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El Arma Decisiva

Noam Comsky
Publicado originalmente en Z, mayo de 1998, como «Domestic Constituencies».

Empecemos por unos puntos sencillos, asumiendo las condiciones que hoy prevalecen; no, por supuesto, el término de la inacabable lucha por la libertad y la justicia. Hay una «arena pública» donde, en principio, los individuos pueden participar en las decisiones que afectan a la sociedad en eneral ! c"mo se obtienen y utili#an los in resos públicos, cu$l ser$ la pol%tica e&terior, etc. En un mundo de naciones estado, la arena pública es fundamentalmente la pol%tica, en varios niveles. 'a democracia funciona en tanto en cuanto los individuos participan de forma si nificativa en la cuesti"n pública, a la ve# que se ocupan de sus propios asuntos, individual y colectivamente, sin ser ile %timamente interferidos por las concentraciones de poder. El funcionamiento de la democracia presupone una relativa i ualdad de acceso a las fuentes ( materiales, informativas y dem$s (, una pero rullada tan anti ua como )rist"teles. En teor%a los obiernos se instituyen para servir a sus «electorados nacionales», a cuya voluntad deben someterse. *na forma de valorar el funcionamiento de la democracia es, pues, la medida en que la teor%a se apro&ima a la realidad y en que los «electorados nacionales» se apro&iman a coincidir con la poblaci"n. En las democracias con capitalismo de estado, la arena pública ha sido ampliada y enriquecida por la lar a y enconada lucha popular. ) la ve#, la concentraci"n del poder privado ha procurado restrin irla. Estos conflictos constituyen una buena parte de la historia moderna. 'a manera m$s efica# de restrin ir la democracia es transferir la toma de decisiones, de la arena pública, a instituciones que no responden ante nadie! reyes y pr%ncipes, castas sacerdotales, juntas militares, dictaduras partidistas o las modernas sociedades an"nimas. 'as decisiones a que lle an los directivos de la +E afectan sustancialmente a la sociedad en eneral, pero, por principio, los ciudadanos no participan en su adopci"n ,podemos dejar de lado el transparente mito del mercado y la «democracia» de los accionistas-. 'os sistemas de poder e&entos de responsabilidades ofrecen ciertas opciones a los ciudadanos. Estos pueden hacer peticiones al rey o al presidente de la empresa, o afiliarse al partido que obierna. .ueden probar a trabajar para la +E o bien comprar sus productos.

$ ina . )cabamos de presenciar un nuevo ejemplo! el intento en los últimos meses de aprobar una le islaci"n. 'a ra#"n oficial de la 3%a 6$pida fue e&puesta por :effrey 'an . es dif%cil calificar los acuerdos proyectados de acuerdos de libre comercio en mayor medida que el 0'7 o los tratados del +)00. 'os llamados «acuerdos de libre comercio» son uno de estos instrumentos para minar la democracia. y conduciendo a nuevas formas de lucha popular. 'os problemas fundamentales persisten. pero eso no es e&acto. ocurrida durante el último si lo. tontamente convencido de que tiene que saber lo que le est$ ocurriendo y de que tiene vo# para decidirlo. reclamando nuevas medidas de control y de mar inali#aci"n. incluidos sus medios informativos. que incluso se ne aron a permitir que e&pusieran sus posturas los principales oponentes .. 'a oposici"n es casi instintiva. ha sido un ataque contra la democracia. 5o es sorprendente que a la ente no le usten. temas que abordamos en otros lu ares. 'os m$s ardientes partidarios del libre comercio se opondr%an firmemente a la 3%a 6$pida de darse el caso de creer ellos en la democracia. como calificaron a la poblaci"n quienes se llamaban a s% mismos los «hombres de mejor calidad» durante el primer estallido de la democracia en el per%odo moderno. Est$n dise4ados para transferir la toma de decisiones sobre las aspiraciones y la vida de los pueblos a manos de las tiran%as privadas que operan en secreto y sin supervisi"n ni control públicos. a pesar de la barrera artillera de los medios de comunicaci"n. en el mundo real.el movimiento sindicalmientras los denunciaban por diversas fechor%as inventadas. persi uiendo ideales tradicionales. El público se u%a oponiéndose a la le islaci"n. entre los que se incluyen los que animaron al movimiento obrero norteamericano desde sus tempranos or% enes! que quienes trabajan en las f$bricas deben ser sus propietarios y quienes las dirijan. y solidari#$ndose con otros pueden tratar de limitar o desmantelar el poder ile %timo. 0odas estas medidas est$n concebidas para limitar la democracia y domar a la «vil plebe». *na variedad actual se llama «minimi#aci"n» del estado.El Arma Decisiva oam Coms!y . contra la oposici"n pública. como se llaman a s% mismos hoy. es decir. transferir de la arena pública a otro sitio el poder para tomar decisiones! «al pueblo». en la 1n laterra del si lo 2311. los «hombres responsables».9'a 3%a 6$pida se present" como una cuesti"n de libertad de comercio. adoptando constantemente nuevas formas. 'a 3%a 6$pida tiene el casi un$nime apoyo de los sistemas de poder. la «3%a 6$pida». de 9< . vicerrepresentante para el 7omercio de Estados *nidos! «El principio fundamental de las ne ociaciones es que una . que se mantuvo firme incluso después del respaldo entusiasta y casi un$nime del poder estatal y empresarial. bastar$ con un simple s" o no. y en los mercados ha formado parte del iro por el que se ha pasado de al o parecido al «capitalismo» a los mercados sumamente administrados de la moderna era estatal/monopolista. que permita al ejecutivo ne ociar acuerdos comerciales sin supervisi"n del 7on reso ni conocimiento público. a las tiran%as privadas. estatales y privadas. quienes se oponen tal ve# ten an un «arma decisiva»! la mayor%a de la poblaci"n. en la ret"rica del poder. 'a «concentraci"n empresarial en Estados *nidos». el 0'7 fue impuesto a la fuer#a.ueden luchar por sus derechos dentro de las tiran%as. 8e manera similar. justa respuesta al cuidado con que se a%sla a la vil plebe de la informaci"n y dem$s conocimientos relevantes. que es lo que est$ en jue o. pero. +ran parte del cuadro se admite t$citamente. como observaba con pesadumbre el #all $treet %ournal. 8ejando esto de lado.

o por no respetar las sanciones a los libaneses.ero el terror y la tortura provocan una respuesta distinta! en este caso. 'os alumnos aprendieron bien la lecci"n. se ún e&plic" hace poco el . hace un si lo. El papel del 7on reso consiste en estampar el sello. de sabotajes yIo terroristas contra conocidos partidarios del comunismo» . real%#anse actividades paramilitares.-. pero no para las dem$s cuestiones! los derechos humanos. la administraci"n podr%a haber recordado también el constructivo consejo de una misi"n militar de Gennedy en 7olombia! «Hi es necesario. Entorpecer%an nuestros esfuer#os por e&tender la cru#ada de los derechos humanos al sufrido pueblo de 7hina y sus dominios.or lo tanto.. cosechando el peor e&pediente sobre derechos humanos de la década de 9AAC en el hemisferio mientras aumenta la instrucci"n y ayuda militar de Estados *nidos. .en el debido rumbo. 7hina est$ bajo amena#a de severas sanciones por no haberse adherido a las e&i encias proteccionistas de ?ashin ton. *na cosa es el comercio. otra distinta la tortura y los derechos de las mujeres y los ni4os. Esto por lo menos es coherente. las sanciones podr%an ser «contraproducentes». . Esto incluso podr%a dar lu ar a que 7hina padeciera los «perjudiciales efectos de =ser> una sociedad aislada de la influencia norteamericana».ent$ ono.El Arma Decisiva oam Coms!y única persona =el presidente> pueda ne ociar en nombre de Estados *nidos». pero es estrecho de miras. El «principio fundamental» es bastante cierto. el principio es el contrario! los miembros del 7on reso han de tener aranti#adas todas las posibilidades de ase urarse de que Estados *nidos manten a su reputaci"n de no ratificar los acuerdos. como informaba al 7on reso y al presidente el secretario de 8efensa 6oberto Dc5amara después de las randes masacres diri idas por el ejército en 9ABE. 'as personas ra#onables pueden entender f$cilmente. etc. y a lo lar o de los a4os de @atista.-. las mismas influencias que . una «incre%ble matan#a masiva» . 'a distinci"n tiene un valor m$s eneral. que arrojaron cientos de miles de cad$veres en unos cuantos meses. el papel del público en mirar. 'os pocos convenios a los que siquiera se les ha permitido lle ar al 7on reso han sido retenidos durante a4os. @asta con recordar c"mo la instrucci"n militar estadounidense «pa " diviclendos» a principios de la década de 9ABC y «foment"» que los militares llevaran a cabo sus necesarias tareas.$ ina J de 9< . preferiblemente. )l redactar su pol%tica de derechos humanos para 7hina. 3ale para el comercio. «factores muy si nificativos» para asentar la «nueva elite pol%tica indonesia» . Dc5amara tiene un especial presti io para la formaci"n de oficiales del ejército indonesio en universidades norteamericanas.el ejército. por ejemplo. lo mismo que la renuencia a instruir a los oficiales del ejército indonesio «disminuye nuestra capacidad para influir positivamente en =su> comportamiento y pol%tica sobre derechos humanos».incluido el 'imes( y compens" a los «moderados» que la hab%an orquestado. eludiendo las resoluciones del 7on reso. ra#"n aducida por un rupo de ejecutivos empresariales para levantar las barreras comerciales estaclounidenses que los privan de los mercados de 7uba. el empe4o misionero en 1ndonesia prosi ue. uno de los peores del mundo. activistas de los derechos humanos. pues. sindicalistas. que ser%a contraproducente presionar demasiado a 7hina por cuestiones como la tortura de los disidentes o las atrocidades en 0%bet.f"rmula que comprende campesinos. en mirar hacia otro 9ado. e incluso las raras ratificaciones han sido lastradas con condiciones que las hacen inoperantes en Estados *nidos! no son «de efecto inmediato» y tienen especiales restricciones.5eF &or! 'imes( que despert" incontenida euforia entre los «hombres de la mejor calidad» . donde colaborar%an a restaurar los «beneficiosos efectos de la influencia norteamericana» que prevalecieron desde la «liberaci"n». En éstas.

'os opositores podr%an haber blandido.ocos diri entes pol%ticos y de los medios de comunicaci"n dudan de que el público. ) ujeros ne ros de la propa anda Hiempre es esclarecedor buscar lo que se omite en las campa4as de propa anda.ero varias cuestiones esenciales desaparecieron en el a ujero ne ro reservado a los temas considerados no aptos para el consumo público. ya mencionado. y se uramente a los medios de comunicaci"n. pues. en sus propias palabras.$ ina L de 9< .El Arma Decisiva oam Coms!y se han demostrado tan benéficas en Hait%. llevar a cabo las ne ociaciones del )D1 bajo un «velo de secreto». informaba el )iami *erald en julio de 9AA<.D.). entenderemos por qué los derechos de los inversores y los derechos humanos requieren tan distinto tratamiento. El ). 'a contradicci"n del «principio fundamental» s"lo es aparente. su «arma decisiva». El Halvador y otros para%sos contempor$neos. el 7onsejo solicit" a la administraci"n 7linton que incluyera el )D1 en la le islaci"n a tramitar de inmediato. «promueve todos los intereses econ"micos norteamericanos tanto en el interior como en el e&tranjero». .. de que no era una cuesti"n de acuerdos comerciales sino m$s bien de principios democr$ticos. *na ve# dominadas. lo que parece ser la primera menci"n del )D1 en la prensa y una menci"n e&cepcional. volveremos sobre los detalles. *no es el hecho. 1ncluso antes de que la 3%a 6$pida se llevara al 7on reso. 'a 3%a 6$pida fue objeto de una enorme publicidad. al mismo tiempo rinden beneficios. sin injerencia del público. . un asunto de mucha mayor importancia que inte rar 7hile en el 0'7 u otras minucias que sirvieron para ilustrar por qué el presidente deb%a ne ociar en solitario los acuerdos..or qué entonces el silencio durante la controversia de la 3%a 6$pida sobre todo lo relativo al )D1N *na ra#"n plausible viene a la cabe#a. se hubiera mostrado poco entusiasta del )D1.JEstas sutiles discriminaciones deben formar parte del ba aje de quienes aspiren a la respetabilidad y al presti io. sir )nthony Dason. al condenar la decisi"n de su obierno de impedir la inspecci"n pública de las ne ociaciones sobre «un acuerdo que podr%a tener ran impacto en )ustralia si lo ratificamos». )ún m$s sorprendente es que durante toda la intensa campa4a no parece haberse hecho menci"n pública del inminente tratado que deb%a haber ocupado el primer plano del interés! el )cuerdo Dultilateral sobre 1nversiones . accesible a su electorado del mundo de los ne ocios y c%rculos pr"&imos. En enero de 9AAB. por casualidad. caso de haberse filtrado los datos. si era informado. el 7onsejo sobre Kinan#as 1nternacionales de Estados *nidos. tomando la e&presi"n usada por el presidente del 0ribunal Hupremo de )ustralia. una ve# m$s.D.1 cuenta con el potente apoyo de las instituciones financieras e industriales que han estado %ntimamente implicadas en su planeamiento desde el principio! por ejemplo.LM. y que. el cual. el 7onsejo incluso public" una u%a del )cuerdo Dultilateral sobre inversiones.1-. Habr%a sido superflua! el velo del secreto se defendi" con mucha mayor vi ilancia en nuestras instituciones libres. . H"lo era sensato..E5in una vo# semejante se oy" por aqu%.

. 'as ne ociaciones se trasladaron entonces a los cuarteles enerales m$s se uros de la O78E. o dicho con mayor e&actitud. En suma! «Haremos lo que nos dé la ana». se ún la prensa. la «imp%a alian#a» tuvo mucho mayor é&ito.so pena de verse privados de los mercados y los recursos de los ricos. 8urante casi tres a4os se mantuvo a la vil plebe en la bendita i norancia de lo que estaba ocurriendo.ero el prop"sito fue bloqueado por los pa%ses tercermundistas. lo que nos di an nuestros se4ores. a puerta cerrada.B. en las horas punta de la televisi"n nacional y en reuniones públicas. otro ran re alo público al poder privado concentrado. que después de esta desafortunada concesi"n es «de vital importancia que el obierno no retroceda ni un paso m$s en su firme compromiso» con el )D1. el «interés nacional» lo definir%an los centros de poder.P. de todos modosR En 7anad$. se4alando que estaba disponible en 1nternet un borrador del tratado. no obstante.. El partido de la oposici"n «ur i" al obierno a remitir el acuerdo al comité parlamentario sobre tratados antes de firmarlo». sobre todo por la 1ndia y Dalasia. . . El obierno se ne " a proporcionar al . @ajo la presi"n. dando pie a un frenes% de informaciones y controversias en la prensa nacional. de ah% la condena de sir )nthony al diri irse a una convenci"n en Delbourne. racias a los rupos activistas que lo colocaron all%.En )ustralia. que est$ ahora afrontando una forma de incorporaci"n a Estados *nidos acelerada por el «libre comercio».arlamento una informaci"n detallada y a permitir el e&amen parlamentario.<. 8e haberse alcan#ado el objetivo. El plan ori inal y preferencial consist%a en forjar el tratado clentro de la Or ani#aci"n Dundial del 7omercio. los ecolo istas y los e&trava antes te"ricos de la conspiraci"n». respondi" el obierno! «5o firmaremos nada a no ser que sea demostrablemente beneficioso para el interés nacional de )ustralia». que reconocieron que las medidas que se estaban redactando los habr%an privado de los instrumentos que hab%an utili#ado los pa%ses ricos para fortalecer su posici"n. El obierno ne " la acusaci"n de actuar en secreto. la noticia salt" a las p$ inas econ"micas en enero de 9AAP. 5uestra «posici"n sobre el )D1 es muy clara». 'a fecha ori inalmente fijada para concluirlo era mayo de 9AA<.El Arma Decisiva oam Coms!y 8entro de Estados *nidos pocos saben al o sobre el )D1. que ha sido objeto de intensas ne ociaciones en la O78E desde mayo de 9AAE. se ún delicada f"rmula del Economist de 'ondres.ero no por completo. lo que hahitualmente si nifica la «libertad de elecci"n» en los sistemas con inmensas desi ualdades de poder y rique#a. donde se esperaba alcan#ar un acuerdo al que «querr%an sumarse los pa%ses emer entes». En el tercer mundo se hab%a convertido en un tema candente a principios de 9AA<.$ ina E de 9< . 'a provincia de la 7olumbia @rit$nica anunci" en la 7$mara de los 7omunes que era «firmemente contraria» . una ve# que les lle " por filtraciones. los sindicatos. 8urante a4os el tratado se hab%a discutido en los principales diarios y semanarios de informaci"n. que se mantuvo en ran parte reducido a las p$ inas econ"micas.odemos reconfortarnos! Qla democracia florece en )ustralia.. )dvert%an. el obierno acept" unos d%as después que un comité parlamentario e&aminara el )D1. el público habr%a sabido tanto sobre el )D1 como sabe sobre la 'ey de 0elecomunicaciones de 9AAB. 'os editorialistas sancionaron de mala ana la decisi"n! era necesaria para responder a la «histeria &en"foba» de los «alarmistas» y a la «imp%a alian#a de los rupos de ayuda.ero los pa%ses de la O78E no se pusieron de acuerdo sobre las previsiones y hubo que retrasar un a4o la fecha fijada. y si uiendo el habitual procedirniento. .

8e la tarea se ocup".$ ina B de 9< . )unque el silencio impide demostrarlo con citas. He uramente quienes diri en los medios de comunicaci"n han estado en todo momento informados sobre el )D1 y sus importantes consecuencias. en un debate televisado a escala nacional por la 7@7. He ún la 7@7. y otros ataques contra la democracia y los derechos humanos. la justicia.atenci"n sanitaria. 8e modo que la democracia también tiene buena salud al norte de la frontera.El Arma Decisiva oam Coms!y al tratado propuesto.ero.-. 5o es demasiado sorprendente que la historia haya se uido un curso único en el estado m$s poderoso del mundo. el obierno canadiense ( lo mismo que el australiano ( «no tiene en este momento planes para nin una le islaci"n sobre el )D1» y «el ministro de 7omercio dijo que tal ve# no fuera necesaria». los derechos humanos y ( sobre todo ( la democracia. provincial y local. y a que se resolvieran sus acusaciones ante «comisiones de arbitraje no ele idos ni responsables ante nadie». o en cualquier otro lu ar del mundo libre. una ve# m$s. El mundo empresarial apoy" de forma abrumadora el )D1. El obierno de la provincia se opon%a en especial a las disposiciones que permit%an a las corporaciones liti ar contra los obiernos. su perjudicial impacto en los pro ramas sociales . . la desusada amplitud con que se defin%a «inversi"n». etc. puesto que el )D1 no es m$s que una ampliaci"n del 0'7. se4alando las «inaceptables restricciones» que impon%a a los obiernos electos en los planos federal. Her io Darchi! él «quer%a pensar que la ente se sent%a tranquili#ada». y sin posibilidad de apelaci"n. pero yo no sé si all%. una tarea nada sencilla en un mundo tan complejo. la prensa libre ha lo rado mantener a oscuras a quienes conf%an en ella. dijo. . 'levamos ya casi tres a4os observ$ndola. 'o cual deb%a resolver el contencioso. as% como en la protecci"n del medio ambiente y en la administraci"n de los recursos. El dilema tiene una soluci"n l" ica. 7omo ya hemos hecho notar. con salvedades que se confunden con el error estad%stico.ero en la m$s impresionante demostraci"n de autodisciplina. «re#uman honrade#» y defienden inamoviblemente «el interés nacional». a la ve# que quedaban e&entas de cualesquiera obli aciones. . entienden que podr%a desenvainarse el «arma decisiva» si la vil plebe se huele lo que se est$ haciendo. el mundo de los ne ocios estaba al tanto a la ve# que participaba activamente. al i ual que los intelectuales públicos y los e&pertos reconocidos. el ministro federal canadiense de 7omercio 1nternacional. )l haber sido des arrado el velo del secreto por las escandaleras procedentes de abajo. el obierno canadiense tuvo necesidad de ase urar al público que la desinformaci"n se ejerc%a por su bien.AEl tema se ha discutido en los medios de comunicaci"n nacionales de 1n laterra y Krancia. se consider" necesario ase urar al público que c"mo mejor cuidan sus intereses es teniendo fe en los diri entes que «los aman». que se compondr%an de «e&pertos en comercio» y actuar%an sin normas probatorias ni transparencia. es ra#onable barruntar que los sectores del mundo empresarial dedicados a ilustrar al público no fueron menos entusiastas. donde los «hombres de la mejor calidad» se declaran campeones de la libertad. por la «honrade# que yo creo que transmite nuestro primer ministro» y «el amor que tiene por 7anad$». .

» 1lustr" esta tesis en el mismo a4o . nada hay que oponer a participar directamente en una or ani#aci"n que «vela por los intereses mundiales de las finan#as norteamericanas» y sus contrapartidas en otros pa%ses ricos.mientras e&plicaba la funci"n de la «amena#a soviética»! «Es posible que haya que vender =la intervenci"n u otra acci"n militar> de tal modo que se cree la falsa impresi"n de que se est$ luchando contra la *ni"n Hoviética.$ ina < de 9< . 5o obstante. por ejemplo. El poder se mantiene fuerte cuando se mantiene en la oscuridad. el distin uido cient%fico Hamuel Huntin ton.rimera! «8ados los recientes ale atos de la administraci"n de que no puede ne ociar acuerdos complicados. He unda! «M7"mo se ha estado ne ociando este acuerdo.9AP9. que disfruta de las instituciones democr$ticas m$s estables y m$s anti uas del mundo y puede ale ar con todo derecho ser el modelo de democracia con capitalismo de estado. sin nin una consulta ni vi ilancia del 7on reso.. 8espués de todo..ed%an al presidente que respondiera a tres sencillas pre untas.99.9C8entro de estos l%mites ( «creando la falsa impresi"n» para en a4ar al público y dejarlo literalmente e&cluido ( deben ejercer su pericia los l%deres responsables en las sociedades democr$ticas. e&puesto a la lu# del sol comien#a a evaporarse. 8ada la e&periencia y el estatus. multisectoriales y multilaterales sin las facultades de la v%a r$pida. . . lue o de haberla conse uido de manera ile al. no es sorprendente que los principios de la democracia se comprendan con claridad en Estados *nidos y se e&pon an lúcidamente en las altas esferas. la autoridad . Es lo que Estados *nidos viene haciendo desde la doctrina 0ruman». estatal y local sobre inversionesN». El pasado noviembre. teniendo en cuenta. en su te&to American Politics. desde mayo de 9AAE. los activistas lo raron poner una versi"n del borrador en 1nternet. El prop"sito del «velo de secreto» ha sido el de aranti#ar el resultado y el empe4o ha tenido un cierto é&ito.ero hay unos cuantos sectores que de al una manera no han sido tenidos en cuenta! el 7on reso estadounidense. «'os arquitectos del poder en Estados *nidos deben crear una fuer#a que se deje sentir pero no ver.El Arma Decisiva oam Coms!y Electorados respetables y no respetables 'os defensores del )D1 tienen un ar umento de peso! los cr%ticos carecen de informaci"n para plantear las cosas de manera convincente. veinticinco representantes de la 7$mara enviaron una carta al presidente 7linton e&poniéndole que hab%an «llamado su atenci"n» las ne ociaciones del )D1. no ser%a justo acusar a las potencias de la O78E de llevar las ne ociaciones en secreto..or ejemplo. Esto es m$s espectacular en Estados *nidos. . observa que el poder debe ser invisible si quiere ser efica#. especialmente. 'os lectores de «prensa alternativa» y de peri"dicos del tercer mundo y los que est$n infectados por la «imp%a alian#a» han estado al corriente de los acontecimientos desde principios de 9AA<. por lo menos. S desde la corriente principal. presumiblemente racias a los esfuer#os de los activistas y otros rupos interesados por las cuestiones públicas. con un te&to «tan complicado como el del 0'7 o el +)00» y con estipulaciones que «requerir%an sustanciales limitaciones de las leyes y los principios norteamericanos referentes a la normativa federal. Mc"mo es que casi se ha completado el )D1».

. no hubo. En el punto tres. y con el estado de 7alifornia.ero qui#$ los firrnantes estuvieran pensando en la querella contra Dé&ico de la empresa norteamericana Detalclad. junto con el 7on reso. denuncia el 'ribune. observando que el asunto «no hab%a sido objeto de nin una atenci"n pública ni de debate pol%tico»... que restrin i" tajantemente su uso. conclu%a la carta de los con resistas al presidente. 'os medios de comunicaci"n estuvieron informados sobre todo esto. 7anad$ considera que el DD0 es una to&ina perjudicial y un ries o si nificativo para la salud. en concordancia con la ) encia norteamericana de . «a uardamos ansiosamente sus respuestas a las pre untas». un aditivo de la asolina. como antes-. no est$ interesada en promover m$s . en el que solicita . otor $ndoles de hecho los derechos de un estado nacional . M. que yo sepa.rotecci"n del Dedio )mbiente. el )iami *erald daba cuenta del )D1 en julio de 9AA<. que permiten a las corporaciones querellarse contra los estados. nin una atenci"n por parte de la prensa de ran difusi"n hasta mediados de 9AA<. «esta oscuridad parece deliberada»..9J«0eniendo el cuenta la enormidad de las potenciales consecuencias del )D1». es la poblaci"n.Estos pleitos se est$n llevando adelante dentro de las normas del 0'7.9. 7omo ya se ha mencionado.l%mites de estas normas..$ ina P de 9< . pero no sé que le hayan dado nin una cobertura.va os. un instrumento reconocido y a menudo efica# a disposici"n de aquellos con posibles para conse uir lo que quieren mediante amena#as le ales que tal ve# sean del todo fr%volas. En parte son s"lo intimidatorias. los si natarios tal ve# estuvieran pensando en el pleito de la Ethyl 7orporation ( famosa por producir asolina con plomo ( contra 7anad$. e&pandir los . que lo ha prohibido por completo. «Kuentes ubernamentales dicen que la administraci"n . se4alando el eiitusiasmo y la participaci"n directa del mundo de los ne ocios. 'a querella también solicita da4os y perjuicios por el «efecto disuasorio» de la ley canadiense. 0ercero! «El )D1 es muy prolijo sobre las intervenciones. y pr$cticamente no ha habido nin una desde entonces.El Arma Decisiva oam Coms!y constitucionalmente e&clusiva que tiene el 7on reso para re ular el comercio internacionalN». que reclama AC millones de d"lares por los perjuicios de una «e&propiaci"n» debida a que se incluy" dentro de una #ona ecol" ica prote ida un empla#amiento previsto para los residuos peli rosos. lo que permitir%a a un inversor o empresa e&tranjera pleitear directamente contra el estado estadounidense por perjuicios si adopt$ramos al una medida que restrin iera el TdisfruteT de una inversi"n. En Estados *nidos. que ha hecho que 5ueva Uelanda y otros pa%ses revisen el uso del DD0. si es posible. acusa la Ethyl. Estas formulaciones son burdas y va as y van notoriamente m$s all$ del limitado concepto de intervenci"n que determina la le islaci"n interior norteamericana.or qué habr%a de ceder voluntariamente Estados *nidos su inmunidad soberana y e&ponerse a ser condenado a pa ar perjuicios en nombre de va uedades como las que hablan de tomar medidas Tcon efectos equivalentesT a una e&propiaci"n TindirectaTN». dedicada a la manipulaci"n de residuos peli rosos. )parte de la prensa econ"mica.no de simples personas.. *na respuesta lle " finalmente a los firmantes y no dec%a nada. salvo en 7anad$.EC millones de d"lares para cubrir las pérdidas derivadas de la «e&propiaci"n» y los perjuicios sufridos por el «buen nombre» de la Ethyl a consecuencia de que la le islaci"n canadiense prohibi" el DD0. 'a presumible intenci"n es sondear y.9LOtro colectivo que ha sido menospreciado. El C+icago 'ribune public" una informaci"n en diciembre.

.el 9B de febrero de 9AAP-. aún se inclina mucho m$s hacia el internacionalismo. El l de abril de 9AAP. El e. que ha ido «rebotando a través de 1nternet» e incluso dando lu ar a conferencias públicas. «El acuerdo . pre unta el Koro 1nternacional. bien que por re la eneral se inclina hacia la i#quierda. El silencio tal ve# tampoco fuese la actitud m$s acertada para que los pa%ses ricos pudieran «sellar la liberali#aci"n del derecho internacional sobre inversiones lo mismo que el +)00 hab%a codificado la liberali#aci"n del comercio». presentados como hechos indiscutibles.El Arma Decisiva oam Coms!y debates sobre la econom%a lobal. el te&to hab%a sido puesto . *na semana después. 0al y como hemos podido ver.bastante ma ro-. el secreto es la me/jor pol%tica y se conf%a en la connivencia del sistema de informaci"n. comentarios y debates.s-a-er o. ?ashin ton hi#o una declaraci"n oficial sobre el )D1 el 9< de febrero de 9AAP. la )orning Edition de e. 7omo otros que naufra an en este plano apolo ética. y a4ade que el obierno ha «aprendido de la v%a r$pida que debe hacer consultas cuando todav%a se est$n elaborando los tratados. 8e ah% que los i#quierdistas de la prensa no hubieran sabido percibir la oposici"n pública a la 3%a 6$pida en su momento ni se habr%an dado cuenta de que los mismos alborotadores «est$n ya arm$ndose =para> la batalla» contra el )D1. /e-ublic. 7ualquier dato si nificativo que manejen pod%a ser descubierto por la ente normal que buscara con dili encia y quedan declarados irrelevantes los an$lisis. 'a .. y sobre todo antes! con los sindicatos.1. /ecord rompi" su silencio pocos meses después. el C+ristian $cience )onitor publicaba un fra mento . 'imita su perspectiva a los pocos y vacuos comentarios oficiales.ocos d%as después . o a la sa/lida a la lu# de los chiflados.. M. no sacaba las evidentes conclusiones! que los medios de comunicaci"n deb%an abandonar raciosamente la escena.or quéN. publicando un anuncio pa ado por el 1nternational Korum on +lobali#ation. desde las f$bricas hasta los bienes ra%ces e incluso a los valores financieros. reescribir%a la normativa sobre la propiedad e&tranjera! afectar%a a todo. eclitorialista de plantilla.. que se opon%a al tratado. Hiatt escribe que el «)D1 no ha merecido todav%a demasiada atenci"n en ?ashin ton» ( especialmente en su peri"dico ( un a4o después de haber superado la primera fecha en que deb%a firmarse y tres semanas antes de la fecha prevista para 9AAP.9EVui#$ como reacci"n a la carta de los con resistas. porque «la ran prensa». /e-ublic ya se hab%a dado por enterado de que estaba sur iendo interés público por el )D1. /ecord presentaba un fra mento del ). El e.s-a-er o. . El tema no hab%a sido adecuadamente cubierto en sectores respetables. lle aba a la conclusi"n el e.ero muchos le isladores nunca han sabido nada del )cuerdo Dultilateral sobre 1nversiones debido a que las conversaciones secretas del presidente 7linton se han celebrado a cubierto del radar del 7on reso». al fin y al cabo. 'a prensa deb%a hacer frente a sus responsabilidades con m$s seriedad y lan#ar un olpe preventivo contra la «paranoia del )D1».il%citamente. el #as+ington Post dio al público nacional la noticia en un art%culo de opini"n escrito por Kred Hiatt. El anuncio cita un titular del 0usiness #ee! que describe el )D1 como «el e&plosivo pacto comercial del que nunca se ha sabido nada». y los medios de informaci"n se han atenido al pro rama de la 7asa @lanca. 0al ve# no fuera suficiente ridiculi#arlos con aquello de «la tierra arrasada y el enjambre de helic"pteros ne ros».D.en la ?eb por activistas.» ) la lu# del $nimo del público. con las autoridades locales. con los ecolo istas y dem$s».$ ina A de 9< . Ofrece la habitual mofa de los cr%ticos y de las acusaciones de «secretismo». respondiendo impl%citamente con un repaso a las principales caracter%sticas del tratado.

de modo que los «electorados nacionales» desempe4en un papel activo en la «creaci"n del consenso» sobre el )D1. 'a administraci"n 7linton est$ encau#ando el mundo.. «En interés de la mayor transparencia».nada. transfiriendo aún m$s poderes para tomar decisiones a las instituciones privadas que no rinden cuentas a . *n ejercicio directo de l" ica elemental nos informa con e&actitud de quiénes entiende 7linton que son los «electorados nacionales». no hay descripci"n ni se ofrecen ar umentos. a la ve# sus intrumentos y su tirano. en esencia-. 7omo buena parte de la pol%tica pública de los últimos a4os. un sonoro tributo a la democracia y a los derechos humanos. el mensaje es el mismo que el emitido por los obiernos de 7anad$ y )ustralia! «7onf%en en nosotros y callen». 'as lecciones est$n claras como el a ua. sobornados por su liberalidad e intimid$ndolo con clamores y alian#as». Habr%a que tener verdadero talento para perdérselas y para no ver cu$n bien ilustran las advertencias de Dadison hace . 'as virtudes del )D1 se consideran evidentes.$ ina 9C de 9< . especialmente en las sociedades an loamericanas.9B)qu% tenemos. «intervenciones». pero merece los titulares de primera p$ ina en comparaci"n a lo que se hab%a publicado antes . ahora los otros pa%ses de la O78E «est$n de acuerdo con nosotros en la importancia de trabajar en estrecha colaboraci"n con sus electorados nacionales para crear el consenso» sobre el )D1. MVuiénes son los «electorados nacionales»N 'a pre unta se contesta f$cilmente echando un vista#o a los datos indiscutidos. El 7on reso no fue informado y el enojoso público ( el «arma decisiva» ( se mantuvo en la i norancia. «la O78E ha acordado hacer público el te&to del borra/dor del acuerdo». El mundo financiero ha desempe4ado un papel activo en todo momento. pas" completamente inadvertida para los informadores. «en favor del desarrollo sostenido y del mayor respeto a las normas laborales». proclama. qui#$s incluso antes de que se a oten los pla#os. y del vicerrepresentante para el 7omercio de Estados *nidos. Est$n con nosotros en entender «que la participaci"n en este proceso es importante para los electorados nacionales». )dem$s.CC a4os.El Arma Decisiva oam Coms!y declaraci"n del suhsecretario de Estado. Estas observaciones lle an al meollo del )D1. que yo sepa. 6ara ve# se formulan con tanto candor y precisi"n los valores operativos de los poderosos. por fin. Htuart Ei#enstat. no constituyen un monopolio de Estados *nidos. 'a declaraci"n es una rutinaria nota de prensa. Estos valores los comparten los centros de poder estatales y privados de otras democracias parlamentarias. Ei#enstat y 'an «se felicitan de que las dem$s partes estén de acuerdo con nosotros» en estos temas. En cuestiones como la mano de obra y el medio ambiente. . :effrey 'an . y sus contrapartidas en las sociedades donde no hay necesidad de entre arse a florile ios ret"ricos sobre la «democracia». 8e mayor interés es la buena noticia de que Estados *nidos se ha adelantado dentro de la O78E a ase urarse de que el acuerdo «complementa nuestros esfuer#os m$s enerales». cuando deploraba «la osada depravaci"n de los tiempos» en que «los a iotistas se convertir$n en la uardia pretoriana del obierno. el tratado est$ dise4ado para recortar la democracia y los derechos de los ciudadanos. a4ade la declaraci"n oficial.ara ser justos. Es una lecci"n útil. de momento desconocidos. etcétera.

pr$cticamente toda la ayuda e&terior estadounidense es ile al. Entre los posibles resultados. la ley 1ue act2a.uede que no haya una respuesta cate "rica a estas pre untas. si tenemos en cuenta el poder de estas entidades. y derechos a los que ahora se van a sumar los propios de los estados. Huharto. 7omo se4alan a4o tras a4o las principales or ani#aciones defensoras de los derechos humanos. El principio si ue siendo v$lido. a los obiernos de los que estas instituciones son sus «electorados nacionales» y a las or ani#aciones internacionales con las que comparten «intereses comunes». 'os términos del )D1 M. 'a ra#"n es que las respuestas no vienen determinadas por las palabras sino por las relaciones de poder que impone su interpretaci"n. etc. pero Mes eso lo que si nifica la leyN El )D1 cae dentro de la misma cate or%a.El Arma Decisiva oam Coms!y nadie. 1ncluso si dispusiéramos del te&to completo del )D1. Hace dos si los. Oliver +oldsmith observ" que las «leyes machacan a los pobres y los ricos hacen la ley»..9<He trata. En la 7onstituci"n de Estados *nidos y en sus enmiendas no se encuentra nada que autorice a otor ar derechos humanos . En vano se buscar$ en la 7arta de la O5* el fundamento de la autoridad que se irro a ?ashin ton cuando utili#a la fuer#a y la violencia para perse uir el «interés nacional». desde la de los primeros recipendarios hasta la del último de la lista. Hay interpretaciones menos a oreras.libertad de e&presi"n y de movimiento.$ ina 99 de 9< . M. Haddam Hussein. Dobutu. El 7"di o estadounidense define el «terrorismo» con ran claridad y la ley norteamericana establece severos casti os por ese delito. que son amanuenses a sueldo.. entidades or $nicas que tienen derechos de «personas inmortales».mientras éstos o#an del favor de ?ashin ton-.Vué dicen en realidad y qué presa ian los términos del )D1N Hi se permite que lle uen a la arena pública con puntos y comas. es decir. se ún lo definen las personas inmortales que proyectan sobre la sociedad esa sombra llamada «la pol%tica». Hon asuntos que piden or ani#aci"n y acci"n popular. como hemos visto. 5orie a y otros mayores y menores. de nuevo. no tendr%amos las respuestas. di an lo que di an las bellas palabras. que tal ve# sean las correctas si no es posible contener el «arma decisiva» y los procedimientos democr$ticos influyen en los resultados. . Esa puede que sea la ley. si «el poder se mantiene en la oscuridad» y los abo ados de las corporaciones.a lo que los historiadores del derecho denominan «entidades jur%dicas colectivas». de pero rulladas que valen para todo. de la detallada lista de las reservas introducidas por los si natarios y de la documentaci"n palabra por palabra de las actas. por no hablar de sus monstruosos clientes . El an$lisis correcto ser%a ponerse en el «peor de los casos». lo ran imponer su interpretaci"n de la fraseolo %a queridamente ambi ua y retorcida del borrador del tratado. no palabras. .qué descubriremosN . porque la ley proh%be ayudar a pa%ses que practiquen la «tortura sistem$tica». derecho a comprar elecciones.ero no se encontrar$ nin una f"rmula que e&cluya a «los arquitectos del poder» de ser casti ados por sus pr$cticas de terrorismo estatal. uno ser%a el desmantelamiento de toda la estructura y de las instituciones ile %timas en que se apoya. en evocativa e&presi"n de :ohn 8eFey. en la que en su d%a era la democracia dominante. derechos que superan con mucho los de las personas de verdad.

también merece la pena anotar que esta era de liberali#aci"n financiera ha sido de un crecimiento m$s lento de lo normal . al a re ar los planes de pensiones s"lo se produce una distribuci"n li eramente m$s uniforme entre el . que acaba de conse uir romper una importanle huel a bas$ndose en la tan alabada inversi"n e&tranjera! utili#ando el notable crecimiento de los beneficios que comparte con otros «electorados nacionales» para crear un e&ceso de capacidad productiva en el e&tranjero que socave los esfuer#os de los trabajadores de 1llinois para resistir la erosi"n de sus sueldos y condiciones de trabajo. especialmente al conceder cierta independencia a los estores. Her%a mejor calificar al )D1 y similares empe4os de «acuerdos sobre derechos de las corporaciones» en ve# de «acuerdos sobre derechos de los inversores». lo cual es bastante cierto. de «acuerdos sobre los poderes de las corporaciones». estas medidas podr%an calificarse. Estas derivaciones son resultado en no peque4a medida de la liberali#aci"n financiera de los últimos veinticinco a4os. Es comprensible el entusiasmo por la radical inflaci"n de valores en los últimos a4os. dejando aparte .El Arma Decisiva oam Coms!y )qu% se podr%an plantear cr%ticas a al unos de los cr%ticos del )Dl . beneficios altos y. dicho sea de paso.la concentraci"n es aún mayor en el caso de las obli aciones y los fondos de inversi"n. 'os cr%ticos se han puesto de acuerdo en calificarlo de «acuerdo sobre los derechos de los inversores». 7uando tuvo lu ar la concentraci"n empresarial y financiera en las sociedades con capitalismo de estado. con el respaldo de la ley. pero es en a4oso.incluido yo-. S el control efectivo de las corporaciones radica en muy pocas manos institucionales y personales. lue o de un si lo de activismo judicial. restricciones comerciales impuestas por los ricos. 'os «inversores» relevantes son personas jur%dicas colectivas. MVuiénes son e&actamente los «inversores»N 'a mitad de las acciones era en 9AA< propiedad del 9 por lCC de las familias m$s ricas y casi el AC por 9CC era del 9C por 9CC de las m$s ricas .C por 9CC de familias m$s ricas.ero hablar de conceder demasiados derechos al rey o al dictador. no los de los ciudadanos. es ceder demasiado terreno.incluyendo el actual boom. o al propietario de esclavos. D$s bien que «acuerdos sobre los derechos de las corporaciones». sino en la 7aterpillar 7orporation. y su actitud respecto a la inherente corrupci"n del poder privado! probablemente hay una «conspiraci"n contra el público» cuando los hombres de ne ocios se reúnen a almor#ar. que va a ser ampliada con el )D1. los conservadores ( una ralea que actualmente apenas e&iste ( se opusieron a este ataque contra los principios fundamentales del liberalismo cl$sico. S con ra#"n.T Hablar de «inversores» no debe hacer pensar en quienes trabajan en los talleres de las f$bricas. 'os contrar%as al )D1 suelen ale ar que los acuerdos conceden demasiados derechos a las corporaciones. similar en otros valores-. . en parte como reacci"n a los i antescos fracasos del mercado. cuyos derechos quedan consi uientemente disminuidos. dado que en absoluto est$ claro que estas instituciones hayan de tener nin una clase de derechos. 'o que conduce a otra cr%tica. no personas tal como se entend%a por sentido común y por tradici"n en los tiempos anteriores a que el activismo jur%dico creara el moderno poder concentrado de las corporaciones. de 9< . con mayor e&actitud. la recuperaci"n m$s pobre de la historia de la pos uerra-! salarios bajos. 7abe recordar la cr%tica de )dam Hmith a las «sociedades an"nimas» de su época.$ ina 9. E1 te&to des losa los derechos de los «inversores». hace un si lo. en su $cida opini"n.

pues mantienen un «mila ro econ"mico» que despierta pasmo entre los beneficiarios y los ilusos observadores. Hay que entender. 5o hay reciprocidad! ni los ciudadanos ni los estados pueden pleitear contra los «inversores». actividades sindicales .que podr%an interpretarse como amena#as ile ales contra el orden-. . pero nunca hab%an lle ado al orden del d%a de los «arquitectos del poder».or procedimientos trapaceros consabidos en el mundo de los ne ocios y entre los abo ados de las corpo/raciones. reforma a raria. derechos preferenciales . 0eniendo presentes estas salvedades. los derechos aranti#an también a los inversores e&tranjeros la f$cil transferencia a inversores nacionales. que bien podr%an invertir las deletéreas consecuencias de liberar la circulaci"n de capitales. como parecen indicar los datos. . del público-.$ ina 9J de 9< . 8urante a4os han estado sobre la mesa serias propuestas para alcan#ar estos objetivos. . restricci"n de los productos peli rosos. lo mismo las instalaciones industriales que los valores financieros. normativa sobre salarios di nos. sobre todo en el e&tranjero. 'a liberali#aci"n financiera colabora a la concentraci"n de la rique#a y proporciona poderosas armas para socavar los pro ramas sociales. control de las corporaciones. )yuda a poner en pr$ctica la «contenci"n si nificativa de los salarios» y la «at%pica moderaci"n con que crecen las remuneraciones =que> parece ser sobre todo consecuencia de la mayor inse uridad de los trabajadores». que tanto satisfacen al presidente de la 6eserva Kederal. He permite a los «inversores» que pleiteen contra los estados en todos los $mbitos por infrin ir los derechos que se les han concedido. que los randes no se ver%an afectados por tales limitaciones. compartir la tecnolo %a. recordemos al unos de los previstos ras os del )D1. y a la administraci"n 7linton. etc. desde lue o. 'os poderosos est$n por encima de tratados y leyes. @ien es posible que la econom%a resulte perjudicada por la liberali#aci"n financiera. 5o se admiten restricciones a las inversiones en pa%ses que violan los derechos humanos! Hur$frica en los d%as del «compromiso constructivo». inspecci"n a car o de la comunidad local y de los trabajadores . sin «interferencias estatales» . las condiciones impuestas por 7hile para disuadir la entrada de capitales a corto pla#o. con derechos e&traordinarios que respalda y ampl%a el poder del estado.lo que si nifica la vo#. apoyo a las in/dustrias emer entes y estraté icas. He han prohibido las limitaciones a la circulaci"n de capitales! por ejemplo. medidas para la protecci"n de la mano de obra. los fundamentos de la auténtica democracia-. etc. direcci"n local. Estas ventajas son sustanciales. O bien medidas de mucho mayor alcance. la @irmania actual. bas$ndonos en la informaci"n que ha lle ado al público interesado racias a la «imp%a alian#a. Entre las opciones democr$ticas que podr%an desecharse se cuentan las que reclaman que la propiedad sea local. las mujeres. las minor%as.es decir. +ran @reta4a. que en eneral se reconoce que de al una manera aislaron a 7hile del impacto destructivo de los mercados financieros sumamente vol$tiles y sometidos a impredecibles irracionalidades re arias. He otor a a los «inversores» el derecho de mover libremente sus bienes.ero este perjuicio tiene poca importancia en comparaci"n con las ventajas derivadas de liberar la circulaci"n de capitales durante un cuarto de si lo.El Arma Decisiva oam Coms!y cuando constituyen personas jur%dicas colectivas y alian#as entre ellos.-.para las #onas deprimidas. 'os pleitos de Ethyl y Detalclad son iniciativas de tanteo. iniciada principalmente por los obiernos de Estados *nidos y. )lan +reenspan. del consumidor y del medio ambiente.

$ ina 9L de 9< . 'a «reducci"n» si nifica que se cuenta con que los estados eliminen la le islaci"n vi enle que se interprete «no conforme». que ten%a un inmenso respaldo popular.El Arma Decisiva oam Coms!y )qu% hay pocas sorpresas. si uiendo la orientaci"n de bastiones de respetabilidad como el @anW for 1nternational Hettlements. El objetivo es «sellar a los pa%ses en» acuerdos que. Hus resultados fueron bastante conformes a las e&pectativas de quienes crearon el sistema de Hretton ?oods. *na de las ra#ones fue la e&pectativa . El entusiasmo por los «mila ros econ"micos» forjados por la nueva ortodo&ia est$ men uando. ne ociador en nombre de Estados *nidos.. El director financiero del @anco Dundial. transfiriendo poder a los «electorados nacionales» reconocidos y a sus estructuras internacionales. no obstante. He trata de una «propuesta del obierno de Estados *nidos». :ohn Daynard Geynes. 5o s"lo se entiende muy mal la econom%a lobal. 'a «detenci"n» si nifica que no se permite nin una nueva le islaci"n que se interprete «no conforme» al )D1. en la que fue ampli$ndose el contrato social. 'os dise4adores del sistema econ"mico posterior a la He unda +uerra Dundial abo aron por la libertad de comercio pero por la re ulaci"n del capital. He incluyen en éstas una abundante serie de alian#as entre corporaciones para administrar la producci"n y el comercio. una consecuencia de las disposiciones sobre «detenci"n» y «reducci"n». :oseph Hti lit#. m$s tarde. 'a nueva ortodo&ia fue institucionali#ada en el «consenso de ?ashin ton». estrechar$n la esfera pública cada ve# m$s. sin temor a las fu as de capitales. Es posible que haya cambios en direcciones imprevisibles. entre los estores de la econom%a lobal. incluida la carta fundacional del KD1. este fue el entramado b$sico del sistema de @retton ?oods de 9ALL. con el apoyo brit$nico y. 'a re ulaci"n del capital permitir%a a los obiernos ejercer pol%ticas monetaria y fiscal...de que la liberali#aci"n financiera impedir%a la libertad de comercio. en el que el muy concentrado capital financiero impondr%a su propia pol%tica social por encima de las poblaciones renuentes. conforme los casi desastres se han acelerado desde que la liberali#aci"n de la circulaci"n de capitales ha comen#ado a amena#ar a los «electorados nacionales» a la ve# que a la poblaci"n en eneral.. con el tiempo. a lo lar o de las décadas de 9AEC y 9ABC. los si natarios van a estar «sellados» durante veinte a4os. sino que se est$ haciendo dif%cil i norar y remendar sus serias debilidades. la redacci"n del 3inancial 'imes de 'ondres y otras personas pr"&imas a los centros de poder empe#aron a pedir medidas para re ular la circulaci"n de capitales. por el contrario. hubiera creado lo que ciertos economistas internacionales llaman un «senado virtual».9El tratado lleva incorporado un efecto «trinquete». En todos los casos. de otras randes potencias. se4al" Harry 8e&ter ?hite.bastante plausible. con el acuerdo de su con/trapartida brit$nica. El sistema lo desmantel" 6ichard 5i&on. mantener el pleno empleo y los pro ramas sociales. se ún el portavo# de la 7$mara 7anadiense de 7omercio.T 'os supuestos de Hretton ?oods prevalecieron durante la «edad dorada» de los altos niveles de crecimiento de la econom%a y la productividad.C3olviendo al )D1. 'a libre circulaci"n de capitales. la interpretaci"n corre a car o de ya/se/sabe/quién. que al mismo tiempo es el principal consejero para inversiones y comercio de la 1@D 7anada y ha sido nombrado para representar a 7anad$ en debates públicos. confiando a los estados poderosos que se encar uen de mantener el sistema a la ve# que sociali#an los costos y ries os de las . El @anco Dundial también ha dado un poco marcha atr$s. casti ando a los obiernos que se desviaran mediante fu as de capitales. Otra fue reconocer que ser%a una poderosa arma contra la democracia y contra el estado del bienestar.

Hemos de esperar que «partes del )D1» se recreen en otros lu ares. qui#$s en el KD1.ero esta opci"n no se menciona! queda e&cluida en principio. parte del )Dl se convertir$ en un primer borrador para un acuerdo lobal de la OD7 sobre inversiones». . entre elementos de las elites locales. que «apenas fi uraban al principio». . Es importante que la poblaci"n en eneral descubra qué es lo que se est$ planeando. e&plica el Economist a sus lectores.y objeciones europeas a las e&tremadas y arro antes interferencias estadounidenses en el mercado. e&cepto para sus «electorados nacionales» oficialmente reconocidos.. han creado dudas a los ne ociadores sobre c"mo se uir adelante». lue o de unos cuantos a4os de ser machacados por las irracionalidades del mercado. reservas de Krancia y 7anad$ para aceptar ciertos controles sobre su industria cultural . He ún rumores filtrados de los "r anos del poder . 'a fecha fijada para firmar el )D1 era el . eso no demostrar%a que todo haya sido «en vano».ero estas barreras han sido anteriormente superadas por la vi orosa acci"n pública y pueden volver a superarse. El Economist informa de otros problemas adicionales.$ ina 9E de 9< . y «sus fervientes ataques.. He han hecho pro resos y.8esde otro punto de vista. difund%dos a través de una red de p$ inas en 1nternet.. como en el caso de la ley Helms/@urton. pero al acercarse el d%a fue haciéndose evidente que probablemente habr%a demoras debido a las crecientes protestas populares y a desacuerdos dentro del club. 'os esfuer#os de los obiernos y de los medios de comunicaci"n por mantenerlo todo a cubierto. se ún recientes estudios técnicos. que los recalcitrantes «pa%ses en desarrollo» tal ve# acepten de mejor rado. posteriores demoras han dado nuevas oportunidades a la vil plebe para atravesar el velo del secreto. puesto que minar%a todo el proyecto.< de abril de 9AAP. son sin duda comprensibles. por muy fraudulentas que sean y por mucho que afecten a otros. pr$cticamente todas las transnacionales. la subsi uiente disciplina impuesta a las v%ctimas por los que obiernan el mundo y la creciente conciencia. de que podr$n participar en los privile ios acumulados si ayudan a diseminar las doctrinas de los poderosos. 1ncluso si no se alcan#a el punto final y se abandona el empe4o.sobre todo a la prensa econ"mica e&tranjera-. He est$n haciendo m$s dif%ciles de obviar los temas laborales y ambientales.la amena#a es mucho mayor para los pa%ses m$s peque4os. la *ni"n Europea y Estados *nidos pretenden permitir ciertos derechos a los estados miembros. . 7ada ve# es m$s dif%cil i norar a los paranoicos y a los de la tierra arrasada. hay empe4o de Estados *nidos por hacerse con al o as% como el inmenso mercado interior de que disfrutan las corporaciones radicadas en su territorio. *na posibilidad ser%a prestar atenci"n a los deseos del público. que «quieren que se consi nen por escrito estrictas normas sobre c"mo los inversores e&tranjeros tratar$n a los trabajadores y prote er$n el medio ambiente». que es convenientemente secreto. «con suerte.El Arma Decisiva oam Coms!y corporaciones transnacionales radicadas en sus pa%ses.

Economist.lan». .9st.eter Kord. 9E de abril de 9AA<. E de noviembre de 9AA<. 8eidre DcKadyen. 9J.orm .$ ina 9B de 9< . 8)KKEID)1IA<. A de enero de 9 AA<. editorial de Age. Hobre 7uba! 5ancy 8unne.9 de julio de 9AAP. 9L de enero.C de julio de 9AA<. . . 9AAL. . . también Hteven +reenhouse. f.rFth/aa/ chen. Han Krancisco. . «5eF 6ules 7ould +uide 1nternational 1nvestment». 8avid Korman. 0écnicamente la nueva ley s"lo proh%be la importaci"n y el comercio interprovincial de DD0.enan . '+e Age. )orning Edition.6. +lenn @urins. #all $treet %ournal. J. «Environmentalists Huspicious of Korei n/1nvestor/ 6i ht . ?ashin ton. cap%tulo L. *niversidad de 7omell.Hhanty @ay. s.eopleXs +lobal )ction . 7arta de la 7asa @lanca. m$s adelante.eter @einart. «. O'1H. '+ird #orld Economics. 'oronto . 9AP9. 9AA.). 0usiness #ee!.L de mar#o de 9AAP. Houth End. 0ambién se han citado borradores de fecha posterior. n. «3ietnam 6eappraised».lobe and )ail. invierno de 9AA</9AAP. '+ird #orld Economics . :ohn *rquhart. 8. ..J.>).acific )venue. JC de junio de 9AA<. Gate @ronfenbrenner. .. . 7olumbia *niversity . Dis+armony. &'. 7 de septiembre de 9AAP. @ruce 7larW. 0im 7olebatch. 5ld and e.oFer». lE. 3éase Hcott 5ova y Dichelle Hfor#a/6odericW.9 de mar#o de 9AAP. Canada.P de abril y 9 de septiembre de 9AA<. 7@7. <.ing Pa-er< Et+yl Cor-oration v. 9L. E de abril de 9AAP.reamble 7enter.lotWin y ?illiam Hcheurmann. Harvard *niversity . también los anteriores cap%tulos L y E. )ultilateral Agreement on :nvestment< Consolidated 'e=ts and Commentary. a prop"sito de la prohibici"n canadiense de e&portar los muy t"&icos . E. Houth End. . 9. 5ueva SorW. 3éase )onetary /e. )nthony Dason. JC de octubre y 9C de diciembre de 9AA<. véa/se Dichael Dc7lintocW. )acleans. A y 9. 9AA9. 3éase. 9EEE . anuncio pa ado. 9 de abril de 9AAP. #all $treet %ournal. Hobre :KGI7olombia. «5eF 6ules for +lobal Economy». en )le&ander +eor e. 3inancial 'imes. A de febrero de 9AAP. 7anad$ se enfrenta ahora a una nueva acusaci"n de «e&propiaci"n». Dart%n Ghor. disponible en . 77 de noviembre de 9AA<. )A: and t+e '+reat to American 3reedom. D$s tarde 7anad$ capitul" y levant" la prohibici"n. «0rade Htorm @reFs over 7orporate 6i hts». p. . de nuevo al amparo de las normas del 0'7. . 9E de febrero de 9AA<. hay m$s art%culos en la prensa independiente .ublic .. 9B de febrero de 9AAP. 76 de mar#o de 9AAP.ress.El Arma Decisiva oam Coms!y otas l. 7) AL9CA. 9AAJ.ennsylvania. 9L de mar#o de 9AAP.. 1nternational Korum of +lobali#ation.C de enero de 9AAP. C+ristian $cience )onitor. )iami *erald. Hay inconsistentes ale atos sobre una posterior accesibilidad. . 9B de septiembre de 9AA<. &ear 891. *n ejemplo actual es el pleito planteado por la cadena de residencias para ancianos @everly Enterprises contra la historiadora de la clase obrera. 3inancial 'imes. 9E de diciembre de 9AA<.9E . Estoy en deuda con los empleados del 7on reso.P de febrero de 9AAP. «5eF 6ules 7ould +uide 1nternational 1nvestment». «Ethyl Hues OttaFa over DD0 'aF». 5oam 7homsWy. de . 16 de febrero de 9AAP.ress. C+icago 'ribune.CCCA. #estern $tate 'errorism. véase Daude @arloF y 0ony 7larWe. citado por Hidney . 7. 6 de abril de 9AA<. editoriales de Australian. 'aura E ertson. no queriendo afrontar un costoso pleito. :n '+ese 'imes. . Huntin ton. 5. 9 de abril de 9AAP. Private :nterests. l ( 9 E de febrero de 9AAP. 3éanse mis art%culos de la época en Z4 para an$lisis. :ane @ussey. . #all $treet %ournal. 9L de octubre de 9AA<. «'abor Ki hts ) ainst Kast/0racW 0rade Deasure». y tal ve# ten an efectos disuasorios en otros investi adores e instituciones educativas. A.. 9J de enero de 9AA<.reamble 7enter for . '+ird #orld Economics.CCCJ. 99. . Age. «)re Our Hoverei n 6i hts at 6isWN».olicy. invitada por miembros de una dele aci"n del 7on reso de .ennsylvania )venue HE. véase 5oam 7homsWy. «0reaty to 0rim OttaFaXs . $eattle 'imes. P.antheon. de mar#o de 9AAP. #all $treet %ournal. 9 de octubre de 9AA<.enta on Htrate ists 7ultivate 8efense 0ies Fith 1ndonesia».7@s. esta de la empresa norteamericana de tratamiento de residuos peli rosos H.olicy. Kred Hiatt. L. Hcott Dorrison y EdFard )lden.ublic 7iti#enZs +lobal 0rade ?atch. #as+ington Post. . 'orrain ?oellert.reamble 7enter for . )iami *erald. ?ashin ton. pero se trata de una efica# prohibici"n.7. 'on Forth.olity. Hamuel Huntin ton. verano de 9AP9.. 7arta de la 7$mara sobre el )D1 diri ida al presidente 7linton. . comunicaci"n personal. quien testimoni" sobre las pr$cticas de la cadena en un ayuntamiento. :oel Dillman..YD. American Politics< '+e Promise o.ublic .t. . :nternational $ecurity. el fallo es en buena medida irrelevante. L de diciembre de 9AA<. L de mar#o de 9AAP. Htoddart. 9E de diciembre de 9AA<. Hobre la OD7. Dyers. . :ane @ussey. 8. Australian. 8. 7ulpa». e :nstruments $tatecra. L de mar#o de 9AAP. 5?.overnment o. . 9C. /e-ublic. 3éase también :im Himon. @ob 8avis. . citando O78E.7. «1nquiry 7all over T3eil of HecrecyT». ation. 9AAP.T <. por ejemplo. &'. . la nota A.play/fair[asta. 6.«alternativa»-. 9<J< .C de julio de 9AA<. 7onfidencial. 0e&to del borrador! O78E.ara m$s informaci"n. véase Dart%n Ghor «0ra/de and 1nvestment! Ki htin over 1nvestorsX 6i hts at ?0O». puesto que las meras demandas perjudican seriamente a la profesora @ronfenbrenner y a su universidad. B. 3inancial 'imes. 6 de octubre de 9AA<. puesto que Ethyl s"lo produce o vende DD0. ed. . 0rie. Public $-ending. #as+ington 'imes.reamble.#orld 5rders. e. Hobre 9ABE. Ht.. 9AAL. 'aura E ertson. . en especial con la oficina del con resista @emie Handers.1.ara @everly. Ontario. .de-. .

Oliver +oldsmith.. 9AA.9 de mar#o de 9AAP. «0he Dultilateral ) reement on lnvestment». p. Libros Tauro http://www. Estas modificaciones han sido sistem$ticamente anali#adas con ran profundidad por el economista internacional 8avid Keli&.ennsylvania Htate *niversity. @anco Dundial.ress. véase especialmente Dorton HorFit#. . '+e $tate in a C+anging #orld< #orld Develo-ment /enort 199@..com.$ ina 9< de 9< . editorial «6e ulatin 7apital KloFs»..ress. reeditado en )onetary /e. Eric Helleiner.E de mar#o de 9AAP. 9AAL.olicy 1nstitute.ollin.E de mar#o de 9AAP... 9P de noviembre de 9AA<. «)&e over Hopes for D)1 )ccord». :ames Dahon.9<BE-.LibrosTauro. American ?a. el mismo d%a. . l8@9A19B9.ormation o. .lobal 3inance. :effrey 'an . )obile Ca-ital and ?at"n American Develo-ment. l P. 8ou +re ory. «0he 0raveller» . o-.El Arma Decisiva oam Coms!y 9B. declaraci"n del subsecretario de Estado Htuart Ei#enstat y del vicerrepresentante para el 7omercio de Estados *nidos. #or!ing America. eds. 9AAB/A<.9. n.C. Economist. 9< de febrero de 9AAP.lobaliCation and Progressive Economic Policy. :oseph Hti lit#. cit. 9AC. D. 9<. 'aFrence 7enter Korum.orm. 3inancial 'imes. . '+e 'rans. . . 9AAP. Hobre los antecedentes le ales. . 7ambrid e *niversity .ar . '+e $tate o. O&ford *niversity . +erald Eps/tein y 6obert . cap%tulo J. Ht. . :ared @ernstein y :ohn Hchmidt. 9AAB. invierno de 9AA</9AAP. 3éase +uy de :onquieres. 3iAnancial 'imes..\ <. E. Economic . 9AA<. . $tates and /emergence o. en 8ean @aWer. Hharpe. 'aFrence Dishel. 9AA<. Helleiner. lA. 7ornell. por última ve# en su «)sia and the 7risis of Kinancial 'iberali#ation».