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Para aquellos que dijeron que no debería, Para aquellos que dijeron que no podría, Para aquellos que dijeron que no me… atrevería. Y por los niños que sufrieron.

aquellos que dijeron que no podría, Para aquellos que dijeron que no me… atrevería. Y por
Índice Capítulo 18 Capítulo 39 Sinopsis Capítulo 19 Capítulo 40 Glosario Capítulo 20

Índice

Capítulo 18

Capítulo 39

Sinopsis

Capítulo 19

Capítulo 40

Glosario

Capítulo 20

Capítulo 41

Primera Parte

Capítulo 21

Capítulo 42

Capítulo 1

Capítulo 22

Capítulo 43

Capítulo 2

Capítulo 23

Segunda Parte

Capítulo 3

Capítulo 24

Capítulo 44

Capítulo 4

Capítulo 25

Capítulo 45

Capítulo 5

Capítulo 26

Capítulo 46

Capítulo 6

Capítulo 27

Capítulo 47

Capítulo 7

Capítulo 28

Capítulo 48

Capítulo 8

Capítulo 29

Capítulo 49

Capítulo 9

Capítulo 30

Capítulo 50

Capítulo 10

Capítulo 31

Capítulo 51

Capítulo 11

Capítulo 32

Capítulo 52

Capítulo 12

Capítulo 33

Capítulo 53

Capítulo 13

Capítulo 34

Querida Devory:

Capítulo 14

Capítulo 35

Nota del Autor

Capítulo 15

Capítulo 36

Sobre la Autora

Capítulo 16

Capítulo 37

Créditos

Capítulo 17

Capítulo 38

15 Capítulo 36 Sobre la Autora Capítulo 16 Capítulo 37 Créditos Capítulo 17 Capítulo 38
¿Qué pasa cuando eres traicionada por aquellos en quienes confías?

¿Qué pasa cuando eres traicionada por aquellos en quienes confías?

¿Qué pasa cuando eres traicionada por aquellos en quienes confías?
¿Qué pasa cuando eres traicionada por aquellos en quienes confías?
¿Qué pasa cuando eres traicionada por aquellos en quienes confías?
¿Qué pasa cuando eres traicionada por aquellos en quienes confías?
¿Qué pasa cuando eres traicionada por aquellos en quienes confías?
¿Qué pasa cuando eres traicionada por aquellos en quienes confías?
¿Qué pasa cuando eres traicionada por aquellos en quienes confías?
NOTA: Yiddish 1 es un lenguaje antiguo que usa una mezcla de Hebreo, Alemán, Arameo

NOTA: Yiddish 1 es un lenguaje antiguo que usa una mezcla de Hebreo, Alemán, Arameo y Eslavo. Está escrito con el alfabeto tradicional hebreo, pero en este libro han sido escritas fonéticamente en nuestro alfabeto para hacerlo más accesible a los lectores.

Por favor, mantén en mente que ciertos sonidos en Yiddish son inusuales para los hablantes nativos de Inglés o de Español.

Lo

que

aparece

en

cursivas

entre

pronunciación adecuada en inglés.

paréntesis,

es

la

Agudat Yisrael (ah-guh-DAS SIJ-ruh-el): Organización más grande y más influyente comunal ultra-ortodoxa, en representación de los intereses políticos y sociales de los Chassidim con el mundo exterior.

Baal Shem Tov (bah-AL SHEIM TOVE): Fundador legendario del judaísmo Chassidic (1698-1760).

Bachur (BOO-chir): Joven, soltero.

Badchan (BAHD-CHIN): Comediante y animador de bodas.

Beit Midrash (CALAS MEHD-rish): Gran Sinagoga.

Bais Yaakov Times (BASE yah-COVE TIMES): Serie de libros sobre un grupo de niñas que asisten a la misma escuela ortodoxa.

Bar Mitzvah (BAR mits-VEH): Celebración de la virilidad alcanzada de un niño en su decimotercer cumpleaños. Después de la ceremonia, él toma su lugar como un adulto lleno de rituales y deberes en la religión.

Baruch Hashem (BUH-ruch hah-Shem): «Bendito sea Dios», comúnmente usado en una conversación.

la religión.  Baruch Hashem (BUH-ruch hah-Shem) : « Bendito sea Dios », comúnmente usado en
la religión.  Baruch Hashem (BUH-ruch hah-Shem) : « Bendito sea Dios », comúnmente usado en

Bas Mitzvah (buht mits-VEH): Celebración de mayoría de edad de la mujer, véase Bar Mitzvah.

Be'ezras Hashem (BIH-ez-RAS hah-Shem): «Con la ayuda de Dios».

Bekeshe (BEHK-ish-ih): Abrigo negro usado por los Chassidim en sábado y ocasiones especiales.

Bikur Cholim (BIH-KUHR CHO-lim): Respetada organización que ayuda a los enfermos financieramente y emocionalmente.

Blatt (BLOT): Sección del Talmud.

Bli ayin Harah (BLEE EYE-en HUH-ruh): «Sin el mal de ojo», expresión religiosa que se cree previene el mal de ojo del maldecir de una persona. Ejemplo: El bebé es hermoso, bli ayin Harah.

Bracha (BRUH-chuh), singular; Brachos (BRUH-Choys), plural:

Bendición(es).

Bubba (BUH-BiH): Abuela.

Chai (Cheye): El número 18, que simboliza vida.

Chametz (Choo-mitz): Pan, granos, y productos fermentados prohibidos en Passover.

Chassan (CHEW-sin): El novio.

Chassid (Choo-sid): Seguidor de una forma estricta del judaísmo ortodoxo.

Chassidish Tzietin (chah-SEE-dish TZEYE-tin): Los tiempos Chassidic, un periódico semanario.

Chassides (Chah-sid-oos): Secta judía ortodoxa fundada en Ucrania en torno a 1750, caracterizado por el celo religioso, la evasión de vestimenta y costumbres modernas, y un espíritu de oración, alegría y caridad.

Chassidustah (chah-SEE-dis-HUT): Chassid femenino.

Chatzitsa (chah-TZEE-tzuh): Cualquier cosa que pueda evitar el contacto entre la piel de la mujer y el agua durante la limpieza ritual, por ejemplo: el esmalte de uñas.

Chazán (Chah-zin): Cantor, o la persona que dirige la congregación en el canto.

Jeder (CHAY-der): Elemental yeshiva de los varones, o escuela.

persona que dirige la congregación en el canto.  Jeder (CHAY-der) : Elemental yeshiva de los

Cherem (CHAY-rim): Prohibición, a una persona que viola las órdenes del Rebbe a menudo se someterá a un cherem y será expulsado de la comunidad.

Chessed (CHES-ed): Buenas obras de caridad.

Chillul Hashem (CHIL-il hah-Shem): Profanación del Nombre de Dios.

Chumash (Choo-mish): Los cinco libros del Antiguo Testamento.

Chuppah (CHU-pah): Dosel bajo el cual se lleva a cabo el matrimonio.

Chutzpa (CHOOTZ-puh): Audacia, agallas.

Cocosh (CUH-cojín): Cacao con sabor, como en el pastel cocosh.

D'var Torah (d-Vahr TOY-ruh): Sermón, o un pensamiento, de la Torá.

Daven (DAH-vin): Al orar haciendo un movimiento de inclinación repetido.

Eishes Chayil (AY-shes CHAY-il): «Mujer de Valor».

Ervah (ER-Vuh): Prohibido, a menudo se hace referencia al pelo de las mujeres o la sexualidad.

Fakachtah (FAH-KAHCH-TIH): Viejo y destartalado.

Fineh Bachur (FEYE-neh BOO-chir): Fino, o buen niño.

Fineh yingeman (FEYE-neh YEENG-ih-Mahn): Fino, o buen joven.

Gan Eden (GAHN AY-den): Paraíso.

Ganuv (GAH-NVI): Ladrón.

Gehenim (gi-HEN-im): Infierno.

Gesheften (GIH-SHEF-tin): Mentiras, rumores, o trucos, un engaño.

Geshmake (GIH-SHMAHK-ih): Expresión positiva de énfasis. Ejemplo:

¡Eso es un pastel geshmakeh!

positiva de énfasis. Ejemplo: ¡Eso es un pastel geshmakeh!  Gevald (GIH-VALD) : Expresión de asombro,

Gevald (GIH-VALD): Expresión de asombro, sorpresa, o frustración.

Gezinta (GIH-ZIN-TIH): Expresión de énfasis; ver geshmake.

Goy (GOY), singular; goyim (GOY-im), plural: Gentil(es) o no- Judío(s).

Goyishe (GOY-ih-Shuh): En una forma gentil o no judía.

Goytah (GOY-TIH): Mujer gentilicia o no Judía.

Graggers (GRAH-gers): Matracas utilizadas en Purim.

Gran Rebbe (GRAND REH-bee): Líder, o la cabeza, rabino de una secta.

Shabat Gut (GIT SHAH-bis): «Buen Sábado», dicho en viernes por la noche o sábados.

Haman (HUH-mun): Figura histórica en la Torá, fue asesor del mal del rey de Persia y trató de exterminar a los Judios.

Hashem (hah-Shem): Dios.

Hatzalah (hah-TZUH-luh): Equipo de ambulancia ortodoxo dirigido por voluntarios.

Havdalah (HAV-DUH-luh): Corta bendición sobre el vino y las velas que marca el final simbólico del sábado.

Kallah (KAH-luh): Novia.

Kavaná (Kah-HUV-nuh): Enfoque sincero en la oración, aprendizaje, o una bendición. Ejemplo: ¡No lo digas por costumbre; dilo con kavanah!

Kibud Av Va'Em (kih BOOD UV-voo-AIM): El quinto mandamiento, honrar al padre y a la madre”.

Kidush (KIH-dish): Bendición recitada sobre el vino o jugo de uvas para santificar el sábado.

Kippa (KEE-pah): Gorro usado por los hombres en todos los tiempos, como dice el Talmud: «Cúbrase la cabeza con el fin de que el temor de los cielos estará sobre ustedes».

Kneidlech (ka-NEYED-lich): Bolas de matzo de harina cocida en caldo.

Kollel (KOY-lel): Mayor institución de la Torá de aprendizaje para los hombres casados.

Kugel (KOO-gul): Strudel.

L'Chaim (li-Cheye-im): «Para la vida»; bendición usado en cualquier celebración sobre un pequeño vaso de vino.

L'Shem Shamayim (li-SHEIM Shuh-MEYE-im): «En el nombre del Cielo».

La'Yehudim (LAH yi-HEW-dim): «Para los Judíos».

Latkes (Laht-kis): Panqueques de patatas tradicionalmente comidos en Janucá.

: « Para los Judíos ».  Latkes (Laht-kis) : Panqueques de patatas tradicionalmente comidos en

Litvish (LIT-vish): Grupo de ultra-ortodoxos no Chassidic originario de Lituania antes del Holocausto, tan fanáticos como y en algunos aspectos más queChassidim.

Lokshon kugel (LUHK-shin KOO-gul): Tallarines strudel.

Lashon Harah (LUH-shin HUH-ruh): Hablar mal de otros Judíos.

Lulav (LOO-luv): Maduro, verde, cerrada fronda de un árbol de palmera datilera, se utiliza como símbolo en las Altas Fiestas.

Maccabim (MAH-Kah-bim): Guerreros heroicos que derrotaron a los griegos y rescataron el templo en el antiguo Israel, su historia se celebra en Janucá.

Maggid Shiur (MAH-gid SHEE-ur): Estudioso de la Torá que es profesor de Talmud en escuelas secundarias de chicos.

Maidel (MEYE-del), también, maideleh (MEYE-de-luh): Chica.

Mashgiach (mahsh-GEE-ach): Persona que supervisa y asegura que los establecimientos kosher sigan todas las prácticas necesarias.

Mashgichim (mahsh-GEE-chim): Supervisor de la moral del niño en la yeshiva.

Mashíaj (muh-SHEE-ach): El Mesías.

Masmid (MAHS-medio): Aquel que tiene la capacidad de concentrarse intensamente y durante muchas horas en el aprendizaje.

Matzo (MAH-tzuh): Pan ácimo, crujiente comido en Pascua.

Mazel tov (MAH-zul TUHV): Felicitaciones.

Me'or Ha'Talmud Cheder (mih-UHR hah-TAL-barro CHAY-der):

Nombre de una escuela primaria ortodoxa.

CHAY-der) : Nombre de una escuela primaria ortodoxa.  Mechitzah (mih-CHEE-tzah) : Particiones temporales de

Mechitzah (mih-CHEE-tzah): Particiones temporales de madera o de plástico utilizados para separar a los hombres y las mujeres en celebraciones o eventos.

Megilla (mih-GIL-ah): Manuscrito que contiene la historia bíblica de Purim, leído en el templo de Purim en la noche y la mañana.

Menorah (min-OY-ruh): Candelabros usados en Janucá para encender ocho velas en recuerdo del milagro de los Macabeos.

Mensch (Mensh): Persona buena y decente.

Meshugah (mih-SHIH-gih): Loco.

Meshugunah (mih-SHIH-gih-nah): Loca persona.

Mikvah (MIK-vih): Baño ritual utilizado por una mujer judía casada para purificar su cuerpo después de la menstruación y antes de que pueda reanudar las relaciones sexuales con su marido.

Mincha (MIN-chih): Oraciones de la tarde.

Minhag (MIN-HIG): La tradición.

Mishamish (mih-Shahm-ish): Asistente personal del rabino.

Mishloach manos (mish-LOY-och MOO-noys): Regalos Purim dados a la familia y amigos en las festividades.

Mitzvah (MITS-vuh), singular; Mitzvot (MITS-voys), plural:

Mandamiento(s) o buena acción(es).

Mitzvah Tantz (MITS-vuh TAHNTZ): Ceremonia mística concluyente de las bodas jasídicas; la novia “baila” con el novio y sus antepasados se cree que vienen a bendecir a la pareja.

Modernishe (mud-ER-nish-ih): Moderno; se refiere a cualquier persona o cosa no exactamente en concordancia con la tradición o lo que es actualmente aceptable.

Moser (MOY-sir): Traidor, soplón.

Nachas (NAH-chis): Orgullo. Ejemplo: Ella tiene mucho nachas en sus hijos.

Nebech (NEH-bich): Expresión de lástima. Ejemplo: “Nebech, está enfermo.”

Nisht (NIHSHT): No.

Nosh (NAHSH): Comida basura.

Oy gevald (OY gih-VALD); también, Oy vey (OY VAY): «¡Madre mía!»

Past nisht (PAHST NIHSHT): Inapropiado. Ejemplo: Es past nisht que una chica deba ir con una falda tan corta.

Payos (PEYE-IS): Rizos laterales usados por los niños y los hombres.

Pipikel (PIH-PIH-kul): Pene.

Pish (PIHSH): Para orinar.

Plotz (PLOTS): Volverse loco con frustración.

Rabbonim (rah-BAH-nim): Grandes rabinos de la comunidad.

Rashanta (rih-SHAHN-tuh): Mujer malvada.

 Rabbonim (rah-BAH-nim) : Grandes rabinos de la comunidad.  Rashanta (rih-SHAHN-tuh) : Mujer malvada.

Rav (RUHV): Rabino certificado, conocedor de todos los asuntos legales de la Torá.

Reb (REHB): Señor.

Rebbe (REHB-ih): Profesor de los niños en la escuela primaria.

Rebbitzen (REHB-ih-tzin): La esposa del rabino.

Rofeh (ROY-feh): Para sanar.

Rosh kollel (ROYSH KOY-lel): Jefe de la kollel.

Rosh yeshiva (ROYSH yih-SHEE-vuh): Jefe de la yeshiva.

Schnitzel (SHNIH-tzul): Pechugas de pollo frito.

Sefat Emet (SFAHS EH-mes): Idioma de la Verdad, un comentario muy estudiado en la Torá, escrito por el Gran Rabí de Gur.

Segulah (sih-GOO-luh): Presagio.

Shabbos (SHAH-bis): Sábado, el día de descanso; comienza el viernes a la puesta del sol y termina el sábado a la puesta del sol.

Shadchan (SHAHD-chin), singular; Shadchanim (SHAHD-Chah- Insalud), plural: Casamentero(s).

Shah (SHAH): ¡Cállate! ¡Estáte quieto!

Shaitel (SHEYE-til): Peluca.

Shaygetz (SHEYE-gitz): Mal chico.

Sheineh bachur (SHEYE-nih BOO-chir): buen chico.

Shema Yisroel (shih-MAH yis-RUH-el): «Escucha, Israel»; inicio de las más importantes de las oraciones en el Judaísmo, dicha durante las oraciones matutinas y vespertinas; las palabras judías religiosas tienen como manifiesto el llamado; un llamado de identidad, martirio, fe y creencia.

Sherayim (SHREYE-im): Chocolates o nueces entregados por el Gran Rabí, a menudo en el tish.

Sheva brachos (SHEV-ah-BRUH-choys): Siete bendiciones recitadas durante siete noches consecutivas de la semana siguiente a una boda.

Shidduch (SHID-Ihch): Unión entre un niño y una niña; un compromiso.

Shiksa (SHIK-sih): Gentilicio femenino o no judío.

Shluch (SHLUHCH): Persona desorganizada.

Shmutz (SHMOOTZ): Suciedad.

: Gentilicio femenino o no judío.  Shluch (SHLUHCH) : Persona desorganizada.  Shmutz (SHMOOTZ) :

Shnorrer (SHNUH-rer): Mendigo.

Shnuck (SHNOOK): Persona estúpida.

Shtetle (SHTEH-tul), singular; Shtetlech (SHTEHT-lech), plural:

Pequeño pueblo(s) donde la mayoría de los Judíos de Europa oriental vivían antes del Holocausto.

Shtiper (SHTIH-pir): Para empujar; un empujador; persona ambiciosa.

Shtism (SHTIH-sim): Tonterías.

Shtreimel (SHTREYE-muhl): Sombrero de piel desgastada para el jasidim.

Shul (SHEWL): Sinagoga.

Siddur (SID-der): Libro de la oración.

Stiyah (STEE-Yuh): Contradicción.

Sugvaniyot (SOOG-van-NEE-yuht): Donas.

Taavah (TAH-ah-VIH): Un deseo que necesita ser suprimido.

Talmud (TAHL-mid): El Libro de las Leyes, un registro escrito de las discusiones rabínicas relativas a la ley judía, ética, filosofía, costumbres e historia.

Talmud Chacham (TAHL-mid-CHAH chahm): Estudioso de la Torá.

Tefillin (ti-FIL-in): Filacterias; dos cajas de cuero negras y cúbicas, pequeñas con correas de cuero. Las cajas contienen rollos de pergamino con inscripciones de versos de la Torá; unido a la cabeza y en el brazo, que son usados por los hombres judíos observadores durante las oraciones de lunes a viernes por la mañana.

Tehillim (TIH-HILL-IHM): Salmos.

Teshuvah (TIH-SHEW-vuh): Arrepentimiento.

Tish (TIHSH): Alegre celebración en la que jasidísmo de pie alrededor de la mesa del Gran Rabí y ver como él celebra con un pequeño séquito.

Tizsku Li'mitzvos (TIZ-kew lih-MITS-voys): «Que sean dignos de efectuar adicionalmente mandamientos positivos».

Totty (TAH-t): Padre.

Tzaddekes (tzah-DAY-kihs): Santa mujer.

Tzaddik (TZAH-dihk): Hombre santo.

 Totty (TAH-t) : Padre.  Tzaddekes (tzah-DAY-kihs) : Santa mujer.  Tzaddik (TZAH-dihk) : Hombre

Tzaddikim (tzah-DEE-kihm): Personas santas.

Tzeddakah (tzih-DAH-kuh): Caridad.

Tziztis (TZIH-tzihs): Prenda tassled de cuatro puntas usado por los hombres religiosos de acuerdo con la ley de la Torá, Números 15:38: “Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan a lo largo de sus generaciones flecos en los bordes de sus vestidos, y pongan al margen de cada esquina un hilo de azul”.

Tzniesdig (tznee-ihs-IDGH): Modesto.

Vildeh (VIHL-dih): Salvaje, en referencia a un comportamiento salvaje.

Vus ken min tun (VOOS KEN MIHN TEEN): “¿Qué se puede hacer?”

Yeshiva (yih-SHEE-vah), singular; Yeshivos (yih-SHEE-vihs), plural:

Escuela secundaria (s) para varones.

Yichud (yee-CHOOD): Leyes sobre la necesidad de hombres y mujeres por separado en cada potencial situación.

Yichus (YEE-choos): Respaldo de la prestigiosa familia, en la que la familia es descendiente de ancestros que jugaron un papel crucial en el mundo jasídico. Ejemplo: Yichus le permita hacer una buena unión.

Yiddishe (YIHD-ihsh-eh): Judía.

Yiden (YEE-din): Judíos.

Zah shoin shtill (ZAH SHOYN SHTIHL): ¡Cállate ya!

Zaida (ZAY-dah): Abuelo.

Zemiros (ZMEE Rihs): Canciones cantadas en el sábado.

SHTIHL) : ¡Cállate ya!  Zaida (ZAY-dah) : Abuelo.  Zemiros (ZMEE Rihs) : Canciones cantadas
De 1999 — 2000 hasta el 2008

De 1999 2000 hasta el

2008

De 1999 — 2000 hasta el 2008
2008 Traducido por: Lalaemk Corregido por: Xhessii evory? ¿Devory? Devory, ¿puedes oírme? Es difícil escribir
2008 Traducido por: Lalaemk Corregido por: Xhessii evory? ¿Devory? Devory, ¿puedes oírme? Es difícil escribir

2008

Traducido por: Lalaemk

Corregido por: Xhessii

evory?

¿Devory?

Devory, ¿puedes oírme?

Es difícil escribir una carta a los muertos. Es más fácil hablar contigo directamente, como si estuviéramos teniendo una conversación real. Algunas veces, sin embargo, escribir es algo tranquilizador. Cuando termine la carta para ti, doblaré el papel en un sobre, lo cerraré, y lo dejaré en el buzón. No hay una dirección en ella, sin estampillas o algo. Es solo una pequeña, carta blanca, y pretendo que te llegará.

solo una pequeña, carta blanca, y pretendo que te llegará. Ya tengo diecisiete. ¿Sabes eso? Pronto

Ya tengo diecisiete. ¿Sabes eso? Pronto me casaré. Todas lo haremos. Sara Leah, Chani, todas las chicas en nuestra clase. ¿Nos recuerdas? ¿Puedes vernos en el cielo, o los recuerdos son solo una maldición de los vivos?

Lo sé. Ya tengo diecisiete y no debería estar hablando con la

muerte. Pero aun así, es la única forma en puedo llegar a ti.

Mi padre tiene miedo de que nadie quiera casarse conmigo. Lo

escuché decírselo a mi madre que el shadchan, la comunidad casamentera, le dijo que la gente estaría asustada de casar a sus

hijos con una chica como yo después de todo lo que pasó. Mi madre dijo que no tenía sentido. Le dijo que dejara de molestarla y que ya nadie piensa en ti. Que ya todos han olvidado lo que pasó.

Es verdad. Ya nadie piensa en ti. Incluso yo lo olvido. Dicen que es mejor de esta manera, sin recordar. No sé porque estoy hablando contigo ahora, por qué repentinamente comencé a pensar en ti. Pero cuando lo hago, ¿puedes oírme?

No tengo miedo como el de mi padre. No tengo miedo, porque creo en Hashem (Dios). Dicen que solo hay tres cosas que Hashem controla: el nacimiento, la muerte, y el shidduchim (casamiento). Así que me casaré pronto, cuando tenga dieciocho. Hay algún shidduch por ahí, una pareja perfecta, que fue hecho en el cielo solo para mí. Lo sé.

¿Aún crees en Hashem? Esa es una pregunta ridícula. Tú estás en el cielo con Hashem.

¿Cierto?

ridícula. Tú estás en el cielo con Hashem. ¿Cierto? Ya casi tengo dieci ocho. Tú… t

Ya casi tengo dieciocho. Tú… tú aún tienes nueve.

Por favor no estés enojada conmigo.

¿Devory?

Devory, ¿puedes oírme?

1999 n mi casa había un sombrero. El sombrero era de piel negra, y era

1999

1999 n mi casa había un sombrero. El sombrero era de piel negra, y era tan
1999 n mi casa había un sombrero. El sombrero era de piel negra, y era tan

n mi casa había un sombrero. El sombrero era de piel negra, y era tan alto como mi padre, redondo como un panqueque, y sagrado como Hashem. El sombrero era llamado shtreimel, y era utilizado por todos los Judíos justos del mundo. Todos los Judíos que usaban

el shtreimel eran Chassidish, y todos los Judíos Chassidish pertenecían

a una secta llamada Yushive. Habían algunos Judíos que eran justos

aunque no utilizaran el shtreimel: por ejemplo, Moisés, que liberó a los Judíos de la esclavitud cientos de años antes, el Rey David y Abraham. Eso es porque todavía no existía la Yushive en aquellos

días, así que no era realmente su culpa que no fuera uno de los nuestros.

no era realmente su culpa que no fuera uno de los nuestros. No sabía que un
no era realmente su culpa que no fuera uno de los nuestros. No sabía que un

No sabía que un sombrero tan sabio, divino y obstinado pudiese matar; eso que había sido construido con pura visión y luego destruido tan brutalmente. Todos los hombres Judíos que yo conocía usaban un sombrero, y aunque no todos ellos usaran el shtreimel, los sombreros sagrados mantuvieron el mundo seguro y cálido.

Había muchos tipos de sombreros vagando por las calles de Borough Park, donde yo vivía. Allí había un taller, los sombreros de piel negra llamados shtreimel, usado por los Yushive Chassidish; estaba el corto, amplío de piel marrón, también llamado shtreimel,

usado por los otros Chassidish; y el inclinado hacia abajouna federa normal, no-Judía de la década de 1950 que usaban los no- Chassidish litvish.

Pero el shtreimel era el más sagrado. Su era de más de cien años y había comenzado en Polonia con el fundador de nuestra secta Chassidish, el primer Yushive Rebbe. Él era un hombre santo que tenía relación directa con Hashem. Pero luego murió, y su fundación no podía tener relación sagrada con Hashem, por lo que

se lo trasmitieron a su sombrero y tuvieron relación directa con eso en

su lugar. Elshtreimel original de piel fue usado por

los Chassidish durante el duro invierno Europeo. Pero luego el Yushive Rebbe ordenó que los Judíos supervivientes, debían diferenciarse del reste del mundo de todas las maneras. Esa fue una creencia fundamental en todo el movimiento Chassidish, y las ropas de ese día

se convirtieron en el Jatan salvaguardia contra todo mal. Cuando el

Holocausto los dispersó, ellos llevaron su estilismo de vestir en el extranjero a las nuevas tierras de Israel y América en forma del shtreimel y el largo abrigo con cinturón negro llamado bekeshe.

Los litvish, que eran Ortodoxos pero no Chassidish, vinieron de Lituania

y también se establecieron en gran número en Brooklyn. Sus

vestimentas estaban congeladas en el tiempo, también, pero usaban el sombrero más moderno con ala hacia abajo e incluso

corbatas.

más moderno con ala hacia abajo e incluso corbatas. Todo el mundo sabía que el shtreimel

Todo el mundo sabía que el shtreimel, siendo un siglo más antiguo que el de ala hacia abajo, era mucho más sagrado, pero mi padre decía que nadie podía igualar la intensa devoción del litvish al estudio del Tora. Fueron ellos, él me había explicado, quienes habían cambiado cada Yid en un Talmud Chachampotencial. Nosotros éramos el espíritu y la nación de la nación Judía. Totty (mi padre) me dijo; los litvish fueron la mente. Juntos formamos el alma. Mi hermano estaba en desacuerdo. Él me dijo que fueron los Yushive los que eran más antiguos: en mente y corazón. Y él ya era Bar Mitzvah, así que sabía de lo que estaba hablando.

La piel del shtreimel era tan sagrada que era solo utilizada en el Shabbos. Todos los viernes por la noche, mi padre cogería cuidadosamente la sombrerera colocada en un lugar sagrado en el vestidor de la habitación de mis padres. Sujetaría el shtreimel por el medio, luego lo giraría gentilmente dando vueltas y vueltas en el aire de modo de que toda la piel fuera en la misma dirección. Luego se podría el sobrero sobre su cabeza encima del gran kippa (gorro) de terciopelo negro y yo sabía que si el Rey David hubiese usado solo el shtreimel hubiese lucido casi tan alto y majestuoso como mi padre. Me besaría por el Gut Shabbos y se iría andando hacia el shul (templo). Lo observaría salir a través de la ventana, con su shtreimel flotando majestuosamente calle abajo, hasta que no pudiese verlo más.

El shtreimel era usado en cada Shabbos, ya fuera invierno o verano. Incluso durante el caluroso agosto de Brooklyn, el sombrero de piel era colocado fielmente sobre su cabeza, y sabía que mi padre no tenía calor, porque Hashem estaba en algún lugar en el interior del forro de satín refrescándolo.

lugar en el interior del forro de satín refrescándolo. El sombrero era completamente sagrado, porque si

El sombrero era completamente sagrado, porque si un hombre estaba usándolo estaba llevando a Hashem en su cabeza. Y hacía del mundo un lugar claro y seguro. Y me ensenó todo lo que necesitaba saber sobre lo correcto o incorrecto; si un hombre estaba usando ese sombrero era correcto; si no lo usaba era incorrecto.

Los gentiles siempre causaban problemas. Por eso todos los Yiden vivían juntos en Borough Park, donde los gentiles eran escasos. Borough Park, como todo Nueva York, solía estar lleno de gentiles, pero entonces hacia unos cuarenta años los Yiden empezaron a moverse desde el Bronx y Williamsburg y de cualquier otro lugar. Lento al principio, pero luego más rápido, la comunidad creció. Cada bloque tenía su propio shul, cada grupo su propia escuela. Los diez bloques originarios de la comunidad se habían abarrotado y estaban llenos hasta estallar. Así que las familias comenzaron a moverse más lejos, acercándose más y más a

Flatbush. Con el tiempo Borough Park fue tan grande que ocupaba todo el mundo. Bueno, quizás no, pero sin duda ocupaba la mayor parte.

Borough Park no era un lugar hermoso. Mi tía de Queens lo llamaba el Gueto. Ella decía que no sabía porque parecía que en las comunidades Chassidish hubiese un onceavo mandamiento que dijese: Has de saturarte y apilarte unos encima de los otros, hasta que no haya una brizna de hierba a la vista”. Pero ella estaba impresionada por la forma en la que cuidábamos los unos de los otros.

¿Por qué, Gittel? me dijo, riéndose. Debe de haber dos organizaciones de la caridad por cada bloque. Yo concordé orgullosamente.

Nunca había estado fuera de Brooklyn, pero todo el mundo sabía que Borough Park era el lugar más sagrado para los Judíos después de Jerusalén. Hashem estaba ahí mismo, flotando entre nosotros, porque ahí era donde todos los Chassidish (y vale, incluso los litvish) Yidenestaban. Había otros Judíos que vivían fuera de Borough Park, e incluso fuera de New York, pero no había un lugar como Borough Park. Este era el centro del mundo. Había otros países en el mapa, como China, Rusia y Australia, pero eran meramente decorativos.

China, Rusia y Australia, pero eran meramente decorativos. Lo extraño es que yo ni siquiera viví

Lo extraño es que yo ni siquiera viví en Borough Park. Vivía muy cerca, a penas a dos bloques de distancia, en Flatbush. Vivir a dos bloques enteros de distancia de Borough Park era un hecho complicado, y yo era la única chica en mi clase que lo hacía. Por otro lado, también era la única chica de mi grado que vivía en una gran casa blanca, con una torre que llegaba al cielo, una chimenea, y con un jardín alrededor.

Había tres familias viviendo en nuestra casa blanca de la esquina: los Proukses, los Kreigers, y mi familia, los Kleins. Los Kreigers eran solo otra familia Judío-ortodoxa aburrida. Pero Kathy y Leo

Prouks, quienes vivían en la tercera planta, donde Christian y todo el mundo decía que Kathy era extraña (incluso para ser una gentil). Había tenido una crisis nerviosa hacia diez (o veinte años) y había sido diferente desde entonces.

Kathy había estado viviendo en el pequeño apartamento de ático con su alto y silencioso marido, Leo, desde que Hashem creo el mundo. Cuando mi padre compró la casa blanca de la esquina de

East Tenth Street, veinte años antes, ellos ya están viviendo allí, y

planeaban

Kathy era más alta que mi madre y tenía el pelo rojo brillante que

colgaba de su cara regordeta. Tenía ojos pequeños y profundos, color avellana, cuyo color, decía sonriendo misteriosamente, coincidía con la oscura hierba que crecía solamente en la luna.

siempre.

vivir

allí

para

Mi madre nos contaba que ella nunca olvidaría cuando la ambulancia llegó para llevarse a Kathy. Estaba gritando como una mujer loca y los paramédicos tuvieron que atarla, pateando y llorando a una silla. Cuando volvió una semana después, estaba risueña y calmada como si nada hubiese pasado. Mi madre quería que ella se mudara del apartamento, pero su marido había llorado y rogado a mis padres convenciéndoles de que era inofensiva. Pero a mí me gustaba Kathy simplemente de la forma que era. Era el único adulto que conocía que aún seguía siendo un niño, y ella nunca mentía, lo que hacían todos los adultos.

el único adulto que conocía que aún seguía siendo un niño, y ella nunca mentía, lo
1999 Traducido por: flochi Corregido por: Xhessii athy Prouks fue mi primer secreto verdadero. Nadie

1999

Traducido por: flochi

Corregido por: Xhessii

1999 Traducido por: flochi Corregido por: Xhessii athy Prouks fue mi primer secreto verdadero. Nadie en

athy Prouks fue mi primer secreto verdadero. Nadie en mi clase sabía que había una verdadera gentil viviendo en mi propia casa, y no me atrevía a decirles. Solo Devory Goldblatt, mi mejor amiga desde siempre, sabía sobre ella, y ella afirmaba que Kathy no era una verdadera gentil porque era muy amable.

que Kathy no era una verdadera gentil porque era muy amable. Ella siempre tenía dulces especiales

Ella siempre tenía dulces especiales kosher para nosotras, y decía que ser judía era hermoso.

Devory casi era mi vecina. Vivía a solo tres bloques y medio, en la zona judía del puente, y siempre nos imaginábamos que éramos gemelas. Habíamos nacido el mismo día en el hospital, y mi madre dijo que ambas éramos tan feas que no podían distinguirnos. Después de eso reiríamos y diríamos:

Oh, pero ustedes dos fueron amigas desde el día en que nacieron.

Devory y yo no nos parecíamos en nada. Mi madre dijo que ella fue un camarón flaco de ojos azules con cabello rubio chato diseminado en todas direcciones en su cabeza. Mami me llamó una segunda versión de la tía Leah que nebech murió en el Holocausto. Discrepé. Había estudiado una foto vieja de la tía Leah, y ella era

gorda, normal y tenía un feo cabello marrón. Yo era gordita, linda promedio, y tenía un cabello largo y liso que usaba en un moño alto. También tenía ojos chocolate, los que ciertamente no eran del ordinario tono marrón que mi madre recordaba de quien había nebech muerto en el Holocausto. Le mostré a Devory la foto granulada cuando fui a su casa, y ella estuvo de acuerdo completamente en que yo era la más bella.

La casa de Devory era pequeña, pero hospedaba a ocho hijos en tres dormitorios y tenía tres hojas de césped en el frente. El interior de la casa estaba viejo y desgastado pero limpio, el olor a Windex y sopa fresca de gallina llenando cada habitación.

La familia de Devory era pobre. Su padre era un maggid shiur (un erudito del Torah) que fue profesor de niños en yeshiva, y su madre era una maestra chumash en la secundaria en la escuela Yushive. No tenían dinero, dijo mi madre, pero eran una familia sagrada porque el padre de Devory era un gran hombre que estudiaba el Torah muchas horas cada día.

gran hombre que estudiaba el Torah muchas horas cada día. Devory pensaba que mi familia era

Devory pensaba que mi familia era rica. Nosotros teníamos una señora de la limpieza una vez a la semana, tres baños, pisos de mármol, y rosas frescas en jarrones en cada habitación. No sé si verdaderamente éramos ricos, pero Devory estaba celosa de mi casa y sus cinco habitaciones grandes y lindos muebles. Le dije que no se preocupara. Ella podía vivir en mi casa cuando quisiera, así que la mitad era de ella.

Nuestras madres habían sido amigas desde la secundaria, y tuvieron casi a todos sus bebés al mismo tiempo. Mi hermana de diecisiete, Surela, y la hermana de Devory, Miriam, eran de la misma clase.

También mi hermano de quince, Yossi, y el hermano de Devory, Shmuli, que ambos se encontraban lejos en yeshiva. Luego venía mi hermano de trece, Leiby, y la hermana de Devory, Leah, quienes tenían un año de diferencia; Avrum y Tzvi, que tenían once; y Devory

y yo, que teníamos ocho. Sruli de seis era la más joven de mi familia, pero Devory tenía hermanas gemelas de cinco y luego a Chana, la bebé, de un año. Me dije a mi madre que era injusto que no tuviéramos gemelos, pero ella simplemente rió, luego suspiró con alivio y dijo que todo dependía de Hashem.

La familia Goldblatt era prestigiosa debido a que estaban relacionados con todo tipo de Rebbes importantes. Las conexiones familiares eran bastante confusas, pero lo fundamental es que los Goldblatts estaban relacionados de alguna manera o de otra a la familia de Yushive Rebbe, y quien está relacionado (incluso distantemente) con la familia de Yushive Rebbe es muy importante sin importar cuánto dinero tenga.

Cuando el señor Goldblatt fue a Rebbe por una bendición, él (junto con cada descendiente de las pasadas siete generaciones) consiguió el lugar principal en la fila.

Además de todo esto, Devory era un genio. Todos lo decían. Leía demasiado para su propio bien, y tenía el cerebro del Yushive Rebbe. Era demasiado malo que fuera una chica por lo que no podía ser una Rebbe, pero ciertamente podía ser una gran maestra.

una Rebbe , pero ciertamente podía ser una gran maestra. Devory y yo caminamos a casa

Devory y yo caminamos a casa desde la escuela casi cada día. A menudo se acercaba a casa y jugaríamos en mi patio trasero y subiríamos nuestro cerezo cuando mi madre no estuviera cerca.

Mi madre nos había prohibido acercarnos a esa cosa luego de haber visto a Devory colgando de una rama gruesa por un brazo delgado y dijo que esa chica se mataría algún día actuando así, ¿y qué pensaba que era ella de todos modos, una muñeca de trapo?

También estábamos fascinadas por la casa de la bruja de la esquina; era puntiaguda, marrón y tenía cientos de años. Tovah, mi vecina que vivía justo en frente de esa casa, me había dicho que la señora Yutzplats, la última bruja del mundo, vivía ahí, y Tovah lo sabía todos sobre brujas.

Casi cada domingo Devory y yo iríamos a lo de Tovah y nos sentaríamos en sus escaleras para espiar a la señora Yutzplats.

Tovah era a veces algo así como una buena amiga. No era mi culpa. Era muy sensible y siempre estaba consiguiendo ser insultada por una o por otra cosa. Quizás se debiera a que ella era más moderna y usaba calcetines hasta las rodillas que cubrían solo media pierna, en vez de medias o calcetines que cubrieran toda la pierna, como nosotras.

Tovah no iba a una escuela Chassidish como nosotras. Su padre no usaba sombrero durante la semana, y en Shabbos usaba un sombrero negro de los 70’s. Su madre se cubría el cabello en casa con una redecilla, dejando un centímetro de su cabello mostrándose en el frente. Mi madre, que metía hasta la última hebra de su cabello en su turbante cuando se quitaba la peluca, desaprobaba con firmeza tal comportamiento. Decía que una verdadera mujer judía casada no muestra tanto de su cabello, y que en el Talmud dice que Kimchas (una gran Eishes Chayil, una Mujer de Valor) madre de siete hijos que crecieron todos para ser sacerdotes santos porque incluso dentro de las cuatro paredes de su casa ellos nunca vieron ni uno solo de sus cabellos. Ahora eso era modestia.

vieron ni uno solo de sus cabellos. Ahora eso era modestia. Las mujeres judías cubrían su

Las mujeres judías cubrían su cabello porque eso es lo que el Torah ordena. Moisés o Hashem o alguien había proclamado que el cabello de la mujer está ervah (prohibido) y debe ser cubierto todo el tiempo, en todos los lugares.

Pero Tovah estaba orgullosa de su familia, y ella tiraría de su calcetines hasta las rodillas, con pequeños corazones rosados sobre ellos, y con aires de suficiencia diría que éramos unas nebbe (nerds) porque teníamos que usar esas feas media enteras y ropa anticuada. Devory y yo le sacábamos al lengua y le decíamos que ella era moderna y se iría al gehenim (infierno) pero en lo profundo yo me estaba muriendo por usar falda de mezclilla como la de ella y esas fantásticas camisetas con capucha que su madre siempre le compraba.

Mi madre nunca nos compró camisetas con capuchas… estarían

muy a la moda. Y ciertamente no teníamos permitido ninguna tela

de mezclilla. Nadie que fuera realmente Chassidish lo usaría; era un

material goyishe que venía de los vaqueros, y era contra las reglas. Cuando me quejé a mi madre de que mi ropa era nebbe me compró un Shabbos nuevo en Wonderland, pero Tovah le dio una

mirada y arrugó la nariz.

La hermana mayor de Devory, Miriam, se había vuelto moderna

también, a pesar de que era de una importante familia Cjassidish. Mi hermana, Surela, una vez su amiga, le dijo a mi madre que el estilo

de Miriam de vestirse estaba arruinando su nombre para shiddduchim. ¿Cómo le encontrarían sus padres una pareja?

Le pregunté a Surela qué era tan terrible en la manera de

Miriam de vestirse, y me explicó que una chica Yiddishe se supone que luciera diferente y se vistiera de una manera que no atrajera la atención sobre su cuerpo. Alguien que se vestía de una manera inmodesta estaba intentando ser como la goyim, que solo se

preocupaban por sus cuerpos y descuidar sus almas.

solo se preocupaban por sus cuerpos y descuidar sus almas. Mi madre asintió con orgullo desde

Mi

madre asintió con orgullo desde el otro extremo de la

cocina.

Eso no quiere decir que tengas que vestirte de una manera fea me explicó, sorbiendo café, sino con dignidad. La moda está creada para atraer la atención sobre tu cuerpo y disfrazar lo que es realmente importante acerca de ti.

Mi hermana suspiró.

Ya sabes dijo, retirando su cabello corto hacia atrás en un moño, creo que es esa chica con la que Miriam se hizo amiga (Raisy Berger) ella realmente tenía una terrible influencia sobre la pobre Miriam.

Sí. Estuvo de acuerdo mamá. Los Bergers incluso tienen el Bew York Times en la casa.

Raisy siempre ha sido moderna dijo Surela. Y desde que se volvieron amigas Ondeó una mano despectivamente en el aire, Miriam ha cambiado por completo.

Cuando intenté explicarle nuestro estilo de vestir a Tovah el siguiente domingo, dijo que yo no sabía de lo que estaba hablando, y que a Hashem le gustaba ella y sus calcetines tanto como a Él le gustaba Chassidim y lo que usaban. Me recordó que su padre era un gran Talmud Chacham que aprendió mucho más que el mío y que su madre hacía tantas buenas obras que ella se iría directo al cielo mucho más rápido que la mía, y que nosotras éramos un montón de Chassidish nebs, NEBS.

En ese momento el Sirio Que Era un Judío en su Corazón y su perro pasaron, y nosotras nos quedamos en silencio.

Él vivía en el medio de la cuadra con su familia y sus perros y aunque eran Yiden, no eran religiosos para nada. Él una vez le dijo casualmente a mi madre que era un judío en el corazón y que eso era todo lo que realmente importaba. Mi hermano me dijo que la familia del sirio era realmente lamentable porque no sabían cómo ser un verdadero Yiden. Primero, tenían un perro; segundo, usaban pantalones y manejaban en Shabbos; y tercero, tenían un acento hebreo moderno y divertido y decían cosas como: “Shabbat Shalom”, en vez de “Gut Shabbos”, y nombraban a sus hijos con nombres como Ya-el y Tehil-lah, mientras que nuestros nombres eran Tzipoiry, Pessie, y Ruchel.

que nuestros nombres eran Tzipoiry, Pessie, y Ruchel. Tovah señaló al perro y al Sirio que

Tovah señaló al perro y al Sirio que Era un Judío en el Corazón y

dijo:

Ves, él no va a ir al cielo. ¡Ni siquiera guarda el Shabbos! Y lo miramos fijamente mientras se alejaba.

2008 Traducido por: Gisse Corregido por: Xhessii Q uerida Devory: Ayer fue nuestro último día

2008

Traducido por: Gisse

Corregido por: Xhessii

Q uerida Devory:

Ayer fue nuestro último día en el duodécimo grado. La próxima semana es nuestra graduación. Ha pasado tanto tiempo desde que pasó. ¿El tiempo también transcurre en el paraíso? ¿Hay día y noche y años largos o es solo un año largo que dura para siempre?

La Rebbitzen Ehrlich, la esposa del Rebbe, nos habló ayer en el auditorio después del almuerzo. Nos dijo acerca de la vida después de la secundaria y como pronto, pronto seríamos las futuras madres y profesoras de la siguiente generación de niños Judíos. Ya éramos adultos y dentro de los próximos dos años, con la ayuda de Hashem, nos casaríamos con esposos quienes aprenderían la Torah y dedicarían sus vidas a Hashem. Ella habló acerca de nuestra obligación para la continuidad Judía y como Hashem nos bendeciría con muchos niños para que los criemos en Su manera. También conversamos acerca el shidduchim , el mercado matrimonial, y

con muchos niños para que los criemos en Su manera. También conversamos acerca el shidduchim ,
con muchos niños para que los criemos en Su manera. También conversamos acerca el shidduchim ,

acerca de los casamenteros que empezarían a llamar. Sobre como nunca, nunca debemos olvidar el rol más importante de la mujer: la modestia. Ella dijo que éste era un problema que hacía que le doliera el corazón, como las chicas que dejan la secundaria comienzan a usar repentinamente faldas que están solo cinco centímetros por debajo de la rodilla en vez de diez. «¿Por qué creen que Hashem repentinamente deja de ver? Era vergonzosa la cantidad de maquillaje que las chicas pensaban que podían usar, cuando la belleza natural de una mujer era lo que brillaba más que todo». Y así siguió. No recuerdo lo que dijo después de eso. Estuvo hablando por mucho tiempo y comencé a pensar en ti.

No sé porque. Me había olvidado de ti por tantos años. Me gustaba así. Sé que estás enojada conmigo, muy enojada. Lo sé, porque últimamente empezaste a venir por la noche y no puedo conseguir que te vayas. Encontré una foto de ti la semana pasada. Fue por accidente; ellos habían olvidado tirarla. La foto estaba enterrada bajo una pila de libros viejos en el armario de mi madre. Tal vez ella la guardó a propósito. Tal vez la mira algunas veces. Fue tan extraño vernos juntas de nuevo. Teníamos siete u ocho años en ese entonces, vestidas como novias para Purim . Cada año nos vestíamos como novias. ¿Lo recuerdas?

. Cada año nos vestíamos como novias. ¿Lo recuerdas? Por favor deja de venir a mis
. Cada año nos vestíamos como novias. ¿Lo recuerdas? Por favor deja de venir a mis

Por favor deja de venir a mis sueños. Por favor para. No puedo dormir más. Ésta mañana, lo primero que hice fue ir a ver a Kathy. Hablé con ella durante un largo rato. Es igual a como era antes. Nada ha cambiado acerca de ella. Se lo conté todo. Kathy dijo que era bueno escribirte cartas. Kathy dijo que los muertos pueden saber y entenderlo todo.

Tengo que irme ahora, mi madre está aquí.

Tu mejor amiga,

Gittel

Gittel
1999 Traducido por: Nelshia Corregido por: LizC evory y yo discrepamos fuertemente sobre los adultos.

1999

Traducido por: Nelshia

Corregido por: LizC

1999 Traducido por: Nelshia Corregido por: LizC evory y yo discrepamos fuertemente sobre los adultos. Ella

evory y yo discrepamos fuertemente sobre los adultos. Ella opinaba que era divertido convertirse en adulto; y yo dije que era agotador. Los adultos tenían que sonreír todo el tiempo. Desde el momento en que caminaban fuera de la cocina, ningún adulto que se respetara se atrevía a no sonreír. Yo lo sabía porque veía a los adultos sonriendo entre sí día y noche. Cuando querían llorar, sonreían. Cuando querían estar solos, sonreían. Cuando estaban enojados, sonreían. Todos ellos sonreían, se daban la mano y se preguntaban entre sí cómo estaban, luego se alejaban y lloraban, fruncían el ceño y se enojaban.

se alejaban y lloraban, fruncían el ceño y se enojaban. Los adultos que sonreían solo cuando

Los adultos que sonreían solo cuando querían eran considerados extraños por los otros, y luego les sonreían más que nunca. Siempre supe cuán afortunada era que Hashem me hiciera una niña, y me compadecía de los adultos sonrientes. Devory dijo que yo también sería un adulto algún día. Que creceríamos y creceríamos hasta que, puff, despertaríamos una mañana como adultos. Estaba horrorizada con esa idea. Le dije que yo no podría ser un adulto porque yo sonreía solo cuando estaba feliz. De todas maneras, eras un adulto o no lo eras. Simplemente no había dos modos de verlo.

Kathy era una niña. Lo sabía porque ella no era solo otro adulto sonriendo. También lo sabía porque ella nunca me dijo cuán grande estaba, nunca me dijo que mis fotos eran hermosas cuando no lo eran. Cuando me decía que era hermosa, sabía que ella realmente lo pensaba. Cuando le dije quería escalar la torre del techo de su apartamento del ático porque entonces podría tocar los cielos, me dijo que podía tocar los cielos desde el suelo también. Me dijo que si cerraba los ojos y hablaba con Hashem y buscaba dentro de mí realmente duro, podría tocar el paraíso; aún si estaba en el sótano o en la cama.

Cuando Devory y yo fuimos a visitar a Kathy, siempre estaba feliz de vernos. Nos mostraba fotos de su familia, y hablábamos estrictamente tonterías. Kathy me dijo que yo era especial y que cuando rezaba, Hashem escuchaba y sonreía. Me preguntaba cómo se veía Hashem cuando Él sonreía, y ella me dijo que lo sentías dentro de ti.

El apartamento del ático de Kathy era un recodo pequeño y acogedor, con un aroma dulce que siempre me recordaba la cabaña de los tres osos en el bosque.

me recordaba la cabaña de los tres osos en el bosque. Su cocina era pequeñísima y

Su cocina era pequeñísima y amarilla, las sillas eran de madera, rígidas y rechinaban, y el refrigerador gimoteaba como un anciano cada que abría la puerta.

Pero mi cuarto favorito era la pequeña sala de estar con las misteriosas fotografías goyishe. Una vez le pregunté a Kathy sobre una imagen de su pared que tenía un hombre pegado a una cruz, sangrando por todos lados y viéndose medio muerto. Ella me dijo que era J (cuyo nombre no teníamos permitido mencionar) y que era un hombre santo, como Hashem, quien hizo todo tipo de milagros. Sabía que no debía creerle. Los goyim creían en toda clase de tonterías e inventaron historias de milagros que solo podrían haber pasado a Judíos Jasídicos. Pero no quería insultarla, así que me quedé callada pero riéndome por dentro donde ella no podía verme.

También amaba la pequeña estatua de María y su bebé, de la que nunca le conté a mi madre, y la gran televisión negra, de la que nunca le dije a mi padre, y de los no-tan-permitidos dulces, de los que no le dije nada a nadie.

Dejé de decirles porque una vez, cuando solo tenía seis, Kathy me dio un caramelo cuadrado de café y me dijo que ese estaba permitido. Pero entonces mi madre vio el caramelo, y cuando le dije que era de los de Kathy me dijo que no debía comerlo, solo en caso de que no fuera suficientemente permitido. Pero el caramelo se veía tan bien, y yo estaba segura de que a Hashem no le importaría si me comiera solo un caramelo que era solo-en-caso-de-no-ser- suficientemente-permitido. Así que me encerré en el baño y me oculté detrás de la cortina de la ducha. Sabía que Hashem no podía verme detrás de la cortina de la ducha. Mi maestro nos dijo que la presencia de Hashem no descansaba en ese tipo de lugares. Desenvolví quedamente el caramelo, así Hashem no podría oírme desde el otro lado de la puerta. Y entonces pronuncié una bendición fuerte en él, eso en caso de que no fuese lo suficientemente permitido y lo puse en mi boca.

Ni siquiera era bueno.

permitido y lo puse en mi boca. Ni siquiera era bueno. Estaba devastada. Había tomado la

Estaba devastada. Había tomado la molestia de ocultarme de Hashem pero Él me había visto e hizo que el caramelo supiera horrible. Nunca iba a comer un caramelo solo-en-caso-de-no-ser- suficientemente-permitido otra vez. Y no lo hice; al menos, no hasta el siguiente.

2008 Traducido por: Gisse Corregido por: LizC ue Kathy la que me dijo que debía
2008 Traducido por: Gisse Corregido por: LizC ue Kathy la que me dijo que debía

2008

Traducido por: Gisse

Corregido por: LizC

ue Kathy la que me dijo que debía presentarme ante la policía; era su culpa que estuviera aquí ahora. Ella había dicho:

Ve, Gittel, debes ir. Solo tienes diecisiete años y ya te estás muriendo por dentro. Nadie que haya visto lo que tú viste puede vivir así. Dios quiere que cuentes lo que pasó.

puede vivir así. Dios quiere que cuentes lo que pasó. Pero Hashem no quería que yo

Pero Hashem no quería que yo fuera. Él había expresado claramente en la Torá que era una violación de lo divino, una transgresión a los mandamientos, hablar mal de otros judíos. Estaba aquí solo por eso, para molestarlo a Él.

Mis padres no sabían que estaba aquí, tan solo dos días después de terminar la secundaria, sentada en la estación de policía del precinto número 66. No quería hacerles daño, ni hacer que se derrumbaran, porque no era su culpa, la culpa solo era de Hashem, en cómo Él había permitido que los niños sufrieran.

Una mujer entró en la habitación. Se sentó detrás del pequeño escritorio. Sostuvo un lápiz, una libreta y un expediente etiquetado Gittel”. Me ordené a mí misma no llorar; no iba a llorar. Solo iba a responder sus preguntas exactamente, precisamente y luego volvería a casa. Me miró amablemente. Luego miró el formulario que había

llenado más temprano que decía que tenía diecisiete años y medio, vivía en Borough Park, y quería testificar lo que había pasado. En su escritorio había otro formulario. Decía: “Devory Goldblatt, nueve años. Había algunas líneas garabateadas debajo. Nada más. La mujer levantó su lápiz. Lo sostuvo sobre la libreta. Flotaba, equilibrado, listo para escribir.

Gittel dijo. Soy Miranda. Soy una trabajadora social del Departamento de Investigaciones Especiales de Brooklyn. Entonces, ¿qué es lo que quieres decirme?

Empecé a llorar.

del Departamento de Investigaciones Especiales de Brooklyn. Entonces, ¿qué es lo que quieres decirme? Empecé a
1999 Traducido por: Simoriah Corregido por: Bielkitha Ivashkov usto al comienzo de cuarto grado, Devory

1999

Traducido por: Simoriah

Corregido por: Bielkitha Ivashkov

Traducido por: Simoriah Corregido por: Bielkitha Ivashkov usto al comienzo de cuarto grado, Devory yo nos

usto al comienzo de cuarto grado, Devory yo nos dimos cuenta de que nuestra Amistad con una gentil, que sin importar cuán agradable era, heriría nuestro estatus social, así que hicimos un pacto de secretismo. Un domingo nos metimos debajo de mi cama y masticamos furiosamente el paquete

debajo de mi cama y masticamos furiosamente el paquete de goma de mascar que habíamos tomado

de

goma de mascar que habíamos tomado prestada del cajón de

mi

hermana. Mi hermana nunca nos dejada tomar la goma de

mascar pero su cajón sí. Tirando de la goma fibrosa una y otra vez

alrededor de nuestras manos hasta que pareció la de una momia, juramos que Kathy, la gentil, permanecería como un secreto conocido solo por nuestras almas y sueños hasta que la muerte nos separara. La muerte, sin embargo, había dicho Devory, arrancando la goma de nuestras manos, no aplicaba a los niños, así que realmente no importaba. No entendí lo que decía pero coincidí completamente.

Intentamos sacarnos la goma de mascar con jabón, pero cuando mi hermana llegó a casa lo estábamos haciendo llenas de culpa, así que huimos de la escena. Regresamos a mi cobertizo, mano pegajosa contra mano pegajosa, buscando aventuras, y Devory dijo que desearía vivir en una habitación como la mía.

Mira dijo, señalando. Tienes tanto césped alrededor de tu casa. Solo la gente rica tiene césped.

Lo sé dije. Me gusta ser rica. Mi padre incluso me dijo que tiene más de mil dólares en su cuenta del banco.

Los ojos de Devory se agrandaron.

Guau, yo solo tengo cincuenta centavos dijo.

Devory también dijo que todos los gentiles eran ricos porque tenían césped en los jardines frontales de sus casas.

Donde yo vivía en la esquina de la avenida, había mayormente gentiles. Cuando mis padres se habían mudado a la casa, mi padre había sido el único judío ortodoxo jasídico que vagaba por las calles del barrio. Todos los amigos de mis padres, amontonados en la seguridad de Borough Park donde vivían todos los judíos ortodoxos decentes, no podían comprenderlo. Pero la casa era enorme, blanca y barata, y a mi padre le gustaba; así que la compró en ese momento por cincuenta y tres mil dólares.

la compró en ese momento por cincuenta y tres mil dólares. Solo había un angosto puente

Solo había un angosto puente separando Borough Park de Flatbush, pero los dos vecindarios estaban a mundos de distancia. Mis compañeros de clase se sorprendían del mundo gentil al otro lado del puente, y nunca los decepcionaba con los cuentos de bailes gentiles alrededor de hogueras en sus patios quemando libros judíos, y de la juventud cristiana con largos cuchillos sangrientos buscando chicos judíos en las calles. Devory una vez les contó que vio a un sacerdote caminando por mi calle a la vez que yo asentía vigorosamente. Todos querían saber cómo lucía un sacerdote, pero Devory, luciendo momentáneamente confundida, dijo que un sacerdote luce como un sacerdote que así es.

Por supuesto, nada de eso era verdad. La vida en Flatbush era horriblemente aburrida. Las calles de mi vecindario eran más anchas, más verdes y más tranquilas que las calles atestadas de Borough Park, y los gentiles que vivían alrededor de nosotros me confundían.

Mis maestros siempre decían que todos los gentiles eran malvados por dentro, y apenas podía esperar la fogosa explosión de sangre y odio para poder reportárselas a mis amigos. Pero nunca nada sucedía en el barrio llenos de gentiles, donde mis vecinos eran tranquilos y limpios y me sonreían cuando me ayudaban a cruzar la calle. Devory decía que toda esa simpatía era mentira. Los gentiles estaban planeando secretamente todo el tiempo y un día, cuando el sacerdote los incitara, finalmente harían algo terriblemente.

Pero algunos de mis amigos estaban celosos. Un día, después de mucha discusión en la esquina del salón de clases, Sarah Leah se acercó a mí con un gran grupo. Indignada, me informó que ninguna de mis oraciones importaba porque yo vivía en un barrio-gentil y Dios nunca me oiría desde ahí. Dios estaba firmemente ubicado en Borough Park y solo cuando tú hacías daven (orabas) ahí las oraciones podían alcanzar los cielos. Le dije que no era verdad.

Mi casa le informé. Tiene tres pisos de alto y el pico de la torre en el lado derecho sobre la avenida llega a los cielos. Si me siento en la aguja de metal en la parte superior de la torre yo misma podría tocar los cielos, así que mis oraciones definitivamente llegan allí arriba.

así que mis oraciones definitivamente llegan allí arriba. — No-o — contraatacó ella — . Eso

No-o contraatacó ella. Eso no es verdad.

Uh-uh respondí. Así es. (Excepto que mis padres jamás me permitieron sentarme en la aguja de metal en la parte superior de la torre en el techo del tercer piso, así que nunca alcancé el cielo).

No puede ser dijo ella, poniendo los ojos en blanco. Incluso mi padre lo dijo, y podrías preguntarle a la maestra.

Así que le pregunté a mi maestra si era verdad, y ella dijo que

eso no tenía sentido. Dios puede oírte donde sea que estés siempre que fueras judío, pero incluso ella lucía llena de sospechas sobre

donde

 

me

atrevía

a

vivir.

Le

saqué

la

lengua

a

mi

ex

amiga,

pero

por

dentro

estaba

aterrorizada. No le había contado a mi maestra de que había

gentiles viviendo en el tercer piso de mi casa. Eran un secreto guardado con seguridad en el ático. Kathy Prouks era información clasificada. Solo Devory lo sabía, pero eso no contaba. Y mis vecinos gemelos que vivían en la misma cuadra habían jurado guardar el secreto sobre una barra de chocolate blanco. Íbamos a la misma escuela y venían a jugar conmigo todo el tiempo, así que no podía evitar que vieran a Kathy. Iban a un grado menor que el mío y sabía que ninguno de mis compañeros de clase se atrevería a hablar con chicas un año menor que ellas y ciertamente no creerían un secreto tan horrible de una fuente tan poco digna.

Por ahora, sin embargo, esperaba que mi secreto estuviera a salvo. Mi conciencia, por otro lado, no lo estaba. Sabía incluso sin preguntarle a mi maestra que no había manera de que mis oraciones alguna vez llegaran a los cielos con dos gentiles bloqueando el camino. Y me rompía el corazón pensar en todas esas interminables oraciones que había hecho a lo largo de mi vida pudriéndose en las tablas del piso entre el segundo y el tercer piso.

en las tablas del piso entre el segundo y el tercer piso. Aun así, como si

Aun así, como si los pesares de mi difícil juventud no fueran suficientes, mi amiga Chani vino un día durante el recreo y orgullosamente me susurró al oído que ella sabía que yo tenía un vecino goyishe viviendo en mi casa y que iba a decírselo a la maestra. Dije que no era verdad, pero dijo que lo sabía por las mellizas que vivían en la cuadra y que incluso tenía una barra de chocolate blanco para probarlo.

Me encogí de hombros y me alejé, temblando por dentro, pero Chani me siguió corriendo y susurró que prometía no decirle a la maestra o a nuestros compañeros de clase si le permitía ver al gentil cuando fuera a jugar conmigo el día siguiente después de la escuela.

amigas,

desafortunadamente, así que a veces ella venía a jugar, y yo sabía que no tenía opción. Le dije que estaba bien, pero solo si ella me

daba la mitad de la barra de chocolate. Lo hizo, y la mordisqueé

La

madre

de

Chani

y

la

mía

eran

buenas

con felicidad. Me hubiera olvidado todos los problemas del mundo si no fuera por las misteriosas miradas que Chani seguía enviándome hasta que todos quisieron saber qué sucedía. Ella dijo que no podía decir nada porque era un secreto, así que supe que lo haría.

Le pregunté a Devory qué hacer ahora que nuestro pacto de Kathy La Gentil había sido roto y toda esa goma de mascar prestada había sido para nada. Ella dijo que no había más opción que hacer otro después de que el furor hubiera cesado porque la muerte aún no nos había separado.

Al día siguiente en la escuela, fui a pasos lentos a casa con Chani parloteando excitadamente detrás de mí. Ella nunca había estado en un apartamento goyishe antes y sabía quera un pecado, pero realmente no importaba porque después podía arrepentirse. Y, de todos modos, quizás el gentil no era realmente un gentil, pero solo un judío en secreto de miles de años atrás. Finalmente llegamos a la casa que ya no parecía llegar a los cielos. Chani me preguntó en un susurro dónde vivían, y señalé a la torre. Se detuvo y miró el lugar con la boca ligeramente abierta hasta que le grite que me siguiera.

boca ligeramente abierta hasta que le grite que me siguiera. Después de la cena quería hacer

Después de la cena quería hacer mi tarea, pero Chani dijo que de ninguna manera; quería ver a la gentil ahora. Trepamos los cuarenta y un escalones hacia el apartamento del ático de Kathy y golpeé con fuerza porque Kathy no podía oír bien. Chani estaba de pie detrás de mí temblando de asombro y miedo, mirando con grandes ojos la puerta marrón y la gentil que estaba de pie en algún lugar detrás de ella.

Kathy finalmente abrió la puerta y estuvo feliz de verme. Su cabello rojo rizado rebotaba con felicidad sobre su rostro, y vestía una enorme camiseta roja sobre jeans blancos. Kathy siempre había sido gorda, pero nunca había notado cuán pesada era hasta ese momento. Entré al pequeño cuarto atestado de muebles y plantas y casi pisé a Kootchie Mootchie, el gato grande, blanco y peludo de Kathy, del que estúpidamente me había olvidado.

Las familias judías jasídicas no tienen gatos o perros porque son sucios y asustan y no son kosher. Chani, quien nunca había visto un gato tan de cerca, se encogió de miedo, y rápidamente le pedí a Kathy que por favor, por favor encerrara a Kootchie Mootchie en su cuarto hasta que nos fuéramos. Así que Kootchie Mootchie se fue, maullando con enojo, mientras Kathy nos llevaba hacia la sala y nos sentaba en un sofá justo frente a su gran televisor negro.

Los grandes televisores negros eran incluso peores que los gatos

y los perros y estaban estrictamente prohibidos en nuestro pequeño

mundo. Kathy a veces miraba televisión a últimas horas de la tarde,

así que siempre intentaba subir aunque mi mamá no me lo permitiera. Esta vez, sin embargo, secretamente besé a Dios por encargarse de que el televisor estuviera apagado. También había una gran fotografía en el muro justo sobre el televisor con una hermosa mujer con un chal que miraba a un pequeño bebé en una cuna rodeada por una oveja y una cabra. Era Mary y su bebé, por

supuesto, pero no me atreví a decir que lo sabía. Chani quería saber

si la bonita mujer con el chal era la abuela de Kathy, pero Kathy rio y dijo.

Oh no, es la Virgen María.

pero Kathy rio y dijo. — Oh no, es la Virgen María. Chani estaba a punto

Chani estaba a punto de hacer más preguntas sobre quién

podría ser esa persona cuando el Sr. Leo Prouks entró al apartamento

y Kathy abandonó la habitación. Pensé desesperadamente en una

buena explicación, y le dije a Chani que la Virgen María que la abuela del esposo de Kathy y el bebé era el padre de Leo. ¿Por qué otra razón la dama y el bebé colgarían por todas partes en ese

apartamento? Había un cuadro cerca de la entrada, otro en la cocina y otro que había visto una vez en la habitación.

Pero Chani quería saber por qué Kathy tenía una pequeña estatua de la dama y el bebé ahí en la mesa y, ¿qué hacían ahí la cabra y la oveja? Le dije que esa era la forma en que los gentiles lo hacían antaño. Todas las madres se paraban mirando al bebé, que

yacía en una cuna cerca de una cabra y una oveja, porque ésa era la manera en que eran las cosas y eso era todo, ¡de acuerdo!

Leo entró a la habitación en ese momento, y Chani palideció ante la imagen del gran hombre no judío, pero él solo asintió hacia nosotras y armó una pequeña bandeja cerca del sillón justo donde estábamos sentada. Leo era un hombre silencioso y yo siempre le había tenido un poco de miedo. Lucía exactamente como se suponía que un hombre goyishe debía lucir, al menos en los libros que había leído. Era muy grande con espeso cabello negro rizado sobre un rostro oscuro, rudo y silencioso; e incluso tenía una voz áspera. Una vez, cuando era pequeña, él me ayudó a arreglar mi bicicleta, y desde ese momento ya no le temía.

Pero Chani si le temía, y me dio una mirada que ignoré hasta que Leo abandonó la habitación y Kathy regresó con una bandeja de caramelos completamente kosher. Ellos eran ultrakosher, nos convenció, ubicando la tentadora bandeja de mis dulces favoritos frente a nuestros rostros. El tendero que se los vendía tenía una larga barba blanca y lucía como un rabino. Reconocimos el eslogan de la conocida compañía kosher escrita sobre los caramelos y cada una agarro un puñado.

escrita sobre los caramelos y cada una agarro un puñado. Kathy soltó una risita como una

Kathy soltó una risita como una niña ansiosa y comenzó a parlotearle a Chani sobre cómo ella era mi buena, buena amiga desde que yo era muy pequeña y acababa de salir del estómago de mi madre, y qué bonita bebé que era, y cómo mis ojos habían cambiado de verde oscuro a marrón cuando tenía dos meses y tres días, y cómo todavía tenía la tarjeta que yo le había hecho cuando estaba en pre-I-A y que siempre había venido a cantarle canciones que aprendía en la escuela y otras cosas.

Mastiqué ferozmente los dulces pegajosos y esperaba que Chani no creyera lo que Kathy decía o iría a contarles a todos que yo era amiga de una gentil. Estaba tratando desesperadamente de interrumpir cuando Leo entró a la habitación sosteniendo un plato de plástico con una gran pila de comida en una mano y una pequeña

taza de leche en la otra. Lo puso todo suavemente en la bandeja frente a Kathy y le dijo que debía comer. Pero Kathy señaló la copa de leche, lloriqueó como mi hermanito hacía en la cena y dijo que no le gusta la leche en esa taza; él debería traerle la taza grande.

Kathy actuaba como un bebé a veces, y yo sabía que era por el colapso, pero a Leo no parecía importarle. Simplemente levantó la taza, salió y pronto regresó con un gran vaso de leche. Kathy luego señaló el tenedor y lloriqueó que no podía comer con un tenedor tan pequeño, si por favor él podía traerle uno más grande. Él se lo trajo, cortó el pollo en el plato, y con una enorme sonrisa burlona le dijo a Kathy que había un dulce de chocolate en el congelador que él había traído del restaurante. Ella debería comerlo cuando terminara la cena. Kathy rió y dijo.

Oh no, ¿por qué hiciste eso? Sabes que no debería comerlo. Pero Leo solo rió, y cuando terminó de cortar el pollo, abandonó la habitación.

Kathy nos dijo que siempre estaba tratando de hacer dieta, pero que a Leo no le importaba cuán grande ella fuera y siempre le traía helado y dulces. Leo trabajaba como chef en un pequeño restaurant en algún lugar lejano. Siempre dejaba la casa a las 4 a.m. cada mañana y a veces yo oía los escalones quejándose dolorosamente mientras él subía las escaleras cuando iba al trabajo. Por eso él no comía con ella, explicó Kathy. Se iba a dormir a las ocho cuando llegaba a casa del trabajo porque tenía que levantarse tan temprano. Kathy engullía su comida y nos dijo que nos daría un poco pero que no era kosher, y Dios no estaría feliz si lo comíamos.

no era kosher , y Dios no estaría feliz si lo comíamos. Estaba a punto de

Estaba a punto de decirle a Chani que era hora de irnos cuando un Leo descalzo entró vistiendo una bata con rayas blancas y azules. Sus dedos peludos de los pies se asomaban por debajo de la bata, y nos sorprendimos de que de alguna forma se parecieran mucho a los dedos de los pies de nuestros padres. Leo se inclinó sobre Kathy, y ella lo miró y rápidamente se limpió la boca. Él la

acarició suavemente la mejilla con una mano, y ellos suavemente frotaron sus rostros.

Luego se besaron.

Fue un breve beso en los labios, pero me confundió completamente. Sabía que los gentiles se besaban, pero pensaba que solo era en la caja de la televisión, donde siempre había un montón de gente linda que se babeaban unos con otros. La gente gorda nunca se besaba así, y definitivamente no lo hacían los feos, y no podía entender por qué lo habían hecho. Nunca había visto a una pareja besarse y me hacía sentir rara por dentro. Luego pensé que quizás era porque no tenían niños. Las madres y los padres que

yo conocía nunca actuaban así. Solo vivían juntos y eran madres y

padres.

Kathy nunca notó nuestros rostros sorprendidos. Siguió parloteando cuando Leo se fue, y decidí que era momento de irnos. Kathy nos acompañó a la puerta y nos dijo que por favor regresáramos. Éramos unas niñas tan hermosas, y la próxima vez nos compraría una caja de chocolate kosher. Dije que quizás y rápidamente corrí hacia abajo con Chani riéndose todo el camino detrás de mí.

abajo con Chani riéndose todo el camino detrás de mí. Mis padres fueron a una boda

Mis padres fueron a una boda tarde esa noche. Había pasado

mi hora de ir a la cama, y mi hermana me gritó que fuera a la cama,

así que no lo hice. Quería ver qué tan tarde podía quedarme levantada. Después de todo, si alguna vez por error me convertía en adulta, mi hora de dormir sería la mitad de la noche. Pero realmente había asuntos más urgentes que me mantenían despierta. Mi secreto

de la gentil en el ático había visto la luz y sabía que estaba en problema.

No había forma de que Chani mantuviera a Kathy en secreto; tenía una boca tan grande, y para mañana a la mañana debía encontrar una solución o todos sabrían todo y yo estaría perdida para siempre. Todos sabrían del gran gato blanco y peludo; del gran

televisor negro, de la estatua de la abuela de Leo y su bebé cerca de la oveja y la espantosa cabra, y por sobre todo, que se besaban en los labios.

Cuando finalmente hui a la cama después de que mis padres llegaran a casa, supe que no tenía opción. Kathy tenía que morir.

finalmente hui a la cama después de que mis padres llegaran a casa, supe que no
2008 Traducido por: Nelshia Corregido por: Bielkitha Ivashkov ealmente no quería morir. Algunas veces, pienso,

2008

Traducido por: Nelshia

Corregido por: Bielkitha Ivashkov

2008 Traducido por: Nelshia Corregido por: Bielkitha Ivashkov ealmente no quería morir. Algunas veces, pienso, quería

ealmente no quería morir. Algunas veces, pienso, quería caer dormida y nunca despertar de nuevo. Estar agonizando no es lo mismo que estar durmiendo por siempre. Si solo te dormiste por siempre, nunca tuviste de ver los muertos. Nunca tuviste que verlos, oír sus agonizantes susurros y responder preguntas que no sabían cómo preguntar cuando estaban vivos.

que no sabían cómo preguntar cuando estaban vivos. Le dije a Kathy que no podía hacerlo
que no sabían cómo preguntar cuando estaban vivos. Le dije a Kathy que no podía hacerlo

Le dije a Kathy que no podía hacerlo por más tiempo. La primera vez que vine a verla después de todos esos años, me sonrío felizmente y dijo:

Gittel, eres una joven dama, y más bonita que cuando eras una bebé.

¿Me recuerdas desde cuando era un bebé?

Por supuesto que lo hago. Sonrió, recordando. Tenías esos verdes, verdes ojos, tan bonitos, y luego un día cuanto tenías como

dos meses, solo cambiaron a un color diferente. Ahora tienes los ojos oscuros, unos lindos ojos café oscuro.

¿Tienes fotos de cuando eras un bebé?

¿Yo? Oh, mis fotos eran todavía en blanco y negro.

Nunca las he visto. Vamos a echarles un vistazo.

Tengo que sacarlas de ese closet. Jaló una silla plegable a la esquina del closet. Déjame ver, aquí están, no puedo alcanzar

esa

tómala.

cosa

Se paró torpemente de la silla. Una foto se cayó del álbum. Kathy la levantó, jadeando ligeramente.

Oh, mira esto… solo mira esta foto. Solo tengo la mitad de cada uno de nosotros ahí. Mira, esa soy yo y ahí está Leo justo cuando nos comprometimos. Mira que lindos y delgados éramos.

¿Quién arregló tu matrimonio? pregunté.

— ¿Quién arregló tu matrimonio? — pregunté. — ¿Arreglarlo? Nadie lo hizo. Nos conocimos en un

¿Arreglarlo? Nadie lo hizo. Nos conocimos en un baile de Año Nuevo en Grecia, donde él vivía, caímos precisamente enamorados.

¿Qué clase de amor?

Amor como de amor especial. Del tipo en el que caes cuando te enamoras.

¿Qué es eso?

¿Qué?

Amor.

Oh, Gittel, un día te enamorarás y lo sabrás.

Nosotros no nos enamoramos.

Todo el mundo lo hace.

Nosotros no hacemos esas cosas.

Kathy se sentó pesadamente en el sofá.

—Oohhh… tú solo veaquí está mi sobrina. Es solo un bebé ahí. Ahora tiene diecinueve y está toda enamorada de Rob. Él es su vecino y han sido amigos desde octavo grado.

Estaba perpleja.

¿Los gentiles tienen una fecha límite para enamorarse? Como la que nosotros tenemos para casarnos. ¿Es una cosa terrible no estar enamorado? ¿Cómo para nosotros no casarnos?

Bueno, es complicado dijo. Veamos las fotografías ahora

Me senté junto a ella en el sofá enfrente de la TV. Me mostró a sus dos hermanos y su hermana bailando en el jardín. Me enseñó a su padre sosteniéndola cuando tenía dos años, con trenzas colgando desde cada lado de su cabeza. Me mostró más imagines, pero no las recuerdo porque ella me miró y dijo:

Gittel, ¿por qué estas llorando?

No estoy llorando.

Veo las lágrimas en tus ojos.

Podía

ver

las

imágenes

en

blanco

y

negro

desvaneciéndose enfrente de mí.

—Yo… no lo sé.

Gittel, no llores. Dime que pasó.

Lo hice.

Dime otra vez.

¿Por qué?

Te hará sentir mejor.

borrosas

y

Gittel, no llores. Dime que pasó. — Lo hice. — Dime otra vez. — ¿Por qué?

No.

Y lloré y lloré y no pude parar. Apenas podía soportarlo cuando esto pasaba porque las lágrimas siempre venían sin aviso, algunas veces en la cocina o en la escuela con mis amigos, y yo tendría que correr al baño o a mi cuarto y decirles que no era nada, solo calambres estomacales, porque a nadie le estaba permitido saber que yo no había olvidado. Nadie tenía permitido recordar lo que sabía. A veces me golpeo para detenerlo. Me golpearía fuerte en la cabeza y en mi cara hasta que doliera, hasta que este enojada en vez de triste, y entonces dejaría de llorar. Pero ese día, no lo hice. Lloré y le dije a Kathy sobre Devory, como ella siempre tocaba en mi ventana.

¿Devory?

—Devory…

¿Qué te dijo ella?

ventana. — ¿Devory? —Devory… — ¿Qué te dijo ella? — Ella no habla. Solo viene a

Ella no habla. Solo viene a mi ventana cada noche, tocando. Puedo verla afuera en el viento. Su cabello siempre es alborotado, volando en el frío, y usa el mismo camisón azul claro rasgado que era de su hermana.

¿Abriste la ventana?

Tuve que hacerlo. Si no lo hago, sigue tocando, y no puedo volver a dormir.

Entonces, ¿por qué no abrirla de inmediato?

Lo hice, pero luego ella solo desapareció. La última noche corrí, corrí muy rápido, pero tan pronto como la ventana está abierta ella desaparece. Hay solo viento.

Kathy acarició mi cabello. Yo lloré.

Dile que me deje en paz.

No llores así, Gittel. Ven aquí…

Estoy tan asustada.

Lo sé.

Mi madre me llamó. Podía oír la puerta abriéndose en la planta baja y su voz gritando por mí, tratando de averiguar dónde estaba. Lloré quedamente. No me moví de los brazos de Kathy. Mi madre me llamó de nuevo.

¿Gittel? ¿Gittel, dónde estás? Finalmente, la puerta se cerró. Tendría que inventar una excusa más tarde. Ella no podía saber que estaba aquí arriba.

la puerta se cerró. Tendría que inventar una excusa más tarde. Ella no podía saber que
1999 Traducido por: flochi Corregido por: Samylinda loré todo el camino a la escuela la

1999

Traducido por: flochi

Corregido por: Samylinda

1999 Traducido por: flochi Corregido por: Samylinda loré todo el camino a la escuela la mañana

loré todo el camino a la escuela la mañana siguiente que decidiera que Kathy debía morir. Me senté en el último asiento de la camioneta, donde a nadie le gustaba sentarse, reboté infelizmente hasta que llegamos. No quería matar a Kathy. Me gustaba. ¿Y qué diría su marido? Él realmente la amaba y si ella moría él no sería capaz de volver a besarla. Estaba devastada, pero había tomado mi decisión. Las ventajas de la muerte de Kathy eran demasiado abrumadoras y estaba segura de que ella entendería.

abrumadoras y estaba segura de que ella entendería. Fui la primera en llegar a la escuela

Fui la primera en llegar a la escuela esa mañana y me quedé parada afuera de la puerta esperando a Chani. Al instante en que la vi a través de las puertas en vaivén del pasillo, me acerqué corriendo y con sobriedad le informé que tenía un gran secreto que decirle y que debía seguirme al baño ahora mismo. Era una emergencia.

Chani me siguió con entusiasmo, todo el camino prometiendo que ella no le había dicho a nadie del gran secreto salvo un poco a nuestra amiga Goldy, a alguien más y a su vecina, pero que no contaba porque ella había jurado mantener el secreto por lo que ellas no le dirían a nadie.

Llevé a Chani al último cubículo del baño de los estudiantes, cerré la puerta y empecé a llorar. Le dije que Kathy había muerto en medio de la noche, y que resulta que ella era una judía en secreto después de todo. Que de repente se había enfermado a las tres de la madrugada, y una ambulancia había llegado y la había llevado. Pero ya era tarde. Mi madre me dijo que Kathy era realmente una judía oculta desde unos mil años antes, y que incluso ella tenía el Shema antes de haber muerto, por lo que todas las cosas que hizo en su vida no contaban. Ahora que ella era judía después de todo, no teníamos permitido decir cosas malas de ella.

Estaba tan convencida sobre el trágico deceso de Kathy que lloré tan profundamente como cuando perdí mi bicicleta. Chani dijo que se sentía horrible porque había dicho algunas cosas horribles de Kathy a Goldy y ella también comenzó a llorar. Me prometió que sería mi mejor amiga jurada desde entonces, y siempre me daría su merienda. Ella nunca, jamás diría algo de nuestro profundo y oscuro secreto por lo que yo debería dejar de llorar. Eso la estaba entristeciendo.

yo debería dejar de llorar. Eso la estaba entristeciendo. Ambas sollozamos, gimoteamos y nos limpiamos las

Ambas sollozamos, gimoteamos y nos limpiamos las lágrimas con algo de papel higiénico arrugado. Entonces, luego de haber jurado solemnemente Amistad y secretismo para siempre, salimos del baño brazo a brazo, apropiadamente tristes, por lo que todos preguntarían qué había pasado.

Para nuestro primer descanso de la mañana nuestro secreto más profundo y oscuro había salido a la luz, y yo era la nueva heroína trágica de cuarto grado. Todos luchaban para darme parte de sus meriendas para asegurarse una posición en mi nuevo círculo de amigos. Devory, dándome pañuelos descartables, me recordó nostálgicamente sobre el cálido pasado en apartamento del ático de Kathy-la-judía-secreta. Dijo que siempre había sentido que Kathy era muy Buena para ser una goy y ahora que ella se había ido, la vida nunca volvería a ser la misma. Chani hizo todo lo que pudo para consolarme ante la terrible tragedia y me aseguró desde lo más

profundo de su corazón que ella no le había dicho a nadie, salvo un

poco a Goldy, y Devory, y Leah’la, la que había prometido no decirle

a nadie, salvo a Rivky, y Itty, y Roisy, por lo que estuve bien segura de

que nadie lo sabría todo, y que todos sabrían mucho de nada, y todo eso fue suficiente para mantener una posición como reina de la

clase por al menos una semana.

Luego de la escuela todos se reunieron a mi alrededor mientras les contaba solo un poco sobre Kathy y cómo en realidad era una descendiente española de una familia secreta judía que se remontaba a unos mil años, pero ella nunca le dijo a nadie porque tenía miedo de su esposo, Leo. Pero repentinamente se me ocurrió que si ella era una judía secreta, no tendría que haberla matado. Pudo vivir y ser una judía secreta también. Pero ya era demasiado tarde. Ya estaba muerta, y ahora realmente no podía dejar de llorar. Luego suspiré y dije que no podía hablar mucho ahora, debía ir a casa rápidamente y ver lo que estaba pasando con el funeral.

Llegué a casa siendo una persona más sabia y más rica. Ahora tenía en mi posesión inmediata tres barras de chocolate, y un nuevo paquete de pegatinas brillantes de Hello Kitty. Cuando me bajé de la camioneta, abrí la primera barra de chocolate y la comí.

camioneta, abrí la primera barra de chocolate y la comí. Oh, bueno, pensé estoicamente para mí,

Oh, bueno, pensé estoicamente para mí, la vida debe continuar, después de todo. Pero luego abrí la puerta de la casa y ahí estaba Kathy llena de vida en un vestido naranja drapeado, revisando nuestro correo.

Me preguntó cómo fue la escuela, y por un minuto no pude creer que fuera realmente Kathy. Pero claro que estaba viva. En la escuela ella estaba muerta, pero aquí estaba viva, y sonreí,

encantada con la simplicidad de todo. Dejé mi maletín ahí mismo en

el suelo y le ofrecí generosamente a Kathy un trozo de mi chocolate

absolutamente kosher. Entonces la ayudé a subir los cuarenta y un escalones, empujándola desde atrás, y ella lentamente subió las crujientes y chirriantes escaleras, riendo alegremente en mi estupidez.

2008 Traducido por: electra Corregido por: Samylinda Querida Devory: No pude dormir anoche. Tenía miedo

2008

Traducido por: electra

Corregido por: Samylinda

Querida Devory:

No pude dormir anoche. Tenía miedo de ti, de que vinieras otra vez. Sentada en mi mesa toda la noche tratando de escribirte una carta. Quería decirte lo mucho que lo siento sobre lo que pasó, cuanto de eso fue mi culpa. Pero no pude encontrar las palabras. No pude encontrar el lenguaje que necesitaba para disculparme con los muertos.

el lenguaje que necesitaba para disculparme con los muertos. Me quedé dormida en la mesa pensando.

Me quedé dormida en la mesa pensando. Cuando me desperté estaba amaneciendo. Todavía no he ido a la cama. En cambio, paso el tiempo diciendo el tehillim, todo el libro de los salmos. A las siete mi padre entró en el comedor. No escuché sus pasos, estaba absorta en mis plegarias. Él quiere saber si estaba enferma, rezando tan temprano en la mañana. Yo le dije que no, solo estaba haciendo el presagio necesario para un pronto y buen matrimonio; recitando enteros los salmos por cuarenta días seguidos. Me dijo que no me preocupara. Nadie recordaba ya, y yo, con mi buen nombre y familia, me casaría muy pronto.

Devory, ¿pueden los muertos oír nuestras plegarias? ¿Cuándo las palabras vienen flotando, van directamente al dominio sagrado

de

desesperación?

Hashem,

o

todo

el

cielo

tiene

que

saber

de

nuestra

Tu mejor amiga,

Gittel

de desesperación? Hashem , o todo el cielo tiene que saber de nuestra Tu mejor amiga,
2008 Traducido por: Gisse Corregido por: Laurence15 athy y yo vimos un poco de televisión

2008

Traducido por: Gisse

Corregido por: Laurence15

2008 Traducido por: Gisse Corregido por: Laurence15 athy y yo vimos un poco de televisión hoy.

athy y yo vimos un poco de televisión hoy. Vimos un programa divertido, pero en la mitad de él le pedí que lo parara. Me sentía culpable, sabiendo que estaba haciendo algo malo, especialmente ahora antes del matrimonio. La Rebbitzen Ehrlich nos había advertido el día de nuestra graduación de que éramos responsables de todo lo que entraba en nuestras mentes. Y que si permitíamos que entraran impurezas, se corrompería nuestra espiritualidad, perjudicando nuestra habilidad de criar niños de la manera correcta.

nuestra habilidad de criar niños de la manera correcta. Nos sentamos tranquilamente en el sofá y

Nos sentamos tranquilamente en el sofá y hablamos acerca de Devory. Kathy quería saber si le había contado a alguien lo que había pasado. Le dije que no.

buenos

amigos. Los he visto algunas veces, ése que tiene una sonrisa

agradable, y esa chica con la cola de caballo larga.

¿Qué

hay

de

tus

amigos?

preguntó.

Tienes

Le dije que no hablábamos de esas cosas.

Ella quiso saber por qué. Traté de explicarle. Le dije:

Porque no pasó.

¿Están asustados?

Tan solo actúan como si nada hubiera pasado.

Pero diles que sí pasó. Cosas como esa pasan en todos lados. Por eso es que hay leyes que castigan esos actos tan malvados.

Les prometí a mis padres que no lo haría.

¿Por qué se los prometiste?

Dijeron que nunca me casaría si alguien sabía la verdad. Nadie se casaría con alguien que está dañado por ver cosas así.

¿Por qué?

Le dije que dejara de preguntar por qué. No había un por qué. Tan solo era así.

Los ojos de Kathy se fruncieron de una manera triste. Luego me mostró algo. Fue arrastrando los pies hasta la esquina de la sala de estar, moviéndose lentamente en sus pantuflas de conejo gastadas.

En el suelo había una pila de revistas. En la parte de arriba había una

bolsa pequeña. Kathy sacó una libreta de la bolsa.

una bolsa pequeña. Kathy sacó una libreta de la bolsa. — Ven y siéntate cerca de

Ven y siéntate cerca de mí dijo, sosteniendo la libreta como si fuera un raro anillo de rubí. ¿No es linda? La conseguí en la tienda de regalos cerca de la estación de trenes. Podrías escribir tus

propias plegarias en ella. Tiene flores y ángeles en la tapa, y páginas

y páginas para cuando te sientas feliz, triste o simplemente

confundida. Mira… tiene un ángel en cada página. Diferentes tipos.

Le dije que los ángeles no eran judíos por lo que no podía llevarme la libreta a casa o tendría que esconderla.

Los ángeles no son judíos o cristianos me dijo. No son nada. Solo son ángeles. —Ella aún habla así, con ese divertido “no son” 4 .

Le

dije

paganos.

que

mirara

desde

más

cerca.

Éstos

eran

ángeles

Mira, apenas están vestidos. Y no tienen barba.

Kathy simplemente se rió.

Oh, los ángeles no tienen que estar vestidos. No tienen barba. Ellos viven en el paraíso.

No discutí con Kathy. Ella dijo que no importaba, y la única cosa que si importaba era que yo fuera a la policía y les dijera lo que había pasado porque era horrible ignorar algo así. Le dije que no podía, que sería una Chillul Hashem.

¿Qué es eso?

podía, que sería una Chillul Hashem. — ¿Qué es eso? — Una profanación del nombre de

Una profanación del nombre de Hashem le expliqué. Nosotros los Judíos llevamos el nombre de Hashem en la Tierra, y si yo atrajera atención negativa hacia nosotros, el mismo Hashem estaría avergonzado. Traté de decirle que los Goyim 5 solo usarían la historia como un arma contra nosotros. Tal vez si rezara más y me arrepintiera más todo esto desaparecería; eso es lo que todos me dijeron luego de que pasó.

Pronto tendrás dieciocho años dijo Kathy, suspirando. Y harás tu vida. Pero le dije que pronto cuando tuviera dieciocho, estaría casada.

— dijo Kathy, suspirando — . Y harás tu vida. — Pero le dije que pronto

¿Quieres casarte?

No sé dije, porque era una pregunta divertida.

Es lindo casarse me dijo Kathy. El matrimonio es por el amor.

—No es… no lo es —dije. Es por los niños.

Los niños vienen del amor.

Vienen del mandato de Hashem. Él nos dijo que debíamos producir y multiplicar.

Ella dijo:

—Oh, Gittel… Dios no lo decía en ese sentido. —Luego tomó el control remoto y me preguntó traviesamente si quería ver más televisión con ella. Le dije que debía bajar.

¿Tu madre sabe que estás aquí?

Sonreí.

Claro que no.

Ella se rió tontamente.

No le digas le dije.

No lo haré.

tontamente. — No le digas — le dije. — No lo haré. Me gustaba ir donde

Me gustaba ir donde Kathy. Me recordaba a Devory, pero de una forma cálida, como si nunca se hubiera ido realmente y estuviera acurrucada en el sofá junto a mí, escuchándonos hablar.

1999 Traducido por: Lorenaa Corregido por: Laurence 15 ra diciembre en Nueva York y Janucá

1999

Traducido por: Lorenaa

Corregido por: Laurence 15

1999 Traducido por: Lorenaa Corregido por: Laurence 15 ra diciembre en Nueva York y Janucá había

ra diciembre en Nueva York y Janucá había llegado: a tiempo para los milagros y los regalos. Doscientos años antes Hashem hizo un milagro, y doscientos años después aún tenemos regalos por ello. Pero sobre todo el Janucá era momento de belleza. Era momento de recuerdos felices de la derrota triunfante de los judíos contra los malvados griegos que habían intentado destruir el Judaísmo.

griegos que habían intentado destruir el Judaísmo. En nuestro colegio la clase hizo una gran señal

En nuestro colegio la clase hizo una gran señal de Janucá. Mi profesora, la señorita Goldberg, entró en la clase una mañana sujetando una pila de papeles negros y dorados, brillantina y pegamento. Dejó la pila de papeles sobre su escritorio y nos dijo a todos que cogiéramos nuestras tijeras y rotuladores.

Vamos a hacer unos posters hermosos sobre Janucá para que toda la escuela lo disfrute anunció. La señal mostrará todas las cosas sagradas de los Yiddishe en un lado y todas las cosas materialistas de los goyishe griegos en otro. El dorado es para los Yiden, y el negro para los gentiles. Cuando los hayamos terminado los colgaremos en el pasillo de las escaleras para que toda nuestra escuela pueda ver nuestro trabajo de arte.

Hubo una risa por la emoción. Amábamos hacer señales; nos libraba de una mañana entera de aprender. Cada año una clase diferente hacia las mismas clases de señales del Janucá para mostrar las diferencias entre los Yiden y los gentiles. El año pasado la clase de sexto grado hizo una señal goyishe-Yiddishe usando negro y blanco y aún sigue colgando brillante y hermosa en el auditorio.

¿Quién me puede decir algunos temas que podamos poner en el lado Yiddishe? preguntó la señorita Goldberg. Todos levantamos nuestras manos con impaciencia.

Un

menorah

chilló

Shandy

Goldberg asintió hacia ella.

¡El Torah! dijo Sarah Leah.

emocionada.

La

señorita

¡Tzeddakah! ¡Tzeddakah! ofreció Chani sin aliento.

Excelente dijo la señorita Goldberg. ¿Y ahora que hay para el lado goyishe? ¿Quién me puede decir que va en ese lado?

Todos gritamos una.

¡Armas! ¡Baseball! ¡Casi caramelos-kosher!

una. — ¡Armas! ¡Baseball! ¡Casi caramelos-kosher! Se hizo el silencio. Todo el mundo me miraba. —

Se hizo el silencio. Todo el mundo me miraba.

No hay tal cosa como los casi caramelos-kosher dijo la señorita Goldberg, riendo.

Um dije avergonzada. Me refiero a la TV.

Se me quedó mirando un poco extrañada. Luego llamó a otra chica y todos nos pusimos a hacer los posters. Todas las chicas recibieron un papel negro y otro dorado con una imagen para trabajar en ella. Devory hizo el baseball, yo hice la pistola, Chani hizo la menorah detrás de nosotros. Devory cortó un círculo torcido, dibujo unas pocas líneas, luego miró escéptica y anunció que no había tal cosa como una pelota de baseball negra. Le dije que eso

no importaba. Era goyishe así que era negro y eso era todo lo que era.

Entonces pregunté si Leo tenía armas en su casa. Devory dijo que de ninguna manera, pero Chani dijo que la señorita Goldberg decía que todos los gentiles tenían y que ella era la profesora, así que lo sabía mejor. De todos modos, Leo probablemente escondía las armas y las pelotas negras de baseball en el interior de su televisión negra.

La señorita Goldberg nos explicó que los malvados griegos intentaron imponer al Yiden todas esas cosas materialistas goyishe, como las armas y el deporte, eso quitaba el alma de las cosas sagradas. Los Yiden se suponían que debíamos sentarnos y aprender el Torah todo el día y dar a la tzeddakah (caridad) y no malgastar todas nuestras vidas en cosas tontas como el baseball o la caza.

La señorita Goldberg levantó un Torah que había cortado y señaló.

Goldberg levantó un Torah que había cortado y señaló. — Se dice que en el Torah

Se dice que en el Torah puedes encontrar la belleza por el goyim (abundancia). Los Griegos estaban obsesionados con la belleza de las cosas, pero el Torah, la espiritualidad, ¡un no Judío no sabe lo que es eso! Y eso es lo que realmente cuenta.

La escuela estaba cerrada los dos primeros días de Janucá y mi abuela Savtah, que vivía en Queens con mi tía, vino a celebrarlo con nosotros. No me gustaba Savtah. Estaba vieja, enferma y de mal humor. Nos ordenaría a todos los que estuviésemos a su alrededor y nada la complacería. Pero era la madre de mi madre. Y sabía que si pronunciaba una sola queja sobre ella sería castigada con prontitud y severidad.

Kibud Av Va’ Em, honrar a nuestros padres, es el mandamiento más importante me dijo mi padre cuando me quejé de que Savtah se estaba apoderando de mi cama. Viene antes de todo.

A mi madre tampoco le gustaba Savtah. Siempre estaba

discutiendo por unas cosas o por otras, siempre acaba con mi madre saliendo furiosa de la habitación y cerrando furiosamente la puerta. Cuando le pregunté a mi madre por qué no le gustaba Savtah, me miró horrorizada y dijo:

¿Qué? Amo a Savtah. ¿De dónde metiste esa extraña idea en tu cabeza?

Pero tú y Savtah siempre están peleando dije.

¿Lo

hacemos?

avergonzada.

Mi

madre

parecía

sorprendida,

luego

Oy, Hashem. Suspiró mi madre. Se está haciendo más y más difícil.

Mi madre me confundía. Tres meses antes mi abuela había tenido un derrame cerebral y mi madre (convencida de que Savtah moriría) lloró como nunca la había visto hacerlo. No podía entender sus lágrimas. Yo apenas podía esperar a que Savtah muriese. Era tan vieja y estaba tan enferma que parecía poderosamente enferma por dejar la faz de la tierra y aunque compadecía a los ángeles del cielo (¿Cómo iban a siquiera poder dormir si ella roncaba tan alto?) hubiese estado aliviada con el nuevo arreglo… Savtah mudándose arriba con Hashem y nosotros quedándonos aquí abajo. Mi madre, sin embargo, parecía devastada.

aquí abajo. Mi madre, sin embargo, parecía devastada. Mi abuela, por lo general, se negaba a

Mi abuela, por lo general, se negaba a morir. Ella decía que si

había sobrevivido al Holocausto, sobreviviría a esto también. Yo temía que tuviese razón. Tres meses después estaba de vuelta sobre

sus viejos pies, infeliz con todo.

Mi madre me explicó que Savtah había sufrido mucho en su

vida; había tenido mi edad cuando su familia entera fue asesinada.

Eso es lo que la hace tan difícil dijo. No puede evitarlo. Saca todos sus miedos e inseguridades con nosotros.

Luego mi madre me abrazó fuerte y me dijo que debía de aprender a tener más paciencia.

Tuvimos un buen momento la primera noche del Janucá. Mi madre hizo latkes de queso y rosquillas y obtuve una cuerda para saltar violeta salpicada de purpurina que brillaba cuando la giraba. Después de abrir los regalos, todos representamos una obra de Janucá con mi padre como cabeza de los Maccabin (los heroicos guerreros de Hashem que derrotaron el imperio Griego armado cuando convirtieron el templo sagrado de Jerusalén en un lugar pagano). Surela hizo de Yehudis (la heroína) y yo hice del malvado rey.

Savtah se rió, mirándome como era sometida por los Judíos cuando mi padre cargó contra mí con su caballo-escoba. Después de que la obra estuviese finalizada y los Judíos hubiesen triunfado una vez más sobre los Griegos, mi abuela me pidió que le hiciera un té. Le llevé la copa templada, dejándola cuidadosamente sobre la mesa a su lado, y miré hacia afuera por la ventana a través de la calle.

Mira

le

dije.

Los

vecinos

están

hermosas para Cratzmich.

poniendo

unas

luces

están hermosas para Cratzmich . poniendo unas luces Cratzmich , era la palabra que utilizábamos para

Cratzmich, era la palabra que utilizábamos para Na——ad, porque estaba prohibida decirla o escribirla, ya que tenía algo que ver con J——. Savtah me miró y se rió.

¿Luces hermosas? No son tan hermosas.

¿Por qué no? pregunté. Son hermosas.

Ella indicó que me acercara.

Ven aquí, maideleh. Voy a contarte una historia.

Me senté cerca de ella en el sofá, y Sruli y Avrum rápidamente se unieron a nosotras. Nos encantaban las historias. Se puso su suéter estrecho sobre su cuerpo delgado.

Mis vecinos en Polonia también tenían luces preciosas. Sonrió tristemente. Yo era tan pequeña, como tú Gittel, tan pequeña y mi mamá y mi papá ya estaban muertos. Los alemanes les dispararon en la cabeza. Apuntó con su dedo hacia su frente. Al igual que dispararon ellos, después de que el vecino se llevó a los nazis a donde se escondían. Y yo era una niña pequeña, escondiéndome en la casa de un viejo amigo de mi padre gentil quien le había enseñado música cuando era un niño. Mi padre le dio dinero, mucho dinero, por esconderme bien, alimentarme, pero la guerra fue tan larga, y el dinero no fue suficiente, el viejo hombre estaba asustado.

Me inquieté, no estaba tan segura de que me gustara esta historia.

la

malvada. Los podía oír discutir desde las escaleras.

Era

su

esposa

que

era

realmente

rashanta,

la

mujer

¡Estás loco! Había gritado ella. ¡Te atraparan y luego todo el mundo estará muerto! ¡Dile a la niña que se vaya! ¡Nos matará a todos! Una y otra vez la escuchaba pedirle que me echara. Los alemanes estaban recorriendo el área buscando Judíos y una niña de siete años era un visitante demasiado peligroso.

niña de siete años era un visitante demasiado peligroso. — Una mañana él me dio un

Una mañana él me dio un trozo de pan en una bolsa y me dijo que debía irme. “Niñita” dijo él. “Ya no puedo ayudarte más. Alguien se lo dirá a los Alemanes y vendrán. Ve, pequeña Judía. Debes de irte de mi casa”.

»Y así es como dejé el sótano, en el frío invierno, con nieve hasta mis rodillas, y usando una chaqueta de verano. Era tarde en la noche, y hacia tanto frio que no podía pensar ni en tener miedo. Corrí de vuelta al bloque donde había vivido mi familia. Pensé que quizás alguno de nuestros antiguos vecinos nos ayudaría, porque vivíamos en un bloque con muchos gentiles.

Empujó mis manos entre las suyas frías.

Recuerdo esas luces hermosas, tantas luces hermosas decorando las casas. Y irrumpí dentro del bloque pude ver todos esos árboles verdes decorados a través de la ventana. Fui hacia dos vecinos, dos de ellos. Y llamé a la puerta y al timbre. Estaba tan helada, temblaba tan fuerte, y cuando ella abrió la puerta, no pude si quiera hablar. Simplemente la miré.

»¿Y sabes lo que me dijo, Gittel? ¿Sabes lo que me dijo?

Sacudí la cabeza.

—Miró hacia arriba y abajo del bloque y me dijo “¡No puedo creer que todavía estés aquí! ¡Vete de aquí, niña, vete de aquí! ¡Si alguien nos ve te mataran a ti y a mí! ¡Vete de mi casa ahora!” Y cerró la puerta en mi cara. Recuerdo golpeando la puerta en mi cara, Gittel, porque tenían esa cruz de metal con ese hombre colgado en ella, colgando de la puerta. Y la miré allí enfrente de mira y lloré. No podía moverme, tenía tanto frío. El otro vecino ni siquiera me abrió la puerta. Simplemente gritó a través de ella: “¡Vete de aquí! ¡Ya tenemos suficientes problemas sin ti!” Así que me escondí en un cubo de basura. Había un gran cubo de basura cerca de una casa tapiada, y trepé dentro de él y me hice a mí misma una bola para poder sentir el calor de mi cuerpo. Había un pequeño agujero en el cubo, probablemente los gatos lo habían arañado, y me senté allí, enrollada, mirando a través del agujero las luces hermosas a través de la calle, tantas luces hermosas colgadas de todas las casas.

la calle, tantas luces hermosas colgadas de todas las casas. »Mejor que confíes en un perro

»Mejor que confíes en un perro que en un no Judío me advirtió mi abuela. Después de que dejé el cubo de la basura, corrí hacia el cementerio para esconderme. El perro guardián de la fábrica de mi padre me siguió y no quería irme. Tenía miedo de que me delatara con sus ladridos y lo forcé a irse. Que tonta fui. El perro fue el único que me fue leal.

Me liberó la mano y se levantó.

Pero, Savtah dije. Los gentiles de aquí son diferente. Nunca harían eso.

¿Diferentes? resopló ella. Está de moda ser amable hoy en día. Todo el mundo se gusta entre sí; todo el mundo se respeta en sí. Sacudió un dedo hacia mí. Nunca, nunca jamás confíes en ellos, maideleh. Nadie es diferente. Son la misma gente otra vez. Mañana el Papa les dirá que no sean agradables, y se convertirán en Nazis en una semana.

Savtah, a pesar de que no me gustaba, era una gran santa. Mi madre siempre decía eso. Aun habiendo pasado un infierno a una edad tan joven, aún seguía rezando tres veces al día y también diciendo salmos. Ella siempre nos decía que un milagro la había salvado, nada más. Su hermano, que era rubio y guapo y parecía un aria, fue asesinado. Y ella, con siete años, siendo una niña Judía obvia, con pelo y ojos oscuros, sobrevivió.

No me preguntes cómo diría ella. Ni yo misma lo sé.

preguntes cómo — diría ella — . Ni yo misma lo sé. En el colegio aprendimos

En el colegio aprendimos mucho sobre el Holocausto. Todos los abuelos de los compañeros de mi clase eran supervivientes del Holocausto. Una vez, el mundo entero Chassidish vivía en Europa. El Ba’al Shem Tov, el fundador del movimiento Chassidish, vivía en Ucrania. Pero luego vino el Holocausto y lo destruyó todo. Los que sobrevivieron se mudaron a Israel o América y construyeron la comunidad otra vez.

El Holocausto nos enseñó una lección que siempre deberemos saber nos decía nuestra profesora cuando hablaba de ello. Nunca, jamás confíen en los gentiles. Permanezcan lo más lejos posible. Al final, solo los herirán.

A las diez p.m., las llamas de Janucá solo eran chispas que se ahogaban en el aceite, y mi madre nos mandó a todos a la cama. Me estaba poniendo el camisón por la cabeza cuando escuché la voz sorprendida de mi madre.

¿Devory, qué estás haciendo aquí? ¿Por qué estás aquí tan tarde?

Corrí escaleras abajo.

Ve arriba, a la habitación de Gittel le estaba diciendo mi madre a Devory. Voy a llamar a tu madre.

¿Qué estás haciendo aquí? le pregunté felizmente. ¡Es tan tarde!

Devory no contestó. Corrió por las escaleras hasta mi habitación, se sentó en la cama, y se quitó los zapatos. Sus manos se movían rápidamente.

Voy a dormir aquí hoy y mañana. Shmuli vino de yeshiva y no hay habitaciones.

¿No duerme en el sofá?

A

veces, pero le dijo

a

mi

madre que el sofá

era muy

— A veces, pero le dijo a mi madre que el sofá era muy incómodo. Leah’

incómodo. Leah’ lah debía dormir en sofá, y él en mi habitación.

Devory se quitó las medias y se frotó los dedos de los pies. Miró hacia arriba, hacía mí y sonrió brillantemente, de repente, puso los ojos en blanco, como si no estuviese segura de cómo había llegado a mi habitación.

No hay ninguna habitación repitió ella.

Oí a mi madre subir corriendo por las escaleras. Abrió la puerta. Su redecilla se había vuelto a caer, mostrando cabellos oscuros y la piel de cerca de sus ojos estaba arrugada con preocupación.

¿Sabes que tu madre está muy preocupada? Su voz se elevó, mitad enfadada, mitad confundida. ¡Simplemente saliste de tu casa sin pedir permiso y caminaste por debajo del puente a las diez de la noche! ¡Tu madre está furiosa! Levántate, ponte los zapatos, y el padre de Gittel te llevara a casa en coche.

Devory tiró de las uñas de sus pies con atención.

No tengo habitación en casa.

Mi madre se tensó, frustrada.

Devory, suficiente de éste sinsentido. Solo puedes venir aquí si tu madre te da permiso, sabes eso.

No hay habitación.

Mi madre cogió los calcetines y los zapatos de Devory y puso el

pie de Devory firmemente sobre su rodilla para ponérselos. Devory miró al frente. Con sus manos flojamente sobre su regazo no opuso ninguna resistencia. Mi madre ordenó a Devory que se levantara, luego la cogió firmemente del brazo y la llevó hacia abajo donde mi padre estaba esperando. Devory caminaba lentamente detrás de él. Una vez, ella miró hacia atrás y pensé por el brillo de sus ojos, que correría a subir las escaleras otra vez, pero mi madre había cerrado la puerta detrás de ellos. Luego se giró hacia mi hermana, quien

estaba parada curiosa a lo alto de las escaleras.

¿Qué está mal con esta niña?

se giró hacia mi hermana, quien estaba parada curiosa a lo alto de las escaleras. —
2008 Traducido por: nelshia. Corregido por: Xhessii iranda me molestó. Había estado sentada en el
2008 Traducido por: nelshia. Corregido por: Xhessii iranda me molestó. Había estado sentada en el

2008

Traducido por: nelshia.

Corregido por: Xhessii

iranda me molestó. Había estado sentada en el pequeño cuarto por siempre, eso parecía, y cada vez que dije algo, titubeando, ella garabateaba rápidamente en su cuaderno de notas.

ella garabateaba rápidamente en su cuaderno de notas. — No sé por qué estoy aquí —

No sé por qué estoy aquí dije entre dientes.

Había estado tan segura anoche. Devory había venido a mí otra vez. Había golpeado en la ventana desesperadamente, y sus aburridos ojos azules, mirándome. Pero no podía llegar a la ventana.

Corrí y corrí, extendiendo frenéticamente mi mano por el alfeizar solo unos pies más, pero se seguía alejando de mí como si fuera cinta transportadora corriendo frenéticamente en el mismo lugar.

Mientras Devory golpeaba en el cristal, pude ver la pregunta en sus ojos, el terror y la rabia. Luego oí pisadas en el pasillo. Atranqué la puerta. Mi corazón se detuvo. Sabía que era mi madre o mi padre y ellos no sabían que Devory estaba realmente viva.

Desperté entonces, llorando de miedo. No podía respirar. Y sabía que podría ir y contarlo ese día, o podría nunca volver a dormir

otra

finalmente.

vez.

Tal

Miranda

vez

así

estaba

desaparecía.

mirando

Tal

mi

vez

me

archivo.

dejaría

Se

en

paz

mantenía

garabateando cosas en su cuaderno. Hice una mueca.

No me gusta cuando escribes así dije en voz alta.

Miranda se detuvo. Miró hacia arriba y bajo la pluma.

Lo siento dijo.

¿Tienes también a algunas personas viniendo? pregunté. ¿Testigos?

Sí, ¿y tú?

Soy la única.

Estás dudando, Gittel.

Lo sé.

¿Por qué no me dices que pasó?

Lo haré.

Lo sé. — ¿Por qué no me dices que pasó? — Lo haré. — Lo podríamos

Lo podríamos hacer anónimamente. Nadie necesita saberlo.

Por supuesto que lo sabrán.

¿Cómo? preguntó.

Soy la única testigo de eso. Soy la única que pudo haberlo dicho.

Gittel, ¿estás asustada de que ellos te lastimen?

Me mordí mi labrio hasta que dolió.

¿Tienen otros casos como este?

Sí. Los tenemos contestó Miranda.

¿Cómo te enteras?

Hay muchas maneras de estar al tanto. Reportes de salas de emergencia. Reportes de enfermeras escolares. Psicólogos que trabajan con niños algunas veces nos contactan.

Estoy asustada, Miranda.

Lo sé.

No quiero estar aquí.

Pero aun así, viniste.

Mordí duro la uña de mi dedo meñique. Era un nuevo hábito, ese mordiéndome las uñas, y me forcé a detenerme. Miré mis zapatos. Eran zapatos nuevos. Mi madre me los había comprador apenas ayer.

Ella

dijo

que

eran

caros,

que

una

chica

que

estará

en shidduchim en

algunos

meses

más

debía

lucir

bien.

Miré

a

Miranda.

más debía lucir bien. Miré a Miranda. — ¿Se convierte en evidencia una vez que lo

¿Se convierte en evidencia una vez que lo escribes?

Después de que lo firmes, sí.

¿Qué pasa si cambio de opinión después?

¿Después de todo esto?

Podía decir que tú lo inventaste. Ya casi lo hice una vez.

¿Quieres hacerlo?

No escribas nada aun.

Gittel

Pensé en cómo decirlo, cómo explicarlo todo desde el principio. Había estado tan segura anoche, pero ahoraahora, era físicamente doloroso tratar de abrir mi boca y hablar.

Tal vez ella realmente estaba solo deprimida dije.

Miranda me miraba de manera burlona.

¿Crees eso, Gittel? Tú estabas ahí.

Bueno, ella estaba muy deprimida.

¿Por qué?

Ella era siempre extraña. Diferente. Ella sabía demasiado.

¿Cómo qué?

Como… cosas… leía demasiado. Ellos decían que era demasiado inteligente para su propio bien. No es bueno ser tan inteligente. Hace a una persona infeliz. Es mejor ser tonto y bueno.

¿Te caía bien?

Ella era mi mejor amiga. Nos divertíamos.

¿Qué te gustaba de ella?

amiga. Nos divertíamos. — ¿Qué te gustaba de ella? — No lo sé. Ni siquiera sé

No lo sé. Ni siquiera sé si le gustaba a ella. Ella solo estaba siempre ahí, como mi gemela. Nosotras incluso nacimos juntas en el mismo hospital.

Giré el anillo en mi dedo. Había una mancha roja donde lo froté. Me mordí mi uña meñique de nuevo.

»Ella nació en el lugar incorrecto. Debió haber nacido en algún otro lugar. Es cosa si toda la cosa fuera un error, que ella estuviera ahí.

Tal vez era extraña por todo lo que sufrió.

Muchos sufrieron. Los sobrevivientes del holocausto lo pasaron peor. Mi maestro dijo que pasó porque ella no podía aceptar su sufrimiento.

Nadie puede aceptar tal sufrimiento dijo en voz baja.

¿Cómo lo sabes?

Lo sé. Tenemos otros casos.

¿Como este?

Sí.

¿Por nosotros?

Miranda sacude la cabeza.

Por supuesto.

¿Me dices quién? le pregunté.

No puedo.

Entonces, ¿por qué no tienes testigos?

Me mira tranquilamente.

Todos están asustados dice. Me agradas.

Entonces, ¿por qué no tienes testigos? Me mira tranquilamente. — Todos están asustados — dice —
1999 Traducido por: flochi Corregido por: Xhessii hanukah había terminado y Hashem no había hecho

1999

Traducido por: flochi

Corregido por: Xhessii

1999 Traducido por: flochi Corregido por: Xhessii hanukah había terminado y Hashem no había hecho ningún

hanukah había terminado y Hashem no había hecho ningún milagro.

Devory había llegado la noche siguiente, y fue como si no recordara nada de lo que había pasado. Llegamos a Héroe y dragón y dejamos el jardín pareciendo un baldío luego de haberle quitado casi todo el césped en un esfuerzo desesperado por salvar el barco de hundirse por la malvada bruja.

por salvar el barco de hundirse por la malvada bruja. ¡Nuestra supervivencia fue un milagro! Fue

¡Nuestra supervivencia fue un milagro! Fue nuestra discusión preferida, los milagros que Hashem podía hacer aquí en Nueva York si solo estuviera de humor. A todos los Yiden les gustan los milagros. Hashem había hecho bastantes milagros emocionantes en nuestra historia, y cada vez que los goyim volvieran a empezar, Hashem sacaría un milagro que Él tenía a mano solo para el sufrimiento de los judíos. Pero parecía como si esos goyim no tuvieran intención de nunca volver a hacer el mal, y nosotros nos estábamos impacientando.

Mi profesor dijo que Hashem hacía milagros a cada minuto, aunque no eran tan dramáticos como los de la biblia, pero no nosotros no nos interesábamos. Estábamos buscando lo real, y aunque oré por uno, prometiendo sacrificar mi colección completa

de pegatinas, parecía como si nada pudiera penetrar las nubes grises dispersas sobre Brooklyn.

Pero un día Hashem hizo el milagro. Lo hizo para el gato goyishe de Kathy, y nunca Lo perdoné por eso. Fue en un día lluvioso, y yo estaba caminando a casa desde la escuela cuando escuché un chillido que fue más fuerte que mi madre luego de que yo le diera a su peluca un corte de pelo. Fue de Kathy. La pude ver saltando arriba y abajo en frente de la puerta que bloqueaba la entrada de mi vecino, rasguñando histéricamente.

¡Kootchie Mootchie! ¡Kootchie Mootchie! ¡Oh, no! ¡Kootchie Mootchie!

Corrí hacia Kathy, ella estaba gritando que no sabía que hacer porque no podía alcanzar a su gato.

Estaba llevando a Kootchie Mootchie de paseo por la manzana cuando repentinamente se alejó corriendo y se apretó bajo la puerta de la entrada del vecino. Quizás él ha visto un ratón o algo así, no lo sé, pero luego este gran perro malo llegó gruñendo y ahora va a matar a Kootchie Mootchie. Oh, ¿qué voy a hacer, qué voy a hacer?

Kootchie Mootchie. Oh, ¿qué voy a hacer, qué voy a hacer? Kathy gritaba fuerte, y me

Kathy gritaba fuerte, y me quedé de pie cerca de ella mirando al aterrorizado gato y al gran perro. La espalda del bulldog estaba arqueada, su cola estaba rígida en el aire, y gruñía aterradoramente, yo estaba contenta de estar de este lado de la puerta. Kathy agitó las puertas y le gritó al perro:

¡Shu! ¡Shu! ¡Aléjate de mi viejo gatito! El perro ni siquiera lo notó y se quedó mirando al gato, sin quitar los ojos rojos de él.

Kootchie Mootchie estaba tan asustado que ni siquiera se movió. Kathy sacudió las puertas otra vez y le chilló al gato:

¡Corre, Kootchie Mootchie! ¡Corre, Kootchie Mootchie! Pero él no corrió. Solo se quedó en frente del perro como paralizado, y parecía como si fuera el final del gordo gato peludo.

Kathy corrió hacia la puerta de la casa y la golpeó con todas sus fuerzas, pero la entrada estaba vacía y yo sabía que nadie se encontraba en la casa. El perro gruñó furiosamente, moviéndose hacia adelante, y se lanzó. Entonces, como si fuera electrocutado, Kootchie Moothie saltó y corrió. Hubo un parpadeo de blanco cuando el gato pasó volando por la entrada y el perro corrió detrás de él.

Corrieron alrededor de la larga y estrecha entrada, y cada vez que parecía que el perro lo alcanzaría, Kootchie Mootchie daba un empujón extra y apenas conseguía salir del camino. El gato era rápido, pero el perro era más rápido, y no sabía cuánto tiempo más Kootchie Mootchie podría correr alrededor de la entrada de esa manera.

Kathy se aferró a mi brazo y lloró con tanta fuerza, que su rostro se puso rojo y enrojecido por la lluvia y las lágrimas. Siguió mirando al cielo y rogando:

—Oh, Dios ayúdanos, Jesús, ayúdanos…

cielo y rogando: —Oh, Dios ayúdanos, Jesús, ayúdanos… De repente se dio la vuelta hacia mí

De repente se dio la vuelta hacia mí y me rogó:

¡Oh, Gittel, rézale a Dios! Dios ama a los niños como tú y Él siempre escucha. Dios sonríe cuando las niñas rezan… Oh, Gittel, rézale a Dios y pídele que salve a mi gatito.

Rápidamente repasé todas las oraciones que había aprendido en la escuela pero no pude recordar ninguna que salvara a los gatos gordos blancos de grandes perros feos detrás del portón de la entrada de un vecino.

volviendo

desesperada. Esperando que Hashem estuviera sonriendo y no riendo, alcé la mirada a los cielos lluviosos y murmuré tímidamente:

La

situación

detrás

del

portón

se

estaba

Hashem salva al gato, Hashem salva al gato. Y Él lo hizo.

Hubo un tremendo estruendo de truenos cuando el cielo gris se volvió negro y luego de un furioso amarillo. Todo sucedió en cuestión de segundos, un destello amarillo de un rayo se apresuró desde los cielos, como una flecha arremetiendo hacia abajo, a través de las capas de la atmósfera, a través de las interminables calles de Nueva York, y bajando directamente al árbol marrón en la esquina de la entrada de la casa del vecino.

El árbol tembló una vez y cayó, y cuando el cielo se despejó el perro estaba muerto. Estaba atrapado debajo del árbol caído, sus asustados ojos rojos mirando sin expresión hacia adelante por entre medio de la maraña de ramas que lo cubrían. Kootchie Mootchie no esperó. Con una última oleada de energía saltó, gordo, peludo, y todo, por encima del portón y bajó a la seguridad.

Kathy y yo no paramos allí en la lluvia que se vertía desde los cielos planos y grises en aturdido silencio. Kathy se movió primero. En alegre éxtasis, agarró a Kootchie Mootchie del suelo, acurrucado en sus brazos, y lloró:

Mootchie del suelo, acurrucado en sus brazos, y lloró: — Oh, Kootchie Mootchie, le gustas a

Oh, Kootchie Mootchie, le gustas a Dios. ¡Le gustas a Dios!

Volvimos caminando a casa juntas, yo en conmocionado silencio y Kathy parloteando en éxtasis. Kootchie Mootchie sentado en los brazos de Kathy, mirando alrededor contento como si acara de atrapar tres ratones.

Kathy siguió y siguió sobre el gran milagro que Hashem había hecho por su gato, y no pude estar en desacuerdo con ella. Me agradeció por mi plegaria y dijo que sabía que Hashem me amaba y que Él me escucharía y mira cómo Hashem fue a salvar a Kootchie Mootchie de ese gran perro malvado, aunque no sabía lo que los vecinos dirían cuando llegaran a su casa. Pero a ella no le importa, fue culpa de él arremeter contra el pobre gato, y Hashem lo había castigado, y se merecía estar muerto. Ella luego me preguntó si rezaría por el gato de su amiga que estaba enfermo y muriendo, y por las llaves que había perdido la semana pasada, y por el aumento

que quería su esposo, y dije: ¡no, no, no! Pero ella ni siquiera me escuchó.

Finalmente, llegamos a casa. Kathy subió las escaleras con su gordo gato y yo llamé en la puerta del primer piso, que llevaba a

nuestro apartamento. Mi madre abrió la puerta pero yo apenas le dije hola. Dejé caer mi maletín allí mismo cerca de la entrada, corrí a

mi habitación, cerré al puerta de un portazo, y me desplomé en mi

cama.

Estaba furiosa con Hashem.

No solo Él no había hecho un milagro por mí cuando había rezado por uno siempre, sino que yo había hecho por mi vecina de arriba, la pagana, y su gato.

Cuando se lo conté a mi padre, rió y dijo que no fue un milagro. Fue solo una coincidencia. Hashem no hacía milagros por los gatos. Pero yo lo vi suceder, y sabía completamente que fue un milagro. Le dije eso a mi padre y él dijo que quizás el gato era una reencarnación de una pasada generación tzaddik (estudiante) y esa es la razón por la que había conseguido un milagro.

y esa es la razón por la que había conseguido un milagro. Dije que tal vez,

Dije que tal vez, pero no estaba muy segura. Si el gato era una reencarnación de un pasado tzaddik, entonces, ¿por qué todo lo que hacía era comer día y noche y mirar la TV en el sofá de Kathy?

Mi padre volvió a reír y dijo que los árboles son golpeados por rayos

todo el tiempo, y que el estúpido perro había estado en el lugar

equivocado y no debería dejar que eso me molestara tanto.

Pero me molestaba. Me molestó incluso más después cuando

le dije a mi hermana Surela, y ella se rió y dijo que yo era una

estúpida. Hashem no hacía tales milagros en nuestros días. Le saqué

la lengua, pero supe que ella tenía razón.

Un milagro tenía que ser por lo menos de hace cien años, donde nadie estaba exactamente seguro de cuándo y cómo sucedió, por lo que todos sabrían que era completamente cierto.

Una vez que ellos sabían que era verdad, se volvía en sagrado y podían imprimirlo como parte de la serie de Cuentos para Chicos de Tzaddikim, en el cual todos los hombres eran Tzaddikim con altos sombreros de piel redondos, y los chicos tenían payos negros, rizos de costado, con grandes kippas negras. Me encantaban los libros de Cuentos de Chicos de Tzaddikim. Eran pequeños, delgados, libros laminados de color azul, con una gran imagen en un costado de la página y grandes y claras palabras en el otro. Teníamos cerca de veinte de ellos en casa y los sabía a todos de memoria. Todas las historias se llevaban a cabo en shtetle (un pueblo rural judío) al este de Europa, todos trataban de los grandes milagros que Hashem hizo para salvar a los judíos pobres, de barba larga, usando shtreimel judíos donde el malvado duque, el rey vicioso o el barón anti-semita los perseguía.

Mi amiga Shany una vez me dijo en la escuela que su abuela vivió hace mucho tiempo en una de las shtetlech mencionada en los libros y que ella vio un milagro que Hashem hizo, pero dije que eso no podía ser. No había mujeres en los shtetle. Solo fueron creadas momento después. Sabía eso debido a que había mujeres o chicas en los libros de los Cuentos para Chicos de Tzaddikim. Todas las historias y milagros les sucedían solamente a los hombres con largas barbas y sombreros de piel. Pero ella dijo que era cierto, y yo que no, y dijo que no me atreviera a llamar a su abuela mentirosa. Dije que no la estaba llamando mentirosa, solo estaba diciendo que no era cierto. La discusión habría seguido durante todo el receso si mi profesora no hubiera intervenido y asegurado que hubo mujeres en todos las eras; solo que ellas no aparecían en los libros porque eso no era pudoroso, y yo dije:

Oh.

hubo mujeres en todos las eras; solo que ellas no aparecían en los libros porque eso
2008 Querida Devory: Traducido por: Simoriah Corregido por: Yonoestoyloca Sarah Leah se comprometió anoche. Es

2008

Querida Devory:

Traducido por: Simoriah

Corregido por: Yonoestoyloca

Sarah Leah se comprometió anoche. Es la primera chica en nuestra clase en hacerlo. Solo han pasado dos semanas de la graduación, pero Sarah Leah ya había cumplido dieciocho dos meses atrás, así que era hora. Todos fuimos al L’chaim en su hogar ayer. Sarah Leah brillaba de felicidad. Vestía un hermoso vestido azul marino, tacones de siete centímetros y medio e incluso un poco de maquillaje. Lucía tan diferente de repente, sin su uniforme, toda arreglada con lápiz labial y máscara. No podíamos dejar de hablar de ella con entusiasmo.

No podíamos dejar de hablar de ella con entusiasmo. Toda nuestra clase le compró flores y

Toda nuestra clase le compró flores y globos. Todos colaboraron para comprarle un libro de cocina y una licuadora de mano para su nueva vida como una esposa. Estaba envuelta de forma hermosa dentro de las flores, y abrochada a la rosa había una pequeña oración para una larga vida llena de felicidad y alegría.

Dicen que el matrimonio te completa. Dicen que mientras una no está casada, está realmente a medio hacer. Es divertido pensar en una misma de esa manera, solo medio hecha, pero espero que tan pronto como me comprometa, seré igual de feliz.

Es extraño pensar que hay un Jatán que no conozco con el que criaré una familia. Pero parece que todos lo hacen, ésa es la única manera en que las cosas suceden.

Es difícil para mí escribirte esto. ¿Cuántos años tienes ahora… nueve? ¿Los muertos crecen? ¿El espíritu continúa, desarrollándose más incluso sin el cuerpo? No lo entiendo.

Gittel.

¿Los muertos crecen? ¿El espíritu continúa, desarrollándose más incluso sin el cuerpo? No lo entiendo. Gittel.
2000 Traducido por: Ana Cr Corregido por: Yonoestoyloca lgún tiempo pasó desde el gran milagro

2000

Traducido por: Ana Cr

Corregido por: Yonoestoyloca

2000 Traducido por: Ana Cr Corregido por: Yonoestoyloca lgún tiempo pasó desde el gran milagro del

lgún tiempo pasó desde el gran milagro del gato. Aún estaba enojada con Hashem, pero un poco menos pues ahora estaba ocupada en otros asuntos, como la noche en la que Él casi me deja embarazada y yo estaba tan asustada que ni siquiera le dije a Devory.

y yo estaba tan asustada que ni siquiera le dije a Devory. Cada noche antes de

Cada noche antes de que me fuera a dormir decía la oración “Escucha Israel”, rogando a los cielos por amabilidad, amor y perdón en general, pero más que nada porque tuviera un buen sueño. Poco antes había tenido una horrible pesadilla sobre Nazis que me perseguían todo el camino hasta la casa hasta que finalmente Hashem despertaba de Su siesta y los convertía en una pila de sal. Me despertaba temblando, sudando del miedo, y después me enojaba. Amenazaba a Hashem con que si ÉL alguna vez me mandaba otra pesadilla sin sentido, yo… yo… yo… le haría algo que a Él realmente no le gustaría. Pero aún tenía miedo de que el sueño de alguna manera regresara, lo que explicaba mis oraciones nocturnas.

Esa noche, Él me tomó muy en serio y me dejó embarazada.

Apagué la luz de mi recámara y estaba yendo a la deriva cuando me vi parada frente al gran espejo en la recámara de mi

madre. Estaba boquiabierta del miedo, y miraba al perfectamente redondo vientre que sobresalía de mi camiseta. De alguna manera sabía con completo horror y seguridad que había un bebé dentro.

La primera vez que había pensado en el extraño estado del embarazo fue en tercer grado. Mi maestra de inglés un día entró cargando una redonda pelota en su vientre. La miraba en completo shock, preguntándome cómo en la tierra de Hashem ella había entrado con ese repentino e inexplicable aspecto cuando había estado tan bien y delgada el día anterior. Cuando le conté a mi madre sobre el nuevo vientre de la señora Gross, ella se rió y me dijo que había un bebé creciendo dentro. Miré a mi madre y me pregunté cómo podría decir una cosa tan absurda, y cómo es que ella realmente creía que alguien pudiera poner un bebé dentro del vientre de la señora Gross. Eso fue hace un año. Ahora aquí estaba, con un bebé adentro y sin la menor idea de cómo sacarlo. Hashem, en Su peculiar manera, me había embarazado. Parecía que Él se había olvidado de que yo no estaba casada.

que Él se había olvidado de que yo no estaba casada. Me desperté paralizada del miedo.

Me desperté paralizada del miedo. ¿Qué si en verdad había un gran y redondo vientre colgando de mi cintura? Me quede viendo al techo, demasiado asustada como para llorar. Cerré los ojos y rodé fuera de la cama hacía el frio piso. Me tumbé sobre mi estómago, tratando de sentir, sin tocar, cualquier extraña prominencia donde normalmente está mi estómago. No había nada, pero aún no estaba segura. Finalmente me levanté del suelo, y quitándome la blusa del pijama, me obligué a mirar hacia abajo.

Mi vientre plano nunca había estado tan hermoso. Ya relajada, me tumbé en la cama y simplemente respiré. Y mientras contemplaba el techo, decidí que tenía una plática pendiente con mi amiga Hindy, quien tenía siete hermanas mayores y siempre sabía todo. Pero entonces escuché a mi madre gritar desde la cocina para levantarme, y estaba muy feliz de no estar embarazada esa mañana.

Si iba a quedar embarazada tenía que ser cuando mi madre estuviera de buenas. Si no, estaba segura de que jamás sería capaza de convencerla de que era culpa de Hashem. Ella solo me culparía y diría que fui descuidada o algo así. Pero tal vez aún estaba embarazada. Tal vez el bebé, como sea que haya entrado ahí, seguía todavía pequeño y pronto crecería y se notaría. Me puse el suéter más grande de mi hermana por si las dudas. Le grité a mi madre que no tenía hambre y salí para esperar el autobús. Apreté mi portafolio y lo puse sobre mi vientre con toda mi fuerza. Miré a mi hermana para ver si ella notaba algo extraño, pero ella solo me pasó de largo.

Finalmente el autobús llegó. Me tropecé, sujetando mi portafolio como un escudo, y me dejé caer cerca de Hindy. Ella me pidió que me cambiara de lugar porque Goldy había aceptado sentarse junto a ella esa mañana y ella se subía en la siguiente parada. Pero susurré en su oído que era una emergencia, que tenía algo realmente importante que contarle. Hindy se veía muy emocionada y me dijo que sí, que le diría a Goldy que se sentara en el techo. Entonces ella se sentó muy cerca de mí y susurró dramáticamente.

¿Qué pasa?

cerca de mí y susurró dramáticamente. — ¿Qué pasa? Le conté que había estado embarazada esa

Le conté que había estado embarazada esa mañana. Los ojos de Hindy se abrieron muchísimo.

Wow dijo ella. ¿Cómo te desembarazaste?

Agaché la mirada temerosa hacía el pesado suéter.

Tal vez aún lo estoy. Le expliqué que realmente había sido un sueño, y que en el sueño Hashem de alguna manera se olvidó de que no estaba casada y me había embarazado.

Hindy lo pensó por un momento, entonces arrugó la nariz y dijo:

Neh, no puede ser. Número uno, a Hashem nunca se le olvida nada. Número dos, nunca te has casado.

Le pregunté qué quería decir con eso exactamente, y ella suspiró y dijo que era un proceso complicado y que le tomaría todo el camino hacia la escuela para explicarme. Le ofrecí mi nuevo borrador pero ella solo miraba hacia el frente. Entonces saqué mi Súper Snack sabor cebolla y ajo y lo dejé sobre su regazo y ella aceptó contarme. Ella sabía todo eso porque tenía una hermana mayor que se casó el año pasado y otras tres que habían estado casadas desde siempre. La que se había casado el año pasado había llorado todo el día porque aún no tenía un bebé. Ella había estado casada once meses enteros y todas sus amigas ya tenían bebes. Hindy me explicó que al onceavo mes era ya mucho tiempo y algo andaba mal si su hermana aún no tenía bebé. Hindy sabía eso porque había escuchado a su madre decirlo, y ella me miraba para ver si entendía lo trágico de la situación.

Asentí sabiamente mientras comía unos pretzels y me preguntaba si Hindy podría terminarse mi Súper Snack. Pero entonces Hindy dijo que su otra hermana también había llorado todo el día. Ella lo hacía porque estaba gorda y no podía volver a ser delgada como antes de que hubiera tenido a cuatro bebés en cuatro años. Ella estaba a punto de contarme sobre otra hermana que también había llorado por una razón u otra, pero no estaba interesada porque ya casi estábamos en la escuela y ella aún no me contaba cómo la gente se casaba.

escuela y ella aún no me contaba cómo la gente se casaba. Hindy tragó lo último

Hindy tragó lo último de mi Super Snack, suspiró y dijo:

Está bien, así es cómo te casas. Primero, tienes que tener un anillo de diamantes. Sin él nunca puedes casarte. Entonces, un año después, tienes una boda donde la kallah, la novia, con el anillo de diamante tiene que vestir un gran vestido blanco. Hashem no puede saber que estás casada hasta que te pongas un gran vestido de kallah para la boda.

»Y si no es al menos así de blanco dijo ella, señalando la sucia hoja de su tarea asomándose de su portafolio, Hashem quedará todo revuelto.

»Entonces viene el chuppah, el dosel. Hindy me señaló con su dedo regordete para enfatizar. Ahí es cuando realmente te casas. El chassan, el novio, se queda bajo el chuppah temblando y

murmurando, entonces la kallah camina hacia el altar con su madre

y la madre del chassan. La kallah me explicó Hindy, tiene que

temblar para que sepas que está llorando. Su madre y la mamá del chassan también deben llorar, pero no tanto, porque ellas están sosteniendo las antorchas en sus manos y no pueden limpiarse el maquillaje. Cuando ellas alcanzan al chassan ellas caminan alrededor de él siete veces, y entonces todos en la familia deben ser

muy serios y llorar aunque sea poquito, o al menos limpiarse los ojos con un pañuelo y sostener la mano de otra persona. Entonces, cuando terminan de dar las vueltas, la llorosa kallah se pone cerca del tembloroso chassan y muchos hombres dicen brachos, oraciones,

y después de todo eso, el chassan tiene que romper una taza de

cristal bajo su pie, y todos gritan mazel tov, buena suerte, y el chassan y la kallah caminan juntos hacia el altar de la mano y

entonces es cuando Hashem sabrá que te has casado.

Guau, esa fue una larga boda.

Entonces brinqué.

¿Tomados de la mano? pregunté.

Ajá. Asintió Hindy. Ajá.

— pregunté. — Ajá. — Asintió Hindy — . Ajá. Rayos. Miré hacia el cuero roto

Rayos. Miré hacia el cuero roto del respaldo en el asiento frente a mí, tratando con todo mi ser de no verme tan estúpida. A decir verdad, tal vez podría lidiar con tomarme de las manos, pero estaba realmente nerviosa acerca de llorar. Con cuidado le pregunté a

Hindy si realmente tenía que llorar y temblar tanto para casarme. Hindy dijo que sí, absolutamente. Era la parte principal de la boda, y

si no lloraba Hashem nunca sabría que estaba casada. Le pregunté

a Hindy que pasaba entonces, y ella dijo que el resto solo era comer

y bailar y todos eran felices y se olvidaban del llanto.

¿Pero qué hay de la parte del embarazo?

Bueno dijo con mucha importancia mientras bajábamos del autobús, una vez que Hashem te ve en el vestido blanco llorando y temblando un poco bajo el chuppah, con la taza rota, Él te embaraza cuando quiera.

Estaba aliviada de escuchar por todo lo que tendría que pasar para casarme, seguramente Hashem recordaría que yo no había hecho nada de eso. Yo no tenía un anillo de diamante o un chassan que temblara y murmurara. Nunca había usado un bonito vestido blanco y ciertamente jamás había llorado.

Aun así tenía mis dudas sobre que Dios no olvidaba. Había estado pidiendo unos aretes de oro por siempre y Él siempre se olvidaba. Es decir, yo sabía, yo sabía, por supuesto que Dios nunca se olvidaba, pero aun así.

siempre y Él siempre se olvidaba. Es decir, yo sabía, yo sabía, por supuesto que Dios
2008 Traducido por: nelshia Corregido por: Xhessii ios no olvida — dijo Kathy ─. No