAÑOL desdeñó vería la invitación. el baile no se hace por desla honestidad y lascivia.

viéndose pobre y neasí cesitado. porque usted es émulo de Apolo. llamia así ? — Por qué me usted — Porque como Apolo. dijo Petrarca. Acabaré diciendo que. á de Ihidalgo. se hizo vendimiador y pisador de uvas. usted. en igual situación. —Pues también ¿ me lo ceñiré — repuso jovial el >cura — pero á condición de repartírnoslo. Seríia initerminable referir el todo cuanto hablé con la cura. 294 CIRO BAYO —Y también de poetas. se ihizo pastor de unas vacas. despedida. espoli- que ó escudero á uno de sus . me trató á fuer prestándome su muía para que me llevara á Ciastellón y dándome por feligreses. - Onor d'imperatori c de poeti..

en las cigarras atalayadas en los oli- La ribera está tan cerca. . dejando la playa. que la brisa del el . los paisajes sicilianos de las églogas de Mosco. del tomillo aromático del es- y del romero y no pocas veces blancas gaviotas.LIBRO DUODÉCIMO DE TARRAGO A BARCINO U\ PUEBLO IDEAL Los campos tarraconenses. uno se representa sin querer. Sin gran esfuerzo. son aficionados como ruda el flaviol ó caramillo. la tierra Los pastores de ninguno á tocar competencia con vos. que hacen labradobarretina roja ó morada. son de paisaje más idílico. salen á dar una volada por el campo. casi helénico. her- mana gemela del gorro frigio. El sol de Septiembre atravesé — —que es el mes en que los los 'la los baña de plácido resplandor y del la ojos se alegran viendo los clásicos cultivos de vid. del olivo res y tocados con almendro. mar mezcla su hálito salino con pliego. si bien tienen mucho parecido con los que quedan atrás.

Bájase por allí á los azul. Lo cierto es tal que ésta supera en importancia á provincia. templo de Augusto. deilicioso camino sesgado entre unos pina- y la marina. el anfiteatro.. el cuatro figuras con temipo raneas el ri. del que se conservan restos magníficos.296 CIRO BAYO llegar á Antes de Tarragona se pasa par un gran centro de población: Reus. doctor Mata. El mejor panorama que se disfruta en es ál la ciudad extremo de la Rambla. deja ver izquierda.. la y hacia la verde campiña. carác- griegos por el temperamento. además. mar terrenos de la estación. . con lo que pretenden echar en cara á los retisenses la valia de su ciudad. Mau- famosa bailarina de lia Opera de París variedad de profesiones que demuestra la flexibilidad el de genio de estos catalanes. arco que dicen de Bará y el grandioso acueducto. un tiempo colonia romana y cabeza de la España tarraconense. General Prim. Hay este dicho: Reus. pero no la traída del agua. el hacia la derecha. París y Londres. que había de ser mi res ruta. :{<^5ií Pasado el Francolí empieza á verse la ciudad de Tarragona. Rolsita . la capi- de la En Reus : nacieron. desde tma cornisa que. Dispersados aquí y aculiá se descubren soberibios vestigios del poider de Roma : las tres 'puertas cidópeas de las el murael llas. y paralela á la vía férrea sigue la carretera á Barcelona. romanos por ter. el pintor Fortuny y.

que mi alojamiento fué en fonda los y no en Hostal. arriba un con las alcobas. fui á hospe- darme á una fonda. como llaman en Cataluña á la posada. no tanto para que se vea que andaba viento en popa. porque ama y criada se bastaban pai*a el servicio. vinieron á llamarse demás establecimientos análogos Conste.LAZARILLO ESPAÑOL 297 el Como Latino neo. pues. Segunda declaración que hago. es pertinente al asunto que voy á *** Era una casa pequeña de un pasillo solo piso . y abajo. ra que se estableció en España. Al internarme tierra adentro di con un pueblo. á estilo de posada. tomé un baño en Mar —como llaman litoral los orientales al Mediterrá- nombre que involuntariamente se pronuncia en este tarraconense erizado de lumbreras y torres antiquísimas que sirvieron de faro á los nautas romanos. Pregunté cómo se llamaba y dijéronme que Constantí. es consiguiente. á prima nola cena y me la sirvieron en seguida. como así tenía honda la entrada. cuadra. . La fonda parecía estar desierta de huéspedes. cuanto ella porque tratar. el patio y la Como che pedí venía cansado y hambriento. en Barcelona. nombre catalán por excelencia pues no estará de más saber que de la prime. Como quiera que ya las noches eran frías y no era cosa de dormir á manta de Dios. Y en Constanti di por terminada la jomada de ese día. la cocina.

poniéndose á tono conmigo. porque di con per- sona instruida que. entre otras cosas. fueron un tiempo Tárraco famosa. y como si se tratara de un abonado á la mía. converla tido en Capua de todo un gobernador de España . alabé la hermosura del camipo de Tarragona y los monumentos arqueoilógicos de la ciuidad. I Figúrese usted ! i que entonces sería este ! rin- cón Qué animación ¡ Qué vida la suya. cuaindo entró en el Comiendo otro comedor j>ersoiiaj'e 'que bien se veía no era forastero^ sino vecino de la localidad. muy icaimipechano al parecer. Hasta este "pueblo de Consitantí se extendía la gran trópoli. et- cétera. cuando los historiadores la atribuyen un millón de habiPilatos. allá me- en la época de su esplendor. Fahio. ¡ay dolor! que ves ahora. y. añadió aÜgunos comentarios.298 CIRO BAYO estaba. le sirvió la cena en cuanto se sentó. los Fueron enltre que se acostumbran personas que no se conocen y que nada tienen que decirse la temperatura. Uno de el los gobernadores romanos en este tiempo fué famoso Poncio lo y es tradi- ción que en esta villa tuvo su quinta de recreo. y yo. El ama le saludó por su no'mbre. los preliminares. diario. y entre guiente : 'Otros el si- —Estos. tantes. tarle Yo hube de con- mi manera de viajar. luego simpatizamos y traba- mos conversación. el estado de las : cosechas y demás zarandajas. No lo hice á humo de pajas. Lo cuajl hizo á otra mesa junto á El hombre. que no le iba en zaga..

. y apareció en el comedor un sargento de dijo la — Buenas noches. y el brigada encargado de alojar aquí vendrán á hospedarse el el escua- como Capi- tán y los dos Oficiales. tnH.. Riendo ducando. al final este punto con bélica armonía un dúo de ¿ — la Hablaba usted de ellos ? tocata ¡ — Rara casualidad — repuso mi risueño— Será algún escuadrón de 5 . pa- ésta. Pues ya resucitaran romanos. sonó en clarines. sucedido. me enseñe us- —¡Vara!— replicó indignada l'y la mujer — . — — exclamé los de . tráü! ¡¡Tátara. de la cocina. — Soy drón. interlocutor caballería de los que van y vienen de Reus á Tarragona hael ciendo paseos militares.LAZARILLO ESPAÑOL citerior 299 y en castro de legionarios que montarían su guardia! ¡Qué ir y venir de literas y de ma! ! tronas y patricios con séquito de esclavos ¡ Cómo retemblarían estas calles ecuestres ! ¡ al paso de la los milites las co- Qué sonora al trompetería de hortes á la salida y guerrera!. ¿Qué diu oque "militroncho'*. vengo á qiie ted las camas. señores — — ¿Está trona? —¿Qué volía?— preguntó saliendo . trí. ¡ regreso de una expedición- ¡¡Tatarará. que enseñi las camasT —¿Qué tiene esto de particular. seguimos charlando y man- Al poco rato dragones. se oyó un ruido de espuelas en ei portal. patrona? — re- .

oiga lo que pasó en este mismo pueblo hará cosa de un año. dispensi. venga. Un juez vino á tomar declaración á un herido tra patrona. y Tecla éste ya se murió. llevó al brigada á en- Y con mucha amabiilidad señarle las camas. soltando la carcajada catalán. ! 'lo creo que están dimpias — replicó en su enseño más lengua ^que á verá. que no se entienden. — ¡Parece mentira coímpañero'— Si —^Pues pueden . las Hits los Hits las castellaino. camas son — en camas en y —¡Ah! no m'en recordaba—exclamó confusa mujer— Vosté Venga. y aun deben saberlo los gobernantes. ^creen. la Hiciéronse investigaciones. . Lo cual trae. Necesito verlas para decir á ios oficiales — Ya ¡ son grandes y están limpias. que tulio. no creerlo. Sin ir más lejos. Con que usted mi conterlos —^Señora ^dijo á esta sazón .300 CIRO BAYO el puso sargento si — . en ocasiones. los cuales fueron envueltos en la muy el proceso hasta que se aclaró equivocación. y dio el lugar del suceso se habían visto dos novios amartelados. casualidad que y en el otro entendió: un hombre con una amante. porque equívocos como ese menu- dean entre castellanos y catalanes. Díjole que el agresor había sido un heme ab manta.. el quid pro quo! jen — dije á mi lo lo cuento iMadrid. la patrona — — . malas consecuencias. como nues- castellano. pero yo no las mi marido. se las enseñaré con mucho gusto. apenas entendía éste el que.. la .

pueblo de importancia que tiene unos 2. . que desde este hecho mis con- vecinos se han escamado tanto de los funcionarios forasteros. que el Gobierno les manda. que no quieren nada con se ellos. sobre no tener ningún funcionario forastero. aceite. una huelga de ciudadanos. se singuel hace nueve meses por hecho inau- dito de no tener Ayuntamiento.^ pues ya saben venir cuando lariza desde les conviene. Entre muchas virtudes de mis convecinos sobresale su excesiva modestia. Trátase de un produce vino. soledad del despacho. dimití.500 habitantes. ayunos del catalán. Había un secretario. que para nada los necesita. por mejor decir. ni cosa que lo parezca. ni hay quien transija con que lo sean los demás. éste la era yo. Dos veces pales. y hace tres meses abrumado por ó. fabrica aguardiente y papel vive tranquilo y lo feliz. —¿Cómo —La se entiende? villa de ConsCantí.LAZARILLO ESPAÑOL 3o í — ¿ Esto es verdjad ? —Tan verdad. — Me deja usted con posible esta anarquía? la boca abierta. porque no sabía á quién presentar mi dimisión. y. ni concejal. sin embargo. se ha convocado á elecciones munici- y ninguna se han presentado los candidatos . me declaré cesante. Ninguno quiere ser alcailde. sencillamente. las no tiene quien administre. y casi casi han declarado en cantón. es. ¿Cómo es — No es anarquía . cereales.

en cuanto pase esto de las quintas. k bola. morena. Y se consi- dera muy probable que. y nosotros anudamos la conversación. Su delegado compondrá un Ayuntamiento en Constantí con exconcej'ales ó como Dios le dé á entender. —Y — Gobernador de la provincia ¿qué hace á todo esto? ¿Qué ha de hacer? Dejar que ruede Pero vinieron las quintas. ni los electores han acudido á el las urnas (i). Eran los tres oficiales de Dragones. y ha sentido la necesi- dad de entenderse con alguien.3o2 CIRO BAYO indispensables para formar Municipio. este cuadro de la —Y se lo que te rondaré. Mas como en esto se oyera ruido de voces y sa- bles arrastrando. se vaya cada concejal á su casa y no vuelvan á aparecer por el Ayuntamiento. suspendimos la plática. pero que antes dieron de comer. porque aún no ha dicho todo. —^Me deja usted patidifuso con España pintoresca. (i) Histórico. que venian á alojarse pi- en la fonda por aquella noche. . Sentáronse en mesa aparte.

Con ganado el pueblo. ¿quién la la justicia administra? Porque ángeles. — En habrá letrado? caso ¿habrá —El tribunal componen cuatro^hombres bueeste tribunal. lo nos. porque los vecinos se el cuidan de todo.II SIGUE LO MISMO Habla rrillo. como no paga á los em- pleados. repartiéndose por calles cio de limpieza. como iba diciendo. de servi- — Pero — Al pital él. me quedé jores tiempos. cejil en esta huelga con- y como soy soltero y no tengo familia. ¿quién cobra los impuestos municipales? Quién cuida de la policía — Nadie. esto ha porque. el exsecretario municipal. de nombre Ca- — Pues. no hay quien quiera serlo de balde. porque esto no puede seguir urbana ? se así. —Y . y aquí sí que reza aquella definición: '*Jus- . vivo en esta fonda esperando meen la calle. las alumbrado y demás. este vecindario no será un coro de los delincuente en gordo se le envía á la ca- para que Tribunales se se las entiendan con en juicio simples querellas dirimen verbal.

civil.. ¡ modelo de estudianel Como el que empleé todo civil curso en poner en verso Derecho es — vamos. —¿Cómo se ocurrió — Me imaginé que le tamaño el dislate? el -catedrático me escucharía embobado. . á que contestara en verso á las preguntas del exa- minador. estudiante. Empecé bé. la carrera. y estos son los únicos me ayudan á capear €'1 temporal. manifiesto mi obra en público certamen esto es. lo como mi mismo con exámenes lia Biblia. porque entre los escolares el día había corrido da voz de que yo contestaría en verso á to'das las preguntas del examinador. lo CIRO BAYO que de cuatro quieren Letrado no hace .. falta. —¿Es usted ajbogado? —A medias. hizo —^Llegaron Si. tres". Cruzáronse apuestas.! 304 ticia es. Llegó^ pues. que transcendería editor de hecho y que algún Barcelona -del me pediría la obra. examen. y yo los emplacé para el día oportuno. sabido. fui — Sería usted mal —Todo contrario. se sintió usted Garulla. los — siguió diciendo contertulio. y es inútil decir que el aula estaba atestada. pero no la aca- Ale suspendieron en la 'asignatura de Deredho y reñí con la Universidad. sin hacer caso de la alusión y mis compañeros de aula retáronme á que pusiera de . — . lo tes. que. soy yo a:l quien asesora gajes que jurado.. contando porque se con el Fiscal. juzgia por equidad pero en consideración á mis servicios y á mis conocimientos forenses.

el me suspendió. de la Instituta — Paréceme — respondió Carrillo — tratar con persona perita que me da la razón. —Lo adivinó usted. en vez de ceñirme una corona de laurel. Verbi gra- — Pregunta: ¿Qué : es Jurisprudencia? puesta Justi atque injiisti scientia. la asig- natura. en último término. la seguridad de de mi em- peño. parecen acotaciones las Siete Partidas. y tribunal" fué tan inicuo que con- firmó el fallo. Por ello. así lo supuse. —Lo que natura enseña animal. á lo menos en aquellas preguntas que re- quieren definición breve y categórica. ó porque entendió mi manera de que mi tratado poéti- co hacía la competencia á su obra de texto. ó porque tomara á chacota contestar. que es donde ocudolió la injusticia del fallo. rrió el suceso. por- que en me la dime de baja Universidad de Barcelona. decir algo. El catedrático de se el ovación y me gané también las apuestas. ganó usted unas calabazas — añadí.. — —Reses el recho natural? — ¿ Qué es ley ? Rey. que al salir d^l meaula me gané una al —Y.LAZARILLO ESP.. redondeando período. —Lo que mandan Cortes con al ¿ Qué De- las etcétera. —¿Y decía usted que en Constantí ejerce de abogado ? 20 . de ser incongruentes. Salí tan airoso. porque las respuestas.AÑOL 3o5 —No fué por —Tenía c^: pequeño el compromiso salir airoso — repliqué. —Tal lejos creo — repuse— y de . nos — Etcétera.

A bien que que yo asesoro es á cada uno lo que lia meramente distributiva dar le pertenece. ahí va! ¡Cuidado!" . Para última basta ser ¡la un mediano jurisconsiulto. Los encuentran rápidos y exla estos ? peditos. —También esta aplicación del más la difícil derecho la hallo que la interpretación de la ley. iiiientras que para otra se necesita ser todo un sabio Salomón. aquélla. sin las excepciones dilatorias de los otros. — Por tre el rar. en que se giastan tiempo y dinero. gritando: "¡ Ahi va. santiamén. aunque me esté mal el decirlo. al que hubo de llamar la atonción. Para que se entere usted. (en- agua y 'sin Yo cebada y no saben por dónde tiprescindo del sentido legal de la justicia la y aplico vacilaciones el sentido moral. * . y aqui. porque la equidad — es la base de las leyes escritas. Yendo un homhre cargado con un haz de vio venir á un vecino. esto cabalmente porque estos señores se el ven muchas veces. ingenio y siagacidad. y todos mis dictá- menes están inspirados en la equidad. Pues trabajo le doy. voy á contarle este caso. se ventiló en un leña. que en otra parte hubiera sido argumento de un enojoso juicio de faltas. —Y gente de Constanti ¿se aviene á procedimientos —^Con mil amores. en Constanti.3o6 CIRO BAYO la justicia : —De leguleyo nada más. los jueces se y á pesar de éstas y d^ ven negros para fallar. condiciones reunir. como asno de Buridán. —No que creo tanto.

mucho más ingenio que envidiaría Salomón.LAZARILLO ESPAÑOL 307 El vecino. Pero antes fui yo al lugar del suce- . el encuentro. En ios seguida se citó al hon^bre de 'la leña. sin — duda por cortedad. — No está mal. Frente á frente demandante y demandado. El de chaqueta se vio cogido en sus propias señor Carrillo. ¿Estás mudo? le preguntó uno de — los hom- bres buenos. ¡ A fe que buenas voces daba cuan- me topó! A gritos me va!" —Ya nñ jor de . en al . Como asunto no era de camipetencia de los hombres buenos. Debéis absolver le de- mandado. señores jurados cailidad de asesor este — —contesté yo. que sin duda iba distraído. la el tribunal oyó chaqueta rota y preguntó al otro qué tenia que decir. —No do es que esté mudo — se apresuró á contes- tar el de la chaqueta — . El ¡hombre de la carga cargos del de no chistaba. tste otro grave. es que no sabe qué decir decía: "¡Aparta! ¡Ahí en su defensa. y una astilla le rasgó la cha- Sin más dilación. que dilucidé también sin En un más la —como llaman aquí á al las alquerías el — encontraron amo asesinado.lo lo oís. es un rasgo de redes y se retiró con las orejas gachas. porque que 'la hombre ha defendido me- el otro pudiera hacerlo. se dio parte á Tarragona. pidiendo indemnización del daño. — Pues tocante á olfato policíaco oiga caso molestias de citas ni careos de testigos. no pudo evitar •<]ueta. llamó al tribunal de los lioimbres buenos.

No me equivoqué.3o8 SO. éste lo confesó todo^ encontrándose después camisa manchada de sangre de que se había despojado. así. La pareja y la estrechó á pregun- tas al presunto criminal. es usted uin portento. los guardias se lo llevaron preso á Tarragona y la justicia se ahorró el — Señor bre — rarios. —No hay más que — Hoy . fijarse en este detalle —rephcamisa es jueves. Carrillo. y ese hombre lleva la limpia. que yo llamo hono- que quieren darme es algo. Pero ¿esto 'le produce? Así. Con esto. viaje á Constantí. Entre otros criados del más vi un hombre que hacia grandes demostraciones de duelo y que por cierto fué quien trajo el aviso del crimen. CIRO BAYO ¡acompañado de dos mozos de escuadra. las propinejas. las partes beneficiadas^ y algo . lo sabe usted? — replicó el más anti- guo de qu'é los guardias. En cuanta le — —¿Cómo 'Este eché el ojo dije á la pareja: tes el asesino. un hom- colosal.

el parte al Ca- Como el tema de Constantí la estaba ya agotado. lenguas y lulas libaciones Bien es verdad que para soltar brificar las gargantas. . á ver — Qué bien me suena habla castellana después de tantos días de oir hablar catalán — Xo gusta á usted nuestra lengua — el ¿ le ? re- puso él. Serían castellanos de pura cepa. pero me parece mejor el cas- . Esto daba animación comedor. — No me disgusta tellano.: ! III EL HEREU Y LA PÜBILLA Cr€0 haber dicho que cerca de nosotros cena"ban tajiibién los tres oficiales de Caballería. ca- bos y sargentos. di un vuelco á conversación con Carrillo y lo que decía ¡ le espeté esta exclamación. -del las menudeaban al Priorato de ia tierra. que venían á dar pitán del escuadrón. á juzgar por el limpio acento y la dicción castiza de sus palabras. amén de las frecuentes entradas y salidas de ordenanzas.

parque le advierto que soy de la manga á- ancha. el y Lérida. Habla con un madrileño criado en Barcelona. abun- dancia y sonoridad de se conoce lengua castellana. aunque con la natural diferenciía de los diptongos. —Norabuena todo va del lenguaje habla. de Mistral. ¿Las ha leído us- ted? —Las he y admirado.LAZARILLO ESPAÑOL 3lO —En cambio á nuestra patrona jor el le parecerá me- catalán. —Pues tienen mucho parecido con leído las Cantigas Rey Sabio. —Hay taluña. pronuncia como en Valencatalán con más lim- . en las que por cierto se observan muchas analogías con el catalán en palabras y hasdel ta en fras'es. cia dos grandes divisiones por lo que hace á las diferencias locales de pronunciación en Ca- En esta parte se dd Priorato. la región. y. al que se Lo que más disuena al oído de un hijo de pronunciación catalana. Mireya. y La Altántida. —Y usted ¿qué dice. por consiguiente. un tantico aficionado — Pues nombres digo que. Castiílla es la esto. de la orto- grafía y de las conjugaciones. c'lásicos modelos del pro- venzal y del catalán de nuestros días. provenzal ó catalana — ^que con los tres —no cede á si ella en abundancia y lozanía. de Verdaguer. Eso es á lo que uno está acostum- brado. la le- mosina. Díganlo. pero buena diferencia literario al corriente. no. señor Carrillo? Sea usted imparcial. sin negar la la majestad.

y aun se sustituye la acentuación de Pero estas son nimiedades. — Querrá usted — Pues este decir énfasis. incomparable fuerza y viveza. . las vocales son menos dimfpias las sílabas. porque lo las provincias mismo pasa en de habla castellana. es la carac- terística entre antbos pueblos. así. el catalán lleva cierta dureza. al lenguaje á regularse por mismo su carácter y pronunciación. el sí . en Barcelona y Gerona. que hace que se maneje con aquella dificultad que suelen los ridos de frío. tamiento. volubilidad el y calor de la fantasía de sus moradores. es innegable que de Hereu ha deshancado 'á la Pubilla. soy de sentir que en estas provinse refiere. sobre todo en las la que usted por me- mayor delicadeza. señor Carrillo. idioma castellano ha adquirido mayor grandeza y adelanmás énfasis. Los catalanes. como inclinados ó al interés signados al tráfico. 3ll como se escribe. En miembros ate- —^En esto estamos conformes. El castellano.LAZARILLO ESPAÑOL pieza y. —Aun cias á ridionales. Más allá del Priorato. el han ca- forzado mino. y por su expansión imperialista blo de las Américas puso en su lenguaje el — hasello la — de das nobles pasiones de gloria . porque el la alianza matrimonial entre amtbos vino cam^- bio de carácter y el desmedro de Cataluña. la emulación y de ciertos toques derivados de los muchos y re- diversos sucesos en que han intervenido quienes lo hablaron. en general. sin el solio duda por haberse sentado en de los Reyes de España. y á la solicitud.

y los caballeros catalanes. (dejando hereu Castilla del patri- empresas militares y monio. 'de el mayorazgo con le trabajo y En poco estuvo que en- tablara demanda divorcio. vio que el el y Mediterráneo era vencido islas de Italia por Océano. le amonestó á que cambiara de la el política. las el aumento —¿Y usted ? qué tal lo hizo ed hereu en opinión de — Bastante sin Abarcó demasiado. Castilla castellana. y se resignó á hilar la rueca. se cieron oomlerciantes y fabricantes. con raras excepciones. hi- La puhilla Calas taluña entendió que ena pasado el tiempo de expediciones por su cuenta á las al Oriente. las últimas posesiones que le quedaban en Améri- ca y Oceanía. Se indignó Llamó se la ¡ ! al orden al Hereu. á mirar por el casa y acrecentar ahorro. El hereu vínose á . á cambiar sus castillos por fábricas y sus bajeles a'l por naves mercantes. ¡ — Buena pondría Pubilla —Figtírese usted. Estas son exageraciones de ios renmxensos. y se quedó nada. ya que no podían ser cortesanos y caudillos. y las perdió. la térra catailana si no t'hagués conegut may Carrillo — No no como voy tan usted. Últimamente se jugó al as de espadas m'al. Es que opi- Con la hegemonía castellana. los nietos de los almogávares colgaron sus armas.! ! : 3l2 CIRO BAYO el —Y para remachar j clavo debe usted añadir Ay. lejos — repuso — .

. pK>r alií se dice. En menos quince años figura en primera linea entre los mineros. Alientras el hereu administre bien. y con esto nos despedimos. tan alegre derivación de la tendenciosa chaal chara dimos fin coloquio. por haberse retirado ya los ofile ciales. pubilla tan contenta. que. . buenas noches Carrillo y yo. dolía la luz que gastábamos en el co- medor. pues no habíamos de las Dímonos volvernos á ver. á 'de quien ello mucha cuenta. á gran satisfacción patrona. agricultores é industriales lo de Europa.. —^lás Con de la vale asi. por cuestión de la —De modo que que —Es una nubécula conyugal intereses.LAZARILLO ESPAÑOL razón con gran regocijo de le trae 3i3 la pubilla. navieros.

por lo que no tuve más remedio que cobiabierta. por el litonal barcelo- donde se encuentran poblaciones tan impor- tantes como Villanueva-Geltrú y Sitgcs. urcas y pailebotes. junto á la costa de Garraf macizo montañoso erizado de promontorios y hendido por casi de calas y pequeños fondea- deros. respirando lá bocanadas el aire del el mar y oteando. Las limpias pajas que alli estaban extendidas. Era noche cuando llegué á la vista de Sitges. muy pintoresca. de gruesas fragatas largando la escandalosa. jarmíe en una choza mirando á la playa. cruce de delgados piróscafos vomitando humo. y de laúdes.IV f DESENLACE TRIUNFAL lo hice El resto del viaje nés. dando al viento las blancas velas latinas. brillan los faros . Llegada la noche. No era la primera vez que habia pernoctado ó sesteado en las casillas de estos guardiíanes costeros. como desde un semáforo. esta últi- ma en posición . daban dlaras señaHies que era abrigo de viñadores 6 de carabineros.

las tinieblas "La duz. parece ser otra cosa y hiere el corazón del hombre con una nueva alegría y )a vista del cielo entonces." cabe descripción más sentida y verdadera que esta que hace el maestro León del despertar del día. de la costa los buques de lalto bordo encienden se salpica las luces. himno padre del mundo.. Quería cantarle un himno de gracias el por la buena ayuda que me había hecho en de recluirme en via- je. bes.. con indiferencia que se ve la luz eléctrica al acostarse. alegría de "Tú me te luminar y sostén de mi camino cobijaste con tu áureo manto y pintaslos con gayos colores paisajes que alegraron mis oíos. y el descubrirse la aurora los poetas la coronan de sol es —que no causa rosas —y aparecer sin el la hermosura dd una cosa bellísima. y ese mar de Barcelona de puntos luminosos. á ver la última aparición del astro rey. y quería hacerlo antes la gran ciudad.. No Y el cuando se levantó el sol sobre las le aguas pulsé plectro y canté este sol. Como el sol iba á salir por la parte del mar. y el colorear de las nu. como fantástica iluminación de laguna veneciana. y se halla como viene descomo después de haber sido perdida. oh las criaturas .: ! 3i5 CIRO BAYO . "¡Salve. me apresté al amanecer. volve- á verlo la s'hi reconocimiento. que alumbra pués de PrÍTriero amaneció. donde. . sin admiración. ría como el común de la gente.

el ! — Naulf ragio en puerto —pensé— Hete aquí que . se fundieron las altas nieves. se —¿No sabe usted que no puede aqui? — uno de — Esta caseta del resguardo y de nadie más. que equivaile á decir que allí hay profusión de lla- quintas de recreo ó torres. "¡Salve. —^Dispense usted. *** Sitges es residencia veraniega de muchos colo merciantes y americanos de la ciudad condal. que diéronme de comer." En medio por de estos hosannas vime sorprendido la aparición de dos carabineros.. colgando la lira. para congra- ciarme con dejó ¡ el carabinero. Y claro está. .. se llama esta figura del . ir sin más consecuencias. quien. refun/fuñando. ya me voy— estar dijo ellos . 'saJlVe!. se enfrió mi numen.reino cierottii no te demás carabineros negaron bospitailidad y aun se hilos amigos tuyos. Notable cierra. diéronme de bepor ti maduraron los árboles sus frutos. por las galas artísticas que en- Cau ferrat de Santiago Rusiñol. eché para adelante. es ^contesté. Y me con el mayor miramiento volvi á extender las pajas que me sirvieron de cama.3i6 CIRO BAYO ti "Por "ber. al des'hi'larse en arroyos y cascadas. y éstos te echan casi á puntapiés la última noche que te queda para llegar á Barcelona. que. y. el es. como acostumbran marlas.

avergonzado do y apreté ¡ del encuentro. casi las lamida por la re- con jarrones de áloes en barandas y toldo de capricho9as enredaderas. ¿Quién será? — — —me dije.. Entra. tren. Y. te presentaré. Empezó él por hacer aspavientos y ile acabó riéndose á carcajadas. I Ciro ! Ciro —volvió á gritar con insistencia el que me llamaba. el 3i7 pueblo. alegres y de toda mi confianza.: LAZARILLO ESPAÑOL Crucé quinta. y siguiendo la playa. un ajmigo de de toda la vida. A té él me acerqué con la confusión de quien se pocas palabras le mira sucio y derrotado. Hemos tú pasa- do toda la noche en juerga con imas el artistas que ya se fueron en que y nosotros no tardaremos en volver á Barcelona en un balandro. cuando sentí llamarme por mi nombre. están con una jumera qtie no ven. En con- mi odisea. la Di media vuelta y vi un joven á caballo sobre baranda. —Y ¿qué haces aquí?— pr^unté.además. visto.. llamándome ahora con los dos brazos la infancia. de los pocos que dejé en Barcelona. híceme el sor- €l j paso. — ¡Quita ¿Con esta facha? — Xo importe es una reunión de camaradas allá! te . I'ba á pasar de largo. saca. — Pues tú bien me has . —^Acompañando á unos amigos. oí alga- rabía de cantos y de voces en la terraza de una una alegre glorieta. .

3i8 CIRO BAYO sube. A partir de este momiento. Los otros seguían vocif erando y apenas notaron mi presencia. que hervía oro. amigo. no seas cobarde. Destápese otra bo- de Champagne. el amigo hizo mi presenI tación. recabando silencio—. de Verdi. te presento y due- —Ea. oon gran proso- popeya. drid. Quisieron que repitiese. viniendo por AndaÜucía y por burra la co¡sta de Levante. Esito no obstante. ^o — y te 'embaroas con nosotros. En menos de tres meses se ha plantado aquí desde Masi mío. el brindis Y la. tú quieres ^Sea icomio — contesté. como ofrenda á madre tierra y á los buenos corazones que encontrara en mi camino. fui uno de tantos. bebamos por él y por su expedición. —Bebiam! con bebiaml del vino. entré en la quinta. vertí en tierra ila licor. — Señores— — dijo : os presento un gran amigo que 'también un gran caminante. que acaba de dar la vuelta á pie á media España. en la llevé á el mis labios néctar de cristalina crátera. bebiam! — repitie- ron en italiano. digna de un Jenofonte. y . pero en un momento el que les vi descuidados. Bajó mi a/migo á abrir una poterna ded muro. —^Señores— repuso tella — H'urra ¡ ! ¡ !—gritó ani el coro juvenil. y pues el viajero se llama Ciro.

Convinieron igua!lcierto. los pesares y la des- natural patrimonio del hombre. y. la reunión una uva. amo de la quinta— \^en á ahogarte con nosotros. la finahnente. LAZARILLO ESPAÑOL nadie curó de mí.. — No vayamos tan aprisa— replicó mi amigo— el . el anfitrión. cayeron sobre la mora>l. dueño de la quinta. y las mujeres. — Parece garos sin mí . para ahogarse en cerca. 'á En mi ainigo dijo se interpuso. y como habían agotado todos los asuntos. se levantaron como un solo hombre para lanfcarse al agua. Vi que todos estaban en Sig man- gas de camisa. continuaron bebiendo y hablando. mente en que dicha eran el la injusticia.. Los cinco de es-taban hechos él . increpando aquellos energúmenos. d mar. por amor. Con la embriaguez. á eso de las diez de la mañana. Razón tenía mi amigo. risa. — les —que queráis aho- os creía mejores amigos. la el hteratura. y yo hice lo mismo. las máximas mora)les &\ y los preceptos virtuosos no suelen quedar bien el es- parados. Convinieron los comensales en que tudio. que allí estaba bien Yo no pensé qvLQ iba sabía qué pensar de aquel desbarajuste.. animales de placer. pero vi de veras. eran cosas vanas. se persuadieron de conveniencia. El más sereno parecía más curda. de abandonar la vida.. la ciencia. al principio que era cosa de esto. Acabado el brindis. 4 Todos aquellos elegantes borrachos.. mentira . el —Tiene razón— repuso corifeo. fuente de desengaños.

allá en seno del mar donde retozan oindinas y sirenas. se aplacaron Los borrachos embarque. Pero despertaron con los cañonazos los castillo. muramos poéticamente. mediodía. y lejos de la costa. Y aconteció lo que era de supwDner. la fortaleza hacía las de ordenanza. el bail'andro casi al pie de la casa. mar como desesperados el el ó bo- Emibarqucmos en balandro que ahí está aparejado. por ser d santo de la entonces Serenísima Princesa de Asturias. que rápida se infló como seno lácteo. y tinela mi amigo hizo rumbo á Montjuich. nos arrojaremos en sus brazos. La proposición fué aceptada por unanimidad. — Ayudé á ondas. la balandro ya Era salvas el' 24 de Septiembre al . Ya que nos suicide- mos. izar la vela. boca del puerto. fueron adormilándose y acabaron por tenderse en de la bancos y en las tablas cala. diciéndomie y guiñándome e*! ojo: Ea. cen- de Barcelona. casi al que disparaban del lar el tiempo de enfiestá. hizome embarcar también. y la navecilla voló por las cerúleas la En poco tiempo se vio punta del Lio- bregat. Altracó y se dispusieron al y como mi amigo hacia de piloto. ven á suicidarte con nosotros. y claro no se acordaron de suicidarse. los Al rato de navegar.320 CIRO BAYO al no nos lancemos rrachos. Mercedes de . las Su Alteza Real Doña María de Borbóo y Habsburgo. energúmenos se marea- ron. cambiaron la peseta.

ufano. yo hice mía la y aitivo.: LAZARILLO ESPAÑOL Por no cha. entre el es- truendo de gjuesa principesca. salté eij e'l artillería. muelle. ser 321 menos que el Hidalgo 'de la Man> salva que á Barceilona llegó también. de menos. y diles que aunque sea relación de vago. satisfecho." mada capa se esconde un buen VALE 31 . ó. Y así terminó mi viaje. * POST SCRIPTUM Lector. recomiéndala á tus amigos. alegre. el nombre es lo como 'una se dice en gráfico romance "Debajo de bebedor. si tanta fué mi suerte que tuviste á el bien acompañanne hasta final de mi leyenda. y ésta te plugo.

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—Por 1. I. IL La primera estación La primera jornada Libro tercero. 28 esos trigos.ÍNDICE Págs. 35 44 tierra —En manchega. 13 IL La casa de vecindad La iniciación Libro segundo. 53 L IL La ruta de don Quijote El delincuente honrado 59 en Andalucía. Anteportada i Obras del autor Portada 2 3 Propiedad 4 5 Prólogo Declaración del autor 11 Libro primero. —Mi entrada Bailen En Sierra Morena de IL Recuerdos 73 82 . Libro cuarto. —Prolegómenos de viaje. I.

IIL IV. II. Luz en las sombras dantesco 123 128 V. ! —En ¡ la playa y por la sierra de Almería. Hablando con las monjas 227 . 103 iii Libro quinto. I. 153 164 II. séptimo. — Granadinas. III. En En En la el Albambra Albaicin plaza la 170 174 184 IV. III.! 324 INDIpE Págs. III. I. Bajo el puente de Córdoba Siguiendo el Guadalquivir 87 94 de Sevilla. —Mi Semana Santa II. 197 —A través de Murcia. I. V. / Thalassa ! Thalassa 187 190 II. Las cuevas de Purullena Guadix Libro octavo. Al pie de la Giralda El cicerone del peregrino La casa de Manara IV. Mág:non El puñal del Godo 207 218 III. —Por entera tierra de Málaga. sexto. 141 Seni'i-anacrieóntica II. Anacreóntica 147 Libro I. Lord Stanhope Lance serrano Libro noveno. Un círculo 134 Libro I.

pueblo ideal Sigue lo mismo III. I. 295 303 309 314 . La pesca de Elche Sesión infantil ün encuentro con "Nostramo" IL IIL IV. baronía Literatura mortuoria 249 253 259 España. 235 241 En una V. 265 273 2S3 Libro onceno. Desenlace triunfal Post scriptum índice 321 323 Colofón 327 . —El jardín de IL IIL Mi tropiezo con Venus La vendimia y la pisa Frente á las Columbretes Libro duodécimo. I. Libro utci^Ho. —El país cíe las palmeras. I. Hereu y la Pubilia IV. —De Tarraco á Barcino. Un El II.índice 323 Págs.

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"LAZARILLO ESPAÑOL" SE ACABÓ DE IMPRIMIR EN LA TIPOGRAFÍA DE LA ''REVISTA DE ARCHIVOS. BIBLIOTECAS Y MUSEOS" DE MADRID EL DÍA XXX DE AGOSTO DEL ANO MCMXI .

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- quistadora (novela). Maupassant Pedroy Juan Guía alpina del Guadarrama.0. 16. .» 3. Bernaldo de Quirós. 3.«. en 3.'-El Vicario (novela). en 3..). en 8.— . de Luis de Tapia y cuento en prosa.5o Barofa por y paisajes.5o Palomero (Antonio)—El Libro de 8.*'. FONDO Hzorln. . en — — — lucha la vida»: í. .— 2. en 8.5o Queiroz traducción de J.— ^ Dar lo (Rubén). Madrid.). -Creación y Redención (novela). .5o ducción de Carlos Frontaura. Bernaldo de Quiros . traducción de la Condesa Beretia.i^S OBC ^=^ == 8.0 Daudet (Ernesto). Nove3'5o en8. . (Novela original). en 8. 3. de José de Luengo.".). eubas (Manuel).— La Suegra de Tarquino.- (novela).®.—España: Hombres Korolenlio (W. Ensayo de mejora.Dolores (novela). novela trágica.— La Gasa de (a calle de Panaderos. a Busca (novela). en 8. Prólogo de M. (Maravillosa Carlos Frontaura. Teoría é historia de la Estética." . Francos Rodríguez: 8. — librería de francisco beltrán Principe.— El Santc(novela). en 8. por Ángel González. .versión castellana.0 Parisiana.'' 3. . (Historias de libertinaje).. en 8.— El País ae Jesús. El terror en Rusia. (E^a de).5o 3.5o en 8. de). .0.— La Con." . .5o (Cuy I»— 3.° Aurora roja (novela).5o 2.^ Cazadores y cazaderos.— Los cuarenta y siete capi- Gascón (Teodoro)." (Pioj. Gómez Carrillo. .5o cio). Tenreiro. en 8.— La ilustre Casa de Ramires (novela). Pérez Bances.— La Esfinge sonríe (Historia de amor). traducción de José R.5o Urbano en (Rafael). Posada (Adolfo)."^ . González-Blanco. en i6. bánchez . Poflazzaro (Antonio).). los elogios. con grabados (Plotino). .5o euevas eroce 3. en : 3. y Kropotkine (P. Revelaciones y documentos sobre las sentencias de muertey lavida en las prisiones rusas. (novelai.5o (B.— En América.** perio de la muerte.5o 8elda (Joaquín). traducción de . . versión castellana de (liarlos de BatUe.— Opiniones.0 3. de J.°. en 8.. zz=: OBI^. en 8. novela del porvenir).5o 2. Rojas. .— El último héroe. en S. Delpit (Alberto). — Más cuentos baturros.".5o 3.° con más de 200 grabados y cubierta de Sancha en cromotipia.0 Serao 4»- (Matilde).5o . dos volúmenes. en 8. con grabados.— Manual del perfecto enfermo. en 8. novela. (Novela de malas costumbres romanas. Ohnet (Jorge).5o La Venus de las pieles (novela). traducción é introducción de Ramón M. con 27 fotograbados y dos mapas. (Mauri3. Dumas( Alejandro). Morales de Peralta (J).). en 12. D.) López^Roberts la.3.) En 8. versión española y estudio preliminar de C. en 8.— — en 8. 2." (C.5o Santillana (Roque de). en S. Tamenaga Shunsuy. 3 5o tanes. en 8.— Teresina (novela).0 Mala hierba (novela). traducida del japonés. 3.5o <Je La Feria los discretos 8. en 4. 35o Sacher^Masoch (L. de Uaamuno. . — «La . en 8. en 8.0 2. en 8.*' eiges Aparicio (M. Prólogo de E. . . 3. versión española.— Una Campaña.0 10. Prólogo en verso.".— El Im2. 3. . Prólogo de J. .— Tinieblas en las cumbres.°. en 8.— Estética como ciencia de la expresión y lingüística general. tra3. traducción de P.".

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